AGLI Recortes de Prensa  Sábado 3 Noviembre 2012

Urge reformar la función pública
EDITORIAL Libertad Digital 3 Noviembre 2012

Que España siga contando a día de hoy con casi 60.000 empleados públicos más que al comienzo de la crisis (finales de 2007), cuando la economía nacional experimentaba los últimos coletazos de la ingente burbuja inmobiliaria, es una señal inequívoca de la irresponsabilidad política imperante. Lejos de ajustar sus cuentas recortando gastos totalmente innecesarios y superfluos, las distintas Administraciones, con las comunidades autónomas a la cabeza, aprovecharon la crisis para engordar sus ya abultadas plantillas de trabajadores, a costa, como siempre, del sufrido bolsillo del contribuyente. El número de empleados públicos creció en cerca de 350.000 entre el cuarto trimestre de 2007 y el tercero de 2011, momento en que se registró el máximo histórico de 3,22 millones de trabajadores a cuenta del Erario.

La necesaria austeridad que tenía que haberse aplicado nada más estallar la crisis tan sólo ha comenzado a atisbarse ahora, cinco años después. En los últimos trimestres se ha comenzado a corregir este despropósito, con el despido de 230.000 trabajadores en el sector público, pero aún queda mucho camino por recorrer para contar con un volumen de empleados públicos sensato, racional y soportable. Ahora bien, siguen sobrando cientos de miles de empleados públicos, que siguen siendo sostenidos por un sector privado ya de por sí asfixiado como consecuencia de la crisis.

Más allá del factor numérico, urge acometer una profunda reforma de la estructura estatal y, por ende, de la función pública. Someter el elefantiásico Estado español a una severa cura de adelgazamiento y hacerlo más dinámico, eficiente y flexible.

Por desgracia, las promesas del Gobierno de Mariano Rajoy en esta materia siguen siendo eso, meras promesas. Muy atrás ha quedado su compromiso de reducir sustancialmente el inaudito número de empresas públicas que soportamos (más de 4.000) a base de fusiones, privatizaciones y cierres. Los avances han sido prácticamente inapreciables, como tampoco se ha avanzado sustancialmente en la eliminación de duplicidades y la reordenación de la estructura administrativa con el fin de ahorrar costes. El Gobierno parece contentarse con la creación de una comisión para estudiar cómo abordar este problema mediante una auditoría del sector público, cuyas conclusiones no se conocerán hasta dentro de ocho meses. Sorprende, sin duda, la lentitud con la que Rajoy afronta las graves deficiencias de nuestra anquilosada y sobredimensionada Administración.

Por otro lado, es crucial plantear cambios estructurales en el régimen de la función pública, para mejorar la productividad de los empleados y el funcionamiento de las instituciones. El 55% de los trabajadores públicos goza de estatus funcionarial y tiene garantizado el puesto de por vida, lo cual contrasta con el modelo vigente en la mayoría de los países europeos, donde puede rescindirse el contrato de un funcionario por diversas causas, relacionadas, por ejemplo, con la baja productividad, con la coyuntura económica o con desarreglos estructurales. El empleo vitalicio debería ser algo exclusivo para quienes desempeñen puestos de muy alta cualificación o funciones básicas, como jueces, inspectores, interventores, diplomáticos o miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Por cierto, estos funcionarios deberían ver sus remuneraciones ajustadas a niveles de mercado; se habría de premiar a los más eficientes y preparados y, por tanto, eliminar las subidas automáticas en función de la mera antigüedad.

En definitiva: son muchas las tareas pendientes en este campo, y, por lo que parece, escasa la voluntad del Gobierno para acometerlas.

Más que Mas
Alfonso Ussía La Razón 3 Noviembre 2012

Ignoro los enlaces que tiene la Generalidad de Cataluña en Rusia, pero visto el resultado de la visita de Mas a Moscú, me sobra el derecho a pensar que su capacidad de influencia en el Kremlin y las altas esferas de la política rusa es más escasa que la que podría tener, por poner un ejemplo de fácil comprensión, la Asociación de Taxidermistas de la Isla Conejera en el «Foreign Office». No le han conseguido ninguna entrevista importante para explicar lo fundamental que puede llegar a ser una Cataluña independiente para Rusia, y el diario más importante de Moscú se ha negado a mandarle un propio para hacerle una entrevista.

Hace pocos años un grupo de escritores, periodistas y maestros de la comunicación audiovisual fuimos invitados a Moscú. Presidía la delegación Marcelino Oreja Aguirre, el que fue en su día ministro de Asuntos Exteriores con la Unión de Centro Democrático. Recuerdo a Pepe Oneto, Antonio Burgos, Manu Leguineche, José María Carrascal e Iñaki Gabilondo, entre otros. Nos recibieron, y muy amablemente, todos los rusos posibles y probables. Desde Shevarnadze a Gorbachov, que nos había reservado en su agenda una audiencia de quince minutos y nos regaló más de dos horas de su tiempo. Lo hizo en el edificio, feísimo como casi todos los de Moscú, que Boris Yeltsyn le había adjudicado a su Fundación Mihail Gorbachov, y que fue, durante los períodos siniestros de Brezhnev, Andropov y Chernenko, el que cobijaba a los terroristas internacionales para mejorar su aplicación y rendimientos. Por allí pasaron criminales de la ETA, del IRA, de las FARC y de los países árabes. Con Gorbachov en su sede, el edificio siguió siendo muy feo, pero mucho más digno.

Shevarnadze nos recibió en su casa. En su salón de reuniones tenía un busto de Kennedy. Manu Leguineche le preguntó si su futuro estaba en Rusia o en Georgia, y el georgiano respondió contundentemente que en Rusia. A la mañana siguiente, cuando despegábamos en un avión de la KLM del aeropuerto de Sheremetievo II, elevaba su morro en Sheremetievo I el «Tupolev» que llevaba a Shevarnadze hacia Tiflis, con el fin de preparar adecuadamente un golpe de Estado en Georgia. Shevarnadze tenía la melena blanca, hablaba con parsimonia, lucía en los puños de su camisa sus iniciales y su traje era un «Príncipe de Gales» londinense.

Gorbachov, el comunista pragmático, admirador del Papa Juan Pablo II y de Ronald Reagan –los que le hicieron ver la ineludible vía de la apertura, la «Perestroika»–, era un soviético con sonrisa de occidental. La URSS no sonreía bien, y Gorbachov lo hacía con soltura. Oír de aquel extraordinario personaje su descargo de conciencia supuso una experiencia inolvidable. Y nos recibió el Presidente de la Televisión Rusa, el director de «Pravda» , el Presidente de la recién creada Federación de Empresarios de Rusia, y no aceptamos más visitas porque perdíamos el avión. Llegué a la conclusión de que no había nada más fácil en el mundo que el ser recibido por una alta personalidad política o económica de Rusia. De ahí que me haya extrañado que a Artur Mas sólo le hayan prestado atención Oleg Shumarov, Dimitri Nikolaiev, Boris Tchapaiev e Irina Valkusova, es decir, el jefe de recepción del Hotel Metropol –muy bien ubicado, eso sí, junto a la Plaza Roja y el Teatro Bolshoi–, el camarero que lleva los desayunos a la «Suite» principal, el conductor del coche alquilado que habla un perfecto español y la jovencísima y bellísima pianista del bar del hotel, que está clausurada a todo tipo de pasión eventual por ser la amante del propietario del establecimiento, un uzbeko con muy malas intenciones.

Lo que demuestra que para Rusia fue mucho más importante nuestra visita que la de Artur Mas, que para demostrar en Barcelona que había estado en Moscú se vio obligado a adquirir en los puestos desmontables de la calle Arbat un par de matrioshkas de media gama como recuerdo de su importantísima visita. «Dozvidania, gaspod Arturov». Es decir, «Adiós, señor Arturo». O lo que es igual: «Que le den».

Las cuentas de los sindicatos
Mikel Buesa Libertad Digital 3 Noviembre 2012

A medida que se aproxima la fecha de la próxima huelga general, vuelve a suscitarse la cuestión de la financiación de los sindicatos, y la de los recursos que absorben las centrales convocantes de esa movilización. Y, como tantas otras veces, al tratar de encontrar una respuesta hay que reconocer que nos encontramos ante un enigma, un secreto celosamente guardado por esas organizaciones, lo que obliga a reconstruir las cuentas correspondientes a partir de informaciones parciales, seguramente incompletas, publicadas en diferentes medios de comunicación.

El primer aspecto por abordar es el de la estimación del conjunto de los recursos que la sociedad utiliza para sostener las organizaciones sindicales y sus actividades. Dos son los capítulos que han de tenerse en cuenta a este respecto. Por una parte, las cantidades que, bajo la forma de subvenciones, destinan las Administraciones Públicas a dicha finalidad; y por otra, la cuantía de los salarios que, pagados por esas mismas Administraciones o por las empresas, corresponden a los liberados sindicales.

Las subvenciones otorgadas directamente a los sindicatos responden a conceptos muy diversos, que van desde la representatividad –es decir, el dinero que se les concede por los resultados obtenidos en las elecciones sindicales– hasta el desarrollo de proyectos de naturaleza social, pasando por la financiación de las funciones consultivas y de negociación dentro del ámbito de las Administraciones Públicas. En 2011, la suma de lo que se conoce de estos conceptos fue del orden de 34 millones de euros; es probable que se hayan quedado algunos millones adicionales sin contabilizar. Además, están las subvenciones destinadas al sostenimiento de actividades de atención a los trabajadores en los ámbitos de la prevención de riesgos laborales, la mediación y el arbitraje y la formación; actividades que se desenvuelven en el ámbito de las respectivas fundaciones, en las que participan los sindicatos junto a las entidades patronales y, aunque no siempre, las Administraciones Públicas. Los recursos que en 2011 obtuvieron los sindicatos para estas actividades de servicios ascendieron a unos 367 millones de euros. Por consiguiente, el conjunto de las subvenciones arroja una cantidad mínima de 401 millones de euros.

Vayamos ahora con el capítulo de los liberados sindicales. Las cifras que se han publicado sobre este asunto son muy dispares y, a veces, seguramente muy infladas; se ha llegado a afirmar que en 2010 había unas 57.000 personas dedicadas a tiempo completo a las funciones sindicales. Teniendo en cuenta los datos que han publicado recientemente tanto el Estado central como las comunidades autónomas para sustentar su política de recortes en este terreno, así como los difundidos por la CEOE y por algunas Administraciones locales, creo que 26.000 sería una cuantificación razonable para el momento previo a dichos recortes –a comienzos de 2011–. Esta cantidad se verá reducida a unos 12.000 cuando se complete, seguramente en 2013, el proceso emprendido por las Administraciones Públicas para ajustarla a los mínimos legalmente establecidos. En términos de coste, puede estimarse que la sociedad ha dedicado unos 820 millones de euros a pagar los salarios de los liberados en 2011, y que dejará reducida esa cifra a 372 millones cuando culmine el ajuste mencionado.

Por tanto, la suma total de los recursos que bajo una u otra forma se han destinado a financiar a los sindicatos y sus actividades en el año tantas veces mencionado está en un nivel algo mayor a los 1.220 millones de euros. Sin embargo, sólo una parte de esta cuantía corresponde estrictamente al sostenimiento de las organizaciones sindicales como tales. Para cuantificarla es preciso establecer, por una parte, cuál es el coste total de esas organizaciones y, por otra, qué parte de ese coste sufragan los afiliados a las mismas.

La información a este respecto es aún más fragmentaria que la disponible sobre la financiación pública. Sin embargo, partiendo de los datos que se han difundido acerca del número total de empleados por las centrales sindicales –unos 7.700– y de los declarados en junio de 2011 por una ellas, se puede llegar a una estimación razonable. En concreto, parece que el coste total de los sindicatos españoles, con referencia en 2011, sería de unos 484 millones de euros. Para la financiación de tal cuantía estas organizaciones dispusieron de 284 millones correspondientes a las cuotas pagadas por los afiliados –el 59 por ciento del total–, unos 40 millones de rendimientos producidos por empresas por ellas participadas –ocho por ciento– y 34 millones de subvenciones directas –siete por ciento–. Quedarían, por tanto, sin cobertura 126 millones –el 26 por ciento de los gastos–, que tendrían que haber sido financiados con otras fórmulas, seguramente mediante el empleo irregular de aproximadamente un tercio de las subvenciones finalistas destinadas a la formación, el arbitraje y la prevención de riesgos laborales.

Esto último es, de momento, sólo una hipótesis. Pero no se formula sin una base que considero sólida, pues a ello apuntan los resultados de las auditorías realizadas, principalmente en el ámbito autonómico, por los organismos fiscalizadores de las cuentas públicas. Y se corresponde, por otra parte, a la experiencia del pasado, que quedó debidamente documentada por los informes del Tribunal de Cuentas acerca de los fondos públicos destinados a la formación continua de los trabajadores o la prevención de riesgos laborales.

En consecuencia, parece razonable exigir una mayor claridad en lo que atañe a las cuentas de los sindicatos. Su estructura y sus actividades están financiadas en buena parte con fondos públicos y desempeñan un papel institucional público reconocido por la Constitución. Ello debiera ser motivo suficiente para que, tal y como ocurre con los partidos políticos, una ley regulara las formas y los límites de su financiación, sometiendo ésta al escrutinio periódico del Tribunal de Cuentas.

PARCELAS EN LA LUNA
IGNACIO CAMACHO ABC  3 Noviembre 2012

«Imaginar cómo sería la Cataluña independiente es como discutir sobre la propiedad de las parcelas de la luna»

VIENE del puente aéreo y le he preguntado con sorna si ha tenido que mostrar el pasaporte. «No bromees con eso», me corta sin una sonrisa, «te parecerá una exageración pero lo primero que deberíamos hacer todos es evitar lo que yo llamo la simulación psicológica de la independencia. Sí, esa frivolidad más o menos subconsciente con la que discutimos sobre cómo quedarían las cosas en una Cataluña segregada. Desde si permanecería en el euro hasta asuntos aparentemente inocentes como en qué Liga jugaría el Barça. Eso fomenta un estado de opinión que da por sentado que la secesión es posible. Y si queremos que no lo sea tenemos que empezar por tener claro que no lo es. Así de simple. Imaginar cómo sería la Cataluña independiente es como discutir sobre la propiedad de las parcelas de la luna».

Está agobiado y se le nota. «He pasado toda mi vida entre Madrid y Barcelona y de repente la situación ha hecho que me sienta incómodo aquí y allí. Soy catalán y soy español, y no tengo conflicto de identidad alguno. Pero ahora los empresarios estamos en una tesitura delicada porque ya van bastante mal las cosas en general como para agravarlas con un problema de ruptura del mercado interior. Por eso sólo se pronuncian de modo tajante los dueños de pymes con un mercado catalán, y esos están, ya te lo digo, abiertamente a favor de la independencia. Con mucha claridad: al menos un 70 por ciento. Han comprado la idea de que «España ya no trae cuenta», como dice Pujol, que se está deconstruyendo a sí mismo. Para el resto del sector, para las empresas nacionales -nacionales españolas tendría que aclarar si estuviésemos en Barcelona-, cualquier toma de postura significa un perjuicio en un sitio o en el otro. Nadie quiere hablar de boicot pero se trata de una preocupación clara».

«En estas circunstancias, muchos agradeceríamos que el Estado y la UE emitiesen mensajes claros de que la secesión no es que sea indeseable, sino que es imposible. Legal, política, institucionalmente imposible. Que no tiene encaje en ningún orden jurídico. Si no, el marco mental soberanista se impone y arrastra a la gente hacia su imaginario propio. Cuando bromeas sobre el pasaporte en El Prat ya estás visualizando el trámite como algo viable. Y eso es una catástrofe en un momento como éste en el que gran parte de la sociedad catalana se ha instalado en ese juego de quimeras. El nacionalismo es una creencia, un estado de ánimo, y ahora mismo Cataluña vive en la burbuja emocional del destino manifiesto. En ese sentido los soberanistas van ganando la batalla».

«¿Que cómo va a acabar esto? Ufff, no creo que nadie lo sepa. Si quieres mi opinión, la única manera de bajar esta marea es encontrar un nuevo pacto como el de la Transición, que aunque no resuelva el problema permita al menos ganar otros treinta años de conllevancia... y pasarle la pelota a la generación siguiente...».

Estado «propio»
cÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC  3 Noviembre 2012

Las gentes de Artur Mas prefieren la expresión Estado «propio» a «independencia» o «plan soberanista». Quieren llegar a él con la misma naturalidad que han conseguido el monolingüismo a partir del catalán como lengua «propia». En este caso el Estado debe ser una consecuencia lógica de la idea de nación. ¿Qué mal puede haber en reivindicar lo que es propio de uno? Otra cosa sería la exigencia de un Estado por parte de una «región». Zapatero no quería dar importancia a la idea de «nación» porque quería ser él quien regalara a los nacionalistas catalanes y vascos un Estado confederal.
Con razón los partidarios del bilingüismo se opusieron siempre al calificativo del catalán como «lengua propia». Eran conscientes de la trascendencia del término. Fuera de Cataluña se entendió este empeño como una manía españolista.

Pero lo cierto es que, a partir de la consideración del catalán como lengua «propia», el paso a la «inmersión» pareció obligado así como la consolidación del monolingüismo, esto es, el cercenamiento de los derechos de los niños a emplear la lengua materna en la educación y la imposición del catalán como «vehicular». De este modo no ha quedado en Cataluña una sola escuela bilingüe. Únicamente el bilingüismo se ha salvado de la quema en el periodismo, fundamentalmente escrito. Ya el gran Maragall reservó el catalán para la poesía mientras utilizaba el castellano para sus artículos. Quizá por este corporativismo los mentores de la comunicación han comentando durante todos estos últimos años, en sus artículos y en sus emisoras, que ha triunfado la normalidad lingüística en la sociedad catalana.

¿Era imaginable la imposición del monolingüismo en la educación incluso con el art. 155 y el Tribunal Supremo? Los nacionalistas pretenderán conseguir el Estado «propio» con pactos institucionales «dentro» de la propia UE.

«Je t?aime? moi non plus»
TOMÁS CUESTA ABC  3 Noviembre 2012

Salvaguardar la conllevancia y gestionar el bien común no exige consumirse en un romance incandescente. Basta y sobra con los afectos a la antigua, cuando el amor y el matrimonio era una cuestión de mayorazgos

SERGE Gainsbourg -que, a fuer de ser auténtico, no tuvo tratos nunca con la falsa modestia- se jactaba de haber compuesto, en un pispas, una obra maestra. «Je t?aime? moi non plus» (el tema que agigantó su estrella) era más, mucho más, que una canción de amor. Eta un hito en la historia de las rijosas melopeas; una salmodia inédita en el templo de Venus. «Te amo», dice él, absorto en la faena. «Yo tampoco», dice ella, sin renunciar al vértigo. El luminoso abracadabra, el paradójico requiebro, se lo había inspirado un catalán genial que acuñó la «boutade» para dar caña a un malagueño: «Picasso es español, yo también. Picasso es un genio, yo también. Picasso es comunista, moi non plus». Lo cual que fue Dalí el padre del invento, el que cardó la lana y puso la fama en suerte. Gainsbourg compuso la canción en el año 1967, con intención de interpretarla con su novia del momento, Brigitte Bardot. Pero la actriz, temiendo que la tórrida canción afectase negativamente a su imagen pública, abortó la operación. Gainsbourg entonces la pasó a su siguiente mujer, Jane Birkin, cuyos jadeos y gemidos orgásmicos, subrayando la línea melódica intimista y sensual, levantaron un formidable escándalo internacional, de manera que el disco se vendió en todo el mundo por millones de copias. En los años 80 Gainsbourg finalmente publicó la grabación de Bardot, y la historia de éxito se repitió.

«Je t?aime? moi non plus» es la banda sonora de las declaraciones de algunos portavoces del partido gobernante, que se licúan en zalemas con los secesionistas catalanes que alegan que se marchan porque nadie les quiere. El desamor es lo que alienta el resquemor, el corazón partío es lo que lleva a partir peras. Vengan, pues, carantoñas, piropos y ternezas. «Je t?aime», ¿no me oyes? «Moi non plus», ¿no te enteras? Hay que dilucidar aún quién pone los jadeos (¿Chacón?, ¿Sánchez Camacho?, ¿quizá Durán i Lleida) y armarse de paciencia mientras la calentura surte efecto. En realidad, la sentimentalidad y la política son conceptos opuestos y mejor nos iría si lo siguieran siendo. Salvaguardar la conllevancia y gestionar el bien común no exige consumirse en un romance incandescente. Basta y sobra con los afectos a la antigua, cuando el amor y el matrimonio era una cuestión de mayorazgos, de dotes, de intereses. Querámonos lo justo, lo que mandan las leyes. Al cabo lo que importa no es que nos demos besos de tornillo sino el que no nos demos puñaladas traperas.

Un poco antes de que Gainsbourg compusiera «Je t?aime? moi non plus», el escritor catalán Josep Pla pasó unos días con el exiliado Josep Tarradellas en Saint-Martin-le-Beau y redactó un informe confidencial encargado por la disidencia clandestina, que se conserva en el monasterio de Poblet. En ese informe el gran periodista dice aproximadamente: «El señor Albert [Tarradellas] es un hombre curioso; es un antisentimental, un antidemagogo, un antiefectista que a lo único a lo que aspira es a no hacer el ridículo y a no crear más problemas de los que hay». Desde luego, para Pla éstos eran grandes elogios. Casi los mejores que pueda tributársele a un político.

Estados Unidos
Obama o el declive
GEES Libertad Digital 3 Noviembre 2012

Cuando un representante de la progresía americana como Richard Cohen dice, en su última contribución preelectoral en el Washington Post, que votará a Obama con remordimiento por no ser quien parecía ser, es que Obama tiene un problema.

El presidente trata a toda prisa de convencer a sus partidarios radicales, porque sabe que los simpatizantes republicanos que se quedaron en casa en 2008 esta vez acudirán a votar. Quizá lo logre, aunque sea tarde para cerrar Guantánamo.

Estados Unidos está en declive, como el resto de Occidente, aunque en menor grado. Cuando Fukuyama declaró el fin de la historia y desaparecieron las alternativas al gobierno demo-liberal, con la excepción del islam fanático y la corrupta China, se relajó la exigencia moral que generó el modelo que mayor prosperidad y libertad ha generado. Esto, junto con la interpretación mediática de los años de Bush, llevó a Obama a la Casa Blanca.

Los americanos, confundidos por las declaraciones de Obama y el color de su piel, olvidaron lo que representa. Representa, sobre esto no se equivocan nuestros desanimados progresistas patrios, el intento de transformar Estados Unidos en una socialdemocracia europea más parecida a Suecia que a Alemania.

Ya en 2011 la revista germana Der Spiegel consideró que la debilidad de Obama era peligrosa para la economía global. Reiteradamente Merkel y Schäuble han hecho manifestaciones similares bajo formas diplomáticas. Obama es el nefasto ejemplo de gasto desmesurado y endeudamiento irresponsable que garantiza economías inviables.

Pero eso no es lo peor.
Obama dijo en 2008: "Estamos a cinco días de transformar fundamentalmente los Estados Unidos de América". Era cierto. Su cercanía a turbios personajes como el exterrorista Bill Ayers, el pastor racista Jeremiah Wright y el propalestino Rashid Jalidi aseguraba en origen un programa radical. Cuando Carter y Clinton gobernaron para la izquierda, el sistema inmunológico americano reaccionó. Obama, al contrario que Clinton, desatendió el mensaje de la derrota parlamentaria de medio mandato. Siguió intentando que América se arrepintiese de sus pecados y se convirtiera en un país mejor. Pero la nación engendrada por los Padres Fundadores, desde Adams a George Washington, tiene más necesidad de asumir la responsabilidad que su poder conlleva que de falsa contrición.

Obama es sencillamente un izquierdista antiamericano. Es esta mentalidad lo que ha hecho fracasar a Estados Unidos económicamente y propiciado su retirada estratégica, que amenaza a todos, empezando por sus propios embajadores. Es este reprochable estado de espíritu el que aún temen reconocer los americanos. Pragmáticos, esconden esta convicción tras la falta de recuperación económica, razón bastante para preferir a Romney.

Si gana Obama, a pesar de los sabios contrapesos del sistema americano, un Occidente huérfano y debilitado se precipitará en la confusión y no tardará en reimplantar arcaísmos intervencionistas fallidos. Si pierde, habrá caído uno de los últimos vestigios del socialismo. Que así sea.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Turismo en gallego
ANDRÉS FREIRE ABC Galicia 3 Noviembre 2012

Una carta a un periódico gallego nos narra el siguiente suceso: el catamarán recorre el cañón del Sil en su habitual circuito turístico. La azafata inicia sus explicaciones. Lo hace en gallego. Los turistas, los más de ellos de fuera de Galicia, empiezan a murmurar. Alguien se atreve a alzar la mano y pedirle que explique en la lengua común española. La azafata rehusa de malos modos y le dice que se aguante. El malestar de los turistas es imaginable; también imaginable lo que contarán a sus amigos al regreso.

El problema es que esto no es anécdota. Quien pasee por nuestra tierra va a encontrarse con una cartelería informativa exclusivamente en gallego. Museos, paseos o monumentos están explicados habitualmente solo en vernáculo, para irritación de turistas y de los nativos que aún mantenemos la curiosa idea de que somos ciudadanos con derechos, no anormalizados súbditos de una tribu.

En consecuencia, el turista español, vaya a donde vaya (Berlín, París, Nueva York...), puede encontrar explicaciones de aquello que visita en su lengua. Incluso en Cataluña, zelotes como son en cuestiones de idioma, informan en castellano al turista, bien por interés, bien por cortesía. No así en Galicia, donde ofendemos gratuitamente a los que nos visitan, excluyendo cualquier lengua que no sea la gallega.

Lo peor es el silencio de los damnificados, un silencio que prueba el declive de la sociedad civil. En privado, se quejan y protestan. En público, las asociaciones profesionales ligadas al turismo callan. Temen, probablemente, tanto al poder que reparte favores y subvenciones, como a los mamporreros de la patria y defensores de la Idea. La imagen de Galicia se resiente. Nuestros ingresos también. Más importantes es, sin embargo, no perturbar a los fanáticos a los que la sola presencia del castellano provoca urticaria.

Crónica del 'Bienestar del Estado'
Las CCAA deben más de 10.000 millones al sector sanitario y a autónomos
Los gobiernos regionales han vuelto a meter facturas en los cajones para ocultar parte de estas deudas.
Libre Mercado Libertad Digital 3 Noviembre 2012

El contribuyente español se enfrenta a una Administración demasiado grande y opaca, por lo que esta colección de noticias e informaciones varias ayuda a que los pagadores de impuestos sigan más de cerca el uso que se hace de sus recursos. En esta enumeración entran datos relativos al gasto público, la burocracia estatal, el endeudamiento soberano y el sistema tributario.

"Las autonomías deben 10.000 millones al sector sanitario y a los autónomos". Según la información de elEconomista, los gobiernos regionales han vuelto a "meter facturas en los cajones" para ocultar parte de estas deudas y así desplazar fuera de la contabilidad oficial dichas obligaciones. Cabe señalar que Cataluña y Andalucía son las regiones más morosas, con retrasos de hasta cinco meses en el pago a proveedores.

"El Senado despilfarra medio millón de euros en renovar su web". El coste de esta partida presupuestaria ha sido descrito como "un escándalo económico" por diferentes expertos del sector.

"Los impagos a las farmacias llegan a los 1.000 millones en cinco regiones". La Comunidad Valenciana es la más deudora: no paga desde abril y ya acumula obligaciones por valor de 600 millones de euros. De esta situación se han derivado ya más de 2.000 pérdidas de empleo en el sector. La situación tampoco es mucho mejor en Cataluña, Canarias, Baleares y Aragón, donde los gobiernos autonómicos también están generando graves problemas de cobro a las farmacias.

"España, a la cola mundial en control de déficit y acceso al crédito". El último informe de competitividad del Foro Económico Mundial sitúa a España por detrás de 134 países y jurisdicciones en materia de control presupuestario. El informe anuncia también que España ocupa el puesto 121 en materia de facilidades para conseguir crédito empresarial.

"Ex alto cargo de la Junta andaluza y sindicalista de CCOO, denunciados por prevaricación y malversación de fondos públicos". La Fiscalía Anticorrupción ha denunciado a la exdirectora general de Seguridad y Salud Laboral de la Junta de Andalucía, Esther Azorit, y al secretario de Organización y Finanzas de CCOO-A, Miguel A. Soto, por las irregularidades halladas en dos subvenciones valoradas en un millón de euros en total. Los gastos injustificados incluyen casi 200 almuerzos, la contratación de una charanga, etc. Además, también se han detectado diferentes gastos vinculados a un evento que no se llegó a celebrar.

"Griñán subvencionó con 15 millones de euros a una fundación inexistente". Según el BOJA, fueron casi 3.000 millones de pesetas los entregados el pasado 3 de agosto a la Fundación Instituto para la Innovación y el Bienestar Ciudadano. Curiosamente, dicho ente dejó de existir hace años... La Fiscalía Superior andaluza ya ha iniciado una investigación. Entre los invitados de dicho ente desaparecido figuraban Rigoberta Menchú y Kofi Annan.

"Los empleados públicos ganan un 40% más de media que los del sector privado". Así se desprende de la Encuesta de Estructura Salarial 2010 publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Así, el salario bruto medio anual en España asciende a 22.790 euros, si bien esta cifra cae a 21.231 euros en el sector privado y sube espectacularmente hasta 29.811 euros en el sector público.

"España es el quinto país con el tipo marginal del IRPF más alto del mundo". Según el estudio anual de la consultora KPMG sobre los tipos impositivos del IRPF y la contribución a la Seguridad Social, solamente Zimbabwe superó a nuestro país a la hora de aumentar este tributo durante los últimos doce meses.

"Fabra gasta 826.000 euros en propaganda después de pedir el rescate". La partida en cuestión ha sido aprobada por el Departamento de Presidencia semanas después de que la Comunidad Valenciana acudiese al Fondo de Liquidez Autonómica por carecer de fondos para hacer frente a sus pagos. Estos 826.000 euros suponen un 15% más de la licitación inicial, publicada el 4 de mayo por valor de 700.000 euros.

"El gobierno de Artur Mas da 6 millones a La Vanguardia". La información publicada esta semana apunta a que estos subsidios percibidos por el periódico del Grupo Godó por "imprimir en catalán" doblan las ayudas concedidas a su principal competidor, El Periódico, que igualmente percibe millones de euros al año por conceptos similares.

"Montoro avanza que la recaudación por IVA crece un 11,9% tras su subida al 21%". No solamente ha crecido el volumen de recursos privados que el Estado se embolsa mediante el IVA, sino que también en el IRPF y en el Impuesto de Sociedades se aprecia una tendencia similar (sube el 3% y el 4%, respectivamente). El ministro de Hacienda se ha jactado de esto, presumiendo de las subidas de impuestos que han habilitado este aumento de la recaudación.

"Sindicatos y Hacienda 'minimizan' el recorte de liberados sindicales". Uno de cada tres liberados sindicales seguirá en su puesto, de acuerdo con los ajustes anunciados por Hacienda y las centrales.

"Cultura subvenciona a Willy Toledo". El Ministerio ha aprobado un subsidio de 12.000 euros para la compañía que Toledo fundó junto con Ernesto Alterio y Alberto San Juan. No es esta ninguna novedad, ya que Animalario S. A. ya se embolsó más de 240.000 euros en subvenciones durante los años de la Administración Zapatero.

"Sólo cuatro pueblos de toda España no pidieron dinero del Plan E". San Juan de la Encinilla (Ávila), Arres (Lérida), La Quar (Barcelona) e Illán de Vacas (Toledo) tienen el honor de haber sido las cuatro únicas municipalidades españolas que se quedaron fuera del faraónico programa de obras públicas impulsado por el anterior gobierno socialista. El Informe del Tribunal de Cuentas que confirma este dato indica además que en el 70% de los expedientes presentados no se llegó a acreditar la "necesidad pública de la inversión".

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Cataluña, entre Reding y JP Morgan

José Antonio Zarzalejos El Confidencial 3 Noviembre 2012

“La UE no puede reconocer una declaración de independencia unilateral de una parte de un Estado miembro”, escribió en una carta correcta pero cortante el secretario de Estado para la Unión Europea, Iñigo Méndez de Vigo, a Viviane Reding, vicepresidenta de la Comisión Europea. “Coincido plenamente en el análisis del marco constitucional europeo que desarrollas en tu carta”, le contestó la comisaria luxemburguesa, respaldando el criterio del presidente de la Comisión, Durao Barroso, que, con distintas palabras, planteaba la condición para una Cataluña independiente de “país tercero” en relación con la Unión Europea y la moneda única.

La carta de Reding -posterior a unas declaraciones conciliadoras pero sin apoyatura en los Tratados, tanto suyas como de Joaquín Almunia- ha remitido el peor mensaje para las expectativas de Artur Mas. Porque Cataluña en su conjunto, y el nacionalismo de CiU muy en particular, se interpretan a sí mismos en el europeísmo. Si el proceso independentista -eufemísticamente transmutado en el derecho a decidir y en la creación de un Estado propio en Europa- desgajase a Cataluña del gran club de Estados de la UE, descarrilaría. De ahí la reacción indecisa e insegura de Durán Lleida -que se postula no independentista pero sí partidario de una confederación, lo que denota una superficialidad técnico-jurídica que le resta credibilidad- y que ha provocado una sísmica interna en la federación entre CDC y UDC, vinculados ambos partidos sólo con alfileres pero no con afinidades hormigonadas en torno al órdago del presidente de la Generalidad.

¿Le está ocurriendo a CiU y al Gobierno catalán como a Salmond a propósito del encaje de Cataluña y de Escocia en la Unión Europea en la hipótesis de que obtuvieran la independencia? El líder del SNP atraviesa por un mal momento: afirmó disponer de dictámenes jurídicos que le garantizaban la permanencia de Escocia en la UE como Estado sucesor del británico en los derechos de los ciudadanos escoceses. Los informes jurídicos, sin embargo, no aparecen y el premier escocés experimenta un fuerte desgaste político. Cabría preguntarse si la Generalidad, antes de abrazar el eslogan de la Diada (“Catalunya, un nuevo Estado de Europa”) ha evacuado las consultas necesarias para ofrecer solvencia a su iniciativa secesionista ante el electorado catalán. No lo parece. De tal forma, que una de las propuestas más persuasivas para los independentistas catalanes es la de compartir la ciudadanía europea desde la española. Porque la condición eventual de “país tercero” para Cataluña le introduciría en una penumbra internacional de la que le costaría muchos años salir.

Las consecuencias que se derivan de esta cadena de pronunciamientos son varias, pero la más sustancial es que conducen a que enfrentemos la cuestión catalana desde el reformismo y no desde la ruptura, esto es, desde la proposición y exposición de las ventajas de la unidad frente a las recíprocas desventajas y perjuicios de la separaciónSi de encontrar razones para permanecer juntos se trata, he aquí la más pragmática y potente de todas. No constituye un argumento unionista amenazante o que apele a intimidación de clase alguna (sería contraproducente). Primero Felipe González y luego José María Aznar, con el apoyo cerrado del nacionalismo catalán, pujaron decididamente por entrar en la Comunidad Europea y más tarde en la UE y en la eurozona, entre otras razones, para neutralizar las energías centrífugas en España, entendiendo que el escenario europeo obligaba a una convergencia territorial e institucional constante y progresiva.

Esta argumentación se completa con el informe de JP Morgan del pasado 26 de octubre, distribuido a sus clientes bajo el título Catalan challenge asks real questions of Europe (“El desafío catalán plantea auténticos problemas de Europa”), en el que la entidad financiera norteamericana ofrece algunos criterios de interés: 1) La independencia de Cataluña sólo es creíble a muy largo plazo, 2) los costes de la transición hacia ella son muy altos y aumentan la preocupación por la situación general de España, a las puertas, quizá, de un rescate, 3) el 25-N comenzaría el camino hacia un referéndum que no se celebraría hasta 2014 o, incluso, más adelante, 4) la iniciativa secesionista no va a cristalizar pero será una fuente de inestabilidad por muy largo tiempo y 5) qué razones tendría Alemania -se pregunta el banco- para apoyar a las regiones más pobres de España si Cataluña esgrime el alto coste de su solidaridad como una razón para la secesión.

JP Morgan, ofrece también ángulos interesantes del reto catalán, especialmente a potenciales inversores: ¿Es creíble la independencia catalana?, ¿hasta qué punto deben considerar los mercados esta situación?, ¿cómo afecta esta iniciativa al resto de España y a los países de la zona euro?, ¿podría producirse un contagio en la renuencia de los Estados ricos a transferir fondos a los más desfavorecidos? El análisis es claro en cuanto a la hipótesis de que la independencia de Cataluña la expulsaría de la Unión Europea y del euro y le obligaría a presentar su solicitud de ingreso que, en el más favorable de los escenarios, estaría afectado por serias dificultades y se dilataría mucho en el tiempo. JP Morgan hace también hincapié en la literalidad de la pregunta en una eventual consulta, suponiendo que los catalanes estarían más decididos a refrendar una ampliación de su autogobierno político y financiero que a optar por la independencia. Por fin, y entre otras consideraciones, JP Morgan apunta que Barcelona y su entorno es el sexto núcleo metropolitano más populoso de la Unión Europea.

¿Consecuencias que se derivan de esta cadena de pronunciamientos? Varias, pero la más sustancial, a mi juicio, es que conducen a que enfrentemos la cuestión catalana desde el reformismo y no desde la ruptura, esto es, desde la proposición y exposición de las ventajas de la unidad frente a las recíprocas desventajas y perjuicios de la separación. Existe la conciencia de que el sistema constitucional chirría y requiere de muy serios ajustes. Al hilo de su solución tendría que ser posible una renovación de la fórmula de conciliación interterritorial de España. La quiebra -y nos lo están advirtiendo desde fuera- sería algo peor que un error. Sería un desastre. ¿Quién se apunta a protagonizarlo?

Primeros asesinatos de la ETA / Superioridad de la Pompeu Fabra.
Pio Moa www.gaceta.es 3 Noviembre 2012

Nunca unos asesinatos rindieron tantos réditos políticos.
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Se ha cumplido el 40 aniversario del primer asesinato de la ETA, comienzo de la carrera de crímenes terroristas más productiva, políticamente, de la historia de España.

(De Una historia chocante. Los nacionalismos vasco y catalán en la historia contemporánea de España (pp. 508 y ss):

"Pese a su temprana decisión de recurrir a las armas, la ETA tardó diez años en matar a alguien. Con alguna salvedad. Según parece hubo ya en 1959 un proyecto o intento, algo legendario y en todo caso frustrado, de provocar el descarrilamiento de un tren que llevaba a Bilbao a ex combatientes del ejército de Franco para un acto conmemorativo, lo que habría ocasionado probablemente una carnicería. Y en 1960 la organización mató a un bebé de 22 meses, la niña Begoña Urroz Ibarrola, abrasada por la explosión de un artefacto colocado en la estación de Amara, en San Sebastián. Este asesinato, por razones obvias, no fue reivindicado

Todo cambió el 7 de junio de 1968, con la muerte de un guardia civil, cerca de Tolosa. Los hechos sólo serían relatados con veracidad treinta años después, por uno de los participantes, Iñaki Sarasqueta. Éste iba en un coche con el autor de los disparos, Javier Echevarrieta "Txabi", cuando el guardia civil José Antonio Pardines, gallego, les hizo parar: "Supongo que se dio cuenta de que la matrícula era falsa (...). Nos pidió la documentación y dio la vuelta al coche para comprobar si coincidía con los números del motor. Txabi me dijo: "Si lo descubre, lo mato". "No hace falta –contesté yo–, lo desarmamos y nos vamos".

"No, si lo descubre, lo mato". Salimos del coche. El guardia civil nos daba la espalda, en cuclillas, mirando el motor por la parte de atrás. Sin volverse empezó a hablar: "Esto no coincide..." Txabi sacó la pistola y le disparó en aquel momento. Cayó boca arriba. Txabi volvió a dispararle tres o cuatro tiros más, en el pecho. Había tomado centraminas y quizá eso influyó (...) Era un guardia civil anónimo, un pobre chaval. No había necesidad de que aquel hombre muriera".

"El relato de Sarasqueta no hace concesiones a la hagiografía. Echevarrieta disparó por la espalda a un hombre agachado y lo remató cuando yacía en el suelo, boca arriba. No fue un enfrentamiento, no fue la heroica lucha de un guerrillero contra un enemigo prevenido, sino un asesinato, como el del nazi que dispara sobre el judío arrodillado junto a una zanja en los bosques de Lituania, o sobre la del rehén de las Fosas Ardeatinas (...). Instituyó el estilo de los futuros atentados de ETA: tiro por la espalda y, si es posible, con la víctima maniatada", comenta J. Juaristi en Sacra Némesis.

El autor de los disparos y su acompañante se refugiaron en casa de un cura. Pero Echevarrieta, en quien la euforia provocada por las centraminas había cedido al pánico, insistió en marcharse. "Salimos de la casa y nos detuvo una pareja de la Guardia Civil. Los dos llevábamos una pistola en la cintura. Primero me cachearon a mí y no la notaron. Recuerdo que Txabi lanzó un rugido. Y después una escena típica del oeste, de las de a ver quién tira primero... El guardia civil disparó antes que yo, y salí corriendo... No supe en ese momento que Txabi había muerto..." Sarasqueta cayó detenido poco después, y, condenado a muerte, la sentencia le sería conmutada".

La ETA, el PNV, el clero nacionalista y la oposición antifranquista transformaron este doble episodio de muerte en un relato, entre heroico y martirial, de lucha por la libertad y venganza represiva. La versión difundida afirmaba que Echevarrieta había sido "cazado a tiros": sacado del coche, esposado, puesto contra la pared y asesinado de un tiro en el corazón" Los curas nacionalistas, incluso tibios, celebraron por él muchas decenas de misas con las correspondientes homilías; en su honor se compusieron poemas y canciones, una de las cuales adaptaba otra compuesta por los comunistas para Julián Grimau, y que empezaba: "He conocido el crimen una mañana/color tiene mi pena de sangre humana/ solo nubes y plomo/lo contemplaron/Txabi Echevarrieta, te asesinaron, te asesinaron". El nombre del grupo terrorista empezó a sonar dentro y fuera de España, levantando solidaridades. No sólo la ETA, también el nacionalismo y el antifranquismo en general se identificaron con el mártir.

El asesinato del guardia civil, gratuito, sórdido y sin asomo de épica, realizado por un estudiante semidrogado, tuvo verdadero carácter inaugural. Hasta entonces la ETA era un grupo sin demasiada importancia, molesto para el gobierno, aunque mucho menos que el PCE, que organizaba frecuentes huelgas en Vascongadas. En adelante se convertiría, junto con los comunistas –y siendo ella misma en buena medida comunista– en el enemigo principal del régimen. Y más allá de las lucubraciones teóricas de los años anteriores, inauguraba también, como observa Juaristi, el método de "lucha" predilecto de la ETA: el disparo por la espalda a la víctima indefensa.

La dirección etarra decidió tomar venganza por la muerte de Echevarrieta, y dos meses después, el 2 de agosto, mataba a tiros en Irún al comisario Melitón Manzanas, de la Brigada político-social. Este atentado ilumina muchos aspectos de la realidad de entonces, y es también Sarasqueta quien explica algunos de ellos. Ya antes del asesinato de Pardines estaba siendo vigilado Manzanas, pero no por los etarras, sino por un dirigente medio del PNV: "La primera información sobre sus movimientos me la dio Jon Oñatibia, miembro del PNV y antiguo delegado del gobierno vasco en Nueva York. Fue una decisión personal, no digo que el PNV tuviera nada que ver. Supimos qué autobús cogía, a qué hora, incluso dónde solía sentarse... Yo se la pasé a Txabi. En aquella época media Guipúzcoa estaba aterrorizada por este hombre, con una terrible fama de torturador. Siempre he pensado que se valía más de esa fama que de la propia tortura. El caso es que fui yo quien levantó el pájaro".

Las palabras de Sarasqueta sobre el supuesto torturador son bien expresivas. La oposición antifranquista, que describía comúnmente a los policías como torturadores, era a veces víctima de su propia propaganda, al crear un ambiente de miedo que, como da a entender Sarasqueta, facilitaba los interrogatorios –sin que ello niegue la existencia de torturas en algunos casos–. El órgano del PCE Mundo Obrero dio una justificación al tentado definiendo a Manzanas como "torturador de comunistas, católicos, socialistas y otros demócratas". Obsérvese la inclusión de los católicos como demócratas, al lado de los comunistas.

Más interés tuvo la reacción del PNV, que, después de haber acusado a Manzanas de atrocidades, desaprobó el asesinato e hizo correr el rumor de que el mismo obedecía a un asunto de faldas. Interpretación llamativa cuando un peneuvista destacado –su nombre tardaría muchos años en salir a la luz– había estado, por lo menos, en el origen e inducción del atentado. Oñatibia, activista del servicio de información y propaganda del PNV en Usa, relacionado con la CIA, había vuelto a España en los años 60 para centrarse en la promoción de actividades culturales de matiz nacionalista, como cursos de verano para estudiantes useños. Lo hasta hoy sabido impide asegurar nada, pero la actitud del PNV tiene todos los rasgos de la intoxicación.

Y, por supuesto, la leve condena al crimen se volvía incondicional al régimen. En un comunicado oficial tras la muerte de Manzanas, el exiliado "gobierno vasco", con asistencia de socialistas y republicanos, rechazaba "con la mayor vehemencia los abusos de poder del gobierno franquista, que se instauró y funciona violentamente, pues esta violencia ha dado lugar a la otra. Y el PNV añadía: "El genocidio sañudo y persistente, la negación y atropello sistemáticos de los derechos de la persona humana, y la práctica repetida e inhumana de la tortura que el régimen franquista viene practicando ininterrumpidamente durante los largos años de su dominación sobre el Pueblo vasco, han creado en Euskadi un clima de extrema tensión y violencia". En octubre hablaba de "más de ciento cincuenta presos y cincuenta confinados"como resultado del estado de excepción, lo que no parece una cifra exagerada para el "masivo terror de Estado"; y organizaba colectas pidiendo a todos los vascos identificarse con los perseguidos.

Cabría preguntarse cómo, si la violencia de la ETA nacía de la represión del régimen, no había habido mucha más violencia cuando la represión había sido mucho mayor. El PNV, al tiempo que suministraba a los terroristas todo género de justificaciones y les facilitaba un inapreciable aliento propagandístico, personal y económico mediante colectas, exhibía su distanciamiento de ellos porque, afirmaba, el partido tenía carácter democristiano y exigía "el respeto integral a la vida y la dignidad del hombre, base esencial de toda convivencia civil y razón de nuestra propia lucha frente al sistema de opresión imperante hoy en el Estado español". Un etarra algo cínico podría haberse extrañado de que a tan altas razones correspondiese una lucha tan tibia.

Ocurrían también estos hechos en un año, especialmente un verano, marcado en Europa por la revolución del 68 en Francia, la proliferación de huelgas obreras y estudiantiles, violentas con frecuencia, en Alemania, Italia y otros países, el recrudecimiento de la guerra de Vietnam, las marchas de apoyo al Vietcong, la mitificación del Che Guevara y la lucha guerrillera, el aplastamiento de la "Primavera de Praga" por los tanques soviéticos, la matanza de cientos de estudiantes perpetrada por el gobierno del PRI en la plaza de Tlatelolco, en Méjico, etc. Vistos en la perspectiva del terrorismo posterior, en España y otros muchos países, aquellos atentados etarras parecen poca cosa, pero en el plácido ambiente español del momento cayeron como una pesada piedra en un estanque. Tres muertos en sólo dos meses, y la agitación no ya de la oposición, sino de fuerzas mucho más poderosas en el exterior, constituían el ataque más grave, directo y sangriento al franquismo desde la época del maquis.

El gobierno respondió decretando el estado de excepción en Guipúzcoa por tres meses. Menudearon las redadas y detenciones, muchas veces por simples sospechas. La oposición, empezando por el PNV en el exterior, clamó con redoblada energía contra el "terror de Estado", acusándole de las acciones de la ETA, cuando había sido exactamente al revés. Se desataba la espiral diabólica de la acción-represión-acción, y la simpatía y colaboración en ella de muy variados elementos, incluso de la derecha. El nombre ETA se envolvía en Europa y América de un halo de heroísmo o al menos de justificación: un grupo patriota y democrático en lucha por la liberación de un pueblo oprimido o una colonia, contra una dictadura fascista.

Quizá nunca logró tales ganancias con tan poca inversión un grupo terrorista. Desde el punto de vista de sus planes había logrado una victoria inimaginable, un "salto cualitativo" que marcaba un antes y un después.

Por supuesto, en otro orden de cosas el éxito le salió muy caro, de momento, pues en 1969 la policía desarticuló prácticamente la organización y detuvo a la mayoría de sus dirigentes, entre ellos, con toda probabilidad, a los autores materiales del asesinato de Manzanas. Ello provocó una desorganización momentánea y un duro enfrentamiento interno, que reproducía el anterior a la V Asamblea entre los nacionalistas socialistas y los socialistas nacionalistas". (LD, 8-VI-08)

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Superioridad carolingia de la Pompeu Fabra

Bueno, doña Aixa, y don Prisciliano, no dejo de apreciar, créanme, sus buenas intenciones, y no dejo de reconocer que la necesidad de emplear un idioma tan infecto, imperialista y retrógrado como el castellano perjudica inconscientemente nuestras relaciones, etc. etc. Sí, bien, todo eso es cierto, y hasta podría hacerse alguna tesis doctoral al respecto, estoy considerando la idea en mi universidad Pompeu Fabra, que, como saben, realiza una serie de tareas de alto nivel, aunque no voy a extenderme ahora al respecto.

No obstante, y aun reconociendo lo que de verdad pueda haber en su aserto, deben ustedes reconocer que no pasa de ser una ocurrencia, o si quieren, una intuición bien orientada, pero un tanto burda, tosca, primitiva, como de cuando suena la flauta por casualidad. La idea, por tanto, precisa una elaboración más profunda, definida y académica, que sólo personas de prosapia carolingia y formación auténticamente científica están en condiciones de realizar. Insisto en ello, y no lo vean como un intento de minusvalorarles. Pues ustedes, las andaluzas y andaluces, doña Aixa, son de clara estirpe bereber, con sus defectos, pero también con sus virtudes, eso nunca lo negaré, y por tanto muy dadas y dados a bellas fantasías… pero, ¡ay!, poco aptas y aptos para las tareas científicas de alto nivel. Y ustedes, los gallegos, don Prisciliano, no les van a la zaga a los andaluces en cuanto a espíritu fantasioso, aun si éste cabe entroncarlo más bien con su raigambre céltica, sus gaitas y su caldo gallego (delicioso, por cierto).

Y una manifestación de esas llamémosle peculiaridades idiosincrásicas de los gallegos, mi querido don Prisciliano, he podido comprobarla en algunos de sus paisanos, el tal Brétemas y sobre todo el tal Carballeira, de la Universidad de Princeton (¡qué hará en esa universidad, Sant Jordi santo!) que han osado, sin prueba alguna, sin documentación y sin fuentes fiables, afirmar que nuestro héroe nacional, don Rafael Casanova, era en realidad un botifler, y que el verdadero héroe fue no sé qué gallego… Dejémoslo ahí. Qué fácil es ver la paja en ojo ajeno, y qué difícil ver en el propio la viga de hormigón armado como las que colocan en los puentes de las autopistas, como podría haber dicho nuestro añorado Carlomagno, si hoy viviera…

Porque debo insistir, por interés científico, en la inmensa barbaridad, totalmente injustificable, aciaga, oscurantista, de haber hecho ustedes del día de Santiago el día de la patria gallega. Es decir, han hecho ustedes, y permítanme que se lo diga con el mejor ánimo de conciliación, fraternidad y unidad entre nuestros dos pueblos, han hecho ustedes coincidir su jornada patria con el símbolo por excelencia de la nación opresora. ¡De la nación que lleva oprimiendo a ustedes, los gallegos, desde hace siglos, desde tiempos del rey Miro o del rey Réquila o de quien ustedes quieran, no voy a entrar ahora en esas historietas! Con esa insana, bárbara e indocumentada decisión santiagófila, ustedes se han identificado son sus opresores seculares, señores gallegos, se han identificado con los mismos que les han mantenido y les mantienen en la esclavitud, a sangre y fuego. No consigo imaginar una indignidad, una abyección, una sandez mayores que la identificarse con sus bestiales amos. Porque eso, hablando francamente, me parece excesivo aun admitiendo su idiosincrasia céltica, aunque menos europea que la nuestra, y su carencia de los que pudiéramos llamar, en cierto modo metafóricamente, genes carolingios. Vamos, que pasa de castaño oscuro. Me permito recomendarles que se den una vuelta por algún departamento de Historia o Sociología o Filología de la Universidad Pompeu Fabra para que les aconsejen al respecto, siempre en el mejor espíritu de amistad, comprensión y progreso.

Queda de ustedes afectísimo y seguro servidor
Francesc Bofarull i Bofarull, de la Universidad Pompeu Fabra y ex detective.

Bildu y la "represión" frente a Fernández y su operación de marketing
Benjamín López www.elsemanaldigital.com 3 Noviembre 2012

A todos estos defensores de la legitimidad de Bildu como actor político les habrá sorprendido enormemente, no darán crédito aún, al ladrido de la cabeza visible de Bildu, Laura Mintegi.

Hay terroristas de pistola y terroristas de salón. Los primeros son por todos conocidos y reconocidos. Se trata de los Txapote, Pakito, Mobutu, Txeroki, De Juana, Bolinaga, etc, etc. En resumen, se trata de los que aprietan el gatillo, los que llevan el pasamontañas en la maleta y Goma-2 en el neceser de mano.

Los segundos, los terroristas de salón, los que planean la estrategia política, los que agitan a los cachorros, los que inyectan odio en vena a los jóvenes vascos, todos esos, son también de sobra conocidos pero no reconocidos por todos como tales. Me refiero, por ejemplo, a Arnaldo Otegi considerado terrorista por los tribunales y "hombre de paz" por el ex presidente del Gobierno. Me refiero también a los integrantes de Bildu, a los que, sorprendentemente, el Tribunal Constitucional, buena parte de la prensa, la mayor parte del PSOE y, en general, la izquierda de este país, se empeñan en ver (y hacernos ver a todos) como miembros de una formación política democrática que defiende sus tesis independentistas con la palabra y que ha dejado atrás todo vestigio de violencia.

Supongo que a todos estos defensores de la legitimidad de Bildu como actor político les habrá sorprendido enormemente, no darán crédito aún, al reciente ladrido de la cabeza visible de Bildu. Laura Mintegi se refirió a las últimas detenciones en Francia de dos etarras de peso como "una operación de represión".

A mí, sinceramente, no me ha sorprendido nada ese exabrupto y estoy convencido de que tampoco a la Policía, a la Guardia Civil, a la Fiscalía, a la Abogacía del Estado y al Tribunal Supremo que, en su día, calificaron a Bildu como parte del entramado y de la estrategia de ETA. Cierto es que hay que acatar las sentencias del Constitucional, aunque en ocasiones nos repelan o nos produzcan nauseas. Pero una cosa es acatar y otra muy distinta comulgar con ruedas de molino, chuparnos el dedo como niños de preescolar, mirar para otro lado y hacer la vista gorda.

Y, hablando de mirar para otro lado y hacer la vista gorda, en ésas que llega el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y dice que, con esas declaraciones, Bildu ha traspasado una "línea roja" y "acelera el contador para su ilegalización". A bote pronto puede parecer que, por fin, el Gobierno tiene una actitud contundente y esperanzadora, pero lo cierto es que tiene todas las papeletas para ser una postura falsa y oportunista, una "operación de marketing". No hay mas que ver que las pronuncia el mismo ministro que no ha tenido inconveniente en poner la alfombra roja hacia la libertad al inhumano y sanguinario Bolinaga.

Tan falso o más que ese mantra que nos quieren hacer creer y que Fernández Díaz se ha encargado de repetir una vez más: "ETA debe interiorizar que ha sido derrotada". Estupenda frase si no fuera por un detalle sin importancia: es falsa. La realidad se empeña en demostrárnoslo, en ponerse delante de nuestros ojos una y otra vez. Es curioso que una banda derrotada mantenga terroristas activos, como los detenidos en Francia, que iban armados, que opusieron resistencia, que esconden armas y explosivos y que están preparados para actuar en cualquier momento. Resulta raro que un grupo terrorista acabado haya conseguido colocar a su brazo político como segunda fuerza del País Vasco, primera en decenas de ayuntamientos. Y es mas llamativo aún que esa ETA desahuciada, que ha asesinado a mas de 800 personas, consiga que muchos crean de la noche a la mañana en su supuesto abandono definitivo de la violencia.

Después de décadas de terror tenemos que creernos, así, de repente, que van a ser chicos buenos, que nada de tiros en la nuca y bombas lapa. El que quiera que se lo crea, yo no. No he visto pruebas suficientes. Es más, no he visto ninguna prueba. Porque si la prueba es que ETA lleva 3 años sin matar, no me sirve absolutamente para nada. En esos tres años han conseguido sentar a un Gobierno, el de ZP, ante una mesa y arrancarle unos compromisos políticos inaceptables que empiezan, ya lo hemos visto, por legalizar a su brazo político, pasan por aligerar la política penitenciaria con los presos terroristas y terminan dios sabe dónde. Mientras esa hoja de ruta pactada se cumpla ETA no volverá a matar, simple y llanamente porque no le interesa, pero en el instante en que las cosas se tuerzan volverán a tirar de bombas y pistolas.

Así que, señor ministro del Interior, si quiere actuar, actúe ya y déjese de monsergas. Porque usted sabe perfectamente, mejor que nadie, que Bildu es ETA, que ETA está de nuevo en las instituciones y que la supuesta derrota de ETA, por desgracia, no es tal.

Campaña sobre campaña
xavier pericay ABC Cataluña 3 Noviembre 2012

La Junta Electoral Central ha obligado a la Generalitat a retirar su campaña de fomento del voto en las elecciones autonómicas del próximo 25 de noviembre. Sostiene la Junta —y nadie que haya visto los vídeos y no sea nacionalista podría sostener lo contrario— que la campaña no se ajusta a la ley, esto es, no se limita a informar de que en tal fecha hay convocadas unas elecciones y de que, por lo tanto, cualquier ciudadano de Cataluña puede ejercer ese día su derecho al voto o ejercerlo previamente por correo, sino que va más allá. Y, en ese más allá, lo más llamativo, por indecente, ha sido la utilización de imágenes de la manifestación del último 11 de septiembre, la del nuevo Estado de Europa y las muletas de Duran Lleida, seguidas del lema «jo vaig votar» como cierre del spot televisivo.

Aun así, esos vídeos contienen cosas peores, mucho más afrentosas, si cabe. Por ejemplo, esa manipulación burda de la inmigración, convertida en un hito equiparable a la Diada del 77, el retorno de Josep Tarradellas, los Juegos Olímpicos o la exhibición de «castellers» por esos mundos de Dios como exponente de la cultura del terruño, y a la que se presta este discurso agradecido —en castellano, claro—: «Yo vine a trabajar en los 60 y me quedé para siempre». O esa referencia al concierto de Lluís Llach en el Camp Nou, sin que quede claro si se trata del de 1985 o del de 1981, el de la Crida a la Solidaritat, celebrado un mes después de que Terra Lliure le pegara un tiro en la pierna a Federico Jiménez Losantos. Todo sea para que el presidente siga soñando con llegar a Ítaca.

En 2006, la campaña por el referéndum del Estatuto ya tuvo que rehacerse por una cuestión infinitamente menor. Ahora, claro, ni rehacerse puede; ha habido que retirarla. Y, si no cambia mucho la cosa, dentro de unos años ni siquiera existirá una Junta Electoral Central que mande retirar la que al nacionalismo le venga en gana hacer y difundir.

Polémica por un vídeo de C´s denunciando la "xenofobia" de Pujol y CDC
El Semanal Digital 3 Noviembre 2012

El partido de Albert Rivera ha caldeado la precampaña catalana desempolvando unas palabras del expresidente de la Generalitat sobre la "miseria cultural y mental" de los andaluces.

Los vídeos están protagonizando buena parte de la precampaña de las elecciones catalanas. Después de que la Junta Electoral Central obligara a la Generalitat a retirar uno que utilizaba imágenes de la última manifestación de la Diada, esta vez es Ciudadanos el que golpea.

El partido de Albert Rivera ha provocado cierto revuelo en las redes sociales y ha soliviantado a CiU al desempolvar en un vídeo unas palabras que Jordi Pujol escribió sobre los andaluces en el libro La inmigración, problema y esperanza de Cataluña, publicado en la clandestinidad en 1958 y que después vio la luz en 1976.

Con el vídeo (puede verlo aquí), Ciudadanos pretende denunciar el "menosprecio" y la "xenofobia" de Convergència Democràtica de Catalunya -la media mitad de CiU- y de su fundador "hacia los millones de ciudadanos de origen andaluz que son ciudadanos de Catalunya", según un comunicado enviado por la formación.

En el mismo, que dura 48 segundos, aparecen los rostros de varios andaluces que han hecho historia, como Diego Velázquez, Antonio Machado, Federico García Lorca y Pablo Picasso. Mientras, una voz en off relata partes del escrito de Pujol, como éstas: "El hombre andaluz no es un hombre coherente, es un hombre anárquico, es un hombre destruido, es generalmente un hombre poco hecho" o "un hombre que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual".

La polémica reside en que el propio Pujol escribió en 1977 un artículo en el que quiso aclarar sus afirmaciones y, veinte años más tarde, ya como presidente de la Generalitat, remitió un escrito al Ayuntamiento de Puerto Real (Cádiz) en el que se excusaba por alguno de los párrafos.

Es por eso que numerosos simpatizantes de CiU han recriminado a Rivera y Ciudadanos a través de las redes, en especial de Twitter, que intenten sembrar cizaña con unas opiniones que tienen varias décadas de antigüedad. A estos reproches se han unido algunos diarios catalanes. La Vanguardia titula la noticia con un Ciutadans denuncia en un vídeo las opiniones de Pujol de 1958 sobre los andaluces y el digital e-noticies va más lejos y acusa directamente a C´s de "guerra sucia contra Pujol".

Independencia: desastre para Cataluña y España
Daniel Lacalle El Confidencial
 3 Noviembre 2012

“Tens els ulls plens de flors i la boca, nas i orelles per ignorar el crit i el plor, tu vols sants, roses i estrelles”. Pau Riba, 1970 

Las salidas de capital de España alcanzan los 247.173 millones. Seguimos diciendo que es “por miedo al euro” y cosas así, pero no debemos olvidar el más que lógico impacto de la incertidumbre sobre la secesión. De ahí que Cataluña sufra también, encabezando la cifra neta de destrucción de empresas.

Esta semana tuvimos la cena anual de varios amigos de distintos fondos de inversión y una de las cosas que comentamos eran los posibles “cisnes negros” de 2013. “Cisne negro” es el termino que se utiliza para definir eventos económicos que hoy se minimizan por parecer altamente improbables, pero que, de ocurrir, tienen efectos devastadores. 

Los tres posibles cisnes negros del 2013, según mis amigos, son:  El precipicio fiscal americano –que comentamos aquí-, el estallido de la burbuja de deuda de Japón –que analizábamos aquí-, y la secesión de regiones en España.

Tras mi artículo “el rescate catalán, bono basura y riesgo crediticio”, me parece que seguimos minimizando en toda España los riesgos de la política depredadora y excluyente, y la carrera hacia cero que Estado y Comunidades Autónomas están llevando a cabo.

No hay un solo inversor que yo conozca que vea la independencia como algo positivo porque:

El acceso al mercado de capitales de Cataluña y del resto de España se reduciría dramáticamente. En el mercado de deuda, dos países separados no tienen el mismo crédito que uno. No ha ocurrido jamás. Cataluña existiría, igual que Chipre, Malta o Macedonia. No digamos que es imposible. Pero el crédito disponible anualmente caería tranquilamente a los niveles de esos países, al menos un 35-40%. Si comparamos con Finlandia, una caída del 15-20%. Impacto similar sufriría España.

El acceso a deuda de las empresas privadas se resentiría aún más. ¿Qué viene después de la independencia? Impuestos. Recortes a ingresos regulados. Impagos. Seguridad Social y pensiones cercenadas. Ni de lejos piensen que las empresas privadas, de las dos partes, iban a tener acceso al mercado de capitales hasta que se supiera con certeza el impacto en su generación de caja de la voracidad política.

El diferencial gastos e ingresos sería insostenible. Sea como sea, ambos países gastarían un 16% y un 25% más de lo que ingresan. Con la previsible caída de los ingresos impositivos, la prima de riesgo se dispararía en los dos. Metan ustedes los déficits fiscales que quieran –si se los creen-, pero deduzcan los costes de pagar a la UE y la OTAN y de más estructuras estatales nuevas.

Los políticos de uno y otro lado hacen sus análisis sobre la independencia como un balance de suma cero –o peor, expansivo- y eso es incorrecto. El saldo no es cero, es negativo.

Ningún inversor se sienta a esperar si el impacto de la independencia sobre el PIB es 5% o 10% o 15%. Se va. Adiós. El beneficiado de este desastre no es ni Cataluña ni Madrid. Es Londres o Nueva York, entre otros, mientras los políticos hablan de brotes verdes y alegrías independentistas.

Si vamos a un entorno secesionista en España, tendrá efectos muy negativos, tanto para la región separada, como para el resto del Estado y para la economía global –por el nivel tan elevado de endeudamiento exterior público y privado de España en su conjunto, y Cataluña y sus empresas en particular-.  No ha habido ni un solo caso en el pasado en el que la independencia no haya venido acompañada de una caída enorme del PIB y de las prestaciones sociales. Vean el  estudio sobre la independencia de los países bálticos del European Journal of Political Economy. Cinco años de media de recesión.

 

En Inglaterra dicen “hope for the best, but prepare for the worst” -espera lo mejor, pero prepárate para lo peor-. Sin embargo, aquí estamos vendiendo la moto de que la independencia generará oro. Pero no es cierto. Desastre conjunto.

La independencia de una región o un país podrá defenderse por razones personales o culturales –yo ahí no me meto- pero no económicas. No se trata de decir si es es viable como país independiente, que lo sería, pero a muy largo plazo y tras una factura imposible de asumir. Se trata de qué coste estamos dispuestos a asumir por esa independencia. Al menos en mi época en Navarra se decía “la independencia nos costará 100 años de pobreza pero seremos libres”. Honestidad. Suicida, pero honesto.

Nos prometen que aumentará la esperanza de vida –lo juro-, las pensiones y que el paro desaparecerá si Cataluña es independiente. Y desde Madrid se nos asegura que es malísimo para Cataluña, pero que al resto de españoles les beneficiará si se separan porque las empresas catalanas emigrarán a otras regiones y todos nos repartiríamos la misma tarta sin coste. Falso. El capital se irá. De todos.

Al día siguiente de la independencia, agárrense porque en los dos lados vienen curvas:

* El efecto Irlanda: el problema de Cataluña y de España es que el endeudamiento público y privado es insostenible y la estructura gubernamental hipertrofiada. Juntas y separadas. No atacar ese problema antes de entrar en aspiraciones nacionales es suicida. Lo que mis amigos nacionalistas dicen de “eso se arreglará después cuando seamos libres” es falso. La hipertrofia estatal, el destrozo de la seguridad social, servicios y pensiones y la corrupción se disparan siempre después de procesos secesionistas. Y lo pagan los ciudadanos. Siempre.

Cataluña gasta un 15% más de lo que ingresa. Si se independiza bajarían los ingresos y subirían los gastos. La Generalitat suele comparar a Cataluña con Irlanda o Finlandia. El “efecto desplazamiento” (crowding out) del Estado y de los rescates bancarios –a ver quién iba a pagar el rescate de los bancos catalanes ante la avalancha de morosidad- es muy relevante. A ver quién iba a cubrir las  necesidades de refinanciación de una Generalitat que gasta 15.000 millones al año, cada mes 400 millones de euros en sueldos y facturas, con más de 150 coches oficiales y un “país” cuyo gasto publico hoy es de 33.500 millones anuales.

Para que se hagan una idea, la primera empresa industrial de España, que es siete veces más grande que Cataluña en PIB equivalente, paga dentro del país unos 700 millones de euros de sueldos, incluida alta dirección, y tiene siete personas con derecho a coche. 

El mismo acceso a crédito que Malta, Chipre, Macedonia, Estonia… ¿De dónde va a sacar 8.000-9.000 millones de crédito anual? Ante una independencia, la dificultad de acceder al mercado de capitales haría que todas las pocas posibilidades de financiación fueran destinadas al Estado para tratar de evitar el impago y mantener su estructura. Y ningún inversor apoya un país, España o Cataluña, que emplea sus recursos financieros en gasto corriente y clientelismo.

* España a nivel de Portugal. En el resto de España pasaría lo mismo. Financiarse a muy corto plazo con cantidades ínfimas. Ya ocurre hoy y se está llevando por delante el acceso a crédito de empresas y familias. El efecto multiplicador sería, cuando menos, inasumible.

 
 

* El efecto Macedonia: Macedonia es un Estado independiente que está vetado en la UE por Grecia. Si España veta mientras se enzarzan en el “cuanto me debes, donde está lo mio” –y ocurriría- tienen un país independiente con una moneda en caída libre. Desplomaría también los ingresos de España, al quebrar muchas empresas catalanas que “exportan” al resto y tienen deuda en euros. Y, por supuesto, hundiría el PIB y los ingresos de Cataluña, que tendría que hacer impago sobre su deuda, llevándose por delante a la deuda de España, que incluye garantías y avales a entidades catalanas.

* El efecto Estonia: adiós derechos sociales. Me parto leyendo que la independencia mejoraría las pensiones. Todos los países que se han independizado –y entre ellos muchos son ricos en petróleo y gas, que nosotros solo tenemos en sueños- han visto sus sistemas de pensiones y de Seguridad Social colapsar. Pero es que el efecto sobre la deuda del Estado español sería devastador, hundiendo la Seguridad Social y pensiones, que están invertidas hasta un 80% en deuda soberana.

El efecto Azerbaiyán: uno de mis colegas, Ilkin, que ha visto a una generación empobrecerse en las independizaciones de los países de la URSS y bálticos, me permite darles a ustedes el ejemplo de lo que pasa tras la independencia. El pillaje político y la corrupción se disparan aún más. “¿Se quejan ustedes de clientelismo y corrupción? Aumentarían. Todo para decrecer durante cinco o diez años, empobrecerse y luego crecer”.

 

* El efecto Escocia: David Cameron lo ha dicho claro: “se quedan su parte de la deuda del Reino Unido, pero no la libra”. UBS en su informe “Can Catalonia Leave? Hardly”, estima que la deuda de Cataluña pasaría a ser un 78,4% del PIB tras absorber la parte correspondiente de la deuda del Estado. Incluso si esto no fuera así y declarase la parte que le corresponde del Estado como “odiosa”, su déficit anual superaría el 3,7% actual, porque los supuestos “déficit fiscales” se gastarían con creces en cubrir los gastos nuevos –UE, OTAN, nuevas estructuras estatales y el incremento del coste de la deuda- que rondaría el 10% solo extrapolando la prima de riesgo de la deuda de Cataluña actual. Lo interesante es que se llevaría por delante al Estado español, cuya deuda probablemente vería a la prima de riesgo a 600/700 puntos básicos al aumentar el déficit.

* El efecto Gales: si Cataluña declara odiosa la deuda correspondiente del resto del Estado, ya puede decir adiós a transferencias, avales y a recuperar el déficit fiscal. Cuando casi la mitad de las “exportaciones” de Cataluña son a España, un efecto reducción de comercio “normal” entre las dos partes implica una caída del PIB de 10-15% en Cataluña y de 2-4% en el resto de España, con lo que la deuda de las dos partes se dispararía y la solvencia se desplomaría.

España y Cataluña separados. “Short and Shorter”

Los números son absolutamente atroces para los dos. No es suma cero. Dos menos uno aquí es igual a menos que uno. Porque no descontamos la fuga de capital, el “crowding out” de los Estados y la pérdida de acceso de las dos partes al mercado de capitales.

El déficit fiscal que Cataluña reclama -aunque en 2010 fuese superávit fiscal- se lo gastaría en gran parte en crear más estructuras estatales, pagar a la UE y la OTAN y cubrir el incremento del coste de deuda. Y seamos claros, ningún inversor que yo conozca se cree ese déficit.

Fíjense qué casualidad que los bonos catalanes, a pesar del aval y rescate del Estado, y de las cifras optimistas sobre la independencia, siguen cotizando una prima de riesgo de casi 900 puntos básicos y sus bonos a vencimiento 2015-2016 cotizan con una media de descuento del 16%. Esto no indica ningún tipo de credibilidad institucional.

 

Pero es que España tras la independencia se iba a encontrar con una situación que haría imposible tener un déficit menor al 8%. Short and Shorter. Y no quiero decirles donde se iban a ir en bolsa las empresas catalanas cotizadas y las españolas con exposición a Cataluña ante la muy previsible voracidad recaudatoria “haciendo país” de los dos monstruos burocráticos.

El problema de España y de Cataluña es el derroche de recursos escasos, el 'morrazo político'. Pero la independencia no soluciona eso. Lo acrecienta. Oigo independencia y a más de uno se le ponen los ojos como platos pensando en la comisión de urgencia que van a crear –gasto- en el consejo de evaluación de las relaciones bilaterales –gasto- y las agencias de cooperación sindical –subvención-.

Hay que atacar este desastre despilfarrador antes de decidir qué modelo de Estado queremos, y el ejemplo de Inglaterra y Escocia nos prueba que se puede hacer sin estridencias. No me extraña que se indignen de que su dinero se vaya a Invercarias, Unnim, cúpulas de Barceló, subvenciones, estudios sobre la oveja y la “equidad a la acción sindical en salud laboral en las bananeras de El Salvador". Pero no duden ni un solo minuto de que al día siguiente de la independencia ustedes pagarán por los costes y los 1.650 millones que Cataluña gasta en diputaciones y consejos comarcales, o los que gasta el Estado en diputaciones, seguirán.

Les dejo con las palabras de Marc Vidal: "Estamos en manos de gente que no ha montado una empresa jamás, que nunca han pagado una nómina de su bolsillo y entran a trabajar cuando quieren (“en mans de gent que no ha montat una empresa mai, no ha pagat una nòmina i entran a treballar quan volen"). Todos queremos una gestión más eficiente de los recursos, una fiscalidad más cercana al ciudadano que paga. Para ello hay que independizarse, juntos, pero independizarse del monstruo que todo lo fagocita que es la estructura política hipertrofiada, subvencionada y clientelar.

Barcelona
Impugnan la normativa gráfica del Ayuntamiento por no respetar el bilingüismo y carecer de reglamento
Un letrado funcionario del consistorio considera que el Ayuntamiento no cumple la ley, que obliga a las administraciones autonómicas y locales a no utilizar ninguna lengua oficial como preferente, y que, además, carece de un reglamento sobre la normativa gráfica local. En 2003, el TSJC obligó al Ayuntamiento a modificar los símbolos aprobados en 1996.
Redacción www.vozbcn.com 3 Noviembre 2012

Un funcionario del Ayuntamiento de Barcelona ha impugnado la normativa gráfica del consistorio por considerar que no cumple con la ley en materia lingüística ni con la jurisprudencia establecida por el Tribunal Constitucional (TC) y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). El funcionario municipal ha solicitado al Juzgado de lo Contencioso-Administrativo que al menos cautelarmente se suspenda la normativa gráfica.

Un abogado del Ayuntamiento ha presentado un recurso, texto al que ha tenido acceso LA VOZ DE BARCELONA, por considerar que los nuevos membretes y carteles que el consistorio está utilizando en sus documentos oficiales y anuncios públicos no respetan el bilingüismo institucional que deben aplicar las administraciones públicas autonómica y local en función de la legislación vigente.

Así, en el recurso se recuerda que la sentencia del TC de 2010 sobre el Estatuto de Autonomía dejó establecido que el uso de la lengua catalana por parte de las administraciones públicas de Cataluña (incluyendo sus empresas), tanto autonómicas como locales, no puede ser preferente respecto a la lengua española, ambas oficiales en la Comunidad. El TC entendía así el artículo 50.5 del Estatuto.

Otra sentencia posterior, esta vez del TSJC (316/2012, de 23 de mayo de 2012), anuló parte del Reglamento de Uso de la Lengua Catalana, recurrido por el PP local. Esta referencia también consta en la denuncia, cuyo texto incluye un párrafo del auto que hace mención al uso preferente de la lengua por parte del consistorio:

‘No son aceptables […] los preceptos que desequilibren la paridad en la posición jurídica de ambas lenguas oficiales; esto es, las que configuren una posición de prevalencia o preferencia del catalán sobre el castellano o viceversa […]. El uso exhaustivo del catalán en las actuaciones internas no resulta necesariamente ilegal en la medida que esta previsión no excluye en si mismo el uso paralelo y normalizado del castellano. La paridad jurídica de ambas lenguas a la que se refiere el Tribunal Constitucional comporta que cuando más intensa es la regulación del uso de la lengua catalana, más intensidad habrá de recibir también la otra. Si no fuese así estaríamos en una situación de uso preferente de una de las lenguas, situación que el Tribunal descarta. De la misma forma sería igualmente admisible una regulación en los mismos términos referida a la lengua castellana’.

El demandante, a raíz de las sentencias, ha señalado que debe considerarse nula la definición única de Ajuntament de Barcelona, exclusivamente en catalán, para referirse al Ayuntamiento en membretes y anuncios públicos. En este sentido, ha valorado que la única opción ‘ajustada a derecho’ es la denominación en bilingüe ‘Ayuntamiento de Barcelona-Ajuntament de Barcelona’, y que esta debe incorporarse a la nueva imagen corporativa del consistorio.

Ejemplos de bilingüismo
La denuncia no pone en duda el nombre de la ciudad -si bien es idéntico en catalán y español- sino el nombre oficial del Ayuntamiento, que no puede ser exclusivamente en catalán. Con esta base, el demandante ha puesto de ejemplo el uso bilingüe que hacen otros ayuntamientos de España, como el de San Sebastián (Guipúzcoa) o el de La Coruña. Ambos consistorios utilizan el nombre bilingüe para dirigirse a los ciudadanos.

Además, en el recurso no solo aparecen ejemplos locales de España. El demandante también hace referencia al nombre de la organización internacional Naciones Unidas, cuyo nombre oficial queda recogido en seis idiomas distintos (árabe, chino, francés, inglés, ruso y español), así como al de la Unión Europea o el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Detalle del recurso interpuesto ante el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Barcelona.
A estos argumentos se ha sumado uno más (una segunda impugnación) para que los tribunales anulen la normativa gráfica del consistorio. No existe reglamento que regule el uso de la marca del Ayuntamiento. El demandante ha indicado que ha remitido al departamento local de Imagen y Servicios Editoriales un requerimiento para que le informen de esto pero la respuesta ha sido solo verbal y nunca por escrito. Siempre le han confirmado la ‘falta de cobertura reglamentaria’.

Los tribunales ya obligaron a rectificar al Ayuntamiento
Este no es el primer problema jurídico que se le plantea al Ayuntamiento de Barcelona. En junio de 2003, el TSJC obligó al consistorio a cambiar el sello, el escudo y las banderas oficial y festiva de la ciudad por considerar que eran ‘ilegales’. El Ayuntamiento había aprobado la modificación de los símbolos de la ciudad a través de la Carta Municipal en 1996. Poco después, los nuevos símbolos de Barcelona fueron impugnados por la Sociedad Catalana de Genealogía, Heráldica, Sigilografía, Vexillología y Nobiliaria.

Esta entidad, entonces presidida por Armand de Fluvià, especialista en heráldica, consideró que la modificación del escudo de la ciudad se llevó a cabo mediante irregularidades en cuestiones formales de procedimiento y vulnerando principios históricos heráldicos.

El auto del TSJC también señaló que desde el Ayuntamiento se infringió el procedimiento porque no se remitió el expediente de modificación de los símbolos a la Administración autonómica, en concreto a la dirección general autonómica de Administración Local de la Generalidad. Entonces, la oposición al equipo de Gobierno local, CiU y PP, pidieron al PSC que cumpliera la resolución del TSJC. El Ayuntamiento tuvo que volver a los símbolos anteriores a 1996.

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