AGLI Recortes de Prensa   Sábado 26  Enero 2013

Fin a la selva legislativa
Editorial La Razón 26 Enero 2013

La prueba de la metástasis legislativa que padece el Estado de las autonomías se resume en este dato comparativo: mientras que las leyes aprobadas en la Alemania de los lander durante los últimos 30 años no superan las once mil y ocupan unos cien mil folios, las dictadas en España son cien mil y abarcan un millón de páginas. Es decir, en nuestro país se ha legislado diez veces más que en una república federal más extensa y con el doble de población.

El precio de esta inflación de normas, licencias, requisitos y burocracia, tras la que se han parapetado los gobiernos autonómicos como si gestionaran fincas particulares, supone unos 1.500 millones de euros al año. Pero también es una de las causas por las que muchos empresarios extranjeros han desistido de invertir en un país que le exige 17 etiquetas y requisitos técnicos distintos para un mismo producto. Más aún, si una pequeña empresa o un autónomo quiere ampliar su negocio más allá de su lugar de origen se ha de enfrentar a tantas ventanillas administrativas como autonomías quiera abarcar; le saldría menos costoso burocráticamente saltar directamente a Alemania.

Poner fin a esta maraña surrealista de leyes y disposiciones es desde hace años una demanda insistente de empresarios, autónomos e inversores, pero ningún gobierno se ha atrevido a satisfacerla. El temor supersticioso a irritar a los nacionalistas ha paralizado cualquier intento de racionalizar el mercado y de suprimir barreras más propias de la Edad Media que del siglo XXI. Ha habido que esperar hasta hoy para que un gobierno nacional tome la decisión largamente esperada. El Consejo de Ministros aprobó ayer el anteproyecto de ley de Garantía de la Unidad de Mercado, que permitirá a empresas y profesionales comerciar con sus productos o servicios en toda España con una única licencia.

La ley, inspirada en el principio de no discriminación y de acuerdo a la normativa europea, se basa en la confianza, el reconocimiento mutuo y la responsabilidad de las comunidades autónomas. Se crea a tal fin un Consejo para la Unidad de Mercado, en el que estarán presentes el ministro y los consejeros autonómicos del ramo. Asimismo, se pone a disposición de los sectores concernidos la posibilidad de acudir a la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia contra los actos o sanciones de las administraciones autonómicas que pudieran vulnerar la unidad de mercado. Es muy probable que no tarden en saltar contra esta ley los nacionalistas, en especial los que gobiernan en el País Vasco y Cataluña, predispuestos a ver una agresión detrás de cada medida racionalizadora y eficiente del Gobierno nacional. Sin embargo, antes de disparar, deberían tener presente que las comunidades más favorecidas por la nueva norma serán, precisamente, el País Vasco y Cataluña, además de Madrid.

Con las lenguas regionales todo empeora
Nota del Editor 26 Enero 2013

Hasta que el gobierno no derogue todas las leyes sobre lenguas regionales, no hay nada que hacer, esto es un campo de minas, la libre circulación y establecimiento de empresas y trabajadores es
imposible. Cualquier persona con un poco de sentido común, que se preocupe por la eficacia, por la economía de medios, tiene la certeza de que las barreras idiomáticas en España, además de ser claramente anticonstitucionales, son un disparate.

Cualquier persona decente con obligación de hacer cumplir la ley y la constitución ya habría derogado todas las leyes sobre lenguas regionales y desmontado el tinglado autonómico.

Cualquier persona que tenga interés en el mantenimiento del valor de la moneda, el euro, y de Europa, debería reclamar al gobierno español la derogación de todas las leyes de lenguas regionales y el desmantelamiento de tinglado autonómico. Si por el contrario, la devaluación del euro, su pérdida de valor, le favorece (es deudor de otros), entonces deje que todo se hunda y así su deuda se difuminará, pero se dará cuenta del disparate cuando se demasiado tarde. 

España
El Anteproyecto de Ley de Garantía de Unidad de Mercado del Gobierno no armonizará normativas autonómicas
La nueva normativa no implicará ninguna “recentralización”, sino que se limitará a establecer el ‘principio de licencia única’, mediante el cual, los empresarios deberán someter sus productos y servicios únicamente a la legislación de la Comunidad Autónoma de origen para poder operar en el resto del país.
Redacción www.vozbcn.com 26 Enero 2013

El Gobierno ha aprobado este viernes el Anteproyecto de Ley de Garantía de la Unidad de Mercado, una normativa que pretende ‘asegurar la libre circulación de bienes y servicios por todo el territorio nacional’ mediante la aplicación del ‘principio de licencia única’. Esto es, que cualquier producto o servicio producido al amparo de cualquier normativa autonómica pueda ser ofertado en todo el país sin necesidad de ningún trámite adicional.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha asegurado que se trata de “una de las reformas más importantes” que va a llevar a cabo el Ejecutivo y que será “clave para nuestra economía”. “Una norma de esas que hacen país y que tiene que servir para fortalecer nuestra competitividad, para mejorar el trabajo de los emprendedores y de los inversores, y desbrozar toda la maraña normativa de nuestro sistema [administrativo]“, ha añadido.

No elimina ni homogeneiza normas autonómicas
La ley -cuando quede aprobada definitivamente en verano, según las previsiones- supondrá eliminar en la práctica el coste de las empresas de tener que someterse hasta a 17 regulaciones distintas para operar en toda España, un ahorro que el Ministerio de Economía y Competitividad ha estimado que podría implicar un crecimiento del 1,52% del PIB a lo largo de diez años; unos 1.500 millones de euros anuales en ese período.

El Gobierno ha justificado el desarrollo de este proyecto en la ‘sobreabundancia normativa’ que padece el país -alrededor de 100.000 normativas autonómicas de todo tipo aprobadas desde 1978-, lo que conlleva ‘un claro desincentivo a la inversión extranjera, aumenta la inseguridad jurídica e impide a las empresas beneficiarse de las economías de escala’. Y, según Sáenz de Santamaría, son muchos los organismos y agentes económicos que hace tiempo vienen reclamando esta simplificación administrativa.

La CNMC podrá recurrir normativas a instancias de los operadores
Para velar por el cumplimiento de esta normativa, se creará el Consejo para la Unidad de Mercado, que estará presidido por el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas y contará con la participación de los consejeros del ramo de las CCAA, así como de la Secretaría de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa, la de Administraciones Públicas y la Subsecretaría de Presidencia.

El Consejo tendrá las funciones de racionalizar la normativa e impulsar cambios para la eliminación de obstáculos a la unidad de mercado, haciendo un seguimiento de los mecanismos de cooperación, y supervisando la integración efectiva de los registros sectoriales.

La ley habilitará a los operadores a acudir a la futura Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en caso de que entiendan que actos o sanciones de las Administraciones públicas vulneran la unidad de mercado y por tanto obstaculizan la libre circulación de sus productos o servicios. La admisión a trámite de la denuncia supondrá que el organismo interponga un recurso ante la autoridad judicial, lo que podrá significar la suspensión automática del acto recurrido.

Cae del texto final la prohibición de discriminar por razones lingüísticas
Según diversas fuentes, el Anteproyecto de Ley de Garantía de la Unidad de Mercado aprobado este viernes presenta una variación respecto a borradores anteriores. En concreto, el artículo cinco señalaba inicialmente que ‘todos los operadores tendrán los mismos derechos en todo el territorio nacional y con respecto a todas las Administraciones públicas, sin discriminación alguna por razón del lugar de residencia o establecimiento, o por razones lingüísticas’, pero en el texto definitivo, el sintagma ‘o por razones lingüísticas’ habría desaparecido.

Preguntada por esta cuestión, Sáenz de Santamaría ha señalado que “esta ley tiene rango de ley ordinaria y no puede modificar algunas cuestiones reguladas en normas de naturaleza orgánica, como pueden ser estatutos de autonomía y su interpretación por las sentencias de los tribunales”, y se ha referido a la normativa europea, que “es la que está asumiendo la regulación de esos requisitos”.

De hecho, en relación a este asunto, eurodiputados de CiU, ERC y ICV-EUiA protagonizaron una polémica en julio de 2011. Y, por otra parte, en Cataluña está en vigor la autonómica Ley del Código de Consumo, que obliga a las empresas a dirigirse, al menos, en catalán a sus clientes, tanto de forma oral como escrita, aunque no afecta al etiquetado de los productos. Esta norma está recurrida ante el Tribunal Constitucional y a la espera de sentencia, si bien, el Alto Tribunal ya estableció en su momento que no es legal obligar a una empresa privada a usar una de las lenguas oficiales.

“No es una ley de armonización o de recentralización”
La vicepresidenta del Gobierno ha explicado que la normativa implica que “cualquier producto o servicio que haya merecido la confianza de una Administración tenga también la confianza de otra”, puesto que los operadores solo “se someterán a la legislación de origen”, lo que les permitirá operar en el resto del país.

“Esta ley se basa en un principio de confianza mutua. No es una ley de armonización o de recentralización. [...] En un principio constitucional de distribución de competencias, cada Administración pública ha de confiar en lo que hace otra en el ejercicio de sus competencias: lo bien hecho para una, ha de estar bien hecho para todas”, ha subrayado.

En previsión de las probables críticas que el proyecto generará entre las formaciones nacionalistas, Sáenz de Santamaría ha insistido en que, con esta ley, “las CCAA más beneficiadas serán las que tienen el sector industrial y el de servicios más importantes”, esto es, Cataluña, la Comunidad de Madrid y el País Vasco.

La Generalidad advierte de que estudiará la “letra pequeña”
De hecho, la respuesta por parte de la Generalidad no se ha hecho esperar. El consejero de la Presidencia, Francesc Homs, ha anunciado que estudiarán “a fondo” la “letra pequeña” para analizar la posible afectación de este proyecto sobre las leyes ómnibus aprobadas por el Parlamento autonómico a iniciativa de CiU en la pasada legislatura autonómica.

Homs ha advertido de que el Gobierno autonómico quiere asegurarse que con la próxima Ley de Garantía de la Unidad de Mercado “queda preservado el autogobierno” de la Generalidad. “El Gobierno del PP hace un discurso, que nosotros no compartimos, sobre el hecho de que el autogobierno molesta, y procuran que suene bien, para ir detrayendo capacidad de autogobierno [a las CCAA], haciendo ver que mejora la economía”, ha añadido.

Optimismo oficial, pesimismo real
Pablo Sebastián www.republlica.com 26 Enero 2013

Puede que la virtud o la verdad esté a caballo entre ambos polos. Entre el optimismo oficial del Gobierno, desde donde el ministro de Economía De Guindos afirma que en el otoño comenzará la recuperación y la ministra de Empleo, Báñez, asegura que la reforma laboral empieza a dar sus frutos, y el pesimismo de la realidad de la recesión galopante y los mas de seis millones de parados, debe existir un terreno intermedio más cercano a la verdad.

Y es en esa zona neutra en la que cabe imaginar, y en ello sí que coinciden todos los analistas, que a primeros de 2014 España ha de estar en condiciones de iniciar la senda del crecimiento si para entonces las reformas pendientes del gasto estructural y político se han culminado y si las Comunidades Autónomas acaban por ajustar sus propios déficits. Pero mientras tanto y de aquí hasta el final de 2013, parece temerario anunciar un cambio de tendencia en un tiempo donde se esperan masivos despidos en banca y en grandes compañías lo que llevará nuestro país a las proximidades del 27 % de paro, una cifra aterradora por encima de los seis millones y medio de desempleados. Y todo ello con nuevas y no menos importantes cierre de empresas y caída del consumo lo que hará mas difícil la recaudación del Estado y cumplir los objetivos de déficit público. Y a no perder de vista la situación, cada vez mas crítica, de la Seguridad Social y a la espera estamos de saber qué hace el Gobierno con las pensiones.

Como nos preocupa lo que ocurra en las elecciones italianas y en las alemanas del próximo otoño, o lo que vaya ocurriendo en los mercados y la amenaza británica de salirse de la Unión Europea, porque está visto y claro que el presente y futuro inmediato de la situación española no depende solo de nosotros mismos, sino que a la vez depende de numerosos factores externos.

Pero siendo esto así lo que no podemos perder de vista es el impacto y el dolor que este año 2013 va a causar entre las capas y sectores más desfavorecidos de la sociedad, por causa de la crisis y del paro, pero también con motivo de los escándalos continuos y lamentables de la corrupción por doquier en partidos políticos e instituciones. Y a no perder de vista los indultos escandalosos de este gobierno, la amnistía fiscal y otros abusos de los poderes y de los gobernantes nacionales y autonómicos del país.

Está bien que el Gobierno envíe señales optimistas pero también ha de cuidar sus comportamientos y su ejemplaridad. Y de paso no hacer un alarde excesivo de las buenas expectativas cuando se sabe que, por lo menos, este primer semestre de 2013 va a ser muy duro desde el punto de vista económico y social. Por ello está bien que el Gobierno haya prorrogado la ayuda de los 400 euros a los parados sin subsidio, y que haya ofrecido cerca de 6.000 viviendas a los desahuciados de la hipotecas que están en las mas lamentables situaciones familiares. Pero no olvidemos que el coste de ambas iniciativas es una minucia si se compara con los miles de millones de ayuda a la banca. Algo que muchos ciudadanos tampoco van a olvidar. De manera que cuidado con el optimismo oficial, porque a corto y medio plazo se impone más bien el pesimismo de la realidad.

Suprimir todos los partidos
Enrique Arias Vega www.elsemanaldigital.com 26 Enero 2013

No pasa ni un día sin que se descubra un nuevo asunto, o dos, de corrupción en la política española y sus aledaños. De Iñaki Urdangarin a Luis Bárcenas, de Jaume Matas a Amy Martin, de los ERE de Andalucía al caso Pallerols, de Félix Millet al caso Campeón,…

Son cientos, si no miles, los delitos de este tipo que se hallan en distintas fases procesales ante los tribunales de Justicia. Y muchos más lo que se han ocultado, condonado, indultado, acogido a fórmulas varias de compromiso entre los implicados o dilatado indefinidamente su instrucción en los juzgados.

Por su volumen, por la cuantía de lo malversado y por la desfachatez moral de sus autores, nos encontramos, sin exageración, ante un saqueo sistemático de las arcas públicas en perjuicio de todos los españoles.

Algo parecido ocurrió hace veinte años en Italia, donde el escándalo de la tangentópolis barrió a la clase política del país -con algún suicidio incluido-, hizo desaparecer a los partidos tradicionales y obligó a exiliarse en Túnez al ex primer ministro socialista Bettino Craxi.

En analogía con ello, ha llegado la hora de que aquí se larguen en bloque los políticos que nos han conducido a la catástrofe económica, social y moral actual y vayan a la actividad privada, a ver cómo se las arreglan para ganarse la vida honradamente.

Seguro que hay hombres y mujeres capaces y honestos en este país que, bajo nuevas siglas, pueden representarnos con eficacia y dignidad en las instituciones públicas.

De no hacerse esto con presteza y con prudencia, corremos el riesgo de que la creciente indignación social explote cualquier día e imponga ese cambio sin ningún miramiento y, lo que es peor, sin ningún criterio.

Con las víctimas o con la ETA
Pío Moa www.gaceta.es 26 Enero 2013

La víctima de la ETA es en definitiva la sociedad y la de los "diálogos" con ella el estado de derecho y la democracia: piedra de toque de la política actual.
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El terrorismo, lo he señalado a menudo, ha tenido en la España del siglo XX y hasta ahora un peso político desproporcionado, superior al de cualquier otro país europeo, por más que las historias habituales lo traten casi como una curiosidad. También he explicado la causa del fenómeno: los muy numerosos recogenueces (¡acierto descriptivo de Arzallus!), dedicados a sacar rentas políticas de los atentados. Recogenueces casi siempre izquierdistas y separatistas, y no por azar: el terrorismo en España ha sido de izquierda o separatista en más de un noventa por ciento.

El terrorismo tuvo un papel decisivo en el hundimiento del régimen liberal de la Restauración, como recordaba Cambó; influyó mucho en el proceso de descomposición de la república, y ha tenido un papel mucho mayor del que suele reconocérsele en la transición pre y sobre todo postfranquista (véase La Transiciónde cristal). Así, las autonomías fueron diseñadas y ampliadas sobre las de la república como una especie de huida hacia delante ante la presión de la izquierda y los nacionalistas, a su vez presionados por la ETA; y con la ilusión de quitar de ese modo argumentos y apoyo popular a los asesinos. Hoy, los nuevos estatutos de "segunda generación", que admiten nuevas "naciones", es decir, nuevas soberanías, cobran su sentido como nuevos intentos de satisfacer a la ETA, de darle casi todo lo que exige, premiando sus incontables crímenes a cambio de que deje de matar. Los anteriores asesinatos quedan así justificados y recompensados como medios de hacer política; de paso, el gobierno recogería las nueces electorales por "haber terminado con la plaga", y quizá el premio Nobel para Rodríguez, que por algo bautizó la fechoría como proceso de "paz". Todo a costa del derecho, de la Constitución y de una España en proceso de cuarteamiento

Un rasgo de esa política tenía que ser el acoso a las víctimas directas (porque la víctima, no tanto de la ETA como de las políticas recogenueces, es la sociedad entera). Recordemos que la AVT nació contra el desprecio oficial y periodístico a las víctimas en tiempos de Suárez, cuando eran enterradas de tapadillo. Y González, que repartía dinero a manos llenas a las lesbianas bolivianas y colectivos semejantes, lo negaba o restringía a la AVT. Solo con Aznar las víctimas fueron más protegidas y desempeñaron el papel político que les correspondía, como denuncia viviente del carácter de la ETA, encubierto o justificado por la llamada "solución política".

El ataque a la AVT llegó a su colmo, no podía ser menos, con Rodríguez, que encomendó a Peces-Barba la misión de intimidarla y silenciarla; y al no lograrlo trató de desacreditarla y dividirla, formando grupillos "disidentes". Hasta que, efectivamente, la AVT fue reducida a la inoperancia por el PP de Rajoy. Una argucia usada en defensa de estas fechorías pretende que para hacer política ya están los partidos, y que las víctimas deben limitarse a una labor asistencial y poco más. Idea antidemocrática –no solo los partidos, sino todo el mundo, tiene derecho a hacer política–, reveladora de hasta qué punto están esos políticos comprometidos en la recolección de las sangrientas nueces.

Gracias al tesón de Alcaraz les ha salido mal la jugada. Y así, la elección entre la ETA y las víctimas se ha convertido en un eje definitorio de la política española. Estar con las víctimas es estar con la sociedad, la justicia, la decencia, la libertad y la integridad de España. Tratar de silenciarlas o desentenderse de sus reclamaciones significa justamente lo contrario. (LD, 13-II-2011)

Horror vacui
juan carlos girauta ABC Cataluña 26 Enero 2013

Lo menos deprimente que podemos decirnos, de momento, sin engañarnos, es que nada está escrito. Que quizá reaparezca el nervio nacional

El fin de esta era española se puede narrar según preferencias. En realidad, será el relato más útil, de entre los posibles, el que cuaje. Útil para sacudirse responsabilidades o para asumirlas de una vez por todas, dependiendo de la madera moral de la que estemos hechos. Algo que está por ver. Si ésta fuera la misma España de los años setenta, ya sabemos lo que nos esperaría: generosidad y errores, sentido de la historia y capacidad de olvido, voluntad de futuro y amor al riesgo en la cabina de mando. Pero ya somos otros, mejores y peores.

Lo menos deprimente que podemos decirnos, de momento, sin engañarnos, es que nada está escrito. Que quizá reaparezca el nervio nacional. Pero el de la nueva era será otro país, con otra manera de entender los problemas y de abordarlos, en un océano de información y un erial de conocimiento, rodeados de francotiradores de palabras, lluvias de plomo de ciento cuarenta caracteres. Algunas cosas, sin embargo, van a permanecer inalterables porque no dependen de los ciclos. Siempre hará falta liderazgo. Y pienso en varios hombres, no en uno solo, so pena de volver a atribuirle la autoridad moral, intelectual e institucional a un mismo sujeto, camino seguro a la pesadilla.

Hay otros malos sueños acechando, ahí está la antipolítica con su ardor demagógico y su indignación moral, el tsunami que no salva a nadie y que, por consiguiente, contienen en sí su reducción al absurdo. Quizá la pesadilla más temible sea la de permanecer inalterables ante este avanzado estado de descomposición. ¿Qué hacer pues?

Aceptar que la crisis se ha llevado cuatro millones de empleos y que muchos lo van a pasar muy mal, no perdonar una sola investigación por corrupción política, transmitir a los grandes partidos, por todos los medios, el mensaje de que su pugna nos importa un rábano, y que ya pueden ponerse las pilas de este siglo post ideológico. O bien esperar a consumirse en esta legislatura. Otros vendrán, el ser humano tiene horror al vacío.

Cataluña, “víctima inocente”
José Antonio Zarzalejos El Confidencial 26 Enero 2013

Los hispanistas han ejercido en su mayoría una especie de arbitraje sobre la veracidad de nuestra historia. Les debemos una buena parte del conocimiento de nuestro propio pasado y una capacidad diagnóstica sobre nuestro futuro, no contaminada por pasiones ni pulsiones. De ahí que resulte poco menos que imprescindible el último ensayo de John H. Elliott, catedrático emérito de Historia de la Universidad de Oxford y Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales. Se titula Haciendo historia (Taurus, 2012).

Elliot es, sin duda, el historiador más experto de entre los hispanistas en el siglo XVII español y, seguramente, el mejor conocedor del Conde-Duque de Olivares, valido de Felipe IV y coprotagonista del conflicto bélico catalán en 1640, el episodio del que arranca -tanto como de 1714 y de la abolición por Felipe V de las constituciones catalanas y la vigencia de los Decretos de Nueva Planta- el segregacionismo de Cataluña. Una singularidad que el pasado miércoles se concretó -si bien con una mayoría insuficiente para impulsar un proceso de secesión- en la declaración de soberanía aprobada por el parlamento catalán (85 a favor, 41 en contra, 2 abstenciones y 7 ausencias). En la declaración se apela a la historia, y de lo que se trata es de indagar hasta qué punto la historia ofrece razón y sostén a la pretensión de soberanía.

Basta leer a Elliott para comprender que, pese a sus averiguaciones exhaustivas, Cataluña no ha sido nunca ni “un Estado-nación embrionario” ni “según les gusta describir a algunos historiadores catalanes, un Estado-nación pero con soberanía imperfecta”

Elliott terminó su ensayo en agosto del pasado año, de modo que ya tenía sobrada noticia del fuerte movimiento independentista en una Cataluña que él conoció en su juventud de manera casi exhaustiva. Vivió en Barcelona, aprendió catalán y formó parte de la escuela de Jaume Vicens Vives, un historiador que, siendo catalanista, desposeyó el relato del Principado de la mitología en la que otros autores lo habían introducido. Nuestro historiador sostiene que Cataluña, como España, Gran Bretaña y Estados Unidos en determinados momentos de su historia, padece del “síndrome de la nación elegida”.

Es un síndrome al que sucumben las “naciones que se consideran a sí mismas encomendadas por Dios con una misión providencial que únicamente ellas pueden cumplir”. Una derivación de este síndrome es, según Elliott, el sentimiento colectivo de considerarse “víctima inocente” al que “tienen tanta propensión (…) las naciones poseídas por un fuerte sentido de su propio carácter excepcional, pero incapaces, ya sea por un motivo u otro, de alcanzar el estatus y las oportunidades a que creen tener derecho.”

Y sigue el historiador: “Las comunidades nacionales que sucumben a este síndrome tienden a verse a sí mismas como víctimas permanentes de fuerzas malignas que emanan de uno o varios vecinos más poderosos”. Y llega a la conclusión de que “los catalanes del siglo XIX y XX fueron animados a ver su pasado como la historia de un intento pernicioso por parte de sus vecinos castellanos, desde principios del siglo XV en adelante, de socavar sus instituciones y modo de vida para destruir finalmente su identidad distintiva como pueblo”. Sería suficiente esta cita para entender que el victimismo -no exclusivo de Cataluña- se ha ido trabando durante mucho tiempo, pese a que Elliott en su decisiva obra La rebelión de los catalanes reconoce su “determinación de liberar la historia de Cataluña del siglo XVII de las garras de la mitología nacionalista”. Propósito que el historiador británico ha conseguido en el ámbito de la comunidad académica, pero no en los de la política y la intelectualidad española, enfeudados, bien en la ignorancia, bien en la interpretación sesgada de los aconteceres pasados de nuestra convivencia.

Basta leer a Elliott para comprender (páginas 70 y siguientes) que, pese a sus averiguaciones exhaustivas, incluidos estudios comparados con el Estado franco-condado, Cataluña no ha sido nunca ni “un Estado-nación embrionario” ni “un Estado-nación abortado” ni “según les gusta describir a algunos historiadores catalanes, un Estado-nación pero con soberanía imperfecta”, llegando a la conclusión de que “ya hay una nueva generación en la España oriental que corre el peligro de alcanzar la madurez bajo la impresión de que la historia de su territorio natal se detiene en las orillas del rio Ebro. Con tal enfoque inevitablemente se retrocede a la historia nacionalista estrecha y cerrada que historiadores de la talla de Vicens Vives se propusieron ante todo desacreditar”.

Estas reflexiones del casi indiscutido Elliott sirven para valorar lo que está ocurriendo en Cataluña. Aunque no exclusivamente allí. Porque el historiador británico -que no deja de explayarse sobre aspectos en los que la queja catalana ha tenido y tiene razón y razones- amplia el angular al sostener que “para bien o para mal, durante siglos de unión con un vecino más poderoso, Cataluña, Valencia y las provincias vascas, así como Escocia, Gales e Irlanda, han formado parte de un Estado, de carácter más o menos compuesto, cuya historia han compartido. No se puede hacer tabla rasa eliminando este quizá incómodo hecho histórico y reescribir la historia de las regiones y comunidades individuales como si nunca hubiera ocurrido”. Sin embargo, el miércoles, en el parlamento de Cataluña, así se hizo.

Cataluña, comunas, soviets, pedanías, botellones y derecho a decidir
Miguel Cancio www.lavozlibre.com 26 Enero 2013

Economista y Sociólogo

La Constitución española de 1978, vigente en todas las comunidades autónomas españolas, establece que Cataluña forma parte de la nación española. Lo que significa que no es un sujeto político, jurídico y soberano con derecho a decidir al margen del pueblo español, él único en el que reside la soberanía nacional como establece la Constitución española.

El pueblo catalán no es un sujeto político, jurídico y soberano como tampoco lo son, por poner por caso, las asambleas populares, las comunas hippies, ocupas, anarquistas, ácratas, antisistema, alternativas, las pedanías, las anteiglesias, etc., no contempladas en la ley como tales.

La persona jurídica, individual o colectiva, en lo público, privado y eclesial, en democracia de juego limpio, tiene, no solo derechos, sino tambien deberes fundamentales.

La Declaración Universal de Derechos Humanos y las mejores constituciones democráticas del mundo como la española, tienen títulos y/o artículos que recogen los derechos y deberes fundamentales, y también las vías para reformar dichas constituciones.

En su caso y si se cree justo y positivo para una gran mayoría del pueblo español y contando en la practica real con este, la reforma legal de la constitución española puede incluir o no el derecho a decidir, un nuevo sistema electoral donde los que decidan sean los ciudadanos y permita una buena y eficaz gobernación y oposición, un poder jurídico, una justicia realmente honrada, independiente, eficiente, por y para el juego limpio, la reducción de los ayuntamientos, la supresión de las diputaciones, de las autonomías o, por el contrario, su mantenimiento pero mucho mas controlado o, por el contrario, su conversión en Estados federados, confederados, etc. Las posibilidades que ofrece la reforma constitucional son muchas pero para ello, para ponerla en marcha debe de haber un diálogo, un consenso igual o, a ser posible, mayor que el que dio lugar a la muy positiva Constitución española de 1978, surgida de la ejemplar transición española del diálogo, consenso y reconciliación, y que le dio a la nación española (que, ahora, algunos, muy irresponsable y peligrosamente, rompiendo la baraja constitucional, la niegan, niegan su existencia y vigencia, al igual que su unidad, la soberanía del pueblo español, la lengua española, los principales símbolos y tradiciones españolas, etc.), a España, a todas y cada una de sus partes, a la inmensa mayoría de los españoles, su mayor era de libertad, democracia, desarrollo, bienestar y autogobierno.

Estos derechos y deberes fundamentales están recogidos en las Constituciones mas democráticas del mundo en virtud del Imperio de la ley, del Estado de derecho, es decir, de la justicia justa, de la justicia por y para el juego limpio, del juego democrático con seguridad, garantías y principios que hay que, no solo proclamar, sino también cumplir en la practica real de forma honrada, responsable, respetuosa, etc.

La Eudaimonia es la felicidad en griego y que se consigue por la rectitud hacia los demás y uno mismo, por el sentido y cumplimiento del deber individual y social con principios, siguiendo la justicia justa, el Imperio de la ley y el Estado de derecho.

El Código legal de Justiniano, el Digesto (hay que ser honrados, hacer el bien, no hacer daño a nadie y dar a cada uno lo que le corresponde en justicia), las normas fundamentales del mundo clásico grecorromano y judeocristiano son la base de los valores de la sociedad occidental. En lo público, privado-intimo y eclesial hay que defender el cumplimiento y sentido del deber individual y social con honradez, juego limpio, garantías y principios, el deber legal, democrático y con principios frente al tajadismo material, inmaterial, sexual, frente al todo vale, a ganar-no perder como sea, al fin que justifica cualquier medio incluidos los peores, frente a la defensa de los intereses a cualquier precio.

El derecho a decidir del pueblo catalán no existe, ni es democrático al ir contra la Constitución española, el Imperio de la ley, el Estado de derecho. La pluralidad individual y social, basada en la historia, en lo que quieran ustedes, si es realmente democrática de juego limpio debe necesariamente cumplir la ley. Lo contrario es que cada uno, individual, grupal y socialmente, haga lo que le de la gana en cada momento y le llame autodeterminación o como quiera.

El derecho a decidir de las autonomías españolas no esta reconocido en la Constitución española y, por lo tanto, la celebración de una consulta, por parte del pueblo catalán o de cualquier otro pueblo, sobre si este quiere o no formar parte de España, formar un nuevo Estado (Estado catalán, etc.), no puede celebrarse al no estar contemplada en la Constitución española. Por lo tanto, esta consulta, este llamado derecho a decidir, como la declaración previa del parlamento autonómico catalán son total y absolutamente ilegales, nulas de plena nulidad por ir en contra de la Constitución española de 1978, del Imperio de la ley, del Estado de derecho vigentes en Cataluña y en el resto de comunidades autónomas españolas.

Lo que ha hecho el parlamento autonómico catalán es ilegal y forma parte de un golpe contra la constitución española, de la que emanan dicho parlamento, todos los poderes autonómicos españoles como el catalán y el resto de las comunidades autónomas españolas. El artículo 1 de la Constitución española de 1978 lo dice claramente: La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado. Y El articulo 2 de la misma Constitución establece con claridad que: La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.

Lo del pueblo político, jurídico y soberano catalán, y lo del derecho a decidir frente a la Constitución española, el Tribunal constitucional español, los poderes públicos españoles, etc.; todo ello, invocado muy irresponsablemente en el parlamento autonómico español catalán por políticos, por fuerzas políticas antiespañolas y anticonstitución española, es ilegal, inadmisible, muy negativo y peligroso como se ha visto en los años 30 en la nación española, en Yugoslavia en los años 90, etc., etc. Esta claro y se viene demostrando objetiva y fundadamente con diferentes estudios e informes, que la inmensa mayoría de lo catalanes y sus empresas, iniciativas, emprendimientos, etc., saldrían perdiendo, y mucho, si, por un casual, por el triunfo de los mas irresponsables y desintegradores, generadores de envidias, odios, enfrentamientos, separaciones, exclusiones, ciudadanos de primera y tercera, chivos expiatorios y enemigos perfectos a los que echar todas las culpas, Cataluña se separase de España. Pongamos un ejemplo muy significativo: en estas condiciones, el Barça, que muy irresponsablemente se viene utilizando, de un tiempo para acá, por el nacionalismo catalán antiespañol como punta de lanza del independentismo, sería una de las instituciones catalanas mas perjudicadas, pues, no podría jugar en la Liga española debido al total y absoluto repudio y rechazo que generaría en los campos de fútbol de toda España, por allí, por los pueblos españoles por donde pasase. Y así sucesivamente.

Si se sigue el razonamiento de muy irresponsables políticos y fuerzas antiespañolas y anticonstitución española sobre el derecho a decidir, podría también invocarse dicho derecho a decidir, por poner por caso, por las víctimas del terrorismo que convocaron en España varias manifestaciones mas masivas que las catalanas, o por las familias que llevaron a cabo recogidas de firmas y manifestaciones masivas por la cadena perpetua (otros por la pena de muerte) para los que cometan crímenes especialmente crueles, contra la humanidad, o por los que están a favor la reducción de los poderes a las autonomías, o por la reducción de los impuestos, etc., y que, según las encuestas, son millones de españoles.

Los ayuntamientos españoles, que gozan de autonomía, podrían también invocar el derecho a decidir y convocar consultas sobre su autodeterminación y, por supuesto, el resto de autonomías, diputaciones, provincias, islas, mancomunidades, áreas metropolitanas, comarcas, parroquias, anteiglesias, aldeas, cortijadas o caseríos, pedanías, barrios, cuadras, soviets, comunas (socialismo bolivariano chavista del Siglo XXI, socialismo neoleninista, neocomunista, indigenista, comunitario, etc.; movimientos anarquistas; movimientos hippies; movimientos antisistema, movimientos alternativos varios, etc.), veguerias-vicarías, txokos, batzokis, peñas, cuadrillas, pandillas, botellones, quedadas, etc.

En otras palabras, si en Cataluña, con el llamado pueblo catalán, sujeto político, jurídico y soberano, derecho a decidir, etc., se incumple la vigente Constitución española de 1978, si cada autonomía, poder autonómico y local, cada persona jurídica individual y colectiva hiciese lo que les diese la gana, al margen de la Constitución española; en esta gravisima situación, en la nación española, en todas y cada una de sus partes, se instalaría la total y absoluta arbitrariedad, el caos, el desgobierno, la anarquía, que cada uno, individual y colectivamente, haga de su capa un sayo, etc.

Las autoridades, los responsables españoles, que han jurado cumplir y hacer cumplir la Constitución española, no pueden admitir esta gravisima situación de total y absoluta ilegalidad, arbitrariedad, este gravisimo desafío, este golpe contra la constitución, el Imperio de la Ley, el Estado de derecho vigentes en la nación española y la Unión Europa. Artículo 9 de la Constitución española: Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico. La Constitución garantiza el principio de legalidad, la jerarquía normativa, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos.

No a los canjes
Secuestro terrorista (1). Rehenes
Mikel Buesa Libertad Digital 26 Enero 2013

Los dramáticos acontecimientos de la planta de gas de In Amena (Argelia), asaltada por el grupo Firmantes Con Sangre, escindido de Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI), han vuelto a poner de actualidad la cuestión de la toma de rehenes, práctica terrorista nada infrecuente cuya finalidad básica suele ser la de exigir que los Estados afectados accedan a efectuar concesiones políticas en asuntos fundamentales. En España hemos tenido una dilatada experiencia en este tipo de acciones terroristas desde el período de la transición –cuando el Grapo secuestró al teniente general Villaescusa y a Antonio María Oriol con la finalidad de reclamar la libertad para diversos terroristas encarcelados e "imponer de hecho la amnistía", según relata Pío Moa en De un tiempo y de un país, su testimonio de aquella época militante de la izquierda violenta– hasta el del primer Gobierno de Aznar, cuando ETA secuestró a José Antonio Ortega Lara, primero, y a Miguel Ángel Blanco, después, exigiendo en ambas ocasiones el traslado de sus presos a las cárceles vascas. Y también ha habido muchos otros casos en diversos países, siendo muy destacable por su notoriedad el del secuestro de Aldo Moro –por cuya vida las Brigadas Rojas también reclamaron la liberación de sus camaradas presos–, sobre el que escribió un memorable libro Leonardo Sciascia.

La toma de rehenes ha sido, por otra parte, una práctica bélica muy común que, desde 1949, ha estado proscrita por el derecho internacional de la guerra, en concreto por el artículo 3 común a los cuatro Convenios de Ginebra. En él se lee, en efecto, que con respecto a "las personas que no participen directamente en las hostilidades, incluidos los miembros de las fuerzas armadas que hayan depuesto las armas y quienes de encuentren fuera de combate", se prohíbe la "toma de rehenes". Y éstos, a su vez, no deben ser utilizados para "convertir ciertos lugares específicos en áreas inmunes a las operaciones militares". Los rehenes han sido definidos por el Comité Internacional de la Cruz Roja como las "personas que se hallen, de grado o por fuerza, en poder del enemigo y que responden con su libertad o su vida para que se cumplan las órdenes de éste y para mantener la seguridad de sus fuerzas armadas". Caben pues pocas dudas acerca de la calificación de todos los casos antes mencionados y de su radical ilegitimidad, aunque inmediatamente haya que añadir que la aplicación de la protección que establecen los Convenios de Ginebra es dudosa en todos ellos, dada la naturaleza de los conflictos en los que se han producido, pues si algo caracteriza a las guerras terroristas es el carácter privado –o, si se prefiere, no público– de quienes las emprenden, de manera que sus dirigentes no pueden ser considerados como una autoridad ni sus combatientes como delegados de ésta. El derecho internacional queda así circunscrito a las guerras internacionales y a las guerras civiles, una limitación ésta que habría que superar a pesar de las enormes dificultades jurídicas que ello conlleva.

La toma de rehenes por las organizaciones terroristas da lugar, desde el punto de vista político, a dos tipos de perspectivas. La primera enlaza con los sentimientos humanitarios que son comunes a la mayor parte de los ciudadanos en las sociedades democráticas. Estos casos suelen dar lugar, de manera inmediata, a demandas de la sociedad para que los gobernantes encuentren algún tipo de solución pacífica que preserve la vida de los secuestrados. A veces, incluso, se explicita esa vida como un valor absoluto que va más allá de cualquier consideración a otros valores democráticos, principalmente el de la libertad. En la carta que Aldo Moro, desde su encierro, dirigió al dirigente democristiano Benigno Zaccagnini se lee:

Soy un prisionero político que vuestra brusca decisión de interrumpir cualquier diálogo referente a otras personas igualmente detenidas [alude Moro a los presos de las Brigadas Rojas] pone en una situación insostenible (...( Discuto aquí (...) en el plano de la oportunidad humana y política, y pregunto si no se puede darle a mi problema, con realismo, la única solución positiva posible, proyectando la liberación de prisioneros por ambas partes.

En otra carta posterior, Moro irá aún más lejos al señalar que de lo que se trata es de proponer (...) un intercambio de presos políticos con el efecto de salvar vidas humanas inocentes y de brindar humanitariamente una tregua a los combatientes, incluso si están del otro lado de la barricada.

A la vista de este texto, en El caso Aldo Moro Leonardo Sciascia exclama:
¡Moro queriendo darles tregua a las Brigadas Rojas, reconociendo en sus miembros a unos combatientes!

Será precisamente el escritor italiano quien, apoyándose en este asunto, nos introducirá en la segunda de las perspectivas políticas. En el escrito que, en su condición de diputado, dirigió a la Comisión Parlamentaria constituida al efecto, después de resumir las dos posiciones adoptadas por la mayoría de sus miembros –la "llamada humanitaria de los socialistas, que sostenían la necesidad de tratar con los terroristas (...) y la llamada de la firmeza, sostenida por comunistas, democristianos y otros, de absoluta e inquebrantable intransigencia"– formula la que considera como la pregunta esencial a la que dicha comisión debería haber respondido:

¿Por qué Moro no ha sido salvado, en los cincuenta y cinco días de su secuestro, por esas fuerza que el Estado destina a la salvaguardia, a la seguridad, a la incolumidad de cada ciudadano, de la colectividad, de las instituciones?

Es ésta la que, en efecto, me parce la cuestión principal. La ilegitimidad radical de esa forma del secuestro terrorista que es la toma de rehenes nos obliga a rechazar el falso dilema humanitario expresado por Aldo Moro y por tantos otros que, en cuanto tienen ocasión, muestran opiniones condescendientes con las organizaciones terroristas. Pues aquí no se trata, como en las guerras convencionales, de un intercambio de prisioneros carente de cualquier connotación política; aquí, es ese intercambio –o, de manera sustitutiva, el cese de las operaciones francesas en Mali, en el caso de In Amena– el que constituye el objetivo político esencial de los terroristas, y realizarlo implica no sólo una victoria para ellos sino el reconocimiento de su condición política como beligerantes. En otras palabras, la organización terrorista alcanza el mismo estatus que el Gobierno con el que acuerda el intercambio. De ahí que la cuestión sea, como apunta Sciascia, la de la capacidad y eficacia de las fuerzas policiales y armadas con las que la sociedad ha de defenderse del terrorismo. Si éstas fracasan o sólo obtienen resultados limitados habrá que debatir cómo reforzar sus efectivos, su tecnología, su entrenamiento, teniendo claramente presentes a las víctimas ocasionadas por las organizaciones terroristas, pero sin tomar el ilusorio atajo de otorgarles la razón que reclaman.

Votaron como los andaluces
Los catalanes se casaron con la Constitución
Pedro Fernández Barbadillo Libertad Digital 26 Enero 2013

Cataluña ha pasado en 35 años de ser la segunda región con más votos en favor de la Constitución a ser la primera que se proclama soberana. También es cierto que unos años antes la población se echaba a las calles a vitorear al general Franco cuando éste realizaba sus visitas a Barcelona. En unos pocos años, por obra de la enseñanza, de los medios de comunicación, de las subvenciones y de la corrección política, la clase dirigente catalana ha conseguido que una gran parte de sus paisanos pase del constitucionalismo a la sedición.

En una de sus habituales columnas manipuladoras en La Vanguardia (periódico que ha pasado de ser el más vendido en el franquismo a dirigir el movimiento separatista), el periodista Enric Juliana escribió: "Inglaterra apoyó activamente a los austracistas en la guerra de Sucesión". El periodista oculta que el apoyo activo de los ingleses consistió en bombardear dos veces Barcelona y matar a cientos de catalanes.

A fin de que, al menos, no se oculte la verdad histórica ni se mienta, recordemos que la provincia de Barcelona fue la que aportó más papeletas a favor del sí a la Constitución que ahora rompe el Parlamento catalán: casi 2.100.000. En el mismo sentido, no hemos de olvidar que Jordi Pujol, que ahora pide la independencia, como diputado en las Cortes Constituyentes votó a favor de la Carta Magna y propugnó el sí de sus paisanos.
Cuatro referendos

En Cataluña se han celebrado cuatro referendos sobre materia española (excluimos el de la Constitución europea de febrero de 2005): en 1976, el de la Ley sobre la Reforma Política, que dio paso al desmantelamiento del régimen autoritario franquista; en 1978, el de la Constitución vigente; en 1979, el del primer estatuto de autonomía, y en 2006 el del segundo estatuto de autonomía, que deroga el anterior y trata de establecer una relación bilateral entre Cataluña y el resto de España. En la tabla hemos recogido los votos favorables a cada propuesta. Pese al crecimiento de la población y el aumento de la capacidad de influencia de los medios de comunicación, el referéndum con más votantes fue el de la Constitución, seguido por el de 1976.

Votos favorables
Referéndum Cataluña Provincia de Barcelona

1976   2.567.147   1.919.430
1978   2.701.870   2.095.467
1979   2.327.038   1.813.657
2006   1.881.765   1.409.057

Además, los votos favorables a la Constitución superaron en casi un 30% los que recibió el segundo estatuto catalán, tan ansiado por los ciudadanos, según la clase política catalana.

En 1978, la provincia de Barcelona, mayoritariamente de izquierdas (de 33 diputados elegidos en 1977, 11 eran del PSC-PSOE, siete del PSUC-PCE y uno de la ERC), fue la que registró más votantes a favor de la Constitución de toda España, con 2.095.467; Madrid, con menor población, quedó por debajo de los 1,9 millones; exactamente 1.896.205. En porcentajes, de los votos válidos, Cataluña fue más constitucional que la media española. El porcentaje nacional fue de un 88,54%, mientras que el catalán saltó al 91,09%. Madrid quedó por debajo de la media nacional, con un 86,77%. Por encima del 90%, junto con los catalanes también estuvieron los andaluces (92,39%), los murcianos (91,30%) y los canarios (92,41%).

Los habitantes de las otras tres provincias catalanas también votaron en masa a favor de la Constitución, que "se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles" y que afirma:

La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.
El sí obtuvo en Gerona el 90,43% de los votos; en Tarragona, el 91,74 y en Lérida, el 91,89. Tanto entusiasmo no se vivió en otras provincias. Aparte de Madrid, en lugares como Zaragoza (88,35%), Valencia (89,22), Asturias (89,38) o Valladolid (83,30) el sí quedó por debajo del 90%. De nuevo, los catalanes tuvieron un comportamiento muy similar al de los andaluces: en Sevilla se manifestó a favor de la Constitución el 93,17% y en Málaga el 92,76.
Una sociedad rota: la real y la oficial

Pero no sólo los catalanes se sintieron más concernidos por la norma fundamental española, sino que votaron a favor del estatuto catalán de 1979 en mayor número y porcentaje que el de 2006. El referéndum de 2006 es uno de los pocos celebrados en España que tiene el dudoso honor de que la abstención superó la participación.

En 1979, de un censo de 4.421.965 votaron a favor 2.327.038, de los que eran residentes en la provincia de Barcelona 1.813.657. En cambio, en 2006 el censo electoral ascendía a 5.310.103, pero sólo votaron 2.594.167, de los que 1.899.897 lo hicieron a favor de la carta constitucional catalana y 533.742 en contra; en la provincia de Barcelona los síes se quedaron en 1.409.057.

Por mucho que lo quisiese disimular el aparato de agit-prop catalanista, el respaldo popular al nuevo estatuto catalán fue muy inferior al que tuvieron la última Ley Fundamental del franquismo, la Constitución y el Estatuto de Sau, aunque es cierto que superior al de la Constitución Europea (1.386.794 votos favorables en Cataluña y 11.057.563 en toda España).

Entre los análisis que se pueden hacer de esta serie de resultados está el de la creciente desafección de los catalanes hacia la política de ámbito local y, en consecuencia, la existencia de dos Cataluñas: la oficial y la real. La oficial prosigue su cabalgada hacia no sabemos dónde (¿el nuevo Estado europeo?, ¿la impunidad de la familia Pujol?, ¿la colonización del resto de España?), mientras la real se limita a bostezar o encogerse de hombros. Pero la historia prueba que las sociedades con semejante dualidad pueden mantenerse siempre que no se enfrenten a grandes retos o crisis, porque en ese caso la paz aparente se suele romper por obra de líderes desclasados o de movimientos populares.

18 Aniversario
Querido y añorado Gregorio
Regina Otaola Libertad Digital 26 Enero 2013

Querido Gregorio:

Transcurridos 18 años desde tu asesinato, me hubiera encantado dirigirte esta carta para contarte cómo se cogió tu testigo y cómo se ha defendido desde entonces la libertad y la justicia en el País Vasco y en el resto de España. Cómo las víctimas del terror han recuperado la paz interior porque se les ha hecho justicia, cómo todos los terroristas siguen en la cárcel cumpliendo íntegramente sus penas y cómo ETA ha sido totalmente derrotada en una España que camina por la senda de la democracia sin ningún tipo de fisuras.

Sin embargo no puedo hacerlo porque te estaría engañando, o intentándolo al menos. ¡Qué ilusa! Si tú nunca te has dejado engañar. La verdad es que los proetarras, esos que ayudaron a apretar el gatillo para quitarte la vida, están en las instituciones (parlamentos, juntas generales y ayuntamientos) incluso gobernando en algunas de ellas. Acaban de elegir como senador a Goioaga, cuando existe un informe de la Guardia Civil (seguro que habrá mas) del 2010 que afirma que este sujeto "puede ser considerado sin ninguna duda colaborador legal de ETA y estaría directamente vinculado a la estructura orgánica Halboka". España, esa Nación que defendiste, se duele día sí día también porque los nacionalistas se han inventado un nuevo derecho al que denominan eufemísticamente "derecho a decidir". Un derecho "pata negra" porque, según los independentistas, su sola existencia demuestra que hay democracia cuando en realidad es un torpedo dirigido a la línea de flotación de nuestra Constitución y por tanto de nuestro Estado de Derecho.

No son buenas noticias, ¿verdad? Te las cuento porque a ti te gustaba ir de frente, con la verdad por delante y con la palabra clara. Tu fuerza, tu tesón, ilusión y trabajo nos contagiaba a todos y aunque te parezca mentira muchos seguimos pensando que mereció y merece la pena seguir contagiados de ese espíritu "Ordoñez" que sigue muy, muy vivo en tu hermana Consuelo y en Ana, tu mujer. Como bien señalaron ellas, en este 18 aniversario, el archivo que hoy se presenta en tu ciudad tiene que ser la llama que no sólo nos siga alumbrando el camino de la libertad, la honestidad y la integridad, sino que también nos siga dando ese calor necesario, esa energía para poder continuar sin desfallecer.

Tú y el resto de victimas del terrorismo que están contigo y no entre nosotros merecéis lo mejor del resto de los españoles que seguimos aquí, en vida. Y lo mejor, no me cabe ninguna duda, es seguir trabajando con tesón para conseguir la derrota del terror sin paliativos, para vivir en libertad en una España libre, pujante, valiente y justa.

Espero, en un futuro cercano, poder contarte algo mejor. No me despido porque para mí sigues estando muy vivo. Sí te envío un beso enorme lleno de agradecimiento por habernos dado tanto y tan bueno.

asesinado por eta hace 18 años
María San Gil afirma que Gregorio Ordóñez no avalaría "estos nuevos tiempos"
La Fundación Ordóñez presenta en San Sebastián un archivo documental en el 18 aniversario de su asesinato
MIGUEL VILLAMERIEL | SAN SEBASTIÁN El Correo 26 Enero 2013

Familiares y amigos de Gregorio Ordóñez han recordado esta mañana en San Sebastián al teniente de alcalde donostiarra asesinado por ETA hace 18 años, en un acto en el que la Fundación que lleva su nombre ha presentado un archivo documental que recopila cerca de 900 intervenciones públicas del dirigente del PP, tanto en vídeos como en artículos de prensa. Este archivo es accesible desde la página web de la Fundación Ordóñez, fgregorioordonez.org

El acto de recuerdo ha constado de dos partes. La primera ha sido una ofrenda floral en la tumba de Gregorio Ordóñez en el cementerio de Polloe, donde su hermana Consuelo ha criticado la "corrupción moral" de parte de la clase política vasca que no condena firmemente la violencia de ETA.

La segunda parte se ha celebrado al mediodía en el hotel María Cristina y ha consistido en la presentación del archivo documental y de un vídeo de homenaje en el que Javier, el hijo de Ordóñez que tenía un año cuando su padre fue asesinado, habla sobre la figura del político donostiarra. Durante el acto también han intervenido la viuda de Ordóñez, Ana Iríbar, Maite Pagazaurtundúa o Santiago Abascal.

La intervención más contundente y ovacionada ha corrido a cargo de María San Gil, expresidenta del PP vasco, colaboradora y amiga personal de Ordóñez, que ha criticado que "ETA y quienes siempre la han apoyado están doblegando al Estado de Derecho, porque están gobernando las instituciones", y ha afirmado que "si Gregorio estuviera hoy aquí, 18 años después de su asesinato, no podría aceptar los nuevos tiempos que dicen que vivimos".


Agárrense, viene la guerra global de monedas
Daniel Lacalle
  El Confidencial
 26 Enero 2013

"Devaluation rarely helps economy, but it can help investors" Matt Lynn

"This year, currency fracas could morph into global currency war". D Petitcolin

¿Cómo salimos de un problema de deuda y estancamiento que solo ha empeorado con los estímulos? El G-20 y Davos debatieron estos días sobre la política global de los bancos centrales, cada día más politizados e intervenidos

¿Solucionar hundiendo las monedas? Gran idea, se mejora la competitividad, la deuda ‘desaparece’ al devaluarse la moneda y todo vuelve a empezar. ¿Sí? Pues no. Porque hemos hundido la credibilidad de gobiernos y sistema financiero y el timo de la estampita no funciona sin confianza.

Estamos en un periodo que se estudiará en el futuro en las escuelas de negocio por la obstinación en repetir como 'solución' las mismas fórmulas que crearon la crisis.

Una vez que haces pop, ya no hay stop. En 2013 se estima (UBS) que los bancos centrales expandirán su balance –aumentarán deuda- un 15%. Más de una vez el PIB de España. No funciona... pues hay que repetir.

De derrota en derrota hasta la debacle final
Primero, tipos bajos, gasto desproporcionado, fiesta “inversora” en activos de alto riesgo con resultados pobres, empobrecimiento y estímulos inútiles. Consecuencia: deuda y economías de baja productividad. ¿Solución? Repetirlo. “Estimular para combatir el paro”. 

 

'Éxito' incuestionable. En EEUU, varios billones de dólares de estímulo para una reducción de paro imperceptible, con una factura de solo 2,5 millones de dólares de deuda adicional por supuesto puesto de trabajo creado… incluso si aceptásemos la premisa ridícula de que los empleos generados fueran todos gracias a los estímulos y política monetaria. Poco creíble, cuando gran parte viene del sector petrolero. En Reino Unido, tras estímulos, olimpiadas, devaluación y tipos cero… recesión triple-dip y paro estancado. Repetir. 

 

Para “repetir” una fórmula tan "exitosa", hay que robar del bolsillo del ahorrador: impuestos, devaluaciones y manipulación del precio del dinero. Y, por supuesto, el paro no baja… desde luego no por la intervención gubernamental. Represión Financiera versión 2013. De libro.

Repatriación de oro ante devaluaciones “competitivas”
Bancos centrales devaluando sus monedas para “mejorar la competitividad y bajar el paro”. ¿Seguro? Esta semana ya nos preguntábamos en El Confidencial por qué Alemania repatria su oro en plena guerra de divisas y leíamos sobre decisiones similares en otros países, India, Azerbaiyán… Incluso Suiza se plantea repatriar el metal precioso. El índice de oro físico de Standard Bank alcanzaba máximos históricos. Oro físico, no derivados. Intento de atesorar valor ante la incertidumbre.

La repatriación de reservas de oro no es casualidad, ni técnica. Es parte de la desconfianza en un sistema monetario global descontrolado.

Consecuencia 1: se dispara el riesgo
Uno de los efectos es la búsqueda de rentabilidad a cualquier precio por parte de los inversores, para compensar el miedo a la pérdida de valor del dinero. Es decir, se acepta menos interés por mayor riesgo.

Observar el pánico comprador es tan interesante como el pánico vendedor. Según Bloomberg, la demanda de bonos basura –deuda de empresas y países en dificultades que ofrecen tipos de interés altos- se ha disparado a máximos de 2009. Empresas al borde de la quiebra conseguían colocar bonos con demanda diez veces superior a la oferta (“Junk Is King as $1 of Beef Debt Gets $10 of Bids”, Bloomberg). 

 

España, por su lado, ha aprovechado bien la demanda de bonos. Entre el estado y las empresas han superado los 42.000 millones de emisiones en un mes. ¿Recuperación inminente?... o reasignación de riesgo global. Inversores buscando un poco de rentabilidad (yield).

Y me parece estupendo que se aprovechen estos periodos… para evitar repetir los errores del pasado. Pero no si se aprovechan para endeudarse más.

La burbuja de bonos global se magnifica incluyendo los llamados de alto rendimiento, basura o (mi termino favorito) “de difícil valoración”.  ¿Se acuerdan de Michael Milken y Drexel?Repetimos.

Consecuencia 2: no baja el paro, pero sube la inflación
Todavía me sorprende que haya quien piense que monetizar deuda reduce el paro. El desempleo se reduce cuando hay actividad económica, atractivo inversor privado real. Cuando lo que se crea es una burbuja monetaria, el efecto es contraproducente, porque el dinero invierte en activos financieros a corto plazo.

El riesgo-retorno de la inversión productiva es simplemente inasumible comparado con los productos financieros líquidos.

Los bancos centrales le penalizan a usted, inversor, por ser conservador. Pero usted no apuesta a quince años, y menos en activos reales, con esta locura global mientras no vea un entorno seguro y posibilidades de crecimiento. Por lo tanto va donde le indican que van a apoyar hasta la derrota final: activos financieros.

Pero la actividad económica sigue en contracción. Por eso la velocidad del dinero –que mide la actividad económica- se desploma. No se da confianza en un sistema que crea dinero falso y reprime financieramente. La inflación aumenta, aunque se disfrace en cifras oficiales.

Mis lectores recordarán las “devaluaciones competitivas” de los 90, y su inutilidad. No solucionaron los problemas estructurales de déficit, paro y deuda… hasta que apareció la ducha de dinero gratis de los fondos de la UE.  Tras devaluaciones superiores al 20%, el paro seguía por encima del 21%. Recordarán también que se dispararon los precios. Los problemas estructurales no se solucionan con burbujas. Se perpetúan y aumentan.

Consecuencia 3: Japón, Alemania y EEUU compitiendo por China
“Beggar-thy-neighbor policies would not be healthy” (las políticas de empobrecer al vecino no serían sanas). Esto lo dice Charles Plosser... ¡de la Reserva Federal! Empobrecimiento y estancamiento. Caída de inversión productiva.

Treinta y dos años de “experimento económico”, como lo llama el ministro japonés de economía. Muy social, 300% de deuda sobre PIB y el paro estructural igual que en 2004.

La decisión del Banco de Japón de aumentar su objetivo de inflación al 2% y comprar 147.000 millones de activos mensuales es muy negativa para las exportaciones de Europa.

Europa compite con Japón tratando de vender a China. Una devaluación brutal del yen supone una caída de las exportaciones de la Unión Europea a Asia. Si añadimos la devaluación constante del dólar, el efecto es simple: Estados Unidos exporta inflación, porque el 75% de las transacciones mundiales se hacen en dólares. Las monedas de los países emergentes se disparan, las materias primas –sobre todo energéticas- se mantienen altas y,  por tanto, se exageran los desequilibrios globales.

¿Y si el BCE y Europa hacen lo mismo?
Es curioso que la opinión generalizada sea que Europa debería participar en esta guerra loca. Es típico escuchar que la “culpa” es de Alemania, que se niega a poner en marcha la máquina de imprimir dinero.

Sin embargo la expansión monetaria en la UE y del balance del BCE se está llevando a cabo de manera muy rápida como hemos visto en el grafico superior... Solo que no consigue devaluar. ¿Por qué?

Europa –España, Alemania e Italia en particular- han mejorado sus exportaciones gracias a su política de “devaluación interna” –bajadas de salarios y costes-, y vender a precios dolarizados. Es decir, una gran parte del éxito exportador –hasta un 80%, según Goldman- en la crisis ha sido adaptarse vendiendo fuera en dólares o equivalente a billetes americanos.

Alemania sabe que la gran mayoría de las transacciones en euros se hacen entre nuestros países. Por tanto, intentar devaluar la moneda común artificialmente tiene el riesgo de que sea un disparo en nuestro propio pie. Que la inflación de la eurozona se dispare. La que dicen que no existe. En la oficina de la Unión Europea en Westminster son perfectamente conscientes de esto. Yo he hablado muchas veces del tema con europarlamentarios pero, desafortunadamente, alguno considera que sería un "mal menor" y que "no pasaría nada por probar".

En Europa, los bancos han devuelto 137.000 millones del LTRO, pero si entramos en una espiral devaluadora, el riesgo de volver a prestar a riesgo injustificado se reaviva. Yo temo que el Banco Central Europeo caerá en la trampa de activar políticas monetarias agresivas cuando el apetito por deuda actual se reduzca, pero la voracidad emisora continúe. Y lo hará.

Consecuencia 4: riesgo al alza, y caídas abruptas
Las guerras de divisas tenían un muy remoto sentido estratégico cuando no eran globales y concertadas, pero sobre todo cuando había:

- Confianza en el sistema financiero y político global.

- Bancos centrales independientes que paraban la maquina tras periodos cortos.

Hoy en día no se dan ninguna de esas condiciones. Las políticas excepcionales son ahora habituales. Redoblar la apuesta a que el año que viene todo mejora ha llevado a que la patada hacia delante cree una burbuja de préstamos y posiciones en futuros, sujeta a esas políticas, en apuesta alcista que genera un riesgo sistémico si hay una corrección, lo cual impide parar la máquina, porque se desploma el sistema bancario.

El balance de los bancos centrales es el motel de las cucarachas. Lo que entra no sale. Pero al no esterilizarlo –vender lo mismo que compra- tienen que seguir aplicando medidas no convencionales perennes para sostener la burbuja de crédito soberano y el insostenible gasto.

¿Cómo beneficiarse?
Sepa lo que se prepara y que cuando termine será doloroso. Cuando tome riesgo sea consciente de los problemas estructurales. No se solucionan con más deuda y tipos bajos. Y actúe en consecuencia. ¿Corto plazo? Por supuesto. Y con mucho ojo, que la limpieza del sistema no ha ocurrido. Evite riesgo soberano, y céntrese en el corporativo que es donde se han hecho los deberes. Un 50% del desapalancamiento corporativo ya se ha llevado a cabo (Goldman).

En inversión, más gente ha perdido dinero por aguantar posiciones ganadoras “un poco más” que por inversiones incorrectas. Sean disciplinados, no busquen basura y empresas en quiebra que “suben mucho ahora”. Aprovechen ahora, precisamente, para invertir en calidad. El “flight to junk” siempre termina mal.

Un problema estructural de deuda y gasto, de falta de crecimiento y desindustrialización no se soluciona con deuda más barata. La solución es innovar y dejar crecer las áreas de alta productividad. Eso no ocurre cuando se imprime e incentiva al endeudamiento y a sostener sectores decadentes. La solución es precisamente la que todo el mundo parece querer evitar: la limpieza de un sistema exhausto y sustituir a los sectores zombi. Don’t Get Mad, Get Even


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Las víctimas y la sangre helada
IÑAKI EZKERRA. ABC  26 Enero 2013
«Lo que de verdad a uno le ha helado el corazón en su vida no han sido la izquierda ni la derecha, ni siquiera el infierno vasco, sino ver enfrentadas a las víctimas. Eso me lo heló para siempre»

En una sociedad que consigue derrotar a un terrorismo que la ha azotado durante años, lo normal y lo lógico es que el reconocimiento a las víctimas de éste abandone el terreno de la calle y la reivindicación para institucionalizarse. La calle fue necesaria para denunciar ese horror y demandar ese reconocimiento. Pero, atendidas dicha denuncia y dicha demanda de la ciudadanía por el Estado democrático, es a las instituciones a las que corresponde ya la tarea de preservar la justicia, la memoria, la verdad y la dignidad de los caídos o los señalados. La institucionalización del reconocimiento a las víctimas del terrorismo significa que ese Estado ha asumido la deuda que tiene con ellas en nombre de todo el cuerpo social. Que las víctimas no estén en la prensa diaria ni en la continua movilización no quiere decir que el Estado ni la sociedad se hayan olvidado de ellas o las hayan traicionado. Puede ser un síntoma de lo contrario. Justamente porque su testimonio es ya patrimonio de la democracia y de la Nación no tienen que verse en la penosa necesidad de darlo en el megáfono ni en la pancarta.

En nuestro país y en lo que se refiere a ETA, aún faltan algunos pasos indispensables para llegar a esa deseable fase de normalidad democrática, pero es innegable que estamos muy cerca de ella, rozándola con la punta de los dedos. Por esa razón han disminuido las movilizaciones que las reivindicaban y su propia presencia en los medios de comunicación. Los principales y obvios obstáculos que aún hay que superar son la supervivencia de la propia banda armada, aunque en marzo se cumplan los tres años sin asesinatos, y el regreso de sus representantes políticos a las instituciones sin un previo y elemental proceso de revisión ideológica y regeneración ética. Lejos de lo que ha defendido el PSOE, la precipitada legalización de Bildu, Amaiur y Sortu no ha facilitado las cosas en el terreno de esa normalización sino que ha servido para desposeer a ésta del necesario contenido moralizador, para desvirtuarla e incluso dilatarla. La normalidad está llegando así, a la vida vasca por una vía pragmática, estrecha e incompleta. El totalitarismo abertzale renuncia al terrorismo porque no le resulta útil, pero no exige la disolución de ETA ni se desvincula de ella totalmente por la misma razón: por la utilidad que ve en mantener ese vínculo. Está midiendo a la democracia para ver hasta dónde puede tirar de la cuerda. Un día exige el acercamiento de los presos; otro su libertad; otro día reclama la negociación política o el silencio cuando designa como senador a Goioaga. Es lógico que esas demandas hieran a la ciudadanía democrática y especialmente a las víctimas, pero no hay que olvidar que, si las hacen, no es porque vayan a ser atendidas sino porque no lo han sido hasta ahora. Lo que es la prueba evidente de una negativa a las pretensiones de ETA, que se escenificó este jueves en el discurso de Borja Sémper en el Parlamento vasco, sólo puede ser interpretado malintencionada y retorcidamente como una concesión.

En este contexto, complicado pero explicable y ni mucho menos catastrófico, Ángeles Pedraza, presidenta de la AVT, ha dicho cosas como que «ETA está más viva que nunca», que «ha ganado», que «2013 será el peor año de la lucha contra el terrorismo», que «a las víctimas les espera mucho sufrimiento» y que «verán cosas que les helarán la sangre». Sinceramente, no creo que se pueda decir algo así con objetividad después de la larga tragedia que ha vivido este país durante décadas; después de aquellos años ochenta y noventa en los que ETA asesinaba diariamente. ¿Se nos ha olvidado lo que era convivir con aquella tragedia diaria? Se lo digo a la señora Pedraza con todo el respeto y por respeto a las víctimas precisamente. Una cosa así no la puede decir una víctima del terrorismo. Ya sabemos que queda camino por delante y que no basta con que deje de haber asesinatos para derrotar a ETA definitivamente. Pero no valorar la ausencia de muertes y todo lo que se ha avanzado en la lucha contra esa lacra totalitaria gracias a las fuerzas del orden y a la propia ciudadanía es también una injusticia de una desproporción ciertamente sangrante y heladora.

La alusión de la presidenta de la AVT a la sangre helada remite a una frase similar que escribió Pilar Ruiz, la madre del asesinado Joseba Pagazaurtundua, en una carta que dirigió a Patxi López y que publicó este periódico precisamente en un contexto bien distinto al de hoy. Era el 12 de mayo de 2005, es decir, cinco días antes de que Zapatero sacara adelante en el Congreso de Diputados la moción que abría la puerta a la negociación con ETA. Por muchos errores y torpezas que pudiera haber cometido el actual Gobierno, cualquier comparación que se haga de aquella situación con la presente no se sostiene. Y arrojar contra el PP de hoy la frase acusatoria que otra víctima escribió contra la política explícitamente negociadora del PSOE de ayer es a todas luces un exceso que resulta ininteligible para la inmensa mayoría de los ciudadanos españoles y que, ciertamente, los aleja de las víctimas, pero no por falta de solidaridad sino por puro desconcierto.

Se ha convertido ya en un lugar común hablar del «relato de ETA», de que «ETA está consiguiendo escribir el relato de lo que aquí ha pasado». Sinceramente, no creo que podamos evitar semejante monstruosidad literaria. Pero una cosa es que lo escriba, dado su amor a la ficción, y otra que lo imponga. Para alejar este último peligro novelesco que algunos tanto temen, debemos oponer nosotros nuestro propio relato y sobre todo tener claro cuál es el nuestro. Pero, si lo que hacemos es romper el relato democrático que ya teníamos; llenarlo de confusión; discrepar en el planteamiento, el nudo y el desenlace; aventurar que han ganado los malos; contar que están contra las víctimas sus más fieles aliados, lo que aquí nos va a salir es una mala novela de espías, peor que las hazañas bélicas que narran los neobatasunos.

En el largo relato de la lucha anti-terrorista, hay un triste episodio que es el de una negociación a la que definitivamente pasaron página las elecciones del 20-N de 2011. Estamos en otro capítulo que no puede ser un plagio del anterior. Y de la misma forma que resultan extemporáneas las movilizaciones y las palabras de ayer contra un Gobierno que proclamaba su deseo de negociar, también las similitudes que buscan con el pasado los Bardem y los Willys Toledos tienen una interpretación distinta. Ayer se alineaban con los socialistas para hacer valer las pretensiones de ETA y la promesa que había de atenderlas. Hoy se manifiestan contra los populares para hacer valer esas mismas pretensiones, pero por lo contrario, porque son claramente rechazadas. Se está intentando reconstruir aquel escenario, pero por más que acuden a él algunos actores, ha cambiado todo, desde el argumento a los decorados.

Si la alusión de Ángeles Pedraza a la sangre helada remitía a la de Pilar Ruiz, ambas remiten a unos conocidos versos de Machado: «Españolito que vienes al mundo/te guarde Dios./Una de las dos Españas/ha de helarte el corazón». Cuando los leí de muy joven interpreté esos versos en clave política, pero me equivocaba. Sólo he ido entendiendo todo su significado con la edad. Lo que de verdad a uno le ha helado el corazón en su vida no han sido la izquierda ni la derecha, ni siquiera el infierno vasco, sino ver enfrentadas a las víctimas. Eso me lo heló para siempre.

Con el patrocinio de Chávez
ETA se entrenó en México
E. MORALES www.gaceta.es 26 Enero 2013

LA GACETA revela los viajes del etarra Arturo Cubillas, funcionario del Gobierno de Venezuela, acompañados por miembros de las FARC.

Arturo Cubillas Fontán, alto cargo del Gobierno venezolano y responsable de tres asesinatos en España en la década de los 80, viajó en al menos tres ocasiones a México para entrenar militarmente y compartir experiencias con futuros etarras. Según han confirmado a LA GACETA fuentes de la Seguridad de Estado, los liberados de ETA –no fichados por la Policía– partían desde el Aeropuerto de Barajas en Madrid y su destino final era Playa del Carmen, una zona turística en la costa mexicana, donde pasaban prácticamente desapercibidos.

Cubillas iba permanentemente acompañado por dos auxiliares colombianos –terroristas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) expertos en armas– y de un conductor, que además era el dueño de un negocio de buceo en una de las calles adyacentes al apartamento en el que se alojaban los etarras durante su estancia en México.

Los cursos de buceo eran la excusa perfecta para mover grupos de entre seis y ocho personas en vehículos monovolumen. Su destino final era la selva donde permanecían más de una semana recibiendo entrenamiento y consignas.

Cubillas se movía con total impunidad por todo el continente gracias a un documento en el que figuraba como miembro del Ejecutivo de Hugo Chávez, una especie de pasaporte diplomático, que le evitaba problemas con servicios de Inteligencia extranjeros. Su decisión de llevar la instrucción de nuevos etarras a México en lugar de hacerlo en Venezuela fue tomada en 2007, cuando entendió el funcionario que cada vez era más complicado moverse, por el acoso de los servicios de Inteligencia, en el país gobernado por Hugo Chávez.

LA GACETA también ha tenido acceso a las fotografías obtenidas en el verano de 2007 por agentes de Seguridad españoles que muestran la zona en la que se establecieron los etarras cuando llegaron a Playa del Carmen. Para sus desplazamientos cercanos utilizaron un Renault Scénic de color azul marino. Pese a que intentaban pasar desapercibidos, se puede ver en el vehículo una pegatina con una ikurriña sobre el escudo de Euskal Herria y otra de la formación Euskal Herritarrok, una de las marcas de Batasuna.

En octubre de 2010, el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco pidió iniciar los trámites para extraditar a Cubillas a España por los delitos de tenencia de explosivos en colaboración con banda armada y conspiración para cometer homicidios terroristas, lo que el Gobierno español reclamó a Venezuela nueve días después.

En el auto de procesamiento dictado en marzo de 2010, el magistrado sostenía que los dirigente de ETA Francisco Javier López Peña Thierry, y Mikel Carrera Sarobe Ata coordinaron con Cubillas la formación e instrucción en el manejo de armamento y explosivos de miembros de la banda terrorista en campamentos instalados en la selva venezolana.

Según Velasco, Cubillas mantuvo, al menos entre los años 2004 y 2008, “contacto constante, permanente y directo con la cúpula de la organización terrorista ETA y los distintos dirigentes de los comandos activos de esta, con quienes ha coordinado y ejecutado tareas directivas de formación e instrucción, mejora de armamento y técnicas terroristas”.

Asimismo, le acusaba de haber facilitado la infraestructura necesaria, que, “lejos de ser episódica, trasciende la mera colaboración”, lo que para el juez le sitúa como dirigente de ETA “en el continente americano desde tierra venezolana”.

Además, dos presuntos miembros de la organización terrorista ETA detenidos por la Policía aseguraron que recibieron entrenamiento en Venezuela con la supervisión de Cubillas. Xabier Atristain y Juan Carlos Besance declararon ante el juez de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, que en 2008 fueron instruidos en el país iberoamericano por dos colegas más tarde arrestados en España.

Los presuntos instructores fueron señalados como José Lorenzo Ayestarán Legorburu, detenido el pasado 28 de febrero, e Iurgi Mendieta, arrestado el 11 de octubre de 2009. Según Atristrain y Besance, en los cursos también participaron ciudadanos chilenos y venezolanos; entre estos últimos, Arturo Cubillas.

El Gobierno español solicitó por primera vez la extradición de Arturo Cubillas a finales del mes de octubre de 2010 para juzgarle en España por los delitos de conspiración para cometer homicidios terroristas y de tenencia de explosivos en colaboración con banda armada. Sin embargo, el Ejecutivo venezolano ha hecho caso omiso de la petición y mantiene a Cubillas, que tiene nacionalidad venezolana, protegido en el Ministerio de Tierras, donde trabaja junto con otros etarras.

Apadrinado por el chavismoArturo Cubillas, reclamado por la Audiencia Nacional por ser presuntamente el vínculo entre ETA y las FARC, continúa con su ascenso imparable en la Administración venezolana de la mano del ex vicepresidente y ministro de Relaciones Exteriores, Elías Jaua, que incluso cobra menos que él.

El pasado febrero consiguió un nuevo destino, muy bien remunerado, la Corporación Venezolana de Alimentos (CVAL), una empresa pública creada en el año 2010 y que gestiona la mayoría de las compañías y bienes expropiados por el régimen socialista. Antes era el máximo responsable de Seguridad del Instituto Nacional de Tierras (INTI) y como tal, el encargado de las confiscaciones de tierras

La mercantil en la que trabaja ahora agrupa 30 sociedades nacionalizadas, entre ellas la española Agroisleña, que ahora se denomina Agropatria. La empresa Agroisleña se fundó en 1955 y pertenecía al empresario canario Enrique Fraga.


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