AGLI Recortes de Prensa   Sábado 21 Julio 2012

Poco tiempo
Francisco Rodríguez Adrados La Razón 21 Julio 2012

Poco tiempo tiene el PP para impedir los planes de la tribalización de España. La conversión de nuestra otrora orgullosa Península en un puñado de «nacioncitas» como ya lo es el Este de Europa es una enfermedad que ha nacido en unos pocos puntos, pero que es sumamente contagiosa. Sí, habrá ministros por doquier, embajadores, compañías aéreas. ¿Serán con ello los hombres más felices? De momento, leer los periódicos es llorar, como decía Larra de los que simplemente escribían o escribíamos.

El hecho es que el PP ha ganado las elecciones, pero demasiado tarde. Se ha quedado solo. En todo caso, de él principalmente dependen decisiones graves. Los socialistas han sido por mucho tiempo un partido más entre los partidos españoles, siguen manteniendo ese nombre, pero las cosas han cambiado. Deberían darse cuenta, retroceder de malos pasos. Dejo a los comunistas. El caso es que los socialistas durante mucho tiempo prestaron grandes servicios a España: pusieron su esfuerzo, sufrieron sus muertos, firmaron las leyes necesarias, mantuvieron una presión contra ETA igualmente necesaria. Luego negociaron fuera de todo límite, cedieron. Cedieron en Cataluña y el País Vasco y en la propia Galicia. Hicieron cálculos mezquinos que se han vuelto contra ellos: así ganarían, pensaban. Han perdido y hemos perdido todos. A ese precio, a ese riesgo, no vale la pena ganar. Dios sabe qué pócima ingerirían que ha puesto un velo antes sus ojos. Es como leer a Shakespeare y hasta a los griegos. Hay que parar a tiempo. El colmo: usaron hasta un Tribunal llamado Constitucional, suyo, se ha visto, al cincuenta y tantos por ciento, lo suficiente, claro. Suficiente para ganar la que creían su causa –y para poner en riesgo a toda España–. A quienes los dioses quieren perder les privan primero del recto juicio, ya se sabe.

Total: lean los periódicos. Ahí tienen a fautores de ETA convenientemente travestidos, hasta con corbata, y dispuestos a ir a las elecciones: a ganarlas, solos o con otros, a ganar poder en todo caso. Ya hablan de ministros y programas: programas separatistas, por supuesto. Yo proponía el otro día que fuera suprimido ese Tribunal supuestamente Constitucional. Parece que sigue, reformado o no. Decisión mala. Habría que alejar los viejos recuerdos, las decisiones malas. Esperar es lo único que nos queda. Y el PP es, ahora mismo, la única barrera, todos contra ellos. Y las elecciones serán pronto. O eso dicen. Y el tiempo es escaso. Luego, con esos proetarras dentro, si realmente entran, no es mucho lo que puede esperarse. Pésimo panorama, no puede comprenderse cómo se ha llegado a esto. Cierto, queda aún un margen.

El PP, por lo demás, está atado por el magno problema económico. Nadie ha explicado en detalle de dónde viene: lo único que sabemos es que la economía europea, y aun la mundial, no ya la española, ha venido sosteniendo artificialmente un estado-paraíso que por su propio peso se está derrumbando. Como antes se derrumbó el otro supuesto paraíso, el soviético. No es cuestión de opiniones, nadie ha convencido a nadie. Es cuestión, simplemente, de hechos. A modificarlos en el buen sentido se dedican muchas ilustres cabezas que saben más que nosotros. Ojalá tengan éxito, es lo único que podemos decir. Ya no somos ni sombra de lo que éramos. Y con la decadencia económica va la decadencia cultural y la decadencia de valores. Mal momento. Y en esa situación de angustia crece cada día la amenaza separatista, la peor de todas. No se comprende que haya quienes, parece, no la ven. O la consideran ilusoria. Todo es, a la larga, culpa de filósofos idealistas, ansiosos de poder también, que jugaban con fuego sin saberlo. Desde hace años y años. Inútil recordar sus nombres, hoy, inútil criticar sus doctrinas ilusorias. Siguen, parece, creyendo que todo va por buen camino.

El hombre es un animal capaz de engañarse veces infinitas. La Historia lo demuestra. En fin, todavía se está a tiempo de detener esa deriva que nos amenaza. Sería fácil con un mínimo de racionalidad de todos. El tiempo es corto. Y, con todo, hay que mantener la esperanza. Y deben mantenerla y tomar decisiones aquellos de quienes depende el porvenir de España. Sería bueno que intentaran, de paso, abrir los ojos a quienes viven de cortas ilusiones engañosas, nos meten a todos en pequeñas, no tan pequeñas trampas.

Y hay que ver con claridad las cosas: el Tribunal Constitucional ha sido la gran baza contra «la indisoluble unidad de España», que dice nuestra Constitución. ¿Por qué no se pidió a todos los partidos, antes de admitirlos, que introdujeran el respeto a esa unidad en sus programas? Ha habido un magno error en todo esto. Al menos, todavía podemos explicar públicamente todo esto. No callar. Y mantener la esperanza de que seamos escuchados. De que se escuchará nuestra razón.

Giro urgente y necesario
EDITORIAL www.gaceta.es 21 Julio 2012

La situación económica de España atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia. Los desequilibrios financieros y productivos acumulados a lo largo de una década han terminado por estallar en forma de una tasa de paro desbocada y de una deuda cada día más difícil de refinanciar en los mercados. Ayer mismo, nuestra prima de riesgo alcanzó su máximo histórico desde la entrada de España en la zona del euro: 612 puntos básicos. Las dificultades del momento afectan no sólo al Gobierno de España, sino al conjunto de las Administraciones Públicas, familias y empresas. También ayer, mientras los inversores nacionales y extranjeros exigían tipos de interés récord para aceptar adquirir los pasivos del Gobierno central, el Ejecutivo autonómico valenciano solicitaba formalmente su rescate al Ministerio de Hacienda y el Ibex se desplomaba más de un 5% hasta caer a uno de los niveles más bajos de los últimos 15 años.

De poco ha servido que Rajoy sacara adelante su ajuste de 65.000 millones en tres años y que Bruselas aprobara el rescate a la Banca. Al fin y al cabo, incluso en estos asuntos, que parecen firmes, siguen pesando demasiadas incertidumbres.

Por un lado, no está ni mucho menos claro que los recortes de Rajoy, concentrados extraordinariamente en subidas de impuestos que deprimirán mucho más la actividad en el sector privado, consigan reducir todo el importe prometido por el Gobierno (sobre todo con unas autonomías poco o nada comprometidas con la consolidación presupuestaria). Tampoco está claro, por otro, que España no vaya a terminar respondiendo, de un modo u otro, del rescate de sus ruinosos bancos.

Es decir, de los dos grandes caballos de batalla que ha liderado el Gobierno popular durante el último mes para tratar de restablecer la maltrecha solvencia del Reino de España, los dos han resultado medio fallidos hasta la fecha.

Así las cosas, parece inexorable que el Gobierno se replantee su estrategia implementada hasta la fecha, basada demasiado en el aumento de impuestos y demasiado poco en la reducción de gastos. Si no se responde con rapidez, valentía y energía a los retos planteados, el escenario que hasta la fecha parecía impensable, la intervención exterior total, podría materializarse en una dura realidad como la que han sufrido Grecia, Portugal o Irlanda. Dicho de otro modo, la pasividad del Gobierno y su renuencia a tomar decisiones firmes y contundentes podrían llevarnos a que desde fuera nos impusieran aquellas medidas que no nos atrevemos a tomar dentro.

Aunque muchos puedan considerar la intervención como un escenario deseable, tengamos presente que el objetivo prioritario de nuestros acreedores no sería efectuar las reformas para que España prospere del mejor modo imaginable en el largo plazo, sino simple y llanamente cobrar sus deudas exprimiendo la economía. De ahí que resulte prioritario que seamos nosotros quienes tomemos las medidas que verdaderamente nos permitirán amortizar nuestras deudas, reducir nuestros impuestos y crecer de manera sana.

Revisemos, pues, todo lo que hemos hecho mal y volvamos al abecé de las reformas pendientes: reducir el gasto, liberalizar mercados y revertir las subidas de impuestos. Sin todo ello, la salida se vuelve cada vez más complicada.

Esto es un atraco
J. A. Gundín La Razón 21 Julio 2012

Al grito de «Manos arriba, esto es un atraco», las calles se recalientan y a golpe de tuit las redes sociales echan humo atizando la caldera del descontento. Los que se manifiestan son empleados públicos en su mayoría, interinos y sindicalistas los más. Apenas una parte pequeña de los dos millones y medio de funcionarios. En todo caso, no les faltan motivos para sentirse atracados, porque es verdad que alguien se ha llevado la pasta y el país se ha quedado como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando. En lo que no tienen razón es en culpar al Gobierno de Rajoy de haberles levantado la cartera.

Sobre todo porque ya no hay cartera que distraer ni caja de caudales que reventar. No queda nada en la hucha. Por eso, los que protestan hoy ante las sedes del PP deberían preguntar en voz alta, como hace ocho años: ¿quién ha sido? ¿Quiénes son los autores intelectuales y materiales del atraco? Hubo una ministra socialista, muy salerosa ella y con mucha «sensibilidá» social, que en una tarde inspirada de 2005 dio con la formulación filosófica perfecta del atraco: «El dinero público no es de nadie». Dicho y hecho.

Aunque entonces nadie salió a la calle ni hubo concentraciones ante las sedes del PSOE con las manos arriba, allí se abrió el primer butrón. Luego se sucedieron incontables alunizajes. Empezando por el atraco del siglo de los 90.000 millones de euros que sólo en 2011 han desaparecido de las arcas públicas dejando un agujero del 8,5% de déficit. Siguiendo por los cientos de millones que fueron a la saca de los ERE fraudulentos, mientras los autónomos y las pymes mendigaban sin éxito el pago de 17.000 millones en facturas pendientes. Desfalco consumado es el de los miles de liberados sindicales que, sin justificación legal, han holgazaneado todos estos años a costa de nuestro dinero, en especial los seis mil que sobran en la Administración. Expolio, en fin, ha sido construir aeropuertos fantasmas, trenes de alta velocidad a ninguna parte, planes con «E» de estúpidos y subvenciones a tutiplén. Ese ha sido el verdadero atraco contra el que deberían manifestarse los funcionarios con las manos arriba.

Pero como le toca a un Gobierno del PP poner orden y hacer economías, las iras van contra él. No es casual que resucite la protesta-exprés, aquel artefacto que hace ocho años bautizara Rubalcaba como «Pásalo», santo y seña para llamar al asedio de las sedes del PP durante la vigilia electoral. Entonces aún no existían los «trending topic» ni los «hashtag», pero su eficacia fue tan descomunal que ahora lo rescata la izquierda como táctica guerrillera para, con muy pocos efectivos, hacer mucho ruido, en muchos sitios y a la hora del telediario. Pero nadie pregunta en voz alta: ¿quién ha sido?

Periodistas a debate
Amando de Miguel Libertad Digital 21 Julio 2012

Concluyo con las incitaciones que nos trajo la Escuela de Verano de Denaes. Ya digo que fue más bien un episodio de la academia platónica, esta vez "en el marco incomparable" del palacio de la Magdalena en Santander. No es el lugar para comentar la extraordinaria belleza de ese palacio. Es una réplica del castillo escocés de Balmoral, como obsequio de Alfonso XIII a la Reina Victoria Eugenia. El wrap up de las sesiones académicas fue una mesa rectangular de periodistas. Enardecieron al público.

Raúl Vilas lanzó una acerada crítica contra el secuestro de la nación española por parte de la partitocracia. Es lo que antes se llamaba caciquismo. El problema del oneroso Estado de las autonomías es una consecuencia de esa falta de democracia real que supone la extralimitación de los partidos políticos. Por lo visto, no hemos avanzado nada desde el Manifiesto de 1981, que ocasionó el atentado contra Federico Jiménez Losantos. La clave está en que los nacionalistas odian a España. El Gobierno sigue financiando el Estado de las autonomías, un proceso que parece no tener fin. Es cierto que el Gobierno está empeñado en muchas reformas económicas, pero falta la fundamental, que es la de enfrentarse con la perversión del estado de las autonomías. Se impone un nuevo proceso constituyente para tasar bien las competencias autonómicas. De lo contrario caminamos hacia una "dictadura perfecta", al modo como Vargas Llosa definió al PRI mexicano.

Luis Losada arguyó que lo fundamental es la nación, no tanto el Estado. Habrá que volver a plantear la vieja pregunta orteguiana de "qué es España". La fórmula del "café para todos" al comienzo de la Transición democrática fue un error. El resultado es que el Estado central no ejerce la autoridad que debe sobre las regiones. De tal forma es así que se nos disuelve la idea de España, casi convertida en una especie de UTE (Unión Temporal de Empresas). Por encima de los problemas económicos, la cuestión central es política. Simplemente, algunos españoles no se sienten españoles. La propuesta es así de sencilla. Se trata de adaptar el modelo de venta de McDonald´s, es decir, en todas las tiendas la hamburguesa es la misma; lo que cambia es el servicio. Basta una buena inspección para que funcione ese modelo. En España no funcionan los servicios públicos de inspección y control.

Carlos Cuesta empezó por el final y nos dejó turulatos: la situación política y económica en España está a punto de saltar por los aires. Por tanto, se impone el renacimiento de la sociedad civil, algo que se nota como un efecto de los medios de comunicación. La crisis económica se debe fundamentalmente al derroche del gasto público en las autonomías, realmente convertidas en mini-Estados. El Estado de las autonomías fenece por consunción económica. Habría que añadir: Laus Deo.

Un suceso para terminar. El acto de clausura de la Escuela de Verano se realizó solemnemente en el Salón de Familia del palacio. Tras unas palabras cariñosas de Santiago Abascal, un destacado alumno del curso, David Marín, interpretó un arreglo del himno nacional que él mismo ha compuesto. La interpretación la hizo en el piano de cola de la Reina Victoria Eugenia. Ni que decir tiene la emoción de los asistentes.

Como todo no va a ser solemnidades, un grupo de profesores y alumnos nos fuimos a tomar unas sardinas al barrio de pescadores de Santander. Fruto de ese ambiente de camaradería, logramos la promesa del irreductible Jesús Lainz para que por fin firmara el Manifiesto de los Cien Mil. No somos tantos, pero tampoco somos hijos de San Luis.

Rajoy debe pedir el gran rescate y marcharse
Pablo Sebastián www.republica.com 21 Julio 2012

Sólo quedan dos salidas y, como diría Rajoy tras reconocer su rotundo fracaso al frente de la presidencia del Gobierno, tenemos que escoger entre “lo malo y lo peor”. Es decir entre solicitar sin dilación el rescate general de España por los fondos de la UE, o el plantearse la salida española del euro y el regreso de la peseta (lo que sería una decisión demencial que nos expulsaría del tren de la UE que nunca más podríamos alcanzar).

Dos opciones que se manejan en secreto en los altos despachos de la Moncloa, a las que se debería añadir la que será consecuencia inevitable de la puesta en marcha de cualquiera de las dos salidas: la marcha de Rajoy, por su fracaso político y por el desprecio al Parlamento y conjunto de los ciudadanos a los que ha ocultado la verdad y ha llevado al desastre económico y social. No en vano el dilema al que se enfrenta Rajoy es el siguiente: o no se enteró de nada de lo que pasaba; o simplemente lo ocultó.

A ello tenemos que añadir el constante caos y descoordinación del Gobierno. Lo que ha pasado el viernes con la Bolsa y la Prima de riesgo es un ejemplo: el Gobierno anuncia que Valencia ha pedido el rescate al Estado, en plena jornada de Bolsa, que se hunde y los mercados interpretan que hay problemas con el memorándum del rescate bancario de España por el Eurogrupo. Se junta todo y todo se va por el desagüe del desconcierto y el caos general. ¿A quien se le ocurrió anunciar lo de Valencia antes del cierre de los mercados? Se ha repetido lo que paso con Bankia cuando Rajoy, un lunes, anunció una inyección de dinero público, cayo Rato y se hundió Bankia antes de alcanzar una solución en un fin de semana y al margen de la Bolsa. Y , con estos mimbres, es imposible hacer un cesto y el país entra en zona de pánico, y Francia pide al BCE que haga algo, y en Nueva York nos miran con estupor, mientras en Alemania la señora Merkel reflexiona en voz alta y con razón: España ya no tiene solución.

Parece que Rajoy al inicio de su mandato no supo ver la situación de emergencia de España (como Zapatero no vio la crisis). Pero sí comenzó a verle las orejas al lobo cuando le estalló en las manos Bankia, percibió la quiebra de las Comunidades -Valencia acaba de pedir su rescate- y se inició el incendio de la deuda pública, avivado por un vendaval de pésimas noticias sobre la situación de España, que el propio Rajoy y sus ministros se encargaron de lanzar a los cuatro vientos–“no hay dinero para pagar nóminas de los funcionarios, ni los servicios públicos, ni para financiar la deuda bancaria, etc”- para justificar así sus ajustes sociales ante los españoles y también para acabar de espantar a los mercados.

El día que Merkel recibió a Rajoy en un barco de turistas para hablar de los problemas de España mientras se daban un paseo por el río de Chicago, el presidente español y su séquito -al que se les volaban los papeles y los gráficos por la popa de la nave- debieron entender que Merkel había dado la espalda a España. Y con Merkel estaban la Comisión, el BCE, el FMI, incluso Francia por mas que Hollande disimulara –aunque se quitó la máscara en Londres cuando anunció una Europa a dos velocidades-, máxime cuando la UE conoció el agujero de 23.600 millones de Bankaia, y los déficits añadidos de Madrid y Valencia.

Y por si algún dato le faltaba a Rajoy para reconocer lo que temía, el gran rescate de España, ahí estaba el hierático Mario Draghi, en el BCE diciendo que no pensaba comprar deuda pública hispana hasta que el Gobierno de Madrid no pidiera el rescate global del Estado y aceptara la intervención de la Economía y las Finanzas españolas.

Ahora ya sabe Rajoy que no tiene escapatoria. Y que ni el rescate de la banca, aprobado por el Eurogrupo, ni sus duras medidas de ajuste social, que han lanzado a la calle a la ciudadanía, le van a servir para evitar el rescate general de España como se aprecia en el hundimiento de la Bolsa, la prima de riesgo a 612 puntos y los tipos de interés a 10 años por encima del 7,2 % (con ayuda inestimable del anuncio del rescate valenciano) .Y naturalmente todo esto concluye con este bonito y desastroso aplauso con el que los mercados han recibido el rescate bancario y el duro ajuste del Gobierno.

Lo único que le queda a Rajoy es esperar que el BCE se apiade y compre deuda pública con urgencia, al menos hasta que España presente formalmente su petición de rescate total. De esa manera comprobará Rajoy que el rescate final de España estaba dibujado por Merkel, el BCE y la Comisión desde hace varios meses. Un rescate por entregas -primero por la banca- pero un rescate total. Y más vale que Rajoy lo ponga en marcha cuando antes, sin más cábalas ni excusas. Y en cuanto lo haga el presidente deberá reflexionar sobre su posible marcha, porque quien no supo evitar la catástrofe no la puede gestionar.

El necesario pacto político y económico con nuestros hijos
Galo Mateos. El Confidencial 21 Julio 2012

Este artículo pretende mostrar la necesidad de un pacto entre la generación de los mayores de cincuenta (+50) y la de menores de treinta (-30), que pueda cambiar el rumbo político y económico del país. A ellos les corresponderá pagar nuestras pensiones y deudas, y hemos de abordar con ellos el por qué y el cómo.

Apenas generamos valor añadido
Somos bien conscientes de que nuestra viabilidad depende del valor que generemos sobre nuestras compras, para pagar salarios y cargas, capaces de financiar las distintas administraciones del Estado, sus necesarias inversiones, amortizar deuda y pagar pensiones. Y conscientes, también, de lo cerca de estamos de que ese valor a añadir sobre nuestras compras, llegue al colapso y sea insuficiente para compensar las cargas impuestas.

Supongo que no les asombrará saber que España ocupa el puesto 18 en Europa en I+D+i, razón por la que no puede generarse ningún proceso de cambio competitivo respecto de los demás países, sino, más bien, depender cada vez mas de ellos. Ni tampoco les importará saber que vivimos los restos de un modelo económico expoliado al 100% por la especulación financiera en todas sus variantes. Que hace cuatro años que nuestra economía no recibe inversión extranjera alguna ni dispone de crédito para financiar alternativas.

Tampoco les asombrará saber que cada vez recaudamos menos IVA, no solo porque los españoles defraudamos un total de 88.000 millones (según los propios inspectores), sino porque debido al anterior proceso, cada vez hay menos valor añadido que gravar. Entendamos que apostar por ellos, hijos o nietos, no es sino apostar por nosotros mismos en un paso que ya no podemos dar sin su cabal cooperación

Ni que España no figure entre las primeras en ancho de banda para transmisión de datos, entre las que se encuentran las de mayor crecimiento de valor añadido, como Corea del Sur, Escandinavia u Holanda, pese a que Telefónica lidera mundialmente las ganancias del sector. Tal vez ocupada por indicación del Gobierno, en contratar personajes o en salvar a Prisa de la quiebra, a cambio de favores políticos. Corrupción lo llaman.

No les extrañe que ni al 18 ni al 21%, crezca la recaudación de ese impuesto. Es que ni podemos ensanchar la base a causa de la desinversión general y la caída de la demanda interna, ni la cuota ayuda a esquivar el fraude. La economía en su conjunto no da nada más, ya lo dió hasta 2007 y llevamos cinco años perdidos.

Los causantes de nuestra pérdida de valor añadido, no deben seguir tomando nuestras decisiones
Quienes tuvieron responsabilidades de gobierno y empresas financieras, energéticas e industriales que debieron haber trazado una ruta alternativa a la especulación y al colapso en las inversiones, no lo hicieron. Les hubiese bastado imitar a los que lo hacían bien, pero estaban demasiado ocupados con la digestión de todos los favores políticos y compensaciones con las que habían construido sus privilegios y una nueva casta, no surgida del mérito sino de las maniobras del poder.

Apuesto que nadie que haya visto el vídeo de César Alierta intentando explicar -en las antípodas de Jobs- lo que significa la nube informática, puede imaginar que de ese mismo personaje -puesto ahí por el Estado- pudiese salir un plan de desarrollo tecnológico competitivo. La famosa regeneración intergeneracional, con este hito como epítome, se alejaba peligrosamente de nuestras costas sin tocar tierra.

Cinco años, en los que se profundizó también en nuestra dependencia energética, movidos, uno tras otro en el poder, por las mismas pulsiones electorales, favoritismos y repulsión tecnológica. Siguiendo la campaña orquestada por quienes querían vivir de las renovables, el petróleo y el gas se acababan y había que hacer frente al hecho inminente con subvenciones. Pero tras una burda campaña, el petróleo y el gas demostraron una salud espléndida, y nosotros nos desprendimos de varias decenas de miles de millones que nos iban a ser ahora indispensables.

Cinco años de crisis y despidos, en los que se incorporaron más de 400.000 funcionarios a dedo, que unir al casi ya un millón en exceso precedente. El único país de los PIGS en el que creció su burocracia, nada menos que el 29% entre 2000 y 2010. Eso supuso la creación de nuevas tasas y subidas de impuestos que drenaron el valor añadido de los negocios, su capacidad de crear o mantener empleo, y, a su vez, su contribución fiscal. Espiral de abuso de la que aún hoy, al borde de la quiebra, no hemos tenido información precisa de cómo remediarla.

De poco sirve añadir como resumen de este epígrafe, que los PIGS, representaron en este lustro pasado, la cola en Europa en la innovación, y el liderazgo en los índices de corrupción y fraude fiscal. Factores mas que explicados, que motivaron una forma de intervención sobre la que ya nadie duda de sus fundamentos.

Existe una salida La economía en su conjunto no da nada más, ya lo dió hasta 2007 y llevamos cinco años perdidos
He dedicado algunos años a observar en tierra ajena, qué nos hace merecedores de esta situación que vivimos y de los posibles riesgos que aún comporta. Y, con la humildad que un juicio así requiere, he tratado de identificar donde están los elementos que caracterizan el progreso diferencial respecto de esos pueblos más afortunados.

Y por otra parte, he identificado los elementos que configuran la Economía del Conocimiento, generadora del valor añadido que a nosotros se nos resiste y a la que nos incorporaríamos con cinco años de retraso.

La primera conclusión, es que una generación de políticos como la que tenemos, no cabría en ningún lugar sensato. Ningún país de interés, ha hecho crecer en plena era TIC, la de las tecnologías de información y comunicación, sus plantillas administrativas. Por lo que la exclusión de cuantos nos han traído, por activa o pasiva, a esta situación, debe de ser inmediata y sin retorno posible.

La segunda, es que al menos una mitad valiosa y formada de los 480.000 jóvenes que anualmente cumplen dieciocho años en España, resulta exactamente igual a la mitad de cualquier otro país y perfectamente intercambiables. Quienes hayan pasado por Erasmus, familias de intercambio o que haya combinado estancias largas en distintos países, puede confirmar esto mismo: hay 10 logotipos que uniforman el conocimiento y las actitudes de todos ellos, como ninguna generación anterior pudo hacerlo. Hablamos de Google, Facebook, Wikipedia, Windows, Whatsapp, Skype, Apple,Youtube, Linkedin y Paypal. Diez caminos que casi necesariamente un joven (-30) transita a diario. Y que todos disponen de idénticos smartphone, tablet o PC, en el que hacer circular varias veces al día estos elementos que, necesariamente, configuran por su intensidad de uso, una cultura común y universal. Nunca pisaron una oficina bancaria ni una agencia de viajes y no hacen cola precisamente en los quioscos para comprar prensa de papel. Pertenecen claramente a una nueva economía irreconciliable con ese laberinto de amiguismos y privilegios por el que se ha guiado nuestro BOE.

Es, por tanto, la generación (+50), la que no tiene suficientes cosas en común con el exterior, empezando por un manejo básico del idioma inglés incorporando estos nuevos tics generacionales, o del propio ordenador. Cosa que se agrava en España por la inadecuación de su pirámide demográfica y la mayor ruralidad de su población mayor.

Y esa es la generación que en la política o en la empresa, debe dejar paso, para facilitar la transformación de España en una economía TIC; única opción con un valor añadido capaz de elevar los salarios (y no lo que se pretende ahora para cuadrar las cifras de recaudación a capón sobre los de siempre), y de permitir que algún excedente presupuestario pudiera llegar a amortizar deuda. Solo pagando estos intereses, cada ocho años, el principal se convierte en el doble, algo insostenible, que frenaría por completo cualquier idea de progreso.

¿Cómo lanzar al poder la generación (-30)?
Para empezar, el valor añadido de esta generación tendrá que pagar las pensiones de los (+50), así que más vale que pongamos todos los elementos precisos en el relevo. Contamos con que más de la mitad serían bien capaces de dar ese empujón, que nosotros dimos a su edad, no nos dejemos desfigurar la realidad por la generación gran hermano o la borroka tan nutridas de fracasados estudiantiles (que ni son todos…ni están todos...). No tenemos otros en quien apoyarnos, por lo que huelga cualquier pensamiento-fractura generacional. Lo que si sabemos, es que por más tiempo que pasen en el poder los actuales, no serán ellos quienes puedan garantizar nuestro bienestar ni las pensiones. No lo hicieron cuando pudieron y con menos razón ahora. El único país de los PIGS en el que creció su burocracia, nada menos que el 29% entre 2000 y 2010

La clave de ese lanzamiento, sería privilegiar las áreas en las que deben intervenir para lograr esos objetivos. Comunicaciones globales plenas de gran capacidad de transmisión, en forfaits desde 10€ mensuales, transporte urbano, interurbano e internacional favorecido a tarifas especiales, becas y créditos para acceso a las más variadas especializaciones, investigación e idiomas. Cobertura plena de salud en todas las especialidades y racionalización de tiempo de ocio. Vivienda de alquiler subvencionada que favorezca la emancipación. Entendamos que apostar por ellos, hijos o nietos, no es sino apostar por nosotros mismos en un paso que ya no podemos dar sin su cabal cooperación.

El enfoque globalizador de Innocentive.com
Patrocinado por la NASA y The Economist, entre otros, es un cluster virtual con ocho subsectores (ampliable) en el que las empresas e instituciones lanzan sus demandas para ser respondidas por equipos globales de estudiantes, investigadores, contratistas de todo el mundo, uniformando conceptos. Cualquiera puede intervenir a través de foros y chats moderados y exhibir con qué deseo y capacidad quiere acercarse a la solución de los problemas de los demás, la mayor fuente conocida de valor añadido. De ahí nuestros gurús sectoriales podrán enlazar con las ofertas de formación presencial y virtual de cualquier parte del mundo.

Los más favorecidos probablemente, no tendrán problema de en establecerse en los cluster reales más importantes del planeta, como Silicon Valley, Baviera, Cambridge, etc., e interactuar desde allí con nuevos pretendientes.

El pacto
Desde luego no será la UE ni el FMI, quien nos reproche el rescatar recursos de la corrupción para dedicarlos a facilitar la movilidad y el acceso a la formación y el trabajo de nuestros menores de treinta años. Ni tampoco quien nos reproche que Telefónica ejerza su liderazgo tecnológico creando las infraestructuras de nuestra incorporación a la economía del conocimiento con el mejor repertorio TIC disponible.

En el interior, hacer piña con nuestros hijos, por quienes hubiésemos dado la vida tantas veces como necesario, no es más que una sencilla prolongación de los dictados del corazón y de la razón. Negarnos a invertir un euro más en alimentarlos, bajarlos de los coches oficiales, apagarles las televisiones partidistas y perseguir sus corruptelas, haciendo que ese dinero llegue a nuestros hijos en forma visible y aprovechable, no puede tener mas que apoyos.

Iniciar ese diálogo intergeneracional, en unos términos similares a estos: Queridos hijos, hemos llegado a un punto de dificultad en nuestra vida política y económica, en el que solo con vuestra plena cooperación podríamos combatirlo. Os tenemos que pedir perdón por no haber cortado a tiempo esa sangría de una casta política que nos parasita y obstaculiza con su permanencia, mejoras fundamentales en el ámbito de la democracia y del advenimiento de un modelo económico, en el que sois pieza clave. Modelo, que nos facilitaría la oportunidad de obtener empleos dignamente pagados, sostener un estado racional y previsoramente construido, y devolver con honor lo que nos han prestado.

Solo necesitamos el apoyo de vuestro 6 millones de votos, para que desaparezcan de nuestras vidas quienes las amenazaron con su incompetencia y corrupción. Os pedimos también que compartáis la vigilancia sobre quienes se ocupen del relevo, para que cumplan con fidelidad el mandato, aunque sea ocupando las calles y demostrando que nunca más aceptaremos el trato vivido.

Y con vosotros a bordo, nuestra vida fluirá sin mayores perturbaciones por ese camino soñado desde la transición. Un sueño que no supimos confeccionar y que hoy estamos obligados a compartir con vosotros, del mismo modo en que hemos compartido nuestras vidas y lo seguiremos haciendo por los tiempos de los tiempos, como así fue con nuestros mayores.

El otro 98
Juan-José López Burniol La Vanguardia  21 Julio 2012

Pablo Salvador Coderch, lúcido amigo cuyo contrapunto valoro, me escribe este correo tras la intervención de España: "... del 98 nunca salimos del todo. Treinta años después, en el 29-30, nos sumimos en procesos de autodestrucción y estancamiento que duraron hasta 1960. Fueron otros treinta años. ¿Qué opinas?". Esta ha sido mi respuesta:

"Querido Pablo: A las 6 de la mañana del pasado día 11, me enteré de la intervención de España. Y tuve claro, desde aquel primer momento, que la noticia constituía el punto final de una aventura frustrada y la consumación de un fracaso sin paliativos: el fracaso de España como proyecto político y, más aún, como proyecto histórico. La Unión Europea ha decidido que España es incapaz de gobernarse por sí misma y ha resuelto hacerlo por ella, ante la mansa aquiescencia de todos nosotros, pues no tenemos otra salida, y con el aplauso entusiasta de la bancada popular del Congreso -que, después de haber aplaudido la invasión de Iraq, puede aplaudir cualquier cosa- dirigido al presidente del Gobierno que nos merecemos, Don Mariano Rajoy Brey.

Al comienzo de su libro de síntesis Historia de España (1947), Pierre Vilar escribe: "El Océano. El Mediterráneo. La Cordillera Pirenaica. Entre estos límites perfectamente diferenciados, parece como si el medio natural se ofreciera al destino particular de un grupo humano, a la elaboración de una unidad histórica". Pues bien, esta "unidad histórica" que parecía propiciar el medio natural ha sido imposible. La acción de los hombres -miserable, cicatera y cainita- la ha hecho inviable. Así de claro. Todos hemos fracasado y ya no hay remedio. El actual ciclo histórico en curso -de formación de unidades supraestatales- hace ya innecesaria la existencia previa de una unidad peninsular: sus distintas partes se integrarán separadamente en Europa. Al ir divididas, su posición de partida será más débil, casi ancilar, pero es el precio que todas -"desde la princesa altiva a la que pesca en ruin barca"- habrán de pagar por su falta de sentido histórico, por su insolidaridad, por su miseria moral y por su cobardía. Tenía razón Jaime Gil de Biedma, cuando escribió -con desgarro de señorito- sobre el destino de "este intratable pueblo de cabreros": "de todas la historias de la Historia / la más triste sin duda es la de España / porque termina mal".

Efectivamente, ha terminado y ha terminado mal. Ortega (el más lúcido de los españoles contemporáneos pese a su "voluta"; el educador nacional que -según Vicente Cacho- aún no ha encontrado sucesor) lo dejo escrito en España invertebrada: "De 1580 hasta el día, cuanto en España acontece es decadencia y desintegración. (...) En 1900, el cuerpo español ha vuelto a su nativa desnudez peninsular. ¿Termina con esto la desintegración? Será casualidad, pero el desprendimiento de las últimas posesiones ultramarinas parece ser la señal para el comienzo de la dispersión intrapeninsular (...) Es el triste espectáculo de un larguísimo, multisecular otoño laborado periódicamente por ráfagas adversas que arrancan del inválido ramaje enjambres de hojas caducas".

No creas, Pablo, que me acabo de dar cuenta de ello. Podría decir que lo he sabido desde siempre, aunque a veces haya querido engañarme. Miro los libros de mi biblioteca y leo algunos títulos: Derrota, agotamiento, decadencia, en la España del siglo XVII, de Vicente Palacio Atard, comprado en Pamplona, el 21 de mayo de 1963 -¡pronto hará medio siglo!-; Evolución de las ideas sobre la decadencia española, de Pedro Sainz Rodríguez, adquirido en Calella, el 21 de septiembre del mismo año, y otros del mismo tono... No es extraño que ya por aquellos años me preguntase -te juro que es así- si España, quizá el primer Estado-nación en formarse, no sería también el primero en desintegrarse. Y pienso ahora que así va a ser. Confluye para ello la acción de dos factores. En primer lugar, la intervención de España, que deja bajo mínimos su prestigio e impide que pueda ofrecer un proyecto creíble y atractivo de vida en común. Y, en segundo término, la deriva independentista de la sociedad catalana, que hace que el único debate que tenga hoy sentido no sea el del pacto fiscal, sino el de la autodeterminación o independencia. Hace poco, Francesc-Marc Álvaro me apuntó este paralelismo: 1898, consolidación del catalanismo político; 2012, consolidación del independentismo. Lleva razón.

Por consiguiente, aciertas cuando dices que nunca salimos del 98. Seguimos "sin pulso", como en su día sentenció Francisco Silvela, de estirpe afrancesada y madre francesa, agudo y amargo. Y, al igual que entonces, los españoles no se dan cuenta de la profundidad de la crisis. Es leyenda que, la tarde en que se conoció la noticia del desastre de Cuba, la gente se fue a los toros. Hoy seguimos enzarzados en rifirrafes soeces. Pero ahora es aún peor que ayer, pese a nuestra enorme ventaja en bienes materiales: no se atisba capacidad de reacción alguna. Por no tener, no tenemos ni una generación del 98. Ya no tenemos ni estética. Abrazos".

España y el 11M
El Juramento de Santa Gadea
Gabriel Moris Libertad Digital 21 Julio 2012

Vaya por delante mi profundo agradecimiento a la Historia como ciencia y a sus protagonistas, que somos todos los que la escribimos, a veces desde el silencio y desde el sacrificio.

España, una de las primeras naciones surgidas en la actual Europa, se ha forjado en el yunque de los aciertos y los errores. Esta afirmación es válida con carácter universal y particular. Es fruto de la condición humana. El papel de cada individuo en cada momento de la vida, personal o colectiva, suele ser fruto de las circunstancias de su vida; no obstante, todos tenemos unos grados de libertad en nuestro proceder. Es a este nivel donde nuestras acciones cobran un valor positivo o negativo en función del uso que hagamos de nuestra voluntad y de los valores o contravalores que libremente vayamos asumiendo.

Nuestra entrada como país en el siglo XXI, en mi opinión, fue esperanzadora en los ámbitos económico, social, político, institucional y convivencial. Desde las Instituciones se nos decía "España va bien", "España es un gran país". Nadie, ni los más acérrimos enemigos nuestros, osaba desmentir aquellas afirmaciones. Sólo a raíz del 11 de Marzo de 2004 se apagaron aquellas salvas, que fueron el pórtico del siglo que arrastramos hasta este 2012. Parece que dicha fecha fue el hito que, con una cuidada planificación, cambió una vez más el destino que, como nación europea y comunitaria, acariciábamos para salir del maleficio histórico.

Transcurridos cien meses de aquel crimen contra la humanidad, a España no la reconoce (con perdón) "ni la madre que la parió". ¿Cómo se puede explicar este cambio si no es por una intervención diabólica? En una entrevista mantenida con el juez Bermúdez, por supuesto antes del juicio, nos dijo a un grupo de víctimas, "olvidaros de los moritos, eso ha sido fruto de una mente diabólica"; algo de razón tenía. ¿Quién puede creernos como país si, ante un hecho tan grave, todos, víctimas incluidas, nos encogemos de hombros? ¿Quién nos va a escuchar con confianza dando tan absurda versión de los hechos como la que seguimos dando desde las instituciones? ¿Cómo nos van a creer si ningún partido político ni la Justicia muestran el menor interés por aclarar lo ocurrido y ajusticiar a todos los actores y a los encubridores? ¿Cómo no se avergüenzan las autoridades al afirmar que el 11M es un caso "juzgado y condenado"?

Han tenido que llegar hasta nuestros bolsillos los graves problemas económicos, para que el país se sienta agredido, por una clase dirigente y unas instituciones que, con frecuencia, utilizan al pueblo que dicen servir, para cometer contra él todo tipo de tropelías e ignominias. Supongo que el "Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo" y la "Alianza de Civilizaciones" debían partir de la seguridad, para la vida y la hacienda, de las personas que sustentan las instituciones, con sus votos y una parte sustancial de sus ingresos. ¿Pienso erróneamente? Pues en el caso que analizamos, en el crimen ejecutado el once de marzo de 2004, fallaron todas las previsiones; ni se evitó, ni se investigó hasta llegar a la raíz del mismo. Celebro que el bolsillo nos movilice, pero me apena que las vidas humanas queden relegadas al último lugar de las prioridades de nuestra sociedad.

Si repasamos nuestra Historia, podemos encontrar en ella personajes, reales o de ficción, que pueden servirnos para la emulación. El Cid fue un personaje que caminó entre la leyenda y el mito. En mi infancia, los Reyes Magos me regalaron un libro sobre su vida y sus gestas; ciertamente me impresionó. Después, en varias ocasiones he visitado, a modo de peregrinación, la iglesia de Santa Gadea, donde según el Cantar de Mío Cid, Rodrigo hizo jurar al rey Alfonso VI que no había participado en la hipotética conjura que acabó con la vida de su hermano Sancho, en el sitio de Zamora. La película sobre el Cid, realizada por Anthony Mann en 1961, recoge dicho juramento.

Sea como fuera, y separando la parte histórica y documentada de la leyenda, a mí me gustaría vivir en un país en el que los poderosos, sean reyes, gobernantes o juzgadores, tuvieran que responder ante sus ciudadanos por los crímenes o delitos que sin duda cometen como humanos. En Santa Gadea, el juez no era El Cid sino el Juez Supremo. Nada desearía más que la impunidad de nuestros dirigentes en dicho trance, pero me asaltan dudas fundadas de que algunos rehusarían o rehusaríamos a realizar el Juramento de Santa Gadea. Todos juran o prometen sus cargos antes de ocuparlos pero ¿tienen en cuenta dicho compromiso en el desempeño de los mismos? ¿Los relacionados con el 11M también?

La siguiente frase de García Fitz recoge y resume lo que, con dificultad, he querido transmitir en este artículo:
El Cid se convierte en conciencia social y guardián del bien común, pasando a representar el "mito del cambio social, pero del cambio social asumible, no revolucionario", al actuar como garante de la continuidad del ejercicio de la autoridad, pero del ejercicio correcto de la misma. (García Fitz, p. 216)

Nota del autor para los lectores: mi agradecimiento más sincero a todos, especialmente a los que realizan comentarios a los mismos.

El verdadero rostro aterrador de los partidos políticos españoles
Francisco Rubiales Periodista Digital 21 Julio 2012

Los principales partidos políticos españoles, a pesar de que cada día son más rechazados por los ciudadanos y que la supresión de las subvenciones públicas que reciben se ha convertido en un verdadero clamor popular, siguen blindándose, recibiendo dinero público de manera masiva, negándose a ser controlados y aprobando en las Cortes quedar fuera de la Ley de Transparencia, toda una vergüenza que denota la verdadera alma negra de esas agrupaciones políticas, que según muchos analistas y expertos han acumulado pruebas y "méritos" suficientes para ser juzgadas como "asociaciones de maleantes" y disueltas por su peligrosidad.

El gobierno vende la idea de que ha reducido las subvenciones a los partidos políticos, sindicatos y organizaciones patronales en un 20 por ciento, pero la verdad es otra: olvidan decir que tales subvenciones subieron bastante por encima del IPC en 2007-2011 y que la parte que se va a reducir un 20%, unos 70 millones de euros, solo es un tercio de las subvenciones que reciben. Sin embargo, la Ley no pone límite a las subvenciones que recibirán por la representación autonómica y local, que suponen más de 130 millones de euros anualmente.

El Proyecto de ley del gobierno propone que en 2012 los partidos reciban 65,8 millones de euros para sus gastos de funcionamiento y 3,38 millones para cubrir gastos de seguridad (69,18 millones en total).

En los recientes debates celebrados en el Congreso sobre las subvenciones a los partidos políticos, el PSOE, de manera vergonzosa, en lugar de solidarizarse con los recortes y la profunda austeridad que afecta a la ciudadanía, pidió aumentar el dinero público que se entrega a los partidos y, concretamente, propone que el Estado vuelva a las subvenciones de 2008, 78,1 millones para gastos y 4 millones para seguridad (82 millones en total). Según apunta el diputado Eduardo Madina en una de las dos enmiendas que ha presentado, reducir las subvenciones pondría en peligro ” el desarrollo de las funciones constitucionales que tienen atribuidas” los partidos.

Esa propuesta socialista permitió un debate en el que el PP les recriminó que en las actuales circunstancias, que exigen un esfuerzo común de austeridad y sacrificio, lo que más parece interesar a los socialistas es recibir dinero masivo de las arcas del Estado.

En otro capítulo bochornoso de la actual política española, los partidos políticos acordaron en el Congreso, el pasado 28 de junio, continuar sin supervisión ni control efectivo, sin dar ejemplo de transparencia y sin sacar las cuentas a relucir, ya que, al parecer, hay mucho que esconder. De hecho, los partidos se han quedado fuera de la ley de transparencia, un asunto de indecencia mayúscula y de grave déficit democrático. Pero todavía es más grave que hayan aprobado que todas las infracciones cometidas por los partidos y sus políticos profesionales prescriban a los 4 años.

Los medios de comunicación españoles, salvo algunas pocas y raras excepciones, no airean estas vergüenzas porque dependen también de los partidos políticos, que les inyectan subvenciones y dinero para publicidad, lo que constituye otro drama antidemocrático que afecta seriamente a la democracia española y a la libertad de los ciudadanos.

Nada dicen, por ejemplo, de que los partidos protagonizan una larga lista de comportamientos reprobables por los que nunca se ven sancionados, entre los que destacan:

- Dejan sin justificar 60 millones en subvenciones públicas, al no entregar la contabilidad de las Corporaciones Locales. Cualquier auditor confirmará la imposibilidad de certificar las cuentas de organización alguna sin ver el 100% de la contabilidad.

- Los partidos pueden recibir donaciones inmobiliarias o en especie sin límite alguno.

- Las entidades de crédito han perdonado cientos de millones de euros a los partidos, sin transparencia ni información, quizás porque esas condonaciones constituyen conductas abyectas y privilegios que rozan el delito.

- Las fundaciones y asociaciones vinculadas a los partidos son la parte menos transparente de toda la financiación. La Ley les exige aún menos supervisión que a los partidos políticos pese a que sus actividades comerciales reflejan lo interligadas que están ya que las fundaciones preparan actos y transpasan inmuebles a los partidos mientras reciben a cambio subvenciones, créditos y avales. Sin embargo, las fundaciones no pueden ser sancionadas porque no se ha desarrollado su reglamento.

Las discusiones en las Cortes celebradas entre finales de junio y mediados de julio fueron una oportunidad de acabar con comportamientos muy poco éticos (aunque tristemente puedan no ser ilegales) de los partidos políticos españoles, pero al final se quedaron en vulgares discusiones sobre las subvenciones que recibirán.

La triste verdad es que los partidos políticos españoles siguen subvencionándose masiva y generosamente del dinero que los españoles pagan con sus impuestos, que esas subvenciones se entregan a los partidos en contra de la voluntad popular mayoritaria, que reclama suprimirlas, y que los partidos políticos han eliminado y dinamitado todos los controles que la democracia establece para que el poder quede sujeto a la ley y no pueda avanzar por las vías del abuso y la injusticia. También es verdad que no existe voluntad alguna de regeneración en los partidos españoles, que lo primordial para ellos, antes que el bien común, es el poder y el disfrute de sus privilegios, y que esos partidos constituyen hoy el mayor obstáculo para que la democracia española se limpie, se dignifique y el país se convierta en decente.

Muchos de nosotros estamos convencidos de que si los jueces aplicasen la ley con todo rigor, los grandes partidos políticos españoles podrían ser declarados ilegales y un peligro público por albergar en su seno a miles de delincuentes y por amparar, directa o indirectamente, miles de irregularidades y abusos de poder, todas ilícitas, execrables y contrarias a la decencia democrática, pero muchas de ellas también delictivas y suceptibles de ser castigadas con cárcel.

Voto en Blanco

ALERTA ECONÓMICA
La hora del BCE: la prima rompe su récord y la Bolsa baja un 5,8%
Madrid - H. Montero La Razón 21 Julio 2012

La tensión sobre la deuda pública española alcanzó ayer cotas desconocidas, al romper por primera vez la barrera de los 600 puntos básicos, lo que sólo deja una opción a las instituciones europeas: que el Banco Central Europeo (BCE) compre deuda española de forma masiva para alejar la financianción de la deuda de los elevados intereses actuales.

En un viernes negro de vértigo, con la prima de riesgo en 610 puntos –máximo histórico desde la creación del euro– y la Bolsa registrando su mayor caída anual, el Gobierno anunció unos presupuestos de «emergencia nacional», cuyas previsiones retrasan la salida del túnel a 2014, y las voces dentro del Ejecutivo solicitando la intervención del BCE se hicieron notar. Ni siquiera la aprobación de Finlandia y, posteriormente, del Eurogrupo, del fondo de hasta 100.000 millones de ayuda a la banca española lograron apaciguar la presión.

El más beligerante del Ejecutivo fue el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, quien calificó ayer de «clandestino» al BCE por «no hacer nada para apagar el incendio de la deuda pública». Margallo advirtió de que la UE «no puede subsistir mucho tiempo cuando hay países como Alemania en los que la deuda pública es casi gratis y hay países que están pagando 3.000 puntos por encima».

También su homólogo frances, Laurent Fabius, solicitó a la UE que apoye ya a España. Durante su comparecencia junto a Margallo en Madrid, Fabius recalcó que «cuando hay países y ciudadanos que hacen esfuerzos considerables, pero por razones vinculadas a la especulación los tipos de interés siguen creciendo, hay que tomar medidas».

La presión a España lastró al euro, que cayó hasta su nivel más bajo desde junio de 2010. El cierre oficial fue de 1,22 euros por dólar.

La jornada arrancó con la prima de riesgo alcanzando los 612,5 puntos básicos, un máximo histórico desde la creación del euro, aunque terminó la jornada en los 610, con la rentabilidad del bono español a diez años en el 7,26%. El interés se disparó después de que el rendimiento del bono alemán cayera con fuerza.

Las turbulencias arrastraron a las bolsas del continente, que anotaron severas caídas. El Ibex 35 registró la mayor del año tras desplomarse el 5,82%, hasta los 6.246 puntos. Pese a la aprobación de la ayuda a la banca, fue éste sector el que arrastró a la Bolsa. El valor que más cedió fue Bankia, el día que cumplía un año de su llegada al parqué, con una pérdida del 10,43%. El sector constructor también sufrió lo suyo. En Europa, Milán se dejó un 4,38%, Fráncfort, un 1,90%; París, un 2,14% y Londres, un 1,09%.

Con este desfavorable escenario, el Ejecutivo presentó ayer el cuadro macroeconómico que servirá de referencia para elaborar los presupuestos de 2013. Las previsiones retrasan a 2014 la recuperación, al empeorar dos décimas la caída del PIB en 2013, hasta el 0,5%, con la tasa de paro en el 24,3%. Sólo en 2014 se creará empleo neto y la tasa caerá un punto: al 23,3%. El techo de gasto ascenderá a 126.792 millones con una previsión de ingresos de 124.045 millones. La partida derivada hacia las comunidaes autónomas será de 35.314 millones. Para cerrar el viernes negro, la Comunidad Valenciana se convirtió en la primera en solicitar la adhesión al mecanismo de liquidez autonómica de 18.000 millones para «hacer frente a los vencimientos de deuda en 2012» y atender «el pago de proveedores».

El techo de gasto sube un 9,2% para pagar los intereses de la deuda
El Gobierno aprobó un techo de gasto para 2013 de 126.792 millones de euros, lo que representa un aumento del 9,2% respecto al de 2012. Excluyendo los gastos en intereses de deuda (9.114 millones de euros) y la mayor aportación a la Seguridad Social (6.683 millones) el límite de gasto no financiero del Estado quedaría reducido al 73.255 millones, con un descenso del 6,6%, cifra que supondría el margen real de maniobra del Gobierno para desarrollar sus políticas. El Estado deberá abonar el próximo año 38.000 millones de euros en deuda, cuando en 2011 el desembolso por este concepto se llevó 28.000 millones. El fuerte incremento supone un 31,6% más de lo presupuestado en 2012. Esos 38.000 millones se llevan un 67,3% de plan de ajuste de 56.440 millones para los próximos dos años y medio. Estas previsiones reflejan que la carga de la deuda se ha más que duplicado desde el comienzo de la crisis. En 2008, el pago devengado por la deuda española supuso 16.609 millones.

18 semanas sin comprar deuda
Ya van 18 semanas sin comprar deuda. Se espera que el Banco Central Europeo tenga una nueva respuesta el próximo jueves en la subasta del Tesoro español. Los apoyos europeos escasean y la compra del BCE se antoja tremendamente complicada. La desconfianza hacia nuestro país es evidente y quedó demostrada en la subasta de la semana pasada. España pagó entonces por sus letras a 3 meses un 2,362% de interés, por letras a 6 meses un 3,237% y a 12 meses, un 3,918%. Si ampliamos el margen al medio plazo, el Estado español pagaría un 4,242% por el bono a 18 meses, un 5,457% por el bono a 3 años y por los bonos a 5 años un 4,319%. Centrándonos en el largo plazo, las obligaciones a 10 años vinieron acompañadas de un 5,743%. Si la subasta se hubiese producido durante el fatídico día de ayer, hubiéramos tenido que pagar por las obligaciones a 10 años un 7,267% de intereses. Nos esperan tiempos complicados pero, ¿comprará por fin deuda el BCE?

Alerta económica / La financiación autonómica
El despilfarro de las autonomías explota: otras comunidades preparan ya su «rescate»
Hacienda asumirá en la práctica su control presupuestario
C. Morodo La Razón 21 Julio 2012

Madrid- Valencia ha sido la primera en formalizarlo, pero no será, previsiblemente, la única. Más comunidades estudian acogerse al fondo de apoyo a la financiación autonómica, dotado con 18.000 millones de euros. Algunas, como Castilla-La Mancha, han reconocido en público que estudian los requisitos necesarios para pedir esa especie de «rescate» que aumenta el control de Hacienda sobre la gestión económica autonómica. Y otras, como Cataluña o Andalucía, también hacen números.

La amenaza real de quiebra es lo que obligó al Gobierno a poner en marcha hace una semana el fondo de rescate regional, al que hasta entonces, y pese a las presiones, se estaba resistiendo con el sólido argumento de que el aval del Estado ya no servía para lo que en principio se había pensado, abaratar de manera eficaz el coste de la emisiones. La prima de riesgo está en niveles históricos y el coste de financiación de la deuda soberana en el 7%. Cuando habló ante el Pleno del Congreso de que no había dinero para pagar las nóminas ni las prestaciones, Mariano Rajoy pensaba sobre todo en las regiones «por sus problemas de liquidez», precisan desde Moncloa.

Valencia ha rechazado que vaya a hacer nuevos ajustes en 2012, pese a la petición formal de ayuda. Una posición que choca con la que anticipan desde Madrid. Desde el Gobierno explican que el fondo es un «salvavidas» para que las comunidades sobrevivan sin depender del mercado. La palabra «rescate» es tabú, pero el modelo europeo pesa como referente y esto supone un control total por parte de Hacienda de las decisiones económicas de la autonomía que se sume a este mecanismo. Luego, cada parte lo escenificará según sus intereses, pero habrá nuevo plan de ajuste y una mayor injerencia de la Intervención General del Estado en su desarrollo y ejecución. Los inspectores de Hacienda serán en clave doméstica los «hombres de negro» de la «troika» y la ayuda estará condicionada, aunque desde el ámbito autonómico se disfrace como una medida más de apoyo a la liquidez.

El Gobierno ha estado negociando durante esta semana con las ocho comunidades que no superaron el examen de fin de curso. Y el fondo de liquidez autonómico le ofrece una salida, que podría ser hasta consensuada, para evitar la formalización inmediata, vía Consejo de Ministros, de la activación de las sanciones previstas en la Ley de Estabilidad Presupuestaria para las comunidades que se desvíen de sus objetivos de déficit.

Las autonomías siguen siendo un lastre para la confianza exterior en España. Por las llamadas a la rebelión y por el estado real de sus cuentas: en la UE creen que una vez más no volverán a ajustarse al déficit fijado para este ejercicio. Y esto es lo que estrecha el margen del Gobierno para seguir inyectando dinero en sus arcas sin tomar medidas ejemplares que avalen el discurso de que esta vez, de verdad, ninguna administración pública podrá escaparse de sus compromisos con la consolidación fiscal.

EL VERDADERO ROSTRO DEL ISLAM
Faruk Al-Mohammedi: “Nuestro objetivo es islamizar Occidente y establecer un sistema islámico de gobierno mundial”
 Minuto Digital 21 Julio 2012

El jeque Faruk Al-Mohammedi y su grupo Unión Internacional de Naciones Musulmanas han lanzado su plan en un folleto de 23 páginas para librar al mundo de la cristiandad, “borrar el cristianismo de la faz de la tierra,” islamizar Occidente y establecer un sistema islámico de gobierno mundial – colocando de aquellos que se resistan “en un estado policial”.

El folleto de 23 páginas, “La Civilización Islámica Global: El poder de una nación revivida”, esboza un plan para la dominación musulmana mundial y el restablecimiento del Califato. “El cristianismo debe ser destruido y borrado de la faz de la tierra”, dijo Al-Mohammedi. “Es un sistema perverso demonio y el Anticristo, todos los cristianos están en completa ignorancia”.

El clérigo sigue con su discurso, “El poder islámico se ha vuelto sobre la faz de la tierra y el Califato Mundial Revivido ha puesto los ojos en el Occidente de una vez por todas y librado al mundo de la cristiandad, y no hay nada que pueda hacerse al respecto”.

Al-Mohammedi, dijo, “Me he comprometido e hice una firme promesa al Califato de la Organización de la Unión Internacional de Naciones Musulmanas que voy a hacer todo lo posible para islamizar todo el Occidente en un plazo corto de tiempo”.

“El Islam, la única religión verdadera, impone a la humanidad sumisión total a la voluntad de Alá, lo que significa que cada uno va a vivir una vida que esté totalmente dedicada a Alá, Todopoderoso y servirlo de la manera que Él ha prescrito para nosotros a través de la ejemplo de alayhi el Santo Profeta Mohammed sallallahu ´wa salam”.

Al-Mohammedi declara que la resistencia occidental para el movimiento islámico en todo el mundo es inútil. “Ninguno va a resistir, el Islam conquistará los corazones de toda la cristiandad, esto es una realidad definitiva. Cada gobierno se ha rendido al Califato Mundial y revivió las naciones que se resisten a ser sometidos a un estado policial dentro de su reino”.

Al-Mohammedi añadió que los no musulmanes no tienen cabida en su visión del mundo.

“Los dhimmis no tienen imperio y no tiene derecho a gobernar en cualquier parte del mundo. La Tierra que nos pertenece, toda ella”, dijo. “Este documento está dedicado a un” renacimiento de la cultura islámica “, entendiendo por tal una restauración de” la civilización islámica global, su condición de honor, la fraternidad universal sin igual y Hermandad de la Comunidad Musulmana. “

Fatuas explosivas
La sodomía es lícita si tiene por objeto ensanchar el ano para introducir explosivos, según establece una fatua
Por Dazibao-Ñ-/ Minuto Digital 21 Julio 2012

En 2009, Abdullah Hassan al-Asiri hizo estallar la carga explosiva que se había introducido por el ano, cuando se encontraba cerca del príncipe saudí Muhammad bin Nayef, que resultó ileso del atentado. Con anterioridad, Asiri había ensanchado su consonante mediante actos de sodomía, como aconsejaba el prestigioso jurisconsulto Abu al-al-Dema Qasab en una fatua.

A sus 22 años, Asiri, queriendo llagar pronto al Paraíso, se medió por do más pecado hay unas cápsulas explosivas en su intento de asesinar a un dirigente saudí. Sin embargo, para llevar a término su proyecto, antes debió someterse a un intenso adiestramiento, que consistió en colocarse en posición de decúbito supino o sobre sus cuatro extremidades mirando a La Meca, mientras que otros jihadistas le asestaban por el único ojo que carece de niña. Se buscaba con ello ensanchar el “cíclope” o “tuerto”, con la intención de que los explosivos penetraran con mayor facilidad por tan angosto conducto.

Asiri, llegado el momento, explosionó; sus cachos sanguinolentos quedaron esparcidos y su víctima resultó indemne. Quiso ser Asiri, en cierto modo, un James Bone islámico, pero quedó como Cagancho en Almagro, pese a su ingenio y los sorprendentes artefactos de que dispuso para realizar su tarea “divina”.

Este soldado de Alá, que por su aspecto debió de ser condenado a dieta perpetua desde su niñez, había sido asesorado sobre la Guerra Santa, explosivos y las cosas del culo por el prestigioso teólogo muslim Abu al-al-Dema Qasab, quien adquirió notoriedad en ciertos sectores tras evacuar una fatua que declaraba lícita (halal) la sodomía si “la intención era buena”… como agrandar el tortuoso camino por donde escapa el cuesco para propiciar una más pronta y segura penetración de cápsulas explosivas en el cuerpo del suicida.

Durante varios años, los occidentales seguidores de lo políticamente correcto y organizaciones mahometanas negaron la existencia de la fatua; proclamaron que los musulmanes estaban siendo víctimas de una infame campaña islamófoba; recalcaron los peligros del racismo y se rasgaron gimoteantes las vestiduras por la fabulación malvada. Sin embargo, el docto jurisconsulto apareció de cuerpo presente en un programa de televisión emitido en 2010…justificando las prácticas sodomitas si conducían a un “bien mayor” ,como es el exterminio de los infieles. Sus palabras, que exhortan al engrandecimiento del culo para mayor gloria de Alá, pueden ser escuchadas en un vídeo que se encuentra en Jihad Watch, para irritación de multiculturalistas, tontos útiles y mahometanos de todas las tendencias.

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Cambiar el Estado para evitar el naufragio
José Antonio Zarzalejos. El Confidencial 21 Julio 2012

“Apenas son suficientes mil años para formar un Estado; pero puede bastar una hora para reducirlo a polvo” (Lord Byron)

La semana comenzó con “España y el Gobierno, al límite” y termina con la confirmación de que, efectivamente, estamos al borde del precipicio. El ajuste que aprobó el Congreso (blindado) el jueves con los solos votos del Grupo Parlamentario Popular convalidando las disposiciones del Gobierno de Rajoy, coincidió ayer fatalmente con la prima de riesgo disparada (más de 600 puntos básicos), el desplome histórico del Ibex 35 (-5,8%), una subasta de deuda con demanda titubeante y tipos desconocidos desde 1997, un ministro de Hacienda y Administraciones Públicas clamando a los cuatro vientos que la Administración se encontraba en la tesitura de no poder pagar las nóminas de los funcionarios y la petición de rescate de una autonomía importantísima: Valencia. Mientras, Cataluña llamaba a un plante autonómico después de que hasta dos comunidades regidas por el PP (Extremadura y Castilla y León) votasen contra el Gobierno en el Consejo de Política Fiscal y Financiera de la semana pasada, uniendo así fuerzas con Canarias, Andalucía, Cataluña y Asturias.

En este cuadro -con el fondo de los países de la UE y el Eurogrupo aprobando las condiciones del memorando del rescate bancario que incorpora una condicionalidad sectorial y macroeconómica muy severa, que va más allá de la reconocida por el Ejecutivo-, lanzar críticas adicionales al Gobierno sugiere, más que un ejercicio de reflexión analítica, una práctica dialéctica de masoquismo. El Gobierno y su partido ya saben que han cometido equivocaciones espectaculares en los tiempos, en el fondo de las decisiones -especialmente en las fiscales-, en los cálculos del devenir de la situación general y en las formas de conducirse y comunicarse con la opinión pública y con la publicada, a la que el Gabinete y el presidente parecen detestar de manera especial. La izquierda y los sindicatos se han alimentado de tanto error, que habría sido evitable con un Gobierno más receptivo a las críticas leales que se le han venido formulando con un carácter más preventivo que fustigador.

La sensación de que la situación no dispone de salida mínimamente airosa no es consecuencia sólo de la comprobación de que los mercados persisten en su acoso a pesar de los duros ajustes que se han introducido, sino, especialmente, de la falta de disposición a un acuerdo interno que impulse definitivamente la reforma constitucional del Estado para hacerlo sostenible. Hay que acometer un cambio constitucional que rediseñe las estructuras estatales para que el conjunto no padezca la crónica enfermedad del déficit primario. Lo que conlleva, entre otros extremos, la reforma del sistema autonómico que, en una medida difícil de determinar pero incuestionable, está en el origen de la crisis político-financiera que nos aqueja. La formuló correctamente el presidente de la Generalidad de Cataluña: España es un Estado compuesto y el Gobierno central tiene un radio de decisión limitado por mandato constitucional. Esa es ahora la verdad.

La sensación de que la situación no dispone de salida mínimamente airosa no es consecuencia sólo de la comprobación de que los mercados persisten en su acoso, sino de la falta de disposición a un acuerdo interno que impulse definitivamente la reforma constitucional del Estado para hacerlo sostenible. Hay que acometer un cambio constitucional que rediseñe las estructuras estatales para que el conjunto no padezca la crónica enfermedad del déficit primario

¿Hay que licenciar el actual estado autonómico? No tengo la menor duda de que hay que hacerlo, estableciendo -como propugnaba el catedrático de Derecho Constitucional, Jorge de Esteban (diario El Mundo, 20 de enero de 2011, “El Estado de las autonomías, en entredicho”)- o un Estado asimétrico autonómico (distintos niveles de competencias y, por lo tanto, de autogobierno), o un Estado federal corresponsable (todos los territorios con similar nivel competencial). Sabemos que la gran cuestión nacional siguen siendo Cataluña y el País Vasco, que con Galicia fueron las comunidades que el constituyente de 1978 consideró, sin decirlo en la Constitución, nacionalidades. La generalización autonómica -el café para todos- fue un planteamiento de la izquierda en Andalucía, secundado por la burguesía sevillana, que disparó el principio dispositivo de las autonomías e hizo entrar a España en una desastrosa espiral de emulación entre comunidades. El default valenciano es muy expresivo.

Esta es la cuestión de fondo que late en la inadaptación del Estado autonómico a un contexto de crisis que amenaza con hacerse crónico. Podemos discutir formulas y alternativas, pero la cuestión territorial española -frente a las ya conclusas como la religiosa, la agraria y la militar- sigue pendiente de solución. A las pruebas hay que remitirse: en el País Vasco pronto habrá una mayoría absoluta independentista (PNV+ HE-Amaiur podrían tener 45 escaños de 75 en el Parlamento de Vitoria) y en Cataluña crece el separatismo que, por primera vez, rebasa en las encuestas una adhesión superior al 50%.

Desde la consideración de que España es una entidad histórica, social, jurídica, económica absolutamente real y permanente, su Estado ha de adecuarse a las realidades territoriales diferentes que la configuran. Y el Estado autonómico actual -con comunidades creadas a capón, muchas sin sentido histórico ni actual alguno, demasiadas sin la más mínima percepción de autogobierno y otras sin suficiencia territorial, demográfica y económica- no es el recipiente ni político ni jurídico idóneo. Pudo serlo durante un tiempo, pero dejó de serlo. Y lo hizo cuando falló -porque tenía que fallar- el mecanismo de entregar el gasto a las comunidades (sanidad, educación, servicios sociales) y la recaudación al Estado, salvo en el País Vasco y Navarra. La disfunción generó dos consecuencias letales: un gasto al que le faltaban instancias de control y que propiciaban desigualdades y la creación de clases políticas territoriales que rememoraban el feudalismo medieval, o sea, lo que ahora millones de ciudadanos denominan casta política.

España no se va a romper en modo alguno porque planteemos de nuevo, después de 34 años de vigencia de la actual Constitución, un diseño diferente a la generalización autonómica. No tiene sentido alguno que nuestro país disponga de 17 autonomías y que el Estado federal alemán lo integren 15 estados federados y el Estado libre de Baviera. También carece de sentido el sistema de solidaridad interterritorial porque unas autonomías no aportan nada -por pobres o por su sistema concertado- y otras, mucho -y no sólo Cataluña, también Madrid o Baleares-. La alteración del principio de igualdad en el contenido de la ciudadanía es otro efecto perverso de este puzle que después de más de tres décadas no hemos logrado encajar en todas sus piezas.

Laura Mintegui, la candidata de HB-Amaiur, justifica (?) la independencia de Euskadi en “el naufragio español”. No es lela la candidata pro etarra al hacer esta formulación, porque esa -el naufragio español- es una expresión noventayochista que remite a la decadencia española y al pesimismo nacional a propósito de la pérdida de la identidad colonial -y de potencia- de España. Es a finales del siglo XIX y principios del XX cuando los nacionalismos periféricos dejan de estar interesados en el proyecto común de España, sencillamente porque no creen en ella y se sienten desgajados de su pertenencia. Ha tenido que ser la crisis económica la que nos haga ver con más nitidez este panorama y llegar a la conclusión de que, o renovamos un pacto constitucional diferente al de 1978, o estamos condenados a ser gobernados desde fuera con criterios tecnocráticos y estrictamente funcionales. En rigor, el mejor plan de ajuste que cabría esperar de un Gobierno como el del PP y de una oposición que requiere de una cierta épica para rehabilitarse consistiría en resetear España para insertarla en un Estado sostenible en el que la unidad y la diferencia convivan con ya claras y definitivas reglas del juego. Si no se hace, el naufragio.

El gato no se pone el cascabel
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 21 Julio 2012

El gato no se pone el cascabel a sí mismo

La agonía no parece tener fin. Un viernes espantoso colocó la prima de riesgo por encima de los 600 puntos, el bono a diez años al 7,2% de interés y a la la bolsa en caída libre, en los 6.200 puntos. De nada sirvió que el Eurogrupo aprobara definitivamente el “rescate” a la banca española en las condiciones pactadas. El anuncio del Consejo de Gobierno, realista, de que la recesión continuará en 2013 y que el paro subirá al 24 por 100 y la pertición de socorro urgente de la Camunidad Valenciana, incapaz de afrontar su deuda, dieron la puntilla a otra semana negra, negrísima, en los mercados.
Parece dar igual lo que se haga, pacte y disponga. El acoso sube cada vez más en intensidad y el BCE sigue haciendo el don Tancredo mientras la especulación se ceba con el flanco que sangra,. Y quien más sangre pierde es España. Le sigue Italia. Nosotros en los 600, ellos en los 500. Para nosotros, de todas formas, los pillaramos.

Los arcanos de los mercados parecen insondables y cuando se espera una reacción positiva, resulta exactamente la contraria. Pero en realidad tampoco y a estas alturas nos sorprende. Porque, queramos o no verlo, la situación es límite y no es que estemos al borde del abismo. Hemos caido y estamos colgados de una rama. Las consecuencias, aunque las cegueras persistan en negar lo obvio, y suponer que con soflamas, manifestaciones y griterio se vuelve a jauja, puede convertir en una menudencia lo de perder una paga y contemplar los denostados recortes como algo que añoremos pasado mañana. Porque el embargo, que esto es en realidad el llamado rescate global puede aventar el estado de bienestar y dejarnos simplemente en las raspas. Porque no vendrán a rescatarnos, a lo que vendrán es a cobrar, que es lo que hacen los “hombres de negro” y para ello venderán lo poco que tenemos, por lo que les den ” y se llevarán hasta la hijuela, la nuestra y la de un par de generaciones futuras.
Pero aquí seguimos sin ponerle el cascabel al gato. Por una simple razón, porque el gato no se quiere poner el cascabel a sí mismo. El Gobierno que ha puesto algunos, comprensibles y necesarios, sigue sin abordar ni a atreverse con el esencial. Con el propio. Con hacer ese verdadero ERE no de Funcionarios del Estado, sino de Funcionarios de Partido, de todos los partidos, que han hinchado como un pez globo a la administración española. Hacerlo es lo que resulta cada vez más urgente e imprescindible. Por la economía pero por muchas otras cosas. No puede la clase politica exigir a todos el sacrificio y mantener esas insostenibles superestructura. La Reforma tajante de la administración, la eliminación de cientos de miles de cargos y enchufes ya no admite demora. La sociedad española lo demanda y lo exige cada dia con un poco más de cabreo.

El Gobierno debe abordarlo, pero en ellos quienes cuentan son las autonomías, ese invento que cada dia que pasa se demuestra que es en gran parte el culpable de muchos de nuestros males y de muy pocos remedios. En ellas se encastilla el nacionalismo,el PSOE y hasta algunos barones del PP . Las autonomías levantiscas, tras haberse gastado el manso, impiden cualquier verdadero paso hacia adelante porque algunas, simplemente, no les da la real gana hacerlo y el Estado, inerte tras tantos años de cesiones y tragar ruedas de molino, no tiene poder cohercitivo sobre ellas. O al menos, y a la vista está, no lo ejerce.

Aquí pueden hacerse los recortes, no queda otra, y a los responsables del contubernio económico-políticos de las cajas (otra vez casta política y taifas autonomicas anduvieron y andan por medio) que han dado lugar al tremendo agujero sin parar en mientes en quienes fueron ni tras que sigla se cobijan. Puede y es insoslayable hacerlo. Pero ademas de ello hay que ponerle el cascabel al gato de este desvertebrado e hipertrofiado Estado. Si es que estamos a tiempo.

Personalmente y al escribir estas lineas no puedo dejar de trasmitir un subjetivo estado de animo. El del miedo. Miedo a que la hecatombe económica finalmente se produzca-supongo que con el alborozo de los que anhelan qu esto suceda porque así se desplomara el Gobierno suponiendo que luego regresaran ellos con sus aliados sindicales a la Moncloa y Cayo Lara de vicepresidente-y que nuestra Nación entre la en el definitivo desguace A ello se dedican y en ello antes que en casi nada se ocupan los nacionalistas catalanes y por esa misma senda quiere ir Urkullu que propone quitar el Senado, que bien, y la delegación de Gobierno y cualquier resto que quede de España en Euskadi, claro. Así como de paso, como haciendo un favor. Por esa misma senda, aunque con sordina, empieza a asomar el delirio canario. Pero en todo ello, y esta es otra de las herencia, la peor de todas quizas, lo malo es que ya contaron en su día con ZP (o hemos olvidado aquello del Estatut y Maragall y los “conceptos discutibles”) y con ellos siguen contando. Por lo menos con la Chacón cuentan.

Y si, tengo miedo, miedo por nuestro futuro como sociedad y como Nación. Es para tenerlo. Claro que también puede hacer lo que los tres monos, no ver, no oir y callarse.

Artur Mas y el gran recorte
Francisco Pou www.gaceta.es 21 Julio 2012

Cataluña cuenta: han pasado cosas que harán pasar cosas en España.

Que estamos en los prolegómenos de una convulsión es algo que está pasando de la categoría de hipótesis a la tozudez de la evidencia. Las erupciones de ira son portada en el Wall Street Journal; España en la UVI financiera, comparte las fiestas de San Fermín con un sarampión urbano, minero, funcionarial. El colorido del contenedor en llamas de protesta está siempre pidiendo una buena portada. ¿Qué puede pasar? Cataluña cuenta: han pasado ya cosas que harán pasar cosas en España. Se ha sembrado mucho nacionalismo con mucho dinero público durante años; y el mercado algo ha comprado. El nacionalismo catalán, un complejo político-empresarial-burgués necesita poder y votos para comer, y ya ha cogido inercia. “Madrid nos roba” es un dogma de la infalibilidad de un par de pontífices de una ideología que va más allá de Convergència; es una visión cósmica, alejada de la realidad, reinventando una historia.
Se hicieron recortes en Cataluña antes que Rajoy, es cierto.

Pero como Rajoy, que no ha tocado las auténticas uvas de la ira (subvenciones a partidos y sindicatos, tamaño de la Administración), Artur Mas no ha tocado sus santos lugares: su flota televisiva, sus embajadas, sus subvenciones ideológicas.
Mas se esfuerza ahora en ocultar, pagando Convergència tres millones de euros en 24 horas, el tremendo escándalo del desfalco colectivo del Palau de la Música, un paradigma de la burguesía nacionalista durante años. Si Mas no consigue su Pacto Fiscal, tiene que responder con contundencia a su clientela jaleada. Si no lo hace, la estampida que lidera le pasará por encima. Si consigue el Pacto Fiscal, también; ¿qué culpas va a echar ahora a Madrid, de qué va a vivir?


El escenario de un golpe de efecto en Cataluña: convocatoria de elecciones con la independencia como propuesta. A los mercados no les va a hacer ninguna gracia prestar dinero a una familia que quiere romper peras. Y que a una España que ya está en la UVI, el recorte nacional la conducirá al desplome definitivo. Porque gobernar España no era traer recados de Bruselas.

El consorcio nacional
Xavier Pericay http://xavierpericay.com  21 Julio 2012

La Sindicatura de Cuentas ha encontrado materia reprobable en el Consorcio para la Normalización Lingüística (CNL). Al parecer, la irregularidad consistió, entre otras minucias, en contratar a 103 trabajadores más de los previstos en el presupuesto de 2010 aprobado por el Parlamento catalán o, lo que es lo mismo, en gastar 4,4 millones más de los que el organismo —compuesto por la Generalitat, 95 ayuntamientos, 33 consejos comarcales y la Diputación de Gerona— tenía asignados a dicho capítulo. Por supuesto, que nuestras administraciones gasten más de lo que hay en caja no constituye ninguna novedad. Pero que lleguen al extremo de ampliar por las bravas la única de las partidas que en todo presupuesto público se considera inviolable, la de personal, ya resulta más noticioso.

De todos modos, si en algún organismo podía suceder algo así, era, sin duda, en el CNL. Se trata, por así decirlo, de un cuerpo expansivo por naturaleza. Dotado de tres patas —profesores, correctores y los llamados dinamizadores, una suerte de «force de frappe» lingüística—, fue creado hace más de dos décadas con el fin de ir implantando el catalán, por grado o por fuerza, en el conjunto del territorio. Pero, en aquel entonces, con CIU en el poder, el presupuesto que la Generalitat destinaba al CNL resultaba bastante limitado, por lo que eran las demás administraciones consorciadas las paganas.

De ahí la profusión de reglamentos lingüisticos en las entidades locales: si el catalán era la lengua de la casa, había que empezar a formar al funcionariado, a corregir y traducir la documentación y a llevar la buena nueva a todas partes. Y, claro, había que financiarlo. Pero, con la llegada de ERC al Gobierno, el dinero empezó a fluir sin límite ni control algunos. Se trataba de «normalizar» el país. Y de asegurar que todos los apóstoles de la causa tuvieran de qué comer. Tuvieron y me temo que siguen teniendo. No puede decirse lo mismo de los demás ciudadanos.

¿El criminal siempre gana?
Fernando Savater, EL CORREO  21 Julio 2012

Ninguna idea de justicia se aviene a que ‘serial killers’ impenitentes salgan de la cárcel antes de cumplir condena máxima marcada por la ley, sin otro mérito exculpatorio que haberse dedicado a hacer manualidades o aprender solfeo

Durante mi infancia, las series no se veían en televisión (por la sencilla razón de que aún no había televisión en nuestro país) sino que se oían en la radio. Mi preferida era una de tema policíaco, que presentaba cada semana un caso supuestamente real, tras cuya resolución –siempre favorable a la justicia– una voz solemne concluía con el lema que servía de título al programa: «¡El criminal nunca gana!». Y yo me lo creía, imagínense. Con las agrias lecciones de los años, hasta los más bobos vamos desengañándonos de ciertos espejismos edificantes que nos inculcaron en la niñez. Pero siempre le queda a uno, en el fondo del trasfondo, algo así como un resabio optimista y luminoso: lo que de ningún modo debe ser, finalmente de algún modo no será. Sin embargo, en los últimos tiempos, hasta esa chispa bienaventurada se va apagando. Por múltiples razones, sin duda, que nos llegan desde la órbita de las finanzas hasta de la desfalleciente protección social. Y sobre todo porque aquí y ahora, en la Euskadi presente y en la que amenaza en el futuro, parece que se va imponiendo con frío cinismo el dictamen opuesto al de aquel viejo serial radiofónico: el criminal siempre gana.

Un ejemplo patente de esta inversión aciaga lo tenemos en algunas de las reacciones que ha despertado la sentencia del tribunal de Estrasburgo, favorable a la etarra Inés del Río respecto a la aplicación en su caso de la llamada ‘doctrina Parot’. Como se sabe, esta forma de interpretar la reducción de condena por trabajo pretende evitar que los asesinos de más de veinte personas sean tratados como si sólo hubieran matado a una y que por un subterfugio legal salgan de la cárcel habiendo pagado menos de un año por cada crimen. El alto tribunal europeo no discute la capacidad legal de cada Estado de endurecer las penas por delitos graves, pero invoca en contra en este caso el artículo 7 del Convenio Europeo de Derechos Humanos que invalida la aplicación retroactiva de dichas penas. Sin embargo, aquí no se trata de una nueva pena por el mismo delito sino de una interpretación del modo de ejecución de la pena ya impuesta, lo que no parece entrar en el campo de dicho artículo del Convenio. Precisamente así se ha considerado en ocasiones semejantes por la misma sala, como recuerda en un artículo reciente el ex magistrado del tribunal de Estrasburgo Javier Borrego (‘El fallo de Estrasburgo y la catedral de Jaca’, ‘El Mundo’, 17-07-12). Por lo demás, aunque las leyes no son simple sentido común aplicado y deben atender requisitos y garantías que a veces desazonan al profano, también tienen un sentido último, el cumplimiento de la idea de justicia. Y ninguna idea de justicia se aviene a que ‘serial killers’ impenitentes salgan de la cárcel antes de cumplir la condena máxima marcada por la ley sin otro mérito exculpatorio que haberse dedicado a hacer manualidades o aprender solfeo. De modo que la ‘doctrina Parot’ no es ningún «disparate», como han llegado a escribir algunos que aprendieron Derecho en dos tardes (como Zapatero economía y con el mismo aprovechamiento) sino el intento, sin duda imperfecto, de remediar un verdadero y mayúsculo disparate contra la justicia. Para una visión de conjunto de este asunto, puede consultarse el artículo del profesor Javier Tajadura, ‘La doctrina Parot y el Estado de Derecho’ (revista ‘Claves’, nº222).

Sabemos que todas las cuestiones jurídicas admiten discusiones y puntos de vista encontrados: si no fuera así, sobrarían los jueces y bastarían para aplicar las leyes las computadoras. La sentencia de Estrasburgo aún no es firme ni de obligado cumplimiento inmediato, por lo que el Gobierno español hará muy bien en recurrirla y exponer sus argumentos, que no parecen desdeñables. Después, ya se verá. Lo que desde luego no es cierto, pese a que lo proclamen políticos vocingleros, es que Estrasburgo haya «tumbado» la ‘doctrina Parot’ ni mucho menos que haya asestado un varapalo a las políticas antiterroristas de España, cuyas deficiencias no han estado precisamente en la aplicación de leyes sino en su ocasional violación por malos funcionarios. Comprendemos que a la señora Mintegi le sea más fácil denunciar la supuesta «violencia» estatal de la ‘doctrina Parot’ que condenar sin ambages ni circunloquios la de los criminales múltiples a los que se aplica para tratar de hacer justicia, pero quienes no tenemos sus mismos compromisos no deberíamos hacerle el juego, colaborando al fingido escándalo de Estrasburgo.

Telemadrid desmiente su ‘quiebra técnica

BELÉN ESTER CASAS www.gaceta.es 21 Julio 2012

El ERE de la TV valenciana afectará a 1.200 de sus 1.600 empleados. La Televisión de Cataluña tiene 2.100 en plantilla.

En apenas una semana, la televisión pública valenciana y la madrileña se han visto azotadas salvajemente. La primera, por un ERE que afectará al 76% de su plantilla; la segunda, por las noticias dadas sobre una supuesta quiebra técnica que el ente se ha apresurado a desmentir. En un momento en que España se aprieta el cinturón más que nunca, las arcas públicas se siguen viendo afectadas por el mismo mal: el despilfarro de las televisiones autonómicas.

El caso de la Radio Televisión Valenciana es uno de los más flagrantes. Con una deuda de 1.300 millones de euros y unos costes anuales para los valencianos de 124 millones, posee tres cadenas (Canal 9, Noudos y Nou24), una emisora de radio y una web con una plantilla de 1.695 trabajadores. Después del ERE, 1.295 personas se irán a la calle.

Por su parte, la pública de Madrid tiene una plantilla de 1.175 empleados que trabajan para Telemadrid, La Otra, la emisora Onda Madrid y la web. Con una deuda de más de 250 millones de euros y un coste anual de 169 millones, el ente emitió esta semana un comunicado en el que afirmaba que “no existe quiebra técnica” y explicaba que la Comunidad de Madrid “siempre se ha hecho cargo de la financiación” del ente, de forma que no se ha producido ninguna situación extraordinaria. “La única diferencia radica en la falta de crédito de los bancos, por lo que se ha solicitado que el crédito se conceda a la Comunidad y esta destine los fondos a Telemadrid. Se trata de una fórmula financiera que no tiene nada de particular y que forma parte del actual contexto de crisis financiera”.

Plantillas millonarias
Pero los casos de Telemadrid y Canal 9 no son únicos. Radio Televisión Andaluza, que posee tres canales (Canal Sur, Canal Sur 2 y Andalucía Directo) y cuatro emisoras de radio, cuenta con 1.600 trabajadores, arrastra una deuda de 65 millones de euros y costó al erario andaluz, sólo en 2012, 220 millones de euros.

Por su parte, Televisión de Cataluña no se queda corta. Con unos costes anuales de 339 millones de euros, posee seis canales: TV3, El 33, Canal Super3, 3724, 3XL y Esport3. Tiene más de 2.100 empleados y sólo en nóminas emplea 122 millones de euros cada año.

Hay otros casos alarmantes por lo descompensadas que están sus cifras. La televisión pública de Baleares (IB3) cuenta con un sólo canal que cuesta 26 millones de euros al año (en 2011, más de 50), realizado por una plantilla 56 empleados. La murciana 7RM cuesta también 26 millones de euros al año y cuenta con 21 empleados, mientras que Euskal Telebista, por su parte, cuenta con tres cadenas y cuesta a los vascos más de 140 millones de euros al año.

El caso de Extremadura es más modesto. Con una cadena de radio y otra de televisión, su producción cuesta al erario público 27 millones de euros. Así como la Radio Televisión del Principado de Asturias, que tiene unos costes anuales de 11 millones y 75 trabajadores en plantilla. Por último, la Televisión Canaria, que consta de tres canales, tiene un presupuesto de 37 millones de euros al año y 75 empleados.

Galicia Bilingüe recurrirá ante el Tribunal Superior el decreto de la Xunta sobre la toponimia
EFE VIGO El Ideal Gallego 21 Julio 2012

Galicia Bilingüe recurrirá ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) el decreto sobre toponimia sin presentar alegaciones al mismo, pues lo considera “un despropósito de tal calado” que entiende que la Xunta solo “reconsiderará su postura si es obligada” por un tribunal.

Galicia Bilingüe valora el intento de recopilar la toponimia local en gallego, pero le parece “un delirio” que la Xunta extienda la obligación de su uso también al ámbito privado.

Critica que, según el borrador del decreto, los dueños de marcas comerciales y los promotores de urbanizaciones no podrán usar topónimos en español, lo que supone que, “una vez más, normalización lingüística se traduce en restricción de libertad de los ciudadanos, y esta vez en el ámbito privado”.

Lamenta que la Xunta “no solo no acepta” que sean oficiales los topónimos en español, sino que “hace suyas las tesis nacionalistas de erradicación” de cualquier topónimo en español en el ámbito privado.

Alude a que en Galicia hay nombres de lugares que tienen su forma en español y son topónimos “asentados y ampliamente utilizados” en la comunidad, “algunos incluso desde hace siglos”. Así, pone como ejemplo que un particular no podrá crear una empresa que se llame “Chocolates La Coruña” o denominar a una urbanización “Mirador de Bayona”, algo que califica de “absurdo”.

Además, Galicia Bilingüe llama la atención sobre el hecho de que, según la nueva normativa, serán “legales” en Galicia topónimos de otros lugares si tienen forma en gallego, de modo que “no podrá usarse La Coruña en Getafe, pero sí Xetafe en La Coruña”.

“Etiquetados en galego” promociona el idioma mediante los productos autóctonos
EFE SANTIAGO El Ideal Gallego 21 Julio 2012

El secretario xeral de Política Lingüística, Valentín García, avaló ayer con su presencia la presentación de la campaña “Etiquetados en galego”, para promocionar la lengua propia en las marcas comerciales de los productos originarios de Galicia.

La iniciativa, promovida por el Foro Enrique Peinador y por la Irmandade Galega de Adegueiros, fue presentada en Santiago y contó con el respaldo de la Real Academia Galega, CCOO, UGT y CIG, entre otros.

Al acto asistió también el fiscal jefe del TSXG, Carlos Varela, y el exjefe superior de la Policía en Galicia, Luis García Mañá, miembros ambos del Foro Enrique Peinador, entidad que promueve el uso de la lengua gallega en el ámbito comercial y empresarial.

En su intervención, Valentín García destacó la importancia de los ámbitos económico y comercial a la hora de situar el gallego en la posición “de normalidad que tiene que tener”.

En esa línea, el secretario xeral indicó que el sector vinícola y otros productos originarios de Galicia son vitales “para gestionar el territorio, fijar población y para identificar el vino por medio de la lengua en su origen”.



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