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Recortes de Prensa   Domingo 18  Marzo 2012

 

España es nuestra razón
El Editorial La Razón 18 Marzo 2012

El gran proyecto de renovación de España, de cambio de una situación que nos conducía inexorablemente a una decadencia, es la meta que los españoles elegimos en las urnas el 20-N, y el gran mandato que tiene encomendado el Gobierno del Partido Popular de Mariano Rajoy. La gravedad de la crisis económica, ampliada por la ineficacia socialista, nos ha conducido a una difícil posición en la que la lucha contra el déficit y la necesidad imperiosa de implantar ajustes son hoy tarea preferente del Ejecutivo. Pero el proyecto de España abarca mucho más que la solución a los problemas puntuales de la economía, y los últimos años han demostrado que el cambio, profundo y regenerador, debe ser una obra colectiva de todos los ciudadanos y no sólo responsabilidad del Gobierno.

Y, por eso, LA RAZÓN abre hoy un debate con el lema «España es nuestra razón» con análisis e informes en nuestras páginas y en la edición en internet, que tendrán continuidad en semanas sucesivas. La casa de nuestro periódico albergará además foros sobre las reformas necesarias a los que serán invitadas personalidades de la política, la economía, la cultura y de otros sectores de la sociedad, que expondrán sus ideas sobre cómo debe abordarse la gran reforma de España.

Después de más de 30 años de democracia se han abierto heridas y consolidado errores que exigen una seria corrección.

Hay razones de sobra para reconsiderar el Estado autonómico y el papel de las comunidades, lo que cuestan realmente y lo que deben suponer como articuladoras del Estado y como impulsoras de la marca España.

Como también la necesidad de ejecutar una gran reforma capaz de acabar con la corrupción en la clase política y, en lugar de resignarnos ante ella como mal inevitable, regenerar los partidos y sus prácticas para confiar de nuevo en quienes tienen el mandato democrático obtenido de las urnas para administrar nuestros impuestos.

Es además imperioso que las reformas que este Gobierno está obligado a acometer puedan resolver los grandes problemas que arrastramos desde hace décadas en la Educación y la Justicia. Sin contar que hay más de cinco millones de razones, cinco millones de dramas familiares en el desempleo, para exigir una reforma de nuestro mercado de trabajo. Por eso, las grandes reformas deben también orientarse a nuestra acción en el exterior y a fortalecer la marca España como imagen de confianza. Es cierto que la situación económica de España es hoy muy complicada, pero no estamos ante un desastre sin solución. Y habrá que agradecer a la crisis la oportunidad que ha supuesto, al caer de los ojos las vendas de una prosperidad sin base real, que hoy sean más evidentes los grandes retos a los que nos enfrentamos y la urgencia de acometerlos como nación.

España es nuestra razón
«Made in Spain»: del tópico a la realidad
Gonzalo de Benito La Razón 18 Marzo 2012

España cuenta con una imagen muy sólida en el exterior.
Desde un punto de vista histórico, somos una de las naciones más antiguas de mundo, y la primera que logró reunir a territorios de los cinco continentes bajo una misma corona. Nuestra Transición a la democraciasigue siendoun modelo para el mundo. Desde una perspectiva cultural, somos el país de origen del segundo idioma más hablado del mundo, la patria de escritores de la talla de Cervantes, Lorca o Cela; de pintores como Velázquez o Goya; de arquitectos como Herrera o Calatrava. Hay una serie de tópicos, positivos y negativos, que hacen de España una marca reconocible en la mayor parte del mundo: el Real Madrid, el flamenco, la leyenda negra, la Inquisición, el «sol y playa», la paella, la tortilla española…

España no tiene que luchar contra la invisibilidad como les pasa a otros países, pero debe adoptar una estrategia de reposicionamiento para dotar de nuevos significados a una marca que ya es internacionalmente visible.

Sin embargo, los distintos estudios que se han venido realizando a lo largo de los años respecto a la percepción exterior de España coinciden en un aspecto: la economía es sin duda uno de los puntos débiles de nuestra imagen. La actual coyuntura económica no hace sino reforzar la concepción de que España ha crecido demasiado deprisa sobre unas bases poco sólidas. No obstante, España es la tercera potencia turística mundial, la séptima en difusión cultural, la novena en investigación científica. La imagen económica de España es mucho peor que la realidad. La valoración del «made in Spain» como ventaja o desventaja competitiva no es unánime por parte de las empresas exportadoras: el 25% lo consideran favorable, otro 25% desfavorable y un 50% cree que su influencia no es relevante. En general, se percibe que la Marca España es positiva en productos agrarios o tradicionales, como el calzado y la piel, y perjudicial para todo lo que se relacione con la alta tecnología.

Por este motivo, el Gobierno ha decidido relanzar el proyecto Marca España con la idea fundamental de potenciar la imagen de nuestro país en el exterior para ponerla al servicio de nuestros ciudadanos y de nuestras empresas. Existe en la actualidad una gran variedad de organismos que gestionan la imagen internacional de nuestro país: el Instituto Cervantes, el ICEX, AC/E, las Casas… sin olvidar nuestra extensa red de embajadas y consulados. El proyecto Marca España creará una doble estructura, política y operativa, que habrá de coordinar la labor de todos estos organismos.

En el nivel político, ya se ha anunciado la creación de un Comisionado de la Marca España, que responderá ante el Gobierno para dotar a nuestro país de unos objetivos concretos y medibles en materia de gestión de nuestra imagen. En el nivel operativo, se creará una herramienta que alimente las sinergias entre los distintos agentes y que sirva para poner en contacto al sector público con el sector privado.

La Marca España es, ante todo, un proyecto de Estado. Una línea maestra que nos ayude a remar todos en la misma dirección. Es, ante todo, la materialización del hecho de que empresas y Administración tienen la necesidad de trabajar juntas para promover nuestros intereses en el exterior.

Gonzalo de Benito
Secretario de Estado de Asuntos Exteriores

Empresas públicas
¿El fin de la huida?
 Libertad Digital 18 Marzo 2012

Con el anuncio del cierre de veinticuatro empresas públicas sin actividad, el Gobierno aprovecha para hacer limpieza y para hacer un poquito de propaganda. No estamos ante un hito en la historia de la administración pública, y tampoco es una cuestión que afecte al fondo de la regulación de estos organismos; pero no está mal, y algo es algo.

Lo que sucede es que no se trata del final de eso que se llamó la "huída del Derecho Administrativo"; un invento para crear organismos que eran administración para lo que querían y sociedades privadas para lo que les daba la gana. Con el cuento del recurso a "otras formas de personificación" –bonito palabro- nuestras queridas administraciones públicas de todo tipo, nivel, ámbito territorial y color político, fueron mutando con el muy simple objeto de eludir el control y descargarse de responsabilidad. Correos, sin ir más lejos: es una sociedad anónima a ratos, y administración a veces. Muchos de sus trabajadores siguen siendo funcionarios, y dependiendo de lo que se le reclame se escuda en lo privado o en lo público. Y quién dice Correos, dice otras muchas, porque esto ha sido, jurídicamente hablando, la casa de “tócame Roque”.

Me refiero a que aquí también ha regido la moda; y es que después de las sociedades estatales, llegaron las agencias, que, por ejemplo, en Cataluña proliferaron como setas. La más famosa fue la Agencia Tributaria, que anunciaba una especie de independencia fiscal como paso previo a la otra independencia. Pero a la que acompañaron la de la Salud, la de Residuos o la del Agua, que ahora está al borde de la quiebra. Con el agua al cuello, si me permiten el chiste malísimo. Eso sí, nadie ha sido capaz de explicar qué podían hacer estas "agencias" que no pudiera hacer el ministerio o el departamento competente. En otro momento se pusieron de moda los consorcios, y luego los "institutos". Más tarde las fundaciones, y algo que seguro les habrá tocado sufrir a ustedes, como han sido las empresas municipales de agua.

Con independencia de la forma, todas ellas han sido el paraíso de la libre designación. No se huía del Derecho Administrativo, se huía del Derecho, en general. Y dentro de cada una regía la diversidad: gerentes, presidentes, directores, y es que no sólo hemos sido creativos en las formas, sino también en los cargos.

Por ello, cuando la brigada del aplauso se relaje, lo que hay que pedirle al Gobierno es que privatice lo que sea necesario, se quede con lo que convenga, recurra a viejas fórmulas para lo que crea oportuno –como la concesión-, pero que derogue y obligue a derogar las leyes que siguen permitiendo que esto se repita. Que yo sepa tiene todo el poder y no tiene excusa para no hacerlo.

Los proveedores cobran, los contribuyentes pagamos
EDITORIAL  Libertad Digital 18 Marzo 2012

El mecanismo extraordinario de pago a los acreedores de los ayuntamientos españoles es una excelente noticia para los casi 180.000 proveedores de la administración municipal. Con deudas pendientes que en ocasiones datan de hace varios años, la situación de muchas de estas empresas, generalmente pequeñas y autónomos, era a estas alturas de la crisis ciertamente desesperada. Eso en el caso de las que han conseguido sobrevivir a los impagos municipales, porque un número todavía mayor ha tenido que cesar su actividad y enviar al paro a sus trabajadores, ante la imposibilidad de financiar con recursos propios ese déficit ocasionado por los políticos locales.

Según las cifras que manejan las asociacioens de PYMES y Autónomos, unos 700.000 trabajadores han perdido su empleo a causa de la falta de abono de los bienes y servicios prestados a los ayuntamientos españoles, lo que ha contribuido significativamente a las cifras globales de desempleo que padece nuestro país. La incuria, la falta de previsión y el derroche desvergonzado de los munícipes, como en su caso de la clase política autonómica, son responsables directos de la ruina de cientos de miles de pequeñas empresas y las familias que vivían de ellas, aunque a esos mismos políticos, culpables de este desastre sin precedentes, no quepa exigirles responsabilidades penales o pecuniarias dadas las características de nuestro pintoresco régimen legal.

Ahora bien, siendo evidente que la decisión de Rajoy era muy necesaria para frenar la sangría de nuestras PYMES y Autónomos, resulta necesario añadir que los efectos de este plan extraordinario de pagos van a recaer íntegramente en el bolsillo de los contribuyentes, no en las instituciones responsables de haber creado esta bolsa de deuda que ahora está aflorando como paso previo a su liquidación.

La clave está en que para hacer frente a esta elevada deuda con los acreedores el gobierno no va a obligar a las administraciones responsables a adoptar un severo plan de austeridad, de forma que el dinero para el pago a los acreedores surja del ahorro en las distintas partidas de los presupuestos oficiales. Por el contrario, el mecanismo adoptado ha sido la creación de una línea de créditos a medio plazo que tendremos que devolver los contribuyentes con nuestro esfuerzo fiscal ya de por sí suficientemente elevado. Una vez más los políticos manirrotos quedan inmunes a los efectos de su penosa gestión, cuyas consecuencias tendremos que arrostrar nuevamente todos los ciudadanos.

La decisión del gobierno servirá para salvar a muchos miles de microempresas y centenares de miles de puestos de trabajo. Lamentablemente, el hecho de que ese esfuerzo recaiga de nuevo en los contribuyentes nos impide aplaudirla sin reservas como hubiera sido nuestra intención.

Elecciones andaluzas
Caramelos y camelos socialistas
Pedro de Tena  Libertad Digital 18 Marzo 2012

Pregunto dónde está Chaves ayer y me lo encuentro este viernes en el AVE, camino de Sevilla. Apareció, tarde, pero apareció. Me pasa por preguntar. No creo que haya venido a poner dinero para la fianza y liberación de Guerrerito Gafotas encarcelado en un módulo para "presos ejemplares" y sin prólogo: 686 millones de euros. A saber qué va hacer por la noche, si un mitin o un acto o una cena. Habrá escuchado ya que la juez Alaya manda dos mensajes: uno, no hay dinero para conseguir libertades, así que habrá que explorar otras vías, y dos, relación de bienes embargables a los intrusos de los ERE. Toda una invitación al camino seguro del cante por soleares.

Pero Griñán resiste y dice que "huele su victoria en la calle". Pues en Andalucía huele a primavera y a azahar, pero a una victoria del PSOE, palabrita del niño Jesús, no huele. Ni siquiera con copago, que ahora va la Soraya, pequeña pero matona, y deja sin argumentos la campaña del socialismo menguante. Y por cierto, vimos el vídeo del PSOE que empieza diciendo que Arenas no votó a favor en el referéndum de la autonomía. Otra mentira. Y van no se sabe cuantas.

Pero en su ayuda viene Escuredo, Rafael, primer presidente de la Junta andaluza y sembrador de las malicias del régimen, y sigue la costumbre de llamar gilipollas del PP, costumbre que data de 1979. Y además, llama a Andalucía "última trinchera del Estado del Bienestar". Estaría confundido y espeso después de comer. Sobrados dice que van los del PP. Sobrado él, con su despacho poco regular en el Consejo Consultivo, sus influencias varias que a lo mejor salen un día de periodismo salvaje y sus maneras de estar por encima del bien y del mal. Y la Junta del PSOE, que no de Andalucía, sigue avivando las cenizas de la II República y la Guerra. Ahora, señalizará veintitantos escenarios de la represión franquista en Andalucía. La otra, la represión republicana, claro, no existió. Pregunten en Málaga, a ver.

Hay un libro del catedrático Antonio Nadal, sobrino de un fusilado por Franco, desmontando el mito, pero como si nada. La verdad, como la libertad, ¿para qué? Y en el entreacto, noticias terribles sobre el cadáver de Marta del Castillo y su posible quema. Antonio, Eva, valor y justicia.

Soledad Becerril se ríe del capitalismo socialista: el capitalismo únicamente es bueno cuando es propiedad del PSOE o de sus socios. Y si es con el dinero público, y no del propio, mejor que mejor. Pero no es sólo el PSOE el que hace esas cosas. Ojo, PP, que tanta crítica certera y merecida al adversario deja abierto el flanco propio. Cuiden sus maneras y su ejemplaridad. Recuerden lo que decía el dicho andaluz: "Si quieres conocer a Fulanito, dale un carguito(o mandito)". Si el PP le falla a la ciudadanía andaluza y española no quedará nada de la democracia que merezca ser respetado. Todos serán iguales con fundamento y lo radical o lo autoritario tentarán y mucho. Escuchen y no hagan tonterías. Como El País, que enloquece a sus lectores anunciando la victoria segura de Arenas, según la SER, para meter miedo, y dando por hecho la llave en poder de IU, en la cosa escrita, para dar ánimos.

Y en el anecdotario, el coche de propaganda del PSOE que en un colegio de Úbeda tiró caramelos "socialistas" al patio de un colegio de Úbeda. Como los Reyes Magos, arrojan sobre la multitud los caramelos del estado del bienestar y del partido casi único, sin importarles una higa el hecho de que gobiernan desde hace 30 años y más y que Andalucía sigue entre las últimas regiones de España. Les propongo un silogismo sin fisuras lógicas. En 1977, los andaluces queríamos la equiparación de la región con las mejores regiones de España y Europa. En treinta y dos años de presidencias socialistas de la Junta, tal equiparación no se ha producido. Ergo, el PSOE debe marcharse a la oposición. Para este silogismo no hacen falta ni los ERE ni la corrupción. Pero la cara dura no cesa y va en el PSOE y da su apoyo al empleo juvenil en Andalucía que tiene el 55% de paro entre los jóvenes. Qué tropa. Menos mal que siempre nos queda La Pepa de Cádiz y qué le vamos a hacer si cuando el primer liberalismo español el PSOE no existía. Más no se alejen, que a lo mejor se la apropian también un día de estos.

CABRILLO, CÉSAR VIDAL Y VICTOR GAGO
La importancia de 'La Pepa' en 'Debates en Libertad'
Debates en Libertad rinde homenaje a La Pepa con la colaboración de C. Vidal, F. Cabrillo, V. Gago, F.J. Losantos, A. Amorós y F. García de Cortázar.
EsRadio  Libertad Digital 18 Marzo 2012

Federico Jiménez Losantos, César Vidal, Francisco Cabrillo, Luis Herrero, Víctor Gago, Andrés Amorós y García de Cortázar participaron en el homenaje que rindió Debates en Libertad a La Pepa. Titulado "¿Por qué es importante La Pepa?" durante el programa, Francisco Cabrillo, César Vidal y Víctor Gago recorrieron, bajo la dirección de Javier Somalo, tanto los principales avances en materia de libertades ciudadanas de aquella constitución liberal, como del ambiente de la época, o de los apuntes históricos necesarios para poder entender el alcance de La Pepa.

Además, el programa contó con el recuerdo de Federico Jiménez Losantos a uno de las figuras importantes de aquella Constitución, Isidoro de Antillón; con las reflexiones de Luis Herrero y Andrés Amorós sobre la influencia de La Pepa en la España de hoy; o con el recuerdo de Fernando García de Cortázar al debate que precedió a la redacción de la Constitución de 1812 y su posterior proclamación.

Víctor Gago recordó la importante influencia de los liberales en un texto diseñado por las élites de la época. Francisco Cabrillo, por su parte, analizó el fuerte coto que los artículos de La Pepa ponían al poder del monarca e hizo un paralelismo entre la Constitución de las cortes de Cádiz con la Constitución americana. Por su parte, César Vidal encontró en la historia las claves, no sólo de aquel texto, sino de los personajes que hicieron posible aquella carta magna.

Documentos y especiales
Especial 'La Pepa' en Libertad Digital
La Constitución de 1812
Genealogía del Liberalismo en España 1759-1931 Papel Faes / J.M. Marco

Opinión
Fernando García Cortázar LD: 1812, la nación levanta el vuelo
Andrés Amorós LD: Jovellanos y "La Pepa"
César Vidal LD: La Constitución que no podía ser
Francisco Cabrillo LD: Los principios económicos de la Constitución de 1812
Juan Velarde: 1812: Economía y Constitución
Fernández Barbadillo : Una España sin absolutismos ni fueros
Amando de Miguel: La lengua de La Pepa

PUBLICACIONES
Emilio de Diego y José Sánchez-Arcilla (Dirs.): Diccionario de la Guerra de la Independencia 1808-1814
Fernando García de Cortázar, Juan Sisinio Pérez Garzón, Manuel Lucena Giraldo y Ricardo García Cárcel : VIVA LA PEPA. Doscientos años de la Constitución de Cádiz (Dossier en PDF)
Antonio Rodríguez de las Heras y Rosario Ruiz Franco, eds. (Prólogo de Fernando García de Cortázar): 1808: Controversias historiográficas*
Francisco de Miranda y el nacimiento de la democracia moderna en Europa y América: Más liberal que libertador.
Xavier Reyes Matheus De Aranjuez a Cádiz: Por la Libertad y la Constitución. Bicentenario de la Junta Central Suprema 1808-2008*
Felipe-José de Vicente Algueró: ¡Viva la Pepa! Los frutos del liberalismo español en el siglo XIX*
Jorge Vilches: Liberales de 1808
Ángel Rivero La Constitución de la Nación. Patriotismo y libertad individual en el nacimiento de la España liberal
César Vidal y Federico Jiménez Losantos: Historia de España I: De los primeros pobladores a los Reyes Católicos
César Vidal y Federico Jiménez Losantos: Historia de España II: De Juana la Loca a la I República
César Vidal y Federico Jiménez Losantos: Historia de España II: De la Restauración borbónica hasta el primer franquismo

Recomendaciones
César Vidal recomendó durante el programa Cuando las cortes de Cádiz que se puede encontrar en www.iberlibro.com y uno de sus libros: El año de la libertad editado por SM.

Víctor Gago y Francisco Cabrillo recomendaron los Episodios Nacionales de Galdós. Especialmente los capítulos dedicados a las cortes de Cádiz. Víctor Gago, también recomendó los Diarios de Gaspar Melchor de Jovellanos.

Francia recuerda a Nérin en el segundo aniversario de su asesinato por ETA
FERNANDO ITURRIBARRÍA Corresponsal | PARÍS. El Correo 18 Marzo 2012

Las autoridades francesas homenajearon el viernes al brigadier-jefe Jean-Serge Nérin, última víctima mortal de ETA, en el segundo aniversario de su muerte a tiros a las afueras de París. La viuda y tres de los cuatro hijos del primer policía galo caído bajo las balas etarras asistieron a la inauguración de una calle a su nombre en Dammarie-les-Lys, la localidad donde ejercía.

'Comandante Jean-Serge Nérin. Muerto en operación de policía el 16 de marzo de 2010', reza la placa colocada en honor del brigadier-jefe, ascendido a título póstumo tras morir en acto de servicio a los 52 años de edad. Fue descubierta por Florian Nérin, su hijo varón, en una calle situada enfrente de la comisaría de este municipio distante 50 kilómetros al sudeste de París.

Asistieron también al acto su viuda, Dominique, y sus hijas, Anais y Melissa, mientras que la otra hermana, Prisca, se quedó en Guyana, territorio francés en América del que es originaria la familia. Presidieron el homenaje el prefecto (gobernador) del departamento de Sena y Marne, Pierre Monzani, y el alcalde de Dammarie-les-Lys, Jean-Claude Mignon.

«Jean-Serge Nérin, víctima del deber, honra la divisa de la policía nacional: disciplina, valor y abnegación» glosó Monzani, quien recordó la medalla de honor recibida años atrás por el homenajeado, que el 2 de enero de 2000 había resultado herido al proteger a la víctima de una agresión. «Nunca retrocedió ante el peligro. Pero el peligro lo atrapó aquel 16 de marzo de 2010. Toda la profesionalidad del comandante no pudo nada contra la voluntad homicida a la que de repente se enfrentó», agregó.

Tras rememorar los funerales celebrados en Melun con asistencia de Nicolas Sarkozy y José Luis Rodríguez Zapatero, el prefecto proclamó que «la civilización debe luchar siempre contra la violencia ciega guiada por utopías». «En democracia no hay ninguna coartada intelectual, cultural o política que pueda justificar el crimen terrorista», añadió antes de invitar a los ciudadanos que circulen por la calle del Comandante Nérin a tener presente que «si la libertad de ir y venir existe es porque hay hombres que mueren por ella».

España
El Gobierno autonómico de Baleares dejará de exigir el catalán solo para algunos aspirantes a funcionarios
A falta de la aprobación de la norma por el Parlamento autonómico, una excepción prevista en el proyecto de ley podría convertirse en un coladero para que el sistema lingüístico se mantenga tal y como viene aplicándose actualmente.
Redacción www.vozbcn.com  18 Marzo 2012

El Consejo de Gobierno autonómico de las Islas Baleares ha aprobado la modificación de la Ley 3/2007, de Función Pública, validándolo como proyecto de ley, que establece que el conocimiento de la lengua catalana dejará de ser un requisito para acceder a determinados puestos de la función pública.

Una vez se apruebe la norma por el Parlamento autonómico de las Islas Baleares (el PP tiene mayoría absoluta), el conocimiento del catalán pasará a ser un mérito, excepto para los funcionarios que accedan a la educación, a los aspirantes a trabajos de atención al público y aquellos que determinen las administraciones públicas.

El Gobierno autonómico del PP, presidido por José Ramón Bauzá, ha anunciado, este viernes, que para la modificación parcial del régimen lingüístico se ha tenido en cuenta la legislación vigente y diversas sentencias de los tribunales. De esta manera, quedarán modificadas las leyes de Normalización Lingüística, de Régimen Jurídico de la Administración de la Comunidad Autónoma y la de Coordinación de Policías Locales.

Objetivo: que la administración tenga los mejores funcionarios
A partir del momento en que la norma entre en vigor, ya no será necesario acreditar el conocimiento de ninguna de las dos lenguas oficiales de las Islas Baleares (hasta ahora solo se exigía del catalán) y quedará en manos de los ayuntamientos, por ejemplo, el idioma de la toponimia local (con dos opciones posibles: solo en catalán o en bilingüe).

Según el Gobierno autonómico, la reforma ‘pretende instrumentalizar las medidas necesarias para que los procesos selectivos permitan el acceso de las personas mejor cualificadas y que superen las pruebas con más nivel en la Administración de las Islas Baleares, sin que la falta de la acreditación oficial de un determinado nivel de catalán sea, de entrada, un obstáculo’. Pero, eso sí, a los funcionarios (una vez obtengan la plaza) se les instará a que obtengan un nivel mínimo de conocimientos de la lengua catalana.

Una excepción que es un coladero
Sin embargo, la norma tiene excepciones. La excusa del Gobierno autonómico para defender estas excepciones es que hay determinados puestos de la función pública que deben garantizar el derecho de los ciudadanos a ser atendidos en la lengua oficial que prefieran, español o catalán.

Así, los aspirantes a funcionarios en el ámbito docente deberán seguir acreditando un nivel de conocimiento de catalán (no del español), como también los aspirantes a ocupar lugares de trabajo con funciones de asesoramiento lingüístico y de atención al público o telefónica.

Pero la excepción que puede convertirse en un coladero, hasta el punto de mantener el sistema como está actualmente, con pequeñas variaciones, es la que determina que ‘por ocupar lugares de trabajo en que, debido a las características especiales de sus funciones, se motive que es imprescindible exigir el conocimiento de un determinado nivel de catalán’. Y, sobre todo, la potestad que la norma otorgará, a exigir un nivel mínimo de conocimiento de la lengua catalana, a las entidades locales e insulares, y los entes del sector público, que lo ‘consideren necesario’.

Reportaje Época
Irán: el enemigo de occidente
MARTA RIESGO www.gaceta.es 18 Marzo 2012

El mundo espera el comienzo de la guerra más anunciada de la historia. Israel parece dispuesto, EEUU piensa en las urnas e Irán continúa imparable con su programa nuclear.

Nunca a lo largo de la historia una guerra había sido anunciada con tanta anticipación. Un conflicto del que todos hablan pero en el que nadie parece estar dispuesto a dar el primer paso. Dos son los actores principales, Israel e Irán, pero muchos pueden ser los secundarios y no por ello menos afectados. Todos llaman a la calma –Estados Unidos no quiere otro fracaso como el vivido en Afganistán o Irak y los intereses económicos de China le impiden apoyar con todas sus fuerzas al amigo persa– y, mientras, los titanes ultiman sus preparativos para un ataque que, cada 15 días desde el pasado verano, parece inminente.

En dos días empieza la primavera, momento en el que comenzaría la ofensiva para frenar a un Irán con aspiraciones nucleares, según el secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta. Pero Tel Aviv sabe que no puede hacerlo solo, que sus capacidades militares no conseguirían acabar con unas centrales nucleares temidas por la comunidad internacional. El apoyo norteamericano es crucial y la presión de Israel es constante.

“Estados Unidos siempre le cubrirá las espaldas a Israel”. Eso es todo lo que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, pudo sacar del presidente Barack Obama. No logró que el líder demócrata amenazase a los ayatolás con un ataque si no aceptan las condiciones de Occidente, pero se conforman y confían en las declaraciones del norteamericano.

Israel parece, a priori, dispuesto a sacar los misiles. “El programa nuclear iraní debe ser frenado”, porque, dijo Netanyahu ante el Comité de Asuntos Públicos Americano Israelí (AIPAC) nada más finalizar su encuentro con el demócrata, “si camina como un pato, si habla como un pato... es un pato. Este es un pato nuclear”. “Ahora tenemos un estado propio y yo no voy a dejar que mi pueblo viva a la sombra de la aniquilación”, sentenció.

Pero tanto la Unión Europea como Estados Unidos prefieren dejar la puerta del diálogo abierta antes de sacar los tanques; unos por la crítica crisis económica –un conflicto supondría una subida más que notable en el precio del petróleo que superaría los 250 dólares por barril– y otros por lo cerca que están de las elecciones. “Todavía hay una oportunidad de solución diplomática de este conflicto”, aseguraba Obama. La presión continuará: en dos semanas, el jefe de Estado Mayor israelí irá a Washignton para una reunión “intensa”.

En el otro bando, un Irán ahogado por las sanciones internacionales no piensa dejarse amedrentar por su gran enemigo: “Actuaremos sin esperar a que ellos actúen”, dijo, en los últimos días, amenazante, el subcomandante del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Irán, Mohammad Hejazi. “Si nuestros enemigos ponen en peligro nuestros intereses nacionales, atacaremos”, puntualizaba.

Y es que para el régimen islámico, su programa nuclear no es negociable. “Con la ayuda de Dios y sin poner atención a la propaganda, el curso nuclear de Irán continuará con firmeza y seriedad [...]. Las presiones, sanciones y asesinatos no darán fruto. Ningún obstáculo podrá detener el trabajo nuclear de Irán”, decía el líder supremo, el ayatolá Jamenei, después de que la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA) declarara el fracaso de las conversaciones con Irán tras la última visita de sus observadores a Teherán.

Las sospechas hacia el régimen de los ayatolás no son nuevas. En febrero de 2003 el por entonces presidente Mohamed Jatamí aseguraba que Irán produciría su propio combustible nuclear; es en ese momento cuando las dudas comenzaron a surgir en el seno de la OIEA. Pero fue el pasado 8 de noviembre cuando la organización, dependiente de la ONU, dio el golpe definitivo: “Las dimensiones militares del programa nuclear iraní son creíbles”. Claro y contundente; Teherán busca la bomba.

Un punto de no retorno que se ha materializado en constantes maniobras militares, movimientos de buques, sanciones económicas, filtraciones, ataques a Embajadas y, en definitiva, un ambiente prebélico que no acaba de estallar.

Ormuz, el as del régimen
El régimen de los ayatolás no tardó en poner sobre la mesa su as, amenazando con el cierre del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas de transporte de petróleo del mundo. Las amenazas le han salido muy caras: la Unión Europea aprobó el embargo del petróleo iraní mientras Japón, China e India –principales compradores de crudo iraní– anunciaron una reducción en las importaciones de petróleo. Todo esto reduce a la mitad los ingresos diarios de Teherán, provocando una crisis en el país sin precedentes. Una crisis que puede llegar a estallarle en la cara a Occidente, pues un Irán asfixiado y sin salida podría dar el primer paso y cumplir sus amenazas.

Las sanciones económicas no parecen afectar, ni mucho menos, al programa nuclear de los ayatolás. El pasado febrero, el presidente iraní, Mahmoud Ahmadineyad, desafiaba a Occidente con la presentación de centrifugadoras de nueva generación capaces de enriquecer uranio tres veces más rápido y el desarrollo de su propio combustible nuclear. Israel no tardó en reaccionar: “Están describiendo una situación mejor y más avanzada de lo que es en realidad con el objetivo de crear la sensación entre todas las partes implicadas de que se ha llegado a un punto de no retorno, lo cual no es cierto”, aseguraba el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak.

No piensa lo mismo la OIEA, que, basándose en unas imágenes obtenidas por satélite, alertaba “muy preocupada” de que el régimen podría haber instalado en la central de Parchin una “cámara de explosión” para el desarrollo de una bomba nuclear.

Estos anuncios, sin embargo, no suponen el final de las negociaciones. Por lo menos esas son las intenciones de Teherán, que reitera constantemente su disposición a reanudar las negociaciones con el Grupo 5+1, compuesto por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y Alemania y que aseguraba a principios de este mes que permitiría la entrada de observadores a la central de Parchin. Un gesto que, según muchos analistas, responde a la necesidad del régimen de los ayatolás de ganar tiempo para avanzar en la búsqueda de la bomba atómica.

“En estos momentos, Irán está sintiendo la presión de las sanciones económicas y podría tratar de evadir esa presión al aceptar entrar en negociaciones”, decía Netanyahu. “Podrían buscar o aprovechar las conversaciones como lo han hecho en el pasado para engañar y demorar la acción internacional, de forma que puedan seguir avanzando su programa nuclear y llegar a la meta nuclear al dejar correr el reloj”.

Aunque las sanciones económicas parecen no afectar a su programa nuclear, Irán se encuentra en este momento asfixiado por una crisis económica sin precedentes. “Los precios de los alimentos se disparan, la moneda ha perdido más de la mitad de su valor; la gente comienza a padecer la crisis y esto podría desestabilizar a los ayatolás”, asegura a ÉPOCA Firouz Mahvi, miembro del Consejo Nacional de Resistencia de Irán (CNRI) –organización opositora en el exilio–. “La incógnita es si Irán no lanzará el ataque temeroso de que su régimen se desmorone al verse ahogado por esta crisis”, apunta.

“Este ataque sería un suicidio”, señala Mahvi, “Irán no tiene capacidad para enfrentarse a Estados Unidos y a Israel y, aunque podría resistir, las sanciones económicas han dañado su economía y no podría aguantar por mucho tiempo”. Eso sí, este opositor en el exilio advierte: “La primera medida de los ayatolás sería cerrar Ormuz; no hay duda”.

Preparando el ataque
Y mientras continúa el cruce de acusaciones, las especulaciones sobre cómo se realizaría el ataque se suceden. La opción más realista apunta a un ataque aéreo contra las instalaciones nucleares. Una operación que no parece, a priori, sencilla para Tel Aviv. La distancia y la multiplicidad de objetivos y su naturaleza aumentan la dificultad de la ofensiva. Las bases israelíes se sitúan a una distancia de entre 1.500 y 1.800 kilómetros de los objetivos, lo que obliga a los aviones a reabastecerse en el trayecto.

“Los aviones no necesitan sólo entrar y salir del espacio aéreo iraní; necesitan tener suficiente combustible para disponer de tiempo sobre sus objetivos y para cubrir cualquier contingencia; la recarga aire-aire será crítica”, aseguraba a la BBC Douglas Barrie, experto militar aeroespacial del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS por sus siglas en inglés).

Es la naturaleza de los objetivos la mayor dificultad para Israel y sus aliados. Las instalaciones de enriquecimiento en Natanz son subterráneas y la nueva planta de Fordo está enterrada en profundidad en la ladera de una montaña. Aquí entra en juego la inteligencia militar, pues es necesario conocer con precisión la geografía del lugar, su geología, la naturaleza de la tierra y los detalles del diseño y construcción del objetivo para que el ataque sea efectivo. El pasado 8 de diciembre Irán anunciaba que había derribado un avión no tripulado de Estados Unidos que sobrevolaba su territorio. De ser verdad –Washington aseguraba que no estaba sobrevolando el espacio persa–, esto demostraría la búsqueda de información de cara a un posible conflicto.

Tampoco será fácil disponer de la munición adecuada. El arma principal de la que dispone Israel y que podría acabar con estas instalaciones subterráneas es el GBU-28, de 2.268 kilos, guiada con láser, con una ojiva penetrante y provista por EE UU. Pero esta se encuentra con factores operacionales clave que lo obstaculizarían. El F-15I –única plataforma que puede transportarlo– sólo puede trasladar una bomba, lo que obligaría a utilizar una fuerza de ataque considerable, incluyendo cisternas y otros equipos de respaldo que Israel no tiene en gran número.

“Israel no tiene la cantidad de fuerzas y no tendrá la libertad de operar que se necesita para destruir el complejo nuclear iraní”, aseguraba a la BBC Robert Hewson, editor de Armas lanzadas desde el aire, de la publicación especializada IHS Jane’s. “Si Irán entierra todo a gran profundidad, sobrevivirá lo suficiente. Cualquier ataque israelí sólo puede dañar y posiblemente ni siquiera ralentice el esfuerzo iraní”, apuntaba.

Los contras de Israel
El futuro ataque no llegaría tampoco en un momento perfecto para Israel, a pesar de su insistencia. Netanyahu está a menos de un año de las elecciones y podría tener problemas para justificar esta operación. Su Gobierno es inestable y las encuestas no le son favorables. Incluso el propio presidente Simon Peres ha dicho que Obama no se puede comprometer más con Israel de lo que ha hecho y llama a la calma. A esto se suma el déficit en Defensa –3.700 millones de dólares– que debe estar liquidado antes de un ataque ya que afecta, sobre todo, a los sistemas antimisiles claves.

Por otra parte, el Gobierno israelí se encuentra con una opinión pública más preocupada por sus problemas económicos internos –subida de precios, recortes en educación, etcétera– y sería complicado convencerles de que el elevado gasto de atacar Irán tenga sus beneficios. Además, temen que atacar a los ayatolás suponga a la vez una lluvia de cohetes desde Gaza y Líbano.

Las amenazas continúan mientras los actores analizan lo conveniente de una guerra de consecuencias impredecibles en la región.


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El problema catalán

Xavier Pericay ABC Cataluña 18 Marzo 2012

Este periódico afirmaba hace un par de días, a toda portada, que los españoles tenemos un problema y que este problema se llama Cataluña. Y lo concretaba en una serie de casos recientes en que la Generalitat ha actuado al margen de la ley o elaborando propuestas que harán que actúe, tarde o temprano, de este modo si nadie lo impide. Por supuesto, no seré yo quien niegue la existencia del problema. Es más, se trata de algo consustancial a la existencia misma del nacionalismo: hay problema catalán desde que hay nacionalismo catalán —o sea, desde hace más de un siglo—, por lo que mucho me temo que habrá problema mientras siga habiendo nacionalismo.

icho lo cual, conviene recordar que el problema, aun cuando afecte ante todo a los catalanes, es, además de catalán, español. O, si lo prefieren, es, por catalán, español. Lo que significa que compete a todos los españoles, si no resolverlo, por cuanto no parece que el nacionalismo vaya a desaparecer algún día de nuestros despertares, sí al menos conllevarlo.

Y el único instrumento de que disponemos para ello es el Estado de Derecho. Corresponde, pues, al Gobierno de la Nación salvaguardar nuestros derechos de ciudadanos libres e iguales ante la ley. Y corresponde a los partidos llamados nacionales, y muy especialmente al que tiene en este momento responsabilidades de gobierno, velar por que esta ley se cumpla. En este sentido, no es de recibo que la representación de este partido en Cataluña ofrezca su concurso al ejecutivo autonómico, o sea, al nacionalismo gobernante, para aprobar los presupuestos y acepte, a un tiempo, que ese ejecutivo actúe y se proponga seguir actuando al margen de la ley. No es de recibo, porque ello, lo quiera o no y le guste más o menos, le convierte en cómplice necesario de todas las políticas de la Generalitat. Y aunque el anterior Gobierno de España se entregó, sin tapujos, a una progresiva laminación del Estado, uno quisiera creer que el actual no va a estar por la labor.


La moral abertzale
Aurelio Arteta. El Correo18 Marzo 201

Salvo ellos mismos, todos hemos visto en la reciente declaración de la Izquierda Abertzale (IA) un paso insuficiente. No basta con repetir la palabra conflicto veinte veces ni invocar la democracia o lo democrático otras veintidós, como si fueran conjuros mágicos que por sí solos transforman la realidad. Empezaremos a creer en su buena voluntad, replican los demás partidos, cuando exijan de ETA la entrega de sus armas y la petición de perdón. Pero tampoco basta con eso, qué va. En tal documento sobreabundan ignorancias y pretensiones del todo ilegítimas que no pueden quedar sin denunciar. Son ellas las que explican por qué no dan más pasos adelante. Son ideas fosilizadas que han justificado durante décadas el uso de medios mortíferos. Incluso si un día desapareciera la banda asesina, estaremos perdidos como continúen sus ideas. Quiero decir, en definitiva, que esta misma calificación de insuficiencia resulta a su vez notablemente insuficiente.

1. El concepto básico en el que la IA sustenta sus proclamas y exigencias (y el lector agradecerá que le ahorre citas y comillas) es el de justicia transicional. Eso sí, malentendido y falsificado. La justicia transicional indica cómo habrá de ser la justicia pública en una sociedad que transita de una dictadura a una democracia. Ya solo por ello mismo esa justicia particular apenas es aplicable a la España actual. Aquí, con todas sus deficiencias, hace más de 30 años hay un Estado de derecho que ha permitido juzgar y encarcelar a ministros del Interior, llevar a los tribunales al presidente de Gobierno o expulsar a policías torturadores. Aquí no estamos ante el paso de un régimen militar a otro constitucional, sino de un régimen democrático acosado por el terrorismo etnicista a la derrota de ese terrorismo por aquel régimen democrático.

Invertido su significado, todo queda patas arriba. Tal como lo cuentan, esa justicia transicional no debe atender a la injusticia cometida por ellos, sino a la supuesta injusticia que se ha cometido con ellos. No propugna el sometimiento de ETA y esa izquierda abertzale a las normas del Estado español o francés; reclama más bien el sometimiento de esos Estados a ETA e IA. Salvadas las distancias, es como si se deseara premiar a los beneficiarios del appartheid sudafricano y castigar a sus perjudicados; como si la justicia argentina hubiera exigido a las Madres de Mayo llegar a un acuerdo con las Juntas Militares que hicieron desaparecer a sus hijos.

¿Quién les ha dicho que esa clase de justicia invocada no requiere que haya vencedores ni vencidos? Para «que todo el país salga vencedor», recogiendo la lírica expresión de la IA, es preciso que esta lucha acabe con el triunfo de la razón pública y la derrota de sus contrarios. Una cosa es que a los vencidos se les trate de un modo que facilite la aún lejana reconciliación. Otra cosa muy distinta es que entre nosotros, dada la innegable complicidad con el terrorismo (activa la de bastantes nacionalistas, pasiva la de bastantes ciudadanos), muchos prefieran el borrón y cuenta nueva a cualquier propósito de justicia. El deseo de recuperar cuanto antes la tranquilidad o de obtener provecho partidista puede propiciar la rendición propia en lugar de una rendición de cuentas ajena.

2. Junto a esta desvergüenza de fondo aparecen en la superficie del documento otras cuantas desvergüenzas. Fíjense. A fin de arreglar un «conflicto que se remonta siglos atrás» (¿), sólo la IA ha hecho «todo lo que estaba en sus manos» para traer la paz a este país. Nadie debe temer hablar sobre lo ocurrido, nos animan, como si no hubieran sido ellos los que han impuesto ese miedo y ellos mismos también quienes jamás se atreven a debatir. De su lamento por el daño causado de una manera «no intencionada» al desatender a las víctimas no hablaremos para evitar el vómito. Lo propio del mundo abertzale, tan fuerte en apariencia, es el pensamiento más débil. El nuevo principio imborrable dice: «Todo proyecto político democrático es legítimo en Euskal Herria». Claro, en Euskal Herria y en la Conchinchina.

La pequeña dificultad estriba en asegurarnos de que su proyecto sea democrático y en definir qué entienden ellos por tal. Y un proyecto totalitario no se vuelve democrático simplemente porque se sirva de medios pacíficos. Donde resplandece esa debilidad de pensamiento es en sus falsas equiparaciones. Se comienza por sentar que, además de la violencia de ETA, hay «otras violencias» y que la del Estado es tan deleznable como cualquier otra. ¿Habrá que repetir lo que conocen hasta los niños, a saber, que el Estado por definición debe ostentar el monopolio de la violencia legítima a fin de proteger al ciudadano de las demás violencias? Pues no lo entienden. Al insistir que todos deben renunciar al uso de la fuerza, se le está pidiendo al Estado que deje de ser Estado.

En perfecto paralelismo con esas violencias equivalentes, las víctimas de una y otra parte serán asimismo indistintas, sólo hay que mirarlas «en conjunto», todas merecen idéntico respeto. Víctimas de ETA y del Estado, civiles y policiales, inocentes y culpables: no hagamos distinciones. Que a nadie se le ocurra establecer ninguna «jerarquización ni clasificación» entre ellas. La responsabilidad democrática, al parecer, consiste en repartir entre todos las responsabilidades y culpas sólo de algunos. Más todavía, el pueblo sufre (¿personalmente?) como cualquiera de sus miembros y el pueblo vasco «ha sido y sigue siendo también víctima» de la violencia política española y francesa. Y si todas las víctimas merecen igual respeto, es porque aquella piadosa IA –que en su día decretó socializar el sufrimiento– ha decidido ahora que todos sus sufrimientos sean asimismo equiparables. No deben buscarse diferencias entre los dolores causados y los sufridos, los injustos y los justos.
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