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Recortes de Prensa   Miércoles 1 Febrero 2012

 

Sobre la 'discutida y discutible' Nación
Joseba Arregi El Mundo 1 Febrero 2012

El autor analiza la evolución histórica del concepto político de nación desde la Revolución Francesa a nuestros días
Critica a los nacionalismos periféricos, vasco y catalán, por no ver sus comunidades como entidades plurinacionales

No será quien suscribe estas líneas el que prohíba a nadie referirse a España como nación ni hablar de nación española. En una España en la que los
nacionalismos, sobre todo los periféricos, han impuesto un discurso público en el que la referencia a Euskadi y Cataluña como naciones que componen el Estado
plurinacional es obligatoria, no es de recibo que no se pueda hablar de España como nación, de la nación española.

Al mismo tiempo, y puesto que es conveniente no olvidar los demasiado cercanos tiempos en los que desde las más altas instancias del Gobierno central se
afirmaba que el concepto de nación es «discutible y discutido», es preciso plantear el significado del término nación, en este caso aplicado a España. Pues
tan cierto como que el término es discutible y discutido, es que se pueden y se deben distinguir algunas definiciones de nación que ayudan a precisar el
lenguaje y a hacer explícito el sentido en el que se usa el término cada vez que se hace.

El término nación comienza a ser utilizado políticamente con el liberalismo, con la revolución liberal en Europa. Por eso es el concepto de nación en sus
comienzos un concepto revolucionario. Como bien explica José Álvarez Junco -Mater Dolorosa-, los problemas de España para consolidarse como Estado nacional
tienen que ver precisamente con las dificultades de los conservadores para hacer suyo el concepto de nación, que, por sus orígenes, les resultaba extraño.
Cuando los conservadores hacen suyo el término es cuando España da un salto importante en su consolidación como Estado nacional.

Nación en el sentido liberal, revolucionario, es un concepto eminentemente político. Define a una comunidad política. Es la sociedad que se constituye en
comunidad política para actuar como un sujeto político colectivo en virtud de su propia voluntad, y que queda representada en las instituciones decididas por
la voluntad popular. Rompe con la encarnación de la nación por el monarca, por el rey.

Esta dimensión política se da ciertamente en sociedades que luego han sido culturalmente homogéneas, aunque en el momento en que se constituyeron como
comunidad política no lo fueran. Esta realidad, ocultada por el devenir, convertido en mito, de Francia como paradigma del Estado nacional, debe ser
rescatada para entender lo que significa la nación política: una comunidad en la que lo que une a quienes la conforman es la idea de ser ciudadanos, sujetos
de derechos, y no pertenecientes a una comunidad lingüística o cultural. La Francia de la revolución francesa era una sociedad en la que convivían más de 90
lenguas y patois, y hay quien afirma que la definitiva homogeneización cultural y lingüística de Francia no se produce hasta 1918, sobre la fuerza de la
frase mort pour la patrie: habría sido la experiencia de la Gran Guerra, como la siguen llamando los franceses, la que habría hecho la homogeneidad de
Francia y de los franceses.

Pero sí es importante tener en cuenta que la experiencia española -la asunción por los conservadores del concepto revolucionario y político de nación- es una
experiencia europea, en la que el concepto de nación se transforma al fusionarse con el segundo concepto de nación que nace en la modernidad: con el concepto
romántico de nación. Este concepto subraya la comunidad de cultura y de lengua como lo constitutivo de una identidad colectiva. Y si bien este concepto
romántico, en un principio -con Herder y Humboldt- era perfectamente compatible con una idea humanista y cosmopolita de la política, se viste de una ropaje
directamente político con Fichte y sus Discursos a la nación alemana frente a la invasión napoleónica: un concepto cultural de nación se dota de un
significado político en el que las dos tradiciones conceptuales de nación se fusionan para dar lugar a lo que el historiador alemán Hagen Schulze -Estado y
nación en Europa- denomina la nación integral o imperial primero y luego total.

La comunidad política de la nación liberal es ahora una comunidad en la que al ciudadano se le sobrepone y se le impone -el imperialismo es de doble
dirección, hacia fuera y hacia dentro de la propia sociedad- una identidad cultural, un sentimiento de pertenencia colectiva marcado por una misma lengua,
una misma tradición, una misma cultura y una misma identidad. Esta fusión de concepto político y de concepto cultural es la semilla de la tragedia de Europa
en el siglo XX.

La evolución de las sociedades democráticas europeas después de la Segunda Guerra Mundial va en la dirección de superar esa fusión y abrir posibilidades para
que la identificación entre la identidad personal, la pertenencia al grupo por medio de la misma lengua y de la misma cultura, y el derecho de ciudadanía se
ablande, se abra, de forma que, al igual que para gozar de los derechos de ciudadanía no es necesario ni ser católico, ni ser protestante, ni ser agnóstico o
ateo, tampoco es necesario poseer una identidad obligatoria, ni poseer un sentimiento de pertenencia obligatorio. Los derechos humanos que están en la base
de los derechos ciudadanos proclamados por todas las constituciones democráticas lo son sin consideración de lengua, cultura, identidad o sentimiento de
pertenencia.

ESPAÑA ha hecho un gran camino, pese a todas las críticas de los nacionalismos periféricos, en esta dirección, aunque nada hay perfecto. El problema de
España no reside tanto en la nación cultural española sino en los nacionalismos periféricos que en lugar de superar el nacionalismo español de finales del
siglo XIX y de buena parte del siglo XX, lo mimetiza, lo reproduce en los mismos defectos. Por eso, el problema del reconocimiento del plurinacionalismo de
España no está en el Estado, sino en los nacionalismos catalán y vasco y el socialista vasco Jesus Eguiguren, que son incapaces de pensar Euskadi y Cataluña
como entidades a su vez plurinacionales.

Lo que suele suceder con estas dinámicas históricas es que se refuerzan mutuamente. De la misma forma que los nacionalismos catalán y vasco reproducen el
nacionalismo de Cánovas -y lo siguen haciendo aún hoy, aunque España ha cambiado radicalmente-, podría producirse que resurja un nacionalismo español
mimético a los nacionalismos periféricos, volviendo la rueda a su estado inicial, algo que vendría muy bien a estos nacionalismos para legitimarse.

Pero España no necesita volver a un nacionalismo político-cultural cuando puede desarrollar un nacionalismo patriótico y un patriotismo constitucional
eminentemente político, que sin negar la existencia y las grandezas -y miserias- de la tradición española, se enorgullece con razón de la conquista política
y democrática llevada a cabo con la Constitución de 1978 que implica su constitución como comunidad política integrando e incluyendo distintas lenguas,
identidades, culturas y pueblos. Nada más grande que este nacionalismo político, que esta idea de Nación política superadora, que no negadora, de identidades
y culturas.

Como escribe acertadamente Maurizio Viroli -Por amor a la patria-, nada hay más grande que estar orgulloso de las reglas, leyes y normas que aseguran la
convivencia de los distintos individuos en paz. Eso es la nación política, eso es la democracia, esa la gran cultura constitucional que nace con la
revolución francesa y para cuyo abandono no existen razones de peso.

Esperemos que quienes empiezan a hablar ahora con fuerza de recuperar el discurso de la nación española sepan lo que están haciendo y tengan en cuenta la
tradición europea de la que provenimos, con sus grandezas y con todas sus miserias, que tengan en cuenta que las grandezas están unidas al concepto de nación
política, y que sus muchas miserias se deben a la trágica unión de los dos bien distintos conceptos.

Joseba Arregi es ex consejero del Gobierno Vasco, ensayista y presidente de Aldaketa.

La recuperación de la concordia
POR IGNACIO SÁNCHEZ CÁMARA ABC  1 Febrero 2012

ANTE la nueva Legislatura, casi todas las miradas se dirigen a la economía, pero ni todo ni lo más importante es economía. La crisis económica es la sintomatología material de una crisis política e institucional, y ésta, de otra, intelectual y moral más honda.

De la obra política de Zapatero, lo peor no ha sido la gestión de la crisis económica, sino el proyecto de demolición del espíritu de concordia de la Transición, a través de un ensayo de ingeniería social, que siempre es abusivo y totalitario, y más aún cuando no se cuenta siquiera con la mayoría social. No se trata de una arriesgada atribución de intenciones. El Gobierno y su presidente lo declararon sin reservas. Proclamaron la insuficiencia y las hipotecas de la Transición y anunciaron una segunda; invocaron la herencia de la Segunda República; declararon su propósito de transformar la sociedad; y articularon un conjunto de medidas legislativas que ofendían al menos a media Nación y rompían la concordia dividiendo a la sociedad. En definitiva, sometieron a la Constitución a una especie de proceso de reforma de hecho sin reforma jurídica.

Sin embargo, apenas se habla de la concordia rota. Se diría que las elecciones ya han resuelto el problema, pero no es así. Dos palabras aparecen quizá más que ningunas otras en algunas de las obras clásicas de Cicerón: concordia y libertas, concordia y libertad. La concordia es el fundamento de la sociedad. Si se rompe, ya no hay sociedad sino disociación. La libertad consiste básicamente en legitimidad, en vivir bajo instituciones cuya legitimidad se reconoce, bajo leyes que se aceptan. Los romanos de la época de Cicerón, al menos el gran pensador y jurista, entendían por libertasla vida bajo las instituciones republicanas clásicas. Las dos, concordia y libertad, se encuentran hoy amenazadas entre nosotros, porque los Gobiernos de Zapatero atentaron contra ellas. En este sentido, no cabe omitir los recientes ataques a la Monarquía, aprovechando un episodio terrible y desdichado, que constituye el último bastión del espíritu de la Transición.

Es fundamental discernir con acierto entre lo que debe ser acordado entre las principales fuerzas políticas y lo que, por el contrario, debe quedar en el ámbito de lo disputado.

Aparte del déficit y el paro, esto es lo que hereda el actual Gobierno, y lo que, si no me equivoco, debería modificar. La mayoría absoluta, si no se abusa de ella, constituye una oportunidad magnífica. El resto depende de la renovación del PSOE y del acierto del PP. La renovación del PSOE tiene que consistir en una ruptura con el zapaterismo y su proyecto de ingeniería social.

Entre los ejemplos de este proyecto de ingeniería social se encuentran, y la nómina es bastante conocida, la nueva regulación del aborto, la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo, la ley de la memoria histórica, la ley de investigación biomédica, la ley de «muerte digna» aprobada en algunas comunidades autónomas y proyectada para toda la Nación, la asignatura de Educación para la Ciudadanía y el proyecto de ley sobre igualdad de trato y no discriminación. Se trata de un conjunto de medidas de naturaleza sectaria que, además de ser erróneas, han dividido a la sociedad. No han sido cortinas de humo sino la esencia misma del proyecto político de Zapatero. Su inmensa inanidad intelectual no significa que no consista en un proyecto deliberado y realizado con firme decisión. Pongamos el ejemplo del matrimonio. Se pretende que la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo no obliga a nadie y que, por el contrario, respetaría la voluntad de quienes desean contraerlo. Sería la solución más liberal. Se afirma que la familia tradicional no ha sufrido ningún agravio. Sin embargo, no se trata de eso, no es una solución neutral, sino un ataque radical a la familia, ya que en el ámbito educativo habrá que postular esa idea del matrimonio y de la familia. Lo mismo cabe afirmar de la nueva regulación del aborto que deja de considerarlo como un delito, excepto en tres supuestos tasados, para convertirlo en un derecho de la mujer: el derecho a eliminar la vida humana que lleva en su seno.

Ante esta situación, el nuevo Gobierno de Mariano Rajoy se encuentra en una alternativa. O bien olvida todo este desaguisado, pero lo deja intacto o casi, para dedicar todas sus energías a la economía. O bien lo reforma. Lo primero podría venir aconsejado por la gravedad de la crisis económica, pero no alcanzo a entender la incompatibilidad entre acometer enérgicamente drásticas medidas económicas y, a la vez, derogar las medidas legislativas sectarias de Zapatero. También podría venir aconsejado por la conveniencia de no generar división en la sociedad cuando el drama económico (e institucional, por cierto) aconseja el consenso. Pero este consenso fue roto por el anterior Gobierno. De lo que se trata ahora es de recuperar la concordia perdida. Es posible que haya quien invoque la moderación y el centrismo para oponerse a estas medidas urgentes y necesarias, pero esta actitud sería, a mi juicio, suicida. Vendría a ser algo así como reconocer la hegemonía cultural (valga el eufemismo) de la izquierda y la reducción de la derecha a la condición de mero gestor de sus desastres económicos para, una vez remozados, entregar todo el poder hegemónico de nuevo a la izquierda cultural para que continúe con su proyecto relativista y, por ello, negador de todos los valores.

Asistimos a un intenso conflicto cultural entre una izquierda que, derrotada en el ámbito económico, se aferra a la hegemonía cultural, y una derecha que, triunfante en la ideología económica, parece conformarse con esa victoria y entrega a su rival la cultura. Parafraseando el conocido dictamen, cabría decir: «¡No es la economía, sino la cultura, estúpido!». Por lo demás, aunque se tratara de la economía, ella depende también de la cultura dominante, y si prevalece la «vulgata» socialista en el ámbito de las ideas, será muy difícil que se imponga el liberalismo en la práctica.

El triunfo de uno de los contendientes resulta decisivo, pero no depende de la política. En el ámbito político, basta con que ambos puedan disputarse libremente el dominio, en igualdad de condiciones.

En conclusión, sólo quisiera hacer una pequeña advertencia. Reformar la obra legislativa sectaria del anterior Gobierno no significaría incurrir en un sectarismo equivalente de signo opuesto, sino demoler el sectarismo y abrir la senda de la concordia perdida. Es, desde luego, el tiempo de la recuperación económica. Pero existe algo aún más urgente que debe ser recuperado: la concordia. Y, si se me permite, incluso la recuperación de la razón y del buen sentido. Hay dos formas de recuperar la concordia. Una, falsa y entreguista, que consiste en dejar que se consume la agresión. La otra consiste en corregir los abusos y restaurar la concordia. El Gobierno no debería sucumbir a la tentación de aceptar los hechos consumados con el pretexto de no reabrir frentes que otros irresponsablemente abrieron.

IGNACIO SÁNCHEZ CÁMARA, CATEDRÁTICO DE FILOSOFÍA DEL DERECHO

Ni EpC ni ECC
Vicente Lozano El Mundo 1 Febrero 2012

La sustitución de Educación para la Ciudadanía por Educación Cívica y Constitucional es de lo que más se habla de la importante reforma de las enseñanzas
medias que ayer propuso el ministro de Educación. Es triste por el reduccionismo que eso supone, pero también es lógico que atraiga el interés de la
sociedad.

Ahora bien, una asignatura así se puede entender en la estrategia propagandística de una dictadura, pero no tiene demasiasdo sentido en nuestra democracia,
llámese como se llame e incluya el temario que incluya. Veamos.

Si se trata de estudiar la Constitución y la organización del Estado, la ESO actual ya tiene la asignatura de Ciencias Sociales, que es obligatoria en el
primer curso. Se pueden dedicar perfectamente algunos de los temas de Historia para ello. En esta misma asignatura se podrían incluir también el conocimiento
de los derechos y obligaciones que consagra la Carta Magna.

Si lo que se busca con EpC o con ECC es inculcar a los jóvenes los valores, digamos, democráticos y aceptados por la sociedad, como la tolerancia, el respeto
al distinto, a los superiores -padres, profesores,...-, el aprender a convivir, la cultura del esfuerzo, el valor del trabajo, lo justo y lo injusto, la
equidad,...- ni que decir tiene que eso no se enseña en una materia reglada. Eso se empieza a aprender en la familia y se continúa -aprendiendo y
practicando- en el colegio y en las relaciones sociales. Sin este sustrato, la asignatura no tiene ningún sentido.

Además, aunque el ministro Wert habló ayer de que se eliminarán todas las materias conflictivas en la nueva ECC, se trata de una intención prácticamente
imposible de llevar a la práctica. Las editoriales no son entes etéreos que no se rozan con el mundo y, en función de sus intereses, hablarán en un sentido u
otro de la organización territorial del Estado, de los idiomas cooficiales o de la aconfesionalidad del Estado. Y queda por ver el papel que tendrán las
comunidades autónomas en el desarrollo del temario. Es prácticamente imposible ser neutral, como parece que pretende el Gobierno, en estos asuntos.

Evidentemente, ningúna materia educativa es neutral, pero para eso está la libertad de enseñanza y el derecho a los padres a escoger la educación que quieren
para los hijos. Por eso, cuantos menos obstáculos haya para ello, mejor.

En la Unión Europea, la educación para la ciudadanía está contemplada como una asignatura curricular en el Reino Unido, Inglaterra, Irlanda, Italia, Suecia
Francia, Bélgica, República Checa, Portugal, Luxemburgo, Holanda, Polonia, Eslovenia, Estonia y Grecia. Y como contenido transversal o integrado en otras
asignaturas en Dinamarca, Hungría, Alemania, Chipre, Noruega y Finlandia. Por nuestra forma de ser y las caracteristicas propias de nuestro sistema
educativo, en España sería mucho más sensato hacerlo de esta segunda forma.

Este estudio de Eurydice, la red europea de información sobre educación creada por la Comisión Europea y los estados miembros, titulado La educación para la
ciudadanía en el contexto escolar europeo es lo más completo que he visto sobre el tema. Merece la pena echarle un vistazo.

libertad lingüística en cataluña
Francisco Caja: "Wert no es creíble, sigue hablando con lengua de trapo"
En declaraciones a esRadio, considera que el ministro de Educación tendrá que enfrentarse al Gobierno catalán en los juzgados.
ESRADIO Libertad Digital 1 Febrero 2012

Francisco Caja, presidente de Convivencia Cívica Catalana, ha valorado en esRadio lo dicho por el ministro de Educación, José Ignacio Wert, en el Congreso,
especialmente lo referido a la libertad lingüística en Cataluña. "La forma de anunciarlo del Gobierno no ofrece muchas garantías, sigue hablando con esa
lengua de trapo que inspira la desconfianza de los ciudadanos".

El ministro ha asegurado que garantizará el derecho de los ciudadanos a escoger la lengua vehicular de su procedencia y añadió que no se hará desde la
confrontación, "evitaremos situaciones de litigiosidad".

Caja ha subrayado que "todo el mundo sabe que el Gobierno catalán se niega absolutamente a modificar el sistema lingüístico escolar, el sistema de inmersión
lingüística". Además ha recordado que "tiene 5 sentencias por cumplir del TS que dicen que tiene que modificarlo y recuperar el castellano como lengua
vehicular, no sólo no lo ha hecho, sino que además dice que no lo hará". Por tanto, "no sé cómo el señor ministro va a evitar la litigiosidad".

Según Francisco Caja, "se tiene que enfrentar el señor ministro frontalmente al Gobierno catalán y hacerle cumplir la ley, pero para eso no va a evitar
situaciones que llama él de litigiosidad". El presidente de Convivencia Cívica Catalana ha insistido en que "lo que tiene que hacer el Gobierno de una vez
por todas es obligar al gobierno catalán al cumplimiento de las sentencias, 5 sentencias firmes del TS, que dicen que no se puede excluir el castellano como
lengua docente, con eso nos basta".

Por todo ello, Francisco Caja ha asegurado en declaraciones a esRadio que "yo me creería el anuncio del ministro si hubiera mencionado la pendencia de esas 5
sentencias del TS y las dificultades que existen para que el Gobierno catalán las acate".

"El anuncio del ministro no es serio ni creíble porque tiene una tarea difícil que le implica un esfuerzo adicional, cumplir la ley, que a pesar de las
reiteradas manifestaciones del gobierno catalán, en Cataluña se va a poder estudiar también en castellano", ha añadido.

Por último, ha señalado que las palabras del ministro Wert "son manifestaciones ambiguas, no es creíble y los que vivimos en Cataluña no nos creemos lo que
dice el ministro sino anuncia las medidas que conducirían a que esta situación de falta de libertad lingüística en Cataluña se modifique".

Cataluña
Mas alardea de la inmersión ilegal en la Moncloa mientras Rajoy guarda silencio
Tras varias horas de reunión con el líder nacionalista, el presidente del Gobierno no se atreve a tratar sobre la prohibición del español como lengua
vehicular escolar en Cataluña. Los tribunales han dictaminado que el modelo actual es ilegal, y el propio PP garantizaba en su programa electoral el derecho
a recibir enseñanza en castellano en toda España.
Alejandro Tercero www.vozbcn.com 1 Febrero 2012

El nacionalismo catalán lo tiene muy claro: ellos son la ley, y no hay tribunal ni sentencia que pueda interponerse en sus proyectos identitarios y de
construcción nacional. Así de claro lo ha dejado este miércoles el presidente de la Generalidad, Artur Mas (CiU), cuando ha advertido de que si, tal como ha
anunciado el ministro de Educación, Cultura y Deporte, al Gobierno se le ocurriese garantizar el derecho de los alumnos a recibir la educación en español en
los colegios públicos de Cataluña, se estaría entrando “en terrenos muy resbaladizos”.

En la rueda de prensa posterior a la reunión que ha mantenido con el presidente del Gobierno en la Moncloa, Mas ha insistido en que el actual modelo de
inmersión lingüística escolar obligatoria exclusivamente en catalán es una “línea roja” que “es mejor no pisar mucho”, a pesar de que múltiples sentencias
del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo han dictaminado que es ilegal:

“Yo no sé que va a hacer [Rajoy], pero a mí no me ha comentado nada [sobre esta cuestión]. Él sabe, por muchos mensajes que se le han hecho llegar en los
últimos tiempos, que hay líneas rojas, y que las líneas rojas es mejor no pisarlas mucho porque lo condicionan todo. Pero no me refiero a eso concreto [la
inmersión obligatoria] en particular. Todo el tema identitario, todo el tema lingüístico, todo el tema de la inmersión lingüística, todo el tema de nuestro
modelo educativo… todo eso forma parte de las líneas rojas. Yo entiendo que, como ahí no hay un problema, aunque se quiera crear, habrá la inteligencia
política y emocional suficiente para no entrar en terrenos muy resbaladizos que en este momento no van a añadir nada”.

Mas asegura que se puede estudiar en español en Cataluña
Preguntado por los periodistas, Mas ha rechazado que en el sistema escolar público de Cataluña haya falta de libertad lingüística. “Yo casi no me doy por
aludido [por las palabras del ministro de Educación, Cultura y Deporte] porque en Cataluña ya la hay [libertad lingüística]“, ha dicho el presidente
autonómico sin inmutarse.

Y ha añadido:
“Ya tenemos un sistema que garantiza que cuando se acaba la enseñanza obligatoria, a los 16 años, los chicos y las chicas que salen de la escuela
obligatoria superan las pruebas de catalán -idioma propio de Cataluña-, superan las pruebas de castellano -idioma oficial juntamente con el catalán-, y
encima de castellano sacan casi las mismas notas que los castellanos, o que los andaluces, o que los gallegos, o que los asturianos. Y si sacamos las mismas
notas de castellano deberá ser que no tenemos un problema con eso, o que si lo tenemos, lo tenemos todos en toda España, no solamente en Cataluña”.

A pesar de que no es cierto -excepto para los primeros cursos de enseñanza primaria, y de forma justificada-, Mas ha asegurado que en las escuelas públicas
de Cataluña se puede estudiar en castellano. “En Cataluña hay una legislación general y un sistema de excepciones, de peticiones singulares, propias, a
través del cual, si una familia por la razón que sea solicita una atención más especializada en castellano, la puede tener, dentro de las capacidades que
tiene el sistema educativo catalán de prestar esa atención, que las tiene en parte. Por tanto ya es así, en cuanto a petición individualizada; si lo que se
quiere hacer es cambiar un modelo entero, ahí es una línea roja”, ha indicado.

Rajoy evita tratar la inmersión ilegal
Mas también ha asegurado que durante el encuentro -del que desde la Moncloa no han hecho declaraciones ni valoraciones posteriores-, que ha durado varias
horas, no han hablado de la inmersión obligatoria ni del sistema lingüístico escolar de Cataluña, ya que ninguno de los dos interlocutores ha planteado la
cuestión. Esto es especialmente sorprendente por parte de Rajoy, ya que el programa electoral del PP garantizaba la educación en castellano en toda España, y
el propio presidente del Gobierno es conocedor de que hace años que eso no ocurre en Cataluña

De esta forma, el silencio de Rajoy podría considerarse incluso como una desautorización de las palabras de Wert, que hace solo 24 horas insistió en que el
Gobierno “vigilará” para que se pueda estudiar en castellano en todo el país.

Si no hay concierto, “cada uno tendrá que tomar sus caminos”
Por otra parte, Artur Mas ha trasladado a Mariano Rajoy su propuesta de concierto económico para la Generalidad, y le ha advertido de que, “si no es posible”
conseguirlo, “entonces, lógicamente, cada uno tendrá que tomar sus propias decisiones, sus caminos, sus derroteros”. Además, ha insistido en que este es el
tema “más importante de todos” dentro de la “agenda catalana”, y ha anunciado que será “el tema de fondo de esta legislatura”.

Sin embargo, el presidente autonómico ha subrayado que el pacto fiscal o concierto económico “es una oportunidad para rehacer de manera razonable la relación
entre Cataluña y el resto del Estado”. “No se lo miren como una amenaza o una reivindicación, creo que es una oportunidad“, ha sentenciado, y ha evitado
valorar si ha habido “buena sintonía” con Rajoy en esta cuestión.

Mano tendida de cara a las reformas pendientes
En la reunión, que Mas ha calificado de “cordial” y “correcta”, el líder nacionalista ha tendido la mano al Gobierno para colaborar “bien y a fondo” en todo
lo relativo a “crecimiento económico, creación de riqueza, creación de empleo y grandes reformas”, especialmente la del mercado laboral, siempre y cuando no
afecte al “autogobierno” de Cataluña.

El presidente de la Generalidad también ha echado alguna flor a Rajoy, indicando que es una persona que cumple sus compromisos, lo que le deja “algo más
tranquilo”. Y ha asegurado que será imposible que el Gobierno reduzca el déficit recibido -de más del 8% del PIB- hasta el 4,4% en este año, como exige la
Unión Europea, lo que ha considerado que es una situación “paralela” a la que se econtró CiU cuando llegó a la Generalidad hace un año.

Mas cree que el Gobierno pagará las “deudas contraídas” con la Generalidad
Aunque no ha conseguido ningún acuerdo concreto, Mas se ha mostrado convencido de que el Gobierno “va a pagar” las supuestas “deudas contraídas” con la
Generalidad “porque, si no es así, toda la línea de confianza se rompe”, y porque, ha asegurado, el anterior Gobierno se comprometió a ello y “esto tiene que
ir a misa”.

Por último, ha reclamado a Rajoy mayores facilidades para que las CCAA puedan acceder al crédito y puedan refinanciar su deuda a unos tipos de interés
menores de los que están pagando acutalmente. Y ha exigido el traspaso de 29 competencias de la Administración General del Estado a la Generalidad que, a su
juicio, están pendientes.

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«La de tots»
Alfonso Ussía La Razón 1 Febrero 2012

¿Cómo es posible que una compañía aérea sostenida y financiada por la Generalidad de Cataluña se hunda estrepitosamente?

«La de tots» ha quebrado. Aspiraba a ser la compañía aérea de bandera de Cataluña. De bandera autonómica, claro. Pero los políticos nacionalistas no saben
administrar el dinero. Administran tan sólo los sueños localistas, la panorámica del ombligo y las patrañas. Decenas de miles de viajeros con su billete
pagado, abandonados en los aeropuertos. «Spanair» los ha dejado tirados. La Generalidad de Cataluña, culpable del fracaso y de la quiebra, ha ordenado el
cierre de su compañía en veinticuatro horas. No tenían dinero ni para pagar el combustible de los aviones. Cuando los políticos con horizontes de aldea
suplantan a los empresarios, sus proyectos se derrumban.

No soy empresario. Una empresa dirigida por este relativo servidor de ustedes no duraría ni una semana. Y tampoco soy político. Me limito a intentar pensar y
decidir siempre desde la duda. Y a preguntarme cuestiones obvias. ¿Cómo es posible que una compañía aérea sostenida y financiada por la Generalidad de
Cataluña se hunda estrepitosamente, y otra compañía similar, fundada por un empresario que emergió del campo de Salamanca mantenga a sus trabajadores, a sus
aviones, el prestigio y la seriedad? Me refiero a «Air Europa», y ahí está «Vueling», también administrada por empresarios, y otras compañías aéreas que no
dependen del dinero público y no sólo pueden pagar el combustible para sus aviones, sino que ganan dinero. ¿Todo el tinglado de la Generalidad de Cataluña,
del nacionalismo catalán, de las señas de identidad soberanistas, todo ese tinglado –insisto–, es menos poderoso que un empresario de Salamanca nacido en el
surco y el arado?

Entre unos dislates y otros, se calcula que el resumen de la compañía catalana ofrece unas pérdidas de cuatrocientos millones de euros. Una
cifra escandalosa independiente de las subvenciones y derramas derrochados por la Generalidad. ¿Cómo puede pretender, al día de hoy, la antaño emprendedora
Cataluña, la región que fuera el motor de España, seguir ocupando su induscutible lugar de privilegio, con unos políticos que desplazan a los empresarios en
pos del placer que les produce el morbo local? Años atrás, en una conferencia ante centenares de empresarios catalanes –la fundamental riqueza de Cataluña–,
la presidenta de la Comunidad de Madrid les ofreció una sencilla explicación que convenció a casi todos. ¿Qué era Madrid comparado con Cataluña en la
industria y en la empresa? Nada. Un aprendiz ilusionado, pero poco más. Y un gran empresario barcelonés le preguntó por las causas que han llevado al
ilusionado aprendiz a establecerse a la misma altura y pujanza que su maestro. «Muy sencillo. Allí sólo trabajamos, y no perdemos el tiempo con obsesiones de
identidad, nacionalismo, soberanismo ni otras gaitas».

Hay que reconocerle al presidente de la Generalidad coraje por haberse atrevido a cortar por lo sano una sangría económica de la que él es responsable. Pero
hay tres mil familias que se han quedado de un día para otro en el paro. Y decenas de miles de personas que confiaron en «Spanair» y que han sido burladas y
abandonadas por la compañía «de todos». Sueños de grandeza identitaria rotos por mecanismos elementales.

Desde la ignorancia empresarial es complicado comprender los motivos de una quiebra como la de «Spanair», empresa motivada con el dinero público y receptora
del consistente apoyo del nacionalismo catalán. Y vuelvo a mi pregunta. ¿Es Juan José Hidalgo, empresario salmantino, propietario de «Air Europa» desde su
nada, más poderoso que la Generalidad de Cataluña? No, pero es empresario.

Que le den el carnet
José Antonio VERA La Razón 1 Febrero 2012

El presidente de los socialistas vascos lleva tiempo haciendo méritos para que le ingresen en la orden del nacionalismo vascongado, pero por razones que no
alcanzamos a entender no lo ha logrado hasta el momento, de manera que le vemos al hombre cada vez más empeñado en extremar el discurso para que de una vez
por todas le den la credencial de abertzale pura sangre con erreache negativo. Y así tenemos a Eguiguren abrazando con entusiasmo no ya sólo el discurso
histórico del peneuve, sino hasta las tesis más radicales del entorno proetarra. O sea, la teoría del «conflicto vasco» como conflicto político no resuelto,
lo que le llevó ayer a postular una Constitución no ya para el País Vasco o Euskadi, sino para la entera «Euskal Herira», o sea, para el conjunto de las tres
circunscripciones vascas, más Navarra más el Iparralde francés: siete provincias en total reunidas en una sola Patria verdadera con órganos de gobierno
común, «soberanía compartida» (se supone que con España y Francia), derecho a decidir y a la independencia.

Todo esto lo dijo el presidente del PSE-PSOE y se quedó tan tranquilo, sin que Rubalcaba o Chacón se hayan pronunciado al respecto. No sólo ellos, ni tan siquiera el lendakari López salió a reprenderle por postular la ruptura con el PP y el acercamiento a Amaiur. En fin, que estamos ante la misma historia de siempre. Por una parte, Patxi gobierna gracias a los votos de Basagoiti y, por otra, Eguiguren se encomienda a Sabino Arana defendiendo las tesis de los mismísimos proetarras. Si no fuera porque es grave, pensaríamos que se trata de un espectáculo cómico. El presidente de los socialistas vascos defendiendo la alternativa KAS y coincidiendo al cien por cien con el discurso de ETA. Ya sólo falta que le den el carnet.

"Está en curso una ofensiva siniestra que tiende a relegar al olvido la memoria de las víctimas del terrorismo de ETA convirtiendo a éstas en poco menos que efectos colaterales de un conflicto"
Alfredo Tamayo Ayestarán (*) http://www.paisvasco-informacion.com/  1 Febrero 2012

Sigo sin entender bien la reciente actitud de nuestro lehendakari, Patxi López, cuando insiste una y otra vez en el supuesto derecho de los delincuentes etarras en prisión a ser trasladados a sus lugares de origen y uniéndose así al incansable coro de sus amigos políticos. No sé si están de por medio razones electoralistas, a la vista de las no tan lejanas elecciones autonómicas.

Claro está, que aun tratándose de delincuentes en prisión se habrá de evitar todo lo que signifique una crueldad innecesaria. Pero pienso que toda persona de bien y mucho más una constituida en autoridad presidencial debe insistir mucho más en la memoria y sintonía afectiva con las víctimas del terror y de la muerte del que han sido portadores los tales delincuentes en prisión. Somos un país, a diferencia de otras naciones europeas, en que se tiende a mostrar más comprensión e indulgencia con los ejecutores del mal que con sus víctimas.

En estos momentos en que está en curso una ofensiva siniestra que tiende a relegar al olvido la memoria de las víctimas del terror etarra haciendo de ellas poco menos que efectos colaterales de un conflicto, me apena esta insistencia del lehendakari en el acercamiento de los presos uniéndose así al coro del nacionalismo fundamentalista empeñado en borrar el recuerdo de aquellos cuyas familias jamás verás acercarse a los suyos.

(*) Alfredo Tamayo Ayestarán es doctor en Filosofía y Teología y miembro del Foro contra la Impunidad en el País Vasco
http://www.forocontralaimpunidad.com/

Sobre la 'discutida y discutible' Nación
Joseba Arregi. www.alternativaciudadana.es  1 Febrero 2012

El problema de España no reside tanto en la nación cultural española sino en los nacionalismos periféricos que en lugar de superar el nacionalismo español de finales del siglo XIX y de buena parte del siglo XX, lo mimetiza, lo reproduce en los mismos defectos

No será quien suscribe estas líneas el que prohíba a nadie referirse a España como nación ni hablar de nación española. En una España en la que los nacionalismos, sobre todo los periféricos, han impuesto un discurso público en el que la referencia a Euskadi y Cataluña como naciones que componen el Estado plurinacional es obligatoria, no es de recibo que no se pueda hablar de España como nación, de la nación española.

Al mismo tiempo, y puesto que es conveniente no olvidar los demasiado cercanos tiempos en los que desde las más altas instancias del Gobierno central se afirmaba que el concepto de nación es «discutible y discutido», es preciso plantear el significado del término nación, en este caso aplicado a España. Pues tan cierto como que el término es discutible y discutido, es que se pueden y se deben distinguir algunas definiciones de nación que ayudan a precisar el lenguaje y a hacer explícito el sentido en el que se usa el término cada vez que se hace.

El término nación comienza a ser utilizado políticamente con el liberalismo, con la revolución liberal en Europa. Por eso es el concepto de nación en sus comienzos un concepto revolucionario. Como bien explica José Álvarez Junco -Mater Dolorosa-, los problemas de España para consolidarse como Estado nacional tienen que ver precisamente con las dificultades de los conservadores para hacer suyo el concepto de nación, que, por sus orígenes, les resultaba extraño. Cuando los conservadores hacen suyo el término es cuando España da un salto importante en su consolidación como Estado nacional.

Nación en el sentido liberal, revolucionario, es un concepto eminentemente político. Define a una comunidad política. Es la sociedad que se constituye en comunidad política para actuar como un sujeto político colectivo en virtud de su propia voluntad, y que queda representada en las instituciones decididas por la voluntad popular. Rompe con la encarnación de la nación por el monarca, por el rey.

Esta dimensión política se da ciertamente en sociedades que luego han sido culturalmente homogéneas, aunque en el momento en que se constituyeron como comunidad política no lo fueran. Esta realidad, ocultada por el devenir, convertido en mito, de Francia como paradigma del Estado nacional, debe ser rescatada para entender lo que significa la nación política: una comunidad en la que lo que une a quienes la conforman es la idea de ser ciudadanos, sujetos de derechos, y no pertenecientes a una comunidad lingüística o cultural. La Francia de la revolución francesa era una sociedad en la que convivían más de 90 lenguas y patois, y hay quien afirma que la definitiva homogeneización cultural y lingüística de Francia no se produce hasta 1918, sobre la fuerza de la frase mort pour la patrie: habría sido la experiencia de la Gran Guerra, como la siguen llamando los franceses, la que habría hecho la homogeneidad de Francia y de los franceses.

Pero sí es importante tener en cuenta que la experiencia española -la asunción por los conservadores del concepto revolucionario y político de nación- es una experiencia europea, en la que el concepto de nación se transforma al fusionarse con el segundo concepto de nación que nace en la modernidad: con el concepto romántico de nación. Este concepto subraya la comunidad de cultura y de lengua como lo constitutivo de una identidad colectiva. Y si bien este concepto romántico, en un principio -con Herder y Humboldt- era perfectamente compatible con una idea humanista y cosmopolita de la política, se viste de una ropaje directamente político con Fichte y sus Discursos a la nación alemana frente a la invasión napoleónica: un concepto cultural de nación se dota de un significado político en el que las dos tradiciones conceptuales de nación se fusionan para dar lugar a lo que el historiador alemán Hagen Schulze -Estado y nación en Europa- denomina la nación integral o imperial primero y luego total.

La comunidad política de la nación liberal es ahora una comunidad en la que al ciudadano se le sobrepone y se le impone -el imperialismo es de doble dirección, hacia fuera y hacia dentro de la propia sociedad- una identidad cultural, un sentimiento de pertenencia colectiva marcado por una misma lengua, una misma tradición, una misma cultura y una misma identidad. Esta fusión de concepto político y de concepto cultural es la semilla de la tragedia de Europa en el siglo XX.

La evolución de las sociedades democráticas europeas después de la Segunda Guerra Mundial va en la dirección de superar esa fusión y abrir posibilidades para que la identificación entre la identidad personal, la pertenencia al grupo por medio de la misma lengua y de la misma cultura, y el derecho de ciudadanía se ablande, se abra, de forma que, al igual que para gozar de los derechos de ciudadanía no es necesario ni ser católico, ni ser protestante, ni ser agnóstico o ateo, tampoco es necesario poseer una identidad obligatoria, ni poseer un sentimiento de pertenencia obligatorio. Los derechos humanos que están en la base de los derechos ciudadanos proclamados por todas las constituciones democráticas lo son sin consideración de lengua, cultura, identidad o sentimiento de pertenencia.

España ha hecho un gran camino, pese a todas las críticas de los nacionalismos periféricos, en esta dirección, aunque nada hay perfecto. El problema de España no reside tanto en la nación cultural española sino en los nacionalismos periféricos que en lugar de superar el nacionalismo español de finales del siglo XIX y de buena parte del siglo XX, lo mimetiza, lo reproduce en los mismos defectos. Por eso, el problema del reconocimiento del plurinacionalismo de España no está en el Estado, sino en los nacionalismos catalán y vasco y el socialista vasco Jesus Eguiguren, que son incapaces de pensar Euskadi y Cataluña como entidades a su vez plurinacionales.

Lo que suele suceder con estas dinámicas históricas es que se refuerzan mutuamente. De la misma forma que los nacionalismos catalán y vasco reproducen el nacionalismo de Cánovas -y lo siguen haciendo aún hoy, aunque España ha cambiado radicalmente-, podría producirse que resurja un nacionalismo español mimético a los nacionalismos periféricos, volviendo la rueda a su estado inicial, algo que vendría muy bien a estos nacionalismos para legitimarse.

Pero España no necesita volver a un nacionalismo político-cultural cuando puede desarrollar un nacionalismo patriótico y un patriotismo constitucional eminentemente político, que sin negar la existencia y las grandezas -y miserias- de la tradición española, se enorgullece con razón de la conquista política y democrática llevada a cabo con la Constitución de 1978 que implica su constitución como comunidad política integrando e incluyendo distintas lenguas, identidades, culturas y pueblos. Nada más grande que este nacionalismo político, que esta idea de Nación política superadora, que no negadora, de identidades y culturas.

Como escribe acertadamente Maurizio Viroli -Por amor a la patria-, nada hay más grande que estar orgulloso de las reglas, leyes y normas que aseguran la convivencia de los distintos individuos en paz. Eso es la nación política, eso es la democracia, esa la gran cultura constitucional que nace con la revolución francesa y para cuyo abandono no existen razones de peso.

Esperemos que quienes empiezan a hablar ahora con fuerza de recuperar el discurso de la nación española sepan lo que están haciendo y tengan en cuenta la tradición europea de la que provenimos, con sus grandezas y con todas sus miserias, que tengan en cuenta que las grandezas están unidas al concepto de nación política, y que sus muchas miserias se deben a la trágica unión de los dos bien distintos conceptos.

Joseba Arregi es ex consejero del Gobierno Vasco, ensayista y presidente de Aldaketa.

Las plataformas lingüísticas piden a Wert acciones concretas y que utilice la Alta Inspección
Después de que el ministro de Educación anunciara su compromiso de vigilar que se cumpla el derecho a estudiar en castellano
MBH www.lavozlibre.com 1 Febrero 2012

Madrid.- El ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert, aseguró ayer en el Congreso de los Diputados que “vigilará” que la Generalitat de Cataluña
cumpla con las sentencias que obligan a escolarizar en castellano a los alumnos que así lo deseen, haciendo valer el “derecho a estudiar en la lengua
vehicular que elijan los padres”.

LA VOZ LIBRE ha querido saber qué opinan de ese compromiso del ministro varias figuras del mundo de la política y de las asociaciones civiles que llevan años
denunciando la imposición lingüística de los modelos educativos de Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares, Galicia o País Vasco.

ALBERT RIVERA, LÍDER DE CIUDADANOS: 'HABLAR DE VIGILANCIA CUANDO EL INCUMPLIENTO ES FLAGRANTE NO TIENE SENTIDO'
"Como titular es muy bonito, pero el problema es que no está sucediendo. Existe una sentencia del Constitucional que dice cómo se debe cumplir eso y tenemos
también jurisprudencia del Supremo, con sentencias firmes obligando a la Generalitat a cumplir con el bilingüismo en las escuelas, pues resulta que no se
está cumpliendo. Y además, quienes no lo están cumpliendo son los socios del PP. Convergencia i Unió ha apoyado los recortes y subida de impuestos de Rajoy y
han aprobado los presupuestos en Cataluña con el PP, son los mismos que están incumpliendo, por tanto no hay excusa. Las palabras del ministro de ayer, si en
Cataluña se estuviera cumpliendo desde hace años la Constitución y el derecho a estudiar en castellano y en catalán, pues tendrían sentido.

Pero hablar de vigilancia cuando el incumplimiento es flagrante y conocido, me parece que no tiene mucho sentido. Por tanto, le pediría al ministro que
utilice las herramientas que tiene, que las tiene. Las tiene tanto jurídicas como políticas. Jurídicas, puede utilizar la Alta Inspección del Estado para
obligar al cumplimiento de la legislación vigente a las diferentes consejería de educación, en este caso la de Cataluña. Y políticas, la tiene muy fácil. El
Partido Popular tiene la llave de los presupuestos en Cataluña, y por tanto, es un partido que tiene ahora mismo capacidad política de negociación y en
cambio está apoyando presupuestos y está haciendo el apoyo parlamentario de un Gobierno que incumple las sentencias judiciales y que incumple la Constitución
y los derechos constitucionales. Me parece que los titulares están ahí y la realidad es muy distinta, lamentablemente. Y hoy que hay reunión entre Artur Mas
y Rajoy, me gustaría que el presidente del Gobierno de España le dijera al señor Mas que la Constitución está vigente en Cataluña y que Cataluña no es un
territorio fuera de la Constitución, y por tanto, tiene que cumplir las sentencias y las leyes.

Todo sabemos, los que vivimos en Cataluña y creo que la mayoría de españoles, que aquí no hay una sola escuela pública ni concertada donde se pueda estudiar
en castellano como lengua vehicular, ni en las dos lenguas de Cataluña, que son el catalán y el castellano. Todas son obligatoriamente en catalán y eso es
anticonstitucional y va contra las leyes y contra las sentencias judiciales. Lo único que tiene que hacer el ministro es utilizar los instrumentos tanto
jurídicos como políticos que tiene su partido y su Gobierno y de una vez por todas, garantizar ese derecho, porque los tribunales nos han dado la razón a
aquellos que hemos defendido eso siempre".

FRANCISCO CAJA, PRESIDENTE DE CONVIVENCIA CÍVICA CATALANA: 'ES UN BRINDIS AL SOL QUE NO ANUNCIA NADA BUENO'
"Primero se las arrancó un diputado de UPyD, el señor Carlos Martínez Gorriarán, porque no estaban incluidas en el discurso que había preparado para la
comparecencia, pero dice que garantizará los derechos de los ciudadanos escoger la lengua vehicular de preferencia, y añade, “no desde la confrontación y que
se evitará cualquier situación litigiosa”. Claro, cuando el señor ministro parece no haberse enterado de que existen cinco sentencias del Tribunal Supremo
que obligan a la Generalitat a modificar el sistema lingüístico escolar, y hacer del castellano una lengua vehicular, y que se ha opuesto a acatar sentencias
de una manera frontal, pues cómo va a evitar esas situaciones de litigiosidad. Siempre esa ambigüedad, esa especie de lengua de trapo que utiliza nuestro
Gobierno para atajar los problemas de falta de libertad que existen en Cataluña.

Si hubiera aludido a esas sentencias, si hubiera aludido a la Alta Inspección, que tiene como función velar por los derechos lingüísticos de los escolares,
nos creeríamos que, efectivamente, el Gobierno está decidido a que en Cataluña se respete la Constitución. Mientras no sea el anuncio de medidas concretas
para que la Generalitat tal y como ha dicho el Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo, y se modifique el sistema de inmersión lingüística y lo
sustituya por un modelo de enseñanza bilingüe en el que ambas lenguas, catalán y castellano, sean bilingües, entendemos que es un brindis al sol que no
anuncia nada bueno".

ELVIRA FUENTES, VOCAL DEL CONSEJO DE LA ASOCIACIÓN POR LA TOLERANCIA: 'ESPERAMOS QUE EL GOBIERNO SEA VALIENTE Y CUMPLA LO QUE DICE'
"Eso sería lo deseable, que todo el mundo pudiera elegir el idioma en el que quiere realizar sus estudios. Bien entendido siempre que los dos idiomas deben
estar presentes en la enseñanza, pero que el idioma vehicular se pueda elegir libremente. Creo que es lo razonable, las dos lenguas son oficiales y lo lógico
es que también pueda ser vehicular la que es la lengua oficial del estado y Cataluña es parte de España. Lo normal es que pueda ser vehicular la que es
lengua oficial del país y que la otra lengua esté obligatoriamente presente en la educación, a un nivel suficiente y adecuado, pero que siempre haya libertad
de elección. Creo que eso es lo deseable y lo razonable y así es como funciona en los países avanzados de nuestro entorno. Esperamos que el Gobierno sea
valiente y que lleve a cabo lo que dice y que se cumplan las cinco sentencias del Tribunal Supremo. Esperamos que sea fuerte y no se deje amedrentar por las
amenazas constantes de la Generalitat de que no va a cumplir las sentencias".

JORGE CAMPOS, PRESIDENTE DE CÍRCULO BALEAR: 'ESTAMOS DEMASIADO ACOSTUMBRADOS A QUE NO SE CUMPLAN LAS SENTENCIAS'
"También tendría que vigilar lo que se hace en Baleares, porque la situación de Baleares es exactamente igual que la de Cataluña. Hoy en día hay inmersión
lingüística en catalán obligatoria en el 95 por ciento de los centros públicos y aún estamos a la espera de saber qué va a hacer el Partido Popular en
materia de educación con el nuevo decreto que tienen que aprobar. El problema no es sólo en Cataluña, también tenemos un problema grave en Baleares, como los
compañeros de Galicia. También hay que saber cómo va a ejercer esa vigilancia, porque estamos ya estamos demasiados acostumbrados a que no se cumplan
sentencias, a que no se cumpla lo que dice la jurisprudencia, pero a fin de cuentas, después no pasa absolutamente nada, así que habrá que ver cómo se lleva
a la práctica esa vigilancia".

JOSE DOMINGO, PRESIDENTE DE IMPULSO CIUDADANO: 'LA MISIÓN DEL GOBIERNO ES VELAR PORQUE EL CASTELLANO SEA LENGUA VEHICULAR'
"Es altamente positiva. Una de las misiones del Gobierno de la nación es velar porque el castellano sea lengua vehicular de enseñanza en toda España, y más
cuando existen sentencias del Tribunal Supremo. Creemos que la Alta Inspección educativa, en uso de sus funciones, debe hacer prevalecer el derecho a la
educación en castellano, que es un derecho reconocido en la Constitución. Sería bueno, de todas maneras, que en la reforma de la ley educativa también se
reforzara el papel de la Alta Inspección y además, también se configurara como derecho de los españoles ser educados en castellano, al menos si ellos lo
desean y esto sería conveniente que se incorporara en la Ley de Educación".

GLORIA LAGO, PRESIDENTA DE GALICIA BILINGÜE: 'NO HACE FALTA QUE VIGILE NADA, YA LO TIENE ANTE SUS OJOS'
"Encontramos una gran contradicción en sus palabras porque dice que no va a dejar de lado la libertad lingüística y, por otro dice que no va a cambiar el
sistema gallego. Eso es una contradicción, porque aquí no tenemos libertad lingüística. En la Administración, en absoluto, porque es una administración
monolingüe y se está vulnerando la ley porque las sentencias del Constitucional establecen que no puede haber lenguas preferentes en Galicia, sólo existe el
gallego en la Administración. Y en educación, lo que tenemos es un decreto que impone la mitad de las asignaturas en un idioma y, además, no se cumple. Lo
que tenemos es una imposición que, dependiendo de las ciudades, dependiendo de si los colegios son concertados o públicos, se agrava más. Pero no necesita el
señor Wert estar vigilante como dice que va a estar. No hace falta que vigile nada, ya lo tiene ante sus ojos. No tiene nada que vigilar. Con comprobar lo
que está pasando en Galicia, en educación, y lo que está pasando en Cataluña, no sé qué tiene que vigilar. Lo que tiene que hacer es ponerse manos a la obra
y si de verdad cree en la libertad lingüística, hacer que se aplique".

Artur Mas presenta a Rajoy la 'agenda catalana': la imposición lingüística no se toca
Según el presidente de la Generalitat, 'un gobierno serio paga sus deudas, y a Cataluña se le deben cientos de millones de euros'
 www.lavozlibre.com 1 Febrero 2012

Madrid.- Artur Mas ha presentado a Mariano Rajoy la 'agenda catalana', que según las declaraciones del presidente de la Generalitat de Cataluña tras su
encuentro por espacio de casi dos horas en La Moncloa con el presidente del Gobierno, se resume en dos aspectos: más autonómia con la independencia como
telón de fondo, y la petición de más dinero de las arcas públicas para Cataluña con una crítica hacia el resto de autonomías adjunta. Mas ha calificado la
imposición lingüística ejercida por el nacionalismo como "línea roja" que no permitirá que se traspase.

Mariano Rajoy descendió casi todos los peldaños de la escalinata de La Moncloa para saludar a Artur Mas. De fondo, la bandera de España junto con la
catalana. Las primera palabras del líder del Partido Popular hacia el presidente autonómico fueron captadas nuevamente por los micrófonos, protagonistas una
vez más tras la conversación mantenida por Rajoy con varios de sus homólogos europeos en la última Cumbre de Bruselas, en las que pronosticaba una huelga
general una vez sea aprobada la reforma laboral, prevista para el próximo 17 de febrero. "Vivo en el lío", afirmó Mariano Rajoy, a lo que Mas contestó: "Yo
también".

El denominado 'pacto fiscal', es decir, un concierto económico similar al que disfruta el País Vasco, pero más radical en su planteamiento y ejecución, ha
concentrado la mayoría del tiempo de la alocución de Artur Mas en Moncloa. "Si el pacto fiscal no es posible, cada uno tendrá que tomar sus caminos y
derroteros", amenazó el presidente de la Generalitat de Cataluña.

Artur Mas, ha exigido al jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, la aprobación del pacto fiscal y le ha pedido que lo vea como una "oportunidad para rehacer las
relaciones entre Cataluña y el resto del Estado". "Sé que no forma parte de sus preocupaciones inmediatas, lo entiendo, pero para nosotros es fundamental",
aseguró Mas. "Veremos en 2012 si somos capaces de tener luz en este tema o no, yo espero más luz que oscuridad pero no puedo dar ninguna garantía", aseveró
el presidente de la Generalitat.

El presidente de la Generalitat quiere que el Gobierno afronte, " a la mayor brevedad posible", las deudas que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero
contrajo con la comunidad autonóma catalana: "Sé que no es culpa de Mariano Rajoy, pero las deudas se pagan, y a Cataluña se le deben cientos de millones de
euros. No digo que tenga que ser de inmediato, porque entiendo que ahora Rajoy está a otros temas, pero un gobierno serio tiene que pagar las deudas y eso va
a misa".

'NO SE PUEDE PASAR DE UN DÉFIT DEL 8 AL 4 EN UN AÑO'
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, advirtió también a Mariano Rajoy, que no es posible que España cumpla este año el objetivo del
déficit del 4,4 por ciento, rebajándolo desde más del 8: "No es posible, atenta contra el sentido común y si se le obliga a España, España no va a cumplir".

Artur Mas reconoció que es evidente que Rajoy está planteando este tema en Europa, es decir dilatar los plazos, aunque no tiene respuesta y no sabe si la
tendrá a corto plazo. Insistió en que no es realista pasar en un solo año de más de un 8 por ciento de déficit a cumplir el objetivo del 4,4 por ciento. El
presidente de la Generalitat añadió que "es mucho más serio, como ha ocurrido en Cataluña, decir que en un único año no se puede hacer". A juicio del
dirigente nacionalista, lo contrario significa "destrozarlo todo" y la gente no se merece esto, subrayando que una cosa es que entiendan la austeridad y otra
"destrozar el Estado del Bienestar, que no se le puede pedir a nadie".

Spanair, pieza de la conspiración para salvar Cataluña
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 1 Febrero 2012

Al final las conspiraciones existen: a Spanair la pusieron otra vez a volar una conspiración de señoritos de Barcelona. Para fer país... y llenarse los
bolsillos.

Todo comenzó con una reunión de señores poderosos que deciden lo que los periódicos deben publicar y la gente del común pensar. Como en los folletines. Pero
en vez de una logia masónica, era un salón de actos de la escuela de negocios del IESE, y en vez de hacerse en secreto, se hizo a la luz del día. ¡Cómo
cambian las conspiraciones!

Para que Catalunya fuese grande y libre (guiño), El Prat tenía que ser un hub (cursis) y para ello se necesitaba una aerolínea nacional catalana: Spanair.
Que los catalanes no quisieran usarla o que no tuviese rentabilidad eran obstáculos centralistas.

Juan Carlos Girauta lo cuenta así (ABC, 31-1-2012):
Se había puesto de moda (...), a partir de una solemne reunión en el IESE y, más tarde, gracias a la popularidad de un libro del catedrático Germà Bel,
cifrar muchos de los problemas económicos catalanes en los privilegios que AENA concedía a Barajas, y se proclamó la absoluta necesidad de convertir El Prat
en un hub internacional. Se reforzaba la vieja visión de Maragall según la cual la oferta ocasionaría la demanda (..) y nacía un error conceptual: teniendo
una aerolínea "catalana" se ejercería presión sobre AENA.

El periodista Albert Sáez dice cosas muy parecidas en El Periódico de Cataluña:
Hace aproximadamente 30 años, en las escuelas de negocios y en los ambientes académicos barceloneses cuajó la siguiente idea: el futuro del conglomerado
económico e industrial que conforman Barcelona y Catalunya depende de asegurarse un lugar en la globalización. La manera de conseguirlo no será la industria
tradicional sino una suma del turismo -gracias a la masa crítica del sol y playa con el derivado de los Juegos-, los servicios de valor añadido, la
celebración de congresos internacionales, la industria del conocimiento, la investigación, etc...

O sea, un modelo basado en lo que ha fracasado en España: cafeterías, consultorías (estilo Urdanga o Arthur Andersen) y hoteles.
De aquella reflexión -compartida por el núcleo duro de la sociedad civil y el mainstream de la clase política- surgieron proyectos que hoy son una
realidad: la nueva Fira, el 22@, el sincrotón Alba, el parque biomédico, etc. Ya en aquel entonces se dijo que el proyecto era inviable sin un aeropuerto con
conectividad intercontinental. Y se creyó que el problema de tenerla era el tamaño del aeropuerto. De manera que se pusieron manos a la obra para
conseguirlo. Sucesivos gobiernos centrales se hicieron los suecos pero cuando Aznar le dió el sí a Pujol, tardamos tres años en poner en marcha el proyecto
porque la ampliación del Prat suponía molestias para los señoritos del club de golf y para los ecologistas de la laguna Ricarda. De manera que la actual T1
se retrasó por culpa a medias de los centralistas de Madrid y de los rentistas catalanes.

Y mientras tanto, unos cuantos listos se llenaban los bolsillos con esa sonrisa de suficiencia con que se reconocen los miembros del Grado 33 de esta orden
secreta.

CODA: Admitamos que el timo de Spanair está más elaborado que lo que hizo Félix Millet, aunque él también se envolvía en la cuatribarrada. Como escribió
Jesús García Domínguez, ya no hay "empresarios catalanes":

Aquí y ahora, si un empresario es importante, seguro que no es catalán; y si es catalán, seguro que no es importante. Al cabo, lo único que queda por
estos lares son algunos medianos fabricantes sin importancia alguna, amén de unas docenas de altos ejecutivos ajenos a la propiedad y, por tanto, carentes de
todo poder de decisión en las corporaciones que les pagan su soldada.

El gallego justo
La imagen del aldeano gallego afrontando una justicia ininteligible es ridícula por muchas razones
andrés freire ABC Galicia 1 Febrero 2012

Recientemente, se presentaba con la habitual fanfarria el «Diccionario xurídico» gallego. Era la culminación de otro ambicioso proyecto normalizador de la
conocida dupla Academia-Autonomía. Los primeros han desarrollado cursos bastantes acerca del tema; los segundos han valorado esos cursos hasta la injusticia
en los concursos de méritos del funcionariado judicial.

El tema, además, se presta a una antigua demagogia. Para el galleguismo, es icónica la escena del pobre campesino humillado ante un juez que no le entiende.
En la vida diaria nos da la impresión de que el paisano gallego siempre se ha sabido defender muy bien. El imaginario nacionalista prefiere presentarlo como
un débil inepto que necesita ser rescatado por intelectuales salvapatrias.

Desde luego, la imagen del aldeano gallego afrontando una justicia ininteligible es ridícula por muchas razones. La justicia es un mundo de saberes cerrados
y reglas tortuosas. Su vocabulario es propio y específico; sus conceptos, construcciones abstractas y definidas. De ahí que todos, ya sean campesinos
iletrados, ya sean profesores letrados, necesitemos de mediadores —abogados— para tratar con ella. Es cierto que la lengua de la aldea está alejada de la
justicia. Y aún más en los tiempos anteriores a que llegaran la escuela pública, la radio y la televisión. Pero esto le ocurría tanto a un aldeano de Lugo,
como a uno de Badajoz, o de cualquier pueblo italiano o francés. Lo que convierte esta vieja demagogia en afrenta a Galicia es la peculiaridad de nuestro
caso en lo que se refiere a la justicia. Y es que los gallegos hemos estado siempre muy sobrerrepresentados en los tribunales españoles.

El gran número de jueces gallegos ha dado lugar incluso a reflexiones sobre si hay algo en nosotros que nos hace ser tan apropiados para este oficio. Sea
como fuere, los jueces en Galicia suelen ser gallegos. Y si no lo son, poco les cuesta —y les costaba— entender la lengua del paisano. Y sin embargo, nuestra
administración de justicia gasta recursos y esfuerzos en «galleguizarla». Dicen «recuperar» la lengua gallega para ella. No les crean. No hay léxico gallego
que recuperar (hay algún documento medieval, pero es adaptación del Fuero Juzgo y las Partidas, escritos ya en romance casi castellano).

La justicia se ha hecho en esta lengua y por tanto, cuando los gallegos hablaban y discutían sobre ella, lo hacían en castellano. No ha habido ocasión ni
razón para elaborar un vocabulario propio.

Por consiguiente, nadie está recuperando el gallego jurídico, sino inventándolo. Creándolo casi <CF2>ex nihilo</CF> en reuniones en Santiago (un equipo de
cuatro lingüistas, decía la noticia).

¿Y para qué lo hacen? Para erigir fronteras donde antes no las había, para conseguir puntos que otros no pueden obtener, para cazar subvenciones. Algunos
incluso no tienen más razón que la simple y crédula estulticia. Lo único obvio es que, para las personas que impulsan este «gallego jurídico», la justicia
resulta algo secundario.

por su contenido «sexista»
Emakunde critica los vídeos de euskera por «confundir desenfado con sexismo»
La Fundación Leizaola dice ahora que el material subido a la red es contrario a su espíritu y pensamiento
M. J. TOMÉ | BILBAO. El Correo 1 Febrero 2012

Emakunde ha criticado los vídeos elaborados por la Fundación Leizaola para fomentar el uso del euskera entre los jóvenes por su contenido «sexista», al
utilizar a la mujer «como objeto sexual y de deseo del hombre». «Ni siquiera hay ingenio para jugar con el erotismo como estrategia de marketing; cae en los
tópicos más básicos», lamentó la presidenta del Instituto Vasco de la Mujer, María Silvestre.

Los polémicos cortos de la fundación, financiados con más de 3.500 euros por el Gobierno vasco y la Diputación de Bizkaia, muestran imágenes de contenido
sexual acompañadas de comentarios machistas y degradantes para la mujer. «La eché un 'kiki' y la dejé tirada como un trapo viejo», comenta un joven, a lo que
otro replica que «para eso están las mujeres». Como 'castigo', una chica en ropa interior les propone que la acompañen a la cama para, finalmente, dejarles
semidesnudos en el pasillo. «Con la excusa de utilizar un lenguaje jocoso para promocionar los variados usos del euskera, confunde el supuesto desenfado con
el sexismo y la utilización de imágenes burdas», opinó Silvestre, quien también censuró su difusión en los medios.

La Dirección de Euskera de la Diputación de Bizkaia solicitó, por su lado, la retirada de los vídeos a la espera de su análisis, tras señalar que «no se ha
cumplido el protocolo habitual en cuestiones de publicación y difusión de los materiales realizados con subvención foral». La presidenta de las Juntas
Generales de Gipuzkoa, Lohitzune Txarola, fue más contundente. Confesó haberse quedado «de piedra» y remarcó que «las mujeres pueden lograr mucho más que eso  sin tener que enseñar las tetas». «Los rasgos sexistas, las faltas gramaticales y los diálogos antinaturales hacen un flaco favor al euskera», enfatizó.

En youtube para no ser visto
La Fundación Leizaola trató ayer de desmarcarse del contenido y elaboración de los polémicos vídeos que, dice ahora, «son contrarios» a su «espíritu y línea
de pensamiento». Paradójicamente el lunes, su presidente, José Antonio Dorronsoro, había declarado a este periódico que se trataba «de romper formalismos».
«Queremos que el euskera se deje de asociar con algo soso y aburrido», puntualizó. «Se trata simplemente de que los chavales vean que el euskera no sólo
sirve para aprobar exámenes, que se puede vivir en euskera en cualquier ámbito, en contextos relacionados con el ocio».

Ayer, Dorronsoro cambio su discurso, evitó justificar el vídeo y señaló, a través de una nota, que el material fue colgado en youtube, el sitio web más
popular para compartir imágenes, «con la intención de que no fuera visionado públicamente». En esa misma línea, subraya que se corresponde con una versión
preliminar. «Se trata -dice- de unas imágenes sin editar que debían ser corregidas y posteriormente aprobadas, si fuera el caso, por la Fundación». Tras
insistir en que es un trabajo «inacabado», concluye que «gran parte del vídeo nunca habría sido autorizado para su difusión», pese a que pudo ser visto
durante horas en la red.

En Facebook, la Fundación Leizaola se mostró muy dura con EL CORREO, al que acusó de «organizar una campaña en nuestra contra con el fin de dañar nuestra
imagen y trabajo». Dorronsoro, que 24 horas antes defendió desde estas páginas los vídeos como «innovadores» y «nada sexistas», ya que en todas las historias
«manda la mujer», aseguraba ayer en la red social que la noticia estaba «descontextualizada» y que el término sexo «no aparece por ninguna parte en el
material original» pese a lo explícito de las imágenes y el tosco vocabulario empleado por los actores. «Un montaje en toda regla para atacarnos», concluye.

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