AGLI Recortes de Prensa    Lunes 17 Diciembre 2012

La banca se endeuda para financiar la nueva burbuja
Roberto Centeno El Confidencial  17  Diciembre 2012

Al igual que sucedió con la burbuja inmobiliaria, alimentada por los préstamos de una banca irresponsable y codiciosa que se endeudaba masivamente a corto para prestar a medio y largo plazo, se reproduce el esquema con la gran burbuja de la deuda pública. Un comportamiento suicida que parecía irrepetible, pero como el primero les salió gratis, porque nadie ha respondido de nada y la cuenta la paga el pueblo español, lo repiten de nuevo. Ayer era “el precio de la vivienda nunca puede bajar, no hay ninguna crisis”. Hoy, “el Estado no puede quebrar, no será necesaria ninguna quita”. Y mientras todos los bancos de la eurozona están comenzando a devolver los préstamos del Banco Central Europeo, los españoles piden cada día más. Nada menos que el 40% del total de los créditos concedidos, cuando nuestro PIB es solo el 13% del grupo, la mayor parte de los cuales para financiar la gigantesca burbuja de la deuda total, que supera el billón de euros, y que España ya no puede devolver.

Pero, ¿quiénes hacen los cálculos en la banca española? ¿Los mismos que en 2006 y 2007 dijeron que no existía ninguna burbuja? Como diría hace unos meses la exbailarina y exconsejera de la CAM que se ha ido forrada, “nadie nos dijo que había una crisis”. ¿Nadie les ha dicho a los banqueros que un déficit público fuera de control va a superar el 10% del PIB oficial, y no el 7% que dice Montoro? ¿Nadie les ha dicho que los últimos indicadores muestran que la recesión está agravándose? ¿Es consciente la oligarquía financiera de que los tres billones de deuda privada financiados mayoritariamente por ellos jamás podrán ser devueltos por una población cada vez más empobrecida, ni el Estado rescatar, y de que antes o después más de la mitad de la banca tendrá que suspender pagos?

La resolución del jueves para crear en 2014 un supervisor bancario europeo, que dejaría “encantado” a un Rajoy que siempre permite que nos desplumen en estas reuniones –los contribuyentes respondemos de todo–, sienta que “los futuros rescates bancarios no serán nunca a costa de los contribuyentes, sino que deben estructurarse en forma que los responsables de las quiebras bancarias asuman la totalidad de la carga”. Exactamente lo contrario de lo que ocurre en España. La oligarquía financiera ha conseguido imponer la mayor socialización de pérdidas de la historia de Europa, en la que los responsables del desastre están recibiendo escandalosas compensaciones con dinero público. El nuevo mecanismo europeo deberá poner fin a este tipo de expolios, aunque para nosotros ya es demasiado tarde.

Rajoy aplaza el rescate e incrementa la incertidumbre
Se avecinan meses de gran incertidumbre para España, mientras Rajoy y los tres mosqueteros –Guindos, Montoro y Nadal, ¿o es al revés?–, aparte de apuñalarse entre ellos, continúan con su habitual indecisión e improvisación, sentando las bases del hundimiento de la nación española. Y el viernes Rajoy, en el colmo de la obscenidad, afirmó en Alemania que los recortes han sido “equilibrados y equitativos”. ¿Cuántos de las decenas de miles de asesores inútiles con sueldos medios de 60.000 euros han sido eliminados? ¿Cuántos de los 30.000 coches oficiales, de las 200 embajadas o las 50 televisiones han sido suprimidos? ¿Cuántos de los dos millones de empleados públicos nombrados a dedo? Se habían comprometido a cerrar la mitad de las empresas públicas, unas 2.000, y rebajaron el compromiso a cerrar 675 en julio. Las han reducido a solo 198, pero no las han liquidado, ¡las han fusionado! Estos son los recortes “equilibrados” de Rajoy. “España tardará más de 20 años en volver al nivel de vida previo a la crisis, la diferencia entre ricos y pobres es la mayor de Europa, y en diez años el número de personas en riesgo de exclusión social será de 18 millones, el 38% de la población, frente a 12,7 millones, o el 27% en 2012” (1) ¿Pero cómo se puede tener tal grado de desvergüenza y miseria moral?

La oligarquía financiera ha conseguido imponer la mayor socialización de pérdidas de la historia de Europa
Y para acabar de arreglarlo, Rajoy sigue aplazando el rescate. Ahora dice que es porque Merkel se lo ha desaconsejado y, además, algún miembro de la eurozona podría negarse, y es necesaria la unanimidad. De ser cierto, Rajoy no tiene perdón de Dios. Cuando todo el mundo se lo propuso en septiembre y las condiciones eran más que razonables, este irresponsable dijo que no porque, para él, eran mucho más importantes sus intereses electorales que los intereses de España. Son vergonzosas sus lágrimas de cocodrilo por el empobrecimiento de los españoles mientras despilfarra el dinero como si fuera escombro en mantener un Estado y un sistema financiero inviables. Cuanto más tiempo pase, más difícil será la situación y más incierto el resultado del inevitable rescate, que podría convertirse en una suspensión de pagos si alguien se niega. En todo caso, sería ahora en condiciones devastadoras para los ciudadanos.

La decisión del Banco Central Europeo en septiembre de no dejar caer a España, que ha reducido los tipos temporalmente, ha demostrado ser un auténtico disparate, porque ha permitido a estos insensatos aplazar los recortes. Los datos del Banco de España conocidos el viernes indican que la deuda de las Administraciones Públicas sigue creciendo vertiginosamente, un 15%, y toca máximos de hace un siglo según algunos medios. Esta es solo la computable, que no recoge la totalidad de la misma, que asciende a 1,03 billones y no a los 817.000 millones publicados. Algunos titulares mediáticos, con el fin de engañar al personal, resaltan que la deuda de las Comunidades se ha “reducido por primera vez en cuatro años”. Nada más lejos. Es solo un camelo contable. El Estado les ha transferido 60.000 millones y, aunque obviamente son deuda de las Comunidades, la restan de su deuda y la pasan al Estado. El camelo consiste en que se supone que se trata de un préstamo comercial a corto plazo, meses, como cuando un banco adelanta 100 millones para pagar la nómina. Pero aquí no es un préstamo a corto, porque estos insensatos no lo van a devolver ni en 6 meses ni en 60 ni en 600. Entonces, ¿qué clase de estafa es esta?

Siendo ya inasumibles los niveles de deuda y, sobre todo, su crecimiento –que además van a aumentar exponencialmente en el último trimestre por la primera parte del rescate bancario, que elevará la deuda en 40.000 millones de una tacada–, menos soportable resulta el déficit de las Administraciones. La cifra oficial a fin del tercer trimestre y en tasa interanual ascendió al 8,6 % del PIB, y queda el cuarto. Todos los datos señalan que la economía está intensificando su caída y destruyendo más empleo que hace un año, por lo que a pesar del aumento de impuestos, la congelación de pensiones y la eliminación de la paga de Navidad a los funcionarios, todos los expertos independientes estiman que el déficit en 2012 no modificará sustancialmente el interanual del tercer trimestre. Pero seamos optimistas y supongamos que baja al 8%.

A esa cifra hay añadir, porque no estaba incluida en el cómputo, no menos de 1,1 puntos de los rescates bancarios, otros 0,3 puntos más por las desviaciones de la Seguridad Social, donde la afiliación está cayendo a un ritmo sin precedentes, y caerá más en meses venideros. Y además, la mayoría de Comunidades ha dado orden de no pagar ni una sola factura desde el fin de octubre, lo que sumará unos 0,7 puntos la deuda real. Estimación del déficit total de 2012 –y da igual como lo escondan–, 8 + 1,1 + 0,3 + 0,7 = 10,1 % del PIB. Pero, ¡ojo!, esto es solo si hacemos como que nos creemos que las cifras de déficit adelantadas por Comunidades y Ayuntamientos a septiembre son verdaderas.

En 2011, la deuda oculta de Comunidades y Ayuntamientos, que solo sería conocida a mediados 2012, ascendía al 2,4% del PIB, ya que hay más de 5.000 entes autonómicos y locales que falsean las cuentas a voluntad. Y como la mendacidad de estos golfos apandadores no ha disminuido, sino que ha aumentado, súmenle entre 0 y 2,4 puntos y tendremos una horquilla de deuda entre el 10,1 % y el 12,5 % del PIB oficial. Si lo comparamos con el PIB real, que es al menos un 10% inferior, nos vamos a las estrellas. El endeudamiento total en 2012, no solo el computable, es consistente con la segunda cifra. Más de 140.000 millones.

Una vinculación letal: banca y casta política
El crecimiento de la deuda pública ya imposible de devolver: lo han financiado casi íntegramente entidades españolas, la banca la mayor parte, aseguradoras y fondos de pensiones. La deuda del Tesoro en manos de la banca superará los 200.000 millones en 2.012, más de un tercio del total, y casi la totalidad de la emitida a medio y largo plazo. La emitida a corto, cada vez más utilizada, carece casi de riesgo, pero es pan para hoy y hambre para mañana. Y esto es el neto. El bruto, ya que ha habido que refinanciar todos los vencimientos, está suponiendo la barbaridad de 4.000 millones de euros por semana, y creciendo. ¿Se dan cuenta las oligarquías de la absoluta insostenibilidad de este disparate? Dicen que están hartos de Rajoy porque no pide el rescate, y son ellos, con sus compras, los que permiten que tal cosa suceda. ¡Dejen de comprar deuda soberana, y verán si este irresponsable puede seguir esperando y arruinando España, que es lo único que sabe hacer!

Todos los datos señalan que la economía está intensificando su caída y destruyendo más empleo que hace un año
Comentaba el viernes con mi gran amigo Carlos Sánchez, en el cóctel de Navidad de esta casa, la inaudita irresponsabilidad del Gobierno, felicitándose cada semana por haber endeudado a los españoles en 4.000 millones de euros adicionales. “Es como si un padre de familia volviera cada sábado a su casa y dijera a sus hijos: "Alegraos, que he conseguido endeudaros en otros 4.000 euros para tirarlos por la fregadera”, me comentó Carlos en un símil genial. Es obvio que, antes de un año, los hijos habrían arrojado al padre por la ventana. ¿Puede alguien en su sano juicio creer que una nación que necesita endeudarse anualmente en más de un 20% de su PIB –la mitad para devolver deuda y la mitad para financiar el despilfarro de un modelo de Estado y un sistema financiero inviables– puede sobrevivir?

La vinculación entre la oligarquía bancaria y la oligarquía política está siendo absolutamente letal. Es la banca quien está manteniendo el despilfarro y la corrupción institucional, y, a cambio, ha recibido más de 300.000 millones de euros entre rescates y avales de uno y otro tipo. Aparte de esto, se ha garantizado la impunidad de decenas de presuntos delincuentes responsables del desastre financiero y de la ruina de millones de familias, que en cualquier otro país habrían sido procesados y encarcelados. La banca extranjera había reducido su exposición a España en 90.000 millones hasta octubre, y la española la había incrementado en más de 100.000 millones, siendo esta la que ha sostenido las subastas del Tesoro ante la huida de los inversores extranjeros con un dinero prestado a corto por el BCE con el aval del Estado. Es una auténtica espiral diabólica.

El esquema es un puro disparate. Nadie puede prestar a medio y largo con un dinero que ha obtenido a corto, aunque es exactamente lo mismo que ocurrió con el ladrillo. Cuando estalle la burbuja de deuda –y estallará, porque España ya no puede devolverla–, al Banco Central Europeo le dará lo mismo que los bancos no puedan devolver los 350.000 millones de euros que deben. Quien responde es España, que no lo podrá pagar. La quita será imprescindible y afectará directamente a la banca, que esta vez ya no podrá ser rescatada porque no habrá con qué. Entonces, ni el Estado ni ellos podrán garantizar los depósitos de los ahorradores, que al igual que ha sucedido con bonistas, accionistas y tenedores de preferentes, a los que advertí reiteradamente en vano, van a perder hasta la camisa.

Feliz Navidad a todos
PD: ¿A qué espera Rajoy para aplicar la Constitución y la Ley y suspender la autonomía a Cataluña, como hizo Tony Blair con el Ulster? Su inacción y su cobardía patológica solo hacen más agresivos a los secesionistas, y esto puede acabar en un desastre si no les para los pies de inmediato.

(1) Crisis, desigualdad y pobreza; informe de Médicos sin fronteras, Unicef, Cáritas y la Compañía de Jesús.

Lucha contra la corrupción
Editorial La Razón  17  Diciembre 2012

El último barómetro del CIS, publicado días atrás, reflejaba que la preocupación de los españoles ante la corrupción y el fraude, lejos de ser pasajera o coyuntural, va en aumento. De hecho, ocupan el quinto lugar en la lista de los diez principales problemas del país. La percepción de los ciudadanos es que las corruptelas y las prácticas fraudulentas, aparte de ser moneda corriente, no son perseguidas con eficacia, hasta el punto de que a los causantes les sale más barato delinquir que cumplir con sus obligaciones. Si a ello le unimos que, en no pocos casos, se entrecruzan variantes políticas o intereses de partido, es perfectamente comprensible que la preocupación ciudadana vaya en aumento.

Según publicamos hoy, sólo en la jurisdicción de la Audiencia Nacional se acumulan 17 casos de corrupción y fraude de grandes proporciones, desde el de la SGAE hasta el más reciente relativo a las mafias chinas, desde el Gürtel y Afinsa hasta el Marsans. El total de imputados supera los cuatrocientos. Sin embargo, sólo ocho de ellos han ingresado en prisión, siete relacionados con las empresas de Díaz Ferrán y uno con la red china que dirigía Gao Ping. Todos los demás están en libertad, la mayoría bajo fianza. No hay por qué dudar de que los jueces han actuado de manera pertinente y con escrupuloso respeto a la Ley, aunque en casos como el de la mafia china se haya producido un clamoroso error judicial, cuya investigación y depuración no debería dilatarse.

Por lo demás, la impecable actuación de los jueces no oculta las numerosas lagunas, tanto normativas como de procedimiento, que presenta la lucha contra la corrupción y el fraude. Es verdad que el Gobierno de Rajoy está llevando a cabo una intensa campaña contra el fraude fiscal, como lo prueba que haya recaudado, a través de distintas vías, más de 10.000 millones de euros. Además, el anuncio de que se harán públicos los nombres de los defraudadores y morosos contribuirá de forma ejemplarizante a esa lucha. Pero no es suficiente.

Es necesario desmentir la creencia generalizada sobre la impunidad de la delincuencia de guante blanco y que robar una cartera está mucho más penado que vaciar una caja de ahorros, evadir miles de millones de euros o saquear fondos públicos. El combate contra el fraude y la corrupción exige también un mayor rigor punitivo y más severidad legal. Siendo esto necesario en todo tiempo y lugar, lo es más en las especiales circunstancias socioeconómicas que padece España.

El ciudadano no entiende que se aplique todo el peso de la Ley sobre las frágiles espaldas de quienes no pueden pagar sus hipotecas y que, sin embargo, los causantes dolosos de la ruina de miles de familias circulen libremente y con la certeza de que apenas sí pagarán por sus delitos. Hace bien el Gobierno en adoptar nuevas medidas, pero aún le quedan pasos importantes que dar.

La «débacle»
César Vidal La Razón  17  Diciembre 2012

Es ciertamente curiosa la manera en que las palabras penetran en un idioma y allí quedan afincadas. Así, cuando Emilio Zola decidió narrar el terrible impacto que significó para Francia la espantosa derrota en la guerra contra Prusia utilizó el término «débacle». La traducción más correcta seguramente sería «diluvio» o «desastre», pero acabó pasando al español como símbolo de la calamidad más absoluta.

Sin ningún género de exageración, «débacle» es la palabra más adecuada para describir el efecto que sobre Cataluña y la inmensa mayoría de sus habitantes tendría un proceso independentista. No se trata sólo de que, como ha señalado Durao Barroso, esa Cataluña tendría que colocarse a la cola a la espera de poder entrar en la UE. Por añadidura, la simple salida de España se traduciría de manera inmediata en una caída del PIB de Cataluña situada en torno al diecinueve por ciento. Recuérdese que en España la caída del PIB es ahora muy inferior a dos puntos y estamos como estamos y piénsese en lo que significaría un desplome más de diez veces superior.

Las razones son obvias. El escaso tejido empresarial que aún puede denominarse catalán tendría que salir de Cataluña – como muy gallarda y apenadamente señaló José Manuel Lara hace tan sólo unas semanas– con resultados pavorosos. La misma Caixa –uno de los puntales del sistema crediticio español– tendría que plantearse si prefería convertirse en el nuevo banco nacional catalán o si, por el contrario, optaba por salvar el setenta por ciento de su negocio afincado en el resto de España.

Para remate, la nueva nación – porque, tras la independencia, sí lo sería– habría de asumir gastos imposibles de costear y que ahora pagamos todos los españoles. De esa manera, a la ruina se uniría una miseria que, muy posiblemente, los catalanes no han sufrido durante más de tres cuartos de siglo. No se me oculta que el actual proceso secesionista aparece impulsado en no escasa medida por el deseo de algunos dirigentes nacionalistas de evitar sentarse en el banquillo y, eventualmente, ir a la cárcel. Es comprensible su conducta, pero no cabe engañarse.

A Cataluña y a los catalanes les interesa más que toda esa gente acabe entre rejas –aunque ingresen en prisión con barretina y envueltos en la señera– a que la región se suma en un marasmo que apenas recuerdan los viejos del lugar. En otras palabras, es más preferible que los delincuentes reciban su justo castigo a que los habitantes de Cataluña sufran la peor «débacle» de su Historia.

Altura de miras
Enrique López La Razón  17  Diciembre 2012

Ortega tuvo muy claro desde un principio, y en sus propias palabras, que «la vida española nos obliga, queramos o no a la acción política». Ello le llevó a ser diputado en las cortes constituyentes de la Segunda República, precisamente por la provincia de León, pero al poco tiempo, analizando lo que a su entender era un mal camino de la República, le llevó, el 6 de diciembre de 1931, a pronunciar una sonada conferencia pública en el Real Cinema de Madrid, titulada «Rectificación de la República», en la que expresaba su descontento por el exacerbado regionalismo y el exagerado anticlericalismo, pidiendo un «Estado integral, superior a todo partidismo» y «un partido de amplitud nacional».

Me resisto a pensar que los tiempos se repiten, y a que si Ortega viviera hoy, pronunciara igual conferencia, porque son tiempos muy distantes y sobre todo muy distintos, porque algo de lo que reclamaba lo tenemos hoy en día. Se afirma que la ciencia política es una ciencia moderna, siendo considerado «El Príncipe» de Maquiavelo, como la primera obra que la tiene por objeto. Pero ello no es así, «La República» de Platón, la «Política» de Aristóteles, «La República» de Cicerón o «Del gobierno de los príncipes» de Tomás de Aquino, demuestran que siempre ha habido un gran interés por los problemas de la convivencia humana. Platón nos decía que la familia es la primera sociedad, pero que la aldea y la ciudad satisfacen las necesidades no cotidianas del hombre. En el principio de concepciones políticas siempre nos encontramos un proceso ordenado de postulados dirigidos a producir efectos en la vida social y hasta en la misma conducta particular.

En las sociedades modernas y democráticas, los partidos políticos han devenido en fundamentales, porque representan y articulan los intereses sociales y desarrollan funciones ordenadas a tales fines. Pero esto los dota de una gran responsabilidad, y más en este momento. España se encuentra en una época crucial de su historia, y sé que esto es una aseveración ayuna de la debida perspectiva histórica, pero estoy convencido de ello. Estamos ante una coyuntura histórica de cambio y evolución, y sobre todo de adaptación a un mundo que nos exige mucha mayor entrega y responsabilidad. Al que le toca gobernar, debe y tiene que tomar decisiones, intentando el máximo consenso, pero en cualquier caso cumpliendo con su obligación, porque el consenso es un medio y no un fin en sí mismo.

Lo que los ciudadanos desean es que se satisfagan sus necesidades, y se solucionen los problemas. Los que se oponen a las decisiones, tienen plena legitimidad para ello, pero dentro de la discrepancia, debe haber una mínima lealtad; lealtad con España, con su Constitución, y sobre todo con los ciudadanos. La acción política, tanto desde el Gobierno como desde la oposición y la discrepancia, debe responder a esta lealtad, fundamentalmente pensando en los ciudadanos y sus necesidades, y no sólo en meros intereses de partido.

Un momento como éste requiere políticos de raza, entregados a su ciudadanía, y no políticos de salón, encerrados en su ideología, su bandera y sus intereses. El paso del tiempo actuará de juez. Pero en esta responsabilidad, no sólo están concernidos los políticos como clase. Cualquiera que sale al escenario público, investido de algún tipo de representatividad, y opina, critica y protesta por acciones políticas, también debe hacerlo con semejante responsabilidad, y debe hacerlo inspirado en intereses públicos, y no solo de clase o corporativos, el momento lo exige, y el tiempo pondrá a todo el mundo en su sitio.

Cuando se hace ejercicio de crítica y protesta pública, hay que explicar qué es lo que critica y porque, no se puede caer en descalificaciones generales y menos personales. Esta lealtad exige que además de esta debida explicación, se expongan alternativas y a poder ser constructivas; cuando para criticar una acción política se comienza insultando a un responsable político, por ejemplo llamándole fascista, o que «está muerto» como político, además de rezumar un discurso soez y tabernario, manifiesta una absoluta falta de profundidad de análisis y una gran pereza intelectual. España no está para descalificaciones, ni para hacerse trampas, el país necesita entrega y altura de miras, y cuanto mayor responsabilidad se ejerce o se pretende ejercer, mayor habrá de ser el esfuerzo. Por ello esfuerzo en la acción política y en su explicación, y también esfuerzo en la crítica y oposición, y sobre todo, teniendo muy claro que hay muchas cosas que mejorar y transformar. El hacer por hacer y el no por el no, ya no caben. Cicerón no concebía un mundo donde la gestión responsable de lo público no fuera el valor supremo, y esto permanece vigente hoy en día, pero en la gestión de la cosa pública son muchos los concernidos, y desgraciadamente, también muchos los desentendidos de este valor supremo.

Lo que la Wertad esconde...
Enrique Calvet Chambon LVL  17  Diciembre 2012
Economista y miembro del Comité Económico y Social Europeo

Seguimos progresando en la confusión atontadora hacia el vacío total de consciencia sobre temas indispensables para la supervivencia de un colectivo democrático. En este caso el de los ciudadanos españoles.

El último aquelarre del aturdimiento se debe a la penúltima acción del Gobierno a través del proyecto de reforma educativa del Ministro Señor Wert, que, en un aspecto al menos, es una verdadera ocurrencia, una de sus 'Wertades'...

Para salirnos de la manipulación tóxica, es bueno deshacerse primero de todas las capas de distracción y dispersión viendo lo que NO es lo esencial ni primordial de lo que ha surgido con esta 'Wertad'.

1. En primer lugar, no se trata ya de debatir sobre una reforma educativa. Siendo ello absolutamente importante para nuestro futuro, ha dejado de ser lo trascendente. La reforma, una más, al que firma no le gusta absolutamente nada por motivos ideológicos, pero era de esperar una reforma conservadora si 'el pueblo' ha votado una mayoría conservadora. Y en cuanto a los aspectos técnico/pedagógicos para sacar a nuestros jóvenes de los sótanos de Pisa, lo dejaremos para especialistas. Lo que ha surgido es otra catástrofe de mayor enjundia que una mala reforma educativa.

2. En segundo lugar, no se trata, ni por asomo, de ataques a la lengua catalana, patrimonio común de todos los españoles (y franceses) a proteger, ni de atentados contra la obligación de estudiar catalán, ni de mermas a la posibilidad de estudiar en catalán, griten lo que griten los sicofantes despreciables del separatismo disgregador. Y digo despreciables porque lejos de preocuparse por la mejor educación de los niños, utilizan el precioso instrumento del idioma para separar, crear discriminación y elevar barreras tribales, intentando disimular que lo único franquista que existe hoy en ese tema, y como concepto, es la 'inmersión lingüista obligatoria'.

3. En tercer lugar, y menos comentado, no estamos ante un problema político (¡Ojalá!). Estamos bastante más arriba, ante un problema de libertades y derechos civiles, y un problema de gobernación y respeto a las leyes, lo que siempre trasciende a Partidos políticos y pugnas electorales.

Si ahora pasamos a la visión positiva, lo que ha provocado la 'Wertad', siendo las reacciones tan importantes como la propuesta, afecta a dos hechos claves, y a ninguno más, para no perderse en espectáculos cuando hablamos de moral y convivencia:

A. Está en juego el derecho constitucional de todo niño español de poder estudiar en la única lengua común de su Patria (que tiene el deber de conocer) en cualquier rincón de ella. Sea Hernani o Ceuta, Tarifa o Palafrugell. Es un derecho fundamental, irrenunciable, indispensable en una Nación con idioma común, y que las autoridades públicas han de proteger prioritariamente, como sucede en la naciones europeas con idioma común (alguna de ellas con catalanes). Ni más ni menos.

B. Como eso lo han recordado (y ya es penoso dudar sobre ello y tener que recurrir a la judicatura para una verdad tan elemental) el Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo, si no se cumple, es que no se cumple impunemente la Ley.

Eso es lo que la 'Wertad' esconde con toda la fanfarria, las memeces y groserías lanzadas en sede parlamentaria, las mentiras intoxicadoras de propagandas habituales de tabernario nivel. Hablamos de un derecho civil fundamental inalienable (y derecho de la infancia) y de la importancia, en democracia, del cumplimiento de la Ley, o, dicho de otro modo, del Estado de Derecho.

Frente a eso, lo que el Gobierno, vía Wert, propone, es una entronización definitiva de la inmersión por la puerta de atrás, y una impunidad en la no aplicación de la Ley, negociando un subterfugio vergonzante e inaplicable en cualquier rincón de España. (Que le paguen al niño una plaza en un colegio privado.... donde lo haya y según qué condiciones excepcionales). Eso es todo lo que se le ocurre. Una rendición en toda regla a la hora de hacer cumplir la Ley que protege un derecho fundamental (y elemental en toda Europa).

Por supuesto que a los separatistas, incumplidores de la Ley desde mucho con total impunidad, les importa un bledo la educación de los niños y ellos saben que no se atenta contra la inmersión. Pero han encontrado una magnífica oportunidad, envalentonados por años de rebeldía sin consecuencias (o mejor, sufragada con los impuestos de todos) para dar un paso más en su prueba de fuerza hacia la secesión, exhibiendo la total disgregación/degeneración de la Nación, su enorme capacidad de ahondarla sin temer respuesta y la intimidación del que puede prescindir de cumplir la Ley, abusiva y chulescamente, para asfixiar y atemorizar clientelísticamente la sociedad que gestiona.

Visto desde las raíces, la 'Wertad' nos permite confirmar que el Gobierno no quiere o no puede proteger algunos derechos civiles, y libertades fundamentales, de los españoles, y que, desde luego, no piensa aplicar la Ley para ello en determinados casos. Para la Ciudadanía española, eso es una muy mala noticia. Y da miedo.

En Cataluña, castellano solo en la intimidad
Antonio Pérez Henares Periodista Digital  17  Diciembre 2012

El ataque al ministro Wert por osar que la lengua común de todos los españoles pueda ser usada TAMBIEN y en régimen de igualdad con el catalán en la enseñanza y en la vida pública ha alcanzado grados de paroxismo. Los nacionalistas-separatistas ya sin careta ninguna, se han lanzado en tromba acusándole de franquista, fascista y nazi. Insultando al propio Parlamento, al conjunto del pueblo español allí representando con una pantomima, y hasta carteles en ingles, y alardeando de su desprecio y su practica e intención reiterada de despreciar a las leyes, la Constitución y a cualquier voluntad que no sean las suyas. En suma y siguiendo la premonitoria denuncia de Orwell, llegando a la procacidad ideológica de acusar, en este caso de totalitario y hasta agitando espantajos de coacción y violencia, a quienes sufren precisamente ese comportamiento. Quien arroja el vocablo es a quien en verdad le cuadra.

El catecismo separatista se concreta en tres axiomas básicos que aquí se siguen a rajatabla. La mentira : NO es verdad que se intente la imposición de un idioma sobre otro. Eso es exactamente lo que ahora se practica y lleva lustros imponiéndose. El victimismo. NO es el catalán a quien se pretende extirpar y hacer desaparecer. El pendulazo ha llevado de esa practica en el franquismo a la actual, pero exactamente al revés. La provocación y la utilización demagógica para exacerbar el sentimiento nacionalista y conseguir el fin ansiado: El estado catalán, la secesión de España y la anulación de leyes, constitución y derechos del conjunto de los españoles en ese territorio. Entre ellos, prioritario, la lengua española a la que se da trato de apestada y si se puede de residual. Convertir lo anormal en normalidad ante la que ni siquiera se puede rechistar. Conseguir el silencio de los corderos como pauta de comportamiento de una sociedad.

Resulta en este sentido curioso que como excusa señalen que no alcanzan del todo sus fines. A pesar de que el castellano haya desaparecido de la vida oficial, publica, funcionarial y de la enseñanza, ni siquiera se ha acatado el que se diera una hora más lectiva en ella, el idioma dada su utilizad, raíz y potencia sigue gozando, como lo hace en el mundo donde lo hablan 500 millones, también en Cataluña, de buena salud. Muy a su pesar. Pero por ello su pretensión es , parafraseando aquella memez vergonzante de Aznar, que el castellano quede reducido a la “intimidad” y su uso relegado tan solo a la privacidad, desarraigándolo como lengua de segunda y estigmatizada.

La pauta y hoja de ruta tiene en el fondo coherencia si quien la emplea lo hace en esa finalidad, creencia y sentimiento de perseguir independencia y secesión. Pero lo que es claramente un suicidio tactito y estratégico desde todo punto de vista es si quienes aplauden ese comportamiento son fuerzas supuestamente de izquierdas de carácter nacional y hasta con representantes que optan a liderar alternativas en España.

Es por ello que el unirse al ataque desproporcionado y la nueva sumisión del PSC al delirio de Más les vuelve a deslizar hacia el descrédito y la perdida de principios, raíces y proseguir su acelerada caída hacia simas cada vez más hondas. El ultimo ejemplo, la vergonzosa y cobarde abstención en la ciudad de Gerona ante la moción de soberanía e independencia. Solo ello, como botón de muestra inhabilita a Chacón de cualquier liderazgo del conjunto del socialismo español. Y una vez más adoptan y se someten al papel de “tontos útiles” del ramal de CiU-ERC y del mesias Más quien se envuelve en la lengua presuntamente atacada tras fracasar de manera estrepitosa en la acusación de saqueo y opresión, cuando es obvio que por mor a esa Constitución que también alumbraron, votaron y ahora traicionan, Cataluña goza de los mayores niveles de su historia en autogobierno y respeto a sus señas de identidad. A las que nadie ataca. Y menos Wert. Repítase cuantas veces sea necesario, por simple compensación al gobbelsiano intento nacionalista de repetir hasta el infinito su mentira para convertirla en verdad.

P.D. Lo último es la directiva de imposición linguística ¡en las guarderias!

La igualdad imposible
Nota del Editor   17  Diciembre 2012

Que estemos hablando de poder utilizar el idioma español en Cataluña, Galicia, Vancongadas, Valencia, Baleares, Navarra es  como un sueño macabro. Que el idoma español que todos tenemos el deber de conocer, pretenda ser desalojado de estas regiones, es como un sueño macabro. Que la constitución española establezca que hay deber de conocer el idioma español es como un sueño macabro.

Que a los niños español hablantes se les obligue a estudiar una lengua regional, es como un sueño macabro.

Que haya gente que pretenda que la inoculación de las lenguas regionales es igual a que el estado ofrezca en español la enseñanza total en ella, es un insulto a los derechos humanos, constitucionales y al sentido común.

Cataluña
Dos lomos plateados fuera de la jaula
Emilio Campmany Libertad Digital  17  Diciembre 2012

Las sansiroladas de Zapatero antes y las mentecateces de Mas después agigantaron hasta extremos hiperbólicos las figuras de Felipe González y Jordi Pujol. A todos nos pareció que todo tiempo pasado fue mejor y que ya no hay políticos como los de antes. Javier Moreno, en El País de este domingo, ha tenido la atención de sacarnos del error. Los socialistas y los nacionalistas catalanes de antes eran tan majagranzas y mastuerzos como los de ahora. Para quien prefiera no arriesgar su integridad con la lectura íntegra de la pieza, les daré unos botones de muestra.

El primero sale del magín de Pujol. El catalanista explica el porqué de hacerse ahora independentista: "Llega un momento en que las cosas hay que intentarlas salgan como salgan". ¡Hala, a lo bestia, y que sea lo que Dios quiera! Menos mal que sólo se juega el destino de siete millones de personas y sus descendientes. Eso, sin contar el del resto de los españoles, que le importaremos un higo, pero no somos coñac de garrafa. Felipe González le da la réplica dando su solución: "Yo identifico el problema de la siguiente manera. Creo que España puede gobernar un tiempo sin Cataluña. Pero con Cataluña es mucho más fácil gobernar España". ¡Cuánta palabrería vacía en algo en lo que todos nos jugamos tanto!

Luego Pujol dice que la culpa de todo la tuvo la sentencia del Tribunal Constitucional. Y cuando Felipe González explica que en democracia es esencial respetar las reglas, Pujol le espeta que el primero que se las saltó fue el tribunal. Y dice además que aquella sentencia fue "absolutamente demoledora de lo que puede ser un mínimo poder de autogobierno". ¡Pobres nacionalistas catalanes, los españoles no les dejamos autogobernarse y les arreamos con las sentencias del Constitucional! Se puede ser más bajo, pero no tener el rostro más granítico para decir semejante mentira. Y González la deja sin contestar. Ahora, el entrevistador, director del periódico, que sabe dónde está el quid, pregunta con sagacidad: "La sensación extendida de que las estructuras del Estado están contra Cataluña, ¿tiene que ver con la ocupación mayoritaria de esas estructuras por parte de un partido político?". ¡Claro, la culpa es del PP! ¿De quién si no? Pero Pujol, que no se deja embolicar, contesta que la culpa es en realidad de toda España: "Me temo que, con matices, es una actitud española muy general".

Ya ven que los que se llevan las manos a la cabeza al ver en las de quiénes estamos pueden llevárselas otra vez, al ver en las de quiénes estuvimos. No sólo eso, sino que leyendo las majaderías que dicen los políticos de antes entenderán cómo hemos llegado hasta aquí, a tener que escuchar las sandeces de los de ahora. Mira que hoy está bajo el nivel. Pues no es peor que el de ayer. De modo que eso de que la especie de los políticos degenera es un infundio. Han sido siempre igual de petardos.

NO APRECIAMOS LA SUERTE DE VIVIR EN DEMOCRACIA
Miguel Higueras Periodista Digital  17  Diciembre 2012

La tenebrosa sociedad española sometida a la tiranía franquista ha dado paso a la luminosa convivencia actual, que avanza imparablemente hacia la felicidad emanada del ejercicio de la libertad y el autogobierno.

Ejemplos: El gobierno de antes vigilaba a los sospechosos de simpatías por la democracia mientras que, cumpliendo su obligación cívica, los gobiernos democráticos desconfían ahora de los que no condenan la dictadura.
Es natural porque a los ciudadanos les importa menos la eficacia de su gobierno que el procedimiento por el que los que mandan llegaron al poder.

“Mejor un gobierno electo democráticamente que lleve a la bancarrota al país”--proclaman—“que un gobierno que, sin haber ganado unas elecciones, administre eficazmente e impulse la creación de riqueza”.
Es obvio que prefiera el fuero a los huevos una población en la que casi el 30 por ciento de sus miembros en edad laboral no tienen empleo.

Cansados de siglos de explotación capitalista, abundan los ciudadanos libres de la democracia española que prefieren vivir de la caridad (en democracia se llama derecho social) antes que obedecer por dinero al que le ofrezca trabajo.

“Hay mucho empresario capitalista y explotador”—se quejan—“que no admiten que ya somos todos iguales y quieren que el obrero siga obedeciendo al que le paga solo porque tiene dinero”.
A un sistema tan cercano a la perfección moral como el que en España se ha implantado, no faltan envidiosos que lo menosprecien y traten de desprestigiarlo.
A los más pertinaces de ellos les ha dado últimamente por quejarse de que los políticos contraten asesores.
Con lo difícil que es gobernar a un pueblo díscolo como el español esa acusación es pura insidia.
¿Qué quieren, que nombren asesores y consejeros a funcionarios, en los que ninguna confianza personal puedan depositar porque no les deben el empleo?

Esos nostálgicos del pasado que acusan a los políticos de enchufar a sus deudos ignoran que, entre los funcionarios, hay muchos que pertenecen a partidos políticos adversarios del cargo electo que necesita asesores de confianza personal.
Hay enemigos del sistema que los españoles se dieron a sí mismo cuando se sacudieron el yugo de la dictadura que pretenden que, para votar lo que les mandan sus partidos, los políticos no necesitan consejeros y asesores.

Algunos más condescendientes reconocen a los políticos su derecho a contratar al personal de confianza que necesiten para desempeñar su agobiante tarea.
“Pero que el sueldo se lo paguen con el salario del cargo para el que lo hayan elegido, con dinero propio o con el de su familia”, apostillan con mala uva.

Es esa una concesión diabólica y engañosa: quieren poder acusarlos, obligados por el gasto adicional de asesores y consejeros personales, de llevarse mayor tajada de presupuestos y de aceptar todavía más sobornos que ahora.
Insidias de los siempre acechantes enemigos de la democracia, los nostálgicos de la dictadura.

Wert, Ruiz-Gallardón y los solistas díscolos de una orquesta de provincias que toca sin director
Jesús Cacho www.vozpopuli.com  17  Diciembre 2012

Un viernes de caos. En contra de lo que ocurría en los ya lejanos días de la abundancia, cuando el país crecía y la calle se saturaba por la abundancia de dinero fácil, el del viernes 14 en Madrid fue el colapso de la impotencia, la saturación de la lluvia fina de un día gris de diciembre en estrecha alianza con huelgas de metro y autobuses, ello en una ciudad, rompeolas de todas las Españas que dijo el poeta, que está viviendo jornadas de violentas protestas causadas por la hidra de mil cabezas de la crisis, con jueces, médicos, profesores, estudiantes, trabajadores de metro, conductores de autobuses, jubilados… clamando airados contra las desgracias del ajuste.

Primera constatación: camino de los 6 millones de parados, el país ha soportado en silencio el inmisericorde ajuste laboral que durante los últimos años ha tenido lugar en el sector privado de la Economía, allí donde los sindicatos no cuentan y donde los afectados por los recortes y/o despidos solo pueden reclamar al maestro armero. Cuando la marea del ajuste, por el contrario, llega a las riberas del sector público, se produce un tsunami de proporciones descomunales que amenaza con desbordar la paz social e incendiar la calle. Los trabajadores -muchos de ellos white collar, caso de jueces y médicos, cuerpos de elite de la Administración-, cuyo bienestar depende del gasto público, ponen pies en pared y se niegan a asumir cualquier sacrificio, luchando con uñas y dientes por la defensa de sus privilegios, ello con la ayuda de unos sindicatos solo fuertes en lo público y de una ideología metida en la entretela de las Españas según la cual el Estado, cual perfecta hada madrina, está obligado a salvarnos la vida e incluso a asegurar nuestra felicidad, porque el dinero público no es de nadie y, sobre todo, es inagotable.

En España todo se arregla con más dinero, nunca con una mejor gestión de los recursos existentes
Se demuestra una vez más la dificultad de meterle mano al ajuste del sector público, de dar la batalla contra los privilegios y derechos adquiridos de determinados colectivos de elite. Desde el punto de vista de esos grupos y de gran parte, si no toda, de nuestra clase política, en España todo se arregla con más dinero, nunca con una mejor gestión de los recursos existentes. Cuando el dinero se acaba y no hay forma de darle a la maquinita de hacer billetes sobreviene la tragedia, porque nadie quiere perder un ápice de sus derechos. Los sacrificios, para los demás. La pérdida del nivel de vida que acarrea la brutalidad de la crisis, para el vecino. La determinación a la hora de no ceder un milímetro se manifiesta en la disposición de los afectados -médicos cultos y cirujanos de prestigio- a aceptar un nivel de consigna callejera (“salvan bancos; venden salud”) capaz de ofender cualquier espíritu sensible, consignas en las que demagogia y mentira se mezclan a partes iguales.

La movilización del personal sanitario contra el proyecto de la Comunidad de Madrid de ceder a la iniciativa privada la gestión de seis hospitales con la intención de abaratar costes, encarna mejor que mil discursos las contradicciones de un estamento médico que en la consulta matinal en el hospital público meten el miedo en el cuerpo a los pacientes crédulos, -“no sé si voy a poner seguir atendiéndola, señora, porque no sabemos qué va a pasar con este hospital”-, mientras por la tarde pasan consulta en un centro privado, con gran aprovechamiento para su bolsillo. La externalización de la gestión supone, en buena lógica, el final de las horas extras (las “peonadas”), unos 30 millones año con los que se podría abrir por la tarde contratando interinos, algo a lo que se oponen unos Jefes de Servicio (“los interinos son mis becarios”), que con los cambios perderían el control del hospital. ¿Por qué un médico es más eficiente en un centro privado que en uno público? Porque, entre otras cosas, no se puede llevar a casa ni un pañal, y desde luego no se puede largar a Houston para asistir a un seminario cuando le apetece. Ayer mismo supimos que la negativa de la elite médica a perder privilegios se ha traducido ya en la cancelación de 4.000 operaciones en los siete primeros días de huelga, un escándalo sin paliativos.

El golpe al Estado de Derecho de Ruiz-Gallardón
Hospitales públicos con gestión privada funcionan desde hace tiempo en Andalucía, Cataluña y la propia C.A. madrileña, sin que entonces se levantara la polvareda de ahora. ¿Por qué? Entre otras cosas porque los responsables de Madrid han lanzado su órdago sin negociación previa con los implicados, básicamente con el personal sanitario. En la Real Casa de Correos han dado al final su brazo a torcer, asegurando que si los médicos tienen un plan para reducir costes mejor que el suyo, lo aceptarán sin rechistar. ¿Por qué no empezaron por ahí? Mucho más llamativo ha resultado el “ordeno y mando” del ministro Ruiz-Gallardón con su reforma de la Justicia ya en vigor, cuya medida estrella es la imposición de unas tasas escandalosas destinadas a disuadir a los ciudadanos de pleitear –aliviando así la saturación de los juzgados-, lo que en la práctica supone la entronización de una justicia solo para ricos, con desaparición del principio constitucional del derecho a la tutela judicial efectiva y, por extensión, del propio Estado de Derecho.

Es la incapacidad de nuestros servidores públicos para hacer funcionar el aparato administrativo de forma más eficiente, para gestionar mejor con menos dinero. Vuelta la burra al trigo: todo en España se arregla con dinero, de modo que cuando éste se acaba llega el diluvio. Con la misma ligereza y ausencia de diálogo se ha comportado el ministro Wert con su anunciada Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), que ni siquiera ha consensuado con los consejeros de Educación de las CC.AA. gobernadas por el PP. Cual burro en cacharrería, Wert ha logrado el milagro de reagrupar las huestes, desnortadas tras el 25-N, del nacionalismo catalán, al poner el acento en las lenguas vehiculares en lugar de en el Conocimiento, es decir, en la imperiosa necesidad de reforzar el núcleo de las enseñanzas que reciben los jóvenes españoles, masacrados por la filosofía igualitaria de un socialismo dañino que abjura de la excelencia para poner el énfasis en la mediocridad de los iguales, ricos y pobres, tontos o listos.

El Gobierno está obligado a dar la batalla en defensa de los derechos de los padres que quieran educar a sus hijos en español
Al final, el legionario Wert, que parecía dispuesto a acabar él solito con el dragón de San Jordi, ha terminado envainándosela, tras soportar la burda arrogancia de los Tardá –asombra observar cómo los descendientes de la otrora autoproclamada exquisita burguesía catalana pueden soportar sin abochornarse verse representados por semejante tropa de cafres- y la arrogancia de una señora que se expresa con dificultad en español. El proyecto es ahora un lodazal, un charco inmenso del que será necesario salir con un nuevo -¿el cuarto?- borrador. Estamos donde estuvimos en buena parte de la Historia de España, empantanados en la religión y las lenguas, con abandono de lo esencial: el Conocimiento y la cualificación de los estudiantes españoles capaz de asegurar un país competitivo en un mundo globalizado.

Sobre la necesidad de una reforma educativa imprescindible, dados los pobres resultados de nuestros estudiantes en todo tipo de test, el señor Wert ha cometido algunos pecados de arrogancia difíciles de entender en un órgano colegiado. El Gobierno está obligado a dar la batalla en defensa de los derechos de los padres que en España quieran educar a sus hijos en español, pero deberá hacerlo en el momento procesal oportuno y con la absoluta determinación de ganarla. El caso es que, como ocurre con el protagonista de El buen soldado Švejk, la memorable obra satírica del checo Jaroslav Hašek, es difícil saber si en Wert prima la estulticia sobre el talento o al revés. Da la impresión, en todo caso, de que el Gobierno Rajoy es una orquesta de provincias alguno de cuyos solistas ha decidido que es demasiado bueno como para compartir partitura, de modo que va a su aire, toca por su cuenta -el caso más flagrante es el de Gallardón-, porque en la banda no hay director, o el director deja hacer, ocupado como está en menesteres de mayor enjundia.

Una balsa a la deriva y sin timón
El resultado es que no existe, o no se advierte, una partitura capaz de ser interpretada por los distintos miembros de la orquesta. No hay un guion de la acción de Gobierno, un proyecto concreto y reconocible de país, con un modelo de sociedad hacia el que se quiere remar. Un año después de su toma de posesión –lo prueban los conflictos comentados-, el Ejecutivo sigue pareciendo esa balsa a la deriva y sin timón que a duras penas consigue atender asuntos de urgencia extrema, y cuya estabilidad depende del estallido de una gran tormenta. Lo llamativo de las protestas sociales de estas últimas semanas es que en su mayoría están provocadas por simples recortes, que no por reformas de fondo. De modo que el Gobierno está sufriendo el coste de imagen y la sangría de votos que ello implica, sin ni siquiera haber puesto en marcha las reformas estructurales profundas que reclama la dimensión política e institucional de la crisis.

Los recortes sin reformas implican sangre, sudor y lágrimas, sin recompensa de victoria al final del camino
El problema es que esos recortes no son sostenibles en el tiempo si no se acompañan de esas reformas que, de momento, brillan por su ausencia. Es preciso tocar las partidas estructurales del gasto, adelgazar el tamaño del Estado, gestionar mejor con menos dinero, porque los recortes sin reformas son autodestructivos en sí mismos en tanto en cuanto implican sangre, sudor y lágrimas, sin recompensa de victoria al final del camino. Son sufrimientos que perpetúan un statu quo que no funciona, y que, además, ponen en peligro la paz social. Naturalmente que para recortar reformando hay que tener clara aquella hoja de ruta, saber qué modelo de sociedad, qué tipo de país queremos construir, por qué esquema de crecimiento apostar, qué sistema fiscal aplicar, qué privilegios destruir para construir un país abierto con capacidad para crecer desde el respeto a la actividad privada y el enaltecimiento de la responsabilidad individual.

El Gobierno Rajoy está más cerca de esa banda de música con solistas dispuestos a dar la nota por su cuenta, que del grupo compacto y con un proyecto de futuro que las circunstancias de país reclaman. Existe la sospecha de que el social unrest de estas semanas podría ser apenas el aperitivo de lo que nos tocaría vivir si finalmente le país se viera abocado a solicitar el rescate. A sensu contrario, tampoco es descartable que un golpe de suerte -más bien una conjunción astral- logre sacarnos del atolladero a partir del verano próximo y con más fuerza de lo que muchos imaginan. En uno u otro caso, la única razón que justificaría el sufrimiento actual consistiría en aprovechar la crisis para abordar esas grandes reformas -organización territorial, Justicia y Educación, entre otras- susceptibles de dar vida nueva a un país capaz de garantizar un futuro de sus jóvenes generaciones. Si al final consiguiéramos el milagro de salir del hoyo sin romper la espina dorsal de esta España institucionalmente enferma, sin hacer añicos el statu quo salido de la transición, la frustración podría ser de dimensión histórica. No es fácil que eso ocurra, pero tampoco imposible. En tal caso, el sufrimiento habría sido en vano.

Cataluña
Aznar exige al Gobierno que no ceda ante el “chantaje político inaceptable” de los nacionalistas catalanes
El ex presidente del Gobierno califica el pacto que están negociando CiU y ERC de “coalición explosiva”, y advierte a los nacionalistas de haber cometido “un grave error” al pretender “romper el país”, pero asegura que “no se va a conseguir”. Aznar apela al cumplimiento del Estado de derecho.
Redacción www.vozbcn.com  17  Diciembre 2012

El ex presidente del Gobierno José María Aznar ha advertido este lunes de que el referendo secesionista ilegal que pretende celebrar el presidente en funciones de la Generalidad, Artur Mas, es “un chantaje político inaceptable” y ha instado al Gobierno a “aplicar la ley”.

En una entrevista emitida en TVE, Aznar ha criticado la “grave deslealtad” de los nacionalistas catalanes, que pretenden “romper el pacto constitucional”, y ha calificado el acuerdo que están negociando CiU y ERC de “coalición explosiva”. “Creo que los nacionalismos catalanes han cometido un grave error” al pretender “romper el país”, ha indicado, pero ha asegurado que “no se va a conseguir”.

“Volver a situar al Estado autonómico en su cauce”
El presidente de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), think tank del PP, ha señalado que la “destrucción del Estado” que plantean los nacionalistas es algo “extraordinariamente peligroso para el futuro del país”, y ha apuntado como solución aplicar el “marco de juego” establecido por el Tribunal Constitucional en su sentencia sobre el Estatuto de Autonomía de Cataluña:

“Si te atienes a este marco de juego, aplicas las leyes, obviamente el Estado de derecho consiste en el gobierno de la ley y la ley es igual para todos, y tú garantizas el cumplimiento de la ley, pues puedes racionalmente evitar desbordamientos del Estado. Tenemos que volver otra vez a situar al Estado autonómico en su cauce. Yo soy partidario del Estado autonómico, de lo que no soy partidario es de los procesos que llevan a la destrucción del Estado, de eso no soy partidario”.

Y ha asegurado que, el día en que no se aplique la ley, “ese día la democracia española salta por los aires”. “El día que usted salga de su casa sin saber si las leyes se van a respetar o no, ese día la democracia ha terminado en su barrio, en su ciudad, en su Comunidad y en su país”, ha indicado.

Contrario a reformar la Constitución
Aznar ha rechazado “recentralizar” el modelo de Estado, pero ha defendido “ordenar” un Estado que ha tildado de “desbordado”. “Se ha desbordado competencialmente, financieramente. [España] es un Estado inviable, infinanciable, insostenible e inútil para garantizar los elementos fundamentales del país. Hay que garantizarlo desde el punto de vista de la sentencia del TC”, ha añadido.

Esto implicaría una reestructuración que, en su opinión, no pasaría necesariamente por una reforma de la Carta Magna:
“Con la aplicación estricta de las normas constitucionales y de la doctrina derivada de las sentencias del TC, estrictamente no [sería necesaria la reforma constitucional. Otra cosa distinta es llegar a la conclusión de que podría razonablemente plantearse una reforma de la Constitución si se dieran las condiciones para ello. No es estrictamente necesario. Otra cosa distinta es que en un análisis de un proceso histórico fuera conveniente. Lo que no debe es utilizarse el debate de la reforma constitucional para evitar problemas en algunos partidos. Y hay que saber que las reformas constitucionales necesitan sujetos constituyentes que las hagan posibles, y en este momento eso parece bastante difícil".

Los nacionalistas tienen que "rectificar"
El ex presidente del Gobierno ha insistido en advertir a los nacionalistas de que "se han equivocado" en su estrategia. "Si usted plantea un chantaje político, si usted plantea que va a la secesión, si usted dice que se sitúa al margen de la Constitución, si usted dice que se sitúa al margen de la ley, si usted dice que sitúa al margen de todas las instituciones, usted es el que tiene que rectificar, y si no rectifica y continúa en esa política, el Estado de derecho consiste en el gobierno de la ley, y la ley es igual para todos. Eso es lo que significa el respeto democrático en un país serio como es España", ha explicado.

Por otra parte, ha indicado que "los nacionalistas vascos están esperando a ver lo que pasa en Cataluña". "Actuarán en función de lo que pasa en Cataluña no están esperando otra cosa", ha subrayado.

"España necesitaría un sujeto de izquierda importante"
Azar ha propuesto "recuperar una gran política nacional", y ha criticado al PSOE por la "política de exclusión" que "intentó eliminar a la mitad del país" con fórmulas como la del Pacto del Tinell. "Ojalá existiese una izquierda razonable que permitiese hacer algunos acuerdos. No la hay", ha insistido.

Por ello, "con el nacionalismo en la secesión y la izquierda desarticulada, la responsabilidad del PP es muy grande". "Tiene una mayoría muy grande, un mandato muy grande, una responsabilidad muy grande. Lo que hay que pedirle es que las cumpla", ha añadido.

Según el ex presidente del Gobierno, la izquierda "está desapareciendo, más dividida no puede estar, desgraciadamente":
"Creo que España necesitaría un sujeto de izquierda importante. La izquierda española, si quiere recuperarse, tiene que empezar por decir: yo quiero que la nación española continúe, yo quiero un Estado viable en España y yo quiero llegar acuerdos razonables sobre una serie de políticas. A partir de ahí empiezan todos los matices, es decir, buscar otra vez recuperar uno de los pilares del éxito democrático de España durante la Transición, es decir, buscar terrenos comunes, objetivos compartidos, esperanzas de futuro conjuntas. Eso es lo que hay que hacer, en lugar de dividir, en lugar de la autodeterminación, en lugar de la confrontación, en lugar de decir pues ahora nos cargamos el pacto constitucional, ahora nos cargamos la continuidad histórica de España, ahora amenazo con el chantaje de la autodeterminación, ahora provoco una consulta al margen de la legalidad. Eso es lo que hay que evitar".

"No hay que distinguir entre medios y fines terroristas"
También ha cargado contra la legalización de Bildu. "Fue un pésimo servicio a la democracia española porque forman parte de un entramado terrorista", ha señalado, y ha advertido de que "Guipúzcoa está gobernada por gente vinculada a una organización terrorista".

En ese sentido ha considerado que "los medios y los fines de una organización terrorista son perfectamente condenables" porque "no hay que distinguir entre medios y fines" cuando hay terroristas por medio.

"Ahora te preguntan: ¿España va a existir dentro de 15 días?"
Aznar ha lamentado el empeoramiento de la imagen internacional de España:

"Hace unos años, dando vueltas por el mundo, te preguntaban: explícame el éxito histórico, económico, político de España, y ahora te preguntan: ¿España va a existir dentro de 15 días? La diferencia es un mundo completamente distinto. [...] Tenemos por delante una crisis institucional importante porque es muy difícil tener una crisis más grave que la que deriva del hecho de tener a alguien que quiere romper el país”.

Por último, el ex presidente del Gobierno ha descartado rotundamente volver a la primera línea de la política. “No me dejaré seducir por semejante cosa”, ha asegurado.

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El gulag de los niños castellanohablantes
Javier Orrico Periodista Digital  17  Diciembre 2012

Hace unos días tuvo lugar en el Palau de la Generalitat una curiosa reedición del Pacto Mólotov-Ribbentrop, cancilleres comunista y nazi, por el que ambas potencias totalitarias, la URSS y el Tercer Reich, trazaban su acuerdo en la infamia y el reparto de Polonia como botín. En esta versión de la señorita Pepis, Polonia eran el ministro Wert (a cuya cabeza han puesto precio, seguramente un 4%) y, por supuesto, la propia Cataluña, a la que tienen sometida desde hace treinta años a través del control y la imposición de un instrumento infalible de agitación sentimental: la lengua catalana.

Se trata de una reunión que explica el hundimiento general de la izquierda española, y cuanto ha ocurrido y ha de ocurrir en aquella región catalana que fuera modelo de libertad, y hoy es penosa presa de un totalitarismo saqueador. La derecha más reaccionaria de España, hija de esa mezcla de nostalgia, frustración y negocio de la que siempre surgieron los fascismos, aliada y sostenida por la izquierda sedicente, aún peor, pues que resulta la alimentadora de carne charnega y obrera del resto de las Españas para el altar-barbacoa del catalanismo.

Socialistas (de apellido Navarro) y comunistas (de apellido Herrera), unidos al Caudillo Mas y a los camisas negras de la Esquerra neomussoliniana, para afirmarse en la prohibición de la lengua de sus padres. Y de sus hijos. La cual, “lamentablemente”, según se le escapó al converso aragonés Durán, aún se habla en los patios de los colegios catalanes. No basta con la inmersión, esos campos de niños forzados. Habrá que ir al gulag.

Cataluña no es croacia
JOSÉ JOAQUÍN IRIARTE www.elsemanaldigital.com   17  Diciembre 2012

Los independentistas de toda laya veían en la independencia de la antigua Yugoslavia un posible precedente.

Las amenazas de independencia de Cataluña y las bravatas de los nacionalistas vascos –ahora más mitigadas– buscan, para hacer valer sus derechos, el paralelismo que se vivió en Europa hace sólo una década: la independencia de la antigua Yugoslavia, que dio origen a la guerra de los Balcanes, el conflicto armado más sangriento después de la II Guerra Mundial.

Los procesos de autodeterminación (huelga decirlo) no llevan necesariamente a las armas y a la sangre. Pero se impone un planteamiento inicial: Yugoslavia (los eslavos del sur) no tuvo nunca el peso de la historia de la España multisecular. El que fuera ministro de Exteriores, Fernández Ordóñez, llamaba “Titoslavia” a la Yugoslavia que el mariscal Tito gobernó durante 35 años. La expresión iba más lejos que una aguda ironía. Mientras vivió Tito, las seis repúblicas se mantuvieron unidas y, aunque esa unidad fuera un ente de ficción, el puño de hierro y la astucia de Tito evitaron su desmembración. Muerto Tito en 1980, se acabó la rabia. Yugoslavia tenía los días contados. A las exequias acudieron los líderes más representativos de Occidente. Se honraba al personaje más que a su política, al hombre que en los últimos años de su vida desafió la hegemonía de la Unión Soviética. Una gran parte de su vida política la dedicó Tito a obedecer al Kremlin.

A su gran error, sin embargo, le sucedió su gran acierto, el de enfrentarse con el paraíso en la tierra. Fue admirable el modo en que esquivó las garras de la poderosa URSS –en una especie de guerra de guerrillas, en la que Tito era un consumado maestro– e impedir que Yugoslavia se viera fagocitada por el imperialismo soviético. La nación de las seis repúblicas estaba prendida con alfileres. Con un pequeño golpe de efecto, los alfileres se rompieron. El cardenal Aloysius Stepinac, víctima de la dictadura de Hitler y Mussolini, primero, y del comunismo, después, perseguido y encarcelado, fue un símbolo de la lucha por la libertad.

Tanto Tito como el cardenal eran croatas. Del primero queda el recuerdo de los nostálgicos de una Yugoslavia felizmente enterrada; del segundo, la gloria de los altares. En la tribu de los enviados especiales de primera hora –yo estaba allí y hablo en primera persona por lo que pueda tener de valor testimonial–, no faltaron vascos y catalanes, atraídos por el perfume del proceso de una independencia aún no reconocida por Europa.

Sospeché entonces que en Cataluña y en Euskadi querían saber si aquella declaración unilateral de independencia podría ser importada. En lo alto de una colina próxima a Zagreb, una dotación de soldados preparaba su armamento. Uno de ellos, en un castellano pintoresco, exclamaba jocoso ante la presencia de un españolito el grito de guerra de la izquierda española: “¡No pasarán!”. Con seguridad, hablaba de oídas. En el patio de la comisaría de Policía de una ciudad, también croata, vi los cuerpos acribillados a balazos de un grupo de oficiales, primeras víctimas mortales de la guerra. Llovía torrencialmente, los policías estaban casi desnudos y su ropa interior denotaba que los proyectiles, antes de causar la muerte, habían descompuesto el tracto intestinal. Un recuerdo imborrable para un periodista no habituado a los horrores de la guerra.

Los independentistas de toda laya se frotaban las manos porque veían en la lograda independencia de las repúblicas yugoslavas un posible precedente. Pero la Yugoslavia que conocimos surgió después de la Segunda Guerra Mundial y sólo se parecía a ella misma. Formada por seis repúblicas, cinco naciones, otras tantas lenguas, tres religiones…, sólo las unía oficialmente el partido único, el Partido Comunista que la mayoría de los pueblos rechazaba (la caída del muro de Berlín dos años antes ayudó al clima de rechazo). Se hablaba albanés, húngaro, griego, serbocroata, esloveno y turco. Creían en un solo Dios, pero sus credos iban desde el islam hasta el cristianismo (católico y ortodoxo). Era patético comprobar cómo los bombardeos tronchaban las torres de las iglesias católicas mientras permanecían enhiestas las mezquitas del islam. Tito hoy es un líder olvidado. Su época de transgresor de la doctrina soviética es su mejor legado. Hoy, en su sepultura, no hay flores frescas, pero una plaza de Zagreb lleva el nombre de Josip Broz Tito.

La historia de la antigua Yugoslavia ya está escrita. Cataluña y el País Vasco no son Croacia o Eslovenia, no son partes de un todo prendido con alfileres.

*José Joaquín Iriarte es periodista y escritor.

Más porquería en el estercolero de Convergència
EDITORIAL www.elsemanaldigital.com  17  Diciembre 2012

Hoy LA GACETA ofrece a sus lectores una información exclusiva sobre los sobornos que presuntamente habría recibido el consejero de Interior de Cataluña, Felip Puig, de Convergència i Unió. La información procede directamente de fuentes policiales y, como no podía ser de otro modo, aportamos al lector las pruebas documentales, tal y como es costumbre en nuestro periódico. Estas noticias, consecutivas a otras del mismo tenor publicadas en estas páginas, ponen al consejero Puig en una tesitura perfectamente descriptible: debe dimitir.

Al menos, hasta que la Justicia haya hablado. Porque es impresentable que un individuo denunciado formalmente por corrupción ante los tribunales mantenga un cargo público, y aún más si ese cargo es el mando de las fuerzas de seguridad de su comunidad autónoma. Los datos que hoy aportamos son inequívocos. En Cataluña funcionaba un negocio ilícito sobre la base de las subastas de viviendas. El procedimiento incluía sobornos a las fuerzas de orden público.

El consejero de Interior no sólo no habría perseguido el delito, sino que, según las imputaciones de los denunciantes, se habría lucrado con el vaivén de sobornos. Hablamos de cantidades superiores a los 284.000 euros en 2010, que hay que sumar los más de 100.000 euros ventilados el año anterior. Las revelaciones de LA GACETA incluyen, además, extremos particularmente odiosos: connivencia formal de los delincuentes con la Policía, acusaciones de maltrato doméstico, etc. Añadamos las denuncias que el lector ya conoce sobre las cuentas en Suiza de los Pujol y Mas. El paisaje que resulta de todo esto es estremecedor: un escenario de corrupción institucional como nunca antes se había visto en España.

Cataluña
CCOO aprueba abrir la puerta a defender claramente la secesión
El sindicato CCOO cierra la puerta a cualquier trabajador que no esté a favor de la secesión de Cataluña. En el X Congreso de la delegación autonómica se aprueba una resolución que exige un referendo independentista. Junqueras (ERC) lo celebra y Fernández Toxo no dice nada al respecto.
Andreu Caballero www.vozbcn.com  17  Diciembre 2012

CCOO de Cataluña ha seguido los pasos de la delegación autonómica de UGT y apostará claramente por abrir la puerta a la independencia de Cataluña. Este domingo, en el X Congreso de CCOO de Cataluña se ha aprobado una resolución a favor de que el sindicato de ‘clase y nacional’ defienda el ‘derecho a decidir’ o, lo que es lo mismo, la celebración de un referendo secesionista.

En los últimos años, las delegaciones autonómicas de UGT y de CCOO se han posicionado a favor de un concierto económico para la Generalidad, pese a que esto supondría un menor reparto de la riqueza en España y que las CCAA más pobres tuvieran serios problemas de financiación, y para ello no han dudado en coincidir tanto con CiU como con la Iglesia católica. E incluso tampoco han dudado en coquetear con entidades secesionistas.

UGT, además, ha participado en actos a favor de la independencia de Cataluña cediendo sus sedes. Curiosamente, estas reivindicaciones secesionistas no les ha impedido a ninguna de las dos delegaciones de las principales centrales sindicales posicionarse a favor del mantenimiento del cuartel de Talarn (Lérida) del Ejército español.

‘Ampliamente mayoritaria’
Pero el paso dado ahora por CCOO va un poco más allá, pues la resolución del sindicato supone posicionarse oficialmente a favor de un referendo secesionista en Cataluña. El texto ha sido aprobado por 405 votos a favor, tres en contra y 18 abstenciones (de los casi 700 delegados que han participado en el congreso), y hace referencia a las elecciones del pasado 25 de noviembre.

En la resolución se asegura que la cita electoral del 25N ha puesto sobre la mesa que la ciudadanía está a favor de forma ‘ampliamente mayoritaria’ del derecho a decidir democráticamente su futuro, y por lo tanto el sindicato defenderá ‘el derecho a la autodeterminación de Cataluña’ abogando ‘necesariamente’ por ‘consultar la voluntad del pueblo de Cataluña’.

Además, el X Congreso de CCOO de Cataluña ha servido para que Joan Carles Gallego sea reelegido (con un apoyo del 69% de los delegados) como secretario general para un periodo de otros cuatro años. Al congreso han acudido diferentes invitados, entre estos, Oriol Junqueras (ERC), que ha celebrado la votación a favor del referendo secesionista.

También ha estado presente el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, que no ha dicho absolutamente nada de la resolución aprobada sobre un hipotético referendo secesionista. El congreso ha finalizado con el canto de La Internacional y… Els Segadors.


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