AGLI Recortes de Prensa    Martes 8  Enero 2013

Gobierno y oposición: Reformas, pactos y soluciones
Editorial Estrella Digital    8 Enero 2013

Terminadas las celebraciones navideñas y volviendo del espíritu tradicional a la dura realidad cotidiana, nos enfrentamos los españoles a una dura cuesta de enero y a un nuevo año del que ya nos han advertido que será duro y difícil, aunque, como también han señalado desde el Gobierno, en el último trimestre tendremos indicadores positivos que facilitarán que se pueda atisbar una cierta luz al final del túnel.

La Confederación de Organizaciones Empresariales ha anunciado que consideran que hay que profundizar en la reforma laboral, porque lo que nos sucede es, entre otras cosas, fruto de una regulación del mercado laboral muy excesiva. Los datos son sangrantes, miles de españoles están en las filas del paro con un horizonte de incertidumbre que mina las esperanzas. Muchas empresas se han acogido a EREs y han abierto la puerta para reducir el personal contratado. Incluida la administración pública que hoy es el mayor generador de desempleo, ya que se ve impelido a reestructurarse y a dimensionar adecuadamente su funcionamiento, lo cual provoca que se produzcan rescisiones, despidos y cese la contratación pública.

Nos enfrentamos a una dura cuesta de enero y a un nuevo año del que ya nos han advertido que será duro
España necesita una profunda reforma de sector público y una definición de su administración adecuada a una situación en la que ya no es permisible el desbarajuste competencial. La crisis no ha hecho más que poner en evidencia una realidad torcida por la falta de responsabilidad de los representantes públicos. Las noticias sobre el “caso Baltar” espeluznan e indignan porque son extraordinariamente representativas de una concepción patrimonialista del aparato del estado, y de la que no escapa ninguna fuerza política.

Háganse las reformas, háganse con acuerdos y como producto del diálogo. Hay una vía alternativa al incumplimiento del programa electoral del PP y al abuso de la crítica que realiza un PSOE que no es en absoluto ajeno a la responsabilidad en lo que sucede, fruto de su paso por el Gobierno hace bien poco. Pónganse de acuerdo y reduzcan con un programa nacional y de estado la desesperanza y la incertidumbre, y si son capaces de hacerlo ya verán cómo tienen menos necesidad de advertirnos sobre lo terrible que será este año.

¿Qué por qué 2013 estၠclarísimo?
José Manuel Pazos Periodista Digital  8 Enero 2013

De la fórmula que compone el PIB (Producto Interior Bruto), que es una de las formas en la que los economistas medimos el crecimiento económico, el consumo representa en una economía desarrollada no menos de 65%. Inversión, gasto público y sector exterior explican el 35% restante.

PIB= Consumo+Inversión+Gasto Público+(Exportaciones-Importaciones)
Cuando el Gobierno de Zapatero diseñó el Plan E, lo hizo con esta fórmula delante. Como los españoles reducíamos el consumo, la forma de sostener el crecimiento era incrementar el gasto público. Así mantendríamos el PIB durante el periodo de “contracción cíclica” que según el Gobierno de entonces era lo que padecía España.

Hoy sabemos que el Plan E fue un desastre en todos sus términos, y una oportunidad más para la corrupción y el despotismo, costumbres por estas tierras tan arraigadas. Quien tenga dudas que revise el informe del Tribunal de Cuentas. Sobre el carácter de “contracción cíclica” de la crisis, no es preciso hablar.

De igual modo que hemos padecido una sobredosis de incontrolado gasto público, ha ocurrido lo mismo con la inversión, en ambos casos utilizando en gran medida recursos prestados. Como la rentabilidad de las inversiones (infraestructuras y construcción) se desploma y el coste de los recursos prestados sube, la ecuación tiene difícil cuadre.

Los bancos españoles (incluidos los que están mejor) no consiguen refinanciar en los mercados internacionales la deuda que les vence, de modo que no les queda otra que vivir del BCE. Antes de regresar de nuevo al consumo, nos queda el sector exterior, que es el único lugar de la fórmula del PIB por donde llegan buenas noticias, aunque no hay que engañarse.

Una parte muy importante de la mejora es consecuencia del desplome de las importaciones y desafortunadamente no hay amenaza alguna sobre eso. Las exportaciones crecen, pero la economía europea se frena, y allí se dirigen el grueso de nuestras exportaciones.

Somos el cuarto país por importancia del euro. Repasemos los otros tres. Alemania celebra elecciones, y no le va mal a la Canciller en las encuestas de modo que no es probable que cambie nada. Peor aún es que habrá que esperar a otoño.

Al menos serán antes, en febrero, las elecciones en Italia. Dicen algunos que la inestabilidad allí no sienta mal aquí. Una estupidez, tanto como la contraria.

En Francia, al presidente Hollande, empieza a comparársele demasiado con Zapatero, con la diferencia de que aquello está lleno de franceses, a los que no les gusta nada que les toquen sus derechos. Y si les da por protestar…

Aquí aguantamos, pero allí… No en vano siempre se ha dicho que es el país más comunista de Europa. De momento, la medida estrella del presidente francés ha saltado por los aires a manos del Consejo Constitucional.

El argumento para tumbar el impuesto del 75% a las grandes fortunas es más técnico que de fondo, pero sirve para echar atrás de forma temporal la medida estrella del presidente francés. En relación al líder que el socialismo europeo esperaba como elemento de contención ante la política de austeridad alemana, ni está, ni se le espera.

No le queda más a Rajoy que seguir pegado a Merkel, y eso nos devuelve al principio: al consumo. Explica el consumo las dos terceras partes del PIB, y aprendimos con Keynes que el consumo es función de la renta. A más renta, más consumo, y las rentas son fundamentalmente salarios, además de intereses y dividendos.

Quizá los dos últimos puedan no tener un mal año, pero ¿y las rentas por salarios?, ¿hablamos de las rentas presentes o de las futuras?. Las encuestas dicen que en Europa solo los griegos son más pesimistas. Será sobre el futuro, supongo.

En resumen, que aunque la economía es también un estado de ánimo y es en el campo anímico donde se está centrando el Gobierno, a pesar de lo que puedan decirle relativo a la incertidumbre de 2013, pocas veces se puede empezar un año con un panorama tan claro.

Esta clarísimo que este año tampoco salimos de esta. Que eso no nos impida los buenos deseos: FELIZ 2013. ...

PIB= Consumo+Inversión+Gasto Público+(Exportaciones-Importaciones)
Nota del Editor  8 Enero 2013

Si el consumo tiende a bajar, las importaciones también, y si las inversiones se reducen, las exportaciones tambien, sólo nos queda el Gasto Público.

Qué maravilla: podemos tener un PIB tremendo sólo pagando los intereses del gasto público, así que ! aumentemos el gasto público ¡.

Esto de la economía parece el arte de la magia de las desapariciones: la clase media tiene una riqueza que expropiar, primero mediante impuestos y una parte irá a engrosar a las gentes que no estan en esta clase, otra parte a gasto del estado, para mantener el sistema elefantiásico y la tercera parte para corrupción y aumentar el cáncer de la sociedad. Y despues llega el ladrón silencioso: la inflación que mo es causa del consumo sino de la impresión de billetes. Por eso los estados obligan a sus ciudadanos a especular, la única forma de conseguir los propios bienes. El dinero en apuntes bancarios desaparece al cabo de pocos años, de ello se encargan la inflación y el impuesto de las rentas de capital:  robo en toda regla.

Y ahora ya resulta imposible ocultar la estafa piramidal de las pensiones, lo malo es que salta ahora, cuando nos tocaría cobrar a quienes hemos pagado las pensiones de los que no aportaron (muchos no aportaron, otros consiguieron las máximas pensiones cotizando en la escala máxima los dos últimos años de su vida laboral).


Nacionalismos y Patriotismos
JOSÉ MARÍA CARRASCAL. ABC   8 Enero 2013

«Aunque parecen lo mismo, patriotismo y nacionalismo pueden significar cosas opuestas, y, de hecho, lo son. Patriotismo es amar la tierra que le vio a uno nacer.

¿ ES el nacionalismo bueno o malo?, se preguntaba Sebastián Haffner en uno de sus más celebrados ensayos. Para aventurarse luego, aquel maestro del «sin embargo» en una serie de ejemplos y disquisiciones que demostraban que puede ser ambas cosas. En efecto, el nacionalismo ha traído, por lo menos, tantos desmanes como venturas, tantos crímenes como liberaciones, tantas pesadillas como sueños, habiendo sido comadrona de naciones y perdición de las mismas. Alemania tiene ejemplos de ambos casos, llevándola a dos unificaciones y a dos desastres, el segundo tiznado de crímenes contra la Humanidad. De ahí la mala fama que el nacionalismo tiene hoy en aquel país, al menos entre sus elites pensantes, porque ya se dice que la mala hierba nunca muere.

En cualquier caso, puede haber, como con el colesterol, un nacionalismo bueno y otro malo. Y para no confundirlos más de lo que están, vamos a echar mano del rico idioma español a fin de no confundirlos: al nacionalismo bueno lo llamaremos patriotismo. Y al malo, nacionalismo a secas. Patriotismo es amar la tierra que le vio a uno nacer, a sus gentes, su lengua, sus costumbres, su comida, sus virtudes, incluso sus vicios, que son también los nuestros, al estar incrustados en nuestra naturaleza. Pero todo ello sin exagerar, dejando margen al resto del mundo, que es ancho y variado. Nacionalismo, en cambio, es convertir todo eso en un credo, en una religión laica, en un ideario que se apodera no sólo de la política de un país, sino también del alma de sus habitantes, convirtiéndose en un Moloch al que hay que sacrificar todo, incluidas vidas y haciendas. El nacionalismo, en fin, es una idea abstracta, al mismo tiempo que un impulso que viene de las entrañas, que se impone a todas las demás consideraciones y que, cuando se convierte en pensamiento único de un pueblo, deviene en fascismo. Suena duro, ¿verdad? Pero ahí están las borracheras históricas que ha traído para demostrarlo.

En cualquier caso, las diferencias son claras. Aunque parten del mismo tronco —la tierra y la comunidad en que se ha nacido—, patriotismo y nacionalismo son muy distintos, pudiendo incluso llegar a ser opuestos. Me estoy refiriendo a que, mientras que el primer componente del primero es el amor, el del segundo es el odio, el rencor, la aversión, el desprecio, tal vez porque, como decía Voltaire, «el desear lo mejor para nuestro país conlleva a menudo desear lo peor para los vecinos». Otra diferencia importante es que mientras que el patriotismo incluye la responsabilidad, tanto hacia nuestro país como hacia los demás, esa responsabilidad se diluye ante la arrolladora fuerza nacionalista, que hizo decir a Richard Aldington: «Se trata de una forma de incesto, de nuestra propia idolatría», y advertir a E. W. White: «El nacionalismo tiene dos rasgos fatales para sus devotos: la alegre sensación de ser superior a los demás y la de estar frente a ellos». Algo que, inevitablemente, lleva a la confrontación, justificada ante nuestros ojos, al considerarlos inferiores y tener por tanto ciertos derechos sobre los mismos. Y, en sentido contrario, a creer que nos roban, nos estafan o nos oprimen, sentimientos que bullen en el corazón de todo «buen» nacionalista.

Hay que tener también en cuenta que toda nación es una sociedad unida de antiguo no sólo por su tierra, su historia, sus costumbres, sus intereses, sino también por el recelo hacia los vecinos (y simpatía hacia los vecinos de los vecinos, podría añadirse), que ha llevado a tantos conflictos y a tantas alianzas, inútiles muchas veces. Todo ello con un componente de tipo psicológico: el individuo busca en el colectivo nacional la redención de su insignificancia, al identificarse con los héroes y hazañas de su nación. En otras palabras: el nacionalismo es una terapia para liberarse de los complejos de inferioridad del hombre-masa. Basta ver y oír a las multitudes enfebrecidas agitando banderas y entonando himnos, conducidas por líderes mesiánicos, para confirmarlo.

Creíamos que la Segunda Guerra Mundial, provocada por los nacionalismos tornados fascismos, y sus muchos millones de muertos habían acabado con ellos, al menos en el principal escenario de la masacre, Europa, que quedó, además, en ruinas. Pero estamos viendo que habíamos pecado de optimistas. Esa llamada telúrica, esa «forma moderna de tribalismo», como lo llamó Robert Shnuyerson, esa «enfermedad infantil de las naciones, su sarampión», según Albert Einstein, que es el nacionalismo, sigue vivo y, en algunos casos, incluso pujante, azuzado por la crisis, campo fértil para los mismos. Ni siquiera haber visto la Tierra como una gota azul en el espacio, sin fronteras ni naciones, nos ha hecho olvidarlo. Y es que los instintos atávicos son mucho más fuertes que la razón, sin que puedan borrarlos todos los avances de la ciencia.

Tendrá que ser la realidad, la humilde, dura, cristalina realidad la que nos cure de tal trastorno. Pues la realidad no se deja deslumbrar por los espejismos ni obedece a los complejos de superioridad o de inferioridad. Una aspiración colectiva, por fuerte que sea, tiene que asentarse en datos objetivos para poder realizarse, teniendo siempre como límites las condiciones reinantes y la capacidad de alcanzarlos. Si esto ocurre a las naciones convertidas ya en Estados, no les digo nada de lo que sucede a las naciones que todavía no han logrado ese nivel.

También la historia juega un papel importante en ese proceso, que necesita el viento de popa para llegar a su meta. Y la historia, en estos momentos, o puede que ya para siempre, avanza en sentido contrario a los tribalismos y nacionalismos. E intentar oponerse a la marcha de la historia es tan peligroso y frustrante como oponerse a la realidad, tal vez por ser realidad e historia parte de la misma cosa, como lo son el espacio y el tiempo. «Pero se mueve», dijo Galileo a los ridículos tonsurados que le habían obligado a desdecirse del mundo copernicano, sabiendo que la historia y la realidad terminarían dándole la razón. «Mi patria es el mundo; mi raza, la humanidad», decía el poeta, adelantándose como siempre al futuro. Y basta abrir los ojos para darse cuenta de que nos movemos hacia la globalización, de que nos alejamos de las fronteras y de las naciones, aunque siempre habrá quien las añore, pues por algo somos hombres, una de cuyas características es la capacidad de tropezar, no dos, sino cien veces, en la misma piedra.

Deuda pública desbocada
Japón va camino de convertirse en la "próxima Grecia"
El nuevo Gobierno nipón pretende disparar el gasto público, nacionalizar compañías y monetizar más deuda pública.
Libre Mercado   8 Enero 2013

La política económica del nuevo Gobierno japonés, bautizado ya con el término Abenomics, se basa en tres pilares: más gasto público y deuda; nacionalización parcial de compañías e industrias; y medidas monetarias mucho más expansivas por parte de su banco central para monetizar un creciente volumen de activos públicos. Los expertos comienzan a advertir de los serios riesgos que conlleva la puesta en marcha de esta estrategia, hasta el punto de que la tercera economía del planeta pueda sufrir una crisis de deuda similar a la de Grecia.

Desde que el conservador Partido Liberal Democrático (PLD) ganó las elecciones generales celebradas el pasado 16 de diciembre, el nuevo primer ministro de Japón, Shinzo Abe, ha anunciado una batería de medidas fiscales y monetarias destinadas, en teoría, a revitalizar la dañada economía del país. En la primera reunión del año de su formación, celebrada este lunes, Abe se ha comprometido a "revitalizar la economía con resultados concretos".

Para ello, pretende, en primer lugar, aprobar un presupuesto extraordinario próximo a los 105.000 millones de euros para el presente año fiscal, que concluye el próximo 31 de marzo, a fin de estimular la economía. En concreto, destinará unos 35.000 millones a infraestructuras, para hacerlas más resistentes ante tragedias naturales (como terremotos), así como a acelerar las labores de reconstrucción del noreste nipón, arrasado tras el paso del tsunami de 2011. Muchos de esos proyectos estarán cofinanciados por las administraciones locales, con lo que la administración central estudia ayudar también a estos ayuntamientos con subsidios por valor de 17.400 millones de euros. Además, invertirá otros 870 millones en infraestructuras para la recarga de vehículos eléctricos.
Inyección de dinero público a empresas

Otros 22.600 millones de euros servirán para cubrir necesidades financieras del sistema de pensiones en el actual ejercicio fiscal. Sin embargo, una de las medidas más polémicas es la de inyectar, directamente, dinero público en empresas privadas. Entre otros aspectos, el Gobierno nipón contempla la compra de fábricas y maquinaria con dinero público, así como crear un fondo público-privado para promover la inversión y las adquisiciones corporativas en el exterior por parte de empresas japonesas.

Bajo este plan, el estatal Banco Japonés de Cooperación Internacional (JBIC) aportará 1.746 millones euros para un fondo en el que el Gobierno buscará también la contribución de bancos nacionales e inversores privados. El fondo invertirá en aquellas empresas (pequeñas, medianas y grandes) que estén interesadas en adquirir compañías extranjeras o en invertir en proyectos en el exterior. El Gobierno estima que el plan fomentará que las empresas japonesas se deshagan de yenes y adquieran otras divisas, como el dólar estadounidense, lo que contribuiría a estabilizar el mercado de divisas. El fortalecimiento del yen, especialmente a partir de octubre de 2010, ha perjudicado enormemente a los grandes exportadores nipones, que contribuyen en un 40% al PIB del país.

El Gobierno espera poder presentar en la Dieta (Parlamento) el borrador del presupuesto extraordinario el próximo 15 de enero. El objetivo de Abe es alcanzar un crecimiento anual del 3% del PIB.
Más déficit y deuda

Para financiar este presupuesto extraordinario, el Ejecutivo japonés medita emitir nueva deuda por valor de 43.653 millones de euros. De este modo, la emisión de nueva deuda alcanzaría un total de 436.200 millones de euros en el presente ejercicio fiscal (que concluye el próximo 31 de marzo), muy por encima del techo de deuda fijado por el anterior gobierno (383.920 millones de euros). El pasado septiembre, Japón acumulaba una deuda pública de 8,57 billones de euros, casi el 200% del PIB de 2011, la mayor de los países industrializados.

Por último, Abe quiere poner en marcha una política monetaria más agresiva, con el objetivo de alcanzar una inflación del 2% anual para combatir la deflación, al tiempo que debilita el yen. El banco central nipón (BoJ) cedió a las presiones del Gobierno y anunció recientemente mantener el tipo de interés oficial entre 0 y 0,1% y aumentar en 119.000 millones de dólares su programa de adquisición de activos (compra indirecta de bonos del Tesoro y de obligaciones del Estado). Es la quinta vez este año que el BoJ activa la máquina de billetes. Además, este programa se suma a otros, entre ellos las líneas de crédito abiertas para los bancos para tratar de reactivar el crédito.
¿La próxima Grecia?

Después de tres años de mandato del Partido Demócrata (PD), el histórico PLD de Abe ha regresado al poder tras gobernar en Japón de forma ininterrumpida durante más de medio siglo la política japonesa hasta 2009. Pero su política económica amenaza con desatar una crisis de deuda en el país asiático. Takatoshi Ito, profesor de Economía en la Universidad de Tokio, afirma que Japón podría convertirse en la "próxima Grecia" si su Gobierno no cambia de rumbo, ya que el dinero se acabará tarde o temprano.

Tras sufrir una intensa crisis financiera en los años 90, el Gobierno nipón puso en marcha una estrategia basada en el rescate público de bancos, gasto público y una política de bajos tipos de interés. Desde entonces, su crecimiento ha sido casi nulo y los ingresos fiscales no cubren ni la mitad del gasto público, entrando así en una espiral de creciente endeudamiento.

Si la rentabilidad de su deuda no ha subido es porque los bancos nacionales y aseguradoras japonesas han adquirido el 95% de los bonos utilizando los depósitos de los japoneses y las inyecciones de liquidez del BoJ. La cuestión es... ¿hasta cuándo? Según Ito, si los japoneses invirtieran todos sus activos en compra de deuda pública tan sólo podrían cubrir 12 años de gasto estatal. ¿Problema? "Si Japón se ve obligado a ir en busca de inversores extranjeros, será inevitable una crisis de deuda", según Jörg Krämer, economista jefe de Commerzbank, el segundo mayor banco de Alemania.

¿Consenso? A gobernar, por favor
J. de Mendizábal www.vozpopuli.com  8 Enero 2013

Bastantes de los otrora padres de la Patria reconocen ahora en las cenas a las que asisten -los que viven- que la Constitución fue producto del trapicheo más escandaloso producido nunca en este país. Había que pactarlo todo, hasta el mapa de España. ¿Dónde ponemos a Cantabria? ¿Dónde a León? ¿Qué hacemos con Murcia? Más parecía el diseño colonial de un país por construir, tipo Libia o cualquiera de los del centro de África, que lo que hubiera sido normal en una nación con cientos de años de historia. Realmente, no se respetó ni eso, ni la historia. Sólo se
respetó el monstruo nacido de la II República, las autonomías denominadas históricas, y ahí empezó el drama cuyo final asistimos ahora.

Una Constitución por la Reconciliación Nacional
Todo fue en aras de la reconciliación nacional, dicen. No es del todo cierto. Fue, más bien, pinto, pinto, gorgorito, saca la vaca del veinticinco. Yo me quedo esto, yo me quedo lo otro y, si no, la monto. Se primó el voto de unas regiones sobre otras (seguro que lo saben, pero por si acaso, que conste que el voto de un español emitido en La Rioja, no vale lo mismo que el de otro español en el País Vasco, por ejemplo) y se optó por un sistema proporcional matizado que, a la hora de la verdad, ha resultado dar un poder absolutamente desproporcional a los grupos
nacionalistas minoritarios. Además, el Título VIII de la Constitución es un despropósito, eso sí, muy consensuado.

Una Constitución por la Paz
¿Por la paz? ¿Había una guerra? Pues sí, parece ser que sí la había. Pero, sobre todo, la que hubo después de firmar la Constitución en el 78. A cien muertos anuales, aproximadamente. Más heridos. Curiosamente, años después, Zapatero, descubrió una mina en el concepto Pazzz. Una mina en el sentido de votos. La gente, en general, no quiere guerras. Lo cual es bastante sensato, a no ser que por el camino dejes más de 900 muertos en balde, por no hablar de valores y principios. Hay que reconocerlo, han ganado en muy buena parte. Ahí está en todas las instituciones Bildu. Y el imbécil de Joan Tardá tuiteando "¡Chapeau, Evo!" por expropiar las empresas de Iberdrola en Bolivia o gritando ¡Puta España! a la menor oportunidad. El enemigo, si es que había una guerra, sigue estando en casa y no ha sido vencido con el consenso y el diálogo.

La otra paz del 78. La social.
La tan cacareada paz social se resumió en dar un poder inusitado a unas organizaciones sindicales -CCOO y UGT- que, treinta años después están demostrando lo que son: dos monstruos cuasi mafiosos, con miles de liberados capaces de paralizar el país entero. Y seguimos sin una Ley de Huelga. Y seguimos financiándoles con nuestros impuestos.

El Espíritu de la Transición
¿El consenso? El consenso se acabó en el 82 ¿O nadie recuerda ya lo del famoso "rodillo" socialista? Lo que sí merece destacarse, aunque suene políticamente muy incorrecto, es el espíritu que demostraron mayoritariamente los procuradores de las Cortes franquistas votando su propia autoliquidación. Eso sí fue un acto de dignidad y orgullo. Algo así como reconocer que nuestro tiempo ya pasó, lo entendemos, nos vamos. Un espíritu similar se necesitaría en la clase política actual para arreglar este país dividido, subsidiado, corrupto y casi ingobernable.

Estructural, no coyuntural
La frase "en esta coyuntura de crisis" tendría que estar prohibida. Llevamos 5 años con este cuento y ya no vale. No es la coyuntura, es la estructura de este Estado elefantiásico lo que no podemos permitirnos. A nivel local, autonómico y estatal. Y para acabar con ello se necesita mucha determinación. Por eso es aterrador oír a algunos de nuestros actuales gobernantes la frase épica: "vamos a buscar el más amplio consenso". A temblar, señoras y señores. En la mayoría de las ocasiones, eso supone no hacer lo que se debe hacer, sino trapichear. Repartirse prebendas. Por el contrario, lo que tienen que hacer es lo que CREEN que tienen que hacer, sea al coste que sea y ya lo pagarán o les premiarán en las urnas. Aunque les ha costado un año verlo, lo único que pueden
esperar de la izquierda y de los nacionalistas secesionistas es que tomen las calles. No hay más. A gobernar.

Si quiere, sígame en twitter @MendiMendi1

Las FFAA y las absurdas provocaciones
La sonrisa de la avispa Estrella Digital  8 Enero 2013

No hay quien entienda a la progresía española. Está tan desorientada que ya no sabe ni lo que quiere. Ahora anda mosqueada porque, en la Pascua Militar, el ministro Pedro Morenés, el único vasco en el Gobierno de Mariano Rajoy, rematase su parlamento diciendo: "Los militares están preparados, mantienen el ánimo firme y sereno, sin atender a absurdas provocaciones, y cumplen calladamente con su deber. Quieren ser ejemplo de unidad, honestidad, generosidad y valentía a la sociedad a la que sirven". Y la verdad es que a mí me parece increíble que cuestionen unas palabras tan cuerdas.
Entiendo que se cabreen los separatistas. Es normal porque, dentro de lo políticamente correcto, el Ministro ha dado un toquecito 'a las absurdas provocaciones' catalanas y vascas. Pero, que lo haga una gran parte de la izquierda española a través de sus terminales mediáticas, me resulta incomprensible.

Políticos que han agitado un supuesto ruido de sables para alimentar el victimismo catalán
Ha habido gente de esa progresía que ha dejado caer que el Ministro estaba jaleando una descabellada intervención militar para frenar el proceso soberanista. Prodigioso. Por la parte separatista, ha habido políticos que, por el contrario, han agitado un supuesto ruido de sables para alimentar el victimismo catalán. Entra dentro de lo normal.

Pero las palabras de Morenés, que yo sepa, se enmarcan dentro del más estricto respeto a la legalidad. Y calificar las provocaciones de absurdas no es más que reflejar una realidad cotidiana.

La progresía de este país y el separatismo no deben conocer la Constitución Española. O se les ha olvidado que el Artículo 8.1. de esa Constitución dice que 'Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional'. Y que yo sepa, lo que quiere hacer Artur Mas es romper la integridad territorial y el ordenamiento constitucional. ¿O no?

Mas y sus socios saben que la Constitución ofrece otras soluciones absolutamente legales
Es cierto que no hará falta llegar a ello porque el Gobierno tendría antes que aplicar el artículo 155 de la Constitución y las propias sentencias del Tribunal Constitucional, pero es bueno que el señor Mas y sus socios sepan que la Constitución ofrece otras soluciones absolutamente legales. La propia II República, que tanto ensalza esta progresía y separatismo, ya uso al Ejército para parar las 'absurdas provocaciones' de Lluís Companys, en Octubre de 1934.

Nada de vergonzoso ni de provocador es que se digan las cosas claras. Si se vulnera el orden constitucional, las Fuerzas Armadas españolas están preparadas para restablecer la legalidad que nos dimos en 1978. Y es sólo una realidad.

Sin duda, esta gente sigue viviendo y alimentándose de sucesos de otro tiempo. No se explica de otra manera.
La Avispa

Gerrymandering a la española
Luis del Pino Libertad Digital  8 Enero 2013

En Estados Unidos, se denomina "gerrymandering" (pronunciado guerrimandering) a la técnica consistente en manipular las fronteras entre los distritos electorales, con el fin de maximizar el número de representantes conseguidos por el partido que ocupa el gobierno en cada estado.

Imaginen, por ejemplo, un cierto estado que tuviera que elegir tres representantes y en el que hubiera un 65% de voto demócrata y un 35% de voto republicano. Lo más justo sería tener dos representantes demócratas y uno republicano, ¿verdad? Sin embargo, jugando con las divisiones de los tres distritos, se puede conseguir fácilmente que los demócratas se lleven los tres representantes, dejando a los republicanos sin ninguno. O, a la inversa, se puede conseguir que los republicanos se lleven dos representantes y los demócratas uno, a pesar de tener éstos el doble de votos que aquéllos.

Tanto el Partido Republicano como el Partido Demócrata han recurrido, y siguen recurriendo, sin el menor rubor al "gerrymandering": cada vez que consiguen el gobierno en un estado, la primera tentación es redibujar el mapa de los distritos para asegurarse el mejor resultado posible en la siguiente elección. Y en muchos casos se dejan llevar por esa tentación, para escándalo de los defensores de los derechos civiles, que argumentan, con razón, que eso es un auténtico fraude democrático.

No sólo en los Estados Unidos se practica el "gerrymandering". Se trata de una costumbre muy extendida y un ejemplo paradigmático es la Venezuela de Hugo Chávez, donde ese dictador con apariencia democrática redefinió en 2010 los distritos electorales con el fin de asegurarse una mayoría en el Congreso. Y, en efecto, en las siguientes elecciones obtuvo casi dos tercios de los diputados, a pesar de que la oposición tenía más votos.

La redefinición de los límites geográficos de los distritos electorales no es la única manera de tratar de asegurarse un buen resultado. Existen otras técnicas de manipulación electoral, como por ejemplo jugar con el número de representantes asignados a cada distrito, como hizo el PSOE en Castilla-La Mancha, realizando en la época de Barreda un nuevo reparto de escaños donde primaba a las provincias que mejores resultados podían proporcionar al Partido Socialista. Esa jugada no impidió, de todos modos, la victoria en las elecciones autonómicas de María Dolores de Cospedal.

En estos días, se está discutiendo mucho sobre la reforma de la administración que están tratando de pergeñar el Partido Popular y el Partido Socialista. Como saben ustedes, en nuestro país tenemos la friolera de 8100 ayuntamientos, 2000 de los cuales tienen menos de 500 habitantes. Además, tenemos unas autonomías que cada vez más españoles quieren que se eliminen, tenemos unas diputaciones que nadie sabe muy bien para qué sirven, y tenemos mancomunidades que duplican competencias de ayuntamientos, diputaciones y autonomías.

Pero, en lugar de suprimir autonomías, diputaciones o mancomunidades, o en lugar de proceder a la inmediata fusión de municipios para ahorrar costes (como se ha hecho por ejemplo en Grecia por imposición de Bruselas), aquí el PP y el PSOE se dedican a discutir, como medida estrella de ahorro administrativo, sobre la reducción en el número de concejales de cada municipio.

Pretenden presentar esa medida como una manera alternativa de ahorro, pero en realidad se trata de un inmenso paripé, porque los sueldos de los concejales representan el chocolate del loro dentro del inmenso mar de dispendios municipales.

Pero entonces, si esa medida no contribuiría a reducir los gastos de manera significativa, ¿por qué la proponen? Pues muy sencillo: porque es una forma de protegerse ellos mismos. Al reducir el número de concejales, el número de votos necesario para obtener un concejal crece, con lo que ponen más difícil que los partidos minoritarios o los partidos de nueva creación puedan entrar en los ayuntamientos.

En otras palabras: en vez de eliminar estructuras administrativas, lo que el PP y el PSOE barajan al alimón es aprovechar el clamor en pro del ahorro de gastos para hacer un ejercicio de gerrymandering a la española, con el fin de perpetuar el reparto de poder existente.

La palabra gerrymandering se acuñó en 1812, a raíz de una redefinición de distritos electorales que hizo el entonces gobernador de Massachusetts, Elbridge Gerry (pronunciado "guerri"), uno de los padres de la Constitución americana, para tratar de beneficiar electoralmente a su partido. En caso de que la propuesta de reducir el número de concejales con el fin de blindar a los partidos mayoritarios saliera adelante, supongo que deberíamos también nosotros acuñar un término apropiado: por ejemplo, "rubalrrajoyismo".

Pero aquella jugarreta del gobernador Elbridge Gerry no le sirvió para ganar los comicios, igual que la jugada de Barreda en Castilla-La Mancha no impidió la victoria de María Dolores de Cospedal. Así que tendremos que esperar a las siguientes elecciones municipales para saber, finalmente, si el rubalrrajoyismo se sale con la suya o, por el contrario, si empieza a entrar algo de aire fresco en muchos ayuntamientos españoles.

Independencia multiusos
José Luis Requero La Razón  8 Enero 2013

Si la independencia da sentido al Poder Judicial, es alarmante que las asociaciones judiciales denuncien que las reformas venideras atacan esa independencia. Esto obliga a preguntarse qué es, realmente, la independencia judicial. De no hacerlo, de tanto invocarla y manosearla, se corre el riesgo de que pierda su sentido y su dignidad como principio constitucional para acabar como eslogan sindical, un principio multiusos.

En su sentido más básico, un juez es independiente si resuelve sin interferencias o presiones; si su decisión es fruto sólo de lo procedente en Derecho, lo que se comprueba porque debe resolver de manera razonada, dando cuenta del cómo y del por qué. Confieso que en mis recién estrenados treinta años de profesión nunca he visto atacada mi independencia y creo que a los jueces que conozco –son unos cuantos– les ocurre lo mismo.

Pero la independencia judicial tiene otra cara: la que afecta a la Justicia como organización, y aparecen así aspectos más enjundiosos como la separación de poderes, la disposición de medios materiales y humanos, el gobierno judicial, el estatuto profesional del juez, etc. Aquí la cosa cambia, pues en mis treinta años de juez no he dejado de denunciar y de oír denuncias por ataques o amenazas a esa independencia.

La Constitución –luego el pacto en que se sustentaba– se resume en que, si la Justicia es un poder –y un poder independiente–, no debe ser gobernada por el Ejecutivo. Surgió así el Consejo General del Poder Judicial y el pacto pasaba por que fuese elegido mayoritariamente por los propios jueces. Era lo lógico: si el juez ejerce un poder del Estado, independiente de los otros, es lógico que el juez no dependa del Gobierno, sino del Consejo y que éste quede salvaguardado como órgano de gobierno efectivo del Poder Judicial, no como pomposa dirección general sólo de personal judicial.

Pero esta lógica se quebró de dos modos. Uno, impidiéndonos a los jueces elegir a nuestros gobernantes, quedando el Consejo en comisionado del poder político. Y dos, reduciendo la noción de Poder Judicial y su independencia a sólo la persona del juez, convirtiendo a la Justicia en servicio público y al juez en un funcionario más. Suelo decir –y reitero– que esto ha llevado a que lo más parecido ahora a la independencia judicial sea la pericia profesional de un médico de la Seguridad Social. Inserto en un servicio público de gestión y dirección política, su independencia sólo aparece para diagnosticar esto o lo otro, seguir tal o cual terapia.

Es lamentable que eso sea fruto de la lógica del poder político, pero la partitocracia, la huida de controles y límites es su lógica; pero no menos lamentable es que la Judicatura no esté libre de culpa. Ahora, cuando oigo las críticas de las asociaciones de jueces, no puedo olvidar que algunas aplaudieron que el poder político nos quitase la elección del Consejo; como tampoco olvido a esa otra asociación que nació en el despacho del ministro de Justicia y ahora vocifera por despolitizarla.

Llegados a este punto, ¿en qué afecta a la independencia judicial que el futuro Consejo vaya a funcionar sólo con cinco miembros en dedicación exclusiva o que se definan mejor sus competencias? Creo que ya muy poco porque el mal lleva años hecho; además, si todas las asociaciones dicen que la Justicia es un servicio público, ¿por qué se molestan si el ministro dice que somos unos funcionarios más? ¿Acaso no hemos hecho huelgas? Vivimos las lógicas consecuencias de los errores, salvo que hablemos de servicio público, sin reflexionar sobre qué morlaco soltamos al ruedo de la política judicial. Esto sería ignorancia inexcusable.

Quien gobierna incumplirá sus promesas electorales y no se diferenciará mucho de quienes se desmarcaron del modelo constitucional; esto tiene una valoración que ahora dejo. Como juez sí lamento que la propia Judicatura no haya reflexionado con madurez y coherencia sobre lo que es la independencia judicial y sus exigencias; que su invocación no pocas veces encierre intereses personales o de grupo o sea para zafarse de exigencias y servidumbres; que ataque un sistema descompuesto tras haberlo metabolizado. Visto semejante percal y los derroteros asamblearios de la Judicatura, si fuese político no lo dudaría: parafraseando a Clemenceau, la guerra y los militares, concluiría que la Justicia es un asunto demasiado serio como para dejárselo a los jueces.


Independencia regional y constitucional
Nota del Editor  8 Enero 2013

Hablar de la independencia judicial, haciendo como si el tribunal constitucional no tuviese efectos jurídicos, es un acto de hipocresía que solo conduce a que todo cambie para que todo siga igual, es decir
que unos se aprovechen (de la "justicia") y otros paguen (las injusticias).

Y si nos metemos en las sentencias de los tribunales superiores de justicia de las regiones, la cosa es tan malévola como en el tribunal constitucional.

Y si subimos nivel y vamos al tribunal de derechos humanos de Strasbourg, peor porque encima no tienen instancia superior que pueda llamarles al orden, con
irresponsabilidad absoluta sobre sus de sus actos y sentencias. Su descarado e inhumano abandono de los derechos lengüísticos de los español hablantes en España y
su tratamiento de los terroristas son la demostración clara de su más qaue inutilidad, su injusticia.

La Fiscalía debe investigar la denuncia contra MAFO
EDITORIAL Libertad Digital  8 Enero 2013

La Asociación de Inspectores del Banco a España ha puesto de manifiesto la complicidad del organismo regulador con los desmanes de los responsables de las entidades crediticias problemáticas, ante los cuales la doctrina impuesta por el anterior gobernador fue la de mirar para otro lado. El informe que se ha conocido este lunes revela algo que dicta el propio sentido común, tratándose del organismo que tiene la responsabilidad de supervisar el sistema financiero y que, bajo el mandato de Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ofreció como resultado nada menos que la desaparición de 36 cajas de ahorro independientes y la intervención directa por el Estado de ocho entidades, de las cuales seis han sido finalmente nacionalizadas.

Pero las consecuencias de la nefasta gestión de MAFO al frente del Banco de España no se limitan a la ingente cantidad de recursos públicos inyectada al sistema financiero español (cerca de 100.000 millones de euros), con los consiguientes efectos en las cifras de déficit público, así como en los recortes presupuestarios y los incrementos impositivos que ya están sufriendo las familias y empresas españolas. Además de ese coste efectivo, sobre el anterior gobernador del Banco de España pesa la apabullante responsabilidad de haber mentido sobre las consecuencias de la crisis económica, que ya era un hecho a comienzos de 2008, y él negó con insistencia para propiciar la victoria de Zapatero, cuya segunda legislatura ha resultado letal para nuestra economía.

Y si MAFO se niega a asumir responsabilidad alguna en el desastre, menos aún tiene intenciones de hacerlo el PSOE, responsable de su nombramiento. No sólo eso, sino que son los socialistas los que más se significan en las campañas contra los recortes presupuestarios o los desahucios por impagos de hipotecas, la inmensa mayoría de los cuales no se llevarían a efecto si su gestión al frente del Gobierno hubiera sido más inteligente y menos sectaria.

Pero, siendo evidente la gravísima responsabilidad política del personaje, lo que ahora resulta imperativo dilucidar es el posible carácter delictivo de sus acciones al frente del Banco de España. Según la denuncia de los inspectores de la entidad, mientras Fernández Ordóñez blasonaba de la salud de nuestro sistema financiero los informes alarmantes de sus subordinados, en los que advertían del hundimiento inminente de numerosas entidades de ahorro, desaparecían sin dejar rastro ni suscitar las necesarias acciones preventivas propias de un órgano con esa responsabilidad.

Los hechos relatados en este informe y las consecuencias para la sociedad española en su conjunto resultan de la gravedad suficiente para que el exgobernador comparezca ante los órganos judiciales oportunos, por más que le pese al grupo Prisa, cuyos esfuerzos por hacer desaparecer a MAFO del escenario de sus desmanes resultaron ayer especialmente patéticos. La Fiscalía General del Estado, responsable de la defensa del interés común cuando es menoscabado por actuaciones como las que cabría imputar al exgobernador, tiene ahora la palabra.

A buenas horas mangas verdes
Nota del Editor  8 Enero 2013

Con Franco enterrado, los antifranquistas salieron por todas partes, quizás buscando aprovecharse de la nueva situación porque hacer algo contra Franco ya no tenía sentido.

Algunos inspectores del BE, parece que ahora se despiertan, tras su larga siesta en las cajas de ahorro y bancos, cuando ya no tiene sentido. Los inspectores del BE deberían haber ejercitado su función cuando podía haber servido para corregir algo, ahora es demasiado tarde.

En último extremo, Mariano largaría otro indulto y MAFO seguiría como ahora.

¿Acaso tiene solución España?
Félix de la Fuente www.vozbcn.com  8 Enero 2013

Hace unos días, Victoria Prego escribía: ‘Lo que es seguro es que un Estado nunca asistirá pasivamente a su propio desmembramiento’. Sin embargo, en vista de lo que viene ocurriendo en España desde hace ya 30 años, dudo mucho que esta prestigiosa periodista lleve razón. Lo que está ocurriendo en Cataluña, situación a la que se está refiriendo Prego, viene de lejos. Si los sucesivos gobiernos de España han estado permitiendo durante años esta deriva separatista, ¿por qué vamos a confiar que ahora cambien de actitud? Uno llega a dudar de si, además de esta miopía de la que adolecen nuestros gobernantes, no habrá algo más serio.

¿No será que esta corrupción en que se funda el separatismo catalán es también el fundamento de nuestros gobiernos de España? Es algo muy grave la deriva separatista de Artur Mas y de sus seguidores, porque no cuenta con los ciudadanos sino solo con los políticos, pero hay algo mucho más grave que está ocurriendo en toda España. No podemos aislar el problema de Cataluña del problema del resto de España. Y no se resolverá el problema del separatismo y de la discriminación que sufrimos en Cataluña, mientras no se resuelva el problema de toda España: si en Cataluña existe una casta privilegiada que impone la ley, también en el resto de España hay clases privilegiadas. No todos los españoles son iguales ante la ley, ni ante la justicia. Si en Cataluña hay corrupción, también en toda España la hay. Y como la corrupción no conoce fronteras, la corrupción de Cataluña está interrelacionada con la de otras regiones.

El problema no es si Cataluña se separa, o no, de España. El problema es si los españoles vamos a dejar de vivir de una maldita vez en una semidemocracia o en una democracia tutelada por las grandes familias y por la banca, si vamos a dejar de ser desiguales ante la ley, según la riqueza que tengamos o la región donde vivamos. Esto es lo fundamental. Que España sea una monarquía o una república, un Estado federal o un Estado de autonómico es absolutamente indiferente, mientras no se acometa una auténtica reforma democrática profunda. Estamos conviviendo alegremente en un estado de degradación y pobreza provocada o consentida, en una situación de injusticia, sin que nadie asuma la responsabilidad, ni política ni moral. La mala gestión y la corrupción en España se premia con retiros millonarios y puestos de consejeros. Es hora de empezar por los cimientos y no de andarse por las ramas

Apostar en estos momentos por un Estado federal sin más, como hace algún partido político, es echar balones fuera. No es esto lo que toca ahora. Me hubiera gustado oír, además, cuáles son las reformas auténticamente democráticas que conlleva ese cambio a un Estado federal y si ese modelo pretende acabar con la desigualdad de los españoles. Incluso uno de los intelectuales del PSOE como Ignacio Sotelo tiene que venir a decirles que esa propuesta no es realista, porque la esencia del federalismo es la igualdad entre los estados, y ni los nacionalistas de Cataluña ni del País Vasco lo aceptarían.

Es curioso que un partido que ha estado ocho años en el Gobierno sin acometer apenas reforma alguna, pretenda tener ahora la solución a todos los males de España. El PSOE -y también el PP- debería tener muy claro por dónde deben empezar las reformas que necesita España y no lanzar ahora mensaje vacíos. ¿Va a suponer el Estado federal la supresión del despilfarro de las Autonomías? ¿Qué medidas va tomar este Estado federal a favor del paro y de los desahucios? ¿Va a intentar recuperar a toda esta juventud y esos talentos que se nos han ido? ¿Va a ser un Estado federal al estilo alemán? Si es esto último, me apunto ahora mismo, y creo que seríamos muchos los españoles que la aceptaríamos a ciegas.

El fantasma del español y su complejo de inferioridad recorre nuevamente toda la geografía española. ¿Qué hemos hecho los ciudadanos de a pie para tener estos políticos? Si el grado de bienestar de un pueblo suele estar relacionado con el grado de democracia, muy bajo debe de estar nuestro nivel de democracia. ¿Quién va a salvar a España de este caos? ¿Los políticos? ¿Los sindicatos? ¿Dónde está entonces la solución?

La solución de España tiene que ser global, tiene que ser democrática, y tener como última meta al ciudadano, no a los bancos. ¿Tienen quizás la solución los partidos políticos? En el mejor de los casos, estos hablan de retoques de la Constitución y de la ley electoral, pero que no les toquen seriamente sus privilegios. Deberían empezar dando ejemplo, con una reforma profunda de la ley electoral, con una democracia interna en sus propios órganos y una renuncia a todo tipo de subvención del Estado. ¿Acaso estamos subvencionando a las empresas españolas y también son necesarias en España, pues son casi las únicas que crean riqueza? ¿Y por qué tenemos que subvencionar a los partidos? ¿Son los sindicatos los que tienen acaso la solución? ¿Dónde estuvieron durante los ocho años de mandato de José Luis Rodríguez Zapatero? ¿Es que entonces no se estaba ya degradando la situación social de España? ¿Es que los sindicatos alemanes no se mantienen con las cuotas de sus afiliados?

¿Puede la Unión Europea ser la solución? Hubo una época en que se pensó con Ortega y Gasset que España era el problema y Europa la solución. Es verdad que si no estuviéramos dentro de la Unión Europea posiblemente hubiéramos revivido la luchas cainitas de los siglos pasados, pero la UE actual tiene que cambiar mucho para que pueda ser la solución a los problemas de Europa, no sólo frente a los grandes retos de la globalización, que al parecer no se los ha tomado en serio, como también frente a la democracia capidisminuida que están viviendo muchos países de la UE y las misma instituciones comunitarias.

La UE adolece del mismo problema que Cataluña y que toda España: demasiado egoísmo nacionalista de las regiones y de los estados, demasiado sálvense quien pueda, demasiado desprestigio de los políticos, demasiado despilfarro, demasiada duplicación o triplicación de instituciones y organismos. ¿Cuánto tiempo se lleva hablando de la unión económica, de la unión bancaria, de la unión fiscal en la UE? Mientras tanto, y gracias a esta desunión, siguen sacando provecho los paraísos fiscales y los bancos andorranos. Habrá muchos Depardieu que se cambiarán de residencia y los bancos alemanes seguirán recibiendo dinero gratis.

Si España tiene solución –no son pocos los que ya dudan de ello-, esa solución la tendremos que aportar: primero, el Gobierno, aprendiendo a cortar por donde realmente debe cortar. ¿Por qué se tienen que estar subvencionando con dinero de todos los españoles periódicos separatistas? Durante muchos años, quizás décadas, deberíamos dedicar todas las subvenciones a la formación y a la investigación, si queremos sobrevivir. Es hora de que los dos grandes partidos aparten sus diferencias y trabajen conjuntamente para mirar por las futuras generaciones. El Gobierno debería tender la mano al partido de la oposición y este tendría que recordar que en un Estado federal, como Alemania, en los últimos 30 años ha habido al menos dos veces gobiernos de coalición de los dos grandes partidos.

A todos los partidos políticos habría que recordarles que los privilegios son incompatibles con la democracia. Y al ciudadano normal, el menos responsable de la crisis pero el que más está pagando las consecuencias, quizás no hubiera que recordarle nada, si viera un gesto por parte de sus gobernantes.

Félix de la Fuente es autor del libro Glosario jurídico-político de la Unión Europea

Bancos
Entre la hiperregulación y la nueva burbuja crediticia
Juan Ramón Rallo Libertad Digital  8 Enero 2013

Uno de los contrates más llamativos que hemos vivido durante los últimos años ha sido que la exacerbada crítica a la desregulación bancaria ha ido de la mano de la quejosa indignación por la falta de crédito. Acaso no se entienda que el peor subproducto de esa supuesta desregulación vivida durante las décadas previas fue la borrachera de crédito barato que recibió la economía privada y que terminó por gestar fenómenos tan disparatados como la burbuja inmobiliaria y el sobreendeudamiento privado; o que querer hiperregular a la banca, imponiéndole todo tipo de espartanos requisitos de capital y liquidez equivale a condenar a nuestras economías a una sequedad del crédito en relación con la fiesta de deuda a la que estábamos acostumbrados.

Resulta, pues, que la mayor parte de nuestra opinión pública quiere lograr sendos objetivos incompatibles: regular a la banca para que no repita los excesos crediticios de la pasada década y, al tiempo, mantener las laxas condiciones de financiación que esos excesos han permitido. Cuadratura del círculo de imposible cumplimiento que necesariamente degenera en engaños, frustraciones y descapitalizaciones generalizadas. No otra cosa, por cierto, arrojará Basilea III, el nuevo marco regulatorio por el que se regirán nuestros bancos a partir de 2015.

Fracasados Basilea I y, sobre todo, Basilea II (la regulación actual a la que muchos tildan de desregulación culpable), seguimos con la huida hacia adelante e implementamos Basilea III. Si Basilea II se concentraba en monitorizar los riesgos que asumían los bancos y en exigirles que contasen con coberturas de capital suficientes para absorber las eventuales pérdidas, Basilea III añade otra provisión básica: que los bancos también cuenten con coberturas de liquidez suficientes para afrontar una crisis de financiación (corrida bancaria clásica, cierre del interbancario, quiebra de market makers...) como las padecidas por Northern Rock, Bear Stearns y, en cierto modo, Lehman Brothers durante los años 2007 y 2008.

Desde luego, Basilea III ha supuesto un paso en la buena dirección en tanto que apunta al problema esencial de nuestro sistema financiero: el descalce de plazos y de riesgos que practica nuestra banca. Con tal de proporcionar tipos de interés artificialmente bajos a quienes solicitan un crédito a largo plazo o a quienes cuentan con una solvencia más que discutible, los bancos se dedican a redirigir parte del capital que les confían los ahorradores más conservadores y más a corto plazo hacia esas inversiones a largo plazo y harto arriesgadas: por ejemplo, depósitos a la vista (u operaciones repo intradía) que se emplean en financiar hipotecas a 40 años o ahorros para la jubilación que se dedican a comprar participaciones preferentes de entidades quebradas. Con ello, sí, se logra que los tipos de interés a largo y de alto riesgo sean mucho más bajos–merced a lo cual, a su vez, durante un tiempo vivimos un auge de inversión generalizada y alocada–, pero a costa de instalar una descoordinación estructural dentro del sistema económico que termina abocándonos a un doloroso colapso del chiringuito crediticio: es lo que se conoce como ciclos económicos.

Basilea III, tal como estaba configurada, buscaba maquillar y contener un poquito el gigantesco descalce de plazos y riesgos que practica nuestra banca. Pero sólo se quedaba en la superficie: era como recortarle las uñas a un león con la esperanza de que no nos destripe y nos devore. Máxime cuando las bases del sistema financiero moderno, un banco central monopolístico que emite un papel moneda inconvertible y una garantía estatal (implícita en algunos casos e explícita en otros) de los pasivos bancarios, seguían en pie. ¿Cómo no esperar que, dentro de los amplios márgenes que permitía Basilea III, los bancos no siguieran practicando enormes descalces de plazos y de riesgos si los bancos centrales se dedican a refinanciar todos los vencimientos a corto plazo de sus pasivos (despejando cualquier posible quebranto de practicar el descalce de plazos) y los Estados a rescatar a sus acreedores cuando vienen mal dadas (despejando cualquier posible quebranto de practicar el descalce de riesgos)? Absurdo querer limitar por unas vías lo que el propio sistema promueve hasta el disparate más insostenible por otras mucho más potentes.

Y si Basilea III, en su configuración actual, ya resultaba manifiestamente insuficiente, imaginen qué sucederá con la penúltima flexibilización conocida: ¡los bancos podrán emplear muchas de sus inversiones en acciones, bonos empresariales e incluso hipotecas como activos de tesorería! Es decir, los reguladores están asumiendo que si el mercado se cierra absolutamente, los bancos podrán obtener financiación vendiendo acciones o deuda hipotecaria. ¿Pero a quién se la venderán si justamente en ese contexto de sequedad absoluta de crédito no hay contraparte? Con todo, el problema esencial no es ese (pues siempre encontraremos a alguien que proponga que en esos contextos el banco central de turno se convierta en basurero de última instancia), sino que, al incluir toda esta variedad de activos entre aquellos que regulatoriamente cubren los riesgos de liquidez, los propios reguladores están incentivando el descalce de plazos y de riesgos: los bancos podrán dirigir su capital a corto plazo (depósitos a la vista, por ejemplo) para acometer inversiones empresariales a 20 años... y sacar pecho diciendo que están cumpliendo con las regulaciones (consiguiendo, a su vez, que el público se despreocupe de controlar sus malas prácticas). A grandes rasgos, se trata del mismo sistema que el que nos ha conducido a la depresión deflacionaria actual.

Resulta ilusorio pensar que repitiendo los mismos errores vamos a alcanzar un resultado distinto al actual; como también lo es pensar que manteniendo el entramado institucional actual, vamos a modificar en lo más mínimo esas prácticas. El problema de fondo no es la falta de una regulación adecuada, sino la presencia de fortísimos privilegios para la banca (banco central y garantías estatales implícitas) que la incentivan a saltarse cualquier regulación que se apruebe. El camelo de la desregulación es sólo una excusa para que Estados y bancos mantengan los privilegios que nos han abocado al desastre actual. Aparentar que se tiene la situación controlada cuando, por definición, la innovación financiera siempre irá por delante de la regulación; el regulador mira al pasado, mientras que el banquero mira al futuro. Y aunque no lo hiciera, seguirían existiendo mecanismos para forzar el sistema cumpliendo la regulación: el caso más patente es la muy tradicional banca española, que sin haber invertido en instrumentos ultracomplejos (crédito tradicional al ladrillo) ha generado una depresión tan o más devastadora que la estadounidense.

Lo razonable, en suma, es buscar una autorregulación de verdad, esto es, una autorregulación sin privilegios, donde el banquero sea el principal interesado en adoptar pautas de comportamiento prudentes porque, en otro caso, o suspenderá pagos o quebrará. Hacernos trampas al solitario creyendo que el Estado quiere y puede mantener a raya una banca privilegiada sólo contribuye a arar el terreno para la próxima depresión deflacionaria.

Acaso, sin embargo, sería injusto echarles solamente la culpa a los reguladores y a los banqueros: mientras la mayoría de la sociedad siga siendo adicta al crédito barato, toda regulación (o desregulación sin privilegios) que ponga realmente coto a ese crédito barato no tiene ningún viso de prosperar. Y Occidente, pese a la crisis provocada por el crédito barato, sigue reclamando mucho más crédito barato, sobre todo (aunque no exclusivamente) sus Estados; principales interesados en que la fiesta del sobreendeudamiento sufragado por los bancos no termine. Por eso, oh casualidad, la deuda pública tiene un tratamiento privilegiado en todas las regulaciones habidas y por haber. El perverso maridaje que nadie quiere romper.

El misil del chantaje de Corea del Norte
Yuriko Koike. La Razón  8 Enero 2013

El lanzamiento del misil puede ser visto como un indicio de cuán amenazada se siente la dinastía Kim

El cohete «Unha-3» lanzado desde Sohae en Corea del Norte la mañana del 12 de diciembre atravesó el espacio aéreo japonés sobre la isla de Okinawa 12 minutos más tarde, y se estrelló en el océano Pacífico aproximadamente 300 kilómetros al este de Filipinas. Podría decirse que el lanzamiento fue una pequeña sorpresa, ya que las fuentes de inteligencia surcoreanas habían sugerido que había sido cancelado. Más sorprendente fue el éxito del lanzamiento, que convierte a Corea del Norte en el décimo miembro del «Club del Espacio» del mundo (el noveno miembro fue Irán, que lanzó exitosamente su cohete «Safir» en 2008). El «Unha-3», un cohete de tres etapas que pesa 92 toneladas, es la secuela del «Unha-2», que falló de manera espectacular en 2009, de modo que el evidente progreso que Corea del Norte ha hecho en su tecnología de misiles en un periodo tan corto sorprendió a todo el mundo.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas respondió mediante el debate de una resolución sobre el fortalecimiento de las sanciones contra Corea del Norte. Sólo China –para sorpresa de nadie– se opuso a nuevas sanciones, destacando que «no debería llevarse a cabo ninguna acción que agrave la tensión en la Península Coreana». China aceptó las resoluciones del Consejo de Seguridad contra Irán en varias ocasiones, pero sólo respaldó sanciones contra Corea del Norte en dos oportunidades, las dos veces después de que el Norte llevara a cabo pruebas nucleares (en 2006 y 2009).

Los líderes de China se oponen a sanciones más duras contra Corea del Norte por una simple razón: temen a la fragilidad del régimen de Kim Jong Un más que a las consecuencias en materia de seguridad internacional del lanzamiento de misiles. Por sobre todas las cosas, China quiere impedir el colapso del régimen que, teme, puede resultar de la aplicación de sanciones más estrictas.

Si el régimen de Kim cronometró el lanzamiento del misil para que tuviera un impacto directo en las elecciones de los vecinos Japón y Corea del Sur, tal vez le haya salido bien en el sentido de que hizo aumentar el respaldo a los partidos conservadores orientados a la defensa. De hecho, si bien cuesta determinar qué impacto tuvo el lanzamiento en el resultado en Japón, el Partido Demócrata Liberal (del que soy miembro y donde me desempeñé como vicepresidenta de la campaña electoral) obtuvo una victoria arrolladora. Y aunque la victoria de Park Geun Hye en Corea del Sur, donde se convirtió en la primera presidenta mujer de la historia del país fue la consecuencia de una campaña principalmente centrada en cuestiones económicas internas, la política amenazadora de Corea del Norte con sus misiles probablemente hizo que muchos votantes indecisos se inclinaran por Park, siempre preocupada por la seguridad.

Así las cosas, dado el impacto aparentemente negativo del lanzamiento en los vecinos Corea del Sur y Japón, ¿por qué el Norte no esperó antes de disparar? Algunos sugieren que los líderes norcoreanos estaban decididos a montar el lanzamiento antes del primer aniversario del ascenso de Kim Jong Un al poder el 17 de diciembre. Otros sugieren que los norcoreanos prefieren que haya conservadores en el poder en Seúl y Tokio, porque una visión más robusta de la defensa nacional en Japón y Corea del Sur enfurecería a China, que, aislada en el este de Asia, muy probablemente quiera seguir respaldando al régimen de Kim. Después de todo, la pequeña lista de amigos de China en Asia se achicó aún más en 2012, dada la transición democrática de Myanmar (Birmania).

De manera que, según la lógica perversa de Kim, una acción digna de recibir sanciones de la ONU y flamantes gobiernos conscientes de la seguridad en Japón y Corea del Sur fortalecerán la incidencia de Corea del Norte en la política exterior china. En consecuencia, el lanzamiento del misil puede ser visto como un indicio de cuán amenazada se siente la dinastía Kim. El régimen pareciera creer que debe chantajear a su aliado más cercano para conservar su respaldo.

La principal causa de los temores del régimen es la creciente incertidumbre política, que es el resultado directo de la salud deteriorada de Kim Kyong Hui, la tía de Kim Jong Un y el poder detrás del trono. De hecho, los observadores especializados sugieren que Kim Jong Un ordenó el lanzamiento del misil como una manera de fortalecer su poder mientras aún cuenta con el respaldo de la experimentada e implacable Kim Kyong Hui. Sin eso, la influencia de la dinastía Kim en el poder casi con certeza se debilitaría, dada la juventud y la falta de experiencia de Kim Jong Un, hundiendo al país en el caos.

Una medida política aparentemente oscura el mes pasado –la designación de Jang Sung Taek (el marido de Kim Kyon Hui) como presidente de la Comisión Estatal de Guía de la Cultura Física y el Deporte– sugiere que la mala salud de Kim Kyong Hui ya está teniendo un impacto en el régimen. Si bien esto no sucedería en ningún Estado moderno, la Comisión de Guía del Deporte incluye a los miembros más poderosos del régimen. El nombramiento de Jang sugiere marcadamente que la lucha interna por el poder ya se está calentando.

El lanzamiento del misil de Corea del Norte, un hecho que se produce en medio de la incertidumbre interna producto de la salud deteriorada de Kim Kyon Hui, crea una situación extremadamente peligrosa para la comunidad internacional. Sólo si se recrudecen las sanciones de Naciones Unidas hasta el punto en que Corea del Norte se vea obligada a abandonar sus misiles y sus armas nucleares –y China, a reconsiderar su respaldo automático–, se podrá disuadir al régimen de nuevas maniobras, más amenazadoras.

Sin embargo, dada la continua oposición de China a más sanciones, las esperanzas de que esto suceda son muy pocas. Mientras China no coloque sus responsabilidades como potencia global moderna por encima de sus estrechos intereses nacionales, el peligro de Corea del Norte crecerá de la mano del régimen de Kim, que se vuelve cada vez más inestable.

Prensa económica
Llega la reforma de la Administración Pública
Así lo anuncia este martes el diario Expansión que se ha hecho con los cambios que plantea el Gobierno en este ámbito.
Luis F. Quintero Seguir a @LUISFERQUINTERO Libertad Digital  8 Enero 2013

Es uno de los asuntos destacados hoy en la prensa económica donde empieza a tener eco la noticia que destacaba este lunes El País sobre el Banco de España y los informes negativos sobre su gestión durante la época en la que Miguel Ángel Fernández Ordóñez (MAFO) era el gobernador.

Tanto es así que Libre Mercado señalaba ayer mismo que el diputado popular Rafael Hernando había pedido a la Fiscalía que tomara nota y actuara contra MAFO.

Pero hoy las portadas de los diarios económicos se centran en otros asuntos. En Expansión destaca esa reforma de la Administración Pública basada, según dice en cuatro puntos:
- "Centralizar los servicios generales de las administraciones central y autonómica"
- "BOE único donde se publicarán todas las regulaciones autonómicas"
- "Tutelar el cierre de empresas y organismos públicos para que sea más rápido y eficiente"
- "Un Comité de Sabios incluirá a directivos de la patronal CEOE y de los sindicatos"

Así lo describe Expansión que editorializa sobre este asunto y también publica un artículo de Pedro Schwartz titulado "Una estrategia de transformación".

En la portada del económico de Unidad Editorial vemos otros asuntos como que Amancio Ortega "compra la sede de BBVA en Barcelona" o que "los fondos toman posiciones en las empresas de Bolsa". También traen una fotografía de la nueva decana de los abogados de Madrid, Sonia Gumpert, con el siguiente titular: "Las elecciones han empañado la reputación de los abogados" y es que la noche electoral de los comicios para el ICAM fue de infarto, con intervención policial incluida. Finalmente, el espectacular resultado de la candidatura de Gumpert se acabó imponiendo en uno de los procesos con más participación de la historia del colegio.

En el Economista abren su edición de hoy hablando de los sindicatos de izquierdas y señala que "CCOO y UGT prevén otra huelga general si el paro bate 6 millones". Añade que "los sindicatos consideran que en la próxima EPA se puede superar esta cifra". Sobre Cataluña dice el Economista que va a subir de nuevo los impuestos "para eludir los recortes" mientras siguen presionando CiU y ERC para que "se relaje el objetivo de déficit" para las Comunidades Autónomas. En la foto de portada, un avión de Iberia: "El ajuste de Iberia, en manos del Gobierno".

Echamos un vistazo también a Cinco Días donde el principal asunto es la "recta final del ajuste bancario" porque "la banca ultima una nueva oleada de despidos colectivos" mientras que "Bankia inicia mañana el mayor ERE financiero de los últimos años".

Cataluña
Sigue el “goteo” de informes de arraigo desfavorables a los inmigrantes que no acreditan conocer suficiente catalán
La Delegación del Gobierno desoye los certificados emitidos por la Generalidad, que no son vinculantes, y prefiere valorar “el esfuerzo de integración en su conjunto” del solicitante a la hora de otorgar los permisos de residencia.
Andreu Caballero www.vozbcn.com  8 Enero 2013

Desde marzo de 2012, cuando entró en vigor la instrucción 1/2012 de la Dirección General para la Inmigración de la Generalidad, ha habido un “goteo” de informes de arraigo desfavorables emitidos por la Consejería de Bienestar Social y Familia de la Generalidad a los inmigrantes que no han acreditado saber catalán, según ha reconocido la Delegación del Gobierno en Cataluña.

En total, según datos oficiales de la Consejería, en este tiempo el Gobierno autonómico ha tramitado 46.130 expedientes de extranjería, de los que la mayoría han sido de arraigo social (55%), seguidos por los reagrupamiento familiar (33,4%), los de renovación de residencia por reagrupamiento familiar (9,5%) y los de renovación de residencia temporal (1,9%).

Los informes desfavorables han superado los 3.200 casos y ‘se han debido principalmente al desconocimiento de una de las dos lenguas oficiales’, señala un comunicado de la Consejería, aunque ni esta, ni la Delegación del Gobierno, han especificado la cifra exacta.

La Delegación del Gobierno desoye los informes de arraigo
La Ley de Acogida y el reglamento que la desarrolla establecen el catalán como preferente respecto al castellano, lo sitúan como única lengua común y vehicular durante el proceso de primera acogida de los inmigrantes y exige a estos acreditar su conocimiento para que les sea concedido el certificado de arraigo, un documento que gestiona la Generalidad en base a un informe del correspondiente ayuntamiento, y que es necesario para que el Gobierno otorgue un permiso de residencia.

Sin embargo, tal y como recoge este lunes El Mundo, desde la Delegación del Gobierno han decidido emitir permisos de residencia a los inmigrantes independientemente de que la Consejería de Bienestar Social y Familia haya denegado el arraigo por no saber catalán.

“Apreciamos el esfuerzo de integración en su conjunto”
“Apreciamos el esfuerzo de integración en su conjunto. Puede darse el caso de que el informe del departamento [autonómico] sea desfavorable por motivo del catalán, pero entendemos que el solicitante está integrado observando otros supuestos. Observamos como un factor favorable que se haya acudido a un curso, pero no atendemos tanto a los resultados como a la dedicación. Si se ha ido a clases, se demuestra voluntad para integrarse”, señalan desde la Delegación del Gobierno para justificar la discrepancia de criterio con el Ejecutivo autonómico.

La Delegación apela al reglamento de la Ley de Extranjería de 2011, que exige voluntad por aprender la lengua para evaluar positivamente la integración del inmigrante. La instrucción autonómica, en cambio, exige que el inmigrante tenga ‘competencias comunicativas básicas en las lenguas oficiales de Cataluña’ o haya realizado un curso de 20 horas de la lengua que desconozca.

Precisamente, en 2010 el Defensor del Pueblo recurrió ante el Tribunal Constitucional (a instancias de la entidad Impulso Ciudadano) la autonómica Ley de Acogida en lo que se refiere a la obligación de que el inmigrante solicitante de la acogida en Cataluña de ‘alcanzar las competencias lingüísticas básicas en catalán y en castellano’. El Alto Tribunal todavía no ha emitido su sentencia.

Discrepancias entre la Generalidad y los ayuntamientos
El Mundo recoge el caso de Mohamed Ibrahim, un inmigrante egipcio cuyo certificado de arraigo le ha sido denegado por la Consejería de Bienestar y Familia porque ‘no dispone de conocimientos lingüísticos mínimos en lengua catalana’, a pesar de que el Ayuntamiento de Cabrils (Barcelona) dictaminó que está integrado y afincado en esa población desde 2006.

Ibrahim cumple el resto de requisitos, como el acreditar una estancia superior a tres años, tener medios económicos garantizados y vínculos familiares, y saber castellano. “No me habían dicho nada antes sobre el catalán. Viajo a menudo y no tengo tiempo para el curso”, señala, y explica que como músico se mueve por enclaves turísticos de distintos puntos de España. Sin embargo, confía en que la Delegación del Gobierno le renueve el permiso de residencia.

Denegado el arraigo por no hablar ni escribir catalán, pese a entenderlo y leerlo
Hace unas semanas, Abc denunciaba la situación de un joven marroquí de 30 años, Ahmed, cuya solicitud de arraigo fue desestimada por no tener suficientes conocimientos de catalán. El informe de la Generalidad reconocía que entiende y lee catalán, pero no lo habla ni lo escribe.

Ahmed llevaba empadronado en España desde 2005 y tenía permiso de residencia hasta 2011. Si la Delegación del Gobierno no desoye el expediente emitido por la Consejería, podría perder su trabajo puesto que su empresa ya ha sido multada tras una inspección por emplear a un “ilegal”. “Creo que intentan desviar a algunos inmigrantes al resto de España con la excusa del catalán”, ha señalado su abogado.

Cleries: “La integración pasa por conocer nuestra lengua”
El pasado 18 de diciembre, unos días antes de ser relevado de su cargo, el entonces consejero de Bienestar Social y Familia, Josep Lluís Cleries, fue contundente:

“La acogida [de inmigrantes] pasa por compartir nuestros valores, nuestras tradiciones y la cultura propias de Cataluña y de uno de nuestros bienes más preciados: nuestra lengua. La integración pasa por tener la voluntad de conocer y hacer suyos estos valores, tradiciones y cultura. La suma de los dos esfuerzos da como resultado una sociedad integradora y de cohesión como es la nuestra”.

De momento, los informes de la Generalidad no son vinculantes y la Delegación del Gobierno tiene la última palabra. En caso de que esto no fuera así -bien porque el Gobierno cediese esta competencia, o bien porque triunfase el proyecto secesionista de Artur Mas-, los inmigrantes lo tendrían sensiblemente más difícil para venir a Cataluña.

Cataluña
El PP de Tortosa se abstiene ante una moción contra el bilingüismo escolar
El texto también pide la dimisión del ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, y la retirada del anteproyecto de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, promovida por el PP.
Redacción www.vopzbcn.com  8 Enero 2013

El único concejal del PP en el Ayuntamiento de Tortosa (Tarragona), Francisco Javier Dalmau Salvia, se ha abstenido este lunes ante una moción para defender el modelo de inmersión lingüística escolar obligatoria exclusivamente en catalán y para pedir la dimisión del ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert (PP). El texto se ha aprobado gracias a los votos favorables de CiU, PSC, ERC, IC-ET y PxC.

La moción manifiesta el ‘rechazo rotundo’ al anteproyecto de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) -promovida por el PP- por considerar que ‘atenta contra el modelo de escuela catalana’ y ‘pone en cuestión la igualdad de oportunidades para todo el alumnado’.

Llamamiento a apoyar las movilizaciones contra el bilingüismo escolar
El acuerdo también exige la retirada de la LOMCE, tal y como está redactada actualmente, insta a la Generalidad y al Parlamento autonómico de Cataluña a interponer un recurso ante el Tribunal Constitucional, en caso de que finalmente se apruebe la ley, y expresa el apoyo del Ayuntamiento a la comunidad educativa, haciendo un llamamiento a sumarse a las movilizaciones en contra del bilingüismo escolar promovidas por la plataforma Somescola.cat, controlada por Òmnium Cultural.

El texto de la moción alienta a la Generalidad y a la Consejería de Enseñanza a defender sus competencias educativas para proteger ‘el catalán y el modelo lingüístico de nuestra escuela’, y les anima a seguir aplicando la Ley de Educación de Cataluña (LEC) -pese a las sentencias de los tribunales- por considerar ‘que está en plena consonancia con los principios educativos recogidos en el Estatuto de Autonomía de Cataluña’.

El alcalde, Ferran Bel, que también es senador por CiU, se ha congratulado de que ningún concejal se haya opuesto a la moción. Es bueno que sobre una cuestión como esta salga una propuesta municipal sin ningún voto en contra“, ha subrayado.

Sin sanciones disciplinares
No es la primera vez que concejales del PP se no se oponen -o incluso apoyan- a la prohibición del bilingüismo escolar a través de mociones municipales. En septiembre de 2011, el edil popular del PP en el Ayuntamiento de Palamós, Ricard Fontanet, apoyó una declaración a favor de la inmersión lingüística obligatoria en catalán y en contra las sentencias del Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional que ordenan restablecer las dos lenguas oficiales de Cataluña como vehiculares en las escuelas.

Hace solo unos días, el primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Santa María de Palautordera (Barcelona), Agustí Illa (PP), se posicionó a favor de una moción que defendía la inmersión lingüística obligatoria en catalán y que declaraba al ministro Wert -de su propio partido- persona no grata en la localidad.

La actuación del PP en los ayuntamientos de Cataluña es una de las mayores contradicciones que está gestionando Alicia Sánchez-Camacho, presidenta del partido en Cataluña. Bajo su control, el PP catalán ha pactado en al menos una decena de municipios con formaciones que se han mostrado claramente a favor de la secesión y forman gobiernos en ayuntamientos declarados independentistas o al margen de la ley. No se conoce ninguna advertencia ni sanción disciplinar a los ediles que votan en contra de la posición oficial del partido.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Cumplir la Ley no es una provocación

EDITORIAL www.gaceta.es  8 Enero 2013

No lleva 15 días al frente del Parlament y Nuria de Gispert ya se ha estrenado con un exabrupto que la retrata a ella y a la élite secesionista catalana.

Ha afirmado que constituyen “una cierta provocación” las palabras del ministro de Defensa diciendo que los militares “no atienden a absurdas provocaciones”. Lo primero que merece oír la señora De Gispert es que cumplir la Ley no es una provocación. Y el Gobierno cumplirá con su deber si pide al Constitucional que suspenda el referéndum catalán, una vez que este sea convocado.

Porque una consulta como la que Artur Mas enarbola como bandera es ilegal. Los argumentos en contra se basan en la jurisprudencia del TC para anular el referéndum del plan Ibarretxe o recortar el Estatut. Cataluña no puede convocar referendos, porque es potestad del Estado. Con la Ley de Consultas de la Generalitat de 2010 Mas sí puede convocar una –no vinculante– pero, como establece la propia norma, con la autorización del Gobierno.

Lo que es una provocación cierta es que la Generalitat se haya tomado a título de inventario las sentencias del Constitucional y del Supremo sobre la enseñanza del castellano; que considere ciudadanos de segunda a los castellanohablanes; que Artur Mas haya desafiado a ambos tribunales negándose a cumplir el artículo 3.1 de la Carta Magna; o que siga adelante con el reto soberanista a través del “consejo de transición nacional” al alimón con ERC. ¿Habla de provocación un Parlament que invistió a Artur Mas con el retrato del Rey tapado? ¿Alguien puede creerse que el president no viera el mensaje del Monarca en Nochebuena porque estaba ocupado?

Lo que es una provocación cierta, en fin, es que la huida hacia adelante soberanista funcione como un bote de humo para tapar las cuentas pendientes de una clase política que ha medrado a la sombra de CiU. Como saben muy bien los lectores de LA GACETA no sólo están bajo la lupa de la Justicia el clan Pujol y otros prebostes de Convergencia, como Puig o Gordo, sino también sus socios democristianos de Unió, cinco de cuyos militantes se iban a sentar en el banquillo, acusados en el caso Pallerols. Iban..., porque están negociando un acuerdo con la Fiscalía para eludir el banquillo. Los acusados aceptarían una pena de dos años de prisión, lo que les permitiría eludir la cárcel. De momento ya han logrado que se aplace el macrojuicio. El acuerdo entra dentro de la legalidad, pero no deja de ser un escándalo, que parece confirmar que la élite nacionalista catalana es intocable.

Mas, camino a ninguna parte

Editorial La Razón  8 Enero 2013

Los dos firmantes del pacto de legislatura catalán, CiU y ERC, perfilan en estos días los jalones de la llamada «transición nacional», que debería culminar en la convocatoria del referéndum separatista. Es decir, que bajo la estricta vigilancia de los republicanos de Esquerra, el presidente de la Generalitat, Artur Mas, comienza el absurdo y tortuoso camino hacia ninguna parte. Si sorprendente es la cerrazón de los convergentes, sordos a las llamadas a la realidad y al espíritu de concordia de amplios sectores de Cataluña, escapa a toda lógica política que se inste al Gobierno de la Nación a establecer un diálogo que no tiene otro objeto que atentar contra la unidad de España, consagrada como principio irrenunciable en la Constitución. Se pide un imposible a sabiendas, y se generará, por lo tanto, discordia, frustración y confusión. Exactamente lo contrario de lo que precisa Cataluña para superar una crisis financiera y social que se revela cada vez más profunda, a medida que se hacen públicos los últimos indicadores económicos del año que acaba de terminar. Sin olvidar que una Cataluña debilitada representa un factor muy negativo para el conjunto de España.

Ante esa reiterada insistencia en abrir un diálogo con el Estado, que figura, incluso, en uno de los cinco puntos fundamentales en que se articula el programa separatista, no cabe otra respuesta que la dada por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el pasado 28 de diciembre: el ordenamiento jurídico español inhabilita cualquier negociación al respecto, a menos que se llevara a cabo una reforma agravada de la Constitución, posibilidad que nadie contempla, ni siquiera a largo plazo. Este hecho, que reduce a la nada todo el proyecto separatista, es de sobra conocido por Artur Mas, lo que hace aún más inexplicable su pacto con ERC. Porque tras los caros fuegos de artificio y las cataratas de solemnes declaraciones, lo único que quedará en la mesa de negociación será la racionalización del gasto financiero, la reducción del déficit y la reestructuración de una Administración autonómica que ha alcanzado dimensiones de mastodonte y que, como advertía ayer el consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, va a exigir una nueva subida de impuestos para los catalanes, que ya soportan la mayor presión fiscal de todas las autonomías. Ahí, no nos cabe duda, la Generalitat encontrará la mano tendida del Gobierno de Mariano Rajoy para abordar una negociación que solucione en lo posible los problemas de financiación, desde la confianza y la lealtad. Porque, llegado el momento, no será precisamente ERC, que fue cómplice directo, desde el tripartito, del actual desastre económico de Cataluña, el mejor compañero de viaje.

Cataluña
La guerra de Gila del nacionalismo catalán

Cristina Losada Libertad Digital  8 Enero 2013

Otra cosa no, pero los nacionalistas son muy capaces de hacer una tormenta en un vaso de agua. La última borrasca en esas limitadas dimensiones que son tan de su gusto se originaba en una frase del ministro de Defensa. "Los militares están preparados, mantienen el ánimo firme y sereno, sin atender a absurdas provocaciones, y cumplen calladamente con su deber", dijo Morenés en un discurso que, por lo demás, hubiera pasado sin pena ni gloria ni titular. Pues nada, a la voz de "absurdas provocaciones", los nacionalistas, como un solo hombre, se dieron por aludidos e hicieron turnos para indignarse.

El nacionalismo catalán tiene grandísimo interés en hacer ver que el Gobierno español se propone enviar la infantería a la plaza de San Jaime en el caso de que la Generalitat convoque una consulta ilegal sobre la secesión. El propio Artur Mas, cuando era el Mesías de la precampaña, advirtió: "Nadie puede utilizar las armas para ir en contra de la voluntad de un pueblo". Lo dijo, obviamente, para que su público pensara que alguien quiere utilizarlas. Con la misma intención, cuatro eurodiputados, incluida una militante del PSC, enviaron en octubre una carta a la comisaria Reding pidiendo una acción preventiva de la UE, ante el riesgo de que se empleara "la fuerza militar contra la población catalana".

Aquella astracanada usaba como pretexto unas declaraciones de dos militares retirados y otra del eurodiputado Vidal Quadras, quien había dicho que si el Gobierno autonómico convocaba un referéndum saltándose la ley debería aplicarse el artículo 155 de la Constitución. Éste es un procedimiento estrictamente civil, similar al previsto en otras democracias. Pero tanto quiere oír ruido de sables el nacionalismo catalán, que hasta lo oye cuando pasan unos cazas en vuelos de adiestramiento. Compréndase: de algún modo tiene que darle cuerpo al enemigo imaginario.

La frase de Morenés, no obstante, es típica de un lenguaje político que se refugia en los sobreentendidos para que cada cual interprete lo que le parezca. Pero si hay "provocaciones" al ejército, tan serias como para mentarlas en un discurso institucional, que diga cuáles son. Si no, mejor callarse. Así, el ministro incurrió en lo que él mismo tachaba de "error extraordinario" en una entrevista. "Pido responsabilidad para no llevar a las Fuerzas Armadas al debate político diario", dijo allí. Fue dicho y no hecho. De estar sometido a la disciplina militar, igual tendría que ponerse falta.

Una Comunidad pequeña y acorralada, entre miserables y asesinos
Navarra tiene un Gobierno en apurada minoría. Justamente allí el PP es más débil. Posible pero improbable el adelanto electoral. Y como resultado, un avance de los enemigos de España.
Pascual Tamburri www.elsemanaldigital.com  8 Enero 2013

La peripecia de Santiago Cervera, con dimisión incluida, puso a Navarra y su futuro político en la portada de la actualidad. Después, la drástica intervención de Yolanda Barcina en los restos del naufragio de Caja Navarra ha hecho que todos los rumores de décadas sobre la gestión de lo público en la Comunidad Foral cobren una importancia renovada. No hace mucho que Pablo A. Iglesias escribía aquí que "en la sede nacional del PP… creen que tras el adelanto de las urnas en Asturias y Cataluña en 2012, algunos dirigentes piensan que puede producirse otra sorpresa similar en 2013. Esta vez, en Navarra". Y ese abismo lo sería para todos.

Los elementos del drama son muchos y su combinación angustiosa. Navarra ya no es una región que pueda presumir de un excepcional bienestar y una gestión brillante que justifiquen sin más el uso que los políticos hacen de la foralidad. De las últimas elecciones autonómicas salió un Parlamento Foral más dividido que nunca, y el giro del PSOE-PSN lejos de UPN ha dejado un Gobierno regionalista monocolor incapaz de sacar adelante leyes o Presupuestos (salvo aceptando políticas y chantajes socialistas o abertzales, lo que tampoco es una novedad). Lo único que salva a Yolanda Barcina de una moción de censura es que ésta tendría que ser constructiva y los socialistas de Roberto Jiménez no quieren aparecer aún totalmente en manos nacionalistas. Y los nacionalistas a su vez están divididos y muy condicionados por la situación del País Vasco. De cualquier modo, Navarra está sobre la mesa de juego, y es una ficha cuyo valor no depende de su tamaño.

La historia de escándalos navarros no empieza precisamente con Cervera, ya que arranca (con continuidades curiosas o no tanto) con los francodesarrollistas corruptos de MATESA, continúa con la difícil presidencia de Jaime Ignacio del Burgo y sigue hasta hoy sin interrupción. Unión del Pueblo Navarro ha gobernado Navarra desde que Juan Cruz Alli (luego amigo de los abertzales) sustituyó al socialista Gabriel Urralburu (luego condenado por corrupción), con la breve interrupción de un tripartito entre abertzales, socialistas y el mismo Alli terminado también por vía policial-judicial (aunque Javier Otano era personalmente inocente). Miguel Sanz impuso su liderazgo primero en UPN y luego en el gobierno regional a un precio que los ancianos de su partido recuerdan bien. Muchos años de gestión muy personal han cambiado en el fondo, en la forma y en los nombres la UPN que nació justo después de la Constitución (y contra ella). Los líderes de UPN de todos los niveles y también sus estrategas e ideólogos son ahora a todos los efectos profesionales de la política ajenos al patriotismo de la Transición. Viven del poder y temen perder el poder; en consecuencia durante muchas legislaturas, UPN ha apelado antes de las elecciones a "¡que vienen los vascos!", y después ha gobernado con más o menos apoyo de los socialistas, compartiendo con éstos las prebendas del régimen y, lo que es peor, renunciando a las políticas más queridas por su electorado genuino y aplicando las de la izquierda o similares... abertzales también.

UPN es un partido ahora mismo totalmente configurado para el poder regional y local, y no tenerlo sería el peor abismo imaginable. Ninguna renuncia ha sido imposible con tal de conservar el poder, y una gran parte del electorado ha tragado con todos los sacrificios pensando que, al fin y al cabo, Navarra iba bien y se evitaba que gobernasen los abertzales. A la siguiente campaña electoral UPN va a llegar con la certeza de que no tendrá una mayoría absoluta, con una amplia probabilidad de no tenerla tampoco relativa y sin aliados seguros y suficientes para formar gobierno. Según qué escándalos y rumores surjan y en qué orden crecerán las grietas dentro de UPN (puesto que Miguel Sanz y Alberto Catalán no practican la misma disciplina que exigían cuando el liderazgo no era de Yolanda Barcina), y las encuestas, la formación de listas, la distribución de cargos y finalmente los resultados pueden ser otros tantos campos de batalla. Sean cuales sean los rumores, Yolanda Barcina no disolverá el Parlamento hasta que el viento cambie y sea posible un resultado mejor que la situación actual. Ahora mismo, pese a todo y a no poder legislar ni casi gobernar, UPN tiene el poder. Tras unas elecciones, dada la situación de PP y PSOE, casi cualquier cosa (peor) es de temer. Eso sí, también puede ser que Barcina se canse personalmente de esta presión y se llegue a un anticipo electoral por simple hartazgo, algo a lo que Patxi Zabaleta por cálculo y Roberto Jiménez por inconsciencia (antes de los nuevos datos sobre sus créditos CAN) parecían apuntar.

Gran parte de las decisiones futuras dependen del que fue partido de Santiago Cervera. De momento, el PPN no tiene un presidente como el del PP de Guipúzcoa, Borja Semper, y nadie se plantea que "El futuro se tiene que construir también con Bildu". El problema no es que el PP navarro se lance a hacer el ridículo con los abertzales, sino que siga siendo demasiado débil. Navarra es el lugar donde el PP es más débil, tanto en números absolutos como en fuerza relativa. Sus escaños de 2011 no bastaron para formar mayoría con UPN, y por tanto legitimaron sin debate a los que dentro de UPN querían a cualquier precio la amistad con los socialistas. El objetivo político del PP en Navarra no puede ser otro que el poder, quizá primero en coalición –coalición suficiente en números y sin renuncias en el fondo- y después en nombre propio. Hay votantes y militantes potenciales para el PP. ¿Dónde? En los decepcionados con la UPN entregada al socialismo, sus políticas y sus corrupciones, en los que llevan décadas esperando valores llevados a las políticas (más allá de las habituales concesiones a los habituales grupos de presión), en los que quieren más España y más coraje y quizá ya ni votan. Pero hay que irlos a buscar… y ahí seguramente hace falta construir un PP navarro fuerte, lo que no es tanto cuestión de si el líder es Martín como de tener un proyecto claro y la sentina de la nave bien limpia de desechos, puesto que hace falta tripulación y no lastre.

Por lo demás, el partido que más años ha gobernado Navarra no es UPN sino el PSOE. Con Gabriel Urralburu tuvo Gobiernos monocolores, con apoyo externo de UPN (y compensaciones presupuestarias, municipales, lobbisticas y así); tuvo el experimento de Otano, que falló más por las enemistades de Alli y los escándalos del PSOE que por tener un consejero abertzale. Pero sobre todo, con buena o mala cara, ha gobernado siempre que ha formado Gobierno UPN, puesto que incluso en los años en que bastaba a Sanz el apoyo de CDN había en UPN muchas voces a favor de amplias concesiones al PSOE. Quizá en medio de esta tormenta de noticias, rumores y escándalos estemos viendo algunas de las razones de esa amistad políticamente contra natura pero humanamente tan estrecha. Roberto Jiménez, con un partido dividido detrás y con un PSOE nacional débil que no puede evitar verlo con cierto desdén, no puede presentarse como alternativa a UPN ni como renovación de nada… sólo si los abertzales dan por bueno el paso de los socialistas a la oposición el PSOE podrá ganarse una cierta imagen de cambio. Pero para eso necesita tiempo, para eso y para recuperar votos, y por eso tampoco el PSOE quiere elecciones ya, salvo que sea para retomar la alianza con UPN o para lanzarse a un nuevo multipartito en el que los abertzales dirigiesen la política y Roberto Jiménez fuese el mascarón de proa. Improbable, claro, si pensamos en el partido. Pero para el secretario general es una de las pocas opciones de ser presidente de Navarra en esta generación. Hay quien lo ha visto, claro; y otro día hablaremos de los estudios y amistades del licenciado Jiménez, y por supuesto del complejo mundo del nacionalismo vasco en Navarra... un mundo que aún hoy no se puede entender sin ETA ni sin la voluntad de anexionar Navarra. Tendremos tiempo, porque Barcina no va a disolver el Parlamento, salvo que caiga un cerverazo esta vez cerca de ella.

Galicia La policía detiene en Ames a un presunto miembro de Resistencia Galega
El supuesto terrorista portaba tres artefactos explosivos y fue capturado de noche en una zona boscosa del municipio coruñés
Santiago / la voz  8 Enero 2013

Agentes de la Policía Nacional adscritos a la Comisaría General de Información detuvieron ayer en torno a las diez y media de la noche a un presunto miembro de la organización terrorista Resistencia Galega.

El Ministerio del Interior indicó en un comunicado a última hora de ayer que la captura se produjo en una zona boscosa del municipio coruñés de Ames, en el entorno metropolitano de Santiago de Compostela.

Según explicaron fuentes de Interior, el detenido llevaba consigo tres artefactos explosivos similares a los intervenidos a integrantes de este grupo terrorista en otras operaciones policiales recientes y la investigación y seguimiento de esta persona podría haber durado varios meses.

La actividad de este grupo se había centrado en los últimos tiempos en el sur de Galicia. En septiembre del 2012 cuatro activistas fueron capturados en Vigo con dos mochilas que portaban abundante material explosivo, y en agosto la organización había advertido de la colocación de dos bombas el monte Sampaio de la ciudad olívica mediante una llamada telefónica. Sin embargo, algunos de los últimos ataques a sedes de partidos políticos tuvieron lugar en Teo, Ordes o Negreira, en el entorno de Santiago.

La Policía Nacional detuvo en Ferrol el pasado mes de octubre a otros dos presuntos miembros de la misma organización terrorista. En esa ocasión, los arrestados supuestamente formaban parte del «aparato de financiación» y abastecimiento



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