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Recortes de Prensa   Miércoles 22  Febrero 2012

 

¿Qué corrompe más el poder o la militancia en un partido?
Francisco Rubiales Periodista Digital 22 Febrero 2012

“El poder sólo hace inmorales a los que ya lo eran antes”. La frase, certetra, se le atribuye a Juan Barranco, alcalde socialista de Madrid entre 1986 y 1989. Todos asumen que "el poder corrompe", pero pocos admiten que lo que realmente corrompe es la militancia en un partido político. Si los políticos se corrompen cuando gestionan el poder, es porque ya estaban previamente corrompidos dentro de sus respectivos partidos.

La sentencia "El poder corrompe" es universalmente asumida y forma parte ya de nuestra cultura política, pero detrás de esa frase hay una verdad todavía más estremecedora, que nadie admite: lo que realmente corrompe es la militancia en un partido político.

La senda que conduce a la corrupción y al abuso de poder se inicia muchas veces cuando un ciudadano decide militar en un partido político, en algunos casos con buena fe, con deseos de ayudar, pero ignorando que penetra en un espacio peligroso, regido por leyes y reglas profundamente antidemocráticas y escasamente éticas, incompatibles con la dignidad humana y el verdadero progreso.

La incompatibilidad de los partidos políticos con la democracia está fuera de toda duda. La democracia es el gobierno de los ciudadanos, pero los partidos desplazan al ciudadano y son ellos los que controlan el poder, en régimen de monopolio. La democracia establece una densa red de controles y contrapesos cuyo objetivo es limitar el poder de los partidos y del gobierno, pero los partidos se encargan de desmontar y manipular, desde dentro del sistema, esa red para que so poder sea lo más ilimitado posible. La democracia es transversal y horizontal, mientras que los partidos políticos son verticales. La democracia es transparente y está al servicio de la verdad, mientras que los partidos son opacos y están al servicio del poder, utilizando, si fuera necesario, el engaño y la manipulación. El objetivo de la democracia es el bien común, pero el de los partidos es el poder y el control y disfrute de ese poder.

De los partidos políticos actuales cabe esperar jugadas tan inmorales como la reciente filtración hecha en Bruselas a la agencia de noticias Reuter por unos funcionarios anónimos, que, con toda seguridad, son miembros del PSOE. Esa filtración, que acusa al gobierno de Rajoy de estar falseando las cuentas y aumentando artificialmente el déficit para justificar recortes, subidas de impuestos y una dura reforma laboral, daña la imagen y la credibilidad de España, anteponiendo claramente los intereses de un partido concreto, plagado de corrupción, al bien común y al interés general de los españoles. Se trata de actuaciones corruptas, realizadas por corruptos que creen en los rastreros y antidemocráticos principios de que "el fin justifica los medios" o que "todo vale en política".

Los fundadores de la democracia lo tenían claro y rechazaban los partidos políticos porque los consideraban poco menos que organizaciones mafiosas e incapaces de anteponer el bien común a sus propios intereses. Así pensaban Robespierre, Dantón y casi todos los teóricos y revolucionarios franceses de finales del XVIII. El rechazo a los partidos todavía era más intenso en Jefferson y casi la totalidad de los fundadores de la primera gran democracia del mundo: los Estados Unidos de América, conscientes de que los partidos políticos ponían en peligro el sistema porque tendían a apoderarse del Estado, a monopolizar el poder y a someter a los ciudadanos.

Cuando entras como militante en un partido te das de lleno con un mundo siniestro donde los valores están trastocados. Allí no se hace carrera sirviendo a la verdad y a la propia conciencia, sino sometiéndose a los criterios y deseos del líder. Cuando cometes un error, alguien te dice al oído: "mejor olvídalo porque no te conviene que se sepa y si se publica perjudicaría al partido". Así nacen los grandes cánceres internos que convierten a los partidos en auténticas escuelas de gregarios mediocres sometidos y, en algunos casos, de déspotas, corruptos y hasta delincuentes. Siempre hay alguien en el partido que te dice que "la ropa sucia se lava en casa", mientras que otros proclaman ideas tan antidemocráticas como aquella de que "el fin justifica los medios", que "en política vale todo" o que "al enemigo ni agua". Cuando los partidos han llegado a implicarse en demasiadas irregularidades y corrupciones, las élites empiezan a desconfiar de todos los que permanecen limpios y les obligan a participar directamente en el festival de los despropósitos y arbitrariedades. Implicar a todos es un método que genera seguridad en el colectivo porque, de algún modo, garantiza el silencio. Es el mismo método que utilizaba Al Capone cuando obligaba a sus más cercanos colaboradores a cometer crímenes con sus propias manos, asegurándose así su lealtad y silencio.

Con esa terrible filosofía, suprimiendo la verdad y el debate libre y practicando una falsa lealtad, que en realidad es un vergonzoso y cobarde sometimiento al líder, los partidos forman a los que posteriormente, cuando ganan las elecciones, asumen las más altas responsabilidades del gobierno y se encargan de dirigir la nación. Es imposible que los militantes de un partido autoritario y vertical practiquen la democracia cuando alcanzan el gobierno. Valores democráticos como la igualdad, la verdad, la limpieza y la Justicia saltan por los aires porque los militantes, después de tanto tiempo pegando carteles y sometidos a las privaciones de la lucha partidista, se consideran con derecho a ser los privilegiados y a ser compensados. Más que demócratas auténticos, los que llegan al poder suelen ser peligrosos verticalistas totalitarios, ansiosos de poder, ávidos de privilegios y perfectamente entrenados para imponer su voluntad a los demás, casi todos ellos ya corrompidos por haber suprimido previamente la verdad, la libertad, la transparencia y el debate de sus respectivas vidas de militantes.

La verdad interna de los partidos es impresentable y amarga, pero irrefutable: si un militante decidiera votar en conciencia, decir la verdad en los debates internos, apoyar al que tenga razón, respetar la soberanía de los ciudadanos y defender la verdadera democracia y los valores, su carrera política quedaría liquidada en un instante.

Algunos políticos protestan cuando algunos pensadores y ciudadanos afirman, generalizando, que los políticos son corruptos, pero no tienen razón porque, aunque ellos no hayan caído en la corrupción, son cómplices activos y cobardes de muchos de sus compañeros de filas que sí son corruptos o que se han enriquecido sin justificación. El no denunciarlos, el permanecer en el partido sin abandonarlo, conscientes de que esos comportamientos colisionan con la decencia y la democracia verdadera, les hace también a ellos corruptos y enemigos de la democracia.

Juan Barranco sabía lo que decía cuando afirmó aquello de que "El poder sólo hace inmorales a los que ya lo eran antes”. La verdad es que la inmensa mayoría de los que llegan al poder hace ya mucho tiempo que convivían con la corrupción.

Voto en Blanco

Arquímedes y la izquierda
J. A. Gundín La Razón 22 Febrero 2012

Arquímedes de Siracusa, que era un griego de los que no trampeaban las cuentas, formuló un principio científico que de aplicarlo a las manifestaciones sindicales y estudiantiles de estos días lo enunciaría así: «Cuando la izquierda se sumerge en la oposición, el empuje que ejerce sobre la calle es igual al peso del poder perdido».

Es matemático: en cuanto el PSOE sale del Gobierno, las calles se calientan y ese magma que bulle a su siniestra se despereza de la siesta para salvarnos del capitalismo. Sindicalistas, «indignados», actores cejijuntos, amigos de Garzón, feministas a tiempo completo y pacifistas a tiempo parcial, intelectuales orgánicos, coros y danzas mediáticos, «okupas», antiglobalizadores, asociaciones y ONG en espera de subvención, nacionalistas radicales y neocomunistas han empezado a calentar por la banda con hambre atrasada.

Reducidos a la irrelevancia parlamentaria por la mayoría absoluta de Rajoy, quieren ganar en la calle incendiada lo que de forma democrática pierden en el Congreso. Si Rubalcaba fuera consecuente con su promesa de ejercer una oposición útil y constructiva, debería mantener las distancias con esas amistades peligrosas, pero es muy improbable. El PSOE ha sido arrojado por los ciudadanos al extrarradio del poder, no tiene vara de mando en casi ningún ayuntamiento relevante, ha sido laminado en todas las autonomías y aguarda como un toro humillado la puntilla final en Andalucía.

En esta situación de ruina y derribo, Rubalcaba se agarra como un náugrafo a la tabla de los sindicatos y no tardará en enarbolar la bandera laboral para convocar a todas las tribus de la izquierdona asilvestrada. Si el «No a la guerra» galvanizó la oposición a Aznar, el «No a la reforma laboral» será el grito de guerra contra Rajoy. Y no terminará el año sin que le convoquen la primera huelga general, que es el intento de suplantar la ley del Parlamento por la ley de la calle.

La algarada, como siempre que el PSOE no gobierna, vuelve a la calle
Marta Gómez MOntero www.elsemanaldigital.com  22 Febrero 2012

Desgraciadamente, y a los hechos me remito, cuando los socialistas pierden el poder, el guión se repite y hay una escalada de tensión en la calle contra el Gobierno del PP, por una causa o por otra. Una presión callejera que acaba provocando incidentes violentos como los de Valencia.

Uno de los exponentes más claros de hasta dónde puede llegar la estrategia de "calentar la calle" se vivió en los días previos a las elecciones municipales y autonómicas del 25 de mayo del 2003 a causa de la invasión de Irak. Javier Arenas, que en ese momento simultaneaba su cargo de ministro de Administraciones Públicas con el de secretario general del PP, denunció hasta 180 agresiones a sedes del Partido Popular en un dossier facilitado a los medios de comunicación.

Alfredo Pérez Rubalcaba, que ocupaba el cargo de vicecoordinador del Comité Electoral del PSOE, aseguró que su partido "no ha convocado ni convocará jamás una movilización en la sede de otro grupo".

La jornada de reflexión previa a las elecciones del 2008, con toda España conmocionada por los atentados del 11M, volvió a ser utilizada para "cercar" la sede del PP de la madrileña calle Génova.

En esos días se utilizó el movil para convocar a las concentraciones, pero ahora mismo hay instrumentos mucho más movilizadores como el que representa Twitter. No es de recibo utilizar esta red social para convocar concentraciones frente a las sedes del PP.

Inteligencia de Rajoy y mesura de Rubalcaba
Llegados a este punto, lo que este país azotado por la crisis necesita es inteligencia de Mariano Rajoy y responsabilidad por parte de Alfredo Pérez Rubalcaba.

La reforma laboral y los recortes que se ha visto obligado a hacer este Gobierno han sido el detonante de esta incipiente ocupación de la calle, que por cierto no se vivió cuando el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero nos acercó a los cinco millones de parados.

El Gobierno de Mariano Rajoy, que prevé que la agitación callejera vaya in crescendo, tiene que actuar con inteligencia y evitar cualquier exceso policial que dé argumentos a los que, cómo en Valencia, presentan a estos servidores públicos como una suerte de "grises" que persiguen de nuevo a los estudiantes.

A Alfredo Pérez Rubalcaba hay que exigirle responsabilidad y no sólo que no aliente sino que denuncie cualquier tipo de violencia en la calle o cualquier asedio a sedes del partido popular, que no debe volverse a repetir. El secretario general de PSOE no debe olvidar en ningún momento su condición de exministro del Interior.

Indignación por la "manipulación" de RTVE
El tratamiento que dio la segunda edición del telediario a estos actos vándalicos de Valencia, dando paso inmediatamente después a una información del Partido Popular, acabaron de "indignar" a mas de un ministro, que ve prioritario acabar con la interinidad en RTVE.

Acoso a la Policía
Editorial La Razón 22 Febrero 2012

Los violentos altercados que desde hace días se vienen sucediendo en Valencia instigados por grupúsculos estudiantiles no son episodios aislados ni pasajeros. Antes, al contrario, forman parte de una estrategia de la izquierda radical que irá en aumento en los próximos meses y se extenderá a diversas ciudades con la excusa de los recortes educativos o laborales. Los informes policiales a los que ha tenido acceso nuestro periódico revelan con claridad que la escalada de violencia y de agresividad contra las Fuerzas de Seguridad ha sido premeditada y diseñada para alterar gravemente la paz social y la normal convivencia ciudadana. La propia alcaldesa valenciana, Rita Barberá, confirmó ayer estos extremos.

Conviene, por tanto, que el ministro del Interior comparezca ante el Congreso y que desvele a sus señorías las numerosas pruebas acumuladas por la Policía que demuestran cómo una minoría de extrema izquierda ha utilizado la protesta estudiantil para «quemar Valencia a sangre y fuego», en expresión de uno de los dirigentes violentos. Ha dicho Jorge Fernández que, si se hubiera producido exceso o extralimitación de algún miembro policial, se depurarán las consiguientes responsabilidades. Nada más natural.

Pero de ahí a sentenciar que la Policía no es más que una banda de matones, como ayer manifestó la izquierda parlamentaria en uno de sus shows circenses habituales, hay un abismo que ningún demócrata se salta por dignidad. En este punto, el PSOE, con una irresponsabilidad manifiesta a la que el ex ministro del Interior Pérez Rubalcaba debería poner coto, se ha lanzado a jalear a los ultras y a desprestigiar a la Policía. Al incurrir en este despropósito, los dirigentes socialistas desvelan cuál es el tipo de oposición que le reservan a Mariano Rajoy: agitación de la calle, demagogia populista y manipulación de los hechos. El Gobierno debe ser consciente de que esto no es más que el comienzo y que se le avecina una campaña feroz para incendiar las calles en la que participarán los sindicatos, los movimientos estudiantiles, el 15-M, los antisistema y esa miríada de grupúsculos que conforman la izquierda extrema.

Nada nuevo o que no sucediera ya durante la última legislatura de Aznar. Frente a ello, sólo cabe aplicar la Ley, que es igual para todos, y defender su aplicación con los instrumentos del Estado de Derecho. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad desempeñan una labor insustituible y ejemplar al servicio de las libertades del ciudadano y están sometidos a todo tipo de escrutinios, reglamentos y ordenanzas que aseguran su correcto funcionamiento. Minar su credibilidad, su prestigio o su dignidad con acusaciones infundadas supone un grave deterioro de la convivencia y daña la imagen exterior de España. Ningún político responsable debería ignorarlo.

Volverá el día en que los sindicalistas sean obreros
Pedro de Hoyos Periodista Digital 22 Febrero 2012

Es muy posible que algún policía, puede que “la policía”, se excediese en la batalla de Valencia. Siempre ha pasado, gobernase quien gobernase. La pregunta es por qué se va a armar ahora lo que no se ha armado mientras los parados ascendían hasta los cinco millones y pico, la pregunta es por qué se van a quemar ahora las calles, por qué ahora, precisamente ahora, vuelve el cojo Manteca (en estos estúpidos tiempos se llamará Kevin José o Borja María) a recorrer las calles españolas quemándolas o incendiando coches y volcando contenedores.

A mi humilde parecer a la borrachera de insumisión económica de Zapatero, pues insumisión a la realidad económica era negarse a ver el deterioro social e inventarse brotes verdes, nadie se le ha enfrentado salvo los también socialistas Fernández Ordóñez y Almunia. Los sindicatos, antes al contrario, jaleaban, encantados de conocerse, el despiporre económico zapateril, venga a soltar dinero a quien fuese y por lo que fuese, venga a subvencionar todo lo que se moviese sin hacer caso de los doctos consejos de los anteriormente nombrados.

De aquellas barbaridades viene esta despiadada reforma laboral del PP y de la patronal, crudelísima y de dudosa eficacia, pero ahora los sindicatos se citan por teléfono para echar más carne en el asador de las protestas callejeras hasta que España parezca Grecia. Carne que se ahorraron en los tiempos pasados.

En una repugnante sociedad que te encasilla como “de los otros” si no eres “de los nuestros” tiene que existir la manera de oponerse a la dejadez, a la estulticia económica y laboral, a la sinrazón monetaria de Zapatero y sus sindicatos subvencionados, sindicatos de Rolex y mariscada, sindicatos de miles de euros en sueldos de simpatizantes, sin compartir con el PP, la patronal y la Banca, que al obrero se le reduzcan cada vez más los derechos, año tras año, reforma laboral tras reforma laboral, rebajando sus percepciones salariales, facilitando tras cada reforma su despido, empeorando año a año sus condiciones de jubilación. España, Europa entera, camina hacia una sociedad de obreros desprotegidos, una sociedad de sálvese el que pueda; una sociedad en la que seremos marionetas de empresas poderosas en manos de bancos multimillonarios que harán con nosotros lo que beneficie a sus intereses económicos.

Los inicios de la Revolución Industrial, de obreros esclavizados, nos parecen lejanos en el tiempo pero en una o dos reformas laborales más asomarán de nuevo en el horizonte obrero. Entonces, puede que entonces, los sindicatos vuelvan a su ser, vuelvan a ser imprescindibles, y los sindicalistas no cobren decenas de miles de euros. De la gran Banca, claro. Puede que vuelva el día en que los sindicalistas vuelvan a ser obreros.

300.000 MÁS DURANTE LA CRISIS
Alberto Recarte: "Sobran unos 400.000 funcionarios y empleados públicos"
Así lo afirmó en Pamplona el consejero de Libertad Digital durante una conferencia organizada por el think tank Civismo. http://www.civismo.org/
Libre mercado Libertad Digital 22 Febrero 2012

Alberto Recarte, consejero de Libertad Digital, Economista del Estado y presidente de Centurión, afirmó el martes en Pamplona que "la reforma laboral puede servir para que el empleo rebote más rápidamente cuando España vuelva a crecer". En su opinión, la mayor virtud de las nuevas leyes es que permite que las empresas adecuen las plantillas a sus necesidades: "Puede que se pierda empleo, pero las empresas mantienen el capital físico, el know how y las garantías jurídicas para los accionistas, por lo que están preparadas para volver a crear empleo cuando las cosas mejoren". "Otro acierto es que los salarios se desvinculan de la inflación en España, lo que impide que España pierda competitividad", explicó.

El autor de los Informes Recarte sobre la crisis económica fue invitado por el think tank Civismo a Pamplona para evaluar la política económica del Gobierno del PP y explicó que corregir la regulación del mercado de trabajo es prioritario, "porque es la responsable de entre un millón y medio y dos millones de parados", pero aun sin ella habríamos alcanzado un paro muy elevado porque "el ciclo de crecimiento se había agotado y nuestra capacidad de endeudamiento había llegado al límite".

En cuanto a la reforma financiera, el ponente consideró que tiene la virtud de que anticipa la recapitalización necesaria, pero "no es suficiente". En su opinión, la tercera oleada del FROB debería haberse dotado con entre 15.000 y 20.000 millones para recapitalizar los bancos, a la vez que se obliga a las entidades saneadas a hacerse cargo de las quebradas.

A pesar de todo, "es posible que la contracción monetaria termine a finales de año o mediados del siguiente", porque los bancos están destinando gran parte de sus beneficios a provisiones. Recarte insistió en que, como el Banco Central Europeo presta dinero al 1%, "es posible que la banca española pida cerca de 200.000 millones de euros" para afrontar las turbulencias de los próximos años y lo coloquen en deuda nacional, por lo que el Tesoro tendría cierta "independencia de los mercados".

En este sentido, el ponente valoró positivamente que el Estado central se hiciera cargo de los impagos de las administraciones autonómicas y locales a través del ICO, a la vez que se les obliga a mantener cierta disciplina fiscal. "Un mandato incluido en la Constitución desde el 78", recalcó.

Recarte señaló que, como mucho, es posible reducir el déficit hasta el 5,5% del PIB, "por lo que seguramente Rajoy tenga que renegociar las condiciones en Bruselas". "Con todo, sería muy complicado, porque implicaría reducir 35.000 millones de gasto cuando el PIB está cayendo; se puede recortar gran parte de la inversión, pero el gasto corriente es más complicado". Por ponerlo en datos, el economista cifró el exceso de personal en unos 400.000 funcionarios y empleados públicos. "La cantidad de trabajadores para el sector público -destacó- aumentó en 300.000 durante los años de crisis", así que prácticamente se trataría de volver a la situación anterior.

Para Recarte, los mayores ajustes tienen que hacerse por el lado del gasto, por lo que la subida de impuestos no es acertada. El presidente de Centunión habría apostado por un cambio radical en el sistema impositivo: rebajar las cotizaciones a la Seguridad Social unos cinco o seis puntos, eliminar deducciones al Impuesto de Sociedades para poder bajarlo al 20% recaudando lo mismo, eliminar Patrimonio, "un impuesto que las clases altas tienen facilidad para esquivar y acaba afectando sólo a las medias", y subir el IVA tres puntos para igualarlo a la media comunitaria.

El consejero de Libertad Digital incidió en que este tipo de medidas son las que ha implementado Portugal por recomendación de la UE, ya que subir el IVA permite incentivar las exportaciones a la vez que se encarecen las importaciones mientras que, por otro lado, bajar las cotizaciones permite rebajar los costes de producción. Adujo que esta medida podría ser muy beneficiosa, ya que "si España puede crecer es a base de exportar, porque el consumo interno se encuentra estancado y el gasto público ya está sobredimensionado". Por otra parte, recordó que en España se había invertido durante el auge unos 10 puntos más que la UE, por lo que ahora es normal que se reduzca.

"Quizá Navarra, por su facilidad para exportar, tenga más fácil la recuperación", expuso. En la comunidad Foral "no se defiende una empresa familiar, sino un modelo que está abierto a la competencia y atrae a las multinacionales. Además, el sector de la agroindustria tiene mucha salida"

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Los abertzales tienen miedo, ahora sabemos por qué odian
Pascual Tamburri www.elsemanaldigital.com 22 Febrero 2012

Los peores enemigos del euskera son los batasunos que lo han politizado. Y si ahora retrocede, no deben enfadarse con quien les recuerda la verdad, sino con los líderes que les manipulan.

Llevábamos unas semanas sorprendidos por la extrema sensibilidad de los batasunos y limítrofes a todo lo que se refiriese al vascuence. No era lo de siempre, el insulto y la agresión contra cualquier idea que no aceptase el dogma nacionalista de una lengua que no es la común de estas provincias convertida en símbolo de una nación que jamás ha existido y en anticipo de un Estado (soviético o no) que nunca nacerá. Había en su actitud, en todos los medios de comunicación, en las campañas de publicidad, en las respuestas a las entrevistas, en la movilización de sus bases y de sus cargos públicos, una extraña sensación de emergencia: estaban más insultantes y agresivos que nunca, tenían prisa y parecían sentirse incómodos.

Sin tener más datos, parecía claro –más claro que nunca, perdón- que los manipuladores y politizadores del euskera estaban llegando al límite de su complejo de inferioridad. No se entendía si no que dos veces en la misma semana Maite Soroa dedicase a este periódico y a este blog su columna en Gara (el 8 y el 10 de febrero: ya saben, el periódico que sucedió al etarra Egin); total, sólo porque nos unimos a la denuncia de cómo la Diputación de Guipúzcoa, en manos batasunas, usa el dinero de los contribuyentes para financiar una ikastola privada en Navarra, que no se sostiene por sus medios.

Qué le vamos a hacer, era y es la verdad, y la confirmación de lo que en marzo de 2009 denuncié y al mismo Gara no le gustó: "en lo que hoy es Navarra, y desde hace muchos siglos, la lengua común que nos permite comunicarnos a todos es el español, con sus precedentes romances y antes de ellos el latín. Para una inmensa mayoría de navarros el español -el castellano- es además la lengua materna; para todos es una lengua propia, que en una minoría convive sin dificultades con el correspondiente dialecto navarro del eusquera, lengua materna en su casa". ¿Pero por qué les dolía tanto?

Las ikastolas van a menos, y el nacionalismo tiembla por la base
Recordemos cómo empezó la reconstrucción del abertzalismo durante el franquismo: por un lado la ETA aportó violencia y marxismo, por otro el PNV la inestimable colaboración del clero y del capital, y por detrás se realizó una ingente obra de propaganda identificando vascuence y nacionalismo y creando una enseñanza no ya de euskera sino en euskera, que en muchos casos ha significado, como se quería, un giro político junto al cultural. Por eso el modelo educativo es tan importante para ellos, y por eso sus mayores triunfos en la Transición fueron las concesiones y regalos recibidos en ese frente, que siempre buscan consolidar y ampliar (como si fuesen auténticos Evangelios). Y por eso les duele tanto que se señalen sus vergüenzas por ese lado.

Pero nuestra admiradora Maite Soroa, y todo su entorno, parece que sabían ya entonces algo que nosotros sabemos sólo ahora, y que explica su extraordinaria agresividad. Resulta que estos días se ha estado realizando la preinscripción de nuevos alumnos en los centros educativos de Navarra, y como ha informado Navarra Confidencial "las preinscripciones han caído un 6,7% en las ikastolas públicas y un 9,9% en las ikastolas concertadas", según las propias fuentes de los centros vascófonos. Desde la Transición, existe en Navarra un modelo educativo público (el D) en el que la lengua vehicular es el euskera, y el castellano es estudiado como segundo idioma, como lo son el inglés o el francés. Hay centros públicos, con docentes funcionarios, que ofrecen así una enseñanza enteramente en vascuence en las zonas vascoparlantes o bilingües de Navarra, y también centros privados, concertados con el Gobierno foral. Por ideología, por moda, por presión, por muchas razones no todas ellas inconfesables durante muchos años muchas familias totalmente ajenas al vascuence matriculaban a sus hijos en el modelo D, y los abertzales lo consideraban un triunfo -político también- del que estaban orgullosos.

Creían que era una victoria política (irreversible además), y proclamándola terminaron de politizar el euskera –cuando durante mucho tiempo ni la mayoría de vascoparlantes ha sido nacionalista… ni la mayoría de votantes nacionalistas sabía euskera, ni por supuesto lo usaban como lengua habitual-. Bien. Si aquello fue una victoria, esto será una derrota: "continúan su ascenso imparable son los modelos TIL y "British", limitados menos por la demanda que por la oferta de profesores". O sea, que el modelo "euskera prioritario", el promovido por los abertzales con dinero público, aquél cuyo avance se veía como un triunfo, el que estuvo en la base del nuevo nacionalismo, no retrocede por caída de la natalidad, sino porque las familias prefieren otros modelos educativos, en y con otros idiomas… y aún habría más si hubiese más profesores y maestros titulados para impartirlos.

Curiosamente, ningún centro educativo que enseñe o use el inglés ha necesitado una subvención del Gobierno británico ni del estadounidense. No entendía yo el enfado de Maite, acusándome de un miedo que no siento y de un odio que no puedo sentir. Esta noticia explica qué pasa: son ellos los que odian, son ellos los que tienen miedo, y es que sienten un abrumador complejo de inferioridad. Tienen que reinventar una de sus tradicionales bazas, y de momento se limitan a improvisar y a insultar. Tampoco esperábamos nada mucho más versallesco, viniendo de Gara. Con mis mejores saludos a todos sus lectores, claro.

Topónimos
Alfonso USSÍA La Razón 22 Febrero 2012

UPyD es un partido político confuso, creciente y joven. Asume reivindicaciones olvidadas, y ello, quiérase o no, es siempre atractivo. Ahora se dispone a reclamar la recuperación de miles de topónimos en español que la estupidez política borró de nuestro mapa. El PSOE y el PP han permitido muchas tonterías al respecto. En los idiomas autonómicos, también españoles, los nombres de ciudades, municipios y accidentes geográficos pueden ser diferentes que en el idioma común, pero ello no implica que la lengua española resigne su derecho, su tradición y su vigencia ante idiomas de mucho más reducido ámbito.

 ¿Quiénes son los políticos para decidir que Lérida es Lleida por un pacto con el nacionalismo catalán? ¿O que Mondragón y Fuenterrabía pierden su nombre en español en beneficio de Arrasate y Hondarribia? Se me antoja perfectamente llevadero el respeto oficial por la doble denominación. Siendo Fraga Presidente de la Junta de Galicia, La Coruña pasó a llamarse «A Coruña». El que era Alcalde de La Coruña, Francisco Vázquez, un verso libre del PSOE, intentó imponer sin éxito el sentido común. Cuando se habla en español, La Coruña, y cuando se dice en gallego, A Coruña. Lérida en español y Lleida en catalán. San Sebastián en español y Donostia en vascuence. En TVE, durante el desastre del «Prestige», los informativos nos daban noticias de la situación desde el cabo «Fisterra», castigando al pobre Finisterre con enconado ensañamiento. Hablar en español y anunciar «me voy a Girona» es como planear «viajar a London». La dictadura absurda contra la denominación española no ha triunfado.

Pero sería conveniente que el PP apoyara sin reservas la reclamación de UPyD y dar fin a la cursilería y el despropósito hoy imperante. En las señales de tráfico, junto a «Gasteiz» tiene que figurar Vitoria, y con «Iruña», Pamplona. Los idiomas no se hacen con decretos, y menos aún, con decretos sostenidos exclusivamente por el aldeanismo y la estupidez. No es más moderno ni más «progresista» decir «Ourense» que Orense. Es una cuestión que atañe exclusivamente al idioma que se usa para pronunciarlo. Pero Orense no tiene que desaparecer bajo la bota de «Ourense», entre otros motivos, porque el topónimo en español lo adoptan cuatrocientos millones de personas en el mundo, en tanto que el local y autonómico, sólo una parte de los habitantes de cada autonomía.

El uso del lenguaje no entra en los espacios políticos. Los idiomas son libres y soberanos, y perfectamente compatibles. «Bilbo» en vascuence, Bilbao en español, ¿algún problema? Ninguno. Los mallorquines que usan su lengua insular se refieren a la Capital de Mallorca como «Ciutat». Me parece de perlas. ¿Estamos obligados los que no hablamos mallorquín a desterrar de nuestra lengua Palma de Mallorca, o simplemente Palma? ¿Qué herida produce a los idiomas catalán, vascuence, gallego, mallorquín, valenciano o bable la doble denominación de las ciudades, municipios o accidentes geográficos? Para la inteligencia y la cordura, ninguna herida. La herida sangra cuando el pacto político se adueña de una riqueza que comparten cuatrocientos millones de personas en el mundo, y más de cuarenta millones en España. El español sólo se prohíbe, se borra y se veja en España, circunstancia que nos da a entender lo burros que somos.

UPyD tiene toda la razón en este desgraciado asunto. Y el PP, también responsable del desaguisado, está obligado a reponer con carácter oficial los topónimos en su sitio y en su idioma.

Unidad definitiva
El acuerdo sobre el final de ETA en el Congreso refuerza la democracia
El Correo 22 Febrero 2012

La moción presentada por UPyD instando a la ilegalización de Amaiur dio lugar ayer a una enmienda a la totalidad que, tanto por su contenido como por la amplísima mayoría que lo respalda, se convierte en una declaración de suma importancia en relación al final de ETA. El hecho de que PP, PSOE, PNV, UPN, CiU, IU, Coalición Canaria y Foro Asturias interpreten el cese definitivo de sus actividades violentas, anunciado el pasado 20 de octubre, como «la victoria de la democracia sobre la organización terrorista» y lo hagan de común acuerdo implica el rechazo compartido por casi todas las fuerzas parlamentarias a la más mínima concesión política a la banda.

Al comprometerse a «favorecer los esfuerzos hacia una convivencia social construida sobre los principios y valores en que se sustenta el Estado de Derecho» los mencionados partidos fijan los límites de su concepción del nuevo tiempo que se abre con el desistimiento etarra, puesto que la obligada renuncia a las armas en ningún caso puede servir para cuestionar la vigencia de las mismas reglas constitucionales. Al instar al Gobierno a «velar por el cumplimiento de la ley y la persecución, en su caso, de cualquier conducta contraria al ordenamiento jurídico» las formaciones que suscriben la enmienda tienen en cuenta la eventualidad, aunque sea remota, de que el proceso que vive la trama terrorista y el camino emprendido por la izquierda abertzale hacia la legalidad pudieran volverse en sentido contrario.
Pero rehúsan solicitar la ilegalización de Amaiur, pretendida por UPyD, porque consideran que la presencia institucional de la coalición independentista contribuye a dificultar la reversibilidad del cese definitivo de ETA. Aunque el texto no llegó a votarse por la tozudez de Rosa Díez, empeñada en la ilegalización de Bildu y Amaiur, supone un acuerdo político de calado y un gran logro de consenso.

Fuera del pacto solo quedan la formación abertzale y UPyD, que aun así dio muestras de aceptar su contenido al intentar incorporarlo como enmienda de adición. El discurso de firmeza sigue vigente pero ya se comparte abiertamente que estamos en un nuevo tiempo para el final definitivo de ETA.

Rosa Díez no está aislada, se ha ganado mi voto.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 22 Febrero 2012

Rajoy el mosqueante sigue mosqueando, su pampaneo con ETA canta ya más que Caruso. Vivimos en un país en el todos sabemos que los Reyes Magos son los padres pero todos los políticos andan por ahí con la milonga de los Reyes Magos son una realidad, son tres mozos en camello que existen. Todos saben en este país que Bildu y Amaiur son partidos de ETA, sucesores de Batasuna y hay una sentencia del Supremo que lo declara y sin embargo van por ahí diciendo que esos partidos no son ETA, y encima arañan y se comen a quien sostenga eso.

Que todos los diputados menos los de UPyD votasen en el Congreso en defensa de Bildu y Amaiur significa, siendo ambos ETA, que todos menos esos cinco votaron a favor de ETA y contra UPyD. Dicen que han aislado a Rosa Díez, pero cosa curiosa, ese hecho me ha decidido a votarla a partir de ahora en todas las elecciones en las que se presente, vamos que se ha ganado mi voto por sostener que ETA controla los partidos de ETA.

El mismísimo Rajoy admite que Amaiur es ETA cuando les ha dicho en el Congreso que usen su influencia con ETA para decirle a ETA que deje de ser ETA y se disuelva. Pero señor mosqueante, ¿cómo puede decir que alguien tiene influencia con ETA sin estar relacionada con ETA?, eso no se lo cree ni el que asó la manteca, qué tropa.

Está muy mucho más que claro, y así lo vengo diciendo desde mucho antes de las elecciones, que Rajoy aceptó el enjuague de ZP con ETA y sigo con la duda de si participó en él. De momento ETA está en su mejor momento, esperando a ver el resultado de las autonómicas del País Vasco para dar su campanada independentista, pero ya sabemos que para nuestros políticos, casi todos, y también el Rey, ETA ya no matará más luego hay que hacer lo que ETA pide. Pero a su pesar, como no de le dé a los asesinos lo que siempre han reclamado, volverán a matar.

Rosa Diez, lo dicho señora, se ha ganado usted y su partido mi voto, y a Rajoy el mosqueante que lo zurzan, menos mal que no le voté, estaría llamándome a mí mismo gilipollas cuatro horas al día viendo lo suyo con ETA. Mi voto solo es un voto, pero me huelo que no seré yo el único que ente tanta vomitiva defensa de ETA por parte de casi todos muchos más decidan algo similar.

A cualquier precio, no
Editorial www.gaceta.es 22 Febrero 2012

El Congreso de los Diputados fue ayer el escenario de un consenso sin parangón en las últimas legislaturas.

Nunca antes un texto había concitado tanto respaldo como el obtenido por una enmienda de los populares a una iniciativa del UPyD que pedía al Gobierno la ilegalización de Bildu y Amaiur. Y por increíble que parezca, en esta ocasión al acuerdo entre los dos partidos mayoritarios se han sumado los nacionalistas vascos y catalanes, comunistas y otras formaciones como UPN o Coalición Canaria. La Cámara Baja tumbó la moción del partido que lidera Rosa Díez, y aunque la enmienda no llegó a votarse, sí parece tener un cierto valor político en tanto que supone un compromiso escrito encaminado a “promover la máxima unidad para exigir a ETA su disolución definitiva e incondicional”.

Pero el texto, a pesar de que algunos traten de venderlo como “la hoja de ruta” o el inicio de “un tiempo nuevo”, no deja de ser una mera declaración de intenciones. De una parte, ni siquiera aborda la cuestión jurídica de la ilegalización de Bildu y Amaiur, y su literalidad no pasa de “velar por el cumplimiento estricto de la ley y la persecución, en su caso, de cualquier conducta contraria al ordenamiento jurídico, con especial atención a la defensa de los principios democráticos, los derechos y libertades fundamentales y la convivencia pacífica de los ciudadanos”.

Para no actuar contra las marcas proetarras los populares argumentan la ausencia en estos momentos de elementos probatorios de la conexión entre sus siglas y la banda terrorista. Algo que se cae por su propio peso, porque tal y como se recogió en la sentencia del Tribunal Supremo, se trata de “testaferros de ETA”. Desde el Ejecutivo transmiten el mensaje de que prefieren esperar a que sea el Tribunal Constitucional el que se pronuncie al respecto y mantienen que las Fuerzas de Seguridad estarán muy vigilantes para detectar algún supuesto de ilegalización que llevaría aparejada la aplicación instantánea de la Ley de Partidos. Pero esto se antoja algo poco menos que imposible a tenor del panorama dibujado ayer en el Congreso.

Todo esto ha despertado el enfado de las víctimas que, al unísono, vuelven a reclamar contundencia a los representantes políticos para que no se suban al carro del PSOE y busquen una salida política al final de ETA. De ese mismo PSOE desde el que se trata de equiparar a las víctimas del terrorismo con las de los abusos policiales, con la tramitación de un real decreto que verá la luz en un mes. Un ataque socialista más a unas víctimas que no entienden que se pueda hacer ni una sola concesión a los terroristas y dejar impunes 50 años de terror y miedo, permitiendo que sean los asesinos los encargados de poner el punto final en esta historia.

Y ni a las víctimas ni al pueblo español se puede disimular con hojas de ruta o tiempos nuevos. Tanto unos como otros se merecen un respeto y que se les explique con claridad qué es lo que se persigue. Todos los españoles –y las víctimas también– están deseando poner punto final a esta pesadilla. Pero no a cualquier precio y de cualquier manera. La verdadera victoria de las víctimas y de la democracia pasa por una derrota total de ETA y sus secuaces. Y esto supone que, en primer término, entreguen las armas, algo que no parecen estar dispuestos a hacer a tenor de las últimas detenciones, y después que se arrepientan y pidan perdón a las víctimas. Sólo a partir de ahí cabe sentarse a negociar. Todo lo demás son componendas intolerables.

El mínimo denominador común contra ETA
EDITORIAL Libertad Digital 22 Febrero 2012

Ninguna persona de bien puede estar en contra de la "disolución definitiva e incondicional" de ETA; o en contra de una "convivencia social construida sobre los principios y valores en los que se sustenta el Estado de Derecho". Tampoco ninguna persona bien nacida se atrevería a oponerse a "salvaguardar la memoria y la verdad, defender la dignidad y hacer justicia a todas las personas que han sufrido la violencia terrorista". Tampoco nadie se va a oponer abiertamente a "velar por el cumplimiento estricto de la ley y a la persecución, en su caso, de cualquier conducta contraria al ordenamiento jurídico, con especial atención a la defensa de los principios democráticos, los derechos y libertades fundamentales y la convivencia pacífica de los ciudadanos".

El problema del texto que recoge todos estos requerimientos, tan obvios como bienintencionados, y aprobado tanto por los partidos que firmaron con ETA el Pacto de Lizarra, como por los partidos firmantes del Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo, es que se ha planteado como alternativa y en oposición a una propuesta de UPyD en la que, directamente, se instaba la ilegalización de la formación proetarra de Amaiur. Aunque la formación que lidera Rosa Diez haya apoyado finalmente el texto, que ha incorporado de manera íntegra como parte de su moción, sigue instando al Gobierno a iniciar los trámites para ilegalizar Amaiur porque entiende que ya hay "indicios suficientes" para hacerlo.

Y es que, frente a las vaguedades del texto aprobado por el conjunto de los partidos democráticos, la moción de UPyD iba dirigida, de manera firme y concreta, a sofocar el principal riesgo de que la deseable derrota policial de ETA se pueda transformar en victoria política, como es que la organización terrorista pueda mantener sus terminales políticas en las instituciones.

El problema del texto liderado por PP y PSOE no es, pues, lo que afirma sino lo que impide afirmar. Su problema es que constituye un mínimo denominador común, por el que todos –incluyendo al PP y exceptuando a UPyD- consideran compatible la concesión de beneficios penitenciarios a los criminales de ETA, con una "convivencia social construida sobre los principios y valores en los que se sustenta el Estado de Derecho". El problema es que la clase política de nuestro país – a excepción de UPyD- ve compatible la "persecución de cualquier conducta contraria al ordenamiento jurídico" con que se pueda seguir permitiendo a los "testaferros de ETA" –en expresión del Tribunal Supremo- que ensalcen a los criminales de ETA calificándolos de "presos políticos". El problema de este texto es que plantea la deseable disolución de ETA, no como un encargo a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, sino como una solicitud dirigida a la propia organización terrorista, como disimulada oferta de impunidad característica de los mal llamados "procesos de paz".

No nos debe extrañar, por tanto, que los miembros Amaiur, compaginando su enésima y pública negativa a condenar a ETA, hayan querido dejar constancia de que, si bien están en contra de este mínimo comun denominador contra la banda, ven "elementos positivos" en el mismo. ¿Y cómo no lo van a ver si este texto deja a salvo aquello por lo que la propia ETA en un comunicado celebró, con todo fundamento, haber ganado la "batalla de la ilegalización"?

Y es que la única objeción que podríamos hacer a UPyD, y que constituye un voto de confianza en una mayor firmeza futura por parte del Gobierno del PP, es que mientras persista la actual politización del Tribunal Constitucional, que anuló la sentencia de ilegalización de Bildu y dejó en papel mojado la Ley de Partidos, cualquier requerimiento de ilegalizar a Amaiur podria ahora correr la misma suerte.

Sólo nos queda, pues, confiar en que el Gobierno se ponga cuanto antes manos a la obra para fortalecer el Estado de Derecho y para impedir que el chantajista anuncio de cese definitivo de la violencia hecho por unos terroristas encapuchados signifique, en realidad, el definitivo abandono de la Ley de Partidos. Si no se hace, corremos el riesgo de que ETA celebre algo más que "haber ganado la batalla de la ilegalización".

El PP adopta la hoja de ruta de Zapatero, Rubalcaba y López.
Vicente A. C. M. Periodista Digital

El PP se ha quitado la careta ayer ante el tema de la lucha anti terrorista eludiendo la oportunidad que le brindaba UPyD para instar a la ilegalización de AMAIUR y BILDU. Su postura de sumarse a una especie de panfleto del resto de partidos políticos instando a ETA a su disolución, ha sido el abandono de una política de firmeza y el cambio de discurso hacia posiciones mucho más cercanas y coincidentes con las del PSOE-PSE y su hoja de ruta para lo que llaman la "normalización y pacificación de El País vasco". Lo que hizo el PP ayer fue certificar su falta de voluntad en profundizar en las investigaciones y presentar nuevas pruebas que esta vez garanticen que el tribunal Constitucional no enmiende la sentencia del tribunal Supremo, tan descaradamente como lo hizo cuando permitió que BILDU se presentase a las elecciones autonómicas.

Causa vergüenza ver el cambio radical del PP en el tema de la lucha anti terrorista y las actuaciones y declaraciones del Ministro de Interior Fernández Díaz, con la excarcelación de etarras y discursos sobre el conflicto político vasco. El caso Faisán ha quedado absolutamente en el olvido y se ha echado una losa de silencio permitiendo que los culpables de la delación y traición sigan impunes y que Rubalcaba salga limpio de cualquier sospecha de ser el principal responsable de que se produjera. La detención de etarras solo es una constatación de que las FFyCCSE siguen trabajando con independencia del discurso político deteniendo a estos terroristas y poniéndoles a disposición judicial. Y claro, la pregunta que hay que hacerse es ¿Cuál ha sido la causa de este repentino cambio de actitud del PP?

Desde luego que cabe suponer que algo habrá tenido que ver la extensa reunión de casi cuatro horas, con comida incluida, que mantuvieron en Moncloa Rubalcaba y Rajoy. Supongo que Rubalcaba le pondría al día de la situación que heredaba respecto a ETA y su anuncio de cese definitivo de la violencia y su famoso comunicado de exigencias de contraprestaciones políticas a su decisión. Y es demasiada casualidad que el Gobierno de Rajoy haya sufrido una transformación tal que en este asunto le hace perfectamente equiparable e indiferenciable con el anterior gobierno del PSOE y Zapatero.

La opacidad de estas conversaciones entre Rubalcaba y Rajoy solo inducen a pensar que, tras la nota de ETA, lo que hay simplemente es un chantaje y una amenaza terrorista cuyo alcance solo podemos sospechar. Todos sabemos que ETA ni se ha disuelto, ni se ha arrepentido, ni va a entregar las armas y mucho menos quitarse la careta y entregarse a la Justicia. Al contrario, su amenaza de volver a matar es la espada de Damocles que sigue pendiendo sobre la democracia de España. Es por eso que la actitud de concesiones políticas como permitir que siga BILDU y AMAIUR en las Instituciones y financiando a ETA, solo puede ser calificado como una rendición del Estado de Derecho y una actitud cobarde.

No sé qué nuevas pruebas aportaba UPyD en su petición en el Congreso, pero fueran las que fuesen eran al menos un intento de recuperar la dignidad de un Congreso que sigue manchado con aquella resolución del visto bueno a las negociaciones con ETA. No hubiera sido una mala idea que el PP, aprovechando esa mayoría que el pueblo español le ha dado, hubiera limpiado esa mancha obteniendo una resolución clara de lograr el final de ETA por el único camino posible, por el anuncio de su disolución, por la entrega de las armas y la disposición de sus integrantes ante los jueces y todo ello, sin ningún tipo de contra prestaciones.

El comunicado conjunto de ayer y el rechazo de la propuesta de UPyD, es un acto más de indignidad y de hipocresía de un PP que ha preferido renegar de sus promesas. Un PP que sigue acomplejado por una izquierda y unos nacionalistas secesionistas, y al que le aterra el aislacionismo y la etiqueta de inmovilista. Otra vez triunfa el arriolismo y el pragmatismo frente a la solidez de unos principios irrenunciables. Luego se extrañarán de que muchos de sus votantes le abandonen de un modo definitivo ante tanta hipocresía y constante desprecio por las víctimas que se sienten una vez más traicionadas.

¿Hay que premiar a los etarras por dejarlo?
Roberto L. Blanco Valdés La Voz 22 Febrero 2012

E l contenido del documento firmado ayer por cuatro de los principales partidos existentes en España (PP, PSOE, CiU y PNV) indica algo evidente: que los nacionalistas, y de manera muy especial el PNV, han acabado al fin por aceptar lo que los partidos no nacionalistas, y sobre todo el PP en los ocho últimos años, habían venido sosteniendo: que el final del terrorismo debía ser incondicional, es decir, que ETA no podía obtener ventaja alguna por dejar de delinquir.

El texto parte de que el anuncio de ETA del cese de sus acciones terroristas es una victoria de los demócratas sobre la banda criminal e insta al Gobierno español a colaborar con el vasco y el navarro sobre la base de tres principios esenciales: exigir a ETA su disolución definitiva e incondicional, reforzar el compromiso con las víctimas para salvaguardar su memoria y la verdad de la tragedia que han sufrido y «favorecer los esfuerzos hacia una convivencia social construida sobre los principios y valores en que se sustenta el Estado de derecho».

Entrecomillo esa última mención -que debe ser puesta en relación con la parte final del documento, que insta al Gobierno a velar por el cumplimiento estricto de la ley- porque apenas aquel se ha hecho público han salido los de siempre, es decir, los que estuvieron años defendiendo que el final de ETA o sería negociada o no sería, a defender que en realidad esa referencia a la convivencia social no es más que una forma eufemística de plantear un trato especial para los presos de la banda.

Yo no lo sé, pues no estoy, como es obvio, en el secreto del acuerdo, pero ni tal cosa se deduce de su texto -que indica, más bien, todo lo contrario- ni sería admisible en un Estado de derecho, ni tampoco compatible con el respeto a la dignidad de las víctimas de ETA que los firmantes dicen respetar.

Disuelta la banda terrorista, entregadas las armas y puestos a disposición de la justicia los terroristas con causas aún pendientes será el momento de acabar con las medidas penitenciarias especiales acordadas en su día para evitar que ETA siguiese controlando a sus pistoleros en el interior de las prisiones.

En cuanto a las medidas de gracia ordinarias a las que los etarras tengan derecho deben ser las mismas que benefician a otros presos y aplicadas con igual rasero y procedimiento: no debe haber más dureza para ellos, pero tampoco menos que la que la ley exija en cada caso.

Esos, y no otros, son los «principios y valores en que se sustenta el Estado de derecho»: entre ellos, el de que los criminales deben pagar por los delitos cometidos. Pretender valerse de esa noble idea para premiar a los etarras por haberse retirado cuando fueron derrotados sería una ignominia que no puedo creerme del PP o del PSOE posterior a Zapatero.

Y Errekondo preguntó al presidente
Julia Navarro www.elsemanaldigital.com 22 Febrero 2012

Había expectación, claro, y es que el portavoz de Amaiur, Xabier Mikel Errekondo, se estrenaba en la sesión de control al Gobierno preguntando directamente al presidente Mariano Rajoy.

Errekondo tiene un hablar pausado y si me apuran monótono. Su discurso nunca ofrece sorpresas, de manera que se subió a la tribuna para repetir lo de siempre: hay un conflicto político en Euskadi, lo había antes de ETA, y lo hay después de ETA. La solución, según Errakondo-Amaiur, es que el Gobierno ataje las causas del conflicto reconociendo los "derechos de Euskal Herria", permitiendo que los vascos decidan, acercando y excarcelando presos, sacando a las fuerzas de seguridad y a los militares del País Vasco, etc., etc.

Mariano Rajoy le escuchó atentamente, y le respondió lo esperado: el único problema que tiene el País Vasco es ETA, y lo que tiene que hacer la banda terrorista es disolverse. Eso sí, le lanzó un guante al portavoz de Amaiur pidiendo que la coalición abertzale utilice su "influencia" para que ETA se ponga fin a sí misma y se disuelva para siempre. En cuanto al resto de las peticiones de Errekondo la respuesta fue la siguiente: el cumplimiento estricto de la ley, ni más ni menos.

No es que la sesión de control al Gobierno dé mucho de sí habida cuenta de que el tiempo de las intervenciones está tasado con precisión milimétrica, pero me parece a mí que es un signo de normalidad ver al presidente de Gobierno debatir con Amaiur, aunque sea para que unos y otros digan lo esperado de acuerdo al guión.

Mientras tanto, en los "pasillos" se continúa hablando del embate de Rosa Díez intentando instar a la Cámara a aprobar una resolución para la ilegalización de Amaiur-Bildu y demás entramados filoetarras.

Díez se ha quedado sola porque el resto de los grupos lograron acordar un texto en el que se fija una especie de ruta a seguir pero que está claro que no pasa por ilegalizar a nadie.

En realidad Rosa Díez no ha planteado nada que no hiciera el PP en el pasado reciente, pero ¡ay! la política es así, y ahora los populares gobiernan y empiezan a matizar su discurso de sal gruesa. En realidad, digámoslo claramente, la política de Rajoy para con este problema no va a ser diferente a la de Zapatero salvo que tanto el presidente como sus ministros son más comedidos y harán lo que tengan que hacer sin alharacas y desde luego con exquisito cuidado para no ofender a las víctimas.

A Rosa Díez la critican, y mucho, en todos los grupos parlamentarios. Díez es un verso suelto que pone en evidencia a unos y a otros, que les incomoda con sus pronunciamientos, que les provoca escozor cada vez que pone en evidencia las contradicciones en las que tanto el PP como el PSOE se mueven.

Pero ella va a lo suyo y como en esta legislatura cuenta con refuerzos, con cinco escaños, hace que su voz se multiplique. En realidad Rosa Díez se permite seguir diciendo lo mismo que decía mientras que PP y PSOE van matizando según las circunstancias. Y no digamos los palmeros mediáticos de los dos grandes partidos mayoritarios. No diré que me asombra, porque a estas alturas de mi vida ya no me asombra casi nada de lo que pasa en política, pero ahora mismo con el mayor descaro, desdiciéndose de lo que decían hace unos meses, hay unos cuantos palmeros del PP asegurando que "la democracia sabrá ser generosa con quienes dejen las armas". Esto dicho por el PSOE meses atrás era objeto de escarnio por parte de las terminales mediáticas del PP.

Pero a lo que vamos, las aguas van por un cauce, y Ekarrondo pregunta al presidente, éste le responde, y ya está, expectación concluida. A la quinta vez que le pregunte lo mismo dejará de ser noticia. Es lo que tiene la cotidianeidad parlamentaria.

Tal para cual
Jesús Royo Arpón www.lavozlibre.com 22 Febrero 2012

El pasado 31 de enero apareció en 'La Vanguardia' -ignoro si también en otros medios- un artículo escrito al alimón por Joan Carles Gallego y Josep Maria Álvarez, secretarios generales de CCOO y UGT de Cataluña, respectivamente. Venía bajo el epígrafe 'Tribuna', lo cual significa que se trata de una colaboración espontánea y gratuita. El título era 'Déficit fiscal y Estado de bienestar', y el subtítulo “Cataluña ha de tener todas las competencias en la recaudación de impuestos”. Vean ustedes y juzguen de qué van nuestros máximos líderes sindicales, y a santo de qué se meten en el lío este de las balanzas, el déficit y la soberanía fiscal.

Dicen: “Hoy es imprescindible un nuevo marco fiscal. El sistema actual es injusto. El modelo de financiación invierte el principio de ordinalidad, ya que Cataluña, que está en el tercer puesto recaudatorio, es la quinta comunidad en financiación.” Fíjense cómo repiten el esquema de Artur Mas: lo actual es injusto, el pacto fiscal será justo. Y es injusto porque Cataluña, siendo la tercera a la hora de pagar, es la quinta a la hora de cobrar. Y yo digo: entre diecisiete, ¿pasamos solo del puesto número tres al cinco? ¿Y eso les parece escandaloso? Cuando se trata de igualar un grupo mediante un reparto, parece lógico que la lista de los que dan sea inversa de la lista de los que reciben: si eres el tercero en la lista de los que aportan, en la de los que reciben deberías ser el tercero por la cola, ¿no? Pedralbes es, en Barcelona, el barrio que más paga: ¿debe ser por eso el que más reciba, “para conservar la ordinalidad”? Lo igualitario es que reciba lo mismo que Ciutat Vella, aunque Ciutat Vella cotice menos. Pero lo justo es que Ciutat Vella reciba más, que tenga más “lujos públicos” que Pedralbes, para compensar el “lujo espontáneo” que se goza allí.

Siguen: “La relación bilateral económica con el Estado es una pieza clave. Cataluña ha de tener todas las competencias, normativas, administrativas y de recaudación de los impuestos que paguemos por el hecho de trabajar, consumir o generar riqueza en el país. Hace falta un Agencia Tributaria Única que gestione, liquide, recaude e inspeccione todos los impuestos pagados en Cataluña.” “Cataluña tiene que contribuir al Fondo de Solidaridad estatal... tal como establece el funcionamiento de los Fondos de Cohesión y Estructurales europeos.” Cataluña y España, como dos Estados de Europa. Estos quieren hacer de España una UE en pequeño. ¿Eso es avanzar, o retroceder?

Y añaden: “Porque aquí se puede vivir mejor.” ¿Mejor que allí? Para ello “(hay que) sumar voluntades por un nuevo marco fiscal,... proyectando en el presupuesto las prioridades del modelo social de país.” ¿No les suena este lenguaje? ¡Es el mismo lenguaje de Pujol, con su modelo de socialdemocracia a la nórdica, heredero de “la caseta i l'hortet” que soñó Maciá, y apesta como el lenguaje engolado del fascismo, el de la Obra Sindical del Hogar.

Pero, puntualizan, “no pueden coexistir 17 modelos fiscales, no puede haber tantos sistemas fiscales como autonomías”. Lo que más irrita al nacionalismo es el café para todos. La sociedad asimétrica, la jerarquía estamental, ante todo. El nuevo modelo fiscal que propone el nacionalismo no puede ser general. Debe ser especial, ya que somos especiales: som una nació.

Y rematan el artículo con este pase de pecho: “El nuevo marco fiscal es una necesidad. Porque la competitividad y el Estado del Bienestar en Cataluña están en juego.” Díganme si esta terminología (competitividad, bienestar, Cataluña) no les suena más al léxico feliz de la élite empresarial, encantada de haberse conocido, que al lenguaje reivindicativo de la clase obrera.

Pues nada, compañeros Joan Carles y Josep Maria: tranquilos, que el país sabrá tener en cuenta vuestra leal contribución a la Causa. Podéis pasar por caja.

Los nacionalistas, la Justicia y Espriu
CELSO FERREIRO La Opinión 22 Febrero 2012

En su afán de imponer el monolingüismo, los nacionalistas mantienen tarascadas con los juristas a veces de maneras poco finas, como ha sucedido con el juez decano de La Coruña o con el Valedor do Pobo por haber hecho la distinción entre honor y honra, que en vernáculo se albergan en su solo término y en el campo del Derecho tienen distinto significado. Más recientemente la emprendieron con el titular del Tribunal Supremo, D. Carlos Dívar, vulgarmente asaetado en el Congreso de los Diputados por el nacionalista catalán D. Joan Tardá. El pecado del Sr. Dívar fu recordar a título de anécdota el tratamiento que reciben en los juzgados los que se expresan en otro idioma. A tal efecto refirió que en cierta ocasión hubo de requerir un intérprete de "mandingo". El hecho, considerado un agravio por el diputado Tardá, obligó al Sr. Dívar a pedir humildemente disculpas. Desconocía el político que el presidente del Supremo es cultor de la lengua y de la cultura catalana y un consumado lector del poeta Salvador Espriu. Tan es así que puede recitar de memoria el Assaig de cántig en el temple. Salvador Espriu, que era un realista, conocía los límites geográficos el catalán "porque Cataluña no tenía como Portugal su Brasil, ni como el español, millones de consumidores mundo adelante".

La intolerancia y el empeño en imponer el idioma único ejercen un efecto demoledor sobre la convivencia. Cuando surgen los conflictos, la Justicia habla con claridad, que es la energía disparada hacia la verdad. En Galicia, debemos recordar que la Mesa de Normalización no es titular de los derechos lingüísticos, y su actividad, subsidiada, no constituye la fórmula más eficaz a favor de la expansión del gallego. En La Coruña, por ejemplo, personajes de tal índole no tienen cabida ni con el respaldo sedicente de los abajo firmantes, porque aquí la tolerancia inteligible solo permite sumar sin descanso.

Otrosidigo
¿Para cuándo la cooficialidad, Sr. Negreira? El letrero que luce su partido en la sede social Populares de Coruña es una forma tipo Pilatos, entre ambigua y mansurrona. Por cierto, el Poncio era amante de la lira. ¿Cuándo toca los arpegios toponímicos, Sr. alcalde, o espera, como siempre, a las vísperas electorales? Posiblemente, estemos ante la hipocresía valentudinaria que tanto distingue a la dirigencia popular.

Alejo Vidal-Quadras: 'El PSOE, en cuanto pierde elecciones, lleva la violencia a las calles'
El vicepresidente del Parlamento Europeo desgrana, en una entrevista para LA VOZ LIBRE, los orígenes de su último libro, 'Ahora, cambio de rumbo'
Héctor Salazar Fernández www.lavozlibre.com 22 Febrero 2012

Madrid.- No se puede decir que Alejo Vidal-Quadras no hable claro. Tampoco lo ha hecho en su último libro, 'Ahora, cambio de rumbo', en el lanza las propuestas fundamentales que debe acoger España para recuperar el prestigio perdido tras dos legislaturas en las que el desgobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero ha ocasionado que el país haya superado los cinco millones de parados y que casi uno de cada dos jóvenes no encuentre un empleo. El vicepresidente del Parlamento Europeo no rehúye, en la entrevista concedida a LA VOZ LIBRE, los análisis sobre la actualidad política nacional, autonómica y europea. Líder del Partido Popular de Cataluña desde el año 1991 hasta 1996,Vidal-Quadras se muestra preocupado por el destino de España tras la virulencia del independentismo catalán y vasco.

.- ¿Cómo surgió la idea de escribir 'Ahora, cambio de rumbo'?
.- La idea no fue mía, fue de la editorial. Yo escribo mucho porque tengo colaboraciones regulares con medios, y además doy muchas conferencias y tengo que intervenir en numerosos actos públicos. Todo eso va generando un cuarto de doctrina y de pensamiento, y ellos me sugirieron que hiciéramos un libro que tratara sobre la actual situación de España, con la crisis tan grave que estamos padeciendo, y cuál sería el camino de salida. También el análisis del origen de la crisis y sus causas, tanto próximas como remotas. Reuní materiales abundantes y así surgió.

.- ¿Ha hablado con Rajoy antes, durante o después de escribir el libro?
.- Yo se lo mandé, como es natural, y él me dio las gracias; pero no ha sido una conversación detallada sobre el contenido del libro.

.- ¿Cree que la última reforma laboral aprobada por el Gobierno es demasiado blanda o demasiado dura?
.- Yo creo que es una reforma que va en la buena dirección, aunque hay algunos aspectos en los que yo hubiera avanzado más. Hay un exceso de modalidades de contratación en España, creo que exigía una mayor simplificación. También sobre el subsidio de desempleo, que está estructurado con un coste demasiado alto, que desincentiva la búsqueda de un nuevo empleo por parte de los parados. En estos dos aspectos hubiera sido más incisivo en la reforma.

.- ¿Cree que las propuestas contenidas en 'Ahora, cambio de rumbo' se aplicarán en la presente legislatura?
.- Creo que ya se están abordando bastantes cosas: la reforma laboral, la del sistema financiero, y hay una política de contención de gasto que yo también recomiendo. Hay otras muchas cosas que hay que hacer, pero la legislatura está empezando, por lo que es pronto para aventurar cómo será el resto. Esperemos que todo lo que hay que hacer, se haga.

.- ¿Cree que el PSOE ha muerto tras la debacle del 20-N o puede resurgir?
.- El PSOE está pasando por unos momentos de profunda desorientación, división interna y deterioro. El PSOE no es una izquierda apta para la época actual, es un fósil viviente. Yo quisiera para España un centro-izquierda de otro estilo, más sensato, realista, más patriótico. El actual PSOE ha dedicado muchos esfuerzos a dividir y liquidar la Nación, sobre todo en los últimos ocho años con Zapatero. Son gente que no acepta perder elecciones; en cuanto pierden llevan la violencia a las calles. En el fondo tienen una mentalidad revolucionaria y violenta. No son fuerzas que se puedan integrar en la democracia liberal, porque tienen un poso de revolución violenta siempre presente. Hoy les veo en un momento muy bajo. Para España lo ideal sería que desapareciese y fuera sustituido por otro tipo de social-democracia europea, moderna y presentable.

.- ¿Cree que el PSOE ha hecho bien en elegir a Alfredo Pérez Rubalcaba para liderar un cambio en el PSOE?
.- Rubalcaba es un político que ha participado en todos los episodios más oscuros y siniestros de la historia contemporánea y que ahora lidera un barco desarbolado y medio hundido. No creo que sea capaz de hacer eso ni mucho menos. La especialidad de Rubalcaba son las conspiraciones.

.- Muchas de las propuestas que contiene 'Ahora, cambio de rumbo', casan con el ideario de Unión Progreso y Democracia. ¿Qué opinión tiene de esta formación?
.- Me parece que UPyD es de centro-izquierda del tipo que le he dicho anteriormente. Yo no coincido con ellos en muchos aspectos de sus propuestas sociales o económicas. Por ejemplo, se han opuesto a la reforma laboral que ha hecho el Gobierno y que me parece acertada. UPyD se opone porque son de izquierdas. En cuestiones de unidad nacional, de derrota del terrorismo o de regeneración de la vida pública tienen propuestas muy aceptables. Lo ideal es que el PSOE fuese como UPyD.

.- ¿Cree que Ciutadans (C´s) está abarcando las políticas por las que el Partido Popular ha dejado de luchar, sobre todo en política lingüística?
.- Creo que la influencia que el Partido Popular de Cataluña (PPC) tiene actualmente en la política catalana, por la minoría en la que está CiU en el Parlamento, ha de ser utilizada con mucha mayor firmeza. No sólo para pequeños retoques presupuestarios, sino para defender las cuestiones fundamentales, que son el ideario del PPC. Por ejemplo, los derechos lingüisticos: que los ciudadanos puedan elegir la lengua de escolarización de sus hijos, o la lengua con la que los ciudadanos se relaciones con la Administración. Es una de las cosas que el PP tendría que poner como condición para apoyar en el Parlamento al Gobierno de CiU. C’s en este aspecto es más contundente, aunque en otros terrenos tienen una gran confusión ideológica. Yo siempre he visto a C´s como una fuerza que se auto restringe a la marginalidad.

.- El Partido Popular de Cataluña ha apoyado los presupuestos del Gobierno de Artur Mas: ¿Error o necesidad?
.- Es un gesto generoso, porque tampoco ha pedido mucho a cambio. CiU, una vez aprobados, ya ha comunicado que no son reales. A los pocos días de aprobarlos se ha reducido el sueldo de los funcionarios un 3 por ciento sin que el PP hubiera sido avisado. Este acuerdo, por parte de CiU, ha sido muy desleal. Más un simulacro que un acuerdo real.

.- ¿Ve a Alicia Sánchez Camacho al frente de un Ministerio en un futuro cercano?
.- Le deseo lo mejor en los político y en lo personal.

.- ¿Pone la mano en el fuego porque el Gobierno de Rajoy no acepte el denominado ‘Concierto Económico Catalán’?
.- El pacto fiscal es imposible. Discutir sobre ello me parece una pérdida de tiempo. Cataluña es una comunidad autónoma de régimen común y ha de regirse por el mismo sistema de financiación que todas las demás. A partir de aquí, todo debate sobre el pacto fiscal me parece una pérdida de tiempo.

.- ¿Qué papel debe jugar Europa en la salida de la crisis económica? ¿Cree que la Unión saldrá fortalecida o debilitada?
.- La Unión Europea juega un papel clave en la salida de esta crisis en la medida en que está estableciendo un sistema de gobernanza económica que obliga a los estados miembros a la disciplina fiscal. También impulsando reformas estructurales que hagan a España mucho más competitiva. Estar dentro de la Unión Europea es uno de los elementos que nos puede ayudar a salir de la crisis.

.- ¿Si Mariano Rajoy le llamara para volver a la política nacional, aceptaría?
.- Yo siempre he hecho lo que me han pedido. Nunca he solicitado nada, siempre me han dicho lo que tenía que hacer, dónde podía ser útil. Primero en Cataluña y después en el Parlamento Europeo. Siempre he demostrado que soy una persona leal y disciplinada y cuando me encomiendan un trabajo lo hago mejor que puedo.

.- Con Bildu y Amaiur en las instituciones, y CiU pidiendo el concierto económico, ¿España corre peligro de ‘balcanizarse’?
.- España tiene un problema muy serio. Hay partidos políticos en Cataluña y el País Vasco que tienen proyectos secesionistas. Además, el estado de las autonomías ha descarrilado y nos ha llevado a un Estado que es políticamente inmanejable y financieramente insostenible. Existe un riesgo de descomposición de la Nación que el Gobierno actual evitará.

Cataluña
Mas concede a dedo 1,4 millones a la independentista Òmnium Cultural
El PPC exige eliminar la subvención a la opaca entidad independentista Òmnium
Responde así a la petición del PPC de eliminar estas ayudas a la entidad y destinarlas a sanidad
M. J. CAÑIZARES / BARCELONA ABC Cataluña 22 Febrero 2012

El Gobierno catalán ha decidido renovar el convenio que mantiene con Òmnium Cultural, una entidad dedicada a fomentar la identidad catalana, la insumisión fiscal, el concierto económico y la soberanía plena de Cataluña. Así, esta asociación recibirá hasta 2013 1,4 millones de euros del departamento de Presidencia. La decisión fue anunciada por el portavoz de la generalitat, Francesc Homs, quien precisó que la citada candidad supone una rebaja respecto a convenios anteriores, «pero no tan sustancial como la que ha sufrido el Departamento de Presidencia».

La aprobación de esta asignación «a dedo» tiene lugar un día después de que la líder del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, propusiera eliminar estas ayudas para que fueran destinadas a la sanidad pública, uno de los sectores afectados por los recortes. La respuesta de la Generalitat se ha interpretado como un gesto de alejamiento de CiU respecto al PP, con quien acaba de firmar un acuerdo presupuestario, para contentar a una militancia soberanista que no acaba de asumir ese pacto.

Guardiola da su apoyo
Òmnium, presidida por Muriel Casals, organizó en julio de 2010 la manifestación contra de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto. Entre 2004 y 2010 recibió 8 millones del tripartito. El último gobierno de Jordi Pujol destinó a esta entidad una herencia intestada de una millonaria, lo que le permitió habilitar una gran sede en el corazón de Barcelona. Precisamente ayer, el entrenador del FC Barcelona, Josep Guardiola, dio de alta a sus tres hijos en Òmnium.

Los populares ven «oscurantismo y falta de transparencia» en estas ayudas, según el portavoz adjunto del PP en el Parlamento autonómico, Santi Rodríguez, quien denunció las trabas que el gobierno de CiU pone a la oposición para informarse de las mismas, ya que no vienen consignadas en los presupuestos públicos. En respuesta a las preguntas parlamentarias formuladas por el PP, el ejecutivo insta a acudir a los siete departamentos que mantienen convenios con Òmnium. Efectivamente, además de Presidencia, esta entidad recibe ayudas de Gobernación, Educación, Cultura, Agricultura, Bienestar Social y Empresa.
 



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