AGLI Recortes de Prensa    Jueves 15  Noviembre 2012

El fracaso de la subvencionada jauría sindical
EDITORIAL Libertad Digital 15 Noviembre 2012

No se puede negar a los sindicatos ni esfuerzos a la hora de maquillar las cifras de seguimiento de la huelga general de este miércoles ni reparos a la hora de utilizar la violencia como forma de lograr que fuera secundada. Sin embargo, y aun dando por ciertas sus abultadísimas cifras de participación, tanto UGT como CCOO han tenido que admitir que el seguimiento ha sido un 12,2% menor al que tuvo la del 29 de marzo. Y es que, a la luz de los datos de consumo eléctrico, que reflejan un descenso de tan sólo un 12,1% respecto a lo que es habitual en un día laboral normal, el seguimiento de esta huelga estaría mucho más cerca de ese 12% en el que lo sitúa la CEOE que del 76,7% que manejan los convocantes.

El hecho de que los sindicatos hayan obtenido uno de los mayores fracasos en la historia de las huelgas generales de nuestro país no debería llevarnos, sin embargo, a quitar gravedad a los múltiples actos de intimidación y violencia que han perpetrado los mal llamados piquetes informativos. Aunque muchos de los perpetrados ya constituyen un delito en sí mismos, sin necesidad de una ley de huelga, es evidente que, sin ella, los piquetes seguirán gozando de una intolerable impunidad, amparándose en una deficiente y preconstitucional regulación del derecho de huelga.

Si la constatación de esa violencia y el escasísimo poder de convocatoria nos llevan a insistir en la necesidad de esa ley, tanto como en la supresión de las subvenciones a los sindicatos, no queremos dejar de comentar el bochornoso espectáculo que ha supuesto ver al PSOE secundar en pleno las marchas de este 14-N. Pues si hay unos responsables claros de la dramática situación que padecemos han sido, precisamente, el anterior Gobierno socialista y sus cómplices sindicales.

En este sentido, hará bien Rajoy en no cambiar una coma de su política económica para satisfacer las reclamaciones sindicales. Ahora bien, una cosa es que los sindicatos carezcan de toda legitimad para convocar esta huelga política y otra, muy distinta, que no existan muchísimas razones que justifiquen el malestar ciudadano. El hecho de que las demandas de los sindicatos sean nefastas para la recuperación económica no convierte la política que está manteniendo el Gobierno del PP en acertada. El hecho de que sean inevitables muchas "medidas difíciles y antipáticas" –como las ha calificado Rajoy– no justifica que el Ejecutivo nos venda con los ropajes de la "medicina amarga" medidas y hechos que constituyen auténtico veneno para la economía. Tal es el caso de su brutal subida de impuestos y de su empeño en preservar un sector público a todas luces sobredimensionado.

Bien está que el Gobierno predique la necesidad de reformas, pero que las lleve a cabo de una vez con la celeridad y la profundidad necesarias. Bien está en que reivindique la necesidad de la austeridad, pero que la aplique al sector público y no como excusa para justificar una mayor presión fiscal que ni siquiera le va a servir para atajar el déficit público. Si defiende medidas "difíciles y antipáticas", que lo sean también para los nacionalistas y reforme el insostenible modelo autonómico.

Que nos opongamos a los sindicatos no significa en modo alguno que no nos opongamos también a buena parte de lo que está haciendo el Gobierno. Empezando por su empeño en seguir subvencionando a los sindicatos.

14-N: ganó la responsabilidad social
EDITORIAL www.gaceta.es 15 Noviembre 2012

A la vista de los resultados de la novena huelga general de la democracia, cabe concluir que los sindicatos hace tiempo que dejaron de servir para canalizar el descontento social. La incoherencia, la complicidad con Zapatero y las millonarias subvenciones que, pese a la crisis, siguen percibiendo vía Presupuestos Generales, les convierte en causantes directos de la indignación de los trabajadores a los que quizá un día representaron.

Según UGT y CC OO, el 14-N se saldó con un seguimiento del 77% “con puntas del 90% en algunos sectores y autonomías” cuando la realidad indica que el consumo eléctrico apenas bajó un 12%. Eso significa que, más allá de las empresas del metal o del automóvil, la industria no paró. Ni la educación, ni la sanidad, ni la gran distribución. Tampoco el comercio, salvo los autónomos que no se atrevieron a abrir su negocio en previsión de que los piquetes les rompieran el escaparate o reventaran la cerradura. No obstante, los piquetes informativos –valga el chiste en la era de Internet– resultaron ser menos violentos en esta ocasión que en la huelga de primavera, como también cabe destacar el cumplimiento de los servicios mínimos en la mayoría de los casos.

Fueron los antisistema y los grupos de la izquierda más radical los que mostraron la peor faz de la jornada, que se saldó con un centenar largo de detenidos. Las escenas de salvajismo constatan la irresponsabilidad de socialistas y comunistas a la hora de alentar una protesta que tenía el doble objetivo de promover un referéndum sobre los recortes y trasladar a Europa la idea de que España es Grecia. Afortunadamente no lo consiguieron. El comisario Rehn eligió el 14-N para anunciar que no nos exigirán nuevos ajustes en 2013. Y la Policía estuvo a la altura frenando a los más bárbaros. Bien por la planificación de Interior y las delegaciones del Gobierno.

El 'pensamiento Alicia' de la huelga general
Cristina Losada Libertad Digital 15 Noviembre 2012

Mientras exista la coacción, no habrá huelga. Será otra cosa: la suma de unos huelguistas voluntarios y del poder de intimidación. Como no es posible discernir cuántos la hacen por convicción y cuántos por temor, no hay huelga de la que merezca hablarse. Por otro lado, todos sabemos que sin coacción no habría huelga general digna de salir en las portadas. Porque lo saben, los grupos de presión que las convocan envían a sus huestes persuasoras. Mensajeros como los que acabo de toparme mientras compraba en una tienda. "Tenéis que cerrar", dice uno. "Por las buenas, que detrás viene un piquete", apostilla otro. Igual es una nueva clase de piquete: el de por las buenas, que avisa de que viene el de por las malas. Y no es farol. Los malos pueden regresar para añadir nuevos rastros de vandalismo a los que ya dejaron como notas de advertencia. Compréndase: de tener los convocantes afiliados, y un poco de urbanidad, no recurrirían a coacciones.

Descontadas pérdidas, costes, molestias y enfrentamientos, a mí me parece más inquietante la huida de la realidad que subyace a estas convocatorias y comparten tantos ciudadanos, participen o no en ellas. Es el pensamiento Alicia aplicado a la economía. En el País de las Maravillas no hay que hacer recortes ni bajar sueldos ni congelar pensiones ni subir impuestos ni quitar subvenciones para bregar con una crisis, larga y compleja, que nos ha hecho más pobres. En ese reino de la fantasía, el Estado puede endeudarse hasta el infinito si le da la gana, y no hay problema en pagar intereses más altos. ¡La prima de riesgo no existe! Como tampoco existen Bruselas, Berlín y Frankfurt. En ese mundo de ensoñación, si los políticos quisieran, el dinero volvería a fluir como antaño, porque crece en los árboles o está en los arcones de los ricos, y basta quitárselo.

En el idílico universo también hay sitio para los malvados. Son los que han provocado la crisis con el pérfido propósito de liquidar el Estado del Bienestar y explotarnos más a gusto. Eso dicen Toxo y Méndez. No dicen cómo, con menos ingresos, se puede mantener tal cual el edificio. Ni reconocen que sólo reformándolo puede conservarse. Claman contra la austeridad y contra Merkel, pero sospecho que sus huelgas no van a convencer a la opinión pública alemana –y otras– de que hay que darnos mucho dinero a cambio de nada. Al contrario. Pensarán que no queremos hacer ninguno de los ajustes y sacrificios que ellos realizaron durante sus propias crisis. Y no bajo la batuta de algún peligroso neoliberal, sino de los socialdemócratas.

Huelga general legal y salvaje
Martín PRIETO La Razón 15 Noviembre 2012

Hay una modesta bibliografía entre asonadas y cuartelazos que Curzio Malaparte resumió con simplicidad en su «Técnica del golpe del Estado»: ocupar y neutralizar la sede del Gobierno, los ministerios más significativos y con capacidad de movilización como Interior o Defensa y, sobre todo, copar los sistemas de comunicación. A Tejero, embriagado con el secuestro del Congreso, se le olvidó casi todo. El éxito de una huelga general en España sólo depende de que los sindicatos paralicen el transporte en Madrid, Barcelona y tres o cuatro capitales autonómicas. Por eso preocupa el contradiós de unos jerarcas socialistas y comunistas que pregonan que el derecho a la huelga prima sobre el derecho al trabajo. Tal salvajada conceptual convierte en esquiroles a los que quieren trabajar por convicción o necesidad y anuncia que los piquetes informativos serán coactivos porque acudir ayer al trabajo era poco menos que un delito para el imaginario de CCOO y UGT. No teníamos suficiente con Artur Mas y llegan los chicos del referéndum sobre las vigas maestras del Gobierno. Si las Cortes lo respaldan, a cada ley le cabe un referéndum, no hacen falta elecciones generales y con la secretaría general técnica de cada ministerio vamos que ardemos. La democracia directa y asamblearia. Méndez y Toxo, que no padecen ninguna crisis, deciden por sí solos una huelga general que recuerda la Huelga General Política (HGP) de Santiago Carrillo durante el franquismo y que no sirvió para nada. Este dúo dinámico, siempre reelecto, saben que ni siquiera se acercarán a sus propuestas pero demostrarán que pueden hacer mucho daño y lograr más despliegue en «The New York Times» mostrando a España como Biafra. En estos momentos la huelga es una salvajada legal a caballo sobre el descontento generalizado en media Europa. Deberíamos saber si «la extraña pareja» nos garantizara que no iban a bloquear una ley de huelga que ya es un agujero constitucional. La HGP es tan obsoleta que sólo tendría a Zola de cronista pero los sátrapas sindicalistas sólo leen su doble contabilidad.

Simulacro General
Gabriela Bustelo www.gaceta.es 15 Noviembre 2012

La huelga fue un pataleo general de la izquierda subvencionada

Dentro de una semana se cumple un año desde que el Partido Popular llegó al poder. Dada la magnitud de la crisis que acogota a España, lo natural hubiera sido que la oposición propusiera al Gobierno un Pacto de Estado, para terminar cuanto antes con el padecimiento de los seis millones de parados que nos convierten en el país occidental con la tasa más alta de desempleo. Lejos de ello, el PSOE de Rubalcaba ha mantenido una actitud de abierta confrontación con el PP. En las tres décadas largas de democracia española ha habido nueve huelgas generales. A Rajoy, heredero de la ruina de Zapatero, le han hecho dos de ellas sin haber cumplido un año en el poder. El bucle infinito de la izquierda española amenaza ahora con estrangularla en el nudo de sus propias mentiras. Porque los sindicalistas, socialistas y comunistas que votaron dos veces al culpable de la bancarrota de España se manifiestan ahora contra las medidas necesarias para sacar al país de esa bancarrota.

Durante la primera legislatura de nuestro segundo Gobierno socialista, mientras el resto de las democracias occidentales ajustaban su sistema económico para afrontar la crisis inminente, Zapatero tuvo una relación casi bucólica con los líderes sindicales. El 15 de marzo de 2004, al día siguiente de ganar las elecciones, el presidente por accidente madrugó para llevar un ramo de rosas rojas a la tumba de Pablo Iglesias, el fundador del PSOE. Sólo una persona presenció el arrebato místico de Zapatero, que quiso agradecer con un gesto simbólico al partido que le había aupado al poder. El acompañante era Cándido Méndez, el íntimo amigo que un mes después sucedería a Nicolás Redondo como secretario general del sindicato UGT.

Desde ese momento comenzaron las visitas casi diarias de Méndez a La Moncloa, bonitos almuerzos y cenas a cargo del presupuesto mientras el primer sindicato de España iniciaba un idilio remunerado con el Gobierno socialista. El divorcio llegaría bruscamente en mayo de 2010 cuando Zapatero, apremiado por el insistente cerco internacional, se vio obligado reconocer, por fin, la crisis económica española, poniendo en marcha un drástico ajuste social. Méndez (un materialista más práctico que dialéctico), tras declarar que las medidas del Gobierno socialista agredían a las capas más débiles de la sociedad, huyó sin volver la vista atrás. Recuperados sus viejos modos reivindicativos, el líder sindical organizó el 29 de septiembre de 2010 una huelga general de la que se quejaba en privado, ya que era sólo para cubrir el expediente.

Ayer fue la segunda huelga general que los sindicatos han convocado durante el mandato de Rajoy. Dada su escasa relevancia fue más bien un pataleo general de la izquierda subvencionada que, viéndose peligrar, ventea su furia. El actor Willy Toledo, cada vez menos preocupado por la credibilidad de sus patochadas políticas, se ha pasado la noche durmiendo en el Teatro Español, que dice haber tomado. Teatro, lo suyo, es puro teatro. Del malo.

La verdadera Huelga General
Asís Tímermans Libertad Digital 15 Noviembre 2012

Algunos lo vivieron, pero muchos lo olvidaron. Yo era entonces joven e insensato: recorrí las calles desiertas buscando resquicios de libertad. Cómoda indolencia, miradas furtivas tras persianas entrecerradas, esquivos viandantes ingenuamente disfrazados de no trabajar... Y miedo. Mucho miedo. Se llamó 14-D.

Era 1988, la Huelga General por excelencia. Por convicción o temor, la siguieron casi todos. Salvo algunos que, discrepando del Gobierno socialista, no por ello quisimos apoyar a unos sindicatos que, desbordando su papel legítimo, aspiraban a dictar la política económica de la nación. Quién lo iba a decir: exactamente igual que ahora.

Pero en algo hemos mejorado. No por el fracaso de la convocatoria, en cuya discusión me resisto a entrar: las huelgas se pueden perder en la calle y ganar en los despachos, como sabe Eduardo Zaplana. Pero sí por haber aumentado la libertad de elegir de cada uno de nosotros. Protegiendo, aunque tímidamente, la libertad de no seguirla, las autoridades han hecho real el Derecho de Huelga, que si es coactivo no es Derecho. Imágenes como las de unos delincuentes amparados por la libertad sindical amenazando y coaccionando impunemente a una valiente trabajadora condensan lo mejor y lo peor que los conflictos suscitan. Perder el miedo ha sido la auténtica conquista social de los últimos años.

Con todo, nada ha ocurrido comparado con lo que vendrá. La violencia en la calle será pronto mayor, porque la frustración contenida es enorme entre nosotros. Desde la peor desesperación que atenaza a millones de españoles hasta el enfado de otros muchos, pasando por inquinas irracionales y perplejidades justificadas, la gente no solo tiene ganas de protestar: siente necesidad de gritar, de denunciar, de golpear, aunque sea a muñecos de trapo con cara de político o de banquero. El día en que un líder hábil y sin escrúpulos sepa canalizar esa frustración, la calle se incendiará, y echaremos de menos a los piquetes sindicales que informan a escupitajos y al Cojo Manteca.

Porque si esta Huelga General no ha podido aunar tanta frustración contenida es por la peculiaridad de los que la convocan y apoyan: millonarios consejeros de cajas de ahorros junto a gobernantes que negaron la crisis; sindicalistas adictos a restaurantes de lujo de la mano de ministras orgullosas de agilizar desahucios; profesionales de la subvención y la mamandurria caminando junto a esforzados líderes que elaboran estrategias sindicales durante cruceros de lujo en el Báltico. Lo que se ha dado en llamar casta política: los privilegiados que dicen querer salvarnos y nos hunden en nombre de la solidaridad.

Se está gestando un drama. Bastante es, desde luego, el de tantos millones de parados y tanto trabajador o empresario ahogado por las deudas y rematado por los impuestos. La inutilidad de nuestra clase política y sindical, la superficialidad y demagogia de gran parte de la prensa y la retirada silenciosa de los pocos pensadores que podrían aportar alguna luz hacen temer un panorama aterrador. Sabemos lo que hoy rechaza esta sociedad sin apenas esperanza ni ideas: casi todo lo que la rige. Pero ignoramos lo que ocurrirá cuando las cosas empeoren aún más y la semilla del odio por la libertad, tan alegremente esparcida por socialistas de derechas e izquierdas, germine gracias a la desesperación y la carencia de lo más básico. Entonces vendrá la verdadera Huelga General. Y el menor de nuestros problemas serán estos patéticos líderes sindicales y este triste simulacro que hoy hemos vivido.

Los “desahucidios” y yo
Juan Vicente Santacreu Estrella Digital 15 Noviembre 2012

Está claro que a la Masaborreguera se la puede manipular, y prueba de ello es que a pesar de todo lo que sabemos y de la que está cayendo aún hay españoles que siguen votando a las "Reinonas" regionales o a los bastardos nacionales. Cualquier tema que puedas imaginar es manipulado socialmente por la "Mass Media" -Medios de Masas- para influir sobre la Masa. Y en este caso borreguera.

Por ejemplo, podemos mencionar el accidente en el Madrid Arena y cómo se ha manipulado políticamente el tema, o los accidentes de carreteras que los paparazzis del Sistema dan cancha para justificar las multas. Y cómo no, la última manipulación social sobre "los desahucidios" –desahucios y suicidios-.

Pero no te creas que los muertos preocupan a los políticos, aquí los únicos muertos que verdaderamente importan son los de tráfico, porque ello les justifica –al PP y al PSOE- perseguir, recaudar y putear al ciudadano. En España mueren por accidentes de trafico unas 2.000 personas al año. Si comparamos el número de usuarios y muertos es proporcionalmente la cifra más baja de todos los grupos de estadísticas siniestras.

Con la que está cayendo aún hay españoles que siguen votando a las "Reinonas" regionales o a los bastardos nacionales

Puestos en el tema, hablemos de muertos. En España han muerto unas 1.000 personas por los asesinatos de ETA y ahí están los verdugos, en la administración y cobrando de nuestros impuestos. Estas víctimas no han sido desahuciadas de sus casas, han sido desahuciados de la vida y no veo a ningún "rojeras" con sus pancartas protestando.

En España se suicidan unos 50 guardias civiles al año. Más o menos uno por semana. A pesar de que el suicidio es un delito, a ningún político se le ocurre cerrar los cuarteles o multar al capitán del cuartel.

Desde hace 5 años en España se suicidan unas 4.000 personas al año y no ha pasado nada, pero justo ahora con el PP en el Gobierno, la izquierda más recalcitrante hace saltar las alarmas al coincidir 3 suicidios con los desahucios.

No quiero quitar importancia a ninguna de las víctimas de los desahucios, pero no es coherente que por culpa de que el uno por mil de los desahuciados se haya suicidado sea justificación para modificar las leyes hipotecarias o cambiar todo el sistema en el que se basa nuestra libertad de mercado. O si lo prefieres, que 60.000 desahucios han ocasionado 3 suicidios, y que encima son más o menos dudosos. La última víctima de Baracaldo, está claro que no se puede achacar al Sistema por muchos motivos: estaba en tratamiento psicológico, había mal invertido en Afinsa, avaló a su hermano, se lo ocultó a su marido, y además en esa casa ingresaban unos 4.000 euros al mes... ¡¡basta ya de gilipolleces!!.

Es cierto que habrá victimas inocentes que se vean envueltas en desahucios, pero no es lo normal. Esas no salen en los medios, lo sufren en silencio. La mayoría de los desahuciados, por no decir todos, optaron por un nivel de vida que no les pertenecía; ni por su preparación profesional, ni por sus circunstancias. Aunque existan algunas víctimas inocentes, estas no pueden tener hipotecas de 300.000 euros, porque eso nos los convierte en inocentes, los convierte en fanfarrones. Y de eso, en España hay mucho. Se acabaron los tiempos de ver "Charlys" de 24 años sin estudios a pie de obra y con sus BMW, o encofradores con hipotecas de 1.000 euros al mes por un residencial con piscina comunitaria. ¡¡Se acabó el recreo!!, todos a sus puestos.

Desde hace 5 años en España se suicidan unas 4.000 personas la año y no ha pasado nada

Y ahora que ha llegado Doña Crisis, todos a la calle a manifestarse para pedir que los pisos se repartan gratis. Bueno, todos no, los que tienen un poco de vergüenza callan, en las manifestaciones sólo veo argentinos, sudamericanos, negros, zurdosos, perroflautas, peluos... Como si fueran una ensaladilla Rusa de la Rusia comunista. ¡¡Qué quieren que les diga!! Es lo que veo.

Sobre la dación en pago, de eso nada, un piso es una inversión y si se acepta la dación en pago cuando esta inversión tiene pérdidas, tendríamos que aplicar la misma ley a las acciones de Bolsa, Afinsa, empresas, etc. La palabra inversión va unida a riesgo. De todas formas, la mayoría de afectados no hicieron inversión, hicieron el fanfarrón.

Si tanto interés tienen esos Rojos Granate en los desahucidios, que empiecen por donar las subvenciones millonarias que reciben los golfos sindicales, luego que continúen donando los 20 millones que se han asignado al Congreso para material de oficina y que escriban con lápiz –que para lo que les sirve-, también pueden donar los 2.500 millones que se gastan las Reinonas autonomistas en mantener unas lenguas que no sirven para nada, y para terminar, todas las subvenciones de los partidos se pueden también donar.

Si tanto interés tienen esos Rojos Granate con los desahucidios, que empiecen por donar las subvenciones millonarias que reciben los golfos sindicales

Ten en cuenta que esas deudas, alguien las tiene que pagar, o las pagan los deudores, o los bancos o te lo sacarán a ti para rescatarlos. Tú eliges.

Así que yo paso de este tema. Yo pertenezco a la clase "pagana", a la clase media perseguida y puteada, a la que se le ha prohibido todo menos pagar y pagar. Y ahora para terminar de arreglarlo me han nombrado "Rescatador", y sabes lo que te digo, que estoy hasta los "cojones" de ser Rescatador de todo, de los bancos malos y buenos, rescatador de unas lenguas que estaban muertas descansando en paz, rescatador de la Seguridad Social, rescatador de las Autonomías, etc. ¡¡Que ya está bien!!, porque yo no he hecho nada, ni he robado, ni tengo la culpa de nada. Mientras otros fanfarroneaban, yo ahorraba.

Exijo que me dejen tranquilo, que los paparazzis periodistas dejen de comerme el tarro. ¡¡Tíos, que yo paso!!, que no es mi problema, renuncio a ser rescatador y el que la haga que la pague, desde los fanfarrones hasta los Bancos. Y a todos los responsables de este circo nacional –banqueros y políticos-, exijo que se les lleve ante los tribunales y a la cárcel porque uno puede ser pagano, pero no gilipollas.

Y para ir haciendo amigos, así lo pienso y así lo digo, y como soy muy moderado, no digo todo lo que pienso.

Juan Vte. Santacreu – en Twitter @JVSantacreu - Estrella Digital

Cataluña: precisiones léxicas
Amando de Miguel Libertad Digital 15 Noviembre 2012

Ante la batallona cuestión de la posible independencia de Cataluña, Eugenio de la Cuesta opina: "Me parece muy bien... que los periféricos quieran separarse de este estado/nación corrupto y corrompido". Alto ahí. Sería difícil demostrar que en Cataluña no hay corrupción política y sí en el resto de España. Por otro lado, la confusión del enunciado de don Eugenio es porque no queda claro si los nacionalistas catalanes quieren separarse de España, no tanto del Estado. El problema se deriva de que hemos aceptado la confusa equivalencia entre esos dos términos: España y Estado. La confusión procede de la manía de evitar la palabra España, paradójicamente, con esa terminación tan catalana.

Todavía más ambigua es la idea de los socialistas de proponer un Estado federal. Jesús Laínz comenta la extraña propuesta de un Estado federal que intenta centrifugar todavía más el Estado de las autonomías. Aduce un texto de Josep Pla, de 1931. "En España, cuando alguien ha salido algo tarambana, le basta y le sobra con llamarse a sí mismo federal para que lo tomen por lo que no es".

Ignacio de Despujol y Coloma arguye: "Nadie puede elegir a sus padres, te los impone la Naturaleza desde que naces; te gusten o no. Con la nacionalidad ocurre exactamente lo mismo. Somos españoles porque nos lo impone la Historia y la Naturaleza sin preguntarnos ni darnos la opción de elegir cualquier otra".

Introduzco mi opinión sobre asunto tan controvertido. La nacionalidad, en cuanto derecho, sí la podemos cambiar individualmente. Podemos nacionalizarnos en otro Estado, por ejemplo, si somos emigrantes, bajo ciertas condiciones. Pero la nación es un concepto objetivo que se refiere a un conjunto de personas a lo largo del tiempo; en el caso de España, varios siglos. La nación es así una realidad que corta a muchas generaciones. Por eso mismo no es fácil que una de ellas, la actual, pueda someter a referéndum la definición nacional. Aun suponiendo que una parte de España decidiera que ahora es otra nación y quisiera independizarse, sería imposible deshacer el pasado. En concreto, la Historia de Cataluña está indefectiblemente unida a la Historia de España. ¿Cómo se podría explicar, por ejemplo, que el golpe militar de Primo de Rivera se gestó en Barcelona con el apoyo explícito de algunas instituciones catalanas de gran raigambre?

La discusión sobre la posible independencia de Cataluña no debe plantearse en términos de utilidad, si podría entonces seguir siendo o no parte de la Unión Europea. Ese argumento resulta intrascendente. El problema está en que Cataluña forma parte de la nación española desde el principio. Cataluña ni siquiera fue un reino, como Aragón o Navarra, por ejemplo. La única opción es que se independice por la fuerza o, en todo caso, por la decisión casi unánime de sus habitantes. Eso último es lo que se produjo en otros casos recientes, como Irlanda, Finlandia o Noruega. No parece que suceda en Cataluña.

No nos engañemos. El planteamiento de la independencia de Cataluña es para que sigan mandando los mismos, las familias de siempre. Se alcanzaría un grado de corrupción inaguantable y un gasto público desmesurado. Precisamente, la independencia de Cataluña se plantea ahora cuando se acusa su declive económico y cultural. A lo largo de la Historia reciente la reivindicación independentista catalana se ha planteado en momentos de severa crisis económica. Podríamos citar el tancament de los tenderos en 1899 o el golpe de Companys en 1934. Fueron dos fechas de fuerte presión fiscal, como ahora mismo. Arturo Mas quiere ahora el tancament de Cataluña entera con ínfulas de Estado soberano. El experimento va a empobrecer todavía más a los catalanes.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

Donde Mas nos duele
FERNANDO GARCÍA DE CORTÁZAR - ABC  15 Noviembre 2012

SIEMPRE me ha molestado la impertinencia que confunde la sobriedad de los catalanes con una falta de sentido del humor, con una ausencia de cordialidad o con un lastre de arrogancia. Por el contrario, he apreciado esa forma de tomarse en serio a uno mismo que se basa en la prudencia para huir de la exageración, y que nunca confunde la ponderación con la indiferencia ni la exaltación con la autenticidad. Me temo que las cosas han cambiado, y que la más grave responsabilidad que habrán de asumir los dirigentes nacionalistas catalanes será, paradójicamente, haber traicionado la consistencia envidiable de un carácter. Porque, frente a determinadas maneras de comprender la sociedad, cuyo violento patetismo ha dejado huellas indelebles en nuestra historia, las virtudes cívicas de los catalanes siempre habían huido de la combustión sentimental en que se ha convertido la atmósfera de las elecciones del 25 de noviembre.

Al catalán le distinguía una mezcla de serenidad y fina ironía indispensables para mantener una distancia de seguridad ante los problemas, que nos permite resolverlos en lugar de reducirnos a la condición de meros portavoces. Se trataba de una ejemplar manera de vivir, de una relación austera con la realidad a la que disgustaban las frases ampulosas y el estrépito de las consignas. No era un asunto de buenos modales, sino una simple cuestión de civismo. No era una opción estética, sino una convicción moral. Se trataba de un saber estar que, en el fondo, siempre es un resultado de saber quién se es. Se trataba, sobre todo, de comprender que nunca se está tan cerca del ridículo como cuando las palabras y los gestos disfrazan su inconsistencia con los hábitos de la solemnidad. No son estos tiempos de crisis los mejores para la lírica. Pero no hay tiempo alguno que se merezca esta épica de andar por casa, este heroísmo de mesa camilla, esta exhibición muscular de forzudos de feria patriótica, este recuento de vísceras que presagian una utopía diseñada en los circuitos institucionales del mismo Estado que se pretende repudiar.

Los nacionalistas catalanes protestan airadamente cuando muchos consideramos, dentro y fuera de Cataluña, que se está produciendo una grave y tal vez irreparable pérdida de la calidad democrática construida con tanto esfuerzo en los últimos treinta años. Lamento que no se vea en lo que está ocurriendo algo mucho más peligroso que el debate legítimo entre opciones políticas, entre modelos de Estado, entre proyectos de sociedad. Lamento que la sensibilidad de los observadores se haya degradado hasta el punto de no ver que lo más dañino para el futuro no se encuentra en los temas de los que se habla, sino en el tono que se utiliza. Si el guión nos preocupa, el escenario nos alarma. Poco debería extrañarnos, al fin y al cabo, porque el nacionalismo siempre ha sabido que su hábitat natural es el de la apariencia, aunque pretenda presentarse como defensor de lo sustancial. Siempre ha entendido que su discurso comunitario funciona como llamada a la unanimidad, aunque intente comportarse como celador del pluralismo. Siempre ha demostrado que se encuentra cómodo en el monólogo de las afirmaciones tajantes, aunque pretenda basarse en el derecho al debate y en la atención a los matices.

¿Cómo no va a preocuparnos lo que está sucediendo en Cataluña, cuando no asistimos a un conflicto político, sino a la sustitución de la política por la simple manifestación de una identidad indiscutible? En uno de los ejercicios de demagogia más abyectos que puedo recordar en nuestra democracia, la consigna del «derecho a decidir» se expresa en un contexto en el que ya se ha decidido lo fundamental. A los ciudadanos de Cataluña no se les ha ofrecido un campo de opciones entre las que pueden elegir, sino que se les fuerza a la insoportable tensión de un dilema que sólo puede satisfacer a quienes, a falta de cultura democrática, han sacado por fin sus sobradas y sobrantes inclinaciones plebiscitarias. Por ello, la convocatoria de las elecciones se ha planteado ya como un plebiscito. Porque, en su escenificación por tierra, mar y aire de los medios de comunicación catalanes y de los propios centros del poder institucional, en el temario a superar por quienes aspiran a obtener una plaza de ciudadanos, la cuestión fundamental y única es la de la independencia de Cataluña.

Ninguno de los sucios juegos de manos del nacionalismo va a cogernos desprevenidos. Ni siquiera que sus magos profesionales hayan convertido el rancho cuartelero de una penitenciaría patriótica en el falsario banquete del festín de una democracia. Los catalanes no van a elegir, porque la más importante de las decisiones ha sido ya tomada. Antes de que se convoque cualquier consulta sobre la independencia, los ciudadanos de Cataluña han sido llevados a un proceso que nada tiene que ver con las nueve ocasiones en las que han elegido a sus representantes en el Parlamento autonómico. No es extraño que los promotores de esta circunstancia la hayan presentado como un momento excepcional, porque de eso se trata: de haber decretado un estado de excepción que, en su mismo planteamiento, ha liquidado, tal vez de forma irreparable, el concepto nuclear de soberanía sobre el que se levantaron la democracia española y las instituciones autonómicas de Cataluña.

Que nadie se extrañe del aparato publicitario con el que se asume esta fractura cívica de tan extrema gravedad. Que Artur Mas aparezca en un cartel electoral con los brazos extendidos, como Moisés ante el mar Rojo, bajo el lema contundente de «la voluntad de un pueblo» es una prueba del ambiente en el que hace tiempo se vive el final de la política en Cataluña. Mas no aparece como un dirigente, sino como un redentor. No trata de imprimir fuerza a su liderazgo, sino de ensancharlo con los dispositivos religiosos del mesianismo. No aparece como el representante de un partido que habla en nombre de una parte de los ciudadanos, sino como la encarnación de un pueblo entero, como la personificación caudillista de una voluntad general. Que no se equivoque él y que no se equivoquen quienes no se han sentido demasiado cómodos ni con el gesto ni con el lema. Son perfectamente coherentes con lo que lleva haciéndose desde hace meses. La discreta estatura política de Mas, la más que delgada línea roja de sus aptitudes como ideólogo, han hallado la coyuntura propicia de unas circunstancias extremas. Los líderes a los que admiramos fueron aquellos que edificaron la normalidad sobre las ruinas de la exasperación, cuando Europa trataba de recuperar su rumbo en el corazón del siglo XX. Aquellas figuras ejemplares no aumentaron su talla levantándose sobre la voluntad del pueblo, sino representándolo con la modestia y el sentido de la proporción que siempre observamos en quien es portador de la grandeza. Quien en las dificultades de la patria no ve un desafío que le pone a prueba, sino una oportunidad que la desintegra en beneficio propio, poco tiene que ver con los hombres y mujeres a los que veneramos, constructores reales de aquella libertad que, gracias a ellos, recuperamos.

Un político mediocre no pertenece a ese rango por muchos ejercicios de vanidad que desarrolle o por muchos actos de servidumbre intelectual que oficien los funcionarios de su causa. En el mejor de los casos, será sólo el ejemplar elocuente de una época de crisis de la democracia y de flaqueza de la libertad.

Candidato de UPyD en Cataluña
Ramón de Veciana: “Damos miedo a los nacionalistas porque hablamos claro”
Ramón de Veciana ha criticado en esRadio la "animosidad en contra de los partidos que queremos plantar cara al bipartidismo y al nacionalismo".
Libertad Digital EsRadio  15 Noviembre 2012

El candidato de UPyD en las elecciones catalanas del 25-N, Ramón de Veciana, ha declarado en Es la mañana de Federico de esRadio que su partido da "miedo" a los nacionalistas "porque hablamos claro y somos el único partido nacional".

De profesión abogado, Ramón de Veciana ha dicho que, pese a las adversidades, se presenta a las elecciones "por convencimiento y puro compromiso ciudadano". El candidato ha dicho que su partido está "para dar la cara, con valentía". "En los tiempos que corren, es lo que se exige", ha añadido.

Veciana ha declarado que, cuando fueron convocadas las elecciones, a su partido no se le exigió "ningún requisito" pero que, "misteriosamente", a los diez días, surgió "una exigencia de avales a los partidos que no tienen representación en el parlamento catalán" –aproximadamente, 5.000-. El candidato de UPyD ha criticado la "animosidad en contra de los partidos que queremos plantar cara al bipartidismo y al nacionalismo", de una forma "sutil y perversa". "Damos miedo porque hablamos claro y somos el único partido nacional", ha añadido.
El lema, claro: "Contra la independencia"

Ramón de Veciana ha declarado que "el único partido nacional que se presenta en estas elecciones es UPyD" y lo diferencia de Ciudadanos, una formación "no nacionalista de carácter autonómico". El candidato ha criticado los "eufemismos" del PSC y del PPC, porque a su parecer, "en política hay que hablar claramente".

De Veciana quiere diferenciarse de la formación liderada por Pere Navarro –que, "de momento, habla del derecho a decidir y quiere hacer un Estado federal asimétrico"-, pero también de la de Alicia Sánchez Camacho, que "acude al trato diferencial". En su opinión, el PP que se presenta en Cataluña es "nacionalista", y solo agarra la bandera española "cuando le conviene".

Por eso, el lema elegido para la campaña electoral es "Contra la independencia". "La gente, cuando ve el folleto con el lema, nos felicita. Somos un soplo de aire fresco. La gente estaba deseando esto, un partido con un lenguaje claro y directo", ha agregado. El tertuliano de Es la mañana, José Raga, le preguntaba por la negatividad del lema. "No es un lema negativo, absolutamente positivo. Que uno esté contra el cáncer, no es una cosa negativa", respondió el candidato.

Por último, Ramón de Veciana ha pedido a la gente que pase "de la simpatía al voto" porque, en estas elecciones, "nos jugamos si habrá o no estado en Cataluña".

Cataluña
¿Nos sale a cuenta la independencia?
Datos y cálculos es lo que falta en el debate secesionista abierto por CiU. En este texto analítico se realiza una exposición de los efectos a corto plazo que supondría para Cataluña la independencia del resto de España. Un panorama nada alentador.
Víctor Andrés Maldonado www.vozbcn.com 15 Noviembre 2012

Recientemente, han aparecido en la prensa cotidiana algunos artículos tratando de evaluar las consecuencias económicas de la independencia de Cataluña. Tener claridad sobre esta cuestión es muy importante para nosotros, los ciudadanos de a pie, dado que al fin y al cabo seremos nosotros los que nos beneficiaremos o pagaremos las consecuencias de una decisión de tal trascendencia.

Según nuestro presidente autonómico, la independencia de Cataluña comportaría que todos los impuestos pagados por los contribuyentes catalanes serían recaudados por una Agencia Tributaria catalana y serían enteramente utilizados para financiar los costes de funcionamiento de las diferentes administraciones del nuevo Estado (incluidos los ayuntamientos) así como las diferentes políticas establecidas por el mismo (incluyendo la sanidad, educación, justicia, policía, transporte, etc.). Según los cálculos de la Generalidad, durante 2009, la diferencia entre lo que Cataluña aportó al Estado español, vía impuestos, y lo que recibió del mismo, en términos monetarios (lo que técnicamente se llaman flujos de caja) fue el equivalente a alrededor del 8,5% del PIB (o Producto Interior Bruto, es decir lo que produce anualmente Cataluña en su conjunto). Por lo tanto, en el caso de un Estado catalán independiente, ese dinero se quedaría en Cataluña y serviría para mejorar los servicios prestados e incluso anular o rebajar los recortes ya introducidos por la Generalidad en sanidad, educación, etc, durante los pasados meses.

Es una lástima que la Generalidad no haya continuado con la publicación de las otras tres formas de cálculo de la aportación de Cataluña al Estado español, como así hiciera el Gobierno tripartito (PSC, ICV-EUiA y ERC), ya que entre los expertos no existe unanimidad a la hora de ponerse de acuerdo en cuanto a cuál sería el mejor método de los cuatro posibles. En cualquier caso, y como es conocido, la Generalidad del presidente autonómico Artur Mas escogió el método cuyo resultado arrojaba una mayor aportación neta de Cataluña al Estado. Creo que sería conveniente que los resultados de los otros tres métodos se hicieran públicos asimismo para poder permitir a los ciudadanos hacer las comparaciones oportunas. Pero parece ser que, como ya ha sido publicado en algunos medios de comunicación, el resultado de uno de ellos ya fue negativo para Cataluña en el pasado (es decir, Cataluña sería receptora neta de recursos), por lo que, de verificarse para el año 2009, toda la estrategia política actual del presidente autonómico quedaría en entredicho.

Pero, volviendo a los recursos que, según el (único) método de cálculo aplicado por la Generalidad, Cataluña aporta al Estado, ¿hacia dónde se canalizan los mismos? Fundamentalmente, hacia dos cuestiones. Primero, a pagar los servicios que el Estado presta a Cataluña (como servicios de las embajadas en el exterior, control de fronteras, financiar instituciones comunes de todo el Estado como el Banco de España, financiar el Ejército, etc.); y, segundo, a transferir recursos a aquellas Comunidades Autónomas con un nivel de renta más baja para que éstas puedan financiar la prestación de servicios (educación, sanidad, etc.) a los residentes en las mismas, es decir, transferencias de solidaridad hacia otra personas con menos recursos.

Según los cálculos de la Generalidad, el valor de los servicios prestados por el Estado ascenderían a alrededor del 2,7% del PIB, con lo que las transferencias netas al resto de CCAA en concepto de solidaridad sería de alrededor del 5,8% del PIB. Respecto a este último monto, la Generalidad aduce que éste es superior a lo que ocurre en situaciones similares en otros países de corte federal (como por ejemplo, Alemania). Sin embargo, sería importante recordar que la independencia de Cataluña comportaría con toda seguridad un aumento del coste de los servicios que actualmente presta el Estado español (lo que técnicamente se llama desaprovechar economías de escala). Por ejemplo, el establecer un supervisor del sistema financiero catalán supondría un coste comparativamente mayor que el actual bajo el Estado dado que dicho coste se referiría a un número de bancos e intermediarios financieros (catalanes) menor (todos los españoles, incluidos los catalanes). Por ello, el cálculo de los costes de los servicios actualmente prestados por el Estado español podría ser significativamente superior (1).

Ventaja y déficit
Llegados a este punto podría plantearse la posibilidad de que algunos de los servicios actualmente prestados por el Estado no fueran en absoluto necesarios, por ejemplo que una Cataluña independiente no tuviera Ejército. A primera vista, este hecho, evidentemente, supondría un plus de ahorro para Cataluña que podría ser utilizado para mejorar la prestación de servicios sociales, sanidad, educación, etc. (2). Sin embargo, tampoco hay que olvidar que, en situaciones similares (como por ejemplo en Suiza, donde no existe un Ejército profesional, sino una especie de milicia en la que participa una gran parte de la población, o en Costa Rica, donde el Ejército fue abolido en 1948), se produce un gasto adicional no despreciable en términos de costes de substitución del Ejército por soluciones alternativas (por ejemplo, el equipamiento de la milicia popular en Suiza, el mejor equipamiento de la policía en Costa Rica con el fin que pueda llevar a cabo algunas tareas propias de un Ejército tales como el control marítimo y fronterizo). En cualquier caso, podríamos estar de acuerdo en que sería del todo necesario reforzar las capacidades de los Mossos d’Escuadra y que ello supondría un importante gasto adicional. Ademas, conviene recordar que tal opción supondría que Cataluña no podría pertenecer a la OTAN.

Para hacer los cálculos fáciles, supongamos que el ahorro derivado de no tener Ejército compensaría el sobrecoste derivado de prestar los mismos servicios que ahora presta el Estado pero para un territorio y población más pequeños. En resumen, en teoría, una Cataluña independiente y sin Ejército podría ahorrarse alrededor de 5,8% del PIB actualmente transferido al Estado español.

Por otro lado, según diferentes estudios económicos, el hecho de establecer un nuevo Estado supone un efecto negativo económico muy importante (3). Ello es debido, por ejemplo, a la reducción de los flujos comerciales derivados de la introducción de las nuevas fronteras, reducción de inversiones por parte de extranjeros que podrían encauzarse hacia el mayor mercado español, repatriación de inversiones por parte de inversores españoles y extranjeros, traslado de sedes sociales de empresas, establecimiento de nuevos costes para las empresas derivados de tener que tratar con dos administraciones diferentes, etc.

Asumiendo que los mencionados estudios son correctos, una reducción del PIB de Cataluña del orden del 7% al 9% del PIB como consecuencia de la independencia de Cataluña supondría un impacto económico muy negativo similar (sino mayor aún) a la actual crisis económica. Sólo a modo de comparación, desde el comienzo de la crisis (de 2009 a 2012), la economía española se ha contraído en menos de esas cifras. Por lo tanto, la independencia de Cataluña conllevaría una prolongación de la actual crisis por probablemente otros cinco años y al menos de similares dimensiones (sino peores).

En este sentido, es necesario subrayar que una contracción del PIB catalán de dicha envergadura acarrearía una reducción de los ingresos (al haber una actividad económica menor, la recaudación de impuestos sería menor) y un aumento de los gastos (por ejemplo, al haber un número mayor de desempleados, los desembolsos por el seguro de desempleo serían mayores) del Estado catalán. Este doble efecto de la reducción de la actividad económica tendría como consecuencia la reducción, sino la completa desaparición, de los recursos adicionales del 5,8% del PIB mencionados anteriormente derivados del ahorro de las transferencias netas al Estado español. Esta constatación es fácil de realizar al comprobar que la reducción de la recaudación de impuestos y el aumento de gastos en España derivados de la actual crisis económica es bien superior al mencionado 5,8% del PIB español a pesar del hecho de que la contracción económica no ha supuesto todavía ni el 7% del PIB.

En resumen, lo más probable es que las consecuencias económicas de la independencia de Cataluña llevaría a anular completamente el ahorro derivado de la cancelación de las transferencias netas al Estado español. Pero aún hay más.

Pero…
En el caso de su independencia, Cataluña recibiría, de un lado, una serie de activos actualmente en manos del Estado español (tales como todas las infraestructuras situadas en Cataluña, parte del fondo de las pensiones en manos de la Seguridad Social, etc.), pero, del otro, debería asumir parte de las deudas del Estado español (además de las actuales deudas contraídas tanto por la Generalidad como por las otras administraciones en Cataluña). Como es bien sabido, la deuda interna de Cataluña es del orden del 22% del PIB (la mayor de todas las CCAA). La deuda del Estado español podría alcanzar alrededor del 90% del PIB español en 2014 (según las previsones de la Unión Europea). En el caso de su independencia, una hipótesis plausible sería que Cataluña asumiera la parte de la deuda del Estado equivalente a su importancia económica (situada hoy en día en un poco menos del 19% en números redondos), como así ha ocurrido en casos análogos. Para facilitar los cálculos, supongamos que al final Cataluña tuviera una deuda de alrededor del 100% del PIB en el año 2014 (entre deuda interna y deuda asumida proveniente del Estado español). El coste de dicha deuda podría rondar el 5% (probablemente más aún, si nos atenemos al coste financiero de los bonos patrióticos emitidos por la Generalidad los últimos años). Es decir, una Cataluña independiente podría verse en una situación en el que no sólo no obtiene financiación adicional del 5,8% del PIB (derivado del ahorro de transferencias al Estado español, como nos dice el presidente autonómico), sino que tendría un déficit de financiación de al menos del 5% del PIB.

Es evidente que ante tal situación, y dado que actualmente no tiene acceso a la financiación de los mercados, Cataluña se vería abocada a aumentar los recortes y los impuestos para cubrir su déficit, a un rescate por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI) con la debida condicionalidad, dado que estaría fuera de la UE, e incluso a una suspensión de pagos tanto de los intereses como del principal de la deuda. En fin, un panorama nada alentador.

La situación descrita anteriormente se refiere a los efectos a corto plazo de la independencia de Cataluña. Para otro día dejamos el análisis de su viabilidad a largo plazo, pero como dijo Keynes, a largo plazo todos estaremos muertos (al menos, yo seguro que sí).

Víctor Andrés Maldonado es economista

(1) Según el artículo publicado por Ángel de la Fuente y Sevi Rodríguez Mora en el diario El País, del 24 de septiembre de 2012, dicho coste subiría al 4,3% del PIB. En dicho caso, el monto de transferencias netas en concepto de solidaridad hacia otras CCAA sería del 4,2% del PIB, comparable al que se produce entre territorios de un mismo Estado federal.

(2) Según el artículo publicado por Jesús Cuadrado en el diario El País, del 19 de octubre de 2012, el coste de un Ejército moderno en países comparables como Dinamarca tiene un coste del 1,4% del PIB.

(3) Según el artículo publicado por Anselmo Rubiralta y Pankaj Ghemawat en el diario Financial Times, del 17 de junio de 2011 (con datos de 2007, es decir antes de la crisis actual), se produciría una contracción del PIB catalán de alrededor del 7%. Según De la Fuente y rodríguez Mora, (con datos de 2009, es decir durante la crisis actual), la contracción sería del 9% del PIB.

Cataluña
La Generalidad solo subvenciona empresas y ONGs que trabajen para la reinserción laboral si rotulan en catalán
El Gobierno autonómico continúa ignorando sistemática la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto, que dictaminó en junio de 2010 que las empresas privadas no tienen el deber de disponibilidad lingüística, ya que el derecho a ser atendido en cualquiera de las lenguas oficiales de Cataluña ‘solo puede ser exigible en las relaciones entre los poderes públicos y los ciudadanos’.
Maite Molina www.vozbcn.com 15 Noviembre 2012

Las consejerías de Empresa y Empleo y de Justicia han aprobado tres órdenes por las que se subvencionará a las empresas que trabajen en programas de inserción laboral de personas con discapacidad o enfermedad mental y a las entidades sin ánimo de lucro que se dediquen a la reinserción y rehabilitación de personas internadas en centros penitenciarios y de justicia juvenil, siempre y cuando los rótulos, la señalización, los carteles de información general y los documentos de oferta de servicios de los solicitantes de las subvenciones estén redactados en catalán.

Esta semana, la Consejería de Empresa y Empleo, cuyo titular es Francesc Xavier Mena (CiU), ha emitido dos órdenes estableciendo las bases reguladoras de algunas subvenciones públicas que entrega la Generalidad desde este departamento para el año 2012. La primera (ORDEN EMO/357/2012, de 5 de noviembre), hecha pública este miércoles, se refiere a las ayudas ‘para la realización del Programa de orientación y acompañamiento a la inserción de las personas con discapacidad y/o enfermedad mental de la red de orientación para el empleo’.

En la segunda (ORDEN EMO/360/2012, de 30 de octubre), conocida este jueves, se establecen las ayudas para ‘el Programa Empleo con Apoyo de personas con discapacidad y/o enfermedad mental en el mercado ordinario de trabajo’. En total, 4,5 millones de euros a repartir entre las dos convocatorias. En ambos casos, las empresas que aspiren a recibir las subvenciones públicas deben pasar por el visto bueno lingüístico que elimina la libertad de empresa en este ámbito.

Así queda establecido en el apartado 3.2 de las dos convocatorias destinado a recoger los ‘requisitos’ imprescindibles para las empresas aspirantes. Entre estos: ‘Cumplir los requisitos establecidos en los artículos 32.1, 32.3 y 36.4 de la Ley 1/1998, de 7 de enero, de política lingüística’. ¿Qué dicen estos artículos de la norma autonómica?

‘Las empresas y establecimientos dedicados a la venta de productos o a la prestación de servicios que desarrollan su actividad en Cataluña deben estar en condiciones de poder atender a los consumidores y consumidoras cuando se expresen en cualquiera de las lenguas oficiales en Cataluña.

[...] La señalización y los carteles de información general de carácter fijo y los documentos de oferta de servicios para las personas usuarias y consumidoras de los establecimientos abiertos al público deben estar redactados, al menos, en catalán. Esta norma no se aplica a las marcas, los nombres comerciales y los rótulos amparados por la legislación de la propiedad industrial.

[...] Los rótulos e informaciones de carácter fijo y que contengan texto que han de constar en el interior de los centros laborales dirigidos a las personas que trabajen en los mismos deben figurar, al menos, en catalán‘.

Ayudas a las ONG
Unos requisitos similares se establecen en la orden emitida este martes por la Consejería de Justicia, cuya titular es Pilar Fernández Bozal. El objeto de las subvenciones de este departamento autonómico (ORDEN JUS/353/2012, de 2 de noviembre) es el de ayudar (con hasta 314.156,52 euros) a las ‘entidades sin ánimo de lucro, orientadas a la reinserción y rehabilitación de personas internadas en centros penitenciarios y de justicia juvenil y de personas sometidas a medidas penales no privativas de libertad’, llevadas a cabo durante los meses de enero a mayo de 2012.

Como ocurre en otros casos, esta vez en el artículo 5 de la orden, las entidades sin ánimo de lucro deberán presentar una ‘declaración responsable que se cumplen los requisitos establecidos en los artículos 33 y 36.4 de la Ley 1/1998, de 7 de enero, de política lingüística’. El artículo 33 -no referido en las subvenciones de la Consejería de Empresa y Empleo- es específico para las empresas ‘concertadas o subvencionadas’:

‘Las empresas que han suscrito un concierto o convenio de colaboración con la Generalidad o las corporaciones locales de Cataluña, o son beneficiarias de ayudas o subvenciones de las mismas, deben utilizar, al menos, el catalán en la rotulación, en los avisos y en la documentación dirigidos al público, como mínimo cuando estén vinculados al objeto de la ayuda o convenio’.

Las empresas privadas no tienen ‘deber de disponibilidad lingüística’
Sin embargo, esta normativa, que obliga a las entidades privadas a atender -oralmente o por escrito- a sus clientes, al menos, en catalán, fue derogada de facto por la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto, de junio de 2010. Entonces, el Alto Tribunal estableció en el fundamento jurídico número 22 lo siguiente:

‘El deber de disponibilidad lingüística de las entidades privadas, empresas o establecimientos abiertos al público no puede significar la imposición a éstas, a su titular o a su personal de obligaciones individuales de uso de cualquiera de las dos lenguas oficiales de modo general, inmediato y directo en las relaciones privadas, toda vez que el derecho a ser atendido en cualquiera de dichas lenguas sólo puede ser exigible en las relaciones entre los poderes públicos y los ciudadanos’.

A pesar de ello, y como se puede comprobar en estos casos, al igual que ocurre con las multas lingüísticas a los comerciantes que no rotulan en catalán, la Generalidad continúa ignorando sistemática e impunemente el dictamen del Tribunal Constitucional.

Las subvenciones con estos requisitos lingüísticos también se convocan desde la Consejería de Bienestar Social y Familia, para las entidades que combaten la pobreza, y que solo podrán optar a las ayudas las que utilicen el catalán en sus rótulos y comunicaciones; y anteriores convocatorias, por ejemplo, de la Consejería de Empresa y Empleo, también para la integración de las personas discapacitadas en el mundo laboral.

Efectos secundarios de la primavera árabe
La imparable progresión salafista
MYSBASIC Minuto Digital 15 Noviembre 2012

Tras las revueltas y movilizaciones sociales en varios países árabes, que dieron lugar a cambios en los sistemas de gobierno, se ha producido un incremento progresivo de la presencia de organizaciones salafistas, con la visualización de símbolos, emblemas y banderas afines a la ideología terrorista de Al Qaeda.

Resulta preocupante como organizaciones y personas que eran perseguidos o estaban encarcelados por sus proclamas radicalizadas y violentas, hayan quedado en libertad o regresado desde el “exilio” en países occidentales, o desde los lugares donde luchaban por la yihad global en frentes como Afganistán, Chechenia o Somalia.

En un primer término, habría que considerar a los partidos islamistas con pretensiones más o menos declaradas de implementar la ley islámica y que interactúan de manera ambigua una vez que han alcanzado la responsabilidad de gobernar o tienen representación parlamentaria. Como seria el caso de Hermanos Musulmanes en Egipto y Siria, Al Islah (reforma) en Yemen, Munazzama al Amal al Islami (Organización de la acción islámica) en Jordania, Ennahda (el resurgir) en Túnez y el PJD (partido para la justicia y el desarrollo) en Marruecos.

En algunos de estos países se ha liberado a salafistas que se encontraban condenados por actividades terroristas. A finales de julio fueron indultados 572 en Egipto, muchos de los cuales estaban condenados a muerte o cadena perpetua. En Túnez, el gobierno islamista liberó a 1.208 salafistas y en Marruecos, entre otros, se ha liberado al destacado clérigo Omar al Haddouchi, conocido por sus proclamas salafistas.

Por lo que respecta al regreso de yihadistas a sus países de origen, comentar los casos del líder de la Jamaa’t Islamiya egipcia, Rifai Ahmad Taha (Abu Yasir), a cuyos partidarios se responsabiliza del atentado que en noviembre acabó con la vida de más de 60 personas en Luxor. Así como en Libia, donde durante el derrocamiento de Gadafi, el gobernador militar de Trípoli fue Abdel Hakim Belhadj, que había liderado la franquicia de Al Qaeda ya desaparecida Grupo Islámico Combatiente Libio.

La dinámica expansiva que están adquiriendo los grupos salafistas en estos países, les ha llevado a diversificar su nomenclatura, con ejemplos como: Ansar al Sharia (seguidores de la sharia) en Túnez, Libia Y Yemen. Ansar al Dine (seguidores de la religión) en Mali, Libia y Argelia. Así como Tawhid wa al Jihad (monoteísmo y yihad) en el noroeste de África. Un detalle clarificador, sería la manifestación que tuvo lugar en mayo en Túnez, donde Keryuane, líder del grupo salafista Ansar al sharia, reunió a 10.000 personas que enarbolando banderas negras de Al Qaeda gritaron: ¡Obama, Obama, todos somos Osama!

Podría afirmarse que tras casi dos años de primavera árabe, se ha visualizado y extendido una amplia red de grupos salafistas afines a Al Qaeda, formada por una reserva de decenas de miles de islamistas capaces de ser movilizados de forma fácil y rápida.

Por si alguien se imaginaba que todo esto no nos afecta desde nuestros cómodos hogares en Europa, ya se puede ir olvidando. El uso masivo y sistemático de Internet y más concretamente de las redes sociales, ha generado una tupida red de grupos salafistas en todo occidente que bajo la denominación común “Sharia4…” se ubican en numerosos países (ver imágenes identificativas que acompañan el artículo). Al verse acosados por las agencias de inteligencia y cuerpos de seguridad, han evolucionado a otras denominaciones: “Islam4UK”, “Millatu Ibrahim…” (la comunidad de Abraham), “Minbar Attawhid…”

Resulta curioso que estos grupos pretendan la imposición de la sharia, apelando a la libertad religiosa y libertad de expresión, mientras ellos niegan esas mismas libertades a los musulmanes chiíes, cristianos y judíos, además de odiar el sistema democrático ¿se puede ser más hipócrita?

Fuera de Europa, los diferentes grupos salafistas han proclamado la “liberación” de determinados territorios como: el emirato islámico de Afganistán. En Libia durante el verano de 2011, la zona de las poblaciones de Bengasi, Derna, Al Bayda, Al Maraj y Shihata. En Yemen durante la primavera pasada la zona de Zinjibar, Azza y Dzhiar bajo Al Qaeda en la Península Arábiga y Ansar al Sharia. En Túnez también la primavera pasada, la zona de Bizerte Sezhnan fue proclamada como emirato islámico de Túnez. En Mali, Ansar al Dine ha creado el emirato islámico de Tombuctú. En El Cairo (Egipto), el barrio de Imbaba ha sido feudo de los salafistas por muchos años. En Rusia, los grupos rebeldes chechenos han proclamado el emirato del Caucaso. En Jordania hay un emirato islámico de facto en la ciudad de Zarqa…

Valiéndose de las redes sociales, convocando eventos y aprovechando otros elementos de Internet como canales de video, salas de chat y mensajes encriptados, han creado sus propios territorios “desde abajo”, en barrios, distritos o suburbios de algunas ciudades europeas, se trata de “zonas de sharia”, donde se prohíbe el consumo de alcohol, tabaco, que las mujeres vistan de forma occidental, escuchar música, etc. Concretamente en 2011 en Gran Bretaña, el grupo Musulmans Against Crusaders (musulmanes contra los Cruzados) también conocido como Islam4UK, anunció la creación de zonas independientes de obligado cumplimiento de los preceptos de la sharia en barrios de mayoría musulmana en Bradford, Dewsbury y el East End de Londres.

Total, que habrá que echar una ojeada de vez en cuando a las farolas del barrio, no sea que nos encontremos las pegatinas amarillas de zona de sharia antes de lo previsto. Tiempo al tiempo.

Grupos antisistema
Barricadas, incendios y graves destrozos en el centro de Madrid
AGENCIAS www.gaceta.es 15 Noviembre 2012

Tras la manifestación de los sindicatos en la capital, se han desatado los disturbios. 'Nos dejan sin futuro. Hay culpables. Hay soluciones', lema con el que los sindicatos echan a andar en Madrid.

Los disturbios iniciado pasadas las nueve de la noche se han extendido una hora después a la plaza de Carlos V, junto a la estación de Atocha, donde un grupo de unas 50 personas han quemado unos cinco contenedores y roto varios escaparates de comercios y marquesinas de las paradas de autobuses.

La Policía se encontraba en la zona cargando contra este grupo de personas que, previamente, habían roto el escaparate de un McDonald's situado en la calle de Atocha, al grito de "anticapitalistas". A continuación también rompieron el escaparate de una agencia de viajes de El Corte Inglés y varias marquesinas de paradas de los autobuses de la EMT.

El tráfico estaba cortado en dicha plaza debido a que este grupo de 50 personas --de estética antisistema, que iban encapuchados y portaban barras y palos--, habían levantado dos grandes hogueras después de quemar al menos cinco contenedores. También lanzaron numerosas bengalas y petardos.

A las diez de la noche, una docena de furgones de la Policía subía desde la plaza de Carlos V por la calle de Atocha, una vía por la que se había marchado el grupo de antisistemas ante la llegada masiva de agentes de la Unidad de Intervención Policial a los aledaños de Atocha.

Los disturbios en la zona de Atocha se habían saldado con al menos un periodista herido, que fue atendido y evacuado por una ambulancia. La intervención de la Policía ha dejado al menos dos personas detenidas.

Barricadas
Grupos de personas dispersos por las calles de Madrid han levantado al término de la manifestación de los sindicatos en la plaza de Colón numerosas barridas a las que han prendido fuego, cortando el tráfico y obligando a la intervención de los bomberos entre Atocha y Gran Vía.

Pasadas las nueve de la noche, un grupo de unas cincuenta personas de estética antisistema ha provocado numerosos disturbios en la zona de la estación de Atocha, en la plaza de Carlos V, donde han roto escaparates y marquesinas de las paradas de los autobuses.

Este tipo de vandalismo ha dejado por el centro de Madrid un reguero de pequeños incendios y una gran humareda negra. En la confluencia de Gran Vía y la calle de Alcalá, habían agrupado dos contenedores y prendido sendas hogueras.

Asimismo, en otras tantas calles cercanas a Atocha, como Santa María de la Cabeza, ardían otras barricadas levantadas con contenedores volcados sobre la calzada. Este panorama se podía apreciar también en la calle del Marqués Casa Riera, perpendicular a la Gran Vía.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Las tácticas mafio-sindicales y el cinismo de Rubalcaba en el 14N
Benjamín López www.elsemanaldigital.com 15 Noviembre 2012

El éxito de una huelga se mide, no por el número de personas que la secundan, sino por la consecución de las reivindicaciones por las que se convoca. Así que, a mi juicio, la huelga ha sido un fracaso estrepitoso porque no va a apartar ni un ápice al Gobierno de la senda que se ha marcado: recortes y reformas para reducir el déficit y hacer más competitiva y productiva la economía española. Entre otras cosas porque si la senda es complicada, peligrosa y no sabemos muy bien dónde nos conduce, salirse de ella es mucho peor. Nos guste o no, apartarse del camino que marca la UE implica despeñarse por un abismo y morir en la caída.

Así que, si usted ha hecho huelga, siento decirle que no ha logrado nada más que perder un día de salario y contribuir, eso sí, a dañar un poco más la imagen exterior, ya bastante deteriorada, de nuestro país.

Y que conste, como no puede ser de otra manera, que siento todo el respeto del mundo por los ciudadanos que han decidido no trabajar este miércoles. Aunque no esté de acuerdo con ellos, tienen total y absoluto derecho y me dejaría la piel para defenderlo. También, como es lógico, respeto de igual manera a todos aquellos que han optado por ir a trabajar, simplemente porque también tienen derecho a hacerlo. ¡Es tan obvio y, a la vez, tan difícil de entender para algunos!

Así que todo mi respeto para trabajadores y huelguistas. Y todo mi desprecio para varios colectivos que se han cubierto de gloria. Los primeros los diputados que han decidido no ir al Congreso y no participar en la votación de una ley tan fundamental para un país, y más en tiempos de crisis, como es la de los Presupuestos Generales del Estado. Me parece una irresponsabilidad muy grave. Han hecho dejación absoluta de sus obligaciones, especialmente la de representar a los ciudadanos que les votaron.

La verdad es que no me sorprende que los diputados de Izquierda Plural, ERC, Amaiur y BNG decidan dar esta "espantá". Al fin y al cabo muchos de ellos no creen en la Constitución ni en el sistema vigente. Algo más me sorprende, aunque tampoco mucho, la ausencia de los diputados del PSC, incluida Carme Chacón que ya no sabe qué hacer para desprestigiarse un poco más cada día. ¡Y pensar que aspira a ser un día presidenta de este país! Se me abren las carnes. El PSC deja en evidencia, una vez más, el carajal interno que vive el PSOE y la falta de autoridad de Rubalcaba, que había ordenado a su grupo acudir al hemiciclo, a pesar de apoyar la convocatoria de huelga.

Por cierto que el propio Rubalcaba es otro de los que ha hecho un papelón en esta huelga, en la que ha alcanzado cotas de cinismo difícilmente superables incluso para él. Dice el líder del PSOE, sin inmutarse, como si acabase de llegar de Marte, que los "ciudadanos están cargados de razones para ir a la huelga, las mismas razones que nos llevan al Partido Socialista a apoyar esa huelga". Si las principales razones, como parece obvio, son el paro y las dificultades económicas, la conclusión es sencilla: Rubalcaba apoya una huelga contra sí mismo, responsable en un tanto por ciento muy alto de la situación que vivimos hoy, heredada de 7 años y pico de desgobierno socialista.

Y el otro colectivo que en esta huelga ha quedado a la altura del betún es el de los sindicalistas. No sólo porque, al fracasar la huelga, se muestren cada vez más irrelevantes sino porque, una vez más, han sido incapaces de convencer con la razón y han tenido que recurrir a la coacción para intentar salvar la cara. Toxo y Méndez son responsables directos de la violencia que hayan podido emplear sus matones piqueteros, a los que todos seguimos llamando informativos en lugar de coercitivos.

Si no fuera por la labor mafiosa de los piquetes habría que ver qué hubiera pasado en los transportes y en las grandes fábricas, donde aparentemente la huelga ha tenido mayor repercusión. Pero no podemos esperar más de estos líderes sindicales antidemocráticos que nos han tocado en suerte. Estos líderes que repiten machaconamente que en las jornadas huelguistas prevalece, por un día, el derecho a la huelga sobre los demás derechos, extendiendo así patente de corso a sus huestes para amenazar, insultar, cortar carreteras, destrozar bares y lo que haga falta. Todo para que, en apariencia, el paro sea un éxito. Pues ni por esas lo han conseguido.

En resumen, que la huelga ha fracasado, que el Gobierno seguirá, para bien o para mal, con su misma política y que la jornada nos deja a unas decenas de diputados más desprestigiados aun si cabe, a un Rubalcaba superando récords de cinismo y a unos sindicatos irrelevantes con dejes mafiosos. Y lo más importante, con una economía que ha sufrido otro golpe más (porque las huelgas hacen perder miles de millones) y una imagen en el mundo aún peor que la que teníamos el martes. Nadie gana nada y todos perdemos bastante.

La Gaceta destaca los dispendios de Mas
La Generalitat repartió más de 200 millones en subvenciones en 2011
JOSE MARÍA OLMO www.gaceta.es 15 Noviembre 2012

CC.OO y UGT obtuvieron hasta 3,3 millones en ayudas procedentes del Departamento de Empresa y Empleo.

El Departamento de Empresa y Empleo de la Generalitat de Cataluña ha publicado las subvenciones otorgadas en 2011. De su lectura se desprende que repartió más de 200 millones de euros. En la relación de beneficiarios, publicada en el Diario Oficial de Generalitat de Cataluña el pasado 4 de noviembre, se concluye que, en total, CC OO y UGT ingresaron ayudas públicas por valor de 3,3 millones en 12 meses.

Comisiones Obreras ha resultado adjudicataria de dos ayudas, una para favorecer la participación institucional del sindicato que asciende a 1.403.254,98 euros, y una segunda que premia proyectos de acreditaciones profesionales gestionados por esta central de trabajadores, por una cantidad de 297.500 euros. En total, CC OO ingresará de los fondos públicos catalanes 1.700.754,98 euros.

En el caso de UGT, la Generalitat le otorga dos subvenciones. La primera, de 1.348.108,86, referente al fomento de la representatividad del sindicato. Y la segunda, para sus proyectos de acreditaciones profesionales, de 298.948 euros. Por ambos conceptos UGT percibió 1.647.056,83 euros. La subvención de la Generalitat, que llega en uno de los periodos más convulsos para las finanzas públicas de la comunidad autónoma, se enmarca en los más de 400 millones de euros en subvenciones que los sindicatos reciben todos los años del Estado y de las distintas Administraciones periféricas. La relación de beneficiarios incluye a la principal patronal catalana, Foment del Treball Nacional. Según el Diario Oficial de la Generalitat, en 2011 la organización que presidió en su día Juan Rosell, actual presidente de la CEOE, obtuvo ayudas de 2.063.522,86 relacionadas con el fomento de su participación institucional.

El Departamento de Empresa y Empleo también concedió numerosas ayudas a ayuntamientos, cámaras, mancomunidades y asociaciones comerciales bajo el epígrafe de "Fomento y apoyo del empleo local". Así, la Cámara de Comercio de Perú en España logró una ayuda de 24.540 euros; la Asociación Virgen del Pilar de Ayuda al Emprendedor ingresó 14.409,22 euros; la institución Business Angels Network Catalunya consiguió otros 22.500 euros y, de nuevo, la Federación Sindical Trade-CC OO logró otros 22.500 euros.

CRÍTICAS A CATALUÑA Y ANDALUCÍA TAMBIÉN
Margallo lamenta que Euskadi no integre a sus 'embajadores' en las delegaciones españolas
E. C. | BILBAO. El Correo 15 Noviembre 2012

El ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, lamentó ayer que algunas comunidades autónomas, como Cataluña, País Vasco y Andalucía, se hayan negado a incorporar a sus representantes en el exterior en las oficinas españolas para «ahorrar costes, aumentar la eficiencia y crear sinergias».

Durante esta legislatura, el Gobierno vasco ha mantenido abiertas seis oficinas en el extranjero a las que ha dado un tratamiento básicamente comercial y que han sido utilizadas para intentar ayudar a las empresas vascas a lograr contratos fuera de Euskadi. A esta red hay que sumar las oficinas de la Spri, dependientes de la consejería de Industria. A pesar de los requerimientos del PP, el Ejecutivo socialista siempre se ha negado a cerrarlas con el argumento de que servían para la promoción exterior de las industrias.

Durante su intervención en el Congreso para defender los presupuestos de su departamento de cara a 2013, Margallo recalcó que una de sus medidas para reducir costes ha consistido en ofrecer a las autonomías que incorporen a sus 'embajadores' a las oficinas españolas en el extranjero, al igual que ha hecho el Gobierno central incluyendo algunos de sus diplomáticos en delegaciones de la Unión Europea, por ejemplo, en Yemen.

«La oferta del ministerio no ha sido del agrado del País Vasco, de Cataluña y Andalucía», criticó Margallo, quien, no obstante, destacó la firma de convenios similares con La Rioja, Galicia, Valencia y Castilla y León, todas ellas gobernadas por el PP. Según el ministro, la petición a las comunidades se inscribe dentro del esfuerzo realizado por Exteriores para ajustar sus cuentas mediante la disminución de las dotaciones dedicadas a arrendamientos, las comunicaciones telefónicas, el número de efectivos y la representación en zonas en las que estaba menos justificada.

Asimismo, anunció que el hecho de que ya se haya reducido un total de 81 personas de estas legaciones permitirá celebrar oposiciones a la carrera diplomática el año que viene, una bolsa de empleo que no se convoca desde el año 2010.

Margallo defendió que, en este momento, es necesario respaldar una sola «marca España», ya que el país que tiene dos en realidad tiene «media marca». «No tener marca en los tiempos que corren es algo que se paga en términos de prima de riesgo, tipos de interés, y costes financieros», alertó.

CARTA AL EMBAJADOR
Covite pide a Venezuela que no cobije a etarras
El Correo 15 Noviembre 2012

La presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo en el País Vasco ( Covite ), Consuelo Ordóñez, pidió ayer al Gobierno de Venezuela que retorne a la «normal aplicación» de la Convención de Ginebra y deniegue «toda forma de asilo» a los miembros de ETA que «se encuentren en su territorio». Ordóñez hizo esta solicitud en una carta remitida al embajador de Venezuela en España.



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