AGLI Recortes de Prensa  Miércoles 7  Noviembre 2012

Es el gasto público, estúpido
Alejandro Inurrieta www.vozpopuli.com 7 Noviembre 2012

La realidad económica está demostrando que, ante una grave crisis financiera que ha desembocado en una profunda recesión en una gran parte de las economías desarrolladas, los instrumentos clásicos no operan en la dirección adecuada.

Por un lado, los principales Bancos Centrales están inundando de liquidez las instituciones financieras, con la esperanza que éstas restituyan el canal del crédito y así poder recomponer la maltrecha demanda interna de una gran mayoría de economías. Esta liquidez se está depositando en forma de reservas en el propio BCE, en el caso de la UE, y se está traduciendo en compras masivas de bonos al otro lado del Atlántico. Los resultados de esta gran expansión monetaria se pueden cuantificar y lo único que están generando es una nueva burbuja financiera, en el caso de la bolsa americana, cuyo único objetivo es sostener al dólar mediante lo que se denomina carry trade de divisas. Por eso, pedir que el BCE compre masivamente bonos no es, ni mucho menos, una solución, pues solo se está trasladando el riesgo hacia el BCE, sin que eso asegure que el canal del crédito se recupere.

No es tiempo de política monetaria
La política monetaria es irrelevante en estos momentos del ciclo, lo mismo que la compra masiva de bonos. Una vez que la política monetaria ha fracasado, toca preguntarse por qué. La respuesta es sencilla. Cuando las economías domésticas y empresariales tienen los balances colapsados por un exceso de deuda privada, la liquidez adicional y el apetito de riesgo que supone un endeudamiento adicional, resulta irrelevante, por lo que el canal de crédito se colapsa y las empresas y las propias entidades financieras dejan de financiarse en los mercados mayoristas. El resultado es que la velocidad de circulación del dinero disminuye y la demanda de crédito se contrae, agudizada en la zona euro, salvo en Alemania y Francia, por costes de financiación elevados.

Con estas premisas, nos quedaría la política fiscal y la presupuestaria para poder encarar la travesía de la enorme recesión que se avecina para un buen número de países. Las opciones son claras, en una coyuntura de sobreendeudamiento privado, que se traduce en deuda pública por la vía de los estabilizadores automáticos y también por la mala praxis en solucionar la crisis financiera, sólo la política fiscal expansiva y la reestructuración de la deuda pueden paliar y ayudar a superar el ciclo manteniendo la actividad, el empleo y la cohesión social. Las opciones llevadas a cabo por los dos grandes bloques económicos explican las diferencias de crecimiento. Por un lado, la UE ha optado por deprimir el ciclo mediante políticas fiscales contractivas, movida por la preponderancia de políticas de oferta, de corte neoclásicas, a todas luces erróneas y fracasadas. La Zona Euro en su conjunto está experimentando desde abril 2011 una importante disminución en el momentum económico, tal como recoge el indicador adelantado de la OCDE. Todos los países clave pierden momentum, especialmente Alemania, que registra en los últimos meses junto con Rusia e Italia la mayor caída en variación de todos los países de la OCDE. Francia registra descensos más suaves.

Riesgo de crisis social
Solo la política fiscal expansiva nos permitirá desapalancarnos sin caer en una profunda recesión económica profunda y una gran crisis social. En el otro extremo, está EE.UU. y también Reino Unido. Estados Unidos, que registró un incremento intertrimestral anualizado del +2,0% en el III trimestre de 2012, dentro de las estimaciones del mercado. La razón hay que buscarla en la fuerte contribución del consumo e inversión pública, que aportó +0,71% al crecimiento. Dicho de otra manera, sin el gobierno la velocidad de crucero de la economía americana se situaría alrededor del 1%. Así mismo, el empleo continuó su expansión y en conjunto, la economía americana encadenó 17 trimestres consecutivos de crecimiento positivo, fruto del impacto que ha tenido la inyección de renta en los percentiles de renta más bajos y la expansión del gasto público, algo que también ha implementado Reino Unido, al margen de los Juegos Olímpicos. Gracias a este mantenimiento del empleo y crecimiento, la economía americana ha podido desapalancarse casi 20 p.p sbre PIB. en los últimos seis años, es la única manera. El siguiente paso será la restructuración de deuda. Si el nuevo presidente de EE.UU. no consolida la inyección de renta en los percentiles de renta más bajos, EE.UU. podría entrar en una espiral recesivo igual o peor a la UE. Todo esto con una déficit público del 10% del PIB y un volumen de deuda cercano al 100% del PIB.

El ejemplo norteamericano es clave para entender por qué la política fiscal es la única opción para solventar la crisis de endeudamiento. En suma, si no aprendemos y modificamos la política económica, parte de la UE va a sufrir enormemente la miopía de las clases dominantes en la UE. Atentos.

Intransigente con Madrid, pusilánime con los nacionalistas
EDITORIAL Libertad Digital 7 Noviembre 2012

"No se puede pagar dos veces por lo mismo". Una afirmación como ésta –hecha por los representantes socialistas hace escasos siete meses para oponerse al anuncio de la ministra de Sanidad, Ana Mato, de introducir el llamado copago farmacéutico– ha vuelto a ser escuchada este martes. Sólo que ahora la ha pronunciado el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y para oponerse tajantemente a una medida –la de reclamar un euro por receta– aplicada por su propio partido en la Comunidad de Madrid.

Evidentemente, la necesidad de combinar un pequeño cobro fijo de un euro por receta con el plan de la ministra de Sanidad de que el copago vaya en función de la renta, por mucho que no sea contradictorio en sí mismo, requerirá de ajustes y de diálogo entre el Gobierno autonómico y el Gobierno central; diálogo al que el presidente madrileño, Ignacio González, ya se ha mostrado totalmente dispuesto. Pero rechazar de plano esta medida, tal y como ha hecho Rajoy, amenazando incluso al Gobierno autonómico de Madrid con recurrir ante el Tribunal Constitucional en caso de que no la retire, implica algo más que el error de no ver que ambas medidas son conciliables y de que ambas tratan de lograr un ahorro para las arcas públicas mediante la disuasión del exceso de demanda que conlleva todo bien aparentemente gratuito: delata la inquina de Rajoy hacia un Gobierno autonómico de su propio partido comprometido con la reducción del gasto y del déficit públicos, lo que contrasta con su pusilanimidad ante Gobiernos nacionalistas que, como el catalán, no sólo amenazan la unidad de la nación con referendos secesionistas, sino que además se caracterizan por su ruinoso y desbocado gasto público.

Puestos a hablar de las balanzas fiscales, a las que tan engañosamente recurren los nacionalistas, podemos afirmar sin trampa alguna que la Comunidad de Madrid es la que más aporta y menos recibe de la Administración central. Para colmo, el Estado le debe 1.000 millones de euros, cuyo ingreso Rajoy retrasa sine die. Pese a ello, la Comunidad de Madrid es una de las que más está cumpliendo los objetivos de reducción del déficit, y sin haber solicitado un solo euro al Fondo de Liquidez Autonómico, cuyos fondos Rajoy acaba de aumentar de 18.000 a 30.000 millones de euros, para desgracia del contribuyente y para que los manirrotos gobernantes autonómicos puedan seguir gastando a calzón quitado.

Estamos convencidos de que el Gobierno de Ignacio González renunciaría gustoso a esta impopular medida de cobrar un euro por receta si el Gobierno de Rajoy le abonara los 1.000 millones de euros que le adeuda.

Finalmente, no podemos dejarnos en el tintero el hecho de que el Gobierno nacionalista de Mas introdujo hace ya tiempo el euro por receta, sin que hasta la fecha el Gobierno de Rajoy anunciara recurso alguno ante el Constitucional. Eso, por no hablar de los 330.000 euros que el Ejecutivo de Rajoy va a destinar a un sistema de traducción que permita a los senadores españoles entenderse sin tener que hablar en español.

Desengañémonos. Del Gobierno de Rajoy no se puede esperar que se comporte como lo haría el antiguo Partido Popular.

El tarambana federal
JESÚS LAÍNZ EL DIARIO MONTAÑÉS  7 Noviembre 2012

Ante el envite separatista catalán, el socialismo español vuelve a demostrar ese trastorno de personalidad, único en las izquierdas europeas, consistente en sentir repugnada por la nación a la que aspira a gobernar. Mientras que en la trinchera separatista los matices ideológicos quedan orillados ante el superior interés 'nacional', el PSOE demuestra de nuevo su horror a que le equiparen con otros partidos en la firme defensa de la nación española.

Por eso, y sobre todo para no perder en Cataluña el voto de la charnegada, vuelve el PSOE a intentar equilibrismos entre España y el separatismo. De ahí la repentina insistencia con el Estado federal. Pero, ¿un Estado Federal no es aquel cuyas competencias están repartidas entre un Estado central que se encarga de las tareas comunes y unas entidades regionales que se encargan de las relativas a su ámbito directo? ¿No es España ya un Estado federal?

Mientras que en los países racionales el federalismo es un criterio organizativo dirigido a la unión de entidades previamente separadas (excolonias inglesas, reinos alemanes, cantones suizos, etc.), los izquierdistas de nuestra irracional España lo conciben como otro paso hacia la centrifugación. Además, en el mundo hay muchos Estados federales más centralistas que nuestro Estado autonómico.

Precisamente un catalán, Josep Pla, advirtió en 1931 sobre la tontería federal de la izquierda española: «No hay nada tan divertido como los federales españoles. Se llaman federales para dar a entender tan solo que son más radicales que los republicanos y los socialistas. En una palabra, están dispuestos a que todos sepan que son los más terribles en cada momento. Lo cierto es que, en España, cuando alguien ha salido algo tarambana, le basta y le sobra con llamarse a sí mismo federal para que lo tomen por lo que no es».

Repensar el Estado o destruirlo
Tomás-Ramón Fernández Rodríguez. El Mundo  7 Noviembre 2012

(Via http://elcomentario.tv/reggio)

Repensar el Estado o destruirlo es el subtítulo -y también la conclusión- del Informe sobre España que ha escrito con la brillantez y el rigor en él habituales el profesor complutense Santiago Muñoz Machado.

Somos una aplastante mayoría que crece día a día y se aproxima ya a la unanimidad (un 93%, según el barómetro de Metroscopia del 7 de octubre, es partidario de una reforma profunda -49%- o parcial -44%- de la Constitución) los que creemos que ha llegado el momento de plantearnos seriamente el problema del Estado de las Autonomías y de su imprescindible reforma si no queremos que el Estado a secas termine destruido o, incluso peor, podrido hasta los tuétanos.

Muñoz Machado no se ha limitado, sin embargo, a afirmarlo a priori, a impulsos como tantos otros de una intuición estimulada por los acontecimientos cotidianos que rozan muchas veces y en algunas ocasiones rebasan incluso lo esperpéntico, sino que, poniendo la razón jurídica por encima de esos impulsos, ha elaborado un análisis profundo y preciso de la situación, partiendo de sus orígenes y poniendo el foco en los defectos técnicos de la obra y en los errores, abusos y desfallecimientos de sus múltiples intérpretes que nos han traído hasta aquí.

Un análisis que ha procurado -y conseguido- «superar los oscuros dominios del lenguaje técnico» para ser asequible a cualquier lector culto, pero sin renunciar al rigor imprescindible si no se quiere terminar sepultado por la avalancha de opiniones improvisadas que, con buena fe muchas veces y sin ella otras, se nos vienen encima en estas críticas -sí, críticas, lo subrayo- circunstancias que nos ha tocado vivir.

Algunos de los defectos y errores que el libro analiza son perceptibles inictooculi sin esfuerzo alguno. Es el caso de «la multiplicación arbitraria de los organismos públicos» o, incluso, el de la ruptura de la necesaria unidad de mercado que resulta de la repetición mimética de normas y técnicas de intervención por las Comunidades Autónomas, que yo denuncié hace ya unos años en estas páginas utilizando el ejemplo de las tauroautonomías, esto es, de la proliferación, auténticamente grotesca, de reglamentos taurinos.

Hay otros, en cambio, que no lo son tanto y que importa mucho que sean conocidos y, por lo tanto, explicados, bien explicados, como aquí lo son.

Importa, en efecto, saber en qué consistió el error originario, que el autor cifra «en reproducir las soluciones de 1931 sin más valoraciones ni enmiendas», es decir, en renunciar a regular en la propia Constitución la deseada descentralización del poder, en fiarlo todo al libre juego del principio dispositivo, del que podía resultar cualquier cosa, tanto un Estado pluriforme y como tal inmanejable, como esto que hemos dado en llamar Estado de las Autonomías, cuyas piezas han terminado siendo 17, como podían haber sido ocho, 14 o 21. Nadie lo decidió así de antemano, nadie lo «inventó». Surgió por las buenas, como un subproducto de la dinámica política de la Transición, en la que había que sacrificarlo todo al consenso, que era, ciertamente, imprescindible para salir pacíficamente de una larga dictadura y emprender el camino de la democracia que los españoles del momento conocíamos sólo de referencias porque no habíamos tenido nunca oportunidad de vivirla. Importa también saber que los tan traídos y llevados «hechos diferenciales» en los que abusivamente se encaraman algunos con el propósito de llevarse la porción más grande del pastel son realmente ilocalizables, excepción hecha, claro está, de las lenguas, solemnemente reconocidas en el pórtico mismo de la Constitución.

Importa saber igualmente con la necesaria precisión hasta qué punto resultan inextricables el reparto competencial entre el Estado y las comunidades autónomas y la maraña legislativa resultante de la actividad de 18 legisladores compulsivos, exceso éste que contrasta llamativamente con la carencia de las técnicas necesarias para asegurar la ejecución de la legislación estatal, que se ha hecho visible dramáticamente con la crisis económica en la que sin-vivimos.

E importa saber, en fin, el papel que en todo ello ha jugado el Tribunal Constitucional con sus desfallecimientos. El autor es aquí muy crítico pero, a mi juicio, se ha quedado corto o, dicho de otro modo, ha sido demasiado deferente con la deferencia (la redundancia es deliberada) que «el supremo intérprete de la Constitución» ha mostrado no sólo con el legislador estatal, sino también y sobre todo con las comunidades autónomas, víctima de un síndrome autonomista que les ha llevado, no sólo a él sino a la mayoría de los actores (y de los autores que les han coreado) de la política de estos decenios a la identificación subconsciente de autonomía y descentralización con progresismo en una suerte de respuesta refleja a la precedente identificación de dictadura y centralismo.

El análisis impecable se acompaña, como era obligado, de una exploración de los posibles remedios a los errores, defectos y abusos detectados a lo largo de cada uno de los capítulos. No hay una propuesta final, ya que en las primeras páginas del libro se afirma que la crisis constitucional en la que nos hallamos «ha convertido la reforma en indispensable», de modo que «o la Constitución se arregla… o puede producirse una seria debacle en un futuro inmediato».

Consciente de la necesidad de un pacto entre los dos grandes partidos y de la dificultad de alcanzarlo para poder realizar esa reforma, el autor se esfuerza en apurar las posibilidades de arreglar la organización y funcionamiento del Estado de las Autonomías utilizando la legislación orgánica y ordinaria y no duda en afirmar que su tesis «es que una reforma importante de la situación establecida puede llevarse a efecto por dicha vía».

Esta actitud pragmática otorga al libro un plus porque asegura su utilidad en escenarios muy diferentes, lo que resulta importante en tiempos en los que la incertidumbre es la nota dominante.

Yo soy menos posibilista. Es mejor, como dice el refrán, ponerse una vez colorado que cien amarillo. Las reformas legislativas son, en principio, un poco más fáciles en teoría porque podría hacerlas sólo el partido en el Gobierno, pero tendrían que ser muchas, se dilatarían demasiado en el tiempo y tendrían enfrente a todos los demás sin excepción alguna. A pesar del consejo ignaciano, que el Gobierno parece seguir, creo que nunca vamos a encontrar un momento mejor que éste para reformar a fondo la estructura del Estado, no para liquidar el Estado de las Autonomías, porque es indiscutible que en estos 30 años ha echado raíces, pero sí para racionalizarlo y para poner en él el orden que le ha faltado, porque surgió desordenadamente, creció a empellones y amenaza con venirse abajo y sepultarnos bajo sus ruinas.

Existe una coincidencia sustancial en este sentido, que tiene simplemente que superar el fetichismo federalista de una izquierda poco segura de sí misma que no termina de darse cuenta de que ha perdido la posición de privilegio que un día tuvo (el PSOE fue la primera fuerza política en el País Vasco en las primeras elecciones de 1977, ¿lo recuerdan?) entre otras cosas por ser o parecer más nacionalista que los nacionalistas en lugar de hacer una política de izquierdas con el consiguiente abandono de su clientela natural (el ejemplo del PSC es en este punto patético).

Los federalistas, los inmovilistas y los separatistas encontrarán en el epílogo del libro una respuesta adecuada para los fantasmas que pueblan sus sueños. A partir de ahora ya no hay excusas para la inacción: basta leer este libro para saber lo que hay que hacer.

Tomás-Ramón Fernández Rodríguez es catedrático de Derecho Administrativo en la Universidad Complutense de Madrid.

Elecciones en EEUU
Adiós América
Rafael L Bardají Libertad Digital 7 Noviembre 2012

Enhorabuena a los suicidas de todos los colores y condición: Obama ha vuelto a ganar. Para los progresistas, esos de las alineaciones cósmicas, era lo justo y necesario; sorprendentemente, para los de centro reformista y para el Gobierno español, también. Los primeros, porque se identifican con un líder político que basa su gestión en más impuestos, más gasto social y más deuda, que es lo que le pone a la izquierda; los segundos, porque creen, erróneamente, que Obama va a ayudar a Rajoy para superar la negativa de Merkel a flexibilizar las ayudas a España. El cortoplacismo no les deja ver el bosque, pues lo cierto es que Obama supone un grave riesgo para la prosperidad y la seguridad de todos los españoles, catalanes incluidos.

De manera inmediata, los resultados electorales, que suponen una reválida para el presidente demócrata y refuerzan la mayoría republicana en el Congreso, con conservadores fiscales próximos al Tea Party, hace pensar que una salida pactada a eso que se ha llamado el precipicio fiscal sea impensable de aquí a final de año, cuando la Ley de Control Presupuestario entre finalmente en vigor, con sus drásticos recortes del gasto y de los ingresos por IRPF.

Es más, aunque el Congreso llegara a un entendimiento con la Casa Blanca al respecto, aplazando o limitando los recortes, y por tanto su impacto en la subsidiada economía americana, todo apunta a que Obama elegirá reducir los gastos militares para poder pagar sus programas sociales. De mantenerse los términos actuales, esto supondría una caída del 50% del presupuesto del Pentágono en los próximos años. A Obama no le importa porque en su plan entra una drástica reducción de la presencia militar americana en todo el mundo, pero el vacío que piensa dejar sí que preocupa, y mucho, a quienes han sido sus aliados en el Golfo y en el Pacífico, y nos debiera preocupar también a los europeos.

Sea como fuere, si la economía americana pierde sus brotes verdes, prisionera del déficit y la abultadísima deuda a resultas de la imposición legal de la austeridad fiscal en el 2013, no será una buena noticia para nadie. Y menos para quienes confiamos en que su rápida recuperación sirva de locomotora global. Los economistas del Servicio de Investigación del Congreso (CRS) preven que Estados Unidos entre en recesión y que, si el problema no se resuelve durante el primer semestre del año que viene, se degrade la calificación de su deuda pública, con el riesgo de que los inversores extranjeros comiencen a abandonarlo. Este escenario es más probable con Obama como presidente que si hubiera ganado Romney, y la idea de que un dólar débil como consecuencia de la dinámica interna es más beneficioso para la España del euro no tiene en cuenta el cataclismo global que significaría la crisis de la deuda norteamericana y la caída de la confianza en el país.

En segundo lugar, Obama tiene otros cuatro años por delante para materializar su giro estratégico en materia exterior, del Atlántico al Pacífico. Es China, no Europa, lo que le importa, y su compromiso con la estabilidad del mundo pasará, como ya pasa de hecho, por la robotización de las actividades militares americanas. Esto es, por golpear y matar sin apenas presencia humana. El plan de drones de la Casa Blanca no tiene nada que envidiar a Terminator. Si durante su primer mandato el más europeo de todos los presidentes americanos ha sido también el menos interesado por Europa y el menos volcado en alimentar las buenas relaciones con sus, hasta ahora, principales aliados, nada hace pensar que en el segundo vaya a cambiar. Al contrario. Cierto, en España podemos celebrar que tiene interés en que no le fastidiemos su política económica, o, sobre todo, que el Pentágono nos tenga en su mapa y encuentre positivo tener sus destructores con sistemas antimisiles balísticos en la base de Rota. Pero es poco agradable retrotraernos a la relación estratégica que inauguró Franco con Eisenhower, allá por 1953, por mucho que ahora las bases sean plenamente españolas. Aunque a la Armada le vaya bien con este acuerdo, al país creo que no.

En fin, la política de "liderazgo desde detrás", ejercido con fruición por Obama, ha logrado dejar patas arriba todo el mundo árabe y musulmán. Las promesas de la llamada primavera árabe y el respaldo del presidente americano a las alternativas a los dictadores en esa zona del mundo han acabado en frustración, con una ola de islamismo creciente desde Marruecos a Afganistán, con Libia convertida en Estado fallido y despensa de armas para Al Qaeda en el Magreb, Egipto en manos de los Hermanos Musulmanes, Siria sumida en una espiral de caos y violencia y foco de salmistas y terroristas, Líbano a punto de estallar, Jordania bajo presión, Yemen como el país más peligroso del mundo, Bahrein ocupado por Arabia Saudí e Irán a punto de poder fabricar su primera bomba atómica. La inclinación natural del presidente norteamericano a apoyar a los islamistas moderados debería ser un punto de preocupación para España, al fin y al cabo a tan solo 14 kilómetros de un Marruecos crecientemente inestable, con una Argelia donde cualquier cosa puede producirse y un Mali fuera de todo control.

La crisis económica y la retirada selectiva del mundo esconde un declive mucho más profundo y amenazador para el futuro de América y de todo el mundo libre. Nada más arrancar el primer mandato de Obama, en enero de 2009, uno de sus asesores me dijo: "Rafael, lo que el presidente quiere es que América sea un país normal". En el ascensor, camino de la salida de su despacho, tuve tiempo para replicarle:

Si lo entiendo. Entiendo que aspire a tener cinco semanas de vacaciones pagadas en verano, más 18 o 20 días festivos desperdigados por todo el año; a poder visitar excelentes museos en cualquier ciudad, por grande o pequeña que sea, de París a León; a gastarse el dinero público en programas sociales y subsidios en vez de en seguridad... Pero si los europeos hemos podido hacer todo eso ha sido gracias a que Estados Unidos ha pagado por ello, con el Plan Marshall, con el estacionamiento de 300.000 soldados en suelo europeo durante 60 años, asumiendo el coste de una estrategia y una infraestructura nuclear y convencional, etc. ¿Quién va a pagar todo eso ahora? ¿China, Arabia Saudí?

Obama ha logrado en sus cuatro primeros años provocar un giro crucial, de una sociedad basada en la libertad individual, la innovación, el riesgo personal a otra donde una mayoría espera que Papá Estado sea el garante de sus derechos y de su bienestar. En ese sentido, mi amigo tenía razón, Obama ha acercado América a Europa. Lástima que las sociedades subsidiadas, como las que se parecen a la América que quiere Obama, acaben por estallar.

Los americanos podían haber elegido ayer luchar contra el declive o abrazarlo. Y han optado por lo segundo. Es comprensible, pues ejercer de líder desgasta y conlleva un alto precio. Pero su voto no puede ser motivo de alegría más que para quienes no ven más allá de su ombligo. Obama significa menos América justo cuando lo que necesitamos es todo lo contrario.

Del discurso de Obama a la fuga de Rajoy
Pablo Sebastián www.republica.com 7 Noviembre 2012

De la noche electoral americana, además de la clara victoria de Barack Obama, conviene resaltar y releer -el Gobierno y la clase política española deberían hacerlo (http://www.republica.com/2012/11/07/discurso-de-barack-obama-para-agradecer-su-reeleccion_573325/)- el discurso del presidente electo de Estados Unidos que es una pieza política de primer nivel que prueba dos cosas: la categoría del presidente y la calidad de su “estado mayor”. Además Obama lo interpretó como un gran actor que es con lo que su alocución, o su discurso de la victoria, le quedó redondo porque engarzó, como si de un precioso collar de perlas se tratara, el patriotismo nacional, la unidad del país, los problemas económicos y los cotidianos de los ciudadanos, la democracia, la paz y el prestigio de la política.

Todo eso de lo que no se habla en España, y todo eso de lo que no dijo nada Romney en la noche de su derrota porque como confesó el republicano no tenía discurso para esa situación -su predecesor frente a Obama, McCain, sí que lo tenía y excelente, por cierto. Pero Obama si tenía discurso: el discurso de la política que es tan necesario es en estos tiempos de crisis general en los que algunos gobernantes y dirigentes públicos optan por huir y no dar la cara porque tienen poco bueno que decir y porque no tienen quien les escriba algo lucido, sentido, épico y verdadero. Y eso es lo que, entre otras, cosas, ocurre día en el palacio de la Moncloa sobre la crisis económica, la relación con la UE y los rescates, o sobre los desafíos independentistas de Artur Mas.

El presidente Rajoy se conforma con su pretendida astucia de ser el dominador de los tiempos y, de momento, solo pretende llegar a finales de año sin tocar las teclas de los rescates de la UE para que no le suban la factura del déficit del Estado, a ver si la señora Merkel se apiada de España ahora que el presidente del BCE, Mario Draghi, ha dicho a los alemanes que el rebote de la crisis está llegando a Berlín porque todos estamos en el mismo barco del euro y al final las vías de agua acaban inundando todos los camarotes.

La fuga hacia delante de Rajoy es ficticia y peligrosa porque, para evitar la mala fama política de los rescates y el fracaso que para él significan esas peticiones de ayudas a la UE, solo consigue ganar algo de tiempo, pero no se logra un remanso de estabilidad para la deuda española, que crece a gran velocidad. Y además empieza a poner en alerta a los mercados que se están cansando de todo este disimulo y que acaban de comprobar, en las cifras de la Comisión sobre España, que nuestro país no tiene más salida que el rescate y de ahí la nueva subida de la prima de riesgo y el batacazo de la Bolsa del día de ayer. Luego vuelven las turbulencias y regresa la inquietud.

Y todo ello se adorna o se complica con la ausencia flagrante del presidente Rajoy del Parlamento y opinión pública y por la falta de un discurso político claro, firme y en pos de la unidad nacional donde el presidente diga de una vez hacia dónde va y a donde nos lleva. Y si Rajoy no lo dice es porque o no sabe hacia dónde va, o porque nos conduce a un lugar o por un sendero inconfesable que no nos va a gustar a los ciudadanos de a pie.

Es cierto que Rajoy tiene una hoja de ruta con un solo objetivo: recortar el déficit, y poco más, para seguir en el euro y darle a Merkel la razón y el ejemplo de la España “seria” que cumple con la UE. Pero ese solo camino, sin la política, sin la unidad nacional y sin signos de crecimiento y recuperación nos lleva hacia una crisis de inanición y agotamiento del enfermo español. Y, al final, como está ocurriendo con la recaudación de impuestos al caer el consumo y la actividad económica el Estado no recibe el dinero esperado y tiene que financiarse fuera con intereses excesivos, lo que nos retrotrae a la mala situación anterior, a mas paro y a mas recesión por mas que se haya limpiado mucho gasto y ajustado otro tanto, lo que conlleva el aumento de la tensión social.

Y aún se quejan los políticos de la mala fama de la clase política y del desapego de la sociedad a esta casta profesional donde hay un poco de todo como en botica, y donde algunos gobernantes dan la impresión de que van al gobierno a aprender. Véase la patochada incomprensible y de la nada que dijo ayer la vicepresidenta Sáenz de Santamaría sobre la victoria de Obama, o los disparates de Mas o los retruécanos de Rubalcaba, o los silencios de Rajoy. Cuando falla la calidad de los gobernantes y dirigentes y la de sus equipos y desaparece la cultura del diálogo, y se gobierna por decreto y sin mediar explicación o pacto alguno, y cuando no hay ideas ni un horizonte claro y definido, el país entra en la vía muerta de la incertidumbre y la desesperación. Y en ella estamos a la espera de un tiempo mejor. Obama dijo en la noche del martes a los suyos que “lo mejor está por llegar”, mientras que en España todavía no sabemos si ya ha pasado lo peor.


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Las trampas de Artur Mas
Manuel Romero www.lavozlibre.com 7 Noviembre 2012

Periodista y director de La Voz Libre

Del cúmulo de iniciativas emprendidas por la Generalitat de Cataluña y por Convergència i Unió para arropar a su presidente, Artur Mas, destacan aquellas cuyo objetivo principal es convertirlas en titulares con el ruido de la hojarasca que arrastra su lanzamiento. Vacuas, sin consistencia, acompañadas de toda la retórica formal del nacionalismo de grandes palabras pervertidas para la propaganda más goebbeliana, tienen como propósito presentar una realidad ficticia, cuyo destino es dejar constancia en los anales de la Historia, confiados de que nadie los juzgará por estafa ideológica, argumentativa o informativa. Quien con lo simple es capaz de armar una mentira, no se contendrá en alcanzar la quimera prostituyendo todo un proceso.

Los titulares que ahora mismo conforman la portada de LA VOZ LIBRE expresan ejemplos del decorado de cartón piedra que los nacionalistas catalanes han construido en las tres últimas décadas sin preocupación de ser desenmascarados.

Pasen y vean el mundo virtual del que surge ese relativismo al servicio de la perversión más abyecta que configura un estado de cosas inexistente.

Titular 1: Montan un Cataluña-España de críquet con menores paquistaníes y lo llaman partido internacional
A primera hora de la mañana descubríamos que la página web de la Plataforma pro Selecciones Deportivas Catalanas, un ente creado por, para y con dinero de la Generalitat de Cataluña, difundía como hito histórico en las redes sociales que una veintena de menores paquistaníes, indios y bangladesíes, residentes en Cataluña y en la Comunidad Valenciana, familiares y amigos entre sí, habían celebrado un encuentro de críquet, que la Plataforma nacionalista había convertido en partido internacional ‘Cataluña-España’, con sobreimpresión de rótulo y banderas en el vídeo que habría de dar testimonio del acontecimiento en Internet.

La falsedad no es una anécdota. Tiene como fin justificar las subvenciones millonarias que emplean para conseguir montar encuentros internacionales de este tipo (a ser posible contra España), y atestiguar luego en foros y organismos internacionales que Cataluña arrastra una larga experiencia de presencia mundial como selección.

Titular 2: ERC dice que los catalanes seguirían en la UE porque 'mantendrían la nacionalidad española'
En la carrera por relevos que CiU está cubriendo con Esquerra Republicana de Cataluña, envolver el paquete secesionista con papel azul y estrellas se ha convertido en una obsesión tan angustiosa que los nacionalistas evacuan propuestas. Oriol Junqueras puede emitir tal cantidad al día, que es imposible seguirle informativamente. A la vez, emplea argumentos basados en verdades, medias verdades y mentiras, de forma que aparezcan como un torbellino en el que no se distingue el verdadero ideario de su formación:si marxista-leninista o fascio-facinerosa al servicio del capital. Que un republicano nacionalista contemple que para lograr su objetivo ha de asegurar que Cataluña no sea expulsada de la Unión Europea en el momento de la secesión, entra dentro de la lógica. Pero que para mantenerse en la UE sostenga que los catalanes (ya independientes), sigan manteniendo la ‘ciudadanía española’ (pasaporte), podría calificarse de estrafalario, cuando no humorístico, sino fuera porque este individuo de ERC compite con PP y PSC para convertirse en la segunda fuerza política en las próximas elecciones.

Titular 3: Homs no desvela el precio de la habitación de Artur Mas en Moscú
Francesc Homs, el portavoz de la Generalitat de Cataluña, el hombre que despacha no menos de cinco veces al día con Artur Mas, es capaz de desmentir una información, acusar a un medio (ABC) de falsedad y alardear mostrando el documento con el que justifica sus afirmaciones… sin mostrar un solo dato que supuestamente aparece en ese documento. Convenientemente coordinado con el periodista que debía preguntarle si era cierto que la habitación de Artur Mas y su mujer en Moscú había costado 1.600 euros, extrajo la fotocopia de la factura detrás del atril de portavoz, la mostró en público, soltó por su boca que ABC mentía, la volvió a guardar y nadie preguntó ‘¿entonces cuánto ha costado?’. Su predicción de que no habría nadie que le interpelara le valió la foto con la factura en la mano, como extraordinaria demostración de transparencia, sin la explicación del contenido de la misma.

Titular 4: CiU difunde un 'manifiesto progresista' de apoyo a Artur Mas sin ninguna firma
A última hora de la noche, la agencia Europa Press cumplió con lo que ya es un hábito en estas últimas semanas: difundir las notas oficialistas de la Generalitat sin cambiarle una sola coma, manteniendo toda la terminología nacionalista que mana desde el despacho de Francesc Homs. He visto todo tipo de manifiestos y al menos contaban con un par de firmantes. Sin embargo, CiU ha descubierto el manifiesto-panfleto, es decir, el que se lanza a ver qué cae. Se redacta en el Palau de la Generalitat, se envía a la agencia de información afín y se espera. Y aunque no se produzcan los apoyos, siempre se dispondrá del titular: ‘Personalidades "progresistas" arropan a Mas y le piden liderar la ruta al Estado propio’. Así se fabrica un manifiesto para contrarrestar el efecto de los otros escritos que han surgido -auténticos y espontáneos- en estos últimos días.

Yo no sé si Artur Mas y compañía al menos han tenido la ocasión de verse un par de capítulos de ‘El Ala Oeste de la Casa Blanca’. Incluso en la ficción, durante un par de semanas, Aaron Sorkin, el guionista, se empapaba del contexto real en el que debía desarrollarse la escena.

En la película de Artur Mas es al revés: primero hace el gag y luego rebusca la contextualización. Un pobre guión para un público tan entregado.

Precisamente Francesc Homs dijo hace dos meses que "el león [España] tiene toda la fuerza y la potencia, la gacela [Cataluña] tiene la agilidad de quien se sabe mover con habilidad y audacia para esquivar al león".

Por mucho que el nacionalismo alardee de pericia, las mañas del tramposo no tienen largo recorrido y casi siempre se vuelven contra su inductor. Tiempo al tiempo.

PS: Titular de hoy: Artur Mas amenaza con convertir la consulta secesionista en unas elecciones

El momento de la razón
Francesc de Carreras La Vanguardia  7 Noviembre 2012

Catedrático de Derecho Constitucional de la UAB

El nacionalismo, para afirmarse, necesita crear un enemigo a quien echar las propias culpas. Esta es una de sus principales características. Hasta ahora el nacionalismo catalán sólo ha considerado como enemigo a España. Sin embargo, en los últimos tiempos, tras el 11 de septiembre pasado, la actitud política del Govern de la Generalitat parece estar creando nuevos y poderosos enemigos.

La verdad es que CiU trasmite la sensación de que el nuevo escenario independentista se ha improvisado: habían organizado la manifestación del 11-S para apoyar el pacto fiscal pero resultó que apoyaron la independencia. ¿Qué hacer? ¿Intentar contener el ímpetu de la calle o encabezarlo?

Escogieron la segunda vía: montarse en la ola populista, no dar opciones a Rajoy y convocar elecciones. Pero sólo hasta ahí llegaron: para los demás pasos todo parece indicar que no tenían ninguna hoja de ruta y por eso improvisan.

Quizás si las elecciones se hubieran celebrado a la semana siguiente de la manifestación hubieran tenido el éxito asegurado. Las emociones mandaban y los ciudadanos eran aún poco conscientes de la trascendencia y las implicaciones de la independencia. Pero con el tiempo el debate está cambiando: de los sentimientos estamos pasando a las razones, de la ilusión a los datos de la realidad, de la cruda realidad. Porque, en efecto, la realidad, como se está viendo, es muy cruda y la única respuesta de los independentistas es negarla. Ello se comprueba claramente en dos ámbitos: en la relación con Europa y en la posición económica de Catalunya como Estado soberano.

Hace tan sólo tres semanas, sostener que una Catalunya independiente implicaba inevitablemente su exclusión de la Unión Europea era considerada una opinión tendenciosa, parcial y españolista. Aunque sólo había que leer los tratados comunitarios, la doctrina de los juristas, los precedentes (la Comisión Prodi en 2004, Durão Barroso el pasado agosto) para quedar convencido que era cierta. Tres semanas después creo que nadie pone esto en duda: independencia significa exclusión de Europa. Sin embargo, tanto el president Mas como los tertulianos habituales, siguen negándolo sin alegar razón alguna, impávido el rostro.

Pero además de las razones jurídicas, de gran peso en la Unión, por algo en Luxemburgo hay un Tribunal que garantiza el cumplimiento de los tratados, tampoco las razones políticas abonan que se facilite la independencia de Catalunya. ¿A quién le puede interesar? Desde luego no a los estados con minorías nacionalistas (Italia, Francia, Gran Bretaña, Rumanía, Hungría…), ya que una petición de independencia puede provocar una cascada de otras peticiones. Les interesa menos aún a los federalistas, a los partidarios de aumentar los poderes de la Unión. Si ya consideran, con razón, que 27 estados fragmentan excesivamente el espacio europeo, una escisión interna, y las que puedan venir, añadiría ingobernabilidad en las instituciones comunitarias.

En este sentido, es incompatible ser europeísta, querer fortalecer las estructuras políticas de la UE, con pretender fracturar los estados que la componen. Un especialista en derecho comunitario tan prestigioso como Joseph Weiler, en un memorable artículo (ABC, 3/XI/2012), ha sostenido que la independencia de Catalunya “va diametralmente en contra del sentido histórico de la integración europea”. Y añadía: “¿Por qué habría de resultar de interés incluir en la Unión a una comunidad política como sería una Catalunya independiente, basada en un ethos nacionalista tan regresivo y pasado de moda que aparentemente no puede con la disciplina de la lealtad y solidaridad que uno esperaría que tuviera hacia sus conciudadanos en España. (…) Al buscar la separación, Catalunya estaría traicionando los mismos ideales de solidaridad e integración humana sobre los que se fundamenta Europa”.

El mismo rechazo se produce en los ámbitos económicos internacionales. La simplista teoría de las balanzas fiscales, es decir, que el ahorro generado por el cese de las transferencias a la hacienda española es la solución a los problemas económicos de Catalunya, ya no se tiene en pie. Lo que ahora valoran los analistas en la hipótesis de la independencia son sus consecuencias sobre la inversión, los costes de la transición, el reparto de activos y pasivos o el gran aumento de la deuda pública catalana. Y la conclusión general es que la independencia sería desastrosa sobre todo para Catalunya y también para España. Los informes hasta ahora conocidos de muy reputados bancos de inversión (Union des Banques Suisses, JP Morgan, Nomura, Royal Bank of Scotland) son demoledores. Tanto es así que expresan su incredulidad respecto a la independencia dados los graves perjuicios que causaría a quien la promueve.

Hasta ahora el enemigo era España. ¿Habrá que declarar también como enemigos a la Unión Europea y a la banca internacional? Recapacitemos serenamente: los sentimientos son muy respetables pero es el momento de dar un espacio a la razón, a la buena información, a escuchar todas las opiniones. Y una vez valorado todo, decidamos.

Leer más: http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20121107/54354911497/el-momento-de-la-razon-francesc-de-carreras.html#ixzz2CJ4hZ6Qx
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Antología del disparate: "la Casa Real Catalana" y otras memeces nacionalistas
Francisco Rubiales Periodista Digital 7 Noviembre 2012

Hablan de una "Casa Real Catalana" y afirman que Colón era catalán Si quiere reirse de las memeces, mentiras y paranoias del nacionalismo catalán y de los efectos nocivos que la incultura y el adoctrinamiento han causado a la población y al tejido social, pulse AQUI y flipe leyendo cosas sobre la Casa Real Catalana, el origen catalán de Cristobal Colón y otras imbecilidades de alcurnia.

Para los que no accedan al enlace, hemos seleccionado dos párrafos de la página de turismo enlazada que demuestran la estulticia nacionalista y el profundo drama creado por el nacionalismo inculto, cateto y excluyente en el noble pueblo de Cataluña:

"Sólo la constante voluntad de aniquilar la memoria histórica catalana por parte de los españoles explica la tergiversación de la nacionalidad de Cristóbal Colón haciendo creer que era Genovés.

Hemos preparado dos rutas, el imperio catalán en el Mediterráneo, y el descubrimiento catalán de América"

Si quiere seguir "disfrutando" del psiquiátrico nacionalista catalán, pulse AQUÍ y contemple como los nacionalistas descerebrados de ERC afirman que "los catalanes, cuando sean independientes, seguirán dentro de la Unión Europea porque conservarán la nacionalidad española". Demencial. Los locos han tomado el poder en Cataluña. Nueva falsificación. Juro que se me vino a la cabeza hace semanas que Artur Mas podría recurrir a esta argucia legal para convertir unas elecciones en un referéndum. Debe estar muy desesperado para que sólo se le ocurran mis pesadillas.

http://www.cataloniatours.cat/es/reialesa.htm
http://www.lavozlibre.com/noticias/ampliar/664401/erc-dice-que-los-catalanes-seguirian-en-la-ue-porque-mantendrian-la-nacionalidad-espanola

El euskera, idioma distinguido.
Para el euskera no vale cualquiera.
Pío Moa www.gaceta.es 7 Noviembre 2012

Parece que la carta de Jaume Ripollet i Bohigas ha levantado ronchas en algunos, según la réplica que me envía mi atenta corresponsal de Reus:

“Hace tiempo que dejé de contestar a estos maketos, porque está claro, un maketo es un maketo, ya lo aclaró nuestro gran Maestro Sabin, y ¿qué se puede esperar de un maketo? Lo digo sobre todo por los catalufos esos tan engreídos, como el tal Jaume Nosekehostias i Nosékerrollos, que ya ha hecho que se me inflen los cojones y me obligue a darle la respuesta que se merece.

Pues en su carta al tal Bofarull carolingio ese de la Pompeu Fabra (¡qué risa!) dice el tal Jaume que en Grecia les dijo a unos baskos que pedirían al guía explicaciones en euskera, y que los baskos se le rieron en la jeta, y termina el tío: “Me di cuenta de que hay todavía mucho vasco absurdo y atrasado, desde luego están más atrasados que nosotros, lamentablemente: mucho tiro y mucha bomba, pero luego, nada”. Mire usted, tontolaba, claro que, si nosotros querríamos, el euskera se convertía en la lengua internacional, porque es la lengua más perfecta, lo cual es bien sabido y aceptado por todos los especialistas hoy día. Pero resulta, entérese usted bien, que el euskera no es un idioma para que lo hable cualquiera así como así, es el idioma más antiguo del mundo, probablemente ya lo hablaba Noé, eso lo han demostrado varios científicos del PNV, y, como comprenderéis, no vamos a andar divulgándolo de cualquier manera como un idioma más. Hablar euskera no lo habla el que kiere, sino el ke puede, y sin haber nacido en Euskadi… pues difícil va a ser. Incluso mutxos de nosotros mismos lo hablamos poco y en okasiones especiales, precisamente para no desgastarlo, porque es como una joya, que no hay por ké andar exhibiéndola por ahí a trotxe y motxe. “Si los maketos aprendieran el Euzkera, tendríamos que abandonar éste” ya lo dijo el Gran Arana. Se entiende, ¿verdad? No es como el catalán, que aparte de que no lo habla casi nadie, es que se ve enseguida que es como un dialecto del español, de tanto como se parecen, con un toque de franchute. Y le voy a decir una cosa a esos karolingios: traten de aprender euskera y ya verán como no lo consiguen ¿Y por qué? ¡Ah…! Contéstense ustedes mismos.

Y lo de los tiros y las bombas, se lo van a meter ustedes por donde les kepa, que los baskos como debe ser, los baskos nacionalistas, a esos me refiero, ya sé que hay algunos malos baskos que no merecen el título y que, lo decía muy bien nuestro Maestro “merecen ser arrastrados desde la cumbre del Gorbea hasta las peñas del Matxitxako”, pues los baskos de verdad somos de natural pacífico, y si se quiere, humanista y científico, por lo menos como ustedes y más, excepto que nos toquen mutxo los kojones, porque entonces nos defendemos, claro está. Ustedes los katalufos saben bastante de eso, porque ¿no se dicen ustedes carolingios? Pues los carolingios, según tengo entendido, eran francos, y bien para el pelo les dimos en Roncesvalles, así que espero que no les queden ganas a ustedes de volver a las andadas, ya saben lo que les espera si se pasan y se ponen demasiado tontos.

Pero ké hostias, ahora que lo pienso, ¡qué coño van a tener ustedes nada que ver con los francos, los carolingios y toda esa gente! Los francos se parecían más a los baskos, kiero decir, eran altos, rubios y guapos, y ustedes, bueno, yo es que me partía de risa cada vez que veía al Jordi Pujol ese, o al Carod, el Maragall y toda esa banda, con pinta de cacereños, tíos setas alimentados con tocino y bellotas. ¿Pues anda que no viven ustedes de ilusiones, como los tontos de los kojones! Si ya lo decía nuestro Maestro de los maketos, y recuerden que ustedes es lo que son, les guste o no les guste: “más que hombres parecen simios poco menos bestias que el gorila; no busquéis en sus rostros la expresión de la inteligencia humana ni de virtud alguna: su mirada sólo revela idiotismo y brutalidad”. Me doy cuenta de que es lamentable, pero es la realidad, y la realidad hay que conocerla y afrontarla, ké se le va a hacer. Fíjense en cambio en nuestro Arana, calificado con justicia en la prensa baska de “Bello Apolo euzkeldún con la hermosura corporal del crinado numen lírico, prototipo de la belleza viril”. Pues hay estas diferencias, señores carolingios de pega, ¿Que les fastidian? Pues les repito, ¡qué le vamos a hacer! Y no traten de impresionarnos con sus sabidurías de Sócrates, Homero Julio César y todos esos, porque no lo konsegirán, ¡a nosotros con esas murgas!

Y vuelvo a citarles al Maestro: “No es razonable la alianza de los catalanes y los bizkaínos; pues no son semejantes los sujetos Bizkaya y Cataluña, ni se parecen en su desgracia; ni tienen un enemigo común; ni son las mismas sus aspiraciones. Equiparar nuestro derecho a constituir nación aparte con el derecho que le sirviera de base al nacionalismo catalán, sería rebajar el nuestro. Nunca discutiremos si las regiones españolas como Cataluña tienen o no derecho al regionalismo que defienden, porque nos preocupan muy poco, nada por mejor decir, los asuntos internos de España”. No quiero parecer descortés ni herir sus sentimientos, pero más vale que se vayan enterando de unas cuantas verdades y dejen de vivir de ilusiones, señores “karolingios”.

Iñaki Eguaraz Hernandorena, sin otro título que el de Buen Basko.

Cataluña
La Generalidad reparte 1,5 millones en publicidad institucional a ‘El Periódico’, ‘La Vanguardia’, ‘El Punt Avui’ y ‘Ara’
Una resolución, firmada un día antes del anuncio del adelanto electoral, establece las ayudas que recibirán los diarios catalanes que no tengan la sede central fuera de la Comunidad. En total, 1,5 millones de euros.
Redacción www.vozbcn.com 7 Noviembre 2012

El proyecto nacionalista puesto en marcha por CiU hace ya más de tres décadas siempre ha tenido muy clara la necesidad de contar con la afinidad de los principales medios de comunicación de Cataluña. Para ello, no ha dudado en regar a la prensa con una continua lluvia de subvenciones desde las instituciones públicas que ha controlado.

En los últimos años, estas contribuciones procedentes de las arcas de la Generalidad se han multiplicado hasta niveles difícilmente justificables en una democracia occidental. Además, las ayudas se otorgan a través de múltiples mecanismos, entre los que destacan, no solo las subvenciones directas, sino también la publicidad institucional, una suerte de subvención encubierta.

Un día antes de convocar las elecciones autonómicas
El pasado 24 de septiembre, un día antes de que el presidente de la Generalidad, Artur Mas, anunciase el adelanto de las elecciones autonómicas, el portavoz de la Generalidad y secretario general de la Presidencia autonómica, Francesc Homs, firmó la adjudicación de un contrato a Media Planning para la inserción de publicidad institucional en cuatro diarios de Cataluña hasta final de año por un valor de 1.510.000 euros (1.827.100 euros, IVA incluido).

Los afortunados han sido La Vanguardia, El Periódico, El Punt Avui y Ara. Y el argumento utilizado para descartar al resto de diarios que se distribuyen en la Comunidad -varios de ellos con más lectores que algunos de los elegidos- es que estos cuatro son ‘los principales diarios generalistas catalanes con más difusión en Cataluña y que cubren todo el territorio’, según reza la resolución PR 2012 997.

Precios acordados para la contratación de publicidad institucional de la Generalidad en ‘La Vanguardia’, ‘El Periódico’, ‘El Punt Avui’ y ‘Ara’ (gráfico: Generalidad).
Programación aproximada de las inserciones contratadas (gráfico: Generalidad).

Además, establece un primer reparto (de 1,3 millones de euros) para diversas campañas concretas, en las que le asigna 535.961 euros a La Vanguardia; 466.466,75 euros a El Periódico; 160.725,75 a El Punt Avui; y 82.271,60 euros al diario Ara.

Ayudas multimillonarias a la prensa afín
Las cifras de las subvenciones a los medios de comunicación en Cataluña son tan cuantiosas y proceden de tantas instancias (consejerías autonómicas, diputaciones provinciales, ayuntamientos, etc.) que son difícilmente cuantificables en su totalidad.

Hace solo dos semanas, también con las elecciones autonómicas ya convocadas, el departamento de Presidencia de la Generalidad amplió en 660.000 euros una dotación para subvenciones a la prensa escrita en catalán que había sido aprobada en junio pasado. Entonces, Mas repartió 9,5 millones de euros entre todo tipo de medios de comunicación.

Destaca el caso del grupo Godó. La empresa editora de La Vanguardia ha recibido más de nueve millones de euros en ayudas a fondo perdido durante el último año, ya sean para ampliar su planta de impresión para editar el diario en catalán, en subvenciones directas, en publicidad institucional, o a través de suscripciones de las consejerías y otros entes autonómicos y municipales. Una cifra que el propio Homs calificó de “razonable”.

En esta ocasión, los cuatro diarios elegidos para las inserciones publicitarias institucionales de la Generalidad, casualmente, no sobresalen por su crítica al proceso secesionista planteado por el presidente autonómico en las últimas semanas.

POLÉMICA LINGÜÍSTICA
Olano pide no comprar juguetes en Carrefour «hasta que respete el euskera»
El exdiputado general de Gipuzkoa por el PNV se quejó en Twitter de que el catálogo de la empresa solo tuviera dos páginas bilingües
EL CORREO  7 Noviembre 2012

El exdiputado general de Gipuzkoa por el PNV Markel Olano expresó ayer a través de su cuenta en Twitter su queja por la escasa información en euskera del catálogo de juguetes navideños de una gran superficie comercial y pidió que no se compren estos artículos hasta que la compañía «respete» la lengua vasca.

En concreto, el antiguo dirigente jeltzale explicá en las redes sociales: «Folleto de Carrefour sobre regalos navideños recibido en casa. 148 páginas y solo 2 bilingües». A continuación, Olano inserta un nuevo mensaje. «Conclusión: no compres los juguetes navideños en Carrefour hasta que respeten el euskera», solicita.

Los textos implican la rápida respuesta de un usuario de esta red social, en la que pregunta al exresponsable foral guipuzcoano si está pidiendo el boicó al centro comercial. «Parece que te apuntas a la política linguística de la Diputación», le indica el interlocutor, en supuesta alusión a la decisión de la institución provincial de no contratar proyectos con empresas que no acrediten disponer de técnicos con titulación en euskera. Olano perdió el bastón de mando de la Diputación en las elecciones de 2011, en que fue reemplazado por el candidato de EH Bildu Martin Garitano.

El exdiputado, que en el GBB y en el Euskadi buru bartzar se ocupó del área de euskera y cultura del partido jeltzale, aclara finalmente que «no he utilizado la palabra boicó» y que su postura es que «los ciudadanos deben adecuar sus costumbres a la hora de comprar al euskera».

en un vídeo Protagonizado por Toni Cantó
UPyD se burla del victimismo de nacionalistas e independentistas
Concurre a las elecciones catalanas bajo el lema "Contra la independencia", ya que ve en la propuesta soberanista de Mas "menos libertad, menos democracia y menos justicia"
EP | Madrid www.republica.com 7 Noviembre 2012

Unión, Progreso y Democracia (UPyD) ha lanzado este miércoles, en vísperas del inicio de la campaña para las elecciones catalanas del próximo día 25, un vídeo en el que, al más estilo Monty Python, se burla del victimismo de los nacionalistas e indepentistas que integran el que denominan Frente de Liberación de Cataluña. En la cinta, en la que uno de los papeles protagonistas lo encarna el diputado de UPyD por Valencia, Toni Cantó, y en la que aparecen algunos otros miembros de la formación magenta, se recrea una reunión clandestina de la citada agrupación.

En algo más de tres minutos, los dirigentes de ese pintoresco ”Frente de Liberación de Cataluña’ comienzan a denunciar que a los catalanes se les ha “desangrado”, se les ha “quitado” todo lo que tenían. “¡España nos roba!”, exclaman al unísono.

“El Estado español nos ha estado expoliando durante generaciones –continúan– y, a cambio, ¿qué hemos conseguido formando parte de España?”. Y es a raíz de ese interrogante cuando los asistentes a esta reunión comienzan a reconocer que, gracias a España, Cataluña ha conseguido celebrar los Juegos Olímpicos, ampliar el aeropuerto del Prat o “tener la suerte” de hablar dos lenguas o formar parte de la UE.

Y empiezan a darse cuenta, no sin estupefacción, de ‘otros beneficios’ que trae consigo formar parte de España, como que otras comunidades compren a Cataluña fuet, pizza, cava o productos textiles, la remodelación del Puerto de Barcelona, el AVE, la reconstrucción del Liceo o la Liga. “¡La Liga! ¡La Liga! Eso sí lo vamos a echar de menos”, reconocen todos los congregados.

Para tratar de compensar, los protagonistas del vídeo se quejan de la corrupción de España. “De eso ya teníamos aquí –reconoce otro–: el caso Palau, el Pretoria, el 3 por ciento…”.

Junto a este ‘corto’ en clave “irónico” y “en clave de humor”, según lo ha calificado la líder de UPyD, Rosa Díez, la formación magenta comenzará a emitir otro más ‘clásico’ a partir del jueves, en cuanto empiece la campaña electoral.

En este segundo vídeo, además de la propia Rosa Díez y su diputado Toni Cantó, aparecen el candidato de UPyD a la Generalitat de Cataluña, Ramón de Veciana, y su ‘número dos’, Teresa Giménez Barbat, así como el actor y cantante catalán Ignasi Vidal y el también actor y dramaturgo Albert Boadella, que también ha colaborado en la campaña de Ciutadans.

En el spot, UPyD pone en valor la importancia de ser catalán, español y europeo: “Soy catalán y quiero seguir siendo español”, dice De Veciana y “Ser española significa ser ciudadana de la Unión Europea”, añade Giménez Barbat, pero además carga contra el “envite” lanzado por el presidente de la Generalitat, Artur Mas, por la independencia. “Contra la independencia”, es el lema del partido en Cataluña y con él concluye UPyD su vídeo de campaña.

La Generalitat niega el arraigo a un inmigrante por no hablar catalán
Pese a llevar siete años en España y cinco en Cataluña
 www.lavozlibre.com 7 Noviembre 2012

Madrid.- Es marroquí, tiene 30 años, está casado con una joven magrebí con la que espera un hijo, lleva siete años viviendo en España -los cinco últimos en Cataluña- y desde hace tres años trabaja en una ciudad de la provincia de Gerona como vigilante para una administración. Este joven, que, por miedo, prefiere mantener su nombre en secreto, podría perderlo todo al no poder regularizar su residencia en Cataluña por la xenofobia lingüística de la Generalitat.

Y es que este marroquí pidió el arraigo social, pero el gobierno catalán, que tiene las competencias para tramitar este tipo de informes -aunque el Gobierno tiene la última palabra-, se la ha denegado. ¿La razón?: según consta en su expediente “por no haber quedado acreditada suficientemente su integración social en tanto que no dispone de los conocimientos lingüísticos mínimos suficientes en lengua catalana”. Entiende y lee el catalán, pero no lo habla ni lo escribe, según publica este miércoles el diario ‘ABC’.

La Generalitat -que se delega en los ayuntamientos- elabora los informes para acreditar el grado de integración y acceder al arraigo social o a la renovación de la residencia temporal. Y entre los requisitos para validar dichos informes está el conocimiento del castellano y del catalán.

“Intentan desviar a algunos inmigrantes al resto de España con el pretexto del catalán”, denuncia el abogado del joven, que se arriesga a perder su trabajo, ya que su empresa ha sido multada tras una inspección por emplear a un ‘ilegal’. Lo llamativo del caso es que este inmigrante ya tenía regularizada su situación. Fue hasta 2011, cuando no le renovaron la residencia tras ser condenado a una multa que se conmutó a trabajos para la comunidad. Ahora, la Generalitat niega el arraigo de alguien que ya estaba arraigado por no hablar catalán.




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