AGLI Recortes de Prensa   Lunes 25  Marzo 2013

¿Puede ocurrirnos a los españoles lo de Chipre? Por supuesto que sí
Roberto Centeno El Confidencial 25 Marzo 2013

La sorpresa por la actuación del Eurogrupo ante la crisis de Chipre ha sido mayúscula. Uno puede entender el hartazgo de Alemania y otros ante el despilfarro y la corrupción escandalosa de las élites griegas y chipriotas, adquiriendo mansiones, yates, coches deportivos y rodeándose de todo el lujo posible con el dinero de sus contribuyentes, y que hayan querido mandar un aviso inequívoco de se acabó la fiesta, a ellos y a “los países del Sur”. Pero una cosa es eso y otra muy distinta la forma caótica en que han abordado el problema, hundiendo las bolsas mundiales e infligiendo pérdidas cien veces superiores al rescate de Chipre. Y yo no voy a llorar por los pensionistas y los ciudadanos chipriotas que también se beneficiaron, porque el Gobierno de corruptos y despilfarradores fue elegido libremente por ellos, nadie les obligó: sólo tienen lo que votaron.

Han abierto la caja de Pandora y las consecuencias son imprevisibles. De un plumazo han puesto en entredicho las mismas raíces del sistema bancario, a saber, que los depósitos eran seguros. Es lo que nos faltaba a los españoles, porque somos los siguientes en la lista: la confianza en que los depósitos “son sagrados” se ha desvanecido. De todas formas, lo absolutamente inaceptable -aparte de las enormes pérdidas que su caótica actuación esta generando- es el haberles permitido llegar hasta aquí. Es la incompetencia inaudita de Eurostat, dando por buenas como en España o en Grecia las cifras falsas ofrecidas por los Gobiernos. Es el camelo oceánico de los stress test, contra los que he clamado desde aquí y que certificaron en 2011 la solidez de los bancos españoles y de los chipriotas. Es el haber seguido financiando el despilfarro con la barra libre del BCE sin el menor control.

Y todo para pagar un sistema despilfarrador y corrupto hasta la médula, al que Montoro, en contra de lo prometido una y otra vez, no ha puesto ningún freno

Simplemente no tienen derecho a cerrar los ojos a la evidencia y facilitar el dinero a unas élites políticas y financieras totalmente corruptas, para que devuelvan hasta el último euro a las cajas y bancos alemanes. Y después, con el país endeudado hasta las cejas, romper la baraja y decir que hasta aquí hemos llegado. Es lo que va a ocurrir con España y no hay derecho. No hay derecho a que el Eurogrupo haga como que se cree la cifra de déficit de Rajoy, cuya falsedad es manifiesta. No hay derecho a que el BCE facilite financiación ilimitada a unos bancos rapaces y corruptos que se llevaron más de 6.000 millones en 2012 en un carrytrade obsceno, para comprar decenas de miles de millones de deuda soberana y mantener el despilfarro de unos políticos más rapaces y corruptos aún, arruinando así a varias generaciones de españoles.

La huida de capitales de los “países del Sur”, con España a la cabeza, está servida. Según Morgan Stanley, “lo probable es que los ahorradores ajusten su inversión reduciendo sus depósitos y transfieran su dinero desde España e Italia al centro de la UE. Si yo fuera un ahorrador español, no dormiría tranquilo”, afirma el famoso analista norteamericano Dennis Gartman. Desde luego, habría que ser un irresponsable para no tratar de proteger los ahorros de toda una vida. Y con un mentiroso compulsivo como Rajoy, completamente incapaz de hacer frente a nuestros graves problemas, tanto económicos como políticos, poner los ahorros a salvo no sólo es un acto racional, sino que lo irracional sería no hacerlo.

Hacia la confiscación de nuestros ahorros
No hay nada más discriminatorio ni más inmoral que la confiscación de los ahorros de los más humildes, ahorros que se encuentran en su totalidad en depósitos bancarios, y esta es la nueva línea de acción de este Gobierno, cuyo afán confiscatorio parece ilimitado. De Guindos afirmó el martes por la mañana que los depósitos españoles “son sagrados”, y por la tarde Montoro anunció un impuesto sobre los mismos para financiar el despilfarro de las comunidades autónomas. ¿Pero en manos de qué locos peligrosos estamos?, ¿cómo podemos dejar los ahorros de nuestra vida en manos de unos mentirosos y unos trileros? El desprecio hacia los ciudadanos es total.

De momento, sólo un 0,2%, un expolio de 2.400 millones de euros a los españoles más humildes. ¿No iban a recortar las primas a sus amigos los multimillonarios de las renovables y los monopolios? No sólo son unos ineptos y unos corruptos: son absolutamente despiadados. La persecución emprendida por el Gobierno de Rajoy contra el ahorro de los pobres (los depósitos) es para no creérsela. Primero subieron los impuestos sobre sus rendimientos hasta el 27%, la cifra más alta de Europa. Después limitaron su rentabilidad al 1,5% para favorecer a la banca, pero no limitan sus escandalosos tipos de interés. Sumando las dos medidas, los ahorradores pierden ya, anualmente, en torno al 2% en términos reales.

Pero esto no es todo. Los accionistas de los bancos nacionalizados han perdido todo, sólo 400.000 en Bankia. Los de los bancos fuertes, más de un 60%. Los tenedores de preferentes y bonos, en su mayoría gente muy humilde engañada miserablemente, hasta el 60%. Y nadie ha respondido de nada. Por ello, la pregunta que deben hacerse los españoles es: ¿puede producirse en España la confiscación de una parte de los ahorros y un corralito que impida sacar el resto del dinero? La respuesta es inequívoca: por supuesto que sí. Lo de Chipre ocurrirá en España antes de 2015 si es que nos intervienen este mismo año. Aunque no por los bancos, que también, aunque su balance sea sólo tres veces el PIB, sino por la insostenibilidad de la deuda y de su crecimiento imparable en un marco de desplome económico.

Esto no es juicio de valor, son matemáticas comprobables por cualquiera que sepa sumar. Primero, la deuda pública total de España (es decir, los denominados pasivos en circulación, no la deuda computable que sólo recoge una parte) es ya del 107% del PIB, si hacemos como que nos creemos la cifra oficial. Si ponemos la real, sería del 118%. En Chipre esta cifra era del 90%. Peor aún, en 2013 se están batiendo todos lo récords, están endeudando a varias generaciones de españoles a una media de 6.000 millones a la semana: 77.500 millones desde enero, el récord histórico de todos los tiempos y 16.000 millones más que en el mismo periodo del año anterior y el doble de los ingresos fiscales no financieros estimados, incluida la participación de las CCAA y Administraciones locales. Y, en esto, ni un solo euro, ni uno solo, va destinado ni a la economía productiva ni al crédito a las familias.

Con un mentiroso compulsivo como Rajoy, completamente incapaz de hacer frente a nuestros graves problemas tanto económicos como políticos, poner los ahorros a salvo no solo es un acto racional, lo irracional sería no hacerlo

La previsión oficial para 2013, teniendo en cuenta los 23.000 millones con que vamos a regar a las CCAA para que sigan despilfarrando o para financiar desde el Estado la independencia de Cataluña que se ha pedido (11.000 millones, algo a lo que el cobarde de Rajoy está dispuesto para aplazar un año el referéndum), es de 230.000 millones. Pero eso es sólo si nos creemos que las necesidades netas de financiación van a ser de 73.000 millones, que es la cifra oficial. La cifra real suele ser el doble, en concreto los 23.000 millones, que subirán a 40.000. Nos endeudan como si el dinero fuera el confeti de Ana Mato, pero con ser las cifras absolutas alucinantes, lo más grave es que están creciendo vertiginosamente: un 19,4% en 2012 frente a un 9,3% el año anterior. La carga de la deuda es ya inasumible, más de 40.000 millones en 2013 y casi 50.000 en 2014. Estamos gobernados por dementes. Y, en línea con ello, la economía cayendo aceleradamente, al 3,2% interanual, según la cifra oficial del cuarto trimestre de 2012.

Y no se equivoquen con la prima de riesgo: baja sólo por la barra libre del BCE. El último informe de Bank of América-Merrill Lynch concluye dos cosas. Primera: la banca española, principal compradora de nuestra deuda soberana, no tiene liquidez suficiente para seguir comprando deuda al ritmo actual. Segunda, Moody´s y S&P degradarán a bono basura la deuda soberana del Reino de España en el segundo semestre. Gobierno, banqueros y monopolistas, los mismos que decían en 2008 que no había crisis, dicen lo contrario y que en el segundo semestre empieza la recuperación. ¿A que no dicen eso Amancio Ortega o Juan Roig? ¿De dónde narices sacan tamaña patraña? ¿De dónde va a venir el impulso para pasar de una caída del 3,2% hoy a positivo con más impuestos, menos crédito, menos renta disponible y más paro? No tienen vergüenza, ni la han tenido nunca.

Como aún así -ni siquiera así- tienen dinero para financiar todo el despilfarro, van a sacarlo de donde lo hay con más impuestos sobre los depósitos y recortando las pensiones. Blancabáñez y los ocho enanitos van a “estudiar” la viabilidad de un sistema de pensiones inviable -en lugar de “estudiar” la viabilidad de mantener a más de dos millones de enchufados, 3.000 empresas públicas, diputaciones, 30.000 coches oficiales, oficinas de lujo, etc. Pero ya saben: “Eso ni se plantea”, Rajoy dixit. El resultado, como no puede ser de otra manera, será un recorte de entre el 10 y el 20%. Da igual cómo lo vistan: ese será el efecto útil.

Y todo para pagar un sistema despilfarrador y corrupto hasta la médula al que Montoro, en contra de lo prometido una y otra vez, no ha puesto ningún freno. En 2012 varias CCAA gastaron casi el doble de lo ingresado, y lo que ahora se está debatiendo no es el recorte del despilfarro, sino el déficit a la carta y las nuevas ayudas a recibir: 60.000 millones en 2012 y 40.000 en 2013, porque con los 23.000 iniciales no tienen ni para empezar. ¡No pueden seguir votando a estos forajidos! Si alguien piensa que esto puede mantenerse muchos meses más, es que tiene más moral que el Alcoyano.

De cómo poner a salvo sus ahorros
¿Cómo protegerse entonces ante una situación así, que Montoro ya ha empezado a ensayar? Para ella ha creado el instrumento perfecto: un impuesto sobre los depósitos, primero al 0%, ahora al 0,2 % y luego a lo que les venga en gana. Y ni siquiera necesitan someterlo a votación en el Parlamento. La primera medida absolutamente imprescindible para proteger sus ahorros de estos expoliadores es mantener en casa, o en una caja fuerte no bancaria, el dinero equivalente a las necesidades de al menos un año. La segunda, deshacer todos los depósitos a plazo y convertirlos en depósitos a la vista. Y ello aunque pierdan todo o parte de los intereses ya acumulados. Pueden perder mucho más si no lo hacen, porque los depósitos a la vista les permiten rapidez de acción y, si ocurre lo peor, será de súbito. En los depósitos a plazo están completamente atrapados. No hacer nada es correr un riesgo inasumible y hacérselo correr a sus familias.

Blancabáñez y los ocho enanitos van a “estudiar” la viabilidad de un sistema de pensiones inviable -en lugar de “estudiar” la viabilidad de mantener a más de dos millones de enchufados, 3.000 empresas públicas, diputaciones, 30.000 coches oficiales, oficinas de lujo, etc…

La segunda es proteger el resto, y aquí las opciones dependen de la cantidad. Para fijar ideas dividamos los ahorros en los de más de 100.000 euros o los de menos. Si es menos, mi recomendación es hacer tres partes. Una, las necesidades de un año en billetes, imprescindible como ya he explicado. El resto, a partes iguales, una invertida en deuda española a seis meses y la van renovando, y otra en deuda a dos o cinco años norteamericana o alemana. Pero antes pregunten en varios bancos lo que cobran por comprar, por mantener –aquí te cobran hasta por respirar– y por vender, y vayan al más barato. Si el resultado final es que pierde, entonces la mitad en billetes y la mitad en deuda a seis meses. ¡No acepten garantizados!

Si tienen más de esa cifra hagan lo que han hecho ya los ricos: primero en billetes el dinero para un año, y el resto dígale a su banco que quiere colocarlo en una filial suya fuera de España. Hasta hace unos meses invitaban a hacerlo a todos sus clientes VIP, ahora es lo contrario. Si se niegan, vayan a otro banco. En el límite, si nadie quiere gestionárselo, cojan un avión. Por cien euros tienen la ida y vuelta, y vayan a Londres, París o Berlín. Abran una cuenta en un banco local de primer nivel -HSBC, Societé o Deustche Bank- con otros cien euros y al volver transfieran allí todos sus ahorros. Si un buen número de personas hiciera esto, el resultado no sería precipitar la ruina de España, sino que estos salteadores de caminos tendrían que dar marcha atrás. A la casta política, financiera y monopolista, despilfarradoras y corruptas, las iba a financiar su tía.

‘Pro memoria’: La aportación española a los rescates ha sido: 9.792 millones para Grecia, 4.500 para Irlanda, 6.000 para Portugal y, ahora, 1.200 para Chipre.

El caso español: ¿se puede superar la crisis económica sin abordar al tiempo la salida de la crisis política?
Jesús Cacho www.vozpopuli.com 25 Marzo 2013

El pasado martes, el denominado Consejo Empresarial para la Competitividad que agrupa a las grandes compañías del Ibex, un poderoso lobby surgido al calor de la crisis, se vistió de largo para presentar en sociedad su tercer informe (España, un país de oportunidades) sobre las perspectivas de nuestra economía, informe que, con las dosis de voluntarismo de rigor dada la profundidad de la crisis y las incertidumbres del momento, anuncia que en el cuarto trimestre del año en curso la economía española volverá a tasas de crecimiento, con una modesta subida del 0,3% del PIB, subida que será del 0,8% para el conjunto de 2014. César Alierta, convertido en una especie de embajador del optimismo allí donde sólo parece haber lugar para el pesimismo más acendrado, aseguró que “a nuestro país ya sólo le queda un trimestre negativo”, que sería el segundo de este año, para tornar al crecimiento. “Es hora de mirar con optimismo al futuro y reafirmar que España es claramente un país de oportunidades”. ¿Voluntarismo? “Es un mensaje de esperanza realista: la crisis acaba y el esfuerzo de la población se va a ver recompensado”.

Alguien ha descrito la situación de nuestra economía en este momento con el juego de palabras de una “incierta incertidumbre”. En efecto, como se ha aludido aquí en otras ocasiones, hay datos que avalan un cambio de tendencia a partir de finales de año. Entre ellos, naturalmente, un sector exterior que ha recuperado la competitividad perdida desde la entrada en el euro. El saneamiento del sistema financiero, ciertamente muy lento, está, sin embargo, en marcha. La reforma laboral, pese a quien pese, ha creado un mercado de trabajo más flexible y ha reducido el umbral de crecimiento a partir del cual es posible generar empleo. El proceso de creación de pymes se ha acelerado sin apenas crédito bancario y orientado hacia nichos de mercado no dependientes del sector público. El desplome del precio de muchos activos ha hecho de España un lugar atractivo para la inversión exterior. El sector privado, por su parte, vive inmerso en un brutal esfuerzo de desapalancamiento destinado a corregir sus desequilibrios, y parece listo para empezar a crecer y contratar. La prima de riesgo se ha reducido de manera sustancial, si bien no en grado suficiente para descartar de una vez por todas el fantasma del rescate… Todos son elementos, pues, que apuntan hacia una inflexión del ciclo recesivo que venimos padeciendo.

El sector exterior ha recuperado la competitividad perdida desde la entrada en el euro (...) La reforma laboral, pese a quien pese, ha creado un mercado de trabajo más flexible y ha reducido el umbral de crecimiento a partir del cual es posible generar empleo

Los riesgos, sin embargo, siguen estando ahí, y tienen una doble vertiente interna y externa. Sobre la primera, la gran incógnita que gravita sobre nuestro futuro inmediato tiene que ver con la sostenibilidad del proceso de consolidación fiscal iniciado por este Gobierno en su obligada lucha contra el déficit público. La pura verdad es que el Ejecutivo Rajoy no termina de rematar la faena en lo que a meterle la navaja a las grandes partidas estructurales del gasto se refiere; la pura verdad, también, es que, por el lado de los ingresos, no va a ser posible aumentar la recaudación mediante nuevas subidas de impuestos, y, tercero y último, la pura verdad es que las finanzas autonómicas y locales siguen siendo un misterio más profundo que el agujero de la capa de ozono, problema este que tiene mucho que ver con la crisis política española a la que después se aludirá.

Se trata de reconocer una evidencia que suele poner de los nervios a la progresía patria: El desequilibrio presupuestario crónico español no tiene tanto que ver con la caída de los ingresos provocada por la crisis como con un gasto público excesivo causado por un Estado del Bienestar imposible de financiar con los normales rendimientos, vía impuestos, de nuestra economía, lo que obliga no sólo a introducir recortes en el mismo, sino a reformar sus funciones. Si no se aborda esta cuestión capital, sobre la cual la izquierda no quiere ni oír hablar, no seremos capaces de lograr una disminución permanente del déficit público y, además, nos veremos obligados a mantener una presión fiscal muy dañina para el crecimiento.

Sucumbir a la fatiga reformista
Las amenazas que proceden del frente externo, por su parte, tienen que ver con la inestabilidad política en que vive instalado el sur de Europa desde hace tiempo, particularmente Italia, y la posibilidad de que esas incertidumbres abran de nuevo la espita de una potencial crisis del euro, con lo que eso supondría para la prima de riesgo y, por ende, para la financiación de nuestra economía. Alguien ha dicho, con todo, que el mayor peligro que se alza contra esa incierta recuperación radica en la posibilidad, incluso la tentación, de que el Gobierno Rajoy “sucumba a la fatiga reformista”, esto es, juzgue suficientes los ajustes estructurales y presupuestarios llevados a cabo hasta ahora y se tumbe a la bartola. Tamaño ejercicio de complacencia, tomado a la luz de los dolorosos sacrificios soportados por la población española hasta ahora, sería, más que un error, casi un crimen. La pura y dura realidad es que, en términos de ajuste del gasto público, la tarea está a medio hacer si queremos alcanzar en la fecha prevista el déficit comprometido del 3% sobre el PIB.

Con todas las cautelas del mundo, pues, y a pesar de que 2013 seguirá siendo un año malo en su conjunto -el PIB volverá a contraerse, incluso con mayor intensidad que en 2012, y se seguirá destruyendo empleo-, no parece aventurado afirmar que el ciclo recesivo protagonizado por la economía española desde el último trimestre de 2008 puede comenzar a invertirse a finales de 2013, dando así inicio a nuevo ciclo alcista. El principal interrogante a plantear en ese contexto está centrado en el vigor de la recuperación, momento en el que entran en juego otros factores hasta ahora no aludidos, y que podrían resumirse en la pregunta que encabeza este trabajo: ¿Es posible imaginar una salida sólida de la crisis económica sin abordar al tiempo la solución a la grave crisis política española, que está en el origen de aquella? O dicho de otra forma, ¿es posible construir una economía moderna sin unas instituciones que funcionen, sin unos organismos de control independientes, sin una Justicia eficaz, y con el lacerante grado de corrupción que ahora padecemos?

La alianza entre la clase política y la elite financiera ha funcionado a la perfección en España, bajo los auspicios de la Corona, desde la muerte de Franco, pero la continuidad de ese 'statu quo' se antoja imposible

Desde el punto de vista de esa crisis política sobre la que el Gobierno Rajoy pasa de puntillas, el futuro de nuestra economía presenta un flanco de vulnerabilidad que pone en peligro la salida real de la crisis y el vigor de un potencial crecimiento. Cierto que es complicado cuantificar a priori el impacto de los fenómenos políticos o los flagrantes casos de corrupción que inundan la actualidad española, pero la experiencia enseña que lo tienen. Por fortuna, los mercados no han incorporado esos factores potencialmente desestabilizadores en su análisis de la economía española, o no lo han hecho todavía, y ello es así por la existencia de un Gobierno con mayoría absoluta y comprometido, al menos en teoría, con la ortodoxia macro y las reformas estructurales, lo cual ahuyenta los miedos de mucha gente, pero es obvio que el marco institucional es una variable básica en el comportamiento de una economía a medio y largo plazo, y que su deterioro puede desencadenar reacciones capaces de dar al traste con la potencial reactivación.

La alianza entre clase política y elite financiera
Sorprende, por eso, que los empresarios y banqueros agrupados en el Consejo Empresarial para la Competitividad reúnan a los medios de comunicación para anunciar, en un loable ejercicio de optimismo, la presencia de una luz al final del túnel de la recesión sin hacer la menor alusión a la atroz crisis política y de valores que sufre la sociedad española, enfrentada a un fin de régimen más que evidente, sin aludir siquiera a los cambios legislativos que el momento reclama a gritos, cambios concretados en eso que hemos venido en llamar necesidad de regeneración democrática. Es verdad que la alianza entre la clase política y la elite financiera ha funcionado a la perfección en España, bajo los auspicios de la Corona, desde la muerte de Franco, pero la continuidad de esestatu quo se antoja imposible tras los síntomas de agotamiento del modelo y, sobre todo, tras los traumas sociales provocados por la crisis.

Ni los políticos van a poder seguir en la poltrona, ni los empresarios van a poder seguir haciendo empresa, creando riqueza como es su obligación, si no es en el entorno de una sociedad moderna y de una democracia consolidada y digna de tal nombre. Pretender, en la hipótesis de la superación de la crisis, seguir viviendo con el actual grado de insoportable corrupción sin abordar el saneamiento integral del sistema sería tan peligroso como jugar con fuego. La tentación de unos y otros de seguir adelante como si nada hubiera pasado una vez superado el sofocón de la crisis es más que obvia, pero no lo van a lograr, y ello porque ni los ciudadanos lo van a tolerar ni el propio entorno económico global lo va a consentir. O así me lo parece.

Montoro y los defraudadores
Juan Vicente Santacreu Periodista Digital 25 Marzo 2013

Si te gusta, divúlgalo, al PP le encantará que lo hagas

O el defraudado, defraudador.

Hemos visto en los últimos meses al pipiolo, Don Cristóbal Montoro –El Soplillo-cómo le ha cogido gusto a eso de denunciar públicamente a supuestos defraudadores de España señalando con el dedo a diestra y siniestra, perdón, sólo a siniestra.

Cristobalito, ¿su santa madre no le dijo nunca que no se señala con el dedo?. ¡¡Muy mal!!. Eso no se hace porque es de mala educación, no puedes usar información privilegiada y además corres el riesgo de que te señalen a ti también.

En lo único que estamos de acuerdo es que los defraudadores no pueden quedar impunes porque están engañando al resto de la sociedad, por tanto hay que denunciar públicamente a todo defraudador. Pero a todos. ¿Y si empezamos por barrer la casa?.

Vosotros, la cúpula del PP en el Gobierno y el resto de Reinonas Feudales del PP sois los mayores defraudadores de España. Habéis defraudado a vuestros votantes, a vuestros militantes y a todos los españoles, los de la derecha y por supuesto a los de la izquierda, aunque a estos los tratáis con mariconadas para que no se encabronen mucho.

Si hablamos de las víctimas del terrorismo, mira donde están y mira Bolinaga por donde va, que ni se muere, ni lo encerráis.
Si hablamos de ETA, ahí están viviendo de mi dinero en la instituciones, y eso me “jode” entre otras cosas porque me convierte en colaborador de banda armada.
Habéis defraudado incluso a los no nacidos por culpa del aborto. Respecto al matrimonio, tratáis de no cabrear al lobby homosexual, que por cierto es abundante en el PP, desde el Gobierno hasta Ayuntamientos. Aunque algunos estén casados como Dios manda.
Permitís el acoso continuo a millones de niños españoles por el hecho de ser españoles y querer estudiar en español.
Impedís que millones de españoles puedan optar a trabajos en otras comunidades por no saber esas lenguas tribales.
Respeto a las libertades ciudadanas, como fumar, os las pasáis por el arco de triunfo.

Sobre economía, sé que España está muy mal, pero no te olvides que la mayoría sabemos que es por culpa de las 17 Taifas Medievales que tenemos. No hay país que aguante 17 Reinonas con todos sus séquitos viviendo en 17 palacetes. Pero eso no es mi problema, yo no quiero Reinonas, el que quiera fiesta que se la pague. El tema es que en vuestro programa electoral dijisteis que ibais a bajar los impuestos y nos habéis crujido. Si no sabíais cómo estaba España, mal por inútiles y si lo sabíais, peor por mentir.

Desde hace un año que estáis en el Gobierno, han incrementado los parados, las multas, la deuda exterior, los impuestos y la corrupción. De momento tenéis inmunidad pero eso no impide que millones de votantes del PP sepamos que sois unos inútiles y unos traidores.

Ser de Izquierdas es más fácil. Si eres de Derechas tienes que luchar contra la Izquierda y contra algunos imbéciles del PP.

Hay dos cosas que todos los días cuando me levanto espero que ocurran, ver a Bolinaga muerto o encerrado y que las bases del PP se levanten. Así que Cristobalito, no señales a nadie porque vosotros sois los mayores defraudadores de España. Sois unos trileros de la política.

En una época de engaño político nacional, decir la verdad se convierte en un acto revolucionario.

Así lo pienso y así lo digo.

Juan Vte. Santacreu – en Twitter @JVSantacreu – Periodista Digital

El pecado de usar la lengua española
Editorial www.gaceta.es 25 Marzo 2013

El juez Magán está siendo víctima de una campaña de acoso sencillamente intolerable.

Hoy LA GACETA recoge el calvario que está viviendo el juez de Lérida José María Magán Perales, un magistrado sin duda singular, quizá no siempre acertado, pero cuyo drama personal no tiene tanto que ver con sus aciertos o errores profesionales como con otro elemento puramente ideológico: su obstinada defensa de su derecho a emplear la lengua española y, aún más, a exigir a la Administración que la emplee. Algo que debería ser de sentido común –¿acaso la Administración, en España, no debe hablar en español?–, pero que en el caso de Cataluña es pecado mortal. Y así el juez Magán está siendo víctima de una campaña de acoso sencillamente intolerable.

La Constitución española de 1978 dice textualmente en su tercer artículo: “1. El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. 2. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos. 3. La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección”. Ahora bien, en la práctica la realidad del artículo 3 de la Constitución está siendo esta otra: 1. El castellano es la lengua oficial del Estado sólo allá donde el poder autonómico no decide otra cosa. El derecho de los ciudadanos a usarlo depende del arbitrio del poder. 2. En las Comunidades Autónomas con lengua singular, el castellano es sistemáticamente marginado. 3. La defensa de la riqueza lingüística de España no rige en el caso del castellano”. Si a los españoles se les hubiera sometido a votación en 1978 esta segunda versión del artículo 3, todo el mundo habría pensado que estábamos ante el desbarre de un orate. Y sin embargo, este disparate demencial está siendo la realidad de hecho en España. Contra la letra y el espíritu de la ley, pero a favor de los intereses del poder político.

Cuando desde numerosas instancias se pide al Gobierno que plante al cara al separatismo, muchos preguntan: “¿y eso cómo se hace?”. La respuesta es sólo una: eso se hace, ante todo, velando por el cumplimiento de la ley. Todos sabemos que no es tarea fácil porque treinta y cinco años de prácticas abusivas han creado auténticos océanos de ilegalidad en materia de libertad lingüística. Pero los recursos del Estado están para eso: para que se cumpla la ley y se protejan los derechos ciudadanos. Y no hay tiempo que perder.

Genios del trinque

César Vidal La Razón 25 Marzo 2013

Más de uno de los que se asomen a este modesto rincón del diario habrá pensado al leer el título que se refiere a algunos de los nombres que durante los últimos meses han poblado hasta la náusea los medios de información. No es así. «Genios del trinque» es el último libro de Pablo Molina. La obra, una novela, relata las memorias imaginarias de un funcionario autonómico y descubre cómo hemos llegado a nuestra situación de endeudamiento y déficit como no podía ser de otra manera.

La creación del sistema autonómico estaba, injusto sería negarlo, cargada de buenas intenciones. Se pretendía quitar razones a ETA para llevarla a su extinción e integrar en el nuevo sistema democrático a los nacionalistas catalanes y vascos. Además se buscaba crear un nuevo sistema de ordenación territorial basado en la descentralización regional. Que los primeros objetivos fracasaron estrepitosamente lo sabe ya cualquiera. Que lo mismo ha sucedido con el último lo deja bien de manifiesto Pablo Molina en este libro.

De la noche a la mañana, las distintas regiones pasaron de una austeridad administrativa verdaderamente cuartelera –se venía de la dictadura de un general que se había ganado los galones en África– a un gasto ilimitado. Negociados donde apenas había una docena de personas en tan sólo un año se incrementaron en varios centenares obligando a los funcionarios que servían en ellos a preguntarse qué había sucedido con la cultura en Murcia, la agricultura en Asturias o la pesca en Andalucía como para que se produjera esa inflación.

En una primera etapa, nacionalistas y socialistas gastaron sin límite y colocaron a todos los que pudieron. Y entonces llegó el PP, pero la situación no cambió en términos globales. Los que habían entrado con el PSOE, siguiendo criterios no pocas veces discutibles, fueron ascendidos por el PP y el gasto si bien se redujo en algunos casos, en otros continuó su línea ascendente.

Los horrores supuestamente artísticos, los proyectos elefantiásicos y el impulso a las lenguas vernáculas –que, en la mayoría de los casos, no hablaba nadie y casi hubo que inventar– fueron llevando a un gasto insostenible y con él a la quiebra de las cajas regionales, a la subida de impuestos y a la ruina nacional en que nos encontramos. Si a eso se suman las corrupciones –que las hubo en abundancia– no es difícil saber cómo hemos llegado a donde estamos. Mérito de Pablo Molina, que dejó de ser funcionario autonómico en 2005, es haberlo contado ahora.

Antecedente nazi del escrache
Martín Prieto La Razón 25 Marzo 2013

Los dulces activistas del nihilismo que cabalgan sobre los sufrimientos sociales se han apoderado del obamiano «Yes we can» y deben de creer que el escrachamiento que practican queda emboscado en el lejano lunfardo. No. Para la RAE escrachar es romper, destruir y aplastar, y hasta su propia fonética es tan crujiente que delata la intención de los que persiguen a los políticos en sus casas o les injurian en las calles. Estos ciudadanos en cólera son hijos de los piquetes informativos sindicales que te rompen la vidriera del negocio o pinchan las ruedas de los autobuses de servicios mínimos, si no te avienes. Carpetovetónicamente, el escrache trae el tufo de las bárbaras cencerradas dadas la noche de bodas a la novia no doncella.

El «Novísimo Diccionario Lunfardo» define escrachar como arrojar algo con fuerza, zurrar, dar a uno muchos azotes y golpes. Los comprensiblemente indignados por los desahucios han adoptado el escrache como nombre a sus acciones y han de saber que eso supone joderle la marrana a alguien. Y, además, selectivamente, porque no escrachan a los políticos socialistas que se opusieron a la dación en pago.

En la República de Weimar muchos alemanes ilustrados creyeron que el capitalismo judío había propiciado la hiperinflación y el hambre y que el comunismo judeizante de 1917 causó la derrota del II Reich. No empezaron a matarlos sino a señalarlos: sus portales, las estrellas amarillas de David, los insultos y atropellos en espacios públicos... Luego vino lo sabido, aunque la crucial historia del siglo XX no se enseña en nuestras escuelas. Cuando Napoleón ordenó el asesinato del realista Duque de Enghien, Tayllerand comentó: «Es peor que un crimen: es un error». La plataforma antilanzamientos, que cuenta con amplias y lógicas simpatías, ha elevado el tiro hasta la acción directa cometiendo el mayor error táctico de su breve existencia. En cualquier caso hay que negarse a que estos desorientados por el agobio, sobre los que montan pícaramente jinetes políticos sin desahucio, acaben escrachados.

Soraya y el bosque mediático incendiado
Marcello www.republica.com  25 Marzo 2013

La vicepresidenta Soraya pedía el otro día, sin hacerse ilusiones, “reflexión” a los periodistas y medios para que “los árboles no les impidieran ver el bosque” de lo verdaderamente importante que, en la opinión del Gobierno es la recuperación de la economía para facilitar el empleo. La “dos” de Rajoy clamaba en el desierto por varios motivos: por los escándalos de corrupción que son enormes y llenan los medios y tapan todo lo demás; porque los autores y responsables de los escándalos son los gobernantes, los políticos y ciertos lideres sociales y no los periodistas; porque no se depuran las responsabilidades de la corrupción ni política ni judicialmente y los ciudadanos están al borde del estallido general; y porque los periodistas escogidos por Soraya (que es responsable del área de comunicación del Gobierno) para ocupar los medios del Estado, y por el PP para sus medios afines, son nos unos profesionales del máximo prestigio e independencia sino, al contrario, publicistas de la derecha y los mas bronquistas y mas ruidosos, por lo que en pecado se llevan la penitencia.

Una auténtica reala ladradora que, cuando se encuentra con los propios escándalos del PP -véase el caso Bárcenas-, o con los líos de la Familia Real, y desde luego con los del PSOE, CiU, se ven en la obligación de ladrar en todas direcciones, en defensa de la audiencia, el negocio televisivo o radiofónico, el espectáculo de los tertulianos y ello aunque algunos jaleen las consignas de la Moncloa y Génova 13. Al final, el resultado es el estruendo de una tropa demencial y mediática del PP, en un tiempo en el que todos los grandes medios audiovisuales de España están en la órbita o al servicio del Gobierno, de la derecha y del PP.

Pongamos por ejemplo el caso del Rey y la Familia Real. Pues ahí están los dos “gatos” televisivos al anochecer de Intereconomía y TV13, dos televisiones controladas por la Iglesia Católica, unos de los Kikos, y los otros propiedad de la Conferencia Episcopal. Pues bien y por ejemplo, ambas cadenas son la que más atacaron en los últimas semanas al Rey Juan Carlos, a raíz de la princesa Corinna y del caso Urdangarin. Los representantes mediáticos del Vaticano, del Papa Francisco y la Conferencia Episcopal son los más escandalosos y feroces adversarios de la monarquía española.

Seguidos, eso sí, o puede que precedidos por Telecinco, la cadena que mas programas “basura” emite en España, que es propiedad de un delincuente (tiene una condena y espera otras mas) como es Silvio Berlusconi, ex primer ministro de Italia y catolicón (sic). Lo de Telecinco lo administra, con indecentes ventajas en control publicitario (¿por qué TVE renuncia a la publicidad a favor de las cadenas privadas?) y toda clase de trucos y de escándalos un personaje llamado Paolo Vasile. El que monta programas contra la Casa Real y luego los rellena de fanáticos e insultadores para que algunos aparenten defender al Rey, al que previamente han destrozado sin pudor. Para eso sirven los payasos del PP y del PSOE del circo de Vasile que es, después de la propia Familia Real, quien mas daño ha hecho a la monarquía en España en los últimos años.

Luego está, claro, la llamada presunta prensa de calidad, como “La Vanguardia” puesta al servicio de la independencia catalana y de Artur Mas, aunque ahora empieza a recoger velas y rectificar. O el diario “El Mundo”, pro PP y pro conspiración del 11-M, que dice defender al Rey para que no abdique y luego lo corre a gorrazos, porque esa caza se la reserva el director para él. O “ABC” que es un caos editorial y un panfleto monárquico/catolicón que también le hace un mal servicio a la Corona con su empalagosa y ocultista línea editorial, desbordada por los acontecimientos: se liaron a palos con Hola porque la revista sacó en portada a Corinna, pero ¿quién es el responsable de la multi presencia de Corinna en este país?). Y ¿quién sino este Gobierno le ha sacado al diario “El País” del fuego las castañas de su quiebra? La Razón es solo el boletín oficial de Rajoy.

La política de comunicación del Gobierno y del PP existe pero es un auténtico desastre. Y además han despreciado y marginado con la peor intención a las Redes Sociales y medios de internet, y así les va también en el ámbito digital. Y luego dice Soraya que los árboles no nos dejan ver el bosque. El bosque español se ve a varias leguas de distancias porque está ardiendo por los cuatro costados y se aprecia iluminado desde los confines de España y desde las atalayas de los grandes medios de comunicación de todo el mundo. ¿Quién es en Moncloa “el sabio” o el gran experto en los medios, periodistas y la comunicación? No existe, ni existirá porque allí no impera ni va a imperar nunca la verdad.

Creen que la mentira es parte de la acción natural del Gobierno, y así les va. Además el propio Rajoy y algunos de sus ministros (como Mato y Gallardón) podrían acabar implicados en casos de corrupción, lo que les tiene más si cabe a la defensiva. Más bien al contrario en Moncloa lo que impera ahora es el silencio, o el oscurantismo, o el disimulo. El tapar todo lo que se pueda, el no responder a todas las preguntas de los periodistas y en huir de la prensa aunque sea por la puerta del garaje del Senado. En suma, allí se juega mucho con el mismo fuego sagrado que incendió el bosque español.

Griñán no tiene escapatoria
Pablo Sebastián www.republica.com 25 Marzo 2013

Las últimas revelaciones sobre el caso de los ERES andaluces, que se derivan de la instrucción del caso que lleva a cabo la jueza Mercedes Alaya son de la mayor gravedad y exigen la depuración de las responsabilidades penales y políticas. Y en estas últimas y de especial manera las del actual presidente de la Junta Andalucía y también del PSOE, José Antonio Griñán, el que fue Consejero de Economía en el gobierno de Manuel Chaves, en el que se puso en marcha la trama para el robo de los fondos destinados a paliar los problemas del paro en los ERES fraudulentos que escaparon al máximo control político, a pesar de numerosas advertencias de la Intervención pública ante la citada Consejería de Griñán.

Ha dicho Griñán, despreciando la verdad, la democracia y los mas elementales valores de la izquierda, que él no asumirá ninguna responsabilidad política (ya veremos si la jueza Alaya no acaba llamándolo a declarar como imputado al final de su instrucción, por causa de su aforamiento). Y semejante actitud la consienten en el PSOE a su presidente y la tolera y asume Izquierda Unida, que en estos momentos sustenta el gobierno de Griñán con sus apoyos parlamentarios, lo que acabará dañando gravemente a IU.

Sin darse cuenta los unos y los otros que el caso de los ERES y las responsabilidades políticas de Griñán (y puede que también el de Manuel Chaves) donde mas han calado en la sociedad española ha sido en la izquierda, por lo que significa el que se haya robado o estafado ingentes cantidades (mas de 1.000 millones de euros) del dinero del paro desde el interior de un gobierno socialista, y en Andalucía, la región con mas paro de España (30%) y puede que de Europa. Para colmo del daño a la izquierda española en los últimos datos procesales aparece la sospecha de que los sindicatos CC.OO. y UGT se han podido beneficiar de comisiones excesivas de los ERES irregulares, a lo que los jefes sindicales de Andalucía han respondido ofreciendo sus cuentas, cuando lo que tienen que hacer es dar todos los datos de esas comisiones y de las gestiones que se mencionan en los autos de la juez.

Si el PSOE quiere mirar hacia otro lado en el caso catalán de su imparable ruptura política e ideológica con el PSC, allá ellos con sus decisiones porque perderán en el resto de España más votos y escaños de los que podían perder presentando sus siglas, PSOE, en Cataluña. Si no quieren cesar a Oscar López por el fiasco de la alcaldía de Ponferrada y pretenden arreglar el caso reforzando las posiciones de “la igualdad” en el aparato del partido, allá ellos. Y si quieren jugar, hasta el último disparo, a la ruleta rusa en el caso de José Blanco, allá ellos también a la espera de lo que decida el Tribunal Supremo.

Pero el caso de los ERES es emblemático para la izquierda y para la democracia. Y ello por más que lo utilice el PP para tapar sus vergüenzas con Gürtel y con Bárcenas, también graves y también merecedoras de la depuración de las responsabilidades políticas y penales. Pero ahora estamos hablando de los ERES y de Griñán, del presidente del PSOE (por eso él está ahora tan complaciente con Rubalcaba) y Andalucía, la región mas deprimida de España. Y ahí no caben excusas, ni huidas hacia delante, ni escudos frente a la derecha, ni mas mentiras ni mas obscenidad política y social. Más bien y al contrario a lo que obliga el presente momento es mucho más directo y sencillo: ejemplaridad y responsabilidad.

Y si Griñán no dimite de la Junta y del PSOE y no se va, todo lo que haga este partido para recomponer su discurso y elaborar una alternativa al PP se quedará en poca cosa o en nada, porque habrá perdido la credibilidad que le queda, que no es mucha y así habrá añadido a sus problemas de cohesión nacional e ideológicos y de liderazgo cuestiones relativas a la honradez y a la dignidad y eso no se arregla con facilidad.

Desalmados y cansinos
Alfonso Merlos La Razón  25 Marzo 2013

La ETA modifica levemente el pliego de condiciones y queda claro que todavía no pide un ático en Marbella ni una finca en Toledo para espiar sus pecados tras la avenida de su derrota. Así que podemos quedar tranquilos y confiados en la tarea de achatarramiento callada, eficaz y sistemática que llevan a cabo la Policía y la Gendarmería. Porque tampoco estas alimañas han cambiado la vieja costumbre de buscar madrigueras al norte de los Pirineos, aunque de un tiempo a esta parte se les persiga allí con denuedo y se los zurre de verdad. (¡Como debe ser!).

De hecho, la información que hoy revela LA RAZÓN certifica que este puñado de cobardes que todavía van armados y siguen robando coches son unos cansinos. ¿Hay en esta enésima propuesta de negociación alguna voluntad de arrepentimiento o elemento de compasión y perdón? No, padre. ¿Hay algún amago de entrega de arsenales? Ni de casualidad. ¿Hay algún signo que permita intuir que colaborarán con la Justicia poniéndose a su disposición? Eso lo dejan para mejor ocasión. De momento, se lo siguen pensando.

Así que estos acorralados matones nos sorprenden con dos hallazgos. El primero, que va a ser que sí les interesa que Francia se siente en una mesa de interlocución donde ponga su bandera junto a la de España, y a una distancia intermedia, una capucha (¡vaya herencia nos dejaste, amigo Eguiguren!). El segundo, que no les importa que, en lugar de beneficiarse de una amnistía general ejecutada en una sola fase, los criminales que siguen mostrando su orgullo por haber asesinado a mujeres y niños salgan en varias tandas (¡cuánta magnanimidad!).

No parece inteligente ni justo tolerar que quienes nos han asesinado por la espalda ahora vengan a burlarse en nuestra cara. Sería intolerable que un gobierno democráticamente elegido recogiese este miserable guante que lanzan quienes todavía llevan las manos chorreando de sangre. Y tenemos la certeza de que éste, el de Rajoy, no lo va a hacer.

España
Kosovo, viaje al paraiso del independentismo catalán
enrique serbeto / enviado especial a pristina ABC 25 Marzo 2013

El país que sirve de referente para CiU y ERC es, cinco años después de su independencia, aún más pobre, aislado y corrupto

Para muchos kosovares, la única opción de supervivencia es montar un puesto callejero

Cuando en 1989 el régimen comunista de Belgrado suprimió la autonomía de Kosovo y despidió a miles de trabajadores por ser albaneses, muchos encontraron unos ingresos revendiendo plátanos por las calles de Pristina. No pocos kosovares recuerdan aquellos terribles tiempos, ahora que son un país que ha proclamado una polémica independencia: con más del 45 por ciento de parados -las estadísticas no son muy exactas, podrían ser más- y aislados parcialmente del exterior, donde su pasaporte no es un documento muy apreciado, la única forma de sobrevivir es vender cualquier cosa en un puesto callejero, con tal de obtener unos euros.

El 17 de febrero se cumplieron cinco años de la declaración unilateral de la independencia de Kosovo y por ahora todo lo que hay en esta vieja provincia balcánica es corrupción, pobreza y aislamiento. Nadie querría volver a la época en la que en Kosovo vivían bajo el totalitarismo serbio y el régimen de «apartheid» con el que se quiso someter a la mayoría albanesa, pero la independencia tampoco ha hecho realidad los sueños de los kosovares.
Estaba mejor en Alemania

«A veces, en casa, mis padres dicen que tal vez hubiera sido mejor quedarse en Alemania», reconoce Albulena, una estudiante de filología inglesa que vende en la avenida Madre Teresa de Pristina las flores que cultivan en la pequeña empresa familiar. Sus padres le pusieron el nombre de Albulena en recuerdo de una batalla emblemática de la historia medieval de los albaneses. Formaban parte de los miles de kosovares que fueron empujados a emigrar hace veinte años, y que después de la guerra decidieron volver para contribuir al nuevo país montando un negocio con los ahorros y con la experiencia adquirida en Occidente. Pero el resultado está lejos de los sueños: «Si tienes trabajo, se puede sobrevivir, pero sin trabajo ya no queda ni el recurso de irse al extranjero» puesto que con el pasaporte de Kosovo, prácticamente solo se puede viajar sin visado a Albania, Macedonia, Montenegro o sin él humillarse cruzando a Serbia, que todavía supura por la herida de la independencia de esta antigua provincia. «Conseguir un visado para Europa es casi imposible. No queda más que intentar sobrevivir aquí».

A estas alturas, Kosovo no tiene ni siquiera un prefijo telefónico propio, tiene que usar todavía el de Serbia en las líneas fijas y el de Mónaco o el de Croacia para los móviles. No tiene tampoco un indicativo para internet y, por supuesto, tampoco puede participar en competiciones deportivas internacionales. El principal problema es que la independencia de Kosovo ha sido reconocida por 98 países, pero hay otros tantos que se resisten a hacerlo, España entre ellos, lo que le impide tener una vida internacional normalizada. Eso se nota, por ejemplo, nada más entrar en coche por cualquiera de las fronteras del país: como los seguros hechos en Kosovo no tienen reconocimiento internacional ni los hechos en otros países valen en Kosovo, es necesario suscribir uno nuevo. En Kosovo hay cosas que dependen de la OTAN, que mantiene tropas en la zona para garantizar la paz en el norte del país, donde vive la minoría serbia, otras de la UE, que ejerce un papel de tutela y otras no se sabe de quién. Las importaciones siguen un camino milagroso desde Turquía, a través de Albania o de Macedonia. Pero el principal centro de poder es la embajada norteamericana.

En efecto, Kosovo es uno de los pocos lugares del mundo donde la veneración por Estados Unidos es probablemente mayor que en Norteamérica. La principal avenida de entrada en Pristina lleva el nombre de Bill Clinton, que tiene una estatua a la altura del barrio de Dardania, tras la que todavía permanece una pintada de los tiempos de exaltación nacionalista posteriores a la guerra «Negociación, no. ¡Independencia!». El Clinton de la estatua lleva en su mano un documento de bronce con su firma y la fecha grabada del 24 de marzo de 1999, que es el día en el que comenzaron los bombardeos contra Belgrado para obligar a los serbios a abandonar Kosovo. El homenaje de los kosovares a Clinton y a lo que representa está a la altura de lo que significó el apoyo decidido de Washington a la independencia, sin el cual probablemente las cosas habrían sido muy diferentes.

Ahora, los norteamericanos han recibido buenos réditos por su inversión en la creación de este país: han construido Camp Bondsteel (más de mil hectáreas, la mayor base militar fuera de Estados Unidos), donde varias organizaciones internacionales afirman que se mantiene un centro clandestino de detención, y sus empresas se llevan los contratos principales de obras públicas, pagados -por cierto- en parte con la cooperación de la Unión Europa.
Saco roto en la autopista

Uno de estos proyectos es el de la autopista que une Pristina con Tirana, que la compañía norteamericana Bechtel ha construido en los dos lados de la frontera, con la intención de redirigir al país hacia sus hermanos de lengua y alejarlo de su pasado junto a los eslavos. «Seguramente es una de las autopistas más caras del mundo» -cuenta la periodista Flaka Surroi- «aunque el contrato se firmó oficialmente en 2010, nadie ha visto todavía su contenido ni sabe cuánto va a costar». En realidad, la corrupción es el problema más acuciante de este Kosovo independiente. No es que antes no la hubiera, pero la independencia la ha multiplicado. Merita Mustafa, la responsable del programa anti-corrupción del Instituto Democrático de Kosovo no se cansa de denunciar que «hasta ahora, las instituciones kosovares no han probado su capacidad de llevar a cabo un plan de acción realista que pudiera tener resultados en la lucha contra la corrupción». A su juicio «lo único que hacen es preparar documentos que satisfacen a la Comisión Europea» sin poner en marcha estrategias reales para adecentar la vida pública. En la última década, la UE en general se ha gastado miles de millones de euros en ayudas directas a Kosovo, sin contar con lo que invierte en las distintas misiones de asistencia para la construcción de estructuras de gobierno público, la más polémica de las cuales es Eulex, que debería servir para edificar un sistema judicial y una policía eficaces. Pero los kosovares ya la han bautizado como «Eulexperiment» porque por ahora no ha logrado ninguno de sus objetivos. «Es dinero perdido» -se queja Surroi- que cree que esta política europea solo ha servido para construir una policía corrupta que manejan a trozos los partidos políticos o incluso a escala de diputados, y un sistema judicial tremendamente vulnerable.

¿De qué vive entonces este país controvertidamente independiente? De todos los tipos de tráfico y del lavado del dinero que ello conlleva, según reconocen sin rubor periodistas, responsables de las instituciones internacionales y hasta los propios políticos kosovares. No hay reconocimiento de los seguros de coches, pero a cambio en Kosovo se puede comprar a buen precio cualquier coche, robado o no. También de las remesas de los miles de emigrantes que, al contrario que Esat, se quedaron en Europa en vez de arriesgarse a volver a Kosovo para ver los fastos de la declaración de independencia. «Ahora tal vez estaría mejor en Holanda, donde tenía un trabajo y una vida normal», cuenta mientras ve pasar el tiempo en las escaleras del taller de su hermana Krenare, que se gana la vida transformando en joyas contemporáneas objetos de plata vieja. «La independencia está bien, no quisiera volver a los tiempos terribles de la dominación serbia, pero no es lo que esperaba», dice resignado. «No veo la luz con tanta corrupción».
Negro futuro

Lo mismo le pasa a Emir, un estudiante de ingeniería en la universidad de Pristina que cuando le preguntan cómo ve el futuro de su país responde: «Muy pequeño, no se ve mucho en realidad» porque aunque es cierto que el paisaje de la capital y de muchas de las ciudades está plagado de grúas y de edificios en construcción, financiado con este dinero de dudosa procedencia -los billetes que circulan están literalmente muy sucios, puesto que al no disponer de una relación oficial con el Banco Central Europeo no se pueden renovar- está claro que en Kosovo no hay una economía sostenible. «En otros tiempos diría que preferiría irme al extranjero, pero en nuestro caso eso es una utopía».

Así que para muchos, la independencia termina en la desesperación y en un viaje incierto hacia Europa, donde saben que tampoco tienen mucho espacio para buscar un futuro mejor. Casi siempre, ese viaje empieza en la vieja estación de autobuses, donde merodean las bandas de niños de la calle, abandonados a su suerte, tan sucios y desharrapados que no se distinguen ni las edades. Cuando llega el invierno, no tienen más calefacción que los gases de los tubos de escape de los autobuses que tratan de aprovechar enfocándolos hacia sí con cartones, sin tener en cuenta sus venenosos efectos. Para ellos, algunos nacidos seguramente poco antes de la declaración de independencia, tampoco hay mucho futuro en Kosovo.

Islandia y Chipre, lección para los catalanistas
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 25 Marzo 2013

¿Es viable un paisito de tres al cuarto? Los casos de Islandia y Chipre demuestran que no.

Los nacionalistas vascos y catalanes para tratar de convencer a sus súbditos (que, la verdad sea dicha, se dejan convencer con mucha facilidad) de que la independencia no sólo es viable, sino que, además, es un buen negocio, suelen dar una lista de países o pre-países, pero como siempre hacen trampa.

Hace unos años, en la época de vino, rosas y recalificaciones urbanísticas, los separatistas ponían a Islandia como ejemplo de país pequeñín, pero independiente, soberano y orgulloso. Si Islandia podía vivir del bacalao y de los bancos, ¿por qué no podía hacerlo Cataluña del Barça y los Juegos Olímpicos? Ya sabemos que el sistema financiero islandés quebró y su pueblo aprobó que no se respetasen los depósitos de los clientes extranjeros (británicos y holandeses).

Chipre es otro ejemplo de paisito inviable: en torno a un millón de habitantes y la única industria nacional es la financiera, abierta para los oligarcas rusos y los listos griegos. Y ahora su Gobierno (antes había uno dirigido por un ¡comunista!) roba a los ciudadanos con menos de 100.000 euros en depósitos, vulnerando la legislación comunitaria, y necesita dinero incluso de los españoles para no quebrar.

Otros modelos separatistas con bicho dentro son:
Puerto Rico: Adonde solía viajar Juan José Ibarretxe. Vive de los subsidios del Gobierno federal de Estados Unidos.

Baviera: Uno de los estados más ricos de Alemania y donde no hay separatismo ni se discrimina a nadie por no hablar bávaro. Sede de grandes empresas (Audi, BMW, Allianz, Siemens, Adidas...) que se marcharían en caso de independencia. El partido hegemónico, la CSU, apoyó a la AP de Fraga.

Quebec: Los separatistas de la región canadiense ya han perdido dos referendos.

¿Cuáles son ahora los modelos? ¿Kosovo, que vive del contrabando y las ayudas de la Unión Europea?, ¿Montenegro?, ¿Sudán del Sur? No importa, los Artur Mas y los Juanjo Ibarretxe de turno siempre prometen un mañana esplendoroso a su pueblo elegido.

Ahora bien, como estudioso de los separatismos españoles, estoy convencido de que a las oligarquías catalanas y vasco-navarras les importa un comino la economía y el bienestar de sus súbditos-votantes, porque ellas ya se apañarán los euros, como demuestra la familia Puol-Ferrusola. Han inculcado en las clases normales las creencia de que la libertad colectiva y la construcción nacional son más importantes que el porvenir individual.

CODA: Sobre Chipre cabe hacerse las siguientes preguntas. ¿Por qué un paraíso fiscal entra en la Unión Europea en 2004 y en el euro en 2008, con el permiso de los Gobiernos alemán, austriaco, holandés y finlandés, tan serios ellos? ¿Cómo el Banco Central Europeo y el Eurogrupo no vigilaron el desmadre financiero chipriota y avisaron de él? Gracias a esta decisión, el dólar sigue siendo la moneda más importante del mundo.

Preferentes
Políticos en socorro de políticos
Emilio Campmany Libertad Digital 25 Marzo 2013

El Consejo de Ministros de este último viernes ha hecho frente al enojoso asunto de las preferentes estableciendo el canje de tales inversiones por dinero o por acciones de las entidades intervenidas. A los inversores se les pone en la tesitura de tener que aceptar una quita o arriesgarse a perderlo todo. Al final, que el Gobierno no haya sido capaz de garantizar la recuperación del cien por cien de lo invertido ha supuesto una gran frustración, pues el deseo general era que estos pobres desgraciados recuperaran todo lo que aventuraron.

No obstante, se olvida que lo que está haciendo el Gobierno es emplear parte del dinero que Europa nos prestó para regenerar nuestras cajas en que los inversores en preferentes no pierdan lo que el mercado dice que deberían perder. La cuestión es que quienes tienen que devolver ese dinero no son las cajas ni quienes invirtieron en preferentes, sino todos los españoles. ¿Y por qué no pide el Gobierno dinero a Europa para compensar a los muchos que arriesgaron su dinero en el mercado inmobiliario? ¿Y qué pasa con los desapercibidos que compraron acciones en bolsa cuando el Ibex estaba a 14.500, si hoy languidece a poco más de 8.000? ¿Por qué no nos manda Bruselas unos cuantos cientos de miles de millones para atender a los muchos empresarios que han visto quebrar sus negocios ahogados entre la codicia de Montoro y la indiferencia de de Guindos? ¿Saben por qué? Porque no se trata de paliar una mala inversión, sino de esconder una engañifa montada por políticos y sindicalistas al frente de nuestras cajas.

¿Y eso justifica que se emplee el dinero que todos los españoles tendremos que devolver? Pues sí, porque los embolicadores, por no decir una cosa peor, eran del mismo gremio que el de los miembros del Gobierno, que esperan un día disfrutar de las prebendas que para ellos se reservan en las cajas. No se trata de salvar a los inversores, que les dan igual. Se trata de salvar a los gestores que enredaron a esos inversores.

Pero, entonces, ¿qué debería haberse hecho? Está muy claro. A los que invirtieron siendo conscientes de lo que estaban haciendo, habría que dejarles perder todo lo que el mercado diga que tienen que perder, como les está ocurriendo a otros inversores más prudentes sin que el Gobierno tenga la más mínima intención de socorrerles. Y los que fueron engañados deberían ser resarcidos en un cien por cien de su inversión con cargo al patrimonio de esas cajas. Y las que tengan que quebrar a consecuencia de ello, que quiebren. Y los responsables del engaño, desde el directivo de sucursal hasta los políticos y sindicalistas que lo instaron y toleraron, a la cárcel. Y si los particulares no tienen fuerza para iniciar los procesos, que sea el Gobierno quien inste a la Fiscalía a hacerlo. Pero, amigo, eso no ocurrirá. Prefieren cortarse la mano derecha antes que meter en la cárcel a un político.

Diplomacia catalana
Manuel Molares do Val Periodista Digital 25 Marzo 2013

Artur Mas cierra quirófanos, pero abre embajadas, crea un cuerpo diplomático, dilapida dinero en inasumibles sueldos y gastos públicos suntuarios, pero exige la independencia de Cataluña porque “España nos explota”, cuando aporta poco al resto del país que le da de comer como primer cliente de sus productos.

Con una deuda de 56.000 millones se lanza enloquecido a gastar más para ganar presencia internacional al margen de España, captar inversión extranjera y difundir la propuesta independentista.

Quizás la inversión extranjera huya precisamente de ese independentismo: en 2012 sólo fue a Cataluña el 18 por ciento de la que llegó a España.

La mayoría, el 62 por ciento, quedó en Madrid. Los nacionalistas podrían añorar a Franco: bajo su dictadura era al revés, las inversiones iban mayoritariamente a Cataluña.

Gracias al desarrollismo franquista la región tiene un PIB de 199.000 millones de euros, mientras Madrid, pueblucho desindustrializado bajo Franco, alcanza ya los 190.000, con un millón de habitantes menos.

Ese rápido avance madrileño se debe a sus menores impuestos y a que concede mayores libertades empresariales.

Con tantos empresarios y financieros establecidos, Madrid recaudó 78.102 millones de euros de los distintos impuestos en 2012, mientras que Cataluña solamente 32.913.

Y si los presupuestos catalanes prevén en 2013 unos gastos de 27.219 millones, al prorrogar los de 2012, su aportación a las arcas del Estado será solamente de unos 5.694 millones de euros.

Por el contrario, el presupuesto de Madrid de 2013 es de solo 17.048 millones, por lo que le aportará al Estado 61.054 millones: equilibrará los presupuestos de comunidades menos ricas.

Por ejemplo, la nueva ola independentista gallega debería saber que su Comunidad recauda sólo 5.691 millones de euros, pero recibe 8.479.

¿Cómo viviría Galicia sin los 2.788 llegados de regiones con superávit, especialmente Madrid?

Andalucía
Izquierda Unida, y bien unida al régimen
Pedro de Tena Libertad Digital 25 Marzo 2013

Pasemos por alto la peculiar conducta de una formación política que, con la historia que tiene tanto en España como en el resto del mundo, jamás ha hecho un examen autocrítico de la trayectoria de un materialismo decimonónico, hegelianismo a la inversa como dijo Marx, que ha sido una pesadilla de la razón que ha generado monstruos y dictaduras criminales. Pasemos por alto su astuto camuflaje ético que hace creer a los trabajadores asalariados que son el destino moral de sus políticas, cuando no son otra cosa que carne de cañón y correa de transmisión de una teoría inaceptable de la historia que tiene como fin el dominio absoluto, no del proletariado, sino de un partido, de un comité, de un solo hombre (Trotsky dixit), sobre una sociedad que no puede ser libre ni lograr la igualdad predicada. Repásese la historia, por favor.

Pero no podemos pasar por alto, dada la presencia minuciosa de la corrupción en España, y especialmente en Andalucía, el papelón hipócrita que Izquierda Unida está haciendo en esta comunidad. Podrían haberse comportado como sus correligionarios extremeños y haber dado el Gobierno, aunque fuese temporalmente y bajo control, a un Partido Popular que ganó limpiamente las elecciones con el fin de desactivar el régimen socialista y dar paso a un nuevo uso de la democracia en el sur de España, la quinta parte de la nación. Al contrario, decidieron apuntalar a un régimen infecto que tiene un largo rosario de casos de corrupción desde sus comienzos, en 1982, casos que en algunas ocasiones fueron denunciados por la propia Izquierda Unida. Deseosos de tocar poder, de resolver su situación económica ruinosa y de favorecer el sectarismo de izquierdas, apostaron por formar parte del régimen instalado en Andalucía desde hace más de treinta años.

Desde que cogobierna, esta izquierda ha callado el origen de la crisis económica y financiera para no señalar a su socio socialista; urdió un paripé de comisión de investigación parlamentaria sobre los ERE para salvar a Chaves y a Griñán; se ha negado a investigar el caso Invercaria, otra tela de araña parecida a los ERE para ayudar a empresas amigas; sostiene y se apoya en los sindicatos UGT y CCOO, implicados ya en demasiadas cosas como para salir de rositas; lanza proclamas cuba-bolivarianas impropias para una democracia mientras asaltan supermercados y aplauden cuando grupos de radicales acuden a las puertas de los domicilios del PP en protesta por los desahucios sin sonrojarse siquiera cuando Unicaja les condona deudas impagadas por importe de varios millones, que se sepa, por no hablar de otros espectáculos con fotos de mariscadas que producen vergüenza ajena.

Pues sí, señores, esta ajada reliquia del siglo XIX, dirigida por un grupo de personas con una formación que no supera los mínimos exigibles (lo que no les impide creer que lo que proyectan es un bien absoluto para todos sin necesidad de consultarles), con un inquietante ideario consistente en lograr en la calle lo que no puedan en las urnas y cómplice de un régimen corrupto andaluz en el que ya han inscrito sus nombres y sus siglas, pretende ser el futuro de la izquierda en España. Espero que, tras su breve ascenso en las encuestas, motivado por el hastío hacia este liquidado PSOE andaluz, la izquierda demócrata andaluza, que la hay, resuelva este problema y mande a esta gente al siglo al que pertenece. Amén.

11-M
Ni Verdad ni Justicia
Gabriel Moris Libertad Digital 25 Marzo 2013

Acaba de cumplirse el noveno aniversario de los Atentados de los Trenes de Cercanías. Como en años anteriores, la división de las víctimas, la frialdad oficial, los homenajes versallescos, la ausencia masiva de ciudadanos en los actos y, sobre todo, la ausencia generalizada de reivindicaciones sobre la verdad de los atentados dejaron en algunas personas un poso de tristeza añadida y de desesperanza. Los medios de comunicación social, portavoces casi exclusivos de la clase política, han confirmado su alineación con una parte de la sociedad reflejada en los poderes públicos que padecemos. Algunas excepciones confirman la regla.

Durante el año pasado se produjeron tres hechos relacionados con el atentado que podrían haber tenido continuidad judicial, creo que en breve podremos evaluar la posición de la Justicia ante ellos. Como dato de partida podemos adelantar el silencio institucional y mediático. De entrada, el Tribunal Supremo ha buscado una argucia formal para impedir que se juzgue al que fuera responsable de los Tedax en aquellos momentos decisivos para la investigación o la ocultación de pruebas. Las víctimas y nuestras asociaciones también permanecemos silentes ante un tema de vital importancia para el esclarecimiento de los hechos.

Sin ánimo de ser exhaustivo, cito algunos de los actos oficiales de homenaje a las víctimas que tuvieron lugar, en la sede de la Comunidad de Madrid, en el monumento de Atocha y en la estación de Alcalá de Henares. Nuestro agradecimiento a estas iniciativas. Las víctimas, por su parte, rindieron homenaje a los suyos bajo el signo de la atomización. Creo que la tónica general fue la brevedad y la agilidad. Parece como si los asuntos cotidianos, tan urgentes, nos obligaran a dedicar el menor tiempo posible a aquellos que dieron su vida, o parte de ella, por la España que algunos disfrutan y que otros padecemos.

Creo que nueve años es un período de tiempo prudencial para que, con calma, sin premura, silenciadas las consignas, los desacuerdos, los resentimientos y los engaños ( más o menos consentidos); para que las víctimas y la sociedad civil exijamos lo que nos debiera unir: la Verdad y la Justicia, que nos secuestra el mal denominado Estado de Derecho. No puede llamarse así a un Estado que niega a las víctimas del terrorismo los derechos humanos básicos. En cambio muestra con los terroristas unas actitudes legales más generosas de lo que permite nuestro ordenamiento jurídico.

Quisiera disipar, aunque sea levemente, la oscuridad de esta fecha con unas pinceladas de fe y esperanza procedentes de la sociedad civil:

La presentación en Madrid y Alcalá de Henares de un libro que lleva por título Las cloacas del 11-M. Su autor, Ignacio López Bru, y la editorial Sepha merecen nuestra gratitud y nuestro reconocimiento por el esfuerzo que supone lanzar hoy en España un libro con muchos interrogantes sobre ese atentado. La instrucción del sumario, el juicio, la sentencia y la comisión parlamentaria de investigación, así como otros documentos, son los pilares que sustentan una obra que clarifica y descalifica los hechos que oficialmente se dieron como verdad judicial y oficial.

El Grupo Libertad Digital ha realizado durante estos días, en todos sus medios, una labor de recuerdo y análisis que contrasta con el silencio informativo o la sordina de muchos medios subvencionados que fueron excesivamente activos en aquellos trágicos días de 2004.

No puedo dejar de citar un caso entrañable, el de una persona que vino a Alcalá y regresó a su lugar de origen de madrugada; recorrió más de ochocientos kilómetros para apoyarnos en nuestro recuerdo y en nuestras reivindicaciones.

Con personas y medios de comunicación como los citados, España podrá algún día sacudirse el yugo que nuestros dirigentes nos pusieron un triste once de marzo. Pero hoy, nueve años después, ni la Verdad ni la Justicia han llegado a las víctimas y al pueblo español.

Se impone el ‘modelo Cantabria’: registro central de pagos para atender a los proveedores
Ofensiva para ganar la confianza de los mercados: ‘striptease’ autonómico, pagos a 30 días y facturación electrónica
El Tesoro ha captado ya un tercio largo de la financiación que necesita para todo el año debido a la creciente confianza de los mercados en España y el Gobierno no quiere que la buena racha decaiga. En una ofensiva destinada a fortalecer este crédito, se prepara un ‘streptease’ con periodicidad mensual de las cuentas autonómicas, la inserción de la facturación electrónica en todas las administraciones y el pago a proveedores en un máximo de 30 días.
Nacional www.vozpopuli.com 25 Marzo 2013

El ministro Cristóbal Montoro ha trasladado a los consejeros de las 17 comunidades autónomas que la costumbre de guardar en los cajones pagos pendientes se ha acabado. El Gobierno vigilará a rajatabla que el pago a proveedores se haga en un máximo de 30 días, pues considera que esta es una palanca imprescindible para la creación de empleo.

Hacienda ha advertido a las comunidades que vigilará a rajatabla la obligación de pagar a los proveedores en 30 días
Cantabria ha sido la única comunidad autónoma que hasta el momento ha establecido un registro central de facturas y en el Ejecutivo se opina que éste debe ser el modelo que aplique el resto de las regiones para impedir que los pagos se acumulen en la madeja burocrática de las diferentes consejerías, perjudicando a las pequeñas y medianas empresas. El modus operandi tradicional es muy sencillo y, al mismo tiempo, muy costoso: el ejemplo de un hospital que envía su factura a la consejería de sanidad de la comunidad autónoma donde está ubicado y hasta conseguir el ingreso de su importe tiene que esperar a que después pase por la consejería de Hacienda y se autorice su cobro. Este protocolo está provocando que la contabilidad de buena parte de las comunidades registre realmente las obligaciones de pago pendientes al final del ejercicio, con la dificultad que ello supone para la Hacienda central conocer a cuánto asciende en cada ejercicio el número de facturas pendientes en las distintas administraciones. La semana entrante, Hacienda e Industria presentarán en sociedad el convenio que facilitará el uso de la facturación electrónica en ministerios, comunidades y ayuntamientos, un sistema que permitirá también el control y la agilización de todos los pagos.

El Gobierno cántabro ha solucionado el problema creando un registro central de facturas, que es el que controla desde el inicio del proceso todos los compromisos de pago con los proveedores, reflejando en tiempo real la deuda pendiente. El ministro de Hacienda trasladó el pasado jueves a los consejeros autonómicos que va a ser muy estricto en la vigilancia del abono de las facturas para que se haga en un máximo de 30 días, de acuerdo con la trasposición de la directiva europea orientada a reducir la morosidad en los pagos a las pequeñas y medianas empresas. Esta directiva armoniza por primera vez los vencimientos en las administraciones públicas. Si no respeta el pago en 30 días, los acreedores podrán cobrar intereses de demora.

En breve, la Intervención General del Estado publicará las tripas de las cuentas autonómicas en tiempo real
Las comunidades de Castilla y León y Extremadura son las que han exteriorizado las mayores reservas para poder cumplir con estos plazos debido a sus dificultades de liquidez. Sin embargo, es algo que para el Gobierno no vale como pretexto ya que ni siquiera han dado el paso de desfilar por el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), siguiendo también el rechazo que han expresado al mismo Madrid, Galicia, La Rioja, Navarra y el País Vasco. El Gobierno extremeño ha llegado a reconocer que si no está en el FLA es por la penalización política que dar este paso comporta, ya que se ha concebido como un mecanismo de rescate y no como un instrumento para acceder a la liquidez en los mercados. La creciente apertura de éstos y la recuperación, todavía incipiente, de la confianza, hace improbable que las comunidades que no han llamado al Fondo terminen por acudir al mismo, en contra del deseo de Hacienda. Montoro dejó caer el jueves en el Consejo de Política Fiscal que la mejora en el comportamiento de los mercados ha alejado el fantasma del rescate para España.

La deuda del conjunto de las administraciones públicas se acerca ya a los 885.000 millones de euros, lo que equivale al 84,1% del PIB, el nivel más alto de la serie histórica. En este montante se reflejan las facturas que había guardadas en los cajones y que el Gobierno ha obligado a aflorar. El hecho de que con este alto endeudamiento España esté recuperando la confianza de los mercados, donde ya ha obtenido en lo que va de año más del 30% de su financiación, ha empujado al Gobierno a promover esta ofensiva de mayor transparencia, en un momento en el que la crisis de Chipre ha vuelto a remover viejos fantasmas en la zona euro.

La facturación electrónica se impondrá en las tres administraciones para agilizar todos los pagos a las pequeñas y medianas empresas
La semana que viene, el Ejecutivo dará otro paso importante para ganarse esta confianza. La Intervención General del Estado publicará por primera vez las cuentas mensuales de las comunidades en términos de contabilidad nacional, según la metodología que rige en Bruselas. Se trata de un ‘streptease’ sin precedentes que implica a las tres administraciones, aunque en el caso de los ayuntamientos se proporcionarán datos trimestrales. “Esto es algo que no se hace en la mayoría de los países europeos y que refleja el alto compromiso de España con la transparencia contable que exigen los mercados”, aseguran fuentes gubernamentales.

La administración pública en Cataluña debe respetar el bilingüismo
Convivencia Civica Catalana  25 Marzo 2013

Estimados amigos,
El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha anulado en dos sentencias que se acaban de hacer públicas una parte sustancial de los reglamentos lingüísticos de las diputaciones de Lérida y Gerona, a raíz de un recurso presentado por nuestra asociación, Convivencia Cívica Catalana.

El Tribunal ha constatado en estos reglamentos un uso desequilibrado de las dos lenguas oficiales ya que en los preceptos anulados se imponía el uso exclusivo o preferente del catalán y no se respetaba la igualdad jurídica de los dos idiomas oficiales ni los mismos derechos lingüísticos de que deben disfrutar los ciudadanos castellanohablantes y catalanohablantes en su relación con la administración pública.

Tanto la Diputación de Gerona como la de Lérida se han caracterizado desde hace años por su ninguneo a la lengua española y a los derechos lingüísticos de los leridanos y gerundenses que son castellanohablantes. Algunos socios y simpatizantes lo habéis comentado en más de una ocasión.´

Convivencia Cívica Catalana se congratula de estas sentencias en la medida en que confirman el respeto por el bilingüismo a que está obligada la administración en nuestra comunidad autónoma, ya sean ayuntamientos, diputaciones o el mismo gobierno autonómico.

En Convivencia Cívica Catalana creemos que a una sociedad bilingüe como la nuestra le debe corresponder por lógica y respeto a todos una administración pública también bilingüe. Sin embargo, esta administración pública bilingüe dista mucho de ser la realidad en nuestra comunidad autónoma. Sólo hace falta pasarse por la mayoría de oficinas públicas para constatar que de bilingüismo nada. Resulta casi imposible encontrar un solo impreso, un cartel o un simple folleto en la lengua que hablan la mitad de los ciudadanos.

Hoy podemos decir, sin embargo, que algo hemos avanzado, al menos, a nivel jurídico. Desde Convivencia Cívica Catalana reclamamos al señor Reñé, presidente de la Diputación de Lérida y al señor Giraut, presidente de la Diputación de Gerona, que cumplan con las sentencias y respeten el bilingüismo en sus instituciones.

Más información sobre las sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña puede encontrarse en la nota de prensa enviada a los medios de comunicación adjunta a este correo.

Al igual que en estas dos diputaciones, Convivencia Cívica Catalana seguirá defendiendo el ejercicio de un bilingüismo real y efectivo por parte de las administraciones públicas catalanas, tal como prescriben la Constitución y el Estatuto de Autonomía.

Atentamente, CONVIVENCIA CIVICA CATALANA
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La lista del horror y el gesto de Basagoiti
La sonrisa de la avispa Estrella Digital 25 Marzo 2013

Cada día un poquito más. Ahora, por aquí. Ahora, por allá. La gente de ETA siempre hace lo mismo. Un pasito para atrás y dos para adelante. Siempre ganando terreno. Gota malaya. No se cansan nunca. Malhaya la hora en que el Olvidable le dio cuartelillo. Ahora su lenguaje es más demoledor aún. Ya no matan. Ahora usan la palabra para matar la memoria. Y, curiosamente, en español.

La semana pasada, Batasuna-ETA-Bildu quiso dar otra batalla, y ganarla con el lenguaje. Posiblemente, la batalla de mayor fuerza simbólica de las libradas en los últimos años a su favor y pusieron la dignidad de las víctimas de ETA frente a la miseria moral de quienes justifican y casi aplauden la existencia de la banda terrorista en una supuesta 'guerra'. Una 'guerra' que ya muchos aceptan. Derrotados por agotamiento. Da igual. Que se acabe el terrorismo. Que ganen ellos. Da igual. Y si hay que abandonar la ética a su suerte, que se abandone.

Una 'guerra' que ya muchos aceptan. Derrotados por agotamiento. Da igual. Que se acabe el terrorismo

De hecho, Batasuna-ETA-Bildu campa ya a sus anchas por la democracia. Y con Laura Mintegi haciendo de las suyas. Un pasito más. Ahora la perversa abuelita dice con gesto benevolente que los asesinatos de ETA fueron muertes políticas. Luego matiza. Pero ya está dicho. Un pasito para atrás y dos para adelante. Ya colocó su mensaje en la sociedad. No era terrorismo, era política. La memoria y la dignidad de los asesinados pisoteada. 857 muertes inútiles.

Es cierto que ante tanta bajeza, el presidente Iñigo Urkullu deslindo el tiro en la nuca de sus reclamaciones nacionalistas. Menos mal. Pero ya daba igual. Iban a ganar porque todo quedaría escrito para la posteridad en el diario del Parlamento vasco.

Menos mal que junto a esas palabras malditas que dañaban gravemente a la democracia en lo más profundo, Antonio Basagoiti leyó la lista del horror. Para que también quedase escrita en el Parlamento. Para que no se olvide. Era la primera vez. Un gesto sin precedentes. Tardó 20 minutos en leer los nombres de las 857 vidas que el terrorismo de ETA mató y que Batasuna-ETA-Bildu quiere hacernos creer que fueron imprescindibles.

Y leyó desde el gendarme francés Jean Serge Nerin, último asesinado en 2010, al guardia civil José Pardines Arcay, asesinado de 1968, que fue el primero. Y 857 nombres de vidas asesinadas, según los datos del Ministerio del Interior, clamaron Memoria, Dignidad y Justicia entre las cuatro paredes del hemiciclo.

Sonaron tan fuerte que ahogaron los aullidos de las hienas.

Nadie debería olvidar esa terrible lista. Porque el día que la olvidemos, habremos perdido la dignidad como pueblo.

No hay nada que negociar
Editorial La Razón 25 Marzo 2013

La información que hoy publica LA RAZÓN sobre los últimos movimientos tacticistas de los etarras demuestra, como no nos cansaremos de repetirlo, que sólo la firmeza en el cumplimiento de la Ley terminará por derrotar completamente el terrorismo. Según las fuentes, de absoluta solvencia, que maneja nuestro periódico, la cúpula de la banda trata de abrir un canal de negociación con el Gobierno a través de las autoridades francesas, una vez que los terroristas han comprendido que nada pueden esperar de la «internacionalización» del conflicto que propugnaba la llamada «vía Noruega».

Ese escaparate, en el que participaban «profesionales de la mediación» como el surafricano Brian Currin, no tenía más pretensión que la escenificación de unas negociaciones «entre iguales», que hubieran sido del todo ignominiosas para el Estado español.

Tras la evidencia del fracaso, la banda busca una nueva salida que le permita disfrazar políticamente su derrota. El hecho de que busquen el acercamiento a través de Francia, cuyo Gobierno socialista conoce perfectamente quiénes son los etarras y no va a dejarse deslumbrar por los gurús del peor progresismo europeo, ya es de por sí una buena noticia.

Cuando menos, significa la admisión por parte de ETA de que ya nadie en la Unión Europea se cree sus manidas tácticas de camuflaje ideológico. También es una buena noticia que los terroristas ofrezcan retirar sus insultantes pretensiones iniciales –amnistía y expulsión del País Vasco de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado– una vez que han comprobado que la farsa del «ni vencedores ni vencidos» ni siquiera llegaba a calar entre sus partidarios.

También es muy significativo que, mientras la banda está de rebajas, sus correligionarios de Bildu expresen veladas amenazas de una vuelta al terrorismo si el Gobierno no hace concesiones. Es una estrategia inútil que, a la postre, no refleja más que la catadura moral de quienes nos amenazan. Llegados a este punto, estamos convencidos de que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no va a cambiar un ápice en su línea de defensa inequívoca de la legalidad y del estado de Derecho.

La banda debe llegar a la conclusión de que no hay otras vías que las previstas por la Ley: disolución, entrega de las armas, colaboración con la Justicia en el esclarecimiento de los crímenes aún no resueltos –más de trescientos– y reparación en lo posible del daño causado. A partir de ahí, se podrá hablar de medidas de reinserción de los terroristas presos, medidas que, por otra parte, están previstas en nuestro Código Penal y en la legislación penitenciaria. ETA debe reconocer su derrota frente a la democracia española. Es lo que ha sucedido y cualquier intento de maquillar los hechos no hará más que prolongar la situación.

Presos y realidad social
ROGELIO ALONSO. EL CORREO  25 Marzo 2013

· Los actos de la barbarie etarra aparecen como una anécdota lejana en ese lenguaje que miente con la intención de favorecer los intereses de los presos.

La izquierda nacionalista radical y ETA encuentran aliados en algunos partidos democráticos al exigir una «flexibilización de la política penitenciaria». Ese eufemismo aparentemente inocuo esconde la exigencia de injustos beneficios para terroristas condenados por delitos de extrema gravedad. Lo hace presentando esa aspiración del entorno etarra como condición necesaria para un loable fin como la erradicación de la violencia. Sin embargo, estos artificios retóricos distorsionan la realidad del terrorismo, facilitando la difusión de la responsabilidad que sólo ETA –y no el Estado– debe asumir. Con ese fin se exigen cambios en la política penitenciaria apelando a una supuesta «nueva realidad social» que diluye interesadamente el terrorismo, pero bajo la que subyacen amenazas veladas: si el Gobierno resiste la coacción política y social con la que se le presiona, rechazando beneficios a asesinos convictos y colaboradores de una organización terrorista como ETA, el Estado será responsable de obstaculizar lo que la banda denomina un horizonte de paz, o sea, un escenario de impunidad.

La manipulación se completa apelando a una legalidad que, aducen, «obliga» a «hacer gestos» ante una «nueva realidad social». Ese hipotético «nuevo tiempo» es el pretexto para exigir cambios a los que en absoluto obliga la ley. Se desvía así la atención de una realidad política y social diferente: los presos de ETA se niegan a cumplir los requisitos que el Código Penal ya les brinda, con no poca generosidad, para obtener beneficios penitenciarios. Se intenta además eliminar la necesaria rendición de cuentas que la ley exige mediante la función retributiva que la pena debe contener. La insistente repetición de tan engañosas ideas disfraza una realidad que, sin embargo, existe y no debería ignorarse si se desea evitar que la violencia y su amenaza dejen de reportar beneficios a quienes las practican. Como el magistrado Ignacio Subijana escribió años atrás: «Cuando se destruye o se amenaza con la destrucción a una constelación de seres humanos (por ser como son, pensar cómo piensan o representar lo que representan) la comunidad en su conjunto queda afectada porque se le priva de una parte de su riqueza o diversidad. En este sentido, recordar es reconocer que el dolor forma parte de la realidad y que la realidad es una totalidad en la que se integran lo existente con lo preexistente pero ausente. A su vez supone rememorar que las ausencias obedecieron a un acto de barbarie».

Los actos de la barbarie etarra aparecen como una anécdota lejana en ese lenguaje que miente con la intención de favorecer los intereses de los presos. Se prioriza en cambio una ‘realidad social’ que descriminaliza a quienes siguen sin asumir su responsabilidad y su culpa por las flagrantes violaciones de los derechos humanos cometidas. Esa ‘nueva realidad social’ ofrece a los presos la coartada para eludir la reparación por el daño infligido a nivel individual y colectivo mediante la deslegitimación del terrorismo practicado, el riguroso cumplimiento de sus penas y la colaboración para esclarecer los cientos de asesinatos sin resolver. Ya en 2007, al justificarse cesiones al entorno terrorista con trampas similares, Maite Pagazaurtundua denunció: «Se habla con frivolidad de los días sin muertos. No son días sin muertos, son días sin atentados, porque los asesinatos son irreversibles, y cada día desde el asesinato de un ser humano es para sus seres queridos un día más con muerto, porque el duelo del terrorismo no se cierra mientras no se realiza justicia, la concreta de que los responsables encaren su responsabilidad ante la sociedad, y la general que consiste en derrotarlos, no en apañarse con los que no han respetado la vida y la dignidad de los demás y no se sienten responsables por todo ello».

Quienes apelan a la ‘realidad social’ y al cumplimiento de la ley para propugnar una impunidad encubierta ocultan que negar a los presos de ETA inmerecidos beneficios no solo es legal sino, además, eficaz. Lo demuestra la impunidad política de la que hoy gozan los representantes de ETA en las instituciones democráticas después de que su legalización llegara sin la disolución de la banda: a pesar de incurrir en los supuestos que el Constitucional y el Gobierno definen como intolerables su comportamiento carece de sanción. Estas formas de impunidad contribuyen a falsear la dimensión política del terrorismo, pues evidentemente los etarras no son presos políticos, al contrario de lo que proclama su propaganda, pero sí asesinos que han asesinado para imponer un proyecto político que aún justifican. Esa dimensión política es la que obliga a rechazar una distinción favorable para criminales a los que precisamente por el hecho de haber recurrido al terrorismo se les ofrece una indulgencia impensable para otros violadores de derechos humanos.

Estas injusticias poseen graves consecuencias políticas y sociales. Las reivindicaciones a favor de los presos etarras, ya sea en la forma de excarcelaciones anticipadas y escalonadas o acercamientos, no son ajenas a los objetivos políticos del movimiento terrorista. Mediante esas apelaciones a una perversa normalización que normalice la impunidad se pretende instaurar una nueva transición con la que suplantar aquella que permitió el tránsito de un régimen dictatorial a la democracia. Se persigue anular el proceso de transición y democratización, considerado por muchos nacionalistas como un periodo no plenamente democrático al no haber incorporado a ETA y a la izquierda nacionalista radical. Así pues, se corre el riesgo de legitimar la narrativa terrorista que ha presentado la democracia española como carente de legitimidad, justificando en consecuencia el terrorismo. Ese sería el resultado que acarrearía la descriminalización de los asesinatos cometidos por ETA, como sucedería si se aceptara la innecesaria e injusta «flexibilización de la política penitenciaria» por la que se presiona no solo desde el entorno terrorista.

La viuda de Buesa cree que habrá que obligar a EH Bildu a «reconocer el daño causado»
Natividad Rodríguez señaló que Mintegi, con sus palabras en el Parlamento, «destapó lo que verdaderamente piensa» la izquierda abertzale
EL CORREO | BILBAO. 25 Marzo 2013

Natividad Rodríguez, viuda de Fernando Buesa, se pronunció ayer sobre las declaraciones de la parlamentaria de EH Bildu Laura Mintegi, en las que señaló que el atentado contra el parlamentario socialista, al igual que otros crímenes de la banda, tuvieron un «origen político» y podían haberse evitado mediante el diálogo. Natividad Rodríguez señaló que, con esas palabras, Mintegi «destapó lo que verdaderamente piensa» la izquierda abertzale. «Justifican que hay un conflicto, que todos somos víctimas, que ha habido muchos sufrimientos por todas las partes, lo que, en el fondo, es una justificación a la violencia y por ahí no se puede pasar», denunció en una entrevista en Europa Press.

La viuda del parlamentario del PSE rechazó hacer «un enfoque personal» de las manifestaciones de Mintegi y consideró más conveniente que los partidos democráticos exijan a Bildu y a Sortu «el reconocimiento del daño causado» por el terrorismo. Sin este emplazamiento, la izquierda abertzale «no va a hacer ese recorrido» porque «en el fondo siguen pensando lo de siempre. Y eso se destapó (en el Parlamento) porque, en el calor del debate, salió así», apostilló.

Para Natividad Rodríguez, la antigua Batasuna «tiene tan metida dentro esa actitud, que es la que justifica su manera de ser, que es muy difícil que hagan el recorrido por voluntad propia», salvo en «unos pocos casos». Además de instarles a actuar, a los partidos les recordó que «tienen, a veces, cierta prisa por pasar esta página de la violencia» y caen en la «tentación de minimizar» unas cosas para «magnificar los pasitos que parece que dan». Aludió al homenaje organizado en el Parlamento en memoria de su marido y reprochó que tuviera que «hacerse algo a su medida» para que Bildu asistiera al acto. «Si quieren hacer un reconocimiento a una víctima, que vayan y lo hagan. ¿Por qué hacer algo 'ad hoc' para ellos? A veces tragamos pensando que van a avanzar y el problema es que no avanzan a no ser que se les obligue».

No hay nada que negociar
Editorial La Razón 25 Marzo 2013

La información que hoy publica LA RAZÓN sobre los últimos movimientos tacticistas de los etarras demuestra, como no nos cansaremos de repetirlo, que sólo la firmeza en el cumplimiento de la Ley terminará por derrotar completamente el terrorismo. Según las fuentes, de absoluta solvencia, que maneja nuestro periódico, la cúpula de la banda trata de abrir un canal de negociación con el Gobierno a través de las autoridades francesas, una vez que los terroristas han comprendido que nada pueden esperar de la «internacionalización» del conflicto que propugnaba la llamada «vía Noruega».

Ese escaparate, en el que participaban «profesionales de la mediación» como el surafricano Brian Currin, no tenía más pretensión que la escenificación de unas negociaciones «entre iguales», que hubieran sido del todo ignominiosas para el Estado español.

Tras la evidencia del fracaso, la banda busca una nueva salida que le permita disfrazar políticamente su derrota. El hecho de que busquen el acercamiento a través de Francia, cuyo Gobierno socialista conoce perfectamente quiénes son los etarras y no va a dejarse deslumbrar por los gurús del peor progresismo europeo, ya es de por sí una buena noticia.

Cuando menos, significa la admisión por parte de ETA de que ya nadie en la Unión Europea se cree sus manidas tácticas de camuflaje ideológico. También es una buena noticia que los terroristas ofrezcan retirar sus insultantes pretensiones iniciales –amnistía y expulsión del País Vasco de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado– una vez que han comprobado que la farsa del «ni vencedores ni vencidos» ni siquiera llegaba a calar entre sus partidarios.

También es muy significativo que, mientras la banda está de rebajas, sus correligionarios de Bildu expresen veladas amenazas de una vuelta al terrorismo si el Gobierno no hace concesiones. Es una estrategia inútil que, a la postre, no refleja más que la catadura moral de quienes nos amenazan. Llegados a este punto, estamos convencidos de que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no va a cambiar un ápice en su línea de defensa inequívoca de la legalidad y del estado de Derecho.

La banda debe llegar a la conclusión de que no hay otras vías que las previstas por la Ley: disolución, entrega de las armas, colaboración con la Justicia en el esclarecimiento de los crímenes aún no resueltos –más de trescientos– y reparación en lo posible del daño causado. A partir de ahí, se podrá hablar de medidas de reinserción de los terroristas presos, medidas que, por otra parte, están previstas en nuestro Código Penal y en la legislación penitenciaria. ETA debe reconocer su derrota frente a la democracia española. Es lo que ha sucedido y cualquier intento de maquillar los hechos no hará más que prolongar la situación.
 



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