AGLI Recortes de Prensa    Jueves 3  Enero 2013

¿Nos hemos vuelto locos?
César Vidal La Razón 3 Enero 2013

Siempre fue una empresa de éxito. Surgida en una región del norte de España, poco a poco, con enorme esfuerzo, fue extendiendo su red de clientes por todo el territorio nacional. Incluso pareció que con un plus de trabajo y buena voluntad tendría posibilidades en el mercado internacional. Entonces llegó el nacionalismo y con él su retahíla de consecuencias entre las que se encontraba la voluntad decidida de imponer la lengua co-oficial de la región en el resto de España. De entrada, se decidió que se debía atender a los compradores únicamente en esa lengua, la hablaran o no. Así, la persona que tomaba los pedidos usaba sólo la lengua co-oficial en las comunicaciones incluso si éstas tenían lugar por teléfono.

Poco a poco, los antiguos compradores, situados en su mayoría en el sur de España, se fueron hartando de aquella muestra de delirante paletería y se buscaron otras compañías. Aunque todo se tradujo en pérdidas en cascada que tenían lugar en medio de la crisis, ninguno de los directivos dio marcha atrás. Las dudas sólo hicieron acto de presencia cuando una importante nación de Oriente Medio decidió firmar un contrato con la empresa que implicaba servir a un sector completo de la administración durante años. Era un auténtico regalo de los reyes de Oriente. La compañía envió el texto del contrato en inglés y en la lengua co-oficial. Los árabes, sin embargo, no estaban dispuestos a tolerar determinadas majaderías. Por correo, les señalaron que deseaban recibir el contrato en la lengua oficial de España y no en una de las co-oficiales. Para colmo, añadieron que el ministro del ramo de la nación árabe conocía el español y se sentía muy orgulloso de utilizarlo siempre que podía. La respuesta de los árabes provocó un seísmo en la compañía. Los directivos estaban dispuestos a perder el contrato. Desde la sucursal de Madrid, insistían, no obstante, en el quebranto económico que significaría para todos. Logró imponerse la sensatez madrileña y se envió un nuevo contrato, ahora en español. Demasiado tarde. Cansados de esperar, los árabes habían firmado el contrato con una compañía francesa.

La última noticia que he tenido es que, siguiendo de nuevo los criterios de la sucursal de Madrid, están pensando en poner una persona que atienda los pedidos en español para intentar recuperar los clientes perdidos. Lo sorprendente en esta historia absolutamente verídica es que nadie se haya preguntado si no se han vuelto locos y, sobre todo, si hay remedio para esa locura.

CARTA DEL PRESIDENTE DE INTERECONOMÍA
Intereconomía y Rajoy: a cada cual lo suyo
JULIO ARIZA www.gaceta.es 3 Enero 2013

Intereconomía, durante el Gobierno de Zapatero, constituyó un núcleo de oposición y resistencia social y política.

"El Gobierno deja tirada a Intereconomía", "el Gobierno no ayuda a los de Intereconomía", "Intereconomía abandonada por Rajoy y los suyos"… Se trata de una afirmación tan reiterada, tan extendida, tan manoseada que no me queda otro remedio que tratar de explicarla.

Intereconomía, durante el Gobierno de Zapatero, constituyó un núcleo de oposición y resistencia social y política que llegó a conseguir más de un 90% de notoriedad de marca en todo el territorio español. La campaña "Orgullosos de ser de derechas" dio la vuelta a un complejo largamente padecido que dejaba a la derecha conservadora y liberal en inferioridad de condiciones en su pugna dialéctica con la izquierda autodenominada "progresista". LA GACETA, con Carlos Dávila a la cabeza, denunciaba con valentía los abusos y la sinrazón del Gobierno socialista que enfrentaba a los españoles y empobrecía sin remedio al conjunto del país. El Gato al Agua, por su parte, daba cobijo a los líderes del centro-derecha que no encontraban medio alguno donde ejercer libremente su labor de oposición.

Los espectadores, oyentes y lectores de los medios de nuestro Grupo nos animaban a decir en voz alta lo que los demás callaban, lo que los grandes financieros y empresarios toleraban con un silencio a veces estremecedor y sin duda lamentable cuando el nivel de la ruina comenzaba a ser insufrible. Con nuestros contenidos muchas personas en España se reafirmaban en un modo de entender la vida en sociedad: la protección de los más indefensos, la libertad para educar a los hijos o en la simple enunciación de las cosas más obvias o evidentes conculcadas por la legislación ZP.

La izquierda, mientras tanto, coreaba eslóganes llenos de sectarismo y falsedad: "Son de extrema derecha", "fascistas" (porque defendíamos la vida, la familia, la libertad y la unidad de España), "son el grupo financiado por Esperanza Aguirre" (porque Aguirre nos había concedido una licencia de TDT en Madrid de las 48 que había otorgado en concurso), "Intereconomía vive de los obispos, la paga Rouco" (cuando COPE pactaba con todos los medios menos con los nuestros)…
Es cierto que nuestra empresa asumió libre y voluntariamente el enorme riesgo de resistir al embate de un Rubalcaba que lo "sabía todo de todos", a un Garzón poseedor de grandes secretos de Estado y juez omnipotente de queridos emilios, a los disciplinados fiscales, a la Policía judicial encargada de los tele shows, a la izquierda mediática de Barroso y amigos del presidente que se mofaba de nosotros y nuestros simpatizantes. Lo hacíamos porque creíamos en nuestros principios y tampoco ignorábamos que el viejo refrán "muchos aplaudieron sus piruetas pero él solo se curó las agujetas" también regía para nosotros. Y así lo asumimos.

Apoyamos a Rajoy cuando sus amigos de La Razón o Antena 3 disfrutaban de un pacto bien engrasado con Teresa Fernández de la Vega; véanse las portadas de la época. Lo hicimos pensando en la unidad del centro-derecha y creyendo que Rajoy iba a propiciar ese cambio social y legislativo. Nada nos debe Rajoy, ni el PP ni su Gobierno, y nada le pedimos hoy. Tan sólo que cumpla las cosas que prometía en las frecuentes entrevistas en nuestra Casa. Durante años Rajoy y sus compañeros de partido generaron la esperanza de una serie de cambios que paliaran y revirtieran los disparates del zapaterismo. ZP en los primeros 15 o 16 meses de su Gobierno sacó las tropas de Irak, legisló el divorcio exprés, los gaymonios o el aborto libre. Rajoy no ha tocado ni una sola de esas penosas leyes y eso supone un severo engaño a muchos de sus votantes que Intereconomía no puede sino continuar denunciando.

Él a gobernar y nosotros a informar. Él a cambiar las leyes injustas y nosotros a vivir de nuestro trabajo bien hecho y no de las dádivas de dinero público de ningún Gobierno. Siempre tuvimos presente nuestra historia con el Ejecutivo de Aznar. La revista ÉPOCA destapó una cacería de osos en Rumanía pagada por Díaz Ferrán y Pascual, propietarios de Spanair, al entonces ministro de Fomento, Álvarez-Cascos. La publicidad institucional desapareció para nosotros y las llamadas del político a las grandes empresas para que nos cortaran la inversión publicitaria casi nos estrangulan.

Es patente que los medios de comunicación –todos– pasamos por un momento de extraordinaria dificultad. Las ventas de periódicos en los kioscos se han desplomado. La publicidad ha sufrido caídas superiores al 50% acumulado en apenas cuatro años. El Gobierno ha destruido las bases de una competencia leal en TV consolidando el duopolio Antena3-Telecinco y el monopolio de Abertis. El modelo de negocio ha colapsado. Internet y las redes sociales, como el tren hizo con las diligencias en el lejano Oeste americano, han barrido todas las estrategias de rentabilidad y crecimiento del sector.

Esta situación, que ya ha expulsado al paro a miles de periodistas y a otros tantos miles de trabajadores de otras áreas en nuestras empresas, parece hacer las delicias de colegas y observadores de todo pelaje. Este es el país que tenemos y con estos bueyes hay que arar. Aunque yo les recomiendo que no olviden que “cuando las barbas de tu vecino veas pelar...”. Trabajamos en el trapecio, en el alambre del circo, y no podemos evitar que haya psicópatas allí abajo deseando ver cómo nos despanzurramos. ¡Gajes del oficio!

Esta es sucintamente nuestra pequeña historia. Estamos ahora luchando para garantizar el futuro, no nos creemos imprescindibles para nada ni para nadie, pero tenemos unas ganas y una fuerza para luchar que pocos tienen: un equipo humano con una fortaleza, una reciedumbre, una formación personal y profesional y un coraje que nos hace especialmente fuertes. A todos ellos les doy desde aquí las gracias y les digo que Intereconomía saldrá más fuerte de todas estas dificultades.

"Si creen que vivo, creen que camino", repetía el piloto accidentado de Saint-Exupéry, y se sobreponía a la inmensa fatiga, al frío y a la nieve para seguir en pie hasta lograr su objetivo. Muchos conciudadanos siguen caminando a pesar de todo y con ellos estaremos estos meses de penurias para celebrar después juntos una nueva etapa de libertad y prosperidad.

Todo el año es Día de Reyes
Javier Caraballo El Confidencial 3 Enero 2013

El político populista que gobierna en su región desde hace tanto tiempo que ya no se recuerda fuera del despacho, se ha vuelto hacia sí mismo en una de las cenas de Navidad y ha alzado su copa de champán al cielo para dedicarse el brindis sin interferencias. Nada de sentimentalismos para los deseos del nuevo año, nada de pasiones terrenales que poco entienden de los vericuetos del poder. El poder, sí, no hay otra frase escrita en su sonrisa cuando ha alzado la copa para beberse de un trago los deseos que nadie más que él conoce, entiende y maneja.

Es la sonrisa placentera que provoca el almíbar del poder regional, esa nueva casta política que se instauró en España con la descentralización de las autonomías. Ni la crisis económica ni las limitaciones presupuestarias alteran la satisfacción de este hombre ni distorsionan la amplitud de los deseos para el nuevo año. Vendrán tiempos difíciles, pero no para él, no para sus intereses, porque lo más complicado de la política, que es encontrar un discurso con el que zarandear a las gentes, se lo ha facilitado la llegada de un Ejecutivo de signo opuesto en el Gobierno de España.

Ni la crisis ni las limitaciones presupuestarias alteran la satisfacción de este. Vendrán tiempos difíciles pero no para él, no para sus intereses, porque lo más complicado de la política, que es encontrar un discurso con el que zarandear a las gentes, se lo ha facilitado la llegada de un Ejecutivo de signo opuesto en el Gobierno de España¿Qué mejor regalo de Reyes que este que le ofrece la posibilidad de justificarlo todo, de exigirlo todo, de protestar por todo con sólo señalar con el dedo al de enfrente? Vendrán tiempos difíciles, sí, pero cuando en España se está en posesión de un agravio no hace falta nada más. Y este es su caso. La política española siempre ha sido así, el cainismo se impone a la lealtad institucional, sectarismo antes que colaboración, partidismo antes que interés general. Alza el mentón, alza la copa y respira. En España, todo el año es Día de Reyes Magos.

El empresario repeinado al que todos esperaban ver triste por las calles se ha bajado de su flamante Audi para entrar a cenar en uno de los mejores restaurantes de la ciudad. Una cena con los compañeros de la asociación patronal para darle la bienvenida al año. ¿Y triste? ¿Por qué iba a estar triste si lo único que le ha ocurrido es que ha tenido que cerrar la empresa? En cuanto bajaron los márgenes de beneficio, el empresario comenzó a planificar el cierre. Nada le dijo a la veintena de trabajadores de la plantilla, pero la decisión estaba tomada desde el principio: ni un esfuerzo más para intentar reflotar la empresa, reconducirla o reajustarla. Que no estamos en este mundo para sufrir y mucho menos para perder dinero, como le explicó a sus colegas mientras el camarero descorchaba un buen reserva.

Vendrán tiempos difíciles, sí, pero para este negociante, símbolo del empresario especulador, los malos tiempos le han llegado con las alforjas llenas. El cerrojazo de la empresa, el despido de los trabajadores y hasta el listado de proveedores impagados no van a hacer merma en su fortuna, que para eso ya están sus abogados y los recovecos de la legislación laboral en España. ¿Triste? Que nadie se preocupe por él porque ya tiene pensado abrir de extranjis el mismo negocio, más reducido, pero sin pagar impuestos ni altas de trabajadores. Nadie mejor que él lo sabe: en España, todo el año es Día de Reyes Magos.

El trabajador municipal al que todos conocen en el barrio ha entrado en el bar y ha pedido una ronda de cafés y carajillos para los cinco amigos que a esa hora temprana se acodaban en la barra. Empieza el año y en el Ayuntamiento le han confirmado que van a hacerle otro contrato de seis meses en una de las empresas públicas. Jardinería, mantenimiento, limpieza o un puesto de conserje en algún colegio, qué más da. La vieja militancia en el partido le ha garantizado durante todos estos años un modo de vida acomodado, unas veces con el sueldo del Ayuntamiento y, cuando faltaba, con las ayudas y la paga del desempleo. Nada para tirar cohetes, pero lo suficiente para haber pagado el piso que se compró en el barrio y para sacar adelante la hipoteca de un apartamento en la playa. En su ficha de la bolsa de empleo del Ayuntamiento figura como ‘peón de cualquier cosa’, que fue la recomendación que le hicieron en el sindicato para poder ir contratándolo aquí y allí.

Y como el trabajo del ayuntamiento es, digamos, ‘flexible’, porque nadie se desloma en el tajo ni nadie le pone reparos a que uno pueda ausentarse del trabajo por asuntillos personales, siempre puede echarle una mano a su hijo, con las chapuzas de la fontanería. ¿Sin IVA? Pues claro, que sólo faltaba eso, pagar impuestos. Vendrán tiempos difíciles, sí, pero ellos siempre han sabido nadar y guardar la ropa. Ser listos, digamos. Que en España, si tú quieres, todo el año es Día de Reyes Magos.

La reforma de los municipios, a punto
Editorial www.gaceta.es 3 Enero 2013

A la hora de meter el bisturí no caben las medias tintas.

Populares y socialistas nunca se ha entendido, pero todo apunta que el primer pacto de cierto calado está a punto de rubricarse y en un terreno como el de la Administración local que es clave para embridar el gasto público, la gran asignatura pendiente del Gobierno de Mariano Rajoy. Las conversaciones que están ultimando los responsables de política local de ambas formaciones –Manuel Cobo y Gaspar Zarrías– se iniciaron hace ya unos meses y todo apunta a que el acuerdo se sellará en unos días.

Entre los aspectos más relevantes del futuro proyecto de Ley de Bases de Régimen Local destaca la supresión de las cerca de mil mancomunidades de municipios, la eliminación de duplicidades en algunos servicios que serán asumidos por las diputaciones, la limitación de los sueldos de los alcaldes y la conversión de los interventores en un cuerpo estatal que tendrá competencia para prohibir los gastos impropios de los ayuntamientos.

Todas las medidas parecen ir en el buen camino pero, sería deseable que se acometieran con decisión, porque el recorte del gasto público es un imperativo, una condición sine qua non para atajar el déficit y poder lograr la ansiada recuperación económica. España cuenta hoy con 8.112 ayuntamientos, casi los mismos que Alemania con aproximadamente la mitad de su población, y sería un grave error actuar con tibieza. A la hora de meter el bisturí no caben las medias tintas.

Abusos políticos en la administración
Editorial Estrella 3 Enero 2013

El Partido Popular y el PSOE están pactando en la sombra un acuerdo para reformar la administración local. De este acuerdo han aflorado algunas ideas: reducir el peso de la administración que duplica competencias y situar en un marco adecuado la percepción de salarios de los alcaldes, equiparándolos en el nivel más alto de población a los secretarios de estado.

Ésta es una buena noticia puesto que la administración local se ha convertido en los últimos años en un auténtico hervidero de corruptelas y abusos económicos, y se ha situado más como una preocupación de los ciudadanos que como entidades cercanas adecuadas para resolver sus problemas.

Muchos españoles consideran adecuado que los recortes lleguen a la política y a la administración

España sigue siendo un país de pícaros y muchos de ellos han crecido con el gigantismo autonómico y con el descontrol local. El ladrillo y las concesiones, los concursos amañados y las adjudicaciones a dedo han sido una práctica constante junto con rentas abusivas cobradas por munícipes y asesores, y toda una suerte de vividores y supervivientes que han encontrado acomodo en nóminas infladas para su particular descaro y su habitual incompetencia.

Conviene que el principio que barajen ambos partidos se extienda al conjunto de las fuerzas y que haya un consenso que facilite los cambios jurídicos y que siente nuevas bases morales para abordar la actividad pública. A todos corresponde corregir los desmanes que la crisis ha puesto en evidencia.

Muchos españoles consideran adecuado que los recortes lleguen a la política y a la administración. Por eso, las críticas del PSOE a la reducción salarial en el parlamento castellano manchego no encontrarán eco, y menos aún cuando se ha sabido que entre salario fijo y dietas, los diputados autonómicos cobrarán más de dos mil euros, una cifra que ya quisieran para sí además de los seis millones de parados, muchos otros que ven como su salario no sólo es más bajo, sino que además es el fruto de un trabajo mucho más duro y de muchas más horas.

Dicho esto, es impresentable que quien lidera la iniciativa de reducir los salarios de los diputados que deben controlarla, sea quien, según se ha hecho público, cobra tres sueldos, todos ellos con origen en dinero público. Y que nadie esgrima el argumento de que es "el partido" quien le paga el más sustancioso de los tres salarios para justificarlo: los partidos, quede claro, se financian con dinero público que proviene de los impuestos de los españoles. Ningún gasto de partido debe ser ajeno al control y la fiscalización social. Esto de que los partidos gastan "su" dinero como quieren es una falacia que debe caer denunciada con la misma fuerza con que deben caer privilegios. Por ejemplo, las ventajas fiscales que los representantes públicos perciben al tributar, por ejemplo, los concejales, como dietas gran parte de sus ingresos y por tanto no quedar éstas sometidas al control del IRPF.

Eso que es una vergüenza repulsiva es una realidad que, ya verán, los grandes partidos no serán capaces de resolver sin la presión de una opinión pública que actúe como lo que debe ser, el muro de contención de los abusos de quienes encuentran en la gestión de lo público un negocio del que aprovecharse ante la cara misma de todos los ciudadanos.

Por no citar al muchacho de las NN. GG que mantiene su puesto de trabajo – otra afrenta "digital" – en la administración local madrileña cuando sus circunstancias son las que ya todos conocemos. Otra muestra del uso y abuso patrimonialista de la administración pública para el partido de turno, entendido este como un gran negocio en el que participan todos los que saben moverse adecuadamente dentro de él.

Si el PP y el PSOE quieren emprender nuevas reformas, la de la administración local debe ser intensa y profunda, pero no menos que la que ellos mismos deben hacer dentro de sus filas, pues es desde ellas desde donde surgen los sujetos que perpetraran los descarados abusos que cada vez son más públicos y evidentes, y que tanto indignan a una población que bastantes penurias está pasando.

Crisis
La poda de la exuberancia municipal
Cristina Losada Libertad Digital 3 Enero 2013

Quien visite la página web de un ayuntamiento de alguna enjundia encontrará allí una paleta de servicios sorprendente. Quiero decir que sorprenderá a los desavisados, a aquellos que pensaran que un municipio se limita a gestionar los asuntos que le son propios: transporte, alumbrado, limpieza, recogida de basuras, mantenimiento de calles, parques y jardines, seguridad, tráfico y cosas por el estilo. Pues no. Esas limitaciones son pura antigüedad, que el moderno municipio español ha superado con creces. Tan es así, que junto a la generosa cartera de prestaciones, uno hallará, tras la correspondiente búsqueda, la manera de optar a esta o aquella subvención. Sea para fomentar el asociacionismo juvenil o el deporte, sea para promocionar la cultura o el aprendizaje de la lengua cooficial (no la española, obviamente), sea para cualquier otra actividad que hayan decidido sufragar las inquietas mentes políticas del municipio.

Tenemos en cualquier ayuntamiento que se precie, concejalías de cooperación internacional, y de juventud, y de adolescencia y de infancia, y de usos alternativos del tiempo, y de ocio, porque no sabríamos qué hacer con el tiempo libre sin el concurso municipal; y por supuesto, de fiestas, ¡imprescindible!; y qué sería de las fiestas sin megaconciertos a los que todos contribuimos para que disfruten a bajo precio los fans, pongamos, de Serrat y Sabina. Del mismo modo que abonamos entre todos una parte del billete de avión al destino que se le haya ocurrido subvencionar al municipio, tal vez con el propósito de revitalizar el aeropuerto local. El de Vigo, por ejemplo, puso casi dos millones de euros entre 2008 y 2012 para que una compañía volara de Peinador a Heathrow, y aún así, no es rentable y ha de cancelarse. Y éste es sólo uno de los muchos ayuntamientos que extendió sus competencias al campo de los vuelos comerciales.

Igualito que las administraciones autonómicas, las locales se rodearon de un denso anillo de servicios, prestaciones, subvenciones, organismos autónomos, empresas propias, mixtas o participadas, que invitaban a preguntarse, al modo de Josep Pla ante el luminoso paisaje nocturno de Nueva York, "y todo esto, ¿quién lo paga?". Aunque hoy la cuestión, en plena sequía de ingresos tras el maná del boom inmobiliario, es que no se puede pagar. Así, a la fuerza ahorcan, no queda otra que reducir la hinchazón municipal, aunque en conjunto sea de menor gravedad que la autonómica. Como ese hueso es mucho hueso, y es más fácil hincarle el diente a lo local, el PP y el PSOE pergeñan ahí una reforma. Hay quien propone suprimir municipios, como UPyD, que se queja de la reducción de concejales prevista: hará más difícil que los partidos pequeños obtengan representación. Cada cual tiene su interés. Pero ninguna reforma local será decisiva si no usa la podadera y reduce los ayuntamientos a su hechura tradicional.

Primero vinieron a por los "muy ricos"
EDITORIAL Libertad Digital 3 Enero 2013

Tras otra agónica sesión, la Cámara de Representantes estadounidense ha aprobado finalmente un acuerdo que, más que solucionar, va a posponer, sino a agravar, el problema que el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke vino a bautizar como "abismo fiscal".

Una expresión que escondía una masiva y generalizada subida de impuestos combinada con un recorte automático del gasto público a los que abocaba el incumplimiento por parte de la administración de Obama de los compromisos de reducción del déficit a los que se había condicionado el aumento del techo de la deuda de 2,1 billones de dólares aprobado por el Congreso en agosto de 2011.

En principio, es una buena noticia que, en el texto ahora aprobado, se haya evitado la subida del IRPF a una inmensa mayoría de los ciudadanos. Lo que no es positivo, en modo alguno, es la decisión de subir los impuestos a los "muy ricos" como forma de encubrir y no afrontar el auténtico problema, que no es otro que el excesivo gasto público que, también en EEUU, lastra las posibilidades de recuperación económica.

Y es que, al margen de las engañosas expectativas de recaudación que Obama espera lograr con esta subida fiscal limitada al 1% de la población con mayores ingresos; y al margen también de las distorsiones que genera todo sistema impositivo en el que no rige la proporcionalidad sino una arbitraria progresividad, el mayor problema sigue estando en la renuencia del gobierno de Obama en reducir drásticamente el gasto y el tamaño del sector público norteamericano.

El verdadero "abismo fiscal" no es otro que el hoyo que, también en EEUU está causando el peso de un sector público sobredimensionado que no quiere ajustarse a la menguada realidad de sus ingresos. Y el texto ahora acordado lo único que hace es posponer dos meses los ya de por sí tímidos recortes del gasto público que contemplan los presupuestos del Congreso.

Por mucha demagogia que se quiera hacer contra los "muy ricos" y por comprensible que sea el alivio que ahora puedan sentir los ciudadanos que no lo son, lo cierto es que este acuerdo no soluciona el problema del déficit ni el preocupante ritmo de endeudamiento del gobierno norteamericano: lo que hace es acrecentarlo posponiendo y -peor aun- desenfocando su solución.

La mayoría de los ciudadanos norteamericanos que no van a verse perjudicados esencialmente por esta subida fiscal ya deben, sin embargo, preocuparse por este acuerdo. Y no sólo porque también afecte, aun en menor medida, a las clases medias, que verán incrementados sus impuestos sobre el ahorro en más de un 20%, o porque ponga fin a las rebajas de dos puntos en la contribución a la Seguridad Social. El acuerdo les debe preocupar esencialmente, y aun sin ser "muy ricos", porque la "solución" propuesta no va a resolver el problema. Y sin resolverse, nadie puede sentirse a salvo, por "muy rico" que no se sea. O especialmente por no serlo.

La gran noticia
Juan Velarde Libertad Digital 3 Enero 2013

En un duro artículo sobre la situación de la economía española de Juergen Donges –"Panorama económico y de futuro del euro"– publicado en Expectativas, diciembre 2012, señala la existencia de una clara acción en tres frentes que hay que asumir, para sanear su economía: "Uno es el fiscal... Menos déficit significa menos deuda y menos deuda reduce las cargas tributarias para futuras generaciones. El segundo frente es el del sector financiero: se requiere una capitalización adecuada de los bancos y las cajas que hagan fluir con normalidad los créditos. Habrá que cerrar las (entidades) que carezcan de un plan de futuro sostenible. Un tercer frente es el de la economía real: se trata de elevar el potencial de crecimiento. Lo que se requiere son unas reformas estructurales de gran calado que den paso a la competencia y a la iniciativa privada y crear márgenes para reducir costes de producción... abordando también la liberalización de los servicios profesionales y las actividades comerciales".

Por otro lado, en el mismo artículo, Donges subraya que existía "un exceso de regulaciones y trabas administrativas de la actividad emprendedora", aparte de que "en el caso de España (abundan) crecidos conflictos políticos entre el Gobierno central y determinados ejecutivos autonómicos, algo que los mercados también registran, con preocupación".

Esto se completa con un párrafo de Julio Pomés, en este mismo número de Expectativas, en el artículo "El estado del malestar": "Por otra parte, un mercado donde las licencias son más limitadas, dispara la especulación, lo que ahonda en una sociedad... graves diferencias de ingresos vinculados a la buena o mala fortuna de entrar en el mercado en un momento determinado".

Las autonomías se han convertido así en un problema importante, si es que no alteran radicalmente su conducta. Esta tiene dos aspectos. Uno es el fiscal. El otro, el del intervencionismo económico de cada una.

Respecto a lo primero, parece que las medidas que se están adoptando son oportunas. Carmen Morodo, en el artículo "Hacienda remite por escrito a las Comunidades Autónomas la lista de ajustes que les faltan. Ha empezado a mandarles cartas con duras advertencias si se saltan el déficit. Entre otras medidas, el Gobierno ya les ha trasladado que les cortará el Fondo de Liquidez Autonómica", publicado en La Razón el 27 de diciembre de 2012, en uno de sus párrafos dice: "Hacienda ha empezado a remitirles (a las Comunidades Autónomas) cartas en las que por escrito les advierte, una a una de los agujeros que la Intervención General del Estado detecta en sus ajustes y de cómo deberían subsanarlos".

Siendo esto fundamental, se une a otra gran noticia. Esta aparece en ABC, el 27 de diciembre de 2012, en un artículo de Mª Jesús Pérez y Yolanda Gómez, titulado así: "Las empresas sólo necesitarán licencia de una autonomía para operar en toda España. El Gobierno prevé aprobar el 11 de enero el proyecto de ley de garantía de la unidad de mercado, para facilitar la libre circulación de bienes y servicios". Se trata de una excelente noticia que da respuesta a los planteamientos de Donges y de Pomés. Allyn Young había señalado, como complemento de su artículo "Increasing returns and economic progress", aparecido en The Economic Journal, en 1928, así como en el artículo "Capital" de la Enciclopedia Británica, que esa base del desarrollo económico y del incremento de la productividad que es la división del trabajo, como observó Adam Smith depende por encima de todo "de la extensión del mercado". Esta proposición de Smith-Young la habían pulverizado las 100.000 normas, muchas de ellas contradictorias entre sí, que respecto al mundo empresarial teníamos en España. Con Ceuta y Melilla, existían en España diecinueve mercados diferentes. La gran noticia es que una próxima ley hará saltar todo eso por los aires. Ese es el camino que hay que seguir, junto con el del control del déficit de las Administraciones Autonómicas. Y de modo implacable.

Abismo fiscal
Un Himalaya de impuestos
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 3 Enero 2013

Lo llamaban abismo fiscal pero, en realidad, era un Himalaya de impuestos. Escuchando a nuestros sesgados medios de comunicación, uno se habrá llevado la impresión de que los estadounidenses estaban a punto de experimentar un doloroso ejercicio de austeridad consistente a partes iguales en recortes del gasto y en subidas de impuestos. Pero no, los recortes del gasto eran puramente decorativos en medio de una maraña de contundentes sablazos contra el contribuyente: según la Oficina de Presupuesto del Congreso, de no haberse evitado el mal llamado "abismo fiscal", los ingresos federales de 2013 habrían aumentado en 478.000 millones (un 19,6%) y los gastos federales se habrían recortado en... 9.000 millones (un -0,25%).

Sí, ese era el abismo fiscal que amenazaba con desarmar al todopoderoso Gobierno estadounidense: una reducción de apenas el 0,25% de su tamaño. Es verdad que si echamos las cuentas a la europea (y a la española), deberíamos proceder a computar el monto de los recortes por la diferencia entre lo que estimamos que habría aumentado el gasto y lo que finalmente se incrementa; de tal guisa que si mañana el cacique de turno promete aumentar el presupuesto en varios millones de zillones de dólares y, al día siguiente, da marcha atrás en su populista promesa, habrá que concluir que nos hallamos ante el mayor ejercicio de austeridad que los siglos hayan contemplado; y eso sin necesidad de recortar realmente dólar alguno del presupuesto. Pero bueno, incluso empleando tales amañadas cuentas de la vieja, los recortes del gasto apenas ascendían a 100.000 millones de euros (básicamente, en el Medicare, en Defensa y en subsidios de desempleo) frente a un morrocotudo estocazo impositivo de más de 300.000 millones (sobre todo por finalización de las rebajas impositivas de Bush, la reducción de la cuota de la Seguridad Social aprobada por Obama en 2010 y nuevos impuestos para financiar la Sanidad). Austeridad gubernamental, pues, ninguna: como en Europa, expolio al contribuyente para seguir manteniendo un Estado sobredimensionado que no deja de crecer a costa del sector privado.

Al final, demócratas y republicanos se han puesto de acuerdo en lo más sencillo: esquilmar a los más ricos... o eso ha sido lo que nos han contado. Porque, por un lado, es verdad que la peor parte se la llevan aquellos estadounidenses que ganan más de 400.000 dólares anuales (o familias que ingresan más de 450.000) y que se encuentran entre el 1% más rico del país: su tipo marginal pasará del 35% al 39,6%. Peccata minuta, pensarán ustedes: ya que son ricos, que apoquinen más durante estos tiempos de crisis. Dejando de lado los distorsionadores efectos que ello conlleva, hay un dato que se nos suele olvidar: ese 1% más rico ya venía proporcionando el 37% de toda la recaudación federal por impuestos sobre la renta, frente al 50% más pobre que apenas aporta el 2,3% del total. 1%-37% vs. 50%-2%: la cosa, como se ve, va de burgueses insolidarios hacia los más desfavorecidos. Por otro, y como ya sucedía con esa cortina de humo que fue el Hollandazo, el rejonazo fiscal a los ricos oculta que las clases medias también van a subir lo suyo: los impuestos sobre el ahorro pasan del 15% al 18,8% (una subida del 22% que para "los ricos" será, agárrense, del 60%) y se pone fin a las rebajas de dos puntos en las contribuciones a la Seguridad Social. Podría haber sido peor: subidas generalizadas sobre la renta y aumentos del 165% en los tipos sobre el ahorro. Quien no se consuela, desde luego, es porque no quiere.

Al final, sin embargo, volvemos a la casilla de salida. Convertido el Himalaya fiscal en unos más modestos Pirineos fiscales, el déficit proyectado para 2013 vuelve a superar el billón de dólares por quinto año consecutivo. En sus cinco años de mandato, Obama habrá amasado un mayor déficit que todos sus antecesores desde el general Washington juntos. No es magra la gesta, sobre todo cuando se la pretende hacer pasar este monumental despilfarro por el principal dinamizador de la economía yanqui. Será que todavía no hemos entendido el origen de las crisis, los contraproducentes efectos de las políticas expansivas de demanda y que, en suma, no hemos tomado las pertinentes lecciones de Japón: en 20 años, los nipones han aumentado su deuda pública un 200% para lograr que el PIB decrezca un 1,6%. La economía privada estadounidense está, sin duda, en mucha mejor forma que la del Sol Naciente, pero no deja de resultar inquietante que los mismos que aseguran que el estímulo del déficit está obrando milagros, abran rápidamente las puertas del infierno recesivo en cuanto ese déficit se reduce un poquitín. Si tan autónoma es ya la economía estadounidense, ¿cómo es que se ha vuelto tan adicta al gasto público? Y si es absolutamente adicta al gasto, ¿cuándo podrá desengancharse para proceder a acabar con el déficit? ¿Son cinco años de déficits billonarios demasiado poco tiempo para lograr la ansiada recuperación? ¿Acaso requerimos de otros cinco más para llegar a una onerosa deuda equivalente al 150% del PIB?

En fin, que en ausencia de un rumbo claro sobre cómo atajar el déficit público sin machacar a impuestos a la economía privada (es decir, procediendo a rebajar el gasto público con intensidad para permitir una sana creación de riqueza) sólo diferimos los problemas esenciales en el tiempo. Nula determinación a la espera de que los empresarios estadounidenses, pese a la asfixia fiscal y regulatoria de su Gobierno (qué no pasará en España y en Europa), sean lo suficientemente creativos y vuelvan a generar la suficiente riqueza como para sufragar los expansivos desembolsos de su Leviatán. Todo muy bonito, siempre que no haya sorpresas desagradables de por medio; por ejemplo, que esos heroicos empresarios no sean capaces de generar riqueza al mismo ritmo que el Estado la engulle y la dilapida. Entonces, ah, el abismo fiscal de mañana dejará al abortado ayer en un leve y anecdótico tropezón.

La madre de una niña asesinada escribe una carta a Gallardón
'Hacen recaer el peso de sus errores en los más débiles e indefensos'
EFE www.gaceta.es  3 Enero 2013

El asesino de su hija cumplió 20 de los 44 años de condena. Hoy escribe al ministro de Justicia para que la 'prisión permanente revisable' sea una realidad.

Adoración Cano, madre de la niña Ana María Jerez Cano, asesinada por José Franco de la Cruz El Boca en 1991, ha escrito una carta al ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, en la que pide la reforma urgente del Código Penal para "paliar la impunidad de los que atentan contra menores".

Tras los últimos casos como el de los dos hermanos Ruth y José o el de la pequeña Miriam, asesinada recientemente en Almería, el Gobierno debe "aprobar de una vez por todas la reforma, ya que a los responsables de las muertes de estos tres niños tampoco les afectarán medidas contempladas en dicha reforma como la cadena perpetúa revisable".

Por ello, ha remitido una carta al ministro de Justicia en la que le recuerda que el asesino de su hija, con una condena de 44 años fue puesto en libertad con solo 20 años de prisión cumplidos "y sin que se adoptara ningún tipo de medida para controlarlo".

"La desidia, dejadez, incoherencias de las leyes, abandono y la falta de responsabilidad hicieron posible la muerte de mi hija, y la misma actitud permite que caso tras caso, asesinos como 'El Boca', una vez han cumplido condenas ridículas sean dejados en la calle sin ningún tipo control ni de garantía", continúa la misiva.

Además, considera que con la aprobación del nuevo Código Penal "se evitarían que casos como Ruth y Jose se saldaran con permisos o condenas insuficientes, o que en casos recientes como el de Miriam, de tan sólo 16 meses de vida, sólo cumplieran la mitad de la condena".

'La vida humana de los más vulnerables'
Señala Cano que los ciudadanos "no podemos, ni debemos seguir permitiendo tan poca sensibilidad, falta de empatía y sentido de la responsabilidad y dejadez de sus funciones en los responsables políticos y que siempre hagan recaer todo el peso de sus errores en las más débiles e indefensos".

"La vida humana de los más vulnerables se debe proteger con condenas firmes y duras, como en el resto de Europa" y ello empieza, en su opinión, por aprobar una reforma que, ha insistido, se anunció hace ya más de tres meses.

Democracia Real Ya se querellará contra los diputados que reciben dietas y tienen casa en Madrid
El documento se presentará este viernes ante el Tribunal Supremo contra 63 parlamentarios que reciben 1.823 euros por pernoctación
P, Madrid. Estrella Digital 3 Enero 2013

La Asociación Democracia Real Ya (DRY) va a presentar este viernes una querella en el Tribunal Supremo contra 63 diputados que, según denuncian, perciben dietas de desplazamiento y manutención a pesar de disponer de una o varias viviendas en Madrid.

Según ha explicado en declaraciones a Europa Press uno de los letrados integrantes del Equipo Jurídico de la Asociación, Miguel Ángel Jiménez, esos 63 diputados están percibiendo dietas por valor de 1823,86 euros "en concepto de pernoctación", aun teniendo una vivienda en la capital.

"Esa cantidad le correspondería a diputados que realmente lo necesitasen, pero según el Registro de Propiedad y las declaraciones de bienes que presentaron en el Congreso, todos tienen uno o más pisos en Madrid, y muchos de ellos viven en Madrid", ha denunciado, para añadir que el propio presidente del Gobierno también estaría percibiendo dietas "de manera ilegítima".

Por todo ello, la Asociación DRY les acusa en su querella de los delitos de malversación de fondos públicos y apropiación indebida. Asimismo, quieren que "devuelvan el dinero que no les corresponde", sobre todo teniendo en cuenta que "los recortes están trayendo por la calle de la amargura a la mayoría de los españoles".

"Esta querella pretende ser un paso más en el camino a recorrer para devolver la justicia a la sociedad, para poner freno a la decadencia de unos políticos que, comprados por las grandes oligarquías, están desangrando a los ciudadanos a los que dicen representar", aseguran en un comunicado, en el que también informan de que ofrecerán más detalles este viernes a las 11.30 frente al Tribunal Supremo.

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Certificados lingüísticos ¡Infierno en la tierra! (en Flandes como en Cataluña)

Juan Fernandez Krohn Periodista Digital 3 Enero 2013

[Macia vio en Bélgica unitaria refugio y tierra prmetida. Sus sucesores acabarian tirando por la borda la solidaridad cultural con el francés (lengua latina) en provecho del separatismo flamenco]
El camino de la independencia catalana ¿pasa por Flandes acaso o sera aquí donde acaben desactivandose los sueños de los artificieros y de los aprendices de brujo en cambio? Seriamente me lo pregunto y más y más cada día que pasa lo confieso. El independentismo catalán de antes de la guerra civil vio sin duda en Bélgica una especie de tierra prometida de sus ideales independentistas, al fin y al cabo ¿no había comparado Eugenio Montes (fuera de toda sospecha) la autonomía catalán durante los años de la II República con "la primera autonomía" -del Imperio español- que fue para él la de los Paises Bajos (católicos) de entonces, que plenipotenciarios españoles -Diego Saavedra y Fajardo entre ellos- "firmaron con sangre" en el tratado de Münster donde se sello la paz de Westfalia y se puso un fin tanto a la guerra de Flandes (interminable) como a la Guerra de los Treinta Años? "¡Münster de Westfalia tumba del imperio -canto nostálgicamente Eugenio Montes- y de una causa perdida!" Tierra prometida la Bélgica independiente que nació -por la vía traumática de las crisis y transformaciones históricas- de aquellos Paises Bajos "autónomos" de los Archiduques (de la Casa de Austria), donde se seguiría reconociendo sin ambages la soberanía española hasta el inicio de la ocupación francesa que siguió a la revolución, y a la que solo pondría fin la derrota de Waterloo que dio paso a la ocupación holandesa y quince años amas tarde a la revolución de 1830 que dio paso a su vez al estado belga independiente. ¿Se equivocó la paloma (como en la vieja canción pacifista argentina de los años sesenta)? ¿Se equivocaron los catalanistas poniendo todas sus esperanzas (y complacencias) en este pequeño país independiente en el que ellos veían -craso error- un modelo de paz y de convivencia en la armonía y en la concordia de sus diferentes regiones y habitantes, tal y como se ve reflejado en una de los poemas emblemáticos ("Bélgica") de la poesía catalana contemporánea -texto de referencia de los exámenes lingüísticos impuestos por la Generalitat de Cataluña- inspirado en Bruselas (tierra de exilio de su autor) a todas luces?

Maciá -ejemplo mas emblematico aun-, se refugió durante los años de la II República en Bélgica y escogió (nota bene) de lugar residencia Lieja, en zona francófona. Con el resurgir del nacionalismo flamenco ("flamingante") y de las reivindicaciones lingüísticas en favor del neerlandés desde finales de los cincuenta y principios de los sesenta la situación dio un vuelco espectacular en Flandes y su modelo lingüístico -de normalización (progresiva y a la vez inflexible)- se convertiría una década mas tarde con la Transición en faro de referencia obligada de catalanistas. Una larga travesía en la que los defensores de la lengua catalana(frente al castellano) se verían obligados a tirar por la borda por culpa de su "pathos" independentista (y separatista) sus lazos de solidaridad cultural y lingüística con el francés, lengua hermana (de la misma raíz latina) sometido implacablemente en Bélgica a partir de entonces a los embates del neerlandés -lengua germánica derivada del bajo/alemán- en una guerra lingüística sin cuartel que habrá conocido a decir verdad pocas treguas desde que aquí resido, por mas que la sangre -y toco madera- no haya llegado al río (hasta ahora) La inmersión obligatoria es una de las vertientes -como un arma de doble filo- de la política de normalización lingüística tanto en Flandes como en Cataluña, de otra en cambio se habla mucho mas en Flandes que en Cataluña por razón de la diferencia de raíz entre las situaciones lingüísticas en las dos regiones -a saber de uniformidad lingüística (grosso modo conseguida) en Flandes y de bilingüismo en la práctica de la vida cotidiana por el contrario entre catalanes- que hace utópica e irrealizable en un futuro mas o menos cercano la meta de la uniformidad lingüística (en catalán) de todos los habitantes del principado, con la que sueñan (y es decir poco) los catalanistas.

Un arma secreta (esa otra) en verdad de eficacia tan temible (o casi) como la de la imposición (obligatoria) del catalán como una única lengua vehicular en la enseñanza publica, y me estoy refiriendo a los llamados certificados lingüísticos, de lo que se algo -ay dolor- de lo que me toca de mi experiencia personal e intransferible de los años vividos en Bélgica -como lo acabo de denunciar en unos foros flamencos-, y en particular -al principio de mi residencia aquí- en la zona flamenca (neerlándofona) y de mi transitar después -¡ingenuo de mi!- por centros de enseñanza del neerlandés, en particular la VUB -Universidad libre de Bruselas (en su rama neerlandófona) "Certificado de neerlandés/lengua extranjera" "horresco referenes!" Un espectro amedrentador -y más aun en la realidad de su aplicación o imposición en la práctica de la vida cotidiana-, que no dejaría de evocar en los interesados -estoy seguro- los exámenes lingüísticos que impone a no catalanes o incluso castellano/parlantes nacidos y residentes en la región la Generalitat de Cataluña para poder ejercer funciones en la administración autonómica catalana. ¿Es mas difícil de aprendizaje el catalán que el castellano, o en otro términos es "mas lengua" el catalán que el castellano y entraña mas dificultad su aprendizaje por consiguiente? Sin meternos en hondura tratando de dirimir una cuestión tan capciosa, está claro no obstante que la mayor/dificultad del catalan es una especie de axioma o de postulado -y liena directriz- de la política lingüística de la Generalitat, tanto en el ámbito de la enseñanza básica como en el de las competencias lingüísticas exigidas en la administración autonómica, como lo vienen denunciando de antiguo asociaciones de defensa de la lengua castellana operantes en Cataluña. Me gusta el catalán, me atrae -como me atrajo siempre el neerlandés- y como siempre me atrajeron (unas mas otras menos) las lenguas extranjeras.

Desisto no obstante como acabé desistiendo en relación con el neerlandés -que quede de entrada bien claro- de aceptar el someterme en el futuro -horresco referens!- a pruebas de capacitación lingüística del catalán (o las que fueran) ¿Por orgullo o falta de flexibilidad? Un proceso de intención que no dejara de hacerme aquí mas de uno. El aprendizaje de una lengua y su destino no puede cumplirse por obligacion (o no del todo) La lengua propia forma parte del terreno inviolable del libre albedrío. Y si el catalán sobrevivió varios siglos sin protección oficial o sin una protección especial del estado o de los poderes públicos, se lo debió a sí mismo. Y en una Flandes independiente sucedería -y no hay que ser un lince ni profeta para preverlo o pronosticarlo- como sucedió con el francés tras la independencia de Argelia o con el castellano tras la independencia de Marruecos en la zona de nuestro antiguo protectorado, que acabarían triunfando de la arabización forzosa. Y es en la medida que la normalización lingüística impuesta a partir de los criterios y baremos establecidos por el estado holandés deja en la cuneta (por propia/definición o por fuerza mayor) la realidad histórica del flamenco/neerlandés, heredero del que se hablaba -y escribía- en tiempos de la soberanía española por estas tierras. Un argumento que habría que atreverse a esgrimir en favor del francés -y también del castellano- en Bélgica y del castellano en Cataluña pese al al tabú enorme que le rodea desde hace siglos, inspirado en la Leyenda Negra

El verdadero liderazgo político
Joseba Arregui, ex consejero del Gobierno vasco y miembro de PNV, distingue liderazgo de populismo
JOSEBA ARREGUI www.lavozlibre.com 3 Enero 2013

Madrid.- El diario 'El Mundo' publica en su edición del jueves 3 de enero un artículo de opinión escrito por Joseba Arregui, ex consejero del Gobierno vasco y ex miembro del PNV, en el que asegura que "la reforma del Estado se debe hacer para consolidarlo, darle cohesión y fortaleza, y no para satisfacer a nadie".

Bajo el título 'El verdadero liderazgo político', Arregui, actualmente ensayista y presidente de Aldaketa (una entidad cuya finalidad es crear y llevar a cabo proyectos educativos), distingue entre el liderazgo del populismo y del siempre contentamiento de las masas. El autor concluye que en España hace falta mucha más decisión para acometer las reformas.

Por el interés de este artículo de opinión, reproducimos el texto íntegro publicado por el diario 'El Mundo':

"No es nada fácil definir en qué consiste el liderazgo político. Pero no trato de redactar un trabajo académico, sino de aproximarme a algunas de las características que pudieran definir políticamente dicho liderazgo, diferenciándolo del populismo y del contentamiento simple de las apetencias de las masas. La mejor forma de aproximarse a la definición del liderazgo político es la de tratar de verlo en situaciones concretas y ante problemas concretos. Una situación de crisis, una catástrofe, dificultades inesperadas, problemas al parecer insuperables pueden ser ocasiones y oportunidades para que el liderazgo surja. El liderazgo puede ser personal o colectivo. Puede aparecer un líder con capacidad de marcar la senda de futuro a la mayoría de ciudadanos sin estar entroncado en un partido político o en un movimiento social determinado, pero también puede tratarse de una o varias personas que actúan desde el seno de un partido político o de un movimiento social.

Lo primero que caracteriza al liderazgo político es la capacidad de dirigir un proceso político y social, y no ser mero seguidor de lo que parecen demandas populares. Este liderazgo como dirección resulta difícil en las condiciones actuales: por el peso de las encuestas permanentes que indican las tendencias electorales de la población y sus preferencias en cada momento, y porque, en nombre de un falso concepto de la democracia participativa, se exige que los gobernantes sean meros ejecutores de lo que se entiende que son demandas justas de grupos de ciudadanos.

A pesar de esta dificultad que no entro a discutir de manera más detallada, el liderazgo se caracteriza porque un partido político -o determinada persona dentro de alguno de ellos- son capaces de mirar a las necesidades del conjunto cuando los problemas arrecian. El liderazgo político exige saber formular el diagnóstico de manera convincente y plantear con claridad el camino que puede llevar al futuro. Para ello, el líder ha de saber presentar soluciones para los problemas urgentes, pero debe ser, al mismo tiempo, capaz de mantener siempre presente lo importante al mismo nivel que lo urgente.

Una de las maneras más fáciles y habituales de frustrar un liderazgo incipiente radica precisamente en la utilización de lo urgente para ocultar u obviar lo importante, de forma que siempre hay razones de urgencia para no formular soluciones para los problemas importantes. Si el liderazgo es colectivo, si se trata del liderazgo de un partido político o de un colectivo social, éste debe poder reunir en torno a sí a una mayoría amplia de la sociedad para que le siga en el camino de futuro. Si el liderazgo es personal, mal puede el líder dirigir al conjunto de la sociedad, o a una mayoría de ella, por no estar seguro de si su propio partido o movimiento social le sigue en la solución de los problemas importantes.

Tengo la impresión de que en estos momentos la política española adolece de liderazgo político, colectivo e individual. Para enfrentarse a los problemas urgentes se utiliza en demasía el argumento de satisfacer demandas de otras instancias: Europa, los mercados, Merkel, el BCE o el FMI son las razones colaterales de políticas que debieran ser defendidas por la bondad intrínseca de las mismas, si es que poseen alguna al menos. De otra manera, no debieran ser puestas en marcha.

Pero hay más: cada vez parece más evidente que junto a la urgencia de dominar el déficit público, poniendo en marcha las reformas estructurales necesarias para ello, hace falta también algo que sin ser, quizá, tan urgente como el déficit, no es menos importante: la reforma de la estructura del Estado en su conjunto. Pero entre un PSOE que se acuerda de su alma federal sólo cuando necesita diferenciarse en Cataluña tanto de CIU como del PP, y un PP que prefiere dejar las cosas como están, no sea que el nacionalismo español en su seno proteste, el Estado se va arrastrando hacia no se sabe dónde con todos los ciudadanos de espectadores y los líderes políticos sentados en la tribuna de honor.

Llama poderosamente la atención el conglomerado de argumentos que se utilizan para no proceder a lo que se llama la apertura del melón: se dice que una reforma federal del Estado no satisfaría a los nacionalistas, cosa bien sabida, olvidando que la reforma de la estructura del Estado se debe hacer para consolidarlo, darle cohesión y fortaleza, y no para satisfacer a nadie. También se dice que cualquier reforma de la Constitución deberá contar con el mismo grado de consenso que en 1978, dando a entender que como ello es imposible, mejor dejar las cosas como están. Este argumento, sin embargo, demuestra lo contrario: que el consenso del 78 es cosa del pasado, que todo el mundo concuerda en que hoy ese consenso ya no existe, con lo que el argumento cae por su propia base.

En las últimas semanas, en tercer lugar, hemos podido escuchar al presidente del Gobierno decir que la Constitución en su forma actual puede seguir ejerciendo su función por lo menos 10 años más. Si esto fuera verdad, demostraría que es preciso comenzar a formular la reforma necesaria para que en 10 años tuviéramos una Constitución reformada y renovada, suponiendo que las cosas se hagan con tranquilidad y sin premuras, que nunca son buenas consejeras en estos casos.

En cuarto lugar: es un ejemplo de incapacidad de liderazgo afirmar que no se puede proceder a la reforma de la Constitución porque no hay consenso para ello. Liderar significa precisamente construir consensos donde no los había, y no renunciar a lo importante por falta de consenso. Esto significa renunciar al liderazgo.

Aunque lo hayamos olvidado, hace no pocos años cantábamos las glorias de la España autonómica asentados en la bonanza económica: la España autonómica era una de las razones -si no la razón principal- de esa bonanza. La ecuación vale inversamente: la crisis económica es una muestra de la crisis del Estado autonómico. Me imagino a los responsables políticos alemanes -convencidos federalistas desde su propia vivencia y éxito- mirando a la España autonómica y preguntándose cuándo se van a poner los políticos españoles manos a la obra, sin poder hacer otra cosa desde Berlín que exigir austeridad para defender el euro.

Si algo hay claro es que España no puede seguir así. Y cuando todo el mundo, o casi todo el mundo, percibe que algo no puede seguir así, hacerlo es la manera más segura de caminar al suicidio colectivo. Y podemos terminar habiendo saneado las cuentas de un Estado que puede ya no necesitar de cuenta alguna, ni saneada ni cargada de déficit".

Carta abierta a Mariano Rajoy, presidente del Gobierno
Ramón Tamames www.republica.com 3 Enero 2013

El final de cada año siempre es buen momento para hacer un cierto balance de la actividad del ejercicio a punto de terminar. Al objeto de apreciar lo que de bueno se haya podido hacer, los errores en que se incurrió, y lo mucho que dejamos pendiente de llevar a cabo, tanto por agobios, o más que nada por indecisiones.

Pero no solamente debemos hacer nuestro balance propio, sino también fijarnos en el entorno en que vivimos. Y en ese sentido, hoy publico la carta que escribí al Presidente del Gobierno el pasado 24 de diciembre, el Día de la Nochebuena, con una serie de observaciones sobre el difícil año del 2012; y algunas previsiones, e incluso recomendaciones, para el 2013. El texto, íntegro sin ninguna modificación, y sólo con una nota a pie de página que no iba en la misiva al Presidente, es el que figura a continuación:

Sr. Don Mariano Rajoy
Presidente del Gobierno
Palacio de La Moncloa
MADRID

Querido Presidente y muy apreciado Mariano:

Aunque estarás recibiendo toda suerte de felicitaciones por la Navidad y el Año Nuevo, no quiero que falte la mía, tras doce meses muy complicados. Creo que no me equivoqué -era fácil acertar-, cuando te dediqué a ti y tus colaboradores económicos mi libro “España: un proyecto de país” (que apareció en febrero y presentó Luis de Guindos), cuando te deseaba lo mejor para “la difícil travesía por las procelosas aguas de la crisis”.

Globalmente, habéis hecho lo que tenía que hacerse, después de años de desconcierto, improvisaciones y errores de todas clases. Aunque os habéis quedado cortos en la reforma de las Administraciones Públicas, por su plétora de nóminas innecesarias para actividades y servicios ineficientes y muchos de ellos prescindibles. Como también se echa de menos los ajustes en la estructura municipal y provincial, de los que tanto se ha hablado, y respecto de los cuales tenéis cautelas excesivas. El Estado español, si me lo permites, sigue siendo “un armatoste”, que el DRAE define como “objeto grande y de poca utilidad”. Y estoy en la seguridad de que los tres años que os quedan de mandato, podréis avanzar, pero los impulsos iniciales no han sido suficientes y tendréis que recuperar mucho tiempo perdido.

Más en lo macroeconómico, yo creo que finalmente, tendrás que decidirte por el rescate a efectos de deuda pública. Lo cual no es ningún estigma político, pues las reformas que ha hecho Draghi en el BCE, en gran parte están pensadas para España. Y si consigues la aceptación previa -tu sabes mejor que nadie de quién-, para con los ajustes complementarios ir a captar esos recursos, no sólo podría bajar la prima de riesgo, incluso por debajo de 200, sino que además, al renovar deuda a sus vencimientos con tipos mucho más bajos, la disminución del coste de su servicio en un solo año podría ser de miles de millones de euros. Y además, al hacerse menos duro el overcrowding, podrían fluir a España gran volumen de capital, no sólo para las grandes empresas, sino también para pymes y familias.

Por otro lado, estimo que vuestra política de comunicación, no es buena. No haría falta recordártelo, pero sigue siendo un clásico lo que hacía Roosevelt, en sus charlas de los sábados (al lado del fuego, fire place), cuando explicaba, minuciosamente y de manera inteligible, su New Deal. La gente decía: “no sabemos si se resolverán nuestros problemas, pero lo que está claro es que el Presidente nos los explica en toda su complejidad, y hace lo que puede”. Si tú organizaras una mejor información directa, comprensible al amor del hogar -o en las pantallas televisivas, hoy- seguro que tendría mucho efecto, y eso hace falta.

Por otro lado, públicamente os he criticado -y te he escrito algunas cartas, que ya al final me responde el Sr. Moragas- poniendo de relieve que ni el 21 de diciembre de 2011, ni después, habéis hecho un verdadero diagnóstico global de la situación; y mucho menos habéis formulado una estrategia a largo plazo. Y eso no deja de ser una grave insuficiencia del Gobierno que presides, que tendría que hacer por lo menos un informe general en cada semestre. Ya lo de no hacer el debate del estado de la Nación, fue bastante decepcionante.

Un grupo de economistas que nos autodenominamos Pentateuco -porque inicialmente éramos cinco, como los primeros libros de la Biblia-, tendríamos sumo interés en tener contigo y la parte del equipo económico que tú quieras, una sesión -que podría ser un almuerzo o cena en algún lugar tranquilo, para lo cual ofrezco mi casa, que es la tuya- en la que podríamos hablar de muchas cosas, que percibimos, y que podríamos transmitirte. A veces, un grupo así podría subrayarte cuestiones, y plantearte ideas que no se generan con tanta frecuencia. De esto también hemos dicho algo, hace un tiempo, a Luis de Guindos, pero hasta el momento no nos ha convocado.

Por último, si me lo permites, una referencia a Cataluña: la primera de nuestras regiones en tantos aspectos, como cultura, emprendedores, desarrollo tecnológico, etc. Que ahora pasa por sus peores horas, lo cual no es nada nuevo, pues en el Principado siempre ha habido quienes querían marcharse. Esos quienes, lo están intentando desde hace 600 años, pues el compromiso de Caspe (1412) -que fue una muestra de civismo político-, ya les pareció a sus antecesores que era una iniquitat. Creo sinceramente que la declaración del Gobierno y sus actos estarán en la línea de lo que marca la Constitución, en sus artículos 1.2., 2, 155, y 161.2., 166 a 169, etc.* Y si se hacen las cosas bien, todo quedaría en un nuevo Plan Ibarreche, sin posibilidad alguna. En ese sentido, tu actitud flemática hasta ahora, ha sido buena, pero todo tiene su tempo, y tendrás que pronunciarte con serenidad y claridad.

Espero me disculpes los contenidos de esta carta, pero creo que el segundo año de tu Gobierno va a ser decisivo. Por los retos políticos, económicos y sociales. Y en esa dirección, sabes que puedes contar a tope con la inmensa mayoría, entre los que me incluyo, con los párrafos anteriores que me han salido directamente del cerebro y también del corazón.

Feliz Navidad y un cordial abrazo de  RAMÓN TAMAMES

*Los artículos mencionados, para quien no tenga la Constitución a mano, contienen las siguientes precisiones:
? Art. 1.2. “La soberanía nacional reside en el pueblo español del que emanan los poderes del Estado”. En otras palabras, nada puede decidirse sobre Cataluña si no se consulta a todo el pueblo español en un referéndum nacional.

? Art. 2. “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española…”. Lo cual quiere decir que no existe autodeterminación ni posibilidad de secesión, si no es reformando previamente la Constitución para prever esa posibilidad; que no se incluyó en el gran pacto constitucional de 1978, que Cataluña aprobó en referéndum, como las demás regiones españolas, por abrumadora mayoría.

? Art. 155. Se refiere a lo que en la jerga constitucional se denomina “intervención federal”. Esto es, la posibilidad de que “si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan… el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma… podrá adoptar las medidas necesarias…”. Dicho de otra forma, cabría suspender los acuerdos que pudiere adoptar la Comunidad de Cataluña en la deriva separatista de CiU y ERC. Y en caso de desacato manifiesto, el propio Presidente de la Generalidad podría ser suspendido en sus funciones.

? Art. 161.2. “El Gobierno podrá impugnar ante el Tribunal Constitucional las disposiciones y resoluciones adoptadas por las CC.AA. La impugnación producirá la suspensión de la disposición o resolución recurrida, pero el Tribunal, en su caso, deberá ratificarla o levantarla en un plazo no superior a cinco meses”. Podría ser un paso previo al artículo 155, para “cargarse de razón” en la intervención federal.

? Art. 166 a 169. Son los artículos que rigen la reforma de la Constitución, que para el caso que nos ocupa, exigiría dos tercios de mayoría en las Cámaras de las Cortes Generales, en una primera fase; seguida de la disolución de las Cámaras, nueva mayoría de dos tercios en el gobierno proponente y referéndum nacional. Todo lo cual hace técnicamente imposible cualquier propósito de reforma si no están de acuerdo los dos partidos mayoritarios, que en el tema que nos ocupa están en contra de cualquier idea de secesión.

Como podrá apreciarse, mi carta al presidente, está escrita, como no podía ser otra cosa, con el máximo respeto, porque el Sr. Rajoy, cosa que a veces se olvida por parte de la opinión pública, es presidente del Gobierno de todos los españoles; para bien y para mal, y al margen de cualquier partidismo. Pero el referido respeto, no es óbice para hacer críticas y plantear posibilidades alternativas de acción.

Y como en una carta no puede incluirse todo, estoy meditando sobre si la semana próxima, con ocasión del nuevo año y de la fiesta de los Reyes Magos, sería conveniente completar las letras ya envidadas a La Moncloa que aquí se han transcrito. Ya veremos, porque la vida es bastante complicada, y no obstante la crisis, hay mucho trabajo, cuando realmente se tienen proyectos propios…

Y como este es el primer artículo de la sección “Universo infinito” que regento en el periódico que edita nuestro viejo y querido amigo Pablo Sebastián, a él y a todo su equipo en Republica.com, les deseo lo mejor para el 2013; extendiendo esos votos a todos los lectores. A cuya disposición quedo, como siempre, en castecien@bitmailer.net

La Generalitat tampoco aplicará la reforma local y se escuda en el Estatut para crear la suya propia
La consejería de Gobernación catalana rechaza, entre otras cosas, potenciar las diputaciones
 www.lavozlibre.com 3 Enero 2013

Madrid.- La Generalitat tampoco aplicará la reforma la reforma local, escudándose en el Estatut para crear la suya propia y esquivar la que PP y PSOE negocian. Así lo ha dicho la consejería de Gobernación catalana, liderada por Joana Ortega.

Así, la consejería ultima la redacción de sus propia reforma local en la que no contempla, entre otras cosas, la potenciación de las diputaciones. La reforma podría incluso ser aprobada este mismo mes de enero para ser remitida cuando antes al Parlamento catalán. La Generalitat tan solo coincide con Gobierno en el criterio de racionalización de la administración pública, aunque difiere en las medidas concretas.

Mientras el Gobierno de Rajoy opta por la eliminación de las mancomunidades y reforzar las diputaciones, la Generalitat considera "más viable" en Cataluña potenciar los procesos para mancomunar servivios, sobre todo en comarcas de pocos habitantes pero mucha extensión.

La Generalitat también rechaza aplicar la reforma local del Gobierno por sus diferencias a la hora de afrontar la limitación de los sueldos de los alcaldes. Mientras la consejería de Gobernación catalana es partidaria de limitarse a establecer "criterios unificadores que sirvan de guía" para establecer los salarios de aquellos que se dedican en exclusiva a la alcaldía, -recordando que "no es lo mismo gestionar Barcelona que un municipio de 40.000 habitantes"-, el PP y el PSOE trabajan sobre la base de equiparar por ley la nómina máxima de los alcaldes de las grandes ciudades a la de un secretario de Estado.

Para no aplicar la reforma local que propongan PP y PSOE, la Generalitat se ha escudado en el Estatut, que le otorga competencias locales. Además, Joana Ortega, consejera de Gobernación, ha dicho que sostiene con el Ministerio de Hacienda un compromiso para incluir cláusulas concretas en la futura ley de bases de Régimen Local que dejen claro la exclusión de su ámbito de aplicación no solo para Cataluña sino también para País Vasco y Navarra.


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