AGLI Recortes de Prensa  Viernes 19  Octubre 2012

La única iglesia que ilumina es la que arde
Pedro de Hoyos Periodista Digital 19 Octubre 2012

Del desvarío de España en los últimos años hablan por sí solos los desastres económicos, morales y sociales de nuestra patria. (¿Puedo hablar de patria, como si fuese norteamericano, cubano o congoleño, sin por eso ser tratado de facha y nacionalista?) No se trata solamente de una crisis económica sino que ésta viene precedida y acompañada por otras crisis igualmente graves, pero preferimos ignorarlos y creer que en la vida todo se reduce al dinero, la bolsa y la prima de riesgo. Y ya puestas las cosas así la solución pasa necesariamente por quemar unas cuantas iglesias, si es posible con los curas dentro, para iluminar la solución.

Cuando una sociedad carece de un código ético y nada es más importante que el dinero ese país se corrompe y sus cargos políticos se llenan el bolsillo con dinero ajeno; cuando todas las opiniones son igualmente válidas la opinión partidista se ceba en los asuntos graves y no se llega a una solución por falta de inteligencia, de acuerdo y de altas miras. Pero luego viene la encuesta Pisa y, a pesar de haber invertido millonadas en Educación del pueblo, de tener centros educativos muy completos y con modernas instalaciones, de tener varias generaciones de maestros entregados a la mejora de sus alumnos, nos coloca en los últimos lugares de calidad de enseñanza y en los primeros de abandono escolar.

Cuando una sociedad cree que tener los mismos derechos es ser iguales, un chaval de primero de carrera con treinta años tutea con normalidad a su profesor, como si fuesen “coleguis” de toda la vida, y si tiene los bemoles bien puestos y se encuentra respaldado por una sociedad que le ríe la gracia puede asaltarle en una clase y ridiculizarle. El populacho playero aplaude que a ese listillo le haya sacudido un chavalete cualquiera.

Cuando una sociedad está corrompida da igual un profesor de literatura moderna que un actor porno, a ambos se les entrevista en la tele con la ventaja de que el actor atrae un público al que anunciar colonias, coches con “tías” en ropa interior y… preservativos.

Cuando una sociedad está prepotente y demagoga le da igual unos valores que otros, todo es relativo, y una panda de insensatos adolescentes se creen Robin Hood de la democracia por asaltar un cole de curas. Lo hacen para defender la Educación (digo yo que no será la suya) y los valores democráticos (tampoco los suyos, ciertamente), sin darse cuenta de que son tan incultos, tan atrasados y tan fascistas que sus bisabuelos pagaron caro haber cometido la misma salvajada hace ochenta años ya, siempre en defensa de los derechos de los más pobres de la Tierra, evidentemente. Es lo que pasa en los países incultos, que están destinados a repetir las páginas más penosas y vergonzosas de su historia.

Cuando una sociedad es decadente y bruta nunca aprende de su experiencia y es capaz de repetir un “Viva Cartagena” aún en pleno siglo XXI, arrimándonos al mismo precipicio que tantas veces hemos visitado. Cuando una sociedad está corrompida no hace caso de los avisos que su propio devenir le proporciona y se dirige con paso firme al matadero, sin que a nadie con poder se le haya ocurrido enjuiciar a los dirigentes que la encaminaron al desastre.

Cuando una sociedad es incívica y corrupta cree que tener los mismos derechos es ser iguales y de sus desastres echa la culpa siempre a los demás. Cuando una sociedad es desconsiderada, egoísta y altanera lo arregla todo quemando brujas. O curas, qué más da.

PSOE
En busca del 'Prestige' perdido
Emilio Campmany Libertad Digital 19 Octubre 2012

Los militares incompetentes, enfrentados a una guerra, siempre tratan de ganarla con las tácticas y estrategias con que se ganó la última. A nuestra izquierda institucional –o sea, el PSOE– le pasa lo mismo. Cree que recuperó el poder en 2004 gracias al Prestige y a la Guerra de Irak. Está convencido de que fueron las protestas callejeras lo que le devolvió a las moquetas. Así que ahora recurre de nuevo a las mismas tácticas y estrategias. Como sabía que perdería, mimó la calle desde antes de ser derrotado y coqueteó con el 15-M. Luego, ya vencido, convocó una huelga general y diversas manifestaciones contra los recortes. Simpatizó con los de Ocupa el Congreso porque pidió la dimisión de Rajoy, una idea con la que se le hizo la boca agua. Ahora vuelve, tras la experiencia piloto de Madrid, con el tema de la enseñanza y llama a una nueva huelga general. A lo mejor le da resultado, pero me permitiré dudarlo.

La sociedad española ya no es aquella sociedad alegre y confiada que creía que los únicos cataclismos posibles eran los medioambientales y su vocación, la de desfacer entuertos por el globo. Es verdad que las protestas de ahora no han sido provocadas por desastres ecológicos o conflictos exteriores, pero es igualmente cierto que la mayoría es bien consciente de que tenemos problemas a puñados que, como las cerezas, salen enredados unos con otros, y que no se arreglan con manifestaciones y huelgas. Todo está en cuestión, la Constitución, el Estado de las Autonomías, el del bienestar y la misma unidad de España. No sabemos si seremos capaces de generar en el futuro riqueza suficiente para mantener nuestros elevados servicios sociales, pero sabemos que, si continuamos gastando como hasta ahora, en pocos años no habrá dinero ni para atender a las necesidades más perentorias. Tampoco sabemos si nuestra organización administrativa es ineficaz por cómo está diseñada o por la incompetencia de quienes hemos elegido para gestionarla. Pero sí sabemos que, si seguimos igual, España se disolverá como un azucarillo en la boca de un diabético. No sabemos si el problema estriba en cómo está redactada nuestra Constitución o si por el contrario las dificultades han surgido porque no se aplica en toda su extensión. Pero sí sabemos que así no podemos aguantar, o la aplicamos entera o nos dotamos de una nueva.

Y en todo esto, a la mayoría le es fácil intuir que las protestas callejeras, tolerables como desahogo, son completamente inútiles. Si el PSOE decide que sus propuestas sean las que se gritan en la calle, acabará siendo irrelevante, porque esa mayoría hoy sabe que lo que la calle propone nos lleva al desastre. Y porque la calle preferirá siempre a quien con franqueza le prometa el paraíso que reclama, y que no son los socialistas, sino los comunistas. Los socialistas deciden. O trabajan con seriedad para reformar lo que hay que reformar, o se dejan absorber por IU. Bonito dilema.

Autodeterminaciones
Escocia, Quebec y la claridad
Daniel Rodríguez Herrera Libertad Digital 19 Octubre 2012

Durante años, los guías de los autobuses turísticos de dos pisos de Edimburgo explicaban que, cuando Escocia recuperase la independencia, el Parlamento sería un edificio en Calton Hill, la Old Royal High School, de aspecto señorial y, bueno, parlamentario. Sin embargo, en cuanto se supo que finalmente habría necesidad de tener un edificio, el laborista escocés encargado del asunto decidió que lo mejor era construir uno nuevo, que encargaron a un arquitecto catalán. Con toda la intención. La mala intención.

Los nacionalistas escoceses tuvieron como objetivo conseguir el estatus de Cataluña, dado que ellos no disfrutaban de autonomía; y cuando la consiguieron era mucho menor que la catalana. Por las mismas razones, rara vez los catalanes se han puesto como meta ser Escocia. Sin embargo, las tornas han cambiado con el acuerdo alcanzado por David Cameron y el nacionalista Alex Salmond para celebrar en el antiguo reino un referéndum independentista en 2014, cuando se cumplen 700 años de la batalla de Bannockburn, que el australiano Mel Gibson dio a conocer a todo el mundo. Ahora, los catalanes quieren ser escoceses y compartir con ellos algo más que la fama de tacaños.

Antes, el sueño era Quebec. En la provincia canadiense hubo dos referendos por la independencia. El último, en 1995, estuvo a un punto porcentual de lograr su objetivo. Pero hace ya más de una década que la opción independentista se sitúa en los alrededores del 40%, lo que en buena medida explica por qué no se han hecho más intentos. Pero eso es sólo parte de la explicación. También tiene mucho que ver la claridad.

Y es que uno de los trucos de los independentistas es trucar de partida cualquier consulta. Fíjense si no en la engañosa pregunta que Mas quiere plantear en su referéndum:
¿Desea usted que Cataluña sea un nuevo Estado de la UE?

Lo de la Unión Europea es una engañifa, pues eso dependería, claro, de la voluntad de una Cataluña independiente por volver a entrar en aquélla... pero también de los países que ya la conforman, empezando por España. De modo que podría salir el sí y que Cataluña se independizara pero no entrara en la UE.

Aun así, la pregunta de Mas resulta prodigiosamente clara si se compara con la que estuvo a punto de triunfar en Quebec:

¿Está usted de acuerdo con que Quebec acceda a la soberanía tras haber efectuado una propuesta formal a Canadá de una nueva forma de asociación económica y política dentro de lo previsto en la ley que se refiere al futuro de Quebec y en el acuerdo firmado el 12 de junio de 1995?

Tras aquello, el Tribunal Supremo canadiense fijó en 1998 las condiciones que debería tener una consulta independentista para ser válida. Los principios rectores serían los de claridad y contundencia. Tanto la pregunta como el resultado habrían de ser claros y contundentes. Para asegurarse de ello, la provincia secesionista y el Gobierno central deberían ponerse de acuerdo tanto en la pregunta como en los votos necesarios para darla por convenientemente respondida.

Le habrá pasado en su comunidad de propietarios. Bueno, quizá no a usted personalmente, pero en todo caso lo habrá oído. Una minoría muy persistente quiere algo. Se le niega en una reunión, se le niega en otra... hasta que al final, en una con un quorum menor, logra su objetivo, aunque sea por un voto; y eso vale más que todas las negativas precedentes. Algo similar podría suceder en este caso. Si el resultado fuera favorable a la independencia sería irreversible; si fuera negativo, habría que seguir votando. Para evitar este problema, en Quebec la mayoría debía ser mayor al 50% para que no hubiera dudas sobre la voluntad secesionista de la ciudadanía. Y para que quedara claro qué votaba cada uno, la pregunta debía ser del tipo: "¿Quiere que Quebec sea un nuevo Estado independiente y separado de Canadá?"; es decir, una pregunta clara y concisa, que no dejara lugar a dudas.

Canadá formalizó esta sentencia en 2000 con la Ley de Claridad, que cristalizaba estas reflexiones en su preámbulo:
El hecho de descartar la posibilidad de entablar una negociación sobre la secesión a menos que ésta cuente con el apoyo de una mayoría clara, y no incierta y frágil, pone de manifiesto que la secesión se considera un acto grave y probablemente irreversible, que afecta a las generaciones futuras y que tiene consecuencias muy importantes para todos los ciudadanos del país que, de ese modo, quedaría escindido. La pregunta formulada en el referéndum también debe ser clara, ya que es evidente que sólo una pregunta que aborde verdaderamente la secesión permitiría saber si los ciudadanos la desean realmente.

La ley establece límites a los posibles textos. Así, estipula que la mayoría que vote sí deberá superar no sólo un porcentaje (a negociar) sobre el total de los votantes, sino sobre el total del censo; que, en caso de tener éxito la secesión, deben asegurarse los derechos de los ciudadanos que no la desean en el nuevo país independiente, así como una división justa de activos comunes –como en el caso de España pueda ser la Seguridad Social–. Desde su aprobación, no se ha intentado celebrar referéndum alguno en Quebec.

El nacionalista Alex Salmond es un político hábil, pero David Cameron no lo ha hecho mal. Ha logrado que sólo se pregunte por la independencia, y que la pregunta sea clara, frente a la pretensión de Salmond, que piensa que para 2014 no habrá una mayoría independentista pero sí una que le permita exigir más autonomía, por eso pretendía colar ambas opciones en la pregunta.

La crisis ha hecho crecer el sentimiento independentista en Cataluña. Sin embargo, no me cabe duda de que una consulta bajo las condiciones establecidas por la Ley de Claridad canadiense fracasaría, especialmente si se celebrara una vez hubiéramos salido de la crisis. En el País Vasco, pese a los previsibles resultados electorales del domingo, seguramente el no tendría aún más fuerza.

Curiosamente, alrededor del 25% de los canadienses está a favor de la expulsión de Quebec. Algunas encuestas sugieren que hay más gente en Inglaterra deseando librarse de los escoceses que independentistas en la bella pero pobre y dependiente región del norte. No he visto que aquí se nos haya preguntado si consideramos que los catalanes no merecen ser españoles. No estaría de más.

Un PSOE roto y lejano
La Avispa. Libertad Digital 19 Octubre 2012

El Partido Socialista Obrero Español está hecho unos zorros, con perdón, a 48 horas de dos elecciones en los que se juega casi el ser o no ser. Roto en mil pedazos y alejado de la realidad española, es muy posible que en las elecciones vascas y gallegas sufra un descalabro histórico. Eso sin contar con lo que le ocurrirá en las catalanas donde, además, se presenta absolutamente partido por la mitad y descompuesto.

El PSOE actual, por no tener, no tiene ni voz unitaria. Sus portavoces actuales o, al menos, a los que se les oye, son Elena Valenciano, que en su vida se ha visto en una más gorda, y Tomás Gómez, que es un político de otro mundo. Un espectro. Un tipo que está en política porque tiene que haber de todo.

El ridículo que hizo ayer, dicho sea de paso, en la Asamblea de Madrid es para que se lo haga mirar con un psicólogo.

Y es que todo parece indicar que la herencia del Olvidable ZP está siendo demoledora en el partido. Por no saber, el PSOE no sabe si hacer una oposición dura o blanda. Lo que vota en el Congreso no lo vota en otros parlamentos. Hay comunidades autónomas en los que está absolutamente condicionado por su alianza con la izquierda radical y melonera. En el País Vasco, mantiene a un Patxi López que, durante casi cuatro años, ha perdido la mayor oportunidad que ha tenido España de parar el separatismo en esa comunidad. López lo ha hecho tan mal que el PSE-PSOE, y según las encuestas, puede pasar de 25 escaños a 14-16, con lo que la debacle puede afectar, seriamente, al propio Rubalcaba que llegó a intoxicar con Patxi como su sucesor. Y en Galicia, peor aún, porque allí tiene un candidato a la Presidencia de la Junta que no lo conoce nadie, con lo que, con toda seguridad, saldrá vapuleado en las elecciones del domingo.

Se podría llegar a decir que el PSOE, como tal, ha desaparecido como consecuencia lógica de la pérdida absoluta de mensaje. Incluso, de ideología. Es tan caótica su situación que hasta se le ha olvidado que es un partido de centro-izquierda. Está tan perdido que ya no sabe si apoyar a la extrema izquierda en la calle o condenar sus actos de violencia. Y todo sin claridad alguna. De una manera confusa y llena de tópicos entre felipistas y guerristas de los años ochenta.

Yo sé que es muy difícil hacer oposición en un momento así porque, a poco que diga, es inmediatamente descalificado como la causa de la causa de esta catástrofe, pero está tan lejos de la realidad que anda como un boxeador sonado. Está en contra de recortes y en contra de subir impuestos y en contra de las reformas y en contra de casi todo pero la única alternativa que ofrece es la política del Olvidable ZP. Un dislate.

Es más, el PSOE actúa como si fuese un partido minoritario de izquierdas. Sin visión de Estado. Y ahí IU le ganará siempre. Entre otras cosas porque hacer oposición negativa es muy fácil cuando se sabe que nunca se va a gobernar.
Pero lo peor es que este PSOE es incapaz de dar un paso adelante, aunque fuese sólo en cuestiones como el rescate europeo o el acoso secesionista que está sufriendo España. Un paso adelante para ponerse a disposición del Gobierno y dar una imagen de unidad fuera y dentro de España. Y mientras, empezar de cero. Casi refundarse.

Lo demás está resultando patético. Y a mí me da mucha pena. Aunque no debería.

El historiador John Elliott: 'Los jóvenes catalanes aprenden una Historia falsa'
"Lo que más me preocupa es la deformación de la historia por parte de los dirigentes y algunos políticos", dice
 www.lavozlibre.com 19 Octubre 2012

Madrid.- "Los jóvenes catalanes aprenden una Historia falsa". Son las contundentes palabras de sir John Elliott, reputado historiador e hispanista británico, que presenta estos días su nuevo libro, 'Haciendo Historia', donde plasma sus reflexiones e inquietudes, combinados con los cambios y novedades históricas de los últimos tiempos en España.

Después de varios años viviendo en Cataluña, Elliott no duda en afirmar que los conocimientos históricos que los jóvenes catalanes están adquiriendo, no son los reales. "Me preocupa que una eneración esté aprendiendo una Historia deformada que no conecta la Historia de Cataluña con la de otras partes de España. Es una deformación de la realidad", dice el británico, que obtuvo el Premio Príncipe de Asturias en 1996 por su contribución a las Ciencias Sociales. Esta deformación histórica, asegura, es utilizada por algunos políticos que, dice, "sacan de la Historia solo lo que les interesa".

"Lo que más me preocupa es la deformación de la historia y el empleo de esa Historia deformada por parte de la clase dirigente y algunos políticos", incide el historiador británico.

"Ya hay una nueva generación en la España oriental que corre el peligro de alcanzar la madurez bajo la impresión de que la historia de su territorio natal se detiene en las orillas del Ebro. Con tal enfoque inevitablemente se retrocede a la historia nacionalista estrecha y cerrada que historiadores de la talla de Vicens Vives se propusieron ante todo desacreditar", señala el autor en 'Haciendo historia' que advierte de que "el localismo es peligroso si no está relacionado con el conjunto más grande", apostando por la "interacción" en la historia de España de las diferentes Comunidades Autónomas.

En un momento en el que la educación de los niños catalanes está en entredicho, entre otras cosas, por la manipulación que los propios libros de texto realizan en sus páginas, fomentando el separatismo, John Elliott hace hincapié en la necesidad de englobar en España toda la historia en su conjunto. Así, denuncia el desconocimiento de los alumnos catalanes respecto a algunas cuestiones de carácter general. "Me chocó que el ogro día, en una universidad catalana, un joven, que además estudiaba Historia, creyera que la Guerra Civil era una guerra entre España y Cataluña. Cuando vemos esto entre los jóvenes, para mó resulta muy preocupante. Están aprendiendo una Historia falsa", relata el historiador británico.

DESMITIFICAR LA HISTORIA
"Yo he intentado durante mi vida desmitificar la historia tanto de Cataluña como de España y mucho me temo que no todos hayan aprendido la lección", subraya Elliott.

Entre los puntos que ha intentado desmitificar en su larga carrera centrada en la historia de la Península Ibérica, Elliott señala la "visión romántica y tradicional de la historia de Cataluña", que ya había denunciado Vicens Vives, quien quería "demostrar que los catalanes también tenían sus defectos y que la historia romántica era demasiado sentimental y muy reduccionista y simplificaba muchas cosas que eran complicadas", alega Elliott.

"El gran reto de un historiador es desmitificar y mostrar que la historia es algo más complicada", indica Elliott, quien considera "poco apropiado" opinar sobre el debate político que se está produciendo en estos momentos sobre la independencia de Cataluña.

DEFORMACIÓN HISTÓRICA DE LOS JÓVENES
En este sentido y en las páginas de 'Haciendo historia', Elliott recuerda cómo en 1953 vivió en Barcelona donde se enfrentó a un "nuevo reto", el lingüístico,. "Cuando vivía en Cataluña, me identifiqué con los catalanes y hablaba catalán mejor que castellano", reconoce este historiador quien asegura "comprender" sus reivindicaciones.

En esta misma línea, recuerda que en Cataluña ha visto "lo que es vivir sin libertad", y supo lo que es "vivir en una sociedad donde no se permitía utilizar el idioma en muchos casos".

"El nacionalismo, aunque relegado a la clandestinidad por la política represiva del régimen franquista, era un sentimiento poderoso en la Cataluña de los años cincuenta, como lo sigue siendo hoy", señala John H. Elliot en este libro, donde traslada al lector su "entusiasmo por la historia".

En este sentido, 'Haciendo historia' aúna experiencias personales con reflexiones sobre hechos históricos, desde que un día, hace más de cincuenta años, entusiasmado por un retrato del Conde Duque de Olivares que vio en el Museo del Prado, decidió centrarse en la historia de España y en la figura del valido del rey Felipe IV.

La Plataforma Aragonesa No Hablamos Catalán
Denuncian carteles de “los países catalanes” en centros de ocio para niños en Aragón
JUANJO ARMAS Minuto Digital 19 Octubre 2012

La Plataforma Aragonesa No Hablamos Catalán ha denunciado públicamente la presencia de al menos 3 carteles alusivos a los árboles, setas y plantas frutales de los PAÍSES CATALANES en el Centro de Interpretación de la Agricultura y el Regadío de La Alfranca-CIAR (Zaragoza). Este Centro está dedicado al público escolar y familiar y pertenece al Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón y está gestionado por la sociedad pública SARGA.

Desde la Plataforma Aragonesa se considera surrealista y atentatorio contra los ciudadanos aragoneses el hecho de que un Centro de Interpretación y Ocio aragonés que se define en su propia web como “orientado al público escolar y familiar y que fomenta la educación agroambiental y el conocimiento de los valores naturales y tecnológicos del mundo rural con especial atención al uso correcto del agua así como una manera divertida de aprender” haga apología de los Países Catalanes a través de al menos 3 carteles expuestos en una sala del Centro.

La denuncia ha sido gracias al aviso de un ciudadano anónimo que recientemente ha visitado este Centro de Interpretación y que tomó fotografías de los citados carteles y se puso en contacto con la Plataforma Aragonesa No Hablamos Catalán para advertir de esta situación.

Desde la Plataforma exigen al Gobierno de Aragón que realice inmediatamente una inspección en ese Centro y retire aquellos elementos que atentan no solo contra los aragoneses sino también contra las Islas Baleares y contra la Comunidad Valenciana ya que los Países Catalanes es algo que solo existe en el ideario nacionalista catalán y que pretende apoderarse de parte del territorio aragonés así como de las comunidades autónomas de Valencia y Baleares.

María José Blanc, portavoz de la Plataforma, se muestra sorprendida que incluso en “el Centro de La Alfranca, que está situado a tan solo 15 km. de Zaragoza, haya penetrado la ideología nacionalista pancatalanista y se fomente entre los escolares la idea de que existe una nación llamada Países Catalanes de la que forma parte la zona oriental de Aragón. Es un insulto para los ciudadanos de las comarcas orientales de Aragón que visitan este Centro. Exigimos una disculpa del Centro y una inmediata retirada de dichos carteles”.

invasión
“Gracias a vuestras leyes democráticas, os invadiremos. Gracias a nuestras leyes religiosas, os dominaremos”
JUANJO ARMAS Minuto Digital 19 Octubre 2012

La cantidad total de mezquitas en Francia ya se ha duplicado, superando las dos mil en los últimos diez años, según una investigación titulada: Construir mezquitas: El gobierno del islam en Francia y en Holanda. El líder islámico francés más conocido, Dalil Boubakeur, rector de la Gran Mezquita de París, recientemente hipotetizaba que, para satisfacer la creciente demanda, la cantidad total de mezquitas deberá duplicarse hasta llegar a cuatro mil.

Por el contrario, la Iglesia católica ha construido en Francia sólo veinte nuevas iglesias en los últimos diez años, y ha cerrado formalmente más de sesenta, muchas de las cuales podrían convertirse en mezquitas, según una investigación llevada a cabo por el periódico católico francés La Croix.

Sólo un 4,5% de católicos practicantes
Si bien el 64 % de la población francesa (41,6 millones de personas sobre 65 millones de habitantes) se define católica romana, sólo el 4,5 % (aproximadamente 1.900.000 personas) es católica practicante, según el Instituto Francés de la Opinión Pública (IFOP).

Siempre en el campo de las comparaciones, el 75 % (4,5 millones) de los alrededor de 6 millones de musulmanes norteafricanos y subsaharianos en Francia se identifica como «creyente”, y el 41 % (aproximadamente 2,5 millones) sostiene ser «practicante”, según un informe sobre el islam en Francia publicado por el IFOP el 1.º de agosto pasado. La investigación afirma que más del 70 % de los musulmanes franceses dice cumplir con el Ramadán en el 2011.

Los musulmanes piden usar templos católicos vacíos
Reuniendo estos elementos, estos datos proporcionan una evidencia empírica de la tesis según la cual el islam se encuentra en vías de superar al catolicismo romano como religión dominante en Francia. Desde el momento en que los números crecen, los musulmanes en Francia se están volviendo más afirmativos que antes. Un caso a modo de ejemplo: grupos musulmanes en Francia están pidiendo a la Iglesia católica el permiso para utilizar sus iglesias vacías como instrumento para resolver los problemas de tránsito provocados por los miles de musulmanes que rezan en las calles.

En un comunicado del 11 de marzo pasado, dirigido a la Iglesia en Francia, la Federación Nacional de la Gran Mezquita de París, el Consejo de Musulmanes Democráticos de Francia y un grupo islámico llamado Collectif Banlieues Respect pidieron a la Iglesia católica, con espíritu de solidaridad interreligiosa, que permitiera que las iglesias vacías fueran utilizadas por los musulmanes para la oración del viernes, de modo que “no se vean obligados a rezar en la calle” o “sean tenidos como rehenes por los políticos”.

Cada viernes, miles de musulmanes en París y en otras ciudades francesas bloquean calles y aceras (y, como consecuencia, bloquean el comercio local y dejan atrapados a los residentes no islámicos en las casas y en las oficinas) para ubicar a los fieles que no logran entrar en la mezquita para la oración del viernes. Algunas mezquitas han comenzado a transmitir sermones y cantos de “Allahu Akbar” en las calles. Estos inconvenientes han provocado ira y reacciones contrarias, pero a pesar de muchas quejas oficiales, las autoridades no han intervenido hasta ahora, por temor a generar incidentes.

Le Pen se opone radicalmente
La cuestión de las oraciones callejeras alcanzó el lugar de prioridad de la agenda política francesa cuando, en diciembre del 2010, Marine Le Pen, la nueva líder carismática del Frente Nacional, las denunció como “una ocupación sin soldados ni tanques de guerra”.

Durante una reunión en la ciudad de Lyon, Le Pen comparó las oraciones islámicas callejeras con la ocupación nazi. Dijo: “Para aquellos que aman hablar tanto de la Segunda Guerra Mundial, podemos también hablar de este problema (NdR. las oraciones islámicas callejeras), porque se trata de una ocupación de territorio. Es una ocupación de secciones de territorio, de distritos en los cuales la ley religiosa entra en vigor. Es una ocupación. Naturalmente, no hay tanques de guerra ni soldados, pero no por eso deja de ser una ocupación que pesa fuertemente sobre los residentes”.

Muchos franceses están de acuerdo. De hecho, la cuestión de las oraciones islámicas callejeras —y la cuestión más amplia del rol del islam en la sociedad francesa— se ha convertido en un problema de primer orden, en vista de las elecciones presidenciales del 2012. Según un sondeo del IFOP, el 40 % de los franceses está de acuerdo con Le Pen en el hecho de que las oraciones callejeras parecen una ocupación. Otro sondeo publicado por Le Parisien demuestra que los votantes ven a Le Pen, que sostiene que Francia ha sido invadida por los musulmanes y traicionada por sus élites, como la mejor candidata para enfrentar el problema de la inmigración musulmana.

Algunas declaraciones de líderes musulmanes no parecen destinadas a adormecer las preocupaciones de los franceses (y no sólo de los franceses). El primer ministro turco, Tayyp Erdogan, por ejemplo, dio a entender que la construcción de las mezquitas y la inmigración forman parte de una estrategia de islamización de Europa. Y repitió públicamente las palabras de una poesía turca, escrita en 1912, por el poeta nacionalista turco Ziya Gökalp: “Las mezquitas son nuestros cuarteles, los alminares, nuestras bayonetas, y los fieles, nuestros soldados”. El arzobispo emérito de Smirne, Giuseppe Germano Bernardini, narra la conversación que tuvo con un líder islámico: “Gracias a vuestras leyes democráticas, os invadiremos. Gracias a nuestras leyes religiosas, os dominaremos”.

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El Gobierno, en modo María Antonieta
Irene Lozano El Confidencial 19 Octubre 2012

Parecía que este Gobierno de riesgo tenía sólo una visión contable del mundo, pero con los días va mostrando un acabado conjunto de certezas. Los padres y estudiantes contrarios a los recortes en Educación, por ejemplo, le recuerdan a Alfonso Alonso a los batasunos. Reparen en la flagrante contradicción lógica: el PP criminaliza a los estudiantes por actuar como Batasuna, aunque el resto del año no trate como criminales a los auténticos herederos de Batasuna-Bildu. Otras veces, se llama a los manifestantes “golpistas” sin mayor sutileza. Y aún hay ocasiones en que algún florido portavoz tira por elevación y acusa a los sindicatos de “defender sus intereses”, cuando la pregunta en este momento es ¿qué intereses defiende el Gobierno?

Atentos, porque esto es lo que el poder piensa de nosotros: golpistas vs buena gente; filoetarras vs ciudadanos ejemplares; huelguistas vs personas de bien. Éste es el retrato más fiel que el PP es capaz de hacerse del estado de ánimo de la población, lo cual deja al descubierto su atroz falta de sensibilidadEl presidente por su parte no insulta: para su alta dignidad queda la tarea de completar la segunda parte del razonamiento: quienes no protestan son los buenos, esa mayoría silenciosa que apoya al Gobierno. Atentos, porque esto es lo que el poder piensa de nosotros: golpistas vs buena gente; filoetarras vs ciudadanos ejemplares; huelguistas vs personas de bien. Éste es el retrato más fiel que el PP es capaz de hacerse del estado de ánimo de la población, lo cual deja al descubierto su atroz falta de sensibilidad. El sufrimiento general no traspasa su piel de elefante. Si aprecia tantas y tan diversas intenciones ocultas, se debe sólo a su pavoroso terror, pues es sabido que el miedo es el principal causante de que los humanos nos neguemos a ver la realidad tal como es.

La actitud defensiva oficial prescinde del hecho fundamental: la gente protesta porque lo está pasando mal. Se acaba el trabajo, se acaban los ahorros, se acaba la comida. Casi no alcanza tampoco la paciencia. Las consecuencias de estas políticas destructivas están a la vista de todos, las recogen estudios de lo más dispar: desde el hambre hasta la pobreza, pasando por la incertidumbre y la emigración. Entretanto, el Gobierno sigue refugiado en su cálida superstición: o nos odian o están manipulados.

Lejos de constituirse como un rasgo aislado, la insensibilidad gubernamental complementa la visión contable del mundo. Porque cuando uno aplica recortes -brutales e injustos desde cualquier punto de vista-, si acepta las consecuencias reales de sus políticas está obligado, al menos, a compadecer a los que sufren. Y entonces, al minuto siguiente, por fuerza se ha de ver como responsable del sufrimiento. Ah, “responsabilidad”, palabra proscrita del vocabulario político español. Para no asumirla, la única opción es negar la realidad, juzgar que el sufrimiento es impostura y hallar aviesas motivaciones ocultas.
El Gobierno está a punto de entrar en modo Maria Antonieta. Cuenta una anécdota probablemente apócrifa -aunque verosímil y actual- que cuando oyó desde su palacio los gritos y protestas de la multitud revolucionaria, preguntó: “¿Qué les ocurre?”. -“Que no tienen pan”, le contestaron. Y ella: “Pues que coman pasteles”. Los florianos, los alonsos y las cospedales están a medio metro de recomendarnos también la repostería. Callen, por favor. Es urgente. No añadan humillación al sufrimiento.

Cataluña
Deslocalización
Mikel Buesa Libertad Digital 19 Octubre 2012

La deslocalización de las empresas es un asunto relevante que se plantea cuando la inestabilidad política pone en riesgo los fundamentos de su negocio y, en consecuencia, rebaja sus expectativas de beneficio.

La secesión de una región, como ahora se plantea en Cataluña, es uno de esos casos de inestabilidad, en los que se hace palpable el aumento de la incertidumbre entre los empresarios, su inseguridad con respecto al futuro. Ello se ha podido ver en las aún discretas manifestaciones públicas de los dirigentes patronales, tanto de la CEOE como de Foment del Treball Nacional o del Cercle d’Economia; y ha sido manifiesto en las declaraciones de José Manuel Lara y Ludger Fretzen, presidentes de las, de momento, dos únicas grandes empresas –el Grupo Planeta y Wolkswagen-Audi España– que han anunciado su intención de abandonar el territorio catalán si la independencia llega a materializarse. El primero ha señalado, aludiendo a la base cultural del negocio editorial: "Si Cataluña fuera independiente, el Grupo Planeta se tendría que ir a Zaragoza, Madrid o Cuenca", porque carecería de sentido ubicar que la sede estuviera "en un país extranjero que habla otro idioma". Además, podría haber razones estrictamente económicas, pues, erigida una frontera entre Cataluña y España, ésta implicaría un importante encarecimiento de la distribución de mercancías desde Barcelona hacia cualquier otro punto de España. No porque hubiera que aplicar un arancel protector –pues el actual reglamento arancelario de la Unión Europeas exime de esa carga a los libros–, sino porque los costes de transacción por la tramitación del despacho de mercaderías y su inspección, junto a los del aseguramiento del riesgo cambiario, serían elevados. Los estudios de la OCDE al respecto señalan que, en el caso de los países desarrollados, esos costes equivalen a una carga de un 13 por ciento sobre los precios.

El empresario alemán, por su parte, ha declarado: "Si Cataluña continúa por la vía de declararse independiente, trasladaríamos nuestra sede a Madrid"; y añadido que se han mantenido reuniones en la empresa para estudiar la operación. Pesa aquí, sin duda, la protección que la Unión Europea tiene establecida para su industria automovilística, con un arancel del 10 por ciento sobre todas las importaciones. La paradoja de este caso es que, en el supuesto de que Cataluña siguiera el principio de reciprocidad habitual en la regulación del comercio exterior, los vehículos Volkswagen, Audi y Skoda fabricados en Europa –incluso en España, como los que salen de la factoría navarra de Landaben– entrarían en Cataluña con un arancel del 10 por ciento de su valor, para volver a ser gravados al ser redistribuidos desde allí sobre el resto de España. En total, un encarecimiento del 20 por ciento, al que habría que añadir los costes de transacción a los que antes se ha aludido. Por cierto, que todo esto hace sospechar un futuro muy problemático para Seat, la filial del Grupo Volkswagen en Barcelona.

Las deslocalizaciones surten efectos negativos para las economías que pierden la presencia de las correspondientes empresas. Las cifras de los dos casos que nos ocupan así lo señalan: Planeta tiene unos ingresos superiores a los 350 millones de euros y emplea a casi 700 personas; Volkswagen-Audi factura más de 5.700 millones de euros y da ocupación a 350 trabajadores. Sin embargo, son sólo dos ejemplos de los muchos que pudiera llegar a haber. ¿Cuántos? No lo sabemos porque aún no se ha realizado ninguna investigación al respecto, al parecer porque ni los Gobiernos regional y nacional están interesados en ello, ni las entidades patronales catalanas se consideran concernidas.

No obstante, para aproximarnos a esta cuestión tal vez sea suficiente recurrir, por el momento, a la analogía vasca. En mi libro sobre la Economía de la secesión recogí los resultados de una encuesta sobre las empresas medianas y grandes localizadas en el País Vasco, con ocasión del plan secesionista impulsado por el lehendakari Ibarretxe. En ellos se ponía de relieve que casi una cuarta parte de esas empresas había estudiado el abandono de la región para instalarse en otros lugares de España. Además, otro 23 por ciento habían pensado trasladar su sede social fuera del territorio vascongado. Los efectos directos de unas acciones como éstas se estimaron en la pérdida una décima parte del PIB vasco y en un 7,5 por ciento del empleo. Y los efectos inducidos por ellas podrían ser aún más relevantes.

Así pues, las deslocalizaciones pueden llegar a tener consecuencias económicas muy destructivas para Cataluña, aunque sus autoridades regionales no quieran oír hablar de ello. Esta situación evoca el relato que, en Vivir para contarla, hizo Gabriel García Márquez del momento en el que la United Fruit Company abandonó Aracataca, su pueblo, y se llevó con ella La hojarasca:

Oí repetirse la frase fatídica: "Dicen que la compañía se va". Sin embargo, o nadie lo creía o nadie se atrevió a pensar en sus estragos.

Unos estragos que el autor colombiano resume mejor que cualquier libro de economía:

Lo único cierto era que se llevaron todo: el dinero, las brisas de diciembre, el cuchillo del pan, el trueno de las tres de la tarde, el aroma de los jazmines, el amor. Sólo quedaron los almendros polvorientos, las calles reverberantes... con sus gentes taciturnas, devastadas por los recuerdos.

Desafío secesionista
Dos por el precio de uno
José T. Raga Libertad Digital 19 Octubre 2012

Por primera vez, la economía española tiene la eficiencia garantizada. A la voz de "¡Separatistas del mundo, uníos!", ya tenemos un primer paquete compuesto por dos de ellos, por lo que la decisión aplicable a uno generará economías de escala para su correligionario; con ello, nos liberaremos cuanto antes de cargas que a nada conducen. Ya tengo ganas de que el SEAT que compre lo haga exento de IVA en la frontera catalana, y los fabricados vascos, análogamente, en la frontera de Orduña. Llevaba yo mal eso de sacrificarme pagando el IVA para que se lo contabilizasen a ellos.

Los partícipes en el paquete tienen mucho en común, entre otras cosas su firme deseo de no satisfacer a la Hacienda del Estado los tributos que les corresponden. Nada hay de extraño, porque a mí tampoco me gusta, pero...

Ambos, también, se niegan a reconocer la enseña nacional, que sustituyen por la que llaman propia, aunque ésta sea sustituida con agrado por la de los paladines de la independencia. ¿No es cierto que en cualquier concentración las banderas esteladas predominan sobre las senyeras, y las de Batasuna/Bildu/ETA sobre las ikurriñas?

Yo no voy a entrar en la cuestión de las banderas, que, históricamente, ha conducido a guerras y confrontaciones. Sí me preocupa, en cambio, la cuestión de los euros, porque éstos no sólo alimentan a políticos y a parásitos en su entorno, sino que atienden necesidades de niños, ancianos y familias enteras, que no es justo dediquen sus recursos a alimentar conflictos nacionalistas y reticencias tributarias.

El tema es complejo, porque la discusión no es racional; por ello la tentación es dejarlo pasar como si no fuera con uno; lo cual también es complicado. Algunos apuntan que la solución es reformar la Constitución para establecer un Estado federal. Pero ahí está precisamente el problema. Un Estado federal implica igualdad de trato entre los federados, y ninguno de los dos partícipes en este negocio quieren ser iguales a los demás españoles. Un principio político poco reconocido en las democracias. Bien es verdad que los votantes, según y cómo, también aprecian diferencias de valor en sus votos, según al partido que elijan.

La ley hay que cumplirla, y garantizar esto es una obligación del Estado a través de los tribunales y la ejecución de las sentencias. Que dejen para cuando sean independientes el caos jurídico, pero hoy la Agencia Tributaria debe levantar acta contra el alcalde de Gallifa (Barcelona) por no ingresar el IRPF retenido a sus empleados y destinarlo a la Generalidad; es decir, que haga lo mismo que haría con cualquier empresario ante una actitud semejante; y si se considera apropiación indebida, que los tribunales juzguen el delito. Más necia es la justificación de que es un "territorio libre y soberano", cuando, aun con su modelo, no pasaría de ser un siervo dependiente de la Generalidad.

Por ahí andan nuestras mentes, y de ahí nuestro pesimismo.

Hindenburg y el ‘lehendakari’ Aguirre
Ludger Mees El País  19 Octubre 2012

Münster es una ciudad alemana de unos 300.000 habitantes ubicada en la región de Westfalia, parte del Estado más grande del país que es Renania del Norte-Westfalia. Si no fuera por la Paz de Westfalia firmada en Münster en 1648 para poner fin a la Guerra de los Treinta Años, no sería muy conocida más allá de su entorno regional. Es una ciudad profundamente católica, tranquila, muy poco dada a generar noticias altisonantes: aparentemente, nunca pasa nada, hasta mediados de marzo de 2012. Entonces, el Ayuntamiento tomó la decisión de cambiar el nombre de la gran plaza frente al castillo —hoy parte de la universidad—, haciendo suya la recomendación de una comisión de historiadores. Esta comisión había estado trabajando durante dos años para analizar el nomenclátor de las calles de la ciudad para eliminar todas aquellas denominaciones heredadas o vinculadas al pasado nacionalsocialista. La plaza de llamaba Hindenburgplatz y pasó a ser Schlossplatz (plaza del Castillo).

Como es sabido, Paul von Hindenburg había sido, junto con el general Erich Ludendorff, uno de los máximos responsables de la agresiva política militarista del Imperio durante la I Guerra Mundial. En la República de Weimar celebró su come-back político, siendo elegido en 1925, como monárquico convencido y nacionalista a ultranza, segundo presidente de la República, sucediendo a su antecesor socialdemócrata Friedrich Ebert. En esta función fue uno de los máximos responsables políticos de la conquista del poder por parte del nacionalsocialismo: el 30 de enero de 1930, Hindenburg nombró a Hitler nuevo canciller, facilitando en los meses posteriores las medidas que desembocaron en el establecimiento de la dictadura más sangrienta que Europa jamás ha conocido.

Había, pues, buenos argumentos para cambiar el nombre de la plaza delante del castillo de Münster. Sin embargo, y aprovechándose en parte del ambiente hostil a “los políticos” que reina no solo en Alemania, una iniciativa popular —muy presente en los medios y los espacios públicos— se opuso a la decisión “arbitraria” del Ayuntamiento, que habría sido tomada sin consultar a los ciudadanos. La iniciativa —liderada por un político democristiano (el alcalde del mismo partido de Angela Merkel apoya el cambio) y secundada por diferentes sectores, incluidos círculos de la extrema derecha— consiguió unas 17.000 firmas, las suficientes para obligar a paralizar el cambio de nombre, organizar una consulta popular y posponer la decisión definitiva hasta conocer el veredicto popular.

El Gobierno de Aguirre no fue un “gobierno soberano”. Nació en la Constitución de 1931
Cambio de escenario: el septiembre pasado, la candidata de EH Bildu en las elecciones al Parlamento vasco, Laura Mintegi, y todo su hipotético equipo de Gobierno se dejaron sacar una foto en el balcón del histórico hotel Carlton de Bilbao que había servido como sede del Gobierno vasco durante la guerra hasta la conquista por las tropas franquistas. La llamada izquierda abertzale siempre ha sido una gran maestra en la escenificación simbólica de sus mensajes políticos y la foto del Carlton, ¿para qué negarlo?, fue impactante y sorprendente, como lo fueron sus palabras que el diario Gara resumió con este titular: “EH Bildu se mira en el espejo del Gobierno del lehendakari Agirre”. Según Mintegi, en cuyo currículo figura una licenciatura en Historia, aquel Gobierno había sido un “modelo de unidad” que actuó en cada momento “en clave de país”. Era “el primer y único Gobierno vasco que ha sido soberano”. EH Bildu se propone seguir su trayectoria y buscar alianzas para solucionar lo que para ella son las dos grandes cuestiones del país: una “solución democrática para profundizar en el proceso de paz” y “recetas alternativas a la crisis económica”.

Tal y como se puede leer en nuestro Diccionario ilustrado de símbolos del nacionalismo vasco (Madrid, Tecnos, 2012), esta sorprendente reivindicación de Aguirre no es el primer caso de vampirización simbólica, a través de la cual la izquierda radical del nacionalismo vasco ha pretendido apropiarse de símbolos que, en un principio, provenían de otros campos políticos, sobre todo del espectro del nacionalismo peneuvista. Las reacciones ante este nuevo intento de aprovechar el poder de un elemento simbólico para lanzar un mensaje político, y de paso pescar en las aguas revueltas del caladero de votos peneuvistas, generaron las protestas del presidente del PNV y candidato a lehendakari Iñigo Urkullu, quien lo tildó de “insulto”, mientras el lehendakari Patxi López lo redujo a la categoría de un chiste de mal gusto.

La izquierda ‘abertzale’ ha podido tomar la decisión de corregir su trayectoria política
Sin embargo, visto con cierta distancia, el problema del gesto y las palabras de Mintegi no radica en la reivindicación de la figura de Aguirre, su política y su Gobierno. Yo diría, al contrario: esta reivindicación incluso podría ser entendida como un loable paso más en el largo camino de la desmilitarización del discurso político de la izquierda abertzale y, por tanto, ¡bienvenidos, ya era hora! El verdadero problema es la absoluta falta de credibilidad de este mensaje por dos razones. En primer lugar, leyendo las palabras de la candidata, quien haría bien en refrescar un poco sus conocimientos en historia, se impone la impresión de un déja-vu: se sigue con la tan conocida tergiversación de la historia con fines políticos. Para empezar debemos recordar que el grupo político de Jagi Jagi, una escisión del PNV, que por su decidido independentismo (y antiautonomismo) podríamos considerar, salvando las distancias, un cierto antecesor de EH Bildu, fue el único opuesto a entrar en el Gabinete de Aguirre, a quien sometió a durísimas críticas por participar en una contienda bélica que, según los independentistas, no era otra cosa que un violento pleito entre españoles en el que los vascos no habían perdido nada. Y, segundo, el Gobierno de Aguirre no fue un “Gobierno soberano”. Nació en el marco de la Constitución de 1931 gracias a un pacto entre el PNV y el PSOE, personificado por el entendimiento entre los dos políticos vascos más importantes del siglo XX en el seno de la Comisión de Estatutos del Parlamento: José Antonio Aguirre (secretario) e Indalecio Prieto (presidente). Lo que sí es cierto es que, debido al texto tan escueto del Estatuto, y, sobre todo, a las circunstancias particulares impuestas por la guerra, el Gobierno de Aguirre pudo asumir muchas más funciones de las que estaban contempladas en la normativa.

Pero la foto del Carlton adolece de una notable falta de credibilidad sobre todo por una segunda cuestión: si las palabras de Mintegi y la política de la izquierda abertzale no vienen acompañadas por un análisis sin reflexiones tabúes de su propio pasado no perderán este tufo de manipulación que ahora necesariamente tienen para muchos. Lo que vale para Münster y para Alemania, también vale para Euskadi: el pasado no puede, no debe borrarse con el argumento de que es necesario construir el futuro. En una democracia sana, un nombre como el de Hindenburg no puede, no debe ser homenajeado en un espacio público. El mariscal y presidente alemán murió en 1934; no pudo enmendar su trayectoria política. La izquierda abertzale, en cambio, ha podido tomar la decisión de corregir su trayectoria política con el fin de convertirse en una fuerza política civil y democrática. Con el tiempo, podría llegar a reivindicar al lehendakari Aguirre sin que esto suene a insulto, chiste o manipulación para nadie.

Para ello, empero, faltan una reflexión y una conclusión: que su política al dictado de un grupo armado que amenazaba y mataba por pensar diferente, su largo silencio o, incluso, sus aplausos para este grupo eran absolutamente incompatibles con la trayectoria del primer lehendakari vasco que, hasta su prematura muerte en 1960, se caracterizó por priorizar en todo momento la defensa de la democracia ante la realización de sus —legítimos— proyectos políticos, buscar la convivencia y el acuerdo entre diferentes y oponerse frontalmente a la represión y violencia fascistas, sea en su versión franquista o en la variante nacionalsocialista. Quizás no venga mal recordar esto en un momento en que Mintegi y la izquierda abertzale están pidiendo el voto para convertirse en la sucesora de Aguirre en el hasta hace poco tan denostado “Gobierno vascongado”.

Ludger Mees es catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea).

Trampas
De qué habla Artur Mas cuando se refiere a otro marco legal que permita la convocatoria? Una trampa. Ese marco no existe
miquel porta perales ABC Cataluña 19 Octubre 2012

Artur Mas repite dos ideas. Primera idea: en la próxima legislatura autonómica convocará, sí o sí, una consulta o referéndum de autodeterminación dentro de un marco legal. ¿Qué marco? Responde: el catalán, el español, el internacional o cualquier otro si estos fallan. Segunda idea: la pregunta podría ser la siguiente: «¿Desea usted que Cataluña se convierta en un Estado de la Unión Europea?» Imaginemos que esa es -la ambigüedad de Artur Mas es proverbial- la hoja de ruta del President. ¿Qué puede ocurrir?

La consulta o referéndum -digan lo que digan los intérpretes interesados del artículo 92 de la Constitución- será ilegal, porque ni la legislación española, ni la internacional, contemplan dicha posibilidad. La española, porque la Constitución no admite la desintegración de la Nación. La internacional, porque reserva el derecho de autodeterminación a los pueblos colonizados. ¿De qué habla Artur Mas cuando se refiere a otro marco legal que permita la convocatoria? Una trampa. Ese marco no existe.

Respecto a la pregunta, cabe decir que se trata de otra trampa. Y es que la Unión Europea no está formada por Estados -no estamos ante los Estados Unidos de América-, sino que es una unión de Estados. En otros términos, lo que Artur Mas pregunta -sin preguntarlo- es si los catalanes querrían que Cataluña fuera un Estado independiente -total o parcialmente, aclara: ¿qué quiere decir?- que se integrara en la UE. Lo que oculta Artur Mas -sigue la trampa- es que una Cataluña independiente, de acuerdo con el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, quedaría fuera de la Unión.

Supongamos que Artur Mas gana las elecciones y consigue la mayoría necesaria para gobernar. Supongamos también que Artur Mas promueve el referéndum o la consulta en los términos planteados. En este caso, Artur Mas, de forma ilegal, impulsaría un proceso de independencia, o casi independencia, para el cual no ha sido avalado al no formular la pregunta correcta. La trampa que no cesa.

¿Y si no quieren que la ETA gobierne, por qué la legalizan?
Pascual Tamburri www.elsemanaldigital.com 19 Octubre 2012

Urkullu y el PNV van a ganar, pero no a triunfar… el triunfo será para los amigos de ETA. ¿Qué harán tras las elecciones? ¿Y qué hará la minoría constitucionalista para defender la nación?

Si hay alguien contento estos días es, lógicamente, Arnaldo Otegi, que anima a EH Bildu desde la cárcel al grito de "El Estado está débil y vamos a ganar". Colaborador de ETA condenado por ello, Otegi disfruta por anticipado de una victoria moral y práctica de la Herri Batasuna relegalizada y con su enésima sigla pero siempre donde estuvo… en el camino de la independencia y el socialismo. Ahora queda por ver cómo han llegado a ese camino y qué se van a encontrar en él.

Según el CIS, al menos aparentemente el PNV ganará las elecciones vascas con unos 27 escaños. Urkullu ha hecho muy bien lo que más duro resulta para los jeltzales, que es estar en la oposición, y ha colocado a Patxi López entre la irrelevancia y el ridículo. El PNV sin embargo no parece en condiciones de llegar ni al 40% de los votos ni a los 38 escaños que le darían la mayoría absoluta (que no ha tenido desde la lejana escisión de EA). Eso obligará a los nacionalistas a pactar, y puede no ser fácil ni para ellos, ni para sus provincias, ni para España en su conjunto.

A día de hoy, el PNV tiene 30 representantes en la Cámara vitoriana, el PSOE-PSE 25, el PP 13, Aralar 4, EA 1, IU-EB 1 y UPyD otro. Pero la legalización de ETA-Batasuna, que la mayor parte de las fuerzas políticas y de las instituciones ha aplaudido, tolerado o cuando menos no impedido, obliga a una nueva redistribución al reaparecer el voto abstencionista de los amigos de Otegi. Aralar ¡y EA, Ave María Purísima! confluyen en EH Bildu, que tendrá el 25% de los votos o más. En conjunto, el voto abertzale recuperará la mayoría parlamentaria que no había tenido en el siglo XXI, y el voto "constitucionalista", incluso si pudiesen sumarse PSOE y PP de nuevo, quedaría en minoría tras una legislatura de coalición. Hermosos resultados del recato y la prudencia.

Tampoco dramaticemos, porque esto ya lo hemos visto durante esta misma democracia. Entre 1980 y 1981, UCD y AP, que tenían teóricamente la mayoría parlamentaria nacional y en la práctica todos los recursos del Estado en sus manos, asistieron sin reaccionar a un abucheo a Juan Carlos I en el Parlamento vasco, donde los diputados batasunos y no sólo recibieron al Jefe del Estado puño en alto y entonando a vez en grito el Eusko Gudariak, el himno de los terroristas que en aquellos mismos años mataban sin respuesta y con muchos medios de comunicación justificando sus crímenes. También entonces, lo grave no era tanto la crisis económica ni los cambios institucionales como la impotencia del Estado para sobrevivir a su propia reorganización. Y aquello, también entonces, no se debía tanto a la fortaleza o a la habilidad de los abertzales como a la tibieza, complacencia, complejos e intereses de una parte importante de sus (teóricos) enemigos. O se les contesta con todos los medios disponibles o no hay derecho a quejarse de sus éxitos.

Con el PSE-EE en torno al 17% y el PP al 10%, si el PNV gana las elecciones autonómicas con 27 o menos escaños, sólo pueden darse dos casos: o que los jeltzales de Urkullu pacten con los eta-batasunos, o que lo hagan con los socialistas. Son las dos únicas combinaciones que pasarían de la mayoría absoluta. Teóricamente, las dos opciones son difíciles. Con Patxi López llevan una legislatura de oposición a cara de perro, pero es casi infinito el miedo que tienen a los batasunos. El PNV sí sabe que Bildu va en serio y quiere la independencia a cualquier precio económico y como paso hacia una revolución social-marxista que les aterra; lo único que protege a la burguesía vasca del movimiento totalitario etarra es… España. Terrible duda –de la que el PNV querrá salir amagando con la independencia, pero sin quedarse a solas con los de Bildu.

María Dolores de Cospedal ha dicho con acierto que "el PSE no supo aprovechar la oportunidad en el País Vasco". López ha podido hacer con el PP lo que Jaime Mayor Oreja no pudo hacer con Nicolás Redondo Terreros, es decir un Gobierno autonómico supuestamente sin nacionalistas. Pero no lo ha usado, y ha dejado en manos nacionalistas determinadas políticas decisivas para hoy y mañana, como la cultura, la educación, la lengua y las administraciones locales. Los no-nacionalistas en el poder no han actuado como tales, no han ilusionado a lo suyos y además cargan con el peso de la crisis. El resultado es, con una buena política del PNV, el retorno de los nacionalistas.

Ahora bien, ¿Urkullu va a volverse atrás de todo lo dicho y pactará con López? Sin duda alguna el PSOE entero y López en particular ansían ese pacto, que los dejaría pisando moqueta y justificaría de alguna manera extraña sus años de poder. Pero el PNV, que ha ilusionado a los suyos con más nacionalismo y demostrando la incapacidad de Patxi, es dudoso que pueda hacerlo. No olvidemos que durante mucho tiempo el PNV se había acostumbrado a jugar sin un enemigo consistente en la izquierda nacionalista (pues ni EA era realmente izquierda, ni Aralar era consistente, ni por supuesto IU es nacionalista pese a sus esfuerzos). Aritméticamente el pacto es posible, pero el PNV tiene que pensar en el futuro y un pacto con el PSOE impulsaría a medio plazo a Bildu… y entonces sí que el sorpasso sería inevitable. Si ahora les da miedo, imagínense entonces.

¿Con los etarras, entonces? Si atendemos a sus palabras, con una campaña que ha tenido que ser mucho más separatista de lo que ellos mismos habrían querido, es lo lógico. Pero también eso alimentaría a Bildu, por primera vez en el poder… salvo que los jeltzales, jesuíticos al fin, les den poder para demostrar su incapacidad práctica y devaluarlos ante la opinión pública. ¿Se atreverán a intentarlo? El riesgo es mucho, el objetivo jugoso. Ninguna de las dos opciones es el sueño perfecto de los chicos de Sabino, pero sabrían torear en las dos plazas.

Lo que no pueden hacer es tener una tercera opción, porque el PP no parece dar de sí salvo que haya sorpresas y muy grandes. Por supuesto que a los del PNV les gustaría tener esta opción, aunque no fuese más que para amagar con ella, y para el PP, si los números con el PSOE ya no dan y no hay amistad como para plantearlo, es la única opción de gobierno. Y no es una opción; sobre todo porque el PNV ha dedicado bastante esfuerzo a su tradicional campaña a desacreditar a los del PP como ajenos a la región (aunque en realidad proceden de ella tanto o más, y son sus antiguos compañeros de colegio) y a rechazar la política de Rajoy. Pero es que además, como es lógico, Antonio Basagoiti ha buscado con su "talante moderado" pescar en las aguas del PNV, lo que ha implicado desacreditar a la dirección y los candidatos nacionalistas, lo que haría difícil pactar con ellos. Pero son los números los que parecen hacerlo imposible.

Cálculos aparte, hay que preguntarse por qué un partido independentista, con cuatro décadas de violencia no condenada ni rechazada, y con un grupo terrorista aún existente en su retaguardia, puede existir y concurrir legalmente a unas elecciones en una democracia de Europa Occidental. Los constitucionalistas no tienen la responsabilidad de una sentencia judicial, pero sí de que las leyes en vigor sean las que son y permitan tan sentencia y esta situación. Si la deriva catalana parece grave, ya veremos qué pasa en el País Vasco con Bildu mayoritario en Guipúzcoa ¡y en Álava! Puede haber cambiado la táctica, pero los batasunos son los que son y quieren lo mismo que siempre; y si han cambiado de medios es por cálculo y conveniencia, en absoluto por convicción. Lo publicó hace no mucho Ernest Milá en palabras difícilmente refutables: "algunos etarras y ex etarras intentan salvar lo salvable y reafirmar que ellos no asesinaron a ´Pertur´, como tampoco reconocen el crimen de la calle del Correo… y dentro de 40 años seguro que niegan que a Miguel Ángel Blanco lo asesinaran ellos. La basura se reconoce como tal por su pestilencia. Los etarras, además de su pestilencia añaden dosis no desdeñables de cinismo exculpatorio." Así están las cosas, los 12 muertos del Correo no son ni reconocidos, pero todos los posteriores tampoco se han enmendado. ¿Y éstos quieren inventar, crear, gobernar y sovietizar un país? Son canalla sin ninguna legitimidad moral no ya para detentar el poder, sino ni siquiera para existir como partido legal. Así era y así debe volver a ser, y si ETA llegó a verse acorralada fue por la anulación de su brazo político... si lo hacemos legal el resto de votos se devalúa ¿Nos vamos a quejar después de dejar que lo legalicen y no volverlo a ilegalizar?

Tienen muchos muertos en el armario, y no sólo metafóricos. De hecho Pertur sigue desaparecido y lo único seguro es que ETA resolvía entonces de mala manera sus disputas internas… Al fin y al cabo hablamos de marxistas sin complejos, exactamente iguales que los que durante cincuenta años han repetido que Andrés Nin era un agente franquista y un desertor, cuando sabían perfectamente que había sido torturado, despellejado vivo y asesinado por ellos mismos y por agentes soviéticos. Claro que si se homenajea hoy a Santiago Carrillo quién impide que mañana se dedique una plaza a Federico Krutwig, o a Pakito, o a Otegi, o a Stalin, o a Ceaucescu ¿y por qué no a Jack el Destripador, que mató a menos personas?

Cataluña
Los plastas de la una, grande y libre
Antonio Robles Libertad Digital 19 Octubre 2012

A veces, la doctrina de una época se puede encontrar en la manifestación de una sola idea. Es el caso, por ejemplo, del lema de la Ilustración: Sapere aure (atrévete a pensar). Artur Mas también ha reducido a una sola frase el recurso victimista del nacionalismo catalanista: "Se piensan que tenemos que explicar la historia de España como ellos querrían explicarla. Nosotros la explicamos como la de un Estado plurinacional y no como una sola, grande y libre".

En su obsesión por repudiar a la España constitucional, expresa con meridiana claridad la mentalidad satanizadora de su nacionalismo. Me explico. Si reparan, el catalanismo se ha nutrido durante décadas de explotar el fantasma de la España franquista. Cualquiera que se oponía a su maniqueísmo era considerado enemigo de la democracia y ultra. Sin excepción, lo mismo daba un comunista que un liberal, un intelectual antifranquista que un ecologista. Todos indeseables por españoles, y por españoles, franquistas. La lógica del silogismo hecha unos zorros. Nada que ustedes no sepan a estas alturas.

Pero la sentencia "una, grande y libre" del mesías Artur ha desvelado como nadie la verdadera patología de esta obsesión por identificar España con Franco. No pueden vivir sin su fantasma, porque sin él sus políticas de exclusión delatarían su escaso respeto por el pluralismo político. Para ellos, la democracia no es el respeto a las normas democráticas, sino a su ideología política. Han de contraponer sus políticas de exclusión a fantasmas franquistas. De tanto luchar contra los fantasmas del pasado, no reparan en que los únicos que los necesitan son ellos. España ya hace muchas décadas que dejó de ser franquista, pero ellos agitan el espantajo en cada lance dialéctico. Viven de ello, con ese espectro justifican cada uno de sus abusos.

El ministro de Educación, José Ignacio Wert, sólo ha dicho que sería loable enseñar a los alumnos catalanes a convivir con las dos identidades de Cataluña, la catalana y la española. Aunque lo haya dicho de la peor manera. Yo mismo se lo he criticado. Pero desde luego no ha caído en la prepotencia franquista que Artur Mas le achaca, y de la que él es un maestro.

No hay lugar para el matiz, ya han convertido al ministro en el fascista del mes. Es paradójico que lleven 30 años catalanizando a los niños y sea el ministro de Educación quien reciba los palos por el mero hecho de verbalizar un deseo. ¡Cuánta desvergüenza tapa la independencia!

El ministro no ha pretendido adoctrinar a nadie; Artur Mas, sí. "Nosotros explicamos [la historia de España] como un Estado plurinacional", ha dicho el mesías. ¿Y eso en qué texto constitucional está? ¿Qué desarrollo legal posterior lo recoge? Es evidente que el contenido de lo enseñado –y la intención, sobre todo la intención– es puro adoctrinamiento. ¿Y para qué? Para lograr lo que le achaca al ministro: "Una [Cataluña], Grande y Libre". Aunque a la hora de la verdad la estén convirtiendo en "una, pequeña y excluyente".

Ese enfermizo recurso a la evocación de la simbología agresora del franquismo ha llevado a Oriol Pujol a decir palabras gruesas con la irresponsabilidad de un adolescente: el derecho de Cataluña a un Estado propio "no lo para nadie, ni siquiera los ejércitos, los tanques o los cañones". Y el conseller de Interior, con idéntica mezcla de chulería e irresponsabilidad, ha añadido que en caso de conflicto los Mossos estarán "con la Generalitat", porque los Mossos están "al servicio de Cataluña".

Necesitan que ese lenguaje cuartelero lo esgriman desde el centro, y como no aparece lo sacan a pasear, a ver si hay suerte y alguien pica. Y de paso, van deslegitimando la violencia legítima del Estado. ¡Andan tan necesitados de casquería franquista para cubrir sus vergüenzas!

El eje del mal
Martín Prieto La Razón 19 Octubre 2012

El eje maligno Barcelona- Bilbao es de los años 30 y pertenece al museo de arbitrariedades de la II República. A izquierda y derecha del mapa se inspiran mutuamente por osmosis en un intento de clonación. En el 34, Lluis Companys traicionó no a la caverna sino a la República aprovechando la felonía socialista en Asturias. Luego la Gestapo lo entregó a Serrano Suñer y le fusilaron en los fosos del castillo de Montjuic, tal como seis años antes y en el mismo sitio habían hecho con el general Goded por idéntico delito. Tiempos de sangre por sangre. Perdida la retirada a Francia y con los gudaris en Santander, el lendakari José Antonio Aguirre estimó que el Ejército Vasco no podía combatir en tierra extraña y ordenó rendirlo en Santoña a las tropas de intervención italiana (algunos secesionistas vascos solo se rinden ante el fascismo), desguarneciendo la resistencia republicana en el norte. Aguirre no se refugió con el Gobierno en Valencia y se acogió a la hospitalidad de Companys en Barcelona, hasta el final. Tras la guerra mundial, el primer lendakari propició la cooperación del PNV con la CIA en el supuesto de bombero de que Estados Unidos invadiría España y Euskadi sería Puerto Rico o la isla de Guam.

Al agente Galindez le asesinó personalmente el sátrapa dominicano Trujillo arrancándole las gónadas con las manos. Antes de ayer mismo, ERC intentó hacerle el doblete a ETA con asesinatos atroces y trinitrotolueno adosado al pecho de las víctimas, hazaña que desmochó Jordi Pujol. Luego, bajo el tripartito, el bocón de Josep Lluis Carod Rovira pidió en Francia a la dirección etarra declarar Cataluña exenta de terrorismo vasco. Igual que los wahabistas se apoyan en los salazistas, el Señorío de Vizcaya y el Condado de Barcelona (nunca llegaron a más) se retroalimentan en su independentismo de parque temático. Sin crisis no habrían salido ahora a la palestra porque cuanto peor mejor es la consigna del antañoso eje del mal.

Vertebrar Euskadi
José María Marco La Razón 19 Octubre 2012

En 2008, el plan estratégico de los terroristas etarras pasaba por la negociación con el Partido Socialista vasco y con el Gobierno socialista, luego por una tregua temporal –primero– y más tarde definitiva y, finalmente, por el establecimiento de un frente nacionalista. Lo cuentan Mariano Alonso y Luis F. Quintero en su excelente biografía «Otegi. El hombre nuevo», un relato preciso, sin retórica, de la vida del antiguo terrorista (integrado en la banda después de la llegada de la democracia y hasta los años 90), ahora en trance de reinventarse como líder intachablemente democrático.

Aquel programa se ha ido cumpliendo con los años, hasta llegar a la actual situación en la que el reto de acabar con la violencia, aunque no ha acabado del todo, ha dado paso a otro. Lo que se plantea ahora es el desafío soberanista sin rebozo. Aun así, no está claro que vaya a haber una mayoría nacionalista en el Parlamento vasco, ni tampoco está clara la línea que vaya a adoptar el Partido Nacionalista. Es cierto que ya no queda ninguna duda de que el objetivo estratégico del PNV es la independencia. Esa ambigüedad, tan cuidadosamente cultivada, ha quedado despejada en esta campaña electoral, como bien demostró LA RAZÓN de ayer. En cambio, no está tan clara la relación que el PNV establecerá con Bildu, porque probablemente no querrá gobernar con ellos, pero tampoco estará dispuesto a que los radicales hagan oposición a su costa. El PNV, en resumidas cuentas, se encuentra metido en la trampa de querer fagocitar una línea política a la que –en realidad– ha supeditado su posición y su discurso.

Que ésa sea la posición del PNV no quiere decir que la sociedad vasca en su conjunto se vea encerrada en la misma trampa. El Partido Socialista lleva años jugando a competir con los independentistas radicales e incluso violentos, y ha desaprovechado la ocasión de oro que le ha brindado estos años Basagoiti. Ahora mismo, el socialismo resulta una opción difícil de entender excepto para los creyentes más fervorosos. Queda la opción del Partido Popular. El PP del País Vasco es el único partido político que no tiene dudas en cuanto al asunto de fondo, que es el de la preservación de la unidad de la nación española, una unidad indiscutible en la que Euskadi o el País Vasco ocupa un lugar singular y específico. Además, en estos últimos años el PP vasco ha ofrecido garantías suficientes de que está en condiciones de dialogar y negociar con todas las fuerzas políticas, excepto las radicales y las violentas: es la única organización política con capacidad de vertebración. Las dos cualidades son inseparables y como tal, permiten afirmar que existe una salida constructiva y sensata para el País Vasco.

El tonto ministro del Interior
Vicente Torres Periodista Digital 19 Octubre 2012

Ha llegado a insinuar, hace pocas semanas, que algunos aspiran a sustituirle en el cargo de ministro, para conseguir lo cual critican su labor. De donde se deduce que ni siquiera acepta las críticas de sus compañeros de partido y que además se aferra al cargo como una lapa. Cualquier cosa que se le diga es percibida por él como una amenaza.

Pero es que el muy cachondo ministro, Jorge Fernández Díaz, insiste en que Eta ha sido derrotada. Y es que tenemos una clase política que no sé si será mala o peor, pero vergüenza no parece tener mucha.

Dice el ministro de la cosa que Eta está derrotada, teoría que también secunda el principal partido de la oposición, mientras más de trescientos asesinatos de la banda siguen sin esclarecer y el lendakari en funciones, Patxi López, hace buena la profecía de Pilar Ruiz Albisu, sin duda porque no puede hacer otra cosa; de hacer caso a alguna teoría en boga habría que concluir en que lo lleva en los genes.
La política española, además de los defectos de fábrica de que adolece, puesto que lo que llaman democracia no es tal, ocurre lo mismo que con las cadenas de televisión. En su intento de captar audiencia incurren en la televisión basura. Los partidos políticos, hueros de democracia interna, en su afán por conseguir votos, incurren en la política basura.

De ahí que nuestros políticos, lejos de avergonzarse de que la banda etarra venga durando tanto tiempo, y de que incluso los etarras encarcelados se chuleen de nosotros, como ha hecho recientemente el tal Otegi, o como hacían otros que ahora están por la calle, que brindaban con champán, nos quieren vender la burra.

Pero los ciudadanos no necesitamos ninguna burra, sino que se esclarezcan todos los crímenes, que se encarcele a todos los etarras y que los partidos de Eta no puedan presentarse a las elecciones.

El jefe de la poli
Como la juridicidad y el carácter democrático son inseparables en nuestras normas, Puig inventa fantasmas dictatoriales al advertir contra «quienes quieren anteponer...»
juan carlos girauta ABC Cataluña 19 Octubre 2012

LA temeridad del gobierno catalán no conoce límites, siendo el titular de Interior, de quien se espera una especial cautela, el más amigo de calentar el lenguaje. Advierte el hombre contra quienes anteponen «la legalidad jurídica a la legalidad democrática», dicotomía que, por novedosa, merece alguna atención, ya sea para elevar al ingeniero Puig a los altares laicos y magníficos de la filosofía del Derecho, ya sea para usarlo como ejemplo de lo antijurídico en la lección inaugural de las escuelas de Leyes.

La legalidad democrática es siempre jurídica. Lo contrario sólo es falso en el caso de las dictaduras: su legalidad es jurídica, pero no democrática. Estableceremos una premisa innegociable: España goza de un Estado de Derecho. Si el lector no está de acuerdo, puede pasar página y olvidar todo esto, salvo que el discrepante fuera el conseller Puig, en cuyo caso tendríamos un serio problema dado que su cargo, sus competencias, su autoridad, su sueldo, su despacho y sus escoltas derivan de esta (y no de otra) legalidad. Dimita pues, o siga con nosotros. Como la juridicidad y el carácter democrático son inseparables en nuestras normas, Puig inventa fantasmas dictatoriales al advertir contra «quienes quieren anteponer...», resultando él el único que realiza tal diferenciación.

El diagnóstico me parece inapelable. Dado que el proyecto convergente de romper España -que implica el de romper Cataluña- choca con la legalidad, el ejecutivo catalán ensaya una filosofía política de trilero que equivale a negar legitimidad democrática al ordenamiento jurídico español. Hacerlo de frente expone al ridículo y empuja a la marginalidad: Artur Más y Sánchez Gordillo apelando en bonito dueto a la democracia material. Así qué lo hacen al descuido, de lado, sin que se note apenas, magia de proximidad.

El contexto hace el asunto aún más preocupante. Puig hablaba para la policía catalana, y todo el mundo entendió perfectamente su mensaje: llegado el caso de enfrentarse a órdenes contradictorias, los Mossos d’Esquadra no deben atender a lo jurídico, pues la ley española no es democrática, sino a lo democrático, que en Cataluña aún no es ley.

Los Mossos de Felipe Puig
Marcello www.republica.com  19 Octubre 2012

La escalada de desafíos al Estado de Artur Mas desde el Gobierno de la Generalitat -donde permanece en funciones- no cesa y se ha extendido a su Consejería de Interior desde donde Felipe Puig en un arrebato de locura ha declarado que “habrá momentos en que haya gente que quiera contraponer una legalidad jurídica a una legalidad democrática”, como si la legalidad jurídica no emanara del marco constitucional y democrático vigente en toda España. Y para no quedarse eso ha añadido que si el Gobierno central decide prohibir la celebración del referéndum de autodeterminación la policía autonómica catalana, los Mossos d’Esquadra, se pondrá del lado de la Generalitat, imaginamos que para facilitar que, “por la fuerza”, se celebre la consulta.

Semejante disparate se suma a otros anteriores de Artur Mas en los que se incluyen:

-El envío de sus Consejeros de la Generalitat a la manifestación independentista de la Diada.
-El anuncio de convocar un referéndum de autodeterminación aunque sea ilegal, preguntando si Cataluña debe ser un nuevo Estado de la UE.

-Su amenaza de poner en marcha nuevas estructuras de Estado en Cataluña.
-Su advertencia de que denunciará a España ante las instituciones de la UE si se prohíbe o bloquea el citado referéndum.

Palabras duras y desafiantes al Estado español y al margo legal y constitucional, que provienen de un cargo público que representa al Estado en Cataluña y cuya legitimidad emana de la propia Constitución Española, lo que no deja de ser mas que alarmante y lo que hasta ahora ha recibido una tibia respuesta del Gobierno de Rajoy quien, por su parte, se ha limitado a lo siguiente:

-Decir que lo de la Diada era “un lío y una algarabía”
-Que las invectivas secesionistas de Artur Mas eran un “disparate”.
-Que lo de abandonar España y la UE “conduce a la nada”.

A lo que hay que añadir que el ministro Gallardón ha declarado que si se convoca un referéndum ilegal en Cataluña Mas podrá ser multado e incluso inhabilitado, sin descartar que en el Gobierno se tomen otras medidas. Mientras que el ministro de Educación, Wert, habló de la necesidad de “españolizar” la enseñanza en Cataluña.

Sin embargo, a los disparates del Consejero de Interior, Puig, que habrán sonado como salvas de cañón en ámbitos militares, nadie ha querido responder porque cualquier respuesta contundente se habría entendido en términos de enfrentamiento violento. Aunque una vez más la iniciativa de los desafíos no parte de Madrid sino de Barcelona.

Hemos dicho en estas páginas que la crisis de los independentistas catalanes, además de una añagaza electoralista de CiU de gran irresponsabilidad, esconde una realidad mucho más sutil y que está en el origen de todo esto, como es el hecho irrefutable de que la economía, el dinero y más concretamente ese cuento falso del ‘déficit de la balanza fiscal’ catalana está en el origen de esta operación independentista, al grito de “los españoles nos quitan nuestro dinero, nuestros impuestos”.

Y es precisamente esa base argumental la que el Gobierno de Rajoy debe desmontar -y no sabemos bien por que no lo quiere hacer- ofreciendo todos los datos de la relación económica global (no solo fiscal) de las cuentas catalanas con el resto de España y el Estado. Cuentas que son muy favorables a Cataluña, como muy bien saben banqueros y empresarios catalanes que tienen una gran parte de su negocio en el resto del territorio español.

Los que con su silencio cómplice están apoyando la secesión de Artur Mas, intentando que CiU llegue a las elecciones sin que se abra una guerra comercial, como la del cava pero más amplia, que sería la prueba definitiva de que Cataluña le debe dinero al resto de España y no al revés.

Pero el presidente Rajoy está perdido en un sinfín de problemas, de la UE, del rescate de España, de las elecciones gallegas que le traen de los nervios, de la huelga general que anuncian ahora los sindicatos, y está dejando pasar los desafíos catalanes hasta que se acerquen las elecciones del 25 de noviembre donde puede que ya sea demasiado tarde para aclarar la gran mentira económica que hay que desmontar. Y por eso pasan las cosas que pasan, como lo del enloquecido Puig que aunque parezca un disparate va a traer más cola de lo que algunos se imaginan, y si no al tiempo y ya lo verán.

La resistible ascensión de Artur Mas
El presidente catalán ha logrado “producir su propia verdad contando mentiras”
Antonio Elorza El País  19 Octubre 2012

Un eminente jurista ha publicado una extensa justificación de la exigencia de un referéndum, planteada por Artur Mas para Catalunya. Toda minoría territorializada con recursos suficientes puede, si quiere, constituir un Estado y, para comprobar si esa voluntad existe, el medio es la convocatoria de un referéndum. No han de existir obstáculos “formales” (legales) para ello y tampoco deben ser tomados en consideración los costes que semejante “transición nacional” representaría, tanto para el Estado nacional preexistente como para el nuevo. Sin olvidar la escena de una Europa en proceso de fragmentación, pues una secesión invita a otra. Esperan Flandes y Padania. UE: “Alemania y países satélites”, evocando a los pasaportes franquistas.

Pensemos en una España cortada de Europa en sus vías de comunicación, si Euskadi sigue, y en una Cataluña fuera de la Unión Europea durante años y metida en un grave conflicto, ya que con toda seguridad no querrá pagar las facturas pendientes (en deuda por ejemplo). Para luego encontrarse con la política económica de un Partido Popular, solo que catalanohablante: las declaraciones de Mas sobre recortes o impuesto de sucesiones no dejan espacio para la duda.

Y pensemos también en que tal y como lo plantea Mas, el referéndum en sentido estricto, dejando de lado su inconstitucionalidad, ni siquiera va a existir. Para soslayar los condicionantes de la legalidad española no podrá haber referéndum vinculante, sino una consulta al modo de la celebrada hace años en Gibraltar, que sin embargo será luego leída como si fuera un referéndum. El procedimiento se instala así deliberadamente, con la palabra “democracia” siempre en los labios, en la ilegalidad y en el engaño. No se trata de conocer la voluntad de los catalanes, sino de “ganarlo”. Consecuencia, la pregunta no será inequívoca como en el caso escocés —“¿quiere usted que Escocia abandone el Reino Unido?”— sino la expresión de un deseo, “que Cataluña tenga un Estado propio en la UE”, lo cual de paso lleva a Mas a engañar de nuevo, cuando en la entrevista de TV3 afirma que nada más alcanzar la independencia, a pesar de la letra del Tratado Europeo, Cataluña estará en la UE, porque ya está dentro y no la van a dejar fuera. ¡Tratados a mí!, pensará.

Por otra parte, cuando le preguntan sobre Escocia, se cuida muy mucho de reconocer que son dos casos totalmente distintos, porque allí no hay Constitución, y sobre todo Escocia no forma parte de Inglaterra: voluntariamente se vinculó a ella dentro de lo que se llamará Reino Unido, y ya la restauración de su Parlamento en 1997 fue considerada una “devolución de poderes” que ahora puede completarse.

Nuevo engaño sustancial: no aspira a la independencia, sino al Estado propio en interdependencia con la UE, e incluso con España. Lo primero es claro; lo segundo también, pero en sentido contrario: interdependencia “en seguridad y defensa”, como cualquier Estado con otro en la UE, igual que Turquía y Grecia coparticipan en la OTAN. Objetivos reales: nación, soberanía catalana, Estado propio; el resto, cortinas de humo.

Mas admite el diálogo con el Gobierno español, pero solo para organizar su autodeterminación. El tiempo de la negociación —pacto fiscal— ha pasado. Ante un previsible rechazo gubernamental, “internacionalización del conflicto”, con “los tribunales europeos” por delante: a la vista de la línea trazada en derechos humanos por las sentencias sobre España (injurias absueltas de Otegi al Rey, condena por torturas no probadas a Otamendi), dispone de una buena baza para saltar sobre la ilegalización de “la consulta” por el Constitucional. Y la prueba de fuerza está asumida. Lo recuerda el conseller de Interior a los Mossos d’Esquadra; obedecerán a la Generalitat si hay conflicto entre “legalidad y democracia” por celebrar la consulta.

Ilegalidad sistemática y juegos de máscaras al esbozar el futuro catalán, puesta en marcha de una dinámica totalista de homogeneización forzada de la opinión pública, donde la posición de media Cataluña es pasada por alto, para que no estorbe a la proclamada comunión entre el president y su pueblo. Solo hace falta seguir a TV3 y a la prensa leal para comprobar que difícilmente unas elecciones plebiscitarias y un referéndum encubierto luego, la ascensión irresistible de Mas en definitiva, pueden ser aceptados como expresiones democráticas. Crítica y oposición son necesarias.

Siempre reconociendo que Mas ha logrado, por decirlo con Umberto Eco, “producir su propia verdad contando mentiras”, y que la frustración y la crisis han hecho de muchos catalanes seguidores apasionados suyos, hinchas de un equipo ilusionado con la victoria.

Lady Laura
Pedro Narváez La Razón 19 Octubre 2012

Ya acaricia la victoria desde el caserío virtual en el que vive y en el que por mucho que se asome a la ventana nunca entra aire puro, sino una hedionda bofetada de calimocho. Laura Mintegi, la candidata de Bildu, aparecerá el próximo domingo por la noche con el siseo de la serpiente entre el estruendo electoral, y entonces, su aspecto amable, tan entrañable, entre monja seglar y esa profesora de literatura que nos enseñó el poema oculto, se tornará en mujer lobo. No encuentro analogía política. Una cara de nada y un discurso tan radical. No acierto a comprender por qué se la mantiene virgen en las tertulias, esbozada en la prensa, apenas mencionada en la calle. Mintegi fue señalada por el dedo de los malos porque parece incapaz de matar una mosca. Otra cosa es que lo hagan otros. Qué más da una mosca más o menos si hay más que chinos. Qué más da un hombre cercano si las estadísticas cuentan cientos en accidentes de tráfico.

Tenemos delante a la madrastra disfrazada de una Blancanieves que hará morder la manzana al menos al 20% de los votantes, según todas las encuestas. Mintegi es de esas personas que se creen civilizadas porque compadecen a los animales pero en sus mítines el que sabe mirar la reconoce atávica echando por la boca la suficiente espuma para coronar la borrachera nacionalista o hablando del revés como una pobre diabla. Sus compañeros ponen en las señales de carretera Lapurdi, la parte por el todo, en lugar de Francia. Primero desapareció España, y ahora piensan que en la Bastilla no pasó nada digno de cambiar su historia imperialista. Lo innombrable no existe. Cuando los españoles nos demos cuenta de quiénes son los verdaderos enemigos dejarán de florecer tonterías en la boca política y sólo queremos matar el aburrimiento. Pero está Mintegi.

Carta abierta a Agustí Janini
Willi Sánchez www.lavozlibre.com 19 Octubre 2012

Profesional liberal y liberal convencido

Las presuntas declaraciones del Ministro de Educación, Cultura y Deportes, Jose Ignacio Wert, amenazando con enviar las tropas de asalto a españolizar Cataluña, ha llenado de indignación a buena parte de progres y nacionalistas de España, señal inequívoca de lo acertado del mensaje. He dicho 'presuntas' porque ni dijo eso, ni fueron unas declaraciones, ni la idea transmitida tiene que ver con lo que se ha publicitado tan maliciosamente. En Sesión Parlamentaria, el sr. Wert contestó a la interpelación de un Diputado del PSC, que fue el que acuñó el concepto para la ocasión. Pero ya se sabe cómo las gasta cierta Prensa: 'que la verdad no te estropee un buen titular'.

Algunos independentistas han mostrado su descontento con el Ministro en forma de 'cartas abiertas al sr. Wert'. No solo me parece correcta esta forma de queja, creo que es un deber ciudadano expresar con libertad el malestar con un gobernante. Una de esas cartas que corren por ahí llegó a mi Facebook, a través de una amiga, porque fue leída y debatida en la TV del Conde de Godó. El texto es alarmante, en cuanto refleja una forma de pensar muy extendida en la sociedad catalana y prueba las consecuencias del adoctrinamiento practicado por la Generalidat. Como esto me preocupa, he querido contestarle:

"Apreciado Sr. Janini:
He leído su carta al sr. Wert y me he tomado la libertad de respondérsela yo, pues al publicarla, entiendo que autoriza a que sea leída y contestada por cualquiera.

Quiero felicitarle por su poliglotía familiar, catalán, francés y español, sin ningún tipo de problema, eso está muy bien; lo que no acabo de entender es una cosa ¿dónde han aprendido el español sus hijas? No ha sido en el colegio, no ha sido en el ámbito familiar…, debo entender que lo han aprendido en la calle y en Tele5, que es donde suelen aprenderlo casi la mitad de los catalanes. Acepte mi consejo, viaje un poco y abra bien los oídos, se dará cuenta de que el español no es el idioma que hablan 'Aída' o el 'Neng de Castefa', que la 'Y' no es 'I', que 'haber' se escribe con 'b', la 'ny' no existe en español y 'GI' se pronuncia 'Ji', no 'Yi'. En Cataluña se habla un castellano pésimo y nuestros hijos lo hablan y lo escriben con un nivel muy por debajo de la media nacional. Sí, ya sé que La Vanguardia y TV3 dicen otra cosa. pero confío que no vaya a pretender que me lo tome en serio.

Dice usted que no ha sido adoctrinado. Los ciudadanos de la Unión Soviética creían que eran libres y nosotros los adoctrinados. Pensaban eso poco antes de la tragedia de Chernóbil y la Caída del Muro de Berlín. Es evidente que sí está usted debidamente adoctrinado, muy bien adoctrinado ¿y sabe porqué se lo digo? Por su confusión al igualar Idioma con Cultura; ése es el adoctrinamiento, sr. Janini, ésa es la doctrina que sin darse cuenta, ya veo, le han 'incrustado' en el cerebro. Un idioma no define una Cultura, las lenguas no piensan, no mantienen costumbres, no establecen Principios y Valores, no diferencian a las personas, las lenguas no pertenecen a los territorios, sino a las personas que las emplean. Se hablan y se escriben para que exista comunicación entre las personas. Son herramientas de comunicación, son utensilios de unión, no deberían ser armas políticas, que es en lo que las ha convertido el nacionalismo.

Viajo a menudo fuera de Cataluña y nunca me he encontrado con una mala cara, con un desplante, con el menor desprecio por el hecho de ser catalán, tiene guasa que culpe usted al sr. Wert de sus propios complejos y tiene más guasa todavía mirar la paja en el ojo ajeno y no ver la viga que los catalanes tenemos en el propio. No son las palabras del sr. Wert las que causan rechazo, sr. Janini, la fractura social se genera cuando un grupo de individuos trata de apropiarse del Patrimonio de todos, cuando ese mismo grupo cree disponer de tanta legitimidad como para insultar, amenazar y menospreciar a las Instituciones que representan a todos, o cuando esos personajes adoptan posturas por encima de las leyes que no les gustan y se muestran intransigentes en el cumplimiento de las que les favorecen, o cuando sirviéndose de mentiras y traiciones tratan de enfrentarnos a los unos contra los otros..

Se pregunta cómo puede ser que una persona como el sr. Wert haya llegado a ser Ministro. La verdad, en eso no le puedo ayudar, no sé muy bien lo que pasó por la cabeza del sr. Rajoy cuando le nombró Ministro. Quizás fuera por su brillante Carrera de Derecho, finalizada con más de un reconocimiento catedrático y coronada con un máster en Sociología de una Universidad con alto y reconocido prestigio, lo que le ha permitido impartir clases en las facultades de Economía y en la de Ciencias de la Información . O igual, el sr. Rajoy pensó que una persona que ha disfrutado de diferentes altos cargos de responsabilidad técnica en importantes empresas privadas y que cuando lo ha hecho en las públicas, lo ha hecho por oposición, puede tener cierta práctica en la Dirección de organizaciones, como puede ser un Ministerio. Seguramente, no tiene nada que ver con el hecho de que desde 1980 haya combinado su brillante Currículum profesional con un servicio a la Política intachable y lleno de éxitos en la gestión de diferentes organismos públicos. No lo sé, de verdad, desconozco las razones por las cuales el sr. Rajoy quiso tenerlo en su Gobierno. En una cosa tiene usted razón, la biografía del sr. Wert es una historia fascinante. Hágase un favor, no pretenda menospreciar a uno de los Ministros mejor escogidos de toda la democracia, corre el peligro de hacer el ridículo más espantoso".

En las escuelas públicas y en la mayoría de concertadas catalanas se adoctrina a nuestros menores. No se trata de la inmersión lingüística, el idioma no es más que el rehén utilizado para enchufar en los menores una ideología y una determinada manera de pensar sin que se note demasiado. Todo gira en torno a la negación de España, al fomento de nuestras diferencias y a la exclusión de todo lo que nos pueda unir a ella. No solo se trata de la forma de presentar las diferentes materias en los libros de texto, es la conciencia generalizada entre el profesado de su patriótica misión moral, es la complicidad de los Centros de estudios con el Poder político de la Generalidad, es el chantaje económico que sirve a la compra de voluntades en los Concertados, es el resultado de la obra de Ingeniería social iniciada cuando en los 80 el Gobierno del Estado cedió Educación, Medios de Comunicación y Cultura a las Autonomías.

Por primera vez, desde el inicio de la democracia, alguien se ha atrevido a ponerle el cascabel al gato. Los de siempre y alguno más han tratado de sacar rédito político malversando sus palabras, bien sea por las formas, la actitud o el fondo. Tremendo error, pues el sr. Wert solo está haciendo lo que la mayor parte de la Sociedad lleva demandando desde hace un par de lustros. No es momento de criticar formas, tiempos o actitudes, es hora de respaldar al sentido común sin fisuras, con templanza y con firmeza.

CARTA ABIERTA AL SEÑOR WERT (AGUSTI JANINI) | FACEBOOK
Señor Wert: Soy catalán, nacido en un pueblo cerca de Barcelona. Mi padre es andaluz. Mi madre, murciana. Nadie en mi casa me ha adoctrinado, ni en un sentido ni en otro. Tampoco en el colegio, aunque le parezca mentira. Tengo amigos íntimos castellanoparlantes y me gano la vida pensando y escribiendo en catalán. Me siento catalán porque es donde he nacido, donde he crecido y donde me he realizado como persona. Para más señas, mi esposa es francesa y mis dos hijas mezclan alegremente tres idiomas sin más problemas que algún malentendido de vez en cuando. En mi casa tampoco adoctrinamos a nuestras hijas, tampoco en el colegio (por cierto, Señor Wert, una va a una escuela pública y, la otra, a una concertada) ni tienen problemas para hablar en castellano, pensar en catalán o ver la televisión en francés.

Es una suerte y una riqueza poder tener no una, sino dos y hasta tres culturas, y sobretodo sentirnos propietarios de la capacidad de alternarlas, combinarlas y disfrutarlas. Lo que pasa, Sr. Wert, es cada vez que alguien como usted abre la boca, suben las acciones de la intolerancia. Lo que usted y los que son como usted dicen se mueve en la fina línea que separa a lo absurdo de lo fascista. O sea, Sr. Wert, que aunque me da por reir, al final lo que consigue es darme miedo. Consigue que cada vez que cruzo la frontera de Catalunya haya más miradas extrañas. Consigue que gente que nunca ha pisado esta tierra la odie ateniéndose a sus argumentos, y no a las pruebas. Consigue que hasta yo, apolítico, charnego y felizmente tricultural, tenga infinitas ganas de perderle a usted y a todos los que piensan como usted de vista. Por cierto, Sr. Wert, se lo digo sin acritud. Está invitado a pasar unos días en casa. Incluso estoy dispuesto a volver a sintonizar Intereconomía, si ello le hace sentirse más confortable. Verá en pocos días que sustenta ideas, cuanto menos, poco afortunadas. Y de paso, en confianza, le preguntaré cómo alguien como usted puede llegar a ser ministro. Se me antoja que detrás de esta pregunta hay una historia fascinante.

El TC, a la Generalitat: la competencia en Justicia es «exclusiva» del Estado
Ocho años después del recurso presentado por el Parlamento de Cataluña, el Tribunal Constitucional ha dejado clara su postura
R. N. La Razón 19 Octubre 2012

MADRID- Duro varapalo del Tribunal Constitucional (TC) a la Generalitat de Cataluña con una sentencia en la que deja claros cuáles son los límites de su Estatuto de Autonomía en materia de Justicia. El fallo, con fecha del pasado 20 de septiembre, responde al recurso de inconstitucionalidad que el Parlamento catalán presentó ante el TC el 25 de marzo de 2004, en el que impugnaba hasta una treintena de preceptos de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ), reformada un año antes durante el Gobierno de José María Aznar.

Cataluña reclamaba entonces competencias en materia de medios materiales y personales al servicio de la Justicia, según argumentaba, «en la necesidad de dar respuesta a la ineficacia del sistema de gestión actual y a la necesidad de evitar el vaciamiento de las competencias de la Generalitat». Sin embargo, el TC considera que estos argumentos no permiten justificar un cambio de doctrina, «pues tales eventuales cambios deberían ser apreciados por el legislador estatal». Así, ocho años después de la admisión a trámite de este recurso, el Alto Tribunal lo inadmite de forma rotunda al subrayar que, en virtud del artículo 149.1.5 de la Constitución, es al Estado a quien corresponde «la competencia exclusiva en materia de administración de Justicia». Lo que no es óbice para que la Generalitat pueda tener competencia normativa sobre el personal no judicial al servicio de los tribunales, aunque siempre «dentro de un respeto al estatuto jurídico de ese personal establecido por la Ley Orgánica del Poder Judicial».

La sentencia impide que el Ejecutivo catalán pueda controlar todos los procesos de selección, formación y promoción de los funcionarios de Justicia, así como evitar la provisión de plazas en la oferta de empleo público, horario laboral, licencias, permisos o retribuciones, como pretendía con su recurso.

El TC alude a su propio fallo sobre el Estatuto, en el que se acordó en qué consiste esa atribución de competencias en materia de lo que denomina «administración de la Administración de Justicia»: sólo y exclusivamente se refiere al personal no judicial.
El Tribunal defiende una vez más la categoría «nacional» del cuerpo de funcionarios de la Administración de Justicia, lo que «impide la designación de los miembros de los tribunales calificadores por parte de la Generalitat de Cataluña».

Abunda en esta idea el TC al señalar que «su consideración como cuerpos nacionales y el establecimiento de un régimen común» –en todo el territorio nacional– «aparecen así como la técnica adoptada por el legislador para garantizar en forma homogénea, en todas las comunidades autónomas, los derechos de los ciudadanos en sus relaciones con la Administración de Justicia».

Por otro lado, y ante la reiterada petición para crear un Consejo Autónómico que sustituya al Consejo General del Poder Judicial, el TC manifiesta que «el gobierno de ese poder judicial también es único y corresponde al CGPJ».

Respecto a la lengua cooficial, el Alto Tribunal estima que ésta sólo es «requisito exigible» en casos concretos para determinados puestos de trabajo.

NUEVOS INDICADORES
La Diputación de Gipuzkoa, de Bildu, cambia 'Francia' por 'Baiona' en 37 señales viarias
Los cambios persiguen «adecuarse a los criterios europeos y reflejar mejor el sentir de la ciudadanía guipuzcoana», aduce
ANE URDANGARIN | SAN SEBASTIÁN El Correo 19 Octubre 2012

Cualquier automovilista que ayer por la tarde cruzara el puente de Santiago que salva el río Bidasoa entre Irún y Hendaya pudo percatarse de los nuevos indicadores de tráfico que la Diputación ha colocado en la muga. Dos señales que introducen la denominación 'Lapurdi' y 'Gipuzkoa' dan la bienvenida a los conductores y paseantes en este puente internacional, y en breve lo harán también en Biriatou y en Behobia. Esta novedad se suma a otra igualmente inédita: la de sustituir la indicación 'Francia' por 'Baiona' en 37 paneles de la red viaria guipuzcoana. Con estos cambios, la institución foral, en manos de Bildu, asegura que pretende «adecuarse a los criterios europeos» en esta materia, además de «reflejar mejor el sentir de la ciudadanía guipuzcoana».

El Departamento foral de Movilidad e Infraestructuras Viarias dio ayer a conocer esos cambios en un comunicado difundido a primera hora de la mañana, y convocó a mediodía a los medios de comunicación gráficos para fotografiar la colocación de dos carteles en el puente fronterizo de Santiago.

En el vial de acceso a la provincia se ha instalado el cartel de 'Gipuzkoa' y, en el otro, el de 'Lapurdi'. La Diputación tiene previsto también colocar en los próximos días señales similares en los puentes de Biriatou y Behobia. «De esta manera, todos los límites del territorio guipuzcoano estarán señalizados, ya que hasta ahora había carteles en los límites con Araba, Bizkaia y Nafarroa, pero no en el caso de Lapurdi. Por tanto, se han unificado criterios», argumentó en la nota remitida a los medios el gobierno foral que dirige la coalición abertzale.

Ciudades, no Estados
La otra novedad introducida en la señalización del territorio consiste en reemplazar la indicación 'Francia' por otra en la que figura 'Baiona'. Infraestucturas Viarias ya ha adaptado algunas señales de las carreteras N-I, N-121, GI-636, GI-20 y diversas vías de los alrededores.

En los 28 paneles modificados, a los automovilistas se les indicará la dirección Baiona», según explicó la institución foral, porque de esta manera la Diputación «se adapta a los criterios europeos, que establecen la indicación por ciudades, y no por Estados». En las carreteras de pago que gestiona Bidegi, la AP-8 y la AP-1, está previsto que el cambio se realice hoy mismo. En total, se procederá a modificar nueve señales más, en las que en vez de 'Francia' se pondrá 'Baiona' y 'Bordeaux'.

Bildu suprime a Francia en sus carreteras
Cambia los carteles para evitar tener que citar a España y al vecino país
Bildu sustituye el término Francia por Baiona en los carteles de las carreteras
San Sebastian - J. M. Zuloaga La Razón 19 Octubre 2012

MADRID-Bildu, que es tanto como decir Batasuna, el brazo político de ETA, puso ayer en marcha una iniciativa para dejar claras sus intenciones independentistas, que consisten en la creación de un «estado vasco» en Europa formado por siete territorios: las tres provincias vascas, Navarra, y otras tres zonas de Francia (Lapurdi, Zuberoa y Behe Nafarroa).

A los de la Diputación de Guipúzcoa, que gobierna Bildu, se le ha ocurrido cambiar los carteles de la carretera de la provincia, en especial los que están cerca de la frontera con Francia, de modo que cuando alguien se dirija al vecino país no vaya a la tierra de los galos sino a Baiona, a través de Lapurdi.

De esta manera, por la vía de ir contra la lógica, algo tan común en el entramado proetarra, inician la unificación de los siete territorios. Utilizan el habilidoso sistema de cambiar los carteles, ya que no pueden cambiar la realidad. Que España y Francia no pasan por el aro, pues se ponen unos carteles y ya hemos ganado, vienen a escenificar los «bildutarras», en una iniciativa que tiene mucho de aldeanismo.

La iniciativa no merecería más comentario, según señalan muchos observadores, sino porque constituye un síntoma de lo que puede ocurrir a partir del lunes en función de los resultados de las elecciones autonómicas vascas.

La Diputación de Guipúzcoa, que preside Martín Garitano, difundió ayer un comunicado en el que sacaba pecho por su iniciativa. Lo más llamativo es que asegura que «Con estas modificaciones, pretende adecuarse a los criterios europeos y reflejar mejor el sentir de la ciudadanía guipuzcoana». Del resto de los ciudadanos españoles, y los de otras nacionalidades, que pasen por aquellas carreteras, ni una palabra; y si alguno no sabe que Bayona está en Francia (y cree que es la de Galicia) y lo de Lapurdi le suena a chino, pues que se fastidie, según las citadas fuentes.

El siguiente paso va a ser colocar, en las autopistas AP-1 y AP-8, nueve señalizaciones para que en lugar de «Francia» conste «Bayona» y «Bordeaux». Por muchas explicaciones que quiera dar Bildu, lo que subyace en la iniciativa es evitar por todos los medios las palabras «España» y «Francia», estados que, según su teoría –por la que ETA ha cometido tantos asesinatos– oprimen al pueblo vasco. y cualquier símbolo que represente a nuestro país, patria común e indivisible, tal como establece la Constitución.

Mas sigue financiando el occitano y el circo en Baleares tras el «rescate»
La Generalitat mantiene vivas ayudas a los proyectos culturales, lingüísticos, editoriales y mediáticos que sirven para construir la nación catalana pese a los recortes sociales
En la web de la Generalitat se muestran las ayudas otorgadas
Carmen Morodo La Razón 19 Octubre 2012

madrid- Hasta 5.433 millones de euros ha tenido que pedir prestados la Generalitat al Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) para cubrir vencimientos de deuda y abonar conciertos económicos, educativos y sociales, así como otras facturas. Y Cataluña se ha convertido en modelo de recortes sociales, aunque la bandera haya desviado la atención de la «llaga» más importante de la gestión de Artur Mas.

Aun así, y pese a la condicionalidad en el uso de las partidas que se deriva de su decisión de solicitar a Hacienda el «rescate» para evitar la quiebra técnica, la Generalitat mantiene vivas inyecciones de ayudas y de subvenciones sin más sentido que el de seguir alentando la identidad nacional. «Hacer una Nación cuesta mucho dinero», bromeaba, informalmente, un veterano diputado catalán en el Congreso cuando se conoció la decisión de Mas de pedir ayuda al FLA. Y lo cierto es que Cataluña es una de las comunidades con una Administración más grande, con más aparato de intervención política y económica, por ejemplo.

No obstante, en una situación excepcional como la presente, sorprende llamativamente que la Generalitat pueda mantener activas determinadas partidas de ayudas o subvenciones. Hacer balance de todas las que ha concedido en este año –marcado por los recortes educativos, sanitarios o a los funcionarios– confirma que entre las intocables están, por supuesto, todas las dirigidas a mantener el sueño del proyecto nacional.

Así, en su convocatoria oficial de ayudas y subvenciones, la Generalitat tiene abierto el plazo para distintos proyectos culturales dirigidos a promocionar el occitano, una lengua hermana del catalán (aunque dentro del nacionalismo hay todo un debate sobre la relación entre ambas). El occitano es muy parecido al catalán, sólo que con influencias francesas. Hasta el 15 de octubre ha estado vigente la solicitud de ayudas para la producción en catalán y en occitano a través del sistema de adquisición bibliotecaria. Pero sigue abierto el plazo para subvencionar en el ámbito musical la producción editorial en catalán y en occitano y la edición de partituras de compositores catalanes: vence el 30 de noviembre. La consejería de Cultura subvenciona, asimismo, a las editoriales que traduzcan al occitano obras literarias en catalán –pueden presentarse las solicitudes hasta el 25 de octubre.

La Generalitat también sigue financiando –vence el plazo el 31 de octubre– las actividades de promoción y difusión en el exterior de la literatura catalana; y a las editoriales que se dediquen a traducir al catalán obras literarias de otra lenguas (la convocatoria es del 4 al 25 de octubre). Otras materias para las que se ofertan nuevas ayudas son: registro de obras de teatro en formato televisivo para generar nuevos públicos (hasta el 31 de octubre); compañías catalanas de teatro y de circo que representan sus espectáculos en las Islas Baleares (hasta el 30 de noviembre); largometrajes televisivos de ficción destinados a ser emitidos por la televisión (hasta el 31 de octubre); películas y documentales producidos en Cataluña y en las Islas Baleares que impulsen la presencia en el extranjero de la creación cultural catalana (hasta el 31 de diciembre); o la traducción al catalán de largometrajes, cortometrajes y documentales (hasta el 31 de octubre). Hasta finales de noviembre tiene abierta una línea de ayuda para la internacionalización de empresas catalanas.

Este año la Generalitat ha subvencionado incluso proyectos en catalán o aranés para fomentar el catalán en los medios de comunicación; todos los manuales de texto educativo en lengua catalana; las asociaciones catalanas en el exterior; y el fomento de la relación entre las entidades religiosas y la sociedad catalana.

Conductor de Canal Català
Despedido por llevar la bandera de España
Á. J. M. Barcelona www.gaceta.es 19 Octubre 2012

Antonio Bustamente fue despedido por las quejas de una contertulia de Canal Català por llevar en su vehículo una bandera española el Día de la Hispanidad. Su salario era el 60% de los ingresos familiares.

Sin trabajo por llevar una bandera de España. Esta es la pesadilla que está atravesando ahora Antonio Bustamante, ex chófer de los medios Canal Català y Metropolitan. Todo comenzó el 12 de octubre, día de la Hispanidad, cuando Bustamante salió con su coche para ir a recoger a una invitada. Debido a la festividad, el conductor decidió adornar su vehículo con una bandera nacional, sin saber las nefastas consecuencias que le acarrearía.

"Pensaba que al no llevar a ninguna persona independentista no iba a molestar a nadie", afirma al programa El Gato al Agua de Intereconomia TV. Este hecho irritó a Gema Galdón, candidata en las últimas elecciones municipales de Iniciativa per Cataluña-Esquerra-Unida-Entesa y contertulia en varios medios catalanes. Además, enseña en la Universidad de Barcelona Políticas y Tecnologías de Seguridad.

"Mi sorpresa -explica- fue cuando recogí a la primera persona que al ver la banderita se negó a subir al vehículo, me dijo que tenía que quitar la bandera si no, no subiría". Sin mediar palabra se fue para su casa y se quedó esperando, "pensando que me estaba devolviendo la broma", y tras un tiempo de espera, "opté por recoger al siguiente invitado y avisé a la televisión de que esta persona no vendría".

"El siguiente invitado se lo tomó como la broma que era y cuando llegué a mi destino la retiré, porque era solo una cosa para amenizar el viaje", asegura Bustamante, quien por la noche recibió una llamada de la dirección, "muy enfadada" por el asunto y "desde el principio me disculpé", entre otras cosas porque la invitada tuvo que ir en taxi hasta el estudio. "Dije que era una broma que salió por el lado que no tenía que haber salido y desde el principio admití mi error", relata.

Diez minutos más tarde, recibe otra llamada y le aseguraron al conductor autónomo que "no pasaba nada" pero le advirtieron de que no se volviera a repetir. "Todo estaba solucionado", le afirmaron.

Días más tarde, este jueves por la mañana, le volvieron a llamar diciéndole que su trabajo había terminado. La persona invitada lo había puesto en las redes sociales, "que la cosa se había liado mucho y que era una vergüenza". Asimismo, la dirección le apunta que desde la vuelta de verano el canal es más independentista y que no puede ser que un conductor lleve la bandera de España, "cuando nadie pudo identificar el vehículo con Canal Català". En este sentido, asegura que quitó el rotulo del medio precisamente para evitar mayores problemas.

La contertulia se desentiende del despido de Bustamente y le acusa de mentir al asegurar que "él mismo dijo que le despidieron ayer. La diferencia entre 1 día y 6 ya no es ni de licenciatura, con Barrio Sésamo te bastaba". Según el perjudicado, la dirección le aseguró que la decisión se tomó porque la propia Galdón lo había subido a Twitter. La propia Galdón se define a sí misma como "republicana", que "es la única bandera española" que reconoce.

Un monitor de natación de Zarauz castiga a cinco niños por hablar en castellano
"Aquí se habla euskera o inglés", les gritó el instructor
 www.lavozlibre.com 19 Octubre 2012

Madrid.- El monitor de natación de un grupo de escolares de 9 años de un colegio de Zarauz castigó la semana pasada a cinco niños a dar 36 vueltas alrededor de la piscina por haber hablado castellano entre ellos. “Aquí se habla euskera o inglés”, les espetó el instructor antes de tomar represalias contra ellos.

Los niños castigados, según publica ‘El Mundo’, forman parte de un grupo de unos 30 alumnos de 4º de Primaria que participan diariamente en un curso de natación en el polideportivo municipal que dura aproximadamente tres semanas, que se desarrolla en horario lectivo y que está subvencionado íntegramente por la Diputación de Guipúzcoa, gobernada por Bildu.

Los padres han denunciado esta situación ante la Junta de Padres del colegio, que ha aprobado por unanimidad hacer público lo ocurrido. Su director ha anunciado que solicitará explicaciones al Consistorio de Bildu, al polideportivo, y también al monitor.

Los progenitores de uno de los niños comenzaron a tener sospechas de que algo ocurría al ver cómo su hijo, que siempre iba con entusiasmo a la piscina, se negó a ir a clases de natación. “Dónde pone que hay que hablar euskera en la piscina. En la piscina no se les puede prohibir comunicarse en el idioma que quieran, y mucho menos castigarles. ¿Qué sensación les va a quedar a los chavales si son castigados por hablar en castellano?”, explican los padres, que dicen estar “asqueados” porque se politice el euskera hasta este extremo.

El monitor, lejos de arrepentirse, ha echado más leña al fuego al justificar su comportamiento e incluso ha llegado a acusar de “chivatos” a los niños, según relatan los padres, que aseguran que si hubiera sido al revés y se les hubiera castigado por hablar euskera, también denunciarían la situación.

DESEMBOLSÓ 278 MILLONES SOLO EN 2011
La Generalitat se gasta 1.100 millones en cuatro años para sostener TV3
 El Confidencial 19 Octubre 2012

La Generalitat de Cataluña se hubiera ahorrado la mitad de su última emisión de bonos patrióticos si no tuviera que sostener una televisión pública. Y es que el Gobierno catalán ha destinado más de 1.100 millones a financiar su cadena autonómica desde que empezó la crisis, sin ir más lejos la misma cuantía que el Estado invertirá en la comunidad para infraestructuras en 2012. Según consta en las últimas cuentas remitidas recientemente al Registro Mercantil, Televisió de Catalunya (TV3) se apuntó subvenciones del Ejecutivo que preside Artur Mas por importe de 278 millones de euros solo en 2011, cifra a la que cabe sumar los 839,6 millones desembolsados desde 2008 para garantizar la supervivencia de la sociedad.

El Gobierno de CiU ha hecho bandera desde su llegada al poder de los recortes en la televisión pública. La cuestión de fondo es si el esfuerzo acometido hasta ahora es suficiente. De hecho, TV3 apenas recibió el año pasado 15 millones menos que en 2010, cuando la subvención superó los 293,6 millones de euros. El objetivo declarado de la Generalitat para 2012 es dejar en 260 millones el presupuesto de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA), el accionista único de Televisió de Catalunya. La CCMA -que también es responsable de las finanzas de Catalunya Ràdio- dispuso en 2011 de subvenciones por valor de 317,7 millones de euros, frente a los 340,41 del ejercicio precedente. Todo un tour de force.

La propia Generalitat admitía de forma implícita que el gasto sigue siendo insoportable cuando hace apenas días aseguraba que está estudiando la posibilidad de crear un canon para financiar TV3. Francesc Homs, portavoz del Gobierno catalán, reconocía la contratación de Deloitte para el diseño del tributo, si bien advertía que aún no se ha tomado una decisión al respecto. La consultora tiene hasta al 31 de octubre para presentar su propuesta, por la que cobrará 64.900 euros. Según los últimos datos del Banco de España, Cataluña -en pleno proceso electoral tras la deriva soberanista alentada por CiU- es con diferencia la comunidad autónoma más endeudada de España. Su agujero rozaba en el segundo semestre de este año los 44.000 millones de euros.

El problema de fondo es que las cuentas no salen y el balance está comprometido de origen. Televisió de Catalunya facturó el año pasado 85,9 millones de euros cuando solo en salarios afronta una carga de 127,1 millones. Si al desembolso por la fuerza laboral se le suman los 91,5 millones y 93,1 millones que se abonan en aprovisionamientos y gastos de explotación, respectivamente, resulta evidente que la sociedad no es viable sin las cuantiosas aportaciones de la Generalitat. Es más, pese a la subvención, el grupo perdió 8,7 millones el año pasado. Por si fuera poco, la casa contó con más plantilla pese a las estrecheces económicas: el número medio de empleados en 2011 se situó en 2.000 personas, frente a las 1.959 de 2010.

Liga, Champions, Fórmula 1...
Artur Mas ha escenificado diversas medidas de ajuste en TV3, desde el recorte de salarios a la reducción del número de canales de seis a cuatro, pasando por la renuncia a emitir fútbol de Primera División en abierto. Y es que los compromisos de gasto que admite la sociedad en sus cuentas de 2011 no dejan de ser llamativos para una cadena pública. Por ejemplo, al contrato con Mediapro para la retransmisión de un partido de Liga, se suman acuerdos para la Copa del Rey y la Supercopa de España; para emitir el Mundial de Fórmula 1 “de forma no exclusiva en territorio catalán y en lengua catalana”, y para la Champions League hasta la temporada 2014-2015 ¿Conclusión? Compromisos pendientes en la temporada 2011-2012 por valor de 46,5 millones de euros.

Las restricciones económicas han alcanzado también al pago a proveedores. No en vano el plazo medio de los pagos que han excedido el límite legal se sitúa en 351 días, casi un año. Es más, de los desembolsos efectuados en el ejercicio, que ascendieron a 264,1 millones, un total de 79,67 millones se abonaron fuera de los plazos que estipula la legislación. Todo un indicativo de los problemas de tesorería que atraviesa la casa. En sus previsiones para 2012, la compañía advierte que la Generalitat apuesta por diseñar un nuevo contrato programa, escenario que “junto a la situación económica general y la evolución del mercado publicitario pueden tener repercusiones sobre la oferta de programa multicanal y multiplataforma”.

Cataluña es de lejos la comunidad autónoma que más gasta en su sostener su televisión. Ante sus 278 millones de 2011 palidecen los 116,82 millones que tuvo que desembolsar Esperanza Aguirre para evitar la quiebra de Telemadrid. El Gobierno madrileño ha destinado más de 855 millones de euros en subvenciones para compensar las pérdidas de la televisión pública desde 2003; un gasto notable pero que aún le permite sacar pecho respecto al Ejecutivo catalán. Por su parte, la Radiotelevisión Valenciana (RTVV) cerró el ejercicio con unas pérdidas de 136,84 millones, un importe que superó con creces las aportaciones previstas por parte de la Generalitat, que contemplaba una subvención de explotación de 77,11 millones. Finalmente, la televisión pública vasca (ETB) salvó el año con auxilio de Patxi López por 111,14 millones de euros.



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