AGLI Recortes de Prensa   Martes 9 Octubre 2012

Gasto público
La austeridad, cornuda y apaleada
Guillermo Dupuy Libertad Digital 9 Octubre 2012

A diferencia de Rubalcaba, Rajoy se presentó a las elecciones comprometiéndose ante Bruselas y ante los electores españoles a reducir el déficit público al 4,4 por ciento en 2012 y por la vía exclusiva de reducción del gasto público. Si nada más llegar al gobierno, y con la excusa del "imprevisto" agujero dejado por los socialistas, Rajoy ya incumplió su promesa de no subir los impuestos, el pasado marzo, y con la misma excusa, el presidente del gobierno renegoció con Bruselas un nuevo tope para el desequilibrio presupuestario de este año, que pasaría a ser del 5,3 por ciento. Sin embargo, como el recorte del gasto público no pasó en ningún momento de ser cosmético, y el brutal aumento de los impuestos ha resultado contraproducente hasta en términos recaudatorios, el gobierno del PP volvió poco tiempo después a fijar un nuevo tope de déficit del 6 por ciento, tope que hace nada volvió a subir hasta el 6,3 por ciento, tres décimas superior al que se había comprometido Zapatero para 2011.

Lo peor es que ni con estas se cree alguien los compromisos de reducción del déficit del PP, que no han dejado en ningún momento de ser la crónica de un paulatino y sistemático incumplimiento. Hace unos días, sin ir más lejos, era el propio gobernador del Banco de España el que alertaba de "los claros riesgos de desviación" en los objetivos de reducción del déficit. Eso, por no hablar de los Presupuestos Generales del Estado para 2013, que, lejos de reducir el gasto, contemplan aumentarlo en 9.000 millones de euros, un 5,6 por ciento más que en 2012.

A estas alturas, y más aun después de que Rajoy haya afirmado sin sonrojarse que España no tiene un problema estructural, sino tan solo uno coyuntural, en sus cuentas públicas, debería resultar evidente que la persona que ocupa la presidencia del gobierno carece, por decirlo suavemente, de convicción y entusiasmo por un modelo liberal y alternativo a ese elefantiásico peso del Estado que imponen a la sociedad el paradigma socialdemócrata y las pulsiones no menos proclives al gasto público de los nacionalistas. Debería resulta patente que este gobierno, al igual que el anterior, recorta el gasto solo lo imprescindible para no perder la posibilidad de seguir endeudándonos por falta de acreedores. Rajoy pretende ilusamente limitarse a ser el buen gestor de un modelo estructural y radicalmente insostenible y no piensa recortar ni reformar nuestro sobredimensionado sector público salvo en aquello que le permita poder contraer nuevas deudas. Lejos de tener un modelo alternativo de sociedad y un programa claro de gobierno, Rajoy va del ronzal de una contabilidad que ni siquiera es capaz de poner en orden.

Lo peor es que, como este gobierno ejecuta esta nefasta política, típicamente socialista, bajo las siglas del PP y con la bandera de la "austeridad", es la inexistente política de austeridad pública la que va a ser responsabilizada de los nefastos resultados de una política en la que la reducción del gasto público brilla por su ausencia. La hipocresía del gobierno de Rajoy va a hacer que sea la virtud, y no el vicio, la que quede desacreditada ante los electores.

Una vergonzante autocensura
Juan M. Blanco www.vozpopuli.com 9 Octubre 2012

En 1953, el yugoslavo Milovan Djilas escribió unos incisivos artículos criticando duramente el sistema político de su país. Argumentaba que el régimen comunista estaba gobernado por una “nueva clase”, la nomenclatura del partido, que ocupaba el poder para garantizarse privilegios completamente vedados al resto de la población. Como cabría esperar, el imprudente Milovan acabó dando con sus huesos en la cárcel, donde permanecería nueve años.

Nada fuera de lo común habría en este episodio si no fuese porque, en el momento de difundir sus aceradas e incómodas opiniones, Djilas estaba a punto de acceder a la presidencia de la Republica de Yugoslavia, perfilándose como sucesor del indiscutible líder del partido, el Mariscal Tito. En lugar de callar, y disfrutar de todas las ventajas y comodidades inherentes al cargo, el dirigente comunista prefirió decir abiertamente lo que pensaba, denunciando una situación profundamente injusta y, sobre todo, contraria a sus convicciones más profundas.

En España, las últimas décadas han sido testigos del clamoroso silencio de muchos intelectuales y periodistas sobre los entresijos y el verdadero funcionamiento del régimen surgido de la transición. Escaseó la crítica y la denuncia ante los desmanes cometidos por los partidos y se guardó silencio mientras los gobernantes hacían mangas y capirotes con la separación de poderes o se saltaban las leyes a la torera. Se miró hacia otro lado ante la arbitrariedad, la omnipresente corrupción y la manipulación partidista de todas las instituciones. Muy pocos se atrevieron a pregonar lo evidente: “el rey estaba desnudo”.

Un miedo insuperable al “qué dirán” o al “qué pensarán”
¿Estribaba el problema en que todos los que podían ejercer la crítica estaban a sueldo del poder? Ciertamente, no. Aunque algunos periodistas recibieran favores, o incluso sobres, y una parte de los intelectuales cobrase de alguna de las instituciones o fundaciones creadas a tal efecto, la mayoría era ajena a tal reparto. Las motivaciones no siempre responden a intereses materiales; a veces son más complejas y profundas. Fue el asfixiante ambiente, creado por la incesante propaganda, lo que acabó impidiendo la crítica de muchos. Se trató, más bien, de una vergonzante autocensura ante la perspectiva de recibir alguno de esos certificados de “antidemócrata”, que expedían los potentes altavoces del régimen. Un reverencial temor al “qué dirán” o al “qué pensarán”, un miedo insuperable a mantener abiertamente un criterio propio en contra de la corriente.

Desde el principio, la interesada propaganda del régimen se esforzó en enseñar a la gente su particular forma de “ser demócrata”. En este adoctrinamiento, todos los ciudadanos debían interiorizar ciertos dogmas que recreaban una versión manipulada de la realidad, animando a vilipendiar a aquéllos que se resistieran a su observancia. Los intelectuales debían acatar la línea predicada desde el púlpito por los editoriales de cierto diario nacional, hoy en proceso de desguace. Unas argumentaciones frecuentemente engañosas en las que, de unas premisas ciertas, solía extraerse una conclusión carente de lógica. Un silogismo incorrecto que pocos osaban enmendar ante el temor a la excomunión de esa pretendida fe democrática.

Sólo era lícito discutir en los términos aceptados por la partitocracia, esto es, a favor de un partido o en contra de otro, sin cuestionar la calidad o la validez de las instituciones o poner en tela de juicio las tramposas reglas del juego. Pocos cayeron en la cuenta de que la democracia consiste precisamente en lo contrario: en el pensamiento libre, el contraste de ideas y la crítica constructiva y fundamentada. Nunca en la repetición insistente, como un papagayo, de las consignas del poder.

Un régimen político abierto requiere decisiones individuales meditadas, ciudadanos capaces de mantener criterios razonados aun cuando deban nadar a contracorriente. La democracia se empobrece en entornos donde la emoción nubla la razón o en lugares donde la gente ha interiorizado los dogmas por miedo a atraer las miradas censoras de otros. Ante la tensión entre mantener las propias convicciones (denunciar la injusticia) o seguir el dictado de los condicionantes externos (guardar un cómodo silencio) el ser humano recurre con frecuencia al autoengaño. Se convence a sí mismo de que la pasividad no traiciona sus principios, de que su voz no serviría para cambiar nada o, incluso, de que la situación, aún siendo mala, podría ser peor.

“Eso es verdad… pero no se puede decir”
En ocasiones, algunas conversaciones privadas podían provocar una muy ilustrativa respuesta del interlocutor: “eso es verdad, pero no se puede decir”. Algo debía fallar en el sistema cuando lo censurable era exponer la verdad abiertamente. El temor había conducido al autoengaño de muchos, a aceptar la corrupción, la mentira o el desprecio a las normas como males necesarios para el mantenimiento de un régimen de libertades. Craso error. La permanencia del engaño genera un daño irreparable al sistema democrático y fomenta la difusión de doctrinas populistas y totalitarias. La denuncia de la corrupción, la injusticia y la arbitrariedad, y la defensa de unas reglas del juego equitativas, constituyen la única vía hacia la regeneración.

El cambio acelerado de los últimos años ha provocado la fractura de muchos tabúes y dogmas, que constituían la columna vertebral del régimen partitocrático. Tras romperse las barreras que contenían la información, y rasgarse las sutiles ligaduras de la propaganda oficial, una marea de merecidas críticas ha comenzado a barrer todas las instituciones. Pero no debe bajarse la guardia. Es labor de cada uno preservar el espíritu crítico, procurando mantener la coherencia y el respeto a los propios valores. En la mayor parte de los casos, se requerirá a lo sumo un poco de valentía y decisión. Como mucho, en ambientes inflamados por la irracionalidad, podría implicar el riesgo de ser señalados con el dedo o de recibir algún calificativo poco amable. Por suerte, nunca tendremos que enfrentarnos a un dilema tan duro, penoso y traumático como el que superó, con éxito, Milovan Djilas.

Objetivo 2013: ¿El principio del fin (y II)?
Ignacio del Río www.republica.com 9 Octubre 2012

Los ciudadanos de este país tenemos que hacer una reflexión colectiva y reconocer que la recuperación económica de España está vinculada a los mercados exteriores financieros y no financieros. La interdependencia de la zona euro es una evidencia probada con la crisis griega que, siendo una economía que representa un porcentaje no significativo en el PIB europeo, ha provocado movimientos telúricos en toda la zona euro. Absurdamente, pero realmente, se ha puesto en cuestión la pervivencia del euro y la reacción de las autoridades europeas ha sido pasmosamente lenta.

Necesitamos inversión extranjera, no solo en la compra de deuda soberana o líneas de crédito para nuestras entidades financieras, sino inversiones que entren en el mercado de capitales para dotar de financiación a los nuevos proyectos de las empresas españoles e inversión extranjera directa en bienes inmuebles, en las zonas turísticas y en las ciudades.

Por tanto, debemos abrir más nuestra economía y las regulaciones que faciliten el aterrizaje en España del dinero en circulación en el mercado de capitales, liberalizado a nivel mundial y que permanentemente busca oportunidades de negocio y compara la competitividad de las distintas estructuras económicas.

Regulaciones, restricciones, rigideces administrativas y pérdida de la unidad de mercado que se han multiplicado en el entramado burocrático y legislativo de las CCAA y que el Gobierno, tímidamente, de momento quiere corregir con un proyecto de Ley, cuando debería actuar directamente por la vía de la derogación de autorizaciones, permisos y licencias que someten numerosas actividades económicas a un fielato administrativo y, en demasiadas ocasiones, de corrupción política. La dimisión del alcalde de Orense refleja cuanto de profundo se ha enraizado este comportamiento en nuestra sociedad.

Los presupuestos del Gobierno son indudablemente unos “presupuestos de guerra” por la pesada carga de los pasivos financieros de la duda soberana y el gasto en población no activa. Desde el año 2008, el gasto en pensiones ha crecido en 17.000 millones, en prestaciones por desempleo en 11.400 millones y en pensiones contributivas en 600 millones.

Si sumamos todo el gasto social en 2013, pensiones contributivas y no contributivas, desempleo y clases pasivas, alcanzaremos una cifra de 172.000 millones de euros, lo que unido a los gastos de personal del Estado, interés de la deuda y amortización de deuda -la suma de estas partidas alcanzan los 130.000 millones de euros – el margen de disponibilidad política o gasto ministerial está en 40.000 millones de euros.

La intervención del Estado en la economía, lo que vuelca en la economía productiva, mediante compra de bienes y servicios, transferencias de capital e inversiones reales es 17.600 millones de euros, es decir el 5,5 por ciento de su presupuesto.

Tenemos un modelo de Estado en el que la política dinamizadora de la economía, el golpe de motor que permita activar sectores productivos, está en el 1,5 del PIB, es decir, es irrelevante, por mucho que desde la izquierda política y sindical se repita, sin el menor rigor que hay que poner en marcha políticas de estímulo. Reflexionen, el Gobierno en este momento no hace otra cosa con los presupuestos que intentar pagar lo que debemos y a lo que nos hemos comprometido colectivamente con nuestro sistema de protección social.

La subida de las cotizaciones sociales, real y efectiva para los empresarios al mantener los tipos de cotización y subir las bases, encadena un segundo año de baja consecutiva en su aportación presupuestaria – ha perdido 5.000 millones desde 2011- por la disminución del empleo, con la negativa noticia de la reducción de la subvenciones a la creación de empleo que, incomprensiblemente bajan, cuando el país necesita impulsar la contratación.

Si no disminuyen las cotizaciones sociales y se eliminan estímulos a la políticas activas de empleo, con un escenario de contracción estimado en un 0,5 del PIB, ¿piensa el Gobierno que hay alguien que va a crear puestos de trabajo? La cifra del 24 por ciento de paro parece más que optimista.

Estos presupuestos no son los únicos posibles. El gobierno de Rajoy está sin duda preocupado por la contestación social y ha optado por hacer un gesto con el incremento de las pensiones que apacigüe la calle. Difícilmente lo va a conseguir sino explica la realidad, sistematiza una reforma política profunda y hace un ejercicio de pedagogía y comunicación intensivo, con el agravante de que la lectura por los agentes económicos, los que financian el gasto, va a ser cruda e inmisericorde.

A Rajoy los ciudadanos le han dado la más amplia mayoría desde las elecciones de 1982 que hicieron Presidente a Felipe González con el mandato de no aceptar un paso atrás en la democracia constitucional e integrarnos en las estructuras políticas europeas y atlánticas.

El mandato electoral del 20 de noviembre de 2011 fue rotundo. Un cambio político, administrativo y económico, profundamente reformista que superase las adherencias y fantasías que el Gobierno de Zapatero había estimulado en nuestro sistema.

Las demoras en el retraso en la edad de jubilación, los titubeos en las políticas liberalizadoras y los temores a la hora de explicar proyectos gubernamentales, reflejan poca confianza por el propio Gobierno en el rumbo a seguir.

Y si un Gobierno no derrocha confianza en sí mismo. ¿Piensa que se la van a proporcionar los demás?

No quieren la independencia (II)
Pedro de Hoyos Periodista Digital  9 Octubre 2012

Desengáñese el lector crédulo. Los nacionalistas catalanes o vascos no quieren la independencia; lo que quieren es vivir a costa de los demás. De nosotros. Su referente es siempre el estado libre asociado, léase Puerto Rico o unas islas perdidas en los mares del norte pertenecientes a la Unión Europea. Todo menos la independencia.

Nos asustan con ello para sacarnos los cuartos, quieren que nosotros les paguemos sus borracheras identitarias, sus putas embajadas y que además paguemos la cama discriminatoria. Quieren que además de haberles pagado la mano de obra con miles de castellanos obligados por Franco a emigrar –sí, ese mismo Franco que tanto les persiguió, que tanto les reprimió (a ellos solos, claro), al que tanto rechazan- les financiemos también sus fiestas privadas, sus sueldos magníficos (¿Saben ustedes que Mas –el victimista, el pobrecito dominado por la imperial Castilla- gana más que Rajoy?) y sus cientos de asesores. Ah, y quedarse para ellos con el famoso 3%

No quieren la independencia, no. Un País vasco independiente no tendría para pagar a sus pensionistas. Lo que quieren es que nosotros les sufraguemos su buena vida, sus autopistas y sus montes, parques y jardines. Eso sí, el ejército –por si las moscas- lo ponemos los demás, ellos no, faltaría más. El ejército se lo pagamos los rudos, torpes, atrasados, fascistas castellanos.

No quieren la independencia, no, desengáñese el lector crédulo. Lo que quieren es vivir con nuestro sueldo, que los impuestos los paguemos nosotros. ¿Por qué el País Vasco y Navarra tienen Hacienda propia? ¿Por qué los catalanistas persiguen exactamente lo mismo? ¿Por qué no todos los españoles somos iguales ante la Ley impositiva? ¿No se reduce todo a la vieja cuestión de “La pela es la pela”? Pero, y sobre todo, ¿por qué nuestros nefastos políticos castellanos se callan, transigen y aceptan sumisamente esta situación medieval? ¿Por qué son tan sumisos a sus propios partidos, por qué aceptan resignadamente la obediencia partidista, por qué no nos defienden, por qué les seguimos votando, por qué los ciudadanos seguimos aceptando acríticamente esta estúpida situación?

Saben, ahora que lo pienso me doy cuenta de que la respuesta a esta última pregunta es la madre del cordero. He ahí la cuestión.

No quieren la independencia, no, desengáñese el lector crédulo. Sólo vivir a nuestra cuenta pero no tenemos quien nos defienda.
..................................Añadido lunes 8 de octubre a las 19'15...............................
En realidad la culpa de los independentismos la tienen los políticos no independentistas. Seamos claros y recordemos los años en que todas estas cosas tomaron cuerpo: los nacionalistas sólo pretendían autonomía para Cataluña, País vasco y Galicia. Solamente. Sólo ellos. Los demás no éramos dignos, los demás éramos… lo que ellos no querían ser. Que finalmente se aplicara aquel “café para todos”, si bien de desigual calidad, fue la ruina de España y de Castilla… ¿Iban a ser los vascos o catalanes igual que la patulea de murcianos, extremeños o castellanos?

Por eso al ir los demás obteniendo sus respectivas competencias ellos fueron aumentando sus demandas y sus exigencias… “¿Quién como nosotros?” debieron pensar. Jamás aceptan los derechos de los demás, sólo ellos son dignos, jamás Castilla, tierra de atrasados imperialistas y conquistadores según la ideología sectaria, clasista y discriminadora que predican, debiera estar a su altura, tener las mismas posibilidades culturales, económicas o políticas que un elevado espíritu catalanista. A eso se le llama, con todas las letras, racismo cultural. Y los políticos de derechas y de izquierdas, transigiendo, pactando con ellos y hablando catalán en la intimidad. Malditos sean.

@pedrodehoyos
PD: Y otro día hablamos de cuánto de racismo cultural hay en esas posturas despectivas que los catalanistas -que no los catalanes- expelen por la boca cuando quieren pedir más dinero.

Crisis institucional
Una propuesta de modelo autonómico
Emilio J. González Libertad Digital 9 Octubre 2012

Cuando el 40% de los españoles quiere suprimir las comunidades autónomas, o al menos reducir su autonomía, es imposible negar que nos encontramos ante una seria crisis institucional, para cuya resolución hay que acometer cambios profundos, no basta con unos meros parches. Pero antes conviene preguntarse si la alternativa de un Estado centralizado es la mejor solución. Personalmente creo que no, lo cual no me impide reconocer los terribles fallos del sistema autonómico, y pienso que lo que hay que hacer es corregir éstos, porque con un buen diseño de la estructura territorial del Estado todos salimos ganando. Me explico.

El punto de partida del fracaso del modelo autonómico es que se ha considerado a las comunidades autónomas como entidades políticas, cuando lo que tienen que ser es meras unidades de gestión descentralizada de servicios públicos. Desde esta perspectiva, lo primero que habría que hacer es acabar con esa consideración de las autonomías, lo cual tiene implicaciones importantes, porque si las autonomías no son entidades políticas, sino unidades de gestión, no se necesitan, ni se tiene por qué tirar dinero en ello, televisiones y radios públicas autonómicas, ni tribunales regionales de justicia, ni consejos económicos y tribunales de la competencia regionales, ni policías autonómicas, ni nada por el estilo; con lo que este país se ahorraría un verdadero dineral en impuestos, y éstos se dedicarían a lo que se tienen que dedicar.

A partir de ahí, las competencias autonómicas deberían centrarse en tres cuestiones: sanidad, educación y desarrollo territorial; en el entendido de que las competencias en estos ámbitos no tienen que ser exclusivas de las comunidades autónomas, sino compartidas con el Estado. Las autonomías, por su proximidad al ciudadano, han sido muy buenas a la hora de detectar dónde se necesitaban centros de salud de atención primaria, módulos escolares o nuevos institutos de educación secundaria, y deben seguir desempeñando esta labor. Pero otros aspectos, como la política hospitalaria o la de universidades, debe quedar en manos del Gobierno central, como sucede en Alemania, para evitar disparates como que en este país existan 56 universidades públicas, con lo que ello implica de derroche de recursos y de pérdida de economías de escala en lo que se refiere a utilización de medios, desarrollo de nuevas líneas de enseñanza y potencial investigador. En cuanto a desarrollo territorial, éste debe comprender todas las políticas, incluida la de transportes, pero compartidas con el Estado, que impliquen o permitan los avances en el desarrollo económico y el nivel de renta de las respectivas autonomías. Todo lo que no entre dentro de estos ámbitos debería suprimirse de un plumazo. Por supuesto, para un número tan limitado de competencias tampoco hacen falta ni tantos diputados autonómicos, ni tantos consejeros en los gobiernos regionales, ni tantos asesores, ni tantos funcionarios ni tantos empleados públicos; y, ni mucho menos, tantas empresas autonómicas.

Como, además, también se trata de poner coto al despilfarro de recursos públicos, debe establecerse un modelo de financiación autonómica radicalmente distinto al actual, en el cual las autonomías tengan cedidos impuestos al cien por cien, con capacidad normativa, y puedan crear otros nuevos, pero sin participar en los ingresos del Estado. Este último, por su parte, debe establecer un sistema de transferencias para garantizar la misma calidad en los servicios de sanidad y educación, con independencia del nivel de renta de cada región, en todo el territorio nacional, y contribuir al desarrollo de las regiones más atrasadas con políticas diseñadas desde el Gobierno central o acordadas con el Ejecutivo regional de turno. De esta forma, quien quiera gastar más tendrá que subir impuestos y rendir cuenta de ello ante sus ciudadanos. De esta forma, también, se puede aprovechar lo mejor de la descentralización del Estado sin volver a incurrir en los errores del modelo autonómico actual.

Propuesta de desaparición del modelo autonómico
Nota del Editor 9 Octubre 2012

La única solución está en derogar todas las leyes sobre lenguas regionales y todas las leyes autonómicas, y disolver todo el tinglado autonómico en el ácido de la priductividad y eficacia.

No hay servicio público alguno que pueda ser más eficaz a nivel regional que nacional. La sanidad está ahora en manos de loas comunidades autónomas y es un desastre, despilfarro, enchufes, minifundio, barreras a la libre circulación de pacientes y médicos. La educación, es un servicio de intoxicación y descerebrado de los alumnos, especialmente en las comunidades donde el español es lengua impropia.

El desarrollo territorial es manos de los tinglados autonómicos es una imposibilidad del mismo género que la gestión de las cuencas hidrográficaas y los parques nacionales.

Felipe, Aznar y los 'sucedientes'
Javier Orrico Periodista Digital 9 Octubre 2012

Quizás Rajoy fuera el mejor presidente posible en una democracia luterana, aburrida, nórdica. Es sensato, dialogante, incapaz de alzar la voz por encima de su puro. Pero eso, que hubiera sido perfecto en momentos de estabilidad para un país proclive al fanatismo, es lo que le incapacita para dirigirnos hoy, cuando la nación está siendo cuarteada, humillada, ofendida. Están llamando ladrones a los españoles, y el Gobierno es incapaz siquiera de una leve defensa, de un acto de dignidad.

Las democracias no necesitan caudillos, que suelen acabar con ellas, pero sí, al menos, alguien que parezca tener un rumbo, firmeza, un orgullo elemental que nos sostenga frente al desaliento de esta hora triste. Un grito contra el desgobierno. Felipe González acaba de darlo: no habrá independencias. Yo estoy en la posición contraria, pero me ha hecho recordar que estamos mandados por los segundones. Uno de Aznar, Rajoy; y otro de González, Rubalcaba, que es más bien un tercerón, mancillado por sus servicios al Innombrable del chalet. Son sucedientes, más que sucesores. La exaltación de la mediocridad propia de las socialdemocracias, esa inmensa LOGSE que es hoy España, nos ha llevado a donde estamos, a una decadencia tan visible que comienza por sus cabezas. Lo que necesitamos es una coalición González-Aznar, aunque al acabar se maten a florete.

EL CIS LA REMATA
El "síndrome de la moqueta" hunde a la clase política
El Semanal Digital  9 Octubre 2012

Los políticos han optado por ponerse una venda para no ver la gravedad del problema del desapego ciudadano. Un caldo de cultivo perfecto para los extremismos.

La España real se acerca más a lo que el viernes le ocurrió a Alfredo Pérez Rubalcaba en Cerceda, donde fue incapaz de llenar un auditorio de 200 plazas, que a la imagen de la plaza de toros de Pontevedra a rebosar con 12.000 personas -muchas militantes y cargos del PPdeG- para escuchar a Mariano Rajoy y Alberto Núñez Feijóo.

El CIS dio este lunes el enésimo toque de atención a la clase política. La preocupación de los españoles por ésta ha alcanzado su nivel más alto de la democracia: un 26,9% de los encuestados -ocho puntos más que en enero- creen que la casta, como se la denomina despectivamente, es el peor problema que padece el país.

Lejos de hacer autocrítica, y ya no digamos propósito de enmienda, la inmediata reacción de los dos principales partidos explica de forma muy gráfica por qué para uno de cada cuatro ciudadanos los políticos son más dañinos que el paro y la crisis. ¿Qué hicieron? Culparse mutuamente.

El vicesecretario de Organización y Electoral del PP, Carlos Floriano, señaló: "En épocas de crisis y después de gobiernos del PSOE hay una etapa de desprestigio de la clase política y luego cuando gobierna el PP y resuelve los problemas de los españoles, ese prestigio sube". Su homólogo en el PSOE, Óscar López, afirmó por su parte que los datos del CIS son atribuibles a las políticas de de los populares, basadas en "la mentira y el recorte".

En vista de ambas respuestas cabe añadir que no se han enterado de nada. Dice el refrán que no hay más ciego que el que no quiere ver, y los políticos han optado por ponerse una venda para no ver la gravedad del problema del desapego ciudadano. Un caldo de cultivo perfecto para el crecimiento del extremismo y los populistas oportunistas. Basta con mirar a la vecina Grecia y el preocupante ascenso de un partido radical como lo es Amanecer Dorado.

Aunque siempre hay honrosas excepciones y generalizar nunca es justo, a la clase política en general le sobra moqueta y coche oficial y le falta pisar más la calle. Mucho más. Sólo así podrán entender por qué ha calado tanto el famoso no nos representan, convertido en banda sonora de esta crisis. Por mucho que Mariano Rajoy desempolvara hace unos días el concepto de la mayoría silenciosa, pensar que quienes no se manifiestan están conformes es autoengañarse.

Tampoco ayuda el hecho de que, más de cuatro años después del estallido de la crisis, los grandes partidos hayan sido incapaces de aparcar sus diferencias y sus intereses electorales y alcanzar un gran acuerdo de Estado. Pero que por contra sí salieran todos a una a descalificar al juez Santiago Pedraz cuando éste puso negro sobre blanco en su controvertido auto sobre los organizadores el 25-S "la decadencia de la clase política".

Ni que en política sigan campando a sus anchas personajes como José Manuel Castelao, obligado a dimitir como presidente del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior por decir que "las leyes son como las mujeres, están para violarlas". Castelao había sido nombrado por la ministra Fátima Báñez sólo cuatro días antes de que estallara la polémica, lo cual invita a una reflexión: ¿Cómo puede alguien así haber llegado tan alto? ¿Es que acaso en los partidos no hay más proceso de selección que el de estar bien relacionado?

Es por eso que cada vez que alguien propone eliminar algún privilegio a la clase política, reducir los parlamentos autonómicos o quitar el sueldo a los diputados como lo ha hecho María Dolores de Cospedal, es tan bien recibido por la opinión pública. La que está harta de que le repitan machaconamente que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades mientras se descubre que en lo que va de año las comunidades autónomas han aumentado sus plantillas en casi 9.600 trabajadores. Como así lo aseguró este lunes el secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta.

Populares, socialistas y el resto de formaciones aún están a tiempo de recapacitar y poner soluciones para que la separación de la ciudadanía no acabe en divorcio definitivo. Si esperan más tiempo será demasiado tarde.

La independencia de Cataluña
Amando de Miguel Libertad Digital 9 Octubre 2012

Es el tema de las conversaciones de las personas interesadas por la vida pública. Suponíamos casi todos que lo de la secesión catalana no pasaba de ser una expresión retórica, pero ahora parece que va en serio. A mi parecer es una pretensión que llega tarde. Los nuevos Estados ya no emiten moneda, no deciden la política económica ni la militar. No me imagino a Cataluña construyendo un portaaviones.

José María Valero, catalán, se percata de que han estado engañándole con una serie de mitos nacionalistas. Los nacionalistas catalanes han falseado sistemáticamente la realidad histórica pro domo súa. Ni siquiera la sardana se mantiene como un rito ancestral y autóctono. En definitiva, Cataluña no es tan diferente como nos han hecho creer.

Manuel León López razona con mucha cordura que, aun suponiendo que Cataluña consiguiera la independencia, sus líderes empezarían a hablar de la "deuda histórica" con (el resto de) España. Por otra parte, los nacionalistas catalanes querrán anexionarse las Baleares y Valencia. Opino que las dos suposiciones tienen fundamento. Aquí he hablado alguna vez de que el objetivo real del nacionalismo catalán es la independencia subvencionada. Por eso sale a relucir el modelo de Puerto Rico. Solo que Puerto Rico es una colonia minúscula, mientras que Cataluña es una región decisiva para tirar del desarrollo español. La otra anticipación, el irredentismo, se ha dado en muchos otros nacionalismos. Es lógico; el nacionalismo subsiste mientras pervive el deseo de lograr más objetivos. De ahí lo inquietante que resulta que un partido nacionalista consiga la independencia de su territorio. En ese momento tienen que decidirse por ser otra cosa, de derechas o de izquierdas. El problema para Convergencia y Unión es toda la vida ha sido de derechas y ahora pretende pasar por ser de izquierdas. Más confusión.

José L. Martín Tordesillas apunta que los nacionalistas han ganado la batalla del lenguaje. Así, todos hablamos con naturalidad de "los comandos de ETA", en lugar de considerarlos como cuadrillas de asesinos. Hemos acabado todos con la convicción de que España es un "Estado plurinacional". Don José Luis sostiene que ni siquiera los vascos y los catalanes son pueblos o etnias diferentes. El único que podría serlo es el gitano, que se resiste a integrarse en España. Añado que se ha instalado con naturalidad la expresión "Cataluña y España", como si la una no formara parte de la otra. Arturo Mas se comporta en Madrid como si fuera un jefe del Gobierno de otro país.

Juan Díaz López-Canti husmea en el Código Penal y encuentra que hay un delito de rebelión que alcanza, entre otros, a los que declaren la independencia de una parte del territorio nacional. Añado que el problema es que no contamos con unos jueces independientes del Gobierno. Por tanto, difícilmente prosperaría la acción de aplicar ese artículo del Código Penal a Arturo Mas y compañía.

José María Navia-Osorio reconoce ahora, a toro pasado, que la famosa Transición no ha sido todo lo pacífica y exitosa que habíamos supuesto. Le doy la razón y me corrijo a mí mismo de anteriores juicios. La clave está en el secesionismo catalán, que hace saltar por los aires la Constitución.

José Miguel Romero adelanta una intrigante fábula: "Artur Mas está contando con la colaboración de caníbales para abatir al león; si no lo devora el león, lo harán los caníbales".

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

España
Los Parlamentos autonómicos costarán este año 350 millones
Tras la supresión de los sueldos, el de Castilla-La Mancha será el más austero
a. g. / toledo ABC 9 Octubre 2012

La preocupación por la clase política alcanza en septiembre su cota más alta de la democracia

En medio de la pertinaz crisis, arrecia la crítica ciudadana sobre la clase política. La que se pregunta si hay demasiados políticos y si cobran o no más de lo que debieran. Es un argumento recurrente cuestionar la utilidad del Senado, pero es el Estado de las Autonomías, que multiplica por 17 el gasto público, el mejor punto de apoyo de los partidarios de la reducción drástica de la estructura política. Al margen de opiniones, las cámaras de las comunidades autónomas van a costar este año a los ciudadanos casi 350 millones de euros, si bien es cierto que se ha producido un ahorro de 23,5 millones de euros con respecto a 2011.

En un estudio sobre el coste por habitante de los parlamentos regionales, al que ha tenido acceso ABC, se refleja que los de la Comunidad de Madrid y de Castilla-La Mancha son los que menos coste tienen por habitante, 4,21 y 4,61 euros, respectivamente. Ha sido precisamente en esta última comunidad desde donde se ha reavivado el debate sobre el coste económico de la clase política.
Se ha producido un ahorro de 23,5 millones de euros con respecto a 2011.


El gobierno que preside María Dolores de Cospedal ha propuesto, y ya se ha aprobado, que a partir del próximo año los diputados regionales dejarán de cobrar sueldos para limitarse a recibir dietas. La medida va a suponer un ahorro de un millón de euros (el presupuesto total es de 8,7 millones), lo que convertirá al parlamento de Castilla-La Mancha en el más austero de España, al bajar el coste por ciudadano hasta 4,10 euros.

Hay que recordar, en todo caso, que ya existen otras dos cámaras regionales, las de Castilla y León y La Rioja, en las que los diputados solo cobran dietas. Pero Castilla-La Mancha está decidida a liderar ese ránking de austeridad. Primero, porque tras 28 años de gobierno socialista era la más endeudada del país (7,5%). En segundo lugar, y en palabras de Cospedal, porque «si hemos pedido muchos esfuerzos a los ciudadanos, desde el Gobierno y el Parlamento también tenemos que dar ejemplo, sin que ello suponga subestimar la profesión de diputado».

El auténtico ahorro llegaría en la reducción del número de diputados
Encabeza las más caras una Comunidad uniprovincial, Navarra, con 19,99 euros por habitante, seguida de Aragón, con 18,45 euros. Comparativamente, llama la atención que, por ejemplo, en Extremadura, con solo dos provincias y un millón de habitantes menos que Castilla-La Mancha, el presupuesto del Parlamento se eleva a 14,4 millones de euros y el coste por habitante a 13,01 euros. El País Vasco, con 100.000 habitantes más que Castilla-La Mancha, se gasta en su cámara de representación 29,6 millones de euros, a razón de 13,59 por habitante.

Sin embargo, el auténtico ahorro en el gasto parlamentario autonómico podría llegar de la segunda parte de la propuesta de Cospedal: reducir el número de diputados. En Castilla-La Mancha el objetivo es eliminar la mitad a partir de la próxima legislatura, pasando de los 49 actuales a 25.

El debate que se avecina en el Congreso de los Diputados, cuando se lleve allí la reforma del Estatuto de Autonomía castellano-manchego, va a ser más que interesante. De hecho, otras comunidades gobernadas por el PP, como Extremadura y Baleares, han manifestado su desacuerdo con la medida de la también secretaria general del PP, propuesta sobre la que hay una general discreción, por ahora.

Las cuentas del Gran Capitán
Nota del Editor

Eso de que el coste por ciudadano y autonomía no supera los 30E parece un cuento de hadas, porque por las mismas cuentas. el coste por ayuntamiento debería ser similar (sin olvidar que los servicios los pagamos aparte), y no es el caso, sólo con la tarjeta verde superamos ese nivel, y el IBI es un atraco.

Economía
Schäuble sobre Rajoy: "en cuanto baja la prima no se preocupa por las reformas"
Los ministros de Finanzas del eurogrupo dejan sin resolver quién soportará la deuda generada por el rescate bancario y amenazan con más recortes en España si no se cumple con las metas de déficit. El titular germano de Finanzas afirma en privado que es mejor que la financiación siga cara para alentar el ajuste en los países del sur.
Antonio Maqueda www.vozpopuli.com 9 Octubre 2012

El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, se lo ha expresado muy claro a varias autoridades europeas en una reunión privada en Berlín: “Con la prima de riesgo baja nadie se preocupa de las reformas y la competitividad. Durante años los costes salariales subieron en todas partes de Europa excepto en Alemania”.

Es decir, a los germanos les interesa que los países de la periferia sigan teniendo tipos altos para que así continúen aplicando reformas estructurales. “Hemos recorrido más de la mitad del camino en lo que respecta a los ajustes nacionales”, declaró hace escasos días Klaus Regling, el presidente del fondo europeo de rescate, bautizado como Mede.

O lo que es lo mismo: todavía queda la mitad de la tortura. Ésta es la explicación por la que Alemania ha vuelto a meter presión al Gobierno español y, de repente, ha dado marcha atrás respecto a la unión bancaria y los acuerdos del Consejo Europeo de junio. Entonces se aceptó que el fondo permanente de rescate pudiese recapitalizar directamente a las entidades sin que el salvamento bancario perjudicase a la deuda estatal.

Pero ahora Berlín cree firmemente que los países del sur han vuelto a remolonear con los primeros indicios de relajación en el mercado. Y entre ellos, el Gobierno de Mariano Rajoy. En el eurogrupo de ayer, los tudescos advirtieron de la necesidad de medidas adicionales si España no se ceñía a sus compromisos de déficit. A la entrada de la reunión de ministros de Finanzas de la UE, Schäuble insistió en que nuestro país no precisa un rescate, tan sólo una ayuda con la banca y continuar con las reformas. Por el momento, los alemanes quieren que España intente evitar la petición de asistencia y ahorrarse más disgustos en casa.

“Nuestra estrategia para la crisis surge efecto más de lo que se percibe. La mayor preocupación es que algunos países en dificultades no tengan la fuerza política para mantener hasta el final el rumbo doloroso pero eficaz de las reformas, lo cual sería una catástrofe”, manifestó Regling.

De ahí que Luis de Guindos explicase en el eurogrupo que España tenía la firme intención de cumplir con las reformas y el objetivo de déficit. Pero que sería muy difícil a menos que se den nuevos pasos para asegurar la irreversibilidad del euro. El ministro español comunicó a sus pares que la recuperación de la economía española, imprescindible para poder reconducir las cuentas, se antoja harto complicada si no se calman los mercados.

Sin embargo, “los alemanes están demostrando ser muy capaces de poner la prima de riesgo española en el nivel que quieran”, admite una fuente comunitaria.

El eurogrupo de ayer aprobó la entrada en vigor del Mede, dotado con 700.000 millones de capacidad de endeudamiento y sin carácter preferente frente a otros acreedores. No obstante, dejó sin resolver la cuestión de si España podrá librarse de la deuda contraída para llevar a cabo el rescate bancario y traspasársela al Mede.

Los alemanes siguen apretando las tuercas pese a que el eurogrupo destacase la profundidad de las reformas españolas. Parece evidente que no las consideran suficientes.

POLÍTICOS PROFESIONALES COPAN LA INSTITUCIÓN
Ser consejero en la Cámara de Cuentas de Madrid: 7.000 euros, coche oficial y chófer
Carlos Sánchez El Confidencial 9 Octubre 2012

Ver para creer, que diría el clásico. En España todavía hay organismos públicos inmunes a la crisis. Este es el caso de la Cámara de Cuentas de la Comunidad Madrid, que ajena a los recortes, y, en general, al ajuste del gasto público, mantiene sus privilegios en estado puro. Varios ejemplos. El sueldo de cada uno de los siete consejeros -un presidente, un vicepresidente y cinco vocales- supera los 7.000 euros mensuales (incluida productividad); todos y cada uno tienen coche oficial y chófer, y lo que no es menos relevante, disfrutan de los mismos beneficios extrasalariales que los diputados de la Asamblea de Madrid. Por ejemplo, en transportes o asistencia sanitaria.

Un dato ilustra el estado de la cuestión. El presupuesto anual de la Cámara de Cuentas se sitúa (año 2012) en 7,73 millones de euros. ¿Mucho o poco? Lo relevante es que el presupuesto se utiliza para elaborar informes destinados a fiscalizar las cuentas de la Comunidad de Madrid, que ha creado un entramado de caso 200 entes públicos, según la información remitida a Hacienda.

¿Y cuántos informes de fiscalización se redactan al año? Pues en 2011 la cosecha se cerró con once informes, lo que supone que cada uno de ellos costó al erario público algo más de 700.000 euros. El año pasado, sin embargo, no fue mala cosecha, toda vez que entre 2007 y 2009 el número anual de informes de fiscalización se situó en ocho, lo que supone a casi un millón de euros el expediente. Y eso que la Comunidad de Madrid cuenta con 179 municipios a quienes también debe fiscalizar el fiscalizador.

La función de la Cámara de Cuentas, sin embargo, también se extiende a la realización de informes de asesoramiento. ¿Y cuál es el resultado? Pues según el propio organismo, en este caso la cosecha es mucho más magra: uno. Y desde luego que con sabor añejo. El último se realizó en 2003, en plena bronca sobre el control de la Comunidad de Madrid tras el llamado ‘tamayazo’.

Lo de los coches oficiales para los altos cargos no es, desde luego, una pesada herencia recibida. Muy al contrario, y como contó este periódico, en agosto del año pasado, hace apenas catorce meses y en plena crisis económica, el diario oficial de la Comunidad de Madrid publicó una resolución para renovar los ocho coches oficiales del presidente, el vicepresidente, los cinco consejeros y la secretaria general de la institución. El organismo madrileño, dependiente directamente de la Asamblea, valoró el contrato en 471.380 euros, casi 60.000 por coche en régimen de alquiler, el conocido leasing. Según la resolución, la Cámara podrá devolver los coches a los cuatro años del contrato principal (2012-2016), equivalente a 327.873 euros. O prorrogarlo dos años más (hasta 2018) a cambio de otros 143.507 euros.

¿Y quienes lucen tan preciadosos vehículos? Pues en su mayoría políticos profesionales que un día tuvieron cargo público y que hoy han pasado a la reserva, aunque activa a la vista de sus emolumentos.

Políticos profesionales
El presidente, por ejemplo, es Arturo Canalda, quien en su perfil de la página de Linkedin acredita haber sido administrativo de El Corte Inglés entre 1986 y 1991. A partir de ese momento, ha hecho carrera política dentro del Partido Popular (PP) de Madrid, valiendo lo mismo para un roto que para un descosido. Ha sido Defensor del Menor, viceconsejero de Sanidad, delegado de seguridad del ayuntamiento de Madrid y director gerente del Canal de Isabel II, además de haber asesorado a los ministros del Interior y Educación durante los primeros años de Gobierno del PP en la época de Aznar. Un completo periplo político que le ha llevado hasta la presidencia de un órgano clave para controlar el gasto público en la Comunidad de Madrid.

Canalda no es, desde luego, el único con una dilatada carrera política. En la Cámara de Cuentas, por ejemplo, se sientan dos veteranos políticos del PSOE madrileño: el abogado Emilio García Horcajo y Ángel Luis del Castillo. El primero fue concejal de Seguridad del ayuntamiento de Madrid en los tiempos de Enrique Tierno Galván como alcalde, hace casi 30 años; mientras que el segundo fue diputado socialista en la Asamblea de Madrid. Ninguno de los dos con experiencia profesional en la auditoría de cuentas públicas o privadas.

García Horcajo y Del Castillo no son, desde luego, los únicos, con amplia experiencia parlamentaria. Un viejo conocido de la política, Marino Díaz Guerra, se sienta en la Cámara de Cuentas madrileña. Díaz Guerra fue subsecretario de Presidencia y del Ministerio de Trabajo en el anterior Gobierno de José María Aznar, y su experiencia profesional en la fiscalización de organismos púbicos vuelve a ser nula. Exactamente igual que Concepción Ruano, nombrada en la lista del PP.

Ruano es esposa de Ildefonso de Miguel, y en este caso, lo relevante es que De Miguel fue durante años gerente del Canal de Isabel II, una de las empresas que debería fiscalizar la Cámara de Cuentas de la Comunidad de Madrid. Tuvo que dimitir tras salir su nombre en la presunta concesión irregular de algunos contratos. Como se ve, todo queda en casa.

Incluso el presupuesto. Nada menos que el 84,2% del gasto se destina a pagar al personal, que no es un personal cualquiera, al menos en los niveles altos. La Cámara cuenta con 11 funcionarios directivos con categoría similar a la del nivel 30 (directores generales), cuyas retribuciones son las más elevadas del sector público. Alguno, incluso, llegó a ocupar puestos de dirección en la antigua secretaría general del Movimiento.

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¿Por qué no hacen todos lo que deben?
Vicente A. C. M. Periodista Digital 9 Octubre 2012

Es verdad que el PP y el Gobierno de Mariano Rajoy, ni están solucionando nada, ni tienen el valor de dar un golpe de timón al desmadre político, autonómico y de la Estructura del Estado. Sin embargo, también es verdad el tremendo cinismo y desfachatez del PSOE y de sus máximos dirigentes, que quieren aparecer ahora como si esta situación de caos y de ruina, hubiera salido en los últimos nueve meses de gobierno del PP. Por supuesto que cada cual debe aguantar su parte de responsabilidad y que tanto el PP como el PSOE tienen la mayor parte de ella por haber llegado a esta situación.

Por eso, no son admisibles declaraciones como las protagonizadas por el Secretario de Organización del PSOE, Oscar López, cuando obvia el bochornoso espectáculo político televisado en el Camp Nou y además acusa a Mariano Rajoy de ser "quien daña la imagen de España". Quizás es que el Sr. López no vivió la "gloriosa" etapa de Zapatero, su negativa de la crisis y sus irresponsables y suicidas medidas. Quizás es que él estuviera absorto en otros temas trascendentales propios de su cargo de Organización, que por cierto deja mucho que desear de acuerdo con el desbarajuste que vive el PSOE tras la derrota electoral del pasado 20N.

Hay que ser muy olvidadizo para no recordar aquella frase de Zapatero de: "Pascual, aprobaremos en el Congreso lo que venga de Cataluña", refiriéndose al inconstitucional estatuto que ha dado alas al secesionismo catalán, con el desafío a la Unidad de España y la internacionalización de un conflicto existente solo en las mentes enfermizas de ese nacionalismo independentista. Porque hay que ser muy miserable para ligar deporte y política, en una encerrona donde los tele espectadores y aficionados al fútbol fueron utilizados como masa borreguil por quienes no tienen el mínimo respeto a las leyes, ni a las normas deportivas.

Y es que el Club de Fútbol Barcelona es culpable y responsable de esa manipulación y la Federación Española de Fútbol debería actuar de oficio aplicando las sanciones económicas y deportivas pertinentes, con la clausura del campo incluída. Pero si en lo deportivo poco o nada podemos esperar, en lo político tampoco. Y es que desgraciadamente, el Gobierno de Mariano Rajoy carece de la voluntad y firmeza para imponer de una vez la Constitución y las sentencias del tribunal Supremo. Porque lo fácil es gobernar vía Decreto Ley a quienes no ponen resistencia, ni tienen aspiraciones secesionistas. Lo que se necesita es GOBERNAR, así con mayúsculas, haciendo ver que no se va a consentir ni agravios, ni desafíos, ni más insumisiones a la legalidad.

No sé si exteriormente Rajoy está dañando la imagen de España más de lo que hizo Zapatero o hace Rubalcaba con su oposición numantina,callejera y populista demagoga a todo. Lo que creo es que España sufre de una casta política absolutamente deslegitimada y que daña no solo la imagen de España, sino a lo más esencial de la Nación, contribuyendo a haber creado un clima de desunión, de insolidaridad y un desbarajuste de autonomías, auténticos reinos de taifas provincianos, glotones e inservibles. Va siendo hora de que estos sujetos hablen menos de España y hagan más por España, y si no, que abandonen la política y dejen de fastidiar.

Como dije al principio, es seguro que el PP no está haciendo lo que debería y pronto pagará en las urnas por ello. Sin embargo , también es seguro que el PSOE está haciendo todo lo que no debería y solo contribuye al aumento del caos y del hundimiento de España. Y aquí sí que a río revuelto no hay ganancia de nadie, porque este río está muerto por la contaminación

Negativa a escolarizar en español en Cataluña
J. A. Yturriaga www.vozpopuli.com 9 Octubre 2012

El anuncio del Ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, de que se financiará la enseñanza en castellano en centros docentes privados de las CCAA que –como en Cataluña o Baleares- no garantizan la escolarización en la lengua nacional del Estado ha provocado reacciones de signo contrario.

Subvenciones a centros privados para escolarizar en español
Al Presidente de la Generalitat, Artur Mas –que no ha mucho declaraba que quienes quieran escolarización en español podían crear colegios, como hacen los japoneses-, no le basta ya esta fórmula “a la japonesa” y se opone frontalmente a ella, y ha manifestado que las escuelas catalanas seguirán aplicando el actual sistema de inmersión porque funciona bien. Su Consejera de Educación, Irene Rigau, ha afirmado que sería una ilegalidad, que se opone a la intención de “españolizar a los alumnos de Cataluña”, y que –como los centros escolares deben ser autorizados por la Generalitat- ésta no concederá tales autorizaciones. El Presidente balear, José Ramón Bauzá, defendió la política lingüística de su Gobierno, que cumple el principio de libertad de elección en las aulas, y las normas de la Constitución y del Estatuto de autonomía. El consejero de Educación, Rafael Bosch, ha recordado a Wert que la lengua propia de Baleares es el catalán y que hay normas sobre la enseñanza que los centros educativos deben cumplir.

En el otro extremo del espectro, los Presidentes de UPyD y de Ciutadans, los portavoces de las plataformas que defienden la enseñanza bilingüe y las Asociaciones de Padres de Alumnos han criticado la decisión -que pone de manifiesto la incapacidad del Gobierno de hacer cumplir las leyes- y le ha exigido que garantice la enseñanza del castellano en Cataluña y Baleares, porque cuenta con medios legales para ello. El PSOE ha abdicado de sus responsabilidades de partido de ámbito nacional y -por medio de su portavoz de Educación en el Congreso- ha negado la evidencia al afirmar que no hay problemas con la enseñanza en castellano en Cataluña, y acusado a Wert de pirómano.

Regulación de la enseñanza en España y en Cataluña
En opinión de Fernández Vítores, las autoridades educativas deberían prestar atención a la solidez del castellano en toda España y garantizar la generalización de su uso y conocimiento a todos los habitantes del país, sin perjuicio del uso, enseñanza y reconocimiento de las lenguas vernáculas co-oficiales. El problema no es tanto de la enseñanza del español, como de la enseñanza en español. El artículo 6 del Estatuto de 2006 establecía que el catalán era la lengua oficial de Cataluña y de uso normal y preferente de las administraciones y medios de comunicación públicos, utilizada normalmente como vehicular y de aprendizaje de la enseñanza. El castellano también es lengua oficial y los ciudadanos tienen el derecho y el deber de conocer los dos idiomas. Los poderes públicos de Cataluña deben facilitar el ejercicio de estos derechos y no pueden discriminar por el uso de una u otra lengua, pues los ciudadanos tienen derecho de opción lingüística. En su sentencia 31/2010, el Tribunal Constitucional suprimió el calificativo de “preferente” por considerarlo anticonstitucional, pero dejó intacto el resto de la disposición. La Generalitat, sin embargo, no sólo sigue considerando el catalán como preferente, sino que –en el ámbito de la enseñanza- lo ha convertido en lengua exclusiva y excluyente, en detrimento del otro idioma oficial, el español.

Frente a la reivindicación de Artur Mas de pacto fiscal, el Presidente del Gobierno central afirmó que le contestaría con la ley en la mano, y la ley no puede ser más clara en los temas educativo y lingüístico. El artículo 3 de la Constitución prevé que el castellano es la lengua española oficial del Estado y que todos los españoles tienen el deber de conocerlo y el derecho a usarlo. Según el artículo 27, todos tienen derecho a la educación, y los poderes públicos garantizarán dicho derecho e inspeccionarán y homologarán los sistemas educativos para garantizar el cumplimiento de las leyes. Conforme a artículo 149-1-1º, el Estado tiene competencia exclusiva sobre la regulación de las disposiciones básicas que garanticen la igualdad de todos los españoles en el ejercicio de sus derechos constitucionales. Por el artículo 150 de la Ley Orgánica de Educación de 2006, el Estado deberá velar por el cumplimiento de las condiciones básicas que garanticen la igualdad de todos los españoles en el ejercicio de sus derechos en materia educativa y lingüística. El Real Decreto-Ley 480/1981 creó la Alta Inspección del Estado, a la que se encomendó la labor de velar por el cumplimiento de los derechos lingüísticos, “en particular, el de recibir enseñanza en la lengua oficial del Estado”. La Inspección tiene capacidad sancionadora y –según su artículo 5- si las sanciones por los incumplimientos “fueran insuficientes y persistiera la infracción, el Ministerio de Educación podrá por si mismo poner en ejecución lo prevenido en la legislación estatal, llegando –en su caso- a privar de efectos oficiales a las enseñanzas afectadas y a denegar la expedición de los títulos correspondientes”.

Flagrante incumplimiento de la Generalitat
En su sentencia 6/1982, el TC convalidó el Decreto-ley, que había sido impugnado por los Gobiernos catalán y vasco. El Tribunal estimó que la Generalitat tenía el deber de garantizar el uso normal y oficial de los dos idiomas, adoptar las medidas necesarias para asegurar su conocimiento, y crear las condiciones que garanticen su plena igualdad en lo referente a los derechos y deberes de los ciudadanos de Cataluña. La Alta Autoridad estaba legitimada para velar por el cumplimiento de los derechos lingüísticos, entre los que figura el conocer la lengua peculiar de la comunidad autónoma y, en particular, el de recibir enseñanza en la lengua del Estado. La Inspección podía actuar directamente en los centros educativos, investigarlos y denunciar al Gobierno las infracciones de la legalidad del Estado.

Desde 2008 el Tribunal Supremo ha dictado seis sentencias en las que ha declarado ilegal la inmersión lingüística obligatoria y establecido que el castellano es lengua vehicular, que no puede quedar reducido a mero objeto de estudio como una asignatura más. La Generalitat no ha acatado ni cumplido dichas sentencias y se ha negado a escolarizar en castellano, alegando que la Ley de Educación de Cataluña ha regulado los programas de inmersión forzosa e ignorando la jerarquía de las normas. El Gobierno cuenta con medios legales para hacer frente a esta insumisión institucional, pero carece de voluntad política para imponerlos. Su debilidad estimula a algunas comunidades en su política de abierta confrontación. La situación es especialmente patética en el caso de Baleares, regida con mayoría absoluta por un Gobierno del partido gubernamental PP. La solución no está en la subvención vergonzante de centros privados para que los hispano-parlantes puedan ejercer su derecho a ser escolarizados en español, pues –como ha señalado Victoria Prego- resulta inconcebible que el Gobierno intente resolver con dinero lo que no puede conseguir con la aplicación de la ley. Puede ser, sin embargo, un mal menor para impedir que se sigan conculcando derechos fundamentales, hasta que el Gobierno central se decida a actuar con firmeza.

Preguntado sobre si el Gobierno era capaz de lograr que los niños de Cataluña y Baleares puedan estudiar en castellano, Wert respondió que el tema iba a tener una solución práctica, porque el problema no era lo que dijera la ley –que establece claramente este derecho-, sino hacerlo efectivo, y yo –añadió el Ministro- “garantizo que eso lo vamos a hacer”. Concedámosle el beneficio de la duda, aunque –como reza el refrán- “obras son amores y no buenas razones”.

El CIS y el descrédito de los políticos
Pablo Sebastián www.republica.com 9 Octubre 2012

Se quejan los políticos, como si fueran divinidades, de la crítica creciente de los ciudadanos y de algunos periodistas a “la clase política”, ahora considerada -según el CIS- el tercer problema de España. Se lamenta el Gobierno y sus publicistas de que desde los sindicatos y la calle se solicite un referéndum sobre los ajustes de Presupuestos y reformas sociales (“los próximo recortes en Las Cortes”, rezaba una pancarta ayer en la calle Serrano de Madrid). Protesta Rajoy, sus ministros y dirigentes de los manifestantes que contestan sus políticas y piden elecciones anticipadas en las cercanías del Congreso de los Diputados, (Cospedal los compara con los golpistas del 23-F y el ministro del Interior presenta una querella, fallida, por ataque a “las instituciones del Estado”), y no entienden en Madrid el éxito de la Diada o de la protesta del Nou Camp del Barça, después de años de desistimiento de la nación española frente al independentismo catalán, tanto por parte del PP que nos gobierna como por el PSOE que está en la oposición.

Los políticos que viven de la política y no para la política. Los que adolecen de democracia interna en sus partidos y disfrutan de la vigente partitocracia española sin controles democráticos y con sus listas electorales cerradas. Los que tapan corrupciones ajenas y propias, y los que manipulan los medios de comunicación. Los que practican el ocultismo de sus decisiones y que, finalmente y ante el desastre nacional que nos invade, se ven en el disparadero y al descubierto frente a una gran mayoría de ciudadanos que empieza a decir basta y exige una reforma democrática en profundidad.

Lo cierto es que el Gobierno ni sabe ni explica a dónde va, y la oposición no tiene una alternativa realista ni pro europea y todo va de mal en peor y los ciudadanos ven que todo se recorta o se hunde salvo los privilegios de los políticos: las autonomías del despilfarro, ayuntamientos inútiles, más de 2.000 sociedades y organismos políticos -ruinosos o prescindibles- televisiones y radios autonómicas y municipales al servicio de los “caciques” regionales y un sin fin de entidades e instituciones donde están colocados una gran parte los militantes y allegados de éste o de aquel partido político, y en muchos casos sin la menor aptitud o preparación.

Las últimas encuestas del CIS y del diario El País son elocuentes al respecto y coinciden con el sentimiento general que se aprecia en las calles de España. Dice el CIS que el 27 % de los españoles consideran a la clase política -dando la razón al comentario del juez Pedraz sobre la decadencia de la política española- el primer problema de España, mientras el sondeo de El País señala que desaprueban la gestión de Rajoy un 71% y la de Rubalcaba un 76 %. Asimismo, el 84 % de los encuestados dicen que el presidente les inspira poca o ninguna confianza, cifra que sube hasta el 90 % cuando se les pregunta por el líder de la oposición.

El sondeo de El País incluye nuevos datos sobre intención de voto de los españoles, cuando aún no se ha cumplido un año desde las elecciones del pasado 20 de noviembre del 2011 y anuncia que el PP ha perdido el 14, 7 % de su electorado (desde el 44,6% hasta el 29,9% actual), mientras el PSOE retrocedió un 4,8 %, (desde el 28,7 % al 23, 9 %). Lo que significa su severo castigo para ambos partidos (juntos retroceden un 20 %), incluso para el bipartidismo imperante. Y de ello se benefician la abstención así como IU que sube hasta el 12,6 % y UPyD que alcanza el 10,2 % de intención de voto.

Los datos son elocuentes y a ellos se ha de sumar otra conclusión del CIS que señala que el 24,5 % de los encuestados se declaran en contra del sistema autonómico español y piden el regreso hacia un modelo más centralista del Estado, contra la pretensión federal de los socialistas o la secesión de los catalanes.

El CIS no aborda la cuestión del independentismo catalán, que está ahí ante el sorprendente silencio de Rajoy e irrumpiendo en la escena europea e internacional, ni sobre las movilizaciones de los ciudadanos en las calles, algo que está a la vista de todos. Al igual que el aumento del paro, la destrucción de empresas y la pésima imagen de España, que daña nuestra credibilidad y pone en fuga a los inversores de los mercados en empresas y la deuda pública de España.

¿Qué hacer? Son ellos los partidos gobernantes y los que están en la oposición los que tienen que ofrecer las soluciones, arreglar los problemas de los ciudadanos, recuperando la vida democrática -empezando por sus propias organizaciones- y ofreciendo imagen de entrega y cohesión nacional, dando la cara, explicando todas sus decisiones y diciendo la verdad. Y ojalá que no sea demasiado tarde para rectificar y aprendan que la “legitimidad democrática”, tras la que se escudan, no les exime de la responsabilidad de una quiebra del Estado o de la ruptura de la unidad nacional.

Rajoy y la tortuga
Marcello www.republica.com  9 Octubre 2012

Lo han tenido que cazar en una rueda de prensa en San Sebastián, para que Rajoy diga que no aceptará la separación de Cataluña “de ninguna de las maneras”. Y eso es todo después de un mes de desafíos al Estado del presidente de la Generalitat Artur Mas. Ya en el Parlamento y a preguntas de Rosa Diez nos dijo Rajoy que “cumplirá y hará cumplir la Constitución” porque lo ha jurado así. Pero el presidente no entra en detalles, no analiza los desafíos, no valora que estos se hacen desde una institución del Estado como es la Generalitat y se niega a explicar a los catalanes el verdadero alcance de la relación de Cataluña con el resto del Estado.

El presidente, como dice The Economist, es un todo misterio sin resolver. Un enigma tan profundo que ni el mismo sabe cuál es la solución y por ello está investigando con sus servicios secretos y su diplomacia secreta y sus enviados y correos secretos que van y vienen de Madrid a Barcelona y viceversa. Es como en el caso del rescate de España que ayer se debatió en el Eurogrupo: todo es de lo mas secreto, de manera que cuando uno cambia de posición, tal y como lo hace Alemania para que España no pida un rescate, ese cambio se intuye pero no se puede confirmar porque todo es muy confidencial. Aunque lo que quiere decir la señora Merkel no es que España no necesita un rescate porque está muy bien, sino que ella y Alemania no quieren que Rajoy pida el rescate porque ellos no lo piensan pagar.

Sin embargo lo de Artur Mas, el CIS, la Comisión, los Mercados, la Bolsa, el FMI, la prensa internacional, y el Barça-Madrid eso es un secreto a voces como las manifestaciones españolas que llenan las calles e inundan las portadas de los medios de comunicación de todo el mundo, motivo por el cual Rajoy le da las gracias a los que se quedan en su casa, que son los que le ponen a escurrir en las encuestas del CIS.

Rajoy abre la boca y dice algo, de Perogrullo, sobre Cataluña y la gente se asombra de esa ruptura del silencio y del bajo perfil a la que nos tiene acostumbrados y sus palabras retumban como si hubiera anunciado que enviará a Barcelona a la Guardia Civil. Cuando en realidad solo ha dicho que no aceptará la escisión de Cataluña “de ninguna de las maneras”. O sea que tiemble Artur Mas porque estamos a cinco minutos de que Don Mariano Rajoy desenfunde la Tizona, y entonces sí que se va a armar.

Todo sigue siendo un misterio. No sabemos cómo piensa Mas convocar un referéndum de autodeterminación ilegal, ni como impedirá Rajoy que los catalanes avancen hacia la independencia. Los poderosos del foro recuerdan aquella frase del Rey a Jordi Pujol en la tarde del golpe de estado del 23-F, “tranquil, Jordi, tranquil”, se dice que le espetó el monarca al dirigente catalán. O sea “Artur, tranquil, Artur”, piensan en la capital del Reino, pero el catalán, como quien oye llover, sigue a su aire, empujado por la ola de la senyera en el Nou Camp y puede que pronto ni siquiera escuche los lamentos y consejos del empresariado catalán.

Mas está a lo suyo, en campaña electoral para conseguir que los de CiU alcancen la mayoría absoluta en el Parlament y que esos comicios los pierdan al alimón el PP y el PSC-PSOE, para decir que el pueblo catalán ha hablado en ese plebiscito indirecto y que él tiene la legitimidad de las urnas, y Rajoy el poder del Estado o de Leviatán y que vamos a ver qué pasa. Aquí en Madrid, en lo de Cataluña, como en el rescate estamos, como la liebre del cuento recostada en una cuneta viendo pasar ufana a la pesada tortuga, y convencidos de que al final cuando solo falten unos metros para la meta, nuestra liebre/Rajoy ganará la carrera con un espectacular sprint. Bueno, la fábula no acaba así, pero estando el misterioso Rajoy de por medio todo puede pasar.

Incluso que el presidente tenga un arma secreta en el palacio de la Moncloa. Aunque para usarla antes tendría que tomar la decisión y eso es algo que le cuesta mucho a Rajoy. Y antes de tomar una decisión debería pensarlo. Y antes de pensarlo debería estudiarlo, y antes fumarse un puro y respirar muy hondo, y antes encender el habano e incluso sacarlo de la caja, y así hasta el infinito. Lo que nos lleva otra vez a la tortuga pero esta vez con Aquiles, el de los pies alados, de competidor. El que nunca alcanzará la tortuga tal y como todo el mundo sabe porque el espacio que los separa se ha de dividir hasta el infinito. De manera que vamos listos con lo de “de ninguna de las maneras” que ha dicho Rajoy, antes de volver a tumbarse en el sofá blanco de la Moncloa, a descansar, mientras el simpático quelonio avanza lentamente hacia la meta final.

‘Plou: puta Espanya!’
Jesús Royo  www.lavozlibre.com 9 Octubre 2012

‘España ha llegado a ser, para mentalidades rudimentarias, la encarnación del mal. Peajes, balanzas fiscales: todo son agravios. Aquí la gente está convencida de que los catalanes pagamos más que el resto de españoles. Y si el bosque se quema, siempre hay un simple que dice que ha sido culpa de españoles, y se lo reímos. Son todo mentiras, pero nadie se esfuerza en desmentirlo’.
Jesús Royo www.vozbcn.com

Es la versión catalana del piove, porco governo de los italianos. Un invento que resulta muy práctico para endosar al vecino todas nuestras caquitas y aparecer así ante el mundo y ante nosotros mismos mucho más guapos y relucientes. Es un elemento fundamental en la implantación subliminar del nacionalismo: España es la causa de todos nuestros males y desgracias. Más aún: es el mal por antonomasia. D’Espanya, ni gent ni vent. España es tan mala, que la misma palabra ya mancha, y hay que evitarla. El español, en consecuencia, es un ser ontológicamente perverso del que hay que huir. En las manifestaciones se utiliza como insulto: “Espanyol el que no boti“. En Cataluña, si dices que eres español te la juegas: ¡es que vas provocando, hombre! Textual: a mí me sucedió hace una semana.

La hispanofobia es algo fundamental en el montaje del independentismo. Algo o bastante. Y cabe preguntarse: ¿de dónde viene esa manía contra España? ¿De la leyenda negra? ¿Del ancestral autoodio de los españoles, que retrataba el poeta Bartrina, catalán por cierto, “si alguien habla mal de España, es español”? Recuerdo que en mi infancia (años cincuenta) en las parroquias y entre boyscouts se cantaba La muntanya venerada cambiándole la letra: “Quan Espanya sigui morta… Catalunya encara forta alçarà son front altiu“. Franco también contribuyó, y mucho, en el descrédito de España, abusando del nombre, el sentimiento y la bandera, apropiándoselo y dejándolo casi inservible para su uso en democracia: tanto, que a veces pienso que los nacionalistas de ahora no son más que el reverso y al mismo tiempo la continuación lógica del franquismo.

La gran inmigración de los años 60-70, que dobló la población de Cataluña, tuvo también gran importancia en el desprestigio de España y el correspondiente prestigio de Cataluña. Por un lado, los catalanes nativos veían venir de España gentes más pobres que ellos, con quienes competían en el trabajo, en el espacio y hasta en las novias. Igualar España a pobreza y Cataluña a riqueza era una manera de retener la primacía de los nativos ante los competidores recién llegados. Por otro lado, los inmigrantes dejaban en su tierra un pasado incómodo y llegaban a otra tierra que esperaban que fuera mejor. Su propia biografía representa España como lo que se deja atrás, y Cataluña como lo que se adquiere. Ellos también reforzaban la ecuación España-mala Cataluña-buena. Todos esos factores, debidamente explotados por el nacionalismo reinante, han contribuido a la situación actual: España es motivo de vergüenza, mientras Cataluña lo es de orgullo.

España ha llegado a ser, para mentalidades rudimentarias, la encarnación del mal. Peajes, balanzas fiscales: todo son agravios. Aquí la gente está convencida de que los catalanes pagamos más que el resto de españoles. Y si el bosque se quema, siempre hay un simple que dice que ha sido culpa de españoles, y se lo reímos. Son todo mentiras, pero nadie se esfuerza en desmentirlo. Y así crece la bola. Como las leyendas que corrían sobre los judíos, que si comían niños, que si traían la peste: el caso es que llevaron a la masacre del Call de Barcelona, Lérida y Gerona (1391), y acabaron en la expulsión del siglo XV: toda una limpieza étnica.

La hispanofobia existe, pero lo terrible es que esté bien vista en Cataluña, a todos los niveles, y que hasta los intelectuales simpaticen con ella. Algunos de ellos descaradamente la alimentan, está claro, y quizá cobran por ello. Es hora de desprestigiar a los hispanófobos, y de restaurar el apego a España como Estado: o sea, garantía de igualdad, libertad y democracia. Con bandera incluida: y quien tenga complejos, allá él.

Jesús Royo es catedrático de Instituto de Lengua catalana y licenciado en Filosofía

Por agotamiento.
Cayetano González Periodista Digital 9 Octubre 2012

MADRID, 8 (OTR/PRESS)

Tengo un amigo que mantiene la tesis -bastante cierta- que los nacionalistas ganan siempre a los que no lo son por una sencilla razón: por agotamiento del contrario. Según esa tesis, los nacionalistas desde que se levantan y se miran al espejo -esto es consustancial al nacionalismo- no hacen otra cosa que plantearse cuestiones tan trascendentes como de donde vienen, a donde van, que son, cual es la razón de su existencia. Por el contrario, los no nacionalistas, que quizás también se miren al espejo pero por otros motivos mas peregrinos, tienen otro tipo de preocupaciones más "normales": la hipoteca que tienen que pagar a final de mes; la reunión que tienen en el colegio de sus hijos, la delicada situación de su empresa que puede poner en peligro su puesto de trabajo. Y claro con esa agenda de preocupaciones, uno no está para muchas bromas identitarias.

No sé cuantos nacionalistas "pata negra" había el domingo en el Camp Nou entre los 96.589 aficionados que llenaron sus gradas para ver el clásico por excelencia, el Barca-Real Madrid. Pero bien por obligación -el miedo a que me mire mal el del asiento de al lado- o por devoción, esos casi cien mil aficionados contribuyeron al comienzo del partido a convertir las gradas del estadio en una gran mosaico con la senyera catalana. ¿Es eso normal? ¿Se imaginan lo que dirían esos mismos nacionalistas si en otro partido de liga en el campo del Real Madrid, del Zaragoza, del Granada o del Sporting, pongo por caso, la afición hubiera construido otro mosaico con los colores de la bandera de España? Por no hablar de los gritos de "Independencia" proferidos en el minuto 17 y 14 segundos de cada parte, rememorando el año 1714 cuando Cataluña perdió sus instituciones propias en la Guerra de Sucesión.

El nacionalismo tiene mucho, por no decir todo, de parafernalia, de manipulación de los sentimientos. Habrá que reconocer que en eso son unos genios. El domingo, el partido Barca-Real Madrid fue visto en los cinco continentes por muchos millones de aficionados al fútbol y, claro, esa era una oportunidad, que en plena ofensiva soberanista, no se podía desperdiciar. Para eso era imprescindible que un club de fútbol como el Barca se pusiera al servicio de intereses partidistas y políticos. El actual presidente del club blaugrana, Sandro Rosell, que arrancó su mandato con un perfil mucho mas bajo que su antecesor, Joan Laporta, ya ha empezado a enseñar la patita en forma de servilismo al establishman político e institucional de Cataluña que encarna Artur Mas y CiU. Pero la dura realidad para todos aquellos que el domingo contribuyeron al espectáculo es que hoy la vida sigue, que los problemas están ahí, entre ellos, uno no menor, el que el Gobierno de Cataluña no tiene dinero para pagar las nóminas de médicos y de profesores. ¿Resolverá la independencia esta situación?

Carta al votante radical ‘abertzale’
Juan Manuel Soares Gamboa.El Mundo  9 Octubre 2012

Querido simpatizante y votante de lo que llaman izquierda abertzale. En cierta ocasión, cuando militaba en donde nunca debí hacerlo, en ETA, pregunté, allá por los años 80, en una reunión de la banda: «Cuando ganemos ¿habrá cárceles en Euskadi?, y la respuesta fue aplastante: ‘¡Claro que sí, para los que no piensen como nosotros!’» Le digo que las intenciones de ETA siguen siendo las mismas, pero a usted no le importa, porque comulga con esa tendencia totalitaria y quizá piensa que no le afectará su imposición. Le tengo una gran sorpresa: será el más perjudicado.

En ETA siempre ha existido especial devoción por lo que ya entonces se denominaba el contrapoder popular, una disposición política por la que se castigará a quien saque los pies del tiesto, y de ello se encargarán los miles de chivatos y comisarios políticos que pulularán de incógnito por las calles de Euskadi, en caso de victoria abertzale en las urnas. Aumente la perspectiva con una teórica independencia. El contrapoder popular está configurado para sofocar cualquier brote de descontento ciudadano. Usted no podrá quejarse por la subida de impuestos porque será denunciado por derrotista e insolidario, sencillamente se le exigirá que dé su vida y su dinero para Euskadi y chitón, como un impuesto revolucionario legalizado. No podrá ir a los toros porque ya se los han abolido, con lo que a usted le gustan los toros, más o menos como a Jon Idígoras, que además era torero. Tendrá que ver las películas en el cine y televisión en euskara, porque se barrerá todo aquello que suene a español. Olvídese de comprar y leer libros o periódicos que no sean en euskara, con lo que a usted le cuesta aprender el vascuence. No podrá comprar ni conducir un vehículo francés ni español porque también Francia forma parte del bloque fascista que aplasta las reivindicaciones vascas. Esta iniciativa de boicot a los productos franceses ya se llevó a cabo en los años 80, aunque cuando Iñaki Esnaola aparecía por San Juan de Luz en su flamante coche francés, todos mirábamos hacia otro lado; quizá él lo necesitase.

Léase usted Rebelión en la granja, de Orwell, y quizá comprenda de qué hablo cuando sepa que los cerdos manejaban el poder en la granja, y manipulaban las leyes a su antojo y conveniencia. Eso de que el sol sale para todos es mentira podrida, en Euskadi saldrá para quienes decidan Antinoo y Otegi. Nada de Zara, tendrá que comprar ropa de marcas rusas o chinas, que de momento no son enemigas de Euskadi, y despedirse de comer gazpacho, paella, o cocidito madrileño, que suenan muy españoles y será denunciado si lo hace. Olvídese de ver por televisión a la mejor selección de fútbol del mundo, la española, porque será delito de lesa patria, y además su antena parabólica será intervenida.

El caso es que mis palabras pueden generar cierto rebote en las conciencias, pero mi mayor avalista se llama Josetxo Ibazeta, comisario político abertzale, que va ofreciendo tiros por la calle por el mero hecho de llevar una bandera española. Este sí que se toma muy en serio eso del contrapoder popular, vive de ello. Seguro que ya ha captado usted el sentido de estas líneas, pero no se vaya que queda lo mejor.

Cuando una tropa dirigente totalitaria no puede ejercer el dominio fuera de sus fronteras, se revuelve y fija su represión en lo que más a mano tiene, y lo hace contra sus propios ciudadanos, al modo de un Pol Pot camboyano o el actual Gobierno norcoreano, algo semejante al maltratador, que en la oficina es un repugnante servil con el jefe, y en casa es un violento con su mujer e hijos.

Bertolt Brecht define en pocas palabras lo que muchos radical-abertzales no quieren aceptar por ingenuidad o temor: «Vinieron por los comunistas, pero yo no era comunista y me dejaron. Después vinieron en busca de los socialistas, y como yo no era socialista me dejaron en paz. Ahora estoy solo, y llaman de nuevo a la puerta…» Cuando al comisariado político abertzale se le acaben los enemigos, cuando hayan logrado el destierro o la cárcel para quienes no piensen como ellos, no le quepa la menor duda de que irán a por usted, y estará solo.

Entonces se enfrentará al Tribunal Abertzale de las Buenas Costumbres y Recuperación de la Nación Vasca, compuesto por tres encapuchados con boina negra, que le irán desgranando los cargos por los cuales pagará cárcel, multa, o 200 latigazos en el lomo. Veamos:

-Confraternización con el enemigo, ya que estuvo el fin de semana pasado en Salamanca y ligó con una española, con la que desea establecer vínculos sentimentales. ¿Es que no tiene suficiente con las vascas?

-Hablar en español por el móvil con su presunta novia.

-Se comió un cocido maragato a su paso por León, cuando las leyes vascas no permiten salirse de la merluza koskera, bacalao al pil pil o el marmitako patrio.

-Acudir a la corrida de toros de Zamora y pagar por ello 100 euros que en Euskadi vendrían tan bien para la revolución. Además los toros están prohibidos por ley vasca.

-Conducir un Seat Panda, modelo de represión española. ¿Es que no puede comprarse un coche chino?

-Por todo ello, y como entendemos que usted es más español que un botijo, se le condena a la pena máxima y se le retira el pasaporte. Quizá se le ocurra no regresar a la gran patria vasca que nosotros, los encapuchados, estamos construyendo.

Sucede, señor radical abertzale, que en el mundo encontramos exactamente lo que hemos puesto en él. Si ponemos venganza, encontramos odio; si ponemos concordia, encontraremos paz; si ponemos pistolas, encontraremos tiros, y si usted quiere poner un Txapote, tendrá un Txapote en su vida, ya me dirá cómo le va. Queda avisado.

Juan Manuel Soares Gamboa es un ex miembro de ETA arrepentido.

‘Ese parece ser el subtexto actual de TV3, la televisión del ‘casteller’, del ‘boletaire’, del culé y del independentista’
Redacción www.vozbcn.com 9 Octubre 2012

Ramón de España, periodista, en un artículo publicado en El Periódico este lunes:

‘La formación del espíritu nacional ha sido una constante de TV3 desde su ya lejana fundación, pero nunca, hasta que CiU ganó las últimas elecciones, se habían alcanzado las actuales cotas de sectarismo monotemático y servilismo al poder. Como pudimos comprobar no hace muchas noches, aquí el jefe de la tribu llama a su televisión y, tras consultar la agenda, dice qué día y a qué hora quiere ser entrevistado, y sus deseos se hacen realidad aunque haya que alterar la programación prevista. Todo lo que no contribuya a la construcción nacional es prescindible: de ahí la eutanasia aplicada al canal 3XL -donde siempre se colaba alguna excelente serie británica– o al programa Millenium, de Ramon Colom, cuyos temas iban más allá de la realidad catalana y en el que a veces aparecía gente que hablaba idiomas tan incomprensibles y minoritarios como el español o el inglés.

O te miras el ombligo con delectación o te vas a la calle: ese parece ser el subtexto actual de TV3, la televisión del casteller, del boletaire, del culé y del independentista. En vez de Millenium, emitirán Odisees, una serie documental que -¡oh, sorpresa!- pasa revista a hechos históricos catalanes; es decir, un poco más de formación del espíritu nacional. [...]

Y ya, de paso, que nos zurzan también a todos los que no compartimos el ideario nacionalista. El dinero de nuestros impuestos es muy bien recibido para financiar una televisión supuestamente pública que, en realidad, solo va dirigida a una parte de la sociedad, pero a cambio ya no nos dan ni el Millenium. Si esto no es un expolio, que baje Dios y lo vea: ¡TV3 nos roba! Y en vez de información, nos endilga propaganda; mientras en las tertulias, invento basado en la pluralidad, todos opinan lo mismo. TV3 ya no es una televisión pública: es una vergüenza nacional’.

Cataluña
¿La misma cooficialidad que ahora?
Políticos y periodistas nacionalistas prometen respeto a los derechos lingüísticos de los catalanes castellanohablantes en una hipotética Cataluña independiente de cara a conseguir sumar adeptos a su proyecto rupturista, sin embargo, la realidad actual augura todo lo contrario. ¿Estamos ante la utilización política de la lengua?
Alejandro Tercero www.vozbcn.com 9 Octubre 2012

Simpatizantes de la ‘Crida a la solidaritat en defensa de la llengua, la cultura i la nació catalanes’ se manifiestan en contra de la oficialidad del español en los años 80 (foto: TV3).

El presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha criticado este lunes ‘la amenaza de aquellos que pretenden azuzar un enfrentamiento entre nosotros recurriendo al discurso del miedo y la intimidación’, y ha asegurado que el español ‘evidentemente’ también será oficial en una hipotética Cataluña independiente.

‘Que no sufra este editor [José Manuel Lara Bosch, presidente del grupo Planeta], los derechos lingüísticos de todos los catalanes y catalanas estarán garantizados‘ en ese hipotético caso, ha indicado en un artículo publicado en El Periódico, y ha señalado que ‘ningún buen empresario cambia su negocio de país por razones lingüísticas’, en referencia a las amenazas de Lara Bosch de trasladar sus empresas fuera de Cataluña en caso de secesión.

A la caza del votante castellanohablante
En las últimas semanas, los cantos de sirenas dirigidos desde los partidos nacionalistas hacia la comunidad castellanohablante de Cataluña se han intensificado. Inmersos en una espiral de radicalización del discurso secesionista, los partidarios de la separación del resto de España son conscientes de la importancia de atraer hacia su proyecto rupturista a los ciudadanos de Cataluña que tienen el español como lengua habitual, y que son mayoría, según todas las encuestas.

El presidente de la Generalidad, Artur Mas, echó el anzuelo durante el Debate de Política General celebrado hace dos semanas en el Parlamento autonómico:

“El camino que Cataluña se dispone a seguir estará lleno de obstáculos, habrá difamaciones, provocaciones y amenazas de todo tipo. Se dirá que Cataluña va hacia el precipicio, y se intentará utilizar la lengua y el origen geográfico de las personas para enfrentarlas entre ellas. Los que tengan esta tentación harían bien en recordar que el castellano también es patrimonio de Cataluña, como el catalán lo debería ser de España. Y además un patrimonio querido. Y también debería recordar que dividir a un pueblo como Cataluña por el origen de las personas sería una auténtica aberración porque el alma de Cataluña se alimenta de la mezcla de personas de procedencias bien diversas”.

También lo hizo el líder de ERC en la Cámara autonómica, Joan Puigcercós, un día después en ese mismo foro. “Hoy en Cataluña nos unen muchas cosas a [el resto de] España. Nos une la lengua, tenemos una lengua común, la lengua castellana, y una cultura, de las más importantes del mundo. No une la familia, hay familias en uno y otro lado. Nos una geoestrategia en común, formamos parte del sur de Europa: mismos problemas, misma relación con el norte. Y formamos parte, evidentemente, también de una cultura en común durante 300 años. Por eso no nos interesa una ruptura emocional ni una ruptura con [el resto de] España”.

“El castellano tendrá que tener una consideración particular”
El ex presidente autonómico Jordi Pujol es otro de los que más ha insistido en esta cuestión. En un artículo publicado el pasado 26 de septiembre advertía de que ‘el independentismo ha de tener presente el valor de la lengua castellana’ y ‘ha de entender el peso, el papel y el derecho que tendría que tener el castellano en una Cataluña independiente, porque es la más próxima a muchos catalanes’.

En una entrevista publicada esta semana en una web independentista (aunque realizada en junio pasado) insistía en ese argumento:

“Una Cataluña independiente ha de ser muy respetuosa con el castellano. Es evidente que el castellano no será como el francés, no puede ser como el francés, ni como el inglés. El castellano ha de ser lengua oficial y tendrá que tener una consideración particular porque, claro, habrá mucha gente cuya lengua habitual será el castellano”.

“Asumir el castellano como una cosa propia”
Sin embargo, esta estrategia no es nueva. En febrero pasado Eduard Voltas, ex secretario de Cultura de la Generalidad -bajo cuyo mandato el Grup Cultura 03, para el que había trabajado anteriormente y con el que vuelve a colaborar actualmente, recibió subvenciones multimillonarias por parte del Gobierno autonómico-, advertía desde las páginas del diario Ara de que ‘en el camino de la victoria’ del objetivo de la secesión ‘el catalanismo ha de abrazar la lengua castellana‘.

Y explicaba su teoría:
‘¿Usted daría apoyo a un político que no hablase nunca en su lengua? ¿Se apuntaría a un proyecto que emitiese señales de no amar las cosas que usted ama, o incluso, de menospreciar las cosas que usted ama? [...] Si yo fuese un catalán de identidad española, ante la hipótesis de la independencia estoy seguro de que me preguntaría: de acuerdo, con la independencia viviríamos mejor, pero en este Estado catalán que me proponen, ¿yo podré continuar siendo yo? ¿Mi lengua, mis costumbres, mis referentes, serán respetados y asumidos como propios por el nuevo Estado? ¿O serán tratados como una molestia, como una anomalía que se ha de ignorar o superar? [...] El futuro Estado catalán no se puede construir sobre la base de la alergia a la diversidad interna, sino de su plena asunción, porque en caso contrario se convertirá en inviable. Lo que propongo es neutralizar este riesgo desde ahora mismo, dar un paso adelante y asumir el castellano como una cosa propia. No digo tolerarlo, no digo soportarlo como una especie de fatalidad histórica que nos ha tocado padecer, no digo simplemente respetarlo, sino convertirlo en un activo, tratarlo como un elemento definitorio de la Cataluña de hoy y de mañana. Incorporarlo al relato del país [por Cataluña] del futuro. Encajarlo en nuestro proyecto de Estado’.

Voltas advirtió entonces que la percepción del castellano ‘como una amenaza para el catalán’ por parte de ‘muchos catalanistas’ genera ‘desconfianza’ en mucha parte de la ciudadanía. Y propugnó ‘un cambio sincero de actitud’ en el independentismo para ‘mimar’ la ‘lengua propia y amada de, al menos, la mitad de nuestros compatriotas’, que ‘además es un activo económico brutal’, prometiendo ‘que la Cataluña independiente continuará siendo como mínimo bilingüe’, que ‘será un espacio rigurosamente garantista de los derechos lingüísticos de todos los ciudadanos’ y que ‘el castellano continuará siendo oficial’.

Demostrar que el español no será una lengua ‘residual ni perseguida’
La propuesta de Voltas tuvo una acogida positiva entre los sectores más radicales del independentismo. El director de Ara, Carles Capdevila, consideró que este planteamiento ‘añadiría nuevos elementos a los argumentos económicos para gestar un modelo soberano atractivo, integrador y vencedor’.

El periodista Joan Vila i Triadú, aunque reconoció que tras la supuesta secesión habría que mantener medidas como la de ‘obligar a rotularlo todo en catalán’, señaló que ‘es mucho más urgente conseguir la adhesión voluntaria y convencida de buena parte de la ciudadanía de identidad española o latinoamericana (y por tanto, castellanohablante) hacia nuestro proyecto independentista’.

‘Y tal vez solo les convenceremos si les demostramos con hechos que el castellano tendrá el estatus de lengua oficial, no residual ni perseguida, en el futuro Estado catalán. Y que sus derechos lingüísticos individuales están garantizados, al contrario de lo que pasa ahora con los derechos de los catalanohablantes’, añadió.

Incluso Sebastià Alzamora, uno de los escritores más beligerantes contra los derechos lingüísticos de los catalanes castellanohablantes, se sumó a la propuesta:

‘El sueño de una Cataluña monolingüe, a imagen y semejanza de la Francia jacobina que conocemos y de la España igualmente jacobina que todavía insiste en seguir el modelo del Estado vecino, sencillamente ya no es válido. La realidad es la que es, y el catalanismo que todavía pone sobre la mesa la carta jacobina que identifica una sola nación con una sola lengua, sencillamente está fuera de juego. Cataluña puede convertirse en una sola nación con un solo estado, pero lo que no podrá ser nunca de ninguna de las formas es una sola sociedad con un solo idioma’.

Los gestos de la Generalidad para tratar de convencer a los castellanohablantes de un futuro dulce y bondadoso para con ellos tras la hipotética secesión irán en aumento en los próximos meses y años. Este mismo martes se ha conocido que, a diferencia de lo ocurrido en la Feria de Frankfurt de 2007, el Instituto Ramon Llull incluirá a autores en lengua española en su delegación a la Feria del Libro de París de 2013, en la que Barcelona será la ciudad invitada. Sin embargo…

Un presente que desmiente las promesas de un futuro idílico
Por mucho que intenten convencer de que una Cataluña independiente sería respetuosa con los derechos lingüísticos de la comunidad castellanohablante, la situación actual no augura que eso fuese así en caso de que una hipotética ruptura, y más bien parece un mensaje interesado que esconde un alto grado de cinismo.

Los mismos que plantean esta estrategia defienden el actual sistema de inmersión lingüística escolar obligatoria exclusivamente en catalán, que en contra de la ley prohíbe el español como lengua vehicular.

También se han mostrado abiertamente partidarios de las medidas de política lingüística desarrolladas por la Generalidad en los últimos años, tales como las multas a los comercios que rotulan únicamente en castellano; los reglamentos lingüísticos municipales que imponen el uso exclusivo del catalán; le Ley de Acogida, que exige acreditar saber catalán a los inmigrantes que quieren acceder al certificado de arraigo; o la discriminación de todo tipo de subvenciones a las empresas que no utilizan el catalán.

Manifestantes en contra de la oficialidad del español, durante la celebración del Correllengua 2009 en Lérida (foto: blogspot.com).

La hipocresía llega hasta el punto de que los promotores de esta iniciativa apoyan a entidades como Plataforma per la Llengua que, a través del Correllengua -organizado por la Coordinadora d’Associacions per la Llengua Catalana (CAL)-, reclaman suprimir la oficialidad del español en Cataluña.

Ante esta realidad, solo cabe una pregunta, ¿cómo pretenden convencer a los catalanes castellanohablantes de que sus derechos lingüísticos estarán mejor garantizados en una hipotética Cataluña independiente si ahora, que existe la cooficialidad de lenguas, no se respetan?

La Fundación DENAES participará en la manifestación convocada por la sociedad civil catalana el 12 de octubre a las 12.00 h.
Denaes 9 Octubre 2012

Queridos Amigos:
El próximo 12 de octubre, la Fundación DENAES, para la Defensa de la Nación Española estará presente en Barcelona, secundando la convocatoria espontanea de la sociedad civil catalana en favor de la unidad de España y contra el separatismo.

Os adjuntamos la carta de adhesión del presidente de la Fundación, que acudirá personalmente a la manifestación. Os animamos a acudir masivamente este importante llamamiento y a reunirnos a las 11.30 horas junto a la puerta de la cafetería Zúrich en la Plaza de Cataluña:

“Quiero, con estas breves líneas, mostrar mi apoyo a la convocatoria "Por la unidad de España. No al separatismo" que se celebrará el próximo 12 de octubre en Barcelona. Como vasco y como español siento tan mía como como mi propia tierra esa Cataluña secuestrada por la mentira y la opresión de un catalanismo extremista que niega la realidad histórica de Cataluña y que atenta contra el alma dual, catalana y española, de aquellas tierras.

Que la convocatoria que promocionáis coincida con el Día de la Hispanidad, eco en el calendario de nuestras mayor aportación a la historia universal y contraste cruel con la pequeñez provinciana del separatismo, hace más oportuno vuestro llamamiento. Me sumo a vosotros con entusiasmo, sabiendo que es mucho el terreno por reconquistar y las libertades por recuperar, pero con fe en que la victoria estará de nuestro lado, y que los separatistas y su proyecto antiespañol, egoísta y liberticida volverán a quedar en los márgenes de la Historia, la historia pequeña de los traidores, la historia de los hombres de visión estrecha.”

Un cordial saludo,
Fundación DENAES, para la defensa de la Nación Española

NOTA DE PRENSA: ADHESIÓN A LA CONVOCATORIA DE “DE ESPANYA I CATALANS”
Asociación por la Tolerancia 9 Octubre 2012

La reciente deriva independentista del gobierno de la Generalitat de Cataluña y del partido que lo sustenta (CiU), que ha decidido situar su discurso y sus intenciones fuera de la legalidad constitucional, aboca irreversiblemente a nuestra comunidad autónoma a la fractura social y a un futuro incierto nada recomendable en estos momentos de profunda crisis económica, cuya salida debería ser la prioridad de todos.

Nuestra Constitución no es un texto sagrado ni un tabú inmodificable, pero fue aprobada por el 91,09 % de los catalanes que acudieron a las urnas en 1978, con una participación del 67,91%, es decir que fue aprobada por el 61,86% del total del censo electoral. Por el contrario, el Estatuto, tan sólo fue refrendado por el 36,52% del total de los convocados a votar, y los pseudo-referéndums pro-independencia tuvieron unos niveles de participación verdaderamente ridículos.

Aunque consideramos que para futuras ocasiones el día más indicado para demostrar nuestro rechazo al secesionismo y nuestra voluntad de permanencia en el proyecto español, compartido desde hace más de 500 años, sería precisamente la festividad de la Constitución (6 de Diciembre), dada la gravedad de la situación planteada irresponsablemente por el presidente de la Generalitat, queremos expresar nuestra adhesión al acto en defensa de la unidad de España que tendrá lugar el próximo 12 de Octubre a las 12h en la Plaza de Cataluña de Barcelona organizado por la plataforma "De España y catalanes" (http://www.12octubre.org/) e instamos a todos nuestros socios y simpatizantes a secundarla y difundirla.

Barcelona, ocho de octubre de 2012
Asociación por la Tolerancia

Menos intoxicación, gracias
Nota del Editor 9 Octubre 2012

Estos tipos que conocen una lengua regional, no pierden ocasión para tratar de inocularla a cualquiera que se deje.

A mí no se me ocurría asistir a manifestación alguna donde los organizadores pierdan y hagan perder el tiempo a los demás mediante la utilización sucesiva de la lengua española y de la lengua regional.

Es una falta de respeto a la libertad de los demás, tratar de inocular lu lengua regional de manera sibilina, directa o impuesta, es xenofobia pura y dura: si quieres estar con nosotros, tienes
qoe perder tu libertad y derechos y asumir que nuestra lengua regional es más importante que la lengua española y nosotros hablamos la lengua regional y no la española y tú tienes que aguantarnos y entendernos.

Así que Galicia bilingüe, Cataluña bilingüe, Baleares bilingüe, Vascongadas bilingües, Valencia bilingüe, Valle de Arán bilingüe, no son sino mecanismos para excluir a los españoles.

El PP veta la participación de la principal organización de víctimas del País Vasco en unas jornadas dedicadas a analizar el final de la banda terrorista ETA
EIG. Redacción. San Sebastián. 9 Octubre 2012

Al Partido Popular no le gusta la línea seguida por el Colectivo de Víctimas del Terrorismo en el País Vasco (COVITE) en su permanente reclamación de memoria, verdad y justicia para todos los afectados por la violencia etarra. De hecho, las relaciones entre el partido en el Gobierno y la principal agrupación de víctimas del terrorismo de Euskadi se encuentran tan deterioradas que Carlos Urquijo, delegado del Ejecutivo en el País Vasco, ha excluido a Covite de las jornadas que, bajo el título “El final de ETA: un relato con memoria”, organiza en Vitoria. Por el contrario, la Delegación del Gobierno sí ha invitado a esta serie de conferencias y mesas redondas a la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), la Fundación Miguel Ángel Blanco, Dignidad y Justicia, y a la directora de la Oficina de Atención a Víctimas del Ministerio del Interior, Sonia Ramos.

En opinión de Covite, resulta curioso que se constituya una mesa de víctimas para hablar de la memoria en el País Vasco, y el PP olvide invitar a la misma a la asociación vasca más representativa y mayoritaria. En este sentido, Covite recuerda al Gobierno de Mariano Rajoy que “seguirá siendo libre en el ejercicio de sus actuaciones, le gusten o no. Nuestra constitución en el año 1998 en época de tregua, no se produjo precisamente para contentar a los gobiernos de turno, sino para representarnos a nosotros mismos, para reclamar Justicia, y para exigir la verdad de todo lo que ha ocurrido en la historia mas reciente de este país, siéndonos indiferente el color político de quienes nos gobiernen”.

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo en el País Vasco explica que “estamos acostumbrados a realizar nuestro trabajo en situaciones adversas, ya que no es lo mismo trabajar y representar a un colectivo de víctimas como el nuestro desde Euskadi, que hacerlo desde cualquier otro punto de España. Pero parece que a la política de exclusión a la que nos han tenido acostumbrados los sucesivos gobiernos vascos, ahora se apunta el Gobierno de la nación”.

En un comunicado, Covite recuerda también que, “por la memoria de nuestros familiares”, quiere que la gestión del final de ETA se lleve a cabo “con vencedores y vencidos”. “No puede haber final sin Justicia, recordamos que existen a día de hoy 326 atentados mortales de ETA sin esclarecer. ¡Para cuándo medidas de este Gobierno encaminadas a paliar esta gran herida en el Estado de Derecho de este país!”.

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