AGLI Recortes de Prensa   Jueves 2 Agosto 2012

El indomable despilfarro autonómico
EDITORIAL Libertad Digital 2 Agosto 2012

Tras el plante de los representantes de Andalucía y Cataluña y el voto negativo de los de Asturias y Canarias a los objetivos de déficit y endeudamiento autonómicos fijados por Cristóbal Montoro, el portavoz del Partido Popular en el Senado, José Manuel Barreiro, ha recordado que "España es una" y que, por lo tanto, el Gobierno "aplicará las leyes" y todas las comunidades "tendrán que cumplir" los objetivos de déficit y endeudamiento mantenidos el lunes en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.

Hace bien el gobierno de la nación en transmitir una imagen de firmeza frente a esta irresponsable rebelión autonómica que tan pésima imagen de nuestro país transmite y que este martes hizo que nuestra ya elevada prima de riesgo se volviese a disparar. Controlar el excesivo gasto autonómico es una de las exigencias más claras y reiteradas que nos han venido haciendo tanto el FMI como el BCE o la Comisión Europea, por lo que el gobierno hará bien en hacer honor a sus palabras de firmeza.

En cualquier caso, lo que ya podemos denunciar es la demagogia y las trampas dialécticas con las que los representantes autonómicos, así como el propio Rubalcaba, han tratado de justificar su intolerable negativa a ajustarse el cinturón, tal y como exigen las circunstancias y dicta la Ley de Estabilidad Presupuestaria aprobada el pasado mes de abril. Tanto Griñán como Rubalcaba han tratado de presentar los objetivos del gobierno como "discriminatorios" para las comunidades no gobernadas por el PP, además de señalar que su cumplimiento es equivalente al "cierre de escuelas y hospitales".

Para empezar, y aun siguiendo el errado razonamiento de los socialistas que pasa por alto el desigual endeudamiento de partida de las diferentes autonomias, la comunidad que resultaría más "perjudicada" por un límite de endeudamiento más bajo no sería ni Cataluña, ni Andalucía, sino una región gobernada por el PP como es la de Madrid. Y eso se debe no a ninguna inquina especial de Montoro, sino al hecho de que la Comunidad Madrileña tiene el nivel de endeudamiento de partida más bajo.

De igual forma, es cierto que la Comunidad Valenciana, gobernada por el PP, va a tener un límite de endeudamiento mayor que el de Andalucía, pero eso tampoco se debe a ningún criterio partidista sino al hecho de que la deuda de la Comunidad Valenciana -o la de Cataluña- es aun mayor que la de Andalucía. Es ese desigual punto de partida, y no otra razón, lo que explica que el techo de deuda sea distinto en cada región.

Por su parte, la oferta de la representante andaluza de ajustarse al objetivo de déficit pero sólo si se le permite mayor endeudamiento no es otra cosa que un insulto a la inteligencia: si el déficit no generara deuda no habría ningún problema con dichos desequilibrios presupuestarios.

Con todo, aun peor ha sido la demagogia con la que Griñán y Rubalcaba han asegurado que el ajuste exigido por el Gobierno supondría el cierre de "la mitad de las escuelas y hospitales" que existen en Andalucía.

Aunque no seremos nosotros los que neguemos que también en el terreno de la salud y de la enseñanza la Junta de Andalucia puede y debe hacer mayores ejercicios de eficiencia, lo cierto es perfectamente posible afrontar la tímida reducción del gasto público que el Gobierno exige sin tener que reducir en nada las partidas que se dedican a la educación y la sanidad de los andaluces. El número de empresas públicas andaluzas –no precisamente las escuelas o los hospitales- no sólo no ha disminuido, sino que ha aumentado durante todos estos años de crisis. A principios de 2008 la cifra de entes públicos era de 258, pero ha crecido hasta los 361 actuales; es decir, que aumentaron en un 40%. El endeudamiento de la comunidad se incrementó en 6.561 millones de euros, de los que el 8% vienen de las empresas públicas. Andalucía es, además, la tercera comunidad en la que más se ha incrementado la deuda de estos entes (un 317,5%).

Cosa distinta es que ahora los gobernantes prefieran ahorrar en servicios públicos esenciales a cortar toda esa grasa de la que viven sus redes clientelares de enchufados y de cargos situados a dedo. Prueba de ello es la firme defensa que el propio Griñan acaba de hacer de Canal Sur, cuyos servicios como hospital o escuela nos resultan totalmente desconocidos, pero al que la Junta le piensa inyectar este año 122 millones de euros que tampoco le evitaran los números rojos: el déficit anual será de otros 30,5 millones.

Esperemos, pues, que al Gobierno del PP no le tiemble la mano a la hora de cumplir y hacer cumplir la Ley de Estabilidad Presupuestaria, que no es otra cosa que un imperativo de nuestra realidad financiera, frente un insostenible y empobrecedor entramado público ajeno a los verdaderos intereses generales de la ciudadanía.

Los cortijos autonómicos y otros señoritos
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 2 Agosto 2012

¿Es tan dificil entender que España no puede sostener 17 estadillos, 17 parlamentos autonomicos con mas de 1200 diputados, cerca de cincuenta diputaciones con otra recua de diputados y 8.500 ayuntamientos?. Pues lo parece. El ultimo invento, el del Estado Autonomico, se ha saldado con llevar a la Nacion a la bancarrota y a algunos territorios a la secesión.
¡Pues hay que seguir diciendo que es un exito rotundo!. ¡Toma ya!
Desde luego ha sido un verdadero exito para la casta politica que ha encontrado todas las facilidades para ocupar todos los cortijos.

Y encima ,los culpables del desastre y mayores causantes del despilfarro (incluida la debacle finacniera de las cajas por culpa de su contubernio politico-economico de reparto de cargos, influencias y prebendas), son ahora el peor de los impedimentos, la remora más enconada para que españa logre avanzar en la salida de la crisis. Lo de Cataluña, pidiendo socorro al Estado para pagar sus nóminas y luego plantado al Gobierno, secundada por Andalcuia, no tiene un pase.

Dice Griñan que le obligan a cerrar hospiatles. Que prescinda despida a las decenas de miles de "colocados" y ahorre en su aparato de propaganda de canal SUR. Mas de 1.800 empleados. Mas que Tele 5 y Antena 3 juntas. ¿A quien quiere engañar?. Pues a lo andaluces, claro. A unos que aún se creeran la vieja milonga y otros, que no hace falta engañar, pues les conviene seguir chupando del bote ya que llevan muchos años viviendo del clientelismo político

España, un invento que no funciona.
Pedro de Hoyos Periodista Digital 2 Agosto 2012

Cuando se inventó esta España de las autonomías se hizo con la excusa de acercar la Administración al administrado, así como para profundizar en las esencias de cada una de sus partes, respetándolas y potenciando su propia personalidad.

Conviene recordar que entonces los nacionalistas periféricos no querían autonomía más que para Galicia, País Vasco y Cataluña, con la excusa de que ya la tuvieron durante la segunda república. Claro, a lo mejor conviene recordar que a los demás, a Castilla por ejemplo, la rebelión de Franco les quitó el tiempo necesario para conseguirla. Pero ésa es la esencia de esos maravillosos demócratas que defienden los privilegios de unos pocos. “¿Quién como yo?” parece ser el credo de quienes piensan que los derechos, políticos, económicos, culturales, son sólo para los suyos.

Aquel “café para todos” les sentó mal, debieron pensar que si los demás tenían sus mismos derechos era porque se había cometido una injusticia y fueron inflando sus exigencias al Estado, demandando sin cesar nuevas competencias. La realidad demostró que el café era sólo para unos pocos, mientras los demás tenían achicoria en sus desayunos. Era igual, la simple apariencia, la remota suposición, de que todos éramos iguales era para ellos una ofensa. Así a Castilla se la troceo, dividiéndola en cinco regiones inanes e indefensas, no fuera que los nacionalistas encontraran en una región poderosa, grande y fuerte, económica, política y culturalmente, un freno a sus ambiciones.

En numerosas ocasiones las administraciones regionales se han opuesto de diversas maneras a las medidas del gobierno central. Todas o casi todas, ahora no hablo sólo de las regidas por nacionalistas, en alguna ocasión han desarrollado leyes para “complementar” las del gobierno de Madrid, lo que suponía que éstas perdieran parte de su efectividad en el territorio de la comunidad. Sí, naturalmente, las que más frecuentemente y más lejos han llevado ese desafío son las nacionalistas. Prefieren dejar de pagar servicios fundamentales antes que cerrar embajaditas y televisiones que sean el soporte de su ideología.

España así no funciona, algunas de esas regiones suponen palos en los radios de las ruedas de España. Cataluña y Andalucía ayer mismo. Hay que repensarse este Estado y cambiar todo lo cambiable para que funcione mejor y más ágilmente. Reducir regiones, reducir parlamentarios, cambiar competencias… Buscar la colaboración en vez del enfrentamiento.
Estamos hechos una ruina, han de salvarnos, si no se quiere decir que han de rescatarnos, y así no lo van a hacer. El anterior presidente de Gobierno fue incapaz de ver venir la crisis y sus siderales dimensiones. Durante años negó la evidencia, siempre recordaré que llevándole la contraria otros socialistas como Miguel Ángel Fernández Ordóñez y Joaquín Almunia, regalando nuestro dinero, conseguido con nuestro trabajo y esfuerzo, a cualquiera que presentase un folio con un proyecto. El actual es absolutamente incapaz de sacarnos del pozo, ni aún sangrando a funcionarios, jubilados, ancianos y trabajadores. Y empresarios, conste.
Para él es mucho más fácil restar sueldo y derechos a los trabajadores que frenar el irracional desarrollo de una España que no funciona. Todo es más fácil que acometer una reforma que no admite más dilaciones. Esta España no puede ser.

Alemania sálvanos ya
José M. de la Viña. El Confidencial  2 Agosto 2012

Señor Rajoy: ha dilapidado usted en apenas siete meses el crédito político, con vencimiento a cuatro años, otorgado por los españoles.

El mandato democrático era claro y rotundo: limpiar España de heces políticas; de porquería e indecencia, proveniente de su propio partido, o del resto; sanear las vergüenzas financieras; volver a colocar a España en la senda del crecimiento sostenible, razonable, respetuoso con la naturaleza, con nuestros semejantes; recomponer los cimientos económicos, legales y financieros para volver a crear empleo; reponer el orgullo patrio, remachar este desvencijado brulote en llamas.

Se trataba de colocar a los mejores al mando, a los más espabilados y honestos. Que cayera quien tuviera que caer, fuesen políticos, caciquillos, malos gestores o caraduras con cargo. Siendo valiente con las medidas a tomar, justo y honrado con sus votantes, digno con todos los españoles, decente con usted mismo y sus convicciones, si las tuviere o las hubiese tenido alguna vez.

Los españoles estábamos dispuestos a seguirle, a soportar los sacrificios necesarios siempre y cuando el ejecutivo, el poder legislativo y el judicial diesen ejemplo, estuviesen a la altura de las circunstancias. Nos han defraudado los tres poderes del Estado a la vez.

Un poder ejecutivo que no ejecuta…
El presidente del Gobierno, con su inacción y torpe acción, nos ha colocado al borde del abismo. El ejecutivo comenzó retrasando los presupuestos, para pescar más abadejo, durante las elecciones andaluzas. Le salió el tiro por la culata y le hizo otro boquete al casco. Siguió rateando con el déficit, los impuestos, las cuentas, los agujeros dinerarios.

No se sabe si fue conscientemente o por ignorancia; si fue por lo primero no tiene usted perdón de Dios; si por lo segundo, cese a los responsables del desaguisado. En todo caso, tendrá que tomar las medidas oportunas para que estas cosas no se vuelvan a repetir. La seriedad atempera la prima de riesgo. De momento, no se otea por ningún lado.

… un poder judicial injusto consigo mismo…
El poder judicial ha mostrado lo que puede dar de sí con la vergüenza del caso Divar, la indemnización a otro desalmado, un pobrecillo que no era consciente de sus actos. Con su incapacidad permanente para autogobernarse. Si la cúpula de la judicatura interpreta con alharacas semejante vodevil, ¿qué respeto debería merecer el resto?

Colectivo incapaz de meter entre rejas a ninguno de los muchos delincuentes de guante blanco y bolsillo profundo que todavía siguen agarrados al cargo, hurtando a placer con sus sueldos estratosféricos auto concedidos, la protección al oligopolio amigo o por parte de él, cachondeándose de todos nosotros a fin de mes.

… parlamentarios que sestean y callan…
Lo de Bankia ha sido el colofón. El legislativo se ha retratado por su causa, durante la obscena comparecencia del otro día en el Congreso. Donde los Ratos, Serras, Mafos, Campas y Salgados nos obsequiaron con una cacofonía no se sabe si de desfachatez, de desvergüenza, de irresponsabilidad o de incompetencia. Fue, sobre todo, macabro bochorno, se rieron cínicamente de nosotros, como suelen hacer.

Resulta que ellos no son los responsables de la catástrofe. Pasaban por ahí pero no la palparon ni la vieron, ni siquiera la olieron, cuando los españoles éramos ya conscientes de ella.

Tales comparecencias fueron acta notarial del fracaso del poder legislativo, al ser incapaz de delimitar responsabilidades, de sacar nada en claro.

Eran otros los culpables: los entes etéreos, los mercados, la suegra, el vecino, las circunstancias. Causó vergüenza ajena ver cómo peloteaban entre ellos, cómo los que debían controlar no controlaban nada; cómo los encargados de hundir las cajas de ahorros eran los últimos en enterarse de lo que pasaba, cuando muchos españoles no solo lo barruntaban, ya lo padecían.

Patéticos fueron los diputados, estómagos agradecidos colocados a dedo por los aparatos de los partidos políticos, a sueldo, eso sí, de todos nosotros. Parlamentarios indignos de su alta representación que, en vez de intentar esclarecer, delimitar responsabilidades, de inquirir la verdad, consiguieron que no se aclarase nada arropando a los obscenos.

Los mandaba con gusto de meritorios sin sueldo y con escoba al parlamento británico, a barrer el suelo, para que aprendieran el duro oficio de representante del pueblo, cuando se ejerce, mientras trabajan y penan. Avergüéncense sus señorías.

… Alemania sálvanos ya
Con tales representantes, con tales responsables políticos, con tal injusticia, con tal bazofia pretendidamente democrática, lo único que podemos hacer es solicitar la intervención a Europa.

No solo por cuestiones económicas, sino, sobre todo, morales y políticas: nuestros reprobables diputados, por muy democráticamente que hayan sido elegidos, no están a la altura del cargo ni del país, menos todavía en las circunstancias actuales.

No trabajan para quien los paga, sino para quien los nombra, las agencias de colocación de vasallos indocumentados, de peleles, corruptos y pelotas en que se han convertido los partidos políticos.

Con tales pollos, no lo repito en femenino para no ser políticamente correcto y fonéticamente malsonante, no llegaremos muy lejos, jamás saldremos de la crisis. Hacen falta representantes con capacidad, no solo crítica y profesional sino, sobre todo, ética y moral.

Un Congreso con agallas capaz de atar corto al poder ejecutivo, de hacerle rendir cuentas, de delimitar la responsabilidad política de cada uno forzando el cambio de aquellos inútiles que no den la talla.

Acabar con el bochorno de ver cómo ha secuestrado nuestra democracia una caterva de indignos, incapaces no ya de representar, sino de regir y capitanear este encogido esquife desfondado. Se denomina regeneración.

Es lícito equivocarse. Rectificar es de sabios. No lo es la mentira, la vagancia o la dilación en tomar decisiones difíciles pero necesarias; la renuencia a limpiar bajo la moqueta, a dignificar los tres poderes del Estado, a soldar este oxidado pecio compartimentado.

Ya está bien de otorgar patentes de corso de cuatro años a unas siglas, indecentes grupos de poder sin democracia interna ni voluntad alguna para gobernar con honestidad. Nuestro problema no es ya económico. Es de higiene política e institucional. Alemania, por favor, intervenidnos ya

Tensión autonómica
Divorcio a la española
Cristina Losada Libertad Digital 2 Agosto 2012

Desplantes, lamentos, lloriqueos, reproches y siempre, siempre, culpar al otro. Las escenas propias de un divorcio son tan parecidas a las que representan ciertos gobiernos autonómicos, que a una le viene a la cabeza esta reflexión de Michael Ignatieff a propósito del Canadá: "El federalismo es como algunos matrimonios que paradójicamente se mantienen unidos porque a las dos partes las unen las quejas hacia el otro". En nuestro caso, el de los objetivos de estabilidad presupuestaria tan teatralmente contestados, ya se pueden quejar cuanto quieran, que no tendrán más remedio que cumplir. Dado que el Gobierno de España debe cumplir, a su vez, con la eurozona, su margen de maniobra para ceder ante éste o aquel poder regional, como ha sido costumbre, es ahora prácticamente igual a cero.

No hay nada que hacer, y esto lo saben perfectamente los gobiernos que fingen rabietas y pataletas. Es más, justo por ese motivo, por el carácter inexcusable de los ajustes, se han entregado a una orgía lacrimógena y dan portazos o no acuden a las citas, cual si fueran damiselas ofendidas. No es comportamiento de adultos, pero es la conducta pueril y demagógica que, creen, premiará su electorado. Carece de racionalidad y tiene todo el sentido político del mundo. Pues en este trance no aspiran a otra cosa que a desviar hacia Madrid, la pérfida Madrid, la culpa de los recortes que han de realizar. Clamaba Griñán que se les obligará a cerrar hospitales y colegios. ¡Fíjense hasta dónde llega la maldad de la derecha! Oiga, no. Para algo tienen autonomía. Es asunto suyo dónde meten la tijera. Si en los canales de tele y radio o en los centros de salud. Si en los comisariados de memoria histórica o en las escuelas.

Fue bonito, mientras duró el dinero, hacer réplicas del Estado a escala regional. Ah, si sólo se hubieran encargado de las competencias transferidas. Pero duplicaron organismos, agregaron prestaciones, repartieron subvenciones, instalaron embajadas en los cinco continentes. Los incentivos perversos del sistema de financiación les permitieron retrasar el momento doloroso y cuando ha llegado, claro, la dosis de ricino es doble. Ha dicho Núñez Feijóo que los gobiernos de Cataluña y Andalucía hacen un mal servicio al Estado de las autonomías. Cierto, mas qué les importa. El nacionalismo catalán nunca ha creído en él y menos, en su "solidaridad interregional". Y los socialistas se apuntan al amago de motín para que el Gobierno Rajoy sea visto urbi et orbi como un domador incapaz de controlar a las fieras. Con estos mimbres, me temo, hay para todo un verano de escenas de matrimonio.

Orden disperso
Aleix Vidal-Quadras www.gaceta.es 2 Agosto 2012

La Generalidad de Cataluña, después de anunciar que acudirá al Fondo de Liquidez creado por la Hacienda del Estado para evitar la insolvencia de las Comunidades Autónomas, ha comunicado que este mes no podrá atender sus pagos a los centros hospitalarios y de atención geriátrica con los que tiene convenios, o sea, que se encuentra en quiebra.

Tres décadas de nacionalismo intervencionista, megalómano, corrupto y despilfarrador, han desembocado en la ruina y el descrédito de la que fuera en otros tiempos el motor de España. Hoy la tierra de vigorosas estirpes industriales, de mecenas legendarios de las artes, de punteras escuelas médicas, de increíbles hazañas futbolísticas, de arquitectos y pintores extraordinarios y de inspirados literatos, se ha convertido en manos de una casta secesionista, depredadora e incompetente, en un peso muerto para el conjunto de la Nación, que se ha visto arrastrada asimismo al desastre por el sistema institucional y político creado en mala hora para apaciguar sus delirios.

En vez de reconocer humildemente sus errores, rectificar un camino rotundamente equivocado y ponerse a disposición del Gobierno central en estos momentos de crisis profunda, la mayoría separatista que controla el Principado desafía a la autoridad del Estado, se permite actitudes de displicente grosería, y exige airada lo que debería agradecer humilde. Sin embargo, no queda espacio para el asombro ni para la indignación. Desde 1978, a cada desplante se ha respondido con un gesto de apaciguamiento, a cada deslealtad con zalemas y halagos, a cada chantaje con nuevas concesiones y a cada puñalada artera con una caricia pusilánime.

El ministro de Hacienda -santa inocencia- se ha dolido públicamente de que la negativa a colaborar del gobierno catalán debilita a España frente a nuestros socios comunitarios y frente a los mercados. ¿Se habrá enterado Cristobal Montoro de que el objetivo de los nacionalistas catalanes, reiteradamente voceado por sus dirigentes, consiste precisamente en eso, en la liquidación de nuestro proyecto nacional? Andalucía, Asturias y Canarias se han apuntado también a la indisciplina, destruyendo nuestra credibilidad y provocando un preocupante repunte de nuestra prima de riesgo. La conclusión es que no se pueden ganar las batallas acudiendo al campo en orden disperso y que los ejércitos se entregan a la desbandada cuando la tropa es levantisca, pero sin duda cuando el mando no se sabe imponer.

Farenheit 155
Juan Carlos Olarra Estrella Digital 2 Agosto 2012

155 º F: Temperatura política a la cual el Estado Autonómico apuntado en la Constitución de 1978 y desarrollada en las décadas siguientes en el marco del pacto de lealtad constitucional se funde en una masa viscosa de entidades confederadas sin un efectivo gobierno central que se precipita en una reacción y muta hacia un magma cantonalista de propiedades centrífugas catalizada por la irresponsabilidad y el egoísmo.

155 º F: Temperatura financiera a la cual se evapora el elemento de la confianza de los mercados en la viabilidad económica del sólido en evolución denominado España. Por encima de dicha temperatura, y de forma análoga al proceso de solidificación del agua, el sólido denominado España experimenta una mengua en su volumen.

155 º F: Temperatura que produce diferente sensación térmica según los territorios a los que afecta, de manera que unos decretan la alerta, otros acusan a la agencia meteorológica de falsear los datos y algunos, los más vivos, se conectan al conducto estatal de refrigeración mientras piden su propio sistema de climatización, culpando a los colindantes de los niveles térmicos que experimentan.

155 º F: Temperatura a la cual la solidez de los caraduras se sublima en un gas etéreo de conceptos generales y lugares comunes que repele el contacto o la proximidad con elementos como la exigencia de responsabilidades o la rendición de cuentas y adquiere un carácter denso y persistente.

155 º F: Temperatura a la cual se acelera la liberación del gas de la demagogia que, por su propia naturaleza, tiende a ocupar todo espacio disponible, particularmente los que la sensatez y la honradez dejan al transformarse en desesperanza y escepticismo.

155 º F: Temperatura de ebullición de la sangre del ciudadano contribuyente que se alcanza cuando la factura fiscal que tiene que soportar se combina con la cuota de despropósitos faraónicos del cacique local que le toca asumir.

155 º F: Temperatura a la cual se disipan la corrección política, los complejos de los antifranquistas que nunca fueron y los espasmos de la retroprogresía, permitiendo a los ciudadanos confesar que, lejos de lucir una hermosa vestimenta, el rey está desnudo y por tanto decir respecto del Estado Autonómico que nos hemos regalado, que es una auténtica aberración pueblerina y mentecata, a mayor gloria de los mediocres y de los oportunistas.

155 º F: Temperatura a la cual se prueba la resistencia de algunos materiales esenciales como la determinación, el sentido de la responsabilidad y la altura de miras de los gobernantes de un país en situación crítica, especialmente si han recibido la confianza mayoritaria de los ciudadanos.

155 (Art. De la Constitución): Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras Leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas.

Rebelión autonómica1
Dame pan y te digo tonto
Carmelo Jordá Libertad Digital 2 Agosto 2012

La rebelión – pataleta que los gobiernos andaluz y catalán han montado y están montando alrededor de los objetivos de deuda fijados en el último Consejo de Política Fiscal y Financiera tiene algunos aspectos que moverían a la risa, si no estuviésemos hablando de algo extremadamente grave que, sin duda, nos va a perjudicar a todos.

El primero son las formas: la espantada previa de los de CiU completada con el ruidoso mutis de los socialistas a mitad de la reunión. Más llamativo aún cuando se trata de partidos que no pueden tener la boca más llena de términos como "diálogo" o "consenso", de los que uno esperaría el mínimo de educación para, al menos, escenificar un cierto esfuerzo por acercar posturas y algún respeto por el marco institucional y los representantes de las demás comunidades autónomas, no más importantes que Andalucía y Cataluña, pero tampoco menos.

El segundo es que, como buena parte de la política socialista (ya sea en el Gobierno o en la oposición, ya en Madrid o en Sevilla), y casi toda la de CiU, las protestas de unos y otros se basan en mentiras, pero en este caso en mentiras flagrantes, es decir, todavía más flagrantes de lo habitual: ni Cataluña, ni Andalucía, ni las otras comunidades actualmente gobernadas por el PSOE sólo o en compañía de otros se han visto especialmente perjudicadas por los planes de Montoro. Y los números cantan al respecto.

Por otro lado, llama la atención que pidan poder endeudarse más aquellos que ya no tienen capacidad para emitir deuda de ningún tipo, ¿o es que acaso cree Mas que a estas alturas podría colocar más allá de un centenar de euros de sus famosos "bonos patrióticos"? La misma suerte, por supuesto, que correrían unos hipotéticos "bonos flamencos" que lanzase Griñán: un fracaso sólo comparable al de la selección olímpica de fútbol.

Y el tercer motivo de estupefacción, carcajada y llanto (no necesariamente por ese orden): aunque parece que ellos no se han dado cuenta los tiempos han cambiado y esa chulería y suficiencia que han lucido durante décadas podía servir para el chantaje, pero ya no es útil para pedir limosna, que es lo que actualmente vienen a hacer unos y otros a "Madrit". No es que se les tenga que imponer la popular frase "dame pan y dime tonto" (más que nada porque aquí, listos lo que se dice listos, pocos) pero tampoco es el momento de que la cambien por un "dame pan y te digo tonto" muy poco apropiado... para años de tan poco pan.

Rubalcaba ¿Por qué no te callas?
Vicente A. C. M. Periodista Digital 2 Agosto 2012

Creo que aquí viene muy bien aquella famosa frase de D. Juan Carlos I a Hugo Chávez. Aquél ¿Por qué no te callas? es ahora más que oportuno ante la llamada a la insumisión por parte del jefe del principal partido de la oposición, el nunca bien juzgado y condenado, Alfredo Pérez Rubalcaba. Hay momentos en que hay que exigir sensatez y patriotismo a los dirigentes y precisamente, desde que perdieron las elecciones generales y se aliaron con IU para quitar el gobierno de Andalucía al PP, el PSOE comandado por Rubalcaba y Griñán, se han vuelto la punta de lanza contra el Gobierno legítimamente elegido por los españoles.

Hay que ser antidemocrático y tremendamente hipócrita y cínico para poner en duda esa legitimidad y decir que Rajoy aplica "el ordeno y mando". Y claro, quizás habría que recordarle que el PSOE durante los últimos ocho años no hizo otra cosa que aprobar vía decreto Ley todas las barrabasadas que se le ocurrían al iluminado. Entre otras algunas que están recurridas por anti constitucionales. Cabe mencionar la ley de la Memoria Histórica, la aprobación del inconstitucional Estatuto de Cataluña, la anulación del trasvase del Ebro, el pacto del Tinell, los planes E, la Ley del Aborto, la eliminación del techo de gasto para las CCAA y por supuesto, la ocultación deliberada del agujero financiero y del déficit, acción que merece una imputación penal.

Miente Rubalcaba al decir que el Gobierno castiga a las CCAA gobernadas por el PSOE. Las medidas de control del gasto son universales y aplican a todas las CCAA, con excepción de aquellas que tienen sus propios conciertos económicos como El País Vasco y Navarra, cosa que por cierto debería ser revisada sin demora. Miente Rubalcaba, como siempre porque se olvida del yo me lo guiso y yo me lo como de él mismo y de su jefe Zapatero y de su castigo a la comunidad de Madrid intentando asfixiarla y poner a los madrileños contra Esperanza Aguirre. ¿De qué acoso estamos hablando?.

El gran acuerdo que propugna este sujeto no es otro sino el que el Gobierno del PP haga lo que el PSOE quiere y siga sus políticas. Es decir, intenta que se gobierne según los criterios del PSOE, que realmente solo consisten en gastar muchísimo más de lo que se ingresa, sin techo, sin control. Una política que ya sabemos a dónde nos ha llevado y de la que caben dudas de que podamos salir. Porque lo quiera Rubalcaba o no, dependemos de terceros, básicamente de la UE y de los prestamistas. Y precisamente, con actitudes tan desleales como la suya, lo único que conseguirán será que España acabe definitivamente intervenida o fuera dl euro.

Creo que eso es precisamente lo que intenta este PSOE y Rubalcaba, que España termine por arruinarse y presentarse ellos como la solución para retomar el camino de reingreso en el euro, cosa que ya sería imposible de hecho. No se precisa diálogo, sino lealtad y sentido del Estado, dos cualidades que no forman parte del bagaje ético de Rubalcaba ni del PSOE. Pero ya saben por experiencia que no deben tensar la cuerda demasiado no vaya a ser que se rompa. España no es la misma que en 1981, pero querer presentar un escenario de "las dos Españas" las del PSOE y las del PP y la del tercero en discordia de los nacionalismos vasco y catalán, es un acto de irresponsabilidad que yo califico directamente de traición.

Así que, aun respetando su legitimidad para decir lo que le plazca como representante del principal partido de la oposición, esa misma libertad de expresión me la aplico para emular al Rey y decirle con rotundidad, ¡Rubalcaba, por qué no te callas. Hazlo por España!.

La apología del funcionariado
Amando de Miguel Libertad Digital 2 Agosto 2012

Tengo clavada la visión del otro día, a eso de las 12 de la mañana, en plena Gran Vía de Madrid. Era un autobús de esos de dos pisos que se emplean para que los extranjeros den una vuelta por el centro turístico de la ciudad. El autobús estaba retenido por un enjambre de ruidosos manifestantes que protestaban por los recortes salariales a los funcionarios. Me imagino el asombro de los turistas en el techo abierto del autobús, los pobres asados de calor.

La imagen que digo viene a cuento de algunos correos que he recibido sobre la batallona cuestión de los funcionarios, o los "trabajadores públicos", como ahora se dice. No tiene fácil arreglo, pues muchos funcionarios rinden muy poco y otros tantos ganan muy poco. Lo que menos entiendo es la querencia que tienen los trabajadores asalariados por las pagas extraordinarias. Fueron un recurso inventado por el franquismo en los años de la escasez para lograr un ahorro forzoso de los trabajadores. Se han convertido en un derecho.

Vittorio Marcarpone (quien se presenta como ‘Caballero Funcionario’) se siente profundamente incómodo. El jefe del Gobierno le ha hecho creer que "con mi sacrificio, soy el designado para solucionar los problemas de España". Es una ironía para resaltar el contraste entre los recortes de los sueldos funcionariales y el derroche del gasto público en subvenciones improductivas. Tiene razón don Vittorio. El contraste que dice es claro y lacerante. A mí no me importaría aumentar mi cuota al PP porque es el partido al que he votado. La condición es que no me quitaran un euro de mis impuestos para subvencionar a los partidos que no voto. Nunca entenderé por qué no se comparte ese razonamiento tan justo.

José María Navia-Osorio me envía un largo memorial de agravios en su condición de funcionario de la sanidad asturiana. Su interpretación es que el Gobierno ha encontrado en los funcionarios una especie de "chivo expiatorio al que culpar de la crisis y castigarlo por ello". Se queja de lo improvisada que ha sido la medida de eliminar la paga extraordinaria de Navidad. La prueba es que se podía haber aplicado perfectamente a la de verano. Por lo mismo don José María se lamenta de la eliminación de los "moscosos" y los "canosos", pequeños privilegios de la jornada laboral de los funcionarios para compensar los magros sueldos. "La postura del Gobierno es como la del maestro castigando al niño".

Así se oculta el verdadero problema, que es el del sinfín de enchufados en la Administración Pública, por ejemplo, "los asesores de origen político y trabajo eventual" y los "chiringuitos que se utilizan para apesebrar a los afines (ideológicos) o para hacer labores de propaganda". El de Oviedo pone como ejemplo de esos chiringuitos las Televisiones Públicas: "Cascos intentó cerrar la de Asturias con la oposición radical del resto de los partidos". La propuesta de don José María sería la supresión de los consejeros políticos de los consejos de administración de las empresas públicas, o por lo menos eliminar sus sueldos. Y se hace la pregunta inquietante: "Cómo es posible que los causantes del desastre bancario español no visiten los juzgados".

Tengo la respuesta: no hacen esa visita porque se ha preferido la alternativa funcional de que comparezcan en el Congreso. Esas famosas "comparecencias" sirven para dar lustre a los comparecientes. No declaran bajo juramento y no se les hacen preguntas incómodas, como se las haría un fiscal o un juez. Es decir, pueden mentir a placer y hacerse propaganda. Encima, las declaraciones las leen, como si se las hubiera escrito un abogado. Lo fundamental es que la comparecencia desplaza el juicio de un tribunal. Pero hemos empezado con los funcionarios y nos pasamos a la política. Es inevitable.

Cuando va mal, va mal
ARCADI ESPADA http://www.e-pesimo.blogspot.com.es El Mundo 2 Agosto 2012

AHORA imagine el agostado lector que una vez solicitado el préstamo y concedido España le dijera a Europa que acepta su dinero, pero no sus condiciones. ¡Gallarda España! Exactamente eso es lo que pretende decirle ahora la región catalana al Estado: págame las deudas y dame plena libertad para seguir contrayéndolas. Se trata, obviamente, del último capítulo de la alienación nacionalista, de ese vivir fuera del mundo, maceradamente ensimismado, que ha caracterizado su práctica política. Y define su fracaso fundamental: durante más de treinta años Cataluña se ha obsesionado en llegar a ser algo distinto a España. Pero por desgracia para sus intereses Cataluña es hoy mucho menos distinta de España de lo que lo fue en el alba nacionalista decimonónica. Ni en sus virtudes ni en sus calamidades.

El hecho diferencial catalán no va más allá de la expansión vigorosamente subvencionada de una de las dos lenguas de sus ciudadanos, y de los domingos libres de los tenderos. Esto ha sido todo. Ni en la educación ni en la salud ni en su cohesión social ni en el sometimiento de su economía al sector público; ni en sus aeropuertos y estaciones desoladas ni en la corrupción de sus políticos ni en la protección del medio ni en sus cajas caciquiles, Cataluña es distinta. Hoy comparte con el resto de España graves problemas económicos. Y para desesperación del nacionalismo delirante (cada vez más un pleonasmo) la venerable sentencia sigue más activa y verificable que nunca: «Cuando España va bien Cataluña va bien», con todos sus viceversas.

El nacionalismo catalán se enfrenta a una evidencia desalentadora. Ha acumulado deudas que solo puede pagar Europa. Pero Europa no la reconoce ni siquiera como deudor. Los préstamos europeos irán al Estado español y él decidirá. Los ilusionados días de la Europa de las regiones, de la voz catalana en Europa, acabaron sin empezar apenas. Las cosas se han puesto definitivamente serias. Se comprende que en esta circunstancia el nacionalismo catalán acentúe su gesticulación, sus pactos fiscales, sus patéticas amenazas de reescribir la Historia, mientras niega dinero a sus viejos y a sus minusválidos. Una gesticulación, por supuesto, con una sola mano, como es ley en el autoerotismo, máxime si la otra es la mano de pedir.

Se trata de un momento decisivo para los nacionalistas catalanes. Amenazados por la ruina y la irrelevancia tienen que mantener prietas las filas y tratar de convencer a sus fieles de que el nacionalismo es algo más que un capricho burgués en tiempos de derroche.

Viejas y nuevas realidades de los Hermanos Musulmanes
Fundación Heritage Libertad Digital 2 Agosto 2012

Los votos todavía están frescos en Egipto, pero la administración Obama ha visto lo suficiente para invertir la política asentada y bien fundamentada de evitar a los Hermanos Musulmanes, una organización teocrática obsesionada con el califato global y cuya filosofía ha dado lugar a movimientos terroristas que van de Al Qaeda a Hamás.

Los encuentros de alto nivel mantenidos entre funcionarios estadounidenses y responsables de la Hermandad reflejan "la nueva realidad política de Egipto y, en la práctica, de toda la región", informa el New York Times en un artículo de portada hace unos días,"a medida que los grupos islamistas van llegando al poder". Lo sorprendente y peligroso del nuevo reconocimiento estadounidense es que los líderes de los Hermanos Musulmanes se volvieron más abiertamente radicales y militantes una vez que Mubarak fue expulsado, con discursos incendiarios en los que se instaba a realizar operaciones "de martirio" contra Israel y alineándose con Hamás y otros grupos terroristas.

Pero como dice el New York Times, la administración Obama da por buenas "las reiteradas garantías de la Hermandad de que sus legisladores quieren construir una democracia moderna que respetará las libertades individuales, el libre mercado y los compromisos internacionales, incluyendo el tratado egipcio con Israel".

Pero existe otra realidad que parece haber sido pasada por alto: la trayectoria de los Hermanos Musulmanes en cuanto a engaños y mentiras, políticas que reflejan su modus operandi para ganar legitimidad en Egipto y en todo el mundo pero sin dejar de promover una agenda militante. Mientras unos responsables de la Hermandad están diciendo a los funcionarios estadounidenses que respetarán las libertades individuales y cumplirán el tratado de paz egipcio con Israel, no es nada difícil encontrar pruebas colosales que arrojan una imagen distinta y más preocupante.

Como se informaba hace unas semanas, los Hermanos Musulmanes va a dominar el gobierno egipcio tras haber prometido la pasada primavera que no iba a aspirar a tal poder. El secretario del grupo dice que la Hermandad "no va a reconocer a Israel bajo ninguna circunstancia" y que someterá a referendo el tratado de paz con Israel.
"El califato de orientación acertada"

A principios de este año trató de ocultar su disposición y sus llamamientos a "la necesidad de trabajar en la creación de un estado islámico" de los lectores de habla inglesa impidiendo el acceso a su página web. La pasada semana, sin embargo, el Guía Supremo Mohammed Badie pronunciaba un discurso recordando a sus fieles la agenda esbozada por el fundador de la Hermandad, Hassán al-Banna: "Hay que empezar por la reforma de lo individual y luego reformar familia y sociedad, luego el gobierno; después el califato de orientación acertada, luego instruir al mundo; instruir en cuanto a orientación, conocimientos, verdad y justicia".

Los miembros de los Hermanos Musulmanes ven en su éxito electoral un enorme paso en la dirección de crear "el califato de orientación acertada". Estados Unidos hace mal en mirar hacia otro lado, como también sería demencial pasar por alto la trayectoria de la Hermandad.

Después de que militares estadounidenses abatieran a Osama bin Laden, la Hermandad contaba a la audiencia de habla inglesa que "uno de los motivos de la violencia en el mundo ha sido eliminado", según informaba Reuters. En árabe, sin embargo, se refería al asesinato a sangre fría del fundador de Al Qaeda utilizando para el terrorista el término honorario de jeque y declarándole shahid, o mártir. La declaración también critica la intervención estadounidense por ser un asesinato.

A pesar de su reputación entre cierta gente de Occidente como presuntos moderados, los representantes de los Hermanos Musulmanes apoyan de forma rutinaria los actos de terrorismo. Hamás, el grupo terrorista palestino que controla Gaza, se declara la rama palestina de la Hermandad. Su presunta intencionalidad pacifista incluye las recientes declaraciones de compromiso con la guerra santa violenta y su promesa de nunca aceptar el derecho a existir del estado de Israel: "Nuestra convivencia con la Hermandad amenaza a la entidad israelí", decía el mes pasado el Primer Ministro de Hamás Ismail Haniyeh.

Y es que, pese a todo el revuelo de que la Hermandad renuncia a la violencia, Associated Press destaca que "apoya a Hamás en su 'resistencia' contra Israel". Pero la amenaza de violencia de la Hermandad no se limita a las acciones contra el estado hebreo: el influyente teólogo de la Hermandad Yusuf al-Qaradawi apoyaba el secuestro y el asesinato de civiles estadounidenses en Irak en el año 2004 por ser "la obligación para obligarles a salir de Irak inmediatamente".

Más recientemente, Qaradawi ha instado a los musulmanes a hacerse con armas nucleares "para aterrorizar a sus enemigos", y daba el visto bueno al asesinato de mujeres israelíes porque "hacen el servicio militar". Qaradawi ha rezado por ser mártir matando a un judío e, increíblemente, no se ha producido ninguna confirmación ni negativa de la información aparecida en un rotativo hindú que indicaba que estaría ayudando a alcanzar un acuerdo de paz entre Estados Unidos y los talibanes, cosa en sí misma escandalosa.

Pero hablamos de la misma administración cuyo responsable de Inteligencia Nacional llamaba a la Hermandad "un grupo muy heterogéneo, mayoritariamente secular, que ha renunciado a la violencia" en una vista legislativa celebrada en febrero. James Clapper intentaba retractarse en posteriores pronunciamientos, pero su evaluación explotaba al compararse con todo lo que ha dicho la Hermandad acerca de sí misma desde su fundación en 1928, empezando por su eslogan: "Alá es nuestro objetivo, el Corán nuestra Constitución, el profeta nuestro líder, la yihad nuestra vía, y la muerte al servicio de Alá el más codiciado de nuestros deseos".

Existen buenas razones para que Estados Unidos no negocie con Irán ni reconozca al gobierno de Hamás en Gaza: conceder el reconocimiento unilateral a movimientos políticos o gobiernos totalitarios no hace sino consolidar sus ideologías terroristas. Censurar, boicotear y condenar al ostracismo a los movimientos y regímenes totalitarios que siguen promoviendo ideologías y políticas violentas es la única forma de eficacia demostrada de minar su legitimidad y contenerlos, a falta de intervención militar. La Hermandad, que financia al grupo terrorista Hamás, puede contar a Occidente todos los clichés pacifistas que quiera, pero los precedentes de sus acciones y sus declaraciones en árabe demuestran lo vacío de tales pronunciamientos.

Esto decía en octubre Badie, el guía supremo, tras la decisión israelí de poner en libertad a más de un millar de reos, asesinos de Hamás muchos de ellos, a cambio del soldado secuestrado Gilad Schalit: "El acuerdo también demuestra que Israel sólo entiende el lenguaje de la fuerza y la resistencia. Este idioma es capaz, si Alá quiere, de poner en libertad al pueblo palestino que sufre bajo el cautiverio de los sionistas".
También en EEUU

El engaño también forma parte del modus operandi de la Hermandad en América. Las pruebas salidas a la luz en el proceso de financiación al terrorismo más grande de la historia norteamericana demuestran que los Hermanos Musulmanes habían creado una red de entidades fachada de Hamás en Estados Unidos que operaban con el nombre de Comités de Palestina.

Una de las pruebas, un Memorando Explicativo del Objetivo Estratégico General del Grupo en Norteamérica que data de 1991, describe el trabajo de la Hermandad en Estados Unidos como "una especie de guerra santa a gran escala para eliminar y destruir a la civilización occidental desde dentro y sabotear su miserable existencia a través de sus manos y las manos de los fieles, para que sea eliminada y para que la religión de Alá triunfe sobre todas las demás religiones".

Los atestados brindan "pruebas abundantes" que vinculan al colectivo Consejo de Relaciones Islámico-Estadounidenses (CAIR) y a sus fundadores con los Comités de Palestina, pero CAIR se niega a reconocer esas relaciones. Las pruebas obligaron al FBI a suspender sus relaciones con CAIR, pero hay políticos y legisladores estadounidenses que siguen dialogando con el colectivo.
El error de Obama

Incluso si los funcionarios estadounidenses aceptan el supuesto de que la Hermandad se encuentra en una nueva realidad en términos de relaciones internacionales, es profundamente problemático que Estados Unidos conceda de manera unilateral una legitimidad novedosa sin obtener a cambio concesiones demostrables de que la Hermandad ha cambiado de verdad sus políticas. Seguimos teniendo gran capacidad de presión, apoyando a Egipto con 1.300 millones de dólares en ayuda militar por ejercicio y mediante el apoyo económico de la Agencia Internacional de Ayuda al Desarrollo de los Estados Unidos. Más allá de la presión del apoyo económico, hay muchas opciones por las que puede optar Estados Unidos, como hizo a través de un boicot internacional organizado contra Sudáfrica cuando existía como estado de apartheid.

Al legitimar a los Hermanos Musulmanes más que cualquier otra administración anterior, Estados Unidos está minando a los partidos genuinamente seculares y plurales, en la oposición en Egipto, pero que suponen la única esperanza de alternativa a la llegada de políticas autoritarias y regímenes islamistas. En la historia entera de los regímenes islamistas que llegan al poder a través de elecciones, nunca ha habido uno que después renunciase al poder por la vía pacífica.

Por desgracia, el apoyo de la administración Obama a los Hermanos Musulmanes egipcios discurre en paralelo a su apoyo a la ramas estadounidenses de los Hermanos Musulmanes y a los colectivos fachada, cuyos representantes dicen cosas bonitas en la televisión americana, pero continúan difundiendo de manera encubierta la ideología islamista y, en muchos casos, incluso financiando el terrorismo.

A lo largo de la historia, los grupos y los líderes de la Hermandad en todo el mundo, empezando por su fundador egipcio al-Banna, han difundido la doctrina volátil y conspirativa de que Occidente, los cristianos, los judíos y los infieles han conspirado en secreto para eliminar el islam desde 1095, año de la primera Cruzada. Y en la era de las redes sociales mundiales, la paranoia engañosa de que los no musulmanes – Occidente, los judíos y los cristianos en especial – emprenden una guerra contra el islam se ha convertido en el principal factor a la hora de motivar a los terroristas islámicos que perpetran atentados.

En Egipto, como en Estados Unidos y en Europa, los líderes de la Hermandad culparon a Israel, a los judíos y Estados Unidos de los atentados del 11 de Septiembre. Además, prácticamente todas las detenciones de terroristas islámicos acaecidas en Estados Unidos han sido descritas por los líderes islamistas como prueba de "la guerra contra el islam".

Los Hermanos Musulmanes, en cualquier parte del mundo de El Cairo a Chicago, pretenden ganar legitimidad a través de una campaña de engaños y de penetración en las instituciones y los gobiernos occidentales. Sin embargo, resulta un desafío al sentido común concederles legitimidad de forma unilateral y sin exigir acciones concretas como rechazar públicamente a los grupos terroristas islámicos o detener la difusión de su volátil mensaje a gran escala de que hay una guerra contra el islam.

Sin pretenderlo o a propósito, Estados Unidos se ha convertido ya en el catalizador oficioso de una ideología militante que en última instancia aspira a la destrucción de nuestro mismo estilo de vida.

La amenaza fascista
Llewellyn Rockwell http://www.miseshispano.org/2012/07/la-amenaza-fascista/  2 Agosto 2012

[Artículo número 2 de la lista de lectura de 30 días de Robert Wenzel que te ayudará a convertirte en un conocedor libertario]

Todo el mundo sabe que la palabra fascista es peyorativa y se usa a menudo para describir cualquier postura política que no gusta a quien habla. No hay nadie por ahí que esté dispuesto a levantarse y decir “Soy un fascista: creo que el fascismo es un gran sistema social y económico”.

Pero yo digo que si fueran honrados, la gran mayoría de políticos, intelectuales y activistas políticos tendrían que decir justamente eso.

El fascismo es el sistema de gobierno que carteliza el sector privado, planifica centralizadamente la economía para subvencionar a los productores, exalta el estado policial como fuente de orden, niega derechos y libertades fundamentales a los individuos y hace del poder ejecutivo el amo ilimitado de la sociedad.

Esto describe la política general hoy en Estados Unidos. Y no solo en Estados Unidos. También es verdad en Europa. Es tan parte de la corriente principal que difícilmente se advierte.

Es verdad que el fascismo no tiene un aparato teórico general. No hay un gran teórico como Marx. Eso no lo hace menos real y distinguible como sistema social, económico y político. El fascismo también prospera como un estilo distinguible de gestión social y económica. Y es una amenaza igual o mayor para la civilización que el socialismo completamente desarrollado.

Esto pasa porque sus rasgos son en buena medida una parte de la vida (y lo han sido durante tanto tiempo) que nos son casi invisibles.

Si el fascismo nos es invisible, es verdaderamente un asesino silencioso. Dispone de una estado, enorme, violento y torpe alrededor del libre mercado que drena su capital y productividad como un parásito mortal en un huésped. Por eso al estado fascista se le ha llamado la economía vampiro. Se pega a la vida económica de una nación y produce una muerte lenta en una economía antes próspera.

Dejadme que mencione solo un ejemplo reciente.

El declive
Los periódicos estuvieron la semana pasada llenos de los primeros datos del Censo de EEUU. La noticia de portada se preocupaba por el enorme aumento en la tasa de pobreza. Es el mayor aumento en 20 años y ahora llega al 15%.

Pero la mayoría de la gente escucha esto y lo rechaza, probablemente por buenas razones. Los pobres en este país no son pobres bajo ningún patrón histórico. Tienen celulares, TV por cable, coches, montones de comida y mucha renta disponible. Es más, no existe una clase fija llamada los pobres. La gente va y viene, dependiendo de la edad y las circunstancias de la vida. Además, en política estadounidense, cuando oyes quejas acerca de los pobres, todos sabemos qué se supone que debes hacer: dar tu cartera al gobierno.

Enterrado en el informe hay otro hecho que tiene un significado mucho más profundo. Se refiere a la mediana de la renta familiar en términos reales.

Lo que revelan los datos es devastador. Desde 1999, la mediana de las rentas familiares ha caído un 7,1%. Desde 1989, la mediana de las rentas familiares es en buena medida plana. Y desde 1973 y el fin del patrón oro, apenas ha aumentado en absoluto. La gran máquina de generación de riqueza que fue en un tiempo Estados Unidos está fallando.

Ya no puede una generación esperar vivir mejor que la anterior. El modelo económico fascista ha matado lo que una vez fue llamado el sueño americano. Y, por supuesto, la verdad es incluso peor de lo que revelan las estadísticas. Tenéis que considerar cuántas rentas existen dentro de una familia para constituir la renta total. Después de la Segunda Guerra Mundial, la familia de una sola renta se convirtió en la norma. Luego se destruyó el dinero y los ahorros estadounidenses se eliminaron y la base de capital de la economía fue devastada.

Fue en ese momento cuando las familias empezaron a luchar para mantenerse a flote. El año 1985 fue el punto de inflexión. Fue el año en que se hizo más común que no que una familia tuviera dos rentas en lugar de una. Las madres entraron en el mercado laboral para mantener a flote la renta familiar.

Los intelectuales alabaron esta tendencia, ya que representaba la liberación, cantando los hosannas de que todas las mujeres en todas partes se añadían a las nóminas como valiosas contribuidoras a las arcas del estado. La causa real es el aumento del dinero fiduciario que depreciaba la moneda, robaba los ahorros y empujaba a la gente a ser fuerza laboral como contribuyentes.

La historia no solo la cuentan los datos. Hay que mirar la demografía para descubrirla.
Este enorme cambio demográfico esencialmente proporcionó a la familia estadounidense otros 20 años de aparente prosperidad, aunque es difícil calificarla así, ya que no hubo ninguna alternativa al caso. Si querías seguir viviendo el sueño, la familia ya no podía arreglárselas con una sola renta.

Pero este enorme cambio es simplemente una vía de escape. Produjo 20 años de ligeros aumentos antes de que tendencia de la renta volviera a hacerse llana. A lo largo de la pasada década, estábamos de nuevo cayendo. Hoy la mediana de rente de una familia esta solo ligeramente por encima de donde estaba cuando Nixon destrozó el dólar, puso controles de precios y salarios, creó la EPA y todo el aparato del estado parasitario de bienestar y guerra se enquistó e hizo universal.

Sí, esto es fascismo y estamos pagando el precio. El sueño se está destruyendo.
Las palabras en Washington acerca de la reforma, ya sea de demócratas o republicanos, son como un mal chiste. Hablan de cambios pequeños, recortes pequeños, comisiones que establecerán, límites que pondrán en diez años. Es todo un ruido de fondo. Nada de esto arreglará los problemas. Ni siquiera estará cerca.

El problema es más esencial. Es la calidad del dinero. Es la misma existencia de 10.000 agencias regulatorias. Es la completa suposición de que tengas que pagar al estado por el privilegio de trabajar. Es la presunción de que el gobierno debe dirigir todo aspecto del orden capitalista. En resumen, el problema es el estado total y el sufrimiento y el declive continuarán mientras existe el estado total.
Los orígenes del fascismo

Es verdad que la última vez en que la gente se preocupó por el fascismo fue durante la Segunda Guerra Mundial. Se nos dijo que estábamos luchando en el extranjero contra este malvado sistema. Estados Unidos derrotó a los gobiernos fascistas, pero la filosofía de gobierno que representa el fascismo no fue derrotada. Muy poco después de esa guerra, empezó otra. Fue la Guerra Fría que posicionando al capitalismo contra el comunismo. El socialismo en este caso se consideraba una forma moderada de comunismo, tolerable e incluso alabable mientras estuviera ligada a la democracia, que es el sistema que legaliza y legitima un continuo pillaje sobre la población.

Entretanto, casi todos han olvidado que hay muchos otros colores de socialismo, no todos evidentemente de izquierdas. El fascismo es uno de estos colores.

No puede haber dudas de sus orígenes. Está ligado a la historia de la política italiana tras la Primera Guerra Mundial. En 1922 Benito Mussolini ganó unas elecciones democráticas y estableció el fascismo como su filosofía. Mussolini había sido miembro del Partido Socialista Italiano.

Todos los más importantes miembros del movimiento fascista vinieron de los socialistas. Era una amenaza para los socialistas porque era el vehículo político más atractivo para la aplicación al mundo real del impulso socialista. Los socialistas se trasladaron en masa para unirse a los fascistas.

Por eso el propio Mussolini disfrutó de tan buena prensa durante más de diez años después de empezar a gobernar. Fue alabado por el New York Times en un artículo tras otro. Fue proclamado en publicaciones académicas como un ejemplo del tipo de líder que necesitábamos en la era de la sociedad planificada. Publirreportajes sobre este fanfarrón fueron muy comunes en el periodismo de EEUU desde final de la década de 1920 hasta mediados de la de 1930.

Recordemos que en este mismo periodo, la izquierda estadounidense sufrió una enorme transformación. En las décadas de 1910 y 1920, la izquierda estadounidense tuvo un muy alabable impulso anticorporativista. La izquierda en general se oponía a la guerra, al sistema penal público, a la ley seca y a todas las violaciones de las libertades civiles. No era amiga del capitalismo, pero tampoco lo era del estado corporativo del tipo que forjó FDR durante el New Deal.

En 1933 y 1934, la izquierda estadounidense tenía que tomar una decisión. ¿Adoptaría el corporativismo y la reglamentación del New Deal o seguiría el principio de sus antiguos valores liberales? En otras palabras, ¿aceptarían el fascismo como un paso intermedio para su utopía socialista? Se produjo una batalla gigantesca en este periodo y hubo un claro vencedor. El New Deal hizo a la izquierda una oferta que no pudo rechazar. Y fue un pequeño paso ir de la adopción de la economía planificada fascista a la alabanza del estado del bienestar que cerró el periodo del New Deal.

No fue más que una repetición de la misma sucesión de acontecimientos en Italia una década antes. También en Italia la izquierda se dio cuenta de que su programa anticapitalista podía alcanzarse mejor dentro del marco del estado autoritario y planificado. Por supuesto, nuestro amigo John Maynard Keynes desempeñó un papel crítico en proporcionar una justificación pseudocientífica para unirse a la oposición al laissez faire del viejo mundo en una nueva apreciación de la sociedad planificada. Recordad que Keynes no era un socialista de la vieja escuela. Como él mismo decía en su prólogo a la edición nazi de su Teoría general, el nacionalsocialismo era mucho más acogedor para sus ideas que una economía de mercado.
Flynn dice la verdad

El estudio más definitivo sobre el fascismo escrito en estos años fue As We Go Marching, de John T. Flynn. Flynn era un periodista e intelectual de espíritu liberal que había escrito varios libros superventas en la década de 1920. Probablemente pueda colocársele en el bando progresista en la década de 1920. Fue el New Deal el que le cambió. Todos sus colegas siguieron a FDR al fascismo, mientras que el propio Flynn mantuvo la antigua fe. Eso significó luchar contra FDR a cada paso y no solo en sus planes nacionales. Flynn era un líder del movimiento America First que veía la deriva de FDR hacia la guerra como nada más que una extensión de New Deal, algo que era realmente.

Pero como Flynn fue parte de lo que Murray Rothbard llamaría más tarde la Vieja Derecha (Flynn pasó a oponerse tanto al estado de bienestar como al estado de guerra), su nombre cayó en el agujero de la memoria orwelliana después de la guerra, durante el apogeo del conservadurismo de la CIA.

As We Go Marching se public en 1944, en el último tramo de la Guerra y justo en medio de los controles económicos de tiempo de guerra en todo el mundo. Es extraordinario que haya conseguido pasar la censura. Es un estudio a gran escala de la teoría y la práctica fascistas y Flynn indicaba con precisión dónde acaba el fascismo: en el militarismo y la guerra con cumplimiento de su programa de gasto en estímulo. Cuando no te queda otra cosa en la que gastar el dinero, siempre puedes depender de fervor nacionalista para respaldar más gasto militar.

Al revisar la historia del auge del fascismo, Flynn escribía:
Uno de los fenómenos más desconcertantes del fascismo es la casi increíble colaboración entre hombres de la extrema derecha y de la extrema izquierda en su creación. La explicación es ésta. Tanto la derecha como la izquierda se unieron en su reclamación de regulación. Los motivos, los argumentos y las formas de expresión fueron diferentes pero todos iban en la misma dirección. Y ésta era que el sistema económico debe estar controlado en sus funciones esenciales y este control deben ejercitarlo los grupos productivos.

Flynn escribe que la derecha y la izquierda discrepaban precisamente en quién debe considerarse el grupo productivo. La izquierda tiende a considerar a los trabajadores como productores. La derecha tiende a estar a favor de los propietarios de empresas como productores. El acuerdo político (que sigue hasta hoy) fue cartelizar ambos.

El gobierno bajo el fascismo se convierte en el dispositivo cartelizador tanto para trabajadores como para propietarios privados de capital. La competencia entre trabajadores y entre empresas se considera como derrochadora y sin sentido: las élites políticas deciden que estos miembros de estos grupos tienen que unirse y cooperar bajo supervisión del gobierno para construir una nación poderosa.

A los fascistas siempre les ha obsesionado la idea de la grandeza nacional. Para ellos, esto no consiste en una nación de gente que se haga cada vez más próspera, disfrutando de vidas mejores y más largas. No, la grandeza nacional se produce cuando el estado se dedica a construir enormes monumentos, crear sistemas nacionales de transporte, esculpir Mount Rushmore o cavar el Canal de Panamá.

En otras palabras, la grandeza nacional no es lo mismo que tu grandeza o la de tu familia o la de tu empresa o profesión. Todo lo contrario. Te tienen que poner impuestos, el valor de tu dinero tiene que depreciarse, tu privacidad invadirse y tu bienestar disminuirse para conseguirlo. Desde este punto de vista, el gobierno tiene que hacernos grandes.

Por desgracia, tal programa tiene una mucha mayor posibilidad de tener éxito político que el socialismo de la vieja escuela. El fascismo no nacionaliza la propiedad privada como hace el socialismo. Esto significa que la economía de se derrumba inmediatamente. Tampoco el fascismo busca igualar las rentas. No se habla de la abolición del matrimonio o de la nacionalización de los niños.

La religión no queda abolida, sino que se usa como herramienta de manipulación política. El estado fascista era más astuto políticamente que el comunismo en este aspecto. Mezclaba religión y estatismo en un paquete, animando a adorar a Dios, dado que el estado opera como intermediario.

Bajo el fascismo, la sociedad como la conocemos queda intacta, aunque todo esté dominado por un poderoso aparato del estado. Mientras que las enseñanzas tradicionales socialistas estimulaban una perspectiva globalizada, el fascismo era explícitamente nacionalista. Adoptaba y exaltaba la idea del estado-nación.

Respecto de la burguesía, el fascismo no busca su expropiación. Por el contrario, la clase media obtiene lo que quiere en forma de seguro social, prestaciones médicas y altas dosis de orgullo nacional.

Es por todas estas razones por las que el fascismo asume un aspecto de derechas. No ataca los valores burgueses esenciales. Se apoya en ellos para conseguir el apoyo para un reglamentación nacional completa respaldada democráticamente de control económico, censura, cartelización, intolerancia política, expansión geográfica, control del ejecutivo, estado policial y militarismo.

Por mi parte, no tengo ningún problema en referirme al programa fascista como una teoría de derechas, aunque sí cumpla aspectos del sueño de la izquierda. Lo esencial aquí se refiere a su atractivo para el público y los grupos demográficos que normalmente siguen políticas de derechas.

Si lo pensáis, el estatismo de derechas es de un aspecto, forma y tono distinto del estatismo de izquierdas. Cada uno está pensado para atraer a un grupo distinto de votantes con distintos intereses y valores.

Sin embargo, estas divisiones no son estrictas y ya hemos visto cómo un programa socialista de izquierdas puede adaptarse y convertirse en un programa fascista de derechas con muy pocos cambios sustanciales aparte de la mercadotecnia.

Las ocho características de la política fascista
John T. Flynn, como otro miembros de la Vieja Derecha, estaba disgustado ante la paradoja de que lo que veía, casi todos los demás optaban por ignorarlo. En la lucha contra regímenes autoritarios en el exterior, apuntaba, Estados Unidos había adoptado esas formas de gobierno en el interior, completadas con controles de precios, racionamiento, censura, dictadura del ejecutivo e incluso campos de concentración para grupos enteros considerados como no fiables en su lealtad al estado.

Después de revisar esta larga historia, Flynn procede a resumir con una lista de ocho puntos que considera que son las características del estado fascista.

Al presentarlos, también hago comentarios sobre el estado centralizado estadounidense.
Punto 1. El gobierno es totalitario porque no reconoce ninguna limitación a sus poderes

Es una característica muy elocuente. Sugiere que el sistema político de EEUU puede describirse como totalitario. Es una característica chocante que la mayoría de la gente rechazaría. Pero solo pueden rechazar esta caracterización mientras no se vean directamente atrapados en la red del estado. Si es así, descubrirán rápidamente que no hay de hecho límites a lo que puede hacer el estado. Esto puede pasar al subirse a un avión, al conducir a casa o al ver a tu negocio en conflicto con alguna agencia pública. Al final deben obedecer o ser enjaulado como un animal o muerto. De esta manera, no importa cuánto puedas creer que eres libre, hoy todos estamos a un paso de Guantánamo.

Todavía en la década de 1990, puedo recordar que hubo momento en los que Clinton parecía sugerir que había cosas que su administración no podía hacer. Hoy no estoy tan seguro de que pueda recordar a ningún cargo público alegando las limitaciones del derecho o las limitaciones de la realidad a lo que puede hacerse y lo que no. Ningún aspecto de la vida está exento de intervención pública y a menudo adopta formas que no vemos fácilmente. Toda la atención sanitaria está regulada, pero lo mismo pasa con cada pizca de nuestra comida, transporte, ropa, productos del hogar e incluso relaciones privadas.

El propio Mussolini expresó así este principio: “Todo dentro del estado, nada fuera del estado, nada contra el estado”. También dijo: “La piedra angular de la doctrina fascista es su concepción del estado, de su esencia, sus funciones y sus objetivos. Para el fascismo, el estado es absoluto, los individuos y grupos, relativos”.

Os pregunto si ésta es la ideología que prevalece hoy en Estados Unidos. Esta nación, concebida en libertad, se ha visto secuestrada por el estado fascista.
Punto 2. El gobierno es una dictadura de hecho, basada en el principio de liderazgo

Yo no diría que tengamos verdaderamente una dictadura de un hombre en este país, pero sí tenemos una dictadura de un sector del gobierno sobre todo el país. El poder ejecutivo se ha expandido tan enormemente en el último siglo que se ha convertido en una broma hablar de contrapesos y equilibrios. Lo que aprenden los niños en las clases de civismo no tiene nada que ver con la realidad.

El estado ejecutivo es el estado tal y como lo conocemos, que va desde la Casa Blanca hacia abajo. El papel de los tribunales es aplicar la voluntad del ejecutivo. El papel del legislativo es ratificar la política del ejecutivo.

Además, este ejecutivo realmente no es la persona que parece estar al frente. El presidente es solo el barniz y las elecciones son solo los rituales tribales que realizamos para conferir cierta legitimidad a la institución. En realidad, el estado-nación vive y prospera fuera de cualquier “mandato democrático”. Aquí encontramos el poder de regular todos los aspectos de la vida y el perverso poder de crear el dinero necesario para financiar este gobierno del ejecutivo.

Respecto del principio de liderazgo, no hay mayor mentira en la vida pública estadounidense que la propaganda que oímos cada cuatro años acerca de cómo el nuevo presidente/mesías va a conseguir los grandes resultados de la paz, la igualdad, la libertad y la felicidad humana global. Aquí la idea es que toda la sociedad realmente está moldeada y controlada por una sola voluntad, algo que requiere un acto de fe tan grande que tienes que olvidar todo lo que sabes acerca de la realidad para creerlo.

Y aun así la gente lo hace. La esperanza de un mesías llegó al paroxismo con la elección de Obama. La religión cívica estaba en modo adoración a gran escala del humano más grande que haya vivido o vivirá nunca. Fue una visión despreciable.

Otra mentira que cree el pueblo estadounidense es que las elecciones presidenciales generan un cambio de régimen. Es una tontería. El estado de Obama es el estado de Bush, el estado de Bush era el estado de Clinton, el estado de Clinton era el estado de Bush, el estado de Bush era el estado de Reagan. Podemos remontarnos mucho más atrás en el tiempo y ver que se solapan nombramientos, burócratas, técnicos, diplomáticos, cargos de la Fed, élites financieras y así sucesivamente. Los cambios en el cargo no se producen por las elecciones sino por la mortalidad.
Punto 3. El gobierno administra un sistema capitalista con una burocracia inmensa

La realidad de la administración burocrática ha estado con nosotros al menos desde el New Deal, que se moldeó sobre la burocracia planificadora que hubo en la Primera Guerra Mundial. La economía planificada (ya sea en tiempos de Mussolini o en los nuestros) requiere burocracia. La burocracia es el corazón, los pulmones y las venas del estado planificador. Y aun así regular una economía tan completamente como se hace hoy es matar la prosperidad con un billón de pequeños cortes.

Esto no significa necesariamente una contracción económica, al menos no inmediatamente. Pero definitivamente significa acabar con el crecimiento que se habría producido en un mercado libre en otro caso.

Entonces ¿dónde está nuestro crecimiento? ¿Dónde está el dividendo de la paz que se suponía que vendría tras el final de la Guerra Fría? ¿Dónde están los frutos de las asombrosas ganancias en eficiencia que ha permitido la tecnología? Se los ha comido la burocracia que gestiona todos nuestros movimientos en esta tierra. El monstruo voraz e insaciable se llama aquí Código Federal y hace que miles de agencias ejerzan el poder policial para impedirnos vivir libremente.

Es como dijo Bastiat: el coste real del estado es la prosperidad que no vemos, los empleos que no existen, las tecnologías a las que no tenemos acceso, los negocios que no llegaron a existir y el brillante futuro que se nos ha robado. El estado nos ha saqueado tan seguramente como un ladrón que entra en nuestra casa y nos roba todo lo que amamos.
Punto 4. Los productores están organizados en cárteles al estilo sindical

No pensamos normalmente en nuestra actual estructura económica como sindicalista. Pero recordad que sindicalismo significa control económico por los productores. El capitalismo es diferente. En virtud de sus estructuras de mercado, pone todo el control en mano de los consumidores. Por tanto, la única pregunta a los sindicalistas es qué productores vana disfrutar del privilegio político. Podrían ser los trabajadores, pero también pueden ser las grandes empresas.

En el caso de Estados Unidos, en los últimos tres años, hemos visto cómo bancos gigantescos, empresas farmacéuticas, aseguradoras, compañías automovilísticas, bancos y brokers de Wall Street y compañías hipotecarias cuasiprivadas disfrutaban de enormes privilegios a nuestra costa. Todos se han unido al estado en llevar una existencia parasitaria a nuestra costa.

También esto es una expresión de la idea sindicalista y ha costado a la economía de EEUU incontables billones y sostenido una depresión económica al impedir el ajuste posterior al auge que habrían dictado los mercados en otro caso. El gobierno ha apretado su rienda sindicalista en nombre del estímulo.
Punto 5. La planificación económica se basa en el principio de autarquía

La autarquía es el nombre que se da a la idea de autosuficiencia económica. El su mayor parte se refiere a la autodeterminación económica del estado-nación. El estado-nación debe ser enorme geográficamente para soportar el rápido crecimiento económico de una población grande y creciente.

Éste fue y es la base del expansionismo fascista. Sin la expansión, el estado muere. También es la idea que hay tras la extraña combinación de presión proteccionista hoy combinada con el militarismo. Está dirigida en parte por la necesidad de controlar los recursos.

Fijaos en las guerras en Iraq, Afganistán y Libia. Seríamos enormemente ingenuos si creemos que estas guerras no están motivadas en parte por los intereses de los productores del sector petrolífero. Es en general la verdad del imperio estadounidense, que apoya la hegemonía del dólar.

Es la razón para la planificada Unión Norteamericana.
El objetivo es la autosuficiencia nacional en lugar de un mundo de comercio pacífico. Consideremos también los impulsos proteccionistas de los candidatos republicanos. No hay un solo republicano, aparte de Ron Paul, que apoye de verdad el libre comercio en su definición clásica.

Desde la antigua Roma a los actuales Estados Unidos, el imperialismo es una forma de estatismo que ama la burguesía. Por esta razón, el empuje de Bush tras el 11-S hacia un imperio global se ha vendido como patriotismo y amor al país en lugar de lo que es un saqueo de la libertad y la propiedad en beneficio de las élites políticas.
Punto 6. El gobierno sostiene la vida económica mediante el gasto y el crédito

Este punto no requiere ningún desarrollo porque ya no está oculto. Hubo un estímulo 1 y un estímulo 2, ambos tan desacreditados que el estímulo 3 tendrá que adoptar un nuevo nombre. Llamémosle la American Jobs Act.

Con un discurso en horario de máxima audiencia, Obama argumentó a favor de este programa con algunos de los análisis económicos más necios que yo haya escuchado nunca. Reflexionaba acerca de cómo es que la gente está desempleada en un momento en que escuelas, puentes e infraestructura necesitan reparaciones. Ordenó que oferta y demanda se unieran para hacer el trabajo necesario con empleos.

¿Hola? Las escuelas, puentes e infraestructura a los que se refiere Obama han sido todos construidos y mantenidos por el estado. Por eso se están cayendo. Y la razón por la que la gente no tiene empleos es porque el estado ha hecho demasiado caro contratarlos. No es complicado. Tumbarse y soñar con otros escenarios no es distinto de esperar que el agua fluya hacia arriba o que las rocas floten en el aire. Equivale a una negación de la realidad.

Pero Obama continúa invocando la vieja añoranza fascista de la grandeza nacional. “Crear un sistema de transporte de categoría mundial”, decía, “es parte de lo que nos hizo una superpotencia económica”. Luego se preguntaba: “¿Nos vamos a cruzar de brazos y ver cómo China construye nuevos aeropuertos y ferrocarriles más veloces?”

Bueno, la respuesta a esa pregunta es sí. ¿Y sabéis qué? No daña a ningún estadounidense que una persona en China viaje en un ferrocarril más rápido que los nuestros. Afirmar otra cosa es incitar a la histeria nacionalista.

Respecto del resto de este programa, Obama prometió otra larga lista de proyectos de gasto. Mencionemos solo la realidad: Ningún gobierno en la historia del mundo ha gastado tanto, tomado prestado tanto y creado tanto dinero falso como Estados Unidos. Si Estados Unidos no se puede calificar de estado fascista en este sentido, ningún gobierno ha podido serlo nunca.

Nada de esto sería posible si no fuera por la actuación de la Reserva Federal, el gran prestamista del mundo. Esta institución es absolutamente crítica para la política fiscal de EEUU. No hay forma de que la deuda nacional pueda aumentarse a un ritmo de 4.000 millones de dólares diarios sin esta institución.

Bajo un patrón oro, se acabaría todo este gasto maniático. Y si la deuda de EEUU tuviera un precio en el mercado con una prima de impago, estaríamos viendo una calificación muy inferior a A+.
Punto 7. El militarismo es un puntal del gasto público

¿Habéis advertido que el presupuesto militar nunca se discute seriamente en los debates políticos? Estados Unidos gasta más que la mayoría del resto del mundo combinado.

Pero sí oímos hablar a nuestros líderes, Estados Unidos es solo una diminuta república comercial que quiere la paz pero está constantemente bajo amenaza en el mundo. No harían creer que todos estamos desnudos y somos vulnerables. Todo es una horrible mentira. Estados Unidos en un imperio militar global y la principal amenaza para la paz hoy en el mundo.

Visualizar el gasto militar de EEUU en comparación con otros países es verdaderamente chocante. Un gráfico de barras que podéis encontrar fácilmente muestra el presupuesto militar de EEUU de más un billón de dólares como un rascacielos rodeado de diminutas cabañas. Respecto de siguiente mayor gastador, China gasta una décima parte respecto de Estados Unidos.

¿Dónde está el debate acerca de esta política? ¿Dónde está la discusión? No está. Simplemente, ambos partidos han asumido que es esencial para el modo de vida de EEUU que Estados Unidos sea el país más mortífero del planeta, amenazando a todos con la extinción nuclear si no obedecen. Esto debería considerarse por toda persona civilizada como una atrocidad fiscal y moral.

No son solo los servicios armados, las subcontratas militares, los escuadrones de la muerte de la CIA. Son también cómo la policía a todos los niveles ha adoptado posturas de tipo militar. Esto es aplicable a la policía local, la policía estatal e incluso a los vigilantes de los pasos de peatones en nuestras comunidades. La mentalidad del comisario, la matona alegría de gatillo, se ha convertido en la norma en toda la sociedad.

Si queréis ver atrocidades, no es difícil. Tratad de entrar en este país desde Canadá o México. Ved cómo tipos con chalecos a prueba de balas, fuertemente armados y con botas llevando perros arriba y abajo en las filas de vehículos, escogiendo a gente al azar, acosando a inocentes, haciendo preguntas rudas y entrometidas.

Tienes la fuerte impresión de estar entrando en un estado policial. Esa impresión sería correcta.
Pero para el hombre de la calle, la respuesta a todos los problemas sociales parece ser más cárceles, condenas más largas, más policía, más poder arbitrario, más medidas enérgicas, más pena capital, más autoridad. ¿Dónde acaba todo esto? ¿Y llegará el final antes de que nos demos cuenta de lo que ha ocurrido a nuestro país antes libre?
Punto 8. El gasto militar tiene objetivos imperialistas

Ronald Reagan solía decir que su aumento militar era esencial para mantener la paz. La historia de la política exterior de EEUU desde la década de 1980 ha demostrado que esto es un error. Hemos tenido una guerra tras otra, guerras lanzadas por Estados Unidos contra países no colaboradores y creación de aún más estados clientelares y colonias.

La fortaleza militar de EEUU no ha llevado a la paz, sino todo lo contrario. Ha hecho que la mayoría de la gente en el mundo considere a Estados Unidos como una amenaza y ha llevado a excesivas guerras en muchos países. Las guerras de agresión se definieron en Nuremberg como crímenes contra la humanidad.

Se suponía que Obama acabaría con esto. Nunca prometió hacerlo, pero todos sus defensores creían que lo haría. Sin embargo, ha hecho todo lo contrario. Ha aumentado los niveles de tropas, afianzado guerras y empezado otras nuevas. En realidad ha presidido un estado belicista igual de malo que cualquiera en la historia. La diferencia esta vez es que la izquierda ya no critica el papel de EEUU en el mundo. En ese sentido, Obama es lo mejor que la haya ocurrido nunca a los belicistas y el complejo militar-industrial.

Respecto de la derecha en este país, hubo un tiempo en que se oponía a este tipo de fascismo militar. Pero todo cambió tras el inicio de la Guerra Fría. La derecha sufrió un terrible cambio ideológico, bien documentado en la olvidada obra maestra de Murray Rothbard, The Betrayal of the American Right. Bajo la disculpa de detener al comunismo, la derecha pasó seguir el apoyo del ex-agente de la CIA, Bill Buckley, a una burocracia totalitaria en el interior para hacer la guerra en todo el mundo.

Al final de la Guerra Fría, hubo un breve retorno cuando la derecha de este país recordó sus raíces en el no intervencionismo. Pero no duró mucho. George Bush I reavivó el espíritu militarista con la primera guerra en Iraq y no ha habido ningún cuestionamiento fundamental del imperio estadounidense desde entonces. Incluso hoy, los republicanos obtienen los mayores aplausos espoleando a las audiencias con amenazas exteriores, aunque nunca mencionando la amenaza real para el bienestar estadounidense que existe en la Beltway.
El futuro

No puedo pensar en una prioridad mayor que una alianza antifascista seria y efectiva. En cierto sentido, ya se está formando una. No es una alianza formal. Está compuesta por quienes protestan por la Fed, los que rechazan seguir con las políticas fascistas de la corriente principal, los que buscan la descentralización, los que reclaman impuestos más bajos y libre comercio, los que defienden el derecho a asociarse con quien quieran y comprar y vender en los términos que elijan, los que insisten en que pueden educar a sus hijos por sí mismos, los inversores y ahorradores que hacen posible el crecimiento económico, los que no quieren ser toqueteados en los aeropuertos y los que se han convertido en expatriados.

También incluye a los millones de empresarios independientes que están descubriendo que la amenaza número uno a su capacidad de servicio a otros a través del mercado es la institución que afirma ser nuestro mayor benefactor: el gobierno.

¿Cuánta gente entra en esta categoría? Más de la que sabemos. El movimiento es intelectual. Es político. Es cultural. Es tecnológico. Vienen de todas las clases, razas, países y profesiones. Ya no es un movimiento nacional. Es verdaderamente global.

Ya no podemos predecir si los miembros se consideran como de izquierdas, de derechas, independientes, libertarios, anarquistas u otra cosa. Incluye gente tan diversa como padres que educan en casa a sus hijos en los suburbios como a padres en áreas urbanas cuyos hijos están entre los 2,3 millones de personas que languidecen en la cárcel por ninguna buena razón en un país con la mayor población reclusa del mundo.

¿Y qué quiere este movimiento? Ni más ni menos que la dulce libertad. No pide que la libertad de conceda o dé. Solo pide la libertad que promete la propia vida y existiría si no fuera por el estado Leviatán que nos roba, nos fastidia, nos encarcela, nos mata.

Este movimiento no desaparece. Estamos rodeados diariamente por evidencias de que es legítimo y real. Cada día es más evidente que el estado no contribuye absolutamente nada a nuestro bienestar, sino que resta masivamente a él.

De vuelta a la década de 1930, e incluso durante la de 1980, los defensores del estado estaban rebosantes de ideas. Tenían teorías y programas que tenían muchos soportes intelectuales. Estaban ansiosos y excitados acerca del mundo que crearían. Acabarían con los ciclos económicos, traerían avances sociales, crearían clase media, curarían las enfermedades, proporcionarían seguridad universal y muchas más cosas. El fascismo creía en sí mismo.

Ya no es verdad. El fascismo no tiene nuevas ideas, ni grandes proyectos y ni siquiera sus propios partidarios creen realmente que pueda lograr que pretende. El mundo creado por el sector privado es tanto más útil y bello que cualquier cosa que haya hecho el estado que los propios fascistas se han desmoralizado y son conscientes de que su programa no tienen ningún fundamento intelectual real.

Cada vez es más conocido que estatismo no funciona ni puede funcionar. El estatismo es la gran mentira. El estatismo nos da exactamente lo contrario de lo que promete. Prometía seguridad, prosperidad y paz y nos ha dado temor, pobreza, guerra y muerte. Si queremos un futuro, es el que tenemos que construir nosotros mismos. El estado fascista no nos lo dará. Por el contrario, se interpone en el camino.

También me parece que ha pasado el antiguo romance de los liberales clásicos con la idea del estado limitado. Es hoy mucho más probable que los jóvenes adopten una idea que hace 50 años se consideraba impensable: la idea de que la sociedad está mejor sin ningún estado en absoluto.

Yo consideraría el auge de la teoría anarcocapitalista como el mayor cambio intelectual en mi vida de adulto. Ha desaparecido es visión del estado como el vigilante nocturno que solo defendería derechos esenciales, resolvería disputas y protegería la libertad.

Esta opinión es deplorablemente ingenua. El vigilante nocturno es el tipo con las armas, el derecho legal a utilizar la agresión, el tipo que controla todas las entradas y salidas, el tipo que se posa en lo alto y ve todas las cosas. ¿Quién le vigila? ¿Quién está limitando su poder? Nadie y precisamente por esto es la verdadera fuente de los mayores males de la sociedad. Ninguna constitución, ni elecciones, ni contrato social controlarán su poder.

De hecho, el vigilante nocturno ha adquirido el poder total. Es él quien sería el estado total, al que Flynn describe como un gobierno que “posee el poder para aplicar cualquier ley o tomar cualquier medida que la parezca apropiada”. Mientras un gobierno, dice “esté investido con el poder de hacer cualquier cosa sin ninguna limitación en sus poderes, es totalitario. Tiene el poder total”.

Ya no es algo que podamos ignorar. El vigilante nocturno debe ser despedido y sus poderes distribuidos entre toda la población y debería gobernarse ésta por las mismas fuerzas que nos proporcionan todas las bendiciones que nos permite el mundo material.

Al final, esta es la alternativa que afrontamos: el estado total o la libertad total. ¿Cuál elegiremos? Si elegimos el estado, continuaremos hundiéndonos más y más acabaremos todo lo que atesoramos como civilización. Si elegimos la libertad, podemos aprovechar el notable poder de la cooperación humana que nos permitirá continuar haciendo un mundo mejor.

En la lucha contra el fascismo, no hay razón para desesperar. Debemos continuar luchando con toda la confianza en que el futuro nos pertenece a nosotros y no a ellos.

Su mundo se está desmoronando. El nuestro se está construyendo.

Su mundo se basa en ideologías en bancarrota. El nuestro se asienta en la verdad acerca de la libertad y la realidad.

Su mundo solo puede mirar atrás hacia los días gloriosos. El nuestro mira adelante al futuro que nos estamos construyendo.

Su mundo se asiente en el cadáver del estado-nación. Nuestro mundo se basa en la energía y la creatividad de todos los pueblos del mundo, unidos en el gran y noble proyecto de crear una civilización próspera a través de la cooperación humana pacífica.

Es verdad que ellos tienen las armas más grandes. Pero las grandes armas no han garantizado una victoria permanente en Iraq o Afganistán (o en cualquier otro sitio del planeta).

Poseemos la única arma que es verdaderamente inmortal: la idea correcta. Esto es lo que nos llevará a la victoria.

Como dijo Mises:

A largo plazo, ni siquiera los gobiernos más despóticos con toda su brutalidad y crueldad pueden competir con las ideas. Al final, prevalecerá la ideología que se haya ganado el apoyo de la mayoría y haya frustrado sus planes. Entonces los muchos oprimidos se levantarán en rebelión y acabarán con sus amos.

Traducido del inglés por Mariano Bas Uribe. El artículo original se encuentra aquí. http://mises.org/daily/5752

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Las autonomías como lastre
Martín Prieto La Razón 2 Agosto 2012

El Estado de las Autonomías está sacralizado como si fuera una herencia íbera, igual que la historia constitucional trufada de anécdotas secretas andan en las coplas de ciego. Por la muerte de Gregorio Peces-Barba se han vuelto a contar los Padres de la Constitución y faltan dos. Cuando los ponentes acababan sus agotadoras discusiones se reunían por las noches Fernando Abril Martorell y Alfonso Guerra y deshacían los nudos gordianos, tachaban y agregaban según las inspiraciones de Adolfo Suárez y Felipe González.

El título octavo parece remitirse al artículo sexto de «La Pepa» de 1812: «El amor de la patria es una de las principales obligaciones de todos los españoles y asimismo el ser justos y benéficos». Literatura romántica pasada por el realismo fantástico de los diputados coloniales. Entonces la prima de riesgo era la historicidad de los Estatutos catalán y vasco, más el gallego que no se pudo debatir por la Guerra Civil. Primero se habló de la tabla de quesos en distintas porciones y, finalmente, un brillante administrativista como Manuel Clavero Arevalo impuso el café para todos, dividiendo Castilla, abduciendo León e inventándose una especie de Distrito Federal en Madrid, pero sin federación.

A la mayoría de España le bastaba una seria descentralización y su volumen sería centrípeto ante los nacionalismos periféricos. Pero se pensaron las cosas del revés creyendo que la autonomía de Murcia o La Rioja conjurarían «Els Segadors» o el himno de los gudaris expertos en rendirse a los italianos. La política casi siempre es ucrónica y no son estos tiempos para remendar el título octavo que está pisando la más egoísta insumisión nacional. Cataluña, tan gestual y victimista, sería rescatada de inmediato si lograra ingresar en la UE. Esperanza Aguirre tiene razón, aunque nadie quiere escucharla. Y, además, los más jóvenes, incluidos los indignados y cabreados, ¿tienen algún interés por el Estado de las Autonomías? Ya lo advirtió el profesor Fuentes Quintana: «Las autonomías son carísimas».

Segadors, barbacoa y Georgie Dann
e. rodríguez marchante ABC Cataluña 2 Agosto 2012

La Prensa seria calificaba ayer la pedorreta catalana y andaluza a España como un movimiento cercano a la traición, a los intereses de todos los españoles pero también a los de los catalanes y andaluces. La postura andaluza la sustanciaba el verbo redundante de Diego Valderas, el peso pesado de Izquierda Unida que tiene un rosario de ideas nuevas para salir de la crisis y que, aunque se atranque un poco al explicarlas, son tan claras, tan irrebatibles, tan del siglo XXI o incluso XXII que acabarán imponiéndose por su propio peso pesado casi muerto. Lo de Cataluña es justo lo contrario: no hay ideas, pero sí hay verbo. Y el verbo lo conjugaba Francesc Homs en ese pretérito pluscuamperfecto que conoce el catalanismo de guante blanco como un colegial el patio de su colegio: «Si tuviéramos la llave de la caja…»

¡Ay si tuviera Francesc Homs la llave de la caja!... Pues se acabarían los problemas económicos, al menos para Francesc Homs y todos los que consiguieran un duplicado. Ya se sabe, aunque sólo sea de oídas, lo que es capaz de hacer CiU con las cajas sin necesidad de estar en posesión de la llave maestra, y lo que es capaz de hacer con la bolsa de los dineros, a quiénes dárselos y a quiénes dejárselos a deber para que, en el mejor de los casos, venga otro después a pagarlos, que para eso se ha hecho el famoso FLA (Fondo de Liquidez Autonómico) con todo ese capital de los que nunca acertamos el número de la Lotería. Y de no ser porque Europa nos vigila con la misma preocupación que un perro pastor a su oveja negra, hasta tendría gracia: andaluces y catalanes, unidos por la soberanía y por la llave de la caja… ¡Toma la llave, Valderas, y que sea lo que Dios quiera!... Como gracia tendría también escuchar el razonamiento de un jugador español de hockey llamado Álex Fábregas, que está en la Olimpiada pero que no se encuentra y que juega con España porque es lo que le toca, pero que no lo siente; a él, lo que le gustaría escuchar no es el himno español, sino «Els segadors»… Y no es el único, hay otro olímpico de tiro al pato que lo querría escuchar es «La Barbacoa”» de Gorgie Dann. País.

Condenan a 22 años a un etarra por la emboscada a dos ertzainas en 2001
D. S. OLABARRI | BILBAO. El Correo 2 Agosto 2012

La Audiencia Nacional ha condenado a 22 años y medio de cárcel al etarra Asier Rodríguez por participar en agosto de 2001 en una emboscada en Portugalete a una patrulla de la Ertzaintza, a la que un grupo de encapuchados atacó con cócteles molotov potenciados con ácido siguiendo un plan «perfectamente establecido». Rodríguez, para el que el fiscal pedía 35 años de prisión, deberá indemnizar con 100.000 y 200.000 euros a los dos agentes por las graves quemaduras sufridas. Además, no podrá aproximarse a sus víctimas durante 5 años desde su puesta en libertad.
Rodríguez, que fue detenido en 2010, es el último condenado del grupo que participó en la emboscada. Por esta emboscada ya habían sido condenados otros cinco individuos, entre ellos el exjefe del 'comando Bizkaia' Arkaitz Goikoetxea.

Su condena, once años después de los hechos, supone un paradigma de la reapertura de investigaciones llevada a cabo por la Ertzaintza. Y ha sido posible, según consta en la sentencia, gracias a que su ADN apareció en una de las prendas que los autores del ataque abandonaron en la escena. Durante años, la Policía autonómica custodió el perfil genético a la espera de que se pudiese hallar a su 'propietario'. Algo que se consiguió en octubre de 2010 gracias a una investigación sobre otros ataques de kale borroka. Además de en el perfil genético, los jueces han sustentado su condena por asesinato terrorista en grado de tentativa en las declaraciones testificales y periciales. Estas pruebas han llevado al tribunal «al convencimiento de que el fin último de los agresores era no sólo causar daños, sino la muerte de los ertzainas o al menos asumiendo que tal resultado se produjera».


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