AGLI Recortes de Prensa   Domingo 1 Abril 2012

¿Y ahora qué, PP?
Carlos Dávila www.gaceta.es 1 Abril 2012

Siete días hace, 25 de marzo, que el Partido Popular se levantó para celebrar presuntamente un día de fino, sidra y rosas.

Los pronósticos eran extraordinarios, de mayoría absoluta, para Andalucía, y aceptables, con derrota de Cascos, para Asturias. Ya se sabe lo ocurrido, poco hay que insistir en ello. La victoria, que ha sido con toda certeza victoria, del Sur ha resultado al final más trágica que amarga, y el fiasco del Principado tan cruel como para obligarse a pactar con el político que más ha hecho padecer a Rajoy en los últimos tiempos: Francisco Álvarez-Cascos. Y eso en el mejor de los casos. Nada partidario como soy de llorar y menos aún sobre la leche derramada, o sea, los votos, pero una vez pasada además la huelga general absolutamente miserable de los orondos sindicatos y del bribón Pérez Rubalcaba, lo que corresponde ahora es plantearse un enigmático pero imprescindible: ¿y ahora, qué?

Cada uno que apunte su diagnóstico y su pronóstico particular, por tanto y, por mi cuenta y riesgo (¡qué poco aceptan los ideológicamente próximos cualquier matización crítica!) prevengo que, o bien Rajoy y todo su equipo modifican sus comportamientos públicos, sus estrategias de comunicación –y más aún, sobre la comunicación– o pueden sufrir un destrozo similar al que le organizaron a José María Aznar en 2004 una coalición de servicios secretos, moros criminales y descerebrados, y un partido en la oposición, el PSOE, dispuesto, con Zapatero y Rubalcaba a la cabeza, a tumbar al PP “como fuera”, declaración favorita del ex presidente del Gobierno. Unos, los primeros, utilizando a los infames asesinos, sembraron Madrid de cadáveres; otros, los socialistas, se aprovecharon sin piedad de todos los muertos. En fin, la historia está ahí, no hay quien la modifique pero un día se escribirá con todo realismo para atribuir a cada quien sus respectivas responsabilidades, pero indudable fue que Rubalcaba y su cuadrilla pasaron de la oposición al Gobierno mientras en Ifema se contaban restos humanos.

Explicación fuera de tiempo
Rajoy debe creer (aunque es difícil saber qué cree porque habla poco y tiene un entusiasmo descriptible por los medios) que, tras aquel desastre, la táctica que empleó en la segunda parte de su oposición, ha resultado magnífica para sus intereses políticos. No seré yo, desde luego, quien dude de la excelencia de un permanente “perfil bajo” y de los resultados de una confrontación tan pausada como generosa, a veces incluso ininteligible, con el Partido Socialista, pero, a lo que parece es que no es lo mismo predicar que dar trigo o que, menos tópicamente, una cosa es señalar los errores y las taras de los contrarios, y otra cosa bien distinta, comunicar los éxitos, las decisiones y hasta los fallos propios. Estos días viene diciéndose que Mariano Rajoy se ufanó antes de las Navidades de haber logrado su clamorosa victoria de noviembre pese a sufrir una televisión pública, TVE, furiosamente al ataque contra su partido y, más concretamente todavía, contra él mismo. Esta apreciación si es cierta, lo cual desconozco, le ha servido durante todos estos meses –nada menos que de noviembre a este abril que ya ha empezado– para desdeñar la influencia avasalladora de dos aparatos de propaganda y manipulación tan descarados en su obscena parcialidad, como Canal Sur, la cadena autonómica que seguirá en poder de la izquierda, y de TVE, la Corporación en la que continúan mandando individuos que se jactan de haber sido responsables primeros de que Rajoy y Arenas no hayan alcanzado el sevillano Palacio de San Telmo. A este respecto, una anécdota: el pasado jueves, un periodista de la televisión socialista, me refería la jocosa conversación entre dos profesionales al servicio de Fran Llorente, jefe increíblemente aún de los Servicios Informativos. Le decía el primero: “Ya ves, estos se han quedado j......”. Le respondía el otro: “Y más que se van a quedar porque en Andalucía no se van a comer una rosca y aquí, aunque no estemos arriba, los vamos a machacar”, textual. Para estos sujetos indeseables lo seguro es que las tornas no han cambiado. Para el Partido Popular, sí. Lo cierto es que el Gobierno ni triunfó el pasado domingo ni dominó la huelga de los ricos truhanes.

Decía Di Stéfano
Lo normal es que ambos fracasos deberían ser la causa de una principal reflexión, esta: que con el PSOE y sus sindicatos de abonados (escribo abonados) monaguillos, no se puede andar con chiquitas, y que resulta de una estupidez pantagruélica dejar en manos de todos ellos cualquier resorte cedido de poder. Sobre todo dinero público. Lo disfrutan y desde él, sea cual fuere su jaez, dinamitan cualquier opinión ajena. A estas alturas, es tan curioso como torpe el aferrarse a dos convicciones: la primera, que la amistad política con los referidos, gentes del siniestro Rubalcaba, es posible; la segunda, que los métodos que ellos utilizan pueden ser sencillamente contestados con collejitas monjiles. Hace años, el mítico Di Stéfano aguantaba marcajes sanguinarios cada vez que se enfrentaba al Valencia, donde jugaba, es un decir, un personaje, defensa por más señas, que atendía, por Magriñán y que hacía ricos a os traumatólogos. Una vez, don Alfredo, harto ya de que el implacable tobillero le pusiera el astrágalo como un tomate de la huerta, se vació ante los periodistas de esta manera: “¡Ché, es que yo voy a jugar y este me quiere mandar al pijama de madera!”. El lamento está en las hemerotecas.

Protagonistas y víctimas
EL PP andaluz se queja ahora, y con toda la razón, de que en los últimos días de la campaña, los sindicatos afectos al Frente Popular, han perpetrado contra Arenas y todo lo que oliera a centro-derecha un ataque rabioso sobre la reforma laboral. Cuando en la Redacción de LALA GACETA veíamos y escuchábamos en los telediarios la dureza de estas agresiones, nos echábamos las manos a la cabeza observando cómo toda la respuesta de los populares consistía en hacer protagonista de los mítines a la esforzada ministra de Trabajo, Fátima Báñez, acompañada al efecto, para mayor gloria, del ministro que, apenas llegado Rajoy a la Presidencia, anunció una subida de impuestos colosal que ha dejado las carteras de nuestros ciudadanos con telerañas en vez de billetes de módicos 20 euros. ¿Quién aconsejó este cuadro? Que pase el listo por la puerta de vestuarios donde ahora se acomodan como pueden, los candidatos que una vez más, y va para 30 años, se han quedado con la miel en los labios de una Andalucía a la que mayoritariamente –siento escribirlo así– no le importa un rábano que los socialistas se lo lleven a borbotones con los ERE o que el dúo Chaves-Griñán, al mando durante años que parecen siglos, haya cometido todos los desmanes que se nos puedan ocurrir.

Darse por enterado
Todos los presidentes que he conocido (salvo a Zapatero, al que nunca ha merecido la pena conocer) han contraatacado juicios adversos o moderadamente censores con esta muletilla: “Pues así siempre me ha ido bien”. No ha habido excepciones. A lo mejor, Rajoy en su parquedad retórica, no maneja esta martingala, pero el río está sonando y esta semana que ha terminado ni ha sido la mejor para él ni para el cauce que ha seguido hasta el momento la comunicación del Gobierno. Igual, como dicen en el Norte, deberían tomar nota de las apreciaciones críticas que está recibiendo un Ejecutivo que, por lo demás, no está haciendo otra cosa que la que está obligado a hacer. Le faltan, sin embargo, modos, le ha sobrado suficiencia y, sobre todo, sapiencia para saber qué clase de rivales tiene enfrente. El clásico: “Nosotros no somos como ellos, somos de otra forma”, le puede llevar a como decía una cronista nada desafecta a la causa popular, a “envejecer en menos de seis meses”. Al PP le han pegado con un badajo en la entrepierna. Convendría que se diera por enterado.

UE, tenemos un problema
Mario Conde www.gaceta.es 1 Abril 2012

Para pagar deudas hay que crecer, y no sólo no crecemos, sino que este año decreceremos.

Merkel alabó las casi non natas reformas de Zapatero y recibió con elogios cautelosos los proyectos de Rajoy tras su victoria electoral del 20 de noviembre. Ahora Olli Rehn, responsable de Asuntos Económicos en la UE, ha dicho: “España está en situación muy difícil”. El ministro Guindos ha aclarado que en breve espacio de tiempo España dejará de ser un problema para Europa. Luego hoy lo es. Junker, el presidente del Eurogrupo, ha dicho que el Gobierno español tiene buena “determinación” de “emprender reformas”.

Añade: “Les escucharemos sobre el método, el calendario y la estrategia”. El viernes el Gobierno recortó 23.000 millones de gasto e implantó “regularización” fiscal. El BCE pide a España “leyes de emergencia” para aplicar ajustes. Comienzan a reconocer oficialmente lo que algunos decimos repetidamente: nuestra situación es crítica. Vivimos la realidad diaria del mundo económico y eso enseña mucho. El día de la huelga hablé largo con un experto belga, que me transmitió la idea que late en la UE: se cree que el sistema financiero español todavía (!!) tiene pendiente un problema de 100.000 millones de euros. ¿Cierto? No lo sé. Si lo es, ¿tenemos dinero para pagarlo? Creo que no. Por tanto, habría que usar el fondo de rescate. Ya sabemos lo que eso quiere decir.

El verdadero problema es que para pagar deudas hay que crecer, y no sólo no crecemos, sino que este año decreceremos, un 1,2% según unos o un 2,2% según otros. Decrecer sobre lo decrecido. Serio problema. ¿Cómo se pagan las deudas sin crecimiento? Mal. ¿Como se crece empresarialmente sin crédito? Mal. ¿Cómo se genera empleo sin crecimiento empresarial ? Mal. ¿Se crece por la mera reducción del gasto público en 23.000 millones? No. Muy claro: tenemos un serio problema. También soluciones. ¿Suficientes las medidas? Creo que hay que ir mas lejos: abordar la reforma del Estado en profundidad.

Los abracitos
Alfonso Ussía La Razón 1 Abril 2012

«Tiraron sillas y mesas y lanzaron botellines contra la barra y los clientes». «Cogieron el extintor y lo abrieron disparando hacia mí y hacia los clientes hasta que lo vaciaron por completo». «A la cabeza de ese grupo se encontraba el actor conocido como Willy Toledo, el cual alentaba a las masas a causar destrozos y agredir a los presentes». Viaje a España, trabaje, tenga la mala idea de invertir el fruto de su trabajo en un bar de Lavapiés, ofrezca como pequeño empresario un determinado número de puestos de trabajo, y espere la llegada de Guillermo Toledo y su pandilla de matones para ver cómo destrozan violentamente en pocos minutos todos sus años de esfuerzo y decencia. El pijoflauta está ya en la calle. El juez lo dejó salir en libertad sin fianza aunque imputado por un delito contra los trabajadores, daños y atentado contra la autoridad.

El presunto actor pasó la noche detenido y el juez lo soltó al término de su declaración. Lo estaba pasando mal el presumible cómico en los calabozos y tampoco hay que afearle en exceso sus travesuras. Nada de importancia. Agresión a las personas que ejercitaban un derecho, el de trabajar, romper el mobiliario de un negocio, insultar, coaccionar y arremeter contra los clientes del bar y atentar contra la autoridad. Todo ello con unas decenas de sicarios a sus órdenes, para así culminar el escenario de la noble lucha librada por el referido Toledo. De ahí la emoción que se produjo a las puertas del Juzgado de Guardia de la Plaza de Castilla. Cuando un héroe es detenido y posteriormente liberado, hay que agradecerle su coraje con unos abrazos emocionados e intensos. El que abraza al héroe, algo se contagia. Y ahí estaban aguardando su libertad sus leales amigos y compañeros de fatigas. Alberto San Juan, Juan Diego Botto, Marisa Paredes y otros pijoflautas de más complicada identificación. Y se abrazaron entre lágrimas y sonrisas. Ello determina, sin duda alguna, que San Juan, Botto y Paredes aprueban sin reservas las acciones protagonizadas en el día de la huelguita por su compañero. Aprueban, y de ahí sus abrazos, que veinte forajidos violentos, obedeciendo órdenes de Toledo –y de ahí sus abrazos–, destrocen un bar, amenacen a su propietario, sus trabajadores y sus clientes, les lancen toda suerte de objetos contundentes, rompan a su antojo botellas de cerveza y enseres de hostelería, culminen con arte sus pintadas intimidatorias y se cepillen en pocos minutos el fruto del trabajo de un ciudadano honrado. De lo contrario, no se entendería tanto abrazo, tanta emoción, tanta risa y tanta celebración anímica.

Claro, que de esta gente tan «comprometida» se puede esperar cualquier cosa. Después de un intenso período de reflexión, el compañero del presunto Toledo, el también presunto actor Alberto San Juan, nos reveló su gran hallazgo. Sólo hay dictaduras de derechas. El comunismo y la dictadura son conceptos contradictorios. Cuba es una democracia, Corea del Norte es una democracia y Venezuela ha emprendido el camino para alcanzar la democracia plena. Los Estados de Derecho occidentales y por supuesto, los Estados Unidos, son dictaduras disfrazadas de demócratas. En ese punto le –y les– recomendaría que hablaran con los Bardem, que parece han evolucionado un poco al respecto. Y este Diego Botto, el niño mimado de las producciones subvencionadas, el actor presente en todos los repartos coñazo, que ha vivido durante años del dinero de los contribuyentes, se permite el lujo de abrazar al que ha destrozado el negocio de un inmigrante –como él–, que paga sus impuestos en España y al que no le han consultado si su contribución debe invertirse en la Sanidad, la Educación, las Obras Públicas o el Cine subvencionado. No se me antoja elogiable que un inmigrante argentino considere digno de abrazo y gratitud la desgracia de un inmigrante peruano que no ha hecho otra cosa que trabajar para establecer un negocio sin ayudas de los contribuyentes, eso que se llama un emprendedor. Y respecto a Marisa Paredes, poco que decir. Todavía está en el «Nunca Mais», la pegatina, la guerra de Irak y la alfombra roja –sin alusiones a la ETA, claro–, en el Festival de Cine de San Sebastián.

Me refería antes al contagio. El héroe contagia a quien lo abraza, aunque en este caso, la heroicidad precise de un avergonzado entrecomillado. También abrazar al delincuente conlleva el riesgo de la epidemia. Vivivos en una sociedad tan desajustada en los conceptos del bien y del mal, de la convivencia y la violencia, del derecho y la coacción, que pasará pronto la noticia de este abuso intolerable y el presumible actor Toledo seguirá gozando de todas las amnistías ideológicas y judiciales. «Es un defensor de los humildes», dirán los más tontos. Ahí lo tienen. Alentando los cruceros de Hamás desde su casa de Madrid. Pero Toledo no es el protagonista de este comentario. Los protagonistas son los abracitos de sus amigos. Las sonrisas de sus amigos. Las emotivas gratitudes y solidaridades de sus amigos, que se identifican –de ahí los abrazos, los besos y las sonrisitas–, con quien ha machacado el negocio honesto de un inmigrante peruano que creyó que en España encontraría el fruto de su esfuerzo y su lejanía.

Hasta que se topó con Toledo, sus matones y sus abrazadores.

Huelga revolucionaria
Alejo Vidal-Quadras www.gaceta.es 1 Abril 2012

Con piquetes violentos y consignas políticas, es un acto contra el orden constituido.

No es casualidad que haya países europeos plenamente democráticos en los que las huelgas generales están prohibidas. El propósito de una huelga, realizada por los trabajadores de una empresa o, a lo sumo, de un sector, es reclamar mejores condiciones salariales o laborales ejerciendo con el cese de su actividad la correspondiente presión sobre su empleador. El caso de los pilotos de Iberia con motivo de la creación de una compañía de bajo coste por la matriz es un ejemplo claro de este tipo de protesta que, con independencia de que sus razones estén o no fundamentadas, responde a la lógica del conflicto asalariado-patrón.

La huelga general de un día, acompañada de piquetes violentos, vandalismo y consignas políticas, es un acto revolucionario contra el orden constituido. La reforma laboral ha sido aprobada en el Parlamento por una sólida mayoría surgida de las urnas y, por consiguiente, obliga a todos los ciudadanos en un Estado de Derecho, incluidos Toxo y Méndez. La organización de una operación masiva de destrozos, intimidaciones y salvajadas para impedir que los españoles que lo deseen puedan trabajar es una intolerable maniobra subversiva destinada a desafiar la voluntad popular expresada en las elecciones pisoteando la Constitución.

En las actuales circunstancias, las tropelías cometidas por grupos amenazadores de liberados, militantes de partidos de izquierda y hordas de subhumanos antisistema ahuyentan la inversión deteriorando la confianza que España despierta como espacio social, económico y jurídico. Se trata, pues, de una despreciable manifestación de irresponsabilidad y de falta de patriotismo que disminuye nuestra capacidad de generar empleo y que exige la inmediata elaboración y adopción de la tan demorada Ley de Huelga que acabe de una vez con semejantes desmanes.

El voto vergonzante en España ya es el del PSOE
Francisco Rubiales Periodista Digital 1 Abril 2012

No hace mucho, una parte de los que pensaban votar a la derecha ocultaban su intención de voto por vergüenza, pero ahora, después de las fechorías y corrupciones de los socialistas en la etapa de Zapatero, los que ocultan el voto por vergüenza son los votantes del PSOE. Esa ocultación vergonzante del voto es lo que ha ocurrido en las elecciones andaluzas del 25 de marzo y es la principal explicación de la insuficiente victoria de Arenas y del grueso error de las encuestas, que vaticinaban una amplia victoria, por mayoría absoluta, del PP.

En Andalucía, en las elecciones del 25 de marzo, muchos de los que votaron socialista ocultaron su voto por vergüenza ante los encuestadores. Lo ocurrido en Andalucía es, aparentemente, toda una sorpresa, pero está cargada de lógica en la España corrupta del presente si se tiene en cuenta que los votantes del PSOE están apoyando, en realidad, al partido que ha cobijado la peor corrupción en su seno y que, bajo el mandato de Zapatero, ha conducido a España hasta el desempleo, la pobreza, la ruina económica y el desprestigio internacional.

Es cierto que al final, a la hora de votar, muchos votantes de la derecha se han abstenido porque no les gusta Arenas, porque se sienten decepcionados ante la falta de decisión del PP en la lucha contra la corrupción y el abuso de poder político o porque rechazaban las medidas, debilidades y traiciones a su programa protagonizadas por Rajoy y su gobierno, pero no es menos cierto que declarar a un encuestador que uno vota socialista es para avergonzarse en la España de hoy.

La verdad es que seguir votando a los socialistas en la España actual y muy especialmente en Andalucía requiere un gran cinismo, ser un fanático ciego o formar parte de la masa de subvencionados y colocados a dedo por ese partido en uno de los muchos puestos públicos creados para los familiares y amigos del poder. Con la mente clara, con conciencia ciudadana y con una normal dotación de ética y decencia, es imposible hoy votar al PSOE, un partido responsable de tantas irregularidades, corrupciones, abusos y hasta delitos que podría ser juzgado, si existiera en España una Justicia democrática, como asociación de malhechores.

Las encuestas eran reales, pero no fueron corregidas hacia la baja en las expectativas del PP, por causa del voto vergonzante y oculto del PSOE, lo que causó el gran error en las previsiones.

Voto en Blanco

El deshonor de una nación tenía un precio: 2.500 millones
Carlos Sánchez.- El Confidencial 1 Abril 2012

Toda amnistía fiscal es un fracaso colectivo. Se mire por donde se mire. Se podrá argumentar que no había más remedio que aprobarla para cumplir con la senda de reducción del déficit. O esgrimir, incluso, que los impuestos son un medio para lograr un objetivo y no un fin en sí mismo. En una palabra, que lo importante es recaudar aunque sea con la nariz tapada. Pero lo cierto es que su obscenidad es manifiesta.

No hay razones para aprobar una amnistía que va a costar a la larga más que los 2.500 millones de euros que Hacienda pretende recaudar. El mal está hecho y a partir de que la norma entre hoy en vigor, ningún inspector de Hacienda tendrá argumentos morales -aunque sí legales- para levantar un acta a un contribuyente. Los países serios no hacen amnistías para recaudar una cantidad irrelevante que supone apenas el 5% del déficit que tendrá este país en 2012 en el mejor de los casos. Si el Gobierno tiene argumentos suficientes para aflorar el dinero negro -y seguro que los hay- lo que debería haber hecho es un plan más ambicioso: lanzar un plan de blanqueo masivo de los capitales que hoy se escapan a los ojos del Fisco. ¿Por qué 2.500 y no 25.000 millones, señor Montoro?

No lo ha hecho y el resultado es que la propia Hacienda viene a reconocer que sólo ataca una parte del fraude fiscal, mientras que el resto seguirá campando a sus anchas. Este es, en realidad, el fondo del problema. La incapacidad del sistema fiscal para exigir a todos los contribuyentes el cumplimiento de sus obligaciones tributarias.

No hay razones para aprobar una amnistía que va a costar a la larga más que los 2.500 millones de euros que Hacienda pretende recaudar. El mal está hecho y a partir de que la norma entre en vigor, ningún inspector de Hacienda tendrá argumentos morales -aunque sí legales- para levantar un acta a un contribuyente

El fracaso no ha caído del cielo. No es ninguna maldición bíblica. Responde a comportamientos humanos y a decisiones equivocadas. No es un juicio de valor. Lo dicen las fuentes oficiales, que reconocen que el 72% de los contribuyentes considera que el fraude fiscal ha aumentado en los últimos años. Cuando en 1999 este porcentaje apenas llegaba al 24%.

Desde luego que la culpa no la tiene sólo este Gobierno. Tampoco el anterior ni el anterior, sino más bien una parte muy importante de la sociedad que ve el delito fiscal como un mal menor. Y que, incluso, lo justifica con el argumento de que los altos tipos impositivos son los culpables de tanto fraude. Y es en este contexto en el que ningún Gobierno de la democracia se ha tomado realmente en serio la lucha contra el fraude fiscal, sin duda una lacra propia de países con una arquitectura institucional mediocre.

El fraude fiscal es, en este sentido, coherente con la opinión que tiene buena parte de la opinión pública sobre la corrupción. La ve como algo inherente al sistema, y eso explica que gobiernos implicados hasta las cachas no sean castigados en las urnas, como se ha comprobado hace bien poco.

El fraude, de esta manera, forma parte del decorado nacional, y nada menos que el 41% de los contribuyentes, según las encuestas que maneja el Instituto de Estudios Fiscales, considera que es una conducta generalizada. Incluso el 37% lo justifica. Con razón sostenía Jean Monnet que si tuviera que empezar de nuevo la construcción de Europa, "lo haría con la cultura".

Los altos tipos impositivos no son la causa del problema, sino, al contrario, la consecuencia de haber dejado crecer la economía sumergida -el dinero negro- hasta límites insoportables. Si todos los contribuyentes pagaran sus impuestos, es evidente que la presión fiscal individual bajaría, elevándose, al mismo tiempo la presión fiscal global y, por ende, la recaudación.

Una amnistía ilegítima
Ocurre, sin embargo, todo lo contrario. Y como decía Federico el Grande, “el pueblo dice lo que le gusta y después yo hago lo que quiero”. Ningún Gobierno tiene legitimidad para declarar una amnistía fiscal -aunque sea parcial- porque viola el orden constitucional, como tampoco lo tiene para proclamar una amnistía en el orden penal.

Los Gobiernos están obligados a estimular la ejemplaridad pública, porque esto, realmente, es lo que permite vertebrar a una sociedad. No los discursos vacuos y sin fundamento, como el de Rubalcaba, que ayer ponía el grito en el cielo por la amnistía, pero olvidaba que gobiernos como el suyo son los que han permitido la existencia de grandes bolsas de dinero negro. Y que el mismo Ejecutivo del que él era vicepresidente aprobara una amnistía no para quien defraudara a Hacienda, sino para quien hubiera contratado de forma irregular a un trabajador. Ya se sabe que la memoria es corta y selectiva.

Ningún Gobierno tiene legitimidad para declarar una amnistía fiscal -aunque sea parcial- porque subvierte el orden constitucional, como no lo tiene para proclamar una amnistía en el orden penal. Los Gobiernos están obligados a estimular la ejemplaridad pública, porque esto, realmente, es lo que permite vertebrar a una sociedad

Así se explica que la falta de honradez y conciencia cívica sean, en opinión de los españoles, la principal causa del fraude fiscal en nuestro país. Hay también, sin duda, razones económicas. Como hacerlo para trampear y poder salir adelante; pero, sobre todo, razones morales. Aunque también influye la sensación de impunidad. Muchos defraudadores prefieren ser condenados por la justicia porque saben nunca se ejecutará la sentencia.

Los datos son aterradores. Dignos de una sociedad adormecida acostumbrada a ver el fraude como un fenómeno cotidiano. Los expedientes por delito fiscal se pudren en los tribunales por la lentitud de la justicia. Y esos mismos tribunales son los que acostumbran a imponer penas mínimas por delitos fiscales, probablemente por una percepción laxa de los jueces sobre lo que significa el fraude en términos económicos y sociales. Como han señalado algunos inspectores, en ocasiones la cuantía de las multas penales es, incluso, inferior a la que le hubiera correspondido al condenado por vía administrativa.

Aunque resulte increíble, el Fisco es acreedor de deudas tributarias por valor de más de 6.000 millones de euros pendientes de cobro, más del doble de lo que pretende recaudar Hacienda con la aministía. En muchos casos se trata de sentencias en firme que condenan a los contribuyentes por delito fiscal. Y ahora lo que se hace, sin embargo, es exonerar al delincuente sin pasar 'el tanto de culpa a la autoridad judicial ni al Ministerio Fiscal'.

El número de expedientes que envían los inspectores a la fiscalía por presunto delito fiscal ha caído un 40% desde 2003, pese a que tres de cada cuatro sentencias son condenatorias, lo que da a entender que había razones fundadas para enviar un expediente a los tribunales. Pero no pasa nada. Ni siquiera entra nadie a la cárcel por defraudar a Hacienda. Y tampoco se ha creado una policía fiscal, prevista ya cuando se creó la Agencia Tributaria, ¡en 1991!

España, por lo visto, continúa siendo un país lleno de patriotas de hojalata -algunos sentados en importantes consejos de administración-, pero como le gusta decir a Manuel Conthe, lo realmente patriota es pagar impuestos.

Una "amnistía" injusta y poco efectiva
EDITORIAL Libertad Digital 1 Abril 2012

Entre las medidas aprobadas por el Consejo de Ministros de esta semana, la decisión de decretar una amnistía fiscal parcial para los fondos evadidos a otros países es la que más polémica ha levantado. Y con razón, porque se trata de una medida injusta que beneficia a los infractores con un tratamiento fiscal cuya benevolencia no alcanza a las clases productivas que cumplen con sus compromisos tributarios, a las que el gobierno lleva machacando con alzas impositivas desde prácticamente el día de su toma de posesión.

El Partido Popular criticó acertadamente un proyecto parecido del gobierno socialista, si bien en aquel caso, que finalmente no llegó a consumarse, la desfachatez llegaba a la condonación de los tributos dejados de percibir a cambio de que, el dinero repatriado, se invirtiera en unos bonos del estado que la insolvencia del ejecutivo de Zapatero hacía cada vez más difícil colocar en los mercados financieros. Para las hemerotecas quedará también el ejercicio de cinismo de los dos grandes partidos en torno a este espinoso asunto, con los socialistas criticando ahora una medida que ellos propusieron en términos todavía más injustos y los populares aprobando aquello que en su día criticaron con extrema severidad.

Pero en todo caso, el matiz de que ahora deberán pagar un impuesto del 10% a diferencia del proyecto anterior socialista no varía en exceso el juicio que merece una medida de este jaez que, además, resultará de dudosa efectividad a pesar del optimismo del equipo económico del gobierno que evalúa ese retorno de capitales en nada menos que 25.000 millones de euros, salvo que se haya llegado a un pacto previo con las grandes fortunas afectadas, circunstancia que el resto de contribuyentes probablemente no llegaremos a conocer en toda su extensión.

Es evidente que aquellos que han decidido colocar sus ahorros en entornos fiscales más favorables no van a repatriarlos voluntariamente a cambio de una rebaja en el impuesto inicial a pagar al Estado, por la sencilla razón de que una vez en el circuito fiscal español habrán de satisfacer las sucesivas exacciones anuales que ahora evitan en sus lugares de destino. Si un país penaliza el ahorro, como ocurre en España y muy especialmente con el actual gobierno, lo lógico en mantener a salvo el patrimonio acumulado, sobre todo en un contexto de gran incertidumbre sobre el futuro de la zona euro como el que vivimos en la actualidad.

Ya hemos dejado clara nuestra opinión sobre los ajustes que incluyen los nuevos Presupuestos Generales del Estado, que en conjunto penalizan la iniciativa privada mientras que las administraciones reducen el gasto de manera casi testimonial. El juicio que merece esta medida concreta ha de ser también forzosamente negativo. No sólo por su dudosa eficacia, como ha quedado explicado, sino por la injusticia que supone el beneficiar a los infractores del régimen tributario vigente, mientras el contribuyente de a pie ha de hacer frente a una cada vez mayor presión fiscal en la que, para desgracia de nuestra economía, el gobierno no tiene pensado introducir el menor alivio.

Cómo expandirse a otros países con menos coste
El examen de la sociedad civil
Víctor García de la Concha La Razón 1 Abril 2012

Ahora que tengo una visión de experiencia mucho más directa en el cargo, una de las cosas que me ha sorprendido es la enorme demanda de apertura de centros Cervantes que nos reclaman directamente los gobiernos de todos los países, sobre todo en extremo Oriente y Asia (Singapur, India, Arabia Saudí...). Entiendo que es normal que durante el relevo de la dirección de la institución se aproveche para hacer nuevas peticiones. Pero no es algo exclusivo de esa región del mundo, sino que lo mismo nos ocurre al analizar la respuesta del Cervantes en Rusia y en Estados Unidos ocurriría lo mismo.

Sabemos que la gran demanda de conocimiento del español se produce por la voluntad de conectar no solo con España, sino con Hispanoamérica: ¿cuántos chinos hay en universidades estudiando español?. Esta atracción no es solo por el valor cultural, sino también por las posibilidades económicas, sobre todo, por parte de los países emergentes que ven una necesidad expandir sus lazos comerciales y culturales.

Nuestra preocupación es cómo podemos satisfacer esta demanda en una época de recortes económicos. Por poner un ejemplo, el centro Cervantes de Tokio cuesta dos millones de euros. Pensamos que otra fórmula más asequible son las aulas Cervantes, instaladas en una universidad y que se convierten en centro de irradación de cultura en lengua española. Vamos a potenciarla y reorientarla en regiones como Estados Unidos y Brasil, que forman parte, como Sudáfrica, del proyecto cuatrienal de expansión. No vamos a realizar este esfuerzo solos, sino con la colaboración de los países hispanoamericanos.

Víctor García de la Concha
Director del Instituto Cervantes

La locura autonómica (12)
Oviedo y su faraónico Palacio de Congresos de Calatrava
Esta obra del arquitecto valenciano ha costado 350 millones de euros y tras la inversión, su principal atractivo, una visera móvil, no funciona
 www.lavozlibre.com 1 Abril 2012

Madrid.- La crisis económica ahoga a España y las tijeras han salido a pasear en comunidades autónomas y ayuntamientos para tratar de recortar al máximo el gasto. Es precisamente en estos momentos cuando uno echa la vista atrás y se acuerda de los despilfarros y excesos cometidos en los últimos años, que han contribuido a que se haya llegado a la situación actual.

Infraestructuras inútiles, instituciones sin competencias, sueldos estratosféricos, dietas, coches oficiales, millonadas en políticas identitarias… En definitiva, un sinfín de derroches que han sido habituales en las 17 comunidades autónomas y que han provocado que a cierre de 2011, la deuda global de las regiones haya alcanzado su máximo histórico, con 140.083 millones de euros (el 13,1% del PIB). En LA VOZ LIBRE hacemos un repaso a algunos de los despilfarros más llamativos o surrealistas.

El caso de hoy nos lleva a Asturias y concretamente a Oviedo, que durante un tiempo tuvo el sueño de convertirse en la única ciudad del mundo con dos edificios del arquitecto Santiago Calatrava. Sin embargo, tras el fracaso del que iba a situarse en El Vasco, la capital asturiana se quedó solo con el Palacio de Exposiciones y Congresos de Buenavista, un edificio que ha costado al Principado la estratosférica cifra de 350 millones de euros.

Esta obra arquitectónica del premio Príncipe de Asturias de las Artes en 1999, situada en la parcela que ocupó en su día el viejo estadio Carlos Tartiere, fue inaugurado finalmente en mayo de 2011, diez años después de que fuera proyectado y tras varios parones durante su construcción por problemas económicos, modificaciones de los planes previstos y difícil encaje dentro de la ciudad.

Además, el principal atractivo que presentaba este complejo de Buenavista era la visera del Palacio, que iba a ser móvil. Sin embargo, recientemente la Junta de Gobierno local ha decidido retener el aval de la obra presentado por la empresa Jovellanos XXI, que asciende a ocho millones de euros, ya que el dispositivo, por un defecto del sistema hidráulico, carece de movimiento. Ahora, según la empresa, arreglar la estructura para proceder al movimiento tendría un coste de 3,5 millones de euros y las pérdidas ocasionadas por el cierre del complejo.

GASTOS | Boletín 'Carné X Puntos'
El sindicato policial mayoritario denuncia que cada ministro dispone de 5 coches
'Derrochan como jeques árabes con mientras recortan y exigen sacrificios'
Servimedia | Madrid El Mundo 1 Abril 2012

El Sindicato Unificado de Policía (SUP), el mayoritario en el Cuerpo, asegura que ministros y altos cargos tienen a su disposición hasta cinco coches oficiales cada uno. Este sistema pretende que estos responsables públicos siempre tengan un vehículo disponible por si otro hay que repararlo, limpiarlo o trasladarlo de ciudad.

El SUP hace esta denuncia en la edición de abril de su boletín 'Carné X Puntos', que firma la Comisión Ejecutiva Nacional de este sindicato policial. En este boletín existe una sección en la que esta organización policial juega con el concepto de retirada de puntos del carnet de conducir, algo que le sirve para elogiar o criticar la actuación de mandos policiales y políticos.

En este sentido, el SUP señala que "pierde seis puntos el jefe de gabinete del presidente del Gobierno, Jorge Moragas, y todos los que como él, en puestos similares en todos los ministerios, sean responsables del doble rasero corrupto que se aplica en la gestión de medios materiales, derrochando como jeques árabes con el dinero de todos mientras recortan y exigen sacrificios a los más débiles, a los que nada tienen".

Según este sindicado, Moragas "no esperó ni a tomar posesión del cargo para exigir escoltas y vehículos para cargos políticos y familias, haciendo lo contrario de lo que predica para los demás en cuanto a austeridad en el gasto público se refiere".

"¿Cuántos vehículos", se pregunta este sindicato, "tienen el presidente del Gobierno, los ministros, los secretarios de Estado, subsecretarios, directores generales, jefes de gabinete, etc., 'gratis total', con sus correspondientes chóferes y escoltas?".

El boletín añade que "no solo es que sobren el 95% de esos gastos superfluos y corruptos sino que, además, cada persona de éstas tiene entre tres y cinco coches idénticos asignados, para poder sustituirlos mientras los limpian, por averías, trasladar por carretera a localidades a las que viajan en avión los usuarios etc".

El SUP concluye que "no se están apretando el cinturón los primeros que deberían hacerlo". "Por eso, cuando se produce la noticia y el escándalo por los 82.600 euros que costará el busto de Bono, que sin duda es una vergüenza, decimos que se sigue derrochando el dinero de todos en beneficio de unos pocos, y que no es coherente lo que exigen a los demás con lo que hacen ellos", concluye esta organización policial.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Por delirar que no quede
El racismo en los teóricos del nacionalismo catalán
FERNANDO PAZ www.gaceta.es 1 Abril 2012

¿Quién no ha oído hablar del racismo nacionalista vasco, de sus delirios etnicistas, de su presunción de superioridad, de su particular RH y hasta de la peculiaridad de sus nalgas? A su lado, el nacionalismo catalán parece resplandecer como ejemplo de humanidad y solidez intelectual.

El nacionalismo catalán, nacido a fines del siglo XIX, y contemporáneo de las ideas que basaban la identidad nacional en el volkgeist, desplegó desde el principio una base racista que ha alcanzado nuestros días. El victimismo propio del Romanticismo -y específicamente característico del nacionalismo catalán- elaboró una mitología que, al igual que sucedió en el caso de nazismo alemán con respecto a los judíos, recreaba un esquema de acuerdo al cual los catalanes eran al mismo tiempo sojuzgados y superiores y, por lo tanto, sus enemigos poderosos e inferiores; contradicción de difícil resolución.

Pero para un decidido teórico nacionalista -Almirall-, nada es imposible: “La raza que ha sido y sigue siendo la predominante, la castellana, es impotente para levantar la nación”; y sigue: “Los defectos que muestra [la raza catalana] le han sido contagiados; para regenerarse ha de deshacerse de todo lo postizo que le ha sido impuesto”.

En Almirall la idea de raza tenía una función primordialmente cultural, al igual que en alguno de sus contemporáneos, como es el caso de Rovira i Virgili, que aseveraba la existencia de una “irreductible oposición espiritual” entre los castellanos y los catalanes. Era la época en que el darwinismo triunfante presuponía la existencia de pueblos superiores e inferiores, lo que era fácilmente identificado con su carácter puro o impuro.

Españoles, judíos degenerados. Así, el doctor Martí comenzó a hablar en un inconfundible lenguaje de “higiene social” para impedir la entrada en Cataluña de “los degenerados y productos de razas inferiores -y además, decadentes- que se han introducido en Cataluña ejerciendo la acción desorganizadora que en todas partes realizan los elementos biológicos degenerados”.

Consecuencia de esto son los alegatos de Casas Carbó y de Lluhí i Rissech, que se deslizan desde las anteriores consideraciones culturales hasta las abiertamente racistas: “La autonomía es una idea simpática a los elementos de raza aria de España y es terriblemente antipática para los elementos de raza semítica”. La raza semítica desempeña un papel abyecto en el imaginario secesionista catalán, lo que es resumido por Pompeyo Gener en el aserto que reza: “El hebreo es el esclavo por naturaleza”.

El castellano es el judío peninsular. Como tal, se halla más allá de toda redención. Pronto, sin embargo, los teóricos del nacionalismo catalán terminan encontrando la comparación poco apropiada, y buscan en latitudes más exóticas: los castellanos llegan a ser solo comparables a “los zulúes y antropófagos”, por lo que “tardarán algunos siglos en disfrutar los frutos de un positivo bienestar social, pues estas razas de espíritu regresivo son refractarias al progreso humano”.

Tontos de necesidad. Con todo, resultaba menos ofensivo que la pretensión de Lluhí i Rissech de que “el nacer en tierras castellanas y ser tonto de necesidad es una misma cosa”. La consecuencia evidente, en fin, es que el español es considerado un ser incapaz, un disminuido, a causa de su genética oriental: “Hay demasiada sangre semítica y bereber esparcida por la península...”.

Así que ya hemos llegado a la consideración de la superioridad de la raza catalana. El periodista Pompeyo Gener consideraba que en España triunfaba una raza que ocupaba el territorio al sur del Ebro compuesta por los “semitas y presemitas (sic)”, encontrando incluso la presencia de elementos “mongólicos”, proveedora de los funcionarios que engrasan la maquinaria administrativa de “castellanos, andaluces, extremeños, murcianos, etc.”.

No era raro que, para 1899, apareciesen las tesis de Joan Bardina sobre la existencia de una España africana y semita frente a la Cataluña aria y europea, o las de Puig Sais, médico para quien había que “aumentar el número de catalanes de pura raza (…) que nosotros hemos de tener buen empeño en conservar pura…”.

Casi cien años más tarde, el histórico dirigente de la izquierda nacionalista catalana, Heribert Barrera, afirmaba que “el cociente intelectual de los negros de EEUU es inferior al de los blancos”. En Cataluña, a nadie le extrañó demasiado.

Pujol, ese (super)hombre
En agosto de 1933, el líder secesionista Dencàs había afirmado que “hará falta levantar una bandera antidemocrática”. Trataba, en esos momentos, de crear un Frente Nacional de Juventudes y, en respuesta a una pregunta acerca de su naturaleza fascista, había contestado que se consideraba “un socialista nacional”. Por entonces gustaba de portar una estelada negra, inspirado en las tonalidades mussolinianas.

Dencàs recogía el espíritu del racismo fundacional. Aunque una parte de ese espíritu pareció extraviarse, con el correr de los años resurgió oportunamente. En los años setenta, escribía Jordi Pujol al respecto de la inmigración interior: “El hombre andaluz es un hombre anárquico. Es un hombre destruido, un hombre poco hecho, un hombre que hace cientos de años que pasa hambre y vive en estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual. Es un hombre desarraigado, incapaz de tener un sentido un poco amplio de comunidad”.

Una minucia, sin duda, comparado con la idea de Heribert Barrera de “esterilizar a los débiles mentales a causa de un factor genético”. Lo primero es Cataluña: de modo que “si continúan las corrientes migratorias, Cataluña desaparecerá; hay que evitar la inmigración no catalana”.
Que ese racismo no es algo del pasado lo muestran con claridad las recientes declaraciones de Marta Ferrusola, Artur Mas o Jordi Pujol. Actualizadas, naturalmente, y referidas al problema de la inmigración. Pero ahí están las raíces.

La moral abertzale (2)
Aurelio Arteta, EL CORREO  1 Abril 2012

Euskadi, como tantas otras contemporáneas, es una sociedad plural, pero de ahí no se deduce la mentirosa conclusión de la izquierda abertzale: «Una pluralidad que todos debemos reconocer y respetar». Pues no, de ninguna manera

Espero que mi artículo anterior (EL CORREO, 17/03/2012) dejara a la vista cuántas otras insuficiencias, además de despreocuparse de la extinción de ETA, mostraba aquella Declaración del Kursaal. Ese documento juega con un concepto falsificado de ‘justicia transicional’, incurre en notorias desvergüenzas, formula indignantes equiparaciones entre violencias, víctimas y dolores de una y otra parte, etc.

Entre las falsas equiparaciones quedaba aún por destacar la errónea e interesada equivalencia de las ideas de pluralidad y pluralismo. Pues el caso es que ambas se distinguen como se distinguen entre sí el hecho del derecho, el ser y el deber ser. La pluralidad de algo es el rasgo por el que ese algo reúne una variedad de caracteres o manifestaciones. En el caso de una sociedad como la vasca, su innegable pluralidad de ideologías, creencias u opiniones la vuelven una sociedad plural. El pluralismo, sin embargo, es el marco legal y político de esa pluralidad, el principio que reconoce a lo plural sus derechos y sus límites. En definitiva, el pluralismo no significa el respeto de todo lo diverso, sino de todo lo diverso que sea compatible con los derechos humanos. Euskadi, como tantas otras contemporáneas, es una sociedad plural, pero de ahí no se deduce la mentirosa conclusión de la izquierda abertzale (IA): «Una pluralidad que todos debemos reconocer y respetar». Pues no, de ninguna manera.

Todo ello podría resumirse en un caldo de relativismo (gnoseológico, moral, político) en el que chapotean con fervor. Se diría que todo es relativo. Son relativos los puntos de vista que acerca del miserable pasado circulan en el País Vasco, lo que quiere decir que todos valen lo mismo y ninguno de ellos es más acertado que otro. Para que haya reconciliación entre las partes contendientes, no debe tasarse el grado de justicia de su causa respectiva ni de la mortandad que hayan producido: deben reconocerse por igual sin entrar en honduras. Nacionalistas y constitucionalistas sostienen juicios políticos dispares, y eso es todo; no hay posibilidad de recurrir a ninguna instancia que dirima el grado de verdad de cada uno. Tampoco importa, porque «esta verdad completa será la suma de diversas e incluso de diferentes verdades». Esta novedosa teoría de la verdad permite que haya juicios distintos o hasta contrapuestos sobre lo mismo, y que todos sean verdaderos y que además todos juntos formen una verdad mayor. ¡Cuánto da de sí la filosofía abertzale!

Da para tanto como que rebosa de incoherencias. Así, sostienen que los diversos puntos de vista políticos en Euskadi son equivalentes…, pero obviamente consideran que el suyo es de superior valor. Aquel relativismo, por tanto, era relativo. Si estamos obligados a «reconocer los derechos que como pueblo nos asisten» y a reparar la milenaria injusticia y represión a las que este sufrido pueblo se ha visto sometido…, ya no hay más que hablar. Ahí radica la justificación final de la violencia de ETA. A fin de cuentas, como haya derechos negados, habrá en última instancia derecho a la violencia para su legítima defensa o para recuperarlos. Pero sólo a juicio del nacionalista, no del demócrata, la cultura e identidad de un pueblo otorga un derecho a la soberanía. ¿O no habíamos quedado en que formamos una sociedad plural y no un pueblo homogéneo?

Esta autocalificada izquierda, al predicar una especie de moralismo igualitario que se niega a clasificar los sufrimientos de las víctimas, proclama al mismo tiempo negarse «a ninguna equiparación entre los mismos». ¿Acaso no es la más zafia de las equiparaciones entre víctimas el honrar a todas ellas y a todos sus dolores, como si aquellas y estos estuvieran igual de justificados? Cuando se desecha radicalmente la jerarquía, ¿no se está igualando? Claro que si algunos se creen, además de señores de nuestras vidas, dueños también del sentido de las palabras, entonces estas significarán en cada caso lo que ellos exactamente quieran.

En su lista de recomendaciones para alcanzar la paz subrayarán todavía la necesidad de «hablar no tanto de lo pasado como de la convivencia futura». Lo pasado, pasado, y que los muertos entierren a sus muertos. Así que aquel ficticio pasado de «milenios» de opresión sobre este pueblo debe recordarse como el fundamento de los derechos actuales de ese pueblo. En cambio, el pasado más reciente, estas décadas de horror que a ellos les acusan…, ese debe olvidarse. He aquí un uso imparcial de la memoria. Todo se sustentaba desde un principio en la justicia transicional, pero al final se niega que deba haber transición alguna.

La traca final de este proceso de dislates es la tesis de que «el pueblo vasco necesita conocer la verdad». El pueblo vasco místico no sé, pero cada miembro de la sociedad vasca real, si quiere, ya conoce la verdad de lo acontecido. Lo sorprendente es que quienes vocean que no existe la verdad, sino verdades diferentes; los que sentencian que solo hay puntos de vista diversos; los que ya han decidido que no hay que jerarquizar entre víctimas, ni distinguir entre vencedores y vencidos, etc.; que a todos estos se les ocurra ahora proponer una comisión de la verdad. Somos nosotros quienes más queremos esa verdad que acabe con tantas mentiras. ¿O es que piensan que nos da miedo la publicación de nuestras probables faltas, como si ello fuera a disminuir la gravedad incomparable de las suyas ya probadas?

Jubilados por la independencia
XAVIER PERICAY ABC Cataluña  1 Abril 2012

Llevo años siguiendo muy de cerca la concesión del Premi d'Honor de les Lletres Catalanes. Qué quieren, es mi obligación. Por un lado, el premio lo concede Òmnium Cultural, y Òmnium, aunque no pueda decirse que son todos los catalanes, sí puede decirse que es una entidad pagada, vía subvención, por todos los catalanes. Y luego está lo del clímax. Salvadas sean las distancias, el Premi d'Honor —dotado con 20.000 euros— constituye la «petite mort» anual de Òmnium, el punto aquel en que los patriotas catalanes alcanzan, gracias al erario público, el éxtasis. De ahí que lo que se sigue de su concesión —la identidad del premiado, sus primeras declaraciones— deba merecer la atención de cualquier analista que se precie. Este año, por ejemplo, se lo han otorgado al monje Massot i Muntaner, un sabio monserratino, autor de una obra hercúlea y merecedor, qué duda cabe, de todos los honores.

Y he aquí que el monje Massot, nada más recibir el premio, se ha declarado independentista. Quizá ya lo fuera antes y no quepa atribuir su profesión de fe a la exaltación del momento, sino a la simple expresión de una segunda creencia —para entendernos: el hombre cree en Dios y ello no le impide creer, a un tiempo, en Cataluña—. Pero a mí, no sé por qué, me da la sensación de que esa clase de pronunciamientos son fruto de la edad. Massot pertenece a la tercera edad catalana. Como Jordi Pujol. O como el jubilado este de Mallorca —ya me perdonarán los mallorquines que incluya a ese coterráneo suyo en la tercera edad catalana— que se ha tirado veinte días en huelga de hambre para protestar por la decisión del Gobierno Balear de modificar la Ley de Función Pública para que el conocimiento de la lengua catalana deje de ser un requisito y pase a ser un mérito. Como diría mi amigo Ferran Toutain, en cada uno de ellos anida un viejo amargado por una realidad que no es la que él quisiera y que —igual que haría un niño malcriado— se niega a aceptar.

Angustia y dilema del soberanismo
Nunca como hasta ahora se había tensado tanto la cuerda de los argumentos favorables a la independencia en Cataluña
Joaquim Coll  El País 1 Abril 2012

¿Cataluña camina hacia la independencia? Esta es la pregunta que muchos nos formulamos viendo las opiniones que se expresan a diario en los medios de comunicación catalanes, tanto públicos como privados. Basta ver TV3, cadena que conserva el liderazgo de la audiencia, para comprobar la forma como se alimenta sistemáticamente el imaginario secesionista. La televisión autonómica no desaprovecha la menor oportunidad para comparar Cataluña con Flandes, Escocia o Québec, subrayar que los catalanes somos víctimas de un expolio económico, o aventurar un escenario donde la ruptura caerá como fruta madura. Se trata de un mensaje muy explícito, que vulnera el principio de neutralidad y pluralidad exigible a un medio que se sufraga con los impuestos de todos. Si esto lo hace un medio público, lo que ocurre cada mañana en emisoras de radio privadas como Rac1, dependiente del editor de La Vanguardia, es de una machaconería asfixiante. Y es que también en Cataluña tenemos nuestra particular “brunete mediática”: soberanista y mayormente de derechas. Asistimos a diario a una banalización del lenguaje, lo que como ya advertía el llorado Ernest Lluch genera “odio y mala sangre”. A menudo parece que el único impedimento real para proclamar la independencia sea la legalidad española, pues los catalanes, supuestamente, estamos ya todos de acuerdo.

El estudio sobre las balanzas fiscales que hace poco dio a conocer el consejero Andreu Mas-Colell según el cual los catalanes aportamos en el 2009 al resto de España unos 16.000 millones de euros (el 8,4% del PIB catalán), que no regresaron de ninguna forma, ha servido para remachar la tesis padana de “nos roban”. La forma como ha sido presentada esta información es muy censurable porque se han escondido deliberadamente datos que matizan sustancialmente el análisis. De hecho, el PSC, bajo cuyo gobierno la Generalitat realizó por primera vez el estudio de esas cuestiones, ha manifestado su desacuerdo por el método empleado. Solo se ha ofrecido una fórmula, una balanza, cuando anteriormente se publicaron cuatro. Y, claro, se ha elegido la que ofrece un mayor déficit. En cambio, se ha censurado la que hasta ahora se consideraba como la más certera, la que se socializaba en el debate político, pues esta vez daba un resultado inaceptable para CiU: la reducción del déficit catalán al 0,4%. Sin duda, lo que ha sucedido es muy grave desde los principios de una sociedad abierta y, sin embargo, quien ha tenido que defenderse y justificarse son los socialistas, acusados por algunos de hacer el juego al españolismo.

Aunque el discurso nacionalista ha colonizado los medios, esa fortaleza expresa también mucha angustia. Es evidente que el independentismo económico ha logrado estos últimos años una influencia en la calle muy importante. Y que se muestra muy decidido a conquistar una mayoría sociopolítica de ahora hasta el 2014, fecha que se avecina clave por muchas razones. Primera, porque todo apunta a que en Escocia puede celebrarse un referéndum sobre su pertenencia al Reino Unido, lo que evidentemente va a estimular otras demandas. Y, segunda, porque en Cataluña hay un sinfín de iniciativas promovidas por plataformas y entidades parapolíticas con el fin de que se celebre ese año una consulta oficial, coincidiendo con el 300 aniversario de la caída militar de Barcelona, el 11 de septiembre de 1714. Ahora bien, salta a la vista que la tensión y los argumentos de “lesa humanidad” que hoy se utilizan desde el soberanismo, con el fin de convertir al independentismo a la mayoría de ciudadanos que se sienten en grados diversos catalanes y españoles, no se pueden mantener durante mucho tiempo. Tienen fecha de caducidad: la forma como se resuelva el asunto del pacto fiscal. De aquí viene la angustia.

El problema mayor para los que somos federalistas es que se está socializando un relato en base a la exageración y al engaño deliberado. Un caso clarísimo es el propagado argumento sobre el supuesto límite a la solidaridad que tienen los länder alemanes, utilizado para subrayar que Cataluña vive una situación inaudita en Europa. En boca de los dirigentes de CiU hemos leído y escuchado repetidamente esa afirmación. Duran Lleida lo dijo en sede parlamentaria, el pasado 16 de marzo. Artur Mas declaró eso mismo a Le Monde un mes antes, Entretanto, un auténtico ejército de opinadores lleva meses propagando ese bulo por tierra, mar y aire. Pues bien, es mentira. Ni en la Constitución alemana ni en ninguna sentencia de su más alto tribunal hay un límite preciso a la solidaridad. Lo que se preserva, con una fórmula de nivelación financiera bastante compleja, es que el orden de las regiones en cuanto a su capacidad financiera no varíe tras el ejercicio de la solidaridad. Sin duda, sería bueno que el modelo federal alemán se trasladase a España. Y también que el cálculo económico del cupo vasco y navarro convergiera con el modelo general, ya que no solo es injusto sino tremendamente perverso para el conjunto del sistema autonómico.

Muchos creen que el escenario de crisis profunda que vivimos hace que el momento sea óptimo
Todo esto se enmarca en un momento muy delicado para la federación nacionalista, pues en 2013 toca revisar el modelo de financiación acordado en 2009. En los próximos meses, Artur Mas va a tener que elegir entre dos caminos, ambos llenos de dificultades. O alcanza un acuerdo con el PSC, lo que significa una apuesta por una nueva mejora de la financiación autonómica en el marco de la LOFCA, en la línea del modelo alemán. Posición que probablemente también podría suscribir autónomamente el PP catalán. O CiU se mantiene inflexible en su posición de partida: un pacto fiscal muy próximo a la fórmula del concierto económico, pero condenado al fracaso político y, por tanto, a aumentar el grado de frustración. Ello con el apoyo de ERC y, sorprendentemente también, de ICV, coalición que aparece cada día más fracturada por la pulsión independentista que encuentra eco entre los jóvenes provenientes de las clases medias lustradas, electorado que se disputa en parte con los republicanos.

A fecha de hoy, es difícil saber cómo se resolverá ese dilema, aunque es cierto que los convergentes llevan años sorteando tesituras parecidas. Ahora bien, nunca como hasta ahora se había tensado tanto la cuerda de los argumentos favorables a la independencia, con declaraciones de mucho peso como las de Jordi Pujol. Y es que, más allá de la política partidista, existe un movimiento ciudadano transversal que está trabajando para forzar un escenario de ruptura y empujar a Artur Mas a convocar una consulta ciudadana con la que quebrar la legalidad española. Muchos creen que el escenario de crisis profunda que vivimos hace que el momento sea óptimo. Es fácil echar la culpa de los recortes y de las dificultades económicas de los catalanes al expolio que, afirman, sufre Cataluña. Desde el independentismo neoliberal se juega a alimentar el espejismo de que, sin España, Cataluña pronto se convertiría en una próspera y competitiva Holanda de sur. La angustia que viven muchos soberanistas es que no saben cómo CiU resolverá su dilema político.

Joaquim Coll es historiador y coautor de A favor de España y del catalanismo (Edhasa, 2010).

“ALGUNOS NECESITAN ICONOS A LOS QUE DIRIGIR SUS IRAS”, DICE EL PP
Los nacionalistas catalanes convierten a la Delegada del Gobierno en su ‘bestia negra’
A. Fernández El Confidencial 1 Abril 2012

Cataluña tiene más de una identidad. Ésa es la premisa básica de la que parte la nueva estrategia del Partido Popular, que hará de la Delegación del Gobierno en Cataluña la punta de lanza de su política en esta comunidad. “Durante los últimos años, con la Delegación en manos del PSC, se intentó desdibujar la presencia del Gobierno central en Cataluña y atenuar el papel del delegado. Pero eso va a cambiar. La nueva delegada visualizará la labor que se hace desde el Ejecutivo central. Porque el Gobierno español también hace muchas cosas. Tiene competencias en muchas áreas y vamos a visualizarlas”, señala a El Confidencial un miembro de la cúpula del PP de Cataluña.

Entre esas competencias destacan temas de seguridad, de infraestructuras... incluso de subvenciones y becas en educación. ”Hace sólo unos días, el diputado Pedro Chumillas descolocó al propio consejero de Economía de la Generalitat, Andreu Mas-Colell, cuando le sacó a relucir las cuantiosas subvenciones que el Gobierno central reparte en educación. Ni siquiera el consejero lo sabía. Por eso, hemos de hacer pedagogía y explicar lo que hacemos. La labor de la Delegación del Gobierno ha dejado de ser oscura para salir a flote y que los ciudadanos se enteren de que hacemos muchas cosas”, dicen fuentes populares a este diario.

La nueva delegada, Llanos de Luna, es licenciada en Derecho, máster en Administraciones Públicas, funcionaria del cuerpo Superior de Técnicos de la Administración de la Seguridad Social y fue subdirectora provincial del INSS de 1996 a 2003 y subdelegada del Gobierno en Barcelona de 2003 a 2004. Pero, sobre todo, es una persona de la máxima confianza de la presidenta del PP, Alicia Sánchez-Camacho. Por si fuera poco, fue la número 3 de la lista del PP en las últimas autonómicas y una de las pocas diputadas que no dudó en utilizar el castellano en el Parlamento autonómico.

Su mayor logro, no obstante, ha sido convertirse, en cuestión de semanas, en la bestia negra del nacionalismo, especialmente después de advertir que obligará a cumplir la ley de banderas, que obliga a todos los consistorios a que cuelguen en sus fachadas, como mínimo, las enseñas española y catalana. El propio presidente de la Asociación Catalana de Municipios, Miquel Buch, le escribió una carta recriminándole su intención y advirtiéndole que ello provocará “una actitud contra la bandera española en Cataluña”. Incluso el portavoz del Gobierno, Francesc Homs, está dispuesto a dar asistencia jurídica a los consistorios que se lo requieran para seguir manteniendo en sus fachadas sólo la senyera catalana.

Es cierto que Llanos de Luna ha encargado a sus servicios jurídicos un informe sobre qué debe hacer la Delegación en el caso de que lleguen denuncias sobre la falta de banderas españolas en las fachadas de los consistorios, pero eso, dicen, no forma parte de ninguna ofensiva identitaria. “Lo único que pretendemos es que se cumpla la ley en cualquier tema”, dicen a El Confidencial fuentes oficiales.

Pero desde sectores nacionalistas, la acusan de provocar una nueva guerra de banderas y de generar conflictos identitarios artificiales en vez de solucionar problemas como el déficit en infraestructuras o la deficiente financiación autonómica. Pero desde el PP la defienden con uñas y dientes. “Quieren hacer creer que esto es una nueva guerra de banderas, pero no es así. Queremos que se cumpla la ley en todos los temas. Por eso, también exigiremos a los Ayuntamientos que envíen copias de las actas de sus plenos, como exige la normativa, ya que ahora hay muchos que no la envían. Y la intención no es señalar a nadie con el dedo. Cuando haya algo irregular, se hablará con el Ayuntamiento en cuestión y se procederá como se considere conveniente, pero nuestra intención no es hacer sangre”.

Encontronazo con ICV, ERC y SI
Hace escasos días, Llanos de Luna recibió también a una delegación de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Iniciativa per Catalunya (ICV) y Solidaritat Catalana per la Independència (SI) interesada por unos supuestos malos tratos de la Guardia Civil a un ciudadano que hablaba catalán en el aeropuerto de El Prat. Los partidos nacionalistas salieron bufando de la reunión, porque Llanos de Luna se mantuvo en sus trece y defendió la versión de los agentes de la Guardia Civil.

Todo ello ha creado ya un ambiente frentista ante lo que desde algunos sectores catalanistas se considera una nueva “españolización” de Cataluña. Fuentes de la Delegación del Gobierno, sin embargo, acusan a los sectores nacionalistas de practicar “victimismo” con las cuestiones identitarias.

Las fuentes consultadas también desmienten la versión de ERC, ICV y SI sobre la reunión con la delegada. ”No tenía ninguna obligación de recibirlos, pero lo hizo. Estuvieron hablando hora y media y la delegada dio cuenta de la investigación interna que se había hecho sobre la supuesta agresión, en la que ésta no ha quedado acreditada. Además, el tema está en trámite judicial. Por si fuera poco, los representantes políticos que estuvieron en la Delegación dicen que ella se ha negado a comparecer en el Parlamento, pero eso es mentira. Para empezar, se pidió su comparecencia, pero CiU, PP, PSC y Ciutadans votaron en contra. Es decir, que fue la propia Cámara la que rechazó su comparecencia. Entonces, le preguntaron si estaba dispuesta a ir si la volvían a reclamar. Y ella respondió que primero ha de votar el Parlamento. Eso es lo que se dijo y no la negativa tal y como la contaron los partidos. Llanos les dio toda suerte de explicaciones, pero ellos salieron diciendo todo lo que tenían pensado decir con independencia de lo que les comentase”.

Para la dirección del PP, las críticas nacionalistas a Llanos de Luna responden a que algunos partidos “necesitan iconos a los que dirigir sus iras. La delegada es una persona que sabe mucho de Derecho, muy discreta y cuya principal premisa es el respeto por la ley”. Y defienden su estrategia subrayando que “el Estado hace muchas cosas en Cataluña que no se conocen y se han de explicar. No podemos permitir que esas actuaciones sean invisibles a los ciudadanos. Y la mejor manera de hacerlo es tener una presencia pública continuada y hacer que se cumplan las leyes”.

Cataluña
Armand Querol, vicepresidente de la CCMA, propuesto por el PP: “Debe primar más la calidad que la lengua”
Sobre el polémico mapa del tiempo de los ‘Países Catalanes’: “Sí que es verdad que el mapa del tiempo debe ser mucho amplio y debe salir dibujado de norte a sur, y de este a oeste, la totalidad de España. Creo que hay que poner sobre la mesa este tema y no creo que haya demasiados problemas”.
Maite Molina www.vozbcn.com  1 Abril 2012

Los seis miembros de la CCMA con Núria de Gispert, presidenta del Parlamento autonómico, y Francesc Homs, portavoz de la Generalidad, durante la toma de posesión de los cargos de los miembros del ente (foto: Generalidad de Cataluña).

Una de las pruebas de fuego del PP de Cataluña en los próximos seis años será la de poner en práctica al menos algunas de las políticas que defiende (en materias de lengua, identidad, simbolismo, legalidad…) desde la vicepresidencia de la Corporación Catalana de Medios Auidovisuales (CCMA), ente que gobierna TV3, Catalunya Ràdio y ACN, entre otros.

Armand Querol (PP) será designado para ese cargo, tras un acuerdo entre populares y CiU. Querol lleva 16 años en la CCMA (entró en 1996, cuando entonces era la Corporación Catalana de Radio y Televisión) y será el primer vicepresidente del ente que controla los medios públicos autonómicos de Cataluña. Será un vicepresidente ejecutivo, aunque aún están por definir las funciones que de este cargo dependerán directamente, será una especie de “secretario general”, según sus propias palabras.

A Querol le han etiquetado desde aznarista a vidalquadrista y Alicia Sánchez-Camacho, presidenta del PP de Cataluña, ha confiando en él para seguir en uno de los puestos más importantes que gestionarán los populares. Durante 21 años fue concejal en Rubí (Barcelona), cargo que dejó en 1996 y que heredó su hija Mònica Querol, ahora líder de los populares en la población barcelonesa y responsable de Cultura en la Diputación de Barcelona.

España, el tiempo y la lengua
En la CCMA, Querol tendrá que lidiar con tres representantes de CiU y dos del PSC. La tarea no será fácil. En TV3, el nudo gordiano de la CCMA, se han creado barreras de carácter nacionalista en infinidad de asuntos. Así, desde la exclusividad de utilizar la palabra “nación” para referirse a Cataluña, dejando la expresión “Estado español” para España, pasando por los mapas del tiempo, que reflejan solo el clima de Cataluña, Comunidad Valenciana, Islas Baleares, el sureste de Francia y parte de Aragón, lo que los independentistas llaman Países Catalanes, o por poner un ejemplo más, la prohibición del uso del español para los trabajadores o tertulianos en antena.

Este domingo, en La Razón, Querol responde a algunas de estas cuestiones:
¿Vamos a ver cambios, por ejemplo, en el mapa del tiempo, que siempre muestra la meteorología de las comunidades de habla catalana?

Sí que es verdad que el mapa del tiempo debe ser mucho amplio y debe salir dibujado de norte a sur, y de este a oeste, la totalidad de España. Creo que hay que poner sobre la mesa este tema y no creo que haya demasiados problemas. Que haya una dedicación más especial a lo que es Cataluña, de acuerdo, pero sin olvidar el resto de España. Yo lo defenderé porque no hay un sitio donde diga lo contrario. No hay un libro de estilo que diga que hay que hablar de los Països Catalans y creo que hay que dar una información más amplia porque si cojo el coche y voy a Toledo querría que el señor Tomàs Molina me dijera que en Toledo va a llover.

¿Y respecto a la lengua, puede haber presencia del castellano?
La ley es la que es. El libro de estilo deja claro que la lengua que hay que usar es el catalán. Ahora bien, también dice que excepcionalmente se puede utilizar alguna otra, sin duda, en alusión al castellano. A nivel de contertulios, de invitados, debe primar más la calidad que la lengua.

Los informativos de Televisió de Catalunya suelen referirse a España como el Estado español. Como vicepresidente, ¿puede promover un cambio?
En el consejo de la CCMA he defendido muchas veces este tema. Soy partidario de llamar España a España, pero el libro de estilo, que se aprobó con mi voto en contra, se refiere a España como Estado español. Creo que es un tema que se puede volver a poner sobre la mesa.

En esta línea, el representante popular se ha mostrado partidario de “archivar” determinados “documentales”, citando los polémicos Adéu, Espanya? y Monarquia o República, antes de emitirlos sin más. Aunque defiende que TV3 es “la televisión más plural” considera que, a veces, “es mejor no encargarlos [los documentales] y si se han encargado, analizarlos y ver si es mejor dejarlos en el cajón“.

Mantener el nivel de audiencia
Por otro lado, Querol ha defendido que la televisión autonómica pública siga emitiendo el fútbol y la F1, ya que, desde su punto de vista, la audiencia que cosechan son suficientes e importantes como para mantener el producto. Además, ha defendido la posibilidad de “crear productos buenos y propios, e intentar venderlos”, pese a los recortes presupuestarios, aprovechando la amplia plantilla de trabajadores de la CCMA, alrededor de los 2.700, el doble de la que dispone la cadena más rentable de España, Telecinco. Y no ha descartado la reducción de canales de la Televisión de Cataluña, aunque “algunos canales tienen un coste mínimo”.

Esta semana, tras la votación de los nuevos seis miembros de la CCMA (hasta ahora eran doce), el portavoz de la Generalidad y secretario general de la Presidencia autonómica, Francesc Homs (CiU), en la toma de posesión de los miembros del ente, les ha instado a “continuar manteniendo y mejorando los niveles de calidad, seguimiento y estima” de los medios públicos autonómicos.

Según Homs, TV3 y Catalunya Ràdio “son un tesoro colectivo al servicio del país [por Cataluña], la lengua [catalana] y la identidad nacional, que tienen sentido de servicio público”. Además de Querol, los seis miembros de la CCMA son el presidente, Brauli Duart, hombre de confianza del propio Homs, y Núria Llorach, Antoni Pemán, Xavier Guitart y Josep Vilar.

La dirección de TV3, clave
En los últimos años, sobre todo durante la dirección de TV3 de Mònica Terribas, el carácter de televisión y radio públicas autonómicas de corte nacionalistas se ha acentuado notablemente. Un ejemplo del trabajo bien realizado al frente de TV3 es el premio que ERC ha otorgado a Terribas recientemente.

Terribas fue nombrada directora de Televisión de Cataluña en el año 2008, con Joan Manuel Tresserras (ERC) al frente de la Consejería de Cultura y Medios de Comunicación. Bastaba con leer su tesis doctoral, publicada en 1994, para saber que no les iba a fallar. La periodista defiende la importancia de la televisión como ’actora del proceso de construcción o reconstrucción de la identidad nacional y cultural de un país’, especialmente ‘en el contexto de las naciones sin estado’.

Y en ello ha estado. Durante su mandato, Terribas no ha dudado en silenciar las formaciones críticas con el nacionalismo; mostrar su preocupación ante “un leve aumento” del número de anuncios en español; defender la discriminación de los castellanohablantes; promover el uso de términos como “expolio fiscal” para referirse al sistema de financiación autonómica; programar homenajes a simpatizantes de la banda terrorista ETA; apoyar a los presentadores que hacen apología del independentismo; justificar la aparición de una diana con las siglas del PP en una serie producida por TV3; vetar la compra de películas en castellano; emitir publirreportajes político-propagandísticos en defensa de la independencia o del concierto económico como si fueran documentales; promocionar los referendos secesionistas en los principales telenoticias; favorecer económicamente a las productoras controladas por conocidos empresarios independentistas; denunciar supuestas conspiraciones de ‘los grupos mediáticos españoles’ contra TV3; y, entre otras, reconocer la utilización de la televisión de la Generalidad como herramienta para “la construcción nacional” de Cataluña.

El Gobierno impulsa la reforma para equiparar el vandalismo con el terrorismo
Los ministerios de Interior y Justicia impulsarán conjuntamente una reforma legal para que el castigo a los que participan en actos vandálicos sea equiparado al terrorismo, lo que supondrá elevar las penas mínimas de cárcel a dos años, pudiendo los jueces decretar la prisión provisional si lo ven conveniente.
Barcelona - Efe La Razón 1 Abril 2012

El ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz ha confirmado que la principal medida consistirá en que los desmanes de los antisistema empiecen a recibir el tratamiento penal que durante años se ha otorgado al terrorismo callejero de la "kale borroka".

Los dos ministerios llevan trabajando desde hace más de un mes en una reforma del Código Penal para que las fuerzas de seguridad puedan contar con instrumentos jurídicos "más eficaces" en la lucha contra la guerrilla urbana o en fenómenos como la multirreincidencia.

Fernández Díaz ha indicado que "no se trata de legislar a golpe de ocasión, sino de equipararnos a la legislación de países como Francia o el Reino Unido, que no tienen complejos en preservar la paz pública desde su tradición democrática".

Para el ministro, "los antisistema actúan con una agresividad planificada, con provocación, con orgullo de la transgresión, impunidad, anonimato y con mucha habilidad para después hacerse las víctimas. Todo eso es lo que ha provocado la mal entendida cultura de la permisividad y tolerancia".

Según los últimos datos de los servicios policiales de Información, el número estable de personas de este movimiento en Barcelona ha pasado de 400 a más de 2000 en un solo año, destacando el elevado número de jóvenes extranjeros.

Fernández Díaz cree que Barcelona "no se puede convertir en la capital antisistema de Europa" y advierte de que trabajará para "que no lo sea".

El proyecto de cambio del Código Penal deberá estar listo y aprobado por el Consejo de Ministros antes del verano para poder dotar de un mayor respaldo en su trabajo a agentes policiales, jueces y fiscales.
 



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