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Recortes de Prensa   Domingo 12  Febrero 2012

 

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Luis del Pino Libertad Digital 12 Febrero 2012

Editorial del programa Sin Complejos del domingo 12/2/2012

Next es una interesante película de ciencia ficción basada en un cuento de Philip K. Dick e interpretada por Nicolas Cage. La película se estrenó en 2007 y tiene un argumento ciertamente peculiar. El protagonista es un hombre que tiene el don de ver el futuro, con ciertas limitaciones: concretamente, sólo puede ver las cosas que le van a pasar a él mismo y sólo las que vayan a pasar en los dos minutos siguientes.

Ese don le permite ajustar su propio comportamiento para evitar, por ejemplo, acciones que le pudieran reportar algún perjuicio inmediato; o bien usar su capacidad de predecir el futuro para obtener ganancias materiales.

Y, en efecto, Nicholas Cage utiliza su facultad de anticipación para trabajar como mago en un garito y para sacarse un dinerillo apostando en los casinos, aunque procurando no llamar demasiado la atención.

La trama se inicia cuando una agente de la lucha antiterrorista americana, que sospecha que Nicholas Cage puede ver el futuro, trata de utilizarlo para localizar y detener a unos criminales que pretenden hacer detonar un artefacto nuclear en territorio estadounidense. Y no les cuento más, por si deciden ver la película.

La posibilidad de predecir el futuro es el tema de numerosas películas, obras literarias y mitos, empezando por el famoso mito de Casandra, la hija de los reyes de Troya, que consigue que Apolo le conceda el don de la profecía a cambio de sus favores sexuales. Sin embargo, Casandra, una vez conseguido el don, rechaza los requerimientos de Apolo, por lo que éste la maldice, condenándola a que nadie se crea sus profecías. Y así, Casandra anuncia a sus conciudadanos la caída de Troya, tan solo para ver, impotente, cómo nadie hace caso de sus advertencias y cómo, finalmente, la ciudad resulta destruida.

En la sabiduría popular, los españoles han sabido reflejar en diversos refranes el hecho de que, ya que los seres humanos no contamos con el don de la profecía, al menos sí podemos tratar de anticiparnos a los acontecimientos viendo lo que sucede a nuestro alrededor y extrayendo las lecciones correspondientes. "Cuando las barbas de tu vecino veas pelar", dice el refrán, "pon las tuyas a remojar".

Nosotros no podemos saber a ciencia cierta qué va a suceder en los próximos dos minutos, pero viendo lo que ha ocurrido en Grecia en estos dos últimos años, deberíamos plantearnos coger una jofaina y poner a remojar nuestras barbas. O tomar las medidas oportunas para que no nos terminen pelando.

La crisis financiera griega estalló a finales de 2009, cuando el gobierno heleno se vio forzado, ante la caída de la actividad económica, a revisar sus previsiones de déficit, que pasaron del 3,7% del PIB previsto a principios de año al 12,7%. Más del triple de lo inicialmente estimado.

A partir de ahí, los griegos se sumergieron en una espiral descendente, en la que en cada vuelta parece que ya no se puede caer más bajo, tan solo para comprobar, poco tiempo después, que la situación es aún peor que antes.

El déficit galopante, unido a la constatación de que los sucesivos gobiernos habían falseado las cuentas públicas, hizo que los mercados exigieran intereses cada vez más altos al gobierno griego, que se vio forzado a pedir ayuda a unas autoridades europeas que no han sabido, en ningún momento, manejar correctamente la crisis.

Ante la petición de ayuda, Bruselas impuso sucesivas medidas de ajuste que la clase política griega se encargó de convertir, vez tras vez, en papel mojado. Una serie interminable de negociaciones, de planes y de incumplimientos, aderezados todos ellos con contundentes protestas en la calle, fueron pudriendo la situación financiera del país, que terminó sufriendo la instauración de un gobierno tecnocrático.

Pero esa imposición de las autoridades europeas no solo no ha resuelto el problema, sino que ha exacerbado las tensiones en el país. Ni las negociaciones avanzan, ni los planes se cumplen, ni el país encuentra la manera de salir del hoyo financiero en el que está sumido. La última vuelta de tuerca ha tenido lugar esta semana, cuando el Parlamento se ha mostrado incapaz de aprobar los planes de ajuste negociados entre el gobierno y Bruselas y seis ministros de ese gobierno tecnocrático han presentado su renuncia, en desacuerdo con los recortes. Y como a perro flaco todo son pulgas, las huelgas en la calle se han recrudecido y la Policía, teórica garante del orden social, ha decidido pasarse con armas y bagajes al campo de los indignados, amenazando con arrestar a los representantes del FMI si pisan suelo heleno.

Nosotros, como decía, no sabemos qué pasará en los próximos dos minutos, pero sí que podemos intuir, viendo el ejemplo griego, lo que sucede cuando los gobiernos intentan por todos los medios no efectuar las reformas drásticas que un país como el nuestro necesita para volver a ser viable.

Zapatero dejó pasar el último año y medio de su legislatura en un perpetuo retrasar las medidas de reforma necesarias. Pero es que el Gobierno de Rajoy, en los dos meses que lleva de mandato, está demostrando que tampoco tiene muchas ganas de meter mano a los verdaderos problemas que nos aquejan, y que piensa seguir con la estrategia de ganar tiempo ante Bruselas, para ver si la crisis escampa y el crecimiento de otros países nos arrastra fuera del hoyo.

Se estrenó Rajoy con un recorte cosmético de los gastos, que para más inri incluía una subida de impuestos a los ciudadanos. Después, se vendió a Bruselas que íbamos a hacer una reforma laboral agresiva que al final se ha quedado en el parto de los montes, porque, aunque es cierto que algo abarata el coste del despido, sigue manteniendo intacto el poder sindical. Ni esa reforma servirá para crear empleo a corto plazo, ni se podrá utilizar para otra cosa que para ganar en Bruselas un poquito de tiempo más. Y de cara a los presupuestos que se intentan aprobar para fines de marzo, ya está el gobierno del PP pidiendo a las autoridades europeas que suavicen los requisitos de déficit, con el fin de que el ajuste no sea tan brusco.

Todos esos indicios apuntan a que nuestra clase política piensa repetir, punto por punto, el error griego, embarcándose en una espiral de negociaciones inconclusas con Bruselas, de recortes superficiales y de planes pensados más para la galería que para el bien del país.

Y, como en Grecia, el único efecto que eso tendrá es hacernos cada vez más vulnerables ante la crisis internacional, cada vez más dependientes del Banco Central Europeo y cada vez más propensos a la contestación en la calle, a medida que nuestros gobiernos vayan perdiendo su ya escasa credibilidad.

A menos que el gobierno popular se deje de mandangas y acometa una reforma en profundidad del sistema, de todo el sistema, dentro de dos años estaremos como Grecia está ahora. Pero mucho me temo que, como sucedía en el mito griego de Casandra, de nada valdrán esas visiones del futuro que el ejemplo de Atenas nos ofrece. O, si lo prefieren, podemos recurrir a otro refrán español y decir aquello de que "nadie escarmienta en cabeza ajena".

Por cierto, a Philip K. Dick, el autor del cuento en que se basa la película Next, quizá le conozcan ustedes por ser también el autor de otra famosa obra que cuenta, asimismo, con adaptación cinematográfica. Me refiero a la novela "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", que fue llevada al cine por Ridley Scott con el título de "Blade runner". ¿Quién no recuerda a Harrison Ford en esa extraordinaria película, tratando de atrapar a los malvados replicantes?

El título de la película, "Blade runner", nunca se tradujo al español, fundamentalmente porque resulta difícil hacerlo.

Pero una traducción aproximada sería "El que se mueve por el filo de la navaja".

Y de las otras reformas, ¿qué?, señor Rajoy
Roberto L. Blanco Valdés La Voz 12 Febrero 2012

No seré yo quien discuta la afirmación con que este miércoles resumió Rajoy en el Congreso la gravísima situación económica que se ha encontrado al llegar a la Moncloa: «Es difícil imaginar un punto de partida peor para esta legislatura». Ni tampoco quien ponga en duda que lo propio de un gobernante responsable es hacer lo que hizo Rajoy -reconocer honestamente que, tal y como están las cosas, este año será muy difícil crear empleo- y no actuar como su predecesor en la presidencia del Gobierno: ver brotes verdes un día sí y otro también y anunciar constantemente que el próximo trimestre crearíamos empleo. Porque fue así, ¡mejora tras mejora!, como llegamos a tener más de cinco millones de parados.

Rajoy tiene razón cuando afirma que la herencia recibida es pavorosa y se comporta como es de esperar de un hombre serio cuando reconoce que en esas condiciones el empleo no va a mejorar a corto plazo. Pero, de quien parte de esos terribles presupuestos es de esperar que sea coherente con ellos y que plantee el amplio programa de reformas estructurales que necesita este país para salir del agujero negro en el que lo ha metido la pasmosa frivolidad de Zapatero y su último Gobierno.

Esta semana hemos conocido las líneas maestras de la llamada reforma laboral, cuya alma, más allá de otras medidas, consiste en flexibilizar el mercado de trabajo mediante el abaratamiento del despido. La idea central en que se basa esa reforma -que un mercado más flexible animará a los empresarios a contratar- está por ver, pero aunque fuera así, que ojalá lo sea, lo cierto es que los paganos de tal cambio serán los que, junto con los desempleados, más han soportado, desde el principio, el peso de la crisis.

Sin embargo, lo cierto es que visto el galopante deterioro de nuestra economía -una tormenta perfecta- la crisis no se resolverá solo con las medidas ensayadas, primero por Zapatero y ahora por Rajoy: apretando el cinturón a pensionistas, funcionarios y trabajadores en general y dejando más o menos como está todo lo demás.

Es verdad: España vive una crisis sin precedentes de la que podríamos tardar años en salir y esa es precisamente la razón que justifica que se repiensen con auténtica valentía las medidas a tomar. Porque si la situación es tal que exige que se limiten los derechos de los que sufren más directamente la crisis en sus carnes, será que ha llegado la hora de acometer reformas pendientes en otra dirección: la drástica reducción del número de municipios, la supresión inmediata de las diputaciones, la proyección de una plan de lucha contra el fraude fiscal que logre reducirlo de forma sustancial, el aumento de la tributación de las rentas del capital, la simplificación de todas nuestras Administraciones, la revisión de las políticas subvencionales clientelares o la eliminación de los órganos autonómicos superfluos que reproducen los ya existentes en el Estado.

No digo yo que con todo ello sea suficiente, pero que nada de eso se toque mientras se sitúa a millones de ciudadanos en el centro de la diana del reajuste es no solo una inmoralidad: es, de hecho, la mejor manera de que jamás se recupere el consumo, ni aumente la tributación, que son las dos claves esenciales para que podamos empezar a ver la luz.

Una Justicia empeñada en cerrar en falso el 11-M
EDITORIAL Libertad Digital  12 Febrero 2012

El archivo de la investigación penal que estaba siendo llevada a cabo por la titular del juzgado 43, decretado este viernes por la Audiencia de Madrid, es además de un mazazo a las víctimas de los atentados del 11-M que exigen conocer toda la verdad de lo que ocurrió en ese fatídico día de marzo, una afrenta a la lógica por lo extemporáneo de su consumación y lo dudoso de los argumentos empleados.

La Audiencia de Madrid sostiene que el caso seguido contra el jefe de los Tedax, Sánchez Manzano, y una de sus subordinadas, ya era cosa juzgada al haber sido desestimada una demanda anterior en el mismo sentido presentada por un peculiar partido político en otra instancia judicial. Sin embargo, como acertadamente sostiene el fiscal actuante en la instrucción de la jueza Coro Cillán para oponerse al archivo, esa otra demanda, que ha servido para cancelar una investigación prometedora, pedía investigar únicamente la prueba pericial que se llevó a cabo para determinar la composición de los explosivos que estallaron en los trenes. En cambio, la instrucción de la demanda interpuesta por la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, a la que más tarde se adhirió la Asociación de Víctimas del Terrorismo, va mucho más allá tanto en el objetivo de la investigación como en la exigencia de las responsabilidades oportunas al principal imputado, el comisario Sánchez Manzano.

En efecto, las pesquisas del juzgado número 43 iban dirigidas a determinar la responsabilidad del jefe de los Tedax en cuestiones que trascienden la propia pericia de los explosivos. Hasta el momento de decretarse el archivo de la causa, la titular del juzgado 43 había obtenido ya sólidos indicios de la posible comisión de graves delitos como la destrucción intencionada de pruebas vitales para esclarecer los atentados, la falsificación de otros elementos probatorios como la famosa mochila de Vallecas o la aportación de un evidente falso testimonio ante el tribunal que juzgo los atentados del 11-M.

Bien habría podido la Audiencia de Madrid ordenar la cancelación de las averiguaciones en lo referido a la naturaleza de los explosivos utilizados en la masacre, único objeto de la demanda presentada por Alternativa Española. Sin embargo esta circunstancia tangencial, que en nada afecta al resto de solidísimas acusaciones que en la actualidad pesan sobre Sánchez Manzano, ha sido utilizada por ese órgano superior para cerrar una investigación que, gracias al impulso de las víctimas de los atentados y al tesón de una jueza, estaba muy cerca de aclarar los extremos más importantes de un caso que, eventualmente, habría obligado a la Justicia a revisar de arriba abajo todo lo investigado y juzgado hasta la fecha sobre el mayor atentado ocurrido jamás en suelo europeo.

Sin embargo aún queda una posibilidad para que este carpetazo no tenga carácter definitivo. De sustanciarse el oportuno recurso, será el Tribunal Supremo el que deba decidir si la investigación de un caso que arroja tantas sombras de duda debe proseguir su camino judicial. En caso contrario, pasará a los anales de la judicatura como el caso en que a las víctimas directas de la mayor masacre de nuestra historia se les impidió oficialmente conocer la verdad sobre lo ocurrido.

por "insuficiencia presupuestaria"
El Gobierno abre la puerta a la 'poda' de empleados públicos
Estado, CCAA y ayuntamientos podrán aplicar EREs de personal laboral si existe "insuficiencia presupuestaria durante tres trimestres consecutivos".
M. Llamas Libertad Digital 12 Febrero 2012

La reforma laboral aprobada por el Gobierno el pasado viernes no sólo afecta a los trabajadores del sector privado sino que también modifica ciertos aspectos referidos a los empleados públicos no funcionarios. Es decir, afecta al personal laboral que trabaja para las administraciones públicas mediante contrato fijo, indefinido o temporal, cuyas sus condiciones de trabajo se regulan por convenio colectivo.

El Gobierno posibilita que "los organismos y entidades que forman parte del sector público invoquen causas económicas, técnicas, organizativas y de producción" para despedir a personal laboral con una indemnización de 20 días por año trabajado, hasta un máximo de 12 mensualidades, según recogía la referencia del Consejo de Ministros.

Y ello, con el fin de "facilitar el redimensionamiento de aquellas estructuras administrativas que crecieron desmesuradamente durante la fase de fuerte crecimiento económico y que no son sostenibles desde un punto de vista financiero en el momento actual, ni existe una previsión de que lo sean en los próximos años", añadía. ¿Cómo? El texto de la reforma, publicado este sábado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), aclara varios puntos a este respecto.

Despido procedente
La disposición adicional segunda de la reforma establece que el sector público (Administración General del Estado, comunidades autónomas, ayuntamientos, empresas, fundaciones, entes, etc.) podrá aplicar el despido colectivo (EREs) o la extinción de contratos vigentes entre su personal laboral cuando concurra alguna de las siguientes causas:

Económicas: una situación de "insuficiencia presupuestaria sobrevenida y persistente para la financiación de los servicios públicos correspondientes". El Gobierno aclara que, "en todo caso", dicha insuficiencia se entenderá por persistente "si se produce durante tres trimestres consecutivos".
Técnicas: cambios, entre otros, en el ámbito de los medios o instrumentos de la prestación del servicio público de que se trate.
Organizativas: cambios, entre otros, en el ámbito de los sistemas y métodos de trabajo del personal adscrito al servicio público.

Suspensión de contrato o reducción de jornada
Por otro lado, según su disposición adicional tercera, los entes públicos que se financien "mayoritariamente con ingresos obtenidos como contrapartida de operaciones realizadas en el mercado" (básicamente, empresas públicas) también podrán suspender los contratos o reducir la jornada de trabajo -entre un 10% y un 70%- por las mismas causas citadas anteriormente (insuficiencia presupuestaria, causas técnicas y organizativas).

Indemnización y sueldo de directivos de Estado
Por último, el Gobierno regula las indemnizaciones de los directivos de las empresas públicas del Estado (excluyendo CCAA y ayuntamientos). La disposición adicional octava establece que, en estos casos, la indemnizaciones por extinción de contrato no podrá ser superior a siete días por año de servicio, con un máximo de seis mensualidades. Su cálculo se hará teniendo en cuenta la "retribución anual en metálico", excluidos los incentivos o complementos variables si los hubiere. Además, los directivos que sean funcionarios o empleados de empresas públicas "con reserva de puesto de trabajo" no tendrán derecho a indemnización alguna.

Asimismo, el Gobierno, a propuesta del Ministro de Hacienda, se reserva la posibilidad de modificar las indemnizaciones, dietas y complementos de los responsables y directivos de la Administración General del Estado. Y ello, "en función de la situación económica y de las medidas de política económica" que determine el Ejecutivo.

El fiscal de la causa del franquismo defendió a Garzón asegurando que la masacre de Paracuellos fue un «hecho puntual» no comparable con el franquismo
La desmemoria histórica; por José María Zavala
José María Zavala La Razón 12 Febrero 2012

Los mismos que defienden hoy la apertura de las fosas del franquismo, con el ya ex juez Baltasar Garzón al frente, esconden la cabeza como el avestruz cuando oyen hablar de Paracuellos del Jarama, de la masacre perpetrada en el seno de las Brigadas Internacionales por su organizador y jefe André Marty, o de las terribles checas de Barcelona. Tampoco quieren saber nada del asesinato de Andreu Nin, líder del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM), o de los desmanes cometidos por el chequista socialista Agapito García Atadell. ¿Cómo explicar si no que Garzón se empeñase en perseguir a Franco como presunto genocida con el mismo celo con que el inspector Javert acechaba al forzado Jean Valjean en Los Miserables de Víctor Hugo?

Mientras Garzón decretaba la exhumación de 19 fosas de la Guerra Civil, nadie hablaba de la fosa descubierta a principios de 2008 en Alcalá de Henares, donde tal vez sepultaron a Andreu Nin. ¿Por qué Garzón tampoco movió un dedo para investigar si entre aquellos restos figuraban los de Nin, que no era precisamente sospechoso de pertenecer al bando nacional?

Enseguida se entenderá. Los esbirros de Stalin al mando del general Alexander Orlov, jefe de la Policía secreta soviética en España, intentaron que el líder del POUM se confesase espía de Franco. ¿Cómo? Arrancándole la piel a tiras para poder seccionar mejor sus miembros en carne viva; o sea, desollándolo. Pero el líder poumista, convertido por sus verdugos en una piltrafa humana, jamás claudicó.

En el Archivo Histórico Nacional hallé la prueba decisiva de la complicidad de Negrín en este asesinato: el borrador definitivo del comunicado sobre la desaparición de Nin que debía enviarse a la prensa con las enmiendas hechas de puño y letra por el propio presidente del Gobierno. En ese texto, Negrín suprimió la palabra «secuestrado» y la sustituyó a mano por «Nin»; luego tachó «en Alcalá de Henares» para no dejar pistas sobre el paradero del líder del POUM. Era indudable que Negrín se hallaba hipotecado con Stalin tras enviar a Moscú las cuartas reservas de oro más importantes del mundo: las del Banco de España. Por eso miró hacia otro lado.

Añadiremos que el propio fiscal del caso Nin, Gregorio Peces-Barba del Brío, padre del antiguo comisionado de las víctimas del terrorismo, reconoció abochornado tras la guerra que cuando estaba a punto de esclarecerse la verdad de los hechos, recibió la orden de interrumpir la investigación.

¿Y qué decir de Santiago Carrillo, cuyo mortecino pasado al frente de la Consejería de Orden Público de la Junta de Defensa de Madrid eclipsa sin duda las ínfulas de demócrata que él mismo y otros partidarios suyos le atribuyen hoy sin recato alguno? Carrillo fue, cuando menos, cómplice de las masacres cometidas en Paracuellos del Jarama; nada hizo por evitarlas y desde luego sólo los ingenuos o malintencionados pueden creer a estas alturas que no tuviese la menor noticia de que cientos de presos eran sacados de las cárceles y fusilados luego al pie de las zanjas excavadas en Paracuellos o Torrejón de Ardoz.

¿Cómo fue posible que un solo hombre –Melchor Rodríguez– acabase con las matanzas en cuanto fue nombrado inspector general de Prisiones y que Carrillo, con mucho más poder e influencia que él, ni siquiera estuviese al corriente de lo que estaba sucediendo en su propia jurisdicción?

Se quiera o no, los terribles sucesos de Paracuellos del Jarama deberían mancillar la conciencia del ex secretario general del PCE por laxa que ésta sea. Eso, por no hablar de la confesión de André Marty al Comité Central del Partido Comunista, el 15 de noviembre de 1937, que le acredita como el asesino de medio millar de interbrigadistas. Con razón ha merecido pasar a la historia con el sobrenombre de «el carnicero de Albacete».

He reservado para el final de estas líneas a otros dos pájaros de mal agüero. El primero, Alfonso Laurencic, el monstruo que ingenió los instrumentos de tortura instalados en las checas de las calles de Vallmajor y Zaragoza, en Barcelona. Numerosos infelices perecieron en la silla eléctrica o sufrieron los tormentos de las celdas-armario o el «metrómetro», un aparato de cuerda semejante a un péndulo que emitía un penetrante y continuo tictac para quebrar la voluntad de los confinados en las asfixiantes mazmorras. Laurencic aún tuvo la desfachatez de afirmar ante el tribunal que «hubiese construido cien checas más».

Hubo también asesinos fatuos y refinados que acabaron con la vida de cientos de inocentes. Agapito García Atadell, al frente de la checa que llevaba su nombre, fue un claro exponente. Su maldad le llevó a huir de Madrid con el botín requisado a sus víctimas, pero el destino reservado a los indeseables como él quiso que fuese detenido y más tarde ahorcado en una cárcel sevillana.

LA LUPA
Y después, la incertidumbre de Nueva York
Después de ser condenado a inhabilitación de once años por un delito de prevaricación, Garzón está a la espera de una sentencia sobre la causa del franquismo y de que el Supremo decida si se queda con el caso de los cobros de Nueva York o no. Al ser inhabilitado, algo que será efectivo el próximo 23, el Supremo podría trasladar el juicio a la Justicia ordinaria, como informaba ayer este periódico, para que decida si Garzón incurrió en un delito de cohecho impropio. Es más, podría acabar ante un jurado popular.

Se archivarán 3.000 procedimientos judiciales al eliminarse la asignatura
Ciudadanía: el fin de la«religión socialista»
R. Ruiz La Razón 12 Febrero 2012

MADRID- Durante los últimos cinco años, más de 27.000 colegios e institutos han venido impartiendo la asignatura de Educación para la Ciudadanía en la ESO y Bachillerato, una materia calificada de «adoctrinadora» y de «instrumento de pensamiento único» por el actual ministro de Educación, Juan Ignacio Wert, y considerada la «religión socialista» por la consejera madrileña de Educación, Lucía Figar.

Los manuales de la asignatura, entre ellos los más polémicos, como los de AKAL, ediciones del Serbal, el de la editorial Octaedro, Santillana, o McGraw Hill, que han indignado a cientos de familias españolas, dejarán de editarse para abrir paso a los nuevos manuales de «Educación Cívica y Constitucional».

La plataforma Objetores.org, especialmente activa contra la implantación de la materia, asegura que los manuales más polémicos no han tenido precisamente una presencia residual en las aulas, como aseguran algunos sino todo lo contrario. Centros como el IES Noreña, el IES Alborán, Juan del Encina o el Torre de los Herreros, todos ellos en Andalucía, una de las comunidades más comprometidas con la asignatura, son algunos de los colegios, por poner sólo unos ejemplos donde el alumnado se ha examinado de los libros más denostados.

«Son manuales que están haciendo mucho daño al alumno y estoy seguro de que la mayoría de sus padres ni conocen. Sin embargo, el debate hay que tenerlo a la vista de estos textos y la realidad que suponen», explica Mariano Bailly-Baillière, portavoz de Objetores.org. De hecho, asegura que sólo con una pequeña búsqueda en Google pueden encontrarse citas de libros de Ciudadanía que pueden llevar a unos padres a cuestionarse qué tipo de conocimientos recibe su hijo en el colegio o el instituto.

Éstas son algunas de las citas más controvertidas que pueden encontrarse en los manuales de Ciudadanía, según la recopilación realizada por Objetores.org:

«La máxima autoridad religiosa parece haberse plegado finalmente a los requerimientos ideológicos del sistema económico globalizado» (pag. 175); «algunos sectores de la Iglesia parecen dispuestos a agotar todas sus fuerzas en combatir las leyes civiles que legitiman la unión entre personas del mismo sexo... Afortunadamente no tenemos que anteponer sus enseñanzas a las de Jesucristo» (pag. 175). «Bajo el gobierno sandinista, en Nicaragua se dio lo más parecido a una democracia que se había podido contemplar jamás» (pag. 133) (Libro de AKAL de 4º de la ESO).

En el libro de Ciudadanía de la editorial Octaedro pueden encontrarse citas como las siguientes:
«Hay familias de personas homosexuales, ya sea de dos hombres o de dos mujeres, que pueden tener descendencia» (pg. 11); «Se han inventado varios y diversos métodos anticonceptivos que están al alcance de quien quiera usarlos (...) nos dará seguridad cuando nos enamoremos y queramos iniciarnos en las relaciones sexuales» (pág. 14); «En el mundo religioso, en general, las mujeres tienen un papel secundario y un poder muy reducido» (pg. 74). En el manual de Santillana para la ESO pueden encontrarse afirmaciones como las siguientes: «Debemos tener esperanza en que la ingeniería genética nos haga más sabios y menos agresivos» (pag. 93). O en el de Ediciones del Serbal los alumnos pueden leer: «En 1917, otra revolución, en Rusia, derrocó a los zares, devolvió al pueblo el poder e instauró un régimen de igualdad y libertades colectivas que se llamó socialismo» (pág. 64). Jaime Urcelay, presidente de profesionales por la Ética, cree que la batalla de Ciudadanía en las aulas y en los tribunales «ha sido larga y difícil y ha tenido dos claves fundamentales: el protagonismo directo de los padres de familia y la tenacidad a la hora de sostener un pulso al Estado que se parecía mucho a la lucha de David frente a Goliat».

El fin de Ciudadanía archivará 55.000 objeciones de padres, 3.000 procedimientos reclamando el derecho a la objeción, 398 demandas al Estado español en el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo y ocho denuncias en foros internacionales.

ANÁLISIS: ¿Un abuso de poder?
Emilio López-Barajas La Razón 12 Febrero 2012

¿Cree que la asignatura de Educación para la Ciudadanía ha judicializado el mundo de la educación?
–Sí, al utilizar la Ley para pretender «reeducar» a toda la ciudadanía española el Gobierno abusó de su poder y judicializó la educación. En vez de usar otras herramientas para transmitir unos valores, el Gobierno decidió imponerlos, y además faltó a la verdad porque dijo que la asignatura iba a tratar sobre la Constitución.

¿Piensa que el anterior Gobierno ha tratado de adoctrinar intencionadamente a los alumnos?
–Sin lugar a dudas. El Estado es subsidiario de la sociedad civil y sólo tiene que intervenir donde ella no llega. Ningún Gobierno, ni de derechas ni de izquierdas, puede imponer su ideario al de los demás porque ellos consideren que es bueno. Esta asignatura atenta en la práctica contra las libertades de las conciencias. Vivimos en un Estado aconfesional, pero eso no es motivo para que los que tengan sus creencias se tengan que ir del país para que no los eduquen según otras.

¿Hay algún país que tenga una asignatura de similares características?
–Con seguridad, en los países con gran tradición democrática no se les ocurre «meterse en estos charcos» e imponer por ley una materia que pone en juego la objeción de conciencia. De hecho, el presidente de Estados Unidos ha tenido que dar recientemente marcha atrás tras anunciar que iba a obligar a los colegios a repartir preservativos entre sus alumnos.

Emilio López-Barajas
Catedrático de la UNE

Reforma laboral
El paro, una conquista sindical irrenunciable
Pablo Molina Libertad Digital 12 Febrero 2012

Antes de que el Gobierno diera a conocer las líneas maestras de la necesaria reforma laboral, los sindicatos y el resto de grupúsculos antisistema autoerigidos en representantes de la soberanía popular ya habían decidido salir a la calle a organizar huelgas y manifestaciones. Tras conocerse los pormenores de la modificación del régimen laboral vigente en España, responsable de unas cifras de paro apabullantes, es seguro que todos ellos están ya preparando pancartas, banderas republicanas y de la URSS, pañuelos palestinos, fotos del Che, flautas de todos los tamaños y muchos, muchos cartuchos de silicona, principal herramienta dialéctica para combatir a los que, incluso aquí, se empeñan en crear riqueza y puestos de trabajo, que ya hay que ser mala persona.
Los sindicatos se niegan a que el Gobierno alivie las trabas empresariales que actualmente impiden la contratación de trabajadores. Prefieren que estos sigan desempleados, pero sabiendo que en el caso de que tuvieran trabajo cobrarían una indemnización mayor de la establecida. Solo un cretino puede aceptar el argumento cuando la premisa – el que se produzca su contratación por una empresa-, no va a ocurrir en las circunstancias actuales, pero a un liberado sindical poco le importa que haya millones de españoles sin empleo. Lo importante es mantener un sistema de relaciones laborales felizmente anclado en el siglo XIX y, sobre todo, que el sindicato siga trincando abundantes subvenciones.

El trinque sindical –y patronal, no lo olvidemos-, que en estos momentos se acerca a los ocho mil millones de euros anuales para la organización de unos cursos absurdos, va a ser reducido también de forma sensible y eso sí que es algo que las fuerzas sindicales no van a tolerar. Los parados pueden seguir malviviendo de la caridad estatal, pero el trinque sindical no se toca. Hasta ahí podíamos llegar.

En todo caso, cuando la amenaza se consume, será interesante comprobar la capacidad de convocatoria de unos sindicatos de izquierdas que han defendido una política económica con la que hemos llegado a la situación catastrófica que ahora padecemos. A tenor de los recientes resultados electorales obtenidos por la izquierda y los sondeos demoscópicos entre la población desempleada, las manifestaciones anunciadas pueden ser, poco más o menos, como las concentraciones a las puertas del Tribunal Supremo en defensa del ex juez prevaricador, una reunión de octogenarios ex franquistas, liberados ociosos y perroflautas contumaces dispuestos a ir con sus bongos a cualquier sitio con la única condición de que no haya un puesto de trabajo en los alrededores.

España es, probablemente, uno de los pocos lugares donde los trabajadores han de luchar, en primer lugar, contra las imposiciones y los privilegios de aquellos que dicen defenderlos. Es lo normal en un país cuyos sindicatos se han preocupado estos años de mantener sólo un puesto de trabajo, el del amigo de "Emilio", mientras la economía se iba a pique y el desempleo rompía techos históricos. Ni siquiera el curro del ex juez prevaricador han sabido mantener. Como para fiarse de ellos.

Corifeo contra la juez Coro
 www.gaceta.es 12 Febrero 2012

No logro entender por qué incomoda tanto a ‘El País’ que una juez quiera cerrar los flecos del 11-M.

El corifeo dirigía el coro en las tragedias griegas, pero el diccionario mantiene también que puede llamarse así a quien lidera una secta o tendencia. ¿Y puede asimismo actuar como corifeo un grupo mediático? Que se lo pregunten a la magistrada Coro Cillán, la titular del Juzgado de Instrucción número 43 de Madrid, a quien un medio de comunicación acosa, insulta, persigue y se entromete en su vida privada sin ningún pudor. Todo porque las investigaciones de la juez sobre el 11-M no cuadran con sus intereses y los de su secta. Les podrán gustar más o menos las pesquisas de la magistrada, pero de ahí a emprender una furibunda campaña contra ella para lograr su muerte civil, vía desprestigio o vía inspección del CGPJ, hay un abismo y supone un atentado contra la independencia de los jueces.

Y uno lo que reclama no es censura para las páginas de opinión de los diarios, sino veracidad y rigor para las de información. Porque si ese medio para lograr sus objetivos pretende ir más allá de los límites del periodismo, que contrate a un abogado, se persone en la causa y se someta al procedimiento procesal. Si no está de acuerdo con los autos y providencias de la magistrado, que recurra a la Audiencia Provincial, como hacen los letrados de los encausados. Sin ir más lejos, hace unos días, la letrada María Ponte ha ganado un recurso a favor de su cliente, el ex jefe de los Tedax, Sánchez Manzano, y no pasa nada. Lo que no logro entender es por qué incomoda tanto a El País que una juez, soberanamente, quiera cerrar algunos de los flecos del 11-M. ¡Qué daño hace al sistema democrático! Si lo que se persigue es que no se destruyan pruebas y que no se pasen páginas en blanco, qué tiene de malo que una magistrada, desde su celo profesional e independencia judicial, luche para que se esclarezca la verdad. Por qué esa obsesión por destruir su imagen personal y criminalizar sus decisiones judiciales. Dejemos a Cillán que haga libremente su trabajo y que decidan las instancias superiores o los tribunales en su momento. Lo contrario se define como campaña de acoso y derribo. Y no es la primera vez.

Tenemos los antecedentes de Garzón, Moreiras o Gómez de Liaño. Garzón, a quien ahora elevan a los altares, fue perseguido implacablemente cuando se atrevió a investigar a los GAL o la biutiful de la operación Nécora porque perjudicaba los intereses de la secta felipista. A Gómez de Liaño lo masacraron desde sus páginas hasta que lograron su inmolación y expulsión de la carrera judicial a raíz del caso Sogecable, pero también por la instrucción del caso Lasa y Zabala. Y a Moreiras también consiguieron que lo echaran de la Audiencia por atreverse a investigar a Antonio Navalón por el caso Argentia Trust. El bróker Navalón era uno de los intocables del clan y no podían permitir que cayera en desgracia. Después, el ex periodista radiofónico logró que Garzón se aproximara al redil.

Ahora le toca el turno a Cillán y me resisto a pensar que sea sólo por el 11-M. La diferencia estriba en que en las tragedias griegas el corifeo se limitaba a dirigir el coro por el bien de la función y aquí se pretende alcanzar la muerte civil y profesional de Cillán.

John Lennon y el paraíso español
Gabriela Bustelo www.gaceta.es 12 Febrero 2012

Un mundo sin países ni fronteras, sin creencias ni idiomas ni dinero.

En 2006, el ex presidente estadounidense Jimmy Carter dijo: “He estado en unos 125 países del mundo y en muchos de ellos la canción Imagine de John Lennon se canta casi como un himno nacional”. Efectivamente, el tema lanzado en 1971 por el ya ex Beatle en solitario fue un bombazo y con el paso del tiempo se ha convertido en un clásico del pop. Desde Joan Baez hasta Elton John, pasando por la mismísima Lady Gaga, los músicos del mundo homenajean incansablemente la canción con versiones de los estilos más variados. Pero el meollo del asunto está en lo que Imagine dice, pues nos habla de un mundo imaginario en el que todos los habitantes de la Tierra vivirían juntos, felices y en paz. Es la utopía hippie de la igualdad en su estado más puro: un mundo sin países ni fronteras, sin creencias ni idiomas, sin propiedad privada ni dinero, sin avaricia ni hambre. Si preguntáramos a los progres españoles qué opinan del hit de Lennon, nos dirían con un suspiro que es el himno de la verdadera izquierda.

Pero hoy, apenas cuatro décadas después, aquel sueño progre de los setenta está hecho añicos. Lo que la izquierda ha querido imponer en el mundo es el reverso tenebroso del paraíso ingenuo que nos vendía el Beatle más politizado de los cuatro. La peor versión de esa contra-utopía, sin duda, es España: los cruentos nacionalismos, el gallinero del Senado con sus traductores, la cruzada proterrorista de socialistas como Eguiguren y Aizpeolea, los 11 millones de euros que se ha gastado el rector de la Complutense en hacerse una casa en Somosaguas y viajar por Europa, la dilapidación del dinero de los parados andaluces por parte de la Junta de Andalucía… Pero lo más siniestro, sin duda, es el sometimiento a unos asesinos tan cobardes como el propio Mark Chapman, que mató a John Lennon de siete tiros por la espalda en la puerta de su casa neoyorquina.

¿Es que ya no podemos imaginar mundos mejores?, se preguntarán algunos. Por supuesto que sí. Cuando el escritor Suso de Toro asegura que el nacionalismo centralista quiere eliminar a los hablantes de gallego, vasco y catalán, a mí se me dispara la imaginación. Sueño que la Comunidad de Madrid se independiza del resto de España y se convierte en una nación soberana e independiente, como pretenden, en última instancia, las autonomías con idiomas propios. Madrid es una de las regiones con más crecimiento, inversión y dinamismo económico. Si fuera independiente, dedicaría sus impuestos íntegramente a mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Los madrileños podríamos inventarnos un idioma propio, basado en el camelo de Jardiel Poncela, por ejemplo, pero ni siquiera nos haría falta. Todos hablamos español, el idioma que hablan 500 millones de personas en el mundo y el segundo más importante de Occidente. Adiós terrorismo, nacionalismo, guerracivilismo. Madrid sería un país europeo pequeño, rico y pacífico. Un Luxemburgo con sol y cultura latina. Un paraíso español. Como diría Lennon: “¡Imagínate!”

Las tonterías que nos impiden salir de la crisis
Galo Mateos. El Confidencial 12 Febrero 2012

“Es injusto que una generación sea comprometida por la precedente. Hay que encontrar un modo de preservar a las venideras de la avaricia o de la inhabilidad de las presentes”. Napoleón I.

Es obvio que con el nuevo Gobierno, con excepción de lo fiscal, nos han llegado cosas positivas. Los sucesivos discursos suenan bien fundamentados. Pero no llegarán muy lejos si no añadimos algunas medidas y reflexiones complementarias. He listado nueve áreas de mejora que añadir de entre las muchas que la vida práctica nos sugiere. Unos son errores por inhabilidad 'industrial' y, otros, por la búsqueda de lucro político o económico a cualquier procedimiento sin exigirse un mínimo de racionalidad y excelencia:

1. Primer error: la subida de IRPF hemos de entenderla como un gesto hacia nuestros acreedores, no como un mecanismo motor de recuperación. Al contrario, retirar dinero de la circulación sin tener un mejor control de la economía sumergida implica deprimir el consumo y la recaudación, con un efecto global empobrecedor a corto y medio plazo. No sabemos dónde puede cortar la curva de Laffer, pero febrero ha arrancado con una alarmante caída de consumos básicos, visibles hasta en la reducción del tráfico urbano.

2. Segundo error: no entender que el progreso radica en la diversificación de la economía. Retirar dinero significa concentrarlo en menos oportunidades de demanda e inversión. Un 90% de la población apenas dispone de margen para ahorro y consumo, más allá de lo básico y de sus pagos domiciliados. Hay que entender que solo las nuevas ideas sortean la competencia en precios y márgenes existentes. Atacar mercados exteriores sin nuevos productos es incongruente. Si todos produjésemos patatas, indiferenciadamente, los márgenes, salarios y empleos decaerían.

3. Tercer error: pretender estar en mercados exteriores sin haber privilegiado líneas de crédito para nuevo equipamiento con pago aplazado. Ahora es cuando lamentamos haber destinado más del 50% de los recursos crediticios al ladrillo y no a maquinaria que acondicionase nuestra producción a las variaciones en la demanda internacional.

4. Cuarto error: seguir permitiendo que más de 80.000 personas dispongan de poder de firma para la gestión del dinero público, sin control puntual y sin formación económica. Solo por sus virtudes políticas ya disponen de firma en su concejalía. Personajes de la industria como José María Castellano (ex-Zara) o especialistas en redes bancarias deberían estar al frente de la racionalización de este descomunal agujero, capaz de tragarse el IRPF recaudado sin la menor consideración. Por qué no se ha reducido el número de municipios como en el resto de los países vecinos es una explicación que se nos debe. Y lo malo, es que intuimos las razones políticas por las que no se ha hecho.

5. Quinto error: el cociente salario medio/precio m2 de vivienda sigue imposible de comparar con los países del norte. Lo que resta margen de ahorro y diversificación a nuestra economía, que entierra bajo ladrillos su renta disponible.

Lo que hemos de dejar claro a la poblacion es que ese PIB que pretendemos se resuelve con 6 millones de peronas sin ocupar, y que ese PIB acarrea un menor bienestar, frente al imparable crecimiento de las castas politicas y administrativas

6. Sexto error: considerar que la solución está en la reforma laboral y no en la supresión de la precariedad intelectual que la produce. Trabajando sobre las consecuencias no se arregla gran cosa. Una de las principales causas es nuestra carencia de dominio de idiomas y el escaso network internacional de nuestro país. Formación urgente en idiomas para titulados y potenciación de clúster industriales en lugar de sindicatos. Son estos clúster quienes deben gestionar esos recursos formativos. Sin duda, saben mejor hacia qué objetivos dirigirlos.

7. Séptimo error: la falta de criterio en la valoración de los activos inmobiliarios, que ha hecho demasiado lento el proceso de recuperación. Solo cuando suelo y vivienda terminada esté a su valor de reposición podremos dar por zanjada una crisis que aún tiene recorrido. El suelo urbanizado promedio en condiciones no especulativas no debería superar los 300 euros/m2 de repercusión y la edificación, los 1.000 euros/m2. Toda valoración por encima precisa de una tolerancia a la especulación, a la que no debemos exponer nuestra economía si no queremos repetir el episodio. La recalificación de lo colindante cuando el precio se calienta y el fomento de cooperativas han sido mano de santo en los países que manejan este recurso con maestría.

8. Octavo error: la sinrazón de apurar todos los plazos administrativos, contando ya con recursos de última generación y plantillas desproporcionadas. Esta espera, en algunos casos superior a dos años, devora el capital circulante de las empresas recién creadas. Es un vicio de nuestras administraciones que engendra pobreza, inseguridad y corrupción. Aplicando mi experiencia personal a distintos países europeos estamos en los últimos lugares, solo por encima de algunos del Este.

9. Noveno error: el anacrónico modo de registrar nuevas sociedades. En Inglaterra en solo 3 horas y por menos de 100 euros, por internet, podemos disponer de una sociedad con cuenta bancaria y dominio en la Red, con las mismas garantías que en España en un mes y 1.500 euros de coste medio. Y no parece que sea Inglaterra la que tenga que aprender de nuestros ingeniosos procedimientos. Parece que no, pero además de ahorrar un dinero que puede ir al corazón del negocio, ahorra un mes de salarios y gastos previos que no sirve para desarrollar el cometido principal sino al sostenimiento de costes parásitos sin desempeño fundamentado alguno.

En algunos aspectos, estamos mintiendo a nuestros ciudadanos y a nuestros acreedores sobre nuestras posibilidades reales. Nuestra deuda no tiene mas opción real que la renovación a su vencimiento, estamos a punto de fabricar una deuda perpetua que nunca redimiremos. Solo en la medida en que nuestro PIB, en algunos periodos, en vez de caminar, cabalgue, tendremos alguna oportunidad de reducción del principal. Lo que hemos de dejar claro a la poblacion es que ese PIB que pretendemos se resuelve con 6 millones de peronas sin ocupar, y que ese PIB acarrea un menor bienestar, frente al imparable crecimiento de las castas politicas y administrativas. El sistema tiende a deshacerse de al menos 3 millones de trabajadores por la vía de devolver a su pais de origen al que pueda, y de forzar a la emigración a mas del 50% de sus jóvenes titulados universitarios. Y ese otro remanente estructural inexportable, los otros tres millones, constituirá una nueva casta deprimida de parados de larga duración y obviada en todo discurso político. Existen, pero carecen ya de oportunidades de empleo y de derecho a pensión alguna, no se sabe ya qué hacer con ellos. Son el fruto del relevo tecnológico y de nuestra insana demografía, personas de las que nadie quiere saber nada.

Como Napoleon I seguiremos invocando un gobierno ejemplar en una sociedad que debe empezar a serlo. Hay trazas de que eso pueda ser, hay indicios de que empezamos a ser escuchados, al menos es lo que necesitamos para seguir creyendo que esta increíble sucesión de errores no desemboque en una tragedia griega. Sería un triste e injusto final para esta maravillosa tierra poblada de gentes, ahora confusas, que arrancando desde una Guerra Civil quiso alcanzar unas cotas de prosperidad que llegó a tocar con sus dedos, pero que al final, por culpa de consentirnos como somos, parece que el sueño se nos esfuma.

Félix Alarcón, hijo y hermano de víctimas de Paracuellos
"La izquierda ha sido incapaz de escuchar y poner fin a los odios cainitas de 1936"
Santiago Mata www.gaceta.es 12 Febrero 2012

Tras 40 años en Estados Unidos, el sacerdote Félix Alarcón percibe que "las cosas han cambiado poco". "Nos están perdonando la vida sin que les hayamos hecho ningún mal".

Nacido en Madrid en 1934, Félix Alarcón Hoyos es sacerdote desde 1963 y ejerció su ministerio en Estados Unidos durante 40 años. Su padre, Félix Alarcón Roldán, y su hermano Luis fueron fusilados en Paracuellos el 3 de diciembre de 1936. “Por 24 horas no se salvaron de morir, porque fue la penúltima saca de las que manejaba Carrillo”. Asegura que ahora percibe mejor que entonces los “odios cainitas” que perviven en España.

-¿Su padre no actuó en política?
-Era subdirector de la Compañía de Hilaturas Fabra y Coats. Lo amenazaron en el diario La Voz y la compañía le puso un seguro de vida con el que mi madre pudo pagar las deudas que adquirió durante la Guerra. Era muy cumplidor, lo debían tener fichado por su fidelidad al trabajo. En un registro vieron sus libros de espiritualidad religiosa, y unas castañuelas con la bandera de España que tenía mi hermana Pilar, y se los llevaron a los dos. Mi hermana fue condenada a limpiar letrinas durante toda la guerra.

-¿Y su hermano Luis?
-Lo detuvieron por ser falangista y en la prisión de Ventas se encontró con mi padre. De allí salieron el 3 de diciembre de 1936, con 62 más, hacia Paracuellos, donde los mataron. Imagino que morirían por el peso de los demás encima, porque no solían morir instantáneamente.

-¿Cómo lo vivió su madre?
-Durante la Guerra tuvimos el dolor grande de la incertidumbre. Una familia vecina nos apretaba el puño a través de la ventana como un signo más de amenaza. Mi madre, después de la Guerra, gastaría muchas horas en cuidar a la madre de esta familia, que tenía cáncer, para que su hija pudiese dormir cuatro horas al día. Jamás escuché en casa ninguna palabra de reproche, llevábamos nuestro dolor con gran silencio, tratando de sobrevivir. Mi madre no tuvo lágrimas, pero se quedó alopécica, fue su reacción fisiológica al dolor.

-¿Supo quiénes le denunciaron?
-Después de la Guerra, tres hombres de Hilaturas vinieron a casa y dijeron que venían a pedir perdón a mi madre. Mi hermana se lo dijo desde la puerta y ella contestó: “Diles que les perdono, pero que no entren en casa”.

-¿Les indemnizaron?
-Hubo algo de dinero que se repartió a las víctimas, pero era poco y se terminó pronto. Vivimos gracias al seguro de vida y yo a que obtuve una beca de 150 pesetas para estudiar Bachillerato, que sólo se mantenía si sacaba sobresalientes.

-¿Qué huella le quedó?
-Eran tiempos en los que lo aceptamos en silencio, nadie cuestionó el palo terrible de la vida. Tuve más niñez que los niños de ahora pero nací y crecí bajo el signo de la escasez, de no tener la figura de un padre conmigo. Hoy en mi madurez veo que las cosas han cambiado poco, y que en este país pueden seguirse produciendo las atrocidades que sufrió en el 36. Hay más dinero y la gente se toca el bolsillo antes de hacer cualquier locura, pero con esa excepción este es un país donde los odios siguen a flor de piel. Tengo la impresión de que una parte del país, la izquierda, que cunde muchísimo, nos está perdonando la vida a los que vivimos en otras percepciones contrarias, sin que les hayamos hecho ningún mal. Eso me desasosiega mucho.

-¿Por qué no se ha cambiado?
-Por la absoluta incapacidad de la izquierda de tener un mínimo de autoexamen, de autocrítica, de saber escuchar con el corazón, de ver las razones. Hay muchas cosas conjuradas contra la idea de un país libre, hay aquí unos odios cainitas horrorosos.

-¿Muy diferente a Estados Unidos?
-Hago esfuerzos por no odiar mis raíces y mis orígenes, pero después de 40 años en EE UU se me abrieron las fronteras del alma al ver cómo funciona una democracia.

-¿También la Iglesia olvidó a sus mártires?
-Se quiso renunciar a decir la verdad a cambio de que hubiera paz. Pero no ha habido paz. La verdad nos hará libres y la libertad es el gran don de un país. Václav Havel dijo que lo más obsceno es no decir lo que se piensa.

Cataluña
La Generalidad continúa discriminando el español en las subvenciones
La Administración autonómica hace caso omiso del Tribunal Constitucional y sigue considerando el catalán como lengua ‘preferente’ en la concesión de las ayudas a las empresas del ámbito de la cultura.
Redacción www.vozbcn.com 12 Febrero 2012

A pesar de que la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estauto estableció en junio de 2010 que la lengua catalana no puede ser considerada por la Generalidad como ‘preferente’ respecto al castellano, y que ninguna de las dos lenguas oficiales ‘en ningún caso pueden tener un trato privilegiado’, la realidad demuestra lo contrario.

Basta con observar la forma con que el Gobierno autonómico de Cataluña gestiona las subvenciones para constatar que la preferencia del catalán es absoluta, sistemática y permanente. Además, esta es una situación que se ha venido produciendo tanto con el anterior Ejecutivo autonómico (en manos de la coalición formada por PSC, ERC, e ICV-EUiA), como por el actual (CiU).

Medios de comunicación, publicidad institucional, ayudas a los escritores
En los últimos meses la Generalidad ha otorgado multimillonarias ayudas a fondo perdido a los medios de comunicacion privados con la única condición de estar escritos en catalán. Por ejemplo, únicamente la Consejería de Cultura otorgó, con este criterio, más de diez millones de euros a diarios impresos durante el año 2010, algo más de tres millones de euros a los medios digitales, y 2,8 millones de euros a las radios y televisiones.

El montante total de las subvenciones otorgadas a lo largo de 2011 todavía no se conoce, más allá de algunas predicciones. Como muestra, la convocatoria del Departamento de la Presidencia de la Generalidad de julio pasado, que anunció el reparto de 6,8 millones de euros a medios de comunicación. Eso sí, ni uno solo de esos euros irá a parar a los diarios editados en castellano en Cataluña.

La lista de casos similares en las que el español está vetado es larga y abarca todos los ámbitos: publicidad institucional (especialmente los medios en catalán del Grupo Godó), comunidades catalanas en el extranjero, ayudas a los escritores, etc. De hecho, esta realidad, lejos de corregirse para evitar la discriminación lingüística en el acceso a las subvenciones de la Generalidad, continúa produciéndose. Como muestra, solo hay que ver las últimas convocatorias realizadas por el Ejecutivo autonómico.

Galerías de arte
El pasado 24 de enero el Departamento de Cultura, a través del Instituto Catalán de las Empresas Culturales (ICEC) -antes Instituto Catalán de la Industrias Culturales (ICIC), anunció una nueva convocatoria de subvenciones para ‘actividades de difusión y promoción del sector de las artes visuales de carácter profesional en Cataluña’.

Estas ayudas están destinadas a sufragar las actividades realizadas entre el 1 de octubre de 2011 y el 30 de septiembre de 2012 por las galerías de arte domiciliadas en Cataluña, y la dotación económica de las mismas depende del interés cultural, la incidencia en el público, el lugar de residencia de los artistas, y el grado de innovación, entre otros criterios. Como ya es costumbre, uno de los requisitos para optar a las subvenciones es que ‘la lengua utilizada en la realización del proyecto deberá ser, como mínimo, el catalán’.

Editoriales
Ese mismo día, el ICEC convocó otras dos subvenciones, en esta ocasión destinadas a la producción editorial, en general, y a la edición de libros de especial interés cultural. En ambos casos, los destinatarios son las empresas editoriales establecidas permanentemente en Cataluña, y los libros que se pueden acoger a las ayudas deben haberse publicado entre diciembre de 2011 y noviembre de 2012. El importe de la subvención puede llegar hasta el 50% del precio de venta unitario al público, hasta un máximo del 30% del coste de la producción total.

En este caso, es requisito imprescindible que el libro esté escrito en catalán u occitano, y que la editorial haya publicado un mínimo de diez títulos en catalán en el año anterior al de la concesión de la subvención. Además, si se trata de una traducción, esta debe haberse publicado antes o simultáneamente a la edición en castellano.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Acabar con la desesperación
Santiago Rey Fernández-Latorre La Voz 12 Febrero 2012

Asco. Esa es la palabra que más se repite estos días para definir lo que está pasando en un país abandonado al despropósito. En la peor situación que se haya vivido nunca en Galicia y en España, la valentía y el coraje han desaparecido por la puerta de atrás, mientras cobra presencia omnímoda un doble juego inadmisible, que se ensaña con la clase media, pero mantiene y acrecienta inservibles estructuras de la Administración y opulentos privilegios de los que deberían ser servidores públicos.

La ineficiencia y la irresponsabilidad han sido los denominadores comunes desde que empezó la crisis, y sus consecuencias están bien a la vista: las empresas en la asfixia, el desempleo en tasas inasumibles, las expectativas de los jóvenes totalmente desbaratadas y gran parte de las familias con notorias dificultades de supervivencia.

¿Y se ha hecho algo para aliviar el sufrimiento de la gente? Nada. Las respuestas del aberrante Gobierno anterior y de los que hoy asumen responsabilidades en España y Galicia han sido siempre las mismas: recetar más recortes y más renuncias a la sociedad, hasta hacerla bajar a la fuerza varios escalones camino del empobrecimiento.

Ni han apoyado como deberían a las empresas, ni han garantizado prestaciones y servicios, ni han estimulado el consumo y el movimiento económico. Sí han subido los impuestos y el precio de los servicios básicos; sí han desangrado la economía satisfaciendo la voracidad de los especuladores internacionales. En definitiva, sí han pasado a la clase media, hasta arruinarla, una portentosa factura que en absoluto le corresponde.

Ahora -no hay más que verlo en Galicia- vuelven a la carga los políticos con más atentados contra el bolsillo de una gran parte de la sociedad. Los empleados de la sanidad y la educación y el resto de los funcionarios, ya machacados, se enfrentan a nuevos ajustes, mientras en las alturas continúa el desfile de fastos, oropeles y despilfarros pagados con dinero público.

Ese es el doble juego insostenible. Galicia derrocha presupuesto en innumerables alquileres de oficinas públicas y edificios innecesarios, repartidos por Santiago, por todas las demás ciudades y comarcas del país e incluso por el exterior, como se acaba de ver con las pseudoembajadas prácticamente inactivas de Miami, Bruselas o el palacete de la Casa de Galicia en Madrid. Una administración responsable y preocupada por el gasto no permitiría de ningún modo ese caro minifundismo administrativo, como tampoco se empecinaría en continuar adelante con el millonario dispendio del Gaiás, repleto de gastos de obra y mantenimiento pero vacío de contenido y de gente. Bien podrían ir para allí todas las oficinas ahora desperdigadas, para darle alguna utilidad a nuestra más flamante y majestuosa ruina.

Pero, con ser grande, no es esa la única equivocación de este y los anteriores Gobiernos de Galicia de cualquier color. Tras dejar que se hundiesen sectores claves como el pesquero, el agrario, el lácteo o el naval, se ha instaurado una política de remiendos tan desnortada que la sociedad no puede más que quedarse atónita cuando conoce que se destina dinero público a proyectos irreales y fallidos como el de Manzaneda. O cuando se apoya sin ningún tipo de explicación a empresas inviables e insolventes, dando oxígeno a experimentos quebrados, como sucede en la industria y en algunos medios de comunicación.

Ni explicación ni estrategia ni propósito de enmienda. El Gobierno gallego sigue empecinado en recortes a la clase media, en dejar famélicas a las universidades y en estrechar servicios esenciales como la sanidad y la educación.

No ha aprendido siquiera del mejor ejemplo que están dando los empresarios cuando, en las peores circunstancias, se fajan para superar la crisis sin beneficios ni créditos, ni más armas que su determinación y tenacidad en la lucha contra las adversidades.

Quienes pagan la factura de la crisis no pueden entender esa actitud. Ni cómo se ahonda en la contraria, con más gastos superfluos generados por la hipertrofia de todas las administraciones. En los tiempos de la era digital, crecen como hongos las delegaciones de organismos y sus ventanillas sin ninguna lógica ni coordinación o sinergia entre ellas. Oficinas de la Xunta, del Ayuntamiento, de la Diputación, de los ministerios, consellos de contas y consultivos, valedores... Todos enmarañan la burocracia hasta hacerla insoportable, además de inasumible económicamente para el erario y para el contribuyente.

Si están buscando realmente dónde ahorrar los 40.000 millones que hacen falta para arreglar las cuentas públicas -es decir: rebajar el déficit y pagar los altos intereses que fijan los gigantes de la especulación financiera internacional- es en esa partida de gastos superfluos donde hay que entrar a saco, y no en el bolsillo de los consumidores.

Al Estado todavía le quedan muchos lugares donde tocar para hacerse eficiente. Porque nada ha hecho, de momento, para acabar con instituciones superfluas, como las diputaciones provinciales; redundantes, como el Senado, o propagandísticas, como las televisiones públicas. Tampoco ha acometido siquiera el paso de fusionar municipios incapaces de sostenerse. Y no lo ha hecho por razones electoralistas y localistas, pero también porque la desaparición de corporaciones locales significa la pérdida de numerosos puestos de concejal.

Por eso resulta intolerable el doble rasero que aplican los políticos y los que revuelan a su alrededor, como los sindicatos. Y bochornosa su forma de repartirse las prebendas. Se acaba de ver, sin ir más lejos, en el traspaso de poder de padre a hijo en Ourense. Ante el silencio o incluso el aplauso de muchos, se ha disfrazado de simple apariencia de democracia la consumación de una herencia de naturaleza puramente caciquil.

Ese desprecio por la democracia se observa incluso en el funcionamiento de la Unión Europea, con un parlamento decorativo, una estructura inoperante, un coste verdaderamente obsceno y un poder cuasi-dictatorial que se han arrogado porque sí Alemania y Francia.

Mucho deberán hacer quienes allá y aquí practican estas nefastas artes para recuperar, siquiera someramente, la confianza de una sociedad cada vez más decepcionada y molesta con su clase política.

La perdieron, desde luego, los anteriores gobernantes que fueron de aberración en aberración hasta dejar el país postrado y empobrecido, al borde de la intervención y a merced de los depredadores financieros. La perdieron también quienes exacerbaron sus ansias nacionalistas y separatistas hasta llegar a la desfachatez de permitirse señalar supuestas líneas rojas al Estado. Y poco hacen por conservarla quienes, después de clamar en la oposición, ahora en el Gobierno no son capaces siquiera de ponerse de acuerdo entre ellos en las cuestiones más elementales para iniciar la revitalización del país.

Con la oposición ausente y ocupada en sus esperpénticas guerras intestinas, España se hunde en el desastre y la decadencia, al borde del estallido social, mientras mangonean a sus anchas los halcones de la banca. Algunos, que solo ven la crisis que padecemos como un festín para sus garras, se han aprovechado bien de la situación y de la ineptitud del gobernador del Banco de España, y pretenden adueñarse a precio de ganga de mercados que les rehuían. Otros, con salarios más altos que el valor de sus entidades, se van para casa ahora con las bolsas repletas, a la espera, curiosamente, de más privilegios y homenajes.

Ni siquiera en eso se ha conseguido ofrecer a los ciudadanos algún ejemplo de dignidad. Mientras en el Reino Unido se retiran distinciones a quien pierde la reputación por su conducta, aquí se premia con las más altas a quienes no solo no las merecen, sino que deberían pagar, como en Islandia, por sus responsabilidades.

Pero el tiempo se ha acabado. Es hora de que los responsables de la gestión pública pongan fin a sus aberraciones, asuman su liderazgo y busquen soluciones en lugar de parches. Ni Galicia ni España ni Europa pueden esperar más. Hay que acabar con el asco.

Promesas incumplidas y cumplimiento de pactos vergonzantes.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 12 Febrero 2012

¿Cuál será la excusa del Gobierno esta vez? Quizás el que su dedicación plena está en la lucha contra la crisis y el desempleo. Pero eso ya no vale. La realidad es que el Gobierno del PP está demostrando hacer una política continuista en materia anti terrorista de la del anterior Gobierno de Zapatero y Rubalcaba. Esta semana, casi de un modo subrepticio, nos hemos enterado que uno de los etarras acercados por Rubalcaba a cárceles cercanas de el País Vasco, se le ha aplicado el tercer grado en lo que se conoce como régimen "Cenicienta" por aquello de tener que volver a casa, véase la cárcel a una determinada hora a pernoctar. O sea, un tercer grado sin que haya habido causa que lo justifique.

Según el actual Ministro de Interior el Sr. Fernández Díaz, va a impulsar lo que se denomina "vía Nanclares", a aquellos presos que se acojan a lo que establece la Ley "arrepentirse de su pasado, pedir perdón, pagar las indemnizaciones". Que se sepa, el etarra Pérez de Nanclares condenado por el asesinato del Guardia Civil D. José San Martín Bretón en 1992, ni ha pedido perdón a la familia de su víctima, ni esta ha recibido ningún tipo de indemnización. En cuanto al arrepentimiento, no basta con decirlo sino que debe haber una declaración clara y pública de condenar a ETA y sus métodos terroristas, pedir su disolución y pedir perdón expreso a la familia. Una grabación en vídeo y su difusión por todos los medios de televisión en horario de máxima audiencia sería algo apropiado.

La concesión de este tercer grado ha sido de forma sorpresiva y con la connivencia de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que no se ha opuesto a esta medida en el pequeño plazo legal de cinco días que se da tras la comunicación. Estamos pues ante una política de hechos consumados en los que el PP prosigue el camino de los acuerdos pactados entre el PSOE-PSE-Gobierno y ETA. Muy lejos quedan las promesas de campaña electoral sobre la iniciativa para la ilegalización de BILDU y AMAIUR y la firmeza en la lucha anti terrorista. Muy lejos quedan las palabras de apoyo a las víctimas del terrorismo, una vez más agraviadas y ninguneadas por razones meramente partidistas y de oportunismo electoral. Muy lejos queda la dignidad de un partido que, pese a todo, sigue apoyando a un PSE dispuesto a pactar con ETA y secundar sus reivindicaciones de independencia para El país Vasco y Navarra.

Es lamentable el que el PP haya defraudado tan pronto la ligera esperanza quelos ciudadanos, las víctimas de ETA y del 11M habían depositado en sus promesas. Está claro que son promesas incumplidas y que nunca estuvo en el ánimo del Sr. Rajoy ni del PP cumplirlas. Se ratifica el viejo dicho de "prometer y prometer hasta conseguir y una vez conseguido, olvidar lo prometido". Esto es simplemente una constatación de que España tiene una casta política sin escrúpulos, donde el entendimiento entre partidos es total y solo escenifican una disensión ficticia para representar una farsa que convenza al crédulo electorado. Y lo peor es que los ciudadanos estamos siguiendo este despreciable juego.

Ningún etarra merece lograr beneficios penitenciarios y menos por el simple hecho de haber firmado un formulario administrativo sin ninguna clase de publicitación en los medios, y sin ni siquiera haber hecho un acto público de contrición ni de pedir perdón a sus vícitimas. Este etarra, como tantos otros como Troitiño, de Juana Chaos, Josu Ternera y una larga lista, gozan de una libertad consentida e injustificable. Y el responsable no es otro que el Gobierno de España, antes del PSOE y ahora del PP. Tanto monta, monta tanto.

Es nuestro deber como ciudadanos y por nuestra conciencia, exigir al Gobierno que deje de beneficiar a ETA y a sus asesinos, que cumpla con su misión de detener a los fugados de la Ley y los devuelva a las cárceles de donde nunca debieron salir. Es nuestro deber exigir que el PP cumpla con sus promesas, porque si no lo hace será cómplice y se pondrá en plan de igualdad con los que defienden la indignidad y las vías alternativas para lograr sus objetivos.

ETA ni se ha disuelto, ni ha entregado las armas, ni sus presos han mostrado algún signo de piedad o de arrepentimiento real, sino todo lo contrario. Firmar un formulario lo haría cualquiera que vea en ello una oportunidad para escapar de las rejas, e incluso, llegado el caso, imitar a sus camaradas terroristas y evadirse. ¿Por qué confía el Gobierno en que van a cumplir con el régimen de libertad tan generosamente dado? Basta de mentiras. Esperemos que no lleguen a ser verdad aquellas palabras de Rubalcaba de "no nos merecemos un Gobierno que miente".


De Pagazaurtundua a Gesto por la Paz
Memoria para luchar por las víctimas; por Ángeles PEDRAZA
Ángeles PEDRAZA La Razón 12 Febrero 2012

Está claro que muchos quieren borrar de un plumazo una historia de drama y dolor que dura más de cincuenta años. Es más fácil hablar y aceptar un supuesto final de la violencia de ETA para aquellos que no han sufrido en su piel o en la de sus seres queridos el zarpazo de la barbarie asesina y terrorista. ¿Puede haber un final del terrorismo si quedan más de 300 casos sin resolver? ¿Puede haber un final de ETA si sigue habiendo pistoleros armados en Francia y España? ¿Dónde estaba la izquierda abertzale en la manifestación de ayer? Ojalá algún día las víctimas podamos encabezar una manifestación multitudinaria celebrando que se ha derrotado a los asesinos. Que ha habido vencedores y vencidos. Pero, de momento, la amenaza terrorista continúa. Al igual que el miedo y el recuerdo. Que dejen de pisotear de una vez la memoria y la dignidad de todos los que han caído.

Ángeles PEDRAZA
Presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo

Gesto de dignidad
editorial El Correo 12 Febrero 2012

La coordinadora pacifista no volverá a manifestarse, pero sus integrantes seguirán activos por la convivencia y la libertad

La última manifestación convocada por Gesto por la Paz se convirtió ayer en Bilbao en la expresión de un triunfo compartido -el desistimiento de ETA-, pero también en un acto de reconocimiento a la tarea desarrollada por cuantas personas han encarnado de manera genuina los ideales del pacifismo nada menos que durante este último cuarto de siglo. Gesto ha sido, durante todo este tiempo, la referencia y el vínculo que miles de vascos necesitaban para dar forma y exteriorizar sus sentimientos y convicciones frente a la barbarie terrorista. Su propósito siempre fue sacudir conciencias desde la ética de la paz para desterrar de la sociedad vasca esa otra ética, la de la violencia, que había penetrado en el universo colectivo y en la conducta individual fomentando la indiferencia frente a la injusticia extrema, la justificación remota de cada asesinato y la banalización del terror en nombre de la historia. Gesto ha sido una realidad valiente y fecunda. Su valentía se materializó en el lazo azul que tanta gente se atrevió a exhibir, convertido en símbolo de reivindicación de la dignidad humana frente a una dictadura terrorista que secuestraba demasiadas voces en Euskadi mientras sometía a personas indefensas a un atroz cautiverio. Su fecundidad ha contribuido a deslegitimar la violencia, aportando principios y criterios que forman parte de una cultura democrática que se ha ido abriendo paso hasta obligar a ETA al cese definitivo de sus actividades terroristas. Se trata de un bagaje de valores y posturas que Gesto ha brindado a la sociedad vasca sin que en su ánimo existiera nunca un afán expansivo o de influencia directa sobre la actuación de las instituciones o respecto al devaneo partidario. Un bagaje redactado a conciencia cuya propiedad nunca ha reivindicado Gesto en exclusiva, pero que necesita de sus mujeres y hombres para que el sentido más profundo de la paz no se desvanezca en ausencia de violencia. Porque para que Euskadi no se acomode en el olvido, la ciudadanía vasca comparta un relato común sobre lo ocurrido, la convivencia fluya sin resquemores ni ángulos oscuros y nadie ose reclamar en el último momento concesiones de orden político a cambio de una paz definitiva, será mejor que todos podamos seguir contando con quienes ayer dieron su ciclo de movilizaciones por cerrado. Un digno final para una trayectoria de dignidad.

Relatos
JOS JUARISTI ABC  12 Febrero 2012

ANDAN muy preocupados los partidos vascos de la izquierda (de la constitucionalista y de la abertzale) con la cosa del «relato». Es decir, de cómo se va a contar a las generaciones futuras lo de ETA, quién empezó, quién tuvo la culpa, cómo se reparten las responsabilidades y todo eso. El jueves, tras conocerse la sentencia de inhabilitación contra el juez Garzón, Cayo Lara se planteaba otra cuestión retórica del mismo género: «Vamos a tener dificultades para explicarles a nuestros hijos que los buenos fueron condenados y los malos no se han sentado en el banquillo». ¿Dificultades? ¿Qué dificultades? No parece que Cayo Lara haya tenido dificultades para exponer la síntesis de su relato, es decir: «los buenos fueron condenados y los malos no se han sentado en el banquillo». A partir de ahí, todo es tarea literaria de amplificación y adorno.

El problema no es explicar. Cayo Lara explicará la inhabilitación de Garzón a sus hijos o a los hijos de IU en general como ahora la está explicando, como un cuento de buenos y malos, donde está claro quiénes son los buenos, y, en cuanto a los malos, algo se inventará, pues los imputados en la trama Gurtel no sirven: ya se han sentado o se sentarán en breve en el banquillo. Pero encontrar malos nunca ha sido difícil para IU, que dispone para ello del vasto repertorio tradicional de la maldad polifacética del Sistema: gobiernos, patronales, magistrados, obispos, plumas mercenarias y otros consumidores habituales de champán.

El problema no es explicar, sino alcanzar una explicación que contente a todos, y eso es, ni más ni menos, lo que se ha propuesto el conglomerado de la izquierda vasca. ¿Qué es la izquierda vasca? Un batiburrillo de partidos, coaliciones, plataformas y movimientos sociales divididos y enfrentados entre sí en todo menos en lo que constituye el dogma fundamental de toda izquierda: que el mundo se divide en buenos y malos, y que los buenos siempre son de izquierda. Desde esa premisa, la construcción de un relato de consenso es imposible, porque una parte de la izquierda piensa que los malos en la historia del terrorismo etarra son precisamente los que la otra parte tiene por buenos.

El buenismo a toda costa, esa patología terminal del izquierdismo, que ya era a su vez una enfermedad senil de la izquierda, se ha encontrado en el ámbito vasco con una aporía predecible. El síndrome del relato no es más que una manifestación local y anacrónica de la operación zapaterista de la Memoria Histórica. Ésta funcionó satisfactoriamente para la izquierda porque, al proyectar sobre el presente el fantasma de la guerra civil, consiguió dividir a los españoles en buenos y malos, sin regulares posibles. Ahora bien, en el laboratorio vasco, el asunto se complica, porque ETA ha matado socialistas y socialistas vascos organizaron el GAL. Si persisten en la sinrazón del relato único y consensuado, tendrán que retrotraerse fatalmente a la Memoria Histórica del franquismo. O sea, buscarán al Malo original y último en un régimen que, en teoría, habría perseguido por igual al socialismo y al nacionalismo vasco. Pero ese expediente ya ha fracasado en España, como lo han probado las últimas elecciones generales, a pesar de que Cayo Lara no se haya enterado.

La Ira de Barcelona
“Estamos jodidos”

www.vozbcn.com 12 Febrero 2012

‘En política, la representación es el acto mediante el cual un representante (sea este gobernante o legislador) actúa en nombre de un representado (elector en el caso de las democracias) para la satisfacción de sus intereses‘ (fuente: Wikipedia).

Nuestra Constitución, en su artículo 23, así lo recoge: ‘Los ciudadanos tienen el derecho de participar en los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes libremente elegidos, en elecciones periódicas por sufragio universal’. Cuando el representado desea controlar y exigir que el gobernante cumpla con sus responsabilidades, surge el problema. Los medios, en este caso, son limitados y, en definitiva, de facto y para el caso que considere que no ha cumplido, sólo le queda esperar a castigar a su partido político en las siguientes elecciones. No importa, para nada, si el representante se ha demostrado incapacitado para su cargo en repetidas ocasiones.

¿Ha servido con objetividad los intereses generales desde su elección como alcalde de Barcelona el señor Xavier Trias (CiU) tal como le exige la ley? De igual manera, ¿se ha movido en su actuación por los criterios de eficiencia y servicio a los ciudadanos, actuando de conformidad con los principios de transparencia y de participación que le exige el derecho vigente?

Realicemos, aunque sea someramente, un recorrido por su actuación desde que ocupara el cargo como máximo representante de los ciudadanos en su Ayuntamiento, allá por el mes de julio de 2011, hace apenas ocho meses; se trata, en general, de titulares de noticias aparecidas en prensa –juzguen ustedes-:

- 27 de julio: El Ayuntamiento de Barcelona utiliza el catalán como única lengua de integración de los niños inmigrantes (La Voz de Barcelona).
- 27 de julio: Ramón Simó, nuevo director, ‘a dedo’ del festival Grec (El País).
- 6 de septiembre: Trias dice que “no permitirá la alteración del modelo lingüístico en Barcelona” (E-notícies).

- 16 de septiembre: Xavier Trias entierra el modelo de guarderías públicas en Barcelona (El País).
- 20 de septiembre: Trias privatizará la gestión del anillo olímpico 20 años después de los Juegos Olímpicos (La Vanguardia).
- 28 de septiembre: ‘Tijeretazo’ de dos millones en becas de comedor en Barcelona (El País).

- 21 de octubre: 39.400 euros en multas lingüísticas en la ciudad de Barcelona durante los seis primeros meses del año (La Voz de Barcelona).
- 15 de noviembre: El gobierno de Trias no renueva las atracciones del Tibidabo (El País).
- 24 de noviembre: El precio de la T10 aumentará un 10% a partir de enero (El Periódico).

- 25 de noviembre: PSC y ICV-EUiA critican la decisión de Trias de instalar una pista de hielo en la Plaza de Cataluña (El Debat).
- 29 de noviembre: Trias gasta el 20% más que Hereu en Navidad (El País).
- 30 de noviembre: La acumulación de dietas dispara más del 40% el sueldo de varios ediles (El País).

- 5 de diciembre: El monumento a los castellers ha costado 700.000 euros (E-notícies).
- 14 de diciembre: El Ayuntamiento de Barcelona premia a Òmnium Cultural en su 50 aniversario (La Voz de Barcelona).
- 15 de diciembre: Trias asegura que Barcelona no renunciará a los juegos de invierno de 2022 (La Vanguardia).

- 21 de diciembre: El Ayuntamiento de Barcelona estudia privatizar Parques y Jardines (Público).
- 9 de enero de 2012: La Barcelona de la brecha social: la desigualdad aumenta en la ciudad y la diferencia de rentas según el barrio se dispara (El País).
- 10 de enero: Multado por indigente: el Ayuntamiento de Barcelona sanciona cada día a tres personas por dormir en la calle (El País).

- 11 de enero: Barcelona: suben el billete del metro y se reparten 800.000 euros en dietas (El Confidencial).
- 11 de enero: Cobra 5.500 euros al mes por dirigir un centro de arte que no existe [dependiente del Ayuntamiento] (La Vanguardia).
- 26 de enero: Entidades sin lucro exigen a Trias que no privatice los equipamientos (El Periódico).

- 26 de enero: Trabajadores de TMB se manifiestan en Barcelona contra los recortes (El País).
- 31 de enero: El TSJC condena TMB a indemnizar más e 600 conductores (E-notícies).
- 31 de enero: Standard and Poor’s rebaja la deuda [del Ayuntamiento] (20minutos).

- 8 de febrero: La operación Spanair le costó 50 millones al Ayuntamiento de Barcelona (La Voz de Barcelona).
- 9 de febrero: Del Canódromo a un proyecto de vuelo gallináceo: Moritz Küng, el director cesado del centro de arte contemporáneo fallido, acusa a los políticos de malgastar más de cuatro millones de euros (La Vanguardia).

En resumen, la política de Xavier Trias al frente del Consistorio barcelonés, objetivamente, se puede resumir en: privatizaciones -transfiriendo el patrimonio municipal de todos al poder económico-, identidad -manteniendo una política basada en criterios etnolingüísticos-, recortes a los ciudadanos -desmantelando, en una escalada sin precedentes, el Estado de bienestar- y opacidad -entre otras cosas, no sabemos qué retribución total recibe el alcalde y toda la pléyade de altos cargos que le acompañan en el Consistorio y en el conjunto de empresas que forma el grupo del Ayuntamiento de Barcelona-.

Si a lo anterior superponemos las políticas neoliberales que desde el Gobierno de España y desde la Generalidad de Cataluña venimos sufriendo las mayoría de ciudadanos, la situación para el conjunto no puede ser más desolador. Hace unos días, el señor alcalde manifestaba, a propósito de la fallida operación de Spanair que “hemos de ser capaces de dirigir el aeropuerto sin depender de Madrid. Si hemos de estar sometidos a las necesidades y a las conveniencias de AENA, estamos jodidos”.

Pareciera, a la luz de tales declaraciones, que uno de los principales actores del desastre, de pronto, se hubiese convertido en víctima como por arte de magia. Son las cosas de los nacionalistas y su eterno enemigo imaginado exterior al que achacan, recurrentemente, las culpas de todo para ocultar sus propias responsabilidades. ¡No debería comportarse como un trilero, ni utilizar leguaje tan soez, señor alcalde; no olvide qué representa y por qué tiene usted el tratamiento de Excelentísimo Señor!

‘En noviembre de 2011 una líder vecinal, María Ruiz Martos, del barrio de la Prosperitat de Barcelona rechazó, de manos del propio Xavier Trias, en el Salón de Ciento del Ayuntamiento de Barcelona la Medalla de Honor del Consistorio en protesta por los recortes producidos en la sociedad catalana. María Ruiz Martos, conocida en el barrio como Maruja, había sido propuesta por las entidades del distrito de Nou Barris en reconocimiento a su trayectoria en defensa de los derechos vecinales, y formaba parte de la veintena de galardonados. Ruiz declinó la medalla que iba a entregarle el alcalde de CiU, al considerar que recibirla “de los mismos que están recortando los derechos por los que había luchado no era lo más idóneo”, y abandonó el acto con los familiares que le acompañaban’ (fuente: Wikipedia).

Efectivamente, Maruja –no hay nada como la experiencia de décadas en la lucha reivindicativa para verlos venir- ya lo tenía claro en noviembre: parafraseando al señor Trias, los ciudadanos de Barcelona “estamos jodidos”, sí, pero por usted y sus políticas; ¡y aún nos quedan más de tres años para las próximas elecciones!


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