AGLI Recortes de Prensa    Lunes 7  Enero 2013

2013: más recesión, más paro y más deuda
Roberto Centeno El Confidencial 7 Enero 2013

Los resultados económicos del primer año de gobierno de Rajoy han sido sencillamente catastróficos, con la mayor pérdida de renta y riqueza para los ciudadanos desde la Guerra Civil. Y lo que es peor, todos los problemas esenciales siguen sin resolverse: un modelo de Estado inviable e intrínsecamente corrupto, un sector financiero insolvente cuyos balances siguen sin ofrecer credibilidad alguna, y un déficit fuera de control. Solo la actuación del BCE, del que dependemos total y absolutamente, y que nos ha prestado la increíble cifra de 242.000 millones en un año, ha evitado la suspensión de pagos. Pero no para resolver nada, sino solo para ganar tiempo electoral, a coste de una brutal acumulación de deuda –que ha crecido el 15% mientras la economía caía un 1,6%- ya imposible de devolver.

Esta es la situación con la que entramos en este nuevo año del Señor de 2013 y sexto de la crisis, donde las únicas certezas son que el 90% de las familias seguirá perdiendo renta y riquezaEsta es la situación con la que entramos en este nuevo año del Señor de 2013 y sexto de la crisis, donde las únicas certezas son que el 90% de las familias seguirá perdiendo renta y riqueza; que el sistema de pensiones, con menos de dos trabajadores por pensionista, es insostenible, lo que significa nuevos y mayores recortes; y que solo la familia acogiendo de nuevo a hijos y nietos ha evitado hasta ahora una revuelta social. Rajoy colocaría sus intereses electorales por encima de los de España, endeudando a varias generaciones al increíble ritmo de 6.800 millones a la semana (4.000 el Tesoro y 2.800 la banca del BCE) para sus propias necesidades –excluyendo compras al Tesoro-, un dinero entregado irresponsablemente sin condicionalidad alguna, y del que ni un solo euro ha ido destinado a la economía real, solo a financiar gasto corriente y bancos inviables.

No es solo que el sector público se haya apoderado de toda la financiación disponible. Es peor. El crédito a la economía productiva se ha reducido en casi 100.000 millones, y acelera su caída hasta el 7,2% a fin de año. Y sin financiación, como saben hasta los niños de primaria, no hay recuperación posible. ¿Cuáles son los hechos en los que se basa Rajoy para asegurar que en el segundo trimestre se iniciará la recuperación? Absolutamente en ninguno, porque no los hay. Solo hay mentiras, improvisación y cobardía patológica. ¿A qué rayos espera Rajoy para suspender la autonomía a Cataluña, como hizo Blair con el Ulster?

Y las previsiones para 2013 son de más paro, más recesión y más destrucción de la economía productiva. Por ello, la cuestión no es esperar a que escampe, como predican estos tramposos para no hacer nada, sino actuar de verdad sobre el despilfarro y el gasto, porque la dinámica de los recortes tomados –todo lo contrario a lo que había que hacer- que se verán aumentados este año, lleva automáticamente a menos consumo, menos inversión, más paro y vuelta a empezar, es decir, a una espiral deflacionista diabólica. ¿Hasta cuándo el BCE va a seguir facilitando liquidez a la banca española, tres veces más endeudada de lo que corresponde por el tamaño del PIB, para que siga comprando deuda soberana financiando así más de 250.000 millones de vencimientos y despilfarro en 2013?

El hundimiento del poder adquisitivo de las familias
Más allá de las cifras macroeconómicas, los efectos del primer año mariano sobre los hogares han sido sencillamente devastadoresMás allá de las cifras macroeconómicas, los efectos del primer año mariano sobre los hogares han sido sencillamente devastadores. El hundimiento del poder adquisitivo a consecuencia de las alzas de impuestos y servicios esenciales y la pérdida de salarios reales en casi 2,5 puntos de media ha sido el mayor de Europa. Vayamos por partes:

1. El 90% de las familias ha experimentado una reducción media de su renta anual de unos 2.800 euros (unos 1.800 por las subidas de impuestos y tasas, hasta 30 de ellas elevadas o inventadas, y otros 1.000 de diferencial entre las subidas salariales y la inflación) frente a una bajada de prácticamente cero en la media de la UE, excepto Grecia y Portugal.

2. Para los empleados públicos, la reducción media de renta asciende a esos 2.800 más otros 1.500 euros, como consecuencia de la supresión de la paga extra de Navidad: 4.300 euros menos al año.

3. Si la reducción de la renta disponible ha sido brutal, peor ha sido la pérdida de riqueza. El 90% de las familias vio reducido el valor de sus activos en un 21%, la cifra más alta conocida jamás en tiempo de paz.

4. Adicionalmente, el 100% de los hogares ha tenido un incremento medio de las tarifas de gas, electricidad, carburantes y servicios bancarios de 300 euros al año, sin justificación alguna, frente a una subida cero de media europea, sin excepciones.

5. Los 47 millones de españoles experimentaron un incremento de deuda pública sobre sus cabezas de 3.145 euros, mientras el gasto corriente de las regiones ha seguido subiendo un 15% y el del Estado un 4%.

6. Los 9 millones de pensionistas experimentaron una pérdida de poder de compra del 10%, sumando revalorizaciones parciales de enero y noviembre y subidas del IRPF, IVA e IBI fundamentalmente. Este último con un ascenso brutal: un 10% de media, aunque en Marbella la alcaldesa del PP lo subiría ¡un 232%!

¿Cómo puede Rajoy tener el cinismo y la desvergüenza de pedir comprensión a los ciudadanos cuando permite el mantenimiento de un despilfarro sin control, mientras expolia a los ciudadanos sin piedad y dice que no había otra opción?¿Cómo puede Rajoy tener el cinismo y la desvergüenza de pedir comprensión a los ciudadanos cuando permite el mantenimiento de un despilfarro sin control, mientras expolia a los ciudadanos sin piedad y dice que no había otra opción?, Rajoy cerró solo cuatro empresas públicas en 2012, cuando había afirmado que sobraban más de 1.500. ¿Cómo es posible que el irresponsable De Guindos, interpelado por UPyD sobre cuánto nos ha costado en 2012 el sistema financiero, ni siquiera sepa cuál es la cifra?, ¿Acaso este insensato conoce que la morosidad está creciendo desde 2007 en forma de serie de Fibonacci -que predice bastante bien la evolución de algunos fenómenos económicos- y cada año alcanza la suma aproximada de los dos anteriores con excepción de 2010, cuando las trampas de Mafo fueron récord, y que, si sigue dos años, una mayoría de bancos se hundirá y, en consecuencia, habrá tirado por la fregadera decenas de miles de millones por pura incompetencia? ¿Pero en manos de quiénes estamos?

En 2013 la pérdida de poder adquisitivo de las familias podría ser igual o mayor. Por el lado de los ingresos, asalariados, jubilados y parados perderán poder de compra porque en el mejor de los casos la inflación no será compensada y entre 500.000 y 700.000 personas perderán su trabajo; pero en el caso más probable tendremos que ser rescatados y entonces los ajustes serán mucho mayores de lo que nadie pueda imaginar: el número de personas viviendo por debajo del umbral de la pobreza pasará del 25 al 35% como mínimo. Del lado fiscal se ponen en marcha nuevos impuestos y tasas y, del lado de los monopolios, luz, gas, gasolinas y servicios bancarios subirán lo que les dé la gana, como en 2012. Solo las primas al lobby de las renovables, completamente innecesarias, superarán los 9.000 millones de euros, un tercio del recibo de la luz. Y en cuanto a pérdida de riqueza, los pisos bajarán en torno al 30%. Un conjunto letal que empobrecerá a la mayoría de las familias y que, aparte del drama inimaginable para varios millones de hogares, hundirá aún más el crecimiento y el empleo.

Los peores registros de toda la crisis
Los últimos datos oficiales conocidos dibujan los peores registros de toda la crisis: la recesión se ha agudizado, hemos pasado de un 0,6% oficial en el tercer trimestre de 2011 al 1,6% negativo en el mismo periodo de 2012. La caída del consumo -el índice más importante, el de comercio al por menor, se desplomaría en octubre hasta el 8,1% interanual, ¿y nos dicen que el PIB solo ha caído el 1,6%?, nos toman por imbéciles- agrava la crisis en el cuarto trimestre; la destrucción de empleo medido por la EPA (1) se ha acelerado con 800.000 parados más en septiembre, en tasa interanual, con un crecimiento del 98% respecto a la subida del paro EPA en el mismo periodo del año precedente -404.000- y los pasivos en circulación o deuda pública total han superado el billón de euros, mientras la socialización de pérdidas de unos bancos y banqueros incompetentes y corruptos se ha convertido en el mayor saqueo a las arcas públicas de la historia de España.

La última estimación oficial de déficit 2012, que da por buenas las cifras falsas de CCAA y Seguridad Social, e incluyendo el coste del rescate bancario es del 9,9% del PIB. Montoro, después de haber ordenado en noviembre no pagar una sola factura, va jurando por los pasillos que el déficit será del 7%, excluyendo las inyecciones a la banca. ¿Pero cómo un ministro de Hacienda puede ser tan manifiestamente tramposo? Hay miles de millones en gastos por pagar en los cajones no contabilizados. Pero, además, hasta septiembre la mayoría de CCAA han recaudado entre el 10 y el 25% de lo prometido y recortado menos de la mitad, por lo que deberían ser intervenidas aunque, como hace un año, no lo serán. En cuanto a la Seguridad Social el déficit superará los 13.000 millones frente a cero que Montoro juró en abril que sería. ¿Cómo reaccionarán los mercados cuando empiecen a aparecer agujeros por todos lados como en 2012?

Si la corrupción y el despilfarro son hechos siempre punibles, en la situación de España hoy, con 6 millones de parados y un 24% de las familias viviendo por debajo del umbral de la pobreza, deberían ser de prisión sin fianzaSi la corrupción y el despilfarro son hechos siempre punibles, en la situación de España hoy, con 6 millones de parados y un 24% de las familias viviendo por debajo del umbral de la pobreza, deberían ser de prisión sin fianza. No hay derecho a que en esta situación el banco malo, por ejemplo, con un 90% de deuda avalada por los españoles, empiece su sendero de ruina alquilando sus oficinas en el sitio más caro de Madrid, que se tiren por la fregadera decenas de miles de millones en rescatar bancos que después se van a cerrar en un 60%, que se mantenga un despilfarro público de más de 100.000 millones al año para mantener estructuras completamente innecesarias y cientos de miles de familiares y amigos, solo porque ni Rajoy ni la casta están dispuestos a renunciar. Hay que ser unos miserables para dilapidar así los recursos de una nación al borde del abismo.

Las cifras de ejecución del presupuesto del Estado a noviembre ilustran perfectamente este disparate: su gasto corriente se incrementa un 2% y el de las regiones en un 15 %, un auténtico escándalo, mientras los ingresos suben un 11,2 %. La exportaciones, la gran excusa de estos irresponsables, tienen un valor añadido demasiado reducido y un efecto sobre el empleo casi nulo para poder cambiar nada. Y, además, ¿de qué sirve que el déficit por cuenta corriente tenga un superávit de 5.000 o 10.000 millones anuales, si necesitamos más de 5.000 a la semana para refinanciar los vencimientos y la deuda nueva? Cinco años después de comenzada la crisis, la destrucción de empleo sigue creciendo, igual que las pérdidas de renta y riqueza de los ciudadanos, y el endeudamiento sube hasta las estrellas. A quienes ven luz al final del túnel que Dios les conserve el oído, porque lo que es la vista…

(1) He explicado por activa y por pasiva los descuadres brutales entre cifras oficiales y realidad, algo que aparte de una estafa es un auténtico insulto a la inteligencia, como, por ejemplo, que el PIB oficial 2012 en euros constantes después de cinco años de crisis se estime superior al de 2007. Pero en el tema del paro la situación resulta más disparatada si cabe por las discrepancias abisales entre la EPA y el paro registrado. ¿Cómo son posibles valoraciones de una misma realidad tan increíblemente dispares? El incremento del paro en 2010, medido por paro registrado, fue de 177.000 personas; medido por la EPA, 370.000. En 2011, el paro registrado subió en 320.000, según la EPA 577.000. En 2012, entre enero y septiembre, el paro registrado subió en 283.000, y en la EPA de 505.000. Y el último disparate: ¿Cómo es posible que en diciembre haya bajado el paro registrado en 59.000 personas y a la vez caído el número de cotizantes a la Seguridad Social en 99.000? ¡Una discrepancia de 158.000! ¿Se puede saber a qué se dedica Eurostat tolerando tamaños fraudes estadísticos a sus miembros?

Diálogos de combate
Gonzalo López Alba El Confidencial 7 Enero 2013

Mientras que España se desangra, viven nuestros políticos enzarzados en sus diálogos de combate, según la expresión acuñada por Fran Caamaño -secretario de Estado para Relaciones con las Cortes entre 2004 y 2009- para calificar las homilías laicas en que se han convertido sus debates parlamentarios, pensados y escenificados para satisfacer a sus parroquias de prosélitos antes que para buscar soluciones a los problemas cotidianos de la gente.

En el Parlamento no se abordan los asuntos de interés ciudadano ni en tiempo ni en forma. Casi siempre se va a remolque de los acontecimientos y casi nunca con ánimo de buscar acuerdos en torno a las mejores soluciones. Cada portavoz habla para los suyos: sus diputados y senadores, sus militantes y sus votantes. Y lo que se pacta o no se pacta, acaece sin luces ni taquígrafos, en los despachos o en los pasillos, para después presentar en el hemiciclo como un plato ya cocinado el acuerdo o el desacuerdo. Y es así porque los dirigentes políticos han abdicado de un rasgo distintivo de la función pública: el propósito de convencer. Ya no se trata de persuadir; el objetivo es, simplemente, vencer. La política se ha militarizado.

El conflicto de intereses consustancial a toda sociedad requiere del diálogo y la negociación, que fueron razón básica del nacimiento de la política. Pero cuando la política se ejerce como si de una religión se tratara, planteando la solución de los conflictos en términos de bien o mal, de estás conmigo o contra mí, de dispongo de mayoría parlamentaria o estás en minoría, entonces se achica tanto el espacio para el acuerdo que desaparece. Se desnaturaliza la política y lo único que queda es el reñidero.

La clase política ha renunciado a convencer y actúa con el único objetivo de vencer
Parapetado en la mayoría absoluta que consiguió hace un año y olvidando que todo triunfo es la antesala de la derrota, el presidente Rajoy ha acudido al Parlamento como quien va a la consulta del dentista. Y sus ministros han actuado con manifiesto desdén hacia el carácter constitucionalmente parlamentario de la democracia española, imprimiéndole un sesgo autoritario que va más allá del presidencialismo que ha marcado todo el periodo democrático, desde los tiempos de Adolfo Suárez. A mediados de noviembre del año pasado, tres ministros tenían pendientes de cumplir más de treinta comparecencias solicitadas por la oposición: Ana Mato (38), José Ignacio Wert (32) y Jorge Fernández (31).

Carencia de liderazgo
A pesar de que ya es de común aceptación que la situación actual tiene más que ver con un cambio de era que con una crisis a la vieja usanza, los dirigentes políticos (“líderes” es una palabra que les viene grande) son los únicos que no parecen percibir la dimensión de unos cambios a los que permanecen ajenos, instalados en viejos usos y costumbres como el fuego cruzado con que cada lunes se ameniza al pueblo desde las calles de Génova y de Ferraz.

Como apunta el profesor Hugh Heclo (Pensar institucionalmente) cuando se habla para ganar en vez de “para llegar a la verdad del asunto”, entonces, “indirectamente, nuestros vendedores/líderes demuestran que no se fían de que seamos capaces de soportar la verdad, y nosotros les devolvemos su desprecio”.

Es así como se explica que los partidos políticos y el Parlamento sean suspendidos en la valoración ciudadana que registran las encuestas. Pero más ilustrativo aún es que el Parlamento, que constitucionalmente es el depositario de la soberanía nacional, haya dejado de ser percibido como un centro de poder, hasta situarse en algunos estudios demoscópicos por debajo no ya de la banca y de la CEOE, sino incluso de la Iglesia y los medios de comunicación.

El Parlamento ha dejado de ser percibido como un centro esencial de poder
La vanidad puede “hacer del vacío un sonajero”, como escribió Robert Musil (El hombre sin atributos) sin haber tenido ocasión de escuchar cómo un ministro, ¡de Educación!, confesaba sin ruborizarse: “A veces me sorprendo de las cosas que digo” (Wert). Quizás se sorprenda también de lo que digan los ciudadanos cuando toque volver a las urnas. La caducidad de los políticos se aproxima cada vez más a la obsolescencia instantánea, a mitad de camino entre la de un pollo asado y el top trending de cada día. Rajoy no es una excepción. En el otro extremo del espectro gobernante, el socialista francés François Hollande goza ya tan sólo de un 35% de aprobación ciudadana a los nueve meses de haber sido elegido.

Las encuestas alertan de que más del 70% de los españoles vive de espaldas a la política, hacia la que muestran escaso o ningún interés. Pero más del 40% declara compartir las reivindicaciones del movimiento 15-M. Y, según desvela Interviú esta semana, la ultraderecha se está organizando para importar los métodos de actuación que en Grecia han convertido en un éxito a Aurora Dorada, la formación neonazi que ante la abdicación del Estado democrático a su función social ha creado un Estado paralelo.

Buen pie
Enrique López La Razón 7 Enero 2013

Cuando inicia un año nuevo nos planteamos nuevos objetivos y metas, algo que no sólo es predicable de las personas, sino también de los países. Para ello se ha inventado la expresión «comenzar con buen pie», esto es iniciar la nueva andadura de una forma adecuada y con más fortuna o suerte. En lo económico, no cabe duda de que como país hemos comenzado con buen pie: el desempleo baja, la prima de riesgo se relaja, la Bolsa sube, agencias internacionales nos sitúan como un país en el que es rentable invertir... parece que a pesar de lo malo de la situación, se atisba la luz al final de túnel, y no es, como creen los pesimistas, la luz de otro tren. En cualquier caso, y al margen de los análisis económicos serios, que los hay, lo que debemos tener claro es que crisis económicas ha habido, hay y habrá, y, a pesar de la gravedad de la actual, saldremos, y saldremos reforzados.

Dicen los expertos que ciertas medidas económicas, sobre todo cuando suponen fuertes recortes y racionalización del gasto, son como los tratamientos de quimioterapia contra el cáncer: si se hace un análisis de sus efectos a corto plazo, siempre suponen un empeoramiento de la salud, pero a a la larga suelen acabar con los tumores y devuelven la salud al enfermo; el tiempo las juzgará. Pero el problema surge cuando a procesos de graves crisis económicas se les unen intentos de desestabilización política y social. Esta mezcla puede ser explosiva, y en algunas ocasiones germen de cruentas revoluciones.

En España nunca se ha hablado más de la Constitución como en los últimos tiempos, algunos proponen sencillamente su arrumbamiento para permitir desarrollos independentistas, otros piden una adaptación a una presunta nueva realidad social, y otros, los más, y donde yo me apunto para defender su vigencia, tanto por su espíritu, como por su gran incidencia en el desarrollo social, económico y político que se ha producido en España en los últimos treinta y cinco años.

En estos momentos se está anunciando de una manera expresa un desbordamiento de la Constitución, consistente en el inicio de un proceso indepedentista en Cataluña; no hace falta un análisis jurídico excesivamente sesudo para advertir que cualquier proceso de este tipo se enfrenta formalmente a nuestra Constitución, la cual define, desarrolla y articula un estado basado en la indisolubilidad de la nación española.

Hace pocos días, y en esta misma Tribuna, expresaba que somos muchos los españoles los que nos seguimos sintiendo a gusto con esta Constitución, norma anclada en un principio básico como es que la soberanía popular reside en el pueblo español y que se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, a la vez que se reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran, amén de la solidaridad entre todas ellas.

También decía que el problema de nuestra Constitución no es un problema de obsolescencia, es sencillamente un problema de desafección y deslealtad constitucional, ante las cuales hay que oponer la afección generalizada a su espíritu, valores, principios y articulado. A pesar de pecar de reiterativo, me gustaría recordar que el título octavo interpretado con coherencia con el preliminar determina el principio de unidad de España y del pueblo español, junto al principio de autonomía.

Sé que esto es perfectamente conocido por quienes proponen un proceso de segregación de España y que precisamente por ello, piden un proceso que suponga la superación el texto constitucional, y para ello ya no se habla del derecho a la autodeterminación, sino del derecho a decidir. De esta manera parecería que esta proposición permite a aquellos que siguen defendiendo, por lo menos en principio, la unidad de España sumarse a un previo. Este previo es determinar que este derecho existe y como tal se puede ejercer, al margen de que se defienda la unidad de España.

No voy a hacer análisis jurídico alguno sobre esta cuestión, y no porque no me atreva, sino por inútil; segmentar la soberanía popular, residente en el pueblo español, es una propuesta difícil de concebir con el actual marco constitucional. En una lógica evolución constitucional, esto requeriría una profunda reforma del título preliminar de nuestra Carta Magna, y ello supone entrar en un debate político, obviamente posible, pero que requeriría un mínimo de lealtad a la Constitución, y ello por parte de aquellos que siguen defendiendo una concepción similar de España. Es imposible soplar y sorber a la vez, y esto es una realidad que se impone siempre. En cualquier debate político, ante cualquier proposición, se deben hacer propuestas que dejen un mínimo de margen a aquel contra el que se pretende crear el conflicto, porque si no hay ese margen no hay solución; pero siempre quedará la fuerza de la razón legal.

Optimista y constitucional
Nota del Editor 7 Enero 2013

En primer lugar, ser optimista no tiene nada que ver con la realidad, sino con la percepción de la realidad. Lo que esta claro como el agua es que el gobierno no ha tomado medida sensata alguna y por tanto el optimismo que algunos tratan de vender no es sino una forma de pretender embaucar a quienes no tienen información, formación o problemas suficientes para darse cuenta de que el humo del incienso tambien sale de nuestros bolsillos.

El segundo y más peligroso punto es que  la defensa de cualquier principio que figure en la constitución española constituye un ejercicio sin valor puesto que el tribunal constitucional (anticonstitucional)ha demostrado que es capaz de anularlo sin mas.

La constitución española en manos del tribunal constitucional, no es que sea papel mojado, es en realidad una guía para justificar la constitucionalidad de lo contrario a lo escrito.

Y hablar de la que la soberanía popular reside en el pueblo español es como decir que la riqueza de España reside en el planeta tierra (y cercanías, si el Hispasat no lo han vendido). El párrafo anterior demuestra el sin sentido de la soberanía de la ciudadanía.

La verdadera amenaza
EDITORIAL Libertad Digital 7 Enero 2013

Con motivo de la tradicional celebración de la Pascua Militar, el Rey, como es habitual, ensalzó el papel de las Fuerzas Armadas, especialmente aquellos que desempeñan misiones en el exterior y pidió a los altos mandos militares que sepan priorizar en el gasto del reducido presupuesto de Defensa, ya que consideró que que la crisis económica representa una "amenaza a la seguridad nacional".

Declaraciones que se producen tan solo 48 horas después de su fallida entrevista en Televisión Española, en la que el presunto entrevistador, Jesús Hermida, ni siquiera hizo preguntas y, por tanto, el monarca tuvo vía libre para repetir el mismo discurso vacío e inocuo de siempre, que ya habíamos escuchado en Nochebuena. O sea, la nada.

Si la Casa del Rey pretende lavar la imagen del Rey el camino no es impedir el trabajo de los periodistas en la Pascua Militar y fomentar masajes televisivos tan bochornosos como el de pasado viernes en TVE. Capítulo aparte merece la selección de 'personalidades' para agasajar al Rey, en la que destacó la mayoría aplastante de la izquierda antinacional, con su gurú Juan Luis Cebrián a la cabeza.

Los españoles somos ciudadanos y no súbditos, y así debemos ser tratados. El Rey tiene la obligación de abordar con claridad y firmeza la gravísima crisis nacional. Ante el desafío separatista en Cataluña y el País Vasco, y el recorte de libertades que padecen millones de españoles en esos territorios, no son de recibo los mensajes encriptados y las frases plagadas de elipsis, que pueden decir una cosa y la contraria. Las "políticas rupturistas que no nos convienen nada", por ejemplo, no son un desastre natural, tienen responsables claros que el Rey debe señalar.

El problema no es que la crisis sea una "amenaza para la seguridad nacional", es que sin Nación no hay "seguridad nacional". La verdadera amenaza es la desaparición de la Nación más antigua de Europa. También conocida como Reino de España.

De nobis fabula narratur
juan carlos girauta ABC  7 Enero 2013

«Ahora ya no temo al hambre ni tengo que pagar renta y, por fin, me veo libre de la gota», reza una lápida romana. La muerte acaba con pesares y servidumbres; por eso nada se le parece más que la utopía, la ideología salvífica, redentora.

La noble Política, entendida como genuino interés general y desarrollo de la cosa pública, con todo su acervo milenario, había alcanzado en las democracias liberales europeas de la segunda mitad del siglo XX depuradas formas de respeto al individuo y un grado de protección desconocido en la historia. Sus consecuciones sanitarias, sociales, educativas o de seguridad se conjugaron con la preservación e impulso de derechos y libertades individuales inalienables. Es esta parte de la fórmula, la de la libertad, la que acreditó su superioridad moral frente a cualquier otro modelo político autolegitimado por la preeminencia del factor social, por su vocación igualitaria.

La democracia liberal es superior moralmente a la cosmovisión socialista en sus diferentes aplicaciones prácticas, cuyo común denominador siempre fue (sigue siendo allá donde perduran las dictaduras de izquierdas) el uso del terror institucionalizado y la consideración del individuo como medio para alcanzar fines grandiosos y retóricos. También es superior, huelga decirlo, a los totalitarismos hermanos del socialismo: fascismo, nazismo. Más allá de la lamentable tendencia de la intelectualidad occidental a apoyar regímenes totalitarios y a minar (afortunadamente sin éxito) las democracias desde donde disertaban, las mentes libres que habían leído a los disidentes del Este, y los centenares de millones de súbditos repentinamente convertidos en ciudadanos, no podían más que celebrar la caída del Muro de Berlín, el derrumbe del socialismo real y el final de la Guerra Fría por inapelable victoria del mundo libre. Me constan, porque tuve que sufrirlas, las piruetas analíticas, doctrinales, demenciales, con que los corrillos universitarios domésticos trataron de negar aquel resultado. No traigo citas para no avergonzar a nadie.

Pero los años han corrido, las tiranías «igualitarias» son una reliquia, la mejor intelectualidad occidental ha entonado ya su mea culpa y algunos de los países liberados hace veintitantos años -muy especialmente Rusia- decoran con formalidades democráticas la perpetuación de oligarquías criminosas que se engarzan con la anterior etapa histórica a través de unos mismos grupos de poder: de vanguardia del proletariado a elite de la cleptocracia. Los Estados Unidos se conducen sin convicción ni liderazgo en la nueva era, dudan sobre la necesidad de mantener su enorme poderío militar y enfrentan enemigos sinuosos, plurales, inasibles, que atacan en casa, que actúan sin declarar guerras. Mientras tanto, van ensayando una europeización de sus sistemas de protección. En sentido contrario transita la Unión Europea, desmontando parcialmente, con no menos indecisión, sus formidables Estados del bienestar.

Una agobiante sensación de falta de futuro se extiende deprisa entre las sociedades más afectadas por la gravísima crisis económica. Es el caso de España, donde uno no puede dejar de preguntarse cómo evolucionará un país cuyos jóvenes no pueden acceder a su primer puesto de trabajo, o, en el remoto caso de poseer inclinaciones emprendedoras, no tienen modo de conseguir la mínima financiación para autoocuparse. Los despedidos empiezan a comprender que el mercado de trabajo ya nunca funcionará como en el pasado, y caen en la desesperanza al interrogarse sobre su encaje en un mundo que sólo saldrá del atolladero a base de sacrificar las certidumbres. En tal tesitura, allí donde existe el caldo de cultivo histórico asoma un viejo conocido continental: el fantasma del nacionalismo.

El nuevo despliegue de nacionalismos centrífugos, con planteamientos urgentes de secesión, en el seno de viejos estados-nación que son troncales en Europa, no sólo pone en peligro a los estados concernidos, sino al entero proyecto europeo. Y lo hace, justamente, en el umbral de una etapa decisiva para la Unión, justo cuando las cesiones de soberanía «hacia arriba» de los miembros deberán acelerarse en pos de la unidad fiscal, la efectiva armonización legislativa, la unidad económica, la unidad política. Integración, unidad y flujo competencial centralizador van a ser la tónica de los próximos años. No hay alternativa. O, mejor dicho, la alternativa es inasumible: renuncia al espíritu de la Unión, muerte del euro, abandono a su suerte de los miembros con problemas, etc.

La tentación nacionalista es, en gran medida, consecuencia de la devastación que la crisis está causando sobre las expectativas vitales de millones de personas. Suele olvidarse este aspecto en los análisis. Claro que es oportuno denunciar la voluntad de impunidad de los precursores del secesionismo, tan vulnerables. Tratar de escamotear responsabilidades personalísimas bajo una bandera es uno de los trucos más manidos de esta escuela de magia. En el colegio Hogwarts de Harry Potter no llegarían al aprobado. La impunidad y otras ambiciones inconfesables están ahí. Pero no explican el eco alcanzado por patrañas tales como el expolio fiscal, convertido en base y fundamento de la nueva utopía periférica: sin España, seremos ricos y felices. Así, mis propias carencias, mis problemas laborales y hasta personales, incluso mis dolencias, mis frustraciones, mi falta de horizontes? desaparecerán de un plumazo. La evidencia estremece: ese nuevo estado es la muerte. «Ahora ya no temo al hambre ni tengo que pagar renta y, por fin, me veo libre de la gota».

Por previsor que uno sea, algunos epitafios sólo pueden ser obra de los deudos. Por ejemplo, cuando dan cuenta del modo en que se ha muerto. Es el caso de la lápida del gladiador romano Diodoro, hallada en Turquía: «Después de derrotar a mi oponente Demetrio, no lo maté de inmediato. El destino y la astuta traición del summa rudis [el árbitro] me mataron». La historia siempre habla de nosotros. Si no, ¿por qué nos interesaría? Uno puede depositar todas sus esperanzas en un Estado, o en un estado, donde todo lo odioso se acabará por fin -el miedo al hambre, el pago de la renta, la gota- sin percatarse del fúnebre paralelismo. Y cuando todo falle, siempre se le puede echar la culpa al summa rudis, o al Tribunal Constitucional.

Spain Drains Fund Backing Pensions
DAVID ROMÁN  7 Enero 2013 El Confidencial

MADRID—Spain has been quietly tapping the country's richest piggy bank, the Social Security Reserve Fund, as a buyer of last resort for Spanish government bonds, raising questions about the fund's role as guarantor of future pension payouts.

Now the scarcely noticed borrowing spree, carried out amid a prolonged economic crisis, is about to end, because there is little left to take. At least 90% of the €65 billion ($85.7 billion) fund has been invested in increasingly risky Spanish debt, according to official figures, and the government has begun withdrawing cash for emergency  payments.

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Although the trend has drawn little public attention or controversy, it has become a matter of concern for the relatively few independent financial analysts who study the fund, which is used to guarantee future payments of pensions. They say the government will soon have one less recourse to finance itself as it faces another year of recession and painful austerity measures to close a big budget deficit.

That pressure, some analysts said, could force Prime Minister Mariano Rajoy's government to seek a rescue this year from the European Union's bailout fund, a politically risky course he seeks to avoid.

In addition, there are worries that Social Security reserves for paying future pensioners are running out much quicker than expected.

In November, the government withdrew €4 billion from the reserve fund to pay pensions, the second time in history it had withdrawn cash. The first time was in September, when it took €3 billion to cover unspecified treasury needs.

Together, the emergency withdrawals surpassed the legal annual limit, so the government temporarily raised the cap.

"We are very worried about this," says Dolores San Martín, president of the largest association of pensioners in Asturias, a small region that has one of the highest percentages of retirees in Spain. "We just don't know who's going to pay for the pensions of those who are younger now."

In the years before Europe sank into crisis in 2008, some countries, including Spain, Finland and France, accumulated rainy-day pension funds made up of the surplus left from social-security payroll deductions after pensions were paid out. The reserves were to be tapped in future years, when payroll deductions may fall short of payout obligations.

After the crisis began, some of those countries began using the pension reserves for other contingencies, such covering a drop in foreign demand for their government bonds. Since the collapse of Ireland's property boom, for example, most of its pension fund has been used to buy shares of nationalized banks and real estate for which no foreign buyers could be found.

"Most of the [Spanish] fund is an accounting trick," said Javier Díaz-Giménez, an economics professor in Spain's IESE business school. "The government is lending money to another branch of government."

Spanish officials defend the heavy investment of the Social Security Reserve Fund in their government's high-risk bonds. They say the practice is sustainable as long as Spain can continue borrowing in financial markets, and they predict the economy will start to recover late in 2013, easing the debt crisis.

But some analysts say Spain will have trouble finding buyers for the estimated €207 billion in debt it plans to issue in 2013, up from €186 billion in 2012, to cover central-government operations, debt maturities of 17 regional administrations, and overdue energy bills.

"With foreign investors staying away from the Spanish debt market, you're going to need all the support you can get from domestic players," said Rubén Segura-Cayuela, an economist with Bank of America-Merrill Lynch.

And domestic appetite for Spanish debt, he added, may not be enough.
Spain's commercial banks already have increased their Spanish government-bond portfolio by a factor of six since the start of the crisis in 2008, and now own one-third of government bonds in circulation.

The percentage of Spanish government debt held by the Social Security Reserve Fund stood at 55% in 2008, according to official figures; by the end of 2011 it had risen to 90%. Analysts say the percentage has continued to rise, even as international agencies have lowered Spain's credit ratings.

Spain's continued use of those reserves to buy its own bonds appears to violate a rule set by government decree that mandates their investment only in securities "of high credit quality and a significant degree of liquidity."

Last year Spain's rating by Moody's MCO +1.52% Investors' Service and Standard & Poor's Ratings Services fell to one notch above noninvestment grade, or junk status.

Tomás Burgos, head of the committee that runs the fund, said the ratings drops "are at the very least something to keep an eye on." He added that the fund is solid enough to ensure future pension payments. It has more than doubled in value since 2005, the first year for which there is detailed data.

But with unemployment now above 25% of the workforce and fewer wage earners paying in, the Social Security System is about €3 billion in deficit, according to government estimates.

Write to David Román at David.Roman@dowjones.com

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Rajoy, ni deberes ni compromisos
Manuel Martín Ferrand www.republica.com 7 Enero 2013

Nuestros políticos, tanto da que sean diestros, zurdos o ambidextros, tienden a pronunciar discursos merecedores de perpetuidad. Más parecen canteros que oradores y, con palabras huecas, se instalan en la lápida de las pretensiones con mayor gusto que en las plataformas de la eficacia. Basta, para comprobarlo, con asomarse al periódico que se tenga más a mano.

Alberto Núñez Feijóo, por ejemplo, revestido con las galas con las que la derecha española, tan hosca con los suyos como amable con sus contrarios, trataba esta pasada semana de lucir en El País en una entrevista llena de lugares comunes y de valores mostrencos que, eso sí, suelen permitir el lucimiento de quienes, en alarde de resistencia física, los interpretamos al servicio de los pocos lectores, oyentes y espectadores que van quedando instalados en la independencia y amorosos con la libertad.

El presidente de la Xunta de Galicia, una Comunidad Autónoma con 2’8 millones de habitantes, 4 provincias, otras tantas diputaciones provinciales y 330 municipios que se representa regionalmente con 75 escaños en el Parlamento de Santiago y, en el ámbito del Estado, con 29 representantes en el Congreso de los Diputados y 19 asientos en el Senado – ¡un alarde de abundancia partitocrática y administrativa! -, sostiene, se supone que con buena intención, que “Mariano Rajoy no está cumpliendo sus compromisos, pero sí su deber”.

Si tenemos en cuenta que los deberes de un jefe de Gobierno son muchos e imprecisos, por contra con sus compromisos que solo le afectan cuando son explícitos y solemnemente proclamados, la declaración de Núñez Feijóo podría tener un poderoso valor destructivo. ¿Podemos entender, con el aval de uno de los nombres más respetables del PP, que Rajoy no se siente obligado a cumplir sus compromisos, incluidos los explicitados en su programa electoral, y que deja para la Historia el juicio de lo que él mismo – por sí y ante sí – establece como su deber?

Esto debe de tener truco. Desde que la democracia representativa pasó a ser, mejor o peor, el modelo en que se sustenta la vida política de los Estados que integran el pelotón de cabeza de la civilización occidental, el compromiso entre los electores y los elegidos ha sido el tronco vertebral del sistema. Rajoy, según Núñez Feijóo, se lo pasa por el arco del triunfo y, liberado de tan pesada carga política y ética, elige – ¿a la carta? – el orden de prioridades y el contenido de sus deberes.

Si, además, tenemos en cuenta que nuestros sistemas estatales de vigilancia y control no funcionan, o lo hacen con torpeza y demora, nos encontramos ante lo nunca visto: un líder que no se siente obligado por sus compromisos, pero que asume el respaldo de quienes le votaron, y que puede hacer de su capa un sayo, ya que es él mismo quien marca el rango de sus deberes.

Nos hemos instalado en una democracia de mala calidad que solo les resulta confortable a los jefes de fila, a sus guardias pretorianos y las diversas razas de paniaguados y beneficiarios que les circundan. Eso, sobre la ciénaga de una crisis y la tensión de una Nación que se cuestiona a sí misma, solo conduce a la demolición.

Añádanse al paisaje unos cuantos quintales de corrupción, creciente e inseparable de los partidos y los ridículos “agentes sociales” que los complementan, réstese de esa suma la ausencia de los valores éticos que jerarquizan una democracia verdadera y considérese la decadente debilidad de los medios informativos al uso, incapaces ya de funcionar como contrapoder, y tendremos el marco de una patriótica desesperación.

Las grandes instituciones del Estado, que podrían obrar de contrapeso nivelador de la catástrofe, languidecen y, como mejor ejemplo, el Banco de España asiste impertérrito al desmoronamiento sin culpa ni culpables de una buena parte del sistema financiero. Por cierto y dicho sea de paso, ¿Rodrigo Rato es, con respecto a Rajoy, parte de su deber o pieza de su compromiso?

¿El fin de Batasuna?
César Vidal La Razón 7 Enero 2013

En 1865, los estados del sur que habían pretendido independizarse de la Unión estaban totalmente derrotados. No sólo eso. Gracias a sucesivas enmiendas constitucionales, la esclavitud fue declarada ilegal y se abrió el derecho de voto a los negros. En apariencia, el sistema nacionalista que había llevado a la nación a la guerra civil estaba aniquilado. Sólo en apariencia. Nathan Bedford Forrest –uno de los genios militares de la guerra que había logrado ascender de soldado raso a general de división, que una y otra vez derrotó a los ejércitos del norte y que todavía en pleno siglo XX causaba la admiración de Rommel– ideó un plan para que la derrota se convirtiera, al fin y a la postre, en victoria.

Aprovechó la existencia de una sociedad clandestina denominada el Ku Klux Klan para sembrar el terror en los estados del sur, atemorizar a los negros emancipados y lograr la marcha de los blancos del norte que habían acudido a ayudarlos. Por supuesto, la Casa Blanca intentó combatir al KKK, pero, al cabo de una década, la conclusión a la que llegó el Ejecutivo fue simplemente que era mejor dar por concluido el periodo de la Reconstrucción y dejar que los supremacistas blancos siguieran gobernando los estados del sur.

El KKK se disolvió entonces formalmente, pero, en la práctica, había obtenido todo lo que deseaba. Mediante los denominados Black Codes excluyó a los negros de la vida pública, mantuvo el sistema de discriminación racial y, de hecho, hubo que esperar otro siglo para que las conquistas de Lincoln se convirtieran en realidad.

Me ha venido todo esto a la cabeza al escuchar que Batasuna juega con la idea de disolverse. Por supuesto, los criminales de ETA –consideraciones morales aparte– jamás han tenido gente del temple de Forrest o de Jackson por la sencilla razón de que nunca han pasado de ser un hatajo de asesinos de mujeres, niños y demás seres indefensos. Pero a pesar de esa diferencia, que nadie se engañe. Los nacionalistas vascos que asesinaron a un millar de inocentes no se han dado por vencidos y más cuando ni el Gobierno anterior ni el presente han movido un dedo para sacarlos de las instituciones.

Simplemente han llegado a la conclusión de que el Ejecutivo se ha rendido y que pueden imponer su modelo supremacista exactamente igual que antaño el KKK. Esperemos que esta vez, para que impere la libertad, no haya que esperar como en el Sur profundo todo un siglo.

Chirridos socialistas
xavier pericay ABC Cataluña 7 Enero 2013

Tal vez algún graduado en ciencias políticas ya esté en ello, pero, de lo contrario, alguien debería emprender un estudio profundo sobre el socialismo español contemporáneo -y lo contemporáneo, aquí, puede limitarse a la última década, por más que los antecedentes siempre iluminen-. Resulta absolutamente asombrosa la deriva de este partido, lo mismo en sus goznes capitalinos que en sus cantos periféricos. No hay día en que el socialismo no chirríe. No hay día en que, por hache o por be, no quede en algún punto desencajado. El último episodio conocido ha tenido como protagonista al secretario general de Álava, Txarli Prieto, que ha elaborado un documento político en que, tras atribuir los últimos varapalos electorales a las alianzas con el PP y rechazar un posible acuerdo con el PNV, propugna un acercamiento manifiesto a la izquierda «abertzale», ahora que las pistolas ya no obligan a andarse con miramientos. Es verdad que Prieto lo propugna para Álava, pero, dado el precedente de la aprobación de los presupuestos en Guipúzcoa, la propuesta podría hacerse extensiva al resto de la Comunidad.

Con ella, el socialismo vasco seguiría la estela del catalán y sus tripartitos y del gallego y su bipartito. Es decir, una estrategia de pactos o gobiernos donde lo menos importante es el marco constitucional -o sea, el imperio de la ley- y lo más, la confrontación permanente con el Gobierno central y el resto de las instituciones del Estado, en la medida en que estas van a erigirse -es de esperar- en garantes del orden establecido. Las consecuencias, por supuesto, son lo de menos. Lo único que parece contar, en el ánimo de sus dirigentes, es la posibilidad de mantener o de arañar, a corto o medio plazo, algo de poder. En otras palabras: un cargo, un sueldo, una jubilación. Los catalanes, sobra añadirlo, ya lo demostraron hace poco aceptando la consulta soberanista. Son gente práctica, qué duda cabe, siempre dispuesta a dar ejemplo.

Los olvidados
ISABEL SAN SEBASTIÁN ABC  7 Enero 2013

El asesino Bolinaga comiéndose el turrón en casa, mientras las familias de los guardias civiles a quienes robó la vida lloraban por sus seres queridos

CUANDO publiqué en el año 2003 «Los Años de Plomo» (Memoria en carne viva de las víctimas), dediqué el libro a «los olvidados». Decía yo en la introducción de esa obra, destinada a recoger diez testimonios desgarradores: «Fueron años de sangre, violencia y claudicación frente al terror, en los que el miedo se abatió sobre las conciencias y una amnesia tan deliberada como colectiva relegó al olvido el profundo sufrimiento de las víctimas, abandonadas a una suerte casi siempre mísera. Fueron para esas personas tiempos de soledad e injusticia, de vergüenza sobrepuesta a la impotencia, tiempos en los que los depredadores etarras ocuparon los desvelos de los responsables políticos y los escaparates mediáticos, mientras sus presas eran relegadas a los desvanes más inhóspitos de una sociedad que prefería volver la vista hacia otro lado antes que afrontar la taladrante mirada de una viuda, una madre o un huérfano del terrorismo. ¡Y sabe Dios que eran muchos!».

Ha pasado una década desde que vio la luz esa recopilación de relatos representativos de la agonía que padecieron quienes tuvieron la desgracia de toparse con la serpiente etarra antes de que, a mediados de los noventa, el Gobierno de José María Aznar, con Jaime Mayor como ministro del Interior, pusiese fin a la iniquidad que había presidido hasta ese momento el trato de esta España ingrata hacia quienes habían pagado el más alto precio por asegurar sus libertades. Una década solamente, durante la cual la bestia terrorista ha derramado mucha más sangre inocente. Pero por extraño que pueda parecer, por incomprensible e inaceptable que resulte para cualquier ciudadano de bien, lo que escribí en aquél entonces, convencida de estar narrando la crónica de un pasado sombrío que jamás volvería a repetirse, está sucediendo otra vez. Han bastado unos meses sin atentados, unos cuantos comunicados ambiguos y la esperanza de una «paz» tan incierta como indigna para que se repita la Historia de aquellos Años de Plomo y desde el poder se traicione nuevamente a las víctimas.

«Tiempos oscuros de ceguera y de mordaza» -afirmaba yo en la primera página de ese libro, que me hizo derramar lágrimas amargas por la crudeza extrema de lo que en él se cuenta. Lo mismo que ahora. Idéntico empeño en no mostrar la realidad por parte de quienes tienen capacidad para señalar e igual determinación de tapar las bocas incómodas, aunque haya cambiado la manera de hacerlo. En lugar de matarlas de hambre, se las embucha a fin de que callen. Para eso se encargó el Ejecutivo socialista, durante la época de bonanza económica, de corromper con dinero o favores políticos a casi todas las asociaciones cívicas surgidas espontáneamente, hasta hacerlas desaparecer con la única excepción del maltrecho Foro de Érmua. Y las que se salvaron de aquella ofensiva sucumbieron a la posterior del PP.

De modo que hoy son obligadas a soportar el peso abrumador de ese plomo las víctimas, agrupadas en la AVT, con la valiente Ángeles Pedraza a la cabeza, aguantando escarnios incalificables como los sufridos esta Navidad: El asesino Bolinaga comiéndose el turrón en casa, mientras las familias de Mario Leal Vaquero, Antonio López y Pedro Galmares, los guardias civiles a quienes robó la vida, lloraban por sus seres queridos. De Juana Chaos, sanguinario terrorista huido de la Justicia, celebrando el nacimiento de su hijo en Venezuela con total impunidad. Y el líder del PP en Guipúzcoa, Borja Semper, diciendo que «el futuro se tiene que construir con Bildu».

El gobierno laborista noruego ofrece desde hace un año cobertura y cobijo a Josu "Ternera" y a otros dos jefes de la banda terrorista ETA
EIG. Redacción. Bilbao. www.paisvasco-informacion.com  7 Enero 2013

David Pla, Iratxe Sorzabal y Josu “Ternera”, considerados actualmente como los máximos dirigentes políticos de la banda terrorista ETA, llevan más de un año refugiados en Noruega, en una pequeña localidad situada a medio centenar de kilómetros de la capital Oslo y muy cerca de donde el terrorista Anders Breivik asesinó a 77 personas el 27 de julio de 2011.

Pla (que fue el dirigente de ETA que leyó el anuncio del "cese definitivo" de la violencia de la banda), Sorzabal y Josu “Ternera” se encuentran en el país escandinavo con el consentimiento del Ejecutivo socialdemócrata de Jens Stoltenberg. Hay que recordar que no es la primera vez que este país abre sus puertas a terroristas de ETA. En 2005, Oslo fue la ciudad en la que se llevaron a cabo las conversaciones entre el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero y ETA, negociaciones en las que también estuvo presente Josu Ternera, que en aquella ocasión tuco como interlocutor a Jesús Eguiguren, presidente de los socialistas vascos.

El Ministerio del Interior noruego, que corre con todos los gastos que genera la presencia de los etarras, facilita a los terroristas alojamiento, manutención, cobertura administrativa y una libertad prácticamente total para moverse por el país. De hecho, a lo largo de este tiempo, y según han confirmado a Euskadi Información Global fuentes próximas al mundo nacionalista vasco, la dirección de la banda terrorista ETA ha mantenido en Noruega múltiples encuentros y reuniones con personas y organizaciones implicadas en el “proceso de paz” del País Vasco.

Una organización clave que vehicula la presencia de la banda terrorista ETA en Noruega es la Norwegian Peacebuilding Resource Centre (NOREF), un organismo creado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Noruega en junio de 2008 y que participó en la Conferencia de Mediadores de Aiete que se celebró en San Sebastián en octubre de 2011. Este encuentro sirvió de preámbulo al anuncio del “ceso definitivo” de la violencia por parte de ETA. Cuando nació la NOREF, el gobierno socialista noruego puso a su frente a un periodista argentino que durante años ha vivido en España, Mariano Aguirre, articulista habitual de “El País” y miembro de la consultora FRIDE. A su vez, este think tank europeo está presidida por Diego Hidalgo, cofundador y miembro del Consejo de Administración de PRISA (editora del citado diario).

La disposición del Gobierno socialdemócrata noruego a que los etarras campen a sus anchas por el país está provocando tensiones en el interior del Ejecutivo y entre éste y algunos líderes políticos de la oposición conservadora. Hay que tener en cuenta que el resguardo que la administración de Stoltenberg está proporcionando a ETA, en un país ahora muy sensibilizado ante el fenómeno terrorista, choca frontalmente con los principales acuerdos internacionales de asilo y quiebra radicalmente algunos de los principales tratados europeos.



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