AGLI Recortes de Prensa    Jueves 22  Noviembre 2012

Una dosis excesiva de más de lo mismo
José Luis González Quirós El Confidencial 22 Noviembre 2012

Al año del triunfo del PP, el panorama nacional no es nada risueño. Se ha visto que la mera presencia de un nuevo gobierno no ha acabado con los graves problemas que aquejan a la sociedad española, y ya nadie repite aquello de “sabemos hacerlo” para capitalizar los éxitos de Aznar. Es verdad que los problemas de ahora son peores que los de 1996, pero llevamos ya casi doce meses de una política supuestamente nueva y lo malo continúa creciendo, lo bueno que se haya podido hacer no fructifica, y no se ha abordado ninguna reforma de calado. Por si los problemas fueran pocos, el domingo próximo unas elecciones regionales pueden originar un terremoto, porque los separatistas, a los que no se ha sabido combatir en serio, están dispuestos a romper nuestro frágil sistema constitucional para que nadie pueda poner en duda la licitud de su fortuna, mientras el juez que podía haber puesto freno a alguna de sus fechorías preside una Fundación que recibe abundantes subvenciones de los justiciables. Lo tienen todo atado y bien atado.

El balance del Gobierno es negativo no solo porque haya hecho poco, y muy lentamente, sino también porque ha mirado para otra parte ante el gigantismo del gasto público, cuya absoluta falta de transparencia puede ocultar cualquier desmán en cualquier parte, y ante la esclerotización de las instituciones y de los grandes partidos, un proceso que está reduciendo la democracia a su mínima expresión, a una máscara de la que cualquiera puede burlarse.

Es muy doloroso darse cuenta de que buena parte de nuestros problemas siguen siendo los mismos que padecíamos hace casi cien años, que se puede llegar a malograr un experimento político del que pudimos sentirnos orgullosos. Produce vértigo leer los textos de Ortega o de Unamuno, y pánico lo que vino después. El viejo caciquismo está aquí de nuevo, amparado por los partidos que creyeron poder dominarlo y han acabado rehenes de sus “burgos podridos” y sus mafias al no poner en marcha un sistema competitivo de selección de las elites. Muchos votamos pero nadie elige, porque ni siquiera los líderes son capaces de controlar mínimamente lo que tienen por debajo. Véase, por ejemplo, lo que se ha descubierto en Madrid tras la trágica muerte de unos jóvenes: el pabellón que acabó con sus vidas está gestionado por una empresa con decenas de directivos con sueldos millonarios que dicen ignorar lo que pasa en sus instalaciones pero saben otorgar determinados favores exclusivos sin que nadie se entere.


Lo que nunca podrá olvidarse es la amarga sensación de que la derecha representada en este Gobierno parece encantada de que todo siga como siempre, incluyendo al Ministerio de Igualdad en el lote Cuando la política se reduce al arte de acceso al poder, ningún político tiene tiempo para saber lo que pasa con los inmensos recursos que administra, y, menos aún, si eso resistiría mínimamente el público escrutinio, de manera que cuando quedan al descubierto las vergüenzas se pone en marcha la máquina de desinformar y se elogia la “admirable ética” de un concejal que dimite porque un juez, seguramente no tan al tanto como su colega catalán, lo ha imputado.

Esta jibarización de la política permite que el ministro de Hacienda de un partido que no es socialista pueda merecer un premio a su creatividad para inventar nuevos hechos imponibles, y muy bien podría recibir, de seguir existiendo, la “Orden de Lenin” por el celo que pone en idear sistemas para que nadie se escape, redes que atraparán a los mosquitos más incautos y de las que, sin duda, se librarán los de siempre, que para eso son más listos.

Como la contienda política española se funda en un esquema maniqueo y los de enfrente están todavía peor, hay dirigentes del PP que se consuelan pensando en que alguna vez se producirá la deseada primavera de los brotes verdes ya que, insisten, les quedan tres años. Tiendo a descreer de esta botánica política, pero lo que nunca podrá olvidarse es la amarga sensación de que la derecha representada en este Gobierno parece encantada de que todo siga como siempre, incluyendo al Ministerio de Igualdad en el lote, y con el mismo alegre desmadre de propuestas incompatibles para clientelas diferentes a propuesta de un partido que cree seguir siendo una organización política de carácter nacional.

De no producirse un auténtico milagro económico no menor que el evangélico de los panes y los peces, ¿qué van a ofrecer en 2015? ¿El programa electoral que han olvidado, o ese improvisado plan, por llamarle algo, que en forma de indeseable y lacrimoso recetario de lo inevitable ha ido administrando este Gobierno? ¿Volverán a prometer una bajada de impuestos, otra reforma de la educación, y despolitizar y agilizar la justicia? ¿Sugerirán otra vez que una magna comisión se dedique a detectar esos raros casos de inutilidad, ineficiencia y duplicación que afean la admirable esbeltez del edificio público? Puede que encuentren la manera de presentar lo mismo como algo distinto con la ayuda impagable del adversario, neciamente empeñado en criticar acremente lo que, de atreverse, hubieran hecho ellos.

*José Luis González Quirós es analista político

El "Eje del mal" en la España degradada
Francisco Rubiales Periodista Digital 22 Noviembre 2012

España está tan mal que la gente, sin esperanza y aplastada por la desilusión, los impuestos y el mal gobierno, ya no aguanta mas. La pobreza se desborda y la ilusión ha sido erradicada de una sociedad conducida hacia el matadero por una de las clases políticas peores del mundo conocido. Sus fechorías, errores y abusos han sido insoportables, pero los políticos, los grandes autores del crimen de España, no han actuado solos y han podido contar con la ayuda de miserables, cobardes y fanáticos esclavizados. En España se acerca la hora de ajustar cuentas y de conocer las terribles verdades que, cuidadosamente, han ocultado las élites que detentan el poder. Pronto, cuando el pueblo ya no sea capaz de resistir más indecencia e injusticia, la inmundicia que se esconde hoy bajo las alfombras del poder saldrá a flote y todos conoceremos a los canallas y a sus incalculables y sorprendentes fechorías.

¿Donde están los grandes culpables de la degradación actual de España? ¿Quienes son los principales artífices de la desgracia? ¿Son los políticos los únicos culpables del desastre? ¿Qué papel de culpa le corresponde a los ciudadanos? ¿Cómo podemos identificar a los integrantes del "Eje del mal" que ha llevado hasta la derrota y la ruina a nuestra nación?

Los grandes culpables del desastre de España o el "Eje del mal" que ha arruinado y destrozado el país está integrado por los siguientes grupos: Partidos políticos; políticos profesionales; sindicatos sometidos, jueces politizados y sumisos; élites financieras y banqueros; periodistas sometidos; organizaciones patronales mafiosas; empresarios y profesionales babosos y ciudadanos sin ciudadanía, sometidos, fanatizados, engañados y esclavos del poder.

Esos grupos son los merecedores de la gran ración de ignominia y oprobio que corresponde a la población española por degradar al país, empobrecerlo, llenarlo de corrupción, desempleo y tristeza y por arrebatarle los valores y el prestigio, hasta convertirlo en un juguete roto y en el hazmerreir de medio mundo. Esos son los sectores y grupos más sucios y asquerosos de la nación española, los grandes culpables de la degradación y del hundimiento de la patria. La parte de culpa que corresponde a esos grupos es tan voluminosa que apenas quedaría libre entre un 5 y un 10 por ciento del total para culpar al resto de los grupos y sectores del país.

En la cabeza, ocupando el lugar de honor como grandes culpables del drama español, están los partidos políticos y sus políticos profesionales, lo peor de la nación, gente traidora que ha utilizado su inmenso poder para pervertir la democracia, que ha suprimido los controles y contrapesos que el sistema democrático establece para limitar el poder, ha antepuesto, sistemáticamente, sus intereses al interés general y al bien común y ha contaminado a la sociedad entera con su corrupción, abuso de poder, arbitrariedad y mentiras. Nadie como los políticos son merecedores de oprobio y desprecio por parte de la ciudadanía española. Muchos han robado, aplicado las leyes con arbitrariedad, sembrado el odio y la envidia en la ciudadanía, mentido, engañado, falseado concursos públicos, trucado oposiciones, cobrado comisiones ilegales, chantajeado, beneficiado a los amigos, marginado a los adversarios, comprado votos y repartido el dinero publico con criterios parecidos a los que utilizaba la mafia de Chacago. Ninguno de ellos ha denunciado la podredumbre que les rodeaba, lo que les convierte, masivamente, en cómplices y colaboradores del desastre. Ninguno ha pedido públicamente perdón por los abusos, traiciones y errores de ellos o de sus compañeros de partido. Son el auténtico núcleo duro y mugriento del "Eje del mal".

Dentro del nefasto capítulo "Políticos", especial mención merecen los nacionalismos, sobre todo el catalán y el vasco, que han dedicado sus mejores esfuerzos, en los últimos treinta años, a envenenar a la sociedad, a sembrar el odio a España, a fomentar el victimismo, a falsear la Historia y a practicar el boicot constante al Estado, a la unidad y a la misma idea de España.

Detrás de los políticos y de sus partidos, líderes indiscutibles del desastre y de la traición a España, están los sindicalistas, jueces, banqueros y periodistas, los grandes cómplices del drama y la guardia de corps que ha servido a la casta política para engañar, expoliar, someter y reprimir a los ciudadanos. Sin la sucia complicidad de estos profesionales, la gran estafa política y el asesinato de la democracia en España no hubieran sido posibles. El sindicalismo, especialmente UGT y CC.OO., y la patronal organizada han abandonado la representación democrática de los trabajadores y empresarios para insertarse en el poder político y participar, de manera inmoral, en el gran festín del dinero público fácil, lo que les ha convertido en los peores cómplices de "la casta". Tanto los periodistas sometidos como los jueces politizados y los banqueros inmorales merecen el título de "perros del poder", porque han olvidado su deber de servir a los ciudadanos y a la democracia para convertirse en guardianes y en sostenedores de la casta política y de sus tropelías, corrupciones y arbitrariedades.

Existe en España un lamentable y viscoso ejército de empresarios y profesionales babosos que se arrastran sin decoro ni dignidad ante el poder, mendigando siempre parte del pastel del dinero público y aceptando sin escrúpulos participar en la corrupción y el cohecho. Los ves siempre en los actos públicos, doblando el espinazo y compitiendo por dar la mano y postrarse ante el presidente autonómico, el ministro, el consejero o el alcalde. La baba que destilan es uno de los más nocivos componentes del caldo sucio que contamina la democracia española.

Y, finalmente, llega la culpa del mismo pueblo, enorme y triste, digna de la vulgaridad y la mediocridad impuesta por la política. Se someten al poder, defienden a los suyos con fanatismo y sin espíritu crítico, votan a pesar de que sus votos sostienen el injusto sistema político español y renuncian a la ciudadanía para arrojarse en brazos de la esclavitud, sin espíritu crítico, sin responsabilidad democrática, sin hacer valer sus derechos, sin cumplir sus deberes, sin defender la democracia, como es su deber de ciudadanos. Ellos son el ingrediente base de la sopa maloliente que impregna a España de hedor, injusticia y abuso. No son los protagonistas del gran delito, pero son sus palmeros y los cómplices de una de las peores castas políticas del planeta.

Voto en Blanco

No necesitamos más keynesianismo sino más capitalismo
Juan Ramón Rallo www.vozpopuli.com 22 Noviembre 2012

Pese a que en los últimos cinco años hemos asistido a la mayor expansión fiscal de la historia de la humanidad –con la posible excepción de esa II Guerra Mundial que los verdaderos militaristas económicos reputan fuente de toda nuestra prosperidad presente–, los keynesianos, asfixiados por el propio fracaso de su contraproducente recetario y de la insolvencia sobrevenida de muchos de aquellos países que han sufrido su rodillo, se han apegado a la muy falaz idea de que Occidente ha sufrido un exceso de austeridad. ¡De austeridad! El gasto y el déficit público se hallan en máximos históricos en la mayor parte de lugares del planeta (y en todos ellos, muy por encima de los niveles que alcanzaron durante la burbuja crediticia que concluyó en 2007) y se sigue hablando inapropiadamente de austeridad. Es lo que pasa cuando no se quieren reconocer los propios fracasos y se pretende seguir huyendo hacia adelante: ¿que en unos años hemos duplicado los volúmenes de deuda pública (repitan: austeridad) y cada vez estamos más hundidos? No hay problema: tratemos de volver a duplicarlos con mayor rapidez si cabe en los próximos meses.

Otro manifiesto keynesiano
Éste es el mensaje de fondo del manifiesto “Una visión alternativa de la crisis de la Eurozona”, recientemente suscrito por diversos economistas “críticos”. El breve manifiesto tiene tres mensajes fundamentales: el primero, que las políticas de austeridad están agravando la crisis debido al incorrecto diagnóstico de la ortodoxia económica, según el cual todos nuestros problemas provienen únicamente del exceso de gasto público y de la falta de competitividad del Sur de Europa; el segundo, que el auténtico problema de la Eurozona deriva de la falta de un prestamista de última instancia que permita una resolutiva actuación gubernamental a la hora de corregir el desequilibrado modelo de crecimiento europeo materializado en un Norte mercantilista y un Sur dependiente del endeudamiento barato; y tres, que la solución a todas nuestras dificultades pasa por implementar una política fiscal expansiva a gran escala respaldada por el BCE con el objetivo de incrementar el nivel de empleo en la Eurozona –algo que traería crecimiento y que, por tanto, permitiría estabilizar el nivel de endeudamiento sobre el PIB y no generaría inflación– y por incrementar los salarios en el Norte para estimular un mayor consumo interno.

Un equivocado diagnóstico del diagnóstico
Los tres mensajes son una mezcla entre tramposos y equivocados. En cuanto al primero, no conozco muchos partidarios de la austeridad estatal que crean que los únicos problemas del Sur de Europa son su excesivo gasto público y sus altos salarios. Yo mismo, en mi libro Una alternativa liberal para salir de la crisis, explico que el problema tiene dos caras: por un lado, el sobreendeudamiento privado y crecientemente público de nuestras economías; por otro, la descomposición de nuestra estructura productiva tras haber sido asolada por la burbuja inmobiliaria (y de la que los salarios mayores a la productividad del trabajo son sólo una de sus múltiples exteriorizaciones). La salida de la crisis presupone la corrección de estos dos desequilibrios de fondo, el financiero y el real, y para ello son necesarios numerosos ajustes: entre ellos, dejar de añadir todavía más deuda a nuestro ya casi impagable volumen total de endeudamiento (de ahí la necesidad de reducir el déficit por el lado de un menor gasto público) y facilitar una recomposición de nuestro modelo productivo que lo aleje del ladrillo (para lo cual se necesita, entre muchas otras condiciones, que aquellos costes laborales que deban reducirse, lo hagan). Reducir todos nuestros problemas a que el Estado gasta mucho y a que los trabajadores ganan mucho dinero es de una simplicidad engañosa, pues el objetivo final no es la austeridad por la austeridad, sino la generación por parte del sector público y del sector privado de un volumen suficiente de ahorro que permita desapalancarnos y restructurarnos.

El más equivocado diagnóstico propio
Precisamente por eso, el segundo mensaje lanzado también es erróneo. Por un lado, los economistas “críticos” se ven forzados a reconocer que el Sur tiene un problema de excesiva dependencia del endeudamiento y de una economía incapaz de vender al exterior, pero, por otro, atribuyen parte de esos problemas a la obsesión del Norte por consumir menos de lo que producen, es decir, por ahorrar. Se consigue así una suerte de responsabilidad compartida entre el Sur y el Norte: uno por producir y otro por consumidor demasiado poco. Sucede, empero, que la crisis europea no tiene nada que ver con que el Norte sea muy productivo y austero. Acaso, si queremos atribuirle cierta responsabilidad al Norte, podemos imputársela al hecho de haber canalizado una parte de ese ahorro (sobre todo a corto plazo) a financiar el endeudamiento (sobre todo a largo plazo) que el Sur dirigía a consumir mucho más de lo que producía y al hecho de haber destinado la otra parte de su ahorro (de nuevo, sobre todo a corto plazo) a expandir (a largo plazo) la capacidad productiva de su industria con miras a seguir abasteciendo unos niveles de gasto del Sur que ahora mismo sólo son sostenibles mediante su continuado endeudamiento. Es decir, el problema no pasa en ningún caso en haber ahorrado demasiado, sino en haber invertido ese ahorro demasiado mal.

El problema del Sur, por el contrario, sí viene de ahorrar demasiado poco y de hacer depender su bienestar de vivir de prestado del Norte. Si el Sur fuera más productivo de lo que es ahora (es decir, si no hubiera inmovilizado su economía en el ladrillo o en sector improductivos dependientes del Estado), el Norte podría seguir vendiendo lo mismo y el Sur podría seguir comprando lo mismo que ahora: la única diferencia estaría en que el Norte se cobraría al instante lo que vende (en lugar de acumular derechos de cobro contra el Sur) y el Sur pagaría al instante lo que compra (en lugar de acumular deudas a favor del Norte) mediante mayores exportaciones del Sur hacia el Norte. Es ahí, en esa incapacidad para exportar más y, por tanto, para pagar todo lo que se importa del Norte, donde reside el germen del problema: en ausencia de mayores exportaciones del Sur, sólo queda o incrementar todavía más su endeudamiento exterior (si se quiere apurar unos meses más su nivel de vida, es decir, sus importaciones financiadas con deuda) o, como está sucediendo en España, poner bruscamente fin a su necesidad de endeudamiento exterior con una fortísima contracción en su nivel de vida (restricción de las importaciones merced, por ejemplo, a acumular seis millones de parados).

Aclaremos, con todo, que la insuficiencia exportadora del Sur no proviene de que el Norte ahorre mucho y, por tanto, de que importe muy poco desde el Sur. Ahorro no significa no-gasto, sino no-gasto en consumo: esto es, bien puede traducirse en un mayor gasto del Norte en bienes de inversión. Por ello, nada obstaría para que el ahorro del Norte se canalizara en forma de importaciones de bienes de capital desde el Sur, pero para ello deberíamos ser capaces de fabricar esos bienes de capital demandados y necesitados por el Norte: cosa que obviamente no sucede (el gran activo duradero que es capaz de fabricar España son centenares de miles de viviendas, y la demanda residencial del Norte como que no es tan elevada). La afirmación de los economistas “críticos” de que del mismo modo que ningún país puede vivir sostenidamente por encima de sus posibilidades tampoco ninguno “puede vivir indefinidamente por debajo de sus posibilidades” es una simple boutade. Claro que se puede y, de hecho, si queremos ser más ricos y prósperos en el futuro, conviene que sea así: ahorrar, invertir y capitalizarnos para disfrutar de incrementos sostenidos en nuestra producción per cápita. El problema, repito, no está en ahorrar mucho, sino en invertir mal ese ahorro (por ejemplo, financiando gigantescos déficits públicos o cementerios de viviendas vacías e infladas de precio).

De hecho, como digo, si de algo podemos acusar al Norte es de haber invertido mal su ahorro al prestárselo al Sur: esto es, en haber sido demasiado ingenuos al pensar que prestándoles su capital a los del Sur éstos se desarrollarían y serían capaces de repagar las deudas contraídas gracias a unas economías mucho más productivas. Cándidos: en lugar de endeudarnos para producir más nos acostumbramos a asumir nuevos pasivos para consumir más. Es decir, en lugar de volvernos ricos, nos conformamos en gastar como ricos con cargo a la deuda. Y ahora los del Norte se encuentran con que les debemos centenares de millones de euros (reflejo de que durante muchos años les compramos mercancías sin pagárselas) y que amenazamos con marcharnos haciendo un simpa.

La fatal solución
Por último, la solución de los economistas “críticos” no deja de ser contraproducente y hasta cierto punto contradictoria: por una parte, proponen que los países del Norte ahorren menos y consuman más (por ejemplo, aprobando subidas salariales) para así alimentar la demanda exterior del Sur; por otro, instan al Banco Central Europeo a que facilite un mayor endeudamiento en el ya sobreendeudado Sur para “crear empleo”.

Digo que las soluciones son contraproducentes y contradictorias, primero, porque no está demasiado claro por qué los mayores salarios alemanes se deban traducir en una mayor demanda de las viviendas en España y no en más iPads estadounidenses, en más videojuegos japoneses, en más relojes suizos o, simplemente, en más electrodomésticos y automóviles alemanes (que sólo contribuirían a encarecer las importaciones alemanas a España y, por tanto, a empeorar todavía más el nivel de vida de los españoles). Segundo, porque si el BCE es capaz de monetizar deuda de países periféricos sin desatar una más acelerada inflación interna es porque los nuevos euros que crea en el proceso de monetización son atesorados (no gastados) por ahorradores europeos o extraeuropeos; si se empiezan a poner esos nuevos euros en circulación, merced a un mayor incentivo a que sus tenedores los consuman, sí contribuirán a presionar al alza los precios en toda Europa (justo lo que necesitan las familias españolas: un nuevo impuesto inflacionista que hunda todavía más su renta disponible). Y tercero, porque es absurdo asumir que un mayor endeudamiento público de las economías del Sur vaya a contribuir a resolver sus dos problemas fundamentales: exceso de endeudamiento y exceso de malas inversiones internas.

Justamente, más gasto público con cargo a la deuda sólo contribuirá a acrecentar estas dos distorsiones: el conjunto de la economía española se endeudará más (y ya estamos en un punto donde ni siquiera podemos pagar la deuda que ya hemos asumido) y lo hará en proyectos de muy bajo o nulo rendimiento. Fijémonos en que los economistas “críticos” sólo exigen, no que la nueva deuda se invierta de manera rentable (algo que el Estado, por su propia naturaleza, es incapaz de controlar), sino que se genere empleo. ¿En qué? Eso para ellos es una cuestión secundaria, pues el objetivo es el empleo en sí mismo… por improductivo que sea.

Pero no: lo cierto es que las economías son más ricas no porque haya más gente ocupada en algo, sino porque haya más gente ocupada en la fabricación de bienes con el mayor valor añadido posible. ¿Es ésta la tarea en la que cabe prever se vayan a dedicar nuestros políticos? ¿Acaso todavía creemos a estas alturas de la crisis que Mariano Rajoy o Alfredo Pérez Rubalcaba cuentan con toda la información y habilidad para descubrir y crear los centenares de miles de nuevas empresas competitivas y de alto valor añadido que necesita España para producir suficiente riqueza con la que repagar su deuda sin ver mermada su calidad de vida? ¿Ellos, que no han creado una sola empresa en su vida? ¿En serio confiamos en el partido del Plan E y del Aeropuerto de Castellón para diseñar y planificar nuestra economía? ¿O acaso pensamos que basta con dar dinero a todo el mundo que lo pida para que el país se transforme en un verde valle de buenas y sanas inversiones? ¿En serio confiamos en que ese modelo de crédito barato universal propio de nuestras cajas de ahorro y de las subprime estadounidenses hasta 2007 vaya a lograr una adecuada y rentable asignación de ese escasísimo recurso que es el capital? ¿De burbuja en burbuja hasta el colapso final? Ah, que ya estamos en el colapso final…

No, la respuesta al keynesianismo no puede pasar por más keynesianismo, sino por solucionar lo antes posible los desequilibrios que la burbuja financiera, productiva y estatal generaron sobre nuestra economía echando mano de las únicas herramientas que nos permitirán lograrlo: más libertad de mercado y más ahorro público y privado.

De la huelga general a la agitación permanente
José Antonio Yturriaga www.vozpopuli.com 22 Noviembre 2012

Convocada por los sindicatos UGT y CCOO, el pasado 14 de Noviembre se realizó la segunda huelga general en menos de un año contra el Gobierno del PP, que ha sido la menos seguida de las hasta ahora celebradas durante la democracia, a pesar de la crítica situación que vive España.

Excesos de los sindicatos
Los sindicatos cada vez tienen menos poder de convocatoria y no son el instrumento más apropiado para transmitir la inquietud de la población por el incremento del paro, la baja de salarios y la precariedad laboral, a causa de su falta de credibilidad, a diferencia de otros grupos sociales espontáneos como los formados para tratar de detener los desahucios. Tales grupos -que se han organizado en defensa de una causa justa- disponen de una autoridad moral de la que carecen UGT o CCOO. CSIF y otras asociaciones profesionales los han puesto en evidencia, pues -pese a tener motivos más que sobrados- no se han sumado a la huelga, al estimar que no era la mejor manera de defender los intereses de los funcionarios y que existían otros medios para expresar su protesta de distinta forma.

Los sindicatos son una pieza esencial para el funcionamiento de un régimen democrático y, durante la Transición, contribuyeron de forma decisiva al establecimiento de la democracia en España. Sin embargo, últimamente se han convertido en un grupo más de presión, que vela no tanto por los intereses de los trabajadores y de la sociedad en general, como por los de sus dirigentes y miles de liberados, que se nutren del pesebre de las distintas administraciones. UGT y CCOO han dado muestras de cinismo, se han salido del marco de sus competencias y han actuado de forma irresponsable. Ante el desastre económico y social provocado por el Gobierno anterior, mantuvieron un silencio cómplice y -tan sólo en una ocasión en 8 años- convocaron por vergüenza torera una huelga general de pitiminí, dirigida contra los empresarios más que contra el Gobierno. Han criticado con dureza la reforma laboral -que sirvió de pretexto a la primera huelga general-, pero se han aprovechado de sus disposiciones para reducir las compensaciones a sus propios empleados despedidos.

Ilegalidad de las huelgas políticas
El artículo 28-2 de la Constitución reconoce el derecho de los trabajadores a la huelga para la defensa de sus intereses, pero el fin de esta huelga general era exigir al Gobierno que sometiera a referéndum su política económica, un objetivo claramente político y extraño a los intereses laborales de los trabajadores. ¿Se creen acaso los sindicatos que son detentadores de la soberanía nacional y pueden imponer su voluntad a un Gobierno democráticamente elegido por el pueblo?. Según el Real Decreto de Relaciones del Trabajo de 1977, la huelga será ilegal cuando se inicie o sostenga por motivos políticos o por fines ajenos al interés profesional de los trabajadores. Con un criterio que transciende la regulación constitucional, el TC ha estimado que las huelgas generales convocadas contra medidas laborales del Gobierno son legales, porque su fin no es ajeno al interés profesional de los trabajadores. Pero ni siquiera esta jurisprudencia expansiva cubre el supuesto, dado que no se ha holgado contra medidas laborales -que ya justificaron la anterior huelga general-, sino contra decisiones de carácter político y económico. Con el respaldo del TC, los sindicatos han usado y abusado del derecho de huelga, al que han concedido un carácter absoluto, por considerar que prevalece sobre otros derechos fundamentales, como el derecho al trabajo reconocido en el artículo 35. El derecho de huelga no es un deber, a diferencia del relativo al trabajo que es un derecho y un deber. La Constitución reconoce implícitamente la superioridad del derecho al trabajo sobre el de huelga, cuando su artículo 55-1 permite la suspensión de éste en caso de declaración del estado de excepción, pero no la de aquél.

Los sindicatos no convocaron la huelga para conseguir unos objetivos profesionales concretos, sino para desgastar al Gobierno y demostrarle que podían canalizar el malestar social. UGT y CCOO cuentan con un reconocimiento legal e institucional privilegiado, superior al que les debería corresponder por su militancia y representatividad, y -precisamente por eso- el plus de responsabilidad que les es exigible ha de ser -según Iñigo Sagardoy- notablemente superior en las circunstancias tan críticas que está atravesando España. El descontento de la población por las duras medidas de austeridad del Gobierno no justifica el recurso a un instrumento de tanta fuerza como el de una huelga general, que no es el camino más adecuado para hacer frente a los retos que encuentra el país.

Irresponsabilidad de UGT, CCOO y PSOE
UGT y CCOO -tanto monta, monta tanto- han recurrido irresponsablemente a la huelga general en un momento crítico para España, pese a ser conscientes de que con ella -además de afectar adversamente a su economía- empañan su imagen internacional, dando pie a titulares como los del diario “Times”, que hablan despectivamente de la “rebelión de los cerdos” (PIGS). Como ha editorializado “Vozpópuli”, los sindicatos -aferrados a postulados que millones de ciudadanos juzgan superados- amenazan con incrementar la conflictividad social como único argumento frente a la dureza de los ajustes, lo que es el exponente de la crisis terminal por la que pasan unas organizaciones carentes de propuestas constructivas. ¿No sería más razonable que presentaran alternativas para mejorar la organización del Estado y hacer más competitiva su economía?. Lo peor es que se les ha sumado de forma igualmente irresponsable el primer partido de la oposición, que se ha lanzado sin pudor a la calle y apoyado la huelga general y las continuas manifestaciones de protesta. A juicio de Federico Castaño, al PSOE le costará recuperar el pulso, si no ofrece alternativas creíbles y deja de ir de la mano de unos sindicatos escudados en la pancarta. Con el 14-N han malgastado su último cartucho y -para lo que resta de crisis- sólo les queda el grito.

Otra muestra de irresponsabilidad ha sido el recurso a los sedicentes “piquetes informativos” -del todo innecesarios en la sociedad de la comunicación y de Internet-, que con la violencia y la intimidación tratan de impedir el derecho al trabajo de quienes no quieren hacer huelga. Como ha señalado un editorial de “ABC”, si la huelga es un acto de democracia, su ejercicio sólo será legítimo si se basa en la libertad individual de cada trabajador. Los insultos, las amenazas, las coacciones e incluso la violencia física de los piquetes son una demostración del carácter atávico de esta forma de protesta. Por desgracia, este comportamiento mafioso -que es considerado delictivo en la mayoría de los países democráticos de nuestro entorno- ha sido respaldado por el TC, que -en su increíble sentencia de 2011- afirmó que, si la conducta del autor de un delito derivado de una huelga es “objetiva e inequívocamente huelguística”, resulta constitucionalmente rechazable la imposición de una sanción penal.

Los manifestantes afirmaban en sus banderolas que había culpables y soluciones. Los primeros son de sobra conocidos: los últimos Gobiernos socialistas, con la connivencia de UGT y CCOO. ¿Las soluciones? Los sindicatos no han aportado hasta la fecha otras que la huelga general, que -si bien ha fracasado porque lo que el pueblo necesita es que se solucionen sus problemas económicos- ha abierto la vía hacia una oleada de agitación permanente de huelgas sectoriales y manifestaciones, con participación de los distintos estamentos de la sociedad, incluidas las fuerzas de seguridad. Ya sólo falta que se sumen jueces y militares, pero -a este paso- todo se andará. Ahora, más que nunca, es ineludible y urgente la adopción de una ley que regule la huelga, para asegurar el mantenimiento de los servicios esenciales de la comunidad, de conformidad con lo establecido en la Constitución.

Montoro y la desfachatez de CIU
EDITORIAL Libertad Digital 22 Noviembre 2012

Bien está que Cristóbal Montoro se haya preguntado "cómo puede ser que haya iniciativas parlamentarias que requieran que el ministro de Hacienda comparezca en el Congreso para explicar lo que está investigando la Agencia Tributaria". No obstante, también podríamos preguntarnos cómo es posible que, ante un escándalo de corrupción tan grave como el que presuntamente afecta al partido gobernante en Cataluña, no haya habido iniciativa parlamentaria alguna por parte del PP o del PSC encaminada a pedir explicaciones a CIU ¿Cómo es posible que la candidata del PP, Alicia Sánchez Camacho, no se atreviera a decir ni una sola palabra de este gravísimo asunto durante el debate televisado?

Entiéndasenos bien. Naturalmente que Montoro tiene toda la razón al declarar que "quien tiene que comparecer es el que tiene cuentas en Suiza no declaradas". Lo que es lamentable es hasta la fecha nadie en el PP se había atrevido a pedir comparecencias ni explicaciones por este caso de corrupción sin precedentes. Esta inexplicable pasividad por parte del PP es la que, paradójicamente, da respuesta a la pregunta retórica que Montoro se planteaba respecto a la delirante comparecencia que CiU le solicitaba. Y es que cuando los complejos no permiten a unos ocupar un espacio de denuncia, no hay que extrañarse de que sea la desfachatez de los otros la que lo haga. La falta de presión política por parte del PP y del PSC es lo que ha animado al partido de Mas y Pujol a tratar de darle la vuelta a esta corrupta tortilla.

Hasta tal punto esto es lamentablemente así que, en la misma mañana en la que Montoro hacia estas declaraciones, la candidata del PP Alicia Sánchez Camacho, al ser requerida por un periodista por este asunto, prácticamente se ha limitado a defender la presunción de inocencia de Mas y Pujol, a condenar y pedir mayor pena para las filtraciones que "dañen la imagen y la honorabilidad de las personas" y a negar que todo este asunto se deba a un "complot del gobierno del Estado".

Esta absurda actitud defensiva y de perfil bajo, típicamente arriolana, podría ser responsable, tanto o más que la desfachatez de CiU, de que llegue a colarse en la opinión pública la creencia de que todo este asunto se debe a una conspiración urdida desde las "cloacas del Estado" dirigida a destruir el presidente de la Generalidad. Y es que, por mucho que haya que defender la presunción de inocencia –incluida la de aquellos a quienes se acusa de filtrar ilegalmente información–, lo decisivo es el fondo del asunto y, muy especialmente, que Mas aclare el origen de los dos millones de euros de la cuenta de su familia en el banco suizo UBS, de la cual él es beneficiario. Todo lo demás es dejarse atenazar por los complejos y el papanatismo. Y ese espectáculo es casi tan poco edificante como el que ofrecen quienes tratan de tapar la corrupción con la bandera de Cataluña.

UN RÉGIMEN CLIENTELAR
La mordida catalana de CiU y el fin de la ensoñación independentista
Javier lópez www.elsemanaldigital.com 22 Noviembre 2012

El disparate independentista podría, si se demuestran las graves acusaciones, terminar en un tristísimo caso de corrupción endémica que debería acabar definitivamente con la ensoñación.

Que nadie se engañe, lo que ha ocurrido en Cataluña durante los últimos treinta años no es más que la implantación de un régimen clientelar de grandes proporciones y corrupción generalizada.

La constitución del 78 quiso resolver el llamado "problema catalán" mediante la concesión de una autonomía amplia de la que no gozan ni en los Estados federales con más pedigrí en el mundo occidental. A cambio, en el otro lado de ese pacto implícito, se suponía que comenzaría a actuar un principio más intangible que la administración de tales o cuales competencias: la lealtad hacía el proyecto compartido, España como nación una e indivisible.

El pacto no fue respetado por el nacionalismo catalán, que durante treinta años se ha dedicado a socavar la conciencia nacional común mediante el control de los resortes amplios y fundamentales con los que ha contado, especialmente la educación de las nuevas generaciones. Las competencias sobre educación fueron una concesión de última hora que se podía haber evitado.

Pero como la historia tiene vericuetos inescrutables, mira por donde que ahora nos encontramos con la culminación de un proceso, también largo, que durante estos treinta años ha corrido en paralelo a la política de segregación de España promovida por las autoridades catalanas: ese proceso es un presunto sistema de corrupción generalizada y sin parangón en nuestro país, que si se demuestra judicialmente, supondría que los máximos gestores de la comunidad autónoma catalana, de Jordi Pujol (el patriarca) a Artur Mas (el culminador), han usado sus cargos públicos para enriquecerse y llenar sus cuentas en bancos suizos aprovechando el secreto bancario que rige en ese país. De demostrarse, nada más vergonzoso y grave se habría visto en España durante la actual etapa democrática.

La mordida catalana auspiciada por CiU ya fue denunciada por Pascual Maragall en un ataque de sinceridad ("ustedes tienen un problema que se llama 3 por ciento") a lo que Artur Mas le respondió con un "tengamos la fiesta en paz por bien del Estatut". Y se hizo el silencio. Efectivamente, más allá del ataque de sinceridad de Maragall nada hicieron en su partido, el PSC, por destapar el pastel de las corruptelas nacionalistas.

Las últimas encuestas no vaticinan esa mayoría absoluta extraordinaria que reclama Mas para seguir con su proceso secesionista. Si se confirman los pronósticos y le quedara un mínimo de vergüenza, debería dimitir. La gran mordida catalana concretada en comisiones de un 4 por ciento debería pasar factura a los que supuestamente han puesto el cazo sin escrúpulos bien para financiar un partido o para engordar la cuenta corriente.

Decía Camilo José Cela que "el nacionalista cree que el lugar donde nació es el mejor del mundo, y eso no es cierto". Seguramente, los ciudadanos catalanes lo deberían tener cada vez más claro después de las últimas noticias. Cela concluía diferenciando al patriota del nacionalista: "El patriota cree que el lugar donde nació se merece todo el amor del mundo, y eso sí es cierto". Quede la aseveración celiana para la historia, porque me temo que los gobernantes de Cataluña ni para nacionalistas valen por una cuestión de estricto respeto a los propios catalanes.

El paraíso del Mesías
Carlos Fuertes www.lavozlibre.com 22 Noviembre 2012

Abogado

La campaña electoral catalana se está pareciendo más a un serial religioso de 'Radio María', a la luz de los comparativos que los medios están empleando en la calificación de los sujetos implicados, los cuales, por otra parte, hacen honor a estos términos con conductas cada vez más y más sospechosas.

He pasado en la última semana varios días en Cataluña por motivos de placer y trabajo, a partes iguales. He tenido tiempo pues para palpar in situ la complejidad de la encrucijada a la que se está conduciendo a Cataluña, en esta 'folie à deux'' de la independencia.

Cuando entré en Barcelona por la Avenida Diagonal, los carteles de Mas, junto con la muy cuidada rotulación en catalán, con su especial tipo de letra, señales verdes y demás, me evocaron una cierta sensación de 'dejà-vu', respecto de una película que hace pocos días tuve la ocasión de ver, y la cual recomiendo, como es 'Argo', de Ben Affleck, que se enmarca en el Irán más radical del Ayatolá Jomeini.

Especialmente, esa postura mayestática del Gran Timonel de la independencia catalana, en los carteles de CIU, con ese fondo lleno de señeras con los brazos abiertos, me trasladó al recuerdo de las imágenes del citado líder religioso iraní. También, y por eso lo de Gran Timonel, me sugirió esta imagen aquellos eslóganes que carismáticamente usaban y usan aún los líderes comunistas. Eché en falta algo así como 'Mas, azote de los españolistas' o incluso, 'Mas, amigo de los necesitados'. Serán imaginaciones mías, pero la ambientación de la película que han montado resulta, al menos, creíble.

Momentos después, estando ya instalado en la carísima ciudad de Barcelona (y más que será si se independizan), se desarrolló el escándalo que el periódico 'El Mundo' tenía preparado en la recámara, y que, desde luego, ha supuesto un auténtico golpe en la línea de flotación de la campaña del Sr. Mas. Sin duda, se debe proceder a una exhaustiva investigación, en todos los sentidos.

Estoy convencido de que los primeros interesados, si son inocentes, serán los aludidos Mas y Pujol. Este último, por cierto, siguiendo con la terminología bíblica, ha resucitado de entre los muertos en esta campaña electoral. Evidentemente, ha sido mencionar no sé cual paraíso y, como un resorte, ha vuelto a la vanguardia política para, no sólo apoyar a su discípulo en la locura secesionista a la que está avocando a la Comunidad Autónoma, sino también, para limpiar su nombre, el cual, dicho sea de paso, se pone por esta vez directamente y con esta intensidad en la palestra en lo que a estos asuntos se refiere. Sin embargo, la memoria colectiva es efímera. Recordemos cierto escándalo que no le alcanzó, pero le pasó como un torpedo por la amura de babor, como fue el asunto Pretoria y su amistad con el Sr. Prenafeta.

Así pues, y pese a los toques bíblicos, desde el Mesías al Apocalipsis, lo cierto es que el derrotero que está tomando el asunto alarma cuanto menos. Y temo, y ahí lo más grave, que este escándalo no sea sino una magnífica cortina de humo, y lejos de perjudicar a sus intereses, sea muy beneficiosa para el objetivo independentista. El ataque de un periódico de 'Madrit' supone un escudo perfecto para poder seguir caminando hacia el independentismo. Así, para acabar con términos religiosos, de Mesías a mártir hay un paso muy liviano. Y Pujol, de cirineo...

HIJOS DEL ODIO
ISABEL SAN SEBASTIÁN ABC  22 Noviembre 2012

Odio, rencor y anhelo de venganza son las emociones que explican el nacimiento, y sobre todo la perpetuación, de una banda criminal como es ETA

SI tuviera que escoger sólo una entre las lecciones que nos brinda la Historia yo me quedaría con ésta: El odio es el peor padre que podemos dar a nuestros hijos. Engendra monstruos sedientos de revancha, ayunos del amor que nos humaniza, impermeables a cualquier intento de sometimiento a la fuerza de la razón, fanáticos de la sinrazón que encuentra su origen y su proyección en la utilización indiscriminada de la fuerza.

El odio mamado en los pechos maternos, crecido al calor de viejas historias de persecución o expolio repetidas en el hogar hasta ser convertidas en leyenda, multiplicado con cada agravio percibido como tal, ya fuera éste real o imaginario, explica la mayor parte de la sangre inocente derramada a lo largo de los siglos. El odio y el rencor han estado en el origen de innumerables estragos, desde las matanzas perpetradas por Gengis Kan hace ochocientos años hasta los linchamientos de presuntos «chivatos» ejecutados el martes por los terroristas de Hamas en Gaza, con tanta saña como para «pasear» por las calles los cadáveres de los asesinados amarrados a una motocicleta, a semejanza de lo que hacía el caudillo mongol a lomos de su montura. Hace falta mucha ira, mucho encono, para colocarse un cinturón de explosivos y hacerlo estallar en un autobús repleto de civiles sin otra «culpa» que la de ser ciudadanos de Israel, considerada por esos vástagos del odio la fuente y el origen de toda la maldad padecida. Ira y encono cuyo efecto multiplicador, una de las secuelas más graves de esta enfermedad para la que todavía no hemos encontrado cura, se traduce en acrecentada inquina y reforzado revanchismo por parte de aquéllos que, sintiéndose agredidos, piden a gritos a su Gobierno y a su Dios que apliquen sin misericordia la vieja ley del «ojo por ojo»? lo que cierra el círculo vicioso de una tierra maldita desde antiguo por esta siembra.

Odio, rencor y anhelo de venganza son las emociones que explican el nacimiento y sobre todo la perpetuación, hasta el día de hoy, de una banda criminal tan inasequible a la decencia y a la lógica democrática como es ETA. Odio irracional, ciego, inducido a conciencia por quienes más motivos tendrían para haber pasado página. Son las familias de esos pistoleros, sus propios progenitores en la mayoría de los casos, los que han envenenado el alma y la mente de esas personas hasta convertirlas en sicarios al servicio del terror y de la muerte. En instrumentos de destrucción abocados a naufragar en su propio fracaso, no sin antes causar todo el dolor posible, en el empeño de dar cauce a la hiel acumulada gota a gota por los que introdujeron en ellos esa ponzoña.

Odio, fruto de una tergiversación hábilmente llevada a cabo por el nacionalismo con fines tan espurios como el acaparamiento del poder, es lo que está propagando Artur Mas por Cataluña contra todo aquél que se oponga a su aventura soberanista, y odio engendrará ese odio más pronto que tarde en buena parte del resto de España, porque el insulto llama al insulto y una ofensa conduce inevitablemente a otra. Entonces arderán los puentes y se levantarán murallas. Repetiremos viejos errores sin aprender nada de ellos. La roca de Sísifo volverá a rodar cuesta abajo.

Si tuviera que escoger una única herramienta con la que desmontar todo ese odio en aras de construir convivencia, elegiría la verdad. La que se desprende de la explicación de lo acontecido situado en su contexto e iluminado por la luz del raciocinio. La que lleva de su mano a la justicia y conduce a la libertad.

Con Israel frente al terror
Editorial www.gaceta.es 22 Noviembre 2012

Lo ha dicho el primer ministro israelí: “Si los palestinos abandonan sus armas, se acaba la violencia. Si Israel abandona su defensa, desaparece”. Pero muchos no quieren entenderlo y se empeñan en equiparar moralmente a los terroristas de Hamás con el pueblo de Israel. De ahí que corran a Jerusalén, en un acto de puro cinismo tras meses de contemplar pasivamente las masacres en Siria, para tratar de imponer un alto el fuego. Lo malo de la diplomacia europea y norteamericana es que el único brazo que tienen a mano para retorcer es el del atacado, Israel. Y lo que se pide al Gobierno israelí, como le manifestó Mariano Rajoy un tanto atrevidamente a Netanyahu, es “contención”. Contención frente a los más de 100 cohetes que Hamás lanzó ayer desde Gaza contra Jerusalén, Rishon Lezion y Rahat, todas bien alejadas de la Franja. “Contención” frente a la vuelta a los ataques contra civiles indefensos que transitan en autobuses públicos. Nadie en su sano juicio debiera pedir que se acepte vivir bajo la constante amenaza terrorista impasiblemente. Israel es una nación democrática y plural, madura institucionalmente, y nadie debiera dictarle lecciones sobre cómo debe interpretar y ejecutar el derecho a la legítima defensa que a todos nos ampara. La guerra es el infierno, pero no se puede confundir lo que hace Hamás, disparar directamente contra la población israelí, con la reacción militar de Israel que persigue acabar con la infraestructura terrorista.

Hay que estar ciego para no comprender que Oriente Medio está cambiando de manera acelerada, con una ola de islamismo que todo lo inunda, con Al Qaeda resurgiendo de Mali a Yemen, y con un Irán que quiere avanzar sus intereses chiitas incluso con la bomba atómica. La única barrera de contención que le queda al mundo democrático en la zona es Israel, en verdad uno de los nuestros. Israel, como bien ha dicho el presidente Obama, tiene todo el derecho y la legitimidad para defenderse. Pero de nada sirve la diplomacia si tras esas palabras se envían a Clinton y a la troupe de ministros de la UE para forzar a Israel a que no haga nada más. La Historia nos muestra que un mal acuerdo de paz acaba desembocando siempre en una guerra más cruenta. Si se quiere obtener un resultado duradero hay que presionar a El Cairo para que impida el tráfico de armas desde su suelo, amenazar a Irán para que deje de alimentar militar, financiera y espiritualmente a los palestinos, y convencer a la Autoridad Palestina para que acepte Israel como Estado judío. Presionar a Israel no conduce a nada bueno.

Con el dinero de todos los españoles
Rajoy salva a 130.000 catalanes de los 'bonos basura' de Montilla y Mas
El Gobierno devuelve, con el dinero de todos, los bonos patrióticos que Cataluña vendió a decenas de miles de particulares hace un año.
M. Llamas Seguir a @manuel_llamas Libre Mercado 22 Noviembre 2012

La colocación de bonos basura o productos de escasa liquidez como las participaciones preferentes no ha sido una práctica exclusiva de entidades financieras sino también de políticos. El caso más palmario a este respecto son los polémicos bonos patrióticos que colocaron distintas CCAA durante la crisis. La iniciativa, consistente en vender deuda regional a particulares, partió de la Generalidad de Cataluña, cuando ésta estaba presidida por el socialista José Montilla (PSC). La primera emisión se lanzó en 2010 y, dado el éxito cosechado, el mecanismo se extendió a otras autonomías, como Valencia (PP), Andalucía (PSOE) o País Vasco (PSOE).

Por entonces, ya era evidente que muchas CCAA iban directas hacia la insolvencia, de ahí que bancos y grandes inversores institucionales dejaran de prestarles dinero. Dada la falta de liquidez que padecían estos gobiernos, los políticos regionales optaron por vender su deuda, calificada de muy alto riesgo por el mercado, a sus propios ciudadanos. Tras la llegada al poder de Artur Mas (CiU), esta práctica no sólo se redujo sino que fue ampliada, mediando además suculentas comisiones paras las entidades financieras encargadas de comercializar los citados bonos patrióticos.

Desde el principio, era evidente que la deuda basura de Montilla y Mas -al igual que el de otras CCAA- corría el riesgo de no ser devuelta. Y eso es, precisamente, lo que ha sucedido. La Generalidad tenía que devolver este miércoles los 2.639 millones de euros de bonos patrióticos que colocó hace un año, junto a sus correspondientes intereses (208 millones). La cuestión es que los 130.000 inversores particulares que confiaron en la solvencia de Cataluña habrían perdido todo o buena parte de su dinero si no fuera porque el Gobierno central ha decidido acudir al rescate de la Generalidad.

Cataluña recibió a principios de semana, casi in extremis, 2.847,8 millones de euros del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA). Un dinero que se destinará casi por completo al pago de los bonos patrióticos de Montilla y Mas. El FLA, haciendo uso del dinero del resto de españoles, ha permitido que la Generalidad devuelva su dinero a los minoristas.

A lo largo de noviembre, la Generalidad recibirá en total 3.288,9 millones del citado Fondo de rescate. Tras cubrir los vencimientos de este miércoles, Hacienda sufragará también este jueves otro vencimiento de 121,6 millones y 5,9 millones de intereses, y el 28 de noviembre, finalmente, hará una quinta entrega para atender el resto de necesidades por un importe de 285 millones.

No será el único rescate que haga el Gobierno con el dinero de todos los contribuyentes españoles. La inmensa mayoría de bonos patrióticos serán devueltos con el dinero de todos. El FLA continuará en 2013, como mínimo.

Autonómicas 2012
La gestión económica de Mas ofrece un balance peor que el del tripartito
Las principales magnitudes macroeconómicas sitúan al líder de CiU como uno de los peores presidentes de la Generalidad, incapaz de hacer frente a la crisis.
Maite Molinawww.vozbcn.com 22 Noviembre 2012

El presidente de la Generalidad, Artur Mas, y el consejero de Economía y Conocimiento, Andreu Mas-Colell, durante una rueda de prensa reciente (foto: gencat.cat).

Durante la campaña de las elecciones autonómicas de 2010, el entonces candidato de CiU a la Presidencia de la Generalidad, Artur Mas, fue especialmente duro con la gestión económica que el tripartito había llevado a cabo al frente del Gobierno autonómico, y no le faltaba razón, pues fue una de las más deficientes desde la recuperación de la democracia.

Este domingo, Mas se presenta a la reelección después de haber presidido durante casi dos años la Generalidad. Es hora de hacer balance de sus políticas. Para ello, la mejor fórmula es recordar las cifras de algunos de los principales indicadores macroeconómicos de finales de 2010, cuando el líder nacionalista tomó posesión de su cargo, y compararlas con las actuales.

Dramático aumento del paro
Si se analizan los datos del desempleo, la conclusión no puede ser más negativa. Según la Encuesta de Población Activa (EPA), el cuarto trimestre de 2010 se cerró con 686.800 parados en Cataluña, mientras que el tercer trimestre de 2012 esa cifra se ha elevado hasta las 840.400 personas, un 22,4% más. Esto supone que la tasa de paro ha pasado, durante el mandato de Mas, del 18% al 22,6%.

Los datos de paro registrado en el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, como no podía ser de otra forma, confirman los anteriores. En diciembre de 2010 había 562.673 inscritas en las oficinas de empleo de Cataluña; en octubre de 2012 son 646.306 (un 14,9% más).

A pesar de ese incremento, durante este período ha habido un fuerte descenso del número de beneficiarios de prestaciones por desempleo en Cataluña, pasando de 463.600 (diciembre de 2010) a 409.000 (septiembre de 2012), lo que implica una importante aumento de las personas que están paro y que no reciben el subsidio.

En esta línea, el número de trabajadores afiliados a la Seguridad Social en Cataluña ha disminuido un 4,1% durante el Gobierno autonómico de CiU, desde los 3.086.563 afiliados en diciembre de 2010, a los 2.959.992 en septiembre de este año.

Destrucción de empresas
Uno de los mayores fracasos de la gestión de Mas al frente de la Generalidad se ha producido en el ámbito económico. En menos de dos años, el número de empresas inscritas en la Seguridad Social en Cataluña ha pasado de 227.921 (diciembre de 2010) a 216.816 (octubre de 2012). Lo que supone una destrucción de 11.105 empresas, el 4,9% de las que había cuando se marchó el tripartito.

También han empeorado las expectativas empresariales. A finales de 2010, la previsión de los empresarios sobre la variación de efectivos laborales en Cataluña a un año vista era de un aumento del 0,4%. En el segundo trimestre de 2012, la previsión es de una reducción del 0,7%.

Caída del consumo
El presidente de la Generalidad, ahora candidato de CiU a la reelección, ha sido incapaz de hacer frente a la caída de la actividad económica. Como muestra de la evolución del consumo un buen referente es la evolución de las matriculaciones de vehículos en Cataluña. Entre enero y octubre de 2012 se matricularon 179.521 vehículos en esta Comunidad; durante el mismo período de este año, esta cifra ha descendido hasta los 129.501.

La situación económica ha obligado a muchos ciudadanos de Cataluña a emigrar al extranjero. En diciembre de 2010 había 135.744 catalanes residiendo en el extranjero, según datos del CERA. Una cifra que se eleva a 156.112 en octubre de 2012.

Una deuda desorbitada
La gestión de las cuentas públicas por parte de Mas tampoco puede recibir un aprobado. A pesar de los recortes aplicados, especialmente dolorosos en el ámbito de la sanidad y la educación (y manteniendo activa una importante red de subvenciones por motivos identitarios), la deuda de la Generalidad ha alcanzado niveles desorbitados, siendo la mayor de todas las CCAA con diferencia, tanto en valores absolutos como relativos.

El dirigente nacionalista recibió una deuda de 34.697 millones de euros, el 17,8% del PIB regional. Mientras que la Generalidad ha cerrado el segundo trimestre de este año con un pasivo de 43.954 millones de euros, el 22% del PIB. En menos de dos años, el Ejecutivo autonómico presidido por CiU ha incrementado la deuda autonómica en un 26,7%, es decir, ha aumentado sus obligaciones financieras a un ritmo de más de 500 millones de euros mensuales.

Como aspecto positivo, en cambio, ha logrado reducir ligeramente la deuda de las empresas de la Generalidad, que ha pasado de 6.434 millones de euros, a finales de 2010, a 6.365 millones a mitad de este año.

El déficit tampoco se puede incluir en el haber de Mas. El año 2010, el último del tripartito, se registró un déficit del 4,22% del PIB de Cataluña. Mientras que en 2011, este fue de 7.446 millones de euros, un 3,66% del PIB, casi el triple de los objetivos fijados por el Consejo de Política Fiscal y Financiera para ese año.

El resto de España salva la balanza comercial
Hay que destacar el buen funcionamiento del turismo. Entre enero y septiembre de 2010, 10.754.110 turistas extranjeros visitaron Cataluña, mientras que durante el mismo período de 2012 la cifra ha ascendido a 11.912.003, un 10,8% más.

En cambio, el aumento de las exportaciones de bienes al extranjero, que han pasado de 48.866 millones en 2010 a 55.525 millones en 2011, no ha sido suficiente para compensar el déficit de la balanza comercial exterior, debido a que las importaciones también han aumentado en ese período, de 67.296 a 70.850 millones, lo que supone un desequilibrio de 15.325 millones de euros.

Curiosamente, en pleno proyecto secesionista de Mas, es el mercado interior, con el resto de España, el que sigue compensando ese déficit, puesto que la balanza comercial con el resto de CCAA ha reflejado un saldo positivo para Cataluña de 22.684 millones en 2011, una cifra casi idéntica a la del año anterior.

Una tasa de pobreza por encima de la media nacional
Por último, la tasa de pobreza en Cataluña se ha situado en el 29,5%, por encima de la media nacional, que es del 26,7%, y ocho puntos más que la media europea, establecida en el 21,6%.

Así las cosas, las expectativas generadas hace dos años con la llegada de Mas al frente de la Generalidad, especialmente en lo relativo a la gestión económica, no parecen haberse visto cumplidas. La crisis internacional fue la excusa de los partidos que formaron el tripartito para explicar sus datos macroeconómicos y desde CiU, entonces, se les acusó de no haber sabido gestionarla. Ahora, con unos datos peores, nadie pide explicaciones a Mas.

¿Dónde está la flotilla?
César Vidal La Razón 22 Noviembre 2012

En el año 2005, Israel se retiró por completo, de forma unilateral, de la franja de Gaza. La finalidad de semejante paso era lograr un avance en las conversaciones de paz con los palestinos. La intención era buena, pero la respuesta que recibió Israel a su acción fue que la organización terrorista Hamas se apoderó por la fuerza del poder en Gaza mediante un golpe de Estado.

Los terroristas de Hamas, ayudados por la dictadura islámica de Irán, convirtieron inmediatamente Gaza en un base para atacar de forma permanente a Israel y para proyectar la influencia de los ayatolás en el área. Todo esto era conocido públicamente, pero mientras desde 2005 y desde Gaza se lanzaban más de siete mil misiles contra territorio israelí, el universo «progre» –en España vinculado a la izquierda y a los nacionalismos catalán y vasco– decidió organizar el ridículo espectáculo de enviar «flotillas» a la franja para, supuestamente, romper un bloqueo que no existía.

Titiricejas y tontilocos con barba, barretina o chapela se dedicaron a hablar del hambre que se pasaba en una población que contaba con mercados repletos de productos y entonaron la apología de unos terroristas nada ocultos. La noche del sábado 10 de noviembre, esos mismos terroristas de Hamas procedieron a una escalada de la violencia y desde entonces, han lanzado más de un millar de misiles contra ciudades israelíes como Jerusalén y Tel Aviv.

El martes, Hamás y la Yihad islámica proclamaron que iban a anunciar un alto el fuego y apenas unas horas después, tenía lugar un atentado terrorista en Tel Aviv, atentado que, según el corresponsal de la BBC Jon Donninson, fue celebrado en Gaza y que supone el cumplimiento de la amenaza de Hamas de crear brigadas especializadas en atentados suicidas.

En paralelo, Hamas no ha dudado en asesinar durante estos días –lleva haciéndolo años– a palestinos que no estaban sometidos a sus órdenes. En una situación así, se me arraciman las preguntas. ¿Por qué los que tanto hablan de los derechos del pueblo palestino no arman una flotilla para correr a interponerse entre ambos contendientes para evitar la violencia? ¿Por qué no organizan una flotilla para envíar ayuda a las familias de los palestinos asesinados por Hamas? ¿Por qué no llenan una flotilla de pancartas condenando con energía la manera en que cuatro millones de israelíes soportan día y noche atentados terroristas sofisticados que nada tienen que ver con las imágenes de niños lanzando piedras? En otras palabras: ¿dónde está la flotilla?

Oriente Próximo
Guerra por procuración
GEES Libertad Digital 22 Noviembre 2012

Mientras Hillary Clinton hacía consultas entre Hamas e Israel, los islamistas arrastraban en moto por Gaza a supuestos colaboracionistas y plantaban una bomba en un autobús en Tel Aviv. Este salvajismo mostraba lo improbable del cese de la violencia, aunque se declare el alto el fuego.

Ciertamente, el presidente egipcio, Mohamed Morsi, se ha empleado a fondo para que sus allegados de la Hermandad Musulmana de Gaza, también conocidos como Hamás, alcancen una tregua y dejen de avergonzarlo ante el planeta. No era su única tarea de los últimos días, pues Egipto estaba a punto de lograr un acuerdo con el FMI para un préstamo de 4.800 millones de dólares. La economía del país de las pirámides ha sufrido el abandono del turismo y de la inversión extranjera provocados por la primavera árabe.

Durante las jornadas precedentes las autoridades americanas y europeas habían coincidido en condenar a Hamás como culpable y subrayar el derecho de Israel a defenderse. Era un avance en relación con la guerra de 2008-2009. Entonces la elite descubrió el fundamento de la teoría de la guerra cuando no está en ella: la proporcionalidad. Es precisamente la desproporción de un lado con respecto a otro lo que permite terminar una guerra. Con proporcionalidad, los marines de Normandía no hubieran tomado los acantilados defendidos por la Wehrmacht. Así que debe de haber algo más que la novedosa eficacia defensiva de la Cúpula de Hierro que haya hecho reflexionar a Occidente.

Acaso haya aprendido al fin la historia de Gaza. Sharón se retiró de la Franja unilateralmente en 2005 buscando una mayor seguridad, tras las dos terroríficas Intifadas. Fueron evacuados unos 9.000 colonos, y entregado el territorio a la Autoridad Palestina. Hamás reclamó el poder. Ganó las elecciones parlamentarias, expulsó de allí al partido del presidente palestino, Mahmud Abás, y nombró a su propio primer ministro, distinto del que gobierna en Cisjordania. Comenzó luego su hostigamiento a Israel, cumpliendo así con la promesa de aniquilación del Estado judío que figura en su carta fundacional.

O acaso interprete como una amenaza los acontecimientos recientes. Junto a la reelección de Obama, y el peligro de la menor proyección económica y militar de América, se ha conocido el aumento de la capacidad de producción nuclear de Irán y que el plazo infranqueable para detener el programa se sitúa en la próxima primavera. Si Hamás cuenta con un arsenal de 14.000 cohetes iraníes, la milicia chií Hezbolá, radicada en el Líbano con el apoyo de Asad e Irán, tiene cinco veces más, a pesar de la fuerza de interposición de la ONU que pagamos allí.

Es decir, esto tiene mucho menos que ver con la convivencia entre israelíes y palestinos, para lo cual sólo hace falta que cese el terrorismo, que con el tanteo iraní de la firmeza de las defensas occidentales y el grado de autonomía de los nuevos dirigentes suníes.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.
Oriente Próximo 2012-11-21
Golda Meir, Israel y una parte de la Historia
Zoé Valdés Libertad Digital 22 Noviembre 2012

Con Israel y Palestina siempre pasa lo que pasa con Cuba, aunque a mayor escala, que siempre le quieren contar a uno, a los que hemos vivido esa historia, una parte de la historia y no la historia entera, no la verdadera historia que han vivido los judíos y los israelíes en general. La verdadera historia entre Israel y Palestina y la historia del Estado de Israel están escritas, se pueden leer en decenas de libros, lo que no es el caso de Cuba, que todavía no se ha escrito toda la verdad.

Bien, pese a esa verdad escrita, más que explicada, y todavía mejor vivida, o peor vivida, frente a lo evidente hay una cantidad de personas irresponsables que todavía nos quieren meter el cuento de que Israel es el malo y los de Hamás son los buenos, y que si la Franja de Gaza no les pertenece, etc. Ignorando los tiros de cohetes diarios, las agresiones diarias que deben de soportar los israelíes desde el lado de Gaza, de parte de los terroristas de Hamás. Ignorando, por demás, la Historia con mayúscula.

En una ocasión compartí programa en la televisión francesa con uno de esos extremistas antiisraelíes que defiende la desaparición total del Estado de Israel a como toque, sin contemplar que allí vive todo un pueblo, y que ese pueblo se ganó su derecho a existir ahí desde siempre, porque fueron parte de esas tierras, cultivando la tierra (ya sé, es una idea socialista, pero nadie es perfecto y los judíos la pusieron en práctica) y luchando por ella en varias y sucesivas batallas y guerras.

Esa tierra ha costado sangre, sudor y lágrimas, y tampoco es una tierra que, salvo por el carácter religioso que tiene (cosa que sólo le achacan a los sionistas, que según dicen es el único valor que le ven a la tierra, y no a los musulmanes, que también es el único valor que le dan a esa tierra), no tiene mayor y verdadero valor que el de haber sido sede del primer Estado democrático instaurado en la región, y –comparando con el resto del panorama– es una verdadera epopeya haberlo sido y seguir siéndolo, constituye un tremendo logro; aunque, como dijo Golda Meir, aludiendo a Moisés:

Nos arrastró cuarenta años por el desierto, para traernos al único lugar en todo el Medio Oriente donde no hay petróleo.

Las frases de Golda Meir poseen todavía una actualidad impresionante. Por internet anda dando vueltas una viñeta muy interesante que explica un montaje del conflicto y la verdad de lo que hay en algunas tristes versiones: en una parte de ella sale una mujer israelí protegiendo a su hijo pequeño, con un soldado israelí que a su vez protege a los dos primeros; en la otra, el... pongamos que soldado, por no llamarle terrorista, de Hamás coloca a su mujer delante de sí como escudo, y a su bebé a sus espaldas, con una bomba a punto de estallar en el ropaje que lo envuelve. Y me viene a la cabeza otra frase de Golda Meir:

La paz llegará cuando los árabes amen a sus hijos más de lo que nos odian a nosotros.

Toda la gran historia del pueblo israelí, de su lucha por la paz y por la democracia, está en las palabras que durante años pronunció esta gran mujer en entrevistas o en fragmentos de libros. Recuerdo una, en particular, que explica la firmeza de un pueblo que ha dedicado sus fuerzas a desarrollarse, no a destruirse:

No nos regocijamos con las guerras. Nos regocijamos cuando desarrollamos un nuevo tipo de algodón, o cuando las fresas florecen en Israel.

Y esta otra, de una gran firmeza:
Podría entender que los árabes quisieran borrarnos del mapa. Pero ¿es que realmente pretenden que cooperemos con ellos en eso?

Lo que resulta curioso es que todavía haya personas y hasta periodistas, la mayoría de izquierdas, que se pongan de parte de la destrucción del pueblo del Estado de Israel. Y que hasta la iglesia se haga de la vista gorda, o interceda en el último momento, y casi siempre mediando a favor del horror. Para esa iglesia católica, precisamente para el papa Pablo VI, "que le recriminó que los judíos, siendo un pueblo tan compasivo, sea tan inflexible en su propio país", la mujer que nunca quiso ser como un hombre (según sus mismas palabras cuando le preguntaron si se sentía discriminada por los hombres del equipo de gobierno: "No lo sé. Nunca intenté ser un hombre"), respondió lo siguiente:

Su Santidad, cuando fuimos compasivos, débiles y apátridas, nos condujeron a las cámaras de gas.

Una diferencia moral sustancial
Jeff Jacoby Estrella Digital 22 Noviembre 2012

Los palestinos tienen una canción nueva con la que acompañar su intenso conflicto con Israel. "Ataca Tel Aviv", de los intérpretes Shadi al-Bourini y Qassem al-Najjar, apareció colgada en diversas webs palestinas, incluyendo el perfil en Facebook del programa de Fenjan Al-Balad, que considera su misión "intentar influir positivamente a la joven sociedad palestina". El vídeo musical, que muestra imágenes de israelíes heridos y grandes cantidades de artillería Qassam, abre con esta letra:

Ataca Tel Aviv.
Ataca Tel Aviv.
Ataca Tel Aviv y asusta a los sionistas.
Cuanto más reconstruyáis, más destruiremos.
Ataca Tel Aviv.

Sobre una melodía pegadiza, la letra (traducida por el Instituto de Investigación Mediática de Oriente Próximo) se vuelve progresivamente más belicosa. "No queremos ni treguas ni negociaciones", afirman. Animan a los proyectiles a "volar la Knesset" y "sembrar el terror en Tel Aviv", al tiempo que se burlan de los israelíes de los refugios que "se ocultan por cobardía".

Con el paso de los años se han visto muchas canciones bélicas israelíes. De hecho, el conflicto sin final con los árabes ha engendrado parte de la música más castrense de Israel. Pero la mayoría habla de desear la paz y de un deseo de normalidad. El equivalente israelí de "Ataca Tel Aviv", éxtasis ante la perspectiva de matar al enemigo, es virtualmente impensable.

Poner el acento en los proyectiles y las bajas y las maniobras diplomáticas
Otros vídeos palestinos también han recibido atención esta semana. Al-Aqsa TV, la cadena oficial dirigida por Hamás, viene emitiendo anuncios que animan a cometer atentados suicida y aconsejan a los israelíes que se preparen. "Venimos descuidando los ataques suicida", saluda un vídeo. "Búsquenos en el café o la parada de autobús más próxima". Un segundo vídeo, junto a imágenes de proyectiles lanzados contra Israel, advierte a "los sionistas" de no irse a dormir: "Puede que vayamos a buscarte cuando estés dormido". En otro más, Hamás reitera la jaculatoria que los yihadistas criminales de todo el mundo repiten por doquier: "Adoramos la muerte más de lo que vosotros queréis la vida".

La cobertura mediática de las hostilidades de Gaza tiende a poner el acento en los proyectiles y las bajas y las maniobras diplomáticas. No se enfatiza igual ni de lejos la enorme distancia moral que separa a Israel de su enemigo terrorista. Israel y Hamás no están en guerra por el territorio. Lo que les separa es un abismo cultural imposible de superar. Por un lado hay un estado judío que aspira a la paz con los vecinos y que repetidamente ofrece importantes concesiones para alcanzarla; por el otro, tenemos a un régimen fanático de yihadistas que glorifican la muerte y rechazan a los judíos como abominación -- y que están obsesionados con la idea de erradicar al único estado judío.

"Nuestra lucha contra los judíos tiene un alcance extremadamente amplio y profundo", anuncian los estatutos fundacionales de Hamás, repletos de odio. El éxito no vendrá, anuncia el Artículo 7, "hasta que los musulmanes combatan a los judíos y los asesinen; hasta que los judíos se oculten detrás de las rocas y los árboles, que gritarán: ¡Oh musulmán! ¡Hay un judío detrás de mí, ven y mátalo!'"

Que Hamás habla en serio no debería ser noticia a estas alturas. A estas alturas debería ser evidente hasta para el más empedernido de los ingenuos que mientras Hamás gobierne Gaza -- un estado palestino oficioso, con independencia de lo que se le llame -- nunca va a cesar en su búsqueda de la aniquilación de Israel. A los ojos occidentales puede parecer un objetivo improbable, teniendo en cuenta la enorme ventaja militar de Israel. Pero Hamás comprende el valor del terror. Cuando lanza cientos de proyectiles al otro lado de la frontera, cuando obliga a los israelíes a escuchar constantemente las sirenas que anuncian que tienen 15 segundos para encontrar refugio, Hamás se acerca progresivamente a su objetivo. Y cuando Israel responde por fin y solamente entonces se produce un escándalo internacional, Hamás se acerca todavía más.

"la mejor manera de solucionar esto es a través de la diplomacia"
La Secretario de Estado Hillary Clinton ponía rumbo a Oriente Próximo el martes. El Secretario General de las Naciones Unidas pedía un alto el fuego. El portavoz del Presidente Obama insistía en que "la mejor manera de solucionar esto es a través de la diplomacia". ¿Pero qué puede hacer la diplomacia con un enemigo que rechaza las normas más elementales del comportamiento internacional? ¿Que no es solamente indiferente al sufrimiento de su propia población, sino que lo celebra por su valor propagandístico? ¿Que distingue al terrorista suicida y que emite anuncios que prometen más atentados?

Cualquier alto el fuego ahora se traduce en la victoria de Hamás, que seguirá promocionando la violencia, el odio y la muerte. La diplomacia no sirve para solucionar los problemas que generan los regímenes terroristas. Tampoco sirven las concesiones unilaterales ni las resoluciones de las Naciones Unidas. La única solución es sacar del poder a los terroristas. Mientras Gaza siga siendo una tiranía gobernada por Hamás, la paz no será sino un sueño.

VÍDEOS:
https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=t0jxAAW8R5A
https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=3w3jF47xXkQ

Carta de Joan Manuel Serrat a los palestinos de Gaza
via http://espanaisrael.blogspot.com.es 22 Noviembre 2012

Es con el corazón apesadumbrado que les escribo hoy. Gaza está ardiendo. La frontera con Israel está bajo fuego. Niños en ambos lados de la frontera están aterrorizados, traumatizados, heridos en cuerpo y alma. ¡Valiosas vidas se pierden a cada instante! ¡Corre la sangre! ¡Abundan el dolor y las lágrimas!

Lamentablemente eso nos es familiar, demasiado. Estoy sentado en mitad de la noche en mi hogar catalán junto al mar. Ese mar que es nuestro, el Mediterráneo, nuestra cultura, el de nuestro pueblo andariego, el de los sin hogar, los nostálgicos, los constructores, los sobrevivientes.

Nuestros sueños son como las olas, y dialogan con la luna y las estrellas sobre la eternidad.
Desde ese fatídico día de 1995 cuando asesinaron a Rabin, dediqué gran parte de mi vida pública a cantar y a hablar por la paz entre judíos y palestinos.

Vi el proceso de paz levantarse y caer como los senos de una mujer respirando durante la noche.

Vi muchas oportunidades desperdiciadas.
Lamentablemente mucha obstinación, ignorancia y estrechez de miradas se cruzaron por el camino.
Un absurdo orgullo pisoteó numerosas esperanzas. Canté y hablé. A veces discutí y abracé a extraños.

Muchas veces me conmoví hasta las lágrimas e hice los amigos más inesperados. Amigos por quienes cruzaría fronteras bajo fuego para darles protección.

Y hoy yo digo esto: tenemos un enemigo común, un enemigo terrible, y tenemos que unirnos para vencerlo.

Ese enemigo es el fanatismo, amigos míos.
Ese enemigo es el extremismo en todas sus grotescas manifestaciones.

Ese enemigo está encarnado por todos aquellos que colocan a Dios por encima de la vida, que pretenden que Dios es su espada y su escudo y que combaten por él.
Todos ellos son víctimas de un horrible fanatismo.
Yo a menudo hablé contra el fanatismo en mi país, porque lo considero detestable.

Muchas veces arriesgué mi carrera y mi bienestar en esa lucha. Ahora veo el horrible rostro del fanatismo, veo sangre en sus manos y conozco uno de sus muchos nombres:
Hamás.

Ustedes conocen a este terrible monstruo. Saben que viola a vuestras mujeres y envilece a las inocentes mentes infantiles.

Ustedes saben que educa para el odio y la muerte. Ustedes saben que es chauvinista y violento, codicioso y egoísta, y que se nutre de vuestra sangre mientras evoca el nombre de Alá en vano, se oculta como un ladrón y utiliza a inocentes como escudos humanos, utiliza mezquitas como arsenales, miente y estafa, y los usa a ustedes como rehenes.

¡Yo sé que eso es verdad y que ustedes lo saben! Pero no pueden hablar por miedo. Pero yo sí puedo hablar.

Tengo el privilegio de vivir en una democracia donde las mujeres no son objetos, sino ministros, donde un cantante puede decir lo que se le antoja.
Yo sé que ustedes no tienen ese privilegio (pero estoy seguro de que algún día lo alcanzarán, inshalla).

Yo sé que ustedes están hartos de ser mantenidos como rehenes por ese demonio, esa terrible bestia, que está en Gaza, pero también está en Irak, en Afganistán y en todas partes.

¡Pero ustedes son un pueblo destinado a florecer en paz! ¡Su majestuosa historia ofrece abundantes testimonios de creatividad en la literatura, la ciencia, la música!

A veces los veo en las calles, haciendo manifestaciones de apoyo a los monstruos, gritando muerte a los judíos, muerte a Israel.
Pero yo no les creo.

¡Sé dónde está vuestro corazón!
Está donde está el mío, con mis hijos, con la tierra, con el cielo, con la música, con la esperanza.

Yo sé que en el fondo de vuestros corazones ustedes desean la derrota de la bestia llamada Hamas que los ha aterrorizado y asesinado, que ha convertido a Gaza en un estercolero de pobreza, enfermedad y miseria, y los ha sacrificado en su sangrienta locura de orgullo y codicia.

Mis hermanos, lloro por ustedes y también por nosotros.
Lloro por mis compatriotas que sufren por las bombas de ETA arrojadas en todas partes.

Lloro por los soldados secuestrados y muertos, por las familias enlutadas, por la inocencia perdida para siempre.
Pero lloro especialmente por ustedes porque conozco vuestro sufrimiento.

Sólo espero que Israel pueda hacer la tarea que debe ser hecha y finalmente logre librarlos de este cáncer de fanatismo llamado Hamás.

Y espero que un resto de compasión aún exista en sus corazones para que dejen de usarlos a ustedes y sus hijos como escudos humanos.

Y quizás tengan una oportunidad de caminar despacio el uno hacia el otro y daros tímidamente las manos, miraos en los ojos llenos de lágrimas y deciros con voz ahogada: "Shalom, Salam. Ya basta. Ya basta, hermano mío".

¿Quieres un café? Quédate un poco, hablemos, conocemos las palabras y las canciones y sabemos cuál es el camino.

Shalom. Salam. Con un corazón quebrado que aún añora el amor.

Vuestro amigo, J.M.Serrat.
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El "Molt Honorable" es tambien "el muy intocable"
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 22 Noviembre 2012

Con el yerno del Rey camino del banquillo y bajo fianza y la Pantoja sentada ante el juez, habría dicho uno que los tabúes en España habían caído por completo. Que ya no le valían ni al real suegro. Vamos que ni bajo el resguardo de la Corona ni al amparo de la copla se está a salvo de la libertad de prensa y de las puñetas judiciales.

Pero resulta que no. Que hay un “oasis” donde no tiene permiso para entrar la información y conservan sus residentes una bula para pastar a sus anchas en sus feraces prados sin que nadie ose siquiera publicar sus retozos. Se llama Cataluña pero no vale solo con estar allí para obtener tan preciada patente, que se diría que además y siguiendo tradiciones muy mediterráneas, es de corso. Para gozarla plena hay que tener un intachable pedigrí nacionalista y no dar un paso sin la bandera por delante. Y por detrás.

Porque visto lo visto al título de “Molt Honorable” que se atribuye por definición al Presidente de la Generalitat habrá que añadir a la luz de los hechos el de “Muy Intocable”. Y a la más mínima insinuación de lo contrario o ante la más gruesa y contundente prueba de que puede no ser lo que se pregona, al susodicho le basta con el envolverse en la senyera y ¡ay! de quien ose atacarle porque a quien se mancilla y ensucia es al símbolo sagrado. Que es lo que han hecho desde siempre y hacen ahora estos Pujol y estos Más: acogerse a sagrado, arroparse con la bandera y volear las campanas contra el agravio infligido a la parroquia.

Lo que estamos viviendo tiene mucho que ver con aquella imagen y reacciones ante el dedo que señala a la luna. A la luna suiza en este caso y a unos dineros que andan por allí y que alguien los ha llevado y es más que probable que además se los haya llevado. Porque de algún lugar habrán salido los pingues dineros suizos, digo yo. Ni en los “oasis” crecen los euros en las palmeras.
Pero en vez de preguntarse por ello, por como es posible que a tan honorables ciudadanos no les valga ya con el “oasis” sino que se acojan a paraísos fiscales y que de donde han sacado tanta pasta, resulta que todo la atención queda fijada no en la luna, ni en Suiza, ni en la evidencia del dinero, sino en el dedo. ¿De quien es el dedo? ¿Qué pretende el dedo? ¿Cómo se atreve el dedo?.

Y desde luego que habrá que echarle un ojo al dedo. Pero lo que de verdad importa es la luna, lo que hay en esa cara oculta de la luna que huele tanto a dinero. Porque lo que nadie parece negar es que el dinero haberlo , “haylo”. Y ya está mal que haya llegado donde está pero pinta aún peor el de donde ha salido. Y habrá que investigar y preguntar por ello. Aunque te excomulguen, te cuelguen el sambenito por haber osado discrepar del Movimiento Nacional y los inquisidores mediáticos que antes lo fueron del “otro” te envíen a la hoguera y las tinieblas.

Artur, cloacas y cambalache
Esther Esteban www.lavozlibre.com 22 Noviembre 2012

Periodista y comentarista política

Apenas quedan cuatro días para las elecciones de Cataluña y casi nadie habla de los catalanes y de sus problemas. Se habla y mucho de corrupción, y la sombra de la sospecha planea sobre varios dirigentes de Convergencia Democrática de Cataluña. Se habla de corrupción y corruptelas de todo tipo, de financiación ilegal de los partidos, de aprovechamiento ilícito de sus cargos de varios dirigentes políticos y, en definitiva, de tráfico de influencias con el dinero de todos los ciudadanos. De hecho, de ser cierto todo lo que hemos leído estos días -las escandalosas acusaciones de enriquecimiento ilícito que figura en el informe de la UDEF- estaríamos ante uno de los casos de mayor corrupción política en España.

Es verdad que tanto Pujol como Mas han presentado una querella contra 'El Mundo', uno de los periódicos que está levantando estos días los escándalos. Pero también lo es que ni uno ni otro han desmentido que su partido haya cobrado, sistemáticamente, el 4% de comisión de los contratos de la Generalitat. De esto no han dicho ni una palabra, como tampoco el presidente de la Generalitat ha desvelado de donde procedía el dinero de la cuenta que su padre tenía en Suiza, con más de dos millones de euros. Ha reconocido, eso sí, la existencia de la cuenta en el banco UBS y señalando categóricamente que jamás se ha beneficiado de ese depósito. Lo que está claro es que él es uno de los cuatro beneficiarios de la cuenta de su padre en Suiza -ya que éste falleció hace seis meses- y que no se haya beneficiado de los depósitos o que todavía no haya tocado un céntimo de ellos no significa nada. Lo que nos interesa saber, y es la explicación que debía dar de forma urgente es, de donde salieron esos 2 millones de euros. Sólo así quedara aclarado si es cierto o no que su procedencia podía ser una 'mordida' o lo que es lo mismo parte de las comisiones que, presuntamente, se llevaba su partido de las empresas que conseguían contratar con la Generalitat.

Pero independientemente de si este asunto figura en un informe de la UDEF que no ha solicitado ningún juez, ¿es ilícito que la policía investigue un presunto delito por su cuenta? O si finalmente se tirará de este hilo para aclarar las cosas, hay hechos ciertos que no se pueden dejar al margen. Es cierto, por ejemplo, que Convergencia está involucrada en el caso Palau, por supuesta financiación ilegal, hasta el punto de que su sede central, está cautelarmente embargada y eso no es cualquier cosa.

Si hasta ahora el mensaje político del Presidente de la Generalitat era el "España nos roba" ahora la cuestión ha dado un giro y se presenta a sí mismo ante sus electores como una víctima de las "cloacas del Estado", como si todo lo relativo al caso Palau que investigan los tribunales, fuera un invento del Estado maltratrador... Buscar el enemigo exterior y hacerle objeto de todos los males es la especialidad de la casa nacionalista. Así mientras Artur Mas califica de invento, manipulación y pura calumnia las informaciones que relacionan con el cobro de comisiones ilegales y las cuentas en Suiza, oculta cual ha sido su gestión en los dos últimos años en Cataluña.

No le hemos oído decir en ningún mitin, por ejemplo, que anteayer mismo Cataluña recibió 2.847 millones de euros para pagar los famosos bonos patrióticos. El dinero procede del fondo de liquidez autonómica, el mecanismo creado por el Gobierno de España, ese que según Mas le hostiga, para apoyar la liquidez de las Comunidades Autónomas. No le hemos oído decir que la Generalitat gana con el canje, que el interés que van a pagar a Montoro es muy inferior al que ellos ofrecieron a los que en su día compraron la deuda catalana. Tampoco hemos oído decir que en total está previsto que en este mes de noviembre, el mismo en el que se celebran elecciones, Cataluña va a recibir total 3.288 millones de euros en fondo en distintos pagos.

Eso no lo dice porque no interesa. No le interesa recordar a sus potenciales votantes que Cataluña ha tenido que ser rescatada por España ¡la gran madrastra! porque está al borde de la quiebra, una quiebra de la que él es, sin duda, en parte responsable. Ya veremos que ocurre cuando se abran las urnas, pero si Mas no tiene mayoría absoluta, baja el nivel de su exigencia independentista y ¡por arte de magia! desaparecen estos turbios asuntos de los periódicos habrá motivos para sospechar que ha habido cambalache y cambio de cromos.

José Antonio Zarzalejos El Confidencial 22 Noviembre 2012
LAS CLAVES DE LA JORNADA
Las opciones-refugio de los catalanes hartos

“Todos sabemos que nadie querrá embarcarse con nosotros, tomar parte en las empresas colectivas que proclamemos, si no vencemos de raíz los factores explosivos de nuestro temperamento y eliminamos todo histerismo en los días de responsabilidad suprema” (Jaume Vicens Vives. Noticia de Cataluña. Página 227. Edición de Destino de 2012).

En Cataluña, como en otras comunidades de España, hay un casi tangible hartazgo de la política convencional y de sus representantes. Se percibe, especialmente, en las clases medias y en las más humildes. El martes pasado viví un incidente llamativo en Mataró. Mientras Alicia Sánchez Camacho, presidenta del PP de Cataluña, se reunía con un grupo de vecinos agobiados por la inseguridad ciudadana (lo hacía en un bar de la localidad), un hombre entrado en años pero en edad laboral, gritaba indignado contra todos y contra todo. Estaba en paro y parecía desesperado. Otros vecinos, a la vez que le tranquilizaban, contaban sus miserias.

En una zona deprimida de la comunidad, con altas tasas de desempleo y una convivencia un tanto crispada con inmigrantes de hábitos y maneras muy distintas a las propias, el ambiente resultaba denso, casi desolador. Ciertamente, no era Alicia Sánchez-Camacho -al menos en Mataró- la merecedora de las invectivas vecinales, pero se ha llegado a un punto de indiscriminación total en la indignación hacia los políticos, de modo que cualquiera vale para -como dijo un ciudadano que contemplaba a mi lado la escena- desahogar la rabia contenida.

Hay catalanes hartos tanto en un extremo como en el otro y emplazados en ninguno de los dos. La consecuencia podría ser una alta abstención, mucho voto en blanco, el incremento de ICV, de Ciutadans y de CUP, de tal modo que el dibujo parlamentario sería el de un nacionalismo independentista hegemónico y una oposición fragmentada

Por eso, es muy posible que la abstención pueda ser una de las grandes opciones-refugio en las elecciones catalanas del domingo. Abstenerse en ellas –cuando se tienen por plebiscitarias- indicaría que una buena parte de la ciudadanía ha arrojado la toalla y pasa de las urnas. Un gravísimo problema porque, así, vencerán de calle los sectores movilizados. Otra opción-refugio que se maneja con profusión en algunos ambientes de cierto nivel cultural -por ejemplo, el universitario- es el voto en blanco, al que algunos politólogos atribuyen un gran valor representativo y propugnan que se traduzcan en escaños vacíos en las asambleas legislativas.

Pero, además de la abstención y el voto en blanco (también el conscientemente nulo), en Cataluña emerge con fuerza Ciutadans, liderado por Albert Rivera. Este, hijo de catalán y de andaluza, es un joven bien preparado, hábil dialéctico y carente de complejo alguno. Impugna el nacionalismo con rotundidad y lo hace “tanto por sectario como por corrupto” y se opone terminantemente a la independencia. Tras él, un grupo de intelectuales catalanes, vacunados contra cualquier veleidad identitaria, como el profesor De Carreras o el escritor Félix Ovejero, artistas como Boadella, o periodistas como Espada, le suministran energía intelectual de choque.

Ciutadans, que no ostenta ninguna posición de poder institucional, podría más que doblar en el Parlamento de Cataluña su actual representación (3 escaños), nutriéndose de anteriores votantes del PSC y del PP. Ambos partidos reconocen paladinamente que no han logrado movilizar a sus electores de las generales de 2011 y apenas si han conseguido hacerlo con los que les respaldaron en las autonómicas de 2010. En términos participativos, la formación de Albert Rivera se configura como una clara opción-refugio.

Otra es ICV de Joan Herrera, que ha ido matizando su inclinación independentista y aumentando los decibelios de su discurso social de tal manera que ha atraído hacia sí a electores de izquierda que antes se movían en torno al socialismo. Y para los más radicales independentistas -que ya no creen ni en CiU, ni en ERC- ha irrumpido la Candidatura de Unidad Popular (CUP), de izquierda extrema y base municipalista, y a la que algunas encuestas otorgan una horquilla de entre 2 y 3 escaños, después de que Laporta y Solidaridad Catalana por la Independencia hayan desaparecido del horizonte electoral de los catalanes.

Hay catalanes hartos, tanto en un extremo como en el otro, y emplazados en ninguno de los dos. La consecuencia podría ser una alta abstención, mucho voto en blanco, el incremento de ICV -acaso tres escaños más sobre sus actuales diez- y, especialmente, de Ciutadans y de CUP, de tal modo que el dibujo parlamentario sería el de un nacionalismo independentista hegemónico (CiU más ERC) y una oposición fragmentada: PSC, PP, la propia ICV, Ciutadans y, seguramente, la extrema izquierda de CUP.

Como para suponer que Cataluña es una Fuenteovejuna en la que todos van a una. Por el contrario, la pluralidad -y el cabreo- es mayor que en la mayoría de comunidades españolas. Hay catalanes hartos a manta de Dios.

La pesadilla ya es realidad
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 22 Noviembre 2012

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, y sus corifeos secesionistas han rechazado con indignación el vídeo de propaganda del PP en el que una funcionaria comunica al ciudadano García que, en la República de Cataluña, ya independiente, debe catalanizar su apellido. García, que lo estaba soñando, despierta de su pesadilla con un alarido.

La pesadilla ya es realidad: en el año 2011 la Agencia Catalana de Consumo desobedeció un fallo del Tribunal Constitucional y aplicó multas por un total de 176.100 euros a 226 establecimientos cuyos rótulos estaban escritos en castellano. Durante sus siete años de gobierno, los tripartitos que encabezó el PSC aplicaron multas por igual motivo hasta sumar un total de 900.000 euros. El PP y Ciutadans son los dos únicos partidos que rechazan, sin pasadas complicidades, este abuso inconstitucional. Para no hablar de las tribulaciones por las que pasan los padres que desean que la Generalitat obedezca los fallos de la Justicia e imparta a sus hijos enseñanza en castellano.
Vocación mesiánica

Artur Mas también protagoniza la pesadilla hecha realidad cuando, suponemos que en una pose imperial acorde con su vocación mesiánica, amenaza (LV, 11/11):

De presidente de la Generalitat a presidente del Gobierno español le digo, señor Rajoy, que esto de intentar dividir al pueblo catalán en función de su origen o de la lengua que habla, esto sí que no lo toleraremos, porque este país se ha hecho entre todos, se llamen como se llamen y hablen la lengua que hablen, y esto, señor Rajoy, debería saber que es así.

Imagino al señor Rajoy renunciando, tras oír este sermón, a un plan para imponer la inmersión lingüística en castellano en las escuelas, el monolingüismo en castellano en la administración pública y en los espacios comerciales, y las subvenciones a entidades y medios de comunicación españolistas. Todo ello en medio de una campaña demagógica encaminada a refundar una España y una Europa monolíticas. Pero no, el responsable de tamaños desatinos a la inversa, en plan secesionista y en clave supremacista catalana, no es el amenazado señor Rajoy sino el amenazador señor Mas. Alicia Sánchez-Camacho, la del vídeo polémico, acusó a Mas de creerse un mesías que viene a salvarnos de España, pero no es más que un telepredicador sectario que nos lía con falsas promesas para traernos más crisis y más paro.

El notario Juan-José López Burniol tiene claro (LV, 15/9), no obstante su simpatía por la autodeterminación, que, si esta generara la creación de un nuevo Estado, el problema dejaría de ser tal para España y se convertiría en un problema de la comunidad que quiera autodeterminarse, que correría el riesgo de la fractura social.

Mayoría búlgara
La fractura social, that is the question. Y quien la provoca no es el señor Rajoy. El discurso de Artur Mas se desliza por la peligrosa pendiente del hegemonismo movimientista y casi totalitario de la mayoría búlgara. Desde el momento en que convocó las elecciones para el 25-N no ha cesado de reclamar "una mayoría absoluta que impresione a España y Europa" (LV, 21/10), "una mayoría excepcional para defender Catalunya con fuerza" (LV, 5/11); "que cuando lleguen las bofetadas todo el mundo esté ahí" (LV, 6/11). Tantas alusiones a una "mayoría" que haría las veces de rodillo despertaron las sospechas de Kepa Aulestia, quien puntualizó (LV, 13/11):

Una mayoría absoluta será excepcional no porque deje en franca minoría a las demás formaciones sino porque lo logre con un alto nivel de participación electoral. Este es el reto al que se enfrenta Mas si quiere extraer del escrutinio del 25 de noviembre conclusiones que trasciendan la composición de la Cámara legislativa.

Ya vendieron a los crédulos el cuento chino de que el Estatuto fue aprobado por la mayoría de los catalanes, cuando sólo lo votó el 36,5 % del censo electoral. Seguramente intentarán repetir la tramoya el 26 de noviembre, atribuyéndole a una hipotética mayoría de legisladores secesionistas la representatividad de la que carecerán si no se la ha otorgado la mayoría clara de los 5.400.000 ciudadanos con derecho a voto.
Confesión alarmante

Los secesionistas son expertos en eso de propalar cuentos chinos. Uno de los más manoseados últimamente es el de la permanencia de una Cataluña independiente en la Unión Europea. Como la hora de la verdad se aproxima, el iluminado empieza a preparar el terreno para el desencanto. Según el somatén mediático (21/10), admitió que los tratados europeos quizá sí puedan dificultar la presencia de Catalunya en la UE.

El 9 de noviembre, siempre según el somatén mediático, el atribulado líder reconoció que lo que se avecina "no será un camino de rosas", sino que tendrá espinas, en Madrid seguro y en Bruselas, intuimos que también.

La intuición, en estos casos, encubre informaciones que la realpolitik aconseja ocultar. Pero no por mucho tiempo. La noticia se completa con una confesión alarmante:

Artur Mas reafirmó su disposición a celebrar la consulta de autodeterminación incluso en el supuesto de que la consecuencia de una eventual independencia de Catalunya fuese quedarse fuera de la UE. "Si llegamos a la conclusión de que si Catalunya tiene un Estado propio nos quedaremos fuera de la UE, nuestro país tendrá que hacer una reflexión final sobre si seguimos el camino iniciado o no, y yo personalmente soy partidario de hacer en cualquier caso el camino".

Esta confesión pone al descubierto, sin medias tintas, el plan de ruta suicida de los talibanes. Si la sociedad catalana no recupera a tiempo el rumbo de la cordura, la realidad superará, nuevamente, las peores pesadillas del señor García y habrá sonado la hora del sálvese quien pueda.
Desafío a la razón

Una vez planteado este desafío explícito y contundente a la razón, resulta mucho más claro que la opción entre catalanismo y anticatalanismo no pasa por la disyuntiva independencia sí o independencia no, ni por las coartadas de los federalismos simétricos, asimétricos o confederados, sino por la suma de fuerzas para neutralizar a los iluminados que anteponen sus obsesiones dogmáticas al bienestar y la cohesión de la sociedad catalana. En su columna (LV, 13/11), Miquel Roca Junyent afirma:

Apelar al miedo es el refugio de los que quieren frenar el proceso de la historia, y esto sí que debería dar miedo.

Pero si el proceso de la historia está gobernado por aprendices de brujo que empujan a los ciudadanos hacia el abismo, quienes asisten al fenómeno sin apelar al miedo de quienes serán víctimas de la catástrofe incurren en un imperdonable pecado de complicidad. De lo cual se infiere que el auténtico catalanismo lo encarnan hoy los resistentes del Partido Popular y Ciutadans.

Nuevamente, dejo la palabra a un veterano catalanista que, sin estar comprometido, según creo, con ninguno de estos dos partidos, sí lo está con la razón y el sentido común. Escribe Lluís Foix (LV, 6/11):

En situaciones de crisis largas y endémicas suelen aparecer movimientos y dirigentes populistas que intentan resolver los problemas ordinarios por elevación, hablando de otras cosas, poniendo énfasis en aquello que se encuentra más en el universo simbólico que en la realidad.

Aparecen los líderes que, en palabras de Max Weber, se apoderan de la dirección de los partidos convirtiéndose en jefes carismáticos, lo que comporta la deshumanización del séquito, tanto el que se mueve en los círculos más próximos como el que lo sigue de lejos. Los salvapatrias siempre van acompañados de riesgos innecesarios, porque unen su destino o su biografía pública personal con la de todo un pueblo. Recuerda siempre esto, Sefarad, el éxito del líder carismático es de todos. Pero el fracaso es igualmente compartido y sufrido por todos. Que sea lo que la mayoría decida. Pero en tiempo y formas.

En síntesis: son el Partido Popular y Ciutadans quienes tienen la responsabilidad de salvar a Cataluña de los dogmáticos, los oscurantistas carolingios y austracistas, los iluminados, los carismáticos y los cazadores de brujas. Salvarla, paradójicamente, de quienes Foix llama "los salvapatrias". Eso es amarla.

¿Será Cataluña la tumba del PSOE?
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 22 Noviembre 2012

Todas las encuestas de las elecciones catalanas pronostican el desplome del PSC (no el PSOE), que pasaría a ser el tercer partido, por detrás del PP.

Los dos pilares del PSOE para construir sus mayorías han sido Andalucía y Cataluña. En Cataluña en 1982, con el 45% de los votos, Felipe González obtuvo 25 diputados y en 2008, José Luis Rodríguez Zapatero tuvo las mismas cifras: 45% de los votos y 25 diputados. Ahora las encuestas le dan al PSC entre el 12% y el 15% y menos de 20 parlamentarios.

La decadencia de los socialistas en Cataluña es la misma que en el resto de España, como se ha visto en las elecciones vascas y gallegas de octubre y en las generales y locales de 2011. Ya escribí que el PSOE va camino de convertirse en la Alianza Popular de Manuel Fraga de los años 80, estancada en un 25% de los votos.

¿Cómo ha llegado el PSOE a esta situación? A la izquierda le ha hecho mucho daño la caída del bloque del socialismo real y su conversión en gestores del actual sistema económico financiero, como muestra la evolución de Juan Luis Cebrián (definido por Victorino Ruiz de Azúa como "uno de los emblemas del mal, del capitalismo de rapiña y descarnado que se ejerce en este país, en el que los bancos embargan viviendas a personas que no ven más salida que tirarse por la ventana, en el que la competencia brilla por su ausencia, en el que las empresas siguen ganando muchísimo dinero mientras la gente corriente padece una crisis de caballo"). En el caso del PSOE, le están lastrando su guerracivilismo, su ingeniería social (aborto, ideología de género...), su corrupción, la sustitución de altos cargos medianamente cultos por las pajines y los zerolos y, sobre todo, su desprecio a lo español y su anticristianismo.

La campaña catalana está revelando para quien lo dudase que el PSOE es un partido español al que le dan asco España y los españoles. Lo explico con unas palabras de ese otro gran estratega político socialista que es Odón Elorza, el ex alcalde de San Sebastián que fue derrotado por el candidato de Bildu.

En un programa de la tertulia Al rojo vivo de hace tres o cuatro semanas participó Odón Elorza y, preguntado por Antonio Martín Beaumont por qué el PSOE no tenía una postura clara y rotunda sobre el desafío separatista (y anticonstitucional) de Artur Mas, le respondió con estas ideas-consignas, algunas de ellas con veinte años de antigüedad:

-La exigencia del referéndum de autodeterminación es un juego (sic) entre el PP y CiU.
-Cataluña debe permanecer como parte COMO SEA España porque sin sus votos el PSOE jamás podrá ganar de nuevo unas elecciones generales.
-No queremos dar la sensación de que vamos con el PP.
-La izquierda es plural, mientras que el PP reúne todo el voto desde el centro-derecha a la extrema derecha (¡que se lo digan a España 2000 y a Blas Piñar!)

Poco después escribió en su blog que Catalunya (no sea que se ofenda el conde de Godó) está en un "laberinto diabólico" por culpa de CiU y del PP (¡que no ha hecho NADA!) y ofreció como solución el "diálogo" (sin explicar sobre qué y con qué premisas).

Aquí tenéis todos los vicios de este PSOE: la política como juego de intereses, que no de principios; las tesis conspirativas como explicación de la realidad (PP y CiU crean un debate artificial para encajonarnos en él); la superioridad moral del progre (los del PP son ultras y monolíticos, nosotros somos plurales y demócratas).

La oposición del PSOE, que no del PSC, a la independencia de la señora Cataluña no reside en la unidad nacional ni en la defensa de los derechos ciudadanos, sino en que sabe que si desaparecen del Congreso los 47 diputados catalanes, jamás regresaría al gobierno y probablemente desaparecería como eje de la izquierda española. El federalismo no pasa de ser eufemismo vergonzante para no llamarse españoles, como ha escrito un comentarista cuyo nombre no recuerdo.

Quizás lo único bueno que salga de las elecciones del domingo 25 sean el certificado de defunción del PSOE y el del nacimiento de una izquierda distinta.

¿Alguien se imagina a la izquierda francesa, la italiana o la alemana apoyado la secesión de Bretaña, Sicilia o Baviera? No, ¿verdad? Pues ésta es la diferencia entre una izquierda europea y civilizada y una izquierda anclada en los años 30, que es la que padecemos en España.

CODA: El oasis catalán: amenazas de muerte por tener una bandera española en el balcón de su casa. Y nadie se plantea que si Mad Mas no cumple la Constitución por qué los catalanes tienen que pagarle impuestos.

Desafío secesionista
'Catalonia Infelix'
Gabriel Tortella Libertad Digital 22 Noviembre 2012

Catalonia Infelix es el título que el hispanista inglés E. Allison Peers dio a su historia de Cataluña, escrita durante la Guerra Civil, con un propósito parecido al que movió a Gerald Brennan a escribir por aquellas mismas fechas El laberinto español, a saber, dar a conocer a los lectores de habla inglesa qué ocurría en España para que los habitantes de este simpático país se estuvieran masacrando unos a otros. Es un título que traigo aquí a colación no porque estemos en guerra civil, ni lo vayamos a estar, sino porque la Dolça Catalunya, patria del meu cor, que cantaba el poeta, será muy dulce o, más bien, tendrá todas las condiciones para serlo, pero se amarga la vida y nos la amarga a los demás a fondo y a conciencia. Ya durante la República sus dirigentes la proclamaron independiente dos veces, y ahora quieren hacerlo otra vez, quizá esperando que a la tercera vaya la vencida. Ya veremos si esos dirigentes, con su control sobre los medios de comunicación y sobre el sistema de enseñanza, tienen a pesar de todo el respaldo popular que dicen tener. Ellos hablan de Cataluña como si les perteneciera, como si la personificaran; pero ya veremos si la mayoría está de acuerdo en correr con ellos la aventura extra-europea a que sus líderes la abocan. Y fuera de Cataluña hay ya muchas voces impacientes que afirman desear que la separación tenga lugar de una vez, porque Cataluña, con sus déficits, sus deudas y sus exigencias, nos sale muy cara al resto de España, y que, a enemigo que huye, puente de plata. Váyase noramala, parecen decir los que así opinan.

Los extremismos de uno y otro lado son muy peligrosos, y las llamadas a la serenidad deben ser bienvenidas. Examinemos la cuestión con la mayor frialdad posible. ¿Por qué el separatismo catalán? Las razones son sentimentales: Cataluña se define por el idioma catalán, que se piensa amenazado por el castellano/español. Yo no creo que esta amenaza sea real: durante buena parte del período franquista el catalán fue duramente reprimido y no por eso se dejó de hablar; estas represiones, aparte de dejar mucha amargura, sirven para poco. El español lleva hoy casi tanto tiempo reprimido en Cataluña como lo fuera el catalán bajo Franco, y tampoco lleva visos de desaparecer allí, aunque sí es cierto que hoy los jóvenes educados en Cataluña escriben un pésimo español. Pero lo que no lograrán mil años de represión es hacer del catalán un idioma de ámbito universal, lo que sí es el español, y eso duele mucho a ciertos catalanes. Tal dolor es absurdo, porque el catalán dista de ser un caso único. La historia ha producido situaciones parecidas en casos numerosísimos: ahí están los de tantos idiomas europeos, desde el gaélico al alemán o el italiano, que han quedado relegados a un status secundario por azares de la historia. En casi todos estos países se han creado institutos de defensa de la lengua, pero se ha aceptado el inglés como lengua vehicular y a nadie se le ha ocurrido multar a las tiendas que rotulen en inglés. Sólo en Cataluña se les ocurre perseguir la lengua vehicular que tienen al alcance de la mano, que es la puerta de entrada en América Latina –el mayor campo de inversión exterior de la empresa española–, que es la lengua que todos conocen, el español, y reprimir a ésta en beneficio del inglés.

¿Existen razones objetivas de separación? Rotundamente, no. En primer lugar, Cataluña nunca ha sido independiente. En la Edad Media fue un principado, no un reino, integrado en la Corona de Aragón, y siempre fue una tierra bilingüe: tan propio es de Cataluña el español como el catalán, mal que les pese a los que ahora se obstinan en hablar de lengua propia en singular. Ciertamente, en el siglo XVII, por razones económicas, en plena crisis (un poco como ahora), quiso Cataluña separarse de España y unirse a Francia (digamos de paso que las negociaciones con Francia se llevaron en español, porque en la delegación francesa nadie sabía catalán, pero sí español). Aquello fue un fracaso y Cataluña acabó reintegrándose en España. Pero es interesante señalar que Portugal sí se separó de España en esas fechas, y lo hizo de manera definitiva. Desde entonces, ¿qué país de los dos se desarrolló más económicamente, la Cataluña sometida a España o el Portugal libre? Ya lo pueden imaginar los lectores: la Cataluña unida a España se enriqueció mucho más que el Portugal independiente. En 1995, por ejemplo, la renta por habitante catalana estaba un 40% por encima de la portuguesa (la española tan sólo un 10%).

Felipe V, tan odiado en Cataluña, acabó con los impuestos feudales que allí sobrevivían en el siglo XVIII y creó un sistema impositivo (el catastro) más justo y eficiente, que estimuló el crecimiento; y gracias a ser parte de España Cataluña participó con gran provecho en el comercio con América, lo que dio lugar al desarrollo de una serie de industrias de consumo en el antiguo principado: textil, alcoholera, corchotaponera, del cuero, incluso una incipiente industria metalúrgica; y, desde luego, un comercio floreciente: entonces comenzó el despegue catalán, distanciándose del resto de España. Basta leer a un autor tan poco sospechoso de anticatalanismo como Jaume Vicens Vives (Cataluña en el siglo XIX) para darse cuenta de que España en esa centuria estuvo gobernada, sobre todo en la esfera económica, desde Barcelona.

El centralismo agresivo de Franco consiguió exactamente lo contrario de lo que se proponía. Quedó tan desprestigiado que, desde la Transición, los nacionalismos periféricos, calcados del franquista, estuvieron aureolados de prestigio, mientras incluso la palabra español quedaba popularmente denigrada. En virtud de este bandazo, los nacionalismos recibieron lo que nunca se les debió dar: una ley electoral inicuamente sesgada en su favor, y el monopolio en sus ámbitos respectivos de los medios de información y de educación. Y, lo que fue peor, se beneficiaron de la pasividad de los gobiernos nacionales ante los desmanes que cometieron con los privilegios recibidos. La insurrección actual del gobierno catalán es consecuencia directa de estas dejaciones.

Hoy, Cataluña y España están pasando años difíciles por una crisis que ha afectado a gran parte del mundo, pero que estuvo muy mal gestionada en España por el anterior gobierno de Rodríguez Zapatero, elegido y reelegido gracias al fuerte apoyo que encontró en Cataluña. Por añadidura, Cataluña paga hoy los numerosos errores que en materia económica han cometido los gobiernos catalanes, tanto los de la coalición tripartita encabezada por los socialistas como el actual de Convergència i Unió. Quizá tampoco el gobierno del Partido Popular esté teniendo grandes aciertos en esta materia, pero si Cataluña, como cualquier otra autonomía, quiere quejarse justificadamente, primero debe poner orden en su casa, cosa que ciertamente no ha hecho. Si Cataluña quiere dejar de ser infelix debe asumir su propia historia sin demagogia y, sobre todo, sin otorgarse el papel de víctima. "La culpa, querido Bruto, no está en nuestras estrellas, sino en nosotros mismos", escribió Shakespeare. Pero es tan fácil echársela a otros...

GABRIEL TORTELLA, catedrático emérito de Historia de la Economía en la Universidad de Alcalá (UAH).

Credit Suisse entra en campaña: Mas pillao con el carrito del helao
S. McCoy El Confidencial 22 Noviembre 2012

Con fecha 19 de noviembre Credit Suisse ha publicado un informe sobre la campaña electoral catalana y las implicaciones de una posible segregación de la región, donde desvela buena parte de las intenciones, y desmonta la mayoría de las concreciones, en las que se sustenta la apuesta independentista de Artur Mas. El hecho de que se haya emitido para el paraguas de su European Economics diario ha provocado que este Catalonia´s Choice -bien complementado por este artículo publicado ayer por nuestro colaborador Daniel Lacalle en The Comentator, An independent Catalonia would be bad business- haya pasado desapercibido para la mayoría de los inversores.

En esencia, los autores del documento (available upon request en moderador@elconfidencial.com) señalan que se trata de un velo que pretende ocultar las necesarias políticas locales de ajuste fiscal, especialmente en el ámbito educativo y sanitario; recuerdan que su necesidad de financiación pública desde Madrid –que, a su juicio, tiene la sartén por el mango: ¿he oído bonos patrióticos?- convierte la secesión en una solución imposible; y advierten de que, además, tanto los vínculos comerciales catalanes con el resto del Estado como su posible exclusión del euro y de la Unión, así lo certifican. Estaríamos, por tanto, más ante una huida hacia delante que frente a una decisión tomada desde el convencimiento.

Son apenas ocho páginas que parten del reconocimiento de que el sentimiento nacionalista se ha disparado desde el inicio de la crisis económica, al menos a tenor de las encuestas. Una corriente ciudadana que se vería reforzada por su condición de comunidad rica que achaca a los agravios interregionales la imposibilidad de sostener su estado del bienestar, dejando a un lado los errores internos de gestión. De hecho, concluyen en esta primera parte que, si la región tuviera mayor autonomía fiscal, ese espíritu balcánico se desvanecería, de acuerdo con los mismos sondeos.

A continuación entra en la viabilidad política del movimiento auspiciado por el President. Y lo hace, mal empezamos, invocando el artículo 2 de la Constitución, ese que habla de la ‘patria común e indivisible’ de todos los españoles. Cita a continuación el 168 de la Carta Magna, solo para subrayar que el mecanismo legal para activar un proceso de este tipo jamás encontraría respaldo suficiente, al requerir de determinadas mayorías en el Parlamento de Madrid.

Experiencias pasadas con referéndums inconstitucionales o fórmulas similares en sus municipios, en los que la participación fue escasa, restarían legitimidad a tal alternativa. Mientras, la unilateralidad como forma de romper con España jamás encontraría respaldo en el entorno internacional que exige para un reconocimiento de este tipo una utópica unanimidad de Estados miembros en Europa y una legalidad fuera de ella. Agua fría ,tras agua fría, tras agua fría.

Un argumento, el europeo, que sirve a los economistas de Credit Suisse para entrar en las consecuencias económicas y financieras de un posible movimiento de este tipo. Abunda a lo largo del texto la intencionalidad. Así, señalan, con el tamaño de… ¡Bélgica! y la población de… ¡Suiza!, ceteris paribus, el PIB per capita de Catalunya estaría por debajo de la media comunitaria. España, por el contrario, sería mucho más pobre. No obstante, si leen lo que viene después verán que esta primera aproximación sobre la riqueza como estado independiente peca… por exceso.

 

Y aunque sus exportaciones son importantes, también desde el punto de vista transaccional, sin España, Catalunya estaría muerta: no solo porque mantendría con el resto del mundo un déficit cercano al 8% de su PIB -debido a la presencia de mucha industria de transformación que exige fuertes acopios vía importaciones- sino también porque diez de sus principales socios comerciales son otras regiones españolas, con las que mantiene un superávit del 11% entre lo que vende y lo que adquiere.

¿Su principal contrapartida interior? Tachán, tachán… Andalucía. Qué cosas. Pues bien: la experiencia en Chequia y Eslovaquia o Eslovenia y Croacia, afirma CS,  prueba que tras un proceso de separación –amistoso en los casos citados, ojo- las operaciones cruzadas entre los estados antes unidos cae entre uno y dos tercios. Eso por no hablar del impacto sobre el sector servicios de la contracción tanto del turismo como de otros servicios prestados desde Catalunya.

Fuga de empresas, destrucción de empleo, aumento de costes y tarifas tanto de adaptación como para financiarse, necesidad de crear ex novo servicios hasta ahora centrales, inviabilidad de su banca o una contracción en el mejor escenario del PIB equivalente al 20% para situarse por debajo de la media española, son otros argumentos que llevan a los autores del informe a pensar que el sueño independentista es ‘altamente improbable’.

Querido Artur, estos que no tienen visos de formar parte de ningún complot, ni estar condicionados por la historia, te han pillao con el carrito del helao. Qué se le va a hacer. Eso sí, mientras, el daño colectivo está hecho. Basta con leer las dos últimas líneas del análisis: ‘financial markets might need to continue putting up with scessionist noise as Mas tries to extract fiscal concessions out of Madrid following the election’. O sea, la cosa es de perro del hortelano, que ni come ni deja comer. Ya te vale, ¿no? Back to reality asap, por favor.

Bildu coloca a un batasuno para luchar por la Kutxa
Permach representa a los abertzales en la asamblea, donde consiguieron siete representantes en el consejo de la caja
M. Luisa G. Franco La Razón 22 Noviembre 2012

BILBAO- Joseba Permach, procesado en 2005 como dirigente de Batasuna por integración en banda terrorista, es quien ha liderado la batalla de EH Bildu por el control de la Kutxa, que se cerró anoche quedándose los proetarras a un solo consejero de la mayoría del órgano ejecutivo de la entidad financiera guipuzcoana.

El pasado lunes Joseba Permach, hablando en representación de EH Bildu, denunció en una rueda de prensa en San Sebastián la alianza de PNV, PP y PSE para evitar que los proetarras controlaran el consejo de administración de la Kutxa y pidió ayuda a CC OO para que no apoyara esa candidatura. No lo consiguió, pero EH Bildu tuvo la suerte de obtener ayer, por sorteo, en la asamblea de la Kutxa, un tercer representante de los ayuntamientos, que se convirtió en el consejero número siete de los proetarras, quienes obtuvieron otros dos representantes por los ayuntamientos, tres por entidades fundadoras y dos por impositores.

El control de la Kutxa quedó, por un solo consejero, en manos del grupo liderado por el PNV en la asamblea, que obtuvo ocho consejeros, tres del PNV, dos del PSE, uno de CCOO, otro del colectivo de trabajadores Pixkanaka y otro de la DYA. Los proetarras hubieran controlado el consejo de administración de la Kutxa si no se hubiera anulado la candidatura de los grupos sociales encabezada por Paul Bilbao.

El pasado sábado la comisión electoral de Kutxa anuló esa candidatura porque el suplente tenía más de setenta años, lo que, según la Ley, le inhabilitaba para ser consejero. Bildu ha anunciado la impugnación de esa anulación y ha presentado un recurso contra la decisión de la comisión electoral de Kutxa.

Durante la asamblea, el presidente saliente, Xabier Iturbe, ha utilizado la prerrogativa que le otorga la Ley para nombrar una candidatura alternativa, para lo que ha designado a Javier Barrace, miembro de la DYA. La presencia de Joseba Permach en la batalla por el control de la Kutxa no ha sorprendido a nadie, ya que en los últimos días el que fuera dirigente de Batasuna ha tenido un papel político muy activo. Fue, por ejemplo, el orador principal en el homenaje celebrado el martes a Santiago Brouard y Josu Muguruza, en el que se mezclaron viejos y nuevos dirigentes del entorno etarra.

El perfil
Permach, detenido en 2007
Joseba Permach es, desde 1997, uno de los cabecillas destacados de la llamada «izquierda abertzale». La detención de la «mesa nacional» de Batasuna le aupó, junto con Otegui, al poder dentro del brazo político de ETA. Aunque fue imputado en diversas causas, logró esquivar la cárcel hasta octubre de 2007. Fue detenido como miembro de la nueva «mesa». En libertad desde marzo de 2010, desarrolla, sin problemas, actividades políticas y de otro tipo

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