AGLI Recortes de Prensa    Miércoles 14  Noviembre 2012

IRPF
La prioridad es reducir el gasto público
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 14 Noviembre 2012

Como explico en mi último libro, Una alternativa liberal para salir de la crisis, las Administraciones Públicas necesitan reducir su gasto anual en alrededor de 135.000 millones de euros para acabar con el déficit, despejar los riesgos de suspensión de pagos del país y poder atraer inversión extranjera que contribuya a modificar nuestro anquilosado modelo productivo, basado en el ladrillo. Un recorte que nos alejaría de Grecia y nos acercaría, en lo relacionado con el tamaño del Estado, a Suiza.

La política del Partido Popular, desde que Mariano Rajoy se asentó en La Moncloa, ha pasado, sin embargo, por tratar de minimizar la magnitud del recorte (hasta el punto de que en 2013 la Administración central gastará más que en 2012 y 2011) mediante una muy considerable subida de todas las figuras impositivas: IRPF (tanto en su base general como en la del ahorro), IVA (en sus tres tipos), Sociedades (eliminando la mayor parte de deducciones fiscales a las empresas, obligándolas incluso a tributar por beneficios que no han obtenido) e incluso cotizaciones sociales (tras haber prometido que las iban a reducir).

La estrategia de exprimir más al ya asfixiado contribuyente en lugar de proceder a pinchar con resolución la burbuja del sector público (la hipertrofia del gasto estatal merced a la recaudación extraordinaria proporcionada por la burbuja inmobiliaria) tiene pocos visos de éxito: de momento, tan sólo está sirviendo para mantener la recaudación fiscal de 2011, no para incrementarla. Magro consuelo cuando el año pasado cerramos con un déficit de 100.000 millones de euros, que debemos reducir, no estabilizar.

Pero, más allá de la cuadratura del círculo contable español, apostar por las subidas de impuestos en lugar de por las reducciones del gasto público en medio de una devastadora crisis económica como la que atravesamos supone un doble error. Al cabo, los dos problemas fundamentales que ahora mismo padece España son una estructura productiva descompuesta tras la burbuja inmobiliaria y un exceso de deuda –sobre todo privada– provocada por la política de crédito barato del Banco Central Europeo.

Perseguir con más impuestos al sector privado torpedea la solución de estos dos problemas. Por un lado, se exprime a los agentes económicos que, en el complicadísimo contexto actual, siguen generando riqueza para mantener programas de gasto público que o no contribuyen a hacerlo o que directamente lo obstaculizan. En otras palabras, reducimos todavía más el atractivo de ahorrar, invertir y emprender en la economía española, bloqueando el necesario cambio en nuestro modelo productivo: difícil, pues, volvernos un destino más atractivo para los capitales foráneos, si tenemos impuestos más elevados que países de nuestro entorno mucho más productivos y serios que el nuestro.

Por otro, cuanto más recortemos la renta disponible del muy endeudado sector privado, más complicado resultará a nuestras familias y empresas reducir su muy abultado endeudamiento, de modo que seguirán cargando durante más tiempo con una pesada losa de deuda que coloca dudas sobre su solvencia e impide que vuelvan a consumir o, preferiblemente, invertir con autonomía. Olvidémonos de que el crédito "vuelva a fluir" hasta que el apalancamiento de nuestro sector privado no caiga de manera muy considerable.

Es verdad que, como dice el ministro De Guindos, la reducción del déficit público es una prioridad, y que sin consolidación presupuestaria es imposible que España se recupere. Pero que la reducción del déficit sea una prioridad no significa que el mantenimiento de figuras fiscales extraordinariamente gravosas también lo sea. Más bien al contrario: existe la mucho más razonable, efectiva y beneficiosa alternativa de pinchar la burbuja del sector público recortando el gasto (nota: mantras como "luchar contra el fraude fiscal" o "hacer pagar más a los ricos" no contribuirían en nada a minorar el déficit). Ésa, la reducción de nuestro sobredimensionado sector público, sí debería ser la prioridad, y no convertir en permanentes los tipos marginales del IRPF más elevados de Europa.

Los fascistas ya han llegado a España, pero no tienen el rostro de Franco
Francisco Rubiales Periodista Digital 14 Noviembre 2012

Tanto tiempo esforzándonos por erradicar el fascismo, pensando que cuando regresara tendría la cara de Franco, y ahora resulta que ya ha regresado, pero con el rostro de Artur Mas, Mariano Rajoy, Rodríguez Zapatero, Pérez Rubalcaba y otros por el estilo. Algunos cándidos creen que el fascismo llega con botas militares, golpes de porras policiales, partidos neonazis, fachada autoritaria y represión de las libertades básicas, pero se equivocan porque desconocen que el fascismo modernizado llega unido al desprestigio de la democracia, al poder descontrolado de los partidos políticos y a la perversión de un sistema que se hace pasar por demócrata sin serlo. El fascismo no es otra cosa que ausencia de democracia y la hegemonía de contravalores como la corrupción, el engaño al pueblo desde el poder, la impunidad de los políticos, la injusticia generalizada y la caída en picado de la honradez y otros valores básicos.

El fascismo, en su versión sutil, está tan incrustado ya en la médula del actual sistema político español que es necesario que cantemos de nuevo aquello de "Libertad, libertad, sin ira, libertad".

Los fascistas de hoy en España no son generales que imponen su voluntad a golpe de fusil y de cadáveres, sino políticos aparentemente demócratas que desvirtúan el sistema y utilizan la fuerza del Estado para someter a los ciudadanos, incrementar su poder, abrir las puertas a la corrupción, engañar, promover lo injusto y atrincherarse en el cargo y sus privilegios. Los desahucios masivos, la corrupción que infecta a los partidos e instituciones y el abandono de los desempleados y pobres son tan fascistas o mas que las escuadras falangistas del pasado.

Ante el blindaje de los falsos demócratas españoles que detentan el poder, impermeables a la voluntad popular, a los españoles no nos queda otra misión política que expresar nuestro malestar mediante la protesta, la crítica, la propaganda y las manifestaciones, una forma no convencional de participar en la política que constituye un derecho fundamental en democracia.

Los nuevos fascistas españoles, aunque se camuflen, están cada día mas desenmascarados. Cada vez son mas los ciudadanos que los han "detectado" y que ya no los votan y los combaten en todos los ámbitos de la comunicación social y la sociedad civil, criticándolos, desenmascarándolos y descubriendo sus traiciones, carencias, vicios y miserias.

Pensándolo bien y aunque duela reconocerlo, los españoles, desde la muerte de Franco, no nos hemos comportado como auténticos ciudadanos, sino como cobardes imbéciles sometidos, pues hemos permitido, sin resistencia, que un nuevo fascismo, mas hipócrita, ineficiente y malsano, se instale en el país, arruinándonos y destruyendo los cimientos de la nación.

Los fascistas españoles, incrustados en el poder del Estado y en las instituciones, dejan a sus ciudadanos al margen de sus decisiones y adoptan casi todas sus medidas en contra de la voluntad popular. Previamente, a escondidas, han cambiado las reglas de la democracia por otras normas bastardas que permiten el abuso de poder y la corrupción desencadenada de la "casta" política, que ya puede operar con impunidad. Sin que los ciudadanos lo perciban, con nocturnidad y alevosía, han transformado la democracia en una sucia partitocracia, casi una dictadura pura de partidos políticos y políticos profesionales impregnada de auténtico fascismo.

No escuchan el lamento y los anhelos de los ciudadanos, pero sí hacen caso a sus clientes, a los aliados que les ayudan a ejercer el dominio y la opresión, gente como los indeseables que han saqueado las cajas de ahorro y el sistema financiero.

Todo ese neofascismo escondido pero presente en el sistema político español significa acercarse a la tiranía y cuando el gobernante deja de ser limpio, decente y demócrata para convertirse en un tirano al pueblo le asiste el derecho y la obligación de rebelarse.

En la España de Zapatero y, por desgracia, también en la de Rajoy, donde los políticos prefieren aplastar al pueblo con impuestos y recortes antes de cerrar una televisión pública o de eliminar empresas e instituciones públicas inútiles y plagada de vagos que viven a costa del Estado, existe más razón histórica, dignidad y decencia en un solo rebelde que lucha por mejorar el sistema y por una sociedad más justa que en todos los ministros, diputados y senadores juntos.

Voto en Blanco

Más ley de huelga y menos subvenciones sindicales
EDITORIAL Libertad Digital 14 Noviembre 2012

No faltarán quienes nieguen el derecho a la huelga sobre la base de que no constituye más que un privilegio para poder incumplir un contrato laboral tras haberlo aceptado libremente las partes intervinientes. El hecho, sin embargo, es que la Constitución reconoce claramente en su artículo 28.2 "el derecho a la huelga de los trabajadores para la defensa de sus intereses".

Ahora bien, en ese mismo artículo de nuestra Carta Magna se hace referencia a una futura ley que regulará el ejercicio de ese derecho, que, a día de hoy, sigue sin ser promulgada. Esa ley es necesaria no sólo para asegurar el mantenimiento de los servicios esenciales de la comunidad y para compatibilizar ese derecho a la huelga con un no menos reconocido derecho al trabajo; también lo es para garantizar que ese derecho en defensa de los intereses profesionales de los trabajadores de una determinada empresa o sector no se utilice arteramente como instrumento de agitación política o herramienta partidista en contra de un Gobierno legitimo.

Tal es el caso de todas las huelgas llamadas generales, como la que han convocado para hoy los escasamente representativos pero bien subvencionados sindicatos de UGT y CCOO. A pesar de su carácter político, y de que los sindicatos convocantes apenas han disimulado su deseo de utilizar los piquetes para poder cercenar el derecho al trabajo de los que no la quieran secundar, el Gobierno de Rajoy se sigue negando a elaborar una ley que atienda el mandato constitucional tan largamente desatendido.

La razón que han dado fuentes ministeriales y de la dirección del Grupo Popular para no hacerlo es que en el programa electoral del PP no aparecía, ni tan siquiera se sugería, una ley de huelga que regule las protestas. Si esta excusa es lamentable para justificar el seguir manteniendo como única regulación un deficiente decreto emitido en el año 1977, cabe señalar que tampoco figuraba en el programa electoral del PP la perniciosa y brutal subida de impuestos que el Gobierno ha aprobado y se dispone a mantener incluso pasado el año 2013.

Más nos valdría que el Gobierno impulsara una ley de huelga y que suprimiera las millonarias subvenciones a los sindicatos, uno de los muchos dispendios que fuerzan a freír a impuestos a los trabajadores sin lograr tampoco erradicar el déficit público.

Además de por su carácter político, esta huelga general es especialmente ilegítima por el hecho de que sus convocantes, con ridículos índices de afiliación, fueron junto con el Gobierno socialista uno de los máximos responsables de la desastrosa herencia con la que le toca lidiar al actual Gobierno del PP.

Somos los primeros en denunciar que el Gobierno del PP tampoco es que haya acertado a la hora de solucionar ese problema heredado, ni –visto lo visto– a la hora de regular las protestas que esta crisis genera. Pero eso no quita, tal y como han señalado desde el CSIF y otros sindicatos y agrupaciones mayoritarias en su sector que no secundan la huelga, que "los sindicatos no están para poner o quitar Gobiernos, ni para compartir las pancartas con los políticos que nos han llevado a la situación en la que estamos". Tampoco lo están para vivir del contribuyente ni para impedir que vayan a trabajar los que quieran y puedan hacerlo. Así que más ley y menos subvenciones.

Hacerse el loco
Demasiado tiempo nos hemos dejado llevar por la trampa del independentismo
Fernando Savater El País 14 Noviembre 2012

Aseguraba Churchill que una regla elemental de etiqueta política prohíbe vocear “yo ya lo dije” cuando los acontecimientos históricos le dan a uno la razón. De modo que me limitaré a preguntarme que más debíamos haber dicho los que nos dedicamos a estas cosas, intelectuales o como nos llamemos, para advertir de lo que estaba pasando en Cataluña y prevenir contra lo que ya pasa ahora. No es fácil establecerlo, porque tradicionalmente se ha considerado en este país –sobre todo entre quienes se consideran progresistas- que decir o, aún peor, hacer algo nítidamente claro contra los nacionalismos de tendencia separatista era empeorar las cosas. Si uno argumentaba contra las falacias de los agravios históricos o fiscales, contra las identidades milenarias, contra la inmersión lingüística que conculca el derecho a elegir ser educado en la lengua común, etcétera...siempre había un asno solemne para advertirnos de que estábamos “fabricando independentistas”. Si uno seguía la corriente al independentismo, planteando sólo aquí y allá una pega venial para minimizar daños, los independentistas ya fabricados nos utilizaban como argumento a su favor y nos animaban a dar el paso final, pasándonos del todo a su bando. O sea, tanto de un modo como otro, el resultado parecía ser inevitablemente más independentismo. Pares o nones, la casa siempre gana cuando los dados están trucados.

Por eso lo que se decía y lo que se callaba tenía un cierto tufo de manicomio: o se les daba la razón como a los locos o directamente uno se hacía el loco ante sus razones. Y así hemos ido tirando, hasta que las cosas se han puesto feas de verdad. El separatismo es una enfermedad política oportunista, que ataca a los organismos debilitados por estados carenciales. Y para Estado carencial, el español. Sin embargo, algunos nos negamos tanto a hacernos los locos como a dar por buenas locuras o aceptar fraudes ideológicos. Porque dar por buena y normal la locura en este terreno supone una profunda deslealtad: no con magníficas entidades como España o Cataluña, sino con nuestros compatriotas.

Ya sabemos que mantenerse leal a la cordura tanto propia como ajena puede tener consecuencias negativas para la reputación. Así, si uno recuerda ante ciertas proclamas lo que dicen las leyes vigentes que nos hemos dado los ciudadanos de este país (sobra decir que los catalanes como los demás), los nacionalistas le reprocharán que este “amenazándoles”. ¿Amenazando con qué? ¿Con aplicar la ley? ¿No será más amenazante decir que se está dispuesto a violarla o que se olvidará su aplicación si conviene a unos cuantos? Si se aportan datos contra la leyenda del expolio fiscal que padece Cataluña o se recuerda que ese lema de “damos más de lo que recibimos” es lo que dicen todos los ricos de este mundo frente a la obligación impositiva para sostener instituciones asistenciales que ellos no creen necesitar, se nos acusará de dar “patadas y puñetazos” a los catalanes cuando en realidad se les está tratando como a seres razonables. Etcétera.

El problema es que, en este asunto, cuanto podamos decir será utilizado en nuestra contra. Por eso resulta tan pueril la pretensión de buscar cambios legislativos para conseguir que los catalanes “estén cómodos” en España. Los catalanes no nacionalistas están comodísimos en España, negocian con ella, viajan por ella como por su casa (que lo es), comparten sus triunfos deportivos o su música, etcétera… la critican y la encomian con total naturalidad. Incluso a muchos nacionalistas les pasa lo mismo. Otros, en cambio, ni están a gusto ni piensan estarlo próximamente porque su razón de ser ideológica consiste en gestionar tal disconformidad.

Cambiar las cosas sólo para dar gusto a quienes no piensan estar a gusto nunca mientras sigan dentrodesazona a muchos y no contenta a los demás. Por ejemplo, la renovación del Estatuto. Antes de emprenderla, las encuestas decían que los catalanes eran una de las autonomías mas satisfechas con su reglamento. El referéndum para aprobar el nuevo –con ínfulas de Constitución alternativa- contó con una participación popular más baja que mediana. Ni en el parlamento español ni en el Tribunal Constitucional fue rechazado, sólo se hicieron esfuerzos para hacerlo compatible con la legislación estatal, tratando de que estar cómodos en España no consistiera en incomodar a España…como luego pareció ser el verdadero objetivo. En particular el Tribunal Constitucional, con un largo retraso fruto del pánico a desagradar, sentenció ciertos cambios a partir de un esfuerzo de interpretación que atenuara las flagrantes inconstitucionalidades en traviesos malentendidos. Pues nada, su dictamen fue considerado como un atropello imperdonable por quienes ideológicamente necesitaban una tiranía que padecer y no un estatuto del que disfrutar.

El federalismo despierta mediano entusiasmo entre los que no son separatistas y rechazo entre los que lo son.
Ahora los contemporizadores apuestan por el federalismo, una propuesta que en su día –más anteayer que ayer- podría haber servido para clarificar los límites de los autogobiernos regionales pero que ni ayer ni hoy contentará a quienes precisamente pretenden abolirlos. El objetivo de las federaciones es organizar a quienes están separados y quieren unirse, no dar cauce a la asimetría y la desunión de los ya unidos. Por tanto el federalismo despierta mediano entusiasmo entre los que no son separatistas y rechazo entre los que lo son. Pero lo más sorprendente es que algunos no nacionalistas propongan aceptar como muestra de buena voluntad el posible resultado pro-independentista de un referéndum celebrado solamente en Cataluña, que por lo visto obligaría a replantearnos el Estado español.

Si se concede ese poder discrecional a una parte del territorio nacional, es que ya se la considera de facto como independiente: de otro modo, serían como es obvio todos los ciudadanos del país los consultados en cuestión tan trascendental. No sólo se trata de preguntar a los catalanes si quieren dejar de ser también españoles, sino a los españoles si quieren renunciar a ser también catalanes. Porque la automutilación y sus consecuencias no afectan sólo a los derechos de unos, sino a los de todos: el olvido de algo tan elemental como que el derecho a decidir unilateralmente la independencia es ya la independencia misma y por tanto la dimisión del estado existente viene a ser en sí mismo más patético y dañino que el posible resultado del propio referéndum.

De modo que, en vista de lo visto, habrá muchos que añoren la época dichosa en que tan simpático y fácil resultaba seguir haciéndose los locos.

¿Los progresistas quieren salvar España o hundirla?
Ricardo Chamorro www.elsemanaldigital.com 14 Noviembre 2012

En menos de un año de PP los sindicatos de clase han convocado dos huelgas generales, en los siete años de ZP solo se convoco una y por lo bajo

El miércoles los llamados sindicatos de clase, UGT Y CCOO, es decir aquellos cuya base ideológica es la lucha de clases marxista, han convocado una manifestación contra el gobierno de España.

Los anteriores sindicatos han nutrido mayoritariamente las filas de los partidos de izquierdas de España como el PSOE o IU y viceversa.

La izquierda ha gobernado España 23 años a través del PSOE partido adalid del progresismo español, en cambio el PP solo ha gobernado 8 años.

En menos de un año de PP los sindicatos de clase han convocado dos huelgas generales, en los siete años de ZP solo se convoco una y por lo bajo

El progresismo de izquierda, la ideología que ha gobernado mayoritariamente España, tuvo como última referencia gubernamental a José Luis Rodríguez, alias ZP, cuya complicidad con estos sindicatos fue descarada y cuyo desastre en la gestión de nuestra nación, considerada por él discutida y discutible, nos tiene hundidos en el fango.

El PSOE ha sido el partido más comprometido con la cesión de nuestra soberanía a organismos internacionales, ha sido quien más ha relativizado nuestros intereses nacionales, han sido los que han desindustrializado España, son los que dijeron a finales de los 80 que España era el país donde uno se podía hacer rico en menos tiempo haciendo un claro guiño a la cultura del pelotazo, han sido los grandes aliados de la finanza y esa ideología progresista ha sido la que ha desvirtuado totalmente la labor social de cajas de ahorros y cooperativas financieras convirtiéndolas en bancos locales al servicio de intereses políticos caciquiles, han sido grandes aliados de la ideología separatista que debilita la mayor herramienta de contención social de los ciudadanos españoles que no es más que la nación española constituida como Estado Social y Democrático de Derecho.

Chesterton decía que "La modernidad no es sino un puñado de ideas cristianas que se han vuelto locas".

Un país tradicionalmente católico como España ha remplazado esas ideas sociales del bien común basadas en la filosofía clásica occidental, por la esperanza, sobre leyes históricas inmanentes, en el progreso humano autónomo, materialista e ilimitado. Esas ideas progresistas que consideran el egoísmo material como el motor de la historia han sido un fracaso que ha propiciado la desvertebración social y nacional de España.

Max Scheler se refería al progresismo en el sentido anterior como "Propio del resentimiento es la falsificación de los valores pues como no puede ver con alegría valores superiores,(los talentos en el genio, las virtudes en el santo y las proezas en el héroe) oculta su verdadera naturaleza bajo la exigencia de igualdad. En realidad lo que quiere es la decapitación de los que poseen esos valores superiores que le indignan"

Ante la desvertebración social de España la indignación no puede ser canalizada por aquellos que son los adalides de las ideas que nos han traído a este momento crítico para la nación.

En otros países, como nuestra vecina Italia, podemos ver como todo el progresismo al completo son los sostenedores del gobierno tecnocrático del ex banquero de Goldman Sachs Mario Monti. Massimo D`Alema o el ex comunista Giorgio Napolitano son los grandes valedores del gobierno técnico italiano al margen de la voluntad popular. Esa es la verdadera cara del progresismo.

El centro derecha español debería reflexionar ante la situación y tratar de buscar una vía social alternativa al progresismo y a la izquierda si es que tiene vocación de servicio al conjunto de los ciudadanos españoles, es decir de servicio a la nación, de otra manera el progresismo terminara de desvertebrar España socialmente y nuestra constitución solo servirá para limpiar traseros.

La cesión ante la izquierda en el ámbito político, cultural o histórico, limitándose la derecha a la gestión económica, es un error que puede salirle nuevamente muy caro al PP.

Ciertamente hay motivos para indignarse en España, pero es necesario desmontar la maniobra de ingeniería política que pretende situar al centro y la derecha como responsables de todos los males que sufre nuestra sociedad. El progresismo relativista de izquierdas, presente también en parte de la derecha, es el que ha desvirtuado la economía, los valores, la cultura y la política en España, seguir en ese plano nos mantendrá narcotizados en un bucle melancólico permanente hasta nuestra ruina total.

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El PP tampoco cumple la promesa de garantizar el Español
La familia de Sonia Palma ha tenido que soportar todo tipo de vejaciones
“Amenazan con marginar a nuestros hijos si no elegimos el modelo catalán”
Una sentencia le da la razón y permite que sus dos niños puedan recibir clases en castellano en Baleares
Alejandra Calle. La Gaceta.  14 Noviembre 2012

(Vía Periodista Digital)

Nos hicieron una cacerolada a la que asistió el PP
“Los meses de sufrimiento han merecido la pena”. Así lo aseguraba ayer a La Gaceta Sonia Palma, la madre de los gemelos de 5 años que necesitaban recibir clases en castellano y que un colegio público de Baleares no contemplaba.

Al final, la consejería le ha dado la razón y Álvaro y Óscar, que nacieron con un retraso madurativo leve, podrán estudiar algunas asignaturas en castellano, tal y como se lo recomendaron los especialistas. Pero aunque sus hijos no tuvieran ningún tipo de dificultad para el aprendizaje, Sonia no entiende “por qué se le negó un derecho”.

La Consejería de Educación ofrece la posibilidad de que los padres elijan la lengua en la que quieren escolarizar a sus hijos en Primaria, pero “cuando solicitas que sea en castellano, te lo niegan. Nuestro único delito fue pedir lo que nos pertenece por ley”, apostilla.

La familia de Sonia Palma ha tenido que soportar todo tipo de vejaciones. “Nos decían que nos fuéramos a nuestro país, a la Península, incluso nos hicieron una cacerolada a la entrada del colegio”, recuerda. Para mantener a sus hijos ajenos a los abucheos, Sonia tuvo que contarles que era una manifestación por el Día de la Hispanidad.

Fue la propia asociación de padres la que organizó tal acto de bienvenida. “Yo creo que no sabían muy bien por qué estaban allí; creían que estaban ayudando al centro porque el director había expresado su intención de dimitir”, opina. A la cacerolada también asistieron cuatro concejales del PP y el alcalde anunció su intención de estar presente, aunque no lo hizo por “motivos de agenda”.

Al final, el esfuerzo ha tenido su recompensa. “Hemos conseguido las seis horas mínimas de lectoescritura y después el refuerzo de logopedia de cuatro sesiones semanales”, manifiesta. Esto no hubiera sido posible sin la ayuda de la Fundación Nacional Círculo Balear (FNCB), que fue la que interpuso la reclamación ante la consejería en nombre de los padres. Sonia espera que este triunfo siente precedente.

“Hay muchos casos como el mío. En los centros educativos se manipula a los padres amenazándolos con que si no eligen el modelo catalán se va a marginar a sus hijos o se les va a sacar del colegio. Conmigo también lo hicieron, pero yo tenía muy claro que no me iba a rendir”, asegura.

“Esto no ocurría hace 15 o 20 años, cuando yo estudiaba. Pero tras la inmersión lingu¨ística todo cambió. Han invertido mucho dinero para llevarla a cabo y ponen trabas para evitar que se vuelva al modelo en castellano en el que siempre se ha estudiado en Baleares”.

El presidente de FNCB, Jorge Campos, señala que el informe –firmado por el director general de Planif icación, Inspección e Infraestructuras Educativas, Guillem Estarellas– supone una “victoria para los ciudadanos” en “defensa de los derechos lingu¨ísticos y libertades individuales”, que “demuestra la situación de indefensión” en la que se encuentran los padres “ante el dominio catalanista” en el sector educativo “consentido por el conseller Rafael Bosch”.

De hecho, Sonia Palma intentó denodadamente que Bosch la recibiera, sin ningún éxito. “Todavía estoy esperando que responda a una citación firmada que le envié. Si un asunto de relevancia nacional no es importante para él, no sé qué pensar”.

El Foro Ermua le invita a las V Jornadas que tendrán lugar en Madrid
“Análisis, Diagnóstico y Reformas”
Foro de Ermua  14 Noviembre 2012

Viernes 16 de Noviembre, a las 16:30 h. y sábado 17, a las 10:00 h.
en “Los Jardines de Cecilio Rodríguez”, C/ Menéndez Pelayo 63

Se ruega confirmación

Viernes 16 de Noviembre 2012, de las 16,30 a las 20,00 horas

Mesa I: Análisis y diagnóstico de la situación: el proceso desde Perpiñán a las autonómicas del 21-O.
Modera Inma Castilla de Cortázar

Mesa II: ¿Independencia judicial en “periodos” de negociación? Un relato de cesiones.
Modera Fernando García-Capelo

Sábado 17 de Noviembre 2012, de las 10,00 a las 13,30 horas

Mesa III: Una política territorial razonable: la alternativa se llama España. Modera Iñigo Martínez de Pisón.

Mesa IV: Reformas necesarias para el bien común y el progreso. Modera Francisco Caja

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Aportaciones económicas: 0075 4621 18 0600389228


Sección de Ciencias Jurídicas y Políticas del Ateneo de Madrid, presentación del informe elaborado por Convivencia Cívica Catalana
“EL COSTE DE LA INDEPENDENCIA DE CATALUÑA”
Foro de Ermua  14 Noviembre 2012

Con la participación de D. Francisco Caja, Profesor de Filosofía de Universidad de Barcelona y Presidente de Convivencia Cívica Catalana, y de D. Mikel Buesa, Catedrático de Economía de la UCM, presentados por D. Carlos Entrena Palomero, ateneísta y Presidente del Club Liberal Español.

Presidirá el acto D. Pedro López Arriba, Presidente de la Sección y Vicepresidente 1º del Ateneo de Madrid

Viernes 23 de noviembre de 2012 19:30 horas – Salón de Actos
Ateneo de Madrid – Calle del Prado, nº 21. 28014 Madrid

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Cataluña
Artur y Cristina
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 14 Noviembre 2012

El populismo no tiene fronteras. Tampoco se ciñe a moldes ideológicos: sirve para implantar regímenes que, según las circunstancias, pueden adoptar apariencias tanto de izquierda como de derecha, saltando desprejuiciadamente de un encuadre al otro para conquistar el poder, primero, y para conservarlo, después. Eso sí, es siempre autoritario y rayano en el totalitarismo. Sus tácticas y su lenguaje también son universales. El peronismo es un ejemplo típico, que Cristina Fernández de Kirchner ha elevado a cotas chocantes de prepotencia y megalomanía.
Semejanzas reveladoras

Es penoso comprobar que este fenómeno, propio de sociedades tradicionalmente tercermundistas o degradadas al tercermundismo –como es el caso de la argentina–, puede encontrar el terreno abonado en Cataluña, que ha sido históricamente un modelo de apertura al progreso, a las ideas liberales e ilustradas, a la iniciativa creadora y a las migraciones por causas económicas o políticas. El clima de crispación y fractura social que ha creado en Cataluña el discurso secesionista de Artur Mas y de su entorno sectario y mediático guarda semejanzas reveladoras con los frutos de la campaña demagógica, discriminatoria y maniqueísta que Cristina Fernández de Kirchner ha lanzado contra la prensa independiente y contra todo atisbo de oposición o mínima disidencia social y política, incluida la que surge de su propio partido y de los círculos que hasta ayer la acompañaron incondicionalmente.

Así como Cristina tiene sus panegiristas, encargados de ensalzar su figura y su régimen, hasta el extremo de proponer, textualmente, "eternizar el cristinismo", exigiendo la reforma de la Constitución para poder re-reelegir a la Presidenta en plan chavista, Artur tiene los suyos, que lo convierten en la encarnación de la voluntad popular. Y así como los cristinistas son implacables con quienes amagan competir con su lideresa o no le rinden servil pleitesía, Francesc-Marc Álvaro (La Vanguardia, 5/11) califica de

grave error estratégico la intervención de Duran Lleida el viernes, en una línea que parecía querer corregir el discurso del líder de CiU desde la Diada (...) Mientras crece el vínculo suprapartidista entre la gente y el presidente que aspira a la reelección, hay entornos de su partido y federación que no acaban de entender el riesgo de esta apuesta (...) El principal activo de CiU es Artur Mas y todo lo que le debilite es restar posibilidades a un proceso que exige una inteligencia y un coraje que, hoy, no abundan (...) Mientras Mas crece como líder otros se hacen pequeños.

Álvaro no perdona ni siquiera al hereu Oriol Pujol Ferrusola, a quien reprocha su exabrupto contra la sodomía entre adultos. No lo critica por albergar prejuicios anacrónicos, sino porque al decir lo que piensa puede quitar votos al secesionismo.
Peleas entre familias

Para entender mejor de qué estamos hablando al calificar de populista el proceso al que asistimos en Cataluña cito lo que escribió el riguroso Juan José Sebreli en El asedio a la Modernidad (Ariel, 1992):

El culto del Pueblo implica la rehabilitación de lo irracional, de los instintos inconscientes, de lo telúrico, de la tradición, de los prejuicios ancestrales, que por el mero hecho de estar arraigados son inmunes a la crítica de la razón. Por eso los populistas suelen presentar como modelo de Volkgeist [espíritu del pueblo] a los pueblos primitivos, cerrados sobre sí mismos, donde la conciencia colectiva parece más real porque el individuo no ha podido desprenderse de las familias, de la tribu, del clan. Sin embargo, tampoco allí es una realidad, ya que es el jefe de la tribu o el brujo, un individuo al fin, quien piensa por todos, quien decide por todos. Aun en las comunidades más cerradas existen peleas entre las familias, entre los vecinos de las aldeas cercanas. El alma del pueblo, que pretende imponerse de abajo hacia arriba, se impone, por el contrario, de arriba abajo.

Artur crece como líder, los demás se hacen pequeños, dictamina Francesc-Marc Álvaro. Y el líder impone el alma del pueblo de arriba abajo, dentro de su movimiento, porque debe controlar las peleas entre las familias de CDC y UDC, y entre los vecinos de Barcelona y los de las Tierras del Ebro. Lo mismo sucede con Cristina, lideresa que para poder eternizarse, como anhelan sus corifeos y ella misma, debe domesticar a las mafias variopintas que se disputan el control del movimiento peronista, cuyo espectro abarca desde conservadores ortodoxos hasta detritos castristas, chavistas y –¡vaya novedad!– subordinados a Irán.
Masas de insumisos

La palabra que confirma el parentesco entre corrientes sociales e ideológicas tan distintas y alejadas entre sí como las que encabezan Artur y Cristina es movimiento. Artur Mas ha optado explícitamente por la táctica movimientista, que Álvaro eleva a la categoría de "vínculo suprapartidista entre la gente y el presidente". El movimientismo se convierte en el leit motiv de todas las exhortaciones del líder a sus seguidores, en las que no se recata en repetir la mentira flagrante de que el 11-S congregó a un millón y medio de manifestantes, cifra que el gurú del somatén mediático del movimiento, Enric Juliana, redujo a 600.000. Precisamente allí, en La Vanguardia (6/11), leemos que Artur Mas presentó los spots televisivos

en los que aparece como protagonista central, con los brazos en alto, entre un mar de banderas catalanas y un guiño a alguna estelada incluido.

El discurso que pronunció Mas para presentar las imágenes de la campaña de CiU armonizó con esta mise en scène típicamente populista, en la que se habrían sentido cómodos Perón y Evita, y que hoy ha recuperado la narcisista Cristina. Siempre según el somatén mediático, el líder explicó:

El elemento clave será la movilización constante del pueblo de Catalunya, y si en los próximos cuatro años es preciso no que un millón y medio de catalanes, sino que dos millones, salgan de nuevo a la calle en defensa de la posibilidad de decidir sobre nuestro futuro, lo haremos (...) Tenemos buenas cartas, la carta clave es la movilización constante del pueblo de Catalunya.

La amenaza de movilizar constantemente a un millón y medio o dos millones de ciudadanos en la calle no se conjuga con "la línea respetuosa, pacífica y democrática que caracteriza a los catalanes", línea esta que Mas alabó a continuación. Tampoco es la que mejor se aviene con la imagen y con el desarrollo económico, social y cultural de la sociedad que, teóricamente, estaría sentando las bases para independizarse y ponerse en la cola de aspirantes a ingresar en la Unión Europea. Es dudoso que algún Gobierno europeo acepte como nuevo socio del club a un clan populista que, para secesionarse de un socio antiguo, movilizó en la calle a masas de insumisos. Pésimo ejemplo.
Idéntico maniqueísmo

El populismo de Artur y el de Cristina también han articulado discursos idénticos para que ningún sector político o social pueda situarse al margen de su esfera de poder. O impugnarla. Cristina seduce, soborna o intimida a dirigentes sindicales y empresarios. Artur cuenta con el acatamiento sindical a la ofensiva secesionista, aunque dicha obediencia coexista con protestas por los recortes; y derrocha esfuerzos para embarcar a los empresarios en su carrera hacia la nada. Titula La Vanguardia (23/10):

Mas llama al mundo económico a hacer piña con el proceso soberanista - "No hace falta significarse demasiado, basta con no ir en contra", pide el president.

Las grandes empresas y las multinacionales cuya prosperidad depende de la iniciativa privada y no de los caprichos de líderes iluminados se preparan para emigrar. Un representante ilustre del mundo económico y político catalán, Carlos Güell de Sentmenat, ha respondido al envite (LV, 8/11):

Catalunya es España y constituye una parte esencial y determinante de la misma. Precisamente por ello, los catalanes somos españoles y plantear una incompatibilidad entre Catalunya y España es algo que afecta profundamente a muchos catalanes. A mí, en particular, me hiere muy hondo. Con toda naturalidad he hecho no sólo compatible sino complementaria esa dualidad, lo que me ha supuesto un fuerte estímulo a lo largo de mi vida, siempre procurando que Catalunya fuera pionera en el conjunto de España, liderando la modernidad y el progreso, no sólo económico y social, sino también de la ciencia, el arte y la cultura.

Los secuaces de Cristina acusan de ser antiargentinos a quienes no se resignan a eternizar a la lideresa y denuncian el autoritarismo y la corrupción de su Gobierno. Los catecúmenos de Artur acusan de ser anticatalanes a quienes denuncian que el secesionismo conducirá a Cataluña a la ruina económica, la fractura social, la involución cultural y el aislamiento respecto del resto de Europa. Idéntico lenguaje, idéntico maniqueísmo, idéntica discriminación, idéntico autoritarismo. Populistas del mundo, uníos.

Elecciones 25N
Xurde Rocamundi www.lavozlibre.com  14 Noviembre 2012
Empresario y fundador no militante de Ciutadans

Con la campaña electoral ya en curso, es hora de decidir el voto.
En esta ocasión, mal que nos pese, nos jugamos bastante más que en elecciones anteriores. Sí, estamos metidos en un berenjenal, y digo esto no por temor al resultado electoral, ni siquiera a la futura consulta secesionista. Pueden ganar, no hay duda, han puesto toda su maquinaria mediática en marcha para tal efecto, sin embargo os digo, al final todo quedará en agua de borrajas.

El por qué lo tengo muy claro. Pues porque tarde o temprano el Gobierno hará lo que tenga que hacer. Pero ahí está el problema. Parará de golpe todo intento independentista, pero no acabará con la causa.

Los catalanes no tenemos culpa, sin embargo todos lo pagaremos, de hecho ya lo estamos pagando.
¿Quién no ha tenido ya un enfrentamiento como mínimo dialéctico con algún personaje al que consideraba un amigo hasta ahora, por divergencias políticas? ¿O quién no ha recibido insultos por significarse contrario a lo oficialmente establecido en Cataluña? ¿Discusiones en familia? Todo por culpa de un megalómano con afán mesiánico. Él y su cuadrilla, ese staf catalán, esos patricios de rancio abolengo, los 400 individuos y sus familias de los que hablaba Millet, metidos en todos los suflés. Esa es la verdadera causa... Siguen la máxima de divide y vencerás. Un pueblo dividido, partido por la mitad, no pondrá los ojos en los verdaderos culpables de una mala gestión y unas arcas vacías.

En Cataluña (y por desgracia en el resto de España) no existe la separación de poderes y ante nuestro disgusto, leemos noticias que lo atestiguan.

Craso error, una magnífica forma de pararlos sería meter en la cárcel a nuestro Moisés particular, por causas totalmente ajenas al independentismo.

Hablando de Moisés, imagino habréis visto el cartel electoral de CiU, un despropósito vergonzoso. ¿Quién se cree qué es? En Bruselas le dieron un rapapolvo, lo ningunearon, le dejaron bien claro su papel en el panorama internacional: ¡Ninguno! Le dijeron alto y claro a donde puede conducir la independencia: quedar fuera y tener que pedir el ingreso en: la U.E, la O.T.A.N, la O.N.U, etc.

Se pensaba el iluso, con sus artes persuasivas y en el convencimiento absoluto de sus vanos argumentos, que Cataluña ya puede estar en los distintos organismos internacionales por derecho propio. Y estoy convencido, ya no tan solo estar dentro, sino en el derecho de influir o mandar. Este hombre es un imbécil PREPOTENTE.

De todas las barbaridades oídas por parte del 'nazionalismo' (siempre con 'z'), me quedo con una respecto al Barça. Decía algo así como: Sí saldrá de la Liga española, pero podrá elegir participar en la liga inglesa, francesa o italiana. Así porque sí. Osea, la Federación Italiana (por poner un ejemplo), va a cambiar su normativa porque les dé la gana a estos impresentables y acoger a un nuevo equipo de fútbol, y además, seguro que querrán estar en el Consejo de Administración de dicha Federación en un alto puesto de responsabilidad para poder decidir. ¿Os dais cuenta hasta donde llega su delirio?

Hablan de cantidades ingentes de dinero, correrá a manos llenas (Catalunya triunfal, tornará a ser rica y plena...), se desbordarán los bolsillos... ¡dan por hecho que las empresas se quedarán y las ventas en el mercado español seguirán fluyendo como si nada!

¿Han pensado en la S.E.A.T (Sociedad Española de Automóviles de Turismo), en la O.N.C.E. (Organización Nacional de Ciegos de España), Telefónica o Repsol? (Por poner algunos ejemplos). ¿O en Zara, Planeta, etc.? Tenemos el ejemplo de Coca-cola.

¿Si tan claro lo tienen por qué imponen el silencio al empresariado (y no me refiero a las PYMES de mercado local)? ¿Por qué el Sr. Fainé les dice a sus directivos de intentar retener las cuentas bancarias?

Y siguen sin contar con la fuga masiva de personas. ¿Cuántos nos iremos a vivir fuera de Cataluña?

Y lo mejor, ¿habéis leído las declaraciones tanto de Mas como del Sr. Junqueras sobre la cooficialidad del castellano (Español, que coño)? Ahora resulta que será respetado en una Cataluña independiente, podrás dirigirte a las administraciones en ambas lenguas. ¿Alguien se lo cree? ¿Nadie duda de la patraña electoralista para conseguir los votos de los castellanohablantes?

Y encima he visto como algunos 'charnegos' tragan: ¿pero no veis, estúpidos, estando en un Estado de Derecho, la persecución a la que estamos sometidos? Multas en los comercios por los rótulos; El Nou Codi de Consum del 2010.

Es todo tan esperpéntico, tan absurdo, tan sin sentido...

Al pueblo catalán en su conjunto le digo; haced lo que queráis, pero tened en cuenta hacia donde vamos (nadie lo sabe) y cuan divididos estamos. ¡Es todo un engaño!

El VOTO.
Personalmente pido el voto para CIUTADANS y explico el por qué.

CiU, ERC, ICV, SI y las CUP, nos llevan hacia el abismo y el conflicto social. Si estos ganan, no tengáis la menor duda, al final habrá 'noche de cuchillos largos' y persecuciones...

PSC, está hundido, y en parte se lo merece, por jugar con la mierda de las dos almas. Si eres socialista no puedes ser 'nazionalista', es un oxímoron.

PPC, aún siendo un partido que lucha por la unidad, ha estado demasiado tiempo bagando (yo todavía recuerdo la era Piqué) y hasta hace muy poco pactaba con CiU (en muchas alcaldías siguen haciéndolo). Es más, ahora, viendo las orejas al lobo, copian descaradamente el mensaje de C.S., lo calcan.

UpyD, desconozco el motivo y aún compartiendo el mismo mensaje, en Cataluña no cuaja (en parte se lo tienen merecido por no pactar con un partido 'hermano').

Ciutadans de momento está limpio de prevendas y corruptelas. Un buen objetivo sería situarlo como tercera fuerza en el Parlament (como CiU ganará, por detrás del PPC).

Para los que no somos 'nazionalistas', entendemos que tendrá que haber un pacto entre el PPC, lo que quede del PSC y C.S., si queremos tener alguna oportunidad de paz, respeto y convivencia para todos los que vivimos aquí, en nuestra querida tierra: CATALUÑA.

MAS AVISA QUE NO PIENSA CERRAR SUS ‘EMBAJADAS’
CiU subvenciona el catalán en Valencia y Francia, y recorta en educación
El presidente de la Generalitat y candidato de CiU a la reelección, Artur Mas (Efe).
Antonio Fernández. Barcelona El Confidencial 14 Noviembre 2012

El debate identitario sigue centrando la campaña electoral catalana y ayer le tocó el turno a las subvenciones que el Gobierno de la Generalitat reparte entre entidades nacionalistas para fomento del catalán y de la cultura catalana más allá de las fronteras de la comunidad. La que abrió el fuego fue la candidata del Partido Popular, Alicia Sánchez-Camacho, que aprovechó la visita que hizo con María Dolores de Cospedal a un centro de trabajo especial para acusar al candidato convergente, Artur Mas, de priorizar las subvenciones nacionalistas ante las que deberían ir a los centros especiales de trabajo”.

Sánchez-Camacho aseguró que “la Generalitat dispone de suficientes recursos para pagar las subvenciones del 50% del salario mínimo interprofesional y del 75% a aquellos que tienen especiales dificultades”. Y subrayó que “Cataluña no necesita un Moisés que nos lleve a la Tierra Prometida, sino buenos gestores”.

La andanada popular iba dirigida,especialmente, a “las subvenciones que se dan a escuelas tanto en Valencia como en el sur de Francia. Sólo a una de ellas se han ido el último año 1,5 millones de euros, mientras en Cataluña los niños estudian en barracones. Además, a las escuelas de catalán en la Comunidad Valenciana que las subvencione el Gobierno valenciano”, según aseguran fuentes del PP a El Confidencial.

El PP también quiere conocer el dinero total que se ha destinado a la entidad òmnium Cultural, la organización soberanista de mayor peso en la comunidad. “Hemos intentado conocer los detalles, pero no hemos podido. A las preguntas que hemos dirigido al Gobierno, siempre nos han remitido a que vayamos a las consejerías que le dan subvenciones, pero es que ni esa información tenemos. Con òmnium existe un oscurantismo total. Es la ley del silencio. Pero en cuanto se forme el nuevo Gobierno, tenemos la intención de llevar el tema al Parlamento y que nos den explicaciones”. Las mismas fuentes añaden que “también hay decenas de millones que van a parar a campañas de publicidad sobrecargadas en determinados medios. Son lo que llamamos subvenciones mediáticas, de las que tampoco conocemos su cuantía”.

Aguirre y Arenas
Y es que los populares sacaron ayer su artillería pesada contra los nacionalistas. La expresidenta madrileña, Esperanza Aguirre, auguró que si Cataluña se independiza “se convertirá en una república bananera y se tomó a chirigota el papel de Artur Mas. Parece como si los seguidores de Jordi Pujol tuvieran mucha prisa para coronarle rey”, remató. Y el vicesecretario de Política Autonómica, Javier Arenas, aseguró que Mas ”está proponiendo una farsa, porque propone algo que es imposible”. Y fue más allá: le pidió que respete las reglas del juego, ya que “un demócrata que se vista por los pies, lo primero que tiene que hacer es cumplir las leyes y, lo último, saltarse las leyes a la torera, porque el respeto depende de que se respeten las normas de convivencia”.

Además, Arenas acusó a CiU de dividir a las familias catalanas con la independencia y de crear problemas donde no los hay. Por último, apeló de nuevo al miedo y avisó a los pensionistas de que piensen bien a quién van a votar, en una velada amenaza de que pueden quitarles las pensiones si se consuma la separación.

Mas apuesta por la marca Barcelona
Por otro lado, Artur Mas concentró ayer sus esfuerzos en explicar la importancia de la internacionalización de la economía catalana. “En plena recesión económica, el peso de nuestras exportaciones es cada vez mayor y el año pasado, por primera vez, tuvimos un saldo comercial con el exterior positivo del 1,8% del PIB”. Ello se debe, según afirmó,a que las exportaciones crecieron un 10% al año, “superando a la media mundial”. Y desgranó su hoja de ruta para el futuro: duplicar la presencia de empresas catalanas en los mercados de mayor potencial de crecimiento, más políticas de captación de inversión, lograr un mayor número de turistas, aumentar y mejorar la investigación, desarrollo e innovación, y apostar por la formación profesional y continua.

En esa internacionalización Mas quiere utilizar el paraguas de la marca Barcelona, ya que considera que la marca España sólo “funciona a medias”. Y, ante las medidas que proponen tanto PP como Ciutadans de cierre de embajadas, avisó que piensa mantener todas las “delegaciones comerciales, culturales y turísticas” que Cataluña tiene en el mundo y que son 34. Sólo una pequeña parte de ellas son las embajadas de la polémica, ya que tienen un cierto peso político y desbordan el ámbito comercial exclusivamente. Esas, por supuesto, también se mantendrán, ya que están en plazas tan importantes como París, Londres, Nueva York y Berlín.


Un grupo de violentos sabotea el bus «De España y Catalanes»
La organización denuncia la «falta de talante democrático» de los ultranacionalistas
El autobús estaba siendo reparado ayer en un taller y tuvo que suspender su recorrido
J. Planes La Razón  14 Noviembre 2012

BARCELONA- En pleno centro de Sant Cugat del Vallès (Barcelona) se encontraba el autobús del movimiento cívico De España y Catalanes, pero sufrió un sabotaje que obligó a que ayer no pudiera seguir recorriendo las poblaciones de Cataluña en defensa de la unidad. El ataque ocurrió anteayer, el quinto día de ruta del autobús. Los asaltantes forzaron la puerta y entraron en el vehículo aprovechando que el conductor y también su sustituto habían bajado a tomarse un café.

Cuando regresaron se encontraron con una dantesca estampa, que ayer denunciaron ante los Mossos d’Esquadra. En el escrito dejan patente que «el bombín de la cerradura de la puerta del conductor está fracturado», «sabotean el cuadro de relés y fusibles», además «cortan los tubos de los pedales del freno y el embrague hidráulicos» y «en el interior del vehículo se encuentra todo revuelto» sin echar de menos nada. La acción de sabotaje para intimidar a la plataforma que ha decidido defender la unidad de España no frenará a este movimiento.

«Esta acción no se puede tolerar. Nosotros pedimos el voto para formaciones no separatistas de forma cívica y pacífica. Asaltos como este muestran la falta de talante democrático de algunos salvajes y ponen en riesgo la seguridad de las personas», aseguró el presidente del Movimiento Cívico de España y Catalanes, Manel Parra. También denunció que «el sabotaje es un acto negativo y indemocrático, que sólo hará que continuemos con más entusiasmo nuestro camino en la defensa de Cataluña, la entente y el diálogo y el beneficio común de los catalanes y el conjunto de los españoles».

«Se ha tramitado la correspondiente denuncia a los Mossos para exponer con tranquilidad, pero también con firmeza, este lamentable hecho a la opinión pública, para que entre todos consigamos que no sucedan actos deplorables como éste», añadió Manel Parra en un comunicado.

¿Quiere usted catalanizar su nombre? El PP revela la artimaña de CiU
Montse Espanyol La Razón  14 Noviembre 2012

LLEIDA-Alicia Sánchez-Camacho acusó ayer al gobierno catalán de promover la catalanización de los nombres de los ciudadanos desde el año 1998. La semana pasada el PP presentó un vídeo «humorístico», en el que el día después de la independencia de Cataluña a un García se le obliga a catalanizar su apellido como Garriga. Pero a Artur Mas no le sentó bien que se le acuse de tener la intención de prohibir todo lo español en su Cataluña independiente. Si Mas se enfadó por que el PP le acusara de extremista, al PP no le gustó que Mas le tachara de exagerado, porque, a su entender, «la realidad supera a la ficción». Ayer la candidata popular aireó el decreto y la instrucción que, bajo el mandato de Jordi Pujol, desarrollan la Ley de Política Lingüística de 1998 para que los funcionarios del registro civil puedan agilizar los trámites burocráticos a los ciudadanos que quieran catalanizar su nombre o apellido siguiendo los parámetros del Instituto de Estudios Catalanes. Hasta entonces, con una declaración de intenciones no bastaba. No era suficiente con que un Rubio se presentara ante el registro y expresara su deseo de que en su documento de indentidad apareciera como Ros. En la instrucción se dan incluso consejos sobre cómo catalanizar los apellidos. «Yo me llamaría Alicia Sanxís», dijo la candidata del PP, pero «estoy orgullosa de llamarme Sánchez y no me lo cambiaré nunca».

Sin embargo, quien quiera catalanizar su nombre puede de forma muy fácil y no hace falta tener un apellido español, ya que en el texto hay ejemplos internacionales. Un francés que se llame Boulanger, puede bautizarse como Forner y un árabe llamado Haddad sería Ferrer.

Los apellidos más comunes en Cataluña
22,5% García
15,7% Martínez
15,09% López
13,59% Sánchez
13,2% Rodríguez

La catalanización de los apellidos se mantiene por una instrucción de CiU de 1998
Sánchez-Camacho denuncia esta norma por la cual los Sánchez puedan pasar a llamarse Sanxís, los Rubio, Ros, o los García, Garriga
 www.lavozlibre.com  14 Noviembre 2012

Barcelona.- En su proyecto nacionalista de ingeniería social y junto al intento por cambiar los hábitos lingüisticos de quienes viven en Cataluña, CiU tiene desde hace más de una década el empeño de catalanizar los apellidos de sus residentes, sean de origen catalán, de otra comunidad autónoma o incluso de otro país. Así queda reflejado en una instrucción dictada en 1998 y que sigue en vigor por el Gobierno autonómico de Jordi Pujol -en el que el actual presidente, Artur Mas, era consejero de Economía- para facilitar a los ciudadanos “la traducción de un apellido castellano o extranjero al catalán”, incluso sin la necesidad de que se instruya un expediente para ello.

La instrucción explica a los funcionarios del Registro Civil cómo proceder cuando alguien solicite cambiar su apellido del castellano al catalán. Así, por ejemplo, los ciudadanos apellidados Sánchez puedan pasar a llamarse Sanxís, los Rubio puedan cambiar su apellido por Ros, los Fernández por Ferrandis, los Boulanger por Forner, los Haddad por Ferrer, los Casa por Cases o los García por Garriga. Este último, García, como en el resto de España, es el apellido más común de Cataluña. Otros ciudadanos que llevan apellidos de origen castellano optan por aplicarles la tilde invertida o directamente la hacen desaparecer para 'catalanizarse'.

En rueda de prensa tras visitar el centro para discapacitados Shalom de Lérida, la candidata del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, denunció esta instrucción y señaló que su partido no va desencaminado cuando advierte “humorísticamente” en un video electoral de que, en una Cataluña independiente, los García se verían obligados a apellidarse Garriga.

“A veces la realidad supera la ficción”, dijo Camacho, que, pese a reconocer que la instrucción del Gobierno catalán solo se dirigía a los que voluntariamente quisieran modificar sus nombres, afirmó que no quiere vivir en una Cataluña donde los ciudadanos sean de primera o de segunda según el apellido.

La candidata del PP a presidir la Generalitat ha criticado que el presidente Artur Mas, que se ha referido en varias ocasiones al vídeo e los populares en sus actos de campaña, haya reaccionado así a un vídeo que ha calificado de “humorístico”. “Es lamentable y ridículo”, abundó la dirigente popular, que añadió que la campaña se está haciendo cada vez más larga para el candidato de CiU a la reelección, al que dice ver cada día “más nervioso y crispado”.

También los nacionalistas gallegos del BNG, en 2006, cuando gobernaban la Xunta en coalición con el PSOE, propusieron un plan para galleguizar la lápidas de los cementerios, cambiando los nombres a los fallecidos.

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