AGLI Recortes de Prensa    Sábado 17  Noviembre 2012

Zapatero en el Elíseo
EDITORIAL Libertad Digital 17 Noviembre 2012

François Hollande apenas lleva seis meses en el Elíseo y su gestión económica ya hace aguas. El socialista llegó al Elíseo bajo la promesa de revolucionar la política europea rompiendo la alianza de París con el Berlín de Angela Merkel y sustituyendo las políticas de austeridad por otras basadas en más gasto público, más déficit y más deuda. Justo lo contrario de lo que propugna la canciller alemana para atajar la crisis de deuda que azota a los países del sur de Europa, y que está poniendo en riesgo la propia arquitectura monetaria de la UE.

El relumbrón le ha durado muy poco al francés. The Economist ha publicado un amplio informe en el que pone en duda la credibilidad económica de la hasta ahora intocable y todopoderosa Francia, uno de los dos grandes pilares de la Zona Euro y de la propia UE. La prestigiosa revista no se anda por las ramas al descubrir las vergüenzas del Gobierno socialista galo: su economía se ve cada vez más vulnerable; lleva años perdiendo competitividad frente a Alemania; ha recurrido en exceso al gasto público y la deuda. Francia, en fin, sentencia el semanario británico, es una "bomba de relojería para el euro".

Efectivamente, si bien su economía cuenta con fortalezas considerables en comparación con la de otros países europeos, su sobredimensionado Estado del Bienestar amenaza con hundirla. El antecesor de Hollande, Nicolas Sarkozy, era mucho más consciente de los problemas que acechaban a su país tras el estallido de la crisis del euro, de ahí que adoptara medidas –tímidas pero correctas– encaminadas a reconducir el creciente déficit y la abultada deuda: recorte del gasto, reforma de las pensiones, reducción de la carga fiscal a las empresas. Un exiguo plan de austeridad que, sin embargo, no gustó a un electorado que desde hace décadas está acostumbrado al paternalismo estatal, tan arraigado en Francia.

Así las cosas, Hollande ganó las elecciones presidenciales del pasado mayo con un programa radicalmente opuesto a la austeridad en el sector público que tanto necesita Europa. Pero los efectos de su política se harán notar tarde o temprano en la economía francesa. El gasto público asciende ya al 57% del PIB, el nivel más alto de toda la Zona Euro, y la deuda supera el 90%. Sin embargo, Hollande no pretende aplicar recortes, ni mucho menos, sino disparar aún más la fiscalidad que soportan particulares y empresas.

En definitiva, el presidente galo prepara un cóctel explosivo, a base de recetas erróneas, que amenaza con extender la crisis de deuda periférica al mismo corazón de Europa. Las políticas de Hollande, muy similares a las que sufrimos en España con el PSOE, demuestran que Zapatero no ha abandonado la escena: un émulo asienta sus reales en el Elíseo. El resultado será igual de funesto.

Esto va a estallar
Marcello www.republica.com  17 Noviembre 2012

Los políticos españoles -y los europeos- parece que no se enteran y, como sus medios palmeros de la propaganda, están perdiendo el contacto con la realidad. Y no ven ni escuchan el verdadero sentir y clamor de todos los ciudadanos españoles, salgan o no a la calle, y el clamor de los ciudadanos de otros muchos países de Europa que ya están hartos de esta austeridad sin alma y de sacrificios que no conducen a nada, salvo a la recesión generalizada. Ciudadanos que quieren soluciones y respuestas inmediatas ¡para el 1 de enero de 2013! y no para el 2014 como dice Mariano Rajoy el de las calzas verdes, o la insufrible Angelita Merkel y su corte acomodada de los gélidos burócratas, tecnócratas y eurócratas, todos atrincherados en sus privilegiados cargos del BCE, el FMI y la CE. Esos implacables interventores de las democracias europeas mas sufridas y de la vida ciudadana, estos a los que nadie ha elegido en urnas democráticas y que campan a sus anchas maltratando las soberanías nacionales vestidos de gendarmes del rigor presupuestario y la desesperanza. Adornando con velas de funeral de catedrales nuestro entierro colectivo en media Europa y de manera especial, en Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España. Los cinco cerditos del cuento (Piigs) de la casita de paja que los mercados insaciables mantienen a raya.

En España, el día menos pensado esto va a estallar o saltar por los aires. Por encima incluso de los sindicatos, los partidos nacionales y nacionalistas, los curas, los banqueros, las instituciones y lo que se tercie. Por encima de esta casta política desprestigiada que vive de los Presupuestos del Estado y permanece endeudada con la banca (a la que no paga sus créditos), y que no que hace otra cosa que pedir paciencia, sacrificios y confianza. Y lo piden desde un sistema político fracasado y en muchos aspectos corrompido. El que ha generado un régimen de privilegios y de repartos al margen de cualquier control democrático, parlamentario, mediático o judicial. Controles que en España no existen como tales, sino que están sometidos al Gobierno de turno y a su cómoda y “leal” oposición y que en ocasiones, lejos de controlar, se convierten en muralla protectora de los poderosos y de su incestuosa corte de los caballeros de la cama redonda de este Régimen de poder a la española, que garantiza la impunidad de los que mandan.

No son las banderas rojas de la izquierda política y sindical, ni las azules de la derecha política y financiera, ni las rayadas de unos nacionalistas insolidarios que anteponen la patria y su dinero por encima de las libertades, los Derechos Humanos y la Democracia, las que nos van salvar de esta crisis ni a llevar a la nueva Itaca. Ni siquiera de regreso a ya fallida España partitocrática, con sus ole, oles, la enladrillada fachada que se derrumbó un día, de la noche a la mañana.

Los partidos, los sindicatos, las autonomías, las instituciones y el andamiaje español, el castillo de naipes tan bonito de la transición (el que sirvió para la reconciliación nacional y la recuperación de las libertades, pero no de la verdadera democracia), se ha venido abajo de viejo y maltratado. Y lo que queda y los que ahora mandan, siempre mamando del Presupuesto oficial, se conforman con administrar la ruina de España, pero estos no son ni van ser nuestros salvadores. Primero, porque todos ellos son políticos, burócratas, sindicalistas y altos funcionarios de listas cerradas a los que nadie a elegido por su nombre y apellido en ninguna, repito, ninguna, de las instituciones y poderes del Estado. Segundo, porque ellos son responsables de la catástrofe. Y en tercer lugar, porque no saben qué hacer y no tienen soluciones salvo aumentar la desesperación mientras piden paciencia y resignación desde sus privilegiados centros de poder.

Y todo ello adornado por el explosivo espectáculo de banqueros, “infantes consortes”, empresarios y dirigentes políticos -del Gürtel a los ERES, el Campeón, el Pokemon, Palma Arena, Palau, Urdangarines y mas zarandajas- tocados por la corrupción y el abuso de poder sin que nadie caiga, como debiera en manos de la Justicia, mientras desde las alturas de poder se dan palos de ciego a los ciudadanos de a pie (algunos desesperados que saltan por las ventanas de sus casas desahuciadas), al tiempo que los indultos y otras habilidades hechas a medida de los poderosos protegen y garantizan su impunidad desvergonzada, haciendo alarde de una ejemplaridad fracasada.

En España se va a armar la mari morena si no se produce pronto, mas bien mañana, un vuelco y una reacción de los gobernantes y sus maneras de gestionar España. El estallido se está perfilando en el horizonte como un tsunami silencioso e imparable que ya esta, bajo la superficie, removiendo el agua. Que llegará a nuestras costas el día menos pensado y no dejará a su paso y en píe nada de nada. Pero unos están ciegos y otros no lo quieren ver y en la cúpula del poder oficial, del Gobierno, del Sistema y del Régimen siempre se tiene el convencimiento de que en España nunca pasa nada.

Creen algunos de estos memos, por ejemplo, que el llamado fracaso de la huelga del 14-N se debió a que muchos ciudadanos son de derechas y por eso están al lado del Gobierno de Rajoy y se callan. Ya lo dijo don Mariano el de las calzas largas cuando en Nueva York, fumándose un puro por la sexta avenida caminaba, y agradeció a los españoles que se quedaran en casa. La huelga no ha funcionado porque millones de indignados también están muy indignados contra de la casta dirigente sindical (que también vive de la teta del Estado, de la banca y que incluso ha gobernado en las Cajas). Pero cuando arranque el tsunami, con un millón de banderas españolas, bicolores o tricolores, banderas de España, distintas a las partitocráticas, las rojas de la izquierda o las azules de la derecha, entonces sí que se armará la parda. Nos dirán, eso sí, desde los palacios que es inoportuno, que será malo para todos, y que iremos a mucho peor, viajando en el vagón de cola del tren europeo, camino del caos y en el descontrol de la vida ciudadana. Desde el balcón del palacio de Oriente -a la antigua y aún no lejana usanza- nos preguntarán: ¿que queréis, el Régimen o el caos? Y los ciudadanos responderán sin dudarlo: “el caos es mejor que nada”. O dicho de otra manera ¡queremos la Democracia!. Es decir, fuera los apaños, los parches, los disimulos y la falsas escapadas. Y nada de “regeneración democrática” que es el cuento que siempre nos cuentan los políticos para permanecer donde estaban. Queremos una verdadera Reforma, una ¡Revolución Democrática!, una refundación constituyente de la Carta Magna, para recuperar España. Y ese será el imparable clamor de un millón de banderas de España, en la puerta de los Palacios o en la Puerta del Sol, el kilómetro cero, el lucero del alba.

Los recortes y la ciencia
Mikel Buesa Libertad Digital 17 Noviembre 2012

Como todo el mundo sabe, el Gobierno que preside Mariano Rajoy no ha tenido demasiados miramientos al plantear los recortes en el gasto público y ha aplicado la tijera por todas partes, sin pararse a pensar que, de cara al futuro de nuestra economía, puede haber algunas partidas más necesarias que otras. Esto es aplicable, en términos generales, a los créditos presupuestarios que financian la I+D, es decir, la investigación científica y tecnológica. Sin embargo, si se pasa de las generalidades a las cuestiones concretas, como haré a continuación, entonces pueden introducirse matices que, al menos parcialmente, dan la razón a nuestros gobernantes.

Digamos, para empezar, que los recortes presupuestarios en materia de investigación han sido muy mal acogidos por los grupos de presión que, bajo el manto de las sociedades del ramo, lidera actualmente Carlos Andradas. Sus declaraciones al respecto no pueden ser más catastrofistas: "Estamos en una situación límite y depende (sic) de lo que se haga con estos presupuestos en discusión caeremos en el hoyo o seguiremos bordeando el precipicio". Las Sociedades Científicas han acuñado también un lema con el que envolver sus reivindicaciones: "Sin I+D+i no hay futuro".

O sea, lo que nos dicen los egregios representantes de la ciencia española es que o el Gobierno les da más dinero o vamos hacia el desastre. Eso sí, la argumentación se envuelve en apelaciones a la crucial importancia de lo que hacen los científicos, a la imperiosa necesidad de encontrar respuestas a las preguntas que ellos se plantean, a los fundamentos de una estrategia española de ciencia, tecnología e innovación o a la más prosaica cuestión de los becarios, que hacen el trabajo duro y que ahora son más difíciles de contratar. Son argumentos que, de una u otra manera, suelen reproducirse en todos los países cuando de lo que se trata es de satisfacer las necesidades pecuniarias de los lobbies científicos. Recomiendo, para un ejemplo práctico, muy bien escrito, por cierto, los dos capítulos que dedica el Premio Nobel de Física Steven Weinberg en El sueño de una teoría final a la cuestión de la construcción, en Estados Unidos, del Supercolisionador Superconductor, "el más costoso instrumento científico del mundo", según señala a sus lectores.

¿Qué es lo que ocultan esos grupos de presión en apoyo de sus demandas de dinero? Pues, en primer lugar, que la situación financiera de la ciencia española no es tan desastrosa con ellos parecen sugerir. Por ejemplo, en 2010, el último año para el que se dispone de datos completos, los centros y organismos de investigación dependientes de las Administraciones Públicas (OPIS) tuvieron a su disposición, para sus gastos, una cifra equivalente a 63,6 euros por habitante, es decir, casi lo mismo que en el conjunto de los países de la Unión Europea (64,8 euros per capita). Comparativamente, las universidades estuvieron peor, pues aunque contaron con 89,5 euros por habitante, en la UE la ratio correspondiente ascendía a 118,8. Pero donde la diferencia entre España y Europa es más notoria es en el gasto de investigación en tecnología que hacen las empresas, pues mientras que las nuestras tenían 162,9 euros por cada español, las europeas sumaban 301,6.

En resumen, lo que verdaderamente está mal en el sistema nacional de ciencia y tecnología de España es lo que atañe a las empresas innovadoras, pues son pocas, generalmente pequeñas y disponen de unos recursos que están muy por debajo de los que manejan sus homólogas europeas. Pero nada de eso caracteriza la asignación de recursos a la ciencia española.

Hay, además, otras consideraciones que hacer con respecto a las instituciones científicas. Por una parte, sorprende la amplitud relativa de los OPIS en España. Se gastan casi 42 euros de cada 100 dedicados a la ciencia, cuando la media europea está en el 35 por ciento. Por otra, sorprende aún más que este desequilibrio se haya ampliado a lo largo de la última década, pues el gasto en los OPIS ha aumentado un 7,7 por ciento anual en términos reales, mientras que el de las universidades sólo lo ha hecho a una tasa del 4,7 por ciento.

Y sorprende porque los centros y organismos públicos de investigación son, en la mayor parte de los casos, una mala solución institucional, frente a las universidades, para la organización de las actividades científicas. Esto ya lo puso de manifiesto en 1962 el Premio Nobel de Economía Kenneth Joseph Arrow en su conocido libro The Rate and Direction of Inventive Activity, que, por cierto, algunos gestores de la ciencia debieran leer. Es verdad que Arrow exceptuó de su diagnóstico general a los organismos que se dedican a las investigaciones agraria, médica y aeronáutica, debido a su carácter aplicado, por lo que no cabe rechazar, por ineficientes, todas las iniciativas que involucran a las Administraciones Públicas. Pero lo más fundamental en esto es que son las universidades las que mejor responden a las necesidades de eficiencia en la dedicación del dinero a la ciencia, pues, como dijo Arrow, en ellas la complementariedad entre la enseñanza y la investigación es algo así como un accidente afortunado desde el punto de vista de la economía.

El caso es que los hechos, en España, para nada desmienten las prescripciones sugeridas por Arrow. Y así, a lo largo de la última década hemos asistido a un continuo aumento de la productividad entre los científicos de las universidades, mientras que lo contrario ha ocurrido entre los de los OPIS. De esta manera, si en 2000 cada investigador universitario contaba, en promedio, con 0,49 publicaciones académicas internacionales al año, en 2010 ese indicador llegaba a un valor de 0,83. En los OPIS, por el contrario, el punto de partida era algo más elevado en 2000 (0,52 publicaciones por investigador), pero la productividad se redujo estrepitosamente a partir de 2003, para caer hasta 0,16 publicaciones en 2006 y recuperarse parcialmente en los años posteriores, quedando establecida en 0,34 en 2010. En síntesis, entre los dos años extremos del período, la productividad científica de los profesores universitarios ha aumentado en casi un 70 por ciento, mientras que la de los científicos empleados por los OPIS se ha reducido en un 35 por ciento.

Y mientras esto ocurría, los gestores de la política científica se dedicaban a apoyar financieramente cada vez más a los OPIS –fomentando así la ineficiencia–, mientras relegaban a un segundo plano de sus prioridades la investigación universitaria. Los datos son, a este respecto, muy claros: a lo largo de la última década la financiación pública de la investigación en los OPIS aumentó un 6,6 por ciento anual en términos reales, mientras que lo hizo en sólo un 4,7 por ciento en el caso de la investigación universitaria.

Volvamos, pues, a partir de estos hechos a la cuestión de los recortes. No seré yo quien los defienda en el caso de los recursos que se destinan a favorecer las actividades del sistema de innovación. Pero ello no implica aceptar, como hacen los lobbies científicos, que cualquier cambio sobre este tema sea rechazable. Todo lo contrario, la política de recortes debería aprovecharse para reorientar de una manera drástica las prioridades de la política científica y tecnológica en dos direcciones: una, para incentivar las actividades de creación y difusión del conocimiento tecnológico en las empresas –con el objetivo esencial de ampliar el elenco de empresas innovadoras del país–; y otra para reestructurar el sector científico, dando más énfasis a la investigación universitaria e integrando, incluso, a una buena parte de los casi 600 centros y organismos públicos del ramo dentro de las universidades.

Cataluña
El hecho diferencial estaba guardado en Suiza
Pablo Molina Libertad Digital 17 Noviembre 2012

Los datos que este viernes publica el diario El Mundo sobre las andanzas financieras de las familias Pujol y Mas en tierras alpinas avalan las sospechas, ya muy extendidas, de que el verdadero hecho diferencial de la política catalana no es la lengua, ni el cava, ni una historia inventada ni la sardana, sino el trinque sistemático implantado desde la Generalidad.

La organización de tramas delictivas en torno al poder es la actividad en que los políticos del noreste han demostrado mayor destreza; tampoco se le da mal a los socialistas andaluces, que han hecho siempre grandes esfuerzos por superarles en la clasificación del trinque, por supuesto en vano.

Este auténtico hecho diferencial tiene, por su propia condición, dimensiones transversales. Por la rama socialista es justo recordar el caso del senador Josep María Sala, que dio con sus huesos en la prisión de Can Brians a finales de los años noventa por su implicación en el caso Filesa, lo que no le impidió volver por la puerta grande a la política catalana en medio de una ovación atronadora de los miembros del PSC, liderado entonces por Montilla. A partir de ese momento se encargó de formar a los cuadros jóvenes del partido, y así una experiencia política tan acrisolada no quedó sin provecho.

Pero es CiU la formación catalana que más y mayores ofrendas ha realizado para esmaltar debidamente ese hecho diferencial, con una nutrida lista de casos de corrupción en la que el asunto de las presuntas cuentas opacas en Suiza es tan sólo la más reciente anotación. No obstante, todo queda a expensas de lo que la Justicia dictamine en su momento sobre los documentos que la policía está aportando al sumario del caso Palau, origen de esta sugestiva línea de investigación, cuyo principal imputado ya confesó ante el juez haberse apropiado de varios millones de euros de la entidad.

La de páginas gloriosas que D. Josep Pla dedicaría hoy a la escasa sutileza con que, al grito de "España nos roba", el nacionalismo catalán, presunto dechado de virtudes cosmopolitas, se ha convertido por derecho propio en la mayor fuente de corrupción de esa nación que tanto desprecia...

Una izquierda a la deriva
J. A. Gundín La Razón 17 Noviembre 2012

A nadie puede extrañar que fracasara la huelga general si quienes sujetaban la pancarta bien podrían haberse quedado en casa haciéndole cucamonas a los nietecitos. Entre los ocho sindicalistas que abrían la comitiva sumaban más de 450 años, así que resultaba una redundancia el eslogan «Nos dejan sin futuro». Habría sido más apropiada una frase «vintage» rescatada del fondo de armario, algo así como «Devolvednos al pasado». Sin embargo, no es la acumulación de trienios lo que lastra el sindicalismo, pues lo que se pierde en vitalidad se gana en experiencia, sino la artrosis ideológica y la pérdida de credibilidad entre los ciudadanos. El miércoles quedó bien claro: casi nadie secundó el paro, mientras que la manifestación de los cabreados, que son legión, sí logró hacerse notar. Fue como decirle a los sindicalistas: estamos indignados, pero vosotros no nos representáis. De ahí que las proclamas triunfalistas de Méndez y Toxo sonaran a hojalata, para vergüenza ajena de buena parte de la izquierda.

Lo cierto que UGT y CC OO, que han uncido sus destinos a la carreta socialista, han desembocado en un callejón sin salida. Entre los dos sindicatos no reúnen ni el 10% de los trabajadores en activo, han perdido un cuarto de millón de afiliados en los últimos años y resulta exótico encontrar a un joven de menos de 30 años en sus ficheros. Algo muy parecido a lo que le sucede al PSOE, que de celebrarse hoy unas elecciones generales sacaría menos votos y menos escaños que en noviembre pasado. Pese a hundiese en las elecciones de Galicia hasta la popa, siguen actuando sin percatarse de que el chapapote ideológico los tiene inmovilizados. Y eso no es bueno para España. Los sindicatos son necesarios para la salud democrática y la articulación de los intereses obreros, pero necesitan una regeneración de ideas y de equipos que les devuelva la confianza de la gente, que oxigene el olor a rancio y que dé a conocer públicamente sus cuentas. So pena de momificarse agarrada a la pancarta, la vieja guardia, que se apoltronó en las cálidas tardes de la abundancia, debe dejar paso a una nueva generación con lenguaje, criterios y sensibilidad distintos. Es decir, una refundación en toda regla, de igual profundidad o mayor que la del PSOE. Los ciudadanos no están cansados de la política, sino del politiqueo y no es verdad que abominen de los políticos, sino de los politicastros de vuelo gallináceo. Ahí está, aún caliente y humeante, el caso de los desahucios, en el que Rubalcaba ha perdido la ocasión de colocar al PSOE al lado de la responsabilidad, en vez de sucumbir a la demagogia. No será así como los dirigentes socialistas recuperen el centroizquierda que les ha permitido gobernar durante 22 años.

Raíces de nuestros nacionalismos
Luis Suárez La Razón 17 Noviembre 2012

Nación significa nacimiento; de ahí que a lo largo del tiempo se empleara esta palabra de muy diversas maneras, pudiendo incluso decirse de alguien que era «vallisoletano de nación». Pero cuando se la convierte en superlativo, introduce un nuevo elemento étnico: es lo que separa o diferencia de los demás; de ahí el peligro de que pueda incurrir en una especie de racismo. España fue oficialmente reconocida como nación, una de las cinco que formaban la cristiandad latina, en el Concilio de Constanza, allá por el año 1412, precisamente cuando sus reinos, gobernados por miembros del mismo linaje, habían recobrado prácticamente la unidad que perdieran como consecuencia de la invasión islámica. Al producirse la recuperación de la cristiandad ibérica se hicieron conscientes esfuerzos para recuperar su unidad, sin que se perdieran por ello los usos y costumbres introducidos, ya que éstos eran certeramente calificados de libertades. De este modo, mediante acuerdos y pasos concretos, llegó a construirse esa monarquía hispana que a sí misma se calificaba de católica, porque la base constitutiva de la misma se hallaba en la aceptación de la ética cristiana, que reconoce en el ser humano a una persona y no a un simple individuo. De ahí el modelo: no sometimiento de los diversos componentes a unidad sólida, como era el modelo francés, sino estableciendo una unión de reinos. Conviene recordar que Cataluña nunca se consideró a sí misma reino, sino principado y que los países vascongados no formaban ni siquiera una unidad administrativa. Había un señorío de Vizcaya, cuyo titular era directamente el rey, una provincia de Guipúzcoa y una hermandad de Álava, en donde se instalaban señoríos menores que han dado nombre a los más importantes linajes de la nobleza hispana. Este modelo de Estado indicaba el avance además en dos sentidos. Había una diferencia entre la soberanía suprema e indivisible, ligada a la Corona y la administración que se atenía a los mencionados usos y costumbres.

Pero esta situación, que nos explica cómo España pudo convertirse en gran potencia y también en madre de otras naciones allende los mares, empeñada en la defensa de Europa frente a las disidencias religiosas y al poder de los turcos, trajo consigo un esfuerzo que condujo a la gran depresión de finales del siglo XVII. Y se creyó por muchos que la mejor salida era acomodarse al modelo unitario de Francia. La Guerra de Sucesión fue un enfrentamiento entre dos príncipes, Felipe de Borbón y Carlos de Austria. Lo que ahora se conmemora con la Diada no era una defensa de Cataluña, sino de un candidato, Carlos, que parecía ofrecer la conservación del sistema tradicional frente al otro, Felipe, que aportaba el modelo de Luis XIV. Así las cosas, frente a las tendencias reformadoras que buscaban una fructuosa Ilustración española, sin abandonar sus raíces católicas, se produjeron los movimientos de resistencia que intentaban salvaguardar o restablecer los usos antiguos, es decir los Fueros. Tal vez olvidaban que el de Navarra comienza con una referencia a Pelayo y Covadonga.

En 1833 la sucesión femenina, con una nueva reina de nombre Isabel, sirvió de pretexto a un enfrentamiento entre liberales unitarios y tradicionalistas que invocaban el nombre de Carlos. Largas y duras luchas que acabaron con el fracaso del Carlismo, que hubo de replegarse en esas zonas extremas, vascas o catalanas en donde la palabra fuero suena mejor. Y cuando el ciclo se cerró nacieron políticos que formularon entonces la idea en otros términos de nacionalismo, es decir, odio a España, a la que identificaban en cierto modo con la castellanidad. Desde finales del siglo XIX, mezclándose además con los grandes problemas políticos y sociales que caracterizaran aquella centuria, hemos ido viviendo las consecuencias y el desarrollo de aquella manera de pensar que intenta la división de la soberanía. Y, nadie se engañe, están a punto de conseguirla.

La vigencia de un régimen autoritario –por favor no me sigan interpretando mal– permitió a los nacionalistas instalarse fuertemente en los espacios de una oposición que luchaba por recuperar la «libertad» parlamentaria y de partidos. Y el problema entró en nuevos cauces. Eran muchos, yo diría que la inmensa mayoría, los que creían que la solución del problema sólo podía venir por el camino del reconocimiento y de las concesiones. Defendíamos el uso del catalán en los ambientes académicos, pero no que ésto significase una sustitución de la lengua española, que es un elemento, probablemente el más valioso, de nuestra cultura.

Sin embargo, se cometió un error cuando en 1976 se pensó que la solución estaba en una especie de equiparación entre las diversas regiones españolas. De este modo la unidad de la soberanía pasaba a ser compartida o, mejor, dividida. A ciertas entidades con profundas raíces históricas ésto no les parecía suficiente, sino humillante, ya que parecía equipararlas con otras que fueron hasta entonces simples provincias. Y se abrió la puerta. Los historiadores sabemos muy bien a qué sistemas plurales de este tipo conducen a la larga: inevitablemente, a una separación: ¿dónde están los límites a lo que se permite? Solamente en las coyunturas de la conveniencia. En otras palabras y siempre con el dolor profundo de quien se siente hispano, el proceso no va a detenerse. Hemos llegado ya al punto clave en el que se intenta desprestigiar y desarbolar el edificio básico de la monarquía. Volveremos, no hay duda, a los «taifas». Y ellos fueron los que arrasaron al Ándalus. Así nosotros. El uso de medidas coercitivas sería contraproducente. Pero, ¿cómo crear los vínculos del amor que nos haga sentir a todos uno?

Luis SuÁrez
De la Real Academia de la Historia

Españolizar niños
Manuel Molares do Val Periodista Digital 17 Noviembre 2012

La propuesta del ministro Wert de españolizar a los escolares en Cataluña para que se sientan igualmente catalanes y españoles podría aplicársele a los vascos a la vista de las declaraciones del jugador de la Selección Nacional de fútbol, Markel Susaeta, que para no decir que jugaba en el equipo de España se refirió a ella como “esa cosa”.

Como muchos medios informativos resaltaron esa expresión, trató de justificarse en otras declaraciones, pero siguió sin nombrar España.

Si un joven jugador de la campeona de Europa y del Mundo no se atreve a decir el nombre de su país, algo ha fallado en su formación humanística.

Seguramente se educó en ikastolas, las escuelas nacionalistas en las que la Formación del Espíritu Nacional vasco que las impregna señala a España como país opresor, aunque los vascos, como los catalanes o los gallegos, hayan sido hasta hoy tanta parte de la Historia de España como los castellanos.

Ni siquiera importa que, especialmente los vascos, hubieran participado en la conquista de América y el mantenimiento del Imperio español tanto como los extremeños.

Más aún, marinos y militares que deben figurar en la historia universal, como Elcano o el héroe más grande de las historias navales de los últimos cinco siglos, Blas de Lezo, mucho más que el Nelson inglés, eran vascos, guipuzcoanos.

Quizás la España invertebrada, especialmente tras el hundimiento de 1898 o, como ahora, temporalmente económico, no ha sabido vertebrarse haciendo que en todas las regiones españolas se admire a sus héroes como los británicos a los suyos.

El franquismo quiso hacerlo, pero lo que una dictadura recuerda como heroico se vuelve detestable para sus opositores democráticos, lo que han aprovechado los nacionalistas para crear una furia antiespañola que José Ignacio Wert difícilmente podrá atenuar.

Oriente Próximo
La paciencia de Israel
Elías Cohen Libertad Digital 17 Noviembre 2012

Desde un punto de vista puramente analítico, el Estado de Israel, entre otras cosas y Start Up Nation mediante, debería ser calificado como uno de los países más pacientes. Desde el año 2001, los grupos terroristas palestinos, encabezados por Hamás y la Yihad Islámica, han lanzado sobre el sur de Israel 12.800 cohetes... y subiendo. Desde el modelo Qassam –que la prensa europea siempre calificó de "artesanal"– hasta el Grad, en su versión iraní, la lluvia de cohetes ha sido incesante. En los últimos dos días han caído más de 351, llegando a alcanzar Tel Aviv, el centro económico del país, y las afueras de la capital, Jerusalén.

La desolación dejada en estos once años se respira, por ejemplo, en Sderot, ciudad situada apenas a un kilómetro de la Franja de Gaza, donde hay refugios por doquier, situados estratégicamente para que cualquier ciudadano pueda llegar a ellos en menos de 15 segundos, el tiempo que tarda en llegar el proyectil desde que la sirena lanza el aviso. Encontramos refugios incluso en los parques infantiles.

Israel abandonó Gaza en 2005, una vez concluida una Segunda Intifada que sembró de terroristas suicidas todo el país durante cuatro años, y después de que un cohete se cobrara sus primeras víctimas, en junio de 2004: un niño de cuatro años, Afik Zahavi, y su abuelo de cuarenta y nueve, Mordejai Yosepov. El ejército sacó de la Franja a sus propios ciudadanos a punta de fusil, y a su salida vieron cómo las sinagogas fueron quemadas; los miembros de Hamás y Al Fatah se ocuparon también de saquear los invernaderos.

Tras la desconexión de Gaza, el lanzamiento ininterrumpido de cohetes contra los ciudadanos israelíes se intensificó, sobre todo desde que Hamás, tras una lucha fratricida contra las fuerzas de Al Fatah, se hiciera con el control de la Franja en el verano de 2007. Israel, ante esta situación, inició en los últimos días de 2008 la operación Plomo Fundido, que incluía una ofensiva terrestre para minimizar las víctimas civiles entre los palestinos –a diferencia de lo que, por ejemplo, hizo la OTAN en Belgrado, que bombardeó desde el aire y sin sacrificar hombres en tierra–.

Por otro lado, desde el verano de 2006, la sociedad israelí languideció por el secuestro de uno de sus soldados, Gilad Shalit, que estuvo cautivo cinco años, durante los cuales Hamás no permitió que lo visitara nadie, ni siquiera la Cruz Roja. Finalmente, el Gobierno de Israel intercambió a Gilad Shalit por 1.027 terroristas palestinos, 200 de ellos responsables de los más terribles atentados, como el de la pizzería Sbarro en Jerusalén (2001) o el del Hotel Park, en Haifa (2002).

En relación con lo que sucede en Gaza, cabe recordar que Israel fue objeto de un asalto internacional a su legitimidad en mayo de 2010, cuando la Flotilla de la Libertad, autocalificada de humanitaria y organizada por la ONG islamista IHH, forzó un choque violento contra la Marina israelí, recibiendo a los soldados israelíes que abordaron el buque Mavi Marmara con balas y cuchillos, mientras el premier gazatí y líder de Hamás, Ismail Haniye, les esperaba en las playas de la Franja con los brazos abiertos. Es cierto, nos quedamos sin la foto de los activistas humanitarios abrazados al líder de un movimiento islamista, terrorista y misógino.

Dichos activistas también intentaron, en los últimos dos años, con la llamada flytilla, colapsar el aeropuerto internacional Ben Gurion. Las autoridades israelíes les entregaron una carta agradeciéndoles que visitaran la única democracia de Oriente Medio, y les aconsejó que, si se preocupan tanto por los derechos humanos, se dejaran caer por Damasco.

Los ciudadanos del sur de Israel llevan once años corriendo, interrumpiendo su vida día y noche para buscar la salvaguarda bajo un techo reforzado. Han muerto 61 y 1.791 han resultado heridos, sin mencionar los síndromes de estrés postraumático, los desplazados y el impacto socioeconómico.

Es una situación que ningún país puede, ni debe, soportar.
Durante los últimos años El Estado de Israel y sus ciudadanos han demostrado una paciencia increíble ante el terrorismo de Hamás. Sin embargo, parafraseando a la mítica líder sionista Golda Meir –"el único hombre de mi Gobierno", dijo un día de ella Ben Gurión–, los israelíes no tienen otra alternativa: su continuidad depende de su lucha y de su resistencia.

Elías Cohen, analista político. Autor del blog carreterabirmania.com.

Gaza: Se dispara la crisis bélica
José Javaloyes www.republica.com 17 Noviembre 2012

Paso a paso, las acciones puntuales de represalias entre Israel y la Franja de Gaza gobernada (¿) por Hamás definen la rápida evolución allí hacia un conflicto de dimensiones similares al de 2008. Y el cambio no lo precisa sólo el calado de la eliminación del coordinador de las acciones armas de Hamás y el hecho de que la cohetería lanzada por las que fueron sus milicias haya alcanzado Tel Aviv. Cuenta principalmente la llamada a los reservistas por el Gobierno de Netanyahu, el agrupamiento de tropas judías y el hecho de que Egipto haya retirado su embajador en Israel.

Pero hay más. El cambio de régimen político en Egipto, con el establecimiento del islamismo en la jefatura del Estado, anticipa la ausencia de un poder moderador, de un freno, en las decisiones que adopte el Gobierno de Ismail Haniya en Gaza. Además el hecho de que los cohetes disparados por las milicias de Hamás hayan iniciado el camino que deja atrás la irrelevancia práctica de los bombardeos habidos hasta ahora, podría haber significado ya la reconsideración operativa por los israelíes, en el sentido de que esa progresión de la capacidad ofensiva de tales palestinos es incompatible con los rangos de seguridad militar del entero espacio de su Estado.

Parece bastante claro que tal evolución perfectiva de la cohetería empleada desde la Franja de Gaza no resulta de una evolución interna de las propias capacidades tecnológicas para este tipo de armamento. Ha cambiado la fuente de suministro. Resultaría más probable que los nuevos cohetes procedieran de las milicias de Ezbolá, por ejemplo, que del tráfico de armas originarias de la guerra civil líbica – dada la enorme cantidad de ellas que se encuentran sin control a lo ancho del país -, o de aportaciones directas desde el escenario bélico de Siria. Tampoco la República Islámica de Irán pasaría por el riesgo de aportar a sus patrocinados de Gaza auxilios de esta naturaleza. Sería tanto el hacerlo como convocar sobre sí represalias directas por parte de Israel, habida cuenta el cúmulo de amenazas de destrucción contabilizadas en los discursos y declaraciones de los jerifaltes iraníes.

Sin embargo el principio de salto tecnológico habido en la cohetería que utilizan los milicianos de Hamás es en sí mismo un hecho absolutamente relevante, por traducirse en un proceso de deterioro militar de la seguridad de Israel. Y por ahí no va a pasar el Gobierno de Netanyahu, que se encontrará en estos momentos con las antenas más que alerta ante la evolución de los acontecimientos al otro lado del Golán y en el sur de Líbano, donde las milicias de Hezbolá, con toda lógica, se encontrarán ahora en estado de máxima alerta.

En resumen, la espiral de violencia en la región medio oriental seguirá adelante desde ahora mismo. Las condiciones, debe decirse, son críticas. Y entre tanto, la diplomacia, en paralelo, sigue su propio camino. Mientras Estados Unidos se resiste a ello, Francia acaba de reconocer a la nueva oposición frente al régimen sirio. Tal como lo hizo en Libia.

Crónica del 'Bienestar del Estado'
El despilfarro de dinero público sigue siendo norma en España
En la siguiente enumeración entran datos relativos al gasto público, la burocracia estatal, el endeudamiento soberano y el sistema tributario.
LIBRE MERCADO Libertad Digital 17 Noviembre 2012

El contribuyente español se enfrenta a una Administración demasiado grande y opaca, por lo que esta colección de noticias e informaciones varias ayuda semana tras semana a que los pagadores de impuestos sigan más de cerca el uso que se hace de sus recursos. En esta enumeración entran datos relativos al gasto público, la burocracia estatal, el endeudamiento soberano y el sistema tributario.

Empezamos el repaso de esta semana hablando del Ministerio de Educación y Cultura, que ha disparado un 74% las ayudas públicas para producir cine español que se habían anunciado de forma preliminar hace algunos meses. El ICAA, ente encargado de conceder estos subsidios, iba a comprometer inicialmente 3 millones de euros para este capítulo. No obstante, esta semana hemos conocido que el montante total de este capítulo de gasto superará los 5.2 millones de euros.

No dejamos aún el Ministerio de Cultura porque esta semana hemos conocido que el Gobierno cargará el canon digital a todos los españoles vía impuestos. Cristaliza así una medida anunciada al comienzo de la legislatura. El nuevo impuesto sucederá a una polémica tasa que recaudó entre 90 y 200 millones de euros al año entre 2003 y 2011.

Seguimos ahora con el Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Esta semana, el Ministerio de Hacienda ha hecho público que reducirá el recorte de liberados sindicales que se había anunciado a comienzos de verano. Ahora, un 30% de los liberados que se habían vuelto obligados a regresar a su puesto de trabajo disfrutará de un "indulto" y podrá regresar a ejercer como liberado sindical. Los contribuyentes salen perdiendo una vez más.

Hablemos ahora del IVA, y en concreto, de su aspecto más fúnebre. La subida del impuesto indirecto por excelencia aprobada por Mariano Rajoy ha hecho que los españoles sean los europeos que pagan más IVA por su entierro. Tras la subida de trece puntos de dicho gravamen, los servicios funerarios cuestan unos 300 euros más de media.

También en los impuestos especiales hay movimientos. Esta semana hemos conocido que el Gobierno prevé recaudar 70 millones este año adelantando el cobro de los "derechos de emisión de CO2" que van a estipularse a partir de 2013. Una nueva forma de aplicar la "fiscalidad verde" que tan de moda se ha puesto en tiempos de crisis...

Y por si no fuese suficiente con todo lo que hemos visto hasta ahora, también esta semana hemos conocido que España debe al CERN 110 millones de euros. El Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) vive un momento dorado tras el hallazgo del bosón de Higgs, pero tiene a nuestro país en su lista de morosos, ya que la Administración española aún no ha abonado las cuotas de 2011 y 2012.

Pasemos ahora al ámbito regional. Esta semana hemos conocido que la plantilla de empleados públicos de Extremadura y Baleares ha seguido creciendo durante el presente año. Ambas administraciones están gobernadas por el Partido Popular. En Extremadura, la plantilla de empleados autonómicos subió casi un 3%, mientras que en Baleares creció por encima del 8%. En su mayoría, estos nuevos puestos son indefinidos.

Otro capítulo de gasto digno de atención en el ámbito regional son las televisiones autonómicas. Esta semana hemos conocido que TV Castilla-La Mancha gastó 52 millones de euros en 2011 pese a que sus ingresos fueron de apenas 2.7 millones. Dichos ingresos no alcanzan para cubrir ni el 5% de los gastos totales de la emisora. Peor aún: durante el ejercicio pasado, el gobierno de María Dolores de Cospedal aumentó la subvención a la TV autonómica en un 7%. Hablando del ejecutivo manchego, también vale la pena señalar que esta semana se ha publicado que el gobierno de Cospedal se gasta más de tres millones y medio al año en pagar a sus 86 asesores.

Pero volvamos de nuevo al pozo sin fondo que son las televisiones de las CCAAs. En Andalucía nos encontramos con una situación muy parecida a la que hemos descrito en Castilla-La Mancha. Según el último ejercicio, los ingresos por publicidad y ventas de Canal Sur son de 23.4 millones de euros, cifra escandalosamente inferior a los 155 millones de subvención que percibe dicho ente. Peor aún: en la rendición de cuentas anuales del Ejecutivo andaluz, la Corporación RTVA apenas refleja 309 de los 1.600 empleados que dijo tener en su última memoria, una nueva muestra de opacidad y falta de transparencia.

Por cierto: la Junta de Andalucía ha anunciado esta misma semana que se niega a cerrar sus 23 "embajadas autonómicas" en el extranjero. Esta presencia se extiende por casi una veintena de países, aunque también incluye centros de representación dentro de España. Por ejemplo, la oficina en Madrid en la que en su día trabajó Julián Martínez, pareja sentimental de la ex Ministra socialista Bibiana Aido.

Sin dejar las Autonomías, no pasa semana que no leamos nuevos ejemplos de despilfarro en Cataluña. El último titular significativo es el siguiente: Cataluña recibió 7.000 millones en ayudas de la UE entre 2007 y 2010. El Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), el Fondo Social Europeo (FSE), el Fondo Europeo Agrícola y de Desarrollo Rural (FEADER) y el Fondo Europeo de Pesca (FEP) transfirieron a Cataluña esta abultada cantidad de subsidios comunitarios en plena crisis. No obstante, la realidad de la comunidad no puede ser peor: su tejido industrial se ha debilitado enormemente y sus niveles de endeudamiento público son tan elevados que el gobierno central ha acabado "rescatando" al gobierno de Mas.

¿Suficiente? No se desesperen, que aún hay más. Por ejemplo, ¿qué opinan de que los Senadores gastasen en 2011 más de 50.000 euros en llamadas telefónicas a líneas "902" y similares? Según la información publicada, estos gastos telefónicos son más que habituales entre sus Señorías, ya que solamente en 2011 se registraron 18.000 llamadas telefónicas "premium", además de 16.000 envíos de SMS a concursos, juegos, programas de televisión...

Y no dejamos el Senado, porque esta misma semana, PP y PSOE rechazaron suprimir el presupuesto de traducción a lenguas autonómicas aprobado durante la pasada legislatura. UPyD planteó la medida en la Cámara Alta, pero los dos grandes partidos han rechazado la propuesta de la formación de Rosa Díez. Los contribuyentes seguirán pagando anualmente 330.000 euros por este concepto.

Pasemos ahora al ámbito municipal. Esta semana hemos leído que, pese a los ajustes aplicados por el consistorio de la capital de España, el Ayuntamiento de Madrid tendrá en 2014 más coches oficiales que el gobierno de la Nación. Mientras que el Estado central pasará a tener 103 vehículos, Madrid mantendrá 255. La situación era aún peor antes de la llegada de Ana Botella a la Alcaldía, ya que la administración local del ex Alcalde Ruiz-Gallardón tenía en cartera casi 400 vehículos oficiales. Si analizamos el parque de vehículos públicos en nuestro país encontramos que hay 11.000 más en los demás Ayuntamientos, así como más de 9.000 dependientes de gobiernos regionales.

Sería bueno poder ofrecer más datos sobre los despilfarros y excesos de los municipios españoles, pero esta semana hemos conocido que muchos consistorios ni siquiera han rendido cuentas ante el Tribunal de Cuentas. El organismo auditor sigue esperando que más de 5.000 ayuntamientos presenten sus cuentas anuales.

España
Aznar denuncia el daño que han hecho en España las alianzas entre la izquierda y los nacionalistas
«Pujol apuró al máximo los plazos para el pacto y luego explotó política y mediáticamente el acuerdo», recuerda el expresidente
EFE ABC 17 Noviembre 2012

José María Aznar, durante su participación en las conferencias organizadas por el diario The Wall Street Journal

El exjefe del Gobierno José María Aznar denuncia que la «radicional alianza de la izquierda con el nacionalismo» tenía como finalidad «impedir» que gobernara el PP y ha sido «perjudicial» para España porque ha unido la «pulsión de poder» de la izquierda con la «disgregadora» del nacionalismo.

Aznar hace esta reflexión en «Memorias I» (Planeta), el primer volumen de sus memorias que se presentará el próximo 26 de noviembre en Madrid y en el que explica algunas de sus decisiones más controvertidas durante sus ocho años de Gobierno (1996-2004).

La Agencia Efe ha tenido acceso a varios extractos de este primer volumen de las memorias de Aznar, en el que afirma que esa tradicional alianza de la izquierda con el nacionalismo «ha servido para impedir que gobierne la derecha». «Ha sido una alianza perjudicial para España porque la izquierda antepone a los objetivos comunes su pulsión de poder, y el nacionalismo, su pulsión disgregadora», añade.

Aznar señala que su Gobierno interpretaba el resultado de las elecciones generales de 1996 como una oportunidad para vertebrar una relación distinta con los partidos nacionalistas, que «superase la dinámica de confrontación y fortaleciese un proyecto de convivencia beneficioso para todos los españoles». Recuerda que representantes de CiU y del PNV habían empezado a acudir a los congresos del PP a partir de 1990 y que mantenían un diálogo «algunas veces más fructífero que otras».

Aznar explica que la situación del PP en el País Vasco era «difícil» y que en Cataluña habían «sobrevivido durante años como un partido prácticamente cautivo». El expresidente del Gobierno apunta que quería un Partido Popular de Cataluña (PPC) con una «posición clara, con capacidad de maniobra y de decisión y que no fuera un mero satélite de CiU» y que con ese objetivo promovió a Alejo Vidal-Quadras a la dirección.

Desde las filas del nacionalismo catalán, continúa Aznar en sus memorias, una de las personas que contribuyó a que se cerrara el acuerdo de Gobierno fue Josep Antoni Duran i Lleida. «Pujol se tomó su tiempo. Venía de apoyar al Partido Socialista incluso contra el viento de la corrupción y la marea de la crisis económica. Y ahora tenía la posibilidad de prestar el apoyo decisivo a un Gobierno del PP», agrega.

Mantuvo dos conversaciones con el entonces presidente de la Generalitat, aunque dice que no entraron en ningún detalle concreto sobre el pacto de gobernabilidad que después firmaron, algo de lo que se encargó Rodrigo Rato, entonces portavoz parlamentario. «Lo que no quiso hacer Pujol fue entrar en el Gobierno. Se lo ofrecí entonces y se lo volví a ofrecer en el año 2000, tras nuestra victoria por mayoría absoluta, cuando no necesitaba sus votos. Pero, a la hora de la verdad, no quiso asumir ningún compromiso. Prefirió instalarse en la incomodidad», matiza Aznar.

En su opinión, Pujol «suele acertar en las cosas pequeñas y equivocarse en las grandes. Decidió mantener abierto el bucle del victimismo y la reivindicación permanente. Estoy convencido de que fue una gran equivocación. Creo que Pujol perdió la oportunidad de ser el gran protagonista de un acuerdo histórico que habría beneficiado mucho a Cataluña», opina el exjefe del Gobierno. Recuerda que las negociaciones con CiU se centraron en varios ejes, siendo el más importante el fiscal.

Aznar afirma que sigue pensando que el modelo de financiación autonómica pactado en 1996 era «razonable y bueno». «Si el PSOE de Rodríguez Zapatero no hubiese decidido cambiarlo de manera innecesaria, la situación de España sería hoy bastante mejor», agrega.

Finaliza explicando que el pacto con CiU se cerró en el hotel Majestic de Barcelona el 28 de abril de 1996. «Pujol apuró al máximo los plazos y luego explotó política y mediáticamente el acuerdo todo lo que pudo. Lo presentó al mismo tiempo como un triunfo para Cataluña y un gesto de generosidad por su parte», dice. Para Aznar, fueron «buenos pactos» ya que ponían fin a una «anomalía histórica y en los que no había nada que el Estado no pudiera razonablemente aceptar y asumir».

El Estado nos ataca
Daniel Lacalle
  El Confidencial
 17 Noviembre 2012

“Inflationism will not solve the problem brought by parasitical relationships. The greater the entitlements state, the lesser economic growth”

Si hay algo que me preocupa de la posible y tímida recuperación de la economía española que comenta en este excelente documento nuestro compañero Ignacio de la Torre es caer en el optimismo, volver a los vicios del pasado y no trabajar para cortar ese cordón umbilical estado-deuda-sector financiero, vasos comunicantes del riesgo exponencial que tanta desconfianza genera en los mercados.

“El dinero público no es de nadie”

El miércoles, la prensa internacional mostraba las dramáticas imágenes de la huelga general. Y ante las reclamaciones de unos y otros de “olvidar el déficit” -más deuda-, de derechos sociales -más deuda-, imponer políticas de crecimiento -más deuda- y de llevar a cabo un impago -quiebra-, me preguntaba por qué somos tan egoístas que aplaudimos mientras nos gastamos el dinero de generaciones futuras bajo la ilusa promesa de que “ya creceremos” y, sin embargo, nos rebelamos contra las consecuencias de ese despilfarro.

El mayor engaño de la pasada década fue llamar "crecimiento" a "deuda", y el actual llamar "austeridad" a "despilfarro contenido". Como les he mostrado en mi gráfico favorito en varias ocasiones, el crecimiento de España, excluyendo el efecto de deuda, fue muy bajo (casi cero anual) durante la burbuja, y lo que llaman ahora “austeridad” es solo ligerísima moderación presupuestaria, consecuencia del despilfarro anterior.

Piensen lo bien que estaríamos hoy si hubiéramos hecho en 2005 una huelga con una buena pancarta diciendo: "no hipotequemos a nuestros nietos" cuando multiplicábamos la deuda por dos.

El problema del endeudamiento radica en que es una droga y que, además, nubla la prudencia a la hora de gastar o invertir. Y que cuando se acaba, el “mono” es peor de lo que nadie imaginaba. Se empieza justificando para “hacer inversiones de crecimiento” y se acaba despilfarrando en gastos tan “sociales” como los 12.000 millones que pagamos en subvenciones. Se empieza pensando que se pagará con crecimiento, luego que se pagará con más deuda de fondos exteriores, después que se pagará con más impuestos y, finalmente, se quiebra.

Desde 2003, cada euro nuevo de deuda ha generado productividades marginales cero y, desde 2004, negativas (fuente Goldman Sachs). Es el “umbral de saturación de deuda”.

Corremos el riesgo de pasar de saturación de deuda a saturación impositiva, que genera destrucción de crecimiento, riesgo de descapitalización y quiebra.

Como a los drogadictos, siempre nos parece que “yo controlo” -mi deuda sobre PIB es menor que la de Japón- y “a mí no me va a pasar” -España no es Grecia-, o el actual “mi colega está peor” -la deuda privada es mayor-.

A ver. La deuda privada se contrae libremente. La deuda privada excesiva se repaga con ampliaciones de capital, desinversiones y caja libre. Si la empresa no puede pagarla, quiebra, se venden sus activos y se liquida. La deuda pública es impuesta obligatoriamente. La deuda pública se repaga con más impuestos y más recortes y si no se paga, se arruina a los ciudadanos. Importantes diferencias.

El mayor riesgo para la recuperación: la simbiosis Estado-banca

Sin embargo, la distinción deuda privada-pública y el mercado libre, donde la quiebra y el riesgo crediticio son pilares fundamentales para garantizar el correcto funcionamiento del sistema, se distorsionan cuando entran el clientelismo y los favores.

¿Por qué se rescatan bancos y empresas de sectores “estratégicos” (oigo la palabra y me entran escalofríos)? Porque los bancos tienen un 34% de su balance en deuda pública y porque cuando cae el crédito, ¿saben quién no puede sufrir la pérdida de crédito “credit crunch”? La Administración Pública.

 

El gráfico inferior, cortesía del Banco de España, muestra el terrible impacto de lo que en el mercado se llama “crowding out” -cuando el Estado acapara el crédito disponible y hunde el acceso al crédito de familias y empresas-. Las Administraciones Públicas (AAPP) han visto multiplicar su acceso al crédito mientras el resto de sectores (OSR, otros sectores residenciales) perdían acceso a la financiación. Y también esas empresas públicas que se crearon con alegría hasta acumular 55.000 millones de deuda y que hoy no se pueden cerrar porque ni tienen valor, ni se puede asumir su deuda.

Por eso se rescatan bancos en todo el mundo. Para que la burbuja de crédito a las Administraciones Públicas no estalle. Y esto no sería un problema si se creara riqueza en vez de cubrir gastos corrientes, pero cuando “invierten” agárrate que viene otro aeropuerto inútil, y el coste de esa deuda se va a repagar con impuestos y menos crédito.

 

La deuda en sí misma no es mala. La deuda es mala cuando no genera ninguna rentabilidad. Y, como en cualquier actividad económica, hay “inversiones sociales” que no generan rentabilidad económica y son aceptables, pero éstas no pueden acaparar y sobrepasar a las inversiones que generan rentabilidad, porque de lo contrario llevamos a cabo una espiral de gasto, que implica más deuda y más impuestos, un mayor empobrecimiento, menos ingresos, el mismo gasto, más deuda y la quiebra.

El gasto público en España, según Eurostat, es del 45,2%. Si sumamos comunidades autónomas, empresas públicas y otras administraciones y quitando transferencias es del 50,2%. Ese porcentaje es imposible de soportar cuando se tiene una economía cíclica y centrada en servicios y exportaciones como la nuestra.

¿Y me dicen que el problema es el petróleo? Me lo dijo un lector el otro día. Claro, la factura petrolera es menos de un 4,5% del PIB, las Comunidades Autónomas, el 10% y el gasto público, el 50,2%. Claramente culpa de la OPEP. Obvio.

Es curioso lo que escuché al líder de un partido que afirma que la “austeridad es criminal” en televisión. Dijo que “él sería un buen ministro de economía porque es muy austero y ahorra”. Sin embargo, lo que quiere para su familia no lo quiere para el Estado. Efectivamente, este señor ha llevado a cabo una gestión de su economía impoluta, adecuando ingresos a gastos y manteniendo un “gasto social” -su familia, la educación de sus hijas- sin endeudarse. Cada euro que ha cobrado se lo ha trabajado. Sin embargo, no quiere esa gestión para su país y quiere que el mercado nos regale el dinero. Porque el dinero no es de nadie. Pues el mercado no financia donaciones.

El riesgo Estado en el sector financiero

Seamos claros. Sin confianza en el Estado y en el sector financiero no habrá recuperacion. Por eso, la austeridad y el balance de cuentas públicas es esencial para todo. Crédito, crecimiento privado y derechos sociales.

Mucha gente me dice que “los bancos se forran pidiendo prestado al BCE al 1% y comprando deuda pública al 5%”. Hay varios errores en esa frase:

- Para el inversor, el banco está corriendo un riesgo muy alto. No es un chollo, es una imposición implícita del Estado de “comprar sus bonos”. Para que aparezca el famoso titular “el Tesoro coloca con éxito…”. Claro, porque lo compran todo los bancos.

- Sin embargo, el riesgo de esa inversión, por mucho interés que pueda dar, reside en el principal y en el peso de la exposición a deuda soberana. Es como si usted dice que gana mucho porque compra una casa y luego la alquila a un inversor. Y entonces compra todas las casas de la zona y se las alquila al mismo inversor. Si de repente dejaj de pagarle el alquiler, o valen menos por acumulacion de riesgo, o le acampa una comuna de gangsters en el jardín, su “inversión chollo” es ruinosa. Cuando el Estado copa no solo el crédito, sino la inversión de la banca, el riesgo y la dependencia es tremendo. El gráfico inferior muestra la cantidad de deuda pública en el balance de los bancos.

 

El riesgo Estado en los derechos sociales

La importancia de cuadrar las cuentas, de dejar de despilfarrar y de moderar la deuda impacta en sus derechos sociales. ¿Cómo? Las instituciones públicas, seguridad social, pensiones y otras tienen enormes cantidades -en algunos casos más del 90% de sus recursos- invertidos en deuda pública. Si el Estado sigue endeudándose y creando un agujero de gasto improductivo del que no puede salir, el impago nos lleva a la quiebra de dichas instituciones. Por eso, no entiendo cuando piden dejar de pagar la deuda.

 

El riesgo Estado en la creación de riqueza

El número de empresas que están reportando pérdidas o rebajando sus estimaciones para 2013 no hace más que crecer. Y más impuestos significa menos inversiones. Las inversiones en España de las empresas del Ibex en 2013 caerán un 35%.

Siempre me hablan de los mal llamados paraísos fiscales, que en realidad son “refugios fiscales”. No hay paraísos fiscales, hay infiernos fiscales. ¿Qué nos impide hacer de España un refugio fiscal? Recaudaríamos más, cubriríamos nuestros servicios básicos y los ciudadanos con más renta disponible, consumirían más. Los refugios fiscales, si sirven de algo, es precisamente para atemperar la voracidad recaudatoria de los gobiernos. ¿Dónde se creen que estaría el tipo marginal de IRPF si no existieran? Me dice un lector “porque entonces los paraísos fiscales bajarían más sus impuestos y no serviría de nada”. Sin embargo, qué sorpresa, eso no ocurre. Porque, como todos, tienen unos gastos públicos cercanos al 25% de su PIB.

 

El déficit como gran error

No entiendo cómo los ciudadanos que critican a los políticos piden más déficit y más deuda cuando no ha funcionado. Repetir. ¿Se quejan de mala gestión y piden que se destinen más recursos a los malos gestores? ¿Se imaginan que su fondo de pensiones perdiera dinero y ustedes le dieran más dinero aún?

El problema es que, como el maltratador que le dice a su señora “sin mí no eres nada”, les han convencido de que la única salida al problema de gasto y deuda del Esttado es más Estado y deuda. Y para ello hay que minar la confianza del individuo. Sin embargo, el español es muy listo. Y sabe que saldremos de ésta y que si hay algún brote verde lo ha generado el sector privado, esas empresas medianas y pequeñas que proporcionan el 70% del valor añadido y empleo del país.

El despilfarro, el gasto y la deuda siempre se toleran. Pero no se valoran sus consecuencias. Según la Comisión europea, España registrará un déficit -pérdidas- del 8% en 2012 -y, de ello, menos del 1% es por las ayudas a la banca- y del 6% en 2013 y 2014, con una deuda sobre PIB del 97,2% en 2014. ¿Austeridad?

Tengan en cuenta que para generar recursos suficientes para cubrir solamente el aumento de deuda que suponen esas predicciones -que sinceramente espero que no se cumplan- España tendría que recaudar el 50% de todos los ingresos de 2011 en los próximos tres años, solamente para mantener la deuda del Estado “sin crecer”.

Lo bueno de planificar para cuadrar gastos e ingresos es muy simple. Si se equivocan, y el país crece más, se ahorra y se mitigan los impactos si se vuelve a la crisis. Lo que todos ustedes hacen cada día. Lo malo de la política de la hormiga contra la cigarra es que cuando llega el invierno ya no queda nada, y lo que es peor, se depende de la caridad (del BCE, del FMI, de quien sea), que suele venir con exigencias que nos empobrecen y nos hacen menos libres.

La austeridad no mola. No genera Invercarias, Omniums, películas sin estrenar de presupuesto subvencionado, fiestas comarcales con el cantante de moda pagado con deuda, pisos que nunca bajan, subvenciones, aeropuertos y consejos de cajas en las Bahamas.

La austeridad fastidia, pero más fastidia, y a mucha más gente durante mucho más tiempo, la quiebra.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Déficit fiscal y egoísmo secesionista
Vicente Serrano www.vozbcn.com 17 Noviembre 2012

“Una mentira mil veces repetida se convierte en realidad”, frase atribuida Goebbels, ministro de Propaganda de Hitler, aunque otros se la atribuyen a Lenin. “España nos roba”, frase repetida hasta la saciedad por los medios de comunicación subvencionados por la Generalidad de Cataluña, y por acólitos dispuestos a llevar la verdad nacional a las mentes de sus conciudadanos, incluso cuando estos son tan solo niños.

Hay un vídeo, grabado en una escuela, en el que se ve a niños, aleccionados y ayudados, asegurando que si no pagásemos a España nos podríamos quedar el dinero para los catalanes y pagaríamos menos. Pura demagogia. Que se lo crea un niño es posible, pero… ¿un adulto? Tras 30 años de control nacionalista de la educación (¿catalanización?) y de los medios de comunicación, ¿nos ha convertido en una sociedad pusilánime? Espero que no, aunque lo que se trasmite es que sí.

Vayamos al grano. Aquí nadie roba a nadie. Todos los ciudadanos pagamos impuestos de dos tipos: directos e indirectos. Los directos (IRPF, por ejemplo) se pagan según los ingresos personales, rentas del trabajo o del capital. Es un sistema proporcional progresivo: las rentas más bajas no pagan o pagan unos porcentajes más bajos. Estos van creciendo a medida que los ingresos suben, llegando los ingresos más altos a un porcentaje más elevado. También se incluirían aquí los impuestos por sucesión o herencia, desaparecidos en algunas CCAA. Los indirectos (IVA, por ejemplo) se pagan al consumir, al comprar bienes de consumo, pagándose un porcentaje fijo independiente de la renta del consumidor.

La ideología o los criterios políticos del gobernante optará más por unos u otros. El Estado destina esos ingresos a las necesidades de los ciudadanos de forma que todos reciban los servicios y derechos sociales que en nuestro contrato social, nuestra Constitución, nos hemos dado. Aquí también la ideología determina las prioridades del gasto.

En un estado social como el nuestro, el gasto, los impuestos recaudados, han de estar destinados a redistribuir la renta nacional promoviendo una justicia social. Es, pues, el ciudadano origen y destino de los impuestos. La profundización de esa justicia redistributiva es el objetivo de la izquierda, concluyendo que quien más gana más paga, y menos recibe. Es el principio resumido en la frase: cada cual paga según sus posibilidades y recibe según sus necesidades.

Extrapolando este principio a las CCAA hemos de decir que las más ricas, donde los ingresos medios son más altos, han de tener necesariamente un déficit fiscal y las CCAA más pobres, donde la renta media es más baja, han de tener necesariamente un superávit fiscal. Algunos, a esto, lo llaman solidaridad interterritorial y yo, fraternidad ciudadana, que ha de darse también dentro de cada Comunidad Autónoma. Esto sería también extrapolable, además, a la relación entre los distintos distritos de Barcelona. ¿Se imaginan a los de Sarriá gritando “Nou Barris nos roba”? Pues es exactamente igual de mentira que cuando CiU, ERC, ICV-EUiA y SI gritan “Espanya ens roba“.

Pero, ahora, resulta que tampoco existe siempre déficit fiscal. Parece ser que el Gobierno autonómico nos escamoteó parte del cálculo de las balances fiscales para que no se conociera que, en 2009, Cataluña tuvo superávit. Desconocemos los balances de 2010 y 2011, y sospecho que no tienen mucho interés en que los conozcamos, al menos antes del 25N.

El problema es político, no económico. El mensaje de “Espanya ens roba” es antiguo, llevan 30 años con el mantra. ¿Qué ha pasado para que CiU se tire al monte? Ha visto una debilitada España y se ha lanzado a la yugular para conseguir poner limite a la solidaridad, para conseguir un pacto fiscal que le sacara de su propia incompetencia y, dado que el órdago no le salio bien, decide embarcarse, más que nunca, en la opción más radical, la que siempre abanderó ERC, la secesión, disfrazándola de derecho a decidir.

Dice Vicenç Navarro que quien lidere la independencia será quien imponga el modelo económico. A partir de esta acertada reflexión me pregunto: ¿qué hace la izquierda? ICV-EUiA, y otros grupúsculos autodenominados alternativos, hablan de “derechos nacionales” y de independencia. Creen que con la secesión, Cataluña será un país socialista, sin burguesía y con la dictadura del proletariado ya de fábrica. Y el PSC, ¿para qué quiere la autodeterminación si está en contra de la secesión? Nada como alimentar al monstruo que te devorará.

Decía en una cena de amigos Olegario Ortega, un socialista cabal, que los cambios políticos que se toman dentro de una dialéctica izquierda versus derecha se pueden corregir y/o mejorar mediante la democracia. Pero que la dialéctica territorial o identitaria nos lleva a cambios imposibles de corregir. Y eso, añado yo, nos lleva al totalitarismo. Hago mía su aseveración y concluyo que en estas próximas elecciones habríamos de votar en clave izquierda/derecha. Mi problema es saber dónde está la izquierda.

Vicente Serrano es presidente de Alternativa Ciudadana Progresista

Caso Palau
Un informe de la Policía: 'Pujol y Mas cobraban comisiones en Suiza'
ÁLVARO J. MEDINA www.gaceta.es 17 Noviembre 2012

El borrador de un informe de la Policía revela que parte de las comisiones que las empresas pagaban a CDC, el 4% de cada adjudicación, iban directamente a cuentas del candidato de CiU y presidente de la Generalitat y a la familia de Jordi Pujol.

El presidente de la Generalitat y candidato de CiU a la presidencia el próximo 25 de noviembre, Artur Mas, junto con la familia del ex presidente de la CCAA Jordi Pujol, y el hijo mayor de este, Jordi, cobraban en comisiones que pagaban empresas, el 4% del monto total de las adjudicaciones y llevaban el dinero a depósitos bancarios en Suiza.

En el documento, que es un borrador, de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) se denuncia la existencia de cuentas en Suiza y Liechtenstein controladas por Artur Mas padre e hijo, así como por Jordi Pujol; su mujer, Marta Ferrusola, y su primogénito Jordi, según publica El Mundo.

Los agentes explican que la familia Pujol disponía de "tres cuentas numeradas y dos cajas de seguridad con número correlativo a la que el propio Félix Millet -responsable del expolio del Palau de la Música-", tiene en Lausana. Además, revelan la existencia de conexiones con cuentas del fiduciario Arturo Fasana, cuyos beneficiarios son también los Pujol.

La Brigada de Blanqueo de capitales señala, para empezar, que las 'mordidas' eran del 4% sobre el importe total de la adjudicación –un 2,5% revertía en los partidos políticos vinculados a la Generalidad, y el 1,5% restante se destinaba a gastos, comisiones y colaboraciones de Félix Millet y miembros de su equipo, "así como a cuentas privadas de algunos dirigentes políticos y/o de sus familiares políticos directos más allegados"-.

El archivo, que se intentó borrar sin éxito, también recoge una anotación en catalán: "Pendiente de pago el 20% de lo asignado al Palau, a JP hijo, sacar en efectivo y entregar en mano en lugar habitual, su padre ya ha sido informado como siempre". De esta forma, según el informe, Jordi Pujol Ferrusola es el testaferro de Jordi Pujol Soley, que gobernó la CCAA entre 1980 y 2003.

Asimismo, al ex presidente catalán, según la Policía, se le vincula con un patrimonio valorado en cientos de millones de euros.

Por otro lado, el informe pone de manifiesto "las dificultades de disponer tan seguido de grandes sumas de efectivo, mediante cheques al portador y el propio Millet no comprende cómo no se puede transferir como en otras ocasiones a las cuentas de los bancos ingleses y suizos, como en un principio se estaba haciendo desde su propia cuenta abierta en Suiza".

Los "testigos voluntarios" que han declarado a la Policía y a los Mossos de Esquadra han dado detalles minuciosos sobre el imperio que el primogénito de Jordi Pujol, Jordi, ha montado a nivel internacional para blanquear el dinero captado presuntamente de su padre.

Según el informe, la familia Pujol posee inversiones multimillonarias. Pujol padre compró el 30% de Puerto Madero, (Argentina), según señala el informe de la UDEF. Para desembolsar la inversión considerable se usó la entidad de banca privada Cantrade Lausanne.

Además de las cuentas suizas, la Policía ha detectado otras dos de procedecia inglesa, en el Bank of Scotland de Londres y en el Lloyd's Bank de Ginebra, usando como firma corresponsal al HSBC de la oficina de Madrid, la misma donde tuvo una grave incidencia (sic) con el tema Gescartera", según recoge el diario. No obstante, "por cuestiones de difícil explicación" no se pudo continuar la línea de investigación porque el posible delito ya habría prescrito.

Por otra parte, también se han detectado conexiones en diferentes cuentas manejadas en Rhone Gestion, "regentadas por Arturo Fasana", uno de los testaferros más conocidos por la política.

"El último beneficiario de las cuentas regentadas por Fasana desde su oficina de Canonnica y su despacho suizo son el propio Pujol, su hijo Jordi y Marta Ferrusola", indica el borrador.

Mas, con dos millones en Liechtenstein
El padre de Artur Mas, Artur Mas Banet -recientemente fallecido-, nunca justificó el origen de los dos millones de euros que reconoció haber acumulado en Liechtenstein y en Suiza tras ser descubierto por la Agencia Tributaria.

El fallecido padre de Mas no dio explicaciones y en fuentes de CiU atribuyeron el dinero a una vieja operación de venta de un negocio familiar que los compradores habían querido pagar fuera de la vista de Hacienda.

Mas Barnet no llegó a ser juzgado por este hecho porque el juez Santiago Pedraz aceptó la prescripción del delito fiscal en noviembre de 2010 y lo regularizó con Hacienda. Los bienes en el extranjero del progenitor del presidente en funciones de la Generalitat afloraron en 2008, cuando el Gobierno alemán compró el disco robado con nombres de personas con cuentas en el citado Principado.

Contra EL MUNDO
Pujol anuncia una querella y evoca el caso Banca Catalana
Daniel G. Sastre. Granollers El Mundo 17 Noviembre 2012

El ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, ha anunciado esta mañana durante el acto de campaña de CiU en Granollers que presentará una querella por las informaciones de este diario que apuntan a que, según un informe de la Policía, él y su familia dispondrían de 137 millones de euros en cuentas en Suiza.

Pujol, además, ha comparado la situación al caso Banca Catalana, que en los años 80 le salpicó aunque finalmente no fue imputado.

Cabe recordar que el caso Banca Catalana fue el primer escándalo que salpicó a Convergència Democràtica a principios de los años ochenta en relación al desvío de más de 500 millones de pesetas de la época de la entidad bancaria que había fundado Jordi Pujol y que acabó intervenida por el Banco de España ante sus fuertes pérdidas económicas. La Fiscalía se querelló contra el ex president, y en 1986 la Audiencia de Barcelona archivó el procedimiento.

Sin apenas entrar a valorar el contenido de las noticias, Pujol se ha quejado de que el borrador policial haya trascendido. "Se habla de un documento que suponiendo que existiera sería ilegal. El juez dijo explícitamente que él era el único que podría ordenar la investigación y no lo ha hecho. Si existe, se ha hecho vulnerando los conductos que marca la ley", ha afirmado.

Además, como hizo Mas el viernes en Vic, Pujol ha atribuido las críticas a la magnitud del desafío soberanista que presenta CiU. "Si se ven obligados a recurrir a estas armas es que nosotros, CiU, vamos bien. Porque si pensaran que el día 25 nos barrerán, no lo harían", ha dicho.

En cuanto al caso Banca Catalana, Pujol ha subrayado que "en aquella ocasión" se movilizó contra él "todo el aparato del Estado". Y ello le ha servido para hacer un aviso a líderes que, como los del PSC o ERC, han pedido que Artur Mas dé explicaciones sobre estos nuevos casos de supuesta corrupción.

"Ahora hay gente que ve el cielo abierto, con una imprudencia y una desvergüenza muy grande. A los que sacan pecho y hacen declaraciones que se parecen a las del 84: que sean prudentes. Porque los que se comprometieron en la jugada indigna", como él definió el caso desde el balcón de la plaza de Sant Jaume, "después de eso ninguno de ellos ganó nunca unas elecciones al Parlament de Catalunya. Y alguno tuvo que dejar su cargo a nivel del Estado, más de uno".

Pujol ha concluido con otra advertencia: "El país, el día después del 25 de noviembre, necesitará de todo el mundo. Nosotros necesitaremos de mucha gente, pero será de la que se haya comportado dignamente en momentos como este".

El presidente catalán continuó por la senda marcada por el fundador de CiU. Mas llamó a sus adversarios a "rectificar" y "ponerse al lado de Pujol y de Cataluña, y no de la infamia y la mentira". En referencia a este diario, ha asegurado: "Son la misma gente que día tras día intenta cargarse uno de los símbolos de nuestra identidad, la lengua catalana".

Además, se ha quejado de que algunos de sus rivales "sólo piensan en hacer una campaña sucia" porque están preocupados por su resultado del 25-N.
137 millones en Ginebra

Según la información que publica hoy EL MUNDO, el borrador elaborado por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía (UDEF) revela que la familia Pujol, y más concretamente el ex presidente, su esposa, Marta Ferrusola, y sus hijos Jordi y Oriol, poseen 137 millones de euros en una cuenta en la banca privada Lombard Odier de Ginebra. Los fondos están a nombre de una fundación del clan Pujol, "de la que penden a modo de racimo ocho sociedades".

Tras rastrear los depósitos bancarios de los que proceden los fondos utilizados, la Policía ha "detectado una fundación de la que pende a modo de racimo ocho sociedades, con un capital disponible de casi 165 millones de francos suizos, entre diferentes monedas [137 millones de euros al cambio actual]".

Tras esta entidad, los investigadores señalan que se encuentra la familia Pujol. "Sus beneficiarios finales son el matrimonio formado por Jordi Pujol y Marta Ferrusola y sus hijos Jordi y Oriol [éste último, secretario general de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC)]".


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