AGLI Recortes de Prensa   Lunes 26  Marzo 2012

 “España nunca ha estado tan cerca de la quiebra"
@Roberto Centeno El Confidencial  26 Marzo 2012

La semana pasada terminé mi análisis con la afirmación de que Rajoy estaba contra las cuerdas. Me quedé muy corto, la situación es mucho peor. La percepción general sobre nuestra situación ha empeorado drásticamente. La cosa empezó el miércoles con la demoledora afirmación del analista jefe de Citibank que da título al análisis de hoy: estima una caída del PIB del 2,7%, lo que coloca a España literalmente al borde del abismo. Y eso que ni Citi, ni nadie, parece haberse percatado todavía de las rectificaciones de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid sobre los déficits 2011 como consecuencia de una mayor caída de ingresos, un factor común extrapolable al conjunto de CCAA y consistorios, que eleva el déficit público oficial del 8,51% al 9,2%, 7.400 millones de euros más, lo que convierte en pura fantasía el objetivo pactado con la UE de reducirlo al 5,3%.

Pero no solo ha sido Citi. El diario Financial Times señalaba el viernes que “los coste de endeudamiento de España se disparan” en un artículo que ocupaba la página 7 al completo titulado Gathering gloom (Oscuridad creciente). En él, explica que, desde el cambio de Gobierno, mientras el coste de las obligaciones a diez años de Italia ha caído 180 puntos básicos, la de España ha crecido 39, hasta un 5,53%. Esto hace inasumible el coste de nuestro endeudamiento. El sábado nos dieron la puntilla: el primer ministro italiano Monti, uno de los mejores profesionales económicos de Europa, y no un pusilánime registrador de provincias, afirmó que “España está dando motivos de gran preocupación a toda Europa porque sus tasas de interés no son asumibles, y no está prestando atención a las cuentas públicas”. Una descalificación brutal, pero rigurosamente cierta.

¿Qué razones han llevado a tan tremenda descalificación en menos de 100 días de gobierno? Pues que ninguna de las medidas tomadas es relevante para reducir déficit, como comprometerse a no dejar quebrar a ninguna entidad territorial o financiera, por desastrosa que sea su gestión, y, en lugar de procesar a los responsables, entregarles un dinero que España no tiene, endeudándonos masivamente. Al Estado ya no le quedan más que 57.000 millones de euros de “libre disposición”. Ya no hay para financiar España, mientras CCAA y compañía disponen de 240.000 millones. Rajoy les ha premiado con ríos de nuestro dinero tras renunciar a controlar su correcta asignación, que se realiza de forma totalmente disparatada.

Durante tres largos meses, la casta política irresponsable y corrupta dejó a España a la deriva, lo que ha convertido la desaceleración iniciada en junio en un desplome durante el cuarto trimestre. Por primera vez en la historia, España sufre una doble recesión, aunque tal y como van las cosas ésta no va a ser la peor de las noticias. La lucha por el poder, el hacer caja y el blindar a los suyos fueron las únicas preocupaciones de la casta.

España regresa al absolutismo
¿Qué clase política es capaz de dejar una nación en grave crisis tres meses a la deriva? Solo la monarquía oligárquica, que desde el 77 rige los destinos de este desventurado país, es capaz de tamaño desafuero. La misma que tiene el cinismo y la desvergüenza de reunirse en Cádiz para festejar una Constitución cuyos principios de democracia, igualdad y soberanía nacional se niega a aplicar. España se encuentra hoy igual que hace 200 años, durante el absolutismo. Hoy, como entonces, los españoles hemos permitido que el Estado se corrompa hasta la médula.

Cuando alguien propone la revisión de un Estado corrupto y la implantación de una democracia real, la casta política se indigna, cierra filas en el Parlamento y rechaza frontalmente todo cambio que suponga una merma en sus privilegios

Hoy, como bajo el absolutismo, siguen existiendo castas privilegiadas, como la política, la bancaria o la sindical. Hoy, como bajo el absolutismo, cuando alguien (UPyD) propone la revisión de un Estado corrupto e inviable y la implantación de una democracia real, la casta política se indigna, cierra filas en el Parlamento y rechaza frontalmente todo cambio que suponga una merma en sus privilegios, mientras medios y plumas mercenarias aplauden el rechazo. Hoy, como entonces, los españoles no pagan impuestos iguales: las grandes fortunas, los partidos y los sindicatos están exentos de impuestos, y, por supuesto, son no iguales ante la Ley. La casta está por encima de la Ley o es indultada.

Hoy, como entonces, se mantienen los fueros medievales en País Vasco y Navarra -un expolio de 9.000 millones anuales- y la Corona sigue sin responder de nada, igual que la casta política. No existe unidad de mercado y siguen existiendo barreras enormes para la apertura de empresas. Mientras en estos dos siglos en toda Europa se han consolidado democracias avanzadas, España sigue secuestrada por una monarquía oligárquica corrupta. Y Rajoy, ante la fulgurante escalada separatista de CiU, con una irresponsabilidad y una cobardía inauditas, permanece callado. La ruptura de España no va con él.

El profundo deterioro de nuestras cuentas públicas
En el cuarto trimestre de 2011, la mayoría de indicadores cayeron de tres a cuatro veces más que en el tercer trimestre. Pero, lo más relevante, fue la deuda pública de 2011, que el FT estima en casi el 90% del PIB. La deuda computable ascendería a 735.000 millones, el doble que en 2007, o el 68,5% del PIB. Pero la importante, la deuda real, los pasivos en circulación, era de 880.000 millones en el tercer trimestre, y se estima que superará los 960.000 millones tras incorporar la deuda oficial y la oculta en el cuarto trimestre. Y, finalmente, a esto hay que sumarle los pasivos contingentes por valor de 168.000 millones (avales bancarios, 98.000; FROB, 15.000; ICO 27.000; déficit eléctrico, 25.000; y déficit de autopistas, 3.000), de los cuales mas de la mitad serán ejecutados. Irlanda es un buen ejemplo. En total, la deuda pública 2011 supera el billón de euros o el 97,5 % del PIB.

Aunque lo realmente dramático es que los PMI (indicadores adelantados) de servicios, industria y construcción a febrero muestran un hundimiento de la economía del 4% en el segundo semestre. También, que el paro y el déficit del Estado han batido todos los records. El paro y las afiliaciones a la Seguridad Social registraron en solo dos meses un incremento de 289.000 personas y un descenso de 332.000, respectivamente. Cifras no solo muy por encima del año anterior: son la mitad de lo previsto por el Gobierno para todo el año. La Seguridad Social perderá probablemente un millón de afiliados en 2012, lo que, de un lado, hace insostenible el sistema de pensiones y, de otro, ridículas las previsiones del Gobierno, según el cual no aportaría ni una décima de negatividad al déficit.

Hoy, como entonces, se mantienen los fueros medievales en País Vasco y Navarra -un expolio de 9.000 millones anuales- y la Corona sigue sin responder de nada, igual que la casta política

Y en cuanto al déficit del Estado, enero muestra un déficit doble que enero de 2011. No es extrapolable, pero el comienzo no puede ser peor. Pero, además, el déficit en 2011 (8,51%) está infravalorado. Madrid acaba anunciar una caída de ingresos de 1.000 millones por encima de lo estimado, un auténtico desastre porque es un factor común a todos, en conjunto unos 5.000 millones si suponemos la caída proporcional a los PIB de cada CCAA. Lo de los ayuntamientos ya es de chiste: Madrid capital, 8 de marzo: “Hemos cerrado 2011 con déficit cero”. Siete días después, 15 de marzo: “Hemos cerrado 2011 con un déficit de 598 millones”. Haciendo el mismo cálculo, proporcionalidad al PIB, el déficit de los ayuntamientos ascendería a 2.400 millones. El déficit público 2011 es el 9,2% del PIB, o 7.400 millones de euros más.

El ajuste en 2012 deberá ser brutal: 42.000 millones, siempre que los ingresos se mantengan. Si caen en 14.000 millones, como indican los PMI, el ajuste fiscal debería ser de 56.000 millones. Y, por si fuera poco, el petróleo y el gas suman otro problema: dependemos el doble que la media de la UE, por las desastrosas políticas energéticas del PSOE y del PP; cada 10% más en el precio reduce el PIB 0,7 puntos. El viernes conoceremos los Presupuestos 2012. Pero con un gasto “discrecional” del Estado de solo 57.000 millones, CCAA, Diputaciones, empresas públicas y demás que gastarán 240.000 millones, que no esta en los PGE, ¿cómo va a reducir el gasto?; ¿cómo no va clamar Monti por la irresponsabilidad de Rajoy con las cuentas públicas? Y, sin embargo, arreglarlo es sencillo.

El problema de España no es económico, es político. Quien no entienda esto no entiende nada de lo que está pasando aquí. Ni se ha molestado en sumar dos y dos. Mientras no cambie la estructura del Estado y los privilegios de las castas política, empresarial y financiera, España no tiene solución. La eliminación de las CCAA, las diputaciones, el Senado, el 90% de las empresas públicas, la mitad de los ayuntamientos y las subvenciones reduciría el gasto en 120.000 millones. La eliminación de las deducciones y exenciones fiscales a las grandes empresas, que apenas crean riqueza y empleo, nos ahorraría 60.000 millones. Pero Rajoy no lo hará; recortará salarios y prestaciones, subirá impuestos y provocará una deflación tan brutal como innecesaria.

O cambian este Gobierno de insensatos y pusilánimes por tecnócratas, como en Italia, o como Franco en el 59 (que iniciaría así el periodo de mayor crecimiento de nuestra Historia), o esta casta política incompetente nos llevará a la ruina. En 2011, las salidas netas de capital ascendieron a 68.000 millones y a 109.000 el déficit de la balanza financiera, un problema de financiación insostenible. Mientras, Rajoy dilapida el dinero en CCAA y cajas inviables. España será la nueva Grecia.

Primera derrota de Rajoy como Presidente
Carlos Ruiz Miguel Periodista Digital 26 Marzo 2012

El resultado de las elecciones en Asturias y Andalucía tiene, para mí, una lectura clara: se trata, ante todo, de una derrota de Rajoy. Hay, naturalmente, otras responsables de la derrota (como Javier Arenas Bocanegra), pero es, sobre todo, una derrota de Rajoy. Su gobierno apenas ha cumplido 100 días y creo que, ya mismo, debe pensar en cambiar el rumbo. Si Rajoy no modifica su política de "continuismo zapateril" el horizonte que le espera a él y a España me temo que no va a ser brillante.

I. EL CONTEXTO: EL PP DE RAJOY, CONTINUISMO DEL ZAPATERISMO
Creo que he sido el primero en decirlo. La política exterior de Rajoy, en varios ámbitos, lejos de suponer el cambio que sus votantes esperaron, ha resultado una política continuista del zapaterismo. Sólo en un punto parece haber una diferencia con el zapaterismo y es en la autorización de las prospecciones petrolíferas en las aguas españolas de Canarias fronterizas con las de Marruecos (no con las del Sahara Occidental, pues todas las prospecciones autorizadas se encuentran al norte del paralelo 27'40º).

Ese continuismo lo hemos visto también en la política antiterrorista tanto en relación con ETA, como en relación con la fantasmal "amenaza yihadista".
Y ese continuismo se adivina también, en cierto modo, en la política económica. No sólo porque el cambio de la legislación laboral sigue la senda del cambio ya iniciado por el zapaterismo, sino porque el Gobierno de Rajoy sigue sin atreverse a atajar la causa última de nuestra crisis: el déficit público. Un déficit que sólo puede atajarse cortando el gasto público, no subiendo impuestos. Pero es evidente que no se quiere cortar el gasto público porque eso exigiría, pura y simplemente, reconocer que el Estado autonómico ha fracasado.

Por eso, ese continuismo es, también, un continuismo en la política general o constitucional. Rajoy no ha dejado ver ninguna iniciativa dirigida a reformar radicalmente nuestro sistema político. No se quiere reconocer que lo que ha fracasado es la Constitución de 1978. No se puede salir de la crisis con el texto de la Constitución de 1978 tal y como está.
Ese es el contexto.

II. ANDALUCÍA: EL PP, UNA "ALTERNATIVA" CONTINUISTA AL PSOE
¿Cuál era el panorama en Andalucía?
En Andalucía, conviene recordarlo, se presentaba como candidato Javier Arenas Bocanegra. Un candidato que sólo ha coleccionado fracasos. Y en Andalucía el PP ha celebrado su último Congreso. De poco ha servido.

¿Qué ofrecía el PP en Andalucía? Nada POLÍTICAMENTE diferente. Se supone que el cambio que se ofrecía era el de sustituir políticos sobre los que recae la sombra de la corrupción (los ERE's) por otros más "limpios".

Pero políticamente, el PP ha tenido varias ocasiones de marcar la DIFERENCIA y no lo ha hecho.
Me refiero a su gestión de los acuerdos pesquero y agrícola de la UE con Marruecos.
El PP ha seguido una estrategia, evidentemente suicida, de mantener criterios opuestos en ambos acuerdos.
Se ha aceptado el chantaje marroquí para resolver un problema MENOR, el del sector pesquero de Barbate, y esa cesión ha condicionado que el PP no ofreciera nada distinto al PSOE en relación con el acuerdo agrícola, que tanto impacto tiene en Andalucía.

Por si fuera poco, Arenas viajó a Marrakech para la Nochevieja de 2011 en un viaje insuficientemente explicado. Hasta en su proximidad al majzen Arenas se parecía al PSOE andaluz.
En este sentido, no había gran diferencia entre votar al PP y al PSOE.
Lo que, a mi juicio, sí se podría reprochar a los votantes andaluces es que no hayan optado de forma masiva por las otras alternativas existentes, IU y UPyD fundamentalmente.

III. ASTURIAS, EL FRACASO DE LA ESTRATEGIA ANTI-CASCOS
Francisco Álvarez-Cascos es sin duda un personaje controvertido. Pero es, indudablemente, un líder político de peso. Su marginación por Rajoy en beneficio de otros personajes políticos de Asturias se ha demostrado, ya en dos procesos electorales, un gravísimo error. Un error que, después de estas segundas elecciones autonómicas con Cascos como candidato, adquiere mayor gravedad.
El PP verá lo que hace, pero es evidente que en este momento Cascos, aunque haya perdido votos y escaños, está en una situación política mucho más fuerte que antes, curiosamente. El PP en este momento, sólo tiene una opción: apoyar a Cascos.

IV. RAJOY, UNA ESTRATEGIA GENERAL EQUIVOCADA: NO SE PUEDE SUBORDINAR LO GENERAL A LO PARTICULAR
Me temo que Rajoy no ha terminado de comprender que las elecciones que ganó en 2011 no eran unas elecciones normales. Han sido unas elecciones cuasi-constituyentes. Lo que se jugaba ahí no era la "alternancia en el poder". Lo que se jugaba ahí era algo mucho más profundo. Era un cambio radical de política. Y lo que estamos viendo, lamentablemente, es una continuidad sustancial. Uno de los aspectos más lamentables de esa continuidad es, la continuidad en la política económico-financiera: déficit público para salvar al sector financiero.

Algunos dicen que el gobierno Rajoy ha "ocultado" su verdadera agenda de reformas para intentar ganar las elecciones andaluzas. Si ha sido así ha sido otro gran error. Hemos perdido un tiempo precioso. Y es que España es más importante que el señor Arenas.
Espero que no sea demasiado tarde para que nos demos cuenta.
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Lecciones de las elecciones: un problema moral
José Javier Esparza www.gaceta.es 26 Marzo 2012

Ningunos gobernantes han quedado nunca tan sumergidos en una trama de corrupción tan enorme. Sin embargo, las urnas se resisten a castigar a los socialistas andaluces. ¿Por qué?

Una sociedad que no es capaz de condenar la corrupción es una sociedad enferma. Puede objetarse que la sociedad andaluza ha castigado, sí, la corrupción, y por eso el PSOE ha perdido, pero las cifras son elocuentes: para una parte muy importante de esa sociedad, la corrupción no es pecado. Esto no es un problema político: es un problema cultural, social, moral.

¿Son los andaluces diferentes en esto al resto de los españoles? No especialmente. También está enferma una sociedad que no condena mayoritariamente la violencia, y en el País Vasco estamos viendo cómo una parte muy notable de la sociedad ha venido respaldando y respalda aún a los que aplauden a las pistolas. Del mismo modo, está enferma una sociedad que no acusa como amenazas las coacciones a sus libertades personales, y en Cataluña estamos viendo cómo una ancha mayoría social se inhibe ante intromisiones cada vez más hondas en sus derechos más íntimos. No, Andalucía no es diferente en eso al resto de España.

Yo ya sé que a la gente, y particularmente a los periodistas, las perspectivas de este tipo les resultan muy enojosas, porque no se dejan encajar en los fulanismos personales o en las querellas inmediatas de poder. Sin embargo, el fondo del problema nacional de España está ahí, en esa quiebra moral de una sociedad enferma. Y eso no se soluciona con las recetas que está vendiendo el PP.

Una victoria que no vale
EDITORIAL www.gaceta.es 26 Marzo 2012

El esfuerzo de Arenas ha resultado pírrico.

El resultado del 25-M es frustrante desde el punto de vista democrático. Una región sociológicamente de izquierda ha querido castigar a los socialistas, después de 30 años de caciquismo, abusos y corruptelas, pero en lugar de darle la victoria al PP, se la da a Izquierda Unida. De esa forma, se perpetúa una situación indeseable que sólo contribuirá a hundir aún más a la comunidad autónoma que Chaves y Griñán han dejado para los restos. El PSOE ha bajado y el PP ha subido, pero no ha sido suficiente, de suerte que la pequeña victoria de Javier Arenas ha resultado ser pírrica. ¿Por qué? En buena medida porque el partido del Gobierno ha venido precedido por el miedo a las impopulares medidas económicas, miedo que el PSOE ha sabido explotar –como si ellos mismos no hubieran infligido el más severo de los recortes sociales: el paro–. Eso explica que el voto simpatizante de los socialistas, hastiado de los abusos de los últimos presidentes de la Junta, se haya desplazado en parte a IU, que ha experimentado un notable ascenso, y que puede permitir ahora que un personaje como Griñán siga en el Palacio de San Telmo.

También explica el fracaso del PP el hecho de que TVE siga en manos del PSOE, al no haberse producido la necesaria renovación de su Consejo y del responsable de informativos. Otro error de comunicación del PP que le ha costado muy caro en su frustrada aventura en Andalucía. Y desde luego quien no ha dado la talla ha sido el propio Arenas con una estrategia excesivamente conservadora, poco arriesgada y contundente, carente de nervio. Si después de los escándalos de corrupción no ha conseguido la mayoría absoluta, debería retirarse; si después de cuatro intentos no ha logrado conquistar la Junta, quizá tendría que dejarlo.

La que sale perdiendo en este 25-M es la democracia. Si, gracias al apoyo de IU, el PSOE se mantiene en el poder, quienes han permitido el EREgate o el caso Invercaria pueden creerse que el aval de las urnas les legitima y lava su imagen. Pero tal percepción es errónea. En primer lugar, porque los dos últimos presidentes de la Junta y varios ex consejeros han estado bajo la lupa de la Justicia y queda pendiente de esclarecer las supuestas responsabilidades penales de los gobernantes socialistas.

Y en segundo lugar, porque no hay que olvidar que el PSOE ha perdido. Los affaires de corrupción de los últimos cuatro años –los de la última etapa de Chaves, los casos Matsa y Mercasevilla y los de Griñán, los ERE fraudulentos e Invercaria– han provocado un hartazgo mayúsculo en los andaluces. El expolio practicado por la Junta desviando el dinero de los parados a pagar jubilaciones de lujo a amiguetes del partido, o la burla que suponía esa casta de nuevos señoritos (los 8.000 liberados sindicales con un coste de 345 millones de euros) causa tal indignación que ha motivado la derrota del PSOE. Pero desgraciadamente seguirá en el poder gracias al apoyo de IU.

El resultado de Asturias es consecuencia de la deriva del controvertido Francisco Álvarez-Cascos, que con su ambiciosa apuesta de los últimos 10 meses, ha atomizado el voto, perjudicando al PP y abocando a las distintas formaciones a no tener mayoría absoluta para gobernar, de suerte que deberán pactar. La desunión del centro-derecha debe terminar en Asturias. Cascos y el PP tienen que entenderse en el Principado. Lo contrario sería un insulto a los votantes.

Rajoy tiene las manos libres para gobernar: gana el desencanto
Carlos Sánchez. El Confidencial 26 Marzo 2012

El vocablo ‘desencanto’ es, probablemente, uno de los más hermosos de la lengua castellana. Trasluce un cierto aire poético y hasta sentimental, pero en términos políticos tiene una lectura más contundente.

La Real Academia de la Lengua lo define como ‘decepción’ o ‘desilusión’. Y eso es, exactamente, lo que ocurrió ayer. Buena parte del electorado se quedó en casa, lo que ha favorecido al Partido Socialista, tanto en Andalucía como en Asturias.

El partido en el Gobierno ha sido incapaz de movilizar el voto conservador. O, incluso, el voto de los electores desencantados con un partido que lleva gobernando tres décadas. No es exagerado hablar, por lo tanto, de fracaso. Si en un contexto como el actual, el PP no ha logrado gobernar en Andalucía es que tiene un problema. Y grave. El primero, el del candidato Javier Arenas, incapaz de encender la llama de la ilusión. El PP, pese a ser el partido más votado, se ha dejado casi 180.000 papeletas. Rajoy ganó, precisamente, gracias a la fidelidad de su electorado, algo que no se ha repetido en esta ocasión.

La caída de la participación revela un cierto hastío con la clase política y hasta con la crisis económica. Larga como un día sin pan. Y lo que es todavía peor, sin visos de un cambio de tendencia a corto plazo. Los electores miran con desinterés las recetas de los grandes partidos, y eso se ha traducido en la baja participación, lo cual es, sin duda, un aviso para navegantes. PP y PSOE suman menos del 50% del censo electoral en unos comicios cruciales por lo que significaban para uno y otro partido.

El primer aviso es para los convocantes de la huelga general, que aunque no se han presentado a las elecciones, tienen motivos suficientes para preocuparse a la luz de la desmovilización ciudadana. No porque la opinión pública esté a favor de la reforma laboral, al contrario, sino por incomparecencia de los convocados a la huelga.

Si en Andalucía, con más del 30% del paro y con una crisis descomunal, casi el 40% de los electores decide quedarse en casa, no va ser fácil sacar a los trabajadores a la calle el 29-M. Y eso que por medio está una reforma laboral extremadamente agresiva, que diría Guindos; una subida de impuestos importante que castiga sobre todo a las clases medias (que son las que pagan el IRPF), y un recorte sustancial del gasto público. Sólo estas tres decisiones de política económica hubieran sido motivo suficiente para acudir en masa a las urnas.

El mejor antídoto
No ha sido así y esto, paradójicamente, beneficia al Gobierno de Rajoy que tiene ahora las manos libres para tomar cualquier decisión -por dura que sea- sin esperar una respuesta contundente en la calle. Los ciudadanos notan en sus propias carnes la crisis mejor que nadie, incluso los que tienen empleo, y ese es el mejor antídoto para no sumarse a movilizaciones de carácter general. En todo caso, insuficientes para detener las duras reformas económicas que están en cartera, y que se han congelado por razones electorales. De alguna manera, ahora empieza la legislatura.

El hecho de que Izquierda Unida haya subido de forma relevante en Andalucía, sin embargo, no debe interpretarse como un reagrupamiento de las fuerzas de izquierda. La coalición de Diego Valderas ha tenido el mérito de mantener, o, incluso, aumentar, su electorado, pero apenas ha recogido uno de cada cinco votos que ha perdido el socialismo andaluz. No hay, por lo tanto, un endurecimiento de la oposición, lo que hay es simple pasotismo y desencanto.

Un desencanto que puede crecer a medida que la crisis se alargue. Las cuentas de Andalucía son un arcano. Es la única comunidad que no ha aflorado su déficit oculto, y las nuevas reglas de estabilidad presupuestaria son un torpedo lanzado a la línea de flotación de una determinada forma de hacer política. Precisamente, la que más le gusta a Izquierda Unida, que tiene la llave de la gobernabilidad. Y el margen fiscal no es que sea pequeño, es que es inexistente.

El déficit presupuestario de Andalucía equivale al 3,22% de su PIB (ligeramente por encima de la media), pero tiene que recortarlo este año hasta más de la mitad. No parece fácil que las distintas corrientes internas en IU acepten ese escenario de consolidación fiscal. Máxime cuando tampoco hay mucho margen desde el lado del endeudamiento, vigilado estrechamente por Cristóbal Montoro. La comunidad adeuda 14.314 millones de euros y con tendencia hacia arriba, lo que significa que también esta vía está cegada. Mucho arroz para tan poco pollo, que diría el castizo.

Elecciones andaluzas
Nuestra Grecia
Emilio Campmany Libertad Digital 26 Marzo 2012

Hace treinta años, muchos españoles en Andalucía se apuntaron a la vida subsidiada. En 2011, no por convicción, sino porque a la fuerza ahorcan, en toda España votamos al único partido que podía, con sangre, esfuerzo, sudor y lágrimas, sacarnos del atolladero en el que nuestra propia complacencia nos había metido. Y parecía que los andaluces se apuntarían también, con sentido de la realidad, al plan. No ha sido así. Allí desean seguir siendo subvencionados y no quieren oír hablar ni de esfuerzo ni de sudor, mucho menos de sangre o de lágrimas. Creen que la fiesta ha de continuar mientras quede alguien en el mundo dispuesto a prestarnos el dinero con el que pagar las cañas y las gambas.

Podremos decir que Javier Arenas era un pésimo candidato, pues nunca habló claro de cómo iba a acabar con la vía de dinero público que allí hay abierta. Podremos analizar que los socialistas han conseguido asustar al electorado andaluz con el coco de la derechona. Podremos conjeturar que la subida de impuestos y la reforma laboral no ayudaron a que los andaluces se decidieran por el cambio. Y podremos aventurar que el perfil bajo que el PP adoptó durante la campaña no fue una decisión inteligente. Pamplinas. Los andaluces han votado a los que se reparten el dinero público por cientos de millones de euros, que ponen al frente de cargos públicos a socialistas que gastan los dineros de todos en cocaína, que practican el nepotismo más escandaloso y que sólo saben prometer más de eso mismo.

Y lo han hecho porque esperan seguir recibiendo las migajas de ese sistema clientelar que los socialistas montaron en Andalucía porque no les importa que, con tal de seguir recibiéndolas, los del PSOE se quedan con la parte del león. Ni siquiera la evidencia de que ya no queda dinero para casi nada y, por tanto, tampoco para esas migajas, les ha hecho perder la esperanza de seguir disfrutándolas. Tendrá que venir la crisis, hundirnos todavía más y, cuando ya no quede dinero ni para lo más esencial, se darán cuenta de que el Estado, este dichoso de las Autonomías o cualquier otro que se nos ocurra montar, no puede sostenerse sobre la base de que casi todos cobren y casi nadie pague.

España, que es una especie de Unión Europea de la señorita Pepis, ya tiene su Grecia particular en Andalucía. La diferencia es que en Bruselas pueden decidir echar a la suya, desprenderse del lastre y que sean ellos solos quienes se coman los efectos de su desenfadada gestión. Nosotros, en cambio, no podemos hacer tal cosa. Tendremos que aguantarnos con nuestros griegos y ver como nos arrastran un poco más pendiente abajo. Rajoy podría evitarlo si se decide de una vez a hacer lo que hay que hacer, pese lo que les pese a andaluces y sindicalistas. Veremos si tiene el valor para hacerlo.

El Sr. Campmany es jurista, escritor y periodista. Su última novela publicada es Quién mató a Efialtes (Ciudadela, 2011). Miembro del panel de Opinión de Libertad Digital.

Soberanía en Barcelona
F. JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 26 Marzo 2012

SI EN el fútbol el resultadismo, jugando bien o mal, es la única religión que observan las aficiones de todos los clubes, en política no es que el resultado sea lo más importante, es, simplemente, lo único importante. Y no sólo el resultado del propio partido, sino el de los demás. En ausencia de mayoría absoluta, un escaño del más mísero de los socios posibles se convierte en proporción áurea, cuponazo y millonazo, o sea, el poderazo. Sin embargo, el congreso de Convergència de este fin de semana demuestra con bastante claridad que los intereses de la casta política se imponen con facilidad sobre los deseos de la mayoría cuando la mayoría no va a votar. Y aunque lo más urgente sea hacer frente a la crisis económica, lo más grave que debe afrontar el Gobierno del PP será el desafío total del separatismo, que precisamente por la desmovilización cívica y electoral es más temible en Cataluña que en el País Vasco. Y ahora, sobre temible, más inmediato. Si, además, en dos regiones clave en la definición nacional española, como Andalucía y Asturias, pese a arrastrar ambas una situación económica terrible, la mitad del cuerpo electoral se queda en casa, poca esperanza cabe albergar en la movilización popular, en la relevancia de la opinión pública, en los mecanismos representativos que puede activar la soberanía nacional.

Porque pese a la sorpresa de Andalucía, lo esencial en la política española se ha decidido lejos de Sevilla y Oviedo, Cádiz y Covadonga, Málaga y Gijón. El futuro de España, es decir, su falta de futuro, ha quedado, más que visto para sentencia, sentenciado en el congreso convergente, con Moisés Pujol dándole a Josué Pujol la alternativa para disfrutar de la tierra prometida, que es la independencia total, a costa y a cargo de España. Quedan apenas dos años en los que Rajoy debe entregarles la soberanía financiera mediante un pacto fiscal a la vasca que, en la práctica, supondrá que los españoles pagaremos la costosa instalación de una hacienda propia para el Estado Catalán. Y en el 2015, en elecciones convertidas en plebiscito, adéu, Espanya, adéu

Mientras los solares de nuestra civilización histórica -la Bética- y nacional -Asturias- desertaban de las urnas, Cataluña definía su futuro sin consultarlas. Hay quien lamenta que la soberanía española no resida ya en Madrid sino en Bruselas. Pues ni en una ni en otra: en Barcelona. Y lo de Sevilla le viene francamente bien.

Italia nos adelanta
César Vidal La Razón 26 Marzo 2012

Hace unos meses, dentro de ese marasmo en que, por una razón o por otra, se ha ido convirtiendo la Europa mediterránea, los españoles nos podíamos permitir algunos consuelos. De entrada, todo parecía indicar –e indicaba bien– que los días del PSOE al frente del gobierno nacional estaban contados. Por añadidura, si recorríamos con la mirada nuestro entorno más cercano podíamos ver a una Grecia que estaba en una situación peor, a una Portugal a punto de ir a la suspensión de pagos y a una Italia que se ahogaba bajo el efecto conjunto de una izquierda disparatada y de un berlusconismo exhausto y agotado. En términos comparativos, no sólo nuestro futuro daba la sensación de ser más halagüeño por la perspectiva de perder de vista a ZP y sus cuates, sino también porque los demás estaban en circunstancias notablemente peores.

A día de hoy, Grecia no está mejor, pero Portugal se ha tomado con aplicación sus obligaciones y –reconozcámoslo– Italia ya nos ha adelantado en la huida del desastre. De entrada, cualquiera que compare la prima de riesgo de Italia con la de España puede captar que nos hemos quedado atrás. Pero lo más inquietante no es este dato, sino el hecho de que mientras Italia ha ido haciendo los deberes de manera continuada y sin pausa, en nuestro caso, nos hemos atascado. De entrada, en Italia se estableció un gobierno de tecnócratas que, ciertamente, no tenía mucho arraigo entre los partidos que no habían sido capaces de conjurar la crisis, pero que está formado por figuras de primera fila. Gracias a esos técnicos, más preocupados por hacer las cosas bien que por ganar las elecciones, Italia ha ido saneando la banca, ha impuesto una reforma laboral que no se ha atrevido a criticar nadie a pesar de ser más áspera que la del PP y ha tascado el freno al gasto público, como no puede ser menos.

En inquietante paralelo, el PP ha impulsado una reforma laboral marcada por la moderación o, según algunos, por la tibieza, pero a la que se oponen en un ejercicio irresponsable de demagogia las izquierdas y los sindicatos; y ha permitido, con no poco riesgo, que las CC AA sigan teniendo una barra libre que, especialmente por lo que se refiere a Cataluña y Vascongadas, resulta intolerable. Baste decir que mientras que el gobierno vasco ha multiplicado su endeudamiento por nueve desde que comenzó la crisis, Cataluña se ha convertido en la CC AA más endeudada de España acaparando la tercera parte de la deuda total. Sé que muchos esperan que, tras las elecciones andaluzas, el gobierno del PP emprenda los ajustes necesarios y que, por añadidura, redacte unos presupuestos austeros. Más nos vale que así sea porque, de momento, Italia nos adelanta, pero si el gobierno de Rajoy no realiza los indispensables ajustes, podemos sufrir la suspensión de pagos antes de que concluya el año.

Arenas cobardea en tablas y el PP lo paga caro
Ha preferido que el grueso o leit motiv de la campaña electoral se lo hiciera una funcionaria ajena a su partido, una jueza valerosa
Alfonso de la Vega Periodista Digital  26 Marzo 2012

Si esto sigue así, el gobierno de Rajoy va a formar parte también parte del problema antes que de su solución

Encuesta¿Qué opina del fracaso de Javier Arenas?
Que con cuatro derrotas es el mayor perdedor de la historia política española Que Griñán debió agradecer a Arenas que pueda seguir en el poder, a él se debe Que Arenas no podía hacer nada contra las subvenciones del PER Que Paquirrín hubiera sido mejor candidato del PP en Andalucía que Arenas

La abstención ha ganado con mayoría absoluta en las dos citas electorales del domingo en Asturias y Andalucía. En plena gravedad de la crisis ello indica que cada vez más gente reniega de la casta partitocrática y del oneroso tinglado que la mantiene con crecientes esfuerzo del pueblo dicen que soberano. Un aviso de la creciente deslegitimación institucional en la que estamos incursos.

Arenas no parecía un candidato adecuado: tiene pinta de señorito absentista, cosa imperdonable para muchos, especialmente en Andalucía. Para colmo cobardea en tablas y da la espantá en los debates y no se atreve a defender su posición e ideas, si las tuviera. Ha preferido que el grueso o leit motiv de la campaña electoral se lo hiciera una funcionaria ajena a su partido, una jueza valerosa que tiene la inaudita osadía de hacer Justicia...¡en España!

Al final, ha perdido una buena parte de los votos del 20 N del PP en la comunidad. Y el PSOE casi le empata a votos y queda a tres escaños. Todo un mérito, dadas las circunstancias.

En Asturias, el PP presentaba a una señora que creo se llama Fernández o algo así. Ha quedado tercera. Allí ha ganado el PSOE con otro tal Fernández, seguido del disidente Cascos al que ni se le ha sabido reintegrar ni vencer en las urnas.

En este momento aún hay un escaño pendiente, el de la emigración. Nunca he entendido porqué los emigrantes votan en elecciones territoriales cuando no viven en ellas. Un asturiano que, por ejemplo viva en Madrid no vota, pero si vive en Argentina, sí. Y, a mi juicio, una buena noticia que debilita al presente tinglado: el escaño de UPyD que poco a poco va intentando introducirse en las inexpugnables, gracias a la Ley electoral, fortalezas partitocráticas.

En ambos casos se afianza la idea de que el PP sólo gana cuando los demás pierden o la gente no tiene más alternativa que la abstención o el voto en blanco.

Más allá de los análisis y matices regionales que sin embargo tienen su interés e influencia, la culpa del fracaso en ambas comunidades la tiene el PP de Mariano que ni da la cara ni trasmite confianza.

Ha traicionado a sus electores en aspectos fundamentales como el tema de la negociación con ETA, olvido del caso Faisán incluido, la escasa sensibilidad con las víctimas del terrorismo, el conchabamiento con CiU que acaba de publicar su objetivo de independencia y en todo caso ha logrado una vacatio legis en su Comunidad, las promesas traicionadas de no subir impuestos a los trabajadores, los recortes a empleados públicos pero no de cargos, prebendas y sinecuras, la reforma laboral que entrega casi todo el poder empresarial al Capital, el nepotismo, la sensación de corrupción creciente e impune, que hace entender que todo el peso de la crisis va a caer sobre la clase media, la gente normal currante, mientras los privilegiados cada vez lo son más y de modo más insensible y obsceno. Si esto sigue así, el gobierno de Rajoy va a formar parte también parte del problema antes que de su solución.

De momento, hasta Su Majestad el Rey parece que le desautoriza convocando una extraña reunión directa con dirigentes de las principales empresas en ausencia de cualquier miembro gubernamental.

Estamos inmersos en una especie de nueva crisis del 98 pero sin, hasta ahora generación del mismo nombre que sea conciencia de España y explique lo que nos pasa. Son las instituciones las que fracasan y nos arruinan. Es el Estado contra la Nación y la Sociedad.

Un Estado ingobernable, absurdo, caro, ruinoso, inepto, que fomenta la corrupción con toda la cohorte infinita de políticos nocivos e inútiles que pastorean los presupuestos y manipulan la asignación de los recursos. Y en consecuencia, cada vez más deslegitimado aunque no tanto como merece.

Por eso, por tal sensación de fracaso institucional generalizado y de impunidad de la inepta y corrupta casta dirigente, puede que la huelga general del jueves incluso tenga éxito. Es un movimiento a la desesperada.

Para colmo, la situación internacional sigue muy complicada con tendencia a empeorar y no solo por la crisis financiera. Además de la fallida revolución democrática islámica en el Norte de África donde se pretende instaurar la teocrática sharia, y de la crisis siria, existe la amenaza de otra guerra generalizada en Oriente medio, esta vez contra Irán aunque Rusia y China han advertido que no van a consentir tal ataque.

Nuestra crisis no es solo de coyuntura económico financiera, de problemas internacionales importados, es institucional propia. Con este régimen arrebatacapas no podemos salir de la ruina. Rajoy ha recibido un primer aviso este domingo. El jueves con la huelga puede recibir otro. El tercero con el correspondiente pañuelo verde puede significar la devolución al corral.

Siga leyendo a Alfonso De la Vega en su blog La Garita de Herberia. http://alfonsodelavega.com/

Independencia sin molestar
CDC no quiere conflicto, quiere avanzar sin molestar. De ahí la más delicada de sus ambigüedades: el pacto fiscal
Josep Ramoneda El País Cataluña  26 Marzo 2012

Con una mano del brazo de la independencia, con la otra del brazo del PP, ¿es posible andar muchos kilómetros sin darse de bruces? Todos los observadores coinciden en que el congreso de Convergència ha consagrado la independencia en su programa, pero inmediatamente sale al quite su nuevo secretario general, Oriol Pujol, y nos dice que CDC “no es un partido independentista, sino soberanista y catalanista” y que “la independencia podría ser el resultado del ejercicio de la soberanía”. A largo plazo me lo fiais. Equilibrismo, es la figura. Si atendemos a lo que dicen en privado los dirigentes de CDC, el núcleo duro de la dirección elegida en este congreso está formado por partidarios de la independencia de Cataluña que entienden que esta es la misión de su generación y que están en política para conseguir este objetivo. Por tanto, no habría ambigüedad en el ámbito de las intenciones.

Las ambigüedades, como siempre en política, emanan de la realidad y de su percepción. Los dirigentes de CDC saben que sus bases electorales tienen un amplio componente conservador. Es decir, hay un sector asustadizo al cambio en todos los ámbitos de la vida: económico, social, moral, de costumbres y, por supuesto, institucional. Tienen que estar atentos para que el miedo a lo incierto no haga descarrilar el largo convoy de CDC. De ahí la insistencia de Mas en que la obligación de CDC es conseguir una muy amplia mayoría, lo más amplia posible, para llegar al objetivo. El presidente cree que en este momento esta mayoría no existe.

Al mismo tiempo, que CDC haya dado el paso de identificar sin eufemismos el objetivo de máximos no es un simple acto voluntarista. El país ha cambiado y la independencia ya puede estar abiertamente en el programa de un partido que ha hecho siempre de la moderación y de la centralidad su bandera. ¿Cuál es la dosis adecuada de ambigüedad para que no descarrilen los vagones de delante, los que ocupan los independentistas de su electorado?

El protagonismo de la cuestión de la independencia ha neutralizado cualquier otro debate en el congreso convergente

Convergència no quiere conflicto, quiere avanzar sin molestar y sin ofender. De ahí la más delicada de sus ambigüedades: el pacto fiscal. Puesto que considera que Cataluña todavía no está madura para la independencia, CDC coloca como fase intermedia de la transición el pacto fiscal. Pero, para motivar al Gobierno español, lo plantea como una fórmula que haría más viable la presencia de Cataluña en el conjunto del Estado. De modo que para la conciencia independentista del partido solo hay una opción positiva: que España rechace el pacto fiscal. Lo cual es más que probable si se trata de una hacienda propia, como dice Mas, y no se aceptan apaños.

El protagonismo de la cuestión de la independencia ha neutralizado cualquier otro debate en el congreso convergente. Hipótesis, por otra parte, improbable dado el orden leninista que siempre ha imperado en esta formación. Pero no estoy seguro de que el cien por cien de la militancia y el cien por cien de sus electores estén de acuerdo con la plena sintonía ideológica entre CiU y el PP en materia económica y social. Algo de ello tendría en la cabeza el presidente Pujol cuando le recordó a su sucesor que no debía olvidar el objetivo fundacional de CiU: la construcción del Estado de bienestar.

La alianza entre CiU y el PP pervivirá aquí y en Madrid por lo menos durante lo que queda de año, hasta el momento en que Mas decida volver a las urnas, porque, a pesar de las afinidades ideológicas, la promiscuidad con el PP resta más votos que aporta. Mientras la oposición de izquierdas siga desaparecida, Convergència tiene campo libre para maniobrar según le convenga. En cualquier caso, la moderada Convergència cada vez esconde menos la independencia. ¿Sigue siendo cierto, como piensan en Madrid, que mientras gobierne CiU nunca se cruzarán las líneas rojas o en la capital tienen que revisar sus clichés y entender que CDC no ha hecho sino adaptarse a una nueva realidad? ¿Podrá CiU entretener indefinidamente a los soberanistas de su electorado con una vaga promesa de Estado propio que se exhibe como bandera independentista en el congreso pero que, cuando este cierra las puertas, se cubre inmediatamente con el manto de la prudencia, del pacto fiscal y de la voluntad de no molestar?


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Andalucía atasca el cambio
EDITORIAL Libertad Digital 26 Marzo 2012

El resultado electoral de este domingo aleja al PP de la Presidencia andaluza y lo estanca como tercera fuerza política en Asturias. El mapa azul de España, símbolo del poder absoluto del presidente Rajoy, parece que tendrá que esperar. Si PSOE e IU suman sus escaños, no habrá cambio andaluz y la primera mayoría del PP en esta región será solo una bonita anécdota que el señor Javier Arenas, candidato por cuarta vez, podrá contar a sus nietos. Un hito histórico, sí; un vuelco espumeante y efímero, en efecto, pero también una gesta inútil y, según se mire, un fracaso sin paliativos. Porque el listón no estaba en los 50 escaños obtenidos por el PP, sino en los 55 o más. Y porque la inmundicia delincuente producida por el régimen caciquil del PSOE es tan escandalosa, que difícilmente el PP tendrá una ocasión mejor. Los sondeos pronosticaban un PSOE hundido hacia los 37 escaños, 40 como mucho, y la candidatura del señor Griñán, el jefe de los ERE fraudulentos y de los informes falsos de Invercaria, ha obtenido 47.

El PSOE va hacia los 34 años de gobierno sectario y asfixiante en esta región española. Dos generaciones de andaluces no han conocido otra cosa que la moral del subsidio, el servilismo y el acomodamiento al paro y el atraso. Más de un tercio de siglo resignados, incluso satisfechos, con un régimen que es prácticamente una "dictadura perfecta" que controla todos los órdenes de la vida y les ha causado pobreza, fracaso escolar y paro, un predio de populismo tercermundista en el que las únicas leyes que se aplican son el saqueo y el enchufismo.

La mejor oportunidad de sacar a los andaluces de la postración ha pasado. La ventaja de los populares sobre el PSOE ha sido de apenas un punto, algo sobre lo que debe reflexionar la Dirección del PP. ¿Se ha atascado el cambio por la indolencia de los andaluces o porque la propuesta de cambio no ha sido lo bastante nítida? Mensajes como el de la ministra de Trabajo, señora Báñez, durante la campaña electoral, defendiendo la continuidad de los subsidios del PER, quizá han persuadido a muchos andaluces de que, para "este cambio", mejor quedarse en casa o elegir lo malo conocido. Lo de menos es el destino de Javier Arenas, sobre el que tanto se ha especulado en la misma noche electoral, a medida que se perfilaban unos resultados insuficientes para llevarle a San Telmo. Es difícil que un candidato que se ha presentado cuatro veces y no ha conseguido gobernar tenga ganas y autoridad para una quinta oportunidad. Lo relevante es qué va a ser de la sociedad andaluza en medio de la peor crisis económica de nuestra historia y con los mismos que la han arruinado y se han enriquecido a su costa.

En Asturias, el PSOE ha ganado con claridad pero, al igual que el PP en Andalucía, su triunfo puede convertirse en una bonita anécdota, a beneficio de inventario. El Foro Asturias y el PP suman escaños suficientes para formar una mayoría parlamentaria de Gobierno. Los asturianos han indicado a los dos partidos que deben pactar y gobernar, pero el mensaje de la secretaria general del PP, señora Dolores de Cospedal, en la noche del domingo, después de conocerse los resultados, ha sido ambiguo y puede interpretarse tanto como una oferta para enterrar el hacha de guerra con el señor Álvarez Cascos, como en el sentido contrario, un aviso de que prefieren una Asturias bloqueada e ingobernable a pactar con su archienemigo local, antiguo compañero de filas.

Desde la óptica socialista, cobran sentido las palabras de Alfredo Pérez Rubalcaba cuando, al presentar su candidatura a la secretaría general del PSOE, afirmó que el PP había tocado techo y que, si con cinco millones de parados, no logró superar los once millones de votos en las Elecciones de noviembre, ya no lo logrará. El PP goza de un poder mayor del que ha tenido nunca en la etapa constitucional. El Gobierno de la Nación y la inmensa mayoría de Comunidades y Ayuntamientos son de su color. Pero también es cierto que las Comunidades donde no gobierna pueden abrir un frente de inestabilidad muy serio para el país. Desde Cataluña, su partido gobernante, CiU, amenaza abiertamente con forzar el camino de la independencia; en el País Vasco, los proetarras han tomado las instituciones locales y se preparan para el asalto final al poder autonómico en 2013; en Canarias, el sentimiento nacionalista está a flor de piel con el pretexto de las prospecciones petrolíferas autorizadas por el Gobierno del señor Rajoy; y, ahora, finalmente, Andalucía se dispone a convertirse en un dique activo, incómodo y hostil frente al programa reformista del PP.

La noche electoral de este domingo complica las cosas para el presidente Rajoy y abre algunos interrogantes, a tres días de la primera huelga general de su mandato: ¿Qué pasará con las reformas económicas que se han iniciado y a las que nos apremia la UE? ¿Cómo cumplirá el Gobierno con las exigencias de Europa sin que una izquierda aliviada por sus resultados en Andalucía y Asturias, y unos nacionalistas reanimados en su programa secesionista cedan a la tentación de forzar en la calle una "deriva griega" de la vida nacional? Si de nosotros dependiese, la respuesta, en estos momentos, sería la de mantener con firmeza el rumbo de las reformas y enriquecer el programa con medidas de regeneración del sistema democrático, como una ley de huelga, una reforma de la justicia o un nuevo sistema que acabe con las subvenciones a los partidos, sindicatos y organizaciones patronales. Pero no depende de nosotros, al fin y al cabo un diario independiente que promueve la libertad y la igualdad de los españoles ante la ley, sin mirar otros intereses menores que los partidos políticos y sus dirigentes suelen tener muy presentes al tomar las decisiones que afectan al bien común.

PAIS VASCO
El Consejo Social de la UPV acuerda, con el PP en contra, instar al Gobierno a que los presos de ETA estudien en esa Universidad
Minuto Digital 26 Marzo 2012

Iñaki Ezkerra se opone alegando que los presos ya pueden estudiar en la UNED por lo que tal medida supondría un “privilegio” y un “paso atrás”. El voto de Ezkerra, como representante del PP en dicho órgano, fue el único contra los 17 que avalaron la propuesta, que contó, además, con una abstención.
Diecisiete votos a favor de la propuesta

El pleno extraordinario del Consejo Social de la Universidad del País Vasco acordó este pasado viernes, 23 de marzo, con el voto del PP en contra, instar al Gobierno a que los presos de ETA estudien en la citada Universidad sin pasar por la UNED, según informó en esa misma fecha la agencia Europa Press. El asunto se trató en un pleno extraordinario celebrado esa mañana que, a su vez, constaba de dos plenos. Uno de ellos destinado a aprobar los presupuestos de la UPV para 2012 y el segundo con otros asuntos entre los que se encontraba, en el punto 9, una propuesta que había elevado al Pleno la Comisión Académica y de Euskera de la UPV. El punto se titulaba “Acceso a la educación superior de la población reclusa”.

El Consejo Social de la UPV está formado por un total de 19 miembros, que votaron todos, aunque alguno por delegación de voto. Está presidido por uno de los tres comisionados del PSE, José Manuel de la Sen Larrea, y forman parte del mismo otros tres representantes del PNV, varios de los sindicatos, de Aralar, uno de cada diputación, uno de los estudiantes, el rector de la UPV, Iñaki Goirizelaia -hermano de Jone Goiricelaia- y Federico San Sebastián, en nombre de la Patronal, que no estuvo presente y delegó el voto en el presidente del Consejo, quien lo usó para respaldar la iniciativa. Se da la circunstancia de que Federico San Sebastián es hermano del asesinado por ETA Rafael San Sebastián y primo de la periodista Isabel San Sebastián.

En la votación, 17 se pronunciaron a favor de instar a Ángel Yuste, Secretario General de Instituciones Penitenciarias, órgano que depende del Ministerio de Interior, para que los presos vascos puedan estudiar en la UPV sin necesidad de pasar por la UNED. En este momento, los presos pueden realizar estudios universitarios en la UNED, pero durante el Gobierno de Aznar se suprimió la posibilidad de que pudieran hacerlo a través de la UPV, después de las irregularidades que se detectaron con los reclusos de ETA. En diciembre del pasado año, el Tribunal Constitucional dictó una sentencia en la que autorizaba a estudiar en la Universidad vasca a los presos de ETA en Francia.

Un voto en contra y una abstención
En la votación del viernes pasado, se produjo una abstención, la protagonizada por el representante socialista Gurutz Gómez de Segura y un voto en contra, el del representante del PP, Iñaki Ezkerra, quien defendió su voto alegando que los presos ya pueden estudiar en la UNED y que hacerlo en la UPV sería un privilegio para ellos y un paso atrás en la lucha antiterrorista, teniendo en cuenta que podría suponer un chantaje al profesorado ya que la banda no se ha disuelto.

La posición de Iñaki Ezkerra
En declaraciones a Europa Press, Iñaki Ezkerra explicó que el hecho de que la propuesta sea de la Comisión Académica y de Euskera, significa que ya ha habido una elaboración previa del asunto, y que para diluirlo y que no parezca que se centra sólo en los presos de ETA, hablan de la población reclusa en general. En este sentido, afirmó que el enunciado del punto que se llevó a votación está hecho para que parezca que los presos no tienen acceso a una educación superior, cuando no es así, ya que sí lo tienen a través de la UNED, algo que expuso en la reunión del Consejo Social.

En opinión de Ezkerra, quienes plantean que los presos de ETA vuelvan a la UPV están dispuestos a que lo hagan todos los presos, cualquiera que sea su delito, con tal de que puedan colarse los etarras. “Haber conseguido que los presos de ETA no puedan presentarse a la UPV, que lo tengan que hacer a través de la UNED, es una conquista democrática que ha costado mucho conseguirla”, aseguró recordando la batalla que dio en este sentido, sobre todo, Gotzone Mora. “A quien habrá que dar privilegios y dar ayudas y facilidades es a las víctimas del terrorismo y no a quienes han causado su tragedia”, exclamó y añadió que para él ha sido un “verdadero honor decir ‘no’ a esa propuesta”.

Ezkerra recuerda que la resolución no tiene poder ejecutivo, pero cree que es importante oponerse para que los nacionalistas no puedan decir que todo el órgano en su conjunto ha pedido esta medida al Gobierno. En declaraciones a Minuto Digital, atribuye este apoyo mayoritario a la propuesta “a un clima de cursilería general que se ha instalado en el País Vasco de no contrariar a ETA para favorecer el camino hacia la paz.” “La propuesta, tal como está formulada, es disparatada –explica el escritor- porque en la UPV se podrían matricular todos los presos de España y ésta se podría convertir en la ‘Nanclares de la Oca’ de las Universidades”. “El hecho de que una idea tan estrafalaria salga adelante en un pleno de un órgano universitario –añade Ezkerra- se debe, por un lado a que el mundo nacionalista está en la reivindicación permanente por pura supervivencia y aunque sea agitando las banderas más pintorescas; por otro lado a que muchos no nacionalistas son los verdaderos ‘presos’ de ese discurso cursi y dulzón de ‘para que no digan que no queremos la paz’. ¿Quién va a decir eso? –se pregunta Ezkerra-. ¿ETA? ¿Tiene valor los que diga y los juicios de intenciones que haga una banda que se tiene que disolver? ¿Es forma de colaborar a su disolución reconociéndola como juez?”

El TS confirma la condena a un año de cárcel a Tasio Erkizia por enaltecer a ETA
GLa Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha confirmado la condena a un año de cárcel impuesta al histórico dirigente de Batasuna Tasio Erkizia por enaltecer a ETA durante su intervención en un homenaje tributado el 21 de diciembre de 2008 en Arrigorriaga (Vizcaya) al etarra fallecido José Miguel Beñarán, alias “Argala”.
Servimedia La Razón 26 Marzo 2012

Los magistrados de la Sala de lo Penal, presididos por Juan Saavedra, han desestimado el recurso de Erkizia y han confirmado la sentencia condenatoria dictada por la Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional en mayo de 2011.

En el acto de homenaje, que estuvo presidido por un retrato de gran tamaño de "Argala" y por un cartel con el lema “independencia y socialismo 1949-1978”, se proyectaron en una pantalla varias fotografías, entre ellas imágenes de etarras encapuchados.

En su discurso, Erkizia afirmó que había que utilizar “la vía que más daño hiciera al Estado”. Al término de su intervención, los asistentes –cientos de personas- corearon gritos a favor de ETA y posteriormente tuvo lugar una manifestación.

La sentencia hecha pública hoy por el Supremo subraya que “todos estos gestos no pueden interpretarse sino como que el acto tenía por finalidad la loa de ‘Argala’”, de quien dice que es “notorio que fue dirigente de la banda” y destaca su gran influencia en la pervivencia del terrorismo etarra tras la instauración del Estado democrático”.

“Quedó patente por las imágenes vistas en el plenario que el acto es un homenaje a José Miguel Bañarán Ordeñana, 'Argala', pues es un acto que se celebra en su honor, con claras muestras de veneración y respeto hacia él con motivo del trigésimo aniversario de su fallecimiento”, indica el Supremo.

Los magistrados subrayan además que Erkizia “no había tenido relación de amistad ni trato o contacto especial con José Miguel Beñarán Ordañana, ‘Argala’, cuya única actividad conocida fue su pertenencia, como dirigente, de ETA”.

El magistrado Joaquín Giménez ha emitido un voto particular discrepante el entender que el Supremo debería haber absuelto a Erkizia. “No se está ante una manifestación del discurso del odio y del exterminio del disidente que tantas veces se ha escuchado en Euskadi, o al menos hay unas dudas tan razonadas como he tratado de exponer, que deben desembocar en virtud del principio "favor libertatis" a la absolución”, señala Giménez en su voto particular.

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