AGLI Recortes de Prensa  Lunes 12  Noviembre 2012

Medidas clave para levantar España
Roberto Centeno El Confidencial 12 Noviembre 2012

Me dicen a veces algunos lectores: “Bien, pero además de criticar la situación, ¿qué haría usted para arreglar España?”. Lo primero que debo responder es que llevo explicándolo desde 2007, ya que nunca hago una crítica sin dar después soluciones. En mi último libro sobre la crisis, El disparate nacional, publicado por Planeta, describo los hechos –de algunos de los cuales fui testigo directo– y las personas que nos han llevado a la ruina, y dedico un capítulo a explicar las medidas para salir de la crisis. Lo segundo que debe considerarse, y esto es el centro de la cuestión, es que el problema de España no es económico, como en Grecia, Irlanda y Portugal. Es político.

Político fue el desastre financiero, donde un Gobierno insensato hizo caso omiso de la carta de los inspectores del BdE en 2006, en la que se alertaba inequívocamente de lo que iba a suceder, e hicieron justo lo contrario de lo que debían. Política fue la decisión de ignorar la crisis y de falsear el cálculo del PIB que desde 2008 se sobrevalora en más de dos puntos anuales. Y política es la decisión de mantener un modelo de Estado infinanciable y corrupto, unos bancos inviables y unos monopolios esenciales con licencia para robar. Afirmar que hay soluciones que dejen intacto este entramado de expolio sin límites es un insulto a la inteligencia y un engaño miserable a los españoles.

Primera medida: cambio del modelo de Estado
La primera medida es obvia, indiscutible, sine que non: hay que cambiar el modelo de Estado. Ningún país puede soportar un sistema político que lleva al despilfarro anual del 11% de su PIB. Es metafísicamente imposible. Desde las duplicidades entre administraciones –36.000 millones–, hasta la estructura del sistema –17 comunidades autónomas con todos los elementos propios de un Estado soberano y 8.127 ayuntamientos con una legión de personas y medios–.

Y todo ello con el descontrol más absoluto y el mayor nivel de corrupción, tanto institucional como personal, de la historia de España. Es obsceno, es inmoral y es indigno que la casta política, con la señora De Cospedal al frente, afirme con total cinismo que “las Comunidades no son el problema”. Si el despilfarro del 11% del PIB no es el problema, ¿entonces cuál es, Maricospe?

Y ya no vale el camelo habitual, el de corregir los excesos. El sistema es el exceso. Hay que cortarlo de raíz manteniendo solo las autonomías históricas: País Vasco, Navarra y Cataluña. Y reducir los ayuntamientos a menos de 3.000. Mantener el resto de autonomías es contrario a la razón y a la realidad histórica. Es solo un invento de la infausta Transición para que la casta política pudiera colocar a sus familiares y amigos por cientos de miles, y con sueldos un 40% por encima que la media del sector privado. Un diferencial jamás ocurrido antes de la Transición y que tampoco sucede en ningún otro país, donde los salarios públicos están siempre por debajo de los privados. Están saqueando España sin contemplaciones. Desde aquí me adhiero a los llamamientos a los funcionarios para que saquen a la luz todo lo que saben de corrupción, estafas, apropiación indebida, gastos suntuarios, engaños y clientelismo. Hay que desenmascarar a los corruptos. España debe saber.

El centro de la cuestión es que el problema de España no es económico, como en Grecia, Irlanda y Portugal. Es político
Pero voy a ser mas concreto. Hay que eliminar los 2,5 millones de empleos* públicos nombrados a dedo o con pruebas a medida. Ningún país y menos España se puede permitir pagar a gente por no hacer nada. Aparte de su disparatado sueldo medio, el costo total es mas disparatado: oficinas –la mayoría de lujo– en edificios señeros, medios de todo tipo, cientos de miles de ordenadores a la última, 300.000 teléfonos móviles, 30.000 coches oficiales, etcétera. Pero es que el tema es mucho peor que no hacer nada. Les pagamos por destruir España.

Hay 350.000 personas dedicadas a tiempo completo a idear, legislar y controlar 17 mercados diferentes, a poner barreras de todo tipo entre las regiones españolas. Han destruido la unidad de mercado, que es el elemento esencial para el crecimiento. Es mas fácil mover productos entre Estados europeos que entre regiones españolas. ¿De qué sirve la reforma laboral sin unidad de mercado? Y les recuerdo lo que ya he repetido mil y una veces, una de las verdades más profundas del funcionamiento de nuestra economía: por cada puesto eliminado en el sector público se crean 2,8 en el sector privado.

Los beneficiarios y la casta dirán que la marcha atrás es imposible. ¡Mentira! Que nos lo pregunten a los españoles. Convóquese un referéndum claro, Autonomías sí o Autonomías no. ¿O es que dejar que los españoles decidamos es imposible? No podemos permitir que sea una oligarquía que no nos representa quien decida sobre nuestras vidas. Es imposible mantener la situación actual.

Segunda medida: implantación de una democracia real
Es el tema esencial, previo incluso al anterior. No voy a repetir lo explicado en numerosas ocasiones aquí y en detalle. La democracia real fue hurtada a los españoles por los padres de la infausta Transición, algo por lo que, como decía mi gran amigo Camilo José Cela, “si tuvieran vergüenza, se habrían pegado un tiro”. No se lo pegaron, sino que llevan 35 años viviendo como rajás a costa del pueblo.

Lo que implantaron fue una oligarquía donde no existe división de poderes, ni institución independiente alguna, y eso no es una democracia, es una dictadura. Una dictadura de partidos. Los diputados no representan al pueblo, no han sido elegidos por él. Solo representan a quien les puso en una lista; son meros aplaudidores, aparte de chorizos que pierden iPads a decenas y exigen que se les reemplacen. El pueblo no les importa nada. Véase a la alcaldesa de Madrid, de puente con la ciudad llorando a sus muertos. Tiene cinco secretarias, mayordomo y dos conductores, un auténtico escándalo, mientras sube hasta las tasas hasta por casarse y los IBIs sin parar, aunque el valor de las viviendas se hunda. Hay que echarlos como sea.

Esto es lo primero que cambiar porque un régimen oligárquico corrupto y depredador, donde se tapan los unos a los otros –hoy por ti y mañana por mí, tú colocas a mi primo y yo a tu cuñado– es absolutamente incompatible con el crecimiento. Y simultáneamente es imprescindible cambiar la infecta ley electoral que sostiene todo el tinglado, y permite además que los votos de nacionalistas y separatistas valgan cinco veces los del resto de los españoles. El procedimiento el mismo: referéndum. O por las buenas ahora, o por las malas antes o después.

Tercera medida: cierre de bancos inviables y reestructuración hipotecaria
Los ocho bancos nacionalizados –o casi– deben ser cerrados ya. Primero porque son inviables, y segundo porque es imperativo adecuar el tamaño del sector financiero al de la economía real. El pasado lunes explique por qué. Algunos sacan el cuento chino de los 100.000 euros garantizados. ¡Dejen de engañar a la gente! Los depósitos de los ocho ascienden a 500.000 millones. De ellos, un 20% son de empresas y del resto, la parte garantizada es el 90%. O sea, 360.000. Pero sus activos son casi un billón en balance –junio 2012–. Los bancos se liquidan y sus activos se venden a mercado. Pueden valer algo así como el 50%, o sea, 500.000 millones. Lo que significa que hay dinero de sobra para pagar a los garantizados. Rescatarlos, que es en lo que está Rajoy avalándolo todo para salvar a unas élites irresponsables y depredadoras, llevará a la ruina definitiva a la nación.

En España, por cada puesto eliminado en el sector público se crean 2,8 en el sector privado
Y luego lo inaplazable, el drama hipotecario. Un drama responsabilidad íntegra de Solbes, Zapatero, bancos y cajas. Los inspectores del BdE se lo dejaron muy claro en su carta de 2006: “El número de familias que tendrán que afrontar graves dificultadas para pagar sus hipotecas crecerá de forma alarmante”. Hicieron todo lo contrario a tomar medidas. “Cuanto más se endeuden, más ricos serán, los pisos siempre subirán de precio”, dirían en 2007. Mintieron conscientemente a los españoles y se negaron a hacer lo que sabían inevitable, llevando a cientos de miles al desastre. Solo por eso, ambos deberían ser procesados. Y ahora, la disparatada política fiscal y económica de Rajoy está produciendo un empobrecimiento brutal de las familias.

Y bancos y cajas gobernadas por PP y PSOE peor: se inflaron a dar hipotecas imposibles de pagar, iban a comisión y les daba igual. La justicia no puede permitir que estos insensatos utilicen una ley medieval contraria a la legislación de la UE para aplastar a los hipotecados. Es urgente ir a una reestructuración hipotecaria en la que los bancos carguen con su parte de culpa. Además y, como señala el FMI, es una forma de relanzar la economía a “relativamente bajo coste”. Y necesita tres cosas: la derogación del desalojo obligatorio dando una moratoria; la entrega de la vivienda salda toda la deuda –no se puede condenar a una familia de por vida– y una reestructuración de no menos de 100.000 millones, que es radicalmente incompatible con el rescate a bancos inviables. O rescate o reestructuración.

Es de vergüenza que los grandes culpables, PP y PSOE, que se han negado desde 2009 a arreglar el problema, necesiten que se suicide la gente y estar en campaña electoral para improvisar una chapuza que aplaza pero no resuelve nada. No están dispuestos a dar un euro ni los bancos a condonarlo. Peor todavía: siendo los responsables máximos de la situación, con una voluntad depredadora como nunca había existido en el pasado, y a pesar de recibir decenas de miles de millones de dinero público, son implacables a la hora de ejecutar y perseguir, excepto el Popular. ¡Dejen de perseguir a las familias desahuciadas! Hay que habilitar a los jueces para tutelar los abusos o ir a los tribunales europeos. El tema es “muy difícil, con muchas complicaciones”, dice Rajoy con lágrimas de cocodrilo.

Es de vergüenza que PP y PSOE necesiten que se suicide la gente y estar en campaña electoral para improvisar una chapuza que aplaza pero no resuelve nada
Todo lo contrario, es muy sencillo. ¡Déjese de salvamentos indiscriminados de bancos inviables, algo que nadie ha hecho en el mundo! Y aplique el modelo de Estados Unidos, el mejor sin duda, que a través de las agencias hipotecarias Fannie Mae y Freddy Mac inyectó 500.000 millones de dólares para reestructurar hipotecas y evitar desahucios. ¡Basta del expolio del banco malo y resuciten el Banco Hipotecario que ustedes destruyeron para que canalice la reestructuración! ¡Basta ya de improvisar chapuzas y de despilfarrar el dinero público para que bankeros, bonistas y acreedores insensatos se vayan de rositas! Y utilicen ese dinero para reestructurar lo más urgente. 100.000 millones de quita hipotecaria elevarían el crecimiento un 1%. ¿O es que ni siquiera saben economía elemental?

Finalmente, hay dos medidas clave más: la recuperación de crédito a la economía productiva –pero eso necesita análisis aparte– y los monopolios energéticos, ya explicado en detalle. Y luego lo demás. La enseñanza pública, que en manos de la izquierda más ignorante de la Unión Europea ha dejado de ser el ascensor social que fue en el pasado, la Justicia, la Sanidad, etcétera. Somos una gran nación con un potencial de crecimiento inmenso, pero estamos en manos de la clase política más ruin, más corrupta y más incapaz de Europa. Tienen en sus manos acabar con la crisis, pero no lo harán. No cederán un ápice de sus inmensos privilegios.

*La cifra de enchufados no es mía, la dio Montoro al afirmar que solo 700.000 empleados públicos de los 3,2 millones existentes han realizado una oposición limpia y transparente. El resto han entrado a dedo o con pruebas a medida.

Primera medida: español como idioma común. Segunda medida: fuera todas las autonomías
Nota del Editor 12 Noviembre 2012

No sé porqué nadie se atreve a ponerle el cascabel al gato: la primera medida para que España aumente su eficacia debe ser la derogación de todas las lenguas regionales.

Esta medida no tiene conste económico alguno y las ventajas son enormes y además imprescindibles.

La segunda medida es desmontar el tinglado autonómico, todos, pues eso de las autonomías históricas es un cuento chino del mismo autor que dice que todos los españoles somos iguales ante la ley. El sistema es muy simple, se derogan todas las leyes autonómicas y de paso desaparecen 2 millones de empleos (que no trabajos) públicos.

Con estas dos medidas conseguimos que el mercado sea transparente y sin barreras artificiales y la eficacia de los recursos públicos aumentaría a pesar de los profesionales de la política (que con las medidas anteriores verían mermada considerablemente su población)

Es inadmisible que haya legislación diferente para algunas regiones, y ya de paso, se inadmisible que haya desiguales ante la ley: políticos y monarquía.

Abismo abierto
César Vidal La Razón 12 Noviembre 2012

Mi fe en el Tribunal Constitucional quedó más que mellada tras la sentencia de Rumasa. No fui una excepción porque su presidente, un prestigioso jurista llamado García Pelayo, abandonó el cargo. Quizá fue casualidad, pero más de uno sospechó que había decidido sufrir la vergüenza lejos. Con María Emilia Casas y la resolución del estatuto de Cataluña, mi opinión empeoró pasando a la aversión manifiesta. Pensaba yo entonces que el citado órgano –no me atrevo a llamarlo judicial porque no lo es– no podría caer más bajo. Me equivocaba. Se ha superado en la ignominia con la sentencia sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo. Algunos considerarán que es posible jurídicamente y otros estamos convencidos de que no puede haber matrimonio homosexual de la misma manera que no se puede llamar perro a un gato. Sin embargo, se piense lo que se piense, es aterrador lo que ha perpetrado el Tribunal Constitucional. El TC reconoce que el artículo 32 de la Constitución recoge la figura del matrimonio sólo entre hombres y mujeres. Sin embargo, a pesar de tan claro pronunciamiento, a continuación pisotea el texto constitucional valiéndose de lo que denomina «evolución interpretativa».

Esa argumentación jurídica resulta totalmente inadmisible. La misión de un tribunal es aplicar la ley y no intentar desvirtuarla y vulnerarla apelando a dudosas fórmulas jurídicas. Si la Constitución dice que el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer, el matrimonio entre personas del mismo sexo es abiertamente inconstitucional. Dada esa realidad innegable, la vía para legalizarlo implicaría la reforma previa de la Constitución. Constituye, pues, una gravísima iniquidad que un grupo de jueces quebrante la Constitución apelando a una supuesta evolución social que, primero, nadie puede demostrar ni calibrar y, segundo, nunca puede ser argumento para violar las leyes.

El TC no sólo ha consagrado el disparatado principio de que un perro puede ser un gato, sino que además ha abierto la puerta a las mayores iniquidades cometidas por un déspota o un grupo de presión por minoritario que sea. Si el día de mañana un porcentaje importante de la población española fuera musulmana y un partido político, haciéndose eco de sus reivindicaciones, decidiera legalizar la poligamia, el TC tendría que aceptarlo. Lo mismo podría suceder si un sector de la población española se confesara racista, fuera partidario de ejecutar –misericordiosamente, eso sí– a los que padecen una enfermedad mental o una dolencia incurable o considerara positivamente la persecución religiosa. Bastaría en todos los casos con que un partido en el poder apoyara la maldad y un TC designado por ese mismo poder la consagrara apelando a la «evolución interpretativa».

Con la sentencia que acaba de dictar, el TC ha abierto la puerta para las mayores aberraciones sustentadas en un argumento disparatado y espeluznante. Puede enorgullecerse de arrojarnos así al abismo.

Los sindicalistas de Atapuerca

Martín Prieto La Razón 12 Noviembre 2012

Entre las capas mortuorias de la sima de los huesos seguro que yacen los restos de los delegados sindicales de la época, impuestos a sí mismos con la quijada de algún animal como dictadores de una correcta administración del trabajo. Poco ha debido de cambiar el procedimiento porque los dos grandes sindicatos, CC OO y UGT, son un poder fáctico, personalista y con una representación menguada.

Ocuparse de la Polis es un derecho extensivo y sería zonzo limitar la acción política del sindicalismo, pero guardando las formas evitando aquellas visitas nocturnas a La Moncloa de Zapatero, las clases de Economía catastrófica para lerdos iluminados, perfeccionando sus elecciones hasta el sufragio universal, abandonando su estatus de ONG alimentada por el Gobierno y quitándose la hipócrita careta apartidista.

Ya no se sabe si UGT es la correa de transmisión del PSOE o su salvavidas, y el gourmet o gourmand Cándido Méndez pasa la crisis alimentándose en el restaurante más caro de Madrid, que para algo el perito químico sólo ha trabajado para el socialismo. El denostado Fernández Toxo fue trotskista y como aprendiz de la «Bazán» pasó años en la cárcel hasta que fue amnistiado, y de la clandestinidad volvió a la vida pública ya como comunista irredento.

Socialistas y comunistas, fracasados en las urnas, pretenden dictar la política a la mayoría parlamentaria, llaman a la huelga general cuando nos yugulan las cuentas y apoyan un referéndum ilegal que persigue la secesión catalana. Estos dos avechuchos sin recorte en el comedero de los maníes son de los de «cuanto peor, mejor». Sospechosamente, de la Ley de Huelga, que duerme el sueño constitucional de los justos, no quieren ni oír hablar. Hartos de leyes, decretos y normas que cuadriculan al ciudadano, los sindicalistas se niegan a que se regule la huelga, hoy «far west» y Campo de Agramante para los oportunistas que desenfundan más rápido... : ¿Por qué no desempolvan las urnas para todos los afiliados?

Fracaso separatista
Manuel Molares do Val Periodista Digital 12 Noviembre 2012

Joseph H.H. Weiler, quizás el mayor experto en los orígenes ideológicos y en la historia de la Unión Europea, afirma que el separatismo nacionalista catalán será radicalmente rechazado por Bruselas.

Weiler, director de la cátedra Jean Monet de la Universidad de Nueva York, autor de doce libros sobre legislación y desarrollo de la UE, es el especialista más consultado y estudiado por los dirigentes de sus 27 países miembros.

En un artículo que analiza el separatismo de Artur Mas se preguntaba hace unos días en ABC: “¿Permitimos a cada “minoría” cultural, política y lingüística en Europa que celebre un referéndum sobre secesión e independencia? ¿Los corsos? ¿Los bretones? ¿Los galeses? ¿Los germanohablantes del Alto Adige?”.

“¿Por qué habría de resultar de interés incluir en la Unión a una comunidad política basada en un “ethos” nacionalista tan regresivo y pasado de moda que aparentemente no puede con la disciplina de la lealtad y solidaridad que uno esperaría que tuviera hacia sus conciudadanos en España?”.

Wailer recuerda que “La imponente autoridad moral de los padres fundadores de la integración europea —Schumann, Adenauer, De Gasperi y el propio Jean Monnet— se debió a que estuvo enraizada en la ética cristiana del perdón, combinada con una sabiduría política ilustrada”.

Con esta conducta “se entendía que es mejor mirar hacia adelante, hacia un futuro de reconciliación e integración, en vez de revolcarse en el pasado europeo, que, por cierto, fue infinitamente peor que los peores excesos del execrable Franco”.

Luego, “Europa no debería ser vista como un nirvana para esa forma de euro-tribalismo irredento que contradice sus más profundos valores y necesidades”.

Rajoy debería consultar ya al profesor Weiler, igual que Rubalcaba. Pero Mas no quiere que los catalanes sepan que la UE, sin España, los rechazará.

Artur Mas es, probablemente, un enfermo mental muy grave
Francisco Rubiales Periodista Digital 12 Noviembre 2012

Del señor Mas ya se escribe en la prensa que podría sufrir un transtorno mental tarnsitorio. De hecho, tiene todos los síntomas del "síndrome de 'hybris'", una enfermedad típica de políticos descubierta y clasificada por el psiquiatra británico David Owen, que fue ministro de Sanidad y de Asuntos Exteriores de Inglaterra entre 1974 y 1979. El síndrome trastorna la personalidad y provoca aislamiento, pérdida de la conciencia ética, una conducta arrogante, incapacidad para discernir y escuchar a los demás y una peligrosa tendencia a la huida hacia adelante. En algunos casos graves, estos políticos enfermos pueden hasta conducir a sus pueblos, de manera irresponsable, hasta el desastre, la confrontación y la guerra.

Le han humillado en Moscú y en Bruselas, sin que ningún dirigente importante se atreva a recibirlo; le han dicho que la Cataluña que el quiere forjar, independiente, quedará fuera de Europa; le han demostrado con números y datos irrefutables que la Cataluña independiente perdería el 30 por ciento de su actual PIB y casi el 50 por ciento de su mercado, lo que significaría la muerte de por lo menos el 20 por ciento de su tejido productivo y le han asegurado que el país que él pretende crear no tendría capacidad alguna para financiarse, ni para pagar sus deudas, lo que equivale a nacer en la ruina, pero a Artur Mas todo le da igual y, terco como una mula y con la soberbia típica de un demente, sigue adelante, conduciendo a su pueblo hasta el desastre. Juzgarlo como una persona normal sería injusto porque nos encontramos, probablemente, ante un enfermo mental en estado grave y necesitado de cuidados especializados.

El político y psiquiatra David Owen, que fue ministro de Sanidad y de Exteriores británico, afirma que sí, que muchos de los que hoy nos gobiernan son peligrosos enfermos mentales. La enfermedad explicaría muchos de lo que al pueblo le resulta inexplicable, incluyendo las mentiras, los fracasos y las medidas contra el ciudadano, la injusticia reinante, la corrupción y la torpeza estúpida frente a la crisis.

Pero Artur Más no es el único demente encaramado al poder en España, aunque probablemente sea el que padece la enfermedad en estado más avanzado y grave.. A juzgar por lo que se ve, parece que ningún otro país de Europa tiene tantos enfermos mentales en el poder o dirigiendo partidos políticos e instituciones públicas. Zapatero, cuando precipitó a España en la ruina y el fracaso lo hacía desde la demencia que provoca la Moncloa, al igual que González cuando puso las bases para la corrupción masiva, o Aznar, cuando fue dominado por la arrogancia e incumplió sus promesas de regeneración, o Rajoy, cuando al llegar al poder ha hecho todo lo contrario de lo que prometió en campaña, engañando y estafando a la nación, o el andaluz Griñán, que pugna por dirigir el PSOE a pesar de estar manchado por el escándalo corrupto de los ERES mafiosos, uno de los más terribles de la historia moderna de España, o el actual ministro del interior, ciego ante las injusticias y abusos, pero obsesionado por defender con policías y guardias a los diputados frente a pobres manifestantes que no tienen más fuerza que la de interponer sus cuerpos a los gases y porras de la policía.

Cuando Zapatero se hundía sin remedio en las encuestas, rechazado visceralmente por los españoles, le preguntaron, en una entrevista, si se sentía mal ejerciendo el poder y con millones de ciudadanos rechazándole, pero, ante la sorpresa del entrevistador, afirmó que se sentía perfectamente y que dormía a pierna suelta. Lo mismo responderían hoy Rajoy, Montoro, Luis de Guindos, Artur Mas, Dolores de Cospedal, Griñán y muchos otros políticos españoles, a pesar de que deberían sentirse muy mal ante los estragos de la crisis, los millones de desempleados y pobres que llenan las calles de España y el inmenso sufrimiento que las medidas que ellos adoptan causan a millones de españoles.

Tras desempeñar cargos como el de ministro de Sanidad (1974-1976) y el de Asuntos Exteriores (1977-1979) en el Reino Unido, Owen, médico de profesión, se concentró en los años siguientes en la medicina y en la investigación del cerebro humano. Durante este tiempo, el inglés ha desarrollado una tesis sobre este "síndrome de 'hybris'", para él un desorden de personalidad cuyos síntomas serían el aislamiento, el déficit de atención y la incapacidad para escuchar a cercanos o a expertos. David Owen (In Sickmess and in Power, 2008) explica que el dominio del poder ocasiona cambios en el estado mental y conduce a una conducta arrogante, por lo que las enfermedades mentales necesitan una redefinición que incluya el Síndrome de la Arrogancia en el elenco mundial de enfermedades mentales.

A algunos políticos, el poder les hace perder la cabeza, los convierte en arrogantes y soberbios y les aleja de la realidad, situándolos en una peligrosa alienación que les hace perder la noción de la realidad. Pero a otros los convierte en verdaderos y peligrosos enfermos mentales, incapacitados, según Owen, para tomar decisiones y gobernar. Cuando acceden al poder se creen dioses o sus enviados en la Tierra, propician el culto a la personalidad y muchas veces se tornan crueles. Algunos creen que esa enfermedad se da únicamente en las tiranías, pero lo cierto es que también se desarrolla en las democracias, afectando a personas que han sido elegidas en las urnas. El síndrome, en los dirigentes que gobiernan las democracias, al no poder comportarse como dictadores crueles, tiene otros rasgos y manifestaciones: se sienten eufóricos, no tienen escrúpulos, no son conscientes de sus errores y fracasos y son capaces de dormir a pierna suelta (como Zapatero) sin que ni siquiera les afecte el rechazo masivo de los ciudadanos o su inmensa y aterradora cosecha de fracasos, dramas y carencias que, para cualquier persona con salud mental, resultarían insoportables.

Voto en Blanco

Rajoy como certeza de incertidumbre
Javier Benegas www.vozpopuli.com 12 Noviembre 2012

“Haré cualquier cosa que sea necesaria para sacar a España de esta situación, aunque no me guste y aunque haya dicho que no la iba a hacer”. Con estas pocas palabras, Mariano Rajoy daba por extinguidas sin más explicación dos promesas fundamentales con las que había hecho campaña en las elecciones generales de 2011. La primera, que no subiría los impuestos. Y la segunda, que no inyectaría dinero público a los bancos. Y para justificar su incumplimiento, nuestro locuaz presidente argumentaba que la nuestra es una situación límite y que, por lo tanto –siempre por el bien de España–, estaba dispuesto a hacer cualquier cosa, aunque no le gustara y hubiera dicho lo contrario.

Los partidos: fábricas de clones sin pensamiento
Lo realmente inquietante de estas y otras unilaterales rectificaciones (yo os lo doy, yo os lo quito), tan celosamente envueltas en la bandera de la razón de Estado, es que evidencian la ausencia de principios políticos fiables. Es decir, más allá de que para Rajoy gobernar e improvisar sean sinónimos, se vislumbra un problema mucho más grave y sin solución: la carencia de pensamiento político. Cumplidos los 31 años en política, nadie sabe cuál es el pensamiento político de este personaje más allá del apaño cotidiano y el deseo incontenible de permanecer en el machito. Una incógnita –o certeza, según se mire– que nos ha privado en el pasado y nos privará en el futuro de la mínima e imprescindible certidumbre –o esperanza– respecto de su acción de gobierno.

Esa falta de sustancia, de integridad (ideológica), de convicciones y, en consecuencia, de moral, se traduce en desolación y desconfianza. Y los ciudadanos al preguntarnos cuál es el horizonte hacia el que marchamos, como Sinuhé el egipcio, sólo acertamos a responder que, con este presidente, “del mañana nada se sabe y el oro no es más que polvo a nuestros pies”.

Sin embargo, esta inconsistencia no es exclusiva de don Mariano, aunque con él alcance sus más altas cotas, sino que es extensible a todos los políticos en general. Es la consecuencia lógica de la degradación de la política por obra y gracia, entre otras razones, de unos partidos no democráticos, inaccesibles, corruptos, excluyentes y todopoderosos; que se niegan a dar entrada en sus filas a lo más granado de la sociedad, a los mejores o, al menos, a los más honestos y honrados de los ciudadanos; aquellos con verdadera vocación de servicio que han demostrado ser capaces de salir adelante por sus propios medios en el mismo ambiente hostil que sus conciudadanos. Hombres y mujeres que nunca han estado bajo la protección de una organización regada con dinero público y que, por lo tanto, en un país como este, son verdaderos héroes del día a día.

Es evidente que el material humano que se produce dentro de los partidos y en sus periferias es muy deficiente y no nos sirve. Basta con echar una ojeada al Partido Popular e imaginar a cualquiera de los posibles sucesores de Rajoy investidos de presidentes, ¿qué diferencia habría entre ellos y su jefe de filas? Exceptuando los matices íntimamente personales, ninguna. Así, por ejemplo, podemos diferenciar entre sí a Soraya Sáenz de Santamaría, María Dolores de Cospedal y Alberto Ruiz-Gallardón porque la primera es más vanidosa que ambiciosa; la segunda, a pesar de ser también arrogante, es la esencia misma de la ambición; y el tercero es ambición y vanidad a partes iguales. Pero en lo ideológico, y más allá de los lugares comunes de la socialdemocracia de gran consumo, ¿cuál es el pensamiento político de estos personajes? Nadie lo sabe. Entonces, ¿cómo confiar en ellos?

Exactamente lo mismo cabría decir del otro “gran partido”, el Partido Socialista, y de sus actuales líderes y posibles relevos. ¿Alguien es lo suficientemente ingenuo como para creer que Griñán tiene más sustancia que Rubalcaba, o que Carme Chacón es la quintaesencia de la renovación socialista?

En estos personajes sólo hay ideas arbitrarias, difusas y deslavazadas, en ocasiones tan incompatibles entre sí que degeneran en rocambolescas contradicciones. Ideologías invertebradas y oportunistas que dan lugar a que las decisiones, aún las más importantes, lejos de anticiparse a los problemas, se tomen precipitadamente, de manera improvisada y a conveniencia propia. De ahí que, por ejemplo, no sepamos nada de las negociaciones y condiciones de nuestro futurible rescate. Es más, no tenemos ni la más remota idea de si se solicitará la semana que viene, este mes, el siguiente o nunca, pues quien gobierna, además de reservarse para sí toda la información, no tomará una decisión hasta el último momento. Y aún entonces habrá que esperar para que se nos dé razón de lo sucedido.

Los hay mejores, mucho mejores
Los ciudadanos vivimos en la oscuridad, en la ignorancia permanente y en la precariedad más absoluta. Pues al no existir pensamiento político en nuestros gobernantes y por ende moral, la seguridad en general y, también, la seguridad jurídica desaparecen. El gobernante tiende a legislar de forma aleatoria al mismo tiempo que elude velar por el cumplimiento de aquellas leyes que amenazan desestabilizar a su gobierno. Por ello, los términos y condiciones del contrato que regula nuestra pertenencia como ciudadanos a este estado-nación llamado España son cambiantes e impredecibles, incluso la integridad territorial puede ser cuestionada, y vivimos pendiendo de un hilo.

Para rebatir esta obscena realidad, de nada sirve esa irritante y pueril disculpa de “lo que hago no me gusta, pero no tengo más remedio que hacerlo”. Un buen gobernante debe dar prueba de que, más allá de los imprevistos, es capaz de mantenerse firme en sus principios por la sencilla razón de que los tiene. Lo otro, por más que se disfrace de razón de Estado, es una reedición de la célebre cita de Groucho Marx: estos son mis principios; si no le gustan, tengo otros. Es decir, dar vueltas en círculos alrededor de los problemas para, cuando ya no hay más remedio, atajarlos intempestivamente, tomando para ello no el mejor camino sino el que nos resulta más fácil y conveniente.

No es cuestión de aspirar a tener gobernantes que emulen a Antígona y defiendan las “no escritas leyes de los dioses”, hasta llegar si es preciso al sacrificio supremo, que es la pérdida de la propia vida. Eso sería de esperar en gentes con honor, propias de otros tiempos, si no más felices, sí más coherentes. Pero lo que no podemos es seguir en manos de unos gobernantes tan dúctiles e imprevisibles; tan relativos e insoportablemente insustanciales. Los españoles, a pesar de todas nuestras debilidades, tenemos el talento, la sana ambición y la energía necesarios para salir de esta crisis, a poco que nos gobierne alguien digno, con el coraje y la convicción necesarios para liderar un profundo cambio de modelo político-económico. ¿Es que acaso, entre 47 millones de almas, no es posible encontrar a una persona o personas con esas cualidades? Lo lógico es pensar que sí. Pero para ello hay que romper las barreras de entrada a la política y jubilar no sólo a los actuales líderes, sino a quienes ahora mismo son sus delfines y aspiran a sucederles. Hace falta savia nueva, ideas consistentes, nuevas reglas de juego y una mentalidad que no esté infectada por el interés particular y el corto plazo.

Zapatero
El poeta de la soledad
Emilio Campmany Libertad Digital 12 Noviembre 2012

Albricias, albricias. Olviden las preocupaciones, alejen sus peores temores, ahuyenten las pesadillas que al fin traigo una buena nueva. La unidad de España está salvada. Nada ha de temer la patria porque la nación al fin tiene a su salvador. Los soberanistas, independentistas y secesionistas encontraron un inesperado azote, un insospechado titán al que no podrán vencer ni superar y al que más pronto que tarde tendrán que rendirse. No trae para ellos la muerte, que más quisiera el patriota separatista que ser mártir de la independencia. No les amenaza con la pobreza que, a fin de cuentas todo buen nacionalista sabe que en la Tierra Prometida no hay néctar ni ambrosía, sino hiel y desierto que costará decenios convertir en vergel. No les augura la división porque el segregador asume siempre la cizaña que la segregación siembra.

El nuevo Guzmán el Bueno que ha encontrado España les condena a lo que ni el más robusto payés abarretinado, por soberanista, independentista y secesionista que sea, jamás podrá por mucho tiempo aguantar, la soledad. Y no lo ha hecho con la sencillez castellana o la nobleza aragonesa, una y otra crudas al reflejar la realidad. Lo ha hecho recurriendo a la más dulce de las poesías, con el lirismo propio de un poeta andaluz de ahora. Lean si no y díganme: "Quien pretenda desunir a este país se encontrará únicamente con la soledad". Mas tiembla. A Duran i Lleida le ha dado un ataque de ansiedad. Y en la Esquerra se plantean la disolución. Albricias, compatriotas, la nación está a salvo.

¿Y con qué arma cuenta este nuevo Cid? ¿Qué Tizona podrá enarbolar a lomos de su Babieca? La única con la que se podría vencer esta batalla: "No hay voluntad democrática superior que respetar la Constitución y las leyes". Ya era hora que un valiente subiera a la tribuna y lo dijera. La Constitución es el escudo de la sagrada unidad, esa que nos hace más fuertes, más capaces y más libres. ¿Y quién podía hablar a la vez con tanto lirismo y tanto tino? ¿Quién será ese inesperado padrino que nuestra maltrecha Constitución ha encontrado? ¿Quién es quien le abrirá los ojos a los catalanes y los guiará hasta que retomen la senda constitucional? ¿Quién por último nos devolverá la ilusión de llamarnos españoles? Ese hombre es ese que ustedes saben. Ese que hasta este hoyo nos trajo y ahora nos dice cómo salir de él, con esa Constitución y esas leyes a las que tanto ultrajó, violentó y de las que tanto se mofó. Ese que se empeñó en aprobar un estatuto de Cataluña groseramente inconstitucional, ese que rindió el Estado de Derecho a una banda terrorista, ese que dudó de que fuéramos una nación. Pues ese es el que va ahora y con impecable rostro granítico nos dice que nos salvaremos con la Constitución y las leyes. Chsss... Mejor no nombrarlo. Jesús, qué cruz, lo que hay que aguantar en estas últimas horas de España.

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El cuajo de Mas y las agallas de Rajoy
Manuel Martín Ferrand www.republica.com

Ya sabemos, por lo que unívocamente señalan las encuestas, que Artur Mas – CiU – será el vencedor en las próximas elecciones autonómicas de Cataluña, el 25-N. Previsiblemente, si es que no la supera, se acercará al límite de la mayoría absoluta en un Parlament de 135 escaños. Obtendrá, según el último sondeo publicado por La Vanguardia, más de los 62 diputados que han sostenido durante la legislatura interrumpida por el president Mas al grupo integrado por Convergencia Democrática de Cataluña, fundado en 1978 por Jordi Pujol, y Unión Democrática de Cataluña, fundado en 1931 por un grupo de católicos, mayoritariamente procedentes del carlismo y presidido hoy por Antoni Duran Lleida.

Según Mariano Rajoy, cuya sutileza suele quedarse en la devoción de sus incondicionales, Mas interrumpió la legislatura en curso, la partió por la mitad, porque “no ha tenido cuajo ni agallas para afrontar la crisis”, una explicación demasiado superficial para un gesto que, crisis aparte, amenaza la unidad territorial del Estado Español y, al margen de la Ley, constituye una inoportuna provocación que pone a prueba la capacidad de reacción de Rajoy y su equipo de estrategas, más acostumbrados a correr detrás de los acontecimientos mejor que, como indican las normas de la grandeza política, anticiparse a ellos y evitar que no se produzcan los indeseables.

Mas, sin gran compromiso con la verdad histórica y el interés verdadero de los catalanes, ha puesto en marcha una espiral que no será beneficiosa para nadie, ni para los catalanes ni para el resto de los españoles. Debilitará al Estado, encanijara Cataluña y nos convertirá a todos en el hazmerreír de un Continente que, no sin razones para ello, nos mira con desconfianza.

Únicamente el “no hay mal que por bien no venga”, la rotunda frase que pronunció Francisco Franco al conocer el asesinato de Luis Carrero Blanco y síntoma del fatalismo que nos define, sirve para el consuelo ante la situación que, con irresponsable inoportunidad, crea el desafío de Mas. Llegados al límite, mejor o peor, los problemas alcanzan una solución en la medida de que no se continúe esperando su espontánea solución.

De cara el 25-N, y según la sociometría aludida, resulta sorprendente – y aleccionador – que el PP y el PSC se disputen, con 50 diputados menos que CiU, el segundo puesto en la Cámara catalana. Cualquiera de los dos puede llegar a instalarse como segundo partido en el Parlament y, obviamente, el otro será el tercero. Aún contando con que la debil candidata popular, Alicia Sánchez Camacho, es la peor valorada ( 2’29) de todos los líderes. Es natural, y lo único luminoso en este proceso electoral, que los catalanes le pidan cuentas y le pasen factura a la irresponsabilidad de José Luis Rodríguez Zapatero y de José Montilla, los primeros responsables de la decadencia catalana de la que ahora se quiere beneficiar Mas.

La renuncia del PSOE, y de sus franquicias, a ser el “otro” gran partido nacional, algo que Alfredo Pérez Rubalcaba no ha sabido enderezar, propicia esa demolición previsible del socialismo catalán en el que todavía anidan nostalgias de su catastrófico gobierno tripartito y con más pleitos internos que una casa con siete cuñadas. No es para celebrarlo, ni siquiera por el PP, pero no hay efecto sin causa por distancia que ella se nos aparezca.

Mas, con un alto nivel de valoración popular (5’02), seguido por el candidato de ERC, Oriol Junqueras (5’00) marchan en la cabeza del respeto de los electores. Los demás, como es común en los comicios partitocráticos, participan con el freno de sus respectivos suspensos por parte de la opinión pública. Algo que, en Cataluña, donde CiU ha constituido un Régimen antes que pretender ser una Nación, no siempre resulta limpio y transparente. La corrupción allí imperante – el 3 por ciento que señaló Pascual Maragall -, la oscuridad que impide la deseable transparencia y el manto protector y escandaloso que la Generalitat extiende sobre los medios catalanes de comunicación, modifican la contemplación natural y no sesgada del problema. Algo independiente del cuajo o de las agallas. El temerario cuajo independentista de Mas y las discutibles agallas de Rajoy para enfrentarse con garbo, diálogo y energía a la situación que, en verdad, es difícil.

El temor a una Policía política
El Editorial La Razón 12 Noviembre 2012

La información que hoy publica nuestro periódico sobre la pretensión de los nacionalistas vascos de transformar a la Ertzaintza en una Policía integral debe ser abordada con el máximo interés por parte del Gobierno. Dada la actual conformación del Parlamento autónomo vasco, en el que los escaños obtenidos por Bildu pueden ser utilizados como un ariete para avanzar en el declarado proyecto soberanista del PNV, hay que dar por seguro que el Gobierno de Iñigo Urkullu intentará la vieja aspiración de desplazar a la Guardia Civil y a la Policía Nacional en el territorio vasco. Su argumentación, que intentarán reforzar con el pretexto del «alto el fuego» terrorista, no es nueva y se basa en asumir todas las funciones policiales, incluidas las relaciones internacionales, para dejar sin papel activo a las Fuerzas de Seguridad del Estado. Aunque en el programa electoral con el que acaba de concurrir a las elecciones el PNV, la cuestión se plantea en el lenguaje ambiguo al que nos tienen acostumbrados los nacionalistas vascos, haría mal el Ejecutivo de Mariano Rajoy en no adelantarse al nuevo desafío, que el propio programa electoral citado considera que hay que abordar «de manera inmediata».

Sobre todo en un momento tan delicado como el actual, en plena euforia independentista de los nacionalistas catalanes, sin que la banda terrorista etarra se haya disuelto y con el contrastado incremento de las acciones callejeras y de desobediencia civil que impulsan las formaciones proetarras y que buscan presionar al Gobierno para que negocie la situación de los presos.

Vaya por delante que no estamos discutiendo sobre un problema de eficacia policial, sino de control político. Pese a las limitaciones de todos conocidas, los hombres y mujeres de la Ertzaintza han demostrado valor y profesionalidad en el desempeño de su labor y han ofrendado su sacrificio de sangre en la lucha por la democracia y la libertad en el País Vasco. Si el designio del PNV de convertir a la Policía autónoma vasca en un instrumento de partido no se consumó en su integridad, fue por la actitud encomiable de unos agentes que organizaron sus propias representaciones sindicales y se plantaron frente a unos mandos políticos mediatizados desde Ajuria Enea. Aun así, el peso de la lucha contra el terror recayó necesariamente en la Guardia Civil y la Policía Nacional. Sin duda, el PNV tratará de presentar el asunto como un simple relevo de un cuerpo policial que, al fin y al cabo, también emana del Estado, por otro. Pero es una burda trampa dialéctica. El programa de máximos de los nacionalistas vascos lleva a un proceso independentista y el riesgo de que creen, esta vez sí, una Policía política a su servicio es inaceptable.

A vueltas con las catalanas
EDITORIAL Libertad Digital 12 Noviembre 2012

Según los datos que arroja la más reciente encuesta de intención de voto para las autonómicas catalanas encargada por La Vanguardia, el "frente soberanista" –así lo califica el diario de conveniencia del Conde de Godó, Grande de España–, conformado por CiU, ICV y ERC, se quedaría con más de dos tercios de los escaños, lo que le permitiría pergeñar las reformas estatutarias que considerase oportunas. Por su parte, PPC y PSC librarían una patética batalla por el segundo puesto –con el permiso de ERC–: juntos sumarían poco más de la mitad (35-36) de los escaños que cosecharía la formación del caudillo Mas (64-66). Por lo que hace a las buenas noticias, prácticamente se limitan al fuerte ascenso de Ciudadanos (más que doblaría su representación parlamentaria) y a la desaparición de la Solidaritat Independentista del impresentable Joan Laporta.

Artur Mas, ejemplo cimero de político incompetente e irresponsable, acaricia la mayoría absoluta pese a su pésima gestión, los escándalos de todo tipo en que está implicado su partido y sus intolerables agresiones a la convivencia. El caudillo Mas es un problema y un peligro, de ahí que incluso un 35% de los votantes de CiU contemple con recelo un escenario de mayoría absoluta. Parece que el aprendiz de brujo va perdiendo imagen y votos. Ojalá la tendencia se consolide y aun se acentúe. Semejante personaje no merece ostentar la Presidencia de una institución que distingue protocolariamente a su máximo representante con el título de Molt Honorable.

En cuanto a PPC y PSC, tienen ante sí un panorama desolador. Hace casi diez años, en las autonómicas de 2003, la suma de ambas formaciones daba por resultado 57 escaños y un 43% del voto; de cumplirse los pronósticos de La Vanguardia, el próximo día 25 populares y socialistas apenas conseguirán reunir 35-36 bancas y un paupérrimo 24% de apoyos. El colapso socialista (¡llegaron a tener 42 diputados en 2003, y ahora las encuestas les dan como mucho 18!) es digno de estudio multidisciplinar, pero igualmente merece ser sometido a examen el caso del PPC, que jamás, ni en los peores momentos de PSC y CiU, ha conseguido alcanzar un modesto 15% del voto, porcentaje que suele superar sin problemas cuando se presenta con las siglas PP en las elecciones generales: sin ir más lejos, en las del año pasado obtuvo un 21%. Si los de Alicia Sánchez-Camacho finalmente superan por unas ínfimas décimas al PSC, moribundo suicida, ¿serán capaces de venderlo como un éxito?

Por lo que hace a Ciudadanos, está haciendo una campaña extraordinaria, muy dinámica y desacomplejada. Sube y sube la formación de Albert Rivera, a la que el diario de conveniencia se permite motejar de "anticatalanista" –no define a ninguna otra, ya es casualidad–. Que sea enhorabuena y sirva de muy seria llamada de atención a PPC y PSC; incluso a CiU, no en vano la encuesta que venimos comentando detecta un pequeño trasvase de voto convergente a C's.

Un último apunte, sobre un dato relevante pero que corre el riesgo de pasar inadvertido, o quizá sea su propio relieve lo que juegue en su contra a la hora de alcanzar la publicidad que merece: según la referida encuesta, la situación económica es la cuestión que más tendrá en cuenta una gran mayoría de votantes (62%), en tanto que sólo el 27% acudirá a las urnas con la idea de abrir un proceso para separar Cataluña del resto de España...

Los ‘kapos’ de Cataluña
Antonio-F. Ordóñez www.vozbcn.com 12 Noviembre 2012

‘Los Kapos no eran nazis; eran deportados, pero deportados de confianza de los nazis, que gozaban de ciertos privilegios a cambio de servir incondicionalmente a los amos absolutos, los SS, en todas las tareas, incluso las de asesinos y verdugos. Esos privilegios podrán parecer humildes a cualquier ciudadano de nuestros países, pero en las condiciones infrahumanas de los campos les permitían permanecer con vida y buena salud, mientras que en torno suyo los demás deportados morían como moscas. En esas condiciones se trataba de privilegios exorbitantes’ (Carlos Semprún, en ‘Kameraden Polizei: Kapos’, La Ilustración Liberal).

En una división totalitaria de la sociedad como pretenden los amos nacionalistas catalanes, basada en criterios fundamentalmente etnolingüísticos y donde sólo se admite el pensamiento único resumido en el eslogan Un poble, una nació, una llengua, también son necesarios sus kapos, su personal de confianza que mantenga a los foráneos -charnegos en su jerga malintencionada- de lengua materna castellanoparlante tranquilos, ajenos a la realidad de su situación, para que como corderos que van al matadero, no molesten más de lo estrictamente necesario. Por supuesto -y a diferencia del referente teutón- nada de imposiciones brutas ni evidentes, siempre se empieza por sutiles formas de acoso moral para llegar alcanzar in crescendo el objetivo perseguido: la secesión uniformadora.

Siguiendo a Antonio Robles, ‘ante la imposibilidad de dar una explicación al silencio de los castellanohablantes despojados de sus derechos lingüísticos en Cataluña, adopté el concepto de síndrome de Estocolmo para describir la sumisión social al nacionalismo. […] Quiero describir con más detalle aquella metáfora. Pero ahora con un concepto aún más exacto: El síndrome de Catalunya. Para ello me he valido del concepto psicoanalítico de complejo de inferioridad, en diversas variantes, como respuesta a una situación conflictiva que causa frustración, intranquilidad, miedo, angustia o desajustes con el entorno. En términos freudianos, se trata de un mecanismo de defensa, es decir, de una de las maneras adaptativas inconscientes que posee el individuo para resolver esos conflictos y reducir la angustia que le producen’.

En el referido artículo, Robles hace una consideración que comparto plenamente:
‘Aunque parezca una exageración, considero que todos los que residimos hoy en Cataluña padecemos en mayor o menor medida este síndrome: unos porque lo imponen, otros porque lo soportan, otros porque caen en su patología, y los demás porque han de padecer la dialéctica patológica de una sociedad enferma de nacionalismo. Como las gripes, hasta quienes no las padecen viven la tensión y la incomodidad de su prevención’.

Continúa dividiendo la patología en múltiples categorías –hasta seis, nada menos-, calificando de ‘los peores’ a los castellanohablantes que califica como ‘conversos’; mis kapos más indeseables. ‘Son personalidades quebradas que, ante la insoportable carga de una identidad inapropiada, han optado por adaptar la personalidad de sus verdugos. Son radicales y extremistas, votan y militan en todos los movimientos nacionalistas independentistas que pululan alrededor de CiU y ERC’.

Robles considera una ‘paradoja monumental’ el constatar la ausencia casi total de trabajadores manuales del cinturón industrial conscientes de las patrañas nacionalistas. ‘Los más perjudicados, los menos conscientes; los mejor preparados y con menos flancos flacos para ser apartados del prestigio social, los más rebotados’. Sin embargo, ello debe atribuirse a labor llevada a cabo de ingeniería social por los nacionalistas en el poder desde el año 1980 cuando alcanzó la presidencia de la Generalidad de Cataluña su líder absoluto Jordi Pujol -nada más, ni nada menos que hace 32 años-, pero, también, a su labor en la sombra, durante los años del franquismo, en las que acuñó términos como: ‘Ejército de ocupación’ para referirse a los inmigrantes en Cataluña mostrando, asimismo, su cara más racista.

‘Sin lugar a dudas, es el gran culpable. Siempre supo adónde iba. Puso en marcha todas las políticas lingüísticas tramposas y excluyentes. Sin hacer ruido, impidiendo con jueces, periodistas, maestros, curas y muchas complicidades empresariales que el acoso moral fuera percibido como una agresión. El victimismo desplegado ha sido tan generalizado y teatral que casi nadie, fuera de los círculos activistas en defensa de los derechos castellanohablantes de Cataluña, ha podido o querido enterarse’.

Sin duda, esta labor no hubiera sido posible, o, al menos, no de forma tan sencilla sin la colaboración interesada de esos kapos:
‘Patéticos personajes que han de hacerse perdonar su atrevimiento a través del sacrificio de los propios compañeros. La impostura es doblemente canalla: se niegan a ellos mismos y niegan a sus propios amigos para justificar su arriesgado comportamiento. Algún día habría que dar nombres y apellidos: algunos muy mediáticos; otros, patéticos; todos indignos‘.

Robles pedía nombres y se los voy a dar. Algunos, pocos, evidentemente sin ánimo exhaustivo -es imposible conocer el numero de traidores-. Todos los que siguen son castellanoparlantes; emigrantes o hijos de la emigración en Cataluña que han sabido adaptarse a las circunstancias adversas, aún a costa de sacrificar principios sagrados como la libertad o la igualdad de sus conciudadanos. Sin ellos y sin gente como ellos, la respuesta a la intolerancia hubiese tenido alguna oportunidad; su contribución a adormecer a la ciudadanía negándoles derechos fundamentales fue decisiva -observen el destacado papel de un gran número de miembros del PSC caracterizados por haber ejercido durante años una triple traición: a sus postulados socialistas, a los obreros que decía defender y a los españoles de otras CCAA con los que se federaban a nivel nacional -¿cuándo piensa reaccionar el PSOE?- a cambio de las migajas que les ofrecía la burguesía catalana-:

Miguel Ángel Gimeno Jubero (aragonés de Binéfar, Huesca); actualmente presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). Ya hace tiempo que se acusa al TSJC de avalar la política lingüística de CiU pese a que resulta evidente su inconstitucionalidad.

Pilar Fernández Bozal (barcelonesa); actualmente consejera de Justicia de la Generalidad de Cataluña. Su salto de la Abogacía del Estado a la Consejería de Justicia, defendiendo las mismas cuestiones desde posiciones ideológicas, absolutamente, opuestas resulta paradigmática del oportunismo.

Carme Chacón Piqueras (de Esplugas de Llobregat, Barcelona); entre otros altísimos cargos, fue ministra de Defensa. Resulta relevante que pese a aceptar la sentencia del TC de 2010 sobre el Estatuto de Autonomía de Cataluña, continuara manifestando públicamente, posteriormente, que se había demostrado que ‘el Estatuto es constitucional’.

Manuela de Madre (andaluza de Huelva); actualmente es vicepresidenta del PSC. Otra ejemplo de oportunismo en política; su salida de la alcaldía de Santa Coloma de Gramanet se asemeja mucho a una huída de los problemas de corrupción que se avecinaban.

Celestino Corbacho (extremeño de Valverde de Leganés, Badajoz); actualmente es diputado autonómico por el PSC; fue ministro de Trabajo; otro de los alcaldísimos que esperaron pacientemente su oportunidad para dar el salto a la gran política sin oficio ni beneficio.

José Montilla Aguilera (andaluz de Iznájar, Córdoba); actualmente es senador, si bien, llegó a ser presidente de la Generalidad de Cataluña. Su acceso al máximo cargo político de la Comunidad Autónoma es de sobra conocido y sobran comentarios; oportunismo arribista de un mediocre sin estudios.

Evelio Vázquez Sánchez (andaluz de Algeciras, Cádiz); actualmente es el jefe de la Guardia Urbana de Barcelona. Su ausencia de respuesta a las demandas ciudadanas para que se respete el bilingüismo en las señales de tráfico como exige el derecho vigente o las manipulaciones en el recuento del número de manifestantes siempre a favor del nacionalismo ejemplifican su posicionamiento y lo hacen corresponsable de los desmanes del mismo.

Josep Mª Àlvarez Suàrez (asturiano de Belmonte de Miranda): actualmente es el secretario general de la UGT de Cataluña. Con su llegada al cargo emprendió una nueva línea política de compromiso con el hecho nacional que se encaminó, entre otras cosas, a reforzar la soberanía de la organización catalana; catalanizándola desde dos vertientes, la lengua y a la vez trabajando por la construcción de un marco catalán de relaciones laborales autónomo.

Francisco García Prieto (andaluz); actualmente es el presidente de la Federación de Entidades Culturales Andaluzas en Cataluña (FECAC). Sus coqueteos con la posible corrupción y su condescendencia interesada con el nacionalismo son más que evidentes.

Justo Molinero Calero (andaluz de Villanueva de Córdoba); actualmente es, entre otras cosas, el presidente del Grupo Teletaxi. Sus manifestaciones le preceden y sirven para retratarlo: “¿Cuándo vas a hablar en catalán, gilipollas?”. ”Los catalanes son demasiados educados […] [tienen que] ser más cabrones [y no cambiar de lengua ante un castellanoparlante]“. “Colgar a Losantos sería poco”.

Nos quedarían muchos y muchos más personajes en el tintero; quizás estos sean los más mediáticos, pero, en cada oficina, en cada fábrica, en cada departamento de una administración pública, en cada escuela, en cada centro de salud, universidad, centro deportivo, medio de comunicación, en definitiva, en cualquier espacio público donde se desarrolla nuestra vida cotidiana, encontramos personajes dispuestos a renegar de sus orígenes, aparcando su dignidad, con tal de perseguir sus objetivos personales.

Busquen detrás de todos y cada uno de los anteriormente señalados -y de aquellos que les acompañan en su vida diaria- y encontraran opacidad, ambigüedad, connivencia -cuando no adhesión incondicional al nacionalismo hegemónico- o en el peor de los casos, en la cuneta a uno o más compañeros que sufrieron en sus carnes el precio de defender la libertad y la igualdad de los ciudadanos.

¿No ha llegado el momento de desenmascararlos y denunciarlos públicamente ahora que nos acercamos a un final de ciclo ante el desafío secesionista? Al fin y al cabo, como dice la tradición latina, Roma no paga traidores; pase lo que pase los kapos no ganarán nunca, pues, el nacionalismo siempre los verá como ciudadanos de segunda, ajenos a su órbita natural, porque, en definitiva, siempre ha disimulado en su seno -en palabras de Mario Vargas Llosa,- “prejuicios étnicos y racistas”.

Nos encontramos, en definitiva, en la fase final de un proceso que nadie, como ya avanzaba Robles, sabe adónde nos llevará: ‘Lo que vendrá ya no depende de nadie, sólo nos queda esperar. El nacionalismo es así de impredecible y peligroso. Una vez creado, no lo controla ni quien lo engendró. Alea iacta est [la suerte está echada]. [...] El porvenir es fascismo… y resistencia. Y más sufrimiento’.

¡Que caigan las máscaras y se pongan las cartas sobre la mesa porque ya nada volverá a ser como antes!

Antonio-F. Ordóñez Rivero es miembro de Alternativa Ciudadana Progresista

España
Elecciones catalanas: Artur Mas borra de la campaña seis millones de mordida en obra pública
Una década de corrupción en Cataluña. Los papeles del «caso Palau» reflejan que Convergencia se llevó el 2,5% de las adjudicaciones millonarias
CRUZ MORCILLO / PABLO MUÑOZ / madrid ABC 12 Noviembre 2012

La corrupción que Artur Mas quiere tapar en la campaña electoral
«Existe un desvío de fondos cuantiosos, cuya génesis está en la constructora Ferrovial-Agromán que de una forma ilógica financiaría con ingentes peculios la actividad del Palau de la Música, sobre la base de que estos envíos se referenciarían a una serie de concesiones administrativas favorables a la misma y que mediante la interposición de una serie de sociedades, a modo de capas de cebolla, que simularían la existencia de prestaciones de servicios, disimulando transacciones aparentemente del todo irregulares conseguirían que los capitales acabaran financiando las actividades de un partido político, Convergencia Democrática de Cataluña (CDC), además de enriquecer patrimonialmente a particulares».
Último informe policial

Es una de las conclusiones de un demoledor informe elaborado por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía, que recibió el juez instructor del «caso Palau» en mayo y sirvió de base para imponer a Convergencia una fianza de 3.297.079 euros como responsable «a título lucrativo» del saqueo del Palau. El partido de Artur Mas y Jordi Pujol tuvo que poner su sede de Barcelona como aval para afrontar una eventual responsabilidad penal.

En ese auto, el magistrado explica que Convergencia recibió fondos (5,9 millones) de la Asociación Orfeón Catalán entre 2002 y 2008 mediante varias vías: entregas opacas de dinero en efectivo a los dos responsables de finanzas del partido en esos años (Carles Torrent y Daniel Osácar, que recibieron 2,3 millones) por parte de los imputados Félix Millet (presidente del Palau) y su número dos Jordi Montull, que entregaban el dinero directamente o a través de la Fundación Trias Fargas, vinculada al partido. El origen inicial del dinero lo sitúa el juez Josep María Pijuán en el pago de comisiones por obra pública adjudicada a Ferrovial, si bien en los informes policiales y de la Agencia Tributaria aparecen también las principales constructoras nacionales y catalanas como donantes a la Fundación Trias de más de seis millones de euros entre 2002 y 2008. De hecho, estas donaciones supusieron casi el 65 por ciento de su fuente de financiación.

Otra parte del dinero llegó a Convergencia, según el juez, de una desviación de fondos mediante facturación «mendaz». Dos sociedades facturaron al Palau, eje cultural catalán, sin prestar el servicio o trabajando directamente para la formación política y, además, hicieron entregas en efectivo (la cantidad no ha podido ser determinada) y donaciones que acabaron en las arcas de Convergencia.
Información confidencial

Los documentos intervenidos, a los que ha tenido acceso ABC, evidencian que la cifra de la corrupción en Cataluña era del 4 por ciento, y de ese porcentaje un 2,5 de cada adjudicación millonaria acabababa supuestamente en las finanzas del partido de Artur Mas, que hasta ahora ha orillado este caso en su campaña.

«Ya hace días se me informó de la adjudicación de la obra del Ayuntamiento de Sant Cugat del Vallés, concretamente el 29 de abril de 2002, para la construcción de un nuevo pabellón PAV3, por un importe de 4.176.019 euros. Creo que sería conveniente que comentáramos el tema lo antes posible». Es una carta firmada por Félix Millet, dirigida a Pedro Buenaventura, alto cargo de Ferrovial. Millet, que dirigía el Palau, estaba informado confidencialmente de la adjudicación de una obra municipal cuando la concensionaria de la misma aún no lo sabía.
Seis años

Ese mismo día otro documento da fe de la mordida. La constructora cobraría 4.176.019 euros, a los que hay que restar el 4 por ciento, la cifra que Ferrovial debe ingresar al Palau. Debajo especifica «a distribuir»: 2,5 por ciento (104.400,47 euros), el dinero que supuestamente llegaría a Convergencia y 1,5 por ciento (62.640, 28 euros), que sería la comisión de Millet.

La investigación se centra en seis años, pero los documentos hallados en 2009 -cuando estalló el caso- retrotraen la corrupción a finales de los noventa. El 8 de septiembre de 1999, Millet escribe una carta al entonces tesorero de Convergencia, Carles Torrent. «El motivo de estas líneas es solicitar tu ayuda para que se adjudique alguna obra a Agromán, dado que estamos muy atrasados y empiezo a tener problemas». Millet, que solo dirigía el Palau, le da indicaciones muy concretas: «Te adjunto el proyecto de obra para la construcción de la estación depuradora de aguas residuales de L’Escala (Girona) donde han quedado muy bien situados. Te agradecería que hicieras lo imposible por tratar de solventar este tema».

Este tipo de cartas y faxes aparecen en todo el sumario, Hay otros dos faxes dirigidos al alto cargo de Ferrovial, fechados en 2002 y 2004, en los que Millet reclama pagos atrasados. El primero acaba diciendo que exige el pago porque «es indispensable para atender las necesidades que tú ya sabes». La Agencia Tributaria destaca en su análisis que parece que «había algo sobreentendido, de modo que las cantidades que iban a cobrarse de Ferrovial tenían previamente un destino adjudicado, diferente de la estricta financiación de los conciertos».
Más de 35 millones

El desvío real de fondos del Palau es aún una incógnita. Hacienda lo cifró en 2010 en 19.492.842 euros, mientras que una auditoría encargada por los actuales responsables de la institución eleva esa cifra a 35,1 millones, aunque amplía los conceptos. Según Deloitte, 17,5 millones fueron desviados de la Fundación Palau; 13 del Orfeón Catalán y 4,6 millones del Consorcio.

El juez instructor calcula en más de 8 millones el dinero que sigue en paradero desconocido, según los informes de la Agencia Tributaria (AEAT). El rastreo de cuentas en Suiza y en otros paraísos fiscales continúa, debido a los indicios existentes sobre cuentas abiertas en esos países. En uno de los registros del Palau se hallaron documentos en los que aparece, ya en 2001, una cuenta en Suiza con un millón de dólares.

España / ENTREVISTA Mari Mar Blanco Pta. Fundación Víctimas Terrorismo
«ETA ha buscado un exterminio, sus ansias de matar al adversario no tenían límite»
«No se puede partir de cero. A mí nunca me van a poder exigir que olvide que tuve un hermano que ETA lo mató»
javier pagola / madrid ABC  12 Noviembre 2012

Asume la presidencia de la Fundación Víctimas del Terrorismo respaldada por la experiencia de quien lleva conviviendo 15 años con el dolor por la pérdida de un ser querido. Mari Mar Blanco recuerda que cuando los asesinos de su hermano Miguel Ángel fueron juzgados y condenados por el crimen, la Justicia «me dio paz», y ahora quiere trabajar para que esa misma paz amortigue el dolor de aquellas familias que aún no han podido poner rostro a quien les arruinó la vida.

-Además del esclarecimiento de los 326 asesinatos de ETA aún sin resolver, ¿qué otros retos se ha puesto?
-Debemos exigir su disolución incondicional y entrega de las armas. Eso y, además, que pidan perdón por el mal causado. Debemos aunar esfuerzos para que nadie intente hacer una historia que no respete la memoria de quienes han sufrido el terror.

-Pero hay quien pide pasar página
-Sí, algunos dicen de forma perversa que como ETA ahora no mata, hay que partir de cero o, peor aún, como ha habido un conflicto, debe reconocerse a las víctimas de ambas partes. Pero aquí no ha habido dos bandos, sino una banda que ha arrebatado la vida de muchos ciudadanos, todos inocentes.

-Pasar página es tanto como pedir que olvide que un día tuvo un hermano al que ETA asesinó ¿no?
-No se nos puede pedir que partamos de cero. Nunca vamos a pemitir que se niegue la existencia de unos familiares a quienes arrebataron la vida por defender los derechos de todos. A mí nunca me van a poder exigir que olvide que tuve un hermano, que trabajó como otros muchos para conseguir la paz, y que ETA lo asesinó.

-¿Cree a Bildu cuando escenifica su autocrítica por la falta de sensibilidad durante años hacia las víctimas?
-Después de casi 50 años de terrorismo, que me vengan a mí quienes aplaudieron el asesinato de mi hermano hablando de sensibilidad... Lo que tienen que hacer es condenar la historia de terror de ETA y pedir perdón. Lejos de eso, siguen hablando de presos políticos, critican las detenciones con la excusa de que ya no matan, pero las Fuerzas de Seguridad deben seguir practicando arrestos porque ello nos llevará a la derrota definitiva de ETA y, también, a hacer justicia a todas y cada una de las víctimas.

-Pero quienes han aplaudido el tiro en la nuca son la segunda fuerza en la Cámara de Vitoria. ¿Es la vasca una sociedad enferma, corrompida?
-Es increible que aquellos que aplaudieron los asesinatos hayan tenido más votos que los que los hemos sufrido. ¿Se imagina alguien que en Alemania fuera legalizado un partido nazi y que consiguiera más escaños que cualquier otro que ha luchado por la libertad y ha perdido vidas por el camino? Esto nos lleva a la conclusión de que la vasca es una sociedad enferma, que prefiere mirar hacia otro lado en vez de mantener firmes sus convicciones en la defensa de los derechos humanos.

-¿Aquejada del síndrome de Estocolmo? Parece que muchos están agracedidos a ETA porque ya no asesina
-Se ha impuesto ese síndrome de Estocolmo. Por eso es muy importante ahora el papel que desempeñemos las víctimas, para que en ese final no haya espacios de impunidad.

-¿Las víctimas se sienten solas?
-No, porque tenemos el respaldo social e institucional. Pero sí es cierto que ahora en el País Vasco la voz de las víctimas puede cansar, recibirse como un obstáculo para la paz.

-Pero sigue habiendo gente empeñada en legitimar el genocidio etarra
-Buena culpa de ello la tiene una educación basada en el odio y ahí hay mucho por hacer, por ejemplo, corregir esos libros de texto que tratan con desprecio todo lo que representa a España.

-¿Confía en que se puedan esclarecer los más de 300 asesinatos de ETA aún sin resolver?
-La Fundación está trabajando desde hace mucho tiempo en colaboración con la Audiencia Nacional y la propia Fiscalía para ayudar a resolver cada uno de esos asesinatos y que se haga justicia con esas víctimas, Por eso son tan importante las detenciones, que critica Bildu, porque pueden ayudar a esclarecer asesinatos aún sin resolver.

-¿Deberían considerarse los asesinatos de ETA como crímenes contra la humanidad y así no prescribirían?
-Si el dolor de una víctima no prescribe, ¿por qué tiene que prescribir el delito?. La banda ha pretendido un auténtico exterminio en el País Vasco, eliminar a todo aquel que no pensara como ellos. Por eso aplaudo la iniciativa del Gobierno de permitir que aquellas personas que tuvieron que abandonar el País Vasco o Navarra por el acoso de ETA puedan votar en esas Comunidades. A mi hermano no le asesinaron por ser Miguel Ángel Blanco, sino por representar a un partido constitucionalista que se sentía vasco y español. Un tío de la etarra Irantzu Gallastegi, que participó en el asesinato de mi hermano, justificó el crimen porque como la gente de fuera, caso de mis padres, no se iba por las buenas del País Vasco, entonces debían irse por las malas.

-Es la justificación del exterminio
-Pues esto es atribuible a cualquiera de la «iquierda abertzale», porque nunca han querido convivir con el que no piensa como ellos. Yo siempre he luchado por convivir, como lo hizo mi hermano, Quienes no quieren son ellos.

-¿Cree al Gobierno cuando asegura que no negocia ni negociará con ETA?
-Sí que creo que ni ha negociado ni va a negociar con ETA, porque nunca lo ha hecho. Y no ha heredado nada de la negociación que entabló Zapatero. Va a ser muy firme en la lucha por la derrota definitiva de ETA.

-¿Hasta dónde cree que debe llegar el Ejecutivo si ETA entrega las armas?
-Tiene que llegar hasta donde marca la Ley. Aplicar los instrumentos que otorga el Estado de Derecho.

-¿Acaso acercar a los presos?
-Estoy convencida de que el Gobierno no va a hacer nada más allá de lo que marca la Ley.

-Con su ausencia, se ha quedado el Parlamento vasco sin un referente para las víctimas?
-Se ha quedao sin la voz directa de las víctimas, pero estoy tranquila porque cualquiera de mis diez compañeros van adefender la voz de las víctimas. Y van a rabajar para que la «izquierda abertzale» no haga desde la Cámara un lavado de imagen de la banda

-¿Y en ese intento de blanquear el pasado puede contar Bildu con la complicidad del PNV?
-Van a contar con la colaboración del PNV para intentar maquillar la historia de ETA.

-Claro, porque la derrota de ETA y la deslegitimación de su proyecto arrastraría también al nacionalismo
-Ellos nunca han querido la derrota de ETA, han apelado a su final basado en la negociación y no van a cambiar. El PNV comparte un proyecto político, no los medios, y derrotar ese proyecto político de ETA supone la derrota también del proyecto nacionalista. Van a intentar desnaturalizar la historia de 50 años de terror. Pero también he de decir que el relato de cualquier víctimas es mucho más fuerte que cualquier mentira que ellos puedan contar.

-Si el terrorismo de ETA no ha alcanzado un mayor nivel de genocidio es porque las Fuerzas de Seguridad se lo han impedido, ¿no cree?
-Ha sido por la impagable labor, muchas veces silenciosa y no siempre reconocida, de las Fuerzas de Seguridad. Gracias a ello se han salvado muchas vidas y ETA no ha cometido más atrocidades. Si hubiera podido, no quiero ni pensar hasta dónde habría llegado en su crueldad, porque sus ansias de matar eran tales, que no se hubiera puesto límites.

-Bildu más allá de pedir, debe exigir a ETA su disolución. Rufino Etxeberria parece que manda mucho
-Por supuesto. Bildu debe exigir la disolución incondicional de ETA y colaborar con la Justicia porque Rufino Etxeberria y otros tienen mucha información sobre la banda y pueden contribuir a esclarecer muchos de esos asesinatos aún sin resolver.


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