AGLI Recortes de Prensa    Lunes 14  Enero 2013

La balanza de pagos, otro desequilibrio insostenible
Roberto Centeno El Confidencial 14 Enero 2013

Hace unas semanas les prometí que a la vuelta de vacaciones les hablaría del sector exterior, ya que este Gobierno de tramposos y su corte de palmeros no paran de hablar de la mejora de las exportaciones como si se tratase del milagro que nos sacará de la crisis. La realidad es justo lo contrario: es un mero efecto colateral de nuestro hundimiento económico, que está produciendo el mayor nivel de paro y deflación salarial en 70 años. No es resultado de la inversión productiva, de la innovación o de la mejora de la calidad, por lo que, si la economía se reactivara, el déficit comercial volvería a dispararse de nuevo. Pero antes de entrar en ello, parece conveniente explicar los grandes conceptos del comercio internacional para que aquellas personas no familiarizadas con la economía entiendan de qué estamos hablando.

Todos los flujos económicos, consecuencia de los intercambios con el exterior, constituyen la denominada balanza de pagos, que es el registro contable de todas las transacciones -materiales, inmateriales y financieras- de un país con el resto del mundo. Según su naturaleza se clasifican en tres grandes grupos o cuentas. La balanza por cuenta corriente, que engloba a su vez cuatro balanzas (la comercial o de bienes físicos; la de servicios, que incluye turismo, viajes y otros servicios; la de rentas y la de transferencias corrientes). Luego está la balanza por cuenta de capital, que registra entre otros conceptos las transferencias de capital procedentes de la UE. Y, finalmente, la balanza o cuenta financiera, que recoge las inversiones financieras, préstamos y similares. Es decir, tres balanzas distintas donde las exportaciones son solo una parte de una de ellas.

“Todo está en la balanza de pagos”
Como resume certeramente el director de Coyuntura de FUNCAS, Ángel Laborda, “todo está en la balanza de pagos”, ya que “todas las fortalezas, debilidades, desequilibrios cíclicos económicos y financieros de la economía siempre acaban reflejándose en ella”. Hasta octubre de 2012, el déficit de la balanza comercial se situó en 23.000 millones de euros, lo que supone una mejora de 11.000 millones respecto al mismo periodo de 2011. Esto es lo que ha hecho dar saltos de alegría al Gobierno y sus palmeros. La balanza de servicios, fuertemente positiva desde los años 60, tuvo un superávit de 34.000 millones (una mejora de 4.000), pero no por el turismo, que apenas varió, sino por “otros servicios”. Las otras dos balanzas, rentas y transferencias, tuvieron un saldo negativo de 26.000 millones, 2.000 menos que en el mismo periodo de 2011. En conjunto, un déficit por cuenta corriente de 15.000 millones, lo que representa una caída de casi 16.000 millones. Pero, ¿es esto todo? Ni de lejos. Quedan otras dos balanzas sobre las que estos tramposos no dicen ni pío.

Si la economía se reactivase, el déficit comercial volvería a dispararse de nuevo
¿Y qué ocurre con ellas? La primera es la balanza por cuenta de capital, que se mantuvo básicamente igual, y la segunda la balanza o cuenta financiera, que se ha convertido en un desastre sin precedentes. ¡Hasta octubre había acumulado salidas netas por valor de 211.000 millones, frente a 27.000 millones en el mismo periodo del año anterior! Y eso es lisa y llanamente insostenible para cualquier país. El agujero, en su mayoría préstamos y salida de capitales, ha sido rellenado, as usual, por el Eurosistema. A pagar por nuestros hijos y nietos, que heredarán una deuda gigantesca que lastrará gravemente su futuro. Un descuadre de este calibre es simplemente insostenible; y en 2013 va a ser mucho mayor aún.

¿Cómo se pueden repicar las campanas por una mejora de 16.000 millones de la balanza corriente mientras se oculta un desplome de 187.000 en la balanza financiera? La mendacidad de este Gobierno de insensatos parece carecer de límites. El déficit total con el exterior ascendió al 16% del PIB en solo diez meses. Cuando en 2007 el déficit de la balanza corriente era del 10% del PIB, el Partido Popular se desgañitaba, y con toda razón, diciendo que era insostenible y, sin embargo, la cuenta financiera era entonces favorable. Y ahora que el déficit es del 16%, la esconden debajo de la alfombra y todos son aplausos y parabienes. ¿Pero en manos de qué clase de farsantes hemos caído?

Y todo ello como consecuencia de los grandes problemas estructurales que Rajoy no tiene ni la menor intención de abordar. Todo lo contrario: ya tiene dispuestos 23.000 millones extra para que las comunidades sigan despilfarrando en 2013 y para seguir costeando el caos del sistema financiero, que a su vez le financia a él. Lo que haga falta, y va ser muchísimo, porque la morosidad está subiendo como la espuma. Y es precisamente para ello, como me ilustra mi buen amigo Antonio García Trevijano, que este Gobierno, dilapidador del patrimonio de España, ha puesto en marcha un Estado policial de exacción, que no tiene en cuenta la capacidad de los españoles para soportar la inmensa carga de deuda, impuestos, tasas y multas que han hecho recaer sobre ellos. Es algo sin precedentes en la historia fiscal española, a lo que dedicaré mi próximo análisis.

En concreto, en 2013, el Tesoro prevé aumentar el endeudamiento en 71.000 millones y, aparte de eso, refinanciar deuda por 160.000. Una cifra brutal imposible de conseguir sin un rescate en toda regla. Pero es que, además, cuando uno se toma la molestia de revisar lo que el Gobierno preveía a principios de 2012 y lo que sucedió en realidad, la desviación es simplemente alucinante. En 2012, la financiación total ascendió a 249.636 millones frente a una previsión de 186.100 millones de los Presupuestos Generales del Estado (¡publicados en abril!). Lo nunca visto. Ni siquiera en tiempos del indigente mental. Pero es que además de esa cantidad total, 35.800 millones eran la financiación neta, que ha resultado ser de ¡109.000 millones, tres veces más!

Y, ahora, explíqueme alguien, en particular aquellos que opinan que la situación mejora y están engañando a la gente e incitándola de nuevo a tomar decisiones disparatadas de inversión: ¿cómo concilian la mejora con que las necesidades netas de financiación previstas en 2013 para financiar gasto corriente sean el doble de las previstas en 2012? Y eso es la previsión de estos tramposos. ¿Cuánto serán en 2013 “las necesidades financieras no previstas”? Los que de nuevo piensen que ya no hay riesgo y metan su dinero en bonos del Tesoro, de bancos o similares, van a acabar como los de las preferentes. Aunque se lo habrán ganado a pulso. Están financiando como unos pardillos el gasto corriente y la corrupción de las oligarquías política y bancaria. Y con una rentabilidad que no compensa ni de lejos el riesgo que están asumiendo.

Las exportaciones: escaso valor añadido y menos empleo
Y ahora las exportaciones. Para empezar, lo primero que hay que dejar claro es que el incremento de las mismas nada tiene que ver con una acción de gobierno en sentido positivo (como ayudas a la innovación, a la inversión o a la financiación), sino con el más negativo de los posibles: el fuerte retroceso de la demanda interna por la desastrosa política económica, que ha obligado a numerosas empresas a tratar de vender en el exterior lo que ya no pueden vender en España. Esto, unido a una brutal reducción de los costes laborales y al paro, es lo que ha hecho más competitivos nuestros productos. En otras palabras: el empobrecimiento y el paro son el único motor de nuestras exportaciones. El Gobierno no solo no haya hecho nada, sino que su política de expolio fiscal a la economía productiva, lejos de impulsar la inversión y la modernización de la capacidad productiva, la está destruyendo.

Cuando el déficit de la balanza corriente era del 10% del PIB, el PP se desgañitaba diciendo que era insostenible; ahora que el déficit es del 16%, esconden debajo de la alfombra la cuenta financiera y todos son aplausos

La industria manufacturera, incluida la alimentaria, apenas representaba en 2011 ya el 13% del PIB, a lo hay que restar el desplome de 2012 (un -7,2 % hasta noviembre). El porcentaje contrasta con el 37% del PIB registrado en 1975. Y la mayoría es obsoleta o subvencionada, no incorpora innovación ni diferenciación alguna y apenas valor añadido, ya que la mayoría de las exportaciones tienen una gran cantidad de productos importados. Solo la energía supone de media más del 20%. Respecto al empleo, la industria representa el 14% del total y la parte exportadora es solo una fracción del mismo. Lo malo es que el sector en su conjunto está destruyendo empleo, no creándolo, porque solo la reducción de los costes salariales les permite exportar unos bienes que o son commodities sin diferenciación alguna o tienen un contenido de importaciones casi doble que el de otros países.

En concreto, el valor añadido de nuestros principales sectores exportadores -como maquinaria y bienes de equipo, automóviles, productos químicos y petrolíferos- es apenas un tercio de su valor total. En la industria del automóvil, esencial en nuestras exportaciones, el contenido importador es el 63%, frente al 37% de Alemania o el 35% de Italia. Pero incluso en la industria de alimentación, el contenido importador de España es el 27% frente al 14% de Alemania o el 22% de Italia. La participación en las exportaciones de los consumos intermedios de productos importados es en España casi un 30% superior a la media de los países centrales europeos. “En las principales ramas industriales, el peso relativo del valor añadido es claramente menor en España (que en el resto de Europa), mientras que el de los consumos intermedios importados es sustancialmente superior” (1).

En otras palabras: para que las exportaciones españolas puedan mantener un crecimiento estable se necesita mucho más que la política de reducción salarial de Rajoy. Se necesita tener una energía competitiva y el presidente está en todo lo contrario. A favor de los monopolios y con una política de innovación, de desarrollo de nuevos productos diferenciales, inexistente. Y, por supuesto, la financiación ni está ni se la espera. Exportando commodities o similares que fabrica cualquiera (y teniendo que importar para ello energía, tecnología y productos intermedios de alto valor) apenas se genera valor añadido. Un iPad es casi todo valor añadido. Un producto químico o petrolífero, casi nada. Y solo a base de reducir salarios a niveles tercermundistas, el tema no tiene recorrido.

Para que las exportaciones españolas puedan mantener un crecimiento estable se necesita mucho más que la política de reducción salarial de Rajoy

Los flujos de comercio exterior, en contra de lo que dice este Gobierno de tramposos, no están contribuyendo en absoluto a dinamizar la economía, ni mucho menos el empleo. Dicho de otra manera: aunque el déficit comercial mejore, eso no significa ni que vaya a crearse empleo ni que vaya a servir para salir de la crisis. El turismo, por su parte (y aunque siempre importante), sigue siendo lo que era: 38.600 millones de ingresos de enero a octubre, frente a 38.300 del mismo periodo del año anterior. Japón lleva en una profunda crisis más de veinte años. Una crisis financiera mal resuelta y un gasto público incontrolado son el problema. Sin embargo, en este largo periodo el superávit corriente ha sido enorme, constante y de productos de alto valor añadido, no de commodities.

Así que, señores del Gobierno y palmeros a juego, ¡déjense de engañar a la gente con unas exportaciones que jamás sacaran a España de una crisis como consecuencia de un gasto público inasumible, de una corrupción generalizada y de un sistema financiero inviable! Pero ahí tienen a este Gobierno de depredadores cuya incompetencia solo es superada por su prepotencia, festejando el endeudarnos el jueves en 5.800 millones. Así que, mientras el BCE les siga prestando sin condición alguna, ¿para qué van a dejar de despilfarrar y de saquear si están por encima de la ley (y cuando los pillan no pasa nada) si los que pretenden detenerlos y procesarlos tienen que dimitir o son expulsados? O España acaba con esta oligarquía corrupta y antidemocrática o estos totalitarios indignos acabarán con España.

(1) El contenido importador de las ramas de actividad en España, Carera y Tiana del Servicio de Estudios del Banco de España.

Corrupción en un país de bobos
Manuel Martín Ferrand www.republica.com 14 Enero 2013

A don José de Espronceda, el más grande de nuestros poetas románticos y, quizás por ello, el más olvidado de todos, le gustaba ver el cielo “con negros nubarrones / y oír los aquilones / horrísonos bramar”. Hoy se lo pasaría bomba. España es un país de bobos y, como mandan los cánones cuando es esa la fauna dominante, se impone el liderazgo, no sólo político, de los pazguatos.

El diario El País, santo y seña de lo políticamente correcto, acaba de publicar uno de los sondeos de Metroscopia que acostumbra. Es un trabajo relevante por cuanto tiene de orientativo para el conocimiento de la situación. Se destaca en él que “el 96 % de los españoles cree que la corrupción política es muy alta”. ¿Querrá eso decir que el 4% restante no se entera de nada?

La corrupción, especialmente en cuanto se refiere al uso de los fondos públicos, es la esencia misma de lo español. Ahí está la Historia para que lo compruebe quien quiera. Incluso la grandeza del Estado alcanza su máxima dimensión en episodios, tan golfos como altaneros, como “las cuentas del Gran Capitan”. La síntesis de un poder que se ejerce sin la debida dignidad y de una fuerza que antepone el éxito al merito ético de su consecución.

Cuando 96 de cada 100 españoles confiesan su pesadumbre por la “muy alta” corrupción imperante, ¿Qué cabe hacer? Es una corrupción esencial que se sostiene sobre muchos siglos de penuria profunda y arranca de la generalizada falta de respeto a los demás. Cuando un padre de familia, de los que se llevan, distrae unos pocos bolígrafos de su oficina para llevarlos a casa y proporcionarles una alegría a sus hijos, se entiende el gesto como “simpático”. Es un buen padre el que atiende a su prole y no pierde ocasión de beneficiarla…

El pequeño beneficiado por el material de oficina sustraído por su amantísimo padre termina, incluso con esfuerzo, por alcanzar la inteligencia debida y, ya crecidito, no cumplir con eficacia las exigencias de su contrato de trabajo, organizar alguna pequeña estafa en la empresa que le da de comer, calificar de un modo más provechoso un terreno edificable en el área de su Ayuntamiento y así, suma y sigue, hasta no dejar un palmo sin esquilmar en todo el territorio nacional.

Como aquí, siempre distantes del esfuerzo, el mérito y la excelencia, gusta tanto la igualdad, el hecho de que el 96% de los ciudadanos coincidan en una misma sensación es motivo para el gozo. En eso no hay diferencias, ni metodológicas, entre la derecha y la izquierda los independentistas feroces y los españolistas recalcitrantes.

España, que nos da su medida intelectual en el prime time de las televisiones, públicas o privadas, nos enseña su carné de identidad ética con datos como el que comentamos. Si un 96 por ciento del paisanaje entiende que sus representantes, además de no representarles adecuadamente, se lo llevan crudo para sí, su partido o las obras benéficas de su devoción, que tanto monta, y no suenan los gritos de la revolución -entiéndaseme- es que estamos aún peor de lo que parece.

Un dos de mayo de hace dos siglos, el pueblo de Madrid era capaz de levantarse en armas -mejor, en cuchillos, azadas y tijeras- porque los soldados de Napoleón trataban de secuestrar, con gran aparato gestual, a unos pocos Infantes de España del Palacio Real de Madrid. Poca y no muy valiosa mercancía. Hoy, según el 96 por ciento de nosotros mismos, son nuestros representantes quienes se lo llevan todo. Lo que no resulta de fácil transporte, desde un edificio a un aeropuerto, se manda construir aunque su uso futuro no esté claro ni resulte imprescindible para que surjan los correspondientes efectos porcentuales.

Según la encuesta de El País, en lo que respecta a la valoración de esa establecida cleptocracia, no hay grades diferencias entre la percepción de los militantes y simpatizantes de los dos grandes partidos nacionales. De los periféricos no vale la pena hablar. En Cataluña, por ejemplo, han establecido una escuela de costumbres y han llegado a falsificar la Historia de España para disponer de más innovadoras herramientas para la rapiña generalizada.

En ese marco de desesperación -desesperación en el sentido tenebroso y final del maestro Espronceda, gran periodista- el PP, el partido que no se mueve, ha instalado sus expectativas de voto, en el caso de unas elecciones anticipadas, en el 29,8 por ciento. Mariano Rajoy no es como Saturno, que se comía a sus propios hijos. Por no moverse es capaz de comerse a sí mismo. Un país de bobos, ya digo.

Entre tibios y necios
Javier Orrico Periodista Digital 14 Enero 2013

Esta semana ha comenzado a hacerse realidad la ruptura de España. La declaración de soberanía que aprobará el día 23 el parlamento regional de Cataluña establece un nuevo sujeto político distinto del pueblo español. Eso es ya la independencia. No hace falta esperar a que sea confirmada por ningún refrendo, puesto que sólo el reconocimiento previo de la capacidad de autodeterminarse, la soberanía, puede llevar a su ejercicio efectivo. ¿Dónde están los que decían que España no se rompía en los días tontainas del zapaterismo? Ante eso, España opone una formidable conjunción de tibios del PP de Rajoy, y necios de lo que ha quedado del PSOE. Y no se sabe qué es peor.

La tibieza ya nos está llevando hasta a financiar el proceso de la independencia catalana, que para ello no cesa de crear organismos y gastar en ellos lo que se nos quita al resto de españoles. La obscenidad con que se esgrimen las inversiones de obra pública en la provincia de Barcelona y en el AVE o la promesa del corredor mediterráneo por Cataluña (la inversión estratégica más cretina de la historia de la humanidad, ponerte en manos de tus enemigos para el paso de tus mercancías), no hacen más que anunciar el entreguismo que nos espera.

Por su parte, la necedad cobarde lleva al PSOE a no desvincularse para siempre de un PSC donde argumentan que están a favor del derecho a decidir pero no de esta declaración de soberanía. ¿Y cómo podría decidir quien carece de la capacidad de hacerlo? No se puede estar en contra de la soberanía y a favor de ejercerla. La tragicomedia es la mediocridad, el vacío de talento que el PSOE propició para España y que se lo ha comido a él. No cabe un tonto más.

De la corrupción
josé garcía domínguez ABC Cataluña 14 Enero 2013

Cuando, como aquí y ahora, las secciones de política y de sucesos de los periódicos resultan ya indistinguibles entre sí, acaso procedería constatar que el abismo que sigue separando a la Europa del norte de la del sur, mucho más que las diferencias de riqueza, lo explican los valores. Tal vez, contra lo que ordena ese lugar común tan caro a políticos y tertulianos, el del famoso cambio de modelo productivo, lo que Cataluña y el resto de España necesiten, y con urgencia, sea un cambio de mentalidad colectiva; a ser posible, previa parada y fonda en la honda regeneración de los usos cívicos. Un cambio que ponga coto a la genuina privatización de lo público, perversión del sistema que no procede de los recortes de hoy, sino de la obscena patrimonialización de las administraciones acometida por los partidos desde hace décadas.

He ahí el fin de la política en toda su impúdica desnudez. Espectáculo crepuscular de lo oficial convertido, ya sin disimulos, en abierto comercio de apetitos particulares, muy lucrativo monopolio de insaciables partidas locales. Tupida malla caciquil de señores que alimentan a sus vasallos, gleba vinculada por pactos de sangre a sus benefactores, a cambio de lealtad feudal. Un asalto en toda regla al que no ha sido ajeno el clamoroso raquitismo de los órganos en teoría llamados a impedirlo. Repárese, si no, en las cifras que siguen. El Estado ocupa a cuarenta y seis mil de sus mejores servidores en la vigilancia fiscal de los contribuyentes. Ese mismo Estado, buen sabedor de los innúmeros vericuetos por donde puede desvanecerse el dinero, asigna al control de las finanzas de los partidos políticos a…diecinueve probos funcionarios. ¡Diecinueve! Y aún han tenido la humorada de llamarle Tribunal de Cuentas a la cosa. Por algo sostiene el Consejo de Europa que el de la financiación opaca de los partidos es uno de los grandes capítulos pendientes en la España contemporánea. Lo dicho, diecinueve. Y ni uno más.

Rajoy y Rubalcaba perdidos en la niebla
Pablo Sebastián www.republica.com 14 Enero 2013

Mientras el gobierno catalán avanza, con el camino expedito, hacia la independencia Rajoy y Rubalcaba permanecen perdidos en sus respectivos ámbitos de poder, en espera de no se sabe qué.

El comportamiento de los primeros políticos de este país, frente a la grave situación económica y social de España y al demencial desafío independentista del gobierno de Cataluña, es lamentable y está marcado por la ausencia de liderazgo y de autoridad (incluso dentro de sus partidos, Rajoy ante el PP de Madrid, y Rubalcaba ante el PSC catalán), lo que les hace responsables directos de las consecuencias que se deriven del caos económico e institucional del país.

Los ciudadanos lo saben y así se aprecia en la última encuesta sobre intención de voto y liderazgo del diario El País donde se señala que el PP está un 29,8 %, frente al 44,6 % de los comicios de 2011, lo que supone una pérdida de un tercio de su electorado (y más de 14 puntos). Asimismo, el sondeo revela que el 74 % de encuestados “desaprueba” la gestión de Rajoy como presidente y al 84 % Rajoy les inspira “poca o ninguna confianza”.

Las cifras del PSOE también son preocupantes, aunque pierden menos votantes que el PP y pasan del 28,7 % en las elecciones de 2011, al 23,3 % ahora. Sin embargo los datos de Rubalcaba son peores: el 81% “desaprueba” su labor de oposición y el 91 % dice que les inspira “poca o ninguna confianza”. De semejante desastre político se benefician IU y UPyD, que doblan sus resultados de 2011 y pasan, respectivamente, al 15,6 %, y al 10,1 %. Por si algo faltara la encuesta afirma que el 95 % de los ciudadanos cree que los partidos protegen a los corruptos.

Nunca España ha tenido desde el inicio de la transición una crisis política e institucional tan grave (sin olvidar aquí a la Corona), y nunca los dos grandes partidos nacionales, PP y PSOE, han estado tan mal y con tan débil liderazgo, cuando los ciudadanos esperan de ellos soluciones, pactos y firmeza política. Pero nada de esto es posible con un Rajoy que dice que “la prioridad es la economía y el paro” y que, a la vez, dinamita los puentes del diálogo con el PSOE exhibiendo innecesarias reformas ideológicas en Justicia, Sanidad y Educación que indignan y dividen a los ciudadanos. Al tiempo el presidente se muestra incapaz de hacer frente al desafío de Artur Mas, ni a su compañero de partido Ignacio González en Madrid con quien anda enfrentado en el ¡Tribunal Constitucional!

El problema de Rubalcaba, otro que tampoco se atreve a cantar las cuarenta a Mas, es mayor con el PSC catalán empeñado como está Pere Navarro en el referéndum de autodeterminación. Motivo por el cual el PSOE se ha sacado de la manga la reforma federal de la Constitución con la que pretende salvar su relación con el PSC. Mucho más fácil y clarificador sería que el PSOE presentara sus siglas en las próximas elecciones catalanas (que no tardarán en llegar, si todo sigue así), que proponer una reforma federal de la Constitución que Rubalcaba sabe que es imposible porque se opone el PP.

¿Qué se puede hacer? Solo hay una salida un pacto PP-PSOE por la unidad nacional y la lucha contra el déficit y la recuperación del empleo, y suspender las reformas con carga ideológicas en la Sanidad, Justicia y Educación. Además Rajoy tendría que poner orden en el PP de Madrid y Rubalcaba romper con el PSC. Algo muy sencillo de hacer para sacar adelante España pero imposible de imaginar bajo el débil liderazgo y la escasa autoridad de Rajoy y Rubalcaba. Al menos al día de hoy.

Atajar la corrupción
editorial El Correo 14 Enero 2013

Es imprescindible agilizar los procedimientos judiciales para castigar a los infractores

Los escandalosos casos de corrupción política que en las dos últimas décadas han aflorado en España son el reflejo de una podredumbre que ni las instituciones públicas ni los partidos políticos han sabido o querido atajar. Buena parte de ellos se produjo al albur de la especulación sobre el suelo en los años de la burbuja inmobiliaria, y la bonanza general alimentó las tentaciones del lucro ilícito a la sombra de distintas administraciones. No es casual que la localización preferente de la corrupción se haya producido allá donde la fiebre del ladrillo podía extenderse con más facilidad, en la España mediterránea. El patrón que vincula al corruptor y al corrupto ha llegado a entretejer mallas extraordinariamente tupidas en las que al final resulta imposible determinar quién fue el inductor y quién el embaucado.

Lo peor es que ni las condenas judiciales ni los procedimientos en marcha parecen disuadir a quienes desean beneficiarse de los favores que se pueden ofrecer o recabar de las administraciones públicas. Los partidos se han acostumbrado a escurrir el bulto ante las acusaciones de corrupción que pesen sobre sus miembros respondiendo a un cálculo muy simple: les resulta socialmente más costoso admitir el mal y actuar en consecuencia que enrocarse en torno a la presunción de inocencia, aunque ésta se vaya desmoronando públicamente evidencia tras evidencia. Los sondeos de opinión reflejan el hartazgo de los ciudadanos ante la corrupción institucional. Pero el electorado no ha vuelto la espalda a las formaciones y a los candidatos incursos en procedimientos judiciales por cohecho o tráfico de influencias. La intención de Rubalcaba de promover un pacto definitivo contra la corrupción que comprometa a todas las formaciones políticas será válida siempre y cuando no forme parte de una estrategia partidaria.

El problema no puede resolverse encomendando la responsabilidad al criterio moral de cada cargo público que sea señalado por corrupción, ni a los códigos éticos particulares que cada formación administra a conveniencia. Es imprescindible agravar las penas y agilizar los procedimientos judiciales para castigar al infractor y de esta manera, también, disuadir a aquellos que pretendan utilizar los cargos públicos para lucrarse.

Y al final, Cisneros
Alfonso Ussía La Razón 14 Enero 2013

Bolinaga, «el enfermo oncológico en fase terminal», ha cumplido sus 124 días de libertad regalada. Los ha aprovechado. Come y chiquitea por Mondragón. Frecuenta las tabernas y gusta de visitar casi todas antes de sentarse a comer. Lo escribió Pemán. Para beber, en el norte se anda, en el centro se va y se viene, y en sur se para. Bolinaga anda con mucha soltura y aprovechamiento, y como todo enfermo oncológico en fase terminal ha engordado, se encuentra fuerte y ha agradecido el pasmoso favor que le hizo el Gobierno de España con una reflexión en voz alta que quizá el señor Fiscal podría apuntar en su apretada agenda: «Se que hice daño, pero no me arrepiento». Hijoputa.

La escoria de España se ha manifestado en Bilbao. Sería injusto escribir que la «escoria vasca» ha sido la manifestante. En aquellas tierras hay centenares de miles de personas inocentes, decentes y pacíficas. Bolinaga no acudió a la manifestación porque, según sus más allegados, estaba en la tercera fase de la cogorza, la que corresponde a la entonación coral con sus amiguetes de barra de los cantos regionales. Probablemente el «Pello Joxepe» que sobresale en la zarzuela «El Caserío» de Guridi. Pero sí se presentó Tardá en representación de Junqueras, el socio de Artur Mas. No estuvieron los más de doscientos mil vascos que se han visto obligados a instalarse en otras regiones de España con el único y respetable objetivo de salvar sus vidas. Pero ahí, entre esos miles de representantes de la basura española, se aplaudían los nombres de Pilar Bardem, Guillermo Toledo y Federico Mayor Zaragoza, entre otros. Muy edificante. Dos actores que nunca se han ocupado de las víctimas de la ETA –La Bardem entregó un ramo de rosas blancas a la abogada de los terroristas, Jone Goricelaya–, afanados en reivindicar a los asesinos. Tampoco extraña en Guillermo Toledo, violento agitador de piquetes y amante de Hamás, la facción terrorista palestina. Mayor Zaragoza se quedó en Madrid con sus medallas.

«15483- Decreto 1740/1975 de diecisiete de julio, por el que se concede la Gran Cruz de la Orden de Cisneros, al excelentísimo señor don Federico Mayor Zaragoza.

En atención a los méritos y circunstancias que concurren en el excelentísimo señor don Federico Mayor Zaragoza, y a propuesta del Ministro Secretario General del Movimiento, VENGO a concederle la Gran Cruz de la Orden de Cisneros.

Así lo DISPONGO por el presente Decreto, dado en Madrid a diecisiete de julio de mil novecientos setenta y cinco. FRANCISCO FRANCO. El Ministro Secretario General del Movimiento, JOSÉ SOLÍS RUIZ. Boletin Oficial del Estado , dieciocho de julio de 1975».

Resulta complaciente este Decreto de Franco publicado en su último 18 de julio. El anterior Jefe del Estado sabía ya, por aquellas fechas, que le quedaban muy pocos meses de vida. Y no quería dejar pasar la ocasión de premiar a sus más fervientes leales. El señor Mayor Zaragoza se emocionó con hondura durante el acto de la imposición, y la verdad, es que no acabo de comprender porqué este artículo finaliza con la Gran Cruz de la Orden de Cisneros. Por algo será, pero en este momento, no doy con el enigma.

Sociedad rendida
Mario Conde www.gaceta.es 14 Enero 2013

La sociedad civil parece entregada, instalada en el sálvese quien pueda.

El dinero procedía de la UE. Su destino: los parados. No les llegó porque recaló ilegalmente en las cuentas de Unió. Su líder, Duran, aseguró que era falso y como prueba dimitiría. El partido admitió la veracidad de ese uso ilegal del dinero. Su líder no dimite y asegura que tiene “la conciencia tranquila”. La Fiscalía no acusa: pacta para evitar el proceso. La ciudadanía se indigna con semejante trato de favor. Mientras esto sucede en Unió, las acusaciones de corrupción en Convergencia alcanzan límites intolerables. La Fiscalía, de momento, inerte. Los jueces, también. Al tiempo, CiU y ERC proponen que el Parlamento de Cataluña apruebe un texto secesionista. El Gobierno de momento se limita a decir que pierden el tiempo y el dinero. El nuestro, claro. A la luz del renacer mediático con nuevos datos del caso Urdangarín, en algunos medios se habla sin rubor de “la amiga del Rey”.

En la Edad Media la función teórica de la nobleza era transmitir en su conducta los valores éticos esenciales. “Noblesse oblige”, se dice en francés. Los inspectores del Banco de España dicen que sus superiores “miraron para otro lado” para no ver los posibles delitos cometidos en cajas de ahorros. Aseguran que “el poder y banca” influyen en las decisiones del organismo. Ninguna novedad. Era evidente. Pero ellos aceptan. Así actuaron en Banesto en medio del aplauso general: connivencia espuria de Banca, poder, medios de comunicación. Esta conducta puede ser, como mínimo, encubrimiento delictivo penalmente punible. De momento nada sucede. La UE no se fia del Banco de España. ¿Mirará para otro lado nuestro sistema judicial? Posiblemente. Estos y otros sucesos marcan el comienzo de este año de 2013, el “año de la ira” al decir de alguien no precisamente revolucionario y bien instalado en círculos del poder. Un año en el que la sociedad civil parece entregada, rendida, sin querer levantarse, instalada en el sálvese quien pueda. El poder lo sabe, le ha tomado la medida.

Andalucía
La más desdichada amante
Pedro de Tena Libertad Digital 14 Enero 2013

Hay libros que tienen títulos maravillosos. Por no cansarles citaré sólo uno: Novela del más desdichado amante y el pago que dan las mujeres. Colosal. El título es suficiente y apenas siente uno deseos de leer el libro, antiguo, del siglo XVII español y poco conocido. ¿Por qué lo traigo a colación? Por los ciudadanos andaluces, los más desdichados amantes de la izquierda, y el pago que han recibido y reciben de ella. Creyendo que de la mano del socialismo y/o comunismo vendría el paraíso, como poco antes creyó que venía de las manos anarcosindicalistas, una mayoría importante de andaluces dio su amor y su voto al PSOE en los últimos 31 años. El resultado es evidente: Andalucía sigue a la cola en los principales parámetros de educación y bienestar de toda España. Pinzado su nervio laboral, social e intelectual por la propaganda inmisericorde de una izquierda incapaz de reconocer su inmenso fracaso histórico, Andalucía deriva, además, hacia la nada política nacional de la mano de este dúo adinámico que conforman Griñán y Valderas.

La última de Griñán, aplaudida en secreto por Valderas, es la proclama federal. No es nada nuevo. Es más, es casi tan antigua como la novela del título, esta vez del siglo XIX. De siempre se ha sabido que en España, del Rey abajo, hay unos más iguales que otros. El profesor Velarde recordaba no hace mucho en esta misma columnata que Cataluña (como asimismo el País Vasco) consiguió desde el proteccionismo "ventajas notables sobre la otra zona de industrialización naciente, Andalucía, que quedó apartada definitivamente de los puestos clave de ese desarrollo". En todo el bla, bla, bla ultrafederalista de Griñán no hay una clara propuesta para terminar con esos fueros medievales, los directos de País Vasco y Navarra y los indirectos de Cataluña, ni sobre otras muchas herramientas para la desigualdad que han contribuido, junto a la gestión corrupta y desastrosa de la izquierda en los últimos 31 años, al colismo ya endémico de los andaluces. En el plan del fatuo Griñán, los andaluces seremos como máximo gobernadores de nuestra miseria, mientras los más iguales que nosotros y que los otros, los ricos burócratas catalanes y vascos, que no sus conciudadanos, seguirán succionando recursos y oportunidades, con cada vez mayores facilidades, hasta el acto final independentista.

Acostumbrados ya a la ceguera sobrevenida por este desdichado amor político que sigue arrojando paro y desilusión sobre aquella Andalucía del 77 que se echó a la calle exigiendo estar en condiciones de libertad, nivel de vida, dignidad y respeto entre las demás regiones de España, la Andalucía del 2013, con un 35 por ciento de parados y colista nacional, asiste como convidada de piedra a un discurso de ocasión que la condena aún más al ostracismo económico y político. Este es el pago que recibe una región que entregó su amor, bien desdichado, a una izquierda fatua y engreída que dijo saber cómo sacar a esta tierra del agujero histórico en el que la sumieron sus irresponsables señoritos y un Estado cómplice de las desigualdades y que sólo ha sabido reconvertirse en nuevos señoritos del poder y el privilegio.

En realidad, lo mejor para Andalucía sería, tal y como está el patio, sumir su autonomía de fachada en la de una gran región y reino de España, la Castilla a la que siempre hemos pertenecido, y desde esa atalaya defender nuestros derechos y deberes reales, no los fuegos artificiales de estos fatuos.

Todo llega
Aleix Vidal-Quadras www.gaceta.es 14 Enero 2013

Ahora lo que adquiere auténtica relevancia es la respuesta del Gobierno.

Los partidos independentistas del Parlamento de Cataluña ya han hecho públicos la fecha y el contenido de la declaración unilateral e ilegal de soberanía que piensan aprobar. No estamos hablando de intenciones o de amenazas, sino de un texto concreto, un día preciso y un procedimiento previsto. Por consiguiente, lo que hagan a partir de ahora estas formaciones políticas, aunque entraña suma gravedad por su alcance y sus efectos, carece de misterio. Sabemos las acciones sucesivas que van a ir desarrollando, así como su calendario. Por tanto, desde este momento lo que adquiere auténtica relevancia es la respuesta del Gobierno central. Una posibilidad es continuar con la cabeza enterrada en la arena. Si este es el plan de La Moncloa, huelga cualquier comentario y hay que prepararse para lo peor.

Otra opción consiste en impugnar este acto ante el Tribunal Constitucional una vez llevado a cabo. Aquí el problema es que, consumada la proclamación, existirán sobre el papel y la escena internacional dos legitimidades confrontadas que abren el camino a un espectáculo de luz y sonido que los soberanistas anhelan y que también tienen preparado. Por consiguiente, la conclusión es clara: la declaración no debe producirse, la sesión no debe celebrarse, la ilegalidad anunciada ha de ser impedida. La forma de materializar este propósito es discutible, sin duda, y los expertos ofrecerán posibilidades diversas; lo que está fuera de cuestión es que esta votación jamás ha de tener lugar. Es de suponer que el Gobierno tiene en este momento reunido en una sala del edificio Semillas a un grupo selecto de constitucionalistas, administrativistas, internacionalistas, penalistas y estrategas de comunicación elaborando una contundente iniciativa neutralizadora. Es de suponer, insisto

(Anti) modelo francés
ALBERT CANO La Opinion 14 Enero 2013

Tras las elecciones presidenciales francesas, ganadas por el socialista François Hollande, había expectación en la izquierda continental (aunque no solo: pregunten a Rajoy) por si el mandatario galo introducía mayores dosis de keynesianismo en la política económica de la UE, cimentada en la austeridad berlinesa. Pasados ocho meses, las esperanzas no se han cumplido? porque ya tiene suficientes problemas en casa.

Francia se halla al borde de la recesión y con un paro del 10,5% (tasa más alta en 13 años), lo que ha hecho descender la popularidad de Hollande a niveles inusualmente bajos (37%). Pero lo más grave no reside en estas cifras, sino en la percepción de que el país no está a gusto en una economía globalizada, lo que le lleva a una progresiva pérdida de competitividad (a diferencia de sus vecinos alemanes, crecientemente orientados a la exportación).

Los productos franceses se venden menos (han pasado de ser el 7% del total mundial de las exportaciones, en 1999, a apenas el 3%). Además, Francia tiene un peso del sector público elevado (dos de cada diez empleados son funcionarios), una economía intervencionista (figura en el puesto 62 en el índice de Libertad Económica de la Heritage Foundation, por detrás de Colombia -37- o Bulgaria -60-) y ha elegido a un presidente decidido a castigar con impuestos a las rentas altas (como hemos conocido tras la aceptación de la ciudadanía rusa por parte del actor Gérard Depardieu). Por tanto, es evidente que deficiencias profundas no se arreglan con un cambio presidencial, ya que la fuerza del Estado puede hacer poco ante hedge funds como Blackrock, que mueven el doble de volumen que el PIB francés y premian o castigan a países en función de datos como los anteriores. Pero esa es otra historia.

La lección de Palmintieri
César Vidal La Razón 14 Enero 2013

En cierta ocasión preguntaron a Chazz Palmintieri, el conocido actor norteamericano, cómo se sentía formando parte de los italo-americanos, un grupo cuyas conexiones con la Mafia eran conocidas por todos. La respuesta del actor fue tajante y merece la pena reproducirla íntegra: «Estoy muy orgulloso de ser italo-americano, pero la gente no se da cuenta de que la mafia es sólo una aberración. La comunidad real está construída sobre el hombre que trabaja, en el tipo que es policía, en el bombero, en el camionero, en el conductor de autobús». Las palabras del actor encerraban una gran realidad.

La pertenencia a un determinado colectivo ni puede ni debe implicar la aceptación de todo lo que se haya podido dar en su seno especialmente cuando se trata de manifestaciones delictivas. Al fin y a la postre, lo que define de verdad a una comunidad no son los personajes famosos y conocidos que han amasado una fortuna recurriendo a métodos ilegales como la corrupción o la extorsión. Lo que debe caracterizarla es la gente honrada que, de manera no pocas veces anónima, desea que progrese y se aplica a ello con su trabajo cotidiano.

Saco todo esto a colación porque igual que para muchos la Mafia es la representación más exacta, incluso emblemática, de la comunidad italo-americana en Estados Unidos, también son numerosos los que han llegado a la conclusión de que el nacionalismo catalán constituye la manifestación más exacta de Cataluña. Ambas conclusiones ni pueden ni deben ser ciertas. Cataluña no puede igualarse con un nacionalismo rapaz que la ha llevado a la ruina acumulando sobre ella más del treinta por ciento de la deuda de las CCAA.

Tampoco puede identificarse con determinadas familias célebres que, en las últimas décadas, se han dedicado a amasar fortunas que se apresuran a llevar a Andorra, a México, a Panamá y a Suiza. Mucho menos Cataluña debe equipararse a los enjuagues del tres por ciento, al caso de las ITV o al grito gagá de «¿Qué coño es la UDEF?». Por el contrario, como Chazz Palmintieri dijo en relación con la Mafia y los italo-americanos, Cataluña debe ser vinculada al esfuerzo callado y decente de millones de personas que viven en su territorio. En otras palabras, tiene que llegar a ser otra región española más donde las gentes honradas –el tendero, el taxista, el empleado, el profesional– no vean limitada su libertad y su futuro por la acción de esa aberración política y moral que es el nacionalismo.

EL RELATO
IGNACIO CAMACHO ABC  14 Enero 2013

Ante el desistimiento democrático Bildu está construyendo un relato moral de rehabilitación retroactiva del terrorismo

PRIMERO se encaramaron al poder en las instituciones y ahora se están apoderando del relato moral, del marco mental y del discurso político. Desde el principio constituía una evidencia, salvo para quienes prefieren seguir con los ojos tapados, que la legalización de Bildu sería sólo el primer paso para una rehabilitación retroactiva del terrorismo. A bajo precio, además, sin disolución, sin entrega de armas, sin petición de perdón, sin desagravio a las víctimas. Con cierta chulería favorecida por el desistimiento de la dirigencia política, la indiferencia social y la complicidad de los fantoches de la wikiizquierda. Con la arrogancia exigente de quienes lejos de sentirse culpables se consideran legitimados para reescribir a su favor una historia de sangre.

Lógico. Si han obtenido paso libre para gobernar no tienen por qué cortarse a la hora de continuar reclamando. Disponen de masa crítica y eco para construir un relato a su medida: el de la equiparación de víctimas y verdugos, el de la paz sin vencedores ni vencidos, el del conflicto equidistante, el de los presos sojuzgados, el del Estado represor, el de la causa liberadora. Nadie les planta cara ni les opone una razón de dignidad y de justicia. La democracia parece conformarse con el alivio del cese de la violencia y renuncia a su narrativa de la verdad. Bajo el apocamiento del chantaje -no vayan a volver a las andadas-, el Estado acepta en silencio que los parientes y amigos de los asesinos reivindiquen los derechos humanos y se vengan arriba solicitando excarcelaciones y acercamientos. Por qué no van a hacerlo si Bolinaga toma chatos por las calles, De Juana se broncea en Venezuela y si un correveidile de ETA ingresa por cooptación en el Senado. Por qué se van a frenar si no encuentran quién les pare los pies.

Esto del relato no es intrascendente porque tiene que ver con el veredicto histórico, con el modo en que va a quedar fijado en la conciencia colectiva un drama de cuarenta años de sufrimiento, crímenes, miedo y rabia. Afecta al significado de la resistencia, al sentido de 860 muertos, a la utilidad moral del sacrificio civil. Y es el único consuelo de las víctimas, vestales del dolor de la sociedad agredida y desgarrada. Si esa memoria la acaban determinando los causantes de la tragedia, si la cuentan a su manera los cómplices de los criminales, triunfará una visión torcida capaz de legitimar medio siglo de delirio, de exclusión, de violencia autoritaria, de fanatismo aniquilador. Sin arrepentimiento, sin excusas, sin contrición y, lo que es peor, sin respuestas.

Y todo eso es casi tan relevante como la extinción de la amenaza. Para que no parezca un armisticio, un quid pro quo, una componenda, un acuerdo entre iguales. Porque no somos ni hemos sido iguales que ellos. Porque unos han matado y otros han muerto. Y porque la crisis económica no es lo único que importa.

Narrativas y contra-narrativas
ROGELIO ALONSO, EL CORREO  14 Enero 2013

· El relato promovido desde las mismas instituciones refuerza el blanqueo de quienes justifican el terrorismo.

Honestidad para valorar lo que Jonan Fernández ha hecho desde que dejó HB». Esta era la petición del lehendakari tras criticar importantes colectivos de víctimas del terrorismo, PP y UPyD el nombramiento del nuevo responsable de Paz y Convivencia. La honestidad obliga a recordar que Fernández mantiene una interpretación de la realidad vasca que distorsiona las causas y las consecuencias del terrorismo, como evidencia su negativa a considerar a ETA como lo que evidentemente es y ha sido: un grupo terrorista. Parafraseando a Hannah Arendt, «describir los campos de concentración sin ira no es ser objetivo, sino indultarlos». Fernández complementa esa negación de los hechos objetivos con una supuesta equidistancia ante la violencia que realmente no es tal, pues bajo su pretensión de neutralidad subyace un posicionamiento injusto y perjudicial para las víctimas del terrorismo. Como indica Michael Ignatieff, «los pacificadores son imparciales por definición y no les compete establecer distinciones morales entre el agresor y la víctima, pero su sola presencia en la línea de demarcación ratifica de hecho las conquistas de los agresores e impide que las víctimas recuperen el terreno perdido».

El libro publicado por Fernández en 2006, ‘Ser humano en los conflictos’, reproduce esquemas similares, maquillando a ETA como un ‘bando’ con su ‘extremo’ opuesto: el Estado español. Su obra confunde el daño infligido a las víctimas del terrorismo con otros sufrimientos. Difumina las responsabilidades entre ‘unos’ y ‘otros’ transfiriendo la culpa por la continuidad del «conflicto» a actores democráticos amenazados por ETA que han rechazado diálogo y concesiones con los violentos que lógicamente legitimarían a estos. Se difuminaba así el fanatismo con el que ETA ha intentado imponer su ideario nacionalista. En su libro, como en otros pronunciamientos, abundan los eufemismos que borran y olvidan. Escribía Fernández: «Desde mediados de 1985 hasta la primavera de 1992, fui uno de los responsables de la Coordinadora Lurraldea, una organización social de ecologistas y afectados por el trazado de una autovía entre Navarra y Guipúzcoa que iba a atravesar zonas de alto valor ecológico y paisajístico. Lurraldea se oponía al trazado oficial de esta vía y proponía otras alternativas para la mejora de las comunicaciones viarias entre los dos territorios. Este conflicto derivó en una grave crisis política que terminó militarizándose. ETA intervino violentamente contra el proyecto y las obras fueron blindadas con personal de seguridad». Así desaparece la complicidad con ETA de Fernández, concejal de Herri Batasuna por Tolosa entre 1987 y 1991, periodo en el que ETA asesinó a más de un centenar de seres humanos, tres de ellos como consecuencia de la «intervención violenta» de la banda terrorista en el episodio de la autovía. Esa ‘revisión crítica’ de su pasado a la que aluden los defensores de Fernández es reveladora por su carácter selectivo y limitado.

La trayectoria de Fernández es consistente y sugiere que su nombramiento persigue imponer una narrativa nacionalista que afiance un relato sesgado de lo que el terrorismo ha supuesto. El relato veraz por el que los demócratas dicen abogar resulta incompatible con ese modelo en el que con tesón se trabaja desde ámbitos políticos y sociales. El escaso énfasis en aplicar coherentes contra-narrativas que contrarresten la estrategia desarrollada durante años por colectivos como los dirigidos por Fernández revela la ineficacia de quienes insisten en que ETA ha sido derrotada, pues la realidad muestra en el terreno ideológico significativos éxitos para la banda. La narrativa de la ‘reconciliación’ también propugnada por Fernández se va afianzando como una historia sencilla y con final feliz a través de eventos como el organizado por el Ayuntamiento de Rentería. Ese, como muchos otros, no deja de ser un acto de comunicación política con un propósito y unos actores. Partidos democráticos víctimas del terrorismo, convocados por quienes justifican su victimización, avalaron con su presencia la reproducción de ese relato que tanto dista del que dicen defender en público. Esa narrativa legitima a las ‘víctimas de los dos lados’, ‘las violencias de uno y otro signo’, la coacción que sostiene que la ‘paz’ y la ‘reconciliación’ exigen «respetar los derechos humanos» que las víctimas no respetan al ser «reticentes a solucionar cuestiones pendientes como la de los presos». De ese modo se prostituye la construcción de un relato justo, pues, como escribe Enrique Echeburúa, la exigencia de reconciliación supone la existencia del mal en dos partes enfrentadas, pero, ¿a quién ha ofendido la víctima para tener que reconciliarse?

Esa narrativa promovida desde las propias instituciones refuerza el blanqueo legal, político y social de quienes justifican el terrorismo, aportándole una peligrosa legitimación simbólica. Insuficiente resulta oponer una frágil contra-narrativa reducida a repetir el mantra de la derrota de ETA mientras se evidencian triunfos para el proyecto ideológico de quienes apoyan la violación sistemática de los derechos humanos y su impunidad política e histórica. Mientras unos comprenden perfectamente la importancia que la batalla de las ideas posee para legitimar el terrorismo y los esfuerzos que precisa, otros parecen haber renunciado a reconstruir un tejido social decisivo para abordar con determinación una labor de auténtica deslegitimación de ETA y de su proyecto político. Colectivos como la Fundación para la Libertad que podrían contribuir a articular una contra-narrativa que el Gobierno español dice desear, agonizan. A otros como Covite se les intenta neutralizar por denunciar la incoherencia entre promesas y hechos. Como escribió Milan Kundera, «el hombre queda separado del pasado (incluso del pasado de hace unos segundos) por dos fuerzas que se ponen inmediatamente en funcionamiento y cooperación: la fuerza del olvido (que borra) y la fuerza de la memoria (que transforma)».

La declaración de soberanía del pueblo catalán
Xosé Luis Barreiro Rivas La Voz  14 Enero 2013

El hecho de que Mas quiera disimular su fracaso huyendo hacia adelante sigue siendo una pésima noticia. Porque, aunque son pocos los que apuestan por una salida final hacia una Cataluña independiente, es evidente que la posición de CiU se ha convertido en el mayor impedimento para una revisión razonable del modelo de Estado, o para el abordaje de un nuevo modelo de financiación que sea justo, viable, duradero y equilibrado.

Lo que CiU desea es crear una situación límite en la que poder resolver con ventaja su problema financiero. Pero, viendo cómo han evolucionado las cosas en los 30 últimos años, no creo que se pueda cumplir ninguno de los supuestos con los que Cataluña quiere asomarse a esta negociación: desde una posición diferencial de base esencialista que tenga consecuencias económicas y políticas que ya son inaceptables para las grandes autonomías recientemente consolidadas (Madrid, Valencia y Andalucía sobre todo); con la tensión de la secesión utilizada como un mecanismo de debilitamiento del Estado; desde una bilateralidad negociadora que haga posible el tratamiento asimétrico del hecho autonómico o federal; y contando con vía libre para poder fabular una historia, unas cuentas y una voluntad popular que ni deben ser contradichas -porque a nadie se le reconoce legitimidad para hacerlo-, ni pueden ser formuladas recíprocamente en defensa del Estado, ya que la declaración de soberanía no tiene más origen que un acto de voluntad que no precisa adaptarse a ningún canon de interpretación jurídico o científico del hecho democrático.

Pero el problema más grave no viene de Mas, ni de ERC, sino del buenismo contemplativo que se ha instalado en los constitucionalistas, los historiadores, los politólogos y algunos políticos de Cataluña y del resto de España, cuya posición se resume en que todo el mundo tiene derecho unilateral a definir e interpretar a capricho los procesos históricos, fijar los ámbitos y determinantes culturales de cada pueblo, romper los acuerdos constitucionales preexistentes, y, lo que es peor, leer la Constitución como si estuviese escrita sobre una plancha de chicle masticado, o como si el defender principios de convivencia construidos en procesos históricos de suma complejidad fuese una traición a esencias patrias de validez eterna, que resucitan ahora -¡vaya contradicción!- en pleno proceso de construcción de la UE.

Y así ha llegado Mas a la conclusión de que mientras él puede decir cualquier cosa, todos los demás tenemos que medirnos, o callarnos, para que él y su pueblo no se sientan ofendidos. Y este es el drama. Porque, aunque es evidente que Mas no va a materializar su delirio, también es obvio que nos está metiendo en un desorden político y constitucional de inmensas proporciones, que es el mejor camino para no llegar a ninguna parte.

El pancatalanismo se apropia del ‘Lebensraum’ de Hitler
A.L. http://www.dialogolibre.com  14 Enero 2013

La Plataforma Aragonesa No Hablamos Catalán (PANHC) ha denunciado que centenares de calles, avenidas, paseos y plazas de ciudades y pueblos de Cataluña tienen por nombre ‘Franja de Ponent’ y ‘Països Catalans’.

Según la Plataforma, que califica esta práctica de “inconstitucional y fascista”, cree que este proceder sería como si actualmente “en Alemania hubiera calles cuya denominación fuera la de ‘Franja Austríaca’, ‘Países Alemanes’ o ‘Polonia Irredenta’”.

Según la PANHC, el pancatalanismo aplica lo que los nazis denominaron Lebensraum (‘espacio vital’), una variedad germana del irredentismo, con la que pretendieron expandir Alemania a costa de anexionarse otros territorios que consideraban propios. (En realidad, aunque Adolf Hitler se apropió del término en su libro Mein Kampf, el concepto es bastante anterior).

‘Franja de Ponent’ es la denominación con la que el pancatalanismo identifica la zona oriental de Aragón como parte de Cataluña. Esta expresión es visible en vías urbanas de poblaciones como Lérida, Viladecans (Barcelona), Gavá (Barcelona) y de Santa Bárbara (Tarragona).

La expresión ‘Països Catalans’ es la forma como identifican los nacionalistas catalanes la ‘Gran Cataluña’, que se anexiona la parte oriental de Aragón hasta el río Cinca, incluyendo Monzón y Benasque, las Islas Baleares, la Comunidad Valenciana e incluso el norte de Murcia.

La PANHC ha verificado que esta denominación está ampliamente difundida y figura en plazas, avenidas, paseos y calles de numerosas poblaciones catalanas, como Lérida, Barcelona, Tarragona, Gerona, Badalona, Cornellá de Llobregat, Rubí, Sant Feliu de Llobregat, Vic, Reus, Cambrils, Salt, Lliçà d’Amunt, Vendrell, San Justo Desvern, Montblanc, Esplugas de Llobregat, L’Ametlla de Mar, Santa Coloma de Cervelló, etc.

Ante esta situación, la Plataforma propone a las diferentes Administraciones aragonesas que hasta que en Cataluña no se corrija el nomenclátor, en Aragón se cambien los nombres de las 'calles y avenidas Cataluña’ por ‘Condado de Barcelona’, que es lo que históricamente ha sido la comunidad vecina, según ha afirmado la portavoz de la PANHC, María José Blanc.

Finalmente, la entidad aragonesa ha hecho un llamamiento al Gobierno de Aragón, a las instituciones aragonesas y a todos los partidos políticos de su comunidad para dar una respuesta contundente a lo que considera “atrocidades históricas, impositivas y de menosprecio que sufren Aragón y, en especial, sus comarcas orientales”.

Además, pide a los Ejecutivos regionales de Baleares y de la Comunidad Valenciana que hagan causa común con la Administración aragonesa, y recuerda al Gobierno de España que tiene el deber de velar por la igualdad de todos los españoles.

El viaje en AVE a ninguna parte
http://carlosmartinezgorriaran.net  14 Enero 2013

Algunos de los máximos protagonistas de nuestro sistema político compartieron hace pocos días un viaje que, por su destino, vehículo y sentido, se convirtió en el mejor icono del desastre de ese mismísimo sistema. Me refiero, como el lector habrá adivinado, al viaje en el nuevo AVE de Barcelona a Francia compartido por el Príncipe de Asturias, el Presidente del Gobierno, el de la Generalitat de Cataluña y la Ministra de Fomento.

El pretexto era la inauguración de una nueva línea de AVE que, desde Barcelona, debe comunicar, algún día -se espera que este año-, con la red ferroviaria de alta velocidad francesa (TGV). Francia, de momento, no tiene prisa. Sigue criterios de inversión ferroviaria menos políticos, en el sentido superficial de la palabra, y más económicos. La rentabilidad económica, social y medioambiental manda, y la verdad es que el AVE no mejora ninguna de ellas.

Es muy dudoso que, siguiendo los criterios empleados en Francia, se hubiera siquiera iniciado ninguna de las líneas del AVE español, por el desembolso de su construcción (unos 11 millones € por km de vía), su baja o remota rentabilidad, y la consiguiente pesada carga impuesta a las futuras finanzas públicas: el déficit y la deuda contraída para financiarlo. Aparte de los costos de construcción y amortización, el AVE sólo puede circular a golpe de subvenciones de explotación del Estado, subvenciones obviamente descontadas a las pensiones, la inversión en I+D+i o la ayuda a emprendedores. Se estima que una línea de AVE de 500 kms necesita transportar entre 8 y 9 millones de pasajeros/año para ser rentable, y de las existentes en España ni la Madrid-Barcelona, con 6 millones, se aproxima a esa cifra, que se resentirá sin duda de la recesión económica. En 2008, antes de que comenzara lo peor de la crisis, la red de alta velocidad española transportó a 16 millones de pasajeros, mientras que la francesa, ya entonces menor que la nuestra, transportó 113 millones. Parece un dato bastante elocuente de por qué los jacobinos TGV son rentables frente a los muy deficitarios AVE del Estado de las Autonomías. Y Francia no sólo es un país mucho más poblado que España, sino que el salario medio es más de un 30% superior al español. Sencillamente, la gran mayoría de los españoles no pueden ser clientes habituales del AVE.

Aunque el elogio al AVE como símbolo y factor material de una nueva economía más próspera no estuvo ausente de los discursos pronunciados en el viaje inaugural a Figueras, la realidad es más bien la contraria: el AVE es un despilfarro. Un símbolo económico, sí, pero de un modelo de inversión pública disparatada, más atenta a los réditos electorales esperados de su implantación que a los beneficios económicos y sociales tangibles que pueda producir. Y de una mentalidad irresponsable que no ve problema en dejar graves deudas a la siguiente generación. El AVE es el símbolo de la costosísima feria de las vanidades del boom inmobiliario producido por el modelo económico Rato-Solbes, ese que nos ha dejado el país lleno de aeropuertos sin aviones, autopistas de peaje sin automóviles y líneas de metro sin demanda. El AVE es, sencillamente, ese lujo que no nos podemos permitir.

Y esto es así aunque no quiera admitirlo esa mentalidad de nuevos ricos instaurada no sólo en la “clase política”, sino en buena parte de la sociedad española. Lo que es en el mejor de los casos una inversión a debatir y en el peor un derroche injustificable, se ha convertido en España en un derecho que el Estado está obligado a prestar, como no se privó de subrayar Artur Mas refutando la supuesta generosidad del Estado con Cataluña argüida por Rajoy para camelarle, sin éxito. Claro que, ¿cómo no va a considerar Mas el AVE una obligación del Estado para con su comunidad, si él no encuentra ningún reparo en engañar a los catalanes con un “Estado catalán en Europa” completamente quimérico? ¡Cuestión de mentalidad! La secesión catalana es un despilfarro aun mayor que el tren de lujo, con el añadido de que es un despilfarro de capital democrático y social, no sólo de dinero.

Esas inversiones que no lo son en realidad -pues de una inversión se espera obtener probables beneficios tangibles, no problemas financieros seguros- tienen una explicación política de fondo que va más allá del electoralismo elemental. Es una idea arcaica, procedente del s. XIX: la utilidad de las grandes obras públicas para hacer país, y cuanto más grandes y caras, mejor. ¡España ya tuvo problemas económicos en ese siglo por la dudosa política ferroviaria! Como tantas otras cosas, PP y PSOE, y por supuesto los nacionalistas, comparten esa visión titánica del “Estado en obras” decimonónico; lógico pues, en buena parte, sobre todo los anacrónicos y delirantes nacionalistas, siguen anclados en ideas de ese siglo.

La misión que todos los gobiernos atribuyen al AVE es unir el país, articular un Estado siempre amenazado por la centrifugación política del localismo y el nacionalismo. Lo expuso con claridad la ministra de Fomento Ana Pastor en su primera comparecencia en la Comisión de Fomento del Congreso: a pesar de la delicada (catastrófica) situación de las finanzas públicas y privadas, el Gobierno de Rajoy seguía adelante con el visionario plan de Rodríguez Zapatero heredado de Aznar: unir por AVE todas las capitales de provincia españolas con 7200 kms de vías. El año 2010, con 1963 kms en servicio y 1781kms en construcción, España sobrepasaba a países tan pobres y despoblados como Suiza (107), Gran Bretaña (113), Alemania (1410) o Japón (2496). España es el país con la segunda red ferroviaria de alta velocidad del mundo, tras China (no hace falta decirlo: un país mucho más extenso y peor comunicado, con una población ingente y en pleno boom económico).

Ningún país del mundo se ha planteado algo así, y la razón es evidente: ningún Estado moderno digno de ese nombre cree a estas alturas que un tren, por veloz o lujoso que sea, pueda desempeñar las misiones de articulación que corresponden a la política, a las instituciones y a la educación y la cultura. Algo tiene que ver ese enorme equívoco con que tengamos la crisis más brutal e interminable de un modelo económico desarrollado. Y la crisis política que les es previa. No por el AVE en sí, ciertamente, sino por lo que representa: un modelo de irracionalidad económica y desvarío político.

Tampoco es culpa del AVE el proceso de secesión de Cataluña puesto en marcha por Artur Mas y su corrupto partido, desde luego. Pero ese proceso de ruptura tiene difícil explicación fuera de un sistema político que, como el español, renunció a reforzar los lazos de la ciudadanía común y del Estado que los protegía en beneficio de un cultivo delirante de la pequeña diferencia, el pensamiento único y la marginación civil de toda contestación a la hegemonía nacionalista. Es también el sistema que ha dejado poner en marcha, con subvención incluida, procesos de secesión ideales para lavar los trapos sucios de la corrupción y el mal gobierno.

Por eso era y es una metáfora visual impresionante esa foto de los cuatro altos dignatarios de un Estado que se deshace entre la ineficiencia, la corrupción y la secesión, dirigiéndose juntos pero incómodos por la forzada compañía, a una conexión con Francia que todavía no existe, a bordo de un lujoso tren que no podemos permitirnos pero presentado, sin embargo, como quintaesencia de un milagro económico ya hundido e irrecuperable. Realmente, es un viaje a ninguna parte en el que nos han embarcado a todos.

P.D: El País publicó el domingo 13 que “ningún político conocido” había rechazado nunca una línea de AVE. Por mi parte lo he hecho varias veces en debates y en el Congreso, la última en el debate de Presupuestos de 2013, y el BNG (AVE a Galicia) se puso hecho una furia: pueden verlo aquí. ¿Será que para El País es “conocido” quien ellos quieren?

Islamismo africano de costa a costa
José Javaloyes www.republica.com 14 Enero 2013

Con el apoyo de la ONU, la Unión Europea e incluso de Rusia, Francia ha iniciado este fin de semana un doble operativo militar contra el islamismo operante en el África del Índico, por Somalia – con un fracasado intento de liberar a un informador militar propio, secuestrado desde hace meses por los efectivos de la organización Shabab -, y también en Mali, donde islamistas de distintas radicalidades mantienen ocupado más de la mistad del territorio. En este otro despliegue las cosas han ido militarmente mejor, desde el punto y hora de que en el primer ataque de la aviación gala sobre la localidad de Gao, han sido destruidas las bases de los combatientes contra el Gobierno de Bamako.

La campaña ahora comenzada y que auspicia la comunidad internacional con un muy amplio registro presenta una rara singularidad: es la primera vez que de una manera tan clara – salvado el caso de la primera guerra de Afganistán, en donde al menos la entidad antagonista era la del Gobierno de un Estado formado por los talibanes -, en que una potencia occidental combate directamente a unas guerrillas a las que define no sólo la radicalidad islámica sino también el haber ocupado la mayor parte del territorio malinense; algo que físicamente las configura con un formato que nada tiene que ver con el propio de las guerrillas comúnmente entendidas, tanto por el número de combatientes como por su instalación estable en el escenario de la contienda.

Hay en esto algo más que simples similitudes con el escenario caótico creado por el islamismo en Somalia y en sus basculaciones activistas sobre la vecina Kenia. Pesa más el nivel de propósitos de estos combatientes en este espacio occidental del Sahel. Está la circunstancia objetiva de que este conflicto tiene significados muy precisos contra los intereses europeos en esa esquina africana; intereses específicamente franceses, más allá de que Mali fuera en el pasado una colonia francesa y de que francesa sea la mayoría de los 6.000 europeos allí radicados. Sucede también que la vecina Niger es la suministradora principal de mineral de uranio para el parque nuclear francés a través de la empresa Areva, alguno de cuyos técnicos han sido secuestrados en el próximo pasado por los insurgentes islamistas a los que ahora se combate.

Pero hay otros extremos que merecen consideración. Uno es el que la extrema izquierda ya se ha movilizado contra la campaña del Estado franceses para reducir o para dispersar a los componentes de este frente islamista que opera en Mali, al objeto de estabilizar este país del África saheliana, tanto por su proximidad al entero Magreb, como por la importancia de los referidos yacimientos de mineral de uranio situados en Niger.

Otro extremo de la situación que se plantea tras de esta actuación militar de Francia, es el del cuadro de inseguridad aflorado la propia Francia, donde el Gobierno ha elevado sustancialmente el nivel de alarma antiterrorista, pues desde las fuerzas islamistas que acosan al Gobierno de Bamako se han reiterado en los últimos tiempos la amenaza de que si ocurriera lo que ha sobrevenido tendría ello su réplica en el espacio nacional francés. Donde tan densa es la población norteafricana y donde, como se ha comprobado radican activistas islámicos en estado durmiente. El riesgo principal de las fuerzas militares francesas que ahora operan en Mali es, por tanto, el de la respuesta terrorista en la retaguardia metropolitana. Otra atipicidad de esta guerrilla islamista es la de su componente y potencialidad terrorista. No estará nada de más la atención que se preste a este islamismo africano que bascula del Índico al Atlántico.

¿Comprar bolsa? "Solo los idiotas lo hacen ahora"
S. McCoy El Confidencial 14 Enero 2013

La portada este sábado de la edición de fin de semana del Financial Times recordaba a aquellas de la primavera de 2007 cuando el concepto Goldilocks –crecimiento sin inflación- campaba a sus anchas y la economía financiera, manifestada principalmente a través de las bolsas, imponía la superioridad de su rentabilidad a quienes advertíamos de la irracionalidad que había invadido el panorama. Agoreros, nos llamaban, en medio de su ensoñación. La historia se repite.

Apertura a cinco columnas: ‘Billions pumped into global equities’. De acuerdo con la consultora EPFR, los fondos de renta variable habrían vivido la semana pasada sus mayores entradas de dinero en cinco años, coincidiendo con los máximos plurianuales del S&P500, el FTSE100 inglés o el Dax alemán. Un movimiento que podría ser la punta del iceberg de lo que está por venir, como advierte en esta interesante pieza sobre los hooligans financieros Dan McCrum. La represión financiera, tipos artificialmente bajos y el aumento de la masa monetaria para generar inflación, cuya última manifestación ha sido el límite a la remuneración del pasivo bancario anunciada en España, obliga a los inversores a buscar rendimiento en activos de más riesgo, y los más familiares son las acciones. Un movimiento que algunos analistas ya han bautizado como The Great Rotation (FT,Time is ripe for the markets´s great rotation, 28-12-2012).

 

Todo ello pese a los nubarrones que oscurecen el horizonte, en Estados Unidos, en Europa, en Japón, en el Reino Unido, en Suiza, en los emergentes, y que invitan a la prudencia. Y es que, como señalaba el editorial del propio FT del mismo sábado,demasiadas cosas tienen que ir bien para que se justifique este escenario’. De hecho, las voces críticas no se han hecho esperar y van desde quienes hablan de un mero efecto enero, de reposicionamiento de las carteras, a ver qué pasa, pasando por aquellos que apelan al argumento recurrente de insostenibilidad de resultados empresariales con márgenes en máximos y debilidad de crecimiento mundial, o a incongruencias recientes, como que el sector del automóvil haya sido el que más se ha apreciado en 2012 con las ventas de coches en mínimos en Europa Occidental o que el MSCI World se apreciara un 13% en 2012, el año del Armageddon, hasta llegar a aquellos que acreditan gráficamente unos niveles de euforia históricamente peligrosos.

Entre estos últimos se encuentra un viejo conocido de esta columna de Valor Añadido, el estratega de CreditSuisse Andrew Garthwaite, de los primeros que advirtieron por activa y por pasiva de la insostenibilidad de lo que se estaba cociendo en España. El banquero publica regularmente una serie de indicadores de sentimiento que, más allá del Asset Allocation, le permite gestionar el momentum, esto es: cuando hay que entrar o salir de las bolsas. Pues bien, de acuerdo con sus últimos datos, las bolsas empiezan a dar señales de irracionalidad y sería lógica una consolidación a corto plazo: el apetito por el riesgo de crédito está en máximos históricos, el sentimiento alcista es el mayor en dos años, los inversores no discriminan entre valores buenos y malos, compran (casi) todo, o la venta generalizada de los directivos de las corporaciones son algunos de los argumentos que da (Business Insider, 8 key indicators suggest a stock market sell-off is near, 07-01-2013).

 

Un elemento interesante este de la complacencia indiscriminada, refrendada por tres hechos vividos igualmente la semana pasada: la caída del indicador VIX de volatilidad a niveles de junio de hace seis años, el tirón bursátil de las entidades financieras al calor de las nuevas normas de liquidez de Basilea y la apertura de una salvadora ventana de liquidez, o la reducción de la rentabilidad agregada de los bonos basura por debajo del 6%, concentrándose el interés inversor en sus tramos más pestilentes. De nuevo, reminiscencias de 2007, eso sí: con las acciones mucho más baratas en términos relativos contra numerosa deuda soberana, gentileza de nuevo de la acción de los bancos centrales. Teniendo a estos: ¿quién necesita cubrir sus carteras? (FT, VIX falls as investors brighten, 09-12-2013).

Aun así, cuanto más se baja la guardia, más duro es el impacto. Y como comentaban desde Schroders esta misma semana, "el año pasado los mercados premiaron que se había evitado el desastre; para consolidar este comportamiento en 2013 se necesita crecimiento económico". Aceptando que el primero efectivamente se ha descartado, lo que conociendo a la calaña política a uno y otro lado del Atlántico es mucho suponer, las incertidumbres a uno de enero son excesivas para lanzar tan alegremente las campanas al vuelo. Baste ver la accuracy de las predicciones de la  propia FED en el cuadro que les adjunto. Dan ganas de salir corriendo

 Dicho esto, es verdad que "las acciones pueden estar equivocadas mucho más tiempo que tu capacidad financiera para soportarlo", pero como señala desde sus 23 años de experiencia Howard Marks en su última carta a sus clientes de Oaktree Capital, una lectura didáctica y reveladora a partes iguales, "el mayor riesgo del mundo inversor es pensar que el riesgo no existe". Y nos estamos acercando a ese punto. De hecho, Marks compró a finales de 2008 y principios del 2009 lo que ahora vende: "solo los idiotas están entrando hoy", afirma al final de su misiva. De ahí que, desde aquí, les aconsejemos ser extraordinariamente disciplinados y selectivos (SeekingAlpha, 5 investment recommendations from PIMCO´s Bill Gross, 23-12-2012) y tomar sin  reparos beneficios de acuerdo con su expectativa de retorno anual. El año es demasiado largo como para no aprovechar los dientes de sierra que sin duda vamos a ver, si los Bernanke, Draghi y compañía nos dejan, claro está.

Buena semana a todos.


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Comunicados médicos sobre la gravedad del país
José Oneto www.republica.com 14 Enero 2013

El cuadro médico de situación del país no puede ser más grave, según el diagnóstico que este domingo publican los periódicos, que se deduce de las noticias que se van desgranando a lo largo y a lo ancho de sus páginas, que se reflejan en las webs de los diarios digitales y, como todos los días, que se manifiesta en un creciente estado de profundo cabreo e indignación en las redes sociales, especialmente en Twitter.

Y no es para menos, si examinamos la encuesta de “Metroscopia” para el diario El País o repasamos la información de La Sexta Televisión: Noventa y seis de cada cien españoles están convencidos de que el nivel de corrupción en la política española es muy elevado, un 63% considera que ha crecido la corrupción política, un 54% asegura que es superior a la de otros países y, hasta un 95% desconfía de las intenciones de los partidos y de la eficacia de la Justicia para combatirla.

El cuadro médico se completa si añadimos que el 66% de los encuestados asegura que los partidos actuales son peores que los de la Transición, y que el 55% opina que, con los de ahora, no se hubiera logrado el tránsito a la democracia. El pesimismo que inunda todo es tal, que el PP se hunde y se sitúa incluso por debajo de cuando perdió las elecciones contra el PSOE en el 2008 (ha bajado 15 puntos en solo un año), no aprueba ninguno de los ministros del Gobierno, y el propio Rajoy tiene un rechazo ciudadano del 74 por ciento. Pero es que es mayor el rechazo lo provoca Rubalcaba (81%), que frena algo su bajada, pero que está todavía a seis puntos de diferencia de los populares.

Ese sería el diagnóstico de un país, invadido por el cáncer de la corrupción, que no es verdad que afecte a todos los políticos, pero que por su extensión, es esa la sensación que percibe el ciudadano, convencido de que la justicia no es igual para todos, y de que existe una “casta” que se protege, que se ayuda, que participa en el reparto, y que hace imposible un gran pacto para terminar con la metástasis social y política que está produciendo ese cáncer.

Atendiendo sólo a los “grandes casos”, en estos momentos más de doscientos cargos políticos, en sólo cinco comunidades autónomas, (varias decenas están repartidos en otras Autonomías) están acusados de corrupción, siendo Baleares, con 76, la Autonomía que ostenta el récord. Por partidos políticos, es el PP el más afectado, seguido de Unió Mallorquina con 40 casos, y del PSOE-PSC en tercer lugar. Proliferan los casos en pequeños partidos independientes, en municipios y diputaciones, y casos tan llamativos como el del Parlamento valenciano, donde el segundo grupo político más numeroso de la Cámara es el de militantes del Partido Popular implicados todos en sonados casos de trafico de influencias, cohecho, malversación de caudales públicos, prevaricación…

Sin embargo, ha sido la entrada en prisión del ex Presidente de la patronal de los empresarios, la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, los escándalos de los directivos de las Cajas de Ahorro, el caso Urdangarin con sus historias de chantajes y amenazas, y el comportamiento nada ético de uno de los políticos más valorados en las encuestas, el dirigente de Unió Democrática de Catalunya, Josep Antoni Duran i Lleida, en un caso claro admitido de financiación ilegal del partido, integrante de la Federación catalana CiU, lo que ha contribuido a que la indignación ciudadana haya subido de grado… hasta el punto de convencer a la mayoría de los ciudadanos de que hay que llegar a un pacto de Estado para intentar combatir ese cáncer que está devorando al sistema democrático, y que se desprende de todos los comunicados médicos.

Artur Mas y fondos públicos “para delinquir”

Marcelloo www.republica.com 14 Enero 2013

El uso de la Generalitat, sus instalaciones y medios financieros para poner en marcha un programa independentista en pos de un nuevo Estado y un referéndum de autodeterminación, tras una declaración de soberanía nacional, constituye a todas luces una “malversación de fondos públicos para delinquir” por cuando los objetivos anunciados son todos ellos ilegales, y están al margen y en contra de la Constitución.

Naturalmente imaginar una respuesta o advertencia contundente del Gobierno de Rajoy a Mas en este sentido es mucho pedir, a la vista del escapismo habitual del presidente. Pero está claro que la legitimidad del Gobierno Generalitat de Cataluña emana de la Constitución y de la legalidad española y por ello este gobierno no puede actuar ni utilizar sus medios e instituciones para atacar la legalidad, la Constitución y la unidad de España.

Y como los propósitos de Artur Mas son públicos y notorios y han sido puestos por escrito en un documento que someterá al parlamento catalán, como culminación de su desafío a España, al Gobierno de Rajoy le toca actuar lo antes posible, antes incluso de que se celebre dicha votación advirtiendo al presidente Mas y a su gobierno que incurrirán en delito si toman decisiones o utilizan los fondos públicos del Estado contra el Estado y de manera ilegal. La propia creación de una Comisión para la “transición nacional” o la creación de un departamento de Hacienda pública, son ya de por si dos “costosos” actos de rebeldía.

Los que cuentan con el absentismo del Gobierno y la complicidad del PSC, que aún no ha denunciado nada y que permanece en su apoyo al referéndum de autodeterminación, ante el desconcierto de Rubalcaba y de todo el PSOE.

Ya se ha utilizado demasiadas veces la Generalitat para agredir a España y a los españoles, mientras no se para de pedir dinero y en grandes cantidades para el pago de la deuda y evitar la quiebra de la propia Generalitat. Pero el Estado no puede financiar desde este festejo y jolgorio soberanista en beneficio de la independencia, la deslealtad y la ilegalidad.

Y todo esto lo debería tener muy en cuenta el actual consejero de Economía de la Generalitat, Mas Cullel, a las hora de redactar sus nuevos Presupuestos, porque el gasto dedicado al proceso de la independencia catalana es inaceptable y objeto no de recurso sino, por malversación, de una decidida acción de la Fiscalía del Estado con vistas a presentación ante un tribunal estatal.

Sistema financiero e independencia
El crédito en las entidades catalanas excede en mucho a sus depósitos
David Taguas / Carmelo Tajadura El País  14 Enero 2013

Resulta extremadamente complejo definir desde un punto de vista económico el escenario de independencia de Cataluña. Ello exige ofrecer respuestas a los principales interrogantes que se plantean. Los efectos sobre la balanza por cuenta corriente son difíciles de cuantificar porque la evidencia disponible se ha centrado en el intercambio de bienes y en los efectos del comercio internacional entre dos países y no entre dos regiones de un mismo país que tienen una relación mucho más amplia que la estrictamente comercial. Los efectos sobre las cuentas y la deuda públicas son también muy complejos. El reparto de la deuda pública y la asunción de competencias plenas en ingresos pero también en gastos, en particular las prestaciones sociales, podría tener efectos muy relevantes sobre Cataluña que se magnificarían en un escenario dominado por la incertidumbre respecto a la reacción de las instituciones europeas y las dificultades para obtener financiación en los mercados. No obstante, resulta más obvio definir los posibles efectos sobre el sistema financiero.

Tras la intensa recomposición del mapa bancario español asociada a la crisis, quedan tres entidades financieras que conservan el poder de decisión en Cataluña: Caixabank, Banco Sabadell y Catalunya Banc. Las dos primeras son grandes (3ª y 6ª del ranking español) y relativamente sólidas, mientras que Catalunya Banc es una de las que peores cifras relativas y ratios presenta en todo el sistema financiero nacional y depende del FROB. Además, las dos primeras tienen una fuerte presencia fuera de Cataluña, acentuada tras las recientes adquisiciones. Caixabank tiene más del 60% de su negocio fuera de Cataluña y cabe esperar que aumente tras la adquisición del Banco de Valencia. Banco Sabadell mantiene aproximadamente el 70% de su negocio fuera de Cataluña, como consecuencia de las adquisiciones de Herrero, Atlántico, Guipuzcoano y, recientemente, de la CAM.

Un hecho relevante del sistema financiero catalán, que incluye al resto de entidades financieras españolas allí presentes, es que el crédito excede significativamente a los depósitos, en una proporción mayor que en el resto de España. A finales del tercer trimestre de 2012, Cataluña cuenta con el 19,15% de los créditos y el 16,53% de los depósitos españoles, es decir 2,62 puntos más en el primer caso. Además, los depósitos sólo suponen el 56% de los créditos en Cataluña, situándose entre las seis comunidades autónomas con menor autofinanciación del crédito, sólo tras las que experimentaron explosiones del crédito inmobiliario en el reciente boom como Murcia, Canarias, Andalucía, Baleares y Valencia.

Además, la brecha absoluta entre créditos y depósitos en Cataluña es la más elevada entre todas las comunidades autónomas: 145.688 millones de euros, en torno al 75% del PIB de Cataluña, que toman de fuentes distintas a los depósitos catalanes: de los mercados de capitales, de la emisión de títulos colocados de forma mayorista o minorista, del recurso al Banco Central Europeo, y también de los depósitos del resto de España.

En esta situación, el sistema financiero de Cataluña podría experimentar efectos muy adversos en un escenario de independencia. En primer lugar, las entidades financieras catalanas podrían enfrentarse a un claro menoscabo de su negocio -incluyendo una fuga de depósitos- en el resto de España, que podría magnificarse en el caso de independencia unilateral. El impacto sería muy relevante en las dos primeras entidades catalanas por su presencia fuera de Cataluña. Y resulta improbable que fuera contrarrestado por el flujo contrario (desde el resto de entidades financieras en Cataluña a las entidades catalanas), en un escenario dominado por la incertidumbre en el que prevalecería la solidez de Santander y BBVA. En segundo lugar, y con independencia de lo anterior, la actual transferencia estructural de fondos hacia Cataluña, a partir de los depósitos del resto de España, dejaría de ser una fuente estable de financiación. Tanto las entidades financieras catalanas como las restantes españolas deberían reordenar su negocio separando el “catalán” del “resto” sin transferirse fondos entre ambos. Si no lo hicieran, serían forzadas a ello por la regulación y por la propia actitud de la clientela. En tercer lugar, las entidades catalanas deberían aumentar su recurso a los mercados para cubrir los nuevos desequilibrios, lo que, incluso en el caso de independencia pactada, resultaría difícil en un ambiente de incertidumbre y, en todo caso, presionaría al alza las primas de riesgo. Y, en el caso de independencia unilateral, podría suponer el cierre de los mercados y el colapso financiero para Cataluña. Adicionalmente, al salir Cataluña de la Unión Europea, finalizaría la financiación vía BCE que, en las tres entidades catalanas, suponía a 30 de septiembre 71.343 millones de euros, la quinta parte del crédito.

En definitiva, el escenario de independencia implicaría importantes desequilibrios para su sistema financiero y, en último término, para Cataluña. En el caso menos extremo, e improbable, de independencia acordada habría flujos negativos de fondos, aumentos en las primas de riesgo y restricciones en los mercados. Y se magnificarían los efectos, pudiendo suponer dificultades insalvables y el cierre de los mercados, en el caso de independencia unilateral.

David Taguas y Carmelo Tajadura
Instituto de Macroeconomía y Finanzas, Universidad CJC

Bolinaga tiene que volver a prisión
EDITORIAL www.gaceta.es 14 Enero 2013

La exclusiva publicada por LA GACETA ya ha tenido una primera y relevante consecuencia: la Asociación de Víctimas del Terrorismo recurrirá la libertad de Bolinaga, por entender que incumple los requisitos para disfrutar de la libertad condicional.

El artículo 93 del Código Penal señala que el juez de vigilancia penitenciaria puede revocar la libertad concedida a un condenado por delitos de terrorismo si este “incumpliera las condiciones que le permitieron acceder a la libertad condicional”. Entre los requisitos que contempla el Código figura que el condenado muestre “signos inequívocos de haber abandonado los fines y los medios de la actividad terrorista”. De la confesión de Bolinaga a LA GACETA se desprende más bien lo contrario.

Los signos inequívocos son de que no cede un ápice en su perfil terrorista: admite el daño causado a sus víctimas, y, a sabiendas de ello, no se arrepiente. ¿Merece seguir en la calle una persona que ha matado a tres guardias civiles, dejando a otras tantas viudas y huérfanos, y que ha mantenido secuestrado en un zulo a un funcionario de prisiones, y que encima se jacta de ello? ¿No son una humillación a las víctimas esas frases? ¿Y no señalaba el auto judicial de la libertad condicional que no podía humillarlas? ¿No son estas razones de sobra para que el etarra vuelva a prisión?

Lamentablemente, nada permite auspiciar que la petición de la AVT al juez Castro vaya a prosperar. Lo cual será una prueba más de que los terroristas de ETA parecen tener bula para disfrutar de beneficios penitenciarios, cuando lo que subyace en el trasfondo es un toma y daca del Estado con los terroristas y su entorno que aspiran a blanquearse y reciclarse en políticos. Pero la iniciativa de la AVT tiene singular valor por razones de justicia. Como señala el cineasta vasco Iñaki Arteta hoy en LA GACETA, lo peor del caso Bolinaga es el clima de impunidad en que se enmarca. La frase “No me arrepiento’ es la expresión cruda de un sentimiento extendido o al menos tolerado en el País Vasco. (...) Tampoco se arrepiente Bildu”.

Ese es el quid. Está muy bien que el señor Gallardón prometa que no habrá beneficios para los presos aunque ETA se disuelva. Pero tal afirmación suena inevitablemente a voluntarista, a la vista de cesiones como la de Bolinaga y de la tibia actitud de un Gobierno que parece interesado en que ETA no mate, aunque sea a costa de ceder jirones del Estado de Derecho y de humillar a las víctimas.

El terrorista disfruta de libertad
Bolinaga a LA GACETA: 'Sé que causé daño y no me arrepiento'
L. ARANZABAL, E. MORALES y G. MORENO. Mondragón / Madrid www.gaceta.es 14 Enero 2013

El asesino de tres guardias civiles y secuestrador de Ortega Lara no siente remordimiento alguno. Ha engordado y nada hace pensar que le queda poco tiempo de vida.

No se arrepiente de nada. Josu Uribetxeberría Bolinaga –responsable del asesinato de tres guardias civiles y del secuestro del funcionario de prisiones José Ortega Lara–, que salió de la cárcel hace poco más de dos meses y medio argumentando una enfermedad terminal, no muestra el más mínimo remordimiento ni arrepentimiento cuando se le recuerda su sangriento historial.

LA GACETA ha logrado acceder a su domicilio y hablar con él. Contundente y con continuas amenazas, asegura: “Sé que causé daño y no me arrepiento”. Bolinaga ha engordado –bastante–, aparenta un buen aspecto físico y no muestra atisbos de una muerte cercana, el argumento que utilizó para obtener su cuestionada libertad condicional.

El etarra, al que, durante los primeros días después de salir de prisión, se le pudo ver de forma habitual tomando vinos con su cuadrilla por las calles de Mondragón (Guipúzcoa), ahora prefiere refugiarse en su vivienda de casi 100 metros cuadrados situada en el paseo de Arrasate y valorada en 150.000 euros.
Sale poco, una o dos veces por semana, a dar un paseo por el monte o a visitar a familiares y amigos. Lo recoge a primera hora de la mañana una furgoneta blanca con cristales tintados para realizar los trayectos. Las visitas al etarra son contadas, pero entre ellas cabe destacar la de algún concejal de Bildu, la formación que gobierna en Mondragón, un municipio de casi 23.000 habitantes cuyo alcalde es Inazio Azkarragaurizar Larrea, de Bildu.

El portal del domicilio del etarra está constantemente custodiado por al menos dos personas, una de ellas identificada como cabecilla de la kale borroka del municipio guipuzcoano, según ha podido corroborar LA GACETA.

En la actualidad, el control de las actividades del etarra no es demasiado grande. Durante la estancia en su domicilio, los servicios sociales penitenciarios de la cárcel de Martutene tendrán que notificar, por orden del juez central de Vigilancia Penitenciaria, José Luis Castro, las medidas que debe cumplir. Entre otras, tiene prohibido acercarse al domicilio y lugar de trabajo de sus víctimas o familiares de estas, así como participar “de forma activa o pasiva” en manifestaciones públicas de enaltecimiento de la violencia, fundamentalmente de ETA. Tampoco podrá ausentarse sin autorización judicial de Mondragón y debe comunicar los cambios que se produzcan en su tratamiento médico.

Libre pese a todo
El pasado 23 de octubre de 2012, el etarra Bolinaga salía del Hospital Donostia de San Sebastián rumbo a su domicilio de Mondragón. Lo hacía después de que la Audiencia Nacional le concediese la libertad condicional, dado su “precario” estado de salud.

Después de esta polémica decisión, criticada duramente por la Asociación de las Víctimas del Terrorismo (AVT), el hombre que mantuvo 532 días encerrado en un zulo de 3,5 metros cuadrados a Ortega Lara y que en ningún momento ha mostrado síntomas de arrepentimiento por sus crímenes, salía del hospital con un aspecto enfermizo y débil, pero por su propio pie, con una boina vasca enroscada en la cabeza y aclamado por colectivos radicales vascos, que jalearon y celebraron su salida por todo lo alto.

La salida del centro hospitalario se justificó con la excusa de que estaba prácticamente desahuciado y su enfermedad se encontraba en una fase terminal e irreversible, algo que algunos informes médicos habían negado.

Mientras, los doctores expertos en oncología que le trataron aseguraban que ya se habían dado por finalizadas las sesiones de quimioterapia y radioterapia y que unos trombos agravaban su ya de por sí precaria salud. Esto bastó para que el Estado le abriese la puerta de la cárcel para morir cerca de los suyos, una concesión que el negó a sus víctimas.

Sangriento historial
El terrorista que hoy disfruta de total libertad acabó, junto con otro pistolero, con la vida del guardia civil Mario Leal Baquero el 6 de diciembre de 1985. El agente tenía apenas 27 años, estaba casado y tenía una hija de cinco años.
María Jesús Baquero, la madre de Mario Leal, aseguraba el pasado mes de agosto, poco después de conocer que fue asesinado con diez tiros, que jamás perdonaría a Bolinaga, “ni a él ni a los que son como él”.

Un año y medio más tarde, en julio de 1987, participó en la colocación de un artefacto con 20 kilos de explosivo que acabó con la vida de los guardias civiles Antonio López Martínez-Colmenero (31 años ) y Pedro Galnares Barrera (26 años). Otros tres agentes resultaron heridos de gravedad. López Martínez-Colmenero estaba casado y era padre de una niña de nueve años. Galnares Barrera también estaba casado y su mujer se encontraba a punto de dar a luz.

Galicia
Plantillas sobredimensionadas y usadas políticamente

c. punzón. redacción / la voz  14 Enero 2013

Que cuarenta ayuntamientos gallegos gasten más de uno de cada dos euros que gestionan en pagar a su personal y que la inmensa mayoría dedique más de un tercio de su presupuesto a ese fin deja claro que en Galicia existen demasiados concellos sin capacidad económica y que muchos viven con plantillas realmente sobredimensionadas.

Plantillas
Muy numerosas. Hasta las centrales sindicales coinciden a la hora de calificar de «sobredimensionadas» las plantillas de los ayuntamientos gallegos. Sin embargo y al mismo tiempo, falta personal. La razón es que en la mayoría de los casos el diseño de los puestos de trabajo se ha quedado anticuado, o se fue improvisando y añadiendo incorporaciones según fueron sucediéndose alcaldes, partidos y compromisos.

Arma electoral
Politizadas. Tampoco hay discrepancia en admitir que, tanto en grandes ciudades como en los pueblos, la contratación municipal se ha convertido en una herramienta política, generando incluso puestos innecesarios o no atribuidos, a veces, a los más capacitados.

Futuro
Servicios mancomunados. Tanto la Xunta como el Gobierno central han iniciado una estrategia que por la vía de los hechos va a llevar a decenas de ayuntamientos a compartir servicios, ante la imposibilidad legal de reponer bajas y plazas vacantes por jubilación entre el cupo funcionarial (la tasa de reposición solo se permite actualmente para cuerpos de seguridad local) y la incapacidad económica para prolongar la duración de infinidad de contratos temporales. Mancomunando servicios, Xunta y Ejecutivo central esperan además simplificar el mapa municipal uniendo concellos para eliminar puestos de trabajo y no reponer más bajas.

Peligro
Desempleo. La Fegamp recalca que ningún alcalde está pensando en despedir personal municipal si puede optar por otras vías, como reducción de salarios o sueldos. Los regidores aseguran ser conscientes de las dificultades que en la mayoría de los pueblos encontrarían los trabajadores municipales que se quedasen ahora sin empleo.

Tentación
Privatizaciones. Si la reforma local avanza, las diputaciones se harán cargo de los servicios que los concellos de menos de 20.000 habitantes no puedan asumir. Los sindicatos advierten que estarán vigilantes para que no se opte por privatizaciones que conlleven menos sueldos, peores servicios e imposibilidad de control.

Galicia Los recortes amenazan el empleo de 17.500 contratados en concellos
Las subvenciones para mantener a los temporales bajan en 46 millones
carlos punzón. redacción / la voz 14 Enero 2013

Doce despidos se han formalizado ya entre el personal laboral del Concello de Ponteareas, que ha llegado a poner encima de la mesa una lista de 75 posibles bajas. Ames ha limado su plantilla temporal. Xinzo optó por ahora por reducirles el sueldo. Ribadavia bajó horario y salario a sus limpiadoras. Cuatro pueblos del Eume comparten ya un mismo agente de desarrollo local. Cangas, Os Blancos, Viveiro y Mondoñedo, entre otros, están al límite. Pero todos ellos no son más que una muestra de la incertidumbre que sobrevuela los puestos temporales en los concellos gallegos a causa de los recortes que están propiciando que no se renueven decenas de contratos y se sucedan los primeros despidos también.

Sindicatos y expertos en Administración local coinciden en señalar que los ayuntamientos vivirán en el 2013 uno de sus peores años, tanto por la bajada de ingresos como por la voluntad del Gobierno central de hacer que las plantillas públicas de toda España se aligeren en 300.000 personas.

Un total de 31.043 forman parte de la Administración local en Galicia. De ellos, el 33 % son funcionarios y el resto contratados. Algo más de 17.500 lo están de manera temporal, ligados en su inmensa mayoría a servicios que se mantienen con las subvenciones que los concellos reciben de la Xunta, Gobierno central, diputaciones y la UE. Pero por dichas vías los ayuntamientos gallegos recibirán este año 46 millones de euros menos, según los cálculos de la Federación Gallega de Municipios y Provincias. Esa caída obligará a meter la tijera en la parte más débil de la Administración local, la que con contratos temporales se hace cargo del socorrismo en las playas, grupos de intervención rápida, servicios sociales, desarrollo local, escuelas taller o actividades deportivas y culturales, entre otras muchas.

Mal 2013
«Este va a ser el año en el que estalle la reducción de empleo en los concellos», augura Castor Fernández, responsable de Administración pública en CC. OO. de Galicia. «Só falta que salte o primeiro concello cun ERE, e irán todos detrás», advierte Antonio López de la CIG. Y es que los expedientes de regulación están en la mano de todos los ayuntamientos, solo tienen que contar con una bajada de ingresos, circunstancia totalmente generalizada.

Del ERE acaba de echar mano la Diputación de Ourense para eliminar 32 contratos laborales indefinidos. La Xunta anuncia la reestructuración de los Grumir, el servicio de teleasistencia domiciliaria languidece y todo, además, mientras por ley los ayuntamientos, como las demás Administraciones, tienen prohibido activar ofertas de empleo.

La Xunta desvía fondos a personal
La Consellería de Presidencia acaba de decidir que los 11,5 millones que otorga en subvenciones a los concellos con el Fondo de Compensación Ambiental puedan ser utilizados para gasto de contratación o mantenimiento de personal, así como el año pasado había dado autorización a que fueran utilizadas en gasto corriente. Mientras rebaja en 2,5 millones la partida del Fondo de Cooperación Local, que ascenderá a 113 millones en total, la Xunta asegura que accederá a estudiar la posibilidad de que otras subvenciones destinadas a fines concretos desde diversos departamentos autonómicos pasen a engrosar la partida de ayudas a los concellos ante su débil situación.

Proteccionismos culturales
xavier pericay ABC Cataluña 14 Enero 2013

Leo que la librería Catalònia ha cerrado sus puertas y que el local —en la ronda de San Pedro, frente al Corte Inglés— va a albergar probablemente un McDonald’s. Como dicha lectura coincide con la de un artículo de Juan Cruz titulado «La conspiración contra el libro», me digo que, en efecto, debe de haberla, tal conspiración, si una capital como Barcelona, que asegura tener estructuras de Estado, permite que una librería con casi 89 años de historia, cuna del catalanismo y eje de la resistencia cultural contra el franquismo, eche el cierre.

Luego, claro, espoleado por la noticia y algo decepcionado también porque Cruz, que conoce el sector como nadie, no aporta dato alguno que avale su teoría conspirativa, me pregunto qué habrá pasado. O sea, por qué razón una ciudad que ha visto nacer un modelo de librería como La Central, cuyo éxito no se limita a las distintas sedes barcelonesas, sino que incluye asimismo las de Madrid —con la de Callao como último exponente de esa expansión— ; por qué una ciudad así, que lee, o por lo menos consume libros, ha dejado morir la Catalònia.

Y no se me ocurre otra explicación, una vez sabido que una de las causas del cierre, según el sector del libro, es el excesivo peso que las compras institucionales tenían en sus ingresos, que atribuir la desaparición de la librería a ese proteccionismo que ha sido el santo y seña de la cultura catalana en lo que llevamos de autonomía —y hasta, si me apuran, desde hace cosa de un siglo— y que la crisis económica empieza a resquebrajar.

El mismo que subvenciona toda la prensa del lugar, siempre y cuando esté escrita en catalán, y que hace lo propio con radios y televisiones y con cuantas manifestaciones culturales se ajusten al patrón establecido. Se comprende, pues, que el cierre de la Catalònia haya provocado estos días un sinfín de jeremiadas. Pero todo indica que a esas plañideras, por más que lloren, el mamar, poco a poco, se les va a acabar.

Está rodando un documental sobre 1980, año récord de ETA, con 89 asesinatos
Iñaki Arteta: “Como Bolinaga, tampoco Bildu tiene nada de qué arrepentirse”
"Todos sabemos que ETA y Bildu son los mismos"
Alfonso Basallo (La Gaceta) Periodista Digital 14 Enero 2013

Lo llaman el Costa Gavras vasco. Está rodando un documental sobre 1980, año récord de ETA, con 89 asesinatos y 22 secuestros, como antídoto contra el olvido.

–¿Hacer un documental en estos tiempos es idealista o temerario?
Es creativo.

–Pero cuesta un riñón.
Hemos tenido muchas aportaciones.

–¿En estos tiempos?
En parte con microdonaciones. Unas de 1.000 euros, otras de 10.

–O sea, que hay gente dispuesta a dar dinero...
Por una buena causa, sí, sin duda.

–¿Por qué 1980?
Fue un año sangriento en número de víctimas y de ahí viene todo: la debilidad de la sociedad vasca, el 23-F, etc.

–Memoria Histórica.
Pero de la buena.

–Pero el terrorismo ya no quita el sueño a los españoles...
Es preciso que no se olvide.

–Es poco práctico.
Pero la justicia está en juego... y la memoria de las víctimas.

–Ese tema, las víctimas, es además políticamente incorrecto.
La aventura es loca, pero el aventurero cuerdo.

–El cine ¿puede cambiar el mundo o sólo es un divertimento?
Me conformo con influir.

–Pero su película no desalojará a Bildu del poder.
Pero quizá haga ver las cosas de otra forma.

–¿Qué otra forma?
Que todo es una farsa, que los etarras ya no necesitan matar porque tienen poder.

–Y que la paz del País Vasco es postiza...
No habrá paz mientras siga habiendo impunidad.

–Como la impunidad de Bolinaga.
Pero no es el único que no se arrepiente de lo que ha hecho.

–No todos secuestraron y mataron...
Pero a muchos la violencia les ha salido políticamente rentable.

–¿Lo dice por Bildu?
Por Bildu y por los que se manifestaron en Bilbao a favor de ETA.

–Oiga, que no es lo mismo manifestarse que apretar el gatillo.
La frase de Bolinaga: “No me arrepiento”, es la expresión cruda de un sentimiento extendido o al menos tolerado en el País Vasco.

–Estaban en la marcha Bardem y Toledo. ¿Libertad de expresión o complicidad con el crimen?
Torpeza y agresión moral a las víctimas.

–Eso significa que la sociedad vasca...
Está enferma.

–Pero ETA no mata.
Pero no hay verdadera libertad. Y vemos cosas que huelen mal, como la excarcelación de Bolinaga.

–Borja Sémper dice que Bildu no es ETA. ¿Traidor o miope?
Todos sabemos que ETA y Bildu son los mismos.

–¿Menos Sémper...?
Pueden ser conveniencias políticas.

–Laura Mintegui, ¿piel de oveja?
Ropaje light, de una marca vinculada a terroristas.

–Basagoiti, ¿es el Chamberlain vasco?
No dudo de que está contra ETA.

–¿Cree que los asesinos han ganado la partida?
Tienen poder a cambio de nada.

–Pero ya no hay atentados.
Que el mundo radical deje de matar no es hacer ninguna concesión.

–¿Qué es entonces?
Estrategia.

–Habrá efecto contagio de la secesión catalana...
No lo creo.

–Artur Mas agita el árbol, ¿recogerá el País Vasco las nueces?
Sólo el 31% de los vascos quieren independencia.

–Pero la independencia es la razón de ser del nacionalismo.
Los votantes del PNV prosecesión no llegan a la mitad (el 40% según el Euskobarómetro).

–O sea, que no tiene mucho recorrido.
Que hagan un referéndum a ver qué pasa.

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