AGLI Recortes de Prensa   Martes 21 Agosto 2012

Los grillos fuera de la jaula.
Vicente A. C. M.  Periodista Digital 21 Agosto 2012

Uno busca petróleo por la islas afortunadas, otro va con la tijera como Don Tacañón, otra despide al 43% de los interinos de su Comunidad, otro se compra un ático a precio de ganga, y otro se encierra en su despacho a verlas venir. Ese es el actual Gobierno de España, una jaula de grillos. Y mientras, en la UE aún no saben qué hacer con España, si aplicarle la fracasada política de Grecia comprando deuda sin límite como pide el Ministro de Economía español, el del ático, o poner un condicionado mucho más severo que obligue a realizar verdaderas reformas estructurales en las Administraciones del Estado.

Personalmente apuesto por la segunda opción. Alemania máximo avalista del BCE y de los fondos, junto a otros países como Finlandia, Dinamarca, Austria, no parecen dispuestos a socorrer a España más de lo que ya lo han hecho, que es mucho, y menos ante una actitud chantajista. ES verdad que si cae España, el euro va a desaparecer o quedará reducido como moneda de unos pocos países. Pero en ese escenario, ya se está trabajando para minimizar el impacto y esos países volverían a sus monedas sin grandes quebrantos, mientras que países como Irlanda, Portugal, Grecia, España e Italia, tendrían un descalabro monumental al volver a las suyas.

España no puede exigir, sino cumplir con lo que le exigen. El Gobierno del PP lleva todo su mandato sin atacar el verdadero problema del Estado autonómico, el sobredimensionamiento de las administraciones. De una forma muy tímida y acuciada por las circunstancias, la Presidenta de la C.A. de Castilla la Mancha, la Sra. de Cospedal ha iniciado el camino que deben seguir el resto de los Presidentes de las diferentes CCAA. Es claro que el adelgazamiento significa aumento del paro, pero es solo la vuelta a una situación normal donde nunca debieron cubrirse puestos ni cargos por razones puramente electoralistas y partidistas. Solo en Andalucía, Griñán se atrevió a hacer funcionarios a dedo a mas de 35.000 personas.

El problema de España es la ineficacia de un sistema autonómico que es inflacionario y reducto del poder de politicastros de todo pelaje que ejercen como verdaderos sátrapas en los parlamentos. Un sistema cuasi feudal de favoritismos, corrupción y despilfarro enquistado en décadas de gobiernos monocolor blindados por todos los resortes del poder y control de los medios de comunicación. Mini Estados insolidarios a la hora de contribuir, pero exigentes a la hora de reclamar del "Estado". Otra jaula de grillos incapaces de imaginar un proyecto común de Nación.

Y en ese panorama desolador es donde el PP renuncia a todos sus valores y hace buena aquella célebre frase del genial humorista Groucho Marx,"Estos son mis principios y si no le gustan tengo otros". El PP ha terminado en siete meses de dilapidar la confianza de millones de españoles. Puede que España ya no tenga remedio, pero incluso desde la pobreza de una casi segura expulsión del euro y vuelta a nuestra humilde peseta, hemos de aprender la lección y reponernos para no caer en los mismos errores. Este sistema no sirve y necesitamos una nueva Constitución, un nuevo sistema que una y no separe, unos partidos políticos renovados con nuevos líderes que crean en principios tan simples como Unidad, igualdad y Justicia.

Un comentarista habitual, me ha escrito que al leer mi artículo de ayer le he dejado "pasmao". Mi respuesta es que yo sí que me siento pasmado por el negro futuro que espera a nuestra querida España. Yo sí que me siento asqueado por tener a esta casta política corrupta y traidora a España. Yo sí que me siento impotente por no poder hacer más por España que escribir unas pocas líneas en un blog, asistir a cuantas manifestaciones me permita mi salud y dar mi solidaridad y afecto a todas las víctimas del terrorismo y especialmente a las de ETA, cuya victoria no puedo aceptar y por ello maldigo a quienes nos están rindiendo como pueblo a estos terroristas.

Si te sientes español, no permitas que unos pocos miserables acaben con España. Rebélate y defiende a tu Patria.

Una advertencia que Rajoy debe escuchar
EDITORIAL Libertad Digital 21 Agosto 2012

La acción de gobierno genera, por lo común, tiranteces internas en los partidos políticos. Incluso en España, donde la estructura piramidal de los mismos tiende a amilanar a los descontentos, ejercer el poder suele provocar cierta tensión, si bien el torrente de sueldos y cargos hace las veces de eficacísimo apagafuegos.

La cosa es todavía más compleja para el partido hegemónico de turno si resulta que llega al poder en un momento tan difícil como el actual, saturado de problemas y retos urgentes. Sea como fuere, Rajoy haría mal en desoír las advertencias que empiezan a llegarle desde su partido, incluso aunque parezcan, y probablemente lo sean por el momento, lanzadas desde sectores minoritarios.

Las palabras que este lunes han pronunciado figuras de la talla de Mayor Oreja y Vidal- Quadras están cargadas de razones. Especialmente las que conforman la crítica del vicepresidente del Parlamento Europeo, que incide en algunos aspectos que deberían hacer reflexionar a los actuales dirigentes populares.

Y es que el Gobierno de Rajoy ha tomado decisiones que chocan frontalmente con lo que han sido las principales banderas de enganche de su partido y de su propio programa: sirvan como ejemplo el caso Bolinaga y la forma de enfrentarse a ETA y sus terminales políticos, las subidas de impuestos o la renuncia a deshacer la labor de Zapatero en campos como el de la denominada "memoria histórica" o Educación para la Ciudadanía. Decisiones que, además, perjudican o enfadan sobre todo a grupos sociales que nutren de forma muy significativa su electorado: clases medias, profesionales liberales, sectores cercanos a la Iglesia Católica, autónomos, empresarios...

Pero no sólo eso. Además el PP está siguiendo una nefasta política de comunicación a la hora de explicar esos cambios, de hacer consciente a la sociedad y a su electorado de la necesidad de esos giros aparentemente inverosímiles. El PP no logra transmitir su, la línea principal que se supone está siguiendo. Así, a estas alturas, no sabemos si Rajoy y su partido son liberal-conservadores o más bien socialdemócratas; partidarios de un Estado reducido y más eficiente o feroces defensores del statu quo; si están por la recentralización, si son autonomistas acérrimos o incluso, según en qué comunidades, cuasi nacionalistas.

Los partidos, como bien ha apuntado Vidal-Quadras, no son propiedad de los cuadros dirigentes: tienen su propia razón de ser y han nacido, se supone, para representar ciertas ideas y a determinados sectores de la población. Por supuesto, eso no significa que no puedan evolucionar como lo hacen las propias sociedades, adaptarse e ir abriéndose a nuevas ideas y nuevos ámbitos; pero esos cambios no pueden hacerse en una dirección diametralmente opuesta a lo que hayan venido enarbolando.

Rajoy no debe despreciar estas críticas; bien al contrario, debería preguntarse si no existen posibilidades muy serias de que el divorcio entre la cúpula y las bases y el electorado del PP se esté realmente produciendo. Sería una pregunta especialmente pertinente, cuando nuevas aventuras políticas podrían fondear en caladeros de votos tradicionalmente asociados a la formación popular.

Sólo el presidente del Ejecutivo puede poner remedio al problema, repensando la línea que su Gobierno viene manteniendo y, si es que lo tiene, explicando mejor su proyecto a largo plazo.

Esto es el Partido Popular
Juan Vicente Santacreu Estrella Digital 21 Agosto 2012

He comentado alguna vez que el PP se está empezando a preocupar y hace bien porque estamos asistiendo en la última década al gran estallido de la comunicación transversal, y esto amigo mío, no lo va a parar ni Dios.

Nunca en toda la historia de la humanidad ha existido una comunicación transversal entre los ciudadanos. Hasta ahora los políticos sólo tenían que controlar a los periodistas y a los medios de comunicación para engañar e implantar su voluntad, pero ahora con las nuevas tecnologías esto ha cambiado.

Yo llevo cuatro años en esta lucha y poco a poco voy abriendo una brecha para que la voz y la voluntad de los ciudadanos encuentren cauces para hacerse oír. Pero no te engañes, las redes sociales ayudan pero no lo es todo y tampoco es suficiente con escribir en un Blog. Para que el mensaje llegue, tiene que ser leído, y más importante aún, tiene que ser divulgado por los seguidores para que llegue a la ciudadanía en forma de mensaje viral.

Así que aprovechando que muchos me leen y muchos divulgan mi mensaje, aquí os dejo una serie de paranoias esquizofrénicas de los traidores del PP. Lo malo para los catatónicos fieles del PP es que todo lo que voy a comentar no son opiniones, son hechos constatados y por tanto los voy a dejar en “pelotas” y sin argumentos para rebatirme:

- Mientras los comedores sociales, por ejemplo de Galicia, no pueden satisfacer las demandas de ciudadanos que no tienen qué comer, el PP con Feijóo a la cabeza se gastan 250.000 euros para conseguir el dominio de Internet “.gal”. Absolutamente ningún país permitiría que una región suya obtenga un dominio propio de Internet cediendo así parte de la identidad nacional. En España ya se concedió a Cataluña con el “.cat” y no he oído voces de alarma.

- Mientras los comedores sociales... Feijóo pide que se galleguicen las matrículas de los barcos de Galicia.

- Mientras los comedores sociales... Feijóo se gasta centenares de miles de euros para cambiar los topónimos al gallego y además imponerlo a las empresas y en el ámbito privado. Además del gasto, a estos bastardos políticos no les entra en la “sesera” disléxica que los topónimos son tanto propiedad de un gallego como de un andaluz, es decir, son propiedad de España.

- Mientras los comedores sociales... Feijóo se gasta 1.000 millones de euros anuales en la inmersión lingüística y la imposición del gallego. ¿O debería decir diversión lingüística?.

- Mientras los comedores sociales... Feijóo se gasta 1.000 millones anuales en subvenciones a todo tipo de asociaciones o grupos que defiendan e impongan el Gallego.

- Mientras los comedores sociales... Feijóo forma parte de la paranoia autonomista para centrifugar España e impidiendo que un español de cualquier parte de España pueda trabajar de funcionario en su Reinado.

Si te preguntas por qué no hablo del PSOE, es muy sencillo, porque no es un partido, son una agrupación de ciudadanos desorientados políticamente y dirigidos por una panda de “Trolls”, además no son obreros, no son socialistas y menos españoles.

Gracias PP por reventar España, por malgastar el dinero de todos los españoles, por crujirnos y por destrozar lo que tantos siglos ha costado
construir; una España plural pero unida. Y en esta ocasión ya no mencionó a vuestras queridas madres porque ya tienen bastante con la vergüenza de haberos parido. Y eso que aun no se han enterado que estáis soltando a todos esos hijos de puta asesinos, pero tranquilo Rajoy, me encargaré de recordárselo a tus hijos cuando sean mayorcitos.

Así son los hechos, así lo pienso y así lo recordará la historia

La lucha final de la burguesía catalana
José Luis Álvarez. El País 21 Agosto 2012

CiU ha acelerado el ritmo de su larga marcha hacia la independencia. Ha transitado en pocos años del híbrido pujolista queja-colaboración al català emprenyat; de reclamar la integridad del Estatut a, olvidándolo, demandar la “caja y la llave” de una hacienda propia, a la Vasca, so pena de independentismo, sobre el que algunas encuestas reflejen el interesantísimo fenómeno de que obtiene más apoyo que el electoral de los partidos nacionalistas sumados.

Los problemas de Cataluña son graves. El déficit fiscal es real. Es inaceptable que la cuota de solidaridad de Cataluña con otras autonomías rebaje su posición en el ranking de riqueza autonómico. Pero, en política, cualquier acción, como la reclamación de pacto fiscal, se lleva a cabo por más de un motivo, intenta ser solución a más de un problema. Esta escalada es, principalmente, el intento de asegurar una dinámica soberanista irreversible, en una tesitura de fragilidad del estado español. CiU consigue, además, dos objetivos añadidos: no ser perjudicada en sus expectativas electorales por la crisis, cuya culpa ha externalizado al gobierno central y, que, cual PP valenciano, no le afecte el goteo de datos sobre su financiación irregular y casos de corrupción.

Si el catalanismo se permite este crescendo reivindicativo es porque ha dejado atrás su gran peligro histórico: que las clases trabajadoras, de cultura mayoritariamente no catalana, se opusiesen a su proyecto. Esta amenaza era acuciante porque CiU ha sido incapaz de ampliar su espacio electoral más allá de la clase alta y clases medias de origen catalán, nunca ha superado el porcentaje demográfico de éstas, poco más del 30% de la población. El catalanismo es la plataforma de hegemonía de la burguesía de origen catalán, y CiU es su partido.

Las tácticas que CiU ha elegido para mantener la iniciativa y hegemonía políticas, sin una demografía mayoritaria ni dominio electoral estable, para conseguir la máxima activación de sus bases y la máxima pasividad, cuando no subordinación, de su oposición, son una gran lección política.

Cataluña no tendrá una política exterior diferenciada y Merkel no la tratará mejor que Rajoy
Dos han sido sus tácticas principales. La primera resulta de la decisión más importante sobre todo gran cambio político: el ritmo de avance. J. Pujol escogió en su día el incrementalismo, basado en el reconocimiento que cambios sustanciales sólo suceden por sorpresa, porque, si son anunciados de inicio, el status quo desplegará tal resistencia que devendrán imposibles. En una “larga marcha”, como la de CiU, el avance es lento e irregular, pero irreversible; la perseverancia más necesaria que el coraje; los rumbos de navegación más aproximados que exactos; y la ambigüedad sobre el objetivo final esencial. CiU ha querido siempre la independencia pero sólo lo puede desvelar ahora, cuando el catalanismo está en aquel momento –que a Mao Zedong tanto interesó conceptualizar-- en que avances incrementales se transmutan en cambios rupturistas. Es la ocasión del gran salto adelante.

La segunda táctica ha sido priorizar los avances culturales. La lengua catalana y sus instrumentos de consolidación --el sistema educativo y la televisión pública-- son tan importantes que A. Mas repetidamente utiliza la expresión “líneas rojas” para referirse a su blindaje. El catalanismo, como si siguiera a A. Gramsci, escogió el pausado ritmo evolutivo para dar tiempo a la hegemonía cultural como fase previa al dominio político.

Las tácticas de un partido como CiU no son suficientes para explicar dinámicas políticas compuestas de secuencias acción-reacción-contra reacción. Salvo cierta resistencia pasiva de la burocracia central en la negociación de transferencias, no ha habido grandes reacciones por parte de los partidos españoles a las reivindicaciones incesantes del catalanismo. Si el miedo a los inmigrantes de otras partes de España explica las tácticas de CiU, otro temor explica la pasividad de los partidos españoles. Éste tomó cuerpo el 30 de Mayo de 1984, cuando una airada manifestación catalanista protestó la imputación de J. Pujol por el affaire Banca Catalana. Aquel día PSOE y PP cogieron miedo al catalanismo y su capacidad de movilización. No se podían permitir otro problema nacionalista a añadir al vasco, entonces con ETA en su zenit. Este miedo, más los incentivos de formación de mayorías en las Cortes, explican la no resistencia de PP y PSOE al incrementalismo catalanista.

Pero si hay un partido que ha facilitado el avance del catalanismo ha sido el partido socialista de Cataluña. En su role de partido de gobierno desde los años del President Pujol, cuando nacionalistas y socialistas se repartieron la administración del país --Generalitat para CiU, ayuntamientos para la izquierda-- el PSC se concibió a sí mismo como un partido interclasista. Pero la transversalidad del PSC fue desigual: mientras su base electoral, siempre fiel, fueron los barrios y ciudades obreras de emigrantes españoles, sólo logró avances blandos en los segmentos profesionales más cosmopolitas de la clase media. El PSC renunció a aquello que es esencial a todo “partido”, que es, precisamente, “partir”, dividir, aunque sea a un país, para ganar. Y sólo hubiera podido hacerlo desde la activación de su base emigrante haciendo de la confrontación social, alimentada por la cultural, el conflicto dominante del país. Al tratar Cataluña como realidad suprema, inmanente, indivisible y socialmente neutral, el PSC adoptó el supuesto básico de todo nacionalismo, liberando las rutas de avance de CiU.

Los que mandan son unos 400. La independencia consolidaría la hegemonía de esta élite tradicional

La imposición de conflictos es la más formidable de las armas políticas y, durante décadas, gracias a la pasividad del PSC, CiU ha conseguido imponer el conflicto nacional con España al social interno, incluso ahora, en la mayor crisis social. El soberanismo es políticamente dominante en Cataluña.

Sin embargo, la burguesía catalana no ha finalizado su travesía. España es ahora un ente de soberanía limitada, subordinada a una estructura superior. A CiU le queda un segundo reto: el plácet de Europa. Para obtenerlo ha de volver a acertar sus tácticas. La primera decisión, dificilísima, será elegir entre dos opciones: Ante Europa ¿es más factible la independencia “en un solo país”? o ¿es más conveniente ligar las aspiraciones de Cataluña a un bloque de naciones sin estado? Y tiene, también, que acertar las respuestas a las preguntas esenciales a todo conflicto. Primera, ¿cuánta visibilidad –p. ej., referéndums, insumisión?: puede ser alta. Segunda, ¿cuánta intensidad –p. ej., arriesgar el bienestar de la población?: ha de ser baja. Y ¿cuánto implicar a otros actores –p. ej., organismos internacionales, observadores?: puede ser mucho. La lucha final de la burguesía catalana será internacional.

Si CiU acierta sus tácticas Cataluña será independiente. Pero será un estado-nación cuando éstos ya no son lo que eran. No desfilará por Barcelona el 11 de Septiembre la división acorazada Guifré el Pilós. No se imprimirá una moneda propia. No tendrán las embajadas extranjeras enormes sedes en la Diagonal. Tampoco tendrá una política exterior diferenciada que importe. Y A. Merkel, o quien sea, no tratará a Cataluña mejor que M. Rajoy. El independentismo es posible porque, para un mundo globalizado, la independencia de un país petit –por utilizar la expresión de J. Guardiola-- es irrelevante.

Pero la independencia sí sería relevante hacia dentro de Cataluña, un país que puede ser pequeño pero que genera, admirablemente, un enorme valor añadido, económico, social y cultural. F. Millet, el destacado miembro de la burguesía barcelonesa implicado en el affaire del Palau, declaró, ya famosamente, que en Cataluña los que mandan son unos cuatrocientos, que se encuentran en los mismos sitios, que son como una familia, parientes o no. La independencia consolidaría definitivamente la hegemonía de esta élite tradicional. No sólo de ella. También la de las clases medias afiliadas a la misma, a las que pertenecen los miles de cargos y políticos de la Generalitat catalanista, y los miles de consultores, proveedores y empresarios que viven directa o indirectamente de la administración autonómica. Lo que se juega con la petición de pacto fiscal-y-si-no independencia es, además de una de las posibles soluciones a los problemas económicos de Cataluña, el grado de monopolio que, en la globalización, éstas clases tendrán sobre la captura de ese valor añadido.

Que la burguesía catalana reivindique estructuras estatales en una Europa donde éstas son cada vez menos relevantes indica que, en un mundo de competencia abierta, necesita utilizar todos los mecanismos para mantener su hegemonía. Poco sorprendente, dada su centenaria tradición proteccionista. El independentismo es la fase superior del proteccionismo. Que sea factible es mérito de CiU y demérito del PSC, el partido que no se atrevió a partir.

José Luis Álvarez es doctor en Sociología por la Universidad de Harvard.

Las empresas bajan deuda en casi 76.000 millones
Las Administraciones se han endeudado 350.000 millones en los últimos tres años
M. SELAS / V. RELAÑO www.gaceta.es 21 Agosto 2012

Han acaparado toda la financiación de la Banca y los inversores desde que comenzó la crisis. Empresas y familias reducen sus gastos en 130.000 millones.

Las Administraciones Públicas han echado por tierra el importante esfuerzo de reducción de deuda realizado por empresas y familias a lo largo de la crisis económica. Mientras los hogares y las compañías se han ajustado el cinturón en casi 130.000 millones de euros, el Estado, las comunidades autónomas y los ayuntamientos han incrementado su endeudamiento nada más y nada menos que en 346.327 millones de euros. Las Administraciones han acaparado la financiación bancaria, así como la de los inversores con emisiones de bonos y obligaciones.

La deuda conjunta de estos tres grupos de actores económicos se eleva hasta 2,87 billones de euros, casi tres veces el Producto Interior Bruto. El sector público ha hecho que el endeudamiento de España haya crecido el 8,19% en los cuatro años de crisis económica y ha convertido la deuda de España en un arma arrojadiza en manos de los especuladores en los mercados.

Burbuja
Una economía que crece por encima de sus posibilidades, como le ha sucedido a la española, tarda lustros en recuperarse desde el momento en que se pincha la burbuja. Entra en una fase de reducción de deuda que suele durar un decenio. Durante este tiempo, el país se encuentra atrapado por su endeudamiento, en una etapa de disminución de deuda para limpiar la economía. El problema en España es que los esfuerzos en este sentido de ciudadanos y empresas han chocado con la avaricia de los políticos en las distintas Administraciones. La situación ha llevado a España a una deuda de muy difícil control, en la que los intereses anuales se comen los esfuerzos de ajuste. Una debilidad que los inversores internacionales están tratando de explotar en los mercados. Sólo entre los años 2008 y 2011, el Estado aumentó sus obligaciones frente a los inversores en 250.000 millones.

Evolución anual
Los hogares han logrado reducir sus obligaciones frente a la Banca en 13.464 millones de euros durante los meses de enero a junio y en 53.040 millones de euros desde que en 2008 comenzasen a ver afectado su bolsillo. Las empresas han disminuido sus costes en 75.835 millones de euros desde el comienzo de la crisis y 25.000 de ellos corresponden a los salvados a lo largo del primer semestre de este año.
El economista y catedrático en estructura económica, Ramón Tamames, menciona la importancia de encontrar “otras fuentes de financiación, como pueden ser las privatizaciones”.

El Gobierno de Mariano Rajoy ya ha puesto en marcha un plan de privatizaciones con el que espera recaudar aproximadamente 30.000 millones de euros que no irán destinados a reducir el déficit, pero sí a amortizar la deuda. Tamames advierte: “Ya se vendió lo mejor en la época de Aznar, cuando Iberia o Telefónica se privatizaron”.

El economista Alberto Recarte señala: “En contra de lo que piensa la mayoría, la falta de crédito es positiva porque así muchas familias están terminando de pagar las casas que ya tenían en lugar de comprar más”. Respecto a la salida de España del oscuro pozo de la deuda, Recarte se muestra optimista y apunta: “A finales de este año ya no estaremos endeudados y lo único que necesitaremos será financiación”.

El caso japonés
Al igual que España o Irlanda, la economía japonesa también sufrió y sigue sufriendo las amargas consecuencias de su propia burbuja inmobiliaria. Sin embargo, lo ocurrido en los países europeos no es ni de lejos comparable a lo que acontece en el país asiático. El jefe del departamento de investigación del Instituto de Estudios Bursátiles, Lorenzo Dávila, explica: “Una de las diferencias fundamentales por las que no se pueden comparar ambos casos reside en la confianza que los mercados tenían y tienen en la capacidad de Japón para reactivar su economía”. “Sus elementos culturales junto a su fuerte tejido empresarial, suponen una garantía para los mercados que ni España ni Italia podrían sostener”, señala Dávila.

En cuanto a las opciones de actuación de las que dispone España de cara al futuro, el economista del Instituto de Estudios Bursátiles insiste en que “lo único que puede hacer es a estas alturas es seguir un proceso de quitas y asumir pérdidas”.
España y Libertad también está valorando su 'pase' al nuevo partido de Mario Conde
Alarma entre la casta política: Mario Conde ya cuenta con más de 1.600 inscritos en el congreso de Sociedad Civil y Democracia
 Minuto Digital 21 Agosto 2012

España y Libertad también está valorando su ‘pase’ al nuevo partido de Mario Conde. La plataforma “Democracia y Libertad en el PP”, que agrupaba a militantes críticos de este partido, ha anunciado en su página web su disolución y ha invitado a todos sus seguidores a afiliarse al partido de Mario Conde.

Más de 1.600 personas se han inscrito ya en el congreso de Sociedad Civil y Democracia (SCD), el partido que aspira a presidir el exbanquero Mario Conde y con el que espera concurrir a las próximas citas electorales, empezando por Galicia.

El que fue presidente de Banesto quiere estrenarse como político en su tierra natal, aunque fuentes cercanas a Conde admiten que todo dependerá de la agenda electoral y de si el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, convoca las elecciones para este otoño o espera al año que viene.

Si los comicios autonómicos se adelantan al otoño, puede que SCD no tenga tiempo suficiente para configurar sus listas, ya que el próximo congreso del partido se celebra el 6 de octubre en Madrid, aunque si Feijóo espera a 2013 dan por segura su presencia en el proceso electoral.

Sociedad Civil y Democracia se registró legalmente como partido en junio de 2011 y celebró un primer congreso en septiembre de ese año, si bien la cita de octubre se considera para el partido como el congreso constituyente.

Dejará entonces la presidencia de SCD Daniel Movilla, abogado orensano afincado en Valladolid quien, si no hay otros candidatos, cederá el testigo a Mario Conde, que últimamente ha participado en algunos actos y conferencias y está muy activo en las redes sociales, con más de 68.600 seguidores en Twitter.

Las propuestas de SCD
Entre las propuestas de SCD se encuentra reformar la Constitución para garantizar la independencia de la Justicia, transformar el Estado de las Autonomías y reducir el número de ayuntamientos allí donde el tamaño, la viabilidad económica y la proximidad, aconseje agrupar varios municipios y pedanías bajo un único órgano rector.

Además, apuesta por que el articulo 2 de la Carta Magna quede redactado como sigue: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación Española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza la igualdad y el derecho a la solidaridad, entre todas las regiones y provincias de España”.

También aboga por establecer que el castellano “es la lengua española oficial del Estado” y que su enseñanza, uso y aprendizaje “es irrenunciable”.

Las demás lenguas gozarán de protección estatal y podrán ser objeto de enseñanza y aprendizaje como segundo idioma a elección de los progenitores, “pero nunca en detrimento” del castellano.

Quiere además una modificación constitucional que reconozca y potencie la iniciativa legislativa popular y simplifique el proceso, así como una nueva ley del referéndum popular, tanto consultivo como vinculante, mediante la ampliación de las materias que puedan ser objeto del mismo.

Pide también la eliminación de la obligatoriedad de negociar convenios colectivos, la supresión de las subvenciones generalizadas por parte de todas las administraciones y el pase de las políticas activas de empleo a un organismo dependiente del Ministerio de Educación, sin intervención sindical.

Introducir modificaciones en el sistema de financiación de las elecciones, con límites a los gastos electorales, y reformar el sistema electoral para consagrar el principio de “un hombre, un voto” son otras de sus ofertas.

Del mismo modo, propone eliminar la financiación publica de los partidos políticos, los sindicatos, las patronales, las fundaciones de partidos y algunas ONG, así como penas muy severas para los jueces y fiscales que, “con abandono del derecho, dicten resoluciones o actúen por servilismo político o por motivos espurios”.

Del PP al partido del exbanquero
La plataforma “Democracia y Libertad en el PP”, que agrupaba a militantes críticos de este partido, ha anunciado en su página web su disolución y ha invitado a todos sus seguidores a afiliarse al partido de Mario Conde.

Así lo comunica esta plataforma en su página web, en la que anuncia una “afiliación masiva” de sus miembros al SCD, aunque no detalla cuántos militantes populares forman parte de esta corriente crítica que deja el partido.

Desde el PP se resta importancia a esta plataforma, y no creen que la componga un número significativo de militantes, según han explicado fuentes del partido.



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ETA
Las falacias del apaciguamiento
Guillermo Dupuy Libertad Digital 21 Agosto 2012

Por mucho que Zapatero y Rajoy –todavía al frente del gobierno y de la oposición, respectivamente– se limitaran a calificar de "buena noticia" el nauseabundo y chantajista comunicado en el que ETA tuvo a bien cambiar el calificativo de su "alto el fuego" de "permanente" a "definitivo", la organización terrorista fue muy clara –siempre lo ha sido– al vanagloriarse de su historial criminal, o al denigrar nuestro Estado de Derecho como "represivo", o al reclamar la "resolución de las consecuencias del conflicto" como condición para lo que denominó "la superación de la confrontación armada".

En este sentido, los terroristas encapuchados fueron cristalinos al reivindicar el Acuerdo de Guernica –que la propia ETA había impulsado meses antes–, en el que, además de medidas políticas orientadas a la neutralización de la Ley de Partidos y a la "autodeterminación", se exigía "como primer paso hacia la amnistía" la adopción de una serie de medidas que condujeran a "la ausencia total de presos/as y exiliados/as a consecuencia del conflicto político". Entre estas medidas graduales en el ámbito penitenciario, los etarras reclamaban "el traslado de presos/as a Euskal Herria finalizando la practica de la dispersión" y "la liberación de presos/as con graves enfermedades".

Teniendo en cuenta la nueva burla a la Ley de Partidos, y cómo se van atendiendo los requerimientos etarras en el ámbito penitenciario, no nos debe extrañar que la banda y sus voceros tengan motivos de satisfacción, o que consideren que el "proceso" está "bien encaminado", tal y como ha asegurado el beneficiado torturador de Ortega Lara, Josu Uriebetxebarria Bolinaga.

Claro que más irritante que la satisfacción de ETA y de su brazo político resulta la forma con la que el gobierno del PP disfraza su política de apaciguamiento como si de un imperativo legal o humanitario se tratara. Así, el portavoz adjunto del PP en el Congreso, Leopoldo Barreda, ha asegurado que el "plan de retorno" de etarras fugados no hace sino "actualizar" una "actitud permanente" de los gobiernos, basada en que "la democracia siempre tiene las puertas abiertas para quienes quieran abandonar ETA".

Para Barreda, el referido plan sólo significa que "quienes no tengan responsabilidades puedan regularizar su situación, y quienes tengan responsabilidades pendientes con la Justicia, evidentemente, han de rendir cuentas ante la Justicia de forma inevitable para regularizar su situación".

Pero ¿a quien pretende engañar? Es evidente que todos los etarras que están exiliados o fugados –como se prefiera– lo están por algo, y ese algo no es otra cosa, precisamente, que sus causas pendientes con la Justicia, empezando por la de pertenencia a banda armada. Es obvio que ningún etarra va a regresar voluntariamente si antes no se le ha rebajado o suprimido el peso de aquello que le hizo huir: la Justicia. Para eso el anterior y el actual gobierno pusieron en funcionamiento la vía Nanclares. Para eso disfrazan de reinserción la impunidad.

¿Y qué decir de la forma con la que el PP nos vende como "imperativo legal" o "gesto humanitario" la concesión del tercer grado al torturador de Ortega Lara, que tanto nos recuerda al gobierno de Zapatero cuando justificaba la liberación del etarra De Juana Chaos?

Dice Basagoiti: "Es repugnante lo que ha hecho Bolinaga, pero en estas cuestiones no se hace lo que el cuerpo le pide a uno, sino lo que dicen la ley y la democracia". Como si la ley, en lugar de permitir en algunos casos, obligara a excarcelar a criminales enfermos que no han cumplido su pena; como si los 800 presos comunes que, desde 2005, han muerto entre rejas o en hospitales asociados a centros penitenciarios fueran víctimas de nuestras vísceras.

¿Y qué decir del titular de La Razón, "El gobierno aprobará la prisión perpetua para terroristas en septiembre", con el que Gallardón y Marhuenda disimulan la política de apaciguamiento del ejecutivo? Dado que no se puede aplicar con carácter retroactivo, lo único que pretende este palo futuro a ETA es ocultar la actual zanahoria que se le está regalando.

Mientras el gobierno silencie y oculte el chantaje al que nos sigue sometiendo ETA –no con huelgas de hambre, sino con sus nauseabundos comunicados de tregua– tendremos el derecho y el deber de pensar que está dispuesto a ceder ante él. Y Bolinaga y los suyos seguirán teniendo motivos para considerar que el "proceso" está "bien encaminado".

Elecciones vascas, la hora de Urkullu
Pablo Sebastián www.republica.com 21 Agosto 2012

Patxi López ha decidido adelantar las elecciones del País Vasco al día 21 de octubre, en pleno otoño socialmente caliente, y una vez que considera que ETA no anunciará el fin de la violencia y la entrega de las armas mientras en Euskadi gobierne un socialista (o un españolista). Y cuando sabe López que al nuevo lehendakari que triunfe en estos comicios tendrá que hacer nuevos ajustes del gasto público para cumplir con los objetivos de déficit, y que eso desgastaría mas su posición ya bastante debilitada tras los últimos desencuentros con el PP.

Todos, PSE-PSOE, PP y PNV están satisfechos con la decisión de López que seguramente esconde claves como el convencimiento de que el tiempo corre a favor de los abertzales del entorno de ETA y por ello los tres partidos consideran importante frenar esa progresión a ver si con ello evitan que las huestes que lidera desde la cárcel Arnaldo Otegui no consigan ni el triunfo electoral ni una segunda posición. La que pondría al PNV en una situación difícil y ante la opción de una coalición con los nacionalistas radicales, al estilo de la que se fraguó en Cataluña con ERC y que tan mala ha resultado para los catalanes tanto en estabilidad política como en la económica y social.

Sobre todo ahora que toda España está inmersa en una grave crisis económica, social y financiera, y que una integración de los extremistas vascos en el gobierno de Vitoria podría tener serias y pésima consecuencias económicas y financieras para el país, por la posible fuga de capitales y de empresas, a pesar de las ventajas fiscales del concierto vasco. El dinero continua siendo, tanto en Cataluña como en el País Vasco, el primer anclaje y argumento de la integración de ambas comunidades en España, al margen de las reivindicaciones soberanistas, y por mas que CiU en Cataluña haya utilizado la crisis, con fraudulento oportunismo, para culpar al gobierno central de los problemas catalanes y reivindicar mas autogobierno fiscal y político, olvidando que la balanza comercial y de servicios catalana en el seno de España -algo que nadie dice desde Madrid- es mas favorable a Cataluña que la propia fiscal de la que tanto se quejan.

Sin perder de vista, todos ellos, que sin la cohesión de España el país no podrá salir de la crisis y correrá el riesgo de la ruptura del euro y del regreso a la peseta, lo que no quiere nadie en España. De ahí que el empeño de los nacionalistas en jugar con el fuego del soberanismo y la independencia se puede convertir en algo peligroso para todos, y especialmente para los vascos que son los que mejor soportan esta crisis gracias a su poderío industrial.

En eso tiene razón Patxi López cuando asegura que el País Vasco es la Comunidad económicamente mas fuerte y la que mejor ha soportado la crisis, como también es cierto que bajo su mandato en Vitoria ETA anuncio una tregua indefinida, aunque no el fin de la violencia, ni la entrega de las armas. Asunto este espinoso y confuso que depende, a juicio de ETA, de una pretendida y nueva negociación entre la banda y el Gobierno de Rajoy o, en su defecto, de concesiones paulatinas de Madrid en el ámbito de los presos de ETA, como ahora se ve en el caso del etarra enfermo Bolinaga.

En todo caso, lo que sí parece claro es que el PNV –según todas las encuestas preelectorales del País Vasco- ganará los comicios y que Urkullu, un político mas moderado y sensato que Ibarretxe, llegará a partir del 21 de octubre al palacio de Ajuriaenea de Vitoria. Pero no en solitario sino necesitado de una coalición o de apoyos de otros partidos (presumiblemente el PSE), aunque sin duda tendrá sobre la mesa la oferta de una coalición de la nueva formación o el nuevo disfraz de Batasuna (EH Bildu). Una tentación de pacto nacionalista y soberanista a la sombra de ETA que podría tener impredecibles consecuencias en el País Vasco y resto de España, y por el que abogará el sector mas radical del PNV que lidera Eguibar desde Guipúzcoa.

Por si algo faltara en este complejo escenario nacional y vasco, será en el otoño cuando regresen las protestas sociales y cuando el Gobierno de Rajoy debe anunciar la petición del segundo rescate a la UE, cosa que se haría imposible si en el País Vasco surgiera un gobierno de corte independentista con grandes pretensiones de soberanía y desacato a la Constitución como las que pretendió años atrás Ibarretxe, en un escenario económico y social mucho mas estable y ajeno a la vigente crisis nacional, europea y también internacional.

 ¿El PP contra Mayor Oreja?
Editorial www.gaceta.es 21 Agosto 2012

El que fuera ministro denuncia la errónea política antiterrorista.

A nadie se le escapa que las noticias de estos días sobre excarcelaciones de presos, o el anunciado plan para reinsertar a etarras fugados, no son el fruto de la estricta aplicación del programa electoral del Partido Popular en materia antiterrorista. Al igual que con el IVA, o la subida del IRPF, el PP rectifica radicalmente su programa y se pliega ahora a la senda marcada por el Ejecutivo anterior, al que –por las mismas acciones que ahora el Ministerio de Interior está emprendiendo– llegaron a calificar de traidor. Este novedoso rumbo de cesión tampoco obedece a las declaraciones y discursos que la mayoría de los dirigentes populares pronunciaba cuando estaban en la oposición, en esos tiempos en los que se apresuraban a sacarse fotos con las víctimas, o a colocarse en la cabecera de las gigantescas manifestaciones contra el llamado plan de paz de Zapatero. Y, por supuesto, a manejar todo tipo de epítetos contra el entonces presidente, o Rubalcaba, o todo aquel responsable que cuando se excarcelaba a un terrorista afirmaba estar simplemente “aplicando la ley”. Hoy los epítetos y las descalificaciones las guardan para Mayor Oreja, Alejo Vidal-Quadras, e incluso para los portavoces de las asociaciones de víctimas. No es extraño que el propio Vidal-Quadras advierta de la grave fractura que se está produciendo entre el Gobierno de Mariano Rajoy y el electorado al que le debe La Moncloa.

Y si a nadie se le escapa todo esto, menos aún a Jaime Mayor Oreja, que denuncia ahora lo equivocado de un camino que sólo favorece al proyecto etarra para el País Vasco.

Advierte el que fuera ministro de Interior con Aznar que la actual política penitenciaria –que es todo un compromiso con el proceso de paz– está dando alas a los terroristas, y una desconocida ilusión a todo su entorno, que ven más cerca que nunca la posibilidad de acceder al Gobierno autonómico, de la misma forma que ya han conquistado otras parcelas de poder institucional.
La impunidad con que Amaiur y Bildu asumen el proyecto terrorista para la comunidad autónoma vasca hace muy creíble este nuevo aviso de Jaime Mayor, alguien que por desgracia suele acertar en sus previsiones sobre las estrategias abertzales, porque conoce bien la hoja de ruta que ETA hace tiempo ha diseñado para el territorio. Puede que la sucesión de necedades, traiciones y errores, añadan a la ya problemática situación de España un escenario aún más pavoroso: el de una comunidad autónoma gobernada por una alianza totalitaria y separatista, que plantee una ruptura utilizando los mecanismos que el propio Estado ha cedido a los Gobiernos locales.

En los primeros meses se repetía mucho que el principal defecto de este Gobierno era la comunicación, pero ahora, al lado del incumplimiento casi sistemático de todo su programa, las ineficiencias de comunicación parecen algo muy anecdótico. El PP, por la naturaleza de su apoyo electoral, de sus bases, incluso de sus dirigentes, no puede aplicar una política antiterrorista que le lleve al enfrentamiento con las víctimas, que ahora incluso están considerando ponerse en huelga de hambre para ver si así reciben la atención del Ejecutivo. El PP, en fin, en este tema no puede seguir por un camino que según el mismísimo Mayor Oreja está beneficiando el proyecto político de ETA.

¿Por qué soltar a un asesino y pedir cárcel para los corruptos?
Pascual Tamburri El Semanal Digital 21 Agosto 2012

Liberar al secuestrador Josu Uribetxeberria Bolinaga es una decisión más política que judicial. Apoyada por algunos que pedían penas ejemplares en otros casos.

El Ministerio de Interior, a través de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, decidió sacar de prisión al terrorista etarra Josu Uribetxeberria Bolínaga. La enorme polémica que ha seguido a este paso tiene dimensiones políticas (y no una sola de éstas), administrativas, constitucionales y, cómo no, morales. Eso sí, hay que hacer luz en el inmenso follón social y mediático en el que se ha embarcado –decisión suya es- el ministro Jorge Fernández Díaz. A todas las partes implicadas, desde las víctimas a los asesinos y desde los monaguillos a los jueces, lo primero que hay que pedir a todos es coherencia.

El Código Penal vigente y el Reglamento Penitenciario aplicable admiten la posibilidad (no el automatismo) de la libertad condicional por motivos humanitarios para los enfermos terminales. Sin embargo, el Ministerio ha decidido anticiparse a una posible decisión en ese sentido del juez Santiago Pedraz. Digo posible porque, aunque efectivamente el etarra tenga un tumor maligno, muchos cientos de presos peligrosos han muerto en prisión siendo aplicables las mismas normas, es decir que no se les sacó de la cárcel para que muriesen, sino que se les trató médicamente en la misma prisión. ¿Traficantes, violadores y corruptos son más peligrosos para la sociedad que los asesinos etarras?

Uribetxeberria Bolínaga podría haber seguido en prisión; al fin y al cabo su muerte es tan cierta como la de todos los demás humanos, y llevado hasta su extremo este falso razonamiento humanitario habría razones para que a todos se encarcelase y para que no existiesen las cárceles. Si se le suelta no es una inexorable decisión judicial, porque las normas admiten otras posibles interpretaciones, sino una decisión política (del Gobierno) a través de la Administración. Creo que tal decisión es literalmente legal (es decir, cabe también dentro de las normas vigentes), pero eso no dice nada bueno de la decisión sino mucho malo del marco legal y constitucional vigente… y del criterio con el que se aplica.

Cuando José Luis Rodríguez Zapatero montó su tinglado de la llamada "Vía Nanclares", muchos medios de comunicación y el mismo Partido Popular, junto a las víctimas del terrorismo, entonces más unidas, dijeron que se trataba de "la traición a las víctimas del terrorismo y al Estado de Derecho". Era verdad: el PSOE apostaba por un final negociado de ETA, ante lo cual la postura de la banda se mostró en toda su rigidez. Si el Gobierno de España estaba dispuesto a hacer concesiones para apuntarse un triunfo político y evitarse problemas, claramente los etarras iban a pedir su programa máximo. Y por supuesto dejaría de haber deserciones de la banda, ya que nadie traiciona a un grupo terrorista que va a "ganar", es decir, que se acerca a lograr sus objetivos finales (amnistía, independencia, socialismo) .

Uribetxerria Bolínaga no cumple ninguno de los requisitos, aparte de su enfermedad, para salir de prisión. No se ha reinsertado en la sociedad. No se ha arrepentido de sus crímenes. No ha abandonado la asociación de delincuentes a la que pertenece. De hecho, su liberación, sin dar esos pasos, sólo puede ser un pésimo ejemplo moral y social, que demuestra que uno puede ser un secuestrador, con al menos tres asesinatos en sus manos, y ser al final premiado por el mismo Estado al que intentó destruir. Si los demás presos ven que con una huelga de hambre de medio pelo se sale, preparémonos para más. Si los jóvenes ven que al final los etarras vencen, preparémonos para que florezca su no demasiado próspero reclutamiento.

¿Todo esto a cambio de qué? ¿De una sonrisa de algunos abertzales y de heredar algunas de las bazas Nanclares? Muchos hemos votado asqueados de que el Estado –siempre con Suárez y Calvo Sotelo, a veces con González, a veces con Aznar y siempre con Zapatero- claudicase ante sus enemigos nacionalistas marxistas. Pero no para ver que sigue claudicando, sino que vuelve a la única política posible: represión justa y legal pero despiadada y sin límites que apesten a incienso de toda aparición de ETA, hasta la rendición incondicional de la banda. Esto se puede hacer. Pero hay que querer. La llamada tregua tiene el mismo valor que las convicciones humanitarias de Bildu, o sea nada.

Las leyes vigentes admiten una política mucho más sólida, como en parte hizo Aznar. No obligan a la claudicación. No obligan a liberar presos que no se arrepienten ni piden perdón ni abandonan la banda. No obligan ni mucho menos a hacer descuentos a los etarras que vuelvan y menos a los que estén en otros países. El simple hecho de pertenecer a ETA es terrorismo, así que mientras uno se manifieste y actúe como tal miembro puede ser juzgado, condenado y encarcelado conforme al Código.

Uribetxeberria Bolínaga no es el único malo, ni el peor, de este relato. Desde luego es el secuestrador y torturador de José Antonio Ortega Lara, y el asesino de al menos tres miembros de las Fuerzas Armadas, y sin arrepentimiento, perdón ni enmienda no merece ningún descuento. Eso lo sabe bien el ministro, y también destacados y píos miembros de su partido político, y del partido de referencia del etarra. Pero en una España en crisis lo peor es el pésimo mensaje que se lanza a la sociedad, y el lamentable ejemplo que se ensalza con esto. Y eso no puede ser (y si las leyes fuesen límite, que no lo son, se cambian, que para eso hay mayorías parlamentarias; y lo mismo dígase de la Constitución que aquí nos coloca).

José Luis Álvarez desgrana en 'El País' una Cataluña hacia la independencia
 www.lavozlibre.com 21 Agosto 2012

Madrid.- José Luis Álvarez, doctor en Sociología por la Universidad de Harvard, analiza este martes en 'El País' la marcha de CiU hacia la independencia de Cataluña en un artículo titulado 'La lucha final de la burguesía catalana' que por su interés reproducimos íntegramente.

"CiU ha acelerado el ritmo de su larga marcha hacia la independencia. Ha transitado en pocos años del híbrido pujolista queja-colaboración al català emprenyat; de reclamar la integridad del Estatut a, olvidándolo, demandar la “caja y la llave” de una hacienda propia, a la Vasca, so pena de independentismo, sobre el que algunas encuestas reflejen el interesantísimo fenómeno de que obtiene más apoyo que el electoral de los partidos nacionalistas sumados.

Los problemas de Cataluña son graves. El déficit fiscal es real. Es inaceptable que la cuota de solidaridad de Cataluña con otras autonomías rebaje su posición en el ranking de riqueza autonómico. Pero, en política, cualquier acción, como la reclamación de pacto fiscal, se lleva a cabo por más de un motivo, intenta ser solución a más de un problema. Esta escalada es, principalmente, el intento de asegurar una dinámica soberanista irreversible, en una tesitura de fragilidad del estado español. CiU consigue, además, dos objetivos añadidos: no ser perjudicada en sus expectativas electorales por la crisis, cuya culpa ha externalizado al gobierno central y, que, cual PP valenciano, no le afecte el goteo de datos sobre su financiación irregular y casos de corrupción.

Si el catalanismo se permite este crescendo reivindicativo es porque ha dejado atrás su gran peligro histórico: que las clases trabajadoras, de cultura mayoritariamente no catalana, se opusiesen a su proyecto. Esta amenaza era acuciante porque CiU ha sido incapaz de ampliar su espacio electoral más allá de la clase alta y clases medias de origen catalán, nunca ha superado el porcentaje demográfico de éstas, poco más del 30% de la población. El catalanismo es la plataforma de hegemonía de la burguesía de origen catalán, y CiU es su partido.

Las tácticas que CiU ha elegido para mantener la iniciativa y hegemonía políticas, sin una demografía mayoritaria ni dominio electoral estable, para conseguir la máxima activación de sus bases y la máxima pasividad, cuando no subordinación, de su oposición, son una gran lección política.

Dos han sido sus tácticas principales. La primera resulta de la decisión más importante sobre todo gran cambio político: el ritmo de avance. J. Pujol escogió en su día el incrementalismo, basado en el reconocimiento que cambios sustanciales sólo suceden por sorpresa, porque, si son anunciados de inicio, el status quo desplegará tal resistencia que devendrán imposibles. En una “larga marcha”, como la de CiU, el avance es lento e irregular, pero irreversible; la perseverancia más necesaria que el coraje; los rumbos de navegación más aproximados que exactos; y la ambigüedad sobre el objetivo final esencial. CiU ha querido siempre la independencia pero sólo lo puede desvelar ahora, cuando el catalanismo está en aquel momento –que a Mao Zedong tanto interesó conceptualizar-- en que avances incrementales se transmutan en cambios rupturistas. Es la ocasión del gran salto adelante.

La segunda táctica ha sido priorizar los avances culturales. La lengua catalana y sus instrumentos de consolidación --el sistema educativo y la televisión pública-- son tan importantes que A. Mas repetidamente utiliza la expresión “líneas rojas” para referirse a su blindaje. El catalanismo, como si siguiera a A. Gramsci, escogió el pausado ritmo evolutivo para dar tiempo a la hegemonía cultural como fase previa al dominio político.

Las tácticas de un partido como CiU no son suficientes para explicar dinámicas políticas compuestas de secuencias acción-reacción-contra reacción. Salvo cierta resistencia pasiva de la burocracia central en la negociación de transferencias, no ha habido grandes reacciones por parte de los partidos españoles a las reivindicaciones incesantes del catalanismo. Si el miedo a los inmigrantes de otras partes de España explica las tácticas de CiU, otro temor explica la pasividad de los partidos españoles. Éste tomó cuerpo el 30 de Mayo de 1984, cuando una airada manifestación catalanista protestó la imputación de J. Pujol por el affaire Banca Catalana. Aquel día PSOE y PP cogieron miedo al catalanismo y su capacidad de movilización. No se podían permitir otro problema nacionalista a añadir al vasco, entonces con ETA en su zenit. Este miedo, más los incentivos de formación de mayorías en las Cortes, explican la no resistencia de PP y PSOE al incrementalismo catalanista.

Pero si hay un partido que ha facilitado el avance del catalanismo ha sido el Partido Socialista de Cataluña. En su role de partido de gobierno desde los años del President Pujol, cuando nacionalistas y socialistas se repartieron la administración del país --Generalitat para CiU, ayuntamientos para la izquierda-- el PSC se concibió a sí mismo como un partido interclasista. Pero la transversalidad del PSC fue desigual: mientras su base electoral, siempre fiel, fueron los barrios y ciudades obreras de emigrantes españoles, sólo logró avances blandos en los segmentos profesionales más cosmopolitas de la clase media. El PSC renunció a aquello que es esencial a todo “partido”, que es, precisamente, “partir”, dividir, aunque sea a un país, para ganar. Y sólo hubiera podido hacerlo desde la activación de su base emigrante haciendo de la confrontación social, alimentada por la cultural, el conflicto dominante del país. Al tratar Cataluña como realidad suprema, inmanente, indivisible y socialmente neutral, el PSC adoptó el supuesto básico de todo nacionalismo, liberando las rutas de avance de CiU.

La imposición de conflictos es la más formidable de las armas políticas y, durante décadas, gracias a la pasividad del PSC, CiU ha conseguido imponer el conflicto nacional con España al social interno, incluso ahora, en la mayor crisis social. El soberanismo es políticamente dominante en Cataluña.

Sin embargo, la burguesía catalana no ha finalizado su travesía. España es ahora un ente de soberanía limitada, subordinada a una estructura superior. A CiU le queda un segundo reto: el plácet de Europa. Para obtenerlo ha de volver a acertar sus tácticas. La primera decisión, dificilísima, será elegir entre dos opciones: Ante Europa ¿es más factible la independencia “en un solo país”? o ¿es más conveniente ligar las aspiraciones de Cataluña a un bloque de naciones sin estado? Y tiene, también, que acertar las respuestas a las preguntas esenciales a todo conflicto. Primera, ¿cuánta visibilidad –p. ej., referéndums, insumisión?: puede ser alta. Segunda, ¿cuánta intensidad –p. ej., arriesgar el bienestar de la población?: ha de ser baja. Y ¿cuánto implicar a otros actores –p. ej., organismos internacionales, observadores?: puede ser mucho. La lucha final de la burguesía catalana será internacional.

Si CiU acierta sus tácticas Cataluña será independiente. Pero será un estado-nación cuando éstos ya no son lo que eran. No desfilará por Barcelona el 11 de Septiembre la división acorazada Guifré el Pilós. No se imprimirá una moneda propia. No tendrán las embajadas extranjeras enormes sedes en la Diagonal. Tampoco tendrá una política exterior diferenciada que importe. Y A. Merkel, o quien sea, no tratará a Cataluña mejor que M. Rajoy. El independentismo es posible porque, para un mundo globalizado, la independencia de un país petit –por utilizar la expresión de J. Guardiola-- es irrelevante.

Pero la independencia sí sería relevante hacia dentro de Cataluña, un país que puede ser pequeño pero que genera, admirablemente, un enorme valor añadido, económico, social y cultural. Félix Millet, el destacado miembro de la burguesía barcelonesa implicado en el affaire del Palau, declaró, ya famosamente, que en Cataluña los que mandan son unos cuatrocientos, que se encuentran en los mismos sitios, que son como una familia, parientes o no. La independencia consolidaría definitivamente la hegemonía de esta élite tradicional. No sólo de ella. También la de las clases medias afiliadas a la misma, a las que pertenecen los miles de cargos y políticos de la Generalitat catalanista, y los miles de consultores, proveedores y empresarios que viven directa o indirectamente de la administración autonómica. Lo que se juega con la petición de pacto fiscal-y-si-no independencia es, además de una de las posibles soluciones a los problemas económicos de Cataluña, el grado de monopolio que, en la globalización, éstas clases tendrán sobre la captura de ese valor añadido.

Que la burguesía catalana reivindique estructuras estatales en una Europa donde éstas son cada vez menos relevantes indica que, en un mundo de competencia abierta, necesita utilizar todos los mecanismos para mantener su hegemonía. Poco sorprendente, dada su centenaria tradición proteccionista. El independentismo es la fase superior del proteccionismo. Que sea factible es mérito de CiU y demérito del PSC, el partido que no se atrevió a partir".

Puntilla etarra a los toros
El Editorial La Razón 21 Agosto 2012

El alcalde de San Sebastián ha decidido el fin de las corridas de toros en la ciudad por el sencillo procedimiento de no volver a adjudicar la explotación de la plaza de Illumbe a ninguna otra empresa taurina al concluir el contrato de la actual. Y lo hace sin debate alguno, por la vía de los hechos consumados, con absoluto desprecio hacia una de las tradiciones de la ciudad que vio edificar su primer gran coso taurino a mediados del siglo XIX. El alcalde Izaguirre no ha querido correr ningún riesgo, advertido sin duda de lo ocurrido recientemente en la localidad de Cestona, donde la alcaldesa, también de Bildu, creyó que una consulta popular acabaría con la Fiesta Nacional y tuvo que batirse en retirada cuando los vecinos optaron mayoritariamente por mantener sus tradicionales novilladas.

Sabe perfectamente Izaguirre que los toros son profundamente vascos, pero lo son aún más tradicionalmente españoles. Y de eso precisamente se trata, de repetir la jugada del nacionalismo catalán y acabar con una fiesta que, aunque universal, lleva el nombre de España grabado en sus genes. Poco importa que en Cataluña se mantengan otras fiestas populares, como los correbous, pues no es la defensa del toro, opción de quienes rechazan legítimamente que se pueda hacer sufrir a cualquier animal, la razón de ser de la prohibición. Estamos, por el contrario, ante un desafío soberanista más y una utilización torticera de los instrumentos democráticos. El alcalde Izaguirre no ha contado con ninguno de los grupos en el Ayuntamiento, ni siquiera a modo de simple comunicación o consulta. Estamos ante un decretazo puro y duro, al que se oponen ahora tanto los concejales del PP como del PSE, mientras que los nacionalistas del PNV se ponen de perfil y se limitan a anunciar que piensan estudiar el asunto desde el punto de vista económico.

El cinismo de Bildu, incapaz de condenar el asesinato de un vecino a manos de ETA y capaz, en cambio, de aplaudir a los asesinos, se sublima al recurrir a la condena de la supuesta crueldad de la muerte del toro en la arena. Como independentistas, su programa nacionalista hacia la separación pasa por exacerbar las diferencias y aislar a los vascos de cualquier amarra que les pueda unir al resto de los españoles. Por eso no ha existido debate alguno entre los donostiarras antes de anunciar la prohibición de la Fiesta Nacional por la vía de no adjudicar la explotación de la plaza. El partido de los proetarras, que amaga también con prohibir los toros en Vitoria, no quiere discutir ni entrar en el debate económico: se cierra la plaza y ya está. Un paso más contra España y contra los donostiarras, que se verán obligados a salir del feudo de Bildu para presenciar a una corrida de toros, privándoles de un derecho que les asiste como ciudadanos. El hecho de que el anuncio se haya producido tras una brillante Semana Grande no hace sino subrayar el atropello.

MAYOR OREJA Y VIDAL QUADRAS CRITICAN ABIERTAMENTE AL GOBIERNO
El ‘ala dura’ del PP se enfrenta a Rajoy y a Interior por la libertad del etarra Bolinaga
E.C. El Confidencial 21 Agosto 2012

La decisión de Interior de conceder el tercer grado penitenciario al etarra Josu Uribetxeberria Bolinaga, secuestrador de José Antonio Ortega Lara, por "razones humanitarias" ha levantado ampollas en algunos sectores del Partido Popular. Representantes del 'ala dura' del PP, como Jaime Mayor Oreja o Alejo Vidal Quadras, han atacado frontalmente las decisiones del Gobierno. Mayor Oreja aseguró este lunes que Interior está "dando fortaleza a ETA" mientras que Vidal Quadras pidió "un amplio debate interno" por el "alejamiento" entre la dirección del partido y sus bases.

El eurodiputado del PP, Jaime Mayor Oreja, mostró su desacuerdo con la política del departamento que dirige Jorge Fernández Díaz. Mayor Oreja, que fue ministro del Interior en la época de José María Aznar, aseguró que la concesión del tercer grado penitenciario al carcelero de José Antonio Ortega Lara o el acercamiento de presos al País Vasco están dando fortaleza a ETA para ganar poder en las elecciones autonómicas y llevar a cabo la "ruptura" de España a través del Gobierno de Euskadi.

"Lo que se produce con este tipo de acciones, siempre en la misma dirección, es que el colectivo, lo que rodea a ETA, esté en condiciones de, por primera vez en la historia, alcanzar el poder, ni más ni menos", afirmó en declaraciones a la Cadena Cope. A su juicio, con los "movimientos" que se están llevando a cabo en los últimos días, "el ánimo, la moral del colectivo y la confirmación de que se vive en un proceso en el que (ETA) va ganando, le da fortaleza".

"(Esto) les hace ganar posiciones para el momento decisivo del proceso, que son unas elecciones autonómicas vascas. El objetivo no es ganar este preso o este otro, es ganar el poder, que una organización totalitaria pueda ganar el poder por primera vez en España, que sea un proyecto de ruptura y que se lleve la ruptura al Gobierno vasco. Esto es lo que puede suceder y lo que al menos ETA acaricia", matizó.

Mayor Oreja entiende que con estos gestos se está animando a los terroristas y desanimando a las víctimas y apuntó que "lo que se debería hacer es interrumpir el proceso con ETA" iniciado durante los gobiernos de Zapatero porque es "equivocado y busca más una satisfacción a un mundo que evidentemente ha dejado de matar pero que se prepara para su desafío".

Vidal Quadras: "El alejamiento entre los votantes y la dirección es alarmante"
El vicepresidente del Parlamento Europeo y dirigente del PPE, Alejo Vidal Quadras, exigió que su partido afronte un "amplio debate interno" en el que participen sus bases dado que se está produciendo un "alejamiento" entre estas y la dirección 'popular' con decisiones como la conocida el viernes, la concesión del tercer grado penitenciario al etarra Josu Uribetxeberria.

En declaraciones, Vidal Quadras calificó este hecho de "nuevo acto de rendición de la democracia española ante la barbarie" y advirtió de que es uno más de los asuntos en los que se plasma la "divergencia" entre las políticas del Gobierno y los deseos de sus votantes: el plan de reinserción de etarras, la "subida brutal de impuestos", el mantenimiento de la asignatura Educación para la Ciudadanía o "la negativa a transformar el Estado" en un país "eficiente y viable".

Para el dirigente 'popular' el alejamiento entre votantes y bases y el actual equipo directivo del PP "es ya alarmante" y está al borde del "divorcio", por lo que consideró urgente un debate interno en el que puedan participar los militantes y las "estructuras territoriales"; entre todos, deberán definir "las líneas estratégicas y de gobierno en un período decisivo, en el que corremos el peligro de que la crisis arrastre a España al sumidero de la Historia".

Alejo Vidal Quadras recalcó la diferencia entre un partido y quienes lo dirigen en un momento dado y subrayó al respecto que el PP "no es" ni una organización socialdemócrata en lo económico ni "relativista en lo ético y benevolente con los terroristas". "Es el partido de la libertad de empresa, de la defensa de la familia, de la unidad nacional, del combate democrático implacable a ETA y del apoyo sin fisuras a las víctimas del terrorismo, y todo lo que hagan y digan sus dirigentes y sus representantes no debe desviarse un milímetro de estos supuestos", reivindicó.

Hernando sale al paso de las críticas
El portavoz adjunto del PP en el Congreso, Rafael Hernando, salió al paso de las críticas de dirigentes del partido ante las últimas medidas de política penitenciaria en relación con presos de ETA y les recordó que la derrota de la banda terrorista ha sido "siempre", y también lo es hoy, el objetivo del PP, a la vez que les emplazó a exponer sus recelos en los órganos de dirección del partido.

Hernando remarcó que el objetivo de la derrota de ETA sigue estando en el frontispicio del PP: "El Gobierno va a cumplir la ley en la lucha contra ETA para derrotar a ETA, y ése es el objetivo -subrayó-. Insisto, ése es el objetivo de ahora y ha sido el objetivo de siempre del PP, y para eso lo peor es recurrir a los atajos o a las conveniencias en virtud de momentos determinados".

Tras remarcar que el paño pasado hasta 350 presos obtuvieron el tercer grado por padecer una enfermedad terminal como en el caso del secuestrador de Ortega Lara, el dirigente del Grupo Popular invitó a los críticos a que expresen esas opiniones en los órganos de dirección del PP a los pertenecen. De hecho, comentó que no recuerda haber escuchado ningún reparo a Vidal Quadras en esos foros.
 

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