AGLI Recortes de Prensa   Jueves 4 Octubre 2012

La deslegitimación del Gobierno por engaño continuado.
Vicente A. C. M Periodista Digital 4 Octubre 2012

Que este Gobierno miente, nadie con un mínimo de sentido común puede ya negarlo. Que este Gobierno ha cometido un doble fraude a su electorado y a los que le votaron, tampoco nadie podrá cuestionarlo. Que este Gobierno sea una mala copia de lo peor del zapaterismo, es una verdad irrefutable y dolorosa. Que este Gobierno no merezca seguir siéndolo por muy legitimado que se sienta tras su mayoría absoluta obtenida mediante engaños, es una cuestión de Justicia. Porque no todo vale en política para mantenerse en el poder, y cada día, este Gobierno solo hace justificarse e imponer prepotentemente sus injustas decisiones, preservando a la casta política y sus protegidos de los sacrificios que exige a todos los ciudadanos.

Este Gobierno miente cuando habla de una recuperación en el horizonte del 2014, mientras realiza unos Presupuestos Generales donde aumenta el gasto y el endeudamiento en más del 6%. Este Gobierno miente cuando pronostica un crecimiento del 1,2% para ese horizonte del 2014, certificando que la destrucción de empleo continuará más allá de esa fecha, ya que para que se produzca creación de empleo, el crecimiento debe ser igual o superior al 1,5%. Este Gobierno miente cuando culpa a otros de lo que es su propia irresponsabilidad en el mantenimiento de una estructura sobredimensionada de las administraciones.

Y en este escenario de mentiras, de desfachatez cínica y de desprecio por los ciudadanos, este Gobierno demuestra su incapacidad absoluta para imponer orden Constitucional, incluso en las CCAA en las que el PP gobierna, y permite el desafío de la secesión y el constante insulto de un dirigente nacionalista catalán, Artur Mas, al que se le debió obligar a retractarse o a presentar su dimisión, con la intervención de los órganos de Gobierno de la Comunidad Autónoma de Cataluña. No hace falta usar el ejército cuando basta la policía para hacer cumplir la Ley.

Este Gobierno ha abdicado de sus responsabilidades constitucionales y se escuda en que lo prioritario es "la crisis económica". Sin embargo, no hace nada para resolverla en la parte sustancial que depende exclusivamente de la toma de decisiones sensatas y que ya había comprometido en su programa electoral. Así que la tan cacareada "defensa de la legitimidad" es más que cuestionable cuando ha habido un incumplimiento masivo de los compromisos electorales.

Es, por tanto, lícito el que los ciudadanos expresen de forma libre y sin coacciones su libertad de rechazo a una política errónea y conscientemente injusta, que hace recaer el peso de los sacrificios en las capas sociales más desprotegidas y sujetas al férreo control del Gran Hermano Estado. Y es ese miedo a la libertad lo que lleva a esta casta de parásitos del sistema a protegerse mediante el uso de todas las Instituciones y medios de coacción que tienen a su disposición desde su privilegiada posición en el poder.

A mí no me representan. A muchos ciudadanos engañados, tampoco. No debemos tener miedo a expresar nuestro rechazo, ni a rebelarnos ante la amenaza de coartar nuestra libertad de expresión. No importa la ideología, sino la defensa de nuestras libertades y de nuestro futuro como sociedad. No somos esclavos de un Estado insaciable y explotador, sino ciudadanos libres que buscan un futuro de Justicia, Dignidad y un proyecto común de convivencia pacífica. Acabemos con la opresión de la libertad.

El muy holgado cinturón de la casta política
Alfredo Casquero www.elsemanaldigital.com 4 Octubre 2012

Los presupuestos generales presentados por el Gobierno de la nación han sido objeto de muchas y muy variadas crìticas. Desde las propias del Gobierno dándolos por los presupuestos únicos y necesarios que podían presentarse en una coyuntura como la que nos encontramos, a las críticas de la oposición. El PSOE, siempre fiel a su instinto de supervivencia y mala memoria, los despacha con una argumentación floja y de escasa entidad, propia de quien la realiza, que no es otra que la ínclita Soraya, escudero fiel de un cada vez más discutido Rubalcaba. Llueven críticas, acalladas por mor de la necesidad política, de los presidentes populares que azularon las elecciones pasadas el mapa autonómico. Y también los nacionalistas aprovechan para introducir de nuevo sus demandas ridículas y sus quejas estériles.

Pero ninguno de los políticos que se han pronunciado, de ningún partido político ha hecho una crítica en profundidad o ha señalado el verdadero problema de la economía española, que no es otro que el cáncer político que para una nación como España suponen las Comunidades Autónomas, o más bien la manera en que durante estas últimas décadas los distintos gobiernos regionales se han beneficiado de aquellas para construir una amalgama de fundaciones, empresas, organismos, e instituciones duplicadas donde colocar tanto personal que vive de los partidos políticos. El gasto que supone para el Estado tanta gente colocada y que sólo da servicio al partido político de turno es inmenso. Y oscuro, porque bien se ocupan de no dar apenas respuesta de tanto despilfarro.

Lo bueno que tiene un eventual rescate, si Dios quiere que éste se produzca, es que Euopa no se andará con contemplaciones, ni atenderá a intereses particulares ni políticos. Ni a sueños independentistas con embajadas y compras de opinión mediante subvenciones, y tantas y tantas indignas partidas con las que los nacionalistas construyen con denuedo la nación que nunca fue y que no será. Se habla y con razón de la necesidad de poner freno a las subvenciones que la otra casta, la sindical y la empresarial, reciben de las arcas de todos.

Pero nadie, ni siquiera UPyD, cuyos ingresos por esta via les son enormemente gratificantes, han puesto el dedo en el capítulo protegido de los gastos y de la financiación de los partidos. Estos reciben dinero por una variedad y multitud de conceptos, todos ellos consagrados y protegidos en los distintos parlamentos. En total, recibirán una cifra que ronda los sesenta y cinco millones de euros. Con esta cifra la izquierda no hace demagogias. IU, ERC, PSOE, no juegan con el dinero que les toca. Ni piden que que ese dinero se emplee en políticas activas de empleo. Ni ellos, ni los demás.

De igual manera, no se les ocurre jugar con la cantidad que reciben por cada uno de los votos recibidos que la cansada ciudadanía emite cada vez que somos llamados a votar. Veintiocho millones largos recibe la casta política por ejercer nuestro derecho constitucional al voto.

Otra suculenta partida la componen las Cámaras y su organización. Presidencias, Vicepresidencias, portavocías, secretarios de mesa, comisiones y grupos parlamentarios se llevan de nuestro dinero una cifra que avergonzaría a quienes reclaman cada vez más y más esfuerzos, más y más recortes a una sociedad que asiste pacífica pero indignada a este espectáculo de abuso, y despilfarro.

Casi un millón más como prebendas políticas por algo que debería ir incluido en el generoso sueldo que reciben. Además de dietas por desplazamiento, comidas, viajes en avión y en primera gratuitos y un larguísimo rosario de privilegios que ni el Gobierno de la Nación ni el PSOE, ni la izquierda vocera, ni los radicales nacionalistas, ni los supuestos reformadores del sistema político, UPyd, se han dignado a contemplar para descargar de las espaldas ciudadanas el peso al que nos han sometido.

La casta política es un problema real, y así lo ve el español. Ellos son quienes nos han metido en un sistema insoportable desde el punto de vista financiero y democrático. Dudo de la capacidad de ninguno para solventar una situación en la que se han visto desbordados, y de la que no saben salir, pues no hay cintura política ni valor ni arrojo para cortar por lo sano, y acabar de una vez por todas con el exceso de cargos, con el exceso de organismos, con el exceso de políticos que han ido esquilmando al Estado y cuya improductividad es proporcional al mordisco infame que dan al dinero de todos.

El holgado cinturón de la casta política, las joyas presupuestarias que adornan sus privilegios, la unanimidad perversa de izquierdas y derechas en defenderlos tiene atónito al ciudadano. Para nuestro desconsuelo la solución, como el problema, nace de ellos.

El 'sindicato' de presidentes
Román Cendoya www.gaceta.es 4 Octubre 2012

Europa no cree su declaración porque está harta del bla, bla, bla de España.

El martes se celebró la reunión del sindicato de presidentes autonómicos. Grupo de conservadores de su estatus a costa del despilfarrar el dinero de los ciudadanos. Rajoy se siente muy satisfecho del acuerdo alcanzado. Una declaración con tanta solidez como las últimas filtraciones de Reuters. Lo cierto de lo dicho por el presidente fue que “hay acuerdo sobre lo esencial”. ¿Qué es lo esencial para el sindicato? Que el sistema autonómico no se toque y permanezca el gasto superfluo y la mamandurria de tanto afiliado, familiar y asimilado.

La declaración del sindicato no resuelve el problema de credibilidad de España. Llevan toda la semana criticando los Presupuestos y apostando por la insumisión ante los mismos. Europa no cree su declaración porque está harta del bla, bla, bla de España. A Europa llegan todos los días nuestras noticias y saben que Rajoy improvisa y que se niega a la reducción de las comunidades autónomas, como propuso Esperanza Aguirre, aunque estén instaladas en el incumplimiento. Zapatero ya no está pero en Andalucía, Valencia o Murcia están las mismas personas, o partidos, que las han llevado al rescate. Rajoy, por el mensaje de unidad, le ha soltado a Mas mil millones de euros, sin contrapartidas, para que pague nóminas. Y su actitud pusilánime ha recibido como respuesta del Molt Finançable, el título de aquella película: Toma el dinero y corre. Así se marchó a Barcelona para hacer su declaración. Cobarde.

Los miembros del sindicato han perdido una magnífica oportunidad para pedir perdón a los ciudadanos por haber arruinado España. Tenían motivos sobrados para entonar un mea culpa. Ya sé que tanta grandeza del sindicato es imposible, pero es muy preocupante que solemnemente hayan declarado: “Las autonomías son la solución”. Europa, los mercados y los ciudadanos sabemos que son el problema.

Explicar España
Jesús Patiño www.lavozlibre.com 4 Octubre 2012

Abogado y miembro del Consejo Político de UPyD

Este fin de semana desayuné con un artículo en el diario 'El Mundo', del líder de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, titulado 'Madrid y España'. En resumen, viene a culpar al Partido Popular de los riesgos secesionistas en España, le imputa que no comprende la España plural, y les dice que "podrán liderar a una España más pequeña, pero no a la gran España de las cuatro lenguas". Que miedo, más que España parece que está describiendo a la Fama, tal y como lo hizo Virgilio en la 'Eneida': "Vestiglo horrendo, enorme; cada pluma cubre, oh portento, un ojo en vela siempre con tantas otras bocas lenguaraces y oídos siempre alertos".

Para Tomás Gómez nada tiene que ver con los socialistas el famoso "Espanya ens roba", ni tan siquiera, imagino, con tantos extremeños o andaluces que han tenido que aguantar el sambenito de 'vagos subsidiados'. Al menos no metió por medio a la Guardia Civil, como hizo su compañero Pere Navarro. Hay que ver, estos socialistas siempre tan de proteger a los desfavorecidos, salvo que estén fuera de su red clientelar, no haya cerca una cámara de televisión, o se trate de la Guardia Civil. Más vale que Gómez hubiera pedido públicamente a su homólogo catalán que se empeñe en explicar a los catalanes que no hay que mandar a la Guardia Civil a Cataluña porque ya está allí, vigilando los puertos y aeropuertos, luchando contra el tráfico de drogas, el crimen organizado o el terrorismo.

No es cierto que Tomás Gómez crea realmente que hay una máquina creadora de independentistas manejada por el Partido Popular, o que el Partido Popular crea que el PSOE maneja otra dedicada a romper España (cuestión diferente es que convenga a cada uno de ellos seguir manteniendo públicamente sus consignas). Entre otras cosas porque ambos han pugnado durante todo este tiempo por hacerse con el papel de mejor amigo de los nacionalistas; para recabar sus apoyos electorales. Aunque eso supusiera, en perjuicio del interés general, sacar continuo provecho del 'hecho diferencial' por parte de los que tenían como claro objetivo vivir del mismo. En el caso de Artur Más le permite incluso no responsabilizarse de una nefasta gestión.

Lo que ocurre es que tanto los dirigentes del PP como del PSOE han renunciado a defender al Estado, a lo sumo lo sustituyen por una especie de loa continua, intercambiable entre ellos, y más o menos cursi e irreal, por exagerada, sobre la España plural, diversa, y que mejor aglutina sentimientos y costumbres.

Han renunciado a explicar España, no desde el punto de vista sentimental y literario, sino desde el punto de vista político, que es lo que les es exigible. Han renunciado a ejercer su obligación de explicar España, su unidad, como instrumento imprescindible para garantizar la igualdad y la libertad de todos. Han renunciado a explicarles a los jóvenes, por ejemplo, que la unidad les garantiza un mayor marco de desarrollo, y más posibilidades para formarse y encontrar trabajo. Han renunciado, como digo, a defender al Estado. Al revés, han organizado paulatinamente un repliegue del mismo, lo que sin duda alguna en lugares como Cataluña o País Vasco ha tenido sus consecuencias, dejando el camino libre a los que se encontraban construyendo otra nación, bien distinta, en la que sólo cabes si hablas una determinada lengua y guardas otros tantos estereotipos de la tribu. Han renunciado a todo ello, y han olvidado por el camino a muchos españoles.

En eso deberían estar ocupados ahora, y no en seguir culpándose unos a otros.

Federalismo: el conejo de la chistera del PSOE
Javier López www.elsemanaldigital.com 4 Octubre 2012

Lo peor que nos puede pasar ahora es que nos enchufemos al juego de las palabras con significados muy diversos en lugar de coger por los cuernos el toro de la crisis.

O echamos la casa por el tejado y nos replanteamos todo el entramado institucional tal y como fue concebido en la Constitución del 78 o aguantamos el tirón de la crisis con los instrumentos que tenemos haciendo las reformas necesarias, eliminando duplicidades, mamandurrias y todos los despropósitos de nuevo rico que nos han llevado a la ruina. Esto es lo que se ha comenzado a poner de manifiesto en el tablero de la Conferencia de Presidentes autonómicos, con un Artur Mas envalentonado y una minoría socialista nadando en las aguas ambiguas del federalismo por expreso deseo de Alfredo Pérez Rubalcaba.

La segunda opción es la que aconseja la prudencia, dicen en Moncloa y en Génova, pero hay que entrar a fondo en ella porque de lo contrario nos vamos al garete como país, que es justamente lo que no nos podemos permitir. Sigue estando pendiente el recorte en profundidad del gasto público. Siguen sobrando empresas públicas sin objeto definido, "embajadas autonómicas" en el exterior, diputados, concejales, y alcaldes con sueldos millonarios. Mientras que el Gobierno no actúe sobre este chiringuito montado a lo largo de más de treinta años con la misma contundencia con la que ha actuado, en los presupuestos previstos para 2013, sobre las partidas ministeriales seguiremos teniendo un problema muy grave.

La otra alternativa, y ese es el precipicio al que estamos abocados si no se consigue embridar al caballo desbocado que en este momento es España, es lo que se viene llamando una "nueva transición", que comenzaría por revisar el modelo autonómico en un sentido federal o confederal , y terminaría a buen seguro por poner en cuestión la forma de Estado, es decir, monarquía o república.

La convulsión que nos envuelve es de tal magnitud que quizá estemos abocados a un debate de tanto calado en el medio plazo. Voces de raigambre periodística como la de Luis María Anson no tienen recato en proclamar a los cuatro vientos que "el régimen está agotado", pero si seguimos al refranero "en tiempos de tribulación no hacer mudanzas", y la mudanza, si llegamos a abrir el melón de la reforma constitucional, puede terminar en ruptura total con lo que hemos construido durante las tres últimas décadas.

Todas las posturas son legitimas, y desde luego tan discutible es la propuesta de Rosa Díez de ir hacia un Estado Federal que concluya con un Estado central más fuerte asumiendo la devolución de competencias básicas como la educación y la sanidad, como el plante del PP envolviéndose la bandera de defensor a ultranza del modelo constitucional sin retoques. Pero todo se debe hacer, -y este es el punto clave donde muchos hacen aguas-, desde la lealtad al marco legal que en su artículo primero establece la indisoluble unidad de la nación española, y los tramites para reformar la Constitución.

Lo que hace Artur Mas es querer romper el marco, y lo que hace Alfredo Pérez Rubalcaba es intentar salir del atolladero en que se ha convertido su partido a base de ambigüedades que no son otras que las que ha protagonizado el socialismo español a lo largo de su historia. Nada tiene que ver un Estado Federal como el propuesto por Rosa Díez que es una mayor musculación del Estado central en un modelo de competencias cerrado en cada una de las autonomías que el todavía indefinido federalismo del PSOE consistente (de momento) en una ambigua "profundización en el Estado autonómico".

Cuidado con las palabras, quizá estemos destinados a volver a hablar de la estructura del Estado, pero ojo porque hay conceptos como este del federalismo que pueden arribar en puertos muy diversos. Lo que nos jugamos no es una cuestión de términos: Estado federal o Estado de las autonomías. Es una cuestión de actitudes, de estar con España o querer romperla aprovechando el rio revuelto, y aquí no valen las ambigüedades calculadas por cortoplacismo electoral. Querer a España o no quererla: esa es la auténtica línea divisoria. El PSOE se tiene que definir.

Grietas en nuestra placa
José Javaloyes www.republica.com 4 Octubre 2012

La advertida fractura de la placa tectónica indo-australiana enciende las alarmas ante la probabilidad de que sobrevengan terremotos de gravedad cualitativamente superior a la de los rasgos de sismicidad medidos hasta ahora. Pero hay otras placas tectónicas que corresponden a los presupuestos de estabilidad sobre los que descansan estructuras políticas no formadas en los plazos geológicos aunque sí en históricos y políticos. Viene a cuento esta referencia a propósito de las fisuras de fondo aparecidas en la plataforma política de la Transición y en otros soportes más profundos.

Es como si la placa tectónica de nuestra Historia colectiva como españoles, al igual que la del Índico, se nos hubiera nuevamente agrietado. La presión soberanista de los nacionalismos en Cataluña y los territorios vascos, reactivada por la crisis económica, se traduce añadidamente a los efectos de ésta, que ya cursaban desde la falla económica y la quiebra social de los equilibrios institucionales pactados en las décadas de la democracia nacional restaurada, aunque no depurada de las causas que causaron perturbaciones anteriores.

Con lo cual, se ha reconvertido nuestro camino por las trochas de la integración en Europa en una no del todo imprevista deriva de roturas de ligamentos interiores de convivencia. Un suceso interpretable como efecto mecánico de la confluencia de aportaciones soberanas de nuestro Estado con las de los otros igualmente integrados en la convergencia europea, tanto en lo directamente político como para la unificación monetaria. Desde el bien entendido de que no hay cambio sin coste, lo que se plantea ahora mismo es averiguar si este coste es inferior o superior a las ventajas que aporta; siempre que nos refiramos principalmente a nuestra integración europea.

Y dentro de esa pregunta, más allá de V Conferencia de Presidentes Autonómicos, lo que merece destacarse hoy, a propósito de nuestra política con Europa y el difuso exterior de los marcados, es el compás a sismógrafo callado – el silencio en Madrid de Artur Mas ante los medios periodísticos – que vino a deparar la comparecencia de la grieta catalana en la placa tectónica nacional, representada por el presidente de la Generalidad.

Ha sido el propio personaje quien ha dicho que “A Cataluña le interesa dar un mensaje de seriedad y responsabilidad, no de unidad”, dejando entender que el martes prefirió callarse en Madrid para no estropear la foto de responsabilidad, que era lo que se pretendía para que los mercados dejen de encarecernos la deuda que contraemos cada vez que recurrimos a ellos para pagar los gastos nacionales originados en el sector público.

Gastos en que incurre la Generalidad de Cataluña, hasta desequilibrarse en un déficit bajo el que gime, llenando el exterior de embajadas y otras representaciones, y las Universidades norteamericanas y de otros ámbitos, con Departamentos lingüísticos de Catalán en los que hay menos alumnos que profesores, siendo éstos de acreditación más política, de las clientelas tripartitas, que docente y universitaria.

El régimen de barra libre concedido por el Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero en el gasto para el nacionalismo catalán ha sido la primordial causa afluente de la pérdida de la flotabilidad económica del poder residenciado en la Generalidad de Cataluña. Un extremo del problema que, por otra parte, no hubiera convenido a Más que se abordara en la Conferencia. Sirviéndole asimismo de coartada para salir después, al día siguiente, con esa copla de que lo que a Cataluña le interesa es el mensaje de seriedad y no el de unidad. Lo que leído en el espejo no significa otra cosa que, para el agrietante nacionalismo por él representado, lo relevante es la quiebra del principio de unidad política de España.

Ya con su contribución impulsora del miserable Pacto del Tinell – que quedó en el parto de los montes – para condenar al ostracismo al partido que ahora gobierna bailando con el heredado espantajo de la crisis, este personaje parece estar esforzándose para que la potencialmente mayoritaria Cataluña nacional aflore en las urnas del 25 de Noviembre su hartazgo y su cansancio de tanta sectaria irresponsabilidad echándole abajo el tenderete.

Romney a Obama: no debemos seguir el camino de España
Pablo Sebastián www.republica.com  4 Octubre 2012

La crisis de España, de la marca España, llega a todas partes. Apareció en las elecciones francesas de la mano del conservador Sarkozy (que perdió las elecciones y que nos puso a escurrir) y ahora acaba de salir en el primer gran debate de las elecciones presidenciales de Estados Unidos por boca del candidato republicano, Mitt Romney, quien dijo que el Gobierno americano no debe de seguir el camino de España, con un gasto de as del 42 % en el Gobierno de la nación. Le faltó precisar “gasto político”. Otra vez la mala fama de España de por medio, mientras Rajoy, “colega” ideológico de Romney, lanzaba desde Marruecos una invitación a la Unión Europea, es decir a Alemania, a poner en marcha los acuerdos de la Cumbre Europea de junio pasado, y especialmente la Unión Bancaria, para poder pasar de las promesas a los hechos, a ver si así se le allana el camino del rescate para España. El que parece a punto de llegar por mas que lo desmienta el presidente y que tiene cosas buenas y necesarias como la estabilidad financiera de nuestro país, y también malas como el fracaso político de nuestros gobernantes para hacer frente a la crisis nacional que, además de económica y social, lo es también institucional. Un fracaso del que habla la gran prensa americana y que ayer salió en el debate presidencial cuando Romney dijo que España no es el modelo a seguir.

¿Quien ganó el debate? Puede que un Romney mas agresivo, pero las encuestas y los analistas americanos lo dirán muy pronto, aunque la primera impresión de lo ocurrido anoche en Denver fue que Romney quedó mejor de lo que se esperaba, y que Obama ha perdido frescura y la magia que alentó su triunfo hace ya cuatro años. Un Obama mas presidencial mas técnico, y un Romney mas cálido hablando del sueño americano y mas cerca de lo que en su día significó Reagan.

Y si regresamos al simil del boxeo podríamos decir que Romney estuvo en el papel de Rocky II, mientras Obama se pareció mas a Cassius Clay en sus últimos años. El martillo republicano contra la avispa del ring, y los dos peleando por el control del centro del cuadrilátero o, dicho de otra manera, por el centro ideológico y los votos de la “clase media”, que Obama reclama para los demócratas y a la que Romney no quiere renunciar para no perder ese muy amplio sector del electorado, el que había despreciado meses atrás.

El candidato, o el aspirante al título, Romney ha superado bien la primera prueba en un terreno propicio para él como es el económico, dada su condición de empresario, aunque Obama ha sido mas preciso e incisivo frente al liberalismo no regulado que defienden los republicanos y Romney de especial manera que atacó una y otra vez la reforma sanitaria de Obama de la que dijo que él revocará si llega a la Casa Blanca.

La discusion sobre la economia, la sanidad, la educación y el gobierno federal, no marcó muchas diferencias, los dos candidatos se han agarrado muchas veces mutuamente en el centro del cuadrilátero y no hubo intercambio de golpes secos y fuertes, ni ninguno de los dos cayó a la lona, lo que de por si era una ventaja para el aspirante al que se presumía mas débil. No obstante donde Obama estuvo mejor fue al decir que el había hecho frente a la desregulación de Walt Street que provocó la crisis financiera de 2008, cuestión donde el republicano no tenía nada que decir.

En todo lo demás, o al menos en gran parte, uno y otro se afanaban en asegurar que no subirían impuestos y en adular a la clase media y a las pymes, que son los grandes territorios de votantes, sin que ninguno de los dos lograra imponer un gran titular, o conectar un buen golpe en la mandíbula del contrario. “Ha sido un buen debate” le dijo Obama a Romney al concluir la discusión reconociendo la calidad de su adversario. Pero lo cierto es que no fue un buen debate, muchos datos, cifras, números, confusión, cada uno por su lado y en muy pocas ocasiones cruce de guantes. Quizás se podría decir lo de combate nulo o una ligera ventaja del republicano a los puntos por haber quedado mejor de los que se esperaba. Por ello y la novedad de Romney han beneficiado al republicano que partía como presunto perdedor, mientras Obama, mas presidencialista, no retrocedía se mantenia firme en sus posiciones ofreciendo la imagen de mas experiencia, pero sin la lograr el mensaje de frescura y la magia de los viejos tiempos, de su anterior campaña contra McCain.

En definitiva, la experiencia de un presidente progresista, frente a la novedad de un presidenciable empresario. Los dos con bastante y buena preparación de los temas en discusión y con datos y los consabidos ejemplos directos y personalizados:” me ha dicho un jubilado…, he escuchado a una madre de familia..”. Pero sin frases contundentes ni proclamas o propuestas sorpresa. Fue un debate un tanto plúmbeo que pudo cansar y aburrir a los más de 50 millones de espectadores que esperaban el encuentro sobre politica interna americana. Aunque el aspirante Romney no perdió la oportunidad para pedir mas dinero para el ejército, ni Obama la suya para recordar la salida de Irak y la captura de Bin Laden, cuestiones de defensa y política exterior que se han dejado para un próximo debate y una vez que los candidatos a la vicepresidencia, el correoso Biden y el radical Ryan se vean las caras en los próximos días.

Eso sí, para los españoles un mensaje claro del republicano Rayan: su gobierno no quiere seguir los pasos de España, el camino que lleva el gobierno de España. algo que no le gustará oír a su homólogo conservador español, Mariano Rajoy. Aunque el presidente de España ya está en otra cosa: en ultimar las negociaciones para pedir el rescate, presionando a Merkel en compañía de Hollande y Monti con los que se verá las caras en los próximos días para que la canciller alemana no de marcha atrás a la unión bancaria y la vigilancia del BCE, el marco ideal para que España pida el rescate de una vez por todas, lo que parece que está al caer. Y lo que ayudará a España aunque empeorará la imagen del Gobierno nuestro país (doblemente rescatado) en el mundo tal y como lo acabamos de ver en el primer debate americano presidencial

Nacionalismo y totalitarismo
Aleix Vidal-Quadras www.gaceta.es 4 Octubre 2012

Mis colegas y paisanos se han dirigido por escrito a todos los miembros del Parlamento Europeo, así como a su Presidente, acusándome de propugnar una intervención militar en mi Comunidad de origen para aplastar antidemocráticamente la voluntad del pueblo catalán.

Un comentario mío en el programa "El Gato al Agua" sobre la aplicación del articulo 155 de la Constitución en caso de que el Gobierno separatista de Cataluña decida convocar una consulta ilegal de autodeterminación ha generado una tormenta de protestas de los sectores nacionalistas y ha llevado a los Eurodiputados de CiU a ponerse en ridículo en Bruselas. Mis colegas y paisanos se han dirigido por escrito a todos los miembros del Parlamento Europeo, así como a su Presidente, acusándome de propugnar una intervención militar en mi Comunidad de origen para aplastar antidemocráticamente la voluntad del pueblo catalán. Mis palabras, según se puede comprobar en la grabación, nada tuvieron que ver con semejante barbaridad. Ante la intención manifestada por Artur Mas de romper el orden constitucional en contra de su promesa de respetar nuestra Ley Fundamental y de guardar lealtad al Rey, perjudicando gravemente los intereses generales de España, me limité a recordar que Constitución prevé para una contingencia de este tipo la facultad del Gobierno central de intervenir a la Administración autonómica rebelde obligándola a cumplir con la legalidad. En este contexto de validez del imperio de la ley, dije en clave irónica que un general de brigada de la Guardia Civil tomaría el mando de los Mozos de Escuadra como parte de la operación estrictamente constitucional de restablecer el Estado de Derecho pisoteado por el Presidente de la Generalidad.

La prueba de que en mis observaciones no había nada que hiriese ninguna sensibilidad democrática es que elegí deliberadamente el ejemplo de la Guardia Civil, cuerpo de policía encargado de perseguir delitos que actúa siempre bajo control judicial y no mencioné siquiera -ni se me pasó por la cabeza- a las Fuerzas Armadas. Como era de esperar, el Presidente de la Eurocámara, que sí entiende el significado de la democracia, ha contestado a los ofendidos recordándoles que los Eurodiputados gozan de libertad de expresión para defender sus posiciones ideológicas o programáticas y que yo no hablé en ningún momento representando a la Institución, sino a título personal como político catalán y español que participa en un debate de contenido nacional. La lección a extraer de este incidente es que los nacionalistas identitarios en cuanto se descuidan enseñan la patita totalitaria y se apresuran a amedrentar a sus adversarios para acallar su voz recurriendo a cualquier método, incluso, como ahora ha sucedido, escogiendo el ámbito inapropiado para diseminar sus falsedades. Conmigo pinchan en hueso porque una gran mayoría de nuestros conciudadanos distingue perfectamente quién es el verdadero demócrata entre el que reclama serenamente que se cumpla la ley y el que se la pone por montera embriagado de emociones tribales.

Sobre que nuestra historia siempre acaba mal
José Luis González Quirós El Confidencial 4 Octubre 2012

En momentos difíciles, como los que vivimos, viene a la memoria Gil de Biedma: “De todas las historias de la Historia / Sin duda la más triste es la de España / Porque termina mal”. No hay duda de que el país se encuentra en un momento de postración, con el horizonte muy nublado, casi sin pulso, conforme al diagnóstico que hiciera Francisco Silvela en un discurso de 1898 en el que, a propósito de la guerra de Cuba, censuraba a los que estaban dispuestos “a sacrificar la última peseta y derramar la postrer gota de sangre... de los demás”.

Predomina la sensación de que el peso de la crisis se carga sobre los ciudadanos mientras los políticos siguen a lo suyo, tal vez porque entre nosotros había un cemento de prosperidad que, al quebrarse, ha puesto en dolorosa evidencia nuestras querellas. Duele, pues, la falta de diligencia y de ejemplaridad de los dirigentes, pero abunda también la falta de autocrítica, la externalización de la causa de todos los males y, así, se considera evidente, por poner un ejemplo clamoroso, que la culpa de que las cosas vayan mal en Cataluña la tenemos el resto de los españoles, cantinela que sirve estupendamente para que sigan acarreando votos los responsables de tamaño descalabro.

Produce auténtico pasmo ver cómo los políticos dicen que resulta indispensable lo que hace un año se consideraba catastrófico, o aseguran que ahora lleva al apocalipsis lo que antes ofrecían como ejemplo de responsabilidad, patriotismo y combate de la crisis. Nos tienen tan escaso respeto que ni siquiera temen que nos acordemos de lo que decían, y están seguros de que olvidaremos lo que ahora dicen cuando llegue el momento de afirmar con impavidez lo contrario. Nuestra democracia debería sufrir, al menos, un ataque de vergüenza intelectual para no hablar de la indignación, que es un poco más fácil.

Los políticos nos tienen tan escaso respeto que ni siquiera temen que nos acordemos de lo que decían, y están seguros de que olvidaremos lo que ahora dicen cuando llegue el momento de afirmar con impavidez lo contrario

Tomarnos en serio la democracia exige necesariamente que dejemos de culpar a los demás, que desoigamos con desprecio a quienes todo lo cifran en encontrar responsables en otra parte. El absurdo juego del “y tú más” nos puede conducir, como en la conejil discusión sobre galgos y podencos, al absoluto desastre. Es obvio que no todo el mundo es responsable en la misma medida, pero esa pelotera bien podríamos dejarla para cuando recuperemos el resuello. Lo que ahora se impone es sacar adelante un país que va a la deriva; y hay que preguntarse si hay alguien capaz de recuperar el rumbo o en el puente de mando se dedican únicamente a orquestar maniobras de distracción, como el hermoso acto de hermanamiento que han representado los prebostes autonómicos bajo la supuesta batuta del que todavía parece retener los escasos caudales, sin que se pueda entender para qué ha valido todo eso.

Se está poniendo a dura prueba el sistema de 1978 y nada indica que todo vaya a salir a pedir de boca. Convendría, sin embargo, que echemos cuentas sobre lo mucho que podemos perder si no acertamos a cerrar esta crisis de manera definitivamente sensata. Para empezar, es hora ya de que empiecen a decir lo que piensan quienes juegan a calcular que permaneciendo callados acabaremos reconociendo que ellos tenían razón. Son demasiado peligrosos los abismos a los que nos abocamos como para que los mutis y los silencios diplomáticos puedan tener justificación indefinida. Es muy doloroso que tras casi un año de nuevo gobierno no se puedan ofrecer muestras indiscutibles de mejora; es posible que todavía haya que dar prórroga, a ver si alguna de esas caprichosas curvas que anuncian un futuro más plácido apunta en la buena dirección, pero no se tiene un margen tan amplio como puedan pensar los más ilusos. Ante crisis de semejante envergadura, las legislaturas son calendas graecas, plazos más nominales que reales.

No es forzoso que las cosas salgan siempre mal, pero suelen hacerlo si no se evita. Gil de Biedma, en particular, no estuvo demasiado fino porque destiló su pesimismo en 1966, muy poco antes de que empezase una época que ya desearíamos que pudiera repetirse ahora. Es verdad que el poeta también advirtió: “Quiero creer que nuestro mal gobierno / Es un vulgar negocio de los hombres / Y no una metafísica, que España / Debe y puede salir de la pobreza, / Que es tiempo, aún para cambiar su historia / Antes que se la llevan los demonios”.

Se salió de esa pobreza y no nos llevaron los demonios que se temían, pero, cuatro décadas después, estamos en una tesitura ante la que nadie podrá eludir la responsabilidad que le quepa. No se puede seguir mandando a Cuba, una guerra que se acabó perdiendo, a los que no pueden eludir los impuestazos, a los más débiles y perjudicados. Alguien tiene que empezar a decir que hay que acabar con un Estado que está arruinando a la Nación, y que no se puede seguir abusando de los pecheros, que es ya la hora de acometer en serio las reformas capaces de evitar que esto acabe peor de lo que imaginaron Silvela y Gil de Biedma.

*José Luis González Quirós es analista político

Cataluña
Mejor unidos
Cristina Losada Libertad Digital 4 Octubre 2012

Llamarse a sorpresa ahora resulta, valga la redundancia, muy sorprendente. Durante décadas se ha dejado hacer al nacionalismo catalán una constante –y nada escondida– labor de colonización de las mentes. "Mientras unos regaban el jardín de la diferencia, nadie echaba una gota de agua en el jardín de la convivencia y la Constitución". Lo decía Albert Rivera este martes en el curso de una conferencia que le invitamos a pronunciar en Vigo. El presidente de Ciudadanos decía más, consciente del hastío que han llegado a causar en muchos españoles un victimismo, un ventajismo, unos desafíos cuyos ritmos acaban de acelerarse: "Los catalanes no nacionalistas nos sentimos desamparados".

Ahí está, para quien quiera comprobarlo, la relación de fuerzas. Todos los resortes del poder autonómico, toda su artillería mediática, toda la tupida red que ha dado al nacionalismo la hegemonía cultural, se emplearán a fondo, más que nunca, para excitar el sentimiento separador. Y frente a ese aluvión, ¿qué? Ni un mísero dique. Nada. La dejación de costumbre. El mutis de los dos grandes partidos y, en consecuencia, de las instituciones del Estado, que siempre han actuado como si Cataluña, por algún dictado de la Naturaleza tan inamovible como la ley de la gravedad, perteneciera a los nacionalistas. Como si fueran sus dueños y ellos, unos advenedizos. Como si fueran los criados que para hacerse valer han de imitar a los amos.

Obnubilados por tal espejismo, paralizados por sus complejos, atenazados por absurdos pactos, ni el PSOE ni el PP han dado señal de que se dispongan a recuperar el tiempo y el terreno perdidos. Y bien que podrían. Tienen incluso, por si no quieren entregarse a la funesta manía de pensar, un modelo: la campaña Better Together (mejor unidos) que han lanzado los tres partidos británicos ante el referéndum por la independencia de Escocia. Liderada por un exministro de Hacienda de Blair, Alistair Darling, junto a dirigentes escoceses de los tories y los liberal-demócratas, difunde que la permanencia en el Reino Unido es la mejor opción para los escoceses. Todo con actos en la calle, anuncios en la prensa, vídeos y mensajes de ciudadanos. Una campaña como es debido, vaya.

Cierto, es impensable que los dos grandes partidos pudieran hacer aquí ¡juntos! algo remotamente parecido. Por recrearnos en la fantasía, sería como si, un suponer, Josep Borrell, Josep Piqué y Albert Rivera presentaran en Barcelona la plataforma Mejor Unidos. Pero si tuvieran voluntad lo harían, al menos, cada uno por su lado. De momento, en esa tarea de tejer lazos, tan largamente desatendida, solo está Ciudadanos.

La lengua viva
Cataluña, adiós
Amando de Miguel Libertad Digital 4 Octubre 2012

Agustín Fuentes critica la propuesta del PSOE sobre el deseo de federalismo para España. Estoy de acuerdo. Se trataría más bien de un federalismo asimétrico, esto es, un extraño sistema en el que se mantendrían las particularidades actuales de Cataluña y el País Vasco. Recordemos que en el sistema federal es esencial la igualdad entre todos los estados federados. Señala don Agustín que el federalismo es "un hecho esencialmente asociativo, no disociativo", por lo que la propuesta socialista sería "un paso atrás". También estoy de acuerdo con la previsión de que seguramente desaparecerá el estatuto privilegiado de vascos y navarros respecto al Fisco. Mi idea es que esa extraña reminiscencia medieval no encaja en la Unión Europea. Más arriesgada es la propuesta de que los partidos nacionalistas deberían desaparecer del Parlamento español. La suscribo, aunque sospecho que eso sería mentar la bicha.

José Antonio Arrabal Roldán razona que la cuestión de la posible independencia de Cataluña no es un problema del pueblo catalán sino algo artificialmente planteado por los políticos que mandan. Para conseguir sus propósitos interesados, esos políticos han convencido al pueblo catalán de que se siente explotado por España. La idea que cunde es esta, dirigida a Madrid: "Como os lo pagamos todo y os quedáis con nuestro dinero y ahora nos falta dinero, ya no os queremos pagar más". Y redondea: "Nuestros políticos catalanes dicen que [en Madrid] nos desprecian, que son desagradecidos y que si nos quejamos tendremos más dinero, que además es nuestro". Para don José Antonio, el grito implícito de la manifestación de Barcelona del 11 de septiembre fue: "Cataluña está cansada de mantener a España y que encima no nos quieran". Se pregunta el hombre: "¿Es cierto que hemos mantenido al resto de España con nuestros impuestos, que nos han saqueado [desde Madrid] y que somos pobres porque nos han robado nuestro dinero?".

Es evidente que el argumento de la explotación de Cataluña por Madrid es más falso que un euro de madera. Lo esgrimen los nacionalistas para ocultar el desastre económico y cultural de su paso por el Gobierno de la Generalidad. El nacionalismo siempre busca una víctima propiciatoria en el exterior. La realidad histórica es que la Cataluña contemporánea ha gozado del privilegio de la política proteccionista de todos los Gobiernos de España, desde Cánovas hasta la fecha. Ese proteccionismo (a través del arancel) se acaba porque la política aduanera es ahora común a toda la Unión Europea. En consecuencia, los nacionalistas catalanes piden ahora el privilegio que tienen vascos y navarros de pagar menos impuestos. Oficialmente se llama cupo y en Cataluña, pacto fiscal. Por eufemismos que no quede. Para conseguir esa exigencia mueven a la opinión para promover un Estado propio para Cataluña. Lo curioso es que esa propuesta (a través de un referéndum o cosa parecida) solo la podría hacer el Gobierno de España. Luego el Gobierno de la Generalidad de Cataluña se halla en flagrante delito. Artur Mas ha dicho que, "de entrada", están "en la legalidad". No sabemos cómo van a estar de salida.

Sería divertido que, ante un posible referéndum en toda España sobre la independencia de Cataluña, los partidarios de esa solución fueran más en el resto de España que en Cataluña. Claro que la diversión podría acabar en tragedia. De momento son muchos los españoles no catalanes que se quedarían tranquilos si Cataluña obtuviera un estatuto de independencia. Pero luego se vería que se iba a plantear más bien como una independencia subvencionada, un poco como la de Puerto Rico. Solo que Puerto Rico ha sido una minúscula colonia de los Estados Unidos y Cataluña es una región motora de la economía y la cultura españolas. Tanto es así que, con una Cataluña independiente, España ya no sería España. Tampoco está claro que una Cataluña independiente pudiera ingresar en la Unión Europea o en la OTAN. A ver quién es el que se atreve a desatar ese nudo gordiano.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

España
Un niño hace 17 kilómetros para poder estudiar alguna asignatura en español
“El niño llevaba en ese colegio desde los 3 años pero no quiero que pisoteen sus derechos ni que se le inculque que no es gallego por hablar en castellano”.
Daniel Tercero www.vozbcn.com 4 Octubre 2012

La discriminación lingüística en España sigue su curso mientras el Gobierno se saca de la chistera apaños de difícil aplicación. Todo, menos aplicar la ley y las sentencias judiciales. En Galicia, como en Cataluña. La entidad cívica Galicia Bilingüe ha denunciado que un niño de 9 años ha tenido que cambiarse de colegio a 17 kilómetros de su casa para poder estudiar alguna asignatura en español.

Esteban es un niño de 9 años que vive en Brión (La Coruña). Hasta el curso pasado estudiaba en el colegio público de esa población cercana a Santiago de Compostela, el CEIP Pedrouzos. Sus padres le compraron el libro de la asignatura de Conocimiento del medio en español, tras comunicárselo a la dirección del centro. Sin embargo, desde el colegio les advirtieron que el libro en español estaba prohibido porque la asignatura -como el resto, menos Lengua española y Educación Física- se imparte en gallego.

La madre de Esteban, en rueda de prensa junto a Gloria Lago, presidenta de Galicia Bilingüe, este miércoles, ha señalado que el colegio cae en una contradicción flagrante ya que, si bien es cierto que la asignatura de Conocimiento del medio se ha de impartir en gallego, las Matemáticas se han de hacer en español y la dirección escolar ha repartido los libros, gratis, en gallego.

La entidad cívica ha mostrado exámenes y material de la asignatura de Matemáticas exclusivamente en gallego, poniendo en evidencia al colegio y al Gobierno autonómico que preside, en funciones, Alberto Núñez Feijóo (PP). Según Marieta García, la madre de Esteban, otras madres que en un principio pensaron comprar también libros en español del resto de asignaturas se desanimaron ante la actitud de la dirección del centro.

Cuando el término “castellano” se utiliza como un insulto
Al margen de la lengua en la que se imparten las asignaturas, la madre de Esteban ha señalado que su hijo era un buen estudiante pero que empezó a suspender varias asignaturas después de que se le reprochara, desde la escuela, que era “castellano” y un “fracasado”. La profesora de Esteban llegó a decirle a la madre de este que el niño le daba pena por no saber bien el gallego.

Tras el curso pasado, después de ceder y comprar el libro de Conocimiento del medio en gallego, los padres del niño decidieron cambiarlo de escuela ya que los problemas continuaron. ¿Por qué? Según García, al niño se le condicionaba la escolarización diciéndole que no era de “aquí” porque no hablaba gallego.

Este verano los padres le matricularon en un colegio a 17 kilómetros de su casa. La familia ha tenido que reorganizar su vida. Pero, sobre todo, el niño. Actualmente, Esteban está en tratamiento psicológico únicamente por el trato vejatorio que recibió en la escuela de Brión. ”Es muy duro porque, además, el niño llevaba en ese colegio desde los 3 años y tiene allí a sus amigos, pero no quiero que pisoteen sus derechos y no quiero que se le vuelva a inculcar a mi hijo que no es gallego por hablar en castellano”, ha señalado la madre.

“Aprovechan el temor de los padres”
Según ha denunciado Galicia Bilingüe, a pesar de la insistencia de la Junta de Galicia afirmando que la situación de los alumnos en las escuelas de la Comunidad es de normalidad, el Gobierno autonómico del PP está incumpliendo la promesa electoral de poder elegir la lengua oficial de las materias troncales durante la escolarización de los niños.

Y, a este incumplimiento, se une otro, según Lago: en muchos colegios públicos e institutos ni siquiera se cumple el decreto del 50% aprobado por el actual Gobierno autonómico, como demuestra lo sucedido en Brión. “Aprovechan el temor de los padres a significarse, permitiendo con ello que se perpetúe una situación de impunidad, y de desigualdad entre los alumnos en función del centro en el que estudian”, ha añadido.

Finalmente, Galicia Bilingüe ha recordado que 4.500 profesores firmaron una carta asegurando que no iban a cumplir la ley autonómica (el decreto del 50%) y que desde la Junta no se ha tomado ninguna medida. En esta línea, la entidad ha solicitado al Gobierno autonómico que lleve a cabo las inspecciones correspondientes. Siempre, hasta ahora, la respuesta ha sido la misma: “No”.

Cataluña
Dos décadas de inacción de la Alta Inspección educativa en Cataluña
En 1981 el Gobierno puso en marcha la Alta Inspección del Estado en materia de enseñanza no universitaria que, entre otras, tenía la función de garantizar el derecho a ‘recibir enseñanza en la lengua oficial del Estado’ en Cataluña y el País Vasco. A principios de los años 90, la Generalidad extendió a todo el sistema educativo autonómico la inmersión lingüística escolar obligatoria exclusivamente en catalán, sin embargo, la Alta Inspección nunca ha actuado para evitarlo.
Alejandro Tercero www.vozbcn.com  4 Octubre 2012

La Alta Inspección educativa tiene la obligación de garantizar el derecho a ‘recibir enseñanza en la lengua oficial del Estado’ en toda España.

El abandono del ejercicio de las funciones que le son atribuidas a la Administración General del Estado en materia Educativa ha sido especialmente sangrante en las CCAA con más de una lengua oficiale, y de forma más intensa, si cabe, en Cataluña a lo largo de las últimas décadas.

La propuesta que baraja el Gobierno, conocida este miércoles, consistente en subvencionar a colegios privados para que ofrezcan enseñanza en español en Cataluña -y así hacer efectivos los derechos lingüísticos que la Generalidad no garantiza- no ha sido bien acogida por las entidades catalanas que llevan años luchando por la libertad de elección lingüística o por el bilingüismo escolar.

Dichas asociaciones han respondido al unísono, apelando a un instrumento prácticamente desconocido en Cataluña por su inacción: la Alta Inspección del Estado en materia de enseñanza no universitaria. Los afectados instan al Gobierno a evitar los subterfugios y plantean el uso de esta herramienta legal para obligar a la Generalidad a cumplir la ley y las sentencias. Y no les falta razón.

La Alta Inspección, garante de la Constitución
La Alta Inspección fue establecida por el Real Decreto 480/1981, de 6 de marzo, poco después de que los gobiernos autonómicos del País Vasco y de Cataluña recibieran el traspaso de la competencia sobre la gestión de la Educación en sus respectivas CCAA. Mientras que el Real Decreto 1950/1985, de 11 de septiembre, creó poco después los Servicios de Alta Inspección, es decir, su estructura organizativa, y el Real Decreto 1330/1997, de 1 de agosto, las integró en las Delegaciones del Gobierno en las correspondientes CCAA.

Su función es la de garantizar ‘el cumplimiento de las facultades atribuidas al Estado en materia de enseñanza en las CCAA, la observancia de los principios y normas constitucionales aplicables y de las leyes orgánicas que se desarrollen en el artículo 27 de la Constitución [relativo a la Educación]‘.

Velar por el derecho a ‘recibir enseñanza en la lengua oficial del Estado’
Sin embargo, un punto del Real Decreto 480/1981 destaca sobre el resto por su contundencia y actualidad. En concreto, el apartado quinto del artículo tercero, que, entre las actividades propias de la Alta Inspección, incluye la siguiente:

‘Velar por el cumplimiento de las condiciones básicas que garantice la igualdad de todos los españoles en el ejercicio de sus derechos y deberes en materia de educación, así como los derechos lingüísticos y, en particular, el de recibir enseñanza en la lengua oficial del Estado, de acuerdo con las disposiciones aplicables’.

No deja de ser insólito que, tras dos décadas de aplicación de la inmersión lingüística escolar obligatoria exclusivamente en catalán por parte de la Generalidad -esto es, la prohibición de que los alumnos en Cataluña puedan recibir enseñanza en la lengua oficial del Estado-, el Gobierno haya hecho total dejadez de sus obligaciones y no haya amparado los derechos lingüísticos de los catalanes que han reclamado recibir la educación en español, además de en catalán, a pesar de tener los instrumentos legales para garantizarlos.

De hecho, el propio Real Decreto prevé las sanciones a aplicar en caso que el Ejecutivo autonómico no corrija las infracciones detectadas por la Alta Inspección:

‘Si las medidas adoptadas por el órgano competente de la Comunidad Autónoma resultasen insuficientes y persistiera la infracción, el Ministerio de Educación y Ciencia [hoy, Ministerio de Educación, Cultura y Deporte] podrá, por sí mismo, poner en ejecución lo prevenido en la legislación estatal, llegando, en su caso, a privar de efectos oficiales las enseñanzas afectadas y a denegar la expedición de los títulos correspondientes, así como a dejar sin efecto cuando se trate de libros de texto y demás material didáctico, la autorización que tuviesen otorgada’.

Ciudadanos y UPyD, los únicos que exigen firmeza al Gobierno
Solo Ciudadanos y UPyD han criticado al Gobierno por su falta de valentía a la hora de obligar a la Generalidad a aplicar las leyes y las sentencias. El resto de formaciones políticas que se han pronunciado sobre esta cuestión también han cargado contra el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, pero por motivos diametralmente opuestos, es decir, por tratar de buscar una solución a un conflicto que consideran inexistente.

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha cargado contra “la cobardía” de los populares por “renunciar a defender la legalidad y las sentencias en Cataluña”. “El PP no quiere molestar a sus socios de presupuestos y opta por otra vía”, ha añadido.

La portavoz nacional de UPyD, Rosa Díez, ha coincidido en calificar los planes del Gobierno como una “cabardía” y una demostración de su “incapacidad” para hacer cumplir las leyes a las CCAA. “Parece que Wert ha decidido que el Instituto Cervantes actúe dentro de España”, ha ironizado.

Según el PSOE, en Cataluña “no hay problema” con la enseñanza en español
El portavoz del PSC en el Parlamento autonómico, Jaume Collboni, ha tildado las propuestas del Ejecutivo de “ocurrencias” que “demuestran un gran desconocimiento de la realidad del sistema educativo” de la Generalidad. Para Collboni, Wert es “un buen nacionalista español”.

Sin embargo, la posición más sorprendente, sin duda, ha sido la del PSOE. Su portavoz de Educación en el Congreso, Mario Bedera, ha censurado a Wert por hacer “más de bombero que de pirómano” porque, en su opinón, “no hay problema” en Cataluña con la enseñanza en castellano.

Bedera ha señalado que Wert “desconoce la realidad catalana” y ha asegurado que “se cuentan con los dedos de las manos” las familias que piden que sus hijos puedan ser escolarizados en castellano, olvidando que este curso ya hay un millar de padres que han solicitado enseñanza bilingüe a la Consejería de Enseñanza.

Según el congresista socialista, se trata de un tema que “está resuelto” por los tribunales. Lo que es cierto, sin embargo, ha obviado que el problema reside en que la Generalidad desacata las sentencias de dichos tribunales.

Mas alardea de desobedecer las sentencias
Más previsible ha sido la posición de CiU. Además del rechazo a la fórmula planteada por Gobierno expresado por parte de la consejera de Enseñanza, Irene Rigau, el propio presidente de la Generalidad, Artur Mas, ha considerado que se trata de una muestra de “ignorancia” del ministro, lo que “confirma una vez más que [desde el Gobierno] no entienden nada, ni quieren entender nada de lo que pasa en Cataluña, ni de lo que significa Cataluña”.

El líder nacionalista lo ha dejado muy claro, “la escuela catalana seguirá funcionando como está funcionando, con su inmersión lingüística en catalán”, ha asegurado. Y es que, según parece, el presidente de la Generalidad puede desacatar impunemente las sentencias del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo.

Ventajas de la cunicultura
Francisco Caja www.vozbcn.com 4 Octubre 2012

El 27 de enero de 2008, la portavoz del PP, hoy vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, registraba en la Mesa del Congreso de los Diputados una Proposición de Ley Orgánica, de modificación de la Ley Orgánica de Educación (LOE), para garantizar la enseñanza del castellano y en castellano en todas las etapas educativas. ¿Que decía esa proposición fundamentalmente? Que era necesario introducir un nuevo capítulo para regular la enseñanza de la lengua oficial del Estado y establecer la garantía de su enseñanza y de su uso vehicular en las Comunidades Autónomas con otra lengua cooficial.

Mucho ha llovido desde entonces. Entre otras cosas, el PP, en aquellos momentos en la oposición, gobierna hoy la nación y dispone de la mayoría absoluta en las Cortes Generales. Pero ahora, funesto destino el de los que llegan al poder, su otrora enérgica pulsión legisladora a favor de los derechos lingüísticos de los escolares se ha enfriado y ha decidido emplear su tiempo en otras industrias.

Uno de los conductores del la nueva arca, el profesor Wert de Copenhague, ha sacado de su caletre un inesperado invento del TBO. Y en vez de legislar, ahora que puede, ha decidido dedicarse a promover la cunicultura. Y, más funesto destino el de los que son gobernados, para remediar el atropello de los derechos lingüísticos que sufrimos los ciudadanos en Cataluña, en la Comunidad Valenciana, las Islas Baleares, Galicia y el País Vasco propone edificar un parque nacional, que se llamará el Condado de Wert, en donde los conejos-ciudadanos puedan educar a sus hijos en la conejidad.

¿Recuerda el señor Wert en el cuartel de invierno donde resguarda el dulce sueño invernal de su capacidad legislativa que un día primaveral juró cumplir la Constitución y hacerla cumplir? ¿Recuerda el señor Wert que el Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo han declarado que el sistema de inmersión lingüística, actualmente vigente en toda Cataluña, es ‘contrario al espíritu y la letra de la Constitución’?

Pero él no desea hacer ruido, no sea que los cazadores se despierten. Porque -como debe ser- él es un buen ecologista, pero no un radical. Lo ha pensado bien: ya que la Constitución prohíbe la caza y los tribunales han confirmado esa prohibición, él no perseguirá en modo alguno a los furtivos, sino que declarará la cunicultura un bien de interés nacional para que los conejos-ciudadanos no nacionalistas sigan ramoneando sin sobresaltos los tiernos brotes de su sustento espiritual y se perpetúen en la jaula por los siglos de los siglos… como conejos. Y aquí paz y después la gloria del oasis.

Mientras tanto, los cazadores han pegado fuego al parque nacional, a las jaulas y al Ministerio. Y el humo ciega los ojos y nubla la mente del señor ministro. Y en su cuartel de invierno se broncea a la luz de la llama. Pero los conejos-ciudadanos a los que juró proteger y defender están ya quemados en su apartheid. Y es que los leporinos, ya se sabe, son muy desagradecidos y se inflaman por un quítame allá esas pajas. A él que tanto ha hecho por ellos en vez de reproches le debieran conceder las máximas distinciones y nombrarle, cuando menos, Cunicultor del año. Si, señor.

Francisco Caja es presidente de Convivencia Cívica Catalana

La miseria de nuestro país y los patriotas de hojalata
Juan Laborda www.vozpopuli.com 4 Octubre 2012

El deterioro de la marca España es brutal, despiadado, nada y nadie se escapa al mismo, se generaliza a todos los ámbitos, el económico, el político, y, sobretodo, el social. Es deplorable la mediocridad de las actuales elites políticas, reflejada en una verborrea supina, alejada de un nivel de oratoria y retórica mínimo exigible en una democracia decente. ¿Verdad que sí, señora Cospedal? Pero lo más angustioso es ver cómo protegen a unas elites económicas y financieras insolventes, cómo se arrodillan ante nuestros acreedores, cómo se pliegan a toda una baterías de recortes y políticas económicas impuestas desde la troika, incapaz de prever y entender lo que ha pasado, lo que está pasando, y lo que pasará. Cuando escucho a Almunia se me hiela la sangre. Nos están empobreciendo a una velocidad récord. Quiero pensar que no se enteran de las consecuencias de sus actos, porque en caso contrario serían miserables.

Desde este blog hemos analizado largo y tendido el aumento de la pobreza, que vuelve a instalarse con toda su intensidad en nuestro país, y el incremento continuado de las desigualdades bajo los distintos gobiernos PP-PSOE. Los datos son insoportables. A modo de ejemplo hemos conocido esta misma semana dos nuevos datos. En septiembre el número de afiliados a la Seguridad Social cayó en 86.174 personas respecto al mes anterior, lo que sitúa el total de adscritos al sistema en 16,8 millones, muy alejados de los más de 19 millones de afiliaciones en 2007. Se ha convertido en el segundo peor septiembre de la serie histórica.

Sanidad pública, servicios sociales, y desahucios
Es llamativo el hecho de que más de la mitad de los casi 80.000 empleos destruidos en el Régimen General, al que están afiliados ocho de cada diez cotizantes, provienen del sector público, especialmente en actividades sanitarias y servicios sociales. Cuando más debería incrementarse el gasto social y proteger a los más débiles, sólo reciben palos y más palos, y además que no rechisten, cuanto más silenciosos mejor. Eso sí, el gasto por intereses de nuestra deuda se incrementa un 34%, hasta alcanzar una cifra próxima a los 40.000 millones de euros, totalmente insostenible.

Pero ahí no queda todo. El número de desahucios en España alcanzó en el segundo trimestre de 2012 una cifra récord, 526 diarios. Se rescata a la gerencia y a los acreedores de nuestro sistema financiero, esos mismos inmorales y miserables que lo hundieron, ninguno de los cuales ha pasado aún por tribunal alguno, pero aquellos hipotecados a los que concedieron préstamos e hipotecas sin ningún control de riesgo que apoquinen, a pagar hasta el último Euro. Dejo para otro día el paripé de Oliver Wyman, sus supuestos y cálculos sobre las necesidades de capital de nuestra banca.

Desconocimiento de la realidad
Sin embargo, lo peor es el absoluto desconocimiento de la realidad española que subyace en la aplicación de la ideología del partido gobernante. Ha sido el sector privado bancario y las empresas no financieras quienes nos han llevado al colapso actual, no el gasto público que ya de por sí, como porcentaje del PIB, es el segundo más bajo de Europa. Como consecuencia del hundimiento del sector privado, con una deuda que no podrá pagar, se han derrumbado los ingresos fiscales.

En este contexto, al aplicar una austeridad presupuestaria irresponsable, se retroalimenta, acelera y refuerza el círculo vicioso. Con una larga contracción económica en el horizonte, a cualquier carga financiera, la deuda es insostenible. Aplicando su ideología han transformado un problema de insolvencia de deuda privada en una más que probable quiebra de deuda soberana, cuando siguiendo la hoja de ruta de Islandia en 2008 o Suecia en 1992, por ejemplo, había alternativas.

Cuando se pretende además que sea la clase trabajadora la que pague también el coste de los rescates, vía menores salarios y peores condiciones laborales, se desconoce, por un lado, la realidad salarial de nuestro país, cuya mediana apenas alcanza los 1000 euros brutos mensuales, y, por otro, el reparto de la renta nacional entre capital y trabajo que ha alcanzado mínimos históricos para el segundo.

La advertencia de Egan Jones
Tal como recogía Manuel Torrents en este medio, en una noticia muy reciente, la agencia de rating Egan Jones, cuyo éxito se basa en un modelo de negocio donde no cobra por parte del emisor, certificó a España como bono basura el pasado viernes. Pero esta semana, su fundador Sean Egan fue más allá, y realizó unas declaraciones incendiarias. España precisará de una quita en su deuda del 50%, el problema bancario es “intratable”, y la crisis bancaria y soberana española no se puede separar y, en definitiva, España “tardará entre 5 y 10 años en volver a crecer”. Un apocalipsis económico en toda regla. Es el mismo diagnóstico que venimos haciendo desde el inicio de este blog, y previamente, desde finales de 2007, en todas las conferencias y tribunas a las que había sido invitado.

Con lo fácil que hubiera sido llevar a cabo una purga de nuestra elite política y financiera, y proteger a la ciudadanía. Se debería haber aplicado una quita a los acreedores de nuestro sistema bancario insolvente, como todo negocio que quiebra. Asumieron un riesgo excesivo y perdieron. Pues de eso nada de nada, socializamos las pérdidas, mantenemos la gerencia en sus puestos, y que los bonistas foráneos continúen recibiendo sus intereses de usura, como si nada hubiera pasado.

El gobierno, el actual y el anterior, deberían haber promovido medidas encaminadas a reestructurar la deuda hipotecaria de miles de familias, con el fin de evitar ejecuciones de hipotecas. Si nuestros políticos hubiesen sido auténticos patriotas, además, hubieran incrementado fuertemente el gasto social. Frente a ello, nuestro sistema público de salud se hunde irremediablemente. Eso sí, por favor, no se quejen, sigan siendo modélicos y silenciosos. ¡Porca miseria!

El PP gallego solo tiene el programa electoral en gallego y no disponen de traducción al español
http://juanjulioalfaya.blogspot.com.es 4 Octubre 2012

Lema del PP para las próximas elecciones autonómicas
Como no me lo podía creer, he ido a la página, y efectivamente es así. Pero todavía es mucho peor el contenido del programa. Os recomiendo leer la sección dedicada a la lengua (a partir de la página 342), porque la hoja de ruta de galleguización es tremenda.

Algunas perlas:
- se declara la lengua gallega como principal referencia de identidad,
- potenciación de los topónimos en gallego y el uso del gallego en la administración,
- potenciación de los Equipos de Dinamización (normalización) de la Lengua Gallega,
- cursos de gallego para sanitarios, periodistas y sector banca,
- fomento del gallego entre la juventud, en redes sociales, el deporte, la música y artes escénicas,
- fomento del software en gallego,
- fomento del gallego como lengua de trabajo en el sector industrial,
- promover etiquetaje de productos en gallego,
- se seguirá apoyando a medios de comunicación en gallego,
- impulso del gallego desde radios y TVs locales,

Y el remate del tomate es esta frase "potenciaremos con medidas activas el acercamiento a los países de la lusofonía, por las grandes oportunidades que proporciona el portugués como lengua internacional similar al gallego". O sea, se deshispaniza Galicia... para portuguesizarla. ¡La leche!

¡Y luego dicen algunos que el problema son CIU y PNV!
http://www.ppdegalicia.com/intro/pdf/programa_electoral.pdf


******************* Sección "bilingüe" ***********************
La flauta de Bartolo
MANUEL MARTÍN FERRAND ABC  4 Octubre 2012

ÚNICAMENTE los militantes de CiU tienen autoridad y derecho para negarle a Artur Mas su obsesión separatista. Todos los demás, en Cataluña y en el resto de España, podremos opinar sobre la anacrónica ambición del president; pero su vínculo y representación se limita al grupo ciudadano que le ha elegido como líder. Ello, naturalmente, en el marco de la normativa vigente, sin la que no existiría el Estado de Derecho. Mas, como la flauta del Bartolo de las viejas canciones infantiles, maneja un instrumento político de una sola nota, el secesionismo, y ello limita mucho su discurso de presente, por mucho que algunos puedan vibrar con su aspiración de futuro. Ahora lo que se le puede reprochar al president no es su proyecto, respetable en tanto en cuanto se ajuste al procedimiento y a la Ley; sino la inoportunidad de su proclama. Un Estado, como el nuestro, en plena crisis económica y asaeteado por un paro creciente, no debiera incrementar su debilidad, su falta de atractivo ante los inversores internacionales, con un pleito territorial en plena efervescencia. ¿Tendrán conciencia Mas y su Govern del daño y la inestabilidad que, en lo económico, genera su actitud a sus propios conciudadanos de Cataluña?

Francesc de Carreras, catedrático de Constitucional en la Autónoma de Barcelona y catalán de incuestionable abolengo, es una de las voces críticas con la actitud y el momento que Mas ha elegido para su acelerado pregón. Ayer, en La Vanguardia, fijaba su atención en una frase del president en «su» -su, de él- TV3. «Las marcas legales han de adaptarse a la democracia». De Carreras se escandalizaba ante tan notoria manera de trastabillar la esencia democrática. La idea, según el profesor barcelonés, «es justo lo contrario de lo que en Europa se entiende por democracia». El Estado de Derecho, con la certeza jurídica que conlleva, es el marco insustituible de un planteamiento democrático. Lo demás va, según se mire, del aventurerismo a la tentación totalitaria y fascistona.

En tiempos de gran tribulación un hereu, como Mas lo es de Jordi Pujol, no tiene más vía de notoriedad y liderazgo que la extralimitación de su propio proyecto. Ello le justifica como gran capitan de su partido y de su coalición electoral; pero, simultáneamente, le descalifica como presidente de la Generalitat. Es decir, como presidente de todos los catalanes, independentistas o no, y máxima representación del Estado Español en su circunscripción. Mas no quiere «romper España», como dicen algunos de sus adversarios. Lo que pretende es salvar su propia figura en medio del naufragio económico que, por su mala administración pública, afecta a Cataluña más que, por ejemplo, en Madrid. Y nos da un desafinado concierto de flauta de un solo agujero. Fatigoso, muy fatigoso.

‘Lo de «fer país»’
Luis de Velasco http://weblogs.upyd.es  4 Octubre 2012

Leo en El País que el ministro de Educación, José Ignacio Wert, dijo en una entrevista que “hay algunas evidencias” que relacionan el crecimiento del sentimiento independentista en algunas comunidades autónomas “con la dirección que ha llevado el sentido educativo”. Parece claro que el ministro se refiere a la enseñanza en comunidades autónomas con predominio o influencia nacionalista y, más concretamente en este caso, dada la actualidad del tema, a Cataluña.

Así parece haberlo entendido el Gobierno de la Generalitat porque, según el mismo medio, su portavoz calificó de “grave” esa asociación entre ese sentimiento y las competencias educativas e instó al ministro a aclarar cuáles son “esas evidencias”.

No puede sino causar sorpresa esta respuesta por el aire de casi indignación que se desprende de la misma, cuando ese portavoz debería haber expresado su satisfacción por ese hecho. Hace escasas fechas, el expresidente Pujol decía que el auge del nacionalismo, hoy trastocado en muchos de los dirigentes de su partido y -eso sí, en muchísimos menos ciudadanos- en independentismo, ese “fer país” desde el comienzo del proceso autonómico y de la “normalización” e “inmersión”, ha tenido como fundamento una trilogía que él define claramente: bandera, educación, lengua.

Todo nacionalismo, lo estamos viendo hoy claramente, aparte de ensoñaciones, recreaciones históricas (incluso geográficas), victimismo y apelaciones románticas al pueblo y su alma, entiende perfectamente -y lo aplica tenazmente- que esa trilogía es algo absolutamente clave para intentar hacer realidad eso de “nosotros” y “ellos”.

Ese “fer país”, esa construcción nacional pasa, entre otras cosas, por lavar el cerebro de los niños y los jóvenes, años atrás con reescrituras de la historia del “País de Nunca Jamás” que hace poco cumplió un milenio hasta lo más nuevo y más sencillo de entender y de asimilar, eso de “España nos roba”, copia burda de “Roma nos roba” de la Liga Norte italiana. Ni en eso son originales.

Quien siembra vientos, recoge tempestades. Se está recogiendo el resultado de años de incuria, de mirar para otro lado por parte de los gobiernos centrales tanto del PSOE como del PP. Se ha dejado a los nacionalistas y a los “asimilados” (más papistas que el Papa) hacer y deshacer, no cumplir leyes y sentencias, discriminar internamente (los “mozárabes” a los que se refería Joaquín Leguina en un gran artículo hace días), aplicar esa máxima del nacionalismo de ” lo mío es mío, lo tuyo es de los dos”.

No nos extrañemos de lo que está pasando. Reconozcamos que hay un problema que no se resolverá mirando para otro lado, tendencia natural del gobierno Rajoy. Hay que encararlo con voluntad de diálogo, por supuesto, pero también y más importante, con firmeza y con la fuerza de la ley frente a esos evanescentes “mandatos de la calle y del pueblo”.

Una apuesta final: Mas nunca pronunciará la palabra “independencia” ni esa palabra irá en el programa electoral de su partido en noviembre.
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Luis de Velasco es portavoz del Grupo Parlamentario
Unión Progreso y Democracia en la Asamblea de Madridf

El drama de la izquierda (IV)
César Vidal La Razón 4 Octubre 2012

Si dramática era la situación de la izquierda española tras la derrota de Felipe González, después de la era ZP sólo puede calificarse de auténtica tragedia griega y no sólo porque parece que sus miembros, como si fueran Edipos desnortados, estarían dispuestos a dar muerte a su padre y a fornicar con su madre para llegar al poder. De entrada, la izquierda carece de un mensaje mínimamente coherente que pueda atraer a cualquier persona sensata que desee el progreso de la nación.

En Cataluña, la izquierda se ha convertido en nacionalista –mayor traición a sus principios primigenios no cabe– adoptando una forma nacional-socialista que ya por el adjetivo lo dice todo. En lugar de pensar en soluciones cuerdas y posibles para la grave crisis que sufre España se ha convertido en un calco del pujolismo dinástico, pero con concesiones a los okupas, el «lobby» gay y los musulmanes.

En las Vascongadas y Navarra, la izquierda sólo sueña con que Batasuna-ETA se corrompa políticamente –moralmente lo está desde su fundación– y acepte formar una coalición en la que pueda seguir tocando poder aunque para ello tenga que lavar el rostro de los asesinos y escupir sobre la sangre de las víctimas.

En el resto de España, no tiene mensaje alguno porque la pérdida de los resortes del poder y la convicción de millones de ciudadanos de que es la culpable de lo que ahora padecen imposibilita seguir explotando la política de clientelismo que le ha permitido perpetuarse, a pesar de su pésima gestión, en el Gobierno de Andalucía.

Para remate, ayuna de ideas, se limita a repetir las peores sandeces del periodo de ZP como si el ciudadano medio le diera la menor importancia al matrimonio de homosexuales salvo para decir que es una aberración, a la alianza de civilizaciones –cada vez más perdida y olvidada porque nunca pasó de ser una sandez ideada por los ayatolás– o a la defensa de los privilegios de los liberados sindicales a los que considera, por regla general, lo peor de lo peor del ruedo ibérico.

Todo eso va unido a propugnar políticas fracasadas una y mil veces por la sencilla razón de que carece de talento y de competencia para idear otras. Para remate, más allá del arco parlamentario, la izquierda raya abiertamente con la delincuencia y el proyecto antisistema parece emergido de un psiquiátrico penitenciario. Si alguna vez, la izquierda estuvo en crisis en España es ahora. Y, sin embargo, no tendría por qué ser así. En el próximo artículo, me tomaré la libertad –suelo hacerlo siempre– de mostrar cuál es el único camino de renovación que puede asumir la izquierda si no quiere ir de mal en peor hasta el desastre final, un desastre en el que, siguiendo su alma histórica, se siente –y se sentirá cada vez más– impulsada a arrastrarnos a todos.

La imposición del gallego obliga a un alumno a viajar 17 km para estudiar en castellano
Galicia Bilingüe denuncia el caso de un niño que ha tenido que cambiarse de colegio
 www.lavozlibre.com 4 Octubre 2012

Madrid.- La imposición del gallego en los colegios ha obligado a un alumno a tener que cambiarse a un centro a 17 kilómetros de su casa para poder estudiar en castellano. Así lo denuncia Galicia Bilingüe, que hace hincapié en las irregularidades de los centros escolares en cuanto a bilingüismo se refiere a través de la historia real de este niño llamado Esteban y al que le prohibieron estudiar en castellano.

La madre del pequeño, Marieta García, comparecía junto a la presidenta de Galicia Bilingüe, Gloria Lago, y contaba cómo después de comprar el libro de Conocimiento del Medio en español y comunicárselo al centro escolar por escrito, les dijeron que el libro en español estaba prohibido porque la asignatura es obligatorio impartirla en gallego. Sin embargo, en el colegio se repartían gratuitamente los libros de Matemáticas en gallego aunque esta signatura es obligatorio enseñarla en español. Y no sólo eso, sino que la asignatura de Matemáticas también se impartía en gallego y en gallego se hacían casi todos los exámenes, tal y como demuestran los controles que los padres de Esteban han hecho llegar a la prensa. Además, Música, Plástica y Religión también se enseñaban en gallego, de manera que Esteban y los demás niños recibían toda la enseñanza en gallego excepto, al parecer, Educación Física y Lengua Española. Incluso las tareas de repaso de las asignaturas para el verano eran sólo en gallego. La fuerte imposición del gallego desanimó a otros padres a comprar a sus hijos los libros en castellano.

Aunque la madre de Esteban no puede demostrar qué ocurría de puertas para adentro, asegura que el pequeño Esteban pasó de ser un niño con buenas calificaciones a suspender varias asignaturas. Además, afirma que en los dos últimos cursos, la profesora le decía a ella a menudo que el niño le daba pena, que adónde iba a ir sin saber bien gallego. Por eso, el curso pasado, y puesto que se puede repetir, los padres de Esteban compraron el libro en gallego aunque los problemas continuaron al hablar el niño en castellano, su lengua materna, algo que en teoría el Decreto permite. Sin embargo, su madre asegura que llegaba a casa diciendo: “no soy de aquí porque no hablo en gallego, soy castellano”.

Suspendiendo varias asignaturas en junio, Esteban ha tenido que ser matriculado en un centro concertado a 17 kilómetros de su casa. En palabras de la madre “es muy duro, porque además el niño llevaba en ese cole desde los 3 años y tiene allí a sus amigos, pero no quiero que pisoteen sus derechos y no quiero que se le vuelva a inculcar a mi hijo que no es gallego por hablar en castellano”.

Galicia Bilingüe denuncia así que a pesar de la insistencia de la Xunta en afirmar que la situación es de normalidad, los datos recabados aseguran el incumplimiento de la promesa de poder elegir la lengua de las materias troncales. Algo a lo que se une el problema de que en muchos colegios públicos e institutos, ni siquiera se cumple el Decreto del 50% aprobado por el actual gobierno.

A pesar de la firma de 4.500 profesores manifestando por escrito que no impartirán ninguna asignatura en español, la Xunta se niega a instar a la inspección a actuar de oficio realizando, al menos un muestreo, como se ha solicitado desde Galicia Bilingüe. Por el contrario, la Xunta insiste en que sean los padres quienes denuncien a los profesores de sus hijos.

La Presidente de Galicia Bilingüe, Gloria Lago, les ha trasladado personalmente a las autoridades educativas casos concretos de padres que tienen miedo a denunciar por escrito, pero estas se han mostrado absolutamente insensibles. En opinión de la presidente de Galicia Bilingüe, se “aprovechan del temor de los padres a significarse, permitiendo con ello que se perpetúe una situación de impunidad, y de desigualdad entre los alumnos en función del centro en el que estudian”.

polémica política de bildu
El Ayuntamiento de San Sebastián rompe el contrato con una editora por comunicarse solo en castellano
Esgrime que la empresa de León, que iba a encargarse de una revista y del folleto de mano de Aste Nagusia, no usaba el euskera para captar a posibles clientes publicitarios
VASCO PRESS | SAN SEBASTIÁN El Correo 4 Octubre 2012

El Ayuntamiento de San Sebastián, en manos de Bildu, rompió un contrato firmado con una empresa editora de León porque se comunicaba únicamente en castellano con sus posibles clientes para captar publicidad. El consistorio que dirige Juan Carlos Izaguirre anuló un contrato suscrito el 19 de abril de este año con la empresa Producciones MIC, que consistía en la edición de una revista y folleto de mano de la Aste Nagusia donostiarra. La publicación tenía que recoger el programa de actos e informaciones relativas a las fiestas, tanto en euskera como en castellano, según ha informado un periódico de ámbito nacional.

El contrato incluía la edición de 15.000 unidades y la gestión de la explotación publicitaria que recaía exclusivamente en la empresa editora. A cambio, se comprometía a correr con todos los costes de su edición y distribución y a abonar al Consistorio 7.000 euros.

Sin embargo, el 8 de junio el Ayuntamiento donostiarra decidió romper el contrato. El equipo de gobierno de Bildu se escudó en que "las comunicaciones orales y escritas" se producían sólo en castellano con los posibles clientes para captar publicidad. Esta decisión fue comunicada primero, a través de una llamada telefónica y, posteriormente, a través de un burofax firmado por la directora-gerente de Donostia Kultura, Amaia Almirall.

En sus argumentos, el Ayuntamiento expuso que la editora "incumplió la obligación de entregar el protocolo de captación de publicidad" y justificó que no utilizar el euskera en sus gestiones internas "contravenía la cláusula que le obligaba al cumplimiento de cuantas obligaciones fiscales, sociales o de otro orden le resulten exigibles por el objetivo del contrato".
El director gerente de Producciones MIC, Fernando Santos, asegura al periódico que "es la primera vez" que un Ayuntamiento rompe el contrato firmado por este motivo.

Bildu veta a una editorial en San Sebastián por no hablar euskera
Rompió el contrato con una empresa editora que elaboraba el programa festivo de la Semana Grande porque ésta hablaba en castellano.en las gestiones internas
 www.lavozlibre.com 4 Octubre 2012

Madrid.- El Ayuntamiento de San Sebastián, regido por Bildu, rompió el contrato que tenía firmado con Producciones MIC, una empresa editora de León, para la elaboración del programa de fiestas de la pasada Semana Grande porque ésta hablaba únicamente en castellano.

Pese a que la empresa remitía las tarifas a los anunciantes en un documento en castellano y en euskera, Bildu se escudó en que las comunicaciones orales y escritas se producían sólo en castellano para rescindir de forma unilateral la relación contractual, tal y como publica este jueves el diario ‘El Mundo’.

Concretamente, Donosita Cultura, entidad dependiente del Ayuntamiento y encargada de la organización de las fiestas, suscribió el 19 de abril un contrato con la empresa Producciones MIC para la edición de una revista y un folleto de mano sobre la Semana Grande, que recogiera el programa de actos e informaciones relativas a la fiesta en euskera y en castellano.

El contrato fijaba que la gestión de la explotación publicitaria recaía "única y exclusivamente" en la empresa editora que, a cambio, se comprometía a correr con los costes íntegros de su edición y distribución, y a abonar al Ayuntamiento 7.000 euros en concepto de "ayuda económica".

Dos meses después, el 8 de junio, cuando la empresa se encontraba en pleno proceso de edición de las publicaciones, el Ayuntamiento donostiarra rescindió el contrato de forma unilateral por el idioma que la empresa estaba utilizando en las gestiones internas para captar publicidad.

EXIGE A LA EMPRESA QUE ‘SUBSANE EL DAÑO CAUSADO’
En un documento, el consistorio se justificó: "La magnitud del daño causado es muy superior al interés que pudiéramos tener en mantener el convenio" suscrito. Incluso, exigió a la empresa que "subsane el daño causado" y "dé cuenta de todo lo expuesto por los mismos medios que utilizaron".

Producciones MIC tenía ya cerrados contratos con 40 clientes cuando el Ayuntamiento de San Sebastián decidió romper el acuerdo y pensó en acudir a los tribunales, aunque finalmente desistió.

Cataluña
La consejera Rigau confirma, sin querer, las “evidencias” de Wert
La máxima responsable de Enseñanza de la Generalidad acusa al Gobierno de pretender “españolizar a los alumnos de Cataluña” y rechaza que desde sus escuelas se fomente el independentismo. Acto seguido, muestra su apoyo a los centros públicos que han decidido abrir el próximo 12 de octubre, Fiesta Nacional de España, argumentando que ese día ‘no tienen nada que celebrar’.
Redacción www.vozbcn.com 4 Octubre 2012

Como era previsible, la posibilidad que está estudiando el Gobierno de subvencionar a escuelas privadas en Cataluña que utilicen el español como lengua vehicular para que los padres que lo deseen puedan llevar allí a sus hijos no ha sido bien acogida por la Generalidad.

Según la consejera de Enseñanza, Irene Rigau (CiU), se trata de una iniciativa “inviable” que “no se adecúa a ninguna normativa” vigente y que pretende “españolizar a los alumnos de Cataluña”. Una situación que, en su opinión, se debe a que el Gobierno “no acepta que exista el catalán como lengua vehicular”.

Clases en francés, sí; clases en español, no
En sendas entrevistas realizadas este miércoles en Catalunya Ràdio, TV3 y RAC1, Rigau ha recordado que “las competencias para la autorización de nuevos centros” educativos en Cataluña corresponde a la Generalidad y ha subrayado que “las escuelas extranjeras forman parte de acuerdos internacionales” específicos. Sin embargo, la fórmula que baraja el Gobierno no pasaría por crear nuevos centros, sino por firmar convenios con las escuelas privadas ya existentes.

La consejera ha insistido en la defensa del modelo de inmersión lingüística escolar obligatoria exclusivamente en catalán, pese a que el Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo han dictaminado que es ilegal, y ha subrayado que no permitirán que “se separe a los alumnos por razón de lengua”.

Rigau ha olvidado que la propia Generalidad ofrece la posibilidad de estudiar el bachillerato con un 30% de las clases en francés en una quincena de institutos públicos, lo que contradice su propio criterio de no separar a los alumnos por motivo de la lengua. Además, lo que ordenan los tribunales no es hacer efectivo el derecho a elegir la lengua vehicular, sino que en todos los cursos ambas lenguas oficiales, castellano y catalán, sean vehiculares de forma ‘proporcional y equitativa’.

La inmersión como “función compensatoria de muchas realidades lingüísticas”
La dirigente nacionalista ha añadido: “Imagínese que nosotros dijésemos que pagaremos escuelas catalanas en Valencia, ¿qué diría el ministro?”. Curiosamente, la Generalidad hace años que subvenciona con millones de euros a entidades pancatalanistas de la Comunidad Valenciana (principalmente a Acció Cultural del País Valencià, controlada por Eliseu Climent, amigo íntimo de Jordi Pujol) que trabajan para incrementar el uso del catalán en la educación pública de esa Comunidad. El Gobierno autonómico también destina millones de euros a La Bressola, una entidad privada que gestiona siete escuelas en lengua catalana en la región francesa del Rosellón.

En su opinión, aunque no se imparta ni una sola clase en castellano -más allá de las dos horas semanales de lengua española-, los alumnos catalanes tienen un nivel de conocimiento de este idioma por encima de la media nacional, pese a que ni las pruebas de evaluación del Gobierno, ni los informes PISA, miden el grado de conocimiento de español de los alumnos catalanes.

“Parece que hay una obsesión no para garantizar que el alumno conozca el castellano, sino para que haya una presencia de castellano [en las escuelas catalanas]. Oiga, la presencia del castellano en nuestra sociedad es tan grande que no hay ningún problema en que en la escuela la lengua con más presencia sea el catalán. [...] La inmersión tiene una función compensatoria de muchas realidades lingüísticas”, ha concluido.

Respecto al medio millar de padres que solicitó para sus hijos enseñanza bilingüe el curso pasado, y a los que han conseguido sentencias favorables en los tribunales tras un proceso de varios años, Rigau ha señalado que se les ha ofrecido “atención personalizada”, esto eso, que el profesor traduzca al castellano las palabras o las explicaciones que no entienda, pese a ser una práctica también prohibida por los tribunales. “Y aquí acabó el problema”, ha indicado.

Rigau apoya a los colegios que abrirán el 12 de octubre
La consejera también ha criticado al ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, por haber señalado que “hay algunas evidencias que relacionan el crecimiento del sentimiento independentista en alguna Comunidad [en referencia a la Generalidad] con la dirección que ha llevado el proceso educativo” en los últimos años.

Según Rigau, el Gobierno “está construyendo un discurso para justificar y cargarse de razones para hacer una ofensiva competencial y lingüística importante en Cataluña”. “Es como si [el ministro] pensase que si cambiamos la escuela y se explica Don Pelayo cada día, cambiará este sentimiento [independentista]. La no aceptación de nuestra realidad hace que quieran anularla“, ha añadido.

Inmediatamente después de asegurar que desde las escuelas de la Generalidad no se fomenta el secesionismo catalán y de acusar a Wert de “utilizar la escuela como herramienta política”, la consejera ha mostrado su aprobación hacia las escuelas e institutos públicos que han decidido abrir el próximo 12 de octubre pese a ser la Fiesta Nacional de España. Los centros argumentan que ‘no tienen nada que celebrar’ en esa fecha o que lo hacen ‘por coherencia con el momento de construcción nacional’ de Cataluña.
 



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