AGLI

Recortes de Prensa   Jueves 19  Enero 2012

 

Responsabilidad pública
El Editorial La Razón 19 Enero 2012

El acuerdo alcanzado el martes en el Consejo de Política Fiscal y Financiera es una pieza clave, dentro del programa de reformas del Gobierno de Mariano Rajoy, para hacer frente a la crisis financiera. Allí donde el PSOE fracasó, incapaz de poner de acuerdo a las autonomías tras haber hecho saltar previamente por los aires el modelo de financiación existente, el equipo de Montoro ha tenido el acierto de consensuar una solución para comenzar a tapar uno de los grandes agujeros de la economía española.

La urgencia que imponen más de cinco millones de personas sin trabajo y centenares de empresas abocadas al cierre por el impago de las facturas a cargo de los ejecutivos regionales explica la celeridad con que el Gobierno, antes de su primer mes de vida, ha reunido a las 17 autonomías y puesto sobre la mesa las primeras soluciones viables. Quizá el primer gran resultado haya sido acabar con la huida hacia adelante con la que muchos de los ejecutivos regionales habían tratado de eludir la crisis, inflando su deuda financiera hasta llegar a extremos como la emisión de «bonos patrióticos».

Con la incertidumbre provocada por la negativa socialista a elaborar en su momento los Presupuestos Generales del Estado, corría prisa establecer las primeras transferencias económicas y evitar la quiebra de las haciendas regionales, pero también resultaba extremadamente urgente acabar con la imagen de patio de vecindad mal avenida y de escasa solvencia que España comenzaba a generar en los mercados financieros. Por eso el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, no ha perdido ni un solo día en trasladar a la UE el éxito de un acuerdo que pone orden en el desastre financiero autonómico, y en asegurar que la marca España es sinónimo de rigor fiscal y presupuestario.

Porque no se trata de acabar con la capacidad de autogobierno de las autonomías, sino de evitar los abusos de una mala gestión que lastra la imagen del país en su conjunto. Establecer una firme disciplina presupuestaria, en sintonía con el compromiso adquirido por España e incorporado a la Constitución, supone marcar una línea roja en el gasto de las administraciones. Y al igual que en la empresa privada es delictivo dilapidar el dinero de los accionistas, lo mismo debe ocurrir cuando es un político quien gasta alegremente y sobrecarga de deudas a los ciudadanos, en proyectos partidarios o faraónicos. Acierta pues el Gobierno al proponer cambios en la ley de transparencia para que se puedan exigir responsabilidades penales a los gestores públicos, políticos o no, que incumplan los presupuestos y desperdicien los impuestos de los contribuyentes con la excusa de que «el dinero público no es de nadie». Como los que nos han gobernado hasta hace un mes y casi han apuntillado el Estado del Bienestar.

El despilfarro como delito
Editorial www.gaceta.es  19 Enero 2012

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, anunció ayer que se modificará la Ley de Transparencia del Gobierno para exigir responsabilidades penales a los gestores públicos que eleven el gasto más allá de lo fijado en el Presupuesto. Una medida plausible y que LA GACETA viene defendiendo desde hace muchos meses, por la injusticia que supone, como advirtió el ministro, que “un gestor público, sea un político o un gestor nombrado por un político, gaste más allá de los límites que tenga en su presupuesto”. Pero si, además, ese político ha condenado al paro a millones de personas, empobrece a millones de familias enteras y endeuda a las generaciones futuras, como ha hecho Zapatero, debe recaer sobre él todo el peso de la Justicia, porque los gestores públicos que falsean la contabilidad deben afrontar las mismas responsabilidades penales que los gestores privados que cometen igual delito.

Un tema en el que tendríamos mucho que aprender de los islandeses, que no tuvieron ningún reparo en llevar al banquillo por negligencia a su ex primer ministro, Geir Haarde. Porque los gobernantes no deberían estar por encima de la Ley: deberían ser responsables de sus actos negligentes como cualquier otro ciudadano. Si la Justicia, como dijo el Rey en su discurso de Navidad, es igual para todos, resulta un auténtico escándalo que Zapatero no sólo se vaya de rositas, sino que lo haga laureado y con un retiro vitalicio de 150.000 euros.

La cuestión planteada ahora por Montoro, que propone la inclusión del despilfarro público como delito en el código penal, vendría a llenar una laguna de nuestro ordenamiento jurídico, que contempla la posibilidad de declarar pródigo e incapacitar a un ciudadano cuando despilfarra su propio dinero y, sin embargo, no puede hacer lo mismo con los políticos adictos al endeudamiento cuando dilapidan dinero ajeno.

La cuestión es controvertida, como lo demuestra la reacción de la mayor parte de los partidos políticos de la oposición. El PSOE, a través de Manuel Chaves, ha asegurado que a los gestores que se excedan en el gasto sólo se les podrá exigir responsabilidades penales si cometen un delito, porque, de lo contrario, se trataría de una responsabilidad política que se debe exigir en el Parlamento, y que es lo normal en un Estado de Derecho y cualquier sociedad democrática. Argumento también esgrimido por Gaspar Llamazares de IU, para quien la responsabilidad de los gobernantes es con sus electores y, sólo cuando cometen un delito, con los tribunales de justicia.

Esta actitud puede dificultar el necesario consenso que requiere el cambio en la ley. El problema que encierra la propuesta de proceder penalmente contra los gobernantes manirrotos es delimitar y concretar qué se entiende por “despilfarro público”, que es una cuestión discutible. Otra muy distinta, y mucho menos discutible, es que los déficits ocultos sí deberían estar tipificados como delito, de la misma manera que se ha establecido la obligación constitucional del equilibrio presupuestario porque el déficit público no es sólo una rémora para la recuperación económica, sino una apropiación indebida de recursos de legislaturas venideras que burla las limitaciones temporales que la democracia impone a los gobernantes de turno. La solución a este problema va a depender en buena medida de la percepción que tengan los españoles de su Estado de Derecho. Y pocas cosas son más necesarias tanto para el buen funcionamiento de la economía como para el respeto a las libertades individuales, como un sistema de Justicia en el que se pueda confiar.

Reconstrucción de la virginidad
Nota del Editor 19 Enero 2012

Olvidémonos por un momento de la persona, del sexo, para centrarnos en la la virginidad como valor abstracto que una vez usado, desaparece.

Pues ocurre lo mismo en España con la legislación, la justicia: siempre estamos sufriendo todo tipo de tropelías, y a los políticos sólo se les ocurre
legislar mas con la vana pretensión de que no vuelvan a ocurrir, en vez de utilizar los mecanismos del sentido común para castigar a los culpables, recuperar las pérdidas y crear jurisprudencia.

La legislación y la justicia española equivalen a mecanismos para reconstruir la virginidad. No sabemos si por manifiesta inutilidad o interés bastardo.

Es la hora de gobernar y no de amenazar.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 19 Enero 2012

El PP en su afán de controlar el despilfarro y la mala gestión no duda en lanzar ideas tan variopintas como la de exigir responsabilidades penales. Dicho así, no parece tan absurdo y es algo que en otros países como Islandia ya se ha hecho. Claro que allí es mucho más fácil porque su población sería equiparable a la de una ciudad pequeña española. Pero en la práctica, lo difícil sería cómo se articula esa legislación partiendo de la base de que se refieren a cargos electos democráticamente. Porque una cosa es exigir responsabilidades políticas llegándose al extremo de la exigencia de dimisiones forzosas, y otra muy distinta legislar que se considere delito una desviación presupuestaria.

Personalmente creo que esta propuesta del Sr. Montoro tiene un recorrido nulo y que suena más a incapacidad de establecer controles administrativos eficaces imponiendo la jerarquía del Gobierno Central y de las Administraciones del Estado sobre las Autonómicas y las locales. La Ley actual ya permite, como se ha insinuado, la intervención directa y la anulación parcial o total de competencias autonómicas o municipales en casos en que deba prevalecer el interés general del Estado sobre cualquier otra consideración.

La privación de libertad de cualquier ciudadano debe estar sujeta al imperio de la Ley. Para ello debe demostrarse que se ha cometido un delito , ser juzgado y en su caso, condenado por ello. Para eso están los jueces tanto los ordinarios como los que son responsables de juzgar a personas aforadas o cargos electos. La Justicia es la que debe aplicarse siempre y con la salvaguarda de los derechos de los imputados. Por otra parte está el tema de la retroactividad de la supuesta ley. Es el caso que existen ejemplos de derroches, despilfarros y superación injustificada de los presupuestos, en los que responsables directos ocupan altos cargos en el Estado sin que hayan debido dar siquiera justificaciones ante sede parlamentaria. Como ejemplos tenemos al ex Alcalde de Madrid Sr. Gallardón, actual Ministro de Justicia.

Creo que el PP sigue en estas tres semanas de Gobierno dando bandazos y actuando de forma caótica y poco meditada. La subida de los impuestos como el del IRPF y el del IBI, demuestran que carece de alternativas creíbles de las que alardeaba durante su campaña electoral. Además es trágica su falta de firmeza a la hora de enunciar y aplicar las reformas como la de las relaciones laborales ante el fracaso anunciado de las conversaciones entre Patronal y Sindicatos. Los continuos retrasos en tomar la iniciativa solo dejan en evidencia su debilidad y falta de liderazgo ante la resolución del principal problema de España, el Paro.

¿A qué espera el Gobierno para gobernar de verdad?

Chanchullos, martingalas y tejemanejes
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 19 Enero 2012

Aquí se puede montar la de Dios es Cristo por una fruslería a la par que se hace un grano de arena de una montaña y no pasa nada salvo que, gracias a Dios, ya comienza el Gran Hermano con la Milá 12+1 años más joven. Ayer un ministro de Rajoy hablaba de meter en la cárcel a quienes se pasasen del presupuesto y hoy se habla de un enjuague en toda regla para engañar al personal en Andalucía y no pasará nada.

Cuenta el ABC que la Junta de Andalucía está preparando la campaña electoral para las próximas autonómicas de allí y quiere aparentar que ellos han contenido el gasto y el déficit y que son unos gestores cojonudos y dado que todo está inventado han optado por guardar decenas de miles de facturas en los cajones y que no se contabilicen, así ojos que no ven estacazo que te pego.

Con chanchullos, martingalas, amaños y tejemanejes se ha gobernado en este país desde hace muchos años y no pasa nada, sale gratis, así que los chicos de Griñán no se cortan un pelo en pergeñar un montaje de ocultación que no oculta nada pero que probablemente les valdrá para sacar pecho un par de meses.

Han dado orden de no pagar facturas y el truco está en que el programita informático que tienen para gestionar esos asuntos, cuando una factura ya registrada se deja un tiempo sin pagar, se borra del sistema y vuelve el papel al origen, al cajón – limbo y ya no existe la deuda.

Pero tranquilos que se seguirá pagando religiosamente, perdón, laicamente, lo que se precise para que quienes se lo pasan pipa con el presupuesto puedan seguir yendo de putas y dándole a la cocaína, ya que esos pagos si se van a realizar, lo llaman subvenciones nominales, para eso que no falte que es vital.

Eso si es reducir el déficit sin subir impuestos ni nada que agobie el personal.

El partido de Fraga y lo peor de Zapatero
José Luis González Quirós*. El Confidencial 19 Enero 2012

Es fácil ser muy críticos con el funcionamiento de los partidos, pero no cabe negar que constituyen un problema mayor de la democracia española a día de hoy, y bastante difícil porque no existen fórmulas preestablecidas para evitarlo. Los españoles nos inspiramos en el pasado y en el exterior para componer nuestra Constitución, la ley electoral y otros textos fundamentales, y la cosa salió razonablemente bien. Sin embargo, a la hora de diseñar los partidos tuvimos que ir a ciegas, porque son instituciones que responden casi exclusivamente a la cultura política, y eso es algo que no se puede ni imitar ni improvisar. Los partidos y el estado autonómico hubieron de ser creados desde la nada, y dejan bastante que desear, además de ser problemas íntimamente conexos. Tras el temor a lo que se llamó la sopa de letras -los diseñadores del sistema apostaron, e hicieron bien, por la gobernabilidad-, se comprende que se crease un hueco en el funcionamiento del sistema político en el que ciertos vicios y carencias no han dejado de crecer desde 1977.

Los partidos heredaron en buena medida los hábitos de quienes los impulsaron, y, en el caso del PP, los de Manuel Fraga, recientemente fallecido en medio de alabanzas rituales pero merecidas. Pero, más allá de la autocomplacencia, se puede decir también que si es cierto que Fraga “llevó” a la derecha autoritaria hacia la democracia, no es menos evidente que creó un partido que exhibe algunas carencias, reflejo de su fundador, que debieran ser superadas, pero que no lo han sido. Me refiero, por ejemplo, al insólito procedimiento de elección de sus dirigentes, absolutamente dirigido desde arriba, y reglado por una sucesión monárquica que también tiene sus Urdangarines, o a esa curiosa capacidad de adaptación del PP que le lleva a practicar sin apenas aspavientos las políticas de su oponente, aunque se haya empeñado en desautorizarlas en la campaña. Se trata de una habilidad muy característica del fundador, perfectamente capaz de tratar de manera confianzuda a Fidel Castro o de elogiar emotivamente a Jordi Pujol en un acto electoral de supuesto apoyo a Vidal Cuadras en Cataluña.

Lo que ocurre es que quienes tienen el poder están tan encantados con su posesión que se olvidan de la legitimidad, o piensan que está suficientemente garantizada con cubrir las apariencias

Esta confusión entre las necesidades del Estado y la política del partido ha sido muy característica de Fraga y sigue siéndolo del PP. Podría pensarse que las razones por las que el PP no acaba de convertirse en un partido plenamente democrático derivan del sistema mismo de partidos, pero eso sería tanto como renegar de la democracia. Lo que ocurre es que quienes tienen el poder están tan encantados con su posesión que se olvidan de la legitimidad, o piensan que está suficientemente garantizada con cubrir las apariencias. Lo veremos en el próximo Congreso, convertido en un escenario para que miles de ciudadanos a sueldo del líder le aplaudan y le reelijan, cosa nada difícil porque, apenas sin excepción, habrán sido elegidos por él.

Ningún partido del mundo cuestionaría a quien acaba de ganar unas elecciones, pero las formas lo son todo en una democracia, y aquí vamos todavía al bulto. Sin que haya que derribar al líder, hay muchas cosas que un partido tiene que hacer para que no diga tener unos principios y acabe aplicando otros, para que no preconice políticas de austeridad mientras algunos de sus gobiernos baten el record de deuda y gastos indefendibles, o para que no presuma de tener muchos militantes pero acabe acudiendo a la agenda personal del ministro de turno al designar los altos cargos, aunque hayan sido elementos muy activos en el extinto (¿?) zapaterismo. El PP debería empeñarse en superar esa herencia en su estructura y funcionamiento, y, de no hacerlo, su responsabilidad histórica acabará por ser enorme, aunque esto suene a música celestial a muchos de sus dirigentes, entregados a arreglar España como si fuesen ministros franquistas.

Si se mira a la izquierda, el panorama tampoco es como para sonreír. El liderazgo del PSOE se está dirimiendo en unos términos realmente ridículos, casi insultantes, en los que una habla de empezar de nuevo y el otro presume de tener ideas. Nada que tenga que ver con el debate político, lo que en el PSOE supone, además, una auténtica involución, porque, con todos sus defectos, el PSOE ha debatido buena parte de sus asuntos a cara descubierta y sin miedo a lo que pueda pasar: baste con recordar, por ejemplo, la espantada de Felipe González en el XXVIII Congreso que no fue causa de ningún desastre para el futuro del partido.

En el PSOE hay que revisar miles de posiciones y hay que abandonar de una buena vez esa estúpida mezcla de imagen y demagogia que ha sido la enseña del zapaterismo, y que trata de reeditar una señora cuyos argumentos parecen sacados del Vogue o del Cosmopolitan. Un partido que presume de centenario debería librarnos de espectáculos tan horros, sin que pueda bastar lo mucho que se esmeren en los efectos especiales para simular que el navajeo esconde un debate de interés general, y no la peor herencia del zapaterismo.

*José Luis González Quirós es analista político

Europa se reivindica frente a los poderes abusivos
Irene Lozano. El Confidencial 19 Enero 2012

El paquidermo comunitario se ha movido al fin para poner coto a la deriva autoritaria del primer ministro húngaro y éste ha sentido cerca su pisada, lenta pero amenazante. Consciente de que la apertura de un expediente puede llevar a su país ante el Tribunal de Justicia de la UE e incluso a la suspensión del voto, Victor Orbán anunció ayer en el Europarlamento su voluntad de rectificar la legislación que contradice el acervo comunitario.

Ya el año pasado, Hungría aprobó legislación contraria a la libertad de expresión sirviéndose de una apabullante mayoría de su partido, el conservador Fidesz. Con dos tercios de la Cámara bajo su bota, Orbán no ha encontrado hasta ahora ningún obstáculo para mermar la independencia de otros poderes e imponer en la Constitución y las leyes de su país su particular visión del mundo, racista y nacionalista a ultranza. Una joya, vamos.

La UE es un club cuyos estándares democráticos permiten plantear elevadas exigencias a los países que quieren sumarse. Sin embargo, tiene enormes dificultades para actuar cuando los gobernantes de países ya miembros erosionan la democracia

Al reaccionar al desafío planteado por el primer ministro húngaro, la Unión Europea no sólo defiende a los ciudadanos de Hungría, sino que también se reivindica a sí misma, algo muy gratificante en estos tiempos de encanijamiento europeo. La UE es un club cuyos estándares democráticos permiten plantear elevadas exigencias a los países que quieren sumarse. Sin embargo, tiene enormes dificultades para actuar cuando los gobernantes de países ya miembros erosionan la democracia. La pertenencia al club otorga un marchamo democrático que invierte la carga de la prueba. Cuando se aspira a entrar, los gobernantes deben demostrar su inocencia. Cuando están dentro, son los demás quienes deben probar su culpabilidad antidemocrática. Sólo esto explica que las instituciones comunitarias hayan tolerado la actitud de Orbán demasiado tiempo.

La Comisión habrá de seguir vigilando el cumplimiento de Hungría, pero tiene además la ocasión de aprender una buena lección. El hecho de que el primer ministro húngaro haya limado su beligerancia en cuanto se le ha abierto expediente muestra a las claras que estaba comprobando hasta dónde podía tensar la cuerda. Hubiera valido la pena que las instituciones comunitarias hubieran ofrecido resistencia mucho antes. Ojalá compensen la lentitud inicial con la firmeza que ahora resulta tan necesaria.

Orbán ha incurrido en la vieja tentación de reducir la democracia al hito electoral. Controlado el poder Legislativo y el Ejecutivo, ha llevado a cabo el asalto de los medios, la judicatura, el Banco Central, la autoridad responsable de la protección de datos, es decir, todos los posibles contrapoderes internos. Acumulamos suficiente experiencia histórica como para saber que de forma muy democrática se puede acabar con la democracia, pues mediante el sufragio se pueden suprimir las libertades y la separación de poderes, así como el equilibrio entre estos y los controles mutuos.

Con su actitud frente a Hungría, la UE despereza su flanco político, últimamente adormecido por las tribulaciones económicas y financieras. Sobre este particular, resultan clarificadoras las palabras del pensador Tzvetan Todorov quien, entrevistado ayer por La Vanguardia, criticaba el “nuevo orden que sustrae el poder a lo político para concentrarlo en las pocas manos que tienen el control de los mercados”. Cuando la política parece boquear, la crisis húngara ha dado a Europa la ocasión de recordar que la salvaguarda de los principios democráticos frente a cualquier poder ilegítimo o abusivo ha de seguir siendo la estrella polar que guíe al viejo continente.

El autogobierno y el hombre nuevo
Francisco Rubiales Periodista Digital 19 Enero 2012

Hace pocos días escribí un artículo titulado La tragedia de ser gobernados, que despertó reacciones muy positivas, aunque también algunos interrogantes sobre la posibilidad de que el hombre pudiera llegar algún día a autogobernarse. Algunos dijeron que eso no era posible y me emplazaron para que escribiera un artículo explicando por qué y cómo el ser humano puede llegar un día a merecer el autogobierno o, dicho como lo decía J. L. Borges, "Espero que el hombre algún día alcance a merecer no ser gobernado".

En aquel artículo dije que "El destino del hombre es el autogobierno" y que "Ser gobernados por otros siempre es un fracaso, una humillación y una insoportable opresión que se ha justificado en la Historia aludiendo a las bajas pasiones e instintos del ser humano, algo que está por demostrar. Si, para colmo, como ocurre en España, nos dejamos gobernar por una casta política elitista y arrogante, plagada de corruptos y canallas sin escrúpulos, la humillación se convierte en indignidad, fracaso y atentado contra las leyes supremas de la razón y de la vida."

A lo largo de mi vida, por mi condición de corresponsal de prensa en numerosos países y de organizador de foros de opinión, he conocido de cerca a muchos altos mandatarios. Casi todos ellos eran despreciables endiosados que se creían con derecho a gobernar y que carecían de respeto alguno por sus "subditos", pero hubo dos que se salvaron un poco de esa riste condena, quizás porque se hicieron a si mismos o por su condición humana de luchadores natos. Fueron el dictador panameño Omar Torrijos y el presidente italiano Sandro Pertini. Los dos me dijeron que el poder es malo por naturaleza y que el hombre debe aspirar a autogobernarse y a suprimir los gobiernos. A ambos les pregunté por qué decían eso. Torrijos me dijo que "el poder tiende a justificar su existencia creando conflictos e injusticias, que después soluciona" y me explicó el caso de la policía, que si no hay delitos los crea para incrementar la inseguridad y aumentar constantemente su poder. Perttini me dijo algo todavía más grave: "el poder tiende siempre a oprimir y a envilecer al ciudadano para justificar su existencia y hacerse imprescindible" y concluyó: "los gobiernos saben que carecen de sentido si los ciudadanos fueran honrados, educados y responsables, por lo que luchan para que sean justo lo contrario".

Poco tendría yo que añadir a tan sabias y sorprendentes declaraciones de dos hombres que conocían el poder porque lo estaban ejerciendo cuando pronunciaron aquellos terribles juicios.

Pero voy a permitirme la licencia de poner sobre la mesa el ejemplo de las rotondas, cada día más numerosas porque aportan autogestión del tráfico rodado en las carreteras y ciudades y solucionan muchos problemas. La rotonda elimina semáforos y guardias y entrega al ciudadano toda la responsabilidad del tráfico rodado. Curiosamente, funcionan y es muy difícil que se produzcan accidentes o problemas en esos espacios. La clave de su éxito es que el ciudadano, sin interferencia de la autoridad, al gestionarlas, se torna responsable y cumplidor.

Lo mismo podría ocurrir en miles de espacios de la vida política, social y cultural que, en manos de los ciudadanos y sin autoridades que las gestionen, funcionarían mil veces mejor.

Sin embargo, tienen razón los que afirman que el ser humano, por sus bajas pasiones, no está preparado actualmente para ejercer el autogobierno. Pero la explicación es la que daban Torrijos y Pertini: el mismo poder es el que introduce esas bajas pasiones en la ciudadanía, para envilecerla y así justificar su dominio y opresión.

Mientras tengamos al frente de nuestras vidas a políticos formados e incubados en esas organizaciones mafiosas y nada ejemplares llamadas partidos políticos, la humanidad jamás avanzará y el hombre será siempre más esclavo que libre. Los partidos políticos forman a los futuros dirigentes de la sociedad en un ambiente siniestro, donde no existe libertad sino sometimiento al lider, donde se han suprimido el libre debate, el reino de la verdad y la opinión sincera, donde la sumisión sustituye a la libertad y donde todo el que actua de acuerdo con su conciencia o libre albedrio será laminado por el verticalismo autoritario que convierte a las élites en cúpulas endiosadas y obtusas, muchas veces enfermas de aquel "sindrome de la arrogancia" que describe magistralmente en sus libros el médico británico David Owen, otro que conoce bien el poder desde dentro por haber sido ministro de Sanidad y de Asuntos Exteriores de su país.

El mundo tiene que ser cambiado para que se salve. Los que gestionen el poder no pueden ser políticos profesionales a los que el ciudadano no exige valores ni competencias, sino ciudadanos elegidos por su virtud, independencia, preparación y honradez. Poner a mafiosos o a vulgares mediocres desconocedores de la democracia y de la grandeza humana al frente de la sociedad es un suicidio. Cuando el mundo sea gobernado por filósofos virtuosos, estrechamente vigilados por ciudadanos y hayan quedado prohibidos los malvados partidos políticos, entonces, sólo entonces, el hombre podrá empezar a avanzar hacia el autogobierno, conquistando cada día nuevos metas en el autocontrol, la disciplina, la virtud y la canvivencia con sus semejantes.

El gran problema del mundo, desde que lo conocemos, es que casi siempre ha sido empujado por sus gobernantes hacia el lado miserable de la vida, estimulandoles la envidia, el odio, la violencia y otras bajas pasiones que sólo convienen al poder, que así se justifica, se hace necesario y permite a las élites poderosas disfrutar de privilegios que no merecen y que construyen sobre las privaciones de las mayorías.

Fidel Castro, a quien también conocí cuando era corresponsal extranjero en Cuba, decía algo parecido a lo que afirmaban Torrijos y Pertini, pero adobado por su totalitarismo marxista leninista: "el comunismo va a crear un 'hombre nuevo' que ya no necesitará ser gobernado y nos permitiremos, entonces, suprimir el Estado".

Todos sabemos lo que ocurrió con el comunismo, que quería suprimir el Estado, pero sólo supo convertirlo en un gigante cruel y asesino. Sin embargo, reconocía que la meta del ser humano es prescindir del gobierno y del Estado, dos instituciones que degradan la especie humana y que reducen al hombre, rey de la creación, a la condición de esclavo sometido a grupos organizados.

No sé si estas reflexiones explican y justifican mi afirmación de que "El destino del hombre es el autogobierno", pero al menos demuestran que bajo gobiernos como los que, por desgracia, estamos sufriendo, la Humanidad no puede avanzar y tiende a retroceder, rodeada de abuso, corrupción y de manadas de chorizos y delincuentes afincados en el poder, con más poder del que merecen. Por lo que a mi respecta, creo firmemente que el hombre avanzará a pasos de gigante hacia la perfección y la verdadera civilización si no tuviera el lastre de sus gobiernos y creo también con toda mi alma en la afirmación de Rousseau, cuando dijo que "la voluntad política es indelegablo y cuando el hombre permite ser representado por otros, pierde la condición de ciudadano y se torna esclavo".

Voto en Blanco

España
La Junta de Andalucía ordena dejar de pagar las facturas hasta nuevo aviso
El interventor general instó a las Consejerías, en un documento interno fechado el 11 de enero, a no contabilizar ningún nuevo expediente
ALBERTO GARCÍA REYES / SEVILLA ABC 19 Enero 2012

La Junta de Andalucía está en suspensión de pagos a dos meses de las elecciones autonómicas. Un correo electrónico enviado por la Intervención General el pasado 11 de enero a todos los interventores delegados de las consejerías, al que ha tenido acceso ABC, ordena de manera explícita iniciar «procesos de traspaso masivo de remanentes comprometidos y anualidades futuras» al ejercicio 2012 y añade que «es necesario que hasta el momento en que culminen las operaciones de traspaso masivo, y así se comunique expresamente por esta Intervención General, no se contabilice ninguna nueva propuesta de documento contable con cargo al ejercicio 2012».

¿En qué se traduce esto? Para entender bien la repercusión de esta medida adoptada a partir de «la instrucción 8/2011 de 13 de diciembre», según indica el documento, hay que conocer los entresijos del sistema informático de contabilidad que maneja la Junta, el «Júpiter». Fuentes de la alta gestión administrativa de la Junta han explicado a ABC que desde el 30 de noviembre hasta el 31 de diciembre pasados todas las Consejerías han tramitado un enorme número de expedientes de gasto que se encuentran en la fase final del proceso, llamada técnicamente «OP» (Obligación Pago). Todos estos expedientes aparecen en el citado sistema integrado de contabilidad de la Junta a la espera de que las Intervenciones delegadas de cada Consejería los valide y se proceda al consiguiente pago, pero la orden de paralizarlo todo impide que se ejecute el abono.

Dicho de otra manera: estos expedientes que están en el punto administrativo previo a su pago quedan almacenados en las oficinas de las distintas intervenciones, ya que no se pueden contabilizar hasta nuevo aviso de la Intervención General. Las fuentes consultadas ratifican con contundencia que actualmente la situación es de «detención o suspensión de pagos total», sin que haya fecha establecida para su reanudación.
Documentos devueltos

Pero hay más. El sistema «Júpiter» borra automáticamente aquellas facturas insertadas en el apartado «Obligación Pago» si en el plazo de unas semanas la Intervención correspondiente no valida el abono. Cuando esto ocurre, es decir, cuando se produce su baja en el sistema contable, los documentos son devueltos a la oficina que los remitió y comienza de nuevo el proceso. Pero los proveedores ya tienen comunicación de la Junta de que sus expedientes están aprobados y pendientes del ingreso en el banco.

¿Qué puede llevar a la Junta, por tanto, a dar esta polémica consigna? Cuando dejan de meterse en la contabilidad las facturas y desaparecen del programa informático no se computan como compromisos de pago. Es decir, se oculta un déficit que corresponde al ejercicio 2011 para insertarlo dentro de unos meses —los procesos administrativos tienen su duración—, en 2012. Y todo esto a dos meses de las elecciones autonómicas y con el presidente autonómico, José Antonio Griñán, haciendo bandera del rigor presupuestario que ha tenido la Junta en el último año y de su política de austeridad. Según las mismas fuentes, la ocultación de esas obligaciones de pago es una práctica ilegal, pero la orden de no contabilizar ningún nuevo documento en 2012 se produce porque la Intervención no es capaz todavía de cifrar la cantidad pendiente de pago que se arrastra de 2011.

Con este auténtico galimatías administrativo, Griñán pretende, según explican los técnicos, dar una «apariencia de austeridad y cumplimiento del déficit en 2011 previa a las elecciones y compremeter gravemente el ejercicio 2012». Esto es: que el nuevo Gobierno que llegue a la Junta de Andalucía el próximo 25 de marzo acarree con esta deuda que, por cierto, no está prevista en el presupuesto.
Excepciones a la regla

No obstante, en la orden de la Intervención General se especifican varias excepciones, de manera que sí hay permiso para abonar los salarios, los activos financieros, los créditos bancarios, las ejecuciones de sentencias, las subvenciones nominativas, los anticipos de caja, las «prórrogas contractuales necesarias para el normal funcionamiento de los servicios» o las «subvenciones o ayudas para el Programa de Solidaridad de los Andaluces». Pero a los proveedores, cero.

La medida es un evidente instrumento de presión para el nuevo equipo de gobierno —ahora que el PP tiene más opciones que nunca de ganar— y es «insólita» en la Junta de Andalucía, añaden los técnicos consultados, que indican que el malestar entre los funcionarios de la Administración andaluza es cada día más acentuado en tanto que se sienten usados en esta artimaña política. Y es que los proveedores cuyas facturas están apiladas en los despachos tienen en muchos casos comunicación de pago por parte de la Administración. Y tarde o temprano, cuando comprueben que no hay movimientos en su cuenta, acudirán a la Junta a reclamar lo que les corresponde. Lo que queda por saber es quién será el presidente que tendrá que dar la cara ante ellos.

¡ Y aún no hay interventores en la cárcel !
Nota del Editor 19 Enero 2012

A estas alturas de la película, todos los interventores de todas las administraciones (central, regional y local) deberían estar en la cárcel, purgando su castigo por haber dejado a los profesionales de la política incumplir sus obligaciones ciudadanas de buen gobierno. Y en su proceso penal deberían haber soltado lastre y denunciado a quienes les obligaron a delinquir, consiguiendo que todo el plantel de tales sujetos aproveche una larga temporada de las piscinas y gimnasio de los penales españoles.

Río Cabe
Marruecos
Serafín Fanjul Libertad Digital 19 Enero 2012

Cuando escribimos faltan unas horas para que se inicie la visita a Marruecos de Mariano Rajoy, por tanto no podemos hacer análisis ni comentarios sobre los resultados del viaje. Sin embargo, dado que nuestro presidente del Gobierno –según sus propias palabras– es un hombre previsible (no contraargumenten, por favor, con la subida de impuestos que, a todas luces, no ha decidido por gusto) y dado que los marroquíes lo son aun más, sí está en nuestra mano adelantar – y vitupérenme acremente si me equivoco – que de este encuentro en la primera fase no saldrá nada concreto ni novedoso, algo que ofrecer como avance diplomático, económico ni político: confirmarán negocios ya en marcha, se deseará lo mejor de lo mejor para los grandes esfuerzos democráticos del anfitrión y se intercambiarán frases protocolarias aburridas por lo manido (la tradicional amistad, los intereses comunes y, quizá, el glorioso recuerdo de la Alhambra y de la palabra "alameda" que, como todo el mundo sabe, es árabe por los cinco costados).

Lo de siempre, que no impedirá al sultán –el único que decide, ordena y manda– enviar pasado mañana otra recua de vociferantes a la frontera de Ceuta, prohibir la entrada a cualquier extraterrestre de Izquierda Unida o encargar al islamista Benkirán –su chambelán del momento– soltar unos cuantos insultos y amenazas contra los odiosos imperialistas hispanos. Como toda la vida: igualico igualico que el difunto de su agüelico que, para agradecernos la independencia en el 56, atacó Ifni en el 58; y lo mismo de igualico que su papá, quien aprovechando la agonía de Franco, lanzó la Marcha Verde (con el amigo americano al frente, todo hay que decirlo) para sacarnos a patadas del Sahara Occidental. Y lo consiguió. Y él mismo –Mohamed VI– intentó tocarle los bigotes a Aznar y hubo de recular en la crisis de Perejil: si hubiéramos tenido al de las rendiciones preventivas que vino después, el siguiente y obligado paso habría sido una intentona en serio contra Ceuta.

Con todo lo antedicho sólo queremos señalar algo fundamental: mientras Marruecos –quizás porque sólo hay una voluntad decisoria– mantiene una misma política hacia España (retóricas declaraciones de amistad, amenazas, acoso y retirada; y vuelta a empezar, metiendo en la faltriquera lo trincado en el camino), los gobiernos españoles, incluido los del franquismo, han seguido una línea titubeante sin rumbo fijo, en zig-zag, siempre temerosos, pidiendo perdón o –como mucho– escurriendo el bulto. Con la única excepción de Aznar, que por eso concita odios y manifestaciones en Rabat, aunque sean organizadas por la policía o dependencias anejas como sindicatos y partidos políticos.

Decir que debemos mantener buenas y fructíferas relaciones con Marruecos es no decir nada. Pues claro, pero no de cualquier manera, no a cualquier precio. Así lo ha entendido la Unión Europea al no aceptar las condiciones para renovar el acuerdo de pesca, aunque –oh, casualidad– los principales perjudicados son los pescadores de Barbate y Canarias, no franceses, belgas o alemanes. La cuestión es cómo sostener el equilibrio entre los legítimos intereses marroquíes y españoles (exportaciones a ese país, inversiones, regulación en serio de la inmigración, cooperación en seguridad y ese capítulo tan delicuescente como necesario: política de buena vecindad) y la renuncia de Marruecos a la presión continua, como hasta ahora. O mucho cambia el Majzen (el aparato administrativo del sultán, corrompido de quilla a perilla, como un barco viejo: no mencionen lo de aquí, no hay comparación posible), o ese "condenados a entendernos" significará –como hasta ahora– que, o nos ponemos serios, o nos seguirán tratando como al pito del sereno, porque el problema verdadero no reside en la maldad ajena, sino en la estupidez propia. O, si lo prefieren, en la golfería de alto nivel.

Propone una agenda para la regeneración y recomposición de España
Vidal -Quadras: "La hora del cambalache entre partidos ha terminado"
'Ahora, cambio de rumbo' es un manifiesto que marca un camino para el nuevo Ejecutivo de Rajoy
Periodista Digital 19 Enero 2012

Un alegato breve y contundente que insta a no perder un minuto más en la tarea de recuperar la unidad nacional y fortalecer el Estado.

Alejo Vidal-Quadras, intelectual y político de referencia con veintitrés años de experiencia acumulada en la vida pública, propone, tras la victoria del Partido Popular, una agenda para la regeneración y recomposición de España.

'Ahora, cambio de rumbo' es un manifiesto breve, completo y preciso en el que el autor Alejo Vidal-Quadras marca un camino para el nuevo Ejecutivo surgido de la voluntad popular el pasado 20 de noviembre. En su opinión, "España demanda no sólo reformas, sino una regeneración de fondo".

"No son momentos para la cautela, el tacticismo o el refugio en un centrismo descafeinado y pusilánime. Los tiempos son de prueba y exigencia y demandan valentía, convicción, compromiso, firmeza y capacidad de arrastre. La hora del cambalache entre partidos ha terminado"

Alejo Vidal-Quadras (Barcelona, 1945), conocido y reconocido por haber mantenido un criterio propio por encima de intereses políticos coyunturales (lo que le costó su puesto de presidente del Partido Popular de Cataluña), aporta en este libro sus reflexiones sobre los errores que nos han conducido a la actual crisis, que no es sólo económica, y sobre el modo de salir de ella.

Sobre la gravedad de la crisis en la que estamos inmersos se han escrito miles de páginas, y no parece necesario insistir en ello. Quizá sólo constatar, como hace el autor al comienzo del libro, que hay pocos ejemplos como éste de "una sociedad que haya pasado de forma tan rápida del optimismo al desaliento y de la prosperidad a la estrechez". Pero añade algo que profundiza en el diagnóstico: "El derrumbe económico ha dejado al desnudo nuestra tremenda fragilidad institucional y nuestro extremo declive moral".

El libro se divide básicamente en dos grandes apartados. Uno es el análisis de cómo hemos llegado a la situación actual, que se centra en los Gobiernos de Rodríguez Zapatero, pero que se remonta a la Transición y que también reconoce errores y omisiones en la etapa de José María Aznar. El otro apartado recoge las propuestas de Vidal-Quadras para salir de una crisis que va más allá de lo económico; en palabras del autor, qué hay que hacer, quién ha de hacerlo, cómo y con quién. El volumen se cierra con un apéndice que recoge discursos y conferencias que amplían, completan o añaden nuevas perspectivas a lo anterior.

ZP, UN ILUMINADO INTRANSIGENTE
Si Vidal-Quadras se ha distinguido por su sentido crítico compatible con la lealtad dentro de su propio partido, no iba a ser menos con los adversarios políticos. Su crítica de los presupuestos ideológicos y la política realizada por Rodríguez Zapatero es demoledora. El discurso de éste le parece "argumentalmente deslavazado, plagado de énfasis erráticos y pausas desubicadas, sintácticamente defectuoso y retóricamente débil".

La doctrina con la que llegó a la Secretaría General del PSOE, la llamada Nueva Vía, "una ristra de eslóganes huecos y tópicos blandamente izquierdistas sin mayor contenido u originalidad". Y el propio Zapatero, en fin, "extremista, iconoclasta, revanchista y sectario", alguien que "ha recurrido al engaño sistemático, tanto en 2004 como en 2008", "un iluminado intransigente" que "siempre ha hecho lo contrario de lo que ha anunciado".

Con todo, lo peor de Zapatero es que "no ha creído en la realidad", y "a partir de aquí, cualquier catástrofe era y ha sido posible". Zapatero, que llegó al poder con "una agenda ideológica oculta de considerable ambición y enorme virulencia", se propuso "colonizar la esfera privada de los ciudadanos mediante una interferencia agobiante del Gobierno en todos los ámbitos de la vida de la gente".

Para ese empeño, se apoyó en movimientos sociales radicales: feministas, ecologistas, pacifistas y antiglobalización. Además, para aislar al PP se alió con los sindicatos mayoritarios, con IU y los nacionalistas, sin excluir a los independentistas. "La fortaleza de su estómago para digerir bocados incomibles ha traspasado todos los límites de la prudencia y de la decencia".

El modelo ideológico de Zapatero se basa, pues, en cuatro componentes: unidad de la izquierda, incluyendo movimientos contraculturales; toma de la calle con métodos de revuelta urbana; construcción de una ideología orgánica (caracterizada por el anticapitalismo, antiamericanismo, guerracivilismo, etc.); y negación del adversario, hasta procurar su expulsión del campo de juego democrático. Su proyecto se caracteriza por la radicalidad, el totalitarismo, la voluntad rupturista y el adanismo.

ERRORES DE AZNAR
Ante la nueva etapa que comienza, el Gobierno no debe olvidar que la verdadera batalla es la de las ideas y las conciencias. Y en el necesario examen de los errores cometidos, conviene remontarse a los años de la Transición. Hay que rechazar el mito, sostiene Vidal-Quadras, de que la Transición fue un proceso modélico. No lo fue: la Constitución del 78 fue el resultado de un tira y afloja "entre una derecha con mala conciencia, una izquierda rencorosa y unos nacionalistas que siempre la percibieron como un punto de partida para sus pretensiones soberanistas... La Constitución de 1978 es ya un papel mojado que nadie respeta, ni siquiera el propio tribunal encargado de ser su guardián".

Vidal-Quadras señala, como fruto de estos defectos, la falta de una real división de poderes, la existencia de una Administración ineficiente, hipertrofiada y carísima, así como un mercado de trabajo en manos de unos sindicatos anacrónicos e inmovilistas. En definitiva, una democracia convertida en partidocracia clientelista, sin conexión entre representantes y representados, y con la gobernabilidad de la nación en manos de aquéllos cuyo objetivo es liquidarla. "Vivimos un fin de ciclo, el esquema de convivencia que diseñamos con tanta ilusión hace 35 años está agotado y España demanda no sólo reformas sino una regeneración de fondo". Como ejemplo de esa regeneración profunda, Vidal-Quadras propone la supresión del artículo 150.2 de la Constitución, el que contempla la delegación de competencias exclusivas del Estado a las Comunidades Autónomas.

Otros errores más recientes se cometieron durante los Gobiernos de Aznar. Ya en esos años, disminuyó nuestra competitividad, se disparó el endeudamiento exterior y la reforma laboral planteada "acabó en una retirada pusilánime ante unos sindicatos crecidos y prepotentes". Además, Aznar tomó dos decisiones fatales: el cambio de estrategia del Partido Popular en Cataluña, que supuso una rendición gratuita ante los nacionalistas, y la renuncia a presentarse a un tercer mandato.

Para comprender la realidad en la que estamos y de la que debemos salir, también es necesario rechazar algunas ideas comúnmente admitidas. Una de las principales es que contamos con la generación joven mejor preparada de nuestra historia. No es así, y no lo es porque "se ha renunciado a la idea de que el aprendizaje implica un esfuerzo personal constante e intenso".

CÓMO HEMOS LLEGADO A ESTO
Consecuencia de todo lo anterior es la crisis actual, que no es sólo económica; en realidad "la crisis económica ha rasgado el velo que disimulaba nuestra crisis política, institucional y moral".

En los últimos treinta años hemos recorrido un camino "empedrado de equivocaciones, falsedades, cobardías, frivolidades, improvisaciones, inconsistencias, vaivenes y corrupciones".

Se han desaprovechado las fases de crecimiento económico, quedándonos cortos en las mejoras estructurales (modernización del mercado laboral, estabilización de la estructura territorial del Estado, mejora de la calidad del sistema educativo, fortalecimiento de la competitividad...) con una visión miope y cortoplacista. Las burbujas crediticia e inmobiliaria nos han llevado a "incurrir en obscenos desafueros propios de nuevos ricos zafios y sin sentido alguno de la sobriedad y del decoro", en una "orgía de opulencia ficticia de desenfreno presupuestario".

"Hemos malgastado estúpidamente los años de vacas gordas sin aprovecharlos para mejorar nuestra competitividad" y hemos entrado en un "proceso suicida" de vaciamiento del Estado.

DESMONTAR UN RÉGIMEN FINIQUITADO
Para "reconstruir una nación en escombros de la que el anterior Presidente del Gobierno ha sido el dinamitero final", Vidal-Quadras propone como grandes objetivos regenerar el sistema democrático; reformar la Constitución, garantizando la unidad de la nación; asegurar y reforzar la separación de poderes, con particular atención a la independencia de la justicia; articular un nuevo modelo productivo; revisar de arriba abajo el sistema educativo.

Esos grandes objetivos se concretan en una larga lista de medidas (pags. 70-75), entre las que destacan la austeridad en el gasto público, los impuestos más sencillos sin desgravaciones discrecionales, supresión de los impuestos de patrimonio y sucesiones, rebaja de las cotizaciones sociales, disminución del número de funcionarios y cierre de organismos superfluos, revisión del Estatuo de los Trabajadores, eliminación de la financiación pública de sindicatos y organizaciones empresariales, adecuación de las indemnizaciones por despido, aproximación de las tasas universitarias al coste real de la docencia, revisión del número y composición de las Comunidades Autónomas, reforma de la Ley Electoral, derogación de la ley del aborto...

Lo anterior equivale a lo que hizo en su día Adolfo Suárez: "desmontar desde dentro un régimen finiquitado y agotado para alumbrar una nueva estructura institucional y una nueva mentalidad colectiva".

Para esa enorme tarea, el gobierno debe actuar con decisión, valiéndose de su mayoría sin ningún miedo escénico; "las estrategias demasiado cautelosas están condenadas al fracaso". "No son momentos para la cautela, el tacticismo, el encogimiento o el refugio en un centrismo descafeinado y pusilánime".

OCCIDENTE Y LOS BÁRBAROS
El libro se cierra con unos textos aparentemente heterogéneos, pero que subrayan los puntos de vista del autor y completan su ideario liberal. Por ejemplo, la necesidad (o al menos, la ventaja) de aplicar con rigor el método científico (Vidal-Quadras es doctor en Físicas) en la actividad política.

O la concepción de Occidente, no como un concepto geográfico, sino como una forma de entender el hombre y la sociedad, un sistema de valores que aspira a ser universal. En ese sentido, América Latina es una parte sustancial de Occidente.

Las últimas páginas del libro se dedican a los problemas del multiculturalismo y las políticas de inmigración. Vidal-Quadras ve una amenaza en el incremento de la inmigración cuando los valores, cultura y costumbres de los que llegan no son compatibles con los de la sociedad abierta; concretamente, en el caso de inmigrantes portadores de identidades muy intensas desde un punto de vista étnico o religioso. ¿Hasta qué punto se puede abrir la sociedad abierta sin que deje de serlo? se pregunta. Y sostiene que "no todos los inmigrantes son igualmente integrables en la Unión Europea".

Distingue entre el necesario pluralismo, que es uno de los rasgos de la sociedad democrática, y el multiculturalismo, que puede llegar a acabar con aquél. Así como las democracias no pueden admitir en su seno a partidos totalitarios que se planteen destruirlas, las sociedades pluralistas no pueden admitir a extranjeros con valores opuestos al pluralismo.

"La reciprocidad es clave. No hay porqué tolerar a quien no nos tolera... llega un punto en que la diversidad cultural no es un enriquecimiento, sino una amenaza". En cuanto al multiculturalismo, "es una ideología perniciosa que tiene por objeto exacerbar las diferencias allí donde existen, crearlas donde no las hay, multiplicarlas, cerrarlas y enfrentarlas... el multiculturalismo no es una extensión del pluralismo, sino su perversión, y no hace sino anularlo y negarlo".

A Political Coming of Age for the Tech Industry
The Web sites on Wednesday of, clockwise from top left, Google, Mozilla, Wired and Wikipedia.
By JENNA WORTHAM The New York Times http://www.nytimes.com 19 Enero 2012

With a Web-wide protest on Wednesday that includes a 24-hour shutdown of the English-language Wikipedia, the legislative battle over two Internet piracy bills has reached an extraordinary moment — a political coming of age for a relatively young and disorganized industry that has largely steered clear of lobbying and other political games in Washington.

Wikipedia’s home page on Wednesday warned users that the Web site would be blacked out for 24 hours.

The bills, the Stop Online Piracy Act in the House and the Protect IP Act in the Senate, are backed by major media companies and are mostly intended to curtail the illegal downloading and streaming of TV shows and movies online. But the tech industry fears that, among other things, they will give media companies too much power to shut down sites that they say are abusing copyrights.

The legislation has jolted technology leaders, venture capitalists and entrepreneurs, who are not accustomed to having their free-wheeling online world come under attack.

One response is Wednesday’s protest, which directs anyone visiting Google and many other Web sites to pages detailing the tech industry’s opposition to the bills. Wikipedia, run by a nonprofit organization, is going further than most sites by actually taking material offline — no doubt causing panic among countless students who have a paper due.

It said the move was meant to spark greater public opposition to the bills, which could restrict its freedom to publish.

“For the first time, it’s very clear that legislation could have a direct impact on the industry’s ability to do business,” said Jessica Lawrence, the managing director of New York Tech Meetup, a trade organization with 20,000 members that has organized a protest rally in Manhattan on Wednesday. “This has been a wake-up call.”

Tim Wu, a professor at Columbia Law School, said that the technology industry, which has birthed large businesses like Google, Facebook and eBay, is much more powerful than it used to be.

“This is the first real test of the political strength of the Web, and regardless of how things go, they are no longer a pushover,” said Professor Wu, who is the author of “The Master Switch: The Rise and Fall of Information Empires.” He added, “The Web taking a stand against one of the most powerful lobbyers and seeming to get somewhere is definitely a first.”

Under the proposed legislation, if a copyright holder like Warner Brothers discovers that a foreign site is focused on offering illegal copies of songs or movies, it could seek a court order that would require search engines like Google to remove links to the site and require advertising companies to cut off payments to it.

Internet companies fear that because the definitions of terms like “search engine” are so broad in the legislation, Web sites big and small could be responsible for monitoring all material on their pages for potential violations — an expensive and complex challenge.

They say they support current law, which requires Web sites with copyright-infringing content to take it down if copyright holders ask them to, leaving the rest of the site intact. Google, which owns YouTube and other sites, received five million requests to remove content or links last year, and it says it acts in less than six hours if it determines that the request is legitimate.

The major players supporting the legislation, including the United States Chamber of Commerce and the Motion Picture Association of America, say those measures are not enough to protect intellectual property. They emphasize that their primary targets are foreign Web sites that sell counterfeit goods and let people stream and download music and video at no charge — sites that are now largely out of reach of United States law enforcement. And they are fighting against what they characterize as gimmicks and distortions by Internet companies opposed to the bills.

With talk of censorship and loss of Internet freedom, “the current debate has nothing to do with the substance of the bills,” David Hirschmann, who leads the Chamber of Commerce’s initiative on intellectual property, said in an interview. “We will certainly use every tool in our toolbox to make sure members of Congress know what’s in these bills.”

With financial resources that few other groups can match, the chamber is one of Washington’s most powerful lobbying forces and has shown the ability to alter Congressional debate on its own.

Reporting was contributed by Eric Lichtblau, Edward Wyatt and Claire Cain Miller.

Si la ley SOPA hubiese existido hace 10 años...
Sergio Rodríguez El Mundo 19 Enero 2012

Si la ley SOPA hubiese existido hace 10 años hoy probablemente no existirían Google ni Yahoo!. Ni YouTube. Ni Flickr. Ni Wordpress o Blogger. Puede que tampoco Twitter ni Facebook. Incluso es muy posible que gran parte del negocio de Amazon no se hubiese desarrollado. Y que compañías como Spotify o NetFlix jamás se hubiesen puesto en marcha porque nunca se habría creado la necesidad de que existiesen.

Todo lo que se publica está protegido por derechos de propiedad intelectual. Todo lo que está en Internet es también susceptible de enlazarse, copiarse, modificarse o reenviarse. Internet es tan dinámica como sus usuarios, que cambian constantemente y con ello modifican la Red y lo que hay en ella. Esta filosofía, lejos de ser un problema, es un gran avance, y de hecho al calor de este modelo han aparecido algunos de los mayores avances del conocimiento, la tecnología o los negocios de la últma década.

Si hace 10 años normativas como SOPA-PIPA o la 'ley Sinde' hubiesen permitido boicotear y censurar un sitio web porque podría -condicional- perjudicar al propietario de los derechos de propiedad intelectual de un obra, probablemente Google -o Yahoo!- no existiría porque en aquel momento el supuesto perjudicado habría argumentado que el buscador iba contra su modelo de negocio al enlazar directamente contenido protegido sin pasar por una página de inicio.

Asimismo, YouTube o Flickr se habrían ahogado entre demandas porque nada más aparecer cientos e incluso miles de usuarios se dedicaron a 'colgar' vídeos y fotografías protegidos por derechos de autor. Wordpress y Blogger tampoco hubiesen durado mucho ya que los autores que publicaban en estas plataformas enlazaban contenido protegido, usaban fotos con derechos de autor y vídeos sin permiso, en muchos casos de YouTube o Flickr. Algo muy parecido hubiese sucedido con Twitter y Facebook. Al no haberse desarrollado todos estos negocios es muy probable que la 'nube' de Amazon no hubiese visto la luz porque no habría sido necesaria. Y Spotify o NetFlix no serían hoy empresas boyantes que luchan por adaptar a la filosofía de Internet dos negocios de contenidos protegidos por derechos de autor porque nadie vería películas en la Red y ni siquiera existiría la necesidad de hacerlo de forma legítima.

Si en China, Túnez o Cuba el Gobierno decide que una página web incumple ciertas normas de su legislación, la bloquea. Es censura. Hasta ahora, esto era inconcebible en las democracias occidentales. Pero cada vez hay más normativas, como la 'ley Sinde', que dejan la puerta abierta a que eso suceda. La diferencia es que China censura páginas web que publican información contraria a su ideología oficial mientras en España se censurarán páginas que pueden -o no- provocar un daño a la propiedad intelectual.

Los agujeros negros de Internet según Reporteros Sin Fronteras.

Pero como en dichos países, en las democracias occidentales será posible, e incluso fácil, saltarse un bloqueo técnico y puntual como el que se pretende. Silenciar una página web en una zona determinada no es difícil. Apagarla es casi imposible, por lo que también lo es evitar el acceso. Es decir, ni la 'ley Sinde' ni la SOPA ni la PIPA son remedios eficaces para frenar las descargas ilegítimas de contenido protegido por derechos de autor.

Quien quiera descargar una película sin pagar podrá seguir haciéndolo. Quien quiera encontrar música gratis lo hará. Es inevitable y es parte del cambio que supone Internet. Las leyes restrictivas que tratan de impedirlo no sólo no lo lograrán, sino que pueden provocar que compañías e individuos que quieran lanzar nuevos productos en Internet piensen en hacerlo en países donde no haya restricciones y la legislación sea coherente.

Estos intentos de censurar la Red sólo pueden calificarse de desastre. Para los usuarios y para las compañías, que destruyen parte su imagen cada vez que emprenden una campaña de este tipo. Desde su punto de vista la culpa de todos sus males la tienen los usuarios y quienes ponen en marcha páginas para facilitar que éstos puedan acceder de forma sencilla, barata y cómoda a películas, series, música, libros u otro contenido.

Pero el problema no son las páginas de descargas ni los usuarios, el problema es doble, legal y empresarial:

- Legal porque las leyes de propiedad intelectual no están adaptadas a los cambios y novedades que supone Internet. Un canal que, antes de lo que todo el mundo piensa, será el principal y el más importante para la difusión de todo tipo de contenido.

- Empresarial porque las compañías de contenido siguen siendo reacias a cambiar sus ciclos de negocio y a dar una oferta adecuada para Internet, tanto en tiempos como en precios.

Mientras no se solucionen ambos problemas lo que muchos llaman 'piratería' no dejará de serlo para los grandes productores de contenido y los gestores de derechos de autor, que prefieren decir #MeCaíEnUnaLancha a asumir su parte de culpa. Porque para la mayor parte de los autores nunca lo fue.

Perseguir al dinero, no a la gente
Juan Varela Estrella Digital 19 Enero 2012

Sam Spade y Philip Marlowe lo sabían. Sigue al dinero y tendrás la respuesta oculta tras un halcón maltés en un sueño eterno. Para pesadilla, la de los derechos de autor y la propiedad intelectual. Los grandes de internet cerraron sus páginas con un fundido en negro para protestar contra dos proyectos de ley contra las descargas: la Stop Online Piracy Act (SOPA) y Protect Intellectual Property Act (PIPA). Si son aprobadas abrirán la puerta a una censura digital sin precedentes. Las autoridades norteamericanas podrían bloquear webs extranjeras con menos pruebas y más discrecionalidad que las empleadas dentro de Estados Unidos por la Digital Millennium Copyright Act (DMCA).

La ley ataca a la misma arquitectura de la red bloqueando los dominios (el código que identifica cada sitio) de los denunciados, impidiendo su acceso a través de los proveedores de internet o eliminando sus páginas de los buscadores. Un gran agujero negro en internet o la gran muralla digital norteamericana.

Parece un conflicto de derechos, pero no lo es. Es una gran pelea por el negocio entre dos mundos, dos economías, dos culturas. Una es una industria cercada por sus propios pecados, sus abusos, un mercado saturado y donde las novedades pasan más rápido que lo que se tarda en degustarlas. La otra, disruptiva, innovadora, basada en una tecnología y una economía que ofrece el mayor acceso a los contenidos y la información de la historia al menor precio.

La máquina del hiperconsumo se ha hecho tan perfecta que amenaza sus propios fundamentos. Los internautas no pueden parar de consumir, incapaces de gestionar y renunciar a la abundancia. Los contenidos se hacen parte de su identidad compartida en las redes sociales, la identidad de dominio público. Enlazan y publican lo que les gusta y muchos descargan todo lo que no están seguros de querer pagar o lo que quieren tanto que no están dispuestos a esperar a las ventanas de exhibición y los tiempos de un mercado obsoleto y cuando la propiedad ya no importa en la era del acceso inmediato y ubicuo, a un toque de dedo en una pantalla.

Ante la falta de oferta competitiva y a precios de mercado, como bien recuerda el editor Tim O’Reilly, descargas. Las iniciativas legislativas como las norteamericanas o la ley Sinde sancionada por el gobierno Rajoy son los estertores de una industria y un mercado obligados a reinventarse.

Contra SOPA y PIPA ha aparecido una nueva iniciativa llamada Open Act que intenta poner el problema donde muchos pensamos que está: en el dinero, no en la gente. Open Act diseña un sistema con garantías a los derechos fundamentales para evitar que quienes quieren lucrarse con el comercio de obras no autorizadas por sus creadores y distribuidores puedan hacerlo.

Le falta la reforma de las licencias de contenidos para hacerlas más flexibles y baratas, como prometió el PP en su programa electoral y por ahora no cumple. Como suele explicar el dueño de Amazon, Jeff Bezos, la clave del mercado digital es ofrecer productos premium (de alto valor) a precios bajos. Sólo unos pocos como Apple pueden mantener la fascinación del consumidor por sus productos, a cambio de otra clave: un diseño, simplicidad y funcionalidades que convierten el consumo en una experiencia única. Un frenesí.

Para el resto la clave del entuerto es perseguir el dinero: evitar el lucro de actividades comerciales ilegales manteniendo los derechos y con supervisión de autoridades independientes y no perseguir a los usuarios que sólo quieren compartir y recomendar su deseo y su placer. Y nada como el público para hacer el mejor marketing, como ya están demostrando las redes sociales.

Por cierto, perseguir el dinero es hacer pagar lo justo y equitativo a quienes se lucran de las obras de los demás. No vale esconderlo, como ha hecho el Ministerio de Cultura con el nuevo canon digital, que ha pasado de injusto por indiscriminado a universal y más injusto al ser pagado (aún no se sabe cómo) por todos –usuarios de descargas o no, internautas o no, honestos o arteros- vía Presupuestos del Estado. Perseguir el dinero, no esconderlo. O los derechos de autor acabarán como esas televisiones públicas que ahora tanto cuesta reformar.

el presidente balear, EN ESRADIO
Bauzá, sobre la crisis: en Baleares "no lo estamos llevando mal"
Federico Jiménez Losantos entrevista en esRadio a José Ramón Bauzá, presidente del Gobierno balear.
ESRADIO Libertad Digital 19 Enero 2012

El presidente del Gobierno balear, José Ramón Bauzá, ha estado este jueves en los micrófonos de Es la mañana de Federico en esRadio. El popular ha acudido a Madrid, entre otras cosas, para promocionar las Islas Baleares en la feria de turismo FITUR.

Preguntado por la iniciativa anunciada por Montoro de que los políticos despilfarradores sufran los rigores de la responsabilidad penal (cárcel), y también por si ha podido ver a Matas en el banquillo de los acusados, Bauzá ha dicho que "la verdad es que no lo veo ya que tenemos nuestro ritmo de trabajo y no veo prácticamente la televisión". En cualquier caso, ha recordado que en el PP balear se acometió una renovación del partido: "Hemos pasado página".

Déficit
Sobre los problemas financieros de Baleares ha dicho no sentir miedo "como consecuencia de que debamos dinero" ya que, tal y como ha recordado, en cuanto llegaron al Gobierno "hicimos un plan de saneamiento que fue aprobado por el anterior Gobierno". "Dentro de las dificultades no lo estamos llevando mal"

Según ha dicho "la media anual de déficit es de 1.000 millones por año, teniendo en cuenta que nuestro presupuesto es de 3.000". En este sentido, entre deuda y déficit "estamos en unos 6.000 millones de euros". Además, "éramos los únicos que no teníamos aprobado el presupuesto". Dice Bauzá, que esto era así porque el anterior multipartito, de aprobarlo tenía que aflorar el déficit oculto y además, "es que no se ponían de acuerdo entre ellos".

Ahora, "uno de cada 5 euros va directo a pagar déficit, a pagar a los bancos". Añade que "nuestro esfuerzo es única y exclusivamente pagar deuda y déficit".

Las Pymes y autónomos
Durante la entrevista Bauzá ha dicho que el sector que peor lo está pasando es el de las Pymes y autónomos que tienen que cerrar, no porque no tengan actividad, sino porque la Administración no funciona, "porque la administración no les paga". Y es que, "la media de pago a los proveedores en Sanidad estaban cobrando a más de 650 días".

Bauzá ha explicado que los pequeños y medianos empresarios "miran arriba, miran a papá Estado y exclaman ¡cómo nos estáis haciendo esto!".

Política lingüística
Bauzá ha anunciado que su gobierno está preparando una ley para que el catalán deje de ser un requisito en la administración y se convierta en un mérito. "No por nada en concreto, sino porque creemos en la libertad y en la igualdad".

Respecto al idioma en las escuelas, el presidente de Baleares ha manifestado que "queremos que los padres elijan en libertad" y ha dicho que, por primera vez, éstos tendrán un formulario en el que podrán marcar "quiero que mi hijo empiece en castellano o en catalán".

Sin embargo, este formulario solo será aplicado en la Educación Infantil y en Primaria. Bauzá ha dicho que la aplicación de este modelo será "progresiva" porque "no hay recursos" para que se aplique también en Secundaria y en Bachillerato. El presidente del Gobierno balear ha agregado que desea que los niños baleares sepan "hablar español, catalán y un tercer idioma, en este caso, el inglés".

Caso Urdangarín
Sobre el ‘caso Urdangarín’, Bauzá ha calificado de "inaceptable" que se utilicen "los privilegios o las posiciones públicas" para hacer negocios. "No puede ser que los recursos del pueblo sean utilizados para intereses particulares y que al final paguemos todos", ha agregado.

La Ecotasa
En cuanto al multipartito que gobernó en Baleares, cuenta Bauzá con ironía que "uno de sus grandes logros fue plantear la ecotasa". Algo que hizo "de la noche a la mañana y sin consultar con nadie". Esta decisión provocó "que el turismo se hundiera". Tanto es así que en 1999 Baleares crecía al 7% y cuatro años después decrecía al 1%.

Pentalingüísmo
Nota del Editor 19 Enero 2012

Ahora resulta que en Baleares tienen que estudiar cinco lenguas, el orden dependiente de vaya Vd. a saber de qué: español, catalán (y/o mallorquín), inglés, latín y griego (suponiendo que estos idiomas no hayan sido borrados de curriculum de letras); son las lenguas que tendrán que aprender algunos estudiantes, y habrá que añadir alemán, sueco, ruso y demás para los trabajadores de la actividad turística. Con estas obligaciones, poco tiempo queda para aprender materias importantes para el futuro de los alumnos y por tanto de España. ¡ Todo sea por la correción política y la pluralidad de la singularidad !

Conflicto
Los premios Ciudad de Palma, con el impulso del bilingüismo en Mallorca
La fundación Círculo Balear aplaude la decisión del Ayuntamiento de Palma de recuperar estos galardones
 www.lavozlibre.com 19 Enero 2012

Madrid.- Los premios Ciudad de Palma se han convertido en uno de los recursos adoptados por el Ayuntamiento de Palma para el impulso del bilingüismo en Mallorca en general y en la ciudad de Palma en particular. Una medida con la que la fundación Círculo Balear se ha mostrado muy contenta, aplaudiendo la decisión del consistorio.

El Ayuntamiento presidido por Mateo Isern ha dado un paso más para impulsar el bilingüismo en Palma de Mallorca. El gobierno local, cumpliendo lo prometido en su programa, ha querido recuperar los premios Ciudad de Palma, que se concederán mañana 19 de enero, para dar un empujón a la convivencia en igualdad de condiciones de las dos lenguas. Una decisión aplaudida por la fundación Círculo Balear que considera que la convocatoria bilingüe ni es excluyente, ni va “en contra” de nada o de nadie, tal y como afirman desde los sectores catalanistas minoritarios.

Recuperando el criterio fundacional bilingüe de los premios Ciudad de Palma, el concejal de cultura, Fernando Gilet, ha logrado así acabar con el sectarismo que suponía mantener los galardones exclusivamente en catalán, según afirma la fundación. Por eso, dice, será un gran impulso para la normalidad bilingüe de la sociedad de Palma de Mallorca, que, dicen, "debe reflejarse en las convocatorias públicas dirigidas a fomentar una cultura plural y abierta a todos. Impedir la presentación de obras en una de las dos lenguas mayoritarias de Baleares es empobrecer la cultura".

Sin embargo, la fundación Círculo Balear ha querido pedir al Ayuntamiento de Palma que se fomente la presentación de obras escritas en mallorquín y no en un catalán estándar que, dicen, "no conecta con los ciudadanos.

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Lo español como implante mamario
E. RODRÍGUEZ MARCHANTE ABC Cataluña 19 Enero 2012

SUPONGO que esto, como casi todo (y alguien realmente inteligente quitará el casi), puede ser tomado en serio y en broma. Me refiero al hecho de que también los funcionarios de prisiones osaran envolverse en la bandera española para protestarle a la Generalitat los recortes, lo cual puede convertirse en costumbre desde que los Mossos eligieran esa táctica y la de hablar en castellano para pedirle a la Administración sus reivindicaciones.

Desde el columnismo fetén y vigilante, estas actuaciones son una provocación, algo intolerable y que atenta contra la dignidad de los «cuerpos», al modo de esas implantaciones mamarias defectuosas que hay que retirar del mercado con urgencia. Y el grado de indignación va desde el oficialismo de Pilar Rahola, que ve en ello un ataque contra todos los catalanes, grandes y chicos, rubios y morenos, listos y tontos, hasta el tremendismo de opereta siniestra de un periodista llamado Manuel Cuyàs, que pide en El Punt poco menos que la deportación y humillación pública de esos «soldados indignos». A Siberia con ellos.

No es fácil tomarse en serio esa equiparación del idioma castellano y de la bandera española con las implantaciones mamarias defectuosas, por lo que no queda otro remedio que tomárselo a broma, y la próxima vez que alguien (un colectivo, que es como hay que llamar a varios «alguienes») le cante el «Viva España» a Artur Mas, lo más sensato que puede hacer el presidente es participar en los coros, si no quiere convertirse en lo que Cristiano Ronaldo en esos campos de fútbol cuando le corean, para mortificarle, «Messi, Messi, Messi».

El ojo catalanista que todo lo ve y todo lo nota con una hipersensibilidad de cuernecillo de caracol, ha estado rápido en la condena y en la amenaza, no vaya a ser que la cosa cunda y se llegue a la peligrosa conclusión de que los que quieran conseguir algo lo han de pedir en castellano y envueltos en la bandera española. Es decir, que si los Mossos, los funcionarios de prisiones o los que sean quieren manifestarse y hacer públicas sus protestas, pues que hagan lo propio: que corten las calles, perjudiquen a los vecinos, alteren el funcionamiento de la ciudad..., lo que quieran, menos ofender a los políticos y sus mariachis.

Justicia o impunidad
Irritante y desmoralizador
Francisco José Alcaraz Libertad Digital 19 Enero 2012

Una banda de peligrosos atracadores siembra el pánico en las sucursales bancarias de España, sus atracos sanguinarios acaban con el asesinato de clientes y banqueros en muchas ocasiones antes de huir con el botín.

Un día la banda tras haber conseguido una importante suma de dinero decide disolverse y dejar de actuar, dejar de existir como banda y pasar del crimen y la delincuencia a disfrutar el resto de su vida del botín conseguido.

Ninguna persona con un mínimo de decencia moral podría apoyar que estos delincuentes no pagaran por sus crímenes, por el simple hecho de que anuncien que dejan de atracar y asesinar. No renunciaríamos a que los cuerpos policiales siguieran sus investigaciones hasta detenerlos a todos y una vez juzgados cumplieran las condenas impuestas por sus delitos.

Resulta irritante y desmoralizadora la doble vara de medir que se utiliza para aplicar la ley a los terroristas de ETA. Cada vez que escucho que tienen que pedir perdón, que tienen que disolverse o que tienen que dejar de existir para que se puedan beneficiar de la impunidad, pienso que quienes realizan estas declaraciones la hacen anteponiendo estrategias políticas al cumplimiento de la ley. Obviamente no conozco a quien, teniendo que enterrar a sus hijos asesinados por ETA, hayan decidido renunciar a la justicia, ya que el terrorista decide que quiere cambiar de vida para poder disfrutar de su “botín”.

Resulta doloroso leer y escuchar referente a las víctimas del terrorismo, que hay que tener memoria y dignificarlas, pero siguen omitiendo la palabra justicia. Lo hacen de forma consciente, porque si se tiene que hacer justicia, no puede plantearse dar a los terroristas ninguna de las medidas que ETA y los socialistas pactaron.

Incluso en el hipotético caso de tener a toda la clase política y todos los españoles a favor de renunciar a perseguir a los etarras por los crímenes cometidos en base a una hipotética disolución, incluso en ese caso, es inmoral e ilegal renunciar a aplicar la ley para que se haga justicia. No podemos ni debemos en nombre de quienes fueron asesinados ser generosos con los terroristas buscando egoístamente unos intereses espurios, porque de hacerlo, estaríamos traicionándolos y la sangre derramada y tanto dolor padecido, sería en vano.

A ETA se la vence, no se la convence, porque tenemos el derecho y la obligación de escribir un final con vencedores y vencidos, lo contrario nos hace corresponsables moral de la impunidad de sus crímenes.

«El rastro de la limpieza lingüística»
Antonio Robles Libertad Digital  19 Enero 2012

Hubo un tiempo en que el nacionalismo catalán negaba la exclusión del castellano públicamente y descalificaba por indeseables a cuantas personas se quejaban de la limpieza lingüística que se estaba llevando a cabo con nocturnidad y alevosía. Ya nadie se acuerda, ni siquiera saben que lo que les sorprende ahora, ya pasó antes.

Como la amenaza de los "Mozos de Escuadra" de usar el castellano para reivindicar sus derechos laborales. Fue una huelga de celo lingüístico que sólo recogió el ABC a principios de los 90. Entonces se tomó a chirigota, aún controlaban el poder social y al grueso de la prensa. Hoy la han publicado todos los medios y los nacionalistas ya no niegan la exclusión, se escandalizan de que nos resistamos a ella. Es de agradecer, por fin sabemos con quien nos hemos de jugar los cuartos: "No todo vale. Y amenazar con utilizar el castellano es patético. Es irresponsable. Algo ha fallado en la formación de este cuerpo policial nacional catalán". Quién lo escribe es Miquel Sellarès, presidente del Centre d’Estudis Estratègics de Catalunya, uno de los sujetos más subvencionados del nacionalismo catalán.

Jordi Pujol calificó la decisión de los Mozos como "penosa" y el presidente Artur Mas recordó que la lengua es "el núcleo duro" que más marca "la personalidad de Cataluña". Con el mismo tufillo a racismo cultural, el consejero de Interior, Felip Puig agradeció a los Mozos en su visita a Vilanova del Camí que le hubieran pitado en lugar de utilizar símbolos españoles. En protestas anteriores le habían cantado a Mas el "Viva España", en sintonía con los funcionarios de prisiones que utilizaron banderas españolas también como arma sindical. Todo un síntoma de la pedagogía del odio subterránea contra España que se practica desde que llegó Pujol al poder.

Como en el estudio del universo, donde la existencia de ciertos fenómenos sólo se puede inferir por referencia al comportamiento de la materia que los rodea, la actitud emprendida por los Mozos delata el catalibanismo lingüístico de sus superiores políticos. ¿Qué clase de integrismo fascistoide dirige los fines de ese cuerpo policial que lleva a sus miembros a considerar que utilizar el castellano es el arma sindical más eficaz para conseguir sus fines laborales...?

No se rompan la cabeza, es el mismo integrismo que se utiliza para convertir a los medios públicos y subvencionados en libelos, o a la escuela en instrumento de construcción nacional. El mismo que prioriza una sanidad monolingüe a una sanidad eficaz: el Gobierno autonómico ordena que, si en una conversación con un paciente este se muestra extrañado, el personal deberá preguntarle si entiende el catalán, pero tiene que seguir usándolo aunque constate que el interlocutor tenga "cierta dificultad" de comprensión. En ese caso, el facultativo habrá de "utilizar recursos no verbales y material gráfico de apoyo". Únicamente cuando la comunicación en catalán sea totalmente imposible, el empleado podrá utilizar el español, pero "debe repetir palabras o frases en catalán para ir introduciendo la lengua en el universo del recién llegado".

Importa menos el paciente que la identidad, menos los servicios sociales, que la lengua; como si el médico, antes que curar, tuviera la obligación de extirpar la lengua española de sus pacientes como si fuera un virus peligroso.

El nacionalismo ha pervertido los fines de las instituciones, todo ha de estar al servicio de la construcción nacional. Los Mozos, seguramente sin darse cuenta, han convertido al castellano en un símbolo de libertad. Los papeles se han invertido, ahora es el catalanismo el revés del franquismo, y su lengua, la opresora.

Jesús Laínz
Somos subversivos
Cristina Losada Libertad Digital 19 Enero 2012

Una Casa del Libro de Barcelona ha decidido no acoger la presentación de la última obra de Jesús Laínz por considerar que entra en la categoría de libros "muy problemáticos" o "subversivos". El volumen con capacidad de perturbar el orden establecido es Desde Santurce a Bizancio. El poder nacionalizador de las palabras, un amplio estudio sobre la ingeniería sociolingüística que ha practicado el nacionalismo en Europa. El autor transita en su periplo por Francia, Alemania, Polonia, los países escandinavos, los bálticos, Irlanda, Rusia, Grecia, los Balcanes y Turquía, pero sospecho que la librería encontró la materia altamente sediciosa en los capítulos dedicados a España y, en concreto, a Cataluña.

A mí me ha sorprendido esta reaparición del término "subversivo", pues debió de ser allá por el año 1975, cuando la prensa española publicó, por última vez, noticias en las que figuraba esa palabra. Eran notas que daban cuenta de que tales personas habían sido "detenidas por actividades subversivas", que consistían en ser miembros de "una organización subversiva", como se designaba a los grupúsculos y partidos políticos ilegales. Todavía se confiscaba "propaganda subversiva", pero los libros subversivos, que los hubo, los teníamos todos y creo que en aquellas fechas ni siquiera era preciso bajar al sótano de la librería para echarles un ojo. Y hete aquí, tanto tiempo después, que resucita en Barcelona un vocablo de la jerga del franquismo y de cualquier dictadura, que allí donde hay alguna siempre florecen la subversión y los subversivos.

La librería podía haber rechazado la presentación sin dar explicaciones. Es libre de elegir los libros que presenta. Pero creo que, al enseñar las cartas, ha escogido el término correcto. Escribir sobre la política lingüística que rige en Cataluña de un modo que no sea la rendida apología, representa un desafío al régimen nacionalista y, dada esa circunstancia, una amenaza para cualquier vendedor de libros. No sólo para su status que, en tales condiciones, mucho depende de llevarse bien con el poder, también un peligro físico. Es que se le pueden presentar esos agentes del amedrentamiento que disuaden a la sociedad de entregarse a veleidades críticas. No hay como adelantarse a las consecuencias. En las dictaduras, nadie que no desee arriesgar su bienestar, se quiere meter en líos, es decir, en política.

Y pensar que yo presenté ese libro de Laínz en el Club Faro de Vigo. ¡Un libro subversivo! El nacionalismo no está ahí, obviamente, para rejuvenecernos, pero este episodio me retrotrae a la época de la clandestinidad bajo el franquismo. Otros profesionales de la subversión, como Francisco Caja, acompañarán a Laínz en Barcelona. Que haya suerte.

Escocia y nosotros
PATXO UNZUETA El País  19 Enero 2012

Años antes de que lo hiciera el primer ministro británico, David Cameron, John Major, que lo fue entre 1990 y 1997, planteó a los nacionalistas escoceses que si querían ser independientes convocaran un referéndum decisorio, con todas las consecuencias; y les advirtió de que en ningún caso entraría en una dinámica de concesiones crecientes cuyo desenlace fuera de todas formas la independencia.

Tras la reforma territorial de Blair, desde 1999 hay un Parlamento escocés que elige un Gobierno con amplias competencias. En las elecciones de 2007, el Partido Nacional Escocés (SNP), que llevaba en su programa el compromiso de convocar un referéndum por la independencia, fue el más votado. Formó Gobierno en minoría con el apoyo de los Verdes, pero tuvo que renunciar al referéndum al negarse a tramitarlo la mayoría de la Cámara.

Ese resultado vino a relativizar el auge del independentismo que habían augurado algunos entusiastas. Las encuestas habían llegado a identificar un porcentaje de independentistas próximo al 50%. Pero si la pregunta se planteaba ofreciendo varias fórmulas (centralismo, autonomía, independencia), esta última bajaba a la mitad.

La respuesta del líder nacionalista, Alex Salmond, fue reformular su propuesta: aunque consideraba que la independencia era la mejor opción, admitía que había otras y proponía abrir un debate sobre las diversas alternativas en términos de coste-beneficio, a cuya conclusión se convocaría una consulta para que los ciudadanos decidieran entre tres posibilidades: mantenimiento del statu quo, aumento de las competencias, independencia.

Ocurrió que en las siguientes elecciones, celebradas en mayo de 2011, el SNP obtuvo la mayoría absoluta, lo que en principio le daba oportunidad de convocar el referéndum independentista. Pero ha mantenido su fórmula de la triple opción, seguramente con la esperanza de que resultara mayoritaria la intermedia, una autonomía reforzada, cuya principal novedad es que incluiría un sistema de recaudación fiscal totalmente autónomo, similar al de los conciertos de los territorios forales españoles.

Michael Keating, autor de Naciones contra el Estado (Ariel, 1996), obra en la que compara los nacionalismos catalán, quebequés y escocés, fue uno de los primeros académicos en atisbar la aparición de nacionalismos soberanistas de motivación primordialmente económica. Su versión más extrema sería la Liga Norte de Umberto Bossi, pero hace algún tiempo que el nacionalismo catalán camina por una senda parecida, y también el escocés. Ambos han acabado fijando su mirada en los conciertos económicos vascos.

Desde fines de los años 90, Keating viaja con frecuencia a Euskadi y en 2003 publicó un estudio (favorable) sobre los planteamientos soberanistas de Ibarretxe. Se interesó especialmente por la traslación a la política del modelo fiscal: recaudación de todos los impuestos y pago de una cuota a la Hacienda central como contribución a sufragar las competencias que siguen siendo del Estado: Ejército, Asuntos Exteriores, Corona, fronteras...

Una fórmula con evidente atractivo para los nacionalistas escoceses porque ofrece las ventajas de la independencia sin sus cargas. Salmond plantea ahora mantener el vínculo con Londres en temas como moneda, Defensa, Monarquía, etc. y ser independientes para gestionar todos los ingresos tributarios generados en Escocia, incluyendo los procedentes del petróleo del mar del Norte. El argumento es que ello permitiría combatir la crisis mediante mayores inversiones públicas sobre el terreno. Pero es un sistema de riesgo: favorable si hay crecimiento, pero sin vías alternativas de ingresos si la economía va mal. Actualmente, los escoceses reciben más fondos per cápita que los ingleses.

El planteamiento de Salmond tiene a favor la voluntad de encontrar una fórmula capaz de suscitar un amplio consenso interno, y en contra, que desata una dinámica perversa que impide el consenso externo: con el Estado. Justamente lo que quería evitar John Major al negarse a entrar en el juego de tratar de bajar la fiebre independentista con concesiones crecientes. Esa parece ser la razón de fondo de la actitud actual de Cameron, con independencia de la discusión entre Londres y Edimburgo sobre la fecha del referéndum y la competencia para convocarlo.

Al exigir que sea vinculante y se limite a plantear la alternativa de sí o no a la independencia, trata, por una parte, de evitar un voto independentista frívolo, por fastidiar, pensando que no tendrá consecuencias; y, por otra, de no caer en la trampa que acecha a todo proceso descentralizador: que a más autonomía, más condiciones para reclamar la independencia como el paso siguiente.

Aquí hay bastante experiencia al respecto, y también de esa otra ley de hierro de la autonomía según la cual los asuntos de intereses pasan a convertirse en cuestión de principios para denunciar con dramatismo la ruptura del consenso constitucional por parte del Estado cada vez que contradice aspiraciones como la de limitar la contribución a la solidaridad territorial.

Y si no que nos expulsen
FERNANDO FERNÁNDEZ ABC  19 Enero 2012

LAS palabras del consejero catalán Andreu Mas, un excelente economista, deberían haber sido más cuidadosas. Se parecen demasiado a las que probablemente les ha espetado otro buen economista, Lucas Papademus hoy presidente de Grecia, a sus acreedores y que están llevando al país al borde de la bancarrota y extramuros de la Unión Monetaria. Supongo que son un exabrupto, producto de la tensión y el insomnio tras largas horas de negociación y la pesadilla de no poder pagar la nómina. Pero tienen la virtud de contarle al mundo la verdad española, el gobierno central no puede controlar el gasto ni el déficit de sus Comunidades Autónomas. Carece de competencias efectivas para hacer política de consolidación fiscal sin precipitar una suspensión de pagos. Es una realidad poco edificante, pues nos aleja del núcleo duro del euro y da argumentos a aquellos que creen que África empieza en los Pirineos, al sur de los cuales está por cierto Cataluña aunque algunos parezcan confiar en que la anexión del Rosellón y la Cerdaña les libre del maleficio geográfico.

Para resolver este absurdo, el gobierno de Mariano Rajoy ha propuesto una batería de iniciativas que suponen un nuevo pacto interterritorial, la refundación del Estado de las Autonomías. Medidas que se resumen en tres principios fundamentales: transparencia, disciplina y responsabilidad. Transparencia porque se acabaron los secretos estadísticos que como en Grecia han permitido engañar durante un tiempo a inversores y contribuyentes. Desde ahora, las Comunidades publicarán mensualmente y de acuerdo a la metodología europea, en términos de Contabilidad Nacional, sus cuentas. Disciplina porque habrán de respetar estrictamente los objetivos de déficit que imponga el gobierno español en cumplimiento de sus compromisos europeos. Se ha restablecido el equilibrio necesario y el derecho a la autonomía ha quedado subordinado al principio constitucional por el que corresponde al gobierno central la dirección de la economía española. Y responsabilidad porque como contrapartida, el gobierno avalará su deuda y garantizará su liquidez. En pocas palabras, ha hecho falta una buena crisis para que saltaran por los aires las costuras de un modelo insostenible de federalismo asimétrico a la española que ha sido sustituido por un programa de estabilización, modelo Fondo Monetario Internacional, que afortunadamente hemos sido capaces de autoimponernos.

El gobierno ha actuado con inteligencia y ha ofrecido primero la zanahoria, el rescate, para luego venir con el palo, la intervención de facto de los que no cumplan. Muchos analistas se han mostrado sorprendidos de que todos hayan aparecido tan felices en la foto cuando hace apenas unos días, estos mismos principios parecían causus belli. Paradojas de la política o augurio de nuevos enfrentamientos. Porque el procedimiento elegido, probablemente el único posible con la urgencia necesaria, tiene el inconveniente de prolongar el debate político mes a mes, a medida que las Comunidades tengan que retratarse y exhibir sus cuentas antes de que el gobierno central proceda a liquidar los pagos o autorizar el endeudamiento correspondiente. Pero que nadie se engañe ni si crea más listo, si alguien no cumple y rompe la baraja las consecuencias serán inmediatas. No será España querido Andreu quien te expulse, serán tus propios errores quienes provocarán la suspensión de pagos de Cataluña. Porque ni Europa ni los inversores acudirán a tu rescate sin el aval de Madrid.

'EL PODER NACIONALIZADOR DE LAS PALABRAS'
Desde Santurce a Bizancio, pasando por Finisterre
José Antonio Amado. Libertad Digital 19 Enero 2012

No se me ocurre mejor forma de empezar a hablar de este libro que la empleada por su prologuista, don Amando de Miguel, en estas mismas páginas: "Hablemos de un libro excepcional".

Los buenos libros, los libros necesarios producen al menos dos efectos: el primero y más obvio es ampliar nuestro conocimiento sobre algún aspecto de la realidad; el otro, no menos valioso, es acondicionar y sistematizar conocimientos previos, rellenando lagunas a veces insospechadas y dando continuidad y consistencia al tetris de la propia formación, desordenado por la forma inevitablemente azarosa e incompleta en que podemos ir haciendo acopio de lecturas e ideas ("Siempre hay que tener en cuenta la ignorancia. Y no me refiero a lo que no se sabe, que es siempre ilimitado, sino a lo que no se sabe y habría que saber. Esta ignorancia se convierte en un factor de perturbación, que anula incluso lo que se sabe, lo invalida, porque lo deja incompleto, mutilado, sin justificación", Julián Marías, España inteligible).

Desde Santurce a Bizancio (pasando por Finisterre y Covadonga) cumple admirablemente esa doble función. Trata de algo que habría que saber, pero que no se sabe porque no constaba en ninguna obra conocida hasta que Laínz reunió y ordenó el inventario disperso de las opresiones lingüísticas en Europa, sobre todo durante la edad contemporánea: los lances de suerte alternativa por Alsacia-Lorena, la segunda guerra germano-danesa de Schleswig-Holstein, la Kulturkampf de Bismarck contra los polacos, que también sufrieron la opresión rusa (aún peor) y a su vez la ejercieron cuando tuvieron oportunidad contra rutenos y polacos germano-hablantes; la rusización de Lituania y Ucrania; la suequización y rusización de Finlandia y la consiguiente reacción finesa; la norueguización (des-danificación, des-suequización) de Noruega; las idas y venidas lingüísticas de las repúblicas bálticas; el rompecabezas autrohúngaro y sus piezas imposibles; la intensa y sorprendente magiarización; las tentativas de asimilación de gitanos y judíos; el avispero balcánico; el artefacto griego –caballos preñados de amenazas en otras tantas Troyas–; Alemania e Irlanda, por razones distintas, merecen sendos y densos capítulos aparte; etc. Imposible siquiera mencionar con dos palabras cada uno de los conflictos que, por su esencia, origen o consecuencias, deben ser calificados como lingüísticos (= culturales), admirablemente sintetizados por Laínz en la primera parte de este libro sorprendente que unifica esa casuística atroz con tal amenidad que no es fácil dejar de leer:

–¿Quiénes son los eslovacos? No consigo situarlos.

Inclinados sobe el mapa, Wilson el iluminado, Clemenceau el revanchista y Lloyd George el geógrafo jugaban a las naciones.

El secretario de estado norteamericano Robert Lansing lamentaría con frecuencia la candidez con la que Wilson formulaba los principios autodeterministas por "infundir esperanzas que nunca podrán cumplirse y que me temo que costarán miles de vidas".

De regreso a Washington, Wilson explicó ante el Congreso que "cuando dije que todas las naciones tienen derecho a la autodeterminación lo hice sin saber que existían las nacionalidades, que acudían a nosotros un día tras otro".

A la vista de esta escena sería otro error creer, por los últimos años de alucinada vida política española, que también tenemos la exclusiva de los optimistas sin escrúpulos (© R. Scruton); lo que nos lleva a la segunda parte de este libro, cuya estructura y orden es otro de sus aciertos. Trata de la ingeniería lingüística en la España discutida o en sus disputados fragmentos, que, a semejanza de lo visto en los civilizados precedentes europeos, consiste en un proyecto integral (= total, es decir, totalitario) de conformación de los individuos abandonados en la Transición a los encomenderos territoriales que en aquella tesitura de relativo vacío de poder ocuparon el lugar del Estado, no para garantizar la libertad e igualdad de los ciudadanos, sino para hacerlos diferentes, para crear o ahondar las diferencias legitimadoras de la partija, fundamentalmente por medio de las lenguas regionales, desde la cuna hasta la sepultura, desde la pila bautismal o el registro civil, los antropónimos, los patronímicos, los topónimos, pasando por la escuela –y sobre todo en ella, con un éxito liberticida directamente proporcional y tal vez relacionado con el pavoroso fracaso escolar–, y continuando por todas las instancias de socialización, todas las manifestaciones culturales o pseudoculturales... hasta el último aliento, las pompas fúnebres y las lápidas sepulcrales.

Creíamos que todas esas ocurrencias, ridículas y estúpidas, constituían originalidades del genio hispano. Laínz nos saca de ese error. Simplemente, lo que en Europa fue una sucesión de tragedias sangrientas, entre nosotros ha sido plagiado más bien como comedia, sin perjuicio del acompañamiento terrorista por parte de los nacionalismos más esforzados. Y, a pesar de ello o, peor aún, tal vez debido a ello, la normalización infecta nuestro ordenamiento con honores presuntamente constitucionales, legislaciones territoriales dictadas bajo formas democráticas, pasividad, tolerancia o impulso del Gobierno del-resto-del-Estao, es decir, del Gobierno central residual, y numerosas sentencias inicuas o pasteleras cuando secundan la trapacería, o simplemente ignoradas cuando tratan de contenerla.

(JESÚS LAÍNZ: DESDE SANTURCE A BIZANCIO. El PODER NACIONALIZADOR DE LAS PALABRAS. Encuentro (Madrid), 2011, 533 páginas. Prólogo de AMANDO DE MIGUEL.

Cataluña
CiU cierra la oficina autonómica de ayuda a las víctimas del terrorismo
Sara Bosch, psicóloga de la SIOVT: “Cuando el terrorismo deja de ser un problema político, desaparece la solidaridad”.
Agencias / Redacción www.vozbcn.com  19 Enero 2012

La Generalidad ha decidido cerrar la oficina de información y asesoramiento para las víctimas del terrorismo que se creó durante el tripartito, en abril de 2010. Así lo ha denunciado Roberto Manrique, ex presidente de la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas (ACVOT), que ha indicado que a CiU “no le interesa” este tema.

“Cuando estamos a punto de cumplir 21 años del inicio de la asistencia a las víctimas del terrorismo catalanas parece que todo el trabajo realizado caerá en el olvido“, ha lamentado durante la rueda de prensa celebrada, este miércoles en Barcelona, junto a la psicóloga Sara Bosch.

Manrique ha señalado, sin embargo, que ya en diciembre de 2010 la Consejería de Justicia recortó un 95% las aportaciones públicas (30.000 euros) al Servicio de Información y Orientación a las Víctimas del Terrorismo de la Generalitat (SIOVT), lo que supuso, prácticamente un “cierre de facto” de las actividades del centro.

La “excusa” de los recortes
Pese a que ya no se dispone ni de oficina ni de ayudas públicas, Manrique, que es víctima del terrorismo y sufrió el atentado de ETA en el Hipercor de Barcelona, ha asegurado que continuará trabajando para y por los afectados de atentados terroristas, ya que considera que la Generalidad “no tienen ningún interés” en localizar nuevas víctimas -se calcula que hay alrededor de 200 personas que son víctimas del terrorismo y no lo han reconocido- y ha usado la “excusa presupuestaria” para cerrar el servicio.

La Generalidad ha decidido que lo que venía haciendo la SIOVT pase, desde julio de 2011, a la autonómica Oficina de Atención a la Víctima del Delito, que atiende a todo tipo de situaciones delictivas y no solo a cuestiones especializadas en terrorismo.

“Con todos los respetos, no podemos comparar un robo en una casa con que unos terroristas te maten a tu marido y te quedes viudo con dos hijos”, ha advertido Manrique, que ha señalado que esta oficina no dispone del personal adecuado para atender psicológicamente a personas afectadas por atentados.

Alrededor de 300 atentados en Cataluña
Por su parte, Bosch, que también trabajaba en la SIOVT, ha indicado que el cierre de esta se debe a “una falta de interés porque no es un problema político” primordial el atender a las víctimas del terrorismo, sobre todo después del anuncio del cese de los atentados de ETA. Y ha añadido que “cuando el terrorismo deja de ser un problema político, desaparece la solidaridad, y como hace tiempo que no hay atentados y parece que no habrá más, pues no interesa”.

En Cataluña se han dado alrededor de 300 atentados que han supuesto 121 víctimas mortales y 260 heridos, por las acciones de hasta 23 organizaciones terroristas, como ETA, los Grapo, Terra Lliure, el Front d’Alliberament de Catalunya, la Milícia Catalana o por el terrorismo islamista.


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