AGLI Recortes de Prensa   Martes 19  Marzo 2013

Para una regeneración democrática
Pío Moa www.gaceta.es 19 Marzo 2013

Al no corregirse los defectos iniciales de la Transición, el sistema democrático ha degenerado hasta volver a la funesta "ruptura" preconizada por la oposición al franquismo en 1976-7

Después del franquismo, España pasó a una democracia de la ley a la ley, esto es, de la legitimidad franquista a la democrática. Ello resultó notablemente fácil, gracias a la sociedad creada por el franquismo, próspera y reconciliada, esto es, olvidada de los viejos odios de la república. Y fue posible a pesar del demostrado bajo nivel intelectual y político de Suárez, el rey y la mayoría de los políticos del momento. Y a pesar de los grupos terroristas y de una oposición antidemócrata ansiosa de una ruptura con el franquismo que saltase sobre cuarenta años de historia fructífera y enlazase idealmente con la desastrosa república o el catastrófico Frente Popular.

Aun habiendo resultado fácil, el ínfimo sentido del estado, de la nación y de la historia en los políticos del momento introdujo en la naciente democracia una serie de taras o graves defectos. Era también bastante natural, dada la novedad del experimento. Pero un sistema democrático efectivo debe ser capaz de corregir tales defectos según sus consecuencias van haciéndose visibles, y lo ocurrido ha sido lo contrario. Los políticos e intelectuales, en general y con excepciones, han sido incapaces de analizar la experiencia según pasaban los años y sacar conclusiones o remedios. Con ello, el régimen democrático ha ido esclerotizándose y envileciéndose en lo que suele llamarse partidocracia, en la que las maquinarias partidistas han ido limitando la separación de poderes, el debate político se ha esfumado o envilecido, llegándose a la abierta y abyecta colaboración con el terrorismo. En la actual multicrisis, como en la I y II repúblicas, la demagogia lo inunda todo y la propia continuidad de la nación se halla comprometida. Con Zapatero se ha impuesto la demencial “ruptura” pretendida al comienzo de la transición, con dramáticos efectos bien a la vista.

Sostengo, repito, que en la base de esta degeneración se encuentra el nulo sentido de la historia y de la nación en la mayoría de los partidos, manifiesto en una crítica falsaria al franquismo, del que procede y en el que se asienta la democracia, unida a una mitificación demencial de la república y el Frente Popular y a una desvirtuación sistemática del sentido de la Guerra Civil, incluso del pasado total de España. No es casual, en efecto, que el antifranquismo haya servido de capa a políticas cada vez más oligárquicas y antidemocráticas, así como a una fundamental tendencia antiespañola, compartida con mayor o menor intensidad por los partidos que componen lo que ha dado en llamarse “la casta política”: PSOE, PP y separatistas. Para invertir esta situación propuse algunos puntos de regeneración nacional y estos otros de regeneración democrática, que pordían orientar a algún partido o a varios:

1. Garantía de independencia del poder judicial frente a los partidos, despolitización de la judicatura y abolición del Tribunal Constitucional.
2. Listas abiertas, garantía de democracia interna en los partidos y control estricto de sus finanzas.

3. Reorganización de los distritos electorales al margen de las provincias, para garantizar el principio “una persona, un voto”. Sistema uninominal.
4. Reorganización del Senado o incluso supresión del mismo.

5. Elecciones particulares para el Ejecutivo.
6. Derogación de leyes antidemocráticas, tales como la de Memoria Histórica o la de Violencia de género.

7. Denuncia de las colaboraciones con el terrorismo y encausamiento de los principales responsables.

Junto con estas medidas debería afrontarse el “invierno demográfico”, que augura graves males según ha estudiado Alejandro Macarrón. Dos medidas sencillas podrían tener buenos efectos: prohibición del aborto, salvo casos extremos, acompañada de mayores facilidades para la adopción; y replanteamiento de la Seguridad Social, de modo que las pensiones tengan relación con el número de hijos habidos.

La degradación del sentimiento nacional y democrático de estos años no podrá combatirse solo con medidas administrativas, sino que será precisa una intensa y larga campaña de explicación frente a las distorsiones que debilitan la cohesión nacional y sustituyen la democracia por demagogia.

Lo que someto a la discusión de los lectores.

CiU
Mas quiere aún más de Rajoy
Guillermo Dupuy Libertad Digital 19 Marzo 2013

Mucho se podrá hablar de la agresividad con la que los nacionalistas plantean sus chantajes al Estado español, pero nada es comparable con la simple candidez con que la clase política española y muchos diarios de Madrid abordan y encubren ese chantaje. Buen ejemplo de ello nos lo da este lunes hasta un diario como El Mundo. Es público y notorio que el manirroto y soberanista Gobierno de CiU no se contenta con la financiación extraordinaria que ha obtenido del Gobierno del PP a través del Fondo de Liquidez Autonómica. Tampoco le vale que Rajoy no parezca dispuesto a instar a la Fiscalia el procesamiento por delito de desobediencia, prevariación o usurpación de atribuciones en el que incurriría el presidente de la Generalidad en el caso de perpetrar su anunciada y comprometida consulta soberanista.

Pues bien. El Mundo, con pretensiones de revelación periodística, nos informa este lunes de que Artur Mas está dispuesto a dar un "giro" a su política soberanista "si el Gobierno de Rajoy acepta dos condiciones: una mejora progresiva del sistema de financiación de Cataluña y la celebración de una consulta que tendría lugar dentro de la legalidad y pactada con Madrid".

Para empezar, ya está bien de emular a los nacionalistas y de calificar de "mejora de financiación de Cataluña" a lo que no es más que la pretensión de la Generalidad de quedarse con una parte aun mayor del dinero del contribuyente catalán. Una cosa es Cataluña y otra muy distinta la Generalidad catalana. La administración autonómica no es la única que gasta e invierte dinero en Cataluña. También lo hacen las administraciones municipal, provincial, central y europea. Y tan inadmisible es que la administración autonómica se haga con el 100% del dinero del contribuyente catalán como que el Ayuntamiento de Barcelona controle en su totalidad el dinero de los contribuyentes barceloneses, o que el Estado central haga uso del 100% de los impuestos pagados por los españoles, o que la UE administre el 100% de los impuestos pagados por los europeos.

En segundo lugar, lo que El Mundo califica de "importante cambio de rumbo" no es más que la pretensión de un Gobierno autonómico que no renuncia al soberanismo, que no se contenta con la impunidad, sino que aspira a que su consulta soberanista tenga amparo legal y reconocimiento político por parte del Estado español. Es también la pretensión de un Gobierno autonómico manirroto que, lejos de renunciar al despilfarro que constituyen sus delirios identitarios y su no menos costoso "proceso de construcción nacional", aspira a que sean sufragados no de manera puntual e indirecta a través del Fondo de Liquidez Autonómica, sino de manera permanente mediante un cambio del modelo de financiación autonómica que haga a España aun más invertebrable.

Por mucho que el Gobierno de Mas "no plantease directamente la independencia" en su consulta –cosa que ya sabíamos–, no por esto dicha consulta dejaría de ser soberanista y encaminada a debilitar la unidad y la soberania de la nación española, base de todo el entramado constitucional. Maquillar todo esto, como lamentablemente hace ahora El Mundo, es un acto de irresponsabilidad casi tan grande como pensar que los nacionalistas pudieran, a cambio de mayores cotas de soberania, respetar a los ciudadanos que quieran escolarizar a sus hijos en castellano.

Ya pasó la hora de las ingenuidades y de intentar contentar a los que no se van a contentar. Negociar con ellos no es algo estéril sino contraproducente. La solución está en cumplir y hacer cumplir la ley y en combatir políticamente los ruinososos postulados identitarios de los nacionalistas, empezando por denunciar lo que la Generalidad roba a los catalanes. Mientras Rajoy no lo haga, será parte decisiva del problema.

Explicación, justificación… y tomarnos por tontos
J. M. RUIZ SOROA. EL CORREO.  19 Marzo 2013

Sabemos que la sociedad ha decidido, de manera callada y bovina, «pasar página cuanto antes». Y para ello nada mejor que abstracciones tipo ‘conflicto’, ‘violencia’ y ‘diálogo’

Dice Laura Mintegi que cuando proclamó en el Parlamento que la violencia de ETA tenía un origen y sentido políticos se situaba sólo en el «contexto de explicación» de un hecho histórico, y no en el «contexto de justificación» de ese mismo hecho. Dice que ella sólo estaba explicando objetivamente un acontecimiento histórico, no estaba justificándolo ni perdonándolo. Y en principio, qué duda cabe, es una distinción totalmente correcta: una cosa es explicar racionalmente el acaecimiento de un hecho y otra muy distinta es enjuiciar moralmente ese mismo hecho. Así que un aplauso para la capacidad dialéctica de la señora Mintegi.

Ahora bien, también sucede que la cuestión implicada por el uso de esta distinción no es tan sencilla ni simple como ella pretende. Por una sencilla razón: porque su afirmación se produjo en un ámbito muy concreto, es decir, en el seno de una conversación humana (política) acerca de ETA. Ese es el contexto hermenéutico que otorga sentido y permite comprender la afirmación de Laura Mintegi, porque implica que, cuando se hablaba de ETA, ella recurrió de inmediato a una explicación objetiva de su existencia y actuación pero, mediante tal recurso, se negó implícitamente a entrar en el terreno de la justificación o condena moral de ese hecho. De manera que utilizó el recurso al «contexto de explicación» para no tener que entrar en el «contexto de (in)justificación», lo cual constituye uno de los trucos dialécticos más fáciles y baratos de nuestra época y de nuestra sociedad vascas ante la realidad de la violencia. «Tout comprendre, c’est tout pardonner», sería la cita obligada en este caso, aunque Laura Mintegi la transformase en «explico todo, no juzgo nada». Limitarse a explicar es una manera de justificar. Más inteligente y taimada, eso sí, pero no menos obscena.

Más aún, si profundizamos un poco en las palabras de la propia Mintegi vemos enseguida que su supuesta «explicación objetiva de un hecho» está construida con unas palabras y conceptos que no son objetivos ellos mismos, sino que están tan trufados de ideología que predeterminan el resultado (moral) de la explicación (fáctica). En concreto, ya de entrada ella utiliza siempre el términoconcepto de ‘violencia’, no el de ‘crimen’ o ‘delito’, lo que implica una opción ideológica a favor de la abstracción tal que permite llegar a juicios asépticos que oculten tanto las responsabilidades personales como las víctimas humanas. Igual opción ideológica entraña el equiparar desde el comienzo la violencia de ETA con la violencia del Estado y el Gobierno españoles, equiparación presentada también como un «hecho objetivo», cuando en realidad es una patente opción ideológica.

Estos planteamientos pretendidamente ‘objetivos’ y ‘abstractos’ llevan a un resultado predeterminado: la responsabilidad colectiva o, lo que es lo mismo, la irresponsabilidad de los criminales. Porque, como escribió Kolakowski, proclamar la responsabilidad de la sociedad por un hecho es tanto como declarar que nadie es responsable de ese hecho. ‘Todos’ es .. ‘nadie’. Por eso Laura Mintegi llega rauda a la inevitable conclusión: «toda violencia es el resultado de un fracaso colectivo», dice. Y ya puesta, se desliza alegre por las generalidades del mejor buenismo de los solucion a conflictos: ese fracaso colectivo se debe a que «no fuimos capaces –¡todos!– de solucionar el conflicto con el diálogo». ¡Precioso! La culpa no es del asesino, sino de todos los que no quisieron dialogar con él para solucionar su conflicto, víctima incluida.

¿Es esto una ‘explicación’? ¿No es más bien una ‘justificación’ encubierta y vergonzante de quienes todavía no han sido capaces de salir del universo mental que los creó, el de la violencia como partera de la solución definitiva? Antes era la justificación directa, ahora la indirecta, lo que parece que no va a llegar nunca es la condena o, por lo menos, la autocrítica moral y política.

Hace tiempo, por lo menos desde Kant, que sabemos que la culpa (esa palabra tan aborrecida en nuestra modernidad desprejuiciada) es la brújula moral del ser humano. Sabemos cuándo obramos mal porque sentimos vergüenza de lo que hacemos. Si suprimimos el sentimiento de culpa –y la consiguiente asunción de responsabilidad– nos trasladamos a un mundo no humano, a un mundo sin sentido. Los patriotas vascos siguen empeñados en no querer sentir culpa por lo sucedido, por eso el mundo que nos venden es un mundo carente de sentido moral, un mundo maravilloso en que el crimen nunca ocurrió porque todo venía fáusticamente predeterminado por el conflicto ancestral. Fuimos todos, no fue nadie …¡Puf!

Somos muchos ya los que no nos hacemos ninguna ilusión en este terreno. Sabemos que la sociedad que nos rodea ha decidido mayoritariamente y hace tiempo, de manera callada y bovina, que «hay que mirar para adelante» y «pasar página cuanto antes». Y que, para ello, nada mejor que la música de las abstracciones tipo ‘conflicto’, ‘violencia’ y ‘diálogo’ con que nos aturden los pegapalabras locales e internacionales.

Lo único que nos solivianta un tanto, aunque sólo sea a veces, es que además nos tomen por tontos.

PSOE: todo o nada
Me conformo, de momento, con que el partido tenga un proyecto común para toda España
Nicolas Redondo Terreros El País  19 Marzo 2013

Hace unas semanas, Alfredo Pérez Rubalcaba proponía, no recuerdo en qué ámbito, cambiar las siglas del PSOE. No pasaron muchos días desde esta declaración cuando los diputados del PSC decidieron apoyar en el Congreso con su voto la propuesta de CiU y otros partidos nacionalistas favorable al inexactamente denominado “derecho a decidir”; coincidiendo con la actitud levantisca de los diputados catalanes, su secretario general, Pere Navarro, se expresaba a favor de la abdicación del jefe del Estado. Y por si los socialistas no tuvieran suficientes dolores de cabeza ya, sus compañeros gallegos toman la decisión de elegir su secretario general por medio de unas elecciones primarias internas, en contra de los Estatutos del partido y del criterio de la dirección federal, y las oscuras maniobras para conseguir la alcaldía de Ponferrada, en la que la consecución del poder desplaza cualquier principio ético, concluye en una crisis federal.

Todos estos quebrantos me han hecho recordar un pasaje de La cartuja de Parma sobre los partidos sin poder: “Como todos los partidos que no se hallan en el poder, el de Raversi no estaba demasiado unido”. Efectivamente, el Partido Socialista se muestra descohesionado a causa de una pérdida de poder tan abrupta como amplia. Pero la cuestión que se plantea no es tanto el natural deshilachamiento del PSOE, sino si los síntomas son el reflejo de problemas más profundos, más intemporales que los provocados por la siempre desagradable reubicación en la oposición en la mayoría de Ayuntamientos y comunidades autónomas de España, así como en el Gobierno de la nación.

No tengo dudas sobre el gran valor político que representa el secretario general de los socialistas, muy por encima de la mayoría de los que siguen en activo, y la dificultad que entraña el desempeño de su responsabilidad en estos momentos. Pero tampoco nadie puede dudar de que este crédito esté lastrado, como se demostró en el debate del estado de la nación, por su muy dilatada vida política y por la naturaleza secundaria de la misma. Sin embargo, el discurso de los dirigentes socialistas que integran la dirección presidida por Rubalcaba no se desliza lentamente por los meandros lentos y cadenciosos que impondría la experiencia, sino que sorprende a la opinión pública oscilando desde el infinito al cero, desde el todo a la nada, desde la utopía hasta el tacticismo, y realizan sus grandilocuentes propuestas en ámbitos internos inadecuados, convirtiéndolas en sucesivos “brindis al sol” que no merecen la atención ciudadana. Con aparente coraje proponen el cambio de nombre de la organización fundada por Pablo Iglesias, condicionando esta propuesta a que lo hagan el resto de los partidos socialistas europeos. Total, proponer lo máximo para quedarnos como estamos, porque veo difícil que en un breve periodo de tiempo el SPD, el Partido Laborista británico o los socialistas franceses abracen con entusiasmo la propuesta, preocupados más en gobernar o en intentar hacerlo. Por el momento yo me conformaría con un proyecto común para toda España, sobre el que no discreparan los socialistas en materias tan fundamentales como la autodeterminación, con las mismas ideas, con el mismo lenguaje, basado en la racionalidad ilustrada, sin incrustaciones románicas y nacionalistas, parapetado en nuestra realidad y en nuestro tiempo.

La cuestión es si dejamos el proyecto para Cataluña en manos del PSC

Pero siendo importante el acierto en la elección de las personas y las formas, son más trascendentes los problemas de proyecto que podemos reducir a y representar en varias preguntas al estilo socrático: ¿Tiene el PSOE un proyecto para toda España? ¿También para Cataluña? o ¿el proyecto para Cataluña lo dejamos en manos del PSC? ¿Es el PSOE un partido con vocación de mayorías y por tanto de centro- izquierda, o desea convertirse en el representante de los estimulantes y descabezados movimientos sociales que han aparecido al calor de la crisis económica?

La situación política en Cataluña impulsada por populismos irresponsables mezclados con una falta de inteligencia y de valor, ha desvestido el santo, ha bajado de la peana un “protocolo” firmado entre el PSC y el PSOE que solo funcionó cuando el PSOE era muy fuerte y sus dirigentes tenían una posición prominente desde un punto de vista intelectual y político, es decir, desde 1977 hasta la dimisión de Joaquín Almunia; basta con recordar los conflictos provocados por la negociación entre la Generalitat y ETA recién elegido Zapatero, o la composición del último Gobierno de Montilla con el apoyo de ERC, en contra de la opinión del presidente, que veía más razonable apoyar un Gobierno de los convergentes liderados por Artur Mas. Y mientras no cambie la realidad catalana, determinada por el proceso independentista impulsado por el presidente Mas y sus socios de ERC, no habrá remedios indoloros para la relación entre los socialistas catalanes y del resto de España, porque los primeros son prisioneros de la dinámica nacionalista. No es que se rompa la última relación de Cataluña con el resto de España con el quebranto de la sintonía poco isocrónica entre los socialistas hispanos, justamente es lo contrario: la tensión provocada por los nacionalistas rompe con estrépito las piezas más débiles del puzle catalán. Rubalcaba no debe pensar que el tiempo solucionará el problema o por lo menos que lo ocultará; cada día volverá a aparecer con ímpetu para avergonzar y restar crédito a los unos en Cataluña y a los otros en el resto de España. La solución pasa por renunciar a que el PSOE tenga un discurso propio en Cataluña a cambio de que el PSC renuncie a sus derechos en Madrid, mejor en Ferraz, o que los socialistas españoles sigan teniendo un discurso propio para Cataluña y vocación de representar a los ciudadanos catalanes. Están en el mismo dilema que según Tito Livio se le planteó a Roma en su día: “Vosotros pensáis que lo que se trata es si se ha de hacer la guerra o no, y no es así. Lo que se trata es si esperáis al enemigo en Italia o si iréis a combatirlo en Macedonia porque Filipo no os permite escoger la paz”.

Nicolás Redondo Terreros es presidente de la Fundación para la Libertad.

Crisis económica
Experimentos con la cobaya chipriota
Cristina Losada Libertad Digital 19 Marzo 2013

La Eurozona nos ha vuelto a dejar boquiabiertos con su forma de resolver, por así decirlo, la quebrada situación financiera de Chipre. Quienes más perplejos e indignados han de estar son, desde luego, los chipriotas que tienen sus ahorrillos en los bancos de su país. Los ministros de Finanzas del euro acordaron, como si tal cosa, que se podía incumplir la garantía de los depósitos de menos de 100.000 euros y someterlos a una quita considerable. Quien disponga, por ejemplo, de 30.000 euros aportará forzosamente 2.025 euros al rescate, cantidad que en la segunda vuelta de la negociación puede reducirse un tanto. Así, tras el shock inicial se administra un alivio.

Después de la quiebra de Lehman Brothers, en 2008, la UE quiso dejar claro que todos los ahorros –hasta la cantidad antedicha– se encontraban a salvo. Ahora invita e incita a pensar que no hay seguridad que valga. De ese modo induce a que se desencadene un pánico bancario, fenómeno que una vez en marcha se alimenta a sí mismo y se vuelve incontrolable. Posiblemente no suceda, pero resulta incomprensible que se corra el riesgo. Eso es jugar a la ruleta rusa, y nunca mejor dicho, dada la cantidad de turbio dinero ruso aparcado en los bancos de Chipre, asunto éste con el que se pretende justificar moralmente el castigo.

Ah, no hay peligro ninguno, ni de contagio, porque Chipre es una economía muy pequeña y la decisión es excepcional y única, aseguran por igual expertos y gobernantes. Ya lo veremos. Esa dimensión no es la única que cuenta en estas materias. Grecia era de poca monta –y la quita a sus acreedores privados igualmente excepcional–, y a punto estuvo de llevarse por delante el euro. Se diría que el Eurogrupo y quienes llevan ahí la voz cantante, como Alemania, quieren hacer experimentos de psicología colectiva.

La economía, dicen, es una ciencia lúgubre. Lúgubre o no, hasta ahora se pensaba que no cabían ahí ensayos como el que se ha hecho en Chipre. Se toma una isla como laboratorio y como cobayas a un millón de habitantes y se les quita dinero previamente garantizado, a ver qué pasa. Caso de que no se hunda el mundo, los mercados no caigan en la histeria y no haya grandes estampidas, quién garantiza que el castigo no se les aplicará a otros hámsteres. De momento, a España e Italia ya les está saliendo cara la pequeñez de hacerle pagar al modesto ahorrador chipriota.

El expolio chipriota
Aleix Vidal-Quadras www.gaceta.es 19 Marzo 2013

Habrá que esperar a los próximos días y semanas para comprobar los efectos de este acontecimiento anómalo, pero es obvio que hemos cruzado una línea roja.

La crisis financiera ha llevado a muchos bancos europeos al borde de la bancarrota, que se ha evitado con masivas inyecciones de dinero público. Con el pretexto, no del todo infundado, de que se trata de un sector sistémico cuyo derrumbe provocaría el de la economía en su conjunto, se obliga al sufrido contribuyente a salvar a unas entidades que se han visto en situación tan extrema por la mala gestión de sus responsables y por las burbujas provocadas por desafortunadas intervenciones de los Gobiernos en el precio del dinero. Sin embargo, una cosa es que caiga el valor de las acciones y que se produzcan fusiones, ventas a la baja de activos y reducciones de plantilla y otra que se entre a saco en los depósitos. Este es un hecho nuevo, indignante y traumático, que ha tenido la pequeña isla de Chipre como banco de pruebas. Si un ahorrador que no invierte de manera especulativa, sino que mantiene el fruto de su trabajo en cuentas a la vista o a plazo, ve de repente que el Estado le arrebata lo que es suyo a las bravas, algo muy profundo se rompe en su concepción del mundo y en su confianza en el futuro.

No podemos todavía predecir las consecuencias de este atropello porque si bien ha tenido lugar a la reducida escala de un país que representa una fracción minúscula del PIB de la UE, su significado en términos conceptuales y simbólicos es muy grande y puede provocar flujos perturbadores de capitales del sur al norte de Europa. Habrá que esperar a los próximos días y semanas para comprobar los efectos de este acontecimiento anómalo, pero es obvio que hemos cruzado una línea roja

Los rehenes chipriotas
Primo González www.republica.com 19 Marzo 2013

Está por ver todavía en qué termina el rescate de Chipre y, sobre todo, cómo se desenvuelve el asunto de la incautación de los depósitos bancarios, medida esta última que se va a dulcificar, previsiblemente, lo que no impedirá que el enfado de los rusos siga presente ya que carecen de la condición de “pequeños ahorradores”. Son más bien, en muchos casos, grandes especuladores que además se habían convertido en la primera potencia inversora en Rusia, ya que el dinero recorría el camino de ida y vuelta, con escasa utilidad para los ciudadanos chipriotas y para la economía de este pequeño país mediterráneo.

La Unión Europea se juega mucho en la crisis chipriota, un asunto que se ha valorado como tema menor pero que puede convertirse en todo un banco de pruebas para testar la salud del euro, la solidez de la propia UE y de las instituciones comunes así como de la eficacia del poder ejecutivo de la Comisión Europea, que a la hora de la verdad muestra sus carencias para tomar medidas rápidas y eficaces, como requería la solución a los problemas de este pequeño país y como posiblemente requerirán las crisis futuras a las que tenga que hacer frente al Ejecutivo comunitario.

La intervención sobre los depósitos es una prueba de fuego importante ya que puede sentar precedentes. No se entiende muy bien cómo la Unión Europea ha establecido mecanismos de seguridad para los depósitos de los bancos, de forma que existe un seguro que protege el dinero de los ciudadanos hasta niveles de 100.000 euros y es la propia Unión Europea la que se salta este blindaje por el que tanto habían luchado los consumidores y clientes bancarios europeos en los últimos años. Los bancos chipriotas permanecerán cerrados varios días, lo que ya es de entrada un duro atentado contra la disponibilidad de dinero efectivo por parte de los ciudadanos. Un país que no es capaz de proteger la liquidez de los clientes de la banca es un país condenado al caos y a la quiebra de las instituciones representativas. Y todo esto lo ha impulsado la máxima autoridad de la Unión Europea, en donde el respeto a la propiedad privada y a la disponibilidad plena de los recursos líquidos de las familias son derechos que nadie ha osado discutir en los años de funcionamiento de las instituciones comunes.

Alguna solución intermedia y que sea capaz de respetar estos derechos tendrán que arbitrar las autoridades de la Eurozona para eludir la lacra histórica que significa dejar a la gente primero sin posibilidad de acceso a su dinero durante varios días, luego sin una parte de sus ahorros depositados en los bancos, incautados por el Estado para asumir el pago de deudas frente a terceros.

Se ha esgrimido el argumento de que Chipre debería pedir de inmediato su salida de la Unión y encomendarse al Fondo Monetario Internacional para que este instrumentara una financiación de urgencia. No parece que el caso de Chipre sea más desesperado que el de Islandia o el de Grecia, de modo que hay bases suficientes para considerar que la UE ha actuado en el caso chipriota con un exceso de autoritarismo que no aplicó en su día a otros casos de mayor insolvencia y mayor vulneración de las normas comunes. Si de lo que se trata es de instrumentar un castigo a Rusia o de frenar su expansión y entrada en la UE por la puerta trasera, habrá que buscar otros mecanismos que no tomen a los ciudadanos chipriotas como rehenes de un conflicto internacional.

Y llegó el corralito…
Pilar García de la Granja El Confidencial 19 Marzo 2013

Parecía imposible que Europa pudiera importar las prácticas financieras más criticadas puestas en marcha en Argentina. El sistema financiero de Chipre está en quiebra, y los europeos han decidido tomar una decisión excepcional que consiste, ni más ni menos, en requisar parte de los depósitos bancarios de los chipriotas. Todos aquellos que tienen una cuenta en una entidad financiera de este pequeño país que supone el 0,2% de PIB de la Eurozona sufrirán una quita. La ley de Chipre contemplaba que, en caso de quiebra o default, los depósitos hasta 100.000 euros por cuenta y titular estaban garantizados. ¿Les suena a ustedes de algo?

La noticia de la expropiación forzosa de los depósitos, los ahorros bancarios de los ciudadanos, es un error, a mi juicio, gravísimo por parte de la Unión Europea. En primer lugar por la cuantía del mismo, 10.000 millones de euros, a estas alturas de la película no pueden acabar de un plumazo con la propiedad privada bancaria (es decir, que el dinero depositado en los bancos es de los depositantes, no del Estado o del banco). Dicen que Chipre es el paraíso de las mafias rusas, y que el rescate no era posible sin una quita a particulares porque se podría entender que la Eurozona estaba salvando a los mafiosos rusos y sus "lavados de dinero procedente de actividades ilícitas". Y, como no se lucha contra el fraude fiscal de las mafias, les salvamos (a los mafiosos) fastidiándoles un poquito (requisando el 10% de sus depósitos), pero también al resto de la población.

En segundo lugar, el corralito en Chipre es un error de cálculo para la estabilidad y el futuro de la unión bancaria europea. A mi juicio, no es razonable pensar que los problemas de liquidez o solvencia de la banca se pueden arreglar con la expropiación de los depósitos. ¿Acaso no hay mecanismos previos de supervisión y control? El hecho de "confiscar" parte de los ahorros a los ciudadanos y no penalizar a los culpables de los desmanes, es decir políticos y gestores, terminará con el crédito primero, y la paciencia después, de los ciudadanos.

El respeto por la propiedad privada, las normas que nos hemos dado y el sentido común se pierden en situaciones desesperadas. Recuperar esos valores exige algo más que voluntad. El camino para dejar de ser Argentina será terrible. Y las elecciones se perderán o se ganaran igual, al tiempoSi hay un problema de solvencia en la banca de Chipre, que se intervenga y que se subasten de forma ordenada sus activos. Y, por supuesto, que se mantenga la normativa que garantiza los depósitos hasta los 100.000 euros. La inseguridad jurídica que se instala en Europa con algo tan sagrado como la integridad de depósito bancario es directamente proporcional a los intereses que deberán pagar a los inversores que decidan invertir en la Eurozona.

Y, en tercer lugar, queda el crédito de la Unión Europea en sí. Unos políticos incapaces de tomar medidas en favor de la unidad de mercado, de la libertad de mercado y de la propiedad privada. Trampas en el solitario para engañar con artificios contables sobre los déficits públicos que ellos mismos se han impuesto, trampas en el solitario en el salvamento de las entidades financieras y la creación y valoración de los bancos malos, y trampas en el solitario en la búsqueda de medidas para incentivar el crecimiento económico. Todo es mucho más sencillo: sin dinero no hay ni crecimiento, ni gasto, ni consumo. Sin dinero quiebran los países y los bancos, las familias y las empresas. Sin dinero parece complicado salir de esta crisis que han creado, como en todas, algunos listos que abusaron del dinero.

Esta es la primera ocasión en que la UE se comporta como si fuera Argentina. Ha decidido solucionar el problema bancario de un país miembro expropiando parcialmente sus depósitos sin procedimiento previo, sin indemnización, sin motivo alguno de fondo, aunque la negociación en marcha suavice en algo el porcentaje de la expropiación a los tenedores de depósitos de menos de 100.000 euros. El daño ya está hecho. Que los europeos hayamos decidido ser Argentina tiene consecuencias en el corto plazo, desde luego. Pero lo peor no será lo que estamos ya viendo.

Lo peor será que, en adelante, ante cualquier crisis bancaria, será inevitable aplicar esta solución tercermundista, inútil y destructora de cualquier sentido del Estado de derecho, esa categoría que tanto reclamamos los europeos –y, especialmente, los españoles- en nuestros tratos con algunos países latinoamericanos. El respeto por la propiedad privada, las normas que nos hemos dado y el sentido común se pierden en situaciones desesperadas. Recuperar esos valores exige algo más que voluntad. El camino para dejar de ser Argentina será terrible. Y las elecciones se perderán o se ganaran igual, al tiempo.

Políticos, asesinos y la doctrina Parot
Pedro de Hoyos Periodista Digital 19 Marzo 2013

Si nadie lo remedia, y parece que nadie lo va a remediar, unos cuantos asesinos múltiples, violadores y peligrosos pájaros a los que Dios corte las alas se van a ver libres de la cárcel gracias a una sentencia de esa Europa que es nuestra salvación y nuestra perdición. Y no solamente eso, tendremos que indemnizar con un par de millones de euros, pongamos, a quienes han puesto bombas, asesinado por la espalda o violado a niños que apenas sabían leer.

Europa, esa Europa de la que a menudo abominamos últimamente, los va a dejar en la calle porque, según todo apunta, va a dejar sin valor la doctrina Parot. Mal por “Europa”, peor por nuestros legisladores que son en definitiva los causantes de este embrollo.

Un determinado día, nuestros legisladores se dieron cuenta de que con sus propias leyes en la mano salía demasiado barato matar. De que echados unos números, incluyendo años de condena, redenciones, perdones, pitos y flautas, un asesinato salía a muy buen precio. Que compensaba, vaya, asesinar a un demócrata vasco, pongamos por ejemplo; que salía rentable. Y buscaron la manera de enmendar su error estableciendo para ello la doctrina Parot que todos conocemos. Un remiendo, una chapuza, un esconder las miserias del hambre bajo ricos ropajes y brillantes oropeles.

Y ahora el tribunal de Estrasburgo nos va a decir que todo ello resulta no ser lícito, legal o permisible. Nos van a dar un currito en la cabeza y además tenemos que pagar la desahogada vida futura de unos cuantos hijos de puta… con nuestros impuestos. Y eso porque las leyes desarrolladas por nuestros políticos no han respondido a nuestras necesidades. Que no han sabido hacer bien su trabajo, vaya, que es a lo que se dedican, es de lo que viven y es lo que regula, para bien o para mal, nuestro devenir como pueblo.

Como ya he aclarado diversas veces soy funcionario, un privilegiado en la hora actual de EREs a mansalva, de reducciones de plantillas y de despidos. (¡Bueno, cuántos empleados de empresas privadas se han prejubilado a los 52 años, algo que a mí me está vedado! No todo son prebendas). Les juro sobre la cabeza de mi nuevo perro, algún día se lo presentaré, que me gano mi sueldo con gran esfuerzo, entrega y gasto de energías, pero aún siendo funcionario no resistiría cinco minutos en mi puesto si desempeñara mis labores profesionales tan nefastamente como los políticos que han legislado tan pésimamente como para conducirnos, previsiblemente, viendo los justificadísimos ataques de nervios de los familiares de las víctimas, a una situación tan humillante.

Porque no se nos olvide, no sólo pueden salir a la calle un montón de malnacidos e hijosdeputa, sino que además de tener que indemnizarlos con nuestros impuestos, puede que nos desautoricen públicamente, nos quiten la razón y nos digan lo torpes que hemos sido. Bueno, no los españoles, sino los legisladores españoles. Escarnio, se llama eso.

Y cuando lleguen a su pueblo les harán un homenaje en la plaza mayor, pero ninguno de los causantes va a dimitir.

Comunismo y capital
Carlos Rodríguez Braun La Razón 19 Marzo 2013

El éxito del socialismo estriba en la propaganda. Unos seguidores en twitter (@rodriguezbraun) me han enviado las siguientes consignas esgrimidas por amigos de la dictadura cubana, que revelan el poder del comunismo en las burocracias internacionales.

Unicef: «Cuba, el único país latinoamericano sin desnutrición infantil»; ONU: «Único país de Latinoamérica sin problemas de drogas»; Unesco: «Escolarización primaria: 100 %, secundaria 99 %»; Amnistía Internacional: «Cuba es el país americano que menos viola los derechos humanos». Estas mentiras se matizan de dos maneras.

Por un lado, la izquierda admite que no hay plenas libertades en Cuba, aunque añade que se trata de un problema de «libertad de expresión», como si las demás libertades estuvieran garantizadas por el progresista socialismo isleño. La consigna es que en términos de bienestar de la poblaciónn el régimen castrista puede dar lecciones, porque es un éxito económico, logrado además preservando la «igualdad».

Por otro lado, se intenta disolver el carácter tiránico del comunismo alegando que la pérdida de libertades es universal; como aquel intelectual norteamericano que, ante la evidencia de los crímenes comunistas replicó: «sí, en la URSS hay campos de concentración, pero en EE UU hay...¡fábricas!». Esta repugnante estratagema fue seguida por Gaspar Llamazares, que, admitió: «hay aspectos del modelo cubano que no nos gustan», pero se apresuró a condenar...¡la dictadura del capital!

Promesas y deberes
José Luis Requero La Razón 19 Marzo 2013

«No he cumplido con mis promesas pero he cumplido con mi deber». Son palabras recientes del presidente del Gobierno a «The Economist». De su literalidad habría que deducir que cumplir las promesas electorales y el deber no van de la mano; es decir, que una vez elegido no forma parte de sus deberes cumplir con lo que dijo que haría desde el Gobierno. Pero caben otras interpretaciones.

Una es que la realidad que ha encontrado al llegar a la presidencia impide cumplir lo prometido. Esto es más aceptable, aunque cabría preguntarse si no era su deber conocer esa realidad; es más, visto a quien sucedía más que deber era su obligación dar por sentado que esa realidad sería más cruda que la oficialmente conocida. Otra sería que la Unión Europea ha impuesto unas exigencias ineludibles; eso sería una fuerza mayor que aparcaría temporalmente las promesas electorales. De ser así esa frase se catalogaría como desafortunada, no una perversión en la ética del ejercicio del poder.

Cambio de tercio pero no de toro. En su primera comparecencia ante el Congreso de los Diputados el ministro de Justicia anunció que cumpliría el programa electoral para que los vocales judiciales del Consejo General del Poder Judicial sean elegidos por los jueces: «ése es el espíritu de la Constitución añadió»- y no se podía mantener la imagen de politización del Consejo, ni que se asociase a cada vocal con el partido que le propone, concluyó. Tan clara era la promesa que la oposición saltó como una pantera y habló de involución, de que era la peor de las opciones.

El ministro fue claro y añadió que se sorprendía de que la oposición se sorprendiese de que un Gobierno cumpla el programa electoral, y lo confirmó el portavoz del Grupo Popular: «Que los jueces y magistrados sean quienes se encarguen de elegir la mayor parte, el grueso de los vocales del Consejo General del Poder Judicial nos parece igualmente una magnífica decisión». Parecía que en cuanto a la Justicia los deberes de Gobierno no se divorcian de las promesas electorales. Sin embargo esa promesa se va a incumplir.

Si en el caso de la economía el presidente del Gobierno quedaría amparado en una fuerza mayor exculpatoria, en el caso de la Justicia no. El ministro ha apelado al consenso, pero cuando se sabe que para el partido socialista la elección parlamentaria es innegociable, el consenso no es razón sino coartada. Si esto es así ¿qué poderosa circunstancia justificaría tan palmario incumplimiento?

Quizás dos. Hace poco decía que cuando aflora la corrupción, sin diferencia ya de siglas ni jerarquías, el poder político quiere reforzar su ascendiente sobre las instituciones, en especial la Justicia. También que los derroteros sindicalizantes por los que discurren las asociaciones judiciales hacen poco aconsejable atribuirlas al gobierno de la Justicia, y esto último lo puedo entender.

Pero lo grave, más que el incumplimiento, es la confluencia de mentalidades. La izquierda suele ver a los jueces con recelo: lo lleva en su código genético y, además, con ellos ha topado más de una vez. En el mundo conservador el franquismo también receló de la Justicia y el conservadurismo actual se venía caracterizando por la indiferencia: en su firmamento son los intereses económicos los que ejercen de estrella polar y veía a la Justicia como una extraña galaxia que se podía evitar.

Pero empieza a haber puntos de encuentro. Así los jueces no les somos útiles ni a unos ni a otros. El poder político sí valora –y cuida– a esos cuerpos funcionariales que le sirven cuando gobierna; el juez es visto como un simple funcionario que nada le aporta, ve con indiferencia sus condiciones de vida y trabajo y, encima, incordia; pero conviene atarle en corto.

Las coordenadas de un juez profesional no pasan por acometer ninguna revolución pendiente; se identifican más bien con prudencia, reflexión, razón, sensatez, valores con los que –creía– se identificaba el pensamiento conservador y su modelo de sociedad. Por fin ha salido de su indiferencia hacia la Judicatura pero no para fomentar esos valores, sino para adscribirse al recelo y, además, proletarizando a la Judicatura. Y esto es más que torpeza, mucho más que incumplir el programa electoral: es ser, sencillamente, como los otros.

Ahmadineyad y Chávez
El beso del persa
Julián Schvindlerman Libertad Digital 19 Marzo 2013

Arribado a Caracas para despedir a su amigo y aliado venezolano, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, hizo toda una exhibición: besó el féretro, se llevó la mano al corazón, se sentó en una silla, sacó un pañuelo y se lo llevó a los ojos. "No cabe duda de que Chávez resucitará junto con Jesús y el Impecable", había afirmado antes, aludiendo al Mahdí del chiísmo. Entonces Chávez "contribuirá a establecer la paz, la justicia y la bondad". Su Gobierno decretó un día de duelo nacional en Irán por su fallecimiento.

Delegaciones de 54 países y 33 mandatarios asistieron al funeral de Hugo Chávez. A medida que se acercaban a dar el saludo final, todos fueron aplaudidos. "Pero Ahmadineyad fue el más ovacionado, con casi todos los asistentes de pie", reportó el diario La Nación. En Teherán, mientras tanto, Ahmadineyad estaba siendo cuestionado. Varios clérigos acusaron al presidente de sacrilegio, pues el asunto del retorno de las almas y el Mahdí rara vez es discutido en público, aun entre las autoridades sacerdotales chiitas más autorizadas. "¿Quién eres tú para decir esas cosas?", le espetó el conocido clérigo Hoyatoleslam Gharati Mohsen en un discurso reproducido en medios locales. "Esto demuestra a dónde puede llegar una persona cuando ha abandonado la religión y el libro de Dios".

De todos los líderes latinoamericanos, Hugo Chávez ha sido el mejor anfitrión de los iraníes. Fue él quién abrió las puertas de América Latina al régimen de los ayatolás y a Hezbolá, dando una pátina de legitimidad política a una tiranía atroz y a un grupo terrorista peligroso. Chávez viajó trece veces a Teherán, y su contraparte le correspondió con media docena de visitas a Caracas. Su amistad era mística. En 2009 Ahmadinejad llevó a Chávez a la ciudad santa de Mashhad y lo hizo ingresar al santuario del imán Reza, normalmente vedado a los no musulmanes.

Salvo por su pertenencia a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Irán y Venezuela no tienen mucho en común; geográfica, religiosa o culturalmente hablando. Pero desde el ascenso de Chávez y Ahmadinejad al poder, forjaron una alianza estrechísima que se ha traducido en un comercio bilateral multimillonario. En 2004 el volumen de negocios entre ambos países apenas rozó el millón de dólares; cinco años después, sólo el valor de los emprendimientos y proyectos de firmas iraníes en el país americano rondaba los 4.000 millones de dólares.

Comparten unos setenta acuerdos de tipo joint-venture por un monto de unos 17.000 millones de dólares. Hay un vuelo Teherán-Caracas... que no es comercialmente rentable, no admite pasajeros comunes y no está sujeto al control aduanero regular. Algunas universidades venezolanas enseñan farsi. Hay fábricas iraníes en remotas zonas rurales venezolanas, custodiadas exclusivamente por iraníes. Supuestamente dedicadas a la producción de bicicletas y tractores, fueron ubicadas en regiones ricas en materias primas tan sensibles como el uranio. Chávez, ha de recordarse, fue premiado por Ahmadineyad por apoyar su programa nuclear.

En mayo del 2011, el diario alemán Die Welt informó de que Irán estaba construyendo lanzaderas de cohetes en la Península de Paraguaná; ese mismo día The Arab Times reportó que ciudadanos de Kuwait, Bahréin y Arabia Saudita estaban siendo entrenados en Venezuela en el armado de bombas, la comisión de asesinatos y secuestros y el transporte de rehenes por integrantes de la Guardia Revolucionaria iraní. En el 2010, líderes de Hamás, Hezbolá y la Yihad Islámica Palestina se reunieron con Hugo Chávez en dependencias de la inteligencia militar venezolana en Caracas. La isla Margarita, otrora paraíso turístico, se ha convertido en zona de entrenamiento de operativos islamistas.

En 2008 Washington definió al diplomático venezolano apostado en Damasco y Beirut Ghazi Nasr al Din como agente de Hezbolá, en tanto que Nauaf Musaui, director de relaciones internacionales de Hezbolá, participó ese mismo año en al menos un evento celebrado en la embajada venezolana en Beirut en conmemoración del fracaso del golpe de estado contra Chávez. Éste, por su parte, fue el primer líder mundial en felicitar a Ahmadineyad por su victoria electoral de 2009, la cual fue considerada fraudulenta por gran parte de la población iraní y la familia de las naciones. Un simpatizante de Hezbolá de ascendencia siria, Tarek el Aisami, fue el responsable de la agencia de pasaportes venezolana, ministro de Justicia e Interior y vicecanciller chavista; su padre ha alabado públicamente a Sadam Husein y a Osama ben Laden, y su hermano ha estado asociado en el negocio de la droga a Walid Makled, un traficante sirio-venezolano.

El pasado enero Tahmasb Mazaheri, expresidente del Banco Central de Irán, fue detenido en el aeropuerto de Dusseldorf (Alemania), procedente de Turquía, con un cheque de un banco estatal venezolano por un monto de 70 millones de dólares (300 millones de bolívares) que no había declarado. El señor Mazaheri es además uno de los directores del Banco Internacional de Desarrollo (BID), institución financiera iraní asentada en Caracas, que es a su vez filial del Export Development Bank of Iran (EDBI). Ambas entidades están sancionadas por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos por su rol en el apoyo financiero al Ministerio de Defensa de Irán.

Estos son apenas unos pocos ejemplos de la interrelación poco santa entre Venezuela e Irán. Pero son suficientes para ofrecer una idea de la magnitud que ha alcanzado este vínculo, cimentado durante años de cooperación económica, camaradería política y fraternidad ideológica. Es natural que el líder persa haya llorado ante el cadáver de Hugo Chávez.

julianschvindlerman.com.ar

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Por fin Europa y el mundo empiezan a descubrir que España no es una democracia, sino un vertedero
Francisco Rubiales Periodista Digital 19 Marzo 2013

Europa empieza a descubrir que España, mas que una democracia, es un vertedero de injusticias y abusos de poder perpetrados por una clase política completamente ajena a la democracia. El dictamen de condena del Tribunal Europeo de Justicia contra la legislación hipotecaria española, que ha provocado dolor, sufrimientos y cientos de suicidios, muchos de ellos camuflados y ocultados desde el poder, es un síntoma de que los europeos están descubriendo por fin la tenebrosa verdad política sobre España. Aunque lo haya desmentido Soraya Saenz de Santamaría, en nombre del gobierno de Rajoy, tiene razón el primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, cuando afirma que en España existe una profunda relación entre déficit público y corrupción. El saqueo impune de las cajas de ahorro, el robo que se perpetra desde el poder, el enriquecimiento ilícito de miles de políticos y la concesión arbitraria y venal de subvenciones, concesiones, ayudas y otros favores inconfesables agudizan el déficit público español y aceleran la ruina del país.

El alejamiento de la democracia no es un problema actual sino antiguo y consustancial al sistema político español, que fue diseñado por falsos demócratas con demasiada influencia autoritaria y con vocación de engañar al pueblo para heredar el poder del franquismo agonizante. Desde entonces empezaron los males. La Constitución fue redactada en una cafetería por gente que desconocía la democracia, especialmente por dos sujetos como Abril Martorell y Alfonso Guerra, el primero un franquista mal reciclado y el segundo un trilero político con doble disfraz, el de socialista y el de demócrata. Gonzalez fue el capitán de los trileros y un maestro del engaño; Aznar fue un arrogante engreído que no tuvo agallas para ser de derechas, Zapatero fue un inútil con sonrisa de ángel, manipulador y mentiroso, y Rajoy es un falso manipulador, insensible y analfabeto en democracia.

Toda esta gente ha podrido el país y ha degradado el sistema hasta extremos sobrecogedores. Todos han convivido fácilmente con la corrupción y se aficionaron a la mentira. Cada uno de ellos se sintió con derecho a legislar y gobernar en contra de la voluntad popular y ni uno de ellos tuvo el más mínimo respeto a la democracia y al ciudadano, al que ígnoraron y aplastaron.

Las leyes que regulan las hipotecas y los desahucios han sido declaradas contrarias a la democracia y a las normas europeas, pero hay otras muchas leyes, normas y costumbres del sistema español que serían declaradas igualmente ajenas a la democracia y a la decencia elemental, desde el diseño del Estado, irracional, monstruoso, insostenible y plagado de enchufados e inútiles familiares y amigos del poder hasta la generosa financiación pública de los partidos políticos y sindicatos, algo que el ciudadano odia y cuya supresión reclama a gritos sin que los arrogantes y antidemócratas políticos les hagan caso.

Pero hay otros cientos de leyes y costumbres que son abiertamente contrarias a la democracia y que en España tienen una vigencia cruel y desalmada. Los impuestos abusivos, la desigualdad ante la ley, el nombramiento de jueces y magistrados por parte de los partidos políticos, la ausencia de democracia en la vida interna de los partidos, la tortura encubierta en comisarías y cuarteles, el acoso y persecución del adversario, las concesiones de contratos y subvenciones, muchas veces tramposas y trucadas, el cobro de comisiones, el urbanismo salvaje, el enriquecimiento ilícito de miles de políticos, el saqueo sistemático al que han sido sometidas las cajas de ahorro, la estafa masiva a los ciudadanos con las participaciones preferentes, realizada con permiso del Banco de España y de la clase política en general, que ha participado del expolio, las listas negras de empresarios y pensadores, el amiguismo el enchufismo, el nepotismo, las oposiciones a cargos públicos trucadas y mil otras tropelías, chapuzas, fechorías y delitos, además de todas las modalidades posibles de corrupción y chulería, vigentes en una España que se parece más a un gigantesco vertedero que a una verdadera democracia.

El pueblo español, que era el mas fiel e ilusionado con la democracia hace apenas dos décadas, es hoy un pueblo frustrado que desconfía de sus dirigentes y que repudia el sistema. Cuando le preguntan, responde que los políticos son el tercer gran problema del país y la corrupción pública el segundo. Solamente el drama de la economía hundida tiene más rechazo que los gobernantes que abusan y de los corruptos. Ese dato demoscópicos es suficientemente grave para provocar una refundación del sistema, la dimisión masiva de la clase política fracasada y el precintado de unos partidos políticos que, por el número de causas abiertas y en investigación por los tribunales, se parecen a bandas organizadas de malhechores. De hecho, desde la muerte de Franco, la única organización que ha protagonizado más delitos que el PSOE y el PP es la banda terrorista de ETA, pero en los últimos años, desde que los etarras dejaron de asesinar, no existe mayor concentración de degeneración, abuso y delito en España que la representada por los grandes partidos políticos.

Aunque la Europa actual, pilotada por una Alemania que huele a deslealtad y egoísmo, no es precisamente un modelo de democracia y decencia, como lo ha demostrado al robar a los ciudadanos su dinero en Chipre, debería obligar a los políticos españoles a que sean menos sádicos y que por lo menos disimulen más su sucia vocación opresora y anticiudadana. Europa, a pesar de sus terribles carencias, no puede mantenerse por mas tiempo al margen del gran escándalo español, un país donde los poderes públicos han permitido que muchos de sus hijos, aplastados injustamente por el poder político y financiero, se suiciden arrojándose por las ventanas o quemándose delante de las instituciones bancarias, sin defensa posible y sometidos al imperio de la maldad política y económica de las élites. España, mas que un rescate económico o que una recapitalización de sus bancos necesita que los actuales partidos políticos sean suprimidos y precintados y que el sistema se refunde, esta vez para crear una auténtica democracia, no la basara que ha construido la clase política española, probablemente la mas sucia y antidemocrática del continente europeo y de todo Occidente.

Voto en Blanco

Matar sale demasiado gratis
Cayetano González Estrella Digital 19 Marzo 2013

La Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo estudiará este miércoles el recurso presentado por el Gobierno de España contra la sentencia de ese mismo tribunal del pasado mes de julio, por la que se instaba al ejecutivo a dejar en libertad "en el plazo de tiempo mas breve posible" a la sanguinaria etarra Inés del Río, condenada a 3.000 años de prisión por un total de 23 asesinatos, entre ellos, el de doce guardias civiles en un atentado cometido en la plaza de la República Dominicana de Madrid en 1986. A Inés del Río se le había aplicado la conocida como 'doctrina Parot', establecida en una sentencia del Tribunal Supremo del 2006 a raíz de un recurso presentado por el etarra de origen francés Henri Parot. Dicha doctrina consiste básicamente en que al reo al que le han sido impuestas varias penas, deberá cumplirlas de forma sucesiva, empezando por la mas grave, hasta llegar al límite máximo de cumplimiento (en la actualidad, entre 20 y 40 años según el delito cometido). Además, esa doctrina establece que la reducción de penas por beneficios penitenciarios, se aplica respecto de cada una de ellas individualmente y no sobre el máximo legal permitido de permanencia en prisión.

La doctrina 'Parot' consiste en que al reo al que le han sido impuestas varias penas, deberá cumplirlas de forma sucesiva

Si el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo decide rechazar el recurso del Gobierno, eso supondrá en la práctica la derogación de la 'doctrina Parot' y tendrá como consecuencia inmediata la salida de prisión de un total de 54 etarras condenados por un total de 264 asesinatos. Entre los beneficiados por esta posible decisión estarían etarras tan sanguinarios como Domingo Troitiño (22 asesinatos), José Antonio López Ruiz, Kubati (13 asesinatos y 16 frustrados), Juan José Legorburu (14 asesinatos además de otros 21 frustrados), Juan Carlos Arruti (24 asesinatos), Ignacio Erro (10 asesinatos), Juan Lorenzo Lasa Mitxelena (10 asesinatos) y así hasta 54 miembros de la banda terrorista.

Por lo tanto no es de extrañar la desazón que sienten estos días las víctimas del terrorismo al estar en puertas de una decisión que podría echar por tierra una doctrina del Tribunal Supremo que al menos suponía un mayor castigo para los etarras por sus crímenes cometidos. Porque si Estrasburgo deroga la 'doctrina Parot' se podrá concluir con toda verdad que matar, asesinar en este País llamado España sale, desgraciadamente, demasiado gratis. Las víctimas del terrorismo han resumido desde hace tiempo de forma muy certera sus peticiones en cuatro palabras: Memoria, Verdad, Dignidad y Justicia. Si Estrasburgo se carga la 'doctrina Parot', la última petición, la de Justicia, para los asesinos de sus seres queridos, se verá muy seriamente dañada.

Terrorismo
Muertes de "origen político"
Cayetano González Libertad Digital 19 Marzo 2013

La última inmoralidad que han tenido que sufrir las víctimas del terrorismo, y con ellas la inmensa mayoría de los españoles, ha sido perpetrada por la portavoz de EH-Bildu en el Parlamento vasco, Laura Mintegi, cuando, en el último pleno de esa Cámara, y en referencia a la muerte del que fuera dirigente del PSE y parlamentario vasco Fernando Buesa, asesinado por ETA, junto a su escolta Jorge Díez, en febrero del 2000, dijo textualmente:

Todas las víctimas por causa política, que no por accidente de tráfico, infarto o cáncer, son una tragedia, y además, son todas evitables porque tienen un origen político.

Lo que uno no acaba de entender es cómo en ese momento los parlamentarios del PSE –los Patxi López, Rodolfo Ares, José Antonio Pastor, Txarli Prieto de turno, todos compañeros de partido y de escaño de Fernando Buesa– no abandonaron ipso facto, por dignidad y por respeto a la memoria del asesinado, la Cámara y se fueron al juzgado más próximo –los de Vitoria están a escasos 300 metros de la sede del Parlamento vasco– para presentar una querella criminal contra esta individua por enaltecimiento del terrorismo.

Rectifico: sí entiendo que no hicieran ni lo uno ni lo otro; después de los años en que estos miembros del PSE han estado enfangados en el proceso de negociación política con ETA llevado a cabo Eguiguren y por Zapatero durante sus años en La Moncloa, no se les va a pedir ahora que, de la noche a la mañana, tengan una reacción de ese tipo. Una vez más, volvemos a la terrible frase pronunciada por Pilar Ruiz, la madre de los Pagazaurtundua, a las puertas del hotel de San Sebastián donde Patxi López y Ares se reunieron con los dirigentes de ETA-Batasuna Arnaldo Otegi y Rufino Etxeberria en julio de 2006:

Patxi, harás y dirás cosas que nos helarán la sangre.
Lo dicho por Mintegi es, en el fondo y en la forma, lo que piensan los votantes de eso que se llama izquierda abertzale y que, de alguna manera, al menos en lo referido a la existencia de un "conflicto político", aunque no en el rechazo a la violencia, asume el nacionalismo vasco en general. Según ese planteamiento de la izquierda abertzale, en Euskadi ha habido un conflicto político que no ha querido ser reconocido ni solucionado por los diferentes Gobiernos del Estado, y eso es lo que ha generado una violencia política, la de ETA, que además ha tenido en diferentes fases una respuesta, también en forma de violencia, por parte del Estado, entiéndase los GAL, el Batallón Vasco Español o los enfrentamientos entre miembros de ETA y de las Fuerzas de Seguridad del Estado.

Este planteamiento, que, repito, es asumido y aceptado por una parte nada desdeñable de la sociedad vasca, lo único que pone de manifiesto es la gravísima enfermedad moral que sufre aquélla. Porque aceptar que a Miguel Ángel Blanco, a Fernando Buesa, a Gregorio Ordóñez, a Alberto Jiménez Becerril y a su mujer; a Ernest Lluch, a Fernando Múgica, a Tomás Caballero, a Enrique Casas, al resto de cargos públicos de UCD, AP, PP y PSOE; a todos y a cada uno de los guardias civiles, policías nacionales, militares, jueces, periodistas, empresarios, ciudadanos que pasaban por ahí, niños, etc., los asesinaron como consecuencia de una causa política, y que esas muertes se podrían haber evitado si se hubiera hablado, es de una inmoralidad y de una falta de principios éticos y democráticos incalificable.

Al menos, para los más ingenuos, pasmados o simplemente lelos, que los hay, que todavía pensaban en la reconversión a la democracia y el rechazo a la violencia de los que integran las diversas marcas de ETA, las palabras de Mintegui han podido servir de algo. Una vez más han enseñado su verdadera faz, son individuos/as que no reconocerán nunca el daño causado, que no van a pedir jamás perdón a las víctimas, que no sólo equiparan a estas con sus verdugos, sino que intentarán que, en el relato de lo que ha sucedido estas últimas décadas en el País Vasco, los vencedores sean ellos y los vencidos, el resto. Al paso que vamos, no les faltarán motivos para pensar que ya lo están consiguiendo, porque, entre otras razones, no parece que ni el Gobierno, ni los jueces, ni la Fiscalía, ni el PP –nacional y vasco– ni el PSOE –nacional y vasco– estén por la labor de plantarles cara.

CONTIENEN LA RESPIRACIÓN
Estrasburgo pone el corazón en un puño a las víctimas de ETA
Emilio Papiniano www.elsemanaldigital.com 19 Marzo 2013

Si la Justicia europea falla este miércoles en contra de la doctrina Parot del Tribunal Supremo más de medio centenar de etarras podrían quedar en la calle, para indignación de la sociedad.

Sentencia Nº: 197/2006
RECURSO CASACION (P) Nº: 598/2005 P
Fallo/Acuerdo: Sentencia Estimatoria
Voto Particular
Señalamiento: 20/02/2006
Procedencia: Sección Primera de la Audiencia Nacional
Fecha Sentencia: 28/02/2006
Ponente Excmo. Sr. D.: Julián Sánchez Melgar
Materia: Acumulación de condenas.
Recurrente: El condenado Enri Parot Navarro

Éste es el encabezamiento de la Sentencia del Tribunal Supremo conocida como Doctrina Parot y que ahora está en entredicho por mor de una sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de 10 de julio de 2012. En esta inaceptable sentencia, ad nauseam usque, el Tribunal obliga a España a excarcelar a la sanguinaria asesina Inés del Río de forma inmediata y a indemnizarla con 30.000 euros. Era la primera vez que Estrasburgo se pronunciaba sobre la doctrina Parot.

Este martes el Tribunal de Estrasburgo decidirá sobre el recurso presentado por España contra la derogación de esta doctrina en el caso de la terrorista, condenada a más de 3.000 años por 23 asesinatos y 57 intentos de asesinato, nada más y nada menos. Pero ha cumplido tan sólo 18 años y la vil asesina quiere salir de inmediato, porque ha sido buena chica, se ha portado bien en la cárcel y porque el Código Penal de 1973 establecía la posibilidad de redención de penas de hasta 12 años por trabajo o por estudios e imponía, al mismo tiempo, el límite de 30 años de duración de la pena.

En la doctrina Parot el Tribunal Supremo establece que la reducción de penas por beneficios penitenciarios se aplica respecto de cada una de ellas individualmente y no sobre el máximo legal permitido de permanencia en prisión que, según el ya derogado Código Penal de 1973, es de 30 años. Esta doctrina fue modificada en 2008 sólo parcialmente por el Tribunal Constitucional de España en la conocida como doctrina del doble cómputo penal que establece que el tiempo que un recluso ha permanecido en prisión provisional debe descontársele, a efectos de cómputo de la pena, de todas las condenas firmes, pues lo contrario supone una vulneración del derecho a la libertad establecido en el artículo 17.1 de la Constitución.

Los razonamientos y fundamentos jurídicos de la sentencia del Tribunal Supremo redactados por el Magistrado Ponente Julián Sánchez Melgar son brillantes y ecuánimes, iustis de causis, pero destaca uno por encima de todos: el número cuatro. Una interpretación conjunta de las reglas primera y segunda del artículo 70 del Código Penal, (cumplimiento sucesivo de las penas y conexidad) nos lleva a considerar que el límite de treinta años no se convierte en una nueva pena, distinta de las sucesivamente impuestas al reo, ni por consiguiente, en otra resultante de todas las anteriores; tal límite representa el máximo cumplimiento del penado en un centro penitenciario.

El fallo del Tribunal de Estrasburgo puede afectar a más de 50 de miembros de ETA a los que se le ha aplicado la doctrina Parot y que han recurrido también al Tribunal Europeo de Derechos Humanos para pedir su puesta en libertad. La respuesta del Gobierno de Mariano Rajoy ha sido discrepar severa e inflexiblemente de la sentencia y anunciar que la recurrirá ante la Gran Sala del Tribunal de Estrasburgo y que, mientras tanto, no pondrá en libertad a la condenada porque existe riesgo de fuga "sin ningún género de dudas".

Conforme al artículo 46 del Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, los Estados parte se comprometen a acatar las sentencias definitivas dictadas por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en los litigios en que sean parte.

En este caso la sentencia no es firme y ruego a Dios que se apiade de las 23 personas asesinadas por esta imbécil y la deje en la cárcel el máximo tiempo posible. Sólo puedo expresar a sus familias que muchos, casi todos, estamos a su lado.

El «corralito» catalán
maría jesús cañizares ABC Cataluña 19 Marzo 2013

No habrá «corralito» en España, asegura el Gobierno tras las últimas decisiones tomadas en Chipre. Pero ya lo hay en Cataluña, porque si de gravar las transmisiones bancarias se trata, aquí tenemos un impuesto autonómico, cortesía del pacto CiU-ERC, y otro local, el acordado por CiU-PP por la instalación de cajeros en la vía pública en Barcelona.

Ententes extrañas las protagonizadas por unos nacionalistas liberales entregados a la izquierda independentista, pero que en paralelo cierran acuerdos con ese españolismo que tanto les irrita. ¿«Corralito» dicen? Pasen y vean el bloqueo existente en este momento en las cuentas de la Generalitat debido a la negativa del socio amigo, ERC, a secundar más recortes. El gobierno de CiU no sabe si morir de pie o vivir arrodillado ante su aliado, que le exige más madera identitaria y social para mantener su apoyo, y con estas exigencias no hay quien pueda cuadrar unos presupuestos.

Entramos aquí en otro «corralito», el patriótico, muy unido al económico, pues se han suspendido las subvenciones a quienes no comulgan con el patriotismo oficial, pero se siguen manteniendo a flote a medios de comunicación y entidades sociales entregados a la causa. He ahí el ejemplo de Òmnium Cultural y de la Asamblea Nacional Catalana, que ya han comenzado a preparar las movilizaciones de la Diada, cadena báltica incluida, pues hay que prepararse para la vía Kosovar en el supuesto de que no se pueda celebrar un referéndum sobre el Estado propio.

Serán seis largos meses de reportajes, documentales y entrevistas con estos promotores del separatismo. Porque también hay un «corralito» mediático, aquél que afecta a quienes no sienten ese fervor independentista. A este paso, asistiremos a la creación de un Comité de Actividades Anticatalanas, aunque de la delación ya se encargan personajes tan estrafalarios como Santiago Espot, quien tras denunciar a 3.000 comerciantes por no rotular en catalán, se dedica ahora a promover el boicot a los productos españoles.

En definitiva, que si he exagerado con el término «corralito», acepten el de «acorralado», aplicado a un Ejecutivo abocado al adelanto electoral, sea por su incapacidad para sacar adelante unos presupuestos, sea por la previsible prohibición del referéndum. En cualquier caso, más le vale a CiU presentarse en coalición con ERC para evitar el «sorpasso». Eso sí que sería histórico.

El desconcierto del nacionalismo gallego
PEDRO arias ABC Galicia 19 Marzo 2013

En el pensamiento de la izquierda tradicional, los partidos políticos se entienden como expresión de los intereses de una clase social. Su función sería organizarla y darle conciencia de sí misma, medios para la lucha contra otra u otras clases dominantes. A quien habría que derrotar imponiendo la hegemonía ideológica, la visión de la realidad, así como la fuerza de la mayoría social. Esta concepción es trasladable a la estrategia de la liberación de las naciones oprimidas; el partido político se convertiría en la fuerza líder del proceso de emancipación, de creación de un Estado propio, a la vez que del cambio en la correlación de fuerzas de las clases sociales internas.

En Galicia, este modelo se puso en práctica desde 1964, tras la creación de la UPG, un intento de sintetizar las líneas estratégicas del comunismo de entonces, con las aportaciones de los movimientos de liberación nacional de los países colonizados del llamado Tercer Mundo. Ambas fuentes de inspiración se encontraban ya en proceso de decadencia; puesto que tanto el socialismo realmente existente -tal como era el comunismo, retratado por R. Bahro- como el tercermundismo, se revelaban como incapaces de ser alternativas. La incapacidad para desarrollar la economía, la implantación sistemática de dictaduras y la subordinación de la sociedad a la nomenclatura del partido dominante y único los condenaron al descrédito histórico. Pero en Galicia siguieron teniendo eco, el atraso político acompañaba al atraso económico. Que no fue subsanado por el galleguismo moderado, que naufragó a la primera oportunidad en la que recibió un nutrido apoyo electoral en 1985.

Entonces el nacionalismo gallego se hizo sincrético, aglutinador de corrientes dispersas, desde el socialismo moderado de Beiras, al teóricamente más radical del Movimiento Comunista. El BNG fue su Casa Común. Una amalgama ideológica solo unida por adversarios compartidos: el centralismo, el franquismo y el caciquismo; así como por la competencia con otras fuerzas de izquierda.

Cuando llegaron a formar parte de la Xunta, con el PSOE de aliado principal, mostraron sus carencias; incapacidad de gestión económica e instalación en la imposición ideológica. De ahí que la inconsistencia ideológica y el fracaso político práctico haya reducido al BNG a la condición de cuarta fuerza parlamentaria de Galicia. Por su parte, sus escindidos renunciaron a una de sus señas de identidad básicas, pactando con los «españolistas» de Izquierda Unida y un amalgama de personas y corrientes una nueva formación, AGE.

Hoy, como en el pasado, se asientan más en los deméritos ajenos -como la crisis del PSOE, las carencias de Izquierda Unida en Galicia, y las dificultades económicas, sociales y de valores reveladas por la crisis económica-, que en méritos propios. De ahí las permanentes disputas internas, los bandazos, retrocesos e incoherencias en el arco nacionalista gallego. Una situación que propicia oportunismos y agresividades, invertebración social y la violencia incontrolada. Un peligroso magma en el que puede madurar lo imprevisible.

Celtismo antisemita
Manuel Molares do Val Periodista Digital  19 Marzo 2013

Que no extrañe que el Parlamento Gallego haya rechazado unirse a los comunicados que las democracias emiten anualmente a invitación de la ONU en recuerdo del Holocausto judío para que nunca más se produzca el exterminio de millones de seres de una “raza inferior”.

Una declaración así necesita la unanimidad de las fuerzas políticas y en Galicia no se logró porque la Alternativa Galega de Esquerdas (AGE), de Xosé Manuel Beiras, e Izquierda Unida, alegaron que sólo apoyaba el imperialismo sionista contra el pueblo palestino, justificación que aprovechan las ultraizquierdas y ultraderechas para expresar su antisemitismo.

Lo que podría mover a AGE y a otros extremistas gallegos es que se creen celtas, una raza superior, y que se amparan en el apoyo a los palestinos, a los que desprecian –Santiago era el centro espiritual de la Reconquista--, para expresar su odio a la “raza inferior” judía.

Todo nace del cultivo del celtismo étnico, el romántico origen celta que se atribuyen muchos gallegos, equiparable racialmente al rubio y de ojos azules ario alemán.

El celtismo político es ocultamente racial y va más allá de la protección de una supuesta cultura.

El leonino Beiras es físicamente la expresión viva del caudillo celta imaginario. Sólo le faltan casco, escudo y espada.

Lo celta inspira el imaginario nacionalista gallego que se condensa en el escritor y etnógrafo Vicente Risco (1884-1963), al que tenía por maestro Castelao, el “Padre de la Patria Gallega”.

Fascinado por Alemania, Risco fue acercándose a la ultraderecha, y ya durante el franquismo escribió un libro antisemita, que permite entender a Beiras y a otros celtistas: “Historia de los judíos desde la destrucción del Templo”.

Cuando el celtismo pasa de su folclore, cultura o deporte a la política se acerca peligrosamente al nazismo.

¿Patriotas o talibanes?
Ignacio Bermúdez de Castro Olavide La Voz 19 Marzo 2013

La inmensa mayoría de los gallegos estamos hartos de que desde el BNG nos estén continuamente diciendo cómo debemos hablar o escribir.

La escritora lucense Marta Rivera de la Cruz, elegida para participar en el acto institucional con motivo del Día Internacional de las Mujeres, es tachada por los nacionalistas de beligerante contra el idioma gallego por escribir en castellano. ¿Cómo es posible que a estas alturas de la historia de la humanidad se pueda decir tamaña sandez sin ruborizarse lo más mínimo?

Ellos, que pretenden monopolizar la cultura gallega, por esta regla de tres no consideran a Camilo José Cela un escritor gallego. Ni a Emilia Pardo Bazán o a Concepción Arenal. Grave afrenta a la Galicia que tanto dicen amar.

Decía Gonzalo Torrente Ballester que, por suerte, Galicia es un país bilingüe, y tan gallego es el que escribe en castellano como el que lo hace en el idioma vernáculo. Pero qué se les va a pedir, si cuando estuvieron al frente de Cultura en el bipartito casi se cargan la consellería. Coincido absolutamente con Marta Rivera cuando comentó que por gente como esta Rosalía de Castro dejó de escribir en gallego. O se está con ellos, o se está contra ellos. ¿Serán patriotas o serán talibanes? Yo me inclino por lo segundo.

Cataluña
El Barça edita una guía para niños que sitúa el español como lengua extranjera y Rosell les exige hablar solo en catalán
En la presentación del manual -dirigido a entrenadores y niños, sobre todo-, el presidente del club deportivo exige a los niños que hablen y entiendan el catalán y sean del Barça porque esto, “en Cataluña”, “es exactamente lo que se debe hacer”. La guía relega el uso del español a una lengua extranjera y pone negro sobre blanco las líneas a seguir por los entrenadores para influir en la lengua de los niños, la máxima recomendación: utilizar siempre el catalán y no cambiar nunca al español.
Daniel Tercero www.voxbcn.com 19 Marzo 2013

El F.C. Barcelona ha publicado una guía, dirigida básicamente a entrenadores y familias de los niños que juegan en las categorías inferiores de las distintas secciones del club (fútbol, baloncesto, balonmano, hockey patines…), cuyo objetivo único es que los niños utilicen exclusivamente el catalán durante los entrenamientos y partidos con la camiseta azulgrana. Además, la guía sitúa el español como una lengua extranjera.

El club que preside Sandro Rosell ha firmado, a través de la fundación del F.C. Barcelona, un manual con la entidad Plataforma per la Llengua para que los entrenadores deportivos influyan lingüísticamente en los niños, les hablen y se dirijan a ellos por escrito solo en catalán, dejando el cambio de idioma solo para los casos extremos y muy puntuales, y no recomendable.

Este lunes, durante la presentación de la guía (de 68 páginas), Rosell ha señalado -ante un centenar de alumnos de un colegio del barrio de El Carmelo, en Barcelona- que la mejor manera de demostrar el sentimiento hacia el equipo azulgrana es hablando en catalán como signo de integración. Y ha puesto de ejemplo a Joan Gamper, fundador del club y suizo de nacimiento:

“Gamper vino de fuera de Cataluña, era suizo, fundó el club y, cuando vino, se llamaba Hans Gamper. Cualquiera de vosotros, si sois nacidos en Cataluña perfecto, y si no lo sois también, queremos que seáis como Gamper, que llegó, se integró en el país, habló catalán e hizo que fuera la lengua oficial del club. [...] Que vosotros lo habléis, lo entendáis y que seáis del Barça en Cataluña en catalán es exactamente lo que se debe hacer. [...] Porque será la gran demostración de que sentís el club, de que sois del Barça, estáis en Barcelona, vivís en Cataluña y compartís los valores que todos los catalanes queremos tener, que es vivir juntos con toda la gente que viene del norte y del sur. [...] Vengáis de donde vengáis, del norte o del sur, integrémonos todos y hagamos una gran familia, la familia culé y la barcelonista. [...] Quiero reiteraros que penséis que nuestra lengua oficial es el catalán y, por lo tanto, es muy importante que compartáis la lengua del club con todos los niños que convivís en este país”.

Cambiar al español, un prejuicio
El manual, que cuenta con un breve escrito del propio Rosell, en el que asegura que le hace ‘especial ilusión’ formar parte de un proyecto como este, proporciona recursos para ‘fomentar’ el uso del catalán ‘en todos aquellos que trabajan en el ámbito del deporte, siendo conscientes de que esta transmisión es una herramienta clave para conseguir mejorar la situación de los niños y las niñas que viven en nuestra casa’.

El objetivo está claro y tanto el F.C. Barcelona como Plataforma per la Llengua advierten a los entrenadores: ‘Muy a menudo, nuestra gestión lingüística se deja llevar por una serie de prejuicios que poco tienen que ver con la realidad social de hoy en día’, unos prejuicios que ‘nos abocan, por ejemplo, a no hablar catalán a aquellos que notamos que son recién llegados -por el color de la piel, por ejemplo-, a aquellos que no se nos dirigen, de entrada, en la lengua catalana, o a los que la acaban de empezar a hablar’.

Por lo tanto, la primera recomendación es no cambiar de lengua, utilizar siempre el catalán, aunque el español sea, junto con aquella, lengua oficial de Cataluña: ‘Cambiar de lengua [...] supone discriminarlos, porque les restamos posibilidades de aumentar el conocimiento de una lengua -la catalana- que les será útil y necesaria para desarrollarse en total libertad en nuestra sociedad. Por lo tanto, el objetivo de esta guía es ayudar en cambiar estos hábitos lingüísticos, mudarlos por otros que nos permitirán llevar a cabo una gestión lingüística mucho más responsable y solidaria’.

En este contexto y para justificar esta actitud de los editores del manual se ha de situar el español, la única lengua oficial en toda España y lengua común en todo el país, como una lengua extranjera. ‘En la última década, mucha gente ha llegado a nuestra casa desde diferentes puntos del planeta y, con ellos, sus respectivas lenguas. Hoy en día se calcula que ya se hablan, prácticamente, 270 lenguas diferentes [en Cataluña]‘. Entre estas, el español.

Corregir el español, permitir el catalán
Para que se cumpla el objetivo de relegar cualquier uso del español en el ámbito deportivo es importante la tarea que lleven a cabo los entrenadores. Para ellos va una gran parte de las páginas de la guía ya que desarrollan ‘una tarea directa con los niños y las niñas’. Lo primero que tienen que tener claro estos entrenadores es que su posición ante los niños ‘es una situación de poder, de autoridad y de liderazgo’.

Las recomendaciones son claras:
‘Proponemos iniciar las tareas dividiendo el bloque de lengua en dos ejes bien diferenciados. Por un lado, abordaremos las cuestiones que tengan que ver con la presencia de la lengua catalana en nuestro equipo de trabajo, en nuestras instalaciones y en la comunicación escrita. Por otro lado, el uso de la lengua englobará todos aquellos elementos que se refieran a su uso oral’.

¿Cómo hacerlo? La guía también deja por escrito este punto. Por ejemplo, ‘hablar a una velocidad inferior a la normal’, ‘acompañar el mensaje con gestos’ o ‘simplificar el vocabulario’. La última opción -y solo de manera excepcional- ‘repetir frases’ y, en caso de necesidad, ‘traducir alguna palabra’.

Eso sí, frente al empecinamiento de no cambiar nunca de lengua, para los casos en que, por obligación, el interlocutor -es decir, el niño- no entienda el catalán y, por lo tanto, el entrenador se vea en la necesidad de tener que utilizar el español, la recomendación del F.C. Barcelona es que se intercalen palabras en catalán o se dé la bienvenida y la despedida, por ejemplo, en esta lengua.

Sin embargo, cuando un niño, hablando en catalán, cometa errores la recomendación es que se le corrija. Y este es el ejemplo que se plantea en el manual: “Aquest cap de setmana vam anar al zoo i vaig veure leones”. ¿Qué debe hacer el entrenador? Responder así: “Ah sí? Vas anar al zoo i vas veure lleons? I què, com eren, tenien la boca molt grossa, aquests lleons?”.

Pero, por si esto no fuera suficiente, la guía va más allá e invita a las familias a que utilicen también solo el catalán: ‘Pese a ser actores indirectos en la mayoría de nuestros proyectos, son una parte fundamental para que se consigan los resultados que nos hemos propuesto, para que nuestras propuestas de transformación no se acaben en nuestro ámbito de trabajo’.

El catalán, la lengua más deportiva y de justicia
La guía está salpicada de anécdotas personificadas en ejemplos vividos por varios ex deportistas del F.C. Barcelona que son un ejemplo porque hablan en catalán: Andreiy Xepkin (balonmano), Gaby Cairo (hockey patines) y Eusebio Sacristán (fútbol). Estas historias se entrelazan con anécdotas de periodistas de TV3 como Joaquim Maria Puyal, Antoni Bassas y Enric López Vilalta.

María Purificación Pinto Fernández, miembro de la entidad, finaliza el manual asegurando que solo permitirá a los niños ‘formar parte del mismo equipo’ deportivo si son parte de ‘una identidad común, compartida y expresada en la lengua histórica del país [por Cataluña], que es la lengua catalana’.

En consecuencia, añade: ‘Es esta la lengua que con más deportividad y justicia nos permite jugar en un torneo solidario y universal en favor de la defensa y el respeto de la diversidad lingüística y cultural que tanto nos define como seres humanos’. Y todo esto con la firma del F.C. Barcelona.

Plataforma per la Llengua es una entidad subvencionada por la Generalidad que lleva varias décadas defendiendo y promoviendo que el catalán sea la única lengua oficial de Cataluña. Entre sus acciones principales están, gracias a los generosos premios y subvenciones, la de boicotear y chantajear a los comercios (actuar contra medios de comunicación, aerolíneas, cines o pequeños negocios), y poner en marcha campañas para que los ciudadanos denuncien a los comercios que rotulan en español.


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