AGLI Recortes de Prensa    Jueves 13  Diciembre 2012

¿Cambiar la Constitución? Bastaría con que se respetara la actual
Francisco Rubiales  Periodista Digital 13  Diciembre 2012

La Constitución no tiene que cambiarse, sino sustituirse por una que sea democrática, no como la actual, que es un bodrio que relega y desprecia al ciudadano para otorgar todo el protagonismo y el poder a los partidos políticos. No es democrática sino partitocrática y oligárquica. Sin embargo, el mayor problema de la actual es que ni siquiera se respeta porque los partidos, cargados de arrogancia y de poder sin control, la violan.

Los políticos españoles, pérfidos y manipuladores, están orientando el debate nacional sobre si se debe cambiar o no la Constitución de 1978, cuando la verdadera cuestión a debatir es si esa Carta Magna vigente se cumple o no se cumple. A los políticos no les interesa que la sociedad española descubra que ellos han incumplido y violado sistemáticamente la Constitución desde su aprobación, en 1978. Ya tienen demasiada ignominia, oprobio y rechazo encima para acumular todavía mas.

La realidad demuestra que la Constitución Española es un papel mojado que los políticos cumplen o incumplen según sus conveniencias. Para comprar los votos catalanes, tanto el PP como el PSOE han tolerado violaciones constitucionales tremendas en territorio catalán, desde la marginación y persecución del idioma español al incumplimiento de las sentencias de los altos tribunales, cerrando los ojos ante el adoctrinamiento nacionalista de los niños y jóvenes y la expansión de dos fenómenos que marcan hoy la realidad catalana: la corrupción y el odio a lo español.

Los derechos al trabajo y a una vivienda digna, contemplados en la Constitución, son masivamente violados en la España actual, así como derechos humanos fundamentales como el de proporcionar al ciudadano una información veraz , independiente y crítica, no controlada por el poder político. Tampoco se respeta el mandato constitucional de que los partidos políticos practiquen la democracia en sus organizaciones, ni se respeta al ciudadano en sus derechos fundamentales cuando se permite la tortura policial o la aplicación de la ley de manera distinta a los ricos y a los pobres.

Una de las pruebas mas escándalosas de las violaciones a la Constitución son los indultos decretados por los gobiernos, muchos de los cuales libraron de la cárcel a sinvergüenzas, ladrones y canallas. Con el último, Rajoy libró de la cárcel que merecían a cuatro mossos de escuadra torturadores.

Todos sabemos que los controles al poder no funcionan en España, que la corrupción es perseguida de manera blanda y laxa por los tribunales, que no existe separación ni independencia en la Justicia y que el Parlamento es un conjunto de voces esclavas al servicio de los partidos políticos, no del ciudadano al que los diputados y senadores dicen representar, cuando en realidad sólo representan a los partidos y a los líderes que les colocaron en las listas cerradas, bloqueadas y antidemocráticas vigentes.

Hay decenas de violaciones de derechos consagrados por la Constitución y de mandatos que deberían ser obligatorios, pero que la clase política, que disfruta de privilegios injustos y de una inmunidad y una impunidad tan insolente como antidemocrática, incumple y viola a diario, desde impuestos injustos a la negativa indecente a desmontar un Estado español tan enorme y plagado de enchufados que ningún país del mundo, por muy rico que sea, podría financiar. La existencia de centenares de empresas públicas sin utilidad alguna, que los políticos se niegan a cerrar, las deudas de las administraciones, que están causando el cierre de miles de empresas y el desempleo de muchos ciudadanos, a pesar de que existe una ley que les obliga a pagar con celeridad, la condonación de créditos a políticos y la concesión de créditos , desde las cajas de ahorro, a amigos y partidos que no los pueden pagar, la imposición, por la fuerza, de una fiscalidad abusiva a ciudadanos y empresas, producto solo de la voracidad y la avaricia de la clase política, los desmanes tolerados del sistema bancario, los recortes a la sanidad y a la educación, practicados sin que antes se haya adelgazado el Estado, la adjudicación fraudulenta de contratos y subvenciones a los amigos del poder, la marginación de los adversarios en contratos públicos, subvenciones y concesiones, la colocación a dedo de amigos del partido como funcionarios o personal contratado por el Estado y mil tropelías y violaciones constitucionales más son el verdadero drama de España y la mayor de las urgencias, mil veces mas prioritario que el estúpido debate sobre si necesitamos o no una Constitución nueva.

¿Para qué queremos una nueva Constitución o unos cambios profundos en la actual? ¿Para incumplirla como la que tenemos vigente? Antes de adoptar un nuevo texto hay que sanear España, limpiarla de inmundicia y dotarla de un liderazgo político decente, que no sea despreciable y que merezca respeto.

Voto en Blanco

Un presunto país llamado España.
Juan Vicente Santacreu Estrella Digital 13  Diciembre 2012

Hace aproximadamente unos 30 años cuando los españoles teníamos el 50% menos de leyes que cumplir y cuando los políticos robaban lo “normal”, España era un país más.

Pero esto ha ido cambiando. A medida que la maquinaria administrativa ha ido creciendo y retroalimentándose de leyes para prohibir todo y sobre todo para autoprotegerse y blindarse justamente de los que le han votado, España se ha convertido en un país virtual, o mejor dicho, en un presunto país. ¡¡Vamos!!, que en lugar de maquinaria administrativa, tenemos un trasto inútil que ha fagocitado la democracia, la justicia y la Constitución. Ya no queda nada de nada hoy en día.

La corrupción es tan descomunal que sus tentáculos contaminan nuestro país al más puro estilo de “La Cosa Nostra”

Esto ha propiciado que todos los políticos y miembros del Sistema disfruten de una “Patente de Corso”, y así, si tienen ocasión podrán robar sin compasión, desde la Casar Real hasta el último chiringuito feudal. Pero estos “hijos de puta” –y lo digo con todo el respeto del mundo- no han robado lo normal, nos han crujido y nos han dejado tiesos. Son tantos los chorizos y delincuentes que en un mismo día se destapan varios casos de corrupción. Pronto la cola del juzgado parecerá la cola del paro; dará la vuelta a la manzana. Por tanto, hoy en día y a pesar de tener pruebas contundentes, a los imputados ya no se les puede llamar delincuentes para no alarmar a la población, ahora se les llama “presuntos”.

La corrupción es tan descomunal que sus tentáculos han contaminado todos los pilares de nuestro país al más puro estilo de “La Cosa Nostra”. Por tanto esta palabreja “presunto” la podemos aplicar a cualquiera de los pilares de nuestra sociedad.

Podemos comprobar que la justicia ya no es justa, es presunta justicia, los terroristas ya no son terroristas, son presuntos políticos, los políticos son presuntos delincuentes, a los chorizos administrativos se les llama presuntas irregularidades administrativas, el PP es presuntamente de derechas y el PSOE presuntamente obrero y español, si un funcionario extremeño quiere trabajar de funcionario en Galicia, presuntamente podrá trabajar. Sobre el idioma... presuntamente el español es el idioma de España. Y así hasta llegar a ti, que presuntamente eres español y presuntamente estás cabreado, y presuntamente tienes libertad. Pero no te equivoques, sólo presuntamente porque es más fácil estudiar en español o montar un chiringuito rotulado en español en Holanda que en muchas regiones de España. Porque somos un presunto país.

Si alguna vez alguien te pregunta de qué país eres, ya puedes contestar: “presuntamente soy español”, por que aquí todo es presunto menos la imbecilidad nacional.

Presuntamente así lo pienso y así lo digo.

Juan Vte. Santacreu - en Twitter @JVSantacreu – Estrella Digital

El proyecto de Wert murió antes de nacer
EDITORIAL Libertad Digital 13  Diciembre 2012

Tras una cumbre en defensa de la coactiva inmersión lingüística que ha erradicado en Cataluña el español como lengua vehicular en la enseñanza, el Gobierno de Artur Mas y los partidos nacionalistas, con el consabido apoyo del PSC, han pactado incumplir la ley promovida por el ministro Wert mientras conlleve la más mínima posibilidad de que los niños catalanes puedan estudiar también en castellano, lengua que a los nacionalistas irrita hasta cuando se habla en los recreos.

Esta nada disimulada voluntad de desacato no es nada nuevo. Los nacionalistas llevan décadas violando impunemente ese derecho constitucional. Recordemos que hace dos años CiU logró la abstención del PSC en la primera investidura de Artur Mas, sobre el compromiso público de hacer caso omiso a la entonces reciente sentencia del Tribunal Supremo que ordenaba a la Generalidad la introducción del castellano, junto al catalán, como lengua vehicular en la enseñanza.

Un ministro de Educación iluso, en el mejor de los casos, como Wert creyó, sin embargo, poder sortear aquella patente y firme desobediencia a nuestra ley de leyes y a nuestros más altos tribunales con un nuevo proyecto legislativo que, copiando la forma en que el Instituto Cervantes promueve el español fuera de nuestras fronteras, permitiría la enseñanza en español a los alumnos catalanes cuyos padres así lo deseasen mediante conciertos con colegios privados.

Tal y como era previsible, ni siquiera esta vergonzosa y acomplejada forma de satisfacer un derecho civil elemental contentó a los nacionalistas; y pese a posteriores y aun más lamentables modificaciones del proyecto original, los nacionalistas han terminado por reiterar y confirmar su voluntad de desacato contra todo aquello –Constitución, sentencia o reforma educativa– que entrañe el más mínimo riesgo para su liberticida normalización lingüística.

Mucho nos podríamos extender sobre la desfachatez y las mentiras de los nacionalistas, que presentan como un "ataque al catalán" lo que, en realidad, es una tímida defensa del derecho a estudiar en español, lengua materna de más de la mitad de los catalanes y única que todos ellos comparten con el resto de los españoles. Sin embargo, lo prioritario ahora es señalar que la misma lamentable omisión del deber de hacer cumplir la ley por parte del Gobierno de España que precedió y en cierta forma impulsó el proyecto de Wert es lo que va a condenar a éste a quedar en papel mojado, en lo que a Cataluña –por ahora– se refiere. No menos lamentable es que este desacato se haga extensible, como ya han apuntado algunos nacionalistas, no sólo a la cuestión de las lenguas, sino a muchas otras encomiables pretensiones legislativas, como la de que el Estado decida el cien por cien del contenido de las asignaturas troncales.

Se dirá que el Estado de Derecho tiene armadura de sobra para hacerse respetar; que son muchos y claros los artículos relativos a la insumisión, al desacato y a la desobediencia que existen en nuestro Código Penal; que la misma Constitución tiene un artículo que permite, ante casos como éste, la intervención de las autonomías; incluso que a Rajoy le bastaría con cortar el grifo con el que financia a ese Gobierno en rebeldía para someterlo al imperio de la ley. Todo eso es tan cierto como que Mariano Rajoy Brey preside el Ejecutivo central. Y aunque no sepamos si el presidente está tan arrepentido de este proyecto de Wert como algunos dicen que se ha llegado a arrepentir de la oposición del PP al estatuto soberanista catalán, de lo que no tenemos dudas es de que, donde no hay determinación para hacer cumplir las sentencias, es absurdo buscar determinación para hacer cumplir las leyes.

El ruinoso estado de la educación
La revolución Wert
Mikel Buesa Libertad Digital 13  Diciembre 2012

En el proceloso panorama político español, en el que ningún despropósito adicional parece que vaya a sorprender, ha surgido como por ensalmo, con ocasión de la celebración institucional del aniversario de la Constitución, un nuevo caso capaz de epatar al ciudadano más avisado. El ministro Wert, aludiendo a las feroces críticas que nacionalistas y socialistas han lanzado sobre su proyectada reforma de la enseñanza obligatoria –los unos porque prevén la fisura de su totalizante sistema de inmersión lingüística y los otros porque creen arrumbado su ilusorio método para aparentar la igualdad de todos los españoles mediante el expediente del aprobado general–, citando a Miguel Henández, señaló: "Como el toro me crezco en el castigo".

El verso –que los más creyeron prosa y que se publicó originalmente en 1936 como parte de un soneto que figura en la colección de poemas de El rayo que no cesa– fue interpretado por lo más granado de la clase política opositora como una genuina manifestación del rancio nacionalismo español y, como tal, como una cutre provocación a quienes se consideran a sí mismos progresistas y garantes de los valores democráticos. Triste apreciación ésta del poeta revolucionario; parece como si se quisiera anular, para hacerlo real, el valor metafórico de esos otros dos versos en los que Hernández se confiesa "marcado por un hierro infernal en el costado"; como si se quisiera emular a la policía salazarista que lo detuvo en Portugal o a quienes, ya en España, acabaron encerrándolo en el Reformatorio de Adultos de Alicante, donde murió.

El episodio ha servido, además, para evitar la molesta discusión acerca del ruinoso estado de nuestra educación; un estado al que condujo la reforma educativa de 1990 y que se hizo manifiesto una década más tarde, cuando las primeras generaciones de la ESO llegaron a la universidad. Los indicadores más llamativos del asolado sistema de enseñanza que aún está vigente son los que se refieren al fracaso escolar y al bajo nivel de conocimientos que se adquieren en las aulas españolas. Recordémoslos.

El fracaso escolar, o si se prefiere el abandono prematuro de los estudios por parte de los jóvenes de entre 18 y 24 años, no dejó de aumentar a lo largo de la década de 2000 hasta llegar, en su año final, al 31,2 por ciento; un porcentaje éste sólo superado por Malta y Turquía, que más que duplicaba el promedio europeo, situado en el 14,4 por ciento. A nadie sorprenderá, por ello, que al acabar esa década sólo el 61,2 por ciento de los jóvenes españoles de entre 20 y 24 años hubieran cursado y acabado, al menos, el bachillerato. Por cierto, que la proporción que acabo de mencionar era cinco puntos porcentuales inferior a la de diez años antes y estaba 18 puntos por debajo de la media europea. La que algunos consideraron como la generación mejor formada de la historia de España iba en franco retroceso gracias a un sistema educativo nada exigente en el que se estaban gastando alrededor de 5.500 euros por alumno todos los años, dilapidándose así una buena parte de tales recursos. Esto último lo tenemos bien cuantificado gracias a un estudio de Ángel de la Fuente y Juan Francisco Jimeno que ha publicado recientemente Fedea. En él se señala que el coste del fracaso asciende a 2.121 euros por alumno, con lo que se han volatilizado casi cuatro de cada diez de los euros que el Estado se ha gastado en la enseñanza secundaria.

Pero eso no es todo. Además, los conocimientos que exhiben nuestros escolares dejan mucho que desear. Los informes PISA de la OCDE, referidos a los estudiantes de secundaria, a los que ahora se añaden las pruebas Pirls y Timss para los de primaria, dejan bien claro que, en promedio, el nivel de los conocimientos y competencias adquiridos por aquellos es inferior al que alcanza el conjunto de los países más desarrollados. Más aún, esos informes y pruebas señalan que tal resultado no es obra, principalmente, del grupo de alumnos más retrasados, sino sobre todo de lo exiguo del número de los más adelantados. La élite escolar es, en España, muy pequeña, y lo que más llama la atención es la gran extensión de la mediocridad que impregna los resultados de nuestro sistema educativo. Por cierto, que la cuestión de la lengua vehicular de la enseñanza no es ajena a esto último, pues, como dejó meridiano un estudio de Ferran Ferrer, Òscar Valiente y José Luis Castel que publicó la Fundació Jaume Bofill en 2008, en el caso de Cataluña los alumnos castellanohablantes obtenían, en la valoración de sus conocimientos, puntuaciones significativamente inferiores a las de los catalanoparlantes, lo cual señala los efectos discriminatorios que, a la postre, se derivan del sistema de inmersión lingüística.

Son estos asuntos los que aborda la que, con justicia, puede ser denominada revolución Wert, que empezó en la regulación de las universidades, tal como señalé en un artículo anterior, y ahora se adentra en el sistema de enseñanza obligatoria y postsecundaria. Una revolución que se basa, sobre todo, en el sentido común, que recoge la experiencia de los mejores sistemas educativos del mundo y que pretende restaurar la exigencia de esfuerzo y conocimientos entre nuestros escolares. Una exigencia que va de la mano del respeto a los profesores –y también de la mejor formación de éstos–, de la realización de pruebas externas de nivel para cerrar los ciclos educativos –y para justificar, de paso, la expedición de los correspondientes título acreditativos–, de la introducción de sistemas de evaluación de los centros de enseñanza, asociando a sus resultados los incentivos al profesorado, y también, cómo no, del respeto a los derechos de elección lingüística que se contienen en las leyes y han sido aclarados reiteradamente en las sentencias del Tribunal Supremo en las que se resuelven las demandas interpuestas por los ciudadanos que, además de haber sido discriminados, han tenido el mérito de revolverse, exigiéndolos, contra sus gobernantes autonómicos.

Es triste ver un país que agota sus energías en discusiones estériles para eludir abordar sus problemas más acuciantes. Tal es lo que está pasando con la revolución Wert, cuando, en vez de entrar a modelar las mejores maneras para atajar la ruina del sistema educativo, el debate público se desvía hacia cuestiones que, si se cumplieran las leyes, estarían ya resueltas. Pero ya sabemos que nuestros políticos gustan de alimentar los recelos y que su comportamiento responde a la pauta que dejó escrita el juez en el sumario sobre el asesinato de Santiago Nasar, "de su puño y letra y con la tinta roja del boticario", según relata Gabriel García Márquez en su Crónica de una muerte anunciada:

Dadme un prejuicio y moveré el mundo.

Una provocación previsible
Editorial www.gaceta.es 13  Diciembre 2012

No debe sorprender la agresividad de diputados de partidos separatistas y de izquierda contra el ministro de Educación, José Ignacio Wert, a propósito del borrador de anteproyecto de Lomce (Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa) que se dio a conocer recientemente. Los nacionalistas por su designio de imponer el catalán en la escuela con exclusión del castellano aunque sea ilegalmente, y los izquierdistas porque nunca han consentido pactar nada en materia de educación, lo cierto es que el penoso espectáculo de ayer en el Congreso de los Diputados era previsible.

Hay antecedentes: ya en la elaboración de la Constitución, el socialista Peces-Barba abandonó las reuniones de la ponencia precisamente cuando se discutía sobre educación. Y cuando se alumbró la Ley de Centros Escolares bajo un Gobierno de la UCD, el entonces líder del PSOE, Felipe González, anunció, que en cuanto gobernase, lo primero que haría sería derogarla; cosa que hizo nada más ocupar La Moncloa. En cuestiones educativas es inútil tratar de acordar nada con socialistas y comunistas, que parecen anclados sin remedio en el siglo XIX.

Lo de los separatistas es distinto: al usar la lengua como arma política, han ejercido su poder autonómico para desnaturalizar la Constitución en materia lingüística, y han ignorado (hasta ahora impunemente) las sentencias del Tribunal Constitucional y del Supremo. No es de extrañar, pues, que presenten como una provocación del Gobierno el que éste se disponga a volver las aguas al cauce del que nunca hubieran debido salir: es el viejo recurso de los que provocan el uso de la fuerza contra sus desafueros, y por eso necesitan antes señalar al provocado como si fuera el provocador.

Lo que resulta inquietante, porque no presagia nada bueno, es el lenguaje de algún nacionalista, a medio camino entre la bufonada demagógica y la actitud golpista, al anunciar la desobediencia expresa a toda ley que modifique el modelo de inmersión lingüística en catalán que ha expulsado el castellano como lengua vehicular de las escuelas de Cataluña. Wert contestó calmadamente, ignorando la provocación de que era objeto, y ofreció diálogo, pero suponemos que a estas alturas ya no espera nada de él. La pregunta es si el Gobierno de Rajoy se mantendrá firme en su posición o si, por el contrario, considerará un éxito el haber evitado el uso de la fuerza, aunque sea por haberse plegado a los dictados nacionalistas; porque, tristemente, también hay precedentes de algo así en relación con ETA.

Aguante, Wert
La sonrisa de la avispa Estrella Digital 13  Diciembre 2012

El ministro de Educación José Ignacio Wert debe estar haciéndolo muy bien cuando ha sido capaz de poner de los nervios a los separatistas catalanes.
Si andarán preocupados estos catetos que, en Madrid, unos diputados de ERC le han insultado de la forma más vulgar, zafia y escandalosa y, en Barcelona, Artur Mas, agobiado por la crisis y su minoría parlamentaria, ha reunido de urgencia a los partidos independentistas, incluido, el PSC (qué pena, Felipe) para buscar algún tipo de argumento conjunto para rebatir algo tan sencillo como es que los niños españoles aprendan en español en España. Lo cuentas por el mundo y no se lo cree nadie. Y, claro, el único argumento que han encontrado ha sido negarse a cumplir la ley. Como llevan 30 años sin cumplir las leyes, qué más da incumplir una más.

El acuerdo unitario al que han llegado CiU, ERC, PSC (qué pena, Alfonso), ICV-EUiA y la CUP se circunscribe en dos ámbitos que se pueden resumir en uno: que el anteproyecto de la LOMCE, que plantea Educación, se lo pasarán por el arco de triunfo.

Está recibiendo presiones de todo tipo
Espero que el señor Wert aguante. Me cuentan que está recibiendo presiones de todo tipo. Incluido, incomprensiblemente, del PSOE y de alguna parte del PP. Lo de la señora Sánchez Camacho llega a ser de aurora boreal. Resulta que, después haber fracasado en las últimas elecciones autonómicas, aunque el PP lo vendiese como éxito, esta genio de la política, en lugar de apoyar al ministro, ha dicho que lo que habría que hacer en España es que todos aprendiésemos catalán. Para ella, el problema catalán se resolvería si todos aprendiésemos el idioma de Pompeu Fabra. Le ha faltado un tanto así para proponer a Artur Mas de presidente del Gobierno de España y que toda la vieja piel de toro se llamase Cataluña... Pero ¿de dónde saca el PP a estas espabiladas...?

Aguante, Wert, que muchos españoles estamos muy orgullosos de su propuesta. Intente conseguir que este país sea serio alguna vez. Ponga a cada uno en su sitio. Aplique la ley. Que, por fin, España sea un Estado de Derecho. Porque un país sólo es un Estado de Derecho cuando se cumple la ley, cosa que no hacen los separatistas catalanes. Incluido el PSC. Menuda faena le está haciendo su propio partido a Carme Chacón en su utópico caminar hacia la Presidencia del Gobierno de España.

Éste país, después de 30 años de educación nacionalsocialista, es analfabeto
Aguante, Wert. Siga creciéndose en el castigo. España se lo agradecerá. Porque éste país, después de 30 años de educación nacionalsocialista, es analfabeto.

Si será analfabeto que cuando usted citó a Miguel Hernández, diciendo: "Como el toro me crezco en el castigo", muchos no sabían siquiera que era un verso de un soneto que figura en su colección de poemas de 'El rayo que no cesa'.

Resulta que esta tropa palurda (incluyo en ella a la progresía) lo interpretó como una manifestación del rancio nacionalismo español y como una provocación intolerable al intocable separatismo español. Hijos todos de la LOGSE que, posiblemente, ni siquiera sepan quién fue Miguel Hernández.

Aguante, Wert. Y sáquenos, de paso, de este desierto cultural.

Educación
Wert y el imperialismo moral de la izquierda
José García Domínguez Libertad Digital 13  Diciembre 2012

Es zafio, es burdo, es mendaz, es virulento y es sectario. Pero no es nuevo. Recuérdese, tan mezquina, la campaña de descrédito personal contra Aguirre cuando llegó al Ministerio. Algo que igual ocurriría con cuantos políticos de la derecha osaron ocupar la cartera de Educación sin limitarse a administrar respetuosamente el legado de la pedagogía progresista auspiciada por el PSOE. Empezando por Pilar del Castillo y terminando por Wert, los que negaron sumisa pleitesía al imperialismo moral de la izquierda en lo que cree su coto privado, la red de instrucción pública. Ya lo dejara escrito en su día Rodolfo Llopis: "¡Cueste lo que cueste, hay que apoderarse del alma de los niños!". No es nuevo lo de Wert, decía, aunque tampoco extraño.

Nada tiene de chocante, ya no, que los que se postulaban hijos de la Ilustración, de Voltaire y de Rousseau anden ahora alarmados al ver amenazada la preeminencia del espíritu del terruño y el monopolio de la gramática de la aldea en las aulas. Acaso el pensador liberal más notable que produjo el siglo XX, Michael Oakeshott, solía decir que la escuela no tiene por qué adaptarse al entorno del alumno, a su barrio, a su provincia o al medio social o económico del que procediese. Bien al contrario, el valor supremo de la formación residiría en invitar a desligarse, "por un tiempo, de las urgencias del aquí y ahora, y a escuchar la conversación en la que los seres humanos buscan eternamente comprenderse a sí mismos". Al cabo, no otra cosa es la cultura.

Es la diferencia entre producir individuos y moldear masa amorfa, carne de cañón audiovisual, audiencia futura para Telecinco. De ahí que, en España, el liberalismo siga siendo pecado a ojos de la inquisición psicopedagógica. Que nadie pueda destacar por su esfuerzo e intelecto, la inteligencia como permanente objeto de sospecha. Que todos lleguen igualados a la meta, la igualdad no como inexcusable punto de partida sino como resultado final. Que ninguno deje nunca de ser adolescente, la juventud concebida no como mero estadio cronológico sino como un valor per se. Anti-intelectualismo, igualitarismo y efebolatría, según el profesor Sánchez Tortosa la tríada que asola nuestras aulas. Pobres imbéciles gregarios, sí, pero uniformes y felices. Así los quieren.

Speak catalán, nene, pero «only»
e. rodríguez marchante AC Cataluña 13  Diciembre 2012

Habría, digo yo, a algunos que, como a mí, les produjera terror tal hipótesis: mis hijos en la escuela que quieren estos

QUE el señor Joan Tardà y la señora Teresa Jordà mantuvieran ayer en el Congreso, mientras hablaba su compañero Alfred Bosch, un cartel con la siguiente consigna: «Keep calm and speak catalán», producía una graciosa y doble curiosidad: ¿a quién dirigirían ese cartel, pues es sabido que entre los políticos españoles casi produce el mismo resultado un cartel en inglés que en chino?, y segunda y todavía más intrigante, ¿quién les escribiría a los diputados de ERC ese cartel?... Y entretanto, Alfred Bosch, con su habitual aspecto de haber pasado muy mala noche, le preguntaba al ministro de Educación una cuestión mal planteada, «¿por qué quieren liquidar la escuela en catalán...?», cuando lo que debería haber preguntado es, ¿por qué quieren liquidar la escuela exclusiva y excluyente en catalán?... Y el ministro Wert, que se defiende en múltiples lenguas, no le atacó en ninguna, sino que le llamó «eminente escritor»... Y Tardà y Jordà miraban a Alfred Bosch como si realmente se hubieran creído eso de «eminente escritor» y mientras el «agotado orador» avisaba de que los niños catalanes estarían a buen recaudo educativo bajo esa representación, él y los dos de los carteles. Habría, digo yo, a algunos que, como a mí, les produjera terror tal hipótesis: mis hijos en la escuela que quieren estos.

El espectáculo era espeluznante, y más si se tiene en cuenta que el nivel de la educación en España está situado en un punto que debería darles vergüenza a los políticos, pero también a los profesores, padres y alumnos. No sabemos si la reforma educativa que plantea el ministro es buena, regular o mala, porque eso es secundario y a nadie en la Cámara parecía interesarle su debate o su mejora, lo esencial es que la nueva ley satisfaga a toda esa caterva de energúmenos que dicen representarnos y que no han salido nunca de la consigna, el cartel y el clan. Según José Ignacio Wert, su reforma pretende equiparar el catalán y el español en la escuela, pero eso, para los que viven del cartel, la queja y el clan, es liquidar el catalán, y llevan razón pues, en efecto, lo liquida como idioma excluyente, dominante, intimidatorio..., y eso sí que supondría una auténtica normalización lingüística: bilingüismo en la escuela y bilingüismo en la vida.

Realidades contra privilegios
César Vidal La Razón 13  Diciembre 2012

Nuestro actual sistema político se construyó sobre la base de proporcionar a todos los españoles la posibilidad de participar en sus beneficios. No se trataba sólo de votar o expresarse con libertad, sino también de disfrutar de la educación, la sanidad o la previsión social. Por desgracia, ya durante los ochenta, el sistema había degenerado en un gigantesco paridero de castas privilegiadas que han succionado los recursos públicos hasta arrastrarnos a la quiebra institucional y económica. Tan lamentable situación queda escandalosamente de manifiesto cuando se abordan las grandes cuestiones nacionales. Podemos ver uno de los últimos ejemplos en la educación.

Durante décadas, la izquierda y los nacionalistas la han aniquilado hasta colocarnos detrás de países de Asia central e incluso de África. Informe internacional tras informe internacional señalan que nuestros estudiantes están a la cola de la OCDE, que nuestros profesores tienen un rendimiento deplorable y que ni una sola de nuestras universidades figura ni por aproximación entre las 150 primeras del mundo. No es cuestión de gasto porque, por ejemplo, Finlandia tiene excelentes resultados con muchos menos recursos económicos.

Se trata de que cualquier vago puede pasar de curso con cuatro suspensos, de que cualquier mentecato apadrinado por los sindicatos va sumando puntos como interino para conseguir una plaza de titular o de que en la universidad el porcentaje de parientes y amantes entre el profesorado es tan elevado que si se tratara de matrimonios y no de plazas docentes, los niños nacerían tontos con toda seguridad.

Frente a un panorama tan pavoroso, la reforma propuesta por Wert debería ser aplaudida o, al menos, discutida para mejorarla siquiera porque un pueblo rico con una mala educación será pobre con seguridad en la generación siguiente. No es eso lo que estamos contemplando. Tan sólo hemos escuchado los aullidos de los privilegiados. Los nacionalistas – especialmente los catalanes – desean seguir manteniendo sus pesebres; los sindicatos pretenden mantener en sus manos las pruebas de acceso al profesorado; los rectores quieren seguir gastando sin tino ni límite mientras sus universidades han quedado reducidas sin protesta alguna al nivel de meros excrementos educativos.

Las realidades son urgentes, podría decirse que alarmantes, pero son pocos los dispuestos a enfrentarse con ellas de manera sensata y práctica. Por el contrario, todo se ha reducido a la defensa de unos privilegios – absurdos e injustos– labrados durante décadas y pagados con el dinero que sale de nuestros bolsillos. Llegados a ese punto, o esa asfixiante cáscara de privilegios se rompe y se desprende o nos espera una sucesión ininterrumpida de generaciones fracasadas.

Un obsceno sindicalismo general
José Luis González Quirós El Confidencial 13  Diciembre 2012

En 1848, Carlos Marx y Federico Engels comenzaron su famoso Manifiesto con estas palabras: “Un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo”. Ha llovido mucho desde entonces: la revolución ha fracasado, pero muchos de sus mitos y sombras habitan entre nosotros. Todavía una parte importante de la izquierda se legitima moralmente con la historia de la dominación, con la pretensión de que los pocos explotan a los más, y no se puede decir que no tengan razones para hacerlo, pero abundan más las caricaturas de ese justo espíritu reivindicativo que la claridad de intenciones y el horizonte moral que inspiraban a los revolucionarios de hace dos siglos.

El heredero universal de esa revolución proletaria, desmentida en todas partes, ha sido el sindicalismo de clase, como todavía gusta de llamarse, aunque sea difícil confundir a quienes hoy dirigen los sindicatos con los líderes ascéticos de otrora: su orondo aspecto de burócratas levemente disfrazados no consentiría esa identificación por mucho tiempo. Esto quiere decir no que sean unos traidores, sino, por el contrario, que heredan una paradójica victoria: son los triunfadores de una batalla simbólica cuyas escaramuzas efectivas tienen frecuentemente más que ver con la defensa de privilegios que con la sociedad sin clases que prometía el Manifiesto.

La injusticia sostenida sobre algunos hace de piadoso manto para encubrir el cinismo de muchos, ampara y disculpa la demanda general de todos contra todos, de las autonomías que reclaman deudas históricas o tratos especiales, de los secesionistas catalanes a los que, al parecer, robamos todos los demás, de los ayuntamientos que están a la última, de la cultura, de los empresarios, de todo diosSu mayor éxito es también su mayor desgracia. La melodía reivindicativa ha perdido su objeto propio y se ha hecho general: todos queremos más, todos merecemos más, todos hemos sido engañados, postergados, a todos se nos trata injustamente. Un obsceno sentimiento sindical se ha adueñado de la inmensa mayoría de los españoles, desde los jueces, los médicos y los rectores de universidad hasta los pilotos, los controladores o los maquinistas ferroviarios, pasando por todas las ocupaciones y oficios, incluyendo y emboscando en una algarabía general a quienes sí tendrían motivos más que suficientes para rebelarse. La injusticia sostenida sobre algunos hace de piadoso manto para encubrir el cinismo de muchos, ampara y disculpa la demanda general de todos contra todos, de las autonomías que reclaman deudas históricas o tratos especiales, de los secesionistas catalanes a los que, al parecer, robamos todos los demás, de los ayuntamientos que están a la última, de la cultura, de los empresarios, de todo dios. Todos piden más, y se sienten humillados y ofendidos.

La diferencia esencial es que este sindicalismo generalizado que se ha adueñado de nuestra sociedad no se dirige contra ninguna patronal, se dirige contra el resto de los españoles con el trampantojo de oponerse al Gobierno, porque el particularismo se ha hecho universal. Es bien paradójico que en nombre de conceptos que nadie discute, de la solidaridad, la sostenibilidad, o la igualdad, el país entero se levante contra un fantasma, porque lo fantasmal no es ahora el miedo de unos pocos ante la justa reivindicación de los más, sino el sujeto al que se atribuyen los desmanes que, a fin de cuentas, no suele ser otro que el conjunto de los españoles pagando impuestos, aunque hasta ahora casi sin saberlo, y de ahí la preferencia sindical por lo público. Ese espíritu reivindicativo se traduce en la convicción de que hay que hacer ajustes o recortes, pero siempre en otra parte, nunca en nuestro sector, que es intocable, sea la sanidad, la educación, la cultura, y así hasta el infinito. Para ser justos, hay que reconocer que aún no se ha dado la protesta de los militares, pero todo se andará.

En realidad, la queja tiene sentido, porque es difícil entender que cada vez se obtenga menos pagando más. La clave está en que no siempre gritan con más fuerza quienes tienen más motivos, y en que hemos consentido habitualmente que pocos bien organizados chuleen a los más, cada uno a su aire. Los sucesivos Gobiernos han consagrado una nefasta tradición consistente en ceder a las reivindicaciones de quienes han sido lo suficientemente fuertes como para intimidar, sea ETA, los nacionalistas o los controladores, y así se sale adelante, pero el precio está siendo muy alto, porque nos hemos metido en la senda de los Estados fallidos.

Hace pocos días el líder de la UGT vociferaba, muy en su ser natural, que desearía se hiciese un referéndum, se ve que están de moda, sobre la financiación sindical, para tener así la oportunidad de explicar a todo el mundo la labor de los sindicatos. No sabía que nada le impidiese hacerlo, pero mi temor es que consiga nuevas subvenciones con tan digno propósito. Necesitamos un auténtico baño de transparencia para poder empezar a discernir cuándo hay motivos de queja, pero eso tropieza con el interés de los regidores de la farsa, con la preferencia de partidos e instituciones por el oscurantismo, de manera que no es ni siquiera fácil decir si es verdad que la gestión privada nos sale más barata. Así pues, que no se quejen los Gobiernos: la gente protesta porque es rentable, y porque carece de la información para saber cuándo haría bien en callarse.
*José Luis González Quirós es analista político

La reforma educativa y el sexo de los ángeles
Juan Carlos Martínez Lázaro El Confidencial

Esta semana se han publicado los resultados de las pruebas realizadas en 2011 por la Asociación Internacional de Evaluación Educativa a alumnos de nueve años de distintos países en lengua, matemáticas y ciencias. Los resultados obtenidos por los alumnos españoles en estas disciplinas están muy por detrás de la media de la OCDE y a la cola de los países europeos, y se sitúan en parámetros similares a los del informe PISA, que evalúa a estudiantes de 15 años, en los que los que nuestros alumnos también salen malparados.

La publicación de estos resultados ha coincidido en fechas con la presentación del anteproyecto de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, conocida popularmente como la ley de reforma de la enseñanza. O, más bien, con la algarabía que ha provocado.

En cuanto se han conocido los principales aspectos recogidos en el anteproyecto de ley, los titulares de todos los medios de comunicación se han inundado con las airadas reacciones que se han generado en medios políticos y sociales catalanes por lo que se supone un ataque al modelo de inmersión lingüística existente en Cataluña. Incluso el Barça ha emitido un esperpéntico comunicado en defensa de ese modelo. Y también se han llenado con las críticas de los movimientos laicistas y de los partidos de izquierda, PSOE incluido, por el tratamiento que se quiere dar a la enseñanza de la religión.

Es decir, hemos vuelto a poner en el centro del debate político y social los mismos asuntos que recurrentemente han venido protagonizado la cuestión educativa en España desde la recuperación de democracia, los que han movilizado a la sociedad civil, los que han generado pancartas tras las cuales se han situado políticos y organizaciones sociales y educativas: la enseñanza de la religión, con su extensión en la ya liquidada Educación para la Ciudadanía, y las horas de enseñanza en castellano en las comunidades con lengua propia.

Mientras informes, pruebas, indicadores y rankings internacionales ponen en evidencia que todo nuestro modelo educativo, desde primaria hasta la universidad, tiene graves carencias y que tenemos que reformarlo urgentemente si no queremos perder la batalla por estar entre los países que lideren la sociedad del conocimiento, nuestra clase política y parte de nuestras organizaciones sociales y educativas se enzarzan en debates estériles y aspectos ideológicos, tratando de clarificar el sexo de los ángeles. ¿O acaso alguien puede pensar que la forma en que se articule la enseñanza de la religión o el tratamiento que se de al castellano en Cataluña son las claves que nos van a llevar, por ejemplo, a mejorar la competencias de nuestros alumnos, a reducir las terribles cifras de fracaso y abandono escolar o a lograr que nuestras universidades públicas sean reconocidas a nivel mundial como punteras en los ámbitos educativos e investigador?

Aunque suene a broma, y más en los tiempos que corren, desgraciadamente esos van a ser los temas que, una vez más, van a impedir que la séptima reforma educativa de la democracia sirva para definir, de una vez por todas, el modelo educativo que necesitamos en todos sus niveles. Un modelo duradero, consensuado entre las principales fuerzas políticas, que busque la excelencia y que nos sirva para ser más competitivos como país y como economía.

Nunca he visto, y me temo que nunca veré, una manifestación de condena por los resultados que obtienen nuestros alumnos de primaria o secundaria en las pruebas internacionales a las que se presentan, ni una pancarta con sociedad civil tras ella por tener uno de los mayores índices de fracaso escolar, ni una concentración en protesta por tener unas enseñanzas universitarias que no se adecúan en su mayor parte a lo demandado por el tejido empresarial, ni comunicado de repulsa por no haber sido capaces de articular una formación profesional atractiva y adecuada a las necesidades del mercado laboral. Eso sí, manifestaciones, pancartas, concentraciones y comunicados sobre la religión y la lengua en el sistema educativo he visto miles y, también me temo, seguiré viéndolas durante mucho tiempo.

El español como lengua materna
Nota del Editor 13  Diciembre 2012

La cimentación del conocimiento es el idioma. Sin un conocimiento profundo del idioma, especialmente si se trata del materno, si además es el idioma oficial de España, si tambien es un idioma fácil, potente, de difución y uso internacional, el conocimiento profundo no puede adquirirse y está claro que todas las barreras que se ponen a su aprendizaje y uso son explosivos que detonan en la vida de los ciudadanos cuando tendrían que poder interpretar asuntos no triviales porque han sido despojados del desarrollo pleno de su capacidad intelectual.

Por eso, al tratar de restar importancia al maléfico efecto de la inmersión lingüistica, en realidad despojo de la lengua materna a los español hablantes, se está edulcorando un demencial atropello a los derechos constitucionales y humanos y al sentido común.

Hablar de mejorar la educación, y dar por supuesto que los alumnos español hablantes, tienen como poco, que aprender una lengua regional, es partir de un supuesto falso y llegar a otro disparate y fracaso seguro. Si además son despojados de su lengua materna, el idioma español, se trata de un delito de lesa humanidad por muchas estupideces que suelte el totalmente desprestigiado tribunal constitucional español

Entrevista con el autor de 'España contra España' (Ed. LibrosLibres)
Pío Moa: "La hispanofobia está muy acentuada en la izquierda, pero también de manera pasiva en el PP"
Juan Velarde.  Periodista Digital 13  Diciembre 2012

Pío Moa pretende llevar a la primera línea de la actualidad la historia de España. El escritor y el historiador analiza con profusión en 'España contra España' (LibrosLibres, 2012) el devenir de la nación española desde antes de los romanos hasta el siglo XXI, criticando con argumentos a todos aquellos que siempre han buscado denostar la obra de millones de personas conocidas y anónimas.

Esto, lo de poner en tela de juicio el pasado (y hasta el mismo y rabioso presente) ocurre en todos los países, pero quizá sea España el que viene sufriendo una distorsión más extrema y en muchos aspectos autodestructiva. Este libro explica el origen de esa tendencia que se denomina hispanófoba, y las principales versiones y épocas históricas en las que se manifiesta, enfocándolas desde una perspectiva europea.

Viajando del hoy al ayer, Moa encuentra así una razón de ser colectiva para una España ya formada como unidad nacional y cultural al concluir la Segunda Guerra Púnica y con el reino visigodo.

TITULARES MÁS RELEVANTES DE LA ENTREVISTA CON PÍO MOA
"La historia no es algo pasado, sino que es plena actualidad"

"Los políticos de hoy en día tienen una idea escasa o francamente falsa de la historia de España, hay una aversión a lo hispano, una hispanofobia"

"Antes los separatistas eran cuatro gatos a los que la gente miraba como auténticos chiflados"

"Es absurdo mantener que España haya oprimido a los vascos y a los catalanes"

"España, en su conquista de América, no arrasó muchas cosas, aunque a algunos les interese mantener el discurso de la Leyenda Negra"

"Que Cebrián tilde de insidiosa la Reconquista es una sandez y una soberana estupidez de principio a fin".

"La hispanofobia está muy acentuada en la izquierda, pero también de manera pasiva en el PP"

"Margallo es un reflejo de la hispanofobia, producto de un complejo al creer que no valemos para nada"

"No creo que interese que España se fragmente en un mosaico de estadillos de tres al cuarto y enfrentados entre sí"

"La separación de Cataluña podría llegar a ocurrir, pero el problema está más en Madrid que en Barcelona"

"El PP tiene la absurda idea de que en España la economía lo es todo"

"Estamos en una crisis a la que nos han llevado políticos como Rajoy porque no tiene una idea de lo que es España"

"Rajoy tiene que enterarse de que gente como Mas quieren separarse de España, que quieren acabar con ella"

"Los políticos españoles tienen la mentalidad de que están para servirse de la soberanía"

"Justifico que el PSOE fomentó la pederastia porque si dice que los niños de 12 o 13 años pueden tener relaciones sexuales, por qué van a tenerlas sólo entre ellos, pueden tenerlas con una persona mayor. Ellos consideran que la sexualidad es simplemente pasarlo bien"

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Ataúdes blancos en la memoria
Editorial La Razón 13  Diciembre 2012

El 11 de diciembre de 1987, ETA cometió una de las acciones más execrables de su ya de por sí sanguinaria historia. Veinticinco años han transcurrido desde el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Zaragoza, en el que fueron asesinadas once personas, entre ellas cinco niñas, y más de 80 resultaron heridas. Las imágenes de aquellas jornadas, de los ataúdes blancos, de familias desgarradas, quedaron grabadas para siempre en la memoria colectiva del país. Y ahí deben permanecer.

Tenemos la obligación de no olvidar de dónde venimos ni quiénes fueron, y son, los culpables de tanto dolor ni de que, como en el caso del autor intelectual de la matanza de Zaragoza, «Josu Ternera», sigue en libertad y huido de la Justicia. En este cuarto de siglo, la lucha antiterrorista ha pasado por etapas y altibajos, con demasiadas fechas señaladas en recuerdo de otras víctimas inocentes, pero también con muchos días de éxitos contra la banda.

Sin embargo, aquella lejana jornada de diciembre tiene como denominador común con la actual el que ETA continúa viva. Conserva las armas, los explosivos y su capacidad para matar. La amenaza se distingue con claridad cuando la bruma cegadora del anuncio del cese definitivo de la violencia se dispersa y cuando la retórica interesada y falaz del «proceso de paz» calla. Es cierto, desde luego, que el magnífico trabajo de las Fuerzas de Seguridad del Estado y la Justicia han debilitado la capacidad operativa de los terroristas en estos años hasta reducirla extraordinariamente, pero no lo es menos que ETA no se ha rendido ni se ha disuelto ni ha perdido perdón ni mucho menos ha colaborado en la resolución de decenas de atentados sin resolver.

En este punto, LA RAZÓN adelanta hoy que la dirección etarra está preparando a sus bases para que entiendan y compartan la necesidad de volver a cometer atentados ante el parón del proceso. En las últimas semanas ETA ha endurecido notoriamente sus posiciones públicas y la ruptura del alto el fuego es una opción que ha ganado adeptos entre los pistoleros. Puede que la banda haya interiorizado al fin que el Gobierno no cederá ni negociará nunca, que no habrá amnistías ni excarcelaciones masivas, que los presos cumplirán íntegramente sus condenas, que el resto de sus objetivos no se cumplirán y que tendrán que darse por satisfechos con el poder institucional que ocupan y que cualquier día podrían perder. El ministro Fernández Díaz explicó de nuevo ayer la posición de los demócratas en el homenaje a las víctimas de la casa cuartel de Zaragoza: «No ha habido conflicto ni presos políticos ni proceso de paz, sino una banda criminal para cuyos miembros no existirán santuarios en ningún país». Los verdugos y sus cómplices no tienen más futuro que la prisión. Los 31 terroristas detenidos este año ya lo saben. Es cuestión de dignidad y de justicia con aquellos ataúdes blancos y tantos otros.

Ni donde están, ni siquiera quienes son
Antonio Pérez Henares  Periodista Digital 13  Diciembre 2012

La extrema izquierda secesionista catalana, con vínculos con Bildu, la UPC, que obtuvo escaños en las pasadas autonómicas y ya tenia concejales en Gerona, presentó en esa ciudad una propuesta para declararla territorio libre, soberano e independiente de España a la espera del nuevo estado catalán. Votaron a favor y lograron sacar adelante la resolución CiU, quien gobierna, IC y ERC. Voto en contra el PP. Los socialistas del PSC decidieron abstenerse. No quisieron oponerse porque, en flagrante contradicción con la Constitución que ampara nuestros derechos, leyes y libertades, si aceptan y suponen que la soberanía del pueblo español puede ser troceada a cachitos.

Ayer, como remate, se fueron del ramal de ERC y Más contra la enseñanza "igualitaria" del español en Cataluña y volvieron a caer en su papel de "tontos útiles" del separatismo catalán, juramentandose para incumplir la Ley y violar las sentencía y la Constitucion

La actitud del socialismo catalán, y así les luce, tiene dos calificativos complementarios, ambigüedad y cobardía. Su caída a abismos del 14% de los votos y a 20 escaños después de haber bajado otro tanto hace un par de años refleja esa absoluta perdida del sentido de la realidad, de sus propios votantes y de su propia identidad como partido de izquierda, al que cada vez se vislumbra más como "soguilla" de un nacionalismo al que Mas, ahora con la excusa del ataque a la lengua, lleva otra vez del ronzal..

Lo del PSC parece caso perdido y deriva sin rumbo pero no deja de ser sorprendente que sea una de sus dirigentes más destacadas quien se postule con tal bagaje, al que une el haber sido ministra muy sintonizada con Zapatero, para liderar el conjunto del socialismo español. Uno diría que la posición, la situación y el antecedente son casi inhabilitadotes de tales pretensiones y su compañero el irreverente Leguina lo calificaría de broma de apellidos esperpénticos. Pero ahí está doña Carmen Chacón pidiendo primarias cuando no hay elecciones a la vista y buscando liderar un partido que “estrictu sensu” no es, y así lo enfatizan cuando les conviene, ni siquiera el suyo. ¿Sucribe la pretendiente a lider del socialismo español en que los niños catalanes no puedan estudiar TAMBIEN en castellano y el proposito de Pere Navarro de violar las leyes del estado y las sentencias de los tribunales?
Pero, fíjense que apoyos no le faltan. Griñan parece ser el gran valedor, aunque el conde don Julian es ducho en cambio de lealtades, Barreda se agarra a ella como a clavo ardiendo para no parecer tanto un “muerto viviente” de la política y Belloch la empuja al tiempo que sus compañeros aragoneses pretendían hacer del catalán, con aquel triste Iglesias de gran pensador, idioma cooficial en la comunidad algo por fortuna y sentido común echado atrás por la nueva mayoría. De intercambiar jota por sardana no ha dicho Belloch todavía nada.

Está la oposición socialista casi peor que el Gobierno. Que ya es estar mal. Por lo menos los de Rajoy, a quien les llueven palos, huelgas, cifras, parados, manifestaciones y tropiezos por tierra, mar y aire, sufren, que en estas es de sufrirlo el desgaste del poder, pero estas huestes del PSOE es que parecen ni saber ni donde están ni siquiera quien son.

Wert resucita a Artur Mas
José Oneto www.republica.com  13  Diciembre 2012

Manifestaciones en las calles de Barcelona en defensa del catalán, como si estuviese a punto de desaparecer como idioma. Agrio debate en el Parlamento de la Nación, donde el portavoz de Convergencia i Unió, Josep Antoni Duran i Lleida, amenaza con una “resistencia activa”, ante la publicación del borrador de la nueva Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa del Ministro de Educación Juan Ignacio Wert, con la que se intenta, en primera instancia, defender la enseñanza del castellano en Cataluña, y el derecho de los padres a educar a sus hijos en el idioma que quieran, estableciendo la proporcionalidad del castellano y el catalán en la escuela pública. Cumbre en el Palacio de la Generalitat, bajo la presidencia de Artur Mas, de los representantes de gran parte de los partidos políticos catalanes -Convergencia i Unió, Partido Socialista de Cataluña (PSC), C U, y Esquerra Republicana de Catalunya ( ERC), que defienden el actual sistema educativo y la inmersión lingüística.

Rifirrafe en la sesión de control del Gobierno donde el representante de Esquerra, Alfred Bosch, ha sacado a relucir todos los supuestos peligros que se corren al querer imponer a toda costa, la nueva reforma educativa del Partido Popular que según la Generalitat es una reforma encubierta de la Constitución.

“Ustedes han chocado – ha dicho lleno de fervor patriótico -con un gigante, con una nación decidida a defender a sus hijos. Ni se le ocurra tocar a nuestros niños. Nuestros niños que hablan el doble de lenguas que cualquier Presidente del Gobierno. Estamos hartos de soportar su prepotencia. ¿Cómo van a imponer su modelo? ¿Van a poner un guardia civil en cada escuela? ¿De qué planeta bajan ustedes?”

Reunión urgente de la máxima responsable del Partido Popular en Cataluña, Alicia Sánchez Camacho, con el ministro Wert para matizar determinados aspectos de la reforma. Orden de la Moncloa para que Wert rebaje la tensión, como sea, para que las aguas vuelvan a su cauce y Mas no siga subido, de nuevo, al carro del victimismo comparando la actual situación con los intentos de Felipe V y el general Franco de terminar con el idioma Catalán.

Este es el panorama del escenario político Catalán, al borde de cumplirse las tres semanas del gran fracaso electoral de Artur Más y de su proyecto independentista del que ha empezado a apoderarse su futuro socio de gobierno, Esquerra Republicana de Catalunya, aun antes de votar la investidura de Mas como Presidente de la Generalitat en el Parlamento catalán.

Solo la presentación del proyecto de reforma educativa del Ministro Wert, sus sonoras declaraciones de torero amante del peligro (“como los toros, me crezco en el castigo”) y su utilización partidista por un Mas, deseoso de agarrarse a un clavo ardiendo, han sacado al Presidente de la Generalitat en funciones, de la depresión ante la derrota y del desanimo de los suyos, que todavía, no han podido explicarse que es lo que ha pasado.

Mantenía este cronista días después de la derrota personal de Artur Mas (ver republica.com El “Pacto” de Wert con Mas”) que lo que, antes de las elecciones del pasado 25 de noviembre, la Ley de Reforma educativa, pudo ser un gesto de coherencia para aclarar, definitivamente, la posición del PP sobre el modelo lingüístico y la inmersión, igual que desde el principio lo ha tenido muy claro Ciutadans, y así lo ha expuesto a los votantes catalanes, después de las elecciones podía ser una ayuda a Mas. Y, en efecto, ha sido utilizado por Mas para unir a todas las fuerzas políticas (Partido socialista, Esquerra e Iniciativa per Catalunya Verds) para formar un frente común contra Madrid, que ya no solo “nos roba” y “nos discrimina” (algo que se había aclarado suficientemente durante la campaña electoral, que no es verdad), sino que, ahora, “nos quiere quitar un modelo de enseñanza” ya implantado, obligando, incluso, a la Generalitat, a pagar a los colegios que impartan el castellano, en el caso de que el gobierno catalán no lo pueda asumir, algo que puede ser claramente inconstitucional.

A última hora de la tarde se ha sabido que el gobierno catalán y los partidos participantes en la cumbre de urgencia sobre el modelo educativo de Catalunya han acordado de forma unánime la defensa y aplicación estricta de la Ley de Educación Catalana (LEC) pese a que finalmente se apruebe la reforma que impulsa el ministro de Educación, José Ignacio Wert, y que relega al catalán a lengua optativa. Ello puede implicar actuar “de forma unilateral” desde Catalunya para hacer cumplir la LEC, aunque entre en contradicción con la ley a nivel español si se llega a aprobar en los actuales términos en el Congreso de los Diputados.

Wert desempolva la naftalina
josep maria pelegrí ABC Cataluña 13  Diciembre 2012

El gobierno del PP da otra vuelta de tuerca en su ofensiva contra las señas de identidad catalanes y vuelve a utilizar la lengua como elemento de confrontación con su anteproyecto de ley de educación.

Que a estas alturas el ejecutivo de Rajoy, con el ministro Wert como punta de lanza, hablen de españolizar a los niños catalanes muestra mala fe o ignorancia. Todos los informes de las últimas tres décadas demuestran que los alumnos catalanes finalizan su escolarización obligatoria con un buen nivel de catalán y de castellano. Y no se aprecia diferencia alguna en el uso del castellano respecto a los estudiantes de otros puntos de España.

Con toda rotundidad: es absolutamente falso que los jóvenes de Catalunya no aprendan castellano en la escuela. Pretender ahora separar a los alumnos por razones idiomáticas es una irresponsabilidad y vulnera las competencias que el Estado ha dado a Catalunya en materia educativa.

Con su ley, el ministro Wert no vela por una mejora en la calidad de la enseñanza, sino por una uniformización que haga prevalecer únicamente el castellano en las escuelas de Catalunya. Eso sí es politizar el uso de la lengua con unos argumentos rancios y con un claro olor a naftalina. El sistema educativo catalán ha sido aplaudido por la UE -y amparado por el TC- que ha visto en él un ejemplo de integración.

Unió defiende a ultranza el modelo educativo catalán. La lengua es una seña de nuestra identidad que la Constitución ampara. Usar el idioma como arma arrojadiza lo único que puede lograr es crear un problema donde sólo ha existido armonía. No lo permitiremos.

Josep Maria Pelegrí es Secretario General de UDC.

Dos y dos igual a cuatro y ya se matematicas
Nota del Editor 13  Diciembre 2012

Estos tipos miserables que se benefician de la conculcación de los derechos constitucionales y humanos de los español hablantes, por muchas vueltas que le den, demuestran qu no tienen respeto a nada ni nadie salvo su bolsillo.

El asunto crucial no es si los niños pueden aprender castellano en la escuela, en el nivel que les interesa a estos pederastas lingüísticos equivalente al dos mas dos igual a cuatro y ya se matemáticas, sino si los niños español hablantes al impedirles el aprendizaje profundo y sistemático uso de la lengua española, no pierden oportunidades para aprender y transformarse en personas que puedan aportar su trabajo y tener criterio para decidir en su vida.

La niña del exorcista y los Valldemosa
Santiago González.  santiagonzalez.wordpress.com 13  Diciembre 2012

La foto corresponde a la sesión de control al Gobierno en el Congreso celebrada ayer. Observen a los personajes y la carencia absoluta de lógica del conjunto. Alfred Bosch, el pequeñito de la izquierda, en el momento cumbre de su intervención mientras le hacen los coros sus compañeros de Esquerra. La letra del solista decía:

Quiere liquidar la escuela en catalán, relegar el catalán a una especialidad de tercera. No pasarán, no acataremos. ¡Han chocado contra un gigante [esto no lo decía por él, obviamente] con una nación dispuesta a defender a sus hijos. ¡Ni se le ocurra tocar a nuestros niños! [Asombrosa muestra de alteridad. Justamente al revés, son Bosch y sus compañeros del cartel y Mas, Duran y los suyos y los antisistema de CUP y los de ICV y los del PSC y el PSOE, los que defienden la inmersión lingüística sólo en catalán, quienes tocan a los hijos de los demás]. Pretenden dictar qué lengua hablamos, qué escuela tenemos. ¿Cómo lo harán?¿Pondrán un guardia civil en cada aula?¡No acataremos!¡No acataremos!

La diferencia entre este sujeto, tan crecido, y el presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso de los Diputados de España, Josep Antoni Durán i Lleida no es que éste piense de manera sustancialmente diferente: por tres veces usó el adverbio ‘lamentablemente’ para calificar el hecho de que los escolares hablaran en el recreo en la lengua extraña [los niños, ya se sabe, entre su amor a lo que les cuesta más trabajo y un poco por joder]. Lo que pasa es que la formulación de Esquerra le da un poco de alipori.

Ahora fíjense en los del coro. El cartel que muestran ‘Keep calm and spek catalan’ (Mantener la calma y hablar catalán) está inspirado en la campaña del Gobierno británico de 1939 ante el nazismo: ‘Keep calm and carry on’ (Mantener la calma y adelante). Todo parece indicar que Tardà y el otro encartelado muestran el cartel para orientar a su compañero, que está como la niña del exorcista (© Alatriste) en una doble dirección, para que no pierda los nervios y para que hable en catalán, ya que la mayor parte de su dicterio fue recitado en la lengua extraña, lo mismo que hacen sus niños en los recreos. Lo que ya no se entiende es que miembros de un partido tan republicano invoquen la monarquía, aunque sea británica.

Acerca de Santiago González
Periodista. Columnista de El Mundo. Ha publicado "Un mosaico vasco" (2001), "Palabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo" (2004), "Lágrimas socialdemócratas. El desparrame sentimental del zapaterismo" (2011) y "Artículos 1993 - 2008" (2012). Premio de Periodismo El Correo 2003.

Comentario de " Aragües capital del mundo":
Los hijos de los demás no es que no importen… es que no existen. Porque Bosch se expresa enteramente de acuerdo con su pensamiento. Los niños son NUESTROS.

Es difícil entender el nacionalismo sin ese afán de apropiarse de todo. El “país”, Catalunya, es nuestra. Su historia y tradiciones, también. Y sus niños… qué vamos a decir de sus niños. En el momento en que los padres los traen al mundo esos alegres infantes se convierten en nuevas piezas de la construcción nacional, encajan en un todo armónico del que nadie tiene derecho a sacarlos. Ni sus propios padres.

El esquema nacionalista es fácil: nosotros representamos la esencia de lo catalán; Cataluña somos pues nosotros y el que disiente es un no-catalán o un traidor a lo catalán; los niños son el futuro y para que lo catalán exista en el futuro, los niños deben ser como nosotros, TODOS los niños existentes en Cataluña, que están al servicio de una causa superior a su propia individualidad.

CRIMEN SIN CASTIGO
Alcaraz: 'El Gobierno no quiere detener a Ternera'
ALBERTO LARDIÉS www.gaceta.es 13  Diciembre 2012

“El PP asume los acuerdos del PSOE con ETA”, asegura el líder de Voces contra el Terrorismo. Se cumplen 25 años del brutal atentado en el cuartel de Zaragoza.

Hoy se cumple el terrible aniversario de la matanza que ETA perpetró en la casa cuartel de Zaragoza. Once muertos, entre ellos seis niños, y setenta y tres heridos. Aquel atentado buscaba forzar la voluntad del Gobierno para negociar. Veinticinco años después, víctimas directas de la sinrazón etarra muestran su enorme malestar con la actitud del Ejecutivo, sobre todo por el hecho lacerante de que el presunto inductor del ataque, el jefe terrorista José Antonio Urruticoechea Bengoechea, alias Josu Ternera, lleva 10 años huido de la Justicia.

Ternera se fugó cuando el Tribunal Supremo dictaminó que había indicios suficientes para incriminarle por haber ordenado el crimen –en 1994 se condenó como autores de la masacre a cuatro miembros del comando Itinerante y en 2003 se condenó a otros dos jefes etarras también por inductores–. En el momento de su fuga este etarra ocupaba un escaño en el Parlamento vasco y pertenecía a la Comisión de Derechos Humanos.

El presidente de Voces contra el Terrorismo (VCT), Francisco José Alcaraz, perdió a un hermano y a dos sobrinas en el atentado. Y denuncia a LA GACETA su indignación. “Si el Gobierno no lo tiene controlado, tiene la posibilidad de saber dónde está y no hace nada al respecto. No quiere ni tiene ninguna voluntad de detenerlo”. Y explica que, a su juicio, la razón es que “Josu Ternera es el intocable que llevó toda la negociación con el PSOE”. “El Gobierno actual asume los compromisos adquiridos por Zapatero con ETA”, remarca.

Cuando se le pregunta si cree que alguna mañana se despertará y verá a Ternera detenido, Alcaraz es contundente. “Será detenido el día que hayan prescrito sus delitos”. “Llevamos 25 años en los que no se ha hecho justicia y lo más duro para mi familia, donde estamos abatidos, es que habíamos confiado en que el Gobierno del PP jamás asumiría la misma actitud que el PSOE”. Y agrega que “sin negociar directamente, este Gobierno está haciendo más daño, si cabe, que el anterior”.

El paradero del jefe terrorista es un misterio. Sólo en los últimos meses diversas informaciones le han situado en Noruega, Francia, Italia, Venezuela y hasta países africanos. Ternera fue jefe militar de la banda en los 80, pasó por la cárcel en los 90, se fugó en 2002 y después auspició el mal llamado proceso de paz durante la etapa de Zapatero.

Alcaraz ve “deleznable” que hoy se celebre un acto de homenaje en Zaragoza al que él y su familia no han sido invitados. “La delegación del Gobierno organiza el homenaje y nadie nos ha comunicado que se celebra, nos hemos enterado por la prensa”. “Fernández Díaz, que no ha hecho ninguna diligencia ni nada parecido para encontrar a Ternera, va a utilizar el dolor de mi familia”, asegura consternado. Y concluye afirmando que no asistirá al acto.

El Ministerio del Interior informó de que hoy a las 12.30 se celebra el homenaje presidido por el propio Fernández Díaz y por la presidenta del Gobierno de Aragón, Luisa Fernanda Rudi. Asistirán el director general de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa, la directora general de Apoyo a Víctimas del Terrorismo, Sonia Ramos, y la presidenta de la AVT, Ángeles Pedraza, así como víctimas directas del atentado.

Ley Wert
Rigau tira balones fuera y dice que en Cataluña se puede hablar en español
ÁLVARO J. MEDINA www.gaceta.es 13  Diciembre 2012

La consejera de Educación en funciones de la Generalitat llevará al Tribunal Constitucional, en cuyas sentencias se basa el borrador de la LOMCE de Wert, si se permite el bilingüismo en la escuela.

La consejera de Educación en funciones de la Generalitat, Irene Rigau, afirma que llevará al Tribunal Constitucional la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad de la Educación, elaborada por el Ministerio de Educación, dirigido por José Ignacio Wert, si no se modifica el ante proyecto. Wert ha explicado que el propio documento se basa en sentencias del Alto Tribunal y del Tribunal Supremo, que piden poner el español como lengua vehicular en la escuela.

La consejera, no obstante, ha afirmado que "si hay un relato falso es que en Cataluña no se puede hablar español, y éste no lo hemos hecho nosotros". Sus explicaciones caen en saco roto porque solo faltaba que en la sociedad se prohibiera hablar el español. El texto pide que las clases distintas a la lengua española se impartan en español.

Es por este motivo por el que exige a Wert que retire el borrador de la LOMCE. "Habrá que ver si el Gobierno de España mantiene o retira el anteproyecto después de todo lo que está pasando", ha opinado la consejera, quien el viernes acudirá a Madrid para mantener una cumbre con el Ministerio y dialogar tras los plantes que ha hecho la Generalitat en las reuniones de la semana pasada. Opina, por otra parte, que "más valdría que se retirara" el texto.

Asimismo, Rigau afirma que ha llegado a sus manos el tercer borrador de la LOMCE, un texto que ha rechazado de forma explícita porque modifica la imposición del catalán en las aulas. "Hay cambios, pero no hay cambios", se ha limitado a decir. Y es que el texto no elimina el porcentaje de clases en español que se deben impartir en los colegios públicos y concertados de Cataluña.

Rigau ha asegurado que la Generalitat perdería competencias en caso de que la LOMCE saliera adelante. "El anteproyecto de la LOMCE altera el reparto competencial que había hasta ahora", ha apuntado, tras aseverar que la referencia de la Generalitat es la Ley de Educación de Cataluña, es decir, la LEC.

LUCHA ANTITERRORISTA
Francia condena a ocho y cinco años a dos etarras del aparato militar
Josu Urbieta, detenido cuando viajaba armado con su documentación auténtica, está también imputado en el sumario del asesinato de Nérin
FERNANDO ITURRIBARRÍA CORRESPONSAL | PARÍS. El Correo 13  Diciembre 2012

El Tribunal Correccional de París condenó ayer a cinco años de prisión con destierro definitivo de Francia a Josu Urbieta Alkorta 'Pow' por pertenencia al aparato militar de ETA. La víspera otra sala de la misma jurisdicción había impuesto ocho años de cárcel, también con prohibición de residir en el país, a Alex Akarregi Casas por haber pertenecido a ese entramado.

En el caso de Urbieta (Azpeitia, 1978), la pena es un año inferior a la petición de la fiscal Juliette Le Borgne. La sentencia incluye el pago de 2.668,66 euros en concepto de indemnización al propietario del coche que había sustraído poco antes de ser detenido, el 10 de junio de 2010 en Corrèze (centro de Francia), además de 2.000 euros por perjuicio moral. Viajaba armado con un revólver robado en octubre de 2006 cerca de Nîmes y con sus documentos de identidad auténticos, por lo que se supone que su clandestinidad era reciente.

No obstante, la Justicia gala cree que le había dado tiempo a participar en el tiroteo que, tres meses antes, costó la vida al policía francés Jean-Serge Nérin a las afueras de París. Las huellas genéticas de Urbieta, que está imputado en el sumario del crimen, fueron identificadas en una puerta del concesionario previamente asaltado, en la cinta adhesiva usada para maniatar al guarda, en uno de los automóviles robados en el garaje y en el vehículo empleado por el comando agresor para darse a la fuga tras el último atentado mortal en el historial de ETA.

Akarregi y la petición fiscal
La condena a Akarregi (Bilbao, 1977) fue pronunciada tras una breve deliberación de los jueces a puerta cerrada nada más celebrar el martes la vista oral. La pena de ocho años se corresponde exactamente con la petición del fiscal Ludovic Lestel, quien había solicitado al tribunal que no tuviera en cuenta la declaración del cese de la actividad armada, de la que dijo que «no afecta al territorio francés».

La condena tuvo en cuenta la reincidencia del procesado, quien fue detenido el 25 de febrero de 2009 en Francia a los seis meses de cumplir condena en España por colaboración con el 'comando Bizkaia'. La Audiencia Nacional le había impuesto cinco años por alquilar el vehículo en el que murieron los etarras Egoitz Gurrutxaga y Hodei Galarraga al estallar la bomba que transportaban, el 23 de septiembre de 2002, en el barrio Bentazarra de Bilbao.

La imposición del catalán
El ex embajador en la Santa Sede ve 'nazi' la inmersión lingüística
 www.gaceta.es 13  Diciembre 2012

"No hay ninguna diferencia" entre "un judío con estrella amarilla perseguido por los nazis" y "un niño catalán castigado por hablar español en el patio del colegio", afirma Francisco Vázquez.

El ex alcalde socialista de A Coruña y ex embajador del Reino de España ante la Santa Sede, Francisco Vázquez, ha defendido que "no hay ninguna diferencia" entre "un judío con estrella amarilla perseguido por los nazis" y "un niño catalán castigado por hablar español en el patio del colegio". "No hay diferencia, es una opresión", ha subrayado.

Vázquez ha insistido en que "es inconcebible en una sociedad democrática" que un niño sea castigado por "utilizar su lengua materna". Respecto a política lingüística para la enseñanza catalana, se ha mostrado "defensor de lo que dice la Constitución", que fija que "todos los españoles tienen el derecho y el deber de usar y conocer la lengua española" y que otorga a aquellas comunidades con lengua propia el "derecho" de hacer lo propio.

Por ello, Vázquez ha subrayado que "en Cataluña se vulneran derechos ciudadanos con esa inmersión lingüística"; mientras que ha aseverado que "en Galicia nunca hubo conflicto" por cuestiones de idioma.

A modo de ejemplo, por otro lado, ha comparado "el mensaje insolidario" de Cataluña pidiendo "lo que le corresponde por tener más recursos" con lo que supondría que una de las hermanas Koplowitz entrase en un hospital público exigiendo "un trasplante de riñón sin tener que hacer cola", dado que su contribución en los impuestos es mayor que la media.

Otra asunto sobre el que reflexiona, en TVG, según recoge EP, es la situación de su partido, al que achaca "un deriva radical". "No en las posturas", matiza, sino de "ideología", dado que ahora "coge siempre las banderas 'frikis".

"Las de los antisistema, los okupas, los indignados. No nos corresponde a nosotros y no debe preocuparnos, porque al final son uno o dos millones (de personas), y las mayorías no están ahí", ha remarcado, reivindicando así que su partido debería "ocupar el más amplio espectro de la izquierda".

Esta posición "hegemónica" en ese ámbito político se pierde, a su juicio, cuando "abandona su ideario socialdemócrata y se hace abanderado de cuanta reivindicación se hace en la calle".

"Y, sobre todo, cuando rompe su compromiso territorial, inicia su declive", puntualiza Vázquez, criticando de paso los pactos entre el PSOE y los partidos nacionalistas, que manejan "dogmas" distintos.

Así, quien se define como "socialdemócrata, católico y españolista" contrapone la "solidaridad" que "preside" el ideario de su formación con la "deslealtad" que "define la posición nacionalista", ya que "su único objetivo es lograr la independencia y crear un estado propio".

Francisco Vázquez: ´No hay diferencia entre un judío perseguido por los nazis y un niño catalán castigado por hablar castellano´
La Opinion 13  Diciembre 2012

El exalcalde socialista de A Coruña Francisco Vázquez aseguró ayer que "no hay ninguna diferencia" entre "un judío con estrella amarilla perseguido por los nazis" y "un niño catalán castigado por hablar castellano en el patio del colegio". "No hay diferencia, es una opresión", subrayó.

Vázquez hizo esas declaraciones en el programa Foro Aberto de la TVG, donde también insistió en que "es inconcebible en una sociedad democrática" que un niño sea castigado por "utilizar su lengua materna".

Cuestionado acerca de la política lingüística para la enseñanza, el exalcalde de A Coruña se mostró "defensor de lo que dice la Constitución", que fija que "todos los españoles tienen el derecho y el deber de usar y conocer la lengua española" y que otorga a aquellas comunidades con lengua propia el "derecho" de hacer lo propio.

Vázquez concluyó que "en Cataluña se vulneran derechos ciudadanos con esa inmersión lingüística"; mientras que aseveró que "en Galicia nunca hubo conflicto" por cuestiones de idioma.

Otro asunto sobre el que reflexionó en el programa es la situación de su partido, al que achacó "una deriva radical". "No en las posturas", matizó, sino de "ideología", dado que ahora "coge siempre las banderas frikis".

Vázquez, quien se definió a sí mismo como "socialdemócrata, católico y españolista", contrapuso la "solidaridad" que "preside" el ideario de su formación con la "deslealtad" que "define la posición nacionalista", ya que "su único objetivo es lograr la independencia y crear un estado propio".

El exalcalde de A Coruña comparó "el mensaje insolidario" de Cataluña, pidiendo "lo que le corresponde por tener más recursos", con lo que supondría que una de las hermanas Koplowitz entrase en un hospital público exigiendo "un trasplante de riñón sin tener que hacer cola", dado que su contribución en los impuestos es mayor.

Bilingüismo descafeinado y Torre de Babel hasta el infinito
Nota del Editor 13  Diciembre 2012

Nótese primero que en la TVG, la Telegaita, sólo se habla la lengua regional, el español está prohibido.

Y después viene la eterna falacia de que las gentes se entienden en cualquier idioma por arte de magia: "Desde que yo soy niño, uno habla gallego y otro contesta e catalán y no pasa nada", o a lo mejor es verdad y como no se entienden, realmente no pasa nada.

Y para finalizar, llegamos al punto de la distancia entre idiomas: la lenguas regionales catalana y gallega tienen su origen común y hay bastante similitud, por ello los que se aprovechan de su imposición, tratan por todos los medios de mostrar que es muy fácil aprenderlas y entenderse, siempre en detrimento de los derechos humanos y constitucionales de los español hablantes. Con buena voluntad e intención, se podría hacer así, pero los inmersores no se conforman con que las lenguas regionales se aprendan superficialmente, en la calle al tener tantos rasgos comunes, erradican y prohiben el idioma
español en todas partes. Pero el sombrajo de la distancia entre lenguas se les cae al suelo cuando conseguimos, poco probable, que miren un poco más allá de su ombligo, y sitúen el vascuence ("unificado", vaya pufo) en la ecuación.

Pero, sin descanso, ellos siguen defendiendo la construcción de la Torre de Babel, porque "se hablan en lenguas regionales y no pasa nada" y  poco a poco ya han llegado a la Luna.
 




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