AGLI Recortes de Prensa   Domingo 27  Enero 2013

Cuestión de concepto
Aleix Vidal-Quadras www.gaceta.es 27 Enero 2013

Hay que reducir el tamaño del Estado y la plantilla que cobra de él.
El año 2012 se ha cerrado con la cifra de paro más alta de la historia de España, seis millones de personas que quieren trabajar y no pueden y un 26% de tasa de desempleo, a lo que se añade un 50% de paro juvenil y 1.800.000 hogares con todos sus miembros carentes de un salario. A lo largo del pasado ejercicio, se han destruido 850.000 puestos de trabajo, a la vez que el número de desocupados aumentaba en 700.000.

Este balance del arranque de una legislatura con mayoría absoluta del Partido Popular debiera hacer reflexionar al Gobierno sobre una cuestión muy simple: su marco conceptual está equivocado y han de cambiarlo. Por primera vez desde que se inició la crisis en 2008, el empleo público ha descendido, con 22.000 asalariados menos. O sea, que mientras la ocupación en el sector privado bajaba en tres millones de personas a lo largo del último quinquenio, la nómina pública crecía hasta alcanzar los 3.200.000 empleados en 2011. La conclusión es fácil: hay que reducir el tamaño del Estado y la plantilla que cobra de sus arcas.

Los recursos liberados suprimiendo 2.000 entes públicos inútiles y su correspondiente personal representarían un ahorro neto para el Estado del orden de un punto del PIB como mínimo. Ello permitiría bajar los impuestos y transferir este dinero de una ubicación ineficiente, el sector público, a otra capaz de crear riqueza, los ciudadanos y las empresas. En tanto que Rajoy y su equipo no entiendan esta verdad evidente y se empeñen en arreglar las cuentas exprimiendo a las clases medias, el fracaso está garantizado. La combinación de este reajuste del empleo público con una reforma drástica de la Administración para racionalizarla nos sacaría del hoyo, pero estas cosas tan sencillas hay que entenderlas y aplicarlas por encima de intereses de partido. He aquí el problema.

Despáchalo, Rafael
Alfonso Ussía La Razón 27 Enero 2013

Javier Arzallus, culto, inteligente y malvado como pocos, se presentaba en La Zarzuela como el referente de lealtad en el País Vasco del Señor de Vizcaya, es decir, el Rey. Engañó a todos. A Suárez, A Calvo Sotelo, a Felipe González y a José María Aznar. Mientras se deslizaba por las alfombras de La Zarzuela y Moncloa, animaba a los comandos de la ETA a dar «más caña» con el fin de urgir las transferencias políticas pendientes. Esto lo dejó escrito Juan María Bandrés en sus memorias de la agonía. En la espera de una audiencia del Rey, Arzallus le hizo una confesión a Sabino Fernández Campo. «Creo que hemos equivocado el camino, eligiendo el Estatuto de Guernica y renunciando a la lucha armada». Aquello de que «unos menean el árbol y otros recogemos los frutos». Sabino se disculpó y se presentó en el despacho del Rey. Le informó de lo que acababa de oírle a Arzallus, y el Rey no dudó ni un segundo:

«Despáchalo tú, Sabino». Fue la última vez que Arzallus visitó La Zarzuela.

No es el mismo caso que el de Mas y su próxima visita institucional al Rey. Arzallus no era el «Lehendakari», y Mas, con un notable descenso de apoyos, compensado con el pacto separatista establecido con Junqueras e «Izquierda Republicana» –estoy escribiendo en español–, ha sido proclamado recientemente Presidente de la Generalidad de Cataluña. Y como tal, visita al Rey para presentarle el plan soberanista iniciado pocos días atrás con la declaración de ochenta parlamentarios autonómicos a los que hay que sumar los cinco socialistas partidarios de la independencia mediante «el derecho a decidir» que nadie sabe de qué derecho se trata. La visita de Mas al Rey, y que el Rey esté obligado a recibir a Mas, chirría en muchas sensibilidades, entre otras la mía. No por otro motivo que por el contenido de la audiencia que supera con creces los límites marcados en la Constitución Española que fue aprobada con el 80% de los votos en Cataluña. Mas se apresta a visitar al Rey de España para decirle que Cataluña, unilateralmente y saltándose todas las leyes habidas y por haber, va a independizarse de España y crear un nuevo Estado soberano. En una palabra, visita al Rey para insultar a la figura del Rey, y el Rey lo recibe para ser insultado. Está muy claro. «La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española».

El Presidente Rajoy ha encargado un informe a la abogacía del Estado para determinar si el acuerdo del Parlamento catalán «vulnera la Carta Magna». Absurdo encargo. Está clarísimo que lo vulnera desde la primera letra de la declaración independentista. Y ahí es donde me entran las dudas de si es conveniente o no que el Rey reciba a Mas. No se trata de una visita protocolaria y cordial, sino de un encuentro provocador y amenazador. El Rey nos representa a todos los españoles, y también a los que quieren dejar de serlo, y es el máximo garante del cumplimiento de la Constitución. Somos muchos millones más los insultados y despreciados que los que insultan y desprecian, y ese dato puede ser significativo.

Usando de un lenguaje coloquial, ya utilizado por Foxá en tiempos pasados, a lo que viene Mas a Madrid es a pegarle al Rey una patada en el culo de todos los españoles. Y ante esa evidencia lejana a cualquier discusión o interpretación sesgada, me pregunto si es admisible que el Rey se vea obligado institucionalmente a ser tratado con tamaña grosería por un fanático que no ha hecho otra cosa, en los últimos meses, que arruinar el prestigio de España en el exterior.

Volviendo a tiempos lejanos, lo que Mas merece es que el Rey reclame al Jefe de su Casa al despacho y le ordene mientras enciende un puro: «Despáchalo tú, Rafael».

reto nacionalista
EDITORIAL www.gaceta.es 27 Enero 2013

Todos los nacionalismos necesitan de cierta épica legendaria para alimentar el sentimiento colectivo de pertenencia a una entidad superior, ante la cual las libertades y los derechos individuales han de ceder a la voluntad colectiva; y esa voluntad suele estar personificada en un guía, un conductor, un caudillo cuya personalidad ha de ser objeto de culto. Este es, digamos, el esquema de todo nacionalismo, que se concreta de muchas formas diferentes: unas veces la historia proporciona la munición; otras, es la lengua común; en ocasiones, la fuerte personalidad del caudillo es la que suple otras carencias definidoras del nacionalismo, y de vez en cuando son varios de estos aspectos los que forman el corpus ideológico; pero el esquema es siempre el mismo: nosotros somos distintos, y somos mejores; y si es patente que no somos mejores, somos víctimas de quienes no nos dejan manifestar nuestra superioridad.

Como fácilmente se comprende, el campo que el nacionalismo deja libre para toda demagogia es enorme, y así es como menudean las falsificaciones politizadas y sectarias de la historia, la lengua, la raza, la antropología social e incluso de la vida y los hechos del ensalzado conductor.

Los nacionalismos que padecemos en España, especialmente el vasco y el catalán, se ajustan como un guante a lo que llevamos expuesto. Poco importa que la historiografía más solvente desmonte los mitos nacionalistas; que la lengua llamada “propia” sea la de una minoría de los integrantes de esa “nación”; que la raza sea el mismo mestizaje que en el resto del país, o que quien personifica las esencias de la “nación” acredite también que su persona y su familia adolecen de idénticos defectos que cualquier otro hijo de vecino: todo eso se falsifica mientras se pueda, y los medios controlados por el nacionalismo silencian los aspectos inconvenientes o incómodos. Al final, sin embargo, en un contexto democrático todo acaba saliendo a la luz.

Pero en una democracia no se deben aniquilar los nacionalismos; hay que convencer, negociar, dialogar, combatir las supercherías o las imposturas con la difusión de la información veraz, aplicar serena y firmemente la ley. Esta es la tarea de los gobernantes, que han de tener fuste de estadistas para coronar con éxito su trabajo de renunciar a la fuerza bruta y, a la vez, no acabar practicando una política de desistimiento o claudicación frente a la demagogia. Y este es el reto que nadie se atreve, hoy por hoy, a apostar que el Gobierno vaya a superar.

(Re)nace el mercado común? ¡español!
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 27 Enero 2013

¿Creen ustedes que tiene lógica -económica y política- que para vender un producto o un servicio en toda España haya que obtener certificados de seguridad o salubridad en cada una de sus autonomías? ¿O que un fontanero o un pintor tengan que registrarse como profesionales en todas en las que deseen trabajar? ¿Es normal que las comunidades exijan para autorizar a una empresa a operar en su territorio que sus empleados hayan recibido en ellas cursos de formación profesional? ¿No tienen todas estas restricciones, y otras del estilo, un tufo medieval? ¿O es que no fue en la Edad Media cuando gremios, territorios (señoriales, eclesiales o reales) y ciudades fijaron restricciones al libre ejercicio de un oficio o a la circulación de bienes y personas?

La creación de los mercados nacionales -que evitaron las hambrunas en unas zonas del país por falta de alimentos mientras en otras los campesinos se arruinaban porque la gran calidad de sus cosechas hundía los precios al no haber un mercado que permitiera mover la mercancías- supuso un paso de gigante en la creación de los modernos Estados nacionales y en el aumento de la calidad de vida general.

De hecho, solo quienes nada saben del asunto consideran una perversión capitalista que la unidad de Europa comenzará con un mercado común (la CEE nacida en Roma en 1957), germen de lo que andando el tiempo acabará por ser el proyecto de unión territorial más ambicioso de todos los habidos en el mundo desde la creación en 1787 de los Estados Unidos. Y es que, según lo demuestra la historia, no hay comunidad política posible sin un espacio económico común.

Es curioso, sin embargo, que ese proceso de traslación de competencias estatales hacia arriba (hacia la CEE primero y la UE en la actualidad), por virtud del cual se unificaban normas y trámites y crecía la libre circulación de mercancías y personas por Europa, haya ido acompañado en España de un proceso de traslación de competencias hacia abajo, que se traducía en todo lo contrario: en reponer entre autonomías las trabas y barreras que se suprimían entre Estados. Y pueden creerme que sé de lo que hablo, porque durante veinticinco años he participado en la elaboración del informe más respetado de los que se hacen en España sobre el funcionamiento del Estado de las autonomías.

El Gobierno se ha propuesto ahora acabar con este insensato renacimiento medieval (me perdonarán el oxímoron) mediante la aprobación de una ley de unidad de mercado que permita hacer en España lo que ya hacemos en Europa. Aunque mucho me temo que los mismos que aplauden la unidad económica de Europa (CiU, PNV y, ¡ay!, los propios socialistas) criticarán con gruesa munición este intento de poner orden en el caos medievalizante que sufrimos. Esperen y verán.

¿Unidad de mercado? ¡Sí, gracias!
Pilar García de la Granja www.gaceta.es 27 Enero 2013

Los empresarios tendrán libertad para ejercer su actividad sin necesidad de pasar por la ‘caja’ autonómica.
El viernes, el Consejo de Ministros aprobó por fin el Anteproyecto de Ley de Garantía de Unidad de Mercado. Como diría Paco de la Fuente, “¡Loado sea Dios! Parido al fin el anteproyecto que está destinado a que en España pongamos sentido común en el actual caos de maraña de leyes y leyecitas regionales y autonómicas que impiden lo básico: la libertad y libre circulación de bienes y servicios dentro del territorio nacional, es el momento de analizar la fórmula elegida. El ex ministro y economista socialista Jordi Sevilla ha manifestado a través de su cuenta de Twitter que el fondo está conseguido pero que el proceso de tramitación en el Congreso de los Diputados será bueno para ampliar y mejorar la iniciativa del Gobierno popular.

Según las estimaciones del Ejecutivo, la ley supondrá un incremento del PIB del 0,15% anual en los primeros 10 años de implantación, que se traduce en unos 1.500 millones de euros al año. Lo más llamativo y, sobre todo, la medida que facilitará la competitividad real en toda España es que, con la licencia de una sola comunidad, las empresas, negocios y autónomos podrán realizar sus operaciones mercantiles en todo el territorio nacional. Hasta ahora, por increíble y kafkiano que parezca, había que tener permisos de las comunidades autónomas para vender productos en su región.

El Gobierno también ha anunciado que todas las Administraciones Públicas compartirán la misma base de datos electrónica para ejercer las labores de control y de supervisión. En caso de conflicto, según el anteproyecto de ley, la Comisión Nacional de Mercados y Competencia lo tendrá que resolver por la vía rápida.

Este anteproyecto de ley es, sin duda, el mas esperado por todos los empresarios de España, que han visto cómo durante las últimas décadas las competencias autonómicas han derivado en la caída brutal de la competitividad. El hecho de que, hasta ahora, tengamos 17 legislaciones distintas dentro del mismo país es sencillamente una locura carísima e insostenible, cuyo primer efecto ha sido que muchas empresas encontraran trabas administrativas absurdas –y caras– para poder instalarse o vender sus productos en España.

La derivada económica de la medida es evidente: por un lado, las empresas de bienes y servicios podrán competir en igualdad de condiciones en toda España, podrán recurrir a un órgano nacional en caso de que las comunidades autónomas les pongan trabas, y se abaratarán de forma sustancial los costes. Para las comunidades autónomas –convertidas en pequeños reinos de taifas– es una mala noticia en dos vertientes: la primera tiene que ver con la regulación, que ya no harán ellas, imponiendo legislaciones absurdas como etiquetados, idiomas, etc. La segunda derivada es de carácter económico, porque ya no ingresarán por las decenas de tasas e impuestos locales por el mero hecho de tener licencia para vender un producto u ofrecer un servicio. Ganamos los ciudadanos y pierden las autonomías –como entes fiscalizadores, recaudatorios e impositores de normas que atentan contra la libertad–.

Ganamos, además, todos los españoles, porque los inversores extranjeros ya no se volverán locos para invertir en nuestro país. Y como ejemplo, Coca-Cola, que ha tenido que abandonar Cataluña por las ridículas normativas que le hacían imposible competir (por las peculiaridades que le imponían a la hora de producir, embotellar y rotular sus productos) y el impacto en el coste de producción. Con esta norma, no hubiera sido necesaria la pérdida de empleos de Coca-Cola, por ejemplo, en Cataluña. Se anuncia también un organismo supervisor, el Consejo para la Unidad de Mercado, encargado de velar por el cumplimiento de la ley en todo el territorio nacional, que obligará a las comunidades autónomas a no ser discriminatorias. Ya no será necesario que los empleados de una empresa tengan que recibir, por ejemplo, cursos de formación en esa comunidad.

Se trata de un anteproyecto de ley que no va a gustar a los nacionalistas, tan empeñados en diferenciarse del resto de España con leyes y burocracias propias, encaminadas a fortalecer la “identidad nacional” frente al resto de España. Pero con esta ley los empresarios tendrán libertad para ejercer su actividad económica sin necesidad de pasar por la caja autonómica.

Los economistas, los inversores nacionales y extranjeros, los empresarios, cualquier institución u organización que pretendía seguir ejerciendo su actividad económica en España, pedían a gritos una ley, al menos, similar a la europea. Era tan absurdo como costoso que para un empresario español fuera más fácil instalarse en Francia o en Alemania que en Cataluña. Ahora, sólo queda esperar que el espíritu y la letra se mantengan, y, lo fundamental, se tramite rápido en las Cortes.

Optimismo en la niebla
Nota del Editor 27 Enero 2013

Esto de la unidad de mercado del Mariano y sus mariachis es otra gilipollez, de las muchas que han aprendido del PSOE, para hacer humo y esconder los problemas y su incompetencia.

La unidad de mercado es España requiere la derogación de todas las leyes sobre lenguas regionales, para que los antiespañoles de siempre no puedan poner barreras en sus feudos con objeto de protegerse de la competencia y de seguir con la ocultación.

La unidad de mercado requiere libertad de establecimiento y circulación y ello implica la derogación de todas las leyes sobre lenguas regionales y volver al español que nunca debimos abandonar.

Después de derogar todas las leyes sobre lenguas regionales, hay que derogar todas las leyes autonómicas, y de paso desmantelar el tinglado, pues sin leyes, no son necesarias, y sin ellas, podremos deshacernos de cientos de miles de enchufados y profesionales de la política, responsables del desastre en el que seguimos hundíéndonos.

Draghi, Guindos, y Lagarde se equivocan
JUAN LABORDA www.vozpopuli.com 27 Enero 2013

Escuchando las declaraciones de Mario Draghi, Luis de Guindos, o Christine Lagarde en la cumbre de Davos no dejo de salir de mi asombro. Demuestran hasta qué punto no han entendido nada de la actual crisis sistémica. ¿Cómo se puede afirmar que en el segundo semestre de 2013 se iniciará la recuperación perdida, cuando todos los elementos que provocaron la actual crisis económica no solo no se han corregido sino que han empeorado? La deuda total, privada y pública, no se ha reducido, bien al revés no deja de escalar posiciones, y la banca occidental sigue siendo un muerto viviente, zombi en el argot cinematográfico. ¿Cómo se puede seguir engañando a los ciudadanos?

La razón es que todos ellos se han equivocado en su análisis económico y en sus propuestas o recetas para salir de la crisis. La realidad es que no han entendido lo que es una recesión de balances, y han implementado la mezcla de políticas económicas (austeridad fiscal, expansión monetaria, y deflación salarial) más autodestructiva de la historia. De ello ya hemos hablado largo y tendido.

Como botón de muestra de la intensificación del deterioro económico valgan dos datos. El PIB de nuestra querida España ha profundizado su caída en el último trimestre del año al contraerse entre un 0,6% y un 0,8%, lo que supone en términos anualizados descensos entre el 2,5% y 3%. En ese mismo período, la actividad económica de Reino Unido, tras la ilusión del tercer trimestre, ha caído un 0,4% intertrimestral, bastante más de lo esperado por el mercado. Ahora se entiende la huida hacia delante de David Cameron promoviendo un referéndum sobre la posición de Reino Unido en la zona Euro. Pura distracción. ¡Qué manía tienen algunos políticos de convocar referéndums para tapar su nefasta gestión!

Alemania y países emergentes repatriando oro
Sin embargo, están pasando desapercibidos ciertos movimientos en los mercados de capitales que sugieren todo lo contrario, el temor a un recrudecimiento de la crisis económica vía guerra de divisas. Alemania, Rusia, y otros países emergentes están repatriando el oro, cuyo índice físico ha tocado máximos históricos. Lo que refleja es una brutal desconfianza en un sistema monetario global descontrolado.

Desde este blog siempre hemos defendido que la resolución de la actual crisis económica, de carácter sistémico, exigirá, entre otras cosas, una nueva moneda reserva mundial que supere al dólar. Ello permitirá sacar a la luz una guerra soterrada que se viene produciendo en los últimos años en el tablero mundial, especialmente en los organismos multilaterales, y de consecuencias imprevisibles. Nos referimos a la guerra de divisas.

El problema actual de Occidente es el brutal endeudamiento privado alrededor de una serie de activos cuyos precios en los últimos años no han hecho nada más que caer. Como consecuencia, el sistema bancario, que de manera irresponsable concedió dicha deuda, es insolvente. En este contexto los sectores privados entran en una profunda recesión económica: las familias disminuyen el consumo y recuperan ahorro; las empresas no financieras no invierten, destruyen capital ya instalado, y despiden a trabajadores; y las entidades financieras cortan el grifo del crédito, en un contexto de incremento de la mora, y tratan de recapitalizarse a costa de los contribuyentes. Los ingresos públicos se hunden, aumenta el déficit público y se incrementa la deuda del Estado. La relación causa-efecto es la del sector privado al sector público. Nos encontramos en una recesión de balances.

Para compensar el desapalancamiento del sector privado, algunos países, entre ellos el nuestro, buscan que los estímulos para la demanda doméstica procedan de las exportaciones, es decir, incrementar contribución externa para la recuperación de la demanda. Pero, para ello se necesita un mayor gasto agregado de las economías emergentes o de aquellos países occidentales con fuerte ahorro neto, como Alemania, que puedan crecer más vía componentes autónomos. Y aquí surge un problema, los países BRIC y Alemania implícitamente, ante los desequilibrios galopantes de Estados Unidos o Reino Unido, reclaman una nueva moneda reserva supranacional que supere al dólar, con el fin de balancear el mundo.

La creación de una moneda supranacional reduciría el impacto de una devaluación del dólar, y es lo que los países BRIC empiezan a reclamar cada día con mayor intensidad. Por el contrario, Estados Unidos, no quiere abandonar el papel del dólar como moneda reserva, ya que tendría problemas de refinanciación de su deuda.

Nos encontramos, dentro del desapalancamiento que está viviendo la economía global, ante un riesgo más de naturaleza endógena (su distribución de probabilidad no es conocida), de consecuencias imprevisibles, y que apenas es considerado por el establishment económico y político dominante: una renegociación de la deuda de los Estados Unidos y una crisis del dólar.

Hacia una nueva moneda reserva
El método más simple sería transformar los derechos especiales de giro (DEG) en este nuevo instrumento monetario mundial, manteniendo las divisas de las principales economías mundiales en la cesta de definición de su valor: dólar estadounidense, Euro, yen japonés, yuan chino, real brasileño, rublo, divisa de los países del Golfo (si emergiera para entonces), rand sudafricano, y tal vez el oro que vuelve a ser de hecho una divisa-refugio. Se trata de refundar el sistema monetario mundial sobre la economía real, para salir de las divisas “financieras” como libra esterlina o franco suizo. Problemas técnicos no existen. Hay experiencia en las instituciones internacionales para efectuar en uno o dos años todo el trabajo necesario para la creación de tal divisa. La dificultad estriba únicamente en que el G20 tenga una decidida voluntad política para establecer un calendario para crear y lanzar esta nueva divisa.

Esta voluntad y la gravitación necesaria y suficiente para concretarla en actos existen potencialmente en un subgrupo del G20 compuesto por Eurolandia, los BRICS y otros países emergentes. La creciente confrontación entre, por un lado, Eurolandia y, por otro, Wall Street y la City van a crear las condiciones perfectas de una convergencia Eurolandia-BRICS sobre dicha agenda.

Sin un “patrón fiable”, no hay sistema económico y financiero estable. Es por esto que esta prioridad es estratégica. Sin ella, nada significativo o sostenible puede hacerse ya que toda medida se encuentra pervertida por un patrón, el del dólar, devenido frágil, elástico e imprevisible. Sin embargo, mucho me temo que no habrá acuerdo, y que al final se producirá una guerra de divisas, con sus consecuencias nada halagüeñas para la economía global. Por eso, disculpen mi insistencia, no comprendo la falta de visión de Draghi, Guindos, o Lagarde, salvo que representen, en realidad, a los principales establecimientos financieros mundiales, aquellos que se niegan a revisar el actual sistema monetario, y que en última instancia deberían someterse bajo un control público, parcial o completo ya. Pero de eso, ya hablaremos.

Mirar para otro lado
Mario Conde www.gaceta.es 27 Enero 2013

No se puede responder con la inacción al órdago soberanista de Cataluña.
Con un modelo político como el que tenemos, basado en dos partidos centrales y en algunos periféricos de corte independentista, con una clase política endogámica, anclada en privilegios que ha desnaturalizado el Parlamento, controlado la Justicia, dominado los medios de comunicación y el sistema financiero, la corrupción pace inevitable. Los españoles somos muy sensibles a la corrupción económica, pero es mas peligrosa la política. La primera nos roba el dinero. La segunda la libertad, la seguridad jurídica, la condición de verdaderos ciudadanos. En este modo de comportarse domina el mirar para otro lado, lo que hizo el Banco de España, vestido de policía financiera del poder: mirar hacia el poder consintiendo la comisión de presuntos delitos, al tiempo que, siguiendo las órdenes, redacta informes al servicio de la criminalización de quienes son non gratos al poder. Europa lo sabe. Los españoles comienzan a enterarse.

Y ahora parece que es el presidente del Gobierno el que mira hacia otro lado ante la actuación del Parlamento de Cataluña. Aunque parezca increíble, ha declarado que una decisión contra Ley no produce efectos jurídicos o políticos y su respuesta es la inacción. El Parlamento de Cataluña es un órgano del Estado, que no emite opiniones sino resoluciones, y que ha aprobado una en la que, al sostener que Cataluña es sujeto jurídico y político dotado de soberanía, revienta la Constitución Española y especialmente el art. 2, y se lleva por delante la noción histórica y constitucional de la Nación española. ¿Le parece poco? Eso tiene consecuencias jurídicas y políticas, interiores y exteriores. Sin la menor duda. Debe ser recurrido de inmediato ante el Constitucional. SCD no puede recurrir porque legalmente el Gobierno es el único que puede y debe hacerlo. Si permanece silente y paralizado, muchos españoles creerán que su Gobierno, con su inacción, es cómplice de lo que suceda con la nación española.

El toro es el paro y no vale el don Tancredo, Mariano
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 27 Enero 2013

Todo lo demás importa una higa. Ya puede la prima de riesgo congelarse y las subastas del tesoro ser una fiesta, ya puede irse alejando la sombra de Mordor del rescate y hasta dejar de mentarla los profetas del Apocalipsis, con Ekaizer de Saruman a la cabeza, para susto de los pobres hobbits de la asolada Comarca, que aquí la cosa es que hay seis millones de parados, nueve de pensionistas y menos de diecisiete trabajando. Y o eso se remedia, o se nos comen crudos los orcos. Que nos tienen ya muy empezados.

La cifra ,por esperada, no deja de ser igualmente pavorosa, como lo es la muerte por mucho que nos esté anunciada o aún peor por ello. Son los fatídicos seis millones de parados y el que se haya quedado rozando por abajo la cifra da lo mismo que se hubiera superado el listón por alto. No hay consuelo alguno en los demoledores datos que sin escarbar siquiera muestran caras de angustia, hogares sin amparo, gentes caídas en la pobreza, personas desesperadas. Eso es y así están seis millones de españoles y en eso estamos de alguna manera todos. Porque no hay ya ni un solo compatriota que si no es el quien lo sufre, no tiene al lado un hermano, un familiar, un amigo, un conocido que haya sufrido la desgracia. Y los que se salvan , no teman, no temamos, que podemos sufrirla mañana.

De la inmensa legión cuyas dramáticas filas aumentaron a razón de 4.000 diarios hay muchos “veteranos” y en la cuenta de quienes por ello debieran hasta de callarse pero los últimos 700.000 ya le pertenecen en exclusiva al nuevo general Mariano. Esos son por entero suyos y este es el resultado, negro sobre blanco, de su primer año de mandato. Sencillamente expuesto y meridianamente claro. La buena voluntad se le supone, las intenciones no se enjuician, las dificultades se comprenden pero los hechos son los que cuentan y aquí están contados.

Otras cosas y no solo excusas habrán de contemplarse. Y se contemplan cuando toque hablar de ello y hasta se relacionan y puede que hayan de ser previas. Pero hoy el toro, como ayer y como mañana, es el paro. Un morlaco pavoroso que lleva seis años dueño y señor absoluto de la plaza España. Lidiarlo, conseguir que humille y comenzar a embarcarlo en la muleta para ver si se consigue dominarlo es la tarea esencial, casi diría que si no la única si en la que confluyen todas las demás, y que si ella no valen ni adronos, ni capotes ni desplantes ni discursos ni gaitas. No vale tampoco hacer el Don Tancredo y Rajoy ha de tenerlo claro. O es el toro o es él. Uno de los dos no sale vivo de la arena. Y por ahora, ya con un cuarto largo de la corrida trascurrida el que tiene la taleguilla destrozada es don Marino. La taleguilla lo digo por ser fino y seguir con la metáfora. Porque lo que tiene es un cornalón de espejo de los pavorosos y unos tendido queso al entrar en el ruedo tuvo ciertas esperanzas, está ya desesperado y que si no se va es porque no tiene donde irse. Bueno sí, a la arena, a que a ellos también les coja el toro.

Ha hecho bien el presidente, y habrá que decirlo aunque sea lo que ha hecho de obligado cumplimiento, el anunciar el mantenimiento de esa ayuda entre 400-450 euros y ese compromiso de no eliminarla hasta que no baje la cifra del 20 por 100. Ójala fuera posible hacerlo en tan sólo un año. Pero no es esa precisamente la previsión. Desde luego no lo es en absoluto este primer semestre del año 13. Lo que indica y amenaza es que ese listos de 6 millones no tardara en ser rebasado con creces en marzo.

(Publicado en los diarios del Grupo Promecal)

¿Uno de los nuestros? ¡No, gracias!
Pepe Álvarez de las Asturias www.elsemanaldigital.com 27 Enero 2013

Para mí, ser gánster era muchísimo mejor que ser presidente de los Estados Unidos. Era como ser el tesorero...

«Que yo recuerde, desde que tuve uso de razón quise ser un gánster». Con esta inequívoca declaración de intenciones de un curtido por la vida Henry Hill arranca la obra maestra de Martin Scorsese, Uno de los nuestros. A lo largo de la película, el niño Henry va creciendo y ascendiendo en el escalafón de la Familia, disfrutando de los placeres inagotables que otorga el poder, y del poder intocable que otorga el dinero. Desde muy joven, el gánster —magistralmente interpretado por Ray Liotta y que existió en la realidad— sabe perfectamente qué significa eso de ser "uno de los nuestros": «Para mí, ser gánster era muchísimo mejor que ser presidente de los Estados Unidos. Antes de acudir por primera vez a la parada de taxis buscando un trabajo para después del colegio sabía que quería ser uno de ellos, sabía que allí estaba mi futuro. Para mí, ser uno de ellos significaba ser alguien en un barrio lleno de don nadies. (…) Para nosotros vivir de otra manera era impensable, la gente honrada que se mataba en trabajos de mierda por unos sueldos de miseria, que iba a trabajar en metro cada día y pagaba sus facturas estaba muerta, eran unos gilipollas, no tenían agallas. Si nosotros queríamos algo lo cogíamos».

Yo no sé si Luis Bárcenas, Luis el Cabrón, L.B., El Tesorero Infiel o como quiera que sea su nombre oficial quiso ser un gánster desde que tenía uso de razón. Ignoro a qué temprana edad se convenció de que no quería ser un don nadie matándose en un trabajo de mierda por un sueldo de miseria. Tampoco sé exactamente cuándo empezó a conocer el verdadero significado del lujo, el poder y el miedo que otorga el dinero, si fue con su primera paga o con su primer safari. Y desconozco por completo si se siente gilipollas cada vez que paga una factura y si se ha sentido gilipollas alguna vez. Ni lo sé ni me importa. Lo que sí me importa, y mucho —y además me cabrea, y muchísimo—, es que se haya tirado tropecientos años alimentando su bolsillo a cuenta de la mamandurria política, acumulando millones de forma más que sospechosa, viviendo por encima del bien y del mal, con total desprecio y desdén hacia la ética más elemental. Ser un tipo despreciable no es delito, y hoy por hoy no hay pruebas de nada más. Sí indicios, y muchos; y ojalá se tornen pruebas y éstas sean la llave de una condena ejemplar. Ojalá.

Pero seres tan despreciables como L.B. no habrían mangoneado tantos años a sus anchas, creciendo y ascendiendo en el escalafón de la Familia, disfrutando de los placeres inagotables que otorga el placer y del poder intocable que otorga el dinero, si la Familia (el Partido) no lo hubiera permitido. ¿Acaso era intocable, el Cabrón? ¿Acaso nadie osaba? ¿Acaso nadie sospechaba? ¿Acaso nadie sabía? ¿O nadie quería saber? Es curioso que, hace tres años, cuando se destapó la alcantarilla L.B./Gürtel, el Partido se rasgó las vestiduras y clamó al cielo jurando y perjurando limpieza absoluta, desinfección total. En estos tres años no se ha hecho NADA. No se ha limpiado NADA. No se ha desinfectado NADA. «Es uno de los nuestros —se habrán susurrado unos a otros—, no podemos entregarlo a la masa rencorosa. Eso nos salpicaría. Y perderíamos credibilidad. Y votos. Y necesitamos esos votos por el bien de España. Nuestro votante entenderá». Y el votante se habrá susurrado, en voz muy bajita para que su conciencia no lo escuche: «Los otros también lo hacen; y además lo hacen mucho más. Ahí está Pepiño, el Campeón; y los ERES, y las subvenciones fantasma de Ferraz, y el clan de los Pujoleone, y el fortunón de Bono, y los paniaguados de la ceja, y los sindicatos millonarios, y el Cabildo y el Duque…». Y Baleares, y Castellón y Valencia y los alcaldes gallegos y… les habría faltado susurrarse.

Esto es España. Y aquí ser "uno de los nuestros" lo justifica todo. Porque los otros roban más. Los otros mienten más. Los otros son más malos. Malísimos. Nosotros no, nosotros somos buenos y si hacemos algo malo es por el bien común (del Partido). Lo gracioso es que luego se quejan de que aborrezcamos la clase política. «¡No somos todos iguales!» vociferan, indignados. Indignados ¡ellos! Pero sí, son todos iguales; porque aunque no lo haga lo justifica, o no lo denuncia, o no lo persigue, o no lo investiga, o no pide que se investigue (sólo cuando la mierda les salpica de lleno se llevan las manos a la cabeza y braman, con afectado dramatismo: «¡tolerancia cero contra la corrupción! ¡el que la hace la paga! ¡que actúe la Justicia caiga quien caiga!»… mientras esperan que un nuevo escándalo de "los otros" camufle su pestilente hedor a podredumbre.

El mapa de la corrupción en España es vastísimo y variadísimo; toca todo el territorio y todos los sectores. PP, PSOE, CIU, IU, CC, PNV, sindicatos, medios, ongs, jueces, policías, fiscales, banqueros, empresarios, "intelectuales", realezas… aquí está pringado hasta el que no existe. Cientos de casos de corrupción que se van sumando año tras año SIN QUE NADIE PAGUE. Con total y vergonzosa impunidad. ¡Cómo aborrezco esa palabra! IMPUNIDAD. Éste es el verdadero mal de España. La maldita impunidad. El saberse justificado y arropado por "los nuestros" (al menos hasta que uno tenga el pie en el cadalso, cosa que no sucede a menudo).

Por eso, la única solución posible para limpiar de una vez por todas esta mierdocracia a la que mantenemos con nuestro sudor y nuestras lágrimas es arrancar las malas hierbas de raíz, extirpar el cáncer, aniquilar la plaga (utilicen la metáfora que más les guste). Y para ello necesitamos dos cosas: una, que la Ley actúe con todo su peso, TODO, "caiga quien caiga"; y dos, que creemos un Eliot Ness. Un Fiscal Anticorrupción intocable e incorruptible que se rodee de sus Malone, Wallace y Stone, un equipo de intocables e incorruptibles con pleno poder para meterse hasta la cocina y más allá de cualquier organización o administración sospechosa; y con auténtica obsesión por la limpieza y la desinfección. Y si hay que construir más prisiones, se construyen, que hay mucho albañil en paro. Será por ladrillos…

Sólo así, con persecución implacable y penas ejemplares, limpiaremos este país de Al Capones, Bárcenas, Pujoles o Pepiños. Porque son nuestras carteras las que se están llevando, es nuestro dinero el que están robando, a manos llenas, para disfrutar de los placeres inagotables que otorga el poder, y del poder intocable que otorga el dinero. Y no son "los otros" quienes lo están haciendo, son "los nuestros". Con la impunidad de nuestra justificación. ¿Se lo vamos a seguir permitiendo? ¡No, gracias! ¡No, gracias! ¡No, gracias!

Por terminar con otra cita cinéfila, en La ley del silencio es el Padre Barry (Karl Malden) quien define nítidamente el origen del mal, ya sea en los muelles neoyorquinos o en los despachos patrios: «¿Os digo qué tienen de malo los muelles? El amor al dinero maldito. Y para vosotros el amor al dinero es más importante que el amor al prójimo». Pues eso, el dinero maldito. Y la codicia. Y el clientelismo moral. Y el desprecio al prójimo. Ya lo dijo la Biblia, pero no le hicimos caso: «el amor al dinero es la raíz de todos los males». De los nuestros, desde luego, sí.

18 ANIVERSARIO
Nadie dijo que fuera fácil
Ana Iríbar Libertad Digital 27 Enero 2013

Tengo que empezar dándoos las gracias a todos de corazón por hacer posible que nos podamos encontrar cada año para rendir homenaje a Gregorio Ordóñez, desde el cariño y la emoción. Quiero dar las gracias muy especialmente a todos los que creéis además en el proyecto de la fundación Gregorio Ordóñez, a quienes habéis trabajado para hacer realidad del archivo documental que hoy por fin os podemos presentar; a todos los que de manera altruista colaboráis con toda vuestra profesionalidad y lo que más me emociona, desde el corazón: a Carmen Santos, a Álvaro González del Castillo, a Olivia Bandrés, a Chelo Aparicio, a José María Alemán, al grupo suburbano, a Iñaki Arteta y por supuesto a mi fiel colaborador Pedro Altuna.

La escritora Julia Escobar me regalaba y dedicaba una novela suya, el pasado jueves. Su título me sorprendió: Nadie dijo que fuera fácil; inmediatamente pensé que efectivamente, nadie nos dijo a ninguno de nosotros que fuera fácil llegar hasta aquí y ahora sobrevivir 18 años a la ausencia de Gregorio Ordóñez.

Hoy quiero compartir con todos vosotros un hallazgo inesperado con el que me he tropezado precisamente en este aniversario, 18 años después, y que me ha conmovido profundamente. Son dos los hombres que sin duda dan sentido a mi vida. Dos hombres a los que se les permitió compartir tan solo un año de sus vidas. Un sólo año que sin embargo ha sido suficiente para que un hijo pueda hoy presentarnos con orgullo y emoción, a su padre. Este es el acontecimiento, para mí es casi un milagro, que quiero celebrar hoy con vosotros.

¿Cómo es posible vivir con la ausencia permanente del padre y quererlo tanto? Y admirarlo. ¿Cómo es posible que se pueda crear un vínculo tan profundo en tan poco tiempo? Creo que en el caso de estos dos hombres formidables, excepcionales, es fácil de entender. Quienes compartimos parte de nuestra vida con Gregorio Ordóñez sabemos que nos bastaba un minuto de su tiempo, un instante, una sonrisa, un apretón de sus manos para recibirlo todo de él; su entusiasmo, su alegría, su pasión por la vida, su generosidad desbordante, su permanente deseo de satisfacer, ayudar, acompañar. Todo eso nos lo regalaba Goyo en un solo instante. ¡Imaginen lo que pudo dar en todo un año!

Todo esto y mucho más. Gregorio no se detuvo aquí: pudo haber llevado una vida cómoda y tranquila, pero toda su generosidad, su sentido de la responsabilidad, su honestidad, sus principios, su extraordinaria capacidad de trabajo, los puso al servicio de todos nosotros, de sus conciudadanos, de su comunidad, de un partido, de su país. Hasta que un disparo cobarde acaba con él.

Quienes más hemos recibido de él, más fuerte hemos sentido la necesidad de conservar su esencia. Conservar su memoria. Nos pusimos a trabajar hace años, con mucho esfuerzo y todo nuestro entusiasmo en el archivo documental que hoy os presentamos. Aquí vais a encontrar al Goyo que compartió tantas horas con María. Al adversario político de Maite. Al joven impulsivo que conoció Miguel Ángel en Madrid. Al político honrado que sorprendía a Santiago. Al líder que apenas tuvo tiempo de conocer Santiago Abascal.

Pero no se trata sólo de conservar la memoria de Gregorio Ordóñez como si fuera una cinta de película enlatada con la que sentarnos a pasar alguna tarde de domingo. Hoy, 18 años después de su cobarde asesinato, he descubierto lo que realmente significa recuperar a Gregorio. No es un simple ejercicio de melancolía. Recuperar a Gregorio no es la búsqueda de consuelo en palabras ya pronunciadas, o un intento de reprimir la rabia, la ira que nos ha quemado por dentro. Es mucho más que todo eso, especialmente para las nuevas generaciones. Los que hoy nos hemos hecho mayores de edad, hemos comprendido que recuperar a Gregorio es precisamente superar la melancolía, la rabia, el dolor que nos produce su propia ausencia. Recuperar a Gregorio es recuperar su fuerza, su ilusión, su discurso claro y honesto entre tanta tibieza para construir un futuro de dignidad para toda la sociedad. Es recuperar su inocencia y la de todas las víctimas del terrorismo como razón primera frente a la responsabilidad asesina de los terroristas y de sus cómplices. Es señalar a los culpables de tantos años de sufrimiento para una parte de la sociedad, la no nacionalista, mientras la mayoría miraba hacia otro lado. Señalar a los ideólogos del terror. A los que, habiendo ETA eliminado a su adversario político, hoy ocupan el sillón del poder. Es en definitiva, devolver el significado primero a nuestra democracia de Justicia y exigir responsabilidades en los 326 casos de asesinatos de ETA sin resolver.

Sobrevivir ¿cómo qué? se pregunta el juez que preside la sala que en 1948 juzga a cuatro jueces del Tercer Reich en la película El juicio de Nüremberg. Vencedores o vencidos, de Stanley Kramer; sobrevivir ¿cómo qué? Es la pregunta que debemos hacernos aquí y ahora; ¿sobrevivir a todos estos años, a toda la tragedia que hemos compartido, mirando una vez más, hacia otro lado? ¿Aceptando además la derrota a la que nos quieren condenar los que nos gobiernan y los que consideran más importante "recuperar" para esta absurda democracia, a los cómplices de ETA? ¿Ser además humillados en un escenario inventado por los propios criminales de un conflicto sempiterno? Ni hablar.

¿Cómo podremos mirar a los ojos de tantos huérfanos como ha dejado el terrorismo de ETA en este país? ¿Cómo responder a la deuda que tenemos con todas las víctimas del terrorismo de ETA en este país? ¿Cómo explicar a las nuevas generaciones la importancia del discurso de Gregorio Ordóñez? ¿El significado mismo de su asesinato? Sólo hay una manera de hacerlo, sólo he encontrado una manera digna de hacerlo. Con las mismas tres palabras que pronuncia el juez Dan Haywood en el juicio de Nüremberg: Justicia, verdad y respeto al ser humano.

Muchas gracias a todos.

CATALUÑA
Frascos de perfume
 www.lavozlibre.com 27 Enero 2013

Ignacio Vidal-Folch, escritor y periodista, en un artículo publicado el sábado pasado en la edición de Cataluña de El País:

‘Fui con dos amigas belgas, madre e hija, a visitar la nueva exposición del Museo de Arqueología de Barcelona, un museo modesto pero agradable. La exposición, sobre afeites, maquillajes y peinados en la antigüedad, también es modesta pero agradable y -signo de la crisis- se podrá visitar hasta el mes de junio.

Venía incluida en el precio una visita comentada por una guía, visita que precisamente estaba a punto de comenzar. Nos apuntamos a la visita.

También se apuntaron tres turistas andaluzas, de cierta edad, que eran, con nosotros, los únicos visitantes del museo aquella mañana.

Por todo el mundo se ven, en museos, monumentos e iglesias, a estos grupos compuestos exclusivamente de mujeres que creen en que la cultura les dirá algo.

La guía se puso a dar sus explicaciones en catalán, y yo le pedí que, si no suponía para ella un grave trastorno, hiciese el discurso en castellano, lengua que tanto mis amigas belgas como las turistas andaluzas conocían, y también ella, naturalmente, ya que, siendo barcelonesa y razonablemente ilustrada, será bilingüe.

Las andaluzas no se atrevían a decir ni pío, temiendo quizá ser ofensivas, pero asentían y me miraban como a una ayuda inesperada.

¡Pero, ay, era imposible!, se excusó la guía, un poco turbada. Estamos, dijo, en un momento muy delicado, un momento crítico… Hay órdenes de arriba… Antes también había una visita en español, pero con los recortes, con la crisis, se ha cancelado…

Mis amigas belgas y yo nos miramos, nos encogimos de hombros y nos apartamos, para seguir la visita por nuestra cuenta. A estas cosas en su país están acostumbradas. Recordé la visita, hace unos años, a la casa de Rubens en Amberes, Bélgica, donde la recepcionista, una flamenca fanatizada, fingía no entender palabra de francés, y hube de entenderme con ella en inglés, pero permitiéndome luego la agridulce revancha de cubrirla de los improperios más groseros de los que dispone la lengua francesa, mientras le sonreía dulcemente, sabiendo que, aunque impávida, me entendía perfectamente.

En el Arqueológico de vez en cuando nos cruzábamos con la guía y las tres turistas andaluzas, que la escuchaban sumisas, tratando de entender algo de lo que les contaba. Pienso en esa guía: hablando para no ser entendida, hablando sola como los locos, tenía que sentir todo el absurdo de su situación, pero no se atrevía a conculcar las instrucciones recibidas [...]‘.

"EL ESTADO DEL BIENESTAR" que han hecho en 37 años?
Internet  27 Enero 2013

Las leyes del FUERO DEL TRABAJO
Recién pasada la guerra civil, el 9 de marzo de 1938, Franco dicta la Ley del Fuero del Trabajo,en beneficio de los trabajadores.En base a esta ley fundamental, se aprueban las siguientes leyes:

1 de septiembre de 1939 Ley del Subsidio familiar.
23 de septiembre de 1939 Ley del Subsidio de Vejez.
13 de julio de 1940 Ley de Descanso dominical y días festivos.
25 de noviembre de 1942 Ley de Patrimonios familiares.
14 de diciembre de 1942 Seguro Obligatorio de enfermedad.

Para dar cobertura a la Ley del Seguro Obligatorio de enfermedad, se construyo una red hospitalaria,dependiente de la Seguridad Social:
Residencias hospitalarias 292
Ambulatorios 500
Consultorios 425
Residencias concertadas 96

26 de enero de 1944 Contrato de Trabajo, vacaciones retribuidas, maternidad para las mujeres trabajadoras y garantías sindicales.
19 de noviembre de 1944 Paga extraordinaria de Navidad.

18 de julio de 1947 Paga extraordinaria del 18 de julio.
14 de junio de 1950 Reforma del I.N.P. para una mejor cobertura en la acción protectora.

22 de junio de 1956 Accidentes de Trabajo
24 de abril de 1958 Convenios colectivos

23 de abril de 1959 Mutualidad agraria. EN esta ley se encuadran 2.300.000 trabajadores del campo, por cuenta ajena y propia.
2 de abril de 1961 Seguro de Desempleo.

14 de junio de 1962 Ayuda a la Ancianidad.
28 de diciembre de 1963 Ley de Bases de la Seguridad Social.

31 de mayo de 1966 Régimen Especial Agrario.
2 de octubre de 1969 Ordenanza General del Campo, donde se establece la jornada laboral de 8 horas.

20 de agosto de 1970 Mutualidad de Autónomos Agrícolas.
23 de diciembre de 1970 Ley de Empleo Comunitario.

Así que en la ley del 9 de julio de 1976, todos los trabajadores españoles “YA” tenían cubiertas las siguientes contingencias por el EstadoPasamos a enumerarlas:
-Seguro de Desempleo.
-Subsidio de Vejez.
-Invalidez permanente total.
-Invalidez absoluta.
-Gran invalidez.
-Discapacitados y Disminuidos.
-Subsidio de Ancianidad.
-Enfermedad Común no laboral.
-Accidente Común no laboral.
-Subsidio familiar.
-Protección familias numerosas.
-Asistencia farmacéutica.
-Asistencia médica.
-Asistencia hospitalaria.
-Vacaciones retribuidas.
-Descanso Dominical y días festivos.
-Paga extraordinaria de Navidad.
-Paga extraordinaria del 18 de julio.
-Pagas sobre beneficios.
-Convenios Colectivos.
-Representantes sindicales (liberados).
-Jurados de empresa.
-Representación Consejos de la administración de las empresas.

Una vez visto lo que antecede, me planteo una pregunta, a la que encuentro enseguida la respuesta.

Si se pudieron hacer tantas mejoras SOCIALES, con muchísima menos riqueza, hay que recordar que los Españoles no pagábamos impuestos, cómo es que ahora, para poder subsistir sin que nos intervengan (que al final lo harán, pero esa es otra cuestión), se han de recortar mejoras sociales conquistadas hace muchos años, antes de la democracia.

La respuesta es bien sencilla: No había políticos ni partidos ni sindicatos tragones, ni comunidades autónomas nacionalistas plagadas de Chupones.... Por lo que no había FRAUDE FISCAL ni CORRUPCIÓN o, al menos, no tanta como ahora.

Cada día que pasa tengo más claro qué es lo que sobra en España ...
es la CASTA POLÍTICA... capaces de arruinar el país y todas nuestras familias con tal de salvarse ellos a ellos mismos

Prendiendo la mecha
Editorial SEPHA · Director Editorial: Gonzalo Sichar  27 Enero 2013

Tel.: 952 228 462 · direccion@editorialsepha.com · www.editorialsepha.com
El presidente de la Fundación DENAES modera la mesa
El libro será presentado por Santiago Abascal Escuza, víctima de la violencia nacionalista, y la mesa la moderará su hijo Santiago Abascal Conde

24 de enero, a las 19.30, en CENTRO RIOJANO DE MADRID (Serrano, 25) El psicólogo Víctor Pérez Velasco, especializado en adoctrinamiento político, recoge documentalmente
actos de violencia política en España en el quinquenio 2007-11. Y apunta a la derecha democrática y a los grupos que se oponen al nacionalismo como principales víctimas, mientras que las acciones de violencia son ejercidas mayoritariamente por grupos separatistas y de izquierda.

Estudio sobre la agresividad social en España en el periodo 2007-2011. En un primer nivel de análisis, segmenta las agresiones por su origen geográfico; por el origen político de posible agresor; por la
organización de pertenencia de los agredidos; por el perfil sociológico del agresor y por las posibles causas doctrinales que fueron el móvil de las agresiones. En un segundo nivel, procede a cruzar esta
información básica con diversas variables de carácter sociopolítico, abundando en interesantes hallazgos.

En un tercer nivel de análisis, el autor desgrana reflexiones a propósito de las posibles razones, peculiaridades o características sociopolíticas de agredidos, agresores y sus escenarios.
Finalmente, se extraen relevantes conclusiones a propósito de quién, cómo, a quién y por qué, hay agresiones en España por razones políticas. Por añadidura, este ensayo permite obtener un interesante
mapa de agresiones por comunidades autónomas, provincias, ideologías políticas y las posibles causas doctrinales que activaron las conductas agresivas.

Víctor M. Pérez Velasco (Segovia, 1947). Desde principios de los años setenta, militó en la subversión antifranquista de la izquierda libertaria como militante de base. Posteriormente fue secretario Federal de Formación del Partido Sindicalista, hasta 1981. Actualmente ya no milita en la izquierda.

Profesor asociado en la Facultad de Psicología de Madrid entre 1986 y 1997. Vinculado al Colegio Oficial de Psicólogos desde su fundación en 1982, donde ocupó varios cargos. Escritor de vocación tardía, además de escribir poesía, se está especializando en la realización de trabajos relacionados con el adoctrinamiento político y ha publicado Cine español y adoctrinamiento político en democracia y La España Orwelliana en Sepha.

Ficha Editorial
Título: Prendiendo la mecha
Autora: Víctor M.Pérez Velasco
Páginas: 258
Precio: 16 €
ISBN: 978-84-940512-1-0

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La memoria traicionada de Gregorio Ordóñez
EDITORIAL Libertad Digital  27 Enero 2013

El 23 de enero de 1995, los etarras Valentín Lasarte, Francisco Javier García Gaztelu –Txapote- y Juan Ramón Carazatorre –Zapata- asesinaron a Gregorio Ordóñez mientras comía en el restaurante La Cepa de la parte vieja de San Sebastián con compañeros del Ayuntamiento, entre ellos María San Gil. Al cumplirse dieciocho años de ese crimen, la fundación que lleva su nombre organizó ayer un sencillo acto de homenaje frente a la sepultura del político vasco; la misma que ha sido profanada en repetidas ocasiones por aquellos que hoy dirigen la vida institucional en la ciudad de la que Gregorio Ordónez era Teniente Alcalde, todo un símbolo de los "nuevos tiempos" a los que alude la actual clase política para justificar sus apaños.

Como señaló precisamente ayer María San Gil en su alocución, muchas cosas han cambiado desde entonces en la política vasca hasta el extremo de hacerla irreconocible. Pero no sólo porque la dirección actual del Partido Popular Vasco haya decidido dar por periclitada la línea política que tan admirablemente ejemplificó Gregorio Ordóñez a costa de su vida, sino porque, además, las instituciones oficiales, la clase política apenas sin excepción y una gran parte del conjunto de la sociedad, han concedido a la banda terrorista una victoria política a cambio únicamente de dejar de asesinar.

De estar situado fuera de la ley y privado de sus principales fuentes de financiación, el brazo político de la banda terrorista ETA ha pasado a formar parte de las instituciones simplemente cambiando su denominación. Los integrantes del entramado etarra ni han renunciado a sus propósitos, ni condenado su pasado criminal ni, por supuesto, van a pedir perdón a las víctimas o a contribuir a esclarecer los más de trescientos asesinatos que todavía siguen impunes, todo lo cual no ha sido obstáculo para que la ETA tenga en la actualidad más de 1.200 cargos públicos, entre ellos algunos tan relevantes en términos políticos y sociales como la alcaldía de San Sebastián y el Diputado General de Guipúzcoa.

Pero lo verdaderamente estremecedor es que esos colaboradores necesarios de la banda terrorista son tratados hoy con toda normalidad por el resto de fuerzas políticas, incluido el Partido Popular Vasco tal y como se han encargado de dejar claro sus actuales dirigentes. Son "nuevos tiempos", dicen para justificarse. Desde luego lo son, pero no para los que apoyan a los asesinos de Gregorio Ordóñez, que siguen defendiendo los mismos propósitos de siempre y ahora, además, con un sueldo oficial pagado por sus víctimas.

Por toda esta traición institucionalizada a los valores por los que casi mil españoles perdieron su vida, la reivindicación de la memoria de Ordóñez es hoy, como se encargaron de recordar ayer tres mujeres ejemplares, su hermana, su esposa y su principal colaboradora, más pertinente que nunca.

Memoria sin olvido
EDITORIAL El Correo 27 Enero 2013

Partidos e instituciones deben lograr un consenso para gestionar el nuevo tiempo

Se cumplieron el pasado miércoles dieciocho años del asesinato del concejal donostiarra Gregorio Ordóñez. Fue el primer cargo público elegido por la ciudadanía en unas elecciones democráticas asesinado por ETA poco después de que la antigua Batasuna aprobara el documento político 'Oldartzen', uno de cuyos ejes básicos apelaba a la «socialización del sufrimiento».

Durante este largo tiempo transcurrido han sido numerosas las víctimas del terrorismo contabilizadas, se ha mantenido firme el rechazo de la mayoría de la sociedad vasca hacia la violencia etarra, la izquierda abertzale ha emprendido un nuevo camino caracterizado por una apuesta exclusiva por la vías políticas y democráticas y, finalmente, se produjo hace algo más de un año una declaración de cese definitivo de la violencia por parte de ETA. En medio del nuevo tiempo sin terrorismo abierto en la sociedad vasca, el recuerdo de las víctimas sigue presente como testimonio de un pasado que nunca debió producirse, y cuya responsabilidad interpela especialmente a quienes no han sido capaces durante estos años de mostrar un rechazo inequívoco hacia la violencia.

Las asociaciones de víctimas y las fundaciones constituidas para preservar su memoria son depositarias de una sensible cualificación moral a la hora de identificar dos concepciones difícilmente conciliables, que afloran a partir del final definitivo de la violencia: la de un futuro que se fundamente en el obligado señalamiento de las responsabilidades que han contribuido a que Euskadi haya padecido las consecuencias de la violencia terrorista durante varias décadas, y la de un cierre en falso, en tanto que amnésico, de la barbarie que ha provocado tan dolorosas vivencias.

El peligro esencial que se cierne sobre la memoria de lo ocurrido es que prevalezca una demanda de «generosidad» a las víctimas, convertida en una especie de chantaje moral que empujase a presentarlas como un obstáculo para asentar una convivencia en libertad. Partidos e instituciones cometerían un grave error si no fuesen capaces de neutralizar este riesgo. Y para ello es indispensable forjar un consenso mínimo y unitario sobre la memoria de lo ocurrido, que permita avanzar en el fortalecimiento de una convivencia normalizada en Euskadi. En ese sentido, el desacuerdo explicitado el jueves en el Parlamento vasco es un preocupante precedente que exige una inmediata corrección.

18 ANIVERSARIO
Lo que le contaría a Gregorio
Cayetano González Libertad Digital  27 Enero 2013

Ha dicho, con mucha razón, Ana Iribar, la viuda del dirigente del PP de Guipuzcoa Gregorio Ordóñez, asesinado de forma vil y cobarde por ETA el 23 de enero de 1995 mientras comía en compañía de María San Gil en el bar la Cepa de la parte vieja de San Sebastián, que si su marido levantara la cabeza se moriría de vergüenza ante el actual panorama político y social que se vive en España y más específicamente en el País Vasco.

Los humanos no tenemos la capacidad de devolver la vida a los muertos, pero si Goyo, como le llamaban los amigos, pudiera volver a estar unos instantes con nosotros, después de dieciocho años habría que contarle muchas cosas, para que consiguiera entender mínimamente lo que ha sucedido en este periodo de tiempo transcurrido desde que ETA acabó con su vida.

Habría que contarle, en primer lugar, que aquellos a los que él combatió con tanta firmeza y valentía gobiernan ahora el Ayuntamiento de San Sebastián del que él llegó a ser teniente de alcalde; gobiernan la Diputación Foral de Guipuzcoa; gobiernan un buen número de ayuntamientos del País Vasco y de Navarra y se han convertido en la segunda fuerza política en el Parlamento Vasco tras las elecciones autonómicas del pasado mes de octubre. Es decir, habría que decirle que los que nunca han condenado a quienes lo asesinaron; quienes nunca han pedido perdón por sus crímenes a las víctimas, se han encaramado a importantes posiciones de poder político.

Habría que contarle que, si se ha llegado a esta situación, ha sido porque unos gobernantes irresponsables y unas Instituciones sometidas al poder político así lo han propiciado. En el primer grupo, habría que decirle a Gregorio que el mayor irresponsable de todos ha sido el anterior presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que llevó adelante durante sus ocho años de mandato un proceso de negociación política con ETA en el que una parte relevante del precio que hubo que pagar era ése: la vuelta de la banda terrorista a las Instituciones. Y habría que añadir en esa explicación que, para conseguirlo, fue decisivo el papel jugado por seis magistrados del Tribunal Constitucional encabezados por Pascual Sala, que lo permitieron y le dieron carta de naturaleza.

Pero también habría que contarle a Gregorio que siendo Zapatero y parte del Tribunal Constitucional los principales responsables de esta situación, no son los únicos. Habría que explicarle que su partido y el actual líder del mismo no han hecho nada por evitar o cambiar esta situación. Habría que decirle que así como Rajoy se opuso en la primera legislatura de Zapatero –la del 2004 al 2008- de forma clara a la política antiterrorista de éste, cuando vio, tras la derrota electoral en las generales de marzo de 2008, que esa oposición contundente no le había reportado beneficios electorales, cambió su discurso de forma radical, llegando incluso a afirmar el día que ETA anunció el "cese definitivo" de su actividad terrorista, que ese anuncio se había hecho sin ningún tipo de concesiones políticas a cambio. Afirmación que no sólo dejó boquiabiertos a sus votantes, sino que sencillamente no era verdad.

Habría que contarle a Gregorio que, una vez que Rajoy ganó las elecciones en el 2011 y llegó a la Moncloa, no hizo nada por evitar que la marca de ETA siguiera en las Instituciones o que pudiera presentarse a las elecciones vascas de octubre del 2012 donde obtuvo el resultado ya citado de ser la segunda fuerza política. Y además, no se le podría ocultar a Gregorio que lo más "relevante" que ha hecho el Gobierno de Rajoy en política antiterrorista ha sido propiciar, con su decisión política de concederle el tercer grado, la puesta en libertad del torturador/secuestrador de Ortega Lara, Josu Uribetxeberría Bolinaga, que actualmente se pasea por las calles de Mondragón, tomando vinos con su cuadrilla. Habría que explicarle a Gregorio que Jorge Fernández Díaz es un pésimo ministro del Interior, que no conoce la realidad del País Vasco, pero, eso sí, es amigo personal del presidente, lo que al parecer fue el mérito que más pesó para ocupar esa delicada y sensible cartera ministerial.

Habría que contarle a Gregorio –y ya lo siento porque hasta ahora todo son malas noticias- que el constitucionalismo en el País Vasco está en franco retroceso. Que los dos partidos de ámbito nacional, PP y PSE, que durante los años posteriores a su asesinato fueron el baluarte y la defensa de la Constitución, del Estatuto de Gernika y de la libertad, se han vuelto casi irreconocibles.

Los socialistas vascos, porque han estado pringados hasta las cachas en el proceso de negociación con ETA. Los Eguiguren, Patxi López y Rodolfo Ares de turno no han hecho otra cosa en estos últimos años que empujar y alentar una "salida negociada" a lo que los nacionalistas e incluso algún socialista llaman el "conflicto" vasco. Como paradigma de esa actuación habría que contarle a Gregorio esa ignominiosa reunión en julio del 2006 –en medio del proceso de negociación política de Zapatero con ETA- en el Hotel Amara de San Sebastián de López y Ares con Otegui y otros miembros de Batasuna, cuando esta marca de ETA era ilegal. Reunión que propició que a las puertas de dicho Hotel, una desconsolada pero fuerte mujer, víctima del terrorismo, histórica militante del PSE, Pilar Ruiz Albizu, la madre de los Pagazaurtundua, dijera esa frase que tanto ha tenido que golpear en algunas conciencias: "Patxi, harás y dirás cosas que me helarán la sangre".

Habría que contarle a Gregorio –y esto es posiblemente una de las cosas que mas le dolería- que los actuales dirigentes del PP vasco –Basagoiti, Oyarzabal, Maroto, Sémper y otros- no han sabido o no han querido estar a la altura de las circunstancias. En cuanto a María San Gil dimitió en el 2008 por su falta de sintonía con Rajoy, comenzaron una carrera hacia ninguna parte por –eso dicen ellos- abrir el PP a la sociedad vasca, por hacerlo más "guay", más "pop", más moderno. Los resultados, ahí están: en las últimas elecciones autonómicas cosecharon un severo castigo, volviendo a niveles de apoyo del comienzo de los años 90, sacando sólo diez escaños y siendo la cuarta fuerza política en el Parlamento Vasco detrás del PNV, EH-Bildu y PSE. Un PP vasco que en la actualidad es un partido irrelevante, sin ningún peso específico, sin ninguna capacidad de influir en la política vasca.

Le ahorraríamos a Gregorio –porque a estas alturas del relato estaría a punto de echarse a llorar- contarle las algo más que estupideces dichas por quien ahora ocupa su puesto al frente del PP de Guipuzcoa, Borja Sémper, en el sentido de que el futuro del País Vasco hay que construirlo también con Bildu, o las lindezas del alcalde de Vitoria, Javier Maroto, que no oculta que se muere de ganas por ir a tomar vinos con los concejales de la franquicia de ETA.

Por último, habría que contarle a Gregorio que los únicos que a lo largo de estos años han estado siempre en su sitio, dando a todos un gran ejemplo de dignidad y de fortaleza moral han sido las víctimas del terrorismo y junto a ellas, la inmensa mayoría de los españoles que mas o menos desde el asesinato del joven dirigente del PP reaccionaron y han sabido estar al lado de quienes han sufrido directamente el zarpazo terrorista.

Estoy seguro que después de contarle todo esto, Gregorio nos alentaría a todos a seguir luchando por conseguir la derrota total y definitiva de ETA; por oponerse con firmeza al nacionalismo obligatorio; por no tener ningún tipo de complejos a la hora de defender que el País Vasco es una parte irrenunciable de España; por impedir que los terroristas y quienes les apoyan, además de haber asesinado unos y no condenados otros los 857 asesinatos de ETA, encima ahora pretendan imponer su relato de lo sucedido. A todo esto nos animaría Gregorio y por respeto a su Memoria, más de uno en el PP y fuera del PP debería reflexionar.

Sobre el aguante y la dignidad de los españoles
Carlos Sánchez El Confidencial 27 Enero 2013

El pasado 22 de enero de 2013 la sección décima de la Audiencia Provincial de Barcelona descubrió que la Guerra Civil (‘aquí yace media España; murió de la otra media’, que diría Larra) no había finalizado.

No es una metáfora, es pura realidad. Ese día tres magistrados, tres, obligaron al juez de instrucción número 28 de los de Barcelona -mediante el correspondiente auto judicial- a investigar los bombardeos que sufrió la Ciudad Condal entre los días 16 y 18 de marzo de 1938.

No se trata de una investigación cualquiera. Sus ilustrísimas (Comas D´argemir Cendra, Sánchez-Albornoz Bernabé y Vidal i Marsal, que así se llaman los susodichos) obligan al juez ordinario a averiguar “la filiación completa de todos los presuntos copartícipes”, no sólo de los militares que participación directamente en tan criminal operación, sino también de los civiles.

A nadie se le escapará lo ingente de la tarea, pero tampoco hay que olvidar una cuestión no menos importante verdaderamente obvia: ha transcurrido mucho tiempo desde aquellos desgraciados hechos. Este extremo ni siquiera ha pasado inadvertida a sus ilustrísimas. Nada menos que 75 años, lo que quiere decir que dando por bueno que el menor de los agresores o copartícipes tuviera por aquellos años 25 años, hoy no podría tener -en caso de seguir vivo- menos de cien. Y hay que tener en cuenta que se trata de aviadores, por lo que se les supone mayor bagaje profesional.

Con razón un viajero inglés que visitó España en 1830 se sorprendía del aguante de los españoles: “La alegría con que las gentes de todas las clases sociales soportan el infortunio, las privaciones y aun el empobrecimiento es algo que a duras penas puede creerse; no se les oye una queja; hay una dignidad innata en el pueblo español que les impide lamentarse ni aun en la intimidad, y tal vez sea esto en lo único en que son reservados”

No estamos, por lo tanto, ante una edad menor; pero como los avispados jurisconsultos conocen este extremo, lo que hacen es acudir a una fuente de autoridad sobre biología humana. Y en el auto cuelan un párrafo impagable que deja en evidencia los más sesudos análisis sobre el envejecimiento de la población.

Dicen los magistrados (sic) que “debemos recordar que la vida humana ha avanzado mucho en los últimos 50 años” (¿por qué no 40 ó 60?), “y ejemplo de ello son los recientes fallecimientos de personalidades tan relevantes para nuestra civilización como el señor Ito Kimura (ingeniero japonés de 115 años), la señora Rita Levi (científica italiana de 103 años, premio nobel de medicina en 1986) y el doctor Moisés Brogggi, cirujano catalán de 103 años y premio de honor de la Generalitat de Cataluña”.

A partir de tan científico razonamiento, sus ilustrísimas le ordenan al juez que investigue. Pero sin escatimar en gastos. Y en otro párrafo impagable sostienen, sin rubor, que no se puede dejar de perseguir delitos tan graves “por razones simplemente monetaristas”. Sin duda, un asunto menor para sus ilustrísimas. El dinero público, como quedó dicho en frase memorable, no es de nadie.

Y con este argumento por bandera ordenan lo siguiente: Averiguar la filiación completa de todos los partícipes (se desconoce su nombre porque utilizaban identidades en clave); pedir las correspondientes fés de vida y estado a la república italiana; identificar a las víctimas españolas de los bombardeos, para lo cual deberán expedirse los oficios correspondientes al Archivo Histórico de la Generalitat y al Ayuntamiento de Barcelona; designar dos peritos expertos en Historia de la guerra civil; comunicar el auto a las autoridades autonómicas y municipales por si tienen a bien personarse en el procedimiento, y, por último, si tras arduas investigaciones no hay nadie que viva actualmente (que será lo más probable), sobreseer las actuaciones sin procesamiento alguno.

Jueces y jueces
Ni a la ubicua y polivalente Amy Martin se le hubiera ocurrido mejor manera de dilapidar dinero público en unos momentos en los que otro juez, el que instruye el caso Madrid Arena con cinco jóvenes fallecidas, no cuenta ni con secretario judicial, como denunciaba hace unos días el propio magistrado Palop.

Con razón un viajero inglés que visitó España en 1830 se sorprendía del aguante de los españoles: “La alegría con que las gentes de todas las clases sociales soportan el infortunio, las privaciones y aun el empobrecimiento es algo que a duras penas puede creerse; no se les oye una queja; hay una dignidad innata en el pueblo español que les impide lamentarse ni aun en la intimidad, y tal vez sea esto en lo único en que son reservados”.

Menéndez Pidal, que es quien recoge la cita, achacaba la capacidad de aguante de los españoles a la dureza del suelo patrio. Y echaba mano de las conocidas tesis de Unamuno, para quien los españoles tienen un espíritu “áspero y seco” debido a la altiplanicie de la meseta. Menéndez Pidal, sin embargo, lo matiza porque no todo el territorio es meseta, y hace suyas unas palabras del emperador Pompeyo (conquistador de la Península Ibérica) que sostenía que el hispano “tiene el cuerpo dispuesto para la abstinencia y el trabajo, para la dura y recia sobriedad en todo”.

Seguir diciendo que 2013 será mejor que 2012 es una idea peregrina fruto de la inconsistencia intelectual de sus promotores. Es tan absurdo como si Zapatero presumiera de que la economía creció un 0,4% en 2011 mientras se estaba gestando la crisis de la deuda soberana que ha conducido a seis millones de parados

Nada más cierto. Ninguna nación civilizada soportaría vivir atrapada en medio de esa tormenta perfecta que se ha instalado en este país a modo de anticiclón de las Azores: corrupción, crisis económica y ausencia real de liderazgo político para empujar al país hacia una sola dirección: crear empleo, que es la madre de todos los problemas económicos. Pero no sólo ausencia de liderazgo por parte del presidente del Gobierno, sino del parlamento, convertido -por razones de alquimia electoral- en un páramo de las ideas. ¿Por qué en vez de hablar tanto sus señorías a los periodistas no se reúnen más para buscar soluciones?

La perplejidad es todavía mayor si se tiene en cuenta que es el propio Gobierno el que sigue creyendo que el tiempo lo arregla todo. De otra manera no se entiende que un país que seguirá perdiendo empleo en 2013 -lo dicen hasta las propias previsiones oficiales- asista a la publicación trimestre tras trimestre de cada Encuesta de Población Activa como si se tratara de un acto administrativo más. Vagas declaraciones oficiales pero poca cosa más, cuando lo que obligaría tan calamitosa situación es a formar un Gobierno de unidad nacional con todas las de la ley, lo cual, dicho sea de paso, metería sordina a la cuestión catalana y dejaría bien claro que el Estado es una cosa demasiado seria para dejarlo en manos de políticos advenedizos.

El papel de la construcción
Lo peor, con todo, es que nadie cree que no sólo 2013 será un año perdido desde el punto de vista del empleo. Lo dramático es que en 2014 difícilmente la economía tendrá el suficiente dinamismo para crear puestos de trabajo de forma relevante. O al menos suficiente para devolver la esperanza a muchos españoles. El propio Gobierno es quien reconoce en su último Programa de Estabilidad que “el peso de los fuertes recortes realizados en los últimos años en inversión pública influirá negativamente sobre la trayectoria de la formación bruta de capital fijo en construcción hasta 2015”. Y difícilmente este país podrá salir de la crisis si no es capaz de recuperar el ciclo inversor en la construcción debido al uso intensivo del factor trabajo.

Por lo tanto, no hay tiempo en contra de lo que sugiere el ministro De Guindos. Hay que acortar los plazos para evitar tensiones sociales y, sobre todo, erradicar situaciones de desamparo socialmente injustas en un país desarrollado, como es España. Y el hecho de que más de medio millón de parados ya ni siquiera busquen empleo porque están convencidos de que no lo encontrarán debería llevar a la reflexión. Máxime cuando España cuenta con una de las tasas de actividad más bajas de Europa, lo que hace que la carga fiscal se sostenga cada vez sobre menor número de trabajadores. Menos de 17 millones de ocupados -la mayoría de bajos salarios y escasa productividad- sostienen un país con 46 millones de habitantes.

Seguir diciendo que 2013 será mejor que 2012 es, por lo tanto, una idea peregrina fruto de una súbita pérdida de consistencia intelectual de sus promotores. Es tan absurdo como si Zapatero presumiera de que la economía creció un 0,4% en 2011 (frente al -0,5% estimado por Economía para 2013) mientras se estaba gestando la crisis de la deuda soberana que ha conducido a seis millones de parados. Lo más probable es que 2013 sea el año del fin de las convulsiones financieras gracias a la capacidad disuasoria deel BCE, pero todavía faltarían varios trimestres para que esa estabilización se traslade a la economía real. Al menos, hasta 2014.

No le faltaba razón a Pompeyo cuando le recordó al dictador Sila que “es normal que el pueblo prefiera el sol naciente frente al sol que se pone”.

El pulso que golpea las tinieblas
FERNANDO GARCÍA DE CORTÁZAR ABC  27 Enero 2013

Dir. Fundación Dos de Mayo, Nación y Libertad

« Los hechos no son gran cosa; sólo le confiaré impresiones», así respondía uno de los personajes más inquietantes que creó Wilkie Collins, al interrogatorio con el que se abre Elhotelencantado. La tarea del historiador tampoco consiste en relatar una arbitraria secuencia de acontecimientos, sino en informar de su sentido, en describir la forma en que han sido vividos y ponerlos en su sitio. Esa labor a la que algunos hemos dedicado ya muchos años, esa minuciosa tarea de poner el pasado en su lugar, nos da cierta autoridad para saber, a estas alturas, que nuestra alarma por determinadas cuestiones no es el fruto del prejuicio, sino el resultado de nuestra experiencia.

Porque quizás sea ésta la ocasión histórica en que de un modo más tenaz se ha procedido a la impugnación de España, realizada desde las mismas esferas institucionales que fueron pensadas para su representación y permanencia. Y este asalto a la raíz misma de la que brota cualquier derecho posterior, que es la existencia de una nación constituida por la voluntad libre de sus ciudadanos y por la conciencia de una tradición común, se nos propone con la dócil apariencia de un hecho consumado, pero también con la decidida intención de impresionarnos y la insensata vocación de amedrentar. La declaración aprobada por el Parlamento de Cataluña el 23 de enero contiene la tramposa vehemencia de la reivindicación. Alzándose de puntillas sobre la inspiración de los textos iniciales del mundo contemporáneo, a este documento farsante sólo le faltaba indicar sobre qué verdades evidentes deseaban basar su declaración de independencia quienes aspiran a ser futuros padres fundadores de la patria. No será, desde luego, sobre esa retahíla de sucesos del pasado, enhebrada con singular torpeza y sublime ignorancia para enlazarla con una lectura de la transición que nadie en sus cabales puede tomarse en serio. No será con ese insulto a la inteligencia, al rigor histórico y a la memoria, con que esa declaración se presenta, al mismo tiempo, como continuación y como alternativa a la España que construimos al despuntar la democracia.

Con turbadora insolvencia intelectual, el nacionalismo catalán revela ahora que el Estado de las autonomías y el Estatuto, que llamaron a votar con entusiasmo político y sin reserva de conciencia, era sólo la etapa inicial de un trayecto que termina en la negación de la misma soberanía que entonces se exaltaba: la de todos los ciudadanos españoles. Salvemos de esa farsa a una Esquerra Republicana que, por aquel entonces, destinaba la voz de su único parlamentario en las Cortes —tal era la potencia del soberanismo catalán en «Quizás sea ésta la ocasión histórica en que de un modo más tenaz se ha procedido a la impugnación de España, realizada desde las mismas esferas institucionales que fueron pensadas para su representación y permanencia. Y este asalto a la raíz misma de la que brota cualquier derecho posterior, …se nos propone con la dócil apariencia de un hecho consumado, pero también con la insensata vocación de amedrentar» 1977— a declarar su ánimo independentista.

El nacionalismo catalán ha afirmado ahora todo lo contrario a lo que entonces expresó con ejemplar firmeza. La declaración no proclama la independencia, pero acaba con la ambigüedad de pegatina del famoso derecho a decidir. Pues se da por sentado, tras una farragosa exposición de hechos históricos, que solo revelan la enfermiza inclinación del nacionalismo a confundir las churras de las instituciones medievales con las merinas de los conceptos políticos democráticos, que Cataluña es un territorio soberano con una larga trayectoria nacional, de la que desaparecen, por arte de magia, las once ocasiones en que desde 1977 los catalanes han votado, en uso de su derecho de ciudadanos españoles, a sus representantes en las Cortes. De haberse realizado en defensa de la nación española, esta crónica de sucesos habría provocado una justificable indignación en quienes no desean basar sus derechos actuales ni sus expectativas de futuro en una trama legendaria donde la historia no existe como tradición rigurosa, sino como ficticio anacronismo. ¿De qué otro modo puede entenderse que el Parlamento catalán ponga a la misma altura una institución del siglo XIV y una manifestación callejera de comienzos del XXI? ¿De qué otra forma podemos considerar del mismo rango el impacto en España de la guerra de los Treinta Años y la movilización de los demócratas en la transición?

Como no podía ocurrir de otra manera en la cultura nacionalista, el pasado es sólo un arma de destrucción intelectual masiva. La historia no se concibe para explicar lo que ocurrió sino para convertirla en metáfora de una identidad colectiva invulnerable. Pero se ha hecho algo más. El Parlamento catalán no sólo ha quebrado la posibilidad de una adaptación constitucional a circunstancias y demandas nuevas, sino que ha laminado las bases de la cohesión social y política de los catalanes, que siempre ha estado en el reconocimiento de una misma soberanía nacional. Al romper el pacto constitucional, no se emprende el camino del perfeccionamiento, sino la senda de la segregación. Y la Cataluña independiente hará de su soberanía recién declarada un acto fundacional permanente, no un compromiso de circunstancias a revisar porque, al contrario de lo que sucede con una parte significativa de los españoles, los nacionalistas catalanes sí saben lo que no puede ser objeto de revisión que es, ni más ni menos, que esa conciencia persistente de haber sido y esa indomable esperanza de aspirar al futuro.

A causa de la superioridad moral que nuestra izquierda ha concedido obstinadamente al nacionalismo, parecemos haber olvidado que no estamos en un debate entre quienes desean realizar la plenitud democrática de un pueblo y quienes ponen reparos a una aspiración elemental. Nada hay de eso, nunca lo ha habido. Lo que existe es la inaudita propuesta de negarnos a todos la posibilidad de seguir siendo españoles, no la pretensión de satisfacer el deseo de algunos de ser solamente catalanes. No es un debate entre demócratas perfectos y autoritarios defectuosos, sino el que surge de una idea peregrina planteada justamente ahora, nunca antes. Precisamente en unos tiempos en que a la crisis devastadora que ha desmoralizado a nuestra sociedad se ha sumado el desprestigio de sus instituciones nacionales y el debilitamiento de la voluntad colectiva que las sustenta.

Hace doscientos años, empezó nuestra tarea de identificar España con la libertad de todos sus ciudadanos; la labor de entendernos solamente a través de nuestros derechos, convertidos en la realización histórica apropiada y fascinante de una nación moderna. Ahora, ese viejo concepto, que creíamos haber culminado en el actual modelo constitucional, debe seguir alentando a pesar de estos malos tiempos en los que a las dificultades de nuestra economía y al drama cotidiano de nuestra fractura social, se ha añadido un riesgo más grave, que es el de dejar de ser lo que hasta ahora hemos sido. Una nación de ciudadanos libres que nunca, en los tiempos en que la soberanía popular ha adquirido su sentido moderno, había llegado a cuestionarse o a dudar de sí misma. En el fondo de muchos de nosotros vibra esa conciencia, palpita esa condición, enfrentada a la temeraria estulticia y a la desvergonzada deslealtad de quienes están poniendo España a oscuras. En esa penumbra hostil, brilla aún nuestra voluntad y nuestra fuerza tranquila, nuestro coraje democrático y nuestra afirmación de un derecho al que no renunciaremos. Palpita como nuestra vida en común ante la ciega adversidad, fieramente existiendo. Como un pulso que golpea las tinieblas.

ANTE LA EXCLUSIÓN DEL CASTELLANO
Sólo catalán en la Justicia gratuita
LUIS LOSADA PESCADOR www.gaceta.es 27 Enero 2013

La imposición de la lengua autonómica incumple la sentencia del TC sobre el Estatut que considera inconstitucional la “preferencia” del catalán.

La imposición lingüística en Cataluña llega también a los tribunales de Justicia. La Generalitat catalana tiene cedidas las competencias de Justicia y son los colegios profesionales los que gestionan la Justicia gratuita. Pues bien, el turno de oficio se tramita obligatoriamente en catalán. En un auto de impugnación de denegación del turno de oficio realizado por la jurisdicción contencioso-administrativa de Lérida del pasado 22 de enero se señala que al proceder a tramitar el expediente de denegación en catalán, se produce una “imposición lingüística absolutamente intolerable”. Con el agravante de la reincidencia porque el mismo tribunal dictó idéntica sentencia el pasado 2 de abril, sin que el Colegio de Abogados de Lérida modifique su procedimiento de actuación.

El magistrado redacta su auto en castellano, “en tanto lengua española oficial en toda España”. Recuerda que la sentencia 31/2010 del Tribunal Constitucional sobre el Estatut señala que no debe haber uso preferente ni prevalente legal de ninguna sobre la otra. Reza la sentencia –y recuerda el juez– que “la definición del catalán como lengua propia de Cataluña no puede suponer un desequilibrio del régimen constitucional de cooficialidad de ambas lenguas en perjuicio del castellano”. La sentencia del Alto Tribunal añade que “no puede justificar la imposición estatutaria del uso preferente de aquella lengua en detrimento del castellano”. Así que considera que el término “preferente” es “inconstitucional y por lo tanto nulo”.

El TC aclara que la Administración no tiene derecho a dirigirse a los administrados sólo en catalán. “No puede presumir de los ciudadanos su conocimiento”. Por lo tanto, el magistrado considera ilegal que la Comisión de Asistencia Jurídica Gratuita del colegio de Lérida se dirija a los ciudadanos exclusivamente en catalán. “Resulta impensable defender la legalidad desde la más absoluta ilegalidad”. Por lo que considera que a la vista de la doctrina constitucional se ha producido una clara asimetría. “Si el ciudadano se hubiera dirigido a la Administración en catalán, es normal que esta le hubiera respondido también en catalán”. Pero ocurre que los ciudadanos que apelan a la Justicia gratuita son muchas veces hispanoamericanos o extranjeros que ni hablan castellano.

Prosigue el juez: “El problema se plantea cuando el ciudadano se ha dirigido a la administración utilizando la lengua castellana y esta, haciendo caso omiso de la lengua elegida por el ciudadano, contesta en catalán. Esta asimetría sólo ocurre con el castellano”, sentencia.

El magistrado considera que las actuaciones que “de iure o de facto pretendan imponer una preferencia del uso de una de las lenguas oficiales sobre otra ha de considerarse fuera de la legalidad y expresamente inconstitucionales”.

El titular de lo contencioso-administrativo entiende que se está creando “una indefensión por motivos lingüísticos”. Así que decide remitir copia de su auto a la Comisión Central de Asistencia Jurídica Gratuita del Ministerio de Justicia, al Consejo de la Abogacía Española y al Defensor del Pueblo para que “realicen las actuaciones necesarias para corregir la situación de indefensión manifiesta”. Además, condena en costas al Colegio de Abogados de Lérida. ¿Hasta cuándo?

PUBLICADO EN "ABC"
El artículo de un "asesor" del PP vasco pone en pie de guerra a la AVT
El Semanal Digital 27 Enero 2013

"La Tercera" firmada por Iñaki Ezkerra en el diario de Vocento este sábado ha desatado el enfado de la principal asociación de víctimas del terrorismo y de su presidenta, Ángeles Pedraza.

Sábado polémico a cuenta de un artículo publicado por Iñaki Ezkerra en la célebre Tercera de ABC. El escritor indicaba en él que no se podía comparar la actuación del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero con el de Mariano Rajoy con respecto a la banda terrorista ETA y señalaba que "no valorar la ausencia de muertes y todo lo que se ha avanzado en la lucha contra esa lacra totalitaria gracias a las fuerzas del orden y a la propia ciudadanía es también una injusticia de una desproporción ciertamente sangrante y heladora".

"Arrojar contra el PP de hoy la frase acusatoria que otra víctima escribió contra la política explícitamente negociadora del PSOE de ayer es a todas luces un exceso que resulta ininteligible", escribía Ezkerra, que concluía afirmando: "Lo que de verdad a uno le ha helado el corazón en su vida no han sido ni la izquierda ni la derecha, ni siquiera el infierno vasco, sino ver enfrentadas a las víctimas. Eso me lo heló para siempre".

El tono del artículo no ha gustado nada a la presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Ángeles Pedraza, que desde su cuenta de Twitter hacía saber su desacuerdo con él tildándolo de "vergonzoso", "humillante", "penoso" y "lamentable" y señalando que Ezkerra había pisado la memoria de Gregorio Ordóñez y de todas las víctimas.

La presidenta de la principal asociación de víctimas del terrorismo publicaba en la tarde del sábado una réplica en la que recordaba a Ezkerra que no iban a quedarse calladas ante situaciones como la excarcelación del etarra Bolinaga, los homenajes a los presos terroristas en las calles o los intentos de las marcas políticas de ETA de colarse en el Senado.

Pero el asunto ha tenido otras derivaciones después de que Pedraza y la AVT hayan señalado que Ezkerra es "asesor de Basagoiti", el presidente del Partido Popular del País Vasco y representante del llamado "PP pop". Precisamente el tridente de este grupo, formado por Antonio Basagoiti, Iñaki Oyarzábal y Borja Semper, era emplazado en Twitter a dar su opinión sobre el artículo de marras.

Mientras las cuentas de Basagoiti y Oyarzábal guardaban silencio, la de Semper sí se pronunció. Semper -que realizó unas declaraciones sobre Bildu que no cayeron nada bien ni siquiera en su partido semanas atrás- retuiteó a otro usuario que consideraba el artículo "muy lúcido". Ante las críticas, Semper se defendió alegando que Ezkerra no se metía con las víctimas y calificando el artículo de "libre y respetuoso, por el amor de Dios!".

Un columnista de ABC como Herman Tertsch no tuvo inconveniente en mostrar su disconformidad con la pieza de Ezkerra: "No ha llegado tan lejos como José María Calleja en difamar a quienes defienden lo que él defendía. Hoy se ha acercado mucho".

Por otra parte, Isabel San Sebastián, también columnista del diario de Vocento y directora de programa en ABC Punto Radio, ofrecía los micrófonos de su espacio a Pedraza para su réplica al artículo de Ezkerra "que yo no comparto".

Incluso Alfonso Ussía, de La Razón, aparecía en Twitter para señalar que, en su opinión, ser asesor político y columnista independiente venía a ser algo imposible. La alusión, visto lo visto, parecía tener destinatario claro aunque no mencionase nombre alguno.


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