AGLI Recortes de Prensa    Sábado 1 Diciembre 2012

Rebelión ciudadana . No dejan otra alternativa
Vicente A. C. M. Periodista Digital  1 Diciembre 2012

¿Qué otra felonía podemos esperar de este Gobierno del PP de Rajoy? Cualquiera. Un Gobierno que en menos de un año ha conseguido que la gran mayoría de los españoles que les votamos, nos hayamos arrepentido y estemos indignados. Un Gobierno que ha basado toda su estrategia en atacar a las economías más débiles y en blindar y proteger a la casta de políticos y cientos de miles de enchufados que mantienen su poder adquisitivo y su trabajo mientras millones de españoles engrosan las largas colas de desesperados sin trabajo y sin esperanza de encontrarlo.

Un Gobierno que ha mentido en todas y cada una de sus inaceptables medidas contra la crisis, cuyo resultado milagroso confía hasta el final de su legislatura. Un Gobierno cuya exclusiva ideología es la de preservar el estatus de una casta política y en el pago de favores y prebendas a quienes no aportan nada al tejido productivo nacional, sino que son parásitos que se nutren de los desorbitados impuestos al que someten a los ciudadanos. Un Gobierno formado por personajillos sin empatía alguna, incapaces de ver una realidad de pobreza, de miseria, de desesperación y que tienen como prioridad el expolio de los ciudadanos, mientras se muestran generosos con los defraudadores y los insolidarios nacionalistas.

Ha llegado la hora de que los ciudadanos se planteen si aún este Gobierno y el partido que lo sustenta siguen contando con la legitimidad para imponer su alocada política de asfixia sobre la ciudadanía. Hay otras alternativas y forma de gobernar que sea más justa y consiga un reparto equitativo de las cargas para salir de la crisis que esa casta política ha provocado. Porque es evidente que esa casta de politicuchos parásitos ha sido la responsable de los desmanes urbanísticos, de la corrupción generalizada, de la hiper inflación de las administraciones públicas, de la creación de las miles de empresas inservibles cobijo de más parásitos y del saqueo de los fondos de reserva y arcas del Estado.

España no se merece una plaga de personajillos de esta ralea que esté al mando de sus Instituciones. España no se merece la mediocridad de una casta de políticos de salón sin más ambiciones que la de su propio encumbramiento en el poder y enriquecimiento personal. España no se merece que su destino haya caído en manos de gentes sin escrúpulos, de auténticos ineptos que solo se rigen por consignas partidistas alejadas de las necesidades y aspiraciones de un pueblo, el español, que ha llegado al límite de su paciencia.

Es patente el que España necesita un cambio en profundidad y que la solución nunca podrá venir de quienes son el problema. Los ciudadanos hemos de defendernos y volver a tomar las riendas de nuestro futuro. No podemos esperar a que estos desaprensivos nos terminen de someter y nos impongan las cadenas de la opresión y de la miseria. Los españoles nos merecemos otro futuro en libertad y en prosperidad, pero este habremos de ganarlo. Que nadie se engañe de que solo hay un camino y que este pasa obligatoriamente por esperar pacientemente cuatro años. Se puede y se debe forzar el cambio porque los que han llegado al poder han incumplido su contrato.

Tenemos el derecho de revocar ese contrato. No más abusos ni prebendas para estos parásitos.

De pensiones y magnates
Jose Javier Esparza  www.gaceta.es  1 Diciembre 2012

Lo que hundió a las monarquías medievales en el siglo XV, tanto en Castilla como en Aragón, fue la suicida política de los reyes.

Lo que hundió a las monarquías medievales en el siglo XV, tanto en Castilla como en Aragón, fue la suicida política de los reyes. Para ganarse la aquiescencia de los señores feudales no dudaron en desgarrar una tras otra las fuentes de riqueza de la Corona en beneficio de los magnates de cada reino.

Todo ello, naturalmente, en detrimento del pueblo llano, que veía subir sus impuestos al tiempo que bajaban sus ingresos. ¿Se consiguió al menos apaciguar la voracidad feudal? No, al revés: viéndose cada vez más ricos, los magnates no tardaron en tomar a los reyes por el pito del sereno. Hoy también tenemos gobernantes que, para ganarse la aquiescencia de nuevos poderes feudales (autonomías, sindicatos, partidos, etc.), reparten la riqueza del reino... siempre en perjuicio del pueblo llano, que, además, es el que pone el dinero. Los pensionistas lo saben bien.

Y ahora los pensionistas. ¡Que se jo...!
Rafael García Rico Estrella Digital  1 Diciembre 2012

No hay nada que hacer. En medio de la tormenta, el vendava lol barre todo. Sin displicencia, sin miramientos. La última promesa que quedaba por enlodar, ha caído bajo el recio e impetuoso furor de la evidencia. La mentira en política es un bien preciado, místico. El engaño se ha perpetrado contra los pensionistas, ese resplandeciente objeto de deseo electoral. Hoy, el Gobierno ha anunciado que no revalorizará las pensiones tal y como el presidente Rajoy había afirmado en septiembre; no antes de conocer la “herencia recibida”, sino hace dos tristes meses de farsa: “Si algo no tocaré, serán las pensiones, porque el pensionista es el más indefenso y no tiene una segunda oportunidad”, y “por eso, es la única partida del presupuesto que no he tocado ni pienso tocar en los próximos tres años”. Así lo dijo en la entrevista de salón en la cadena más amiga, la que tomó en propiedad nada más llegar al Gobierno.

Los hinchas de turno culparán a Zapatero
No queda nada por expoliar: impuestos indirectos, IVA, retenciones en el IRPF, tasas universitarias, los tres euros del comedor escolar, copago sanitario, abaratamiento del despido para “crear empleo indefinido”: seis millones de parados. Pero Fátima Báñez, memorable presentadora de los viernes, no se despeina mientras anuncia que los funcionarios son personas y que hay indicios de recuperación y que todo va tralará tralará.

Los hinchas de turno culparán a Zapatero, que al parecer ya está a sus zapatos, porque para eso están. Tampoco se despeinarán diciendo que él las congeló, pero olvidarán los reproches que Rajoy y sus compañeros le hicieron entonces; obviarán que la herencia no es el bálsamo de fierabrás para justificar y acometer los actuales desmanes contra los bolsillos. ¿Se puede carecer de pensamiento crítico hasta el punto de ignorar que a ellos también los engañan?

A ver si de una vez alguien se hace responsable en este gobierno de las decisiones que se toman
Este país es un sainete interminable. Cada cual a lo suyo. Si los nuestros son los que defraudan y nos decepcionan, tendrán sus motivos; si son los de enfrente, a arremeter contra ellos con insidia. Pues ya ven. A mi todo esto me parece mal, pero no voy a caer en la trampa.

Zapatero hace un año que no gobierna, no me cuenten más historietas. A ver si de una vez alguien se hace responsable en este gobierno de las decisiones que se toman. A ver si ahora va a resultar que los padres tienen la culpa del Madrid Arena, los marcianos de la Gurtel, los suecos de los indultos a torturadores y defraudadores fiscales. Y claro está, la Rusia soviética del negocio en ciernes que se cuece en los hospitales públicos. Lo público es comunista. Es ETA, que diría la cosa magenta.

¿Será posible que la sociedad se plantee juzgar políticamente a sus gobernantes sin caer en los artificios del engaño al que someten a los ciudadanos con los soniquetes teatralizados de “los malos son ellos”?. Duele ya la cabeza y cuesta que se pase el dolor. La culpa, sin duda, es de Zapatero por no mejorar cuando pudo la fórmula de la aspirina. ¡Viva el ruido! Y todos recios marciales cara al mañana que nos promete, patria, justicia y pan. Así es esto, qué lástima.

Rajoy rompe su última promesa: las pensiones
Pablo Sebastián www.republica.com  1 Diciembre 2012

Concluye una intensa semana política con otro incumplimiento del Gobierno de Rajoy que prometió por activa y por pasiva -”si algo no tocaré eso serán las pensiones” dijo el presidente en TVE- que no reduciría las pensiones. Pues lo ha hecho negándose a pagar la subida añadida del IPC del 1,9 %, con lo que millones de pensionistas españoles verán reducido su poder adquisitivo, ahora que muchos de ellos están soportando con sus pequeños ingresos las cargas añadidas de sus familias en paro, o con deudas como las hipotecas. El argumento del Gobierno es, una vez más, el de siempre: el empeoramiento de la crisis y la necesidad de cumplir los objetivos del déficit publico. Y el atajo para alcanzar dicha meta es el mismo: castigo a las clases medias y los sectores mas desfavorecidos de la sociedad.

El contrapunto a este desastre es la lluvia de millones sobre la banca arruinada (37.000 millones de la UE avalados por el Estado y otros muchos miles del Frob), ayudas al despilfarro autonómico y de la vida política –mientras el gasto político sigue intocable-, y como guinda de este pastel los indultos a torturadores y corruptos, así como una indecente amnistía fiscal, mientras el ministro de Hacienda nos anuncia actuaciones “feroces” contra los morosos de la Hacienda pública y modales impropios de una democracia, de un Estado y unas Administraciones como las españolas que son los primeros morosos de España, o que simplemente no pagan lo que deben y habían contratado. Unos modales nada democráticos, con daños a los Justicia, y donde se incluyen decisiones infames que protegen a los poderosos y los políticos, mientras el ajuste del gasto social no cesa, la recesión crece y los impuestos no paran de subir.

Así el cúmulo de las promesas incumplidas por Rajoy alcanza a lo esencial de su programa electoral: IRPF, IVA, abaratamiento del despido, Educación, Sanidad, amnistía fiscal y las pensiones. Y todo en aras del déficit y con el argumento de las exigencias de la UE, el FMI o la OCDE, como si no hubiera otra alternativa a los duros ajustes.

La situación española no puede ser peor, aunque todo anuncia que en el año 2013 que se acerca la situación puede empeorar porque se alcanzarán los seis millones de parados (camino del 27% del paro), mientras se espera una recesión cercana al 1,6 %, lo que presumiblemente obligará a mayores recortes del gasto y nuevas subidas de impuestos. Desde la OCDE se pide otro ascenso del IVA, que desmiente el Gobierno con la misma credibilidad que en su día desmintió todo lo demás, incluso las intocables pensiones.

Y con la misma desfachatez porque nadie dimite por todo ello, o por incumplir lo prometido, o por haberse equivocado al hacer las previsiones y cálculos que no funcionan, ahora que parece claro que en el Gobierno se ha instalado la convicción de que mentir o incumplir las promesas no incluye riesgo para los gobernantes. Máxime cuando se disfruta de una mayoría absoluta y el primer partido de la oposición atraviesa su peor crisis interna desde el inicio de la transición.

Ojalá que acierte el Gobierno y que le salgan bien las cuentas del déficit, a ver si se abre el cielo, bajan los costes de la deuda y se vislumbra algo de recuperación, porque muy dramático sería que después de tanto sacrificio nos internáramos en un largo túnel de recesión. En todo caso lo que no puede consentirse en semejante situación es la falta de ejemplaridad de los gobernantes y de la clase política que, entre otras cosas, no deja de anunciarnos un día sí y el otro también un nuevo caso de corrupción.

Lo que no entienden los pensionistas
EDITORIAL www.gaceta.es  1 Diciembre 2012

Se equivoca de plano el Ejecutivo de Rajoy si piensa, como dijo ayer la ministra del ramo, que “la sociedad sabrá valorar que en España hay un Gobierno responsable” que prefiere cumplir el objetivo de déficit que revalorizar las pensiones conforme al IPC, según obliga la Ley General de la Seguridad Social. Los 8,9 millones de pensionistas, que en muchos casos son “la columna vertebral de toda la familia”, como reconoció la propia Fátima Báñez, no entienden que tengan que asumir ellos tal sacrificio. Y no porque les falte sensatez a la hora de sobrellevar la delicada situación por la que atravesamos. Lo que no comprenden nuestros jubilados –ni quienes estamos aún en activo– es que Rajoy apenas haya emprendido el adelgazamiento del sector público que prometió nada más desembarcar en La Moncloa. Un año después, su gran éxito ha sido crear una comisión de trabajo que decidirá a partir de la próxima primavera dónde hay que meter la tijera. Igual que ha tardado 10 meses en aplicar el primer recorte del 20% en las subvenciones que perciben partidos políticos, patronal y sindicatos. Porque ese y no otro sigue siendo el gran problema de España: el elefantiásico coste de una Administración que en realidad son cuatro en virtud de un modelo de Estado que no podemos sufragar.

Gobernar es sinónimo de priorizar, y si el Gobierno ha optado por subir las pensiones el año que viene un 1% con carácter general y un 2% las de 1.000 euros o inferiores, el mensaje que está trasladando a nuestros mayores es que no son ellos su prioridad. Sí lo son en cambio las comunidades autónomas rescatadas; el caso de Cataluña, cuyo salvamento nos costará este año a los españoles 13.000 millones de euros. Sólo la partida de 5.500 millones con cargo al FLA (Fondo de Liquidez Autonómico) supera en 1.700 millones el montante que habría supuesto revalorizar las pensiones un 2,9%, que es la tasa de inflación a cierre de noviembre. Así que si un abuelo o abuela para este fin de semana por la calle a un político del PP y le reprocha que los suyos prefieren financiar la obsesión anti-España de Artur Mas que garantizar el poder adquisitivo de los pensionistas, además de estar en su derecho, tendrá toda la razón.

Si a esto añadimos que estamos ante el enésimo incumplimiento de Rajoy, la enésima línea roja quebrantada, la crítica se torna decepción total. No vamos por buen camino, no.

España
Luis Suárez La Razón  1 Diciembre 2012

Se está poniendo a España como si se tratara sólo de un marco geográfico. Pero los historiadores sabemos muy bien que es otra cosa, un patrimonio heredado de Roma que le ha permitido conservar el nombre que ésta le diera y no cambiarlo como han hecho otras naciones de Europa. Dos fuertes elementos coincidieron para crearlo, el ius romano y el sentido moral del cristianismo. De modo que la conciencia de que el ser humano es persona dotada de dignidad y trascendencia y no simple individuo que se engloba en las masas, se afirmó aquí. En medio de trabajos y dificultades esa definición fue permitiendo avances muy considerables. Por ejemplo es aquí en donde se publican las primeras leyes que permiten la liberación de la servidumbre y también la coexistencia (no convivencia, desde luego) de las tres religiones haciéndose el traspaso de algunos grandes avances del judaísmo como el reconocimiento del libre albedrío y de la capacidad racional para el conocimiento especulativo.

De este modo se fue creando una sociedad en la que todos los súbditos gozaban del reconocimiento de su franquicia, es decir, de su libertad. Y sobre esa relación que permitiría un día a un valenciano Guillem de Vinatea decir a su rey que «cada uno somos tanto como vos», se fue creando la monarquía que definía claramente las diferencias entre autoridad (que nos dice lo que debemos hacer) y potestad (que establece las normas para que eso se cumpla). Como una consecuencia natural, aquí nacieron las asambleas representativas que se llamaron Cortes, y se siguen llamando. Y la conciencia de que la lealtad está por encima de la simple fidelidad.

Con todo ello, refundido en un humanismo que arranca de un mallorquín instalado en Cataluña, Ramón Llull (o Raimundo Lulio si lo prefieren), España pudo colaborar de una manera intensa en la construcción de la europeidad. Es aquí en donde Tirso de Molina, valiéndose del teatro, explica la idea de que no hay pecado que no pueda ser redimido hasta en el último minuto de su existencia como sucede a don Juan Tenorio. Sí, Tenorio y don Quijote son las figuras más representativas de esa «hispanidad».

Perderla es no sólo un daño a quienes por naturaleza somos españoles, y consecuentemente a nuestros hermanos de América, sino perjudicar a Europa.
La gran tarea, al superarse el ciclo de las guerras europeas, consiste precisamente en edificar Europa, introduciendo en sus venas los sentimientos que llevan a la cohesión y a la esperanza. Indudablemente la aportación española resulta esencial. Yo no trato de decir que sea más importante que las otras pero sí que si España se repliega a modelos de división causará un daño irreparable ya que estos fragmentos tenderán a disociarse entre sí haciendo imposible la área conjunta. Un gran dolor me invade. Ahora que, tras siglos duros, Europa está comenzando a consolidarse y a ser «una» nosotros presentamos el peor argumento disyuntivo que rompernos los políticos muchas veces no se dan cuenta de las consecuencias que sus programas meramente coyunturales que apuntan al poder, pueden llevarnos. A los historiadores sólo nos queda el recurso de formular advertencias: ojo, no vayáis a escoger el mal camino. Los arrepentimientos suelen llegar tarde.

LUIS SUÁREZ
De la Real Academia de la Historia

Los políticos en el callejón oscuro de la economía y la Constitución
Pascual Tamburri www.elsemanaldigital.com  1 Diciembre 2012

Los políticos están mal vistos (pagan justos por pecadores) y la economía es lo único que importa a muchos. Pero un país es más que dinero y bienestar… y si no, la democracia pierde sentido

Estamos en medio de una gran crisis económica. Sin embargo, la opinión pública mayoritaria ha sido impulsada a pensar que la responsabilidad es de la política. Ya no hay una crítica a los políticos corruptos, o incapaces, ni una crítica siquiera al sistema político existente: la crítica se extiende a toda velocidad a la Política, a toda ella, a la idea misma de que haya unos hombres que gestionen el poder público y desde él defiendan el orden presente y futuro, sea éste el que haya de ser. Curiosamente, la crisis (y fracaso) de esta economía está llevando a la santificación de los economistas y técnicos en tal cosa, que después de ser dirigentes del hundimiento son vistos como salvadores. Porque la Finanza sustituye a la Política, porque la materia triunfa sobre la idea, sobre cualquier idea, democrática o no. Mientras, en España, los políticos se dedican a la economía (y no a dirigirla, sino a postrarse ante los gurúes de la finanza) y la Constitución, sencillamente, no se cumple.

El profesor Marco Tarchi cree y explica que estamos en "un callejón sin salida", en el Diorama 311. "La figura del Burgués, su Forma… ha recuperado la hegemonía en la historia, con una fuerza, una estabilidad y una capacidad de control muy superiores a las que lo habían distinguido en su primera fase de dominio, entre el siglo XIX comienzos del XX. Y sus principios inspiradores, los fundamentos de su antropología –desde el individualismo al deseo ilimitado de poseer, desde el culto al bienestar material a la obsesión por la seguridad (ante todo económica), desde la racionalidad calculadora hasta la exaltación de una libertad entendida como libertinaje y de derechos completamente separados de los deberes, para dirigirnos a un cosmopolitismo que borra la huella formativa de identidades culturales y tradiciones específicas, disfrazándose de universalismo- han aparecido en todos los niveles de la sociedad, con las consecuencias uniformantes que tenemos a la vista, y que las redes de comunicación más usadas se encargan de reproducirnos todos los días" .

La cuestión, en cuanto a las salidas de esa crisis moral, mucho más severa que la económica, es que hay un consenso casi general en que los políticos no gobiernan bien (ya que no solucionan lo único que parece importar, la economía), y por tanto cada vez más europeos están convencidos de que es mejor que gobiernen los especialistas… especialistas y técnicos que se distinguen sin excepción por varias cosas: comparten la visión burguesa del mundo y de las cosas, luchan ante todo por defenderla e imponerla y, curiosamente, conocen bien la crisis porque son ellos mismos quienes, dirigiendo también el sistema, la causaron y se enriquecieron con ella. Siempre que se garantice el "bienestar", los europeos de hoy están dispuestos a renunciar al control de la política y a la democracia. Eso sí, a la vez que se reduce la política al servicio de un programa único e indiscutible, el materialismo burgués se eleva a religión única, indiscutible y dogma de toda convivencia. "La política ha tocado en estos tiempos su nivel cero" .

La humillación de la política consiste en atribuirle los males que proceden del sistema económico. Contrariamente a lo que habitualmente se afirma, en la conferencia de Bretton Woods de 1944 no se estableció en el mundo liberal el dominio de la política sobre la economía, sino la absoluta prioridad de lo económico (entendido además en sentido liberal-capitalista) sobre todos los demás aspectos de la vida, incluyendo política, sociedad, cultura, pensamiento o moral. Y no era una novedad, sino la confirmación de algo que el liberalismo burgués lleva en su misma identidad. Ahora bien, cuando llega una gran crisis la culpa no es de quien tomó las decisiones económicas, sino de la política y los políticos… Curiosa contradicción.

Y en España, esto lleva ahora mismo a un callejón sin salida, en el que se renuncia a tomar decisiones políticas o se toman con manifiesto olvido de los compromisos pendientes y de las normas vigentes en atención a la economía. Todo se humilla ante la economía, y no tanto a la solución de la crisis como a la conservación del principio de superioridad de la economía sobre todo lo demás.

Aunque estemos en una crisis económica, hay cosas más importantes pendientes de una decisión. Podremos ser más o menos ricos, pero ¿importa eso tanto como ser o no españoles o como la destrucción de la unidad política de la nación? Antes de hablar de economía y demás materialidades, hasta la vigente Constitución española afirma que "la Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles", que "las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional", que "los españoles tienen el derecho y el deber de defender a España" y hasta que "si una Comunidad Autónoma … actuara de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno … podrá adoptar las medidas necesarias … para la protección del mencionado interés general". Y sin embargo nos empeñamos en ver la economía como el primero de nuestros problemas, y en renunciar al imperio de la política.

Claro que hay políticos corruptos, y más aún ignorantes, incapaces o no preparados. Pero aquí hablamos de una cuestión de principio: la imposición del orden de valores burgués, con el dominio total de lo material, implica la renuncia o sumisión de toda la política. No se habla ya tanto de una limpieza, mejora, reforma o revolución de la política, sino en la sumisión de ésta, incluyendo la constitución y, más grave aún, la nación. La ineficacia de muchos está sirviendo de excusa a la imposición más completa que nunca del esquema economicista. Lo que sabemos por la historia es que, al final, la política siempre vuelve, aunque tenga que hacerlo sobre el caballo de Atila y pasando por encima del miserable ediosamiento del bienestar.

Aznar, qué enemigo!
Arcadi Espada El Mundo  1 Diciembre 2012

En la carta de hoy falta una posdata. Basta conocerme, debió de decir José María Aznar cuando juzgó del todo improcedente que el Defensor del Pueblo, Álvarez de Miranda, presentara un recurso ante el Constitucional contra la nueva ley de Política Lingüística de Cataluña, de enero de 1998. Tan del todo que Álvarez de Miranda no lo presentó.

El hombre que liquidó a Vidal-Quadras y el que dejó que la política lingüística catalana llegara al intolerable nivel de las sanciones, ¡ése!, pasa por ser el principal de los enemigos del nacionalismo catalán.

Y es que no hay como tener conocimiento.

Si hoy es sábado
xavier pericay ABC Cataluña  1 Diciembre 2012

Lo de Cataluña se parece cada vez más a una parodia. Algo así como «Si hoy es martes, esto es Bélgica», pero con la política como tema en lugar de los viajes organizados. Un presidente que convoca unas elecciones a medio mandato porque ha oído, dice, el clamor de la calle y porque, al igual que Juana de Arco, se siente llamado a encabezar un ejército de patriotas para liberar el territorio de esa gente tan ufana y tan soberbia. Un historiador reconvertido en consejero de Cultura que, ante lo más granado de las artes y las letras catalanas, le dice a ese su presidente, y por dos veces en quince días, «presidente, estás haciendo historia», como si lo que ese hombre estaba haciendo —esto es, prometer una suerte de referendo para dar satisfacción a la supuesta voluntad de un pueblo cuyo clamor aseguraba haber oído— pudiera figurar en otros anales que en los de la Academia de la Farsa.

Ese mismo presidente que, llegado al fin el gran día en que los ciudadanos de Cataluña iban a expresar sus anhelos, se pega el gran batacazo en las urnas y, lejos de dimitir, prosigue en su empeño liberador. Un secretario general de la federación también presidida por el presidente que ahora afirma, muleta en mano y como si su opinión, voluble donde las haya, tuviera algún valor, que en la manifestación donde se expresó la voz de la calle no todos eran independentistas, y ello por la simple razón de que él, que dice no serlo, estuvo allí —lo que da la medida, por cierto, de su irresponsabilidad—.

Este periódico informaba ayer de que dirigentes de la propia federación comparan ya la situación de Cataluña con la de Bélgica: legislaturas que no se agotan, gobiernos que no pueden formarse por falta de acuerdos, inestabilidad permanente. Añadan a lo anterior el nexo del nacionalismo y, en el caso catalán sobre todo, la crisis económica. En definitiva, una delicia. Como para no dudar de que si hoy es sábado, esto, señoras y señores, es Cataluña.

Prohibidos los gordos
Luis del Pino Libertad Digital  1 Diciembre 2012

Editorial del programa Sin Complejos del sábado 1 /12/2012

En abril de 2008, el gobierno japonés aprobó una peculiar ley, por la cual se obliga a todas las empresas y ayuntamientos del país a medir, durante las revisiones médicas anuales, la cintura de todos los japoneses y japonesas de entre 40 y 74 años de edad. Las empresas y ayuntamientos que se nieguen a hacerlo pueden ser multadas por el gobierno.

Los hombres que superan los 85 cm de cintura y las mujeres que superan los 90 cm son considerados obesos, y se les da un plazo de tres meses para que reduzcan la barriguita. En caso de no hacerlo, se les obliga a seguir los consejos de un dietista para cambiar sus hábitos alimenticios. Si pasados otros seis meses no han sido capaces de reducir su sobrepeso, se les imponen medidas adicionales de reeducación, incluyendo un seguimiento telefónico, sesiones con un consejero en temas de salud alimenticia y terapias de apoyo emocional.

La Ley fijaba como objetivo que las empresas redujeran el número de obesos en un 10% en 2012 y en un 25% en 2015. Aquellas empresas que no cumplan los objetivos, se verán obligadas a pagar un impuesto especial. En total, se calcula que entre 50 y 60 millones de japoneses verán controlado su peso con estas medidas. Y todo eso a pesar de que Japón es uno de los países con menor número de obesos del mundo.

La Ley japonesa toma como pretexto el tratar de reducir la incidencia de enfermedades derivadas de la obesidad y, de paso, bajar la factura del gasto sanitario. Pero lo cierto es que ha tenido algunas consecuencias indeseadas, como el incremento en el consumo de medicamentos y preparados adelgazantes, el aumento de la ansiedad de los ciudadanos japoneses - ya bastante machacados antes de esa nueva regulación - y, cosa rara en Japón, la aparición de insumisos, que se han negado a someterse a las pruebas programadas por ayuntamientos y empresas, a pesar de las amenazas. Asimismo, el gobierno tuvo que autorizar que las medidas de la circunferencia de la barriga se realizaran con la ropa puesta, dado que muchos japoneses, muy pudorosos, se negaban a quitarse la ropa durante la revisión médica.

Les cuento esto porque siempre estamos diciendo que en España vamos a la cola del mundo en innovación. Sin embargo, en este campo está claro que el gobierno español ha demostrado mucha mayor inventiva que el japonés.

En lugar de intentar perseguir a los obesos, lo que obligaría a un excesivo despliegue de fuerzas policiales debido la proverbial indisciplina española, el gobierno de Rajoy ha optado por dejarnos sin un euro, lo cual es mucho más inteligente. Si no tenemos con qué comprar comida, no habrá manera de evitar perder peso. No hará falta perseguir a nadie para que adelgace, porque nadie tendrá con qué engordar.

Y así, primero procedió a subirnos el IRPF, supuestamente para no subirnos el IVA. Luego procedió a subir el IVA, supuestamente para no tener que recortar las prestaciones por desempleo. Después procedió a recortar las prestaciones de desempleo, supuestamente para no tocar las pensiones. Y ayer culminó la faena incumpliendo la disposición legal que obliga a compensar a los pensionistas por la inflación: cada pensionista perderá, con ello, una media de 430 euros. Además, se subirán las pensiones solo un 2% a las de menos de 1000 euros y un 1% a las superiores a esa cantidad. Con lo que todos los que viven de una pensión verán reducirse todavía más un poder adquisitivo que ya había sido muy mermado por la escandalosa subida del IVA, que ha hecho que casi todos los productos pasen a ser bastante más caros.

Por supuesto, Rajoy no nos mete esos tajos por motivos de salud - aunque si logra ahorrar algo de gasto sanitario por el adelgazamiento de los españoles, estará encantado con ello. Si lo hace, si nos somete a los españoles a dieta forzosa, es porque necesita sacar dinero de donde sea para seguir manteniendo la estafa autonómica. Ya ha enviado a Cataluña los miles de millones de euros necesarios para cubrir los bonos patrióticos y ya ha anunciado que al año que viene destinará otros 23.000 millones a cubrir los agujeros de las cuentas autonómicas, que son un pozo sin fondo ante el cual palidece el agujero negro del centro de nuestra galaxia.

Mientras que a los pobres japoneses les obligan a adelgazar supuestamente por su bien, a nosotros nos impiden engordar por el bien de los políticos, que necesitan poder seguir pagando a toda la caterva de paniaguados que pueblan las diecisiete administraciones autonómicas, las más de ocho mil administraciones municipales y la administración central.

Rajoy ha incumplido todas y cada una de las promesas que hizo en materia económica. Y lo peor es que lo hace, no en beneficio del país y de los españoles, sino para sostener el sistema territorial que nos ha llevado a la ruina y al que los políticos no parecen dispuestos a renunciar. Antes nos dejarán en los huesos.

Pero a mal tiempo, buena cara, así que habrá que encontrar algo positivo en todo el asunto. Por ejemplo, que gracias a Rajoy vamos a estar todos de un estilizado que ríete tú de las modelos de pasarela. Puede que nos estén jostidiando vivos, pero ¿y lo guapos que vamos a estar gracias al continuado ayuno?

Compasión por Rajoy y condena a los socialistas.
Magdalena del Amo Periodista Digital  1 Diciembre 2012

Mi último artículo Quejas y desencanto en el primer aniversario del Gobierno del PP causó algún que otro sarpullido entre los afectos al Partido Popular. Lo entiendo, pero sé que muchos han visto sus pensamientos reflejados en mis palabras. Gústenos o no oírlo, la realidad un año después del 20 N no paga los réditos de nuestra inversión en esperanza. Por eso les ha dolido, como me duele a mí, créanme. Me escribe un amigo estas palabras a raíz del artículo: “Magdalena, ¿no encuentras ningún resquicio de indulgencia para este Gobierno que tanto nos está decepcionando? ¿Qué hubiera hecho Rubalcaba? Yo le reprocho muchas cosas, como su conformidad con el matrimonio homosexual, el no haber asentado el matrimonio entre hombre y mujer, con una defensa a ultranza de la familia; el dejar colgada la clase de Religión; el no haber sido mucho más firme con el separatismo catalán o con los sicarios de ETA. Pero, ¿qué alternativa tenemos en el terreno económico? Ya sé: que se hundan los bancos “malos” y, acaso, dejar de pagar las deudas pendientes para no hacer recortes, ni imponer nuevas tasas. En fin, parece que eso le gusta mucho a Rajoy”.

Mi querido amigo: Sé que Rajoy no recorta por gusto. Creo que no es ni mala persona ni masoca. Qué más quisiera él que gobernar la España del 96. Porque está claro que cuando España votó masivamente en las generales, lo hacía en esa clave: la de reactivar la economía, generar empleo y acabar con el paro. Pero otro segmento importante de la población, sin despreocuparse de la economía, lo hacía en clave valores, y entre ellos me encuentro. Por eso entiendo bien sus decepciones en este ámbito. En cuanto al resquicio de indulgencia que me pide, ¿por qué razón? Tiene Rajoy indulgencia con quienes lo hemos defendido desde aquella sangrienta derrota del 14 M, en medio del luto de dos centenares de inocentes y el resto de España herida de muerte. Ese mismo día empezó mi lucha, y no sabe cómo. Cada vez que Zapatero y sus ministras del esperpento del género –miren lo que dice la Real Academia al respecto—, seguidoras de Beauvoir mimetizadas en Greer, Millet y Firestone, sacaban una de sus ocurrencias contra natura, o propias de las antiguas sociedades precristianas de barbarie, izábamos el estandarte de la defensa de los valores, contra los que estaban ahí “no para gobernar, sino para cambiar la sociedad, Zp dixit. Sí, querido amigo. Fueron casi ocho años de lucha, de sufrir por aquel pacto del Tinell inmundo, aquel cordón sanitario del argentino listillo que chupa de nuestras arcas, de los de la ceja pidiendo la eutanasia y el cierre de las iglesias, de animar y defender a un Partido Popular que siempre le declaraban perdedor en los debates sobre el estado de la nación, o que su líder era de los peor valorados y distaba mucho del aprobado. Hicimos casi oídos sordos –mea culpa—en aquel congreso a la búlgara de Valencia. Y ni siquiera criticamos demasiado cuando se le dio la patada a María San Gil o los feos continuos a Mayor Oreja, porque había que “modernizar el partido”. Y al partido llegaron las tecnócratas damas de Rajoy con el virus de la ambición sin límites.

Más modernas y progresistas que las de izquierdas. Divorciadas, hijos in vitro, algunas nunca tendrían un hijo con malformaciones –porque se lo quitarían, claro—, otras presumen de no ir a misa y no estar casadas. Y para poner el broche, llega la delegada del Gobierno, Cristina Cifuentes, y propone que se elimine de los estatutos del PP la alusión al humanismo cristiano. Presumen de aglutinar diferentes sensibilidades. Es el nuevo eufemismo para justificar la manga ancha o el vale todo. En cuanto a valores, no crea que hay tanta diferencia entre unos y otros. Más bien creo que los socialistas son los zapadores que hacen el trabajo sucio, y luego el PP va al rebufo dejando estar las cosas. Pero hay más, querido amigo. He defendido tanto al PP, que solo me faltó pedir el voto. Y no me arrepiento porque hice lo que me parecía mejor para España. Porque creía en el programa de Mariano Rajoy. Sin embargo, ahora tengo que oír a todas horas con cierto retintín: Son los tuyos.

¿Qué me dices ahora? ¿Dónde está la confianza? ¿Dónde está el empleo? Y claro, no voy a recordarles a cada momento aquello de la herencia, que es verdad, pero eso ya estaba descontado. Y Rajoy se tiró a lo fácil. Se está ensañando con los ciudadanos de clase media que pagan sus impuestos doblemente, y con los más desfavorecidos por edad o condición: dependencia, teleasistencia, enfermos de sida, drogadictos, sin techo, grupos de apoyo a cuidadores… en fin, no estaría de más que los tecnócratas peperos dieran un repaso a las Obras de misericordia y a las Bienaventuranzas que aprendieron de niños. Que Cáritas se vea desbordada porque los políticos de un país desarrollado han perdido la rosa de los vientos, da vergüenza. Sobre todo porque hay mucho de donde recortar; hay mucho de donde ahorrar, sin estrangular al ciudadano. ¿Se ha dado cuenta que para la casta política no hay crisis? ¿Que ellos siguen viviendo a lo grande? Por eso no puedo ser indulgente. Amigo mío, la sociedad está enfermando de desesperanza. Y no sé si este desequilibrio se cura una vez cronificado. ¿Que qué hubiera hecho Rubalcaba? No quiero ni pensarlo, pero no es mi cosa. Jamás le he votado y solo espero que esta travesía del desierto por la que pasan dure muchos lustros. Por eso, querido amigo, no le compro la comparación.

No sé qué podríamos hacer o decir para que Rajoy reaccionase y dejase de aguijonearnos. Haría falta un milagro o si no, un acto de magia. No sé si en La Moncloa habrá muchas lámparas de esas de mesa que hay que limpiar frotando. Lo digo por si cabe la esperanza de que el genio de Aladino retorne y le conceda, al menos, un deseo. ¿Qué le pediría Rajoy al genio de la lámpara?

Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
periodista@magdalenadelamo.com

Concentración de Denaes en Madrid
Las razones para defender la unidad de España el 6-D
El vídeo anima a asistir a la concentración del próximo día 6 en la Plaza de Colón mediante extractos de frases de personajes españoles
LIBERTAD DIGITAL   1 Diciembre 2012

La Fundación Denaes ha hecho público el vídeo oficial España somos todos #6D que impulsará la movilización cívica del próximo día 6 de diciembre en la Plaza de Colón de Madrid.

El spot de campaña anima a acudir a la movilización a favor de la unidad de España a través de un discurso construido con fragmentos de textos o frases de personajes históricos españoles como Manuel Azaña, Ramiro de Maeztu, Indalecio Prieto, Miguel de Unamuno, Miguel Hernández, Joan Maragall, José María Iparraguirre, o Luis Jimenez de Asua, y de algunos personajes de la actualidad como Jon Juaristi, Agustín Ibarrola, Gustavo Bueno y el hispanista John Elliott.

A través del mismo se lanza un contundente mensaje a los separatistas y se anima a los españoles a asistir el día 6 de diciembre a la movilización. En palabras de Santiago Abascal el spot se enmarca en "un conjunto de iniciativas para animar a la movilización por la unidad de España y combatir desde la sociedad civil el golpe de Estado a plazos de Artur Mas y del secesionismo catalán".

La Fundación Denaes hizo público la semana pasada el Manifiesto España somos todosque impulsa dicha movilización cívica en la Plaza de Colón de Madrid y que afirma que "España posee un cultura rica y diversa, es una red tupida de emociones y costumbres, proyectos sociales, comerciales y empresariales, lazos familiares y vínculos afectivos. En definitiva, y como ocurre en cualquier nación de nuestro entorno, existen interconexiones en todos los órdenes de la vida, pública e institucional, pero también privada y familiar. El éxito de los movimientos secesionistas provocaría necesariamente la fractura traumática de esta realidad histórica y acarrearía nefastas e impredecibles consecuencias para todos los españoles".

El Manifiesto España Somos Todos que, a día de hoy, cuenta con firmantes como Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura; Esperanza Aguirre, Santiago Abascal; Pablo Castellano (Ex Diputado Nacional de IU), Albert Boadella, Joaquín Leguina, Jaime Mayor Oreja, Toni Cantó, Albert Rivera ,Nicolás Redondo, Maria San Gil, Javier Nart, Gotzone Mora, Esteban González Pons, Gustavo Bueno, Alejo Vidal‐Quadras, Amando De Miguel, Adolfo Prego, o José Antonio Ortega Lara.

A la convocatoria se han sumado de manera unitaria las principales asociaciones de víctimas del terrorismo, entre otras la AVT, Voces Contra el Terrorismo y la Fundación Gregorio Ordoñez. También han respaldado la iniciativa entidades de la sociedad civil vasca como el Foro de Ermua; y de la sociedad civil catalana, como De Espanya i Catalans, Convivencia Cívica Catalana, y 12‐O Moviment Civic. Así mismo han expresado su apoyo la organización HazteOir, el sindicato de funcionarios Manos Limpias, y asociaciones locales de numerosas provincias y ciudades españolas.


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Comisionistas y lunáticos
J. A. Gundín La Razón  1 Diciembre 2012

Los catalanes no tienen los gobernantes que se merecen. Ni ahora ni desde hace años. Nadie puede ser tan cruel como para desearles unos dirigentes así. Entre los profesionales del 3%, que son legión, y los libertadores en cómodos plazos, que brotan como «rovellons» en otoño, en Cataluña ya no queda sitio ni para bailar una sardana. Por algún extraño motivo que no figura en los manuales de uso de la democracia, los tres partidos más votados (CiU, PSC y ERC) se empeñan en fabricar problemas artificiales, en prometer paraísos que nadie pide y en encabritar a unos ciudadanos que, por lo común, son pacientes y educados. La vanidad de sus dirigentes es tan vasta como insolente, de modo que tratan a la gente como a adolescentes inmaduros que no saben lo que les conviene. Como padres de la gran patria, necesitan salvar al pueblo de sí mismo e incluso contra sí mismo.

Hace siete años, al infausto tripartito se le iluminó el caletre y dio con la solución a todos los problemas de Cataluña: necesitaba un nuevo Estatut. Nadie lo reclamaba, nadie lo echaba en falta y a nadie le parecía necesario, pero eso era porque los catalanes son un pueblo ignorante, corto de luces y de menguada ambición. Así que pusieron el país patas arriba, redactaron un Estatut agriamente anticonstitucional y marcharon sobre Madrid como Espartaco sobre Roma. El batacazo fue histórico. Ni hubo refrendo mayoritario ni pasó el filtro del Tribunal Constitucional. Las consecuencias de aquella aventura estúpida y frustrante fueron nefastas para los catalanes y para el resto de los españoles. Y mientras los gobernantes se divertían con los fuegos artificiales, la crisis económica socavaba Cataluña. El regreso de CiU a la Generalitat auguraba una vuelta a la sensatez para reconstruir la maltrecha herencia. Pero nadie contaba con que a los espartacos de la izquierda les había sucedido un caudillo del separatismo, un Moisés de pacotilla dispuesto a sacrificarse, qué manía, por el bien del pueblo. Pues bien, ya está, ya se ha sacrificado por su amado país, al que ha puesto boca abajo para nada. Lo último que a Mas le queda por hacer para entrar en el libro de oro de la Historia es que ingrese en la orden de los cartujos y observe la severa regla del silencio. No se sabe si las futuras generaciones se lo agradecerán, pero los contribuyentes de hoy, seguro que sí. Y en esas están los sufridos catalanes seis días después de las elecciones, atrapados entre comisionistas sin fronteras y lunáticos con árbol genealógico. ¿Es que no hay en toda Cataluña un político medianamente normal para gobernar con sentido común?

El tigre
miquel porta perales ABC Cataluña  1 Diciembre 2012

Artur Mas ha quedado desautorizado como líder de un proceso soberanista que ha salido debilitado en las urnas

EL desengaño electoral de CiU ha sido mayúsculo. No esperaban el resultado deparado por las urnas. No esperaban el batacazo. ¿Qué ha pasado? Artur Mas, así como sus asesores y colaboradores de confianza, no leyeron correctamente la manifestación de la Diada. «Esto va muy en serio y es el pueblo -La voluntad de un pueblo, pensaron ya entonces- quien pide la independencia», concluyeron. Consecuentes con su lectura, se subieron a la ola independentista del millón y medio de manifestantes -¿millón y medio?- e intentaron sacar provecho de la misma.

Artur Mas dio el portazo a Mariano Rajoy en La Moncloa, avanzó las elecciones y proclamó la buena nueva de «Cataluña nuevo Estado de Europa». «Ganaremos por mayoría absoluta», se dijo. Pero, la ola resultó ser un tigre. Y al tigre no se le cabalga así como así. El resultado: CiU ha extraviado doce escaños -el tigre no se fía de Artur Mas-, ha perdido casi cien mil votos de un censo electoral engordado con medio millón de nuevos electores, ERC ha recogido los escaños traspapelados de CiU.

Por si fuera poco, Artur Mas ha quedado desautorizado como líder de un proceso soberanista que ha salido debilitado en las urnas. Ahí no acaba la cosa si tenemos en cuenta que el Parlament se ha fragmentado -continúa fragmentado-, la sociedad se ha dividido y Cataluña no será fácil de gobernar a tenor de la matemática parlamentaria existente. Por si fuera poco, el órdago soberanista ha conseguido que la participación electoral llegue al setenta por cien, cosa que ha propiciado la manifestación de una parte de la Cataluña real que no suele votar en los comicios autonómicos. En definitiva, un negocio redondo. El batacazo, decía.

Así las cosas, ¿qué hará Artur Mas? Ha ganado las elecciones y puede gobernar. Pero, ¿a qué precio? Descartados el PP y el PSC, ¿sucumbirá a las peticiones de ERC? ¿Continuará cautivo de las exigencias del tigre independentista que ya prepara una campaña pro declaración de independencia de los municipios? ¿Abandonará?

El empresariado catalán y las ocas del Capitolio
José Antonio Zarzalejos El Confidencial  1 Diciembre 2012

Uno de los graves errores perpetrados por Artur Mas fue, sin duda, distanciarse de forma huraña de uno de los tradicionales grupos de interés o stakeholders de su partido: el gran empresariado catalán que, muy vinculado a su tierra, ha sabido proyectar sus compañías, no sólo al mercado nacional sino también al internacional. El 12 de octubre, Mas les lanzó desde una entrevista publicada en La Vanguardia, un explícito aviso: “El mundo económico debe adaptarse al cambio de mentalidad del país”. Y luego, en un nutrido encuentro con gestores en Barcelona no les pidió apoyo, pero les requirió silencio. Este trato, que algunos de los ejecutivos con más experiencia calificaron en privado como “impositivo”, no impidió que el empresariado, en general, haya permanecido mudo ante el desarrollo de los acontecimientos en Cataluña. Y en ese silencio seguirá mientras se sustancien las negociaciones para lograr una difícil mayoría (CiU-ERC) que garantice la gobernabilidad de la comunidad, con o sin Mas como presidente de la Generalitat.

Si la clase empresarial catalana ya estaba alarmada por la deriva secesionista de la federación nacionalista, más lo está con la posibilidad de que ERC condicione con un pacto de legislatura la política económica y presupuestaria autonómica y la sitúe extra muros de la ortodoxia de la UE y de los mandatos de la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera. Pese a la alarma que les suscitan las conversaciones entre Mas y Junqueras, los empresarios catalanes tampoco van a expresarse de manera explícita. Habrá excepciones que confirmen la regla, como en su momento fue la de José Manuel Lara. Pero no habrá pronunciamientos conjuntos. Se esperaba que el mundo empresarial aportase al debate público la significación negativa de la ruptura que implica la iniciativa soberanista, que avisase seria y rigurosamente del daño común que la secesión conllevaba

Este comportamiento del empresariado catalán -la pequeña y mediana empresa es más permeable al planteamiento secesionista- ha defraudado, en general, a la opinión pública y publicada de fuera de Cataluña, y aun en la propia Cataluña. Se daba por valor entendido que los empresarios catalanes -los gestores financieros, los energéticos, los industriales, los tecnológicos- se comportarían como las ocas del Capitolio romano que fueron instaladas en aquella colina de Roma para avisar de la invasión de los bárbaros con sus graznidos. Se esperaba que el mundo empresarial aportase al debate público la significación negativa de la ruptura que implica la iniciativa soberanista, que avisase seria y rigurosamente del daño común que la secesión conllevaba, que ejerciese como vigía de los peligros que acechaban.

Sin embargo, el hecho de que a los responsables de las grandes compañías de Cataluña no se les haya oído, no significa que todos se hayan dedicado a la mera contemplación. Una importante empresa catalana encargó una amplia muestra demoscópica que adelantaba que CiU estaba mal encaminada. De tal manera que el resultado del pasado domingo no sorprendió a determinados ejecutivos barceloneses tanto como al resto de los ciudadanos. Algunos silencios públicos, más que una abstención, han sido un cierto correctivo en privado a Artur Mas, que no ha llegado a mostrarse empático -sí lo fue Jordi Pujol- con la dirigencia de las grandes compañías catalanas que el octogenario expresidente de la Generalitat ganó de continuo para su causa.

En el ámbito empresarial catalán ha emergido como auténtico hombre fuerte el exministro de Aznar (pasó por Industria, Portavoz del Gobierno y Asuntos Exteriores) Josep Piqué, que, con mano firme, ha evitado que el Círculo de Economía de Barcelona, que preside, se adhiriese a la propuesta de Pacto Fiscal que propugnaba Mas. Tras la determinación de Piqué se han guarnecido muchos empresarios que se han remitido a la posición del Círculo para justificar la suya propia. Piqué, que en 2007 dejó sin demasiada cordialidad recíproca la presidencia del PP de Cataluña, ha sabido labrarse una sólida reputación gestora. Se sienta en más de una decena de consejos de administración, es presidente de Vueling, encabeza el lobby empresarial catalán y es consejero en representación del Estado en EADS, fabricante del Airbus. Piqué ha sido lo más parecido a una sutil oca del Capitolio y ha avisado, aconsejado, atemperado, pero lo ha hecho sin ofrecer concesiones más allá de las que exige la buena educación y la urbanidad. Y ha sido discreto pero suficientemente claro.

¿Es sostenible este papel bifronte del gran empresariado catalán? Depende de hasta donde quiera y pueda llegar Artur Mas y CiU. Si engarzan un pacto con ERC -que se posiciona en la izquierda profunda y en el independentismo radical- y, por lo tanto, antepone la agenda secesionista sobre la presupuestaria, los empresarios catalanes tendrán que abrirse de capa porque les va en ello su ser o no ser porque eso significará que CiU se convierte en un instrumento del izquierdismo republicano. Si el trayecto iniciado por Mas descarrila, como piensan muchos, permanecerán en silencio y esperarán a que los acontecimientos se reconduzcan. De momento, algunos se comportan como una mochila incómoda para el presidente en funciones de la Generalitat al que remiten, de forma inaudible pero cierta, un mensaje nada complaciente. Ocurre, sin embargo, que su voz no se ha oído en estos momentos críticos y por eso se ha llegado a interpretar -sin ecuanimidad en algunos casos- que el que callaba estaba otorgando.

Ciutadans de Catalunya
Pedro de Hoyos Periodista Digital  1 Diciembre 2012

En las pasadas elecciones al parlamento catalán ha habido dos notas –entre otras más- especialmente relevantes: Que quien convocara elecciones anticipadas con un contundente y claro objetivo quedó rotundamente desautorizados a pesar de haber escogido el modo y el momento de la convocatoria y que una minúscula fuerza antinacionalista -Ciudadanos- triplicase sus escaños. Todo ello, hay que entenderlo así, en medio de un parlamento netamente secesionista. ¿O sólo aparentemente? ¿Sería tan difícil la coalición entre CiU y ERC si ambos tuviesen como meta común e irrenunciable la secesión?

La prensa ha dedicado muchísimo espacio y muchísimos minutos a glosar las desventuras de Mas, pocas líneas he visto dedicadas a Ciutadans, los parias del nacionalismo, y sus logros electorales, quizá algo comprensible en un lugar en que la prensa está tan comprometida con el poder. Con los poderes.

Sí hay sin embargo un gran acuerdo sobre la proveniencia de los votos que han recibido: los desencantados del PP y del PSC. ¿Cuántos votos han perdido los socialistas y su trayectoria nacionalista, su gobierno tripartito de infausta memoria y su repetitivo acercamiento a las tesis nacionalistas? ¿Cuántos miles de papeletas, a pesar del masivo voto, ha perdido el partido heredero de Pasqual Maragall? La política de comprensión y apoyo, de compadreo hacia CiU y Esquerra ha recibido el rechazo de miles de ciudadanos que han ido con su voto a refugiarse en brazos de quienes prestaban más atención a sus problemas, algunos derivados de la crisis pero otros muchos derivados del empeño nacionalista. La política de desencaje de Cataluña dentro de España debe mucho a unos socialistas que están recogiendo lo que han sembrado.

Otro tanto cabe decir del PP, corresponsable también con los socialistas de la crisis económica y de la falta de soluciones. “Estancamiento” es la palabra más feliz con que se puede definir su resultado. Anda también el PP poniendo paños calientes a su relación –temerosos de ser tachados de españolistas- con los partidos catalanistas. ¿Cuántos escaños que podrían ser del PP han terminado en poder de Ciudadanos de Cataluña?

Ambos grandes partidos suelen ser poco claros e indefinidos, temerosos siempre de que sus decisiones les arruinen unos posibles pactos o un acercamiento al poder. Finalmente esa falta de claridad, de concreción y de definición han llevado sus votos a quienes han propugnado políticas especificas y fácilmente perceptibles por los votantes.

En Ciutadans se da además la renovación de la espesa y poco oxigenada sangre de la política española. Que viento nuevo airee los despachos y que nuevas neuronas empiecen a tomar las decisiones que rigen nuestra vida debe ser necesariamente bueno. Debe no obstante este partido ser consciente de su semejanza de criterios y de valores con otro partido al que cabe suponer gran pujanza en el futuro: hacer la guerra individualmente sólo trae dificultades y problemas, quienes pretenden los mismos objetivos deben trabajar juntos y aunar esfuerzos. De otra manera sus resultados tardarían el doble en llegar a cambiar la maltrecha sociedad a la que se supone que ambos quieren ayudar.

 Carlos Callón se sienta hoy en el banquillo
¡A la rica subvención!
Está acusado por un delito de injurias. Será juzgado hoy por acusar al anterior juez decano de La Coruña de incumplir la Ley de Normalización Lingüística. Marchando una de victimismo a tope súper guay con pulpo a la gallega.
ABC EN GALICIA / SANTIAGO  1 Diciembre 2012

via http://juanjulioalfaya.blogspot.com.es

Está acusado por un delito de injurias. Así reza en la demanda presentada por el anterior juez decano de La Coruña, Antonio Fraga Mandián, y todo a cuenta del topónimo coruñés. Es el precio de llevar al extremo la Ley de Normalización Lingüística, la misma que generó el polémico encontronazo entre el magistrado y el presidente de la Mesa por la Normalización Lingüística, Carlos Callón. Reconocido es el carácter reivindicativo de quien respaldó el manifiesto xenófobo que excluye como gallego a quien habla español, texto ganador de la última edición del Correlingua -una carrera en favor del gallego promovida por la Mesa por la Normalización Lingüística-.

La defensa hoy hace dos años de Fraga Mandián del uso del topónimo castellano -La Coruña en lugar de A Coruña- provocó que Callón, a su vez portavoz de la plataforma unitaria «Queremos Galego», le acusase de incumplir la normativa vigente. El hecho de que el magistrado se basara en la ley de 1983 que establece como única denominación válida para la capital de provincia el topónimo español -«no tengo ningún rubor en la ilegalidad de La Coruña», llegó a aseverar en alguna ocasión- suscitó una agria crítica por parte de los miembros de la Mesa en defensa del idioma, que finalizó con una pregunta por la que hoy será juzgado su presidente. «Qué otras leyes no tendría rubor en incumplir», replicaba Callón en una nota de prensa.

Una afirmación que difícilmente podrá defender hoy durante el juicio, dado que supone cuestionar la imparcialidad del magistrado en sus procesos judiciales. Extremo que va más allá del conflicto lingüístico al que Callón reduce su disputa.

Con todo, el magistrado ha tenido que insistir en su denuncia, archivada en un primer momento al no ver el juez instructor y la Fiscalía motivos para procesar al presidente de la Mesa. Una vez aceptado el recurso, Mandián sienta hoy a Callón en el banquillo.

http://www.abc.es/local-galicia/20121130/abci-callon-banquillo-denunciado-201211300956.html




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