AGLI

Recortes de Prensa   Martes 3 Enero 2012

 

La insostenible sangría autonómica
Editorial www.gaceta.es 3 Enero 2012

Los barones del PP tendrán que recomponer el desaguisado autonómico.

El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, aseguró ayer que el déficit público español previsto para 2011 podría incluso superar el 8% anunciado la semana pasada como consecuencia de las desviaciones en todas las Administraciones Públicas y, en particular, de las autonómicas. Una noticia que no por conocida deja de ser indignante, pues no es de recibo que el déficit público del 2011 se haya desviado en más de 20.000 millones de euros, debido fundamentalmente a la ineficiencia del anterior Gobierno, que ni supo ajustar los gastos en los presupuestos ni realizó las reformas necesarias para evitar que la economía española vuelva a entrar en recesión. La situación en que el Gobierno socialista de Zapatero ha dejado a España es enormemente complicada: un crecimiento negativo en el último trimestre del 2011 y seguramente en el primero de este año, con un deterioro sangrante del mercado laboral, un sistema financiero que necesita una reestructuración adicional y unas comunidades con dificultades enormes de liquidez y de pago.

Aunque la clase política no se atreva a reconocer públicamente la realidad tal y como es, lo cierto es que el Estado autonómico se ha convertido en un monstruo de 17 cabezas, que gasta y despilfarra tanto o más que el Estado central y que, sin duda, es el causante de cuantiosas duplicidades y el generador de innumerables redes clientelares y del monumental incremento de funcionarios públicos. Pero el Estado autonómico no es sólo la razón del desajuste económico, sino también el causante de importantes fracturas en la unidad de mercado y elemento dinamizador de lo que nos separa en detrimento de lo que nos une, con lamentables consecuencias, por ejemplo, en el ámbito educativo. Sin quererlo, el Estado de las autonomías se ha convertido en el causante de la crisis institucional que padece España como Nación y en un auténtico lastre para la recuperación económica.

Algunos dirán –y con razón– que todos estos males no son consustanciales a cualquier modelo descentralizado. Y ciertamente no tendría por qué ser así si cada palo aguantase su vela y los organismos autonómicos lo fueran a la hora de gastar, pero también a la hora de recaudar, aunando así autonomía y responsabilidad. Pero desgraciadamente no es así, sino que se sigue gastando más de lo que se ingresa, disparando tanto el déficit como el endeudamiento. Al cierre del tercer trimestre del año, seis autonomías –Castilla-La Mancha, Cataluña, Murcia, Comunidad Valenciana, Extremadura y Asturias– incumplían ya el objetivo de déficit del 1,3%, mientras que el endeudamiento autonómico crecía otro 22% y establecía un nuevo récord histórico de 135.151 millones de euros. España tiene pendiente cerrar y racionalizar este sumidero de dinero en el que se ha convertido el Estado de las autonomías. Si en las épocas de prosperidad no tenía ningún sentido que se despilfarraran los recursos, en tiempos de crisis, cuando se carece de ellos y hay que pedirlos prestados a altísimos tipos de interés, resulta suicida mantener unas estructuras tan costosas como ineficaces, por lo que la reforma del Estado autonómico es hoy más necesaria e imprescindible que nunca. Sería lamentable que la clase política se siguiese negando a iniciar este debate y a consensuar una profunda reforma de lo que hoy por hoy es un insostenible modelo autonómico. Es hora ya de que los grandes partidos se decidan a abordar en profundidad este espinoso asunto aunque ello suponga enfrentarse a los nacionalistas y a sus propios barones regionales que compiten con aquellos en este insostenible reino de taifas.

España añade otra lacra a sus ya sucios y lamentables records: es líder europeo en impuestos y ciudadanos esquilmados por su gobierno
Francisco Rubiales Periodista Digital 3 Enero 2012

Los últimos gobiernos y los políticos en general lo han conseguido. Ser ciudadano español es ya una desgracia. Somos líderes europeos y, en algunos casos, mundiales, en casi todas las vergüenzas: drogas, prostitución, fracaso escolar, desempleo, avance de la pobreza, pago de impuestos, mal funcionamiento de la Justicia, privilegios de la casta política y un larguísimo etcétera que hace de España un país donde ya no merece la pena vivir.

Tras la brutal subida fiscal de Rajoy, España, que ya es líder europeo en numerosas y vergonzosas lacras, agrega algunas nuevas: es ya lider en esquilmar a sus ciudadanos con impuestos, uno de los paises del mundo que más impuestos cobra a sus ciudadanos, proporcionalmente, y tal vez el fiscalmente más injusto de toda Europa, si se tiene en cuenta lo poco que el gobierno quita a los ricos y lo mucho que arrebata a los menos beneficiados por la fortuna. El gobierno español esquilma sin misericordia a sus ciudadanos, pero mantiene una libertad económica propia del Tercer Mundo y unos servicios proporcionados por el Estado de una calidad muy deficiente.

Es cierto que la principal culpa del nuevo drama se debe a los gobernantes socialistas, recientemente derrotados en las urnas y expulsados del poder, que despilfarraron, corrompieron el país y lo endeudaron sin prudencia y con actitud avarienta, pero el nuevo gobierno de Rajoy ha continuado por la sucia senda de hacer pagar a las clases medias el grueso de los dramas causados por la clase política, olvidando la gran mayoría de sus promesas electorales y generando en la ciudadanía una frustración de gran calado.

España agrega su nuevo record de país europeo esquilmado a impuestos por su gobierno a otros records lamentables y dignos de vómito, como los de ser el país de mayor tráfico y consumo de drogas, trata de blancas y explotación sexual, blanqueo de dinero, número de desempleados, avance de la pobreza, crecimiento desmesurado del Estado, aumento de la corrupción pública, incremento de la frustración política, deterioro de la democracia, número de coches oficiales, mayor índice de privilegios para su casta política, mayor índice de fracaso escolar, baja calidad de la enseñanza, déficit democrático, lento funcionamiento de la Justicia, inutilidad burocrática y baja calidad en los servicios públicos, entre otros muchos.

Voto en Blanco

El problema no es el gobierno, es el Régimen
Alfonso de la Vega, Periodista Digital  3 Enero 20123

Dicen los ditirambo alabanciosos que a Mariano lo que le pasa es que le ha dado un pasmo. Vamos que se ha quedado pasmado con el déficit. Y que por eso, ha perpetrado lo que ha perpetrado el viernes. Todo lo contrario de lo prometido. Sin premeditación ni alevosía. No lo creo. Es casi imposible creer que Mariano si de veras aspiraba a gobernar no supiera lo que estaba pasando incluso quizás hasta en el menudeo. Pero sólo se desencantan los previamente encantados. Los que se han querido dejar convencer.

Un viejo taurino me decía: "Tras la faena, el matador no sale a saludar al tercio ni siquiera a la barrera y se refugia en la cuadrilla"

El conde Lucanor explicaba lo de los falsos compungidos en uno de sus apólogos, el del toledano cazador de perdices que lloraba al sacarlas de la red. No por pena por el sacrificio de los sabrosos animalitos sino porque se le acaba de meter un poco de polvo en el ojo.

Los que pensaban que Mariano iba a promover la investigación del caso Faisán de colaboración con banda armada, o iba a luchar contra la corrupción en general, o en particular con los extraños ERES andaluces, lo tienen claro. ¡Han sido galardonados!

Algunos gestos anteriores al viernes ya confirmaban previamente lo que muchos temíamos. Así, el pelotilleo con los separatistas catalanes, aún más indecoroso cuando se ha obtenido mayoría absoluta y ni siquiera es cínicamente necesario para pillar poltrona. Por el contrario, la agria y lamentable respuesta a Rosa Díez cuando mentó la bicha de la corrupción que de modo tan manifiesto nos devora.

Durante el tibio mensaje navideño de Su Majestad algunos nos quedamos algo sorprendidos con una extraña foto que sustituía al típico Nacimiento. En el portal de Belén el Niño Dios nace entre cuatro figuras estériles, una virgen, un anciano, una mula y un buey. En la foto de marras Su Majestad aparecía muy ufano, satisfecho entre ZP y Mariano.

Dejo a los forofos de uno y otro dilucidar quién hacía de mula y quién de buey. Sin embargo, los expertos en Semiótica saben que una de las mañas que gustaba Goebbels para seducir a las masas era la de identificarse con quienes tiene éxito o son populares en un momento determinado. Por ejemplo la victoriosa selección española de fútbol el año 2010. Pero ZP sólo ha tenido relativo éxito en intentar destruir a la Nación española. Mariano en sacar mayoría absoluta representando a un marmolillo de embestida incierta.

Aunque el mensaje subliminal acaso en verdad sea otro. El régimen es este: ZP y Mariano. Mariano y ZP. Nos recuerda al Testamento político filosófico del bisabuelo don Alfonso XII en el lecho de muerte: "Cristinita guarda el coño y de Cánovas a Sagasta y de Sagasta a Cánovas". Y así lo hizo doña Virtudes hasta que don Alfonso XIII pudo demostrar por sí mismo todo lo que llevaba dentro.

En resumen, puede que una nube no haga verano, el futuro lo confirmará, pero más bien parece que en el dilema entre mantener los intereses de la casta política y de la oligarquía a la que sirve o los de la gente común, el gobierno ya ha decidido. De modo que quien de verdad quiera pensar y llegar a conclusiones sin auto engañarse quizás sea ya el momento como Dante a las puertas del antro infernal que empiece a abandonar toda esperanza.

Visto el ánimo regeneracionista gubernamental no parece que se vaya a tocar nada del tinglado salvo intentar tapar algunas goteras para que éste se mantenga. Los imaginarias de igual servicio taparán los pufos y desmanes de sus predecesores. La conclusión acaso ya la sabíamos y no queríamos reconocerlo. Es de temer que el problema no es el gobierno, es el Régimen.

¿Qué nos va a dar Rajoy a cambio?
Pedro de Hoyos Periodista Digital 3 Enero 2012

De acuerdo, aceptamos la subida de impuestos, ésa que Rajoy dijo que no iba a haber, las congelaciones salariales y las dos horas y media laborales más a la semana como animales de compañía de nuestra triste existencia. ¿Pero qué nos van a dar a cambio?

Somos pacientes, como pueblo somos ejemplares, discretos, disciplinados, mansos y coronados de espinas. Estamos incluso de acuerdo en callar y aceptar que la culpa es siempre del anterior gobierno y en que no quedaba más remedio que tolerar esos maderazos en la cocorota, propinados por el segundo consejo de ministros de Rajoy, pero ¿no va a ir nadie a la cárcel?

Yo quiero ser islandés, a pesar del frío y del aislamiento. Quiero ser como los que han metido en la cárcel a sus gobernantes y banqueros, aquellos que condujeron al país a la crisis. Islandia va a crecer este año el triple, una vez puestos a buen recaudo los culpables de su desastre.

Me han congelado el sueldo: Quiero saber el nombre del banquero que ordenó dar créditos a todo el mundo, sin pararse a ver si se podrían devolver o no, con tal de engordar su avaro bolsillo; quiero saber qué gobernante endeudó su ayuntamiento o su autonomía hasta límites intolerables. Me urge conocer el teléfono del que quiso poner un aeropuerto en cada barrio, la dirección del que dilapidó millones de dinero público en renovar aceras innecesarias o inventar grandilocuentes rotondas superfluas. Quiero saber quién se durmió durante años en los laureles del ladrillo y no supo prever una alternativa laboral y económica a tanto chalet adosado y tanto superpiso o superurbanización que ahora duerme el sueño definitivo en un páramo yermo.

Me obligan a jubilarme más tarde, trabajando más años por una pensión inferior: Quiero saber qué va a ser de tanto chorizo que se ha forrado con la ingenuidad de obreros engreídos que pretendían dominar el mundo desde su nómina artificialmente hinchada, quiero saber qué se va a hacer de quienes a su conveniencia inventaban brotes verdes donde no había más que pedregal y desierto, quiero saber qué va a pasar con los que a éstos reían las gracias y palmeaban las espaldas y ahora pretenden ser novedosa alternativa.

Me hacen trabajar más horas al mes por menos sueldo: Necesito saber qué va a pasar con políticos de todos los pelajes con dos, tres y hasta diez cargos; Necesito saber cuándo se les va a suprimir tanta prebenda, tanta regalía y tanta paga extra, que me digan cuál es su parte de sacrificio. Necesito saber en qué momento histórico se suprimirán estructuras organizativas caras e innecesarias reformando una Administración hipertrofiada al servicio del sistema y no al servicio del ciudadano.

Me suben los impuestos, necesito saber cómo va a cambiar la estructura de la sociedad para ahorrar esfuerzos, para no derrochar inversiones, para controlar cada euro que salga de mis impuestos. Quiero saber quién les va a leer la cartilla a quienes de mi sueldo extraían unos euros cada mes de junio para gastarlos en grandes cartelones de propaganda cada vez que se inauguraba una farola, quién con mis sudores pagaba subvenciones a los homosexuales del Congo, pobrecillos, quién con mi trabajo pagaba cursillos para que mis hijos o los de mi primo el del pueblo aprendieran a masturbarse en catalán. Quiero saber quién y cuándo van a dar una galleta en el cogote a quienes invertían mis impuestos en puticlús, en promocionar el sexo adolescente o la píldora del día después en vez de promocionar la responsabilidad, el trabajo bien hecho y el esfuerzo personal.

Y ya puestos a exigir quiero saber quién ha callado, consintiendo la postración de la sociedad, el hundimiento moral de la clase media, el “todovalismo” amoral, capitalista y nihilista de una sociedad idiotizada por programas profundamente obscenos como La Noria, Sálvame y tantos otros, amparándose para ello en la libertad de ¿prensa? y permitiendo el atontonamiento colectivo de quienes debían exigir a sus gobernantes honradez, dedicación y rigor. Quisiera saber quién ha desterrado del uso cotidiano palabras como austeridad, moral y sacrificio.

Menos impuestos y más libertad
EDITORIAL Libertad Digital 3 Enero 2012

Un argumento recurrente de la clase política para justificar las subidas de impuestos es que España cuenta con una baja presión fiscal, por lo que hay margen para subirla hasta llegar a la media de los países de nuestro entorno. La afirmación no sólo no es cierta sino que, en realidad, ocurre exactamente lo contrario. Como demostramos en Libre Mercado, en España soportamos un yugo impositivo muy superior al que se estila en economías con un nivel similar de desarrollo; una brecha que el incremento del IRPF decretado por el nuevo Gobierno en su primer Consejo de Ministros no va a hacer sino agrandar.

La devastación producida por los socialistas en nuestra economía, con la desviación al alza del objetivo de déficit anual como broche final, podría servir de atenuante en este incremento de la fiscalidad decretado por el equipo económico de Rajoy, pero la tarea de cuadrar las cuentas estatales no necesariamente tiene que realizarse a base de expropiar la riqueza privada de los ciudadanos; controlando el gasto público de forma mucho más rigurosa de como lo ha hecho el Gobierno se podría haber llegado al mismo resultado sin necesidad de incrementar los ya de por sí muy elevados gravámenes del IRPF.

Pero no sólo tenemos unos elevados tipos impositivos, sino que nuestro país es también de los que menos libertad económica ofrecen a sus ciudadanos, tal y como muestran los estudios de legislación comparada. El cóctel resultante no puede ser otro que el agravamiento de la crisis económica, el deterioro o la desaparición de numerosos servicios públicos, un estancamiento prolongado y altísimas cifras de paro, especialmente sonrojantes si se comparan con las de otros países.

Rajoy identificó durante la campaña electoral con gran valentía y acierto los principales males de nuestra economía y ofreció su receta para salir de la crisis, basada precisamente en reducir los impuestos y estimular la libertad de mercado facilitando a empresas y emprendedores la posibilidad de crear riqueza mediante de la supresión de trabas reglamentarias y regulaciones, en muchos casos duplicadas a causa del desbarajuste autonómico.

Cabe esperar que a este decepcionante primer paquete de disposiciones del flamante Gobierno le siga otro que acometa decididamente los problemas reales de nuestra economía, que no son precisamente los bajos impuestos sino un gasto público inasumible y una falta de libertad económica inaceptable. Como ha ocurrido siempre, y el ejemplo de otros países lo demuestra, la libertad es el mejor motor del progreso, la prosperidad y el desarrollo. Rajoy pareció haberlo entendido muy bien durante la reciente campaña electoral. Ha llegado el momento de que comience a demostrarlo.

¡Más socialismo!
Rajoy, otro socialista mentiroso
Manuel Llamas Libertad Digital 3 Enero 2012

Y el cambio de Gobierno trajo a España... ¡más socialismo! La llegada de Rajoy al poder auguraba un esperanzador cambio de rumbo en la política económica. Sin embargo, este sueño fue barrido de un plumazo en el Consejo de Ministros del pasado viernes, cuando, por sorpresa, el presidente popular aprobó una de las mayores subidas fiscales de la democracia. Esta decisión, más allá de las nefastas consecuencias que tendrá para el conjunto de la economía nacional, demuestra que Rajoy es un socialista más en materia presupuestaria y, sobre todo, un mentiroso en la arena política. Nada nuevo bajo el sol, aunque millones de electores depositaron su confianza en los populares, que prometieron que el cambio era posible.

Resulta desolador observar lo poco que ha durado dicha promesa, poco más de un mes desde las generales del 20-N, y lo endeble e ilusorio que ha sido el discurso del PP en estos últimos años. El brutal aumento de impuestos aplicado sobre las rentas del trabajo, el ahorro y la vivienda tan sólo puede ser calificado de traición. Traición a los votantes del PP, porque este partido incluyó en su programa electoral el compromiso explícito de no subir los impuestos, algo que su líder, Mariano Rajoy, reiteró hasta la saciedad:

– 11 de julio de 2009: "En una situación de crisis, donde todo el mundo lo está pasando mal, donde todo el mundo tiene dificultades, donde mucha gente ve cómo no le paga ni siquiera la Administración, es un disparate quitar recursos a los particulares y subir los impuestos. Y eso va contra el empleo".

– 27 de septiembre de 2009: "La subida de impuestos no es necesaria. La subida de impuestos no se justifica y la subida de impuestos es profundamente insolidaria con las clases medias y trabajadoras españolas".

– 22 de agosto de 2010: "Ahora el Gobierno habla de que va a subir los impuestos, incluso ha llegado a decir que para ponernos a nivel europeo. Eso es un insulto a los españoles, porque los españoles son los terceros ciudadanos de la Unión Europea que hacen más esfuerzo fiscal, los terceros".

– 17 de noviembre de 2011: "En principio, no voy a tocar ningún impuesto si gano las elecciones, salvo los impuestos a emprendedores, que esos sí hay que bajarlos porque la gran prioridad nacional en España es la creación de empleo (...) En el medio y largo plazo, pues según cómo vaya evolucionando la economía, pero en principio no vamos a tocar ningún otro impuesto".

– 19 de diciembre de 2011 (Discurso de investidura): "Mi intención es no subir los impuestos porque creo que en un momento como éste, y más a los pequeños y medianos empresarios o a las empresas, con las dificultades que están pasando, no me parece lo más razonable".

Quién te ha visto y quién te ve. La palabra de Mariano vale lo que vale, es decir, nada. Rajoy fue elegido presidente con un discurso en el que prometía reducir el déficit sin subir los impuestos, pero a las primera de cambio gobierna como el resto de sus nefastos homólogos en Grecia, Italia o Portugal –el caso de Irlanda presenta importantes matices–.

De hecho, los engaños no acaban aquí. El PP justifica ahora esta medida "extraordinaria" y "temporal" de forma... injustificable, ya que, si bien el descuadre presupuestario para 2011 puede superar el 8% del PIB –frente al 6% previsto por Zapatero–, no es menos cierto que algunos miembros del actual Ejecutivo, como el propio De Guindos (ministro de Economía), conocían de antemano este dato, por lo que no es una sorpresa. Por otro lado, el PP gobierna en casi todas las comunidades autónomas, y son éstas, precisamente, las principales responsables del desvío presupuestario, no el Gobierno central. Además, resulta cuanto menos extraño que en Génova desconocieran la grave situación financiera con la que han de bregar sus barones. Por último, pero no menos importante: si hay que reducir el déficit en 40.000 o 50.000 millones de euros este año, ello no justifica el sangrar aún más la economía productiva con vistas a sufragar el derroche público, sino que es la prueba fehaciente de que los políticos deben apretarse el cinturón, pues siguen gastando más de lo que ingresan.

La gravedad de esta subida fiscal no radica sólo en la flagrante mentira de Rajoy, sino en sus efectos. La promesa de austeridad pública, unida a la conformación de un Gobierno capacitado para acometer los grandes retos que afronta el país, permitía aventurar un fuerte saneamiento económico en el presente ejercicio. Sin embargo, por desgracia, la partitura mostrada por Rajoy se asemeja mucho, al menos por el momento, a la ejecutada por Zapatero desde 2008. El nuevo presidente se decidió el pasado viernes por una política fiscal puramente socialista, tal y como proponían PSOE e IU en sus respectivos programas; de hecho, mantiene el Impuesto de Patrimonio y la subida fiscal a la grandes empresas aprobadas hace poco por Salgado, así como políticas sociales de Zapatero como la Ley de Dependencia, el PER de 400 euros para parados, la renta básica de emancipación o el permiso de paternidad. Rajoy se ha comprometido a garantizar las bases del insostenible Estado del Bienestar, revalorizando las pensiones públicas y el actual régimen de prestaciones por desempleo; y hasta ha otorgado luz verde a la inefable Ley Sinde.

Por si fuera poco, el PP ya baraja avalar la deuda autonómica, lo cual supondría socializar desmanes ajenos, cubrir los agujeros bancarios mediante la creación de un banco malo que sufragará el contribuyente o mantener intacta la actual Ley Antifumadores, entre otros despropósitos. Sin duda, aún está todo por hacer, y medidas como el recorte público de casi 9.000 millones de euros en el primer trimestre están muy bien encaminadas, pero, por el momento, el socialismo domina de forma contundente la partida. Mucho tendrá que cambiar el PP en los próximos meses para reconducir el resultado. Hoy por hoy, tras sus primeras decisiones, Rajoy tan sólo ha demostrado ser otro socialista mentiroso y, por tanto, su período de gracia llega a su fin.

Manuel Llamas es jefe de Economía de Libertad Digital y miembro del Instituto Juan de Mariana.

Subida de impuestos
Los rigores del despilfarro
Guillermo Dupuy Libertad Digital 3 Enero 2012

Antes que nada, una precisión semántica: el diccionario de la RAE define despilfarro como "gasto excesivo y superfluo". Esto significa que, en principio, un individuo o un Estado pueden equilibrar gastos e ingresos y no por ello dejar de seguir gastando en cosas que no son básicas ni imprescindibles.

Naturalmente, no todo el mundo entiende lo mismo por superfluo. Rajoy, por ejemplo, debe considerar que seguir gastando miles de millones de euros en televisiones públicas, o que sindicatos, patronal y partidos políticos conserven el 80 por ciento de sus subvenciones directas y el 100 por ciento de las indirectas, o que el Estado siga manipulando el precio real de todo tipo de transporte mediante subvenciones multimillonarias, o que la cultura siga dependiendo del pesebre estatal, o que se mantengan empresas cuyos bienes y servicios no son comprados de manera voluntaria por los ciudadanos, o seguir dedicando miles de millones a la llamada ayuda al desarrollo, lejos de constituir gastos superfluos e innecesarios, son partidas básicas e imprescindibles para afrontar la recuperación económica. No se entiende, si no, que Rajoy los haya mantenido aun a costa de llevar a cabo la mayor subida de impuestos de la historia reciente y, pese a ella, seguir incurriendo en déficit público.

Los que creemos que existen numerosas partidas de gasto e inversión estatales, autonómicas y municipales que deben ser suprimidas antes que subir impuestos y seguir incurriendo en déficit público podremos estar equivocados, pero, desde luego, tenemos todo el derecho a considerar el Plan R de Rajoy como la mayor estafa política que haya perpetrado un dirigente de centro-derecha en toda nuestra democracia. Por lo visto, no ha sido suficiente con que el Gobierno del PP, nada más empezar su andadura, diera la razón a la ministra Sinde y a su mordida en beneficio de la SGAE; por lo visto, tampoco ha sido suficiente elogiar al "ejemplar" Rubalcaba y su política en Interior. Había que dar, además, la razón a los socialistas cuando denunciaban como "oportunismo electoralista" la otrora negativa del PP a subir los impuestos; una negativa que el "previsible" de Rajoy había mantenido hasta el mismo día de su investidura.

Pero quizá lo más bochornoso haya sido la excusa para el engaño; esto es, que el déficit se haya desviado del 6 al 8 por ciento del PIB. Para empezar, y tal y como algunos venimos denunciando desde hace mucho tiempo, buena parte de la responsabilidad de que el déficit público sea aun mayor que el comprometido se debe a manirrotos gobernantes autonómicos y locales del PP. Pero es que, además, el hecho de que el déficit sea mayor que el previsto debería servir para justificar un mayor recorte en el gasto, no para sostener despilfarradoras partidas que el Estado debería suprimir aun en el caso de que se lo permitiera su ya de por sí elevada presión fiscal.

Si este es el "audaz" recorte del gasto público de Rajoy, no sé en qué va a quedar su todavía desconocido plan de reformas.

Rajoyazo
Una cornada a traición
Ignacio Moncada Libertad Digital 3 Enero 2012

En el último artículo que publiqué en Libertad Digital aplaudía que Rajoy dijera en el debate de investidura que no tiraría de subidas de impuestos para tapar el agujero negro del déficit público. Parecía una esperanzadora señal de que el nuevo Gobierno entendía los problemas estructurales de la economía española. Pues bien, nuestro recién estrenado Ejecutivo no ha tardado ni tres días en demostrar que aquella esperanza era infundada. Tampoco se trata de una sorpresa. Ya admitió Rajoy que el PP no era un partido liberal cuando invitó a "irse al partido liberal o al conservador" a quienes discreparan con él. Bajo su mando no debemos esperar una defensa férrea de los valores liberales, y sí cambios de principios al puro estilo Groucho Marx cuando sus intereses lo requieran. El objetivo, ya se sabe, no es otro que ser un poco mejor que el PSOE. Y el listón está en el suelo. No es sorprendente, por tanto, que, aunque Rajoy dijera que sacaría la motosierra del gasto público para atajar el desastre presupuestario, al final terminara pasando la gorra. Para qué recortar el gasto si se puede obligar a los ahogados ciudadanos a pagar los dispendios de los políticos.

El ajuste hay que hacerlo, no cabe duda. Sólo los keynesianos más fanáticos opinan que para salir de esta crisis hay que seguir disparando el gasto público. Tan sólo para cumplir con los requisitos de Bruselas, que no son cifras para salir de la crisis sino para poder contar con un rescate europeo, hay que reducir el déficit al 4,4% en un año. Si el déficit de 2011 fuera el máximo permitido por Europa, el 6%, el ajuste tendría que ser de 16.500 millones de euros. Pero el Gobierno, tras una valoración rápida del estado de las cuentas, estima que la cifra real estará en el entorno del 8%. Éste es el doloroso legado, el regalo envenenado que deja Zapatero a los españoles. El ajuste para 2012, por tanto, tendrá que ser como mínimo de 36.500 millones.

Donde patina el actual Gobierno no es en empezar a acometer el ajuste. De hecho, las medidas de recorte de gasto público anunciadas el penúltimo día del año son valientes e importantes. Eran necesarias y están bien hechas. Lo malo es que esta reducción del gasto sólo cubre 9.000 millones, un 60% del ajuste anunciado. El 40% restante se pagará con subidas de impuestos. Rajoy mete un rejonazo de más de 6.000 millones a unas clases medias completamente ahogadas, subiendo de forma histórica los impuestos al trabajo, al ahorro y a la vivienda. La excusa del Gobierno para explicar por qué incumple su palabra es decir que evita una nueva crisis de deuda que hubiera estallado si se hubiera anunciado que el déficit real es 20.000 millones mayor y no se hubieran anunciado medidas que pusieran dinero urgente sobre la mesa.

Da la sensación de que no se ha terminado de entender la naturaleza de esta crisis económica. O que no hay interés por resolverla. No estamos hablando de un simple desajuste de cuentas. Lo que sucede es que el Estado ha crecido al calor de los artificiales ingresos de la burbuja hasta alcanzar un tamaño insoportable. Ahora que se pone de manifiesto que esos ingresos no volverán, ese gigantesco Estado tiene que reducirse a unos niveles sostenibles. Y eso es justo lo contrario a subir los impuestos drenando la escasa renta de los españoles para cubrir los dispendios de un Estado descontrolado. Hacer que unos españoles que no llegan a fin de mes entreguen a los políticos más del 50% de lo que producen no sólo es posponer el momento de la salida de la crisis de una forma insostenible y ruinosa. Además es inmoral. Es una cornada a traición.

Ignacio Moncada es ingeniero industrial por ICAI y trabaja como analista financiero de inversiones en Nueva York.

Los 314 del final sucio de ETA
EDURNE URIARTE ABC  3 Enero 2012

EL número 314 es la otra cifra que debemos añadir a lo que Nicolás Redondo ha definido acertadamente como el final sucio de ETA. Es la cifra de los asesinatos etarras sin resolver, alrededor del 40 por cinto, y a la que falta añadir las demás acciones terroristas con heridos o sin víctimas también sin resolver. Es el dato de la impunidad que se suma a las condiciones democráticamente poco presentables del anuncio del fin de ETA. Con la negociación del Gobierno socialista, la negativa a la disolución de la banda, la integración del brazo político en las instituciones y la campaña apoyada desde numerosos sectores para el incumplimiento de penas de los etarras encarcelados.

La cifra de la impunidad resulta aún más dramática cuando reparamos en que ha sido la Fundación de Víctimas quien la ha investigado y revelado. Y no la Audiencia Nacional, los cuerpos policiales o el Gobierno, los responsables de la resolución de estos crímenes, lo que da una idea del grado de olvido institucional, de la indiferencia hacia esas víctimas y sus familias. Posiblemente, las cifras no son mayores que las correspondientes a la delincuencia común y se deben a lo de siempre, a las limitaciones de los recursos del Estado, tanto en medios policiales como judiciales. Pero resultan doblemente dolorosas en el caso del terrorismo porque una parte de las propias instituciones democráticas, el Gobierno socialista, ha negociado con la banda un acuerdo de fin del terrorismo en el que, no sólo se ha contemplado el tratamiento de favor para los criminales ya condenados, sino que, por supuesto, estos asesinatos sin resolver han desaparecido completamente.

Y a lo anterior se une el éxito del discurso de la negociación en una buena parte de la opinión pública. La negociación ha sido aceptada como necesaria o como inevitable y las posibles medidas de «alivio» a los terroristas encarcelados han pasado a ocupar parte de la agenda política. Con la completa desaparición de las cifras de la impunidad, dándose por supuesto que las investigaciones sobre los casos no resueltos se extinguirán inexorablemente.

Los 314 crímenes sin resolver ni siquiera existen en el debate político. De hecho, nunca existieron en el Gobierno de Zapatero, como lo demuestran los términos de la negociación socialista relatada al detalle por Jesús Eguiguren. La impunidad de estos crímenes se ha dado por supuesta desde el propio Estado. Y, pese a los esfuerzos de la Fundación de Víctimas, las actitudes de una buena parte de las élites políticas e intelectuales hacen pensar que nada cambiará en este final sucio de ETA. La impunidad de una buena parte de sus crímenes será su triste broche final.

Cataluña despilfarra más de 32 millones en su red «diplomática»
Las 27 oficinas y las 5 «embajadas» duplican funciones que realizan las legaciones españolas
ABC  BARCELONA 3 Enero 2012

Cataluña es una de las Comunidades Autónomas que mayor presupuesto invierte en representación exterior pese a la crisis que atraviesa y a los recortes que se ha visto obligado a practicar Artur Mas en áreas como sanidad, educación y función pública. Su red comercial (27 oficinas), sus cinco «embajadas» —seis antes de anunciar el cierre de la de Buenos Aires— y sus delegaciones de promoción turística y cultural (todas suman sobre el medio centenar) costaron 32,8 millones en 2011. Para 2012, el presupuesto es de 26,9 millones. La cifra, como la de 2011, incluye los proyectos de cooperación al desarrollo, que supusieron el pasado año 22 millones.

La representación catalana en el exterior es tan amplia que se producen las duplicidades que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, quiere evitar. Todas las oficinas catalanas menos la de Bruselas fueron creadas durante la época del tripartito, con ERC como principal impulsora de la proyección exterior catalana.

El mantenimiento de las cinco delegaciones en concreto ascenderá a 1,1 millones en 2012, la misma cifra que en 2011. Todas se encuentran en zonas exclusivas de las ciudades en las que se instalaron. La de Nueva York, por ejemplo, está en el Rockefeller Plaza (con un coste de 475.000 euros al año), un barrio acomodado de París acoge la «embajada» en Francia (416.000 al año), mientras que la de Londres está en un pintoresco edificio en Fleet Street. Los delegados, con rango de director general, cobran 87.500 euros al año.
Plan de racionalización

El pasado martes, y fruto de la presión ejercida por el PP a cambio de aprobar los presupuestos, el gobierno catalán anunció la reestructuración de sus delegaciones en el exterior con objeto de racionalizar el gasto y centrar su actividad en la promoción económica. Se trata, explicó el portavoz del gobierno catalan, Francesc Homs, de avanzar hacia una «diplomacia económica». Como primera medida se anunció el cierre con fecha 1 de enero de la «embajada» en Buenos Aires, cuyas funciones pasará a asumir la delegación comercial catalana en Argentina, que cubre también Chile y Uruguay.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

Por un puñado de votos
Daniel Portero La Razón 3 Enero 2012

El documento interno de los terroristas deja al descubierto el doble juego del Gobierno de Zapatero que las víctimas siempre hemos denunciado. Con ETA no hay nada que negociar, salvo la entrega de las armas, el reconocimiento de todo el mal causado, que ha sido mucho y muy doloroso, y el ineludible perdón a todos los que han sufrido en primera persona su actuación desalmada. «La intensidad de la represión ha decrecido», se jactan los terroristas, una constatación que deja en muy mal lugar la política antiterrorista entonces en manos de Alfredo Pérez Rubalcaba.

Ahora me explico, sin ir más lejos, por qué la Guardia Civil no recibió órdenes de pasar a la acción pese a tener tres pisos de ETA localizados en Francia desde principios de octubre del año pasado. Resulta imposible entender cómo el Gobierno socialista fue capaz de volver a negociar por un puñado de votos después del gran fiasco de la tregua desbaratada por el atentado de la T-4.

Ahora entiendo, también, que la macromanifestación a favor de los presos de la banda del próximo 7 de enero en Bilbao fuese convocada el 21 de octubre del pasado año, sólo cinco días después de que ETA fechara su informe. En el documento queda claro cuál es el espíritu que anima esa concentración: una demostración de fuerza del colectivo de reclusos etarras para recordar su protagonismo en cualquier proceso de negociación. No hay que olvidar que las dos prioridades de los terroristas son la amnistía de sus presos, precedida de su acercamiento a cárceles del País Vasco, y la equiparación de las víctimas del terrorismo con las propias víctimas de los asesinos. El Gobierno de Rajoy no debe caer en el fatal error de sus antecesores y tiene que mantener su firmeza en la defensa de la ley y del estado de Derecho. Con eso nos conformamos las víctimas.

La mujer que desafía a Rajoy y recuerda su promesa "foral y española"
Los abertzales de Uxue Barkos quieren Navarra fuera de España, y para ello manipularán pasado y presente. Por suerte, Mariano Rajoy hizo una promesa incompatible con el "proceso".
Pascual Tamburri www.elsemanaldigital.com 3 Enero 2012

Durante la sesión de investidura de Mariano Rajoy, la diputada de Geroa Bai Uxue Barkos planteó en términos ideológicos una de sus respuestas "¿Navarra foral y española, señor Rajoy? No. O foral o española. Ya hablaremos." Con los abertzales divididos en varias siglas pero unidos en su programa básico (amnistía para los asesinos, independencia con el nombre y ruta que sea, sumisión de Navarra al proyecto), y con un "proceso de paz" dejado abierto por José Luis Rodríguez Zapatero, la cuestión de fondo que Barkos revuelve es una de las más complejas que tiene sobre la mesa el Gobierno del PP.

Navarra, foral y española
Navarra –la única que hay, no el País de Nunca Jamás que existe sólo en la imaginación de los discípulos y herederos de Sabino Arana y de Federico Krutwig- es una región de España con una autonomía y unas instituciones peculiares, derivadas de su historia y de su concreción en nuestra actual democracia constitucional. Entre las varias opciones posibles en la Transición los navarros eligieron –porque lo hicieron en todas las elecciones y consultas- seguir siendo españoles de la misma forma que lo eran, o sea una parte constitutiva de España conservando del modo posible en una democracia y libertad modernas sus tradiciones medievales. Lo que por simplificar llamamos fueros.

Los fueros, etimológicamente derechos en suma, distinguen a los navarros en la medida en que definen, en lo público y en lo privado, su modo de ser españoles. Españoles como los demás, sin desmerecer de la igualdad, de la identidad y de la unidad entre ellos. Es verdad que llamar privilegios a los fueros navarros –considerarlos desigualdades injustas frente a los demás españoles- supone no entender qué son tales fueros. También es verdad que usar, desde Navarra, los fueros como lo que no son (privilegios) supondría a la vez un insulto al resto de los navarros de ayer, de hoy y de mañana, una ofensa al resto de los españoles y, estemos atentos, una puerta abierta a las pretensiones hispanófobas de los abertzales.

¿Podría ser foral sin ser española?
Por eso es muy importante que, mientras que Navarra se esfuerza por usar ejemplarmente su modo de ser España, evitando cualquier confusión o tentación, los poderes centrales del Estado corrijan y perfeccionen la inclusión de la foralidad en el régimen constitucional. Ese pulso es, exactamente, el que han empezado a librar Barkos y Rajoy porque ambos saben muy bien que lo que está en juego no es, ni mucho menos, un matiz erudito sobre una palabra confusa y sobre una tradición medieval. Lo que se está decidiendo es el destino de Navarra y con él el del "proceso".

Tengamos en mente algo esencial: alos nacionalistas vascos los fueros navarros, y cualquier tradición similar, les son completamente indiferentes. Para Sabino Arana, para los padres fundadores de la ETA y para casi todas las generaciones de abertzales los fueros eran un vestigio del pasado conservado a través de la Ley de Modificación de Fueros de 1841. Una ley molesta para los carlistas porque les privó de una importante baza política antiliberal, y molesta después para los antiespañoles porque recordó y puso por escrito que tales fueros nacen, y no de un golpe, de y en la España medieval y se conservan por la lealtad jurada por los navarros entre 1512 y 1515, primero al duque de Alba y luego a Fernando el Católico.

Sin España los fueros ni habrían existido, ni se habrían conservado, ni habrían ido tomando las formas en cada momento posibles y deseables para sobrevivir en nuevos contextos jurídicos y políticos. Siempre españoles, nunca fósiles, siempre vivos. Navarra es anterior a sus fueros, y muy anterior a la identificación de su identidad con los mismos. No es anterior a España, y de hecho sin España tampoco habría Navarra. En este asunto se han equivocado una y otra vez los tradicionalistas partidarios de la reintegración foral, o sea el regreso a las formas forales de 1500, o de 1800; y esa imposible nostalgia ya fue aprovechada por los abertzales napartarras durante (y contra) la Segunda República. Por esa brecha y gracias a ese equívoco tratan de avanzar los de Uxue Barkos.

¿Y española sin fueros?
Ya desde antes de la separación de UPN y PP en 2008 el PP se había mostrado a favor de la enmienda a la Constitución de 1978 para satisfacer una reivindicación de la mayoría de los navarros: la supresión de la Disposición Transitoria Cuarta, que permite un camino extraordinario para la incorporación de Navarra a las provincias vascas. Mariano Rajoy se comprometió públicamente, al refundarse el PP en Pamplona, a que se suprima esa Disposición.

Prescindiendo ahora del debate sobre la Disposición misma, que fue una concesión (y no precisamente la única) de los redactores de la Constitución a los abertzales, su existencia sí es signo de algo que conviene recordar: que Navarra pertenece ahora, como pertenecía en 1978, a la única nación, al único Estado y por ende a la única soberanía existente aquí. Porque Navarra es España, y por tanto participa de la soberanía de la nación (ahora, la encarnada en las Cortes), su régimen jurídico depende del español. Del mismo modo que sólo las Cortes pueden modificar o suprimir la Transitoria, y sin voto de las Cortes no puede modificarse el Amejoramiento del Fuero (público), y sin la soberanía de España ni habría existido la Ley de 1841 ni se habría ido modificando para sobrevivir, es un hecho que los fueros navarros, privados y públicos, hoy existen porque Navarra es España y dejarían de existir si soberanamente España lo decidiese.

Otra cosa es que, como esos fueros, españoles, se han demostrado buenos y útiles para los navarros y toda España, en siglos sólo la Segunda República los ignoró, mientras que todos los demás, de Francisco Franco a Juan Carlos I, los han conservado. Rajoy sabe, y Barkos también aunque lo niegue, que mientras que nada puede borrar la hispanidad de los navarros (y ciertamente ni la voluntad de algunos navarros y ni siquiera la soberanía de la Nación), la conservación de los fueros depende, en el fondo, de que sigan siendo bien usados para bien de Navarra y de España. Así que, sea cual sea "la voz de los navarros abertzales y vasquistas y de las posiciones progresistas", sólo la torpeza de los políticos, más en Pamplona que en Madrid, y el mal uso de la autonomía foral –de lo que algo ha habido, para alegría de sabinianos- puede hacer a Navarra menos o nada foral. Y ni siquiera eso la haría menos española.

ETA reconoce que Rubalcaba rebajó la presión policial
Los presos revelan que existía un «frente de negociación» entre el Gobierno y la banda terrorista
J. M. Zuloaga La Razón 3 Enero 2012

MADRID- En los últimos meses del Gobierno socialista «la intensidad de la represión ha decrecido, o dicho de otro modo, la represión ha ido cambiando», según el documento de ETA fechado el 16 de octubre pasado, que circula entre los presos de la banda desde hace semanas. Este cambio coincidió con las negociaciones que, a través de intermediarios, mantuvieron socialistas y nacionalistas con ETA para utilizar, con fines electoralistas, el alto el fuego y el supuesto cese de actividades de la banda. LA RAZÓN adelantó en su día que la presión policial y judicial había disminuido como consecuencia del nuevo «proceso».

La existencia de contactos se confirma en el citado documento, ya que, al hablar del «Frente de Negociación» y sus perspectivas, el colectivo de reclusos de la banda, el EPPK, «pide a la izquierda abertzale (de la que forma parte ETA) que ponga los mecanismos necesarios para tomar parte en las decisiones que tengan que ver con los presos y la situación de los reclusos y, en general, en el desarrollo del proceso». «Por otro lado, el EPPK da por bueno, en el seno de la solución del proceso, que se ponga sobre la mesa entre ETA y el Estado la negociación sobre su situación. En consecuencia, la idea que hay que expandir es que no puede producir una decisión que pudiera perjudicar al Colectivo sin antes contrastarla», agrega. El documento revela que este asunto ya se le hizo llegar a los representantes de ETA en la negociación, para «que diera pasos en el tema de los presos y en el reconocimiento a abrir caminos; los pasos necesarios a dar serán contrastados con el Colectivo».

Los presos etarras están seguros de que, en las negociaciones, se les tendrá en cuenta «desde el principio» (y no al final, como estaba previsto en otros «procesos») sin que ello suponga retrasar las conversaciones «políticas» para alcanzar la independencia del País Vasco con la anexión de Navarra. «Los ritmos de los raíles se prevén con flexibilidad, en el sentido de juntarse uno con el otro», subrayan.

Pese a la disminución de la «represión» en los últimos meses del Gobierno socialista, ETA cree que aún resta mucho por hacer, aunque al final conseguirán imponer sus tesis por la vía de los hechos consumados: «De cualquier forma, sería un grave error pensar que la represión desaparecerá por voluntad de los estados. La represión puede tomar nuevas formas, puede cambiar, puede tomar diferentes niveles de intensidad, pero la previsión más acertada es que los Estados continuarán utilizando la represión», agrega.

A continuación, se hace un anuncio, sobre el que expertos antiterroristas llaman la atención: «hace unos meses, se llegó a un acuerdo con los agentes para responder a las detenciones y las torturas. En los próximos meses se desarrollaría el punto de partida acordado. El fundamento de este acuerdo es fijar el compromiso y la responsabilidad compartida para activar la respuesta cada vez que se produzca la represión. Esto es, será la herramienta para activar la respuesta en casos puntuales». ¿A qué respuesta se refiere? Los terroristas, que están crecidos tras la legalización de Bildu y la recuperación de su «Frente Institucional», mantienen que «Euskal Herria está viva y tiene abierta la posibilidad de ser dueña de sí misma, y no nos han asimilado como pueblo, a pesar de la gravedad de las consecuencias de la dura estrategia de hacernos desaparecer en el dominio político, económico y cultural de Francia y España (…) Hoy podemos decir que estamos reforzando el proceso de liberación y que estamos abriendo nuevas oportunidades para hacer frente a los nuevos desafíos».

Por el contrario, según la banda, «el Estado ha ido perdiendo el control de la iniciativa política; las fuerzas favorables al soberanismo han recuperado su protagonismo y su eficacia política, despertando la ilusión y los deseos de cambio y ofreciendo oportunidades para la acumulación de fuerzas a amplios sectores de población y amplios grupos de población». «Hay que subrayar los resultados históricos logrados en las últimas elecciones en Álava, Vizcaya, Guipúzcoa y Navarra. Además de recibir un gran apoyo, el proyecto para llevar a cabo el cambio político y social ha obtenido nuevas herramientas para ello. Hoy, Euskal Herria tiene más medios para la construcción del escenario democrático, la construcción nacional y la defensa de los trabajadores». Asimismo, subraya que han «conseguido un gran nivel de apoyo de la comunidad internacional, y eso ha traído pasos para situar el conflicto político en el ámbito internacional y en la agenda de los agentes». Entre ellos, la creación del «Grupo Internacional para las Relaciones», con el fin de facilitar el diálogo político, o la decisión de crear la Comisión Internacional para verificar el alto el fuego permanente y general decidido por ETA son muy importantes para que «la comunidad internacional tenga un protagonismo necesario».


Primera marcha por los reclusos
De nuevo, la ciudad de Bilbao acogerá una manifestación en favor de los presos de ETA. Será el sábado y está convocada por el la plataforma «Egin Dezagun Bidea», la cual ha conseguido la autorización del juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska. Una marcha esta que está apoyada, entre otros, por el ex presidente de ERC, Josep Lluis Carod Rovira o la activista política Doris Benegas, hermana del diputado socialista al congreso por Vizcaya, Jose María «Txiki» Benegas. En un manifiesto, consideran que «el momento político está abriendo las puertas a que, de manera definitiva, se dé una solución democrática al conflicto que viene sufriendo Euskal Herria».

en villava
Bildu ofrece en Navarra un concierto homenaje a los etarras
Javier Molina. Madrid www.gaceta.es 3 Enero 2012

El acto a favor de ETA se prolongará durante el próximo fin de semana.

El Ayuntamiento de la localidad navarra de Villava, encabezado por el alcalde Pedro José Gastearena, de la coalición Bildu en el que se ubica la izquierda abertzale, ha facilitado al grupo promotor de Hatortxu Rock un solar para que este fin de semana celebren el evento, cuyo fin es solidarizarse con los asesinos de la banda terrorista ETA. Esta autorización se aprobó en una resolución del 22 de noviembre. Según fuentes del consistorio, el ciudadano que solicitó el permiso para celebrar los conciertos fue Mikel Jaukikoa.

Para el portavoz de UPN, Sergio Sayas, “va siendo habitual que municipios gobernados por nacionalistas celebren estos eventos, lo que consideramos lamentable, cuyo fin es recaudar dinero para presos que están en la cárcel por haber cometido un asesinato en democracia”.

La propia organizadora del festival explica en su página web la motivación de este decimotercer macroconcierto de dos días: “Tratar de sensibilizar a la población un nuevo año ante el hecho de que a principios de este 2012 continuará habiendo más de 700 presas y presos políticos vascos dispersados por decenas de cárceles”.

En este contexto, el consistorio de Villava aprobó el jueves 29 de diciembre una moción “en defensa de los derechos de los presos vascos”.

En dicho manifiesto los concejales de Bildu demandan gestos al nuevo Gobierno de Mariano Rajoy para “cerrar para siempre la confrontación armada que hemos visto en las últimas décadas y el escenario para un debate democrático”. Para ello abogan por el acercamiento de los terroristas al País Vasco y Navarra, la libertad provisional para los presos en espera de juicio, la derogación de la doctrina Parot y la pena de 40 años establecida en el Código Penal para delitos de terrorismo. También animan a los villaveses a participar en la manifestación bilbaína a favor del acercamiento de etarras que se celebrará el próximo sábado.

Estos gestos de cercanía del gobierno local hacia los presos etarras no son casualidad, ya que uno de los concejales, María Ester Compains, es familiar de un miembro de ETA. Su hermano Eneko está cumpliendo condena por pertenecer a la extinta Ekin, aparato político cuya misión era velar por el adoctrinamiento etarra.Pero la parcialidad del alcalde no acaba ahí: según fuentes locales, quieren dejar de pagar los escoltas de la oposición por “el nuevo escenario político” y explican a su pueblo que las víctimas de ETA deben olvidar.

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