AGLI Recortes de Prensa   Domingo 5 Agosto 2012

Cartas sobre la mesa
Alejo Vidal-Quadras www.gaceta.es 5 Agosto 2012

Es inquietante que lo que ve todo el mundo no sea visto por quienes deben actuar .

La decepción causada por el resultado de la reunión del Consejo del Banco Central Europeo del pasado jueves ha dejado las cartas sobre la mesa y ahora corresponde al Gobierno español jugar su mano. El mensaje que se nos ha mandado no puede ser más rotundo: todo lo que hemos hecho hasta ahora está en parte bien y en parte no tan bien, y a nosotros nos parece mucho, pero no es ni de lejos suficiente.

El problema de España, que le impide obtener la luz verde de los Estados miembros del Norte y del Bundesbank a una operación definitiva de desatasco de nuestra capacidad de financiarnos, es que no nos decidimos a atacar la raíz de nuestros desequilibrios, a saber, las profundas deficiencias institucionales, políticas y económicas de nuestro sistema para volver al crecimiento y garantizar la desaparición del déficit. Esta resistencia del equipo de Rajoy a coger el toro por los cuernos mediante un pacto de salvación nacional con el PSOE para revisar por completo el título VIII de la Constitución y cambiar de arriba abajo nuestro modelo territorial, educativo, institucional y de protección social con el fin de hacerlo eficiente, sostenible y competitivo, es hoy la causa de nuestro fracaso.

En tanto que Merkel, Draghi, Juncker y los mercados no observen que tenemos la voluntad firme de pasar de capear la coyuntura a reformar la estructura, no nos prestarán un auxilio efectivo. Es inquietante que lo que ve todo el mundo no sea visto por aquellos cuyo trabajo es verlo y actuar en consecuencia. Algunos lo venimos diciendo desde hace meses, otros desde hace semanas y actualmente el clamor es generalizado. ¿O quizá se prefiere que la solución venga impuesta por instancias externas por falta de coraje interno para reconocer la verdad? Si fuera así, si imperase la cobardía, ¿a qué coste?

Rajoy rectifica y no descarta el rescate
Pablo Sebastián www.republica.com 5 Agosto 2012

Le ha costado reconocerlo pero al final Rajoy no ha tenido mas remedio que dejar abierta la posibilidad de que España pida a los fondos de la UE un segundo rescate, esta vez en beneficio de la deuda del Estado y para socorrer las necesidades de liquidez del Tesoro. Y los mercados, como los españoles, saludan positivamente el realismo y la verdad a pesar de que el presidente español sigue reculando y dice condicionar la decisión a la espera de conocer cuales son las ayudas que el BCE, como si nuestro país estuviera en condiciones de poner trabas, cuando todo el mundo sabe que el rescate es inevitable.

Lo que no se entiende es por qué Rajoy insiste en el optimismo y en ver avances en las ultimas declaraciones del presidente del BCE, Mario Draghi, quien se ha limitado a decir a España e Italia que para recibir cualquier tipo de ayuda lo primero que tienen que hacer es pedir el rescate y aceptar la intervención de “la troika”, para que vigile el cumplimiento de los objetivos de déficit. De ahí que las disquisiciones de Rajoy sobre las palabras de Draghi no dejan de ser ilusorias y hasta infantiles como cuando dice que le parece “muy importante” que el presidente del BCE reconozca que es injusto que en la zona euro unos países se financien en los mercados con intereses mas caros que otros, como si ello fuera una novedad cuando semejante disquisición es una obviedad que todo el mundo sabe y Draghi el primero.

La realidad es que el rescate es imparable para España y también para Italia, y no solo para defender la financiación de la deuda pública sino para atender las necesidades de liquidez del Estado. Y en esas circunstancias lo mejor es pedir el rescate cuando antes y buscar un remanso de estabilidad financiera antes de que las cosas se tuerzan mas de lo que están. Y a sabiendas también que el procedimiento europeo es largo y complejo y que el tiempo tiene un valor incalculable, como lo recordó no hace mucho el ministro De Guindos cuando declaro que “no hay tiempo ni financiación”. Por lo que mejor ponerse una vez -aunque sea la segunda después del rescate bancario- rojos que ciento amarillos.

Lo malo del rescate es el alto coste político que dicho rescate tendrá para España en imagen, pérdida de soberanía y en la necesidad de nuevos y mas duros ajustes que serán solicitados por la UE, y aquí incluidas las pensiones por mas que Rajoy dijera ayer que no las piensa tocar. La única ventaja política que puede llegar de las presiones que vengan de la UE serian las relativas a la Comunidades Autónomas, porque en ese caso tanto los catalanes como los andaluces no podrán culpar al Gobierno central de los nuevos recortes que les soliciten.

En cuanto a la posible crisis del actual Gobierno que ha desmentido Rajoy no se debe descartar, porque esa crisis parece necesaria y porque probado esta que el presidente del Gobierno español suele hacer lo contrario de lo que promete. Aunque lo lógico sería que España pida el rescate de su deuda y que poco después Rajoy proceda a remodelar su Gobierno, porque de semejante fracaso político español se deberán depurar algunas responsabilidades. Y si Rajoy, como parece claro, no está dispuesto a asumirlas parece claro que algunos ministros si tendrán que hacerlo cuando llegue el momento crucial.

Patadas inevitables y patadas evitables
JOSÉ ANTONIO PORTERO MOLINA La Opinión 5 Agosto 2012

CATEDRÁTICO DE DERECHO CONSTITUCIONAL DE LA UNIVERSIDAD DE A CORUÑA

Reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera con ausencia del consejero catalán y pronta y airada salida de la consejera andaluza. Asturias y Canarias también rechazan el techo de deuda que fija el Gobierno. Aviso de incumplimientos y de recursos ante el Tribunal Constitucional. Al día siguiente llamada a Montoro para reabrir negociaciones. ¿Cuestión de temperamentos, pura costumbre, tics electorales fuera de campaña, sobreactuaciones para que sus electores catalanes, andaluces, asturianos y canarios carguen los recortes a la espalda de Rajoy? Me quedo con lo último. El Gobierno está solo y suyo será el éxito si al final viene. Suyo asimismo el fracaso, pero también de la oposición que no cree suyo el deber de cooperar a la salida del túnel.

El presidente del BCE, Draghi, que hace subir la bolsa y bajar la prima de riesgo con sólo decir que hará todo lo necesario para salvar el euro, derrumbó este jueves la primera y subió la segunda al sugerir que, mientras España e Italia no pidan formalmente ayuda al Fondo de rescate, bajo fuerte condicionalidad, el BCE no les comprará deuda. Para el FMI, el BCE, Alemania y otros muchos está claro desde hace meses que, pese a los ajustes, recortes y reformas realizados en ambas economías, siguen los ataques especulativos del mercado. Los ricos de la UE no se fían y aprietan en las negociaciones continuadas, exigentes y discretas que seguro hay entre las partes, la UE rica y el BCE de un lado y España e Italia de otro, para ver cómo salir de esta. No por solidaridad sino por temor a los graves efectos que sobre el euro tendría la caída de dos economías tan poderosas se estará hablando de prórrogas y quitas de deuda, de condiciones y cantidades.

Y, obviamente, de las comunidades autónomas, cuyas cuentas y resistencias inquietan en la UE. Si en la región del euro negocian 17 Estados soberanos, en España, ya es casualidad, hay que negociar con 17 autonomías algunas de las cuales también van de soberanas. Las comunidades protestan pero saben que no queda más remedio que apretarse el cinturón. Pasaría también con Rubalcaba porque las imposiciones de la UE y los mercados son eso, imposiciones frente a las que ni a Rajoy ni a Monti les queda otra que aplicarlas. Tras escuchar a Draghi reconoció Rubalcaba que "le están dando patadas al euro en el culo de España e Italia". Pues eso, patadas que da quien puede, que no es Rajoy, y las reciben Italia y España entera, también las comunidades autónomas gobernadas por los socialistas. Para seguir en la eurorregión hay que aguantar esas patadas.

En cambio, las que en el culo del Gobierno dan los socialistas a toda España serían evitables si Rubalcaba les exigiera un giro en su tarea de oposición, como lo exigió González en asuntos muy serios. Sería lo lógico pero, escuchando el demagógico balance de su equipo económico sobre la gestión del Gobierno, me temo que poco podemos esperar los que, en estos momentos, querríamos de la oposición otra cosa. El balance de Rajoy, sobre siete meses y no cuatro años, ha sido como toca, serio y grave, sin triunfalismos pero sin tremendismos. Convincente.

Así son las brigadas Al Andalus
Alfonso Merlos La Razón 5 Agosto 2012

«Al Qaeda no es una organización, ni quiere serlo. Es un llamamiento, un referente, una ideología. Todo musulmán que se implica en un plan contra los ateos y los cruzados ya puede considerarse miembro de las Brigadas Islámicas de Resistencia Internacional. Cualquiera puede ser de Al Qaeda: sólo tiene que desearlo». El aserto es de Mustafá Setmarian Nasar, el español que más alto ha llegado en la pirámide del yihadismo y ayuda a entender a la perfección la morfología del grupo islamista desarticulado gracias a un brillante trabajo policial de información y puesto ahora a disposición de los tribunales.

Quienes hoy están en condiciones de planificar atrocidades de destrucción masiva en o desde España no tienen ligazón con los jefes árabes-afganos de la generación 11-S. Se trata de salafistas vertebrados en estructuras reticulares o de racimo, en dibujos en los que no aparece una cadena de mando rígida y vertical de índole militar o paramilitar al estilo de ETA o el IRA. Son fanáticos que conforman células autoconstituidas, autogestionadas y autosuficientes que se mueven por fenómenos de emulación, fascinación y contagio respecto de la vieja Al Qaeda Central. Cómo ya está probando la instrucción del juez Ruz, no es sencillo proceder con contundencia y pruebas indubitadas contra individuos preparados para explotar a su favor las garantías judiciales que ofrecen los estados en los que se asientan o infiltran. Y no lo es porque se trata de entramados numéricamente débiles, replegados sobre sí mismos y con una autonomía logística (explosivos, dinero, pisos) que hace cuasi-imposible la misión de encuadrarlos en una organización terrorista superior para su eventual condena. Simplemente porque en la mayoría de las ocasiones ese enlace no existe.

CNI, Policía Nacional y Guardia Civil conocen a la perfección que para el combate de esta violencia ha dejado de ser eficaz personalizar la amenaza en plataformas como el Grupo Islámico Combatiente Marroquí o el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate, arraigados tradicionalmente en España. Hoy los focos de riesgo se han deslocalizado, el número de actores potencialmente peligrosos se ha multiplicado, sus patrones de conexión y hasta las nacionalidades se han diversificado; y el resultado es que la infiltración preventiva se ha hecho más y más complicada. Se mantiene en quienes se presentan como los verdaderos guerreros del Islam la ceguera totalitaria y la ausencia del miedo prescrita por precursores de la yihad como Ibn Taimiyya: «¿Qué podrán hacer conmigo mis enemigos? Si me destierran será para mi un viaje; si me encarcelan será un retiro; si me matan me harán un mártir».

Alfonso Merlos
Autor de «Terror.com: los nuevos frentes de la yihad»; «Al Qaeda: raíces y metas del terror global»

Los universos paralelos
juan carlos girauta. ABC  5 Agosto 2012

El jefe de Política del diario La Vanguardia ha firmado esto: «Como los alemanes son los que, de hecho, prestan, o sea, arriesgan su dinero, se empeñan en imponer las condiciones a los que lo reciben. En eso sí hay una diferencia entre los alemanes y los catalanes. Estos, en vez de prestarlo, el dinero lo regalan de entrada y los agraciados con el obsequio imponen las condiciones sin facilidades de pago».

Lo que significa, una vez planchado, que Cataluña viene a ser como una Alemania que regalara su dinero a España, donataria caprichosa y exigente. Airear semejante tesis sin que el público estalle en carcajadas convulsas o sucumba a atragantamientos de pasmo requiere la construcción previa de un universo paralelo, exige una asombrosa deformación de la realidad, una alteración sensorial propia de laboratorio de control mental. La España que explican las escuelas y los medios catalanes es una entidad tan injusta y brutal que, sin la adecuada desprogramación familiar, o sin fuentes de formación e información alternativas, los jóvenes sólo puede desear la secesión.

Si los programadores de Matrix han avanzado tanto es porque pocos han presentado resistencia, porque salirse de la corriente principal es incómodo y tiene costes, porque el gobierno español toma por real la Cataluña que pinta el diario del poder local, y porque el PSOE está territorialmente roto desde hace décadas. Ahora mismo, los socialistas acusan a Rajoy de demonizar el modelo autonómico, cargo singular teniendo en cuenta la claridad con que el gobierno defiende tal modelo en medio del nuevo furor centrípeto de la opinión pública, a izquierda y derecha. Quizá llamen «demonizar» a la exigencia de que las comunidades cumplan con su parte en la reducción del déficit y en el techo de deuda. El demonio se escondería entonces en el nuevo artículo 135 de la Constitución. Y nada más infernal, claro, que el sistema de financiación de Cataluña, logrado, curiosamente, con pompa y orgullo por aquel tripartito que presidía Montilla y acogía a ERC. Es ese acuerdo el que ahora nos quema, nos asfixia, nos esquilma y nos aherroja, al punto que los catalanes no podremos sobrevivir sin un «pacto fiscal a modo de concierto».

Los nacionalistas seguirán hinchando denuncias, escenificando rompimientos y alimentando la jeremiada infamante del «expolio». Son ellos quienes han optado por un lenguaje de guerra: «¡Preparaos para las próximas batallas!», acaba de advertir Jordi Pujol a las juventudes de Convergència; «¡Sois los generales de un ejército!», ha exclamado Artur Mas esta semana ante trescientos altos cargos de la Generalitat. Son ellos quienes, en la tradición de Banca Catalana, presentan como un ataque a Cataluña la resolución judicial que les obliga a presentar fianza millonaria por el caso Palau de la Música.

Son ellos los que atribuyen al «españolismo» el auto judicial que ve indicios racionales de que Oriol Pujol formaría parte de una estructura corrupta en torno a las licencias de ITV, y los informes de Hacienda que le señalan como «colaborador necesario». Son ellos quienes faltan a la reunión del CPFF que, en un acto despiadado de Montoro, permite a Cataluña incrementar su deuda y le marca el techo más alto. Son ellos quienes nunca asumen las responsabilidades de sus actos porque tienen el comodín del déficit fiscal, como si los gobiernos no estuvieran sujetos a las restricciones reales sino al marco hipotético que ellos consideran justo. Son ellos quienes han cultivado en Cataluña la imagen de una España insufrible y transmiten al mundo la de una España incontrolable. Son los nacionalistas, maestros de la deslealtad, quienes acusan a las instituciones españolas de desleales. Qué negocio.

Manteles en el campamento
IGNACIO CAMACHO.  ABC  5 Agosto 2012

Es ridículo el debate sobre las competencias autonómicas cuando el propio Estado pierde de hecho su soberanía esencial

ESTE debate sobre las competencias de las autonomías en pleno retroceso de la soberanía nacional equivale a reclamar límites de velocidad en una carrera de Fórmula 1. Es como exigir manteles de hilo cuando reparten comida en un campo de refugiados. Con el Artículo Primero de la Constitución suspendido de hecho ante la evidencia de que ningún Estado puede ser soberano con el dinero de los demás, ciertos virreyes autonómicos pretenden aún acogerse a los resquicios de sus leyes estatutarias para administrar su propia quiebra con privilegios federales. Durante años han levantado fronteras políticas interiores para blindar sus parcelas clientelistas y aún no se han dado cuenta -o sí, pero se resisten a admitirlo- de que es España la que ha perdido su capacidad de decidir. Como Italia, por cierto; como antes Grecia, Portugal o Irlanda. Como todos los países enfrentados a la incómoda realidad de una insolvencia financiera que les obliga a depender de los tenedores de su deuda.

En este marco de involuntaria subordinación es el propio concepto de autonomía el que queda en suspenso. Si los sistemas de ayudas y/o rescates implementados por la Unión Europea obligan a las naciones a aceptar reglas impuestas y someterse a criterios de conducta política adoptados fuera de sus ámbitos de decisión propios, resulta ridículo parapetarse tras los reglamentos de ciertas franquicias de poder territorial. Son los preceptos constitucionales los que están en vilo; cuánto más las normas orgánicas. Con la viabilidad del Estado en juego no ha lugar a compartimentar espacios estancos; si las estructuras del edificio se derrumban no se podrán salvar los pisos del ático.

Pero esa pequeña pasión identitaria de vuelo corto que ya Ortega identificó entre los males históricos de España está a punto de bloquear una vez más el futuro de la nación-Estado. Agarrados a la letra de unos estatutos redactados bajo la ola de irresponsabilidad zapaterista, algunos dirigentes autonómicos pretenden erigirse en caciques de aldea capaces de declararse en rebeldía contra el Imperio romano. Han transformado su problema de ruina contable en un pulso político-ideológico para sostener a toda costa sus mecanismos clientelares de distribución de recursos. Y se resisten a aplicar el imprescindible ajuste invocando la eterna letanía del agravio.

Tal vez puedan aguantar su desafío de campanario mientras el Gobierno central soporte a su vez la presión exterior sin levantar la bandera blanca del rescate completo. Pero si esa tenacidad numantina acaba arrastrando al país a la intervención oficial, con su memorándum y sus delegados de vigilancia, la impermeable casuística estatutaria será papel mojado bajo el aguacero de un estado de excepción con tajantes medidas de obligado cumplimiento. Y a ver cómo los virreyes de taifas les cuentan la teoría del blindaje autonómico a los hombres de negro.

Alemania rechaza que el BCE compre deuda española
El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Guido Westerwelle, no quiere que se conceda la licencia bancaria
Europa Press www.lavozlibre.com 5 Agosto 2012

Berlín.- El ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Guido Westerwelle, ha expresado su rechazo a que se conceda la licencia bancaria al Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo de rescate permanente, y a que el Banco Central Europeo (BCE) reanude la compra de bonos soberanos de países con problemas de financiación, como España o Italia.

En el avance de una entrevista concedida al semanario alemán 'Focus' que se publicará este domingo, Westerwelle alerta del peligro que podría conllevar la ampliación de las competencias del MEDE podría amenazar con la ruptura de la zona euro. "Europa podría caer debido a un exceso de solidaridad", llega a declarar Westerwelle. "Llámenlo que nosotros pidamos unas reformas y otros aboguen por otras", alega.

Asimismo, se opone de "forma categórica" a que el BCE compre deuda española o italiana para aplacar los embates de los mercados que dispara la prima de riesgo y los intereses de los bonos a largo plazo, y acrecienta la desconfianza entre los inversores. Westervelle asegura que "no imagina que el 'Bundestag', la cámara baja del Parlamento, respalde una política que ampare una responsabilidad conjunta ilimitada para Alemania". "Como diputado, ciertamente no puedo estar de acuerdo con esto", sentencia.

En esta misma línea, Westewelle insiste en que "el Gobierno no puede pactar una responsabilidad conjunta para con la deuda europea o con aquella de origen desconocido". "También es cierto que el debate en marcha por el momento implica otorgar al MEDE una licencia bancaria es incompatible con la Constitución alemana, advierte el titular de Exteriores germano, en la misma línea que el 'Bundesbank', el banco central germano.

"GUARDIÁN DE LOS CONTRIBUYENTES ALEMANES"
Westewelle, que es diputado por el Partido Liberaldemócrata alemán, miembro de la coalición de Gobierno de Angela Merkel, enfatiza en que su rechazo a sendos mecanismos radica en que, como representante alemán en el 'Bundestag', debe ejercer como "guardián de los contribuyentes alemanes". En este contexto, el ministro de Exteriores de Alemania apela por "no gastar más, pero sí mejor" y emplaza a la Unión Europea (UE) a que acelere un programa que impulse la competitividad de los países europeos.

Por otra parte, Westervelle puntualiza que Bruselas debe centrarse en la situación de Grecia, a quien exige "más rapidez y disciplina" a la hora de implementar las reformas y los ajustes que demanda la 'troika' -el BCE, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI)- en el marco del segundo rescate concedido a Atenas. "El asunto clave es asegurar que Grecia permanece en la zona euro", remarca Westerwelle. Sin embargo, critica que el Gobierno de Antonis Samaras "acuerde programas de ayuda y luego cuestione las reformas prometidas". Las fuerzas políticas helenas han mostrado durante un tiempo "un cierto grado de autosuficiencia" que, en la coyuntura actual, no es apropiado, apostilla Westerwelle.

El BCE aseguró que podría iniciar la compra de deuda soberana, si bien matizó que estas acciones quedarían aplazadas hasta septiembre, según confirmó este jueves el presidente del eurobanco, Mario Draghi, en una rueda de prensa. Una semana anterior, Draghi dejó entrever una intervención contundente: "el BCE hará todo lo que sea necesario para salvar al euro y, créanme, será suficiente". La comparecencia de prensa del jueves de Draghi supuso una vuelta a las tendencias alcistas de la prima de riesgo y una caída de los índices en la Bolsa tras varios días de bonanza. Así, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha certificado que no tomará una decisión firme acerca de un segundo rescate financiero hasta que el BCE consolide una posición sobre la compra de deuda y el rol de los fondos de rescate temporal y permanente en la crisis que acucia a Italia y a España.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

¿Para qué han servido las autonomías?
EDURNE URIARTE -ABC  5 Agosto 2012

Se trata de hacer un ejercicio intelectual, algo que los propios progresistas deberían comenzar a practicar en lugar de seguir instalados en el antifranquismo

¿PARA qué han servido las Autonomías? Respuesta en 2012: para nada. Y que no se nos altere la caverna progresista. No pretendo proponer un desmantelamiento del Estado de las Autonomías. Se trata de hacer un mero ejercicio intelectual, algo que los propios progresistas deberían comenzar a practicar en lugar de seguir instalados en el antifranquismo y en sus viejas obsesiones. Y, sobre todo, en lugar de temer a ese tabú que les impide abordar esta cuestión, como si fuera algún dogma sagrado de las esencias socialistas.

Yo misma estaba dispuesta hasta recientemente a reconocer algunos elementos positivos en el papel de las Autonomías. Pero tras el striptease autonómico creado por la crisis, la respuesta a la pregunta se ha quedado en completo negativo. ¿Han servido las Autonomías para integrar a los nacionalistas? ¿Han servido para acercar la gestión política a los ciudadanos y para mejorar la resolución de los problemas de cada comunidad? ¿Han servido para mejorar la estructura de toma de decisiones en el sistema político español? Dado que se ha defendido el Estado de las Autonomías, lo hemos defendido, con uno, dos o los tres argumentos anteriores, es pertinente repasar lo ocurrido con cada uno de ellos.

Sobre la primera pregunta, la integración de los nacionalistas, la respuesta ha sido negativa desde el primer instante. Hace ya unos cuantos años expliqué el nefasto resultado en un libro (España, patriotismo y nación, 2003). Desde entonces, las cosas no han hecho si no empeorar. Los nacionalistas «moderados» son aún más independentistas y su actitud de deslegitimación del Estado es cada día más lesiva para nuestra democracia. Aún más, nacionalistas vascos y catalanes han construido un sistema educativo y cultural de rechazo y odio hacia todo lo español que, en el peor de los casos, etarras y amigos, agrede y expulsa a quienes desean ser españoles o exhibir los símbolos nacionales. Y en el mejor de los casos, esta es la tragedia a largo plazo, está construyendo una cultura política antiespañola, etnicista, excluyente y xenófoba en ambas comunidades que dinamita lentamente los lazos cívicos imprescindibles de todo sistema democrático.

Sobre la segunda pregunta, el acercamiento de la política a los ciudadanos y la mejora de la gestión, la respuesta es obvia. La clase política vive sus momentos más bajos y la clase política autonómica no es una excepción sino que participa de la degeneración en la misma medida. Y sobre la mejora de la gestión, no hay más que contemplar el desfile de las Autonomías en bancarrota pidiendo liquidez al Estado o el espectáculo del consejero de Economía catalán reconociendo que no han pagado ni el teléfono pero insistiendo en mantener las embajadas.

Y sobre la tercera, la toma de decisiones en nuestro sistema político, el panorama no puede ser peor. Las Autonomías, Andalucía, Cataluña, País Vasco, no sólo eluden sus responsabilidades sino que boicotean la toma de decisiones en momentos críticos como el actual. Actúan contra el interés común, en una estrategia que es suicida para el conjunto de la sociedad. Y para el propio sistema autonómico, porque, por primera vez en democracia, esta percepción comienza a asentarse entre los españoles.


‘Hablar simultáneamente de rescate de Cataluña y de referendo con la bandera del Estado propio no tiene ningún tipo de sentido,
excepto el de evitar que los catalanes constaten hasta qué punto la actual Generalidad ha tenido una gestión desastrosa, catastrófica’

Redacción www.vozbcn.com 5 Agosto 2012

Alfons Quintà, director de El Debat y ex director de TV3, en un artículo publicado el pasado domingo:

‘Artur Mas ha acabado instalándose en unas tonterías tan extremas que criticarlo puede obligar a rebajarte. Si esto continúa así, ya veremos en qué cloaca intelectual acabaremos. Habrá que decir adiós al muerto y enterrar al seny catalán y a nuestra vieja pasión por la concordia.

Hay verdades y hay mentiras. Pero sobre todo existe un inmenso campo de temas opinables. Hace semanas que Mas se sitúa fuera de esta tríada, para instalarse en el terreno del griterío grotesco. Abusa tanto de ello que hay que hacer esfuerzos para no ser arrastrado. Para recuperar la serenidad, se puede tener presente una frase del gran emperador Antonino Pío (86-161): “Mi venganza es no ser cómo son ellos”.

[...] El presidente [autonómico] Mas dijo a trescientos altos cargos de la Generalidad: “Sois los generales de un ejército con una misión histórica”. Se trataba, dijo, de “cambiar la historia” mientras también se refería a cambiar la relación con [el resto de] España “en dos legislaturas”. ¿Será en dos legislaturas y por la mañana o en dos legislaturas y por la tarde?

Una fuente de CDC me dice que “esto no se lo puede creer nadie”. Añade: “Mas hizo este numero para neutralizar a Oriol Pujol y a Felip Puig, que controlan CDC. Estamos en el marco de una “guerra de jefes” que estimula retóricas peligrosas, como ya pasó en 1934, culminando en el ridículo del seis de octubre. Nadie lo quería, pero fue el preludio de la guerra civil”.

Tanta barbaridad excita a tomárselo a coña. En especial, por el desprecio de la realidad inmediata y concreta que implica. Pero éste no ha sido nunca mi estilo. Prefiero contrastar las sandeces con las realidades probadas.

Una de estas realidades me la expuso hace años Josep Maria Bricall, catedrático y después rector de la Universidad de Barcelona, viejo colaborador directo de Josep Tarradellas, ex consejero de Gobernación así como ex diputado [autonómico] independiente elegido en la lista del PSC.

[...] Un día Jordi Pujol le dijo: “Te equivocas al querer rodearte de generales, lo que hay que hacer es rodearse de sargentos“. Cómo es notorio, Bricall es una de las personas más honestas que hay en Cataluña, desde la Transición acá. Nadie lo puede acusar de haber mentido nunca. Aplicado el criterio de Pujol I al caso de Mas, resultaría que éste podría aspirar a ser sargento, no a comandar a trescientos hipotéticos generales.

[...] Uno de los históricos de CDC (que no cito porque creo que está vivo) se quejó del patente personalismo de Pujol I. Dijo: “Jordi [Pujol] sería feliz trabajando sólo con la ayuda de dos o tres secretarias”. Ramon Trias, con aire y expresión inherentes a la ironía británica, le respondió: “Siento decíroslo, pero Pujol no necesita secretarias: lo que quiere son criadas”. O sea que nada de generales. Ni de secretarias. La cosa se situaba entre las dignas profesiones de sargento o de criada. En Banca Catalana, Pujol había obrado igual. No se fiaba ni de su padre, a pesar de que éste era el principal accionista. Ya he escrito como Florenci Pujol recorrió honestamente a mi persona -que todo lo que sabía lo publicaba- para intentar saber cómo iba aquel banco mal gestionado por Pujol I. Allí tampoco había generales.

[...] Yendo yo acompañado (por lo tanto, teniendo un testigo) me encontré, en los últimos años de la presidencia de Pujol I, con un alto dirigente de CDC. Es decir, del nivel que sólo lograron Miquel Roca, Ramon Trias, Macià Alavedra, Josep Maria Cullell y Lluís Prenafeta. A aquel alto dirigente de CDC le dije que Pujol sólo solía elegir colaboradores de segunda, de tercera, o de cuarta fila. Hubiera podido dar muchos nombres, pero no hizo falta. Él ya lo sabía.

Riendo, mi interlocutor me dijo: “Alfons, te tenía por más inteligente”. No supe qué decir. Lo aprovechó para agregar: “¿Sólo ahora te enteras de que esto siempre ha sido así?”. Seguro que ahora aquel alto dirigente no se traga esto de los trescientos generales. Hace muchos años que tiene muy claro como funciona la cosa, piramidalmente.

A continuación añadió: “Tengo muy claro desde hace años que Pujol evita las personas de valía. Me ha sido muy útil. Cuándo he querido cargarme a alguien del propio partido, o de la Generalidad, que me molestaba, he ido a Pujol y le he dicho: “Esta persona vale mucho, hará una gran carrera política”. En el supuesto de que lo quisiera destrozar definitivamente, le he dicho a Pujol: “Podría ser un sucesor tuyo”. Entonces el personaje ha quedado frito para siempre jamás. Este método nunca me ha fallado”.

Le dije a mi interlocutor que, años antes (a principios de los noventa), un alto dirigente de CDC (fue Jaume Casajoana) me había dicho que Pujol I sólo pensaba en que su sucesor fuera su hijo Oriol, como Pujol II, para decirlo en términos de monarquía absoluta. Me dijo que él también lo creía. Él tenía claro que Pujol pensaba en Mas como un mero regente. Que conste que no uso las palabras sargento ni criada, porque, como Antonino Pío, soy más ponderado en las expresiones y las imágenes que Artur Mas.

[...] ¿Cómo se puede pretender un pacto fiscal a base de presentar en el Parlamento [autonómico] un par de páginas con juicios de valor y con afirmaciones retóricas? ¿Cómo se puede olvidar que son momentos de solidaridades y, sobre todo, de pacificación a todos los niveles? Lo dijo Javier Solana hace pocos días en Tarrasa. Es una obviedad incuestionable.

Hablar simultáneamente de rescate de Cataluña por parte del Estado y de referendo con la bandera del Estado propio no tiene ningún tipo de sentido, excepto el de evitar que los catalanes constaten hasta qué punto la actual Generalidad ha tenido una gestión desastrosa, catastrófica.

De hecho estamos ante un caso de los contemplados por una frase irónica anglosajona: “Si no puedes gestionar bien una empresa pequeña intenta hacerlo con otra mayor grande”. Repito que es una frase sólo irónica.

No es nada forzado aplicarla a Mas. No ha sabido encarar la crisis, ni resolver problemas tan elementales (y caros) como el sistema de propaganda mediática de la Generalidad, presidido por la surrealista e infame TV3. Pero quiere “cambiar la historia”, algo más complicado. Pero los clamores genéricos, cuando fallan, y lo suelen hacer siempre, tienen la ventaja de permitir excusas también genéricas. En cambio, el análisis de los problemas concretos sirve mejor para retratar la incapacidad para resolverlos de los políticos inútiles y demagogos.

Artur Mas está demostrando ser la antítesis de su imagen inicial de buen chico. Cuando llegó a la presidencia [autonómica], esta imagen había hecho decir a un diputado socialista: “Pobre Mas”. Los que ahora damos pena somos los catalanes. Como muestran las encuestas, empezando por una encargada por CDC [...]. Pero no encuentran una alternativa seria, clara y valiente, sin complejos. Estamos en un momento en que hay fuerzas que han asumido una política demagógica y destructiva, mientras que las fuerzas que tendrían que tener una constructiva no saben hacia donde tienen que ir ni cómo hacerlo’.


Recortes de Prensa   Página Inicial