AGLI Recortes de Prensa  Jueves 25 Octubre 2012

¿Secesión? Aplíquese la ley
Editorial www.gaceta.es 25 Octubre 2012

El independentismo quiere abrir la puerta a la ley del más fuerte.

Gobernar. Hacer cumplir la ley. Tal es la obligación de un Gobierno. Esos son los mensajes que el ex presidente Aznar venía a transmitir ayer ante el presidente Rajoy. Y no pueden venir en momento más oportuno.

El debate abierto en España sobre el derecho del Estado a evitar la eventual secesión de Cataluña es preocupante porque significa invertir el orden moral de las cosas; orden que, en política, debe anteponer el imperio de la ley a cualquier otra consideración. Que el Estado posea el monopolio legal de la violencia significa que sólo él puede hacer uso de la fuerza pública, y ello específicamente en defensa de la ley. Cuando alguien amenaza con convocatorias populares ilegales, medidas administrativas ilegales, acciones políticas ilegales o ataques ilegales a los derechos ciudadanos, entonces el Estado debe intervenir.

Precisamente en una sociedad democrática moderna no debe existir otra legitimidad que la que emana del derecho. No caben legitimidades históricas, raciales, lingüísticas, populistas ni de ningún otro tipo, porque poner esas cosas por encima de la ley significa abrir la puerta a la ley del más fuerte. Por lo mismo, a nadie debe extrañar que haya voces dispuestas a recordar al Estado su obligación. Y a nadie debería extrañar tampoco que el Estado actúe. Porque está para eso y sólo eso justifica su existencia.

El recurso a la capacidad coercitiva del Estado no es ningún pecado, al revés: es una virtud. Todos deseamos que los conflictos se resuelvan de manera dialogada, pero el diálogo tiene un límite en el respeto de la ley.

Por otro lado, la política posee siempre un aspecto conflictivo que es insensato desdeñar: inevitablemente la defensa de la ley entraña un choque con quienes quieren vulnerarla. En esa situación, huir del conflicto es entregar el campo al enemigo. El Gobierno quedará deslegitimado y la sociedad huérfana. Eso podría ocurrir en España si quien tiene que aplicar la ley rehúsa hacerlo.

Leyes inexorables
César Vidal La Razón 25 Octubre 2012

No soy yo de los que creen que la Historia esté sometida a una dialéctica que marca el destino como, por utilizar una conocida imagen, si se tratara de un horario de trenes. A la vista está que no pocos de los que creían en esa dialéctica como artículo de fe andan ahora sumergidos en la economía de mercado como lobos –orientales, eso sí– en busca de presa. Con todo, sí que me parece difícil de discutir que existen unas leyes inexorables de la conducta humana que se cumplen de forma rigurosa.

Uno de ellas la expresó Pablo de Tarso al escribir a los gálatas aquello de «todo lo que el hombre siembre, eso también segará». La frase era terminante y, por añadidura, exacta. Al final, no podemos escapar de las consecuencias de nuestros actos. Todo aquello que hemos ido realizando a lo largo de nuestra vida acaba dando su fruto y no podemos pretender que sea distinto de la semilla que hemos sembrado.

Menciono esto en relación con las elecciones celebradas en Galicia y Vascongadas donde se ha confirmado que igual que el que siembra patatas no puede pretender recoger melones, el que siembra alianzas o componendas con el nacionalismo no puede aspirar a cosechar triunfos. Ya es grave que ETA se convierta en la segunda fuerza política de las Vascongadas obteniendo un pavoroso potencial de desestabilización en unos momentos económicos especialmente difíciles.

Sin duda, ZP y el Tribunal Constitucional pueden sentirse satisfechos por haber colocado a decenas de millones de españoles a merced del capricho de una banda de asesinos. Pocas veces tan pocos hicieron tanto daño a tantos. Sin embargo, no es menos inquietante que el PSOE se haya desplomado en Vascongadas y Galicia –al igual que le sucederá en Cataluña– o que el PP haya experimentado un desastre en las Vascongadas verdaderamente sin precedentes.

La lección es obvia. Donde el PP ha mantenido una política propia enfrentado a los nacionalistas ha logrado unos resultados extraordinarios. Donde, por el contrario, ha decidido ser benevolente con los que desean la destrucción de España se ha desplomado. Como sucede con el PSOE, sus votantes no están dispuestos a otorgarle un sufragio que puedan aprovechar los enemigos de la convivencia y de la legalidad. Una lectura realista de los resultados impone –por pura supervivencia– un cambio de estrategia y un gran pacto de Estado entre el PP y el PSOE en virtud del cual ambos partidos no contraigan alianzas con los nacionalistas sino que intenten solventar entre ellos las diferencias políticas en pro del bien de la nación. Si ahora siembran esa semilla, cosecharemos una sociedad de ciudadanos libres e iguales. Pero si ambos siguen sembrando lo mismo que en la última década, sólo cosecharemos nuevos desastres en Vascongadas –y en Cataluña– y entonces podemos prepararnos para lo peor porque, guste o no, existen leyes inexorables.

El PP en Galicia: ni victoria ni enfrentado a los nacionalistas
Nota del Editor 25 Octubre 2012

El PP gallego, que al igual que en el resto del PP pesa mas lo regional que lo nacional, no ha obtenido una extraordinaria victoria en estas inservibles elecciones, por el contrario ha perdido cientos de miles de votos, aunque ha tenido la suerte de tener enfrente a unos tipos de su misma calaña que arrastran peor fama al carecen del mando de la maquinaria autonómica y han resultado abandonados por muchos de sus fieles.

El PP gallego no está enfrentado a los nacionalistas, es tan nacionalista como el que más, y su único interes está en conseguir y mantener el poder para seguir, su innumerable cuerda de profesionales de la política, viviendo del cuento. En la Galicia del PP, cualquier ciudadano español hablante esta fuera de lugar, es tierra de gallego hablantes, aunque algunos sepan el español. Núñez lo demuestra cada día, sólo se dirige a los gallego hablantes. Y respecto a la educación y a la inmersión, seguimos como siempre, peor cada día, sólo hay que pasearse por cualquier centro de enseñanza

Ofensiva nacionalista de otoño
José Javaloyes www.republica.com 25 Octubre 2012

Cuando Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), se planta frente a Berlín y afirma que la compra de deuda soberana de España es asumible y compatible con la estabilidad monetaria de la Eurozona, la trama nacionalista capitaneada desde Cataluña, en una carta a la vicepresidenta de la Comisión Europea, agita el fantasma del golpismo militar contra el proceso de rebeldía incoado en Cataluña, cuando el único golpismo cursante en el Principado es la violencia política del Gobierno de la Generalidad contra el orden constitucional español, tanto desde la esgrima de los desafíos independentistas como desde la burla de resoluciones judiciales como las que afectan a la obligación constitucional derivados de la cooficialidad del catalán y el español o castellano.

Acompaña al desprecio del daño internacional causado a España por la esgrima del espantajo del golpismo militar, el sarcasmo del Parlamento catalán al dirigirse al de la Comunidad valenciana para exigirle que proteja el idioma catalán en todos los niveles de la Enseñanza. Justo lo mismo que desde el Gobierno del Estado se le demanda legítimamente al del Principado para el castellano … Nada ha tardado, como era de prever, la respuesta valenciana al aprobar sus Cortes una proposición no de ley rechazando la injerencia nacionalista en los asuntos internos del Reino de Valencia. Pero tan significativo como ello ha sido el desmarque socialista – en la misma línea de la sostenida de la eurodiputada del PSC firmante de la carta a la vicepresidenta de la Comisión Europea. Maniobra suscrita por tres eurodiputados nacionalistas.

La ofensiva nacionalista y parcialmente socialista se acompaña de otros movimientos de escisión manifiesta respecto de los intereses globales de España, tal como ha sido el compartido rechazo de la integración en un solo organismo nacional de las oficinas comerciales en el exterior por parte de Cataluña, País Vasco. . . y Andalucía. Cosa a la que se puede sumar la actuación nacionalista ante la Comisión Europea objetando las dotaciones económicas asignadas para el AVE en supuesto detrimento de las que habrían de corresponder al corredor mediterráneo…

En muy pocos días, como cabe fácilmente advertir, el nacionalismo catalán de CiU y sus aliados para la secesión han pasado de las elogiadas “calidades democráticas” de la Diada por el embajador norteamericano, a una praxis de agresión contra los intereses generales de España ante la que no cabe transigencia alguna desde el plano de la ley y el estilo de convivencia acuñados en la Transición.

Parece llegada la hora en la que más allá de las urgencias a que obliga la gravedad de la crisis económica, se dispongan los medios legales y los recursos institucionales precisos para reconducir la política nacional a la normalidad constitucional. Quizá mediante la formulación de un referéndum desde el que la Carta Magna pueda reformarse en aquellas de sus partes que sea menester, para corregir los errores cometidos con los Estatutos de Autonomía, en un control riguroso de sus gastos y con garantías suficientes para la unidad nacional de España.

LA INVASIÓN
IGNACIO CAMACHO ABC 25 Octubre 2012

Los denunciantes del pisotón a Messi han elevado el victimismo nacionalista al delirio paranoico de la agresión armada

GRANDE y lógica rechifla provocó ayer en el programa de Herrera el delirio paranoico de esos eurodiputados catalanes que ven pasar un avión de prácticas y corren a buscar un refugio antiaéreo. En ocasiones oyen cazas; esta gente se encuentra en el andén de la estación a un soldadito ecuatoriano con su novia y creen que van a entrar los nacionales por la Diagonal para someter por la fuerza al irredento pueblo oprimido. El típico victimismo nacionalista elevado a grotesco espejismo persecutorio por un ataque de estupidez sobrevenida y agravado por el tedio de la Eurocámara, que tiende a producir majaderías de gente ociosa. Se trata de las mismas minervas que presentaron una protesta por el agravio centralista del pisotón a Messi, reforzadas por una señoría socialista para sonrojo de un Rubalcaba que entretanto sabotaje conspirativo no da abasto para impedir que los suyos aprovechen cualquier oportunidad de hacer el ridículo.

La invención del enemigo es una constante del imaginario nacionalista para mantener la cohesión de su obsesivo designio. El soberanismo catalán ha fabricado con éxito algunos marcos mentales que al margen de su falsedad funcionan con eficacia: en especial el del expolio fiscal y el de la malquerencia española. Pero en la precampaña electoral la inflamación de ardor autóctono necesita más combustible y algunos cráneos privilegiados han dado en diseñar la fantasmagoría de una amenaza armada, una siniestra invasión militar borbónica que evoca la cabra de la Legión por el Paseo de Gracia. El perfil bajo del Gobierno en este debate desquiciado les ha restringido la munición para alimentar la quimera; sólo han podido agarrarse a una desafortunada frase del ministro Wert para montar el andamiaje de la agresión imperialista. Como el tiempo pasa sin que las divisiones acorazadas asomen por el Ebro empieza a cundir la impaciencia y los aburridos europarlamentarios han decidido pedir amparo preventivo, alarmados por las presuntas intenciones intimidatorias del vuelo de los moscardones. Ante la impávida seriedad con que uno de los denunciantes del blitzkrieg españolista sostenía en la radio su paranoia eran de oír las hilarantes parodias de oyentes descojonados; quizá se hubiesen reído menos de saber lo que cobran estas lumbreras por calentar el escaño con sus tragicómicas ocurrencias.

Lo llamativo de este episodio no es su torticera vileza sino la mentecata solemnidad con que sus protagonistas sostienen la racionalidad de su patraña, en la probable creencia de que la comparten bastantes conciudadanos de Cataluña. Éste es el problema: la facilidad con que la intoxicación o la mendacidad pueden arraigar en una conciencia colectiva contaminada de prejuicios. Hay momentos en que una sociedad predispuesta otorga rango relevante a tontos que quedarían segundos en una carrera de tontos. Por ser demasiado tontos para ganarla.

Vuelo rasante sobre La Diagonal
Marcello www.republica.com 25 Octubre 2012

Acabamos de descubrir, a tenor de lo denunciado por cuatro eurodiputados catalanes -de CiU, BNG, ICV y PSC, que aún no han renunciado a su acta- ante la vicepresidenta de la Comisión Europea, Viviane Reding, el presidente Rajoy está a punto de poner en marcha la invasión militar de Cataluña para iniciar una nueva guerra civil. La que, por lo visto, está preparando la Fuerza Aérea Española mediante vuelos espías y rasantes de intimidación de la población catalana llevados a cabo por varios caza tipo F-16.

Unos vuelos rasantes que imaginamos habrán pasado por el cielo catalán rompiendo la velocidad del sonido Mach-2 en línea con la Avenida Diagonal de Barcelona donde tienen su sede La Caixa y Caixabank (que donde habita la madre del cordero catalán), lo que habrá causado estruendo y estupor en su mas altos gestores, porque imaginamos que Fainé tiene su despacho en el Penthouse para, de paso, estar mas cerca del cielo que es donde ahora vive Sanjosemaría.

La espiral de la locura desatada por del nacionalismo catalán, con el silencio pertinaz y la connivencia clara del poder empresarial y el financiero de Cataluña, no tiene límite ni freno y todavía nos esperan jornadas de “gloria” a lo largo y ancho de la anunciada campaña electoral. Aunque de momento ya hemos asistido a unas presuntas maniobras militares intimidadoras con las que el titular del ministerio de Defensa, Morenés, habría dado una respuesta a la no menos desafiante movida militar del consejero de Interior de Generalitat, Puig, quien vino a decir que los Mossos de Escuadra están listos para defender el referéndum ilegal catalán.

La verdad es que, visto el episodio propio de “Los Soprano” que se vivió en el despacho del presidente del Gobierno de España durante la entrevista que allí celebraron Mariano Rajoy y Artur Mas, todo esto de las maniobras militares nos encaja y abunda en la mencionada locura nacionalista. Es verdad que este Rajoy no estuvo a la altura de las circunstancias cuando en su despacho el dirigente catalán lo amenazó con un chantaje de corte mafioso en el que Mas dijo: o el “pacto fiscal” o atente a las consecuencias” -le faltó añadir “además ya se donde vives, y a que colegio van tus hijos”-, porque don Mariano tiene horchata en las venas y traga lo que le echen para no tener que salir a dar la cara porque se cansa.

Lo normal es que ante las palabras de Mas, el presidente Rajoy hubiera suspendido la entrevista y comunicado el motivo a los medios de comunicación. Esto desde luego no le hubiera pasado a Aznar quien ayer en FAES ha propuesto una reforma del modelo territorial y que, ante las narices de Rajoy, dijo que no se pueden aceptar chantajes ni amenazas de nadie, con lo que ya tenemos al señor del bigote en la pista central del circo español, cosa que se veía venir, como pronto vamos a tener a Felipe González por la parte del PSOE.

Al margen de los disparates nacionalistas y del tancredismo de Rajoy tenemos que decir que la indignación general crece sin parar por toda España y que estos incidentes, que algunos se toman a chufla, pueden provocar situaciones de mayor cuantía y sin control de consecuencias hoy imprevisibles. Lo dijo un joven estudiante de Historia al que le preguntaron como se produjo el derrumbe del imperio romano a lo que el joven respondió: “pues el imperio se cayó de improviso y haciendo mucho ruido, pon porrón, porrón, pon, pon”, con lo que demostró que se conocía muy bien la lección.

La desaparición del socialismo
@Ignacio de la Torre. El Confidencial 25 Octubre 2012

Herodoto, en sus “Historias” cuenta que los persas educaban a sus hijos en dos máximas: primera, nunca mentir; segunda, nunca incurrir en deudas, porque el que lo hace, acaba mintiendo.

El razonamiento económico y sociológico que subyace a la progresiva desaparición del socialismo en Occidente es profundo pero inexorable y está muy ligado a las máximas arriba expuestas de Herodoto. Los postulados socialistas se basan desde mi óptica en el triple concepto de un incremento del peso del sector público como porcentaje del PIB, una elevada intervención del poder público en la regulación sobre cómo los individuos deben interactuar, bajo la falsa premisa de que el gobernante es más inteligente que el gobernado, y la financiación de dicha acción política con endeudamiento público. Que conste que con esta opinión personalísima no me refiero sólo a la política del Partido Socialista Obrero Español y sus congéneres occidentales. Gestiones como la desempeñada por Camps en Valencia, por Ruiz-Gallardón en Madrid o por el PP con muchas de “sus” cajas de ahorro se acercan mucho a dichos postulados.

El loable objetivo del socialismo, una reducción de las desigualdades (si esta reducción se consigue “hacia arriba”, no “hacia abajo”, como en Cuba), está detrás de dicho pensamiento. El milagro económico europeo, en los años 50 y 60, basado en enormes incrementos de productividad por hora trabajada, permitió financiar el estado social que habría de actuar como supuesto motor de reducción de las desigualdades. A medida que las productividades se fueron reduciendo, consecuencia lógica de la utilidad marginal decreciente y del aumento intervencionismo, fue preciso acudir a los mercados de deuda, cada vez en mayor cantidad, para sostener el gasto social. Así se rompió el segundo precepto de Herodoto, y de él se derivó el primero.

De esta forma, se cumple una lógica política cargada de una absoluta inmoralidad: con el argumento de proteger “al débil”, se captan votos mediante emisiones de deuda, dejando el pago de ésta a los que en realidad son los más débiles y desfavorecidos: los niños que no tienen capacidad de voto, que son los que afrontarán el pago futuro de dicha deuda. De esta forma, se confabula deuda y mentira. Una vez la deuda alcanza niveles cercanos al distress (superiores al 80% de PIB) y que el crecimiento económico estructural se sigue reduciendo a medida que el peso de la deuda y del Estado ahogan la iniciativa privada, la deuda y la demagogia dejan de funcionar. Se alcanza así el final de dicha acción política.

Estamos asistiendo estos días a su funeral.
Si alguno opina que el fin justificase los medios (yo no, y a propósito, el que encuentre dicha máxima en “El Príncipe” de Maquiavelo que me escriba) se podría argumentar en defensa del socialismo que, si consigue su objetivo mediante tan discutibles fines, pues entonces tendría una justificación. Sin embargo, los datos apoyan lo contrario: desde 2004 la desigualdad ha aumentado en España más que en ningún otro país europeo, como se puede ver analizando coeficientes de desigualdad (GINI, datos de Eurostat).

Hace tiempo escribí cómo la lógica marxista, de que un cambio en la infraestructura acabaría produciendo un cambio en la superestructura, podría conllevar la paradoja de que el enriquecimiento de la clase media china desembocaría, por lo tanto, en el final del Partido Comunista Chino. La hipocresía acaba inexorablemente consumiendo y fagocitando a sus actores. A pesar de su “comunismo”, China es hoy el país con una de las mayores desigualdades del mundo: el 10% más rico de la población controla el 85% de la riqueza.

El comunismo fue desenmascarado y vencido ideológicamente precisamente por ex comunistas, como Koestler (“El cero y el infinito”), o por ex integrantes del ejército rojo, como Grossman (“Vida y Destino”), o Solzhenitsyn (“Archipiélago Gulag”). Hoy son los mercados de bonos los que desarman ideológica y financieramente al binomio deuda-demagogia.

Quizás también en otra paradoja pueda residir la salvación del socialismo: en el propio capitalismo. Las únicas fórmulas para lograr los fines socialistas han de ser capitalistas: fomentar el emprendimiento como fuente última de la riqueza de una nación, generar productividad mediante un sistema educativo serio, reducir la intervención del poder público, para así generar productividad e ingresos que puedan costear un sistema social abarcable, limpiar la banca de activos tóxicos para asegurar que puede volver a prestar a Pymes exitosas, promover el microcrédito para erradicar la pobreza creando mini negocios y facilitar el acceso de las Pymes al mercado de capitales para de esta forma generar empleo (algo que han hecho muy bien los alemanes).

Las llamadas “finanzas de impacto social” pueden ser el mejor aliado de esta revolución capitalista al servicio del noble ideal socialista. Por ejemplo, la banca ética, desarrollada en el norte de Europa (que tiene su origen precisamente en las cajas de ahorro, que en su concepción tenían una base ética y de desarrollo social impagable). Dicha banca ética presenta una doble vertiente, bancos eco-sociales (donde se publica el destino de cada crédito y su impacto social previsible), como GSL, o la banca sin interés con impacto social (como JAK en Suecia y en Dinamarca). También los microcréditos para financiar mini-negocios, sobre todo entre mujeres, (Grameen), que están detrás de la erradicación de la pobreza en amplias zonas del mundo como hemos escrito en el pasado.

El socialismo, tal y como se ha entendido hasta hoy, está muriendo. Está muriendo porque ha incumplido sistemáticamente los dos preceptos que Herodoto subrayaba en una buena educación persa. El único remedio es su rearme ideológico basándose en el capitalismo y las finanzas de impacto social. Sólo una nueva generación de micro emprendedores puede contribuir a crear la riqueza necesaria para sostener el estado social y para reducir las desigualdades “hacia arriba”.

Por lo tanto, el mejor consejo que se puede dar a un amigo socialista de cualquier partido político es una lectura renovada de “La riqueza de las naciones” de Adam Smith.

A propósito de Rubalcaba: una defensa indirecta
José Luis González Quirós El Confidencial 25 Octubre 2012

Con motivo de los malos resultados del PSOE en las elecciones gallegas y vascas han abundado los comentarios a propósito de posible dimisión de Rubalcaba, como si tal fuese el problema del PSOE, como si eso pudiera servir para algo. ¿Cuál es, pues, el problema real del PSOE? No es muy distinto del que afecta al PP, aunque ahora se esfume en un segundo plano, porque sus resultados le son menos adversos. El problema general de los partidos españoles es que no están siendo eficaces para hacer que la democracia se convierta en una atmósfera intelectual y moral que sea capaz de acabar con los peores hábitos de la sociedad española, con la hipocresía, la mediocridad, el amiguismo, la corrupción, la incompetencia, la falta de iniciativa, y el fulanismo, para no entrar en mayores.

Nuestros grandes partidos, en lugar de crear una dinámica capaz de combatir esas lacras, se han convertido en sus beneficiarios, en grandes palancas de administración y fortalecimiento de la ineficiencia, la pasividad y la inmoralidad. Los partidos, al dedicarse a decir a los españoles que no hay alternativas, que o nosotros o el caos, han minimizado el potencial de cambio social que podría haber traído la democracia, ahogándolo en el sectarismo, la pura bipolarización y el olvido de los problemas reales del la sociedad española a favor de las estrategias de muy corto plazo y exclusivo interés de los grandes partidos: los españoles se han dado cuenta de este proceso, pero no son capaces de adivinar cuál pueda ser la solución. ¡Ah! se puede decir, ¿y entonces por qué votaron al PP? La razón es bastante simple, el desastre de Zapatero estuvo a punto de enterrar al PSOE, y la sociedad tiene miedo al vacío, de manera que más que votar al PP se votó contra el PSOE, y todavía no ha pasado tiempo suficiente para entrar en una nueva fase.

La causa de la profunda postración política del PSOE reside en que todavía no se adivina si ese partido va a ser capaz de volver a representar a la mitad, por lo menos, de la sociedad española, tras el divorcio al que le ha forzado la política frívola, inconsecuente y demagógica de su anterior líder

La causa de la profunda postración política del PSOE reside en que todavía no se adivina si ese partido va a ser capaz de volver a representar a la mitad, por lo menos, de la sociedad española, tras el divorcio al que le ha forzado la política frívola, inconsecuente y demagógica de su anterior líder. Su gran prueba estará en si ese partido es capaz de convertirse en un partido del futuro y no del ayer ni del anteayer. Es claro que el intento de renovación de Zapatero ha acabado como el rosario de la aurora, y es comprensible que alguien como Rubalcaba, que recuerda tanto al felipismo como al zapaterismo, sea el encargado de poner en marcha la recuperación política, no porque el felipismo sea la solución, sino porque necesariamente hay que volver a ese punto de partida para deshacer los gravísimos errores de las últimas legislaturas, algo muy parecido a lo que le podrá pasar al PP si no aciertan a rectificar a tiempo su política social, por emplear el calificativo que no se le cae de la boca a suministro de Hacienda.

Esta vuelta sobre sus pasos para iniciar una nueva andadura es algo que tendrán que hacer, que se deben y nos deben. Tienen que reencontrarse con su historia, dejar de llevarle la contraria, sin disimular esa condición española que siempre estuvo con orgullo en su nombre, y que, al parecer, les ha arrebatado tontamente el franquismo. No pueden ser traidores a su historia, olvidándose de su origen socialmente humilde, ni a su orientación política, sin confundirla con ningún oportunismo. Zapatero se despidió del gobierno indultando a un banquero condenado por delito firme, no amnistiando a un sindicalista o a un parado, de manera que esa extraña alianza entre verborrea radical y amistades financieras debería desaparecer de su programa, para siempre, y, con ello, tal vez se pongan en condiciones de erradicar la corrupción que tan ricamente se ha encarnado en sus cuadros, a ver si con eso consiguen que les imite esa derecha tan proclive a seguirles sin mayor motivo.

Un partido socialista, es decir de izquierdas, que defienda a los más débiles, es decir, obrero y español, cosa que no debiera requerir muchas explicaciones, es realmente una necesidad, pero ahora carecemos de tal cosa. Tenemos un partido más o menos radical en cuestiones, digamos, culturales, muy propicio a convertirse en una secta clerical, estrecha y dogmática, entregado por razones del todo incomprensibles a los intereses de los enemigos históricos de la unidad de la nación española, y que no ha sabido desmarcarse de alianzas sociales sospechosas, tal vez útiles para mangonear, pero que nunca han hecho realmente nada porque nuestra patria sea políticamente libre y socialmente próspera. Tienen que ponerse a pensar en serio lo que pretenden, dejarse de repetir mantras gastados, y renunciar a las rentas fáciles por oponerse a una derecha que, en buena medida, ya no existe, para combatir con eficacia e inteligencia las amenazas reales al bienestar de los más. Si Rubalcaba se atreve con esta enorme tarea, pasará a la historia. De lo contrario, también pasará, pero con bastante menor brillo.

Neurosis colectiva
Aleix Vidal-Quadras www.gaceta.es 25 Octubre 2012

Los políticos, si son responsables, han de procurar que el debate público y la confrontación de ideas y programas se hagan dentro de un marco psicológico saludable.

Las sociedades, como los individuos, pueden padecer trastornos mentales, neurosis, depresiones, manías persecutorias, esquizofrenia y demás. Los políticos, si son responsables, han de procurar que el debate público y la confrontación de ideas y programas se hagan dentro de un marco psicológico saludable, sin que se produzcan patologías perturbadoras de consecuencias frecuentemente nefastas para el bienestar de la gente.

La actual polémica sobre la eventual separación de Cataluña de España, impulsada sin descanso por los partidos nacionalistas, ha alcanzado un punto en que se ha rebasado la línea que delimita la confrontación dialéctica normal para entrar de lleno en el descontrol emocional.

Cuando el simple recordatorio de que las autoridades autonómicas están obligadas a cumplir la ley y a respetar la Constitución, cuyo artículo 155 describe el procedimiento a aplicar en caso de que no lo hagan, se convierte mediante un ejercicio de extrapolación fantasiosa en una amenaza militar contra el pueblo catalán, cuando unas maniobras ordinarias del las fuerzas aéreas quedan transmutadas en una exhibición de prepotencia intimidatoria, cuando una eurodiputada socialista pone su firma al lado de independentistas declarados en una carta a la Comisión Europa en la que se solicita se vigile a España por posible violación de los principios fundamentales de la Unión, se encienden todas las luces de alarma psiquiátrica. Ahora bien, los que aventan el fuego de la irracionalidad con propósitos movilizadores de la opinión, no tienen nada de locos, sino que, por el contrario, actúan de manera tan perfectamente planificada como perversa.

El peligro de semejantes maniobras diabólicas es que acaban llevándose por delante la estabilidad y la paz de las naciones que las padecen, y en este cataclismo imparable también naufragan los que encendieron la mecha de la neurosis colectiva para conseguir sus fines, lo que, si bien es un pobre consuelo, demuestra que en último término todo el mundo recibe su merecido. En manos de pequeños aprendices de brujo que intentan ocultar bajo el disfraz de la grandilocuencia patriotera su mediocridad personal y su fracaso como gobernantes, Cataluña avanza a pasos veloces hacia la ruina económica, la descomposición social y, lo que es peor, el más espantoso de los ridículos.

La República Islámica de Catalonia
Gabriela Bustelo www.gaceta.es 25 Octubre 2012

“No saben que no creemos en la izquierda ni en la derecha”.

Abdelwahab Houzi, conocido en España como el imán de Lérida, tiene un detallado expediente en el archivo de los Servicios de Inteligencia españoles.

Cuando hace un par de años se proclamó a favor del burka, explicó que el velo integral no discrimina, porque es la propia mujer quien lo elige libremente. Entre las abundantes trampas del fundamentalismo musulmán destaca el tratamiento del velo islámico, en todas sus versiones, como una inocente y recatada prenda femenina, cuando en realidad se trata de uno de los instrumentos de control y represión de la mujer árabe.

Mientras la población femenina musulmana no se incorpore al mundo civilizado, el islam seguirá siendo el mayor enemigo de Occidente. Pero la mujer no es, ni mucho menos, la primera preocupación del hiperactivo imán Houzi, que lleva años organizando una “policía religiosa” encargada de amonestar y castigar a los musulmanes que no practiquen correctamente el wahabismo, la versión más integrista de la ley islámica.

Estos guardianes de la fe reportan directamente al imán sobre las prácticas religiosas de los fieles de su nutrida comunidad de seguidores. Hasta ahora Houzi había impartido doctrina desde la mezquita Ibn Hazm, la más importante de Lérida, que el ayuntamiento precintó en septiembre por motivos de seguridad, ya que en horas de rezo acoge a más de 1.000 seguidores, cuando el aforo es de 200. Los fieles del imán, sin dejarse disuadir, abarrotan el barrio del templo, practicando los ritos musulmanes en plena calle.

Atento a las pretensiones secesionistas del Gobierno autónomo, el imán Houzi apoya la independencia de Cataluña, la tercera región europea con mayor porcentaje de población musulmana, sólo superada por Francia y Bélgica, ya que Reino Unido y Alemania tienen importantes comunidades árabes, pero mucho menores que la catalana.

Una Cataluña independiente, con Barcelona como capital, albergaría el mayor núcleo del islamismo radical en Occidente, atrayendo a los salafistas y yihadistas del mundo entero, que encontrarían en la nueva república el lugar perfecto para montar la nueva sede mundial del terrorismo musulmán. Los clérigos salafistas (que consideran la democracia un sistema político despreciable, pues ha sido creado por el hombre y no por Alá) ya están pidiendo a los islamistas con derecho a voto que apoyen a los partidos separatistas, pues lo consideran el modo más eficaz de establecerse en una zona de Europa muy permisiva con su actividad religiosa y política, inseparable de sus ramificaciones terroristas.

El imán Houzi ha explicado que el apoyo de sus fieles a los partidos independentistas se traducirá en un mayor poder local: “Lo que ellos no saben es que nosotros no creemos en la izquierda ni en la derecha. Conforme vayamos acumulando poder en la región autónoma catalana, el islam irá ganando fuerza”. ¿Será esta República Islámica de Cataluña a lo que se refiere Artur Mas cuando define su región como una “buena amiga de Europa”?.

Opinión a un compañero
Olegario Ortega www.vozbcn.com 25 Octubre 2012

Apreciado, me pides que te dé mi opinión sobre el manifiesto federalismo e izquierdas. Ahí va una primera reflexión.

CiU (y creo que todo el nacionalismo pensante, excluyendo a los rapados vocingleros), ERC, ICV-EUiA y PSC, están exponiendo un mismo y único proyecto, a pesar de las diferencias aparentes. Vuelven a actuar como Partido Único de Cataluña, si es que acaso han dejado de ir en el mismo barco desde el inicio de la democracia. CiU está tratando de no ser sobrepasada electoralmente por ERC, de ahí su fachada de radicalismo mesiánico. Pero su verdadera propuesta política la está llamando ahora “Estado propio”.

ERC propone simplemente la independencia, sin matices. Resulta difícil encontrar diferencias entre ambas propuestas, pero se explica la diferencia de lenguaje y de énfasis debido al historial de ambos partidos y a la percepción genérica del electorado. Por decirlo mediante analogía, ERC actúa de juventudes de CiU, actúa sin complejos y es la proa del barco, tiene poco que perder y mucho que ganar ante un electorado cada vez más caliente y menos entendedor de lo que está pasando en profundidad. CiU actúa como el hermano mayor que debe sujetar el atrevimiento de la juventud y de la inexperiencia, pero sabiendo que los intereses de la familia son los mismos, y eso requiere prudente administración.

El único problema que tiene el PSC es que se ha roto el mito. Su electorado ya ha percibido que el PSC no es el PSOE en Cataluña, que es un partido más del aparato nacionalista y por tanto, que si le vota, lo que hace es reforzar al nacionalismo, vía directa o indirecta. Su situación actual es dramática, próxima a la de un partido marginal. Eso no es una tragedia para el partido, lo es para un electorado que ha sido engañado y timado reiteradamente, a lo largo de su existencia, desde la reunificación. Como sabes, eso tiene una derivada muy, muy grave: el PSOE anda dando bandazos porque su política territorial la ha venido definiendo el PSC; así les va, y así les irá hasta que alguien les suelte en plana cara que ¡es el Estado, estúpido!

Decía que no es una tragedia para el partido, en tanto que aparato. Sus ocupantes acabarán encontrando acomodo en CiU, ERC o PSOE, eso los que no estén ya en situación fáctica de retiro seguro y bien retribuido (algo así como lo que decía Jordi Pujol sobre sus hijos: “Ya los tengo colocados”).

La situación dramática a la que aludía es que ha devenido en una herramienta inútil para controlar “la charnegada” (o la white trash, en lenguaje más fashion). El problema, por tanto, no es del PSC, sino del nacionalismo al que sirve. De hecho, las prisas para la independencia también se deben a esto. El corral está inquieto.

A su falta de credibilidad se suma un liderazgo sin relieve, producto del sálvese quien pueda, y un discurso político que se hace durante el día y se rehace durante la noche. En este hacer y deshacer le han quitado el polvo al federalismo asimétrico de Pasqual Maragall (al que creí en el año 1982 cuando afirmaba que él no era nacionalista, sino catalanista; ya ves, la fuerza de la semántica).

La última vez que estuve escuchando a una portavoz de ICV-EUiA, en un mitin compartido en Hospitalet, dijo que la esencia de su programa era, a diferencia del de CiU que lo acababa de exponer por boca de Carles Campuzano, que ellos también defendían un concierto, pero solidario. De nuevo la magia de la semántica nos hace soñar con revolcarnos sobre la nieve, pero cuando esté calentita.

Tomemos ahora las diferencias entre esas opciones.
Con lo que sueña CiU, y por extensión el nacionalismo, y por inclusión los demás partidos citados, atendiendo al posibilismo, es con un espacio inexpugnable a las instituciones políticas, judiciales, económicas y fiscales españolas, pero dentro de España. Eso sí, darán algún sobrante, porque Cataluña siempre ha sido solidaria. Ya no pueden marear más la perdiz con que la independencia era posible dentro de la Unión Europea, dentro del euro y dentro de sus mercados. La solución: un Estado propio dentro de España.

¡Menudo chollo! No necesitan Ejército, pueden materializar unas estructuras semi medievales, las 400 familias quedan amparadas por instituciones propias, ocupadas por los propios de las mismas familias. Pueden acceder al mercado laboral de España mientras que los españoles quedan vetados en Cataluña (aunque obtengan un nivel C de catalán, seguirán con una pronunciación deficiente, y naturalmente, no darán el perfil). Por lo demás, la población residente tendrá un estatus andorranizado, es decir, unos disfrutan de la legitimidad social y los demás se tendrán que ir mimetizando.

Total, unas cuantas generaciones, un sentimiento de culpa por no ser pata negra, y la facilidad legal ya existente de intercambiar los apellidos. Recuerda que en plena segregación racial en los EEUU había negros que llegaban a notarios, prueba evidente de que lo de la segregación era un mito, que lo que importa es la voluntad de llegar. Fíjate que el aforismo “es catalán quien vive y trabaja en Cataluña” se sustituyó por “es catalán quien vive y trabaja en Cataluña, y tiene voluntad de serlo”.

La independencia de ERC y adláteres es plantear el órdago inviable para que el planteo de CiU asuste menos y se asuma con menos resistencia. En términos campechanos, CiU pone el plan y ERC la estampita del tocomocho. Pero a CiU y a ERC les une el mismo proyecto, los mismos intereses y la misma intención.

Toma ahora el plan de CiU y llámale como lo llama el PSC: federalismo asimétrico. Más de los mismo. Si es federalismo, ¿puede ser asimétrico? ¿Acaso en un rapto de sentido socialista quieren decir que las cuentas siempre deben salir a favor del más débil? ¿Se les ha aparecido la virgen para recordarles el viejo axioma socialista: cada uno aporta según sus posibilidades, cada uno recibe según sus necesidades? ¿No nos dejó perplejos la distinguida Rocío Martínez-Sampere al afirmar que la solidaridad acababa en el Ebro?

Ya ves que el faro, los faros, del movimiento proletario, socialistas y comunistas, son ocupas al servicio de un proyecto reaccionario hasta la médula, sustentado en el narcisismo étnico, en el egoísmo más cruel y desconsiderado y en que los derechos civiles y democráticos, simplemente, no tienen cabida. El electorado hará bien en no escupirles, no hay que perder las formas, pero hará mejor al no votarles.

Desgraciadamente, en esta Cataluña, se materializa el tocomocho a cuatro actores, también llamado PUC. Las opciones reales son nacionalismo o constitucionalismo: el primero con envoltorios a la medida, el segundo, escaso de encontrar y satanizado por los voceros. Los que hemos aprendido a entender la política en términos de derecha y de izquierda, ya no podemos ejercer. Nos han llevado al terreno pre político, al de “lo primero es existir”; una vez conseguido, ya nos organizaremos entre derechas e izquierdas.

Para entonces, amigo, ya estaremos criando malvas. Recibe un abrazo.

Olegario Ortega es vicepresidente de Ágora Socialista

El populismo antiempresarial del PP
Juan R. Rallo www.vozpopuli.com 25 Octubre 2012

El PP siempre ha querido presentarse como un partido afín al liberalismo; al menos al liberalismo en su vertiente económica: sus (propagandísticos) mensajes se han concentrado tradicionalmente en la necesidad de contener el crecimiento del Estado, de bajar impuestos y de crear un entorno institucional propicio para el libre desarrollo de la función empresarial.

Tras apenas una primera semana en el poder, los españoles ya pudimos comprobar cómo se mofaban de sus dos primeros mensajes: su insaciable voracidad fiscal, traducida en una salvaje subida del IRPF, buscaba mantener a toda costa la burbuja del sector público; desde entonces, su rapiña tributaria no ha hecho más que repetirse con insoportable frecuencia en IVA, Sociedades, Especiales y cotizaciones sociales.

Pese a los continuados rejonazos fiscales, infligidos siempre con las risueñas carcajadas de Montoro y la cómplice bendición gremial de Nadal, los hay que todavía aspiran a ver en el PP algo distinto a un subproducto nacional del peronismo argentino: se nos repite que “las sangrantes subidas de impuestos tienen un carácter temporal”, “que su único propósito es hacer frente a una situación de emergencia en las cuentas públicas heredada por el PSOE”, “que ningún partido político, por liberal que fuese, podría haber hecho otra cosa” o que “para comprobar la auténtica afinidad de este Gobierno con el liberalismo hay que atender a las reformas estructurales que facilitan el libre emprendimiento”.

Dejando de lado las flagrantes mentiras que esconden la mayoría de los asertos anteriores (para comprobar que sí existía una alternativa liberal a la nefasta política tributaria del PP puede consultarse, por ejemplo, mi nuevo libro) me interesa centrarme en la última de las afirmaciones: que si bien la coyuntura obliga al PP a comportarse tal como proponía Izquierda Unida en su programa electoral, al menos sí está creando un ambiente propicio para que los emprendedores puedan desplegar sus ideas de negocio.

Más allá de esas tropecientasmil y una reformas estructurales, de esa “Ley de Fomento del Emprendimiento” o de ese aplazamiento del pago del IVA tantas veces anunciados como postergados sine die, existe una característica elemental que permite distinguir si un Gobierno respeta a los empresarios o, por el contrario, sólo busca pastelear con los afines (véase la reforma eléctrica a la medida de los intereses de Montoro) y machacar a aquellos otros que, por cualquier motivo, les resultan incómodos: la caracterización que hace de ellos ante la ciudadanía, no como conceptos teóricos abstractos (“alabado sea el emprendedor”) sino como realidades prácticas que día a día toman sus decisiones y tratan de sacar adelante sus empresas.

Y, desde esta óptica, el Gobierno del PP no hace sino confirmarse como vástago del populismo peronista. En los últimos meses hemos asistido a una campaña de desprestigio y acoso contra dos sectores empresariales enteros, no con el propósito de eliminar las barreras regulatorias que limitan la competencia, sino con miras a redirigir hacia ellos parte del descontento popular derivado de la crisis y de la pésima gestión del PP. Me estoy refiriendo al sector de las petroleras y de las grandes superficies.

El ataque a las petroleras
Desde los mínimos registrados a comienzos de 2009, el precio antes de impuestos de la gasolina 95 se ha encarecido un 150% (desde 30,3 céntimos el litro a comienzos de enero de 2009 a 77,5 céntimos el litro a medios de octubre) y el del gasóleo un 100% (desde 40,9 céntimos a 81,2 céntimos el litro); paralelamente, el precio del barril de Brent (en función del cual se determinan los precios anteriores) ha aumentado un 152% en dólares (desde una media de 44,8 dólares el barril en enero de 2009 a una de 113,3 en septiembre de 2012) y un 160% en euros (desde 33,7 euros a 87,9 euros, según el tipo de cambio vigente en cada mes).

Diríase que, en apariencia, ambos precios van bastante de la mano (y eso que el coste del barril es sólo uno de los muchos elementos que determinan el precio final de la gasolina y el gasóleo, pues éstos todavía deben ser refinados, transportados, comercializados, almacenados, etc.) pero, uno no sabe muy bien por qué, desde hace años impera la percepción sesgada de que las petroleras se lucran a costa de los consumidores imponiéndoles precios mucho más elevados de lo que justificaría la evolución del barril de crudo. Acaso sea que nos resulte más cómodo identificar un culpable concreto de nuestras desdichas que atribuirlo simplemente a fuerzas impersonales que no podemos controlar.

Pero si, hasta cierto punto, es comprensible (que no justificable) que el ciudadano de a pie concentre su ira contra las petroleras, lo que resulta del todo punto inaceptable es que el Gobierno trate de canalizar contra ellas ese descontento popular, capitaneando la demagogia más ramplona e incluso abusando de instituciones supuestamente independientes como la Comisión Nacional de la Competencia (CNC).

Así, tras una consulta/presión de la Secretaría de Estado de Economía y Apoyo (sic) a la Empresa, la CNC emitió un informe cuyas principales conclusiones reprodujeron todos los medios de comunicación: debido a la falta de competencia, los precios antes de impuestos de la gasolina y el gasóleo en España son, de acuerdo con la UE, los terceros más elevados de Europa y, para más inri, los márgenes brutos de las petroleras han crecido un 20% entre 2007 y 2010. ¿Conclusión? El Gobierno está legitimado para perseguir, sancionar, trocear, redistribuir y desmantelar las estaciones de servicio españolas.

Bastaba, sin embargo, con chequear mínimamente los datos para echar por tierra las conclusiones fantásticas de la CNC. Empecemos con los precios de la gasolina y el gasóleo antes de impuestos: a comienzo de junio, el precio de la gasolina en España era el octavo más caro de Europa y el del gasóleo, el undécimo más caro; en julio era el décimo cuarto y duodécimo más caro; en agosto, el quinto y noveno más caro; en septiembre, los décimos más caros; y en octubre, el décimo tercero y duodécimo más caro. La CNC atribuye los altos precios del carburante en España con respecto a Europa a las restricciones a la competencia, pero, ¿cómo es posible que las mismas restricciones a la competencia provoquen cambios tan importantes en la posición relativa de España (desde el quinto al décimo cuarto puesto)? ¿Son estas restricciones las responsables de que España esté en ocasiones en el puesto 14º o de que en otras esté en el quinto?

Mas la prueba del algodón no es ésta. La CNC pretende probar que las petroleras inflan los precios de la gasolina y del gasóleo apuntando a sus amplios márgenes brutos que, además, se han expandido un 20% durante la crisis. Pero el margen bruto es una pésima medida de la rentabilidad de un negocio: ni tiene en cuenta los costes indirectos de la empresa (lo que nos llevaría al margen neto), ni el número de unidades sobre las que se obtiene ese margen neto (lo que proporcionaría los beneficios netos), ni la inversión necesaria para lograr esos beneficios netos (lo que nos conduciría a la rentabilidad sobre activos o ROA). Una compañía puede tener un margen bruto enorme y perder dinero (si sus costes indirectos son muy altos) o ganar muy poco dinero en relación con la inversión necesaria para obtenerlo (para ganar 1 millón al año he de invertir 1.000 millones).

Pues bien, ¿cuál fue en 2011 el margen neto y la rentabilidad sobre el activo de las dos mayores distribuidoras de España, Repsol y Cepsa, en su segmento downstream (refino y distribución)? El margen neto de Repsol (antes de impuestos) fue del 3% y el ROA (también antes de impuestos) del 6%. En el caso de Cepsa, su margen neto en el segmento downstream fue del 0,56% y su ROA del 2,9%. En suma, Repsol ganó por vender petróleo lo mismo que si hubiese invertido todo su capital en deuda pública española, y Cepsa, la mitad. Todo ello antes de impuestos.

No parece, en suma, que en 2011 las petroleras españolas se forraran a la hora de comercializar la gasolina y el gasóleo después de tener en cuenta todos los costes. No en vano, desde 2004 la mayoría de petroleras extranjeras (Shell, Caprabo, ERG, Esso, Agip, BP o Texaco) han ido enajenando la totalidad o buena parte de sus estaciones de servicio en España, ese negocio supuestamente tan rentable y provechoso.

De hecho, aquí reside una de las principales contradicciones de nuestro hipócrita gobierno: si, como trata de argüir, el negocio de la distribución es tan sumamente rentable, ¿por qué las compañías extranjeras no están entrando en masa para abrir nuevas estaciones de servicio en nuestro país? Sólo caben dos opciones: a) la administración impide la apertura de estaciones de servicio; b) el negocio no es tan rentable como se nos quiere hacer creer. Tanto lo uno como lo otro suponen un tortazo para el sector público: lo primero por limitar la competencia; lo segundo por engañarnos.

La realidad probablemente sea una mezcla de ambos motivos: las autoridades locales, cuando planifican a la soviética los usos del suelo, han ido restringiendo la apertura de nuevas estaciones de servicio (al menos, aquí, la CNC acierta cuando en su punto 134 califica el planeamiento municipal de “altamente restrictivo con las estaciones de servicio”), lo que de seguro provoca que en algunas zonas haya gasolineras muy rentables a las que no se les puede ejercer una competencia directa por barreras regulatorias; pero ello no obsta para reconocer que, en general, el negocio se caracteriza por su escasa rentabilidad.

El ataque a las grandes superficies
Pero las petroleras no han sido las únicas víctimas de las injustas invectivas del Gobierno del PP. En el Consejo de Ministros del pasado viernes, el ministro del departamento más hipersubvencionado de todos, Miguel Arias Cañete, arremetió contra las grandes superficies españolas (Mercadona, Eroski, Carrefour, El Corte Inglés y Alcampo) por aprovecharse de sus proveedores gracias a su posición de dominio en la cadena de distribución. Con tal de regular este sector, Arias Cañete, el enésimo ministro libertario del Ejecutivo, presentó un anteproyecto de ley para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria.

En general, y a falta de mayor concreción, el anteproyecto es tan insulso que no satisface a ninguna de las partes, pues sólo se encarga de incrementar los costes de los tratos mercantiles obligando a formalizarlos por escrito. Poca chicha salvo por un elemento esencial: “se incluye un precepto sobre gestión de marcas que prohíbe el aprovechamiento de la iniciativa empresarial ajena mediante la utilización de envases y presentaciones de marcas o nombres comerciales de otro operador”. En román paladino: el Gobierno pretende poner coto a las marcas blancas, esa estrategia comercial consistente en vestir como marca del supermercado productos de otras compañías.

La marca blanca beneficia potencialmente a todas las partes pero, sobre todo, a los consumidores: dado que los distribuidores incrementan de manera muy considerable sus ventas, son capaces de ofrecer precios mucho más bajos sin ver reducidos sus beneficios. El supermercado termina de comoditizar, merced a la garantía que ofrece su buen nombre, una parte de los productos que oferta y cuya marca original los consumidores han dejado de valorar lo suficiente como para abonar una prima en su precio: de ahí que el minorista suprima la marca, baje precios y reduzca los beneficios que afluyen al productor original (y que se justificaban por el prestigio que la marca desvalorizada imprimía a la mercancía). Las marcas blancas son lo más parecido que existe a los medicamentos genéricos y, sin embargo, el Gobierno las persigue mientras que promueve el uso de éstos (acaso porque, en materia de medicamentos, el Ejecutivo desempeñe el rol de comprador).

La extensión de las marcas blancas es justo el modelo que ha aplicado Mercadona y que tantos éxitos le ha granjeado: dado que, gracias a ellas, este distribuidor es capaz de ofrecer precios mucho más baratos que la competencia y dado que los consumidores prefieren ahorrarse ese diferencial antes que pagar un sobreprecio por un marca distintiva y reconocida, sus ventas no han dejado de crecer. Soberanía del consumidor, se llama: esa misma contra la que este liberticida Gobierno quiere atentar después de haberla esquilmado ya con una agresiva subida del IVA.

Limitar el uso de marcas blancas no sólo encarecerá los precios (en provecho privativo del lobby de productores con marca desvalorizada), sino que puede erosionar los márgenes y los beneficios de los principales grupos de distribución de este país. Para algunos, como Arias Cañete o su más moderado par Sánchez Gordillo, puede que sea un loable objetivo debido a las injustificadas ganancias que obtienen; para otros, todos aquellos que hayan acudido a la fuente de los datos, constituye un nuevo disparate intervencionista y antiempresarial.

Basta con leerse los balances y las cuentas de resultados de Mercadona, Eroski y Carrefour. En 2011, Mercadona obtuvo un margen neto del 2,8% y una rentabilidad de 8% (poco margen de ganancias y muchísimas ventas dieron lugar a rentabilidades apreciables); Eroski, un margen del 2,1% y un ROA del 1,2%; y Carrefour, un margen del 0,5% y una rentabilidad del 0,8%. Tales márgenes y rentabilidades deberían servir para despejar no sólo la extendida demagogia de que estos distribuidores explotan a los agricultores por comprar sus productos a precios muy inferiores a aquellos a los que terminan vendiéndolos a los clientes finales (como si los costes de los distribuidores no se multiplicaran también en el proceso) sino para constatar que la supervivencia de muchos de los supermercados y de los empleos de estos grupos empresariales pende de un hilo que este descerebrado Ejecutivo parece decidido a cortar.

Un Gobierno enemigo de los empresarios
La aversión del PP al mercado y a la propiedad privada no sólo se ha traducido en la mayor sucesión de subidas de impuestos de nuestra historia reciente, sino también en un creciente acoso populista contra aquellas empresas que bregan en esta crisis por sobrevivir. La casta sigue manteniendo su bota sobre los empresarios díscolos, ya sean pequeños, medianos o grandes; las reglas de juego constituyen únicamente el decorado que nuestros políticos pueden machacar a conveniencia para imponer sus intereses particulares y de partido. Sin llegar a las expropiaciones del peronismo kirchnerista, el peronismo rajoyano sí se muestra encantado con difamar y perseguir legislativamente a aquellos empresarios contra los que quiere canalizar el descontento social. El mensaje está claro: si piensas triunfar y crear riqueza, no oses instalarte a España. Éste es sólo territorio apto para los círculos del poder.

Más mercado y menos Estado
La alternativa liberal
Carlos Rodríguez Braun Libertad Digital 25 Octubre 2012

Igual usted cree que hemos sufrido una burbuja. Pues no, han sido tres. Y de eso va este libro notable. El profesor e investigador Juan Ramón Rallo ha tenido el acierto de detectar y analizar esas tres burbujas, distintas pero interrelacionadas: la financiera, la inmobiliaria y la de la Hacienda Pública.

Desde el principio despeja el autor la ficción políticamente correcta según la cual estamos muy mal por culpa del liberalismo, del mercado, del capitalismo y de la ausencia de intervención. Este fabuloso camelo es esgrimido por los socialistas de todos los partidos, tanto en la política como en la academia, la cultura y los medios de comunicación. Sin embargo, los datos de la realidad apuntan justo en la dirección contraria. Las tres burbujas fueron infladas por la acción del poder político y legislativo. No hubo liberalismo, ni "neoliberalismo", ni "ultraliberalismo", ni "fundamentalismo del mercado", ni ningún otro bulo progresista. Hubo intervencionismo, amplio, profundo y persistente. Y ese intervencionismo explica las burbujas y también sus avatares ulteriores, como por ejemplo la lentitud en la caída de los precios de los inmuebles.

Grande, perdurable y patéticamente incorrecta fue también la intervención de las autoridades durante décadas en el mercado más importante, el de trabajo, intervención cuyo resultado ha sido el paro, producto del aumento forzado de los costes laborales y la regulación de la negociación salarial, entre otros muchos aspectos, que llevó a la desvinculación entre salarios y productividad y a unos costes laborales, salariales y no salariales, que resultaron en ocasiones tan artificialmente inflados por el poder como los beneficios empresariales. Las reformas del mercado de trabajo no sólo han sido ineficaces sino además injustas, como hemos visto en esta crisis, porque el ajuste de plantillas no se ha orientado conforme a criterios de rendimiento y productividad sino que se ha descargado mayoritariamente sobre los trabajadores temporales.

Otro relevante mercado, o más bien, supuesto mercado, en el que los gobiernos se han lucido con su constante y absurdo intervencionismo ha sido el eléctrico, donde han logrado un aumento considerable de los costes, la subida del precio de la luz, el oneroso delirio de las energías renovables y el explosivo déficit de tarifa: todo ello debido a la acción política y legislativa.

Y así, mercado tras mercado, desde la banca hasta el suelo, se observa que el discurso predominante sobre el liberalismo arrasador es un puro invento. Si el liberalismo quiere decir algo, quiere decir contención del poder político. Lo que sucedió fue lo contrario: la política se expandió como nunca, con un crecimiento espectacular del gasto público en nuestro país, mientras las autoridades alegaban que no pasaba nada, porque había superávit fiscal, como si los ingresos generados por la burbuja inmobiliaria hubiesen sido algo obviamente permanente.

La ineficiencia de ese gasto es patente, como deducimos al constatar que España fue el país de la eurozona donde más aumentó el gasto por estudiante entre 2001 y 2007. Se aduce que los malos efectos de esa política se deben a que ese gasto es aún insuficiente. Falso. El doctor Rallo explica que el gasto por alumno relacionado con la renta per cápita es el más elevado de toda la Unión Europea.

En medio de cánticos sobre la supuesta inferioridad del mercado frente al sector público, se saluda con alborozo la mejoría en los servicios de salud, sin añadir que el crecimiento del gasto en ese capítulo es explosivo e insostenible. Otro tanto vale para las pensiones, aunque en este caso el intervencionismo público ha llevado a unas pensiones modestas, y también distorsionadas en contra de las personas que más trabajan y cotizan, no solo porque el sistema desde hace décadas en España y en casi todo el mundo arrebata a los trabajadores la capacidad de ahorrar libremente, sino porque la subida de las pensiones mínimas, demagógicamente zarandeada por los políticos, ha corrido pareja con la reducción de las máximas, con lo que el sistema ha ido recortando su componente de capitalización y aumentando el asistencial.

No sabemos cuándo se va a recuperar la economía, pero sí sabemos que cuando lo haga, que lo hará, no será gracias al Gobierno sino a su pesar. La falta de contención del gasto y de liberalizaciones de los mercados, desde las trabas legislativas a las empresas hasta los costes artificialmente elevados de la energía, todo eso llevó a que con la crisis cerraran más empresas más rápidamente de lo que se creaban otras nuevas, disparando el desempleo y retrasando la recuperación.

Los políticos hicieron lo contrario de lo que había que hacer: no solo gastaron sin freno en los años de la burbuja (y ahora le echan la culpa al ciudadano privado, supuesto modelo de irresponsabilidad), sino que cuando, en 2010, sus medidas se revelaron explosivas y debieron corregirlas no frenaron ni redujeron el gasto como deberían haberlo hecho. En contra de lo que proclamaron una y otra vez, no hubo austeridad, de tal modo que, como señala el profesor Rallo, a finales de 2011 el gasto público real por habitante era superior al de 2007. Para colmo, tanto las autoridades del PSOE como las del PP aumentaron la deuda pública e hicieron lo peor que se puede hacer en una crisis: subir los impuestos. No por casualidad, pues, la economía española, que se recuperó débilmente entre 2009 y 2011, se detuvo a mediados de este último año, y volvió a caer: el ajuste había recaído exclusivamente sobre el sector privado, un doloroso ajuste en términos de paro y de empresas cerradas. El sector público no se ajustó, y cuando empezó a moderar su crecimiento, a partir de 2010, lo hizo castigando todavía más al sector privado.

Si el liberalismo no tiene nada que ver con nuestros padeceres, sí tiene que ver, subraya Juan Ramón Rallo, con su superación. La alternativa liberal no es un mágico Bálsamo de Fierabrás, pero tampoco es el veneno que recomienda el pensamiento único: gastar y gastar, como si no hubiéramos tenido un gasto excesivo y equivocado en la raíz de las burbujas y la crisis. Esa alternativa liberal pasa por abordar las dos distorsiones que han generado las burbujas: la del aparato productivo y la del exceso de deuda. Al revés de lo que se le acusa, el liberalismo no defiende la socialización de las pérdidas, y por eso Rallo no aboga por el rescate a cargo del contribuyente o bail out sino por el bail in, merced al cual los propietarios y acreedores de los bancos no asumen parte sino todas las pérdidas de la banca.

Refuta asimismo las consignas predominantes sobre la fiscalidad, como que es imposible bajar los impuestos, o que todo se arregla acabando con el fraude fiscal, o concentrando el castigo tributario en los indeseables ricos. Y desmonta la patraña que a izquierda y derecha insiste en que no hay manera de reducir el gasto público. Por cierto, hablando de derechas e izquierdas, aparentemente tan distintas y realmente tan parecidas, el apócrifo liberalismo del PP queda resumido y demolido en el capítulo 7.

Denuncia con acierto a los que, contumaces, siguen vendiendo la moneda falsa de que la austeridad es hostil al crecimiento, y a tantos gobernantes de todas las tendencias que se presentan para solucionar con su acción los problemas que esa misma acción ha creado o agravado. Hablando de monedas falsas, despliega asimismo la prudencia de no esgrimir fáciles alquimias, como la que sostiene que para desfacer nuestros entuertos basta con abandonar el euro y retornar a una peseta devaluada.

Tengo solo una objeción a los planteamientos de Juan Ramón Rallo. Él confía en que tras la lectura de este libro resten pocas dudas sobre que el intervencionismo es lo último que España necesita. Dado el peso abrumador del pensamiento antiliberal, creo que eso es mucho confiar.

NOTA: Este texto es el prólogo de C. R. Braun al más reciente libro de Juan Ramón Rallo, UNA ALTERNATIVA LIBERAL PARA SALIR DE LA CRISIS (Deusto), cuya presentación tendrá lugar en la sede de la Fundación Rafael del Pino (Madrid) a las 19 horas.

Salarios
Privilegios públicos
Emilio J. González Libertad Digital 25 Octubre 2012

El gran problema económico que tiene este país es que, en la década pasada, se creó un modelo al que podríamos calificar de gigante con pies de barro. Sí, es cierto que las cifras de crecimiento y de creación de empleo en la primera mitad de la misma fueron espectaculares, pero ¿qué había detrás de ellas? La burbuja inmobiliaria y una expansión incontrolada del sector público, sobre todo del autonómico y local, financiada con los ingresos presupuestarios extraordinarios que aportó la disparatada evolución de los precios de la vivienda. Por desgracia, esa expansión del sector público no ha tenido como fin ofrecer a los ciudadanos unos servicios públicos de calidad, sino crear una tupida red de empresas públicas de tan dudosa utilidad como necesidad; empresas que, por ser públicas, tienen el defecto de que no tienen que jugarse su supervivencia día a día en el mercado.

Sólo así puede explicarse un hecho que acaba de poner de manifiesto la encuesta de estructura salarial 2010 del INE: en ese ejercicio, el salario del empleado público fue un 30,8% más alto que el del privado.

Si las empresas públicas estuvieran de verdad sometidas a la competencia, esta situación nunca podría darse. Pero, como no es el caso, no tienen los mismos incentivos que el sector privado para controlar sus costes. Ellas no van a desaparecer ni a quebrar, porque lo más probable es que alguien acabe por salvarlas con tal de no tener que asumir costes políticos. Como los sindicatos saben esto de sobra, presionan más y más para conseguir condiciones salariales imposibles.

Aquí no se trata de competitividad ni de velar por el interés público. Se trata de intereses particulares. Desde luego, éstos se defienden mucho mejor cuando uno trabaja, por ejemplo, en Renfe que en una empresa privada de transporte de viajeros.

Los ajustes salariales no han llegado a muchas de las empresas públicas; en aquellas a las que sí han llegado, los sindicatos han tratado de poner a los trabajadores en pie de guerra, como en el metro de Madrid. Los sindicatos, que son causa importante de los graves problemas presupuestarios de nuestro país, rechazan los ajustes y hacen que paguen justos por pecadores. En la función pública hay mucho mileurista al que se la ha bajado el sueldo y quitado la paga extra de Navidad, pero a la mayoría de los empleados de las empresas públicas no se les ha tocado la nómina. En la empresa privada se despide gente y se recortan sueldos por mera supervivencia; en la pública no pasa nada de esto, como si la crisis no fuera con ella.

Este estado de cosas ya resulta del todo imposible de mantener. Decía Margaret Thatcher que el socialismo se acaba cuando se agota el dinero. Pues en España ya no hay recursos para mantener tanta empresa pública con tanto empleado privilegiado. El ajuste presupuestario debería empezar por ahí.

"España no se va a romper"
Aznar apuesta por una reforma del modelo de Estado frente a los chantajes de los nacionalistas
Les advierte que "romper con la Constitución es la puerta de salida de Europa" y les reprocha su "deslealtad" con el pacto constitucional
República/Efe | Madrid www.republica.com 25 Octubre 2012

El expresidente del Gobierno José María Aznar ha asegurado este miércoles que España "no se va a romper" y ha advertido de que eso sólo podría pasar "si Cataluña sufriera antes su propia ruptura como sociedad, como cultura y como tradición". Aznar ha hecho una encendida defensa de la unidad de España en su intervención en la entrega del premio FAES a la Libertad al escritor Mario Vargas Llosa, un acto al que ha asistido el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. El expresidente ha apostado por una reforma del modelo de Estado que lo haga "más ordenado, más eficiente y más justo".

Aznar ha reprochado a los nacionalistas su “deslealtad” con el pacto constitucional y ha advertido, ante los planteamientos soberanistas en Cataluña, de que “romper con la Constitución es, para quien lo haga, la puerta de salida de Europa”.

“Nacionalismo y europeísmo son conceptos opuestos” para el presidente de la fundación FAES, quien también ha considerado que el problema del nacionalismo no es sólo con España ni con la Constitución, sino que lo es con el Estado de Derecho, con la sociedad abierta, la diversidad y la globalización.

Aznar ha insistido en que “Cataluña no puede permanecer unida si no permanece española”, antes de recalcar que quien piense que en los planteamientos soberanistas catalanes sólo está en juego la unidad de España “se equivoca, porque está en juego la integridad de Cataluña”.

Aznar apuesta por una reforma de Estado
Y dado que el nacionalismo “ha dejado claro” lo que se puede esperar de él, Aznar ha apostado por una reforma del modelo de Estado que lo haga “más ordenado, más eficiente y más justo”.

Dicha reforma, ha señalado, debería reafirmar los principios constitucionales y de “libertad de todos frente a los chantajes, las imposiciones y las maniobras de exclusión”, garantizar la solidaridad entre todos los territorios y reforzar los fundamentos de “una España que no renuncia a sí misma”.

Además ha señalado que cualquier propuesta que pretenda “sustituir” derechos ciudadanos por derechos territoriales es “lisa y llanamente incompatible con la soberanía nacional”.

También ha desechado otras opciones, al decir que cualquier fórmula federal, confederal o del tipo que sea, o que pretenda o requiera la quiebra de la soberanía nacional, es inviable.

Los nacionalistas “fabrican la historia”
Aznar ha acusado a los nacionalistas de “falsificar la historia”, y ha considerado que lo mínimo que se podía esperar de ellos, a cambio del pacto histórico que hubo en la Transición, era lealtad al consenso.

Sin embargo, ha lamentado, se está obteniendo “deslealtad con la democracia y con la ley”.
Aunque no lo ha citado explícitamente, Aznar ha dirigido sus más duros reproches hacia el presidente catalán, Artur Mas, y su gobierno, al lamentar que se “amenace” al Estado con internacionalizar “un supuesto conflicto” o se trate de chantajear con el uso de “un cuerpo armado autonómico en un proyecto secesionista”.

“Y todo esto lo hacen quienes exigen ser reconocidos como moderados”, ha lamentado el exjefe del Ejecutivo, quien también ha lanzado un mensaje al presidente del Gobierno.
Así, en presencia de Rajoy, Aznar ha subrayado que el proyecto político “nacional y democrático” que él siempre ha defendido es “inequívocamente mayoritario” y ahora además es “de Gobierno”.

Por eso ha pedido que dicho proyecto se proteja y que se garantice la integridad de los principios constitucionales. “No podemos hacer dejación de España; debemos creer en España más de lo que nadie puede descreer en ella”, ha dicho el expresidente del Gobierno ante los invitados y el premiado Vargas Llosa, quien también ha hecho un duro discurso criticando el nacionalismo.

El acto de FAES ha congregado a numerosos dirigentes populares, entre ellos los presidentes de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, y la Comunidad de Madrid, Ignacio González, los exministros del Gobierno de Aznar Eduardo Zaplana y Ángel Acebes, la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, y la presidenta del PP madrileño, Esperanza Aguirre.

La presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Ángeles Pedraza y la mujer del concejal del PP asesinado por ETA Gregorio Ordóñez, Ana Iríbar, también han estado entre los invitados a este acto en el que Aznar también ha hecho una breve mención a las víctimas.

Tribuna de papel / El primer vistazo del día
Aznar, el del 'pacto del Majestic' con Pujol, da lecciones para frenar al nacionalismo
La derecha mediática 'olvida' lo del "yo hablo catalán en la intimidad'
Juan Velarde, Periodista Digital 25 Octubre 2012

Las portadas del 25 de octubre de 2012, al menos las que se identifican con la derecha mediática, llevan hoy, como si fuese un santo al que sacan en procesión, al ex presidente del Gobierno José María Aznar. Tal que si fuera el adalid contra el separatismo, el que fuese líder del PP ahora se pone ceremonioso y ofrece la fórmula para erradicar el separatismo catalán. Quizá el problema sea que todo empezó con el famoso pacto del Majestic, cuando lo de aquel mítico "yo hablo catalán en la intimidad".

La Razón, con gran foto del ex jefe del Ejecutivo, dice "Aznar pide reconstruir un proyecto nacional para frenar a Mas". Se puede estar de acuerdo en que es necesario tomar medidas, pero claro, también es verdad que cuando en 1996 el PP tuvo la gran oportunidad de tener un gesto de dignidad y renunciar a gobernar con aquellos que 'rompen España' y optar por un gran pacto nacional con el PSOE o, en su defecto, forzar la disolución de las Cámaras y volver a unas elecciones, se optó por la fórmula de un acuerdo con nacionalistas canarios, catalanes (imprescindibles en ese momento) y vascos.

Aquella foto del Majestic entre Aznar y Pujol firmando lo que iba a ser el gran acuerdo de legislatura que incluyó, entre otros aspectos, más financiación para Cataluña y de propina la cabeza de Alejo Vidal-Quadras, supuso el principio del fin de cualquier posibilidad de que Cataluña se sintiese ligada al resto de España. Y no hay que olvidar que Artur Mas es el 'hijo' político de Jordi Pujol.

Antes de dejar el diario de Planeta, dos notas curiosas, la primera, que en este país tiene que suceder siempre una desgracia para que los políticos empiecen a mover o cambiar una ley. Tras el crimen de El Salobral, ahora se estudia elevar la edad mínima en la que se consientan relaciones sexuales. Con 13 ya se puede hacer el 'living la vida loca'. Y la otra parece de chiste, que Urdangarín cambió su correo electrónico para evitar el control del Rey. ¿Le pondría como nuevo email Nooshemoscambiadodeemilio@casareal.com?

La Gaceta abre con las palabras de Aznar pronunciadas en FAES en ese acto de entrega de un galardón a Mario Vargas Llosa, "Aznar contra el separatismo, no podemos hacer delación de España". Desde la atalaya energética es muy fácil hacer política, total no supone perder ni ganar adeptos a la causa, salvo que se tenga en mente retornar a la primera línea como el gran salvapatrias. Pero, insistimos, en 1996 fue el propio José María Aznar el que dio aire a los nacionalistas catalanes y ahora, como aquel refrán, cría cuervos que te sacarán los ojos. Pues eso.

Ahora bien, si en el PP no terminan de decirle claro a la cara a los nacionalistas que hay ciertas líneas rojas que no se traspasan (un mes le ha costado a Rajoy decir que Mas vino a Madrid en plan bravucón de taberna), no se pierdan las palabras de Joaquín Almunia, el eurosocialista y ex candidato a la Presidencia del Gobierno de España en el año 2000, en aquella coalición con IU que no dio sus 'Frutos', que ve posible a una Cataluña independiente dentro de la UE. Pero, ¿a qué juega, señor Almunia? Normal que al PSOE le vaya tan mal.

Y es que la foto que lleva el rotativo que temporalmente lleva a sus espaldas José Javier Esparza tiene a un solitario, pero amenazador, Rubalcaba en el Congreso de los Diputados. En la instantánea se le ve como si hablase con alguien, tal vez un compañero de partido de esos que han ido repartiendo estopa por los distintos medios de comunicación. "Que me lo digan a la cara", reza el título de la fotonoticia y que fue una de las frases de la rueda de prensa que ofreció en la Cámara Baja.

El Mundo dedica su portada a la cuestión independentista y abre con el manido asunto de la intervención militar, bueno, más bien con la paranoia de los secesionistas catalanes que siguen erre que erre con los caza, "ERC exige que Rajoy renuncie a utilizar tropas contra Cataluña". A estos no les valió el ridículo radiofónico y televisivo de ayer. Hoy todavía quieren seguir siendo la salsa de todos los platos informativos, lo que pasa es que son de este tipo de condimentos que una vez abiertos caducan con la misma rapidez.

La foto de portada y que es la segunda noticia de relevancia la conforma las palabras de Aznar "Reformar el Estado contra los nacionalistas desleales". En fin, señor Aznar, tal vez un DeMemory no le vendría mal para recordar lo sucedido en 1996 y como usted, por la poltrona de La Moncloa, sacrificó a un líder del PP en Cataluña para conseguir el respaldo de Pujol y sus acólitos.

Otras notas destacadas son el "atrincheramiento" de Rubalcaba hasta 2016 en el PSOE o una imagen del 'terminal' Bolinaga en el bar de toda la vida en Mondragón.

El País, por su parte, recupera al líder del PSOE al que presenta ahora como un hombre fuerte al que parece haber bastado unas palabras para que el diario de PRISA titule así, "Rubalcaba se reafirma en el cargo y reta a sus críticos". Sí, es fácil de decir, pero ¿por qué no se plantea a las bases una verdadera elección, que se obtenga el sostén de la militancia, no solamente del aparato? Ahh, que me dicen que eso sólo lo aplica el diario independiente de la mañana cuando se trata del PP. Asunto zanjado.

Eso, sí, es curioso ver como lo que el miércoles 24 de octubre era apertura, lo del informe judicial en contra de la manera en la que se estaban ejecutando los desahucios y como hoy la información sobre que el Consejo General del Poder Judicial se desentiende de ese estudio ya no tiene tanta relevancia. La imagen de portada, eso sí, con la foto pixelada de una menor, es para la protesta por la falta de limpieza en unos colegios de Jerez de la Frontera.

Por su parte, el ABC lleva a portada la imagen de un trabajador belga de Ford que está desolado ante la noticia de que la planta se traslada a Valencia. Se titula pomposamente que "Ford deja Bélgica atraída por la competitividad de España". Quizá habría que ver cuáles son los réditos que esto supone. Normalmente, cuando los fabricantes de coches cogen los bártulos para irse a otro país, malo, malo, malo. Pero habrá que dar tiempo al tiempo.

Los presupuestos.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 25 Octubre 2012

La propia palabra "presupuesto" se explica por sí misma, todo es un supuesto previo y por tanto estamos en el terreno de la "economía ficción" y de los "cuentos de la lechera". Ya ha llegado el momento de los famosos "brotes verdes" de Salgado. Montoro no se escandaliza ni se ruboriza cuando afirma que a partir del 2013 España comenzará la recuperación y el crecimiento. Lo que quiere decir es que durante el 2013 vamos a seguir en la recesión, en la pérdida de empleo y en lo más profundo de la crisis, con la más que segura intervención, véase rescate.

Y por si fuera poco este panorama desolador con un horizonte del 27,3% de paro, tenemos por delante un futuro de insumisión, de desafío al orden constitucional y de amenazas secesionistas. Para completar este esperpento, solo faltaba la carta de unos parásitos de la casta política independentista catalana acusando a España de una posible intervención armada. Los abajo firmantes, incluida la secretaria general de los eurodiputados del PSOE, aún siguen en sus cargos de eurodiputados sin que nadie les haya obligado a renunciar y marcharse a su casa a parapetarse de las bombas.

Creo que España atraviesa por un momento grave de cohesión territorial y que ni la Jefatura del Estado, ni el Gobierno de la Nación, son capaces de ponerle coto. No es de extrañar pues que surjan voces de diferentes capas de la sociedad que reclamen orden en este caos. Desde luego que nadie sensato imaginaría el uso de la fuerza militar para imponer la legalidad vigente, pero sí el uso de las FFyCCSE como apoyo ante la insumisión, rebelión o desprecio de esa legalidad, como sería el caso de la convocatoria de un referéndum no autorizado.

La Constitución es la norma de convivencia que fue consensuada y de la que emerge todo el poder y la estructura del Estado. Nadie puede arrogarse la facultad de incumplir esta ley, aunque por desgracia, ya se ha hecho y no se han tomado las medidas pertinentes para corregirlo. Es necesario que eso cambie drásticamente y que el Gobierno de España cumpla y haga cumplir la Ley a todos. La democracia que exigen los secesionistas es solo una interpretación inaceptable de unos pretendidos derechos que la Constitución no recoge. Los pueblos tienen todo el derecho a elegir su destino, pero la Constitución de España indica con total claridad que ese derecho es exclusivo del pueblo español y no de una parte del todo.

El secesionista Artur Mas ha tomado un camino que, de hacerlo realidad, obligará al Gobierno de España a actuar defendiendo la Constitución y la democracia, la actual y no la que reclama este dirigente y los partidos secesionistas CiU, ERC o incluso algunos componentes del PSC. Y esa actuación será de acuerdo con la Ley, de un modo pacífico, siempre y cuando estos dirigentes no intenten oponer resistencia o promover algaradas violentas. Si lo hacen, desde luego que deberán asumir sus responsabilidades penales.

Por descontado que esto es historia ficción, un presupuesto más de lo que podría suceder en unas fechas no demasiado lejanas. Pero en este presupuesto no se vislumbran brotes verdes, sino un escenario de más miseria y de incertidumbre en el futuro de España. Por el bien de todos, esperemos que vuelva la sensatez y el diálogo sincero y leal. Personalmente creo que eso será imposible si siguen los mismos actores en el poder.

Tras la llegada de fondos del gobierno
Mas dispara por sorpresa las subvenciones públicas a la prensa catalana
La convocatoria de subvenciones a la prensa catalana, realizada en junio, se incrementa ahora en 666.000 euros adicionales.
Pablo Molina. @PabloMolina Libertad Digital  25 Octubre 2012

El pasado 28 de junio, la Generalidad de Cataluña publicó como todos los años la convocatoria de subvenciones públicas para prensa en papel de la comunidad autónoma catalana. El total previsto para este año se fijó en 1.270.979 euros, a repartir entre las cabeceras que tienen tirada en Cataluña para "fomentar y consolidar el espacio catalán de comunicación".

Dicha convocatoria establecía la posibilidad de que la partida destinada a estas ayudas públicas fuera incrementada en el futuro, en función de las disponibilidades presupuestarias, dependientes en gran parte de las aportaciones adicionales por parte del gobierno de España a través del Fondo de Liquidez Autonómico.

En la primera semana de octubre, las arcas de la Generalidad recibieron una primera entrega de 560 millones de euros por parte del Fondo de Liquidez para atender necesidades de tesorería, aprobados por el gobierno junto con otro pago de 400 millones para satisfacer las obligaciones de la deuda pública catalana, de un total de 5.023 millones que es lo que finalmente el resto de España aportará a la comunidad autónoma de Cataluña como suplemento a la financiación de la que ya dispone en virtud de las exigencias de su nuevo Estatuto.

Coincidiendo con esta buena noticia para las arcas públicas catalanas, ahora la Generalidad ha decidido que las subvenciones a la prensa de aquella comunidad son insuficientes, razón por la cual ha considerado oportuno incrementarlas en más de un 50% hasta sumar los casi 2 millones que finalmente serán destinados a "la consolidación del espacio catalán de comunicación".

Albert Boadella: "Cataluña se ha inventado un enemigo, es una sociedad paranoica"
Europa Press www.lavozlibre.com 25 Octubre 2012

Madrid.- "Cataluña se ha inventado un enemigo, es una sociedad paranoica", dice el artista catalán Albert Boadella, que ha presentado su nuevo libro, 'Diarios de un francotirador', donde repasa los últimos tres años de la vida española tanto desde el punto de vista de las artes, el teatro o la política. "Cataluña es una sociedad que se ha vuelto paranoica", subraya con humor este dramaturgo, para a continuación explicar el significado del término. "La paranoia es cuando tú crees que hay un enemigo y en realidad no existe, porque te lo inventas. El enemigo de Cataluña es España. Y yo me pregunto qué mal le han hecho el resto de los españoles a Cataluña, por tanto es una sociedad que se ha inventado un enemigo y esto es una cosa fantástica porque da mucha marcha", señala.

"El problema es cuando ocurra la separación porque entonces el enemigo habrá desaparecido y entonces qué ocurrirá", se pregunta Boadella y señala dos posibilidades: "que el enemigo sea el que tienes al lado o que se necesiten dos camiones de prozac para superar la depresión que van a coger", bromea.

"CONSEGUIRÁN LA SECESIÓN"
En este sentido, Albert Boadella afirma que los catalanes conseguirán separarse porque han "aprovechado el mejor momento". "Tenemos un Gobierno que no se atreve a cortar con esta situación y una economía desmontada por todos lados; militarmente y estratégicamente han aprovechado la mejor situación, pero Zapatero ya les dio la gran oportunidad", alega.

Asimismo y preguntado, entre bromas, si habrá que intervenir militarmente Cataluña, Boadella asegura que aunque a "ellos les gustaría mucho, no hay que darles este placer". "Solamente un tanque asomando por Lérida, les provocaría un orgasmo general", señala. En este misma línea, afirma que ahora en Cataluña se hacen las cosas "por aclamación, como hace 40 años", con profusión de banderas, grandes manifestaciones y referéndums, "que es lo más antidemocrático", advierte.

"EL REFERÉNDUM ES LA BURLA DE LA DEMOCRACIA"
"El referéndum es la burla de la democracia. Lo democrático es poner el voto y elegir a los parlamentarios", señala este actor y dramaturgo, y reconoce que es lo mejor que tenemos, "nos guste o no".

"La idea de un referendum es la gran trampa de los políticos cuando no quieren tomar responsabilidades", resalta. No obstante, Boadella subraya que cualquier tragedia debe mirarse con sentido del humor y con cierto sarcasmo. "Si perdemos el sentido del humor, estamos deshechos. Recordad que durante la dictadura era cuando más chistes se hacía en este país", ha explicado el autor, mientras servía cañas a los presentes.

"Estos últimos tres años han sido decisivos para la sociedad española; hay una desorientación total en los bolsillos y en la sociedad en general", indica este autor, quien proclama hablar sin tapujos. "Hay que decir lo que se piensa, sin cortapisas, yo no me corto, soy un francotirador, voy por mi cuenta y lo demuestro en este libro.

En este sentido, explica que 'Diarios de un francotirador. Mis desayunos con ella' ( Espasa) surge de las charlas que tiene durante los desayunos diarios que mantiene con su esposa y en los que conversan y discuten sobre temas de actualidad. "Llevo una vida idílica; no estoy siempre en constante agresión con los demás", subraya el director de los Teatros del Canal, para quien su vida es "agradable" y "plácida" y solo de vez en cuando se agita como los "leones" y "pega un zarpazo" en busca de una presa.

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Os están engañando.
Juan Vicente Santacreu Estrella Digital 25 Octubre 2012

Efectivamente, os están engañando como a los chinos. Pero ahí están todos como imbéciles supinos votando cada cuatro años pensando que van a poder cambiar España o decidir el futuro de sus hijos. Perdón, todos no, cada día somos más los que salimos del redil comprobando que hay otro mundo ahí fuera donde los corruptos van a prisión y donde la vida tiene otro color.

En las elecciones gallegas y vascas hemos escuchado la opinión de muchos analistas pero todos con el mismo editorial al más puro estilo catalán, pero en esta ocasión en español: “El PP ha ganado por abrumadora mayoría en Galicia”.

Pues no señores, todo es una farsa y todo es mentira. Os están engañando en todos los aspectos de vuestras vidas, ni las lenguas tribales sirven para nada, sólo sirven para una realidad virtual, ni Patxi se llama Patxi, se llama Francisco Javier López Álvarez y con dos cojones. Imposible ser más español. Y por si esto fuera poco, las Vascongadas han estado gobernadas estos años por este fracasado escolar, porque debes saber que “El Patxi” no tiene ni bachiller elemental. Pero no pasa nada, como “El Patxi” debe tomar mucho Red Bull, ya que eso da alas incluso a los más tontos, se sacó el acceso a la Uni para mayores de 25 años matriculándose con 28 años para estudiar Ingeniería Industrial. Y claro, en el primer curso tuvo que abandonar porque solo aprobó 2 asignaturas.

Y sobre las elecciones más de lo mismo, mentiras a granel. Los expertos analistas políticos de este país han repetido hasta la saciedad que los gallegos han dado un balón de oxígeno a Rajoy con la abrumadora mayoría. Pues señores esto es una falacia y los resultados están ahí. El gran vencedor con mayoría absoluta han sido los ciudadanos que han pasado olímpicamente de votar a esta Casta de hijos de puta –de uno y otro color-. Ha ganado la abstención. Si hablamos del PP, le han votado 135.493 personas menos. Un 17,2% menos de su electorado que en 2009. Esto en mi tierra significa que hay 135.493 votantes más del PP encabronados con el Traidor Feijóo, o ¿qué otra lectura tiene esto?.

Y del PSOE, ya ni hablo, cómo se va a votar a un partido esquizofrénico que no sabe si es obrero, socialista y menos español. Primero que se aclaren entre ellos y luego que vengan a arreglar España. De todas formas ya lo dije en su momento, “El Idiota” y para evitar malos entendidos me refiero a Zapatero, destrozó España, destrozó la economía y destrozó el PSOE. ¡¡Hala, chiquitín!! Ahora puedes continuar con tu familia. Con todo este panorama, el PSOE inexorablemente va camino del PSOK griego. ¿No les gusta tanto a los sociatas, las ambigüedades, las gilipolleces y el federalismo?, ¿o es el feudalismo lo que les gusta?. Pues marchando una de PSOK para el partido sociata español.

La única lectura que yo hago de todo esto es que en España están triunfando los partidos fieles a sus principios, aunque estos nos fastidien. Véase los batasunos. Estos no van con mentiras ni intentan agradar a todo el mundo, van a lo suyo. Y poquito a poco, ya están ahí. Que tomen nota los del PP con tantas “mariconadas” y el PSOE con tantas locas desmadradas.

De momento y auque esto no contabilice, la mayoría la tenemos los ciudadanos silenciosos y abstencionistas que pasamos de votar esperando que salga un partido que no mienta y que represente a quienes les votamos, un partido de verdad.

El Movimiento Masby lleva cuatro años buscando simplemente un partido que sea español y con listas abiertas. Un sólo mensaje capital: un ciudadano, un voto y un país, un idioma. El resto de las propuestas pueden ser negociables. Y mientras esto llega, seguiremos removiendo la mierda para que la gente, por lo menos huela.

Así lo pienso y así lo digo

Juan Vte Santacreu – en Twitter @JVSantacreu - Estrella Digital

Artur Mas y la felicidad de los catalanes

Jesús Cacho. www.vozpopuli.com 25 Octubre 2012

Me cuentan que las tensiones provocadas por la escalada soberanista de Artur Mas han aflorado también en el club “Puente Aéreo”, un foro de opinión y reflexión (que así se venden) constituido hace poco más de un año por empresarios y ejecutivos de Madrid y Barcelona, que alternativamente se reúne en ambas capitales bajo la forma de un ágape que suele presidir un invitado “estrella”. El último ha sido José Manuel García-Margallo, y aseguran quienes asistieron al almuerzo que esas tensiones se hicieron presentes entre los reunidos después de que el titular de Exteriores realizara una cruda y hasta alarmista descripción del paisaje que nos espera a consecuencia del viaje a ninguna parte emprendido por el dilecto discípulo de Jordi Pujol I de Catalunya.

Y no es que la representación catalana de “Puente Aéreo” –gente como Juan Rosell, José Manuel Lara, Juan María Nin, Emilio Cuatrecasas, Luis Conde, o Javier Godó, entre otros,- esté constituida por independentistas radicales de toda la vida, sino al contrario. Ocurre, por desgracia, que el discurso de la independencia manejado por CiU y Mas como un espantajo tras el que guarecer las miserias de su gestión diaria y la baja calidad democrática que, consecuencia de la corrupción, enseñorea la vida catalana (como la del resto de España), ha prendido con tal violencia que hoy es imposible al otro lado del Ebro permanecer ajeno a ese fuego que todo lo devora y a todos incorpora, arrasando con cualquier argumento sensato que pretenda oponérsele.

Rencor donde antes había cordialidad. Vientos de fronda donde antaño reinaba la paz
El “incendio” ha superado ya la esfera de lo político para entrar de lleno, como un huracán, en la vida de los barrios, de las calles y hasta de las propias familias. Conozco el caso cercano de una familia de emigrantes de la provincia de Jaén establecidos en los años setenta en el área metropolitana de Barcelona, con hijos nacidos en la propia capital catalana, en la que el paterfamilias, ya abuelo, no se habla con algunos de sus vástagos que han abrazado con el fervor del converso la causa del independentismo. Padres que no se hablan con sus hijos. Amigos que ya no se quieren. Vecinos de escalera que se dan la espalda y se niegan el saludo al tropezarse en el portal. Rencor donde antes había cordialidad. Vientos de fronda donde antaño reinaba la paz. De paz y en paz antes se charlaba sobre los problemas para pagar la hipoteca, educar a los hijos y llegar a fin de mes.

Las emociones han sustituido ahora a las razones, consuetudinaria catástrofe que suele acompañar con su aliento fétido todas las confrontaciones civiles que en el mundo han sido y de las que en España hemos tenido abundante muestrario a lo largo y ancho de nuestra Historia. Inútil tratar de argumentar, apelar a la historia compartida, contraponer balanzas fiscales, intentar unir en lugar de separar. El espacio para el diálogo sereno ha sido sustituido por un cuadrilátero donde los antagonistas se insultan y cocean. Los cafres ganan la partida a uno y otro lado del Ebro, retroalimentándose en su visceralidad. Porque se trata de vencer, no de convencer.

Demagogia a borbotones
Dicho lo cual, es obligación moral de todo demócrata señalar con el dedo al señor Mas y al partido que le sostiene, CiU, como los grandes responsables de la tempestad en que podrían derivar los vientos de discordia que tan demagógica como irresponsablemente han venido sembrando. Identificado el enemigo común de los nacionalistas –sin el cual el andamiaje argumental de los vendedores de humo se vendría abajo-, anteayer nos enteramos en el Senado de que el señor Mas viajó a Madrid a entrevistarse con el presidente del Gobierno con el único propósito de cargarse de razón y regresar a Barcelona coronado con el laurel del victimismo. “Si no me das lo que pido, atente a las consecuencias”. El de la Generalitat no ha desmentido la acusación. Si acaso, ayer matizó que Rajoy le dijo: “No quiero negociar el pacto fiscal porque creo que Catalunya no está tan mal tratada como decís”. Para un catalanista enragé, una provocación inaceptable, un insulto en toda regla…

En Barcelona siguen cayendo rayos y truenos contra todo lo que suene a moderación y sentido común. La edición en internet del diario La Vanguardia (antigua “Vanguardia Española”) era ayer tarde un poema: “Badia [la eurodiputada del PSC firmante de la carta pidiendo a la UE protección para Catalunya ante las "intolerables invocaciones a las Fuerzas Armadas”] replica a Rubalcaba que no se arrepiente del contenido de la carta: Lo que pedía lo sigo pensando ahora” (…) “ERC pide al Gobierno un compromiso de no usar el Ejército contra Catalunya: La mejor forma de desvanecer la duda de una intervención militar es que el presidente haga público que no tiene ninguna intención” (…) “La Diputación de Lleida pedirá que cesen los vuelos militares sobre Catalunya: Reñé tacha de "impresentable" que el Ejército del Aire realice vuelos de aviones caza a baja altura” (…) “Mas ve inmoral que se meta el miedo en el cuerpo con las pensiones: El president asegura que un estado catalán podría pagar pensiones un poco más elevadas…”

El milagro de las pensiones de Mas
Mientras hablamos de la tierra prometida de la independencia no lo hacemos de la corrupción
No explica Mas cómo haría el milagro de aumentar la cuantía de las pensiones, aunque a lo mejor está dispuesto a dedicar a tal menester el importe del famoso 3% denunciado en su día por Pasqual Maragall como coima o comisión de curso legal en todo negocio u operación realizada en Cataluña… Porque de eso va esta Historia: mientras hablamos de la tierra prometida de la independencia en la que correrán ríos de leche y miel, no lo hacemos de la corrupción (Vostès tenen un problema i aquest problema es diu 3%) generalizada, ni del trapicheo transversal, ni de la necesidad de sanear y regenerar las instituciones, ni de hacer posible una mejor calidad de vida democrática para catalanes y españoles. Mientras hablamos de la independencia no hablamos de los recortes, ni de una Sanidad convertida en despilfarro cuya eficiencia no sabemos gestionar, porque esa burguesía de derechas que se envuelve en la estelada para poder gozar mañana de un Poder sin contrapesos ha demostrado ser una pésima gestora de la res publica, de los asuntos que afectan a la vida diaria de los ciudadanos. El espectáculo ha terminado con la Generalidad en quiebra, incapaz de salir a los mercados de deuda porque nadie está dispuesto a prestarle un euro. La solución ha sido pedir el rescate a Madrid, algo más de 5.000 millones, a “ese Madrit (sic) que nos está robando”.

Es muy posible, incluso hay quien lo da por seguro, que tras la jornada electoral del 25 de Noviembre las aguas desbordadas del nacionalismo que alienta CiU vuelvan a su cauce, pero no lo va a tener fácil, ni él ni la dinastía Pujol (“Nacionalismo es hambre de poder atemperada por el autoengaño” que dijo George Orwell) a la que representa en la sombra. Quien siembra vientos recoge tempestades, dice el refrán, y el diluvio ha sido tan fuerte, tan aparatosa la tormenta, tan demagógica, que la riada amenaza con llevarse muchas cosas por delante, incluso al propio Mas y a su séquito. Decía el Artículo 13 de la Constitución de Cádiz que “El objeto del Gobierno es la felicidad de la Nación, puesto que el fin de toda sociedad política no es otro que el bien estar de los individuos que la componen” y antes, el propio Artículo 2 aclaraba que “La Nación española es libre e independiente, y no es ni puede ser patrimonio de ninguna familia ni persona”. Doscientos años después, asombra comprobar cuánto ha retrocedido Cataluña respecto a estas gloriosas ideas liberales. Algún día habrá que exigir responsabilidades, incluso penales, a políticos de esta calaña que tan dura, arteramente, han trabajado por la infelicidad y la discordia entre catalanes y españoles.

Algunos catalanes viven en Matrix
La Avispa. Estrella Digital 25 Octubre 2012

El secesionismo catalán vive en una realidad virtual. Como los de la película Matrix. Incluso, dan patadas voladoras. Cualquier día, con una de esas patadas se saldrán del mapa y se caerán al Mediterráneo. No se puede ser mezquino.

En su victimismo pertinaz, ahora están intentando convencer a Europa de que España es más mala que el ama de llaves de Rebeca. De hecho, eurodiputados de CiU, ERC, e Iniciativa per Catalunya andan por el Parlamento Europeo intoxicando todo lo que pueden sobre esa maldad congénita de esta tierra y lo buena que es Cataluña. Incluso, se sumó a la campaña una eurodiputada del PSC. Algo disparatado.

Y todo, porque Alejo Vidal-Quadras hizo unas declaraciones pidiendo la intervención de la Guardia Civil en el noroeste de España si se convocan referéndums que van contra la Constitución de 78. Al parecer, eso fue considerado como una declaración de guerra y estos personajes menores se han lanzado en busca de la protección de las instituciones europeas como si Cataluña fuese uno de esos países de la extinta URSS en los años 90. Incluso, han llegado a decir que "Los ejércitos españoles han bombardeado ciudades catalanas" porque algunos aviones han volado por encima de algunos pueblos catalanes en su deambular constante. Increíble nimiedad mental.

Y todo para intentar echar una capa de alquitrán sobre la ruina de Cataluña. Una ruina promovida por el nacionalsocialismo de los Tripartitos de Maragall y Montilla y gestionada por un Artur Mas que únicamente es facha. Entiéndase facha en el sentido de apariencia, no en ese término vulgar que usa la izquierda cuando se queda sin argumentos y se dedica a insultar. Y es que el Muy Honorable Presidente de la Generalidad de Cataluña está resultando ser sólo fachada. Carita linda y traje recién planchado. Nada. Porque su gestión ha sido nefasta. De hecho, sus argumentos políticos están cerca del chantaje cuando se sienta frente a Mariano Rajoy a pedir dinero.

Yo me lo tomaría todo esto a broma sino fuera algo tan serio. Sobre todo, porque todo es mentira. Es como en Matrix. Y lo único que demuestra es una deslealtad inaudita con la democracia española y con la propia ley.

Es más, estoy con lo que dijo ayer José María Aznar: "Es indispensable reconstruir desde su base un proyecto nacional". Un proyecto nacional que acabe con tanta mediocridad, por ejemplo. Esta frase última es mía.

Catalunya y Escocia
Alberto Aza en La Vanguardia 25 Octubre 2012

¿Son iguales el caso escocés y el catalán? Las apariencias engañan, y puede ser un ejercicio útil aproximarse al tema a partir de los hechos. En primer lugar figuran las diferencias constitucionales existentes entre España y el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

El Reino Unido cuenta con una Constitución que se ha ido desarrollando a lo largo de siglos sin que se haya plasmado nunca en un texto constitucional. Es una Constitución flexible y por ello reformable por acto del Parlamento, sin que haya de seguirse un procedimiento formal y preestablecido. No existiendo un texto, nunca la Constitución del Reino Unido pudo someterse a referéndum.

Como todos sabemos España ha tenido diversos momentos constitucionales –o constituyentes abortados–, pero siempre en torno a un texto constitucional de tipo cerrado, que en sus textos articulados definen los procedimientos de reforma constitucional. Frente a la flexibilidad, en nuestro caso, que es la norma general –ejemplo Estados Unidos y las constituciones europeas– se establece un procedimiento estricto, que no admite modificación salvo por vía de un cambio de la propia Constitución.

El carácter cerrado y forma escrita de la Constitución de 1978 ha permitido que fuese sometido a referéndum de todos los ciudadanos españoles. Fue así aprobada y ahí quedó cerrada, obligando a todos por igual.

El Reino Unido, de Inglaterra y Escocia – Union Act, 1707– es el resultado de una negociación de dos Parlamentos –el inglés y el escocés– de antecedentes complejos y violentos, que hubo de tener en cuenta el sentido patrimonial del Estado detentado por el monarca quien, en algún momento, llegaba a ceñir la corona de Inglaterra y Escocia como reinos independientes. El pacto de los parlamentos profundizó la unión en la corona y llevó la unión de sus pueblos en uno. Pero no perdamos de vista el carácter voluntario, negociado, que como pacto ha quedado abierto a cualquier cambio por la misma vía parlamentaria que le dio vida.

Robin Cook, escocés y ministro de Asuntos Exteriores laborista, me dio claves para entender las diferencias y sus consecuencias. Me recordó que la constitución abierta incluye el principio de autodeterminación como parte esencial de la doctrina constitucional del Reino Unido y que por ello Londres no podía negarse a las posibles peticiones de independencia de Escocia, si mediaba acuerdo de los respectivos parlamentos y mayoría de la opinión expresada por vías democráticas.

Por eso se pudieron sentar a hablar David Cameron y Alex Salmond. Nada en la Constitución británica lo hacía conflictivo, porque la agenda de esa reunión está en el marco constitucional.

Aquí hay quien pide que se reúnan Mas y Rajoy. Ya se reunieron Mas y Rajoy, y no sólo una vez sino varias, pero hablamos de la última reunión en Moncloa. La diferencia estaba en la agenda, porque la Constitución española es cerrada y porque los orígenes de la unión territorial no han sido originados por un pacto entre parlamentos. ¿De qué Cortes, de qué reinos en 1707 podríamos hablar en España?

El enfoque del tema escocés y el catalán tiene, pues, origen y sustento en realidades políticas y constitucionales radicalmente distintas. El responsable político debe conocer el marco en el que puede moverse. Pedir lo posible facilita el desarrollo de una reunión; pretender lo que es imposible otorgar, salvo violando una constitución, no es jurídicamente correcto. El derecho –también el constitucional continental– sirve para regular civilizadamente la convivencia de todos los ciudadanos.

Spain is –otra vez– different, pero sólo distinta al Reino Unido, no lo es a las restantes democracias avanzadas.

Alberto Aza, embajador de España.

La gran estafa en Catalunya (Parte I)
Vicenç Navarro Publico  25 Octubre 2012

Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra

Catalunya es uno de los poquísimos países de la Eurozona en el que el Gobierno, a pesar de ser uno de los gobiernos que han llevado a cabo con mayor intensidad la política de recortes de gasto público, incluyendo gasto público social, y haber apoyado reformas laborales orientadas a facilitar el despido de los trabajadores y empleados, no ha perdido sustancialmente el apoyo popular que determinó su victoria electoral -hace casi dos años-, victoria basada en parte en un programa electoral que excluía el desarrollo de tales políticas, tal como también, por cierto, hizo el Partido Popular que gobierna actualmente en España (que sí ha sufrido una pérdida de apoyo electoral). ¿Cómo es que la política de recortes ha tenido un coste electoral al partido gobernante en España y a la gran mayoría de los partidos gobernantes en la UE, y no la ha tenido en Catalunya?

Las causas de esta situación, claramente excepcional, es que tal Gobierno de la Generalitat de Catalunya, que tiene pleno control de los mayores medios públicos de información públicos, tales como Catalunya Ràdio y la Televisió de Catalunya (TV3, C33, 3/24, etc.), y que goza del apoyo de la mayoría de medios de información privados, ha sido exitoso en promover el mensaje de que “no hay alternativas” a tales políticas, debido al enorme déficit público que había dejado el Gobierno tripartito anterior (y que se encontró “inesperadamente” cuando llegó al Gobierno) y también al “expolio de Catalunya por parte de España” que había creado un enorme agujero en las arcas de la Generalitat de Catalunya. El término un tanto belicista de “expolio” se refiere al déficit fiscal de Catalunya versus el Estado español, es decir, la diferencia entre lo que los ciudadanos que viven en Catalunya contribuyen con sus impuestos y lo que reciben del mismo Estado a través del gasto público.

De esta lectura de las causas del problema financiero de tal Gobierno, la coalición gobernante CiU (una coalición de un partido liberal, Convergència Democràtica de Catalunya, perteneciente a la Internacional Liberal, y un partido cristianodemócrata, Unió Democràtica de Catalunya, perteneciente al grupo del Partido Popular Europeo, el mismo, por cierto, al que pertenece el Partido Popular) ha propuesto (además de recortar el gasto público para reducir el déficit y así corregir los supuestos excesos de gasto incurridos por la coalición de partidos de izquierdas que constituyeron el Gobierno anterior), una redefinición de la relación financiera entre el Estado central español y la Generalitat de Catalunya, proponiendo un pacto fiscal encaminado a desarrollar un concierto económico semejante al existente en el País Vasco y en Navarra. Esta petición, a partir de la manifestación del 11-S (que exigía un Estado propio para Catalunya) que reunió a un millón y medio de personas en las calles de Barcelona, se convirtió, en manos del Gobierno Mas, en un mero eslabón en el camino hacia la independencia de Catalunya, objetivo que no estaba en el programa electoral de CiU ni tampoco era un objetivo deseado por el Gobierno de la Generalitat para tal manifestación del 11-S que, según CiU, debería haberse centrado en la demanda por un pacto fiscal entre Catalunya y el Estado español. Es obvio que el Gobierno Mas quedó desbordado por la propia manifestación y que intenta ahora canalizar esta protesta (que en otros países hubiera sido en contra del propio Gobierno) hacia el Estado español. El enorme enfado popular hacia los recortes, entre muchos otros agravios, se intenta canalizar, no en contra de la Generalitat y su partido, CiU, sino hacia el Gobierno de España gobernado por el mayor aliado que CiU ha tenido en el desarrollo de sus políticas.

Las contradicciones del argumentario de CiU
En la línea argumentativa de CiU hay varios hechos que se ignoran y/o ocultan. Veamos los datos. La deuda de la Generalitat pasó de ser el 7% del PIB catalán en 2003 (cuando inició su mandato el primer tripartito) al 17% en 2010 (cuando terminó el mandato del 2º Gobierno tripartito). Durante este periodo, el gasto público social en los servicios públicos del Estado del bienestar subieron como nunca antes habían subido: en esos cuatro años se aumentó el gasto en protección social en 1.025 euros por habitante, pasando de 3.781 euros a 4.806 euros, mientras que en los cuatro años anteriores el aumento había sido de 768 euros, es decir 257 euros por habitante menos.

En 2010, el Gobierno Mas comenzó su gobierno con el intento de bajar tal deuda pública. Pero a pesar de los enormes recortes, cuya intensidad no tenía precedentes ni en Catalunya ni en España, la deuda pública se disparó pasando del 17% del PIB en Catalunya al 22% en 2012, uno de los mayores incrementos de la deuda pública ocurridos en los países de la Eurozona. Las causas de ello eran previsibles, tal como indicamos unas pocas voces, marginadas cuando no insultadas en tales medios públicos de la Generalitat (ver ”Comentario del profesor Navarro a los hechos vergonzosos que ocurrieron en la entrevista que le hizo Manel Fuentes en Catalunya Ràdio” en www.vnavarro.org).

Los recortes del Gobierno Mas, junto con los del Gobierno del PP (aprobados en las Cortes Españolas con el apoyo del partido gobernante en la Generalitat de Catalunya, CiU), acentuaron de una manera muy marcada la recesión económica, con la consecuente bajada de actividad económica y disminución de los ingresos al Estado. Se ha mostrado una vez más que las políticas de austeridad han sido un suicidio económico, tal como incluso el Fondo Monetario Internacional (que ha sido una de las instituciones que más ha presionado a los gobiernos para que se hagan tales recortes de gasto público, incluyendo el social) ha tenido que reconocer en un reciente informe (ver mi artículo “Los neoliberales deberían pedir perdón al pueblo al pueblo español, incluido el catalán”, El Plural, 22.10.12).

Pero la otra causa del descenso de los ingresos al Estado era la bajada de impuestos que el Gobierno español, con el apoyo de CiU había llevado a cabo durante el periodo de expansión económica. Tal bajada de impuestos creó un crecimiento del déficit público estructural del Estado (y de la Generalitat), dato silenciado en la mayoría de medios de la Generalitat de Catalunya. En realidad, según los datos del Ministerio de Hacienda, la aplicación de la reforma fiscal del 2006 (aprobada con el apoyo de CiU) a nivel del estado español (y que naturalmente afectó a los ingresos de la Generalitat) significó una bajada de ingresos (equivalente a 19.540 millones de euros) en 2007, bajada de impuestos que fue muy acentuada en el impuesto de Sociedades y en las rentas superiores. El impacto de tal bajada de impuestos en los ingresos al Estado, que también afectaba a la Generalitat, ha sido una de las noticias menos visibles en los medios de mayor difusión en Catalunya. Tal bajada de impuestos causó, como he indicado, un aumento del déficit público estructural, tanto del Estado como de la Generalitat de Catalunya, déficit que apareció con toda claridad cuando el crecimiento económico se frenó y finalmente se colapsó, resultado del estallido de la burbuja inmobiliaria.

Cómo respondió CiU a la crisis
Cuando el déficit público se incrementó, la respuesta de CiU fue apoyar medidas de recortes de gasto público llevadas a cabo por los gobiernos españoles y más tarde, cuando gobernó la Generalitat de Catalunya, realizarlas con gran intensidad con la intención –según declaraciones de los portavoces del Gobierno CiU- de impresionar a Bruselas de la “seriedad y compromiso del Gobierno de la Generalitat”, homologando seriedad con la voluntad de tomar medidas impopulares (tal como también ha dicho y hecho el portavoz del Gobierno del PP en España). Estos recortes se hicieron con el argumento de que “no había otra alternativa”, mensaje promovido activamente por los medios de información, tanto públicos como privados, ocultando que sí que había alternativas. Veámoslas.

CiU aprobó en las Cortes Españolas la propuesta del Gobierno Zapatero de congelar las pensiones, incluyendo, naturalmente, las pensiones catalanas (con el fin de ahorrar 1.200 millones de euros, dedicados a reducir el déficit público). Podría haber tomado, sin embargo, otras medidas que hubieran conseguido incluso más fondos. Así, CiU podría haber apoyado el mantenimiento del impuesto de patrimonio (con lo cual se habrían conseguido 2.100 millones de euros) en lugar de eliminarlo, como hizo. O podría haber apoyado la eliminación de las rebajas (que respaldó) en el impuesto de sucesiones (por valor de 2.552 millones de euros), o podría haber apoyado revertir la bajada de impuestos (que había aprobado) de las personas que ingresaban más de 120.000 euros al año, consiguiendo 2.500 millones.

Un tanto idéntico podría haber hecho con los recortes, incluso más intentos, realizados por el Gobierno del PP, presidido por el Sr. Rajoy. Así, en lugar de apoyar los recortes del Gobierno Rajoy (que han impuesto una reducción de 6.000 millones de euros en la sanidad pública, que tendrá como consecuencia el desmantelamiento de tal servicio público), CiU podría haber apoyado la anulación de la bajada de impuestos de sociedades (que CiU había aprobado) de las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año (que representan un 0,12% de todas las empresas de España), consiguiendo con ello 5.300 millones de euros para el erario público (incluyendo a la Generalitat de Catalunya).

O CiU podría haber apoyado en las Cortes Españolas la reducción del subsidio que el Estado da a la Iglesia Católica para impartir docencia de religión católica en las escuelas públicas (incluidas las catalanas) a fin de ahorrar 600 millones de euros, permitiendo evitar los recortes a los servicios domiciliarios a las personas con discapacidades y dependientes. Y aquí, en Catalunya, el Gobierno CiU podría haber reducido su déficit a base de aumentar los ingresos a la Generalitat de Catalunya en lugar de centrarse tanto en los recortes. Incluso el Gobierno Cameron de Gran Bretaña, con afinidades políticas a las del Gobierno Mas, intentó reducir el déficit público, no sólo recortando el gasto público, sino también aumentando los impuestos. El Gobierno Obama de EEUU intentó una reducción del déficit a base de un equilibrio 50%/50%. Y el Gobierno socialista francés acaba de aprobar un presupuesto en el que el 80% de la reducción del déficit público se ha hecho a costa de aumentar los impuestos del capital y de las grandes fortunas, y sólo un 20% a base de más recortes del gasto público. No así el Gobierno Mas. El 98% de la reducción del déficit se ha hecho a base de recortes.

El mayor problema del retraso social de Catalunya y de España es la escasez de recursos del Estado, incluyendo de la Generalitat de Catalunya
El Gobierno Mas podría haber evitado muchos de sus recortes si hubiera recogido fondos ya existentes en Catalunya. Catalunya no es pobre. Su PIB per capita es el 110% del promedio de la UE-15. Su gasto público social, sin embargo, es sólo el 73% del promedio de la UE-5. Si fuera el 110%, Catalunya se gastaría casi 20.000 millones más que no se gastan, porque la Generalitat no los recoge. La Generalitat podría haber recogido, por ejemplo, 2.788 millones de euros mediante las siguientes medidas: 1.000 millones de euros a través de un impuesto finalista progresista que fuera a la sanidad pública, tal como ha hecho el Gobierno canadiense; 600 millones de euros a base de gravar los beneficios exuberantes del capital financiero (tal como ha sugerido, paradójicamente, el Fondo Monetario Internacional); 400 millones de euros manteniendo el impuesto de sucesiones; 538 millones de euros a base de recuperar el impuesto de patrimonio, modificándolo para centrarse en las grandes fortunas; 150 millones modificando las multas y sanciones para hacerlas progresivas (es decir, que una multa sancionadora sea mayor en la medida en que los ingresos de la persona o institución sancionada sean mayores, tal como ocurre en los países nórdicos); 150 millones de euros en impuestos verdes, haciendo pagar 5 euros por cada vuelo que despegue de aeropuertos catalanes, y así un largo etcétera.

Ninguna de estas medidas, por cierto, hubiera afectado a la mayoría de la ciudadanía a la que sí, en cambio, le afectan los recortes en sanidad, educación y otros servicios públicos de la Generalitat. Y, naturalmente, podría también reducirse, camino de eliminarse, el enorme fraude fiscal, muy acentuado entre las rentas superiores de Catalunya y en las grandes empresas. Aplicando a Catalunya la metodología utilizada por los técnicos de Hacienda para calcular el tamaño del fraude, éste es en Catalunya de 18.000 millones de euros (cifra que los propios técnicos consideran muy conservadora). CiU no se ha distinguido, ni en las Cortes Españolas ni en el Parlament de Catalunya, por haber iniciado o apoyado medidas correctoras de tal fraude.

Otras fuentes de ingreso para la Generalitat de Catalunya, que hubieran evitado los recortes, hubieran sido apoyar el aumento de impuestos al tabaco y al alcohol que hubieran podido recoger 200 millones, fondos que hubieran repercutido en mayores ingresos para Catalunya, o exigir a las mutuas patronales de accidentes y enfermedades laborales que paguen al sistema sanitario público catalán los gastos de atender a los pacientes accidentados o enfermos por causas laborales, y que hoy no pagan (representando un déficit de la sanidad pública de 230 millones de euros).

Todas estas son medidas que CiU y su Gobierno podría haber apoyado en las Cortes españolas, y aprobado y/o llevado a cabo en su gobierno, y que no hicieron. Y el que no lo hicieran responde a causas políticas. Es decir, hubieran afectado a los grupos sociales o intereses financieros y económicos que CiU representa o a los que no se atreve a enfrentarse. Como dijo recientemente un dirigente de Cáritas en Catalunya, ¿cómo los políticos pueden dar tanto dinero a la banca (CiU ha sido el partido que más ha apoyado al PP en el rescate bancario), y tan poco dinero a las poblaciones vulnerables que hoy están sufriendo enormemente? La respuesta del Gobierno CiU al incremento de la pobreza fue hacer la Maratón Antipobreza de la televisión pública TV3, que recogió 4 millones de euros. Si CiU y su aliado en las Cortes y en el Parlament (el PP) hubieran aprobado un impuesto sobre las transacciones bancarias de corto plazo (la mayoría de clara orientación especulativa) la Generalitat habría obtenido 300 millones de euros. Todas estas son medidas que CiU podría haber llevado a cabo en su Gobierno que hubiera podido hacerse como alternativas a los recortes. Ahora bien, ¿cómo es que, con la evidencia existente, y que presento en este artículo, el Gobierno CiU no sólo no está perdiendo popularidad, sino que puede ganar por mayoría? La respuesta es el argumento del “expolio”.

El déficit fiscal es un problema, pero no es el mayor problema de Catalunya
En cuanto al “expolio”, hay que indicar que, detrás de tal término belicista existe una realidad que le cuesta mucho al Estado español reconocer. Y es que la contribución de los impuestos derivados de Catalunya es excesiva (según los parámetros comparativos de transferencias interregionales en la mayoría de países de la Eurozona), en relación a los fondos que recibe del Estado. Esta es una realidad, cuya falta de reconocimiento por parte del Estado Central es un indicador más de un problema mayor, que es el gran desequilibrio que existe en la relación Estado Central-versus Catalunya a favor del primero y a costa del segundo (ver mi artículo “El nacionalismo españolista”. Sistema, 05.10.12). La constante oposición del establishment español, centrado en Madrid, al reconocimiento de la plurinacionalidad de España, ha sido la mayor fuente de frustración en grandes sectores de la población catalana, una falta de reconocimiento que aparece también en la decisión del Tribunal Constitucional de vetar puntos clave del Estatuto de Catalunya aprobado por referéndum por la población catalana.

Complementando esta decepción hubo la falta de respuesta y protesta por parte del establishment español (cuyas Cortes Españolas habían aprobado previamente tal Estatuto), después del “cepillazo” -término ofensivo que incluso causó gracia en el establishment madrileño- a la propuesta aprobada por el Parlamento Catalán. La falta de protesta del Gobierno Zapatero a tal hecho por parte de aquel establishment fue un factor contribuyente a la generalización del enfado en Catalunya hacia el Gobierno central.

Pero el punto final que ha rebosado el vaso ha sido la victoria del PP, que fue el partido que había llevado el Estatuto al Tribunal Constitucional, y cuya postura hostil hacia las reivindicaciones en Catalunya se ha traducido en sus declaraciones y comportamientos. El Gobierno no ha tomado ninguna medida sancionadora, por ejemplo, contra el militar que amenazó con una intervención militar ocupando Catalunya, de nuevo un caso que demuestra no solo la enorme insensibilidad democrática del Gobierno PP sino también su hostilidad hacia Catalunya.

Ahora bien, dicho todo lo que he dicho, varias realidades necesitan añadirse. Una de ellas es que la mayor fuerza política que ha apoyado las políticas neoliberales que ha estado aprobando el PP y que están causando unos enormes daños a las clases populares catalanas ha sido precisamente CiU. Y la otra vertiente es que, en reciprocidad, la fuerza política que ha apoyado constantemente las políticas neoliberales y regresivas en Catalunya ha sido el PP. Tales políticas están desmantelando el Estado del bienestar en Catalunya convirtiendo un Estado universal (con derechos universales que se aplican a toda la ciudadanía) en un Estado asistencial (para las personas sin recursos o especialmente vulnerables) con un gran debilitamiento de la fuerza del trabajo y una disminución de los derechos laborales, todo ello acompañado con una disminución de los derechos civiles y aumento de la represión.

Esto ha sido ocultado en los medios de comunicación de la Generalitat de Catalunya que han jugado un papel clave con su silencio ensordecedor sobre la naturaleza de estos hechos. TV3 ha alcanzado unos niveles de instrumentalización desconocidos desde la era pujolista, enfatizando la inevitabilidad de esta reforma y el “expolio” de Catalunya por parte de España. Tal expolio, sin embargo, no puede explicar el enorme déficit social de Catalunya. Explica parte pero no todo. De hecho, los datos de gasto en protección social de 2007 para Catalunya, que son los últimos disponibles, muestran que si se destinaran los recursos que configuran el déficit fiscal (que la Generalitat considera que es el 8% del PIB catalán) a gasto social según la asignación actual del presupuesto de la Generalitat, el gasto social por habitante en Catalunya todavía estaría lejos de alcanzar la cifra que le correspondería por el nivel de riqueza que tiene. En realidad, pasaría de 5.475 unidades de poder de compra (upc, unidades monetarias que tienen idéntica capacidad de compra, estandarizando el poder adquisitivo de países con diferente nivel de riqueza) a 6.236 upc, una cantidad todavía muy lejos de los 8.210 upc que se debería gastar por el nivel de riqueza que tiene. La mayor causa del retraso social de Catalunya es la misma causa del subdesarrollo social de España (como documenté en mi libro El subdesarrollo Social de España), es decir, el enorme dominio de las fuerzas conservadoras sobre el Estado español (incluido el catalán) a lo largo de su historia, y que se ha cristalizado durante estos dos años en la alianza PP-CiU en las Cortes Españolas, y CiU-PP en el Parlament. Y ahora ambas formaciones políticas están agitando las banderas con fines electorales.

Esta es la gran estafa y el fraude existente hoy en Catalunya y en España. La coalición gobernante de Catalunya, que tiene gran responsabilidad en el retraso social de las clases populares de Catalunya, se presenta ahora como la gran defensora del pueblo catalán, convirtiendo a su máximo aliado, el PP, en su máximo adversario, enarbolando la bandera catalana para mantenerse en el poder y continuar siguiendo las políticas neoliberales que han hecho tanto daño.

Ahora bien, los enfadados que marcharon en las calles de Barcelona el 11-S pidiendo autogobierno y el derecho a decidir (lo cual comparto), deben ser conscientes de que en la medida que voten a tal partido y a tal Gobierno, el motivo de su enfado no se resolverá, pues una futura Catalunya bajo el Gobierno CiU será muy semejante a la Catalunya de hoy, con los mismos recortes, las mismas políticas fiscales regresivas, la misma instrumentalización de los medios públicos, el mismo retraso social de Catalunya y la misma inmunidad frente a la corrupción que ha salpicado tan extensamente a este partido y a este Gobierno. ¿Es esta la Catalunya que desean? No es la Catalunya por la que la generación de mis padres, mi generación y generaciones posteriores lucharon durante la dictadura para que nuestros hijos y nietos pudieran vivir libremente en una Catalunya con democracia, pluralidad y justicia social. Esta Catalunya no existe y tampoco existirá si las fuerzas conservadoras dominan la transición de esta Catalunya a la otra Catalunya.

Bolinaga no me da pena: ¿soy un monstruo?
Héctor Salazar www.lavozlibre.com 25 Octubre 2012

Abogado, e-Comunicación y secretario general de ASINVER

El terrorista, secuestrador, torturador, extorsionador y mafioso Iosu Uribetxeberria Bolinaga ya disfruta de los placeres de la vida fuera de prisión. Antes los tuvo dentro, incluidas copiosas cenas cuando ETA ‘triunfaba’ y una muerte engrosaba la larga lista de casi mil asesinatos con la que cuenta esta repugnante organización. Bolinaga ha establecido su residencia en Mondragón (Guipúzcoa), lugar en el que recibió un sentido homenaje, visitó el Ayuntamiento y tomó un pote en un bar del pueblo.

La imagen de Bolinaga saliendo del Hospital Donostia por su propio pie, cabeza alta, rodeado de los suyos y animado cual exitoso pelotari, supone un nuevo atentado contra las víctimas del terrorismo, colectivo al que Iosu Uribetxeberría no ha pedido perdón, ni ha condenado la actividad criminal de ETA, actividad por lo que apuesta haciendo suya la expresión de su compañero ‘Txomin’, “aurrera bolie” (adelante con la pelota), que también utilizó otro histórico sanguinario, De Juana Chaos. Bolinaga ha sido puesto en libertad por “razones humanitarias”, precisamente las que él nunca ha tenido a lo largo de su trayectoria vital.

Iosu Uribetxeberria Bolinaga torturó a Ortega Lara durante 532 días, manteniéndolo encerrado en un zulo de 2,4 metros de largo por 1,7 metros de ancho. Cuando Bolinaga salió del hospital vio a sus familiares y recibió sus abrazos y un ramo de flores; cuando los rayos del sol se toparon con los ojos tornados en negro de Lara, este sólo quería morir de una vez por todas.

El torturador Bolinaga, según los informes médicos, padece un cáncer terminal que acabará con su vida en menos de un año. El terrorista morirá siendo siempre libre, porque libremente eligió el camino del terrorismo. A sus víctimas les privó de la libertad. Apuesto porque en los casos los presos que tengan delitos de sangre permanezcan en prisión hasta el fin de sus días, ampliando el régimen de visitas y acercando al reo al lugar más cercano al domicilio de los familiares que habitualmente solicitan las visitas siempre y cuando pidan perdón a las víctimas y condenen los asesinatos. Nunca una libertad total. Bolinaga no me da pena: ¿soy un monstruo?

Bolinaga: a falta de justicia, memoria
EDITORIAL Libertad Digital 25 Octubre 2012

Se llamaba Mario Leal Baquero y era guardia civil. Tenía tan sólo 27 años cuando, en la madrugada del 6 de diciembre de 1985, dos pistoleros de ETA se acercaron a su coche y lo asesinaron a balazos. Estaba casado y tenía una hija de seis años.

Se llamaban Antonio López Martínez-Colmenero y Pedro Galnares Barrera y eran guardias civiles. Tenían, respectivamente, 31 y 26 años cuando, en la mañana del 14 de julio de 1987, un artefacto con 20 kilos de explosivo y 10 kilos de tornillería estalló al paso de su vehiculo, provocándoles la muerte e hiriendo de gravedad a tres agentes más. Antonio López estaba casado y era padre de una niña de nueve años. Pedro Galnares también estaba casado y su mujer se encontraba a punto de dar a luz.

Pues bien. Uno de los asesinos de estos tres guardias civiles, más conocido por secuestrar en 1996 a José Antonio Ortega Lara –a quien mantuvo encerrado en un zulo de 3 metros de largo por 2,5 de ancho y 1,8 de alto durante 532 días–, disfruta a estas horas de la libertad que la Audiencia Nacional le ha concedido tras otorgarle el Gobierno el tercer grado, por encontrase, supuestamente, en fase terminal. Sin embargo, basta ver la rápida salida del hospital de este asesino, Josu Bolinaga, y la forma en que está disfrutando de su inmerecida libertad para darse cuenta de hasta qué punto tenían razón la forense encargada del caso, Carmen Baena, y el fiscal cuando se opusieron a su suelta y desmintieron que su enfermedad estuviera tan avanzada.

Nada más salir del hospital, Bolinaga se fue a la fiesta con la que sus simpatizantes le dieron la bienvenida en su pueblo, Mondragón, con banderas a favor de los terroristas presos y al grito de "Jo ta ke, irabazi arte!" ("¡Dale hasta conseguirlo!"), una de las proclamas habituales de la banda terrorista y su entorno a la hora de defender su criminal y mal llamada lucha armada. Este miércoles ha estado de paseo y de bares.

Todos nos podemos hacer una idea del escarnio que produce un espectáculo como este para todas las víctimas del terrorismo. Especialmente si se tiene en cuenta que se produce 48 horas después de que el otrora ilegalizado brazo político de ETA, Bildu, haya obtenido unos magníficos resultados en las elecciones autonómicas vascas.

No vamos a insistir en las mentiras con las que este Gobierno –que voluntariamente ha heredado y proseguido la indigna y envilecida política de apaciguamiento de Zapatero– ha presentado esta flagrante injusticia como si de un imperativo legal se tratase. A falta de justicia para las víctimas, sólo nos cabe ya recurrir a su memoria. En cuanto a la dignidad, las víctimas siempre la conservarán: les sobra tanta como le falta a nuestras clases dirigentes.

La inutilidad de la Monarquía
Delenda est Monarchia (La Monarquía ha de ser destruida)

DAZIBAO-Ñ Minuto Digital 25 Octubre 2012

Para las generaciones jóvenes, víctimas de la Logse, poco puestas en latines y menos aun en filosofías, he de aclarar, de entrada, que la frase que titula este humilde trabajo, traducida al español, significa “La Monarquía ha de ser destruida”. La frase quedó para la historia por ser el título de un artículo que publicó en el desaparecido diario “El Sol”, allá por 1930, uno de los pensadores más importantes de España y quizás de la Europa del siglo XX: José Ortega y Gasset… Con el permiso de don José y salvando las distancias, le tomo la palabra, desciendo no pocos peldaños en la escala intelectual -los que me corresponden medido con tan alta figura- y aterrizo en este penoso panorama de la España del 2012, tan triste e incierto como aquel de 1930. Y es que parece que aquí no aprendemos nada, que estamos atrapados en un bucle temporal, tan absurdo y estéril como la rueda del hámster, que por mucho que gire no le lleva a ninguna parte. Condenados a repetir siempre los mismos o parecidos errores…

Un servidor de ustedes, hasta hace bien poco, estaba adherido a la tesis oficial de que la Monarquía nos garantizaba una estabilidad, que blindaba la navecilla de la Nación ante los envites de nuestra procelosa historia… Había de ser la garante de la paz y unidad entre todos los españoles… Y así pareció funcionar durante cerca de tres décadas… Es también verdad que durante esos años se ocultó mucha basura bajo las alfombras, que se sembraron los gérmenes que han florecido en la actualidad… Pero… no obstante, a algunos, quizás ingenuamente, nos parecía que “la botella estaba medio llena”, y optamos por acogernos a la conocida plegaria mariana del tullido que rezaba aquello de “Virgensita, por favor, déjame como estoy”… Mejor parecía “no meneallo”.

Ese idílico panorama, en los últimos tiempos, se ha desvanecido casi por completo, mostrándonos la cruda realidad de que no navegamos en un batel medianamente seguro, sino en una balsa podrida que hace aguas por todas partes y amenaza con hundirse y dejarnos abandonados en medio del océano… El sistema parece haber entrado en barrena, y a ello ha contribuido no poco la nefasta gobernanza durante ocho años del “contador de nubes”, que destruyó el espíritu conciliador de la Transición, resucitando los peores rencores de nuestro pasado. Pero ahora no voy a hablar de ese sujeto, hoy ya afortunadamente retirado y dedicado a tiempo completo a la tarea de ese conteo nuboso para el que, sin duda, está tan bien dotado. Nunca debió dedicarse a otra cosa… Pero no es de políticos profesionales de quienes quiero hablar aquí… Esta larga introducción pretende acercarse al análisis de lo que ocurre en la más alta instancia de la Nación: La Corona.

Para este que escribe, lo peor de la situación actual, más allá del mal momento económico, de la recesión, más allá de los seis millones de parados; consiste en la amenaza o, mejor dicho, inminencia de la secesión de Cataluña y… del País Vasco que vendrá detrás ( o delante, quién sabe ). No voy a comentar aquí la magnitud del desastre, evidente para todo el que tenga algo de juicio; desastre no sólo moral, sino de quiebra de las garantías jurídicas, personales, familiares, laborales, económicas, de todo orden, que supondría esa tragedia… Uno esperaba una reacción acorde con la gravedad del órdago separatista…, una reacción de aquellos que están obligados a ello por mandato constitucional, por razón de su cargo, por el sueldo que les pagamos los contribuyentes… y por su honor, si es que lo tienen. Dejemos aparte la decepcionante actitud tibia y evasiva de don Tancredo -perdón, quise decir don Mariano-, que sin duda merece estudio aparte… y centrémonos, como ya he dicho, en La Corona…

¿Qué pasa en La Corona?… Pues si nos atenemos a lo que dicen y muestran, bien poco… Parece como si la cosa no fuera con ellos. Se han limitado a colgar de su página web un comunicado descafeinado y ambiguo que se puede interpretar en diversas claves según el gusto del consumidor. Hace pocos días, la máxima autoridad del Estado vino a Barcelona y fue objeto de desplantes varios por el sátrapa nacionalista que gobierna esto y… la cosa pareció hacerle mucha gracia… Campechano que es el hombre.

He aquí un par de “perlas” vertidas en el contexto de los fastos de las celebraciones del pasado día 12 de Octubre, que encaramos con humor, ya que, de otra forma, serían como para llorar a moco tendido:

- A preguntas de periodistas acerca de la situación actual:
“EL JAMÓN ESTÁ MUY BUENO”… Sí, esta aguda observación fue formulada poco después de finalizado el desfile de la Fiesta Nacional… He estado consultando a ver si es que el jamón pudiera tener alguna vertiente estratégico-militar para relacionarlo así con el desfile… Es posible que sí, que el jamón constituya una potente arma disuasoria de primer orden contra el islamismo radical, y más si lo unimos a sus parientes de pueblo, algo más rústicos, pero sabrosos: el chorizo y la morcilla, la sobrasada mallorquina, sin olvidar, claro está, la butifarra catalana… Pero no todo el jamón está muy bueno, habría que responder al artífice de ese hallazgo ontológico, está muy bueno si es ibérico y mejor aun si se trata de un 5 jotas y… si además ha sido pagado con cargo a los presupuestos generales del estado, ¡sin duda debe saber a gloria bendita!

-El “Delfín”, también en el contexto de un coloquio campechanote, con altas dosis de borboneo:
“CATALUÑA NO ES NINGÚN PROBLEMA”… ¡Hay que ver qué sabias inspiraciones vinieron a iluminar en el día de la Fiesta Nacional a estas las mentes privilegiadas! ¿Acaso fue un efecto colateral de ese jamón tan bueno?…

-En esa misma celebración de la festividad del 12 de Octubre, se abroncaba al Gobierno por unas frases vertidas días antes por el Ministro de Educación, y consideradas poco correctas políticamente por la Alta Institución… ¡No sea que se vayan a enfadar los independentistas! ¡Son tan delicados los pobres!

Todas estas salidas parecen revelar la tentativa de la Alta Institución de caer simpática a los secesionistas… ¿Qué esperan? ¿Les han prometido algo? ¿Acaso creen que en unos futuribles reinos de taifas, el rey de España (o de lo que quede) será también el rey de Cataluña, el rey de Euskadi, etc.? ¿Aspiran quizás a una “commonwealth-ita” de nacioncitas a gusto y medida de sus interminables ocios, que les garantice, emulando en plan modesto a su Graciosa Majestad Británica, ir de aquí para allá disfrutando de un variado y ameno parque temático vacacional?: Hoy a esquiar a Vaqueira, al reino de Catalunya; en verano a navegar a Mallorca, en el reino de les Illes, también catalán, por supuesto; luego un divertido sarao en Madrid, en el reino de España; después quizás una cacería con fiesta flamenca añadida en el reino de Al-Andalus…, etc., etc., ¿Es ese el futuro en el que sueñan?

En todo caso, esos gestos de la Corona, parecen revelar cuál es su verdadero talante, su escasa o nula intención de implicarse en lo que constituye su última, y acaso única, razón de ser: LA DEFENSA Y GARANTÍA DE LA UNIDAD DE LA NACIÓN ESPAÑOLA. Sin eso, la Monarquía no es nada, solamente un baile de disfraces, una fiesta de buena sociedad, tema para la revista Hola y similares… Sin eso, no le deberemos nada a esta Monarquía: ni lealtad, ni respeto, ni un sólo céntimo del presupuesto que les pagamos los contribuyentes… Esto deberían tenerlo bien claro.

Ahora, haciendo un alarde de imaginación, quiero situarme mentalmente en “el día después”; sí, en ese hipotético y desgraciado “día después” de que haya quebrado la unidad nacional…, que este que suscribe no desearía en modo alguno vivir… Si para entonces estamos aun por este perro mundo, si no nos hemos matado a palos, si no estamos en la cárcel o… Dios sabe dónde, yo me veo ya como ciudadano español de una futura España refundada como república, convertido en un convencido republicano, pero no de la primera ni de la segunda repúblicas, que fueron un horror, sino de una futura república dedicada a la reconstrucción, o mejor “refundación”, de España; gritando, como en su día el general Prim, “¡No más borbones!” y, naturalmente, con don José Ortega y Gasset: “¡¡¡Delenda est Monarchia!!!”

Cataluña como Polonia

Martín Prieto La Razón 25 Octubre 2012

Nadie hasta ahora ha logrado desmentir que el Universo calculado por Albert Einstein es curvo; lo que se ha logrado conjeturar es que la curvatura puede ser de 180 grados haciendo paralelos los tiempos pasados y futuros comunicados por unos «gusanos» que permitirían el trasvase físico. Gracias a la ciencia infusa de algunos payeses la teoría einsteniana está a punto de quedar demostrada gracias al avistamiento de cuatro bombardeos «F 18» rumbo al Mediterráneo que ha obligado a eurodiputados secesionistas a pedir amparo a la UE porque Cataluña está a las doce menos cinco de convertirse en Polonia y al pobre Rajoy se le reduce la barba hasta el bigote-mosca hitleriano. Tiren el calendario porque hemos entrado en el «gusano» y vivimos el primero de septiembre de 1939. Ya sabemos que el sueño de la razón engendra monstruos y que el que olvida la Historia se ve obligado a repetirla.

Cuando Franco no se las tenía con un Adolf Hitler tan histérico como ensoberbecido estableció una línea de resistencia en el Ebro abandonando los Pirineos, Euskadi (entonces Provincias Vascongadas), Navarra, Aragón y Cataluña, rogando la improbable ayuda inglesa que ya tenía bastante con el «blitz» sobre Londres. Euskadi y Cataluña habrían sido liberados por la «Wehrmatch» como los Sudetes y los retales de Bohemia y Moravia. Los «gusanos» son de ida y vuelta y ayer unos calagurritanos han visto una avanzadilla de «Mossos d’Esquadra» en la orilla derecha del Ebro en procura de la ruta de Medinaceli hacia Madrid, cundiendo el pánico. A Artur Mas (todo consignas, ninguna idea aprovechable) le sienta bien a su mandíbula aria el casco de acero con la doble S rúnica y a la celta de Rajoy como a un santo Cristo un par de pistolas. No debimos excavar Atapuerca porque de la sima de los huesos se ha expandido un independentismo prehistórico, tarea de paleontólogos, y nido de toda imbecilidad. No atracaremos el «Príncipe de Asturias» con sus Harrier en las Atararanzas; cruzaremos el Ebro con los elefantes del Zoo, como Aníbal.

Algo huele «Mas» mal
Algo huele mal cuando, al amparo de las leyes, el poder (autonómico) quiere saltárselas «sí o sí»
oti rodríguez marchante ABC Cataluña 25 Octubre 2012

Algo huele mal cuando Artur Mas le dice a Mariano Rajoy que tiene dos opciones, o aceptar el concierto económico para Cataluña que él impone o atenerse a las consecuencias. Aún en este clima tan manipulado que enrarece las relaciones de Cataluña con España, esa frase suena a amenaza de villano en película negra de serie B. Podría uno dudar de la exactitud de las palabras de Rajoy cuando desenmascaró en el Congreso el «talante» de Artur Mas de no ser por lo que ya es una evidencia general: que el presidente de la Generalitat ve su busto en mármol cuando se mira en el espejo, completamente cóncavo y que le han puesto delante los suyos y/o los medios de comunicación al «calor» oficial.

Algo huele mal cuando la eurodiputada socialista María Badía dimite tras denunciar en el Parlamento Europeo la posible intervención de las Fuerzas Armadas españolas en la Comunidad catalana, algo que su propio Partido atribuye a ese clima de fantasía hipnótica que mantiene a gran parte de la sociedad catalana mirando sin parpadear una mano del ilusionista mientras que en la otra, donde nadie mira, se gestiona el verdadero truco, llámese gestión, tramo impositivo autonómico, despilfarro, corrupción o recorte.

Algo huele mal cuando, al amparo de las leyes, el poder (autonómico) quiere saltárselas «sí o sí», y desde luego sin otro esfuerzo por informar y debatir que el de aprovecharse de unos sentimientos y de unas coyunturas que dan vergüenza desde un punto de vista auténticamente democrático, y mediante preguntas para tontos del tipo: «¿quiere que Cataluña sea un nuevo Estado de Europa?»..., algo tan lejano a lo real y de resultado tan torpón y falaz como si preguntara, «¿quiere ser el batería de los Rolling Stones en su próxima gira?». Algo tendría que decir Mike Jagger al respecto.

Y algo huele mal, pero que muy mal, cuando en el Camp Nou se ponen a gritar un revoltillo que suena a «in-de-pen-den-cia» en el minuto diecisiete y pico y, con el barullo y la «alegría», entra el gol del Celtic mientras que los futbolistas en el campo y los futboleros en la grada se preguntan, «pero, ¿qué dicen..., que ha metido otro el Valencia...?» Artur Mas quiere salir por la puerta sin abrir antes las ventanas.

Vía Democrática en defensa de las libertades y de la justicia electoral
JUANJO ARMAS Minuto Digital 25 Octubre 2012

Es muy fácil de entender. En términos empresariales sería un monopolio u oligopolio aquello que limita la actividad de terceros mediante trabas, reglamentos o capciosos cambios de las reglas de juego a la hora de permitir que concurran en unas elecciones los partidos pequeños.

Éste es el caso de lo que ocurre con el adelanto de las elecciones al Parlament de Catalunya del 25 de noviembre, anunciadas con un malintencionado margen temporal estrecho de maniobra y con la exigencia de que se recojan más de 5.000 firmas de avalistas de un partido (de las de verdad, con DNI y datos completos; un agravio comparativo ya que en las elecciones de Galicia, País Vasco y Andalucía no han sido necesarios estos avales, lo que sitúa a Cataluña en total desigualdad respecto los otros territorios de España); algo fácil de conseguir para los partidos del sistema establecido y sus adláteres ya acostumbrados a realquilarse al mejor postor si les promete cargos remunerados, prebendas y regalías varias de las que pagamos todos a través del erario público: nuestros impuestos.

A cualquier ciudadano honrado que aún cree en la Democracia no se le escapa que coexisten más partidos que los que aparecen en las mesas de las jornadas electorales, algunos de los cuales ya han participado en alguna o varias elecciones anteriores, lo que es el caso de Vía Democrática, que sin soporte mediático alguno y con presupuestos ínfimos y provenientes de su militancia logró presentarse a los comicios municipales catalanes de 2011 en los que obtuvo un buen respaldo popular pero insuficiente para entrar en ayuntamientos, excepción hecha del de Sant Just Desvern, en el que el presidente de la formación Pablo Barranco sí obtuvo una regiduría, aunque eran casi veinte las candidaturas presentadas en sendas poblaciones y ciudades de la Comunidad, algunas de las cuales a punto de lograr su objetivo por poquísimos votos.

Llegados hasta aquí, la diabólica maquinaria implícita en el acuerdo tácito CiU/PP/PSC/ICV/ERC ha materializado una ignominia más: “pidamos más de 5.000 firmas fehacientes para poder jugar el match, así descabalgamos a algunas moscas cojoneras que con su programa e impulso vital podrían dejarnos en evidencia y desmontarla, y que seguro que con tan poco tiempo de margen se quedan en la cuneta”. Y en ello están.

Pero en el Partido Vía Democrática, del que recomendamos encarecidamente que se lea el Programa en Internet, no hemos consentido que, una vez más, se viole la libertad de votar a quién proceda, aunque se trate de una formación joven y sin ‘padrinos’ mediáticos ni ‘cabezas borradoras’ que la eliminen de las mentes del votante que, hoy más que nunca, está harto de los mismos perros con distintos collares, ergo: más de lo mismo, corrupción y manipulación de las masas.

En definitiva, en Vía Democrática, aunque sucumbamos ante la normativa, no aceptamos que se recorte el derecho a presentarse en unas elecciones mediante arteras y marrulleras patrañas como la de hacer que un partido deba reunir más de 5.000 firmas en poco más de una semana. Recordemos, se trata de firmas a recoger una a una entre simpatizantes y militantes, algo que les debe ser fácil a los megapartidos que con solo chiscar los dedos tienen a su parroquia de estómagos agradecidos y derivados sindicalistas a disposición de lo que mandan los gerifaltes, más o menos como se visualiza en el Parlament, o el Parlamento español, cuando antes de una votación se ve a un diputado Robocop levantando la mano de manera inequívoca señalando con los dedos qué se ha de votar, si sí, no o abstenerse… o sea el paradigma de la libertad a la hora de tomar decisiones y plasmarlas formalmente. ¡Una vergüenza, un insulto a la inteligencia!

Pero aquí estamos. No dejaremos que se siga mangoneando y ninguneando a la población. Queremos ser una voz influyente en el Parlament de Catalunya, si no en número de representantes, al menos en intensidad y en calidad democrática que aflore los problemas reales que sufre dramáticamente Catalunya y el resto de España, desde la miserable desatención de los autóctonos que ven cómo se dilapidan recursos públicos y se les condena a la miseria y la decadencia cultural, moral y xenófoba de unas supuestas élites que debería velar por el Estado y sus entes territoriales… y lo único que hacen es prevaricar, abusar de sus cargos, facilitar la entrada de quintacolumnistas dispuestos a destruir nuestra sociedad occidental, de raíz cristiana y organizada civilmente. Sea mediante la invasión silenciosa de siete millones de inmigrantes en España, (dos en Catalunya) o merced a la sumisión a los ‘mercados’ que ya sabemos que significan: el gran capital especulador y usurero.

Estamos en ello. Vía Democrática, como otros partidos europeos que sincronizan con nosotros en la misma longitud de onda, defiende valores humanistas y honradez en todos los ámbitos de la administración pública. Es muy sencillo, luego valioso y noble.

No es verdad que solo se pueda votar al circo actual. El votante ha de conocer que algunos nadamos en las aguas cristalinas del sentido común y la bonhomía, y que en Vía Democrática no tenemos ataduras con nadie. Jugamos limpio y enfocamos nuestra propuesta a una acción política radical y civilizada que apoye a las clases medias y populares, defienda al trabajador autónomo y al pequeño y medio empresario, que buena falta que hace.

Recuérdelo el día 25 de noviembre; si no, no se queje por la paliza que le dan los ineptos y aprovechados que nos gobiernan ahora; ya sabe, y como ejemplo, una delegación del Ajuntament de Barcelona se ha ido a China hace unos días a buscar (¿mendigar?) inversiones… y la primera noticia posterior ha sido que el INDUSTRIAL AND COMMERCIAL BANK OF CHINA Ltd. (ICBC), el banco más grande de China y el mayor banco del mundo por capitalización, ¡¡¡abre oficina en Barcelona!!!

¿Comprende, verdad? ¿Quiere seguir así?

Pablo Barranco es Presidente de Vía Democrática

mañana en la audiencia nacional
La AVT denunciará a Uribetxebarria por hacer "apología del terrorismo" en Mondragón
La presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Ángeles Pedraza, asegura que violó uno de los mandatos judiciales, "no estar en ningún mitin"
EUROPA PRESS | MADRID El Correo 25 Octubre 2012

La presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Angeles Pedraza, ha dicho hoy que la asociación presentará mañana una denuncia en la Audiencia Nacional contra el etarra Josu Uribetxebarria Bolinaga, por hacer "apología del terrorismo" al participar en el homenaje que le hicieron al llegar a Mondragón.

En declaraciones a la Cadena Cope, Pedraza ha explicado que presentarán la denuncia contra Bolinaga porque creen que "se ha saltado ya el primer requisito que exigía ya el juez para darle la libertad" y que es "uno de los más importantes" y que consistía en "no estar en ningún mitin, ni hacer ningún tipo de apología del terrorismo", algo que la AVT considera que el etarra hizo al llegar a su pueblo.

Por otra parte, la presidenta de la AVT ha explicado que al ver las fotografías del secuestrador del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara paseando por la localidad guipuzcoana, le transmitieron una imagen "desafiante". "Yo dije el primer día y es lo que siento, que ojalá hubiera ido a casa a morir y parece ser que no. Ha esperado a las elecciones, a que salgan los resultados y ahora va a disfrutar del tiempo que le quede, a desafiar como siempre y a que sufran más las víctimas del terrorismo", ha argumentado.

Preguntada por las palabras de la presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Maite Pagazaurtundúa, al decir que con el asunto de Bolinaga tocaba "tragar sapos" e "interpretar lo que está pasando", Pedraza se ha mostrado partidaria de la idea de "tragar sapos". Sin embargo, discrepa en lo de interpretar porque, a su juicio, "es ya muy difícil" y las cosas están "claras".

De esta manera, ha lamentado el que haya ganado "políticamente" ETA, pero asegura que las víctimas "van a seguir luchando" porque "hay que llegar a una derrota" y además, "sería un fracaso total de la democracia que ellos al final ganaran", ha aseverado.

Denunciará a Bolinaga
La AVT dice que no dejará pasar ni una: "Estamos hartos de que nos humillen"
Ángeles Pedraza confirmó a LD que la denuncia será presentada el viernes. Los servicios jurídicos ven probado que se enalteció a ETA.
Pablo Montesinos. @montesinospablo Libertad Digital 25 Octubre 2012

La Asociación de Víctimas del Terrorismo no quitará el ojo al torturador de Ortega Lara. Tanto es así que desde el martes por la noche, cuando el etarra participó en Mondragón en un homenaje en el que se pudieron observar carteles a favor de ETA, sus servicios jurídicos se pusieron a trabajar a fin de presentar una denuncia ante la Audiencia Nacional por enaltecimiento del terrorismo.

Así lo desveló Ángeles Pedraza a Libertad Digital, a la par que destacó que están siendo muy minuciosos para que no quede suelto "ningún cabo". En su opinión, a las pocas horas de su puesta en libertad, Bolinaga ya incumplía los términos del tercer grado habida cuenta de que "disfrutó" de un homenaje proetarra. La denuncia será presentada este mismo viernes en la Audiencia Nacional.

Además, en caso de que la denuncia salga adelante -cosa que dan por hecho, a la vista de las pruebas-, la AVT considera que "al menos, tendría que ir a declarar". "No le vamos a dejar pasar ni una", zanjó.

Para Pedraza, la actitud de Bolinaga fue "una provocación" que causa "repugnancia". Aunque afirmó que la excarcelación de Bolinaga "puede ser legal", igualmente legal habría sido, en su opinión, no darle el tercer grado y haber optado por otras opciones más satisfactorias para las víctimas.

Pedraza asistió este jueves al desayuno informativo de Alicia Sánchez-Camacho en Madrid, donde coincidió por segunda vez en pocos días con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. El miércoles, en la entrega del premio Libertad a Mario Vargas Llosa, recibió el reconocimiento de José María Aznar: "La hazaña de la libertad se logra ejerciéndola con naturalidad y determinación, sin ceder nunca frente a sus enemigos. Sin aceptar transacciones que la disminuyan. Como la han hecho durante todos estos años con valentía y ponderación las víctimas del terrorismo. Nadie mejor que ellas sabe lo más importante, que España es libertad, nuestra libertad".

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