AGLI Recortes de Prensa  Viernes 9  Noviembre 2012

DESAFECCIÓN CIUDADANA
Los dispendios políticos en tiempo de crisis encienden a los españoles
El Semanal Digital 9 Noviembre 2012

Coches oficiales, llamadas gratis, iPads perdidos sin control, mensajes a los concursos de la tele y webs a 437.000 euros en plena época de recortes y paro. La clase política tensa la cuerda

Este jueves el CIS dejaba claro que la sintonía entre la clase política y sus ciudadanos está perdida desde hace tiempo y tiene mala resintonización. Los políticos no sólo se consolidan como el tercer problema de los españoles (por detrás del paro y las dificultades económicas) sino que siguen batiendo récords y ya es el 30% el que les señala como el dedo.

No ayudan mucho a revertir esta tendencia las noticias que han trascendido en las últimas horas sobre los dispendios de nuestros políticos en plena crisis económica, de recortes, desahucios y aumento incansable del paro.

Sin ir más lejos, los 50.644 euros que el Senado se gastó en 2011 en llamadas a servicios de tarificación adicional, especialmente en números 902 y 901 y mensajes premium. Un gasto elevado que saca a la luz la propia Cámara Alta en pleno debate sobre la inversión de casi medio millón de euros en la renovación de su web.

En concreto el hemiciclo ha realizado un total de 17.775 llamadas a 31.616 euros, basándose en el cálculo de una red española de telefonía para este tipo de líneas (0,58 céntimos por minuto y 0´15 por establecimiento de llamada). Éstos suelen ser servicios de atención al cliente en la mayor parte de los casos.

En mensajes premium, que se envían a programas de televisión, concursos, servicios de noticias, chats, contenidos de adultos y campañas benéficas, se han gastado 19.028 euros, a 1,2 euros por sms.

No menos polémica ha sido la presentación a la prensa de la nueva web de la Cámara Alta, que entrará en funcionamiento el 12 de noviembre, y que ha costado la friolera 437.000 euros. Algo que todos los grupos políticos han defendido como barato porque supone una "inversión en democracia".

En plena época de desafección ciudadana hacia la política, tampoco ha sentado demasiado bien la noticia de los iPad de sus señorías en el Congreso. A costa del contribuyente, parece ser que los diputados no eran demasiado cuidadosos con sus tabletas. Tanto, que el presidente de la Cámara, Jesús Posada ha tenido que ponerse serio y cortarles el grifo: el próximo que lo pierda o se lo roben, tendrá que reponerlo él mismo. No es para menos, teniendo en cuenta que se han agotado las tabletas que existían de repuesto y eran 30; "un número excesivo", reconoce Posada. Cabe recordar que la Cámara Baja proveyó de iPad a los 350 diputados al inicio de esta legislatura dentro de un programa de informatización que costó medio millón de euros. Vamos, que no ha pasado ni un año.

No es de extrañar que el ciudadano de a pie se pregunte si los diputados serían tan descuidados de tener que pagar las exclusivas tabletas de sus respectivos bolsillos

Los 10,5 millones de euros que piensa ahorrarse el Gobierno tras cercenar el parque automovilístico de coches oficiales vienen a dar la razón al clamor popular que existía contra este "privilegio" político, muy criticado desde hace años por el ciudadano de a pie.

Pánico en Estados Unidos, ese país quebrado que vota a Obama
S. McCoy El Confidencial 9 Noviembre 2012

Hoy la cosa va de números. Pero vamos a intentar que los que son de letras, como un servidor, puedan entenderlos con claridad. Versan sobre la deuda mundial y la situación financiera de los Estados Unidos. La conclusión, a tenor de las cifras, es evidente: Estados Unidos, como la mayoría de las economías desarrolladas, es un estado quebrado. Y lo es sin incluir las responsabilidades derivadas por pensiones. El miedo, pánico más bien, sobre su futuro es más que legítimo, por más que las agencias de rating le mantengan la 'AAA'.

Cómo se ha llegado a esta situación, que exacerba su vulnerabilidad al depender de sus acreedores, no es un secreto. Ha habido dos colaboradores necesarios principales: uno, sus políticos, empeñados como han estado en europeizar la nación, lo que le ha restado flexibilidad y capacidad de innovación y desarrollo; otro, su banco central, que ha ayudado activamente a obviar el control del gasto ofreciendo una permanente financiación al Tesoro. Tirar con pólvora del rey en versión siglo XXI.

El abismo fiscal o fiscal cliff no es sino la constatación colectiva de que se ha llegado al límite, que ese copo de nieve que puede provocar la avalancha caerá en cualquier momento, y que hay que romper el círculo vicioso endeudamiento-crecimiento mejor de forma concertada que automática. Dolorosa, en cualquier caso. Las consecuencias, tal y como se ha anticipado desde múltiples foros, pueden ser terribles para el país y, por ende, para el mundo entero.

Vamos con los datos, gentileza la mayoría de ellos de mi amigo Pedro (es él quien me manda los vídeos que enlazo en este post):

Si Estados Unidos fuera una unidad familiar, ingresaría 50.000 dólares al año, gastaría 88.000 de forma corriente, y 9.600 más en intereses de una deuda individual que asciende a 320.000 euros (VER VIDEO). Cuadrar sus cifras en un entorno de falta de mejoría de la recaudación tributaria exigiría, ni más ni menos, que esto (VER VIDEO). Ese es el escenario que se maneja, ¿entienden la preocupación?

Sin embargo, a ese cliente al que cualquier sucursal de la caja más suicida cerraría la puerta en las narices se le sigue financiando a tipos irrisorios. ¿Por qué? Influye, por supuesto, la condición de refugio de Estados Unidos, basada en una concepción de su capacidad de crecimiento cuya vigencia en la actualidad es cuestionable. Pero, sobre todo, ayudan las compras masivas de títulos soberanos locales por parte de su banco central, la Reserva Federal.

Tras años con los tipos prácticamente a cero, Ben Bernanke sigue inyectando dinero a espuertas en su sistema financiero. 1.350.000 millones de dólares en total en su primer programa de expansión monetaria, 600.000 en el segundo, 400.000 en la llamada Operación Twist, aún en vigor y que persigue bajar artificialmente los tipos a largo, y 40.000 más al mes de forma ilimitada desde finales de septiembre para dar aire a los activos hipotecarios en manos de los inversores.

Fruto de estas iniciativas es que el balance de la FED ha pasado de 870.000 millones en agosto de 2007 a cerca de 2,9 billones en la actualidad, tras multiplicarse por más de tres en poco más de cinco años. Por poner la cantidad en perspectiva, en los 25 años anteriores apenas había aumentado en 600.000. Un riesgo indudable para todos los que creen en el valor de ese dinero fiduciario, llamado así porque se basa en la confianza que su tenedor tiene sobre la solvencia del emisor, sin que exista garantía física alguna. Paralelamente, y aunque la liquidez no circule, la masa monetaria se ha disparado, incrementando sustancialmente el riesgo de inflación de activos, primero, y de bienes y servicios, después.

No ha sido el único que ha actuado de esta manera. De acuerdo con HSBC, el dinero nuevo creado por los principales bancos centrales desde 2008 alcanza los 9 billones de dólares, el equivalente en precio actual a todo el oro sacado de la tierra en la historia de la humanidad. Cualquier debate sobre la vuelta a una suerte de patrón basado en este metal deviene, a partir de esta realidad, de todo punto imposible. No solo eso, la depreciación de las divisas, por las dudas sobre su solvencia -ya saben, todo lo que abunda se devalúa- ha ocasionado un efecto arrastre en el que la máxima ha sido ‘pardillo el último en meter pasta en el sistema'. Draghi, claramente, ha sido el campeón. Orejas de burro para él... fabricadas en Baviera, eso sí.

Aun así, el crecimiento de esas economías -Europa, USA, Japón, UK- durante este periodo ha sido irrisorio. El problema no es si la generación de riqueza depende o no de ese ingente apoyo, más allá de la certeza de que cuando la deuda supera un determinado nivel de PIB, el 90%, contribuye negativamente a su incremento. Es ese un debate desenfocado. Lo preocupante y sustancial es lo que no ocurre debido al mismo. Por ejemplo, no se corrigen los desequilibrios estructurales de muchos estados, que se perpetúan por mera táctica electoral, mientras los agentes económicos realizan una asignación ineficiente de sus recursos, basada en una intervención monetaria que se entiende estructural y no coyuntural. Bienvenidos a la represión financiera: destrocemos el sector privado para mantener el público y a la banca.

Nadie se puede permitir, a estas alturas de la película y en este entorno, que los tipos de interés repunten: la quiebra de muchos estados se haría evidente. Y no todos participan de la peculiar idiosincrasia de Japón, donde los acreedores son fundamentalmente domésticos. Mientras, la bolsa se dispara, eso sí, con un 75% de la subida, que se explica por la intervención de la Reserva Federal, de acuerdo con Morgan Stanley. El rally 2009-2012, aun siendo similar al de 1996-2000, ha exigido un 240% más de masa monetaria y un 60% de endeudamiento público para materializarse que el de hace más de una década al calor del 'efecto 2000 y la burbuja puntocom'. Glaps.

En su primer mandato Obama ha endeudado a Estados Unidos en 6 billones de dólares, el equivalente más o menos a cinco Españas. Un crecimiento del 60% en cuatro años. Este cuadro de The Economist muestra la evolución anual de la deuda estatal a nivel global. En 2007 se debían 29,7 billones de dólares en el mundo. A día de hoy, y la cifra crece a cada segundo, se espera que a cierre de 2013 esté por encima de los 52 billones, un aumento cercano al 75%. Casi un 30% del total corresponde a Estados Unidos que, como sabemos, no saca para tanto como destaca.

Las políticas de Obama no favorecen precisamente el repago del principal de la deuda. Más bien al contrario. Dos de los temas que menos se comentan de su mandato es el aumento de las desigualdades entre ricos y pobres, la mengua preocupante de su clase media, y el hecho de que los ciudadanos que reciben ayuda estatal para alimentarse se encuentra en máximos históricos. La amenaza actual es, además, de una deflación de salarios y un incremento del coste de la vida que puede agravar el problema. Mi amigo Pedro me recuerda la cita de Voltaire: ‘Si los pobres empiezan a razonar, todo está perdido’. No solo eso: si la base fiscal se reduce y a la que queda se la sangra, malo para el Madrid.

El pánico está, pues, más que justificado.
http://www.learnliberty.org/videos/what-if-national-debt-were-your-debt
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=asRDOhgN70Q#!

Los votantes catalanes frente a su responsabilidad
EDITORIAL Libertad Digital 9 Noviembre 2012

La encuesta del Centro de Estudios de Opinión de Cataluña, dependiente de la Generalidad, pronostica que CiU obtendrá la mayoría absoluta en las elecciones autonómicas del próximo día 25. El Centro de Investigaciones Sociológicas, por su parte, rebaja ligeramente las expectativas electorales de la principal fuerza nacionalista catalana, que aun así resultaría ganadora en los comicios a muy pocos escaños para alcanzar esa mayoría cualificada en el parlamento regional.

Además de la mera prospección electoral, el instituto de opinión de la Generalidad ha sondeado a los ciudadanos catalanes acerca de sus preferencias en torno al proyecto soberanista de su actual presidente. El resultado es que un 44,3 por ciento de los catalanes se declara a favor de la independencia, lo que supone un incremento de diez puntos porcentuales respecto al estudio realizado el pasado mes de junio, dato que también confirma el CIS si bien con una rebaja poco significativa.

En estas elecciones ya no cabe apelar al tradicional doble juego de los nacionalistas, siempre celebrado por sus votantes, en virtud del cual sus eventuales amenazas independentistas eran una simple estrategia para obtener mayores beneficios del resto de España. Ese juego, que tantos réditos proporcionó en el pasado a la clase nacionalista catalana a causa de la debilidad de los distintos gobiernos centrales, parece que toca a su fin porque, por primera vez, el partido mayoritario en Cataluña ha hecho pública su decisión de iniciar un proceso de secesión tras vencer en las elecciones, consulta popular mediante.

Las consecuencias de una eventual separación de la comunidad catalana son tan evidentes que incluso los votantes del nacionalismo más radical pueden llegar a entenderlas. Salida de Europa, deslocalización de las grandes empresas, desplome del PIB, aumento vertiginoso del paro y la ruina garantizada por muchos años son los efectos que tendría esa añorada independencia caso de que algún día adquiriera carta de naturaleza. A pesar de ese pavoroso pronóstico, ratificado por las instituciones más solventes con el marchamo de la UE, casi la mitad de los votantes catalanes está dispuesta a seguir a Mas en la aventura, así que nadie podrá quejarse si finalmente sus dirigentes deciden vulnerar la legalidad constitucional con todas sus consecuencias.

Frente a este programa electoral del separatismo en sus diversas graduaciones, los partidos que debían ofrecer garantías de lealtad institucional y racionalidad política a los votantes catalanes más sensatos corren distinta suerte en la encuesta electoral con la que se inicia la presente campaña. El PSC, como era de prever, se desploma, el Partido Popular crece ligeramente y Ciudadanos por Cataluña, la formación que con más rigor se viene enfrentando a este disparate ilegal propugnado por Mas, crece hasta doblar su número de escaños actuales con posibilidad cierta de formar grupo parlamentario propio.

El nacionalismo catalán, encabezado por CiU, tendrá la mayoría suficiente en el nuevo parlamento regional para dar rienda suelta a sus delirios suicidas. El PSC y su federalismo absurdo y vergonzante no tiene ya nada que ofrecer, pero el PP, al frente del Gobierno de España, debería plantearse si aún está a tiempo de conseguir la confianza de los catalanes que no quieren arruinarse para siempre con la independencia que propugnan CiU y sus acólitos. Aún tiene veinticuatro días por delante.

Campaña electoral del miedo
La sonrisa de la avispa Estrella Digital 9 Noviembre 2012

Ha empezado la campaña electoral de las autonómicas catalanas. Una campaña electoral en la que el miedo lo está condicionando todo. Miedo a que CiU consiga mayoría absoluta y siga con su dislate separatista y miedo de la propia CiU a no conseguirla. Tremenda situación.

Especialmente, en este último supuesto. La coalición nacionalista es presa de un miedo cerval tan grande que, como no consiga esa mayoría absoluta, Convergencia Democrática de Cataluña (CDC), uno de los partidos que la integran, puede llegar a tener que refundarse. Y de ahí viene que haya entrado en la campaña desde la locura más absoluta.

Una locura con la que intenta poner una cortina de humo que tape las acusaciones de corrupción que amenazan con complicar la vida del partido y de sus dirigentes. Porque la corrupción en CDC es ya una metástasis que se extiende por todos sus órganos directivos y sólo desde la mayoría absoluta se podría seguir tapando o digiriendo lentamente.

Y, ante esa necesidad de seguir mandando, temen que la campaña sea sucia y aparezcan en ella los nombres de Alavedra, Prenafeta, Millet, Montull, Torrent, Padrol, Gordo, Osácar, Pujol I, II e, incluso, III...

Pero será muy difícil ocultar en ella que "Convergencia Democrática de Cataluña recibió fondos de la Asociación Orfeó Català a través de entregas opacas de dinero en efectivo que sumaron 2.314.495,21 euros". Y que esas entregas fueron "realizadas en el periodo 2002-2008 por los imputados Fèlix Millet y Jordi Montull" a "Carles Torrent y Daniel Osácar en su calidad de responsables de finanzas de Convergencia Democrática de Cataluña".

Pero hay más, será muy complicado que no se cuente que "CDC también fue beneficiaria de una desviación de fondos de la Fundación Privada Orfeó Català-Palau de la Música de al menos 982.583,20 euros". O que "el dinero llegaba a CDC bien mediante entregas opacas en efectivo, bien a través de donaciones, por un importe total de 775.000 euros". Y pongo entre comillas lo que parece probado.

Sin duda, a nadie le debe extrañar que, con estos datos sobre la mesa, a CiU se le haya ido tanto la pinza por culpa de CDC que ni siquiera esté apelando a su tradicional doble juego nacionalista sino que se haya ido directamente a proponer la independencia, en una loca huída hacia adelante, pese a que la salida de Europa lleve consigo la deslocalización de las grandes empresas, el desplome del PIB, el aumento vertiginoso del paro y la ruina garantizada por muchos años, como efectos inmediatos.

Si tendrán miedo al tema de la corrupción que, para desviar el tema, CDC ha obligado a Artur Mas a hacer el ridículo en Moscú y a que sea considerado un deshonesto intelectual en Bruselas. Aparte, por supuesto, de tener que escuchar cómo la mayoría de las intervenciones de los periodistas y políticos, que asistieron a su rueda de prensa, fueron críticas con sus argumentos a causa de la falta de claridad en su exposición. O como, cuando rechazó compartir sus recursos con España pero dijo estar feliz de compartir los recursos con el resto de la UE, le reprocharon sus contradicciones. O como, cuando le preguntaron si le había explicado a los catalanes lo difícil que era entrar en Europa y él contestó que sí, le censuraron sus medias verdades. Antonio Machado escribió una solea sobre el tema: '¿Dijiste media verdad? / Dirán que mientes dos veces / si dices la otra mitad'.

Mala cosa es el miedo y CDC lo tiene. Necesita que CiU consiga la mayoría absoluta y está dispuesta, incluso, a llevar a la coalición a un callejón sin salida. Pero es que, como he dicho, o gana o puede llegar a desaparecer.

Los catalanes tienen la última palabra. Pero yo que ellos, acabaría con la corrupción. Falta le hace a Cataluña.

Cataluña, día uno
Análisis Estrella Estrella Digital 9 Noviembre 2012

La ideología presidirá el debate público, el discurso político y el desencuentro propio de la confrontación electoral

Pistoletazo de salida para la campaña catalana, aunque llevan más de dos meses agobiándonos con el debate soberanista, territorial o federalista, da igual, y nos mantienen en vilo sobre las decisiones que tomarán de acuerdo con el voto ciudadano. Esta elección no es ni casual – no se justifica en el calendario legislativo sino en el partidista – ni inocente: es decir, no busca establecer programas de gobierno ni proyectos políticos basados en las respuestas que la buena gestión pública necesita.

Estas elecciones se fundamentan en la ideología, sin más ni menos. Y la ideología presidirá el debate público, el discurso político y el desencuentro propio de la confrontación electoral. Porque es desde la ideología desde donde se quiere establecer una nueva definición del Estado. Y eso no hay nadie que lo pueda ignorar. La cuestión es saber si la nueva definición que se quiere hacer del Estado, a partir de estas elecciones parciales en el Estado, tiene que ver con la necesidad de real de atenerse a los problemas de la crisis económica, el desempleo o la deriva financiera del propio Estado, o si, más bien, tiene que ver con establecer un debate, ideológico, que se superpoponga a las malas consecuencias de la gestión o a las decisiones económicas que se quieren tomar – en Barcelona o en Madrid - y que no cuentan con la simpatía ciudadana.

A eso se enfrentan PP y CIU, porque, las cosas como son, el protagonismo del PSC se diluye a la misma velocidad terminal con la que ignoran la necesidad de definir un platillo en el que poner el peso de su opinión, quedándose colgados del fiel de la balanza como colgados se van a quedar de los malos resultados que todas las encuestas les pronostican.

Hoy empieza todo o, mejor dicho, hoy continúa todo.

El federalismo no es la media aritmética entre el secesionismo y el actual modelo de las Autonomías
Esperanza Aguirre esperanza.ppmadrid.es 9 Noviembre 2012

(vía http://juanjulioalfaya.blogspot.com.es)

No seré yo la que ponga en cuestión la eficacia de la fórmula federal para organizar territorialmente un Estado. Sería ridículo, cuando países tan estables institucional y constitucionalmente como Estados Unidos, Alemania, Austria, Suiza, o, incluso, Brasil o México, son repúblicas federales. Ni diré que, al menos desde un punto de vista intelectual, me parezca descabellada para España. Me parece, por el contrario, que es digna de ser tenida en cuenta.

Pero me parece frívola y oportunista la postura de los que, ante la ofensiva secesionista de algunos políticos catalanes, ofrecen, deprisa y corriendo, la opción federal para contrarrestarla.

Para centrar el debate sobre esta cuestión conviene tener en cuenta tres elementos muy importantes: Primero, que el federalismo exige igualdad de todas las Instituciones que se federan, y eso es, precisamente, lo que rechazan de raíz los independentistas, que no quieren ser iguales en derechos al resto.

En segundo lugar hay que saber que a la federación se llega siempre por la voluntad de unión de las partes: Ohio, Baviera o la Baja Austria quisieron unirse a los otros estados o Länder que forman la Nación americana, alemana o austriaca. Y esa voluntad no existe hoy, sino todo lo contrario, en el proyecto de Mas y sus seguidores.

Y en tercer lugar, los defensores de la opción federal para integrar a los independentistas catalanes o vascos saben de sobra que el actual Estado de las Autonomías es, en la práctica, un estado federal, y que eso no ha sido suficiente para los que, simple y llanamente, quieren la secesión. Por el contrario, cuantas más transferencias y competencias ha cedido el Estado ante las Comunidades Autónomas, más ha crecido el afán separatista de los que, hay que decirlo claramente, llevan décadas cultivando el odio a España y al resto de los españoles.

No poner en cuestión el federalismo y olvidarse de la eficacia.
Nota del Editor 9 Noviembre 2012

Si hablamos de economía y desarrollo, no poner en cuestión el federalismo es equivalente a no poner en cuestión el comunismo, dado que China constituye el modelo "ejemplar" en desarrollo económico y acumulación de "riqueza" (por ejemp la deuda de algunos países manirrotos).

Poner de ejemplo USA, donde la distancia entre las capas de la sociedad es enorme y donde los servicios médicos están fuera del alcance de millones de familias, donde el tejido industrial está en decadencia, donde los partidos políticos gastan, dilapidan enormes recursos para elegir entre matamala y matapeor ( "Barack Obama se ha dejado la friolera de 3.000 millones de dólares en su campaña electoral. Eso supone, haciendo una simple división, que cada unos de los casi 60 millones de votos obtenidos le ha salido por un pico, unos 50 dólares, que se dice pronto " (ESD), donde la educación está condicionada por el fichaje de "figuras" que disparan los costes por las nubes y la hacen inalcanzable a millones de personas, donde la máquina de fabricar billetes funciona día y noche, donde han perdido millones de puestos de trabajo porque otros países se han espabilado, como es lógico; son países que han sabido aprovecharse de la situación de los vecinos, pero sus márgenes se estrechan más y que ya están viendo las orejas al lobo.

De lo que hay que hablar es de eficacia, y más que hablar hay que buscarla a todos los niveles. Los particulares hacemos eso todos los días, a todas horas.

El problema son los profesionales de la política que buscan la eficacia exclusivamente enfocada a su propio beneficio, lo que es claramente ineficaz a nivel superior por el contrario es el cáncer del sistema.

A mucha gente le ilusionaría que la Sra Aguirre saltara a la gestión del estado y no se dan cuenta de que es otra profesional de la política, sólo hay que ver como aplicaba los fondos públicos, o sea nuestros impuestos, en planes de dinamización económica: mejora energética, ayuda para renovación de carpintería exterior, la cantidad dedicada a propaganda, un montonazo y cantidad dedicada al cambio una miseria; planes de renovación de calderas, de ascensores, lo mismo. Y aún peor el caso del suministro de agua: es un monopolio, como tal no necesita propaganda, los consumidores somos conscientes del coste porque sale de nuestros bolsillos por muchos sitios y por tanto ahorramos y buscamos la eficacia en todas las actividades diarias, y ahí está el Canal haciendo propaganda en los medios para tratar de domesticarlos, y lo mismo ocurre con el Metro, dilapidando recursos para hacer autobombo de la Comunidad de Madrid (si no tiene anunciantes, que adapte la oferta, como hace cualquier empresa en libre competencia).

Una visión marxiana del contencioso catalán
Juan. J. Gutiérrez Alonso www.vozpopuli.com 9 Noviembre 2012

En la película Sopa de Ganso (L. McCarey, Hermanos Marx, 1933) se aborda un particular conflicto entre dos países imaginarios. Por un lado tenemos a un extraño y arruinado lugar llamado Freedonia - que bien podría ser Catalonia -, presidido por un tal Rufus Firefly (Groucho), que alcanzó la dirigencia del país por la colaboración activa de cierta burguesía, la cual asumía la financiación de sus devaneos a cambio de hacer las veces de sottogoverno. Por otro lado aparece Sylvania (que bien podría ser Hispania porque, entre otras cosas, en la cinta se presenta con una panorámica de Loja, provincia de Granada). Allí, es decir, aquí, impera el desconcierto ante las inquietantes y hostiles declaraciones que llegan desde Freedonia.

La incertidumbre provoca que Sylvania se plantee dar algunos pasos para normalizar las relaciones con la díscola Freedonia. Y para ello intenta ganarse la complicidad de esa burguesía que hizo a Firefly presidente, contando también con los servicios de dos hábiles emisarios (Harpo y Zeppo), a quienes les piden que intenten conocer las verdaderas intenciones del extravagante Firefly. Pero en Freedonia, como consecuencia del caos económico y la progresiva anarquía política provocada por su propio presidente, esto no resulta ni mucho menos tarea sencilla. Firefly no sólo no atiende los consejos de quienes velan por las finanzas y se preocupan por la convivencia pacífica con Sylvania, sino que anda inmerso en su hilarante algarabía, despachando también cargos de manera arbitraria e irresponsable. De hecho, hasta un repartidor de cacahuetes acaba convirtiéndose ni más ni menos que en Secretario de Guerra y recibe la misión de diseñar un ejército.

Prosigue la trama y los burgueses interceden para que Freedonia y Sylvania intenten llegar a acuerdos y evitar así las amenazas de Firefly, pero sus desavenencias con los representantes de Sylvania hacen finalmente la guerra inevitable. Firefly, consciente de su inferioridad, llega en un momento dado incluso a pedir ayuda y comprensión al resto de las naciones del mundo. No sabemos si llega a llamar a Bruselas o sugiere al entrenador del conocidísimo F.C. Freedonia que se instale en Nueva York para hacer lobby, pero en cualquier caso, para su sorpresa, no será nada de esto lo que haga que Freedonia salga airosa del entuerto y victoriosa en la contienda, sino el trasvase de voluntades incluso entre los supuestamente baluartes de Sylvania, muchos de los cuales acaban siendo persuadidos para unirse a la causa de Freedonia y justificar sus intenciones.

Otrosí digo
En teoría, yo tenía que haber escrito esta semana sobre los argumentos jurídicos que justifican el rechazo a un referéndum tal y como lo vienen planteando los planificadores catalanes en los últimos tiempos, pero créanme, cuando estaba redactando el texto me ha dado una pereza indescriptible. Piensen que estamos debatiendo y poniendo en entredicho el a b c del «Estado de Derecho». Me sentía tan idiota escribiendo y argumentando sobre los principios constitucionales de legalidad y/o soberanía, que al final he optado por refugiarme en Los Hermanos Marx y recordar esa obra de arte cinematográfica. Creo, además, muy sinceramente, que la imagen de Mijail Saakashvili tiene una mayor fuerza explicativa que todo lo que yo pueda contarles y no esté escrito ya, sobre la salud de un pertrecho sistema representativo como el nuestro; que no es precisamente más o menos democrático porque se rechace la celebración de esa consulta popular que pretenden los planificadores catalanes.

Téngase en cuenta, además, que en el actual contexto, ni siquiera una artillería de argumentación jurídica, haciendo ver que un sistema representativo no goza de mejor o peor salud por el hecho de que se celebren cierto tipo de consultas populares, sino porque existen unos elevados estándares de cumplimiento de la Ley y una nítida separación de poderes, servirá para quienes psicopatológicamente han decidido situarse al margen de las reglas más elementales del Rule of Law y están dispuestos a justificar cualquier tipo de tropelía jurídica o institucional. Esto es claramente jugar sucio dentro incluso del propio sistema representativo, pero no olviden nunca que el mal también interactúa en este ámbito y normalmente vence porque precisamente juega sucio; porque el bien es incapaz de hacer lo mismo y porque, en ocasiones, simple y llanamente, como decía E. Burke, no hace nada para evitarlo.

Desafío
miquel porta perales ABC Cataluña 9 Noviembre 2012

Al nacionalismo catalán, no le gusta el manifiesto a favor del federalismo y el consenso. No le gusta la parte del texto en donde se lee que si el “sentimiento nacional” catalán se “manifestara contrario de modo irreductible y permanente al mantenimiento de las instituciones que entre todos nos dimos, la convicción democrática nos obligaría al resto de los españoles a tomarlo en consideración para encontrar una solución apropiada y respetuosa.”

Al nacionalismo catalán, tampoco le gusta que el manifiesto diga “que todas las fuerzas democráticas deberían sumarse en la búsqueda de un mejor encaje institucional para Cataluña, de una financiación más justa y de una federalización del deteriorado Estado de las autonomías, que inscriba en su norma la solidaridad interterritorial y los criterios de su aplicación compatibles con el esfuerzo común de todos y el principio de ordinalidad.” ¿Cómo es posible que no le guste la búsqueda de una “solución apropiada y respetuosa”? Respondo: porque no busca la solución del conflicto, sino la desintegración del Estado. ¿Cómo es posible que no quiera –un par de cosas que hasta ahora ha reivindicado- el “mejor encaje institucional de Cataluña” y el “principio de ordinalidad”? Respondo: porque no quiere el encaje y sí quiere la soberanía fiscal.

Al nacionalismo catalán, tampoco le gusta el otro manifiesto hecho público esta semana. No le gusta que defienda “la lealtad a la Constitución”, que “reivindique el Estado y la Nación españoles”, que hable de los “agravios inventados” que levantan “un muro de incomprensión entre la sociedad catalana y los ciudadanos del resto de España”, que llame “a respetar los cauces democráticos en todo intento de solución que se plantee para resolver los actuales problemas políticos”, que apele “a la cordura, la responsabilidad y la prudencia.” ¿Por qué no gusta eso? Quizá la respuesta se encuentre en el título del escrito: “Manifiesto por la convivencia.” Sinónimo: coexistencia. Desafío fuera de toda regla.

Tortilla sin huevos: deconstrucción de la izquierda nacionalista catalana
Esta izquierda nacionalista de Visa oro y cultura gastronómica modernista dice que «deben unirse y crear una alternativa soberanista de izquierdas con vocación de gobierno»
ángel hernández guardia ABC Cataluña 9 Noviembre 2012

LA izquierda nacionalista del tripartito, se presentó el pasado lunes 5 en el Colegio de Periodistas de Barcelona (Izquierda y País), para sin ningún recato afirmar que la izquierda había regalado al nacionalismo conservador el «hecho nacional» y el «proceso constituyente del nuevo estado», reconociendo el fracaso de esa izquierda que tras dos legislaturas en el poder con un proyecto ultra nacionalista, le deja al catalanismo conservador el protagonismo, como no podía ser de otra manera.

Esta izquierda nacionalista de Visa oro y cultura gastronómica modernista dice que «deben unirse y crear una alternativa soberanista de izquierdas con vocación de gobierno» frente al conservadurismo, o «la izquierda no gobernará mas en Cataluña» (Josep Ramoneda).

Romeva(ICV) el euro diputado, que denunció su miedo por los vuelos de aviones ante el Parlamento Europeo, expuso que «hay que deconstruir» el concepto político de Europa de los Estados para vertebrar otra de los pueblos» y para que eso sea posible «es necesario recuperar la soberanía para Cataluña» y defender «el derecho a decidir» a nivel de Europa.

Carod en su concepción totalitaria, hizo responsable del «regalo del espacio nacional catalán a la derecha» al PSC y al PSUC por «haber mantenido a los «nou vinguts» españoles como inmigrantes» aunque eso ya no es inconveniente por cuanto se «puede ser de izquierda independentista sin ser nacionalista», nuevo mantra del separatismo para engañar y confundir una vez mas a los catalanes a los que Carod rechazó, calificándoles de «izquierda internacionalista apátrida».

Maragall dio credibilidad democrática a la manifestación del 11 S afirmando que «el pueblo de Cataluña ha dicho muy claro lo que quiere» y que «la izquierda catalanista no cuenta», justificando la articulación de un «nuevo proyecto de izquierda» separatista.

El posterior debate puso el sentido común, afirmando que en Cataluña existe una izquierda clásica española que no se avergüenza de su condición nacional y por eso se manifestó el 12-O en la plaza de Cataluña y que acusa a los separatistas de no ser de izquierdas por el antagonismo entre nacionalismo-independentismo-separatismo y la igualdad, la libertad y la justicia social y que intentan ignorar. Otro asistente destacó que «si Cataluña sabe lo que quiere y la izquierda catalanista no, esa izquierda tiene un grave problema».

Ángel Hernández Guardia Socialistas en positivo Adherida al Movimiento Cívico «España y Catalanes»

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No es una campaña cualquiera
El Editorial La Razón 9 Noviembre 2012

Esta pasada madrugada ha dado comienzo oficialmente la campaña electoral catalana, aunque podría decirse que Cataluña, y con ella toda España, está inmersa en la contienda desde el 25 de septiembre, cuando el president de la Generalitat, Artur Mas, anunció el comienzo de su proceso de autodeterminación. No va a ser, pues, una campaña electoral cualquiera, dada la grave apuesta sobre la mesa del nacionalismo catalán.

Se puede argüir sobre los motivos equívocos de Artur Mas para forzar el adelanto electoral, pero los hechos son tozudos y lo que se ha planteado al pueblo de Cataluña no es una reválida de la gestión de los convergentes al frente del Gobierno autónomo ni un aval para abordar la necesaria reforma de la Administración y los imprescindibles ajustes presupuestarios, sino su respaldo a un proyecto de secesión, de ruptura de España, que contraviene el orden constitucional, la historia y el sentido común.

La enormidad del desafío exige por parte de todos los que creemos que lo mejor para España y, por lo tanto para Cataluña, es permanecer unidos y tratar de buscar las soluciones a los graves problemas económicos y sociales que enfrentamos dentro de la casa común, un ejercicio de serenidad y de reflexión que evite caer en la provocación fácil de los nacionalistas, que siempre tratan de arrogarse la representación exclusiva de todos y cada uno de los ciudadanos de Cataluña.

La campaña presenta, además, una dificultad añadida en el dominio casi total que ejerce el nacionalismo sobre los medios de comunicación públicos, que desequilibra la contienda. Aún así, una sociedad políticamente madura como la catalana es perfectamente capaz de distinguir el grano de la paja y calibrar las consecuencias de la apuesta planteada por Artur Mas y secundada por otras fuerzas independentistas. El comienzo de la campaña ha coincidido con la publicación de dos sondeos públicos, uno elaborado por la Generalitat y el otro, por el CIS, que pese a su disparidad en cuanto a la previsión de que CiU alcance o no la mayoría absoluta, coinciden en dos puntos: que el independentismo no es mayoritario y que, en este momento, existe un alto porcentaje de electores, casi un tercio, que no ha decidido su voto.

Es preciso que la campaña electoral aclare todos los extremos de la cuestión que se plantea, sin ocultamientos ni trampas dialécticas, en especial en lo referido a la inexorable expulsión de la Unión Europea de cualquier territorio secesionista y a la imposibilidad legal de llevar a cabo un proceso de esta naturaleza. También es preciso hacer un llamamiento a la participación en las urnas de ese seis por ciento de la población de Cataluña que vota en las elecciones generales, pero se abstiene en las autonómicas. La importancia del desafío lo merece.

La mayoría absoluta de CiU no es “mala”
Pablo Sebastián www.republica.com 9 Noviembre 2012

Dice una encuesta de centro sociológico de la Generalitat (CEO) que Artur Mas conseguirá con CiU en las elecciones del próximo día 25 de noviembre una mayoría absoluta de 69 a 71 escaños (en la actualidad tiene 62 de los 150 del Parlament). Y tiempo le ha faltado al Gobierno de Rajoy -que son como niños traviesos- para contraprogramar al CEO con la encuesta del CIS donde le bajan los humos a Mas, diciéndole que no llegan a la mayoría absoluta y solo lograrán de 63 a 64 escaños (como poco a 3 de los 68 de la mayoría absoluta). Las dos encuestas vaticinan el hundimiento del PSC, estabilidad o caída del PP, igualdad de ICV y el ascenso de ERC y Ciudadanos.

Dado que Artur Mas es la “estrella” de la campaña lo normal sería que su liderazgo le diera la victoria absoluta, o lo dejara cerca de ella. Pero, eso sí, esta vez recibiendo un mandato de su electorado a favor del referéndum de autodeterminación, el Estado catalán o la independencia. Lo que no es poco, con o sin mayoría absoluta.

Pero si logra su ambición mayoritaria lo que, aparentemente, no sería bueno para España, esa nueva situación tendría su vertiente positiva: la clarificación final. Y obligaría a Mas y a CiU a dar pasos decisivos hacia la independencia, en contra de la legalidad constitucional y en pos de la salida de Cataluña de la UE y el euro en medio de un estruendo político, económico y social en España y Cataluña. Lo que, por fin, abriría la imparable guerra financiera y comercial entre catalanes y españoles que tendrá consecuencias ruinosas para los catalanes.

Es decir, la clarificación en este impostado y temerario debate es lo esencial. Y la clarificación de la mayoría absoluta colocaría a Cataluña al margen de la ley y en la inseguridad jurídica lo que los dejaría sin financiación, y ello se completaría con el fin de la clientela española (de dentro y fuera de Cataluña) de las entidades financieras y empresas catalanas, que los consumidores y clientes de todo tipo -incluidos los de servicios- pueden sustituir con facilidad en el resto de España e incluso de fuera de nuestro país.

Y si es cierto que “la patria nacionalista” interesa -como se ve- a los catalanes incluso por encima de la Democracia, los Derechos Humanos y la Libertad, lo único que para ellos está por encima de su Patria es el dinero. Y en plena crisis general con mayor motivo.

Lo han demostrado en los últimos años. El propio Mas “cepilló” y rebajó el Estatuto de Maragall, y luego vino a Madrid a pedir el “pacto fiscal” a cambio de renunciar al Estado catalán. Es decir su alma independentista tiene un precio y un mensaje: “los ahorros, impuestos y negocios catalanes para Cataluña; y los ahorros y los impuestos y los negocios de los españoles para España”.

De manera que la mayoría absoluta de CiU puede que no sea mala para España sino para Cataluña, CiU y Artur Mas, porque obliga a su definitiva clarificación. Y también a la clarificación de todos los españoles frente a las agresiones del nacionalismo catalán que llamó ladrona a España ante la sonrisa de los gobernantes y los dirigentes de CiU y el silencio calculado de los empresarios y las entidades financieras catalanas que serán los primeros en sufrir y pagar el precio de su demencial y mentirosa agresión a España.

Y esto de la ruina y del dinero es el único lenguaje que entiende el pueblo catalán. Hasta ahora han dicho que la crisis catalana es la culpa de España, pero a partir del 25 de noviembre, y si sacan la esperada mayoría absoluta o si llegan a un pacto independentista con ERC, la culpa, por una vez verdadera, estará de su lado y será muy difícil de arreglar. Porque la actividad comercial y financiera de entidades catalanas en España, que tardó muchos años en consolidarse en toda la Península, no tiene un mercado alternativo y se hundirá en cuestión de meses, perdiendo un sitio que otros (algunos ya están en ello) llenarán a gran velocidad y que difícilmente, o nunca, los catalanes recuperarán. Y todo ello gracias a CiU, Artur Mas y a sus compañeros de viaje del poder económico, financiero y mediático catalán.

Al Consejo de Europa / Juicio a los gallegos
Pío Moa www.gaceta.es  9 Noviembre 2012

Un viejo desbarre (más) del Consejo de Europa / Algunos catalanes piensan mal de los gallegos
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CARTA ABIERTA AL CONSEJO DE EUROPA

Han propuesto ustedes hacer del 18 de julio de 2006 día internacional de repulsa al franquismo, erigir monumentos en memoria de sus víctimas y recordar que el Valle de los Caídos fue construido por presos republicanos. De inmediato vienen a la cabeza las frases del filósofo español Ortega y Gasset dirigidas a Einstein y otros intelectuales, favorables al Frente Popular español: "Einstein se ha creído con derecho a opinar sobre la guerra civil española y tomar posición ante ella. Ahora bien, Albert Einstein usufructúa una ignorancia radical sobre lo que ha pasado en España ahora, hace siglos y siempre. El espíritu que le lleva a esta insolente intervención es el mismo que desde hace mucho tiempo viene causando el desprestigio universal del hombre intelectual, el cual, a su vez, hace que hoy vaya el mundo a la deriva, falto de pouvoir spirituel".

Me temo que la información que ustedes manejan sobre el 18 de julio proviene del gobierno español, liderado por un autoproclamado "rojo", el señor Zapatero. Se trata básicamente de la propaganda elaborada por la Comintern comunista, reproducida desde los años 60 por historiadores de la misma ideología, como Tuñón de Lara o Gabriel Jackson. Acerca de ella expresaba su indignación otro de los más distinguidos intelectuales liberales españoles del siglo XX, el doctor Gregorio Marañón: "Esa constante mentira comunista es lo más irritante de los rojos. Por no someterme a esa servidumbre estúpida de la credulidad, es por lo que estoy contento de mi actitud". El reconocido historiador británico Paul Johnson ha señalado la guerra de España como uno de los episodios del siglo XX sobre los que más se ha mentido. Creo que ustedes debieran imitar a Ortega y a Marañón, y precaverse contra esa "constante mentira comunista", hoy nuevamente tan en boga.

Según esa propaganda, la guerra de España enfrentó a la democracia y al fascismo. Pero si ustedes prestan atención a los integrantes del Frente Popular y sus aliados, verán cuán imposible es tal pretensión. Ni los anarquistas ni los comunistas ni los socialistas de entonces, en muchos aspectos más radicalizados que los comunistas, tenían nada de demócratas. Tampoco el racista Partido Nacionalista Vasco, ni los republicanos de izquierdas y nacionalistas catalanes, que habían intentado golpes de estado nada más perder las elecciones democráticas del 1933. Y, en fin, como no pueden ignorar ustedes, aquel Frente Popular estuvo dirigido, más que protegido, por Stalin, a quien, supongo, nadie calificará en serio de demócrata.

En la guerra de España la democracia no jugó ningún papel, pues la relativa democracia republicana había sido destruida previamente en dos golpes sucesivos. El primero fue el movimiento revolucionario de octubre de 1934, contra un gobierno de derecha plenamente legítimo y respetuoso con la ley. La revolución fue organizada, textualmente como guerra civil, por el PSOE con el fin explícito de imponer un régimen de tipo soviético; y por los nacionalistas catalanes, con fines separatistas. La apoyaron los comunistas, los anarquistas (en parte) y los republicanos de izquierda. El ataque a la legalidad fracasó en dos semanas, pero dejó 1.400 muertos y cuantiosas destrucciones.

El segundo golpe a la democracia fue el proceso revolucionario desatado tras las elecciones de febrero de 1936. Elecciones irregulares por sus violencias y sus fraudes, reconocidos por Azaña, el republicano de izquierda que pasó a gobernar entonces. Las izquierdas, agrupadas en el Frente Popular, ganaron en escaños, aunque empataron en votos, y de inmediato comenzó a imponerse la ley desde la calle, mientras el gobierno destituía ilegítimamente al presidente de la República, Alcalá-Zamora, arrebataba despóticamente escaños parlamentarios a la derecha, depuraba el alto funcionariado, liquidaba la independencia del poder judicial y amparaba unas violencias callejeras que en sólo cinco meses causaron más de 300 muertos, centenares de incendios de iglesias, centros culturales y políticos de la derecha, periódicos, etc. Las izquierdas respondían con amenazas de muerte, en pleno Parlamento, a los líderes derechistas, el moderado Gil-Robles y el más extremista Calvo Sotelo, cuando éstos pedían al gobierno, simplemente, que cumpliese e hiciese cumplir la ley.

Al negarse a cumplir la ley y anularla activamente por medio de actos consumados, el gobierno del Frente Popular perdió una legitimidad, ya más que dudosa, de origen. El arrasamiento de la legalidad democrática por las izquierdas y la total descomposición del estado quedaron de relieve cuando una fuerza mixta de policías y milicianos socialistas secuestró en su casa y asesinó a Calvo Sotelo, después de haber fallado en el intento de hacer lo mismo con Gil-Robles. Aquel crimen colmó el vaso y empujó a la rebelión a una parte del ejército, que venía preparándose para ella ante el cariz de los sucesos, pero era muy renuente a emprenderla, entre otras cosas por la gran probabilidad de ser vencidos. Probabilidad que estuvo a punto de materializarse.

Y, cuando la ley cae por tierra, en todos los países vienen las atrocidades y las venganzas, cometidas en España por los dos bandos. Pero el gran responsable de haber llegado a ese extremo fue el Frente Popular, al cual una propaganda grotesca pretende identificar con la democracia. Contra la "irritante mentira roja", el alzamiento derechista y la guerra no destruyeron la democracia, sino al revés: la destrucción de la democracia por aquellas radicalizadas izquierdas ocasionó la guerra. La cual no fue una pugna entre demócratas y fascistas, sino entre totalitarios de izquierda y autoritarios de derechas: la dictadura de Franco jamás llegó al absolutismo de las comunistas ensayadas en España e impuestas a la mitad de Europa después de 1945.

Cabe recordar, además, las numerosas atrocidades, con torturas y asesinatos, entre unos y otros partidos de izquierda. Y la represión franquista de posguerra no debe oscurecer el hecho de que los jefes del Frente Popular huyeron todos, sin la menor preocupación por el salvamento de miles de seguidores suyos comprometidos en el terror contra las derechas. Estos últimos, culpables de crímenes espeluznantes, fueron juzgados y ejecutados por el franquismo al lado de bastantes inocentes. Pero es un insulto a los inocentes equipararlos a todos bajo el título de "víctimas del franquismo". En cuanto al Valle de los Caídos, también precisan ustedes información más fidedigna. Sólo un pequeño número de los trabajadores en esa obra, alrededor de una décima parte, fueron presos. Y trabajaron en régimen de "redención de penas por el trabajo", a razón de cinco días de pena conmutados por cada uno trabajado. Nada parecido a los campos soviéticos o nazis.

Probablemente el gobierno del "rojo" Zapatero quiera hacerles creer a ustedes que lo aquí expuesto es una interpretación franquista. Para que se hagan una idea al respecto, añadiré a las citas de Ortega y de Marañón, el comentario de uno de los mayores novelistas españoles de la época, el liberal Pérez de Ayala, sobre el Frente Popular: "Cuanto se diga de los desalmados mentecatos que engendraron y luego nutrieron a sus pechos nuestra gran tragedia, todo me parecerá poco. Nunca pude concebir que hubieran sido capaces de tanto crimen, cobardía y bajeza". Marañón observó que "todo es en ellos latrocinio, locura, estupidez". Y las citas podrían alargarse mucho.

Pues bien, estos tres intelectuales, Ortega, Marañón y Pérez de Ayala, habían sido declarados "padres espirituales de la República", por sus esfuerzos para traer a España una democracia liberal. La misma que fue echada abajo por las violencias revolucionarias. "Mi respeto y mi amor por la verdad me obligan a reconocer que la República española ha sido un fracaso trágico", constató Marañón amargamente. Termino con una cita del propio Azaña, líder de las izquierdas burguesas, sobre la calidad de aquellos republicanos: "política tabernaria, incompetente, de amigachos, de codicia y botín, sin ninguna idea alta".

Nada, pues de versiones franquistas. Ustedes han sido víctimas de la "irritante mentira roja" difundida masivamente por el actual gobierno español, que les ha manipulado para convertirles en portavoces de ella, desacreditando una institución consagrada a la defensa de la democracia y los derechos parlamentarios. Un gobierno que está hundiendo la Constitución española mediante hechos consumados y en connivencia con el terrorismo La Razóna. No sé qué dirían de él los "padres espirituales de la República", pero no me cuesta mucho imaginarlo.
(LD. 28-3-06)
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Me lo hace llegar mi corresponsal de Reus:

"Admirado profesor Bofarull i Bofarull

Aun sin haber tenido respuesta a mi carta, y después de los rebuznos del tal Eguaraz, me permito relatarle una nueva y dolorosa experiencia para que compruebe el atraso de muchos de estos bárbaros que se llaman antiespañoles y son más españoles que los españoleitors, con eso se lo digo todo. Este verano fui también a Galicia con dos amigos, también patriotas catalanes, a los que yo hacía de traductor, porque yo hablo y entiendo un poco, bueno, bastante, el castellano, qué remedio, me obligaron a estudiarlo, menos mal que eso ya va cambiando. Fuimos a una excursión por el río Sil que llaman Ribeira Sacra (¡sacra! ¿ve usted? En plan religioso y tal, a estas alturas). La carreterucha hasta allí era africana, qué africana, española, y nos preguntábamos los tres qué hace esta gente con la pasta que nos sacan a los catalanes y que dicen que es para mejorar a esas naciones atrasadas como Galicia. Ya te jode que encima de que nos roban los cuartos a través del Estado español, solo sepan hacer chapuzas… menuda panda de vagos e ineptos, estos gallegos. ¡Gallegos! Ya la palabra dice mucho. Ya nos íbamos calentando al comentar estas verdades, cuando dimos con un bache enorme, el coche medio se hundió y pegó un brinco, Oriol y Jordi se pegaron un hostión de cuidado con el techo y quedaron con tortícolis para todo el día, las ruedas de delante perdieron el paralelo, y así el coche iba por donde le daba la gana. Fue un milagro que no nos cayéramos por uno de aquellos barrancos. Conseguimos llegar al embarcadero, y algunos palurdos de estos se nos quedan mirando mientras maniobramos penosamente, y al ver los CAT de medio metro que llevábamos junto a la matrícula y en los dos lados del coche, va uno y comenta: “Ah, claro, es que son catalanes”, como diciendo qué otra cosa podían ser tales gilipollas, cuando llegábamos así por culpa de ellos de sus putas carreteras. Encima de lo que nos mangan, ¿eh?… Si mis compañeros no fueran medio lisiados por lo del bache, con la cabeza doblada sobre el hombro, creo que les habríamos enseñado lo que es la sangre almogávar y carolingia.

Pero lo peor fue cuando subimos al barquichuelo con el que dan paseos por un tramo del Sil. El sitio no estaba mal, me recordaba un poco a los fiordos noruegos en los que tanto disfrutamos hablando catalán con los naturales, tan amables y civilizados, seguramente de estirpe carolingia también. Bueno, el paisaje no estaba mal, ya digo, pero la chusma de por allí… Total, que la tipa que iba explicando las cosas hablaba con voz muy dulce pero resultó una arpía de no te menees. Voy y le digo que nos hable en catalán, y la tía borde nos contesta en gallego. Yo la entendía bastante, porque el gallego, aunque le dicen idioma, yo creo que es un castellano mal hablado y nada más. Me mosqueó que la tía se pusiera en plan chulo, y le dije que en Grecia y en Noruega, y en muchos sitios más, los guías y tal nos hablaban normalmente en catalán, y no comprendía cómo dentro del Estado español, mucho más cerca, no se nos atendía igual en nuestro idioma, y que luego encima nos llaman separatistas, cuando son ellos los separadores, los que por la puta envidia no reconocen la pujanza internacional de nuestro idioma. Y la tía, que no nos hace puto caso, se da la vuelta y se mete en la parte cubierta del catamarán, así le llaman, creo, que si estuviéramos en Cataluña llevaría ya veinte años desguazado.

Entonces nos subimos a la cubierta de arriba, que tenía unos bancos al aire libre, para olvidar los sinsabores y disfrutar un poco del paisaje, ya digo, lo único algo bueno, por no decir lo único soportable de todo aquello, aunque el pasaje era demasiado caro. En mala hora se nos ocurrió ir a esta maldita nación. Oriol y Jordi, por lo del cuello, tenían que hacer números para mirar arriba hacia aquellos picachos, se retorcían, gemían y sufrían lo indecible. Y en estas, que la tía burra, por la megafonía, interrumpe las explicaciones turísticas y suelta: “Atención, hay aquí tres golfos que no han pagado el pasaje, y para que no siente precedente y sirva de advertencia, voy a decir sus nombres”. Y suelta mi nombre y el de mis compañeros. Porque olvidé decirle que los billetes hay que reservarlos en el hotel, y en la reserva venían nuestros nombres. Hervíamos de indignación, ¿así tratan a los turistas por estos pagos? ¿A los que les damos de comer? Pero Jordi dijo: “Hagamos como que no hemos oído, no hay mayor desprecio que no hacer aprecio”. Y entonces va la arpía y grita por el altavoz: “Son esos tres que van sentados en el banco segundo de la izquierda, dos de ellos con el pescuezo torcido”. Y la gente mirándonos y cuchicheando. Uno me pareció que hablaba de tirarnos al agua. Aquello ya era demasiado, señor Bofarull, aquello ya no podía ser. Descendimos bajo cubierta, donde hablaba la maldita individua, y le dije:

– Ha de saber usted, señora, que sí hemos pagado ya, que no debiéramos haberlo hecho, porque no se respeta nuestro derecho a recibir las explicaciones en catalán. Es la primera vez en mi vida que nos tratan de esta manera, voy a protestar a…

– ¡Qué carallo van a haber pagado ustedes! ¡A ver si creen que soy tonta!
– ¡Le digo que hemos pagado, y que vamos a presentar una protesta…!

– ¡Pues si han pagado, vuelven a pagar, qué carallo! Primero me obligan a decir por megafonía lo que he dicho, que es algo muy violento, créanme, muy desagradable para mí, y encima vienen aquí a llamarme mentirosa y a amenazarme. ¡Carqueixo! ¡Carqueixo!

Y que sale de no sé donde una especie de bestia parda con un cuchillo de monte al cinto, un cuchillo como un alfanje, vamos, y nos dice posando la mano en la empuñadura:
– Qué pasa aquí, ¿quién está amenazando a mi perlita del Caribe? ¿Quién se atreve a llamarla mentirosa?

Y la tía, que se echa a llorar diciendo:
– Me han obligado a tener que decir que había tres golfos que no pagaban, con lo desagradable que es tener que decir esas cosas… Y no quieren pagar…

¿Usted cree que se puede razonar con semejantes bestias, señor Bofarull? ¡Esos ni se habían olido el talante carolingio, se lo puedo asegurar, estoy seguro que se lo dices y ni saben de qué les estás hablando! Estuve por darle una patada en los huevos al tío, pero Oriol, con la cabeza penosamente doblada, me advirtió al oído: “Tranquilo, Jaume, tranquilo, que nos pierdes. Que luego viene la Guardia Civil, y ¿a quién crees que va a darle la razón? ¿Nos va a dar la razón en cuanto sepa que somos catalanes? Ni de coña, nos empapelan a los tres y nos meten en chirona. Si hay que pagar otra vez, pagamos y ya está”. Me di cuenta de que era un aviso lleno de seny, señor Bofarull, aunque muy amargo, cada vez que pensaba en la borrachera que iban a coger aquella pareja de piratas con el sobresueldo que tuvimos que aflojarles, porque lo único que deben saber hacer bien por esta desdichada tierra es empinar el codo, bueno, es que me daban ganas de volver y hacerles un agujero en el barco, con ellos dentro atados y amordazados.

En fin, señor Bofarull, así están las cosas por esas naciones que dicen que se solidarizan con nosotros. Creo que hay que montar una campaña de boicot turístico para que, al menos, no se beneficien de nuestros euros en estos países de salvajes. Y por supuesto, escribiré a la Generalitat para que tome cartas en el asunto, porque no puede permitirse que traten así a unos ciudadanos catalanes, y menos en un país de mierda como Galicia, de donde han venido tantos muertos de hambre a que les demos de comer en nuestra nación, y los cabrones así nos lo agradecen. Después de volver a casa, gastándonos una pasta en paralelar las ruedas y en linimentos y tal, todavía me hierve la sangre, cada vez que me acuerdo. Después de esto ya no me extraña nada de los Eguaraces y Carballeiras, los creo capaces de cualquier cosa, hasta de declararse españolísimos el día menos pensado."



Galicia El gasto en personal de los concellos supone 250 euros al año por gallego
Municipios de 3.000 vecinos destinan tanto a su plantilla como otros de 11.000
Serafín Lorenzo. santiago / la voz  9 Noviembre 2012

Las apuradas arcas municipales tienen una vía de agua en el coste del personal. Aunque los alcaldes todavía no han trasladado este debate a los órganos municipalistas, son muchos los que admiten que gestionan plantillas sobredimensionadas. El personal absorbe de media la tercera parte de los gastos de los concellos, que este año prevén en sus presupuestos un recorte de 60 millones de euros respecto a lo que destinaron en el 2011 a las nóminas de unas plantillas cuyo coste ronda los 250 euros anuales por habitante. Pero detrás de esos datos generales se esconden realidades dispares, con concellos pequeños que multiplican la factura en personal de otros mucho más poblados.

Los presupuestos de los ayuntamientos evidencian que, como es lógico, los gastos de personal más elevados corresponderán este año a las siete grandes ciudades (268 millones), aunque también revelan que entre los municipios que dedican una parte mayor de sus recursos al pago de nóminas son mayoría los de menos de 5.000 vecinos.

Entre la treintena de ayuntamientos cuyo coste de personal supone más de 400 euros al año figuran ocho que no llegan al millar de administrados: Negueira de Muñiz, Chandrexa de Queixa, Ribeira de Piquín, Vilariño de Conso, San Xoán de Río, Mondariz Balneario, Muras y Montederramo. Negueira de Muñiz, que con 224 habitantes es el municipio menos poblado de Galicia, gastará este año en personal 260.000 euros, lo que implica un coste medio de 1.160 por vecino. Muras (784 habitantes) desembolsará 586.000 euros en nóminas, con un promedio de 748 euros por persona censada. Manzaneda (1.006) ha rebajado en 100.000 euros su previsión de gasto de personal en las cuentas de este ejercicio, lo que le permite situar ese capítulo por debajo del millón. La plantilla municipal sale a 933 euros por vecino. Hay concellos de 5.000 habitantes que tienen un gasto de personal similar a Manzaneda, como Rois o Mondariz, o incluso inferior, como Castro de Rei, Cospeito o Vila de Cruces. Con 5.474 personas censadas, los empleados del municipio lucense de Castro de Rei precisarán este año un desembolso de 630.000 euros. Pese a tener 82 vecinos menos, a Cerceda (5.392) su personal le costará 2,43 millones.

Mismo censo, mucho más gasto
El concello donde la plantilla municipal tiene un menor coste es Boborás (102 euros por habitante). Con 2.936 vecinos, este ayuntamiento ourensano destina 300.000 euros a las nóminas de sus trabajadores. Otros concellos con un censo parecido quintuplican la factura de Boborás. Como Barreiros, que con 3.166 habitantes asigna en los presupuestos de este ejercicio 1,72 millones para su personal, y eso tras recortar 300.000 euros respecto a las cuentas del 2011. Pero también hay municipios de menos de 3.000 vecinos en los que el personal a su servicio les cuesta más de 1,5 millones al año, como Carballedo (2.593). Ese capítulo de gasto asciende en Maceda (3.129 vecinos) a 1,25 millones. Aunque tiene menos de la tercera parte del censo de A Laracha (11.337), la plantilla del concello ourensano requiere tanto esfuerzo presupuestario como la del coruñés (1,48 millones). A Laracha también sale bien parada de la comparación con ayuntamientos de su mismo censo. As Pontes tiene 200 habitantes menos (11.139), pero gasta cuatro veces más en personal (5,5 millones). Aunque este municipio ha reducido en algo más de 500.000 euros la asignación para ese capítulo en las cuentas del 2012, pagará a su plantilla 1,2 millones más que A Estrada, que duplica su población (21.759).

Este concello pontevedrés es el que tiene el personal con menor coste por vecino (198 euros) de los que administran entre 20.000 y 50.000 habitantes. El mayor es Cangas (303 euros).

las cuentas municipales Investigan a 15 ayuntamientos por seguir contratando pese a la crisis
Si las incorporaciones no se ajustan a la norma aprobada por el Gobierno que impide nuevos contratos en las Administraciones públicas, tendrán que ser justificadas oficialmente
Miguel Ascón ourense / la voz  9 Noviembre 2012

El real decreto aprobado por el Gobierno para impedir la formalización de nuevos contratos en las Administraciones públicas no quedará en papel mojado. La intención del Ejecutivo es perseguir a aquellas entidades que no cumplan con esa normativa, que persigue combatir el déficit público en plena crisis económica y financiera. Todas las contrataciones están siendo analizadas de oficio por las diversas subdelegaciones del Gobierno. Cuando entienden que esas incorporaciones en plantilla no se ajustan a la norma, reclaman a la entidad afectada documentación que justifique la necesidad de fichar a ese nuevo personal. En esa tesitura se encuentran actualmente quince concellos de la provincia de Ourense.

Aunque a la Subdelegación del Gobierno ourensana llegan también denuncias de particulares, sindicatos o partidos políticos, su máximo responsable, Roberto Castro, asegura que están atentos a todas las contrataciones para analizarlas de oficio. El criterio para determinar si esas incorporaciones se ajustan o no a la normativa es si se trata de contratos que garantizan la prestación de servicios esenciales.

«Si falta un conductor de ambulancia y no tienes cómo sustituirlo, obviamente tendrás que contratar a otro, pero ahora mismo, por ejemplo, contratar a un auxiliar de un auxiliar no tiene sentido, no es tan importante. No es lo mismo que un servicio quede desatendido al completo a que falte una persona y el Procedimiento

El subdelegado del Gobierno en Ourense indica que, después de que los concellos presenten los argumentos que justificarían esas incorporaciones, estos serán analizados y, si los técnicos mantienen sus dudas al respecto, se remitiría un informe a la Delegación del Gobierno en A Coruña. Debería ser allí donde tomen una decisión definitiva que podría ser la remisión del caso a la Abogacía del Estado para que denuncie las contrataciones en los juzgados. Por ahora no hay ningún ayuntamiento en esa situación.




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