AGLI Recortes de Prensa   Domingo 15 Julio 2012

Querer es poder, El poder sin control es dictadura.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 15 Julio 2012

De todo lo ocurrido ayer solo se puede sacar una conclusión, Rajoy, su Gobierno, la Monarquía, el PP y el resto de partidos políticos, pueden cambiar el estado de cosas pero no quieren. Lo único que parece motivarles es mantener inmutable el dictatorial sistema de partidos, más bien bipartidista con el que controlan a todos los españoles. Son una casta que lleva desde la transición invadiendo todas lás áreas y rincones del poder. Una especie de parásitos que no dudan en sangrar a la sociedad a la que dicen representar, basados en una farsa de listas cerradas y en la injusticia de obviar lo de un ciudadano un voto y la igualdad ante la Ley.

Tras el fracaso de este sistema se sigue manteniendo la mentira de que no existen otras alternativas, pero como ya dije, siempre hay alternativas. Querer es poder, pero los que pueden no quieren, les va bien no cambiar nada. Si queremos un cambio deberemos ser los ciudadanos los que obliguemos a realizarlo. Porque si dejamos que todo siga igual, seremos como esos corderos llevados al matadero. Seamos lobos que despierten el temor de quienes quieren pastorear a su antojo al rebaño y esquilmarlo.

No podemos ni debemos creer en falsas promesas de regeneración de quienes son los principales beneficiados. Sus mentiras solo pretenden aplacar los ánimos y sofocar, incluso por la fuerza, cualquier conato de resistencia escudándose en "el bien común". Ya hemos visto en las calles la manipulación interesada por grupos radicales de lo que no eran sino unas manifestaciones espontáneas y legítimas de rechazo a las injustas medidas aprobadas ayer por el Gobierno y refrendadas por la Monarquía.

Esta casta política va a aprovechar todos los recursos a su alcance para impedir que los ciudadanos tomen la palabra y la expresen con libertad en las calles. Su legalidad y su Justicia les amparan, les deja impunes e inmunes a una verdadera Justicia y a enfrentarse a sus responsabilidades. Pero está en nuestras manos cambiar esta situación donde los servidores esclavizan a los que deben servir, les toman como rehenes y les expolian de sus bienes. No podemos soportar por más tiempo la pesada carga de mantener a la fuerza a estos parásitos indeseables.

La reforma o eliminación de las Administraciones públicas, de sus miles de empresas y enchufados, colocados, subvencionados, no admite demora. Si hay que cambiar la Ley electoral, que se cambie ya. Si hay que limitar y optimizar al mínimo el número de administraciones locales y sus dotaciones, que se celebren ya elecciones y que no se espere al año 2015. Este Gobierno no puede aducir legitimidad para seguir gobernando porque ha incumplido todos y cada uno de los puntos de su programa electoral. Las reformas son de tal calado que suponen una pérdida de soberanía nacional, sin que se haya consultado al pueblo español para aceptarlo. Decisiones de esta gravedad solo pueden ser aprobadas vía referéndum.

Animo a mis conciudadanos a no aceptar como inevitables todas las imposiciones y abusos que este Gobierno, con la débil oposición del PSOE, nos infringen. Querer es poder y estos parásitos corruptos solo quieren el poder. Si queremos ser los dueños de nuestro futuro, no podemos consentir que unos servidores tomen el poder y nos arrebaten la libertad y nuestro patrimonio. La soberanía reside en el pueblo español y por tanto, es el que debe ostentar el poder. Queremos, debemos y podemos ejercerlo.

Este no es el camino, señor Rajoy.
Andrés Aberasturi Periodista Digital 15 Julio 2012

Desde la tranquilidad interior que me produce haber sido enormemente crítico con el gobierno de ZP -entonces quien esto escribe recibía toda clase de insultos por "fascista" y demás tonterías- me siento con el derecho y la obligación de decirle a Rajoy -ya sé que tan inútilmente como cuando se lo decía a ZP- que este no es el camino, que el ajuste duro, los recortes, las subidas de impuestos indiscriminadas y muy especialmente la comunicación que se hace de todos estos sacrificios, están volviendo a la ciudadanía contra el Gobierno, una ciudadanía que mayoritariamente les vetó para que enderezasen el sin-rumbo cobarde e ignorante de ZP que nos llevaba sin duda hacia el abismo. Por eso ganó las elecciones Rajoy y se apresuró a poner una contención a aquel desbocamiento zapateril; lo que no se esperaba es que esa contención fuera un muro de hormigón armado donde nos íbamos a estrellar la mayoría de una forma brutal pero con huecos por los que siguen pasando tranquilamente los coches oficiales y, en general, los de esas empresas llamadas partidos políticos y alrededores.

Mire usted, don Mariano, lo de pedir que también los disputados renuncien a su paga de Navidad no es más que un gesto, necesario, claro, faltaría más que sus señorías no entraran en ese juego, pero un gesto frente a una realidad mucho más seria y dolorosa. Le cuento lo que muchos haríamos antes o por lo menos a la vez que subir el IVA.

-De entrada cerrar, pero de verdad, no sobre el papel, los cientos y cientos de empresas públicas absolutamente inútiles. Es que hay más de cuatro mil y por si no lo sabe, después de que su Gobierno lo dijera, ¡han cerrado dos! ¡dos señor Rajoy! que es que da hasta vergüenza decirlo.

-No se puede aprobar por decreto lo del IVA para ya mismo y dejar para el 2015 la disminución de los concejales. ¿Y por que no de los diputados con sus sueldos y sus chollos? ¿Y por que no de esa casta absolutamente improductiva que son los senadores dedicados a la conspiración interna y externa? Incluso le vendría bien a usted cerrar de una puñetera vez el Senado y si no sabe por qué lo digo, me llama y se lo explico. Lo del Senado no es una obsesión particular; es que resulta inmoral pedir competitividad y productividad a los españoles y mantener ese panal con el dinero de todos. Dígame una cosa, una sola cosa que justifique la existencia del Senado en los últimos treinta años.

-¿Hablamos de la amnistía fiscal que no es sólo una inmortalidad sino un fracaso anunciado?
-¿Hablamos de las subvenciones, jubilaciones, indemnizaciones y dietas no sólo a los políticos -que también- sino por ejemplo a los bancos intervenidos y salvados por todos nosotros?

-¿Hablamos de la deuda de los equipos de fútbol para los que la Ley no parece existir?
-¿Hablamos de la financiación de los partidos empezando por el suyo y pasando después por Ferraz?

-¿Hablamos de verdad de los Sindicatos, la CEOE y otras instituciones que viven -y muy bien- de todos nosotros?
-¿Hablamos de un estado de las autonomías a las que no va a meter mano seriamente porque ni a su partido ni al del Sr. Rubalcaba les interesa o se atreven?

-¿Hablamos de los alquileres que pagan las administraciones por edificios de lujo teniendo como tienen cientos de locales propios infra utilizados o cerrados?
-¿Hablamos de las grandes fortunas y de lo que podrían hacer los inspectores de Hacienda si de verdad pudieran trabajar con libertad, medios y tiempo y no bajo consignas políticas de recaudación fácil y rápida? No sigo, ¿para qué?

Nunca, Sr. Rajoy, ha estado un pueblo tan dispuesto al sacrificio, pero no se olvide el peligro que supone ahogarlo. Le escribo desordenadamente e instalado en la indignación sin necesidad de tirar piedras ni hacer asambleas. Los que se juntaban en Sol, hacen ruido, pero recuerde que el verdadero peligro está en las plazas de los pueblos, en las barras cada vez mas vacías de los bares, en las reuniones familiares que incluso le han votado a usted y se sienten engañados. Esa es la España que respira cada vez con más dificultad y puede ser peligrosa si se cabrea demasiado.

Justicia, por favor
Cristina López Schlichting La Razón 15 Julio 2012

Los directivos del Ibex ganaron un 5% más en 2011. Para quien no lo sepa, el Ibex son las 35 grandes empresas españolas que cotizan en bolsa. La que mejor pagó a sus consejeros y altos directivos fue el Banco de Santander, que repartió casi 123 millones de euros entre su cúpula, un 21,6 % más que en 2010. Para el común de los mortales resulta muy difícil entender estas subidas en un contexto de empobrecimiento de la nación. Se puede argumentar que las empresas privadas son libres de premiar con su dinero a quien rinde excepcionalmente, pero todo tiene un límite moral y la CNMV ha tenido que dar un toque para advertir de que aquí, en nuestro país, no se cumplen las recomendaciones europeas sobre sistemas retributivos. En España es tradicional una abrumadora diferencia entre jefes y trabajadores. Cualquier obrero alemán puede permitirse casas o jubilaciones imposibles para un español. Sin embargo, un alto ejecutivo nacional vive mejor, incluso, que el germano.

El problema de la injusticia no es sólo ético. Una sociedad mal pagada o con grandes diferencias sociales es una sociedad mal estimulada, donde la productividad no encuentra acicate ¿Para qué esforzarse, si no hay beneficio? Pero no nos engañemos, la injusticia no es sólo cosa de los de arriba. Ha sido muy injusta, por ejemplo, la resistencia de las autonomías esta semana a colaborar con el Gobierno en la reducción del gasto.

Es imposible que la asfixiada clase media ahorre cuanto hay que ahorrar a través de las subidas de impuestos y las bajadas de prestaciones si el dinero se sigue yendo por los coladeros autonómicos. Sólo la deuda de las empresas públicas, que han constituido un vivero de enchufismo, asciende a 13.870 millones de euros. En España hay 445.568 cargos públicos (no funcionarios de carrera, sino empleados políticos), uno por cada 100 habitantes. Son 300.000 más que en Alemania, donde apenas hay un empleado público por cada 800 ciudadanos. Es una locura insostenible, pero el dirigente autonómico sabe lo profundamente impopular que le va a resultar despedir a tanta gente enchufada, y se resiste.

Naturalmente, a los políticos no les gusta bajar en las encuestas y verse en la calle mientras los ejecutivos de las empresas del Ibex ganan más cada año. Intentemos todos cierta justicia. Si bajamos los emolumentos salvajes, las primas y los bonus, tal vez los obreros puedan ganar y gastar un poco más. Y si las empresas crecen, a lo mejor es posible generar puestos de trabajo reales, capaces de absorber la mano de obra falsa de las empresas públicas. O el sinsentido de 65.130 liberados sindicales y 31.210 empleados de las patronales. Quizá la crisis sea el momento para moderar las diferencias sociales y descubrir que ser justos es también ser inteligentes.

Camino de Grecia
Luis del Pino Libertad Digital 15 Julio 2012

Editorial del programa Sin Complejos del sábado 14/7/2012

Casandra era, en la mitología griega, la hija de Príamo y Hécuba, los reyes de Troya. Era una sacerdotisa de Apolo que, ante la insistencia de éste, accedió a acostarse con el dios a cambio de que Apolo le concediera el don de la profecía.

Apolo, encaprichado de ella, le otorgó la facultad de poder ver el futuro. Pero, una vez logrado lo que quería, Casandra se negó a mantener relaciones con él, por lo que el dios, encolerizado, decidió imponerle una condena: que nunca nadie creyera las profecías de Casandra.

De ese modo, el don de la joven troyana se convirtió a la vez en su maldición. Era capaz de anticipar lo que iba a ocurrir en el futuro, pero todos ignoraban sus advertencias, con lo que estaba condenada a prever las desgracias, pero sin poder impedirlas. Predijo por ejemplo, la toma y destrucción de Troya por los griegos, pero sus padres y sus conciudadanos hicieron caso omiso de sus advertencias.

Tras el saqueo de la ciudad, Casandra fue entregada como concubina a Agamenón. Cuando éste regresó con ella a Micenas, Casandra le advirtió de que su esposa Clitemnestra quería matarlo. Pero, de nuevo, las advertencias de Casandra fueron desoídas y Clitemnestra y su amante terminarían asesinando tanto a Agamenón, como a la incomprendida adivina.

Toda Grecia es hoy una Casandra. El país heleno constituye un ejemplo perfecto de lo que no debe hacerse a la hora de afrontar una crisis. A pesar de lo cual, desoyendo las advertencias que la experiencia nos hace, en España estamos repitiendo milimétricamente, con dos años de retraso, los errores griegos, aunque con los papeles curiosamente invertidos, en lo que a partidos políticos se refiere.

En octubre de 2009, el socialista Papandreu ganaba por mayoría absoluta las elecciones, poniendo fin a dos legislaturas de gobierno conservador, durante las cuales la crisis económica y financiera se había adueñado del país, haciendo crecer el descontento social. Casi inmediatamente después de llegar al gobierno, el primer ministro socialista griego revelaba que las cifras de déficit habían sido maquilladas por su predecesor: en lugar de un 6%, el déficit de 2009 iba a ser un 12,7%, más del doble. Un par de meses después, saltaba el escándalo de que los sucesivos gobiernos griegos habían estado falsificando sistemáticamente las cuentas anuales para hacer creer que el país cumplía con los criterios exigidos por la Unión Europea.

Aquello originó una gravísima crisis de deuda en el país, y en mayo de 2010 la Unión Europea acordó rescatar a Grecia con 45.000 millones de euros, a cambio de una serie de medidas de austeridad que permitieran equilibrar las cuentas.

Básicamente, las medidas eran de dos tipos: medidas destinadas a los ciudadanos - consistentes en subidas de impuestos y recortes sociales - y medidas destinadas al Estado - que exigían acabar con la burocracia, las redes clientelares, la corrupción y el despilfarro.

Lo que pasó fue lo previsible: que la clase política griega no tuvo ningún reparo en aplicar las medidas de ajuste que afectaban al ciudadano, pero ni se acabó con la burocracia, ni se eliminaron las redes clientelares, ni se puso coto a la corrupción y al despilfarro.

Con lo cual, no solo no se solventó la crisis de deuda, sino que los ajustes impuestos a los ciudadanos hicieron que la economía se hundiese todavía más, incrementándose más aún el paro, reduciéndose más aún los ingresos del estado y aumentando más aún los gastos de protección social. Desde que se implementó el primer plan de ajuste en Grecia, en febrero de 2010, hasta ahora, la tasa de desempleo en Grecia se ha duplicado, pasando del 11% al 22%.

Ni siquiera la reestructuración de la deuda ha permitido aliviar la presión sobre las finanzas griegas. Y la economía griega está en situación de coma profundo. La bolsa griega ha perdido, desde que empezó la crisis, el 90% de su valor. La clase media griega ha desaparecido, después de ver sus trabajos y sus ahorros esfumarse.

En el terreno político, como ya saben ustedes, ese colapso económico ha conducido a un rapidísimo hundimiento de los partidos tradicionales - que han perdido la mitad de sus electores en 30 meses - y al imparable ascenso de fuerzas de extrema izquierda y extrema derecha. Sólo por los pelos han conseguido los partidarios del acuerdo con Bruselas formar un gobierno. El proceso de descomposición ha sido muy veloz, de solo dos años y medio. Y nadie sabe prever a ciencia cierta qué es lo que va a pasar en Grecia en los próximos meses.

Y lo triste es, como decía, que en España estamos repitiendo el camino de Grecia, haciendo bueno el refrán de que "nadie escarmienta en cabeza ajena".

Rajoy, como Papandreu, ganó las elecciones por mayoría absoluta, después de dos legislaturas de Zapatero en que la crisis económica y financiera se había adueñado del país.

Rajoy, como Papandreu, descubrió que los datos de déficit habían sido escandalosamente maquillados por su predecesor en la Moncloa.

Rajoy, como Papandreu, ha visto cómo, en los primeros meses de su mandato, se destapaba una masiva falsificación de cuentas, en este caso relativa al sector bancario.

Rajoy, como Papandreu, se ha visto acosado, menos de seis meses después de acceder al cargo, por una gravísima crisis de deuda que le ha forzado a volver la cara a Europa en busca de ayuda.

Rajoy, como Papandreu, ha recibido de Europa la promesa de la ayuda a cambio de una serie de condiciones, unas que afectan a los ciudadanos y otras que exigen la reforma del Estado.

Y Rajoy, como Papandreu, ha decidido que los recortes que afectan a los ciudadanos se lleven a efecto de manera inmediata e inmisericorde, mientras que la burocracia, las redes clientelares, la corrupción y el despilfarro siguen sin tocarse.

Con lo cual Rajoy, como Papandreu, va a conseguir matar aún más la economía española, va a lograr que los partidos tradicionales se sumerjan en el descrédito más absoluto y va a terminar coadyuvando a que los extremismos populistas recojan el voto del desencanto.

Y lo malo es que no se me ocurre qué podemos hacer para evitarlo. Porque tengo la sensación de que nuestra clase política está decidida a ignorar a la Casandra griega, por muchos signos que haya y por muchas advertencias que se realicen.

Un ajuste a dos velocidades
Editorial ABC  15 Julio 2012

ENTRE los pasados miércoles y viernes, cuando Rajoy anunció en el Congreso su plan de ajuste, se reunió el Consejo de Política Fiscal y Financiera y el Consejo de Ministros aprobó las medidas contra la crisis, quedaron patentes las dos velocidades con las que el Gobierno aborda la recuperación de la economía. La más rápida corresponde a las medidas de efecto inmediato sobre el bolsillo y el bienestar del ciudadano, como el aumento de impuestos y tasas y la supresión de ayudas y bonificaciones. El incremento urgente de ingresos y el descenso, no menos urgente, de gastos explican estas medidas, muchas de las cuales, como bien dijo Rajoy, estaban expresamente descartadas en el programa del Partido Popular. Las condiciones actuales de la economía no son las mismas que cuando el PP lanzó sus promesas, aunque tampoco es que fueran totalmente imprevisibles. En todo caso, Rajoy debe recibir el margen de apoyo de quien se enfrenta a un escenario que desborda los resortes más fuertes de una economía desarrollada, como la española. Se puede criticar el plan del Gobierno, pero no es ilegítimo políticamente ni moralmente reprochable. Además, es globalmente imprescindible.

El ciudadano no percibe la misma intensidad reformista en la organización de las Administraciones Públicas, especialmente la autonómica, pese a ser una de las causas principales de la crisis y un motivo de desconfianza de mercados y socios europeos. Hasta el momento, la fijación de objetivos al déficit autonómico es la única medida imperativa del Gobierno para sanear el caos financiero de las comunidades. Pero no hay una revisión de la estructura jurídica del sistema autonómico, de manera que el Estado apenas tiene mecanismos de prevención, y los de sanción -como las «tarjetas amarillas» sacadas a ocho comunidades- están previstos para cuando el daño esté hecho. No se trata de convertir al Gobierno y al Parlamento centrales en custodios de las cuentas regionales y, a la vez, dejar intacto el régimen de competencias que ha provocado el agujero de las regiones, que gastan más de la mitad de su presupuesto en mantener un insostenible aparato burocrático cuyo coste roza los 100.000 millones de euros.

El principio autonómico de organización del Estado es un método de distribución de competencias entre niveles administrativos. Lo que ha sucedido es una dinámica de duplicación de competencias y fragmentación política, con la pretensión de suplantar o expulsar a un Estado central que tampoco ha adelgazado, una situación que se salda con un gasto de medio billón de euros al año, con 80.000 políticos a sueldo en las distintas administraciones. Esta evolución de lo autonómico es una perversión del sistema constitucional, y ha llegado el momento de plantear su transformación sustancial. Que sólo se hayan suprimido dos de seiscientas empresas públicas autonómicas no es una anécdota, sino una manifestación hiriente del problema principal de España: la ausencia de una estructura de poder capaz de proteger el interés nacional y de convertirlo en el eje de políticas efectivas para toda España.

La autonomía territorial no es un dogma invariable. Tampoco una imposición constitucional, porque la Carta Magna prevé que la creación de comunidades sea voluntaria. No se trata de anular la descentralización, pero es urgente que el Estado se dote de instrumentos legales y políticos para homogeneizar algo tan elemental como es el funcionamiento de España, en todos sus órdenes, desde el político al judicial, pasando por el educativo y económico. Son cuestiones básicas que admiten, sin problema de compatibilidad, la inserción de las singularidades de historia y lengua de los territorios que las tengan. Cuando se dice que España debe caminar hacia un modelo federal, lo dicen quienes abogan realmente por un modelo confederal, de soberanías paritarias del Estado y la comunidad autónoma. Realmente, avanzar hacia un modelo federal supondría, en España, reforzar sus instituciones centrales, porque los movimientos federalistas unen lo que está separado y refuerzan los vínculos comunes.

La organización autonómica del Estado respondía en 1978 a aspiraciones nacionalistas trufadas de victimismo historicista, luego extendidas a territorios que nunca aspiraron a una identidad propia. En 2012, este modelo está agotado social y económicamente. Se sustenta, principalmente, porque nutre a una clase política enquistada en los pliegues del temor que inspiran los discursos reformistas, sobre todo si acaban apuntando a una reforma de la Constitución. Ya no todo es posible. Ya no es posible seguir financiando diecisiete autonomías, cientos de empresas públicas, miles de ayuntamientos. El realismo de Rajoy -«no hay libertad para elegir»- no puede tener como únicos destinatarios a los ciudadanos, para que asuman resignadamente este duro golpe a su economía familiar, mientras la clase autonómica -con honrosas excepciones- pugna por mantener un statu quo inviable.

Las decisiones deben ser drásticas"
Santiago Abascal: "O el actual Estado autonómico o nosotros"
Los asistentes a la Escuela de Verano de DENAES han participado en una ofrenda floral en el Monumento en Memoria a las Víctimas del Terrorismo.
libertad digital  15 Julio 2012

El presidente de la Fundación para la Defensa de la Nación Española (DENAES), Santiago Abascal, ha clausurado la VI Escuela de Verano dedicada al análisis de la organización autonómica del Estado. Según Abascal, los distintos debates y ponencias han puesto de relieve "la insostenibilidad e inviabilidad de la actual organización territorial del Estado". Abascal ha añadido que "es urgente diseñar un plan, una agenda de ambiciosísimas reformas estructurales, institucionales e incluso constitucionales". Las intervenciones de los ponentes en la Escuela de Verano ponen de manifiesto que "se ha llegado a un fin de época irreversible en el que las decisiones deben ser drásticas e incluso dramáticas: o el Estado autonómico o nosotros, o un Estado mostrenco, desorganizado y antinacional, o la supervivencia de la Nación y la garantía de las libertades".

Santiago Abascal también ha aprovechado la clausura para "agradecer la participación de los asistentes" y "destacar el peso intelectual de los protagonistas de todo el programa", así como "la gran coincidencia en el diagnóstico de la situación de crisis general española y en las propuestas de reforma".

VI edición
Durante la Escuela de Verano, los asistentes han disfrutado de conferencias y mesas redondas protagonizadas, entre otros, por personalidades distinguidas por su actividad en defensa de España. Entre ellas, el recién nombrado Alto Comisionado de la Marca España, Carlos Espinosa De Los Monteros; el director general del Instituto de Estudios Económicos, Joaquín Trigo; el catedrático de Filosofía Gustavo Bueno; el catedrático de Sociología Amando de Miguel; el profesor de Derecho Constitucional Jorge de Esteban; Ignacio Astarloa, en representación de la Fundación FAES; Enrique Calvet, de UPyD; Albert Rivera, de Fundación Ciudadanos y la participación del presidente de Cantabria, Ignacio Diego, y el alcalde de Santander, Iñigo de la Serna.

Ofrenda floral
Antes de la clausura, los asistentes a la Escuela de Verano de DENAES han participado en una ofrenda floral en el Monumento en Memoria a las Víctimas del Terrorismo, una obra de Agustín Ibarrola situada en el recinto del parque del Palacio Real de la Magdalena (Santander), donde ha tenido lugar la VI edición de la Escuela de Verano desde ayer viernes y hasta hoy.

Hacia el fin del capitalismo popular
José Antonio Zarzalejos. El Confidencial 15 Julio 2012

“Las promesas que hicieron ayer los políticos son los impuestos de hoy” (W.L. Mackenzie King)

El fisco pretende recaudar de tasas y cánones, respectivamente, a la generación eléctrica e instalaciones nucleares e hidráulicas del orden de 6.500 millones de euros, de tal forma que la reforma del sector se ha convertido, en realidad, en la localización de un filón para extraer mayores recursos públicos según las líneas generales un inmediato proyecto de ley explicadas por el propio ministro de Industria. No se aprobó ayer la norma en el Consejo de Ministros, pero es posible se apruebe en el próximo. La razón que aduce Montoro para esta vuelta de tuerca sobre el sector eléctrico -no secundado con entusiasmo por José Manuel Soria, plegado como otros ministros a los planteamientos poco sólidos del titular de Hacienda- es acabar con el déficit de tarifa que a final del pasado año era de 24.000 millones y que en este ejercicio sigue aumentando. Pero en vez de extraer de la tarifa costes extraños al servicio -generación y suministro- como las extraordinarias y abusivas primas a determinadas fuentes de generación de origen solar y otras partidas varias, el Gobierno pretende gravar toda la producción de MW en distintos grados y niveles, apaleando a la eólica, la más madura y eficiente de las renovables.

Las compañías del sector aducen que, con la deuda que arrastran (más de 70.000 millones de euros), este tsunami impositivo va a lastrar sus resultados de manera radical hasta dejarlos a cero e, incluso, condenarles a pérdidas (el monto fiscal previsto por tasa de generación equivale a casi todos los beneficios de las grandes Corporaciones del sector). Su capacidad de financiación, además, disminuirá vertiginosamente y sólo se salvarán de la quema las empresas internacionalizadas que obtienen resultados en otros mercados. Las centradas en el mercado nacional van a observar sus balances con auténtico vértigo. El mismo que les produce comprobar su descapitalización bursátil especialmente desatada en las últimas cuarenta y ocho horas, después de trascender las intenciones del Gobierno.

El ahorrador español va a ser la gran víctima de una gula fiscal que el Gobierno sólo pendiente de la cosecha de recursos para financiarse y enjugar el déficit

Con independencia de lo que ocurra al sector eléctrico/energético español -que seguramente desplazará sus inversiones a mercados más seguros y previsibles-, se va a producir un efecto pernicioso sobre sus accionistas: la disminución sustancial de la retribución de sus carteras. El ahorrador español -unos cuantos millones que han aguantado en renta variable con menor valor patrimonial pero en función de una buena rentabilidad por los dividendos- va a ser la gran víctima de una gula fiscal que el Gobierno sólo pendiente de la cosecha de recursos para financiarse y enjugar el déficit, pero sin valorar los efectos derivados de esas políticas de vuelo corto. Exprimir la fiscalidad de las empresas cotizadas -sean del sector que sean- implica en tiempos de recesión una devaluación de fuerte impacto en las rentas de capital de los accionistas que hasta ahora podían complementar pensiones y retribuciones salariales disminuidas de manera sobrevenida por la crisis. Sobre la rentabilidad de las acciones de las empresas del sector eléctrico (más de un millón de accionistas), del sector bancario, la telefonía y otros pequeño grupo heterogéneo de compañías del Ibex 35 (seguros, tecnológicas, gestoras de infraestructuras, algunas constructoras) España ha venido disponiendo de un razonable capitalismo popular, que ha asumido el dividendo flexible con no poco debate sobre su verdadero alcance.

Este aspecto retranqueado de los efectos derivados de la inminente imposición al sector eléctrico y a otros (después de haber incrementado el de sociedades y permitir una miscelánea de gravámenes locales y autonómicos) no se ha planteado todavía en toda su importancia, pero se planteará porque forma parte de la colosal devaluación interna (de rentas salariales, empresariales, disminución patrimonial, hundimiento del valor inmobiliario) que propicia la recesión y que con la desecación del beneficio empresarial a través de una fortísima imposición fiscal se va a agudizar. Las Cajas no retornarán ya a la sociedad beneficio alguno mediante su obra social; los bancos saneados -aquellos con un core capital ya en el 9% y 10%- han tenido que hacer tales provisiones por la indiscriminada reforma financiera que padecerán dificultades importantes para mantener su política de dividendo; Telefónica (recuerden: las matildes) está en un sutil proceso de deslocalización (ha llevado la telefonía digital a Londres) contemplando el desplome de líneas de móviles y fijas y, en general, el derrumbe de la Bolsa reduce los patrimonios de los ahorradores a los que condena, en caso de necesidad de vender, a asumir enormes minusvalías. Las fortunas seguramente, ya han puestos sus millones a buen recaudo.

El capitalismo popular -que estaría en su ocaso sustituido por la socialización de las pérdidas según diagnóstico de analistas- no tiene en la izquierda un buen cartel porque su origen se remonta a las políticas de Margaret Thatcher y Ronald Reagan que lo impulsaron mediante la privatización de grandes compañías públicas. En España el capitalismo popular -guste o no- ha sido un logro: ocho millones de españoles tienen posiciones en Bolsa y sólo hace diez años más del 33% de los activos financieros de las familias consistían en pequeñas carteras de acciones, más rentables que la renta fija. El desastre-fraude de las preferentes y de las subordinadas -productos sofisticadamente complejos y abusivos- confiere a las acciones ordinarias un gran atractivo en el ahorro a largo plazo que se combina con una inmediata liquidez.

Si el Gobierno del PP -con notoria falta de cálculo en su política fiscal- confunde la razonable y justa imposición sobre el beneficio empresarial con el expolio mediante hechos imponibles arbitrarios, padecerán las empresas, pero lo harán también y sobre todo millones de modestísimos rentistas a los que se exprime simultáneamente a través de una fiscalidad directa (IRPF, IBI) e indirecta (IVA, impuestos especiales) de tal calibre que, como demostraba Carlos Sánchez en su crónica de apertura de este diario del pasado jueves, nos sitúa en el cuarto país en el ranking de los que pagan más impuestos. Hecho compatible con una insostenible -técnica y moralmente- amnistía fiscal y un modelo de Estado autonómico que se libra de toda condicionalidad, al menos hasta el momento, para racionalizarse y, especialmente, para reducirse.

La tendencia populista de este Gobierno -quizás portador de los complejos más acendrados de la derecha- ya se demostró con la inoportuna subida del IRPF y se comprueba ahora con la destrucción del capitalismo popular español del que las empresas eléctricas son (¿eran?) un puntal. Claro que el populismo vende y la ausencia del empresario como referente del relato económico-social español (una de nuestras peores carencias) permite que toda hostilidad hacia esa clase dirigente tenga un efecto complaciente en una sociedad tan irritada como amedrentada.



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Guerra de conceptos. De Miguel Ángel Blanco al ¡Gora ETA Militarra!
Pepe Álvarez de las Asturias El Semanal Digital 15 Julio 2012

Los tres días que estuvo Miguel Ángel Blanco secuestrado y torturado fueron un concepto, lo mismo que los dos balazos que le descerrajaron a quemarropa, por la espalda.

Todos somos Miguel Ángel Blanco. Bueno, menos Errekondo y su cuadrilla. Y los trescientos y pico mil que les votaron.

Dice Xabier Mikel Errekondo (Javier Recondo cuando jugaba en la Selección Nacional de balonmano), el amigo de ETA que nuestro presunto protector Tribunal Constitucional colocó en el Congreso de los Diputados junto a otros seis colegas, que él no va a condenar el asesinato a cámara lenta de Miguel Ángel Blanco, que para qué, si ya lo ha dicho todo Rafa, joder, y que Ayete y no sé qué. Y Rafa (Larreina), su colega de cuadrilla, dice que basta ya, hombre, que está todo dicho; y añade, circunspecto, que él no va a entrar «en la guerra de conceptos».

Hablemos de conceptos, pues. Los tres días que estuvo el concejal Miguel Ángel Blanco secuestrado, torturado y aterrorizado fueron un concepto, lo mismo que los dos balazos que le descerrajaron a quemarropa, por la espalda. O los 532 días (¡532 días!) de infierno que vivió José Antonio Ortega Lara encerrado en ese ataúd de muerte y desesperanza, y en el que sus secuestradores pretendieron dejarle morir de inanición una vez capturados. Mero concepto. También las piernas de Irene Villa y de su madre son un concepto. Un concepto difuso, además, volátil, como los cientos de miembros mutilados de otras tantas víctimas de ese sádico concepto de la "socialización del sufrimiento", que comenzó con el tiro en la nuca, repugnantemente cobarde, de Gregorio Ordóñez, aquel triste 23 de enero de 1995. ¡Ese sí que es un concepto cojonudo! ¡Terrorífico! Sí. Y venenoso, como todo cuanto toca la serpiente.

Más conceptos: los doce policías descuartizados por obra y gracia de Inés del Río Prada en la Plaza de la República Dominicana, entre muchos otros conceptos igualmente asesinados por la sanguinaria etarra durante su fructífera carrera en el sanguinario Comando Madrid. Simples conceptos por la que fue condenada a 3.000 años de prisión, pero que ahora la Corte de Estrasburgo, en su particular concepto de Justicia, quiere reducir a poco más de 20 años. Un concepto numérico, como otro cualquiera. Y un vil salivazo en plena cara a España y a todas las víctimas, vivas y muertas. Si prospera el concepto de Justicia de estos …….. (coloque aquí lo que estime), saldrán a la calle 67 asesinos etarras de grueso calibre, entre ellos Domingo Troitiño, que dejó 25 conceptos masacrados en Hipercor, o Henri Parot, algunos de cuyos conceptos asesinados en Zaragoza no eran más que niños. Y para los que conceptos como perdón, arrepentimiento o conciencia valen tanto como el casquillo de una bala disparada.

Son cientos los conceptos a los que ETA ha arrebatado la vida a lo largo de su medio siglo de existencia. 857 conceptos para ser exactos. Pero son muchos miles más las víctimas reales contando los secuestrados, torturados, mutilados, atemorizados, exiliados, o simplemente privados de la más elemental libertad. Libertad, qué bonito concepto. Algo tan simple como poder exhibir tu alegría por la histórica victoria de tu selección en la Eurocopa se convierte en un riesgo para tu vida si te cruzas con un demócrata abertzale (cuyo concepto de la democracia es, cuando menos, curioso), aunque sea el asesor personal del mismísimo alcalde de San Sebastián (que no es precisamente una aldea del Goierri). Al grito rabioso de «¡Gora ETA militarra!» el amigo Josetxo Ibazeta amenazó de muerte a tres jóvenes donostiarras por el simple hecho de portar una bandera española, la noche de la victoria de nuestra selección. Probablemente lo que más le jodió a Josetxo es que los amenazados no se amilanaran, le respondieran en perfecto euskera (bueno, en perfecto, batúa) y que además le grabaran en móvil para la posteridad. Lo de la valentía, la separación esukera-nacionalismo y la libertad de información son tres conceptos que al asesor etarra simplemente no le entran en la txapela. Dicen que ha dimitido. Ya. El caso es que lo de Ibazeta no es más que un adelanto de lo que les espera a los vascos y vascas cuando Bildu-PNV se apoderen del gobierno autonómico. No es una simple anécdota, es su concepto de país. Un país que se va a parecer mucho a la Polonia del 39. Los "españolistas" serán señalados, amenazados, marginados, condenados, expulsados, ¿exterminados? En una palabra, "conceptualizados". Ya lo han sido, en realidad, desde hace años. Pero ahora lo sufrirán desde el poder, no desde la marginación; desde el trono, no desde la sombra; desde la impunidad, no desde el disimulo.

Los grandes genocidios de la historia (Hitler, Stalin, Pol Pot…) comenzaron cuando el enemigo dejó de ser persona y se convirtió en concepto. Un concepto prescindible. Necesariamente prescindible. Pues en eso estamos. En la "guerra de conceptos".

Víctimas del terrorismo, a cara descubierta
Esta vez, las fotos que se exibieron en el centro de San Sebastián no han sido de presos, sino de algunos de los muchos inocentes que han caído abatidos por las balas asesinas de ETA
s. e. / San Sebastián ABC 15 Julio 2012

«Mujeres por la Justicia» exhibirá fotos de víctimas de ETA en San Sebastián
Esta vez, el diputado general de Guipúzcoa, Martín Garitano, no se acercó al grupo de mujeres que portaban fotos y pedían justicia, como sí hizo hace algo más de un año en los accesos de la Basílica de Loyola para abrazar a los familiares de presos de ETA. Esta vez, el alcalde de San Sebastián, Juan Karlos Izagirre, no saludó al grupo de mujeres, como hace también un año sí hizo cuando estrechó la mano de miembros de Etxerat en las fiestas de la Virgen Blanca, de Vitoria.

Pero allí, en la boca del lobo, frente al ayuntamiento bildutarra y ante la indiferencia cómplice de mucho transeunte, se concentraron un grupo de mujeres a las que ETA arrebató un ser querido, la hija, el marido, el padre... Con su concentración en los jardines de Alderdi Eder, la plataforma «Mujeres por la Justicia» ha demostrado que la calle, la plaza, aunque esté en pleno feudo de Bildu, debe de ser recuperada por quienes piden justicia contra el genocidio etarra.

«Hoy, en San Sebastián, plantamos cara a ETA sin capuchas, sin bombas, sin pistolas, sin miedo. A cara descubierta y decimos alto y claro que, aunque ahora ellos crean que han conseguido los objetivos por los que han asesinado a 829 personas, se equivocan», proclamaron. Y también, para que lo escucharan a distancia los garitano e izagirres, dijeron, alto y claro, que «Bildu es ETA, que Amaiur es ETA y que Sortu es ETA».

Los asistentes, entre las que se encontraban Pilar Elías, viuda del exedil de UCD Ramón Baglietto, y Toñi Santiago, madre de la niña Silvia Martínez, a la que ETA asesinó en Santa Pola cuando tenía 6 años, portaron fotografías de algunos de las víctimas de la banda. «Aquí estamos, nosotros no matamos», «No son presos, son asesinos» y «Memoria, dignidad y justicia», fueron algunas de las consignas coreadas, junto a «vivas» a España, la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Ertzaintza.

San Sebastián
"Mujeres por la justicia", contra los "planes a la carta" para los etarras
La plataforma "Mujeres por la Justicia" ha homenajeado este sábado en San Sebastián a las víctimas del terrorismo.
Agencias Libertad Digital 15 Julio 2012

En una concentración en la capital donostiarra, esta plataforma se ha manifestado en contra de "planes a la carta" para los presos de la banda y ha pedido la ilegalización de Bildu, Amaiur y Sortu. Varias decenas de personas han participado en este acto, celebrado junto al monolito memoria de las víctimas del terrorismo en los jardines de Alderdi Eder de San Sebastián, frente al Ayuntamiento que, precisamente, gobierna la coalición independentista.

Como ya es tradicional en este tipo de concentraciones, las víctimas del terrorismo congregadas mostraron fotografías de sus familiares asesinados y pudieron verse ondear varias banderas de España. "Aquí estamos, nosotros no matamos", proclamaban. Además, corearon: "No son presos, son asesinos" y "Memoria, dignidad y justicia", además de numerosos "vivas" a España, la Policía Nacional y la Guardia Civil.

También han gritado un "Viva la Ertzaintza" y dos de las mujeres se han acercado a abrazar a un miembro de la Policía vasca que se encontraba en las inmediaciones.

La popular Pilar Elías, viuda de Ramón Baglietto, y Toñi Santiago, madre de la niña Silvia Martínez, a la que ETA asesinó en Santa Pola cuando tenía 6 años, han sido dos de las mujeres que han leído un texto, en el que aseguran que "el mayor homenaje" que se puede rendir a las víctimas es que "exigir que sus asesinatos no queden impunes".

"Hoy en San Sebastián plantamos cara a ETA sin capuchas, sin bombas, sin pistolas, sin miedo. A cara descubierta. Y decimos alto y claro que, aunque ahora ellos crean que han conseguido los objetivos por los que han asesinado a 829 personas, se equivocan", han destacado.

Han subrayado que no se rinden, que no creen en "treguas-trampa" y que no miran "hacia otro lado ante los apaños de ETA con los distintos gobiernos".

"Decimos que Bildu es ETA, que Amaiur es ETA y que Sortu es ETA", han recalcado, tras lo cual han reclamado al Gobierno que inste a su legalización y que no emplee "paños calientes" con sus "comandos parlamentarios y municipales".

Han preguntado "cuántas líneas rojas tienen que pasar estos etarras" para que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, "cumpla con su obligación".

También se han dirigido al ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, para exigirle que "deje de suplicar a los terroristas de ETA que se disuelven" porque "su función es detenerlos, ponerlos a disposición judicial y velar para que cumplan íntegramente las condenas". Le han reclamado que "deje de concederles beneficios penitenciarios" y de "esconder acercamientos encubiertos para que salgan por la puerta de atrás de las cárceles".

Ante las elecciones vascas
Consuelo Ordóñez apoya a UPyD ante las elecciones vascas
La hermana del edil recuerda que aún hay 326 atentados de ETA cuyos autores no han sido condenados, lo qu evidencia que "el Estado de Derecho no funciona como debería"
Consuelo Ordóñez apoya a UPyD ante las elecciones vascas
República/EP | VITORIA www.republica.com  15 Julio 2012

Consuelo Ordóñez, portavoz de Covite y hermana del dirigente del PP asesinado por ETA Gregorio Ordóñez, ha mostrado su apoyo a UPyD ante las próximas elecciones autonómicas vascas y ha destacado el compromiso de este partido en la defensa de las víctimas del terrorismo. Ordóñez ha anunciado su respaldo al candidato de UPyD a lehendakari, Gorka Maneiro, en la presentación oficial en Vitoria de los cabezas de lista de esta formación para los próximos comicios autonómicos, en la que también ha estado presente la portavoz nacional del partido, Rosa Díez.

Junto a Maneiro, número uno de UPyD por Álava, Nicolás de Miguel y Javier Gabilondo encabezan las listas de esta formación para las próximas elecciones vacas, que, de no producirse un adelanto, tendrían que celebrarse en el primer trimestre de 2013.

La portavoz del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite), que en los últimos años ha estado muy ligada al PP, ha mostrado en las últimas semanas su rechazo al plan de reinserción de presos condenados por terrorismo aprobado recientemente por el Ministerio del Interior.

Este sábado, al igual que hizo en su reciente visita en la cárcel de Álava a Valentín Lasarte, una de las personas condenadas por el asesinato de su hermano y que forma parte del colectivo de presos de ETA arrepentidos, ha denunciado que no se exija a los reclusos que pretenden acceder a beneficios penitenciarios que colaboren en el esclarecimiento de los asesinatos que siguen sin resolverse.

“Dicen que están arrepentidos; ¿Por qué no se les pide que colaboren con los jueces y cuenten lo que saben?”, ha manifestado, en referencia a Lasarte y a otros presos de la llamada ‘Vía Nanclares’, que fueron acercados a esta prisión alavesa tras desmarcarse de ETA.

La hermana de Gregorio Ordóñez ha recordado que aún hay 326 atentados mortales de ETA cuyos autores materiales no han sido condenados, lo que, a su juicio, evidencia que “el Estado de Derecho no funciona como debería”.

La portavoz de Covite, que ha asegurado que en los últimos tiempos, quienes comparten esta postura se sienten “un poco solos”, ha destacado que Maneiro ha hecho “suyas” las propuestas realizadas en este campo por Covite. ”Qué más quisiéramos que hubiera más Gorkas que hicieran suyas nuestras propuestas, qué más quisiera que me hubieran llamado otros también. Pero no lo han hecho”, ha añadido.

Rosa Díez ha agradecido el apoyo de Ordóñez y ha asegurado que UPyD pretende ser un “faro” para una mayoría de vascos que tienen “ansias de libertad y de justicia”.

Tras destacar que “miles y miles” de vascos compraron una bandera de España antes de la Eurocopa en previsión de que la selección nacional de fútbol lograse la victoria, como así hizo luego, ha subrayado la necesidad de “sacar del armario” a quienes no se sienten nacionalistas vascos.

Por su parte, Maneiro, el único representante que UPyD tiene actualmente en el Parlamento vasco y candidato a lehendakari para las próximas elecciones autonómicas, también ha agradecido el apoyo de Ordóñez.

Según ha afirmado, es necesario que este partido siga creciendo en Euskadi para “seguir resistiendo democráticamente y sin miedo” para “plantar cara frente al nacionalismo obligatorio” y a quienes “sin ser nacionalistas, actúan como si lo fueran por miedo y cobardía”.

Maneiro ha denunciado que el Gobierno vasco del PSE-EE, que hasta hace pocas semanas contaba con el apoyo del PP, ha sido un “fraude” para los ciudadanos “constitucionalistas”. Ante esta situación, ha destacado que UPyD pretende ser la “alternativa” para este sector.

Cataluña
Sánchez Piñol se pasa al castellano para abordar la guerra de Sucesión de 1714
El autor de la exitosa «La pell freda» publicará en octubre «Victus», su nueva novela
efeabc_es / barcelona ABC Catauña 15 Julio 2012

Diez años después del éxito mundial de "La pell freda" (La piel fría), el escritor catalán Albert Sánchez Piñol ha puesto el punto y final a "Victus", una novela de 600 páginas en castellano sobre la guerra de Sucesión de 1714 en la que ofrece una visión "diferente a la del esencialismo romántico".

En una entrevista con Efe, el antropólogo barcelonés ha explicado que lleva años con esta historia, aunque no ha acabado tomando forma hasta que empleó el castellano para narrarla, con un protagonista de hilo conductor, Martí Zuviría, un genio de las artes de la fortificación y la expugnación de ciudades del siglo XVIII.

Asevera, desde un despacho de la editorial La Campana, que desconoce porque el texto no funcionaba en catalán. "Sé -prosigue- que empecé en catalán, pero no iba y quedó estancado, hasta que un día empecé la primera página en castellano y ya siguió todo recto".

De todas maneras, advierte de que el libro, que estará en los anaqueles este otoño, aunque en castellano "tiene el punto de vista narrativo del catalanismo, con un protagonista catalán que empieza con los borbónicos, pero acaba con los barceloneses, defendiendo la ciudad".

A su juicio, 1714 es "muy poliédrico y cada generación lo ha enfocado de manera diferente, escondiendo, por ejemplo, que Villarroel -uno de los defensores de Barcelona- era español y ni tan solo hablaba en catalán, aunque luchó y murió por las libertades catalanas".

El lector va a descubrir en esta extensa obra, que le ha llevado años de documentación, "masacres, atrocidades y traiciones de las clases dirigentes catalanas, parte de las cuales fueron muy fieles a la Generalitat, pero otras sabotearon el esfuerzo de guerra de la institución".

Asimismo, se verá a una ciudad "asediada que lucha contra dos imperios: el francés y el español, resistiendo durante más de un año, cuando según las técnicas de guerra de la época sólo se podía resistir un mes".

El escritor reflexiona que viendo la documentación que ha quedado en los archivos, "uno se da cuenta de lo admirable que fue el punto de sacrificio al que llegó esa gente, mientras que en la época actual nos encogemos a las primeras de cambio".



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