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Responsabilidad pública
El Editorial La Razón 19 Enero 2012
El acuerdo alcanzado el martes en el Consejo de Política Fiscal y
Financiera es una pieza clave, dentro del programa de reformas del
Gobierno de Mariano Rajoy, para hacer frente a la crisis financiera.
Allí donde el PSOE fracasó, incapaz de poner de acuerdo a las
autonomías tras haber hecho saltar previamente por los aires el
modelo de financiación existente, el equipo de Montoro ha tenido el
acierto de consensuar una solución para comenzar a tapar uno de los
grandes agujeros de la economía española.
La urgencia que imponen más de cinco millones de personas sin
trabajo y centenares de empresas abocadas al cierre por el impago de
las facturas a cargo de los ejecutivos regionales explica la
celeridad con que el Gobierno, antes de su primer mes de vida, ha
reunido a las 17 autonomías y puesto sobre la mesa las primeras
soluciones viables. Quizá el primer gran resultado haya sido acabar
con la huida hacia adelante con la que muchos de los ejecutivos
regionales habían tratado de eludir la crisis, inflando su deuda
financiera hasta llegar a extremos como la emisión de «bonos
patrióticos».
Con la incertidumbre provocada por la negativa socialista a elaborar
en su momento los Presupuestos Generales del Estado, corría prisa
establecer las primeras transferencias económicas y evitar la
quiebra de las haciendas regionales, pero también resultaba
extremadamente urgente acabar con la imagen de patio de vecindad mal
avenida y de escasa solvencia que España comenzaba a generar en los
mercados financieros. Por eso el ministro de Asuntos Exteriores,
José Manuel García-Margallo, no ha perdido ni un solo día en
trasladar a la UE el éxito de un acuerdo que pone orden en el
desastre financiero autonómico, y en asegurar que la marca España es
sinónimo de rigor fiscal y presupuestario.
Porque no se trata de acabar con la capacidad de autogobierno de las
autonomías, sino de evitar los abusos de una mala gestión que lastra
la imagen del país en su conjunto. Establecer una firme disciplina
presupuestaria, en sintonía con el compromiso adquirido por España e
incorporado a la Constitución, supone marcar una línea roja en el
gasto de las administraciones. Y al igual que en la empresa privada
es delictivo dilapidar el dinero de los accionistas, lo mismo debe
ocurrir cuando es un político quien gasta alegremente y sobrecarga
de deudas a los ciudadanos, en proyectos partidarios o faraónicos.
Acierta pues el Gobierno al proponer cambios en la ley de
transparencia para que se puedan exigir responsabilidades penales a
los gestores públicos, políticos o no, que incumplan los
presupuestos y desperdicien los impuestos de los contribuyentes con
la excusa de que «el dinero público no es de nadie». Como los que
nos han gobernado hasta hace un mes y casi han apuntillado el Estado
del Bienestar.
El despilfarro como delito
Editorial www.gaceta.es 19 Enero 2012
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, anunció ayer que se
modificará la Ley de Transparencia del Gobierno para exigir
responsabilidades penales a los gestores públicos que eleven el
gasto más allá de lo fijado en el Presupuesto. Una medida plausible
y que LA GACETA viene defendiendo desde hace muchos meses, por la
injusticia que supone, como advirtió el ministro, que “un gestor
público, sea un político o un gestor nombrado por un político, gaste
más allá de los límites que tenga en su presupuesto”. Pero si,
además, ese político ha condenado al paro a millones de personas,
empobrece a millones de familias enteras y endeuda a las
generaciones futuras, como ha hecho Zapatero, debe recaer sobre él
todo el peso de la Justicia, porque los gestores públicos que
falsean la contabilidad deben afrontar las mismas responsabilidades
penales que los gestores privados que cometen igual delito.
Un tema en el que tendríamos mucho que aprender de los islandeses,
que no tuvieron ningún reparo en llevar al banquillo por negligencia
a su ex primer ministro, Geir Haarde. Porque los gobernantes no
deberían estar por encima de la Ley: deberían ser responsables de
sus actos negligentes como cualquier otro ciudadano. Si la Justicia,
como dijo el Rey en su discurso de Navidad, es igual para todos,
resulta un auténtico escándalo que Zapatero no sólo se vaya de
rositas, sino que lo haga laureado y con un retiro vitalicio de
150.000 euros.
La cuestión planteada ahora por Montoro, que propone la inclusión
del despilfarro público como delito en el código penal, vendría a
llenar una laguna de nuestro ordenamiento jurídico, que contempla la
posibilidad de declarar pródigo e incapacitar a un ciudadano cuando
despilfarra su propio dinero y, sin embargo, no puede hacer lo mismo
con los políticos adictos al endeudamiento cuando dilapidan dinero
ajeno.
La cuestión es controvertida, como lo demuestra la reacción de la
mayor parte de los partidos políticos de la oposición. El PSOE, a
través de Manuel Chaves, ha asegurado que a los gestores que se
excedan en el gasto sólo se les podrá exigir responsabilidades
penales si cometen un delito, porque, de lo contrario, se trataría
de una responsabilidad política que se debe exigir en el Parlamento,
y que es lo normal en un Estado de Derecho y cualquier sociedad
democrática. Argumento también esgrimido por Gaspar Llamazares de
IU, para quien la responsabilidad de los gobernantes es con sus
electores y, sólo cuando cometen un delito, con los tribunales de
justicia.
Esta actitud puede dificultar el necesario consenso que requiere el
cambio en la ley. El problema que encierra la propuesta de proceder
penalmente contra los gobernantes manirrotos es delimitar y
concretar qué se entiende por “despilfarro público”, que es una
cuestión discutible. Otra muy distinta, y mucho menos discutible, es
que los déficits ocultos sí deberían estar tipificados como delito,
de la misma manera que se ha establecido la obligación
constitucional del equilibrio presupuestario porque el déficit
público no es sólo una rémora para la recuperación económica, sino
una apropiación indebida de recursos de legislaturas venideras que
burla las limitaciones temporales que la democracia impone a los
gobernantes de turno. La solución a este problema va a depender en
buena medida de la percepción que tengan los españoles de su Estado
de Derecho. Y pocas cosas son más necesarias tanto para el buen
funcionamiento de la economía como para el respeto a las libertades
individuales, como un sistema de Justicia en el que se pueda
confiar.
Reconstrucción de la virginidad
Nota del Editor 19 Enero 2012
Olvidémonos por un momento de la persona, del sexo, para centrarnos
en la la virginidad como valor abstracto que una vez usado,
desaparece.
Pues ocurre lo mismo en España con la legislación, la justicia:
siempre estamos sufriendo todo tipo de tropelías, y a los políticos
sólo se les ocurre
legislar mas con la vana pretensión de que no vuelvan a ocurrir, en
vez de utilizar los mecanismos del sentido común para castigar a los
culpables, recuperar las pérdidas y crear jurisprudencia.
La legislación y la justicia española equivalen a mecanismos para
reconstruir la virginidad. No sabemos si por manifiesta inutilidad o
interés bastardo.
Es la hora de gobernar y no de amenazar.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 19 Enero 2012
El PP en su afán de controlar el despilfarro y la mala gestión no
duda en lanzar ideas tan variopintas como la de exigir
responsabilidades penales. Dicho así, no parece tan absurdo y es
algo que en otros países como Islandia ya se ha hecho. Claro que
allí es mucho más fácil porque su población sería equiparable a la
de una ciudad pequeña española. Pero en la práctica, lo difícil
sería cómo se articula esa legislación partiendo de la base de que
se refieren a cargos electos democráticamente. Porque una cosa es
exigir responsabilidades políticas llegándose al extremo de la
exigencia de dimisiones forzosas, y otra muy distinta legislar que
se considere delito una desviación presupuestaria.
Personalmente creo que esta propuesta del Sr. Montoro tiene un
recorrido nulo y que suena más a incapacidad de establecer controles
administrativos eficaces imponiendo la jerarquía del Gobierno
Central y de las Administraciones del Estado sobre las Autonómicas y
las locales. La Ley actual ya permite, como se ha insinuado, la
intervención directa y la anulación parcial o total de competencias
autonómicas o municipales en casos en que deba prevalecer el interés
general del Estado sobre cualquier otra consideración.
La privación de libertad de cualquier ciudadano debe estar sujeta al
imperio de la Ley. Para ello debe demostrarse que se ha cometido un
delito , ser juzgado y en su caso, condenado por ello. Para eso
están los jueces tanto los ordinarios como los que son responsables
de juzgar a personas aforadas o cargos electos. La Justicia es la
que debe aplicarse siempre y con la salvaguarda de los derechos de
los imputados. Por otra parte está el tema de la retroactividad de
la supuesta ley. Es el caso que existen ejemplos de derroches,
despilfarros y superación injustificada de los presupuestos, en los
que responsables directos ocupan altos cargos en el Estado sin que
hayan debido dar siquiera justificaciones ante sede parlamentaria.
Como ejemplos tenemos al ex Alcalde de Madrid Sr. Gallardón, actual
Ministro de Justicia.
Creo que el PP sigue en estas tres semanas de Gobierno dando
bandazos y actuando de forma caótica y poco meditada. La subida de
los impuestos como el del IRPF y el del IBI, demuestran que carece
de alternativas creíbles de las que alardeaba durante su campaña
electoral. Además es trágica su falta de firmeza a la hora de
enunciar y aplicar las reformas como la de las relaciones laborales
ante el fracaso anunciado de las conversaciones entre Patronal y
Sindicatos. Los continuos retrasos en tomar la iniciativa solo dejan
en evidencia su debilidad y falta de liderazgo ante la resolución
del principal problema de España, el Paro.
¿A qué espera el Gobierno para gobernar de verdad?
Chanchullos, martingalas y tejemanejes
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 19 Enero 2012
Aquí se puede montar la de Dios es Cristo por una fruslería a la par
que se hace un grano de arena de una montaña y no pasa nada salvo
que, gracias a Dios, ya comienza el Gran Hermano con la Milá 12+1
años más joven. Ayer un ministro de Rajoy hablaba de meter en la
cárcel a quienes se pasasen del presupuesto y hoy se habla de un
enjuague en toda regla para engañar al personal en Andalucía y no
pasará nada.
Cuenta el ABC que la Junta de Andalucía está preparando la campaña
electoral para las próximas autonómicas de allí y quiere aparentar
que ellos han contenido el gasto y el déficit y que son unos
gestores cojonudos y dado que todo está inventado han optado por
guardar decenas de miles de facturas en los cajones y que no se
contabilicen, así ojos que no ven estacazo que te pego.
Con chanchullos, martingalas, amaños y tejemanejes se ha gobernado
en este país desde hace muchos años y no pasa nada, sale gratis, así
que los chicos de Griñán no se cortan un pelo en pergeñar un montaje
de ocultación que no oculta nada pero que probablemente les valdrá
para sacar pecho un par de meses.
Han dado orden de no pagar facturas y el truco está en que el
programita informático que tienen para gestionar esos asuntos,
cuando una factura ya registrada se deja un tiempo sin pagar, se
borra del sistema y vuelve el papel al origen, al cajón – limbo y ya
no existe la deuda.
Pero tranquilos que se seguirá pagando religiosamente, perdón,
laicamente, lo que se precise para que quienes se lo pasan pipa con
el presupuesto puedan seguir yendo de putas y dándole a la cocaína,
ya que esos pagos si se van a realizar, lo llaman subvenciones
nominales, para eso que no falte que es vital.
Eso si es reducir el déficit sin subir impuestos ni nada que agobie
el personal.
El partido de Fraga y lo peor de Zapatero
José Luis González Quirós*. El Confidencial 19 Enero 2012
Es fácil ser muy críticos con el funcionamiento de los partidos,
pero no cabe negar que constituyen un problema mayor de la
democracia española a día de hoy, y bastante difícil porque no
existen fórmulas preestablecidas para evitarlo. Los españoles nos
inspiramos en el pasado y en el exterior para componer nuestra
Constitución, la ley electoral y otros textos fundamentales, y la
cosa salió razonablemente bien. Sin embargo, a la hora de diseñar
los partidos tuvimos que ir a ciegas, porque son instituciones que
responden casi exclusivamente a la cultura política, y eso es algo
que no se puede ni imitar ni improvisar. Los partidos y el estado
autonómico hubieron de ser creados desde la nada, y dejan bastante
que desear, además de ser problemas íntimamente conexos. Tras el
temor a lo que se llamó la sopa de letras -los diseñadores del
sistema apostaron, e hicieron bien, por la gobernabilidad-, se
comprende que se crease un hueco en el funcionamiento del sistema
político en el que ciertos vicios y carencias no han dejado de
crecer desde 1977.
Los partidos heredaron en buena medida los hábitos de quienes los
impulsaron, y, en el caso del PP, los de Manuel Fraga, recientemente
fallecido en medio de alabanzas rituales pero merecidas. Pero, más
allá de la autocomplacencia, se puede decir también que si es cierto
que Fraga “llevó” a la derecha autoritaria hacia la democracia, no
es menos evidente que creó un partido que exhibe algunas carencias,
reflejo de su fundador, que debieran ser superadas, pero que no lo
han sido. Me refiero, por ejemplo, al insólito procedimiento de
elección de sus dirigentes, absolutamente dirigido desde arriba, y
reglado por una sucesión monárquica que también tiene sus
Urdangarines, o a esa curiosa capacidad de adaptación del PP que le
lleva a practicar sin apenas aspavientos las políticas de su
oponente, aunque se haya empeñado en desautorizarlas en la campaña.
Se trata de una habilidad muy característica del fundador,
perfectamente capaz de tratar de manera confianzuda a Fidel Castro o
de elogiar emotivamente a Jordi Pujol en un acto electoral de
supuesto apoyo a Vidal Cuadras en Cataluña.
Lo que ocurre es que quienes tienen el poder están tan encantados
con su posesión que se olvidan de la legitimidad, o piensan que está
suficientemente garantizada con cubrir las apariencias
Esta confusión entre las necesidades del Estado y la política del
partido ha sido muy característica de Fraga y sigue siéndolo del PP.
Podría pensarse que las razones por las que el PP no acaba de
convertirse en un partido plenamente democrático derivan del sistema
mismo de partidos, pero eso sería tanto como renegar de la
democracia. Lo que ocurre es que quienes tienen el poder están tan
encantados con su posesión que se olvidan de la legitimidad, o
piensan que está suficientemente garantizada con cubrir las
apariencias. Lo veremos en el próximo Congreso, convertido en un
escenario para que miles de ciudadanos a sueldo del líder le
aplaudan y le reelijan, cosa nada difícil porque, apenas sin
excepción, habrán sido elegidos por él.
Ningún partido del mundo cuestionaría a quien acaba de ganar unas
elecciones, pero las formas lo son todo en una democracia, y aquí
vamos todavía al bulto. Sin que haya que derribar al líder, hay
muchas cosas que un partido tiene que hacer para que no diga tener
unos principios y acabe aplicando otros, para que no preconice
políticas de austeridad mientras algunos de sus gobiernos baten el
record de deuda y gastos indefendibles, o para que no presuma de
tener muchos militantes pero acabe acudiendo a la agenda personal
del ministro de turno al designar los altos cargos, aunque hayan
sido elementos muy activos en el extinto (¿?) zapaterismo. El PP
debería empeñarse en superar esa herencia en su estructura y
funcionamiento, y, de no hacerlo, su responsabilidad histórica
acabará por ser enorme, aunque esto suene a música celestial a
muchos de sus dirigentes, entregados a arreglar España como si
fuesen ministros franquistas.
Si se mira a la izquierda, el panorama tampoco es como para sonreír.
El liderazgo del PSOE se está dirimiendo en unos términos realmente
ridículos, casi insultantes, en los que una habla de empezar de
nuevo y el otro presume de tener ideas. Nada que tenga que ver con
el debate político, lo que en el PSOE supone, además, una auténtica
involución, porque, con todos sus defectos, el PSOE ha debatido
buena parte de sus asuntos a cara descubierta y sin miedo a lo que
pueda pasar: baste con recordar, por ejemplo, la espantada de Felipe
González en el XXVIII Congreso que no fue causa de ningún desastre
para el futuro del partido.
En el PSOE hay que revisar miles de posiciones y hay que abandonar
de una buena vez esa estúpida mezcla de imagen y demagogia que ha
sido la enseña del zapaterismo, y que trata de reeditar una señora
cuyos argumentos parecen sacados del Vogue o del Cosmopolitan. Un
partido que presume de centenario debería librarnos de espectáculos
tan horros, sin que pueda bastar lo mucho que se esmeren en los
efectos especiales para simular que el navajeo esconde un debate de
interés general, y no la peor herencia del zapaterismo.
*José Luis González Quirós es analista político
Europa se reivindica frente a los poderes
abusivos
Irene Lozano. El Confidencial 19 Enero 2012
El paquidermo comunitario se ha movido al fin para poner coto a la
deriva autoritaria del primer ministro húngaro y éste ha sentido
cerca su pisada, lenta pero amenazante. Consciente de que la
apertura de un expediente puede llevar a su país ante el Tribunal de
Justicia de la UE e incluso a la suspensión del voto, Victor Orbán
anunció ayer en el Europarlamento su voluntad de rectificar la
legislación que contradice el acervo comunitario.
Ya el año pasado, Hungría aprobó legislación contraria a la libertad
de expresión sirviéndose de una apabullante mayoría de su partido,
el conservador Fidesz. Con dos tercios de la Cámara bajo su bota,
Orbán no ha encontrado hasta ahora ningún obstáculo para mermar la
independencia de otros poderes e imponer en la Constitución y las
leyes de su país su particular visión del mundo, racista y
nacionalista a ultranza. Una joya, vamos.
La UE es un club cuyos estándares democráticos permiten plantear
elevadas exigencias a los países que quieren sumarse. Sin embargo,
tiene enormes dificultades para actuar cuando los gobernantes de
países ya miembros erosionan la democracia
Al reaccionar al desafío planteado por el primer ministro húngaro,
la Unión Europea no sólo defiende a los ciudadanos de Hungría, sino
que también se reivindica a sí misma, algo muy gratificante en estos
tiempos de encanijamiento europeo. La UE es un club cuyos estándares
democráticos permiten plantear elevadas exigencias a los países que
quieren sumarse. Sin embargo, tiene enormes dificultades para actuar
cuando los gobernantes de países ya miembros erosionan la
democracia. La pertenencia al club otorga un marchamo democrático
que invierte la carga de la prueba. Cuando se aspira a entrar, los
gobernantes deben demostrar su inocencia. Cuando están dentro, son
los demás quienes deben probar su culpabilidad antidemocrática. Sólo
esto explica que las instituciones comunitarias hayan tolerado la
actitud de Orbán demasiado tiempo.
La Comisión habrá de seguir vigilando el cumplimiento de Hungría,
pero tiene además la ocasión de aprender una buena lección. El hecho
de que el primer ministro húngaro haya limado su beligerancia en
cuanto se le ha abierto expediente muestra a las claras que estaba
comprobando hasta dónde podía tensar la cuerda. Hubiera valido la
pena que las instituciones comunitarias hubieran ofrecido
resistencia mucho antes. Ojalá compensen la lentitud inicial con la
firmeza que ahora resulta tan necesaria.
Orbán ha incurrido en la vieja tentación de reducir la democracia al
hito electoral. Controlado el poder Legislativo y el Ejecutivo, ha
llevado a cabo el asalto de los medios, la judicatura, el Banco
Central, la autoridad responsable de la protección de datos, es
decir, todos los posibles contrapoderes internos. Acumulamos
suficiente experiencia histórica como para saber que de forma muy
democrática se puede acabar con la democracia, pues mediante el
sufragio se pueden suprimir las libertades y la separación de
poderes, así como el equilibrio entre estos y los controles mutuos.
Con su actitud frente a Hungría, la UE despereza su flanco político,
últimamente adormecido por las tribulaciones económicas y
financieras. Sobre este particular, resultan clarificadoras las
palabras del pensador Tzvetan Todorov quien, entrevistado ayer por
La Vanguardia, criticaba el “nuevo orden que sustrae el poder a lo
político para concentrarlo en las pocas manos que tienen el control
de los mercados”. Cuando la política parece boquear, la crisis
húngara ha dado a Europa la ocasión de recordar que la salvaguarda
de los principios democráticos frente a cualquier poder ilegítimo o
abusivo ha de seguir siendo la estrella polar que guíe al viejo
continente.
El autogobierno y el hombre nuevo
Francisco Rubiales Periodista Digital 19 Enero 2012
Hace pocos días escribí un artículo titulado La tragedia de ser
gobernados, que despertó reacciones muy positivas, aunque también
algunos interrogantes sobre la posibilidad de que el hombre pudiera
llegar algún día a autogobernarse. Algunos dijeron que eso no era
posible y me emplazaron para que escribiera un artículo explicando
por qué y cómo el ser humano puede llegar un día a merecer el
autogobierno o, dicho como lo decía J. L. Borges, "Espero que el
hombre algún día alcance a merecer no ser gobernado".
En aquel artículo dije que "El destino del hombre es el
autogobierno" y que "Ser gobernados por otros siempre es un fracaso,
una humillación y una insoportable opresión que se ha justificado en
la Historia aludiendo a las bajas pasiones e instintos del ser
humano, algo que está por demostrar. Si, para colmo, como ocurre en
España, nos dejamos gobernar por una casta política elitista y
arrogante, plagada de corruptos y canallas sin escrúpulos, la
humillación se convierte en indignidad, fracaso y atentado contra
las leyes supremas de la razón y de la vida."
A lo largo de mi vida, por mi condición de corresponsal de prensa en
numerosos países y de organizador de foros de opinión, he conocido
de cerca a muchos altos mandatarios. Casi todos ellos eran
despreciables endiosados que se creían con derecho a gobernar y que
carecían de respeto alguno por sus "subditos", pero hubo dos que se
salvaron un poco de esa riste condena, quizás porque se hicieron a
si mismos o por su condición humana de luchadores natos. Fueron el
dictador panameño Omar Torrijos y el presidente italiano Sandro
Pertini. Los dos me dijeron que el poder es malo por naturaleza y
que el hombre debe aspirar a autogobernarse y a suprimir los
gobiernos. A ambos les pregunté por qué decían eso. Torrijos me dijo
que "el poder tiende a justificar su existencia creando conflictos e
injusticias, que después soluciona" y me explicó el caso de la
policía, que si no hay delitos los crea para incrementar la
inseguridad y aumentar constantemente su poder. Perttini me dijo
algo todavía más grave: "el poder tiende siempre a oprimir y a
envilecer al ciudadano para justificar su existencia y hacerse
imprescindible" y concluyó: "los gobiernos saben que carecen de
sentido si los ciudadanos fueran honrados, educados y responsables,
por lo que luchan para que sean justo lo contrario".
Poco tendría yo que añadir a tan sabias y sorprendentes
declaraciones de dos hombres que conocían el poder porque lo estaban
ejerciendo cuando pronunciaron aquellos terribles juicios.
Pero voy a permitirme la licencia de poner sobre la mesa el ejemplo
de las rotondas, cada día más numerosas porque aportan autogestión
del tráfico rodado en las carreteras y ciudades y solucionan muchos
problemas. La rotonda elimina semáforos y guardias y entrega al
ciudadano toda la responsabilidad del tráfico rodado. Curiosamente,
funcionan y es muy difícil que se produzcan accidentes o problemas
en esos espacios. La clave de su éxito es que el ciudadano, sin
interferencia de la autoridad, al gestionarlas, se torna responsable
y cumplidor.
Lo mismo podría ocurrir en miles de espacios de la vida política,
social y cultural que, en manos de los ciudadanos y sin autoridades
que las gestionen, funcionarían mil veces mejor.
Sin embargo, tienen razón los que afirman que el ser humano, por sus
bajas pasiones, no está preparado actualmente para ejercer el
autogobierno. Pero la explicación es la que daban Torrijos y
Pertini: el mismo poder es el que introduce esas bajas pasiones en
la ciudadanía, para envilecerla y así justificar su dominio y
opresión.
Mientras tengamos al frente de nuestras vidas a políticos formados e
incubados en esas organizaciones mafiosas y nada ejemplares llamadas
partidos políticos, la humanidad jamás avanzará y el hombre será
siempre más esclavo que libre. Los partidos políticos forman a los
futuros dirigentes de la sociedad en un ambiente siniestro, donde no
existe libertad sino sometimiento al lider, donde se han suprimido
el libre debate, el reino de la verdad y la opinión sincera, donde
la sumisión sustituye a la libertad y donde todo el que actua de
acuerdo con su conciencia o libre albedrio será laminado por el
verticalismo autoritario que convierte a las élites en cúpulas
endiosadas y obtusas, muchas veces enfermas de aquel "sindrome de la
arrogancia" que describe magistralmente en sus libros el médico
británico David Owen, otro que conoce bien el poder desde dentro por
haber sido ministro de Sanidad y de Asuntos Exteriores de su país.
El mundo tiene que ser cambiado para que se salve. Los que gestionen
el poder no pueden ser políticos profesionales a los que el
ciudadano no exige valores ni competencias, sino ciudadanos elegidos
por su virtud, independencia, preparación y honradez. Poner a
mafiosos o a vulgares mediocres desconocedores de la democracia y de
la grandeza humana al frente de la sociedad es un suicidio. Cuando
el mundo sea gobernado por filósofos virtuosos, estrechamente
vigilados por ciudadanos y hayan quedado prohibidos los malvados
partidos políticos, entonces, sólo entonces, el hombre podrá empezar
a avanzar hacia el autogobierno, conquistando cada día nuevos metas
en el autocontrol, la disciplina, la virtud y la canvivencia con sus
semejantes.
El gran problema del mundo, desde que lo conocemos, es que casi
siempre ha sido empujado por sus gobernantes hacia el lado miserable
de la vida, estimulandoles la envidia, el odio, la violencia y otras
bajas pasiones que sólo convienen al poder, que así se justifica, se
hace necesario y permite a las élites poderosas disfrutar de
privilegios que no merecen y que construyen sobre las privaciones de
las mayorías.
Fidel Castro, a quien también conocí cuando era corresponsal
extranjero en Cuba, decía algo parecido a lo que afirmaban Torrijos
y Pertini, pero adobado por su totalitarismo marxista leninista: "el
comunismo va a crear un 'hombre nuevo' que ya no necesitará ser
gobernado y nos permitiremos, entonces, suprimir el Estado".
Todos sabemos lo que ocurrió con el comunismo, que quería suprimir
el Estado, pero sólo supo convertirlo en un gigante cruel y asesino.
Sin embargo, reconocía que la meta del ser humano es prescindir del
gobierno y del Estado, dos instituciones que degradan la especie
humana y que reducen al hombre, rey de la creación, a la condición
de esclavo sometido a grupos organizados.
No sé si estas reflexiones explican y justifican mi afirmación de
que "El destino del hombre es el autogobierno", pero al menos
demuestran que bajo gobiernos como los que, por desgracia, estamos
sufriendo, la Humanidad no puede avanzar y tiende a retroceder,
rodeada de abuso, corrupción y de manadas de chorizos y delincuentes
afincados en el poder, con más poder del que merecen. Por lo que a
mi respecta, creo firmemente que el hombre avanzará a pasos de
gigante hacia la perfección y la verdadera civilización si no
tuviera el lastre de sus gobiernos y creo también con toda mi alma
en la afirmación de Rousseau, cuando dijo que "la voluntad política
es indelegablo y cuando el hombre permite ser representado por
otros, pierde la condición de ciudadano y se torna esclavo".
Voto en Blanco
España
La Junta de Andalucía ordena dejar de pagar
las facturas hasta nuevo aviso
El interventor general instó a las Consejerías, en un documento
interno fechado el 11 de enero, a no contabilizar ningún nuevo
expediente
ALBERTO GARCÍA REYES / SEVILLA ABC 19 Enero 2012
La Junta de Andalucía está en suspensión de pagos a dos meses de las
elecciones autonómicas. Un correo electrónico enviado por la
Intervención General el pasado 11 de enero a todos los interventores
delegados de las consejerías, al que ha tenido acceso ABC, ordena de
manera explícita iniciar «procesos de traspaso masivo de remanentes
comprometidos y anualidades futuras» al ejercicio 2012 y añade que
«es necesario que hasta el momento en que culminen las operaciones
de traspaso masivo, y así se comunique expresamente por esta
Intervención General, no se contabilice ninguna nueva propuesta de
documento contable con cargo al ejercicio 2012».
¿En qué se traduce esto? Para entender bien la repercusión de esta
medida adoptada a partir de «la instrucción 8/2011 de 13 de
diciembre», según indica el documento, hay que conocer los
entresijos del sistema informático de contabilidad que maneja la
Junta, el «Júpiter». Fuentes de la alta gestión administrativa de la
Junta han explicado a ABC que desde el 30 de noviembre hasta el 31
de diciembre pasados todas las Consejerías han tramitado un enorme
número de expedientes de gasto que se encuentran en la fase final
del proceso, llamada técnicamente «OP» (Obligación Pago). Todos
estos expedientes aparecen en el citado sistema integrado de
contabilidad de la Junta a la espera de que las Intervenciones
delegadas de cada Consejería los valide y se proceda al consiguiente
pago, pero la orden de paralizarlo todo impide que se ejecute el
abono.
Dicho de otra manera: estos expedientes que están en el punto
administrativo previo a su pago quedan almacenados en las oficinas
de las distintas intervenciones, ya que no se pueden contabilizar
hasta nuevo aviso de la Intervención General. Las fuentes
consultadas ratifican con contundencia que actualmente la situación
es de «detención o suspensión de pagos total», sin que haya fecha
establecida para su reanudación.
Documentos devueltos
Pero hay más. El sistema «Júpiter» borra automáticamente aquellas
facturas insertadas en el apartado «Obligación Pago» si en el plazo
de unas semanas la Intervención correspondiente no valida el abono.
Cuando esto ocurre, es decir, cuando se produce su baja en el
sistema contable, los documentos son devueltos a la oficina que los
remitió y comienza de nuevo el proceso. Pero los proveedores ya
tienen comunicación de la Junta de que sus expedientes están
aprobados y pendientes del ingreso en el banco.
¿Qué puede llevar a la Junta, por tanto, a dar esta polémica
consigna? Cuando dejan de meterse en la contabilidad las facturas y
desaparecen del programa informático no se computan como compromisos
de pago. Es decir, se oculta un déficit que corresponde al ejercicio
2011 para insertarlo dentro de unos meses —los procesos
administrativos tienen su duración—, en 2012. Y todo esto a dos
meses de las elecciones autonómicas y con el presidente autonómico,
José Antonio Griñán, haciendo bandera del rigor presupuestario que
ha tenido la Junta en el último año y de su política de austeridad.
Según las mismas fuentes, la ocultación de esas obligaciones de pago
es una práctica ilegal, pero la orden de no contabilizar ningún
nuevo documento en 2012 se produce porque la Intervención no es
capaz todavía de cifrar la cantidad pendiente de pago que se
arrastra de 2011.
Con este auténtico galimatías administrativo, Griñán pretende, según
explican los técnicos, dar una «apariencia de austeridad y
cumplimiento del déficit en 2011 previa a las elecciones y
compremeter gravemente el ejercicio 2012». Esto es: que el nuevo
Gobierno que llegue a la Junta de Andalucía el próximo 25 de marzo
acarree con esta deuda que, por cierto, no está prevista en el
presupuesto.
Excepciones a la regla
No obstante, en la orden de la Intervención General se especifican
varias excepciones, de manera que sí hay permiso para abonar los
salarios, los activos financieros, los créditos bancarios, las
ejecuciones de sentencias, las subvenciones nominativas, los
anticipos de caja, las «prórrogas contractuales necesarias para el
normal funcionamiento de los servicios» o las «subvenciones o ayudas
para el Programa de Solidaridad de los Andaluces». Pero a los
proveedores, cero.
La medida es un evidente instrumento de presión para el nuevo equipo
de gobierno —ahora que el PP tiene más opciones que nunca de ganar—
y es «insólita» en la Junta de Andalucía, añaden los técnicos
consultados, que indican que el malestar entre los funcionarios de
la Administración andaluza es cada día más acentuado en tanto que se
sienten usados en esta artimaña política. Y es que los proveedores
cuyas facturas están apiladas en los despachos tienen en muchos
casos comunicación de pago por parte de la Administración. Y tarde o
temprano, cuando comprueben que no hay movimientos en su cuenta,
acudirán a la Junta a reclamar lo que les corresponde. Lo que queda
por saber es quién será el presidente que tendrá que dar la cara
ante ellos.
¡ Y aún no hay interventores en la cárcel !
Nota del Editor 19 Enero 2012
A estas alturas de la película, todos los interventores de todas las
administraciones (central, regional y local) deberían estar en la
cárcel, purgando su castigo por haber dejado a los profesionales de
la política incumplir sus obligaciones ciudadanas de buen gobierno.
Y en su proceso penal deberían haber soltado lastre y denunciado a
quienes les obligaron a delinquir, consiguiendo que todo el plantel
de tales sujetos aproveche una larga temporada de las piscinas y
gimnasio de los penales españoles.
Río Cabe
Marruecos
Serafín Fanjul Libertad Digital 19 Enero 2012
Cuando escribimos faltan unas horas para que se inicie la visita a
Marruecos de Mariano Rajoy, por tanto no podemos hacer análisis ni
comentarios sobre los resultados del viaje. Sin embargo, dado que
nuestro presidente del Gobierno –según sus propias palabras– es un
hombre previsible (no contraargumenten, por favor, con la subida de
impuestos que, a todas luces, no ha decidido por gusto) y dado que
los marroquíes lo son aun más, sí está en nuestra mano adelantar – y
vitupérenme acremente si me equivoco – que de este encuentro en la
primera fase no saldrá nada concreto ni novedoso, algo que ofrecer
como avance diplomático, económico ni político: confirmarán negocios
ya en marcha, se deseará lo mejor de lo mejor para los grandes
esfuerzos democráticos del anfitrión y se intercambiarán frases
protocolarias aburridas por lo manido (la tradicional amistad, los
intereses comunes y, quizá, el glorioso recuerdo de la Alhambra y de
la palabra "alameda" que, como todo el mundo sabe, es árabe por los
cinco costados).
Lo de siempre, que no impedirá al sultán –el único que decide,
ordena y manda– enviar pasado mañana otra recua de vociferantes a la
frontera de Ceuta, prohibir la entrada a cualquier extraterrestre de
Izquierda Unida o encargar al islamista Benkirán –su chambelán del
momento– soltar unos cuantos insultos y amenazas contra los odiosos
imperialistas hispanos. Como toda la vida: igualico igualico que el
difunto de su agüelico que, para agradecernos la independencia en el
56, atacó Ifni en el 58; y lo mismo de igualico que su papá, quien
aprovechando la agonía de Franco, lanzó la Marcha Verde (con el
amigo americano al frente, todo hay que decirlo) para sacarnos a
patadas del Sahara Occidental. Y lo consiguió. Y él mismo –Mohamed
VI– intentó tocarle los bigotes a Aznar y hubo de recular en la
crisis de Perejil: si hubiéramos tenido al de las rendiciones
preventivas que vino después, el siguiente y obligado paso habría
sido una intentona en serio contra Ceuta.
Con todo lo antedicho sólo queremos señalar algo fundamental:
mientras Marruecos –quizás porque sólo hay una voluntad decisoria–
mantiene una misma política hacia España (retóricas declaraciones de
amistad, amenazas, acoso y retirada; y vuelta a empezar, metiendo en
la faltriquera lo trincado en el camino), los gobiernos españoles,
incluido los del franquismo, han seguido una línea titubeante sin
rumbo fijo, en zig-zag, siempre temerosos, pidiendo perdón o –como
mucho– escurriendo el bulto. Con la única excepción de Aznar, que
por eso concita odios y manifestaciones en Rabat, aunque sean
organizadas por la policía o dependencias anejas como sindicatos y
partidos políticos.
Decir que debemos mantener buenas y fructíferas relaciones con
Marruecos es no decir nada. Pues claro, pero no de cualquier manera,
no a cualquier precio. Así lo ha entendido la Unión Europea al no
aceptar las condiciones para renovar el acuerdo de pesca, aunque
–oh, casualidad– los principales perjudicados son los pescadores de
Barbate y Canarias, no franceses, belgas o alemanes. La cuestión es
cómo sostener el equilibrio entre los legítimos intereses marroquíes
y españoles (exportaciones a ese país, inversiones, regulación en
serio de la inmigración, cooperación en seguridad y ese capítulo tan
delicuescente como necesario: política de buena vecindad) y la
renuncia de Marruecos a la presión continua, como hasta ahora. O
mucho cambia el Majzen (el aparato administrativo del sultán,
corrompido de quilla a perilla, como un barco viejo: no mencionen lo
de aquí, no hay comparación posible), o ese "condenados a
entendernos" significará –como hasta ahora– que, o nos ponemos
serios, o nos seguirán tratando como al pito del sereno, porque el
problema verdadero no reside en la maldad ajena, sino en la
estupidez propia. O, si lo prefieren, en la golfería de alto nivel.
Propone una agenda para la regeneración y recomposición de España
Vidal -Quadras: "La hora del cambalache
entre partidos ha terminado"
'Ahora, cambio de rumbo' es un manifiesto que marca un camino para
el nuevo Ejecutivo de Rajoy
Periodista Digital 19 Enero 2012
Un alegato breve y contundente que insta a no perder un minuto más
en la tarea de recuperar la unidad nacional y fortalecer el Estado.
Alejo Vidal-Quadras, intelectual y político de referencia con
veintitrés años de experiencia acumulada en la vida pública,
propone, tras la victoria del Partido Popular, una agenda para la
regeneración y recomposición de España.
'Ahora, cambio de rumbo' es un manifiesto breve, completo y preciso
en el que el autor Alejo Vidal-Quadras marca un camino para el nuevo
Ejecutivo surgido de la voluntad popular el pasado 20 de noviembre.
En su opinión, "España demanda no sólo reformas, sino una
regeneración de fondo".
"No son momentos para la cautela, el tacticismo o el refugio en un
centrismo descafeinado y pusilánime. Los tiempos son de prueba y
exigencia y demandan valentía, convicción, compromiso, firmeza y
capacidad de arrastre. La hora del cambalache entre partidos ha
terminado"
Alejo Vidal-Quadras (Barcelona, 1945), conocido y reconocido por
haber mantenido un criterio propio por encima de intereses políticos
coyunturales (lo que le costó su puesto de presidente del Partido
Popular de Cataluña), aporta en este libro sus reflexiones sobre los
errores que nos han conducido a la actual crisis, que no es sólo
económica, y sobre el modo de salir de ella.
Sobre la gravedad de la crisis en la que estamos inmersos se han
escrito miles de páginas, y no parece necesario insistir en ello.
Quizá sólo constatar, como hace el autor al comienzo del libro, que
hay pocos ejemplos como éste de "una sociedad que haya pasado de
forma tan rápida del optimismo al desaliento y de la prosperidad a
la estrechez". Pero añade algo que profundiza en el diagnóstico: "El
derrumbe económico ha dejado al desnudo nuestra tremenda fragilidad
institucional y nuestro extremo declive moral".
El libro se divide básicamente en dos grandes apartados. Uno es el
análisis de cómo hemos llegado a la situación actual, que se centra
en los Gobiernos de Rodríguez Zapatero, pero que se remonta a la
Transición y que también reconoce errores y omisiones en la etapa de
José María Aznar. El otro apartado recoge las propuestas de
Vidal-Quadras para salir de una crisis que va más allá de lo
económico; en palabras del autor, qué hay que hacer, quién ha de
hacerlo, cómo y con quién. El volumen se cierra con un apéndice que
recoge discursos y conferencias que amplían, completan o añaden
nuevas perspectivas a lo anterior.
ZP, UN ILUMINADO INTRANSIGENTE
Si Vidal-Quadras se ha distinguido por su sentido crítico compatible
con la lealtad dentro de su propio partido, no iba a ser menos con
los adversarios políticos. Su crítica de los presupuestos
ideológicos y la política realizada por Rodríguez Zapatero es
demoledora. El discurso de éste le parece "argumentalmente
deslavazado, plagado de énfasis erráticos y pausas desubicadas,
sintácticamente defectuoso y retóricamente débil".
La doctrina con la que llegó a la Secretaría General del PSOE, la
llamada Nueva Vía, "una ristra de eslóganes huecos y tópicos
blandamente izquierdistas sin mayor contenido u originalidad". Y el
propio Zapatero, en fin, "extremista, iconoclasta, revanchista y
sectario", alguien que "ha recurrido al engaño sistemático, tanto en
2004 como en 2008", "un iluminado intransigente" que "siempre ha
hecho lo contrario de lo que ha anunciado".
Con todo, lo peor de Zapatero es que "no ha creído en la realidad",
y "a partir de aquí, cualquier catástrofe era y ha sido posible".
Zapatero, que llegó al poder con "una agenda ideológica oculta de
considerable ambición y enorme virulencia", se propuso "colonizar la
esfera privada de los ciudadanos mediante una interferencia
agobiante del Gobierno en todos los ámbitos de la vida de la gente".
Para ese empeño, se apoyó en movimientos sociales radicales:
feministas, ecologistas, pacifistas y antiglobalización. Además,
para aislar al PP se alió con los sindicatos mayoritarios, con IU y
los nacionalistas, sin excluir a los independentistas. "La fortaleza
de su estómago para digerir bocados incomibles ha traspasado todos
los límites de la prudencia y de la decencia".
El modelo ideológico de Zapatero se basa, pues, en cuatro
componentes: unidad de la izquierda, incluyendo movimientos
contraculturales; toma de la calle con métodos de revuelta urbana;
construcción de una ideología orgánica (caracterizada por el
anticapitalismo, antiamericanismo, guerracivilismo, etc.); y
negación del adversario, hasta procurar su expulsión del campo de
juego democrático. Su proyecto se caracteriza por la radicalidad, el
totalitarismo, la voluntad rupturista y el adanismo.
ERRORES DE AZNAR
Ante la nueva etapa que comienza, el Gobierno no debe olvidar que la
verdadera batalla es la de las ideas y las conciencias. Y en el
necesario examen de los errores cometidos, conviene remontarse a los
años de la Transición. Hay que rechazar el mito, sostiene
Vidal-Quadras, de que la Transición fue un proceso modélico. No lo
fue: la Constitución del 78 fue el resultado de un tira y afloja
"entre una derecha con mala conciencia, una izquierda rencorosa y
unos nacionalistas que siempre la percibieron como un punto de
partida para sus pretensiones soberanistas... La Constitución de
1978 es ya un papel mojado que nadie respeta, ni siquiera el propio
tribunal encargado de ser su guardián".
Vidal-Quadras señala, como fruto de estos defectos, la falta de una
real división de poderes, la existencia de una Administración
ineficiente, hipertrofiada y carísima, así como un mercado de
trabajo en manos de unos sindicatos anacrónicos e inmovilistas. En
definitiva, una democracia convertida en partidocracia clientelista,
sin conexión entre representantes y representados, y con la
gobernabilidad de la nación en manos de aquéllos cuyo objetivo es
liquidarla. "Vivimos un fin de ciclo, el esquema de convivencia que
diseñamos con tanta ilusión hace 35 años está agotado y España
demanda no sólo reformas sino una regeneración de fondo". Como
ejemplo de esa regeneración profunda, Vidal-Quadras propone la
supresión del artículo 150.2 de la Constitución, el que contempla la
delegación de competencias exclusivas del Estado a las Comunidades
Autónomas.
Otros errores más recientes se cometieron durante los Gobiernos de
Aznar. Ya en esos años, disminuyó nuestra competitividad, se disparó
el endeudamiento exterior y la reforma laboral planteada "acabó en
una retirada pusilánime ante unos sindicatos crecidos y
prepotentes". Además, Aznar tomó dos decisiones fatales: el cambio
de estrategia del Partido Popular en Cataluña, que supuso una
rendición gratuita ante los nacionalistas, y la renuncia a
presentarse a un tercer mandato.
Para comprender la realidad en la que estamos y de la que debemos
salir, también es necesario rechazar algunas ideas comúnmente
admitidas. Una de las principales es que contamos con la generación
joven mejor preparada de nuestra historia. No es así, y no lo es
porque "se ha renunciado a la idea de que el aprendizaje implica un
esfuerzo personal constante e intenso".
CÓMO HEMOS LLEGADO A ESTO
Consecuencia de todo lo anterior es la crisis actual, que no es sólo
económica; en realidad "la crisis económica ha rasgado el velo que
disimulaba nuestra crisis política, institucional y moral".
En los últimos treinta años hemos recorrido un camino "empedrado de
equivocaciones, falsedades, cobardías, frivolidades,
improvisaciones, inconsistencias, vaivenes y corrupciones".
Se han desaprovechado las fases de crecimiento económico,
quedándonos cortos en las mejoras estructurales (modernización del
mercado laboral, estabilización de la estructura territorial del
Estado, mejora de la calidad del sistema educativo, fortalecimiento
de la competitividad...) con una visión miope y cortoplacista. Las
burbujas crediticia e inmobiliaria nos han llevado a "incurrir en
obscenos desafueros propios de nuevos ricos zafios y sin sentido
alguno de la sobriedad y del decoro", en una "orgía de opulencia
ficticia de desenfreno presupuestario".
"Hemos malgastado estúpidamente los años de vacas gordas sin
aprovecharlos para mejorar nuestra competitividad" y hemos entrado
en un "proceso suicida" de vaciamiento del Estado.
DESMONTAR UN RÉGIMEN FINIQUITADO
Para "reconstruir una nación en escombros de la que el anterior
Presidente del Gobierno ha sido el dinamitero final", Vidal-Quadras
propone como grandes objetivos regenerar el sistema democrático;
reformar la Constitución, garantizando la unidad de la nación;
asegurar y reforzar la separación de poderes, con particular
atención a la independencia de la justicia; articular un nuevo
modelo productivo; revisar de arriba abajo el sistema educativo.
Esos grandes objetivos se concretan en una larga lista de medidas
(pags. 70-75), entre las que destacan la austeridad en el gasto
público, los impuestos más sencillos sin desgravaciones
discrecionales, supresión de los impuestos de patrimonio y
sucesiones, rebaja de las cotizaciones sociales, disminución del
número de funcionarios y cierre de organismos superfluos, revisión
del Estatuo de los Trabajadores, eliminación de la financiación
pública de sindicatos y organizaciones empresariales, adecuación de
las indemnizaciones por despido, aproximación de las tasas
universitarias al coste real de la docencia, revisión del número y
composición de las Comunidades Autónomas, reforma de la Ley
Electoral, derogación de la ley del aborto...
Lo anterior equivale a lo que hizo en su día Adolfo Suárez:
"desmontar desde dentro un régimen finiquitado y agotado para
alumbrar una nueva estructura institucional y una nueva mentalidad
colectiva".
Para esa enorme tarea, el gobierno debe actuar con decisión,
valiéndose de su mayoría sin ningún miedo escénico; "las estrategias
demasiado cautelosas están condenadas al fracaso". "No son momentos
para la cautela, el tacticismo, el encogimiento o el refugio en un
centrismo descafeinado y pusilánime".
OCCIDENTE Y LOS BÁRBAROS
El libro se cierra con unos textos aparentemente heterogéneos, pero
que subrayan los puntos de vista del autor y completan su ideario
liberal. Por ejemplo, la necesidad (o al menos, la ventaja) de
aplicar con rigor el método científico (Vidal-Quadras es doctor en
Físicas) en la actividad política.
O la concepción de Occidente, no como un concepto geográfico, sino
como una forma de entender el hombre y la sociedad, un sistema de
valores que aspira a ser universal. En ese sentido, América Latina
es una parte sustancial de Occidente.
Las últimas páginas del libro se dedican a los problemas del
multiculturalismo y las políticas de inmigración. Vidal-Quadras ve
una amenaza en el incremento de la inmigración cuando los valores,
cultura y costumbres de los que llegan no son compatibles con los de
la sociedad abierta; concretamente, en el caso de inmigrantes
portadores de identidades muy intensas desde un punto de vista
étnico o religioso. ¿Hasta qué punto se puede abrir la sociedad
abierta sin que deje de serlo? se pregunta. Y sostiene que "no todos
los inmigrantes son igualmente integrables en la Unión Europea".
Distingue entre el necesario pluralismo, que es uno de los rasgos de
la sociedad democrática, y el multiculturalismo, que puede llegar a
acabar con aquél. Así como las democracias no pueden admitir en su
seno a partidos totalitarios que se planteen destruirlas, las
sociedades pluralistas no pueden admitir a extranjeros con valores
opuestos al pluralismo.
"La reciprocidad es clave. No hay porqué tolerar a quien no nos
tolera... llega un punto en que la diversidad cultural no es un
enriquecimiento, sino una amenaza". En cuanto al multiculturalismo,
"es una ideología perniciosa que tiene por objeto exacerbar las
diferencias allí donde existen, crearlas donde no las hay,
multiplicarlas, cerrarlas y enfrentarlas... el multiculturalismo no
es una extensión del pluralismo, sino su perversión, y no hace sino
anularlo y negarlo".
A Political Coming of Age for the Tech
Industry
The Web sites on Wednesday of, clockwise from top left, Google,
Mozilla, Wired and Wikipedia.
By JENNA WORTHAM The New York Times http://www.nytimes.com 19 Enero
2012
With a Web-wide protest on Wednesday that includes a 24-hour
shutdown of the English-language Wikipedia, the legislative battle
over two Internet piracy bills has reached an extraordinary moment —
a political coming of age for a relatively young and disorganized
industry that has largely steered clear of lobbying and other
political games in Washington.
Wikipedia’s home page on Wednesday warned users that the Web site
would be blacked out for 24 hours.
The bills, the Stop Online Piracy Act in the House and the Protect
IP Act in the Senate, are backed by major media companies and are
mostly intended to curtail the illegal downloading and streaming of
TV shows and movies online. But the tech industry fears that, among
other things, they will give media companies too much power to shut
down sites that they say are abusing copyrights.
The legislation has jolted technology leaders, venture capitalists
and entrepreneurs, who are not accustomed to having their
free-wheeling online world come under attack.
One response is Wednesday’s protest, which directs anyone visiting
Google and many other Web sites to pages detailing the tech
industry’s opposition to the bills. Wikipedia, run by a nonprofit
organization, is going further than most sites by actually taking
material offline — no doubt causing panic among countless students
who have a paper due.
It said the move was meant to spark greater public opposition to the
bills, which could restrict its freedom to publish.
“For the first time, it’s very clear that legislation could have a
direct impact on the industry’s ability to do business,” said
Jessica Lawrence, the managing director of New York Tech Meetup, a
trade organization with 20,000 members that has organized a protest
rally in Manhattan on Wednesday. “This has been a wake-up call.”
Tim Wu, a professor at Columbia Law School, said that the technology
industry, which has birthed large businesses like Google, Facebook
and eBay, is much more powerful than it used to be.
“This is the first real test of the political strength of the Web,
and regardless of how things go, they are no longer a pushover,”
said Professor Wu, who is the author of “The Master Switch: The Rise
and Fall of Information Empires.” He added, “The Web taking a stand
against one of the most powerful lobbyers and seeming to get
somewhere is definitely a first.”
Under the proposed legislation, if a copyright holder like Warner
Brothers discovers that a foreign site is focused on offering
illegal copies of songs or movies, it could seek a court order that
would require search engines like Google to remove links to the site
and require advertising companies to cut off payments to it.
Internet companies fear that because the definitions of terms like
“search engine” are so broad in the legislation, Web sites big and
small could be responsible for monitoring all material on their
pages for potential violations — an expensive and complex challenge.
They say they support current law, which requires Web sites with
copyright-infringing content to take it down if copyright holders
ask them to, leaving the rest of the site intact. Google, which owns
YouTube and other sites, received five million requests to remove
content or links last year, and it says it acts in less than six
hours if it determines that the request is legitimate.
The major players supporting the legislation, including the United
States Chamber of Commerce and the Motion Picture Association of
America, say those measures are not enough to protect intellectual
property. They emphasize that their primary targets are foreign Web
sites that sell counterfeit goods and let people stream and download
music and video at no charge — sites that are now largely out of
reach of United States law enforcement. And they are fighting
against what they characterize as gimmicks and distortions by
Internet companies opposed to the bills.
With talk of censorship and loss of Internet freedom, “the current
debate has nothing to do with the substance of the bills,” David
Hirschmann, who leads the Chamber of Commerce’s initiative on
intellectual property, said in an interview. “We will certainly use
every tool in our toolbox to make sure members of Congress know
what’s in these bills.”
With financial resources that few other groups can match, the
chamber is one of Washington’s most powerful lobbying forces and has
shown the ability to alter Congressional debate on its own.
Reporting was contributed by Eric Lichtblau, Edward Wyatt and Claire
Cain Miller.
Si la ley SOPA hubiese existido hace 10
años...
Sergio Rodríguez El Mundo 19 Enero 2012
Si la ley SOPA hubiese existido hace 10 años hoy probablemente no
existirían Google ni Yahoo!. Ni YouTube. Ni Flickr. Ni Wordpress o
Blogger. Puede que tampoco Twitter ni Facebook. Incluso es muy
posible que gran parte del negocio de Amazon no se hubiese
desarrollado. Y que compañías como Spotify o NetFlix jamás se
hubiesen puesto en marcha porque nunca se habría creado la necesidad
de que existiesen.
Todo lo que se publica está protegido por derechos de propiedad
intelectual. Todo lo que está en Internet es también susceptible de
enlazarse, copiarse, modificarse o reenviarse. Internet es tan
dinámica como sus usuarios, que cambian constantemente y con ello
modifican la Red y lo que hay en ella. Esta filosofía, lejos de ser
un problema, es un gran avance, y de hecho al calor de este modelo
han aparecido algunos de los mayores avances del conocimiento, la
tecnología o los negocios de la últma década.
Si hace 10 años normativas como SOPA-PIPA o la 'ley Sinde' hubiesen
permitido boicotear y censurar un sitio web porque podría
-condicional- perjudicar al propietario de los derechos de propiedad
intelectual de un obra, probablemente Google -o Yahoo!- no existiría
porque en aquel momento el supuesto perjudicado habría argumentado
que el buscador iba contra su modelo de negocio al enlazar
directamente contenido protegido sin pasar por una página de inicio.
Asimismo, YouTube o Flickr se habrían ahogado entre demandas porque
nada más aparecer cientos e incluso miles de usuarios se dedicaron a
'colgar' vídeos y fotografías protegidos por derechos de autor.
Wordpress y Blogger tampoco hubiesen durado mucho ya que los autores
que publicaban en estas plataformas enlazaban contenido protegido,
usaban fotos con derechos de autor y vídeos sin permiso, en muchos
casos de YouTube o Flickr. Algo muy parecido hubiese sucedido con
Twitter y Facebook. Al no haberse desarrollado todos estos negocios
es muy probable que la 'nube' de Amazon no hubiese visto la luz
porque no habría sido necesaria. Y Spotify o NetFlix no serían hoy
empresas boyantes que luchan por adaptar a la filosofía de Internet
dos negocios de contenidos protegidos por derechos de autor porque
nadie vería películas en la Red y ni siquiera existiría la necesidad
de hacerlo de forma legítima.
Si en China, Túnez o Cuba el Gobierno decide que una página web
incumple ciertas normas de su legislación, la bloquea. Es censura.
Hasta ahora, esto era inconcebible en las democracias occidentales.
Pero cada vez hay más normativas, como la 'ley Sinde', que dejan la
puerta abierta a que eso suceda. La diferencia es que China censura
páginas web que publican información contraria a su ideología
oficial mientras en España se censurarán páginas que pueden -o no-
provocar un daño a la propiedad intelectual.
Los agujeros negros de Internet según Reporteros Sin Fronteras.
Pero como en dichos países, en las democracias occidentales será
posible, e incluso fácil, saltarse un bloqueo técnico y puntual como
el que se pretende. Silenciar una página web en una zona determinada
no es difícil. Apagarla es casi imposible, por lo que también lo es
evitar el acceso. Es decir, ni la 'ley Sinde' ni la SOPA ni la PIPA
son remedios eficaces para frenar las descargas ilegítimas de
contenido protegido por derechos de autor.
Quien quiera descargar una película sin pagar podrá seguir
haciéndolo. Quien quiera encontrar música gratis lo hará. Es
inevitable y es parte del cambio que supone Internet. Las leyes
restrictivas que tratan de impedirlo no sólo no lo lograrán, sino
que pueden provocar que compañías e individuos que quieran lanzar
nuevos productos en Internet piensen en hacerlo en países donde no
haya restricciones y la legislación sea coherente.
Estos intentos de censurar la Red sólo pueden calificarse de
desastre. Para los usuarios y para las compañías, que destruyen
parte su imagen cada vez que emprenden una campaña de este tipo.
Desde su punto de vista la culpa de todos sus males la tienen los
usuarios y quienes ponen en marcha páginas para facilitar que éstos
puedan acceder de forma sencilla, barata y cómoda a películas,
series, música, libros u otro contenido.
Pero el problema no son las páginas de descargas ni los usuarios, el
problema es doble, legal y empresarial:
- Legal porque las leyes de propiedad intelectual no están adaptadas
a los cambios y novedades que supone Internet. Un canal que, antes
de lo que todo el mundo piensa, será el principal y el más
importante para la difusión de todo tipo de contenido.
- Empresarial porque las compañías de contenido siguen siendo
reacias a cambiar sus ciclos de negocio y a dar una oferta adecuada
para Internet, tanto en tiempos como en precios.
Mientras no se solucionen ambos problemas lo que muchos llaman
'piratería' no dejará de serlo para los grandes productores de
contenido y los gestores de derechos de autor, que prefieren decir
#MeCaíEnUnaLancha a asumir su parte de culpa. Porque para la mayor
parte de los autores nunca lo fue.
Perseguir al dinero, no a la gente
Juan Varela Estrella Digital 19 Enero 2012
Sam Spade y Philip Marlowe lo sabían. Sigue al dinero y tendrás la
respuesta oculta tras un halcón maltés en un sueño eterno. Para
pesadilla, la de los derechos de autor y la propiedad intelectual.
Los grandes de internet cerraron sus páginas con un fundido en negro
para protestar contra dos proyectos de ley contra las descargas: la
Stop Online Piracy Act (SOPA) y Protect Intellectual Property Act
(PIPA). Si son aprobadas abrirán la puerta a una censura digital sin
precedentes. Las autoridades norteamericanas podrían bloquear webs
extranjeras con menos pruebas y más discrecionalidad que las
empleadas dentro de Estados Unidos por la Digital Millennium
Copyright Act (DMCA).
La ley ataca a la misma arquitectura de la red bloqueando los
dominios (el código que identifica cada sitio) de los denunciados,
impidiendo su acceso a través de los proveedores de internet o
eliminando sus páginas de los buscadores. Un gran agujero negro en
internet o la gran muralla digital norteamericana.
Parece un conflicto de derechos, pero no lo es. Es una gran pelea
por el negocio entre dos mundos, dos economías, dos culturas. Una es
una industria cercada por sus propios pecados, sus abusos, un
mercado saturado y donde las novedades pasan más rápido que lo que
se tarda en degustarlas. La otra, disruptiva, innovadora, basada en
una tecnología y una economía que ofrece el mayor acceso a los
contenidos y la información de la historia al menor precio.
La máquina del hiperconsumo se ha hecho tan perfecta que amenaza sus
propios fundamentos. Los internautas no pueden parar de consumir,
incapaces de gestionar y renunciar a la abundancia. Los contenidos
se hacen parte de su identidad compartida en las redes sociales, la
identidad de dominio público. Enlazan y publican lo que les gusta y
muchos descargan todo lo que no están seguros de querer pagar o lo
que quieren tanto que no están dispuestos a esperar a las ventanas
de exhibición y los tiempos de un mercado obsoleto y cuando la
propiedad ya no importa en la era del acceso inmediato y ubicuo, a
un toque de dedo en una pantalla.
Ante la falta de oferta competitiva y a precios de mercado, como
bien recuerda el editor Tim O’Reilly, descargas. Las iniciativas
legislativas como las norteamericanas o la ley Sinde sancionada por
el gobierno Rajoy son los estertores de una industria y un mercado
obligados a reinventarse.
Contra SOPA y PIPA ha aparecido una nueva iniciativa llamada Open
Act que intenta poner el problema donde muchos pensamos que está: en
el dinero, no en la gente. Open Act diseña un sistema con garantías
a los derechos fundamentales para evitar que quienes quieren
lucrarse con el comercio de obras no autorizadas por sus creadores y
distribuidores puedan hacerlo.
Le falta la reforma de las licencias de contenidos para hacerlas más
flexibles y baratas, como prometió el PP en su programa electoral y
por ahora no cumple. Como suele explicar el dueño de Amazon, Jeff
Bezos, la clave del mercado digital es ofrecer productos premium (de
alto valor) a precios bajos. Sólo unos pocos como Apple pueden
mantener la fascinación del consumidor por sus productos, a cambio
de otra clave: un diseño, simplicidad y funcionalidades que
convierten el consumo en una experiencia única. Un frenesí.
Para el resto la clave del entuerto es perseguir el dinero: evitar
el lucro de actividades comerciales ilegales manteniendo los
derechos y con supervisión de autoridades independientes y no
perseguir a los usuarios que sólo quieren compartir y recomendar su
deseo y su placer. Y nada como el público para hacer el mejor
marketing, como ya están demostrando las redes sociales.
Por cierto, perseguir el dinero es hacer pagar lo justo y equitativo
a quienes se lucran de las obras de los demás. No vale esconderlo,
como ha hecho el Ministerio de Cultura con el nuevo canon digital,
que ha pasado de injusto por indiscriminado a universal y más
injusto al ser pagado (aún no se sabe cómo) por todos –usuarios de
descargas o no, internautas o no, honestos o arteros- vía
Presupuestos del Estado. Perseguir el dinero, no esconderlo. O los
derechos de autor acabarán como esas televisiones públicas que ahora
tanto cuesta reformar.
el presidente balear, EN ESRADIO
Bauzá, sobre la crisis: en Baleares "no lo
estamos llevando mal"
Federico Jiménez Losantos entrevista en esRadio a José Ramón Bauzá,
presidente del Gobierno balear.
ESRADIO Libertad Digital 19 Enero 2012
El presidente del Gobierno balear, José Ramón Bauzá, ha estado este
jueves en los micrófonos de Es la mañana de Federico en esRadio. El
popular ha acudido a Madrid, entre otras cosas, para promocionar las
Islas Baleares en la feria de turismo FITUR.
Preguntado por la iniciativa anunciada por Montoro de que los
políticos despilfarradores sufran los rigores de la responsabilidad
penal (cárcel), y también por si ha podido ver a Matas en el
banquillo de los acusados, Bauzá ha dicho que "la verdad es que no
lo veo ya que tenemos nuestro ritmo de trabajo y no veo
prácticamente la televisión". En cualquier caso, ha recordado que en
el PP balear se acometió una renovación del partido: "Hemos pasado
página".
Déficit
Sobre los problemas financieros de Baleares ha dicho no sentir miedo
"como consecuencia de que debamos dinero" ya que, tal y como ha
recordado, en cuanto llegaron al Gobierno "hicimos un plan de
saneamiento que fue aprobado por el anterior Gobierno". "Dentro de
las dificultades no lo estamos llevando mal"
Según ha dicho "la media anual de déficit es de 1.000 millones por
año, teniendo en cuenta que nuestro presupuesto es de 3.000". En
este sentido, entre deuda y déficit "estamos en unos 6.000 millones
de euros". Además, "éramos los únicos que no teníamos aprobado el
presupuesto". Dice Bauzá, que esto era así porque el anterior
multipartito, de aprobarlo tenía que aflorar el déficit oculto y
además, "es que no se ponían de acuerdo entre ellos".
Ahora, "uno de cada 5 euros va directo a pagar déficit, a pagar a
los bancos". Añade que "nuestro esfuerzo es única y exclusivamente
pagar deuda y déficit".
Las Pymes y autónomos
Durante la entrevista Bauzá ha dicho que el sector que peor lo está
pasando es el de las Pymes y autónomos que tienen que cerrar, no
porque no tengan actividad, sino porque la Administración no
funciona, "porque la administración no les paga". Y es que, "la
media de pago a los proveedores en Sanidad estaban cobrando a más de
650 días".
Bauzá ha explicado que los pequeños y medianos empresarios "miran
arriba, miran a papá Estado y exclaman ¡cómo nos estáis haciendo
esto!".
Política lingüística
Bauzá ha anunciado que su gobierno está preparando una ley para que
el catalán deje de ser un requisito en la administración y se
convierta en un mérito. "No por nada en concreto, sino porque
creemos en la libertad y en la igualdad".
Respecto al idioma en las escuelas, el presidente de Baleares ha
manifestado que "queremos que los padres elijan en libertad" y ha
dicho que, por primera vez, éstos tendrán un formulario en el que
podrán marcar "quiero que mi hijo empiece en castellano o en
catalán".
Sin embargo, este formulario solo será aplicado en la Educación
Infantil y en Primaria. Bauzá ha dicho que la aplicación de este
modelo será "progresiva" porque "no hay recursos" para que se
aplique también en Secundaria y en Bachillerato. El presidente del
Gobierno balear ha agregado que desea que los niños baleares sepan
"hablar español, catalán y un tercer idioma, en este caso, el
inglés".
Caso Urdangarín
Sobre el ‘caso Urdangarín’, Bauzá ha calificado de "inaceptable" que
se utilicen "los privilegios o las posiciones públicas" para hacer
negocios. "No puede ser que los recursos del pueblo sean utilizados
para intereses particulares y que al final paguemos todos", ha
agregado.
La Ecotasa
En cuanto al multipartito que gobernó en Baleares, cuenta Bauzá con
ironía que "uno de sus grandes logros fue plantear la ecotasa". Algo
que hizo "de la noche a la mañana y sin consultar con nadie". Esta
decisión provocó "que el turismo se hundiera". Tanto es así que en
1999 Baleares crecía al 7% y cuatro años después decrecía al 1%.
Pentalingüísmo
Nota del Editor 19 Enero 2012
Ahora resulta que en Baleares tienen que estudiar cinco lenguas, el
orden dependiente de vaya Vd. a saber de qué: español, catalán (y/o
mallorquín), inglés, latín y griego (suponiendo que estos idiomas no
hayan sido borrados de curriculum de letras); son las lenguas que
tendrán que aprender algunos estudiantes, y habrá que añadir alemán,
sueco, ruso y demás para los trabajadores de la actividad turística.
Con estas obligaciones, poco tiempo queda para aprender materias
importantes para el futuro de los alumnos y por tanto de España. ¡
Todo sea por la correción política y la pluralidad de la
singularidad !
Conflicto
Los premios Ciudad de Palma, con el impulso
del bilingüismo en Mallorca
La fundación Círculo Balear aplaude la decisión del Ayuntamiento de
Palma de recuperar estos galardones
www.lavozlibre.com 19 Enero 2012
Madrid.- Los premios Ciudad de Palma se han convertido en uno de los
recursos adoptados por el Ayuntamiento de Palma para el impulso del
bilingüismo en Mallorca en general y en la ciudad de Palma en
particular. Una medida con la que la fundación Círculo Balear se ha
mostrado muy contenta, aplaudiendo la decisión del consistorio.
El Ayuntamiento presidido por Mateo Isern ha dado un paso más para
impulsar el bilingüismo en Palma de Mallorca. El gobierno local,
cumpliendo lo prometido en su programa, ha querido recuperar los
premios Ciudad de Palma, que se concederán mañana 19 de enero, para
dar un empujón a la convivencia en igualdad de condiciones de las
dos lenguas. Una decisión aplaudida por la fundación Círculo Balear
que considera que la convocatoria bilingüe ni es excluyente, ni va
“en contra” de nada o de nadie, tal y como afirman desde los
sectores catalanistas minoritarios.
Recuperando el criterio fundacional bilingüe de los premios Ciudad
de Palma, el concejal de cultura, Fernando Gilet, ha logrado así
acabar con el sectarismo que suponía mantener los galardones
exclusivamente en catalán, según afirma la fundación. Por eso, dice,
será un gran impulso para la normalidad bilingüe de la sociedad de
Palma de Mallorca, que, dicen, "debe reflejarse en las convocatorias
públicas dirigidas a fomentar una cultura plural y abierta a todos.
Impedir la presentación de obras en una de las dos lenguas
mayoritarias de Baleares es empobrecer la cultura".
Sin embargo, la fundación Círculo Balear ha querido pedir al
Ayuntamiento de Palma que se fomente la presentación de obras
escritas en mallorquín y no en un catalán estándar que, dicen, "no
conecta con los ciudadanos.
******************* Sección "bilingüe"
***********************
Lo español como implante mamario
E. RODRÍGUEZ MARCHANTE ABC Cataluña 19 Enero 2012
SUPONGO que esto, como casi todo (y alguien realmente inteligente
quitará el casi), puede ser tomado en serio y en broma. Me refiero
al hecho de que también los funcionarios de prisiones osaran
envolverse en la bandera española para protestarle a la Generalitat
los recortes, lo cual puede convertirse en costumbre desde que los
Mossos eligieran esa táctica y la de hablar en castellano para
pedirle a la Administración sus reivindicaciones.
Desde el columnismo fetén y vigilante, estas actuaciones son una
provocación, algo intolerable y que atenta contra la dignidad de los
«cuerpos», al modo de esas implantaciones mamarias defectuosas que
hay que retirar del mercado con urgencia. Y el grado de indignación
va desde el oficialismo de Pilar Rahola, que ve en ello un ataque
contra todos los catalanes, grandes y chicos, rubios y morenos,
listos y tontos, hasta el tremendismo de opereta siniestra de un
periodista llamado Manuel Cuyàs, que pide en El Punt poco menos que
la deportación y humillación pública de esos «soldados indignos». A
Siberia con ellos.
No es fácil tomarse en serio esa equiparación del idioma castellano
y de la bandera española con las implantaciones mamarias
defectuosas, por lo que no queda otro remedio que tomárselo a broma,
y la próxima vez que alguien (un colectivo, que es como hay que
llamar a varios «alguienes») le cante el «Viva España» a Artur Mas,
lo más sensato que puede hacer el presidente es participar en los
coros, si no quiere convertirse en lo que Cristiano Ronaldo en esos
campos de fútbol cuando le corean, para mortificarle, «Messi, Messi,
Messi».
El ojo catalanista que todo lo ve y todo lo nota con una
hipersensibilidad de cuernecillo de caracol, ha estado rápido en la
condena y en la amenaza, no vaya a ser que la cosa cunda y se llegue
a la peligrosa conclusión de que los que quieran conseguir algo lo
han de pedir en castellano y envueltos en la bandera española. Es
decir, que si los Mossos, los funcionarios de prisiones o los que
sean quieren manifestarse y hacer públicas sus protestas, pues que
hagan lo propio: que corten las calles, perjudiquen a los vecinos,
alteren el funcionamiento de la ciudad..., lo que quieran, menos
ofender a los políticos y sus mariachis.
Justicia o impunidad
Irritante y desmoralizador
Francisco José Alcaraz Libertad Digital 19 Enero 2012
Una banda de peligrosos atracadores siembra el pánico en las
sucursales bancarias de España, sus atracos sanguinarios acaban con
el asesinato de clientes y banqueros en muchas ocasiones antes de
huir con el botín.
Un día la banda tras haber conseguido una importante suma de dinero
decide disolverse y dejar de actuar, dejar de existir como banda y
pasar del crimen y la delincuencia a disfrutar el resto de su vida
del botín conseguido.
Ninguna persona con un mínimo de decencia moral podría apoyar que
estos delincuentes no pagaran por sus crímenes, por el simple hecho
de que anuncien que dejan de atracar y asesinar. No renunciaríamos a
que los cuerpos policiales siguieran sus investigaciones hasta
detenerlos a todos y una vez juzgados cumplieran las condenas
impuestas por sus delitos.
Resulta irritante y desmoralizadora la doble vara de medir que se
utiliza para aplicar la ley a los terroristas de ETA. Cada vez que
escucho que tienen que pedir perdón, que tienen que disolverse o que
tienen que dejar de existir para que se puedan beneficiar de la
impunidad, pienso que quienes realizan estas declaraciones la hacen
anteponiendo estrategias políticas al cumplimiento de la ley.
Obviamente no conozco a quien, teniendo que enterrar a sus hijos
asesinados por ETA, hayan decidido renunciar a la justicia, ya que
el terrorista decide que quiere cambiar de vida para poder disfrutar
de su “botín”.
Resulta doloroso leer y escuchar referente a las víctimas del
terrorismo, que hay que tener memoria y dignificarlas, pero siguen
omitiendo la palabra justicia. Lo hacen de forma consciente, porque
si se tiene que hacer justicia, no puede plantearse dar a los
terroristas ninguna de las medidas que ETA y los socialistas
pactaron.
Incluso en el hipotético caso de tener a toda la clase política y
todos los españoles a favor de renunciar a perseguir a los etarras
por los crímenes cometidos en base a una hipotética disolución,
incluso en ese caso, es inmoral e ilegal renunciar a aplicar la ley
para que se haga justicia. No podemos ni debemos en nombre de
quienes fueron asesinados ser generosos con los terroristas buscando
egoístamente unos intereses espurios, porque de hacerlo, estaríamos
traicionándolos y la sangre derramada y tanto dolor padecido, sería
en vano.
A ETA se la vence, no se la convence, porque tenemos el derecho y la
obligación de escribir un final con vencedores y vencidos, lo
contrario nos hace corresponsables moral de la impunidad de sus
crímenes.
«El rastro de la limpieza lingüística»
Antonio Robles Libertad Digital 19 Enero 2012
Hubo un tiempo en que el nacionalismo catalán negaba la exclusión
del castellano públicamente y descalificaba por indeseables a
cuantas personas se quejaban de la limpieza lingüística que se
estaba llevando a cabo con nocturnidad y alevosía. Ya nadie se
acuerda, ni siquiera saben que lo que les sorprende ahora, ya pasó
antes.
Como la amenaza de los "Mozos de Escuadra" de usar el castellano
para reivindicar sus derechos laborales. Fue una huelga de celo
lingüístico que sólo recogió el ABC a principios de los 90. Entonces
se tomó a chirigota, aún controlaban el poder social y al grueso de
la prensa. Hoy la han publicado todos los medios y los nacionalistas
ya no niegan la exclusión, se escandalizan de que nos resistamos a
ella. Es de agradecer, por fin sabemos con quien nos hemos de jugar
los cuartos: "No todo vale. Y amenazar con utilizar el castellano es
patético. Es irresponsable. Algo ha fallado en la formación de este
cuerpo policial nacional catalán". Quién lo escribe es Miquel
Sellarès, presidente del Centre d’Estudis Estratègics de Catalunya,
uno de los sujetos más subvencionados del nacionalismo catalán.
Jordi Pujol calificó la decisión de los Mozos como "penosa" y el
presidente Artur Mas recordó que la lengua es "el núcleo duro" que
más marca "la personalidad de Cataluña". Con el mismo tufillo a
racismo cultural, el consejero de Interior, Felip Puig agradeció a
los Mozos en su visita a Vilanova del Camí que le hubieran pitado en
lugar de utilizar símbolos españoles. En protestas anteriores le
habían cantado a Mas el "Viva España", en sintonía con los
funcionarios de prisiones que utilizaron banderas españolas también
como arma sindical. Todo un síntoma de la pedagogía del odio
subterránea contra España que se practica desde que llegó Pujol al
poder.
Como en el estudio del universo, donde la existencia de ciertos
fenómenos sólo se puede inferir por referencia al comportamiento de
la materia que los rodea, la actitud emprendida por los Mozos delata
el catalibanismo lingüístico de sus superiores políticos. ¿Qué clase
de integrismo fascistoide dirige los fines de ese cuerpo policial
que lleva a sus miembros a considerar que utilizar el castellano es
el arma sindical más eficaz para conseguir sus fines laborales...?
No se rompan la cabeza, es el mismo integrismo que se utiliza para
convertir a los medios públicos y subvencionados en libelos, o a la
escuela en instrumento de construcción nacional. El mismo que
prioriza una sanidad monolingüe a una sanidad eficaz: el Gobierno
autonómico ordena que, si en una conversación con un paciente este
se muestra extrañado, el personal deberá preguntarle si entiende el
catalán, pero tiene que seguir usándolo aunque constate que el
interlocutor tenga "cierta dificultad" de comprensión. En ese caso,
el facultativo habrá de "utilizar recursos no verbales y material
gráfico de apoyo". Únicamente cuando la comunicación en catalán sea
totalmente imposible, el empleado podrá utilizar el español, pero
"debe repetir palabras o frases en catalán para ir introduciendo la
lengua en el universo del recién llegado".
Importa menos el paciente que la identidad, menos los servicios
sociales, que la lengua; como si el médico, antes que curar, tuviera
la obligación de extirpar la lengua española de sus pacientes como
si fuera un virus peligroso.
El nacionalismo ha pervertido los fines de las instituciones, todo
ha de estar al servicio de la construcción nacional. Los Mozos,
seguramente sin darse cuenta, han convertido al castellano en un
símbolo de libertad. Los papeles se han invertido, ahora es el
catalanismo el revés del franquismo, y su lengua, la opresora.
Jesús Laínz
Somos subversivos
Cristina Losada Libertad Digital 19 Enero 2012
Una Casa del Libro de Barcelona ha decidido no acoger la
presentación de la última obra de Jesús Laínz por considerar que
entra en la categoría de libros "muy problemáticos" o "subversivos".
El volumen con capacidad de perturbar el orden establecido es Desde
Santurce a Bizancio. El poder nacionalizador de las palabras, un
amplio estudio sobre la ingeniería sociolingüística que ha
practicado el nacionalismo en Europa. El autor transita en su
periplo por Francia, Alemania, Polonia, los países escandinavos, los
bálticos, Irlanda, Rusia, Grecia, los Balcanes y Turquía, pero
sospecho que la librería encontró la materia altamente sediciosa en
los capítulos dedicados a España y, en concreto, a Cataluña.
A mí me ha sorprendido esta reaparición del término "subversivo",
pues debió de ser allá por el año 1975, cuando la prensa española
publicó, por última vez, noticias en las que figuraba esa palabra.
Eran notas que daban cuenta de que tales personas habían sido
"detenidas por actividades subversivas", que consistían en ser
miembros de "una organización subversiva", como se designaba a los
grupúsculos y partidos políticos ilegales. Todavía se confiscaba
"propaganda subversiva", pero los libros subversivos, que los hubo,
los teníamos todos y creo que en aquellas fechas ni siquiera era
preciso bajar al sótano de la librería para echarles un ojo. Y hete
aquí, tanto tiempo después, que resucita en Barcelona un vocablo de
la jerga del franquismo y de cualquier dictadura, que allí donde hay
alguna siempre florecen la subversión y los subversivos.
La librería podía haber rechazado la presentación sin dar
explicaciones. Es libre de elegir los libros que presenta. Pero creo
que, al enseñar las cartas, ha escogido el término correcto.
Escribir sobre la política lingüística que rige en Cataluña de un
modo que no sea la rendida apología, representa un desafío al
régimen nacionalista y, dada esa circunstancia, una amenaza para
cualquier vendedor de libros. No sólo para su status que, en tales
condiciones, mucho depende de llevarse bien con el poder, también un
peligro físico. Es que se le pueden presentar esos agentes del
amedrentamiento que disuaden a la sociedad de entregarse a
veleidades críticas. No hay como adelantarse a las consecuencias. En
las dictaduras, nadie que no desee arriesgar su bienestar, se quiere
meter en líos, es decir, en política.
Y pensar que yo presenté ese libro de Laínz en el Club Faro de Vigo.
¡Un libro subversivo! El nacionalismo no está ahí, obviamente, para
rejuvenecernos, pero este episodio me retrotrae a la época de la
clandestinidad bajo el franquismo. Otros profesionales de la
subversión, como Francisco Caja, acompañarán a Laínz en Barcelona.
Que haya suerte.
Escocia y nosotros
PATXO UNZUETA El País 19 Enero 2012
Años antes de que lo hiciera el primer ministro británico, David
Cameron, John Major, que lo fue entre 1990 y 1997, planteó a los
nacionalistas escoceses que si querían ser independientes convocaran
un referéndum decisorio, con todas las consecuencias; y les advirtió
de que en ningún caso entraría en una dinámica de concesiones
crecientes cuyo desenlace fuera de todas formas la independencia.
Tras la reforma territorial de Blair, desde 1999 hay un Parlamento
escocés que elige un Gobierno con amplias competencias. En las
elecciones de 2007, el Partido Nacional Escocés (SNP), que llevaba
en su programa el compromiso de convocar un referéndum por la
independencia, fue el más votado. Formó Gobierno en minoría con el
apoyo de los Verdes, pero tuvo que renunciar al referéndum al
negarse a tramitarlo la mayoría de la Cámara.
Ese resultado vino a relativizar el auge del independentismo que
habían augurado algunos entusiastas. Las encuestas habían llegado a
identificar un porcentaje de independentistas próximo al 50%. Pero
si la pregunta se planteaba ofreciendo varias fórmulas (centralismo,
autonomía, independencia), esta última bajaba a la mitad.
La respuesta del líder nacionalista, Alex Salmond, fue reformular su
propuesta: aunque consideraba que la independencia era la mejor
opción, admitía que había otras y proponía abrir un debate sobre las
diversas alternativas en términos de coste-beneficio, a cuya
conclusión se convocaría una consulta para que los ciudadanos
decidieran entre tres posibilidades: mantenimiento del statu quo,
aumento de las competencias, independencia.
Ocurrió que en las siguientes elecciones, celebradas en mayo de
2011, el SNP obtuvo la mayoría absoluta, lo que en principio le daba
oportunidad de convocar el referéndum independentista. Pero ha
mantenido su fórmula de la triple opción, seguramente con la
esperanza de que resultara mayoritaria la intermedia, una autonomía
reforzada, cuya principal novedad es que incluiría un sistema de
recaudación fiscal totalmente autónomo, similar al de los conciertos
de los territorios forales españoles.
Michael Keating, autor de Naciones contra el Estado (Ariel, 1996),
obra en la que compara los nacionalismos catalán, quebequés y
escocés, fue uno de los primeros académicos en atisbar la aparición
de nacionalismos soberanistas de motivación primordialmente
económica. Su versión más extrema sería la Liga Norte de Umberto
Bossi, pero hace algún tiempo que el nacionalismo catalán camina por
una senda parecida, y también el escocés. Ambos han acabado fijando
su mirada en los conciertos económicos vascos.
Desde fines de los años 90, Keating viaja con frecuencia a Euskadi y
en 2003 publicó un estudio (favorable) sobre los planteamientos
soberanistas de Ibarretxe. Se interesó especialmente por la
traslación a la política del modelo fiscal: recaudación de todos los
impuestos y pago de una cuota a la Hacienda central como
contribución a sufragar las competencias que siguen siendo del
Estado: Ejército, Asuntos Exteriores, Corona, fronteras...
Una fórmula con evidente atractivo para los nacionalistas escoceses
porque ofrece las ventajas de la independencia sin sus cargas.
Salmond plantea ahora mantener el vínculo con Londres en temas como
moneda, Defensa, Monarquía, etc. y ser independientes para gestionar
todos los ingresos tributarios generados en Escocia, incluyendo los
procedentes del petróleo del mar del Norte. El argumento es que ello
permitiría combatir la crisis mediante mayores inversiones públicas
sobre el terreno. Pero es un sistema de riesgo: favorable si hay
crecimiento, pero sin vías alternativas de ingresos si la economía
va mal. Actualmente, los escoceses reciben más fondos per cápita que
los ingleses.
El planteamiento de Salmond tiene a favor la voluntad de encontrar
una fórmula capaz de suscitar un amplio consenso interno, y en
contra, que desata una dinámica perversa que impide el consenso
externo: con el Estado. Justamente lo que quería evitar John Major
al negarse a entrar en el juego de tratar de bajar la fiebre
independentista con concesiones crecientes. Esa parece ser la razón
de fondo de la actitud actual de Cameron, con independencia de la
discusión entre Londres y Edimburgo sobre la fecha del referéndum y
la competencia para convocarlo.
Al exigir que sea vinculante y se limite a plantear la alternativa
de sí o no a la independencia, trata, por una parte, de evitar un
voto independentista frívolo, por fastidiar, pensando que no tendrá
consecuencias; y, por otra, de no caer en la trampa que acecha a
todo proceso descentralizador: que a más autonomía, más condiciones
para reclamar la independencia como el paso siguiente.
Aquí hay bastante experiencia al respecto, y también de esa otra ley
de hierro de la autonomía según la cual los asuntos de intereses
pasan a convertirse en cuestión de principios para denunciar con
dramatismo la ruptura del consenso constitucional por parte del
Estado cada vez que contradice aspiraciones como la de limitar la
contribución a la solidaridad territorial.
Y si no que nos expulsen
FERNANDO FERNÁNDEZ ABC 19 Enero 2012
LAS palabras del consejero catalán Andreu Mas, un excelente
economista, deberían haber sido más cuidadosas. Se parecen demasiado
a las que probablemente les ha espetado otro buen economista, Lucas
Papademus hoy presidente de Grecia, a sus acreedores y que están
llevando al país al borde de la bancarrota y extramuros de la Unión
Monetaria. Supongo que son un exabrupto, producto de la tensión y el
insomnio tras largas horas de negociación y la pesadilla de no poder
pagar la nómina. Pero tienen la virtud de contarle al mundo la
verdad española, el gobierno central no puede controlar el gasto ni
el déficit de sus Comunidades Autónomas. Carece de competencias
efectivas para hacer política de consolidación fiscal sin precipitar
una suspensión de pagos. Es una realidad poco edificante, pues nos
aleja del núcleo duro del euro y da argumentos a aquellos que creen
que África empieza en los Pirineos, al sur de los cuales está por
cierto Cataluña aunque algunos parezcan confiar en que la anexión
del Rosellón y la Cerdaña les libre del maleficio geográfico.
Para resolver este absurdo, el gobierno de Mariano Rajoy ha
propuesto una batería de iniciativas que suponen un nuevo pacto
interterritorial, la refundación del Estado de las Autonomías.
Medidas que se resumen en tres principios fundamentales:
transparencia, disciplina y responsabilidad. Transparencia porque se
acabaron los secretos estadísticos que como en Grecia han permitido
engañar durante un tiempo a inversores y contribuyentes. Desde
ahora, las Comunidades publicarán mensualmente y de acuerdo a la
metodología europea, en términos de Contabilidad Nacional, sus
cuentas. Disciplina porque habrán de respetar estrictamente los
objetivos de déficit que imponga el gobierno español en cumplimiento
de sus compromisos europeos. Se ha restablecido el equilibrio
necesario y el derecho a la autonomía ha quedado subordinado al
principio constitucional por el que corresponde al gobierno central
la dirección de la economía española. Y responsabilidad porque como
contrapartida, el gobierno avalará su deuda y garantizará su
liquidez. En pocas palabras, ha hecho falta una buena crisis para
que saltaran por los aires las costuras de un modelo insostenible de
federalismo asimétrico a la española que ha sido sustituido por un
programa de estabilización, modelo Fondo Monetario Internacional,
que afortunadamente hemos sido capaces de autoimponernos.
El gobierno ha actuado con inteligencia y ha ofrecido primero la
zanahoria, el rescate, para luego venir con el palo, la intervención
de facto de los que no cumplan. Muchos analistas se han mostrado
sorprendidos de que todos hayan aparecido tan felices en la foto
cuando hace apenas unos días, estos mismos principios parecían
causus belli. Paradojas de la política o augurio de nuevos
enfrentamientos. Porque el procedimiento elegido, probablemente el
único posible con la urgencia necesaria, tiene el inconveniente de
prolongar el debate político mes a mes, a medida que las Comunidades
tengan que retratarse y exhibir sus cuentas antes de que el gobierno
central proceda a liquidar los pagos o autorizar el endeudamiento
correspondiente. Pero que nadie se engañe ni si crea más listo, si
alguien no cumple y rompe la baraja las consecuencias serán
inmediatas. No será España querido Andreu quien te expulse, serán
tus propios errores quienes provocarán la suspensión de pagos de
Cataluña. Porque ni Europa ni los inversores acudirán a tu rescate
sin el aval de Madrid.
'EL PODER NACIONALIZADOR DE LAS PALABRAS'
Desde Santurce a Bizancio, pasando por Finisterre
José Antonio Amado. Libertad Digital 19 Enero 2012
No se me ocurre mejor forma de empezar a hablar de este libro que la
empleada por su prologuista, don Amando de Miguel, en estas mismas
páginas: "Hablemos de un libro excepcional".
Los buenos libros, los libros necesarios producen al menos dos
efectos: el primero y más obvio es ampliar nuestro conocimiento
sobre algún aspecto de la realidad; el otro, no menos valioso, es
acondicionar y sistematizar conocimientos previos, rellenando
lagunas a veces insospechadas y dando continuidad y consistencia al
tetris de la propia formación, desordenado por la forma
inevitablemente azarosa e incompleta en que podemos ir haciendo
acopio de lecturas e ideas ("Siempre hay que tener en cuenta la
ignorancia. Y no me refiero a lo que no se sabe, que es siempre
ilimitado, sino a lo que no se sabe y habría que saber. Esta
ignorancia se convierte en un factor de perturbación, que anula
incluso lo que se sabe, lo invalida, porque lo deja incompleto,
mutilado, sin justificación", Julián Marías, España inteligible).
Desde Santurce a Bizancio (pasando por Finisterre y Covadonga)
cumple admirablemente esa doble función. Trata de algo que habría
que saber, pero que no se sabe porque no constaba en ninguna obra
conocida hasta que Laínz reunió y ordenó el inventario disperso de
las opresiones lingüísticas en Europa, sobre todo durante la edad
contemporánea: los lances de suerte alternativa por Alsacia-Lorena,
la segunda guerra germano-danesa de Schleswig-Holstein, la
Kulturkampf de Bismarck contra los polacos, que también sufrieron la
opresión rusa (aún peor) y a su vez la ejercieron cuando tuvieron
oportunidad contra rutenos y polacos germano-hablantes; la
rusización de Lituania y Ucrania; la suequización y rusización de
Finlandia y la consiguiente reacción finesa; la norueguización
(des-danificación, des-suequización) de Noruega; las idas y venidas
lingüísticas de las repúblicas bálticas; el rompecabezas
autrohúngaro y sus piezas imposibles; la intensa y sorprendente
magiarización; las tentativas de asimilación de gitanos y judíos; el
avispero balcánico; el artefacto griego –caballos preñados de
amenazas en otras tantas Troyas–; Alemania e Irlanda, por razones
distintas, merecen sendos y densos capítulos aparte; etc. Imposible
siquiera mencionar con dos palabras cada uno de los conflictos que,
por su esencia, origen o consecuencias, deben ser calificados como
lingüísticos (= culturales), admirablemente sintetizados por Laínz
en la primera parte de este libro sorprendente que unifica esa
casuística atroz con tal amenidad que no es fácil dejar de leer:
–¿Quiénes son los eslovacos? No consigo situarlos.
Inclinados sobe el mapa, Wilson el iluminado, Clemenceau el
revanchista y Lloyd George el geógrafo jugaban a las naciones.
El secretario de estado norteamericano Robert Lansing lamentaría con
frecuencia la candidez con la que Wilson formulaba los principios
autodeterministas por "infundir esperanzas que nunca podrán
cumplirse y que me temo que costarán miles de vidas".
De regreso a Washington, Wilson explicó ante el Congreso que "cuando
dije que todas las naciones tienen derecho a la autodeterminación lo
hice sin saber que existían las nacionalidades, que acudían a
nosotros un día tras otro".
A la vista de esta escena sería otro error creer, por los últimos
años de alucinada vida política española, que también tenemos la
exclusiva de los optimistas sin escrúpulos (© R. Scruton); lo que
nos lleva a la segunda parte de este libro, cuya estructura y orden
es otro de sus aciertos. Trata de la ingeniería lingüística en la
España discutida o en sus disputados fragmentos, que, a semejanza de
lo visto en los civilizados precedentes europeos, consiste en un
proyecto integral (= total, es decir, totalitario) de conformación
de los individuos abandonados en la Transición a los encomenderos
territoriales que en aquella tesitura de relativo vacío de poder
ocuparon el lugar del Estado, no para garantizar la libertad e
igualdad de los ciudadanos, sino para hacerlos diferentes, para
crear o ahondar las diferencias legitimadoras de la partija,
fundamentalmente por medio de las lenguas regionales, desde la cuna
hasta la sepultura, desde la pila bautismal o el registro civil, los
antropónimos, los patronímicos, los topónimos, pasando por la
escuela –y sobre todo en ella, con un éxito liberticida directamente
proporcional y tal vez relacionado con el pavoroso fracaso escolar–,
y continuando por todas las instancias de socialización, todas las
manifestaciones culturales o pseudoculturales... hasta el último
aliento, las pompas fúnebres y las lápidas sepulcrales.
Creíamos que todas esas ocurrencias, ridículas y estúpidas,
constituían originalidades del genio hispano. Laínz nos saca de ese
error. Simplemente, lo que en Europa fue una sucesión de tragedias
sangrientas, entre nosotros ha sido plagiado más bien como comedia,
sin perjuicio del acompañamiento terrorista por parte de los
nacionalismos más esforzados. Y, a pesar de ello o, peor aún, tal
vez debido a ello, la normalización infecta nuestro ordenamiento con
honores presuntamente constitucionales, legislaciones territoriales
dictadas bajo formas democráticas, pasividad, tolerancia o impulso
del Gobierno del-resto-del-Estao, es decir, del Gobierno central
residual, y numerosas sentencias inicuas o pasteleras cuando
secundan la trapacería, o simplemente ignoradas cuando tratan de
contenerla.
(JESÚS LAÍNZ: DESDE SANTURCE A BIZANCIO. El PODER NACIONALIZADOR DE
LAS PALABRAS. Encuentro (Madrid), 2011, 533 páginas. Prólogo de
AMANDO DE MIGUEL.
Cataluña
CiU cierra la oficina autonómica de ayuda a
las víctimas del terrorismo
Sara Bosch, psicóloga de la SIOVT: “Cuando el terrorismo deja de ser
un problema político, desaparece la solidaridad”.
Agencias / Redacción www.vozbcn.com
19 Enero 2012
La Generalidad ha decidido cerrar la oficina de información y
asesoramiento para las víctimas del terrorismo que se creó durante
el tripartito, en abril de 2010. Así lo ha denunciado Roberto
Manrique, ex presidente de la Asociación Catalana de Víctimas de
Organizaciones Terroristas (ACVOT), que ha indicado que a CiU “no le
interesa” este tema.
“Cuando estamos a punto de cumplir 21 años del inicio de la
asistencia a las víctimas del terrorismo catalanas parece que todo
el trabajo realizado caerá en el olvido“, ha lamentado durante la
rueda de prensa celebrada, este miércoles en Barcelona, junto a la
psicóloga Sara Bosch.
Manrique ha señalado, sin embargo, que ya en diciembre de 2010 la
Consejería de Justicia recortó un 95% las aportaciones públicas
(30.000 euros) al Servicio de Información y Orientación a las
Víctimas del Terrorismo de la Generalitat (SIOVT), lo que supuso,
prácticamente un “cierre de facto” de las actividades del centro.
La “excusa” de los recortes
Pese a que ya no se dispone ni de oficina ni de ayudas públicas,
Manrique, que es víctima del terrorismo y sufrió el atentado de ETA
en el Hipercor de Barcelona, ha asegurado que continuará trabajando
para y por los afectados de atentados terroristas, ya que considera
que la Generalidad “no tienen ningún interés” en localizar nuevas
víctimas -se calcula que hay alrededor de 200 personas que son
víctimas del terrorismo y no lo han reconocido- y ha usado la
“excusa presupuestaria” para cerrar el servicio.
La Generalidad ha decidido que lo que venía haciendo la SIOVT pase,
desde julio de 2011, a la autonómica Oficina de Atención a la
Víctima del Delito, que atiende a todo tipo de situaciones
delictivas y no solo a cuestiones especializadas en terrorismo.
“Con todos los respetos, no podemos comparar un robo en una casa con
que unos terroristas te maten a tu marido y te quedes viudo con dos
hijos”, ha advertido Manrique, que ha señalado que esta oficina no
dispone del personal adecuado para atender psicológicamente a
personas afectadas por atentados.
Alrededor de 300 atentados en Cataluña
Por su parte, Bosch, que también trabajaba en la SIOVT, ha indicado
que el cierre de esta se debe a “una falta de interés porque no es
un problema político” primordial el atender a las víctimas del
terrorismo, sobre todo después del anuncio del cese de los atentados
de ETA. Y ha añadido que “cuando el terrorismo deja de ser un
problema político, desaparece la solidaridad, y como hace tiempo que
no hay atentados y parece que no habrá más, pues no interesa”.
En Cataluña se han dado alrededor de 300 atentados que han supuesto
121 víctimas mortales y 260 heridos, por las acciones de hasta 23
organizaciones terroristas, como ETA, los Grapo, Terra Lliure, el
Front d’Alliberament de Catalunya, la Milícia Catalana o por el
terrorismo islamista.
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