AGLI Recortes de Prensa   Sábado 16  Febrero 2013

Carta abierta a Artur Mas
Pío Moa www.gaceta.es 16 Febrero 2013

Es sorprendente que la mayoría de los españoles tenga ideas tan vagas y a menudo falsas sobre los separatismos, el mayor problema actual del país.

Sr. Mas:

Quiero recordarle algunas cosas que usted conoce pero prefiere olvidar, y sobre todo hacer olvidar a los demás. En primer lugar, usted está atacando a Cataluña. A la Cataluña real e histórica que, mal que le pese, ha sido y se ha sentido siempre parte de España. No es esta carta una lección de historia, pero sí debo recordarle algunas distorsiones básicas en las ustedes apoyan su separatismo. La Marca Hispánica –ya el nombre lo dice todo-- englobaba el norte de las posteriores Cataluña y Aragón, cuyos habitantes eran conocidos por hispanos o godos, las dos palabras con sentido idéntico entonces, y nunca se sintieron a gusto con el poder franco. Cuando empieza a hablarse de catalanes --en el siglo XII-- es en el contexto de las empresas bélicas de la corona de Aragón, de la que formaba parte la naciente Cataluña, que nunca quiso declararse reino y se comprometió, como el resto, en la tarea de la Reconquista. Ni siquiera en el siglo XIV, cuando alcanza su mayor dinamismo, dejó Cataluña de considerarse parte de la corona aragonesa, sin pensar en secesión o independencia. Y también como parte de Aragón se integró en la España reconstituida de los Reyes Católicos. Y así hasta hoy, con el breve período de sumisión a Francia en el siglo XVII, causado por la traición de algunos oligarcas y muy penoso para el pueblo catalán y que redundó en la pérdida de parte del territorio. La Guerra de Sucesión por el trono de España, a principios del siglo XVIII no fue de Secesión, como ustedes intentan hacer creer, sino todo lo contrario; y Casanova, el héroe de las “libertades catalanas” se asombraría de la manipulación grotesca que ustedes han hecho con su persona.

Por cierto, ustedes llaman “libertades catalanas” al régimen feudal más opresivo de España, que por ese carácter motivó guerras civiles, bandidaje endémico y empobrecimiento secular de la región que durante parte del siglo XIV había sido quizá la más próspera de la península. Precisamente la pérdida de semejantes “libertades” volvió a abrir paso a la propseridad a los catalanes, beneficiándose extraordinariamente de la pertenencia a España y beneficiando de paso al resto de ella.

Sus distorsiones han llegado a extremos alucinados como pretender que la última guerra civil enfrentó a España con Cataluña. No solo fue guerra civil entre catalanes, como entre los demás españoles, sino que la mayoría de los catalanes, harta de la siniestra experiencia revolucionaria-separatista, recibió con entusiasmo a los nacionales. Los suyos, señor Mas, no hicieron más que entorpecer con sus aventuritas y usurpaciones el esfuerzo común del Frente Popular, como denunció Azaña; aparte de maniobrar con felonía lo mismo con Roma o Berlín que con Londres o París. Sus paisanos encuadrados en el ejército del Frente Popular mostraron muy poco entusiasmo, mientras que los que lucharon en el bando nacional se portaron a menudo como héroes. Y la abundancia de carteles llamando a los obreros a trabajar duro por la causa prueba justamente que los obreros trabajaban poco por esa causa. Podría señalar mil datos más, demostrativos de las falacias en que ustedes apuntalan sus historias.

Después, lo cierto es que nunca prosperó tanto Cataluña --con el resto del país-- como en la época franquista. Esto es un hecho perfectamente medible y constatable. Y solo ver los documentos gráficos de las multitudinarias acogidas a Franco en Barcelona y otras ciudades permite entender hasta qué punto falsea la realidad la pretensión de una sociedad oprimida y resentida, como ustedes la pintan. Una sociedad en que la resistencia separatista prácticamente no existió, pese a tener, según ustedes, los mayores motivos. La oposición real al franquismo tuvo ahí, como en el resto de la nación, carácter obrerista y comunista. Otra cosa es que en la democracia posterior fueran ustedes los mayores beneficiarios, y lo fueran con protección y estímulo, no debe olvidarse, de Madrid. Ustedes no han contribuido a las libertades, nacidas de la evolución del anterior régimen “de la ley a la ley”, sino que simplemente las han aprovechado. Y perjudicado la democracia con sus fobias a España, sus intentos de proscribir el español común de la vida pública, perjudicando a la mayoría de la población, mientras degradaban el catalán a vehículo de sus manías y disparates. Han inventado la consigna del catalán como “idioma propio”, implicando que el español común era “extraño”. El catalán es la lengua originaria de Cataluña, cierto, pero nunca el castellano fue del todo extraño a ella, y hoy lo es menos que nunca: un idioma propio, como el catalán. De hecho la parte mayor y probablemente mejor de la literatura y otras manifestaciones culturales catalanas, se ha expresado y expresa en el idioma común a toda la nación.

No hace falta aquí extenderse más: simplemente constatar que, contra el falso problema que ustedes plantean, los catalanes, a través de los siglos, han sido y se han sentido parte de España. Ustedes se rebelan ante este hecho indudable y decisivo, que condensa miles de otros hechos, y desprecian a las generaciones anteriores que nunca encontraron oposición entre su región y la nación española. Y hay que preguntarse: ¿por qué ese empeño en la secesión? ¿Es que son ustedes tan magníficos y representan una alternativa tan espléndida que valga la pena romper con la Cataluña histórica, y dividir y debilitar a toda España? Les diré lo que ustedes, en el fondo, saben bien: ustedes tienen muy poca talla de estadistas, de personas clarividentes o de figuras heroicas. Han tenido que inventarse un Casanova a su (mal) gusto, y sus personajes inspiradores tienen algo de lamentable, de demagógico e insustancial. Así Prat de la Riba, empeñado en convencer y convencerse de que los catalanes no podían entenderse con los vascos, andaluces o gallegos y que debían preferir la compañía de sus perros. O un perturbado como Macià y sus empresas tartarinescas; o Companys, presidente de una de las peores épocas históricas de Cataluña, corresponsable de aquel período de crímenes. Y tantos más. Como ahora los Pujol con sus chanchullos, los Carod, los del Palau, usted mismo… Mírense al espejo: ¿podrían ustedes llevar a Cataluña a otro sitio que no fuera un desastre? Lo más gracioso es que ustedes pretenden que criticarles equivale a “atacar a Cataluña”. ¿Tanto desprecian, en el fondo, a su región y a su historia para equipararlas a ustedes mismos? El único personaje de verdadera talla que ha dado la tentación secesionista, Cambó, evolucionó en un sentido mucho más razonable hasta apoyar a Franco en la crisis histórica causada, entre otras cosas, por los delirios de Companys y similares. Como apoyó a Franco lo más destacado de la intelectualidad catalana: D´Ors, Dalí, Valls Taberner, Sert, Agustí, Pla… Y otros muchos, que, sin apoyarlo, vivieron perfectamente y sin problemas en aquel régimen.
Señalar estas cosas, tan “incorrectas” desde un punto de vista hoy muy frecuente, resulta esencial porque solo una memoria veraz del pasado podrá orientarnos razonablemente en el presente, mientras que una visión falsa solo producirá desatinos.

Algo más. Desde el principio los separatistas dedicaron sus mayores esfuerzos a injuriar e insolentarse con el resto de España o con la región castellana. Lo expresó el fundador práctico del separatismo, Prat de la Riba, al preconizar, textualmente “el odio” para lograr sus objetivos: “Rebajamos y menospreciamos todo lo castellano, a tuertas y a derechas, sin medida". Lo que, de modo más eufemístico, explicó Cambó al hablar de “algunas exageraciones y algunas injusticias” en su propaganda. Esa mezcla de insidias, injurias abiertas e invenciones calumniosas, continúa hoy. El objetivo es doble: exaltar a los catalanes más sugestionables y provocar una reacción simétrica de aversión e injurias en otras regiones, a fin de pasarse por víctimas. Su táctica explota de modo enfermizo dos sentimientos primarios: el narcisismo y el victimismo. Algo muy peligroso, como sabemos por la experiencia nazi, por poner un ejemplo. Y no cito el ejemplo porque sí, ya que en el fondo de su secesionismo, señor Mas, en la exaltación sin medida de lo que llaman “hecho diferencial”, late un racismo estrafalario. Hoy no es de buen tono, como en tiempos de Pompeu Gener o del propio Prat, invocar una “raza” especialmente imaginaria, pero la idea, como en los secesionistas vascos, yace inconfesadamente en el núcleo de sus manías. Una sátira de Boadella lo expresaba bastante bien. Incluso han invocado la industria catalana como prueba de una diferencia “racial”. Pero esa industria catalana no debió nada al separatismo, fue construida por catalanes con iniciativa y con la protección, incluso sobreprotección de los gobiernos nacionales, aprovechando el mercado español y la mano de obra barata, catalana y de otras regiones. Al examinar sus pretensiones, siempre encontramos los mismos dislates.

¿Comprenden ustedes, además, de lo que supondría la secesión? Y no me refiero a las pérdidas económicas ni me explayaré sobre su corrupción –en la que tampoco son ustedes únicos-- sino a otras consecuencias de mayor alcance. Sus intentos van a la par, y en parte coordinados, con los de otros políticos parecidos a usted en Vascongadas, en Galicia, en Valencia, en Andalucía y otras regiones. Su éxito solo convertiría a España en unos nuevos Balcanes, en un mosaico de pequeños estados impotentes, resentidos y mal avenidos entre sí, y objeto del juego político de las verdaderas potencias. Por ese fin estúpido y nefasto trabajan los apóstoles de la disgregación de España. Tengo la impresión de que usted y los suyos no recapacitarán, porque han ido ya muy lejos en ese funesto camino, pero al menos alguien tiene que cantarles algunas verdades.

Augurios de explosión y recetas dudosamente democráticas
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 16 Febrero 2013

La cuestión no es solo lo que dicen sino quienes lo dicen. Porque si quien lo extiende , conferencia y publica es Luis Maria Ansón, con la conspiración, la obsesión de seguir contando y el cabildeo como señas de identidad especificas de su adn, pues podría tomarse a título de inventario. Pero si quienes, amparados en off de record, son gentes que ocuparon ministerios y cargos muy relevantes en las más altas instituciones pues la cosa produce vértigo. A saber, el diagnostico es que esto se acaba, que el sistema, o sea la actual democracia, surgida de la Transición, está al borde del colapso, que va a estallar, que ni Monarquía, ni Parlamento, ni Gobierno ni España, que el desplome está a la vuelta de esquina y que no hay quien lo pare. Solo falta la chispa, que puede encenderse en Cataluña, o porque un “papel Barcenas” demuestre un pago en negro al Presidente, o que haya un muerto o un bonzo en una calle. Estamos encima de una docena de cargamentos de TNT, que no cesan de agitarse y rodeados de mucho personal dispuesto a prender el detonante.

Y sí. Lo cierto es que la posibilidad existe. Ya lo creo que existe y que hay brigadas de incendiarios dispuestos y activos. El desprestigio de todas las instituciones y todos los referentes cabalga desbocado, la situación social es angustiosa y no se vislumbra esperanza, la corrupción invade has los últimos rincones de partidos y mancha a cargos públicos y representantes electos. “Nadie saldría a defender el Parlamento”, se afirma. Ni a la Corona. Ni a la Constitución. Ni a la Democracia. Eso dicen. Y puede que así sea. Aunque uno piensa que quizás si ese caos estallara a lo mejor lo que la gente si defiende es su casa o su tienda y entonces reflexiona que para ello es hacer cumplir las Leyes lo que hace falta.

Pero sigamos. El run run que avanzan en el hervidero madrileño, la receta, tras el diagnostico ciertamente apocalíptico, lo que se anuncia es una implosión, un reventón desde dentro, es quizás lo que hace sospechar de intención y más que dudoso encaje democrático. Los salvadores propuestos serían Aznar y González. Y un sanedrín de notables. El Rey pintaría algo o mucho en la cuestión dando un paso bien adelante o bien atrás, pero un paso. ¿Y a que me suena a mi esto, aunque no haya militares, ni Tejeros ni el general Armada?. Suena a lo que suena y el agua de no es precisamente la de la Democracia aunque quisiera dársele apariencia, como se proponía el 23-F de hacerlo pasar por un bautizo parlamentario.

Llevamos semanas en medio de la tormenta perfecta. Tormenta ahora política cuando curiosamente pareciera que la otra, la de ese rescate de que ya no se habla y de la quiebra económica que se pronosticaba cada día para mañana parecen alejarse, hasta por ahí fuera la descartan, y donde antes había premoniciones de catástrofe ahora hay titulares campaneros y elogiosos. En noviembre hubiéramos firmado está calma en mercados. Pero ahora eso ya parece que no importa. Ahora eso ha pasado a segundo plano. Ahora es otra la crisis y hasta puede que más grave o que hay quienes quieren que sea definitiva y que acabe con todo. ¿Pero con todo? O aquí también hay cierta trampa. ¿Y si en realidad lo que se pretende es, y no en las urnas, derribar un Gobierno aunque en el envite pueda acabar destruyéndose una Nación y un Estado?. Perdonen que note cierto moscardeo detrás de la oreja. Algunas conjunciones resultan muy extrañas, algunas irresponsabilidades clamorosas y sorprendentes algunos viejos y vengativos anhelos concurrentes en el tiempo y el espacio con los extremos contrarios.

Pero más allá de esto, que es consecuencia y resultado, la verdad esta en el caldo de cultivo, en ese pudridero al que asistimos cada día y al que los lideres políticos se empeñan en no dar la respuesta necesaria , imprescindible y urgentísima que exige en clamor unánime la ciudadanía. No entienden que la actitud ante la corrupción según sea propia o ajena, que se da por los partidos y sus terminales mediáticos, solo hace que añadir frustración ira y rabia. Que no es algo para utilizar como arma arrojadiza contra el contrario. Que es el cáncer de todos y que o se extirpan urdangarines, barcenas, blancos, eres, griñanes, espías mortadelas, gurteles, matos, pokemon, ceoes y liberados y toda la pleyade de golfos apandadores, se les sienta en el banquillo, se les mete en la cárcel y se les arroja de los partidos a las tinieblas exteriores o todos, pero todos, acaban siendo llevados a la hoguera, quemados en plaza publica, linchados. Todos. O limpieza o el volcán revienta, se abre el suelo bajos nuestros pies en medio del terremoto y cae la lava y la ceniza sobre todo.

Que ese clima es el augurio más tenebroso. El del linchamiento, del asalto de la aljama judía, de la inquisición y los reos con los sambenitos escupidos por las turbas. Me da miedo. Porque ello es lo que nos está empezando a destruir como pueblo y colectivo, como ciudadanos. Es injusto, degradante y repulsivo. Aunque decirlo sea ir contra corriente. No es la turba, a veces orquestada, la que ha de traer regeneración. Es la Ley y la Justicia. Los políticos, aunque se lo ganen a pulso a diario, no pueden ser el chivo expiatorio único, los apestados. Los “judios”. Que es en lo que se están convirtiendo y no es de recibo que se apliquen con ellos, y como colectivo “leproso”, técnicas de acoso y de derribo, métodos gobelssianos y montajes de telebasura y criminalización generalizada. Porque son, en el fondo, resultado de un sustrato general. ¿O es que aquí hay alguien que no haya pagado o recibido algo en negro, o es que no es este el país, de ¿con Iva o sin Iva?, el de las trampas para el paro, para la pensión, para invalido, para no ir o hacer que vamos. No es este el país del pelotazo, del hacerse rico en menos y de robar en más si a mano se tiene. Mucha hipocresía y mucho sepulcro blanqueado. Viva la limpieza y ojalá todo esto sirva para hacernos diferentes como sociedad y desterrar nuestros peores hábitos. Pero lo que no vale es ese reiterado señalar pajas en ojos ajenos ocultando las propias, ese exigir el baldeo y la cirugía en la casa vecinas mientras se pretende ocultar la porquería en la propia. Exigir que el otro este más limpio que la patena y pretender ocultar el lamparón en la casulla. Ayer mismo lo vimos con Pepe Blanco.

Reforma local: imprescindible
EDITORIAL www.gaceta.es 16 Febrero 2013

Sólo 12.188 de los 68.285 concejales de toda España tendrán remuneración, de acuerdo con el informe del anteproyecto de la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración local que ayer aprobó el Consejo de Ministros. Es la punta del iceberg de una reforma con la que el Gobierno estima que podría alcanzar un ahorro de 7.628 millones de euros entre 2013 y 2015. Eso será posible gracias a otras novedades, como la eliminación del personal de confianza en los ayuntamientos más pequeños, la supresión de eventuales, que afectará de lleno a los consistorios más grandes, donde no podrán superar el 0,7% de la plantilla o la regulación de los sueldos de los alcaldes.

Se trata de la primera piedra de lo que será la reforma de la Administración local y, a primera vista, va en el buen camino y debería marcar la pauta de actuación en el conjunto de las Administraciones Públicas, que son el gran sumidero del dinero público. Como ayer dijo la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, es una ley clave en el ámbito local, que consagrará el principio de “una Administración, una función” para evitar duplicidades y confusiones competenciales, racionalizará las cuentas “buscando el equilibrio financiero” y buscará una mayor profesionalidad en la función local, tanto en el ámbito político como administrativo.

El informe introduce modificaciones importantes con respecto al primer borrador, que se presentó en julio. Así, se prohibirá la creación de nuevas empresas públicas municipales y las ya existentes tendrán que disolverse; además, las mancomunidades y entidades locales que no rindan cuentas deberán desaparecer. Asimismo, las Diputaciones absorberán la prestación de servicios de aquellos municipios menores de 20.000 habitantes que no sean capaces de gestionarlos adecuadamente.

El camino de este anteproyecto no va a ser fácil, pero ello no debe arredrar al Gobierno de Mariano Rajoy, ya que es en este envite donde España se juega su futuro. El PP debe olvidarse de perseguir consensos innecesarios cuando todos los demás no lo hacen. Gobernar supone negociar en ocasiones, pero sobre todo implica decidir. Hoy el Partido Popular cuenta con una mayoría cómoda en el Congreso y con un peso notable en el poder local. Ahora sólo falta que se mantenga firme, aplique su programa y aguante el rumbo a la hora de abordar la reforma en las administraciones central y autonómica. De ello depende la recuperación económica y el futuro de seis millones de españoles.

Una reforma escasa en ambición
Fernando Onega La Voz 16 Febrero 2013

Si don Cristóbal Montoro fuese sincero, ayer habría presentado así su reforma municipal: «Señores, no es lo que queremos, no es lo que habíamos pensado; es sencillamente lo único que hemos podido hacer». ¿Y por qué debería decir esto? Porque lo que han parido no tiene nada que ver con sus ideas iniciales. En principio pensaron en reducir el número de municipios, y no se redujo ni uno. Después proyectaron reducir el número de concejales, y seguiremos teniendo los 68.285 que había cuando se pensó la reforma. Se dejó crecer un estado de opinión contrario a la existencia y al papel de las diputaciones provinciales y, en vez de caminar hacia su extinción, salen reforzadas. Lo que pomposamente se presenta como la gran reforma de la Ley de Bases de Régimen Local también se podría presentar modestamente como Ley de Ordenación de Salarios Municipales.

¿Qué ha ocurrido aquí? Lo de siempre: que vino el tío Paco con las rebajas. Una cosa es soñar con la revolución local desde un acomodado despacho en Madrid y otra tropezar con la España real de los pueblos. En esa España real están los intereses del partido. Están los alcaldes propios, que no quieren pasar a la historia como enterradores de ayuntamientos de larga tradición. Está la militancia, que no quiere quedar como cómplice de la desaparición de la estructura política de su pueblo. Y están esas diputaciones, que serán caras o poco útiles en un sistema autonómico, pero sostienen al poder y garantizan su prolongación en el tiempo. Por esa suma de razones, convertidas en formidable presión sobre la Moncloa, se fue reculando, y el resultado final se parece escasamente al proyecto original.

¿Y por qué se queda corto? Porque le ha faltado consenso. Esta es una ley de Estado que tenía que haber sido pactada, por lo menos, con el Partido Socialista. Al no serlo, se desperdicia la oportunidad histórica de proceder a la modernización de la España local. Y así, tiene avances notables, como el de señalar las competencias municipales para evitar duplicidades. Pone orden en un desbarajuste administrativo que permite que haya salarios municipales más altos que en otras Administraciones. Impone la obligación de suprimir empresas públicas, fuente de tanto despilfarro y amiguismo. Pero le falta esa grandeza histórica cuya ausencia hace que el proyecto mejor intencionado se quede en un parche poco ambicioso. Y todo ello, marcado por el sello Montoro: la retribución «no debe ser un elemento determinante para participar en la vida pública». O sea, que este Gobierno quiere apóstoles en los ayuntamientos. Y mejor si son apóstoles ricos, porque suelen ser de derechas. Quien necesite un salario, absténgase de entrar en política municipal.


Libre mercado… ¿a cambio de nuestras pensiones?
Manuel L. Torrents www.voxpopuli.com 16 Febrero 2013

Escribo esto, una vez más, desde la gran duda. A medida que uno se hace mayor y acumula más experiencia, se siente menos seguro de todo, o tal vez es que veo demasiadas películas de Woody Allen, que reconozco que cada día me gustan más. Pero cuando veo al odiado MAFO desfilando por los juzgados diciendo que ordenó la fusión entre Caja Madrid y Bancaja, consintiendo con la presidencia de Rato, por expreso encargo de Luis de Guindos y que cómo va a gobernar el sistema financiero si le cascan dos reformas en pocos meses, me sorprendo a mí mismo al oírme decir “pues no le falta razón”. ¿Dónde están los culpables, entonces, en esta gigantesca cadena de despropósitos global? Porque, a su vez, el Gobierno y Guindos habrán reformado desde la buena fe, digo yo. ¿O no? En fin…

Otra de las grandes incertidumbres que me quita el sueño por la noche, como el paro juvenil a nuestro monarca, es el asunto de la penalización a los extratipos a los depósitos bancarios por parte del Banco de España. Es una cuestión de más calado del que la sociedad puede sospechar y sobre la que los defensores del libre mercado han puesto el grito en el cielo por lo que se les antoja una imposición intolerable. Pero el asunto no es tan sencillo.

Conchabados
La medida viene desde las altas esferas, ya que España era el único país de Europa que aplicaba esta agresiva política de altísima remuneración a las cuentas bancarias. La Reserva Federal y el Banco Central Europeo (BCE) están conchabados desde hace tiempo para, por decirlo de una manera grosera, sacar el dinero rentista de las cuentas y ponerlo en funcionamiento. Inyectarlo en la economía, orientarlo hacia los fondos de inversión u otra cosa más o menos productiva, aumentar la velocidad del dinero, crear riqueza… No les sirve fabricar dinero si no capilariza debidamente.

Ambos bancos centrales están firmemente decididos a que el que quiera tener sus ahorros con total seguridad, no pueda obtener un retorno superior al tipo de interés oficial, salvo que asuma correr algunos riesgos o, al menos, invertir en deuda pública. Dicen que el dinero que busca el extratipo, sólo en España, puede rondar los 300.000 millones de euros. El 30% del PIB.

Los liberales argumentan que una imposición mediante una velada sugerencia desde Cibeles es un atentado en toda regla a un mercado supuestamente abierto y desarrollado, aunque los promotores de fondos de inversión señalan que la penalización debería ser inevitable mientras se sigan dando ayudas públicas a las entidades financieras.

Los managers de carteras denuncian que todavía constituye un atentado mayor al libre mercado que se haya tenido que rescatar a los bancos con dinero público para que se les inyecte liquidez desde el BCE (más dinero público) y con esas ayudas realicen una oferta de depósitos contra la que es imposible competir.

Efectivamente, si un depósito ofrece un 4% sin el menor problema y los riesgos inherentes a la entidad están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos y, sobre todo, el BCE, ¿merece la pena partirse la cara con el mercado? Así le ha ido a los fondos en España: han pasado de 300.000 millones a menos de la mitad en esta crisis. Ojalá mejor su situación, porque varias gestoras independientes están en las últimas.

Los que peor estaban
La operativa bancaria ha consistido en estos tiempos en pedirle dinero al BCE al 1%, colocarlo en deuda pública al 5% y la ganancia destinarla a remunerar el pasivo. ¿Quiénes pagaban más alto? Los bancos que estaban en peores condiciones. Todo, con cargo a ese dinero público que no es de nadie, como decía Carmen Calvo.

La liquidez iba de la cuenta del BCE a la de las entidades y ahí se quedaba. No ha habido absolutamente nada de crédito y, por cierto, los bancos han deteriorado mucho sus márgenes de intereses, que ahora van a mejorar tras la prohibición, curiosamente.

“Los bancos han estado dando extra tipos en estos años con cargo a nuestras pensiones públicas futuras”, nos contaba a la prensa el otro día Santiago Satrústegui, presi y fundador de Abante Asesores, y no le falta razón. La montaña de deuda pública y los déficit crecientes son los que causan que ahora se nos diga que hacen falta recortes en los derechos que hasta hace poco considerábamos básicos e intocables. Y con las pensiones públicas, a las que todavía no se ha tocado apenas, van a llegar tijeretazos sí o sí. El sistema va a quebrar mucho antes de 2050, que es hasta donde le ven recorrido las previsiones agoreras. Una cifra amable, y que todavía queda lejos, pero o hay cambios en el sistema o no llegamos a 2025.

Chollos
La comunidad liberal ha criticado el hachazo a los extratipos e, insisto, tiene su parte de razón. Gran parte está formada por brillantes economistas, aunque una pequeña parte de ese grupo me cae muy mal porque mientras nos dicen a todos que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y que hay que recortar muchas cosas (tal vez sea inevitable) les he visto en Madrid colgados de unos momios magníficos en la Comunidad; beneficiándose de unos chollos gloriosos por asesorías de altos vuelos (coche con chófer incluido), tirando de relaciones en las altas esferas para facturar a las grandes empresas… Un rollo que roza el urdangarisnismo, ya que las bondades que les otorgaba ese libre mercado venían en gran medida por las amistades con tal político o tal miembro de la patronal. No todos, ojo, pero alguno/a sí.

Tal vez, la solución fuera permitir los extratipos en ciertos bancos, bajo compromiso expreso de no rescate a la entidad que lo haga, aunque quiebre. El que quiera rentabilidades altas, que asuma sus derivadas, tanto el cliente como el promotor.

Si saliera bastante dinero de los depósitos hacia los fondos, quizá sería bueno para la economía real: primero financiaría la deuda pública, poco después la corporativa y después podría llegar capital a la Bolsa y los mercados alternativos. La financiación no bancaria sería una inyección buenísima. A cambio, evidentemente, los bancos serían más pequeños.

Ojala podamos depender algo menos de los ‘chutes’ de Draghi y Bernanke, que tienen a los países totalmente adormecidos. Soñar es gratis e incluso necesario en estos tiempos de zozobra.

La riqueza escondida de los pobres… de los pobres políticos (I)
Teresa González Cortés www.voxpopuli.com 16 Febrero 2013

Antes de que Aristóteles lo hiciera, Heródoto (484-425 a.C.) ya había clasificado los tipos de gobierno y distinguido entre monarquía, aristocracia y democracia. Por pura inercia, los politólogos se centraron en analizar las diferencias que rodean a los regímenes políticos, en lugar de averiguar las comunes y fortísimas tendencias aristocratizantes que caracterizan a cualquier organización del Estado, sea cual sea su régimen político. Esto no fue lo que le ocurrió al republicano y sutilísimo Maquiavelo (1469-1527) quien, discrepando de sus predecesores y contemporáneos, se preguntó por los mecanismos que permiten conservar el poder. Y con una perspectiva muy actual Maquiavelo observó en sus Discursos (lib. I. cap. XVI) que no importa cómo esté ordenada cualquier ciudad -léase Estado-. Importa que “en los niveles de mando no hay más de cuarenta o cincuenta personas”.

Recordar que la política es el instrumento elitista de que disponen algunos hombres y mujeres para lograr mantenerse en el poder resulta un detalle importante, habida cuenta de que el control del Estado siempre recae sobre un puñado de personas. Con lo cual, la pregunta obligada es: si tan solo un pequeño grupo de individuos tiene y retiene el poder de la nación a través de la gestión y administración del Estado, ¿los intereses de las élites gobernantes coinciden con los intereses de las personas que representan? Y, en caso de responder de manera negativa a esta cuestión, ¿cómo proteger la economía de los habitantes de un país, de la voracidad insaciable de los poderosos que dicen actuar por nuestro bien?

Corrupción, muy humana
El uso del poder no está exento de odiosas corrupciones. Hesíodo (c. s. VIII a. C), por ejemplo, nunca habló en términos positivos de los dirigentes en su obra los Trabajos y días. Con ojo desconfiado y censor acusó a los gobernantes de ser “devoradores de regalos” (d?rofagoi), de buscar el beneficio personal, de trapichear con la justicia “e interpretar las normas con veredictos torcidos” (221-223). Homero (c. s. IX o s. VIII a. C), mucho más cauto y conservador, rara vez se le ve lanzar críticas a los que ostentan “jefaturas”. Sin embargo, en la Ilíada (II 221-242), culpa, en boca de Tersites, al mismo rey Agamenón de enriquecerse obscenamente, o sea, sin pudor y a costa de las penalidades de su ejército.

Saco a flote estos dos viejísimos retratos históricos por el hecho de que abusos los ha habido en el pasado, igual que existen en el presente y los habrá en el futuro. Así que no nos rasguemos las vestiduras: viendo la extensión del horizonte, los escándalos que saltan a la palestra de China a Argentina, de Suiza a Irán, de EEUU a Grecia, etc., indican que la falta de transparencia democrática y la opacidad financiera son dos caras de la moneda y, por ende, caldo de cultivo del origen de la riqueza escondida de quienes trafican con influencias y acrecientan sus fortunas de modo indebido.

¿Y en España? Conocemos los niveles de antidemocracia de este país por su índice de corrupción, índice que deriva de los ilusorios e inexistentes sistemas de control del poder que toleran que los gobernantes acampen al margen de la ley hasta confundir lo privado con lo público y habitar en medio del vacío legal, lleno de ambrosías y ventajas “aristocráticas”. A lo cual hay que añadir que, aunque en política se intenten plasmar una serie de fines generales, dichos fines no quedan a menudo libres de la manipulación corrupta de quien en su mano está consumarlos.

Llegado a este punto, todos inquirimos si para este panorama desolador hay algún remedio. Como veremos en el próximo artículo, las cartas pintan mal, pues en países como este, con escasa tradición democrática, es harto difícil que los que tienen en su mano los recursos para impedir todo tipo de ilegalidades quieran realizar el trabajo sucio de limpiar alcantarillas, desarmar oligarquías e inhabilitar sine die a sus compañeros de viaje. Y, repito, es harto difícil por cuanto quienes deben luchar por la higiene democrática de las instituciones del Estado son irónicamente los mismos que o bien cometen tales abusos o bien consienten la ejecución de injusticias ajenas desde la irresponsabilidad de la pasividad, del compadreo y… del silencio.

Ante lo cual, y rememorando las palabras de Abraham Lincoln, “se puede engañar a todos algún tiempo, a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todo el mundo durante todo el tiempo”, y más cuando al inmovilismo político se unen prácticas oscurantistas que no solo conducen a los consabidos trapicheos, sino a enriquecimientos ilícitos que, al fin y a la postre, son auténticas expropiaciones del patrimonio de la ciudadanía.


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Top secret: La Generalitat continúa concediendo subvenciones
Suma y sigue: Mas repartió otros 4.114.000 euros entre los medios de comunicación catalanes en 2012
Godó sigue siendo la 'niña bonita' de CiU: 870.000 euros para sus medios
Tres grupos mediáticos acaparan más de la mitad de las subvenciones de la Generalitat
Antonio José Chinchetru. Periodista Digital 16 Febrero 2013

Los recortes de la Generalitat de Cataluña no impiden que el dinero público siga fluyendo hacia los medios de esa comunidad autónoma. Según avanza el año 2013, se van conociendo nuevas subvenciones concedidas por el Gobierno de Artur Mas a la prensa catalana. Si el 1 de febrero se supo el presidente catalán había repartido 4,55 millones de euros de los contribuyentes entre los medios de su región --Mas premió la fidelidad de los medios catalanes con una lluvia de 4,55 millones en 2012--, el 15 de febrero el Diario Oficial de la Generalitat de Cataluña (DOGC) informa del reparto de otros 4.114.174,62 euros. La prensa de papel, sin contar sus ediciones digitales, se hizo con casi dos millones de euros, casi la mitad del total.

La mayor parte de este dinero se otorgó en cinco líneas de ayudas específicas para los medios, mientras que el resto procede de una pequeña porción de otra destinada a ayudar a asociaciones vinculadas con el mundo del periodismo, como sindicatos, organizaciones empresariales sectoriales y otras de consumidores.

El DOGC ha publicado la Resolución PRE/217/2013, de 28 de enero, por la que se da publicidad a subvenciones concedidas por el Departamento de la Presidencia a emisoras de televisión digital terrestre en catalán o aranés de empresas privadas para proyectos que fomenten y consoliden el espacio catalán de comunicación, correspondientes al año 2012, de importe igual o superior a 3.000 euros, en la que se informa del reparto de 777.000 euros; la Resolución PRE/219/2013, de 11 de febrero, por la que se da publicidad a las subvenciones concedidas por el Departamento de la Presidencia a proyectos que fomenten y consoliden el espacio catalán de comunicación para empresas periodísticas privadas editoras de prensa digital, correspondientes al año 2012, de importe igual o superior a 3.000 euros, que da cuenta de la concesión de ayudas 761.500 euros; la Resolución PRE/221/2013, de 11 de febrero, por la que se da publicidad a las subvenciones concedidas por el Departamento de la Presidencia a emisoras de radio en catalán o en aranés de empresas privadas para proyectos que fomenten o consoliden el espacio catalán de comunicación, correspondientes al año 2012, de importe igual o superior a 3.000 euros, que deja constancia de otros 567.000 euros repartidos; la Resolución PRE/223/2013, de 11 de febrero, por la que se da publicidad a las subvenciones concedidas por el Departamento de la Presidencia a proyectos que fomenten y consoliden el espacio catalán de comunicación para empresas periodísticas privadas editoras de prensa en soporte papel, correspondientes al año 2012, de importe igual o superior a 3.000 euros, que con 1.918.667,62 repartidos es la cuenta más abultada, y la Resolución PRE/220/2013, de 11 de febrero, por la que se da publicidad a una subvención estructural concedida por el Departamento de la Presidencia, en el marco de la convocatoria de concurrencia pública a emisoras de radio en catalán o en aranés, de titularidad privada, correspondiente al año 2012. Esta última tiene una peculiaridad. Contiene una única subvención; es de 50.000 euros destinados a la emisora Ràdio Estel, cadena del Arzobispado de Barcelona a través de la Fundació Missatge Humà i Cristià. Dicha fundación recibe en otra partida diferente una ayuda de 11.231 euro para la renovación del estudio de la radio.

A las anteriores líneas de ayudas se suma la reflejada en la Resolución PRE/222/2013, de 11 de febrero, por la que se da publicidad a las subvenciones concedidas por el Departamento de la Presidencia a entidades sin ánimo de lucro para proyectos en catalán o aranés que contribuyan al fomento del periodismo y del espacio catalán de comunicación, correspondientes al año 2012, de importe igual o superior a 3.000 euros. En este caso, se informa del reparto de 214.792 euros. Al margen de las ayudas a organizaciones para que el funcionamiento de medios como revistas, radios o sitios web, se otorgan otras como jornadas sobre prensa gratuita o sobre televisión infantil, estudios diversos o la entrega de premios de radio.

EL GRUPO GODÓ, EL PERIÓDICO Y LOS EDITORES DE EL PUNT-AVUI SE REPARTEN DOS MILLONES
Más de la mitad de los 4.114.000 euros concedidos a medios de comunicación por el Gobierno de Mas se lo han repartido entre dos grupos de medios y otra empresa editora. Entre el el Grupo Godó, Hermes Comunicacions y Ediciones Primera Plana suman 2.126.439 euros.

El más beneficiado de todos es el conglomerado de Godó, al que el Ejecutivo de CiU concedió (sólo en las subvenciones de las que se informa el 15 de febrero de 2012) subvenciones por 869.939 euros, repartidas entre diversas empresas del grupo. A La Vanguardia se le benefició con un total de 218.000 euros (178.000 euros para el papel y 40.000 euros para la edición digital.

La división de televisión, Emissions Digitals de Catalunya, fue adjudicataria de dos ayudas que suman 284.939 euros, mientras que Radiocat XXI, propietaria de las emisoras radiofónicas obtuvo dos subvenciones por un total de 267.000 euros. Al diario de deportes El Mundo Deportivo se le otorgaron 100.000 euros para "la edición de los suplementos en lengua catalana Futbol Català y Catalunya Esportiva".

640.500 EUROS A LOS PROPIETARIOS DE EL PUNT-AVUI
El siguiente grupo por cantidad de subvenciones otorgadas fue Hermes Comunicacions, propietario de El Punt-Avui y beneficiado con 640.500 euros repartidos en cinco ayudas concedidas tanto a la matriz a sus filiales (Comercialitzadora i Editora de la Coordinadora de Mitjans, Corporació Catalana de Comunicació y Taller d'Iniciatives Editorials). Al diario generalista en catalán le correspondieron tres subvenciones por un total de 477.500 euros. Otros 84.000 euros tenían como objetivo "La difusión y posicionamiento del semanario el Econòmic en las empresas de toda Catalunya". El diario deportivo El 9 Esportiú se vió beneficiado con 79.000 euros, destinados a "la realización de acciones promocionales".

A Ediciones Primera Plana, filial del Grupo Zeta, se le otorgaron tres subvenciones por un total de 616.000 euros para El Periódico de Catalunya. La mayor de ellas, de 266.000 euros, tenía como finalidad: "La integración de la redacción de El Periódico y la potenciación de sus medios digitales".

También destaca entre los medios con mayores subvenciones, aunque muy lejos de las empresas anteriores, el diario en catalán Ara. A su empresa editora, Ediciò de Premsa Periòdica Ara, se le concedieron dos ayudas por un total de 290.000 euros.

Cataluña
Acto a favor del castellano con motivo del Día de la Lengua Materna
m. j. c. / barcelona ABC Cataluña 16 Febrero 2013

El movimiento 12-O convoca el 21 de febrero una concentración ante la Delegación del Gobierno

El movimiento cívico 12-O ha convocado para el 21 de febrero una concentración ante la sede de la Delegación del Gobierno en Cataluña para defender el derecho a la enseñanza en lengua materna en todo el territorio español, con motivo del Día Internacional de la Lengua Materna.

Con motivo de esta celebración, esta entidad ha hecho público un comunicado en el que exige al Gobierno que "utilice todos los medios a su alcance para hacer cumplir a la Generalitat la aplicación de las sentencias referidas a la violación de los derechos humanos de los niños hispanos parlantes en materia de Educación y en especial que se garantice dicho derecho en la futura Ley de Educación".

También exigen que se retiren las subvenciones del Estado a las entidades como Som Escola, Amics de la Unesco, PEN Club, CIEMEN, Omnium Cultural y otras y en su caso que se les retire las certificaciones para representar a España en organismos internacionales y a utilizar sus logos al no cumplir con los fines y objetivos de la Unesco, entidades financiadas por España.

En este sentido, recuerdan que la Unesco estableció el Día de la Lengua Materna como "jornada internacional de lucha reivindicativa en defensa de los derechos lingüísticos de las personas y en especial en relación a la educación de los niños en la lengua materna".

El movimiento 12-O indica que el artículo 26 de la “Declaración Universal de los Derechos Humanos” establece que “toda persona tiene derecho a la educación, con relevancia para el lenguaje de la lengua de enseñanza”. Este movimiento cívico comparte "los criterios con la Unesco en el tema de los derechos lingüísticos y coincidimos con la Unesco en considerar inadmisibles los métodos escolares de educación obligatoria como es la denominada inmersión lingüística en Cataluña, donde la mitad al menos de la población tiene como lengua materna la española".


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