AGLI Recortes de Prensa   Domingo 29 Abril 2012

Si el gobierno acaba con la "Economía Sumergida", termina de arrasar España
Francisco Rubiales Periodista Digital 29 Abril 2012

El gobierno que preside Mariano Rajoy, impulsado por un afán recaudatorio enfermizo y desatado y por sus compromisos internacionales para reducir drásticamente el déficit, está a punto de cometer un error fatal que puede significar el zarpazo definitivo y letal a la ya débil economía española: al acabar con la "Economía Sumergida", el único reducto que funciona y crea riqueza en España, eliminará también los ingresos de millones de familias que subsisten sin caer en la desesperación gracias a chapuzas y acuerdos laborales precarios y clandestinos.

Medidas como incrementar el número de inspectores de hacienda y de trabajo para perseguir la economía que no cotiza y castigar a esa legión de trabajadores clandestinos que se mueve por el subsuelo de España merecen una reflexión previa porque podrían reporesentar un error de consecuencias fatales, sobre todo si se realizan antes de emprender otras tareas mucho más urgentes, necesarias y justas, como son recaudar mas entre las grandes empresas y fortunas, reducir el incosteable e improductivo aparato de las administraciones públicas, deshacerse de televisiones públicas ruinosas, privatizar empresas y servicios que el Estado gestiona mal y suprimir de una vez las subvenciones injustas y abusivas que reciben los partidos políticos, los sindicatos, la patronal y miles de ONGs e instituciones adscritas a los partidos políticos que no aportan nada al bien común.

Ante la paralización general de la economía y el hundimiento de la recaudación, el gobierno de Rajoy está a punto de cometer otro error fatal al arremeter contra esa economía sumergida que funciona, antes de reformar el verdadero núcleo del problema de España, que es la existencia de un Estado tan obeso, costoso e insostenible que no hay economía capaz de financiarlo en estos tiempos de crisis.

Acabar con esa legión de fontaneros, electricistas, albañiles, carpinteros, jardineros, empleados del hogar y chapuceros de todo tipo, que trabajan mucho y cobran poco, sin facturar ni cotizar a la seguridad social, puede parecer una medida correcta y saludable, pero en realidad significa liquidar el único reducto de la economía española que goza de una relativa salud y que funciona en estos tiempos de crisis, gracias al cual subsisten millones de familias desempleadas y sin ingresos, que, sin esa salida, no tendrían otra opción que el grito desesperado en las calles de España.

El gobierno de Rajoy debería convencerse de una verdad tan dura y amarga como real: la peor losa de plomo que aplasta la economía española no es la economía sumergida, sino el Estado, enfermo de obesidad, atiborrado de privilegios, lento, ineficiente, torpe, injusto, depredador e incapaz de financiarse si no es metiendo la mano en el bolsillo, una y otra vez, a sus ya acosados y empobrecidos ciudadanos.

Voto en Blanco

¿Rajoy, más mentiroso que Zapatero?
Alfredo Casquero www.elsemanaldigital.com 29 Abril 2012

Hasta la fecha, casi ni una sola de las promesas electorales efectuadas por el presidente Rajoy, ha sido satisfecha. Todo lo contrario. Donde dijo José Luis, dice Mariano. El escudo protector de la herencia recibida comienza a resquebrajarse, y cada vez protege menos de los embistes socialistas, ufanos porque su herencia acabará en breve con el PP. La situación de la economía española a un paso de la intervención a pesar de los desmentidos oficiales, no permite otra cosa. Eso dicen los sabios economistas del PP. Los recortes afectan en su totalidad al ciudadano, acostumbrado desde siglos a recibir en sus espaldas los fardos del poder. Nos suben los impuestos, la luz, el transporte, nos bajan las prestaciones sanitarias, y un angustioso ronzal prieto y firme, nos conduce de la mano del Gobierno a que cada vez tengamos menos para consumir, y por tanto, menos para crear riqueza.

Que los ajustes son necesarios sólo lo discute Zapatero, cuya cuenta de nubes va relativamente mal, pues la cabeza disipada y la alianza de civilizaciones son malas consejeras para reunir más de tres nubes seguidas. Nadie pone en duda la inmisericorde presión de Merkel y la UE contra España, para que ajuste el déficit, años después de haber dilapidado tanto dinero en obras inútiles y partidos y sindicatos, y empresarios y culturetas amigas y asociaciones variopintas. Mi madre, que es muy lista, dice que España no tiene solución, y lo repite varias veces, erigiéndose en portavoz autorizada de millones de españoles que piensan efectivamente, en que la solución a España no se encuentra ni aquí ni en sus políticos.

Se me ocurren otros lugares donde aplicar la tijera terrible del gobierno del PP, ya apuntadas, antes que tocar servicios y derechos y prestaciones básicas. Ocurre que todo viene a la vez como un torrente cuya fuerza aplastará los brotes verdes de la bienpagá Salgado y cualquier atisbo de recuperación en ciernes. Los diputados son demasiados, en el Congreso y en las comunidades autónomas. Sus prebendas en exceso generosas. Sobran diputaciones, sobran ayuntamientos sobran quizá Comunidades Autónomas, y por encima de todo sobra el exceso de megalomanía de los nacionalistas acostumbrados a las cesiones de los distintos gobiernos centrales de los distintos partidos.

Por si esto no bastara, tras haber llamado durante años traidor a Zapatero por su negociación con ETA, el PP se embarca en una confusa reinserción no explicada convenientemente y que les sitúa en la misma línea de traición, puesto que las medidas propuestas son de idéntica factura que las planteadas por el anterior presidente. Si entonces se dijo que Zapatero había pactado con ETA, ¿se puede ahora decir lo mismo? ¿Podemos decir como dijimos ZETAP, RAJOYETA? ¿Podemos criticar en los mismo términos que ellos hicieron y que nosotros hicimos la política que consiste en conceder a ETA todo lo que pida antes de que cumpla lo que el Estado de Derecho pide que hagan?

Son días confusos. Nadie imaginaba que el PP se situaría en la misma mentira que el PSOE. Nadie pensaba que a Rajoy, se le podría llamar como a Zapatero, mentiroso compulsivo. Hasta la fecha, para desgracia de votantes del centro derecha Rajoy es sinónimo de Zapatero.

Racionalizar lo racionalizable
Más que apuntalar la ruina, es preciso diseñar un edificio nuevo, funcional y habitable, que podamos pagar
alfonso de la vega ABC Galicia 29 Abril 2012

EL pasado viernes, mi amigo y admirado compañero de fatigas columnistas en ABC, Abel Veiga, en un sugestivo artículo marca de la Casa explicaba la necesidad de racionalizar la autonomía gallega. Propugnaba que había que adelgazarla, estrechar la anchura de su entramado administrativo… En fin, todo un catálogo de consideraciones muy sensatas. Sin embargo, tanto como liberal español preocupado por lo que acontece con el Estado Autonómico, cuanto como experimentado como consultor en organización en grandes estructuras, creo que el problema es incluso anterior a la metodología formulada por Abel.

En efecto, organizar es definir y poner en marcha las estructuras y métodos necesarios y suficientes para alcanzar objetivos previamente definidos y coordinados. Más breve: organizar es relacionar medios con fines. Y esta es la primera cuestión, si los fines de la Administración Pública son los establecidos en el Art. 103.1 de la Constitución: servir con objetividad los intereses generales, atender a las necesidades nacionales que se expresan de modo claro en el Preámbulo. El modelo establecido en el Título VIII ha resultado en la práctica incompatible con dichos fines. Se pueden cambiar estos, explicando de iure: «el sistema político español está al servicio de los intereses de la clase política y de la oligarquía que se benefician de él», lo que ahora sucede de facto. O, fracasados los anteriores, se pueden buscar nuevos medios para satisfacerlos.

Aquí viene un primer problema que muestra el Preámbulo citado: la Voluntad nacional. Es decir, el empresario o promotor. La Nación española si es que ahora es algo ya no es lo que era. Instituciones que deberían servirla la ignoran, si no traicionan. Muchas instituciones y la abusona y descomunal clase política que las ocupan son el primer problema. Representan la rebelión de la tecno-burocracia (más burocracia que tecno) contra el empresario, la Nación. ¿Cómo puede manifestarse la Nación? ¿Cómo puede ejercer su Voluntad en el momento presente?

Y si no se cumplen los fines tampoco se actúa con los principios constitucionales proclamados de eficacia, jerarquía… y coordinación.

Las grandes estructuras organizativas tienden a crecer indefinidamente hasta que se encuentran con restricciones presupuestarias insalvables. Su dimensionado relativo obedece a criterios históricos de «sedimentación geológica», no a una relativa coherencia para cada unidad administrativa, con recursos o carga jerárquica en función ágil, variable y directa de la coherencia entre misión y medios. Con simplificación de procedimientos y actividades.

A grandes males, grandes remedios: ahora ya no quedaría más remedio que aplicar técnicas de Presupuesto Base Cero para redefinir fines y medios. Para que resulten coherentes a un coste aceptable. Más que apuntalar la ruina, es preciso diseñar un edificio nuevo, más funcional y habitable, que podamos pagar. Un asunto que merece más espacio.

No es subida, es ponderación de los impuestos.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 29 Abril 2012

Perdone Sr. Montoro pero la verdad es que me considero una persona normal de lo que se viene en llamar "españolito medio", con un nivel de cultura ídem y un estatus de clase media media, es decir asalariado por cuenta ajena con las aspiraciones de vivir honradamente, dar educación a mis hijos , poseer un pisito, un coche de gama media y tratar de no tener deudas que me asfixien y me produzcan ansiedad. Pues créame que, a pesar de intentarlo, sus explicaciones me suenan a arcanos dignos de los versos de Nostradamus o de los augures de Delfos. O lo que es lo mismo, a pura demagogia adornada con palabras rebuscadas para no llamar al pan, pan y al vino, vino.

Hay que tener mucho cuajo y poca ética para intentar convencer a los ciudadanos de que las medidas que se han tomado hasta ahora son "equitativas y provisionales", que lo que se está haciendo es "una redistribución de los tributos" y que la anunciada subida del IVA y de los impuestos especiales - otra vez los carburantes, el tabaco y el alcohol - , se trata de "un cambio en la ponderación de los impuestos en España en términos y claves europeas". Realmente es una explicación que me ha dejado simplemente estupefacto y pensando seriamente si es que Rajoy, de Guindos y Usted, Sr. Montoro, con el resto del Gabinete, nos toman a los ciudadanos por cortos de entendederas.

Mire usted, Sr. Montoro, déjese usted de circunloquios, de retorcer las palabras y de marear la perdiz. El PP está aplicando desde el principio una política que hace recaer en los ciudadanos el peso de los recortes y predicciones de ahorro. Para nada se han molestado en rebajar o eliminar definitivamente otras partidas presupuestarias como las subvenciones a partidos políticos, sindicatos, asociaciones patronales, ONG's, ayudas al exterior, adelgazamiento urgente y drástico de las Administraciones locales y autonómicas, control de los presupuestos de las Autonomías, intervención de estas de forma decidida, ultimátum a la Banca y reordenación final del sector bancario, etc.

Los impuestos que ya han subido, véase el IRPF, el IBI, los carburantes, el tabaco, ni son equitativos, ni la provisionalidad está clara ya que se condiciona a un más que dudoso crecimiento de la economía que no se ha cuantificado. Si así fuera, la previsión de empezar a crecer creando empleo no llegará hasta el 2015 como pronto,pues se necesita que sea superior al 1%. Y ya sabemos la tendencia general de que lo "provisional" siempre termina transformándose en "permanente". Y si hablamos sin tapujos de la subida del IVA y de los impuestos especiales- que son los mismos sobre carburantes, tabaco y alcohol entre otros- por supuesto que tampoco son equitativos y desde luego condicionan gravemente el consumo y, por tanto, la creación de empleo. Si a eso le sumamos la aministía fiscal a la que ustedes llaman "incentivo a la repatriación de dinero evadido", llegamos al summum de la desfachatez lingüistica y del pitorreo. Así que con sus fórmulas equitativas lo único seguro es que entraremos de lleno en lo que se llama "el círculo vicioso" en el que nuestro futuro, con suerte, será una economía con encefalograma plano.

Ayer confesé públicamente mi equivocación al votarles en las pasadas elecciones generales. Su política me ha demostrado ser corporativista, en el sentido de defender a ultranza al gremio de políticos, a sus partidos convertidos en auténticas agencias de colocación de afiliados y afines, a las organizaciones pesebreras sindicales y patronales y a una banca ineficiente y ruinosa,que se alimenta de fondos públicos para financiarles todos sus excesivos e injustificados gastos y ahogando a las PyMES y ciudadanos a los que los créditos les están vedados.

Ayer dije que al PP le faltaba pedagogía y saber comunicar. Hoy me reafirmo y veo que persisten en el error de querer disfrazar su discurso con palabras y frases en un estilo calderoniano de infinitos vericuetos cual laberinto de Minotauro sin hilo de Ariadna que nos haga encontrar la salida. Por favor, demuestren un mínimo de respeto por los ciudadanos, aunque en su opinión no lleguemos a su excelsa sabiduría y explíquense más al estilo Sancho Panza para que "el pueblo llano" les entienda. Si no lo hacen, van a ser el quipo de Gobierno más breve de una legislatura abocada desde ya al fracaso.

La izquierda en la callel
Editorial La Razón 29 Abril 2012

La izquierda española, a través de los sindicatos CC OO y UGT, los partidos en la oposición y centenares de organizaciones afines, comienza hoy a tomar las calles con las manifestaciones convocadas en más de 50 localidades contra las reformas en Educación y Sanidad y contra el Gobierno del Partido Popular. No es casual que ayer las Juventudes Socialistas llamaran en su congreso a la movilización precisamente desde la sede del sindicato «hermano» de UGT. Las protestas de hoy son una prolongación de la fallida huelga general del 29 de marzo, y calentarán sin duda el ambiente político para que, este martes, la asistencia al 1 de Mayo sea masiva y pueda devolver a las centrales sindicales al menos parte de la perdida influencia y hacer más cómoda la labor de ariete de PSOE e IU en la oposición. Mayo se revela como un mes clave en el que agitar las calles con la ayuda de los antisistema del 15-M, y preparar nuevas huelgas generales. La agitación es la gran opción, si no la única, por la que ha optado la izquierda liderada por Rubalcaba. Porque en el ruido, y en la crítica sin fisuras al Partido Popular, se pierde la perspectiva y es más fácil eludir las responsabilidades de los gobiernos socialistas en la catastrófica gestión de la crisis y en las consecuencias que ahora tenemos que pagar entre todos. La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, en alusión al PSOE, afirmó ayer que «algunos dicen que hay que salir a la calle. Si yo hubiera dejado el país como lo han dejado ellos, a mí lo que me daría vergüenza sencillamente es salir de casa». Y tiene razón, vista la pésima herencia que ha forzado a su Gobierno a adoptar medidas impopulares que no estaban en su programa.

El plan que la izquierda lleva a la calle es el de una alternativa demagógica que no supone sacrificios a la población y que nos llevará al desastre. Los casi ocho años de gobierno socialista están en el recuerdo de todos. El ruido, la algarada y la propaganda serán en mayo las mejores oportunidades para que la oposición recupere el protagonismo que los ciudadanos le negaron en las urnas hace sólo seis meses y para que los sindicatos intenten recobrar parte del esplendor que han perdido por méritos propios junto con las multimillonarias subvenciones que los gobiernos pagaban hasta ahora sin rechistar a cambio de la «paz» social. El Partido Popular esperaba una oposición responsable, aunque dura, y ha topado con un PSOE incapaz de interpretar el castigo electoral, volcado en el radicalismo y la barricada. Es la peor política posible, que habla al mundo de división interna cuando el momento requiere ahora de un extraordinario esfuerzo común para sacar a España de su situación de emergencia.

La amenaza del mayo español
Las consignas de la izquierda
Hay que calentar la sopa
Martín PRIETO La Razón 29 Abril 2012

Coinciden los politólogos en que un partido que haya gobernado muchos años, cuando pierde el poder municipal, el autonómico y el central, necesita más de una legislatura para regresar al Gobierno. Rubalcaba, Valenciano, los pocos barones que han sobrevivido al hundimiento del «Titanic» rajado por el abrelatas de un iceberg financiero que no vieron o desdeñaron irresponsablemente, los sindicatos más de partido que de clase y los indignados de variado pelaje que ya están operando como infantería de choque son conscientes de que sólo recuperarán el mando perdido calentando la sopa. Como ha dicho Soraya Sáenz de Santamaría, no hay clima para hacer la política calentando la calle pese a la herencia socialista ominosa y engañosa de quiebra total o liquidación por derribo. Nuestro electroencefalograma no es tan plano como el griego ni tan desesperanzado como el portugués, pero nos salva que no hay dinero en la Unión Europea para rescatar a España e Italia, que vendría detrás.

Además, ya estamos bastante intervenidos por el Banco Central Europeo, que apenas nos permite movernos. La charca recibida por Mariano Rajoy no tiene fondo y de ahí sus rectificaciones necesarias que tanto se le reprochan. Las haraposas cuentas del Estado no admiten ser sujetas a un programa electoral redactado sobre las falsedades de Elena Salgado, que se saltó más de dos puntos y medio de déficit y continuó haciendo yoga caliente, que es su principal dedicación. Debemos más de 59.000 millones de euros sin contar la deuda interna (hasta las familias han gastado más de lo que tenían)y unas autonomías agujereadas, de las cuales dos o tres trabajan ya con bono-basura y están en el cantil de la intervención. Los cinco millones de parados que en su inmensa mayoría pueden poner a San Zapatero en la peana seguirán subiendo como el termómetro de la fiebre y, con mucho optimismo, comenzará a crearse empleo a mitad de la legislatura y hacia el final de la misma podrán advertirse aquellos ilusorios y cursis brotes verdes que llamaremos puestos netos de trabajo. El Gobierno de Rajoy, por convicción u obligación, está tocando el acordeón según terminología economicista. Para extraer sonido del instrumento hay que cerrar sus fuelles y luego, al expandirlos se aspira aire y se toca la melodía.

Las diversas etiquetas de la izquierda, encabezadas por Méndez y Toxo, entendieron desde sus desastres electorales que no tenían otra que calentar la calle. No tienen muchas posibilidades porque los peor parados por la crisis se han instalado en la sabiduría de la resignación y de la espera. Y los socialistas están despidiendo a sus militantes-funcionarios porque están a la cuarta pregunta para pagar las deudas. Este largo puente puede ser un entrenamiento para la protesta irreflexiva y gamberra, dándole un aire helénico a la vida nacional, que no está para el reclamo del estacazo o el sabotaje de los trenes del Metro de Madrid. Los sindicatos llaman a la rebelión contra las reformas laborales olvidando que sin sus visitas nocturnas a La Moncloa de Zapatero no estaríamos ahora mordiendo el polvo y mirando entre las tinieblas. Mendazmente acusan a los recortes del Gobierno del nuevo crecimiento del paro cuando en un trimestre éstos no pudieron influir en la inercia de la curva del desempleo.

Calentar la sopa es la única política del PSOE&Company para el resto de la legislatura porque sólo tienen ideas extravagantes, la carabina de Ambrosio de aumentar el gasto público y el deseo de revancha a toda costa de quienes creen ser los únicos históricamente legitimados para gobernar. Fraga desmintió haberle dicho a Ramón Tamames aquel «la calle es mía» que hizo fortuna. Éstos lo van a poner en práctica y lo vamos a pagar los peatones que nunca hemos visto un billete de 500 euros en el bolsillo.

propagandística
Guernica, seis tópicos desmentidos
A. BASALLO | J. E. PFLÜGER www.gaceta.es 29 Abril 2012

La historiografía de izquierdas falseó datos. El cuadro de Picasso y las novelas hicieron el resto.

La villa vizcaína de Guernica ha pasado a la Historia no tanto por las bombas que cayeron sobre ella el 26 de abril de 1937, hace ahora 75 años, como por la propaganda que ha sepultado la verdad.

El trabajo de Jesús Salas Larrazábal Guernica, el bombardeo (La Historia frente al mito) aporta datos que desmienten a autores anglosajones como Herbert Southworth o el novelista Max Morgan-Witts, coautor con Gordon Thomas de El día en que murió Guernica.

Estos son los seis tópicos más extendidos sobre el bombardeo y que las recientes investigaciones ponen en entredicho:

1 Guernica sí tenía interés militar
Guernica sí tenía interés militar. La propaganda de izquierdas ha insistido en que se trataba de una población indefensa y carente de interés militar. Pero la villa no sólo tenía interés per se (fábrica de armas y cuarteles), sino que su toma inmediata habría permitido copar a grandes unidades del Ejército republicano, lo que habría precipitado el final de la campaña del Ejército de Franco en Vizcaya.
Guernica era un nudo de comunicaciones y, aunque no se pretendía con la operación cambiar el curso de la guerra, sí se quería facilitar la ofensiva terrestre que se iba a llevar a cabo.

2 No pudo durar más de tres horas ininterrumpidas El historiador británico Herberth Southworth da el dato por cierto cuando es sabido que los aparatos germanos de la época no tenían tanta autonomía de vuelo. El tiempo máximo de permanencia en el aire de los cazas de acompañamiento era inferior a las dos horas y media, y a los bombarderos Junkers no les daba tiempo material de bombardear Guernica, volver a Burgos, recargar y regresar a la villa en menos de tres horas. Todo indica que duró apenas unos minutos.

3 No hubo ametrallamiento de civilesThe New York Times titulaba su información sobre el bombardeo: “Histórica ciudad vasca destruida, aviones rebeldes ametrallan a civiles”. Pero era materialmente imposible hacerlo porque las calles del casco urbano de Guernica no tenían ni la anchura ni la longitud necesarias.

Tampoco las escuadrillas de Junker y Heinkel tenían una carga especial de bombas, como se ha especulado. Se utilizaron las mismas que en otros bombardeos. Si los efectos fueron más destructivos se debió a lo compacto del núcleo urbano, la abundancia de casas de madera y el hecho de que los bomberos de Bilbao fueran avisados muy tarde y no llegaran a Guernica a apagar el incendio hasta las 10 de la noche, tres horas después de concluir el ataque.

4 No hubo 3.000 víctimas
Los estudios de Salas Larrazábal son concluyentes. Un número tan elevado de víctimas (entre 1.600 y 3.000) era imposible. El recuento de la recogida de cadáveres arrojó un número concreto, la cifra difícilmente alcanzaría los 200 fallecimientos. Estudios posteriores los reducen aún más y dan el número de 126 víctimas.

5 El mercado había terminado horas antes del ataque
Los estudiosos del bombardeo de Guernica, como Paul Preston, han usado los documentos de la propaganda que se desarrolló durante los últimos meses de la Guerra Civil. Uno de sus tópicos fue que era día de mercado y que se bombardeó el recinto. Este apenas sufrió daños al no recibir el impacto directo de las bombas alemanas. Además, el bombardeo se produjo más de dos horas después del cierre de los puestos.

6 Hemingway, Orwell y Dos Passos tergiversaron los hechos
El bando republicano no dudó en utilizar a un auténtico ejército de periodistas de medios de Inglaterra y EE UU que no dudaron en usar los datos facilitados por el mando republicano sin comprobarlos y sin entrevistar a testigos. Por eso, las informaciones de periodistas tan dispares como Hemingway, Orwell, Saint-Exupéry, o John Dos Passos no dudan en reproducir informaciones imposibles como los ametrallamientos sobre civiles, la duración de tres horas o la destrucción de la mitad de los edificios. Los 22 testigos presenciales que han declarado sobre lo ocurrido en Guernica coinciden en que la destrucción afectó a 52 edificios (14% del total), que no se ametralló a los civiles que escapaban de la localidad y que el bombardeo fue en tres pasadas, con una duración total que no superó, en ningún caso, los 15 minutos de duración.

El juicio de la memoria
Antonio Elorza, EL CORREO,  29 Abril 2012

Los criterios para la construcción de una memoria histórica veraz son fáciles de establecer. Su aplicación no lo es tanto. Conviene tomar en consideración la totalidad de los hechos

La memoria humana», escribió Primo Levi, «es un instrumento maravilloso, pero falso». En el plano individual, los recuerdos se olvidan en ocasiones, son modificados a veces por percepciones ulteriores o resultan mutilados por la exigencia del individuo de conferir una consistencia a las propias actuaciones. En el orden colectivo, la memoria, o mejor las memorias, dependen de la transmisión familiar, tan importante como selectiva, del proceso educativo y de las representaciones acuñadas por el grupo social de pertenencia. Pueden integrarlas datos objetivos, pero también adiciones y supresiones impuestas desde el exterior. De ahí la importancia de la fabricación, en unos casos, del mantenimiento, en otros, de la memoria de cara a los comportamientos colectivos en el futuro. Como consecuencia, cuanto más conflictivos son los procesos y los períodos de referencia, esas exigencias devienen más agudas.

Es lo que sucede ahora entre nosotros con los años de plomo del terrorismo de ETA y también, aunque el paso de siete décadas lo haga a veces incomprensible, sobre la guerra civil. Lo hemos podido comprobar estos días con una serie de debates e iniciativas, comprendida la bastante peregrina de solicitar al Rey que pida perdón por el bombardeo de Gernika, como si la democracia española, en particular desde la ley de Memoria Histórica, no hubiese dejado bien clara su desvinculación del régimen de Franco y en la misma medida no fuese heredera de la Segunda República, cuyas ciudades durante la guerra sufrieron también mortíferos bombardeos. El Rey no es quien para ir pidiendo perdones, y en cuanto al Gobierno, por su condición democrática, tendría que pedirse perdón a si mismo, asumiendo el doble papel de heredero de los verdugos y de las víctimas. Llevando las cosas al extremo, los demócratas españoles podrían exigir cuando menos una declaración de responsabilidad al PNV, ya que tanto le gusta que se emitan veredictos sobre conductas en la guerra, por su chapucera política de pactos con el fascismo y los militares italianos que desembocó en la tragicomedia de Santoña (y en la entrega a Franco intactas de las fábricas de la margen izquierda). Sería absurdo. En cualquier caso, al asumir un papel de juez que su ejecutoria no avala, a partir del informe del lehendakari Aguirre, ha construido lo que Levi llamaba «una verdad de complacencia», con las citadas omisiones y deformaciones, que a fuerza de ser repetida y por su funcionalidad de cara al ‘conflicto’ con España es asumida por todo el campo abertzale como si se tratara de una evidencia indiscutible. Éste es todo su valor.

Son diferentes los casos alemán e italiano, cuya intervención en la guerra al lado de Franco se vio implicada, sin ley de amnistía alguna, y singularmente para la Legión Cóndor, en la comisión de crímenes contra la humanidad.

Los criterios para la construcción de una memoria histórica veraz son fáciles de establecer. Su aplicación no lo es tanto. Ante todo, conviene tomar en consideración la totalidad de los hechos y de los procesos significativos, a efectos de no adoptar, según es habitual, una mirada sesgada. En segundo término, hay que evitar la amalgama, la fusión de elementos de muy diferente entidad, que llevaría a la anulación de todo juicio histórico. En fin, como consecuencia, al tener en cuenta dichos componentes de la realidad, resulta imprescindible proceder a una ponderación de su significado, tanto en términos cualitativos como cuantitativos.

Tales advertencias resultan válidas tanto para la guerra civil como para la historia del terrorismo en Euskal Herria. Pensando en los desastres de la guerra y en las responsabilidades en que incurrieron unos y otros, no solo cabe destacar los bombardeos de Durango y de Guernica; como se ha dicho, los asaltos mortíferos en Vizcaya a lugares de reclusión de personas supuestamente vinculadas a la sublevación militar, permiten una vez más constatar que el maniqueísmo nunca es el camino de la justicia. Igualmente, la aplicación de la estrategia del terror por ETA no ha de hacer olvidar que existió el GAL. Por salir de nuestros límites, que si la eliminación sistemática de todo representante de la izquierda española por los militares alzados constituyó técnicamente un genocidio (aniquilamiento físico de un colectivo por razones políticas, previamente determinado por sus autores), las matanzas de derechistas en noviembre de 1936, con Paracuellos como emblema, no escapan a la calificación de crímenes contra la humanidad (secuencia de hechos puntuales, aplicando al colectivo de presos una decisión mortífera ad hoc).

La ponderación nos lleva entonces a invalidar la amalgama, aun cuando unos y otros hechos sean condenables. Unos movimientos de ‘masas’, como las reacciones a bombardeos que en Euskadi y en otros lugares del mundo, asesinando adversarios políticos de fácil acceso, como los presos en un barco o en una cárcel, forman parte de la violencia criminal en la España republicana, pero no son la violencia criminal de la República, aun cuando pudiera existir negligencia en su protección. El asalto a la Cárcel Modelo en Madrid, en agosto del 36, desbordó incluso al Partido Comunista de España. Paracuellos en noviembre fue otra cosa, pero tampoco aquí cabe cargar las culpas sobre el Gobierno republicano. Violencia de masas y crímenes de responsabilidad acotada, por graves que fueran, no son comparables a la decisión consciente de borrar del mapa a una ciudad mediante un bombardeo de alfombra. El crimen contra la humanidad resulta aquí innegable.

Tampoco cabe la amalgama en el caso de ETA: la responsabilidad de su estrategia asesina fue siempre endógena. Hubo otros modos de oponerse al franquismo y las responsabilidades asimismo criminales que asumieron temporalmente quienes dirigieron la lucha antiterrorista no cancelan en absoluto su deuda con la sociedad vasca.

Un catalán en la corte
Boadella es un catalán asentado en Madrid, un mago del arte escénico, que se ha establecido aquí porque en su tierra se le maltrataba y perseguía
Gabriel Tortella El País  29 Abril 2012

¿Quién no ha tarareado alguna vez Por el humo se sabe dónde está el fuego? ¿O aquello de Ven, madrileña guapa, que en esta capa cabemos los dos? ¿Y a quién no le suena la pícara Canción del arlequín, de La Generala, divertida opereta donde la señora de un general enloquece a un príncipe y le hace olvidar a su novia, tema hoy tan de actualidad, comparando al hombre con “un muñequito de cartón” al que “con el son que queremos que baile las mujeres le hacemos bailar”? Pues La Generala y, sobre todo la popularísima Doña Francisquita, que contiene un precioso canto a Madrid, son obras de un músico catalán llamado Amadeu Vives i Roig, nacido al pie de Montserrat y autor de himnos catalanes tan conocidos en su tierra como Dolça Catalunya, patria del meu cor (Dulce Cataluña, patria de mi corazón) y La Balanguera (La hilandera) que hoy es nada menos que el himno de las Islas Baleares.

Esta emocionante y agridulce historia, ilustrada con todas estas romanzas y muchas otras en vivo y en directo, nos la ofrece Albert Boadella en el originalísimo musical Amadeu (sin duda el autor-director ha aprovechado la coincidencia con el nombre de Mozart y el título de la pieza de teatro biográfica del genial salzburgués), que nos ofrecen los Teatros del Canal. Aunque la representación tiene mucho en común con las de los Joglars, la legendaria compañía de este mismo director, aquí Boadella ha trabajado con actores, coros y orquesta diferentes. Fundada els Joglars en 1962, al principio los actores actuaban exclusivamente como mimos, probablemente para mejor sortear la censura franquista, que, aunque no decían palabra, los escuchaba muy de cerca. Muchos recordamos con agradecimiento aquellas comedias mudas, llenas de mensajes subliminales, que entusiasmaban y hacían reír, y que al régimen de Franco le inquietaban profundamente.

Aunque hoy los actores dirigidos por Boadella hablan, y vaya si hablan, el director ha conservado una enorme capacidad para la mímica y la plástica. Boadella, pone el alma y los cinco sentidos en todas sus representaciones; pero aún más en Amadeu porque sin duda, el director se ve reflejado en el protagonista. Boadella, como Vives, es un catalán asentado en la villa y corte, un mago del arte escénico, que se ha establecido aquí porque en su tierra se le maltrataba y perseguía. Vives vino a Madrid porque, al haber en la villa gran afición a la zarzuela, aquí triunfó y se hizo rico. Pero su música dejó de interesar en Cataluña donde el olvido es hoy tal que sus huesos han estado a punto de ir a parar a una fosa común por impago de los derechos de sepultura y el desinterés de su pueblo natal, Collbatò, por acogerlos en su camposanto.

A Boadella le echó de Cataluña el poder político, que boicoteó a su compañía hasta hacerle la vida imposible
Boadella se instaló en Madrid: porque le echó de Cataluña el poder político, que boicoteó a su compañía hasta hacerle la vida imposible. En Checoslovaquia a un director de teatro que fue héroe de la resistencia a la dictadura comunista, Vaclav Havel, le eligieron presidente de la república. En Cataluña a Boadella, con parecidas credenciales, no pararon hasta que se fue. Y no son los de Vives y Boadella los únicos casos. La pasión política produce estas aberraciones. A Boadella, se le maltrató en Cataluña por no ser nacionalista y por ridiculizar al sin par Jordi Pujol, que aguanta pocas bromas. El ex-honorable ha expulsado de Cataluña a dos personas que se reían de él: Boadella y Aleix Vidal-Quadras, a éste con la inapreciable ayuda de José María Aznar; pero ése es otro tema. La historia de esta persecución está muy graciosamente narrada por Boadella en un libro cuyo título lo dice casi todo: Adiós, Cataluña. Es de suponer que la eñe haya sido la última ofensa.

Pero Boadella es muy catalán y sin duda siente hacia su tierra una profunda añoranza (del catalán enyorança). Ha dedicado obras a catalanes como Pujol (Ubu President), Dalí (Daaalí), Pla (Dr. Floit y Mr. Pla), el bandolero Serrallonga, y ahora Vives, y satirizado a muchos otros, como Tàpies, Adrià o Pasqual Maragall, amén de políticos como Franco, Felipe González, o Zapatero. Pero con Franco y con Pujol pinchó en hueso.

Para Boadella, naturalmente, ser catalán no significa no ser español, al contrario: los catalanes son tan españoles como los primeros. Alguien dice al final de Amadeu: “No hay nadie más español que un catalán”. Y tiene razón: hasta la palabra “español” es catalana y los primeros que se llamaron españoles fueron los catalanes medievales que cruzaban los Pirineos y a quienes los occitanos llamaban espanhols, porque venían de Hispania o Espanha.

En resumen, Amadeu es la culminación de la obra del mejor director teatral que tenemos hoy en España, como Vives fue el mejor músico teatral en la España de su época. Con Amadeu Boadella nos hace reír, pero a veces nos pone un nudo en la garganta. Y nos deleita los oídos con una música preciosa. Puro teatro. La vida misma.

Gabriel Tortella, profesor emérito de la universidad de Alcalá, es escritor, economista e historiador.

Hispasat
Al servicio del enemigo
GEES Libertad Digital 29 Abril 2012

Desde el pasado enero, cuando por fin la Unión Europea se puso de acuerdo para aprobar unas raquíticas sanciones contra Irán, el régimen de los ayatolás viene utilizando el suministro petrolero para amenazar a los países europeos. Al corte del suministro a la débil Grecia, se han sumado desde entonces los problemas y amenazas contra Alemania, Italia y España. Más allá del impacto directo en nuestro aprovisionamiento, la medida tiene un carácter propagandístico feroz, destinado a comunicar al resto del mundo la capacidad iraní de soportar y ganar un cara a cara con los europeos. Alrededor del programa nuclear y las sanciones orbita la propaganda de los ayatolás, que a través de la televisión, amenazan e insultan a los países occidentales, España entre ellos.

Pero hay algo peor que las amenazas periódicas iraníes contra España, y es que éstas se hagan precisamente desde nuestro país. Demasiado desapercibido ha pasado el hecho de la puesta en marcha por parte del gobierno fanático iraní de la televisión Hispan–TV, destinada a hacer proselitismo chií en España, Hispanoamérica y Estados Unidos. Emitiendo desde 2011, es uno de los proyectos internacionales más ambiciosos del régimen de los ayatolás. Una pieza imprescindible en su doble pugna cultural, contra occidente y contra el sunnismo saudí.

Televisión de corte racista y xenófobo, destinada a hacer proselitismo del agresivo régimen de los ayatolás, es emitida además a través del operador Hispasat, en cuya participación el Estado español posee un 25% del accionariado, a través de la SEPI, el INTA y el CDTI. Que la española Abertis –que posee más del 45% de Hispasat– acoja en el sistema la propaganda iraní es malo; pero que tanto el mensaje antioccidental y violento como las amenazas a España por parte de las huestes de Ahmadineyad se realicen gracias al Ministerio de Industria, el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Ciencia y Tecnología –juntos suman más del 25% de Hispasat– se nos antoja intolerable.

Máxime cuando la participación de todos ellos en el sector se justifica por el carácter estratégico que para nuestro país tiene poseer un operador así. Por eso carece de todo sentido que se permita su utilización como instrumento propagandístico islamista, contra Occidente, contra Europa y contra los intereses españoles: ¿cómo el país que ha atacado y amenaza a los soldados españoles en Líbano a través de Hezboláh puede hacer publicidad a través de nuestros propios recursos estratégicos? Que Irán trastoque el aprovisionamiento español de petróleo es un revés material que se puede remontar; que lo haga desde España y gracias al sostén tecnológico, industrial y económico español resulta del todo inaceptable. Ni la enloquecida espiral en la que parece inmerso nuestro país justifica que el INTA, la SEPI y el CDTI estén al servicio del enemigo.

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Racionalidad y electoralismo
Mario Conde www.gaceta.es 29 Abril 2012

La política de recortes sin crecimiento conlleva alto riesgo para la sociedad.

La separación entre las palabras electorales y los hechos de gobierno es comportamiento que contribuye a la escasa valoración de la clase política. La ciudadanía se ha acostumbrado a que las promesas electorales se incumplen de modo sistemático. Cuando una población sufre una crisis implacable que afecta a sus vidas y a sus estabilidades familiares, el hecho cobra una especial significación. Y erosiona la credibilidad de quien gobierna, aun cuando los actos de gobierno sean racionales. El choque entre racionalidad y electoralismo en esos momentos tiene alto coste.

La subida del IRPF, el aparente plan de reinserción de etarras y otras medidas se entendieron por parte del electorado como violación de promesas sostenidas con firmeza. Ayer se anuncia la subida del IVA, algo que los ministros que la promueven consideraron tiempo atrás como altamente lesivo para la economía española. ¿Por qué, entonces, esta implantación? Porque la situación es particularmente grave. Con el nivel de paro actual se corre riesgo de fractura social. Y desgraciadamente puede aumentar. Prioridad: empleo, por encima de cualquier otra consideración, incluso promesas electorales y poselectorales. El anuncio de subida del IVA conlleva la rebaja de cotizaciones sociales. ¿Tiene sentido? Puede que sí, hoy, cuando se dice que se va a implantar, y ayer, cuando se negaba enfáticamente.

El anuncio es para 2013, porque se supone que en ese año no estaremos en recesión y el daño del aumento impositivo es menor. ¿Es realista esa previsión? Cuando menos dudosa. ¿Alguna otra razón para el anuncio anticipado? Hay quien sostiene que se trata de calmar ánimos interventores de Europa. En todo caso, lo que tenga que hacer el Gobierno en empleo debe hacerlo ahora, ya, sin esperar a 2013. El seguidismo obediente de la política de recortes sin crecimiento conlleva alto riesgo para la sociedad española.

La mala boina
Alfonso Ussía La Razón 29 Abril 2012

El gran problema de los nacionalistas no es el nacionalismo, un problema intelectual y mental que sólo les afecta a ellos. La infección del ombligo de un número indeterminado de españoles no es un problema para España. Me lo decía un multimillonario en una tarde-noche en la que se sintió cercano a la humanidad: «Tengo un enorme problema. Mi hija vota a Zapatero». Alivié el peso de sus alforjas. «El problema no es tuyo, es de tu hija». Se sintió algo consolado, pero no del todo. El gran problema de los nacionalistas es que son antipáticos. No se trata de una táctica. Sale de su natural forma de ser.

Y resulta lógico, por cuanto están acostumbrados a tratarnos a patadas a quienes no pensamos como ellos, y menos aún, los comprendemos. Se han dado excepciones. José Antonio Ardanza, que fue muchos años «Lehendakari», es una persona amable y educada, que combatía con sus ideas para no herir la sensibilidad de quienes no eran nacionalistas. Y el parlamentario de CIU Sánchez-Llibre es otro nacionalista agradable, al que la buena cuna y la educación recibida de niño le imponen todavía un respeto. Pero Arzallus es antipatiquísimo, como Eguibar, como Ibarreche, como Setién y demás proboscídios de la boina.

De siempre he sentido curiosidad por conocer los pormenores de la declaración de amor de Arzallus a su primera novia. «Amiga, algo te estimo», y ella, desfallecida por la emoción. «Es lo más bonito que me han dicho en la vida, Javiercho». «Pues ya sabes».

Urkullu tampoco es simpático, y está errado, sin «h», no vayamos a confundirnos. Habla en nombre de todos los vascos y se cree el dueño de sus tierras, tan españolas de siglos como las castellanas, las andaluzas, las catalanas o las valencianas. Y establece comparaciones confusas, no por la confusión de su mente, sino por sus deseos irrefrenables de herir, en el caso que nos ocupa, a una institución ejemplar. El Tercio de Sicilia ha llevado a cabo unas maniobras militares en el País Vasco. A sus miembros se los distingue por su tradicional boina caqui. Y han efectuado sus maniobras en tierras vascas porque esas tierras son parte de España desde muchísimo antes del nacimiento del primer pastor que llevara el apellido Urkullu. Se puede admitir que Urkullu manifieste su malestar por ver al Ejército de España marchando sobre el húmedo suelo de los hayedos vascos. El malestar es libre. Pero no resulta admisible la comparación. «Euskadi quiere dejar atrás, para siempre, la violencia y el terror». Es decir, que Urkullu compara las maniobras militares de un Regimiento ejemplar con el terrorismo etarra. Él sabe que ha hablado con ignominiosa injusticia. Pero se siente aliviado cuando se figura el daño moral que llevan sus palabras.

La diferencia está ahí. Si de Urkullu dependiera, esos soldados que sirven a España en tierras vascas no merecerían ni un segundo del pensamiento de Urkullu en el caso de sufrir un accidente. Pero si fuera Urkullu el accidentado, el necesitado de una ayuda urgente y de una evacuación rápida, todos esos soldados, unidos e individualmente, pondrían en peligro sus vidas, y las darían sin pensárselo dos veces, por salvar la del político nacionalista que los odia. Escribe Diego Mazón que hay diferencia entre las boinas de los militares y la de Urkullu. Que Urkullu vive con la chapela encajada hasta las cejas, y los soldados del Tercio de Sicilia llevan su boina caqui en el alma. Éste tendría que ser el lema de los regimientos establecidos en zonas de España influidas por los aldeanismos independentistas: «Nuestra Vida por los que Desean nuestra Muerte». Así, de punta a punta sobre la entrada del cuartel. Porque no es una frase, sino la síntesis de un deber voluntariamente aceptado.

¿Sería posible una mejor educación en los nacionalistas? ¿Un paso positivo hacia el respeto y la cortesía? Todos los años las Fuerzas Armadas rescatan y salvan a decenas de montañeros vascos que se pierden o hieren en las montañas. No les preguntan lo que piensan ni a qué partido político pertenecen. Se han jugado la vida salvando a individuos que les han negado hasta la expresión más elemental de la gratitud. Es lo que me distingue a mí de los militares. Si yo estuviera jugándome la vida para salvar la del que desea mi muerte, o ha aplaudido la muerte de mis compañeros por un disparo en la nuca o una bomba traidora, les diría que hasta ahí habíamos llegado y que lo rescate su puta madre. Por eso no soy militar. No tengo categoría para ello. Un militar, ése al que Urkullu le produce dolor de hígado cuando lo piensa ejercitándose en un bosque guipuzcoano, vizcaíno o alavés, jamás abandonaría a su suerte a su peor enemigo, ni al mismo asesino de su padre o de su hermano. Lo primero siempre el deber, aun a costa de perder la vida durante su cumplimiento.

No se pretende que este paleto de la boina reconozca en público la grandeza de nuestros soldados. Pero sí que se muestre, a partir de ahora, algo mejor educado. Con tanta antipatía no se llega a ninguna parte. Bueno sí, a ser nacionalista. Muy mala su boina.

Jorge Fernández
Ramón Pi www.gaceta.es  29 Abril 2012

De repente, los focos mediáticos se han concentrado en el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, por presentar el que, no sin ampulosidad, ha sido llamado Plan Integral de Reinserción de Presos de ETA.

¿Y en qué consiste ese plan, que en pocas horas ya ha consumido horas de radio y televisión y muchos metros cuadrados de papel impreso? Según ha explicado el ministro, “es un programa al servicio de la política penitenciaria que sigue siendo la misma”.

No puede ser. Algo falla para que, por mantener lo mismo, se haya organizado esta escandalera en los medios, todas las asociaciones de víctimas se hayan puesto furiosas, a Jaime Mayor no le haya gustado nada, los socialistas estén muy contentos incluido el lehendakari López (el que pide la libertad para Otegi), y los amigos de la ETA, por toda reacción, hayan dicho con la boca pequeñita que este plan “no responde a las expectativas generadas en la sociedad vasca en los últimos meses”. ¿Hay alguna trampa escondida ahí?

Pues, sí, hay algunas trampas, pero no están tan escondidas: por poner un solo ejemplo, el propio ministro, al especificar las condiciones para que los terroristas presos puedan acogerse al plan, incluye que tengan que “cumplir la mitad de la condena para disfrutar del tercer grado”.

¿Y qué es “la mitad de la condena” para los condenados a cientos de años? ¿Se ha evaporado la lógica de la célebre doctrina Parot? ¿Qué queda de aquel famoso “cumplimiento íntegro de las penas”? ¿Dónde está aquel rotundo “que se pudran en la cárcel” clamado por González en plena gloria del Felipato? La política penitenciaria, según Jorge Fernández Díaz, “sigue siendo la misma”. ¿La misma que cuál?

Si este ministro de Interior sigue así aparecerá con frecuencia en este rincón, porque parece que es el encargado de defender lo indefendible, y eso no es fácil: requiere mucha experiencia, y él la tiene; mucha obediencia al jefe, y a él le sobra; y la piel de rinoceronte, que ya le asoma. Comprendemos su gran esfuerzo. Pero no hace falta que nos tomen por idiotas.

Reinserción de terroristas
Alejo Vidal-Quadras www.gaceta.es 29 Abril 2012

Prescindir del arrepentimiento y de la petición de perdón sí es un cambio sustancial.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha anunciado un Plan Integral de Reinserción para miembros de grupos terroristas equivalente a la ya existente vía Nanclares, pero menos exigente. Esta información era desconocida por las asociaciones de víctimas, por la dirección del Partido Popular vasco, por el Comité de Dirección del PP nacional y, lo más sorprendente, por el mismo presidente del Gobierno que, al llegarle los ecos de la noticia, ha declarado que el susodicho plan no modificaba en nada su política antiterrorista, prueba evidente de que no estaba al corriente del asunto porque prescindir del arrepentimiento y de la petición de perdón como condiciones previas al acercamiento de presos sí son cambios, y sustanciales.

Teniendo en cuenta el nivel de confusión creado en la opinión, de rechazo en las víctimas y dentro del propio Partido Popular, y de aplauso en el PSOE y en los nacionalistas, no parece que esta operación se pueda calificar como un éxito político. De hecho, constituye un error garrafal, tanto en la forma como en el fondo. En la forma, por la cantidad de gente a la que ha soliviantado y por el desconcierto que ha provocado; en el fondo, por ahondar en el planteamiento, tan grato a ETA y a las fuerzas secesionistas, de que los reclusos etarras no son criminales abyectos, sino integrantes de un movimiento de liberación objeto de la represión de un Estado que se niega a reconocer el derecho de autodeterminación a un pueblo oprimido y que, como tales, merecen un trato diferenciado.

El principio a aplicar en un ámbito tan potencialmente turbio es muy sencillo: disolución, entrega de las armas y aplicación rigurosa de la ley. Todo lo demás, sobra y estorba.

El peor error, o algo peor que un error, del PP
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 29 Abril 2012

Montoro, que no es Demóstenes ni está ahí por eso, defendía con coraje unos presupuestos de hierro y hasta acuclillaba a un Rubalcaba preso de la mentira de los 26.500 millones más de déficit. Exhibía Rajoy músculo de mayoría absoluta para sacudirse el perpetuo dogal nacionalista de arrancar tajada -que luego todos reclaman- alquilando un rato el voto. Era miércoles. Y hasta subía la bolsa. Luego llegó el jueves y la normalidad de la ventisca y el pedrisco que desde hace años nos azota. Prima de riesgo arriba, bolsa abajo, S&P degradándonos otros dos escalones como antesala de otra EPA aterradora: 5.639.500 parados, el 24,44% de los que 365.900 son ya de Rajoy, son los nuevos de este primer trimestre de su gobierno. Y de postre al rey lo tenían que operar otra vez de la cadera por ponerse a hacer audiencias antes de tiempo.

Y todo era malo, claro, y nos pesaba y deprimía nuestro animo, que encima han eliminado al Madrid y al Barça y solo tienen un alivio los Atléticos. Pero hasta puede decirse que nos vamos haciendo a esas cargas y a esos malos augurios que se suceden por todos lados, que si la recesión será aun peor que lo esperado según profetizan los expertos de bancos y cajas, reclamando de paso más dinero publico para sus agujeros, que si no será hasta el 2013 cuando crezca el PIB y en una miseria del 0,2% y que hasta el 14 no se creará empleo. Pues bueno, pues ya veremos como aguantamos que otro remedio no nos queda.

Pero dignidad, corazón y memoria aún tenemos. Y eso fue lo que ofendió un ministro de Interior llamado Jorge Fernández al anunciar en un canutazo mal perpetrado, aún peor expuesto y explicado, con mirada huidiza y baja, nada más ni nada menos que un plan de reinserción de etarras. Torpe fue lo que dijo pero aún fue mucho peor la duda, la zozobra sembrada. ¿Qué era aquello? ¿A que venía? ¿Por qué esas contemplaciones, esa ofrenda para aplacar a los etarras? ¿A cuento de qué? ¿En busca de qué? Era algo así como que si proclamaban su renuncia a la violencia y ruptura formal con la banda y sin tener siquiera que pedir perdón ni resarcir a las víctimas se les darían unos cursillos (¿de cristiandad, de fraternidad humana, de educación para la ciudadanía?) y se les (¿agruparía, acercaría, beneficiaría?) reinsertaría.

No había un documento, no había otra cosa que la roma y borrosa explicación del ministro, no se sabía a qué atenerse pero todo olía a fango. ¿Porque de eso nada se había hablado con las víctimas del terrorismo en las últimas reuniones? En que, concretamente, punto a punto y condición a condición consiste el plan, donde está escrito, cuales son sus objetivos. Dicen los optimistas que busca dividir a ETA. Aplauden alborozados, y jaleados por todos los defensores de los planes de paz zapateriles, probildus, y apaciguadores profesionales de profesionales, Patxi López, Elena Valenciano y el nacionalista Urkullu que ha insultado a toda la democracia , a todos los demócratas y a todos las víctimas de ETA agrupando guerra civil, dictadura y democracia en 75 años de guerra y bombas como si de la misma cosa se tratara y fueran los de ETA la mas preclara continuación de sus gudaris que por cierto se rindieron y pactaron, traicionado a la República, a los valerosos fascistas italianos que venían de protagonizar la heroica gesta de la estampida en Guadalajara. Aplauden ellos y se sume en la perplejidad, la inquietud, la zozobra y el dolor no solo las víctimas directas sino tanta, tantísima gente que ha creído y quiere creer en la justicia y que espera y exige la simple justicia de que los criminales cumplan sus condenas y sean castigados por sus crímenes.

Fue tal la congoja que hubo de salir el presidente y comprometer una vez más y por tres veces que no había variación en su política, que «no habría beneficio penitenciario alguno». Y yo y muchos queremos creer a Rajoy. Pero entonces ¿cual es el plan de Fernández?

Lo único cierto es que ha hecho un daño terrible. Ha afectado a la entraña y a la médula de los principios de mucha gente, ante todo de los propios votantes del PP, que han sentido la ruptura y la traición de un compromiso. Este hombre, portada fallida de un ABC al que alguien, tal vez el mismo, «no negó» que fuera a ser presidente del Congreso, que tiene en como hecho más glorioso el haber dejado a los pies de las redes mediáticas a su propia policía en aquellos agigantados sucesos de Valencia cuando vino a aceptar de entrada una culpabilidad que luego resulto la más manoseada mentira, este ministro del Interior, el que ya va camino de ser el peor valorado de toda la historia democrática, ha cometido el peor error del PP en lo que va de Gobierno, un daño emocional hoy por hoy muy difícil de restañar. Pero que aunque no sea por la necesaria consideración que la de ética y dignidad exigen y aunque solo sea por la del calculo y del interés electoral debe de inmediato repararse. El presidente debe aclarar solemnemente su posición y la de su Gobierno. Y el ministro rectificar de manera contundente. Que quizás, ya ha ido mucho su cántaro a la fuente, no sea suficiente y lo mejor es que abandone un cargo que le viene muy grande. Porque esto sí que es un roto y solo hay que ver con que fruición se frota las manos Rosa Díez. Solo hay que fijarse en quien lo aplaude.

PD. Que Soraya Sáenz de Santamaría se esfuerce luego en explicar, que lo explica, como avanzan en reformas y como sigue evitando gastos y duplicidades, intentando una acción didáctica de la que cada vez adolece más el Gobierno incapaz de comunicar bien sus medidas, resulta un esfuerzo inútil. Un desgaste añadido que cada semana propicia un ministro desatado de verbo y cuyo ranking lidera este verdadero cenizo de Fernández.

Interpol cuenta los votos que de verdad dan miedo al PNV
Pascual Tamburri www.elsemanaldigital.com 29 Abril 2012

Las encuestas anuncian que la izquierda abertzale sobrepasará al PNV y tendría hoy más fuerza autonómica. Junto a eso, el PSOE se hunde y el PP no llega. ¿Es una democracia libre?

Los votos no dan el mismo miedo que dan los tiros, las bombas, los secuestros, el terrorismo callejero y la marginación social. Al fin y al cabo, son sólo votos, y hasta queda quien cree que por sí mismos son un síntoma indudable de libertad. Yo, quizá porque he nacido en Navarra, no llego tan lejos: hay circunstancias en las que existe una democracia formal en las instituciones pero partes enteras de la sociedad viven en el miedo, bajo la amenaza, en la marginación y, en definitiva, sin más libertad que la aparente.

Para que una libertad sea ficticia, formal, teatral, no hace ni siquiera falta que los asesinos estén asesinando. Basta con que la banda exista y su entorno social la apoye, porque conservará su capacidad de hacer daño (no sólo de matar), y por tanto de amenazar. Es decir, la capacidad de reducir la libertad a apariencia y de privar de plena legitimidad a cualquier consulta democrática. En realidad, sólo erradicada la banda y su entorno, y muchos años después de tal cosa si se han de sanar las heridas culturales y psicológicas, podrá haber una plena y verdadera libertad. Hasta entonces, en grandes partes de la sociedad y para ciertas cosas en toda ella, no habrá más libertad que la que queramos fingir que sentimos.

Durante décadas, y por uno de aquellos chalaneos ucederos, hemos fingido que en las tres provincias vascas y en Navarra había una plena democracia. Una ficción que ya se demostró cómoda pero contraproducente en la Transición y que ahora se vuelve contra sus autores y contra los antes amigos de éstos. A día de hoy, en la comunidad autónoma vasca, las encuestas anuncian una probable victoria electoral de la izquierda abertzale, es decir de ese conjunto humano al que todos identificamos conel permanente sostén "civil" de ETA, desde Herri Batasuna a Amaiur, con las incorporaciones, inclusive canónicas, que el viento a favor estimula. Los marxistas y abertzales pueden obtener una mayoría relativa en el parlamento vasco si se celebran elecciones anticipadas, adelantando en varios escaños al PNV aunque éste conservaría un mayor número de votos y su peso tradicional en Vizcaya.

Hace unas semanas el hasta ahora líder de Aralar, Patxi Zabaleta, equiparaba la posición política y social del PNV en el País Vasco a la de UPN en Navarra. Con todos los matices que se quiera, algo de razón tenía, puesto que con las encuestas en la mano también el partido de Yolanda Barcina conservaría su mayoría relativa a duras penas, y también en Navarra el resultado del relajamiento frente al terrorismo sería un avance electoral del voto simpatizante con ETA. Así que unos sacudieron el árbol y ahora Amaiur y Geroa Bai se disponen a recoger los frutos, lo que no se yo si es muy democrático. Lo que sí parece es que la ilusión por la victoria, que nació con Zapatero y sus bajezas, no decae en ese campo, ni deja mucho espacio para opciones menores o minorizadas como la Aralar primigenia o incluso los corresponsales en la zona de Izquierda Unida.

En este escenario, que es el que los grandes partidos están manejando en sus análisis, los partidos burgueses-regionalistas ganan sin triunfar, y necesitan aliados para conservar el Gobierno o para reconquistarlo. El avance batasuno pone en este sentido las cosas difíciles, lo que no dudo era objetivo de los que diseñaron la estrategia de la llamada tregua. O PNV y UPN aceptan gobiernos regionales apoyados o tolerados por Amaiur o ven cómo a su alrededor los posibles aliados alternativos se tambalean. En particular, el PSOE, tanto el vasco de Patxi López como el navarro de Roberto Jiménez, ve cómo su intención de voto en elecciones autonómicas disminuye hasta mínimos históricos, hasta hacer inclusive insuficiente su ayuda en una coalición electoral.

¿Y el PP? En Navarra, a día de hoy y a la espera de un Congreso Regional que no anuncia cambios drásticos en la gestión, la intención de voto sigue siendo muy inferior a las esperanzas, bien fundamentadas, que se despertaron con la refundación de 2008 y 2009; sería incluso inferior a los escaños obtenidos en 2011, y en todo caso insuficiente para ofrecer a UPN una alternativa a la alianza socialista. En cambio, sí sería posible una alianza de "progreso" entre todos los abertzales y los socialistas. En el País Vasco, aunque el PP crecería, dejaría a Antonio Basagoiti muy lejos de los más de 300.000 votos conseguidos por Jaime Mayor Oreja hace una década, e incluso por debajo de los resultados obtenidos por María San Gil. Según cómo viniesen dadas, la bajada socialista haría imposible una renovación del acuerdo López-Basagoiti, y colocaría al PNV como único posible acceso del PP vasco al poder. Suponiendo que el PNV quisiese. Claro que peor lo tiene el PP en Navarra, a no ser que cambie el paisaje profundamente.

Estoy seguro de que la gente del PNV quiere el fin de ETA. Pero igualmente estoy convencido de que no lo quieren a este precio: para ellos, el escenario ideal sería uno en el que la banda desapareciese, ellos quedasen como fuerza única o hegemónica del nacionalismo y los grupitos de sensibilidades de izquierda y extrema izquierda encontrasen su acomodo entre PSOE e IU, y si acaso fundando alguna pequeña capillita. Pero eso no se va a dar, y el PNV, que querría estar haciendo su política hablando en nombre de la región y recibiendo las reverencias de PP y PSOE, se encuentra emparejado con una coalición vertebrada por terroristas y exterroristas de formación, en muchos casos, marxista. El casi exdiputado de Amaiur, Iñaki Antigüedad, dijo el otro día que "nunca se me va a pasar por la cabeza pedirle a ETA la disolución", es decir que ni pide ni espera el fin de ETA, y lo justifica por "un montón de gente en la cárcel, una responsabilidad respecto a sus militantes presos". Está claro que la sensación general de crisis, unida a la ilusión que en muchos despierta Amaiur y a la transmisión del miedo y de la propaganda de éstos, creará dificultades a los grandes partidos nacionales. Pero antes y más, me temo, al mismo PNV. A no ser que, como algunos esperan, recapacite antes.

anunciado por el gobierno esta semana
Covite muestra su rechazo "más absoluto" al plan de reinserción de presos de ETA
El Colectivo de Víctimas de la Violencia del País Vasco acusa al Gobierno de "debilidad" por oír los "cantos de sirena" nacionalistas
EFE | SAN SEBASTIÁN El Correo 29 Abril 2012

El Colectivo de Víctimas de la Violencia del País Vasco (Covite) ha expresado hoy su "rechazo más absoluto" al plan integral de reinserción de presos terroristas, anunciado por el Gobierno. En un comunicado, Covite reitera su oposición a esta iniciativa, después de que sus representantes hayan participado en las reuniones que el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha mantenido esta semana con las asociaciones de víctimas para ofrecerles información de primera mano sobre el plan.

"La pretensión que se persigue desde Interior no es otra que la de flexibilizar la denominada Vía Nanclares", explica Covite en su nota, en la que recuerda que "si antes, para poder acceder al plan de reinserción y ser trasladado a prisiones del País Vasco, el terrorista debía cumplir tres requisitos: separarse de la banda, pedir perdón a las víctimas y asumir la indemnización civil derivada del delito, ahora sólo se exigirá el primero de ellos".

"La mera declaración solemne, como dice el Ministerio, de separarse de la banda servirá para que los terroristas cumplan sus condenas en prisiones del País Vasco", advierte este colectivo, para el que, con esta "postura", el Gobierno "está demostrando debilidad y poniendo en evidencia que es receptivo a los cantos de sirena que, desde los sectores nacionalistas y el Gobierno Vasco, le acusan de inmovilismo".

"No puede el Ministerio del Interior hacer suyos los argumentos de dichos sectores, relativos a que el 20 de octubre del pasado año ETA declaró el cese definitivo. Y menos aún aducir, como ayer se adujo, que el 'Movimiento Nacional de Liberación Vasco' ya no está liderado por ETA sino por la izquierda abertzale", afirma Covite.

"Ambas premisas, la segunda de ellas totalmente errónea, no pueden conllevar la flexibilización de la política penitenciaria; máxime cuando ETA no se ha disuelto, no ha entregado las armas y sus miembros no se han puesto a disposición de la justicia, existiendo una negativa rotunda a colaborar con las autoridades en la resolución de los crímenes sin resolver", recalca.

A su entender, este "no es el camino", porque "no se puede estar hablando de que hemos derrotado a ETA y asumir, al mismo tiempo, la hoja de ruta que dicha banda ha diseñado a través del denominado Acuerdo de Gernika".

"La vía Nanclares está muerta"
Covite advierte asimismo de que resulta "obvio" que "la vía Nanclares está muerta", pues "de los 570 etarras que cumplen condena sólo 26 han asumido" esta iniciativa. "Este nuevo plan -añade- sólo constata flaqueza y no hará sino que el colectivo de presos y la denominada izquierda abertzale se afiancen en su discurso de una solución colectiva que tenga como resultado final la puesta en libertad de todos los encarcelados, todo ello alentado por los voceros nacionalistas y por ciertos sectores del socialismo de Euskadi".

Tras recalcar que "un Gobierno con mayoría absoluta, como el actual, no debe ceder a semejantes chantajes", Covite recuerda que "el problema de inmovilismo no es del Ejecutivo" sino "de quien está en la cárcel y de quien, supuestamente, está derrotado".

"Sólo esos son los que tienen que moverse en la única dirección posible: la separación de la banda, la petición de perdón a las víctimas, la asunción de la responsabilidad civil derivada del delito y la colaboración con las autoridades en los crímenes sin resolver", concluye este colectivo de víctimas.


A Coruña sigue pagando la hipoteca de la era Vázquez
Editorial laopinióncoruña.es  29 Abril 2012

En pocas administraciones resulta tan pesado el lastre de la herencia recibida como en el Ayuntamiento de A Coruña. Al incesante chaparrón de sentencias con cargo a las arcas públicas coruñesas por irregularidades urbanísticas cometidas en los años que Francisco Vázquez ocupó la Alcaldía se ha sumado esta misma semana una nueva condena por el caso Relámpago, que amenaza con elevar hasta 20 millones las indemnizaciones municipales a los propietarios de terrenos ilegalmente expropiados en Someso en 1989.

El panorama no puede ser más amenazador para los recursos públicos de los coruñeses. Al pago de 8 millones ya comprometido por el Ayuntamiento con cinco propietarios expropiados de Someso que contaban con sentencias firmes, hay que añadir ahora las previsibles indemnizaciones de otras cuatro condenas, tres de ellas firmes aunque pendientes de la fijación por el juez de la cantidad a pagar por el Concello y una en primera instancia fallada el pasado lunes.

No acaba ahí, sin embargo, el estropicio. Otros treinta propietarios de solares expropiados irregularmente por la administración Vázquez aguardan en los tribunales otros tantos fallos que no admiten la menor esperanza para los servicios jurídicos municipales. El daño resultante para las arcas públicas coruñesas puede llegar a ser inasumible. El alcalde, Carlos Negreira, admitió públicamente que superará los 14 millones aunque otras fuentes jurídicas lo elevan hasta los 20. Esta cantidad casi equivale a la que dedica el Concello a las actuaciones de protección y promoción social, y supone el 66% de toda la inversión municipal de este año.

Los abogados del Concello intentan frenar esta auténtica bancarrota con la única estrategia posible: recurrir todos los fallos condenatorios con el objetivo de aplazar el pago de unas indemnizaciones que dinamitarían el presupuesto de la ciudad de A Coruña. Una táctica de supervivencia que por otra parte puede representar un alto coste añadido, ya que los abogados advierten de que los intereses que tendrá que pagar el Ayuntamiento podrían superar los 3.000 euros diarios desde 2004. Una sangría que el Gobierno local evitó con las cinco primeras sentencias al lograr que los propietarios de Someso expropiados en 1989 condonasen los intereses pendientes a cambio de un compromiso de pago de 8 millones en el plazo de un año. El problema es que el precario estado de las cuentas municipales, que tuvieron que apuntalarse con un crédito del Gobierno para afrontar los impagos a proveedores, ya no da para más acuerdos de desembolso en este momento.

Por si fuera poco, a la millonaria espada de Damocles por las expropiaciones del polígono de Someso se suman otras desfeitas de la era Vázquez cuya onda expansiva alcanza ahora con efectos retardados a los ciudadanos en otras inquietantes condenas judiciales como el derribo pendiente del Edificio Fenosa, cuya licencia fue concedida ilegalmente a la inmobiliaria Fadesa por el equipo urbanístico de Vázquez en 1997, o los 60 millones reclamados al Ayuntamiento por la fallida urbanización planeada por los mismos protagonistas en 1998 a quinientos metros de la Torre.

La torticera estrategia de estos continuados pelotazos urbanísticos se caracterizó por un modus operandi que forzaba la legalidad a base de recalificaciones que se pretendían encajar retroactivamente en posteriores planes de ordenación. El escándalo que ahora amenaza con vaciar las arcas de la ciudad es un paradigma de estas actuaciones. En la etapa del alcalde Francisco Vázquez se expropió a precios modestos fincas en Someso para construir el campo de fútbol del club Relámpago que acabaron recalificadas para edificar un polígono residencial y un centro comercial.

Carlos Negreira trasladó la semana pasada a los ciudadanos su inquietud por la oleada de sentencias desfavorables que amenaza al concello coruñés por las barbaridades urbanísticas perpetradas por aquellos gobiernos y las consiguientes indemnizaciones millonarias. Cada uno de estos fallos desfavorables, señaló el regidor, supone un recorte para las inversiones en la ciudad de A Coruña, que ve cómo se hipoteca su necesario despegue, en el momento más acuciante de la crisis, por tener que hacer frente a las irresponsabilidades de un exalcalde que, además de no haber dado nunca la menor explicación de una gestión criminalizada en los tribunales con cargo a los contribuyentes, intenta ahora encaramarse en un puesto de especial ejemplaridad para los ciudadanos, como es el de Defensor del Pueblo. El mazazo a los recursos económicos de A Coruña que suponen este rosario de condenas urbanísticas propició el 16 de enero pasado la creación de una histórica comisión de investigación municipal, la primera que pone en marcha la corporación en décadas. Los coruñeses la esperan con anhelo porque tendrán al menos la oportunidad de ver cómo se pone coto a la impunidad de la que han gozado hasta ahora los responsables de una política urbanística que les condena a ellos, a los coruñeses, a pagar con dinero de su bolsillo los platos que otros rompieron.


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