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Recortes de Prensa   Miércoles 28 Diciembre 2011

 

¿Por qué hay que esperar a las medidas duras?
Vicente A. C. M. Periodista Digital 28 Diciembre 2011

¿Por qué Rajoy da largas para aplicar las medidas duras que anuncia tras estas primeras del próximo viernes? Hay quien racionalmente piensa que la causa es porque debe esperar a conocer el verdadero estado de cuentas y conocer las directrices de la UE. No es lo mismo un déficit del 6% que era el previsto por Salgado, que el real sea del 7 o incluso del 8%. Si así fuera, en vez de los 16.500 millones de ahorro, deberían ser del orden de 30 o 40 mil millones de euros y las medidas serían mucho más duras e impopulares. Pero por otro lado, hay quien piensa que este retraso se debe exclusivamente a una estrategia electoral para no entorpecer los buenos resultados que se esperan en las elecciones autonómicas de Andalucía.

Personalmente no creo en los políticos ni en que sus actuaciones sean totalmente desinteresadas. Estas elecciones no las ha ganado el PP sino que las ha perdido el PSOE. No hay ningún mérito en Rajoy por haberse aprovechado de la torpeza y soberbia de Zapatero y de su plan suicida de despilfarro y subvenciones. No ha habido una victoria histórica, sino una derrota abrumadora. Los votantes de la izquierda han sentenciado al PSOE y le han dado la espalda. Y mucha de la culpa ha sido la adopción de medidas tan impopulares e injustas como la rebaja del sueldo a los funcionarios y la congelación de las pensiones, excluyendo a sectores tan responsables del desastre económico como la banca, las Administraciones autonómicas y la casta política en general.

Lo realmente nauseabundo ha sido l juego floral que Rajoy y sus Ministros han tenido con Zapatero y su Gobierno en el traspaso de poderes. Si vamos a las declaraciones, tal parece que Zapatero ha sido un gran estadista y que personajes de la catadura de Caamaño, Rubalcaba, Pajin, Salgado y demás elementos sectarios de ese gabinete, fueron unos estupendos gestores, olvidándose de asuntos como "el caso Faisán", los acuerdos con la ETA, la ley del Aborto, la Memoria Histórica, "los brotes verdes" y todas las ofensas que las víctimas del terrorismo han tenido que soportar al ver a los asesinos liberados y con beneficios penitenciarios.

Y viene ahora Rajoy a decirnos que las medidas duras vendrán después. Lo que no parece claro es que si el PP no consigue su objetivo de lograr la mayoría absoluta en Andalucía, y si Rubalcaba se hace con el control del PSOE con la ayuda de los sindicatos, esas duras medidas van a tener una fuerte contestación social, a la griega, que harán imposible su aplicación. Los ciudadanos no van a ver con serenidad cómo el esfuerzo principal va a recaer, como siempre, en sus hombros. Es claro que la parte fundamental de los ingresos será vía impuestos, tanto directos como el IRPF y el IVA, como con los indirectos a través de la energía eléctrica y combustibles. Sin embargo, la banca se blinda y esconde su dinero dejándolo a buen recaudo en el BCE.

No hay fórmulas mágicas, ni milagros. Tras el anuncio de que España está en recesión y va a seguir así al menos durante seis meses más, no deja ningún resquicio para el optimismo. Al contrario, la depresión puede ser de tal magnitud que sea inevitable el estallido social y que triunfe el mensaje demagógico del nuevo PSOE con Rubalcaba como su mesías. En época de crisis, para convencer a los ciudadanos hay que haber dado ejemplo antes y que sea evidente que se han agotado todas las demás alternativas en cuanto a ahorro, disminución de una Administración supe inflada e inflacionaria, el control férreo y optimización de las administraciones autonómicas, etc.

Espero que Rajoy acelere al máximo la publicación del estado de cuentas y que tome medidas eficaces antes de las elecciones andaluzas. Si espera, en plan arriolista a no molestar al electorado por actuaciones impopularess, su futuro estará marcado por el fracaso y por lo que puede que sea la legislatura más corta de la democracia.

La España corrupta es una creación de los políticos y poderosos
Francisco Rubiales Periodista Digital 28 Diciembre 2011

Los españoles tendrán la oportunidad de comprobar pronto si es verdad o mentira que "La Justicia es igual para todos", como ha afirmado el rey Juan Carlos en su reciente discurso de Navidad. Hasta ahora, todo indica que esa frase es pura propaganda, pero tal vez las cosas cambien y los miles de políticos y poderosos que han desvalijado las cajas de ahorro, han corrompido las instituciones y se han enriquecido ilícitamente dejen de ser impunes y sean juzgados, como los ciudadanos exigen.

La gran diferencia entre España y otros países corruptos es que en España la corrupción no es una enfermedad contraída por la sociedad, sino un mal que ha nacido en la clase política y que ha sido propagado por los políticos y los poderosos. Han sido los políticos españoles los que se han abandonado la ética y la decencia, han dejado de ser ejemplares, se han podrido, han deteriorado profundamente el país, han traicionado la democracia y han prostituido la confianza que los ciudadanos habían depositado en ellos como conductores de la nación. Ni siquiera han podido contaminar plenamente la sociedad española, que es mucho menos corrupta e indecente que sus clases dirigentes.

Esta España del presente, internacionalmente desprestigiada, económicamente hundida, políticamente corrompida y éticamente desnuda, es una obra exclusiva de la clase política y de algunos poderosos, sin que el pueblo haya tenido culpa alguna. El deterioro de la España del caso "Campeón", de los EREs trucados en Andalucía, del Instituto Noos del yerno del rey, de la SGAE depredadora y de las cajas de ahorros esquilmadas, también por políticos, es tan espantoso que es mas urgente recuperar la decencia que reactivar la economía. Es más, sin limpiar España de canallas y sinvergüenzas, nunca será posible la resurrección.

Los escándalos de corrupción están arrasando España y provocando una insoportable lluvia de vergüenza y desconcierto en sus ciudadanos, que no comprenden cómo y por qué sus dirigentes han caído tan bajo. Los últimos casos que ocupan las portadas de los medios de comunicación son la Operación Campeón y el del Instituto Nóos, mientras se van conociendo detalles espeluznantes de la auditoría externa de la SGAE, que confirman la corrupción de esa institución, aliada y protegida del poder socialista, hasta convertirse en el lucrativo negocio de sus dirigentes, con la complicidad de los poderes públicos.

La corrupción desciende de las alturas e impregna a la sociedad española con su infección viscosa, lo que agrava la crisis económica salvaje y estrecha las puertas que conducen a la regeneración. La corrupción, obra casi exclusiva de la clase política, especialmente de los que, desde el gobierno, han sido cómplices o han avivado su fuego destructor, sin que ni uno sólo de los miembros del poder pueda reclamar su limpieza ante el pueblo porque el que no ha participado ha sido cómplice y coparticipe con su silencio y cobardía, por no haber nunca denunciado la podredumbre que le rodeaba y en la que participaban muchos de sus correligionarios y compañeros de partido.

Esa corrupción política deslegitima a los gobernantes y les resta la fuerza moral y el liderazgo que España necesita para salir de la crisis. Cuando los canallas que han emponzoñado España imponen restricciones y recortes, algunos de los cuales afectarán dramáticamente a las pensiones, sueldos, sanidad, educación y otros servicios sociales básicos, no tienen fuerza ética para lograr que los ciudadanos les sigan. Para colmo de males, los que imponen los recortes siguen disfrutando de privilegios y de una riqueza que no merecen y que el pueblo considera ya un robo. Los corruptos, desprestigiados y odiados, no pueden exigirle al pueblo sacrificios voluntarios y tendrán que imponerlos por la fuerza. Los ciudadanos tendrán siempre el derecho a despreciarlos y a recriminarles que las desgracias actuales han sido provocadas por ellos mismos.

Los escándalos se reproducen por todas partes, desde la administración local a las más altas instituciones del Estado. El ex ministro de Fomento y ex portavoz del Gobierno en funciones, José Blanco está siendo investigado por los delitos de tráfico de influencias y cohecho en la Operación Campeón. La Fiscalía ha pedido al Supremo que se abra procedimiento contra quien fue durante todos estos años el ‘número dos’ y verdadero factotum del PSOE, el partido en el Gobierno.

Paralelamente, otro escándalo golpea de lleno a la Casa Real. Las corruptelas y presuntos delitos del Instituto Nóos que presidía el Duque de Palma, Iñaki Urdangarín, El duque de Palma obtenía esos contratos de interlocutores políticos de un partido y de otro, sin que importara el color político de los interlocutores, una evidencia de que la corrupción no es patrimonio ni de la izquierda ni de la derecha, sino de una clase política que merece ser expulsada del poder en masa.

La corrupción en España no es, como algunos afirman, una concatenación de casos aislados, sino toda una epidemia nacional alimentada desde los cuarteles del poder y los sectores más poderosos, como si hubieran querido esquilmar la sociedad y exprimirla hasta destruirla.

La corrupción en España ha sido y es una conspiración de los poderosos contra el pueblo y el bien común, un ataque sistemático al interés general y a la decencia con focos y metástasis en las administraciones públicas, los partidos políticos, Cataluña, Andalucía, Valencia, la Casa Real y otros muchos espacios de la vida española. Es así como debe ser enfocada y juzgada con todo rigor por la Justicia, la única instancia del Estado que tiene poder y recursos para emplear la escoba, el látigo y los barrotes que España necesita para resurgir.

Voto en Blanco

El general de la Rovere
Luis del Pino Libertad Digital 28 Diciembre 2011

Editorial del programa Sin Complejos del sábado 24/12/2011

El general de la Rovere es una película de Roberto Rosellini con guión de Indro Montanelli y protagonizada por Vittorio de Sica, que ganó el León de Oro en el Festival de Venecia de 1959.

Ambientada en la época de la Segunda Guerra Mundial, en esos años postreros en los que los aliados han desembarcado ya en el sur del Italia y los alemanes controlan aún el norte, la película narra la historia de Emanuele Bardone, un estafador italiano carente por completo de escrúpulos, que no duda incluso en timar a los familiares de los presos políticos, prometiéndoles una ayuda para sus allegados que no está en disposición de prestar. Cuando los nazis le detienen, le ofrecen condonarle sus delitos a cambio de su colaboración, aprovechando sus grandes dotes de actor.

El pacto que proponen a Bardone es infiltrarle en la prisión italiana de San Vittore haciéndole pasar por el general de la Rovere, un militar antifascista. El objetivo es que Bardone se gane la confianza de los reclusos y ayude a los nazis a localizar a los miembros de la resistencia y a averiguar la verdadera identidad de un misterioso cabecilla, del que la Gestapo solo sabe que responde al alias de "Fabrizio".

Y, en efecto, Bardone es llevado a la prisión con la falsa identidad del prestigioso general, convirtiéndose de inmediato en un símbolo de autoridad para los que están con él encarcelados.

Pero el estafador Bardone comienza a cambiar también al contacto con los reclusos, y empieza asumir de forma cada vez más sincera su papel de referencia moral de aquellos prisioneros, su papel de general de la Rovere.

No les cuento más del argumento para no arruinarles la película, porque merece la pena que se hagan con ella y la vean. O mejor aún, que compren la novela de Indro Montanelli, que describe al protagonista y sus peripecias en la cárcel de forma todavía más interesante. Tan solo les diré que todo el plan de los nazis para descubrir a "Fabrizio", ese misterioso líder de la resistencia, empieza a torcerse cuando aquel estafador de Bardone, aquel perfecto canalla, aquel consumado actor, termina interiorizando la personalidad del general de la Rovere, y a comprender lo que es comportarse con auténtica dignidad y con verdadero patriotismo.

La película y la novela merecen la pena por el retrato que hacen de la transformación del protagonista, y porque plantean un tema enormemente interesante: el cómo las personas somos, en muchas ocasiones, prisioneras de nuestro propio papel. Y cómo, a veces, los individuos pueden verse inducidos a exhibir unas virtudes de las que en realidad carecen, simplemente porque eso es lo que de ellos se espera.

Esta semana hemos asistido a la investidura de Rajoy como presidente, al nombramiento del nuevo gobierno y a las primeras declaraciones de los recién elegidos ministros. Y las sensaciones iniciales no han sido precisamente buenas.

El discurso de investidura de Rajoy fue decepcionante, centrado como estuvo en los aspectos económicos y sin la más mínima mención a los graves problemas políticos que nuestro país padece: desde la corrupción a las imposiciones nacionalistas, pasando por la verdad pendiente del 11M o la ilegalización del brazo político de ETA.

Menos aún me gustó el nuevo presidente en las réplicas a los distintos grupos parlamentarios, en las que pudimos ver a un Rajoy obsequioso y amable con los nacionalistas, pero soberbio y despectivo con UPyD. Si Rajoy piensa que el enemigo es UPyD, y no los nacionalistas, entonces es que tenemos un verdadero problema.

La decepción se tornó en espanto al ver el modo en que Rajoy comunicaba los nombres de los nuevos responsables ministeriales y al conocer quiénes habían sido los agraciados. Junto a un equipo económico brillante, Rajoy ha procedido a nombrar una serie de ministros para los puestos más políticos que apuntan a la existencia de un pacto entre los dos partidos mayoritarios para que no se levante ninguna alfombra y para que no se deshaga nada de lo que con ETA se ha negociado, lo que constituiría una auténtica bofetada para muchos electores del PP. El caso más sangrante es, sin duda, el nombramiento como ministro de Justicia de un Alberto Ruiz Gallardón que se caracteriza por no haber podido encontrar, en siete años, un solo minuto en su apretada agenda para reunirse con la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M.

Ese espanto se vio corroborado el jueves por las primeras declaraciones del nuevo ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, al que no se le ocurrió otra cosa que decir que el trabajo de sus antecesores, Rubalcaba y Camacho, había sido ejemplar, y que el Ministerio de Interior socialista no había dejado nunca de lado el estado de derecho. Con lo cual estaba dando por buena toda la actuación del PSOE en materia de negociación con ETA y se estaba cargando de un plumazo toda la labor parlamentaria que el diputado popular Ignacio Gil Lázaro ha realizado en estos años para tratar de esclarecer el caso Faisán.

La única nota de esperanza en estos primeros días del nuevo gobierno la ponía ayer la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, auténtico "hombre fuerte" del gabinete, que en la rueda de prensa posterior al primer consejo de ministros se comprometía, a preguntas de los periodistas, a reformar la Ley del Aborto y mostraba la disposición del Gobierno a colaborar con la Justicia en los temas relativos al caso Faisán y al 11-M. En concreto, al ser preguntada por el 11-M, la vicepresidenta rompía el discurso del gobierno anterior y manifestaba que el nuevo gabinete colaborará con los procedimientos judiciales "para que se conozca la verdad y se haga Justicia".

Esas palabras de Soraya Sáenz de Santamaría son solo eso, palabras, y habrá que esperar a los hechos para ver si se concretan en algo, pero en lo que al 11-M respecta es cierto que vienen a romper el discurso del anterior gobierno, que se centraba en decir que en el 11-M todo estaba claro.

¿Cuáles son las verdaderas intenciones del PP? ¿Tapar el 11-M o intentar que conozcamos la verdad? Pues déjenme que les dé mi opinión: en el tema del 11-M, como en el tema de la negociación con ETA, el PP se decantará por el camino de menor resistencia. Y el que se decida por una u otra de esas dos posturas entre las que se debate, dependerá de las presiones que reciba de uno y otro lado. Es decir, dependerá de que aquellos que deseamos conocer la verdad y aquellos que no admitimos componendas con asesinos seamos capaces de presionar con más fuerza que los que pretenden que el PP de por bueno todo lo que el PSOE ha hecho en ambos campos.

El PP actual, por desgracia, y a diferencia del PSOE de Zapatero, no es un partido de carácter ideológico, sino pragmático. Y no va a plantear ninguna batalla que sus votantes y la sociedad civil no le exijan. Pero a nuestro favor juega el hecho de que el PP es prisionero de su propio papel. Aunque careciera de ideología, no tiene más remedio que aparentarla. Intentar tapar el 11-M o negociar con ETA puede que le saliera gratis al PSOE, pero para el PP sería letal de cara a una parte nada desdeñable de su propio electorado.

Por tanto, está en nuestra mano aprovechar ese hecho y poner al nuevo gobierno frente al espejo de su propia imagen pública.

Mucho me temo que en el PP anida el alma de un Emanuel Bardone, un superviviente nato dispuesto a todo por ganarse la vida un día más. Pero a nosotros, a los prisioneros de esta apoteosis de injusticia que nos ha tocado vivir, nos corresponde conseguir que ese Emanuel Bardone saque a la luz el general de la Rovere que lleva dentro. Aunque sea contra su propia voluntad.

Odian pero callan
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 28 Diciembre 2011

Sobre el Gobierno ZP las urnas ya emitieron, y por dos veces, el mas delomedor de los dictámenes. Sobre su liderazgo en el partido deben darlo los militantes del PSOE en el Congreso. Pero de la misma forma y manera que la ocultación de la verdad les supuso multiplicar el castigo de la ciudadanía a su ilusoria política, ahora el seguirse mintiendo entre ellos y sobre ellos mismos puede colapsar los cimientos mismos de la organización y echar definitivamente el centenario edificio al suelo.
La apelación, en un caso y otro, a los perversos factores exteriores y al alineamiento planetario económico y social de la madre de todas las crisis, que nadie discute pero que no explica, si lo hace su pésima gestión, la hecatombe sufrida es ya más causa que excusa de no atreverse a sajar el enorme e infectado grano cada vez más cargado de pus, a cada paso más doloroso y que amenaza con estallar y envenenar ya todo el cuerpo.

Entre los dirigentes socialistas de todo rango se evidencia cada día más una profunda animadversión a Zapatero que adopta caracteres de verdadera inquina y el feroz odio político que se guarda solo para los “compañeros de partido” que ya se sabe es mucho más mortal que el que se profesa a los adversarios exteriores, entre las viejas glorias felipistas y otros guardianes repentinamente recuperados de las esencias.

Odian a Zapatero. Le acusan de haber destruido el PSOE, de haber derruido sus pilares esenciales socialdemócratas, haber sustituido los principios por ocurrencias de progre diseñado, a los viejos cuadros por niñatas de atrezzo y una referencia de vertebración de España desde la izquierda por un caldero de aprendiz de brujo donde burbujean los nacionalismos y se cuecen los garbanzos secesionistas. Le acusan por cierto ahora los que antes se empeñaban en negar esa evidencia. Pero le acusan con sordina y en voz baja, le señalan con el dedo pero no se atreven ni alzar la voz ni la mano, le condenan hurtadillas y conciliábulos, entre embozos de conspiración y cálculos de cómo quedarse con la capa reuniones en conciliábulos. Odian a Zapatero porque ha deshecho el PSOE, lo ha dejado sin poder y a ellos sin cargos ni poltronas. Pero no se atreven a decir la verdad y jamás en publico y en voz alta. Todo lo más, lo unos, que son quizás los que aún reivindiquen la bondad zapateril y sus modos e intenciones, resuelven con pellizcos de monja la hurtada critica que supuestamente realizan mientras que los otros, igualmente arrimados en su día al poder y hasta convertirse en su diestra y también siniestra mano, que luego le dieron trato de leproso y quisieron desnucarlo sin ruido y que pareciera accidente, gesticulan arrumacos de novicia en su todavía más que presunta y para nada creíble defensa.

Odian a Zapatero o como poco les estorba. Pero nadie se atreve a decirlo claro, porque en el PSOE hace años que nadie se atreve a decir la verdad y menos en voz alta. Nadie osa decir los que tantos piensan y todos escamotean. Que Zapatero fue un error y que ha supuesto la peor de las catástrofes para España y para el Partido Socialista al que ha dejado en la peor situación de su historia democrática tanto en poder como en posibilidad de recambio con todas las generaciones posibles auténticamente socarradas. Tanto que solo parece caber renovar a los nietos por los abuelos jubilados.

Pero no pueden ni decirlo, ni levantar esa bandera, porque ellos, todos ellos, los unos y los otros, desde el más poderoso en el aparato de Ferraz al barón territorial , el ministro, el consejero hasta el último jerifalte de agrupación, fueron parte de la ruina, del desaguisado, aplaudidores y colaboraciones necesarios en la persecución entusiasta de la catástrofe. Por eso mienten y callan. Por eso ese Congreso acabará sin cirugía, con cierre en falso y con los forúnculos aún más enconados. Si es que lo hacen.

Dónde recortar
Contención del gasto público
Jaime de Piniés Libertad Digital 28 Diciembre 2011

El ministro Cristóbal Montoro acierta al poner el acento en la reducción del gasto administrativo, y no social, para alcanzar los objetivos de déficit público del año 2012 y siguientes. La tarea es hercúlea pero, dependiendo del desvío del déficit en el año en curso, sería posible hacerla en los términos que marca el ministro de Hacienda.

La dimensión del problema supera con creces los 16.500 millones de euros anunciado por el presidente Rajoy en su envestidura. Todos los analistas cifran que habrá un desvío en el déficit público de este año de, al menos, el 1% del PIB; que, junto con la carga de intereses, podría suponer unos 30.000 millones de euros. Algunos lo cifran en 40.000 millones. Y, en el supuesto de alcanzar el objetivo de déficit público en 2012, para el año 2013 haría falta encontrar otros 15.000 millones para cumplir con Europa.

¿Es posible alcanzar estos volúmenes de ahorro sólo conteniendo el gasto público? Las únicas cifras disponibles sobre el ahorro por vía de la eliminación de redundancias y duplicidades en las administraciones públicas españolas, sin afectar el gasto social, son los estudios de UPyD que estiman un ahorro potencial de 40.000 millones de euros. Según los cuales, de seguir las prácticas más eficientes, se podrían alcanzar importantes ahorros entre: las Comunidades Autónomas (20.000 millones €), los grandes municipios (6.000 millones €) y la reestructuración de los municipios más pequeños en agrupaciones de al menos 20.000 residentes para alcanzar economías de escala (16.000 millones €). Es decir, grosso modo, los referidos 40.000 millones que, incluso a la baja, podría redundar en torno a un ahorro de 20.000-30.000 millones en un año y, con ello, alcanzar la meta propuesta para el año 2012. Luego el ministro hace muy bien en poner el acento en la contención del gasto público y no en el social tal y como hizo el anterior gobierno socialista del Sr. Zapatero.

Ahora bien, el descalabro económico al que se nos ha conducido es de tal magnitud que es más que probable que para el año 2013 también se tengan que encontrar otros 15.000 millones. Y es aquí cuando más prendas pueden doler. Buscados todos los recursos de recorte y contención para cuadrar las cuentas de las Administraciones Públicas, la obtención de aún más dinero llevaría inexorablemente a un dilema: recorte social o incremento de impuestos. La posición del Partido Popular en estos dos puntos ha sido clara, no quiere ni pretende recurrir a estos dos ajustes. Luego, confiando en que el gasto social efectivamente no se toca, sólo quedaría un camino posible con suficiente entidad para lograr dichos objetivos: la lucha contra el fraude fiscal. Esta es una de las más importantes asignaturas pendientes de España. Ya va siendo hora de que se afronte este mal y se supere la noción de que el paro intrínseco a la historia reciente española se palia a través de la economía sumergida. Si bien es cierto que esta práctica supone una válvula de escape para un gran número de los más de cinco millones de parados, también es cierto que es un medio de trabajo inadmisible para el siglo XXI. Ni para los trabajadores que se encuentran abocados a esta práctica y que implica no recibir ni prestación ni protección alguna, ni para el resto de los españoles que puntualmente pagan sus impuestos. En términos económicos, si se obliga a aflorar la economía sumergida que bien podría representar el 20% del PIB y su correspondiente imposición fiscal, sería más que suficiente para cuadrar todas las cifras de las que estamos hablando; incluyendo, obviamente, el que todos los trabajadores tuvieran las prestaciones sociales que entre todos los españoles hemos llegado a conseguir.


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«Mucho PSOE por hacer»... y mucha cara dura
Roberto Blanco Valdés La Voz 28 Diciembre 2011

E l principio de que una derrota electoral no la gestionan jamás los perdedores es una regla de oro del funcionamiento partidista en los sistemas democráticos. Por eso, que la pretensión de Rubalcaba de salir premiado, tras su descalabro como candidato, con la secretaría del PSOE hubiera generado una respuesta crítica en quienes consideran tal pretensión inadmisible habría sido no solo explicable, sino incluso elemental.

Elemental, claro, salvo que muchos de los que se presentan ahora como críticos sean tan responsables de la política que ha llevado a la desfeita como el propio Rubalcaba. Por eso, que tres de los principales valedores del documento Mucho PSOE por hacer sean la exministra de Defensa, el exministro de Justicia y el principal ideólogo del zapaterismo (José Andrés Torres Mora) constituye no solo un ejercicio de monumental de deslealtad, que dice muy poco de la ética personal de los fugados, sino también un acto de cara dura y de cinismo que es normal que haya puesto de uñas a quienes han viajado en el mismo tren que los que ahora se apean de él como si estuvieran limpios de polvo y paja en el desastre que el zapaterismo ha provocado.

Jamás se ha oído a Chacón o a Caamaño un comentario crítico con la política socialista, sino todo lo contrario, de forma que su obediencia ciega a todas las ocurrencias de quienes los hacían progresar acabaría por ser la llave de sus carreras fulgurantes. Es más: Chacón (como dirigente del PSC) y Caamaño (como asesor del disparate estatutario catalán) son directamente responsables de uno de los fiascos que, junto con la crisis, condujeron a hacer perder más votantes al PSOE: su descabellada política territorial. Que ellos y otros del estilo se presenten ahora como críticos sería risible si no supusiese una ofensa a la inteligencia y a la memoria de los ciudadanos españoles, empezando por los millones de exvotantes socialistas.

Es verdad: queda mucho PSOE por (re)hacer. Y queda, porque gentes como Chacón y Caamaño (desde la más acrítica sumisión) o Torres Mora (desde la formulación ideológica) se han aplicado con todo su afán a deshacerlo, aniquilando las señas de identidad de un partido entregado en manos de un grupo de oportunistas que vieron en él únicamente un instrumento para el logro de sus ambiciones personales.

Que hablen de rehacer el PSOE López Aguilar o Jordi Sevilla (expulsados del Gobierno por no coincidir con su política antiterrorista y territorial o su populismo económico) o que estén hartos cualquiera de los socialistas veteranos desplazados por la vacuidad zapaterista (de Solana a Almunia, pasando por Leguina) es una obligación para con su país y su partido. Pero que lo hagan Chacón, Caamaño o Torres Mora es una forma desvergonzada de intentar sobrevivir a su total ineptitud.

Embajaditas
Alfonso Ussía La Razón 28 Diciembre 2011

Los catalanes que se encuentran en apuros fuera de España acuden a la Embajada de España o al Consulado

El Muy Honorable Presidente de la Generalidad de Cataluña, señor Mas, tiene, como todos, muchas deudas y la caja vacía. También excesivos gastos innecesarios y de gran inutilidad, consecuencia de la política merluza y besuga del nefando tripartito. Uno de esos gastos, que no son cuescos de colibrí, es el de las embajaditas inauguradas por Carod Rovira en diferentes ciudades del mundo. Embajaditas de Cataluña sin ningún nivel de representación oficial.

Aún recuerdo el maravilloso episodio del «Lehendakari» Garaicoechea cuando jugó a ser el Jefe del Estado de Euzkadi. Recibió en «Ajuria Enea» con todos los honores al Omán de la Akimbabakwa, una región autónoma de Ghana, Osaguiefo Kuntinaku II. Los jóvenes creerán que estoy de broma y contándoles un cuento adherido al espíritu de hoy, día de los Santos Inocentes. Nada de eso. Lo primero que hizo Garaicoechea es ordenar a un propio de «Ajuria Enea» que proporcionara a Su Alteza el Omán un medicamento consolador. El Omán llegó con un manto de piel de leopardo y un dolor de cabeza insoportable, consecuencia de los abusos alcohólicos cometidos la noche anterior en el Casino de Biarritz, Francia. Estaba previsto que Su Alteza el Omán visitara a Garaicoechea con cuatro ministros, pero la Gendarmería francesa puso trabas al respecto y se cargó la previsión. Los cuatro ministros de Su Alteza el Omán se vieron obligados a pasar la noche en los calabozos de la Policía en Biarritz por haber sido sorprendidos haciendo trampas en la ruleta. Se quedaban con las fichas de los apostantes ganadores. Aquel triunfo diplomático de Garaicoechea mereció el testimonio de mi más rendida admiración, aunque no sirvió para nada.

Carod-Rovira inauguró la embajadita de Cataluña en Nueva York el mismo día y a la misma hora del juramento y toma de posesión de Barack Obama como Presidente de los Estados Unidos. Se vio obligado a beber, con su embajadorcito y demás acompañantes, todo el cava. Y a comer los canapés de butifarra. Demostró tener una capacidad de convocatoria bastante descriptible. Previamente había abierto embajaditas en Buenos Aires, Londres, Berlín, París y Bruselas. Los catalanes que se encuentran en apuros fuera de España acuden a la Embajada de España o al Consulado. En esas embajaditas lo único que hacen es repartir folletos con el «Freedom for Catalonia» que tanto emociona a Pujolet Ferrusola, el hijo de la Marta.

En total, entre los alquileres, los sueldos de los embajadorcitos oficiosos, de los ayudantes, coches, recepciones, actos y demás suerte de chorradas, la Generalidad de Cataluña derrocha una pasta gansa, y nunca mejor adaptado el calificativo.

Se calcula en 500.000 al año el desembolso por cada embajadita, de una de las cuales fue embajadorcito un hermano de Carod-Rovira, no por su parentesco, sino por su extraordinaria valía, alta representatividad e inalcanzable nivel intelectual. No se van a arreglar los problemas económicos de Cataluña y del resto de España con la clausura de esas fútiles y folclóricas delegaciones, pero por algo se empieza cuando hay que apretarse el cinturón. Mi grande e inolvidado amigo donostiarra Eugenio Egoscozábal Ubarrechena pasó por un brevísimo período de necesarios ajustes económicos. Tenía un loro en su precioso piso de Miraconcha. Pero era incapaz de amansar su ritmo de vida. Una mañana, tomando el aperitivo en el desaparecido bar «Resaca», un amigo le recomendó más cautela en el gasto. «Hay que empezar por el chocolate del loro». Entonces Eugenio subió a su casa, abrió la jaula del loro y éste se perdió sobrevolando la bahía. No le sirve a la Generalidad ahorrar el chocolate del loro. Es el loro lo que cuesta. Y el loro es el gasto de las embajaditas.

Final agónico del «modelo catalán»
La «Cataluña emergente» hilvanada ocho años atrás por el conseller en cap Artur Mas se encuentra en una situación tal de asfixia financiera que el hoy presidente de la Generalitat ha reducido sus sueños de grandeza a simples esperanzas de supervivencia
MARÍA ANTONIA PRIETO ABC Cataluña 28 Diciembre 2011

EL fin de año está resultando agónico para el gobierno de la Generalitat. Los problemas de tesorería son tan graves que el Ejecutivo de CiU no tiene mayor aspiración que la de llegar a fin de mes. Atrás quedan los proyectos de país, los grandes planes, la ambición de arribar lo más lejos posible en el marco de la Unión Europea; ahora, como en tantas casas, todo se compone de llegar a fin de mes. La «Cataluña emergente» hilvanada ocho años atrás por el conseller en cap Artur Mas se encuentra en una situación tal de asfixia financiera que el hoy presidente de la Generalitat ha reducido sus sueños de grandeza a simples esperanzas de supervivencia. «Espero —dijo el president el día de Navidad ante la tumba de Francesc Macià—que las cosas mejoren, que Cataluña se pueda levantar y que quienes lo están pasando mal puedan mejorar».

Con la administración autonómica al borde de la quiebra, sin dinero siquiera para sufragar sus exequias, es inevitable preguntarse qué fue del «modelo catalán» —expresión eufemística que apenas conseguía disimular esa superioridad moral que nos llevó a creernos los primeros de la clase—, qué descabellada gestión nos ha conducido hasta aquí, qué locura derrochadora ha vaciado las arcas públicas dejándonos sin recursos para aguantar un par o tres de años de ajustes presupuestarios.

Hace ocho años, Mas enumeraba cuatro razones por las que España necesitaba, sí o sí, a Cataluña: «Para proyectar un estilo de hacer política diferente, con un carácter más positivo y constructivo; para dar estabilidad política al conjunto del Estado cuando no haya mayorías absolutas; para defender la economía productiva y el dinamismo de la pequeña y mediana empresa», y, por último, «para seguir marcando la pauta en el ámbito del progreso social y del bienestar, tanto en el terreno de la sanidad como en el de la educación, de apoyo a las familias o de la atención a la tercera edad». Sobran los comentarios. La Cataluña que soñaba en voz alta Artur Mas —«propongo que, sin darle la espalda, superemos el marco español. Lo hemos hecho con éxito en el campo económico, cultural y de la comunicación. ¿Por qué no vamos a hacerlo en el campo de la articulación política?»— ni fue, ni será. Y eso no lo cambiará una consulta no vinculante sobre el pacto fiscal.

Víctimas denuncian que el 40% de los asesinatos de ETA siguen impunes
Pagazaurtundua recuerda que no se han resuelto aún un total de 314 atentados cometidos desde 1977
MATEO BALÍN | MADRID. El Correo 28 Diciembre 2011

«Quienes hablan de flexibilidad para los presos, deben decir si no les da asco tantos casos por esclarecer», advierten
El 17 de octubre de 1991, con 12 años, la niña Irene Villa perdió las dos piernas y tres falanges de una mano al explotar una bomba adosada en los bajos del vehículo en el que viajaba. Conducía su madre, María Jesús González -perdió una pierna y un brazo-, de camino al colegio de su hija en Madrid. Veinte años después de aquel atentado, la Audiencia Nacional considera que no hay pruebas concluyentes para juzgar a los dos únicos acusados, los etarras José Javier Arizkuren, 'Kantauri', y Soledad Iparraguirre, 'Anboto', exdirigentes del aparato militar de ETA.

Es uno de los casos que ayer dio a conocer la Fundación de Víctimas del Terrorismo para denunciar la «impunidad» que, en su opinión, rodea a muchos de los los crímenes cometidos por la organización terrorista. Según sus cálculos, 314 asesinatos cometidos por ETA desde la amnistía de 1977 aún siguen sin resolverse. No se ha celebrado un juicio en el que se haya determinado un autor o autores materiales de estos crímenes. Esto supone que el 40% de los 782 atentados mortales se han quedado, de momento, sin aclarar. «Son asesinatos que han salido gratis para sus autores y para ETA», advertía ayer la presidenta de este colectivo, Maite Pagazaurtundua, en la presentación del documento en Madrid.

Las cifras aportadas ayer pretenden servir para las organizaciones que conforman esta fundación de contrapunto en un momento en el que desde la antigua Batasuna y partidos como el PSE o el PNV se exige al Gobierno movimientos con los presos de ETA. «Las personas que aparecen hablando de flexibilidad para los presos deben de preguntarse si quieren que asumamos más impunidad y si no les da asco pensar en un porcentaje tan alto de casos sin esclarecer. Para nosotros es terrible, es echar sal a las heridas, ver que exreclusos de la banda se reúnen para reivindicar su pasado. Que se reúnan y envíen los datos que nos faltan», reprochó Pagazaurtundua.

Ella, precisamente, pertenece al 60% restante que ha podido conocer quién mató a su hermano. Joseba Pagazaurtundua, jefe de la policía local de la localidad guipuzcoana de Andoain, falleció tras recibir varios disparos a quemarropa en 2003. El pasado 7 de diciembre la Audiencia Nacional condenó a Gurutz Agirresarobe, sin antecedentes penales, a 32 años de prisión gracias a las muestras de ADN aparecidas en la taza de café que tomó antes de asesinar a su víctima.

Desconocimiento
Según el estudio de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, de esos 314 casos sin aclarar casi en la mitad -166- la Justicia ha dictado sobreseimientos provisionales por la imposibilidad de determinar con garantías plenas la identidad de los autores de esos crímenes.

De ellos, 118 ya habrían prescrito y nueve estarían a punto de hacerlo en los próximos meses. Además, en 95 asesinatos no se ha obtenido una resolución incriminatoria pese a haber identificado a alguno de los responsables. En otro medio centenar de expedientes no existen antecedentes documentales de los hechos, pese al esfuerzo de la Fiscalía para que las fuerzas de seguridad aporten nuevos datos.

No debería de sorprender, por ejemplo, que crímenes cometidos hace dos décadas se resuelvan ahora. El pasado 20 de diciembre, por ejemplo, el Supremo confirmó la condena de 85 años a dos etarras por los asesinatos de dos policías y la mujer embarazada de uno de ellos cometidos en Bilbao en 1983.

Del resto de casos sin resolver, en otros 11 se ha celebrado juicio pero finalmente la sentencia resultó absolutoria; en 16 los asesinatos habrían prescrito; y en ocho los responsables materiales fallecieron.

«Va a ser nuestro particular 'Salvar al soldado Ryan' -la película en la que un grupo de militares se jugaban la vida para salvar a un compañero- lograr que estos crímenes no queden impunes y que la Justicia ayude a cumplir el duelo», prometió Pagazaurtundua.

Viuda del empresario José María Latiegui, asesinado por ETA en 1981
La diáspora vasca pide reparaciones al Congreso

 www.gaceta.es 28 Diciembre 2011

Solicita la apertura de una Comisión de Investigación sobre la situación de todos aquellos que se han visto obligados a abandonar el País Vasco "a la fuerza" a consecuencia de la violencia terrorista en las últimas décadas.

Ramona Garrido, viuda del empresario José María Latiegui, asesinado por ETA en 1981, ha presentado un escrito en el Congreso de los Diputados por el que se solicita la apertura de una Comisión de Investigación sobre la situación de todos aquellos que se han visto obligados a abandonar el País Vasco "a la fuerza" a consecuencia de la violencia terrorista en las últimas décadas.

Reivindica que sea la Cámara Baja la que articule los trabajos sobre el "reconocimiento a su derecho a un regreso voluntario digno y seguro" -como lo define el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas- y pide que se respete su derecho al voto en el País Vasco aunque vivan fuera de esa comunidad.

El escrito de 40 folios al que ha tenido acceso Europa Press, fue presentado ante la Comisión Permanente de Peticiones del Congreso el pasado sábado 24, la víspera de Navidad como fecha simbólica y con el ánimo de que fuese la primera iniciativa de presentada al Congreso recién constituido.

El texto se centra en los denominados "desplazados internos", según la terminología empleada por Naciones Unidas. Este documento estima, en función de diversos estudios, que la cifra de desplazados oscila entre las 200.000 y las 250.000. personas que habrían sufrido una "persecución sistemática".

En su argumentación recurre a instituciones internacionales como las Naciones Unidas o el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) a través de los cuales pretende que el Congreso de cumplimiento a las obligaciones internacionales de establecer "programas nacionales" y "oficinas para ese regreso voluntario para los desplazados víctimas del terrorismo".

Al final, los trabajos elaborados en el marco de esa Comisión Parlamentaria deberán ser remitidos a la Fiscalía General del Estado.

Plan Nacional de Reparaciones
Entre otras cosas se pide la elaboración de un "Plan Nacional de Reparaciones" para los "perseguidos" y otro para los "expulsados" en los que recojan las cinco formas de reparación previstas por Naciones Unidas en estos casos: "restitución, rehabilitación, satisfacción, indemnización y garantías de no repetición". También se plantea una modificación en el Código Penal para que se tipifique el "crimen contra la humanidad de persecución".

No obstante, una de las solicitudes más significativas es la que pide que los "desplazados internos" puedan participar en las elecciones en el País Vasco a pesar de tener su residencia fijada lejos de esa comunidad.

"Sin duda alguna habiendo expulsado del territorio una cifra que podría superar el 10% de la población resulta mucho más fácil obtener después 'democráticamente' el famoso casi 15% para casi rozar el grupo parlamentario", dice el escrito en referencia a Amaiur.

Asimismo pide que esta Comisión de Investigación aborde el derecho que a su juicio asiste a los desplazados de que les sean "restituidas sus viviendas, sus tierras y patrimonio, en virtud de los principios aprobados sobre esta cuestión por la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas el 28 de junio de 2005.

"Desplazados internos", según la ONU
La ONU entiende por "desplazados internos" a "las personas que se han visto forzadas a escapar de su hogar habitual, en particular como resultado de los efectos de un conflicto armado, de situaciones de violencia generalizada, de violaciones de los derechos humanos o de catástrofes naturales o provocadas por el ser humano, y que no han cruzado una frontera estatal internacionalmente reconocida".

La iniciativa de Ramona Garrido fue remitida a la Comisión Permanente de Peticiones compuesta por un representante de cada grupo parlamentario, pero además se ha solicitado su remisión a todos los diputados ya que, según el artículo 52 del Reglamento de la Cámara Baja, el Pleno del Congreso puede crear una Comisión de Investigación "a propuesta del Gobierno, de la Mesa, de dos Grupos Parlamentarios o de la quinta parte de los miembros de la Cámara".

Ramona Garrido, de 71 años de edad y que se ha negado a abandonar el País Vasco, ha pedido además ser oída presencialmente en el Congreso a la hora de examinar el texto para exponer la iniciativa cuando se fije la vista correspondiente.

"Me llena de tristeza que lo primero de lo que haya hablado el Gobierno vasco (tras el comunicado de ETA en el que anuncia el cese definitivo de los atentados) haya sido de una supuesta oficina para que vuelvan algunos cientos de criminales, en vez de la Oficina que sí que es debida y reconocida en Derecho Internacional", explica esta víctima.

Primera petición en diez legislaturas
El escrito remitido al Congreso concluye recordando que "en las nueve legislaturas precedentes a esta, que es ya la décima, no se ha constituido, todavía, ni una sola Comisión Parlamentaria de Investigación sobre las víctimas de ETA, ni una sola, ni respecto a estas miles de personas persegidas y decenas de miles de desplazadas, todavía sin esclarecer".

Mas bien al contrario lamenta que "una de las primeras Comisiones Parlamentarias, en la Primera Legislatura, fue, justamente, la Comisión de investigación 'de presuntos malos tratos a detenidos en el País Vasco'".

"¿Es aceptable, en justicia, que los miles de perseguidos y desplazados internos de ETA puedan ver denegada una Comisión Parlamentaria de Investigción sobre la situación de sus derechos y para esclarecer esta situación, cuando ello se ha concedido, incluso, a los propios responsables de las monstruosidades de ETA?", zanja el documento.

GENERAL
El PNV reclama que los aspirantes a ertzaina acrediten el nivel de euskera antes de su ingreso
E. C. | VITORIA. El Correo 28 Diciembre 2011

El PNV considera necesario que para ser admitido en las futuras pruebas de ingreso de la Ertzaintza los aspirantes acrediten el nivel de euskera requerido, sin esperar a que venzan los plazos para lograr los respectivos perfiles lingüísticos, como sucede hasta ahora. En este sentido, el grupo parlamentario jeltzale ha presentado una enmienda al proyecto de modificación de la Ley de Policía, en la que reclama que los candidatos a las pruebas selectivas de ingreso acrediten el perfil PL1, que equivale al PL2 de la Administración general del País Vasco y que garantiza la competencia comunicativa suficiente con los ciudadanos en el desempeño de la labor policial.

La parlamentaria María Eugenia Arrizabalaga recordó ayer en un comunicado que han transcurrido más de 30 años desde que se inició la recuperación del euskera y que ya existe «una masa crítica suficiente de euskaldunes» para que se apruebe tal exigencia lingüística, circunstancia que no estimaron oportuna los anteriores gobiernos nacionalistas. «Aún hay camino por recorrer pero, tras tantos años de escolarización en los modelos B y D en la Escuela Pública, se aprecia una evolución realmente muy positiva en niveles de conocimiento del euskera», incidió Arrizabalaga.


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