AGLI Recortes de Prensa   Jueves 30 Agosto 2012

Hay que matar al monstruo autonómico
Pablo Sebastián www.republica.com 30 Agosto 2012

Mientras los presidentes autonómicos se arremolinan entorno a los fondos de ayudas autonómicas de los 18.000 millones de euros -que van a resultar insuficientes- a la vista del número de pedigüeños, el presidente Rajoy intenta calmar los ánimos y dice que habrá dinero para todos, a pesar de que el propio Estado no lo tiene y se prepara para pedir su propio rescate (además del ya en curso de la banca), pero sin mencionar la posibilidad de abordar una profunda reforma del modelo autonómico español que es sencillamente inviable y en muchos casos impostado y origen de la centrifugación de la identidad y unidad de la nación española.

Rajoy no cesa de mirar hacia donde no debe, promete que no subirá más el IVA o el IRPF pero su credibilidad ya está bajo mínimos, porque había prometido no subir los impuestos y ahora sabemos que el hombre “previsible” hizo lo contrario de lo que prometió. Como pedirá el segundo rescate que aún niega con la bocha chica ante el presidente francés Hollande, quien se declara favorable a la intervención del BCE en ayuda de las naciones del euro con graves problemas de deuda como España e Italia.

Una declaración de Hollande durante su visita relámpago a Madrid que ha coincidido con la escalada de peticiones de ayuda al Gobierno central español por las Comunidades Autónomas, lo que ha vuelto a provocar la subida de la prima de riesgo del país y nuevas turbulencias financieras. Un problema el autonómico que debería interesar a las autoridades europeas para obligar a España y a sus gobernantes a una profunda reforma del vigente modelo.

El modelo autonómico español ha fracasado y no solo por el gran despilfarro del dinero público generado por sus gobernantes, o por el nepotismo y clientelismo político creado en torno a estos Taifas del siglo XXI, sino porque su propia creación –en muchos casos sin base histórica ni arraigo social- y desarrollo ha procreado un monstruo de diecisiete cabezas, con una voracidad insaciables y una multiplicidad de funciones repetidas con el Estado, con el que para colmo se han producido fricciones, desencuentros y desafíos en menoscabo de la unidad nacional y de la identidad de España.

El modelo autonómico español ha fracasado, está agotado y se ve abocado a una reforma en profundidad camino de su final, o de su reconversión definitiva, y esa hora ha llegado y les corresponde a los primeros partidos nacionales y regionales emprender la senda de la transformación, la que por otra parte viene obligada por las enormes dificultades financieras de las Comunidades Autónomas, generalmente dotadas de elefantiásicas administraciones y de toda clase de organismo. Unos dorados castillos de naipes que en los tiempos pasados de las vacas gordas de la economía y la locura del sector inmobiliario (que también permitía a las Autonomías y Ayuntamientos recaudar altos impuestos de la construcción y de la venta de viviendas, donde además se generaban grandes bolsas de corrupción política), ocultaban su demencial despilfarro. Pero que ahora, que las vacas flacas de la quiebra y el paro campan por un país desolado, las Autonomías no tienen salida económica ni financiera y solo les queda la reconversión del total del modelo constitucional, lo que obligará a una reforma de la Carta Magna.

Algo a lo que se resisten el Gobierno y la Oposición, empezando por el PP y el PSOE, o dicho de otra manera, algo que no quiere la clase política española porque el número de colocados de los partidos políticos en las Comunidades Autónomas es inmenso, y las palancas de influencia y de poder que detentan los que hoy las gobiernan son muy importantes y apuntalan al poder central del Estado.

Pero la fiesta española se ha terminado y esto no puede seguir así y menos aún con las Comunidades pidiendo grandes sumas de dinero al Estado (Cataluña 5.000 millones, Valencia 4.500, los de Andalucía ya veremos y los demás ya están haciendo cola en la ventanilla del gobierno central), de ese fondo de 18.000 millones de euros, que ya veremos de donde sale (la UE no debe financiar semejante disparate) y hasta donde llega porque por lo que se ve el llamado FLA ya parece insuficiente y se anuncian protestas y enfrentamientos entre unas y otras Comunidades. Ayer mismo el presidente Andaluz, Griñán, hablaba de un reparto equitativo de esos fondos lo que presagia discrepancias y escasez de dinero. Y no digamos si añadimos el componente nacionalista, como el que ha exhibido Artur Mas reclamando un dinero del Estado que dice que es de Cataluña y no del total de los españoles, o de gerifaltes de otras autonomías que hablan de no querer “perder soberanía”, como si fueran Estados, o de no aceptar condiciones de Madrid por las ayudas recibidas o las por recibir.

El monstruo autonómico, herido de muerte y en la quiebra, se revuelve al borde de su tumba y todavía se permite desafiar al Estado que deberá ser su liquidador y su enterrador y en el peor de los casos el que deba de reconvertir el modelo hasta reducirlo a su mínima expresión. Lo que en España empieza a ser un clamor en el que coinciden cada vez más españoles y desde luego una amplia mayoría, según lo revelan las encuestas realizadas sobre esta cuestión.

Pero el ansia reformista del Estado del Bienestar que abandera Rajoy con permanentes subidas de impuestos y costes (ahora la luz, el gas, internet y el teléfono) y que afecta esencialmente a las clases medias y sectores más desfavorecidos de la sociedad, ese reformismo, por ahora, no afecta al gasto público ni tampoco al institucional o autonómico del Estado. Y además España ya no se lo puede permitir, por lo que o Rajoy y Rubalcaba se sientan y debaten la reformas autonómicas, o los ciudadanos y los partidos minoritarios se las impondrán, porque como dijo Rosa Díez en el Congreso de los Diputados “España tiene que escoger entre el Estado Autonómico y el Estado del Bienestar”.

En los albores de la transición se dice que un gobernante español le preguntó al entonces presidente de Francos, Valery Giscard D´Éstaing su opinión sobre el recién creado modelo autonómico español, y el galo respondió: “Francia no se puede permitir ese lujo”. Y el tiempo demostró que España tampoco y menos aún en la actual situación.

¿Hacia el derrumbe de los grandes partidos?
José Luis González Quirós. El Confidencial 30 Agosto 2012

Una de las razones por las que nuestra democracia resulta muy insatisfactoria reside en que son muchos los que consideran que su única función se reduce a la legitimación del acceso al poder, sin caer en la cuenta de que, más allá de esa condición, es necesario que el sistema político respete una serie de principios. En primer lugar, la poliarquía, que ha sido sañudamente barrida del panorama español, pero también la vigencia de ciertas normas y tradiciones cuya ausencia lleva a la ineficacia y la corrupción.

Para que esta exigencia se haga efectiva, es preciso que la presión social la demande y la imponga, y, por desgracia, esto no ha sido así; hasta ahora. Pensemos en el recurso a la mentira, por ejemplo, un uso que, cuando está bien urdido, ha gozado hasta de cierta respetabilidad, pero que, entre nosotros, ha adquirido características casi cómicas, de modo que embustes indistinguibles de la pura memez se han homologado como si fueran secreto de Estado.

Los españoles hemos sido muy poco exigentes con la calidad de la democracia, pero esto tendrá que empezar a cambiar. Son varias las razones que explican la fidelidad de los electores hacia los grandes partidos, pero una de sus raíces está fuera de la política y se asienta en el terreno de las creencias cuasi religiosas, allí donde funciona sin discusión la contraposición entre los “míos” y los “otros”, entre el bien y el mal. Si se me permite la broma, lo que está empezando a pasar es que buena parte del personal político ha empezado a comportarse como si fuera muy “suyo”, como si no se debiese a nada ni a nadie, más allá de su interés inmediato y egoísta. El hecho de que, con España en ruinas, Zapatero haya tenido tiempo para asegurar el futuro de sus principales colaboradores con buenas colocaciones no puede considerarse completamente ajeno al descalabro del PSOE.

Los españoles hemos sido muy poco exigentes con la calidad de la democracia. Son varias las razones que explican la fidelidad de los electores hacia los grandes partidos, pero una de sus raíces está fuera de la política y se asienta en el terreno de las creencias cuasi religiosas, allí donde funciona sin discusión la contraposición entre los “míos” y los “otros”

El que ahora entremos de nuevo en una dinámica electoral va a permitir que se ponga a prueba la medida de la desafección de los electores con las grandes fuerzas en liza. En Andalucía, el PP sufrió un primer aviso -no está claro que lo haya sabido interpretar-, pero habrá que estar muy atento a lo que ocurra en el País Vasco y en Galicia. En general, la ley electoral atenúa los efectos del desgaste de las grandes fuerzas, así que lo que podría pasar ahora, especialmente en Galicia, es que ambos pierdan, incluso sin que nadie se beneficie de esos descensos, de manera que baje enormemente el número de votos sin una merma equivalente en escaños. Ya se sabe cómo está el PSOE, pero el PP puede llegar a estar peor.

Desde el punto de vista sociológico, la desafección hacia la persona y la política de Rajoy está alcanzando niveles extremadamente anómalos. Para certificarlo me referiré a un par de datos muy significativos que contienen los registros del CIS: entre enero y julio de 2012, su valoración ha descendido del 4,52 (que ya era una nota muy baja) al 3,27 entre los españoles comprendidos entre los 45 y 54 años; y del 4,47 al 2,96 entre el grupo de edad entre los 35 y los 44 años. El resto de índices también resultan demoledores. Nada indica que esta tendencia se vaya a invertir en el futuro, de modo que el PP podría verse arrastrado por la política del actual Gobierno a resultados parejos a los del PSOE, sin que se adivine de qué manera pueden reaccionar los electores, ya que apenas se vislumbran alternativas. Algunos lo fiarán todo al paso del tiempo, pero hay carencias con las que ni siquiera el tiempo puede.

Ante un panorama tan cerrado, es frecuente que los disconformes den pábulo a ensoñaciones e imaginen cambios drásticos o revoluciones palaciegas. Sin embargo, es muy raro que estas cosas lleguen a pasar, aunque la política, lo mismo que se dice de la naturaleza, aborrece el vacío. A mi modo de ver, la única alternativa razonable al actual estado de cosas es que, además de que puedan crecer los partidos colaterales del PSOE, como IU y UPyD, los dos grandes partidos rectifiquen su rumbo. El PSOE está en manos de Rubalcaba, que heredó, si su ascenso al liderazgo puede llamarse así, una situación realmente calamitosa y de futuro muy plomizo. Puede que no lo esté haciendo del todo mal, probablemente sí mejor que sus rivales internos, que parece que tiene.

En el caso del PP la situación es distinta, aunque, seguramente, no mejor. No parece haber tensiones internas significativas, pero eso no implica que haya verdadera unidad política en un partido muy en manos de intereses locales. Es posible que Rajoy tienda a usar su doble condición presidencial para forzar el quietismo de los órganos de una organización escasamente habituada al debate y poco propicia a discutir a sus líderes, pero el PP no tardará en verse en situación muy comprometida y los disconformes, que abundan, tienen la obligación de hacerse sentir. El caso es que, también por el lado electoral, el futuro puede no volver a ser el que era.

*José Luis González Quirós es analista político

La letra escarlata del rescate
Ignacio del Río www.republica.com 30 Agosto 2012

El Financial Times y Mas, el presidente de la Generalitat, lo tienen claro. Cuando se necesita hay que pedir el rescate, aunque el portavoz del gobierno catalán, se ha desahogado con un discurso con escaso “seny”.”No tenemos que dar las gracias a nadie, porque es el dinero de los catalanes”.

Una declaración más propia de una actitud caciquil en un debate de café, en un casino de provincias que no encubre el tremendo desastre de la gestión del tripartito en Cataluña y la tardía reacción del Gobierno de CiU que han duplicado la deuda en los últimos 4 años, situándose hoy en 42.000 millones de euros, el 21 por ciento de su PIB.

No hay nada más absurdo que el orgullo español del hidalgo arruinado que no se resigna ante la dura realidad y quiere seguir viviendo de las apariencias.

El FT ha lanzado un duro mensaje a Rajoy, instando a que salga de la actitud diletante en que se ha instalado el Gobierno en el juego del tablero de las instituciones europeas. El principio de rogación, el que quiera el rescate tiene que pedirlo, sin mecanismos automáticos de estabilización por el BCE, tiene una coherencia incontestable. Y las reticencias de Merkel, advirtiendo del peligro adictivo que pueden provocar los rescates, también.

Mientras no se armonice la legislación comunitaria en los presupuestos públicos, en la legislación fiscal de los impuestos vinculados a la actividad económica y en la ordenación y supervisión bancaria, Europa sigue siendo un relato incompleto. Por ello, los estabilizadores de la duda soberana no están lo suficientemente maduros para entrar en carga cuando saltan las alarmas de un país, como reclama el Gobierno de Rajoy que, además, está en una cierta soledad tras las declaraciones de Monti en su reencuentro con Merkel que se ha limitado a reclamar políticas de estímulo.

La canciller alemana ha insistido, después de alabar las políticas de ajuste del Gobierno de Monti, que las reformas son el mejor antídoto contra los problemas derivados del incremento de la prima de riesgo. Es decir, control presupuestario, consolidación fiscal y equilibrio en la economía.

En todo caso, los términos del debate: rescate, sí o no; condicionalidad, sí o no; solicitud, sí o no; petición, sí o no, se está convirtiendo en la historia interminable. Los ciudadanos no nos merecemos el espectáculo reiterativo que estamos padeciendo.

En el fondo y lamentablemente hay una contaminación de la política de interés general con la política electoral de interés partidario, como advierte el FT. Ningún gobernante quiere llevar la letra escarlata “R” del rescate. El miedo escénico supera y atenaza la reacción.

La estrategia de dejar pasar el tiempo que ha tenido cierto éxito en la política nacional, apostando a tomar la posición y al agotamiento del contrario, sirve de poco en los escenarios financieros internacionales, en los que la velocidad en la toma de decisiones está en los manuales para alcanzar éxitos.

La política española tiene unos tiempos reacción propia de plantígrados y su adaptabilidad a las nuevas realidades debería ser un objetivo común de los dos grandes partidos. Las reformas son una oportunidad y una necesidad, si queremos mantenernos en la primera línea de los países avanzados.

La desafección a los políticos sigue creciendo en una crisis demasiado larga, negada y mal explicada. Desde el mundo exterior no nos ven bien, lo que es un pesado lastre cuando se vive en la globalización de imágenes, noticias y valoraciones.

Desde hace un tiempo sólo salimos en las páginas de sucesos.

La farsa socialista
Editorial www.gaceta.es 30 Agosto 2012

La artimaña de Griñán y Chaves es una burla a los ciudadanos.

Por si fuese pequeño el bochorno que producen las comparecencias en la Comisión del Parlamento Andaluz para confundir cuanto se pueda los detalles que rodean al mayor escándalo de los ERE andaluces, la mayor y más diversificada trama de corrupción que se pueda imaginar, el Grupo Socialista ha evitado, mediante una artimaña cortijil, la inmediata comparecencia de los dos presidentes que han consentido, cuando menos, el escandaloso e ilegal reparto del dinero destinado a ayudar a los parados entre los buenos amigos y conmilitones de los socialistas. Hemos conocido casos auténticamente surrealistas, indignantes, asquerosos, pero nadie de la Junta ha tenido nada que ver, según dicen, con un cinismo de antología, unos y otros. Se trata de una comparecencia prevista desde hace tiempo y que ahora han atrasado para demostrar que mandan en esa Comisión, de la que no podrá salir nada que, a su entender, les incrimine, aunque los andaluces ya deberían estar bien al cabo de la calle de la absoluta ausencia de escrúpulos de estos personajes para quedarse con lo que no es suyo y repartirlo con generosidad entre los fieles y amigos, que nunca son pocos.

Era inevitable que tratasen de poner tierra de por medio tras un pequeño detalle que no habían sido capaces de controlar, la declaración del ex interventor general de Hacienda, Manuel Gómez, que pudo demostrar cómo denunció de manera incansable y continuada las irregularidades que se estaban cometiendo ante los órganos responsables de la Junta para obtener la callada por respuesta. El contraste entre lo que ha dicho con toda claridad este funcionario y lo que han negado con absoluto cinismo los políticos socialistas que sabían perfectamente lo que habían organizado y para qué lo habían hecho, no puede ser más elocuente y explica con más claridad que muchas buenas razones los motivos que los socialistas tienen para aumentar, por libre designación, los empleados a su servicio, a ver si consiguen evitar los pocos controles que dejan en pie desde que llegan al Gobierno. Las declaraciones de dos altos responsables de la Junta, como Gaspar Zarrías, responsable de Presidencia y auténtico factótum de la Junta, y Carmen Martínez Aguayo, responsable de Hacienda, que, al parecer, no tenía que controlar el dinero de las Consejerías, ponen de manifiesto que están perfectamente dispuestos a demostrar que nadie hizo nunca nada, porque nadie supo nunca que nada se estuviese haciendo mal. Entre uno que no lo hizo, otro que no se enteró y un tercero que no sabía nada, resulta realmente misterioso que haya funcionado durante tanto tiempo, y de manera tan generosa, un sistema de reparto ilegal de dinero que, según los numerosos y desinteresados testimonios, nadie había organizado, que no se regía por ninguna norma, y que han pretendido hacernos creer que, por tanto, no contravenía ninguna disposición ni consistía, en realidad, en otra cosa que en ganas de ayudar a los menesterosos, tal vez un poco desordenadas.

Esta clase de actuaciones no sólo suponen una burla a los ciudadanos decentes que pagan sus impuestos, y a los parados que se habrán visto privados de ayudas a las que tenían derecho, sino que suponen un escarnio de la democracia, una burla sangrienta y una demostración de cómo entiende la izquierda el respeto a la ley, de manera que nunca pueda aplicarse en contra de sus intereses y de quienes los sirven, aunque sea tan poco desinteresadamente como en este nauseabundo caso.

El gurú tóxico
Las falacias de Paul Krugman
Juan Carlos Hidalgo Libertad Digital 30 Agosto 2012

Paul Krugman bien podría ser el economista más reconocido del momento. Y también el más peligroso. Desde su columna del New York Times –reproducida en toda América Latina–, Krugman promueve políticas económicas que suenan como música para los oídos de políticos irresponsables. Su premio Nobel, otorgado por su trabajo de finales de los setenta en la teoría del comercio internacional, poco tiene que ver con sus tesis actuales sobre política fiscal y monetaria. Aun así, le brinda un aura de autoridad en dichos campos que le sirve para descalificar a sus críticos.

El argumento de Krugman es sencillo: tras la grave recesión de 2008, el consumo privado permanece deprimido, lo que motiva que las empresas no inviertan y que el desempleo se mantenga elevado. No es posible reducir las tasas de interés para estimular el consumo, puesto que ya se encuentran cerca de cero. Por lo tanto, corresponde al Estado llenar el vacío gastando a manos llenas y poniendo dinero en manos de los consumidores.

El planteamiento tiene un problema de entrada: en términos reales, en EEUU el consumo privado ya está por encima de su nivel de finales de 2007, antes de que empezara la recesión. Es más, las ganancias corporativas representan en este momento un porcentaje mayor del PIB que antes de la crisis. Esto indica que no es por falta de demanda que las empresas no están invirtiendo. Sin embargo, Krugman insiste en que "lo que se necesita (...) es otro estallido de gasto gubernamental" (End This Depression Now, W. W. Norton & Company, 2012; hay versión en español).

EEUU ya intentó esta receta: desde 2008 el gobierno federal ha gastado 1,1 billones de dólares en estímulos fiscales, cifra que equivale –en dólares actuales– a unos diez Planes Marshall. El gasto federal se encuentra en su nivel más alto desde la Segunda Guerra Mundial, y los déficit fiscales de los últimos cuatro años son los mayores que haya visto EEUU en tiempos de paz. Aun así, el desempleo permanece alto y la recuperación es anémica. Para Krugman, la razón es que el aumento del gasto ha sido muy tímido.

Convenientemente, Krugman nunca da una cifra exacta de cuánto debe aumentar el gasto para ser efectivo. El único ejemplo que brinda para respaldar su tesis es el de EEUU al entrar en la Segunda Guerra Mundial, cuando el gasto federal se disparó al 43,6% del PIB. Actualmente se encuentra en el 24%, lo que da una idea de la magnitud del "estallido de gasto" que recomienda. Un conflicto bélico global nunca es deseable, pero para Krugman sería una excusa perfecta para colocar el gasto en niveles estratosféricos. En una célebre entrevista en CNN, Krugman afirmó que lo mejor que le podría pasar a la economía mundial sería la amenaza ficticia de una invasión extraterrestre, ya que el gasto gubernamental en armamentos innecesarios para repeler el falso ataque sacaría a la economía de su letargo "en tan solo 18 meses".

Es una tesis que Krugman ha elaborado antes: "El hecho es que, en general, las guerras son expansivas para la economía", escribió en 2008 para señalar los supuestos beneficios económicos de la guerra en Irak. Hace un año afirmó que el desastre nuclear de Fukushima también podría ser positivo para la economía mundial. La destrucción es sinónimo de crecimiento para Krugman.

En EEUU la deuda federal ya alcanzó el 100% del PIB, y la presión demográfica amenaza con llevar el país a la bancarrota una vez que el grueso de la generación de los baby boomers empiece a pensionarse, disparando el gasto en Seguridad Social, Medicare, etc.

Hace un año, EEUU perdió su calificación crediticia AAA. Pero para Krugman la deuda no es problema, ya que se pagaría sola con el crecimiento que supuestamente generaría el gasto deficitario, y además el gobierno siempre puede recurrir a la Reserva Federal para imprimir dólares. Esto causaría inflación, lo cual también es deseable para Krugman, quien recomienda una tasa de hasta el 6% anual, sin contemplar que, una vez el aumento de la inflación es incorporado a las expectativas de la gente, su efecto estimulante desaparece, lo que incentiva a las autoridades a aumentar aún más la oferta monetaria, generando así más inflación aún.

No obstante, Krugman señala que es imposible tener una alta inflación en una economía recesiva: "Sin crecimiento, no hay inflación", afirma en el libro ya citado. Olvida así por completo la estanflación de los setenta, cuando EEUU sufrió simultáneamente de alta inflación y recesión. Algo similar ocurre ahora en Argentina, país cuya economía Krugman alabó en mayo al describirla como "una notable historia de éxito". Él achacó a una prensa sesgada la mala reputación de dicho país, obviando las nacionalizaciones, la fuga masiva de capitales, la falsificación de las estadísticas oficiales, el proteccionismo comercial, los controles a la adquisición de dólares y demás políticas populistas implementadas por Cristina Fernández de Kirchner.

Krugman es un crítico acérrimo de las políticas de austeridad en Europa. Achaca la actual recesión de Gran Bretaña al "evidente fracaso" de los recortes presupuestarios, a pesar de que las estadísticas muestran que en ese país el gasto gubernamental es más alto ahora que hace tres años. Lo mismo es cierto para Francia. Por lo que hace a Italia, Krugman calificó de "delirante" al primer ministro Monti por su programa de austeridad, aun cuando el gasto público apenas ha caído un 0,14% desde su pico de 2009. En España el gasto ha sido recortado en tan solo 4,6% desde su tope de 2009. Y The Economist reportó en enero que en Grecia, de los 470.000 empleos perdidos desde 2008, ni uno solo es del sector público. La evidencia es clara: la austeridad en Europa ha consistido primordialmente en aumentos de impuestos y –si acaso– modestos recortes del gasto, lo contrario de lo que sostiene Krugman en sus columnas.

He aquí la receta de Paul Krugman: más gasto deficitario, endeudamiento incontrolado, subida de impuestos y más inflación. Todo esto, según él, estimulará el sector productivo y reactivará la economía mundial. Sus recomendaciones deberían tomarse con la misma seriedad que cuando predijo en 1998 que internet no tendría un impacto económico superior al del fax.

© El Cato

Justicia, no venganza
César Vidal La Razón 30 Agosto 2012

Cuenta Simon Wiesenthal que, en cierta ocasión, le criticaron por entregarse a la búsqueda de antiguos criminales de guerra espetándole que únicamente lo movía el deseo de vengarse. La respuesta de Wiesenthal fue que buscaba justicia y no venganza. Es ésta una cuestión esencial que los partidarios de la banda terrorista ETA (y no pocos de los nacionalistas) se han empeñado en oscurecer desde hace décadas con la finalidad de que los peores delincuentes de las cárceles españolas no reciban su merecido simplemente porque odian a España y creen en otra patria.

Esa acusación indigna ha venido envuelta en los ropajes más diversos que lo mismo apelaban a criterios humanitarios, que a patentes democráticas o incluso a los elevados principios morales del cristianismo. No confundamos las churras con las merinas ni el perdón noble con la ausencia de justicia para con los criminales. No seré yo el que afee la conducta de alguien que, de corazón, perdone a una persona, terrorista o no, que le causó males terribles. Su comportamiento puede rayar incluso lo admirable.

Sin embargo, una cuestión es lo que cada cual haga con el alma que tiene en el almario y otra es lo que debe llevar a cabo un Estado de Derecho y éste no puede dejar que asesinos y secuestradores reciban un trato de privilegio aunque apelen a la defensa de patrias quiméricas o de mandatos divinos. Desde luego, cuando Rudolf Hess –que, a fin de cuentas, no tuvo nada que ver con los campos de exterminio e incluso intentó llegar a la paz con Gran Bretaña– murió en la prisión de Spandau tras ser condenado a cadena perpetua en Núremberg, nadie consideró que norteamericanos o británicos hubieran sido antidemocráticos por no haberlo puesto en libertad. Por el contrario, la conclusión lógica fue la de que la ley debía cumplirse hasta sus últimas consecuencias y sin excepciones.

Precisamente por ello, la única conducta apropiada frente a los terroristas de ETA –independientemente de perdones privados que nunca deben tener repercusión jurídica– que puede llevar a cabo el Estado es la de mantener el cumplimiento íntegro de sus condenas, incluso si sólo salen de la prisión con los pies por delante. Sólo eso merecen los que asesinaron a la hijita de Toñi Santiago y a Miguel Ángel Blanco, los que secuestraron a Ortega Lara, los que han arrancado la vida a inocentes a lo largo de décadas en atentados en casas cuartel y supermercados. Si el Estado, si los partidos, si el Gobierno no se comportan en consecuencia estarán abriendo la puerta a considerar que asesinar o secuestrar bajo la bandera del nacionalismo es algo menos grave, incluso baladí. Pero si mantienen el respeto a la Ley sin excepciones, estarán ejecutando no venganza sino justicia. La misma que se está evitando con un criminal llamado Bolinaga.

El maldito rescate y la inesperada sorpresa.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 30 Agosto 2012

Sin duda ha sido impactante la presencia "por sorpresa" de S.M. D. Juan Carlos I en la reunión del Consejo Empresarial para la Competitividad que reúne a lo más destacado de los empresarios y de la banca. Atrás quedan las reuniones en Moncloa en "petit comitè" con unos pocos elegidos, que por cierto ayer estaban ausentes. El caso es que formalmente se ha dicho que el Rey quería tener de primera mano información sobre la situación de la economía española, desde el punto de vista de los empresarios, que no tiene que ser necesariamente coincidente con la visión del Gobierno de Rajoy con el que ha mantenido este mes de agosto dos reuniones protocolarias.

Yo no sé si este súbito interés del Monarca por la crisis se debe a un simple "lavado de imagen", tras los varapalos de los escándalos de los últimos tiempos, o tal vez a ampliar su perspectiva de la situación y hacerse su propia composición de lugar. En cualquier caso, la relevancia de esta comparecencia Real es nula, ya que como es sabido, S.M. no tiene ninguna responsabilidad política ni ejecutiva en las decisiones del Gobierno de España. Su papel queda perfectamente definido en la Constitución y , aunque su influencia sigue siendo grande en razón de su cargo, su poder Real no tiene nada que ver con aquella primera etapa de la Transición con unas FFAA dispuestas a cumplir sus órdenes sin dudarlo.

A pesar de que esto es una partitocracia anti democrática, corrupta y corruptora, sigue siendo infinitamente mejor que la dictadura. Sin embargo, el desbarajuste autonómico y las insaciables reclamaciones soberanistas de vascos y catalanes, siguen siendo un lastre inasumible y una fuente continua de insolidaridad, de agravios comparativos y de desunión entre los españoles. Así que la preocupación de S.M. es muy loable, si fuera sincera. Pero me permito dudar de esos nobles sentimientos y que su interés no vatya más allá de capear el temporal y justificar su absoluta falta de empatía desde una situación de privilegio costeado por los impuestos de los españoles, que no súbditos.

España está en una encrucijada en la que a pesar de los intentos desesperados de Rajoy y de su Gobierno, deberá acudir al "rescate". Sí, R E S C A T E, una palabra que han calificado los empresarios de maldita, cuando lo que es maldita es la situación a la que la incompetencia y desidia de los políticos, principalmente el PSOE con Zapatero, han llevado a España con una deuda que es billonaria, un billón de euros. Una deuda que debe ser pagada y financiada a su vez para pagar los intereses descomunales.

Hoy Rajoy se ha reunido con el Presidente de la República francesa, Hollande. Y como con Rampuy, lo único que ha obtenido es una vaga referencia al mantra de la "irreversibilidad del euro" y una indirecta alusión al rescate diciendo que "España es la que decidirá". Claro que si esperan que Rajoy pida algo sin saber las condiciones del préstamo, van apañados. Pero esto deberá acabar en algún momento, porque Rajoy no podrá soportar más la presión de los mercados y una prima de riesgo en posiciones de crack.

Se acaban las "vacaciones", recuerdan "a quien pueda habérselas tomado" incluido Rajoy con todo su Gobierno en pleno. Pero ahora llega septiembre y el otoño, ese que ya se sabe que va a ser "caliente". El Gobierno no puede atender a unas CCAA que se creen con derecho a todo y a ser las favorecidas con el rescate del fondo de liquidez. Entre Cataluña y Valencia ya consumen la mitad de los fondos previstos y además, Cataluña no acepta condiciones. Pues nada, si no las acepta, pues no se les da ni un euro y que emitan bonos patrióticos, a ver que tal les va. Así tendrán la sensación de haber conseguido la independencia.

En cuanto a S.M., le recomiendo que cuide su salud y que se recupere de sus dolencias. Que le agradecemos los esfuerzos por cumplir con sus obligaciones Institucionales a pesar de todo, pero que por su avanzada edad debería reflexionar en ir delegando sus funciones en su heredero en un plazo razonable. Sería un comportamiento muy ejemplar y seguro que comprendido y aplaudido por todos los españoles.

Ciclo artúrico y disparates antológicos (I)
Enrique Calvet Chambon www.lavozlibre.com 30 Agosto 2012

Economista y miembro del Comité Económico y Social Europeo

Lo del Presidente de la Generalidad y su contraparte, el Presidente del Gobierno de ¿todos los españoles?, por ocasión del llamado rescate a la Cataluña ibérica, está alcanzando ribetes grotescos y marxianos (de los grandes hermanos Marx) que pasarían a la monumentalidad cómica sino fuera porque son síntomas trágicos de una sociedad huérfana de valores democráticos. Vamos a pasar revista lacónicamente a cuatro disparates antológicos, hoy el primero.

Afirma el barcelonés, y su secuaz Homs, que los 5000 millones del ala que reclama para sí (volveremos sobre ello) es dinero de 'los catalanes', por lo que reclama una suerte de devolución de dinero previamente expoliado. Como, sin ser una luminaria, tampoco hay que presuponer que el barcelonés no disponga de un conocimiento normal, es evidente que intenta engañar, pues sí debe saber la verdad. Y la verdad es que el dinero que solicita vendrá, en una pequeña, muy pequeña proporción, de los catalanes... ¡Franceses! Y si nos ayudase el FMI, pues de los catalanes americanos y otros. En efecto, la terrible burla consiste en hacer creer al cándido personal que en España, o en otras democracias civilizadas, los impuestos los pagan los territorios, al medieval estilo o al estilo yemení. Pero no, lo pagan las personas, residan dónde residan. Por lo que los 5000 millones deberían salir de los impuestos de los españoles (y ahí sí afectaría en su proporción a los contribuyentes residentes en la Cataluña hispana). Pero como aquí nuestro buen Reino se ha quedado sin un duro y debe pedir, los 5000 millones que reclama el Presidente barcelonés vendrán de contribuyentes europeos o de allende Europa. O sea que la grotesca mentira se queda en obscena intoxicación. Los catalanes hispanos sí deberán ayudar, con sus impuestos y en justa y minoritaria proporción, a la devolución de estos denarios prestados cuándo se produzca (esperemos).

Pero esto también delata otro matiz muy importante. Nuestro principal personaje del ciclo artúrico, hace creer que reclama dinero para 'los catalanes', se entiende que españoles. Eso es importante porque el Gobierno de España tiene la ineludible y sagrada obligación de velar por el bien y la justicia de todos los españoles, muy por encima de las obligaciones regionales. Si los habitantes de la Cataluña subpirenaica han sido víctimas de algún tsunami, como el fenecido e inmoral tripartito, toda solidaridad es poca con cada uno de ellos, como compatriotas nuestros, y el Gobierno debe velar por ello sin dilación. Pero por las personas... El barcelonés pide dinero para.... ¡La Generalidad!, no para los ciudadanos. Y eso, a la vista del catastrófico uso hecho por los anteriores gobiernos regionales y de la contumacia del actual, es otra cosa, mucho más peligrosa, con pocos beneficios para la ciudadanía española entera si no se vigila su uso. De eso hablaremos en el segundo epigrama. Por ahora, esperemos que nada vaya para el célebre 3% (aunque me han dicho que con el IVA, tal porcentaje ha subido) ni para 'los 400 de la ceba (la tradicional y reducida oligarquía hispano-catalana)', que son los del origen del problema.

"Financial Times" le clava otro rejón en forma de editorial a Rajoy
El Semanal Digital 30 Agosto 2012

El diario económico aconseja al presidente del Gobierno que deje de gobernar pensando en los intereses "a corto plazo" del PP y pone en la picota su "política de comunicación".

En un editorial publicado hoy bajo el nombre de Por el bien de España, no del partido, la cabecera británica percibe que los cálculos acerca del coste político de medidas impopulares "lamentablemente han seguido de cerca" al Ejecutivo de Rajoy desde el inicio de su mandato.

"Como antes pasó con Grecia, Irlanda y Portugal, España no parece dispuesta a realizar una petición formal de ayuda financiera internacional -más allá de la acordada para sus bancos- a menos de que su deslizamiento hacia el abismo sea irreversible. Sin duda esto refleja la visión del Gobierno de que una petición así constituiría la mayor humillación para el país desde el fin del franquismo en 1975", arranca el editorial.

"Pero también refleja el cálculo que hace Rajoy de que aprovechar los fondos de rescate europeos podría resultar en una catástrofe política para su partido en el Gobierno. Las palizas electorales sufridas por los Gobiernos en Atenas, Dublín y Lisboa que finalmente fueron forzados a pedir ayuda indican que los temores de Rajoy no deben ser incorrectos", continúa.

Financial Times lamenta que Rajoy, nada más llegar a La Moncloa, haya gobernado calculando el coste político de las medidas que debía poner en marcha para hacer frente a la actual crisis. Así, considera el diario, adoptó una "pose desafiante" frente al paquete de ajustes que venían de la Eurozona

Su tendencia a gobernar con estos cálculos sobre el desgaste del PP explica también, cree el Financial Times, sus "dudas" a la hora de abordar el "lío" en las cajas de ahorros, donde los políticos del PP ejercían "mucha influencia".

Esta forma de gobernar intensifica ahora las tensiones en la relación entre el Gobierno central con las autonomías, que "recelan", incluso aquellas gobernadas por los barones del PP, de un "liderazgo del partido que abriga de forma excesiva instintos centralistas".

"Un problema más serio se está cociendo en regiones como Cataluña que no están bajo el control del PP y que sospechan que Rajoy intenta explotar sus problemas fiscales para frenar la autonomía que les fue concedida hace 30 años", asevera el editorial.

El rotativo añade que Rajoy ha agravado sus dificultades con una política de comunicación "incoherente" que ha "erosionado la popularidad" de su gobierno y "dañado la confianza de los inversores en su competencia".

En este aspecto, le recomienda que tome ejemplo del vecino Portugal, cuyo Gobierno ha hecho un "trabajo mejor hablando con una sola voz y convenciendo a la gente de que gobierna para el interés general".

El rotativo señala que bajo el punto de vista de Rajoy, España ha hecho un progreso "esperanzador" en varios frentes, con las exportaciones "boyantes", el déficit reduciéndose y los costes laborales "mejorando". Y añade que, aunque el paro sigue "incómodamente" alto, las reformas del mercado laboral "van en el buen camino".

Eso sí, el editorial concluye que "mo menos esencial es el coraje y la coherencia para gobernar por el bien de España, incluso si ello implica medidas que puedan dañar los intereses a corto plazo del PP".

Donde quieren a España los del FT
Nota del Editor 30 Agosto 2012

Está claro que los de FT no tienen interés en que España inicie el camino de vuelta a la razón, de otro modo darían consejos y no se dedicarían a repetir siempre las mismas falacias: el centralismo es malo, el tinglado autonómico es bueno, la política de comunicación es mala, como si esto fuera lo importante, y no dicen nada de las medidas que debería haber tomado, la primera, derogación de todas las leyes sobre lenguas regionales.

Tenemos un problema de productividad: la administración en todos sus niveles es un desastre, el ciudadano no tiene control (ni siquiera los interventores), y el primer signo de eficiencia es tener una lengua común, después una norma común y no diecisiete gallitos cantando cada uno por su lado, y el gallito mayor, cantando inconsistencias en el limbo dorado de su retiro belga.

Para cumplir con el déficit
Alberto Recarte: el Gobierno tendrá que recortar otros 7.000 millones de euros
El consejero de Libertad Digital Alberto Recarte enfatiza que la revisión a la baja del PIB dificultará el cumplimiento del déficit este año.
Libre Mercado 30 Agosto 2012

El economista y consejero de Libertad Digital Alberto Recarte avanza en Es la Mañana de Federico de esRadio que, posiblemente, el Gobierno tendrá que realizar nuevos ajustes para poder cumplir con el objetivo de déficit del 6,3% del PIB acordado con Bruselas para este año. La razón estriba en la revisión a la baja del PIB de 2010 y 2011 efectuada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), cuyo impacto analiza en un artículo publicado el miércoles.

Así, según los nuevos cálculos del INE, el déficit público fue del 9,01% del PIB en 2011, equivalente a 95.900 millones de euros, frente al 8,9% anunciado oficialmente por el Ejecutivo. El segundo dato llamativo de dicha revisión, "y el más preocupante", es que todo ese esfuerzo de contención presupuestaria que, supuestamente, se hizo el año pasado, "en realidad no se hizo", explica Recarte. Y es que, todos los recortes en 2011 se centraron "en inversión pública, no en gasto corriente".

El Ejecutivo de Rajoy se ha comprometido con Bruselas a recortar el gasto global en algo más de 34.000 millones de euros en 2012 -teniendo en cuenta el aumento del pago de intereses por la deuda-, de los cuales 14.000 millones se conseguirán reduciendo las inversiones públicas. Sin embargo, esta tarea no será sencilla, según Recarte: el total de inversiones públicas no alcanzó los 39.800 millones de euros en 2011, tal y como se anunció, sino que fue de 32.800 millones, y es "más sencillo" reducir 14.000 millones de euros de 39.800 millones que hacerlo de 32.800 millones; el Gobierno prevé gastar este año 25.800 millones en inversiones públicas, con lo que "tendrá que buscar otros 7.000 millones" si no logra reducir la inversión en 14.000.

En tal caso, tendrá que realizar un nuevo recorte presupuestario en el gasto corriente centrado en el número de empleados, fundaciones y empresas públicas, ya que "si esto no se toca es muy difícil reducirlo". Además, según Recarte, el Gobierno tendría que haber congelado las pensiones e incluso reducir algo las más altas, así como recortar en algunos casos el gasto en prestaciones de desempleo.

El problema, sin embargo, es que "esa reducción del gasto ya no da tiempo a aplicarla", añade, por lo que el cumplimiento del objetivo de déficit es ahora "mucho más difícil de alcanzar que hace sólo una semana". Si no se logra esa meta, los tipos de interés de la deuda serán similares o más caros que ahora o, lo que es peor, no habrá financiación para la economía española.

De este modo, Recarte destaca que, si bien el saneamiento financiero está en marcha tras las medidas adoptadas por el Gobierno y los profundos ajustes acometidos por el sector privado están funcionando, lo único que todavía se está incumplimiento es el control del gasto público, "éste es el factor clave". Además, tiene dudas de que el Gobierno logre aumentar la recaudación fiscal en los 9.000 millones de euros previstos para este año. "Hasta ahora eso no ha sido así, no sé si vamos a ser capaces de recaudar ese dinero. Es la gran incógnita de las cuentas públicas en estos momentos", añade. Todo ello demuestra que "estamos fracasando en la gestión de lo público".

Por último, en cuanto a la posibilidad de un rescate total de España, Recarte advierte que no hay dinero suficiente para llevarlo a cabo. "Nunca va a ser un rescate similar al que hemos visto en Grecia, Irlanda y Portugal" porque no hay dinero suficiente, de lo que se habla es de "rescates parciales".


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Rajoy, haciendo amigos
Román Cendoya www.gaceta.es 30 Agosto 20

Un mínimo de sentido común habría exigido una respuesta diferente del Gobierno.

El Gobierno de la Generalitat ha solicitado 5.023 millones de euros al Fondo de Liquidez Autonómico –a nosotros los ciudadanos– para el que no “aceptará condiciones políticas” y por el que el Gobierno no ha de esperar que le dé “ni las gracias”. Con esta declaración se ponen en evidencia dos hechos: lo mal gestionada que ha estado Cataluña desde que es autonomía y que lo del seny catalán, por lo menos en los nazionalistas, es otra falsedad histórica. Mariano Rajoy, ante semejante chulería, ya se ha lanzado a decir que “ayudará a Cataluña”, y en una carta a Mas se declara dispuesto a hablar del Pacto Fiscal. Un mínimo de sentido común habría exigido una respuesta diferente del Gobierno. De la misma manera que Europa nos pone condiciones para prestarnos dinero, las CC AA deberían someterse a condiciones económicas y políticas de obligatorio cumplimiento. ¿Por qué Rajoy no es contundente en la respuesta?

Este verano, Rajoy y un ex alto cargo del PP vasco, que abandonó la política porque era de los pocos que profesionalmente podía vivir fuera de ella, se encontraron en un acto social. Tras los saludos de rigor, el ex alto cargo aprovechó para pedirle a Rajoy que utilizara la mayoría absoluta para hacer las reformas que necesita España en las autonomías y terminar con los privilegios de los nacionalismos. Para su sorpresa, Rajoy le contestó: “Es que así no se hacen amigos”. A lo que el ex le respondió: “Presidente, acuérdate de tus compañeros enterrados en los cementerios por defender valores y no por hacer amigos”.

Rajoy debería dedicarse a gobernar y no a utilizar su cargo y el dinero de todos los españoles para “hacer amigos”. No puede subir el IVA, el IRPF, recortar sueldos… para “ayudar a Cataluña” sin contrapartidas. Si quiere “amigos”, que los compre con su dinero; pero el de los españoles, que lo gestione bien.

Víctimas
Fermín Bocos Estrella Digital 30 Agosto 2012

El cambio de criterio del Gobierno en relación con la política a seguir con la organización terrorista ETA está provocando una fuerte polémica en diferentes ámbitos de nuestra sociedad. Polémica que recogen y reflejan de muy distinto modo los medios de comunicación.

El discurso más contundente a la hora de denunciar el giro procede de las organizaciones de víctimas del terrorismo y con ellas las de no pocos ciudadanos, muchos de ellos votantes del PP, que no aciertan a comprender que quienes tanto criticaron a Zapatero en sus andanzas a vueltas con el llamado "proceso", actúen como si hubieran heredado aquella hoja de ruta.

Hay otras voces, las mismas que aplaudieron los contactos del Gobierno socialista con el exilio dorado de la banda que al apoyar sin reservas la excarcelación del etarra Bolinaga están dando una pista inequívoca acerca de cuál es su criterio en relación con todo este asunto.

Por último y, quizás sea lo más llamativo de éste penoso asunto, está el sector de quienes antaño se desgañitaron en manifestaciones, portando pancartas y acusando a Zapatero de "traicionar a los muertos", y, ogaño, bien por vivir de la política y estar en los aledaños del Gobierno Rajoy , bien por haber recibido alguna encomienda en los medios de comunicación afines o por estar a la espera de la pedrea en lo que resta por nombrar, ahora critican con dureza al mismo Jaime Mayor Oreja a quien hasta hace dos días le hacían la ola.

En toda esta historia, en la que por cierto, hay un capítulo -el "caso Bolinaga"-, que lleva camino de alcanzar la misma cota de ignominia de cuando fue excarcelado De Juana Chaos, a mi modo de ver, lo único que merece respeto y por lo tanto lo único que habría que situar al margen de la política es el dolor de las víctimas. El resto, por desolador ,invita a la melancolía; a la añoranza de otro país y de otros dirigentes políticos.

Compartiendo la hegemonía, señora Gabancho
Antonio-F. Ordóñez www.vozbcn.com 30 Agosto 2012

“Si la periferia castellanoparlante alcanza la hegemonía… entonces estamos perdidos” (Patrícia Gabancho, encargada del acto de apertura de la edición de este año de la Universitat Catalana d’Estiu).

Comentaba hace unos días José Luís Álvarez, doctor en Sociología por la Universidad de Harvard, en un artículo aparecido en El País que ‘la imposición de conflictos es la más formidable de las armas políticas y, durante décadas, gracias a la pasividad del PSC, CiU ha conseguido imponer el conflicto nacional con España al social interno’.

En esta ‘imposición de conflictos’ como arma política el nacionalismo utiliza diferentes altavoces; en verano, la Universitat Catalana d’Estiu (UCE), universidad en lengua catalana que tiene lugar anualmente.

Surge en el verano de 1968 a partir de las fiestas que ese año organizaron en Prades (Rosellón, Francia) conjuntamente el Grup Cultural de la Joventut Catalana y el Grup Rossellonès d’Estudis Catalans (GREC), justo después de los sucesos de mayo de 1968. A partir de esta experiencia, del interés en el Rosellón por promover y difundir la lengua y la cultura catalanas y, al mismo tiempo, de la necesidad de ciertos catalanes, valencianos y baleáricos para encontrar un espacio de libertad en un momento en que el franquismo seguía vivo, se decide continuar con la universidad de forma anual.

Como el sentimiento radical -nacionalista- y excluyente -solo en catalán- no conoce la autofinanciación, son las instituciones públicas catalanas, principalmente la Generalidad de Cataluña, la que a base de enormes subvenciones -más de dos millones de euros en los últimos años- sostienen, bajo pretexto pedagógico, la organización anual de este aquelarre cuatribarrado en la autodenominada Catalunya Nord.

A la cabeza de tal esperpento solo osan ponerse personajes sin complejos y sin otra cosa, a los que por supuesto acaba otorgándoseles la Cruz de San Jordi. Así encontramos que han sido rectores de la misma -aunque más exacto sería definirlos como obispos de su pequeña Iglesia-, por ejemplo, Jaume Sobrequés histórico miembro del PSC y ahora militante independentista o Max Cahner, uno de los fundadores de CDC y ex consejero de Cultura. Así no es de extrañar que ya desde antiguo haya habido una crisis permanente en el seno de la UCE entre los partidarios de potenciar actividades meramente académicas y los de potenciar otras actividades llamémoslas más lúdicas, donde al parecer estos últimos se han acabado imponiendo.

En esta curiosa concentración de xirucaires cabe desde una orgía proetarra, como la que aconteció en la edición del año pasado, a homenajes a individuos acusados de terrorismo.

No suele faltar a la cita l’avi Pujol para contar sus batallitas y contribuir con su dosis de rencor a España, y en fin, todo aquel que esté dispuesto a poner su granito de arena en pos del secesionismo -que no independentismo- es bienvenido.

El actual rector, Jordi Sales i Coderch, y su extenso equipo rector –no hay nada como estar bien engrasados-, tuvieron a bien este año ofrecer el encargo del acto de apertura a la argentinocatalana -como ella misma se define- Patrícia Gabancho, obispa destacada de la Iglesia nacionalista catalana, acostumbrada a evangelizarnos en las ideas que forman parte del catecismo político de catalanismo en el poder que gente como ella las han acabado convirtiendo en mantras, como muy bien expresó en un artículo Antonio Robles, y a la que alguno de sus compatriotas, como por ejemplo Eduardo Goligorsky, han situado ideológicamente próxima al totalitarismo peronista.

En una entrevista concedida con tal motivo, la excelente periodista se despacha a gusto y entre otras cosas manifiesta que:
“El problema aquí [en Cataluña] es el mantener la hegemonía catalana en el tronco central de la sociedad y dejar que las periferias se organicen y se acomoden como puedan. Ahora bien, si la periferia castellanoparlante alcanza la hegemonía… entonces estamos perdidos. De momento no ha pasado, pero…”.

“En este mundo se vive hablando catalán y si no hablas catalán te quedas fuera, y este tronco central es la sociedad. Es el sitio donde hay talento: el talento habla catalán”.

“La UCE […] es la comunión entre las gentes de los diversos Països Catalans”.
Dichas manifestaciones se comentan por sí mismas y creo era necesario darles la máxima difusión para alcanzar a conocer al personaje y los fines de alguien que, viviendo del negocio nacionalista, le sirve como simple -aunque mediáticamente destacada- correa de transmisión.

Sin embargo, le responderé brevemente.

Los castellanoparlantes en Cataluña que, mayoritariamente, somos bilingües no pretendemos alcanzar la hegemonía, sino compartirla en convivencia. Eso sí, exigiendo que no existan preferencias expresadas desde el poder público, entre otras cosas, porque nos asiste, no solo el Derecho vigente, sino, además, razones, la principal de las cuales es la justicia social.

Talento que habla solo castellano (español) en Cataluña lo ha habido, lo hay y lo habrá, mal que les pese, y solo se ha quedado fuera, precisamente, de las subvenciones que contra toda lógica basada en razones de mérito lo excluye. No daré nombres, pues la lista sería interminable, y no es el objeto de este artículo, pero, a alguno que otro hasta le han otorgado un Nobel.

Sobre sus comuniones y los Països Catalans, además de recomendarle un artículo de Juan Carlos Girauta al respecto, me quedo con lo que expresó, otrora, el 125 Presidente de la Generalidad de Cataluña, Muy Honorable Señor Josep Tarradellas -siempre partidario de una Cataluña unida a España-, que las veía venir:

‘Nunca he sido partidario de la política llamada de ‘Països Catalans’, de la vinculación nacionalista de Cataluña con el País Valenciano y con las Islas. Desde un punto de vista político, este lazo no tiene ninguna base. Nos une la lengua común y la historia en el marco de la Corona de Aragón; nada más. Los problemas de cada una de las partes son diferentes y difícilmente transferibles’ (Ja sóc aquí – Record d’un retorn. Editorial Planeta, Barcelona, 1989).

Palabras como estas hicieron que fuese criticado por parte de diversos sectores nacionalistas y secesionistas, que lo tacharon de traidor a Cataluña, de mal político y de vendido a la monarquía española. De ahí que no dudara en afirmar que:

‘Jordi Pujol en el fondo siempre ha sentido por mí una extraña fascinación, mezclada con un odio explícito‘.
El problema para los que piensan como usted, para entendernos señora Gabancho, es que en Cataluña hay muchos traidores como él, que siguiendo su ejemplo, continuamos considerándolo un gran referente político, avanzado a su tiempo e incluso un visionario de hacia dónde se dirigiría la política catalana si no lo evitábamos: el enfrentamiento entre nacionalistas y no nacionalistas.

Unos, como hiciera Josep Tarradellas en su día, llevamos tiempo propiciando, mediante la compresión tolerante del otro, la convivencia, creando puentes de diálogo. Otros, como Jordi Pujol, por el contrario, llevan años marcando los tiempos políticos y no dudarían en propiciarlo llegado el caso por un simple y frío cálculo estratégico.

¿Y usted, a cuál de las dos causas sirve? No me lo diga, déjenos adivinarlo.

Antonio-F. Ordóñez Rivero es letrado e inspector de Hacienda del Ayuntamiento de Barcelona y miembro de la junta directiva de Alternativa Ciudadana Progresista

Contra la excarcelación
Las víctimas inician sus marchas pendientes del fallo sobre Bolinaga
D. CAMPO www.gaceta.es 30 Agosto 2012

El colectivo anuncia más actos en otras nueve regiones, mientras los radicales elevan su desafío tras la prohibición de un acto en Mondragón y convocan otro en San Sebastián.

La nueva estrategia de movilización ideada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) se inició ayer con la celebración de la primera de las denominadas Marchas por la Justicia o Marchas Blancas, por las cuales el colectivo acude a los centros penitenciarios donde hay presos etarras cumpliendo condena.

La marcha inaugural, avanzada por este diario al semana pasada, tuvo lugar en la Región de Murcia y se extendió durante los 24 kilómetros que separan las dos cárceles de la comunidad. El evento estuvo encabezado por la presidenta de la asociación, Ángeles Pedraza, que además de leer un manifiesto frente al centro penitenciario donde finalizó la marcha, entregó al director de la prisión un ejemplar del libro Vidas Rotas y una misiva en la que se recogen las reclamaciones del colectivo.

Tras la de ayer, la dirección de la AVT decidirá el calendario de marchas en centros penitenciarios del resto de España. Según ha trascendido, visitarán cárceles de Andalucía, Galicia, Aragón, País Vasco, Extremadura, Comunidad Valenciana, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Asturias, si bien en la asociación reconocen que el sentido del fallo que adopte el juez Castro puede hacer que se modifiquen los actos previstos.

Huelgas de hambre
El telón de fondo de estas protestas es el caso del etarra Uribetxeberría Bolinaga, a quien Instituciones Penitenciarias otorgó el tercer grado y al que el juez de la Audiencia Nacional, José Luis Castro, podría otorgar la libertad condicional. La actuación del Gobierno en este asunto ha deteriorado las relaciones con el colectivo de víctimas hasta un punto sólo superado durante la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero en el Ejecutivo que desembocó en manifestaciones periódicas de rechazo a la política antiterrorista de su Gabinete.

Ahora, entre las víctimas cunde la idea de que las movilizaciones masivas han perdido efectividad y en ese análisis se fundamenta la idea de las Marchas por la Justicia que se comenzaron a celebrar ayer. No obstante, la prueba más palpable del enfado del colectivo con la política del Gobierno se personaliza en la casi decena de víctimas que esperan el fallo del juez Castro para iniciar una huelga de hambre en protesta por la posible salida de prisión de Bolinaga.

Dos de ellos, caso de José Micol, delegado de la AVT en Murcia, o Alfonso Sánchez, concejal del PP en Puebla de la Sierra que según reconoció a LA GACETA valora darse de baja en la formación en el mes de septiembre, reiteraron ayer su firme propósito de llegar hasta las últimas consecuencias con su medida de presión.

Desafío
Mientras, en el entorno proetarra, el desafío a la Justicia no cesa. Después de que la Audiencia Nacional prohibiese la celebración de una marcha entre San Sebastián y Mondragón para solicitar la libertad del terrorista Bolinaga, los convocantes de la marcha paralizada convocaron ayer una manifestación para el próximo sábado en la capital guipuzcoana, que partirá a las cinco y media de la tarde del túnel del Antiguo para reclamar la excarcelación del recluso, informa EP.

Los convocantes se refirieron a la decisión de la Audiencia apelando a la retórica habitual de este sector y consideraron que la medida supone “un atropello político, un escándalo judicial y una terrible burla a la petición de respeto de los derechos humanos”. El sindicato abertzale LAB dio a conocer ayer que participará en el nuevo acto previsto para el fin de semana.

Y todo ello a punto de que el juez Castro emita sentencia sobre el futuro penitenciario de Uribetxeberría Bolinaga, fallo para el cual ya cuenta con toda la información necesaria tras el pronunciamiento de la Fiscalía y, más aún, tras su desplazamiento hasta el hospital de San Sebastián donde el etarra está ingresado durante los últimos días.

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