AGLI Recortes de Prensa   Lunes 27 Agosto 2012

Rajoy y la supervivencia de España
EDITORIAL Libertad Digital 27 Agosto 2012

En septiembre del año pasado Mariano Rajoy, entonces líder de la oposición, publicaba, en una editorial del dueño de Antena 3, una suerte de biografía y programa político titulada En confianza. A esa confianza respondía un par de meses después el electorado otorgando al líder popular una mayoría absoluta histórica.

No ha pasado aún un año, pero ese mismo electorado ya ha dado sobradas muestras de desconcierto, desencanto, desolación. Indignación. Son muchos los que se sienten desilusionados, incluso engañados y traicionados, por un partido, el Popular, que dijo unas cosas en campaña y en sus largos años de oposición y ahora hace muy otras, algunas de ellas bastante parecidas o directamente calcadas de las que decía y hacía el PSOE durante su calamitoso paso por el Gobierno. La comparación devenida equiparación es especialmente sangrante en lo relacionado con la economía y el terrorismo.

Los resultados electorales siempre son fruto de numerosos factores, pero no cabe la menor duda de que el pasado 20 de noviembre la mayoría de los votantes votó fundamental y contundentemente por el cambio. Por un candidato que se presentaba como la alternativa sensata, previsible; con un proyecto sólido, de amplios vuelos y generador de confianza. Pero se han encontrado con un presidente desarbolado, improvisador, silente o ausente, que no duda en salir por la puerta trasera de cualquier sitio con tal de no hacer frente a la prensa; con un presidente y un Gobierno atropellados por la acuciante realidad de la formidable crisis económica que padecemos, que dan pasos contradictorios y generan inseguridad y, por supuesto, desconfianza.

A Mariano Rajoy y a su Gobierno les esperan unos meses durísimos. Septiembre, que está a la vuelta de la esquina, va a ser política y económicamente tórrido. Octubre, con las elecciones vascas, y noviembre no van a ser mejores. Tampoco diciembre, que puede inaugurar un invierno negro. Por eso, porque no tienen tiempo, tienen que pararse a pensar, imbuirse de coraje y atreverse a ser lo que proponían.

La crisis, no sólo económica, sino también política y de actitudes de fondo, ha alcanzado tales dimensiones que me parece necesario dirigirme a todos. Somos una mayoría de españoles los que pensamos que es imprescindible, urgente, cambiar el rumbo, que las cosas no pueden seguir como hasta ahora. Tampoco es cierto que la política no pueda hacer nada. (...)

Basta a seguir anclados en la crisis, a perpetuar nuestra debilidad económica y a seguir admitiendo que nuestro país dilapide continuamente sus energías, sus grandes capacidades. Basta a permitir que sigan deteriorándose las condiciones básicas de la vida de tantos españoles. Basta también a la pérdida permanente de nuestra credibilidad internacional, al desgaste del Estado y las instituciones.

Demasiado a menudo hemos evitado ponernos delante del espejo de nosotros mismos y sin subterfugios decir claramente qué es lo que nos pasa.

(...)
Apelo a todos aquellos que piensan que ahora es el momento de actuar.

Así hablaba Rajoy, En confianza, no hace siquiera un año. Ahora es él el apelado, el urgido por los once millones de españoles que confiaron en él. No les puede seguir desilusionando, defraudando. Traicionando. Está en juego la mera supervivencia –económica, política, cultural– de la Nación.

La cuestión fiscal española
Primo González www.republica.com 27 Agosto 2012

La reorganización del Estado autonómico, sobre todo en su vertiente financiera, se está convirtiendo en una de las exigencias principales del momento. Hay motivaciones frente al exterior, como el hecho de que la credibilidad española para lograr alcanzar los objetivos de déficit exigidos por Bruselas dependa del cumplimiento que hagan las Autonomías de sus propios presupuestos. Y ya sabemos que esta hipótesis está algo alejada de las posibilidades actuales, hasta el punto de que en Bruselas dan por hecho que España tendrá una desviación respecto del objetivo del déficit del año 2012 cuya responsabilidad correrá a cargo de las Autonomías, las únicas que están presentando desviaciones en sus objetivos presupuestarios.

Los analistas de la Fundación Fedea acaban de proponer un cambio de orientación en la organización autonómica, de forma que se lleve hasta sus últimas consecuencias la idea del federalismo fiscal, con aumento de las responsabilidades de los entes autonómicos tanto en la vertiente del gasto como de los ingresos. En principio el asunto suena bien, ya que enfrentaría a las autoridades regionales ante sus propias responsabilidades, de forma que si quieren un determinado nivel de servicios deberán decirle claramente a sus ciudadanos que es necesario fijar unos impuestos en consonancia, a juego con la situación de la máquina del gasto.

El federalismo fiscal no estaba desde luego en el dibujo autonómico que realizaron en el año 1978 los padres de la Constitución, que se limitaron a consagrar el estatuto foral de Navarra y a devolverlo a la mayor parte del País Vasco (Alava lo conservó durante la etapa franquista), aunque la experiencia vasca en autonomía fiscal duró como quien dice un suspiro, allá en la época de la segunda República. Los catalanes quieren ahora disponer de una arquitectura fiscal similar a la navarra y a la vasca, es decir, quieren un concierto entre el Estado y la Autonomía, de forma que esta contara con todos los instrumentos de recaudación y gasto y el dinero que recaude con los impuestos y otras vías. El resto de España apenas tiene ansias autonómicas en su estrategia fiscal. Se conforma con una buena dosis de transferencias anuales con las que subvenir a los gastos que considera oportunos, dejando casi siempre, por sistema, un desequilibrio que se financia con emisión de deuda y mayor nivel de endeudamiento.

Hay, por lo tanto, una considerable falta de sintonía entre las Autonomías a la hora de demandar un Estado federal, lo que dificultará a la postre que esta propuesta llegue a materializarse en alguna modificación constitucional. Organizar un Estado federal no es cosa que se pueda improvisar y llevar a la práctica en cuestión de días. Y en estos momentos, el Gobierno de Rajoy tiene sobre la mesa dos asuntos de alta carga política que habrá de afrontar antes de final de año, la presión catalanista a favor de la plena autonomía fiscal y el planteamiento que pueda surgir de las elecciones autonómicas vascas, en donde la autonomía fiscal es el punto de partida y la independencia es el techo al que posiblemente aspiren los nuevos dirigentes vascos, previsiblemente con un acento nacionalista más marcado que en la etapa que ahora se cierra.

Con estos dos frentes abiertos, la batalla fiscal se promete por lo tanto bastante dura, con la particularidad de que llega en una etapa en la que el conjunto del Estado español está necesitado de mejorar su credibilidad fiscal ante la Unión Europea y ante los mercados bajo el riesgo de que un incumplimiento de estos objetivos dispare al alza el coste de financiación de la deuda, lo que puede conducir a un severo atasco financiero al Estado. Es mucho, por lo tanto, lo que España se juega en estas circunstancias. Y parece, en estas condiciones, poco probable que el ambiente facilite una mayor autonomía de las regiones en materia financiera. En todo caso, el Gobierno es el responsable último de las cuentas de la Nación y en sus manos existe una gran capacidad de decisión.

Tras la Transición: la intransigencia democrática será síntoma de honradez
Manuel Muela http://www.vozpopuli.com 27 Agosto 2012

Tomo prestado parte del título de Manuel Azaña, cuando decía en 1924:“Sería erróneo suponer que en el régimen constitucional de España sólo han fracasado ciertos hombres, ciertos partidos y organizaciones. Han fracasado también y sobre todo ciertos métodos, hijos naturales de los consejos turbios y de las amalgamas imposibles. Tales métodos eran anteriores a los hombres mismos que los aplicaban. Por eso no bastará quitar a unas personas para que entren otras; habrá que restaurar en su pureza las doctrinas y acorazarse contra la transigencia. La intransigencia será el síntoma de la honradez”. Eso me sugiere la situación de España en éste final de agosto, tórrido e inquietante, cuando nos adentramos en las aguas pantanosas del desbarajuste gubernamental y se anuncian los primeros chispazos cívicos de la sociedad que se empieza a sacudir el conformismo ante las agresiones a su propio ser. Es urgente plantear un proyecto para el después. El presente es vacío e inepcia. Nada, salvo más problemas y penurias, se puede esperar de quienes, todavía, ostentan la responsabilidad del poder público en nuestro país.

Las inercias políticas, la sumisión social y la protesta dirigida y controlada, parece que van llegando a su fin: el conservadurismo de las sociedades medianamente desarrolladas, como es la española actual, nada que ver con la de los años en que escribía Azaña, ha hecho posible el mantenimiento y engorde de un sistema que sí tiene bastantes puntos en común con el que describe el político republicano. Si entonces la crisis política y social abarcó casi todo el reinado de Alfonso XIII, ahora su estallido se produce en lo que casi nadie duda que es el epílogo del reinado de su nieto, Don Juan Carlos I. Las consecuencias de ello están por ver, esa es la gran incertidumbre, porque también pocos dudan de que las instituciones y dirigentes actuales han dejado el poder público en España al albur de acciones y acontecimientos que dependen de otros actores: se han rendido y su único objetivo aparente es permanecer, sin tomarse siquiera la molestia de pergeñar un proyecto que se lo garantice. Nunca en otras crisis del último siglo y medio se había producido un vacío de alternativas como el que estamos padeciendo.

Un poco de historia de otros agostos
Cuando en su azarosa historia, España tomó conciencia, en la segunda mitad del siglo XIX, de que la monarquía de Isabel II, carcomida por la corrupción, tocaba a su fin, hubo españoles de toda condición y de adscripciones políticas diversas que aunaron sus esfuerzos y su patriotismo para evitar los males del vacío: así nació el 16 de agosto de 1866 el Pacto de Ostende, cuyo principal promotor fue el general Prim, que puso las bases de un nuevo orden político que se decidiría en unas Cortes Constituyentes. Al producirse la caída de Isabel II, en septiembre de 1868, existía un guión o proyecto para restaurar la democracia en España y consolidar los derechos civiles. El asesinato del general Prim el 27 de diciembre de 1870, en vísperas de la llegada del rey Amadeo de Saboya, lo malogró.

Algo parecido sucedió en el siglo XX con el fin de la Dictadura de Primo de Rivera en enero de 1930 y el convencimiento de la caída de la monarquía de Alfonso XIII: también entonces, españoles de diferentes opiniones pusieron en común sus preocupaciones por el porvenir de la Patria y firmaron en agosto de 1930 el Pacto de San Sebastián, que inspiró los primeros pasos programáticos de la Segunda República Española.

Lo que me interesa resaltar de esos dos sucesos históricos es la preocupación de algunos españoles de entonces por las crisis políticas y económicas del momento y el esfuerzo por evitar a sus compatriotas los daños derivados del vacío y de la incertidumbre. Justo lo contrario de lo que hoy nos sucede. La falta de referencias y de opciones vertebradas en lo político y en lo económico es lo que añade preocupación al hundimiento de la Transición.

La protesta de la gente normal
Los españoles asistimos a los devaneos espasmódicos de los dirigentes públicos y a los abusos de los acreedores de nuestro país, sin poder opinar y sin conocer propuestas diferentes a las proclamas del empobrecimiento de los más débiles, para mantener privilegios y estructuras incompatibles con la moderación y el buen gobierno. Las gentes que, poco a poco, van saliendo a las calles para expresar sus protestas no son ni dinamiteros ni desclasados, son, en su conjunto, ciudadanos sorprendidos en su buena fe, caso de los titulares de preferentes bancarias, o funcionarios públicos a los que se quiere convertir en chivos expiatorios del mal gobierno. Esa corriente, probablemente, crecerá en paralelo con las expectoraciones agónicas del gobierno.

Desde mayo de 2010 ha desaparecido el Parlamento; se gobierna por Decreto-Ley contra los mismos, no a favor de la nación, sin el más mínimo pudor por disimular privilegios contrarios a la moderación que se predica y se exige. Así, la marea del descrédito del poder va llegando incluso a los sectores sociales más respetuosos con él, las clases medias, que comprenden a una gran parte de los votantes de éste gobierno. Hace pocos meses, en Andalucía, ya hubo prueba de la deserción de muchos de ellos, casi 500.000; ahora no sabemos cuál sería su número, seguramente muchos más, y no porque no quieran el esfuerzo y el sacrificio, no, es porque lo consideran vano e injusto, sin futuro para ellos y para sus hijos.

El alejamiento de la realidad es uno de los síntomas que acompaña a todo poder que no quiere regenerarse para mejorar la sociedad a la que se debe. Para ello se echa mano de excusas como la de que no se explican bien o que no son comprendidos. Explicar no sé, pero que se comprende perfectamente lo que hacen es paladino. Se ponen vallas materiales, las del Congreso son un ejemplo, o propagandísticas para auto protegerse y se rasgan las vestiduras si los ciudadanos buscan cauces nuevos, aunque el derecho de manifestación no lo es, para expresar sus protestas y sus exigencias. En fin, la eterna película de la descomposición y de la decadencia. ¿Cuánto durará?

Inquietud del PP en el País Vasco
EDITORIAL www.gaceta.es 27 Agosto 2012

Basagoiti tiene ante sí una difícil papeleta.

Desde el momento en el que se renuncia a mantener una posición coherente, el escenario electoral vasco se subordina, inevitablemente, a la estrategia de ETA. LA GACETA informa hoy de que existe una fuerte expectativa de que los terroristas lleven a cabo algún gesto con el fin de fortalecer su marca blanca, aunque Patxi López también espere ventajas de lo que pueda hacer ETA. Sólo el PP parece ajeno a este reparto de golosinas, lo que hace un poco más incomprensible, si cabe, su actitud ante el tercer grado para Bolinaga. Es bastante probable que el ministro no haya mentido, y que haya tenido que hacer lo que se le ha ordenado, pero no por mandato de la ley. Estamos ante una pirueta política incomprensible, y el propio PP vasco ha tenido que admitir que Jorge Fernández Díaz ha sido poco hábil, aunque no haya explicado exactamente en qué.

Como es inevitable, la actitud del Gobierno no ha suscitado ningún entusiasmo en el PP, y no parece fácil que sirva para movilizar a sus votantes, que pueden ir a parar a cualquier parte, con tal de evitar que gane ETA, ya que Rajoy no parece decidido a respaldar la firmeza que prometió. Jaime Mayor Oreja, al que una propaganda tontorrona pretende hacer pasar como autor de la norma que invocan para legitimar la excarcelación del terrorista, ha subrayado que la medida fortalece a ETA, y Esperanza Aguirre ha dicho claramente que no está conforme. Es natural que los líderes del PP sean prudentes al enjuiciar acciones del Gobierno que se ha formado con el apoyo de su mayoría parlamentaria, pero los electores no tienen por qué mantener esas cautelas, así que han menudeado los pronunciamientos contrarios a esa concesión piadosa, que sólo sirve para exaltar a un criminal que, sin renuncia a las armas y sin ninguna forma de autocrítica, pretende quedar en libertad con el auxilio del Gobierno.

Las víctimas del terrorismo no salen de su asombro ante la rendición del PP a los intereses políticos de la banda. Es muy posible que el Gobierno se vea tentado al sostenella y no enmendalla, pero debería considerar que todo tiene un límite y que, de hacerlo, podría poner seriamente en riesgo la unidad del PP, cosa que no conseguirá evitar recurriendo al tópico de echar la culpa de las críticas al sector duro del partido, porque no hay duda alguna de que si hay una característica que el PP y sus electores han mantenido con constancia, es una nítida y valiente oposición a los objetivos de ETA, y no se ve razón respetable para que esa política se pueda cambiar de la noche a la mañana, sin claridad ni taquígrafos, con sólo la oscura complacencia de quienes fueron sus iniciadores, y que, por esas razones, entre otras, perdieron las elecciones de manera estruendosa hace menos de un año.

El PP corre el peligro no sólo de traicionar a los suyos, sino de quedarse en tierra de nadie, de perder votos a chorros, primero en el País Vasco, luego en donde toque. El escenario vasco no ha sido nunca fácil, pero el PP había acreditado una política de firmeza y dignidad que ahora podría quedar dinamitada por los extraños compromisos políticos en que parece verse envuelto el Gobierno, un trabajo que nadie les había encomendado y que puede dejarles en evidencia como una fuerza enteramente prescindible, porque no cabía esperar que el PP se convirtiese en adalid de las reinserciones forzadas y mentirosas, y nadie se lo agradecerá jamás.

ESTADO SA (II)
Los empleados y el coste del entramado público empresarial
En esta segunda entrega analizamos el tamaño del entramado de empresas públicas, en función de sus empleados y el coste que suponen.
LUIS DEL PINO Libertad Digital 27 Agosto 2012

En el artículo anterior dábamos los datos de la ingente cantidad de entes de todo tipo (organismos autónomos, agencias, fundaciones, empresas,...) que dependen de las distintas administraciones.

En concreto, comentábamos que el total de entes que cada administración controla o en los que participa son:

Estado: 1.096 entes
Autonomías: 2.338 entes
Municipios: 5.460 entes

¿Pero cuánto dinero y cuántas personas representa esto?

El tamaño del entramado público estatal
Resulta difícil determinar con precisión el número de personas empleadas en los distintos entes dependientes de las administraciones autonómicas y locales, porque los datos existentes son enormemente fragmentarios, pero sí que disponemos de información para calcular con bastante fidelidad el número de empleados de los entes que dependen del Estado.

La tabla siguiente muestra el número de empleados de cada ente dependiente del Estado (datos a 31/12/2010)

NOMBRE DEL ENTE TIPO DEL ENTE                      NÚMERO DE EMPLEADOS
ACTIVA MUTUA MUTUA                                                         800
AGENCIA ESPAÑOLA DE COOPERACIÓN INTERNACIONAL
PARA EL DESARROLLO AGENCIA ESTATAL                    1116
AGENCIA ESPAÑOLA DE MEDICAMENTOS Y PRODUCTOS
SANITARIOS AGENCIA ESTATAL                                        461
AGENCIA ESPAÑOLA DE PROTECCIÓN DE DATOS OTRAS
ENTIDADES                                                                             156
AGENCIA ESPAÑOLA DE SEGURIDAD ALIMENTARIA Y
NUTRICIÓN ORGANISMO AUTÓNOMO                            263
AGENCIA ESTATAL ANTIDOPAJE AGENCIA ESTATAL     60

Como vemos, los entes de todo tipo directamente controlados por el Estado contaban, al finalizar el año 2010, con más de 330.000 empleados.

Hay que resaltar que de esta lista están excluidos todos los consorcios, fundaciones y empresas en los que el estado participa, pero en los que: 1) su participación es minoritaria y 2) el consorcio, fundación o empresa correspondiente no forma parte de ninguno de los grupos empresariales dependientes del estado, por lo que no se consolidan sus datos dentro de ninguno de esos grupos.

En consecuencia, el número de personas que trabajan para los entes participados por el Estado es, en realidad, superior a esa cifra de 330.000. Hay que destacar también que no estamos hablando de jueces, ni de militares, ni de policías. Tampoco hablamos (con alguna salvedad menor, como por ejemplo los casi 3000 empleados de la UNED) de profesores o médicos. Es verdad que una parte de esos 330.000 empleados son funcionarios, sobre todo en organismos autónomos o agencias, pero la mayor parte (al menos dos tercios) no lo son.

El grueso de esos 330.000 trabajadores lo componen empleados de los distintos grupos empresariales dependientes del Estado, como Aena, Renfe, Adif, Correos o las distintas sociedades participadas por la SEPI. En conjunto, esos grupos empresariales contaban, a finales de 2010, con unos activos próximos a los 170.000 millones de euros.
El tamaño de los entramados públicos autonómicos y locales

Como decíamos, los datos existentes para los entramados autonómicos y locales son mucho más fragmentarios, por lo que no podemos compilar de manera sencilla una tabla similar a la existente para el entramado estatal.

Sabemos, por ejemplo, que el capital social total de las más de 1.600 empresas controladas por los ayuntamientos supera los 4.200 millones de euros, y que el de las más de 600 empresas controladas por las autonomías supera los 9.600 millones de euros. Pero lo que no conocemos es el número total de empleados de los entes autonómicos y locales.

Nos vemos obligados, por tanto, a recurrir a las extrapolaciones. El mapa siguiente muestra la distribución porcentual por autonomías de los más de 2.300 entes autonómicos existentes:

Conocemos los datos concretos de una de esas comunidades, Valencia, gracias a la información publicada en la prensa regional hace unos meses. Los entes dependientes de la Comunidad Valenciana contaban a finales del pasado año con 12.000 empleados y representaban unos gastos de 2.500 millones de euros. Para comprobar si esos cálculos de la prensa regional valenciana eran razonables hemos procedido a computar el número de empleados de las sociedades mercantiles dependientes de la Comunidad Valenciana. Las cifras de los últimos ejercicios para los que disponemos de datos arrojan un total de 4.967 empleados, lo que permite colegir que 12.000 es un número de empleados razonable para el conjunto de los entes dependientes de esa comunidad.

Por cierto, las pérdidas totales para esas empresas dependientes de la Comunidad Valenciana superaban los 400 millones de euros anuales; pérdidas a las que habría que sumar las subvenciones y aportaciones de capital que la comunidad realizara a esas empresas. Estos datos son anteriores al fuerte recorte iniciado por el Gobierno de Alberto Fabra en 2012, en el que, entre otros, se incluye el tijeretazo a la televisión autonómica, con un ERE que afetactará a 1.200 trabajadores, más de la mitad de la plantilla.

Tomando como base los datos de Valencia, y si el gasto medio y el número medio de empleados por ente son razonablemente homogéneos entre autonomías, estaríamos hablando para el total del entramado autonómico de unos 180.000 empleados y aproximadamente 37.500 millones de euros de gastos. Y a eso habría que sumarle los empleados de los miles de entes dependientes de los ayuntamientos, para los cuales carecemos de datos medianamente aprovechables.

La superestructura política
Los números que estamos proporcionando solo incluyen a los trabajadores de los entes dependientes de las administraciones públicas, es decir, a las personas que tienen una relación de carácter laboral con esos entes.

Entre esos trabajadores hay, por supuesto, cargos de libre designación política, liberados y asesores de todo tipo, lo que proporciona a los partidos, sindicatos y organizaciones patronales la posibilidad de colocar a varios miles de personas afines. Pero además, y por encima de esa estructura laboral, hay una superestructura política, compuesta por consejos de administración y patronatos de fundaciones e instituciones, que en muchos casos supone un considerable gasto en términos de sueldos, dietas y otros complementos.

En próximas entregas abordaremos precisamente esa cuestión, la del tamaño de esa superestructura política, pero baste como aperitivo echar un vistazo al tamaño de los patronatos de las fundaciones dependientes de la Comunidad Valenciana, que con razón acaba de embarcarse recientemente en un proceso de reducción de su entramado fundacional. Ignoramos si la pertenencia a los patronatos de estas fundaciones lleva aparejada algún tipo de compensación económica, en forma de sueldos o dietas de asistencia; proporcionamos el dato simplemente como indicación del tamaño de esas fundaciones y como ilustración (bastante llamativa) del grandísimo número de puestos de libre designación existentes en los órganos de gobierno de muchos entes del sector público.

En la tabla siguiente se indica el nombre de cada una de las fundaciones en las que participa la Comunidad Valenciana, junto con el número de miembros que componen el patronato de cada fundación:

NOMBRE DE LA FUNDACIÓN Nº MIEMBROS PATRONATO
Colegio Mayor Universitario de Alicante, Fundación de la C.V. 8
F. Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo 14
F. Centro de Estudios Ciudad de la Luz de la C.V. 0
F. de Estudios Bursátiles y Financieros de la C.V. 11
F. de la C.V. -­ Región Europea 30
F. de la C.V. Agua y Progreso 3

Los chiringuitos públicos
José Luis Martín Miralles Estrella Digital 27 Agosto 2012

Mucho se ha hablado en este país de las empresas y chiringuitos públicos y de lo que nos cuestan.

Estos días, gracias a que las administraciones autonómicas sienten el aliento de la opinión pública y del gobierno central en el cogote, parece que en algunas de ellas están comenzando a actuar, en principio, sobre las que nos entran por los ojos, que son las televisiones.

La verdad es que algunos de sus datos producen rubor. Entre todas ellas suman alrededor de 10.000 empleados, triplicando los de Antena 3 y Mediaset juntas. Son una barbaridad empresarial que nos cuesta alrededor de 1.200 millones de Euros al año y cuyo presupuesto se pierde en un capítulo de personal sobredimensionado. Claramente su volumen no obedece a las necesidades reales de las empresas sino a las políticas.

Pero es que resulta que en nuestro país entre todas las administraciones acumulan 2.381 empresas públicas, 613 fundaciones y 1.029 consorcios, con una deuda próxima a los 60.000 millones de Euros. Éstas, las que en su mayoría no nos entran por los ojos, representan una gran barbaridad en la que se siguen los mismos criterios políticos que en las televisiones autonómicas, siendo en muchos casos el desagüe por donde se despilfarran nuestros impuestos.

Y se despilfarran porque su gestión está guiada no por criterios empresariales sino políticos, obligando a este país a dedicar ingentes cantidades de fondos que ahora salen, o bien a reducir el estado de bienestar o bien a incrementar los impuestos a los ciudadanos de siempre.

Justo ahora que necesitamos reducir los gastos superfluos e incluso eliminar todos los entes innecesarios para poder minorar los impuestos e incrementar el consumo, vemos que la realidad consiste en que de las 600 empresas públicas que el gobierno de Mariano Rajoy pidió a las autonomías que liquidaran, a día de hoy, tan sólo han liquidado dos de ellas. La conclusión es que no vamos por buen camino.

Creo que lo que mejor resume la actitud de la casta política ante estos hechos, es la frase inolvidable de Carmen Calvo Poyato, Ex Ministra de in-cultura en un gobierno de Zapatero, que dijo aquello de que "el dinero público no es de nadie". Esa idea creo que constituye el lema de la casta, aunque en público no lo digan para que no nos soliviantemos.

GUERRA CONTRA EL ISLAM
Occidente al borde del suicidio: El Tribunal Europeo de DDHH admite a trámite una demanda contra Reino Unido de dos terroristas de Al Qaeda
 Minuto Digital 27 Agosto 2012

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo ha admitido a trámite la demanda presentada contra el Gobierno británico por dos procesados por pertenencia a la red terrorista Al Qaeda, alegando que los servicios de Inteligencia británicos fueron cómplices en las torturas a las que ambos fueron sometidos en Pakistán para extraer sus confesiones.

El Gobierno británico está ahora obligado a responder a este alegato, previamente rechazado en los tribunales nacionales, que han presentado Salahudin Amin y Rangzieb Ahmed, este último supuesto eje fundamental de las operaciones de Al Qaeda en Reino Unido y el presunto miembro de mayor rango de la organización terrorista que va a ser juzgado en el país.

Amin fue condenado a cadena perpetua en 2007 por conspirar para atentar contra la macrodiscoteca Ministry of Sound con una bomba casera con base de fertilizante. Según sus abogados, el MI5 británico fue cómplice en la tortura que le practicaron agentes paquistaníes, que arrancaron tres de sus uñas con alicates.

Ahmed, de 37 años, pendiente de juicio, es considerado el enlace de las principales células terroristas que operaban en Reino Unido, entre ellas los responsables de los atentados del 7 de julio en Londres de 2005 que dejaron 52 muertos. También él aduce que el MI5 le permitió abandonar Reino Unido para que fuera detenido y torturado en Pakistán.

El Gobierno británico ha eludido pronunciarse sobre estos acontecimientos, siguiendo su política de “no comentar casos legales en curso”, según un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores al diario británico.

Fuentes jurídicas consultadas por ‘The Independent’ consideran que la intervención del Tribunal de Derechos Humanos en este caso concreto “suponen una nueva tendencia, completamente inaceptable”, según el abogado Lord Carlile, antiguo responsable de las revisiones de condenas por terrorismo del Gobierno, que entiende que el desarrollo del proceso debe quedar en manos de los tribunales británicos.

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Egipto tuvo diez plagas, España 440.314 políticos
@Roberto Centeno El Confidencial 27 Agosto 2012

Cuenta la Biblia –Éxodo, 5:1-5 a 12:29-51– que Egipto padeció diez plagas que asolaron el país. España sufre hoy el equivalente a 440.314 de estas plagas. Y no sólo por el ingente dinero que cuesta la mayor masa de políticos de Europa más los dos millones de familiares y amigos a los que han enchufado, sino también por el daño irreversible que producen en las instituciones que controlan. El más devastador, aparte de delictivo, ha sido el saqueo y destrucción de las cajas de ahorro, el referente de ahorro popular durante 160 años, de las que nadie ha respondido. Y por supuesto, el hundimiento de la economía, en su alianza con la oligarquía empresarial y financiera, a la que han entregado cientos de miles de millones de dinero público para tapar sus agujeros, invertidos en obras innecesarias o permitiendo el abuso de los monopolios. El mayor expolio de la Historia de España. Han destruido millones de puestos de trabajo y llevado a la pobreza a 2,2 millones de niños, el 26,2 % del total. “La pobreza en España tiene cara de niño”, afirma la directora de Unicef.

Y lo peor es que no se trata, como las plagas bíblicas, de algo pasajero. El daño causado por la casta política se prolongará durante varias generaciones, cien años según mi maestro el profesor Velarde. España no volverá a ocupar el puesto que alcanzó entre las grandes economías. Nuestra renta per cápita, que jamás volvió a alcanzar el nivel de 1975 respecto a la media de los nueve países centrales de la UE –81,3%–, se encuentra en caída libre desde 2007, ya no frente a los nueve más ricos –72,8%– sino frente a los 27, y con una distribución de la renta y la riqueza medievales. La diferencia actual entre ricos y pobres resulta escandalosa. España es el país con la distribución de la renta y la riqueza más injusta de toda la OCDE.

Los ricos son cada vez más ricos con la ayuda del Gobierno –las grandes empresas del Ibex apenas pagan el 9% de Impuesto de Sociedades, y las grandes fortunas están exentas de casi todos los impuestos vía SICAV– y los pobres son cada vez más pobres. Las subidas brutales de impuestos y de la energía –la más cara de Europa, a veces hasta el doble– y la bajada de salarios obligará a 10 millones de hogares a reducir su nivel de vida, 4 millones de ellos hasta la miseria. La mitad de las familias no llega a fin de mes, el 90 % ha perdido renta real, solo un 10 % es más rico y un 0,1 %, infinitamente más rico. Simultáneamente, la calidad de los servicios esenciales, como la educación y la sanidad, se ha desplomado. De estar entre los diez primeros puestos mundiales en los 70 han pasado al 48 el primero y al 24 el segundo (Health Index 2012). Los 9.390 políticos introducidos en Educación y los 8.260 en Sanidad son responsables principales.

Un gobierno ilegítimo y cobarde
Después del megadesastre económico y político de Zapatero, las demenciales medidas de Rajoy nos llevan a la mayor catástrofe económica y social en tiempos de paz. Volvemos a los años 40, a la escasez, a la miseria y al hambre, pero entonces fue consecuencia de dos guerras sucesivas, y hoy lo es de la incompetencia y la cobardía de un gobierno ilegítimo que ha hecho justo lo contrario de lo que prometió y para lo que fue elegido. Desde las brutales subidas de impuestos a la legalización de Bildu y la excarcelación de asesinos etarras. Y en cuanto a cobardía, habiendo acumulado el mayor poder de la “democracia”, Rajoy es incapaz de controlar a sus ‘barones’ y a sus alcaldes, que están ahí sólo porque él les puso de cabeza de una lista. Si hubiera puesto al Pato Donald y a sus sobrinos serían ellos los barones. Con los nacionalistas, que no tienen media bofetada, se rinde directamente. Sólo la disparatada barra libre del BCE, del que España ha recibido más que nadie, sostiene artificialmente un sistema financiero inviable, cuyo agujero real es de 300.000 millones y no de 60.000, y cuyo negocio, como la economía, está en caída libre. Mantiene el despilfarro inaudito de autonomías y ayuntamientos. Un dinero sin control alguno, del que ni un solo euro va a la economía productiva y que tendrán que devolver nuestros hijos y nietos.

Un ejemplo particularmente escandaloso del despilfarro de la casta política es el de la señora Cospedal, que siendo la más obligada a dar ejemplo ha incumplido todas sus promesas de austeridad y sigue gastando a todo trapo. Hoy Castilla-La Mancha es líder en incumplimiento del déficit, con más del 5% del PIB, y tendría que recortar 1.500 millones de aquí a fin de año para cumplir, algo de lo que no tiene ni la menor intención. Le importa un pimiento el objetivo de déficit de España. Otra igual es la vicepresidenta de la Generalitat, Joana Ortega. “¡Que se pongan las pilas!” afirma la doña en un alarde de desvergüenza y cinismo ilimitados, para que les regalemos el dinero que seguir despilfarrando. El cobarde de Rajoy se baja los pantalones y saquea las Loterías para que mantengan embajadas, televisiones y cientos de miles de enchufados, en lugar de intervenir a Cataluña y a los demás y acabar la fiesta.

Y mientras la casta despilfarra y exige, España se hunde. La industria y los servicios deflactados han caído un 8% en el segundo trimestre, y la construcción el 19,4 %. Los tres suponen el 86 % del PIB. ¿Cómo narices pueden decir el BdE y el INE que el PIB ha caído solo el 0,4 %? ¿Pero es que piensan que somos imbéciles? ¡Y esperen a ver el tercer cuatrimestre! Y ya el colmo del disparate: crean un banco malo que va a comprar con nuestro dinero todos los activos ruinosos a precio de oro y para salvar a los delincuentes que nos hundieron. La oligarquía política le ha entregado ya mas de 80.000 millones de nuestro dinero y avalado 135.000, más otros 100.000 de la UE también avalados. Pero el banco malo va mucho más allá. Sus efectos serán devastadores para los intereses de España y de Europa, porque impide el ajuste de precios en el mercado inmobiliario para favorecer a la oligarquía financiera, un gigantesco paso atrás para la competitividad que lastrará la recuperación y empobrecerá todavía más a los españoles.

Los depredadores de España
El gran problema de España, lo que nos hace imposible ver luz al final del túnel, es una estructura de Estado monstruosa y corrupta, que sigue gastando el doble de lo que ingresa. Una estructura ilegal porque fue impuesta por la casta para repartirse España sin consultar al pueblo, y solo posteriormente la “legalizó”. Tenemos 17 comunidades con toda la estructura y organismos propios de un Estado real; 2 ciudades autónomas; 52 diputaciones y un Senado inútiles; 8.117 Ayuntamientos que no deberían ser mas de 3.000; 1.012 mancomunidades; 81 comarcas y 3.726 entidades locales. Adicionalmente, todas estas Administraciones poseen un gigantesco entramado de organismos autónomos, empresas, fundaciones, consorcios y otros, creados en su mayoría para ocultar deuda y colocar a familiares y amigos sin límite. Un conjunto de 8.894 entidades funcionando sin ningún tipo de fiscalización o control. Su distribución es: 1.096 Estado, 2.338 autonomías y 5.460 ayuntamientos. Si la Embajada alemana en Madrid hace su trabajo, la señora Merkel debe tener estas cifras delante el día 6. Es lo único a discutir.

En este gigantesco entramado parasitan 440.000 políticos en 4100 empresas públicas, y además, según la última EPA, existen en España 3.104.100 empleados públicos, de los cuales, según recientes declaraciones del ministro Montoro, solo 700.000 ha obtenido el puesto de trabajo “bajo los principios de igualdad, méritos, capacidad y publicidad”. O sea, a través de una oposición real. Lo que significa que 2.404.000 han sido nombrados a dedo por la casta política o a través de “concursos a medida” para los amigos. La lista que sigue es un resumen de la elaborada en Presidencia, titulada “Cargos políticos en las Administraciones”. Espero que los foreros disconformes tengan de una santa vez la decencia y la vergüenza torera de dar cifras alternativas y comprobables, de forma que además de los insultos habituales, aporten algo útil.

El último ejemplo de corrupción y desprecio a los ciudadanos lo tenemos en Andalucía, donde PSOE e IU no se han repartido cargos: ¡los han duplicado! Montones de cargos nuevos, no solo los cinco famosos de la Junta. ¡Y con 240.000 empleados en la Junta, con un 33,9 % de paro y un 35,6 % de familias viviendo en la pobreza! Tomen nota los ingenuos que dicen que la salida de la crisis es un Gobierno de coalición. Solo se duplicarían los golfos y los parásitos.

Dice el FMI que “la vía islandesa es el ejemplo a seguir para todos los países en crisis”. Hoy crece el triple que la UE después de procesar y meter en la cárcel a las cúpulas política y financiera culpables del desastre. La vía islandesa es la única salida. O la impone Europa o la imponemos nosotros como sea. Menos llorar y más actuar. Tenemos la obligación grave de dejar otro país a nuestros hijos y nietos. No podemos dejarlos en manos de esta masa de depredadores y corruptos.

DA EN EL CLAVO. Arturo Pérez Reverte:
“Desgraciada España esta, en la que acabas sintiendo más desprecio por el cómplice pasivo, imbécil y cobarde que por el asesino y sus colegas”

 Minuto Digital 27 Agosto 2012

“Que a los tontos, los demagogos, los estafadores y mingafrías que engordaron a la bestia los pongan de democracia abertzale hasta las trancas. Que gente como el senador Anasagasti (por citar un parásito intestinal al azar, sin malicia por mi parte) se entere de lo que vale un peine. Democracia en la entrepierna, les van a dar los de Bildu y adyacentes. Especialidad de la casa”, expone.

El polémico columnista Arturo Pérez Reverte ha analizado este domingo la situación preelectoral en el País Vasco de cara a los próximos comicios autonómicos adelantados al próximo mes de octubre.

“El porcentaje de apoyo al soberanismo-independentismo euskaldún se calcula en un 61% y eso da qué pensar. Al final cada cual tiene lo que quiere tener, y la historia que se inventa o que le permiten que se invente”, analiza.

“Eso de que la peña vota a ETA por miedo no me lo trago. No hay un etarra con pistola dentro de cada cabina electoral. Y es que, poquito a poquito, al joven ciudadano vasco se le van abriendo los ojos”, añade el cartagenero.

“Entre los asesinos, los canallas, los cobardes y los oportunistas van a conseguir que todo sea verdad, o lo parezca. Lo han conseguido ya al menos en un 61% de intención de voto, que no está nada mal”, analiza.

“Para eso ha habido que matar un poquito unos y recoger las nueces sin hacer ascos otros. Pero ahora ya está todo en condiciones. Verdadera democracia al fin. Y al que no le guste la verdadera democracia, se le pegan dos tiros”, afirma añadiendo que esta última frase “no es mía, ojo, sino del asesor del alcalde de San Sebastián”.

Reverte concluye que “mi lado de observador perverso empieza a desear que ganen los del pendiente, que se acabe tanto cuento y tanta bazofia, tanto amagar y no dar, tanta retórica oportunista y se lo coman de verdad”.

“Que a los tontos, los demagogos, los estafadores y mingafrías que engordaron a la bestia los pongan de democracia abertzale hasta las trancas. Que gente como el senador Anasagasti (por citar un parásito intestinal al azar, sin malicia por mi parte) se entere de lo que vale un peine. Democracia en la entrepierna, les van a dar los de Bildu y adyacentes. Especialidad de la casa”, expone.

Reverte concluye con una reflexión en la que se fija en la “desgraciada España esta, en la que acabas sintiendo más desprecio por el cómplice pasivo, imbécil y cobarde que por el asesino y sus colegas”.


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