AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 1 Agosto 2012

Lo que se avecina
Mario Salvatierra Estrella Digital 1 Agosto 2012

El pasado viernes 27 de julio la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, afirmaba contundentemente: “No va a haber rescate ni el rescate es una opción”. Sin embargo, después de tantas mentiras, rectificaciones y cruce de estimaciones contrapuestas por parte de los miembros del gobierno, ¿alguien puede creerle? Da la impresión de que la respuesta de la vicepresidenta a los periodistas abona más un deseo que la realidad. Ésta es bien distinta: la refleja mucho mejor el semanario The Economist en su último número. El artículo intitulado The Spanish patient (El paciente español) nos anuncia que España, a más tardar, va hacia un rescate completo en el mes de noviembre. El cuadro clínico de España es el siguiente: las recaídas del paciente, después de cada dosis de cura, son más prontas y más rápidas; la deuda pública a corto y a largo plazo ronda el mismo porcentaje (7%); se obtura la posibilidad de pedir prestado a corto plazo; no podrá reducir el déficit público (en 2012, el 6,3%; en 2013, el 4,5% y en 2014, el 2,8% del PIB) porque tanto la recesión como la caída de la demanda interna hacen que dichos objetivos sean inviables; tampoco podrá reducir la deuda externa puesto que la huida del capital extranjero por ahora no tiene vuelta atrás (100 mil millones de euros); la capacidad de ahorro se desvanece; y, por último, los vecinos del paciente, por un lado, Italia cada día teme más la extensión de la infección y, por otro, Alemania, Luxemburgo y los Países Bajos, temen perder su apreciada triple A si los rescates se propagaran.

A todo ello hay que añadir que el equipo médico que atiende a España parece haber tomado la decisión de dejarla, sine die, en estado de coma: ninguna de las medicinas aplicadas reavivarán al paciente, todas ellas se encaminan a taponar el crecimiento. Y como recientemente dijo el expresidente de España, Felipe González, “el que no crece no paga y el que se muere paga menos”. No obstante, el establishment de tecnócratas del Banco Central Europeo (BCE) y de la Comisión Europea, mandatados por Alemania, dan palmaditas al paciente indicándole que va por buen camino y le sugieren cortarse algunos miembros para evitar una gangrena total: reformar la Constitución, especialmente el Título VIII. ¿Qué le dicen? O renuevas el pacto constitucional o estarás condenado a ser gobernado desde fuera por tecnócratas. Es decir, si quieres conservar parte de tu soberanía, debes saber que, en tu estado, mantener 17 Comunidades Autónomas es inviable.

La situación que se avecina es de emergencia: comienza a fallar el riego sanguíneo, la sístole (soberanía nacional) y la diástole (democracia) declinan gravemente, y aparecen indicios de que hay que intervenir masivamente el cuerpo social y político de España. Ante esta sintomatología, la receta es: o soberanía democrática o protectorado tecnocrático. En suma: o democracia recortando las autonomías o tecnocracia impuesta desde fuera.

Esta es la razón por la que muchos, con tal de salvar al paciente como sea, están hablando de un “pacto de Estado” o “consenso nacional” que nada tiene que ver con el Pacto de la Moncloa (25 de octubre de 1977). Ahora se trataría de alcanzar un gran acuerdo nacional para salir de la crisis y actuar unánimemente en Europa con el fin de cambiar el recetario de la austeridad y las funciones del BCE. Como mínimo ese acuerdo tendrían que formalizarlo el PP y el PSOE. Es evidente que para ambos partidos la supuesta “salida” contiene muchos problemas y supone asumir “riesgos” no menores. En este artículo me centraré en las contrariedades que dicho desenlace acarrearía al PSOE.

Primero, si el PSOE, por la responsabilidad de ser partido de gobierno y de mayorías, asume el pacto, ¿qué ocurrirá con las medidas ya adoptadas por el gobierno de Rajoy?, ¿se acopla y se hace corresponsable de la reforma laboral, del copago sanitario, del recorte de la educación, del empobrecimiento de las prestaciones por desempleo, de la amputación de la ley de dependencia, etc.? Segundo, ¿corroborará que estos 30 años de desarrollo autonómico han sido inútiles y aceptará que las diputaciones provinciales vuelvan a cobrar prestigio y relevancia frente a los ayuntamientos? Tercero, ¿creen que el pacto de gobierno en Andalucía con I.U. se podrá mantener en pie? Y en Asturias, ¿acaso I.U. iba a mantener el gobierno con una huelga minera que no alcanza a vislumbrar la solución? En Euskadi, ¿nos presentaríamos cogidos de la mano con el PP? Ya no hablo de Galicia, no hace falta. Cuarto, ¿esperamos que los sindicatos se sumen al pacto? Ahora que UGT y CC.OO han logrado que tanto el CSIF como la CGT también estén a favor de convocar una huelga general, ¿confían en que les sigan en este descabellado ejercicio de responsabilidad?

Quizá argumenten que el pacto es coyuntural: solo hasta salir de la crisis. Pero mientras tanto, ¿quién hará la oposición? ¿Qué sentido tiene renunciar a la oposición si el PP tiene mayoría absoluta? ¿Esperamos que I.U. no reaccione y renuncie al sorpasso? Después de tanta responsabilidad, ¿se escandalizará el PSOE de que la juventud española lo equipare al PP? Por si faltan argumentos contra un pacto de ese perfil, decir que en su tiempo también se aseguró que el PP iba a gobernar coyunturalmente en Valencia y en Madrid. Y miren ustedes por dónde: llevan más de 20 años con mayoría absoluta.

Además, ¿quién nos garantiza que tras darnos el dinero del rescate total y de embolsarse la banca teutona la parte que le debemos, no nos digan que es el momento de salirnos del euro? Primero el paciente paga y después lo echan del hospital porque dicen que la aseguradora no está dispuesta a asumir más perdidas. El paciente pone en peligro los intereses de la propia compañía y ésta lo deja desnudo con la bata puesta al albur del viento de la historia.

La rebeldía autonómica exige mayor firmeza del gobierno
EDITORIAL Libertad Digital 1 Agosto 2012

La reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera se celebró ayer con la ausencia de Cataluña, la comunidad autónoma más endeudada, y la huida a media sesión de la responsable económica de Andalucía que, además, amenaza con recurrir los acuerdos adoptados. El estrambote de estas ausencias no exime a sus protagonistas de cumplir los compromisos surgidos de la reunión, como oportunamente recordó el ministro Montoro al término del Consejo, así que el comportamiento de los socialistas andaluces y los nacionalistas catalanes no pasa de un gesto hacia sus votantes sin mayor implicación política.

Sorprende el gesto de la comunidad andaluza protestando porque el gobierno le pida cumplir, en régimen de igualdad con el resto de autonomías, las exigencias de moderación presupuestaria que de hecho están presentes en nuestra constitución a través de la reforma de su artículo 135, impulsada precisamente por el gobierno socialista de Zapatero meses antes de abandonar el poder, en consonancia con los principios rectores de la Unión Europea en materia presupuestaria. Será interesante comprobar si los socialistas andaluces tienen el cuajo de llevar el asunto ante el Tribunal Constitucional, de cuya eventual sentencia surgirán nuevas certezas sobre la necesidad de suprimirlo en caso de que ayude a vulnerar un principio tan claro como el de estabilidad presupuestaria que desde el año pasado opera con todas sus consecuencias en nuestra Carta Magna.

De nada sirve hacer valer, a estas alturas de la crisis, el menor grado de endeudamiento de algunas comunidades para preservar el derroche autonómico. Vivimos una situación de emergencia nacional y precisamente las comunidades que más margen tienen para cumplir las exigencias de endeudamiento máximo en los próximos años, como Andalucía, son las que deberían dar ejemplo a las demás si sus rectores actuales tuvieran un mínimo sentido de Estado.

El gobierno, por boca de Montoro, ha mantenido una postura de firmeza negándose a relajar unos objetivos de déficit cuya observancia es imperativa para el mantenimiento de nuestra soberanía financiera. Ahora queda por comprobar si ese mismo gobierno, enérgico en el lenguaje, va a ser capaz de aplicar las sanciones que su propia legislación en la materia establece para casos de contumacia como los que se adivinan ya en los gestos más recientes de nacionalistas y socialistas autonómicos. Desde luego, su actitud resignada en algunos conflictos recientes como el de la minería no es algo que invite precisamente al optimismo.

El balance
De austeridad, nada
Manuel Llamas Libertad Digital 1 Agosto 2012

El brutal déficit que sigue registrando el Estado en la primera mitad del año es una nueva prueba inequívoca de que la pretendida austeridad del sector público es del todo inexistente en España y, por tanto, una broma de muy mal gusto por parte de los irresponsables políticos del PP.

El Gobierno central acumuló un desvío presupuestario del 4,04% del PIB hasta el pasado junio, lo cual equivale a 43.078 millones de euros en términos de Contabilidad Nacional, ni más ni menos que un 53,7% más que en el mismo período de 2011, superando ya de lejos el objetivo del 3,5% del PIB que tiene fijada la Administración Central para todo 2012.

En concreto, el Estado gastó el doble de lo que ingresó por vía fiscal durante los seis primeros meses del año, algo a todas luces insostenible para cualquier familia o empresa que quiera evitar la suspensión de pagos. El gasto no financiero -excluyendo los intereses de la deuda- alcanzó los 87.957 millones de euros, un aumento interanual del 17,6%, mientras que los ingresos se situaron en 44.879 millones, un descenso del 4,1%. Es decir, el Gobierno está gastando más e ingresando menos que el pasado año, lo cual no sólo es inexcusable sino que, además, pone de manifiesto que la estrategia de Montoro para reducir el déficit, consistente en subir impuestos como nunca nadie lo había hecho antes en España, está fracasando de forma estrepitosa.

Hacienda asegura que, pese a todo, cumplirá con el déficit del 3,5% del PIB a finales de año, ya que el actual descuadre responde a las transferencias adelantadas a las comunidades autónomas y a la Seguridad Social, que prevé compensar en los próximos meses. Esta corrección es del todo improbable si se tiene en cuenta que muchas autonomías son insolventes -no son meros problemas de liquidez- y, de hecho, el Ejecutivo intentará acudir a su rescate con otros 25.000 millones de euros, al tiempo que la destrucción de empleo no permitirá reducir los números rojos de la Seguridad Social.

España tiene que reducir su déficit público desde el 8,9% del PIB en 2011 hasta el 6,3% este ejercicio, tras la nueva relajación del ajuste fiscal concedida por Bruselas. Aunque Rajoy vendió esta suavización como un auténtico logro, en realidad, se trata de un fracaso histórico y de un nuevo engaño a sus electores. Así, cabe recordar que, tras llegar al poder, se comprometió a reducir el déficit hasta el 4,4% del PIB, tal y como inicialmente exigía la UE. Retrasar este objetivo no sólo ha disparado la desconfianza entre los inversores sino que, una vez constatado que el déficit no está cayendo durante su mandato, ha tumbado por completo la gran promesa electoral del PP: austeridad por encima de todo. Pues bien, de austeridad, nada de nada. El Gobierno sigue instalado en la enfermedad del despilfarro y, por tanto, el PSOE se equivoca de plano al decir que los recortes están agravando la crisis. Todo lo contrario. En 2011, el sector público gastó casi un 15% más que en 2007, en pleno auge económico, mientras la recaudación se desplomó un 13%. Nada augura que el PP vaya a corregir esta tendencia suicida, cuya última parada será o bien el rescate total o bien la salida del euro.

El mal español: el Estado contra el Estado
José Antonio Zarzalejos. El Confidencial 1 Agosto 2012

A mitad de año –mes de junio—el déficit de las Administraciones Públicas era ya del 4%, el plan de pagos a los proveedores y suministradores de las entidades territoriales –comunidades autónomas y corporaciones locales—ha comenzado a fallar por Madrid (paga a cinco meses) y por Cataluña, que ha suspendido el abono de facturas en julio a determinados servicios y proveedores. La deuda conjunta de Comunidades y Ayuntamientos alcanza la friolera de 71.000 millones de euros. La fuga de capitales en lo que va de año supera los 163.000 millones. FUNCAS predice que en 2013 el decrecimiento de nuestra economía será del 1,1% y España acaba de incumplir el compromiso con la UE de presentar las líneas generales del presupuesto para los dos próximos años. Para reforzar la idea de que España se aproxima a un Estado fallido el consejero de Economía de la Generalitat de Cataluña dio ayer plantón al Consejo de Política Fiscal y Financiera, y su colega de Andalucía se levantó, airada, transcurrida apenas una hora de reunión. Sobrecogedor espectáculo de cómo el Estado depreda al Estado en un contexto de crisis aguda, tanto política como económica. Ese es el mensaje de solvencia que enviamos a las instancias internacionales que deben evaluar nuestras posibilidades de futuro. ¿Quién se hace cargo de las responsabilidades de este enorme desaguisado de consecuencias incalculables?

El presidente del Gobierno insta a la disciplina fiscal a las Comunidades Autónomas –igual que Montoro— y a los Ayuntamientos (sobre los que han perdido toda potestas y toda auctoritas) pero, tanto el desplome de los ingresos (y el enorme fraude) como el intrincado tamaño de nuestro aparato público, hacen que se configure un círculo vicioso –y vírico— que en el ámbito internacional, se denomina ya como el mal español. Un mal que está siendo objeto de diagnóstico y posible terapia en Europa y EE UU, pero que saca de quicio a los dirigentes de la troika, sea la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional o el Banco Central Europeo. La declaración de inconstitucionalidad del segundo Plan E de Zapatero –por infringir el reparto competencial de las CC AA— no puede ser más expresivo del aherrojamiento y rigidez de nuestro modelo estatal, compartimentado y estanco. Así no hay modo de resolver la crisis desde la racionalización de las Administraciones Públicas. El Gobierno, siempre por detrás de los acontecimientos, ha dejado que por segunda vez en menos de un mes dos de las autonomías más importantes –Cataluña y Andalucía—escenifiquen la realidad de nuestro modelo estatal: desvencijado e irrecuperable. El mal español.

El Gobierno, siempre por detrás de los acontecimientos, ha dejado que por segunda vez en menos de un mes dos de las autonomías más importantes –Cataluña y Andalucía—escenifiquen la realidad de nuestro modelo estatal: desvencijado e irrecuperable. El mal español.Las conversaciones en parejas (Merkel-Draghi; Geithner-Schäuble; Draghi-Weidmann) de estos últimos días, versan sobre España. Todas estas personalidades saben –y lo sabe el Gobierno español—que, puesto que España no va a crecer y no reducirá el déficit a los porcentajes previstos en los próximos tres ejercicios presupuestarios, antes o después habrá que rescatarla. Pero dada la dimensión de la asistencia financiera (del orden de 500.000 millones) y el riesgo de que nuestro disfuncional diseño estatal se trague los fondos sin remediar nuestro mal, no saben cómo habría que hincarle el diente al Tesoro español. Más aún cuando ya se ha visto que Grecia ha sido un fracaso (se descuenta que antes o después salga del euro), Portugal pelea contra sí mismo e Irlanda va saliendo pero sin incrementos de fiscalidad a las empresas que en el caso español han reducido sus resultados, buscan opciones de mercado fuera de España y están diseñando planes para desplazar sus centros de decisión e, incluso, de sede para cotizar en otras Bolsas que no sea la de Madrid. El rating del Reino de España, al borde del bono basura, es para ellas una pesadísima losa.

Por otra parte, tanto el muy preocupado Geithner (por la reelección de Obama en noviembre), como el ministro alemán Schäuble (que piensa que España debería seguir aguantando un alto coste por su financiación) son conscientes de que un rescate a España debe producirse con un doble condicionado: el macroeconómico y el jurídico-constitucional. El primero sería asumido por el Gobierno español con renuencia pero sin resistencia; el segundo, al afectar a la compleja trama autonómica, requeriría de una complicidad necesaria con el PSOE y debería ser –a lo grande—una reedición del acuerdo de reforma constitucional de agosto de 2011 (artículo 135, para incorporar a la Carta Magna la regla de gasto). Cuando la troika insta a Rajoy a “más reformas” no se refiere a este impuesto o a aquel gasto, sino a que cambie, altere, o, en su caso, domine, el modelo autonómico de España que se considera altísimamente ineficiente, porque no es el Estado regional italiano –mucho más racional--, ni el federal alemán, ni, por descontado, el centralizado francés. El mal español estriba en que nuestro país es sistémico en lo económico y endiabladamente caro e ineficiente en su modelo de autonomías. Es evidente, que Rajoy no domina la situación. Día a día, le rebasa.

El mal español requiere la gran reforma que es la autonómica. Exige mayorías cualificadas (PP-PSOE), mucha energía política, un sólido discurso reformista que sea capaz de romper las inercias identitarias artificiales de no pocas comunidades y una gran disciplina en los dos grandes partidos que se integran en el retablo autonómico y que, a la vez, lo dirigen y lo fagocitan. El PP y el PSOE también viven de las autonomías, tienen en ellas clases dirigentes y cuadros y reclutan adhesiones en ellas.

Este asunto y el tamaño de nuestra economía, es el mal español que desquicia a la troika y que ha infectado y perturbado la hoja de ruta de la UE, el FMI y BCE en el modo y la manera de acometer la situación española. Mientras, Rajoy, que ha se ha amparado en nuestra dimensión y complejidad jurídico-constitucional, tendrá que clarearse. Mañana, quizás, con Monti, pero de inmediato con sus interlocutores internacionales. Si no garantiza que puede taponar la hemorragia del mal español, la troika nos puede mantener a una dieta insoportable de deuda pública y encasillar en el elenco de los lastres de la Unión. La pelota está en el tejado de España, pero es un problema para el conjunto.

El mal español requiere la gran reforma que es la autonómica. Exige mayorías cualificadas (PP-PSOE), mucha energía política, un sólido discurso reformista que sea capaz de romper las inercias identitarias artificiales de no pocas comunidades y una gran disciplina en los dos grandes partidos que se integran en el retablo autonómico y que, a la vez, lo dirigen y lo fagocitan.Mientras, en Alemania –que tiene sometido a su Tribunal Constitucional el MEDE, o mecanismo europeo de rescate permanente y sobre el que no fallará hasta mediados de septiembre— comienzan a emerger con fuerza movimientos académicos y sociales –con adherencias políticas que reclaman que no se libre un euro más al sur europeo, llámese España, llámese Italia, aunque las preocupaciones obsesivas se refieran a Madrid más que a Roma. Ayer jarro de agua fría: el Gobierno germano no es partidario de dotar al MEDE de una ficha bancaría. Veremos, también mañana, como actúa el Consejo de BCE que tantas expectativas ha suscitado.

De momento, el embrollo nacional le permite al Gobierno resistir sin rescate, pero en tanto en cuento no se resuelva el canibalismo de las administraciones autonómicas a la central y viceversa, se acentúan los desequilibrios internos que nos va postrando poco a poco. El tiempo corre contra nosotros, a una velocidad de vértigo. Lo que ocurre en España es un drama porque falla el Estado, la estructura, los cimientos. A Rajoy se le ha ocurrido, no obstante, una buena idea: convocar una conferencia de presidentes. O sea, hacerse la foto más inoportuna y menos sugerente de solidez y solvencia que imaginarse pueda. A eso se llama –si señor—instinto político. Pena.

Cataluña y Andalucía
Firmeza frente a la rebelión
Emilio J. González Libertad Digital 1 Agosto 2012

Andalucía y Cataluña no parecen querer entender que la crisis fiscal española es a las autonomías lo que la caída del muro de Berlín a los países del telón de acero. La crisis ha puesto de manifiesto que el modelo, tal y como está concebido, ya no es sostenible en términos financieros. Dicho de otra forma, el dinero se ha acabado y ya no se puede seguir financiando las políticas nacionalistas, la intervención del sector público autonómico en todas las esferas de la vida de la región, las políticas para llenar artificialmente la función pública autonómica de efectivos afines al partido o a los sindicatos y demás excesos en materia de gasto cometidos por los gobiernos regionales, en especial por los de la Generalidad y la Junta de Andalucía.

Solo hay dinero para financiar los servicios públicos esenciales y punto. Por ello, la rebelión de ambas comunidades contra el Gobierno de la Nación, como consecuencia de su negativa a querer asumir los ajustes presupuestarios que éste, en buena lógica, quiere imponer a todas las autonomías para salir de una vez por todas de la crisis, no va a ir a ninguna parte.

Por supuesto, los andaluces no quieren asumir las consecuencias del ajuste, que significa el despido de cientos de personas contratadas a dedo solo por razones ideológicas o de proximidad a los gobernantes andaluces, de la misma forma que los catalanes no quieren poner fin a unas políticas de corte nacionalista que ya no pueden financiar. En el caso de Andalucía, además, esta región quiere jugar nuevamente el papel de oposición frontal al Gobierno nacional del PP, como ya hizo en tiempos de Aznar.

Pero de lo que no se dan cuenta, o no se quieren dar cuenta, es de que el Ejecutivo nacional tiene la sartén por el mango. Ambas comunidades están en quiebra y necesitan de la ayuda del fondo de liquidez autonómico para poder pagar sus facturas. Si no quieren asumir los objetivos en materia de déficit que propone el Gobierno de la Nación, éste no tiene más que cerrar el grifo y se acabó, porque nadie en los mercados va a querer adquirir deuda pública catalana o andaluza.

Y eso es lo que debe hacer el Ejecutivo.
Cuando España se juega lo que se está jugando en estos momentos, el Gobierno de Rajoy no puede admitir la menor deslealtad institucional porque entonces desaparecería la poca confianza que todavía hay en la economía española y ésta se vería irremisiblemente abocada a la quiebra. Andaluces y catalanes, por tanto, deben comprender que, les guste o no, ellos no pueden tener objetivos fiscales diferentes de los del Gobierno nacional, porque esos objetivos son los que hay que cumplir para evitar la quiebra del país y para que la Unión Europea continúe ayudándonos a eludir semejante posibilidad. Aquí no caben excepciones, porque si se hacen con Cataluña y Andalucía, las demás autonomías van a pedir el mismo trato, con lo cual estaríamos abocados a la catástrofe económica como país.

El Gobierno, por ello, no solo debe negar el acceso al fondo de liquidez a quien rechace los objetivos de déficit que marque, es que debe proceder a la intervención de dicha autonomía con todas las consecuencias, porque lo que nos jugamos es mucho. Después, el que quiera, que haga todo el victimismo que le plazca.

Decepción autonómica
editorial El Correo 1 Agosto 2012

Las formas empleadas por Cataluña y Andalucía no favorecen el entendimiento

La reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera quedó ensombrecida ayer al conocerse que el Gobierno de Cataluña había decidido no acudir al encuentro y después de que la consejera de Hacienda andaluza, Carmen Martínez Aguayo, abandonara la reunión una hora después de que se iniciase. Aunque pudiera entenderse que las comunidades recibieran el mismo trato que el Gobierno de Bruselas con la flexibilización del déficit, ausencia y abandono son impropios de la responsabilidad con la que han de conducirse las instituciones del Estado en las relaciones que mantengan entre ellas, especialmente cuando éstas adquieren forma orgánica. El consejero catalán, Andreu Mas-Colell, ya había adelantado tal eventualidad tras la reunión del citado Consejo del pasado 12 de julio, al criticar que no se trataba de un órgano de debate y consenso.

Aunque el mensaje que pretendía trasladar su ausencia es que la Generalitat no está dispuesta a subsumir la defensa de sus intereses en un foro que diluya la bilateralidad que pretende respecto al Gobierno central. Por su parte, que la consejera andaluza abandonase la reunión al día siguiente de que Griñán se mostrara positivo tras su encuentro con Rajoy no solo refleja decepción sino que constituye un gesto destinado a imputar a la Administración central toda la responsabilidad sobre los ajustes que dicte. La actitud adoptada por Cataluña y por Andalucía pesó en el desarrollo de la reunión convocada para fijar los límites de deuda en el período 2013-2015.

El Gobierno tiene sobradas razones para estar preocupado ante los datos de déficit público durante el primer semestre, aunque oficialmente los presente como positivos. El incremento de los costes del desempleo, los anticipos a la Seguridad Social y a otras administraciones, y el aumento en un 33% de los intereses por deuda pública respecto al ejercicio precedente obligan a redoblar esfuerzos. El Ejecutivo se enfrenta a una disyuntiva endiablada: o impone, gracias a las atribuciones que le concede la nueva normativa presupuestaria, el marco de deuda y déficit acordado en la reunión de ayer del CPFF, o se aviene a matizarlo negociándolo comunidad por comunidad. La primera opción realzará discrepancias que afectarán a la credibilidad de España, la segunda debilitará la autoridad del Gobierno central.

Nacionalismo en quiebra
Aleix Vidal-Quadras. Minuto Digital 1 Agosto 2012

Los nacionalistas prometen a la gente todo tipo de venturas si la que consideran auténtica identidad cultural es homogénea en el territorio que seleccionan como su matriz y receptáculo, territorio destinado según ellos por ley natural a disponer de un Estado propio. Este paraíso al que conduce la independencia debe ser conseguido a cualquier precio, incluso el de la fragmentación de unidades políticas consagradas por siglos de historia en las que sus ciudadanos gozan de la panoplia completa de derechos y libertades que caracteriza a las sociedades abiertas.

Por supuesto, una vez consumada la secesión, los nacionales de la nueva nación disfrutarán de prosperidad, justicia y libertad hasta extremos antes desconocidos. Esta es la fantasía sobre la que trabajan los partidos separatistas de corte identitario, creando continuas tensiones centrífugas en Estados democráticos, exacerbando las diferencias, buscando el enfrentamiento con enemigos imaginarios y reinventando el pasado. Mediante semejante esquema de trabajo, los nacionalistas catalanes llevan más de cien años fastidiando a sus conciudadanos, atropellando derechos individuales, burlando a los tribunales y sometiendo a un pueblo muy creativo de vocación cosmopolita a un estéril aldeanismo que lo empobrece material y espiritualmente.

Pues bien, después de tres décadas de gobiernos de esta ideología regresiva y absurda, la Generalidad se ha declarado en quiebra y ha solicitado ser rescatada por el Tesoro estatal. La pregunta que sería oportuno que los habitantes del Principado se formulasen en esta hora triste de su trayectoria colectiva es la siguiente: ¿Cuáles son las ventajas de una doctrina que nos ha precipitado a la ruina, nos ha castigado con un nivel galopante de corrupción y nos ha aislado del resto de nuestros compatriotas españoles sin ofrecernos ningún beneficio tangible o intangible?

El nacionalismo catalán es hoy el ejemplo patético del fracaso de una idea de Cataluña basada en el tribalismo, la introversión y la obsesión neurótica por el uniformismo totalitario. Si tras el derrumbe estrepitoso de un montaje artificial construido sobre una inmensa mentira y una descarada manipulación, los catalanes no reaccionan enviando a paseo a la caterva venal y fanática que les ha envenenado el alma y les ha vaciado los bolsillos, entonces quedará claro que se merecen lo que les ha pasado y que suerte tienen de formar parte de España para llegar a fin de mes.

José Antonio, Francisco, ¿Cómo lo conseguisteis?
Javier García Minuto Digital 1 Agosto 2012

En Julio del año 1936 los Españoles no disfrutaban de todas las comodidades y tecnologías en comunicación que tenemos ahora. Hace 76 años no tenían ni televisión, ni teléfonos móviles, ni redes sociales, ni internet. Sin embargo, solo con el boca a boca, los mítines y la poca carcelería que se realizaba en esa época dos personas consiguieron algo que ahora parece que ningún Español es capaz de conseguir con infinitos medios tecnológicos más avanzados.

En aquellos añorados tiempos, José Antonio Primo de Rivera, primero, y Francisco Franco, después, consiguieron que una gran parte de los Españoles se uniesen bajo el mismo paraguas para defender una de las cosas más importantes de las que eran propietarios, y somos, ESPAÑA.

Tanto el fundador de la Falange como El General, supieron como centrar sus discursos y acciones para que los verdaderos Españoles no se detuvieran en la batalla por España con excusas inútiles como en las que ahora se refugian muchos de los llamados “camaradas”. Ambos supieron crear, y mantener, unas jerarquías que 76 años después no somos capaces de imitar siquiera y, quien lo intenta, es boicoteado por otros sectores con el único fin de impedir que esa iniciativa prospere. Y no, no hay que culpar a nadie en particular, por que todos tenemos nuestra parte de culpa. Unos, por no hacer nada y, otros, por intentarlo todo sin ningún tipo de garantía y aun a sabiendas de que no funcionará.

No quiero pensar que hubiesen podido hacer estas dos personas, por ejemplo, su hubiesen podido contar con una herramienta tan buena como es Facebook. Una herramienta que parece no sabemos llegar a utilizar en su buen sentido pero que estoy seguro que ambos hubiesen dado un papel que no es el que tiene ahora, que parece que es un escondite de muchos de nuestros “compañeros de trinchera”.

No entiendo como alguien que de verdad siente algo de amor por su patria puede esconderse bajo un cobarde anonimato, una foto del águila de San Juan y un nombre algo provocativo. Hay que dar la cara, como la dieron ellos por nuestros antepasados y aceptar todas las consecuencias, como las acepto, y bien orgulloso, en su día el fundador de la Falange, José Antonio Primo de Ribera, que fue cruelmente asesinado tras un “juicio” en el que el gobierno de la república le condeno por pensar que había participado en el Alzamiento Nacional del 1936, aún estando preso en esos momentos. Pero no, el no se rindió en ningún momento y aún estando frente a los fusiles que terminarían con su vida, en su mente tenía a su gran nación y su cabeza pudo permanecer bien alta hasta el último momento.

Después, el General Franco consiguió recuperar el rumbo de España y, a pesar de estar nuestro país pasando una postguerra, consiguió poco a poco sacarlo adelante e instaurar mucho de los beneficios sociales que los políticuchos de hoy en día nos están recortando, como por ejemplo, la paga de navidad, la de verano, la seguridad social, etc..

Por ello, esta noche todos volveremos a acostarnos con la misma incognita.. José Antonio, Francisco, ¿Cómo lo conseguisteis?

Cumplir el déficit
El Editorial La Razón 1 Agosto 2012

No hay margen ni medias tintas. Las medidas económicas y fiscales que está llevando a cabo el Gobierno para salir de la crisis, cumplir nuestro objetivo de déficit y volver al crecimiento alcanzan a todos. También a las cuentas de las comunidades autónomas. Y ayer era un día clave. La reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera era el Rubicón en el que todas las autonomías debían recoger su parte del trabajo para salir de la recesión y la parálisis. Como ya avanzó el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, no cabe relajación para ninguna comunidad, y todas han de cumplir el objetivo de déficit fijado para este año en un 1,5% del PIB. Por eso, ante este momento de responsabilidad para afrontar el desafío de los mercados, la única respuesta posible es la unidad.

Una solidaridad territorial que ayer Cataluña y Andalucía rompieron al no acudir la primera a la reunión, en la que se debatían tan importantes asuntos, y levantándose la segunda, en medio del Consejo, al no estar de acuerdo con lo que se les planteaba. La consejera de Hacienda de la Junta de Andalucía, Carmen Martínez Aguayo, anunció también que presentará un «recurso de inconstitucionalidad de manera inmediata» contra los acuerdos que se adopten en la reunión.

Ambas comunidades han aprovechado el Consejo para hacer política, cuando lo que se espera de ellas es responsabilidad y cumplir su parte del acuerdo. Una realidad que va más allá de sus competencias, pues ayer mismo la Comisión Europea les hizo poner los pies en el suelo, al insistir en que espera que España presente «en los próximos días» su plan presupuestario bianual de 2013 y 2014, al expirar ayer el plazo fijado para que lo entregara. Bruselas quiere asegurarse de que el país cuenta con una estrategia presupuestaria a medio plazo que especifique plenamente las medidas estructurales necesarias para lograr la corrección del déficit excesivo de aquí a 2014. Unas reformas urgentes e indispensables, a la vista del último informe de la Fundación de las cajas de ahorros (Funcas), con una previsión de caída de nuestra economía de un 1,1% en 2013.

Actitudes como las mantenidas por Andalucía y Cataluña, además, podrían levantar recelos en la UE, donde las autonomías son contempladas por muchos con inquietud. Así las cosas, ayer, sólo Asturias y Canarias, con Cataluña y Andalucía ausentes, votaron en contra de los objetivos de déficit. El resto de comunidades, todas ellas del PP, dieron su voto favorable a la propuesta del Gobierno, que no es otra que la acordada con los socios europeos. No se puede relajar el objetivo de déficit autonómico de la misma manera que el resto de administraciones y sectores productivos tampoco pueden dar la espalda a sus responsabilidades. Nadie puede exigir un trato preferente ni manga ancha.

¿Acabará Rajoy con la España de los chiringuitos?
Federico Quevedo. El Confidencial 1 Agosto 2012

En mi opinión no le va a quedar más remedio, bien por convicción propia, o bien por convicción impuesta, pero cometeríamos un gran error si no somos capaces de adivinar dónde está el ojo del huracán de nuestros males y ponerle solución, y no es otro que la desproporción con la que durante estos treinta años de democracia hemos alimentado el negocio del poder en los chiringuitos autonómicos. Ahí está la raíz de todos nuestros problemas, incluido el financiero. Atajémoslo y probablemente empecemos a poder ver de verdad la salida de esta situación.

Habrá quien me diga que la crisis del sistema financiero y la de la desmesura autonómica son crisis distintas, y es cierto que desde un punto de vista técnico los mercados las han tratado como tales. De hecho, parece que por fin le hemos puesto solución a la crisis financiera, y ahora toca centrarnos en el caos autonómico. Sin embargo, los hechos nos han demostrado que nuestra crisis financiera se ha concentrado principalmente en las cajas de ahorros. Es más, de no haber sido por culpa de estas entidades, seguramente en comparación con el resto de la banca europea la española estaría en una situación razonablemente mejor, con alguna excepción menor.

Han sido las cajas de ahorros las que han provocado el terremoto que ha hecho temblar a todo nuestro sistema financiero, y es que aun siendo cierto que todos nuestros bancos tienen una fuerte exposición al ladrillo, han sido fundamentalmente las cajas las que han concentrado la mayor parte del crédito hipotecario, hasta el extremo de que durante los años del boom concedían más préstamos que los bancos, entre otras cosas porque de esa manera crecían artificialmente para poder actuar como lo que realmente eran: brazos armados financieros del poder, gobernadas por políticos de turno puestos en esos cargos por los gobiernos autonómicos que, de esa manera, podían recurrir a una fuente ajena de financiación que escapaba al control parlamentario y contable. Luego volvemos al origen de todo: el Estado de las Autonomías se ha convertido en un monstruo que lo engulle todo y que está en el origen de nuestros principales problemas.

Lo que frena a la clase política a afrontar esta reforma no es la posibilidad de encontrar rechazo ciudadano, sino el temor a la pérdida de poder real

Lo que debía ser un modelo de descentralización administrativa que permitiera acercar la Administración a los ciudadanos, con algunas excepciones históricas a las que por tradición se concedió un grado mayor de autonomía, se acabó convirtiendo en un conjunto de 17 miniestados a los que se dotó de una increíble capacidad de gasto que, sin embargo, no se correspondió con la suficiente autonomía de ingresos para poder hacer frente a esa prerrogativa. Conclusión: a medida que el estado se iba desprendiendo de competencias que transfería a las Comunidades Autónomas, éstas incurrían en déficits excesivos para poder financiarse. Mientras el recurso al endeudamiento les fue garantizado, parecía que no había problemas y que su capacidad de gastar y gastar era infinita. Pero en cuanto se han cerrado los mercados, las autonomías se han quedado sin liquidez para poder hacer frente a sus enormes compromisos de pago y amenazan con el default.

¿Qué hacemos? Este es, sin lugar a dudas, el mayor reto al que se enfrenta el Gobierno de Mariano Rajoy en esta legislatura. Es evidente que el Estado de las Autonomías, tal cual lo conocemos, es inviable, y esa es una conclusión a la que parecen haber llegado de manera clara la gran mayoría de los ciudadanos según se refleja en las encuestas, luego lo que frena a la clase política a afrontar esta reforma no es la posibilidad de encontrar rechazo ciudadano, sino el temor a la pérdida de poder real. Pero va a ser inevitable hacer esa reforma, porque de una manera u otra nos lo van a exigir desde fuera, donde no se entiende ni se explica cómo es posible que los españoles hayamos dejado engordar este estado autonómico hasta el extremo de la obesidad mórbida.

¿Significa esto que hay que volver a recentralizar la administración? Dios me libre a mi, que me considero un federalista convencido, de proponer semejante cosa, pero habrá que replantearse hasta qué punto de descentralización somos capaces de financiar y cómo la financiamos, y si eso implica adelgazar -y mucho- nuestras comunidades autónomas, bienvenido sea; y si eso implica que donde antes había auténticas estructuras de poder que competían casi en igualdad de condiciones con el Gobierno central, ahora tiene que haber unidades administrativas con menos influencia política, pues todo lo que redunde en beneficio de la austeridad y la racionalidad será, también, bienvenido mientras a los ciudadanos se les garantice la prestación de determinados servicios básicos. Parlamentos más pequeños y con menos diputados, estructuras de Gobierno adelgazadas, administraciones territoriales más ligeras y con menos competencias…

Seguramente la mayor parte de la población aprobaría una reforma en esa dirección, aunque haya que ceder ante tres comunidades que por su tradición e historia puedan tener derecho a un grado mayor de autogobierno y, sobre todo, porque nadie quiere un conflicto territorial con el nacionalismo: Cataluña, País Vasco y Galicia. Pero esto corre prisa, mucha prisa, y están ya en manos de Rajoy los primeros borradores de reforma. En agosto, seguiremos informando.

Un Reino de Taifas
Primo González www.republica.com 1 Agosto 2012

En vísperas del esperado jueves de los milagros (mañana, 2 de agosto), fecha señalada en el calendario para que el BCE haga pública la receta definitiva contra la crisis, a Mariano Rajoy se le han sublevado las autoridades regionales. Los variopintos representantes del Reino de Taifas no están de acuerdo con el reparto de los recortes del déficit para los tres próximos años, que Cristóbal Montoro les ha propuesto este martes en la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera, órgano en el que se discuten las grandes cifras presupuestarias y económicas en su vertiente regional.

Montoro ha puesto sobre la mesa un porcentaje a repartir “a escote” del 16% del PIB en conjunto, lo que se traduce en un déficit máximo ligeramente inferior al 1% para cada uno de los territorios autonómicos. En la práctica es una importante vuelta de tuerca a los presupuestos regionales, ya de por sí bastante agobiados, pero a los que se les exige una duplicación del esfuerzo realizado hasta la fecha. Los recortes tendrán que hacerse sobre todo en los ámbitos de la sanidad y la educación, que son las áreas de gestión pública que están transferidas a las entidades regionales en casi su totalidad. A pesar de los objetivos propuestos para el año 2012 (1,5% del PIB como límite del déficit de cada Autonomía), en la práctica los gastos de los territorios se han disparado y van a exigir en lo que queda de año un notable esfuerzo de contención adicional para cumplir el objetivo comprometido con Bruselas para el conjunto de la economía española.

La sublevación ha sido amplia y no puede ser ignorada ni dejada de lado, ya que muestra el lado más oscuro del Estado de las Autonomías cuando se trata de repartir ingresos y gastos entre los distintos poderes regionales. El Consejo de Política Fiscal se está erigiendo en la práctica como una tercera cámara, con poderes políticos considerables y una notable capacidad de intimidación al Ejecutivo. Para quienes abogan por la desaparición del Senado, por su teórica inutilidad, resulta que ahora nos ha salido un tercer poder que es capaz de paralizar y condicionar las decisiones del Ejecutivo, a pesar de que este cuenta con mayoría absoluta parlamentaria.

Asturias y Canarias han votado en contra de la propuesta del Ministerio de Hacienda, mientras Andalucía ha abandonado la reunión en señal de abierta disconformidad y Cataluña envió horas antes del cónclave una carta de su consejero de Economía diciendo que ni siquiera haría acto de presencia en la reunión, al no estar de acuerdo con las directrices básicas que ya se habían anunciado. Otras dos Autonomías, País Vasco y Navarra, tienen régimen fiscal propio, foral, por lo que han dicho desde el principio que este reparto de responsabilidades presupuestarias no les afecta.

En total, seis Autonomías de las 15 que hay en España más dos ciudades con rango similar se han propuesto condicionar la fijación de los objetivos de déficit y en particular el reparto de cargas a la hora de afrontar el límite del déficit público del conjunto del Estado español. El Gobierno se ha tenido que conformar en esta nueva reunión de los representantes autonómicos con la aquiescencia de las Autonomías gobernadas por el PP, que ya el lunes habían adoptado una posición común, por encima de algunas discrepancias manifiestas, durante la reunión que mantuvieron con el líder del PP, Mariano Rajoy.

La abierta discrepancia entre las Autonomías y el Ejecutivo tiene un marcado carácter de inoportunidad, dado que muestra la dificultad que tiene el Gobierno español para acordar políticas y objetivos con la UE, lo que resulta especialmente inconveniente en vísperas de las medidas de apoyo que el BCE se dispone a arbitrar para apoyar a los países en dificultades, el más importante de los cuales es España en función del grado de deterioro de su economía y de sus cuentas públicas. La rebelión interna en el Consejo de Política Fiscal abona por otro lado la necesidad de llevar a cabo un replanteamiento a fondo del Estado de las Autonomías o, cuando menos, de las transferencias realizadas. De otro modo, España puede ser un buen ejemplo del corredor pegándose tiros en los pies.

Insostenible Babel
Daniel Martín www.republica.com 1 Agosto 2012

En Irlanda funciona como cooficial el irlandés, lengua materna de tan solo el 1% de la población y comúnmente hablada por el 10%. De cara a la galería, todos los carteles (nombres de calles, señales de tráfico, guías de museos…) públicos -nunca los privados- aparecen en versión bilingüe, como si fuese la cosa más natural del mundo. Irónicamente, uno de los principales -si no el primero- medios de ingresos de Irlanda es el de dar cursos de inglés para extranjeros. En teoría quieren distinguirse de los ingleses, cosa lógica desde el punto de visto histórico, pero en la práctica todo queda en agua de borrajas.

El irlandés, empero, es una de las 23 lenguas cooficiales de la UE, y algún político irlandés se ha dirigido en este idioma al Parlamento Europeo, con la consiguiente necesidad de traducción simultánea. Como es idioma cooficial en toda Irlanda, aunque solo realmente mayoritario en algunos condados occidentales, en la UE han sido tan magnánimos como para aceptarlo y ponerlo al mismo nivel que el presuntamente enemigo inglés

En España abundan las escuelas de español o castellano para extranjeros -en Madrid, Barcelona, San Sebastián… basta con echar un vistazo por la web- pero apenas hay cursos similares de vasco, catalán o gallego -¿habrá alguno de valenciano o mallorquín?-. Estas lenguas de gran raigambre histórica no han conseguido, de momento, ser aceptadas como cooficiales por la UE porque no se hablan en todo el territorio español. Algo que podría cambiar pronto, sobre todo en el caso del catalán que, después de todo, tiene el doble de hablantes que habitantes tiene Irlanda.

Aunque somos un país plurilingüe, tenemos la media más baja de Europa en el dominio del inglés. La Unión Europea, sin tener una política idiomática común, propone que, aparte del materno, deben dominarse al menos otras dos lenguas, no tengo claro si ambas intracomunitarias o solo una. Así, por arte de magia del mismísimo Groucho Marx, nos enfrentamos al absurdo de que, según las estadísticas de la propia UE, el país donde más se aprende castellano como segunda lengua sea la mismísima España.

Europa entera se enfrenta a una terrible crisis que algunos intentan limitar a lo económico. Perdidos en viejas y peregrinas reivindicaciones, aún no nos damos cuenta de que en el mundo el inglés es el idioma universal. En Irlanda, a la postre un país de habla inglesa, no dejan de reivindicar un pasado que no tuvieron y jamás volverá. En la UE, aunque en la práctica funcionan fundamentalmente el inglés, el alemán y el francés, cualquiera de los 23 idiomas cooficiales puede ser utilizado como lengua de trabajo.

En el vagón de cola de este galimatías se encuentra España, que no consigue situarse sobre la media de uso y dominio de ninguno de los idiomas importantes (1) de la UE que, a su vez, alimenta lo plurilingüe como camino hacia el enriquecimiento cultural -cosa completamente lógica- pero que aún ignora que no puede permitírselo. No nos damos cuenta de que no hay dinero para los pequeños vicios de cada cual, y que lo lógico es dejar que las identidades, tradiciones, idiomas y demás manifestaciones culturales surjan, florezcan y se mantengan según su propia fuerza interior. Bilingüismo, por supuesto, pero comenzando por el inglés en Europa… y el castellano en España. Algo que despeja bastantes incógnitas en torno a la ecuación nacional.

(1) En la wikipedia en español se dice que el castellano es una de las cuatro grandes lenguas utilizadas por las instituciones europeas. En la versión en inglés, el español no aparece como tal. No somos nadie.

dmago2003@yahoo.es

Desafío de Cataluña
Carmen Tomás www.lavozlibre.com 1 Agosto 2012

Periodista y comentarista política y económica

Impresentable es lo más suave y fino que se me ocurre en este momento para calificar la decisión de Cataluña de plantar al gobierno en la reunión del Comité de Política Fiscal y Financiera de ayer por la tarde. La falta de responsabilidad de los gobernantes de Cataluña queda patente con esta acción que pone a España a los pies de los caballos en un momento crucial. Las cuitas, el victimismo al que nos ya nos tienen acostumbrados ha llegado a su punto más álgido en el peor momento. Europa nos vigila, los mercados nos examinan cada minuto, cada hora, cada día y el espectáculo está garantizado. Un gobierno de España al que una región directamente se le revela poniendo en peligro los objetivos comprometidos.

Estamos a las puertas de una reunión cumbre del BCE y España, porque es el país el que responde, da la nota de desvarío, de descoordinación, de reino de taifas. Habíamos logrado ver a los responsables del PP de los gobiernos autonómicos haciendo piña, comprometidos con el objetivo de déficit y apostando por la eliminación de incluso del número de parlamentarios autonómicos, cuando ha saltado la liebre. Cataluña quiere ser un verso suelto en una España que necesita más que nunca dar imagen de unidad, de país que quiere esforzarse para salir de una de sus crisis más graves.

Como decía ayer el economista Alberto Recarte, el gobierno debería dejar que comunidad autónoma que no pueda pagar con sus ingresos los gastos contraídos que suspenda pagos y explique a sus ciudadanos de dónde va a sacar, de dónde va a cortar para hacer frente a los pagos comprometidos. Se tienen que acabar los paños calientes y las ayudas. Cataluña en este sentido se lo está poniendo fácil al gobierno. Está en suspensión de pagos -ya han anunciado que este mes de julio 100.000 personas dedicadas a tareas sociales en geriátricos y centros de día no cobrarán su nómina- pues cuéntenos de dónde va a sacar los recursos en agosto si tiene cerradas, como todas las comunidades autónomas el grifo de la financiación que provenga del gobierno central. Sólo podemos esperar un golpe de mano del ejecutivo que ponga firme a todo el que por intereses, sean cuales sean, rompa la unidad de España en un momento vital para los españoles.

Cortinas de humo
Matías Alonso www.vozbcn.com 1 Agosto 2012

Pese al anuncio de Mario Draghi comprometiéndose a que el Banco Central Europeo hará todo lo necesario para preservar el euro, aunque la prima de riesgo se sitúe por debajo de los insoportables 600 puntos básicos, la realidad sigue siendo dramática: España continua al borde del rescate y varias de sus Comunidades Autónomas, entre ellas Cataluña, se ven obligadas a solicitar el rescate del Gobierno español.

Llevamos años expectantes alrededor de la piñata, esperando que los responsables políticos de los diferentes niveles administrativos de Europa y del conjunto de España acierten de una vez por todas y el deseado fruto de su acción caiga sobre todos nosotros y nuestras maltrechas economías y podamos superar, por fin, una gravísima crisis que tiene a uno de cada cuatro españoles en edad de trabajar sin empleo y sin perspectivas de tenerlo. De momento, palos de ciego y chichones.

La crisis de deuda sigue su camino y amenaza con hipotecar el futuro de varias generaciones y con retrotraernos a niveles de riqueza -pobreza- que parecían superados para siempre. La deuda privada era hasta hace pocos meses el principal riesgo para la economía española, pero es ahora la deuda acumulada por las instituciones públicas la que más debe preocuparnos, al ponerse en riesgo la prestación de servicios esenciales que conforman nuestro estado de bienestar.

Los años -décadas- de bonanza han llevado a buena parte de los máximos responsables de la gestión pública y de los diferentes niveles de gobierno del Estado a sobredimensionar las estructuras de sus administraciones, generándose un conglomerado institucional realmente hipertrófico. También en esto, Cataluña se lleva la palma al disponer de hasta cinco niveles administrativos en el marco del Estado español. En esta hipertrofia estructural se solapan, duplican y triplican algunas competencias y, lo que es peor, legislatura tras legislatura se van acumulando cargos de designación política cuya principal finalidad es la retribución de los servicios prestados a sus respectivos partidos. Por si esto fuera poco, la Comunidad Autónoma catalana mantiene una megaestructura de información y propaganda, construida a costa de todos para mayor gloria del régimen, cuyo principal objetivo es potenciar el sentimiento nacionalista en la población catalana -la construcción nacional- y cuya relación coste/rentabilidad es en estos tiempos, cuando menos, inasumible.

La realidad es tozuda y los ciudadanos catalanes han podido comprobar, tanto por la incapacidad manifiesta de reconducir las cuentas públicas como por la acción inexorable de los jueces y tribunales y la consiguiente repercusión en prensa, que aquéllos en los que durante décadas han venido depositando su confianza ni son buenos gestores ni, en algunos casos, son dignos de representarles.

Sin embargo, desde el Gobierno de la Generalidad, con el apoyo explícito de los partidos del bloque nacionalista -CiU, ICV-EUiA, ERC- y con la connivencia en mayor o menor grado de las sucursales catalanas de los dos grandes partidos nacionales -PSC y PPC-, se está forzando la máquina separatista y ahondando en el sentimiento de rechazo mutuo con el conjunto de España. El nuevo buque insignia de esta travesía a Ítaca, el pacto fiscal -en la línea del concierto vasco, federal o singular, según convenga al palmero de turno- que está llamado a convertirse en la cortina de humo que tape todas las carencias -y las vergüenzas- del gobierno de Artur Mas.

No nos queda más que abrir bien los ojos y ponernos la mascarilla.

Matías Alonso es secretario general de Ciudadanos

Llega el Séptimo de Caballería
Luis de Velasco www.republica.com 1 Agosto 2012

El viaje relámpago del secretario del Tesoro norteamericano a Europa y sus entrevistas prueban que ha aumentado la gravedad de la crisis que enfrenta el área Euro. Con el inmediato antecedente de las contundentes declaraciones de Mario Draghi todo el mundo parece estar de acuerdo en que, esta vez sí, se tomarán decisiones “históricas”.

Con Grecia ya al parecer como caso perdido y descontada su salida del euro, se trata no tanto de salvar a España e Italia como de salvar el euro y evitar un descalabro de la economía mundial en período preelectoral en Estados Unidos donde la marcha de la economía va a ser un factor clave.

Parece también claro que nuestra economía va camino de una intervención total no “a la griega” sino con alguna modalidad más sofisticada, más blanda de forma que parezca menos intervención. El formato sería diferente pero los dos elementos centrales, la Troika y una vuelta de tuerca más a las políticas depresivas, permanecerían. Tampoco sería igual la modalidad de los recursos del rescate, entre otras razones porque serían inabarcables, sobre todo si a continuación viene Italia.

Todo ello, según se nos informa, si se puede convencer al Gobierno español para que pida formalmente esa intervención, algo que no parece muy fácil por sus indudables consecuencias políticas.

Nuestra economía está en plena recesión, la segunda en tres años, con previsión de continuar, como mínimo, el año que viene. Como decrece el PIB a pesar de que mejore el déficit público absoluto, en términos de PIB empeora. El coste del endeudamiento para el Tesoro sigue siendo insoportable y no sólo a diez años sino también a tres y a cinco. El inversor foráneo ha desaparecido y continúa la fuga de capitales. En resumen, las mismas circunstancias o peores que llevaron a las intervenciones y rescates previos en la Eurozona.

Hay que esperar a ver las decisiones que se adopten esta semana y a cómo reaccionan los mercados. Pero es de prever que las mismas apunten no tanto a las causas últimas de la actual situación sino a los síntomas. Una nueva intervención del BCE sólo o acompañado de los Fondos puede, una vez más, ser pan para hoy y hambre para mañana.

Las causas últimas de la grave crisis pueden sintetizarse en dos. Una, un área monetaria voluntarista, insuficiente y que, cuando las cosas van mal, no funciona ni puede funcionar con su actual diseño con dos bloques de países cada vez más distintos y distantes. Dos, referida a nuestra economía, una economía con insuficiente competitividad, con el inmenso lastre de un estado autonómico despilfarrador y con un sistema financiero todavía con demasiados agujeros a estas alturas. Estas causas últimas que no son las únicas sí son al mismo tiempo los problemas a encarar.

En 1876, el Séptimo de Caballería al mando del coronel Custer cayó estrepitosamente derrotado en Little Big Horn por los Lakota ( Sioux) mandados por Tasunka Witko (Crazy Horse). Lecciones de la Historia.

La premonitoria espantada de Cataluña
Inocencio Arias www.republica.com 1 Agosto 2012

La no comparecencia del Consejero de Economía de Cataluña en la reunión convocada por Montoro es un funesto presagio y trae malos augurios. No tiene sentido, alega el ausente, asistir a una reunión en la que está todo decidido.

La justificación es pobre aunque iluminadora sobre las intenciones del ejecutivo catalán. No habrá escapado a ningún observador extranjero, a la todopoderosa Merkel etc… que se quiere demostrar, pregonar incluso, que Cataluña va por libre, que, como dijo Artur Mas hace días, no va a aceptar ninguna instrucción que venga de fuera.

Esto le hace un flaco servicio a la crítica situación de España (y de Cataluña, claro). Si una de las comunidades más ricas y pobladas de España, la que supuestamente tenía más “seny” y solvencia, anuncia con palabras y con hechos que no aceptará las directivas del Gobierno de la nación, si no considera oportuno hacerlo, el observador foráneo puede concluir: ¿Dónde va el país (España)?, ¿qué viabilidad tiene como nación?

Los políticos catalanes, dentro de su penuria económica actual, con una deuda igual en términos porcentuales a las de Valencia o Murcia, han encontrado un filón político en su deriva independentista. Ocurra lo que ocurra, el opresor, Madrid, tiene la culpa.

Tenemos un buen ejemplo con el corte de las subvenciones a los centros geriátricos de esa comunidad algo absolutamente inimaginable hace cinco años. Es significativo que un asunto de serio impacto social por la clase y el número de personas afectadas encuentre la primera página, con titulares relevantes o modestos, en la prensa madrileña y de otras poblaciones y aparezca enterrada en el interior de los dos periódicos barceloneses más conocidos (página 15 en El Periódico y la 20 al pie en La Vanguardia).

Las autoridades catalanas han explicado con rapidez la interrupción de esta ayuda a los centros de ancianos: Madrid es el responsable, en realidad, el culpable de que los huéspedes de los geriátricos de Sabadell, Girona o Tarragona no puedan ser atendidos. Madrid tiene la culpa porque siempre le debe dinero a Cataluña. El gobierno de la nación, cualquiera de ellos, es desleal con Cataluña y la asfixia.

No se oye mucho que si los dirigentes catalanes emplearan en estos momentos menos recursos en alguna de sus seis cadenas de televisión, en alguna “embajada”, en el doblaje de películas y en otros gastos discutibles y sobre todo, no urgentes, quizás podrían ganar tiempo para que llegue el dinero de Madrid y así no colapsar ningún geriátrico. Tampoco oímos mucho que dar muestras de rebelión o de insolidaridad con el resto de España (Cataluña será imitada) no es precisamente una muestra de lealtad en estas fechas.

Lleve razón quien la lleve, en la deuda o en la deslealtad, hay un hecho enormemente preocupante para el futuro de España. Y éste es que el slogan machacón de muchos políticos catalanes de que Madrid es el responsable de todos los males de Cataluña (no la funesta herencia del tripartito, no la corrupción, no el vivir, como el resto de España, por encima de nuestras posibilidades) cala cada vez con más fuerza en la mente del ciudadano catalán. De ahí su repetición constante. Es rentable a corto y medio plazo.

Talleres y observatorios imbéciles
Juan Vicente Santacreu Estrella Digital 1 Agosto 2012

Cuando un país se despeña hacia el declive como consecuencia de su fracaso educativo, empiezan a emerger trabajos inventados. Unos trabajos que están pensados para ciudadanos que ni siquiera están capacitados para desempeñar trabajos no cualificados. Y en este caso no me refiero a los políticos.

Este tema me lo planteé un día paseando por un bello pueblo de la Alpujarra llamado Capileira, el cual frecuento mucho. Allí, en el centro de la aldea observé un cartel en una oficina que rezaba: “Servicio de interpretación de las cumbres de Sierra Nevada”. ¡¡Qué coño es esto!!, me pregunté entre sonrisas y estupor. Efectivamente, es una oficina donde colocan a unos cuantos sujetos del pueblo –y amigos del partido- para explicar las cuatro hierbas endogámicas que se encuentran en las cumbres de Sierra Nevada y de paso informar sobre todo lo que está prohibido hacer por la Cordillera Penibética. Perdón, para las víctimas del sistema educativo Autonómico, luego explicaré qué es “cordillera” y sobre todo qué es “Penibético” ya que no tiene nada que ver, ni con los penes ni con el Betis.

¡Por Dios!, con lo fácil que es, en lugar de toda esa infraestructura para recordar lo que está prohibido, redactar un cartel con una sola línea –y seguramente sobrará espacio- anunciando lo que está permitido, eso en el caso de que haya algo permitido. Pero no, ahí está toda esa parafernalia pagada por la Junta de Andalucía, que a su vez le saca el dinero al Gobierno de España y este a su vez lo consigue atracando y crujiendo a los ciudadanos del Estado. Y aquí es donde entro yo en escena, mirando en Capileira un cartel que pago yo “por pelotas”, sin ser andaluz y que dice: “Servicio de interpretación de las cumbres de Sierra Nevada”. Digo yo que, lo mínimo que podían hacer esta banda de chupópteros es poner mi nombre en el cartel como colaborador necesario. Por lo menos, ya que no llego a fin de mes, eso alimentaría mi ego.

Con lo maravilloso que era hace 20 años ir por Sierra Nevada, y de ello doy fe. Podías subir en coche hasta la cumbre, eso si los viejos carburadores no se ahogaban en el camino por falta de oxígeno. Una excursión y una experiencia inolvidable. Pero claro, hay que prohibir con buena dosis de imbecilidad y espantar al turismo rural.

Pero, ¿qué pasa ahora que no hay dinero para mantener los chiringuitos?, pues se podrá por ejemplo, cobrar a los restaurantes y bares por tener mesitas al aire fresco y a las tiendas por exponer sus productos, porque alguien lo va a tener que pagar. Así mataremos al comercio y crujiremos a los cuatro que aun quedan en pie y están tiesos.

Como suele ocurrir en esta vida, esta historia encendió la mecha de mi análisis para plantearme que todo eso, no es ni más ni menos que peonadas sin “currar” o como dicen en mi pueblo, una forma “blanca” de comprar votos para mantener al Señor Feudal.

Desde hace unos veinte años en España se ha extendido este sistema de cobrar por no hacer nada. Un sistema que tuvo su origen en Andalucía con las peonadas y que ahora ha evolucionado aplicándose a cualquier tema que interese. Son las “Peonadas 2.0”. Un sistema inventado por los socialistas para asegurarse votos y mantenido por los del PP, que como buenas putas, se dejan querer.

Así podemos ver como han ido apareciendo toda una gama de ocupaciones imbéciles. Por ejemplo, ¿hay mujeres maltratadas?, pues inventamos el “observatorio de la mujer”. Sinceramente no se que coño observan que ni siquiera son capaces de observar que el 80 % de los maltratos son de inmigrantes. Pero ahí están los imbéciles observando mientras yo pago. ¿Y a quiénes colocan en los observatorios?. A ver si lo adivinas.

En las grandes ciudades existe una nueva versión de peonadas 2.0, por ejemplo los cuentacuentos. ¿Quiénes son?. Suelen ser “perroflautas apañaditos” que cobran 300 euros por una función y que normalmente adoctrinan a los niños con filosofías zurdistas. Los suelen contratar los Colegios Públicos ya que los grupos directivos están controlados por los zurdosos. Si es en una comunidad con lengua tribal, pues a dar por culo a los vírgenes cerebros de los pequeños con sus gilipolleces lingüísticas.

Otros tipos de peonadas 2.0 las podrás ver acompañadas también de palabras como, por ejemplo: taller del vino, cocina alternativa, taller de música, método de interpretación, laboratorio de la cocina, observatorio de la mutilación del clítoris Bereber, y cualquier gilipollez acompañada de la palabra “autor”. No quiero olvidarme del vocablo “fundación” que sin duda su mayor exponente fue la Fundación Nacional del mapa genital femenino. ¡¡Ahí queda eso, con un par de ovarios!!

Pero las peonadas 2.0 los hay de todo tipo y condición. Hasta las hay de “alto estanding” como los 7 millones de euros, que se dice pronto, recibieron Fernando Adrián y demás cocineros multimillonarios para hacer I+D. Sin duda un dinero para Invertir + divertirse.

Todo un abanico de chupópteros hispánicos profesionales de las peonadas 2.0 que se costean con los recortes que te hacen a ti. Por eso cada vez que leo las palabras: alternativa, cuentacuentos, taller, servicio interpretación, autor, laboratorio, observatorio, etc., salgo corriendo sin poder evitar pensar en la madre que parió, al político y al peón.

Realmente así lo pienso y así lo digo.
Juan Vte. Santacreu - @JVSantacreu - para Estrella Digital

La CE insta a España a cumplir con el déficit pese a la división de las CCAA
La Comisión Europea insistió hoy en que España tendrá que cumplir sus compromisos de rebaja del déficit, a pesar del rechazo de Andalucía, Cataluña, Asturias y Canarias a la senda de ajuste planteada por el Gobierno central en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.
Bruselas - Efe La Razón 1 Agosto 2012

La Comisión Europea insistió hoy en que España tendrá que cumplir sus compromisos de rebaja del déficit, a pesar del rechazo de Andalucía, Cataluña, Asturias y Canarias a la senda de ajuste planteada por el Gobierno central en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.

"No comentaré la posición especifica de las regiones, lo que cuenta es que España en su conjunto cumpla con sus compromisos en el contexto del procedimiento por déficit excesivo", señaló en rueda de prensa el portavoz comunitario Antoine Colombani.

El portavoz celebró que en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, que agrupa al Gobierno central y a las autonomías, se haya acordado el déficit para los años 2013, 2014 y 2015, y los techos de deuda para 2012 y 2013.

Colombani no quiso entrar a comentar el plantón que dieron ayer Cataluña primero y Andalucía después al ministro de Hacienda, Cristobal Montoro, ni el voto en contra de Asturias y Canarias y se limitó a decir que "nuestro interlocutor es el Gobierno central".

Bruselas indicó también que sigue sin recibir el plan presupuestario 2013-2014 que debe remitirle Madrid para precisar como pretende rebajar el déficit en los próximos dos años, aunque confió en que llegue en los próximos días, después de que el Ejecutivo español haya asegurado que lo presentará el próximo viernes.

El envío de este plan presupuestario plurianual antes de finales de mes era una de las condiciones que impusieron los socios de la zona del euro a España a cambio de darle un año más, hasta 2014, para reducir el déficit público del 8,9 % actual a menos del 3 %.

El Eurogrupo aceptó en julio una senda más flexible para la reducción del déficit español, de manera que el país no tendrá que rebajar este año su déficit hasta el 5,3 %, como estaba inicialmente previsto, sino que bastará con que se sitúe en el 6,3 %.

En 2013, el déficit tendría que bajar hasta un 4,5 %, para disminuir, finalmente, hasta un 2,8 % en 2014.

Se destapa el despilfarro de Moltó
Visa oro, coches oficiales y un agujero de 3.000 millones

 www.gaceta.es 1 Agosto 2012

Moltó viajó gratis a Perú, condonó deudas a partidos y regaló cheques a directivos. Durante su gestión originó un agujero de más de 3.000 millones

El escándalo en la gestión económica de algunas Cajas de Ahorros sigue arrojando datos alarmantes. Una querella presentada en la Audiencia Nacional por el Colectivo de Funcionarios Públicos Manos Limpias contra el ex presidente de Caja Castilla-La Mancha (CCM) revela que “Juan Pedro Hernández Moltó viajó a Perú gratis durante 8 días con cargo a la entidad financiera”. Además, “pagó viajes de placer a sus directivos y regaló cheques y excursiones, que no requerían justificante, por un valor total de tres millones de euros”.

Por si esto fuera poco, el escrito acusatorio resalta que CCM “condonó deudas a los partidos políticos”. Concretamente, “al PSOE (373.720 euros), IU (340.890 euros) y PP (180.000 euros)”. Y es que Manos Limpias, cuando el Banco de España intervino Caja Castilla-La Mancha, presentó una denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción advirtiendo de las presuntas conductas delictivas de los responsables de CCM.

De hecho, la querella presentada ante el Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia se dirige no sólo contra Moltó, sino también contra miembros de su consejo de administración por presuntos delitos “societario, administración desleal, apropiación indebida, estafa y falsedad en documento mercantil”. Es más, “la gestión económica de Moltó originó un agujero de más de 3.000 millones de euros”, según reza el escrito acusatorio, que está avalado por las numerosas alertas de insolvencia y auditorías del Banco de España y empresas privadas.

Manos Limpias también demuestra “la concesión de un préstamo de más de cuatro millones de euros realizado el día 13 de febrero de 2012 a favor de la empresa Jovafe 13 SL, cuyo administrador único y propietario del capital social es Felipe Barbarroja Lozano, constructor de la zona de Chozas de Canales”. Actualmente, sobre Barbarroja penden varias querellas por estafas al no haber construido 551 viviendas para las que obtuvo financiación de CCM.

Y es que el derroche del ex presidente y los ex directivos no conocía límites. “Mientras la caja de ahorros perdía dinero, los responsables mantenían coche oficial con chófer y visa oro. Se gastaron 21.000 euros en comer en un crucero”, según la querella. Pero, sin duda alguna, el escándalo mayor lo protagonizó el aeropuerto de Ciudad Real, que tiene deudas por un valor de 319 millones de euros.

En este sentido, el ex presidente socialista de la Junta de Castilla-La Mancha José María Barreda avaló el aeropuerto con 140 millones de euros. Con todo, las auditorías privadas se negaron a aprobar las cuentas y a firmar el informe porque el índice estaba por debajo del mínimo que estaba en pérdidas. La acusación solicita la práctica de abundantes diligencias de prueba.

Las prioridades no se tocan
El ahorro que Artur Mas no ha hecho
www.GACETA.ES  1 Agosto 2012

Sólo con privatizar TV3 se pagaría con creces la nómina de los asistentes sociales y asilos de ancianos, cuya deuda asciende a cerca de 100 millones de euros

El presidente de la Generalidad de Cataluña, Artur Mas, ha realizado tres paquetes de ajuste, el último de ellos significaba un ahorro de 1.500 millones de euros, entre el que se incluían privatizaciones y el fin de las subvenciones. No obstante, esta última parte quedo después anulada. para continuar subvencionando el catalán y la cultura catalana, sindicatos, fundaciones, empresas, ayuntamientos...Una cifra que alcanza los 453 millones de euros solo en 2012, según consta en los Presupuestos de la Generalidad. Sin contar las partidas de televisiones autonómicas, que son seis, y que cuestan 230 millones a todos los catalanes este año.

Pero las deudas del Ejecutivo catalán, que alcanzan los 48.000 millones de euros, aprietan y se necesitan 5.700 millones de euros este año para hacer frente a los vencimientos, motivo por el cual la Generalidad tuvo que admitir esta semana pasada que tendrá que pedir un rescate. "El único banco que tiene ahora Cataluña es España", apuntó el consejero de Economía y Conocimiento, Andreu Mas-Colell a la BBC.

De esta forma, solo con la partida de TV3, es decir, privatizar el medio, se pagaría con creces la nómina de los asistentes sociales y asilos de ancianos, cuya deuda asciende a cerca de 100 millones de euros y que se quedarán sin cobrar este mes de julio.

En este sentido, la Generalidad ha acometido gastos que, según el PPC y Ciudadanos, son "superfluos", como las llamadas "subvenciones identitarias". Como ejemplos se han dado ayudas de un millón de euros para fomentar el catalán en Valencia, 2,8 millones de euros a la plataforma Òmnium Cultural este año, 10 millones de euros a medios de comunicación que fomenten el catalán,las 'embajadas' cuestan ya 39 millones de euros -casi el ajuste en Empresa y Ocupación, 43 millones de euros- o los más de dos millones de euros que costó la reconstrucción de las columnas de Puig i Cadafalch que se inauguraron hace un año al pie de la montaña de Montjuic, en Barcelona.

Ante los ajustes que sufren los ciudadanos, que tienen que pagar más por los medicamentos que en el resto de España, debido al euro por receta, Ciudadanos afirma que el ahorro que se hubiera hecho en estas partidas hubiera paliado el efecto de los ajustes. De esta forma, el hecho de reducir los Consejos Comarcales, que cuestan 560 millones de euros anuales, se hubiera ahorrado el recorte íntegro en Sanidad, 432,7 millones de euros.

Por otro lado, tras los incendios en el Ampurdán, que han arrasado 14.000 hectáreas, algunos usuarios de Twitter sacaban los datos de los recortes en materia de antiincendios y los comparaban con los ajustes recibidos en la televisión pública catalana. Y es que, en materia antiincendios, la partida presupuestaria se ha reducido un 34% frente a solo el 13,3% de las televisiones autonómicas.


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Las víctimas silenciosas
Francesc de Carreras. La Vanguardia  1 Agosto 2012

Catedrático de Derecho Constitucional de la UAB

El pasado lunes 30 de julio se cumplieron tres años del último asesinato de ETA en España. Dos guardias civiles murieron en Calvià (Mallorca) por efecto de una bomba lapa. Al año siguiente, el 16 de marzo de 2010, aún ETA volvió a asesinar, esta vez en territorio francés, a un policía de este país. Esta fue la última víctima mortal aunque no el último acto violento.

El 20 de octubre del año pasado la banda terrorista anunció el "cese definitivo de la violencia", que hasta ahora se ha respetado. Sin embargo, hace tan sólo hace unas semanas, en junio pasado, fueron detenidos seis presuntos etarras y se siguen descubriendo almacenes de armas. El entorno político de ETA, el mundo de Batasuna, asegura oficialmente que la violencia es cosa del pasado y que esta decisión no tiene vuelta atrás. Muchos confían en ello, otros, como es mi caso, albergan todavía muchas dudas que sólo se desvanecerán por la disolución oficial de la organización terrorista y la entrega de sus arsenales armamentísticos.

La gestión de este confuso periodo, inédito en la historia del terrorismo etarra, exige sin duda un alto grado de sutileza táctica que debe combinar, por un lado, la normalidad en las actuaciones policiales y judiciales, por otro, el reconocimiento y protección de las víctimas de la violencia y, finalmente, debe facilitar que los terroristas que rompan con la banda encuentren cobijo y amparo social. Todo ello, naturalmente, dentro del ámbito y los cauces del Estado de derecho que garantizan la Constitución y las leyes.

En ese marco debe entenderse el proyecto de ley que el Gobierno, a iniciativa del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, está preparando para que los ciudadanos residentes en el País Vasco y Navarra que tuvieron que desplazar su residencia a otras partes de España debido a la persecución, amenazas y coacciones a que fueron sometidos por los terroristas y sus colaboradores puedan votar, si lo desean, en la circunscripción en la que estuvieron censados antes de abandonarla contra su voluntad, a pesar de que hoy sigan residiendo fuera de estas dos comunidades autónomas.

Se trata de una medida, sin duda excepcional, que repara un hecho más excepcional todavía: que en una democracia no pueda escogerse el lugar de residencia debido a que un grupo político de ideología totalitaria cree un ambiente hostil y violento contra alguien para que no pueda ejercer derechos fundamentales básicos, entre ellos, la vida y la integridad física, la libertad de expresión y los derechos de reunión, asociación y participación política, además del mismo derecho a escoger domicilio.

Esto es lo sucedido en determinadas zonas del País Vasco y Navarra: el movimiento abertzale ha asediado, física y moralmente, al resto de la población mediante el miedo, herramienta fundamental de todas las ideologías fascistas. Los muertos no eran la finalidad sino el instrumento para infundir miedo. Terrorismo proviene de terror: se trata de una actividad que pretende producir un miedo intenso que a unos paraliza y a otros se les hace insoportable. Los segundos se van, buscan otras zonas donde vivir con libertad y seguridad, con la tranquila sensación que podrán expresar sus ideas y convicciones sin que su vida corra peligro. Los primeros se quedan pero están obligados a callar por el miedo que les inspiran los violentos. Hay sin duda unos terceros, los héroes, los que ni se van ni se callan, los que en muchos casos acaban pagando con su vida el ejercicio público y sin complejos de estos elementales derechos. Pero un país que necesita de los héroes no es una democracia, es una dictadura totalitaria, aunque el nombre oficial no sea este.

Desgraciadamente esto es lo sucedido en muchas zonas vascas y navarras: unos abandonaban, los más callaban y unos pocos se comportaban como héroes y arriesgaban con su vida el querer vivir en libertad, como si vivieran en democracia. Pero en estos años hubo en las zonas vascas, además del estruendo violento, una dictadura silenciosa, con víctimas que sobrevivían sigilosamente y sólo hablaban de lo que sucedía en la más estricta intimidad.

Todo comenzó a cambiar con la reacción ciudadana que tuvo lugar a partir del cruel asesinato de Miguel Ángel Blanco, encabezada por el Foro de Ermua y ¡Basta Ya! Sólo entonces se empezó a prestar soporte a las víctimas, sobre todo a las que eran objeto de ataques directos, con frecuencia mortales. Pero se dejó de lado a otras víctimas, no se tuvo en cuenta que, en el fondo, las víctimas, eran todos: los muertos, los heridos, los chantajeados, los que callaban, los que abandonaban. Menos los violentos y sus seguidores, eran todos.

El Gobierno quiere reparar ahora, en lo posible, a los que abandonaron por la fuerza su domicilio habitual, se desplazaron a otras zonas, a veces fronterizas, pero quieren seguir siendo parte de la sociedad vasca y participar mediante el voto en su vida política. Es un acto de justicia, una reparación moral y política que les era debida. Mucho más habrá que hacer por todas las víctimas, sean del tipo que sean. Pero este es, sin duda, un buen comienzo.

audiencia nacional
Condenado a 34 años un etarra que asesinó a dos ertzainas en 1995
La Fiscalía pedía 70 años de cárcel para él, y le ha absuelto de pertenencia a ETA al estimar que no estaba integrado en la banda en esa fecha
EFE El Correo 1 Agosto 2012

La Audiencia Nacional ha condenado a 34 años de prisión al etarra Mikel Otegi por el asesinato de dos ertzainas en Itsasondo en 1995, hechos por los que la Fiscalía pedía 70 años de cárcel para él, y le ha absuelto de pertenencia al estimar que no estaba integrado en ETA en esa fecha.

Así lo ha ordenado la sección primera de la Sala de lo Penal de este tribunal en una sentencia en la que considera al etarra culpable de dos delitos de asesinato en concurso con uno de atentado, por los que deberá indemnizar a las familias de los fallecidos con 800.000 euros, y le absuelve de pertenencia.

Otegi fue declarado no culpable por un jurado popular en 1997 por el asesinato de los ertzainas José Luis González e Ignacio Jesús Mendiluce, aunque el Tribunal Constitucional ordenó repetir el juicio después de que en Francia fuera condenado a 7 años de cárcel por asociación de malhechores.

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