AGLI Recortes de Prensa   Jueves 28  Marzo 2013

El déficit y la arrogancia de Montoro
Editorial www.gaceta.es 28 Marzo 2013

La secretaria de Estado de Presupuestos, circunspecta ella, informaba ayer de que España cerró 2012 con un déficit del 6,98% y no del 6,74% como había anunciado Rajoy en sede parlamentaria. ¿Se precipitó el presidente? ¿Se equivocó Montoro al pasarle el dato? ¿De dónde salen esas 2,4 décimas de diferencia? A Fernández Currás sólo le faltó recurrir a aquello de “la seño me tiene manía” de los críos para culpar a Eurostat y su cambio metodológico, que afecta a las devoluciones fiscales. Resulta que Hacienda devolvió en enero 2.461 millones más de impuestos, un 82,8% más que un año antes. Eso indica que el Gobierno computó en 2012 ingresos que tenía que haber devuelto para encajar el déficit en el 6,7%, pero el truco –que venía haciéndose desde hace años– ya no cuela y... por dos décimas no nos ponemos en el 7% que tanto asustaba en Moncloa.

Es lo que tiene supeditar toda la política al déficit: que si los objetivos no se cumplen, los ciudadanos están en su derecho de exigir al presidente que cambie de estrategia. Dirán cargados de razón que se está sacrificando una nación para salvar un sistema. Porque los ajustes en el sector público se siguen haciendo esperar en el quinto año ya de la crisis y porque las previsiones, tanto de Europa como del Banco de España, resultan demoledoras.

Avanzaba ayer el equipo de Luis María Linde que despediremos 2013 con un déficit del 6%, punto y medio por encima de lo comprometido con Bruselas. No es de extrañar si se tiene en cuenta que el desfase entre los ingresos y los gastos del Estado se disparó hasta febrero por encima de los 23.500 millones de euros equivalentes al 2,2% del PIB. E insiste Hacienda en la idea de que el déficit de los dos primeros meses del año nunca es representativo del conjunto del ejercicio. Como si los contribuyentes nos chupáramos el dedo y no hubiéramos averiguado hace un buen puñado de meses ya que a Montoro no le salen las cuentas. “Cinco Presupuestos he elaborado y cinco he cuadrado”, le gusta decir cada vez que tiene ocasión. La semana pasada espetaba al socialista Tomás Gómez en el Senado: “Cuando tenga en su currículum haber contribuido a que España fundara el euro quizá podremos hablar de tú a tú”. ¿De qué presume tanto el ministro que nos amenaza a todos con el dedo y manda inspectores hasta a las Fallas? De acertar con el déficit tampoco será.

El Estado, todo para el Estado
Fernando Díaz Villanueva www.gaceta.es 28 Marzo 2013

Pruebe vd. a mentirle a Hacienda y ya puede ir preparando el hatillo.

Un Gobierno presidido por un registrador y formado por catedráticos de universidad estatal, abogados del Estado y economistas del ídem sólo podía conducirnos a la ruina, y eso es, exactamente, lo que está sucediendo. Bruselas acaba de revisar las cifras de déficit de 2012 y ha pasado lo que nos temíamos: Rajoy mentía, el déficit es mayor de lo que, ufano e inflado como un balón de playa, reveló en el debate sobre el Estado de la Nación. Claro que mentir en España sale gratis, al menos a los políticos. Un lujo que los ciudadanos de a pie no pueden permitirse. Pruebe usted a mentirle al de Hacienda y ya verá donde termina. ¿Qué no se lo cree? Inténtelo y vaya preparando el hatillo, no necesitará mucho más porque el traslado hasta el penal del Dueso se lo paga Montoro con el dinero de los que no mienten.

En el último año los españoles hemos padecido el peor zapatillazo fiscal de nuestra larga historia. El Gobierno ha subido todos los impuestos posibles y se han inventado otros tantos. Y todo, ¿sabe para qué? Exacto, para poner coto al déficit público que el orate Zetapé dejó desmadrado antes de enchufarse en el Consejo de Estado. ¿Lo ve?, hay Estado por todas partes. Montoro, sin ir más lejos, es catedrático de Hacienda Pública, es decir, del Estado. Rajoy es registrador de la propiedad, un privilegio que el Estado entrega a los que aprueban una oposición la mar de complicada. Soraya es abogada del Estado y sus pupilos, los sorayos, son técnicos comerciales de lo mismo. ¿Capitalismo?, ¿méritos?, ¿sociedad abierta? Por favor, esto es España y aquí el Estado lo es todo. Y cuando el Estado lo es todo el individuo, léase usted mismo, es nada. La izquierda española siempre ha tenido debilidad por los indocumentados, la derecha por los altos funcionarios de la administración. Tiene cierta lógica. El indocumentado, el parias, es la contestación de clase a los opositócratas que siempre abundaron en esa derechona que siempre se creyó propietaria exclusiva la maquinaria estatal. En el franquismo para dedicarse a la política se llevaba sacarse unas oposiciones de cierta enjundia. El régimen estaba lleno de notarios y abogados de los cuerpos jurídicos del Ejército. La cuestión era asegurarse un mediano pasar en la covacha administrativa por si la lucecita de El Pardo no les era propicia.

El español medio, un tirado que llegaba a duras penas a final de mes, veía todo aquello con auténtica veneración. Los que mandaban se sabían los códigos legales, y de memoria nada menos. La memoria, esa inteligencia de los torpes que siempre ha sido tan valorada entre nosotros. Luego vino la democracia, y con ella los corcueras, las pajines y los albertosgarzón. Pasamos del gañán del código al gañán de la pancarta, cada uno con su fiel clientela. Adolfo Suárez mediaba entre ambos mundos con su ignorancia oceánica y su porte de señorito abulense. Es dramático, lo sé. España nunca llegará a ser un país serio como Australia o Canadá. Nos pierde la pasión, y no precisamente la de Semana Santa, sino la pasión por estar a bien con el Leviatán estatal. Andorranos y gibraltareños, españoles de nación pero no de ministerio, lo vieron venir y disfrutan a gusto del espectáculo. Merecido nos lo tenemos. Nosotros y ellos.

Cómplices
La España post-ZP
Rafael Bardají www.gaceta.es 28 Marzo 2013

Thatcher: la política no es el arte de lo posible, sino hacer posible lo deseable.

No sé si será cierto eso de que los pueblos tienen los Gobiernos que se merecen. Pero de serlo, muy preocupados tendríamos que estar los españoles. En 2004, Zapatero llegó al poder de una manera traumática y se regodeó en el trauma para alentar más división y rupturas entre los españoles. Por no hablar de la corrupción y creciente empobrecimiento nacional. Hizo voluntariamente una España irrelevante y débil. Pero, con todo, logró ser reelegido en 2008 para seguir destrozando aún más nuestro país.

Con las elecciones del 2011 se ansiaba un cambio de rumbo, esta vez de la mano del PP. Camino de los dos años de Gobierno, sin embargo, cabe legítimamente preguntarse hacia dónde nos están llevando. En política económica, bien lo sabemos: se hace lo contrario de lo que se prometía hacer, amparados en las circunstancias y esa realidad que todo lo puede y justifica; en materia antiterrorista se prolonga la filosofía del anterior Gobierno aunque eso suponga pacificar a las víctimas; en política exterior continuamos con las líneas heredadas sin que se oiga malestar alguno por ello, de Cuba a Afganistán; en defensa no hay política de seguridad más que la del empleo militar para los altos mandos… en fin. Se mire donde se mire se topa uno con la larga mano del zapaterismo.

Lady Thatcher decía que la política no era el arte de lo posible, sino de hacer posible lo deseable. De verdad me gustaría oír un discurso político de lo deseable en estos crudos momentos que fuera sincero, serio, convincente y, si no es pedir demasiado, ilusionante. Pero el Gobierno no lo sabe hacer y la oposición no lo puede hacer habida cuenta de su penoso paso por el poder. De momento sólo nos quedan las procesiones. Que no es poco.

Rajoy ante su partido
José Luis González Quirós El Confidencial 28 Marzo 2013

De manera relativamente inesperada, Mariano Rajoy acaba de convocar una Junta Directiva Nacional del PP para el próximo día 3 de abril. El presidente tratará, con toda probabilidad, de pulsar la opinión de los principales dirigentes populares tras las escasas buenas noticias que les llegan, tanto respecto a la marcha del Gobierno como en lo referente a la sede de Génova, que continúa sitiada por las 'habladurías' en torno al caso Bárcenas, y malamente protegida por un espeso silencio. Seguramente tratará de preparar su discurso en estos días de merecido descanso en Doñana tras la agotadora jornada parisina, con partido de fútbol incluido.

Muchos miembros de esa Junta no gozan de la suficiente protección ante el acoso callejero que están sufriendo los cargos del PP, y puede que estén empezando a cuestionarse sus políticas. ¿Se oirán en tan escogido órgano algunas palabras distintas a las oficiales? ¿Llegará a oídos de Rajoy alguna voz que le indique que crece el descontento no ya entre sus electores, sino entre los elegidos? Como no parece razonable que Rajoy se dirija a sus compañeros a través de una pantalla de plasma, cabe augurar que alguno se atreverá a pedir la palabra.

El Gobierno acaba de recibir una pésima nota de parte de Eurostat, que pone en duda nuestras cifras y no presagia nada bueno. Detalles técnicos aparte, este correctivo supone una merma de fiabilidad en un momento en el que ser confiables vale casi tanto como ser solventes. Puede que Rajoy le pida a Montoro que se calle, pero ese alivio seguramente no se considerará suficiente por los que aspiran a reconocerse en un partido que está extrañamente perdido. Es seguro que son mayoría los que esperan que Rajoy acabe por triunfar, pero no parece tan claro que sean más los que creen que pueda lograrlo sin una rectificación de fondo de su política, sin la adopción de un programa de reformas más ambicioso, más claro y más conforme a la voluntad de sus electores y a lo que cabía esperar del PP.

Frente al programa duro de 1996, del cual se sabía qué buscaba, Rajoy ha intentado aplicar un programa de reformas más soportable, aunque no se sepa con claridad qué es lo que intenta, y se empiece a temer que no lleve a ninguna parteCon las cosas así, y en condiciones normales, un partido como el PP tendría que estar en plena ebullición, abriéndose a un debate inaplazable para no dar la sensación de ser completamente ajeno a lo que alarma a la mayoría, sin confiar ciegamente en que los electores sepan valorar su sentido de la disciplina y del orden como muestra evidente de que comparten sus preocupaciones. El hecho de que el programa electoral haya sido olvidado podría encontrar disculpa en el éxito, pero se convierte en una losa muy pesada cuando las noticias no son halagüeñas, y, desgraciadamente, no lo son. Es verdad que entre los políticos tiende a triunfar una actitud de prudencia y posibilismo, y que es fácil que se olviden con facilidad las promesas hechas, pero como el tiempo corre muy deprisa y los éxitos no se adivinan, incluso los más pragmáticos empiezan a preguntarse sobre qué podrán decir de aquí a unas decenas de meses cuando tengan que exponerse de nuevo al escrutinio popular.

El PP no debería conformarse con una agenda económica que no se ve acompañada por el éxito, sino que tendría que aspirar a modificar en su favor buena parte de las posiciones típicas de la cultura política imperante en España, como lo ha llevado a cabo el PSOE siempre que ha gobernado. Al no hacerlo, es completamente obvio que trabaja contra sus intereses, sin que esa renuncia pueda ponerse como ejemplo de patriotismo, y sin que se perciba con claridad qué es exactamente lo que persiguen. Una explicación posible de esa conducta está en suponer que intentan la repetición de los éxitos del 96, sin reparar en que no sólo son muy distintas las circunstancias, sino los actores, además de que, no pocas veces, hacen lo contrario de lo que hizo Aznar.

Frente al programa duro de 1996, del cual se sabía qué buscaba, Rajoy ha intentado aplicar un programa de reformas más soportable, aunque no se sepa con claridad qué es lo que intenta, y se empiece a temer que no lleve a ninguna parte. Es sencillamente demoledor que el déficit apenas se haya reducido en 2012, que el paro siga creciendo, y que ello haya sucedido con un brutal incremento de los impuestos; es decir que la crisis no sólo permanece, sino que puede empeorar y alargarse, como insinúan diversos observadores que no tienen incentivo alguno para molestar al PP.

A diferencia de lo que hizo Zapatero, quien siempre trató de actuar como un líder, Mariano Rajoy, al que a veces se ha comparado con el expresidente, aunque por otras razones, nunca ha tratado de llevar sus principios a la política práctica, sino que se ha acogido a una especie de estado de necesidad para hacer algo muy distinto y desconcertante. Esto debiera debatirse entre los 600 españoles que representan a once millones de votantes y que van a reunirse el próximo día 3 en un órgano teóricamente previsto exactamente para esta clase de cosas, aunque sea posible que se conformen con aplaudir, tal vez sin mucho entusiasmo, el discurso apologético de quien los puso en una lista.

*José Luis González Quirós es analista político

Crisis europea
Chipre es el modelo
Manuel Llamas Libertad Digital  28 Marzo 2013

Tras años de irresponsabilidad y graves equivocaciones, las autoridades comunitarias parecen al fin enmendar el despropósito que se esconde bajo lemas tales como "demasiado grande para caer" (too big to fail) o "no había más remedio", frases manidas que, a modo de excusa, han empleado políticos de todos los colores y países para defender el rescate de la banca con el dinero de los contribuyentes, como si otra opción no fuera posible.

Hasta ahora, Europa se ha enfrentado a la crisis financiera socializando las pérdidas de bancos y cajas entre toda la población mediante los injustos, inmorales y contraproducentes rescates públicos (bail-out). Sin embargo, dado el monumental fiasco que está causando esta práctica en las finanzas de los estados afectados, el Eurogrupo y la propia Comisión Europea pretenden imprimir un giro radical a esta estrategia, permitiendo que los futuros saneamientos financieros se efectúen a través de rescates privados (bail-in). Este método, en el que los acreedores –no los contribuyentes– son los encargados de recapitalizar la entidad quebrada mediante la conversión de deuda en acciones, fue aplicado en Dinamarca en 2011 y, más recientemente, en España y en Chipre.

La novedad en el caso de Chipre radica en que, por primera vez en la historia del euro, los tenedores de deuda sénior y los depositantes no garantizados (con cuentas de más de 100.000 euros) han sufrido quitas, lo que ha evitado que los contribuyentes europeos, incluidos los españoles, pierdan dinero a pesar de que no tener responsabilidad alguna en la insolvencia de los grandes bancos chipriotas. Lo mejor de todo, si cabe, es que Bruselas no concibe dicho rescate privado como un caso único y excepcional, sino que está dispuesto a emplearlo como referente. El presidente del Eurogrupo, el holandés Jeroen Dijsselbloem, no lo pudo decir más claro:

Si hay algún riesgo para un banco, nuestra primera pregunta debería ser: OK, ¿qué van a hacer al respecto los que están en el banco? ¿Qué pueden hacer para recapitalizarse? Si el banco no puede hacerlo, entonces hablaremos con los accionistas y los tenedores de bonos y les pediremos que contribuyan para recapitalizar la entidad; y, de ser necesario, se lo pediremos a los depositantes de fondos no asegurados.

La idea, por tanto, consiste en descargar la factura de los rescates bancarios de los hombros del sufrido contribuyente para trasladarla a sus auténticos y únicos responsables, los accionistas y acreedores de las entidades en problemas, según el orden de prelación establecido, tal y como acontece con el resto de sociedades mercantiles cuando se inicia un concurso de acreedores. Si se hubiera apostado por la conversión de deuda en acciones desde el estallido de la crisis financiera, las arcas públicas europeas se habrían ahorrado cerca de 1,4 billones de euros entre recapitalizaciones directas y compra de activos tóxicos, con lo que la colosal crisis de deuda que registra hoy la Zona Euro sería mucho menor. De hecho, la aplicación del bail-in habría evitado la caída de Lehman Brothers e incluso la necesidad de que España pidiera dinero a la UE para salvar a las cajas nacionalizadas.

Muchos dirán que aplicar quitas a los depósitos es un robo. Sin embargo, quienes argumentan de tal modo desconocen cómo funciona el sistema financiero contemporáneo, ya que no comprenden que los depósitos –y las cuentas corrientes– son, en realidad, una deuda del banco, lo cual convierte al depositante en un acreedor de facto de la entidad. Esto no significa que todos los depósitos estén en riesgo a partir de ahora, ni mucho menos, ni que el bail-in parcial y arbitrario que está aplicando la troika sea la fórmula idónea, sino que el rescate privado, correctamente entendido, es la solución justa y moral a la crisis financiera porque privatiza las pérdidas. No en vano el capitalismo consiste, precisamente, en la privatización de pérdidas y ganancias, no en la socialización de ambas. De hecho, el bail-in implica despojar a la banca de uno de sus numerosos privilegios estatales, el del rescate indiscriminado con dinero público. Si a esto se añadiera, además, el cambio del actual modelo por un sistema financiero y monetario completamente libres, los graves problemas estructurales que presenta la banca desde hace décadas y los recurrentes ciclos económicos de auge y depresión empezarían a formar parte del pasado.

Encuentro Rajoy-Mas
Vendedores de naciones
Emilio Campmany Libertad Digital 28 Marzo 2013

Todos sabemos que la mayoría de nuestros políticos son gallináceas de vuelo corto incapaces de remontar el vuelo y mirar con perspectiva de conjunto. Sin embargo, nunca creí que el conflicto que se han inventado los nacionalistas catalanes pudiera llegar a brindar espectáculo tan repulsivo como el de la reunión secreta de Mas y Rajoy.

Estos dos estadistas de pitiminí decidieron reunirse en secreto como si fueran a discutir las líneas maestras del futuro de sus respectivas naciones. Y claro, como en España todo es una farsa, desde la política antiterrorista hasta la presupuestaria, el encuentro dejó de ser secreto a los pocos días. ¿Y de qué hablaron estos dos grandes visionarios? ¿De la nación o, si quieren, de las naciones? No señor. Hablaron de dinero. Y de la forma más rastrera que cabe imaginar. A Mas ya lo conocíamos y a nadie extrañará que venda la independencia de su supuesta patria a cambio de que le flexibilicen el déficit o le prometan un nuevo sistema de financiación más o menos privilegiado. A Rajoy le conocíamos menos, pero ya vamos sabiendo de qué pasta está hecho y, a cambio de la vaga posposición del plan soberanista del otro, está dispuesto a dinamitar la igualdad de los ciudadanos, pilar de toda nación que se precie, ofreciendo a Cataluña un límite de déficit más holgado y una reforma en el sistema de financiación que le permita disfrutar de no se sabe aún qué privilegios.

¿Dónde están los patriotas catalanes que no se encienden contemplando como su president vende a su patria por un puñado de euros que acabarán en los bolsillos de los de siempre? ¿Dónde están los españoles que braman un día y otro también por hacer cuanto sea necesario a fin de preservar la unidad de la patria? Al parecer, están todos muy contentos con la gran capacidad de diálogo de los dos prohombres. Los primeros parecen dispuestos a tolerar el oprobio de seguir siendo españoles con tal de serlo de un modo privilegiado. Y los segundos, parecen dispuestos a aplaudir que Rajoy destruya la nación española a cambio de permanecer formalmente unida quién sabe por cuánto tiempo.

Los habrá que digan que exagero y que imponer un objetivo de déficit distinto a según qué Comunidades Autónomas, con ser reprobable, no es igual a vender a la nación. Sin embargo, cargarse la igualdad de los españoles es precisamente eso, cargarse la nación. No sólo por el hecho de que eso significará que hay españoles de primera, los que no quieren serlo, y españoles de segunda, los idiotas que queremos seguir siéndolo. Sino porque los que todavía desean ser españoles van a dejar de quererlo si conlleva que sus gobernantes les perjudiquen una y otra vez en beneficio de los que amenazan constantemente con separarse si no se les da lo que piden.

Y la ETA envalentonada y en las instituciones, la Economía amenazada de corralito y Montoro de ministro de Hacienda. ¿Puede ser peor? Claro que puede. Ya verán dentro de unos meses.

Inquietante oscuridad española
Pablo Sebastián http://www.republica.com  28 Marzo 2013

España vive momentos de alta tensión política y financiera que el Gobierno de Rajoy pretende solventar en solitario -y casi en secreto- para no excitar los ánimos políticos nacionales, y los de los mercados que ya lo están como consecuencia de la crisis de Chipre y las duras advertencias de Bruselas al resto de países de la Unión Europea. Declaraciones en las que se afirmaba que el modelo del corralito, cierre de bancos y confiscación de una parte de los depósitos ciudadanos podría aplicarse a cualquier país y banco de la zona euro. Algo que, tímidamente, han intentado desmentir el pasado martes en París Mariano Rajoy y François Hollande, pero sin ser escuchados o apoyados por el núcleo duro del norte de la UE.

Como consecuencia de todo ello la Bolsa de Madrid ha vuelto a caer, por tercer día consecutivo, y se ha situado en los 7.900 puntos, mientras las acciones de Bankia (ahora que el ministro De Guindos se “pelea” en los tribunales con el ex gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez) están en el umbral del cero y el valor del banco malo (Sareb) cae sin cesar. Y todo ello cuando Italia sigue sin encontrar un pacto para la formación del nuevo Gobierno, y mientras en España se mantiene activo y sin visos de control, o punto final, el espectáculo de la corrupción. Un manantial de noticias alarmantes que sacuden la indignación del conjunto de una sociedad, la que está más que preocupada por la crisis económica, financiera y el paro.

Es en esta tesitura en la que hemos conocido que ETA amenaza a España con tomar represalias como consecuencia de la negativa de los gobiernos de Madrid y París a sentarse a negociar con la banda en Noruega como ellos pretendían. ¿Acaso piensa ETA regresar a la violencia? Eso sería una pésima noticia para España, pero también para el entorno político de ETA que podría acabar siendo expulsado de las instituciones y de la vida política, porque hay margen legal para ello.

En el lado catalán parece que la tensión independentista afloja, porque Artur Mas (que sufre en CiU los problemas de la presunta corrupción de Oriol Pujol) empieza a ver que los problemas económicos y sociales de Cataluña son enormes y que esa es la urgencia y no la secesión que él mismo quería jalear, culpando a España de sus propios fracasos en la gestión pública. Por ello Mas ha venido en secreto a Madrid a reunirse con Rajoy para conseguir mejoras fiscales para Cataluña, imaginamos que a cambio de su ruptura con ERC y del aplazamiento de su referéndum de autodeterminación. Algo que a Rajoy le conviene, pero que incluye el silencio estruendoso del presidente español sobre la que ha sido reciente declaración de soberanía del parlamento catalán.

Secreto y silencio en la relación de Mas y Rajoy, y absoluto silencio en el seno del PP donde se han suspendido las reuniones del partido (Rajoy acaba de convocar a su junta directiva nacional para el 3 de abril) y las conferencias de prensa, tras los bochornosos espectáculos de Cospedal y sus colaboradores a propósito de la crisis de Bárcenas y demás escándalos del caso Gürtel, cuyas secuelas no tienen nada que envidiar a los no menos escandalosos ERE de Andalucía, o a la andanzas en Nóos, y fuera de Nóos, de Urdangarin, o de la Infanta Cristina sobre la que se estrecha el cerco judicial.

En España estamos, pues, bajo el volcán y sin buenos horizontes, a la vista de los últimos pronósticos del Banco de España para 2013. Y es en semejante tesitura, hispana y europea, en la que el Gobierno y también la oposición deben hacer frente a un tiempo crucial y decisivo si queremos salir del túnel y de la oscuridad en la estamos. Ahora bien el secretismo y el ocultismo, negando a los ciudadanos información crucial, no es la mejor manera de actuar porque al final y si las cosas empeoran es a los ciudadanos a quienes el Gobierno deberá recurrir y explicar la situación en la que estamos que, lejos de mejorar como dicen sus optimistas portavoces, esta cada vez peor.

ETA sigue ahí
Román Cendoya www.gaceta.es 28 Marzo 2013

El Gobierno no puede esconderse detrás de la herencia recibida.

ETA ha emitido un comunicado en el que se permite el lujo de amenazar a todo un Estado de Derecho como el español, tachándolo de irresponsable por no haber acudido a negociar a Oslo. Y menos mal que no han ido. Pero ante la realidad de ETA y la falsedad oficial de su derrota, cabría esperar del Gobierno de Rajoy una actuación firme y contundente contra la banda y su entorno. No pueden esconderse detrás de la herencia recibida para incumplir de forma tan flagrante, y sangrante, su programa electoral.

Rajoy dijo en París que prefiere “pensar en positivo” y que “las consecuencias positivas para todos los españoles serán cuando ETA anuncie su disolución definitiva”. ¿Por qué hay que dejar a ETA ser el actor político que determine sus tiempos? ¿Por qué el Gobierno no ha pedido, ya que estaban en Oslo, la detención de Ternera, Pla y Sorzábal? ¿Por qué Rajoy, después de las reiteradas acciones de apología del terrorismo protagonizadas por Sortu y Bildu, no insta a la Fiscalía General a ilegalizar esas formaciones conforme a la sentencia del TC?

Se les ha permitido tanto a los terroristas, que ETA advierte en su comunicado de las “consecuencias negativas” que puede tener la decisión de “deshacer el espacio de diálogo y negociación”. Es cierto que parece que Rajoy, al contrario que Zapatero y Rubalcaba, ha cortado totalmente la interlocución con los terroristas. Pero también es cierto que ha dado carácter oficial a la vía Nanclares y que ha dejado en libertad a Bolinaga. Rajoy, que se comprometió a decir la verdad a los españoles por muy dura que fuera, sigue sin explicar el porqué de esa cesión ante los terroristas. Contra ETA no se puede esperar. Contra ETA hay que actuar. Y ya sabemos, por dolorosa experiencia, que eso a Rajoy le cuesta demasiado. Por eso, ETA sigue ahí.

España
El PP vota en Artá en contra de la libertad de elección de lengua en la escuela de la localidad mallorquina
El presidente de la Fundación Nacional Círculo Balear señala que “el PP se ha quitado la careta” al apoyar una moción que impide la libertad de elección de lengua oficial en la escuela, pese a que así lo determina la ley que el mismo PP impulsó en el Parlamento autonómico de las Islas Baleares. La inmersión lingüística en la Comunidad tampoco, como en Cataluña, puede ser obligatoria, según han establecido los tribunales.
Redacción www.vozbcn.com 28 Marzo 2013

“No era de extrañar el voto favorable de los independentistas. Pero causa indignación que el PP haya votado en el mismo sentido que los autores de una moción que critican abiertamente a este partido. Al parecer quieren hacerse perdonar por los catalanistas. Es repugnante el engaño a los votantes del PP”.

De esta manera, Jorge Campos, presidente de la Fundación Nacional Círculo Balear (FNCB), ha mostrado su sorpresa por la aprobación de una moción en el Ayuntamiento de Artá (Islas Baleares) contra la libertad prensa, contra la entidad que preside y, sobre todo, en contra de que los padres puedan escoger la lengua oficial en la que quieren que sus hijos sean escolarizados en la escuela de la población. Y todo esto con el voto a favor del PP de la localidad, al que también se le critica en la moción.

Hace quince días -tal y como publicó El Mundo y recogió LA VOZ DE BARCELONA- se conoció que los niños del colegio público Na Caragol de Artá aprenden español solo en el patio y a la hora del bocadillo. Este régimen, además, solo se aplica a los alumnos que han pedido ser escolarizados en español. Una decisión ante la que la Consejería de Educación y Cultura del Gobierno autonómico de las Islas Baleares, en manos de los populares, mira hacia otro lado.

Tras la denuncia pública de los padres, con el apoyo logístico de la FNCB, el equipo de gobierno local de Artá (formado por Unió d’Independents d’Artá y Convergència per les Illes) junto al grupo municipal de Iniciativa Verds ha presentado, este martes, una moción en el pleno municipal apoyando el plan lingüístico que se lleva a cabo en el centro escolar de la población mallorquina. El texto ha contado con el voto a favor de los tres concejales del PP (Miquel Servera, Jaume Ginard y Joan Lliteres) en la oposición, alegando que no tienen constancia de que se haya producido ninguna discriminación lingüística.

Típicos de regímenes “totalitarios”
Para la FNCB, la decisión del pleno municipal es “una moción contra las familias de su municipio que solo pretenden ejercer su derecho a elegir libremente la lengua que desean para la educación de sus hijos de 3 y 5 años”. Campos ha criticado que este tipo de actitudes que ahora ha puesto de manifiesto el consistorio son típicos de regímenes “totalitarios”, ya que intentan “acosar a los que piensan diferente y silenciar a la prensa crítica con las prácticas en contra de las libertades”.

En este sentido, el presidente de la FNCB ha señalado que, en su opinión, “el PP se ha quitado la careta” al apoyar una moción que impide la libertad de elección de lengua oficial en la escuela, pese a que así lo determina la ley que el mismo PP impulsó en el Parlamento autonómico de las Islas Baleares. La inmersión lingüística en la Comunidad tampoco, como en Cataluña, puede ser obligatoria, según han establecido los tribunales.

“El presidente autonómico, José Ramón Bauzaá (PP), nos ha estado engañando con el falso anuncio de la libre elección de lengua y ahora entendemos por qué después de dos años gobernando con mayoría absoluta no la aplica: es un partido catalanista más. Ha perdido credibilidad al alinearse con los independentistas y abandonando a los que defienden las libertades”, ha añadido Campos.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

En interés de Cataluña
Editorial La Razón 28 Marzo 2013

Ha trascendido que, a principios de esta semana, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, mantuvieron un encuentro en el Palacio de La Moncloa, el primero desde que Mas fue investido por segunda vez como jefe del Ejecutivo autonómico catalán. El hecho de que no se hubiera dado cuenta pública de la reunión se debe a una petición expresa de discreción por parte de Artur Mas, presionado en las últimas semanas por sus socios de ERC para que «queme etapas» en el proceso separatista.

Poco se ha sabido del contenido de la reunión, salvo que se han acercado posturas sobre la manera de afrontar el saneamiento de las cuentas públicas y la reducción del déficit de las comunidades autónomas, aunque sin llegar a compromisos firmes. En cualquier caso, la reunión debe calificarse de muy positiva y demuestra la capacidad y predisposición al diálogo del presidente del Gobierno, que sabe medir muy bien los tiempos y no se deja enredar fácilmente en provocaciones, como las que han venido de los sectores más extremos del nacionalismo catalán desde que, en un error estratégico de largo alcance, el presidente de la Generalitat decidiera adelantar las elecciones autonómicas para impulsar su proceso separatista. El mal resultado obtenido en las urnas –CiU perdió doce escaños– le obligó a echarse en brazos de los izquierdistas asamblearios de ERC, en un momento económico muy grave para Cataluña. Por ello, también hay que felicitarse por el cambio de actitud de Artur Mas. Es evidente que la recuperación de Cataluña es del máximo interés para el resto de España, y viceversa.

El Gobierno nunca ha negado su colaboración en este objetivo, pero está obligado a tratar con equidad a todas las comunidades autónomas y, sobre todo, no puede ceder a pretensiones que escapan al ámbito institucional del Estado o que supongan trato de favor de un territorio sobre otro. La experiencia nos dice que las cesiones ante las exigencias de los nacionalismos nunca han traído nada positivo. Sin embargo, otra cuestión muy diferente –ya advertimos que sin faltar a la equidad– es que la situación económica de algunas autonomías exija un tratamiento más flexible en los objetivos de déficit, ante unos compromisos financieros imposibles de abordar en las condiciones actuales. Ahí es donde Gobierno y Generalitat deben trabajar juntos, con lealtad institucional y con visión de Estado. Visión que compromete a todos, no sólo a Cataluña, obligada a reducir sus gastos superfluos, porque no sería justo forzar los límites de la solidaridad, produciéndose la injusticia de que algunas comunidades autónomas acaben financiando las estructuras faraónicas de otras.

ETA en brazos de Chauvin
Martín Prieto La Razón 28 Marzo 2013

Dios primero confunde a quienes quiere perder. La intención etarra de que Francia medie para dulcificar su agonía evidencia el desmayo mental de los intelectuales de la bomba. En los años setenta de nuestra transición política Giscard D'Estaigne fue infame, y llevado por su manía aristocratizante, sólo quería despachar con el Rey creyendo que Adolfo Suárez era un válido. Luego el socialista Gastón Deferre, ministro de Interior y alcalde de Marsella, ignoraba que el País Vasco tenía elecciones propias, Parlamento y Gobierno autonómico. Se reía de Barrionuevo cuando le explicaba lo que estaba en los periódicos.

El giro francés lo dio el chauvinismo cuando descubrieron en París que el irredentismo vasco reclamaba para sí el departamento de los Pirineos Atlánticos, Iparralde para el imaginario etarra. Nicolás Chauvin fue un soldado infatuado de las guerras napoleónicas que recibió diecisiete heridas en combate, deformantes y mutilantes. El chauvinismo es una acuñación marxista y habita en la extrema derecha pero es el poso de la barrica del nacionalismo y el centralismo galos. Francia, como España y el resto de la Unión Europea, no puede amnistiar a los presos porque tal medida de gracia está prohibida, y no parece que el Gobierno francés charle siquiera sobre la anexión de su vasconia a la Euskalerría expansionista.

Quienes arrasaron el independentismo corso no van a negociar con ETA la cesión de Biarritz. El chauvinismo se interpone. El capítulo de los presos de la banda en España alcanza el delirio con la declaración de crimen político de la muerte del etarra Ángel Figueroa, liberado en 2008 para que atendiera sus alifafes en su casa. Como Bolinaga, nos enterrará a todos cuando caiga en la cirrosis por sus exhaustivas rondas de potes con su pandilla. Que tenga larga vida. Como De Juana Chaos y demás vírgenes mártires víctimas del crimen de Estado. Afortunadamente, la vía francesa sí que está muerta, y nos convendría, descascarillándolo de ultraísmos, un poco de chauvinismo trasmutado en una pizca de orgullo españolista.

Reunión con Rajoy
El otro secreto de Artur Mas
José García Domínguez Libertad Digital 28 Marzo 2013

El Madrid del regate corto, ése que todo lo fía al chalaneo de despacho y las palmaditas en la espalda, anda convencido a estas horas de que ya no va a haber problema catalán porque, al final, Rajoy le soltará cuatro pesetas a Mas. Hay un Madrid con mando en plaza que lleva siglo y medio creyendo que el del catalanismo es asunto que se arregla con cuatro pesetas. Se trata del mismo avestruz administrativo que aún no ha reparado en cierto avatar que causaría el pasmo en cualquier plaza europea. A saber, el presidente de la Generalitat es el único representante político del continente a quien la gente aplaude cuando sale a la calle. El único. He ahí el muy insólito efecto secundario de un soma llamado "derecho a decidir".

Barruntar que el líder nominal de CiU iba a renunciar a eso por cuatro pesetas constituye un insulto a la inteligencia. Se ha dicho ya un millón de veces, pero parece que hay que volver a repetirlo. El catalanismo es como una bicicleta: si quien la conduce dejara de pedalear, máquina y ciclista acabarían rodando por el suelo. Por eso, nunca cesan de subir la apuesta. Jamás. Se pergeñe o no algún apaño asimétrico en La Moncloa con el déficit autonómico, CiU no abandonará la estrategia de la tensión. Entre otras poderosas razones, porque no puede. Para ellos, supone un asunto de vida o muerte política.

Y no hace falta ser Willi Münzenberg a fin de adivinar la fecha prevista para la gran puesta en escena independentista: el 11 de septiembre de 2014. A apenas siete días del referéndum escocés, que se celebrará el 18, y con toda la atención mediática del mundo pendiente del resultado, Mas no va a renunciar a sus cinco minutos de gloria universal. Ningún agitador avezado se resistiría a capitalizar en provecho propio circunstancia tan óptima. Y si en algún empeño han acreditado pericia sobrada los nacionalistas es en el agitprop. De hecho, es lo único que saben hacer. Así las cosas, con apaño o sin apaño, la autodeterminación de Escocia servirá de escudo propagandístico a un plebiscito secesionista en Cataluña. ¿El ropaje legal? Un adelanto – otro – de las elecciones con la independencia como punto programático único. Al tiempo.

DEBE HABER LÍNEAS ROJAS
Colau, Lara y otros dictadorzuelos del montón: la democracia soy yo
Benjamín López El Semanal Digital 28 Marzo 2013

La Fiscalía debería tomarse muy en serio este asunto que va a más. Llaman "criminales" y "asesinos" a los diputados del PP con total impunidad y con la complicidad de partidos y medios.

No tengo pruebas de que la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) tengan alguna relación directa con el entorno pro etarra, pero sí sé que "verde y con tricornio" suele ser igual a Guardia Civil. Y aquí estamos ante algo verde, el apoyo de Stop Desahucios a una manifestación a favor de los presos de ETA y tenemos un tricornio, sus protestas o escraches, en los que "no se ve ninguna diferencia ni en los gritos, ni en la actitud, ni en el fondo, entre los que venían del mundo de ETA a acosarnos, y los que van ahora con la excusa de las hipotecas a acosar a miembros del PP", como dice el líder de los populares vascos, Antonio Basagoiti. Son dos hechos objetivos, apoyo a causas etarras y coincidencia en los métodos, que si bien no demuestran una relación directa, sí la sugieren.

Es posible, aunque lo dudo, que esta coincidencia no sea más que una imitación. Es sabido que los grupos extremistas se inspiran unos en otros, copian sus métodos fascistoides o totalitarios. Lo hicieron los nazis señalando con una estrella de David en la solapa a los judíos, lo hicieron en Argentina para señalar a los genocidas de la dictadura que quedaron impunes tras la ley de amnistía y lo hacen hoy día en Cuba para atemorizar a los disidentes, tal y como se demuestra en este vídeo de El Semanal Digital.

Acciones todas ellas muy parecidas a lo que está haciendo aquí la PAH, hasta ahora con total impunidad. Los muchachos de Ada Colau pretenden coaccionar a los diputados del PP para que voten lo que a ellos les parece; quieren que, por las buenas o por las malas, se incluyan sus reivindicaciones en la Ley hipotecaria que se tramita en el Congreso. Es decir, pretenden saltarse a la torera la decisión de las urnas, arrebatarle al Congreso la soberanía nacional. Todo muy democrático, sí señor.

Creo que, se esté o no de acuerdo con las reivindicaciones de la PAH, la única respuesta posible es la del rechazo frontal y la condena radical de sus métodos. Pero no, en este país todo es posible y nos encontramos a un Gaspar Llamazares que dice que "violencia es expulsar a una familia de su casa, no que se empapele la casa a un cargo público", a un Cayo Lara que "comprende y respeta" los escraches "porque la gente está muy cabreada" y a un Alberto Garzón (también diputado de IU) que llama "compañeros" a los acosadores (¿pertenecen los miembros de la PAH a IU?). Todos, dictadorzuelos en potencia que sólo quieren la democracia para vivir de ella, sentarse en un escaño y chupar del bote.

Pero ¿qué me dicen de la postura del PSOE? Ni sí, ni no, ni blanco, ni negro. Ahora callo, ahora condeno con la boca pequeña. Habría que recordarle a Rubalcaba que, a veces, callar es asentir, porque el líder socialista guarda silencio absoluto sobre este asunto, no se moja. Y su número dos, Elena Valenciano, aún peor, pretende quedar bien con todos: "No se puede acosar a los diputados del PP, ni se puede criminalizar a los movimientos ciudadanos". Esa equidistancia entre acosadores y acosados, es cobarde y repugnante, más aún viviendo de alguien que hace muy poco anunció el cierre de su cuenta de Twitter porque, según dijo, acosaban y amenazaban a sus hijos.

La Fiscalía debería tomarse muy en serio este asunto que va a más. Primero se ha permitido que estos individuos insulten, llamen "asesinos" y "criminales", a los diputados del PP, no solo con total impunidad sino con la complicidad incluso de algunos medios y partidos, que han elevado a Ada Colau y sus esbirros a la categoría de héroes. Y claro, jaleados, reforzados y respaldados, han subido un peldaño sus protestas con estos escraches, que son una forma de pasar de las palabras a los hechos.

Si, de nuevo, estos hechos quedan impunes y son jaleados por algunos ¿qué será lo siguiente? Mejor actuar ya para que esta pregunta se quede sin respuesta.

Derechos humanos
ISABEL SAN SEBASTIÁN ABC  28 Marzo 2013

Andan deliberando los jueces de la Gran Sala de Estrasburgo conscientes, esperemos, de que su decisión establecerá un precedente legal determinante

ANDA deliberando estos días el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo sobre el recurso presentado por el Reino de España contra la sentencia de su Sala Tercera que amparó a la etarra Inés del Río. Porque esta terrorista, condenada por 19 asesinatos consumados y otros 107 en grado de tentativa, acudió a ese órgano y obtuvo su respaldo. Es curioso comprobar cómo estas bestias sanguinarias apelan a los derechos humanos cuando se trata de los suyos e ignoran el primero y principal de ellos, que es la vida, a la hora de apretar el gatillo o accionar el mando a distancia que hará estallar el coche bomba.

Andan deliberando sus señorías sin percibir, acaso, que lo que han abierto sus compañeros de la Sala Tercera, seguramente inducidos por un magistrado español contaminado por su presencia en el Ejecutivo que negoció con ETA, es una puerta de comunicación con el infierno. Un paso franco que aprovechará la peor escoria habitante de nuestras prisiones para regresar a las calles y sembrarlas de muerte y violencia. Una caja de Pandora en el sentido más aterrador del término. Porque la doctrina Parot, cuya liquidación propiciaría un fallo contrario a nuestro país, ha sido el dique de contención del que se ha valido el Gobierno español en el empeño de impedir que los más dañinos delincuentes multi-reincidentes de nuestro archipiélago carcelario se aprovecharan de las grietas del sistema para golpear a una sociedad indefensa. Una medida de política penitenciaria pensada y ejecutada con el fin de alargar al máximo la estancia entre rejas de estos monstruos, dentro de los estrictos límites que establece nuestra legislación, extraordinariamente garantista en lo que concierne a los derechos de los criminales. Un parche, en definitiva, que ni alarga las penas de los condenados ni supone la aplicación retrospectiva de un código penal distinto al que se les aplicó, sino que se limita a modificar el modo de ejecutar esas condenas. Algo que, como el propio Tribunal ha reiterado en más de una ocasión, compete exclusivamente a nuestra Nación.

Andan deliberando los jueces de la Gran Sala de Estrasburgo conscientes, esperemos, de que su decisión establecerá un precedente legal determinante. Sabedores de que, si optan por soltar a Inés del Río, detrás de ella saldrán, uno tras otro, cincuenta y cuatro sicarios de la banda ETA, que todavía no se ha disuelto y sigue amenazando con volver a las andadas si no se satisfacen sus exigencias, culpables de centenares de atentados a cual más brutal; siete terroristas del Grapo; una asesina del «Ejército Guerrillero del Pueblo Gallego» y catorce delincuentes comunes de la peor calaña, que ni se han rehabilitado en la cárcel ni han dejado de constituir un peligro cierto. Por ejemplo: Pablo Manuel García Ribado, 74 violaciones, 6 agresiones sexuales; Miguel Ricart, 3 asesinatos de otras tantas menores conocidas como «las niñas de Alcasser»; Pedro Luis Gallego Fernandez, 10 violaciones con lesiones y 3 agresiones sexuales?

Andan deliberando estos próceres sobre el modo más atinado de cumplir con su obligación de impartir Justicia, con mayúscula, habida cuenta de que son la última instancia. ¡Ahí es nada! ¿Se acordarán de que una de las finalidades de la misma es reparar el daño causado a las víctimas, merecedoras de satisfacción? ¿Velarán por el bienestar de los inocentes que confían en el Estado de Derecho? ¿Aplicarán el sentido común?

Si profundizan en los dos conceptos que encarnan con su trabajo, «derechos» y «humanos», tomarán la decisión correcta. Confiemos en que lo hagan?

 


Recortes de Prensa   Página Inicial