AGLI Recortes de Prensa   Domingo 13  Mayo 2012

Un decálogo democrático para el 15-M
Marcello www.republica.com  13 Mayo 2012

Con vistas a las concentraciones del 15-M de este fin de semana en el primer aniversario de lo que fue la rebelión y de la acampada de los indignados españoles, que dio la vuelta al mundo, ofrecemos a todos los integrantes y simpatizantes de este movimiento ciudadano los diez puntos de nuestro decálogo democrático, actualizado y renovado, por si consideran de interés las propuestas que ahí se presentan para la puesta en marcha de un periodo constituyente español y una reforma de nuestra Constitución de 1978,en favor de un sistema político plenamente democrático y representativo. Que nos permita pasar del régimen de la transición a otro presidencialista. Para lo que abría que llevar a cabo una reforma de aspectos fundamentales de nuestra Carta Magna.

Nuestro nuevo y reformado decálogo, que figura al inicio de nuestra sección de análisis y de columnistas, incluye los siguientes puntos para la reforma que exponemos a continuación:

1. Ley Electoral. En primer lugar urge una reforma de la ley electoral, en favor de un modelo verdaderamente representativo con listas abiertas y elección directa de los primeros gobernantes y representantes del país: jefe del Ejecutivo, alcaldes y presidentes autonómicos, parlamentarios, concejales, etc. (España es el único país de nuestro entorno europeo que no elige directamente a ninguno de sus gobernantes ni representantes, porque todo pasa por las listas cerradas de los partidos). La prioridad de esta reforma de la ley electoral tiene como objetivo garantizar la elección de unas Cortes Constituyentes de nuevo cuño, ajenas al vigente modelo partitocrático que, en el caso de reproducirse, nos dejaría anclados en la situación anterior.

2-Reforma Constituyente. Concluida la reforma electoral, el Gobierno debe disolver las Cortes y convocar elecciones constituyentes para la reforma de la Constitución de 1978 en un plazo limitado, y para su posterior aprobación en Referéndum, en el que, además de la Carta Magna, se deberá de incluir una pregunta expresa sobre la elección de la forma del Estado, entre Monarquía y República.

3. Separación de los poderes del Estado. El nuevo texto constitucional debe garantizar la separación real y efectiva de los tres poderes del Estado, Ejecutivo, Legislativo y Judicial (hoy reducida a la simple separación de funciones), para que de ello resulte el equilibrio y el control democrático de los poderes públicos. El líder del Ejecutivo debe ser elegido directamente por todos los españoles; el Parlamento con una ley electoral representativa y abierta; y los órganos rectores del poder Judicial deben ser elegidos con criterios de calidad, preparación y experiencia por todos los cuerpos jurídicos del Estado, evitándose la intromisión en el poder Judicial de los poderes Ejecutivo y Legislativo en esta elección. Asimismo, se ha de poner fin al dualismo y contradicción permanente entre los altos tribunales Constitucional y Supremo.

4-Presidencialismo. Tanto si los ciudadanos optan por la Monarquía como por la República, el jefe del Ejecutivo deberá ser elegido en unas elecciones exclusivamente presidenciales de ámbito nacional, a dos vueltas, con lo que se habrá garantizado su independencia del poder Legislativo. En caso que la opción la elegida por los ciudadanos fuera la monarquía ésta pasaría de ser “Parlamentaria” a “Presidencialista”, y el Rey, con funciones meramente representativas (no tendría poderes e influencia en la vida política, ni directos sobre las Fuerzas Armadas o la política Exterior, ni una inmunidad superior a la de los parlamentarios y gobernantes). Y se regularía el proceso sucesorio con la igualdad entre hombre y mujer, así como la eventualidad de una abdicación.

5. El Parlamento. Si el Senado no tiene competencias legislativas deberá desaparecer. El Congreso debe garantizar la derecho de palabra a todos los diputados e impedir el mandato imperativo de los partidos políticos. Asimismo el Parlamento impondrá normas para la depuración de las responsabilidades políticas de los gobernantes.

6. Calidad de los gobernantes. Los miembros del Gobierno, y altos cargos de la nación deberán ser examinados por el Parlamento que dictaminará su idoneidad para el cargo. Se creara una Alta Escuela de Funcionarios del Estado.

7.-Comunidades Autónomas. Las Cortes Constituyentes deberán abordar la reforma en profundidad el vigente modelo territorial del Estado, en pos de la cohesión nacional y del rigor de su administración pública. No pueden mantenerse a la vez las Diputaciones y las Comunidades Autónomas. El idioma Castellano es lengua oficial del Estado, y nada ni nadie puede marginar nuestro idioma, ni impedir su uso público y privado, teniendo derecho todos los ciudadanos a ser atendidos, prioritariamente, en la lengua oficial, sin menoscabo para quien desee serlo en otra de las lenguas del Estado. El Gobierno de la nación garantizará la expansión de la lengua española por todo el mundo aprovechando nos nuevos soportes tecnológicos del mundo global.

8-Financiación y control de organismos públicos. Los partidos políticos, los sindicatos y las organizaciones públicas (como la Iglesia Católica y otras confesiones) que reciban financiación del Estado deben ser auditadas bajo la vigilancia de un organismo oficial del Estado. Los órganos regulatorios del Estado (Banco de España, CNMV, etc) no pueden estar sometidos ni alterados por los intereses e influencias de los partidos políticos.

9. Universidad. El acceso a la enseñanza y Universidad debe ser garantizado por el Estado de manera gratuita o con el menor coste posible, y sin ventaja alguna para los colectivos sociales económicamente mas fuertes. Se debe recuperar cotas de máxima calidad para profesores y catedráticos, con unas oposiciones justas y verdaderas. El derecho al trabajo digno de los jóvenes debe ser un precepto constitucional y los gobiernos han de aplicar políticas encaminadas a ese logro. La investigación científica y tecnológica debe figurar entre las prioridades de la acción docente y en las políticas del Gobierno.

10. Libertad de Expresión. El Estado, y el Gobierno de turno, velarán por la garantía del pluralismo informativo y la libertad de expresión en medios públicos y privados, así como en las redes sociales y los sistemas multimedia que se derivan de las nuevas tecnologías.

Crisis en las instituciones
Mario Conde www.gaceta.es 13 Mayo 2012

La credibilidad del Banco de España acaba de ser demolida desde la UE.

Además de una profunda crisis económica que afecta dramáticamente al tejido social, vivimos en España una igualmente severa crisis institucional. La Corona, a la cabeza del Estado, se encuentra en sus momentos de mayor contestación social desde 1978. Mi idea de una monarquía del siglo XXI, como fórmula capaz de prestar un servicio efectivo a nuestra convivencia, encuentra mayores resistencias que antaño.

La Justicia, rodeada de sombras de politización y falta de independencia –realidad en ciertos casos– se encuentra ahora con el presidente del Tribunal Supremo sujeto a sospechas –que deseo infundadas y carentes de toda consistencia– de mala utilización de fondos públicos. La Fiscalía, que normativamente es defensora de la “legalidad”, se percibe y no sin razón en ciertas actuaciones como un instrumento al servicio del poder.

Los partidos políticos y los sindicatos, instituciones que en otros tiempos recibían la consideración social, se encuentran hoy con unos niveles de rechazo en la valoración social impensables años atrás. Y ahora el Banco de España. Su credibilidad como supervisor de las entidades financieras acaba de ser demolida desde la UE al reclamar que sean expertos independientes, por ella designados, los que efectúen la labor de evaluación de los activos “del ladrillo” en poder de las entidades financieras españolas. Dramático. Lo comprendo porque conozco cómo funciona el Banco de España, pero duele como español la humillación. ¿Por qué hemos llegado aquí? La respuesta es clara: por la existencia de un sistema de poder tejido con intereses de clase política, algo que ya denuncié en 1994 (El Sistema. Mi experiencia del poder).

Tenemos en nuestras manos la oportunidad –y el deber– de diseñar e implantar un nuevo modelo de convivencia que destierre la arbitrariedad y permita a la sociedad civil recuperar sus derechos en la gestión de la res publicae. No es fácil, desde luego, pero es la labor que reclama España.

Un camino a la deriva
15-M: 15 mentiras
Coincidiendo con el primer aniversario de los «indignados», LA RAZÓN analiza hoy en sus páginas del movimiento que quiso cambiar la economía y la política españolas
Alfonso Merlos La Razón 13 Mayo 2012

No son parte de la solución sino del problema. Sus propuestas pretendidamente revolucionarias, aplicadas como un programa compacto para la regeneración de la vida pública, en absoluto contribuirían a mejorar el sistema de libertades y el Estado del Bienestar en España. Al contrario. Aquellas que tienen un punto de sensatez, y que habían reivindicado por numerosas asociaciones cívicas antes de aquel 15-M, están siendo estudiadas o incluso aplicadas por el Gobierno de Rajoy. Por el contrario, las iniciativas que aparentan ser la piedra para la salvación de los ciudadanos conducirían a este país directamente al desastre y la quiebra: nos reducirían a una comunidad de parias dentro del concierto internacional de naciones. Sin más.

La historia de este fenómeno, devenido esencialmente en una plataforma antisistema y a la deriva, es la historia de un engaño. Bajo el legítimo objetivo de promover una democracia más participativa, tras la denuncia razonable de los vicios del bipartidismo PP-PSOE, más allá del rechazo hasta comprensible del desmedido dominio de grandes bancos y potentes corporaciones multinacionales, al otro extremo de la noble defensa de una auténtica división de poderes había y hay un colosal proyecto propagandístico orquestado por la izquierda extrema.

Los correligionarios del 15–M, muchos desde su ignorancia y por consiguiente de forma instintiva, han puesto en práctica principios clave en la manipulación de masas como el de la simplificación, el contagio, la exageración, la silenciación, la caricaturización o el principio de unanimidad. En efecto, han tratado a vastos grupos de personas como a un rebaño, haciéndoles creer que todas pensaban exactamente lo mismo porque estaban en posesión de una indiscutible verdad. Pero ha sido precisamente el recurso saturado a infinidad de técnicas goebelsianas el que ha hecho más descarnadas las 15 mentiras principales que van aparejadas a esta vanguardia de heroicos luchadores:

15-M: 15-Mentiras
1.- Es mentira que se esfuercen en proteger las raíces de la democracia. Las arrancan de cuajo y sin contemplaciones siempre que violan las leyes y disposiciones de las autoridades, algo que han hecho a menudo y enfundándose en un cínico victimismo.

2.- Es mentira que estén desligados de los movimientos antisistema. No propugnan la reforma del actual estado de cosas sino, por subversiva elevación, la destrucción del orden establecido para levantar otro: el clásico sueño utópico de no pocos totalitarismos.

3.- Es mentira que presenten herramientas concretas para el cambio. Simplemente han trazado unas líneas-fuerza y objetivos a conquistar, muchos inaceptables en el mundo desarrollado y en la Europa civilizada, menos bien entrados ya en el siglo XXI.

4.- Es mentira que defiendan a los políticos responsables. Los han criminalizado en su conjunto confundiendo deliberadamente a justos con pecadores, a ejemplares con incompetentes, a formidables gestores con ladrones y gorrones, negándose por añadidura a condenar casos flagrantes de corrupción protagonizados por cargos públicos y sindicalistas de «la izquierda».

5.- Es mentira que defiendan a quienes están sufriendo la crisis. Sus salvajes estragos han generado pérdidas extraordinarias a honrados comerciantes que luchan cada día por sobrevivir y que han visto atacados sus derechos, sus libertades y sus propiedades con daños calculados en decenas de millones de euros.

6.- Es mentira que quieran más democracia y que la soberanía resida en el pueblo. Propugnan, simplemente, la ruptura hacia un modelo mixto de perfiles socialistas, comunistas y anarquistas: en absoluto se sienten incómodos con experimentos como los bolivarianos, que tanto daño han hecho a las sociedades abiertas.

7.- Es mentira que sean pacifistas. Han cruzado la línea de la desobediencia civil o la objeción de conciencia, ejerciendo la violencia a través de tácticas de guerrilla urbana que en casos concretos como en Cataluña han representado una verdadera vergüenza nacional.

8.- Es mentira que crean implacablemente en el sufragio. Si no hubiese partidos de su gusto a los que poder votar, ya habrían fundado uno (superando su pereza y trascendiendo sus alborotos) para poder ejercer un derecho político y constitucional sagrado en la modernidad.

9.- Es mentira que se rebelen contra toda forma de injusticia social. Carece de toda justicia que, en su obsesión por privatizar los espacios de todos por la vía de los tenderetes, hayan hurtado a compatriotas corrientes y molientes de su libertad de movimientos llegando a dañar la propia salud pública.

10.- Es mentira que sean solidarios. Si así fuese, no estarían ocupando las plazas de España sino, de forma callada, ayudando a servir platos de sopa a los hambrientos y los pobres que se multiplican cada día en este país y encuentran el amparo en organizaciones vinculadas a la Iglesia.

11.- Es mentira que sean apartidistas. Sencillamente se oponen a «algunos» partidos que no son de su agrado: los que propugnan, con mayor o menor acierto, programas de gobierno socialdemócratas, liberales o conservadores.

12.- Es mentira que se organicen de forma horizontal. En la planificación, la ejecución y el control de sus acciones se rigen, en última instancia y en los momentos decisivos, por patrones verticales de corte soviético.

13.- Es mentira que se rebelen contra toda forma de impunidad. Se han esforzado en cortocircuitar las penas y las multas para muchos de los que, más allá de las soflamas de turno, han perpetrado delitos tipificados en el Código Penal.

14.- Es mentira que representen lo que la mayoría piensa. Sus acólitos no se miden por millones ni en las calles (como se comprueba ya estos días), ni en los registros de firmas de sus manifiestos (basta con acceder a sus páginas en internet).

15.- Es mentira que sean inconformistas. Hay que ser mansos y oportunistas para generar estallidos de rebeldía sólo cuando el calendario y el buen tiempo lo ponen en bandeja.

El origen de tanto truco y trampa, de tanta trola, es uno y claro. Como aquel infausto presidente del Gobierno del que se libró España no hace tanto tiempo, los mariachis del 15-M entienden que la libertad los hace verdaderos. Ignoran que es la verdad la que nos hace libres.

De la protesta a la política sin renegar
Surgió de forma espontánea, propiciado por el descontento con la ley Sinde, pero el movimiento «indignado» –que proclamó en su nacimiento su intención de rebelarse contra la clase política, con la que no se sentían representados– ha degenerado en su primer año de vida precisamente hacia las ideologías más propias de la izquierda radical. Si ya tras su primer mes de acampada se constató que el movimiento no estaba formado sólo por descontentos con el sistema español, hoy, un año después, uno de sus primeros cabecillas está sentado en el Congreso como diputado de Izquierda Unida por Málaga. No es el único caso. Las diferencias sobre qué rumbo tomar han dividido también a la cúpula de Democracia Real Ya.

Gracias, Felipe
JOSÉ GARCÍA DOMÍNGUEZ ABC Cataluña 13 Mayo 2012

A falta de ocupación mejor con que entretener el ocio, parece que la Mesa del Parlament ha acordado echarle una capa de cemento al escudo de armas del buen rey Felipe V que luce en la techumbre de su sede. El caso, ya se sabe, es pasar el rato entretenidos. Auque, puestos a la labor, mejor hubiera sido que le echaran un vistazo al tan célebre Decreto de Nueva Planta. Así, hubiesen descubierto que lo que han dado en tapar son sangrantes mandatos como éste: «He juzgado conveniente, por mi deseo de reducir todos mis reinos de España a la uniformidad de unas mismas leyes, usos, costumbres y Tribunales [...] pudiendo obtener por esta razón mis fidelísimos vasallos los castellanos oficios y empleos en Aragón y Valencia, de la misma manera que los aragoneses y valencianos han de poder en adelante gozarlos en Castilla sin ninguna distinción». ¡El libre mercado y el Tratado de Schengen «avant la trettre», con casi tres siglos de anticipación!

Pero no acababa ahí la intolerable afrenta borbónica a los idílicos grilletes del Medioevo catalán. Pues, por culpa de tan malhadada norma, los españoles comenzaríamos a disponer de idénticas prerrogativas en cualquier rincón de la Península. Los barceloneses ya no requerirían de un salvoconducto diplomático para viajar a Valencia o Sevilla, ni tampoco a un gaditano se le exigiría pasaporte alguno a fin de recalar en Zaragoza. Y aún eran más los horrores contenidos en aquel aciago pliego. Porque, merced a la «catalanofobia» de Felipe V, los comerciantes locales vieron cómo se les franqueaban las puertas al comercio con las colonias. Un riesgo, ése de adentrarse en el proceloso Atlántico, del que la Casa de Austria había resguardado a los autóctonos excluyéndolos de todo trato con América. Por no mentar, en fin, el más hiriente de los agravios: la célebre prohibición de utilizar la escritura propia de las Cortes catalanas, esto es el latín de Séneca y Cicerón, en los documentos oficiales. Grande Felipe

La gran mentira del "banquero culpable"
Francisco Rubiales Periodista Digital 13 Mayo 2012

Señalar al banquero como el gran culpable de los desastres de España es un engaño y una estafa del poder político, interesado en que no se culpe a los políticos, los verdaderos y principales responsables del gran drama que está viviendo nuestro país y buena parte del mundo. Los banqueros no son santos, ni están libres de culpa, pero, comparados con los políticos, casi parecen ángeles.

La última reforma financiera del gobierno de Rajoy, por su dureza y profundidad, ha puesto de rodillas a los bancos españoles, que no se esperaban un incremento tan grande de las provisiones y garantías. Esa reforma, que obliga a la banca a sacrificios muy dolorosos, demuestra que la tesis inventada y difundida por la izquierda de que los banqueros son los que dominan el mundo y los principales culpables de la actual situación de crisis es una burda falsedad.

La del "banquero culpable" es, probablemente, la mentira mejor forjada y más oportunista de la izquierda. Decir que son los banqueros los que mandan y los principales culpables del actual drama de España es una falacia en toda regla, inventada para liberar a los verdaderos culpables del desastre, los políticos, de la merecida y justa ira popular. Los banqueros no son santos, pero existe la ley para controlarlos, una ley que el gobierno no utiliza ni para frenar a la banca, ni para erradicar la delincuencia, ni para acabar con la corrupción y la violencia.

No existe en el mundo un sector mas regulado y vigilado por el poder político que las finanzas. Ni un sólo producto financiero puede salir al mercado sin la aprobación de los órganos reguladores, bajo control político. Ningún banco puede vender un producto o aprobar sus cuentas sin la autorización de los bancos centrales. Si miles de personas han sido engañadas con ese producto basura llamado "participaciones preferentes" y si el mundo ha sido inundado con una lluvia intensa de "activos tóxicos" es porque los políticos, cuyo deber era vigilar al sistema para que no cause daños a la economía y al ciudadano, no ha cumplido con su deber.

Los incautos, azuzados por los activistas de la izquierda, culpan ingenuamente a los banqueros de problemas cuyos únicos culpables son los políticos, liberando así de culpa a la clase política, que es la verdadera plaga y la peor pesadilla para el pueblo desde hace milenios.

En tiempos de Zapatero, la hábil propaganda del PSOE consiguió que las protestas sindicales se dirigieran más contra la banca que contra el gobierno socialista, principal culpable del desempleo masivo, la pobreza y la injusticia generalizada.

Que le pregunten a los encarcelados Mario Conde y Javier de la Rosa o al recién dimitido Rodrigo Rato si los que mandan son los banqueros o los políticos. Que se lo pregunten a los cientos de banqueros que han sido destituidos y juzgados en todo el mundo por sus errores en la gestión de la crisis, una crisis que apenas ha provocado juicios de políticos, a pesar de que ellos eran los grandes responsables de los estragos.

La reforma financiera aprobada por el gobierno de Rajoy el viernes 11 de mayo obliga a la banca española a realizar esfuerzos muy dolorosos y costosos para reforzar sus garantías, provisionando miles de millones de euros que tendrán que salir de sus propios beneficios, del bolsillo de sus accionistas o pedirlos prestados al Estado, que los entregará a cambios de intereses altos, cercanos al 10 por ciento, castigando duramente el valor de los bancos y condenando a los accionistas a ejercicios sin beneficios. Si después de ese duro castigo al sistema todavía hay ingenuos que creen que son los banqueros y no los políticos los que mandan, es porque les interesa propagar esa burda mentira, cuyo único fin es preservar de la merecida ira popular a una casta política que es merecedora de desprecio y castigo por sus errores, arbitrariedades, corrupciones y fechorías.

El principal rasgo del Estado actual es la concentración desproporcionada y antidemocrática de poder en manos de los gobernantes y de la clase política en general. Es un fenómeno viejo, quizás tan viejo como la Historia, pero que en el siglo XX alcanzó proporciones desmesuradas y muy peligrosos. El Estado se hizo tan fuerte que aplastó al ciudadano, lo sometió, lo anuló y hasta lo asesinó en masa. Los estados mataron en el siglo XX a mas de cien millones de civiles en todo el mundo, siendo los más asesinos aquellos que concentraron más poder, empezando por la China de Mao, seguida de la URSS de José Stalin y de la Alemania nazi de Adolf Híler.

Pero no fueron esos los únicos países que practicaron el asesinato de civiles y la eliminación étnica y la ingeniería social más cruel en ese siglo XX aterrador, que pasará a la Historia como "el siglo del Estado". Países aparentemente democráticos como Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y otros muchos cometieron crímenes en América Latina, Vietnam, África, Asia y la misma Europa, donde los Balcanes fueron testigos de asesinatos masivos de una crueldad demencial.

Aquel Estado asesino es el mismo que hoy nos gobierna en el siglo XXI. Ha aflojado la presión, pero sigue siendo igualmente poderoso y está dispuesto a resistir las demandas y anhelos del pueblo marginado con sus fuerzas policiales, manteniendo el férreo control del poder. Ese Estado, que ha traicionado la democracia incumpliendo sus normas y dinamitado sus controles y cautelas hasta convertir la democracia en una sucia oligocracia de partidos, afirma ahora que son los banqueros y no los políticos los culpables del drama de un un mundo cada día más injusto, desigual, desprotegido y corrompido.

La mentira del político que sigue los dictados de la banca es tan burda que sólo los descerebrados y abducidos por el poder se la creen ¿Hay algo más ridículo que pensar que los que tienen bajo control las leyes, los ejercidos, la policía, las armas, los servicios de inteligencia y cientos de miles de servidores va a dejarse dominar por una pandilla de banqueros, a los que el Estado podría borrar del mapa sólo aprobando un par de leyes?.

Mucha gente no es capaz de ver que si los desahucios de producen no es porque los banqueros sean implacables e inmisericordes, sino porque los pérfidos políticos han aprobado en los parlamentos leyes que los permiten y que si los créditos bancarios no llegan a las empresas y familias no es porque los bancos los nieguen, sino porque el Estado les exige operaciones de solvencia garantizada y porque los gobiernos acaparan todo el dinero disponible en los bancos para mantener su costosa e inútil maquinaria de poder.

Sin duda, la mentira del "banquero culpable" es la mejor forjada por el poder político, la más eficazmente difundida por la propaganda y la más burda y estúpidamente creída por los ciudadanos abducidos y engañados en estos tiempos de engaño y mafia.

Voto en Blanco

Bankia: "capitalismo de Estado" o nacionalización de las pérdidas
Carlos Ruiz Miguel Periodista Digital 13 Mayo 2012

La crisis financiera de Bankia está revelando algo sorprendente: que existe el capitalismo de Estado. Pero, y esto es lo más interesante, resulta que el "capitalismo de Estado" no es lo que decía la teoría marxista. Si el "capitalismo de Estado" era la nacionalización de los medios de producción, el del siglo XXI consiste en socializar las pérdidas de las entidades financieras. Lo más sorprendente, por cierto, es el discreto silencio de, digamos, la mayoría de los autotitulados liberales ante este fenómeno

I. LA IDEA ORIGINAL DEL CAPITALISMO EN ADAM SMITH
En su obra "Investigacion de la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones" (libro II, capítulo IV) dice Adam Smith que lo que justifica cobrar un interés en un préstamo dinerario es que el prestamista corre un "riesgo grande" de "perder el capital prestado":

no será fuera del caso advertir, que la usura lucrativa y formal, sea expresa ó tacita, que es recibir el que presta el dinero algo mas de la suerte principal, ó cantidad que prestó sin otro titulo que el mutuo expreso o paliado, sin mas causa que el beneficio que hace en socorrer la necesidad del proximo, es una usura ilicita, y reprobada por todos derechos, y la qué es conocida vulgarmente con el nombre general de Usura :
pero la compensatoria, á que con toda propiedad se da el de Interés del dinero, es lícita y permitida, y la que llamamos usura , ó interés mercantil , sobre el principio de que la moneda tiene tambien la calidad de genero comercial como las demas mercaderias de que puede licitamente esperarse ganancia y por consiguiente un interés que se viene á pagar de su producto. Varias causas son las que autorizan los casos permitidos de esta usura , y entre ellas las principales, el ser las personas que prestan y reciben prestado gentes de negocios, acostumbradas á usar de su dinero en traficos gananciosos, y grangerías de qualquiera especie: el lucro cesante, y lo que llaman daño emergente: el trato de aseguracion por razon riesgo grande a que se expone el asegurador: la contingencia de perder el capital prestado

II. LA IDEA MARXISTA DEL "CAPITALISMO DE ESTADO"
La idea de "capitalismo de Estado" apareció en la teoría económica marxista. El marxismo pretendía no sólo acabar con la propiedad privada de los medios de producción, sino también acabar con el Estado, considerado un instrumento al servicio de las clases explotadoras. En este contexto, el proceso hacia el "socialismo", en una primera fase, consistía en abolir la propiedad privada de los medios de producción nacionalizándolos (o, más exactamente, estatalizándolos). Una vez cumplida esa primera fase, supuestamente transitoria, se procedería a abolir el Estado. Algunos consideraron que, habiéndose producido la primera, pero no la segunda fase de este proceso el resultado era la creación de un llamado "capitalismo de Estado".

III. LA CRISIS DE BANKIA, O EL INTENTO DE CONSAGRAR EL "CAPITALISMO DE ESTADO"... Y QUE LOS CONTRIBUYENTES PAGUEN LAS DEUDAS DE LOS BANCOS
La crisis financiera de estos últimos años ha conocido varios y muy diferentes desarrollos.
Pero hay dos casos que resultan paradigmáticos: el de USA y el de Islandia. Y en este contexto hay que entender lo que nos jugamos en el caso de Bankia.

El caso de USA.
Tras la caída del banco "Lehman Brothers" y otros, el gobierno y el parlamento norteamericanos decidieron que para evitar nuevas caídas de bancos había que "rescatarlos". Y eso había que hacerlo con el dinero del Estado. O sea, de los contribuyentes.
O dicho de otro modo: cuando los bancos (privados) se vieron ante el "riesgo grande" de "perder el capital prestado", el gobierno decidió eliminar ese "riesgo" al garantizarles, con dinero de todos los ciudadanos extraído coactivamente mediante impuestos, que no iban a "perder el capital prestado".

Muy diferente fue el caso de Islandia.
Los bancos islandeses habían realizado inversiones que, por causa de la crisis financiera, les llevaron a "perder capital". Al perder capital los que habían a su vez arriesgado su dinero en el banco también perdieron capital. El gobierno islandés, que no se ha considerado responsable de la gestión que han hecho los directivos privados de una entidad privada ha decidido que no tiene por qué "garantizar" el capital "arriesgado" por quien lo depositó en una entidad privada. Ha sido una decisión tomada en referéndum por el pueblo de Islandia que considera que los ciudadanos no tienen por qué pagar las pérdidas sufridas por una entidad privada.

Y ahora nos enfrentamos al caso de Bankia.
Bankia es una entidad financiera que ha tenido que pedir dinero prestado. Los prestamistas exigieron un interés para "asegurar" el "riesgo grande" a que se exponían: "la contingencia de perder el capital prestado". Pusieron intereses más altos porque la contingencia de perder dinero era mayor. Había un riesgo y lo asumieron libremente. Si cobraban iban a ganar mucho. Si no cobraban iban a perder mucho. Esas eran las reglas del juego.
Bankia no tiene dinero para pagar. Los prestamistas, por tanto, están expuestos a "la contingencia de perder el capital prestado".

Y aquí viene lo asombroso. Esos bancos, supuestos paradigmas del capitalismo, que cuando tienen ganancias las reparten sólo entre sus accionistas, cuando tienen pérdidas pretenden que sean asumidas por los contribuyentes y no por los accionistas.
Claro, que para entender este extraño comportamiento conviene tener en cuenta otro dato. Se trata de bancos privados o del Banco Central Europeo, organismo supuestamente independiente pero con contactos con los dirigentes políticos franceses y alemanes. Dirigentes que pretenden que sean los contribuyentes españoles los que pongan su dinero para prestar a Bankia y otras antiguas cajas de ahorro un dinero que inmediatamente el Bankia transferirá a los bancos que le han prestado dinero, especialmente al Banco Central Europeo controlado por franceses y alemanes.

Habrá quien argumente lo contrario, pero permítanme que considere que los ciudadanos españoles tenemos razones de sobra para oponernos a que con el dinero del "Estado" se paguen las pérdidas de esos bancos privados (antiguas cajas) que se han creado para que, cuando tengan beneficios, sólo se repartan (con una pequeña cuota de impuestos) entre sus accionistas.

ADDENDUM(27-VI-2011)
El 27 de junio de 2011 del prestigioso semanario alemán Der Spiegel, Stefan Homburg, director del Instituto de Finanzas Públicas de la Universidad Leibniz de Hannover defiende las mismas ideas que he defendido en este blog.
Este es un extracto de la importante entrevista que le hace Der Spiegel. Reproduzco de la versión inglesa, más accesible para muchos:

In a market economy, even in the case of a plumber whose customers don't pay their bills, it's never a question of getting creditors "involved" (in helping to deal with a bankruptcy). Instead, when push comes to shove, it is creditors, and creditors alone, who have to write off their loans. Only then do they have an incentive to carefully choose who they lend money to. A market economy with no personal liability cannot function. The government bailout initiatives create misdirected incentives that continuously exacerbate the problems on the financial markets.

NOTA:
Este artículo es sustancialmente igual a otro publicado en este blog hace casi un año, el 21 de junio de 2011, titulado "El capitalismo de Estado: que los contribuyentes paguen las pérdidas de los bancos". Sólo he cambiado las referencias que aquel artículo hacía a Grecia por las referencias a Bankia.

Fariseismo del Consejo territorial del PSOE.

Creo que Rubalcaba empieza a pasarse de "listillo" y que va siendo hora de que la Fiscalía General del Estado, ahora responsabilidad del PP, dé un impulso al caso Faisán y se agilice su resolución llegando hasta las últimas consecuencias en cuanto a responsabilidades, tanto políticas como penales. Creo que ya está bien de aguantar lecciones de un colaborador entusiasta de la debacle nacional que, tras perder estrepitosamente en las elecciones generales, se dedica a promover el enfrentamiento con las directrices del Gobierno del PP en las CCAA donde, a base de alianzas mercenarias, sigue manteniendo sus últimos reductos de poder.

Creo que es hora de que a este impostor y demagogo cínico se le callen con los argumentos aplastantes de su paso por los Gobiernos de Zapatero y su complicidad en la toma de decisiones que han llevado a España a la ruina. Porque lo que es inadmisible es que este sujeto de trayectoria sombría y actitudes totalitarias, se presente ahora como el censor de una política anti crisis, que si peca de algo es de ser bastante timorata y nada liberal. Hay que tener desvergüenza para achacar en cara al PP el aumento del paro en los escasos cuatro meses de gobierno y culparle del empeoramiento de la economía, que solo hace sino seguir la pendiente suicida a la que le empujaron a España Zapatero, su Gobierno y el PSOE .

Hace falta tener un cinismo extremo para decir que el PP "ha estropeado lo que funcionaba bien, como la sanidad y la educación". En cuanto a la sanidad, se olvida sin ningún pudor que una de las herencias recibidas fue la de los impagos al sector farmacéutico, las listas de espera, el descontrol de los gastos hospitalarios con la sanidad "universal" en el sentido estricto de la palabra, todo con una deuda global de unos 16.000 millones de euros que ha llevado a unos recortes ineludibles, con cierres incluso de instalaciones hospitalarias. Y en cuanto a la educación, lo que menos se puede calificar es de que "iba bien", cuando España tiene el vergonzoso record del mayor fracaso escolar y de la falta de prestigio de nuestra enseñanza universitaria, en la que ninguna de ellas figura entre las 200 mejores del mundo.

Por otro lado, Rubalcaba se queja de la "omnipotencia" y el "ejercicio caótico del poder". Para este singular desmemoriado, nunca ha existido la etapa de Gobierno de Zapatero cuando se favoreció y se colaboró en hacer el infame "cordón sanitario" contra el PP, o cuando se impuso, con la ayuda de sus fieles del Tribunal Constitucional, estatutos tan inconstitucionales como del de Cataluña, o cuando se aprobaron las leyes de La Memoria Histórica o la de la Ampliación de la Ley del Aborto. Y en cuanto a caos en el poder, basta recordar la negación partidista y miserable de la crisis, la demagogia de decisiones como el cheque bebé, el regalo de los 400 euros en el IRPF que posteriormente tuvieron que ser devueltos con creces, la eliminación del techo del gasto de las CCAA, el caos del sistema bancario y la pasividad del Banco de España gobernado por un socialista acérrimo, y un largo etcétera de actuaciones caóticas.

Creo que Rubalcaba y sus "barones territoriales" en vez de cotorrear y hacer declaraciones tan falaces, deberían pensar en el desprecio de todos los españoles manifestado en los resultados electorales del pasado 20N. Pero pedir al PSOE y a sus líderes un poco de responsabilidad y que, al menos, no estorben con sus soflamas, su sectarismo y su demagogia, es pedir demasiado. No se puede esperar otra cosa de un partido que se prestó a una actitud tan anti democrática en un intento de aniquilar a su oponente político, el PP. Lo triste es que aún algunos del PP sigan con un complejo de inferioridad, cuando cualquier comparación de actitud,aptitud, responsabilidad y de lealtad, no admite discusión y deja al PSOE y sus dirigentes en el fango de la falta de credibilidad y de sinceridad.

Lo que propone Rubalcaba y su equipo de despilfarradores confirmados del Consejo Territorial, es seguir con una política de ajustes mínimos y de incremento del gasto. Claro que no hablan de dónde van a sacar el dinero para acometer ese gasto y mucho me temo que el sistema sea el mismo que ya usaron, dejar de pagar a los acreedores acumulando facturas en los cajones y ocultar la deuda mediante la manipulación de los resultados del ejercicio. Nada nuevo y cuyo resultado desgraciadamente estamos y seguiremos padeciendo por años.

Espero una respuesta contundente del Gobierno y del PP para desenmascarar a estos miserables.

La increíble y triste historia del 15-M menguante
Luis del Pino Libertad Digital 13 Mayo 2012

Editorial del programa Sin Complejos del domingo 13/5/2012

Este fin de semana se iniciaba la conmemoración del aniversario de las movilizaciones del 15-M, enormemente publicitada en las redes sociales y en los medios de comunicación afines.

Esa conmemoración se había visto precedida por un calentamiento en torno a los recortes educativos, con convocatoria de protestas incluida. Sin embargo, las cosas no han salido como esperaban los organizadores: el pasado jueves, solo unos pocos centenares de personas se dieron cita en Madrid para clamar contra esos recortes en educación. Y ayer, en el inicio del aniversario del 15-M, tan solo unas decenas de miles de personas, menos que hace un año, acudieron al llamamiento a tomar las plazas.

En Madrid, el número de manifestantes que secundó la consigna de movilizarse no superó los 25.000: suficiente para llenar la Puerta del Sol, pero menos incluso que hace doce meses, cuando dio comienzo lo que parecía que iba a ser un prometedor movimiento ciudadano.

Y la inmensa mayoría de los que ayer se manifestaron en la Puerta del Sol se disolvió sin más problemas en cuanto acabó el tiempo que la Delegación del Gobierno había fijado para la concentración. Un reducido contingente de unos pocos cientos de personas decidió permanecer en asamblea más allá del horario autorizado, pero ni siquiera consiguieron ponerse de acuerdo sobre si desafiar la prohibición de acampar.

A las cinco menos cuarto de la mañana, cuando las furgonetas de los antidisturbios han hecho acto de presencia en la Puerta del Sol para desalojar la plaza, había casi menos manifestantes que policías, con lo cual no le ha costado mucho a la fuerza pública desalojar a los escasos aspirantes a revolucionario que estaban preguntándose si plantar su tienda de campaña.

En resumen: un nuevo fiasco más de quienes aspiraban a liderar en la calle el descontento popular y que solo consiguen convocar protestas que en lugar de ir más, cada vez van a menos. Más que en vanguardia revolucionaria, han derivado en grupúsculo chocante y folclórico.

El malestar social en nuestro país es evidente, a pesar de lo cual los del 15-M son solo cuatro gatos mal contados, camino de convertirse en solo tres. Lo cual tiene delito: que en un país que marcha hacia los seis millones de parados, solo logren reunir a unos pocos miles de personas en las manifestaciones de protesta, indica que existe una desconexión absoluta entre lo que ellos plantean y las opiniones de los más afectados por la crisis.

O sea, que esos que les dicen a los políticos lo de "no nos representan" resulta que no tienen ni idea de cómo movilizar el hartazgo de la sociedad. Así que ellos sí que "no representan" a nadie.

¿Se han preguntado los organizadores del 15-M qué es lo que está fallando, por qué no consiguen movilizar a la muchísima gente que está sufriendo el impacto de una crisis económica brutal?

¿Por qué los parados no acuden en masa al llamamiento del 15-M? ¿Dónde están todos esos jubilados que no llegan a fin de mes? ¿Por qué se quedan en su casa los afectados por los recortes, o los estafados por las preferentes, o los amenazados de desahucio, o las personas que han visto cómo su sueldo se reducía a lo largo de los últimos meses?

Alguien en el 15-M debería darse de cuenta de que quizá lo que pasa es que la gente no es tonta. Y no le gusta que la utilicen. Quienes dirigen el 15-M desde sus decimonónicas asambleas de barrio y sus gastadas consignas de revolucionario cañí deberían entender que lo que un parado espera es que alguien se preocupe de su problema, no que trate de utilizarlo para defender todo tipo de causas que al parado le importan una higa. Y que lo que un jubilado espera es que alguien escuche sus cuitas, no que se aproveche de él para propugnar, por ejemplo, la escuela laica.

Lo que el 15-M debería entender, en definitiva, es que su visión sectaria de los problemas les ha hecho perder contacto con la realidad: si se dedican a mezclar la protesta por la situación económica y política con ataques a la Iglesia católica, con campañas en pro del lenguaje no sexista, con exaltaciones del laicismo, con descalificaciones de la enseñanza privada o con delirantes argumentos contra el liberalismo económico, no solo alejan de las protestas a una inmensa mayoría de los candidatos a llenarlas, sino que demuestran también que su visión de los problemas es tan parcial e infantil, que jamás podrán proponer soluciones que funcionen.

Para hablar con un lenguaje alejado de los problemas de la gente y para tratar de manipular a las personas ya tenemos a los políticos. No nos hace falta que venga nadie más. Por eso el 15-M está muerto. Murió de sectarismo, después de confundir la revolución con su escenografía y su ombligo con el centro del mundo.

Para que un movimiento de protesta en la calle tenga éxito, deberá actuar, en primer lugar, con honestidad, y dedicarse a servir de altavoz de los problemas reales de la gente.

Servir a la gente, en lugar de servirse de ella. Resulta sencillo, ¿verdad? Y, sin embargo, ¡con qué facilidad lo olvidan algunos!

Pero en el pecado llevan la penitencia. Podía haber sido y no fue. Una pena.

El Gobierno estudia intervenir Asturias por su 'preocupante' situación política
Hacienda encarga a la Abogacía del Estado un informe sobre la posible tutela de las cuentas de esta comunidad autónoma
Europa Press www.lavozlibre.com  13 Mayo 2012

Madrid.- El Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas ha encargado a la Abogacía del Estado y a la Intervención General que estudie la posible tutela de las cuentas de Asturias, ante la "preocupación especial" a que el Gobierno regional en funciones no pueda alcanzar el objetivo de déficit público del 1,5% del PIB este año.

"La situación política de Asturias no puede garantizar la adopción de medidas para el cumplimiento del objetivo de estabilidad", indica el Ministerio en un comunicado en el que se informa de que este sábado, el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, ha presidido una reunión de su departamento en la que se ha analizado el Plan Económico Financiero de cada comunidad de cara al próximo Consejo de Política Fiscal y Financiera que se celebrará el próximo 17 de mayo.

La nueva Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria exige la aprobación del Plan Económico Financiero de cada región y, en caso contrario, la aplicación de las medidas correctivas y coercitivas contenidas en la misma, y "en último extremo", la tutela de las cuentas de la región por la Administración del Estado.

En este sentido, Hacienda explica que dentro de los planes presentados "preocupa especialmente" el de Asturias porque "el Gobierno en funciones impide que el mismo adopte compromisos en materia de ingresos y gastos que garanticen el cumplimiento de los objetivos de estabilidad presupuestaria".

Por tanto, la Intervención General del Estado deberá estudiar las consecuencias de una posible no aprobación del plan económico de Asturias, incide el departamento encabezado por Montoro. Hacienda ultima durante este fin de semana la negociación con las regiones para "precisar" los contenidos de los planes económicos.

En algunos casos, ha solicitado "precisiones" respecto a la aplicación de las nuevas medidas de ajuste en educación y sanidad. Estos planes se publicarán y se debatirán, así como será aprobados o rechazados por todas las comunidades, en el Consejo de Política Fiscal y Financiera de este jueves.

AYUNTAMIENTOS
En cuanto al plan de pago a proveedores de los ayuntamientos, Hacienda ha rechazado los planes de ajustes de las corporaciones que no han podido aprobarlos en sus respectivos plenos. De esta forma, el Gobierno retendrá la participación en ingresos del Estado las cuantías para garantizar la devolución del importe prestado para poner al día el pago a proveedores.

Lecciones del 15-M
Editorial www.gaceta.es 13 Mayo 2012

Hace un año, el movimiento del 15-M supuso un cierto aire fresco en la caótica situación política de la agonía del zapaterismo. En realidad, fue una especie de espejo en el que muchos ciudadanos proyectaron sus decepciones y descontento frente a una democracia anquilosada y paralizada por la corrupción y los excesos de la partitocracia. El movimiento, como tal, fue pronto víctima de sus divisiones y de los diversos intentos de manipulación, tanto de la izquierda como del entonces ministro Rubalcaba. Tras comprobar que es más fácil criticar que encontrar soluciones, y con más gana que pena, cada cual volvió por donde solía.

Se acerca el aniversario y hay quienes se empeñan en repetir lo irrepetible, entre otras cosas porque la situación es otra. Sigue la crisis económica, sin duda, y con ella un sinfín de problemas, pero en lugar de un país a la deriva tenemos un Gobierno de amplia y limpia mayoría electoral que intenta enderezar una situación que no podía gustar a nadie. Por eso, quienes intenten repetir lo irrepetible lo que harán, en realidad, es tratar de crearle problemas al nuevo Ejecutivo, como si fueran pocos los que ha debido afrontar, y como si los culpables de tanto disparate pudieran empezar a oficiar de víctimas.
La democracia no es perfecta, pero es lo mejor que tenemos y, pese a todo, preferible a los imposibles y las evasivas. Los intereses creados de quienes juegan a creerse líderes salvadores tratarán de enervar de nuevo una protesta popular y se mezclarán con los provocadores y los oportunistas. Pero en este año han hablado las urnas, se han hecho reformas valientes, y los ciudadanos ya no están para jerigonzas.

El Gobierno anterior jugó a mantener ese poder callejero, pero este tiene las ideas claras, y ya ha anunciado que no se puede consentir la ocupación indefinida de un espacio de todos por capricho de quienes buscan notoriedad o jaleo. La imagen de una Puerta del Sol convertida en una especie de jaima, en caricatura de los movimientos de protesta del Norte de África, no ha hecho precisamente mucho por la deteriorada imagen exterior de España, en un momento en que está en juego el que merezcamos alguna confianza. Hay quienes preferirían una España completamente hundida, un deterioro de la convivencia y toda clase de disturbios, pero no es menos obvio que esos deseos apenas significan nada en una sociedad madura, que comprende lo que está pasando, que ha decidido pelear valientemente por salir adelante y que sabe que no tiene nada que esperar de quienes le prometan milagros.

Es de esperar que los nostálgicos de un momento más bien triste y símbolo de impotencia no se empeñen en lo absurdo, en la violencia y en el desacato, en el desprecio a la democracia que, con todos sus defectos, es mucho más representativa y más fuerte que todos los 15-M. Sólo gentes muy desnortadas pueden desear que prenda de nuevo una mecha sin apenas sentido, que se repita como farsa lo que una vez tuvo algo de certera manifestación del descontento legítimo, y que ha servido de reflexión a unos y a otros, pero que, ciertamente, no fue capaz de lograr el bálsamo de Fierabrás. Hay derecho a soñar y, por supuesto, a protestar. en el marco legítimo de la libertad de expresión, pero sin olvidarse de trabajar y profundizar en la más cierta verdad política: no hay nada que esperar de los Gobiernos salvo el que no se burlen de la democracia, apliquen la ley y sepan confiar en los ciudadanos, que son los que, con imaginación y esfuerzo, sacan cada día sus familias y nuestro país adelante.

******************* Sección "bilingüe" ***********************



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