AGLI Recortes de Prensa   Viernes 6 Julio 2012

Duros ajustes y reformas y emergencia financiera
Pablo Sebastián www.republica.com  6 Julio 2012

Estamos viviendo momentos de alarma y alta tensión financiera y social, por el nuevo ataque de los mercados a la deuda española y ante el anuncio por el Gobierno de duras medidas de ajuste social que incluirán reformas de la Administración para evitar dulicidades y cierre de empresas públicas, subida de la edad de jubilación, bajada de la tasa de desempleo a 15 meses, reducción de empresas y cargos públicos y otros ajustes fiscales como la subida del IVA y más reformas, que van provocar nuevas y duras tensiones económicas y sociales. Medidas con las que el Ejecutivo del PP pretende transmitir a la UE y a países como Alemania (o Finalndia y Holanda) que España mantiene sus objetivos de déficit y cumple sus compromisos a ver si con ello el BCE se anima a comprar deuda española, para evitar que el anunciado rescate de la banca española (recalentado ayer con la imputación de la cúpula de Bankia) se extienda al rescate general de la deuda del Estado ante la gravedad de los acontecimientos. Aunque nos temmemos que la UE prefiera el rescate de España para controlarla en vez de mas ayudas del BCE.

España ha regresado a la zona de emergencia financiera con la vuelta de la prima de riesgo en los 563 puntos, tipos de interés al 7% (ayer España pagó bonos a 10 años a 6,50 %), nuevas caídas de la Bolsa, lo que nos lleva a la situación de alta tensión y pánico que ya vivimos en la víspera de la cumbre del Eurogrupo de la UE, cuyas medidas en favor del rescate directo de la banca española y de futuras ayudas a la financiación del Estado, no han servido para nada. Ni siquiera sirvió la bajada ayer de los tipos de interés del BCE al 0,75 %.

En estas graves circunstancias de los ajustes del gasto público y social -que se añaden a los implementados en la redacción de los Presupuestos del 2012-, cabe preguntarse si el Gobierno sabe hacia dónde va, o si va improvisando y dando “palos de ciego” a ver si da con la tecla mágica que nos permita un tiempo neutro o de sosiego, antes de entrar en el incierto verano financiero en el que este país podría acabar solicitando el rescate general ante las instancias de la UE, lo que tampoco habría que descartar.

La gravedad de la situación está provocando a la vez un deterioro de la vida política española, por ausencia de Rajoy y su Gobierno del Parlamento -se esperan grandes anuncios el próximo día 11 de julio-, y la falta de acuerdos con los primeros partidos de la oposición. Lo que hace que el Ejecutivo se dedique a Gobernar por decreto ante la falta de acuerdos con los primeros partidos de la oposición, que tampoco parecen estar a la altura de la situación: los nacionalistas culpando de la crisis y de sus errores a España; y el PSOE aparentando apoyos simbólicos al Gobierno pero a la vez defendiendo su “coto electoral” y base social, con duras críticas a los ajustes sociales que se acercan y que nos podrían traer nuevas y sonadas protestas sociales.

Una revuelta que hasta ahora parecía imposible ante el ambiente de “resignación” ciudadana -que Rajoy agradeció hace poco en Sevilla- pero que podría convertirse en indignación general una vez que millones de familias españolas, se encuentran al borde de agotar sus ahorros y empiezan a vivir al borde de su capacidad y posibilidades de subsistencia.

La buena práctica democrática, en las actuales circunstancias y la necesidad de una política ordenada y puntual de comunicación del Gobierno -se habla de la posible incorporación al Ejecutivo de Rajoy y al PP de los ex ministros de Aznar, Piqué y Arenas, para cubrir este déficit de comunicación- constituyen elementos claves de la situación general que vivirá en los próximos días momentos de especial interés por cuanto el próximo lunes 9 España deberá anunciar la cantidad de dinero que pide a la UE para el rescate de sus bancos y cuyo tope máximo es de 100.000 millones euros, mientras que el miércoles 11 se espera que Mariano Rajoy anuncie en el Parlamento el nuevo paquete de ajustes, reformas y medidas con el que piensa cumplir sus objetivos de déficit que alguna fuente ha calculado en cerca de 30.000 millones de euros.

Ajustes que podrán ser bien recibidos en la UE, porque en ellos se incluyen varias de las exigencias de la Comisión Europea y FMI para el rescate bancario -a pesar que el Gobierno insiste en que no hay condiciones políticas y económicas, lo que no es cierto-, pero que no van a impresionar a los mercados porque este sector solo se guía por la cuenta de resultados de cada día, y sabe que la deuda española (pública y privada) es inmensa, que estamos en la zona más dura de la recesión y que los ajustes del gobierno llevan el virus de la tensión social y de una menor recaudación de fondos del Estado si cae la actividad empresarial y sube el paro y todo su gasto social. El que Gobierno pretende paliar bajando la tasa de la cobertura de desempleo.

No obstante, el Gobierno pretende con estos ajustes decir a la UE que España cumple y espera en contrapartida ayudas inmediatas del BCE en compra de deuda y adelanto de ayudas a la banca. Pero de la misma manera que a los mercados no le impresionan estas medidas de efectos a medio plazo, no sabemos si la UE si va a reaccionar acelerando la compra de deuda, o si al contrario va a empujar a España a solicitar un rescate general de su deuda lo que sería un gran fracaso político y un desastre nacional. Un escenario muy duro para el que haría falta que el Gobierno tuviera previsto con su correspondiente “Plan B”. Aunque mucho nos tememos que esa situación no la contempla el optimismo voluntarista en el que se ha instalado Rajoy, convencido quizás de su capacidad para presionar a la UE, como lo hicieron él y Monti en la pasada cumbre europea con el argumento de que es el euro el que peligra si España e Italia caen. Una apuesta arriesgada que tiene una posible respuesta: España no caerá porque la vamos a intervenir de una vez por todas y de verdad.

Las autonomías no se creen las amenazas del Gobierno
EDITORIAL Libertad Digital 6 Julio 2012

El Gobierno no oculta su nerviosismo acerca del más que probable incumplimiento de las comunidades autónomas en sus compromisos de déficit para el presente ejercicio. El último miembro del ejecutivo en pronunciarse sobre este grave asunto ha sido la vicepresidenta Sáez de Santamaría, que ayer mostraba su decepción por la excesiva lentitud de las autonomías en sus procesos de ajuste presupuestario.

No está el Gobierno precisamente en disposición de ofrecerse como ejemplo a las comunidades autónomas, teniendo en cuenta que prácticamente ha cubierto el déficit previsto para todo el ejercicio a seis meses de su finalización, pero es cierto que el margen para reducir gastos en el entramado autonómico es, por su tendencia al despilfarro estructural, mucho mayor que en el Gobierno de la nación.

Lo más enervante de esta resistencia de la casta autonómica a reducir sus abultados presupuestos es que el esfuerzo que se le está pidiendo no es, ni mucho menos, exagerado. Se trata simplemente de ajustar sus gastos al esquema previo a la crisis económica, pues resulta que desde 2007 el gasto público autonómico, por escandaloso que resulte, no ha hecho sino aumentar notablemente.

El Gobierno afirma estar presionando a los ejecutivos autonómicos a través del Ministerio de Hacienda y periódicamente amenaza con llevar a cabo las medidas contempladas en la Ley de Estabilidad Presupuestaria, que podrían derivar en la intervención de las comunidades recalcitrantes que no sean capaces de cumplir con los compromisos adquiridos. Bien, está por ver que el Gobierno de Rajoy ordene una acción de ese tipo, en especial en comunidades gobernadas por socialistas y nacionalistas, pero si Gobierno central y autonomías son incapaces de moderar sus dispendios actuales, lo cierto es que entonces serán otros organismos supranacionales los que adopten ese tipo decisiones, con grave perjuicio para todos los ciudadanos.

La reducción del gasto público en España no es una opción sino un imperativo para la supervivencia. El Gobierno, responsable de la economía nacional, tiene la obligación de hacer los recortes necesarios en sus presupuestos y de forzar a las comunidades autónomas, artífices de los mayores despilfarros, a que cumplan de una vez su parte del trato, reduciendo de inmediato partidas de gasto, personal contratado y organismos de todo tipo, porque ni los españoles podemos mantener este Estado autonómico ni los europeos financiarlo.

Está por ver si el Gobierno, como afirma, tomará algún día las decisiones drásticas que ya está retrasando demasiado en el caso de ciertas comunidades, o bien se va a limitar a anunciar indefinidamente esas medidas sobre las que nadie en España, salvo la casta autonómica, emitiría la menor queja.

Afinidades electivas, recortes selectivos
Roberto L. Blanco Valdés La Voz 6 Julio 2012

El concepto de afinidades electivas, procedente del campo de la química, sirvió a Goethe para titular, en 1809, la célebre novela en la que el gran pensador alemán ilustraba los impulsos enigmáticos que -al igual que esos cuerpos naturales que se combinan de modo misterioso- llevan a varias personas a alterar sus previas relaciones amorosas tras pasar un tiempo juntas.

Esa idea de las afinidades permite entender también la actuación de los políticos, quienes, como bien ha explicado la politología americana, presentan entre ellos, al margen de su militancia partidista, más intereses corporativos en común -sobre todo a medida que aumenta su poder- que los que tiene cada uno con sus electorados respectivos.

Son, de hecho, tales afinidades las que explican que los mismos políticos que se niegan en redondo a «cortar por lo insano», como con razón planteaba el editor de este diario hace solo una semana, estén dispuestos a exigir, con total tranquilidad, y de forma reiterada, sacrificios a una población que contempla con estupor que unos debamos asumir tantos recortes y otros tan pocos o ninguno.

Recortes que, debidos a la afinidad particular entre políticos, son en efecto selectivos, pues a quienes, más allá de diferencias ideológicas, muestran desde hace años no estar dispuestos a introducir reformas susceptibles de afectar a sus intereses como clase, no les tiembla la mano, sin embargo, cuando impulsan reformas generales.

Y así, soportamos el escándalo de que al tiempo que no se reduce radicalmente el disparatado número de nuestros ayuntamientos, ni se suprimen unas diputaciones prescindibles, ni se ajusta el número de políticos y altos cargos a las verdaderas necesidades del país, ni se hace nada sustancial para poner fin a esa cultura del despilfarro en gastos suntuarios que practican todos los Dívar que pululan por las altas esferas del poder, se afecta, sin pensarlo dos veces, a las prestaciones en farmacia o sanidad o al empleo de decenas de miles de personas que, como ahora se plantea, deben quedarse en la calle para que el país pueda salir de su agujero.

No caeré yo en la fácil demagogia de negar que ciertos ajustes que afectan a la sociedad se han convertido ya en indispensables, tras tantos años de sufrir la irresponsabilidad de una clase política que actuaba como si viviéramos en Jauja. Pero que se insista una y otra vez en que hay que reformarlo todo... salvo, ¡cosa curiosa!, lo que atañe a los intereses corporativos de quienes viven de dedicarse a la política es el mejor modo de que, incluso quienes estarían dispuestos a aceptar de buen grado unos recortes sociales que entienden necesarios, se rebelen contra la injusticia que supone sacar tanto de un saco para seguir metiéndolo en el otro a manos llenas.

Son necesarios más ajustes
El Editorial La Razón 6 Julio 2012

A pesar de la histórica rebaja de los tipos de interés en 0,25 puntos acordada por el Banco Central Europeo, los mercados financieros no se dieron ayer por aludidos y reaccionaron con desconfianza. En nuestro país, la Bolsa perdió casi un 3% y la prima de riesgo volvió a niveles superiores a los 535 puntos. El hecho de que el Tesoro colocara 3.000 millones de deuda al 6,4% a diez años pone de manifiesto que la financiación sigue por encima de lo deseable y aun de lo sostenible a medio plazo. Dicho en pocas palabras, ha rebrotado la inquietud entre los inversores y se ha disuelto el efecto sedante que tuvo la última cumbre de Bruselas. Es verdad que el Gobierno de Rajoy está llevando a cabo un exigente programa de reformas que le ha proporcionado credibilidad ante los socios comunitarios.

Sin embargo, no parece que la seriedad y responsabilidad de las medidas adoptadas, por más que algunas sean dolorosas, sean valoradas en su justa medida por los mercados. El castigo que sufre la deuda soberana o la caída de algunas cotizaciones bursátiles no responden a la realidad objetiva, sino más bien a una difusa desconfianza sobre el futuro. O dicho de otra forma, persisten las dudas sobre la capacidad española de reducir el déficit fiscal al 5,3% comprometido con Bruselas. Y contra esa sospecha no caben retóricas, sólo hechos concretos.

A nadie se le oculta que para lograr el objetivo de déficit de este año no basta con los ajustes y ahorros ya realizados. Lamentablemente, los ingresos y la recaudación del Estado han descendido más de lo previsto, en especial la del IVA y la del Impuesto de Sociedades. Si a ello se le añaden unas previsiones de crecimiento negativo del PIB, la conclusión no puede ser otra que ésta: son necesarios nuevos esfuerzos para cumplir con el compromiso fiscal. A eso, precisamente, aludió ayer la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría en el campus FAES, al anunciar que las autonomías deberán hacer nuevos recortes en su burocracia y en su denso entramado de empresas públicas.

La actitud de algunos gobernantes regionales es de una frivolidad desoladora y de una demagogia suicida. No están a la altura de la dramática encrucijada ni se aperciben de lo mucho que se juegan los ciudadanos en el envite. Por eso, le corresponde al Gobierno de la nación asumir la tarea, por más ingrata que sea, de legislar nuevas medidas de obligado cumplimiento. Iniciativas que permitan un ahorro adicional de 10.000 millones este año y de 30.000 en 2013, tales como la subida de impuestos, la congelación de pensiones, la supresión de una paga extra a los funcionarios, la reducción en la prestación por desempleo, la creación de una central de compras única para toda la Administración y el reajuste de plantillas públicas, entre otras. Son medidas duras y amargas para los afectados, pero no queda otra salida.

Estado de Emergencia en el País de Nunca Jamás
Pascual Tamburri www.elsemanaldigital.com 6 Julio 2012

Los políticos hacen soñar a sus clientes con un futuro mejor, ajeno a todos los errores del pasado. Y es que para los políticos de este sistema el pasado no existe.

Ha vuelto la moda, siempre popular y populista, de invocar los grandes consensos como si sólo de ellos pudiesen salir las grandes soluciones para los grandes problemas. Qué duda cabe de que España tiene grandes, enormes problemas, de los cuales muchos no son económicos. Y qué duda cabe de que la división entre los españoles y la guerra abierta entre sus políticos en nada beneficia a la solución de esos problemas. Pero queda por ver en qué modo esos consensos son posibles en democracia, al menos en una democracia como la nuestra.

Suelen invocarse, en debates como éste y en momentos difíciles, los consensos que dicen nuestros políticos que lograron en la Transición. En La Moncloa, Adolfo Suárez cedió ante la izquierda política y sindical en temas esenciales a cambio de una relativa paz social. ¿Fue un acierto? Desde luego la Transición se hizo, pero el contenido de aquel consenso, nacido como concesión temporal, quedó reflejado en Leyes Orgánicas y en la Constitución, de modo que las concesiones se hicieron permanentes y el precio de la paz, o de su simulacro, quizá demasiado alto.

Una democracia moderna no es el País de Nunca Jamás. Se basa, sencillamente, en ofrecer a los ciudadanos distintas soluciones, y el voto libre de la gente determina qué se hará. El sistema, por supuesto, es imperfecto, pero si queremos vivir en democracia ese principio es irrenunciable. En consecuencia, no es posible institucionalizar el consenso, porque éste implica el fin de la elección y por tanto de la democracia. Es un bonito deseo, seguramente a menudo necesario, pero no es un deseo estrictamente democrático. En democracia, ha de gobernar quien ganó y con el programa con el que lo hizo, no con buenos e ilusos deseos de hadas.

Decía el otro día, a la pregunta de un amigo, que "salvo en un estado de emergencia, cuyo reconocimiento además depende de la propia clase política", la actual Constitución no es el marco más adecuado para llegar a un consenso político, puesto que todo el sistema, en tanto en cuanto es democrático, se basa en la contraposición y no en el consenso. Efectivamente, pueden existir unos estados de anormalidad constitucional en los que el normal funcionamiento de las instituciones democráticas haya de suspenderse, y en los que, ante grandes crisis nacionales, hayan de tomarse decisiones o de autoridad o por consenso entre las grandes fuerzas. Toca a nuestros líderes políticos decidir, justo ahora, si este estado de descomposición nacional ha de solucionarse asumiendo poderes de emergencia, suspendiendo autonomías regionales o incluso apelando a los estados de alarma y demás, que tienen perfecta cabida en la Constitución. Seguro que con buenas intenciones y felices sueños de un amanecer venturoso no llegamos demasiado lejos, y si algunos no entienden la diferencia entre democracia y consenso quizá es que de niños Peter Pan no fue generoso con ellos (y ellas) .

En cualquier caso, las crisis no se solucionan con buenas intenciones. Podemos discutir si esta crisis cabe en las actuales instituciones (de las que tan poco se fía la gente) o si para salir de ella es preciso apelar a nuevos y diferentes sistemas, corrigiendo a la vez lo que en las instituciones (y la clase política) se ha demostrado que no funciona. Pero lo que no podemos hacer, de ningún modo, es saltarnos las instituciones y decir a la vez que son ellas las que nos están salvando. Porque eso no se lo creen ni los niños, y si insisten en vendernos un producto tan averiado tendremos que llamar al Capitán Garfio para que nos saque de ésta. Y de todas las demás.

Función pública
José María Marco La Razón 6 Julio 2012

Al final de su vida, tal vez porque para entonces no podía hablar de política, Ortega escribió algunos de sus trabajos más serios. Entre éstos se encuentran sus reflexiones sobre Goethe, al que Ortega admiraba por su dimensión intelectual y europea. Esta admiración no le impidió expresar algunas reticencias acerca de la actitud de Goethe en un periodo de su vida, en particular en los años pasados en la corte de Weimar. El escritor, dice Ortega, aceptó entonces la protección del príncipe, se olvidó de cualquier riesgo vital y sucumbió a la tentación de creer que la seguridad total que el príncipe le garantizaba le iba a proporcionar algo parecido a la felicidad.

Lo que ocurrió fue algo muy distinto. Goethe, dice Ortega, se blindó frente a la vida (esta metáfora no es orteguiana) y al apartar cualquier riesgo, empezó a vivir una vida estéril. Así es como se acaba abandonando cualquier ambición, cualquier posible autenticidad y se sella un destino en el que las posibilidades propias quedan abandonadas para siempre. Goethe se convirtió en una especie de coleóptero, un ser encerrado en un caparazón que le aislaba, le protegía… y acabó sumiéndolo en la desdicha, o por lo menos en un aburrimiento equivalente, al cabo, a la más triste infelicidad.

En nuestras sociedades, la existencia de Goethe en Weimar suscitaría, de ser conocida, bastantes envidias. Se comprende esta actitud en tiempos de crisis como los actuales, pero la verdad es que siempre ha sido así. A mucha gente, en nuestro país y en muchos otros vecinos, le gusta la idea de tener un trabajo fijo y garantizado para siempre, con independencia de las circunstancias y de las necesidades del momento. Hay otros países europeos, por ejemplo los países nórdicos, en los que la situación es distinta. Existe el funcionariado para los puestos delicados o de confianza, pero el resto de los empleados públicos no tiene ningún privilegio con respecto a las demás personas que trabajan para ganarse la vida. Saben que su continuidad en el empleo que ocupan depende de muchas cosas, entre ellas de su rendimiento y de las necesidades de la sociedad. El puesto de trabajo, lo que ganan, el esfuerzo y la realidad no están disociados.

Está claro que el actual modelo de función pública es, como tantas otras cosas que hemos conocido hasta aquí, insostenible. El debate se está abriendo en todas partes, y se barajan, como es lógico, argumentos económicos y políticos. No estaría de más que también se tuviera en cuenta esta otra dimensión, existencial y ética, que pone el acento en la vitalidad, en la creatividad, en la voluntad de asumir riesgos. Los españoles presumimos de autenticidad y de vitalismo. Ésta es una buena oportunidad para demostrarlo.

Las niñas políticas de Zapatero
Vicente A. C. M. Periodista Digital 6 Julio 2012

Para irse “temporalmente” de la política, la Sra. Pajin, como otras camaradas suyas del PSOE nos han costado un riñón y parte del otro en generosas donaciones a organismos internacionales. En concreto el que la Sra. Pajin se vaya a Washington nos sale por la pequeñez de 59 millones de euros, unos diez mil millones de las antiguas pesetas. Y otro tanto nos ha costado colocar en un puestecito a la ex Ministra Sra. Aido. Pero claro, es que las “niñas” políticas de Zapatero, no podían quedarse abandonadas a su suerte, mejor dicho, desgracia de verse arrinconadas por su oposición descarada a Rubalcaba y apoyo incondicional a Chacón. Ni Roma ni Rubalcaba pagan traidores, pero Zapatero supo sembrar de millones de euros a organizaciones varias que ahora devuelven los favores en forma de contratos de lujo.

Y es que no es la primera vez, ni será la última, en la que esta casta corrupta se proteja y proteja a sus cachorros más destacados y con más futuro que perpetuarán a su especie. De hecho, la Sra. Pajin dice además aquello que de que “es un trabajo que le han ofrecido” y que ha sido siempre el sueño de su vida y tener la oportunidad de seguir¿? cooperando en la salud de los más desfavorecidos. Hace falta tener la cara de cemento armado y un cinismo como solo se tiene de la escuela de políticos como el mismo Zapatero. Pero sobre todo, hace falta tener una falta de sensibilidad extrema para querer convencer que han sido los propios valores personales y profesionales los que han sido determinantes para que esas organizaciones internacionales se hayan fijado en sus candidaturas para esos puestos, alguno de ellos rechazados públicamente por sus dirigentes y aceptado finalmente en un cargo de nula responsabilidad.

Pero no son el único ejemplo del puente de plata que han sabido diseñar sus jefes para premiar su lealtad. El caso de la vice Fernández de la Vega, desde sus inicios ha sido agraciada con el dedo de la designación, comenzando por su acceso a la judicatura, su cargo como segunda autoridad del Estado y su retiro de oro en el Consejo de Estado, acompañando a su benefactor Zapatero. Para que luego digan que para el PSOE la familia no es lo primero ¿verdad Sr. Chaves? Hoy por tí, mañana por mí o por el que sea de la cuerda,. ¡Faltaría más! Lo mejor ha sido que el Tribunal Supreo le haya calificado de "intolerante" y de falta de democracia por no aceptar las críticas políticas. Y es que el orgullo y la prepotencia suelen ser algo habitual en quien se cree con derecho a todo por haber desempeñado un alto cargo.

Así pues, se nos marcha a los USA la Sra. Pajin a acometer nuevas e ilusionantes tareas muy bien remuneradas, dejando en la estacada a sus camaradas alicantinos , a sus electores y a sus compañeros de Parlamento, que hasta alguno de ellos seguro que le echa de menos. Hay que ver cómo se porta con algunos el destino. Aunque ya se sabe que quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija. Pajin ha sabido desde muy jovencita hacer su carrera política, que para algo le venía el ejemplo familiar. Eso sí, ha sabido auparse a lo más alto de su partido en una carrera meteórica que ahora solo sufre una pequeña interrupción mientras Chacón rehace sus fuerzas. Es indudable que será entonces cuando esta desinteresada política alicantina, volverá a recuperar el tiempo perdido. Pero es joven y seguro que con Chacón le espera un futuro muy prometedor.

Por mí, tanto ella como su camarada Aido pueden quedarse en los USA por tiempo indefinido, y visitar a los Urdangarin si siguen allí y no han vuelto a España por asuntos delicados y poco ejemplares que andan siendo investigados por los tribunales de Palma de Mallorca. La verdad es que no echaremos de menos, ni los mineros tampoco, esas entrañables escenas con el puño en alto durante los actos festivos de Rodiezmo cantando “la internacional”. ¡Quién hubiera dicho entonces que eso de la internacional iba a ser algo más que una canción revolucionaria y transformarse en un destino laboral! Ojalá muchos jóvenes de este País con formación y valía personal infinitamente superiores a las agraciadas, hubieran tenido esa oportunidad de ser considerados para esos puestos. Pero la suerte solo pasa de lado para quienes no tienen padrinos que les amparen.

Adios Aido, adios Pajin. España no las echará de menos.

Zapatero quiere reconquistar el PSOE
Francisco Rubiales Periodista Digital 6 Julio 2012

Su reciente debate publico con el cardenal Cañizares en Ávila, donde fue abucheado, debe entenderse como el primer paso de Zapatero hacia la reconquista de un PSOE que el considera hundido y desmoralizado, aunque sin reconocer culpa personal alguna en ese desastre. Es el colmo del cinismo y de la degeneración política, pues el verdugo de España y del socialismo español se autopropone como salvador y regenerador de lo que el mismo ha destrozado.

España esta tan destrozada y desquiciada que hasta los verdugos se consideran salvadores y los mas peligrosos ineptos tienen posibilidades de éxito. Zapatero, el peor verdugo que ha tenido España desde los tiempos Fernando VII, se atreve a abandonar su guarida y se autopropone como salvador. Este país, definitivamente, esta enfermo hasta la medula y tal vez no tenga remedio.

Por fortuna fue abucheado por los ciudadanos en su comparecencia, lo que demuestra que todavía queda civismo y decencia en algunas personas. Pero la actitud personal de Zapatero es exasperante y demuestra que el socialismo, el país y el mismo están enfermos de mucha gravedad, pues, por sus estragos, mentiras y fracasos, además de por el mucho dolor causado, debería estar mejor ante un tribunal que ante un micrófono.

Zapatero representa la cima del cinismo y de la degradación política de España. Tras haber causado destrozos terribles a España en su economía y estructura ética, en lugar de pedir perdón se atreve a retornar a la escena como salvador. Por fortuna, los españoles no parecen dispuestos a perdonarle y le seguirán pitando y abucheando cada vez que aparezca en publico.

Zapatero piensa que el PSOE no ha resuelto bien el asunto de su sucesión y que Rubalcaba no esta sabiendo como revitalizar el partido después del desastre electoral. Cree que la oposición dura y la negativa a pactar con el PP en los grandes temas constituye un error que hunde cada día mas al socialismo. Su tesis personal es que ha llegado el momento de los pactos y los acuerdos entre partidos por el bien de España, todo un homenaje al cinismo teniendo en cuenta que su mandato fue uno de los mas sectarios y disgregadores de la historia moderna de España.

Algunos de sus escasos amigos cercanos dicen que Zapatero cree que puede volver a liderar un PSOE renovado y adaptado al presente siglo. Puede que sus tesis actuales sean mas razonables que las de Rubalcaba, pero eso no significa que ignore que es uno de los peores activos tóxicos de la política española y que se presente ante los ciudadanos sin saber que su biografía es la de un verdugo.

Para muchos españoles, testigos directos de como Zapatero ha destruido el país y de como ha abierto las puertas de la decadencia económica, política, ética y social, resulta sorprendente e insultante que, sin pedir perdón, se atreva a regresar a la vida publica, cuando debería estar avergonzado, arrepentido, agradecido por no haber sido juzgado y escondido para rumiar su fracaso y purgar el dolor causado a sus compatriotas.

Voto en Blanco

PERIODISTA DIGITAL EN EL CAMPUS FAES
No hay parné para tanta autonomía
La penúltima jornada amarga a las comunidades la fiesta del despilfarro
Antonio José Chinchetru. Periodista Digital 6 Julio 2012

Tras la bulliciosa jornada del jueves, el viernes 6 de julio de 2012 arranca con calma en el hotel rural de Navacerrada donde se desarrolla el Campus FAES. No es de extrañar, tras la presencia el día anterior de la vicepresidenta del Gobierno y dos ministros, la siguiente mañana tiene un peso mucho más académico, a cargo del catedrático de Derecho Administrativo Tomás Ramón Fernández y el rector de la Universidad Rey Juan Carlos, Pedro González-Trevijano. Posiblemente los jardines y la sala de prensa se llenen mucho más por la tarde, cuando el ponente sea Alberto Ruiz-Gallardón.

Y en esa jornada tranquila, aunque para ser justos hay que destacar que la carpa en la que se desarrollan las ponencias estaba bastante llena, Tomás Ramón Fernández ofreció a los asistentes una conferencia muy crítica con el sistema autonómico, en el que reclamó valor para hacer frente a profundas reformas. Fue una intervención más amena de lo que se suele esperar de un jurista, llena de ideas claras y críticas contundentes.

Se ha mostrado muy crítico en cómo se gestó el sistema autonómico, del que ha recordado que no surge de la voluntad de los constituyentes sino de los intereses políticos de cada momento. Ha explicado que "el título octavo [de la Constitución] renunció, como es notorio, a establecer un modelo territorial". En cuanto se empiezan a establecer las comunidades autónomas "muy pronto se hizo evidente que todos querían todo y que nadie quería renunciar a nada". En definitiva:

"El estado de las autonomías que hoy tenemos se construyó a empellones, al margen de cualquier reflexión"
Recuerda que "las competencias se transmitieron a borbotones, sin pensar en las consecuencias". Para el catedrático:

"En rigor más que un Estado propiamente dicho, lo que hoy tenemos es 17 estaditos yuxtapuestos (...) que reproducen la organización tradicional del Estado".
Tomás Ramón Fernández ha llegado al territorio de la gran fundación del partido en el Gobierno a reclamar una profunda reforma del modelo territorial, sin duda mayor de la que la mayor parte de los Gobiernos autonómicos, aunque no lo ha dicho, estarían dispuestos a aceptar. Y esos ejecutivos regionales están en su inmensa mayoría precisamente en manos del Partido Popular. El jurista ha advertido:

"El Estado de las autonomías se nos ha ido de las manos. Y con él, el crédito internacional que se obtuvo en la Transición"
No propone acabar con el estado autonómico, pero si reformarlo a fondo. Para empezar, sostiene la necesidad de reducir el número de comunidades autónomas, considera que no tiene sentido que haya algunas con poblaciones menores que las de varias ciudades españolas. Ha defendido que el reparto de competencias se haga desde la propia Constitución, no desde los estatutos de autonomía. Ha criticado las atribuciones que se han otorgado algunas comunidades, no sólo Cataluña sino también otras como Valencia, Gobernada por el PP.

En sus conversaciones con algunos de los concejales que han pasado como alumnos en los sucesivos cursos del Campus FAES, Periodista Digital pudo escuchar como muchos de ellos se oponían a la reducción del número de municipios en España. Algunos lo consideraban una medida inútil y otros la definían como populista. Muchos de ellos ya no están en Navacerrada. De ser así, tal vez hubieran brincado en su silla cuando el ponente ha propuesto "sentar las bases de un nuevo régimen local" con menos niveles de administración y en el que no tiene sentido "mantener en pie 8.000 municipios de los cuales sólo 1.000 son viables".

Para Fernández, además, "la reforma constitucional debe sentar las bases de la hacienda estatal y la hacienda autonómica" y si un gobierno autonómico quiere gastar más debe subir los impuestos en su territorio y no pedir dinero al Estado:

"El Estado se ha quedado con lo más ingrato: las fuerzas de seguridad y los impuestos, lo que quita. Y las comunidades autónomas se han quedado con lo más grato, con lo que da".
Más espeso que el catedrático de Derecho Administrativo ha sido González-Trevijano, presentado por Francisco Marhuenda. La suya ha sido una ponencia con un lenguaje mucho más jurídico. Su arranque parecía crítico, en la línea de su predecesor o incluso más. El rector de la Universidad Rey Juan Carlos dijo que:

"Hemos vivido los últimos años, con carácter general, tanto a nivel estatal como autonómico y local, la peor expresión de esto que se llama la partitocracia (...) En el contexto español la partitocracia ha ido más allá de lo que son las funciones de los partidos políticos, que muchas veces asaltan las instituciones repartiéndoselas por cuotas".

Dicha crítica, por cierto, no es la primera vez que la ha oído Periodista Digital en Navacerrada a lo largo de la última semana. Aunque siempre antes la había escuchado en algún corrillo o conversación cerrada, no expresada de forma abierta por un ponente.

Pero, sorpresa, tras denunciar la partitocracia y que los partidos se repartan las instituciones, González-Trevijano pasa a defender el actual modelo de nombramiento de los magistrados del Tribunal Constitucional, muy politizado. Sostiene que es la forma más democrática.

Se muestra crítico, eso sí, con el funcionamiento de las Cortes Generales. Dice que se trata de un "es un parlamento burocratizado, los verdaderos actores de la vida política son los grupos parlamentarios", en el que "el papel de los diputados y de los senadores está extraordinariamente limitado" y "es un papel en la mayoría de los casos muy accesorio". Añade además que "es un parlamento hiperdisciplinado, donde resulta prácticamente imposible encontrar alguna actitud independiente" por parte de un diputado y un senador.

Entre sus críticas al funcionamiento del poder legislativo incluye otra importante: "tenemos un parlamento en el que la sensación de la ciudadanía es que es un parlamento alejado de lo que le preocupa a los ciudadanos". No siempre trata lo que le importa a los ciudadanos en cada momento "y no es el mejor ejemplo a seguir".

Sin embargo, una vez más, la crítica se desinfla. En el funcionamiento del Parlamento es clave la conformación de las candidaturas, y González-Trevijano ha defendido con firmeza las listas electorales cerradas y ha criticado a quienes se oponen a ellas. Ha lanzado, eso sí, una propuesta en la que después no ha caído en contradicción consigo mismo: reducir el número de diputados a 300 y rebajar la cifra de senadores a 80 o 100 desde los 250 actuales. Sin embargo, los miembros del Senado, en su opinión no deben ser elegidos por los ciudadanos sino por "los órganos de Gobierno de las comunidades autónomas".

Fuera de la carpa de las conferencias, en el descanso entre las dos de la mañana, en algún corrillo se comentaba con sorpresa y disgusto la entrada del ex presidente del PP catalán Daniel Sirera en el tristemente célebre CAC. "¿Pero no era un órgano que había eliminar? ¿Y ahora pasa a formar parte de él?", comentaba alguien con tristeza.

Cataluña
El 'Biscúter' del nacionalismo
Cristina Losada Libertad Digital 6 Julio 2012

Quién nos iba a decir que en la era de la globalización y de las economías abiertas veríamos florecer las viejas y decrépitas ideas autárquicas. Pues eso, justamente, ocurre en España, y no a escala nacional, sino regional, que tiene más guasa. Ahí tenemos al nacionalismo catalán, que nunca se ha ido del Nosaltres sols!, pero ha vuelto a él con bríos renovados. De momento, para empezar a hablar, se contenta con acceder a los mismos privilegios fiscales que el País Vasco. A fin de calentar el ambiente, Mas les ha dicho a los catalanes que se ahorrarían el trago de los recortes si Cataluña disfrutara de un sistema de financiación como el de Vascongadas. Será, señor Mas, si Cataluña se beneficiara del mismo engaño contable. Porque todo el secreto de las ventajas del cupo está en el fraude.

El cupo es una bicoca gracias a la minusvaloración sistemática de lo que el País Vasco y Navarra han de pagar al Estado por las competencias que no asumen. Si un servicio cuesta cien, y usted paga la mitad, claro que se ahorra dinero. Pero la otra mitad hay que pagarla, y lo hace el resto de los españoles. El chollo de unos es la estafa de otros. A ese club Alí Baba, consentido por los Gobierno centrales, desea unirse el nacionalismo catalán bajo el popular lema de que "España nos roba". Esas consignas siempre tienen su público, porque nada subleva tanto como la sospecha de que uno apoquina más que el vecino. Pero no es verdad. Tal como señala Jesús Royo en La Voz de Barcelona, Cataluña no paga: no es sujeto fiscal; y los catalanes pagan igual que los andaluces, los gallegos y los riojanos: en función de su renta, de acuerdo a la misma fórmula.

La vena autárquica late en esas nociones, asombrosamente extendidas, de que los impuestos o el ahorro de un lugar deben quedarse allí mismo. Y esta creencia o superstición no sólo es alentada por los nacionalistas. Bajo el principio de que el ahorro gallego tenía que permanecer en Galicia se forzó la fusión de las cajas autóctonas con los resultados conocidos. Pero, sin duda, es el nacionalismo auténtico el gran valedor del ensimismamiento, también en lo económico. Sus pautas, quién lo iba a decir, son las del franquismo genuino, el de antes de los tecnócratas del Opus, el que dio la España de la escasez, el Biscúter y el gasógeno. Tanto presumir de modernidad para esto.

Islam en europa
La Saria ya se aplica en amplias zonas de Alemania, Gran Bretaña, Países Bajos y Bélgica
 Minuto Digital 6 Julio 2012

Los musulmanes alemanes representan un problema de carácter jurídico en Alemania. En Baviera ha comenzado una campaña contra los tribunales de sharía que han tenido lugar en las mezquitas del país.

Las autoridades locales aseguran que dado que la mayoría de los líderes espirituales del Islam no poseen educación judicial ni el derecho a ejercer juicios, las decisiones que adoptan pueden tener consecuencias muy peligrosas.

El punto de partida del gobierno de Baviera a reconsiderar la base de la ley islámica fue el libro Jueces fuera de la ley, que apareció recientemente en Alemania. El autor del libro, Joachim Wagner asegura que los tribunales que se usan en los círculos de los inmigrantes se puede considerar como “una justicia paralela” del país. Las malas decisiones hechas por los clérigos islámicos a menudo tienen tristes consecuencias que a menudo dan lugar a nuevos juicios o a tragedias humanas. Todo esto se convierte en un serio problema para el país, opina el politólogo alemán Alexander Rahr.

“Resulta que en las zonas habitadas por el 90% de los musulmanes, desde hace tiempo opera un sistema de sharía, en la que las personas se ven obligadas a vivir según sus leyes. Las autoridades estatales ya no pueden controlar las leyes civiles, todo esto conlleva a una situación bastante explosiva para el futuro de Alemania” afirma Rahr.

En algunos países europeos el uso de la ley islámica sharia en los procesos civiles es una norma. En Alemania el ministro federal de justicia de Renania-Palatinado, Jochen Hardtloff, propuso a principios de 2012 que algunas leyes musulmanas sean aplicadas en la solución a relaciones familiares. En Gran Bretaña desde 1982, los tribunales locales comenzaron a considerar las leyes de sharía en relación a los inmigrantes musulmanes. Algunas de las leyes islámicas se utilizan en casos civiles en los Países Bajos y Bélgica.


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Cataluña
No pague las multas
Antonio Robles Libertad Digital 6 Julio 2012

La picaresca en España no es un relato literario del Siglo de Oro, forma parte integral de nuestras cuitas cotidianas. Desde hace algún tiempo circulan por internet unas leyendas urbanas sobre la posibilidad de recurrir las multas de tráfico en Cataluña por no estar formuladas también en castellano; leyendas que nunca sabes si son verdaderas, falsas o todo lo contrario. Tienes incluso conocidos que te dicen que le han dicho que tal o cual ha recurrido y logrado la anulación de una multa por defecto de forma lingüístico. La actitud del Ayuntamiento de Barcelona agranda la leyenda, pues prefiere no cobrar por las multas recurridas que utilizar el castellano en las señales de tráfico o los paneles de incidencias.

Pues bien, la aparente leyenda es una realidad. El ciudadano puede recurrir cualquier pliego de multas que no esté al menos en castellano, o cualquier sanción que le hayan impuesto por desatender carteles o señales que prescindan de la lengua común de todos los españoles, o cualquier tipo de información relacionada con la seguridad vial no redactada en castellano.

El hartazgo ante los mil y un abusos del nacionalismo catalán es tan grande que CCC –la asociación que ha logrado seis sentencias del TS para restaurar el castellano como lengua vehicular en las escuelas de Cataluña– informa en su página web de que en España cualquier ciudadano puede alegar el desconocimiento de cualquier lengua oficial distinta de la común de todos los españoles, de acuerdo con las sentencias del Tribunal Constitucional nº 82, 83 y 84, de 26 de junio de 1986, y se pone a disposición del ciudadano para tramitarle gratuitamente las alegaciones. En realidad, el único trámite que hay que hacer es recurrir la penalización arguyendo el incumplimiento de los artículos 56 y 138 de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, relativos al idioma.

La cuestión, sin embargo, ha dado un giro radical con la sentencia del magistrado José María Magán Perales, del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 1 de Lérida, del 14 de marzo de 2012, dando la razón a la empresa Prefabricados Pujol, que recurrió una sanción de la Consejería de Empresa y Empleo de la Generalidad de Cataluña, por valor de 3.000 euros, por una infracción relacionada con la seguridad laboral. La empresa recurrió alegando indefensión por haber llevado la Generalitat todo el proceso únicamente en catalán.

La sentencia es tan dura como clara, y los fundamentos no aluden únicamente al abuso de la Administración por pretender "la aplicación de la legalidad desde la más absoluta ilegalidad", sino que suponen un completo argumentario jurídico basado en la sentencia del Tribunal Constitucional 31/2010, de 28 de junio de 2010, sobre el Estatuto de Cataluña. El castellano "no puede dejar de ser también lengua vehicular y de aprendizaje en la enseñanza", y la Administración, "no teniendo derecho alguno a dirigirse exclusivamente a los ciudadanos en la lengua catalana, tampoco puede presumir en estos su conocimiento, y por tanto, formalizar esa presunción como un deber de los ciudadanos catalanes"; así pues, la Generalidad no tiene "derecho alguno a dirigirse exclusivamente a los ciudadanos en la lengua catalana".

"Se puede decir más alto, pero no más claro. Por tanto: punto y final a la imposición de la lengua catalana como exclusiva y excluyente", sentencia Magán Perales. "Las Administraciones públicas situadas en Cataluña ya no tienen ningún derecho a actuar de esta manera, como de manera impune han hecho hasta ahora. La definición del catalán como lengua propia de Cataluña no puede suponer en modo alguno un desequilibrio del régimen de cooficialidad de ambas lenguas en perjuicio del castellano".

Esta sentencia no crea jurisprudencia por sí sola, pero asienta doctrina. De ahora en adelante, cualquier ciudadano podrá adjuntar esta sentencia cada vez que agredan sus derechos lingüísticos o que de su conculcación se deriven sanciones lingüísticas.

No creo que sea cívico desentenderse de las sanciones de tráfico, pero es intolerable que la Administración nacionalista desprecie nuestros derechos. Y ahí, como dijo Popper con la violencia, el ciudadano tiene derecho a defenderse.


Galicia / Resistencia galega. 50 atentados en siete años
Desde su nacimiento, la banda ha atacado sedes políticas, bancos y hasta domicilios
J. ORGAZ/PÉREZ DEL PINO / santiago ABC Galicia 6 Julio 2012

Los líderes de Resistencia Galega recibieron doctrina militar sobre el uso de explosivos

El 20 de julio de 2005 se publicaba en la red el «Manifiesto de Resistencia Galega», un texto en el que se afirmaba que «lo relevante no es lo que se golpea, sino a quién se golpea» y que marca un punto de inflexión en la historia del terrorismo en la Comunidad. Tres días después y coincidiendo con la celebración del Día de Galicia, la organización independentista se estrena atentando contra una sucursal de Caixa Galicia. Dos de sus miembros, ligados a la Asamblea da Mocidade Independentista, son detenidos.

Era el primero de una larga lista de ataques que con el paso de los años han tenido objetivos muy variados. Desde bancos y constructoras hasta sedes de partidos políticos y sindicatos, sin olvidar los artefactos colocados en domicilios particulares, como la casa natal de Manuel Fraga, la del ex alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, o la de algunos jueces y catedráticos. El pasado 3 de octubre, la banda anuncia mediante un nuevo manifiesto un paso al frente en la «autodefensa más proactiva» y hace un llamamiento general a «recuperar la iniciativa y el terreno perdido a favor de los enemigos».
La Guardia Civil cifra en unos 100.000 euros los daños causados por RG hasta 2011
Aunque no existen datos oficiales, la Guardia Civil cifra en unos 100.000 euros los daños causados por RG hasta 2011. Por fortuna, no hay que contabilizar daños personales, pese a que los últimos explosivos se colocaron en zonas muy transitadas y en hora punta. Ya suman medio centenar.
¿Quiénes son?

Resistencia Galega cuenta, a tenor de las cifras que maneja el Instituto Armado, con alrededor de 40 miembros distribuidos en dos suertes de comandos: el que actúa en la capital gallega y el que se ocupa de la zona de pontevedra. La mayoría de ellos son jóvenes radicales con escasa formación que siguen las órdenes de un líder, conocido por el apodo de «Toninho», y que se forjó en las filas del Exército Guerrilleiro do Povo Galego. Se dio a la fuga hace unos años tras su detención en el marco de la «Operación Castiñeira».

Junto a él cayeron otros diez miembros, entre los que estaban María Alvares, Joám Bagaria Frá, «Nahuel» y José Viana. Se cree que ahora Toninho maneja los hilos de RG desde la frontera portuguesa.

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