AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 8 Agosto 2012

La prima y los medios
El victimismo de los pródigos
Guillermo Dupuy Libertad Digital 8 Agosto 2012

Un problema puede ser difícil y duro de solucionar pero fácil de entender. La crisis de deuda soberana que padece España debería ser un claro ejemplo de ello. Una estructura estatal sobredimensionada gracias a los ingresos extraordinarios que proporcionó el abaratamiento político del crédito, se resiste a ajustarse a la realidad de sus ingresos y pretende seguir viviendo a costa de un creciente endeudamiento. Con semejante actitud por parte del Reino de España, lo sorprendente no es que nuestro endeudamiento público pague una cada vez más elevada prima de riesgo, sino que aun haya quien preste dinero a semejante ejemplo de prodigalidad.

Sin embargo, el Estado cuenta a su favor con que, a diferencia de un particular, tiene capacidad legal para extraer sus ingresos por la fuerza y la posibilidad –aunque sea remota tratándose de una moneda que utilizan muchos estados- de influir para llevar a cabo devaluaciones que financien su renuencia a ajustar sus gastos a sus ingresos. Esa es la razón –y no otra– que explica el hecho de que, aun a precio muy caro, el Estado español haya podido seguir colocando sus emisiones de deuda.

En los tiempos en que aun no se había convertido en el continuador de Zapatero, Rajoy enunció como "primera obligación de un gobernante" lo que no era otra cosa que la solución al problema que nos ocupa: "Ajustar sus gastos a sus ingresos". Lo que ha ocurrido es que, una vez en el gobierno, lo que Rajoy ha pretendido en realidad ha sido elevar sus ingresos hasta ajustarlos a sus gastos con una esterilizante subida de impuestos y con unos recortes escasos, tardíos y mal planteados del gasto público, que no han venido sino a fortalecer el temor de nuestro acreedores de que el Estado español no será capaz de devolver lo que sigue pidiendo en préstamo.

Yo no digo que someter a la administración pública a un proceso de reconversión que la haga capaz de sostenerse sin comprometer los ingresos fiscales de legislaturas venideras sea una tarea fácil de acometer. Lo que digo es que el problema se convierte en insoluble si no entendemos que ahí –y solo ahí- radica la solución.

Viendo, sin embargo, como tantos medios de comunicación han reaccionado a la negativa del Banco Central Europeo a volver a financiar desajustes como el español podríamos pensar que nuestra "enfermedad" no tiene remedio en la medida en que nos empeñamos en ver el problema donde no lo está. Así, Pedro J. Ramirez ha presentado en El Mundo al Reino de España poco menos que como el heroico Regimiento Alcantara que dio protección al repliegue de las tropas españolas desde sus posiciones en Annual hasta el monte Arruit; al que ahora se le estaría negando hasta unas barras de hielo que alivien algo su sufrimiento. Sin embargo, la imagen más ajustada a la negativa del BCE sería la de quien se opone ofrecer una nueva ronda de alcohol a quienes pretenden seguir de jarana sin tener que afrontar la resaca.

Claro que aun más "patriótico" y desenfocado nos ha salido el editorial de La Razón que aborda el problema que nos ocupa titulándolo como el "problema alemán". En dicho editorial se acusa a Alemania poco menos que de "hispanófoba" y se presenta la justificada oposición germana a satisfacer las pulsiones inflacionistas de gobiernos manirrotos como el nuestro como una "cerrazón" que constituye "un serio obstáculo para la estabilidad de la zona euro y el futuro de la moneda única".

Para sostener su delirante tesis el editorialista no tiene empacho en mentir descaradamente al afirmar que "España ha hecho sus deberes, como así lo reconoció el FMI" o al afirmar que los europeos pagamos "gran parte de la factura de la reunificación" alemana. Para empezar, la factura de la reunificación alemana la pagaron de manera casi exclusiva los alemanes occidentales. Y en cuanto a los deberes en los que a reducción del déficit se refiere, el Gobierno de Rajoy los ha venido incumpliendo de manera paulatina, elevando el tope comprometido hasta en tres ocasiones. Una cosa es que el FMI, en su ultimo dictamen público, no haya creído oportuno poner nuevos deberes a España y otra, radicalmente distinta, que este organismo internacional considere que España ya ha realizado los que le puso.

Acusar a Alemania -como La Razón también hace- de "alentar un rescate con una dura condicionalidad que pasaría porque la UE y el propio BCE controlaran directamente la gestión económica de España e Italia a cambio de intervenir sobre la prima de riesgo" no es más que repetir contra Bruselas la misma cantinela con la que los gobiernos autonómicos en manos de nacionalistas y socialistas se oponen a los planes de estabilidad fiscal planteados por nuestro gobierno central. La diferencia está en que, al menos por ahora y gracias a Alemania, Europa no esta dispuesta a financiar incumplimientos con la misma irresponsabilidad con la que Rajoy ha transferido recursos a autonomías que no ocultan su nula voluntad de cumplimiento.

Por otra parte, ¿le parecería bien a La Razón un "rescate" que no conllevara una condicionalidad tan dura como para garantizar que vivir de los demás deje de ser un "modus vivendi"? Lejos de pedir a Alemania que "supere los fantasmas del pasado como la experiencia de la hiperinflación" lo que deberíamos ser conscientes el resto de los europeos es del daño que la inflación causa por mucho que no llegue a los bestiales extremos que vivió Alemania en los años treinta. De lo que todos deberíamos ser conscientes es que la inflación y el envilecimiento de la moneda, por pequeña que sea, no será nunca la solución frente a quienes se resisten a llevar a cabo su primera labor como gobernantes que es ajustar sus gastos a sus ingresos.

De lo que deberiamos ser conscientes es de que el "manguerazo" que se está pidiendo al Banco Central Europeo no es de agua -ni de hielo- sino de gasolina. Y que con ella ni nos refrescaremos ni, menos aún, apagaremos el incendio.

El referéndum que no quieren los sindicatos
EDITORIAL Libertad Digital 8 Agosto 2012

Tras la reunión de casi una hora que han mantenido con el Rey, los secretarios generales de CC.OO. y UGT han emitido un comunicado conjunto en el que informan que han trasladado al monarca su visión de que las políticas económicas del gobierno suponen un "durísimo recorte del gasto público" y que las reformas estructurales que se están ligando a ellas "bajo el objetivo de reducción drástica y perentoria del déficit público español" son un "suicidio" para España.

No es de extrañar que los partidarios del gasto público y quienes viven del pesebre estatal, como es el caso de los sindicatos, consideren "durísimo" el tímido recorte del gasto público llevado a cabo por el gobierno; o que consideren "drástica" su todavía inapreciable reducción del déficit público; o que no digan nada de las brutales –esas sí- subidas de impuestos con la que el gobierno de Rajoy trata de preservar al máximo posible nuestro elefantiásico sector público y su capacidad de endeudamiento. Tampoco nos debe sorprender la "oposición" de los sindicatos ante un posible segundo rescate de la economía española por las instituciones europeas, por mucho que su apuesta por que las administraciones públicas sigan gastando a calzón quitado sea la vía más segura para llegar a esa temida intervención.

Lo que sí nos llama la atención, por mucho que estemos muy acostumbrados a la desfachatez de los sindicatos, es que sus representantes hayan trasladado al Rey la "necesidad de someter a referéndum" las políticas del Gobierno sobre la base de que son "radicalmente diferentes a las planteadas en las últimas elecciones generales".

No seremos nosotros los que neguemos los incumplimientos del Gobierno de Rajoy, especialmente en lo que a reducción del déficit e impuestos se refiere, ni seremos nosotros los que quitemos la razón a ese 63% de ciudadanos que, al contrario que los sindicatos, considera que el gobierno debió recortar más el gasto público y no subir los impuestos, tal y como se reflejaba el sondeo de Sigma 2 publicado por el diario El Mundo el pasado 5 de enero.

Sin embargo, si alguien no tiene legitimidad para cuestionar la política del gobierno son los sindicatos que, con unas ridículas tasas de afiliación, apenas tienen representación democrática y que han sido los más descarados cómplices de la nefasta política socialista que nos llevó al borde de la bancarrota y que, con muy escasas modificaciones, nos mantiene allí. Es más, puestos a someter a referéndum lo que el gobierno del PP hace o podría hacer, ¿por qué no preguntamos a los ciudadanos si son o no partidarios de suprimir las multimillonarias subvenciones que sindicatos y patronal siguen recibiendo del Estado?

Teniendo en cuenta que una cada vez más amplia mayoría se muestra partidaria de reducir o suprimir totalmente las subvenciones a los privilegiados y mal llamados "agentes sociales" –tal y como reflejaba el sondeo antes citado y muchos otros posteriores-, es evidente que no es ese el referéndum que desean Méndez y Fernández Toxo. Como tampoco lo es el que pidiera la opinión de los españoles respecto a la drástica y contraproducente subida de impuestos a las rentas del trabajo, del ahorro y a los bienes inmuebles, así como a la nueva subida del IVA aprobados por el gobierno de Rajoy. No. Lo único que pretenden someter a referéndum es lo que la demagogia pueda servir a sus particulares intereses sin importarles lo que supondría para el conjunto de la ciudadanía. Vamos, como para recibir lecciones de democracia de estos vividores del trabajo ajeno.

El gallo de Morón
José Luis Manzanares www.republica.com 8 Agosto 2012

Un lector de un periódico madrileño dirige a su director el siguiente “tweet”: “¿Darías dinero al que te lo pide agresivo en un semáforo sabiendo que además se lo va a gastar en vino? Merkel desde luego no.” Pero Juan Luis Cebrián lo tiene muy claro en otro diario de tirada nacional: “Hay que exigir al Banco Central Europeo que garantice la sostenibilidad de la deuda pública española, con compras ilimitadas de la misma.”

¿En qué quedamos? Pues me temo que la primera consideración sea la que mejor responda a la realidad, a los recelos de la canciller alemana y a la desconfianza de esos pérfidos mercados que sólo pretenden nuestra ruina, aunque no se entienda muy bien la razón de esta nueva conjura internacional contra España (y antes contra Grecia, Irlanda y Portugal). Hablamos mucho del victimismo de algunas de nuestras Comunidades Autónomas y luego resulta que nos aplicamos la misma receta en nuestras relaciones con la Unión Europea o cualquier organismo internacional que no comparta nuestro particular análisis de la triste situación en la que nos encontramos.

La verdad es, sin embargo, que nos hemos ganado a pulso el déficit de credibilidad que tenemos fuera de España. Y las encuestas reflejan la opinión que a los propios españoles les merecen sus políticos, banqueros y jueces. El caso Urdangarin sigue salpicando a la Corona. Explota el escándalo de Bankia. El gobernador del Banco de España es despedido por no haberse enterado de nada. El Consejo General del Poder Judicial da la nota con un Presidente, que lo es también del Tribunal Supremo, obligado a dimitir. No sabemos, en Andalucía, hasta dónde llega la podredumbre de los ERES ¿Hay quién de más? Ya está bien de cargar sobre otros las consecuencias de nuestra propia conducta. Los malos eran antes los masones y ahora los gerifaltes de Wall Street y sus lacayos europeos.

La crisis global se inició fuera de España, e incluso de Europa, pero aquí hubo países que reaccionaron a tiempo y otros que no se dieron por aludidos. Al contrario, optaron –optamos- por negar la evidencia. Empezamos con aquello tan bonito de la “desaceleración de la aceleración” y hemos terminado con cinco millones y medio de parados, sin contar los emigrantes que regresaron a sus casas en lugar de acudir al INEM, y deudas astronómicas con intereses inasumibles. Y con una intervención europea apenas encubierta.

Desahogarse con inoportunas referencias a un IV Reich alemán que pretendería dominar Europa es imitar al gallo de Morón que, ya sin plumas, seguía cacareando.

El lío autonómico
Amando de Miguel Libertad Digital 8 Agosto 2012

Lo del Estado de las autonomías no tiene nombre. "El Estado compuesto" lo ha llamado recientemente el presidente de Cataluña. Ignoro cuál es el simple. "Estado de las autonomías" es un perfecto oxímoron, pues las nacionalidades y regiones son, por definición, heterónomas. Lo malo no es que pretendan ser autónomas sino independientes, o mejor dicho, amenazan con la independencia para que reciban ayudas del Estado llamado central.

José Olivares recuerda que, al tiempo de redactar la Constitución, fue Blas Piñar quien predijo el actual lío autonómico, pero nadie le hizo caso. El Estado de las autonomías "se elevó a dogma y era intocable". Don José me reconviene con razón: "No le extrañe que los territorios ricos sean los secesionistas. Ellos ya se han aprovechado y piensan que la solidaridad territorial les perjudica". Es para pensarlo. Don José me envía un artículo de Jorge de Esteban, pero su contenido ya lo adelanté en este rincón.

José Antonio Martínez Pons comenta una constante de los nacionalismos: lo que se llama irrendentismo, es decir, la expansión a otros territorios. Es el caso de Cataluña con las zonas donde se habla catalán, el del País Vasco con Navarra, Logroño y Cantabria, o el de Galicia con el Bierzo. Por lo menos es un irrendentismo de "pintarrajear calles y señales de tráfico". Añado que así empezó Hitler con Austria y luego los enclaves de habla alemana del Este de Europa.

Miguel Celdrán, desde Suiza, reconoce que la idea primigenia del Estado de las autonomías era buena: acercar la Administración al ciudadano. Pero ese objetivo se vino abajo por "la gestión desastrosa y corrupta de los políticos y la dejadez del pueblo a la hora de exigir responsabilidades a los mismos". La verdad es que no se recuerda ningún caso de exigencia de responsabilidades a los políticos por su desastrosa gestión. Don Miguel pone como ejemplo de una sana descentralización la de Suiza, incluso con el ejercicio de la democracia directa. No sé, intuyo que la estructura española no da pie para la democracia directa.

José María Navia-Osorio comenta una tertulia que tuvimos en el programa de Herrera en la Onda. Ante mis críticas al PP vasco, otro de los tertulianos se indignó y recalcó que conocía a los militantes del PP vasco y que eran todos honradísimos. Don José María opina que no se puede conocer a todos los militantes de un partido. Es más, razona que si en los doce apóstoles hubo uno que resultó corrupto, no será de extrañar que esa proporción del 8% quede ampliamente superada en algunas autonomías y partidos. Añade que el problema no está en los directivos de las Cajas de Ahorros sino en el despilfarro de los créditos que concedían por presión de los políticos.

Con notable sentido autocrítico don José María reconoce que los médicos son habitualmente corrompidos con las dádivas de los laboratorios, en especial la asistencia a congresos. En algunos casos son vacaciones disfrazadas de congresos. Añado que se trata de una corruptela menor. Lo que resulta verdaderamente lacerante es que la mayor parte de los casos graves de corrupción se localicen en la Administración autonómica o local.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

Los mercados, Barack Obama y el CIS imponen el rescate a Mariano Rajoy
José Antonio Zarzalejos. El Confidencial 8 Agosto 2012

Desde el pasado viernes los mercados -Bolsa y prima de riesgo- están tratando de convertir en irreversible la proclividad que mostró Mariano Rajoy a la aceptación de un rescate suave de la economía española. Desde que el presidente del Gobierno español mostrase su disponibilidad a estudiar las condiciones en las que España podría pedir ayuda a los fondos de rescate de la UE y al BCE, el mercado bursátil español (Ibex 35) ha ganado un 13% y la prima de riesgo -que llegó a situarse el jueves pasado en 640 puntos básicos- se ha relajado hasta los 539, un registro, no obstante, altísimo que sigue comportándose como chivato de que España sigue estando, de hecho, fuera de parámetros sostenibles en el mercado de la deuda soberana.

Lo más significativo es que el interés por los títulos de la deuda a corto -dos y tres años- han descendido a niveles casi desconocidos, aunque se mantienen por encima del 6,5% para el bono a diez años. La explicación es sencilla: Mario Draghi advirtió que si los países con fuertes diferenciales en la retribución de su deuda -que calificó de “intolerables”- pidieran ayuda al fondo provisional y al MEDE -que entrará en vigor en septiembre, una vez supere la prueba del Tribunal Constitucional alemán- ésta se materializaría en medidas “no convencionales” pero en el corto plazo.

En estas circunstancias parece evidente que los mercados descuentan que Rajoy -cuyos criterios fueron todavía más explícitos en boca de Luis de Guindos el pasado domingo en una entrevista publicada por el diario ABC- pedirá el rescate de manera ineludible porque se están creando las condiciones que convierten en irreversible la nueva política del Ejecutivo español que ha pasado de estimar que el mismo “no era una opción” (Soraya Sáez de Santamaría) a considerarlo plenamente verosímil.

Rajoy se mueve, por lo tanto, con un margen de autonomía cada vez más estrecho para adoptar decisiones autónomas. Mucho más cuando la llamada telefónica del pasado lunes del presidente de los EE UU, Barack Obama, tenía por objeto persuadir al jefe del Gobierno español para que acuda a los mecanismos de ayuda de la eurozona, decisión en la que encontraría su respaldo, así como a las reformas que la condicionalidad que se impusiera pudieran conllevar para la economía española.

Obama se enfrenta en noviembre a unas elecciones en las que precisa ofrecer a la sociedad norteamericana una Unión Europea -el 25% del PIB del planeta- estable y en condiciones de mercado suficientemente solventes. Un rescate para España -que se especula estaría entre el 20% y el 40% del PIB, es decir, entre 200.000 y 400.000 millones de euros en compras de títulos de la deuda a corto plazo y que significarían una refinanciación de los vencimientos hasta 2015-16- resultaría estabilizador para el propio mercado norteamericano. Obama será el primer presidente -excluido Ronald Reagan- que se enfrenta a la reelección con una tasa de paro por encima del 8%. Sólo un horizonte de recuperación en la Unión Europea permitiría al inquilino de la Casa Blanca ofertar crecimiento en EE UU y, por lo tanto, generación de empleo neto.

Y la clave está en Italia y España. No se ve la forma en que Rajoy, además de la presión de los mercados, pueda desembarazarse de la que ejerce, al alimón con aquellos, la Administración Obama, que ha instado también a que Bruselas presente en septiembre un borrador de Unión Bancaria que, seguramente, establecería un nuevo rol para el Banco Central Europeo. Se cumpliría así una de las exigencias de España e Italia: el efectivo cumplimiento de los acuerdos del último Consejo Europeo.

Pero es que el rescate -parcial o suave- de la economía española significaría también un decisivo cambio de rumbo en unas políticas que la opinión pública española juzga con severidad según el barómetro del CIS del mes de julio. El problema no es sólo que el PP haya perdido ocho puntos en estimación de voto desde las pasadas elecciones generales del 20-N, sino que la percepción de empeoramiento de la situación respecto a hace un año es nada menos que del 92,9%. La valoración del presidente del Gobierno es sólo del 3,3 y la desconfianza en su gestión supera el 75%.

Estos registros negativos para el PP no son rentabilizados por el PSOE que, a través de su secretario general Alfredo Pérez Rubalcaba, ha definido su estrategia desde el corazón de Europa: el lunes en Berlín, junto al jefe del SPD, Frank-Walter Steinmeier, el secretario general del PSOE rechazó que el Gobierno solicitase un nuevo rescate para España -adicional al destinado a la recapitalización del sector financiero-y abogó por “fórmulas distintas” que no explicitó para superar la crisis de deuda. En esta misma onda están emitiendo los portavoces del PSOE que, según fuentes de Ferraz, y a la vista de la inocuidad de su oposición, se propone jugar un papel similar al de la coalición izquierdista griega Syriza. Los socialistas observan con perplejidad que no absorben las pérdidas del desgaste del PP y que su electorado migra a la abstención o a las alternativas que representan IU y UpD.

Los sindicatos están en sintonía con el PSOE en este asunto. Tanto Toxo como Méndez se lo manifestaron ayer al Rey que requirió su presencia en la Zarzuela para conocer de primera mano la reacción sindical si se produce -como así parece- el cantado rescate. Los secretarios generales de UGT y CCOO no ahorraron detalles al jefe del Estado. Aunque piden, como recurso meramente dialéctico, un referéndum sobre las medidas del Gobierno de Rajoy, en realidad están ya preparando movilizaciones importantes para el otoño que se verían retroalimentadas por una asistencia financiera europea que impusiese recortes adicionales. Aunque Guindos descarta que sean necesarios nuevos ajustes, nadie se atreve a augurar qué ocurrirá con el modelo de Estado, uno de los asuntos que Rajoy tampoco parece atreverse a acometer, pese a que, por primera vez, hasta un 39% de los encuestados por el CIS se manifiesta favorable a una recentralización de competencias.

En este contexto, si agosto de 2011 ahogó al Gobierno de Zapatero y le abocó a una reforma constitucional (artículo 135) para introducir una regla de gasto que vinculase a todas las administraciones públicas, el agosto de este año está restando espacio a Rajoy para adoptar una decisión que no sea la de acudir al rescate sugerido por Draghi, deseado por Obama, descontado ya por los mercados y contemplado como una opción quizás necesaria por la opinión pública que parece haber perdido la confianza en la gestión del Ejecutivo.

Si Rajoy demorase la decisión más allá de septiembre y volviese a mostrarse renuente a acudir a la asistencia financiera europea, quizás no estaría en condiciones de soportar la reacción que se generaría. Más aún con un equipo gubernamental severamente suspendido por el CIS y con la biblia financiera europea -The Financial Times- atribuyendo al “silente Rajoy” nada menos que “sordera” ante la emergencia española, según versión del reputado David Gardner publicada en la edición del periódico británico del pasado lunes. Al presidente del Gobierno español, en sus breves vacaciones, le han madrugado una decisión estratégica y se la han impuesto: sí o sí, el rescate.


CAFÉ PARA TODOS
RAMÓN PÉREZ-MAURA.  ABC  8 Agosto 2012

Esto no pretende ser una justificación, es una explicación de una realidad con la que llevamos conviviendo tres décadas

DON Manuel Clavero Arévalo, que en gloria -política- esté, fue el miembro de UCD que se rebeló contra la voluntad de hacer un mapa autonómico que respondiese a la realidad que los más sensatos pretendían reflejar sobre el papel. En el año 1980, el ministro de Administración Territorial era Antonio Fontán. Él empeñó su peso intelectual y su legitimidad política en intentar lograr un mapa más coherente con los antecedentes inmediatos: sendos estatutos para el País Vasco y Cataluña. Y quizá también para Galicia. Nada más. Y en eso surgió en las entrañas de UCD la voz de su ministro de Cultura, Clavero Arévalo, que había sido ministro adjunto para las Regiones. Él exigió para Andalucía el mismo trato que para Cataluña y País Vasco. Por su boca nació el lema político «Café para todos» con consecuencias hoy evidentes.

La primera de esas consecuencias, culpa de quienes en UCD optaron por las posiciones de Clavero frente a las de Fontán, fue la de fomentar el nacionalismo de ambas regiones. Porque lo que en ellas se buscaba era un factor diferenciador del resto de España, no -en aquellos días- la independencia. Fontán creía que esa aspiración tomaba cuerpo con un autogobierno que no tuvieran los demás. Recuérdese el lema que encabezaba las manifestaciones de la transición en Barcelona: «Llibertat, amnistia, estatut dautonomia». La independencia brillaba por su ausencia. Con los años la voluntad diferenciadora entre un marasmo de autonomías creadas para que todos recibieran café -que no todos pidieron originalmente- ha servido de acicate para fomentar la «autodeterminación». Y quede claro que esto no pretende ser una justificación, es una mera explicación de una realidad con la que llevamos conviviendo tres décadas.

El «café para todos» creó un disparate de mapa autonómico con 17 gobiernos, 17 parlamentos y 17? infinidad de organismos e instituciones que durante años ponían la mano y recibían dinero de las instituciones europeas al tiempo que con el crédito que daba el ser parte del Estado lograban endeudarse mucho más allá de lo que cualquier organismo privado hubiera imaginado jamás. Organismos que crecieron de forma desmesurada hasta crear aberraciones democráticas como la Asamblea de Madrid, en la que hay 129 diputados autonómicos a los que se elige votando con una papeleta en la que aparecen los 129 candidatos. No debe haber otro parlamento en el mundo en el que tantos candidatos sean votados simultáneamente con una sola papeleta. Y vaya en honor de Esperanza Aguirre decir que ha estado entre los primeros presidentes autonómicos en manifestar la necesidad de reducir drásticamente el número de diputados.

Pero lo que los últimos acontecimientos demuestran es que después de las durísimas medidas adoptadas en lo que va de legislatura, todavía hay que hacer mucho más para poder merecer el crédito de los mercados y de nuestros socios europeos. El sistema autonómico es, hoy por hoy y en sus términos actuales, insostenible. Entre otras cosas porque impide al Gobierno de la nación tomar medidas que son imprescindibles. Rajoy, por ejemplo, ha reducido un 30 por ciento el número de concejales para las próximas elecciones municipales, pero no puede hacer lo mismo con los parlamentos autonómicos porque carece de competencias. España, valga por caso, no se puede permitir tener medio centenar de universidades públicas -casi todas muy malas-, pero el Ministerio de Educación sólo tiene competencia sobre dos. Y qué decir del gasto hospitalario, entre otros.

El problema es que el ajuste pendiente es en realidad un ajuste de clase política. De aquella parte de la clase política que sólo puede vivir de «la cosa».

Despidos en RTVE
Periodismo independiente y objetivo
Daniel Rodríguez Herrera Libertad Digital 8 Agosto 2012

Durante estos días asistimos a las quejas de la progresía por la limpieza de periodistas afectos a la causa que está teniendo lugar en TVE, por cierto, bastantes meses después de lo que tarda el PSOE en estos casos. Su principal argumento es el ataque a la independencia que se había alcanzado durante estos siete años en la televisión que nos obligan a pagar a todos. La realidad, sólo aparentemente contradictoria, es que seguramente los informativos de TVE y RNE eran efectivamente independientes, pero pese a ello seguían siendo la voz de su amo.

El periodismo es una profesión de izquierdas. Numerosos estudios han mostrado que la tendencia abrumadoramente mayoritaria en los periodistas es ser de izquierdas, y mucho más de izquierdas que el ciudadano medio del país donde ejercen. Así que, aun siendo ingenuos y suponiendo que el personal de la televisión pública no hubiese sido fichado siguiendo criterios ideológicos, una redacción independiente sería mayoritariamente de izquierdas.

La siguiente línea de defensa es argumentar que sí, que bueno, que eso puede ser cierto pero que siendo profesionales –y además excelentes profesionales, como siempre dicen si y sólo si el objeto de alabanza es de los suyos– serán objetivos, que al fin y al cabo es su trabajo. El problema no es sólo que la completa objetividad no exista, puesto que ya en la elección de temas, en el orden en que se tratan y en el tiempo que se les dedica se editorializa; es que el propio ideal de objetividad está en las redacciones muy escorado a babor.

Piénselo. Da lo mismo el color de su pensamiento político. Haga el experimento mental de situarse día tras día trabajando con personas que piensan más o menos lo mismo que usted, reforzando sus ideas y prejuicios constantemente. Ni siquiera es necesario que ese consenso se refiera a la política o la economía; puede tratarse de cualquier asunto importante en su trabajo. Lo normal es que lo "objetivo" acabe siendo algo muy parecido a ese consenso. Y si sus compañeros en otras redacciones, con los que se comparten ruedas de prensa y empleos anteriores o futuros, también suelen ser de sus mismas ideas, ¿para qué quieres más?

No hace falta que se lo diga yo, el fenómeno conocido como "pensamiento de grupo" lleva décadas estudiándose en las facultades de psicología. Pero debería servirnos de advertencia ante las proclamas sobre la defensa del "periodismo independiente y objetivo" que, según sus defensores, deberíamos todos sufragar con nuestros impuestos. En esto tiene la izquierda una ventaja: para repetir como loritos los argumentos de sus amos políticos no les hacen falta órdenes, de modo que la manipulación les sale de forma mucho más natural y espontánea. Así, es normal que fenómenos como Ana Pastor digan tras su cese que los despiden por "hacer periodismo", de donde se deduce que todos los que se quedan en TVE se dedican al noble arte de hacer churros.

Muchos liberales llevamos años exigiendo el cierre de las por otro lado innecesarias televisiones y radios públicas, estuviera quien estuviera en el poder y diciendo lo que dijeran en los informativos de TVE, Telemadrid, TV3, ETB, Canal Sur o TVG. A ver si después del verano tenemos suerte.

Rosa Díez cree que la intervención total es "inevitable"
Europa está discutiendo cómo articula el rescate
Europa Press www.lavozlibre.com 8 Agosto 2012

Madrid.- La líder de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez, considera que la intervención total de España es "inevitable" debido a la "dramática situación" en la que se encuentra el país, ante lo que las autoridades europeas están discutiendo cómo articulan el rescate, que debido al tamaño del país no podrá ser como el de Portugal o el de Grecia. "España en este momento, y porque no ha hecho antes lo que tenía que hacer, está en una situación tan dramática que la intervención completa es inevitable" -ha sostenido la portavoz nacional de UPyD en una entrevista concedida a ABC Punto Radio-.

"Hasta que no aceptemos esa realidad el tiempo corre en nuestra contra". Sin embargo, ha reconocido que el tamaño de España hace difícil que sea rescatada por la Unión Europea, que no dispone de dinero suficiente para ello, y debe buscar fórmulas alternativas a las ya puestas en marcha en otros países. "Vamos a estar plenamente intervenidos aunque no plenamente rescatados", ha augurado antes de insistir en que esto es "inevitable" porque el país "no ha hecho antes lo que tenía que hacer".

Rosa Díez ha puesto como ejemplo la reforma del sistema financiero, dentro de la que UPyD exigió "hace ya tres o cuatro años" la despolitización de las cajas de ahorro y se encontró con el rechazó conjunto de PP y PSOE, "que decían que no hacía falta". "Si estas cosas las hubiéramos empezado a hacer hace años no estaríamos en la situación que estamos", ha garantizado. Por ello, ha exigido al Ejecutivo que se enfrente con la realidad y asuma que "tiene que pedir el rescate y tiene que pedir ayuda", porque ya se ha terminado el tiempo de vivir "en una ficción" y "contando mentiras" a los ciudadanos.

A su juicio, esta situación reproduce la que ya vivió España bajo el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, a quien también tuvo que llamar el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, igual que hizo ayer con el actual jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy. Sin embargo, ha recordado que Zapatero no "cayó del guindo" hasta que a continuación también le telefoneó el presidente de China. "Ya no nos falta más que llame el chino. A ver si después de Obama llama el chino y Rajoy se despierta y nos ponemos manos a la obra", ha ironizado Rosa Díez antes de reconocer que los españoles han tenido "muy mala suerte", porque tuvieron "muy mal gobierno" en la pasada legislatura y ahora tampoco tienen "un buen gobierno".

OFRECIDO "POR PROSA Y VERSO" UN PACTO DE ESTADO
La portavoz de UPyD en el Congreso ha recordado que ha ofrecido "por prosa y por verso" un pacto de Estado al presidente del Gobierno y sin embargo éste "no ha dedicado ni medio minuto" a dialogar con los demás grupos parlamentarios. "Es un ejemplo más de que no se quiere asumir la realidad", ha lamentado. En este contexto, ha apoyado la necesidad de hacer recortes, pero empezando por "lo superfluo" y no reduciendo las prestaciones de los servicios esenciales. Según ha explicado, UPyD ya ha demostrado en informes que el Estado podría ahorrar entre 5.000 y 15.000 millones de euros anuales con la fusión de municipios, 6.000 millones de euros anuales con la supresión de las diputaciones y otros 35.000 millones evitando las duplicidades.

Romay Beccaría, presidente Consejo Estado: 'Nos hemos pasado con el modelo autonómico' "Su crecimiento burocrático no es sostenible", asegura
Europa Press www.lavozlibre.com 8 Agosto 2012

Madrid.- El presidente del Consejo de Estado, José Manuel Romay Beccaría, considera que con el Estado Autonómico ha habido "un crecimiento organizativo y burocrático que ahora no se puede sostener", con unas "hipertrofias" ante las que se impone una "necesidad de adelgazamiento". A su entender, hay que "ajustar" los "insoportables" costes de ese modelo a las posibilidades que el país tiene en este momento. "El desarrollo del Estado Autonómico coincidió también con años de abundancia. Y lo que entonces parecía que se podía, pues ahora nos damos cuenta de que nos hemos pasado y que seguramente también en el diseño del modelo organizativo del Estado autonómico ha habido un crecimiento organizativo y burocrático que ahora vemos que no se puede sostener, que no responde a un estudio muy riguroso de prioridades", ha declarado.

Romay Beccaría ha señalado que España tiene un "potencial" que le permitirá salir pronto de la actual crisis económica, pero ha insistido en que si el país "adelgaza en algunos sectores la obesidad" que le ha hecho "perder agilidad", el país "saldrá mejor" de la actual situación.

"COSTE INSOPORTABLE" QUE HAY QUE AJUSTAR
Tras subrayar que el Estado autonómico es "una conquista" y que ha ofrecido "cosas muy buenas", ha admitido que no todo son "virtudes" puesto que en este momento es necesario "adelgazar sus estructuras", un reto al que, según ha reconocido, ya se están aplicando las comunidades autónomas. "Si tiene un coste insoportable, como el de la propia Administración central del Estado, tendremos que ajustar esos costes a nuestras posibilidades y tenemos que conseguirlo -ha enfatizado-. Si fuimos capaces de hacer bien la primera parte, espero que seamos capaces de hacer bien esta segunda, que es adaptar eso a las posibilidades que tenga el país en estos momentos".

Romay Beccaría ha recordado que ésta es una de las reflexiones que se incluyen en el informe que el Consejo de Estado elaboró en 2006 por encargo del entonces presidente José Luis Rodríguez Zapatero sobre una reforma constitucional en cuatro aspectos. Así, en aquel dictamen, el Consejo propuso un Senado con menos representantes, la eliminación de la discriminación a la mujer en el capítulo referido a la sucesión de la Corona, cómo incluir la denominación de las 17 CC.AA. y que la Constitución fije el techo de las competencias autonómicas. El actual presidente del Consejo de Estado ha hecho hincapié en esta última, ya que, según ha destacado, el máximo órgano consultivo del Gobierno entendió hace seis años que todo el proceso de transferencias a las autonomías hay que darlo "por concluido", sugiriendo la derogación del apartado del artículo 150 de la Constitución que permite al Estado desprenderse de competencias exclusivas.

"El Consejo de Estado cree que eso ya hay que darlo por concluido y evitar al Estado el acoso permanente que puede dar lugar el hecho de tener ese portillo abierto para más transferencias", ha explicado, para añadir que el órgano consultivo dejaba claro en ese informe que le "preocupa" que el Estado se "desapodere de más poderes y capacidades" porque ahora lo que hace falta es que ese modelo "funcione armoniosamente" y que al Estado "no le falten los medios para ejercer sus funciones de garante de la solidaridad entre los españoles". Romay Beccaría ha defendido la validez que tienen en este momento las consideraciones que expuso el Consejo de Estado en el dictamen que elaboró para el Gobierno socialista. "Creo que esas reflexiones tienen una utilidad permanente", ha afirmado, si bien ha admitido que en este momento de crisis no hay "apremio especial" por parte de las CC.AA. para contar con más competencias, dado que éstas "tienen sus cargas".

"POLÍTICOS PODEMOS TENER LOS QUE PODEMOS"
Sobre el Senado, ha señalado que "hay mucha gente que está de acuerdo" en que es necesario afrontar una reforma que "aproveche mejor la potencialidad política que tiene esta Cámara y complemente mejor el trabajo del Congreso". Se trata, ha proseguido, de "reforzar" su perfil de Cámara de representación territorial, ya que "está un poco desaprovechada". En este punto, ha recordado la disposición de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, para trabajar en esta línea. Al ser preguntado si conviene reducir el número de senadores, una de las reivindicaciones en muchas de las recientes protestas ciudadanas, el presidente del Consejo de Estado ha dicho desconocer si constitucionalmente es posible esa reducción. Pero ha añadido que, como "hipótesis, no se puede dejar de estudiar". En cuanto a si considera que sobran políticos en España, en un momento en que algunos presidentes del PP abogan por reducir el número de diputados autonómicos, Romay Beccaría ha afirmado: "Políticos podemos tener los que podemos. Es posible que las circunstancias de bonanza económica hayan permitido pensar que podíamos sostener estructuras más amplias de las que ahora las circunstancias ponen de relieve que es muy difícil sostener", ha recalcado.

LAS MEDIDAS DE RAJOY "TERMINARÁN DANDO RESULTADOS"
Asimismo, Romay Beccaría ha defendido las reformas que está realizando el Gobierno de Mariano Rajoy, quien a su juicio quiere que "el reparto de las cargas sea equitativo" y al mismo tiempo "preservar algunas cosas importantísimas y esenciales del modelo, algunas muy caras", como la sanidad. Además, ha augurado que las reformas y las medidas que se están tomando "terminarán dando resultados", a pesar de que en este momento hay "un contexto muy hostil" por parte de los mercados, donde se producen "fenómenos especulativos".

En su opinión, Rajoy es un "gobernante responsable, capaz, determinado y fiable", que está actuando "con mucha responsabilidad, determinación y prudencia". Sobre si los recortes del Gobierno tendrán coste político para Alberto Núñez Feijóo en las próximas elecciones gallegas, ha señalado que el actual presidente de la Xunta "está teniendo que administrar la escasez" y lo está haciendo "muy bien", porque está "salvando todo lo que hay que salvar". "Creo que allí en Galicia la opinión pública esto lo sabe". "Creo que el prestigio de Feijóo es muy alto, que no está empañado por el disgusto, que lo hay, que nadie puede decir que no haya contrariedad en ninguna sociedad que se ve sometida a estas limitaciones y pérdidas de poder adquisitivo y de nivel de vida, pero creo que su prestigio lo conserva muy alto", ha dicho, para expresar su deseo de que "revalide muy ampliamente" su mayoría en los comicios.

NO HABRÁ IMPUNIDAD CON LO OCURRIDO EN LAS CAJAS
Por otra parte, se ha mostrado convencido de que la Justicia actuará contra las conductas que merezcan ser sancionadas y que han llevado al agujero en algunas cajas de ahorro. A su entender, hay "voluntad" de investigar y la Fiscalía se está "ocupando" de "todos estos problemas que se dan en el mundo financiero". "Están bajo el ojo de la Fiscalía y eso es una garantía de que se van a ver con seriedad, con rigor. No creo que vayamos a asistir a ninguna impunidad", ha manifestado, para agregar que es necesario tener "pruebas concluyentes" para que no se condene a "un inocente". En este sentido, ha reiterado que si aparecen "conductas punibles, no quedarán impunes".

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Siempre Rubalcaba.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 8 Agosto 2012

Siempre Rubalcaba y Garzón. Dos nombres que irremediablemente van unidos en todos los asuntos turbios de lo que da en llamarse cloacas del Estado. Pero no, no es el Estado, sino organizaciones concretas y gentes dispuestas a saltarse la Ley con fines meramente partidistas, sectarios y gravemente anti democráticos. Claro que decir PSOE, Rubalcaba, Garzón, Canillas, es equivalente a anti democracia, totalitarismo, soberbia, prepotencia e ilegalidad. Los mismos actores para los momentos más tenebrosos, infames y vergonzosos de la Historia reciente de España. Los mismos actores y ninguno de ellos que haya recibido el justo castigo que merecen por sus múltiples delitos.

Cada capítulo que se nos desvela del caso "Interligare", es para poner los pelos de punta y sentir una mezcla de indefensión, de bochorno y de miedo ante el uso de todos los resortes del poder para acabar con cualquiera sea persona o partido político. Lo que se llama dictadura o abuso de poder. Y en eso tenemos en Rubalcaba al principal ejemplo de cómo manejar esas cloacas del Estado, donde se refugian los sectarios más ultras de una izquierda dispuesta a acabar con sus enemigos políticos, al precio que sea y de la forma que sea. Para ellos, la legalidad es la que hay que adaptar para llevar a conseguir sus fines. En eso no han variado en los más de cien años de existencia.

Rubalcaba, un sujeto que bajo una apariencia de anodino e irrelevante docente, esconde una personalidad despótica, vengativa y fría. Un sujeto que empezó su especial currículo negando hasta la saciedad la existencia del terrorismo de Estado del GAL, unos mercenarios sin escrúpulos, delincuentes que mataban por encargo del Gobierno del PSOE a presuntos etarras. Un sujeto que no dudó en incumplir la Ley para acusar al Gobierno del PP de mentir sobre el atentado terrorista del 11M del 2004, en aquella noche de reflexión electoral. Un sujeto que ejerció en el Gobierno de Zapatero como Ministro de Interior para "certificar" el alto el fuego de ETA en el mal llamado "proceso de paz", para liberar a etarras asesinos como de Juana Chaos y para asistir a la fuga de otros como Txapote. Un sujeto que era el máximo responsable cuando se produjo el chivatazo a ETA en el caso del Bar faisán. Un sujeto que dijo que "sabía todo de todos" y se apoyó en un sistema de vigilancia radioeléctrica sofisticado llamado SITEL, con tal prepotencia que incluso no dudó en comunicárselo a uno de sus oponentes políticoscon un "Veo todo lo que haces y oigo todo lo que dices". Sobran los comentarios.

Todo confirma de manera vergonzante el caso del espionaje al PP y el de la corrupción en el Ministerio de Interior bajo su mando, con una trama de desvío de fondos y adjudicaciones a dedo firmadas por el mismo Rubalcaba. Una serie de actuaciones que ya no admiten el silencio que tanto desde el PSOE como del PP se ha querido imponer no se sabe muy bien en base a qué acuerdos o qué chantajes. ¡Cuánta razón tiene la madre de Irene Villa al afirmar que mucho es lo que tiene que deberle a ETA para que todos callen!. Todo esto solo me produce un profundo asco y una rabia incontenible que exige Justicia.

Estamos en una crisis económica, pero peor es la crisis moral de una España donde quedan impunes acciones delictivas tan graves como las que se han ido produciendo en estos años. España necesita una regeneración urgente y esta no puede venir de quienes son los responsables de haber llegado a esta situación de degradación moral. Esta casta política corrupta y corruptora debe sufrir cambios sustanciales y pasar por el tamiz de la honestidad, y de la autocrítica, algo impensable e imposible que suceda hoy por hoy. No debemos ni podemos seguir aceptando a estos representantes como los que merecen nuestra confianza. Si no se van, habrá que echarles.

La tentación es la de hacerlo al estilo PSOE, pero creo que debemos demostrar que nosostros sí somos democrátas.


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