AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 5 Septiembre 2012

La bancarrota autonómica
Luis de Velasco www.republica.com 5 Septiembre 2012

Primero fue el desbarajuste, después el carajal y ahora estamos en la bancarrota autonómica. Los graves defectos de un sistema, diseñado insuficientemente y fruto de su época, los años difíciles de la transición, han estado ocultos durante la época de la abundancia (una falsa abundancia como se está viendo ahora) y han salido a la luz ahora de una manera brutal. Defectos ignorados y ocultados no por todos, pero sí por el “establishment”, por los instalados, por los que mandan. Sólo un partido, Unión, Progreso y Democracia, desde su creación va a hacer ahora cinco años, insistió siempre sobre la no viabilidad del invento, tal como es no en la teoría sino en la cruda realidad. Voz que ha clamado en el desierto. Hasta ahora, cuando ya todos, dentro y fuera de nuestro país, están ya (más o menos) convencidos de la necesidad no de la eliminación pero sí de la reforma, a fondo, de este estado. Otra cosa es que quieran o puedan llevarla a cabo con la profundidad y urgencia que merece.

No hay manifestación más gráfica y real de esta bancarrota que los gobiernos autonómicos haciendo cola ante la, todavía no abierta, ventanilla del Fondo de liquidez recién aprobado por el gobierno. La cola aumentará porque paralelamente a esa ventanilla se ha cerrado la de la (ya muy escasa) financiación bancaria. Los solicitantes esgrimen variada terminología para tratar de pronunciar la maldita palabra “rescate” (se trata de un “anticipo” dice el gobierno andaluz) así como planteamientos infantiles (“es nuestro dinero” de los nacionalistas catalanes). Otros como el gobierno valenciano, paradigma de una comunidad despilfarradora y corrupta, aumentan la cifra solicitada en cientos de millones de un día para otro. Todos coinciden en dos cosas: no queremos que se nos impongan condiciones y que lo que reciban, si es que hay para todos, será insuficiente. Algunos, como el gobierno catalán y el andaluz, demuestran que no saben ni llevar su economía con la diligencia de una hacendosa ama de casa cuando piden parte del dinero para mañana. Textual. Todo ello completa un espectáculo poco edificante para ser contemplado desde Berlín, Bruselas o Frankfurt. Eso sí que deteriora la Marca España de la que tanto se preocupan últimamente avezados políticos y sesudos comentaristas.

¿Serán capaces el gobierno de la nación y su partido y el PSOE de enfrentar de manera seria y urgente esta bancarrota? ¿Serán capaces de entender que esta crisis es parte a su vez de una crisis política e institucional más amplia? De los nacionalistas nada cabe esperar salvo victimismo y obstáculos en el camino. ¿Serán capaces esos dos partidos mayoritarios de enfrentarse a “los suyos” que han establecido férreas relaciones clientelares y de férreos intereses en las Autonomías, sustentadas en miles de millones de euros y claves en el desmadre y descontrol del gasto público?

Los signos son muy desalentadores en ambos casos. La querencia del gobierno y del partido que le sigue es pensar que los problemas se resuelven por sí solos y que basta sólo con ir tirando. En cuanto al PSOE, un artículo reciente de Rubalcaba hablaba de la crisis como coartada de Rajoy “para debilitar a las comunidades autónomas, para erosionar su prestigio”. Tal cual. Con estos bueyes hay que arar. Luego nos quejamos de la señora Merkel y le echamos la culpa de todo.

El cascabel de Bruselas y los gatos autonómicos
EDITORIAL Libertad Digital 5 Septiembre 2012

"El ministro de Economía español flirtea con el rescate". Este es el titular que la revista financiera alemana Handelsblatt ha dedicado este martes a una entrevista en la que Luis de Guindos admite que el rescate sería "una opción, bajo condiciones aceptables". De hecho, parece que el Gobierno ya da por hecho el rescate y se está dedicando a negociar las condiciones del mismo. Parece innegable que, tal y como asegura uno de los ministros consultados por nuestro periódico, "no queda otra opción", y que el sigilo de las gestiones obedece a lo que ya Rajoy expuso a micrófono abierto: primero se llega a acuerdos y después se informa a la ciudadanía.

Lo que resulta innegable es que la existencia de estrictas condiciones adicionales –incluso si nos limitamos a las que ha planteado Mario Draghi para que el BCE pueda comprar cierto tipo de deuda en los mercados secundarios– contrasta con la aparente laxitud con que el Gobierno de Rajoy concede rescates a Gobiernos autonómicos que no aceptan condiciones inherentes a los mismos. Al margen de las multimillonarias solicitudes al Fondo de Liquidez Autonómico planteadas la semana pasada por Cataluña, Valencia y Murcia, este lunes la Junta de Andalucía, que ya recibió 500 millones en mayo, ha reclamado 1.000 millones más sólo a modo de "anticipo" de lo que se prevé un abultadísimo rescate futuro.

Rajoy podrá acceder a la exigencia de la Generalidad catalana de un rescate "sin condiciones" sobre la base de que "no es el momento de polémicas", de que las comunidades autónomas "son también España" y de que el Gobierno "no se desentiende de las comunidades autónomas". Pero lo que el Presidente del Gobierno sabe mejor que nadie es que ni la UE ni el BCE van a acceder a sus solicitudes de ayuda sobre la mera base de que el Reino de España también es Europa.

En este sentido, sorprende que Rajoy no informe de la solicitud de rescate por parte de España hasta que se cierre la negociación de las condiciones y, sin embargo, se anticipe a conceder esos fondos de liquidez a las autonomías sin haber cerrado con ellas previamente los acuerdos sobre las contrapartidas. En este sentido, no cabe sorprenderse de que la revista alemana anteriormente citada acompañe la entrevista a De Guindos con un informe sobre el estado de la deuda de las comunidades autónomas españolas, o que describa al Gobierno español como situado "entre la espada y la pared".

Y es que, mientras España sea percibida como un incontrolable reino de taifas, y Rajoy como alguien poco resolutivo a la hora de poner el cascabel de la disciplina exigida por Bruselas a unos rebeldes gatos autonómicos, la situación en nuestro país no va a hacer más que deteriorarse. El enorme adelgazamiento del Estado que requiere nuestro país para alcanzar la senda de la recuperación económica parte de una radical reforma de nuestro modelo autonómico. Y esa es una reforma que, a día de hoy, Rajoy sigue sin plantearse.

Algún día no muy lejano los españoles seremos "sirvientes" de los actuales inmigrantes
Francisco Rubiales Periodista Digital 5 Septiembre 2012

Los españoles valemos poco, menos que la mayoría de los pueblos del mundo. Nos hemos deteriorado tanto y nos hemos debilitado hasta tal extremo que pronto seremos los sirvientes de los actuales inmigrantes, mucho más fuertes, preparados, competitivos y esforzados que los decadentes y degradados hijos de España.

¿Puede un español actual, acostumbrado a depender del Estado y a vivir de las subvenciones, competir con un africano que ha abandonado su tribu, cruzado el Sahara y abordado una peligrosa patera para realizar su sueño en España? ¿Puede uno de nuestros jóvenes desempleados, adictos al botellón y a la paga de sus padres competir con un chino que está dispuesto a trabajar dia y noche para alcanzar la prosperidad? ¿Qué puede hacer un español habituado al desempleo y a los subsidios frente a un latinoamericano que ha abandonado a su familia y atravesado el océano para ganar unos euros, enviarlos a los suyos y seguir esforzándose hasta el infinito por un puñado de monedas? ¿Pueden nuestros políticos, educados en el seno de partidos políticos casi mafiosos, verticales, autoritarios, corporativos, corrompidos hasta la médula, habituados al peloteo del jefe, el despilfarro y los privilegios, comparase como otros líderes esforzados del mundo emergente, que han tenido que demostrar que son los mejores para alcanzar el poder?

Desgraciadamente, muchos hijos de la España actual están tan podridos, acobardados y debilitados que han sido conquistados por la vagancia y son presas de la vida fácil, lo que les ha llevado a perder toda potencia y competitividad y a no tener otro destino que servir a otros pueblos más fuertes y esforzados, como camareros, payasos, cuidadores o empleados de hogar.

Dicen que nuestros jóvenes son la generación mejor preparada de la Historia de España, pero es una mentira inventada por los políticos para esconder su fracaso como formadores y educadores del pueblo, al que han embrutecido para gobernarlos mejor, acostumbrado a la vagancia, la molicie y la dependencia del Estado, un cóctel que hace de las personas carne de esclavos y gente sin capacidad de rebeldía, esfuerzo y sacrificio. La prueba está en que apenas el 10 por ciento de los jóvenes condenados al desempleo optan por abandonar el hogar de sus padres o abuelos, en los que viven mantenidos como auténticos vagos, para emigrar en busca de trabajo. La mayoría prefiere vegetar, disfrutar del alcohol, de la droga y de las largas noches de fiesta, acompañados por otros muchos fracasados.

Si fueran chinos, africanos o latinoamericanos, hace ya mucho tiempo que habrían salido a conquistar los espacios y derechos que la pobre España, degradada por sus políticos, les niega, perpetrando así una de las mayores injusticias de la historia de nuestra nación.

España está invadida por elementos negativos que son incapaces de entender cómo funciona el mundo actual: políticos que prometen crear puestos de trabajo ignorando u ocultando que no son los políticos sino los empresarios los únicos que saben y pueden crear riqueza; sindicalistas habituados al dinero público fácil, que hablan de derechos, de protección y de subvenciones, sin recordar al pueblo que el mundo actual está dominado por el esfuerzo , la austeridad y el sacrificio; padres cobardes que no se atreven a mirar a sus hijos a los ojos, cuando llegan en la madrugada, para no verlos borrachos o atiborrados de drogas; legiosnes de educadores que han perdido la batalla de la dignidad en las universidades, institutos y escuelas, donde han abandonado el esfuerzo y el sacrificio, sustituyéndolos por el buenismo y por una educación propia de esclavos acobardados y dependientes del poder.

Ningún recorte impuesto por Europa, ninguna subida de impuestos decretada por el gobierno, ningún ajuste fiscal ni medida alguna que salga de la actual España podrá detener el desastre porque el desastre somos nosotros, empezando por nuestros políticos, ineptos, corruptos y decadentes, siguiendo por nuestras instituciones antidemocráticas y abusivas, finalizando por un Estado enfermo de obesidad mórbida, incosteable porque está plagado de parásitos con carné de partido, y por una sociedad infectada por la cobardía y el miedo, incapaz de rebelarse ante la injusticia, de realizar con valentía los esfuerzos que la historia le demanda y de corregir la ruta indigna de una España que está siendo conducida por sus miserables líderes políticos hasta el matadero de la Historia.

Ni una sola de las medidas adoptadas contra la crisis o de los recortes que padece la sociedad está orientado para resolver el verdadero problema, que es ético. Ninguna medida esta dirigida contra los corruptos, ni contra los parásitos, ni contra los que se enriquecen con dinero público a costa de los demás, ni contra la inflación de políticos, ni contra la baja estofa de la clase dirigente, ni contra la decadencia. No hay regeneración, sino simples parches inútiles. Nadie ha tocado la esencia del drama, que es la clase política y sus aliados financieros y empresariales, un núcleo poderoso que controla el país, pero tan deteriorado moralmente que derrama sobre España su injusticia, su egoísmo, su arrogancia, su arbitrariedad, su indecente impunidad y otros vicios que terminan por corromperlo todo.

Voto en Blanco

Y a ver...
Alfonso Ussía La Razón 5 Septiembre 2012

Me decía mi cada día más añorado Antonio Mingote: «Si dijéramos en público lo que manifestamos en privado, más de uno se llevaría un susto». Cierto como que existen las vacas lecheras. Hemos confundido democracia con silencio y libertad con hipocresía. Sólo se atreven a decir lo que piensan los que carecen de complejos. El complejo de demócrata es tan nocivo como el complejo de inferioridad. Un demócrata, un ciudadano que respeta la opinión ajena, cumple con sus obligaciones tributarias, vive pacíficamente, supera las dificultades, acude a las urnas a depositar su voto y cree vivir en libertad, tiene todo el derecho del mundo a decir lo que piensa, aunque ello resulte políticamente incorrecto para los acomplejados. Aunque no me gustan algunas de sus artimañas, me tranquilizó lo que se atrevió a decir Basagoiti días atrás. «Me importan un bledo los enfermos de la ETA». Coincido plenamente en el bledo. Un Estado de Derecho, como lo es el español, no puede sostenerse camuflado en el eterno temor al que dirán. Me importa un bledo el qué dirán a estas alturas de mi vida.

Ha fracasado rontundamente el concepto de Estado de las Autonomías. Aquel «café para todos» ha terminado con nuestros recursos. España tiene en los actuales momentos 400.000 políticos que pagamos entre todos. A ellos hay que sumar los asesores personales. España ha vuelto al feudalismo con diecisiete reyezuelos, dos de los cuales reinan y derrochan en sus territorios con un único fin. La escisión, el separatismo y la patada en el culo a quienes no hemos hecho otra cosa que soportar sus continuas impertinencias, y en el caso del nacionalismo vasco, su complicidad romántica con los asesinos. Adelgazar el Estado no significa reducir el número de ministros, de concejales y de asesores. Es más traumático, pero pronto se verían las excelencias de la buena cirugía. El buenismo de nuestra Sanidad y nuestra Defensa no tiene parangón en ninguna nación civilizada y desarrollada. España es una democracia en la que insultar al Rey, vejar a los jueces y miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado y robar a la luz del día, se han convertido en «asuntos menores». Encarcelamos a los que roban gallinas y soltamos a los criminales terroristas por temor a un alboroto. Tenemos un Tribunal Constitucional del que forman parte seis individuos que abren las puertas de las instituciones a los terroristas.

Los seis, qué casualidad, designados por el PSOE. Tenemos presidentes de comunidades, es decir, representantes del Rey en sus territorios, que se sientan todos los meses con los terroristas para pactar el futuro. Tenemos, en Cataluña, un Gobierno de la Generalidad que desobedece y tira a la papelera las sentencias del Tribunal Supremo. Tenemos unos sindicatos que quieren quemar la calle con el dinero que le damos, no voluntariamente, los chamuscados o incinerados por su brutalidad del siglo XIX. Tenemos una Oposición desleal y antidemocrática que no ha sabido perder las elecciones, y un Gobierno pusilánime, acomplejado y a todas luces, ineficaz. Tenemos una deuda con las víctimas del terrorismo, que en lugar de solventarla, la estamos aumentando con nuestra cobardía y silencio. Tenemos una nación maravillosa, España, masacrada por un Estado, su administrador, rotundamente nefasto. Tenemos a una derecha que empieza a esconderse y a una izquierda que vive con ochenta años de retraso. Tenemos una clase política –con excepciones–, singularmente lamentable. Y tenemos a nuestros soldados en Afganistán y en el Líbano, allá donde son enviados, cumpliendo con un espíritu insuperable, cuando en realidad donde nos harían falta es en Guipúzcoa. Y eso es lo que quería decir y que nadie se atreve. Ya hemos cumplido con Afganistán. Vamos a cumplir con España, y a ver que tal.


Hacer lo que hay que hacer
EDITORIAL www.gaceta.es 5 Septiembre 2012

No hace falta ser candidato al Premio Nobel de Economía para deducir de estos datos que así no se puede seguir por mucho tiempo.

El paro ha crecido en cerca de 40.000 personas en agosto. La mayor proporción de víctimas se ha dado entre los varones de más de 25 años de edad en la industria y los servicios. En román paladino, la mayor parte de los nuevos parados de este agosto está formada, en general, por acreedores a mayores subsidios de desempleo. Por otra parte, la Seguridad Social ha sufrido un descenso de afiliación en agosto que, sumado al de julio, ha neutralizado las subidas de marzo, abril, mayo y junio. La Seguridad Social ha tenido que acudir por primera vez a las reservas para poder pagar la extra de verano a los pensionistas. En términos interanuales, en España hay hoy casi medio millón más de parados y 604.000 cotizantes menos a la Seguridad Social que el año pasado. O sea, que cada vez menos, y más pobres, han de hacerse cargo de cada vez más, y más viejos. Y todo esto ocurre en un contexto de recesión económica cuyo final no se ve, por más que los gobernantes insinúen (con poca convicción, hay que reconocerlo) que se aprecian síntomas de cambio de tendencia.

No hace falta ser candidato al Premio Nobel de Economía para deducir de estos datos que así no se puede seguir por mucho tiempo, sobre todo si el aderezo de este plato es que España tiene un déficit que se trata de enjugar con deuda, y que los intereses de esa deuda se pagan con más deuda, que además cada vez se compra con unos intereses más altos. Si aplicamos la conseja de nuestro presidente del Gobierno, según la cual no se puede gastar más de lo que se tiene, forzosamente hay que concluir que de esta situación únicamente puede salirse aumentando los ingresos y disminuyendo a la vez los gastos.
Para aumentar los ingresos no hay más remedio que animar la actividad económica, porque con sólo subir los impuestos no sólo se asegura una recaudación decreciente a medio plazo, sino que se emprende el camino de animar la economía sumergida, que tratará de escapar tanto de la rapacidad del fisco como de los laberintos burocráticos y caros de montar empresas normales, y de unas relaciones laborales que parecen reguladas por el enemigo. Todo eso lo conocen tan bien los actuales gobernantes, que con este discurso obtuvieron en noviembre pasado una cómoda mayoría absoluta. Pero hoy parecen víctimas de un agudo ataque de amnesia.

Dicen que no tienen más remedio que actuar de este modo, porque así nos lo imponen desde Bruselas o Berlín; bien, aceptémoslo. Entonces, en tal situación, ya que la vía de aumentar los ingresos se presenta cegada de momento, parece lo más sensato aplicar todos los esfuerzos imaginables a reducir los gastos todo lo posible. El Gobierno ha hecho algunos gestos, es verdad; pero apenas ha iniciado la necesaria reforma estructural de un Estado inherentemente caro, y parece incapaz de poner en juego los recursos legales que tiene para asegurar que esta política de austeridad sea seguida por las Administraciones locales y autonómicas. No queremos ponernos apocalípticos con eso de que así no podemos seguir. Claro que podemos: nos falta aún un largo trecho para llegar al nivel de Somalia, pongamos por caso. Pero nos preguntamos si está esperando a eso el señor Rajoy para hacer lo que tiene que hacer.

Confiamos en Europa y en el euro
Reinhard Goehner. La Razón 5 Septiembre 2012

Reinhard Goehner- Director general de la BDA (Alemania)
Markus Kerber- Director general de BDI (Alemania)
José María Lacasa- Secretario general de la CEOE (España)
Marcella Panucci -Directora general de Cofindustria (Italia)
Michel Guilbaud -Director general de Medef (Francia)

La percepción que se tiene actualmente de la zona euro en los mercados de capital y en los medios de comunicación está en claro contraste con la realidad económica. La realidad es que la medicina de la disciplina fiscal y las reformas estructurales está empezando a surtir efecto. Los principales indicadores lo demuestran claramente: las cifras de la balanza comercial, los costes laborales unitarios, los desequilibrios y los déficits estructurales de los presupuestos están reduciéndose o han desaparecido. Sin embargo, sus efectos todavía no se han sentido en los mercados laborales, lo que no es raro, tal y como demostró el caso alemán hace unos años.

Por tanto, el actual estado de ánimo está claramente injustificado y tiene que invertirse tanto por los datos como por las noticias acerca de los progresos ya realizados y por una aplicación continua y constante de la política acordada por los gobiernos nacionales y las instituciones europeas, quienes han mejorado la gobernanza de la zona euro en los dos últimos años. Las políticas que se decidieron recientemente, en la reunión del Consejo Europeo del 29 de junio, requieren tiempo para demostrar plenamente sus efectos y convertirse en la base de un crecimiento y unos resultados sostenibles. A dichas políticas les deben seguir unas reformas estructurales ambiciosas y unas medidas definidas destinadas a mejorar la competitividad de las empresas europeas y reforzar un entorno competitivo y favorable para las empresas en toda la zona euro. Al mismo tiempo, se ha de reducir la inestabilidad del mercado financiero mediante un compromiso claro de apoyo al euro a través de la utilización de los instrumentos tanto del Banco Central Europeo (BCE) como del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE). Ello incluye la estabilización y reestructuración del sistema financiero privado con el fin de superar la crisis de confianza en el sistema bancario europeo. Se deberían definir asimismo objetivos claros para profundizar la unión económica y monetaria.

La recuperación de la confianza se encuentra en el centro de las políticas en Europa y en la zona euro: confianza de los mercados de capital en la solvencia de la zona euro; confianza de la población de los miembros de la zona euro en la eficacia del remedio; y, por último, confianza de los miembros garantes de la zona euro en los miembros que utilizan dicha garantía y su capacidad para cumplir su compromiso político de hacer avanzar las reformas y mejorar su competitividad. El pesimismo y las acusaciones públicas tienen que dar paso a la confianza, al optimismo y al reconocimiento mutuo de los progresos realizados. Estamos seguros de que la zona euro se está recuperando y que los próximos trimestres van a mostrar una tendencia al alza.

Acogemos con satisfacción el continuo apoyo ofrecido por el Banco Central Europeo en el proceso de recuperación de la confianza asegurando que los mercados de capital reconozcan tanto la evidencia de las mejoras económicas y fiscales como la seriedad de la cohesión entre los miembros en la unión monetaria. Por otra parte, debería actuar en conjunción con el MEDE, que pronto será la institución europea relevante y democráticamente legitimada para proporcionar asistencia fiscal a los países miembros en dificultades basada en el principio de condicionalidad. El BCE y el MEDE conjuntamente deben convertirse en los pilares de la política monetaria y la política fiscal de la zona euro, mientras que el paquete legislativo sobre gobernanza económica y el pacto fiscal ofrece a los miembros los instrumentos para reformar y retomar el camino de la convergencia. Esto significa esencialmente que el BCE y el MEDE deben desempeñar papeles distintos pero complementarios. El MEDE debería actuar en los mercados primarios cuando los países miembros concedan ayudas a cambio de programas de reestructuración. El BCE puede intervenir en los mercados secundarios cuando su mandato así lo permita y cuando considere necesario el apoyo del MEDE para garantizar la estabilidad del euro. Tal esfuerzo combinado y sincronizado debería dar lugar a unas condiciones estables y previsibles del mercado de obligaciones. La coordinación política y la coherencia en la aplicación sobre el terreno deben ser asimismo las líneas directrices de la arquitectura del mercado bancario de la zona euro. Una capacidad de supervisión bancaria fuerte y concienzuda proporcionará mayor estabilidad y previsibilidad a los mercados financieros. En pocas palabras, los responsables políticos de la Unión Europea deben emprender un proceso profundo y comprometido con el fin de colmar las brechas en la arquitectura de la UEM.

BDA, BDI, CEOE, Confindustria y Medef, como organizaciones empresariales más representativas de Alemania, España, Italia y Francia, estamos convencidos de que las empresas, concretamente las industrias y la competitividad industrial, son fundamentales para una rápida recuperación de los resultados de la zona euro y la creación de empleo. Por tanto, instamos a las instituciones europeas y a nuestros respectivos gobiernos a agilizar y conceder una mayor urgencia a acciones decisivas que puedan salvaguardar el proyecto del euro resolviendo la falta de confianza en la Unión Monetaria. Solicitamos políticas orientadas al mercado y reformas estructurales encaminadas a reforzar la competitividad de nuestras economías y fomentar el espíritu empresarial en toda Europa. Además, instamos a la Comisión Europea a continuar una estrategia que sitúe la competitividad, el crecimiento y la creación de empleo como prioridades máximas de la Unión Europea. Cuanto más rápidamente el reequilibrio y la consolidación fiscal produzcan efectos visibles, antes se recuperarán el crecimiento y la confianza en el euro. Reiteramos nuestro compromiso para trabajar en pos de un marco mejorado del euro y pedimos a los gobiernos que propongan iniciativas para una UE económica y políticamente más integrada.

Defensa del Estado
MANUEL MARTÍN FERRAND ABC 5 Septiembre 2012

No se toman medidas serias y reformas profundas ni en la organización y funcionamiento del Estado, y eso es económicamente insostenible

EN febrero de 1931, antes de la proclamación de la II República, José Ortega y Gasset, Gregorio Marañón y Ramón Pérez de Ayala crearon la Agrupación al Servicio de la República. No era, ni mucho menos, el embrión de un nuevo partido político. Se trataba de una proclama intelectual con la sana intención de reconstruir un Estado gravemente deteriorado. Si prescindimos de su componente antimonárquico, el Delenda est Monarchia de Ortega, los tiempos que corren, más difíciles de lo que el Gobierno manifiesta y más graves de lo que la Oposición señala, parecen exigir un movimiento similar al de entonces. El problema para que así fuera, para que un lote de intelectuales proclamara hoy una Agrupación en Defensa del Estado, es múltiple. El presente de la vida española carece de un muestrario intelectual tan rico, plural y socialmente respetado como el entonces disponible y el Estado ofrece hoy, en función del mal uso del Título VIII de la Constitución, más grietas y desconchones, mayor inconsistencia, que el de aquellos días finales de una dictadura como la de Miguel Primo de Rivera y previos a una República que nos salió rana y rompieron, más que nadie, los socialistas predecesores y abuelos de los hoy presentes y divididos.

Ninguno de los dos grandes partidos nacionales, cuatro quintos del voto emitido en las legislativas, presenta un liderazgo firme y no contestado en sus filas. Los demás partidos en presencia son grupúsculos de oportunidad u organizaciones con saña separatista y, por ello mismo, demoledores de un Estado que se descoyunta en sus Autonomías, manantiales de despilfarro y clientelismo político; se arruina en la falta de respeto al Presupuesto y, cantonalizado, sirve de escenario para la actuación de unos partidos que anteponen sus intereses electorales a cualquier planteamiento sólido a largo plazo.

Para mayor dificultad, los pocos que entendemos como preferente la salvación y fortalecimiento del Estado, sin lo que la Nación se quedaría sin fundamento y soporte, lo vemos demasiado grande, excesivo. El PP, que nos debe una regeneración democrática que José María Aznar nos dejó pendiente, y unas reformas que Mariano Rajoy no termina de abordar, sustenta, con grave división interna, un Gobierno que actúa más como prestamista de las Autonomías y, en lo que puede, de garante de la Deuda. No se toman medidas serias y reformas profundas ni en la organización y funcionamiento del Estado ni en el de sus porciones autonómicas y eso es económicamente insostenible, históricamente disparatado y políticamente irresponsable. ¿De dónde sacaríamos hoy un repertorio de intelectuales no militantes, diversos en su juicio, plurales en sus ideas, honorables en su conducta y respetados por la ciudadanía dispuestos a la defensa del Estado?

EN LA HORA DE LAS MITOLOGÍAS
GABRIEL ALBIAC ABC  5 Septiembre 2012

Hay momentos enfermos en la historia: cuando la lógica material queda asfixiada por el peso mágico de las mitologías

«CORREMOS, alegres, hacia el precipicio, una vez que hemos puesto ante él algo que nos impida verlo», se lamentaba Blaise Pascal. Y sí, envueltos por el vendaval en que llegar a fin de mes se ha convertido, apenas si atisbamos un minuto más allá del día a día. Un día a día, agotador y ciego. No puede ser -nos decimos, taciturnos- que esto pueda ir a peor. Y puede.

Entre septiembre y octubre habremos de surcar la línea a partir de la cual no hay ya retorno. La económica, por supuesto: el instante preciso en que, una vez España intervenida -de una forma u otra, bajo un nombre brutal o bien bajo eufemismos menos proclives al pánico retórico-, los decorados de la farsa sean hechos jirones, como parte del bofetón de realidad sin el cual el préstamo imprescindible para que sobrevivamos nos será negado. De la ilusión -esa alucinación menor, de la cual hablaba Freud- no podrá quedar nada: es la condición previa para no ser del todo aniquilados por el peso letal de las malas fantasías. Nada es gratis en la vida de los humanos. Nada. No existe -ni es imaginable siquiera- una sola excepción a eso. Y nadie salva de morir a nadie, sin imponerle algún tipo de pago: en moneda o afectos. Al fin, las deudas morales -toda la vida adulta enseña eso- son infinitamente más duras de pagar que las monetarias.

Mas lo inmediato político, no podemos tolerar que haga funciones de una nueva pantalla para ocultar la otra dimensión trágica de nuestro presente. La cual cabe en la fórmula que, como un bisturí, esgrimía Francesco Guicciardini para dar diagnosis a la Italia en vísperas de aquel fin de época que iba ser el sacco di Roma de 1527: «Todas las ciudades, todos los Estados, todos los reinos son mortales. Y un ciudadano que se halla ante el fin de su patria, no debe dolerse tanto por la desgracia de ésta cuanto por la de él mismo». Cuando esa máquina de artesanar nuestras visiones ilusorias de la vida a la cual llamamos nación se derrumbe a plomo, nuestras cabezas estarán en la perpendicular exacta de sus escombros. No será agradable.

La quiebra política, pues; pasemos a ella. Se llama 21 de octubre y su epicentro es el País Vasco. No hay lugar a fantasías sobre lo que pasará en el recuento de las urnas. Sí, matices. Importantes. Matices. Pero lo esencial es esto: sumados votos y escaños, los dos partidos independentistas -puesto que de independencia habla el programa esbozado por Urkullu para el PNV- dispondrán de una amplia mayoría absoluta. Nunca antes había sucedido eso. Así lo quiso el Tribunal Constitucional, ese tribunal político que, al erigirse en instancia de casación del Supremo, ha destruido lo poco que quedaba de división de poderes. Y el Tribunal Constitucional -cada uno de sus miembros con nombre y apellidos- se habrá ganado un lugar en los manuales de historia. De España, o de cómo venga a llamarse lo que salga de esto.

Tantos prefieren refugiarse aún en la esperanza de que al PNV le pueda más el peso de los intereses materiales que la épica incierta de las mitologías. Y es cierto que la independencia hundiría al País Vasco en la ruina de su automática exclusión de la UE. Pero hay momentos enfermos en la historia: cuando la lógica material queda asfixiada por el peso mágico de las mitologías. No sería la primera vez. La Centroeuropa de entreguerras es una dura lección de eso. Y a un pueblo preso de sus mitos, le aguarda sólo lo peor: el instante de saltar, a través de su oropel, al precipicio. Pocas veces Pascal fue tan presente.

El papá Estado
Carmen Gurruchaga La Razón 5 Septiembre 2012

Las comunidades llevan años gastando a su antojo mucho más de lo que pueden, sin que nadie les controle y de mana bastante irresponsable. Y lo hacen desde que MAFO, siendo secretario de Estado con Zapatero, eliminara el techo de gasto autonómico impuesto por Aznar. Y como se dice vulgarmente, aquellos polvos trajeron estos lodos y hoy vemos que, de momento, Valencia, Cataluña, Extremadura y Andalucía han pedido ayuda al Estado bajo diversas fórmulas. Una de ellas es la del anticipo a cuenta de los impuestos que tienen que cobrar, pero con eso no tienen ni para empezar por lo que todas ellas son conscientes de que al final tendrán que acudir al Fondo de Liquidez Autonómico, más conocido como Fondo de rescate, que se aprobará en los próximos días.

Andalucía ha estado sacando pecho hasta antes de ayer, convencida de que al final conseguiría un crédito de un pool de entidades financieras, pero cuando ha visto que no se lo concedían ha girado la mano de pedir hacia el Estado. Aunque con ínfulas. No es cierto que, como dice la consejera andaluza de Presidencia, estén sin definir las condiciones del Fondo de Rescate, porque lo único que falta por conocerse es su dotación económica. Por lo tanto, el Gobierno de Griñán puede tomar la decisión que más le convenga, teniendo en cuenta que no puede pagar servicios públicos fundamentales como colegios, residencias de ancianos, etc.

Cataluña, que ya ha asumido que los préstamos suelen estar condicionados, está en una situación más angustiosa, hasta el punto de que si el FLA no se aprueba para finales de septiembre necesitará un crédito puente para pagar nóminas. Es más, el consejero de Economía ya habla con total naturalidad tanto de las condiciones del Gobierno como de las de la Unión Europea.

Despilfarro autonómico
Cuando la Junta de Andalucía me hacía regalos
Pablo Molina Libertad Digital 5 Septiembre 2012

Siendo yo un probo funcionario de la administración autonómica, a mediados de los años ochenta, tuve ocasión de comprobar de manera muy directa el rigor presupuestario de la Junta de Andalucía.

En aquel entonces, éste que suscribe desempeñaba sus labores como jefe de un negociado que tenía como función gestionar las contrataciones de obra pública de un sector muy específico de la administración. Pues bien, durante todos los años en que estuve en aquel puesto, cada Navidad tuve el honor de recibir de la Junta de Andalucía una elegante agenda de piel convenientemente grabada con mis iniciales. Esto lo hacían con un jefe de negociado de Murcia –honrado, probo y fiel cumplidor de sus obligaciones, sí, pero, coño, un jefe de negociado de otra comunidad autónoma al fin y al cabo–, y ahí tuve yo una primera pista sobre el rigor presupuestario de los socialistas en la patria chica de González y Guerra. Probablemente el gesto sería recíproco, pues también en Murcia gobernaban por entonces los sociatas, siempre tan pródigos con el dinero del contribuyente; pero como no llegué a conocer a mi par andaluz, nunca pude verificarlo.

Los comienzos del invento autonómico fueron gloriosos en términos financieros. Sin competencias que gestionar, puesto que las que realmente consumen recursos como sanidad y educación se transfirieron mucho más tarde, las legiones de políticos de las comunidades autónomas –casi todas gobernadas por el PSOE– se dedicaron a gastar a manos llenas y en cuestiones tan ociosas como la precitada un dinero que, como años más tarde explicaría cierta sabia egabrense, no era de nadie.

La primera preocupación de los autonomistas fue que no quedara un solo pariente, por consanguinidad o afinidad hasta el cuarto grado, de cargo alguno fuera de la nómina oficial. Como no era plan de someter a las criaturas a los rigores de una oposición, no fuera que se herniaran, decidieron realizar decenas de miles de contratos laborales a dedo, que al cabo de tres años permitieron a sus titulares convertirse en funcionarios de carrera con sólo aprobar un examen restringido, que hubiera sonrojado por su simpleza a los alumnos más torpes de un parvulario medio.

Solventada esta importante cuestión, los responsables del incipiente estado autonómico se dedicaron a renovar edificios y vehículos oficiales, todos ellos víctimas de la sobriedad cuartelera del Franquiense, para que las nuevas autoridades autonómicas disfrutaran del ornato que exigían sus altas funciones como representantes de las nacionalidades oprimidas.

Ya sin familiares que enchufar, y con todos los gastos suntuarios más que cubiertos, la multiplicación del gasto en la prestación de los servicios transferidos, la gestión de las subvenciones públicas para corromper a lo que quedara de sociedad civil y una especial propensión al trinque sistémico mantuvieron sobradamente ocupada a la casta hasta la llegada de la crisis. Ahora las preocupaciones son otras, y además muy candentes, porque la inercia derrochadora del entramado autonómico exige más recursos de los que hay disponibles. La consecuencia directa, como estamos viendo, es que las víctimas tendremos que pagar cada vez más impuestos.

Con un itinerario como el relatado y treinta años consagrados al derroche exhaustivo, enseguida va a obligar Rajoy a las diecisiete nacioncitas a realizar esos esfuerzos de austeridad de los que tanto habla Montoro.

El Estado Autonómico, qué gran invento.

Según el Foro Económico Mundial
España se sitúa a la cola mundial en control del déficit y deuda pública
Agencias Libertad Digital 5 Septiembre 2012

La economía española ha logrado conservar su competitividad a nivel mundial a pesar de la "muy delicada" situación macroeconómica que atraviesa, ocupando por segundo año consecutivo el puesto 36 en el ranking elaborado por el Foro Económico Mundial (FEM), que compara el grado de competitividad de 144 economías y que vuelve a estar encabezado por Suiza y Singapur.

En el caso de España, el Informe de competitividad global 2012-2013, elaborado por un equipo de economistas dirigido por el español Xavier Sala-i-Martín, en el que también ha participado Beñat Bilbao-Osorio, destaca que "a pesar de su muy delicada situación macroeconómica y las bien sabidas dificultades de su sistema bancario que restringen el acceso a financiación a las empresas locales" España logra mantener el puesto 36 que ocupaba el año anterior, tras situarse en el 42 hace dos años.

Entre los elementos que favorecen la competitividad española, los autores señalan la calidad "de talla mundial" de sus infraestructuras de transporte, que ocupan el décimo puesto absoluto, el tamaño de su mercado (14), así como las altas tasas de matriculación en educación superior (18), lo que proporciona una amplia fuente de trabajadores cualificados, que "si se moviliza apropiadamente, ayudaría en la muy necesaria transación de España hacia actividades de mayor valor añadido".

"A pesar de estas fortalezas, la competitividad española se ve perjudicada por sus desequilibrios macroeconómicos", advierte el informe, que señala a España como el décimo peor país en control del déficit, ocupando el puesto 135 entre los 144 países analizados, mientras que es el 112 en control de la deuda pública, lo que, sumado a las dificultades del sector financiero, da como resultado una pérdida de la confianza de los mercados financieros y en el acceso del país a los mercados internacionales de capitales a costes asequibles.

De hecho, España ocupa en el análisis elaborado por el Foro Económico Mundial el puesto 122 en lo que se refiere al grado de asequibilidad del acceso de sus empresas a financiación, circunstancia que queda reflejada por los cada vez mayores diferenciales de los bonos españoles en relación a las economías más sólidas.

Críticas a los recortes del Gobierno
Por otro lado, el informe apunta que, a pesar de haberse registrado una ligera mejoría, el mercado laboral español continúa siendo muy rígido (123), aunque destaca que "las recientes reformas estructurales, tanto en el sistema bancario como en el mercado laboral, deberían contribuir a afrontar estas debilidades una vez que se implementen".

Sin embargo, el Foro Económico Mundial advierte de que los recientes recortes en el gasto público destinado a investigación e innovación, unidos a las crecientes dificultades del sector privado a la hora de captar financiación para estas actividades, podría lastrar la capacidad de innovar de las empresas españolas (44), algo "crucial" para facilitar la transformación económica de España.

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Cuando, so pretexto de la dignidad, se incurre en indignidad
J. A. Yturriaga www.vozpopuli.com 5 Septiembre 2012

En mi anterior columna afirmaba que el Juez Central de Vigilancia Penitenciaria no debería decretar la libertad condicional del asesino etarra Josu Uribetxebarria. Sin embargo, José Luis de Castro se la concedió el 30 de agosto, en contra del criterio del Ministerio Fiscal, con el argumento peregrino de que no se requería que el recluso estuviera en situación de enfermedad terminal, ni que tuviera que arrepentirse y repudiar el terrorismo. Su fundamental argumento radica en que "los principios de humanidad y derecho a la dignidad de las personas tienen que predominar sobre cualquier otra consideración legal", que la dignidad humana reclama el derecho a una muerte digna, y que el último periodo de la vida de un ser humano "exige unas condiciones emocionales, materiales y personales que son incompatibles con la situación de reclusión".

Consideraciones políticas
La concesión de la libertad condicional a Uribetxebarria plantea consideraciones políticas, jurídicas y éticas. El Gobierno de Rodríguez Zapatero dejó en el ámbito penitenciario un legado que el Gobierno de Rajoy parece dispuesto a cumplir, pese a su postura en la oposición era radicalmente contraria a hacer concesiones a los presos de ETA. Así, ha seguido la línea socialista, que ha culminado con la liberación del torturador de Ortega Lara. Se trata de una decisión política que el Gobierno ha cubierto vergonzantemente con la túnica protectora de una decisión judicial. Conforme al artículo 90 del Código Penal, se puede conceder la libertad condicional a los penados que se encuentren en tercer grado, hayan cumplido tres cuartas partes de su condena y cuenten con un pronóstico favorable de reinserción social. Ésta se presume –en los casos de personas condenadas por delitos terroristas– cuando el recluso muestre signos inequívocos de haber abandonado la actividad terrorista y haya colaborado activamente para impedir la producción de otros delitos o atenuar los efectos de su delito, para identificar, capturar y procesar a los responsables de delitos terroristas o para obtener pruebas o impedir la actuación de las organizaciones a las que haya pertenecido. Esto se podrá acreditar con una declaración expresa de repudio de la violencia o una petición expresa de perdón a las víctimas de su delito.

En ningún momento ha cumplido estas condiciones Uribetxebarria, que no ha mostrado el menor respeto a sus víctimas –antes al contrario–, ni se ha distanciado de ETA, sino que ha seguido fiel a sus consignas, como ha puesto de manifiesto con la farsa de su huelga de hambre o con su llamamiento a que continúe la lucha. Según el artículo 92, no será necesario el cumplimiento de las tres cuartas partes de condena cuando se trate de enfermos muy graves con padecimientos incurables y -si el peligro para la vida del paciente "fuera patente" y estuviera así acreditado por el médico forense y los servicios médicos de la prisión- el Juez de Vigilancia Penitenciaria podrá autorizar la libertad sin más trámite que requerir al centro penitenciario el informe de pronóstico final.

Consideraciones jurídicas
José de Luis Castro se ha prestado a respaldar los turbios manejos del Ministerio del Interior, a pesar de contradecir con ello decisiones anteriormente adoptadas por él. Así, en 2010 negó la libertad al etarra Mikel Ibáñez y –en el auto por el que finalmente se la concedió en 2011– afirmó que cuando la enfermedad incurable de un recluso no comportaba "riesgo inminente para la vida", la ley exigía que cumpliera los requisitos de haber satisfecho las responsabilidades civiles a sus víctimas y manifestado arrepentimiento. No lo hizo hasta que, a punto de morir en la UVI el apreció en Ibáñez "deterioro mental" y "poca o nula capacidad de tomar decisiones", lo que no es precisamente el caso de Uribetxebarria. Ahora ha cambiado de criterio y mantenido en su auto que no hace falta que el penado esté en situación terminal para que se excluya la exigencia de su arrepentimiento. No se trata, pues, de falta de conocimiento o insuficiente interpretación de la ley por parte del Juez, sino de un cambio de criterio sin motivación suficiente, rayano con la prevaricación –dictar, a sabiendas, resoluciones injustas–. Castro ha tenido una conducta extraña, pues, sin consultar con la Fiscalía, se trasladó a San Sebastián y se entrevistó con Uribetxebarria y los médicos del Hospital Donostia en el que se encuentra internado, quienes le entregaron un nuevo informe, que no fue facilitado a la forense.

Basándose en este informe –en el que se insiste en la gravedad del enfermo y en la conveniencia de que continúe hospitalizado, aunque sin afirmar que se halle en estado terminal–, el Juez –pese a reconocer las disparidad de criterios entre la forense y los médicos donostiarras– ha decidido conceder la libertad al etarra. La Fiscalía ha afirmado que la actuación de Castro es contraria a derecho y que su auto de liberación podría ser considerado nulo. Ha expresado su desacuerdo con la decisión y con sus argumentos, y cabe esperar que la recurra ante la Sección 1ª de la Audiencia Nacional presidida por Fernando Grande Marlaska, un juez de probada integridad y competencia jurídica, lo que alienta la esperanza de que se dicte una sentencia justa no politizada.

Consideraciones éticas
Castro se ha amparado en los principios de humanidad y dignidad, que deben –a su juicio– predominar sobre cualquier otra consideración legal. Estos principios –incluidos en nuestra Constitución– deben inspirar todas las leyes, pero no pueden servir de excusa para su incumplimiento. La dignidad de una persona no depende del lugar donde muera, sino de su comportamiento a lo largo de su vida. Uribetxebarria ha sido un terrorista asesino y torturador, que ha celebrado con cava los gravísimos atentados del 11-M y ha llevado una vida indigna. Podrá morir –cuando le llegue la hora– en libertad, rodeado de familiares y correligionarios, pero no en dignidad, salvo que asuma in extremis sus culpas y exprese su arrepentimiento. Por otra parte, ¿quién ampara la dignidad de las víctimas y de sus allegados? ¿Vale más la dignidad del asesino que la del asesinado? Por un efecto péndulo, las leyes penales adoptadas en España después del franquismo adolecen de excesivo garantismo y son a veces interpretadas por algunos jueces más a favor de los delincuentes que de las víctimas. La presidenta de la AVT, Ángeles Pedraza, ha afirmado que la liberación de Uribetxebarria es "una forma de volver a matarnos", y manifestado –en nombre de las víctimas– su dolor, indignación y rechazo total. Lamentablemente, el Gobierno ha antepuesto la dignidad de un deleznable asesino a la de sus inocentes víctimas y ha provocado una situación de indignidad.

El Ministro del Interior, Jorge Fernández, ha afirmado que "quienes dudan del Gobierno están haciendo el juego, consciente o inconscientemente, a ETA", pero, con plena conciencia, estimo que quien está haciendo el juego a la banda terrorista es el Gobierno, con su política timorata y acomplejada. Las concesiones en materia penitenciaria no sólo no aplacan a la izquierda abertzale, sino que la envalentonan por su éxito y les sirven de acicate para incrementar sus exigencias, ya que el Gobierno ha transmitido el mensaje de que los presos pueden conseguir ventajas sin necesidad de arrepentirse. Su portavoz, Maribí Ugarteburu, ha hecho un llamamiento a la ciudadanía vasca a que continúe con las protestas callejeras, que son clave para obtener la libertad de otros 13 enfermos graves y para superar definitivamente la criminal política del Gobierno. Si la movilización de apoyo a los presos se mantiene –ha añadido el líder batasuno Joseba Permach– se conseguirá mover al Estado español y forzarle a modificar su política penitenciaria. ¿Quién está haciendo el juego a quién?

Las primeras grietas
Julia Navarro Estrella Digital 5 Septiembre 2012

No lo tiene fácil el ministro Fernández Díaz. Ser ministro del Interior no es ninguna bicoca pero aún es más difícil si a eso se une tener que "gestionar" un proceso para que ETA ponga su punto final.

A Fernández Díaz le llueven criticas por tierra, mar y aire a cuenta del caso Bolinaga y seguramente las criticas que más le duelen, las que más mella le hacen son las que recibe de sus propios compañeros de filas.

Lo cierto es que las primeras grietas en la casa popular han aflorado a cuenta del etarra Bolinaga. Y no es de extrañar. El solo pensar que el hombre que fue el carcelero de Ortega Lara pueda salir en libertad enciende los ánimos del común de los ciudadanos. Bolinaga no inspira compasión a pesar de que se repita que su estado es terminal porque padece cáncer. Pero la ley es la ley y en la letra de la ley está la posibilidad de que los enfermos terminales salgan de la cárcel y terminen sus días en su domicilio. Y es lo que han hecho los abogados de Bolinaga, pedir que se cumpla la ley. Pero no solo eso, claro, no seamos ingenuos. La izquierda abertzale ha hecho de Bolinaga un símbolo con el que demostrar que pueden retorcer el brazo al Estado haciéndole asumir una decisión legal, sí, pero incomprensible para los ciudadanos.

¿Podría haber evitado el Gobierno el solo planteamiento de la libertad de Bolinaga? Los expertos en leyes dicen que sí, que la ley deja resquicios para oponerse a la libertad de Bolinaga. Puede que tengan razón, pero en todo caso la cuestión de fondo no deja de ser otra que Jorge Fernández Díez no está haciendo otra cosa que seguir la hoja de ruta trazada por Zapatero para intentar poner punto final a ETA. Naturalmente, el ministro no va por libre sino que actúa en perfecta sintonía y bajo las ordenes del presidente Rajoy. Así que hay que buscar en esa "hoja de ruta" lo que está pasando con el caso Bolinaga.

Pero como a río revuelto ganancia de pescadores, no es menos cierto que Mariano Rajoy tiene sus propios adversarios en el PP. A nadie se le oculta que tanto Esperanza Aguirre como el propio Mayor Oreja, amén de muchos otros, no son entusiastas de Rajoy, y que si ellos hubieran podido evitar tenerle al frente de su partido lo habrían evitado. De manera que el caso Bolinaga les está sirviendo sobre todo para dar a Rajoy una patada en las espinillas, pero en las espinillas de Jorge Fernández Díaz. Sin olvidar, claro, que al propio ministro le ha faltado mano izquierda para gestionar la situación.

Desde luego el caso Bolinaga es una batalla que Rajoy ha perdido ante la opinión pública. Bolinaga no es un etarra cualquiera, sino un hombre especialmente cruel que fue capaz de mantener en un agujero inmundo a Ortega Lara y el hecho de que no dé muestras de arrepentimiento y que no haya pedido perdón hace aún más difícil que la opinión pública pueda digerir su puesta en libertad.

Antonio Basagoiti ha resumido muy bien el sentir de los ciudadanos: les importa un bledo que los etarras, enfermos o no, tengan que estar en la cárcel. Otra cosa es si esa sinceridad de Basagoiti es "políticamente correcta", pero lo sea o no, lo cierto es que no ha dicho nada que no se diga en la calle. El caso Bolinaga es un dardo envenenado que puede dejar más que rasguños en Rajoy y en su ministro del Interior. Al tiempo.

El PP, enfrentado por ETA
Ricardo Chamorro El Semanal Digital 5 Septiembre 2012

El caso Bolinaga ha sido el hecho que más ha enfurecido al centro derecha sociológico español

De los treinta y cuatro años que llevamos de democracia el Partido Popular ha gobernado únicamente ocho años. Las legislaturas en las que José María Aznar dirigió la nación española tiene cosas positivas y otras no tanto, pero lo que está claro es que sus gobiernos demostraron que la derecha centrada no solo podía gobernar España sino que lo podía hacer mucho mejor que el PSOE.

La izquierda progresista ostentaba un monopolio moral y político en España que desde el descalabro brutal de UCD en el ochenta y dos no paró de consolidarse. La llegada de Aznar fue el final de una "travesía del desierto" donde la masa social del centro-derecha, atomizada durante todos los ochenta, volvió a tener una referencia nítida frente al socialismo omnímodo.

El Partido Popular cogió las riendas de España sin miedo y poco a poco llegó a levantar una España arruinada.

La lucha contra ETA y su visión política
Aznar se preocupó, además de la gestión económica y técnica de España, de un aspecto fundamental cuya importancia no se había tratado adecuadamente durante los gobiernos socialistas y este era el tema terrorista alejándose de justificaciones políticas nacionalistas. Para ello el Partido Popular se volcó con sus compañeros del País Vasco, así como con todas las víctimas del terrorismo, como emblema de la lucha por la libertad. Aznar justo antes de llegar a la Moncloa ya sufrió un intento de asesinato por parte de ETA. La idea de la libertad y de España frente al terror separatista, empezó a calar en la sociedad y los terroristas se revolvieron cometiendo innumerables atentados. Tanto Francia como EEUU se volcaron en el apoyo al gobierno y en Europa el mensaje antiterrorista español tuvo un gran calado.

Durante los gobiernos del PSOE la lucha contra ETA era fluctuante y la contundencia frente al nacionalismo desde el punto de vista político era nula. Pudimos ver a Felipe González gritar ¡Gora Euskadi Askatuta! Y años después dar explicaciones por la creación de los GAL.

Desde la ilegalización de HB, desarticulación de su entramado financiero y político-social, la izquierda abertzale busco vías de supervivencia a través del PNV con el pacto de Estella y con parte de la izquierda estatal con la que coinciden en parte del mensaje.

Cuando se planteó la ilegalización de HB hubo muchas voces desde la izquierda y el nacionalismo que se manifestaron en contra. Al fin y al cabo aplastar al mundo de ETA era aplastar a un mundo que se autodenomina socialista de izquierdas y patriota vasco algo que defienden otros partidos que incluso se han vanagloriado de recoger las nueces. La supervivencia del mundo de ETA y su transición en forma de partido democrático es algo que no solo incumbía a la izquierda abertzale sino que todo el nacionalismo y parte de la izquierda han visto este objetivo como algo prioritario. En el plano político-ideológico la destrucción y deslegitimación política y judicial de ETA a largo plazo podría llevar a una deslegitimación política de toda idea nacionalista y de la idea socialista radical que defienden elementos como Sánchez Gordillo, por eso han tratado de separar a ETA de su mundo político lo cual es una ficción.

Las ideas de la izquierda abertzale son las que crean ETA, este grupo terrorista es solo un medio más para alcanzar unos fines políticos que son conseguir una Euskadi socialista e independiente de España, el no entender esto es tener una miopía política de gran calado.

El arrinconamiento de ETA y el estrangulamiento político de su entorno decayó en las legislaturas de Zapatero ya que meses después del atentado del 11 M ETA anunció una tregua indefinida y empezó una negociación con el gobierno. Amaiur se sienta hoy en el Congreso de los Diputados y Bildu tiene posibilidades de gobernar Euskadi.

Polémica en el PP en relación a Bolinaga
La visión meta-política de lo que representa ETA y su mundo es algo que han tenido claro todos los ministros de interior del PP. Aunque aparentemente los trataran como una banda de simples asesinos, para no darles fuerza política, sabían que la ETA no es solo una banda de pistoleros a sueldo sino que son un medio más de un entramado político-social con una visión del mundo que también hay que vencer.

La polémica interna actual del PP es porque parece, con sus declaraciones, que Fernández Díaz quiere olvidar la repercusión político-social que ha tenido para el País Vasco el genocidio perpetrado por ETA desde hace décadas dando la impresión de que se quiere plasmar el "aquí no ha pasado nada, miremos al futuro". Y creo que debemos mirar al futuro pero con un presente que debe tener muy claro que es lo que ha pasado en España así como en el País Vasco y cuál es la cara política de un mundo que se ríe de casi mil españoles asesinados, cuyos crímenes parecen hoy que les han permitido llegar a donde están. Por citar un solo ejemplo, creo sinceramente que si ETA no hubiera asesinado a Gregorio Ordoñez, en San Sebastián hoy no gobernaría Bildu.

El dar legitimidad democrática a las ideas de la izquierda abertzale es dar legitimidad a las ideas que han creado ETA y asesinado a cientos de españoles. Mientras los representantes políticos de la sociedad española no se enfrenten de manera contundente a estas ideas, donde el cumplimiento integro de las penas es una estrategia más, y no apliquemos la política dentro del Estado de Derecho a la lucha contra ETA, estaremos perdiendo la batalla de tener una España en plena libertad.

Aznar y Rajoy han compartido esta visión frente a ETA en sus distintos gobiernos. Hoy es una lástima que Fernández Díaz, además de ser bastante torpe en comunicación, no solo está causando una revuelta dentro de su partido sino que está dando muchas satisfacciones a la izquierda abertzale y a los detractores del Partido Popular hablando de conspiración contra él dentro del partido al que pertenece.

La política antiterrorista en el PP no admite innovaciones ni superficialidades, es algo tan serio y que ha producido tantos muertos que debe ser una línea en consenso con los anteriores responsables de esta materia. No se puede permitir una brecha en esta área y claramente el actual Ministro no ha sabido llevar el cargo, no creo que haya sido con una intención maliciosa pero en estos momentos no se pueden permitir errores que causen brechas en la unidad del Partido Popular. Equivocaciones mediáticas y comunicativas, malestar en las bases del partido, críticas por no modificar los anteriores asesores de Rubalcaba en interior, malestar de las víctimas del terrorismo, declaraciones en las que dice sufrir una conspiración dentro del partido, son demasiados elementos para que el Partido Popular no tome medidas en una situación económica muy complicada, con dos elecciones a la vuelta de la esquina y con amenazas de escisión y competencia política en el horizonte.

Creo que el Ministro no ha dado la talla y Rajoy debe tomar medidas para remediar una situación que sigue enconándose por las declaraciones de conspiración por parte del Ministro. Si Fernández Díaz no ha funcionado el PP tiene innumerables candidatos para hacer esa labor en interior que muestren la claridad y contundencia que los Gobiernos del PP han mostrado siempre frente al terrorismo.
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Faena de aliño
Ya es hora de que la España progresista tenga voz política en el País Vasco
Fernando Savater El País  5 Septiembre 2012

En la pasada Semana Grande donostiarra, la primera diseñada por el equipo municipal de Bildu, la apuesta central y más innovadora era el concurso de ensaladas con productos autóctonos, puesta en práctica festiva de la “soberanía alimentaria” que la coalición lleva en su programa. La competición estaba abierta a parejas jóvenes y atrajo ni más ni menos que a ocho, es decir, una respetable multitud de 16 personas. No sé quienes se alzaron con el triunfo, pero estoy seguro de que el jurado tuvo la deliberación difícil entre tan excelentes obras de arte vegetales. Por esos mismos días, en la plaza de Illumbe se celebró la habitual feria taurina, que atrajo como todos los años a varios miles de personas. En vista de lo cual y atendiendo al sentir popular, el alcalde ha decidido suprimir las corridas de toros y perpetuar los concursos de ensaladas.

No voy a entrar de nuevo en el debate en torno a la fiesta taurina. Sabemos que cuenta con adversarios elocuentes y algunos reinsertados de última hora, como prueba el reciente artículo de Ferlosio publicado aquí mismo (aunque, por ser a contraestilo, el resultado de este pentimento recuerda un poco al eccehomo de Borja). Y por supuesto aún menos entraré en si se trata de una fiesta “española” o “vasca”, como si lo uno se opusiera a lo otro, resistiéndome a mencionar tantos apellidos vascos con olor a dehesa que se me vienen a la cabeza (por ejemplo “Miura”, ¿les suena?). Además, dado que el surf viene del Pacífico, los fuegos artificiales de China y las alubias de Centroamérica, suprimir todo lo que no tiene origen vasco empobrecería definitivamente la Aste Nagusia. De modo que abandonemos por ahora los toros a su suerte: si sobreviven a Adrien Brody haciendo de Manolete, es que ya nada puede acabar con la fiesta.

Por lo visto la mala salud da derecho no solo a cuidados médicos sino a la libertad

Pero lo ocurrido este verano en Donosti me parece una metáfora de lo que ha conseguido el radicalismo nacionalista en Euskadi y de lo que espera conseguir. Primero, los modos. El Parlamento catalán abolió las corridas tras un debate, todo lo trucado que se quiera, pero en el que se cubrieron las apariencias. En cambio, el alcalde de San Sebastián, por sí y ante sí, ha decidido que un espacio público construido para coso taurino sea dedicado a partir de ahora al baloncesto, los conciertos, las ensaladas o lo que él quiera. No ha cometido el error de su colega de Cestona, también de Bildu, que hizo un referéndum en la localidad sobre la supresión de las corridas y obtuvo una respuesta negativa de los ciudadanos, incluidos muchos votantes de Bildu. “Le está bien empleado, por preguntar”, debió pensar el alcalde donostiarra. Cuando uno ya sabe lo que la gente debe querer, ¿para qué perder el tiempo preguntándoselo y darles así la oportunidad de equivocarse? Lo que hay que hacer es “normalizar” la vida común, es decir, que la gente deje de empeñarse en sus gustos retrógrados y españolistas, en elegir la lengua que prefiere hablar o en la que quiere educar a sus hijos, en los triunfos deportivos que celebra o en los símbolos que exhibe y se aficione a la ensalada aliñada al gusto abertzale, aunque esa norma se la impongan 16 a 10.000 o a 100.000. Es lo que la señora Mintegi, candidata a lehendakari por Bildu, llama “su talante democrático”.

Para eso han servido los años de domesticación a sangre y fuego que los etarras —herederos en los métodos y en gran parte de los modelos ideológicos de la dictadura franquista— han impuesto a nuestra sociedad. Para que sus conmilitones ocupen el espacio público, por pocos que sean, y los demás, los muchos más demás, rezonguen pero no se atrevan a hacerse visibles. Bien claro ha quedado durante las concentraciones frente al hospital en que estaba internado Bolinaga: podían ser sólo 40 ó 50, aunque los demás pesaban menos —fuesen cuantos fuesen— porque no se atrevían a salir de casa. Y lo mismo ha ocurrido con la disciplinada manifestación exigiendo la liberación de los presos enfermos, pues por lo visto la mala salud da derecho no solo a cuidados médicos sino a la libertad. Con que sean 2.000 los que protestan ya se convierten en la totalidad del pueblo vasco, porque nadie va a disputarles la calle. Pero es que, además, han logrado imponer su lenguaje incluso a quienes se sienten alejados de sus planteamientos ideológicos: estamos en un “proceso de paz”, un “tiempo nuevo”, todos debemos “dar pasos en la buena dirección”, deben respetarse los derechos humanos conculcados de los “presos políticos” y acabar con la política penitenciaria “represiva” (debe haber otra con fines lúdicos o algo así), hay que denunciar “el resentimiento” y “las ansias de venganza” de ciertas víctimas, etc… Se habla mucho de construir el relato colectivo de la memoria, que vaya usted a saber lo que es, pero no se recuerda suficientemente que los pasos en la buena dirección para acabar con la violencia y el enfrentamiento civil los dieron ya hace 35 años la mayoría de los españoles, salvo los etarras y sus servicios auxiliares. Que siguen sin darlos, pero reclamándolos a los demás.

Los socialistas vascos sólo parecen esforzarse en poner sordina o retrasar los avances del nacionalismo

Y eso no lo ha remediado, lamentablemente, el gobierno socialista en la CAV, apoyado por el PP vasco, que tantos acogimos con gran esperanza y que yo aún sigo pensando que —al menos en sus comienzos— supuso un esbozo de progreso aunque fuera insuficiente. Como en otras ocasiones pasadas, los socialistas vascos sólo parecen esforzarse en poner sordina o retrasar los avances del nacionalismo, pero sin plantear realmente un modelo alternativo. Ofrecen los mismos platos identitarios que los nacionalistas, aunque en raciones de menú infantil. Eso debe ser el nacionalismo no sabiniano de Egiguren, que a los no nacionalistas nos gusta tan poco como el otro y a los nacionalistas, claro, mucho menos que el suyo… como temo que se verá en las próximas elecciones. Se dice que hay que evitar el enfrentamiento dentro de la comunidad, pero no veo por qué para convivir sin violencia es preciso que quienes creen que los vascos formamos parte de una España plural pero unida atenúen o enmascaren su forma de pensar hasta hacerla casi clandestina. O deban aceptar junto a su filiación española medidas políticas reaccionarias en materia de educación, aborto, economía, etc… Ya es hora de que la España progresista tenga voz política en el País Vasco sin renunciar ni al progresismo ni a España.

Sin embargo, todo parece indicar que los gestores de la herencia de ETA van a seguir cada vez más activos, mientras gran parte de la sociedad se resigna como antes a una invisibilidad permanente, sea por miedo retrospectivo, pereza, oportunismo o resignación. Lo malo no es que haya o no haya toros, sino que muchos debamos acabar aliñando esa ensalada que no nos gusta pero de la que tendremos que comer luego, nos apetezca o no. Menuda faena.

Fernando Savater es escritor

Aprendices de brujo
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 5 Septiembre 2012

Tenía 9 años cuando mis padres me llevaron a ver Fantasía, la famosa película de Walt Disney, con la vana esperanza de que la conjunción entre los dibujos animados y la música clásica despertara en mí la afición por esta última. Nunca lo consiguieron. Pero lo que sí se grabó indeleblemente en mi retina fue la imagen del aprendiz de brujo Mickey Mouse, impotente ante la multiplicación de escobas que transportaban cubos con agua obedeciendo a un hechizo que él no sabía desactivar.

Hoy asistimos a un fenómeno de parecidas características, aunque protagonizado por personajes de carne y hueso, en tiempo real y sin acompañamiento de orquesta: un clan político embriagado de proyectos anacrónicos y de ambiciones desmesuradas excita las pasiones de un conglomerado de ciudadanos, los seduce con soflamas demagógicas desprovistas de contacto con la realidad circundante y los moviliza en dirección... al vacío. El desbarajuste consiguiente será de tal magnitud que algunos acompañantes del clan, incluso algunos de sus miembros –los que tienen más que perder– empiezan a dar señales de alarma. Han comprobado que los aprendices de brujo que encabezan la marcha obedecen a instintos primarios que sólo pueden desembocar en la bancarrota.

Disquisiciones metafísicas
El expresidente de la Generalitat Jordi Pujol captó tempranamente el clima enrarecido que crecía a su alrededor y escribió "A gente que se asusta" (La Vanguardia, 4/9/2011):

A los que se asustan. Y a los que no se asustan, pero que se tendrían que asustar. Que son muchos. De hecho muchos, casi todos nos tendríamos que asustar. (...) Este artículo es resultado de una conversación con un buen amigo. Que está asustado, sobre todo, por la crisis económica. Con razón. Pero que no me llama por eso. Le asusta más el hecho de que, según me dice, encuentra a más gente que antes que se declara independentista. Y le preocupan, sobre todo, las consecuencias que eso podría tener para su empresa, que si bien exporta, y cada vez más, sigue teniendo a España como su mercado principal. Teme (...) por la pérdida de todo o de buena parte del mercado español si Catalunya se convirtiera en país independiente.

A partir de ahí, Pujol endilga a su amigo los argumentos habituales que esgrime el nacionalismo identitario para justificar el secesionismo, pero lo que queda claro es que el auténtico catalanista, el que verdaderamente se preocupa por el bienestar de Cataluña y de los catalanes, es el que pone la realidad práctica por delante de las disquisiciones metafísicas y de las quimeras fiscales que Berlín y Bruselas harán abortar.

Es visible que, como escribe Pujol, hay mucha gente asustada, y que ese susto se ha contagiado también a algunos de sus acólitos. Acólitos que no temen tanto la reacción del resto de España como la irresponsabilidad de sus aprendices de brujo. Los guardianes de las esencias son implacables con los potenciales desertores de la Gran Marcha hacia la independencia, a los que acusan de sentir pánico, más que miedo. Josep Ramoneda clama contra estos mercaderes claudicantes (El País, 31/7/2012):

En Convergència, sectores más vinculados al mundo empresarial sienten el pánico de las incertidumbres de un proceso de ruptura.

Algunos de estos guardianes de las esencias llevan su suspicacia hasta el extremo de preguntarse si Artur Mas no será un blandengue. Antes de que Mas anunciara que no concurrirá a la manifestación independentista del 11 de Septiembre, Francesc-Marc Álvaro hizo malabarismos para neutralizar esta suspicacia, aunque sin disiparla por completo (LV, 27/8/2012):

No acabo de entender este tipo de polémicas. Sobre todo porque Mas ya rompió el gran tabú cuando votó (con la papeleta del "sí") en la consulta popular sobre la independencia que se celebró en Barcelona el 10 de abril del año pasado. (...) Mas es el primer presidente de Catalunya que, en el ejercicio del cargo, se ha pronunciado favorablemente por la secesión en un referéndum informal, pero con innegable carga simbólica.

Aires marciales
Es verdad: los secesionistas no tienen motivos para desconfiar de Artur Mas. Los catalanes sí, porque los rituales de su brujería mal aprendida pueden acarrear un desastre para España y, dentro de ella, para Cataluña. Basta reflexionar sobre sus aires marciales. El cronista militante de su epopeya, Jordi Barbeta, relata (LV, 29/7):

El president de la Generalitat, Artur Mas, convocó a Palau a todos los altos cargos de la institución. (...) Eran unos 300. Fue un acto extraordinario pero interno, sin luz, ni taquígrafos, ni periodistas. El president los convocó a participar en "una misión histórica": "Sois los generales de un ejército que es la Generalitat y que tiene una gran misión. De la Generalitat depende la suerte del país. (...) Nos encontramos en una situación muy dolorosa, pero también es una gran oportunidad para cambiar el país".

El titular de La Vanguardia del 10/8 no fue menos castrense:
Mas toca a rebato por el pacto fiscal.
Frente a tanto fragor bélico, Francesc de Carreras se preguntó, con su habitual clarividencia (LV, 4/8), si Mas quiere ser el Companys del 6 de octubre de 1934. Esto es lo que se preguntan también, sin abjurar de su nacionalismo, los testigos más prudentes de la escalada. Advierte Lluís Foix (LV, 21/8):

Si un Gobierno se manifiesta a favor de la independencia, quiere decir que los puentes están rotos con España y que pueden ser pasos sin retorno. Si no existe un plan alternativo, si Europa no aprueba esta decisión, si la deuda nos sepulta y si no sabemos cómo será el día después, lo más aconsejable sería no apresurarse. El Gobierno no es el dueño del país.

Cosa curiosa, en un editorial del somatén mediático sobre "El orgullo herido de Suecia" y el caso Assange, aparece un párrafo fuera de contexto que podría interpretarse como una crítica velada al papel que ese mismo somatén desempeña en la agitación secesionista. ¿Mensaje encubierto a los demócratas agraviados desde sus páginas? Leemos (LV, 23/8):

En el mundo de hoy –el de la electrónica, la imagen y la comunicación–, muchos intentan manipular los medios. Una soflama nacionalista o una manifestación callejera que genere imágenes impactantes para los noticiarios televisivos pueden tener gran efecto. Pero es preciso recordar que las políticas democráticas no se construyen vociferando, sino con educación, leyes y años de compromiso social.

Chusma y élite
También en el somatén mediático, el notario Juan-José López Burniol, habitualmente empeñado en legitimar el imposible connubio entre el nacionalismo y la racionalidad, se decantó circunstancialmente por esta última, en medio de la ofensiva rupturista, al tomar partido por la Ilustración frente al Romanticismo. Lo hizo con una argumentación cuya precisión, típicamente notarial, demuele los cimientos del edificio identitario donde se cobijan los herederos de aquel Romanticismo, a los que define, sin pelos en la lengua, como nacionalistas excluyentes, y deja al descubierto, asimismo, la matriz egoísta y etnocéntrica de sus belicosas reivindicaciones económicas (LV, 19/8):

El núcleo duro de la corriente romántica es la exaltación de la naturaleza y de la historia, pero no de toda la naturaleza y de toda la historia, sino de mi naturaleza y de mi historia. Así, para los nacionalistas excluyentes no hay más que nuestro país y nuestro paisaje; nuestra tradición y nuestra historia; nuestra literatura y nuestra música; nuestros campos y nuestros productos; nuestras fábricas y nuestras empresas; nuestros negocios y nuestros bancos; nuestros intereses y nuestro dinero; nosotros y nosotros. Porque los otros no son como nosotros. Ellos son vagos, indisciplinados, erráticos, poco fiables, dilapidadores, sinvergüenzas e, incluso, guarros.

Y lo remata con estas dos perlas de sabiduría:
Ya advirtió Isaiah Berlin que "el Romanticismo, tan pronto como es llevado a sus consecuencias lógicas, termina en una especie de locura", promovida –en palabras de Hannah Arendt– por una "alianza entre chusma y élite".

El día 11 de septiembre habrá una manifestación independentista en Barcelona. Acudirán la mayoría de los miembros del Gobierno local. Todos los organizadores, empezando por ese Òmnium político que luce la etiqueta de Cultural, así como la prensa genuflexa, que inflará las cifras de manifestantes hasta hacerles ocupar toda la superficie, libre y edificada, de la ciudad, reciben cuantiosas subvenciones de este mismo Gobierno local. Los aprendices de brujo estarán de parabienes, pero nunca dejarán un recuerdo tan grato como el que dejó Mickey Mouse en Fantasía y, además, a diferencia del ficticio ratón de Disney, pueden causar daños cuantiosos a la convivencia y a nuestras instituciones económicas, sociales, culturales y políticas. Una experiencia trágica que ya vivió España, históricamente martirizada por corrientes antagónicas de fanáticos.

Diada secuestrada
albert rivera ABC Cataluña 5 Septiembre 2012

El gobierno catalán y la Cataluña oficial, ante la quiebra de la Generalitat y los casos de corrupción que acechan a los líderes convergentes, han decidido huir hacia adelante y aprovechar que en pocos días es el día autonómico de Cataluña para convertirlo en la cortina de humo perfecta que tape los fracasos del nacionalismo. Eso supone que veamos con estupor como un gobierno en jaque ante unos nefastos números de gestión económica y social se dedica durante 2 meses a convertir lo que debería ser un día de civismo, valores democráticos y convivencia, en una diada secuestrada por el separatismo desde las instituciones que gobiernan. CIU y ERC ya no disimulan, solamente quieren representar a los catalanes separatistas y enfrentarlos a los catalanes y al conjunto de ciudadanos españoles.

La prueba simbólica es que ambos partidos hacen un llamamiento a que los ciudadanos cuelguen la estelada separatista en sus balcones, renunciando a utilizar la senyera, símbolo autonómico, y ordenando a sus alcaldes que descuelguen banderas españolas de los ayuntamientos constitucionales. Después de 32 años de separatismo camuflado, Pujol y sus discípulos se han quitado la careta y está Diada se verá detrás de la pancarta a los que quieren levantar fronteras y dejar a Cataluña arruinada y fuera de España y de la UE, y fuera de ella a quienes aspiramos a defender la convivencia entre ciudadanos y luchar junto al resto de españoles y europeos para salir más unidos de esta crisis. Mientras socialistas y populares por activa o por pasiva han alimentado el separatismo y han preferido ser durante décadas comparsas del nacionalismo y renunciar a ser oposición y alternativa real, otros nunca hemos participado de esa estrategia ni hemos querido legitimar esa ideología.

Y por eso, mientras no tengamos una diada que celebre aquello que nos une frente a lo que nos divide no participaremos en los actos organizados al servicio del enfrentamiento. Trabajaremos junto a aquellos conciudadanos que, como nosotros, piensan que los españoles y los europeos juntos somos más fuertes que separados, y para que algún día, como ya sucede en otras autonomías, podamos celebrar una diada de todos y en contra de nadie.

Albert Rivera es presidente de Ciudadanos.

La contramanifa
joan lópez ABC Cataluña 5 Septiembre 2012

No sucederá, pero imagínese Vd. por un momento, que tal como sucedió hace un tiempo en Bruselas, a alguien se le ocurre la idea de organizar una manifestación a favor del mantenimiento del actual status constitucional, en definitiva de la Unidad de España y contra el concierto económico para el próximo 11 de septiembre. ¿Qué dirían desde el Gobierno de la Generalitat? Ocurre, aunque no caigamos en la cuenta que estamos en el mundo al revés. Desde los poderes públicos se alienta a revelarse contra el sistema, o sea, contra ellos mismos, se apoya la deslegitimización del marco legal y se anima a romper con el país al que dichos poderes públicos representan.

En cambio todos los que estamos a favor del orden constitucional y del mantenimiento de las cosas dentro de la racionalidad estamos excluidos del sistema, no tenemos cabida en la Catalunya que ha superado la transición y que reniega de su realidad, su historia y sus raíces. No sucederá pero ¿y si alguien aquí, desde Barcelona, dijera lo que ha dicho S&P, o sea que el concierto es una insensatez que nos lleva al precipicio? No sucederá, pero ¿y si alguien aquí, desde Barcelona, dijera lo que ha dicho Durao Barroso desde Bruselas, o sea, que si Catalunya se larga de España, esta automáticamente fuera de la Unión Europea con todo lo que ello supondría? No sucederá, pero, ¿y si un día el presidente del Gobierno de España hace como hizo Cameron en Edimdurgo y viene a Barcelona a decir que hasta aquí hemos llegado y que él no será quién firme la segregación? Aterricemos, hay lo que hay, tras la manifa hiriente y ofensiva para muchos en la que se quemarán banderas, se gritará contra España y que hará tan feliz a tantos cargos públicos, llegará la cumbre llamada Catalunya-España, que más que una cumbre será un hoyo, donde hablarán de todo: del concierto económico, de la estabilidad parlamentaria y de no se cuantas cosas más.

Joan López es profesor de la Universidad Abat Oliba CEU.

Patriotismo catalán
juan carles valero ABC Cataluña 5 Septiembre 2012

MAÑANA es un día clave para nuestro futuro: llega Merkel a España, el Tesoro Público emite deuda a largo plazo y el BCE decide si la compra. Pero algunos se empecinan en mostrar al mundo las fisuras de nuestra unidad. Barcelona colocó a Cataluña en el mapamundi durante unos Juegos Olímpicos en los que el catalán y la senyera fueron idioma y bandera oficiales. Veinte años después, volvemos a estar ante los focos internacionales pero en el sentido contrario.

Muchos catalanes se han caído del brioso caballo de la independencia cuando las agencias de calificación crediticia estadounidenses sitúan la deuda autonómica al mismo nivel que el bono basura. ¿Pero no somos uno de los cuatro motores europeos, junto a las regiones Rhône-Alpes (Francia), Lombardía (Italia) y Baden-Württemberg (Alemania)? Cataluña es la comunidad española más endeudada y a la vez su mayor destino turístico y exportador. Pero sus dirigentes no cesan de crearnos problemas siguiendo la máxima «cuanto peor, mejor». Desde la restauración de la Generalitat en 1977, se niegan a asumir responsabilidades y dirigen todas las culpas a Madrid.

Una estrategia que se antoja una cortina para tapar las vergüenzas de imputaciones por corrupción, ahora con los casos Palau de financiación a CiU, el entramado empresarial de las ITV en torno a su secretario general, un exconseller de ERC contrabandista… Desde una desapasionada distancia, las poderosas agencias de rating contemplan que «la construcción nacional», esa estructura simbólica de Estado fraguada durante 30 años, no ha sido reducida ni un céntimo en materia de lengua, subvenciones, red de embajadas, consejos comarcales, la policía mejor pagada y una Brunete mediática que, más allá de las secesionistas radio y televisión públicas, publica pesebristas editoriales conjuntos. Mas-Colell fue el primero en reconocer que el Reino de España es quien sacará a Cataluña de su delicada situación. Porque el resto del mundo no nos fía ni un céntimo.

La situación ha empeorado con la reclamación parlamentaria del pacto fiscal en el peor momento, lo que supone un disparo en el pie de nuestra deuda. Un tiro que remata la bala de la agitación del Govern alentando el órdago de la independencia. Tamaña elevación de la incertidumbre ha provocado la aversión del mundo de los negocios internacional, que para invertir reclama una imprescindible estabilidad política. Me considero un patriota porque aspiro a mejorar mi país sin pensar, como hacen los nacionalistas, que ya sea mejor. Por el bien colectivo y el particular de quienes tenemos suscritos bonos patrióticos de la Generalitat, deseo que fracase la marcha independentista del 11-S y el mundo vuelva a confiar en Cataluña. Perdoneu, però algú ho havia de dir!

Célguense todos
ANFRÉS FREIRE ABC Galicia 5 Septiembre 2012

¿Ha tenido usted alguna vez que pasar un examen para demostrar que es capaz de hablar el español? ¿Está clasificado como hablante de nivel 1 o 3 de esta lengua? La respuesta obvia a esta pregunta es que a quién se le ocurre tal majadería. A muchos, según parece, que últimamente numerosos funcionarios, o aspirantes a ello, acuden a las escuelas de idiomas para conseguir un título CELGA con que demostrar su dominio del vernáculo. El gallego, se supone, es nuestra lengua, pero la Xunta la trata con mismas técnicas pedagógicas y administrativas que la capacitación en lenguas extranjeras.

Obviamente, los linguócratas que sobre nosotros gobiernan, independientemente del partido en el poder, y de las promesas de éste para alcanzarlo, expanden el CELGA mediante el sistema de premio y castigo. Obligándolo donde pueden, computándolo en todo concurso u oposición. En el fondo, nunca han escondido su sueño de clasificar a los gallegos según su pericia lingüística. Y nosotros les dejamos hacer, a sabiendas de cómo suelen acabar esas listas patrióticas.

Huelga decir que los galegofalantes de toda la vida no tienen oportunidad alguna de pasar el examen, que su lengua aquí no rige, sino que impera el neogallego normativizado mediante comité. Una buena amiga, por poner un ejemplo, se ha presentado este año. Era la candidata perfecta: gallegohablante de cuna, educada ya en gallego, comprometida con la causa. Yo le perdono esto último, que es buena chica y siempre he sido indulgente con las locuras ajenas. La pobre muchacha me confesó, tras ciertos titubeos, que había suspendido la prueba oral del examen. No pude evitar mi risa estrepitosa. Y es que, por mucha propaganda que suframos, el gallego normativo sigue siendo la lengua de los burócratas y lingüistas que la construyen y usan en su propio beneficio.

Para largometrajes en TV
Artur Mas sigue con las subvenciones: 900.000 euros a películas
4 comentarios GACETA.ES 5 Septiembre 2012

Tras la petición formal de rescate y las declaraciones del consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, en contra de "las condiciones políticas", la Generalitat abre la concesión de nuevas ayudas con dinero público.

La Generalitat de Cataluña, presidida por Artur Mas, prosigue con el despilfarro del dinero público pese a la petición oficial de rescate, valorado en 5.023 millones de euros, y ante la urgencia que tiene para obtenerlo, debido a los vencimientos de deuda que se le echan encima.

Según publica hoy el Diario Oficial de la Generalitat de Cataluña, DOGC, 900.000 euros como máximo saldrán de las arcas públicas para subvencionar a empresas de producción independientes para la realización de largometrajes televisivos de ficción destinados a ser emitidos por televisión..

Si es en catalán o en lengua occitana, la película recibirá un 20% del presupuesto, con un máximo de 120.000 euros mientras que si la cinta es en otras lenguas, ya sea en español o extranjero, la subvención solo podrá ser de 90.000 euros como máximo, el 14% del presupuesto.

Adicionalmente a la subvención para la producción de largometrajes televisivos en otras lenguas, se otorgarán las siguientes primas para la proyección internacional y para el fomento del talento técnico y artístico.

De esta forma, se obtendrán 10.000 euros en caso de que haya una coproducción internacional y participen una o más empresas titulares de la explotación de canales de televisión de otros países.

Otra de 10.000 euros, en caso de que al menos el 60% el equipo técnico corresponda a personal residente en Cataluña, sin tener en cuenta ni director ni guionista. Asimismo, al menos dos de los siguientes miembros del equipo deberán ser residentes en Cataluña: el director de fotografía, artístico, jefe de sonido en rodaje y/o montador jefe, señalan las bases de estas subvenciones.

Además, habrá otros 10.000 euros en caso de que el 60% del equipo artístico, esté formado por actores residentes en Cataluña. Asimismo, deberá existir una participación mayoritaria de estos residentes en Cataluña en cada uno de los apartados correspondientes a personajes protagonistas, principales y secundarios.


Cultura, Medios e Internet
Nace Voces, un programa de LVdB para Radio Intereconomía Cataluña
Empieza su emisión este miércoles y, de momento, tendrá una periodicidad de dos programas por semana (miércoles y viernes).
Redacción www.voxbcn.com 5 Septiembre 2012

A partir de este mes, LA VOZ DE BARCELONA realizará, dirigirá y presentará un programa en Radio Intereconomía Cataluña por las mañanas de 12:00 a 13:30 horas. El nuevo programa de radio se llamará Voces y centrará su tiempo en una tertulia política con entrevistas de actualidad.

Voces se podrá escuchar en FM en los diales 98.3 (en Barcelona) y 101.7 (en el resto de Cataluña), así como en internet a través de la emisión en directo de Radio Intereconomía Cataluña. Además, en LA VOZ DE BARCELONA (LVdB) se podrán escuchar los audios una vez finalice el programa.

Alejandro Tercero, director de LA VOZ DE BARCELONA, dirigirá y presentará también Voces, que empieza su emisión este mismo miércoles y, de momento, tendrá una periodicidad de dos emisiones por semana (miércoles y viernes). La producción del programa será compartida por el diario y Radio Intereconomía manteniendo la independencia editorial de cada uno de los grupos pero colaborando en un proyecto común.

¿Sancionar, o no, a Maragall?
Encuesta de LA VOZ DE BARCELONA del mes de agosto de 2012.

Por otro lado, la encuesta mensual de LVdB del mes de agosto, sobre el desmarque de Ernest Maragall con la dirección del PSC en relación al pacto fiscal propuesto por CiU, ha dejado un empate técnico entre los que opinan que el partido debería sancionar al diputado autonómico y los que consideran que la dirección socialista no debería hacer nada porque los políticos deberían tener libertad de voto.

Aunque la mayoría de los lectores, un 36%, que ha participado en la encuesta considera que a Maragall habría que ‘expulsarlo del grupo parlamentario’ del PSC y ‘abrirle un expediente disciplinario mientras sea militante’, la segunda opción más respaldada por los lectores, con un apoyo del 35%, considera que el PSC no debe hacer ‘nada’ en el ámbito disciplinario, al considerar que ‘los diputados autonómicos deberían tener libertad de voto’.

A cierta distancia pero con el apoyo del 25% de los lectores que han participado en la encuesta se sitúan los que opinan que la dirección del PSC debería forzar la dimisión de Maragall del grupo parlamentario y, ‘en caso de no conseguirlo, expulsarlo del partido’. La opción menos votada (4%) es, precisamente, la de mantener la actual situación y que defiende la decisión del PSC, que solo le ha advertido.

Mal mes de agosto para los diarios digitales
Finalmente, la medición que ofrece Alexa.com -el más fiable medidor público en internet a nivel internacional en un momento concreto- mantiene a LA VOZ DE BARCELONA entre los diarios nativos digitales de Cataluña más leídos. El diario, pese a que en el mes de agosto ha sufrido un ligero descenso (pasando de la posición absoluta en España 4.916 a la 7.856), sigue siendo uno de los más leídos, y el único que, además de hacerlo en español, no recibe subvención o ayuda económica pública.

El mes de agosto, generalmente, es un mal mes para los medios digitales. En esta ocasión, entre los más leídos solo Vilaweb ha conseguido mejorar su posición respecto al mes de julio. Sin embargo, Nació Digital (645) mantiene la primera posición de los más vistos de Cataluña. Tras él, el digital que dirige Vincent Partal (719) y E-notícies (1.984). A cierta distancia, Directe.cat (3.433), seguido de dos digitales que han mantenido aproximadamente los números del mes de julio: Reus Digital (4.954) y Del Camp (5.941).

Tras estos diarios, y por detrás de LA VOZ DE BARCELONA, se sitúan El Singular Digital (8.326), XarxaNotícies.cat (14.375), el portal de la Diputación de Barcelona de reciente creación, Catalunya Press (16.904), El Debat (25.753), Tarragona 21 (34.013), Cugat.cat (34.122) y Crònica (38.014), diario, este último, que desde finales del mes de julio no se ha actualizado. Terrassa Digital (57.582) e Intocable Digital (que Alexa no ha podido reportar datos de este mes), cierran la lista.

Mantener la independencia periodística
De esta manera, LA VOZ DE BARCELONA sigue manteniendo la confianza de los lectores siendo el único diario digital que firmó desde su fundación un contrato con los lectores en forma de Libro de Estilo y no depende de ningún partido político o asociación.

Para mantener esta independencia, LA VOZ DE BARCELONA ha incorporado el sistema de donaciones (a través de la página principal del diario y accediendo por el botón rojo que indica ‘Colabora’) por el que los lectores que lo consideren oportuno pueden financiar al único diario digital de Cataluña que no recibe subvenciones públicas y está escrito en español.

Estas líneas sirven también para agradecer la confianza en el producto periodístico que los colaboradores ya han depositado, y siguen haciéndolo, en este diario.


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