AGLI Recortes de Prensa    Viernes 23  Noviembre 2012

Cataluña en España
José María Marco La Razón 23 Noviembre 2012

El problema que está planteando el nacionalismo sería muy distinto si el Partido Socialista tuviera una idea clara y consistente de la nación española y, por otro lado, si las elites españoles cumplieran con sus responsabilidades en la defensa y la promoción de su país, de su identidad, de su cultura, de su papel en el mundo.

Existirían, claro está, tensiones derivadas de una formación nacional compleja. España nunca ha sido un país homogéneo en lo lingüístico, en las formas de vida o en la organización política. Venimos de donde venimos, que es una larga serie de pactos, de disputas, de negociaciones y de discusiones que han conformado un Gobierno descentralizado, más o menos federal, que puede continuar si se llevan a cabo algunas reformas que impidan que ese mismo Gobierno arruine al país que lo sostiene. Tampoco existiría toda esta larga historia de pactos y discusiones si por debajo no se encontrara siempre algo anterior a todo ello, que es la conciencia de la unidad, la convicción de que todos pertenecemos a una comunidad política en el sentido más profundo de la palabra: allí donde nos reconocemos en los demás y aceptamos como naturales, y dignas de respeto y de orgullo, las diferencias.

No es lo mismo ser español desde la perspectiva andaluza o santanderina que serlo desde la perspectiva catalana, pero es España, la conciencia de lo que compartimos, lo que nos permite ser andaluces o catalanes, sin que entre una y otra forma de ser español quepa establecer una jerarquía. España no ha negado nunca una realidad como la catalana, y si alguien lo hizo en nombre de España estaba exhibiendo un nacionalismo de recorrido aún más corto, y más falsificador aún, que los nacionalismos particularistas. Estos se pueden permitir el lujo del jacobinismo y la intolerancia. España, que existe como unidad desde un estrato muy profundo, no. España no puede manifestarse si no es mediante la diversidad que la caracteriza.

Siempre hay que tener en cuenta los dos planos para entender lo que está en juego. De la consistencia del concepto de España da buena cuenta que los nacionalismos, a pesar de todos sus esfuerzos, sigan sin salir de un porcentaje que ronda la tercera parte del censo correspondiente. Eso mismo explica que lo que resulta tan difícil de entender para las elites sea tan natural, tan fácil, para el conjunto de los españoles, más sofisticados y más valientes en esto que buena parte de sus elites.

Legislar negando
Daniel Martín El Semanal Digital 23 Noviembre 2012

Ya los más grandes pensadores de la Antigüedad plantearon que, para el correcto funcionamiento de una comunidad, era necesario un buen sistema educativo. Los grandes pensadores de la Ilustración supieron ver que la soberanía de un pueblo residía en la integridad de sus participantes, que había que crear tres poderes, legislativo, ejecutivo y judicial, cuyo funcionamiento y estructura tenían que estar claramente diferenciados.

A finales del XIX, comenzando por la Alemania de Bismarck, se puso el último gran ladrillo del Estado Contemporáneo al crearse un sistema sanitario público para todos los ciudadanos, a los que también se concedió, de forma paulatina, el acceso universal al voto, a la Educación y a la Justicia.

En España, hace 34 años, renunciamos por principio a la separación del poder Ejecutivo y el Legislativo. El Gobierno es elegido desde entonces por un Parlamento que, una vez cumplida esta función, se convierte en trágicamente servil. Nadie pensaba entonces que los partidos políticos se iban a colocar por encima de los tres grandes poderes del Estado. Ni que las Comunidades Autónomas iban a crecer tanto que iban a dejar chico, pero glotón, al Estado central y débiles y famélicas al sinfín de municipios que agotan el suelo español.

A esta renuncia inicial se ha unido, en los últimos años, la debilitación sistemática de los otros pilares del Estado. Desde finales de los 80 la Educación ha ido perdiendo su esencia a satisfacción del cliente/elector y en perjuicio del alumno/futuro ciudadano. Por si fuera poco, las escuelas públicas funcionan ahora en precario porque no hay dinero para todo y sin atacar a la competencia desleal de los colegios concertados que a finales de los 70 y durante los 80 eran necesarios pero para los que nadie ha construido una alternativa.

Por otro lado, la Sanidad, mientras los gastos superfluos -partidos, sindicatos, patronales, elefantiasis administrativa generalizada, diputaciones, sinecuras, corrupción, regalos, despilfarro, etc.- ni se tocan, también ve vaciarse sus arcas mientras médicos y enfermeros inician una desbandada hacia países donde se les trate como merecen sus largos años de formación y dedicación.

La Justicia ya venía renqueando. Falta de medios, maltrato sistemático al turno de oficio, mala preparación de muchos jueces, inseguridad jurídica manifiesta… habían conducido a que la mayoría de ciudadanos desconfiasen de su funcionamiento, comenzando por muchos de los abogados que trabajan en sus pasillos. Ahora llega una nueva ley que, para perseguir a aquellos que “abusan de tribunales”, eleva las costas judiciales a todos los contribuyentes. Una vez más en España, para evitar el fraude o el abuso de unos pocos, se jode a la comunidad entera.

La ruina económica española está asegurada. Esto es insostenible, y no se hace nada útil para remediarlo. Más bien al contrario, se debilitan los servicios esenciales de un auténtico Estado. Lo más curioso es que ni los indignados se dan cuenta de que a lo que asistimos es a un inopinable, quizás alucinante, suicidio de una nación… si es que aún queda algo vivo de ella.

dmago2003@yahoo.es

Final de campaña en pleno barrizal
EDITORIAL www.gaceta.es 23 Noviembre 2012

Hoy LA GACETA revela datos muy sustanciosos sobre la vida pública catalana y, en particular, sobre las turbias actividades de destacados nombres de la clase política nacionalista. La trayectoria de Felip Puig, consejero de Interior de la Generalitat, es cualquier cosa menos tranquilizadora. Y el lujoso tren de vida de Josep Pujol, hijo de don Jordi, del que también hablamos hoy largo y tendido, incide igualmente en esa tenebrosa red de lazos financieros que tanto ha dado que hablar estos días. Tenebrosa, sí, porque todo parece nacer de una oscura “cultura de la subvención” donde no se distinguen los límites entre la contratación pública, la financiación del partido –en este caso, Convergència i Unió– y el enriquecimiento privado. Con estas informaciones se pone broche –provisional– a una auténtica catarata que ha convertido el final de la campaña en un puro barrizal.

Quizá convenga ahora recordar que todo esto empezó con una comunidad autónoma –Cataluña– arruinada por la pésima gestión de la clase política local. Esa misma clase política que, tal vez jugando o tal vez no, decidió huir hacia adelante envolviéndose en la bandera secesionista y lanzando un inflamado discurso separatista que permitió tapar a ojos de la opinión pública los agujeros de sus cuentas.

Acto seguido ese discurso escapó por completo al control de sus promotores y se convirtió en una amenaza intolerable para la unidad nacional española. A partir de aquí, el presidente de la Generalitat, Artur Mas, empezó a peregrinar por el mundo vendiendo su idea de una Cataluña independiente, recibiendo portazo tras portazo dentro y fuera de España. Y el penúltimo acto ha sido la aparición de numerosas informaciones en LA GACETA y otros medios dando fe de irregulares tramas político-económicas que han hecho del discurso nacionalista un medio para acumular dinero. Ahora la situación es que Cataluña sigue empobrecida, los números de la comunidad no encajan, el Estado se ha visto forzado a otorgar más dinero a esa región, los servicios públicos se mantienen en precario y, eso sí, Mas se presenta ante sus ciudadanos como el Moisés que les conducirá a la tierra prometida.

El resultado de todo este proceso es que el domingo los catalanes votarán en unas elecciones autonómicas donde ya es difícil saber qué se va a votar. Muchos lo plantean como un plebiscito implícito por la independencia. Es posible que así sea. Pero los ciudadanos no deberían perder de vista esto otro: a la postre, lo que se va a votar es si la sociedad sigue otorgando su confianza a una casta política que en cualquier otro país de Europa ya habría sido descalificada por sus vicios.

Cataluña
‘Divide et impera’: cuando el catalanismo necesita la escisión social

Las opciones de que dispone la ciudadanía, y más concretamente los ciudadanos de Cataluña ajenos al nacionalismo y a su red de adherencias cívico-políticas, sociales, mediáticas y económicas, para hacer frente a un poder público que se considera desligado de sus deberes constitucionales de defensa de la ley democrática, y de los derechos y las libertades civiles que ésta protege, son diversas.
Félix Ovejero y Juan Antonio Cordero www.vozbcn.com  23 Noviembre 2012

Sobre el fondo de una crisis económica sin precedentes, que sirve de combustible a discursos identitarios excluyentes en toda Europa, Cataluña avanza a lomos del nuevo populismo independentista hacia una escisión social en dos comunidades divergentes. La primera, articulada en torno a las bases tradicionales del nacionalismo y a sus clases dirigentes, experimenta una progresiva radicalización populista y desarrolla una creciente beligerancia no sólo hacia “España”, sino también hacia la tradicional pluralidad identitaria y lingüística de la sociedad catalana. Es a esta desafección, a la vez hacia fuera y hacia dentro de Cataluña, a la que las terminales mediáticas del nacionalismo, tanto públicas como privadas, sirven a la vez de pólvora, de mecha y de humo.

La segunda comunidad, sociológicamente urbana y trabajadora, económicamente más vulnerable, escasamente nacionalista (ni española ni catalana) y de identidad preferentemente mixta, ha mostrado históricamente una movilización política más débil en la política autonómica (como muestra el persistente fenómeno de abstención diferencial entre las elecciones regionales y las legislativas) y no ha tenido un acceso más que subsidiario a los medios de comunicación nacionalistas y al imaginario catalán que éstos han construido y difundido en las últimas décadas. Esta comunidad ha sido -y sigue siendo- demográficamente mayoritaria. Sin embargo, su rol social y político en Cataluña ha sido históricamente el de una minoría, una minoría tolerada por el catalanismo dominante, pero sólo en la medida en que se mantuviera al margen de los asuntos públicos autonómicos: una mayoría minorizada, los más débiles socialmente y los ignorados -cuando no despreciados- culturalmente.

La novedad de este curso político es que incluso este precario y muy desigual equilibrio resulta demasiado generoso para las élites dirigentes en Cataluña. Al catalanismo orgánico ya no le basta, como hasta ahora, con ser la única voz audible y oficialmente reconocida en Cataluña. La espiral del silencio que ha consagrado el monopolio mediático catalanista en las últimas décadas está dando paso a la imposición de un falso consenso en sus exactos términos: individuos que critican a otros con los que en el fondo están de acuerdo por temor a ser menospreciados en caso de manifestar lo que realmente opinan. Fragilizado por unas dinámicas de globalización y precarización social que no respetan perímetros de influencia como los que han permitido preservar históricamente (antes y después del restablecimiento de la democracia) su posición de clase dominante en Cataluña, el catalanismo sociológico e institucional necesita reafirmar su hegemonía por medios más agresivos. Y pretende para ello ocupar todo el espacio identitario, ya sea mediante la asimilación de los espacios no catalanistas, o mediante su expulsión definitiva e irreversible del escenario interno catalán.

No sólo por razones identitarias. Los sectores obreros y populares de Cataluña más refractarios al catalanismo han sido también uno de los principales bastiones sociológicos y electorales de la izquierda española, en el que ésta se ha apoyado históricamente para construir el Estado del bienestar en España y consolidar una red de servicios públicos y prestaciones sociales -educación, sanidad- con vocación de calidad, universalidad y justicia social. Y son, por tanto, los sectores que más beligerantes podrían mostrarse a priori con los durísimos recortes que el gobierno convergente ha aplicado sobre la sanidad y la educación, al tiempo que preservaba la “prioridad nacional” y los gastos ligados a su estrategia identitaria.

En ese sentido, resulta ilustrativa, por reveladora de la estrategia catalanista subyacente, la temprana acusación de “españolismo” que el nacionalismo lanzó contra el Movimiento 15M cuando éste inició sus movilizaciones en Cataluña contra las políticas neoliberales de la Generalidad convergente. El relanzamiento de las tensiones identitarias sirve, además de para tapar el debate social emergente y cohesionar a las bases nacionalistas, para fragilizar y neutralizar a la población que podría presentar más resistencia al desmantelamiento y la privatización del Estado del bienestar llevado a cabo por el Gobierno autonómico, que va bastante más allá de los ajustes exigidos por Madrid y Bruselas. Y en esto el nacionalismo no hace más que beneficiarse de la labor realizada por el franquismo, porque los trabajadores que habían llegado en los años sesenta, carentes de derechos de ciudadanía, jamás contaron con las instituciones como garantías de la justicia ni con la ley como la protección de sus libertades. No eran ‘un ejército de ocupación’ -por utilizar la obscena fórmula con la que Jordi Pujol se había referido a ellos- sino los empleados que cuidan de una casa que saben que no es suya. Una percepción que los nacionalistas han estado muy interesados en mantener: las instituciones no tenían que ver con ellos, eran cosas de “los catalanes fetén”. Y en transmitir de la forma más eficaz posible, al excluir su lengua de la política y la administración.

Quiebra de la ley democrática
Hay más consecuencias. La escalada identitaria que lidera el Gobierno autonómico nacionalista catalán y sus aliados político-mediáticos, la retórica totalitaria -sacrificial y mesiánica por momentos- de sus dirigentes y portavoces, empeñada en glorificar el dictado de los “sentimientos” frente al imperio de la razón, de las leyes y las instituciones democráticas; la continua descalificación del marco constitucional -contrapuesto a una supuesta “voluntad del pueblo” que el nacionalismo dice encarnar- por parte de quienes deberían ser sus máximos garantes en Cataluña, así como la progresiva impunidad de las violaciones de la ley cuando éstas tienen un sentido político y favorable a los intereses del nacionalismo; están extendiendo en Cataluña un clima de quiebra definitiva de la ley democrática y, con ella, las bases de la convivencia en el seno de una sociedad plural.

El caso del Tribunal Constitucional refleja como pocos la dinámica de desprecio al ideal democrático por parte del nacionalismo: las instituciones democráticas se respetan cuando sirven y se descalifican sin miramientos cuando dejan de hacerlo. El Alto Tribunal, al que los nacionalistas han recurrido tantas veces como han considerado necesario -y, dicho sea de paso, del que han obtenido más sentencias favorables que desfavorables-, pasó a ser linchado mediáticamente tras la sentencia del Estatuto como instrumento supremo de agresión a la “voluntad nacional” que ellos dicen encarnar. Algo que no les ha impedido seguir recurriendo a él y beneficiándose de su jurisprudencia cuando ésta es favorable a sus intereses… de nuevo, en alemán y en blanco y negro, el proceder nacionalista evoca a otras épocas y otras latitudes.

No se trata ya de que los poderes públicos apliquen las leyes de forma selectiva, con más o menos discreción, o de que recurran a subterfugios legales y administrativos de toda clase para esquivar, retrasar o neutralizar sus efectos más enojosos, cuando éstos son contrarios a los intereses. Esas detestables estrategias son frecuentes en muchos países democráticos, entre ellos -y de forma muy destacada- España.

Pero ese triste ruido normal de la democracia no deja de rendir un culto a la ley, aunque sea hipócrita. Nada tiene eso que ver con el desprecio explícito y sistemático del que hace gala el catalanismo orgánico hacia las leyes, las mismas que -no se olvide- dotan de legitimidad a las instituciones catalanas; las mismas que, con todas sus imperfecciones, son el resultado de un Parlamento autonómico elegido por el conjunto de los ciudadanos. La nueva actitud de los líderes catalanistas da fe de la cruda determinación del catalanismo orgánico, cada vez exhibida con menor pudor, de convertir los poderes públicos bajo su control (instituciones autonómicas y parte de las administraciones locales, comarcales y provinciales) en agentes activos de su desprecio al sistema institucional, constitucional y democrático que garantiza los derechos y las libertades públicas de los ciudadanos de Cataluña. Unas instituciones de todos que resultan al fin indistinguibles de los órganos internos de los partidos, en concreto, de la coalición nacionalista y sus aliados. Estado y partido; en alemán y en blanco y negro.

Las implicaciones de este escenario son de extrema gravedad, y deben considerarse con cautela. Un gobierno -el de la Generalidad en este caso- que se considera la única encarnación del pueblo, que se presenta como instrumento de una voluntad superior, no sujeta a las leyes democráticas, a las que ignora o desprecia, que advierte que no está dispuesto a respetarlas, ni a garantizar su cumplimiento ni a penalizar su violación, que avisa que sus prioridades pasan precisamente por arrollarlas y establecer una tierra de nadie jurídica en el territorio donde ejerce su jurisdicción, es un poder público que abandona deliberadamente el territorio de la democracia y de la legalidad, incluida la de la autonomía catalana, cuya legitimidad última está depositada en el conjunto de los ciudadanos; para desplazarse a otro estadio y convertirse en otra cosa: en una maquinaria que puede contar, ciertamente, con poderosos medios administrativos y de coerción a su disposición; pero que en su decisión de librarse de las restricciones que en toda democracia imponen las leyes y las demás instituciones con las que coexiste ha perdido también el derecho a exigir de los ciudadanos el respeto y el acatamiento de su autoridad. Es un poder que ha dejado de ser legítimo, porque ha dejado de estar al servicio de los derechos y las libertades cívicas, de las que la ley constituye la máxima salvaguarda, para pasar a constituir una de sus principales amenazas.

Contra lo que se afirma con demasiada ligereza, la democracia descansa, además de en el gobierno de la mayoría de los que votan, en el común respeto al imperio de la ley democrática -que obliga igual a gobernantes y a gobernados- y en la consolidación de un complejo equilibrio de poderes y contrapoderes institucionales, todos autónomos pero ninguno completamente independiente de los demás, en el que la legitimidad democrática es compartida o no es. Es esa combinación la que constituye la garantía de defensa más firme de los derechos y las libertades cívicas, políticas y sociales de todos los ciudadanos -no sólo de la fracción que circunstancialmente sea favorable a uno u otro gobierno-.

Y es esa combinación la que el nacionalismo catalán ha decidido finalmente abatir en Cataluña al declarar que no se siente comprometido con la legalidad, que cumple cuando le da la gana y que queda en suspenso cuando no, situándose así en el terreno de la arbitrariedad y poniendo, por tanto, en peligro la libertad republicana, merced a la cual no estamos sometidos a la voluntad arbitraria de nadie porque el imperio de las leyes así lo asegura. El terreno de déspota, sin más. Lo hace, además, con el agravante de que la inseguridad que instala en la sociedad catalana cae sobre un solo lado: el de los ajenos y los contrarios al catalanismo oficial, cada vez más excluidos de unas instituciones autonómicas progresivamente puestas al servicio de la fractura social y la radicalización identitaria y el desprecio a la ciudadanía, en la que el nacionalismo se instala con naturalidad: no está de más recordar que en las anteriores elecciones autonómicas, en un debate televisado, el candidato Mas se dirigió a otro para decirle: “Mire si somos tolerantes los catalanes que usted habla en castellano y no pasa nada”. Algo así solo se puede decir desde un desprecio que sencillamente niega la condición de ciudadanos a quienes se expresan en castellano, la lengua de la mayoría de los catalanes, sobre todo de las clases populares.

Las opciones de que dispone la ciudadanía, y más concretamente los ciudadanos de Cataluña ajenos al nacionalismo y a su red de adherencias cívico-políticas, sociales, mediáticas y económicas, para hacer frente a un poder público que se considera desligado de sus deberes constitucionales de defensa de la ley democrática, y de los derechos y las libertades civiles que ésta protege, son diversas. Cabe, en primer lugar, exigir claridad a los demás poderes públicos con responsabilidad para con los ciudadanos de Cataluña. En un régimen democrático y constitucional como el español, en efecto, la garantía de los derechos en cualquier parte del territorio corresponde los poderes públicos con jurisdicción en ese territorio -a todos ellos-. El Estado cuenta con medios pacíficos, legales y legítimos para defender esos derechos y la ley democrática que los ampara, además de la obligación de emplearlos allí donde éstos se vean amenazados. No es posible ya mantener la actitud de obstinada indiferencia con la que los sucesivos gobiernos españoles han hecho caso omiso a las cada vez mayores violaciones de los derechos y libertades de los no nacionalistas a manos del poder nacionalista. No es, tampoco, posible ya justificar las desidias en nombre de la democracia y el respeto a supuestas mayorías: ninguna manifestación, por multitudinaria que fuera; y ninguna votación, por mayoritaria que resultara, podría suprimir los derechos de los ciudadanos catalanes que hoy están en la mirilla del nacionalismo sin dar lugar a una dictadura más o menos plebiscitaria o aclamativa. Y el argumento puede extenderse a las instituciones comunitarias europeas, que resultan perfectamente prescindibles si se desentienden de desafíos como el que hoy se vive en Cataluña, y están ya latentes en otras partes de la Unión Europea.

La desobediencia civil como única respuesta legítima y democrática
Si los demás poderes públicos renuncian, por incapacidad, desidia o falta de voluntad política, a ejercer sus responsabilidades democráticas para con los ciudadanos de Cataluña, la movilización y el ejercicio del derecho a la desobediencia civil emergen como la única respuesta legítima, autónoma y radicalmente democrática de esa ciudadanía ante el catalanismo orgánico. Un catalanismo excluyente que ha expropiado definitivamente las instituciones autonómicas al conjunto de los ciudadanos, deslegitimándolas al ponerlas al servicio de una estrategia de exclusión, polarización y enfrentamiento identitario y que, a la vez, ataca frontalmente los derechos sociales de esos mismos ciudadanos a los que desprecia, como se ha mostrado superlativamente en el caso de la sanidad pública.

Las clases no afines al catalanismo dirigente están legitimadas para resistir democráticamente a un poder que se sitúa por encima de la ley democrática común, máxima garantía de los derechos y las libertades -especialmente las de los sectores más vulnerables-; a un poder que ha disuelto los complejos equilibrios entre instituciones públicas que caracterizan cualquier Estado democrático y de derecho; a un poder que ataca con creciente virulencia los derechos cívicos y sociales, aprovechando la gravedad de la crisis social y económica y la debilidad de los contrapoderes institucionales del Estado; a un poder que alimenta la radicalización identitaria en Cataluña y la dirige contra los tibios ajenos al núcleo militante del catalanismo.

En este contexto, quizá sea cosa de comenzar a plantearse la posibilidad de la desobediencia pacífica y democrática ante un poder ilegítimo. No sólo como un imperativo moral en defensa de los derechos y las libertades individuales, violentadas con creciente impunidad por el nacionalismo institucional, sino como el único medio efectivo de defender los valores básicos de cualquier sociedad democrática avanzada: el imperio de la ley democrática; la seguridad jurídica de los ciudadanos; la garantía de los derechos individuales, tanto civiles como políticos y sociales; la separación de poderes; la ejemplaridad pública de los gobernantes; la neutralidad de las instituciones y la lealtad entre ellas; el reconocimiento y el respeto efectivo, en fin, de la pluralidad en el espacio público. Valores que el nacionalismo ha declarado oficialmente en suspenso en Cataluña después de erosionarlos silenciosamente durante su largo período de monopolio del poder autonómico; y que se degradan en todo el país ante la parálisis y la desidia -cuando no la abierta complicidad- de buena parte de los responsables de velar por ellos.
-
Extracto de un artículo más extenso que se publicará en El Viejo Topo bajo el título de La fractura catalana.
Félix Ovejero es profesor de Filosofía Política en la Universidad de Barcelona; y Juan Antonio Cordero es investigador en la Université catholique de Louvain (Bélgica)

La carta suiza de Pujol
El clan Pujol en Acapulco
La familia Pujol tiene 137 millones de euros depositados en diversas cuentas en Suiza, donde gozan de secreto bancario, según un informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía (UDEF), en cuyo borrador se revela también que los depósitos se encuentran en la banca privada Lombard Odier, en Ginebra.
Cristina Losada – Libertad Digital 23 Noviembre 2012

A instancias de un entrevistador, Artur Mas acaba de decir que dimitiría si se comprobara que está implicado en el caso de corrupción del Palau. Hasta se mostró dispuesto a prestar juramento a tal efecto. Así como lo dijo, la declaración fue a titulares, que es adonde van las afirmaciones fuertes. Habrá quien la vea como una demostración añadida de la honradez del president y candidato.

Fíjense, un hombre que adelanta que dimitirá de ser ciertos los sucios asuntos de los que le acusan, es un hombre cabal y limpio. Pero lo primero que resalta de la declaración es la perogrullada. ¿Qué otra cosa que dimitir ha de hacer un cargo público en esas circunstancias? Lo llamativo del compromiso de Mas es que implica la existencia de alternativa: la de permanecer en el cargo aunque resultara que hay cuentas en Suiza.

A ese respecto, asombra que Convergència no haya dado el paso que echaría por tierra las sospechas. Pues esas cuentas o existen o no existen, y es bien fácil despejar la incertidumbre. Incluso hay quien se ha ofrecido a hacer la gestión, ahorrándoles viajes y papeleos a los presuntos implicados. Así, Josep C. Vergés, hijo del que fuera editor de la revista y la editorial Destino, ha propuesto en carta abierta a Jordi Pujol acudir personalmente a la banca privada Lombard Odier de Zurich. Allí pediría un certificado de que en la entidad no tienen cuenta alguna ni Pujol ni su esposa ni sus hijos:

Si me envía una carta con poderes a mi e-mail, que le dará el Diari de Girona [donde publicaba la misiva], hoy mismo voy a Zúrich en autobús y tren desde media montaña del Zuri Oberland. No tengo coche oficial como usted.

Continuaba Vergés, que fue expulsado de Unió Democràtica por sus denuncias del caso Pallerols, que ese documento tendrá credibilidad porque yo siempre he luchado contra la corrupción, como habrá leído en diversos libros y en centenares de artículos míos.

Y concluía: Ésta será la manera inmediata de hacer callar a El Mundo y todas las acusaciones de corrupción.

Desde luego. ¿Por qué no lo hacen? En un proceso judicial, el acusado no ha de probar su inocencia, pero estamos en otro campo. Las querellas llevan su tiempo. Sin embargo, en unas pocas horas se puede acabar con la sombra de una duda, por usar un título de Hitchcock, mediante el simple procedimiento de pedir un certificado en un banco. No sé a qué espera Convergencia para desmontar de un solo golpe las calumnias, y dejar a los difamadores a la altura de las cloacas.

http://www.libertaddigital.com/opinion/cristina-losada/la-carta-suiza-de-pujol-66486/

Cataluña, cosa nostra
Kiko Méndez-Monasterio www.gaceta.es 23 Noviembre 2012

El sindicato mayoritario de Cataluña debería ser el de sembradores de vientos.

De repente, el último domingo. Después ya sabremos la mayoría electoral que ha conseguido Artur, el heredero. Pretenderán entonces que la política regrese a los despachos, como una fierecilla domada, y se sentarán juntos unos y otros para diseñar mayorías y pagar a lobbys, calculando de cada importe entre el tres y el cuatro por ciento. En realidad, nada nuevo. Tan acostumbradas están las élites a este juego perverso que no conciben que sus discursos tengan consecuencias, y siguen convencidos de que es legítimo esparcir el odio por toda una sociedad para conseguir un puñado de votos. El sindicato mayoritario de Cataluña debería ser el de sembradores de vientos. Por eso, aunque lo hagan cantando, no le va a resultar agradable al segador recoger esa cosecha.

Hasta el mismísimo Zapatero ha intervenido -a través de El Mundo- en la campaña. Y comenzaba su artículo hablando de “nuestra Cataluña”, con el tono insufrible de un padre benévolo reprendiendo con todo afecto a su hijo más macarra. Al menos lo de “nuestra Cataluña” es una verdad incontestable. Es muy cierto que es suya, también, esta Cataluña que coquetea con la quiebra de la convivencia. “Aprobaré lo que venga del parlament” decía eufórico, sin importarle un ardite que con aquella promesa saltara por los aires los restos del consenso constitucional, porque era el permiso ilógico de que una parte modificase el todo. Sí, Cataluña también es cosa suya. Sería injusto olvidar la enorme contribución del socialismo al problema, sólo porque no entendemos qué unía a la derecha nacionalista y caciquil con la caviar progresía madrileña.

Es un consuelo muy breve pensar que de momento el precio más caro lo está pagando el propio PSOE, al que las urnas están adelgazando cita tras cita, el mejor ejemplo del modelo anoréxico y federal que ahora proclaman, que se traduce en una España inexistente.

Pensaba el poeta Carlos Pujol que el nacionalismo, al final, siempre gana. Puede ser. Pero no por la fuerza de su proyecto, sino por la dejación irresponsable de quienes han otorgado durante tres décadas, preocupados solo por desactivar cualquier conato de respuesta, se llamara Vidal Quadras o Redondo Terreros.

Hoy la reacción más radical al desafío de Mas es Tejero poniendo una denuncia. Y bien mirado la historia tiene hasta cierta guasa: porque ahora es el guardia civil el que está del lado de la legalidad, y el presidente Mas quien prepara el golpe. De hecho, si gana el domingo, en su investidura debería empezar diciendo: Se sienten.

El estado impropio de Artur Mas
Manuel Romero www.lavozlibre.com 23 Noviembre 2012

Periodista y director de La Voz Libre

En estas horas previas a la celebración de las elecciones autonómicas de Cataluña 2012, chirrían varias afirmaciones del candidato Artur Mas por su dudosa veracidad o por el improbable cumplimiento. Los nacionalistas vienen tejiendo su discurso sobre premisas falsas, cuyo objetivo es abrir una brecha de separación. En esta campaña electoral, estos son algunos ejemplos.

“Hemos sido los abanderados de la construcción de la España democrática, pero no hemos sido correspondidos”. Muy al contrario, la realidad es que CiU nunca ha accedido a participar en el gobierno de España, pese a que los distintos gobiernos del PSOE y del PP lo ofrecieron. Siempre optaron por mantener un acuerdo de apoyo a los Presupuestos Generales del Estado, cuyo motivo era garantizarse ventajas económicas.

“Cataluña, Estado propio dentro de la Unión Europea”. Se trata de la declaración sobre la que ha girado toda su campaña electoral y por la que Artur Mas disolvió el Parlamento de Cataluña para convocar nuevas elecciones. Sin embargo, tanto Jose Manuel Durão Barroso, presidente de la Comisión Europea, como Viviane Reding, vicepresidenta, pasando por los dictámenes a partir del artículo 4.2 del Tratado de la UE, concluyen que Cataluña quedaría fuera de la Unión Europea en caso de secesión.

“Una Cataluña con Estado propio será más rica”. Artur Mas hace esta afirmación sin considerar que a Cataluña le faltaría el mercado del resto de España, del que viven mayoritariamente sus empresas. Muchos productos alimenticios, textiles, farmacéuticos, editoriales o audiovisuales, además de los servicios financieros, como La Caixa, tienen su mercado en el conjunto de España, sólo y exclusivamente por ser parte de entramado económico del país.

“Cataluña exportaría al mundo lo que dejaría de vender en España”. Al margen del impedimento que supone la crisis existente, una Cataluña fuera de la Unión sería muy poco competitiva en Europa. Sus empresas no se beneficiarían de los grandes contratos de infraestructuras y explotaciones de recursos naturales en América o en Oriente Próximo, ya que se consiguen a partir de los vínculos políticos del Reino de España.

“Mantendríamos unas excelentes relaciones como vecinos de España”. Si CiU ha alentado en estos últimos 35 años un conflicto constante frente al Estado, es difícil sostener que con el Estado propio se acabaría la rabia. Muy al contrario, sus injerencias en el exterior se centrarían en desestabilizar a España utilizando la cuestión lingüística en las Islas Baleares, la Comunidad Valenciana e, incluso, en Aragón. Desde la Diada 2012, los nacionalistas han ocultado su reivindicación de construir los Països Catalans para evitar una oposición añadida a su propósito de separación. Pero desempolvaría el proyecto al día siguiente de la secesión o en la Constitución de ese nuevo Estado, que sin duda recogería los vínculos con territorios del exterior para forjar la Gran Cataluña como siguiente paso.

“Cataluña tendría una proyección mundial en el deporte”. Aunque después de disolver el Parlamento Artur Mas ha firmado con los clubes de fútbol de la comunidad autónoma un convenido de promoción exterior de Cataluña, según todos los dictámenes de las organizaciones deportivas mundiales, no es posible que Cataluña cuente con selección nacional de fútbol propia, ya que debe existir liga catalana. En ese caso, tanto el FC Barcelona como el RCD Espanyol deberían abandonar la Liga de Fútbol Española para tomar parte en una competición catalana con clubes de muy bajo nivel, lo que les perjudicaría en ingresos de taquilla, de televisión y de merchandising. No podrían permitirse mantener a las estrellas, perderían relevancia en el mundo y Cataluña carecería de la proyección mundial que Artur Mas promete. Es el fútbol de España quien se los proporciona.

Todas estas afirmaciones del candidato nacionalista forman parte de un rosario de argumentos que exhibe como axiomas. Sin embargo, se trata de teorías con pies de barro que se sostienen como la hojarasca de otoño que precede al frío invierno, un periodo inhóspito al que Artur Mas conduce a Cataluña chapoteando sobre el lodazal de la corrupción.

Vamos por buen camino
Juan Vicente Santacreu Estrella Digital 23 Noviembre 2012

¡¡Ánimo!! Que las cosas no son tan malas como las pintan. Los expertos económicos siempre nos advierten de que para crecer hay que potenciar las exportaciones y para mantener un cierto nivel de calidad de vida hay que importar. Esto es así, siempre y cuando las exportaciones superen en riqueza a las importaciones. Supongo que en esto estamos todos de acuerdo.

Pues bien, que no decaiga el ánimo que España está cumpliendo y según esta teoría vamos por buen camino, en España exportamos por más valor que importamos.

Como a mi me gustan los casos prácticos, primero te hablaré de nuestras importaciones. En el año 2004 y ante el crecimiento aparente de España, importamos mano de obra sin cualificar. En esos años entraron en España unos 5 millones de inmigrantes con calificación cero. Lo que se llama en términos reales, "mano de obra basura". Crecimos 5 millones de habitantes.

Se llevaron 10.000 millones de euros al año a sus respectivos países según datos oficiales del Banco de España

La izquierda estaba contenta porque los inmigrantes nos estaban "ayudando" a crecer y por ello debíamos estar agradecidos a esa ola emigratoria. Lo que nunca contaba la izquierda es que a todos esos inmigrantes les dábamos sanidad, educación, formación, alimentos, ayudas sociales, subvenciones, etc. Para ellos y para todas sus familias. Y por si eran pocos, se pusieron a parir como conejos. Pero que nadie se escandalice, es ley natural, las especies animales empiezan a procrear en plan masivo cuando encuentran las condiciones óptimas. Y en la España imbécil lo encontraron.

Por si esto fuera poco, los inmigrantes, aparte de expoliar todas las ayudas sociales, ayudas que los españoles no hemos tenido, recibieron carros y carros de alimentos que repartían puntualmente Cáritas y diversas ONG´s. ¿No sabes de qué hablo?, ¡¡Pues infórmate!!.

Todas estas termitas expoliadoras inocentes y desamparadas, llamada inmigración, se llevaron 10.000 millones de euros al año a sus respectivos países según datos oficiales del Banco de España, pero se calcula que contabilizando el dinero negro sin declarar, la suma asciende a la escalofriante cifra de 20.000 millones de euros al año. Estoy hablando de cifras de un sólo año y estoy hablando de fugas millonarias de divisas.

Sirva de ejemplo este matrimonio inmigrante de Ecuador, Liliana y Emerson con sus tres hijos. Vinieron a España, eso sí, trabajaron mucho pero se llevaron todo el dinero a su país, en cambio nosotros invertimos en la educación de sus tres hijos y les dimos todo gratis porque oficialmente -como trabajaban en negro- no tenían ingresos. Por supuesto tuvieron mas puntos que cualquier español para conseguir plaza en un colegio. Ahora como ya no hay trabajo y después de exprimir a España, se han ido a su país y con sus hijos bien educados. ¡¡Buen negocio!!.

Si a todo esto añadimos que los 5 millones de inmigrantes alquilaron y compraron pisos, podemos entender que fueron responsables, en cierta medida, de la burbuja inmobiliaria en España. Ahora que se han empezado a ir, igual que hacen las termitas cuando aniquilan un árbol, los pisos nos los vamos a comer con patatas.

Todo esto en cuanto a la importación. Ahora te voy a hablar de la exportación para equilibrar la balanza. España sumida en plena crisis, perdón, en plena ruina económica ya que no tenemos dinero ni para pagar los intereses de las deudas, por fin estamos exportando. ¿Qué exportamos?, mano de obra cualificada, científicos, ingenieros, investigadores, profesionales de la sanidad, etc. Y los exportamos porque nuestros jóvenes no tienen trabajo en España.

Nosotros hemos invertido en educación, nos hemos gastado un dinero que no teníamos en educar y preparar a unos jóvenes para que cuando pudieran ser rentables, se tuvieran que ir al extranjero a enriquecer a otros países.

Esto, como diría mi abuela, es un negocio redondo digno de un país de gilipollas, exportamos riqueza e importamos basura. Así que no te extrañe que España huela a mierda. ¿Es o no es así, o me he perdido algo?

Nota para los imbéciles políticos: Un país sólo puede absorber un 10 % de mano de obra sin cualificar para tener un paro técnico cero. En España entre unas cosas y otras y entre la mierda de educación plurilingüista tenemos un 40% de mano de obra sin cualificar. Un problema imposible de rectificar, por lo tanto vamos por buen camino, camino de la mierda. ¡¡Claro!!.

Así lo pienso y así lo digo.

Juan Vte. Santacreu – en Twitter @JVSantacreu – Estrella Digital

El lunes por la mañana
Fermín Bocos Estrella Digital 23 Noviembre 2012

Franz Kafka escribió páginas preñadas de lucidez sobre la pulsión que empuja a los seres humanos que tienen problemas a crear una contra realidad o realidad paralela que saca al sujeto de su experiencia cotidiana. En un mundo imaginario, la realidad deja de existir o se hace llevadera.

Cuando los ciudadanos de Cataluña se despierten constatarán que en orden a la vida cotidiana los problemas que les angustian seguirán siendo los mismos

Si, hablando de la situación creada en Cataluña por la deriva independentista que abandera Artur Mas, la relacionamos con la gigantesca deuda que arrastra la "Generalitat" y, sobre todo, con los problemas y angustias de los 840.000 ciudadanos que no encuentran trabajo o el de los doscientos y pico mil que están en las listas de espera y aguardan a ser atendidos por los mismos médicos que periódicamente se manifiestan contra los recortes de medios y salarios decretados por el gobierno que preside el señor Mas, ya tenemos un marco de referencia para comprender por qué decidió desviar la atención de la gente de sus preocupaciones reales apelando a un mundo (la independencia) donde lo simbólico mira por encima del hombro a la realidad.

El domingo por la noche sabremos cuánta gente se ha dejado reclutar por esa ensoñación. A estas alturas de la película, todo lo que se diga acerca de la trascendencia de las elecciones catalanas para la vida española quizás sea ya una palabra de más. Aún así, tengo para mí que no es ocioso recordar que el lunes por la mañana, cuando los ciudadanos de Cataluña se despierten constatarán que en orden a la vida cotidiana los problemas que les angustian -el paro, la precariedad salarial, las carencias asistenciales, la falta de créditos bancarios, etc- seguirán siendo los mismos porque los sueños se desvanecen así que el día sigue a la noche. Que el señor Mas siga o que se vea obligado a dimitir si no alcanza la "mayoría excepcional" que implora, no les resolverá sus problemas.

Fin de campaña: fin del bochorno
Análisis Estrella Digital 23 Noviembre 2012

No hay memoria de una campaña tan farragosa y mediocre como ésta que por fin ha acabado. A nuestros lectores catalanes les deseamos que la jornada de reflexión sea una verdadera jornada de alivio y que logren olvidar pronto este viaje a ninguna parte que la convocatoria electoral, innecesaria, inadecuada e inútil, puso en marcha hace quince insoportables días.

No hay memoria de una campaña tan farragosa y mediocre como ésta que por fin ha acabado

Los manifestantes del 15M gritaban – y siguen haciéndolo- que los políticos actuales no los representan. No es de extrañar. Pocas veces una consigna de manifestación ha tenido tanta profundidad, tanto sentido y tanta oportunidad.

Desde hace unos pocos años la evidencia de la baja categoría de quienes se dedican con éxito a la política es un hecho de difícil discusión.

Los ecos de aquella diputada autonómica de Madrid que tras cambiar con su voto la voluntad de los madrileños respondía en una comisión de investigación “No a todo” porque era incapaz de distinguir entre unas preguntas y otras, se han escuchado estruendosamente en este circo que ha acabado. Ha sido lamentable, bochornoso y desolador.

Ha sido lamentable, bochornoso y desolador
El espectáculo de Mas, la zafiedad del discurso, los aires totalitarios de la mayoría excepcional y la confrontación entre “los hunos y los otros”, que bien hubiera podido repetir Unamuno en estas fechas que habría que arrancar con desprecio del calendario, son la muestra palmaria del ínfimo nivel político de las nuevas autoridades de este tiempo, y a la zaga de esto partidos incapaces de hacerse oír con propuestas, programas, proyectos y medidas de gobierno que estimulen la autonomía personal y el pensamiento crítico de los votantes para que puedan decidir con criterio sobre su sufragio.

El colmo ha llegado con el cruce de acusaciones sobre cuentas en Suiza y manipulación de informes, uso arbitrario del aparato del estado o fiscales contra fiscales, y la guinda puesta por el SUP ayer por la mañana. Valga como anécdota representativa de a qué se enfrentan los catalanes para tomar su decisión, el tragicómico espectáculo de Sánchez-Camacho mostrando en televisión una cuenta con tres sumandos y un resultado erróneo. Ni para sumar tres conceptos nos vale esta gente.

Se acabó. Y a olvidar. Bueno, antes algunos tienen que ir a votar. Menuda papeleta.

Democracia devaluada
Rafael García Rico Estrella Digital 23 Noviembre 2012

Es un hecho que nadie discute la baja calidad de nuestra democracia. Es una verdad tangible, no abstracta. Se concreta en datos y en verdades evidentes. El Congreso de los Diputados ha decidió evitar la jornada de puertas abiertas. Parece una metáfora, una licencia poco poética sobre la otra realidad: la de las verjas protectoras que blindan un día sí y otro también el entorno del palacio de la Carrera de San Jerónimo.

Pero el silencio no los encubre: los sondeos dicen que ninguno merece un aprobado popular y cada vez que se consulta pierden escalones de valoración

Está blindado el Congreso a la asistencia de Rajoy y cuando este lo hace, los debates son pequeños juegos florales en los que parece comentarse más la actualidad política que disponer de un sustancioso encontronazo entre proyectos dispares y plurales. Decae la actividad parlamentaria en su parte legislativa porque el decreto Ley se ha impuesto como modernidad al viejo uso del debate entre parlamentarios elegidos para ello. Los ministros no comparecen puesto que la mayoría bloquea las solicitudes y los ministerios están a cosas más importantes.

Son pocos los ministros que nos regalan con sus declaraciones. Pero el silencio no los encubre: los sondeos dicen que ninguno merece un aprobado popular y cada vez que se consulta pierden escalones de valoración. La vida parlamentaria se parece a la de la Duma con el Zar o a nuestro propio Congreso con Cánovas, o con Sagasta. Hemos vuelto a los orígenes de la democracia representativa, y las cámaras de diputados son cosas incomodas que interfieren la política de palacio. Ahora este es un refugio al que se llega por elección. En España no se ganan elecciones, las pierden los que gobiernan. Por eso la prueba de la invisibilidad puede ser determinante para los nuevos rumbos del sistema.

Lo que pasa es que esto de la invisibilidad se hace muy visible. Y aunque nos quiten las jornadas para ver los tiros de Tejero y hacerle burla a los escaños del poder, el Congreso acabará siendo un símbolo que habrá que defender. Pero sin muchos de los de dentro, claro está. Los revolucionarios del XIX asaltaban la Carrera de San jerónimo y derribaban gobiernos con la facilidad de los pronunciamientos y las sabiduría de las revueltas populares.

Y aunque nos quiten las jornadas para ver los tiros de Tejero y hacerle burla a los escaños del poder, el Congreso acabará siendo un símbolo que habrá que defender

Viendo el panorama y crecer la indignación popular, que es sabia, rebelde y valerosa, uno se pregunta por los políticos de altura, aquellos a los que la misma rabia popular culpa del desaguisado actual. Me refiero a los arquitectos de la transición, tan denostada. Un error; la transición fue una obra memorable que acabó sentenciada en manos de mediocres. Estamos como en el Bajo Imperio, viendo la autodestrucción de Roma.

Pero si Suárez estuviera aquí no sería ningún lenguaraz, petulante o chiquilicuatre como la mayoría de estos. Sería un político listo, hábil, audaz e inteligente; acometería este proceso crítico sin eludir el Congreso, acudiendo al diálogo y dejando que el pueblo compartiera su opinión con la toma de la calle. Yo viví todo aquello desde una barricada distinta y sé de lo que hablo. Por más que se tergiverse, esta democracia de saldo no es el fruto de aquel espíritu constitucionalista; es, si acaso, la prostitución de aquel proceso, un proceso del que formábamos parte de forma activa también los que abjurábamos de algunos de sus principios.

En eso consiste el progreso, en avanzar compartiendo la razón o aceptando equivocarte. Pero para eso es precisa cierta grandeza que no se respira por las Cortes actuales y mucho menos en la Moncloa. En verdad convendría abrir las puertas, pero para que entrara el aire de la calle y el presidente y los ministros se quedaran sin excusas.

UE
En defensa del trinque de fondos europeos
Pablo Molina Libertad Digital 23 Noviembre 2012

El gobierno ha cumplido con su deber defendiendo en la fracasada cumbre europea el derecho de los españoles a trincar del presupuesto común. En consonancia con lo anterior, la obligación de Rajoy cuando en febrero se reanuden las conversaciones será minimizar los efectos que tendrá la disminución de los fondos que nos llegan de Europa debido a la ampliación de la UE y la necesaria austeridad en el presupuesto comunitario.

Las subvenciones financian sectores improductivos que resultan incapaces de mantenerse por sí mismos, pervierten las reglas de la competencia privilegiando a unos actores sobre otros que no gozan del favor estatal, desincentivan a los emprendedores creando barreras artificiales de entrada y suponen un coste añadido para el bolsillo del contribuyente.

Todo eso es cierto, pero la renuncia voluntaria a la depredación del presupuesto europeo, desde el punto de vista de un país miembro como España, no implica la supresión proporcional de ese coste para los ciudadanos del continente, sino su entrega a los beneficiarios de cualquiera de los países con una renta per cápita similar a la nuestra.

El trinque de los fondos europeos está institucionalizado de tal modo, que va a seguir consumiendo la mayor parte de los recursos financieros de la UE por tiempo indefinido, un hecho que no puede soslayarse a la hora valorar la actuación del gobierno en estas negociaciones presupuestarias. Además, el mecanismo subvencionador es tan delirante que, por un lado, la mayoría de países lucha por trincar el dinero que ellos mismos han aportado al fondo común y, por otro, a los beneficiarios de las subvenciones se les piden tantos y tan absurdos requisitos que, al final, trincan las ayudas públicas para poder cumplir las obligaciones que se les exigen para recibirlas, como saben bien los agricultores de la PAC.

Hasta que los gobiernos miembros de la UE no acaben con las subvenciones a fondo perdido, sustituyéndolas por ventajas comercializadoras y fiscales a los países más atrasados, la única opción razonable es tratar de estar bien situado en la fiesta para cortar el mayor trozo de la tarta presupuestaria en cuanto se ponga a tiro de los comensales.

¿Va la UE a suprimir las líneas de ayudas que se han demostrado perfectamente inútiles, eliminando esa carga del presupuesto europeo? "Por supuesto que no". ¿Va a estimular las bajadas de impuestos y cotizaciones sociales en sustitución del sistema actual de ayudas económicas? "Usted está loco". ¿Va a eliminar los delirantes requisitos que impone a las explotaciones agrícolas para luchar contra el cambio climático, cuyos costes añadidos lastran las posibilidades de comercialización de sus productos? "Jajajajaja, definitivamente ha perdido usted la cabeza". Pues entonces a trincar de los fondos europeos como un solo hombre, con Rajoy y Arias Cañete abriendo la expedición machete en ristre. Mi apoyo lo tienen.

Terrorismo
Auditoría a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad
Gabriel Moris Libertad Digital 23 Noviembre 2012

Según Metternich, "gobernar no es el arte de sobrevivir a las crisis, sino el arte de evitarlas".

La situación que padecemos en España es, en mi opinión, fruto de las matanzas indiscriminadas de personas que sólo cometieron el delito de desplazarse en los trenes de cercanías aquella inolvidable mañana de marzo de 2004.

Vaya por delante mi respeto, admiración y reconocimiento a todos y cada uno de los miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado que cumplieron y cumplen rectamente con los deberes y misiones que les encomiendan los ciudadanos, a través de sus representantes legales. No puedo pasar por alto el recuerdo y homenaje a aquellos que dieron o arriesgaron sus vidas en el cumplimiento de sus obligaciones.

Ya he publicado en Libertad Digital dos artículos relativos a las auditorías. No quisiera ser reiterativo. Sólo pretendo aportar ideas para ayudar a los que tienen capacidad decisoria y ejecutiva a sacar algo provechoso del hecho más luctuoso de nuestra reciente historia: los citados atentados de los trenes de cercanías.

Recurro a esta herramienta de gestión, a las auditorías, porque, en mi opinión y en la de un gran número de españoles –especialmente los más conocedores del tema–, aún no se conoce la verdadera autoría de los mismos. Esta afirmación –no rebatida y difícil de rebatir–, después del tiempo transcurrido, debería permitir, tanto a los defensores de que el 11-M es un asunto juzgado y condenado como a la mayoría que sostenemos la afirmación contraria, poner en evidencia los puntos fuertes y las desviaciones o disconformidades de las actuaciones policiales en las incompletas investigaciones del Gran Atentado.

Partiendo del principio de independencia, propongo como equipo auditor a un grupo interdisciplinar de Interpol.
El objeto a auditar sería la actuación policial antes, durante y después de los atentados. Incluiría lógicamente a los servicios secretos. El material de soporte para auditar estaría formado por los organigramas, las competencias y relaciones de/y entre los CFSE; los procedimientos y protocolos de actuación; las actuaciones, informes y pruebas; los testimonios durante la instrucción y durante la vista oral; las periciales realizadas y su valor probatorio, etc.

Sería útil el realizar una auditoría paralela a un atentado como el de la T-4 del aeropuerto de Barajas. Ello permitiría establecer paralelismos y diferencias entre las actuaciones en ambos atentados.

El informe de dicha auditoría dejaría en evidencia, de manera objetiva, los puntos fuertes y las desviaciones o irregularidades de las actuaciones policiales en el caso más grave de la larga historia del terrorismo en España y en Europa. Con ello se podría elaborar por el Ministerio del Interior un plan de acciones correctivas y preventivas que, sin duda, redundaría en dificultar o impedir a las organizaciones terroristas reproducir sus macabras prácticas para beneficio propio o de sus mentores.

Desde la llegada al poder de los actuales gobernantes se anunciaron auditorías a la gestión de los entes públicos en los que había evidentes irregularidades. ¿Se conocen públicamente los resultados? ¿Se están aplicando medidas para evitar nuevas irregularidades?

Si se están utilizando las auditorías para corregir o mejorar la gestión presupuestaria o económica, con mayor razón debería aplicarse esta herramienta al primer deber del Estado: salvaguardar la vida de las personas que lo sostienen.

¿Qué es eso del derecho a decidir?
Vicente Serrano www.vozbcn.com 23 Noviembre 2012

En Cataluña llevamos muchos años viendo que las palabras han perdido su sentido original. Se ha asignado a palabras y a frases bondades o cargas que nada tienen que ver con su etimología, enalteciendo o descalificando a quien las usa, dándoles un valor desmerecido o añadido nada lógico.

Hace unos días, en un perfecto castellano, Alfons López Tena afirmaba, en TVE, que “España nos roba” y otras lindezas por el estilo. Para sus seguidores supone un acto de enaltecimiento catalanista y afirmación nacional, para otros, como es mi caso, vergüenza ajena ante un personaje que da una falsa imagen de los catalanes, al menos de la mayoría, entre los que me cuento.

Una sociedad que permite que se insulte a alguien por que se declara español llamándolo fascista y que considera progresista a alguien por el simple hecho de autodenominarse catalanista tiene un grave problema de comprensión de la realidad. Nótese que solo hablo de español, no de españolista, que sería el equivalente a catalanista. Considerarse español, catalán, españolista o catalanista no debería ser, a priori, ni malo ni bueno. Las dos primeras son declaraciones de identidad personal y no excluyentes entre si; las dos segundas son mas ideológicas y, por tanto, se autoexcluyen mutuamente, pero ni aun así tiene ninguna un caché de mayor progresismo. Particularmente me siento lejano de ambas, es una opción personal.

Mi distanciamiento de los nacionalismos queda anulado por esa misma degradación intelectual colectiva ya que, al criticarlos y criticar al que hoy me afecta más, diga lo que diga Vicenç Navarro, el catalanismo, soy automáticamente considerado un españolista del establishment madrileño, según criterio de mi tocayo, o vulgaris un fascista español, y eso que seguramente mientras yo me manifestaba contra el franquismo Mas y muchos independentistas de nuevo cuño estaban calentitos en la casa de papá burguesía catalana y preparándose para hacerse con las riendas del poder que había de heredar… o corromper.

Pero vayamos a la frase que encabeza el artículo. Llevaban 30 años con la matraca del derecho de autodeterminación y no terminaban de llegar, de hacer partícipes, a esa parte de catalanes no nacionalistas y se les iluminó la cosa al encontrar (lo que tiene que en Cataluña estén las mejores empresas de marketing) la frase milagrosa: “El derecho a decidir”.

Es una frase más suave. ¿A quién se le puede ocurrir estar en contra de algo tan democrático? Pero, como siempre, en Cataluña hay gato encerrado en la frasecita. Llevamos más de 30 años decidiendo quién nos gobierna en España, en Cataluña y en los ayuntamientos. Tenemos una Constitución que garantiza nuestro derecho a decidir democráticamente en cada ámbito político. Que nuestro contrato social, la Constitución, necesita una reforma que actualice y mejore derechos ciudadanos y la estructura del Estado es indiscutible, pero no necesariamente en la línea que apunta el nacionalismo secesionista. Al contrario, hacia un federalismo simétrico, ¡no hay otro!, a una igualdad en el voto de todos los ciudadanos con un nuevo sistema electoral de distrito único y a eliminar los privilegios fiscales del País Vasco y de Navarra, por ejemplo.

En estas elecciones del día 25 de noviembre decidimos aquello que nos toca, es decir, quién nos representara en el Parlamento autonómico de Cataluña y quién estará al frente del Gobierno autonómico. Y eso es tan importante, nos afecta tanto, que ya no podemos quedarnos en casa pensando que solo hay que votar en las elecciones generales, porque aquí, en la Generalidad y en el Parlamento autonómico se decide sobre la sanidad y la enseñanza, sobre temas sociales, sobre empleo, sobre salarios públicos y privados, sobre vivienda publica, sobre ayuda a los más necesitados, sobre derechos de los inmigrantes, sobre derechos de todos. Es nuestro derecho, decidamos y votemos.

Evidentemente, mi propuesta es votar por opciones que no tienen la secesión ni la autodeterminación en su programa (da igual que le llamen independencia o derecho a decidir). Tiene razón Olegario Ortega, han pervertido estas elecciones convirtiéndolas en un plebiscito. Decidamos. Estamos en nuestro derecho.

Vicente Serrano es presidente de Alternativa Ciudadana Progresista

Nacionalismo es egoísmo
Roberto Augusto www.lavozlibre.com 23 Noviembre 2012

Licenciado y doctor en Filosofía por la Universidad de Barcelona

El nacionalismo es solo una forma sofisticada de tribalismo ampliado. Es uno de tantos productos perversos que nos ha legado el Romanticismo. Una corriente que despreciaba a la razón y a la que podemos culpar en gran parte de la violencia vivida en dos guerras mundiales que desangraron a Europa. A pesar de que sus seguidores nos quieren convencer de que todo el mundo es nacionalista la realidad muestra que esta ideología antes del siglo XIX ni siquiera existía. Es hija del Estado Moderno.

De las muchas perversiones nacionalistas una de las peores es que limita la solidaridad entre las personas. Solo se puede ser solidario con los miembros de mi tribu, es decir, con mi nación. Todos los demás que se busquen la vida. El nacionalismo asume el egoísmo como algo normal dentro de su discurso.

Es contradictorio que partidos políticos que han convertido la idea de la igualdad en uno de los pilares centrales de su discurso hayan asumido el nacionalismo. Llama la atención el caso de ICV, la versión catalana de IU, partido con el que forman una coalición. Se dedican a predicar un aumento de impuestos y un mayor reparto de la riqueza cuando, a la vez, defienden la independencia de España porque se niegan a contribuir al desarrollo de las zonas más pobres del Estado. La solidaridad se la reservan para los catalanes.

La verdadera justicia social no debe entender de fronteras ni de Estados, sino que tiene que abarcar a toda la humanidad. Si no es así entonces estamos ante una forma de hipocresía. Por desgracia, gran parte de la izquierda española ha abrazado el nacionalismo periférico creyendo que es progresista, cuando todo nacionalismo, tenga o no un Estado, es profundamente reaccionario, ya que contribuye a dividir y a poner barreras a la solidaridad.

Ese egoísmo nacionalista es miope. No sirve para afrontar los desafíos actuales. Hay que derribar las fronteras que existen y buscar una mayor integración y colaboración entre los pueblos. El camino no está en edificar nuevos muros, sino en tirar los que existen. Pero esas barreras se encuentran en nuestra mente, acostumbrada a pensar desde parámetros nacionalistas fomentados por la educación y los medios.

Todo está conectado con todo. Lo que pasa a miles de kilómetros, por ejemplo, en Bruselas o en Pekín, nos afecta y cada vez lo hará más. En esa nueva sociedad mundial globalizada el nacionalismo es solo un obstáculo, un fósil ideológico más que hay que superar para construir un mundo mejor.

Francisco Caja: "Los jueces están absolutamente controlados en Cataluña, es importante que a El Mundo se le juzgue en otros tribunales"
"El nacionalismo convergente ha ido sometiendo uno por uno a todos los medios en Cataluña"

Antonio José Chinchetru. Periodista Digital 23 Noviembre 2012

El presidente de Convivencia Cívica Catalana ha conversado con Periodista Digital este 23 de noviembre de 2012, dos días antes de la celebración de unas elecciones autonómicas en Cataluña marcadas por la apuesta independentista de Artur Mas y por las informaciones sobre un borrador policial en el que se acusa a Mas, Pujol y Puig de tener cuentas bancarias en Suiza.

"El problema es la impunidad de los delincuentes políticos en Cataluña, porque la acción de los nacionalistas ha consistido en neutralizar el control judicial. Desde los casos de Piqué Vidal, Pascual Estevil, etcétera, ya hemos visto que el intento de controlar el poder judicial y someterlo al poder político en Cataluña ha sido constante y muy exitoso".

El Tribunal Superior de Cataluña ha actuado contra El Mundo, contra la libertad de expresión. Eso quiere decir que por fin tienen absolutamente controlados a los jueces en Cataluña. Por eso es tan importante que ese tipo de delitos se juzguen en un tribunal que no sea el Superior de Cataluña o la Audiencia Provincial, que hemos visto que, con excepciones, archiva un caso tras otro aquellos en los que está implicado el partido en el gobierno. Es inaceptable en un sistema democrático.

NEUTRALIZACIÓN DE LA PRENSA INDEPENDIENTE
"Todo esto es consecuencia de una neutralización de la prensa. En Cataluña no existe prensa independiente ni empresas privadas que se dedican a la comunicación. Hay prensa pública y prensa concertada, como los colegios. Privada de titularidad catalana no existe. Es otra de las cosas que ha hecho el nacionalismo convergente: ir sometiendo uno por uno a todos los medios de comunicación en Cataluña, de tal manera que los subvenciona generosamente. Una prensa subvencionada por el poder político no puede ser independiente, y esto es lo que sucede en Cataluña".

RESPONSABILIDAD DEL PP Y PSOE
Sabemos lo que es el nacionalismo, y no es un problema en sí mismo. El problema ha sido la actitud del Gobierno de la nación, tanto del PP como del PSOE. En los dos casos han cometido errores que nos han costado a los ciudadanos el disfrute de los derechos y las libertades de un ciudadano en un sistema democrático. Y ahí está la gran responsabilidad.

NUEVO PROCESO CONSTITUYENTE Y ESTADO DE SITIO
[Si se convoca el referéndum, los poderes del Estado] deben activar todos los instrumentos que les concede, a los que les obliga, la Constitución: artículo 155 y, muy importante, una intervención de la autonomía catalana no llevaría a ningún lado si no se acompaña de la apartara de un proceso constituyente, del acometimiento de una reforma en profundidad de la Constitución. Porque esa es la solución democrática. Ante una actitud antidemocrática como la que exhiben ahora los nacionalistas catalanes, y posiblemente dentro de unos meses los nacionalistas vascos, se tiene que responder democráticamente.

La Constitución Española del 78, con todos sus defectos, prevé instrumentos para hacer frente a esta situación a través del artículo 155. O nadie ha hablado del estado de sitio. Cuando se vea amenazada la integridad territorial, de alguna manera el Estado puede declarar el estado de sitio. La huelga de controladores justificó el estado de alarma, la convocatoria unilateral de un referéndum en Cataluña da fundamentos más que seguros para la proclamación del Estado de sitio. Se trata de hacer frente con energía y dentro de la legalidad para evitar tener que intervenir militarmente.

Movimiento Masby  y Plataforma Marca España.
Movimiento Masby   23 Noviembre 2012

Este es un mensaje enviado a todos los Medios Comunicación y miembros del Movimento Masby

Hola. Buenos días aunque sea mentira.

Me pongo en contacto con vosotros para comunicaros que nos adherimos a la campaña de la Plataforma Marca España. Vamos a ofrecer todo nuestro apoyo logístico, y económicamente lo que esté en nuestras manos, para que el conjunto de grupos, movimientos e iniciativas populares tengan voz y ocupen un lugar preferente en la red.

Hemos dedicado un espació de nuestro servidor exclusivamente para estos grupos. Aunque aun están trabajando en su montaje, lo podéis ver en http://bit.ly/SIXtrz

En estas elecciones es muy importante que los catalanes sepan cual va a ser la reacción “del resto de España” si continúan con sus paranoias separatistas.

Puedes ver más información en esta entrevista http://bit.ly/U6nPlE

En el Blog de Periodista Digital te dejo mi punto de vista particular sobre el tema y la elecciones catalanas http://blogs.periodistadigital.com/al-borde/

Ya que los políticos del PP-PSOE tienen tantos complejos para defender la Marca España -en su sentido más amplio de la palabra- tenemos que ser los ciudadanos que demos un paso al frente.

PD: Mensaje de Masby para Sánchez Camacho: ya que su subconsciente le traiciona en sus mítines tertulias y declaraciones, le aclaramos: la cuestión no está entre Cataluña y España, la cuestión está entre Cataluña y el resto de España. Además de todo esto, en Masby no olvidamos cuando Sánchez Camacho dijo en Cataluña Radio que riñe a sus hijos si hablan en español. Camacho, sabemos que eres una infiltrada en el PP, tu sitio está en CIU. ¿Es por ello que no denuncias los robos millonarios de tu Señor Arturo Mas?

Si te gusta la idea, divúlgalo, y así defenderás Una España para tus hijos y sobre todo ayudarás a recobrar la dignidad de ser español en España.

Muchas gracias
Juan Vte. Santacreu – Coordinador Movimiento Masby
En Twittrer http://twitter.com/#!/JVSantacreu @JVSantacreu
En Facebook http://www.facebook.com/?ref=home#!/profile.php?id=1815793560&ref=profile


******************* Sección "bilingüe" ***********************

Son nuestros hijos de puta, señores.
Pedro de Hoyos Periodista Digital 23 Noviembre 2012

La campaña catalana que se ha cerrado anoche no ha servido para hablar de los problemas de Cataluña. Como suele suceder cuando los que mandan tienen bien amarrados a los medios informativos la culpa es siempre del enemigo exterior. Artur Mas cubierto con la senyera ha servido las informaciones de corrupción del diario El Mundo como alimento a sus fieles, que las han devorado sin perder las más mínimas ganas de votar a CiU. Y eso ha ocurrido desde siempre, a pesar de aquel famoso 3% del que habló Maragall.

La culpa es siempre del enemigo exterior que ataca a Catalunya… aunque todas las informaciones aparecidas hablaban de los dirigentes catalanistas y no criticaban a los catalanes. El problema no es de la corrupción de los dirigentes, verdadera o inventada, sino de aquellos que querían destruir a Cataluña. Tomarse a sí mismo como valor patriótico, como representación del pueblo, asignarse el concepto de nación para sí y sus ideas es algo que ya hacía Franco.

Manejar a las masas está fácil cuando se domina por subvenciones o por presiones a los medios de comunicación y si además se cuenta con el encogimiento de los políticos contrarios, asustados por si se les llama anticatalanistas por acusar al máximo dirigente, vencer es más fácil. Vade retro.

Las acusaciones a Artur Mas y a Jordi Pujol no sirven, contra la intención de quien las puso en marcha, para restarles votos, la bandera lo cubre todo, lo tapa y lo disimula todo. Pero por encima de otras consideraciones… ¿conocen alguna región española que haya castigado electoralmente a sus dirigentes corruptos? Y aún más ¿en las elecciones generales? Serán unos hijos de puta, pero son nuestros hijos de puta.

Ciutadans de Cataluña, una campaña política impecable
Francisco Rubiales Periodista Digital 23 Noviembre 2012

Joaquín Leguina, el único socialista intelectualmente honrado que conozco, acaba de afirmar que si él fuera catalán votaría a Ciutadans, no a los socialistas catalanes, porque los planteamientos y propuestas de Ciudadanos son más claros y acertados. Creo que muchos demócratas de este país haríamos lo mismo porque la campaña política del partido de Albert Rivera ha sido impecable y digna de elogio.

Ciudadanos ha defendido y reivindicado como ningún otro partido, la unidad de todos en Cataluña, España y Europa, el único mensaje que tiene solvencia suficiente para imponerse al rastrero mensaje de ruptura lanzado por CIU.

El partido de Albert Rivera ha sido capaz de captar para su causa a mucha gente libre y honrada que, en ocasiones anteriores, votó al PP, al PSOE e, incluso, a CIU, lo que constituye un mérito en un ambiente tan confuso y viciado como el que han creado los nacionalistas en estas elecciones.

Otro acierto del partido ha sido reivindicar una nueva ley electoral más equilibrada y justa, donde se le otorguen escaños al voto en blanco, una fuerza que crece cada día más en esta España descontenta y desengañada por la incompetencia, corrupción y arbitrariedad de la clase política.

Las encuestas otorgan al partido de los ciudadanos un crecimiento notable, tras perfilarse como el mas beneficiado por las deserciones del PSC y del PP catalán, cuyos planteamientos están cargados de confusión, dudas y cobardía.

Sólo hay que oír a la candidata del PP, Alicia Sanchez Camacho, afirmando a la cadena nacionalista RACV "Creo en la palabra de Artur Mas" para persuadirse que el PP, como muchas veces en el pasado, oculta propuestas, duda y sigue siendo capaz de repetir las fechorías de Aznar, cuando toleró los abusos y adoctrinamientos anticonstitucionales del nacionalismo catalán, pactó con ellos para afianzar el poder del PP en el Estado y compró votos a CIU, pagando por ello facturas vergonzosas e inconfesables.

A pesar del fanatismo, el odio y la ceguera que domina a buena parte del electorado catalán, muchos ciudadanos honrados y demócratas de Cataluña saben que el nacionalismo no es el único culpable de que Cataluña esté hoy al borde de la independencia y que el PP y el PSOE, sobre todo los socialistas en tiempos de Zapatero, tienen por lo menos la misma culpa, tras haber permitido los abusos y violaciones nacionalistas de la Constitución, la insumisión y el desacato ante los altos tribunales y el adoctrinamiento fascista de los jovenes en el odio y la revancha frente a la nación común. Los dos grandes partidos españoles lo han permitido todo e, incluso, han alentado la separación, como ocurrió con Zapatero, que impulsó el nuevo Estatuto de Cataluña sin que nadie lo reivindicara ni demandara, salvo sus amigos nacionalistas, para incrementar su poder y control de una sociedad catalana que cada día estaba más secuestrada por su corrupta, despilfarradora e inepta clase política.

La Cataluña que Artur Mas conduce hacia la independencia y el conflicto es una caja de sorpresas que esconde bajo la alfombra del poder muchas desvergüenzas, arbitrariedades, abusos e ignominias. Un ejemplo es el fraude fiscal, el más alto de Europa, cercano ya a los 18.000 millones de euros, casi el 25 por ciento del PIB catalán, amparado por el propio gobierno, que ha decidido no controlarlo.

Ante ese panorama desolador, que impide a los honrados y decentes votar a los nacionalistas y a sus cómplices, los grandes partidos nacionales de derecha e izquierda, surge limpia, valiente y decente la opción de Ciudadanos, un partido que mira al frente y a los ojos de sus votantes, sin volver el rostro y sin esconder miserias porque no tiene nada que ocultar.

He conocido a Albert Rivera y he conversado con él lo suficiente para descubrir que es un tipo limpio y lúcido, capaz de entender que Artur Mas, al alimentar el odio y al sustraer dinero de la sanidad para regalarlo a los medios de comunicación que le defienden, se comporta como un auténtico fascista. También es un demócrata que, milagrosamente, ha sabido mantenerse al margen de la corrupción que suele emanar de los partidos políticos y del sistema español en funcionamiento. Albert cree en la libertad, conoce las reglas de la democracia y las respeta, proyectando hacia la ciudadanía una oferta limpia y sin trucos. Ojalá, para bien de Cataluña y de España, sus filas crezcan y su presencia en el Parlament sea lo bastante nutrida para impregnar de decencia y política limpia aquella pocilga ensuciada a diario por el nacionalismo y por los depravados grandes partidos españoles.

Voto en Blanco

Mas lleva a Cataluña hacia el desastre

Pablo Sebastián www.republica.com 23 Noviembre 2012

Nada bueno para Cataluña y para España va a salir de las elecciones de este domingo. Las que Artur Mas ha decidido adelantar huyendo inútilmente de la gestión de la crisis económica catalana, envolviéndose en la bandera de la independencia y subido en un discurso populista y lleno de falsedades sobre la Historia, las cuentas con España y las pretensiones de integrar al presunto Estado catalán en la UE, tras la celebración de su prometido, de imposible celebración, referéndum ilegal de autodeterminación. Y todo ello en pos de una mayoría absoluta de CiU que no va a conseguir, fracturando más si cabe la sociedad catalana y abriendo una profunda sima entre los ciudadanos de Cataluña y del resto de España que tendrá repercusiones muy negativas para el territorio catalán en las inversiones y el consumo por parte de fondos y empresas internacionales y por consumidores españoles.

Este es el horizonte político, social y económico catalán que ha buscado y diseñado Artur Mas con su demencial desafío al Estado y España, al estilo del que años atrás lanzó Juan José Ibarretxe desde el País Vasco, y con una sorprendente improvisación y falta de previsiones de riesgos que obvió con el argumento “sentimental” de la manifestación de la Diada del pasado 11 de septiembre. La que él mismo y CiU habían organizado desde el poder de la Generalitat siguiendo un temerario plan que incluía la escenificación de la ruptura del Gobierno catalán con el presidente Rajoy en la Moncloa donde Mas, con tonos amenazantes y modales nada democráticos, exigió un pacto fiscal para Cataluña que no está contemplado en la Constitución.

Por si algo faltara en este escenario, en plena campaña han estallado nuevos escándalos de corrupción que han relacionado a la cúpula de CiU, a Mas y al propio Pujol, con la corrupción del Palau de la Música, escándalos que a la vez se han visto envueltos en una presunta “guerra sucia” del Gobierno de Rajoy contra los citados dirigentes catalanes según lo ha denunciado el propio Mas, y que marcaron el debate final de una tensa y oscura campaña electoral donde hay muchas cosas en juego y ahí incluida la unidad de España. Además del daño de imagen y de cohesión nacional que esta deriva independentista de CiU ya ha causado a nuestro país en el mundo y Europa. Un daño previsible que Mas buscó al aprovecharse de la vigente debilidad financiera e institucional de España para lanzar su desafío independentista, amenazando con violar la legalidad con su pretendido referéndum desde un gobierno catalán en quiebra que está, prácticamente intervenido y depende de las subvenciones los fondos autonómicos (FLA) del Estado español.

La mayoría de las encuestas publicadas sobre los resultados electorales de Cataluña señalan que nada esencial cambiará en el mapa político catalán, salvo un importante retroceso del PSC y pérdida de votos de las grandes opciones políticas en favor de minorías como ICV, Ciudadanos y ERC. Y siendo esta última la gran beneficiaria del discurso independentista de Mas y la que podría convertirse en la aliada principal de CiU para avanzar hacia la ruptura con España, lo que a su vez provocaría una crisis importante entre Mas y al mundo financiero y empresarial catalán que ideológicamente está en las antípodas de ERC. Un poder económico que ha consentido, con su silencio y apoyado con sus medios de comunicación, el colosal disparate independentista de Artur Mas. Los mismos empresarios y financieros que ahora temen represalias de los consumidores y clientes españoles, y que ya empiezan a ver y sufrir “castigos” por todo ello, mientras crecen noticias de la marcha de fondos y empresas del territorio catalán por causa de la grave inseguridad jurídica que provoca la incertidumbre política catalana.

Si Mas no consigue la mayoría absoluta de CiU con 68 escaños o más, o un ascenso notable por encima de los 62 diputados que logró en 2012 su apuesta soberanista y él mismo habrán sufrido un severo castigo, porque quedará peor que estaba aunque pueda volver a gobernar y esta vez con un mandato secesionista de sus electores, lo que tampoco conviene olvidar. Pero la legislatura que le espera será aún más dura que la anterior porque la crisis no solo no cesa sino que va en aumento -al menos en 2013- con el riesgo añadido para Cataluña de la guerra comercial con el resto de España, y una tensa y casi imposible relación con el gobierno central de Madrid. Y con un gobierno catalán débil que dependerá del independentismo radical del ERC que ya destruyó con sus invectivas y presencia en el gobierno de la Generalitat al PSC de Maragall y Montilla y que ahora tendrá a Mas como rehén.

¿Cómo han podido Mas, CiU y gran parte del empresariado catalán iniciar semejante viaje hacia la independencia sin medir los riesgos, la legalidad y los efectos políticos (españoles y europeos), económicos y sociales de este desafío y en las actuales y difíciles circunstancias españolas y catalanas? Si los resultados de este 25-N no cumplen las expectativas de Mas puede que su salto hacia el vacío acabe teniendo efectos contrarios a los que pretendió, aunque con todo ello haya reforzado la base social del independentismo de Cataluña lo que puede que le obligue a decisiones y compromisos que no va a poder cumplir y que los ámbitos económicos catalanes más influyentes tendrán que rectificar.

La supervivencia del PSOE
Joaquín Leguina Minuto Digital 23 Noviembre 2012

La crisis del PSOE, aunque gestada desde el año 2000, tomó forma letal a partir del 10 de mayo de 2010, cuando Zapatero, entonces Presidente del Gobierno, emprendió el duro camino de Damasco tras caerse del burro, asno sobre cuyos lomos cabalgaba un Cándido (el cándido con peor leche del mundo) que había convertido en santo y seña de su vida política la frase que el personaje de Voltaire repetía mientras naufragaba durante el famoso maremoto de Lisboa: “todo va bien en el mejor de los mundos posibles”.

A los destrozos electorales -municipales y autonómicos en la primavera y en las generales de noviembre (2011)- siguió un congreso montado a toda prisa que no se caracterizó precisamente por la reflexión y el debate, sino por el nominalismo y la bandería.

Cuando Chacón (¡¡apoyada por Griñán!!) perdió ante Rubalcaba, muchos pensamos que el mal menor puede resultar muy saludable…, pero aquella escasa victoria podía, también, convertirse en pírrica. Sospecha que se acrecentó al contemplar el plantel de “segundos” que Rubalcaba cooptaba para su Ejecutiva, y ahora, cuando el desafecto electoral parece acrecentarse (los resultados de Galicia y Euskadi lo confirman), es difícil imaginar que con estos mimbres pueda abordarse en la calle Ferraz una reforma interna que, desde cualquier punto de vista, es imprescindible. ¿Cuáles son los defectos que es preciso eliminar?

El funcionamiento endogámico y perverso, que va desde una inexistente relación entre los afiliados y su entorno social a una selección de los cuadros dirigentes marcada por el amiguismo, el clientelismo interno y el desprecio absoluto por el mérito y la capacidad, es decir, por el talento y la experiencia. ¿Cuántos dirigentes actuales del PSOE han trabajado alguna vez por cuenta propia o ajena fuera del aparato político?

Respecto a la endogamia, sólo reproduciré parte de un correo que me envió hace días una conocida socialista madrileña:
»Elena Valenciano ha echado la culpa de la derrota a la falta de movilización de los socialistas. Si se refiere a los militantes, se equivoca, ya que los minilíderes del PSOE sí se movilizan. Están cuadrados ante las sedes de las agrupaciones para que no entre ni uno que les pueda quebrar sus mayorías para controlar la agrupación. También ha dicho Valenciano que habrá que hacer una reflexión, es decir, no hacer nada, o lo que es parecido: se convocará una Conferencia Política (atada y bien atada por los minilíderes). Siento mostrarme tan pesimista.

En otras palabras, es preciso:
1. Oxigenar la vida interna del partido, permitiendo la colaboración de mucha gente de dentro y de fuera para abandonar la endogamia y su correlato, el aislamiento social.
2. Implantar un nuevo sistema de selección de los cuadros internos (listas electorales y cargos de confianza) donde primen el mérito y la capacidad.
3. Primar en las elecciones internas el voto individual frente al voto sindicado (el de las agrupaciones).
A partir del último congreso, el PSOE –muy en el “estilo Zapatero”- ha pretendido presentarse ante la ciudadanía como un partido sin memoria, como si no acabara de abandonar el Gobierno. Queriendo, además, hacer creer que todos los males de la patria (recortes y destrozos) eran responsabilidad exclusiva de “la malvada derecha”.

En mi opinión, si el PSOE quiere sobrevivir ha de enterrar el zapaterismo (no hablo de personas sino de ideas, de actitudes y de prácticas), o, en caso contrario, el zapaterismo enterrará al PSOE.

Por lo tanto y en primer lugar, es preciso olvidarse de cualquier tacto de codos con los nacionalismos, porque está muy claro que así, en la inopia y mirando para otro lado ante el desafío separatista, no podemos seguir. Toca defender la Constitución y las leyes, y habrá que hacerlo junto al PP, porque en este asunto –y en todos- el PSOE no puede seguir bailando la yenka.

El día en que escribo, Griñán acaba de decir que la soberanía nacional no es fragmentable, mientras su homólogo catalán, Pere Navarro, aprobaba con el PSC el derecho a decidir de Cataluña.

Como se ve, es urgente “unificar” el discurso y no sólo en defensa de los valores constitucionales, también para conjurar futuras derrotas, pues no parece arriesgado pronosticar que el próximo 25 de noviembre el PSC va a arrastrar al PSOE a su cuarto descalabro consecutivo.

En fin, para salir del hoyo, se me ocurre un catálogo urgente por si puede interesar:

Abandonar definitivamente las actitudes “progres” y reincorporarse al pensamiento socialdemócrata tradicional… y ni los nacionalismos ni sus sucedáneos pertenecen a esa tradición.

Apartarse de los discursos fáciles y trillados según los cuales los recortes y otros desastres provenientes de la crisis se deben exclusivamente a la maldad intrínseca de la derecha y no a errores de muchos, entre ellos los del PSOE.

Olvidar la demagogia y buscar la racionalidad en las soluciones económicas (fiscalidad incluida) y sociales (la defensa de los servicios públicos y la persecución de los defraudadores, sean éstos ricos o pobres), propuestas todas ellas que lleven a la igualdad de oportunidades…

En suma, volver a ser un partido socialdemócrata y de Gobierno. Es decir, un partido serio, prudente y creíble.

carta
Antonio Tejero en MinutoDigital: “Son incontables los paniaguados que viven del cuento autonómico”
 JUANJO ARMAS Minuto Digital 23 Noviembre 2012

A LOS PASOTAS, COBARDES Y TRAIDORES (Carta de Antonio Tejero Molina).
Está llegando un momento en nuestra Patria, que si no se actúa rápidamente nos encontraremos con una España además de pobre, rota. Y la verdad es que si esperamos contar con la clase política para que lo arregle, va siendo una utopía cada vez mayor.

Desde que murió el Generalísimo Franco, tras regalar el reino de España a Juan Carlos de Borbón, empezó el desastre. Este se inicio ya con Suárez, debido a la paulatina entrega de nuestra herencia a los mangantes que la esperaban para destrozarla; como así lo hicieron, hasta que consiguieron convertir a la novena potencia industrial del mundo en una nación a punto de perder su soberanía, ya que puede que sea intervenida por potencias extranjeras, muchas de las cuales pertenecieron al imperio español, cuando en España nacían hombres de verdad.

Estos individuos, se atrevieron a redactar una constitución donde se cambio nuestro mapa político, construyendo uno a la carta, creando unas llamadas autonomías, precursoras de unos separatismos que son las que ahora nos están anunciando a bombo y platillo sus ansias de independencia, sin que haya la menor reacción contra los que las abanderan.

Continuaron apoderándose de nuestro dinero, de tal forma que nos han dejado más que en la ruina, endeudados hasta los ojos, mientras que ellos han amasado miles de millones; millones que han robado a las clases humildes y a la clase media, y ahora nos obligan a pagar sus latrocinios consentidos, ya que ninguno de estos ladrones ha devuelto ni un céntimo del dinero mal adquirido.

Más tarde quitaron a España su dignidad, ya que en el mundo no pinta nada, se ríen de nosotros, y muchos se alegran de lo que nos sucede. ¡Qué bien lo han preparado nuestros ancestrales enemigos! Todas las democracias abanderan libertades, pero en la española se ha convertido en libertinaje. Hay libertinaje en las calles, en los colegios, en las universidades, en nuestra mal llamada cultura y también en contra de nuestras más hondas creencias históricas y religiosas, hasta tal punto que han despertado en mí y en muchos otros, un sentimiento de envidia hacia los pueblos que defienden su religión, e igualmente hacia los ciudadanos que escuchan con respeto y con la mano en el pecho su himno nacional.

En nuestra Patria, se anuncia que una masiva reunión de mal nacidos vascos y catalanes iban a hacer una pitada en el campo de fútbol mientras sonara nuestro himno nacional, y se les dejó entrar en el campo con los silbatos permitiéndoles que los usaran, hasta ahogar nuestro himno, y lo hacen en presencia del rey y de toda su corte que aguantaron flemáticamente el abucheo; siguió el partido ¡y allí no paso nada! los medios de comunicación llegaron a defender la postura de aquellos energúmenos, invocando una libertad de expresión constitucional ¡de vergüenza!

Este es un problema patrio, y comprendo perfectamente que aquel que sufre con el económico, no tenga ni tiempo, ni ganas de preocuparse de los sueños de independencia de aquellos que dicen no sentirse españoles, y que sin contar con el resto de sus conciudadanos intentan desgajar unilateralmente un trozo de la Patria.

Aquellos a quienes le han quitado lo más esencial de sus vidas, como es el trabajo el pan y la vivienda, en lo único que piensan, mientras esperan en las colas del INEM, en las de cáritas o en el anunciado desalojo de sus casas, es en buscar soluciones para sus vidas y las de sus hijos, además de despotricar contra los causantes de su situación.

Mientras tanto, el gobierno dando recortes y más recortes a las economías más débiles, a fin de sostener con ellos a quienes nos han endeudado de por vida robando y malgastando sin piedad, así como a esos diecisiete gobiernos autonómicos además del central; y lo que es peor, a esos sindicatos para que no tengan apuros económicos a la hora de preparar huelgas generales que tanto ayudan a la nación, y para cerrar esas compensaciones a los partidos políticos que amparados en una nefasta ley electoral son los causantes de muchos de nuestros males.

Me gustaría poder calcular los miles de millones que se ahorrarían, si las dichosas autonomías pasaran a ser solo diputaciones potenciadas, aunque sin cesiones de aquellas competencias que solo deberían pertenecer al Estado, sobre todo la educación, la sanidad y la justicia. Son incontables los paniaguados que viven del cuento autonómico, así como la cantidad de empleos, edificios, embajadas, consultores, vehículos, diputados, dietas, etc… que no sirven en la mayoría de los casos más que para alimentar votantes seguros.

¡No¡ No nos podemos imaginar el chorro de oro que eso cuesta, y que si se redujera a lo que debiera de ser, se acabarían las penurias por las que hemos pasado y pasan los humildes y la clase media; además al haber créditos podría dar trabajo la mediana empresa, que es la base de la nación. También se lograría que acabase la permisividad de que gozan las autonomías. En las escuelas no se inculcaría el odio y el desprecio a todo lo español, que hasta hoy ha sido permitido por los gobernantes. Desgraciadamente, esto tal y como está todo, es un sueño, porque ni el gobierno, ni el rey, como árbitro constitucional, tienen el valor y la equidad necesaria para acabar con este despilfarro económico, así como tampoco lo tienen para ilegalizar a partidos etarras que ya están gobernando en Vascongadas, gracias a la decisión del Tribunal Constitucional, ni con el separatismo vasco y catalán.

Todos los separatistas, creados a base de permisividad gubernamental, estarán viendo con placer como se aplauden mutuamente Arturo Mas y Otegui, que ya tienen encargadas sus coronas de reyes independientes. ¡Ah¡ Juan Carlos tendrá que mandar arreglar la suya achicándola.

Mientras estas cosas ocurrían, Mariano soñaba con Merkel con la tijera en la mano, y el rey de cacería de elefantes o de lo que sea, aunque más bien de lo que sea; y una vez conocida su escapada, ensayando la mejor forma de pedir perdón a los españoles, con cara de niño cogido en falta y prometiendo que no lo haría más… sin comentarios.

Tanto el gobierno, como el rey, la milicia y todos los españoles hemos contemplado durante años y años como, a cambio de unos votos oportunos, cada vez se llevaban más dinero y más competencias los separatistas, y no importaba que estuvieran preparando la independencia, intentando borrar a España, y a todo lo español, de su mapa autonómico… y todos tan contentos. ¿Y ahora que?

Por todo ello, por lo que deberíamos aprender de los izquierdosos. Es un crimen que un puñado de facinerosos se coman nuestro dinero, otros maten a nuestra gente, y se les premie dándoles un gobierno y encima quieran acabar con España; una obra de más de quinientos años y que de ninguna manera pueden disponer de ella, porque no es suya, pertenece a todos los que somos, a los que han sido y a los que serán. Pero aunque parezca mentira, lo están consiguiendo con la complicidad de la mayoría.

Que Dios nos ayude, y que confunda a los pasotas, a los cobardes y a los traidores, que han consentido y consienten el latrocinio, la injusticia, la traición y la desvergüenza en nuestra Patria…..y añado, que si esto es una monarquía parlamentaria, una democracia y un estado de bienestar, quiero borrarme de todo, porque es una puñetera mentira.

¡Viva España ¡

Antonio Tejero Molina.
Teniente Coronel de la Guardia Civil
Expulsado del ejercito por el 23-F.
Galicia El Superior anula puntos básicos del decreto del plurilingüismo
Suprime la consulta a los padres de alumnos de primaria dictada por la Xunta y el artículo que permite a los niños usar la lengua oficial que quieran
Elisa Álvarez. santiago / la voz 23 Noviembre 2012

El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha anulado dos de los puntos básicos del decreto del plurilingüismo en la enseñanza no universitaria, que aprobó el Gobierno de Feijoo en la anterior legislatura. Lo hace además con una sentencia contundente en la que acusa a la Administración de abdicar de sus tareas y de permitir utilizar la lengua castellana al alumno en materias impartidas en gallego, lo que va contra la Lei de Normalización Lingüística.

El dictamen estima el recurso presentado por A Mesa pola Normalización Lingüística, la CIG-Ensino y Queremos Galego en dos de los apartados. El primero de ellos es la polémica y famosa consulta a los padres que contiene el decreto. En un primer borrador esta consulta se extendía a todas las etapas de la educación no universitaria, pero tras ver el Consello Consultivo indicios de ilegalidad, la Xunta la eliminó del decreto en primaria y secundaria. Aún así, el texto mantiene la consulta en infantil, una consulta que determinará la lengua que se use de modo predominante en el aula. La sentencia dice que la Administración educativa «non pode abdicar», sometiendo a votación un aspecto tan fundamental como la lengua que debe emplearse en educación infantil.

El tribunal dice que los niños tienen derecho a recibir la primera enseñanza en su lengua materna, y es el propio Gobierno el que debe de adoptar las medidas necesarias para ello, «sen posibilidade de intermediación ningunha dos familiares». Más aún, recuerda el TSXG que la Administración no puede abandonar esta responsabilidad con una consulta a los familiares que determine la lengua a usar.

Uso de las lenguas
El tribunal también anula el artículo 12.3, en el que se permite al alumno utilizar el gallego o el castellano en base a sus preferencias, salvo en las materias de lenguas. El TSXG considera que es ilegal desde una triple perspectiva jurídica, una de ellas porque va contra la Lei de Normalización -que obliga a un uso progresivo del gallego en la enseñanza-, al permitir que un alumno hable castellano en una asignatura dada en gallego, lo que impide que adquiera destrezas en este idioma.

Galicia El Tribunal Superior de Xustiza anula la consulta a los padres para elegir lengua en infantil
También suprime la posibilidad de que el alumno se exprese en la lengua oficial que quiera, y recuerda que es la Administración quien debe determinal el idioma a utilizar
E. Álvarez. Santiago La Voz 23 Noviembre 2012

Uno de los primeros propósitos del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, en la anterior legislatura fue tumbar el decreto del gallego del bipartito. Entre las promesas electorales del popular figuraban realizar una consulta a los padres para que eligieran el idioma a utilizar en determinadas materias, y permitir que el alumno se expresase oralmente y por escrito en cualquiera de las dos lenguas oficiales. Para ello la Xunta aprobó el Decreto 79/2010, conocido como el decreto del plurilingüismo, que recurrieron entidades como Queremos Galego, A Mesa o la CIG-Ensino. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia acaba de anular precisamente dos de los principales cambios que introducía la norma, la consulta a los padres en infantil y la posibilidad de que el estudiante use el gallego o el castellano indiscriminadamente.

En concreto, la sentencia anula un párrafo del artículo 5.2 y el artículo 12.3, lo que supone el 5 % del total del decreto, integrado por 33 regulaciones.

El decreto de Feijoo había eliminado ya la consulta a los padres en primaria y secundaria, después de que el Consello Consultivo viese indicios de ilegalidad en ella. No así la encuesta en infantil, que es precisamente la que anula el Tribunal, al considerar que es la Administración quien debe ejercer su competencia para fijar la lengua predominante que se use en el aula en esta etapa. En la misma dirección se posiciona el TSXG respecto al artículo 12.3, al considerar que es la Administración quien debe determinar el idioma que use el alumno en clase, y que por lógica será el mismo en el que se imparta la materia.

Ante esta sentencia la Xunta ha manifestado su respeto por las decisiones judiciales pero recuerda que se han emitido ya tres sentencias sobre el decreto y aún faltan otras cinco, por lo que esperarán a que lleguen antes de tomar una decisión.

El decreto del inglés y el equilibrio
La norma aprobada en la pasada legislatura tiene dos características principales, una fuerte apuesta por las lenguas extranjeras, con un objetivo de lograr que se imparta hasta un tercio de las materias en inglés, y un férreo equilibrio entre el número de horas que se dan en castellano y gallego. En el decreto del bipartito se establecía que al menos el 50 % de las materias debían impartirse en gallego. Uno de los cambios de la actual norma es que la asignatura Matemáticas vuelve a darse en castellano.

El TSJG niega que los padres puedan determinar la lengua materna de sus hijos
Núñez Feijóo tendrá que elegir: dar libertad de idioma o complacer a los nacionalistas
http://www.outono.net  23 Noviembre 2012

El Tribunal Superior de Justicia de Galicia emitió ayer una polémica sentencia que liquida los ya escasos márgenes de libertad de elección de idioma en las escuelas gallegas, concretamente en la educación infantil, que había dejado el Decreto aprobado por la Xunta en 2010, una norma con la que Alberto Núñez Feijóo se desdijo de las promesas electorales que hizo antes de llegar al poder, cuando aseguraba que establecería la libertad de idioma en las escuelas.

El Tribunal liquida el poco margen de libertad que había dejado el decreto de Feijóo
Según el TSJG, esa ya de por sí escasa parcela de libertad de idioma en la educación infantil resulta contraria “al fomento del uso progresivo del gallego en la enseñanza que, como mandato imperativo, se contiene en el artículo 13.2 de la LNL”. Se refiere el tribunal a la Ley de Nornalización Lingüística de 1983, cuyo Artículo 13 contiene dos puntos abiertamente contradictorios, como ha denunciado hoy Galicia Bilingüe:

1. Los niños tienen derecho a recibir la primera enseñanza en su lengua materna.
El Gobierno Gallego arbitrará las medidas necesarias para hacer efectivo este derecho.
2. Las autoridades educativas de la Comunidad Autónoma arbitrarán las medidas encaminadas a promover el uso progresivo del gallego en la enseñanza.

Según el TSJG son los políticos los que deben decidir la lengua materna de tus hijos
Tras citar el artículo 13.1 de la LNL que garantiza el derecho de los niños a recibir la primera enseñanza en su lengua materna, el TSJG afirma que la determinación de esa lengua materna corresponde al gobierno gallego “sin posibilidad de intermediación ninguna de los familiares”. Es decir, que deben ser los políticos de la Xunta, a su libre antojo, quienes dispongan cuál es la lengua materna de un alumno, sin que los padres puedan decir ni pío. Una tomadura de pelo en toda regla. Obviamente, el TSJG ha emitido esta sentencia porque se puede apoyar en una legislación que da pie a estos disparates. La pelota ahora está en el tejado del legislador.

El PP tiene mayoría absoluta y podría garantizar la libertad de idioma si quisiera
El Partido Popular tiene mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados y en el Parlamento de Galicia. Si el PP quisiera, se podría reformar la legislación vigente para reconocer el derecho de las familias a la libertad lingüística en los colegios. Sólo hace falta voluntad política y un firme ánimo de anteponer los derechos de los padres y de los alumnos a las exigencias liberticidas de los nacionalistas, de los editores de libros de texto en gallego -que sólo velan por sus intereses empresariales- y de cierta parte del profesorado que antepone su ideología identitaria a los derechos de sus alumnos. No puede ser que en una Galicia supuestamente democrática se esté reproduciendo el modelo lingüístico del Apartheid sudafricano, en el que se despreciaba la lengua materna o de preferencia de los alumnos para imponerles la escolarización en afrikáans por simple y puro capricho ideológico de las autoridades de aquel régimen racista. No puede seguir mitiendo a los gallegos, diciendo que la libertad de idioma de escolarización es “segregar”, cuando esa libertad es justamente lo que estableció la Constitución de Sudáfrica de 1996 tras la caída del Apartheid. Ya está bien de mentiras.

Si Alberto Núñez Feijóo tiene voluntad de amparar los derechos de los gallegos, ya tengan por lengua habitual el gallego o el español, lo que debe hacer es promover las reformas legales necesarias para establecer y blindar ese derecho. Pero si Núñez Feijóo prefiere complacer a una ruidosa minoría nacionalista a costa de los derechos de todas las familias gallegas, sólo tiene que cruzarse de brazos mientras sucesivas sentencias siguen recortando nuestras libertades, que es lo que está pasando actualmente. Eso sí: si se cruza de brazos, luego que no se extrañe si en las próximas elecciones vuelve a perder votos como el pasado 21 de octubre.

Enlaces relacionados:
Galicia Bilingüe insta a la Xunta a aprobar de una vez una norma con rango de ley que garantice la libre elección de lengua. Comunicado de Galicia Bilingüe
Sentencia 01286/2012 del Tribunal Superior de Justicia de Galicia

La Xunta asegura que la sentencia del TSXG avala su modelo lingüístico
Jesús Vázquez asegura que la consulta a los padres "se puede hacer igual pero será la administración la que tendrá capacidad de decidir"
El País Santiago  23 Noviembre 2012

El presidente de la Xunta en funciones, Alberto Núñez Feijóo, ha defendido que el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) "refuerza y avala la inmensa mayoría" del decreto del plurilingüismo, del que "entiende que hay que modificar sólo dos parágrafos", y ha rebajado la responsabilidad del conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, al defender que su impulso fue decisión "de un gobierno, no de un conselleiro". "El decreto no es una decisión de un conselleiro, es una decisión de un gobierno. No me parece adecuado en ningún caso que un presidente descargue en un conselleiro la responsabilidad que le corresponde como titular de un Gobierno que se presentó con un programa electoral ante los ciudadanos", ha manifestado tras reunirse con la jefa del Legislativo, Pilar Rojo, que le ha comunicado que será propuesto como único candidato a liderar la Xunta en la nueva legislatura.

Por su parte, el propio conselleiro de Cultura, Educación e Ordenación Universitaria, Jesús Vázquez, ha señalado que no se hará ni una reforma ni una derogación del decreto del plurilingüismo y ha explicado que la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), que anula dos de sus puntos, no impide que se hagan consultas a los padres sobre el idioma para establecer en Educación Infantil aunque ha matizado que será la administración quien tome la decisión. "La consulta se puede hacer igual a la familia, pero será la administración quien tendrá la capacidad de decidir una vez se escuche a las familias", ha señalado el responsable autonómico, a preguntas de los medios, durante su visita al IES de Sabón en Arteixo. Vázquez ha indicado que la anulación del articulo 5.2 del decreto del plurilingüismo invalida "la parte vinculante" de la pregunta de los padres sobre la decisión de idioma para establecer la lengua materna en Infantil, pero "no en sí la propia consulta". "Es un apartado completamente distinto", ha añadido el conselleiro.

Sobre la anulación del artículo 12.3, relativo a que el alumnado pueda emplear la lengua oficial de su preferencia en las comunicaciones oral y escrita, Vázquez no ha descartado presentar un recurso de casación. "Hay que analizar las diferentes alternativas pero está la posibilidad de presentar un recurso de casación", ha comentado. Asimismo, Vázquez ha indicado que la sentencia del TSXG, que anula el carácter vinculante de la consulta a los padres y la preferencia del alumno de utilizar el gallego o el castellano, "constata" la legalidad del decreto del plurilingüismo y "avala todos los principios sobre los que se planteó, excepto en dos", ha añadido antes de asegurar que la intención de la Xunta era eliminar la "discriminación" de las aulas e "implicar" a las familias.
más información

El Superior considera ilegal que los padres elijan el idioma escolar
"En absoluto", ha respondido Vázquez al ser preguntado sobre la posibilidad de llevar a cabo una reforma o derogar el decreto. Así, ha indicado que estudiarán "detalladamente" la sentencia dictada por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, a la espera de las cinco que faltan por llegar. Al margen de esta cuestión, preguntado sobre la disposición de repetir como conselleiro de Educación en el nuevo Gobierno gallego, Jesús Vázquez ha indicado que está "a disposición" del presidente de la Xunta en funciones, Alberto Núñez Feijóo, que será quien "determine" su función.

Por su parte, el presidente de A Mesa pola Normalización Lingüística, Carlos Callón, ha advertido a la Xunta "no le queda más que un camino" tras las sentencia del Tribunal Superior de Xustiza que anula dos puntos del decreto del plurilingüismo y es "derogar complemente" esta norma cuyos núcleos son "ilegales". "La fuerza de nuestro amor no fue inútil", ha destacado Callón en rueda de prensa, parafraseando el lema de Uxío Novoneyra utilizado en las campañas de defensa de la lengua, para instar a la Xunta a "retomar el camino de la normalización lingüística" ante esta "contundente" resolución judicial que "tumba" los núcleos de este "decretazo contra el gallego".

La Generalitat niega subvenciones a libros en castellano
Víctor Fernández La Razón 23 Noviembre 2012

BARCELONA- La Consejería de Cultura niega las ayudas económicas para traducir al catalán obras que tengan el castellano como su lengua original. Eso es lo que exponen las bases para las subvenciones para la traducción al catalán de obras literarias escritas en otras lenguas, descartando todas aquellas que son oficiales de España y «de autores españoles».

La Oficina de Apoyo a la Iniciativa Cultural, de la Consejería, sostiene que esta función debe ser llevada a cabo por el Ministerio de Cultura porque desde el Gobierno ya se aportan «ayudas para el fomento de la traducción y edición entre lenguas oficiales españolas de obras de autores españoles». Éste ha sido uno de los principales motivos esgrimidos por la Generalitat para rechazar las peticiones de ayuda por parte de editoriales en su última convocatoria.

El más perjudicado en esta exclusión ha sido el sello Queralt Edicions, especializado en títulos para escolares, que ha visto cómo se han declinado todas sus peticiones. Un portavoz de esta editorial aseguró ayer a este diario que «las ayudas de la Generalitat deberían ser para cualquier lengua del Estado porque así todo queda en casa». T

ras esta negativa, la editorial también descarta dirigirse al Ministerio de Cultura para tener alguna ayuda económica. Otra editorial afectada ha sido Ara Llibres, que no ha podido tener ninguna subvención del departamento que dirige Ferran Mascarell para traducir al catalán el último libro de Rosa Regàs, «Contra la tiranía del dinero». La Generalitat también ha descartado facilitar cualquier tipo de subvención a aquellos títulos que cuentan con el apoyo del Ministerio para su edición en catalán. En su última convocatoria, la Oficina de Ayuda a la Iniciativa Cultural ha rechazado todas las peticiones. La Generalitat destinó en 2010 un total de 159 millones a promocionar el catalán desde las distintas consejerías.

LUCHA POR UNA INDEMNINACIÓN
834 euros por la vida destrozada
ALBERTO LARDÍES www.gaceta.es 23 Noviembre 2012

Interior deniega la indemnización a una víctima de ETA. “Me equivoqué, en vez de policía debería haber sido terrorista”.

Sufrió un terrible atentado de ETA en marzo de 1983. Nunca se recuperó psicológicamente. Por ello pasó al régimen de segunda actividad del Cuerpo Nacional de Policía. No fue informado de que se celebró un juicio contra los etarras que a punto estuvieron de asesinarlo y, por ende, no fue llamado a declarar como testigo ni como afectado. Sólo cobró una ridícula ayuda de 834 euros.

José Micol sigue luchando para conseguir una indemnización acorde con el sufrimiento padecido. Anteayer, según explica a LA GACETA, recibió la última negativa del Ministerio del Interior. Justo el mismo día en que se conoció que las familias de dos miembros de la banda fusilados en 1975 van a recibir 135.000 euros cada una en concepto de indemnización que otorga el Gobierno vasco.

“Está visto que me equivoqué de profesión, en vez de ser policía debería haber sido terrorista”, comenta Micol completamente indignado. “Es sangrante –agrega– lo que el Ministerio del Interior está haciendo con las víctimas”. “En enero de este año cobré 834 euros por un atentado que me destrozó la vida, porque ya no he vuelto a ser el mismo; llevo 29 años y medio callado, pero desde hace unos meses estoy con el agua al cuello y tengo cuatro hijos y una esposa”, narra emocionado. Y apostilla que “mucho nos han hablado de la nueva ley de víctimas, pero son sólo fantasías”.

Se da la circunstancia de que Micol fue la primera víctima del terrorismo que el pasado verano, cuando estalló el caso Bolinaga, anunció que se pondría en huelga de hambre en señal de protesta por el trato de favor al etarra. “En aquel momento en el ministerio estaban muy interesados por mi caso, pero siempre para preguntarme por la huelga de hambre...ahora ya no lo están”, concluye.



Recortes de Prensa   Página Inicial