AGLI Recortes de Prensa    Martes 15  Enero 2013

La «pérdida de España»
Luis Suárez La Razón 15 Enero 2013

Un monje mozárabe, cuyo nombre ignoramos, estaba escribiendo una continuación a la Crónica de San Isidoro a mediados del siglo VIII y cuando llegó el momento de recordar lo sucedido en Guadaleta encontró las palabras exactas, «pérdida de España». No se trataba de la caída del régimen godo, que sus reyes y nobles bien merecieran –partidos enfrentados en lucha por el poder eran los que habían llamado a los berberiscos en su ayuda– sino de algo más profundo. Hispania, patrimonio heredado de Roma y reconocida como tal desde la época de Diocleciano, se había hundido. Los musulmanes no llegaron a dominar más que dos tercios de la Península y hasta borraron su nombre, recreándose en algo que sonaba a tiempos primitivos, al-Andalus. Pero, al mismo tiempo, aquel ilustrado cenobita, acariciaba en su memoria una buena noticia que acababa de llegar: «los europenses» de Carlos Martel habían detenido en Francia la invasión y renacían de este modo las esperanzas. Es una lección aplicable a nuestros días cuando, como consecuencia también de las divisiones políticas, España parece a punto de perderse para volver a los taifas como don Marcelino Menéndez y Pelayo ya presagiara.

España es una nación, una de las cinco naciones que forman Europa, según lo explicarán los reunidos en el Concilio de Constanza a principios del siglo XV, y es por ello muy lógico que, en estos momentos de peligros de disolución, las esperanzas se vuelvan hacia Europa. Un salto adelante, superando errores de siglos, está permitiendo el renacimiento de la europeidad, que es culturalmente uno de los logros de la Humanidad. Pero nosotros, a causa de este título VIII de la Constitución, que ya algunos políticos considerarán como amenaza, está ahora a punto de partirse en trozos, cada uno de los cuales reclama para sí un carácter nacional que carece de raíces históricas. El hecho era previsible. Siempre que se toma la decisión de reconocer autonomías, se abre la puerta para que éstas, reclamando su identidad, lleguen a la independencia. A un historiador, aunque le disguste, no le sorprende la versión que en Cataluña y el País Vasco se está dando de aquel paso inicial de 1977. No tenemos más que tener en cuenta la suerte del Impero austro-húngaro o incluso de la Unión Soviética. Conviene, sin embargo, en esta hora difícil, destacar algunos puntos. La nación española no es simplemente un territorio; se trata de un orden de valores, es decir de un patrimonio del cual todos nos beneficiamos. Un antiguo poeta que recogía la leyenda de Rodrigo el Campeador, se atrevió a decir que «de toda España Castilla es lo mejor». A lo que un monarca aragonés, Pedro IV, que residía preferentemente en Barcelona, replicó: «Cataluña es la mejor tierra de España». Con esos valores compartidos y profundos, España ha contribuido poderosamente a la construcción de Europa y América, fundiendo sus hablas en una lengua rica, que se llama española. Me molesta esa continuada alusión al castellano como si se tratara de algo ajeno que se ha impuesto. No. La lengua castellana ha dejado de existir hace mucho tiempo: si ahora dijéramos maguer o cras o albijara o exid, nadie nos entenderia. Pues bien, esas son palabras castellanas, que han desaparecido al fundirse las demás en una lengua única que hoy emplean muchos millones de personas. Juan Pablo II, desde su brillante inteligencia reconoció que la mayor parte de los fieles católicos, cuando se dirigen a Dios, lo hacen en español.

Cuando se renuncia a un patrimonio compartido durante muchos siglos se causa perjuicio y muy serio, no sólo a los demás sino precisamente a uno mismo. Es algo que los partidarios de la separación silencian. Es muy cierto que España debe mucho a Cataluña pero no lo es menos que Cataluña debe también mucho a España. Si en 1478 no se hubiera alzado como unidad, el Principado, cargado de deudas no hubiera conseguido salir de la depresión. Y fueron Fernando e Isabel los que, al disponer de los recursos que sus otros reinos brindaban, pudieron sustituir el «desgavell» por el «redreç». Mucho ojo: es posible que estemos a punto de contemplar una inversión de los términos volviendo al desequilibrio que arruina. Deberíamos leer con atención los trabajos que Jaime Vicens y Ferran Soldevila nos han dejado como preciosa herencia.

No quiero aparecer como pesimista, pero tal y como están las cosas y teniendo en cuenta las estructuras políticas que se han adoptado al hacer de las autonomías una especie de reparto de la soberanía nacional, me parece que es inevitable ya la partición. Pido sinceramente a Dios que me equivoque. Pero no se trata de una situación paralela a la de principios del siglo XVIII que ahora se invoca. Porque lo que estaba entonces en juego era una cuestión dinástica entre Borbones y Habsburgo, lo que implicaba también un enfoque distinto de la soberanía en su ejercicio. Si hubiera vencido Carlos no se hubiera proclamado rey de Cataluña sino de España. Y la Pragmática Sanción de Felipe V no era, en modo alguno, una especie de castigo, como ahora se intenta decir, sino de un cambio que iba a permitir a Cataluña emplear todos los recursos que la Corona tenía a su disposición para hacer de Cataluña la primera y más desarrollada económicamente de todas sus dimensiones. Y así sucedió. Durante largo tiempo el Principado fue la gran fuerza que impulsó el desarrollo en ambos mares, Mediterráneo y Atlántico. No se equivocaban los defensores de Gerona cuando, frente a los cañones de Bonaparte cantaban aquello de «¿cómo quieres que me rinda si España no lo quiere?».

Tampoco ahora. España está pidiendo a Cataluña, desde el amor profundo, que no se rinda a las circunstancias desfavorables que Europa vive, sino que estreche sus vínculos y tome del resto de España todo lo que haga falta para superar esta etapa de crisis. Que pasará. No lo duden.

Res Pública
Marea constituyente y la responsabilidad de UPyD y de IU
Manuel Muela www.vozpopuli.com 15 Enero 2013

Con motivo de la presentación del libro La agonía de la Transición: crónicas republicanas en vozpopuli.com en el Ateneo de Madrid, se produjo un debate, como es obligado en esa institución, que estimula la reflexión para lograr aportaciones constructivas en beneficio del país. El auditorio era numeroso y heterogéneo, pero unido por la preocupación, en muchos casos irritada, por la situación de España; y también unido en la demanda imperiosa de cambios profundos que trascienden a un mero cambio de gobierno. En ese microcosmos del acto del Ateneo, cualquier sociólogo político podía extraer elementos para hacer un diagnóstico que, dicho sea de paso, no se separa demasiado de lo que van indicando las encuestas: la marea de la insatisfacción española es interclasista, con una dosis muy elevada de rechazo hacia todo aquello que suponga el mantenimiento del statu quo. La gran pregunta que flotó en el debate fue qué hacer y cómo impulsar el cambio, porque, y esto es relevante, ni una sola voz se alzó para buscar algún atenuante o justificación para quienes ejercen el poder y la oposición. Hubo respuestas variadas, pero quiero centrarme en la que apelaba a la responsabilidad de quienes están en el Parlamento, que son los más obligados a responder, especialmente UPyD e IU.

El poder niega eficacia al ejercicio pacífico de los derechos
El año ha empezado con un toque a rebato de los beneficiarios del régimen, explicitado en los mensajes del Jefe del Estado y del Presidente del Consejo de Ministros, para aguantar la travesía de lo que se presume otro año difícil, que se suma al quinario ya soportado por los españoles. Se continúan pidiendo sacrificios que se parecen más al cumplimiento de una penitencia por los pecados cometidos que a la preparación de un orden político y económico más justo y equilibrado. Esto no aparece en el guion público, ni siquiera como promesa lejana, provocando el desánimo de muchos y la ira de otros tantos, al contemplar las paletadas diarias de podredumbre con las que nos obsequian los autotitulados defensores de lo establecido. Todos sabemos hasta dónde llega el envilecimiento, que ha afectado de forma casi irreversible a instituciones y organizaciones políticas del sistema. Lo saben también los detentadores de las mismas y se refugian en su concha, como los caracoles: no les importa que las gentes utilicen pacíficamente los derechos de manifestación, de huelga o de expresión porque, de antemano, les niegan cualquier eficacia; y no se dan cuenta de que la devaluación del ejercicio pacífico de tales derechos pone más presión a la caldera del descontento.

Conforme avanza el castigo van naciendo en los extramuros del sistema organizaciones cívicas o políticas, que tratan de cubrir el gran vacío dejado por los partidos tradicionales. Es más visible en la izquierda por el desmoronamiento del PSOE, pero el fenómeno se extiende al centro y a la derecha con una velocidad inusual, solo entendible por el fiasco de un gobierno, incapaz de cumplir sus compromisos con los españoles. Es otro ejemplo relevante de devaluación de la democracia que, desde mi punto de vista, tiene consecuencias letales en un país poco acostumbrado a su ejercicio.

Crecen, pues, los frentes cívicos, los foros de las libertades civiles, las iniciativas de las juntas de jueces, los movimientos de médicos y abogados, las redes sociales, la prensa digital y un largo etcétera que indica que, después de la perplejidad y del desconcierto, la sociedad española bulle para defenderse de las agresiones y, lo que es más importante, para buscar un futuro mejor. Es lo que el politólogo Manuel Monereo denomina la revolución democrática. Sin duda se conseguirá, porque la marea crece y las defensas de la ciudadela son más frágiles de lo que parecen, pero, para no hacer demasiado largo y costoso el asedio, creo que sería conveniente alguna iniciativa desde dentro a modo de catalizador.

¿Qué dice el Parlamento?
Dado el caos institucional y el descabezamiento del Estado, solo queda fijarse en el Parlamento que, con todas las limitaciones que se quiera, representa formalmente la soberanía nacional. En ese Parlamento ya se han producido defecciones, las de los nacionalistas catalanes y vascos que huyen de un Estado en ruinas y quieren el suyo propio. Los que rechazamos tales iniciativas las constatamos con pesar, algún día habrá que exigir responsabilidades por ello, y tenemos que batallar para cortar la hemorragia de la desintegración del país. Y para ello hay que apelar a los otros grupos parlamentarios, sabiendo que nada se puede esperar del PP y del PSOE, enfrascados en la defensa ciega de un modelo ya inservible y en caída libre de apoyo social. Si siguen así, su porvenir será parecido al de los grandes partidos de la anterior República de Italia, desaparecidos con la Tangentópolis. De ahí la referencia a las otras dos fuerzas nacionales, UPyD e IU, para que den el paso al frente de convocar al cambio de régimen y tiendan la mano a los que se mueven fuera de la ciudadela. Ya no son tiempos de ambigüedad ni de parches Sor Virginia. Las cartas están echadas para todos.

A pesar del descrédito de los dos grandes partidos, los otros, IU y UPyD, no se benefician significativamente de él, porque su mensaje es tibio, y en cierto modo contemporizador, aunque es de justicia reconocer que todavía no han sido fagocitados por los defensores de la ciudadela. En el caso de UPyD que, tras costosos esfuerzos, logró entrar en el Parlamento, se le percibe como un partido de corte reformista similar al de experimentos anteriores de la política española, en los años veinte el Partido Reformista de Melquíades Álvarez en el que militó el propio Manuel Azaña y más cercano en el tiempo el CDS de Suarez. Ambos intentos despertaron cierto interés y algunas simpatías, pero se saldaron en sonoros fracasos porque el momento histórico demandaba mayores ambiciones y energías que las del centrismo reformador, apto para las épocas suaves de la democracia.

Izquierda Unida, por su parte, es en sí misma un magma de las izquierdas tradicionales, que aspira además a recoger parte del naufragio del PSOE. Pero no obtendrá frutos, si se la ve como continuadora lampedusiana de los proyectos naufragados. Su alianza en Andalucía para administrar las políticas de la devastación y del vaciamiento del Estado supone, en mi opinión, un fardo del que tendrá que desprenderse para conservar la capacidad de ofrecer a la nación y a los electores de la izquierda un compromiso claro para cambiar el sistema. Tienen bastante que ganar y poco que perder, y justo lo contrario, de permanecer en la frontera imprecisa actual.

Son días y meses decisivos en los que los españoles, despreciados y castigados, desean recuperar la democracia secuestrada y necesitan ser ayudados para conseguirlo pacíficamente. Sabemos que ninguna Constitución contiene el bálsamo de Fierabrás, pero es urgente conseguirla para sustituir a la actual que ha sido arruinada por los que dicen defenderla. Entre la parálisis y el cambio-El porvenir de España ¿continuidad o ruptura?-cada uno tendrá que elegir. Más nos vale que acertemos.

Ley de Estabilidad Presupuestaria
Montoro y el encubrimiento del déficit catalán
Guillermo Dupuy Libertad Digital 15 Enero 2013

El vértigo que le produce al Gobierno de Rajoy el tener que someter al despilfarrador Gobierno secesionista de CiU al imperio de la ley –incluida la de Estabilidad Presupuestaria– es de tal envergadura que el ministro de Hacienda sigue sin atreverse a denunciar el incumplimiento catalán de los objetivos de reducción del déficit. La patética renuencia de Montoro a reconocer este secreto a voces entre los miembros de su propio Gobierno –además de un hecho orgullosa y públicamente reconocido por los propios representantes del Gobierno infractor de Cataluña– me recuerda –salvando las distancias– a Rubalcaba en los tiempos de la antepenúltima tregua de ETA: a pesar de que la persistencia del mal llamado impuesto revolucionario ya había sido denunciada por empresarios vascos y navarros víctimas de la extorsión, y hasta justificada por la propia organización terrorista en una entrevista en Gara por no formar parte –según decían– de los compromisos del alto el fuego, Rubalcaba tuvo la desfachatez de decir que "no le constaba" la continuidad de la extorsión terrorista.

Comprendo que, después del ingente apoyo financiero que Montoro ha brindado al Gobierno secesionista de Mas a lo largo de 2012 –unos 12.000 millones de euros–, le debe de resultar muy duro tener que admitir que ni con esas el Ejecutivo de Mas esté en la senda de reducción del déficit que el Gobierno central le había fijado. Pero más sonrojante para el ministro debería ser el tener que ocultar algo que señalan todos los organismos nacionales y extranjeros, y que reconoce el propio Gobierno de Mas: el incumplimiento catalán de reducción del déficit hasta el 1,5% comprometido con Bruselas.

Si tanto temen Rajoy y Montoro tener que hacer efectivas las advertencias de intervención que contempla la Ley de Estabilidad Presupuestaria, yo les propondría que la incumplieran sobre la base de que no es sólo Cataluña, sino que son muchas más las comunidades que han incumplido esos objetivos de reducción del déficit.

Entiendo que no castigar una infracción por el hecho de que haya muchos infractores no es que sea muy de recibo que digamos; pero más escandaloso es la impunidad que alega una falsa ausencia de infracción. Por incómodo que sea para Montoro reconocer que le han tomado por el pito del sereno, nadie nunca le dijo que incumplir el deber de hacer cumplir la ley fuera tarea fácil ni grata. Y en eso, y no en otra cosa, está este Gobierno.

Un tsunami de corrupción política ahoga a la economía española
Lucio A. Muñoz Periodista Digital 15 Enero 2013

No constituye ninguna novedad afirmar que el maremoto de corrupción política que asola España está hundiendo a nuestra economía. ¿Cuántos miles de millones de euros han desaparecido, vía financiación ilegal de partidos políticos, comisiones pagadas por empresas a políticos al objeto de lograr la adjudicación de contratos de la Administración, desvío de fondos públicos hacia paraísos fiscales, indemnizaciones a los políticos causantes de la quiebra de las antiguas cajas de ahorros, comisiones y concesiones irregulares para construir obras faraónicas, subvenciones públicas a empresas de familiares y amigos de políticos, etc.? ¿Cuáles son las consecuencias de la corrupción política? Subida de impuestos, crecimiento de la tasa de desempleo, rescate financiero, bancarrota de las Administraciones Públicas, fallecimiento de pymes y autónomos, etc.

La impagble deuda y el desbocado déficit de España no son consecuencia de la crisis económico financiera sino de la institucionalización de la corrupción y el despilfarro en la Administración Pública por parte de los gestores políticos.

¿A alguien le sorprende que España sea un país de referencia en materia de fraude fiscal y economía sumergida? ¿Es ético y moral que el Gobierno imponga impuestos confiscatorios y exija honestidad fiscal a los ciudadanos, a las pymes y a los autónomos mientras multitud de gobernantes políticos corruptos (tanto del PSOE como del PP) sigan protegidos por nuestra politizada Justicia?

La lista de defraudadores que prepara el Gobierno debería estar precedida de otra lista, aún mucho más numerosa, integrada por políticos corruptos. Si el Gobierno pretende combatir el fraude fiscal y la economía sumergida debería comenzar por despolitizar completamente a la Justicia y dar ejemplo. El PP, PSOE, CiU, etc., no pueden seguir tapándose mutuamente los casos de corrupción. El ejemplo por parte de los gobernantes es inexistente, consecuentemente, los ciudadanos piensan, con razón, que sus impuestos están gestionados de forma corrupta.

La supuesta prevaricación en virtud de determinadas contrataciones irregulares por parte del antiguo presidente de la Diputación de Orense, por citar uno de los últimos casos de corrupción aparecidos en la prensa, supone una fórmula de gestión habitual y extrapolable a otras muchas administraciones públicas españolas. La Administración ha sido secuestrada por los políticos e, igualmente, convertida en un foco de corrupción, para ello, se ha instaurado una forma única de gestionar basada en el clientelismo y el nepotismo.

El Gobierno ha creado, después de un año en el poder, una comisión para estudiar las duplicidades, triplicidades e ineficiencias de la Administración antes de proceder a pseudoreformar la misma. Sin duda, el Gobierno se está riendo de las familias, las pymes y los autónomos que no pueden seguir financiando, a través de impuestos abusivos, a nuestra insaciable Administración.

Nuestro sistema democrático está totalmente viciado, las instituciones públicas se encuentran absolutamente desprestigiadas y el desencanto de los ciudadanos con la casta política es creciente e imparable.

¿Es culpable la sociedad, al igual que la casta política, de la degeneración de nuestra democracia? El efecto narcotizante del bienestar y la salud económica de tiempos pasados todavía está presente, puesto que la sociedad sigue en un estado contemplativo de sumisión soportando todo tipo de corruptelas políticas.

¿Y la clase empresarial, por qué continúa con su prudencia habitual? Las pymes y los autónomos, masacrados por los dos últimos gobiernos, deben tomar la iniciativa y formar parte de una sociedad civil que hace falta más que nunca. En Cataluña, muchas compañías están molestas por la corrupción y la deriva independentista de CiU y ERC pero no se atreven a manifestarlo en público. ¿Falta de valentía de los empresarios?

La casta política desea mantener el sistema tal como está y, por el contrario, los ciudadanos demandan un cambio radical del mismo. Una sociedad civil unida, madura y solidaria, ni de derechas ni de izquierdas (conceptos obsoletos) debe emerger para cambiar un sistema que la casta quiere perpetuar, puesto que es una fuente de privilegios políticos pero que está destruyendo a la economía española.

¿Lo son o se lo hacen?
Sorprende el súbito arrebato de nuestra progresía por el federalismo
José María Ruiz Soroa El País  15 Enero 2013

Esa es la duda que asalta a este comentarista cuando contempla el súbito arrebato de nuestra progresía por el modelo federal de Estado como vía para resolver los problemas de integración que aquejan a nuestra patria. ¿Son tan ilusos como para creer que el modelo arreglaría algo (ceguera), o simplemente lo sacan a la palestra porque algo hay que decir y lo de “federal” siempre suena moderno (manipulación de la opinión)? Porque lo que está claro, de eso no hay duda, es que predicar un supuesto modelo federal de Estado como bálsamo de Fierabrás para los males hispanos es algo que carece del menor sentido real.

De entrada, una propuesta tal constituye un auténtico caso de perseverare diabolicum en una táctica que arrastramos desde hace decenios: la de intentar resolver los problemas de integración en el Estado mediante el toqueteo alocado de los mecanismos de articulación de ese mismo Estado. Cuando sucede que ambos responden a órdenes de problemas totalmente diversos. La articulación federal del Estado puede ser mejor o peor como método de organización, pero desde luego no resuelve —porque no puede— la resistencia a la integración en ese Estado de los nacionalistas catalanes y vascos, mayoritarios en su ámbito. Así que si tenemos problemas de integración (¡y vaya si los tenemos!), hablemos de ellos, no los disfracemos como cuestiones de articulación, so pena de terminar todos con un sorprendente resultado: el de un Estado “desconcertado” del que, además, los nacionalistas seguirán queriendo irse. ¡Tonto negocio sería!

Resulta sorprendente escuchar estos días por doquier que un sistema federal resuelve los problemas competenciales entre las regiones o Estados federados porque parte de la base de unas “listas de competencias” respectivas nítidas, separadas y tajantes: “esto para ti, esto para mí, y todo funciona solo”. ¿Estamos tontos? En primer lugar, el federalismo es el sistema que por propia naturaleza genera más conflictos competenciales entre las unidades y el conjunto, sencillamente porque es un Estado que pretende hacer compatibles dos principios contrarios: unidad y diferencia, self rule y shared rule. El federal es el sistema de la tensión y el conflicto constantes, y además es bueno que así sea, porque esos problemas se encauzan hacia soluciones cambiantes mediante dos expedientes: la cooperación y la lealtad federal. Si ambos elementos faltan, el federal es un mundo horrible de vivir (Belgistan dixit).

En otros términos, el éxito federal allí donde se ha dado no se debe a la perfección de las reglas, sino a la voluntad colectiva de convivir haciendo real lo de e pluribus unum. Se debe a una práctica política federal viva (un gusto federal) más que a una seca regla federal. Por eso no es cuestión de listas. Ya tenemos listas en nuestra Constitución, y tenemos una jurisprudencia constitucional que las ha convertido en un bloque de contenido bastante nítido. ¿Y qué? Cuando el problema no es la nitidez de las reglas sino el de que algunos no las aceptan (y ese es su derecho), suspirar por la nitidez es no querer enterarse del problema.

Lejos de resolver los conflictos, el Estado federal es el de la tensión constante

¿Y qué decir de esa peregrina idea del “tuyo-mío” según la cual el Estado federal garantiza a cada poder territorial su ámbito atrincherado de competencias e impide la intromisión de los otros? ¿De qué federalismo se habla cuando se vende esa idea a la opinión? ¿Del federalismo decimonónico de los Estados Unidos, el dual federalism que se abandonó como inservible en los albores rooselvetianos del welfare state? Cualquier federalista serio sabe que el Estado de bienestar contemporáneo exige ineludiblemente un federalismo cooperativo en el que aquello de las esferas separadas y atrincheradas pasó al olvido. ¿Por qué esos mismos progresistas defienden el federalismo cooperativo para Europa como única solución del invento comunitario y, sin embargo, se les ocurre defender el federalismo dual y autista (fend for your self federalism) para España? ¿No les estallan los sesos con tal disonancia cognitiva?

¿Y qué decir de ese precioso invento del papel del Senado federal como institución de diálogo y cogobernación de los Estados federados? La asimetría básica y constituyente de nuestro Estado español, es decir, el hecho bruto de que las fuerzas políticas dominantes en dos de nuestras regiones difieren substancialmente de las dominantes en las 15 restantes hace imposible cualquier tipo de Senado federal, por la sencillísima razón de que los nacionalistas nunca aceptarían integrarse en una institución en la que siempre serían minoría ante los partidos estatales. Nuestro Estado está condenado a la bilateralidad en las relaciones con Vasconia y Cataluña, nos guste o no, y ya va siendo hora de que lo aceptemos. Podremos ser federales cuando ambos territorios se independicen, antes no.

Y termino: si lo que se pretende es un modelo idílico de Estado sin conflictos territoriales competenciales hay dos modelos disponibles que lo garantizan: el Estado centralizado es uno, los Estados separados e independientes es el otro. Pero mientras vivamos en una federacy (que es donde ya vivimos según todos los que entienden) tendremos problemas y conflictos. Son encauzables con voluntad de convivir. Y si no la hay, da igual el modelo, todos fallan igual. Así que, por favor, hablemos de cuestiones concretas y no de flatus vocis.

José María Ruiz Soroa es abogado.

Vidal-Quadras tienta a Mayor Oreja para que se una a su conjura
Ricardo Dodríguez El Semanal Digital 15 Enero 2013

El ex ministro vive horas bajas. Es un hecho su desafecto al marianismo. Ahora, ha sido tentado con una operación de difícil digestión. Lo peor es su disposición a escuchar cantos de sirena.

El acatamiento y la obediencia al líder resulta incontestable dentro del PP. La larga mano de Mariano Rajoy a través de la resolutiva María Dolores de Cospedal llega a todos los rincones y la disidencia (como las meigas, haberla, hayla) se ha visto obligada a batirse en retirada, rendirse o morir a manos de la mayoría marianista. En política, sobreviven las especies que mejor saben adaptarse al terreno. Y nadie puede vivir del pasado. Sólo Jaime Mayor Oreja ha creído posible dar marcha atrás al reloj de la historia.

Los sucesivos golpes del ex ministro del Interior a su partido han sido objeto de todo tipo de análisis y comentarios, tanto en los despachos de los ministerios como en Génova. Cualquier otro se hubiera retirado de escena para siempre después de tanta discrepancia abierta con la línea oficial de sus siglas. No ha sido el caso. Mayor Oreja permanece apegado al sillón de portavoz del Grupo Popular en Europa a pesar de tomar cada vez una mayor distancia de la cúpula del PP. Su ausencia de la prenavideña XVII Unión Interparlamentaria del partido al objeto de apoyar las reformas del Gobierno de Rajoy suscitó un goteo de críticas de dirigentes. Más aún cuando días antes se desplazó a Murcia para ser investido doctor honoris causa.

El divorcio parece irreversible y ha disparado en el ruedo pepero las probabilidades de Esteban González Pons para sustituir a Jaime Mayor Oreja como cartel electoral europeo en 2014. Pero lo último pasa ya por el cierre de su intervención la pasada semana en la presentación del libro de memorias de Regina Otaola. El ex ministro, sin duda, se mojó: "Regina no es sólo un referente del pasado que hizo frente a una organización terrorista. Estoy seguro de que necesitaremos muchas Reginas, y a ella la primera como referente del futuro, para poner en marcha un proyecto político y social capaz de oponerse y hacer frente al movimiento nacionalista".

Jaime Mayor Oreja lo tenía planeado y cada una de sus palabras estaba escrita y medida, sabía dónde se metía y la polvareda –al menos de puertas adentro de Génova– que iba a levantar. Nada de lo que dijo fue fruto de la improvisación e hizo pensar en su significado a más de uno de los presentes en el acto. Entre ellos, al director general de la policía, Ignacio Cosidó, que pasaba por allí. El mensaje resultó suficientemente revelador. ¿Un simple cantazo más a Rajoy o una indisimulada aventura fuera del PP? Las interpretaciones internas van por barrios.

Mayor Oreja, que guste o no conecta con el sentir de muchos votantes del Partido Popular, ha oído los cantos de sirena del también por ahora eurodiputado Alejo Vidal-Quadras que le ha pedido sumarse a la creación de un nuevo partido conservador y que de seguro habría de elevarles la presión sanguínea. Circula por los mentideros que Jaime Mayor Oreja sería uno de los cabezas visibles de la formación todavía innominada, castillo en el aire más bien, que Vidal Quadras desearía ver hecha realidad con el antimarianismo y el antinacionalismo como elementos más visibles de sus motivaciones fundacionales.

Las pretensiones del promotor Alejo Vidal-Quadras pasaban además por sumar otros fichajes de campanillas como María San Gil o Esperanza Aguirre que nada quieren saber de la fatua conjura. Esa suerte de alternativa especulativa, sin embargo, se ha materializado o al menos vive sobre servilletas de papel. Por ahora. Como Álvar Núñez Cabeza de Vaca dibujó el mapa de América con lo que veía pero también con lo que creía ver, Vidal-Quadras se ha lanzado a jugar a la cartografía política con un voluntarismo digno de mejor causa. Pero, aquí, cada uno tiene derecho a engañarse como quiera.

CCC Segunda Edición
Nota del Editor 15 Enero 2013

¿ A la segunda va la vencida ? Vidal-Quadras casi cayó en la tentación de crear un grupo de acción política cuando centroman le cortó la cabeza para ofrecérsela al nacionalismo catalán.

Pero la oferta de una vida cómoda y reluciente dentro aunque alejado físicamente del PP y la consideración del frío glacial que hace fuera del cobijo de un partido asentado le hicieron desistir, quizás tambien al considerar que no era el momento oportuno. La financiación es necesaria pero es aún más que el posible votante haya madurado lo suficiente como para hacer viable la aventura, y ya hay muchos ciudadanos que se han dado cuenta de que  el PP es una parte indispensable del problema.

La ética de la política
Javier Caraballo El Confidencial 15 Enero 2013

Nada tendría que estar más claro en el ejercicio de la política que el concepto de ética, sus límites, las obligaciones que acarrea y, sin embargo, nada parece más difuso en la realidad. Lo vemos casi a diario, con ejemplos repetidos de comportamientos de dirigentes políticos que, nada más conocerse, provocan dos sensaciones contrarias. Muchos ciudadanos se sienten escandalizados y, por contraposición, los dirigentes políticos afectados, y sus organizaciones respectivas, se ven a sí mismos como dignos ejemplos de la ética política. Como si unos y otros avanzaran por el mismo sendero, pero en direcciones opuestas. Y cada vez más lejos de encontrarse, más lejos unos de otros.

Ayer mismo, por ejemplo, cuando se supo que Esperanza Aguirre había fichado por una empresa ‘cazatalentos’ de Cataluña. Ella había dicho, o eso se le entendió, que dimitía de la Comunidad de Madrid porque quería pasar “a una segunda línea”, para estar “con los suyos” y regresar a la plaza de funcionaria pública, de la que estaba en excedencia desde hacía treinta años. No puede pasarse por alto que Aguirre había ganado unas elecciones hacía poco tiempo y que con su decisión, que acaso ya rumiaba cuando se presentó como candidata, defraudaba las expectativas de quienes la votaron de forma masiva. ¿Pueden sentirse decepcionados los ciudadanos cuando comprueban ahora que ficha por una gran empresa y que, además, se mantiene como presidenta del PP madrileño? El Partido Popular contestó al instante que ese fichaje era no sólo ético, sino que iba más allá, también se trata de una decisión estética, a juicio de los populares.

No existe un camino más recto hacia la peligrosa aparición de un movimiento político reaccionario y demagogo que la ignorancia del malestar evidente que siente el personal por sus representantes democráticosOtro ejemplo con otro expresidente de una comunidad, Manuel Chaves. Dejó la presidencia de la Junta de Andalucía, y más tarde la vicepresidencia del Gobierno, para ver pasar los días, como ahora, desde su escaño del Congreso. En un programa de Canal Sur lo sorprendieron el otro día con un puñado de preguntas incómodas. “¿No cree que su sueldo es una provocación para un parado que cobra 426 euros?”, le preguntó un espectador alarmado de que la actividad parlamentaria de Chaves se haya limitado en un año a ocho preguntas, entre escritas y orales, lo que, si se divide por su sueldo de diputado, arroja una cifra llamativa: cada pregunta sale a más de 20.000 euros.

Luego le preguntaron también por la subvención de seis millones de euros que le concedió a la empresa en la que trabajaba su hija de apoderada. Chaves, cuando se concedió la subvención, podría haberse ausentado del Consejo de Gobierno, porque incluso así lo dictan las propias normas que aprobó el PSOE en el Parlamento andaluz, pero no lo hizo. Ese comportamiento le extrañaba al espectador, pero no a Manuel Chaves: “Esa subvención no sólo es moral, sino ética y moral”.

No sólo ético, sino además estético, contestan en el PP tras el fichaje de Esperanza Aguirre. No sólo ético, sino que además es moral, contesta Chaves sobre lo suyo. Siempre dos tazas. Lo cual nos sirve para medir con precisión la distancia que separa a la clase política de la sociedad española, como se demuestra de forma persistente en todas las encuestas que se realizan y en las que se pide una valoración de los políticos españoles. La distancia es evidente, sí, y lo peor de todo es que cada vez que se resaltan estas contradicciones, esta diferencia en lo esencial que se le exige a un servidor público, la reacción corporativa de la clase política se limita a acusar a los demás de estar promoviendo una campaña antidemocrática contra la clase política: arribistas y demagogos en una oscura alianza. Sin embargo, es al contrario, porque no existe un camino más recto hacia la peligrosa aparición de un movimiento político reaccionario y demagogo que la ignorancia del malestar evidente que siente el personal por sus representantes democráticos.

En la antigua Grecia, y luego en Roma, no existía en los filósofos otra exigencia más sobresaliente que la ética para el ejercicio de un cargo público, para el gobierno de un pueblo. “Los que gobiernan un Estado no tienen mejor medio para ganarse fácilmente la benevolencia de la multitud que la moderación y el desinterés” de la riqueza, de los privilegios o de los favores, aconsejaba Cicerón a los políticos en su tratado Sobre los deberes. A la inversa, para ganarse la antipatía y la desconfianza de la sociedad, sólo es necesario mostrar crispación, sectarismo y una retahíla continua de casos de corrupción. Si la clase política en su conjunto no es capaz de reflexionar seriamente sobre la gravedad de lo que está ocurriendo en su entorno, no habrá de sorprendernos que la calidad de la democracia se deteriore tanto que, algún día, nos parezca irreconocible tras unas elecciones.

El socialismo español es un cadáver
Francisco Rubiales Periodista Digital 15 Enero 2013

El PSOE no lo sabe, pero está muerto. Ayer, en la reunión de su ejecutiva federal, demostró ser un cadáver que empieza a oler mal. Dice que va a recuperar el diálogo con los ciudadanos, pero en lugar de hablar de justicia, unidad nacional, democracia y lucha contra la corrupción, auténticos anhelos populares en España, quiere hablar de federalismo. ¿A quién coño le interesa el federalismo? Ni siquiera a los socialistas, sino únicamente a los socialistas catalanes. ¿Y van a embarcar a España entera en una reforma constitucional para convertirla en un Estado Federal que no desea nadie, sólo porque el partido no quiere romperse?. Son momias y, además, están locos.

Las imbecilidades y abusos del Zapaterismo siguen presentes y han desdibujado al partido. Los socialistas españoles, en lugar de defender la unidad de España, que es uno de los principales anhelos de la sociedad, siguen haciendo concesiones a los catalanes, arrastrando en esa estúpida aventura a todo el pueblo español. La debilidad y la falta de convicciones les lleva hacia el federalismo, una vía que ni siquiera comparten y que sólo adoptan para tapar la boca al PSC. Los ciudadanos perciben esa cobardía y arbitrariedad y no la van a soportar. Muchos recordamos todavía al gran enterrador del socialismo español en los últimos tiempos, el cobarde Zapatero, que para contentar a los nacionalistas catalanes dijo aquello de "apoyaré todo lo que el Parlamento catalán apruebe". A aprobó el nuevo Estatuto, un documento al margen de la Constitución, cargado de entreguismo, cobardía y traición a los valores fundamentales de la nación.

De sus cuatro letras históricas (P S O E) acaban de perder la E de "Español", que es la única que les quedaba viva, tras haber perdido la P de Partido, sustituida por la M de Mafia, la S de socialista, y la O de obrero..

Rubalcaba debería saber que contemporizar con los catalanes es la vía más rápida hacia la desaparición como gran partido. La encuesta que hoy pública El País coloca al PSOE en el momento más bajo de su historia, en intención de voto, peor incluso que cuando fue arrasado por el PP en las anteriores elecciones. El partido. incapaz de defender principios firmes, valores y sentimientos que conecten con la ciudadanía, está muerto y poblado por una militancia muerta que sólo produce ideas suicidas. Se han reunido el sábado durante muchas horas y no han producido una sola idea que genere entusiasmo o admiración. Rubalcaba, que lucha por su propio poder y nunca por el interés general, ha conseguido una tregua de un año para reconducir al partido, pero los muertos no pueden reconducir nada, ni siquiera detener las exequias del socialismo español, un fenómeno que vemos muchos españoles, pero que los socialistas no pueden ver porque ellos mismos son el cadáver.

La gente quiere ver a la izquierda recuperando el sentido del Estado, que es un rasgo propio, y de la ética, algo que nunca han valorado. Quiere también que los socialistas alcen la bandera de la regeneración y que empiecen a acorralar a los chorizos, pero no pueden hacerlo porque los chorizos también son ellos, aunque en este caso acompañados por la derecha, los comunistas y los nacionalistas. La gente quiere participar en las decisiones, que se exijan valores y solvencia a los políticos, que se persiga a los ladrones y que se adelgace el inmoral e insostenible Estado que ellos, justo con los demás colegas de "la casta" española, han construido para que les sirva de refugio y de parking de lujo para privilegios y ventajas.

Pero de esas cosas nunca hablan los cadáveres.
Voto en Blanco

Corruspaña
Manuel Molares do Val Periodista Digital 15 Enero 2013

Metroscopia, empresa que sondea regularmente la opinión de los españoles sobre su situación social y política, acaba de revelar que el 96 por ciento de los ciudadanos cree que el país sufre una alta corrupción política, de la que culpa a los partidos por crearla y a la justicia por no combatirla.

Ahora mismo debaten si es ético, aunque sea legal, que el partido catalán Unió, parte del gobernante CiU, quede sin sanción alguna tras abonar 388.000 euros de multa por el caso “Pallerols” de financiación ilegal con comisiones y chantaje a empresas, iniciado hace casi veinte años.

Entre 200 y 300 políticos de toda España están imputados judicialmente en la corrupción, y el 63 por ciento de los encuestados por Metroscopia cree que en los últimos años ha crecido el fenómeno.

Pero, no. Es antiquísimo: hace también más de dos décadas que aparecieron los casos Filesa o Naseiro en el PSOE y el PP, respectivamente, y entonces no se cortó la hemorragia que iba a desangrar desde entonces la honradez de los partidos.

Sus dirigentes no dimitieron, como se le exige ahora al de Unió, Josep Antoni Durán i Lleida, y su continuidad señaló que se gozaba de barra libre: Felipe González y Manuel Fraga-José María Aznar fueron los Durán de ahora.

O los miembros de la familia Pujol, que podrían tener decenas de millones cosechados tras la presidencia de la Generalidad catalana del patriarca, Jordi, entre 1980 y 2003.

Aunque nadie debería atribuirle la corrupción solamente a los políticos: es un producto muy “Made in Spain”.

España es el país de las pequeñas corruptelas de los ciudadanos, que empiezan con las recomendaciones entre amigos, siguen con el nepotismo y terminan con comisiones y chantajes.

Y cualquier organismo público, y muchos privados, está trufado de enchufados que son buena parte de ese 96 por ciento que denuncia la corrupción: Corruspaña-Corruspain está emulsionada por la corrupción de casi todos los españoles.

El español es la segunda lengua más hablada del mundo tras el chino
Así lo refleja el anuario 2012 del Instituto Cervantes, que también señala que es el segundo idioma de comunicación internacional tras el inglés
Europa Press www.lavozlibre.com 15 Enero 2013

Madrid.- El español, con más de 495 millones de usuarios, es la segunda lengua del mundo tras el chino con más hablantes, cuyo número siguió creciendo en 2012 frente al descenso que registraron el inglés y el chino.

Así lo refleja el anuario 2012 del Instituto Cervantes 'El español en el mundo', que se viene publicando desde 1998 y que hoy han presentado el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, y el director del Cervantes, Víctor García de la Concha.

El español también es el segundo idioma de comunicación internacional tras el inglés. Se calcula que en 2030 el 7,5 por ciento de la población mundial será hispanohablante (535 millones de personas), porcentaje solo superado por el chino, ha destacado García de la Concha en el acto celebrado en la sede del Cervantes.

Dentro de tres o cuatro generaciones el 10 por ciento de la población mundial se entenderá en español y será EEUU el país con mayor volumen de población hispanohablante en el mundo, por delante de México, augura el informe.

INTERNET, TWITTER Y FACEBOOK
En Internet, el español ocupa ya el tercer puesto como idioma más utilizado, tras el inglés y el chino. Su presencia en la red registra un crecimiento sostenido de más del 800 por ciento en los últimos 10 años, con una distancia creciente con respecto al japonés, portugués o el alemán.

En la red social de microblogging Twitter, el español es la segunda lengua más usada tras el inglés, a bastante distancia del árabe, ruso, italiano, francés y alemán. También en Facebook el español es una de las lenguas más empleadas con más de 80 millones de personas.

MÁS ESTUDIANTES
El informe refleja que unos 18 millones de alumnos estudian en el mundo el español como lengua extranjera. El año pasado, el Cervantes registró un crecimiento del 8 por ciento en el número de matrículas de estudiantes de español.

El Cervantes, presente en 77 ciudades de 44 países, centra su actividad principalmente en América y Asia. García de la Concha ha puesto en valor el acuerdo firmado en 2012 con México que permitirá a España el uso de oficinas mexicanas en EEUU y se ha referido al avance de las negociaciones para crear un Observatorio del español en EEUU.

Pero también ha alertado de la falta de profesores españoles competentes en países como Brasil o China, cuyas universidades solo pudieron aceptar en 2010 el 30 por ciento de las solicitudes (unos 25.000 estudiantes chinos) recibidas para estudiar castellano.

El ministro García-Margallo se ha referido al Cervantes como la "joya de la corona" de la acción exterior española y ha alertado del peligro que la globalización entraña en lo que se refiere al avance de una cultura universal uniforme donde primen los patrones anglosajones.


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S. McCoy El Confidencial 15 Enero 2013
Sin perdón: Catalunya ya es la Grecia de España

Antes de que alguno se me tire a la yugular al calor del encabezamiento de este post, les recomiendo una lectura pausada del mismo. Como conocedor somero de la realidad catalana, mi aproximación es intuitiva, basada más en hechos externos que en realidades internas. Ya me perdonarán. Del mismo modo, buena parte de las analogías ‘nacionales’ entre Catalunya y Grecia encuentran su causa en fundamentos radicalmente distintos, lo que no quita para que los efectos sean bastante similares. No hay más intención que poner negro sobre blanco una deriva objetivamente alarmante que participa de una serie de paralelismos sorprendentes no se sabe aún si con la Cenicienta o la Madrastra de Europa.

Así, desde el punto de vista meramente identitario, nos encontramos con una situación crítica en ambos ‘estados’, financieramente hablando, hasta el punto de que tal realidad provoca que se encuentren en la tesitura de poder salir de sus respectivos territorios ‘supranacionales’. En ambos casos, buena parte de la culpa se deriva de la gestión de sus dirigentes, de los excesos cometidos en el pasado y de su falta de capacidad para gobernar adecuadamente la actual coyuntura. Es verdad que, en el caso griego, las dudas son de sus socios comunitarios, cosa que no ocurre en Catalunya, donde la iniciativa secesionista es propia. Pero no es menos cierto, en este último caso, que el debate sólo se plantea cuando la asfixia financiera local es palmaria, y no antes. A la nación por la presión de la pela o, mejor dicho, de la falta de ella.

Ocurre, además, que la evolución política es extraordinariamente similar, con unos procesos de fragmentación parlamentaria que son el resultado de la pérdida de reconocimiento ciudadano entre los partidos dominadores en los últimos años. El desapego de los votantes hacia lo que se entiende como una élite extractiva incapaz lleva a la incorporación o consolidación en el arco legislativo de nuevas o ya señeras formaciones de carácter extremista, cuyos votos se convierten, sin embargo, en imprescindibles para la gobernabilidad dentro de sus particulares fronteras. Con un problema adicional: históricamente ha quedado probado que cualquier cesión a las reivindicaciones nacionalistas, peaje a pagar en la nueva coalición de gobierno, es un camino solo de ida. Vaya que sí.

Resulta interesante observar también las similitudes en las acusaciones de corrupción contra la oligarquía gobernante en uno y otro ‘país’. Como telón de fondo de este escenario de ruindad, esa unidad de destino en lo universalmente B que es Suiza. Cierto es que existe una guerra, no sólo dialéctica sino también informativa, sobre si los Oriol Ferrusola y otros ilustres catalanes han percibido o no ingresos sospechosos a cambio de favores. Pero casi da igual. En pocas sedes parlamentarias se ha hablado tan explícitamente de 3% -comisión que el tiempo ha probado singularmente alejado de la realidad… por defecto- como en la que tiene su sede en Barcelona (ciudad, por cierto, saneada en sus cuentas). Cuando el río suena de esa manera tan estruendosa, Palau pa arriba, Pallerols pa abajo...

Entre las reclamaciones de carácter histórico incluye Catalunya el déficit en las infraestructuras realizadas por la Administración Central o, en compensación, la no percepción de fondos comprometidos por el Estado a lo largo de estos años. En términos absolutos, los segundos no dejan de ser una gota en el mar de un endeudamiento disparatado asumido por la Generalitat en el último quinquenio. Asociar los problemas financieros de su 'hacienda' a tal hecho suena casi a chiste. Por lo que respecta a las primeras, ha quedado suficientemente acreditado que, si bien la apelación al agravio podría tener algún fundamento en los dos o tres últimos años, la serie temporal de largo plazo demuestra que no hay razón estructural para tal afirmación, sino más bien para lo contrario Igualmente ocurre en el caso griego con los fondos comunitarios, sin los cuales, para bien o para mal, el país distaría mucho de ser lo que es ahora.

Frente a Grecia, la reivindicación se extiende hasta la ruptura del principio de solidaridad autonómica, por inconveniente para esta comunidad autónoma como aportante neto a las arcas del Estado. Sin embargo, como en el caso griego, existen dos objeciones que el tiempo ha puesto de manifiesto: son esas regiones, especialmente Andalucía, los principales socios comerciales de buena parte de las empresas catalanas, por lo que tal desembolso excesivo se revierte vía tributos indirectamente a su Administración –por no hablar de la mano de obra secularmente aportada-; no solo eso, está por ver en qué acaba esta broma del FLA y hasta qué punto el tapar la grieta en la línea financiera de flotación de la Generalitat, a través de la entrega de liquidez remunerada, no llega a compensar, a pesar de su coste, buena parte de ese ‘sacrificio’. Hay que ver los ciclos completos. En cualquier caso, será la mayor perceptora de estos fondos, como ha ocurrido en la Eurozona con ese otro estado llamado… ¡bingo!

No deja de ser sorprendente que el principal símbolo en ambos casos de abandono de una nave cuya deriva es incierta haya sido Coca-Cola. Mientras que en el país heleno la embotelladora ha decidido poner los pies en la propia Suiza, con el fin de evitar cualquier tentación confiscatoria por parte del gobierno local, en España ha ocurrido otro tanto de lo mismo sobre la base formal de una operación de fusión entre distintos distribuidores a nivel nacional. Que la respuesta sea, frente a la libertad de mercado, imponer una tasa a las bebidas refrescantes sitúa el intervencionismo al nivel de algunas de las más censuradas repúblicas bananeras. Este movimiento de los Daurella se podría interpretar sin mucho riesgo de equivocarse como punta de iceberg de lo que podría pasar si el proceso separatista se consolidara. Muchos callan por precaución. Pero ni mucho menos otorgan. Al tiempo.

Alguno podrá decir que, a diferencia de la primera nación intervenida en la Eurozona, Catalunya cuenta con el factor de credibilidad que aporta alguien como Andreu Mas-Colell. Nunca más si nos atenemos al sainete de la adjudicación de Aguas del Ter-Llobregat a Acciona, aprobada por el Ejecutivo regional y revocada tres días más tarde por uno de sus organismos. Por si fuera poco, y en el paroxismo del absurdo, nos encontramos con un recurso del Gobierno contra sí mismo sobre la base de una resolución que ni siquiera identifica correctamente al adjudicatario, que se encuentra con que los fondos entregados ‘a cuenta’ ya han sido gastados en nóminas y demás dispendios corrientes y que, además, puede llevar a que compute como más déficit los 1.000 millones de ingresos ciertos (y ya no tanto) vinculados a la operación. Un disparate completo que afecta a la seguridad jurídica de unos inversores ya de por sí susceptibles.

Es verdad que Catalunya está marcando el paso a España en términos de lo que debe ser el ajuste del estado del bienestar a una realidad económica y financiera precaria, especialmente en el caso sanitario. No es difícil evocar aquí también a Grecia en las consecuencias sociales de determinadas medidas. Pero no es menos cierto que buena parte del dolor ha sido causado por el placer anterior al estallido de la situación actual y que tal ajuste de los servicios ciudadanos apenas viene acompañado de una racionalización de una Administración sumida en el onanismo de un futuro independiente. Si la dicotomía elefantiasis pública vs. sacrificio privado está generalizada a lo largo y ancho de la geografía nacional, una vez que crece el segundo, se hace más insoportable la primera. Especialmente para los sufridos espectadores...

Tanto por evolución de la situación política, como por cómo se están desarrollando las cosas a nivel macro y microeconómico, son numerosas las similitudes entre el recorrido presente y futuro de Catalunya y el de Grecia. No se pueden cerrar los ojos a la realidad. La posible separación de los entornos geográficos actuales, uno por acción, el otro por omisión, es un punto identitario de partida sustancial. A partir de ahí, las coincidencias asustan. Quizá los votantes de los de aquí debieran meter en sus particulares ecuaciones estos alarmantes factores y reconocer que su grandeza histórica y su riqueza territorial están en riesgo no por culpa de terceros, sino de sus propios representantes. Vamos, sin ánimo de molestar.

Porque, ya saben, las más de las veces los dioses del Olimpo castigan a los hombres con sus deseos…

Licuando democracia
jordi del río ABC Cataluña

Lo que quedó claro con las elecciones es la voluntad de Catalunya en participar en la construcción de nuestro futuro con un referéndum

LA verdad es que aún no tengo claro si he bautizado bien este escrito porque me ataca la sensación de que hasta Belén Esteban ha mencionado alguna vez la liquidez de Zygmunt Bauman. Tal vez hasta García Albiol, el edil badalonés que más que vida líquida parece tener demasiado a menudo vida flatulenta. Espero tolerancia al citar por enésima vez al reconocido filósofo. Y es que las últimas etapas del precipitado viaje a Ítaca del president Mas se adecuan perfectamente a una premeditada e interesada licuación de la democracia.

Justo cuando se ampliaba el bloque político favorable a un referéndum para consultar a la ciudadanía sus preferencias sobre el futuro de Catalunya , Convergencia i Unió se descuelga con una sorprendente propuesta parlamentaria claramente deficiente desde el punto de vista democrático. Dos detalles. Primero, mi premeditada omisión del archiconocido latiguillo sobre el «derecho a decidir». Conocida es la habilidad convergente para patrimonializar de manera populista términos que semánticamente son de escaso sostenimiento intelectual.¿O no decidimos cada día? Y cada cuatro años.

Segundo detalle, señalar como únicos culpables a los soberanistas de nuevo cuño y no responsabilizar a ERC, coherente con su ideario. Estoy convencido del premeditado maximalismo convergente en la propuesta. No dudo que los republicanos hayan intervenido decisivamente en su redacción pero la rápida aceptación del President sólo puede responder a la voluntad de dinamitar la iniciativa consciente de sus escasas garantías de éxito. A mi entender Mas se aseguraría con su liquidación la creación de un escenario más plácido para los agentes conservadores que históricamente han acompañado a CiU. Y sin perder acento soberanista. De ahí la tibia y acertada reacción de algunos partidos pidiendo más consenso y no entrando al trapo de la maquiavélica trampa convergente.

Reconozcamos que los resultados electorales puedan dejar dudas en cuanto a la voluntad secesionista de Catalunya pero lo que ha quedado meridianamente claro es la voluntad de participar en la construcción de nuestro futuro a través de un referéndum y en la propuesta parlamentaria esos términos, el carro davant dels bous, quedan invertidos. Lo dicho, licuación democrática. Y acelerada , no vaya a ser que la oleada soberanista, fértil cosecha de votos a menudo promovida desde ciertos sectores del Estado, amaine por agotamiento o porque las prioridades de una ciudadanía en estado de trauma económico empiecen a ser otras. De ahí la gravedad , desde un punto de vista progresista, de la cerrazón del PSOE en relación al referéndum.

También con ese catenaccio el federalismo, la más sensata de las opciones, queda licuado. Hoy en día, en el que los políticos y la corrupción son uno de los principales problemas de la ciudadanía, vivir al margen de una política que apueste por una democracia deliberativa, en la que todos seamos soberanos y partícipes de las decisiones del colectivo (sic 12 Congreso PSC),sería un suicidio político. La liquidez le otorga a Internet ubicuidad. Con la liquidez la democracia se nos vuelve escurridiza.

Jordi del Río es periodista.

Declaración soberanista o insurrección golpista
ángel hernández guardia ABC Cataluña 15 Enero 2013

El «pueblo catalán» no puede adoptar ninguna fórmula porque jurídicamente no existe como tal

TANTO el gobierno de la nación, como sectores de los medios de comunicación y «expertos» de distintos «pelajes académicos», se esfuerzan en convencer al pueblo español, en el sentido de que el pronunciamiento que se pretende del Parlamento de Cataluña tiene un sentido folclórico festivo e inocuo, tanto jurídica como políticamente y sin repercusiones trascendentes sociales o cívicas.

Así profesores universitarios pretendidamente expertos, sostienen que no tiene consecuencias directas ni reconocimiento por parte del actual marco jurídico. Y otro añade que la condición de Estado no se obtiene con la autoproclamación sino con un reconocimiento de terceros que no se da en este caso. O que El «pueblo catalán» no puede adoptar ninguna fórmula jurídica porque jurídicamente no existe como tal. La mayoría considera que la declaración sólo es un intento de reafirmación de su voluntad política ante los ciudadanos sin consecuencias.

Y muchos nos cuestionamos estas opiniones, absolutamente políticas que no técnicas o expertas, puesto que no se corresponden con la experiencia histórica ni con la realidad política y/o jurídica. ¿Qué ocurriría si al día siguiente del pronunciamiento insurreccional por inconstitucional del Parlament, Noruega, Kosovo o Lituania reconociesen la soberanía de Cataluña y su derecho a un estado reconocido?

La fórmula jurídica de la existencia del «pueblo catalán» se produce en el mismo momento que el Parlament se auto declara soberano y por reafirmación de la voluntad política no se entiende otra cosa que la declaración de insubordinación jurídica ante las leyes y el poder del Estado, y eso tiene consecuencias, puesto que es una declaración de rebelión o sublevación ante la Ley y el poder establecido, Lo que muchos han definido como un golpe democrático. La declaración constitucional de soberanía del pueblo español se estableció con la auto declaración de las Cortes de Cádiz: «declaran que reside en ellas, la soberanía nacional» (DSCGE 24/09/1810) y que fue considerado un acto revolucionario.

Es evidente que sí tiene consecuencias y graves, otra cuestión es si como muchos (también expertos) opinan no se dan las condiciones objetivas para que triunfe el pronunciamiento, pero sin olvidar que este gesto de sublevación ante la legalidad vigente los impulsores lo han definido como el primer paso para crear las «necesarias» condiciones objetivas siendo la primera la del auto reconocimiento de su legitimidad y por parte del pueblo catalán «sujeto político y jurídico soberano». Esto la Real Academia Española lo define como un golpe de Estado: «una medida grave y violenta por la cual se toman los poderes del Estado, usurpando las atribuciones de otro».

Y desde la parte de ese pueblo catalán, que acatamos lo que establece la ley del pueblo español del que somos y formamos parte, pedimos al gobierno español que emprenda las acciones que considere oportunas, pero inmediatas, que dejen claro a estos grupos sediciosos y sobre todo a las autoridades de Cataluña, que desde el mismo momento en que efectúen la declaración, pierden toda legitimidad y en consecuencia los ciudadanos podemos actuar legítimamente en desobediencia civil ante los insurrectos.

Ángel Hernández Guardia es presidente de 12-O Moviment Cívic.

Una declaración de impotencia *
El centro derecha nacionalista y sus aliados lanzan al catalanismo a una aventura sin salida
Enric Company El País  15 Enero 2013

Llamar “Declaración de soberanía” a una propuesta parlamentaria que no es una declaración de soberanía efectiva es marear la perdiz, gastar pólvora en salvas, inducir a confusión, plantear la apuesta como un farol político y dañar la credilidad del parlamento que la formule. Tanto es así que, pese a la aparente solemnidad con que se la quiere revestir, incluso el Gobierno de Mariano Rajoy, que es el responsable de la soberanía que se vería afectada por tal toma de posición del Parlament si esta fuera en serio, la española, ha decidido no hacerle caso. Por lo menos hasta que deje de ser mero ejercicio retórico sin consecuencias prácticas. Entonces sería otra cosa. Pero no es el caso.

Es una situación lamentable. La propuesta avanzada por CiU y ERC cae de lleno en aquello que el presidente Josep Tarradellas calificaba en su vejez como lo único que los catalanes no pueden permitirse en política: hacer el ridículo. Muestra que sus promotores desconocen que hay conceptos jurídicos y políticos con los que no se puede jugar en un parlamento como si sus debates fuesen discusiones de casino.

¿Como ha sido posible llegar a tal punto? Este episodio tiene su origen en el momento en que Convergència Democràtica se pasó al independentismo en su pugna con Esquerra Republicana (ERC) por la hegemonía en el catalanismo. Desde entonces, al partido de Artur Mas, y ahora su nuevo gobierno, no le queda otro recurso que pedalear sin cesar para evitar caerse de la bicicleta.

Comenzó en 2005 forzando a elevar el techo de la reforma del Estatuto de Autonomía más allá de lo que PSOE y PP aceptaban. Después lanzó la apuesta del concierto económico, que ni siquiera llegó a plantear en sede parlamentaria ante la falta de apoyos incluso en Cataluña. Tuvo que tranformarla luego en una propuesta de pacto fiscal entre el Estado y la Generalitat, que hace cuatro meses fue rechazada de plano por el presidente del gobierno de España. Y así, pedaleando, pedaleando, ha llegado a este punto en el que el partido nacionalista y sus aliados juegan con grandilocuencia con palabras como soberanía, independencia y autodeterminación en un contexto en el que no hay posibilidad alguna de convertirlas en realidad.

Es un juego suicida, sin salida. Quienes lo dirigen tienen ahora mayoría en el Parlament, pero no cuentan ni con la mayoría social necesaria en Cataluña para un envite de esta naturaleza ni con aliados en el resto de España para lograr algo que para ser viable requeriría inevitablemente un acuerdo a escala española.

El centroderecha nacionalista catalán ha diseñado y dirige políticamente esta batalla, en su condición de fuerza de gobierno. En ella se juega su credibilidad mucho más que en todas las que ha dado en el pasado reciente. Los dos grandes avances para lograr la autonomía de Cataluña registrados en el siglo XX se consiguieron bajo la dirección de la izquierda catalanista, articulada por ERC en la Segunda República y por el PSUC y el PSC a la salida de la dictadura franquista en la década de 1970. Fueron los Estatutos de Autonomía de 1932 y 1977, respectivamente.

Lo que en ambas ocasiones se logró fue considerado insuficiente por los sectores independentistas, pero lo aceptaron. Ahora, en su tardía conversión al independentismo, Convergència está llevando al catalanismo por caminos que antaño rechazaba por irreales, imposibles y desaconsejables dada la enorme imbricación de todo tipo entre la sociedad catalana y la del resto de España. Aunque tanto en los debates para la Constitución de 1978 y el Estatuto de 1979, la Convergència de Jordi Pujol y Miquel Roca fue tenida muy en cuenta por todas las demás fuerzas políticas como expresión del nacionalismo catalán, los logros de aquel momento fueron el resultado de una mayoría catalanista dirigida por las izquierdas ampliamente hegemónicas en Catalunya en aquel momento. Las izquierdas supieron dirigir el proceso en 1932 como en 1979. Aquel modelo está agotado. Pero ahora, el centroderecha convertido al independentismo se lanza a una aventura sin salida. Suya será la responsabilidad del fracaso. Lo que proponen al Parlament es, en realidad, una declaración de impotencia.

¿Está Artur Mas en sus cabales?
Xurde Rocamundi www.lavozlibre.com 15 Enero 2013

Empresario y fundador no militante de Ciutadans

Después del varapalo electoral de CiU, nuestro 'honorable president' (en minúsculas), sigue con su apuesta soberanista cogidito de la mano de los extremistas de ERC, con Oriol Junqueras a la cabeza (Alias 'Pablo Mármol').

Sin ser psiquiatra, puedo decir sin temor a equivocarme en exceso lo siguiente:
Artur Mas padece un trastorno denominado 'síndrome de hybris'. Fue el doctor David Owen, ex ministro de Sanidad de Inglaterra, el descubridor de tales síntomas.

El citado mal, a algunos políticos les hace perder la chaveta. Se transforman en seres soberbios, creyéndose en posesión de la verdad. Esto provoca que no atiendan a los consejos de sus aliados y se ven asimismos como guías. Los políticos que sufren este mal no reconocen errores y ante los fracasos, con terquedad practican la huida hacia adelante sin importarles las consecuencias de tales decisiones.

Quizá parezca exagerado, pero si nos guiamos por los últimos acontecimientos, la actitud del presidente de Cataluña no tiene otra explicación. Hagamos un repaso de su comportamiento:

En primer lugar, se presentó a las últimas elecciones como un profeta, su imagen en el cartel electoral era semejante al Moisés de Charlton Heston. Por otro lado, en el programa del partido, llegaron incluso a incluir una mejora sustancial del cáncer en Cataluña (comparado con el resto de Autonomías) e incluso un incremento de 5 años en esperanza de vida para los habitantes catalanes si gobernaba CiU. Además, le han ridiculizado en Bruselas, y por activa y por pasiva, tanto en Europa como en el resto de España, le han dicho que una Cataluña independiente quedaría fuera de la U.E. Por otro lado, los expertos en economía le han avisado del desastre de una ruptura con España y sus consecuencias económicas.

No obstante, todas estas advertencias no han hecho desistir a Artur Mas de sus planes e intenta hablar directamente con los dirigentes políticos de otros países que le remiten al Gobierno central. Los empresarios le avisan de la debacle en número de ventas al resto de España. También desde el Gobierno recibe diariamente mensajes para que se sitúe dentro de la legalidad constitucional y abandone el camino soberanista, advirtiéndole que no se permitirá la consulta, etc.

Aún así, el insigne president, da un paso más y firma un documento en connivencia con el partido de la 'oposición' (¿oposición?), pretendiendo que el día 23 lo apruebe el Parlament, de forma unilateral para declarar Cataluña un país soberano, o establecer dicho camino sin importarle la opinión del resto de fuerzas políticas (ni de la ciudadanía en general).

Sin esperar los resultados de esa hipotética consulta ya ha colocado la primera piedra de la 'Hacienda Catalana' y ha creado un organismo para llevar a los ciudadanos de Cataluña a la 'transición nacional'.

Es decir, da por hecho, aún habiendo perdido 12 escaños en las últimas elecciones y la confianza de miles de sus votantes, el triunfo del SI en el referéndum datado ya para el 2014 (eso si, como no le salen los números, según el borrador podrán votar los chavales de 16 añitos y los inmigrantes. A los primeros, aparte, espero que les dote de más derechos, como: la mayoría de edad, poder sacarse el carnet de conducir, ingresar en la cárcel si cometen delitos,etc. Ya puestos, que sean mayorcitos para todo, ¿no?. En cuanto a los segundos, ¿cuántos bocadillos gratuitos va a poner a su disposición? ¿Y a cuántas Asociaciones representativas de este colectivo va a presionar amenazándoles con la retirada de subvenciones si no le apoyan en semejante aventura?).

Pero, aquí llega lo más increíble, aprovecha un partido de fútbol para llamar la atención al Presidente del equipo contrario porque se sentía ofendido ya que este último había atacado a su persona en un vídeo publicitario. ¡Esto es el colmo!

No sé como lo verán los demás, pero personalmente creo que hay suficientes indicios para deshabilitarlo de sus funciones. Su impaciencia para lograr el objetivo, del cual debe estar convencido ha nacido. Ésto demuestra que no es objetivo, ha perdido la percepción de la realidad.

Todo esto sin contar los casos de corrupción (a la catalana, es a dir: A casa nostra!) que día sí y día también nos llegan a través de los medios de comunicación (de los cuales no ha dicho ni esta boca es mía).

Hablando de esto último, me quedo con un chiste que corre por la red, y dice lo siguiente: "Uniò ha pasado del pacto fiscal al pacto con el fiscal". Sin comentarios. En mi opinión, ha dado en el clavo.

Para terminar, sigo sin entender el por qué no de una vez, tanto Gobierno como oposición, o sea PP-PSOE, o más claramente Rajoy-Rubalcaba (con el apoyo de IU y UpyD, partidos políticos de ámbito nacional, entre los 4 representan más de 22 millones de votos), no se ponen de acuerdo de una vez y acaban con esta locura reformando la Constitución 'via express' (se ha hecho hace muy poquito cuando les ha interesado), empezando con una nueva Ley Electoral que sea más representativa: Un ciudadano, un voto con el mismo valor venga de donde venga, y que exprese el rechazo conjunto en un documento público a la vía soberanista. Nos harían un gran favor a la mayoría de los ciudadanos españoles.

Por cierto, el camino emprendido por CiU-ERC no se llama 'independencia', eso es para las colonias, no para un apéndice geográfico y administrativo dentro de un Estado reconocido por todos los Organismos Internacionales. Se le denomina exactamente: secesión. Eso sí lo saben, por ello evitan la palabreja y la sustituyen por 'soberanismo'. Por favor, ¡hablemos con propiedad!

Y sin querer hacerme pesado, realizaré un breve comentario sobre la entrevista del Rey en TVE:

"Majestad, con todos los debidos respetos hacia su persona y a la corona, usted se verá en forma y con ganas de seguir, pero la percepción de la mayoría de sus súbditos es que su tiempo ya pasó, es un venerable anciano aquejado de problemas de salud y ya es hora de retirarse. Gracias".

Bildu y las 'acumulaciones'
EDITORIAL Libertad Digital 15 Enero 2013

Mientras la Fiscalía sigue acumulando pruebas de algo que el propio Ministerio Fiscal, el Gobierno, los partidos políticos y hasta los ciudadanos comunes saben de sobra, lo cierto es que la franquicia de ETA, Bildu, ocupa un espacio cada vez mayor en las instituciones, y el número de aquellos que justifican esa presencia e incluso tienden vergonzosos puentes con los representantes de los asesinos parece no dejar de crecer.

Mientras la Fiscalía sigue acumulando pruebas, lo cierto es que las declaraciones y los gestos que suponen una humillación para las víctimas se multiplican; el último, en forma de manifestación por las calles de Bilbao, no encontró juez alguno con el suficiente coraje para prohibirlo.

Mientras la Fiscalía sigue acumulando pruebas, la sensación entre los demócratas que más y mejor han luchado contra la siniestra estrategia de ETA, como María San Gil, Regina Otaola o Nicolás Redondo Terreros, y entre las asociaciones que han dado cobertura a las víctimas y plantado cara a los asesinos, como la AVT o VCT, es de desánimo y desesperanza.

Mientras la Fiscalía sigue acumulando pruebas, la seguridad de que no hay la menor intención de usarlas es creciente. Asimismo, se desvanecen las esperanzas de que el cambio de Gobierno supusiese, en el campo de la lucha contra el terrorismo, algo sustancialmente distinto de ver a distintas personas aplicando la misma política.

Estamos ante la voladura de las instituciones que deberían velar por el cumplimiento de la ley y ante un fracaso nacional trágico: una historia tan siniestra como la de ETA no puede terminar así, con los asesinos piafando. Obtuvieron réditos por matar y van a obtenerlos por dejar de hacerlo.

Ni los partidos, ni los Parlamentos, ni el Gobierno ni, por supuesto, la Fiscalía están asumiendo su responsabilidad, que no es otra que defender la legalidad. Y qué decir de los estamentos judiciales a los que manifestarse en defensa de un grupo de criminales encarcelados les parece "neutro".

La inmoralidad de muchos de estos actos, actitudes u omisiones sólo es comparable a su falta de sentido desde el punto de vista estratégico: si alguien cree que gracias a este apaciguamiento los que son capaces de matar niños para alcanzar sus objetivos accederán a convivir en una sociedad democrática digna de tal nombre con quienes no son de su cuerda es que no han sacado provecho de las lecciones que nos ha brindado la realidad en esta última décadas. Lecciones, muchas de ellas, durísimas, y que, parece, hemos acumulado para nada. Como las pruebas contra Bildu.

La Cataluña de Más
La sonrisa de la avispa Estrella Digital 15 Enero 2013

Hoy sólo recogeré una noticia. No haré comentarios. Como español me he avergonzado tanto que me he quedado sin palabras para hacerlo.

Y es que acabo de leer que Cruz Roja de Cataluña ha lanzado una campaña internacional de captación de fondos en Internet, a través de la novedosa 'crowdfunding' de mini-mecenazgos, para financiar proyectos de alimentación infantil en las escuelas catalanas, ante la práctica supresión de las becas de comedor y el incremento de niños cuyo único sustento diario es el que reciben en el colegio. Alucinado estoy.

Cruz Roja de Cataluña ha lanzado una campaña internacional de captación de fondos en Internet

Al parecer, esta campaña internacional se ha puesto en marcha, a través de la plataforma solidaria Worldcoo, para recaudar 33.200 euros que Cruz Roja de Cataluña necesita conseguir, en cinco meses, para ayudar a 90 niños catalanes a lo largo de 119 días escolares, estimando el precio del menú escolar en 3,10 euros. Increíble.

O sea, que mientras que Artur Mas y su panda se gastan lo que tienen y lo que no tienen en 7 canales de televisión, un número indeterminado de embajadas y 41 consejos comarcales que tienen un gasto de casi 600 millones de euros, por poner únicamente tres ejemplos, y andan, encima, presumiendo por el mundo de independencia y de Freedom for Catalonia, una entidad tan seria como Cruz Roja de Cataluña muestra la realidad de esa Comunidad Autónoma Española al mundo, para mayor desprestigio de todos.

Se me cae el alma a los pies. Sigo sin tener palabras. Me es imposible comentar tanta mezquindad de estos dirigentes políticos.

¿Tan engañados están los catalanes con esta tropa que son incapaces de reaccionar?

Esa tontería del derecho a decidir
Jesús Royo www.vozbcn.com 15 Enero 2013

Tomo el ejemplo de Duran i Lleida, hombre intuitivo donde los haya: el Estado es una comunidad de vecinos. Y cada piso son las Autonomías. Cada vecino puede decidir lo que le afecta en exclusiva: contratar una asistenta o no, matricular al niño en tal colegio, ser vegetariano o pintar las habitaciones de verde loro. Pero no puede decidir lo que es común: la pintura de la fachada, la limpieza de la escalera, poner o no ascensor, pagar las cuotas de la comunidad, etcétera.

Pues bien, aquí tenemos el caso insólito de un vecino, Cataluña, que declara la república independiente de su casa, al estilo Ikea. Que no pagará la limpieza de escalera: su rellano ya lo contratará por su cuenta. Que va a construir una escalera propia para ir a la calle (casualmente llamada Avenida Europa). Que pintará su trozo de fachada como le dé la gana, con cuatro barras y una estrellita muy mona. ¿Que por qué? Pues porque un día la familia de ese piso, reunidos en asamblea, decidieron democráticamente que tenían derecho a decidir, y eso supone derecho a decidirlo todo, soberanamente, y quien se oponga a su derecho a decidir es antidemocrático. De risa, ¿no?

Créanme: las bases teóricas del derecho a decidir son tan endebles como el caso que les cuento. Pero ahí están, al servicio del proyecto secesionista en que se ha metido Mas. Estos últimos años los intelectuales nacionalistas han hecho horas extras para pulir el cuadro teórico. Digo cuadro, pero es coartada justificatoria, pensamiento pagado, literatura abyecta donde las haya. Véanlo, si lo soportan, en este informe. Se trata, dicen, de ligar el derecho a decidir con la más radical democracia, de manera que los que se califican de demócratas no tengan otro remedio que aceptarlo. Y se trata de separar ese derecho lo más lejos posible del derecho de autodeterminación, que solo puede aplicarse a colonias o a casos de tiranía.

El nudo del razonamiento es que si una entidad política dada, pongamos Cataluña, tiene algún derecho a decidir, entonces tiene derecho a decidirlo todo, y eso le permite afirmarse como sujeto político soberano a todos los efectos. En el ejemplo de la comunidad de vecinos, como los de un piso tienen derecho a decidir, por ejemplo los muebles de su vivienda, entonces tienen derecho a decidirlo todo, soberanamente, desde no pagar cuotas hasta a abrir ventanas o ponerse un ascensor exclusivo. O sea: de risa, una tomadura de pelo, una cosa sin pies ni cabeza.

Básicamente, se trataba de hacerle la cama al PSC, darle pista donde pudiera aterrizar. Dado que este no se iba a embarcar en la fórmula clásica de la autodeterminación, había que presentar el caramelo con otro envoltorio: el derecho a decidir. De entrada, la sola formulación de un derecho ya nos mueve a aceptarlo: si ese derecho existe, por descontado que los catalanes lo tenemos, ¡faltaría más! Y tonto el último. Además, está feo quitarle un derecho a un pueblo: es tan cruel como arrebatarle un juguete a un niño. ¿Quién se va a oponer al derecho a decidir, hombre? ¡Si eso es la base de la democracia! ¿Y quién le tiene miedo a la democracia? Y facha-español quien se niegue a la consulta. Como ven, argumentos de altura.

Y así de esa manera nos han colado un gol. Entre las izquierdas arrasa la opinión de que “independencia no, pero derecho a decidir, sí”. Un cebo que el PSC, en su atolondramiento -a veces pienso que tanto atolondramiento ya resulta interesado- está a punto de tragar. ICV-EUiA, heredera del legendario PSUC, ya ha tragado totalmente. Aceptarán, pues, el derecho a decidir, o sea el referendo, pero votarán no. Con lo cual le harán a CiU un doble favor (¿y ya van tantos!): por un lado le evitarán el engorro de tener que llegar a la independencia (que horroriza a los botiguers y fabricantes) y por otro el nacionalismo conseguirá el reconocimiento de la soberanía, pieza crucial para obtener eternamente trato de favor y privilegio en el Estado, y bula perpetua para el victimismo jeremiaco. Y de paso, se acabará el PSC, porque en un horizonte soberano el PSC pinta poco. Larga vida a CiU. Jugada redonda, carambola perfecta. Fíjense en cómo se ríe Artur Mas, je je, por lo bajini.

Jesús Royo es licenciado en Lengua catalana y en Filosofía

13 fugas y ausencias de Rajoy
Marcello www.republica.com 15 Enero 2013

Se extraña el diario El País de que Rajoy no quiera responder al desafío catalán hasta que anuncien el referéndum. Pero ¿acaso no acaban de ver en ese diario que el presidente del Gobierno no se ha dignado a asistir al funeral del último soldado español muerto en esa guerra inútil y falsa -porque allí no se defiende la libertad ni la democracia- de Afganistán? ¿Por qué no fue Rajoy a dicho funeral, donde el Príncipe Felipe estuvo excepcional? Pues vaya usted a saber, pero sobre todo porque Rajoy no suele ir a sitios en los que se respire tensión, réplica, desafío o problemas.

Vamos si no a repasar algunas fugas famosas de Rajoy, así como sus mas notorios ausencias, ante grandes acontecimientos que han afectado a la vida nacional.

1. Diciembre de 2011, tras jurar su cargo ante el Rey convoca en la Moncloa una rueda de prensa para anunciar el que es su primer gobierno –un gabinete de “amigos”, y Rajoy ante la natural expectación de decenas de informadores lee la lista y acto seguido sale corriendo del escenario sin admitir la menor pregunta sobre la estructura o los integrantes del Ejecutivo.

2. Diciembre de 2011. El gobierno anuncia la subida del IRPF, Rajoy rompe una de sus grandes promesas electorales, pero no comparece.

3. Primavera 2012. Se anuncia la reforma laboral, Rajoy no está en la sala de prensa del Consejo de Ministros.

4. Junio de 2012. Los mercados atacan furiosamente a España y Rajoy escapa de la prensa en el Senado por el garaje.

5. Se anuncia la subida del IVA -incluido el de “las chuches de los niños”- y Rajoy tampoco comparece.

6. España pide a la UE el rescate de la banca y Rajoy tampoco aparece, dejando solo a De Guindos. Asuma un día después y se va a ver el inicio de la Copa de Europa, diciendo todo está arreglado.

7. Artur Mas amenaza al presidente del Gobierno de España en su visita a la Moncloa, y Rajo no reacciona y nos cuenta el incidente un mes después.

8. I. González, presidente de Madrid y dirigente del PP aprueba el euro por receta en contra del Gobierno y del criterio de su presidente y Rajoy se calla y tiene que recurrir al Tribunal Constitucional.

9. Se suceden sin parar los desafíos públicos de Artur Mas en contra de la Constitución y la legalidad y a favor de un referéndum de autodeterminación ilegal, un Estado catalán y la soberanía de Cataluña al margen de España, y Rajoy no da la cara y ni hace ni dice nada.

10. El Gobierno decide, en contra del compromiso sagrado de Rajoy de no tocar las pensiones, no aplicar la adaptación del IPC a los pensionistas y Rajoy tampoco sale ni da la cara.

11. Se celebran dos huelgas generales en España y Rajoy no dice nada.

12. El Rey sufre un accidente en Bostwana y crece el escándalo de Urdangarin, y Rajoy no dice nada. Ni sobre esto ni sobre los grandes casos de corrupción política, los Puyol incluidos.

13. Muere un soldado español en Afganistán y Rajoy no asiste al funeral.

¿Qué hubiera perdido el presidente por comparecer ante los ciudadanos en estas y en otras ocasiones explicando sus reformas y rectificaciones, en los medios o en el Parlamento y de manera inmediata? Nada, al contrario los ciudadanos le habrían reconocido y agradecido el gesto de dar la cara. Pero Rajoy no se dignó a comparecer. ¿Por qué? Tiene tendencia a la fuga permanente, temor al conflicto y a los adversarios y un cierto desprecio a los medios y a la oposición, a sabiendas que esas maneras no son ejemplares ni democráticas. Y cuando no comparece ¿Dónde se esconde Rajoy? No se sabe, ese es un misterio por resolver.

La trama de la familia Pujol
José Oneto www.republica.com 15 Enero 2013

El escándalo de los Pujol, del presidente de la Generalitat Catalana Jordi Pujol i Solei durante veintitrés años (1980-2003), y de sus hijos, Jordi, Josep, Oriol y Oleguer, acaba de entrar en una nueva fase con el reconocimiento por parte del fiscal general del Estado, Eduardo Torres Dulce, de que en algún caso, podría investigarse posibles materias delictivas, que serían competencia de la Audiencia Nacional.

Setenta y dos horas después de que el expresidente Pujol le confesase a Susana Griso, en el programa “Espejo Público” de Antena 3 Televisión, que había una persecución contra él, y contra su familia, que no tenía cuentas en paraísos fiscales y que ponía la mano en el fuego por sus hijos, además de atacar directamente a la policía (“policía política”, dijo), que viene realizando todas las investigaciones, y al propio Ministerio del Interior, ha comparecido en el mismo programa, el fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, que ha confirmado algunos de los extremos del escándalo de las cuentas en el extranjero sin declarar.

Según el fiscal general del Estado, hay indicios de delito por parte de uno de los hijos del expresidente, precisamente de Jordi Pujol Ferrusola, en relación con la posible existencia de cuentas en el extranjero a su nombre, que a su juicio, competen a la Audiencia Nacional. Torres-Dulce ha explicado que, en estos momentos, existen tres causas en los tribunales en el que se investiga el enriquecimiento de miembros de la familia Pujol. Hasta ahora, habían salido a relucir los nombres de dos hijos del expresidente de la Generalitat en relación con presuntos casos de corrupción: Jordi y Oriol. Precisamente, es en relación a Jordi Pujol Ferrusola, primogénito del expresidente de la Generalitat, que supuestamente, esconde dinero en Suiza, haciéndose pasar como “gestor de una compañía de mármol radicada en Barcelona”, es sobre el que el fiscal general afirma que “hay indicios de delito que competen a la Audiencia Nacional”.

Oriol, secretario general de Convergencia Democrática de Cataluña, está siendo investigado desde el año pasado como “colaborador necesario” de una trama empresarial, que intentó apañar concursos de concesión relacionados con las ITV (Inspección Técnica de Vehículos). Un tercer miembro de la familia, Josep, acaba de confesar al periódico “El Mundo” que sí tiene dinero en los paraísos fiscales, dinero que ha regularizado con la amnistía fiscal del Gobierno de Rajoy. Josep Pujol Ferrusola, confiesa que él ha regularizado por una cantidad de dos millones de euros, aunque otras fuentes sostienen que serían 22 millones de euros. Pero, lo sorprendente es que afirma que, según sus noticias, existen dos Josep Oriol Ferrusola, y dos Jordi Pujol Ferrusola. El cuarto de los Pujol, Oleguer Pujol Ferrusola, ha salido también a relucir, porque gran parte de su patrimonio inmobiliario, en varios países del mundo, proviene de compras realizadas desde tres paraísos fiscales: Guernsey, Antillas Holandesas y Luxemburgo.

En estos momentos, existen tres causas en los tribunales en los que se investiga el enriquecimiento de miembros de la familia Pujol. Uno de estos sumarios, está en Barcelona y corresponde a una denuncia del sindicato de funcionarios “Manos Limpias”, mientras que los otros dos casos están en distintos juzgados de Madrid. Una de estas causas corresponde a unas declaraciones contra Jordi Pujol del ex financiero Javier de la Rosa, en las que sostiene que delante suya, el expresidente de la Generalitat abrió cuentas en un Banco de Suiza, mientras que el tercer proceso está relacionado con las confesiones de una ex novia de Jordi Pujol Ferrusola, María Vitoria Álvarez, al que se acusa de sacar de España y con destino a Andorra, dinero en efectivo en bolsas, algo que ha ratificado en sede policial María Victoria Álvarez que, según ha confesado, estuvo en varios ocasiones a punto de denunciarle por malos tratos.

Esperpento catalán y La Vanguardia
Pablo Sebastián www.republica.com 15 Enero 2013

El diario La Vanguardia, cómplice directo del proceso soberanista de Cataluña desde hace tiempo y con mayor énfasis desde la última Diada del “España nos roba”, da la impresión que empieza a dar marcha atrás en medio en medio de un caótico desconcierto. Y para justificarse, reactiva su cantinela y de ruegos al diálogo y la negociación entre Madrid y Barcelona, mientras su pupilo del independentismo, Artur Mas (al que apoyaron de una manera descarada en las pasadas elecciones del 25-N donde se dio un buen batacazo político y personal), prepara una declaración de independencia para la creación del Estado catalán a través de un referéndum ilegal.

Bajo semejante pantomima soberanista y desafiante el Gobierno de España no tiene nada que negociar sino solamente exigir que se cumpla la legalidad. Y lo que tiene que hacer La Vanguardia, hoy al servicio de ERC e ICV, es pedir la ruptura del pacto de CiU con ERC, la dimisión de Artur Mas y que se aceleren todas las investigaciones sobre la fortuna oculta de los Pujol, que ellos mismos empiezan a reconocer con sus regularizaciones de cuentas opacas, y sobre las que el fiscal general anuncia actuaciones en la Audiencia Nacional. Como reconoció cuentas secretas el padre de Artur Mas, o como acaba de reconocer Unió ante los tribunales su corrupción “oficial”. Y a no perder de vista a Pere Navarro que puso la mano en el fuego por el alcalde de Sabadell. ¿Está es la clase política del “seny” y del oasis catalán?

En muy poco tiempo el trío de líderes que adora La Vanguardia en su demencial y propia cabalgada secesionista, Pujol, Mas y Duran i Lleida, se ha venido abajo, como se diluyó su pretensión de que España concediera a Cataluña un “concierto fiscal” como el del País Vasco, lo que es inconstitucional como el referéndum. Pero la burguesía catalana y su periódico de cabecera -desde el que ya se había agredido al Tribual Constitucional- se creyó que, bajo la amenaza de la Diada, Mas y las nuevas elecciones, Madrid iba a ceder, y se han equivocado y ahora están todos en las manos de ERC. Y especialmente el conde de Godó cuya traición al Rey -ese es un problema entre ellos dos- y a España algún día tendrá que explicar el editor, puede que exhibiendo las ayudas recibidas por su diario desde la Generalitat y desde su entorno en el mundo financiero catalán, los nuevos compañeros de viaje de ERC. Este partido de la izquierda radical independentista que a su vez apoya a Bildu y a los presos de ETA, entre otras cosas.

Naturalmente, La Vanguardia está en su derecho de jugar a favor de la independencia de Cataluña, pero lo de tirar la piedra y luego esconder la mano y vivaquear en la confusión no es de recibo, y desacredita al diario a la hora de presentarse como el pretendido paladín del diálogo y la negociación. ¿Qué hay que negociar, un referéndum ilegal, como reclaman los de CiU, ERC y del PSC?, otros, estos últimos, que andan en la locura pidiendo una consulta para votar que “no”. Y ¿de qué se puede hablar con un presidente de la Generalitat que declara la soberanía de Cataluña y el Estado catalán, y utiliza fondos públicos del Estado para poner en marcha organismos “estatales” y acelerar los procedimientos a favor del referéndum ilegal y contra la Constitución?

Menudo espectáculo está dando la derecha catalana ante España, Europa y sus propios ciudadanos, donde la crisis está haciendo estragos y donde falta por ver las respuesta económica que los españoles -Gobierno y ciudadanos- pueden dar en fecha no lejana y en defensa de España y de su propio dinero -con el que no se puede financiar la independencia de Cataluña- a todo este proceso independentista si esto continúa así. Y esto del dinero es el único argumento que obsesiona y parecen entender en ese país, como se vio en la pasada guerra del cava.

¿Cómo va a acabar todo esto? Seguramente mal para todos, pero peor para CiU, sus dirigentes y entorno financiero, empresarial y mediático. Y ¿quién sacará partido de un gran fracaso? Solamente ERC que es el partido que lidera el esperpento catalán y que sacará muchos más votos a su derecha e izquierda, de CiU y del PSC.

Hoy por ti, mañana por mí. La justicia no es igual para todos
Vicente Benedito www.vozpopuli.com 15 Enero 2013

Asistimos en las últimas horas, con notable consternación, al enésimo capítulo del peor de los males de nuestra sociedad que no es otro que el de la corrupción generalizada y muy particularmente la que afecta directamente a nuestros políticos y los partidos en los que aquellos se encuadran y utilizan como instrumento de materialización de la corrupción.

El escándalo del trato de favor de la fiscalía y la Audiencia de Barcelona en relación con Unió Democrática de Catalunya (UDC) y el eterno "caso Pallerols", ha superado los límites que el conjunto de los ciudadanos teníamos asumido como "privilegios" y "prebendas" de la Justicia para con nuestra clase política. Los resultados del último barómetro del CIS (diciembre 2012), publicados hace tan sólo unos días, subrayan que una de las principales preocupaciones de los españoles la constituyen los casos de corrupción política. En términos relativos, y respecto de la última encuesta realizada, el índice de preocupación se ha casi duplicado pasando del 9,5% al 17,2%.

Se incrementan las estadísticas de fraude y corrupción.
Sin embargo, parece que nuestros políticos, ajenos a la sensibilidad de los ciudadanos y sus preocupaciones, siguen día a día alimentando las estadísticas de fraude y corrupción sin pudor alguno. En el momento actual, más de 300 políticos de todos los colores y partidos y en todas las esferas de la Administración Pública se encuentran imputados por delitos de corrupción. ¿Cómo podemos explicar al ciudadano de a pie, que lee en cualquier página de un periódico que un convecino ha ingresado en prisión por un delito de robo sin intimidación al apropiarse de una pequeña cantidad de dinero, o de una simple gallina, y que el concejal, alcalde, diputado o presidente de su Comunidad Autónoma lo elude por algún tipo de "cambalache" procesal?

El esperpento del 'caso Pallerols' exige una explicación convincente a los ciudadanos. No podemos aceptar, bajo ningún concepto, la existencia de dos varas de medir: una para el común de los mortales, el ciudadano de a pie, y otra para la "casta" política.

Con la finalidad de eludir el ingreso en prisión los imputados del citado caso, han terminado reconociendo, por primera vez en nuestra reciente democracia, la comisión del delito de financiación irregular de un partido político. La cuestión a debatir no es sólo si el citado reconocimiento y la elusión, por la rebaja generosa de la petición de condena, del ingreso en prisión, acompañado de la devolución del dinero defraudado (sólo el acreditado en el procedimiento) resuelven las responsabilidades políticas de los dirigentes de UDC. No deja de ser un insulto a la inteligencia de los ciudadanos la justificación dada por la portavoz de la citada formación política, al manifestar en rueda de prensa ayer que no cabía dimisión alguna de sus líderes al desconocer el “aparato” del partido que el dinero defraudado que ingresaron en sus arcas procediera de una estafa descomunal en las subvenciones de la Unión Europea destinadas a la formación de parados, ocultando intencionadamente – como ha quedado probado en la instrucción del sumario – que para ello se había procedido a la usurpación de firma, la falsedad documental, el fraude de subvenciones y la malversación de caudales públicos.

Distinto tratamiento
Si repasáramos los recientes casos de corrupción política conocidos en nuestro país, nos sumiríamos en una profunda depresión al no encontrar justificación posible en el tratamiento dado a unos y otros. Sin entrar en posiciones ideológicas o de afinidades políticas para con uno u otro partido. ¿Podríamos comprender el seguimiento dado al 'caso Camps' y sus tres trajes, en relación con éste último de la financiación irregular de UDC, vigente durante trece años en los perezosos Tribunales de Barcelona? Nos sucedería lo mismo con el “caso de los ERE” de Andalucía y el Director General de Empleo de la Junta con el mismo 'caso Pallerols', cuyo instrumento de ejecución de la estafa fue igualmente el Director General de Empleo de uno de los gobiernos de Jordi Pujol? ¿Por qué con UDC y José Antonio Durán y Lleida se tiene un tratamiento diferente? ¿Se tiene para con él alguna deuda pasada, o por reclamarle en el futuro, pendiente?

En el momento actual por el que atraviesa Cataluña, como consecuencia de la deriva secesionista de Artur Mas y su soporte del gobierno de la Generalidad, el socio de Esquerra Republicana de Catalunya, ¿es prisionero el "molt honorable president" de sus compromisos para con ERC?¿ Es el momento propicio para que el dual soporte del Govern y simultáneamente jefe de la oposición le pida a Mas, como en el caso del 'bautista', la cabeza del 'democristiano', opuesto al pacto con los republicanos? Y el Sr. Rajoy, ¿por qué de su silencio? ¿Es que necesita dentro de CIU a Duran y en consecuencia prefiere "taparse la nariz" y tragarse el sapo para teniéndole dentro de la coalición servirle de eventual "caballo de Troya"? ¿Hoy por ti, mañana por mí?

El ciudadano no puede entender y menos aceptar estos "enjuagues". Podría ello terminar llevándonos a todos a la perversión de "justificar" que en función de otros intereses "superiores" determinados políticos pudieran tener patente de corso para expoliar las arcas del Estado o las Administraciones Regionales o Locales.

Una de las condiciones más elementales para que nuestro país pueda entrar en el camino de la recuperación económica y la salida de la crisis es que nuestra sociedad ofrezca claros síntomas de confianza y credibilidad en sus estructuras y muy especialmente en el funcionamiento de la Justicia. Que de los más de trescientos políticos imputados por delitos de corrupción no se encuentren en prisión, siquiera media docena, no es el mejor ejemplo para que los mercados y los inversores internacionales apuesten por la transparencia y el normal funcionamiento de nuestras instituciones.

Hoy, con mayor convicción que nunca, les insto a todos Vds. a luchar contra la corrupción. Como dijo Samuel Fielden:

“Hoy el sol brilla para la humanidad; pero puesto que para nosotros no puede iluminar más dichosos días, me considero feliz al morir, sobre todo si mi muerte puede adelantar un sólo minuto la llegada del venturoso día en que aquél alumbre mejor para los trabajadores. Yo creo que llegará un tiempo en que sobre las ruinas de la corrupción se levantará la esplendorosa mañana del mundo emancipado, libre de todas las maldades, de todos los monstruosos anacronismos de nuestra época y de nuestras caducas instituciones".

El romance familiar
Alfonso Ussía La Razón 15 Enero 2013

Tienen Pujol y señora/ y sus hijos –son la tira–/ un meridiano concepto/ de lo que es una familia./

Jordi, el mayor, se ha ocupado/ de México y de Argentina;/ Josep guarda los dineros/ en las caribeñas islas;/
Oleguer saca de Andorra/ los euros que cobra Prisa/ para que a Juan Luis Cebrián/ no le recorten la prima/
de diez millones de euros/ que es una prima monísima./ Y Oriol, el heredero/ en cuestiones de política/
años lleva vigilado/ por nuestra lenta Justicia/ por imponer su influencia/ con rigor comisionista./

Cuatro son los hijos, cuatro,/ varones de esta familia/ que han demostrado con creces/ saber ganarse la vida./

Con admiración escribo,/ que no conozco la envidia/ ese mal que tanto abunda/ en la piel de toro herida./

De tener yo cuatro hijos/ como los de esa familia/ mi existir sería un masaje/ de permanentes caricias,/
un bamboleo de hamaca/ soñando plenas sonrisas/ mientras mi mano derecha/ me rascaba la barriga./

Pero no a todos les toca/ la agradable lotería/ de tener a cuatro linces/ en casa, de economía.

Nadie piense que Pujol/ de estas andanzas sabía./ El Muy Honorable bastantes/ preocupaciones tenía/
gobernando Cataluña/ con mano firme y precisa./ El cariño por los hijos/ a veces, nubla la vista,/
y el Muy Honorable Pujol/ la tuvo opaca y perdida/ mientras sus hijos varones/ con eficacia fenicia/
orjaban una fortuna/ de muy apreciables medidas/ y lejos de Cataluña/ graciosamente invertida./

La Mamá Marta –sospecho–/ que saber algo podría/ que una madre no permite/ que se le vayan las crías/
a los mares caribeños/ a México y Argentina/ e incluso a Andorra la Vieja/ tan amada y tan vecina/
sin obtener el permiso/ que toda madre administra.

Es la prensa de «Madrit»/ la culpable de la insidia/ de la injuria y la calumnia/ porque les tiene ojeriza./

En Barcelona, la prensa/ es mucho más comedida,/ si se trata de informar/ con la educación debida/
de los presuntos chanchullos/ de tan ilustre familia./ Es indignante que abunden/ tan falsarios periodistas/
 en esa zona de África/ conocida por Castilla./ Que si Oleguer, Josep, Jordi,/ que si Oriol...¡Qué pesadilla!/
y todo por unos euros/traviesos que se desvían/ por motivos que se escapan/ a toda conciencia limpia./

En la familia se tiene/ esa conciencia, tranquila/ y hay que aplicar el refrán/ de inteligencia muy antigua:/
«El que afana no es culpable,/ culpable es quien lo averigua».

Por lo demás, todo bien./ Artur Mas está en Suiza,/ Durán volviendo de Chile/ de su histórica visita/
donde no le han recibido/ ni su tito ni su tita./ Junqueras, mira de lado/ y de ninguno se fía./

Ha recibido a Tardá/ en su preciosa oficina/ para agradecerle el gesto/ de su gesta vizcaína/ apoyando a los etarras/
 y no al tostón de sus víctimas/ con La Bardem, con Toledo/ y demás personas limpias,/ aunque alguna fuera antaño/
el mayor de los franquistas./ El «Barça», fuera de chismes/ está arrasando en la Liga,/
Y Messi al fin, es bilingüe/ porque con gran maestría/ domina ya el catalán/ y traduce con pericia/
que el conejo es el «cunill»/ y la coneja, «cunilla».

Pero los Pujol están/ en la diana de la insidia./

Un catalán del Gobierno/ de España, Fernández Díaz/ quiere manchar el honor/
de la Honorable Familia./ Y qué quieren que yo haga/ y qué quieren que les diga.

PSOE
Tomás Gómez o el anarquista en el armario
Cristina Losada Libertad Digital 15 Enero 2013

Si el PSOE sólo tuviera un problema con el PSC, entonces no habría problema. Para ilustrar el problema que tiene el PSOE a la hora de oponerse a los planes separatistas disponemos de unas cogitaciones de Tomás Gómez. El núcleo del argumentario que es capaz de blandir contra el nacionalismo un dirigente de alto nivel de aquel partido se resume en este razonamiento: "Nacionalismo y socialismo son incompatibles", porque los socialistas "defendemos la libertad y la abolición de las fronteras. Somos internacionalistas". O sea, que en lugar del castizo viaje de Madrid, al cielo, Gómez propone ir de Madrid a la Federación Universal de Pueblos.

Hace tiempo que no se escuchaba la voz internacionalismo, y con algún motivo. Igual quedan cuatro devotos del internacionalismo proletario, que eso era en rigor. Pero aquella idea de la época de la II Internacional se vino abajo cuando los socialdemócratas respaldaron a sus respectivos gobiernos nacionales para entrar en la Primera Guerra Mundial. También colapsó la propia Internacional. No sé de ningún partido socialdemócrata que vindique hoy el internacionalismo proletario, ligado, claro, al proyecto de una revolución mundial. Aunque ahí está Gómez. En cuanto a la abolición de fronteras que propone, ignoro si entraña acabar con los Estados. Igual es Gómez el tipo de la FAI infiltrado en Ferraz, un ácrata que no ha salido del armario.

El popurrí retórico del dirigente madrileño, que se inspira menos en la tradición revolucionaria que en el kitsch del Himno a la Alegría, nos lleva a diagnosticar el problema referido. Es el desarme ideológico del PSOE ante el nacionalismo. La confusión de Gómez refleja la confusión de los miembros de un partido que han crecido alimentados, por ejemplo, con la peregrina idea de que España la inventó Franco. Que aceptaron que España era un constructo artificial y perverso, y los nacionalistas tenían toda la razón en reclamar la autodeterminación o algo parecido. A este surtido de nociones tan extendidas en el conjunto de la izquierda se sumó el relegamiento de los derechos individuales a favor de los –supuestos– derechos colectivos, que volvieron a impulsar las políticas identitarias.

El problema del PSOE no es el PSC. Es el PSOE. Tiene un problema por su aproximación ideológica al nacionalismo, por sus pactos de gobierno con los nacionalistas, por su alineamiento con las pulsiones identitarias del nacionalismo. A ver cómo explican ahora que defienden la unidad de España a quienes aprendieron de ellos que tal cosa era franquista. Ya ven a Gómez, navegando entre el internacionalismo proletario, Miguel Ríos y Bakunin.

¿PAZ SIN JUSTICIA?
El café más caro de la historia del PP con ETA en los altares
Pascual Tamburri El Semanal Digital 15 Enero 2013

ETA pide el acercamiento y liberación de sus criminales, mientras sigue su "tregua" y nadie pone fin a la presencia de la banda en las instituciones. Y eso tiene un precio político.

¿Sorprendente? Para nada, es lo normal. Que los líderes y cargos públicos de EH, EA, Bildu, Sortu, (y Aralar, todo junto), o como lo quieran llamar, se manifiesten un sábado por Bilbao, que allí se insulte a España, y por supuesto que se pida no sólo el traslado al País Vasco de los terroristas presos sino también su liberación y la imposición de su proyecto político… es lo que cabe esperar. Así ha sido durante décadas, así se ha consentido durante décadas, y quizá lo del sábado 12 sorprende aún menos a los que ya en otros tiempos vimos a los burgueses jeltzales del brazo de los marxistas de Herri Batasuna. Ningún escándalo señor ministro, no seamos actores; les faltó gritar "vosotros fascistas sois los terroristas" "presoak kalera, amnistia osoa" y "policía, asesina"… pero ya llegaremos, ya.

¿Estará Rafa Larreina a la puerta de la cárcel de Logroño preparado con una estampita piadosa cuando salga Arnaldo Otegi? Por qué no, ahora que todo parece posible (aunque no lo debería ser, y eso sí es un escándalo romano), y desde EA Esther Larrañaga y Joseba Azkarraga se han puesto de ese lado. Que los asesinos etarras cuenten a través de Herrira con el apoyo de Laura Mintegi, Martín Garitano por la industriosa Guipúzcoa, Pernando Barrena, Joseba Permach, Oskar Matute, Juan Karlos Izaguirre supongo que en nombre de la muy pija San Sebastián, Txema Montero, los comunistas Javier Madrazo y José Navas, con Nagore García de portavoz de Herrira, es totalmente normal.

Tampoco es nada sorprendente, ni ninguna novedad, que los mismos del "no a la guerra" demuestren que lo que querían decir entonces y ahora era y es "no a España", pues con los etarras presos estaban Pilar Bardem, Willy Toledo, Joan Tardá por ERC y todos los admiradores de la banda, de ayer y de hoy, venidos de toda España, perdón, Estado español, los músicos Kepa Junkera y Fermín Muguruza, la escritora Toti Martínez de Lezea, los bertsolaris Andoni Egaña y Maialen Lujanbio, el futbolista Mikel Labaka (entre otros), y para poner un poco de elegancia el alcalde de Marinaleda Juan Manuel Sánchez Gordillo de la mano del exdirector de la Unesco Federico Mayor Zaragoza. Todos unidos, desde progrepijos y meapilas hasta los piojos de los perroflautas. Capellanes, por lo demás, nunca les han faltado, y como decía antes parece que ya hay relevo para los cada vez más avejentados jesuitas, franciscanos y capuchinos de las décadas pasadas. Todos juntos, prelaturas aparte donde siempre han estado.

Un mes antes de ganar el PP de Mariano Rajoy las elecciones generales de 2011, la banda terrorista ETA anunció el "fin definitivo" de la "violencia armada". Sean quienes sean los gestores del Ministerio del Interior y de este asunto no ha habido un cambio visible desde la época de José Luis Rodríguez Zapatero. ETA ha dejado de actuar, pero no se ha rendido a la Justicia de España ni sus criminales se han entregado. Sus agentes políticos siguen actuando –buscando la independencia, la liberación de sus presos, la anexión de Navarra… y el socialismo, aunque eso no suelan decirlo-, y cada vez con más aliados, colaboradores y espacio. ETA sigue existiendo, y el problema etarra también. Y sigue pendiente la justicia por todo lo sucedido.

Con Antonio Basagoiti y su equipo hay que reconocer que el PP supo comunicarse mejor con el PNV y con la sociedad "neutra" vasca, es decir, los que en las décadas anteriores habían preferido callar y otorgar por comodidad. Sin embargo, políticamente, al PP vasco ese nuevo rumbo le ha ido francamente mal. Ahora mismo nuestros vecinos están en el entorno de los 100.000 votos cuando estuvieron más allá de los 300.000. Tienen 10 escaños cuando tenían 13 y esperaban haber crecido; en Guipúzcoa son 2. Políticamente tenían un peso dentro y fuera de su tierra que ahora no tienen.

El PNV jugando con Íñigo Urkullu y Josu Erkoreka a moderado y buen gestor de la crisis económica, dejando a todo el nacionalismo a su izquierda la gestión de los proyectos institucionales de ruptura y al PSOE a la deriva… colocan al PP fuera de juego. Y de esa situación no se sale con "más de lo mismo": no vale normalizar a la guipuzcoana las relaciones con los etarras, no vale que Javier Maroto presuma en Vitoria de sus buenas relaciones con Bildu. Si coqueteando con el PNV las cosas han ido mal, cómo podrán ir si maltratan a sus votantes más fieles y sufridos y quedan a tomar cafés con los etarras.

El secretario general de EA, el también manifestante Pello Urizar, ha dicho con mucho acierto que "no con la finalización de la actividad de ETA se ha terminado todo el problema". ¡Por supuesto que no! Ante todo, sigue habiendo, mientras ETA siga existiendo, terrorismo, y la pertenencia a ETA o la colaboración con ETA son en sí mismas un acto de terrorismo. Hay partidos y grupos de todo tipo que, sólo por eso, podrían ser ilegalizados en este mismo momento. Sería un cambio de política, uno de esos que harían bien al PP a los dos lados del Ebro.

Por lo demás… hay presos, por supuesto que los hay. Lo que pasa es que hay pocos. Si un asesino de 22 personas como Troitiño ha cumplido sólo 24 años de cárcel y está de vacaciones en Londres, qué justicia hay aquí. ETA tiene ahora mismo sólo unos 600 presos, muchos de ellos asesinos confesos y múltiples; cierto es que no pueden cumplir cadena perpetua, pero qué menos que cumplir todas las penas que les fueron impuestas en Derecho, sin rebajas. ¿O el café tiene el precio de un descuento? Es de esperar que no, porque luego tendría un precio político impagable.

¿Es ésta una "oportunidad histórica"? Sí, lo es. Es la oportunidad de convertir la derrota material de ETA en su extinción total, física y política, y en la punición de todos sus crímenes, sin excusa ni pretexto. Entre nosotros sí hay refugiados políticos, pero no son abertzales ni etarras, sino los que en estas décadas han tenido que irse o callarse tanto por la violencia sangrienta de ETA como por la imposición social y cultural del nacionalismo desde las instituciones. Hay que crear libertad, si es necesario privando a los independentistas de su fuerza ideológica como se les ha casi privado de su fuerza asesina. Ellos mismos, saliendo a la calle, señalan el momento: o se les reduce ahora a una triste y breve nota a pie de página en la historia de esta tierra o habrá que pagar un elevado precio político. Y lo que es peor, nacional.

Matar a Gregorio otra vez
Kiko Méndez-Monasterio www.gaceta.es 15 Enero 2013

En el sillón que él debería ocupar en San Sebastián se han sentado sus asesinos.

Hace tiempo que a Carlos Iturgáiz le exiliaron en Bruselas para convertirlo en otro de esos vascos errantes, contadores de historias que parecen increíbles, porque en Europa no hay quien dé crédito a tanta estupidez y maldad reunidas en un territorio tan estrecho. Es triste entender que a los que no han querido huir ante ETA los ha terminado alejando el mismo Partido Popular, para que no enturbien el enjuague preparado en la botica de Zapatero. Pues, exiliado y todo, ha dicho Iturgaiz que si Gregorio Ordóñez resucitase se volvería a morir del susto. Puede que no sea una expresión brillante, quizá ni siquiera afortunada, pero la verdad es que ha conseguido que entendamos el horror-pop que Basagoiti y Semper están vendiendo con el entusiasmo de relaciones públicas de discoteca.

A Gregorio lo mató ETA, o sea Bildu, o sea Sortu, o esa kermesse heroica que el otro día se manifestó en Bilbao para homenajear a los criminales presos. Es una realidad asquerosa con la que nos han obligado a convivir. Pero ahora Iturgaiz va y suelta la frase tan desafortunada como reveladora, y los que quieren entender entienden que a Gregorio lo están matando otra vez. Que ahora no es ETA, ni siquiera Bildu, sino los que han convertido su sacrificio en un chiste macabro.

Gregorio Ordóñez se afilió a Alianza Popular en eso que llaman los Años del Plomo, cuando muy pocos se atrevían a oponerse al camino de sangre con el que los nacionalistas estaban cimentando su mito. En 1983, con apenas 24 años, ya ocupaba un sillón de concejal en Donosti. Se convirtió en un incordio permanente porque llamaba a las cosas por su nombre, sobre todo basura a la basura, algo extremadamente peligroso cuando se vive en una ciudad en la que opera la mayor mafia de Europa.

Con todo, quizá le hubiesen soportado si la fuerza de Gregorio se acabase en sus palabras, pero es que al discurso romántico –heroico– de “esta tierra es mía”, era capaz de sumarle una gestión eficaz, crear equipos, ocuparse de verdad de los problemas de la gente, y así hasta que en 1994 la lista del Partido Popular fue la más votada en San Sebastián. Y más, que algunas encuestas pronosticaban un triunfo de Ordóñez en las municipales que se avecinaban. Pero él no llegó a esas urnas. El 23 de enero del 95 le siguieron hasta La cepa, un conocido restaurante de lo viejo, donde por supuesto no hay una mísera placa que le recuerde. Allí lo mataron a balazos, por la espalda, delante de sus colaboradores. Los que decían que ETA nunca conseguiría nada con sus crímenes sólo tienen que mirar hoy al ayuntamiento de San Sebastián. En el sillón que él debería ocupar se han sentado sus asesinos. Tal cual.

Esa amalgama entre bolchevique y naíf que habita en la izquierda está entusiasmada con la nueva ETA, victoriosa y vestida de paz. Dicen alegrarse por el fin de las muertes, pero es una mentira cochinísima. En realidad están celebrando el renacer de un frente común. Entre todos, están volviendo a matar a Gregorio.

El diputado de ERC se siente "al lado de los presos etarras"
Javier Nart: "¿Hay que ser un hijo de puta asesino para merecer el fino y sensible corazón de Tardá?"
Tertsch: "¿ERC? Todo este proceso empieza en Perpignan"
Periodista Digital 15 Enero 2013

La exclusiva publicada por La Gaceta ya ha tenido una primera y relevante consecuencia: la Asociación de Víctimas del Terrorismo recurrirá la libertad de Bolinaga, por entender que incumple los requisitos para disfrutar de la libertad condicional. --Bolinaga: “Sé que causé daño; eso es una cosa, pero arrepentirse es otra. Yo cogí un camino...”--

¿Merece seguir en la calle una persona que ha matado a tres guardias civiles, dejando a otras tantas viudas y huérfanos, y que ha mantenido secuestrado en un zulo a un funcionario de prisiones, y que encima se jacta de ello?

En el programa 'El Gato al Agua', que presenta y dirige Antonio Jiménez en Intereconomía TV, se debatió sobre este tema:

Santiago Abascal, presidente de DENAES
Lo que todos exigimos es un reconocimiento del daño causado. Cada día que permanezca en la calle, ahí donde se siente 'integrao' como él ha dicho, con todos sus amigos con los que sale a tomar vinos, es una humillación a las víctimas del terrorismo.

Javier Nart, abogado y miembro de Ciudadanos
Cuando la legalidad nos lleva a la aberración significa que la aberración está en la legalidad. Que semejante alimaña esté absolutamente tranquilo y feliz consigo mismo y no esté dispuesto a arrepentirse en absoluto de la barbarie espantosa que significó el secuestro de Ortega Lara y que dentro de la legalidad la democracia española le deje en la calle me repugna. La legalidad debería cambiarse para que no dé los resultados monstruosos que ha dado.

El diputado de ERC en el Congreso Joan Tardà ha afirmado que se siente "al lado de los presos vascos" y ha denunciado que el Gobierno central no abandone una posición que considera enrocada. Nart le ha respondido:

Ya que Joan Tardá es tan sensible a los derechos humanos, mi pregunta es: ¿Y los honestísimos estafadores y atracadores del País Vasco no merecen el acercamiento? ¿O únicamente hay que ser un hijo de puta asesino para merecer el fino sensible corazón de Tardá para que esté en la manifestación? Esto es lo que defino como 'gudaris de mierdas'.

Hermann Tertsch, periodista
La legalidad no obligaba a ello, este individuo esta en la calle porque este Gobierno, que había criticado a Zapatero por liberar a De Juana, al recibir el pulso de Bolinaga, ante el temor de que aquello generara tensión en el País Vasco, el ministro del Interior y el presidente de Gobierno deciden que este señor se vaya a la calle para evitar follones.

¿ERC? Todo este proceso empieza en Perpignan.



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